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FILOSOFÍA

DEL
QUIXOTE
ORDENADA
ALFABÉTICAMENTE
por

Luis Ricardo Sors


FILOSOFÍA
DEL

yUlXOTE
OKDEXADA ALIABgJICAMEírrE

rOH

LUIS RI CARDO FORS


IMHKCTOR HIUI.IOTF.CA DE LA tlMVBHSIIIAD NACIONAL DI LA l* LATA,

CON* ISA ISTltODUCClÓN

l>KL

D r. E S T A N I S L A O S. Z E B A L L O S

LA PLATA
TALLBiypii CritJiKHMiH SESÉ, I^RHAííAdA Y Cía.
FILOSOFIA DEL QUIXOTE

Acaso para confirmar una vez más que no solamente


de pan vive el hombre, nosotros, los prácticos del R ío
de la Plata, los cultivadores de variados cereales y de las
más bellas y pesadas reses de lana, de carne y de cerda,
hemos celebrado el I I I centenario*del Quixote (1605-1905),
en forma que habrá halagado, sin duda, el espíritu na­
cional en España. Estudios cervantistas, anécdotas lite­
rarias y biográficas, conferencias y representaciones tea­
trales, páginas en idioma antiguo, autógrafos, targetas
postales, poesías y discursos: el tributo del Plata á Cer­
vantes suma algunos centenares de cuadernos en octavo.
Hay de todo en ello: heno efímero y grano de oro; pero
los volúmenes especialmente requeridos é impresos por la
benemérita Asociación Patriótica Española, y en La Plata,
ocuparán siempre con justo título la cúspide iluminada de
aquella conmemoración.
Que no somos ingratos á la madre patria, ni ágenos
á sus pasadas gloriks, ni á sus triunfos presentes y fu*
turos anhelos» lo dice con elocuencia el amor, no frío y
convencional, sino apasionado y fervoroso, con que en la
— IV —

República Argentina, se ha escrito y hablado sobre Ccr


vanics y su rara obra, de la cual todos podemos repetir
lo que, con sin par gracia dijera Cortejóte cuando de ella
dijo que era « regalo de mi alma, entretenimiento de mi
« vida, rico joyel del habla castellana, hermosa y gentil
c producción de lo más florido del ingenio del hom-
« bre *.
Holgábame de estudiante en releer un libro del cata­
lán Cotí y Veh( ábbre los refranes del Quixote, y sin
tener yo ni asomos de cervantesco, sino apenas de cer­
vantista incondicional ante tal gala del ingenio, esplicá-
bamc en ese hondísimo manantial de sabiduría del cora­
zón humano, la causa por la cual este trabajo, cuyo
estilo suena á música en prosa, « se yergue magestuoso
c entre los contados libros que han logrado subir á las
« más altas cimas de la gloria ».
En lo sagaz y variado de aquellas condensaciones re­
veladoras de los arcanos insondables del alma, 110 en­
cuentro comparación en las literaturas clásicas, sino con
la obra de Shakespcare\ y mientras en Iíis letras anglo­
americanas aún se debate si fue la de un hombre ó la
de una constelación de ingenios, que giraban en torno
del sol reinante, que diera su nombre á los tiempos, - -
Elisabethan Age , — de Cervantes nadie duda que peleó
como bravo en Lepanto que en A rgel vivió cautivo, y que
le negaron la plaza de corregidor de la Paz, en la au­
diencia de los Charcas, de la América del S u r!, . .
El justicia Harían, de la Corte Suprema de los Esta­
dos Unidos de América, decíame en 189^: « N o tome Vd
c maestro para perfeccionarse en el dominio del idioma
< inglés. Lea los admirables discursos de Daniel Webs-
« lery modelos de profundidad de ideas y de aticismo*.
Siempre he unido este consejo al recuerdo de mis lee
turas de Cervantes que hacíamos y en coro comentába­
mos en « T^a Prensa * en pasados tiempos con José C.
Paz, Aurelio Herrera (a) Teseo, y Honorio Legitizamón,
á cuyo ingenio agudo nunca se reprochará bastante el
descuido de las gayas ciencias. ¿ Dónde con mayor cau­
dal de provechosa enseñanza que en el Quixote, es dado
estudiar la lengua castellana ? De Cervantes, en efecto es
de quien se dijo que era « mago de la belleza y rey de
« lengua muda del éxtasis de Santa Teresa; la lengua de
« la oración hablada en San Juan de la Cruz; de la elo-
< cuencia eclesiástica en Frav Luis de Granada; la de la
* poesía en Fray Luis de León, Herrera y Rioja; la de
* la historia en Mariana; la de la política en Jcvellauos;
* la del amor en Menendez Valdéz; la de la risa en Fí-
* garó; la de la elocuencia semi-homérica en Donoso
« Cortés; la de Castelar, en. quien naturaleza derramó to-
* dos los dones de la palabra. Que el Quixote sea la
* más alta repropresentarión de la lengua tan bellamente
« cantada, no cabe la menor duda
El estudio léxico-gráfico del Quixote es, por eso, em­
presa que preocupa á los ingenios que lo admiran, no
solamente en los países de su habla, sino también en los
extranjeros. La Hispanic Society of América, (New-York)
esta empeñada, efectivamente, en conmemorar el I II cen­
tenario del Quixote haciendo una edición en siete volú­
menes en fascímites, que comprenderán: a) reproducción
de la primera parte de la primera edición de Madrid
— VI —

(1605); b) reproducción de la primera parte de la segunda


edición de Madrid (1605); reproducción de la primera
parte, segunda edición (Madrid, 1515); c) cuatro volúme­
nes de texto crítico preparados por Mr. R . Foulché Del -
iosc, director de la Revue Hispaniquc% con una intro­
ducción por Mr. James Fitz-Maurice Kelley.
A la vez se trabaja hondamente en España. Don Cle­
mente Cortéfón%director y catedrático de Historia de la
Literatura en el Instituto General y Técnica de Barcelona,
ha engalanado el caudal inagotable de las letras castella­
nas, con un sabio libro: Primera edición critica, con va­
riantes, notas y el diccionario de todas las palabras usa­
das en la inmortal Naveta, con fascímiles. (MadridTVicto­
riano Suarez, 1905). De tan prometedora empresa realizada
está ya la primera parte del tomo primero, con sus 266
nutridas páginas en octavo mayor, acabadas de impri­
mir en Barcelona el 25 de Abril del año 1905, amén de
una eruditísima introducción, cuya labor y prolijidad
abisman, que llena 171 páginas con varios cuadros com­
parativos, á manera de estadística, de los textos y va­
riantes de las diversas ediciones impresas en todas las
lenguas. Item más, analiza Cortejón las traducciones del
Quixote y la obra de los comentadores. No me parece
que esta profunda labor crítica haya sido superada por
nadie, respecto del Quixote.
Hace tres siglos, dice el valeroso catalán, « que la cri-
* tica espera un texto limpio, fijo, y que, autorizado por
* ella, sea ya que no el ideal tanto tiempo acariciado, al
« menos la obra en que con mayor seguridad pueda
* leerse el peregrino íibro del príncipe de los novelistas >.
— V II —

El texto de Cortqón responde á tan valiosa especta-


tiva y promesa; y no sé que rae asombra más, si la sa­
biduría de la introducción ó la honda prolijidad de las
tiotas, que glosan y critican en mayor número de pági­
nas que las del mismo texto, casi cada frase del libro
•original
Del Diccionario del Don Quixote, hermosísima primicia
adelantada en un solo vocablo, el verbo ccharf esparcido
por Cervantes en sus páginas, en centenares de veces
con las más nuevas y elegantes acepciones. Apasionado
«está Cortejón de su obra; ¿y quién no lo envidia y jus­
tifica ? |A c cuántos estudios finguisticos no dará oca­
sión * el Dicctonarié del Quixote, nos dice < ¡ Que dudas
« sobre las materias tratadas por Cervantes, sobre sus
< opiniones, creencias, amores y desvíos no podrán re-
* solverse con solo hojear breves instantes el Diccionario
« con que brindamos á los enamorados del idioma!
Pero la obra lenta, académica y hondísima de Cortejon,
ha sido anticipada por don Julio Cejador y Frauca, en
su sabia y laboriosa Lengua de Cervantes, premiada en
■el certamen público, abierto en el Ateneo de Madrid con
•ocasión del I II centenario y que^contiene en dos gruesos
volúmenes la Gramática y el Diccionario del Quixote.
Compárece el verbo echar de Corlgón con el vocablo
•echar de Cejador (Dicc. 426) y se advertirá la indiscu­
tible superioridad de ta obra analítica, crítica y de compila­
ción del primero, más compacta que la ordenación de
textos del segundo. De tal suerte me parece más instruc­
tiva y encantadora la obra de Cortefón, que no dudo de
su inmortalidad, compañera inseparable del Quixote.
— V I I ! ----

' "Pero no solamente españoles y americanos del norte­


aran ahora mismo e| fecundó campo cervantesco. Un es»
fuerzo sudamericano deshoja laureles .y vierte también su
esencia en el altar común de la civilización castellana.
'Don Litis Ricardo Fors, Director de la Biblioteca Na­
cional de la ciudad Argentina de La Plata, ha compuesto
un volumen de j 30 páginas en octavo, que contiene 1»
Filosofía de‘¿ Quixote.
Acaso ofrezca el texto clásica mayor substancia que
la brind&da por el doctor Fors, que filosofía, á líis tfeces
insondable, jfesla de \o% refranes eje Cóll y \~chf. Pero
el aútor platénse ha querido metodizar la d«cetrina 4él gran
Ht>ro, Exponer en forma alfabética esa£ sentencias, que-
son enseñanzas; esencia de lo experimentado y síntesis d e
la vida misma, es obra generosa, que si • bien compren­
dida en el monumental trabajo de Cortejan„ se destaca
en el esfuerzo de Fors, en forma grata y fácil á la con­
sulta de todos los momentos. Las letras argentinas ocu­
pan ya un sitial en el -coro de alabanzas, glosas y estu­
dios del Quixofa saludemos con premio el noble esfuerzo
que hermosea el florido huerto...»
i
Buenos Aire*. 9 de Julio de 1906.

E s t a n is l a o S . Z e b a i .l o s .
Com*|N)iidic’uU*
di* loa tlcAles A ende mina da In Lengua y il<* la HlntorltL
jr honorario de la 4 « Jurif«pru<lHKijk <1* Madrid.
AL QUE LEYERE

-r
Es cosa común, cuando se habla de fa filosofía, del
Quixoie%referirse al tesoro de refranes que puso su au­
tor en boca de los personajes que figuran en el tefcto y
muy especialmeffte en la del incomparable Sancho. Entlen-
do, sin embargo, quQ este criterio ea erróneo: los refranes
puestos por Cervantes en su libro genial, no son la filo-
sofia cervantina; no son la filosofía dél Quixote, sino la
filosofía popular, la del pueblo observador y avisado en
achaques de la vida común; y la que el mismo Cervan­
tes encarecía y diputaba excelente, afirmando que * 110
hay refrán que no sea verdaderp, porque todos son sen­
tencias breves sacadas de la luenga y discreta experien­
cia >. No es pues filosofía del Quixote la de los refranes
que éste encierra, si no filosofía popular admitida por el
autor del libro. Por esto la colección publicada á media­
dos del ultimo siglo por don José Coll y Vehi, catedrá­
tico de Retórica y Poética en el Instituto Provincial de
Barcelona, colección refranera que tanto plugo al erudi­
tísimo autor de la Introducción quevencabeza este volu­
men, no puede considerarse como verdadera filosofía det

Biblioteca Nacional de España


Quixote, sino como meritísima recopilación de los afo­
rismos y refranes del pueblo español, admirable y deli­
ciosamente sembrados en el argumento del gran libro.
L o mismo ha de decirse del trabajo de don Agustín
Oarcía Arrieta; publicado en Madrid en 1814 y reimpreso
sin nombre de autor en París, trece años más tarde. Titúlase
E l espirita de Cervantes y Saavedra ó la filosofía de este
grande ingenio, etc. (*), y no es otra cósa, en forma alfa­
bética, que una reducidísima colección de temas, repfoduc-
ciendo largos párrafos y hasta buen número de páginas
seguidas, no ya del Quixote solo, sino de las demás novelas
•de Cervantes. Arrieta, como se vé, no se ha circunscrito
á condensar temáticamente la filosofía propia, personal,
■característica del Quixote, sino que se ha limitado á una
deficiente colección de largos textos del libro, más ó tríenos
aceptados como doctrina por su autor.
A su vez, el inglés Ulrick Ralph Burke hatratado de
condensar la filosofía quixotesca en una recopilación al­
fabética, dandaá la estampa su interesante Spanish Salt(
<jue según reza la portada, es c una colección de todos
los proberbios que se hallan en Don Quixote », pero que,
^n realidad, es una confusión de refranes y de modismos
vulgares, como por ejemplo: su alma en su palma que
no es refrán; paciencia y barajar\ que tampoco lo es; en
un abrir y cerrar los ojos que dista mucho de serlo, y
otros machos que sería prolijo enumerar.

{ *) Madrid, imprenta de la viada de Valliu, año de 1814 U 11


volúm en.— París, imprenta de Gaultier-Lagioni, 1827. Un vol.
{* * ) Spanish Salt a colletion o f all the provebs which aro to be
found in Don Quixote. — Londres, 1877 1 volumen de 99 pág.
— XI —

Entiendo, pues, que ni García Arrieta, ni Coll y Vehí.


ni últimamente Burke, han dado en el quid de un g lo ­
sario alfabético de la verdadera filosofía del Quixote, es
decir, de la filosofía propia de Cervantes, puesta en su
obra maestra en forma de sentencias, hijas exclusivas *de
su criterio, de su experiencia y de su sentimiento perso­
nales, admitiendo además como tal filosofía los refranes ó
proverbios que no eran suyos, que pertenecían al vulgo
y que él prohijaba y consideraba verdaderos y confor­
mes con las tendencias y la índole de su libro Incompa­
rable.
No ha de faltar quien crea que lo que aquellos escri­
tores dejaron de hacer, lo realiza ahora en su notable
edición del Quixote, el catedrático barcelonés don Cle­
mente Cortejón, merced al «diccionario de todas las pa­
labras usadas en la inmortal novela*, según reza la por­
tada del nuevo libro. Tal creencia, á existir, sería equivocada;
porque ese «diccionario» es general de toda la obra y
carece de la índole especial filosófica para reunir colec­
cionado en un solo cuerpo de doctrina, lo que quiso ex­
poner Cervantes como credo y sentimiento personales, en
su obra maestra. Todo esto,—aparte de que la empre­
sa tan laudable y útil del señor Cortejón es más vasta
y completa que la de los otros cervantistas - carece de
originalidad y no puede ser considerada como primera
en este linaje de trabajos. Ya el cervantista ingles, R e­
verendo John Bowle, había publicado en el siglo X V I I I
y á continuación de su importante edición, comentada del
Quixote, el diccionario de los nombres propios y pala­
bras más notables de la Historia de Don Quixote de la
— X II —

Mancha (*); y posteriormente, don Diego Cleméncín y sus


herederos dieron ediciones comentadas del mismo libro (**),
que son, puede decirse, una verdadera ilustración, casi
palabra por palabra, del texto cervantino, — como hace
Cortejón más ampliamente.— sin que por esto ninguno
de tales libros reúna el carácter especial antes expresado^
Por esto, en el que ahora aparece con el apropiado
título de Filoso/ia del Quixote, no solamente incluyo sis­
tematizados esos refranes populares incorporados al tefxto
de Cervantes, sino que principalmente he entresacado las
máximas que,— distando mucho de ser refranes del pue­
blo,—son verdaderos y sublimes apotegmas lanzados por
un espíritu superior, en pleno siglo X V II, á la faz de
una sociedad corrompida por todos les abusos, concupis*
cencías é injusticias.
Cervantes se apropiaba verdades de la filosofía popu­
lar, como la de que d osados favorece la fortu?¡a, la de
que ?nás vale pájaro en mano que buitre volando; la de
que no es oro lodo lo que reluce, la de que el dar y el
tener seso ha menester y otros cien más, tan sabios y
útiles como estos; pero al lado de tales refranes, propa­
laba verdaderas sentencias de una moral y una grandeza
admirables: verdaderos dogmas de una filosofía tan noble
y sublime, como la de que « la libertad es uno de los
más preciados dones que á los hombres dieran los cie­
los *; como la sentencia de que < á todos quita la muerte

;*i Sal¡sbnr\\ Imp. Ed. Ras ton, 1781— 3 vol.


( * * ) Madrid, Imp. E. Agundo, 1833(6 v o lj y Madrid, Imp. V*
dt* Hernando, 1894 <8 voI.'j
- X III -

las ropas que los diferenciaba y quedan iguales en la se­


pultura »; ó como las máximas bellísimas y humanitarias
de que c no es mejor la fama del juez riguroso que la
del compasivo » y la de que c si se dobla la vara de la
justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de
la misericordia *.
Como se vé, tales máximas distan mucho de ser refra­
nes y sentencias del vulgo; pero constituyen la verdade­
ra filosofía del gran libro: y con el inapreciable tesoro de
todas ellas, propias del alma generosa de Cervantes, y
con las verdades populares escogidas y adoptadas por
■él, se ha formado este libro, ordenándolas sistemática­
mente y ofreciendo,— para la consulta,— á los curiosos y
á los pensadores, la facilidad de hallarlos y comprobarlos
en el texto cervantino, citando los lugares respectivos de
los capítulos en que se leen.
No tiene más mérito este volumen, que el trabajo de
la selección y ordenación alfabética de la filosofía conte­
nida en el gran libro de nuestra raza. Todo lo que en
él se lee, es exclusivamente de Cervantes; y este ha de
ser su mejor título, para los hombres de corazón y de
buen gusto. Porque para los pobres de espirítu á quie­
nes nada dice el Quixofe, ó para los que llegan á sentir
aversión á su lectura, se escribieron aquellas contun­
dentes frases del inspirado Mor de Fuentes, afirmando (*)
que « el desamar el Quixote arguye no tan solo idiotez
empedernida, sino una especie de lisiadura intelectual, una

(♦) Elogio de Miguel de Cervantes Saaredra, por don José Mor


<lo Fuentes.— Barcelona, 1835. 1 volumen en 8o.
— X IV —

nulidad física, un desconcierto de organización, como el no


gustar de los manjares de suyo más gratos y saludables»
y el desestimar la poesía, la música, la pintura y las demás
artes eminentes, que son el distintivo, el loor y el embeleso
de la existencia humana ».
Todo esto en cuanto á la verdadera naturaleza y fin
de este trabajo. En cuanto á su manera, notará el que
lo consulte no pocas repeticiones, que han sido inevitables
en beneficio de la utilidad» Así, por ejemplo, en cuanto á
las máximas propias de Cervantes se las ha ordenado nó
en virtud de una materia sola, sino en virtud de todos
sus subjetivos, de manera que el lector hallará fácilmente
la idea cervantina, mediante las ¡deas capitales de oada
máxima v. gr.: el pensamiento cervantino de que un
abismo llama á otro y un pecado á otro pecado, se en­
contrará en la letra A , por la palabra abismo, y en la
letra P t por la voz pecados. Y por lo que hace á los re­
franes populares, no tan solo se ha seguido el mismo
procedimiento, sino que se ha agregado un elemento más
de investigación ó busca, clasificándolos, también alfabé­
ticamente, según la primera palabra con que son enun­
ciados por el vulgo: así, el refrán no es la miel para la
boca del asno, no tan solo se hallará en las letras A f B*
y M\ por las voces asno, boca y miel, sino además por
la primera palabra del refrán, no, en la letra Ar.
Fortuna nada escasa sería que este modesto trabajo
correspondiere,— como en su introducción permite indicar­
lo gentil y benevolamente el doctor Zeballos,— al esfuerzo
generoso y noble de honrar la civilización castellana en
el homenaje al Príncipe de su literatura; pero, de todos
— XV —

modos, este homenaje imperecedero quedó ya tributado


en la República Argentina en Diciembre de 1904, mu­
cho más que con el volumen de la benemérita Asociación
Patriótica Española en 1905, con el laudable y no igua­
lado esfuerzo de los cervantistas de la ciudad de La
Plata, llevando á cabo la primera y hasta ahora única
edición completa, que en todos los países del Centro y
del Sud de América se ha hecho de E l Ingenioso Hi­
dalgo Don Quixote de la Mancha,
Este esfuerzo sí, que ocupará siempre y «con justo tí­
tulo la cúspide iluminada» de la conmemoración ameri­
cana del gran libro, y el que en los anales de la biblio­
grafía universal, será un título imperecedero de honor
para nuestra República Argentina.

i a Piola. Julio de 1HM.


Luís R. F o rs .
ABREVIATURAS

P r. .. Prólogo del Quixote.


V. U. Versos de Urganda.
li. tí........ Soneto do Babieca y Rocinante,

L os números arabigos expresan cada una de las partos


del Quixote.
L oh números romanos indican los capítulos respectivos
de cada parte.

ERRATA

En la página ó, Unen 10, léase • aidegücla ■.


A
A Dios rogando y con el mazo dundo.— 1*, vi.
A d o n d e hay escaseza no hay lib e r a lid a d . — 1% x l v i i .
A d o n d e se pien sa qu e hay to cin o s no hay es ta ­
c a s .— 2*, lv.

A idos de mi Ciisa y que quereis con mujer, no hay


que responder.— 2% xi.ni.
A osados favorece la forluna.—V. U.
A pecado nuevo, nueva penitencia.— 1*, xxx.
A quien cuece y amasa, no le quites la hogaza.—
2\ xxxrn.
A quien Dios se la dió, San Pedro se la bendiga.—
1‘ , XLV.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.—2% x l i u .
A quien se humilla. Dios le ensalza.—1\ xi.
Abad.— El abad de lo que canta, yanta.— á\ l x .
Abarraganada.— Mejor parece la hija mal casada, que
bien abarraganada.— á\ v.
Abismo.—U n a b is m o lla m a á o tr o y un p e c a d o á o tr o
p e c a d o .--á ", lx.

Aborrecido.— Lo leo es digno de ser aborrecido.— 1 \ x iv .


Abundancia.— De la abundancia del corazón habla l¡i
lengua.— 2*, xn.
La abundancia de las cosas, aunque sean buena»
hace que no se estimen.— 2*, Pr.
Adóbame esos candiles.— 1*,{¡]x l v ii .
Adornos.— La honra y las virtudes son adornos del
alma, sin los cuales el cuerpo, aunque lo sea, no
debe de parecer hermoso.— 1*, xiv.
Adulación.— De los vasallos leales es decir la verdad
á sus señores en su sér y figura propia, sin qu*
la adulación la acreciente, ó otro vano respeto la
disminuya.— 2\ n.
No hay cosa que mas presto rinda y allane las en­
castilladas torres de la vanidad de las hermosas,
que la misma vanidad puesta en las lenguas de
la adulación.— 1*, xxxiv.
Advertencia.— La historia es advertencia del porvenir.—
1*, IX.
Afectación.— Toda afectación es mala.—2", xxvi y xuu.
Afectos.— Los afectos que ha de despertar la buena
comedia en el ánimo del que la escucha, es sa­
lir alegre con las burlas, enseñado con las veras,
admirado de los sucesos, discreto con las razones,
advertido con los embustes, sagaz con los ejem­
plos, airado contra el vicio, y enamorado de la
virtud.— 1% xj.vin.
Afición.— El amor y la afición, con facilidad ciegan los
ojos del entendimiento, tan necesario para esco-
jer estado.—2*, xix.
V. Interés.
Aflicción, Afligido.— No se ha de añadir aflicción al afli­
gido.— 2*, Pr.
Afrenta.— El agravio puede venir de cualquier parte, sin
que afrente.—2‘ , x x x ii .
— :-J —

La afrenta viene de quien la puede hacer, y la hace


y la sustenta.— 2% xxxu.
Las afrentas que van derechas contra la hermosura
y presunción de las mujeres, despiertan en ellas-
en gran manera la ira y encienden el deseo de­
vengarse.—2*, i..
Las mujeres, los niños y los eclesiásticos, como no-
pueden defenderse, aunque sean ofendidos, no-
pueden ser afrentados.—2\ xxxu.
Ningún particular puede afrentar á un pueblo en­
tero.— 2\ x x v i i .
No afrentan las heridas que se dan coii los ins­
trumentos que acaso se hallan en las manos.—
1% xv.
Quien no puede recibir afrenta, menos la puede1
dar. - 2‘ , xxxu.
V. Agravio.
Agradecimiento.— De gente bien nacida es agradecer los
beneficios que se reciben.— 1*, xxn.
El agradecimiento que solo consiste en el deseo, es
cosa muerta.— 1% l .
Mucha diferencia hay de las obras que- se hacen-
por amor, á las que se hacen por agradecimiento.—
2\ 1.XVII.

Agravio.— Asi como no agravian las mujeres, no agra­


vian los eclesiásticos.—2*, xxxn.
El agravio puede venir de cualquier parte sin que
afrente.—2*, xxxu.
Las leyes divinas y humanas, permiten que cada uno
se defienda de quien quiera agraviarle.— 1‘ , vm.
Los agravios despiertan la cólera en los mas hu­
mildes.— 2*, Pr.
No es razón tomar venganza de los agravios que-
el amor nos hace.--2‘ , xxi.
- 4 -

Agua.—Hacer bien á villanos, es ecliar agua en la


mar.—1', xxm .
Nadie diga de esta agua no beberé.—2*, l v .
V. Sueño.
Agüeros.—Los agfleros 110 se fundan sobre natural ra­
zón alguna.—2 \ lv iii.
Aguilas Reales.— La hermosura, por sí sola, atrae las
voluntades de (mantos la miran y conocen, y como
á señuelo gustoso se le abalen las aguilas R ea­
les.—2% xxii.
Ahorcado.- No se ha de mentar la soga, en casa del
ahorcado.—2“,xxvm .
Aire.--V. Faz.
AJedról.—Mientras dura el juego de ajedrez, cada pieza
tiene su particular oficio y en acabándose el ju ego,
todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con
ellas en una bolsa, que es como dar con la vida
en la sepultura.—2*, xn.
Al buen callar llaman Sancho.—2", xliii.
Al buen entendedor pocas palabras.—2*. xxxvir.
Al buen pagador 110 le duelen prendas.—2*, xiv, xxxiv
y lx x i.
Al hijo de tu vecino limpíale las narices y métele eu
tu casa.—2 \ v.
Alabanza.—La propia alabanza envilece.—2a, xvi.
Las heridas que el soldado muestra en el rostro y
en los pechos, estrellas son que guían á los de­
más al cielo de la honra y al de desear la justa
alabanza.—2*, Pr.
No es deshonra llamar hijo de pula á nadie, cuando
cae debajo del entendim iento de alabarle.—2*, xjii.
Siempre la alabanza fuí* premio de la virtud.— 2% vi.
Alas.—Por su mal le nacieron alas á la hormiga.—
2*, xxxiu.
Alcahuete.—Es oficio de discretos el de alcahuete y
necesarísimo en la república bien ordenada.—
1\ XXII.
Alcázares.— La muerte, como el amor, así acomete los
altos alcázares de los reyes, como las humildes
chozas de los pastores.—2*, l v iii .
Aldeas.—Especialmente en las aldeas, debe ser dema­
siadamente bueno el clérigo que obliga á sus fe­
ligreses á que digan bien de él.— 1‘ , xix.
Aldegüela.— Hay más mal en la haldegilela que se
suena.— 1*, xi.vr.
Aliento.—V. Espejo.
Alegría.— Así mata la alegría súbita como el dolor
grande.— 2*, ni.
Tan de valientes es tener sufrimiento en las desgra­
cias, como alegría en las prosperidades. —2\ lxvj.
Alma.— Cuando el amor toma posesión de un alma,
lo primero que hace e6* quitarle el temor y la ver­
güenza.— 2*, I.VIII.
Contemplar la hermosura del cielo, es paso con que
camina el alma á su inorada primera.— l*, xiv.
El caballero andante sin amores, era cuerpo sin
alma.— 1\ i.
El deleite que en el alma se concibe, ha de ser de
la hermosura y concordancia que ve ó contem­
pla en las cosas que la vista ó la imaginación le
ponen delante.--!*, x l v ii .
Entre los amantes, ias acciones y movimientos ex­
teriores, son ciertísimos correos de lo que en el
interior del alma pasa.—2% x.
Hay dos maneras de hermosura; una del alma y otra
del cuerpo: la del alma campea y se muestra en el
entendimiento, en la honestidad, el buen proceder,
en la liberalidad y en la buena crianza.—2*, l v iii .
ti

La honra y las virtudes son adornos del alma, sin


los cuales el cuerpo, aun que lo sea, no debe
de parecer hermoso.— 1*, xrv.
Las plumas, con más libertad que las lenguas, sue-
Jen dar á entender, á quien quieren, lo que en el
•alma está encerrado.— 1\ xxiv.
Los buenos casados, aunque tienen dos almas, no
tienen más que una voluntad.— 1*, xxxur.
Los hijos son pedazos de las entrañas de sus pa
padres y así se lian de querer ó buenos ó malos
que sean, como se quieren las aliñas que nos dan
la vida. —2*, xvi.
No sabe nadie el alma de nadie.— 2‘ , xjv.
Albedrío.— Es libre nuestro albedrío y no hay yerba
ni encanto que le fuerce.— 1*, x x ii .
Allá van leyes do quieren reyes.— 1\ x lv ; 2*, v y
XXXVII.
Amable.—Todo lo hermoso es amable.— r , xrv.
Amanecer.— Cuando Dios amanece, para todos ama­
nece.—2% XLIX.
Amante, Amantes.— Cuando algún amante loa ásu dama
de hermosa y la nota de cruel, ningún oprobio
hace á su buen crédito.— 1*, xxxiv.
Entre los amantes, las acciones y movimientos ex­
teriores que muestran cuando de sus amores se
trata, son cierlísimos correos que traen las nue­
vas de lo que allá en el interior del alma pasa.
—2*, x.
Muchas veces, la presencia de la cosa amada turba
y enmudece la intención más determinada y la
lengua más atrevida.— 1", xxiv.
Amar.- -Amar no es gran prudencia.— S. B. R.
Dos cosas solas incitan á amar, mas que otras,
que son la mucha hermosura y la buena fama.—
l*, xxv.
Es natural condición de las mujeres, desdeñar á quien
las quiere y amar á quien las aborrece.— 1‘ , xx.
Amigas, Amigos, Amistad.— El casado á quien el cielo
ha concedido mujer hermosa, ha de mirar con
qué amigas su mujer conversa.— 1*, xxxnr.
Entre los amigos 110 hay cosa secreta que no se
comunique.—1*, xxiv.
Es tan delicada la honra del casado, que parece
que se puede ofender aun de los mismos herma­
nos, cuanto más de los amigos.— 1®, xxxnr.
La buena y verdadera amistad no puede ni debe
ser sospechosa en nada.--l% xxxm.
Lo que no se hace ni concierta en las plazas, ni
en los templos, ni en las fiestas públicas, ni es­
taciones, se concierta y facilita en casa de la
amiga.— 1*, xxxnr.
Los buenos amigos han de probar á sus amigos y
valerse de ellos, como dijo un poeta, uaque ad
araa.— 1% xxxnr.
Los hombres mal saben guardar amistad los unos
á los otros.--2*, xrr.
No se han de visitar ni continuar las casas de los
amigos casados, de la misma manera que cuan­
do eran solteros.--1*, xxxm.
Amo, Amos.—Después de á los padres, á los amos se
ha de respetar corno si lo fuesen.— 1% xx.
Haz lo que tu amo te manda y siéntate con él en
la mesa.—2\ xxrx.
Amor, Amores, Amoríos.--Caballero andante sin amo­
res es árbol sin hojas y sin fruto, y cuerpo sin
alma.— 1*, i.
Cuando el amor toma posesión de un alma, lo pri­
mero que hace es quitarle el temor y la vergüen­
za-— 2*. lvjil
— s —

K1 amor es todo alegría, regocijo y contento, y


más, cuando el amante está en posesión de In
cosa amada.— 2\ xxn.
El amor en los mozos, por la mayor parte, no es
sinó apetito, el cual tiene por último fin el de­
leíte.— i*, xxiv.
El amor todas las cosas iguala.— 1*, xi.
El amor y la guerra son una misma cosa en usar-
de ardides y estratagemas, para vencer al ene­
migo.— 2", x x j .
El amor y la afición con facilidad ciegan los ojos
del entendimiento, tan necesario para tomar es­
tado.— 2*, xix.
El amor no tiene otro mejor ministro para ejecu­
tar lo que desea, que es la ocasión; de la oca­
sión se sirve en todos sus hechos, principalmen­
te en los principios.— 1‘, x x x j v .
El amor mira con uuos antojos que hacen parecer
oro al cobre, á la pobreza riqueza y á las laga­
ñas perlas.—2*, xix.
El amor, como la muerte, así acomete los altos
alcázares de los reyes, como las humildes cho­
zas de los pastores. -2*, lv h i .
El amor ni mira respetos, ni guarda términos de
razón en sus discursos.—2\ lvxu.
El mayor contrario que .el amor tiene es la ham­
bre y la continua necesidad.—2“, xxu.
El verdadero amor no se divide, y ha de ser vo­
luntario y no forzoso.— 1*, xiv.
En las contiendas y competencia» amorosas se
tienen por buenos los embustes y marañas que
se hacen para conseguir el fin que se desea, co­
mo no sea en menoscabo y deshonra de la e w »
amada.— 2*, xxi.
—y—

En los casos de auaor, no bay ninguno que con<


más facilidad se cumpla, que aquel que tiene de
su parte el deseo de la dama.— 1% u .
En los principios amorosos los desengaños pres­
tos, suelen ser remedios calificados.— 2\ xLvr.
Entre los amantes, las ucciones y movimientos ex­
teriores que muestran, cuando de sus amores se
traía, son certísimos correos que traen las nue­
vas de lo que allá en lo interior del alma pasa..
- 2\ x.
Las doncellas ocupadas, más ponen sus pensa­
mientos en acabar sus tareas, que en pensar en
sus amores. - -ñ\ i.xx.
Mucha diferencia hay de las ohras que se hacen •
por amor, á las que se hacen por agradecimien­
to.— 2\ LXVll.
No es razón tomar venganza de los agravios que-
el amor nos hace.— á‘, xxi
No se alcanza por qué razón esté obligado lo que es
amado por hermoso, á amaráquien le aína. —l\xiv. -
Siempre nace la esperanza juntamente con el amor.
--1*, xxxm.
Solo se vence la pasión amorosa con huilla.—
I\ xxxiv.
Tan bien suelen andar los amores y los no bueno-
deseos por los campos, como por las ciudades..
— 2% LXVll.
V. Pasión amorosa.
Amor á Dios.— Se ha de amar á nuestro Señor por
sí solo, sin que nos mueva esperanza de gloría
ó lemor de pena.—1‘ , xxxi.
Amor paternal. -El amor del padre á un hijo feo y
sin gracia alguna, le pone una venda en los
ojos, para que no vea sus faltas, antes las juz--
— lo ­

ga por discreciones y lindeeas, y las cuenta á


sus amigos por agudezas y donaires.— 1‘ , Pr.
No hay padre ni madre á -quien los hijos le pa­
rezcan feos; y en los que lo son del entendimien­
to corre más este engaña—2*, xvm.
-Amor pátrio.—Es dulce el amor de la patria.— uv.
-Analfabeto.— V. Leer y escribir.
•Ancianos.— Estamos todos obligados k tener respeto
á los ancianos aun que H9 sean caballeros, y
principalmente .5. los que lo son.— 2‘ , xxm.
-Animo.— Las pasiones del ánimo es natural cosa que
levanten ó bajen la hermosura de algunas mujeres,
puesto que las más veces la destruyen.— 1% x l i .
V. Reconciliación.
^Antojadiza.- L a fortuna es una mujer borracha y an­
tojadiza y, sobre todo, ciega y asf no ve lo que
hace, ni sabe á quien derriba, ni á quien ensal­
za.— 2*, LXVI.
-Años.— No se escribe con las eanas, sino con el en­
tendimiento, el cual suele mejorarse con los años
-- r , Pr.
.Apariencia.- La buena mujer no alcanza la buena fa­
ma solamente con ser buena, sino con parecer-
lo.— á*, xxn.
.Apercibido.— Hombre apercibido medio combatido.—
2", xvj.
-Apetito.— Después de cumplido aquello que el apeti­
to pide, el mayor gusto que puede venir es apar­
tarse de donde le alcanzaron.— 1*, xxvii.
El amor en los mozos, por la mayor parte, es ape­
tito, el cual tiene por último fin el deleite.— 1%
xxiv.
.El apetito tiene por último fin el deleite y en lle­
gando á alcanzarlo, se acaba. -1% xxiv.
— 11 —

.Aplicados.—Nunca faltan á los prudentes y aplicados,


medios lícitos é industriosos de granjear hacien­
da.—2*, XXII.
Apresuramiento.— Las obras que se hacen apriesa,
nunca se acaban con la perfección que requie­
ren.—2\ iv.
V. Precipitación,
.Arbol.— El
que á buen árbol se arrima, buena som­
bra le cobija.— V. U.
No se mueve la hoja del árbol sin la voluntad de
Dios.—2*, ni.
Ardides.—El amor y la guerra son una misma cosa
en usar de ardides y estratagemas, para vencer
al enemigo.— 2% xxi.
Ardor.— V. Sueño.
Argado sobre argado y no miel sobre hojuelas.—
LX1X.

Armas.—Con las armas se defienden las repúblicas,


se conservan los reinos, se guardan las ciuda­
des, se aseguran los caminos, se despojan los
mares de corsarios.— 1% xxxvm.
Dos caminos hay por donde pueden ir los hom­
bres á llegar á ser ricos y honrados: el uno es
el de las letras, otro el de las armas.—2*, vi.
El trabajo y peso de las armas no se puede llevar
sin el gobierno de las tripas.—1% i i .
Las armas de los togados son las mismas que las
de la mujer, que son la lengua.—2*, xxxu.
Las armas tieneu por objeto y fin la paz — 1% xxxvn.
Los varones prudentes y las repúblicas bien con­
certadas, por cuatro cosas han de tomar las ar­
mas y desenvainar las espadas y poner á riesgo
sus personas: por defender la fe católica, por
defender su vida que es de ley natural y divina,
— 12 —

en defensa de su honra, de su familia y hacien­


da, en servicio de su rey en guerra justa, y en de­
fensa de su patria.— 2\ xxvn.
No hay estrecheza ni incomodidad en el mundo que-
no dé lugar á las armas y á las letras. -1‘ , x l i j .
Sin las armas 110 se podrán sustentar las leyes.—
1% XXXVIII.
Armas y Letras.— Dos caminos hay por donde pue­
den ir los hombres á llegar á ser ricos y hon­
rados; el uno es el de las letras y otro el de las
armas.—2‘, vi.
Las a linas requieren espíritu como las letras.—
1“ XXXVII.
No hay estrecheza ni incomodidad en el mundo-
que no dé lugar á las armas y á las letras.—
1*, xMI.
Nunca la lanza embotó la pluma, ni la pluma la
lanza.— 1*, xvm.
Por las armas se alcanzan si no más riquezas, á lá­
menos más honra que por las letras.- -á*, xxiv.
Sin las letras no se podrían sustentar las armas,
porque la guerra también tiene su» leyes y está
sujeta á ellas, y las leyes caen debajo de lo que
son letras y letrados.—2*. xxxvm.
Armínio.— La honesta y casta mujer es armiuio,—
1‘ , XXXIII.
Arraigo. —Del hombre arraigado, no te verás vengado.
—2\ XLIII.
Arrogancia.— No hay poeta qrne no sea arrogante y
piense de sí que es el mayor poeta del mundo.
—2*, xvm.
Arte.— El arle no se aventaja á la naturaleza, sino per­
feccionándola,—2\ xvi.
La fuerza es vencida del arte.—2\ xix.
— 1.1 —

Asno.—Asno se es de la cuna á la morlaja.— S. B. K.


Cuidados ajenos m ata ron a l a sn o. — 2*, x íij .
Un asno cargado de oro. sube ligero una montaña.
—2*, xxxv.
Un asno cubierto de oro, parece mejor que un ca­
ballo enalbardado.—T , xx.
No es la miel para la boca del asno.— 1*. u.
Aspereza.— V. Reprenxionex.
Atracción.—La hermosura, por sí sola, atrae las volun­
tades de cuantos la miran y conocen.—!?', xxu.
V. IiectmciUació».
Atrevido, Atrevimiento.- Mejor suena en las orejas, el
tal caballero es temerario y ¡ilrevido, que no el
tal caballero es tímido y cobarde.— 2*, xvu.
Sufra y calle el que se atreve á más de lo que sus
fuerzas le prometen.— I*, xuv.
Aún hay s o l en las bardas, ó*, m .
Ausencia, Ausente.— Al enamorado ausente no hay cosa
que no le fatigue, ni temor que no le alcance.—
l ‘ , xiv.
La ausencia hace su olicio, á pesar de los más fir­
mes pennsamietos.— Ia, xxiv.
Quien está ausente todos los males tiene y teme.
— 1\ xx v.
Autores. — V. Comedias.
Avaro.—El grande que fuere vicioso, será vicioso gran­
de; y el rico no liberal, será 1111 avaro mendigo.
- 2 \ vi.
Avecitas.— Las a ved la » del campo tienen á Dios por
su proveedor y despensero, 2", jucxiii.
Aventuras. En esto de acometer aventuras, antes se
ha de perder por carta de más que por carta de
menos.—•i', xvu.
— 14 —

Las aventuras y desventuras nunca comienzan por


poco.— 1*, xx.
Los que buscan aventuras, no siempre las hallan
buenas.
Aves de rapiña.— La hermosura, por si sola, atrae las
voluntades de cuantos la miran y conocen, y como
á señuelo gustoso, se le abaten las águilas Reales:
pero si á tal hermosura se le junta la necesidad
y la estrecheza, también la embisten los cuervos-
y las otras aves de rapiña.— 2‘ , xxn.
Aviso.— La historia es ejemplo y aviso de lo presente,
— 1*, IX.
Ayuda divina.— Suele Dios ayudar al buen deseo del
simple, como desfavorecer al malo del discreto
— 1% X Lvin .
Ayuda humana.— No hay ningún hombre humano en la
tierra, de quien se pueda esperar consejo en la »
dudas, alivio en las quejas, ni remedio en Ios-
males.— r , xxvni.
B
Báculo.— A los padres- toca encaminar los hijos desde-
pequeños por los pasos de la virtud, de la buena
crianza y de las buenas y cristianas costumbres,,
para que cuando grandes sean báculo de la vejez
desús padres y gloria de su posteridad.—2\ xvi._
Balanza.—V. Sueño.
Barajar.—Quien destaja no baraja.— 2*, vu.
Barbas.— Hablen cartas y callen barbas.—2", vn.
Bardas.— Aún hay sol en las bardas.—2*, m,
Batalla.— El soldado más bien parece muerto en la
batalla, que libre en la fuga.— 2", Pr. y xtv.
Beber.— Cuando se come y bebe, poca jurisdicción suet-
len tener los cuidados.—2', l iv .
Bellaquería.—Apenas se halla cosa que en este mundo
esté sin mezcla de maldad, embuste y bellaque­
ría.— 2*, xi.
Belleza.— V. Hermosura.
Beneficios.— De gente bien nacida es agradecer los be­
neficios que reciben.— 1:*, x x ii .
Bestias.— De las bestias han recibido muchos adver­
timientos los hombres y muchas cosas de impor­
tancia—2*, xn.
Las tristezas no se hicieron para las bestias, sino-
para los hombres; pero si los hombres las sien­
ten demasiado, se vuelven bestias.— 2*, xi.
Bien, Bienes.— Bien, predica quien bien vive.— 2*, xx.
Cuando viene el bien, rnételb» en tu casa.—2", iv.
Hacer bien á villanos, es echar agua en la mar. —
1% XXIII.
— 16 —

. Lo que se puede hacer por bien, no se haga por


mal.— 1*. xxn.
No es posible que el mal ni el bien sean durables.
— 1% XVIII.
■Para remediar desdichas del cielo, poco suelen valer
los bienes de fortuna.— 1*, xxiv.
.Pocas veces ó i i u d c h viene el bien puro y sencillo,
sin ser acompañado ó seguido de algún mal que
le turbe ó sobresalte.— 1% x li.
Quién bien tiene y mal escoje, por bien que se enoje
no se venga.— 1\ xxxi.
Sin la paz, en la tierra ni en el cielo puede haber
bien alguno.— 1*, xxxvir.
Tanto más fatiga el bien deseado, cuanto la espe­
ranza está más cerca de poseello.— I*, xxxiv.
r Blandura.— 151 punto de la discreción está entre los dos
extremos del rigor y de la blandura.—2*, u.
¿Bobo.— La más discreta figura de la comedia es la del
bobo, por qué no lo ha de ser, el que quiere dar
á entender que es simple.—2\ ni.
Boc&.—La boca sin muelas es como molino sin piedra
— I*. xvm.
No es la miel para la boca del asno.— l*. i.i.
Bodas.— Las novias pasan siempre mala noche en com­
ponerse para el día venidero de sus bodas.—2". xxi.
Bolsa. —El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
— 1% xxv.
i Borracha.— La fortuna es una mujer borracha y anto­
jadiza, y sobre todo ciega; y así no ve lo que
hace, ni sabe á quien derriba ni á quien ensalza.
2*. i,xvi.
V. U tiyn.
Bragas.—V. Perro.
i Brazos. — V. Manquedad.
.Buen corazón quebranta mala ventura.- 2 ', x.
- 17 -

'jluena ventura.— La d ilig e n cia es la madre de la buena


vent ura .— 1% x lv i y T x u n .
Buenas son urangas después de Pascua.-1‘ , xxxt.
.Bueno, Buenos. Dios es l;m piadoso. qne hace salir
su sol solne los buenos y los malos, y llueve sobre
los injustos y justos.- I*, xvm.
Dios lia y en el cielo que no se descuida de castigar
al malo ni de premiar al bueno.— 1% xxn.
El cielo tiene cuidado de socorrer á los buenos.---
1% XXVil.
.Júntate á los buenos y serás uno de elios. —2\ xxxu.
La forluna no se cansa de perseguir á los buenos.—
f , xvi.
La virtud mas es perseguida de los malos, que amada
de los lineaos.—1% xi.vn.
;Buey. ;KI buey suelto bien si* lame.—2 \ x x i i .
Buitre.- Más vale pájaro en mano que buitre volando.
1\ x.vxi y 2\ x ii y i .x x i .
Buñuelos.— Hay algunos que así componen y arrojan
libros de si, como si fuesen buñuelos.—2% m.
[Burlas. - Es mejor ser loado de los pocos sabios, que
burlado de los muchos necios.— t‘ , xlv ih .
V. Afectos.
JBurra.—Más jó que te estregó, burra de mi suegro.—
2*, x.
c
Caballería andante.—La caballería andante, lo misino
que el amor, todas las cosas igu ala.-I* xi.
Caballerías.—El andar á caballo, á unos hace cuba-
lleros y á otros caballerías.— 2‘, x u ii .
Caballero, Caballeros.—Es menester aprovecharnos deli
conocimiento discreto para distinguir oslas dos
maneras de caballeros tan parecidos en los nom­
bres y tan distantes en las acciones; los que se
levantan ó con la ambición ó con la virtud y los
que so ahajan ó con la tlojedad ó con el vicio.
-2\ vi.
El andar á caballo á unos hace caballeros y á
otros caballerías.— 2", x lh i .
Hombres bajos hay que revientan por parecer ca­
balleros; y caballeros altos hay que parece que
aposta mueren por parecer hombres bajos.— á\ vi..
Lo que una ve/, promete un caballero, procura cum­
plirlo aunque le cueste la vida.—Í2\ xxxu.
Mejor suena en los oídos, el tal caballero es teme­
rario v atrevido, que 110 el tal caballero es tímido
y cobarde.—2*, xvu.
Caballeros andantes.— La honestidad parece tan bien
en los caballeros andantes como la valentía. —
á\ xxxi.
Los caballeros andantes están obligados á volver
por la honra de tas mujeres, cualesquiera que­
sean. —t% xxv.
De todo lian de saber los caballeros andantes.—
l*. xvm.
- li> -

Ninguna cosa desta vida hace inás valientes á los


caballeros andantes, que verse favorecidos de sus
damas.—2*. vm.
Ser grandes trovadores y grandes músicos, son gra­
cias anejas á Jos enamorados andantes.—1*, xxm.
El caballero andante sin amores era árbol sin hojas
y sin fruto y cuerpo sin alma.— 1% i.
Son exentos los caballeros andantes de todo judi­
cial fuero. — 1\ xxm.
Tan propio y natural es al caballero andante ser
enamorado, como al cielo tener estrellas.— 1", xm
Cabañas.— Los montes crían letrados y las callarías
de los pastores encierran filósofos.— 1\ l .
Cabeza.—Cuando la cabeza duele, todos los miembro»
duelen. 2*, ii y iv.
Del dolor de la cabeza han de participar los miem­
bros. 2*. ni.
Cada oveja con su pareja.— 2*, xix y lu í.
Cada uno es hijo de sus obras.—1\ iv y x l v i i .
Cada uno es como Dios le hizo y aun peor mu­
chas veces.—2*, iv.
Caída, Caídos.—El cielo por estraños y nunca vistos
rodeos, de los hombres no imaginados, suele le­
vantar los caídos y enriquecer los pobres. -2 ‘ , lx .
V.— Fragilidad humana.
Caldera, Calderadas.— Díjole la sartén á la caldera r
quítate allá o j i n e g r a . — 2*. i , x v i i .
En otras casas cuecen liabas y en la mía á calde­
radas.— 2% xm.
Callar.—Al buen callar llaman Sancho.—2* x l iii .
Hablen cartas y callen barbas.---2* vn.
Camino, Caminos. - Dos caminos hay por donde pueden-
ir los hombres á llegar á ser ricos y honrados,
el uno es el de las letras, otro el de las armas.—
2*. vi.
— 20 —

El camino del vicio, dilatado y espacioso, acaba en


muerte y el de la virtud, angosto y trabajoso, acaba
en vida y no en vida que se acaba, sino en la
que no tiene lin. vi.
La senda de la v irtud es inuy estrecha y el camino
del vicio, ancho y muy espacioso.— 2*, vi.
Muchos son los caminos por donde lleva Dios á
los suyos al cielo.—2\ vm.
No hay camino tan llano que no tenga algún tro­
pezón ó barranco. -2 ‘ , xm.
V.— (brm rioit.
Campo.— V: Fus.
Canas. -N o se escribe con las canas,sino con el enten­
dimiento, el cual suele mejorarse con los años.—
2*, Pr.
Candados. -No hay candados, guardas, ni cerraduras
que mejor guarden á uria doncella, que las del
recato propio.— T, l i .
Cansancio.--El trabajo del espíritu suele tal vez re­
dundar en cansancio del cuerpo.—2*, xvu.
Cantar.—El abad de lo que canta, yanta.—2*, l x .
Quien canta, sus males espanta.— 1\ x x i i .
Capa.— V: Sueño.
Capitán.—No hace menos el soldado que pone en
ejecución lo que su capitán le manda, que el mis­
mo capitán que se lo ordena.— 1% x iii .
Cárcel. —En la cárcel toda incomodidad tiene su asien­
to y todo triste ruido hace su habitación.— l\ Pr.
Carcoma.— Oh! envidia raíz de infinitos males y car­
coma de las virtudes.— 2‘, vm.
Carestía - La abundancia de las cosas hace que no
se estimen; y la carestía, aun de las malas, se
estima en algo. —2\ Pr.
Cargos públicos.—V: Oficios.
Caridad.— Las obras de caridad que se hacen tibia y
flojamente, no tienen mérito ni valen nada.—
2\ xxxvi.
Cariño.—Ese te quiere bien, que te hace llorar.— P, xx
Carne.— Como la carne de la esposa sea una misma
con la del esposo, las manchas que en ella caen
ó los defectos que se procuran, redundan en la
carne del marido, aunque él no haya dado oca­
sión para aquel daño.— I*, xxxm.
Carnero.— Tan preslo se va el cordero como el car­
nero.--^. Vil.
Cartas.— Hablen cartas y callen barbas. ~ 2 \ vn.
Casa, Casas.— A quien Dios uuiere bien, la casa le
sabe.--Sí*, x m ii .
Al hijo de tu vecino, limpíale las narices y métele
en tu casa. - 2*, v.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.—2*, iv.
El buen gobernador, la pierna quebrada y encasa.—
2*, xxxiv.
En casa llena, presto se guisa la cena.—2*, x l iii .
En otras casas cuecen liabas y en la inía á calde­
radas. —S2% XIII.
La mujer honrada, la pierna quebrada y en casa.—
2*, v.
Casa Real.— Iglesia, mar, ó Casa Real.— I*, xxxix.
Casas de juego.—V: Juego.
Casada, Casado, Casados.- A los dos que Dios junta,
no podrá separar el hombre. -2*, xxi.
El casado á quien el cielo concede mujer hermosa,
tanto cuidado ha de tener qué amigos lleva á su
casa, como en mirar con qué amigas su mujer
conversa.— 1‘ , xxxm.
Es tan delicada la honra del casado, que parece
que se puede ofender aun de los mesmos her­
manas. cuanto más de los amigos.— 1\ xxxm.
— 22 —

Los buenos casados, aun que tienen dos almas. 110


tienen más que una voluntad. —1*, xxxm.
Mejor parece la hija mal casada, que bien abarra­
ganada.— 2". v.
No se lian de visitar ni continuar las casas de los
sumiros casados, de la misma manera que cuando
eran solteros. - I*. xxxm.
Parece muy peor la mujer casada y moza sin su
marido, cuando justísimas ocasiones no lo impi­
den. que el ejército sin su general y el castillo
sin su castellano. l\ xxxiv.
•Ser pródigo no es de ningún provecho al hombre
casado y que tiene hijos. - 1', xxxix.
Casamiento. Kl casarse los enamorados, es et fin de
más cxelencia.—T , xxii.
Nunca lo s ca s a m ie n to s muy d e sig u a le s se g o z a n ni
du ran m u ch o en a qu el g u s to con q n e se c o m ie n ­
zan. -1*. XXVII.
V .— Matrimonia.
Castellano. - V. Cnxdllo.
Castidad.- No hay joya en el mundo que lauto valga
como la mujer casta y honrada. 1% xxxm.
Si el poeta fuere casto en sus costumbres. lo será
también en sus versos. -2*. xvi.
Castígame mi madre y yo Irompójelas.—2*, i.xvn.
Castigo. -Al que se ha de castigar con obras, no se
ha de tratar mal con palabras.-2\ xui.
Dios hay en el cielo que no se descuida de castigar
al malo, ni de premiar al bueno.- 1*, xxn.
Castillo.— Parece mal el ejército sin general y el cas­
tillo sin su castellano. —1", xxxiv.
Cautiverio. -El cautiverio es el mayor mal que puede
venir á los hombres. — u'iii.
Mal cumplen los libres, las palabras que dan en el
cautiverio. 1". xi..
Caza.— Es la caza más gustosa cnanto se hace á costa
agena.--Ü¡\ x iil
La caza es una imagen de la guerra.— 2*, xxxiv.
La caza y los pasatiempos, más lian de ser para
los holgazanes que para los gobernadores. -
á", xxxiv.
•Cebo.— Si al palomar no le talla cebo, no le Falta­
rán palomas. 2', vn.
Celeridad.—En la guerra, la celeridad y presteza pre­
viene los discursos del enemigo, y alcanza la
victoria antes que el contrario se ponga en defen­
sa.— 1“, x lA'i.
Celos.— Quien á nadie quiere, á nadie debe dar celos.—
r , xiv.
Cena.- En casa llena presto se guisa la cena. •'i', xliii*
V. —Comer. $

Censo.— El que imprime necedades, dalas á censo per­


petuo.— V. U.
Cerraduras.•- No hay candados, Jguardas, ni cerradu­
ras que mejor guarden á una doncella, que las
del recato propio. 1‘ , u .
Cerro. -V. Perro.
Ciega, Ciego.— La fortuna es una mujer borracha y
antojadiza y sobre todo ciega; y así no ve lo que
hace, ni sabe á quien derriba ni á. quien ensalza.—
I", lxvi.
Si el ciego guía al ciego, ambos van á peligro de
caer en el hoyo.—2*, xm.
Cielo.— Contemplar la hermosura del cielo, es paso
con que camina el alma á su morada primera.—
J\ xiv.
Dios hay en el cielo que no se descuida en casti­
gar al malo, ni de premiar al bueuo.— 1’ , xxii .
El cielo, desde el estiércol, sabe levantar los po­
bres. y de los tontos hace discretos.—2\ u
— 24 —

El cielo, por eslrafios y nunca vistos rodeos, de loá


hombres no imaginados, suele levantar los caí­
dos y enriquecer los pobres,- i^x.
El cielo tiene cuidado de socorrer á los buenos y
aun a'i los malos muchas venes, -1". xxvn.
El justo cielo poras' ó ni Mironas veces deja de
mirar y favorecer á las justas intenciones. - t\
XXVIII.
La libertad es uno de los más preciados dones que
á los hombres dieron los cielos. 2*. l.vill.
Muchos son los caminos por donde lleva Dios á
los suyos al cielo. vm.
Venturoso aquel á quien el cielo dió un pedazo de
pan, sin que le quede obligación de agradecér­
selo á otro que al mismo cielo. - u2\ l v i i i .
Ciencias.—El primer escalón de las ciencias, es el de
las lengua#— á\ xvi.
La poesía es como una doncella tierna y de poca
edad, en todo estremo hermosa, á quien Lienen
cuidado de enriquecer, pulir y adornar otras
muchas doncellas, que son las otras ciencias.—
2*, xvj.
Cimiento.— Sobre un buen cimiento se puede levantar
un buen edificio; y el mejor cimiento y zanja del
mundo es el dinero.—2*, xx.
Clérigos.— Debe ser demasiadamente bueno el clérigo
que obliga á sus feligreses á que digan bien de
él, especialmente en las aldeas.— 1*, xir.
Pocas veces se dejan mal pasar los clérigos. —1*, xrx.
V: Eclexiáftlicox.
Cobarde.- En los estremoB de cobarde y de temeraria
está el medio de la valentía.—2*, rv.
Mejor suena en las orejas el tal caballero es teme­
rario y atrevido, que no e] tal caballero es tí­
mido y cobarde. - 2*, xvtr.
Menos mal será que el que es valiente toque y suba
al punto «le temor¿irio. que no que baje y. toque en
el punió de cobarde. —3% xvu.
Cpdicia. —La codicia rompe el saco.—1", xx y 2\ xm.
Cólera.— Los agravios despiertan la cólera en los más
humildes pechos.—2*', Pr.
Comedia, Comediantes.— Debe ser la comedia espejo de
la vida humuna, ejemplo de las costumbres é
imagen de la verdad.— 1*, x m ii.
En la comedia y trato de este mundo unos hacen
de emperadores, otros de pontífices y finalmente,
cuantas figuras se pueden introducir, en una co­
media: pero en llegando al lin, que es cuando se
acaba la vida, á todos le quila la muerte las ro­
pas que los diferenciaban y quedan iguales en
la sepultura.—2*, xu.
La comedia, los que la representa?» y los que la
componen son instrumentos que ponen un espejo
á cada paso delante, donde se ven al vivo las
acciones de la vida humana.—2*. xir.
La más discreta figura de la comedia es la del
bobo, porque no lo ha de ser, el que quiere dar
á entender que es simple. —2\ ni.
Los afectos que ha de despertar la buena comedia en
el ánimo del que la escucha es salir alegre con las
burlas, enseñado con las veras, admirado en los su­
cesos, discreto con las razones, advertido con los
embustes, sagaz con los ejemplos, airado contra
el vicio y enamorado de la virtud. —1\ xi-vm. .
Ninguna comparación hay que inás al vivo nos re­
presente lo que somos y lo que debemos ser,
como la comedia y los comediantes.—2\ xn.
Comer.—Comer poco, y cenar más poco; que la sa­
lud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del
estómago.—2*, x m ii .
- 2fi —

Cuando se come y bebe, poca jurisdicción suelen


tener los cu id ad os. -2*, liv.
t Comienzo. -El comenzar las cosas e.s tenerlas medio
acabadas.—2a, xu.
• Compañeros, Compañía. -Díme con quieu andas y le
diré quien eres. x y xxm.
El pun comido y compañía deshecha.—í¿\ vu.
El lener compañeros en los trabajos, suele servir
ile ¡ti¡vio en ellos.— T . xm.
No con quien naces, sino con quien paces.—á". x,
x x x ji y i,x vm .
' Comparaciones.- Las comparaciones que se hacen de
ingenio á ingenio, de valor á valor, de hermosura
á hermosura, y de linaje á linaje, son siempre
odiosa1: y mal recibidas.—2" i.
• Compasión. Hallen más compasión las lágrimas del
pobre, pero-no más justicia, que las informacio­
nes del rico,--á% x l ii .
No es mejor la fama del juez rigoroso que la del
compasivo.--2*. xui.
• Cilldade8. V: ('vrsario*.
Compra. -El que compra y miente, en su bolsa lo
sieule. I*. xxv.
Conciencia. V: libertad de conciencia.
'Concordancia. 101 deleite que en el alma se concibe,
ha de ser de la hermosura y concordancia que
ve ó contempla en las cosas que la visla ó la
imaginación le ponen delante.— Ia, xi.vn.
tConformidad humana. -Mas vale algo que no nada.—
t\ XXI.
«Conquistas.- En los reinos y provincias ímcvameute
cotMjuisladas, nunca están lan quietos los áni­
mos de sus naturales, ni tan de parte del nuevo
señor, que no se tenga temor de que lian de
hacer alguna novedad, para alterar de nuevo las
— 27 -

cosas y v o lv e r , c o m o dicen, á p ro b a r fo r t u n a .—
I", xv.
Consecuencias.—C on tra el uso de los tiem p os no hay q u e
a rg ü ir, ni de q u e hacer co n s e c u e n c ia s .— 1‘ , x l v iii.
Consejo.—El consejo de la mujer es poco y el que no
no Se toma es loco.—2*, vil.
Ningún mal puede llegar tan al estremo de serlo,
mientras no acaba la vida, que rehuya de 110 es­
cuchar siquiera el consejo que con buena inten­
ción se le da al que lo pide.— 1\ xxvn.
Pon lo tuyo en consejo y unos dirán que es blanco
y otros que es negro.—2*, xxxvi.
V.— Ayuda humana.
Consueto. -El buen olor es cosa que deleita y con­
suela. I\ xi.vi.
'Contemplación.—C o n te m p la r la h erm osu ra d e l c ie lo , es
p a so con q u é cam ina el a lm a á su m o ra d a p r i­
m era. -1*, XIV.
¡Contento.—Toda cosa que I¡ene en sí fealdad y des­
compostura, no puede causar contento alguno.—
1*. x l v ii .
Todos los contentos desta vida pasan como som­
bra y sueño ó se marchitan como la flor del
campo.—2\ xxn.
Una de las cosas que debe de dar contento á un
hombre virtuoso y eminente, es verse, viviendo,
andar con buen nombre por las lenguas de las
genies, impreso y en estampa.—2\ 111.
Contiendas amorosas. V: Embuste*.
Conversación.—Las tierras que de suyo son estériles
y secas, estercolándolas vienen á dar buenos fru­
tos, como la buena conversación sobre un seco
ingenio caído. -12*. xu.
Coquetería. —La mujer que es deseosa de ver. también
tiene deseos de ser vista.—2'. xux
— 28 —

I,»as mujeres suelen ser aficionadas, y más sí soir


son hermosas, por más c a s i a s que sean, á esto
de traerse bien y andar g a l a n a s . - |\ xxxm.
Corazón.- Buen corazón quebranta mala ventura.—2 \ x .
De la abundancia del corazón habla la lengua.—
2\ XM.
Hipocresía y vanagloria son enemigos que blanda­
mente se apoderan del corazón más recatado.—
2*, xvi.
Ojos que no ven, corazón que no quiebra.—2\ i.x v ii.
Cordero. • Tan presto se va el cordero como el car­
nero. —2*, vn.
Cordura. - El esperar no es cordura, cuando el peligro
sobrepuja á la esperanza.— 1‘ . xxm.
En lo que no va ni viene, pasar de largo es cor­
dura. - V. U.
En los lances irremediables es suma cordura, for­
zándose y venciéndose á si mismo, mostrar un
generoso pecho.- I* xxxvr.
Corrida.—Por el pobre todos pasan los ojos de co­
rrida y en el rico los detienen. —2’, v.
Corsarios.— Con las armas se defienden las repúblicas,
se conservan los reinos, se guardan las ciuda­
des, se aseguran los caminos, so despojan los
mares de corsarios.— 1*, x x x v i i i .
Cortesías. Cortesías engendran contestas.—2*. i .x i .
En las cortesías, antes se ha de pecar por carta
de más que de menos.—2*, xxxm.
Costumbres.— Contrn el uso de los tiempos, no hay
que argüir, ni de que hacer consecuencias. —
I*, x l v i i i .
Debe ser la comedia ejemplo de las costumbres.—
2*, xj .v i i i .
Los oficios mudan las costumbres.—2% iv.
V: itáculo.
- 21) -

Crédito. - Cuando algún .amante loa á su (lama de


hermosa y la ñola de cruel, ningún oprobio hace
á su buen crédito-— 1*, xxxiv.
Trae consigo la maldad de la mujer mala, que
pierda el crédito de su honra con ei mismo á
quien se entregó rogada y perseguida.—1% xxxiv
Criados, Criadas.—En tanto más es tenido el scfior,
cuanto tiene más honrados y bien nacidos cria­
dos.—2*, xxxi.
Los descuidos de las señoras quitan la vergílenza
á las criad as.-i*, xxxiv.
Los pecados de las señoras las hacen esclavas de
sus mismas criadas. —1*, xxxiv.
V: Señoras.
Crianza. - L a hermosura del alma so muestra en el
entendimiento, en la honestidad, en el buen pro­
ceder, en la liberalidad y en la buena crianza.—
2*, LVIII.
V: Báculo.
Critica, Críticos.— E s m e jo r ser lo a d o de lo s p o co s s a ­
b io s, q u e b u rla d o d é lo s m u ch os n ecios. — 1* , x l v i i i -
Los hombres famosos por sus ingenios, siempre ó
las más veces son envidiados de aquellos que
tienen por gusto y por particular entretenimiento
juzgar los escritos ágenos, sin haber dado algu­
nos propios á la luz del muudo. —2\ m.
Cruel.—Cuando algún amante loa á su dama de her­
mosa y la nota de cruel, ningún oprobio hace á
su buen crédito. - \\ -xxxiv.
Cuando Dios amanece, para todos amanece.— 2% x l i x .
Cuando es todo figura, con ruines puntos se envi-
d a .-V . U.
Cuando la cabeza duele, todos los miembros due­
len.— 2*, iv y x l
— • » —

Cuando te dieren la vaquilla, corre con la .sogui­


lla.—2\ iv - i Variante).. . . acude con la sogui­
lla.—2’, XI,i.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.— 2\ iv.
Cuatrín— V: Provecho.
Cubrir. -Quien te cubre te descubre. -á\ v.
Cuenta— Los enamorados jamás ajustan la cuenta de
sus deseos.
Cuerdo. -Mas sube el necio en su casa, que el cuerdo
en la ajena.— xr,w.
Cuerpo.- El trabajo del espíritu suele tal vez redun­
dar en cansancio del cuerpo.—2a, xvu.
Los trabajos det espíritu esceden á los del cuerpo.- --
1", xxxVil.
Cuervos. V: Acv# de rapiña.
Cuidados. Cuidados ágenos matan al asno.— J2“. xm.
Cuando se come y bebe, poca jurisdicción suden
tener los cuidados.—2% u v
Cultivo, Cultura.— Las tierras que de suyo son estéri­
les y secas, estercolándolas vienen á dar buenos
frutos, como la buena conversación, sobre un seco
ingenio caída.—2‘, x ii .
Chozas.—V: Alcázares.
D
Dádivas.—Dádivas quebrantan peñas.—$*, xxxv.
Procúrese descubrir la verdad entre los sollozos é-
imporLunidades del pobre, (tomo entre las pro­
mesas y dádivas del rico.-—2\ xlil .
Sí se dobla la vara de la justicia, no sea con el
peso de la dádiva, sino con el de la misericor­
dia.—2‘ , xiiir.
Damas.—Cuando algún amante loa á su dama de her­
mosa y la nota de cruel, ningún oprobio hace á
su buen crédito.—Ia, xxxiv.
En los casos de amor, no hay ninguno que con
más fácilidad se cumpla, que aquel que tiene de
su parle el deseo de la dama,— I*. 1,1.
V: Sátira».
Dar. -E l dar y el tener, seso ha menester.—á', xf.ni.
El que da luego, da dos veces.— 1‘ , xxxiv.
De los invidiosos ninguna próspera fortuna está se­
gura.— Ü\ v.
De noche lodos los galos son pardos.—2% xxxm.
De paja y de heno.... etc. —ií\ tu.
Debajo de mi manto al Rey mato.— Ia, Pr. etc.
Defensa.— En la guerra, la celeridad y presteza previe­
ne los discursos del enemigo y alcanza la victo­
ria, antes que el contrario se ponga en defensa.
Ia, XLVI.
Los eclesiásticos, como no pueden defenderse, aun­
que sean ofendidos, no pueden ser afrentados.—
2\ xxxn .
- 32 —

lDefensa propia.— Las leyes divinas y hum anas permiten


que cada uno se defienda de quien quiera agra­
viarle.—1*, vm .
Se han de tomar las armas en defender la vida,
que es ley natural y divina.—2 \ xxvn.
(Degollada. - Espantóse la muerte de la degollada.—
2*, XLIIt.
Del dolor de la cabeza, han de participar los miem­
bros.-2 * . iii.
Del hombre arraigado no te verás vengado.—2*. xliii.
•Deleitar.—El fin mejor de los escritos, es enseñar y
deleitar juntam ente. —1*, xlvii.
:Deleite. —El amor en los m ozos es por la mayor parte
apetito, el cual tiene por últim o fin el deleite.—
Ia, xxiv.
.El buen olor es cosa qu»; deleita y con su ela.—
1', XLVII.
El deleile es el fin del apetito; y en llegando á al­
canzarle, se acaba.—xxiv.
El deleite que en el alma se concibe, ha de sor la
hermosura y concordancia que ve ó contempla
en las cosas que la vista ó Ib imaginación le po­
nen delante. 1*, xlvii.
Todos los vicios traen un no sé qué de deleite
consigo.—2*, vm .
¡Delincuente.—V: Equidad.
(Delito. —V: Pena.
¿•Dentadura.— La boca sin muelas es com o molino sin
piedra; y en mucho más se ha de estimar un
diente (fue un diam anle.— Ia, xvm .
SDepdsito. —La historia es depósito de las acciones.—
1% IX.
IDeeafio. -N ip g ú n bravo peleante está obligado á más
que ¿ desafiar á su enem igo y esperarlo en cam ­
paña; y si el contrario no acude, en él se queda
— :w -

la infamia y el esperanto gaua la corona del


vencimiento,—2*, xvn.
desagradecimiento. - Siempre los malos son desagrade­
cidos.— 1", xxin.
V. - hiuralitnd.
■Oesatino. H s desatino tirar piedras al vecino, tenien
do tío vidrio el tejado.—V. U.
V.— Inclinación.
'Descaecimiento.—El descaecimiento en los i n f o r t u n i o s
apoca la salud y acarrea la muerte.—2*, Pr.
‘Descendencias. - La sangre que se toma de las muje­
res, no es la que hace ¡il caso en las ilustres
descendencias. — 1", xxxvi.
Descompostura.— Toda cosa que tiene en sí fealdad y
descompostura, no puede causar contento algu­
n o . — 1*, XLYIl.
Descubrir. -Quien le cubre le descubre.—á\ v.
¿Descuidos. -L o s descuidos de las señoras, quitan la
vergüenza á las criadas.— 1*. xxxiv.
Desdenes. Los desengaños no se han de tomar en
cucviiln de desdenes, - T, xiv.
•Desdeñar.—Es natural condición de las mujeres, des­
deñar á quien las quiere y amará quien las abo­
rrecí*.— 1‘ , xx.
■Desdichas.- Para remediar desdichas del cielo, poco
pueden valer los bienes de fortuna.— 1%xxiv.
¿Que mayor desdicha puede ser que aquella que
aguarda al tiempo que la consuma y á l a muerte
que la acabe?— 1*, xv.
Siempre deja la ventura una puerta abierta en las
desdichas, para dar remedio i'i ellas.— 1% xv.
Siempre las desdichas persiguen al buen ingenio.-
i\ xxn.
Desengaño.—En los principios amorosos, los desengaños
prestos suelen ser remedios calificados.—2*, xi-vi.
- :« -

Los desengaños no se lian (1? lomar en cuenta de


desdenes.—1\ xiv.
Muchos van por lana y vuelven trasquilados.— I, vu.
Desenvolturas.— Mucho más dañan á las honras de las
mujeres las desenvolturas y libertades públicas
que las maldades secretas,—iá\ xxu.
Deseo, Deseos.—Dios siempre acude á los Imenos de­
seos.— 1\ XXXIV,
El deseo de alcanzar Cama, es activo en gran ma­
nera.—2\ vm.
El agradecimiento que solo consiste en el deseo,
es cosa muerta.— 1‘ , l .
En los casos de amor, no hay ninguno que con
más facilidad se cumpla, que aquel que tiene de
su parte el deseo de la dama.~-l\ i.i .
Los deseos se sustentan con esperan/as.— I", xiv.
Los enamorados jamás ajustan la cuenta de sus
deseos.
La pereza jamás lleffó al término que pide un buen
deseo. — xliii.

Siempre favorece el cielo los buenos deseos. --


á*, XLIII.
Suele Dios ayudar al buen deseo del simple, como
desfavorecer al malo del discreto.— 1‘. i..
Tanto más fatiga el bien deseado, manto la es-
muza está más cerca de poseello.— 1“. xxxiv.
Desesperación.— No hay mayor locura, que lo que
toca en querer desesperarse.— i.x ix .
Desfavorecer. - Suele Dios ayudar al buen deseo del
simple, como desfavorecer al malo del discreto.—
Io, L.
Desgracias.- -Cuaudo traen las desgracias la corriente
de las estrellas, no hay fuerza, en la tierra que
las detenga, ni industria humana que prevenir­
las pueda.— I*, xxvjj.
Es consuelo en las desgracias, hallar quien so d u e
la de dolías.-- 1% xxiv.
Tan de valientes es tener sufrimiento en las d es
¡iradas, como alearía en las prosperidades. —
á*, LXVI.
Un mal llama á otro y el fin de una d e s a n id a suele
ser principio de otra mayor.— 1\ xx vm .
Deshonra.— L a s honras y deshonras del mundo son
todas, y nacen, de carne y sa n gre .— I", xxxm .
N o es deshonra llamar l>ijo de puta á nadie, cuan ­
do cae debajo del entendimiento de a la b a r l e . —
d\ XIII.
Trae consigo la maldad de la mujer mala, que
pierda el crédito de su honra con el mismo á
quien se entregó rogada y perseguida. — J“. xxxiv.
Desnudo mu í. desnudo me hallo: ni pierdo ni gan o.—
I*. xxv: d*. viii y i.ii i .
Destajar, -(Juien destaja no haraja.— d“, vn.‘
Desventuras, - Las aventuras y desventuras nunca c o ­
mienzan por poco. 1", xx.
Diablo.— V: !'fa<i¡l¡ií(u( Inniiaun.
Diciplina, Diciplinas. —•T : iJisciplina. I>ísc¡¡>iíihis.
D¡ch080.--A! poseedor de las riquezas. 110 le hace d i­
choso el tenerlas, sino gastarlas, y 110 gastarlas
como quiera, sino el saberlas gastar.— d\ vi.
Oiente.— Y: lienhtihira y Mneltis.
Digresiones. La historia más tiene su fuerza eu la
verdad, que en las frías d i g r e s i o n e s . - í * . xvm .
Dijo la sartén á la caldera, quítalo allá ojin e gra .—
2", i.xvii.
Diligencia.— La diligencia es la madre de la buena
ventura.— 1*, xi.vi y 4'. xuu.
Dimecon quitan amias, decirte he quien eres.— d",x yxxm .
Dinero, Dineros.— Nunca falta quien presto dineros fi
los gobernadores cuando 110 los tienen.— d\ v.
- : h> —

Sobre un buen cimiento se puede levantar un buen


edificio y el mejor cimiento y zanja del mundo
es el «Huero. —2*, xx.
Oíos. - Acerca del poder de Dios, ninguna rosa es
imposible.—2 ‘. 1.
A Dios robando y con el mazo «laudo.- -2', xxv y xt.i.
A los dos qu»! Dios junta, no podrá separar el
hombre. - 2*. xxi:
A solo Dios está reservado conocer los tiempos y
los momentos y para él no hay pasado ni por­
venir....2", xxv.
A (|uien Dios quiere hicn, la. casa le sabe. —2 , x i j i i .
A i|uien Dios se la «lió. San Pedro se la bendiga.—
Ia. xr.v.
A «juien se humilla Dios le ensalza.-- K xi.
Cada uno es como Dios le hizo y aun peor mu­
chas veces.— iv.
Dios es el entendedor de todas las cosas,—2a, v.
Dios no falta á los mosquitos del aire, ni á los gu
saltillos de la lierra, ni á los ranacuajos del
agua: y es tan piadoso, que hace salir su sol
sobre los buenos y malos y llueve sobre los in­
justos y justos,— Ia. x v iii .
Dios. «|ue es nuestro médico, aplu*u las medicinas
que sanan, las cuales suelen sanar poco á poco,
y no de repente y por m ilagro.—2a. i,x.
Cuando Dios amanece, para lodos amanece. -
2». x i .ix .
Dios sabe lo mejor y lo que le está bien á cada
uno.— 2% i.v.
Dios hay en el cielo que no se descuida en casti­
gar al malo, ni de premiar al bueno.— 1", xxn.
Dios siempre acude á los buenos deseos.— 1% xxxrv.
Dios bendijo la paz y maldijo las rifias.— 2*, xiv.
Dios, que da la llaga, da la medicina.—2*, xix.
- :»7 -

£1 hombre propone y Dios dispone.— ¡2', l,v .


En el temor de Dios está la sabiduría.—2*. x l ii .
Kntre los atributos de Dios, más resplandece y cam­
pea el ile la misericordia, que el de la justicia.—
!i \ X U I.
La historia es como cosa sagrada, porque ha de
ser verdadara:y donde eslá la verdad, está Dios.—
2\ m.
Las avenías del campo tienen á Dios por su pro­
veedor y despensero.—3% xxxm .
- Las «Misas difíciles se inlentau por Dios ó por el
mundo, ó por entrambos á dos. — 1.\ xxxm .
Mas vale al que Dios le ayuda, «pie al «pie mucho
madruga. ¡í". xxxiv.
Mas alcanzan con Dios dos docenas de disciplinas
que «los mil lanzadas.—tí*, vm.
Muchos son los caminos por iloiute lleva Dios á
los suyos al «-¡«‘lo. vm.
No ha de vivir el hombre en olo de otm , sino «le
Dios.- á\ iv.
No se mueve la Irnja del árbol sin la voluntad de
Dios.—á", IIT.
Suele Dios ayudar al buen «leseo «leí simple, como
«lesfavorecer al mulo «leí discreto.— 1\ l .
Las misericordias de Dios no tienen límite, ni las
abrevian ni impiden los pecados de los hombres. -
3* I.XXIV.
Uno «le los pecados «pie más á Dios ofende, es la
¡ugrulitu«l,--t\ xxu.
V .— Aniitr ti Dios y ('irlo.
Dirlos.— Habilidades y gracias «pie no son vendibles,
más «pie las tenga el conde D irlos.-2 ". xx.
Disciplina, Disciplinas. - Más alcanzan con Dios dos «lo-
«•enas d<> disciplinas «|ue «los mil lanzadas.—
VIII.
Tanto alcanza de fama el buen soldarlo, cuanto
tiene de obediencia á sus capitanes y á los que
mandarle pueden.—2\ xxiv.
Discreción. Discreto.— El cielo, desde el estiércol, sabe
levantar los pobres y de los tontos hace discre­
tos.— 2\ i-i.
El pu n to do Iji discreción está en tre los d o s e x t r e ­
m os «leí r ig o r y de la b la n d u r a .— 2". i .i .
La discreción es la gramática del buen lenguaje
que se acompaña con el uso.— 2*. xix.
Los pecadoras discretos están más cerca de enmen­
darse que los simples.— 2*. l x .
Más acompañados y paniaguados debe tener la lo­
cura que la discreción.— 2\ xm.
No puede haber gracia donde no hay discreción.—
2\ xi.iv.
No son todas las personas tan discretas, que sepan
poner en su punió las cosas.— 1*. xx.
Suele Dios ayudar al buen deseo del simple, como
desfavorecer al malo del discreto.— 1*, i..

Discurso. -Las mujeres tienen poco discurso en saber


colocar sus pensamientos é intenciones.— 1*. i .i .
Disgustos. - Todos los vicios tienen un no sé qué de
deleite consigo, pero la envidia no trae sino dis­
gustos. ra licores y rabias.—2\ vm.
Dolor. -A s í mala la alegría súbita como el dolor grande.
— 2'. I.ll.
Citando la cabeza duele, todos los miembros due­
len. - 2 1. ii y iv.
Del dolor de la cabeza, han de participar los miem­
bros. -2'. m.
No hay dolor que muerte no consuma.— Ia. xv.
Donaires. —Decir gracias y escribir donaires es de gran­
des ingenios. - 2'. m.
Doncella.— El que saca á luz papeles para entretener
doncellas, escribe 4 tontas v á locas.— V. U.
En la vergüenza y recato de las doncellas se des­
puntan y embotan las amorosas saetas.— 2\ i .v iii .
La doncella honesta, el hacer algo es su fiesta.
— 2', v.
La doncella honrada, la pierna quebrada y en casa.
2*. xu x.
Las doncellas ocupadas, mas ponen sus pensamien­
tos en acabar sus tareas, que en pensar en sus
amores.—2% i,xx.
JS'o está bien á las d o n ce lla s sa b e r ni h a b la r mu­
cho. —I a, XXXII.
Nr> hay candados, guardas, ni cerraduras que me­
jo r guarden á una doncella, que las del recalo
p r o p i o . - - I a: x l i.
Donde hay estacas nuiclias veces no hay tocinos.—
2“. i.x x i i i .
Donde las dan Las toman.—2a. l x t .
Donde menos se piensa salta la liebre.— 2a, x x x —
< Yfiritiiiltn Donde tío se piensa salta la liebre'
— 2a. x.
Donde no hay tocinos no hay estacas.— 2\ x.
Donde quiera que esté la virtud eu eminente grado
es perseguida. —2a, il
Donde reina la envidia, no puede vivir la virtud.—
I a, XLVJI.
Donde una puerta »e cierra, otra se abre.- -1*. xxi.
Oormir.— V. S w h o .
Duelos.- laos duelos con pan son menos.— 2 ‘, xir.
E
Eclesiásticos. - A s í como no agravian la» mujeres, no-
agravian los eclesiásticos.— 2'. xxxii;
Los eclesiástico», como no pneden defenderse aun­
que sean ofendidos, no pueden ser afrentados.
2', x x x ii .
V.— (Jhsrifiox.
Ejemplo. — La historia es ejemplo y aviso de lo pre­
sente.— !\ ix.
V .- Afectos.
Ejército.— Parece mal un ejército sin su general y cas­
tillo sin su castellano.— I a, xxxlv .
El aliad de lo que canta yanta.—2\ i.x.
K1 buey suelto bien se lame.— 2*. xxn.
Kl buen gobernador, !a pierna quebrada y en ca sa .—
v2\ xxxiv.
El consejo de la mujer es poco y el que no le toma
es loco. - ¡2", vir.
Kl dar y el tener, seso ha menester.—d4. xi.in.
Kl hombre propone y Dios dispone.— d\ i.v.
El mal, para quien le fuere á buscar.— 1*. xx.
El pan comido y compañía deshecha.--á\ vi i.
Kl que á buen árbol se arrima, buena sombra le
cobija.— V. IT.
El que compra y miente,en su bolsa lo siente.— I a,¡xxw.
El que imprime necedades, dálás á censo perpe­
t u o - V . U.
Kl que luego da, da dos veces.— 1\ xxxiv.
Kl que ve la mota en el ©jo ajeno, vea la vig a ein
el s u y o .— 2*. x l iii.
— 41 -

Elección de estado.— Es bien d ejar á la voluntad de la:


bija escojer á su gusto, 110 en cosas ruines y m a ­
las, sino que se las propongan buenas.— 1», li.
No lian de dar los padres á sus hijos estado con*-
tra su voluntad.— I a. x ii .
Elogio. - E l linaje plebeyo sirve solo de acrecentar el
número de los que viven,sin que merezcan otra
fama ni-otro elogio sus grandezas.- 3 . vi. .
Embuste. - Apenas se liaila cosa que en este mundo
esté sin mezcla de maldad, embuste y bellaque­
ría.— 3", xr/
E 11 las contiendas amorosas se tienen por huenos
los embustes y mura fias que se hacen para con­
seguir el fui que. se desea, como no sean en me­
noscabo y deshonra de la cosa am ada.- 3 ’, xxi.
V.— Afecto*.
Eminente.— l'u a de las cosas que más debe de dar
contento á un hombre virtuoso y eminente, es ver­
se viviendo, andar con buen nombre por las len­
guas de las gentes, impreso y en estampa. —3*, 111.
Empleos.— V. Ojie ios.
Empresas. — Las cosas dificultosas se intentan por
Dios, ó por el mundo, ó por entrambas á dos.
1\ xxxm.
Con facilidad se piensa y se acomete una empresa,
pero con dificultad las mas veces se sale della.
—■2a. xv.
En casa llena, presto se guisa la cena.— 3*. xut.
En la tardanza suele estar el peligro — I 1. xi.vi y
i.xxi.—! Variante:) En la tardanza va el peligro.
- 3*, XLI.
En lo «pie rió va ni viene, pasar de largo es cor­
dura.— V. U.
Bn los nidos de antaño, no hay pájaros o g a ñ o .—
3a. i .x x i v .
— 42 —

En olea» casas cuecen liabas y en la mía á calde-


radas.— 2*. xm .
enamoramiento.— No todas las hermosuras enamoran.
(|ue algunas alegran la vista y no rinden la vo­
luntad.— 1\ XIV.
Enamorados.— Al enamorado ausente no liay cosa que no
le fatigue, ni temor que no le dé alcance.— I a. xiv.
El casarse los enamorados, es el fin de más exce­
lencia.— á\ XXJl.
Las promesas de enamorados, por la mayor parte,
son ligeras de prom eter-y muy pesadas de cum­
plir.— v2\ Lii.
Los enamorados jamás ajustan la cuenta de sus
deseos.
Ser grandes trovadores y grandes músicos, son g ra ­
cias anejas á los enamorados andantes. — Ia, xxm
'Pan propio y natural es al caballero andante ser
enamorado, como al cíelo tener estrellas.— I*, xm.
Y. Mtttrii/mnio.
Enemigo. Kn la guerra, la celeridad y presteza pre­
viene los discursos del enemigo y alcanza la vic­
toria antes que el contrario.se ponga en defensa.
— K x i .v i .

Ningún gusto puede igualarse al de triunfar de un


enem igo.— K xvm.
V.— Heifo.
Enfermedad. —V. Salud.
Engaño.— No se pueden ni deben llamar engaños los
que ponen la mira en virtuosos fines.—í". xxn.
V, — Marañas.
‘Engendrar.— Cada cosa engendra su sem ejante.— Ia Pr.
Enojar. —Quien bien tiene y mal escoje, por bien que
se enoje no se venga.— 1“, xxxi.
Enseñar.- E l fin mejor de los escritos es enseñar y
deleitar juntamente. - t \ x i .v i i .
— 4.H —

Entendedor.— A !>ut*n entendedor, pocas palabras.—


2a, xxxvii.
Dios es el entendedor de todas las cosas.— 2". v.
Entendimiento.— La hevinosura dei alma campea y se
muestra en el entendimiento.— 2a. lv iii.
El amor y la afición con facilidad ciegan los ojos
del entendimiento, tan necesarios pura escojer
estado.--2\ xix.
H/inse ile «•asar las tabulas mentirosas con el en­
tendimiento «le los que las leyeren.— 1% x l v i i .
No se escribe con las canas, sino con el entendi­
miento, «*| «Mial se mejora con los años.—2*. Pr.
Para componer historias y libros, «le cualquier suerte
que si'an. es m«*nester un gran juicio y un ma­
duro entendimiento.— 2¡l. m.
Entrañas.— Los hijos s«»n pedazos «le las entrañas de
sus pa«lres y así se lian «le querer, ó buenos ó
m a los.--2*. xvi.
Entre dos muelas cordales turnea pongas tus pulga­
res. 2'. XLIII.
Envidar. - -Cuando es todo figura, con ruines puntos
se envida.—'Y. l\
Envidia. Envidiosos. Donde reina la envidia no puede
vi\ ir la virtud. — 1*, x lv ii.
Los ilustres hisloriailores, siempre ó las más d éla s
veces, son envidiados de a«|uellos que tienen por
gusto y por particular entretenimiento ju zgar los
es«TÍtos ajenos, sin haber dado algunos propios á
la luz «leí mundo.— 2 ’. m.
Oh! envidia, raíz «le infini!«>s males y carcoma «le
las virtudes.— 2% vm.
T o d o s los vicios traen un no sí- qué de delite con­
sigo; pero el d«* la envidia no trae sino disgustos,
raneores y rabias.— 2". vm.
V.— iHriflhsott.
— 44

Épica.— L a Épica tan bien puede escribirse en prosa


como en verso.— 1% x lv j i.
Equidad.—G uan d o puede y debe tener lugar la equi­
dad. 110 ha de cargarse todo el rigor de la ley
al delincuente.— 2\ x lii.
Equitación.—El an d a r á caballo á unos hace caballeros
y á otros caballerías.— 2*. x u u .
Es anejo al ser rico el ser honrado.— 1*, li.
E s consuelo en las desgracias hallar quien se duela
dellas.— 1\ x x iv.

Es desatino tirar piedras al vecino, teniendo fie vi­


drio el tejarlo.— V. U.
Es más el número de los simples que de los pru­
dentes.— !", XLVIll.
Es mejor ser loado de los pocos sabios, que hur­
lado de los muchos necios.— 1\ xi.vm.
E sca seza .-A donde hay escaseza no puede vivir la
liberalidad. I*. x lv ii.
Esclavos, Esclavas. Mar libertad á los negros cuando
ya son viejos y no pueden servir, echándolos de
casa con título de libres, es hacerlos esclavos de
la hambre, de quien no pueden ahoirarse sino
con la muerte.- 2*. xxiv.
Los pecados de las señoras, las hacen esclavas de
sus mismas criadas.— Ia. xxxiv.
Escoger.— Quien bien tiene y mal escoge, por bien que
se enoje no se venga.— 1\ xxxi.
Escribir.—Cuanto In imitación fuere más perfecta, tanto
mejer será lo que se escribiere.— 1". Pr.
El que saca á luz papeles para entretener donce­
llas, escribe á tontas y á locas. V. I ’ .
No se escribe con las canas sino con el entendi­
miento. -°2\ Pr.
El poeta puede contar ó cantar las cosas no como
fueron, sino como debían ser: y el historiador las
lia de escribir no como debían ser, sino como
fueron, sin añadir ni quitar á la verdad cosa al­
guna.— 2\ ni.
Decir gracias y escribir donaires es de grandes in­
genios.—2*. ni.
Las acciones que ni mudan ni alteran la verdad de
la historia, no hay para que escribirlas, si han
de redundar en menosprecio del señor de la
historia. —á\ m.
Cara componer historias y libros, de cualquier suerte
que sean, es menester un gran juicio y un ma­
duro entendimiento.—2\ m.
(."no es escribir cotno poeta y otro coino historia­
dor.— á“, ni.
Escritos.— Kl fin mejor de los escrit- s es enseñar y
deleitar juntamente. —1*. xt.v i i .
Escuchar. - Uno de los mayores trabajos que los re­
yes tienen, es estar obligados á escuchar á todos
y responder á todos. -2*. vi.
Ese te quiere bien que te hace llorar.— 1\ xx.
Espada.— La hermosura en la mujer honesta, es como
el fuego apartado ó como la espada aguda, que
ni él quema ni ella corta á quien á ellos no se
acerca. - I", xiv.
Espantóse la muerte de la d egolla d a .--2*, x l í i i .
Espejo.—La buena mujer es como espejo de cristal lucien­
te y claro, pero está sujeto á empañarse y oscurecer­
se con cualquier aliento que le toque.— 1% x x x m .
Esperar, Esperante, Esperanza.— Esperar no es cordura
cuando el peligro sobrepuja íi la esperanza; y de
sabios es guardarse hoy para mañana y no aven­
turaran lodo en un día.— 1\ xxm.
Los desaos se sustentan con esperanzas.— 1*, xtv.
Mas vale buena esperanza que ruín posesión.— 2‘ , vn
y i.xv.
j<; -

Se lia de a m a r á nuestro Señor por sí solo, sin que


nos mueva esperanza de gloria ni temor «le pena
— 1*, XXXI.
Siempre nace la esperanza juntamente <‘«>n el amor.
— 1\ xxxm .
Tanto máa fatiga el bien «leseailo. cuanto la espe
raí i/,a está más cerca «le poseella.— I*. xxxiv.
V.— I)enn fío.
Experiencia.- - E s menester mucho t iempo para venir á
conocer las personas.— 1\ xv.
La experiencia es la madre de las ciencias (odas.
— I", X X I .
Espíritu.— El trabajo «iel espíritu suele tal ve/, redun­
dar en cansancio «leí cuerpo.— 2“ xvm .
La música compone los ánimos descompuestos y
alivia los trabajos «jue nacen del espíritu.—
1". xxvn.
Las armas re«|uieren espíritu, como las letras.—
1*, X X X V J I .
Los trabajos del <*spíritu exce«len á los «le cuerpo.
1'. xx.wu.
Esposos.— A los dos «{ue Dios junta, no podrá sepa­
rar «íl hombre.— 2\ xxi.
V.— Carne.
Estacas.— D onde no hay tocinos, no hay estacas.— 2\ .v
ÍS'o siempre hay tocinos dontle hay estacas. 2". i.xv
y i.xxm.
Estado,— El am or y la afición con facilidad ciegan los
ojos del entendimiento tan Tieeesarios para esco­
ger estado.--2". xi.v.
V.— Elección da vxlndo é Hijoa.
Estampa.— Una de las rosas que más debe de «l a r c o u -
t«*nto á un hombre virtuoso y eminente. «*s verse,
viviendo, an d a r con buen nom bre por las len­
guas de las gentes. impreso y en estampa.— 2% m.
Estercolar, Estiércol.— £1 cielo, desde el estiércol sabe*
levantar los pobres.— á\ 1.1.
L as tierras que de suyo son estériles y secas, es­
tercolándolas vienen á d a r buenos frutos, com o
la buena conversación sobre un seco ingenio-
caído.— 2\ x ii.
Estimación propia.— A q u e llo que más cuesta, se estima
y debí* estimarse más.— 1*. xiv.
Kuíu sea quien por ruin se tiene.— I a, xxi.
Estómago.- V. <’o iwr.
Estratagemas.— V . Ardida*.
Estrecheza.— N o hay estrecheza ni incomodidad en el
mundo, que no dé hipar á las arm as y á las le­
tras.— 1', x 1*11.
Si á hi hermosura se le ju n ta la necesidad y es­
trecheza, la embisten los cuervos y las otras aves
de rapiña. —á\ xxn.
Estregar.- Más j ó ¡pie te estrepo, burra de mi suegro.
— á*. x.
Estrellas.— C u a n d o traen las desgracias la corriente-
de las estrellas, no hay fuerza en la tierra que
<pie las detenga, ni industria humana que preve­
nirlas pueda.— I a. xxvii.
L a s heridas que el soldado muestra en el rostro y
en los pechos, estrellas son que guían á l o » d e ­
más al cielo de la honra y al de desear la ju sta
alabanza. -2a. l'r.
Ta n propio y natural es al caballero andante ser
enamorado, como al cielo tener estrellas, — 1\ x m .
Estudiante.- Kl principal trabajo del estudiante es la
pobreza y su mayor miseria es comer de las so­
bras de los ricos.— I". xxxvn.
Estudios.— N o es acertado forzar á los hijos qu e es
ludieti esta ó aquella ciencia, a un q ue el p ersu a ­
dirles no será d a ñ o s o .— 2a, xvi.
F
Fábulas. -H¡ui.se de casar las fábulas mentirosas vori
el entendimiento «le los que las leyeren. - I". x l v i i .
Faldas.— Tienen l«»s letrados de faldas, por no «le*1!?’
«le mangas. en qué entretenerse.
. Fama.—Cuando algún amante loa á su <|atr)a de her­
mosura y la nota de cruel, uingún oprobio hace
ú s u buen crédito.— 1‘ , xxxiv.
Dos c o s a s incitan -á amar más que otras, «jue son
la mucha hermosura y la .buena fama. --I", x x v
El deseo de alcanzac buena fama es activo en gran
muñera.— 2% vm.
El linaje plebeyo sirve solo de florecen lar el nú-
inci'o «le l«>s que viven, sin que merezcan olra
fama ni otro elogio sus grandezas.— 1\ vi.
La buena mujer no alcanza la buena fama so­
lamente con ser buena, sino con parecerlo.- 2*,
XXII.
La fama que en este presente y acabahle siglo se
alcance, por mucho que dure, en fin se ha «le
acabar con el inesmo rnumlo, que liene su fin
señalado.— á*. vm.
Más vale el buen nombre que las muchas rique­
zas.—^*. xxxm .
No es mejor la fama del Juez rigoroso que la del
com pasivo.—2", x l il
Una de las cosas que más debe de dar contento
á un hombre virtuoso y eminente, es verse, vi­
viendo, andar con buen nombré por las lenguas
de las gentéfe, impreso y en estampa.— 2*, m.
49 -

T o d o el honor de las mujeres consiste en la op i­


nión buena que de ollas se tiene. - l m , xxxm .
V. Provecho.
Familia.— Los varones prudentes han de tomar las ar­
mas en defensa de su honra, de sil familia y
hacienda.— xxvi i .
Faz.- -Casta mucho la faz de las mujeres andar siem ­
pre al campo, al sol y al aire.— 1*. xxv.
Fé.— La fé sin obras es cosa muerta.— 1% l .
Se han de tomar las armas por defpnd^r la fé ca­
tólica.— 2*, xxvii.
Fealdad, Feas, F e o . - L o feo es digno de ser aborre­
cido.— 1% xrv.
Siempre por feas que sean las mujeres, les da gus­
to el oír que las llamen hermosas.— 1*, xxvii.
Toda cosa que tiene en sí fealdad y descompostura,
no nos puede causar contento alguno.— 1*, x l v i i .
Feligreses.— V. Aldea.
Fiesta. - La doeella honesta, el hacer algo es Resta.
-1? V
Q* ' «•
Figura.— V. Énvidar.
Filósofo.— Los montes crian letrados y las cabanas de
los pastores encierran fdósolos.— 1*, L.
Fin. El camino del vicio, dilatado y espacioso,acaba
en muerte; y el de la virtud, angosto y trabajoso,
acaba en vida; y no en vida que se acaba, sino
en la que no tendrá fin.— 2\ vi.
Fortaleza.— La valentía que se entra en la ju risdic­
ción de la temeridad, más tiene de locura que
de fortaleza.— 2\ xvn.
fortu n a.— A osados favorece la fo rtu n a --V .U .
De los in vid ¡osos ninguno próspera fortuna está
segura.— v.
¿Habrá quien se alabe que tiene echado un clavo
en la rueda de la fortuna?— 2% xix.
- 50 —

La fortuna es una mujer borracha y antojadiza y


sobre todo ciega; y así no ve lo que se hace, ni sabe
á quien derriba ni á quien ensalza.— 2\ l x v l
La fortuna no se cansa de perseguir á los buenos.
— 1% xvr.
La rueda de la forluna anda más lisia que una
rueda de molino.— 1*, x l v il
No siempre la fortuna, con los trabajos, da los re­
medios.— 1*, xxviii.
Fragilidad humana.— Es el diablo sotíl y debajo de los
pies se levanta al hombre cosa donde tropiece y
caya sin sabor cómo ni como nó. - í\ xxm .
Franco.— La soldadesca es escuela donde el mezqui­
no se hace franco y el franco pródigo.— 1", xxxix.
Frió.— V. Sueño.
Fuego. — La hermosura en la mujer honesta, es com o
el fuego apartado ó como la espada aguda, que
ni él quema ni ella corla á quien á ellos no se
acerca.- 1a, xiv.
V. Sueño.
Fuero.— Los caballeros andantes son exentos de to­
do judicial fuero.— 1*, xxm .
Fuerza, Fuerzas— La fuerza es vencida del arte.—
2*, xix.
Más fuerza tiene el tiempo para deshacer y mudar
las cosas, que las humanas voluntades.— 1% x u v .
Más fuerza tiene la historia en la verdad, que en
las frías digresiones.—2‘ , x v iii .
No pidas de grado lo que puedas tomar por fuer­
za. —1% xxi.
Sufra y calle el que se atreve á más de lo. que
sus fuerzas le prometen.— 1\ x u v .
Fuga.— El soldado más bien parece muerto en la ba­
talla, que libre en la fuga.— 2*, xiv.
Fulleros.— V. Juego.
Gr
6all¡na.— Sobre uii huevo pone la gallina.— 2‘ , vil.
Viva la gallina, aunque sea con su pepita.— 2*. v
y lx v .
Ganancia.- Mientras se gana algo, no se pierde nada.
- 2\ vir.
Caritos. Los garitos de menor cuanlía son los que
más dafio hacen y más insolencias encubren.—
2\ XLIX.
Gastar, Gastos.— Al poseedor de las riquezas no le
hace dichos»» el tenerlas, sino el gastarlas, y no
el gastarlas como quiera, sino el saberlas gas­
tar. 2\ vr.
Gato*.— De noche todos los gatos son pardos.—2*,
xxxm .
Gemidos.-Cuando alguna mujer hermosa pida justi­
cia, quítense los ojos de sus lágrimas y los oidos
de sus gemidos, para considerar la sustancia d e
lo que pide.— 2‘ , x u i.
General. —Parece mal el ejército sin su general y cas­
tillo sin su castellano. —1‘ , xxxiv.
Generosidad. -En los trances irremediables es suma
cordura, forzándose y venciéndose á sí mismo,
mostrar un generoso pecho.—1% xxxvi.
Es de pechos nobles y generosos no hacer caso
de nifierfas.— 1‘ , xxi.
Gloria. Se ha de amar á nuestro Seíior por sí solo*
sin que n «s mueva esperanza de gloria ni tem or
de pena.— 1*, xxxi.
Gobernador, Gobernante.— El buen gobernador, la pierna
quebrada y en casa.—2*, xxxiv.
La caza y los pasa tiempos, más han de ser para
ios holgazanes que para los gobernadores.—
2% xxxiv.
No es bien que los que gobiernan estén mucho
tiempo sin las mujeres propias. -2*, x u i.
Nunca falta quien preste dinero á los gobernado­
res cuando no lo tienen.— 2% v.
Golondrina.— Una golondrina no hace verano.—1*, xm .
Gozar.—EI que no sabe gozar de la ventura cuando
le viene, no se debe quejar si se le pasa.— 2*, v.
Gracias.— Decir gracias y escribir donaires, es de gran­
des ingenios.—2% iii.
Habilidades y gracias que no son vendibles, más
■ que las tenga el conde Dirlos.— 2% xx.
No puede haber gracia donde no hay discreción.
2% x u v .
Ser grandes trovadores y grandes músicos, son
gracias anejas á enamorados andantes.— 1‘ , xxm .
Gramática.— La discreción es la gramática del lengua­
je .— 2*, xix.
Grandes, Grandezas.— El grande que fuere vicioso será
un vicioso grande; y el rico no liberal será un
avaro mendigo.— 2*, vi.
Entre los linajes, solos aquellos parecen grandes é
ilustres, que lo muestran en la virtud y en la ri­
queza y liberalidad de sus dueños.— 2% vi.
El linaje plebeyo sirve solo de acrecentar el nú­
mero de los que viven, sin que merezcan otra
fama ni otro elogio sus grandezas.—2*, vi.
^Gratitud. - V. Agradecimiento.
Guarda.— No hay candados, guardas, ni cerraduras que
mejor guarden á una doncella, que las del recato
propio. —1\ LL
— 53 —

Guerra.—El amor y la guerra son una misma cosa, en


usar de ardides y estratagemas para vencer al
enem igo.—2*, xxi.
En la guerra, la celeridad y presteza previene los
discursos del enemigo y alcanza la victoria an­
tes que el contrario se ponga en defensa. —
1*, XI.VI.
La guerra también tiene sus leyes y está sujeta á
ellas.— P, xxxvni.
La caza es una imagen de la guerra.— xxxiv.
L a paz es el verdadero fin de la guerra.—1*, xxxvu.
Se han de tomar las armas en servicio de su rey
en guerra justa.—2% xxvn.
Gusanillos.— Dios no falta á los mosquitos del aire, ni
á los gusanillos de la tierra, ni á los renacuajos
del agua. - ! * , xvm .
Busto.— Cuando se cumplen las fuertes leyes del gus­
to, como en ello no intervenga pecado, no debe
ser culpado el que las sigue.— 1*, xxxvi.
Después de cumplido aquello que el apetito pide,
el mayor gusto que puede venir, es apartarse de
donde lo alcanzara.— 1‘ , xxvn.
Ningún gusto puede igualarse al de triunfar de un
enem igo.— 1o, xvm .
H
Habas.— En oirás casas cuecen habas y en la mía á
calderadas.—2*, xm .
Oficio que no da de comer á su dueño, no vale
dos habas.— 2*, x l v ii .
Haber. —Antes se torna el pulso al haber que al sa­
ber. -2*, xx.
Habilidades.— Habilidades y gracias que no son vendi­
bles, más que las tenga el conde Dirlos. 2*, xx.
Hablar.- No está bien á las doncellas saber ni hablar
mucho.--1% x x x ii .
No ha de hablarse de manera que parezca escu­
charse á sí mismo; que toda afectación es mala.
— 2*, xi.ur.
Hablen cartas y callen barbas.--2*, vil.
Hacéos miel y comeros han moscas.—2*, x l ix ,
Hacer bien á villanos es echar agua en la mar. — 1%
xxm .
Hacienda.—Los varones prudentes han de lom ar las
armas en defensa de su honra, de su familia y
hacienda. - 2‘ , xxvn.
Nunca faltan á los prudentes y aplicados, medios
lícitos é industriosos de ganar hacienda.— 2*, x x ».
Hambre.- L a hambre y la continua necesidad son el
mayor contrario que el amor tiene.—2*. xxn.
l^a mejor salsa del mundo es la hambre; y como
ésta no falta á los pobres, siempre comen con
gusto. - 2", v.
V. Esclavos y Sueños.
- 65 -

Hay mfts mal en la aldegüela que se suena.- -1% x l v i .


Haz lo que tu am o te manda y siéntate con éi en la
mesa.— 2*, xxix.
Hechizos. — N o hay hechizos en el m undo que puedan
mover y forzar la voluntad.— 1\ xxu.
Heno. - De paja y de heno, ele.— 2", m .
Heredar, Heredero.— Bien es que los hijos hereden y
aprendan los oficios de sus padres.— 2*, y.
El heredar, algo borra ó templa en el heredero la
memoria de la pena que es razón que deje el
muerto. — 2\ l x x iv .
Heridas. L a s heridas qne el soldado muestra en el
rostro y en los pechos, estrellas son qu e guían
ú tos demás al cielo de la honra y al de desear
la ju sta a la ba n za .— 2% Pr.
L a s heridas que se reciben en las batallas, antes
dan honra que la quitan. -1% xv.
N o afrentan las heridas que se dan con los instru­
mentos qu e acaso se hallan en las manos.— 1*, xv.
Hermanos.— E s tan delicada la honra del casado, que
parece que se puede ofender aíin de los mismos
hermanos; cuanto inAs de los am igos.— 1% x x x m .
Hermoso, Hermosura,— C u a n d o algún amante loa á su
dam a de hermosa y la nota de cruel, ningún
oprobio hace á su buen crédito.— 1% xxxrv.
C u a n d o una mujer hermosa pide justicia, quítense
los ojos de sus lágrim as y los oídos de su s ge ­
midos, para considerar despacio la sustancia de
lo qu e pide. 2% x l ii.
Dos cosas solas incitan 4 amar, más qu e otras; que
son la mucha hermosura y la buena fam a.— 1% xxv.
El deleite qu e en el alm a se concibe, ha de ser de
la hermosura y concordancia que ve ó contem­
pla en las cosas qu e la vista ó la imaginación le
ponen delante.— i*, x lv ii.
- 56 -

Es prerrogativa de la hermosura, aunque esté en


sujeto humilde, coino se acompañe con la ho-
nestidad, poder levantarse é igualarse á cualquie­
ra alteza.— 1*, xxxvj .
Hay dos maneras de hermosura, una del alma y
otra del cuerpo; la del alma campea y se muestra
en el entendimiento, en la honestidad, en el buen
proceder, en la liberalidad y en la buena crianza.
- 2\ l v iii .
La hermosura por sí sola atrae las voluntades de
cuantos la miran y conocen; .y como á señuelo
gustoso, se le abaten las águilas Reales; pero si
á la hermosura se le junta la necesidad y la es­
trecheza, también la embisten los cuervos y las
otras aves de rapiña.— a*, xxir.
La hermosura tiene prorrogativa y gracia de re­
conciliar los ánimos y atraer las voluta des. -1\
xxxvrr.
La hermosura en la mujer honesta es como el fue­
go apartado ó com o la espada, aguda, que ni él
quema ni ella corta á quien á ellos no se acer­
ca.— 1‘ , XIV.
La hermosara de algunas mujeres tiene dias y ra­
zones y requiere accidentes para disminuirse ó
acrecenlarse.— l ’ , x u .
La honra y las virtudes son adornos del alma, sin
las cuales el cuerpo, aunque lo sea, no debe de
parecer hermoso.— l*, xiv.
Las afrentas que van derechas contra la hermosu­
ra y presunción de la » mujeres, despiertan en
ellas en gran manara la ira y encienden el deseo
de vengarse.— 2", L.
Ijas pasiones del ánimo es natural cosa que levan­
ten ó bajen la hermosura en las mujeres, pues­
to que las más veces la destruyen.— 1\ xj.t.
- 57 -

Ño hay cosa que más preslo rinda y allane las en­


castilladas torres de la vanidad de las hermo­
sas, que la misma vanidad puesta en las lenguas
• de la adulación.—-1\ xxxiv.
No todas hermosuras enamoran; que algunas ale­
gran la vista y no rinden la voluntad.— 1*, xiv\.
T od o lo hermoso es amable.--1\ xiv.
V. Alma y Comparaciones.
Hija, Hijo, Hijos.— A los padres toca encaminar los hijos
desde pequeños por los pasos de la virtud» de la
buena crianza y de las buenas y cristianas cos­
tumbres, para que, cuando grandes* sean báculo-
de la vejez de sus padres y gloria de bu poste­
ridad.— 2% xvi.
Al hijo de tu vecino Ifmpiale las narices y métele
en tu casa.— -2*, v.
Bien es que los hijos hereden y aprendan los ofi­
cios de sus padres. —2% v.
Cada uno es hijo de sus obras. -1 , iv y x l v i i .
El amor de un padre i un hijo feo y sin gracia, le
pone una venda en los ojos para que no vea sus
Taitas. 1*, Pr.
Es bien dejar á la voluntad de la hija el escojer á
su gusto, n o en c o s a s ruines y malas, sino en las
que se las propongan buenas.— t*, l.í.
Los hijos son pedazos de las entrañas de sus pa­
dres y así se han de querer, buenos ó ma os que
sean, como se quieren las almas que nos dan la
vida.— 2\ xvi.
Mejor parece la hija mal casada, que bien abarra­
ganada.— 2% v.
No es acertado forzar á los hijos á que estudien
esta ó aquella ciencia, aunque el persuadirles no»
será dañoso.— xvi.
— 58 -

'N o lian de dar los padres á sus hijos, estado con­


tra su voluntad. -1% xji .
No hay padre ni madre á quien sus hijos le pa­
rezcan feos; y en los que lo son del entendimiento
corre mAs este engaño.— 2*, xvm .
No saber leer n¡ escribir argaye haber sido hijo de
p adres dem asiado hum ildes y bajos, ó haber sido
travieso y m a lo.— 2\ XLnr.
Hijo «fe puta. -N o es deshonra llamar hijo de puta á
nadie, cuando cae debajo del entendimiento de
alabarle. —2\ xm.
' Hijos del entendimiento.— No hay padre ni madre á
quien los hijos le parezcan feos; y en los del en­
tendimiento corre más este engaño.—2*, xvm .
Hipocresía, Hipócrita.— Hipocresía y vanagloria son ene­
migos que blandamente se apoderan del corazón
más recatado.— 2*, xvi.
Menos mal hace el hipócrita que se finje bueno,
que el público pecador.—2% xxiv.
'Historia, H is t o r ia s -La historia es como cosa sagrada,
porque ha de ser verdadera; y donde está la ver­
dad está Dios en cuanto á verdad.—2*, jij.
La historia es madre de la verdad, émula del tiempo,
depósito de las acciones, testigo *de lo pasado,
ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo
porvenir.— 1‘ , rx.
'Las acciones que no mudan ni alteran la verdad de
la historia, no hay para qué escribirlas, si han de
redundar en menosprecio del señor de la histo­
ria. -2*, ni.
Las historias fingidas tanto tienen de buenas y de
deleitables, cuauto se llegan á la verdad ó á la
semejanza della; y las verdaderas tanto son me­
jores, cuanto son más verdaderas.— 2‘ , l x i i .
— 59 -

Más tie n d a historia su fuerza en la verdad, que en


las frías digresiones.— 2*, x v i i i .
Ninguna historia es mala como sea verdadera. —1% ix.
Para componer historias y libros de cualquier suerte
que sean, es menester un gran juicio y un ma­
duro entendimiento.— 2\ ni.
Historiador, Historiadores.— Deben los historiadores ser
puntuales, verdaderos y no nada apasionados, y
que el interés, ni el miedo, el rencor, ni la afición
no les ii >ga torcer dpi camino de la verdad.— 1*, tx.
El poeta puede contar ó cantar las cosas no como
fueron sino como debían ser; y el historiador las
ha de escribir no como debían ser, sino coma
fueron, sin añadir ni quitar á la verdad cosa
alguna. —2', in.
Los historiadores que de mentiras se valen, habían
ile ser quemados, como los que hacen moneda
falsa. 2% ni.
Los ilustres historiadores, siempre, ó las más veces,
son envidiados de aquellos que tienen por gusto
y por particular entreuimiento juzgar los escritos
ajenos, sin haber dado algunos propios á la luz
del mundo.—2', m.
Uno es escribir como poeta y otro como historia­
dor.— 2', ni.
Hogaza.— A quien cuece y amasa, no le quites la ho­
gaza.— 2*, xxxm .
Quien Lenga hogazas no busque tortas.— 2% xm.
Hoja.— No se mueve la hoja del árbol sin la voluntad
de Dios.— 2% m.
Hojuelas. - V . Miel.
Holgazanes.' La caza y los pasatiempos, más han de
ser para los holgazanes que para los gobernado­
res.— 2*, xxxiv.
Hombre, Hombres.— Del hombre arraigado no te verás
vengado.— 2\ x l i i i .
— 60 —

Dos caminos hay por donde pueden ir los hombres


á llegar á ser ricos y honrados: el uno es el do-
las letras, olro el de las armas. -2*, vt.
til hombre ha de ser hombre; y la mujer, mujer.
2% vil.
Kl hombre propone y Dios dispone. -2*. l v .
El hombre sin honra e9 peor que un m uerto.—
1% xxxm .
Hombre apercibido medio combatido.— 2\ xvi.
No ha de vivir el hombre en oto de otro, sino de
Dios.— 2*, iv.
No es bien que los hombres honrados sean verdu­
gos de los otros hombres, no yéndoles nada en
ello.— 1% x x ii .
No us un hombre más que otro, si no hace mas­
que otro.— I a, xvm .
ITna de las cosas que inás debe de dar contento á
un hombre virtuoso y eminente es verse, viviendo,
andar con buen nombre por las lenguas de las
gentes, impreso y en estam pa.-2 \ ni.
V. Ayuda humana.
Hombres bajos. —Hay hombres bajos que revientan por
parecer caballeros; y caballeros altos hay, q u e p a -
rece que aposta mueren por parecer hombres
bajos.— 2*, vi.
Hombres famosos.— Los hombres famosos por sus in­
genios, los grandes poetas, los ilustres historia­
dores, siempre ó las más veces son envidiados de
aquellos que tienen por gusto y por particular en­
tretenimiento ju zgar los escritos ágenos, sin haber
dado algunos propios á la luz del mundo.— 2*, m.
Honestidad.— Es más que nieve blanca y limpia la vir­
tud de la honestidad. 1*, xxxm .
Es prerrogativa de la hermosura, aunque esté en
sujeto humilde, como se acompañe con la honea-
— «1 —

tidail, poder levantarse é igualarse á cualquiera


alteza.--1% xxxvi.
La doncella honesta, el hacer algo es su fiesta.— 2\ v.
L a hermosura del alma se muestra en el entendi­
miento, en la honestidad, en el buen proceder»
en la Jiberalidad y en la buena crianza.— 2*, l v i i i .
La honest idad es una do las virtudes que al cuerpo
y al alma inás adornan y hermosean.— 1% xiv.
La honestidad parece tan bien en los caballeros an­
dantes como la valentía. - 1*, xxxvi.
Honor.—T od o el honor de las mujeres consiste en la
opinión buena que dellas se tiene.— I*, xxxm .
Honra.- E l hombre sin honra es peor que un muerto
-1‘ , xxxin.
Es tan delicada la honra del casado, que parece
■que se puede ofender aún de los mismos herma
nos, cuanto más de los am igos.— 1*, xxxm .
La honra puédela tener el pohre, pero no el vicioso.
— 2 \ Pr.
La honra y las virtudes son ¿Hornos del alma, sin
las cuales el cuerpo, aún que lo sea, no debe de
parecer herm oso.—1*, xiv.
Las heridas que el soldado muestra en el rostro y
en los pechos, estrellas son que guían á los demás
aJ cielo de la honra y al de desear la justa ala­
banza.—2*, P r.
Las honras y deshonras del mundo son todas y
nacen, de carne y sangre.— 1% xxxm .
Las heridas que se reciben en las batallas, antes
dan honra, que la quitan.— 1*, xv.
Los varones prudentes han de tomar las armas en
defensa de su honra.—2*, xx vn .
Mucho más dafian á la honra de las mujeres las
desenvolturas y libertades públicas, que las mal­
dades secretas.—2*, xx ii.
- 62 —

P o r la libertad, así nomo por la honra, se puede y


se debe aventurar la vida.— 2\ l v i i i .
P o r las arim s se alcanzan si no más riquezas, á
lo menos más honra que por las letras. —á‘ , xxiv.
Trae consigo la maldad de la mujer mala, que pier­
da el crédito de su honra con el mismo á quien
se entregó rogada y perseguida.— l*, x x x iv .
Hanrada, Honrado, Honradez.— Dos caminos hay por donde
pueden ir los hombres á llegar á ser ricos y hon­
rados: el uno es el de las letras, otro el de las
armas.— 2‘ , vi.
Es anejo al ser rico el ser honrado.— 1‘ , l i
La m ujer honrada, la pierna quebrada y en casa,
— 2*, v.
No es bien que los hom bres honrados sean verd u ­
gos de los otros hom bres, no yéndoles nada en
e llo .— 1*, x x ii .
Hormiga. -P o r su mal le nacieron alas á la hormiga.
— 2*, xxxm .
Huevo.— Sobre un huevo pone la gallina.— 2\ vn.
Huir.- El retirarse no es huir, ni el esperar es cordu­
ra, cuando el peligro sobrepuja á la esperanza.
- 1\ xxm .
V. Fuyn.
Humildad. A quien se humilla Dios le ensalza. 1*, xi.
En más se ha de estimar y tener un humilde vir­
tuoso, que un vicioso levantado.— 1‘ , xxxu.
Es prerrogativa da la hermosura, aunque esté en
sujeto humilde, como se acompañe de la hones­
tidad, poder levantarse é igualarse á cualquiera
alteza.- -1\ xxxvi.
Los agravios despiertan la cólera en los más hu­
mildes pechos, 2*, P r .
Más es de apreciar el humilde virtuoso que el pe­
cador soberbio. —2', x l i i .
r
Iglesia, ó mar, ó Casa Real. —1\ xxxrx.
Ignominia.— La ignominia pasada agora, sea de pobreza
ó de linaje, corno ya pasó, no es; y solo es, lo
que vemos presente. - 2*, v.
Ignorancia. V. Leer y escribir.
Igualdad. - El amor todas las cosas iguala.— i\ xi.
Ilustres. - Entre los linajes, solo aquellos parecen gran­
des y ilustres, que lo muestran en la virtud, y en
la riqueza y liberalidad de sus dueños. - 2 ‘ , vf.
Imaginación.- E l deleite que en el alma se concibe, ha
de ser de la hermosura y concordancia que ve ó
contempla en las cosas que la vista ó la imagina­
ción le ponen delante. -1*, xlh .
Imitación.— Cuanto la imitación fuere más perfecta,
tanto mejor será lo que se escribiere. -1% Pn.
Importunidades.— Procúrese descubrir la verdad entre
los sollotos é importunidades del pobre, com o
tre las promesas y dádivas del rico.— 2\ x l h .
Imposible. - Acerca del poder de Dios, ninguna cosa es
im p o s ib le .-2*, i.
El que busca lo imposible, es justo que lo posible
se le n iegu e.- 1', xxxm .
Impreso. - Una de las cosas que más debe de dar con­
tento á un hombre virtuoso y eminente, es verse,
viviendo, andar con buen noi brepor las lenguas
de las gentes, impreso y e n t-stampa.- 2‘ . ni.
Imprimir--El que imprime necedades dalas á. censo
perpetuo.— V. U.
— «+ ' —

El que saca á iuz papeles para entretener donce­


llas, esci ¡be á tontas y á locas.— V, U.
Impulsos humanos.— Los primeros movimientos no son
en manos de los hombres. - 1‘ , xx y xxix.
Inclinación. La nnturel inclinación de las mujeres, por
la mayor parle, suele ser desatinada y descom­
puesta. - 1% LJ.
'Incomodidad.—En la cárcel toda incomodidad tiene su
asiento.— 1*, P r.
No hay estrecheza ni incomodidad en el mundo, que
no dé lugar á las armas y á las letras.-1*, x u i.
Independencia.— Venturoso aquel á quien el cielo dió
un pedazo de pan, sin que le quede obligación de
agradecerlo A otro que al mismo c ie lo .--2*, r„vm.
Industria.- Cuando traen las desgracias la corrienle de
las estrellas, no hay fuerza en la tierra que las
detenga, ni industria humana que prevenirlas
pueda.— 1% xxvn.
Nunca fallan á los prudentes y aplicados, medios lí­
citos é industriosos de granjear hacienda.--2*, xxn.
Infam ia- V. Peleante.
Infierno. - l)e l o s desagradecidos está lleno el infierno.
— 2% L V í l l .

Infortunios. - -El decaim iento en los infortuuios, apoca


la salud y acarrea la m uerte.— 2*, P r .
Ingenio.— Decir gracias y escribir donaires, es de gran­
des ingenios.— 2*, m.
El mundo es en em igo siem pre de prem iar los flo ­
ridos ingenios ni los loables trabajos.— 2*, l x h .
Los hombres famosos por sus ingenios, los gran­
des poetas, los ilustres historiadores, siempre, ó
las más veces, son envidiados de aquellos que
tienen por guslo y por particular entretenimiento
juzgar los escritos ajenos, sin haber dado algunos
propios á la luz del mundo.— 8\ ni.
- 65 —

L os manjares pocos y delicados avivan el ingenio.


— 2*, LI.
Naturalmente tiene la mujer ingeuio presto para el
bien y para el inal, más que el varón.- 1*, xxxiv.
Siempre las desdichas persiguen al buen ingenio.
1*, XXII.
V. Comparaciones y Cultivo.
Ingratitud.— Entre los pecados mayores que los hom­
bres cometen, es el desagradecimiento; por lo que
suele decirse que de los desagradecidos está Heno
el infierno.— 2*. i.vm.
La ingratitud es hija de la soberbia y lino de los
mayores pecados que se sabe.—2“, w.
Siempre los malos son desagradecidos.— I*, xxm.
. Uno de los pecados que más á Dios ofende, es la
ingratitud.— 1‘ , xxn.
Injurias.— Aquel que dice injurias, cerca está de per­
donar.— 2*, i,x.\.
Injusticia humana.— Pagan á veces ju stos por p ecad o­
res.— 1\ vn.
Injustos.— Dios, es tan piadoso, que hace salir el sol
sobre los buenos y llueve sobre los injustos y
justos;— 1", XVITI.
Insolencias.— V. Garitos.
Intenciones.— El ju s to cielo pocas ó ninguuas veces
d eja de m irar y favorecer á las ju stas in ten cio­
nes.— 1*, XXVIII.
Intentos difíciles.— Las cosas diñcultosas se intentan
por Dios, ó por el mundo, ó por entrambos á
dos.—1‘ , xxxm .
Interés.— Deben los historiadores ser puntuales, ver­
daderos y no nada apasionados y que ni el inte­
rés, ni el miedo, rencor, ni 'a afición no les
haga torcer el camino de la verdad.— 1*, ix.
Jfividloaos. —De los invidiosos ninguna próspera fortu ­
na está segura. - 2*, v. 5
J
Jornalero. Al dejar esle mundo y m e l e m o s Ta (ierra
adenlro, por tan estrecha senda va el príncipe-
como el jornalero.— 2*, xxxm .
Joya. - N o hay joya en el mundo que Lauto val^a, rom o
la mujer casta y honrada.— 1% xxxm.
Juego.--Cuando lodo es figura, con ruines puntos se
envida.— V. U.
I1ues el vicio del juego se ha vuelto en ejercicio-
común, mejor es que se juegue en c a s a s princi­
pales, donde 110 se atreven los fulleros á usar de
sus tretas; pero los garitos de menor cuantía, son
les que míis daño hacen y míis insolencias encu­
bren.- í¿\ XI.IX.
Juez.--De todo aquello que la mujer del juez recibiere*
ha de dar cuenta el marido en la residencia uni­
versal.-2 ". xu i.
No es mejor Ja fama del ju ez riguroso que la del
com pasivo.—á\ xu i.
Juicio.— Para componer historias y libros, de cualquier
suerte que sean.es menester 1111 gran juicio y un
maduro entendimiento.— m.
Júntate á los hítenos y serás uno de ellos. - -i ', xxxm
Justicia.—Cuando alguna mujer hermosa pille justicia,
quítense los ojos de sus lágrimas y los oídos de
sus gemidos, para considerar despacio la sustan­
cia de lo que pide. —2\ x l ii .
El tin y paradero de las letras es poner en su pitillo
la justica distributiva.— 1‘ , x x x v ii .
Es lan buena la justicia, que es necesario que se
use aún entre los mismos ladrones.— 2\ lx .
H al'en más compasión las lágrimas del pobre, pero
uo más justicia, que las informaciones (.leí rico.
— 2% XLII.
Si se doblare la vara de la justicia, no sea con el
peso de la dádiva, sino con el de la misericor­
dia.— 2*, Xl.II.
Justicia divina.— Entre los atributos de Dios, más res­
plandece y campea el de la misericordia que el
de la justicia. - 2\ x u i.
Justos.—Dios es tan piadoso, que bace salir su sol
sobre los buenos y malos y llueve sobre los in-
juztos y ju s to s .-1 \ xviii.
Pagan á veces justos por pecadores.— 1\ vu.
L
La hora sin muelas es como molino sin piedra.—
1*, xvm.
La codicia rompe el saco.— 1% xx y 2% xm.
La diligencia es madre de la buena ventura.—
— 1“. xl.v’ 1 y 2\ x liii.
La doncella honesta, el hacer algo es su fiesta.—
ir, v.
La doncella honrada, la pierna quebrada y en casa..
—Sí*, x l i x .— (Variante ).— La mujer honrada la
pierna quebrada y en casa.— 2*, v.
La fe sin obras es cosa muerta.— 1*, l .
Lu letra con sangre entra.--2*, xxxvi.
La mujer y la gallina por andar se pierde aína.—
•2*. XLIX.
Ladrones.-- Es tan buena la ju sticia, que es necesario
que se use aún entre los m ism os ladrones. -2 \ l x .
V. Llaga y Manquedad.
Lagañas. El amor mira jeon uuos antojos que hacen
parecer oro al cobre, á la pobreza riqueza y á las
lagañas perlas.—2*. xix.
Lágrimas.— V. Compasión y Justicia.
Lamer.— 101 buey suelto bien se lame.— 2*, xxn.
Lana.- Muchos van por lana y vuelven trasquilados,
— 1*, v il
'Cal suele venir por lana, que vuelve trasquilado.
— 2‘ , xiv.
Lanza, Lanzadas. - M á s alcanzan con Dios dos docenas
de disciplinas que dos mil lanzadas.— !&*, vm .
— «9 -

Nunca la lanza embotó la pluina, ni la pluma la


lanza.— 1\ xvm.
Lástima.— V. Marido y M ujer adúltera.
Lealtad.— De los vasallos leales es decir la. verdad á
sus señores en su ser y figura propia, sin <jue la
adulación la acreciente ó otro vano respeto la
disminuya.— 2% n.
Leer y escribir.— N o saber leer n¡ escribir, arguye haber
sido hijo de padres demasiado humildes y bajos
ó haber sido travieso y malo. -2*. x ljii.
Lengua, Lenguas, Lenguaje.— De la abundancia del cora­
zón habla la lengua.— 2\ xii.
Kl primer escalón de las ciencias, es el de las len­
gua».— xiv. • '
I*a discreción es la gram ática del buen lenirtiaje.
— 2*, xix.
Las armas de los togados son las mismas que las
de la mujer, que son la lengua.- 2*. x x x ii .
1*18 plumas, con más libertad que las lenguas, sue­
len dar á entender á quien quieren, lo que en el
alma está encerrado.— Ia. xxiv.
Muchas vect-s, la presencia de la cosa amada turba
y enmudece la intención más delerminadn y la
lengua más atrevida.— I*. xxiv.
Querer atar las lenguas de los maldicientes, es lo
mismo que querer poner puertas al cam po.—á*. i.v.
lina de las cosas que más debe dar contento á un
hombre virtuoso y eminente, es verse, viviendo,
andar con buen nombre por las lenguas de las
gentes. - 2‘ . m.
Letras, Letrados.— Dos caminos hay por donde pueden ir
los hombres á llegar á ser ricos y honrados: el uno
es el de las letras, otro el de las armas.--O", vi.
El fin y paradero de las letras es poner en su punto
la justicia distributiva y dar á cada uno lo que
— 70 —

es suyo, y entender y hacer que las buenas leyes


se guarden.— 1*, xxxvii.
Las- letras sin la virtud, son perlas en el muladar.
— 2% xvi.
Los montes crían letrados y las cabañas de los pas­
tores encierran filósofos. l\ l .
No hay estrecheza ni incomodidad en el mundo que
no dé lugar á las armas y á las letras.— 1*. xu i.
Sin las letras no se podrían sustentar las armas,
porque la guerra también tiene sus leyes y está
sujeta á ellas; y las leyes caen debajo de lo que
son letras y letrados. — 1*, xxxvm .
Tieneu los letrados de faldas, por no decir de man­
gas. en que entretenerse.
Letras divinas.—Tienen por blanco las letras divinas,
llevar y encaminar las almas al cielo.— 1\ x x x v i i .
Ley, Leyes.— Cuando puede y debe tener lugar la equi­
dad. no ha de cargarse todo el rigor de la ley
al delincuente.- -2\ x u i.
Allá v a n leyes d o quieren reyes.— 1", x l v ; 2‘ , v
y xxxvii.
J,a guerra también tiene sus leyes y está sujeta á
ellas.--J% xxxvm .
Las leyes caen debajo de lo que son letras y letra­
dos.- I\ xxxvm .
Las leyes divinas y humanas permiten que cada uno
se defienda de quien quiera agraviarle.— P, vm .
Las leyes no se pueden sustentar sin las armas.—
1‘ , xxxvm .
Las leyes que atemorizan y no se ejecutan, vienen á
á ser como la viga, rey de las ranas.
tSín las armas no se podrían sustentar las leyes.—
1*. xxxvm
Ley natural.— Es de ley natural y divina, tomar las ar­
mas para defender la propia vida,—2*, xxvn.
- 71 -

Libelos.— Vengarse con sátiras y libelos, es venganza


por cierto indigna de pechos generosos.—2*, i.
Vengarse con satiras y líbelos es propio y natural
de poetas desdeñados y no admitidos de sus da­
mas fingidas ó 110 fingidas.-2 *, P r.
Liberal. - Kl grande que fuere vicioso, será vicioso
grande y el rico no liberal, será un avaro men­
digo. - 2 ‘, vi.
Liberalidad.-A d o n d e hay escaseza no puede vivir la
liberalidad.--1*, xi,vu.
El pobre esl-i inhabilitado de poder mostrar la vir­
tud de liberalidad con ninguno, aunque en sumo
grado la posea.— 1\ l .
E»i#tc los linajes, solos aquellos parecen grandes y
ilustres, que lo muestran en la virtud y en la
riqueza y liberalidad de sus dueíios.—á*, vi.
La hermosura del alma campea y se muestra en el
entendimiento, en la honestidad, en el buen pro­
ceder, en la liberalidad y en la buena crianza.—
S2*. TA’ iIJ.
Libertad.— La libertad alcanzada y el tem or de volver
A perderla. borr-a en la memoria todas las obli­
gaciones del inundo.— P, x l .
La libertad es uno de los más preciados dones que
á los hombres dieron los cielos; con ella no pue­
den igualarse los tesoros que encierra la tierra,
tii la mar encubre; por la libertad, así como por
la honra, se puede y debe aventurar la vida.—
2*, ÍA'III.
Jso hay en la tierra que se iguale á alcanzar la li­
bertad perdida.— 1\ xxxix.
V. Ruciaros.
Libertad de conciencia.- Se puede vivir con más liber­
tad, dondo se vive con libertad de conciencia.—
ú\ i.iv.
Libres.— Mal cumplen los libres las palabras que daa
en el cautiverio.— 1*, xj..
Libros.— Es grandísimo el riesgo á que se pone el que
imprime un libro, siendo de toda imposibilidad
imposible componerse tal, que satisfaga y contente
á todos los que le leyeren.— 2*. m.
Hay algunos que así componen y arrojan libros de
sí, como si fuesen buñuelos.— 2*. m.
No hay libro tan malo que no tenga algo bueno.
— 2*, ni.
Para componer historias y libros, de cualquier
suerte que sean, es menester un gran juicio y
un maduro entendimiento.— 2*, ui.
Liebre.- Donde no' se piensa salta la liebre.— 2", x. -
( Variante) Donde menos se piensa, etc.— 2". xxx.
Linajes.— A cuatro suertes de linajes se pueden redu­
cir lodos los que hay en el mundo: unos que
tuvieron principios humildes y llegaron á una suma
grandeza: otros que tuvieron principios grandes y
los conservan y mantienen: otros que aunque tu­
vieron principios grandes acabaron en punta hasta
parar en no nada: otros hay, y estos son los más.
que ni tuvieron principio bueno ni razonable medio
y así tendrán el fin sin nombre, como el linaje
de la gente plebeya y ordinaria.— 2’ . vi.
Dos linajes solos hay en el mundo, que son *•! tener
y el no tener.— xx.
El linaje plebeyo sirve de acrecentar el número de
los que viven, sin que merezcan otra fama ni otro
blogio sus grandezas.— 2a, vi.
Entre los linajes solos aquellos parecen grandes y
ilustres, que lo muestran en la virtud y en la ri­
queza y liberalidad de sus dueños.— 2*, vi.
Hay dos maneras de linajes en el mundo; unos que
traen y derivan su descendencia de príncipes y
- 78 —

monarcas á quien poco á poco el tiempo ha des­


hecho y han acabado en punta como pirámides;
y otros que tuvieron principio de gente baja y
van subiendo, de grado en grado, hasta Ilegal’ á
ser grandes señores.— 1\ xxi.
Jamás ha de disputarse do linajes ni compararlos,
porque el abatido aborrece y el levantado no pre­
mia.— XLIII.
V. ( bmparacioucw.
Lisonja.— Si á los oídos del príncipe llegase la verdad
desnuda, sin los vestidos d é la lisonja, oíros si­
glos correrían, otras edades serían tenidas por
más de hierro que la nuestra.- 2a, n.
Lo que cuesta poco, se estima en menos.— I", xxxiv.
Lo que has «le dar al niur. dalo al gato y sacarte
ha do cuidado.--2*, i.v i .
Lo que se puede hacer poi bien, lio se haga por
ni.il.---l*, x x ii .
Loco, Locura.— El consejo de la mujer es poco y el que
no lo toma es loco’— 2\ vu.
El que es loco por fuerza, lo será siempre: y el que
lo es de grado, lo dejará de ser cuando quisiere.
— 2*, xv.
I^a valentía que se entra en la jurisdicción de la
temeridad, más tiene de locura que de fortaleza.
- - 2 *. x v j i .
Más acompañados y paniaguados debe tener la lo­
cura que la discreción.— 2*. xm.
No hay mayor locura que la que toca en querer
desesperarse.—2*, l i x .
Los duelos con pan son menos. —2*, xn.
Loa oficios mudan las costum bres.--2*, iv.
LL
•Llaga.— A la sombra de la llaga falsa, anda la salud
borracha.— <
ST. i.i.
Dios que da la llaga, da la medicina.— xix.
Llorar.— Ese te quiere bien que te hace llorar. -1ft, xx.
Madre. — Castígame mi madre y yo troiupójelas.—
á\ i.xvii.
No hay padre ni madre á quien los hijos le parez­
can feos.- í2\ xvu i.
Madrugar.— Más vale al que Dios le ayuria, que al que
mucho madruga. 2\ xxxiv.
V. Sueño,
Mal. Males.—El mal para quien le fuere á buscar.—
I*. xx.
Hay más mal en la aldegfiela que se suena.—
~J\ XLVI.
L o que se puede hacer por bien, 110 se haga por mal.
Ningún mal puede fatigar tanto, ni llegar tan al
extremo de serlo, mientras no acaba la vida, que
rehuya de 110 escuchar siquiera el consejo, que
con buena intención se le da al que lo padece.
- - K x x v ii .
No es posible que el mal ni el bien sean durade­
ros.— 1\ x v iii .
Oh! envidia, raíz de infinitos males y carcoma de
las virtudes.— 2\ vm.
No hay ningún hombre humano en la tierra, de
quien se pueda esperar consejo en las dudas,
alivio en las quejas, ni remedio en los males.—
t\ XXVIII.
Focas veces ó nunca viene el bien puro y sencillo,
sin ser acompañado ó seguido de algún mal que
ie turbe ó sobresalte.— 1‘ , x i .i .
— 7«¡ —

Quien cania, sus males espanta.—1% x x ii .


Quien está ausente, todos los males tiene y teme.
I*, xxv.
Un mal llama á otro; y el fin «le una desgracia suele
ser principio de otra mayor.— I*. xxvm.
Mala ventura. — Buen corazón quebranta mala ven­
tura.- á*. x.
Maldad, Maldades.- A |lenas se halla cosa en este mundo
que esté sin mezcla de maldad, em buste y bella­
quería. d‘ , XI.
Mucho más dañan á las honras de las mujeres las
desenvolturas y libertades públicas, que las mal­
dades secretas. á“. xxti.
Trae consigo la maldad de la mujer mala, que
pierde el crédito de su honra con el mismo ¡i
quien se entregó rogada y perseguida.- 1\ xxxiv.
Maldicientes.— Querer atar las lenguas de los maldi­
cientes. es lo mismo que querer poner puertas
al campo.—á\ i.v.
Maldición. - Las maldiciones siempre se lian de teme1'
de cualquier padre que sean.— I a, xu .
Malos. -D io s es tan piadoso, que hace salir su sol
sobre los buenos y malos, y llueve sobre los in­
justos y justos.- 1'. xvm .
Dios hay en el cielo, que no se descuida en castigar
al m alo ni de prem iar al bueno.— 1‘ , x x i i .
El cielo tiene cuidado de socorrer á los malos mu­
chas veces. - I ', x x v ii .
La virtud es más perseguida de los malos, que
amada de los buenos.- I ’. xi.vir.
Siempre los m alos son desagradecidos.— Ia. xxm .
Mandar. - Dulcísima cosa es mandar y ser obedecido.
—3". xu i.
Mangas.— Buenas son mangas después de Pascua
1n, x x XT.
— 77 -

Tienen los. letrados de faldas, por no decir de man­


gas. en que entretenerse.
Manjar.— Los manjares pocos y delicado» avivan el
ingenio.— 2\ j.i.
V. ¡Sueño.
Manquedad.— A la sombra de la manquedad Ungida
andan los brazos ladrones.— 2*, u .
Manto. -Debajo de mi manió al rey mato.— I*. Pr.
■Mar. Hacer bien á villanos es echar agua en la mar.
I*, xxm.
Iglesia, mar, ó Casa HeaJ.— 1\ xxxrx.
V. ( ’arsnrios.
Marañas.— En las contiendas amorosas se tienen por
buenos los embustes y marañas que se hacen para
conseguir el liu que se desea, como no sean en
menoscabo y deshonra de la cosa amada.—2*. xxi.
Maridos.— Como la carne de la esposa sea una misma
con la del esposo, las manchas que en ella caen,
ó los defectos que se procuran, redundan en la
carne del marido, aunque él no haya dado oca­
sión para aquel daño. — 1*, xxxm .
Como las honras y deshonras del mundo sean to­
llas y nazcan de carne y sangre y l¿ls de la mu­
je r mala sean deste género, es forzoso que al
marido le quepa parte de ellas y sea tenido por
deshonrado sin que él lo sepa.— 1*. xxxm .
Kl marido de la mujer adúltera, puesto que él no
lo sepa ni haya dado ocasión, con todo, le lla­
man y le nombran con nombre de \iluperio y le
miran con ojos de menosprecio en cambio de
mirarle con los de lástima, viendo (pie no. por
su culpa, sino por el gusto de su mala compa­
ñera, está en aquella desventura.— 1“, xxxm .
Miran al marido los que la maldad de su mujer
saben, con ojos de menosprecio en cambio de m i­
— 78 -

rarle con los «le lástima, viendo que 110 por su


culpa sino por el gusto de su mala compañera, está
en aquella desventura.- Ia. xxxm.
Nacen las mujeres con la carga de estar obedientes
á sus maridos, aunque sean unos porros.— 2*. v.
Marta.--Muera Marta y muera liarla.— *á". i .ix .
Mas acompañados y paniaguados debe tener la lo­
cura que la discreción.— 2\ xm.
Mas fuerza tiene el tiempo para deshacer y mudar
las cosas, que las humanas voluntades. — K xu v.
Mas jó que te estregó, burra de mi suegro.— 2 ‘, x.
Mus sabe el necio en su casa, que el cuerdo en la
ajena.— 2\ x u i i .
Mas vale al que Dios le ayuda, que al que mucho
madruga.— 2 ‘, xxxiv.
Mas vale algo que nada.— Ia. xxi.
Mas vale buena esperanza que ruin posesión.—
2 ‘. vn y i.xv.
Mas vale buena queja que mala p a g a .-2 a, vi 1.
Mas vale migaja de rey que merced de señor.—
I a. xxxix.
Mas vale pájaro en mano que buitre volando.—
1% xxxi: xu y i.x x i .
Mas vale salto de mala que ruego de hombres bue­
nos. —1*. xxi y 2\ l x v ii .
Mas vale un toma que dos te daré.— 2\ vn. xxxv
y i .x x i .
Matrimonio.— A los dos que Dios junta, 110 podrá se­
parar el hombre.— á\ xxi.
El clisarse los enamorados, es el fin de más exce­
lencia.— 2", x x ii .
El estado del matrimonio está muy á peligro de
errarse y es menester gran tiento y particular
favor del cielo para acertarle.—2% xix.
V. Cana-miento.
Mazo.— A Dios robando y con el mazo dando.— á*. xxv
y xu .
Medicina. Medicinas. Médico.— Dios da la llaga y da la
medicina.— 'i', .xix.
Dios, que es nuestro médico, aplica las medicinas,
que síi ñau, las cuales suelen sanar poco á poco
y no de repente* y por milagro. -2*. i.x.
Son mái:; estimadas las medicinas simples «pie las
compuestas, porque en las simples no se puede
errar y en las compuestas sí.— x l v ii.

Mejor parece la hija mal casada, que hien abarraga­


nada.— 'i'. v.
Memoria. -L a libertad alcanzada y el tem or de per­
derla. borra de la memoria todas las ob ligacio ­
nes del mundo. - I". ,\l .
Los trabajos continuos y extraordinarios, quitan
la memoria al que los padece.— K xxx.
No hay memoria (pie el tiempo no acabe.— 1", xv.
Mendigo. A la sombra de la manquedad tingida y di*
la llaga falsa, andan los brazos ladrones y la sa­
lud borracha.— u.
El rico no liberal será un avaro mendigo.--2*. vi.
Menosprecio.—Las acciones que ni mudan ni alteran
la verdad de la historia, no hay para que escri­
birlas, si han de redundar en menosprecio del
señor «le la historia.— á“. ni.
V. Marido y M ujer adúltera.
Mentira, Mentir.— El hacer una cosa por otra, lo mismo
es que mentir.— 1*. xxv.
El <pie compra y miente, en su bolsa lo siente. —I*, xxv.
La verdad anda sobre la mentira, como el aceite
sobre el agua.— á", x.
Los historiadores que de mentiras se valen, ha-1
bían de ser quemados com o los que hacen mo­
neda falsa.—2% ni.
— 80 —

T an to ia mentira es mejor, cuanto más parece


verdadera; y tanto más] agrada, cuanto tiene más
de lo dudoso y posible.— 1% x l v i i .
Wérito personal.- Cada uno es hijo de sus ob ra».— 1\ iv.
'Mesa.— Haz lo que tu amo te manda y siéntate con
él en la m e s a .-2 ‘, xxix.
Mezquino. La soldadesca es escuela donde el mezquino
se hace franco y el franco pródigo.— l*. sxxrx.
Miedo.— 1’ iene el iniedo muchos ojos y ve las cosas
debajo de tierra, cuanto más encima en el cielo.
- I ‘, xx.
V. /ufaré*.
Ulisf.—Argado sobre argado y no miel sobre hojue­
las.—tí", LXIX.
Haceos miel y comeros lian moscas.-2% x l i x .
No es la miel, para la boca del asno. -1 *. l i .
■Miembros.— Cuando la cabeza duele, todos los miem­
bros duelen.— 2'. ii y i v
Del dolor de la cabeza han de participar los miem­
bros —á\ ni.
Mientes. Para juzgar el pleito de algún enemigo,
apártense las mientes de la injuria y pónganse
en la verdad del caso. —tí*. x l i i .
Mientras se gana algo, no se pierde nada. -tí*, vii.
Migaja. V. /fci/.
Milagro. —Dios, que es nuestro médico, aplica las me­
dicinas que sanan, las cuales suelen sanar poco
á poco y no de repente y por milagro. — lx.
Miseria.- E l sueño es alivio de las miserias de los
que las tienen despiertos. —tí\ l x ix .
La mayor miseria de los estudiantes es comer de
las sobras de los ricos.- -1 ', x x x v ii .
Misericordia.--Entre los atributos de Dios, más res­
plandece y campea el de la misericordia que el
de la justicia.— 2*, x l i i .
»_ *1 . .

I,as misericordias de Dios, 110 tienen límite ni las


abrevian ni impiden los pecados de los hombres.
— á“, t.xxiv.
Si se dobla* la vara de la justicia, no sea con el
peso de la dádiva, sino con el de la misericor­
dia. -á \ XI.II.
Molino. La rueda de la fortuna anda más lista que
lina rueda de molino.-^-1", x lv ii.
La boca sin muelas es como molino sin piedra.—
1 . XVM/.
Moneda.—Los historiadores que de m en lirasse valen.
Imhían de ser quemados, como los que hacen
moneda falsa.— 2". in.
V. 'S ucho.
M ontee.--Los motiles crían letrados y las cabañas de
los pastores encierran filó s o fo s .-]* , i..
Moscas. -V. Miel.
Mosquitos.— Dios no falta á los mosquitos de) aire, ni
á los gusanillos de la tierra, ni á los renacuajos
del agua. — P. xviu.
Mota. El (pie ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga
en el suyo.— ó*, xuri.
Movimiento.— V. Impulnos humano*.
Moza. - Parece muy peor la mujer casada y mo/,a sin
su marido, cuando justísimas ocasiones no lo
impiden, que el ejército sin su gen errl y el cas­
tillo sin su castellano. - P , xxxiv.
M ozos.—El amor en los mozos es por la mayor parle
apetito, el cual tiene por último fin el deleite.—
, P. xxiv.
^Muchos pocos hacen un mucho.— vu.
Muchos van por lana y vuelven trasquilados,— 1% viu
Muelas.— Entre dos muelas cordales, nunca pongas
tus pulgares.— 2\ xi.ui.
— S'2 —

I>a boca sin mudas es como molino sin piedra: y


en mucho más se lia «le estimar un di«*nte que-
uu diamante.— K xvn r
Huera Marta y muera harta.— 2". i.ix.
Muerta.— El agradecimiento que solo «-oiisiste en el
deseo, es cosa muerta.— I\ c.
L a fé sin obras, es cosa,m uerta.— 1\ l .
Muerte.— A todos quila lá^ muerte las ropas que los
diferenciaba y quedan iguales en la sepultura.
— 2*. XII.
Al «lejar este inundo y m elem os l:i.tierra adentro.,
por tan estrecha senda va. el principo como el
jo rn a lero --á ", xxxm .
El peor ile todos los sucesos adversos os la muerto
y como ésta sea buena, el mejor do lodos es mo­
r i r —á*, xxiv.
El descaecimiento en los inforlunios apoca la sa­
lud y acarrea la muerte.— 2\ l'r.
Espant«»se la muerte «le la decollada. 2 . m .i ii .
El camino del v¡c¡«>, dilatado y espacioso, acaba en
muerte.— 2‘ , vi.
La nniert«% como el amor, así acometo los altos
alcázares «le los reyes como las humildes chozas
de los pastores.— '•2'. lv iii.
La muerte es sorda y cuando Itejíu á. llamar á
las puertas de nuestra vi«la. siempre va «le prisa
y no la harán detener ni ruedos, ni cetros, ni
mitras.- -2", v il
Muerte <pte se recibe repentina, pr«*s|o acaba la
pena, más la'qu ese dilata con tormi'iitos. siempre
mala sin acabar la vida.— I", xxvn. *
No hay dolor «{lie m uirte no consuma. — I", xv. *
- Tiwi bien come la muerte cordero como carnero; y
con ¡£ual pié pisa las altas torres do l o s royes
como las humildes chozas «le los p<ibr<.‘s. -2'. xx.
— S.'J -

Todas las rosas tienen remedio s¡ no es la muerte,


debajo di* cuyo yugo hemos do pasar lodos, mal
«pie nos peso.—i»\ x.
V. Esrlamn.
Muerto. -El heredar algo, borra ó templa en el boro-
doro la memoria de la pena que es razón que
deje el muerto.--á*. i.xxiv.
Mujer, Mujeres. Así como no agravian las mujeres,
no agravian los eclesiásticos.- xxxn. *
(litando la mujer hermosa pide justicia, hay que
quitar los ojos de sus lágrimas y los oídos de
sus gemidos.— á“, xur.
De todo aquello que la mujer del juez recibiere, lia
de dar cuenta su marido en la residencia uni­
versal. Xl.ll.
Entre el sí y el no de la mujer, no hay que atre­
verse ú poner la ptuda de un alfiler, porque no
cabría. xtx.
El consejo de la mujer es poco y el que no lo toma
es loco. - -I\ vn.
El hombre ha di* ser hombre y la mujer, mujer.
d\ vn.
Es natural condición de tas mujeres desdeñar á
quien las quiere y amar á quien las aborrece.—
I\ xx.
La sangre que si* toma «lo las mujeres 110 es la «pte
hace al cas«i en las ilustres descendencias.--
I\ xxxvi.
La hermosura de algunas mujeres tiene día* y
sazones y requiere accidentes para disminuirse
ó acrecentarse. -1*, x l i . ■
La natural inclinación de las mujeres, por la ma­
yor partí*, suele ser desatinada y mal compues­
ta. -I*. u.
— SJ —

I>a caballería andante está obligada á volver por


la honra de las mujeres, cualesquiera que sean.—
I', xxv.
La honesta y casta mujer, es arminio.— Ia. xxxfn.
1.a buena mujer es como espejo de cristal luciente
y claro; pero está sujeto á empañarse y escure-
cerse con cualquiera aliento que le - toque. —
I’ , xxxm .
I.a buena mujer está obligada á 110 dar ocasión á
su marido á que riña, sino á quitalle todas aque­
llas que le fuese posible.— 1*. xxxiv.
La mujer y la ¡vallina por andar se pierde aína.—
v2 *. M. I X.
La que es deseosa de ver, también tiene deseo «fe
ser vista.- •t2\ x i . i x .
La hermosura en mujer honesta es como fuego
apartado ó como la espada aguda: que ni él
quema, ni ella corla, á quien ellos no se acer­
c a . — I '. XIV.
La mujer honrada la pierna quebrada y en casa. -
•í'. v.
La perfección de la mujer consiste en el ser vir­
tuosa.— I\ xxxm.
Ixi mujer es animal imperfecto y que no se le ha
de poner embarazos donde tropiece y caiga, sino
quitárselos y dcspejalle el camino de cualquier
inconveniente, para que sin pesadumbre corra
ligera á alcanzar la perfección que le falla, que
consiste, en el ser virtuosa. 1\ xxxm.
La buena mujer no alcanza la buena fama sola­
mente con ser buena, sino con parecerlo.— 2% xxn.
La ruujer hermosa y honrada, cuyo marido es po­
bre, merece ser coronada con laureles y palmas
de vencimiento.— 2", xxn.
— .ST) —

<íasta inuclio la faz de las mujeres, añilar siem­


pre al campo, al sol y al aire. *-1*. n x v .
Las armas de la mujer son la lengua.—Ó", xxxn.
Las mujeres, los nifios y los eclesiásticos, como no
pueden defenderse aunque sean ofendidos, no
pueden ser afrentados.— á\ xxxn.
Las afrentas que van derechas contra Ui hermosura
y presunción de las mujeres, despiertan en ellas
en gran manera la ira y encienden el deseo de
vengarse.— 'i', u
Las pasiones del ánimo es na Lira! cosa que levan­
ten ó bajen Ja hermosura ele -algumas mujeres,
puesto que las mas veces la destruyen. -I*, xu .
Las mujeres suelen ser aficionadas, y más si son
hermosas, por más castas que sean, ú esto ile
traerse bien y andar galanas.—I\ xxxm .
Las m'ujeres tienen poco discurso en saber colocar
sus pensamientos é intenciones. —r , 1,1,
Mucho más dañan á las honras de las mujeres las
desenvolturas y libertades públicas, que las mal­
dades secretas. 2*. xxn.
No es bien que los que gobiernan estén mucho
tiempo sin las mujeres propias.—2\ xi,n.
No hay cosa que más presto rinda y allane las en­
castilladas torres de la vanidad de las hermosas,
que la misma vanidad puesta en las lenguas de
la adula lición. — I". xvxiv.
No es una mujer más buena de cuando es ó no
es solicitada: y que aquella solo es fuerte, que
no se dobla á las promesas, á las lágrimas y á
las continuas importunidades de los solícitos
amantes. —1". xxxm.
No hay que agradecer que una mujer sea buena,
si nadie le dice que sea mala. I ’. xxxm.
s»; -

.No hay jo y a en el mundo que tanto vale», como


la mujer casta y honrada.- I\ x .n x i i i ,
Naturalmente tiene la mujer ingenio presto para
el liiou y para el mal. más que e| varón.—
!’ . xxxiv.
Nacen las mujeres con la carga de estar obedien­
tes á sus maridos. n:unqne sean unos porros.—
i*, v.
J’urece muy peor la mujer casada y moza sin su
marido, cuando justísimas ocasiones 110 lo impi­
den. due el ejército sin su general y el castillo
sin su castellano.—I", xxxiv.
Siempre, por feas que sean las mujeres, les da
gusto el oír que las llaman hermosas.-—1“. xxvn.
T od o el honor de las mujeres consiste en la opi­
nión buena «pie de ellas se tiene. - I', xxxm .
T rae consigo la maldad de la mujer mala, que
pierda el crédito de su honra con el misino íi
quien se entregó rogada y perseguida.— I*. xxxiv.
Mujer adúltera. - E l marido de la mujer adúltera, puesto
que el no lo sepa ni baya dado ocasión, con todo
le llaman y le nombran con nombre de vituperio
y le miran con o/os d j menostrecio, en cam bio
de mirarle con los de lástim a.—I*. xxxm .
Muladar. Las letras sin virtud, son perlas en el iiu i -
ladar.--á\ xvi.
Mundo. Kl mundo es enemigo siempre de premiar los
lloridos ingenios ni los loables trabajos.- *£*, lx ii.
Los casos difíciles se intentan por Dios ó por el
mundo, ó por entrambos á d os.--I", xxxm.
Murmuración. -N o hay estado que se escape de la
murmuración maliciosa. -Ü". x u i.
Música. Músicos. - La música compone los ánimos des­
compuestos y alivia á los trabajos que nacen del
espíritu. - 1*. xxvn.
— K7 —

l.a música siempre es indicio «le regocijos y de


fiestas.— á\ xxxiv.
•Ser ¡grandes trovadores y grandes músicos, son
linarias anejas á los .enamorados andantes. - -
I*, xxm.
N
Hada.-M as vale algo que nada.— 1*, xxi.
Nadie diga de esla agua 110 beberé. —£*. i.v.
Nadie sabe lo que está por venir.- -á*. xix.
Nadie lleuda más la pierna, de cuanlo fuere largi*
la sábana.—T , i.m.
Naricee.- Al hijo de tu vecino limpíale las narices y
niélele, en tu ¿*nsa.- á*. v.
Naturaleza.- El arle no se aventaja á la naturaleza
sino perfeccionándola. - á", xvi.
En la orden de naturaleza, cada cosa enjemhu su
semejante.— 1\ Pr.
Necedad, Necios. El (pie im p rim e n e ce d a d e s d a l a * á
censo p e r p ú t u o .— V. U .
El necio, ni cu su casa ni en la agena. sabe nada:
(pie sobre el cimiento de la necedad no asienta
ningún discreto edificio. xi.m.
Es infinito el n ú m e r o de los neci os. — mi .

Es m e jo r se r l o a d o de lo s pocos sa bios, q u e h u r ­
la d o d e lo s m u c h o s necios. 1\ x i .v i i i .
Las necedades del rico, por sentencias pasan en
el mundo. — á*, x u i i .
Mas sabe el necio en su casa, que el cuerdo en Ui
ajena.--®*, xi,m.
Necesidad.- - Esta que llamamos necesidad, adonde
quiera se usa, á todo se extiende y á lodos al­
canza.--2*, xxm.
La hambre y la continua necesidad, son el mayor
contrario que el amor tiene.— xxn.
— 8M -

Si á. la hermosura se le junta ja necesidad y eg-


Irecheza, la embisten los cuervos y otras aves de
rapiña. á\ xx.
Negociantes.— La solicitud del negociante trae á buen
lin el pleito dudoso.— 1*. xi.vi.
Negros. — V: Encía i'os.
Nidos. -En los nidos de antaño, no hay pájaros o g a ­
ño.— á*, i.xxiv.
No se hallan nidos iftinde se piensa ha.her pájaros.
2*. xv.
Nieve.- Es más <|iie la nieve blanca y limpia, la vir­
tud de la honestidad.- 1\ xxxm .
Ningún razonamiento hay gustoso si es largo. — I*. x\i.
Niñerías. Niños.— Es de pechos nohlts y generosos no
hacer caso de niñerías.— 1*. xxi.
Los niños, crtmo no pueden defenderse aun que
sean ofendidos, no pueden ser afrentados. -
á 1. x.vxii.
No coiirquien naces, sino con quien paces.—2\ x, xxxu
y i,XVIII.

No es la miel para la boca del asno. 1*. i.i.


No es todo oro lo que reluce, á'. xt.vni.
No ha de vivir el hombre en oto de otro, sino de
Dios.— 2‘ . iv.
No hay libro tan malo, que no tenga algo bueno.—
f\ m.
No pidas de grado lo que puedes lomar por fuer­
za. - 1*. X X I .
No se ganó Zamora en una hora.— 2\ i . x x i .
No sabe nadie el alma «le nadia. -2*. xiv.
No se lia de añadir adición al allijido. —2‘ . Pr.
No se ha de mentar la soga en easa del ahorca­
do. 1*. xxv y 2‘ xxvm.
No «e mueve la hoja del árbol sin la voluntad de
Dios. —2*. m.
— !<J —

No se hallan nidos donde se pensó hallar pájaros.


■á\ xv.
No siempre hay tocinos donde hay oslaras.— á*. i,xv.
■Nobleza. -Es «le pechos nobles y generosos 110 baeer
-«•aso de niñerías.— 1*. xxi.
La pobreza puede nublar á la nobleza, pero no es-
curecerla del todo.—2". Pr.
I¿a sangre que se toma de las mujeres, no es la
«pie hace al caso en las ¡lustres descendencias.—
I". xxxvi.
La verdadera nobleza consiste en la virtud. —
1". xxxvi.
-Noche. — De noche lodos los galos son pardos.—
XXXJll.

Nombre.—V: la m a .
Novias. -Pasan siempre las novias mala noche, en
componerse para el din venidero de sus bodas.—•
¿\ xxi.
.Nunca segundas partes fueron buenas.— 2\ iv.
o

Obediencia.— Nacen las mujeres cor la carya de estar


obedientes á sus maridos.— 3‘ , v.
Tanto alcanza la fama el buen soldado, cuanto
tiene de obediencia á sus capitanes y á los que
mandar le pueden.— '2'. xxiv.
Obligaciones.—La libertad alcanzada y el temor de per­
derla, borra de la memoria todas las obligacio­
nes del mundo.- I\ xi„
Obras. —Cada uno es hijo de sus obras.— K iv y xr.vn.
I ái fe sin obras es rosa muerta.— 1\ i..
Uis obras de caridad que se hacen tibia y floja­
mente, 110 tienen mérito ni valen nada.— £*, xxxvf.
I«is obras que se hacen aprisa, nunca se acaban
mu la perfección que requieren. -2\ iv.
Ocasión. - V . Aénor.
Ocupación.— Las doncellas ocupadas, más ponen sus
pensamientos en acabar sus tareas que en pen­
sar en sus amores. 2a. i.xx.
Ofendidos.— Los eclesiásticos, como no pueden defen­
derse aunque sean ofendidos, no pueden ser
afrentados.— á*. xxxu.
Oficios— Bien es que los hijos hereden y aprendan lo s
oficios de sus padres.—á*. v.
Los oficios mudan las costumbres. 4*. iv.
Los oficios y grandes caraos 110 son otra cosa sino
un golfo profundo de confusiones. - 2*. xi. 11.
o fic io que 110 da de comer á su dueño, no vale
dos habas.--2*. xt.vu.
- ¡tí —

Ojinegra.— Dijo la .sartén á la c a ld e ra . «ju ila lo allá o ji­


n e g r a . —d*. i.x v i i .
Ojea. Kl q u e ve la m ota en el o j o a j e n o .vea la v iga
en el s i i v o .— d*. x l i i i .
Kl a m o r y la afición eon facilidad c ie g a n los o j o s
•leí e n ten dim ien to. tan n ecesario p a r a e s c o je r es­
t a d o .- - á * . \i\.
O j o s «pie no ven. c o r a z ó n q u e no q u i e b r a . — d“. i.\y.ut
P o r el p o b r e lo d o s p a s a n los o jo s c o m o de c o r r i d o
y en el rico los d e t i e n e n . — 4". v.
T ie n e el m ie d o m u d i o s o jo s y ve las c osa s d e b a j o
de tierra, c u a n t o m á s encima en el. cielo.— I', xx.
V. .1 >nor .
(Mor.— A l so ld a d o , m e jo r le está el o l o r á p ó lv o ra q u e
á a l g a l i a . - -2*. xxiv.
Kl buen olor es cosa q u e deleita y c o u su e ly . -
I*. XI.Vil.
Omnipotencia. Ac e rc a del p o d e r de Dios, n in g u n a cosa
es im posible.- d\ i.
Oprobio.— ('.muido a lg ú n a m a n t e lo a á su dama de
h e rm o s a y la ñola de cruel, n in g ú n o p r o b i o hace
á su bu en c réd ito.— 1°. xxx iv .
Orden natural.— N o to d a s las c osa s su c e d e n de un mis­
m o m o d o . — I ". xix.
Oro. - N o es o r o lo d o lo q u e r e lu c e .— d*. x i .v i i i .
U n a s n o c a r g a d o d e oro. s u b e li g e r o una m o n t a n a . -
d*. x x .w .
U n a sn o c u b ie rt o de oro. pa re ce m e jo r q u e un c a ­
b a llo e n a l b a r d a d o . — d\ xx.
Ossdíi. OBados.— A o s a d o s fav ore c e la f o r t u n a . - \ \ U.
S u fra y calle el q u e se a tr e v e á m á s de lo q u e
s u s fu e r z a s le p r o me t e n . — I x u v .
O t o - N o ha de vivir el h o m b r o en oto d e otro, sino
de D io s .— d*. iv.
Oveja. — C a d a oveja con su pareja.-^d*, x ix y i.m.
p
•Padre. Padres.--A los padres loca encaminar ios hijos
desde pequeños |ior los pasos de la virtud, <le ia
buena ci ¡atiza y de las Inicuas cristianas costum­
bres, para que cuando grandes sean báculo de
Ih vejez de sus padres y gloria fie su posteri­
dad. -2“, xvi.
Bien es que los hijos hereden y aprendan los ofi­
cios de sus padres.—á". v.
K1 amor del padre1 á un hijo feo y sin (inicia, le
pone una venda en los ojos para que no vea sus
fallas. 1". I1!.
Las m a ld ic ion es sie m pre se h an d e le m e r de c u a l ­
q u ie r p a d re q u e s e a .— 1%. x u .
L o s hijos son peda/.os y entrañas de sus padres y
asi sí* han de querer buenos ó malos.—2\ xvi.
-No lian de dar los padres á sus hijos estado con­
tra su voluntad. - 1 x i i .
No hay padre ni madre á quien sus hijos le pa­
rezcan feos, y en los que lo son del entendimien­
to. corre más este engaño.— ü*. xvm .
N o saber leer ni escribir arguye haber sido hijo
de padres demasiado humildes y bajos ó haber
sirio travieso y malo.••-tí*, xu i.
Paga, Pagar.- -Al buen pagador no le dueleu prendas.
- w
2\ xiv, xxxiv y i a x i .
El que no piensa pagar al concertar de la barata
no repara en inconvenientes.— 1\ xxvn.
Más vale buena queja que mala paga. —2a, vn.
— !M —

Pagan á las veces justos pin-pecadores.— d\ mi.


Paja.--De paja y de lieuo etc. —3*. i ti.
Pájaro. —En los nulos de antaño, do hay pájaros
o(0tñ o.—á*. i ,.\ .\ i y .
Más vale pájaro en mano que Imitre volando. I*.
XXXI.
No se hallan nidos donde se pensó hallar pájaros.
. ®-, xv.
Palabra.- Mal c.uni|>leii los libres las palabras «pie dan
en el cautiverio.- I". xi,.
.No hay villano <pie guarde palabra que diere, si él
ve que no le •está bien guardarla. -1*. xxxi.
Paloma, Palomar.— Si al palomar no le falta cebo, no
le faltarán palomas.— ®\ vn.
Pan.—El pan comido y compañía desecha. —®*. vu.
Los duelos con pan son menos.--tí*, xn.
Venturoso aquel á quien el cielo dió un peda/.o de
pan sin que le quede obligación de agradecerlo
á otro que al mismo cielo. —®\ J.viu.
Papeles.—El que saca ¡Y-luz papeles para entretener
done illas, escribí* á tontas y á locas. —V. 1'.
Para dar y tener, s e s o es menester.— ®1, xkiii y i.vui.
Pasado.- La historia es testigo de lo pasado.- 1 '. ix.
Para Dios no hay pasado ni porvenir.—®*, xxv.
W / < mtiiría.
Pasatiempo. -La caza y los pasatiempos más lian de
ser para los holgazanes que para los gobernado­
res.— ®\ xxxiv.
Pascua. — Dueñas son mangas, después P ascu a,--
l “. XXXI.
Pasión, Pasiones.— Las pasiones del ánimo es natural
cusa que leva ti leí i ó bajen la hermosura de al­
gunas mujeres, puesto que las más veces la des­
truyen.— I*. Xl.l.
- II.') -

No lia «Je cegar la pasión propia eu las caus¡is


a jo n a s .— 2". x l i i .
Solo so vence la pasión amorosa con imilla. por­
que os menester fuerzas divinas para vencer las
suyas hunnmas.— I '. xxxiv.
Pastores.— La muerto, como el aimir. así acometo los
altos alcázares do l«»s royos, como las humildes
chozas de los pastores. —2'. l v iii .
V. <'fibtiHHK y stirito.
Patria.— Es dulce el anuir do la patria. 2*. liv
Los varones prudentes y las repúblicas liiou cou-
eertailas lian «lo tomar las armas 011 «lel'eíisa do
su patria.— 2*. xxvn.
Paz.— IMos bendijo la paz y maldijo las riñas.— 2% xiv.
Es la paz joya que sin ella, eu la tierra ui en el cielo,
puedo haber bien seguro.- l \ x x x v i i .
Es la paz el verdadero fin «lo la gu erra.- I*. xxxvii.
La paz os el m a y o r bien que lo s h o m b r e s (H ie d a n
d e s e a r eu esta v id a . —2*, xxxvn.
Las armas tienen por objeto y tiu la paz.- i\ xxxvn..
Pecados, Pecadores. - A pecado nuevo. p«‘n¡tencia nue­
va.— 1\ xxx.
(luando se cumplen las fuertes leyes del guslo.
como en ello no intervenga pecado, no «lobo de
ser culpado el que las sigue.— Ia, xxxvi.
Entre los pecados mayores que los hemhres como-
ten. es el desagradecimiento; por lo «pie snob*
decirse (pie de l«»s desagradecidos está lleno el
infierno.— 2'. l v i i i .
Los pecadores discretos están más cerca «le en­
mendarse (pie los simples.— 2*. l x ..
La ingratitud es hija de la soberbia y uno di1 los
mayores piM-ailos que se sabe.— 2", l i .
Las misericordias de Dios no Lienen límite, ui las
abrevian ui impiden los pecados «le los hom­
bres. 2". LXXIV,
> — ;m; -
»■ •
»
L o s p e c a d o s d e las s e ñ o r a s las h acen e s c la v a s de
su s m is m a s c r i a d a s . — I a, x x x iv .
Más es de apreciar el humilde virtuoso, que el pe­
cador soberbio. - á\ x l i i .
Menos mal hace el hipócrita que se finje bueno.
i|tie el público pecador. —2a, xxiv.
Pagan á veres justos por pecadores». — 1". vi i.
Un abismo llama si otro y un pecado á otro peca­
do. -á*. i.x.
Uno de Ich pecados que más á Dios ofende, es In
ingratitud. - P. xxn.
(Quitada la causit se quita el. pecado.---á\ i.xvu.
Pechos. Las heridas que el soldado iuuest.ni en el
rostro y eti los pechos, estrellas son guían A los
demás al cielo de la honra y al de desear la ju s­
ta. alabanza.—2". Pr.
Pedir.— No pidas de grado lo que puedes tomar por
fuerza. - P. xxi.
Peleante.—Ningún bravo peleante está obligado á más
que á desafiará su ehemígo y esperarle en cam­
paña y si al contrario no acude, en él se queda
la infamia y el es|»erante gana la corona del ven­
cimiento.— •d*. x v m .
Peligro.— El esperar no es cordura, cuando el peligro
sobrepuja á la esperanza.— P. xxm.
Kl retirarse no es huir.— I*, xxm .
Kl la tardanzu suele estar el peligro.— P. xxix.
Quien busca el peligro perece en é l.--l\ xx.
■Pena.— El heredar algo borra ó templa en el heredé-*
VO la memoria de la pena que es razón que deje
el nmerlo. —2", i- x x i v .
Muerte que se recibe repentina, presto acaba la
pena.— t tt, xxvi.
No se merece uueva pena* sino se comete nuevo
delito.— 1\ x.
— $7 —

Se lm (Je aiuar á nuestro Señor por .sí solo, sin


que nos mueva esperanza (le gloria, ni temor do
pena,— 1*, xxxi.
Penitencia. — A pecado nuevo, penitencia nueva. —
1‘ , xxx.
Pensamientos.—V. Sueño.
Peñas.— Dádivas quebrantan peñas.— 2', xxxv.
P eor.--Cada uno es como Dios lo hizo, y aún peor
muchas v e c e s .- á 1, iv.
Pepita. — Viva la gallina, aunque sea con su pepita.
— 2', v.
Perder.— V. Ganancia.
Perdón.—V. Injurias.
Pereza. -L a pereza jam ás llegó al térm ino que pide
un buen deseo, - á , x l i i i .
Perfección. La perfección de la mujer consiste e i ser
virtuosa. -2*, xxxm .
Las obras que se hacen apriesa, nunca se acaban
con la perfección que requieren.— 2-', iv.
Parla».—El amor mira con unos antojos que hacen
parecer oro ni cobre, a la pobreza riqueza y las
lagañas perlas —2", xix.
Las letras sin virtud, son perlas en el muladar.
— 2», xvi.
Perro.— Vióse el perro en bragas de cerro. 2", l .
Persecución.— Donde quiera que está la virtud eu emi­
nente grado, es perseguida.— 2% n.
Peso.— V. Sueño.
Piedad divina.— Dios es tan piadoso, que hace salir
su sol sobre los buenos y los malos y llueve
sobre los injustos y justos. —1*, xvm ,
Piedra, Piedras.— Es desatino tirar piedras al vecino
teniendo de vidrio el tejado.—V. U.
Si da el cántaro en la piedra, ó la piedra en el cá n ­
taro, mal para .el cántaro.— 2*, x l iii .
— ya —

Pierna.— La mujer honrada la piorna quebrada y en


rasa.—2*, v.
El buen gobernador la pierna quebrada y en casa.
— á\ xxxiv.
Nadie tienda más la pierna de cuanto Fuere larga
la sábana.—2*, u n .
Plebeyo.— El linaje plebeyo sirve solo de acrecentar
el número de los que viven, sin que merezcan
otra fama ni oíros elogios sus grandezas.—2", vi.
P leito.- L a solicitud del negociante trae á buen fin el
pleito dudoso.— P, x l v i .
Para juzgar el pleito de algún enemigo, apártense
las mientes de la injuria y pónganse en la verdad
del caso.—2*, x l i i .
Plumas.— La pluma es la lengua del alm a.—2% xvi.
Las plumas, con más libertad que las lenguas, sue
leu dar á entender á quien quieren lo que en el
alma está encerrado.— 1% xxiv.
Nunca la lanza embotó la pluma, ni la pluma la
lanza.— I a. xvm .
Pobre, Pobreza. - El cielo lleude el esliercol sabe levan­
tar los pobres.—2\ u.
El cielo por cstrafios y nunca vistos rodeos, de los
hombres no imaginados, suele levantar los c a í­
dos y enriquecer los pobres.—2J, l x .
El pobre debe contentarse con loq u e hallare.— 2*, xx.
El pobre está inhabilitado de poder mostrar la vir­
tud de liberalidad con ninguno, aunque en sumo
grullo Ir posea.— 1", l .
El pobre honrado tiene prenda, en tener mujer
hermosa, que cuando se la quitan, le quitan la
honru y se la matan.— 2\ xxn.
La mejor salsa del mundo es la hambre; y como
ésta no falta á los pobres, siempre comen con
gusto. -2", v.
La honra puédela tener el pobre, pero no el vicio­
so. - 2 ', Pr.
La pobreza puede nublar á la nobleza, pero no os­
curecerla del todo.— 2‘ , Pr.
La pobreza es uno de los trabajos del estudiante.
1‘ , xxxvn.
Ha de tener mucho de Dios, el que se viniere A
contentar con ser pobro.—2*, x l iv .
Procúrese descubrir la verdad entre los sollozos é
importunidades d«sl pohre, como entre las prome­
sas y dádivas del río. 2\ x l i i .
Quien es pobre no tiene cosa buena.— 1% x x x v ii .
Quien padece pobreza no ha de decir más de su
mala ventura.—1", xxxvn.
P or el pobre todos pasan los ojos como do corri­
da, y en el rico los detienen. 2 . v.
También los pobres virtuosos y discretos tienen
quien los siga y honre y ampare, como los ricos
tienen quien los lisonjee y acompañe, -y", xxi.
V. Compasión, KxtudUtntfi y Soldado.
Poder de Dios.— Acerca del poder de Dios, ninguna
cosa es imposible. - I*. i.
Poesía.— Aunque es menos útil que deleitable, no es
de aquellas ciencias que suelen deshonrar i quien
las posee. - 2", xvi.
Es la poesía como una doncella tierna y de poca edad
y en todo estremo hermosa á quien tienen cuidado
de enriquecer, pulir y adornar otras muchas don­
cellas, que son todas las otras ciencias.—2*, xvi,
El ignorante vulgo es incapaz de conocer ni esti­
mar los tesoros que la poesía encierra.— 2 ’, xvi.
La poesía no ha de dejarse correr en torpes sáti­
ras ni en desalmados sonetos, ni ha de ser ven­
dible en manera alguna y no se ha de dejar tratar
de los truhanes, rti del ignorante vulgo.— 2*, xvj -
— 100 -

Poetas.— Del vientre de su madre el poeta natural


sale poeta.— 2*, xvi.
E! poeta puede contar ó cantar las cosas no como
fueron, sino como debían ser; y el historiador las
lia de escribir no como dehaín ser, sino como
fueron.— 2*, m.
Es propio y nalural de poetas desdeñados y no
admitidos de sus damas, fingidas ó no Ungidas,
vengarse con sátiras y libelos. - 2‘ , Pr.
Hacerse poeta es enfermedad incurable y pegadi­
za.— 1% v.
Lícito es al poeta escribir contra la invidin y así
de los otros vicios, con qué no señale persona
alguna.—2*, xvi.
Los grandes poetas, los ilustres historiadores, siem ­
pre, ó las más veces, son envidiados de aquellos
que tienen por gusto y por particular entreteni­
miento juzgar los escritos ajenos sin haber dado
algunos propios á la luz del mundo.—2', m.
No hay poeta que no sea arrogante y piense de sí
que es el mayor poeta del mundo. -2*, xvm .
Si el poeta fuere casto en sus costumbres, lo será
también en sus versos.— 2\ xvi.
Uno es escribir como poeta y otro como historía-
lor.— 2‘, nr.
Pon lo tuyo en consejo, y unos dirán que es blanco
y otro que es negro.— 2‘ , xxxvi.
Por su mal le nacieron alas á la hormiga. - 2% xxxm .
Porvenir.--La historia es advertencia de lo porve­
n ir.- 1*, IX.
Nadie sabe lo que está por venir.—2*, xrx.
Para Dios no hay pasado ni porvenir.^-21, xxv.
Poseedor, Posesión.—A l poseedor de las riquezas no le
hace dichoso el tenerlas, sino gastarlas; y no el gas-
v tartas como quiera, sino el saberlas gastar.—í*, vi.
- 101 -

Vale más buena esperanza que ruin posesión.— 2*,


vn y l x v .
Posible. -E l que busca lo imposible, es justo que lo
posible se le niegue, i", xxxm .
Pragmáticas.— Las pragmáticas que no se guardan, lo
mismo es que si no lo fuesen, -2 *, li.
Precipitación.— Las obras que se hacen apriesa nunca
se acaban con la perfección que requieren.—2*, iv.
Prédica. — Bien predica quien bien v iv e.- 2m
, xx.
Premio. —Dios hay en el cielo que no se descuida de
castigar al malo, ni de premiar al bueuo. 1*, x x i i .
Siempre la alabanza fué premio de la virtud.— 2", vi.
Presente. —L a historia es ejemplo y aviso de lo prer
sente.— 1*, ix.
Solo es, lo que vemos presente. 2*, v.
Prestamistas.— Nunca falta quien preste dineros á los
gobernadores, cuando no los tienen.-2% v.
Presteza.--En la guerra la celeridad y presteza pre­
viene los discursos del enem igo y alcanza la vic­
toria, antes que el contrario se ponga en ¡defen­
sa.— 1*, XLVI.
Principes. - A l dejar este mundo y meternos la tierra
adentro, por tan estrecha senda va el príncipe
como el jornalero.— 2‘ , xxxm .
Principio,— V. Comienzo.
Prisa.—Las obras que se hacen apriesa, nunca aca­
ban con la perfección que requieren.—2*, i v
Pródigo.—La soldadesca es escuela donde el m ezqui­
no se hace franco y el IVanco pródigo. l\ xxxjx.
Ser pródigo no le es de ningún provecho al hom­
bre casado y que tiene hijos.— l*, xxxix.
Profano y Divino.— Mezclar lo humano con lo divino
es un género de mezcla de quien no se ha de
vestir ningún cristiano entendim iento.—1*, Pr.
- !< £ > -

Prometas. -Las promesas de enamorados, por la ma­


yor pnrte son ligeras de prometer y muy pesa­
das de cumplir.— 2*, lii,
Lo que lina vez promete un caballero, procura
cumplirlo aunque le cueste la vida.—2*, xxxm .
Procúrese descubrir la verdad entre los sollozos é
importunidades del pobre, como entre las pro­
mesas y dádivas del rico.— xui .
Prosa.— La épica tan bien puede escribirse en prosa
como en verso. -1*, xi.vii.
Prosperidades. Tan de valientes corazones es tener su­
frimiento en las desgracias, como alegría en las
prosperidades.—2a, lx v i.
Provecho.— Sin provecho no vale un cuatrín la buena
fama.— 2*, lx ií.
Providencia.—El cielo tiene cuidado de socorrer á los
buenos y aún á los malos muchas veccs. -1 *. xxvn.
No falla Dios á los mosquitos del aire, ni á los
gusanillos de la tierra, ni á los renacuajos del
agua, y es tan piadoso, que hace salir su sol so­
bre los buenos y los malos y llueve sobre los
injustos y justos.— 1*, xvm .
Prudencia. Prudentes.—De sabios es guardarse hoy para
mañana y no aventurarse todo en un día.-
1*, xxm .
Am ar no es gran prudencia.— S. B. R.
Es de varones prudentes guardarse para mejor oca­
sión.— 2% xxvfii.
Es más el número de los simples que de los pru-
. . (lentes.— 1*, x l v iii .
Nunca fallan á los prudentes y aplicados medios lí­
cito.'? é industriosos de granjear hacienda.—2\ x x ii *
Una de las partes de la prudencia es que 1q que se
puede hacer por bien, no se haga por m al.— I*, x x i i .
V. Varone-8.
- 103 -

Publicaciones.— El que saca ú luz papeles para entre­


tener doncellas, escribe á tontas y á locas.— V. U.
P u e r t a . Donde «lia puerta se cierra otra se abre.
— 1% xxr.
Pulgares.— Entre dos muelas cordales, nunca pongas
los pulgares. - 2 \ x l i i i .
Pulso.—Antes se toma el pulso al haber que al sa­
ber.— 2*, xx.
Puntos.— V. Envidar.
Q
Quebrada. --El buen gobernador, la pierna quebrada y
en casa.--á‘ , xxxiv.
La mujer honrada, ¡a pierna quebrada y en casa.
_ 'J
«Jfl, v» 4
Quejas.— El que 110 sabe gozar de la ventura cuando
le viene, 110 se debe quejar si se le p a s a .-2 \ v.
Más vale buena queja que mala paga.— 2*, vn.
V. Ayttdit hum ana .
Quemados.— Los historiadores que de mentiras se va­
len, habían de ser quemados, como los que ha­
cen moneda falsa.—9*. ni.
Querer.— Ese te quiere bien, que te hará llorar.— 1*, xx.
Quhn quiere bien, no se venga m a l. -1% x l i i i
Quiebras.—Las riquezas son poderosas á saldar mu­
chas quiebras.- 2‘ , xix.
Quien á nadie quiere á ninguno debe dar celos.—
1*, xiv.
Quimil á buen árbol se arrim a, buena som bra lo
e o b ija . - V . l.T, y á‘ , xxxu .
Qui ñi bien tiene y inal escoje, por bien que se eno­
je 110 se venga.--I*, xxxt.
Quien busca el peligro perece en él.— 1% xx.
Qui'in canta sus males espanta.— 1‘ , x x i i .
Quien destaja 110 baraja.—2', vit y x l i i i .
Quien es pobre no tiene cosa buena.— 1\ x x x v ii .
- 105 -

Quien está ausente, lodos los males tiene y teme.


— 1*, xxv.
Quien quiere bien no se venga mal. — I*, xun.
Quien t§ cubre te descubre.—3% v.
Quien tenga hogazas no busque tortas.— á‘ , xm.
Quitada la causa se quita el pecado.— lx v ii.
R
Rancores.—Torios los vicios traen un no se qué de
deleite consigo; pero la envidia no trae sino d is­
gustos, ralicores y rabias.— 2*, vm.
Razón, Razonamiento.— Ningún razonamiento hay gus­
toso si es largo.— 1*. xxi.
V. Afectos,
Recato. - En la vergüenza y recato de las doncellas, se
despuntan y embotan las amorosas saetas.—
á4, i.vni:
No hay candados, guardas, ni cerraduras que me­
jo r guarden á una doncella, que las del recalo
propio. - -1*, l i .
Reconciliación. — La hermosura tiene prerrogativa y
gracia de reconciliar los ánimos y atraer las vo­
luntades. - 1’ , X X X V I I .
Refranes. Cargar y ensartar refranes á Iroche-moche,
hace la plática desmayada y baja.—2*, x liii.
No hay refrán que no sea verdadero, porque todos
son sentencias sacadas de la misma experiencia.
- 1\ xxi.— (V a ria n te). . . sentencias breves sacadas
de la luenga y discreta experiencia. — 1«, xxxix
y 2\ x l i i i .
Reinos. V. Cursario».
Remediar, Remedio. — En los principios amorosos los
desengaños prestos suelen ser remedios califica­
dos.—2*, xi.vi.
No siempre la fortuna con los trabajos da los re­
m edios.— i*. xxvui.
- 107 -

Para remediar desdichas del cielo, poco suelen va


ler los bienes de fortuna.— Ia, xxiv y xxxrv.
Siempre deja la ventura una puerta abierta eu las
desdichas, para dar remedio á ellas. - P, xv.
V. Ayuda humana y Medicina.
Renacuajos. - Dios no falla á los mosquitos del aire,
ni á los gusanos de la tierra, ni á los renacua­
jo s del agua.— 1‘ , x vm.
RenC0re8.— V. Raneares é Interés.
Reprensión. - Las reprensiones santas y bien intencio­
nadas, mejor asientan sobre la blandura que so­
bre la aspereza.— 2‘ , xxxu.
Reputación.- V. Fam a.
Respeto. - La persona bien aderezada y con ricos ves-
tidos compuesta y con pompa de criados, parece
que por fuerza nos mueve y convida á que la
tengamos respeto.—2% v.
Responder.— A idos de m¡ casa, y que queréis con mi
mujer, no hay que responder.— 2\ xu n.
Uno de los mayores trabajos que los reyes tienen,
es el estar obligados á escuchar á lodos y A.
responder á todos.— ü*, vi.
Repúblicas. Con las armas se defienden las repúbli­
cas y se conservan los reinos. —1", xxxvm .
Retirada.- E l letirar no es huir, ni el esperar es cor­
dura, cuando el peligro sobrepuja á la esperan­
za. - l\ xxíii.
Rey, Reyes.—A llá van leyes do quieren reyes.— T , v.
Debajo de mi manto al rey m a lo .-1*. lJr.
La muerte, como el amor, así acomete los altos al­
cázares de los reyes, como las humildes chozas
de los pastores.— 2\ l v i i i .
Los varones prudentes y las repúblicas bien con­
certadas, han de tomar las armas en servicio de
su rey en guerra justa.—2*, xxvn.
- IOS -

Más vale migaja de rey que merced de señor. —


I*, xxxix.
Uno de los mayores trabajos que ios reve* tienen,
es el estar obligados á escuchar á lodos’y á res­
ponder á lodos.— 2\ vi.
V. Casa Real y Sueño.
Rico, Ricos.— Dos caminos hay por donde pueden ir
los hombres á llegar á ser ricos y honrados: el
uno es el de las letras; otro el de las armas
— 2*, vi.
Kl grande que fuere vicioso será vicioso grande y
el rico no liberal, será un avaro mendigo. ~2\ vi.
Es anejo al ser rico el ser honrado.— 1\ l i .
Las necedades del rico por sentencias pasan en el
mundo. -i\ x l i i i .
Por el pobre lodos pasan los ojos como de corri­
da y en el rico los detienen.—2*, v.
Procúrese descubrir la verdad entre los sollozos é
importunidades del pobre, como entre las prom e­
sas y dádivas del rico.— 2*, x l i i .
También tienen los pobres virtuosos y discretos
quien los siga, honre y ampare, como los ricos
tienen quien los lisonjee y acompañe.— 2*, xxi.
V. Compasión y Justicia.
Rigor.— El punto de la discresión está entre los dos
extrem os del rigo r y de la blandura. - 2", l i .
No es mejor la fama del juez riguroso, que la del
juez com pasivo.—2‘ , x l i i .
Riñas. Dios bendijo la paz y maldijo las riñas.—2% xiv.
Riqueza.— \l poseedor de las riquezas no le hace di­
choso el tenerlas, sino gastarlas; y n o e l gastarlas
como quiera, sino el saberlas bien gastar.—2‘ , vi.
Entre los linajes, solo aquellos parecen grandes é
ilustres, que lo muestran en la virtud y en la ri­
queza y libertad de sus dueños.— 2\ vi.
— 10» —

has riquezas que se ganan en los gobiernos, son


á costa de perder el descanso y el suefio.— 2*, u v .
Las riquezas son poderosas á soldar m uchas quie­
bras.—2\ xix.
Más vale el buen nombre ijue las muchas rique­
zas.— á\ xxxm .
Para remediar desdichas del cielo, poco suelen va­
ler los bienes de fortuna.— Ia, xxiv.
P or las armas se alcanzan sino más riquezas, á lo
menos más honra que por las letras.—2*, xxiv.
Risa.— Es tnucha sandez la risa que de leve cansa
procede.— i\ n.
Rivalidades. —V. Autor ion.
Rogar.—A Dios rogando y con el mazo dando.—2\ xxv.
y x l i.
Ropas.— La muerte quita á lodos las ropas que los
diferenciaban y quedan iguales en las sepultu­
ra.— XII.
Rostro.— Las heridas que el soldado muestra en el
rostro y en los pechos, estrellas son que guían
á los demás al cielo de la honra y al de desear
la justa alabanza.—2*, Pr.
Rueda.---Habrá quien se alabe que tiene echado un
clavo en la rueda de la fortuna?—2% xix.
La rueda de la fortuna anda más lista que una
rueda de molino.— 1», x i .v ii .
Ruejo.— Mas vale sallo de mala, que ruego de hom­
bres buenos.— 1\ xxi y 2 ‘, x lv ii.
Ruin.— Ruin sea quien por ruin se tiene.— 1*, xxi.
s
Sábana.— Nadie tienda más la pierna de cuanto fuero
larga la sábana.— 2', liii.
Saber, Sabiduría, Sabios.— Antes se torna el pulso ul
haber que al saber.— 2a, xx.
De sabios es guardarse hoy para mañana, y no
aventurarse todo en un día.—1*, xxm.
En el temor fie Dios está la sabiduría.— 2*, x u i.
Es mejor ser loado de los pocos sabios, que bur­
lado de los muchos necios.— 1‘ ; x l v iii .
Saco.— La codicia rompe el saco.— 1% xx y 2*. xm .
Saetas.— En la vergüenza y recato de las doncellas
se despuntan y embotan las amorosas saetas.—
2‘, lxiii.

Sagrada. —La historia es como cosa sagrada, porque


ha ile ser verdadera.— 2*, m.
Salsa.— La mejor salsa del mundo es la hambre.—2\ v.
Salto. -Mas vale sallo de mata que ruego de hombres
buenos.— 1% xxi y 2% x lv ii.
Salud.— El descaecimiento en los infortunios apoca la
salud y acarrea la muerte.— 2*, Pr.
El principio de la salud está en conocer la enfer­
medad y en querer lom ar el enfermo las m edi­
cinas que el médico le ordene.— 2% l x .
La salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina
del estómago. —2*. xliif .
V. — Llaga.
San Pedro.— A quien Dios la dió, San Pedro se la
bendiga.— 1*. x lv .
— 111 —

Sancho.— Al buen callar llaman Sandio.—2% xi.iii.


Sandez.—Es mucha sandez la risa que de leve causa
procede.— 1*, n.
Sangre.— La letra cori sangre entra.—2*, xxxvi.
La sangre que se loma de las mujeres, no es la
que hace al caso en las ilustres descendencias.—
1\ xxxvi.
La sangre se hereda y la virtud se aquista; y la virtud
vale por sí sola, lo que la sangre no vale.—2*, x l i i .
Las honras y deshonras del mundo son todas y
nacen de carne y sangre.— 1‘ , xxxm .
Sartén.- D ijo la sartén á la caldera, quítate allí o ji­
negra.—211, lx v ii.
Sátiras.— Vengarse con sátiras y libelos, es venganza
por cierto indigna de pechos generosos.— 2J, i.
Vengarse con sátiras y libelos es propio y natural
de poetas desdeñados y no admitidos de sus da-
más Ungidas ó no fingidas. —2". i.
Sed. —V. Sueño.
Segundas partes.— Nunca segundas partes fueron bue­
nas.—2*, IV.
Senda.—La senda de la virtud es muy estrecha y el
camino del vicio ancho y espacioso.—2', vi.
V . - Camino.
Sentencias.— Las necedades del rico, por sentencias
pasan en el mundo.—2‘ , x liii.
Señoras. - Los descuidos de las señoras quitan la ver­
güenza á las criadas. I", xxxiv.
Los pecados de las señoras las hacen esclavas de
sus mismas criadas y las obligan á encubrirles
sus deshonestidades y vilezas.— 1*. xxxiv.
Señores.—De los vasallos leales es decir la verdad á
sus señores en su ser y figura propia, sin que la
adulación la acreciente, ú otro vano respeto la
dism inuya.-2% ii. -
— 112 —

En lauto más es tenido el señor, cuanto tiene más


honrados y bien nacidos criados.— 2*, xxxr.
Señuelo. —V. Are# de rapiña.
Sepultura. -Cuando se acaba la vida á todos les quita
la muerte las ropas que los diferenciaban y que­
dan iguales en la sepultura.- -2\ x i i .
V. —lio/jan.
Seso.— El dar y el tener, seso ha menester.—2‘ , x l i i i
y i .v i i i .
Si al palomar no le falta cebo, no le faltarán palo­
mas.- -2\ vn.
Si da el cántaro en la piedra 6 la piedra en el
cántaro, mal para el cántaro.— 2\ x l i i i .
Silencio.— Al buen callar llaman Sancho.— 2', x l i i i .
Simple, Simples.— Es más el número de los simples
que do los prudentes.— 1", x l v i i i .
La más discreta figura de la comedia es la del bobo,
porque no lo ha de ser el que quiere dar á en ­
tender que es simple.— 2% i i i .
Suele Dios ayudar al buen deseo del simple, como
desfavorecer al malo del discreto. — 1*, l .
V.— Sueño.
Soberbia.— La ¡uj;rat¡lud es hija de le soberbia y uno
de los m ayores pecados que se sabe. - 2 ‘ , l i .
Mas ha de apreciarse el humilde virtuoso, que el
pecador soberbio.— 2 ‘, x m .
Sobre un huevo pone la gallina.—2a, vn.
Soga.— No se ha de mentar la soga en casa del ah or­
cado.—2*, XXVIII.
Soguilla.—Cuando te dieren la vaqu illa, corrre con la
s o g u illa .—2*, iv y x i ,i .
Sol.— Aun hay sol en las bardas.—2*, i i i .
Con ayuda del sol, el hombre engendra al hom­
bre.— 2*. XLV.
- 113 -

Dios es tan piadoso, que hace salir su sol sobre


los buenos y los malos y llueve sobre los injus­
tos y ju s to s.-1*, xvru.
V .—JFaz.
Soldadesca.— La soldadesca es escuela donde el mez­
quino se hace franco, y el franco pródigo. -1*,xxxrx.
Soldado. —Al soldado mejor le está el oler á pólvora
que á algalia.— 2a, xxiv.
El soldado más bien parece muerto en la batalla
que libre en la fuga, 2a, Pr. y xxiv.
Las heridas que el soldado muestra en el rostro y
en los pechos, estrellas son que guían á los de­
más al cielo de la honra y al de desear la justa
alabanza. -2-*, Pr.
No hace menos el soldado que pone en ejecución
lo que su capitán le manda, que el mismo capi­
tán que se lo ordena.— 1‘ : xm .
No hay ninguno más pobre que el soldado, en la
misma pobreza — 1a, xxxvm .
Si algún soldade se halla miserable, es como mons­
truo que se ve raras veces.—1‘, xxxix.
Tanto alcanza de fama el buen soldado, cuanto tie­
ne de obediencia á sus capitanes y á los que
mandar le p u e d e n .-2 ‘, xxiv.
Solicitud.—La solicitud del negociante trae á buen fin
el pleito dudoso. 1*, x l v i .
Sollozos.—Procúrese descubrir la verdad entre los so­
llozos é importunidades del pobre, como entre
las promesas y dádivas del rico.—2', x l i i .
Sombra.— El que á buen árbol se arrima buena som­
bra le cobija.—V. U.
Stultorum infinitus est numerus.— 2", m.
Sucesos. -V. Afectos.
Sueño. - El sueño es alivio de las miserias de los
que las tienen despiertas.—2*, lx ix .
s
— 114 —

El sueño es capa que cubre lodos los humanos


pensamientos, manjar que quita el hambre, agua
que ahuyenta la sed, fuego que calienta el frío,
frío que templa el ardor y, finalmente, moneda
general con que todas las cosas se compran; ba­
lanza y peso que iguala al pastor con el rey y al
simple con el discreto. - 2 a, lx v iií.
Mientras se duerme, lodos son iguales los grandes
y los menores, los pobres y los ricos. ~2\ x l ii i .
Séase moderado en el sueño; que el que no madru­
ga con el sol, no goza del día.— 2', x liii.
Sufrimiento.-T a n es de valientes tener sufrimiento en
las desgracias, como alegría en las prosperida­
des.—2*, lxvi.
Superchería.-Guando el valiente huye, la superchería
esta descubierta; y es de varones prudentes guar
darse para mejor ocasión.—2‘ , xxviu.
T
Tal suele venir por lana que vuelve trasquilado.—
2*, xiv.
Tal tiempo, tal tiento.— 2\ i, y i.v.
Tan presto se va el cordero (tomo el carnero.—2*, vti.
Tanto vales cnanto tienes y tanto tienes cuanto vales.
2\ xx y x liii.
Tardanza. -E n la tardanza suele estar el peligro.— 1%
x x ix y x l v i , y 2‘ , l x x i .
Tareas. - L a s doncellas ocupadas más ponen sus pen­
samientos en acabar sus tareas, que en pensar
en sus amores.—2 ‘, i,xx.
Tejado.— Es desatino, siendo de vidrio el tejado, tomar
piedras en la mano, para tirar al vecino. - V. U.
Temeridad, Temerario.— El que busca lo im posible es
justo que lo posible se le niegue.— 1‘ , xxxm.
En los estreñios de cobarde y de temerá? io está el
medio de la valentía.—2\ iv.
Es más temeridad que valentía, acometer un hom­
bre solo á un ejército. 2*, xi.
Intentar las cosas de las cuales antes nos pueda
suceder daño que provecho, es de juicios sin dis­
curso y temerarios. - l\ xxxm.
La valentía que se entra en la jurisdicción de la
temeridad, más tiene de locura que de fortale­
za.—2\ XVII.
Mejor suena en las orejas el tal caballero es te ­
merario y atrevido, que no el tal caballero es tí
raido y cobarde.—2*. xvu.
- llfi -

Menos mal será que el que es valiente toque y suba


¡il punto de temerario, que n o qu e baje y toque
cu el punto de cobarde.--2\ xvn.
No e s v a l e n t í a la temeridad.- --2*, l x i i i .
Temor.—A l enamorado ausente no hay cosa que no
U> fatigue, ni tem or que no le alcance.— 1*, x iv
Cu indo el amor toma posesión de un alma, lo pri­
mero que hace es quitarle el temor y la vergüen­
za.— 2\ LV]II.
Se ha de amar á nuestro Señor por sí solo, sin
(■ue nos nueva esperanza de gloria ó temor de
pena.— 1" xxxi.
Temo:- de Dios. —V.: Dios.
Temp:auza.— V.: Beber.
Tener.--151 amar y el tener, seso ha menester. —2*, x l i i i .
Do ; linajes solo hay en el mundo, que son el tener
y el tío tener.— xx.
Tesoris.— Cotí la libertad no pueden compararse los
tü o ro s que encierra la tierra ni la mar encubre.—
l.VJII.
Testijo, -L a historia es testigo de lo pasado.— 1*',- rx.
Tibieza. — Las obras de caridad que se hacen tibia y
flojamente, i:ó tienen mérito ni valen nada.—
ií\ xxxvi.
Tiempo. —A solo Dios está reservado conocer los tiem ­
pos y los momentos; y para él no hay pasado ni
porvenir?— 2 l, xxv.
Co itra el uso de los tiempos no hay que argüir
i i ile que hacer consecuencias.— 1% XL^nr.
Es el tiempo eí mejor médico de las mayores en-
f-rm edades.—á*, xi.
La historia es émula del tiempo — I a, ix.
’M íh fuerza tiene el tiempo para deshacer y mu­
dar las cosas, que las humanas voluntades.—
Ia, XLIV.
- 117 -

No hay memoria á quien el tteirjpo no acabe, ni do­


lor que muerte no consuma, 1‘ , xv.
Que mayor desdicha puede ser aquella que agtarda
al tiempo que la consuma y á la muerte que la
acabe?— 1% xv.
T al tiempo tal tienlo.—2\ l y i.v.
Tiento.— Tal tiempo tal tien to.-2% l y-i.v.
Tierras.—Las tierras que de suyo son estériles y se­
cas, estercolándolas vienen á dar buenos frut >s.—
2*, xu.
Tímido.—Mejor suena en los oídos el tal caballero es
temerario y atrevido, que nó el tal caballero es
tímido y cobarde.—2\ xvu..
Títulos personales.— Cada uno es hijo de sus obras. —
1% tv.
Tocinos.— Donde no hay tocinos no hay estacas. -2\ x.
No sieinpae hay tocinos donde luiy- estacas. -2*,
l x v y Lxxiir.
Togados.— Las armas de los togados son las mismas
que las de la mujer, que son la lengua.— 2* x xx m .
Tomar.—Mas vale un tom a que dos te duré.— vu,
x x x v y l x x í.
Tontos.—El cielo desde el estiércol sabe levantar los
pobres y de los tontos hace d iscretos.-2 \ ;.i.
Tormentos.—Muerte que se recibe repentina, presto
acaba la pena, más la que se dilata con tormen­
tos, siempre mata sin acabar la vida.— 1% xxvn.
T orta s.-Q u ien tenga hogazas, no busque tortas.—
2*, XIII.
Trabajo, Trabajos.—El p r i n c i p a 1 t r a b a j o del e s t u d i a n t e
es la p o b r e z a . — I a, x x x v i i .
El tener compañeros en los trabajos, suele servir
de alivio en ellos.— 2\ xim.
El trabajo del espíritu suele tal vez reduuduit en
cansancio del cuerpo.— 2\ xvu.
- 118 -

La música compone los ánimos descompuestos y


alivia á los trabajos que nacen del espíritu.—
Ja, x x v i i .
Los trabajos continuos y extraordinarios, quitan la
memoria al que los produce. - I a, xxx.
Los trabajos del espíritu exceden á los del cuer­
po.— l\ XXXVII.
No siempre la fortuna con los trabajos da los re­
medios.— 1*, xxvm .
Uno de los mayores trabajos que los reyes tienen
es el estar obligados á escuchar á todos y á res­
ponder á. todos.— 2*, vi.
Traductor, Traducciones.— Aquellos que los libros de
verso quisieren volver en otra lengua, por mu­
cho cuidado que pongan y habilidad que mues­
tren, jamás llegarán al punto que ellos tienen en
su primer micimiento.— 1*, vi.
El traducir de lenguas fáciles, ni arguye ingenio ni
elocuencia.- -á*, l x i i .
Traducir de una lengua en otra, como no sea de
las reinas de las lenguas, griega y latina, es como
quien mira los lapices flamencos por el revés: que
aunque se ven las figuras, son llenas de hilos
que las obscurecen.—'?, l x i i .
Traición, Traidor.—Aun que la traición aplace, el trai­
dor se aborrece.— 1% xxxix.
Trajes—Los trajes se han de acomodar con el oficio
ó dignidad «pie se profesa.— xi-ir.
V. —Ropas y Vertidos.
Trasquilado — V.: Lnnn.
Travieso. - V . : Tjeer y eacrUúr.
Tripa*.— El trabajo y peso de las armas no se puede
llevar sin el gobierno de las tripas.— I*, ii.
Tripas llevan corazón, que nó corazón tripas.—
2\ XLVII.
— 11!» —

Tripas llevan pies, que nú pies á tripas.--1^ , xxxiv.


Tristeza. - Las tristezas no se hicieron para las bes­
tias sino para los hombres; pero si los hombres
las sienten demasiado, su vuelven bestias.—2\ xi.
Triunfo. -Ningún gusto puede igualarse al de vcnoer
una batalla y al de triunfar de un enemigo. —
Ia, x v i i i .
Tropezón, Tropiezo.— No hay camino tm llano, que no
tenga algún tropezón ó barranco. - ‘2*, x í u .
V.— Fra gilid ad humana.
Trovadores.— Ser grandes trovadores y grandes músi­
cos son gracias anejas á los enamorados andan­
tes.— I a, xxm .
u

Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.—


2% xxxv.
Un buen corazón quebranta mala ventura.— 2\ xxxv.
Un mal llama á otro y el fin de una desgracia suele
ser principio de otro mayor.— 1% xxvm .
Una golondrina sola no hace verano. - 3 ‘ , xui.
Uñas.— Dejar crecer las uñas es puerco y extraordi­
nario abuso.—2*, xuri.
Uso.—Contra el uso de los tiempos no hay que ar­
güir ni de que hacer consecuencias.— 1*, x lv iu .
La discreción es la gramática del buen lenguaje
que se acompaña con el uso. -2% xrx.
V
Vale más buena esperanza que ruin posesión.—2\ vil.
Vale más buena queja que mala paga. - 2*, vn.
Vale más algo que nada.— 1*. xxi.
Vale más pájaro en mano que buitre votando. -
1*, xxxi, 2% xn y lx x i.
Vale más un toma que dos te daré.— 2', vn, xxxv
y lx x i.
Valentía, Valiente.— Cuando el valiente huye, la super­
chería está discubierta y es de varones pruden­
tes guardarse para mejor ocasión.— 2 ‘, xxvni.
En los extremos de cobarde y de temerario está
el medio de la valentía.— 2’ , iv.
Es más temeridad que valentía acometer un hom­
bre solo á un ejército. -2 ', xi.
La valentía que se entra en la jurisdicción de la
temeridad más tiene de locura que le fortaleza.
2 ‘, xvn.
Menos mal será que el que es valiente loque y suba
al punto de temerario, que no que baje y toque
en el punto de cobarde. —2% xvii.
Ninguna cosa desta vida hace más valientes á los
caballeros andantes, que verse favorecidos de sus
damas.—2*, vm.
No es valentía la temeridad.— 2*, lx iii.
Tan de valientes corazones es tener sufrimiento en
las desgracias, como alegría en las prosperida­
des.— 2a, LXVI.
Valentía os lina virtud que está puesta entre dos
estremos viciosos, como s o i i la cobardía y la te­
m eridad.--^, XVII.
Valor. -V.: ('oiU[Kiracione# y Valentía.
Vanagloria -Hipocresía y vanagloria son enemigos que
blandamente se apoderan del corazón más reca­
ta d o .- á 4, xvi.
Vanidatf. — Las mujeres suelen ser aficionadas, y más
si son hermosas, por más castas que sean, á oslo
de traerse bien y andar galanas.—xxxm .
No hay cosa que más presto rinda y allane las
encastilladas torres de la vanidad de las hermo­
sas, que la misma vanidad puesta en las lenguas
de la adulación.— 1", xxxiv.
No hay poeta que no sea arrogante y piense de sí,
que es el mayor poeta del mundo, -xvm .
Vaquilla.—Cuando le dieren la vaquilla, corre con la
soquilla.— 2\ iv y x m .
Vara.—V.: J/tulida.
Varones.— Los varones prudentes han de lomar las
armas y desenvainar las espadas y poner á riesgo
sus personas, por defender la fé católica; por de­
fender su vida que es la ley natural y divina; en
defensa de su honra, de su familia y hacienda;
en servicio de su rey en guerra justa y en defen­
sa de su patria.--24, xxvn.
Vasallo*.— De los vasallos leales es decir la verdad á
sus señores en su ser y figura propia, sin que la
adulación la acreciente ó otro vano respeto la dis­
minuya,— 2", ii.
Vecino.— Al hijo de tu vecino limpíale las narices y
mételo en lu casa. -á\ v.
Es desatino tirar piedras al vecino, teniendo de vi­
drio el tejado. - V. U.
— 123 —

Vencedor, Vencido, Vencimiento.- E n los lances irreme­


diables es suma cordura, forzándose y vencién­
dose á sí mismo, mostrar un generoso pecho.—
I 1, xxxvr.
Tanto el vencedor es más honrado, cuanto más el
vencido es reputado.— 2*, xiv.
V .— Peleante.
Venda. -V.: .4mor ¡¡aternal.
Vendibles,— Habilidades y gracias que no son vendi­
bles, más que las tenga el conde Di ríos.—2‘, xx.
Venganza, vengar.— Del hombre arraigado no te verás
vengado.— 2 1, xu n .
No es de buenos cristianos tomar venganza de los
agravios.—2a, xi.
No es razón tomar venganza de los agravios que
el amor nos hace.•••■2'. xxi.
No se ejecutan las venganzas á sangre helada.- -
2*, LXIII.
Quien bien tiene y mal escoje, por bien que se enoje
no se venga.— !* xxxi.
Quien quiere bien no se venga mal. — 1\ — x l i i i .
Vengarse con sátiras y libelos, es venganza por
cierto indigna de pechos generosos.— 2a, i.
Venganza justa, no puede haber alguna que lo sea.—
2", xxvn.
Ventura.—Cada uno es artífice de su ventura.— 2E, i.xvi.
El que no sabe gozar de la ventura cuando le
viene, no se debe quejar si se le pasa.— 2*, v.
Siempre deja la ventura una puerta abierta en las
desdichas, po.ru dar remedio aellas. —Ia, xv.
V.: finena ventura.
Verano.— Una golondrina no hace verano.— 1\ xm.
Veras. —V.: Afectoti.
Verdad.—De los vasallos leales es decir la verdad á
sus señores en su ser y figura propia, sin que la
— 124 —

adulación la acreciente, ó otro vano respeto la


disminuya.—2*, ir.
Debe ser la comedia imagen de la verdad.— 1\ x l v i i i .
Deben los historiadores ser puntuales, verdaderos
y no nada apasionados; y que ni el interés, ni el
miedo, el rencor, ni la atición no les haga torcer
del camino de la verdad.— 1% ix.
Donde está la verdad está Dios, en cuanto á verdad.
— 2 1, iii.
La verdad adelgaza pero no quiebra; y siempre anda
sobre la mentira, como el aceite sobre el agua.
— 2 ‘, x.
La verdad anda sobre la mentira como el aceite
sobre el agna.—2% x.
La historiu es como cosa sagrada, porque ha da ser
verdadera.— 2*, iii.
La historia más tiene su fuerza en la verdad que
en las frías digresiones.— 2*, xvm .
Ninguna historia es mala, como sea verdadera.—
1% IX.
Para sacar una verdad en limpio, menester son mu­
chas pruebas y repruebas.—2% xxvi.
Procúreso descubrir la verdad entre las promesas
y dádivas del rico, como entre, los sollozos é im­
portunidades del p o b r e .-2 ‘ , x u i.
Si á los oídos de los príncipes llegase la verdad
desnuda, sin los vestidos de la lisonja, otros siglos
correrían.—2% i í .
El poeta puede contar ó cantar las cosas no como
fueron, sino como debían ser; y el historiador las
ha de escribir no como debían ser, sino como
fueren, sin añadir ni quitar á la verdad cosa al­
guna.— 2*, iii.
La historia es madre de la verdad.— 1", ix.
- iá6 -

Las historias fingidas tanto tienen de buenas y de­


leitables, cuanto se llegan á la verdad ó á la se­
mejanza della; y las verdaderas tanto son mejores,
cuanto son más verdaderas. -2a, lx ii.
Las acciones que ni mudan ni alteran la verdad de
la historia, no hay para qué escribirlas, si han de
reduudar en menosprecio del señor de la histo­
ria.--2a, nr.
Verdugos.— No es bien que los hombres honrados sean
verdugos de los otros hombres, no yéndoles nada
en ello.— 1*, xxn.
Vergüenza.— Cuando el amor toma posesión de un alma,
lo primero que hace es quitarle el temor y la
vergüenza.— 2% lv íti.
En la vergüenza y recato de las doncellas, se des*-
puntan y embotan las amorosas saetas.—2*, l v ii i .
Los descuidos de las señoras quitan la vergüenza
á las criadas.- -1*, xxxiv.
Versos.— Aquellos que los libros de verso quisieren
volver en otra lengua, por mucho cuidado que
pongan y habilidad que muestren, jamás llegarán
al punto que ellos tienen en su primer nacimiento.
— 1\ vi.
La épica tan bien puede escribirse en prosa como
en verso.— 1% x lii.
Si el poeta fuere casto en sus costumbres, lo será
también en sus versos.—2*. xvi.
Vestido.—El vestido descompuesto da indicios de ánimo
desmazalado.—2*, x liii.
V. Respeto, Ropas y Traje.
Vicios, Viciosos. - E l grande que fuere vicioso será vi-
vioso grande; y el rico liberal será un avaro men­
digo.—2', vi.
En más se ha estimar y tener un humilde virtuoso
que un vicioso levantado. —2% xxxn. " 4
- 126

La honra puédela lener el pobre, pero no el vicioso.


4\ P h.
I* i senda de la virtud es muy estrecha, y el camino
del vicio ancho y espacioso; y sus fines y para­
deros son diferentes, porque el del vicio dilatado
y espacioso acaba en muerte, y el de la virtud
angosto y trabajoso acaba en vida.—2\ vr.
Lícito es al poeta escribir contra la invidia y así
de los otros vicios, con qué no señale persona
alguna.— xvi.
Toilos los vicios traen un no sé qué de deleite con­
sigo; pero el de la envidia no trae sino disgus-
gustos, rancores y rabias.—S', vm.
V . Afecto«.
Victoria.— En la guerra la celeridad y presteza previene
los discursos del enemigo y alcanza la victoria,
antes (pie el contrario se ponga en defensa.—
l\ XI.VI.
V. Triunfo.
Vida.—Debe ser la comedia, espejo de la vida humana.
— I*, xi.vm.
Defender la vida es de ley natural y divina. —
2\ xxvn.
El camino del vicio dilatado y espacioso acaba en
muerte y el de la virtud angosto y trabajoso
acaba en vida, y no en vida que se acaba, sino
en la que no tendrá lin.— 2*. vi.
La vida humana corre á su fin sin esperar renovarse
sino es en la otra, que no tiene términos que la
limiten.-^2\ uní.
Muerte que se recibe repentina, presto acaba la pena;
más la que se dilata con tormentos, siempre muta
sin acabar la vida.— 1,., xxvn.
Vida humana.— V. Comedia.
Viejo#.—V. Esclavo».
- 127 -

Viga. — El que ve la mola en el ojo ajeno, vea la viga


en el suyo.—2*, x liii.
Las leyes que atemorizan y no se ejecutan, vienen
á ser como la viga rey de las ranas.—
Villano».--H acer bien á villanos es echar agua en la
mar.— 1\ xxm.
No hay villano que guarde palabra, si él ve que no
le está bien guardarla.—1% xxxi.
Violencia.— No pidas «le grado, lo que puedes tomar
por fuerza. - 1 “. xxi.
VIÓ86 el perro en bragas de cerro. - 2;‘, l.
Vino.— El vino demasiado, no guarda secreto ni cum­
ple palabra. —2*, xu n .
Virginidad. —En la mujer, es joya la virginidad que si
una vez se pierde, no deja esperanza «le q u e ja -
más se cobre. — Ia, u.
Virtud.— Donde quiera que está la virtud en eminente
grado, es perseguida.- 2*, ir.
Donde reina la envidia, no puede vivir la virtud. •
1% XLVII.
Entre los linajes, solos parecen grandes y ilustres,
que lo muesLran en la virtud y en la riqueza y
libralidad de sus dueños.— 2% vi.
La senda de la virtud es muy estrecha, y el camino
del vicio ancho y espacioso, y sus fines y parade­
ros son diferentes, porque el del vicio, dilatado
y espacioso, acaba en muerte; y el de la virtud,
angosto y trabajoso, acaba en vida; y no en vida
que se acaba, sino en la que no tendrá fin.—
2-1, vi.
La honra y las virtudes son adornos del alma, sin
las cuales el cuerpo, aunque lo sea, no debe pa­
recer hermoso.— I’ , xiv.
La virlud se lia de honrar donde quiera que se ha­
llare.—2% L X I I .
12 8 - c

La verdadera nobleza consiste en la virtud. - I a, xxxvi.


La virtud más es perseguida de los malos, que amada
de los buenos.— 1% x lv ii.
La sangre se hereda y la virtud se aquista; y la
virtud vale por sí sola, lo que la sangre no vale.
— 2 », XLII.
Las letras sin virtud, son perlas en el muladar.
2a, xvr.
Siempre la alabanza fué premio de la virtud.—
virtud.— 2*, vi.
La honestidad es una de las virtudes que al cuerpo
y al alma más hermosean.— I a, xiv.
Las virtudes adoban la sangre. —2‘ , x x x ií.
Oh! envidia, raíz de infinitos males y carcoma de
las virtudes.— 24, vni.
V. Afectoh y Liberalidad.
Virtuoso. - Los virtuosos no pueden dejar de ser ala­
bados.— 2a, vi.
Más ha de apreciarse el humilde virtuoso, que el pe­
cador soberbio. — 2*, x l i i .
Una de las cosas que más debe de dar contento
á un hombre virtuoso y eminente, es verse, vi­
viendo, andar con tbuen nombre por las lenguas de
las gentes, impreso y en estampa.
Visitas.— No se han de visitar ni continuar las casas
de los amigos casados, de la misma mainera que
cuando eran solteros.— I a, xxxnr.
Vista.— El deleite que en el alma se concibe, ha de ser
de la hermosura ó concordancia que ve ó contem­
pla en las cosas que la vista ó la imaginación le
ponen delante.— 1% x l v i i .
Vituperio.— V. M u jer adúltera.
Viva la gallina, aunque sea con su pepita. -2 », v y l x v .
Vivir.—No ha de vivir el hombre en oto de otro¿ sino
de Dios.— 2*. iv.
— Í2ÍI —

Volubilidad.—Entre el sí y el nó de la mujer no hay


que atreverse á poner la punta de un alfiler, por­
que no cabría.— 2", xix.
Voluntad.— Es bien dejar A. la voluntad de la hija el
escojer. á su gusto no en cosas ruines y malas,
sino en las que se Jas propongan buenas.— I a, u .
La hermosura, por sí sola, atrae las voluntades de
cuantos la miran y conocen y como á señuelo
gustoso se le abaten las águilas reales.— I a, x x i i .
La hermosura tiene prerrogativa y gracia de re­
conciliar los ánimos y atraer las voluntades.—
1\ xxxvii.
Los buenos casados, aunque tienen dos almas, no
tienen más de una voluntad.— 1“, xxxm .
Más fuerza tiene el tiempo para deshacer y mudar
las cosas, que las humanas volu n tad es.-1 \ xu v.
No han de dar los padres á sus hijos, estado con­
tra su voluntad.— 1\ xn.
No hay hechizos en el mundo que puedan mover
y forzar la voluntad.— I a, xxn.
No todas Jas hermosas enamoran, que algunas ale­
gran la vista y no rinden la voluntad. - Ia, xiv.
Vulgo.—El ignorante vulgo es incapaz de conocer ni
estimar la poesía y los tesoros que en ellos se
encierran.— 2a, xvi.
Es más el núm ero de los sim ples qu e de los p ru ­
dentes.— I a, x l v i i i .
No es solamente vulgo la gente plebeya y humilde,
sino todo aquel que 110 sabe, aunque sea señor y
príncipe, puede y debe entrar en número do vulgo.
2\ xvi.
Y
Yantar.— El abad de lo que canta yanta.—2*, xi..

Z
Zamora.— No so ganó Zamora en una hora. —2\ i.xxi.
OBRAS
l)K

L U I S H LC W R D O F O R S

I)E L A A B O G A C ÍA Y D E LO S A B O G A D O S — Opúsculo m 4\
Barcelona, 1865.
E Í j EN T R E A C T O . Semanario teatral — l v ol . eu 4-°: Madrid, L8I55.
— 1 vol. ¡ti-tal: Sevilla, 187i.
ORIGEN Y EXTENSIÓN DEL DERECHO DE GUERRA - Opús­
culo cu 4 ‘: Madrid, 1866.
IN S T IT U C IO N E S DE H A C IE N D A P U B L IC A DE L A R E P Ú B L I­
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LO Q U E E S T Á Í)E DIOS. . . . Proverbio en un acto — 1 foll.
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POR L A S P IE R N A S !! Peripecias de la vida do un artista — 1 vol.
on 12°: Habana, 1880.
E L A U T O N O M IS T A ESPA Ñ O L. Diario político — 1 vol, en gr.
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A U T O N O M ÍA C U B A N A — Opúsculo en 8,'¡ Habana, 1880.
— ni —

LOS HOM BRES E S P A S O L E S , A M E R IC A N O S Y L U S IT A N O S


pintados por si mismos — En colaboración con 1). NícoIhh
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1 vol. in-fol.: Barcelona, 1881.
A P U N T E S C R ÍTIC O S D E L V E X PO SIC IÓ N DE B E L L A S A R T E S
EN E L A T E N E O B A R C E LO N E S — 2 foll. en 8°: Bareelonn,
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L A L IB E R T A D . Diario político — l vol. in-iol.: Bercelona, 1882.
D IC C IO N A R IO E N C IC L O P É D IC O D E L A M A S O N E R IA - Gran
edición lujosamente ilustrada. 1 vol. in-fol.: Barcelona, 1883.
A R N Ú S . Juguete cómico-lírico — 1 foll. en 8o: Barcelona, 1886.
L E Y E S , D E C R E TO S Y REGLAM ENTOS SOBRE FER R O -CA-
R R IL E S D E L.\ R E P Ú B L IC A O. D E L U R U G U A Y - 1 vol. en
12": Montevideo, 1881).
T IE R R A S Y T IP O S — 1 vol. en 4°: Montevideo, 1890.- 2 a edición:
1 vol. en 12°: L a Pinta, 1905.
L \ S EC O N O M IA S EN E L P R E S U P U E S T O DEL ESTADO-
1 opúsculo en 8*: Montevideo, 1891.
GOIJNOD. Autobiografía y escritos artísticos sobre la ratina, con
anotaciones — 1 vol. en 8': Mercedes (B A .), 1891.
LOS SECR ETO S D E L A E S P A D A . Exposición de lis teorías del
Barón de Bazaicourt — Edición ¡lustrada, 1 vol. en 8o: Buenos
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EXÉGrESIS D E L A M AYO R R E V O L U C IÓ N HUMANA - Opús­
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C A U T A S A L I L l SOBRE L A FO R M ACIÓ N D E L G L O B O -
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M A R IA W A L E W S K A . Versión de Federico Masson — 1 vol. en
16°: La Plata, 1898.
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LAS B IB L IO T E C A S DE M O N T E V ID E O . Examen y reHcfta dw
las misma* — 1 foll en 8 ”: La Pinta, 1903.
— IV —

I NDI CE CRO NO LÓ GICO D E LO S T R A B A J O S E JE C U TA D O S.


E N L A IM P R E N T A D E L O S N IS O S E X P O S IT O S D E B U E ­
NOS A IR E S D U R A N T E LO S S IG L O S X V III V X IX , Y Q U E
E X IS T E N EN L A B IB L IO T E C A P Ú B L IC A P R O V IN C IA L
D E L A P L A T A . Edición ilustrada— 1 vol. on 4 : La Pin­
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C R llT O G R A F ÍA QUIJOTESCA — 1 vol. eii *•: L r Pinta, 1905.

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