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Compositores – Clasicismo

AUSTRIA

HAYDN, MICHAEL
Rohrau (Baja Austria), 14 de septiembre de 1737 —Salzburgo, 10 de agosto de 1806.
Hermano de Joseph Haydn. Sustituyó a su hermano mayor en el coro de la catedral vienesa de
San Esteban cuando Joseph fue despedido; también tocaba el órgano y el violín. Autodidacta,
estudió como su hermano el Gradus ad Parnassum de Fux. En 1762 se convirtió en
Musikdirektor del príncipe arzobispo de Salzburgo, al mismo tiempo que ejercía de organista
en San Pedro. Tuvo como colegas a los Mozart (padre e hijo), cuando éstos estaban al servicio
del príncipe arzobispo, y se casó con la cantante M. M. Lipp, que participó en las
representaciones de las primeras óperas del joven Mozart. Fue enterrado en la iglesia de San
Pedro. En la taberna del antiguo monasterio de San Pedro, aún muy frecuentada en nuestros
días, se encuentra el Haydn-Stübcben, que era su cuartel general.
* Óperas, música religiosa (veintiocho misas, dos Réquiems, ciento catorce graduales, vísperas,
ofertorios, letanías), numerosos oratorios y cantatas, treinta sinfonías y partitas.

DITTERS VON DITTERSDORF, KARL


Viena, 2 de noviembre de 1739 — Rothlhotta (Bohemia), 24 de octubre de 1799.
Violinista, discípulo de Ziegler y Bonno en Viena. En su juventud realizó una brillante gira por
Italia como virtuoso en compañía de Gluck, estableciendo su reputación. Más tarde fue
Kapellmeister de varios coros principescos y arzobispales, entre los que destacan los del
príncipe Esterhazy y el príncipe arzobispo de Breslau (gracias al cual fue nombrado caballero
de la Espuela de Oro). Fue amigo de Haydn y Mozart. Dittersdorf fue uno de los maestros del
clasicismo vienés: sus mejores composiciones son dignas de Haydn. Su singspiel «Doktor und
Apotheker» (1786), una pequeña obra maestra, eclipsó momentáneamente Las bodas de Fígaro
en el favor del público.
* (Obra innumerable en un estilo brillante que conjuga la influencia italiana y la de la música
popular): treinta y cinco óperas (opere buffe italianas y singspiele alemanes), oratorios, misas,
unas ciento cuarenta sinfonías, veintidós conciertos para instrumentos diversos, innumerables
obras para piano, música de cámara; memorias.

SÜSSMAYR, FRANZ XAVER


Schwanenstadt, 1766 — Viena, 16 de septiembre de 1803.
Discípulo de Salieri y de Mozart. Amigo de este último, prácticamente no le abandonó en su
último mes de vida: pasó con él sus últimas horas, durante las cuales anotó las instrucciones de
Mozart para la finalización del Requiem. Cumplió esta impresionante misión con respeto,
talento e inteligencia.
*Música religiosa, unas veinte óperas y óperas bufas, un concierto para clarinete, algunas piezas
instrumentales.

HUMMEL, JOHANN NEPOMUK


Bratislava, 14 de diciembre de 1778 — Weimar, 17 de octubre de 1837.
Pianista y director de orquesta. Fue alumno de su padre y más tarde de Mozart, quien,
impresionado por el talento prodigioso del niño, pidió que le fuera confiado (Hummel vivirá
dos años en la casa de Mozart en Viena), y por último de Albrechtsberger y Salieri. A los nueve
años actuó en público por primera vez, en un concierto ofrecido por Mozart. Después emprendió
como niño prodigio una gira por Bohemia, Alemania, Dinamarca, Escocia, Inglaterra y
Holanda. En 1804 fue nombrado Kapellmeister del príncipe Esterházy en Eisenstadt;
posteriormente ocupó puestos análogos en Stuttgart y Weimar (donde entabló amistad con
Goethe). Tuvo relaciones bastante poco amigables con Beethoven, quien había sido

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condiscípulo suyo con Albrechtsberger. Entre sus alumnos estuvieron Czerny, Hiller y
Thalberg.
* Tres misas, cinco óperas, seis ballets, diversas obras instrumentales y vocales, innumerables
obras para piano (entre ellas cinco conciertos y veinticuatro estudios) y una obra pedagógica,
Klavierschule: Anweisung zum Pianofortespiel [1828].

ALEMANIA

BACH, CARL PHILIPP EMANUEL


Weimar, 8 de marzo de 1714 Hamburgo, 15 de diciembre de 1788.
Quinto hijo (tercero superviviente) de J. S. Bach y Maria Barbara Bach. Su padrino fue el
célebre G. P. Telemann. En paralelo con sus estudios generales (Santo Tomás) y jurídicos
(universidades de Leipzig y Francfort del Oder), estudió clave y composición con su padre.
Excepcionalmente dotado desde sus primeros años, tocaba de memoria al clave las obras que
surgían de la pluma de su padre. A los veinticuatro años, Bach es clavecinista de la orquesta del
príncipe heredero de Prusia. Dos años más tarde lo sigue a Potsdam cuando accede al trono bajo
el nombre de Federico II. El Kammercembalist participa cinco veces a la semana en los
conciertos reales, y debe acompañar al rey flautista: temible cometido, pues Federico mostraba
una indiferencia absoluta hacia el compás, para gran disgusto del clavecinista. En 1750 Bach
solicita en vano suceder a su padre como cantor de Santo Tomás en Leipzig. Más suerte tendrá
en Hamburgo, donde en 1767 sucede a Telemann como «director musical». Allí ejecuta
numerosas obras maestras de la época, entre ellas la Misa en Si de su ilustre padre, El Mesías
de Hándel, el Stabat Mater de Haydn o el Requiem de Jommelli. Destacado teórico de los
instrumentos de teclado, se le puede considerar el padre de la técnica pianística moderna. Su
tratado Versuch über die wahre Art das Klavier zu spielen (1753-1762) resulta fundamental
para el conocimiento del estilo del siglo XVIII en los instrumentos de teclado; Mozart reconoció
su gran deuda con él. En 1795, ignorando que Bach había muerto siete años antes, Haydn acudió
a Hamburgo para visitarlo. Su hijo Juan Sebastián, muerto a los treinta años, fue pintor. Con
una sensibilidad prerromántica, un marcado gusto por la investigación instrumental y un
predominio del elemento melódico en la mayoría de sus composiciones, Bach es un precursor:
quizá sea el primer compositor romántico.
* (En total unas setecientas obras aproximadamente). — Música vocal. Dos oratorios, diez
pasiones, un Magníficat (1767), cantatas (sacras y profanas), numerosos lieder. Música
instrumental. Sinfonías, conciertos, sonatas y tríos. Música para teclado. Numerosas
colecciones entre las cuales se cuentan seis libros de sonatas, fantasías, rondós «para los
aficionados», sonatas para dos claves con orquesta, unos cincuenta conciertos. Obras literarias.
El citado Versuch y notas autobiográficas.

GLUCK, CHRISTOPH WILLIBALD


Erasbach (Alto Palatinado), 2 de julio de 1714 —Viena, 15 de noviembre de 1787.
Ningún documento permite afirmar con seguridad la nacionalidad de este compositor. Al
parecer su familia era originaria de Bohemia, y él realizó parte de sus estudios en Praga. No
obstante, en el momento de su nacimiento su padre era inspector forestal del elector de Baviera.
Ignoramos cómo se expresaba en checo; por otro lado, cometía continuas faltas escribiendo en
alemán (quizá hablase algún dialecto, quizá vienés); en cualquier caso, las lenguas que eligió
para la composición musical fueron el italiano y el francés. También carecemos de información
sobre la primera educación recibida por el joven Gluck en Bohemia, donde su padre fue
administrador del conde Kinsky y después del príncipe Lobkowitz. En 1732 se matriculó en la
Universidad de Praga, ciudad en la que se gana la vida dando clases de violonchelo y tocando

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el órgano y el violín. En Praga oye las últimas óperas italianas y sobre todo las de Hasse, quien
pese a ser alemán es por entonces el principal representante de la escuela napolitana en aquella
parte de Europa. Sin duda, la profunda impresión que le produjeron estas óperas le decidió a
acudir a Milán para estudiar allí bajo la dirección de Sammartini. Allí permaneció ocho años,
representándose en la ciudad lombarda (y en Venecia) sus primeras óperas italianas, con éxito
más que razonable. En 1745 aceptó una invitación para acompañar a Londres al príncipe
Lobkowitz. Allí tiene poco éxito ante un público acostumbrado a la perfección de la escritura
händeliana. A Gluck le falta «oficio»: Händel afirma que su cocinero sabe más de contrapunto
que su joven colega; no obstante, le recibe amablemente y le da algunos consejos. Antes de
instalarse definitivamente en Viena, Gluck realiza aún numerosos viajes, especialmente como
director de orquesta itinerante de una compañía de ópera italiana de Hamburgo, tocando a veces
al clave o la armónica de cristal (toca en Londres un Concierto para veintiséis vasos afinados
con agua de manantial). En 1755 es nombrado en Viena director musical de la corte, gracias al
conde Durazno (director de los teatros imperiales), quien le transmite su gusto por la nueva
opéra-comique francesa y le incita a componerlas él mismo, contribuyendo a alejarlo de las
convenciones de la ópera italiana tradicional a las que le constreñían los libretos de Metastasio.
El 5 de octubre de 1762 se representó en el Burgtheater vienés la ópera Orfeo ed Euridice, con
libreto de Calzabigi. A éste, que también escribió los libretos de Alceste y Paride ed Elena, se
debe gran parte de la «reforma de la ópera» emprendida por Gluck a partir de Orfeo. Calzabigi,
formado en el gusto francés durante los diez años que pasó en París, aportó en sus libretos un
espíritu completamente nuevo. Alceste no se representó en el Burgtheater hasta el 16 de
diciembre de 1767. Entretanto Gluck había realizado numerosos viajes, entre los que destaca
un viaje de exploración a París para preparar una instalación más permanente. A partir de 1773
vive a caballo entre Viena y París; el 19 de abril de 1774 estrena en París su primera ópera
francesa, Ifigenia en Áulide, auspiciada por María Antonieta, que había sido su alumna en
Viena. Esta obra tuvo gran éxito, al que se unió posteriormente la versión francesa de Orfeo ed
Euridice (cuyo papel principal ya no es para contralto sino para tenor). Pero en 1776 los
partidarios de la ópera italiana contraponen estúpidamente a Piccini y a Gluck, pese a que ni
uno ni otro deseaba esta querella, emponzoñada por diletantes ociosos y también por el orgullo
y la actitud poco liberal de Gluck. La serie de las seis grandes óperas francesas fue completada
por la versión francesa de Alceste (silbada por los «piccinistas»), Armide, Ifigenia en Táuride
(gran éxito) y Eco y Narciso. El fracaso de esta última ópera decidió a Gluck a abandonar
Francia definitivamente. Varios ataques de apoplejía le habían paralizado parcialmente cuando
le llegó la muerte a los sesenta y tres años. La importancia histórica de Gluck y su
reconocimiento póstumo se basan fundamentalmente en las seis grandes óperas del último
estilo, que ilustran los principios expuestos en la célebre dedicatoria de Alceste. En ella se
propugnan importantes reformas, las cuales ejercerán una profunda influencia en la ópera
ulterior: supresión de las arias inútiles, así como de los ornamentos superfluos, sustitución del
recitativo secco acompañado por el clave por un recitativo melódico acompañado por la
orquesta, importancia de la obertura, que anuncia y resume el drama, función dramática de los
coros. A veces, sin embargo, la falta de ingenio de este hombre excesivamente serio y su torpeza
en la escritura contrapuntística nos sumen en el aburrimiento, a pesar del sentido teatral que
posee.
* Ciento siete óperas, de las cuales conocemos una cuarentena de óperas italianas, una docena
de opéras-comiques y sobre todo seis grandes óperas francesas, Ifigenia en Áulide (París, 1774),
Orphée (versión francesa de Orfeo ed Euridice, París, 1774), Alceste (París, 1776), Armide
(París, 1777), Ifigenia en Táuride (París, 1779) y Eco y Narciso (París, 1779); ballets y
pantomimas, algunas obras religiosas y piezas instrumentales.

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STAMITZ, JOHANN [Jan Stamic]
Deutschbrod (hoy Havliékuv Brod), 19 de junio de 1717 -Mannheim, 27 de marzo de 1757.
Nacido en una familia originaria de Maribor (Eslovenia), fue alumno de su padre Antonin
(1687-1765), organista afincado en Bohemia desde 1710. Contratado como violinista en la corte
de Mannheim en 1741, pronto se forjó una reputación como virtuoso que le permitió ser
nombrado en 1745 Konzertmeister (primer violín) y director de cámara. Se debe principalmente
a él la fama adquirida por la orquesta del príncipe elector como la mejor orquesta del mundo.
Durante su estancia en París (1754-1755) ejerce una influencia apreciable en la formación de
las orquestas francesas. La importancia histórica de Stamitz es considerable, al haber logrado
fijar (después del camino recorrido por Vivaldi, Sammartini y Jommelli) la forma de la sinfonía
clásica, tal y como sería empleada por Haydn y Mozart, a partir de las formas instrumentales
italianas. Sus principales aportaciones fueron la explotación sistemática de los contrastes
expresivos en la forma sonata (influencia de Jommelli), la movilidad de los bajos (termina el
reinado del bajo continuo), la instrumentación enriquecida y rigurosamente determinada, la
adopción definitiva de la división en cuatro movimientos (con minueto) y —en el plano
interpretativo— la creación de un nuevo estilo orquestal riguroso y equilibrado. Tras su muerte
prematura (a los cuarenta años) le sucede su alumno Cannabich.
* Setenta y cuatro sinfonías, seis conciertos para clave, catorce conciertos para violín, ocho
conciertos para flauta, un concierto para oboe, un concierto para clarinete (al parecer el primero
de la historia), numerosas sonatas para instrumentos diversos y algunas composiciones
religiosas.

STAMITZ, KARL
Mannheim, 7 de mayo de 1745 — Jena, 9 de noviembre de 1801.
Hijo del anterior. Violinista y virtuoso de la viola d'amore. Fue alumno de su padre y
posteriormente de F. X. Richter. Después de ser violinista en la orquesta de Mannheim (1762-
1770) siguió a Richter a Estrasburgo. Éste fue el punto de partida de una carrera como virtuoso
itinerante: París (donde en 1778 conoce a Mozart), Londres, San Petersburgo, Praga,
Núremberg, Kassel, etc. En 1785 fue nombrado primer violín en la orquesta del duque de
Noailles, en París, y desde 1794 hasta su muerte ocupó un puesto similar en Jena. Sin tener el
valor de las de su padre, sus obras seducen por el encanto y la variedad de la invención
melódica.
* Dos óperas (perdidas), alrededor de setenta sinfonías, numerosos conciertos (clave, violín,
viola, violonchelo, flauta, oboe, clarinete), cuartetos de cuerda, sonatas en trío.

ITALIA

SCARLATTI, DOMENICO
Nápoles, 26 de octubre de 1685 Madrid, 23 de julio de 1757.
Clavecinista. Alumno de su padre, Alessandro, y posteriormente de Gasparini en Venecia
(1708); es posible que entretanto estudiase asimismo en el Conservatorio dei Poveri di Gesú
Cristo con Greco, de quien recibió una influencia manifiesta. En 1701 ya es organista de la
capilla real de Nápoles, donde su padre era maestro di cappella. Tras una breve estancia (en
compañía de este último) en la corte de Toscana (1702), emprende estudios en Nápoles como
compositor de ópera. En 1705 parte hacia Venecia, donde traba amistad con Händel (ambos
músicos mantendrán toda su vida una profunda admiración mutua). Un poco más tarde lo
hallamos en Roma; entre 1709 y 1714 se encuentra al servicio de la reina María Casimira de
Polonia, para quien compone una serie de siete óperas, y más tarde es maestro di cappella del
embajador portugués y de la Capilla Julia (1715-1719). En 1719 abandona este puesto en el

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Vaticano bajo el pretexto de realizar un viaje a Inglaterra (donde acababa de establecerse su tío
Francesco), pero no hay pruebas de que realmente efectuase tal viaje. En 1720 se encuentra en
Portugal, pero su nombramiento como maestro de capilla de la corte lusa no data de esta fecha
sino de 1728. Entretanto regresa a Italia (a Roma, donde se casa, y a Nápoles). Apenas instalado
en Lisboa en sus nuevas funciones, acepta seguir en la corte de Madrid a la infanta María
Bárbara, que acaba de casarse con el Príncipe de Asturias (el futuro Fernando VI): pasará el
resto de sus días como músico oficial de la corte madrileña (1729-1757). Durante los veintiocho
años de su carrera española, durante los cuales su subsistencia material se ve continuamente
complicada por su pasión por el juego (pese a la liberalidad de la reina), parece dedicarse en
exclusiva a su obra para clave, si exceptuamos un Salve Regina compuesto en los últimos años
de su vida. Domenico Scarlatti fue en buena medida el principal artífice de la técnica de teclado
moderna: su influencia llega hasta Liszt. Sus «sonatas» para clave sólo lo son nominalmente;
sin embargo, cada una de las treinta piezas de la colección Essercizi (primera y única
publicación efectuada en vida de Scarlatti) se titula ya Sonata, y esta denominación se
mantendrá en posteriores publicaciones. En su maravillosa diversidad, estas piezas se inspiran
en los géneros más variados, sin pertenecer definitivamente a ninguno. La mayor parte son de
corte binario, como las partes de la suite, pero se diferencian de ésta por la prodigiosa riqueza
armónica, el virtuosismo y la fantasía en la escritura instrumental, la originalidad rítmica y a
menudo también por la libérrima utilización de los temas. En algunas colecciones la disposición
de estas piezas breves parece invitar a agruparlas de dos en dos o de tres en tres en la ejecución,
en función de su parentesco y de las posibilidades de contraste rítmico: en este caso formarían
pequeñas sonatas en forma libre, en la acepción moderna del término. Algunas piezas están
escritas a dos voces y conllevan un cifrado del bajo: probablemente estuviesen destinadas a un
instrumento solista (probablemente violín) acompañado por el continuo. La principal fuente de
las sonatas de Scarlatti es una colección de quince volúmenes manuscritos (no autógrafos) que
contienen 496 sonatas; pertenecieron a la reina María Bárbara, y actualmente se conservan en
la Biblioteca Marciana de Venecia (ms 9770-9784). Otros manuscritos se encuentran en Parma,
Münster y Viena. Una reedición moderna de 545 sonatas fue publicada por Ricordi bajo la
dirección de Longo (la numeración de esta edición ha prevalecido durante mucho tiempo en la
designación de las sonatas, pero el musicólogo y clavecinista americano Kirkpatrick ha
establecido una nueva numeración en la que trata de reconstruir el orden cronológico de
composición).
* Quinientas cincuenta y cinco sonatas, doce óperas y un intermezzo, una misa a cuatro voces,
algunos motetes y oratorios, serenatas y cantatas de circunstancias, alrededor de cincuenta
cantatas de cámara. Cabría quizá añadir diversas obras vocales e instrumentales de atribución
dudosa.

SAMMARTINI, GIOVANNI BATTISTA


Milán, 1698 — Milán, 15 de enero de 1775.
Pertenecía a una familia de tradición musical (su padre y su hermano fueron oboístas),
probablemente de origen francés. Pasa casi toda su vida en Milán, donde inicialmente adquirió
fama como músico religioso, acumulando puestos de organista y maestro di cappella hasta el
final de su vida (cuando Mozart visita la ciudad en 1770, su actividad abarca diez iglesias: eso
sí, la ciudad tenía ciento noventa y dos iglesias). Pero también se interesó en las combinaciones
puramente instrumentales, y en particular en la sinfonía, cuya forma no estaba todavía bien
definida en las obras de los pioneros: Scarlatti, Albinoni, Telemann e incluso Vivaldi. Sin ser
el creador del género (Vivaldi lo sería antes que él), contribuyó de forma preponderante a crear
la forma de la sinfonía clásica: en 1734 escribió su Primera sinfonía, en cuatro movimientos,
que suscitó un gran interés. Su fama llegó a toda Europa: Gluck fue su alumno (1737-1741), y

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numerosos músicos que pasaron por Milán recibieron su influencia, entre ellos Mozart
(Cuartetos K 155 -160) y Myslivecek.
* (Alrededor de 2800 obras, en parte perdidas; nunca se ha elaborado un catálogo): Tres óperas
(quizá más), oratorios, innumerables composiciones religiosas (de las que nos han llegado
algunas misas, salmos y un admirable Magnificat), sinfonías, concerti Grossi, sonatas en trío.

PERGOLESI, GIOVANNI BATTISTA


Iesi (cerca de Ancona), 4 de enero de 1710 Pozzuoli, 16 de marzo de 1736.
Inició sus estudios musicales en Iesim, continuándolos en Nápoles en el Conservatorio dei
Poveri, con Greco y Durante (1726-1730). Se revela como un diestro violinista en las serenatas
que los alumnos ofrecían por toda la ciudad durante el carnaval y otras ocasiones festivas. Pero
no parece que fuera un niño prodigio, y sólo ocupó puestos secundarios: maestro di cappella
del príncipe Stigliano y del duque de Maddaloni y más tarde ayudante del maestro di cappella
de Nápoles. Aquejado de tuberculosis pulmonar, murió con veintiséis años en Pozzuoli, adonde
había acudido para curarse: acababa de terminar su bello Stabat Mater. Sus padres habían
muerto jóvenes, y sus tres hermanos habían muerto en una edad temprana; el propio Pergolesi,
débil desde su infancia, sufría una deformación en la pierna izquierda, quizá de origen
tuberculoso. Si tenemos en cuenta que sus estudios musicales se prolongaron hasta 1730 y sus
primeras obras no tuvieron ninguna resonancia, quedaremos estupefactos ante el florecimiento
de una carrera musical de tan sólo cinco años. En 1732 llamó la atención al ejecutar una misa
para doble coro destinada a invocar la protección divina tras unos terribles terremotos: según la
leyenda, el célebre L. Leo le abrazó públicamente después de la ceremonia. Aquel mismo año
cosechó un gran éxito la ópera bufa Lo Frate 'nnammorato, una pequeña obra maestra. En las
representaciones de óperas serias, sin embargo, sólo los intermezzi cómicos eran recibidos
favorablemente. El verdadero éxito de Pergolesi se inició después de su muerte. Sus obras se
representan entonces en todas partes, incluso en el extranjero, y La Serva Padrona desempeñará
un papel decisivo en los comienzos de la opéra-comique francesa, desencadenando la famosa
Querella de los Bufones (1752). Editores poco escrupulosos le atribuyeron obras para potenciar
sus ventas; aún hoy es difícil a veces distinguir con certeza las obras auténticas de las atribuidas.
Este increíble éxito póstumo provocó como reacción una severidad injusta en algunos críticos.
Si la gloria de La Serva Padrona puede parecer excesiva, algunas obras como Lo Frate
'nnammorato o la ópera seria L'Olimpiade figuran entre las producciones más admirables de la
escuela napolitana. Y el Stabat Mater, a pesar de sus puntos débiles (es difícil no preferir las
composiciones religiosas de Scarlatti, Leo o Durante), justifica su reputación por la sinceridad
y candidez de su lirismo.
* Cuatro óperas serias (siendo la más bella la Olimpiada), tres intermezzi (como La Serva
Padrona), dos óperas bufas en dialecto napolitano (Lo frate 'nnammorato y Flaminio), seis
oratorios, diez cantatas profanas (entre ellas la admirable Orfeo), numerosas misas (de las que
sólo tres son auténticas con toda seguridad), motetes, salmos, un Stabat Mater; un número
imposible de precisar de obras instrumentales (los seis magníficos Concertini son apócrifos).

BOCCHERINI, LUIGI
Luca, 19 de febrero de 1743 Madrid, 28 de mayo de 1805.
Uno de los mayores violonchelistas de todos los tiempos. Comenzó en Luca como alumno de
su padre (un apreciado contrabajista) y del maestro de capilla del arzobispado; después partió
para realizar sus estudios musicales en Roma. Pronto se dio a conocer como violonchelista y
emprendió giras triunfales (como virtuoso y como compositor) por Francia e Italia. Tras una
estancia de casi un año en París, en 1769 partió para instalarse en Madrid, donde obtuvo el título
de compositor del infante don Luis. De 1787 a 1797 fue en Berlín «compositor de la cámara
del rey» prusiano. A su regreso a Madrid su prestigio en la corte española había disminuido, y

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el final de su vida se vio ensombrecido por graves dificultades económicas. No obstante, la
estima de Luciano Bonaparte, nombrado embajador en España, alienta por algún tiempo su
actividad creadora. La inmensa obra de Boccherini (se han contado 467 composiciones
instrumentales) es casi desconocida, a excepción de un bello Concierto para violonchelo y de
un banal minueto (extraído del Quinteto para cuerda op. 13 n.° 5). La vivacidad y brillo de esta
música, la frescura de la invención melódica, que justificaba la estima (recíproca) de Haydn,
debieran otorgarle gran popularidad entre nuestros contemporáneos.
* Dos óperas, dos oratorios, una misa, un Stabat Mater (tres voces y cuerda), cantatas, arias de
concierto, veinte sinfonías, cuatro conciertos para violonchelo, ciento veinticinco quintetos para
cuerda, ciento dos cuartetos para cuerda, sesenta tríos, veintisiete sonatas para violín, seis para
violonchelo, numerosas obras para diversas formaciones instrumentales.

SALIERI, ANTONIO
Legnago (Verona), 18 de agosto de 1750 —Viena, 7 de mayo de 1825.
Cuando realizaba sus estudios en Venecia conoció a Gassmann, antiguo Kapellmeister del
emperador, quien le llevó a Viena, le enseñó composición y le presentó a Metastasio. Se
convirtió en compositor de la corte y director de la Ópera de Viena, siendo más tarde
Kapellmeister del emperador. Acudía a las representaciones de sus óperas en París, Milán, Ve-
necia y Roma; fue amigo de Haydn y maestro de Schubert. Aunque fue muy bueno y generoso,
se ha afirmado que intrigó vilmente con el emperador para eliminar a un peligroso rival como
Mozart, e incluso se le ha acusado de su muerte (sospechas cuyo carácter absurdo se reveló
poco después).
* Treinta y tres óperas italianas (entre ellas la excelente ópera bufa La grana di Trofonio), tres
Singspiele alemanes, cuatro óperas francesas, cantatas, oratorios (como El juicio Final) seis
misas, motetes, obras instrumentales.

ESPAÑA

MARTÍN Y SOLER, VICENTE [Martin lo Spagnuolo]


Valencia, 18 de junio de 1754 — San Petersburgo, 20 de enero de 1806.
Tras ser por un tiempo organista en Alicante, se consagró casi exclusivamente al teatro,
debutando en Nápoles en 1779. Colaboró de manera destacada con el célebre libretista Lorenzo
da Ponte en Viena (1785-1788) y en Londres (1794-1798). Cinco óperas resultaron de esta
colaboración, entre ellas Una cosa rara, o sea belleza y honestidad (1786): el éxito de esta obra,
de la cual se cita un fragmento en el finale del segundo acto del Don Giovanni de Mozart,
eclipsó en Viena Las bodas de Figaro. A partir de 1788 Martín y Soler fue director de orquesta
en la corte de Catalina II de Rusia, y más tarde consejero del Zar Pablo I.
* Veintiún óperas, cinco ballets, algunas composiciones religiosas.

SOR, FERNANDO
Barcelona, 14 de febrero de 1778 - París, 8 de julio de 1839.
Guitarrista; al igual que el padre Soler, fue alumno de la escolanía de Montserrat. En 1809 sus
simpatías por la invasión francesa le obligaron a huir de España. Se estableció primero en
Londres, y más tarde (1813) en París. En ambas capitales suscita el interés del público culto por
la guitarra, convirtiéndose en el maestro de moda. Sus estudios forman parte del repertorio de
todo guitarrista serio.
* Operas, dos ballets, numerosas composiciones para guitarra y un excelente método para este
instrumento.

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Compositores – Clasicismo
ARRIAGA, JUAN CRISÓSTOMO DE
Bilbao 27 de enero de 1806 - París, 17 de enero de 1826.
Realizó estudios de composición en París y fue alumno de Baillot, Fétis y Cherubini. Más tarde
impartió clases en el conservatorio de esta ciudad. Su obra, extraordinariamente inspirada, se
vio malograda por su muerte temprana. Figura fundamental en la música española del siglo
XIX, se le ha llamado el «Mozart español».
* Las óperas Nada y mucho (1819) y Los esclavos felices (1820), la escena bíblica Agar,
Erminia. Tres estudios de carácter, Stabat Mater, Salve, cantatas, romanzas, una misa; tres
cuartetos de cuerda (sus obras maestras), una obertura y una sinfonía para orquesta.

REPÚBLICA CHECA

RICHTER, FRANZ XAVER


Holesov, 1 de diciembre de 1709 - Estrasburgo, 12 de septiembre de 1789.
Maestro de capilla del príncipe abad de Kempten, cantor y violinista en la corte de Mannheim
bajo la dirección de J. Stamitz y más tarde (1769-1789) maestro de capilla de la catedral de
Estrasburgo. Es uno de los mejores representantes de la escuela de Mannheim.
* Treinta misas, alrededor de cincuenta motetes, salmos, etc., así como sesenta y cuatro
sinfonías.

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