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Título: La Prueba de la Fe y la Verdadera Religión 2ª Parte.

Lugar: Iglesia Cristiana Nezahualcóyotl


Pasaje: Santiago 1:27 Fecha: 3 de Agosto de 2008
Propósito: Alentar, Confrontar, Autoexaminar.
Idea Central: Una fe viva siempre tiene como respuesta obediencia a la Palabra
de Dios.

A lo largo del capítulo 1 de Santiago podemos observar que el autor hace


mucho hincapié en el comportamiento externo de toda persona que se llama
cristiana.

Comenzando con un llamado a tener por gozo cuando se enfrenta la prueba,


hasta hacer un llamado urgente a practicar la verdad bíblica que hemos
aprendido.

En general, podríamos resumir el capítulo 1 en 2 secciones fácilmente


identificables:
1. La Falsa Religión se muestra a través de no someterse a la Verdad de
Dios, y
2. La Verdadera religión es aplicar a nuestra vida todo lo que hemos
aprendido con el pasar de los años.

La falsa religión se muestra a través de las siguientes características:


1. Cuando hay pruebas en nuestra vida, no tenernos gozo por ellas, sino
un sentimiento de ira hacia Dios y las cosas
2. Hay inmadurez en la vida de toda persona que no puede ver las cosas
bajo la óptica de Dios
3. Hay insensatez, no puede pensar con claridad
4. No tiene una fe firme en Dios, duda de la Palabra de Dios de cumplir
Sus propósitos
5. Si es pobre, no se deleita en las cosas celestiales, y si es rico, su mirada
está puesta en la cosas terrenales
6. Su vida está marcada por un hábito pecaminoso, no se esfuerza por
buscar la santidad
7. Cuando peca, busca culpar a cualquier persona, o cosa, incluyendo a
Dios y Satanás.
8. No comprende que todas las cosas buenas provienen de Dios
9. No comprende que por la voluntad de Dios hemos nacido de nuevo
10. No recibe la Palabra de Dios con alegría, sino con pesar
11. No practica la Palabra en su vida
12. Tiene un concepto erróneo de la religión que le agrada a Dios, creado
por sí mismo.
Por otro lado, la verdadera religión es opuesta a las características de la falsa
religión:
1. Ve con gozo las pruebas, como una oportunidad de purificar su fe en
Dios.
2. Trata de ver las pruebas desde la perspectiva de Dios y hay madurez
en su vida
3. Reconoce su insensatez y pide sabiduría a Dios para enfrentar las
pruebas.
4. Confía en Dios y Su Palabra, le cree y su fe está firme en Dios
5. Si es pobre, confía en el plan eterno de Dios, si es rico, trabaja para
en bienestar de los demás
6. Busca la santidad a toda costa, trata de agradar a Dios
7. Reconoce su culpabilidad cuando peca, y no culpa a otras personas
8. Entiende que de Dios solo puede venir lo bueno
9. Entiende el plan de Dios por el cual nos ha dado la vida
10. Recibe con alegría la Palabra de Dios y quienes la proclaman, está
dispuesto a cambiar
11. Vive dependiendo de la dirección del Espíritu Santo, obedeciendo a
Dios
12. Entiende el comportamiento que honra a Dios

Has grandes diferencias entre la falsa y la verdadera Religión. No es cuestión


de conveniencias o de puntos de vista. El postmodernismo no afecta lo que la
Biblia enseña en relación al comportamiento del creyente para glorificar a
Dios.

La Biblia habla en términos absolutos y por lo tanto merece ser obedecida.


Dios no nos da recomendaciones, el habla y nuestra respuesta siempre debe
ser la obediencia.

El día de hoy vamos a estudiar el último versículo del primer capítulo de


Santiago, donde se resume el comportamiento que le agrada a Dios.

El título de esta predicación es La Prueba de la Fe y la Verdadera Religión, y


al estudiar Santiago 1:27 observaremos 2 aspectos de la Verdadera Religión.

"La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a
los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del
mundo."

El primer aspecto de la Verdadera Religión se enfoca en “CÓMO” es la


Verdadera Religión.
Santiago utiliza 2 calificativos para describir esta realidad. El texto dice: “La
religión pura y sin mácula…”

La Palabra religión está haciendo referencia al comportamiento externo que


manifestamos en nuestro entorno con los hermanos. De acuerdo con
Santiago, esta “religión” está determinada por lo que es agradable a Dios.

Todo lo que hacemos o dejamos de hacer dentro de la iglesia local, es la


religión que practicamos. De esta manera, cada persona puede hacer su propia
religión, tal como lo describe el versículo 26.

Cuando permitimos que el objeto de nuestra adoración no sea Dios, sino que
sea cualquier otra cosa, entonces estamos practicando una falsa religión.

Entonces podemos hacerle al texto la siguiente pregunta: ¿Cómo se ve la


verdadera religión?”, y Santiago no responde de la siguiente manera:

En primer lugar la religión que le agrada a Dios es:


a. Pura
b. Sin mácula (o sin mancha)
En el idioma original estas dos palabras son sinónimas. La primera hace
referencia la limpieza, mientras que la segunda denota una libertad de
contaminación.

Por lo tanto, en la práctica, todo lo que nosotros hagamos debes ser hecho con
un corazón limpio, con una mente dispuesta a recibir la palabra de Dios, sin
poner objeciones, no dejando que el pecado nos aleje de la Verdad inmutable
de Dios.

Es muy importante notar que Santiago no está refiriéndose a lo que a nosotros


nos pudiera parecer correcto o adecuado. De ninguna manera. Santiago se
enfoca en lo que Dios sabe que es correcto para nosotros. Un principio para el
comportamiento de la iglesia, es que Dios mismo determina como debemos
comportarnos en la congregación, y no al revés.

Mateo 15:6-8 lo describe de la siguiente manera:


"no necesitará más honrar a su padre o a su madre.” Y así
invalidasteis la palabra de Dios por causa de vuestra tradición.
¡Hipócritas! Bien profetizó Isaías de vosotros cuando dijo: “Este
pueblo con los labios me honra, pero su corazón esta muy lejos
de mi. "
Los fariseos creían que honraban a Dios a través de instaurar nuevas
“tradiciones”, invalidando de esta manera el mandamiento de Dios.
La Palabra de Dios no puede ser sustituida por nada, por ningún libro o
revista, o tratado alguno. Toda la Escritura es Inspirada por Dios, y por lo
tanto es nuestro estándar de fe y conducta.

Ahora, después de haber explicado “¿Cómo se ve la verdadera religión?,


Santiago nos explica lo siguiente: “¿Cómo se practica la verdadera religión?”

Santiago nos ha explicado la “teoría” y ahora nos va a explicar la práctica,


cómo debemos vivir la vida cristiana a la luz de este versículo.

En la segunda parte del versículo 27 Santiago nos da 2 mandamientos que se


aplican a todos los creyentes.

Primero: “visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones”. Este primer
mandamiento tiene que ver con nuestro comportamiento hacia las demás
personas.

Es interesante señalar que la palabra que Santiago utiliza para “visitar” tiene
exactamente la misma raíz que la palabra “obispo” usada por Pablo en 1 Tim.
3:2 y Tito 1:7. Hechos 20:28 explica de una manera muy clara la actividad que
hacías los obispos en la iglesia primitiva. Allí leemos lo siguiente:
"Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la
cual el Espíritu Santo os ha hecho obispos para pastorear la
iglesia de Dios, la cual El compró con su propia sangre."

La idea que Santiago tiene en mente es la de “supervisar”, inspeccionar. En


otras palabras es “CUIDAR”. Esta palabra tiene un significado que va más allá
de una visita aislada para platicar. Tiene la idea de preocuparse por otros,
poner en práctica la provisión y ayuda para las personas en cualquier forma
que se necesite.

Santiago menciona 2 grupos de personas en partículas a las que se debe visitar:


a. Huérfanos
b. Viudas
Históricamente el pueblo de Israel había recibido instrucción precisa de Dios
sobre estos dos grupos de personas. Por ejemplo, en Deuteronomio 14:28-29
leemos:
"Al fin de cada tercer año, sacarás todo el diezmo de tus
productos de aquel año y lo depositarás en tus ciudades. Y
vendrá el levita, que no tiene parte ni herencia contigo, y el
forastero, el huérfano y la viuda que habitan en tus ciudades, y
comerán y se saciarán, para que el Señor tu Dios te bendiga en
toda obra que tu mano haga."

Más adelante en 27:14 leemos:


"“Maldito el que pervierta el derecho del forastero, del huérfano
y de la viuda.” Y todo el pueblo dirá: “Amén.”"

Era un mandato que Dios había dado a todo el pueblo de Israel. Ellos lo
debían cumplir porque era la Palabra de Dios, sin embargo los fariseos estaban
adaptando la Palabra de Dios a su propia conveniencia.

¿Recuerdan ustedes le viuda que hecho las 2 blancas en el arca del templo, en
Lucas 21:1-4? Allí leemos:
"Levantando Jesús la vista, vio a los ricos que echaban sus
ofrendas en el arca del tesoro. Y vio también a una viuda pobre
que echaba allí dos pequeñas monedas de cobre; y dijo: En
verdad os digo, que esta viuda tan pobre echó más que todos
ellos; porque todos ellos echaron en la ofrenda de lo que les
sobraba, pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía para
vivir."

Esta viuda había sido engañada por la falsa piedad de los fariseos, se había
dejado cautivar por la hipocresía de estos hombres que disfrazaban sus rostros
y aparentar humildad ante los hombres. Y esto era algo común en los tiempos
de Santiago.

Los huérfanos y las viudas están en primer lugar en la lista de necesidades, y


esto se debe a que, si alguien les apoya de la manera que sea, ni las viudas ni
los huérfanos tienen los elementos para regresarle el favor a la persona.

Debido a su condición de pobreza, este grupo de personas no pueden dar


ninguna remuneración a las personas que actúan a favor de ellos. Esa es la idea
de Santiago: hacer las cosas si esperar nada a cambio. Y este mismo principio
se aplica a todos los hermanos.

En otras palabras, no solo se trata de cuidar y visitar a los huérfanos y las


viudas, sino a todos aquellos que forman parte de la iglesia. En 1 Juan 4:7-12
el apóstol nos dice:
"Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo
el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no
conoce a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor de
Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a su Hijo unigénito al
mundo para que vivamos por medio de El. En esto consiste el amor: no
en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que El nos amó a
nosotros y envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados.
Amados, si Dios así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a
otros. A Dios nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros,
Dios permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros."

Esta es la respuesta que debemos dar al mandamiento: amarnos unos a otros.

Finalmente, el segundo mandamiento que da Santiago tiene que ver con


nuestro interior: “guardarse sin mancha del mundo”
Así como en muchas partes de la Biblia, la palabra “guardarse” debe traducirse
como una acción regular y continua. En otras palabras, como lo dice el Dr.
MacArthur “es la obligación constante de los cristianos, no dando lugar a
excepciones o salvedades”.

Es interesante la estructura en que Santiago presente este mandamiento. En sí


misma la palabra “guardarse” tiene la idea de “cuidarse o apartarse” de algo,
sin embargo Santiago también escribe “sin mancha”.

Lo que Santiago quiere comunicar es un deseo ardiente por apartarse lo más


que se pueda del sistema religioso y filosófico del mundo.

Es una realidad que estamos en el mundo, pero también es una realidad para
los cristianos que no “somos” del mundo. Vivimos en el mundo, pero no
amamos al mundo, ya que esto se opone a la Verdad bíblica.

Santiago no se refiere a una perfección espiritual sin pecado, sino a la


orientación esencial de nuestra vida, a nuestro principal compromiso y a
nuestra lealtad.

Santiago 4:4 dice: "¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo
es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se
constituye enemigo de Dios."

No podemos ser leales al mundo y a Dios. Solo tenemos una opción y les
ruego que tomen la mejor. Oremos.