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GÉNERO ESPACIO Y AGENCIA EN LA INDIA

Explorando paisajes de género regionales

Anindita Datta

01. Space is not innocent of gender, and gender is not unaware of space.

01. El espacio no es inocente de género, y el género no es ajeno al espacio.

02. This volume explores the mutually co-constitutive links between gender, space and agency in
India through a selection of field-based case studies. Existing literature in feminist geography has
already established the close association of gender and space, in which each implicates the other
(see, for example, Seager and Olson 1986; Townsend 1991; Spain 1992; Hanson and Pratt 1995;
Massey 1994; McDowell 1993, 1999, among others). Similarly, the need to speak of gender from
locations other than the hegemony of the Anglo-Saxon world has also been raised earlier (for
example, Mohanty 1984, 2003; Moraga and Anzaldua 1981). Following these calls, this volume
addresses the themes of gender, space and agency specifically in Indian contexts with a view to
explore these intricate and complex interrelationships through field-based and ground-level
studies.

02. Este volumen explora los vínculos mutuamente co-constitutivos entre género, espacio y
agencia en la India a través de una selección de estudios de casos de campo. La literatura existente
en geografía feminista ya ha establecido la estrecha asociación de género y espacio, en la que cada
uno implica al otro (ver, por ejemplo, Seager y Olson 1986; Townsend 1991; España 1992; Hanson
y Pratt 1995; Massey 1994; McDowell 1993, 1999, entre otros). De manera similar, la necesidad de
hablar de género desde lugares distintos a la hegemonía del mundo anglosajón también se ha
planteado anteriormente (por ejemplo, Mohanty 1984, 2003; Moraga y Anzaldua 1981). Después
de estas convocatorias, este volumen aborda los temas de género, espacio y agencia
específicamente en contextos indios con miras a explorar estas intrincadas y complejas
interrelaciones a través de estudios de campo y de nivel básico.

03. The central argument forwarded here is that the extremely diverse geographical contexts in
India are instrumental in shaping gender roles and gender relations through a host of socio-
geographic factors. The idea of a regional genderscape is advanced to describe the regional
differences of gendered lives within the overarching system of patriarchy. The concept of a
regional genderscape provides a useful framework within which the links between gender, space
and agency in Indian contexts can be better understood. The sections that follow detail the
concept of a regional genderscape and the idea of agency within it. To arrive at this, the argument
that gender is socially constructed through a repertoire of performances is discussed at the onset.
This is followed by a more detailed description of theories of gender with respect to the larger
cultural and regional contexts in India. The spatial variations of gender roles and relations are then
summarized within the framework of a regional genderscape. Finally, the strength of this volume
is underlined, positioning the importance of the case studies included here, along with an
overview of the chapters.

03. El argumento central que se presenta aquí es que los contextos geográficos extremadamente
diversos en la India son fundamentales para dar forma a los roles de género y las relaciones de
género a través de una serie de factores socio-geográficos. Se propone la idea de un paisaje de
género regional para describir las diferencias regionales de vidas de género dentro del sistema
general del patriarcado. El concepto de un paisaje de género regional proporciona un marco útil
dentro del cual los vínculos entre género, espacio y agencia en los contextos indios pueden
entenderse mejor. Las secciones que siguen detallan el concepto de un paisaje de género regional
y la idea de agencia dentro de él. Para llegar a esto, se discute al principio el argumento de que el
género se construye socialmente a través de un repertorio de actuaciones. A esto le sigue una
descripción más detallada de las teorías de género con respecto a los contextos culturales y
regionales más amplios de la India. Las variaciones espaciales de los roles y relaciones de género
se resumen luego en el marco de un paisaje de género regional. Finalmente, se subraya la fuerza
de este volumen, posicionando la importancia de los estudios de caso incluidos aquí, junto con
una descripción general de los capítulos.

Gender and space in feminist theories – contextual understandings

Género y espacio en las teorías feministas - entendimientos contextuales

04. Scott defines gender as being based on “perceived differences between the sexes and a
primary way of signifying relationships of power” (Scott 1988, p. 42). According to Judith Butler,
there is no “interior truth” to gender. Rather, gender or the gendered body is only “styles of the
flesh” that get congealed through repetitive performances (Butler 1990, 1993). This means that
the social construction of gender is not biological but driven by repeated ‘“doing” or “performing”
gender or an “incessant activity performed . . . with or for another” (Butler 2004, p. 1), through
socially accepted and socially determined ways of feminine or masculine behaviour. Butler argues
further that “These styles all never fully selfstyled, for styles have a history, and those histories
condition and limit the possibilities” (Butler 1990, p. 96). Building on both Scott and Butler’s
reasoning, I would like to argue here that these “styles” or performances of gender have a specific
geography or spatiality as well, and these geographies also “condition and limit the possibilities” of
gender much in the same way as histories do. Thus, while a repeated repertoire of social actions or
performances create gender, space or location has an equal role in scripting or shaping these
performances. In other words, the nature of space or location by itself determines to a large
extent the manner in which “the styles of the flesh” or gender are performed. Conversely, these
performances of gender may then, in turn, go on to constitute specific kinds of gendered spaces.
In other words, the geographical or spatial context or, to put it more simply, the place in which
gender is performed cannot be overlooked and is imperative to its construction. Essentially,
therefore, both gender and space eventually cocreate each other. In the sections that follow, the
geographical and cultural contexts within which gender is shaped, performed and experienced in
India are detailed. This first demands an understanding of the manner in which patriarchy
operates in the region.

04. Scott define el género como basado en “diferencias percibidas entre los sexos y una forma
primaria de significar relaciones de poder” (Scott 1988, p. 42). Según Judith Butler, el género no
tiene una "verdad interior". Más bien, el género o el cuerpo con género son sólo "estilos de la
carne" que se congelan a través de actuaciones repetitivas (Butler 1990, 1993). Esto significa que
la construcción social del género no es biológica, sino impulsada por el género repetido de "hacer"
o "realizar" o una "actividad incesante realizada". . . con o para otro ”(Butler 2004, p. 1), a través
de formas socialmente aceptadas y socialmente determinadas de comportamiento femenino o
masculino. Butler argumenta además que “Estos estilos nunca fueron completamente
autodirigidos, porque los estilos tienen una historia, y esas historias condicionan y limitan las
posibilidades” (Butler 1990, p. 96). Basándome en el razonamiento de Scott y Butler, me gustaría
argumentar aquí que estos "estilos" o representaciones de género también tienen una geografía o
espacialidad específica, y estas geografías también "condicionan y limitan las posibilidades" del
género de la misma manera como hacen las historias. Por lo tanto, mientras que un repertorio
repetido de acciones o representaciones sociales crea género, el espacio o la ubicación tiene un
papel igual en la creación de guiones o en la configuración de estas representaciones. En otras
palabras, la naturaleza del espacio o la ubicación por sí misma determina en gran medida la forma
en que se realizan “los estilos de la carne” o el género. A la inversa, estas representaciones de
género pueden, a su vez, pasar a constituir tipos específicos de espacios de género. Es decir, el
contexto geográfico o espacial o, para decirlo más simplemente, el lugar en el que se representa el
género no puede pasarse por alto y es imperativo para su construcción. Esencialmente, por lo
tanto, tanto el género como el espacio eventualmente se co-crean entre sí. En las secciones que
siguen, se detallan los contextos geográficos y culturales dentro de los cuales se configura,
representa y experimenta el género en la India. Esto primero exige comprender la forma en que
opera el patriarcado en la región.

05. Sylvia Walby’s theorization of patriarchy indicts six partially interdependent structures that
operate in tandem to preserve men’s domination over women. These structures are that of a
patriarchal mode of production, patriarchal relations of paid work, male violence, state, culture
and sexuality (Walby 1989, p. 220). While providing a discursive frame to theorize patriarchy,
Walby’s thesis falls short of explaining the peculiarly pervasive patriarchy operating in South Asia.
In this specific context, women are often seen as active colluders in their own oppression and
quite often also misrecognized as submissive and devoid of agency. The latter is particularly true of
Western constructs of the passive third-world woman – almost in opposition to the self-
construction of first-world women as empowered and liberated (see Mohanty 1984).

05. La teorización del patriarcado de Sylvia Walby acusa a seis estructuras parcialmente
interdependientes que operan en conjunto para preservar la dominación de los hombres sobre las
mujeres. Estas estructuras son las de un modo de producción patriarcal, relaciones patriarcales de
trabajo remunerado, violencia masculina, estado, cultura y sexualidad (Walby 1989, p. 220). Si
bien proporciona un marco discursivo para teorizar el patriarcado, la tesis de Walby no llega a
explicar el patriarcado peculiarmente omnipresente que opera en el sur de Asia. En este contexto
específico, las mujeres a menudo son vistas como cómplices activas en su propia opresión y, con
frecuencia, también se las reconoce erróneamente como sumisas y carentes de agencia. Esto
último es particularmente cierto en las construcciones occidentales de la mujer pasiva del tercer
mundo, casi en oposición a la autoconstrucción de las mujeres del primer mundo como
empoderadas y liberadas (ver Mohanty 1984).

06. In order to understand the cultural nuances of patriarchy as it operates in the South Asian
region, I invoke the work of Denize Kandiyoti. Kandiyoti, in her chapter “Bargaining with
Patriarchy,” has described the patriarchy prevalent in South Asia as “classic patriarchy” (Kandiyoti
1988). She distinguishes this form of patriarchy from that prevalent in sub-Saharan Africa and
argues that within classic patriarchy, women enter the patrilocal households as new brides who
are accorded very little power and are consequently subservient to not just the men but also to
elder women. According to Kandiyoti, “The patrilineage totally appropriates both women’s labour
and progeny and renders their work and contribution to production invisible.” Women initially
submit to these appropriations to eventually gain control and power within the husband’s
household. Hence, this peculiar cultural script of classic patriarchy rewards women for submission
and conformity to their socially accepted gender roles of good wives and mothers. V. Geetha has
termed this system of rewarding conformity through a glorification of ideal wifehood and
motherhood as the productive aspects of patriarchy (Geetha 2007). These productive aspects of
patriarchy incessantly portrayed in mythology and popular culture become almost a norm. This
results in creating a kind of false consciousness which makes it difficult for women to challenge the
power-based inequalities within the household. For women in classic patriarchy, internalization of
this script results in “their active collusion in the reproduction of their own subordination”
(Kandiyoti 1988, p. 280). Hence, women “often adhere as far and as long as they possibly can to
rules that result in the unfailing devaluation of their labor” (Kandiyoti 1988, p. 280). Very often,
they then enforce the same controls on younger women within the patrilocal household.

06. Para comprender los matices culturales del patriarcado tal como opera en la región del sur de
Asia, invoco el trabajo de Denize Kandiyoti. Kandiyoti, en su capítulo "Negociación con el
patriarcado", ha descrito el patriarcado que prevalece en el sur de Asia como "patriarcado clásico"
(Kandiyoti 1988). Distingue esta forma de patriarcado de la que prevalece en el África
subsahariana y sostiene que dentro del patriarcado clásico, las mujeres ingresan a los hogares
patrilocales como nuevas novias a las que se les concede muy poco poder y, en consecuencia,
están subordinadas no solo a los hombres sino también a las mujeres mayores. Según Kandiyoti,
"el patrilinaje se apropia totalmente tanto del trabajo como de la progenie de las mujeres y hace
invisible su trabajo y contribución a la producción". Las mujeres inicialmente se someten a estas
asignaciones para eventualmente ganar control y poder dentro del hogar del esposo. Por lo tanto,
este peculiar guión cultural del patriarcado clásico recompensa a las mujeres por la sumisión y
conformidad con sus roles de género socialmente aceptados de buenas esposas y madres. V.
Geetha ha denominado a este sistema de recompensa la conformidad mediante la glorificación de
la maternidad y la esposa ideales como los aspectos productivos del patriarcado (Geetha 2007).
Estos aspectos productivos del patriarcado retratados incesantemente en la mitología y la cultura
popular se convierten casi en una norma. Esto da como resultado la creación de una especie de
falsa conciencia que dificulta a las mujeres desafiar las desigualdades basadas en el poder dentro
del hogar. Para las mujeres en el patriarcado clásico, la internalización de este guión resulta en “su
colusión activa en la reproducción de su propia subordinación” (Kandiyoti 1988, p. 280). Por lo
tanto, las mujeres “a menudo se adhieren en la medida de lo posible a las reglas que resultan en la
devaluación constante de su trabajo” (Kandiyoti 1988, p. 280). Muy a menudo, luego imponen los
mismos controles a las mujeres más jóvenes dentro del hogar patrilocal.

07. This form of classic patriarchy may be seen to be near universal in India, save for a few pockets
of matriliny in India’s Northeast and Southern states. Notable examples include the Khasi and Garo
communities of Meghalaya, the Nairs and Ezhava communities in Kerala and the Bunt community
in Karnataka. Even within these matrilinies, despite women being relatively more empowered than
in other regions, male kin hold social power, and matrilineage does not translate into matriarchy.
In other parts of the country, while classic patriarchy is pervasive, its constitutions are not uniform.
The regional and local contexts together with levels of economic development are crucial in
shaping gendered divisions of labour and locally accepted feminine and masculine roles. These
local ideals then animate the practice of everyday life, through doxic performances in everyday
lived spaces.

07. Esta forma de patriarcado clásico puede considerarse casi universal en la India, salvo en
algunos focos de matrilinio en los estados del noreste y sur de la India. Ejemplos notables incluyen
las comunidades Khasi y Garo de Meghalaya, las comunidades Nairs y Ezhava en Kerala y la
comunidad Bunt en Karnataka. Incluso dentro de estos matrilinios, a pesar de que las mujeres
están relativamente más empoderadas que en otras regiones, los parientes masculinos tienen
poder social y el matriarcado no se traduce en matriarcado. En otras partes del país, aunque el
patriarcado clásico está generalizado, sus constituciones no son uniformes. Los contextos
regionales y locales, junto con los niveles de desarrollo económico, son cruciales para dar forma a
las divisiones del trabajo por género y los roles femeninos y masculinos aceptados localmente.
Estos ideales locales animan la práctica de la vida cotidiana a través de actuaciones dóxicas en
espacios de la vida cotidiana.

08. “Doxa” refers to Pierre Bourdieu’s notion of ideas in society that are taken for granted and
habitualized and seem natural and obvious. These are things that “[go] without saying because
[they come] without saying” (Bourdieu 1972, trans 1977, p. 167). Within a situation of classic
patriarchy, a doxic acceptance of submission to family norms constantly perpetuates male
privilege and patriarchal power. Women rarely question the seeming naturalness of the cultural
script of classic patriarchy which is framed through doxa. As Risseuw eloquently puts it, “The fish
do not talk about the water – it is so self evident that they cannot exist without it” (Riseeuw 1988,
p. 5). Doxa, hence, very evidently both shapes and is also shaped within the context over which it
occurs. In this argument, Bourdieu’s concept of “field” may also be invoked. Bourdieu used the
term “field” to refer to specific social contexts (Bourdieu 1984). Fields are hierarchical and contain
webs of power-based social relationships. Spatial contexts comprising different cultural regions at
different scales can be seen in this manner too. Within each of these spatialsocial fields, doxa
frames gender relations and norms of gendered behaviour. These gender relations and norms thus
appear immutable and unquestionable and, through doxa, become deeply embedded in the
cultural traditions and everyday practices within the region.

08. "Doxa" se refiere a la noción de Pierre Bourdieu de las ideas en la sociedad que se dan por
sentadas y habituales y parecen naturales y obvias. Son cosas que “[pasan] sin decir porque
[vienen] sin decir” (Bourdieu 1972, trans 1977, p. 167). En una situación de patriarcado clásico, la
aceptación dóxica de la sumisión a las normas familiares perpetúa constantemente el privilegio
masculino y el poder patriarcal. Las mujeres rara vez cuestionan la aparente naturalidad del guión
cultural del patriarcado clásico que se enmarca a través de la doxa. Como dice elocuentemente
Risseuw, “Los peces no hablan sobre el agua; es tan evidente que no pueden existir sin ella”
(Riseeuw 1988, p. 5). Doxa, por lo tanto, es muy evidente que ambas formas y también se forman
dentro del contexto en el que ocurre. En este argumento, también se puede invocar el concepto
de "campo" de Bourdieu. Bourdieu utilizó el término "campo" para referirse a contextos sociales
específicos (Bourdieu 1984). Los campos son jerárquicos y contienen redes de relaciones sociales
basadas en el poder. Los contextos espaciales que comprenden diferentes regiones culturales a
diferentes escalas también se pueden ver de esta manera. Dentro de cada uno de estos campos
sociales espaciales, la doxa enmarca las relaciones de género y las normas de comportamiento de
género. Estas relaciones y normas de género aparecen así inmutables e incuestionables y, a través
de la doxa, quedan profundamente arraigadas en las tradiciones culturales y prácticas cotidianas
de la región.

09. The term “scripting gender” used in this volume refers to a situation in which such a doxa-
driven regional ethos might be instrumental in shaping gender roles and relations. This regional
ethos could find repeated expression in myriad ways, shaping the spaces of everyday life. Massey
has argued that a certain “throwntogetherness” of space produces a difference in relational
spaces. This affects the capacity to act in different spaces (Massey 2005). Space is seen here as
both an enabling and a constraining agent in “scripting” gender. This could happen in ways that
may enable or constrain agency within different regional contexts. The term “regional
genderscape” is used in this volume to refer to these particularities of space and geographical
location within which gendered roles and gender relations are enacted and experienced. Finally, it
is argued that individual or collective agency can be negotiated within the regional genderscapes –
yet these genderscapes themselves are not static and fixed but shifting, fluid and open to change.
A host of social processes and targeted interventions continue to reshape them in ways that allow
gender roles, gender relations and agency to be renegotiated.

09. El término “género del guión” que se utiliza en este volumen se refiere a una situación en la
que un ethos regional impulsado por la doxa podría ser fundamental para dar forma a los roles y
relaciones de género. Este ethos regional podría encontrar una expresión repetida de múltiples
formas, dando forma a los espacios de la vida cotidiana. Massey ha argumentado que una cierta
"unión" del espacio produce una diferencia en los espacios relacionales. Esto afecta la capacidad
de actuar en diferentes espacios (Massey 2005). El espacio es visto aquí como un agente
habilitador y restrictivo en el “guión” del género. Esto podría suceder de formas que permitan o
restrinjan la agencia dentro de diferentes contextos regionales. El término “paisaje de género
regional” se utiliza en este volumen para referirse a estas particularidades del espacio y la
ubicación geográfica dentro de los cuales se representan y experimentan los roles y las relaciones
de género. Finalmente, se argumenta que la agencia individual o colectiva puede negociarse
dentro de los paisajes de género regionales; sin embargo, estos paisajes de género en sí mismos
no son estáticos y fijos, sino cambiantes, fluidos y abiertos al cambio. Una serie de procesos
sociales e intervenciones específicas continúan transformándolos de manera que permitan la
renegociación de los roles de género, las relaciones de género y la agencia.

10. The term “agency” used repeatedly in this volume refers to the degree of power women and
men have over their own lives. Following Emirbayer and Mische’s argument that human agency is
a temporally embedded process of social engagement (Emirbayer and Mische 1998, p. 963,
emphasis added), I contend that such agency could also well be seen as being spatially embedded.
It can be argued that it is only within very specific geographical contexts, or “fields” in the
Bourdieuan sense, that particular forms of agency are overtly and explicitly negotiated. Often,
individual and collective agency, whether overt or covert, is negotiated by referencing “feminist
counterspaces.” I would like to argue here that such “feminist counterspaces” are created within
hegemonic spaces of patriarchal control within classic patriarchy. (For a fuller discussion, see
Chapter 11 of this volume.) These counterspaces also have a larger implication as spaces of
resistance and may also be operationalized through policy interventions and political or local
activism. Such feminist counterspaces need to be read contextually, and it is these spaces of
power and agency rooted within diverse regional and socio-cultural contexts that the case studies
in this volume touch upon, often tangentially and sometimes directly. In the following section, the
concept of a regional genderscape is fleshed out in more detail

10. El término "agencia" que se utiliza repetidamente en este volumen se refiere al grado de poder
que tienen las mujeres y los hombres sobre sus propias vidas. Siguiendo el argumento de
Emirbayer y Mische de que la agencia humana es un proceso de compromiso social incrustado
temporalmente (Emirbayer y Mische 1998, p. 963, énfasis agregado), sostengo que dicha agencia
también podría verse como incrustada espacialmente. Se puede argumentar que es sólo dentro de
contextos geográficos muy específicos, o "campos" en el sentido bourdieuano, donde se negocian
abierta y explícitamente formas particulares de agencia. A menudo, la agencia individual y
colectiva, ya sea abierta o encubierta, se negocia haciendo referencia a "contraespacios
feministas". Me gustaría argumentar aquí que tales "contraespacios feministas" se crean dentro
de espacios hegemónicos de control patriarcal dentro del patriarcado clásico. (Para una discusión
más completa, vea el Capítulo 11 de este volumen.) Estos contraespacios también tienen una
implicación mayor como espacios de resistencia y también pueden operacionalizarse a través de
intervenciones políticas y activismo político o local. Estos contraespacios feministas deben leerse
contextualmente, y son estos espacios de poder y agencia arraigados en diversos contextos
regionales y socioculturales los que los estudios de caso de este volumen tocan, a menudo de
manera tangencial y, a veces, directamente. En la siguiente sección, el concepto de un paisaje de
género regional se desarrolla con más detalle.

Framing regional genderscapes

11. Sumi Krishna uses the term “genderscape” in relation to natural resource management (NRM)
and in her 2001 essay writes:

11. Sumi Krishna usa el término "paisaje de género" en relación con el manejo de recursos
naturales (NRM) y en su ensayo de 2001 escribe:

12. a genderscape of community rights in NRM would start with richlytextured narratives of
gender-egalitarian systems, how these are being changed, maintained or eroded. It would explore
traditional knowledge systems, how they circumscribe women, how these are changing to enable
women to claim their stakes. It would focus on traditional community resource management
practices and how these include/exclude women, and also on the linkages between changing
patterns of resource use and control, ecological sustainability and women’s well-being, health,
mobility and decision-making power within the family and in the public sphere

12. un paisaje generizado de los derechos comunitarios en el MRN comenzaría con narrativas
ricamente texturizadas de los sistemas de igualdad de género, cómo estos se están cambiando,
manteniendo o erosionando. Exploraría los sistemas de conocimientos tradicionales, cómo
circunscriben a las mujeres, cómo están cambiando para permitir que las mujeres reclamen lo que
tienen en juego. Se centraría en las prácticas tradicionales de gestión de los recursos de la
comunidad y cómo éstas incluyen / excluyen a las mujeres, y también en los vínculos entre los
patrones cambiantes de uso y control de los recursos, la sostenibilidad ecológica y el bienestar, la
salud, la movilidad y el poder de decisión de las mujeres dentro de la familia. y en la esfera pública
13. Building from this early work, I reiterate the link between the gross geographical contexts and
the social construction of gender roles in India in order to describe the idea of regional
genderscapes (Datta 2005, 2011). In essence, I would like to argue that in India, the constructs of
gender, especially the feminine gender role, can vary by geographical region (Datta 2011). Chiefly,
the differences in geographical contexts have had implications for the degree of son preference
and the extent to which women are able to access public spaces, acquire knowledge and
participate in productive work. These crucial differences might underlie the success or failure of
intervention strategies aimed at women’s empowerment and correcting gendered imbalances.
Despite these arguments, discussions of the role of space in scripting gender within the Indian
contexts are poorly researched and limited mostly to comparative mapping of tangibles in terms
of development goals (see Datta 2019). The paragraphs that follow deepen the discussion on the
relationship between geographical contexts and gender in India by proposing the conceptual
framework of regional genderscapes.

13. Partiendo de este trabajo inicial, reitero el vínculo entre los contextos geográficos generales y
la construcción social de los roles de género en la India para describir la idea de los paisajes de
género regionales (Datta 2005, 2011). En esencia, me gustaría argumentar que en India, los
constructos de género, especialmente el rol de género femenino, pueden variar según la región
geográfica (Datta 2011). Principalmente, las diferencias en los contextos geográficos han tenido
implicaciones para el grado de preferencia por los hijos varones y la medida en que las mujeres
pueden acceder a los espacios públicos, adquirir conocimientos y participar en el trabajo
productivo. Estas diferencias cruciales pueden ser la base del éxito o el fracaso de las estrategias
de intervención destinadas al empoderamiento de la mujer y la corrección de los desequilibrios de
género. A pesar de estos argumentos, las discusiones sobre el papel del espacio en la escritura del
género dentro de los contextos de la India están poco investigadas y se limitan principalmente al
mapeo comparativo de tangibles en términos de objetivos de desarrollo (ver Datta 2019). Los
párrafos que siguen profundizan la discusión sobre la relación entre contextos geográficos y
género en la India al proponer el marco conceptual de los paisajes de género regionales.

14. The diversity of spatial and social contexts in India is vast. Terrain-based diversity includes the
northern arc of mountains, river valleys, coastal plains, central uplands desert and islands (see link
at the end of this chapter). These diverse topographical features also underlie immense socio-
cultural diversity. This is not simply a horizontal diversity in which spatial and social contexts
change with geomorphological changes or variations in terrain, but also includes a vertical
diversity based on the levels of socio-economic development. Existing literature has highlighted
the regional differences in the degree of son preference, child survival, neglect of girl children,
women’s participation in agricultural work, gendered autonomy and social value in India (Miller
1981; Dyson and Moore 1983; Dasgupta 1987; Basu 1992; Murthi et al. 1995; Jeejebhoy 2001).
Similarly, regional differences in land ownership, family structure, culture, kinship and marriage as
well as diversity in other aspects of material life have also been noted (Karve 1968; Sopher 1980;
Dumont 1983; Kolenda 1987; Singh 1993; Agarwal 1994). Building on these studies a theoretical
frame of genderscapes was proposed earlier (see Datta 2011 for a detailed discussion). In this
conceptualization, space is foregrounded not as a passive container but as an active agent in the
production and performance of gendered lives and agency.
14. La diversidad de contextos espaciales y sociales en India es enorme. La diversidad basada en el
terreno incluye el arco norte de montañas, valles fluviales, llanuras costeras, desierto de las tierras
altas centrales e islas (ver enlace al final de este capítulo). Estas diversas características
topográficas también son la base de una inmensa diversidad sociocultural. No se trata
simplemente de una diversidad horizontal en la que los contextos espaciales y sociales cambian
con cambios geomorfológicos o variaciones en el terreno, sino que también incluye una diversidad
vertical basada en los niveles de desarrollo socioeconómico. La literatura existente ha destacado
las diferencias regionales en el grado de preferencia por los hijos varones, la supervivencia infantil,
el abandono de las niñas, la participación de las mujeres en el trabajo agrícola, la autonomía de
género y el valor social en la India (Miller 1981; Dyson y Moore 1983; Dasgupta 1987; Basu 1992;
Murthi et al. 1995; Jeejebhoy 2001). De manera similar, también se han observado diferencias
regionales en la propiedad de la tierra, la estructura familiar, la cultura, el parentesco y el
matrimonio, así como la diversidad en otros aspectos de la vida material (Karve 1968; Sopher
1980; Dumont 1983; Kolenda 1987; Singh 1993; Agarwal 1994). Sobre la base de estos estudios se
propuso anteriormente un marco teórico de los paisajes de género (ver Datta 2011 para una
discusión detallada). En esta conceptualización, el espacio se pone en primer plano no como un
contenedor pasivo, sino como un agente activo en la producción y desempeño de vidas y agencia
de género.

15. To explain further, I contend that regional genderscapes are anchored strongly to the
organically evolved socio-cultural regions of India. These socio-cultural regions themselves are
products of an interplay of geographical factors as well as regional, political and social histories.
They reflect regional differences in language, kinship and other social and cultural factors. (See
Pannikar 1959; Spate and Learmonth 1967; Chatterjee 1982; Singh 1992; Ahmad 1999, for a
discussion on socio-cultural regions). I argue that within these regions, it is the differences in
terrain, agro-climatic conditions and mode of economy that have historically determined the initial
need for women’s labour in the rural agricultural economy. These early interregional differences
may underlie subsequent regional disparities in women’s participation in productive work and
access to public spaces for employment, education or leisure. Again, within these locations,
differences would arise along the obvious intersections with caste, class and religion, to name only
a few. The location of the individual in terms of the spatial or geographical context, therefore, is as
important as other intersectionalities such as gender, caste, class and religion in determining the
nature and extent of the agency they are able to exercise over their lives.

15. Para explicarlo con más detalle, sostengo que los paisajes de género regionales están
fuertemente anclados a las regiones socioculturales orgánicamente evolucionadas de la India.
Estas mismas regiones socioculturales son producto de una interacción de factores geográficos, así
como de historias regionales, políticas y sociales. Reflejan diferencias regionales en idioma,
parentesco y otros factores sociales y culturales. (Ver Pannikar 1959; Spate y Learmonth 1967;
Chatterjee 1982; Singh 1992; Ahmad 1999, para una discusión sobre regiones socioculturales).
Sostengo que dentro de estas regiones, son las diferencias en el terreno, las condiciones
agroclimáticas y el modo de economía las que históricamente han determinado la necesidad inicial
de trabajo de la mujer en la economía agrícola rural. Estas primeras diferencias interregionales
pueden ser la base de las subsecuentes disparidades regionales en la participación de la mujer en
el trabajo productivo y el acceso a los espacios públicos para el empleo, la educación o el ocio. Una
vez más, dentro de estos lugares, surgirían diferencias a lo largo de las intersecciones obvias con la
casta, la clase y la religión, por nombrar solo algunas. La ubicación del individuo en términos del
contexto espacial o geográfico, por lo tanto, es tan importante como otras interseccionalidades
como el género, la casta, la clase y la religión para determinar la naturaleza y el alcance de la
agencia que pueden ejercer sobre sus vidas.

16. Briefly put, the regional genderscapes are differentiated from each other based on differences
in the realms of geomorphology and climate and prevailing social relations of kinship, class and
caste, as well as the realm of customs, traditions, beliefs, rites and rituals within the praxis of daily
life. In previous expositions, these have been termed the realms of “nature,” “social relations” and
“meaning,” respectively (see Datta 2011). Together, these layers overlap to produce a realm of
agency as well as to outline specific constraints. In a nutshell, therefore, a regional genderscape
refers to an amalgamation of real and imagined spaces within which gendered lives are lived.
Rooted in real or physical space, the genderscape builds up to an abstract space that encompasses
the lived as well as the imagined space. This notion of space, the regional genderscape, includes all
the perceptions, portrayals and performances of gender.

16. En pocas palabras, los paisajes de género regionales se diferencian entre sí en función de las
diferencias en los ámbitos de la geomorfología y el clima y las relaciones sociales predominantes
de parentesco, clase y casta, así como en el ámbito de las costumbres, tradiciones, creencias, ritos
y rituales dentro de la praxis. de la vida diaria. En exposiciones anteriores, estos se han
denominado los reinos de la “naturaleza”, las “relaciones sociales” y el “significado”,
respectivamente (ver Datta 2011). Juntas, estas capas se superponen para producir un ámbito de
agencia, así como para delinear restricciones específicas. En pocas palabras, por lo tanto, un
paisaje de género regional se refiere a una amalgama de espacios reales e imaginarios dentro de
los cuales se viven vidas de género. Arraigado en el espacio físico o real, el paisaje de género se
construye hasta convertirse en un espacio abstracto que abarca tanto el espacio vivido como el
imaginado. Esta noción de espacio, el paisaje de género regional, incluye todas las percepciones,
representaciones y representaciones del género.

17. However, regions as distinct geographical and social spaces are dynamic, constantly evolving
and liable to be affected by a host of factors operating locally, such as technological innovations,
disasters, social movements or policy-based intervention strategies, among others. All such factors
could eventually transform the very nature of these spaces and also impact gender norms,
women’s work and gender relations. This only underlines the need to understand gendered lives
against a backdrop of their spatial contexts. In a country like India, marked by immense diversity
and in the throes of fastpaced change, this becomes all the more imperative.

17. Sin embargo, las regiones como espacios geográficos y sociales diferenciados son dinámicas,
en constante evolución y susceptibles de verse afectadas por una serie de factores que operan
localmente, como innovaciones tecnológicas, desastres, movimientos sociales o estrategias de
intervención basadas en políticas, entre otros. Todos esos factores podrían eventualmente
transformar la naturaleza misma de estos espacios y también afectar las normas de género, el
trabajo de las mujeres y las relaciones de género. Esto solo subraya la necesidad de comprender
las vidas de género en el contexto de sus contextos espaciales. En un país como India, marcado
por una inmensa diversidad y en medio de un cambio acelerado, esto se vuelve aún más
imperativo.

Overview of chapters

Resumen de los capítulos

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