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Ejecutivo al Minuto

Este cuento trata sobre un Joven que tenía todas las ganas y deseo de ser un director ejecutivo. A

medida del tiempo él se había entrevistado con varios y de los más altos cargos de la

administración, generales de muchos ejércitos, ejecutivos de grandes corporaciones y hasta

decanos de las universidades. El joven quería buscar varias opciones o métodos que podrían

ayudarlo con sus sueno de un director ejecutivo y con el propósito principal de dirigir a las

personas. A pesar de todo el conocimiento que había aprendido y que ya tenía, no estaba

satisfecho. Entonces fue cuando él quiso buscar otras opciones y se encontró con dos tipos de

ejecutivos: los democráticos que en otras palabras eran conocidos como “bondadoso” y los

autocráticas “los duros”. Fue algo que definitivamente llamo su atención pero ambos le parecían

no muy eficiente. Luego fue cuando él se entera sobre un ejecutivo peculiar en la cual la gente

decía que era agradable trabajar con él. Luego el joven decide que quería conocer a ese ejecutivo

y queda tener una entrevista con él. El joven como lo prometió le hace la entrevista al ejecutivo y

le hace varias preguntas de lo que hacía el cómo ejecutivo. El ejecutivo muy amablemente le

contaba de la manera que el hacia las cosas y fue cuando él le comenta la frase al joven de “Las

personas que se sienten satisfechas de sí mismas obtienen buenos resultados” y fue cuando el

joven aprendió que uno no solo se preocupa por la productividad sino que también del personal.

Luego el joven tener esa platica excepcional y examinar la lista el luego decide hablar con

Trenell, para que le releve los tres secretos de la dirección al minuto. Es algo que toda

organización debe de tener ya que se usa para aclarar las responsabilidades y todo aquello de lo

que se debe dar cuenta. Muy importante para que el ejecutivo al minuto se debe tomar en

consideración es que no se debe pasar más de doscientas cincuenta palabras con el propósito de

leerse en un minuto.
Una previsión de objetivos de un minuto consiste:

1. Concretar los objetivos.

2. Anticipar los medios para la mejor puesta en práctica posible.

3. Plasmar cada uno de los objetivos en una sola hoja de papel sin sobrepasar el máximo de 250

palabras.

4. Leer y releer cada objetivo, lo que solo requerirá un minuto cada vez que se haga.

5. Durante el día, dedicar de vez en cuando un minuto a observar cómo marcha la tarea.

6. Cerciorarse de que la puesta en práctica de la tarea concuerda con su objetivo.

Ahí es cuando el joven descubre el segundo secreto que fue ensenado por Levy, en la cual era

una persona joven. El segundo secreto consiste en una frase “ayude a la gente a alcanzar su

máxima eficacia. Sorpréndala mientras esté trabajando a conciencia” que consiste a dar créditos

a los empleados cuando hacen las cosas bien y le dan animo al personal. Los elogios de un

minuto dan resultados cuando:

1. Comunica abiertamente al personal que dará su opinión sobre la marcha del trabajo.

2. Los elogia inmediatamente cuando lo merecen.

3. Les enumera, con todo detalle, lo que han hecho correctamente.

4. Les comunica su satisfacción por la excelente labor que realizan y les explica de qué

forma esto beneficia a la empresa y al resto de personas que trabajan en ella.

5. Hace una pausa y guarda silencio para subrayar lo complacido que se siente.

6. Les anima a seguir trabajando de la misma forma.

7. Les estrecha la mano de forma que quede patente su apoyo sin reservas al éxito de las

personas que trabajan para la organización.


Luego el joven se presentó a un despacio para conocer la Señora Brown para conocer el tercer

secreto. En la cual consiste:

1. Explica de antemano a sus subordinados que les hará saber claramente si trabajan

satisfactoriamente o no.

2. Les reprende inmediatamente.

3. Les detalla en qué han fallado.

4. Les dice, en términos muy claros, lo que piensa sobre ello.

5. Se detiene y guarda unos segundos de incómodo silencio para que noten su profundo disgusto.

6. Les estrecha la mano para que noten que se halla honestamente al lado de ellos.

7. Les recuerda la gran estima en que les tiene.

8. Da a entender que cuando la reprimenda se acabó, se acabó totalmente.

Luego de que el joven supiera los tres secretos el decide visitar de nuevo al ejecutivo al minuto,

porque quería comprender por qué razón funciona. Y le ensena otro lema muy importante “el

mejor minuto del día es el que invierto en mi personal”. Al fin al cabo el joven aprendió que el

éxito está en motiva a los empleados en su trabajo y seguir los consejos que claramente los tres

consejos le dan para que llegue a ser un buen director ejecutivo.


Universidad de Puerto Rico

Aguadilla

Seminario Interdisciplinario

El Ejecutivo al Minuto

Melanie M. de Armas Rivera

6 de diciembre del 2016

Prof. Marcos Morales