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D.

MUÑOZ LEÓN (ed)


LA RELEVANCIA SOCIOHISTORICA
SALVACIÓN EN LA PALABRA Y HERMENÉUTICA DEL ÉXODO
Croatto, J. S., La relevancia socio-histórica y hermenéutica del
Targum-Derash-Berith
Exodo, Conc 209 (1987) 155-164.
En memoria del profesor A. Diez Macho
El éxodo es uno de los temas densos y fecundos de la tradición
848 págs. Ene. en tela
bíblica judeo-cristiana. Su fecundidad está evidenciada en el interior
de la Biblia misma. Su «memoria» reaparece en los credos israelitas,
El 6 de octubre de 1984 murió en Barcelona el profesor en los textos legales, en los prólogos de las alianzas, en los himnos
A. Diez Macho. Ese día perdió la ciencia bíblica uno de sus y cánticos litúrgicos, en los textos proféticos (tanto de acusación
máximos cultivadores. Catedrático de lengua y literatura he- como de promesa) y en los sapienciales tardíos (cf. el midrás de
breas en las Universidades de Barcelona y Madrid; investi- Sab 10-19). También se recuerda en relatos históricos de libera-
gador que había recorrido todas las bibliotecas del mundo ción (véase, por ejemplo, Jue 6,8ss; ll,13ss; 1 Sm 10,18; 12,
en busca de manuscritos bíblicos; prolífico escritor, a quien 6-8; Jos 9,9) y en el uso neotestamentario del léxico de «reden-
se debe la dirección de la Enciclopedia de la Biblia (6 vols., ción/liberación/salvación». Esta permanencia y recreación del tema
1963-66) y la de Apócrifos del AT (1983ss). Un día (1956)
en la literatura bíblica ya es de por sí un fenómeno hermenéutico
tropezó en la Vaticana con el manuscrito de Neófiti I con el
Targum Palestinense y su columna aramea, perdido desde el digno de atención. Por otro lado, el texto bíblico del Éxodo fue,
siglo xvi por su equivocada catalogación. Esto puso en mar- debido a su importancia kerigmática y teológica, un foco ilumina-
cha la Políglota Matritense, que dejó terminada antes de su dor de procesos históricos que se identificaron de alguna manera
muerte. con la experiencia de Israel.
Se ha propuesto, como cierre de este número, una valoración
Este amplio volumen, iniciado como homenaje al maestro
crítica de la relevancia perenne del paradigma del éxodo y de la sig-
de toda una generación de escrituristas, aparece ahora en su
recuerdo y memoria por parte de amigos y discípulos, que, nificación hermenéutica para la interpretación de la Biblia de los
como se refleja en el sumario, se extienden por los países movimientos inspirados en el Éxodo. Esto supone que el lector ha
más diversos. Resulta en extremo rico en estudios sobre los pasado por los análisis anteriores referidos a la Biblia y a la Historia
temas que más preocuparon al profesor en vida: Targum, (pasada y contemporánea). En principio, unir «Biblia» e «Historia»
pseudoepígrafos y Qumrán, AT y NT, y principios herme- sigue siendo un planteamiento histórico. Importa entonces deducir
néuticos de la exégesis judía primitiva y la del judaismo me- lo que es permanente y pueda ser un modelo de procesos futuros
dieval español. Los firman viejos maestros y jóvenes inves- de liberación. La «historia» (del texto bíblico y de los movimientos
tigadores, columnas actuales de la ciencia bíblica. que usan el motivo del éxodo) se convierte así en arquetipo de nue-
vos acontecimientos. La pregunta es: ¿existe una relevancia perma-
nente del éxodo, sobre todo en dirección al futuro? ¿Qué es lo que
mantiene en vigencia el kerigma del éxodo? ¿Es el texto bíblico
algo estático, un «tipo» cuyas impresiones o efectos históricos son
siempre los mismos? En otras palabras, ¿cuál es la relevancia her-
EDICIONES CRISTIANDAD menéutica del uso del éxodo para la interpretación del texto bíblico?
No es el aspecto «exterior» de «éxodo» lo que hace relevante
este motivo y los textos bíblicos que lo mencionan o releen. El re-
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torno de la cautividad babilónica o el regreso de los judíos a Israel un lenguaje religioso que se hizo tan central como esas mismas vi-
tuvieron ese carácter; pero la mayoría de los procesos que se han vencias históricas. Por concomitancia, Israel fue afirmando una
alimentado del mensaje del Éxodo no fueron «salidas» de lugares de conciencia de libertad como parte de su ser y reclamó la liberación
cautividad para «ir» a un lugar libre, sino actos de liberación en el toda vez que se encontraba oprimido, lo que fue frecuente en su
propio lugar donde se sufría la dominación interna o externa. Al- historia. Por otra parte, fue definiendo a su Dios, Yahvé, como
gunas «salidas» son puramente espirituales (cf. las sectas quilias- «salvador» y liberador. Por eso en Éx 3,13-14 el texto explica la
tas). Por eso nos interesa valorar el motivo bíblico del «éxodo» en significación de Yahvé como «yo soy el que estoy (contigo)». No
cuanto suceso de liberación. El dejar en segundo plano la forma ex- hay en este relato ninguna revelación del nombre divino, ya cono-
terior del «éxodo» israelita ya es un dato hermenéutico significa- cido, sino la conexión teológica de éste (Yahvé) con el éxodo, ya
tivo. En efecto, no es la facticidad externa del hecho arquetípico lo que hay una asonancia entre el mismo y la fórmula de protección
que perdura en las relecturas, sino su sentido profundo, su capacidad «yo estaré contigo» del v. 12 l . De modo que el nombre mismo del
de activar las reservas humanas de esperanza en nuevos procesos de Dios de Israel está indisolublemente ligado a la experiencia de
liberación. opresión/liberación del éxodo. Así podemos también reentender la
El suceso del éxodo —no importa cuánto de lo narrado «suce- expresión de Éx 20,2, «yo soy Yahvé, tu Dios, que te saqué de la
dió»— liberó y libera sentido en la medida en que entra en circu- tierra de Egipto, de la casa de esclavos». Además de «memoria»
laridad hermenéutica con la praxis sociohistórica. Ésta es nuestra del éxodo, nada menos que en un prólogo de alianza, es una defini-
tesis fundamental, que implica tres datos: a) hay un texto norma- ción de Yahvé como «el que sacó de Egipto». Dicho entonces en
tivo, entendido como kerigma de liberación, que no es solamente otras palabras: el éxodo está incorporado no sólo en los grandes
el relato de Éx 1-15, sino el motivo del «éxodo» en toda la Biblia; textos, reflejo de múltiples experiencias históricas, sino en el nom-
b) como fue el caso de la historia de Israel, también en la de los bre mismo de «Yahvé». Y por eso toda expresión de fe y de culto
hombres de estos dos milenios se dio y sigue dándose un recurso es un recuerdo implícito del éxodo 2 .
a este motivo en contextos de liberación; c) «éxodo» y procesos de Tan profundo es el lenguaje veterotestamentario de liberación,
liberación se dan sentido mutuamente. Con esto estamos expresan- que el NT, a pesar de su tónica espiritualizadora (debida al contexto
do el meollo del hecho hermenéutico, que es vacío cuando no hay transitorio de las primeras comunidades cristianas), ha mantenido
acumulación de sentido. La cuestión plantea importantes problemas el léxico de liberación proveniente del motivo del éxodo. Su aplica-
críticos. ción a realidades interiores, jurídicas o existenciales (el pecado, la
ley, la muerte) es una profundización, pero no un relevo de la refe-
I. LA RELEVANCIA PERMANENTE rencia sociohistórica del AT. Una prueba de ello es que la proclama
DEL PARADIGMA DEL ÉXODO de las bienaventuranzas retoma un núcleo veterotestamentario bá-
sico (Yahvé, defensor de los oprimidos) y que la presentación de
¿Por qué el motivo del éxodo empapa tantas páginas de la Bi- Jesús en Nazaret lo define por su opción por los pobres y quebran-
blia? ¿Por qué constituye el núcleo kerigmático del AT (resumido tados (Le 4,16-22).
en el «yo soy Yahvé, que te saqué de la tierra de Egipto)? ¿Por
1
qué el misterio pascual se expresa en el NT con tantas imágenes que Cf. J. S. Croatto, Yo soy el que estoy (contigo). La interpretación del
evocan el éxodo (afesisJlátrosis = «remisión/rescate»)? nombre de «Yahvé» en Éx 3,13-14, en V. Collado/E. Zurro (cds), El misterio
de la palabra (Ed. Cristiandad, Madrid 1983) 147-159.
La conciencia nacional y religiosa de Israel estuvo marcada ori- 2
Por eso es lamentable que la tradición judía haya marginado ese nom-
ginariamente por experiencias de opresión y sufrimiento y de libe- bre, haciéndolo impronunciable, y que, vía los LXX, esa regresión confesio-
ración y gozo. Su lectura, desde una óptica de fe, fue constituyendo nal haya pasado al NT y al grueso de la tradición cristiana.
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La repetición creativa y multiforme del motivo del éxodo en el (Is 51,9-10; Sal 74,12-15) y la tradición targúmica conecta éxodo-
interior de la Biblia muestra la preeminencia del sentido sobre el creación como las dos primeras noches sagradas de la salvación.
hecho del éxodo, que, a su vez, se convierte en norma interpretativa
b) A la primera liberación se une la primera Pascua (Éx 12);
para nosotros. En la vida de Israel ningún suceso de opresión/
al cobrar esta fiesta, con la teología deuteronomística, una relevan-
liberación pudo ser idéntico a la experiencia de Egipto. Pero el re-
cia especial, el éxodo también se fortaleció en la conciencia israelita.
curso de ésta (al éxodo) fue acumulando su riqueza simbólica e in-
La Pascua, en efecto, era el «memorial» (zikkaron) de la salida de
terpelante. Como si el éxodo fuera incorporando todos los procesos
Egipto. Así, culto y praxis sociohistórica quedaban unidos y forta-
de liberación. Así se fue constituyendo en hecho fundante de toda
lecidos mutuamente.
liberación. Como tal, debió tener cada vez más relevancia y una
vigencia cada vez mayor. Nada extraña entonces que los movimien- c) Lo que fascina en el éxodo es la opción de Yahvé por los
tos de liberación posteriores se hayan inspirado en el éxodo como oprimidos. La opresión y explotación del pueblo es descrita con
paradigma. Cabe señalar, con todo, la distancia casi abismal entre ciertos detalles (Éx 1-6), dando con ello un contraluz especial al
las lecturas espiritualistas y pietistas del éxodo, que son regresivas relato de la liberación: ésta no es genérica, sino que tiene referencia
y fuera del continuum de la experiencia de Israel, y aquellas que, a una situación concreta, que puede sintonizarse fácilmente en otras.
como las teologías de la liberación, adoptan el núcleo kerigmático Es el caso de comparar, por ejemplo, con el exilio. En ningún texto
del éxodo apuntando a la liberación integral (sociopolítica, cultural, se describe la situación social y económica de los israelitas o judíos
religiosa, espiritual) de los oprimidos. en medio de las naciones conquistadoras, Asiría y Babilonia. Los
Se podría objetar que la elevación del éxodo al rango de para- relatos enfatizan la ruina de Samaría y de Jerusalén y de sus reinos
digma de liberación, y la utilización preferencial del AT que la respectivos y, por tanto, también (en el caso de Judá) el retorno
acompaña, equivalen a elegir un «canon dentro del canon». Pues y la reconstrucción de la ciudad y de sus instituciones. Pero el exi-
bien, toda lectura de la Biblia es selectiva. Un texto con tantas lí- lio mismo no es descrito como lo es la permanencia de Israel en
neas teológicas diferentes, y con tantos géneros literarios disímiles, Egipto.
tiene por fuerza que ser demasiado extenso y oscilante para una d) Por eso, y por no ser un suceso originario, es más bien el
lectura uniforme. Por otro lado, la tradición leyó siempre la Biblia exilio el que es iluminado por el éxodo, como éste lo es por la
privilegiando ciertos pasajes. Lo sospechoso es el hecho de que la cosmogonía: así en Is 51,9-11 y, sin mención de la creación, 11,
proyección sociohistórica de su kerigma, como es el caso del éxodo, 10-16; Sal 74,12-15.
no haya importado en momentos críticos o en algunas corrientes e) El acontecimiento del éxodo tiene un clarísimo contenido
teológicas. Es evidente, en todo caso, que todo recurso cristiano al político y social. El aspecto político (dominación de los hebreos por
éxodo se hace desde una óptica «cristológica», lo que no significa un poder ajeno que los retiene para su servicio) adquiere un tono
anular el AT. Su kerigma tiene plena vigencia, pero es completado trascendente, por el enfrentamiento solemne de dos poderes divinos,
por la perspectiva neotestamentaria. el de los dioses egipcios (representados por el faraón) y el de Yahvé.
Pero si en la misma Biblia se relatan otros hechos de liberación, El social se refiere a la condición de esclavos que los hebreos pade-
¿por qué le tocó al éxodo tanta preeminencia? Se puede responder cían en suelo egipcio. Las dos cosas están ligadas, como lo expresa
de varias maneras: la fórmula estereotipada de los textos legales y de alianza: «yo soy
a) Fue (o es presentado, en los textos, como) un hecho origi- Yahvé, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de una casa de
nario, decisivo para la creación de Israel como pueblo libre; lo ori- esclavos». Servidumbre en un país extranjero e imperialista, o ser-
ginario reviste un carácter fundacional y adquiere un prestigio único. vidumbre en el propio país por un país extranjero e imperialista
Por ello el éxodo es narrado a veces con un lenguaje «creacional» (como en la época de los persas, cf. Neh 9,36-37), el componente
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político-social permanece idéntico. Los israelitas vivieron muchas ción, dependencia y opresión, mayor intensidad cot responde al foco
situaciones de opresión extranjera, como narran los libros históricos, luminoso del éxodo.
con efectos sociales y económicos fáciles de deducir. Mas vivieron Hay que observar, por último, que la apropiación hermenéutica
también la opresión social de sus propios poderes gobernantes. Aho- del éxodo por las teologías de liberación de referencia sociopolítica
ra bien: ésta era medida por la magnitud de la situación egipcia. o cultural ha bloqueado aquellas otras apropiaciones espiritualistas
Aquella interpelación, «acuérdate que fuiste esclavo (o extranjero) de siglos anteriores. Hoy éstas se nos presentan como reductoras
en la tierra de Egipto», se repite especialmente en las prescripciones del sentido del éxodo.
legales de contenido social (Dt 15,15; 24,18-22; Éx 22,20; 23,9;
Lv 19,34-36) y es parafraseada por los profetas que más criticaron
las injusticias sociales: Am 3,ls; Miq 6,4; Jr 2,lss. Por eso el retra- II. LA RELEVANCIA HERMENÉUTICA DE LOS MOVIMIENTOS
to de la opresión hebrea en Egipto y el relato de su liberación han CONTEMPORÁNEOS DE LIBERACIÓN
tenido un impacto tan poderoso y fecundo en la vida de Israel y de PARA LA INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA
los grupos oprimidos de todos los tiempos. El éxodo, por tanto, se
fue constituyendo en hecho fundante no sólo en el transcurso de la
En el apartado anterior hemos destacado la perennidad ener-
historia de Israel, sino también por su apropiación kerigmática por
gética e iluminadora del motivo del éxodo en los movimientos que
otras comunidades oprimidas. En otras palabras: dicho carácter fun-
motivó y en los procesos y teologías de liberación. Veremos ahora
dacional se va profundizando por tantas relecturas, señal de su ri-
el efecto inverso. ¿Influyen aquellos movimientos y procesos en la
queza fontanal.
interpretación de la Biblia? Esto es plantear el problema hermenéu-
f) Se puede aún recordar, como muestra del carácter paradig-
tico. Ya hemos adelantado antes nuestra tesis de que, para que haya
mático del éxodo, la forma verbal sorprendente de su memoria li-
un círculo hermenéutico correcto, el kerigma bíblico del éxodo/
túrgica e hímnica: Yahvé es definido como «el que saca (y no 'el
liberación debe crecer en su significación, y este crecimiento incide
que sacó') a Israel de Egipto»: Sal 136,11 (creación e historia sal-
también sobre otros textos y sobre nuestra comprensión de toda la
vífica originaria son contadas con nueve participios en los vv. 4-16;
Biblia. Vamos a resumir estas cuestiones en forma muy simple:
Is 43,16; 63,11 («¿dónde está el que los saca del mar?»). Porque
el éxodo es un acontecimiento arquetípico, su eficacia es sentida a) La Biblia no es un «depósito» de revelación del cual se
como presente, y, por otro lado, Yahvé es definido como el Dios extraen contenidos siempre idénticos a sí mismos. Éste es un con-
del «éxodo/liberación permanente». cepto arcaico, antihermenéutico, que sólo puede legitimar una lec-
Todos estos datos coincidentes sobre la continuidad kerigmá- tura académica, doctrinaria o autoritaria de la Biblia. No son los
tica del éxodo durante tres mil años de experiencias de opresión y «sabios», los letrados ni los que tienen poder en la Iglesia quienes
procesos de liberación tienen un significativo valor teológico. Mues- deciden el sentido del texto bíblico. Ese aporte es minúsculo, aun-
tran, en efecto, la identidad del Dios bíblico y de su designio salví- que sea grande en el orden técnico. La auténtica lectura del mensaje
fico que tiene su primera expresión en el plano sociohistórico. Asu- bíblico se hace desde la praxis sociohistórica, donde la fe descubre
mir hoy la experiencia del Dios del éxodo es luchar en su nombre al Dios actuante. Por eso, en el caso del éxodo como paradigma de
contra toda forma de injusticia y de opresión. Por eso la relevancia los movimientos de liberación, son éstos los que ayudan a captar
histórica del éxodo no está agotada. Al contrario, su carácter para- profundamente, y a hacer crecer, el sentido salvífico de aquél.
digmático y fundacional se acrecienta en la medida en que es re- Toda lectura, en efecto, lejos de ser una extracción del sentido
apropiado como símbolo religioso en los procesos actuales de libe- fijo de un texto (concepto tradicional de exégesis), es una produc-
ración. A mayor conciencia actual sobre los mecanismos de domina- ción de sentido. En esto coinciden tanto la lingüística y la semiótica
u
/. S. Croatto Relevancia sociohistórica del Éxodo 163
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como la hermenéutica. Lo hemos analizado en otra parte 3. Por lenguaje que sirvieron para su misma codificación. Mas, por otro
tanto, toda lectura del motivo bíblico del éxodo hecha desde situa- lado, todo texto es monosémico en su producción (el autor quiere
ciones de opresión y desde procesos/movimientos de liberación es decir algo a alguien sobre alguna cosa), no así cuando se distancia
una exploración de su reserva de sentido, de su fecundidad siempre de ese momento. Se hace polisémico por la desaparición de aquellos
inédita. Es una relectura, lo que implica redimensionar el hecho ar- tres elementos clausuradores del sentido y por la complejidad de
quetípico para que sintonice con sucesos nuevos. Es un acto eisegé- sus códigos, que permiten entrar nuevamente en él desde muchas
tico. Contra lo que a veces se escucha desde los recintos académicos perspectivas. De ahí que su lectura desde otro horizonte de com-
(que saben mucho sobre la historia de los textos), la ezségesis es el prensión, por otros receptores, sin la presencia reguladora del autor,
anverso de la exégesis, no su deformación. Toda lectura, aun la que es una relectura, una nueva clausura del sentido que no tiene por
pretende ser neutral o «científica», es ewegética antes de ser exe- qué coincidir con la primera lectura. Interpretar es crear, no repetir.
gética. Ahora bien: los textos que tematizan sobre la liberación, y Quien interpreta una sinfonía no repite su primera emisión, sino
que se condensan tan bien en el motivo del éxodo, no tienen mejor que saca del texto transmitido nuevas posibilidades de sentido. Se
lector que el oprimido que busca su liberación. El académico nos es más fiel a un texto cuando es recreado que cuando se pretende
puede decir todo sobre el pasado del texto (contexto, redacción, reeditar su primer mensaje, tarea imposible, por otra parte.
tradiciones, etc.), pero el oprimido nos da, desde su praxis de libe- En lingüística se distingue entre sentido del texto (lo que dice
ración, lo «no dicho» de lo dicho del texto, o sea, su valor kerig- semánticamente) y su referencia (aquello a que se refiere fuera de
mático presente. él). La Biblia es mensaje por lo que dice como texto, no por lo que
«dijo» cuando se escribió. Como críticos podemos discutir, por
b) Hemos afirmado hace un momento que toda lectura es
ejemplo, sobre el referente de Is 53 (¿Joaquín?, ¿Zorobabel?,
una producción (y no reproducción o repetición) del sentido de un
¿Israel?, ¿un profeta?, etc.), pero el mensaje de ese texto no de-
texto. Es relectura. Ello implica también una recontextualización.
pende sólo de esa recuperación. El texto tiene sentido igualmente
Los métodos histórico-críticos modernos nos ayudan enormemente
y se presenta como polisémico (más aún por la ausencia de aquel
a contextualizar la producción del texto, y muchas veces la de sus
referente primero). El NT supo recontextualizarlo, agregándole
estratos subyacentes. Trabajo magnífico, valedero y necesario. Pero
una referencia cristológica. De esa manera elevó aquel pasaje a
esto sólo convierte la lectura del texto bíblico en «historia» del
clave hermenéutica del misterio pascual. Ahora bien: los pueblos
texto: lo que significó en tal época y en tal horizonte cultural. El
oprimidos también pueden reapropíarse su «sentido» incorporán-
riesgo consiste en fosilizar aquel sentido redaccional. Pero las cien-
dose como nuevos referentes. Por eso el sentido crece; por eso la
cias del lenguaje muestran que el autor y el destinatario del texto,
relectura es un acto creativo; por eso Is 53 tiene una relevancia
así como su entorno, se modifican rápidamente. Lo admitimos cómo-
nueva cuando es leído desde un mundo oprimido.
damente respecto del destinatario y del contexto originarios, mas
difícilmente en cuanto al autor. Ahora bien: éste muere en el acto Lo mismo sucede con el motivo del éxodo. Al especialista le
mismo de producir su obra. Cuando leemos, leemos un texto y no interesa reconstruir «lo que sucedió» en aquel tiempo o descubrir
(a no ser indirectamente) a un autor. cómo la tradición fue transformando (¡parte del proceso hermenéu-
tico!) el acontecimiento hasta la redacción del texto actual. Tal vez
Su pérdida, la del destinatario y la del «mundo» del texto (aun-
pueda añadir la «historia de la exégesis» del texto del libro del
que los conozcamos por el análisis de la obra) nos deja a solas con
Éxodo. Pero hasta ahora el sentido de éste no ha crecido, por más
el texto, cuyo mensaje debe ser descifrado por aquellas reglas del
útil que sea saber todo aquello. El sentido del éxodo originario fue
3
creciendo por las relecturas o apropiaciones de sentido que de él
Hermenéutica bíblica. Vara una teoría de la lectura como producción de hizo Israel en sus experiencias de opresión y liberación; por las re-
sentido (Buenos Aires 1984).
164 J. S. Croatto

interpretaciones surgidas de los movimientos históricos que apelaron COLABORADORES DE ESTE NUMERO
al éxodo sin reducirlo a lo espiritual, y crece por su apropiación en
las teologías contemporáneas de liberación que no surgen de los
libros, sino de la praxis de liberación. Estas nuevas lecturas amplían
y actualizan el sentido del éxodo, y lo hacen más paradigmático para ROLAND MURPHY O.CARM
futuras generaciones, que a su vez se apropiarán de él en formas
Es profesor de estudios bíblicos en la Universidad Duke (Durham, N. C).
que no conocemos. Dirige el Comentario bíblico «San Jerónimo», 5 vols. (Cristiandad) y ha es-
Los movimientos y procesos que apelan al éxodo bíblico como crito numerosos trabajos sobre temas bíblicos.
motivo impulsor de la praxis de liberación nos hacen tomar con- (Dirección: Divinity School, Duke University, Durham, N. C. 27706,
ciencia de que la Biblia es mensaje en la medida en que es recon- EE. UU.).
textualizada y releída; de que no es una «palabra de Dios» estática RITA BURNS
y universal, depósito arcaico de revelación, sino una norma para en-
tender dónde se revela Dios hoy. Esto solo ya subsanaría algunas Actualmente trabaja en el Departamento de Estudios Religiosos del Saint
deformaciones teológicas (conceptos de revelación y de «palabra de Mary's College (Notre Dame, Indiana). Posee la licenciatura en hebreo y es-
tudios semíticos y el doctorado en estudios religiosos (Escritura). Entre sus
Dios») y exegéticas (fijación en el sentido «histórico» de los textos). publicaciones figuran Exodus, Leviticus, Numbers with Excursus on Feasts,
La exégesis crítica —que ha dejado sin fundamento las lecturas Ritual and Typology (Oíd Testament Message; Wilmington 1983) y Ezra and
fundamentalistas y autoritarias de la Biblia— es beneficiosa por Nehemiah (Collegeville Bible Commentary; Collegeville 1985).
cuanto proyecta una luz increíble sobre los textos. Pero quedarse (Dirección: Saint Mary's College, Dept. of Religious Studies, Notre Dame,
allí es resucitar el pasado como tal. Su función debiera ser despejar Ind. 46556, EE. UU.).
el camino para un enriquecimiento hermenéutico, para una lectura ERICH ZENGER
de ese texto desde la realidad presente. Y esta lectura, para que
responda a esa realidad, debe hacerse desde el interior de los pro- Nació en 1939 en Dollnstein (Baviera). Estudió filosofía, teología y orien-
cesos humanos. Ahora bien: el motivo del éxodo es recreado desde talística en Roma, Jerusalén, Heidelberg y Münster. Desde 1973 es profesor
de exégesis del Antiguo Testamento en la Facultad de Teología Católica de la
los procesos y luchas de liberación de pueblos y grupos humanos Universidad de Münster. Principales publicaciones: Die Sinaitheophanie
oprimidos o dominados. (Würzburg 1971), Exodus. Geschichten und Geschichte der Befreiung Israels
Y si el valor paradigmático del éxodo ha sido tan impactante en (en colaboración con P. Welmar; Stuttgart 21982), Durchkreuztes Leben. Hiob
la vida de Israel y lo es en los movimientos y procesos de liberación Hoffnung für die Leidenden (Friburgo 31982), Das Buch Exodus (Dusseldorf
2
1982), Der Gott der Bibel. Sachbuch zu den Anfangen des alttestamentlichen
contemporáneos, no será menor su efecto retroactivo en la interpre- Gottesglaubens (Stuttgart 31986), Das Buch Judit (Gütersloh 1981), Israel am
tación de la Biblia. De ahí su relevancia hermenéutica. Sinai. Analysen und Interpretationen zu Exodus 17-34 (Altenberge 21985),
Gottes Bogen in den Wolken (Stuttgart 1983), Das Buch Ruth (Zurich 1986).
J. S. CROATTO (Dirección: Enschedeweg 56, D-4400 Münster, Alemania Oca).

JAY S. CASEY

Graduado por el Southern Baptist Theological Seminary de Louisville


(Kentucky), es actualmente pastor de la iglesia baptísta de Lake Norman
(Huntersville, North Carolina).
(Dirección: Lake Norman Baptist Church, 7921 Sam Furr Road, Hunters-
ville, N. C. 28078, EE. UU.).
11.5 CROATTO, J.S., «La relevancia sociohistórica y hermenéutica del Exodo», Conc 209 (1987)
155-164.

1. ¿Qué es lo que hace relevante elmotivo del éxodo no y los textos bíblicos que lo mencionan o releen? (p.
155)
2. ¿Qué característica común tienen los procesos humanos que se han alimentado del mensaje del Exodo? (p.
156)
3. ¿Cuál es el sentido profundo que perdura en las relecturas del Exodo? (p. 156)
4. ¿Qué datos implica la tesis de la circularidad hermenéutica del éxodo con la praxis sociohistórica? (p. 156)
5. ¿Por qué toda expresión bíblica de fe y culto es un recuerdo implícito del Exodo? (p. 157))
6. ¿Dónde se han mantenido el motivo del Exodo en el NT? (p. 157)
7. ¿Cómo se fue constituyendo el Exodo en "acontecimiento fundante" de toda liberación? (p. 158)
8. ¿Por qué es sospechoso el hecho de una lectura uniforme del Éxodo y sin momentos críticos? (p. 158)
9. ¿Por qué la descripción de la opresión en Ex 1-6 le ha dado preeminencia al Exodo? (p. 159)
10. ¿Por qué el éxodo se fue profundizando y constituyendo en hecho fundante de la historia de Israel? (p.
160)
11. ¿Qué valor teológico muestra la continuidad kerigmática del éxodo en las experiencias de opresión-
liberación?
12. ¿Por qué la relevancia histórica del éxodo no está agotada? (p. 160)
13. ¿Por qué es antihermenéutico considerar la biblia como "depósito" de la revelación? (p. 161)
14. ¿Por qué toda lectura del éxodo desde situaciones de opresión-liberación es relectura, es un acto
eisegético? (162)
15. ¿Cuál es el aporte y cuáles son los riesgos del método histórico-crítico? (p. 162)
16. ¿Por qué cuando leemos, leemos un texto y no a un autor? (p. 162)
17. ¿Cuándo un texto es monosémico y cuándo es polisémico? (p. 163)
18. ¿Cómo se explica el hecho de que el sentido éxodo originario fue creciendo? (p. 163-164)
19. ¿Cómo debiera ser la exégesis crítico para ser más beneficiosa? (p. 164)

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