Está en la página 1de 8

1:

T ítulo: El Triunfo de la Fe. Lugar: Iglesia Cristiana


Nezahualc óyotl
Pasaje: Santiago 1:12 Fecha: 12 de Noviembre de 2006
Prop ósito: Fortalecer y animar a la perseverancia.
Idea Central: Todo Cristiano verdadero perseverara en Dios a pesar de lo que pueda
vivir.

Con el pasar de loa años, muchas de las doctrinas Bíblicas han sido atacadas
y amenazadas por la ignorancia y el mal estudio de la Biblia. Durante muchos años
cristianos fieles han permanecido firmes en sus convicciones acerca de la veracidad de
la Biblia. La historia nos muestra que desde los tiempos del Señor Jesucristo ha
habido hombres que menoscaban la relevancia de cada una de las doctrinas de la
Biblia, y cuya enseñanza no depende de ella, sino de una forma de pensar meramente
humana.

Y precisamente, una de esas doctrinas que ha sido atacada con gran fuerza es,
lo que círculos teológicos se conoce como la PERSEVERANCIA DE LOS SANTOS.
Muchas religiones actualmente y algunas otras creencias, que así mismas se
denominan cristianas, rechazan esta doctrina, diciendo que un cristiano puede tener
una vida de incrédulo. Generalmente, los que rechazan esta doctrina rechazan
también lo que llamamos Salvación de Señorío, un término para definir que en la
salvación el Señor Jesucristo es: Salvador y Señor al mismo tiempo. No puede ser
Salvador sin ser Señor, y si es Señor también es Salvador.

Por ejemplo, aquí hay algunas citas de hombres que están en contra de la
Salvación de Señorío:

ÿ Los cristianos pueden caer en un estado de carnalidad de por vida, un


creyente puede vivir como los no salvos
ÿ La desobediencia y el pecado no son razón para dudar de la salvación de una
persona
ÿ El fruto espiritual no se garantiza en la vida de un cristiano; su vida puede
estar sumida en un desierto estéril
ÿ Nada garantiza que un verdadero creyente amará a Dios
ÿ Una persona puede decirse cristiano aún cuando está de manera
permanente en un pecado específico

Todas estas afirmaciones atacan de manera directa la veracidad de las Escrituras.


La Biblia nos dice de continuo que una persona que ama a Dios “obedece sus
mandamientos”.
2:
Todas estas afirmaciones que acabo de leer son falsas porque niegan verdades
Bíblicas. La Biblia nos enseña que el fruto en un verdadero creyente es una realidad,
nos enseña que todo verdadero creyente busca apartarse del pecado, ama lo que Dios
ama, y odia lo que Dios odia; busca obedecer a Dios en toda su vida, busca apartarse
del pecado y acercarse a Dios.

Por eso es de vital importancia que estudiemos cada una de las doctrinas que nos
enseña la Biblia. A menos que estudiemos lo que las Escrituras dicen, estaremos
propensos a caer en el error y creer cualquier cosa que el mundo nos enseñe.

Además, la Biblia también nos muestra que todo creyente verdadero


permanecerá firme en la Palabra de Dios, puede pecar, puede desmayar, puede tener
ciertas faltas, pero si es verdadero creyente, va a pedir perdón, se arrepentirá de su
pecado y buscará el camino del Señor.

Y esto es precisamente lo que Santiago nos enseña. Hemos visto al lo largo de


esta serie cómo es la vida de un cristiano, cuál debe ser su reacción cuando la prueba
llega, en otras palabras, hemos visto 5 elementos de los que dispone un creyente para
enfrentar las pruebas en su vida:

ÿ Una Actitud Gozosa


ÿ Una Mente Conocedora
ÿ Una Voluntad Dócil
ÿ Un Corazón Creyente
ÿ Un Espíritu Humilde.
Por lo tanto, podemos afirmar que la respuesta del cristiano durante el periodo
de prueba, es un indicativo de la calidad de su fe: es decir, si es fe que está depositada
en Dios, o es una fe que está depositada en las cosas materiales.

Santiago nos explica como debe comportarse un hijo de Dios. Si su


comportamiento está basado solo en las cosas buenas, hay dos posibilidades: primero,
es un cristiano inmaduro y débil en la fe; segundo, no es cristiano ni hijo de Dios.

El resultado de ese comportamiento es lo que muestra si en realidad es un hijo


legítimo o únicamente un impostor. Si persevera es legítimo, si se aparta, no es hijo
de Dios. El apóstol Juan lo explico de una manera muy clara en su primera epístola.

1 Juan 1:119 dice


19 Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si
hubieran sido de nosotros, habr ían permanecido con nosotros; pero
salieron, a fin de que se manifestara que no todos son de nosotros.
3:
Este texto nos explica que no todas las personas que están en la iglesia son hijos
de Dios. Pertenecer a una iglesia no salva a nadie, el bautismo no salva a nadie, nacer
en un hogar cristiano no salva a nadie, ser hijo de un pastor no salva a nadie, estudiar
en un seminario no salva a nadie. Lo único que puede salvar es el Señor Jesucristo a
través de Su Palabra. El Salmo 19:7-12 nos lo explica muy claramente.

La salvación es gratis, pero no es barata. Ser salvo significa perseverar, continuar


hasta el fin. Este fue uno de los puntos principales en la predicación del Señor: estar
dispuestos a morir por Él, estar dispuestos a sacrificarnos por Él.

Por lo tanto, es falso que un creyente pueda pecar a su gusto, es falso que no ame
a Dios, es falso que no tenga fruto en su vida.

Y todo esto lo vamos a estudiar en nuestro texto de Santiago 1:12, donde


observaremos 2 condiciones para recibir la corona de la vida.

EL TÍTULO DE ESTA PREDICACIONES EL TRIUNFO DE LA FE.

Recordemos brevemente lo que Santiago dice respecto a la prueba. En el


versículo 2, Santiago nos ordena que tengamos gozo cuando nos enfrentemos a
cualquier tipo de prueba. Recordemos que esto significa tener un comportamiento
continuo de gozo, de deleite en Dios cuando enfrentamos las pruebas.

En el versículo 3 nos enseña que debemos tener una mente conocedora, es decir
un sentido de saber cuál va a ser el resultado de la prueba de nuestra fe, y por cierto,
ese es precisamente el tema de la epístola de Santiago: la prueba de la fe. En el
versículo 4 nos muestra que debemos tener una voluntad dócil. ¿Cómo puede Dios
llevar a cabo un cambio en nosotros? Cuando estamos dispuestos a ser moldeados por
Él, este es el sentido que Santiago quiere explicarnos aquí.

En la porción del versículo 5-8, observamos que debemos de tener un corazón


creyente, un corazón que esté esperando en Dios, un corazón cuyo fundamento es la
esperanza en Dios. Creer que Dios va a hacer todas las cosas de acuerdo a su plan
soberano. Creer que Dios va a utilizar las pruebas para que nuestro corazón se
acerque más y más a Él. En otras palabras, nos enseña la lealtad a Dios.

Finalmente, vimos que nos llama a tener un espíritu humilde, en los versículos 9-
11. Un espíritu que no pone sus ojos en las cosas terrenales, sino en las espirituales.
Un espíritu al que no le importa cuál es la condición que tiene en la tierra, sino en la
posición que tiene en el cielo con Dios.

Y ahora, a modo de resumen, nos enseña que la persona que ha resistido durante
la prueba, la persona que ha aplicado a su vida los principios que hemos visto.
4:
Por ejemplo, observe la primera palabra que nos dice Santiago:
“Bienaventurado”.
Recordemos que la palabra Bienaventurado significa “Ser feliz”, “bien decir”.
Esto es un eco de las bienaventuranzas que leemos en el evangelio de Mateo. La frase
completa que utiliza Mateo es “Bienaventurado el hombre que…” recuerdan.

Pero, bienaventurado significa mucho más que la simple felicidad de una vida sin
preocupaciones, con escasos conflictos y problemas. Más bien denota el concepto de
un gozo y una satisfacción interior muy profundos, un gozo que solo el Señor mismo
puede impartir a aquellos que, por causa de Él y en su poder, soportan fiel y
pacientemente las pruebas.

No es solo el sentido de alegría. Hace algunos días estábamos en el seminario con


Phil Johnson, y nos explicaba el gozo que debe tener un líder. El decía: “El gozo no es
ser comediante, no es una risa excesiva, no es una felicidad extrema, no es ser
bromista. Si implica felicidad, puede producir risa, pero la risa es el fruto, no la
esencia.
El verdadero gozo no tiene que ver con el temperamento. Es fruto del Espíritu y
no está limitado por algún tipo de personalidad. No procede de estímulos externos.
No es una emoción que proviene de los sentidos.
Es un estado de satisfacción profundo. Es inmune a las circunstancias externas,
no puede ser destruido, no depende de influencia sensual. Procede de Dios”.

Este es precisamente el tipo de felicidad del que habla Santiago. No depende de


los estímulos externos, sino depende total y absolutamente de la relación con Dios. Si
la relación de una persona con Dios es correcta, no le importará a este hombre los
que suceda a su alrededor, y es lo que veíamos la vez pasada en 1:9.

Y OBSERVE LA PRIMERA CONDICIÓN PARA RECIBIR LA CORONA DE VIDA:


SOPORTAR LA TENTACIÓN.

Pero ¿Por qué es bienaventurado el hombre? Santiago nos responde de una


manera fácil: porque soporta la tentación.

Soportar la tentación significa permanecer bajo presión, significa resistir


valientemente, así como dice 1 Cor. 13:7; no solo es soportar con valor, sino con
paciencia.
En otras palabras, soportar la tentación significa sufrir, perseverar bajo
condiciones penosas. Este es el tipo de resistencia que nos demanda la Biblia.
Recordemos por un momento la predicación del Señor Jesucristo en Mateo 10:34-39,
donde leemos:
"No pens éis que vine a traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino
espada. Porque vine a poner al hombre contra su padre, a la hija contra
su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre
5:
serán los de su misma casa. El que ama al padre o a la madre m ás que
a m í, no es digno de m í; y el que ama al hijo o a la hija m ás que a
m í, no es digno de m í. Y el que no toma su cruz y sigue en pos de
mí, no es digno de mí. El que ha hallado su vida, la perderá; y el que
ha perdido su vida por mi causa, la hallar á."

Observe lo que significa llevar la cruz del Señor: no significa soportar a la suegra
o a los cuñados, no significa soportar al hermano hígado, etc.

Llevar la cruz del Señor significa estar dispuestos a entregar todos los días nuestra
vida por amor al Señor. Es lo mismo de lo que Santiago está hablando. Soportar la
prueba significa atravesar por periodos de persecución, ser ofendidos por el Nombre
de Cristo, ser amenazados por la predicación del evangelio. Esto es a los que se refiere
Santiago al decir “soportar”.

Ahora, la palabra “tentación” debe entenderse mejor como “prueba”. La raíz que
Santiago utiliza es la misma que se utiliza para traducir ambas palabras: tentación y
prueba. Sin embargo, debido al contexto en el que la encontramos, debemos
entenderla mejor como prueba. Los versículos previos a este pasaje nos han explicado
cuál debe ser nuestra respuesta en las pruebas, de manera especial el versículo 2 nos
da más luz sobre esto.

¿En que momento de nuestra vida estamos soportando las pruebas? Alguien
alguna vez nos decía: el ser objeto de chismes y de injurias, es un tipo de persecución.
Ser perseguidos y maltratados por causa del evangelio, eso significa soportar la prueba.

John MacArthur dice: “Una persona que soporta la prueba es una persona que
nunca abandona su plena confianza en Dios.”
Simón Kistemaker dice: “Dios no está interesado en ver caer al creyente ni verlo
fracasar, el desea verlo trabajar, luchar y perseverar.”

AHORA, ANTES DE CONTINUAR CON EL ESTUDIO DE LA SIGUIENTE FRASE,


PERMÍTANME EXPLICAR LA 2 CONDICIÓN PARA RECIBIR LA CORONA DE LA VIDA.

La parte final de este versículo dice lo siguiente: “…que Dios ha prometido a los
que le aman”.

Nuevamente está retomando la predicación del Señor Jesucristo. Para poder


seguir al Señor es necesario que le amemos. Por ejemplo leemos en el evangelio de
Juan capítulo 14:21, 23-24:

"El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y
el que me ama seráamado por mi Padre; y yo lo amaréy me manifestaré
a él."
6:
"Jes ús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardar á mi palabra; y
mi Padre lo amar á, y vendremos a él, y haremos con él morada. El
que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que o ís no es
m ía, sino del Padre que me envió. "

Esta es realmente una condicional para la vida del cristiano: amar al Señor por sobre
todas las cosas. No es un asentimiento intelectual, no es por convivir con los
cristianos que una persona llega a nacer de nuevo. Es solo a través de escuchar la
Palabra de Dios, es solo mediante la exposición su pecado a través de la predicación
de la Palabra.

Recordemos lo que también dijo el Señor. Él resumió la ley y los profetas en dos
mandamientos, y leemos en Mateo 22:34-40:

"Pero al oí
r los fariseos que Jesús habí
a dejado callados a los saduceos, se
agruparon; y uno de ellos, intérprete de la ley, para ponerle a prueba le
preguntó: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Y El le dijo:
Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y
con toda tu mente. Este es el grande y el primer mandamiento. Y el
segundo es semejante a éste: Amaras a tu prójimo como a ti mismo. De
estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas."

Observen lo que implica amar a Dios. Mateo nos dice que amemos a Dios con el
corazón, con el alma y con la mente. Evidentemente Mateo no está diciendo que el
hombre está compuesto por 3 elementos, sino que se está enfocando en la totalidad
con la que se debe amar a Dios.

A veces hay algo que aparta nuestra atención de Dios, pero no permitamos que
haya algo que aparte nuestro amor de Dios. Roguemos a Dios para que nos permita
ser fieles. No seamos como la iglesia de Éfeso, una iglesia que tenía conocimiento de
Dios, que podía presentar el evangelio de manera adecuada, pero no tenían amor por
Dios. Que el Señor nos ayude a no caer en este tipo de error.

ÿ ¿Estamos dispuestos a hacer a un lado la familia por amor a Dios


ÿ ¿Estamos dispuestos a hacer a un lado el dinero por amor a Dios?
ÿ ¿Estamos dispuestos a hacer a un lado las posesiones por amor a Dios?
ÿ ¿Estamos dispuestos a hacer a un lado el prestigio por amor a Dios?
ÿ Y más aún, ¿Estamos dispuestos a negarnos a nosotros mismo por amor a
Dios?

Amar a Dios significa morir a nosotros mismos, morir a nuestros deseos, morir a
nuestras preferencias, morir a nuestros argumentos, vivir para Cristo. Es como lo que
dijo el apóstol Pablo en Gálatas 2:20:
7:
"Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que
Cristo vive en m í; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe
en el Hijo de Dios, el cual me am ó y se entreg ó a s ímismo por m í."

Eso es lo que significa morir a sí mismo. Permitir que la vida del Señor Jesucristo
de refleje en nosotros.
¿Amamos a Dios al grado de estar dispuestos a morir por Él? La historia ha
registrado los nombres y la obres de muchas personas que han aceptado este precio.
Comenzando con Esteban, en el libro de los Hechos, continuando con Jacobo, el
hermano del apóstol Juan, Pedro, quien fue crucificado de cabeza, Pablo, quien fue
degollado, etc.

Leamos las biografías de tantos hombres que han dado su vida por la predicación
del evangelio. Es imposible que preguntemos si amaban a Dios cuando vemos sus
vidas consagrada a Él.
¿No les gustaría ser semejante a un Pablo, Pedro, Santiago, Tomás? Más aún, ¿no
nos gustaría parecernos más y más a nuestro Señor y Salvador Jesucristo?

La manera en la que podemos parecernos más al Señor es siguiendo su ejemplo.


El Señor soporto las pruebas. En los evangelios tenemos registrado la manera en la
que enfrento las diferentes circunstancias. ¿Qué hizo la noche de su arresto en el
huerto de Getsemaní? Leamos Lucas 22:39-44 dice:

"Y saliendo, se encamin ó, como de costumbre, hacia el monte de los


Olivos; y los disc ípulos tambi én le siguieron. Cuando llegó al lugar,
les dijo: Orad para que no entr éis en tentación. Y se apartó de ellos
como a un tiro de piedra, y poni éndose de rodillas, oraba, diciendo:
Padre, si es tu voluntad, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi
voluntad, sino la tuya. Entonces se le apareció un ángel del cielo,
fortaleci éndole. Y estando en agon ía, oraba con mucho fervor; y su
sudor se volvió como gruesas gotas de sangre, que ca ía n sobre la
tierra."

Observe como aún en el momento más duro de su ministerio, dependía


totalmente del Padre. Esto es amar a Dios. Buscarlo y deleitarnos en Dios, gozarnos
en Él, encontrar toda nuestra satisfacción en Él. ¿Amamos a Dios de esta manera?

Finalmente, observemos el resultado de haber permanecido fieles a Dios: el texto


nos dice:
“… porque una vez que ha sido aprobado, recibir á la corona de la
vida… ”
Este es el triunfo de la fe: la corona que es la vida.

Una mejor traducción, tal como lo dice la Biblia de las Américas, es que cuando
un creyente ha aprobado las pruebas, es decir, cuando ha permanecido firme en
8:
periodos de prueba y tribulación, cuando ha permanecido firme y no ha vacilado en
decir que es hijo de Dios, cuando ha sido fiel al predicar la Palabra de Dios, entonces
recibirá la corona de vida.

Otra traducción de la frase “corona de vida” es “la corona que es la vida”. Lo que
Santiago quiere que su audiencia entienda, es que un verdadero creyente perseverará
hasta el fin, estará firme el tiempo que sea necesario mientras el Señor lo tenga en este
mundo, y al final, recibirá la vida eterna.

Esta es la vida de un verdadero hijo de Dios. El hecho de que una persona haya
levantado la mano en una campaña de evangelismo, no garantiza que esa persona es
salva. El hecho de que haya hecho una oración, de que haya llenado una tarjeta o
cualquier otra cosa, no garantiza que sea salva.

Podemos ver si una persona es salva cuando observamos como reacciona en las
pruebas. Si pide a Dios su dirección, si en lugar de alejarse de Dios se acerca más,
podríamos pensar que realmente es hijo de Dios.

La Biblia nos enseña que el creyente tiene 3 fuentes que le garantizan su


salvación: Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, pero esto lo veremos la próxima
vez.

Oremos