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DANGANRONPA/ZERO

Título: Danganronpa/Zero (Up)

Volumen: 1

Autor: Kazutaka Kodaka

Ilustrador: Rui Komatsuzaki

Traducción al inglés: Kotone

Traducción al español: Juli A.

Corrección: Dansud

Edición y Revisión: Sakuragi Aiko

CAPÍTULO 7

— “No entiendo a esta chica en absoluto.”

Madarai Isshiki se murmuraba a sí mismo


mientras iba corriendo. No era que no
estuviese siendo cuidadoso, era justo lo
opuesto de eso. Ni siquiera había cruzado
por su mente que ella pudiese huir. Pero
pensándolo otra vez en este momento, es
natural que ella tomara esas acciones.

Dicen que una rata acorralada morderá al


gato pero en realidad es dudoso que
alguien alguna vez haya visto a una rata
morder a un gato. Aún si ésta estuviese en
verdad lastimada o moribunda, no se quedaría sólo sin moverse mientras
está acorralada, correría por su vida. Puesto que la rata tiene ‘sus ojos en la
meta’ en ese sentido.

Es lo mismo para esa chica corriendo frente a él. Está corriendo porque tiene
sus ojos en su propia meta.

— “... Entonces, si la atrapo, será el fin.” Sonrió cruelmente. Tenía el rostro


de un cazador persiguiendo a su presa.

Después de alcanzarla, le sacaré toda la información que tenga sobre «ese


incidente» a golpes.

El Peor, más grande incidente en la Historia de la Academia Pico de la


Esperanza.

Madarai odiaba ese incidente y a todos aquellos involucrados en el incidente


con una abrasadora pasión. Ahora, Madarai tenía un profundo impulso de
vengar lo que había pasado en el incidente. Al final, la oportunidad de
hacerlo estaba finalmente a su alcance.

Había recibido información de un sospechoso informante tan sólo unas pocas


horas antes. Enoshima Junko, una chica que sabe lo que pasó, aparecerá en
la Plaza Central. La posibilidad de que fuera una trampa era alta, pero él
estaba dispuesto al riesgo. Aún si fuese una trampa, al menos podría
arreglárselas para ver quien había puesto la trampa. Esa era su forma de
pensar de todos modos.

Los vengaré sin duda.

Para que pueda protegerlos, voy a vengarlos.


Había una chispa en los ojos de Madarai. Tan pronto como sus ojos
localizaron al objetivo corriendo frente a él, aumentó su velocidad
radicalmente. Su largo cabello volaba detrás de él mientras la distancia entre
él y su objetivo se reducía. En muy poco tiempo, estuvo en el punto donde si
estiraba su mano sería capaz de alcanzarla.

Este es el fin.

Pisó duramente sobre su pie derecho y lanzó su largo brazo derecho tan lejos
como este pudiese llegar. Las puntas de sus dedos rozaron levemente el
cabello de ella, sólo por un momento.

Fue entonces, mientras su mano rozaba su cabello de repente éste cambió


de dirección.
Sorprendido, perdió su equilibrio. Ella había calculado perfectamente su
oportunidad para cambiar de dirección.

— “...... ¡Tch!” Madarai chasqueó su lengua roja, enderezó su postura y


comenzó a correr tras su objetivo una vez más. Sin embargo, de inmediato
notó que la chica frente a él parecía estar corriendo de manera extraña.

— “.... ¿Qué…. es eso?…..” Mientras su objetivo iba corriendo, estaba


escribiendo algo en su diario. “¿Uh…?”

¿Está escribiendo mientras corre?

Eso es imposible, no puede ser.

La mente de Madarai estaba poco más que confusa. Era incapaz de entender
ese comportamiento en absoluto. La idea de que ‘el objetivo no tiene otra
opción más que huir’ era en sí inesperada.

¿Esa chica no es solo una rata intentando escapar?


¿Ha pensado en diferentes maneras de escapar?

Era posible que fuesen simples engaños. Desde el inicio que comenzaron a
correr, ella podría estar usando su precaución para aumentar la brecha.

No, no importa cual sea la razón, él no tenía tiempo para pensar en ello.

Para vengar el Peor, más grande incidente en la Historia de la Academia Pico


de la Esperanza. Con una intensa motivación él no tenía tiempo que perder.
Madarai incrementó furiosamente su velocidad y estuvo una vez mas lo
suficientemente cerca para atrapar a su objetivo.

Esta vez, realmente es el final.

Lanzó su brazo derecho otra vez y la agarró desde su punto ciego.

No, la única cosa que atrapó fue aire. Una vez más, su objetivo esperó hasta
el último segundo y de repente giró, y corrió en otra dirección. Incapaz de
detenerse por el impulso extra, Madarai vio un árbol enorme frente a él en la
oscuridad. Rápidamente propulsó sus manos delante de él y la áspera corteza
del árbol se clavó en ellas.

¡Qué demonios!

Madarai eligió una dirección, pateó el suelo y aceleró. Rápidamente estuvo


otra vez lo suficientemente cerca del objetivo para tocarlo, una vez más se
estiró sin embargo, el objetivo evadió la mano y huyó.

¿No puedo atraparla?

Madarai se hizo consciente de eso por primera vez. Aunque, no sabía las
razones del por qué. Primero, ella estaba mirando su diario todo el tiempo
mientras corría, ¿cómo era capaz de ver la mano detrás de ella? En cualquier
caso, él la había alcanzado todas las veces con una perfecta coordinación.

Ella debería haber sido totalmente ajena de cualquier movimiento detrás de


ella. No, no es eso. No debería haber tenido la habilidad de ser capaz de ver
cosas detrás de ella.

Es casi como si ella supiera lo que pasará antes de que suceda.

— “Tienes que estar bromeando…” Sacudiendo sus pensamientos, Madarai


comenzó a correr a toda velocidad una vez más.

Rápidamente alcanzó su objetivo una vez más, ella dejó su punto ciego
abierto y entonces él se estiró otra vez. Estaba casi tocándola hasta que otra
vez eludió su mano y huyó. Pero, fue casi como si ella lo hubiera anticipado.
Madarai la imitó y revirtió su movimiento en cuanto ella lo hacía. Con ambas
manos abiertas, saltó hacia el objetivo. Utilizando sus dos manos la abordó.

¡Esta vez te tengo!

Es decir, el objetivo desapareció por completo.

— “... ¿Qué?”

Era como si estuviera leyendo los movimientos de Madarai y luego los


evadía. Con una coordinación perfecta se había agachado sobre su cintura y
agazapado como una tortuga.
Había dejado que Madarai la saltase por encima. Torpemente, Madarai cayó
sobre la dura tierra frente a él. Tumbado en el césped se encontró incapaz de
moverse por un breve tiempo. No sintió ningún dolor sin embargo, estaba en
cierto modo herido.

— “Qué… demonios…”
Finalmente Madarai se obligó a sí mismo a levantarse del césped. Miró
alrededor por su objetivo, con su largo cabello hecho un desastre. Se las
arregló para obtener un vistazo de su espalda haciéndose más pequeña en la
distancia. Mientras la miraba en la distancia Madarai se masculló a sí mismo
con un tono incrédulo.

— “......Por el amor de Dios, por favor no me digan que es una clarividente o


algo.”

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