ACTIVIDADES.

EL PAPEL DE LA MUJER EN EL MUNDO GRIEGO.

Lee esta carta que escribe una madre en su lecho de muerte a su hija dándole consejos para que sepa lo que la vida le depara.

EPÍSTOLA DE UNA MADRE MORIBUNDA A SU HIJA

“Susúrrame, musa, al oído las palabras con las que transmitir a mi hijita mi experiencia en esta vida. Ahora que he de morir a causa de esta terrible peste, quiero que tú, Niké mía, sigas estos consejos para conducirte en el mundo y que me honres a través del recuerdo de esta epístola. A mí debes tu vida, pues logré que canjearan tu destino irremediable. Cuando me quedé encinta, contábamos ya con tu hermano en casa. Un varón es suficiente para perpetuar la raza, para cuidar a sus padres en la vejez, enterrarlos según los ritos y continuar el culto de los antepasados. No era necesario que nuestros gastos se incrementaran criando otro hijo, ni que el patrimonio se dividiera entre dos descendientes. Pero se hizo tarde para practicar un aborto legal. ¡Y encima naciste mujer! Ante un nacimiento no deseado, hubiera sido normal recurrir a la costumbre de la exposición. Te hubiéramos sacado en un cacharro de barro a la puerta de casa sin prodigarte atenciones ni alimentos. No se considera esto un infanticidio: mientras no tenga un nombre , el niño no goza de existencia real ni conmueve los sentimientos. Así, habríamos hecho contigo lo mismo que con un hijo ilegítimo o con un ser deforme. Aunque alguna mujer estéril, tras simular un embarazo, te habría podido raptar y hecho pasar por su propia hija. O podrían haberte recogido para convertirte en esclava. Pero, ¡yo deseaba tanto perpetuarme a través de mi linaje femenino! Los dioses me concedieron que tu padre accediera a librarte de la muerte. Cuando naciste, fajamos todo tu cuerpo sujetando con firmeza tus miembros, como es costumbre aquí a diferencia de Esparta, donde los recién nacidos bracean libremente. Al décimo día tuvo lugar la ceremonia para ponerte un nombre y confirmarte como ciudadana. Aún es pronto para comenzar tu educación,(4) pero hubiera querido ocuparme de ti personalmente junto a tu abuela. Te habría adiestrado en los quehaceres del hogar –cocinar, tratar la lana y tejer- pero también

Artemisa y Apolo mis juguetes y enseres de infancia: los tamboriles. oir y preguntar lo menos posible. mientras que tu padre. El padre otorga a la hija “para que traiga al mundo hijos legítimos” y el novio la recibe. sino asegurar la descendencia. Tu abuelo buscaba reforzar los lazos entre nuestras familias.te habría contado relatos míticos. Además. el balón que amaba. tu abuelo paterno jamás me había visto. es la carencia de derechos políticos y jurídicos. al mismo tiempo que la mayoría de los enlaces atenienses del año. ¡Cuán distintas son nuestras costumbres de las de Esparta. la redecilla que sujetó mi cabellera y las muñecas con sus vestidos.mientras que lo adecuado para nosotras es ver. donde las jóvenes realizan ejercicios físicos al aire libre junto a los muchachos! Creo que sólo el talante guerrero de su pueblo las exculpa de estas prácticas ajenas a la sofrwsunh . Por consiguiente. y me eligió a mí como madre para ellos. tuvieron lugar las promesas esponsales –a las que yo no asistí. Hoy por hoy. Hera. que el novio acepta “con placer”. Hemos perdido el papel importante que desempeñaron nuestras antecesoras de la sociedad minoica y de la época homérica. nuestro kurioj (padre. La filosofía es para los hombres. Por otra parte. cuyos intereses políticos eran comunes. con mis más hermosas prendas. Un cortejo ritual trajo agua de la fuente Calírroe para el baño de purificación. Recluida en casa. deseaba ver nietos. el padre agrega “una dote de tres talentos”. Estas consisten en unos apretones de manos acompañados por unas frases simples. la ciudadanía sólo le sirve a una mujer para poder contraer matrimonio con un ciudadano de pleno derecho. Lo que tenemos en común.(7) el mes consagrado a la diosa Hera. Después. tampoco conocemos las palestras. tu abuelo paterno. hermano. Era el día de luna llena del frío Gamelión. o en su defecto.. calcular y tañer el arpa. Por supuesto. la cítara y el tamboril para las ceremonias también te habría yo. porque las mujeres no asistimos a las escuelas y en la Atenas de hoy no existe nada parecido a ese instituto de educación para las jóvenes de buena familia que la poetisa Safo dirigió en la isla de Lesbos hace ya un siglo. fábulas y leyendas nacionales. Mi boda(8) se celebró poco después. contaba ya dieciséis años. a la decencia producto de esa educación virtuosa que tanto alaban los atenienses en sus mujeres. No era necesario. Yo no me casé joven. A escribir. abuelo o tutor legal) elige al marido. porque lo importante del matrimonio (6) no es la atracción entre los esposos . ajena a los hombres incluso de mi propia familia. la . sin embargo.entre mi padre y mi futuro esposo ante los dioses del altar doméstico y dos testigos. Ofrecí a Zeus.

con la excusa de pedir prestado algo y siempre acompañada por alguna esclava que sostenga el quitasol para preservar la blancura de su tez. un membrillo y un dátil. Ha de vigilar a los sirvientes. Sólo pisan la calle las mujeres que viven en una morada pequeña. En la puerta. . Asimismo. pero mi boda se celebró al nuevo modo ateniense. tampoco acompañamos a nuestros maridos cuando son invitados. que estaba decorada con guirnaldas de hojas de olivo y de laurel. insignia primera de la autoridad doméstica La parte de la vivienda donde se desenvuelve la vida de las mujeres es el gineceo. símbolos de mi próxima responsabilidad doméstica. En ocasiones se relajan de manea un tanto impúdica. De lo contrario. decidir quién necesita nuevos vestidos y velar por el buen estado del grano almacenado.a quitarle las llaves de la bodega y del almacén. recibir las mercancías. Debes tener muy presente que una mujer honrada y de cierta posición no debe salir de casa salvo en caso de absoluta necesidad. Pero en general la calle es un ámbito masculino y no un lugar para mujeres respetables. Al final de la comida recibí mis regalos y hacia la noche se formó el cortejo que nos acompañaría a tu padre y a mí hasta nuestra nueva morada. A veces también salen porque ejercen un oficio. su prodigalidad obligará al esposotanto como lo harían la ebriedad o la gula. Ahora bien. sin patio donde descansar. Planificará lo que debe gastar. no hay nada malo en que . zapateras. o incluso de la casa. símbolos de fecundidad. En ella tuvo lugar el suntuoso banquete nupcial. donde no se dejan ver los ciudadanos de buena reputación . visites de vez en cuando a tus vecinas y amigas. Cuando un marido invita a sus amigos. costureras o incluso mujeres de negocios. como cuando llega un esclavo nuevo a vivir a una casa. cuidando de no acabar en un mes lo que ha de durar un año. Yo portaba una parrilla y un cedazo. Antiguamente se fingía un rapto de la novia que la confinaba en la casa del esposo. en el que los hombres celebran separados de las mujeres. tradición que aún se conserva en Esparta . Me ofrecieron una porción de pastel nupcial de sésamo y miel. la mujer no aparece en la sala del banquete más que para vigilar a las esclavas que sirven la comida.cabeza coronada y el rostro velado entré en la casa de mis suegros. Nos montamos los dos en un carro de bueyes que un amigo de tu padre guiaba despacio. como tejedoras. Las responsabilidades de una mujer casada son muchas. Íbamos rodeados de parientes y amigos que entonaban los cánticos del himeneo. así como la parte de los hombres es el andrón. tus abuelos paternos derramaron sobre mí nueces e higos secos. ya que junto a cortesanas y esclavas acuden a los baños públicos.

No temí que cumpliera su amenaza. El mismo Pericles. cuando él hace un alto en sus ocupaciones y viene a casa . nosotras tenemos que mantenernos fieles . Además . Sin embargo. distinto del marido. ofrece las atenciones que éste no le prodiga! Para colmo empieza a ser habitual en estos tiempos que un hombre tenga una concubina en casa. casi debemos darnos las atenienses por contentas: en otras ciudades griegas. Pero las menos decentes son las concubinas. los retienen fuera de casa largo tiempo y satisfacen sus deseos sexuales . y también las prostitutas vulgares de los barrios del Cerámico o del Pireo. Ellas. sin por eso echar a su mujer legítima. canto. para su desgracia. En cambio. una mujer venida de Mileto. Las Tesmoforias (10). Se dice que esta forma de obrar procede de que las orientales raptadas que casaron con griegos juraron no comer jamás con sus esposos. Así . baile y técnicas de seducción. se enamoró más tarde de Aspasia. no guardan para la intimidad con sus esposas sino el deber. este me amenazó con repudiarme. También podemos asistir al teatro. tradición que se ha perpetuado a través de generaciones. esclavas o extranjeras libres. por ejemplo. (11) Estas últimas son cortesanas de alto nivel que con frecuencia dejan prendados a nuestros hombres con sus conocimientos en música – saben tocar el aulos u oboe-. ¡Menudo escándalo el de Aspasia! Conversaba con él y le acompañaba en los banquetes .Sin embargo. ¡Difícil tarea para una mujer si otro hombre. En una ocasión en que la soberbia quiso que hablara demasiado e intentara oponer mis razones a las de mi esposo. pues habría tenido que devolverme la dote. él sabe que soy . dilatado en el tiempo. pues tenemos derecho a salir de casa para participar en los sacrificios y en las procesiones. A veces siento envidia de aquella mujer.Las mujeres sólo asisten a las celebraciones familiares. A las esposas nos niegan el amor y hasta la conversación . de la procreación. mientras que muchas mujeres de la clase popular disfrutarán con las groserías y obscenidades de las comedias. pues estas últimas no tienen derecho a contraer matrimonio con un ciudadano según una ley que promulgó Pericles. la mujer no se sienta nunca a comer con su marido. Las concubinas pueden ser atenienses pobres. de la pasión que su hombre le profesó. sí que compartimos la mesa en Atenas.¡Es de esperar que alguna vez busquemos algo de conversación con amigas! Cosa distinta son las fiestas religiosas. es una ceremonia reservada a las mujeres casadas. las prostitutas y las hetairas. Una ateniense de buena crianza elegirá las tragedias .

que velará por ti desde las sombras del Hades. ¿Qué mes era este? 8. También me adorno con anillos. pulseras. me respeta: la prueba está en que jamás me golpeó. brazaletes. inexorables. ¿Cómo era la educación para las mujeres? 5. En conjunto. creo que a mi marido le agrado. Me favorece mi cabello teñido de rubio. Lo último que te diré es que debes velar los últimos días de tu padre y prodigarle lo necesario para su sustento. ¿A qué peste crees que se refiere? 2. al igual que harías conmigo si la enfermedad no me hubiera arrojado a este lecho. Ritual de una boda 9. nunca he practicado el adulterio. Diferencias entre la mujer ateniense y la espartana 6. ¿Qué se sabe de las heteras y prostitutas? . En verdad luce hermoso con la corona que reservo para las fiestas. ni reconfortarte en los adversos. con trenzas postizas. ¿Cuál es el fin del matrimonio y cómo se concertaba? 7. Explica el sentido de esta frase 3. ¿En qué consistía este procedimiento? 4. Y aquí termina . Esfuérzate por mantener viva la llama de Hera y recuerda a tu madre. Me visto con túnicas del más fino lino bordadas en Chipre. y el resultado es tan grato que no necesito colorear mi tez. pues hace tiempo que he renunciado a los peplos de lana. artesanas o esclavas. Sólo lamento no poder acompañarte en tus mejores momentos. Explica en qué consistían estas fiestas 10. desde el cual ya atisbo. pendientes y collares labrados.” 1. el cual elijo entre los famosos modelos de Rodas y siempre de color vistoso. que hoy sólo llevan campesinas. Aunque debo confesar que uso algún truco para estilizar mi figura: llevo sostén y apoyo mis talones en taconcillos de corcho que van dentro del calzado. los contornos del reino del Hades. ondulado en masa y recogido detrás de la cabeza con una espiral de oro. perfume y afeites.querida Niké. Utilizo cremas de belleza. mi carta de despedida.una buena esposa: no soy estéril. Desde luego. cumplo con mis deberes y jamás he descuidado mi aspecto físico.

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