Está en la página 1de 3

Tema 13.

La historia como producto humano: la teoría de la evolución de la agencia

En busca de la agencia

La búsqueda de las causas últimas de los hechos, de las dinámicas sociales o de la transformación
de la sociedad siempre ha sido una de las preocupaciones fundamentales del hombre.

• Inicialmente, esas causas se situaba en el ámbito de lo sobrenatural, una agencia atribuida a


Dioses o a fuerzas de la naturaleza regia la vida de las personas y la historia social
• La agencia se sitúa en el ámbito de la naturaleza, el funcionamiento y el cambio de la
sociedad se debía a funtes climáticas, geográficas, físicas... Se había secularizado pero
todavía estaba fuera del sujeto y de la sociedad
• La agencia se adscribe a los individuos pero en virtud de la concurrencia de ciertas
características innatas, genéticas o singulares. La agencia se humaniza, tal y como se
evidencia en el funcionalismo-estructuralista actual, que atribuye a los desviados en tanto
que detractores del orden social establecido, la responsabilidad por los cambios “de” (y no
“en”) la sociedad. Pero esta desviación es provocada por unas estructuras externas, no
accesibles a la razón.
• Nace la sociología y con ella la agencia se sitúa en la sociedad, pero en una sociedad
concebida en términos organicistas. La agencia, en línea con la metáfora del crecimiento y
los criterios organicistas, se trata como si fuera un poder inherente al organismo social, el
cambio es algo necesario, direccional e irreversible. Una falacia sociológica que se extendió
a numerosos enfoques y que afectó a múltiples teorías que parecían sustentarse en la idea
de modelos de sociedad sin personas
• Finalmente la agencia devino humanizada y socializada al atribuirse a las acciones de los
agentes sociales. Pero esos poderes que les permitían liderar los cambios, emanaban de la
sociedad, no eran innatos, eran resultado de tensiones estructurales, de contextos históricos
• La agencia se traslada de los talentos personales a los roles sociales y especialmente a
aquellos que tienen poder para liderar los cambios
• La agencia se extiende desde esos pocos elegidos a todos los roles sociales. Cada persona
influye de una manera casi imperceptible, pero colectivamente todos son poderosos porque
el cambio social es el resultado agregado de lo que hacen todos los sujetos. Así se evidencia
en la mano invisible que rige el mercado, o en las transformaciones que sufre el lenguaje a
partir del lenguaje cotidiano de la gente. Merton al resaltar los efectos latentes involuntarios
del hombre prueba el cambio social como resultado de acciones individuales realizadas por
los sujetos con fines egoístas y privados
• La historia humana se produce no sólo como consecuencia de estos cambios involuntarios
sino también gracias a unos esfuerzos planificados, intencionados, de carácter colectivo
(agentes colectivos o corporativos que actúan desde arriba, o asociaciones, grupos de
presión, movimientos sociales que actúan desde abajo)

Teorías modernas de la agencia

Walter Buckley y el concepto de morfogénesis

Morfogénesis: aquellos procesos que tieneden a elaborar o cambiar la forma dada de un sistema,
estructura o estado. La agencia se sitúa en la sociedad. Defiende la teoría del sistema
morfogenético: frente a perspectivas morfoestáticas, defiende un modelo de sistema morfogenético
en el que el avance se da a partir de retroalimentaciones positivas y amplificadoras. Se ubica la
agencia en la sociedad lo que supone romper con el pasado aunque no logre desvincularse de esas
ataduras organicistas y mecanicistas.

Amitai Etzioni y la sociedad activa (más tarde Teoría de la autodirección)

Aunque su teoría derive de la teoría de los sistemas o de la cibernética, no cae en la reificación o el


automatismo al atribuir la agencia de la autotransformación social a distintas colectividades. Cuando
una unidad societal se transforma, tiende a cambiar su forma, su estructura, pero también la de la
entidad superior en la que se enmarca

Alain Touraine, Michel Crocier y Erhard Friedberg: franceses

Touraine: Ruptura con el desarrollismo y el estructuralismo porque reniegan del papel agencial del
sujeto al considerarlo como una mera emanación del sistema. La sociedad debe ser vista como un
producto contingente, obra de los esfuerzos humanos. La construcción de la sociedad y de la historia
se lleva a cabo por la acción colectiva, protagonizada principalmente por los movimientos sociales. El
movimiento social es un actor que conforma y modela con sus acciones, sus conflictos y sus
relaciones, la realidad histórica. En un contexto postindustrial, la capacidad de autoacción aumenta al
aumentar el abanico de opciones y posibilidades: las sociedades son ellas mismas, productos de us
acciones, no parte de un proceso de evolución histórica.

Crozier y Friedberg:
• Rechazo de las leyes de la historia = automatismo, finalismo, inevitabilidad y del
determinismo: las formas de organización humana no se modelan por completo por el
contexto externo, sino que nacen de la interacción de las personas y los sistemas.
• El cambio social es el resultado de las respuestas de las personas ante los problemas que se
les presentan. Es algo gradual.
• El aprendizaje colectivo es un agente crucial para la autotransformación social: los
descubrimientos individuales derivados de esa interacción se convierten en prácticas
sociales compartidas y se asimilan por el sistema, de forma que sus propios rasgos pueden
experimentar cambios. Pero el cambio es contingente, es el resultado de la inventiva
humana, de la creación, la búsqueda, lo que dota al individuo de cierta libertad
organizacional que le permite poder cambiar las estructuras

Giddens y la idea de estructuración: Atribuye el motor del cambio al sujeto individual a la conducta
cotidiana del ser humano. Sustituye cualquier idea estática de estructura, por una noción dinámica de
estructuración, cuya agencia localiza en los comportamientos cotidianos de los humanos. La realidad
está en transformación constante, enfatiza lo fluído, el cambio permantente, lo único que está claro
en esa realidad social son las acciones y las interacciones entre sujetos.

A éstos les atribuye dos características:


• La cognoscibilidad o reflexividad, el hecho de que las personas conozcan las consecuencias
y las condiciones de sus conductas diarias, pero sólo hasta un punto: por eso la historia
puede ser un producto contingente de la acción humana pero este producto puede no ser el
resultado de sus intenciones.
• La constitución material que le delimita y le constriñe a un tiempo y a un espacio

Burns y el grupo de Uppsala: la teoría de los sistemas de reglas

Aquí el énfasis se pone en las estructuras modeladas entendidas como redes complejas de reglas
construídas por el hombre, que las crean, las interpretan y las aplican gracias al margen de libertad
del que disponen. Son indeterminadas y campo de conflictos y luchas sociales. Surgen de las
acciones humanas pero también inciden en las acciones humanas. Esta dualidad puede deberse a la
dimensión histórica de la realidad humana: los sistemas de reglas actuales son una herencia del
pasado conservada en el tiempo.
Estos sistemas de reglas se pueden tipificar en tres categorías:
• sistemas de reglas: conjunto de reglas temporales específicas para un contexto al objeto de
regular ciertas actividades, transacciones sociales, ciertas tareas...
• regímenes de reglas: Emanan autoridad y están respaldados por sanciones sociales y por
redes de poder y control, próximos al concepto de institución
• gramáticas: en el nivel individual esos sistemas de reglas se convierten en gramáticas
generativas para la acción social y se utilizan por los actores para regular sus transacciones
en ciertos contextos

Archer y la teoría elaborada de la morfogénesis

Critica la teoría de Giddens de la estructuración y propone una alternativa de la teoría de la


morfogénesis: reconoce el valor de la perspectiva morfogenética al defender que lo único que
distingue a los sistemas sociales de los orgánicos y mecánicos es sus capacidad para sufrir
reestructuraciones radicales, gracias a la interacción entre estructuras y acciones. Pero para estudiar
ese intercambio propone sustituir la dualidad conceptual por el dualismo analítico, que plantea una
separación entre acción y estructura a la hora de abordar su estudio porque hay una discontinuidad
entre las interacciones iniciales y el producto que se genera. Argumentos:
• Fundir la acción y la estructura no permite identificar las influencias mutuas
• Como acción y estructura son distintas, se puede explicar que la elaboración estructural se
produzca en un momento distinto a la interacción social, por lo que se concluye que una
elaboración estructural es el futuro forjado en el presente, y la naturaleza cíclica de los
intercambios acción-estructura
• La agencia es la que conduce a la transformación social pero en ese proceso se transforma
a sí misma. Esto conduce a un nuevo campo de investigación: la morfogénesis de la
agencia. Se produce una doble morfogénesis: la elaboración de la estructura y de la agencia
son resultados del mismo proceso, de la interacción. La estructura es el medio condicionante
y el resutado elaborado de la interacción y la agencia modela y remodela la estructura,
remodelándose a sí misma en el proceso

El coeficiente agencial

Esta perspectiva ha permitido enlazar acción y estructura, de forma que ahora se puede reconocer
cierto componente agencial en la realidad social. Resumen de las aportaciones

1. la sociedad es un proceso en cambio constante


2. el cambio es endógeno y se manifiesta en forma de autotransformación
3. el motor del cambio es el poder agencial de las personas y de las colectividades sociales
4. tanto la dirección, como el propósito y la velocidad de cambio pueden ser objeto de
discusiones y luchas entre los distintos agentes
5. La acción se produce en el marco de unas estructuras dadas, a las que moldea. De ahí la
cualidad dual de éstas (modeladoras y modeladas)
6. el intercambio entre acción y estructura se da en el tiempo, alternando fases de creatividad
de la agencia y determinación estructural

También podría gustarte