Está en la página 1de 3

PRAGMÁTICA Y COMUNICACIÓN INTERCULTURAL 

TEMA 2 – LENGUAJE Y ACCIÓN. AUSTIN Y SEARLE

1 – AUSTIN

1.1 – LA FILOSOFÍA DEL LENGUAJE CORRIENTE

La Teoría de los actos de habla nace de la filosofía del lenguaje. Austin y Searle rompen con el
verificacionalismo, por un lado, al señalar que no podemos trabajar únicamente con una caracterización bipolar del
lenguaje, verdadero o falso, dado que este reconoce y recoge una amplia gama de matices intermedios; y demuestran,
por otro lado, que, más allá de la simple descripción, el lenguaje posee una enorme capacidad referencial. De ahí
que se entre de lleno en el ámbito de la Pragmática y esta Teoría suponga el km 0 de esta disciplina.

Cuando entramos en un ascensor y coincidimos con un vecino, decimos “buenos días”. No estamos describiendo el
mundo, sino que queremos demostrar que nuestra imagen personal nos importa y quiero que vea que tengo buenos
valores. Esto significa que la capacidad comunicativa del lenguaje va mucho más allá de la simple descripción, de
decir cómo son las cosas, cómo es el mundo. Esta nueva forma de mirar el lenguaje es la base de la Pragmática.

1.2 – ENUNCIADOS REALIZATIVOS

Los actos de habla parten de la existencia de los enunciados realizativos (o predicados realizativos). Por el
hecho de pronunciarlos, hacemos un acto, es decir, con ellos no describimos la realidad, sino que la estamos creando:

1 – Su emisión es una acción o parte de la misma.


2 – No son enunciados descriptivos. No podemos decir de ellos que sean verdaderos ni falsos.
3 – Sí diremos de ellos es si son exitosos o no (felices o infelices), es decir, si consiguen lo que querían o no.
Algunos ejemplos de enunciados realizativos son: te lo juro, yo te bautizo, os declaro marido y mujer, etc.

1.3 – CONDICIONES DE ADECUACIÓN E INFORTUNIOS

Para que un enunciado realizativo sea exitoso, deben darse unas condiciones (bautismo o matrimonio):

1 – Debe haber un procedimiento convencional y tener un efecto convencional, de tal modo que el enunciado
incluya fórmulas lingüísticas emitidas por ciertas personas en determinadas circunstancias.
2 – Las personas implicadas deben reunir las condiciones necesarias.
3 – El procedimiento debe realizarse por todos de modo correcto y continuo.

Cuando un predicado realizativo no cumple las condiciones necesarias para que sea exitoso, se produce un
infortunio, es decir, no se habrán cumplido las condiciones que lo hacían exitoso. Hay dos tipos de infortunio:

1 – Desacierto (o acto nulo): no se han cumplido las circunstancias adecuadas (lugar, protagonistas, procedimiento).
Ejemplos: una ceremonia de matrimonio en un parque, o porque uno de los novios está casado o no tiene la edad.
2 – Abuso (o acto hueco): superficialmente parecía válido, pero no lo fue. Ejemplos: cuando prometemos algo que no
tenemos intención de cumplir o sabemos que no vamos a poder cumplir; cuando felicitamos a alguien por un éxito
conseguido, pero no nos alegramos realmente.

JOSÉ ANTONIO LÓPEZ ARILLA 1


PRAGMÁTICA Y COMUNICACIÓN INTERCULTURAL 

1.4 – LOCUCIÓN, ILOCUCIÓN Y PERLOCUCIÓN

Dice Austin que todos los enunciados son actos de habla, y que todo enunciado es un acto que incluye, a su
vez, tres tipos de actos:

1 – LOCUTIVO. Es el acto físico y mental del acto de habla, es decir, comprende el acto fonético (emisión de
sonidos), el acto fático (relaciones sintácticas) y el acto rético (relaciones semánticas).
2 – ILOCUTIVO. Intención del hablante. Todo acto de habla se produce porque tenemos una intención (el “buenos
días” del ascensor, por cortesía, porque necesitamos ayuda, porque pedimos consejo, porque queremos convencer a
alguien de algo). Este aspecto es fundamental en la comunicación humana: yo hablo por algo, el otro habla por algo.
3 – PERLOCUTIVO. Efecto en el oyente. Para que haya acto perlocutivo, tiene que haber un destinatario. Refleja
las consecuencias que tienen nuestras palabras. La efectividad de nuestras palabras se basará en la relación, cercana
o lejana, de los actos ilocutivo y perlocutivo. Si quiero algo y lo consigo, el acto de habla será exitoso.

Un ejemplo gráfico es el del adolescente que pide a los padres que le dejen salir una noche. Según cómo lo
pida, los actos ilocutivo y perlocutivo estarán más cercanos o más lejanos, y el acto de habla será exitoso o no.

2 – SEARLE

2.1 – LOS ACTOS DE HABLA

Searle parte de las ideas de Austin y de la existencia de los actos de habla. Desarrolla la idea de que hablar
significa actuar, y de que no todo es describir. Distingue entre oración (indicador proposicional –semántica lógica–
o representación de lo que queremos decir, pero no sujeto a un contexto comunicativo concreto: ”está lloviendo”) y
enunciado (añadimos el indicador de fuerza ilocutiva –intención– al indicador proposicional: “está lloviendo; voy a
tener que coger el paraguas”).

2.2 – FUERZA ILOCUTIVA Y FORMA LINGÜÍSTICA

Como hemos indicado, en el momento en que usamos la oración (o proposición) en un contexto real y
concreto, estamos añadiendo una intención al contenido semántico. Cuando decimos “está lloviendo; voy a tener que
coger el paraguas”, podemos estar justificando por qué vuelvo a entrar en casa cuando ya había salido, o puedo estar
criticando a otra persona porque no me ha avisado de que está lloviendo.

Cuatro son los actos ilocutivos fundamentales, según Searle: aserción, petición, promesa y pregunta. Al
mismo tiempo, relaciona intención o fuerza ilocutiva con una forma lingüística:

1 – ASERCIÓN. Describimos estados de cosas, el mundo. Su forma lingüística básica es la oración enunciativa o un
predicado realizativo asertivo (digo que, afirmo que, te comunico que).
2 – PETICIÓN. Pretendemos una reacción del destinatario. Puede ser una petición o una orden. Su forma lingüística
básica es la oración imperativa o un predicado realizativo directivo (te ordeno que, te exijo que, te pido que).
3 - PROMESA. Ofrecemos una determinada actitud al destinatario, es decir, nos ofrecemos a hacer algo por nuestro
interlocutor. Su forma lingüística básica es la primera persona del singular en futuro (haré, vendré) o un predicado
realizativo compromisivo (te garantizo que, te prometo que, te juro que).

JOSÉ ANTONIO LÓPEZ ARILLA 2


PRAGMÁTICA Y COMUNICACIÓN INTERCULTURAL 

4 – PREGUNTA. Pedimos información. Su forma lingüística básica es la oración interrogativa o un predicado


realizativo consultivo (te pregunto que).

5 - EXPRESIVO. El hablante expresa su estado anímico (Hoy, la verdad, no me encuentro bien).

Para que los actos de habla sean felices (exitosos), hacen falta unas condiciones de éxito. Este éxito
depende del acto perlocutivo, es decir, si nuestra intención logra su objetivo. Si decimos “te comunico que la semana
que viene estaré de vacaciones” y nos responden “ya lo sé. Me lo dijiste hace algunos días”, nuestro acto de habla no
es exitoso. Tampoco podemos pedir cosas imposibles (“os pido que dejéis de respirar” o “te pido que levites”) ni
podemos prometer algo que no podemos cumplir o que no queremos cumplir.

Para que los actos ilocutivos tengan éxito, Searle señala que se tienen que cumplir algunas condiciones:

1 – CONDICIONES DE CONTENIDO PROPOSICIONAL. Uso de la forma lingüística correcta según cada tipo de
acto ilocutivo: aserción, petición, promesa, pregunta.
2 – CONDICIONES PREPARATORIAS. Sin ellas, el acto no tiene sentido. No puedo prometer algo que ya ha pasado o
que no puedo cumplir.
3 – CONDICIONES DE SINCERIDAD. No podemos prometer algo que no pensamos cumplir.
4 – CONDICIONES ESENCIALES. El contenido proposicional se alía y combina con las condiciones de ejecución.

2.3 – LA HIPÓTESIS REALIZATIVA

En todo enunciado o acto de habla hay un predicado realizativo, implícito o explícito, donde el emisor es el
sujeto de ese predicado, el enunciado es el objeto directo, y el receptor es el objeto indirecto. Pese a todo, no es
fácil siempre distinguir dichos predicados realizativos, puesto que todos pueden ser interpretados de diferentes formas.
Ejemplo: “Te pido, por favor, que me des 5€” (enunciado explícito); “¿Tienes 5€?” (enunciado implícito).

2.4 – EL PROBLEMA DE LOS ACTOS DE HABLA INDIRECTOS

Hemos visto que hay relación entre intención comunicativa o acto ilocutivo y forma lingüística: cuando
queremos pedir algo (petición), usamos el imperativo; cuando solicitamos información, la interrogación. Pero esta
relación se rompe en muchas ocasiones. El ejemplo más claro lo tenemos en los actos de habla indirectos. En ellos,
para identificar la fuerza ilocutiva, es decir, para saber el verdadero acto intencional, debemos recurrir al contexto y
al conocimiento del mundo.

Ejemplo: “¿Puedes pasarme la sal?”. A primera vista, es un acto de habla consultivo, puesto que su forma
lingüística es interrogativa. No obstante, no suele ser relevante que alguien nos pregunte por nuestra capacidad para
hacer algo. De ahí que se infiera que no se trata de un acto consultivo. Estamos ante un acto de habla indirecto. Por
el contexto, si estamos en la mesa comiendo, se infiere que es un acto de habla directivo (“Dame la sal”). Así pues, el
contexto es esencial: en el fisio, es un acto de habla consultivo; en la mesa, es un acto de habla directivo.

JOSÉ ANTONIO LÓPEZ ARILLA 3

También podría gustarte