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TRIBUNAL CALIFICADOR
29-ENERO-2021

DE ELECCIONES

En lo principal: deduce recurso de reclamación en contra de la Resolución Nº O-27, de 21


de enero de 2021. ​En el primer otrosí: ​acompaña documentos que indica. ​En el segundo
otrosí​: patrocinio y poder.

HONORABLE TRIBUNAL CALIFICADOR DE ELECCIONES

CATALINA ILONA PÉREZ SALINAS, cédula de identidad número 18.160.005-5,


presidenta y representante legal del partido REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA, domiciliado en
Av. Francisco Bilbao ·299, Providencia, Región Metropolitana; ​ALONDRA CATERINA
LIBERTAD ARELLANO HERNÁNDEZ​, cédula nacional de identidad N° 19.954.462-4,
presidenta y representante legal del partido CONVERGENCIA SOCIAL, domiciliado en
Almirante Riveros 062, Providencia, Región Metropolitana; ​JORGE LUIS RAMÍREZ
FLORES​, cédula de identidad número 13.449.939-7, presidente y representante legal del
partido COMUNES, domiciliado en Concha y Toro 19, Santiago, Región Metropolitana,
JAIME FRANCISCO MULET MARTÍNEZ​, cédula de identidad n° 9.020.696-6, presidente y
representante legal del partido FEDERACIÓN REGIONALISTA VERDE SOCIAL,
domiciliado en Paseo Ahumada 312, oficina 401, Santiago, Región Metropolitana;
GUILLERMO LEÓN TEILLIER DEL VALLE​, cédula de identidad n° 4.938.564-1, presidente
y representante legal del PARTIDO COMUNISTA DE CHILE, domiciliado en Vicuña
Mackenna 31, Santiago, Región Metropolitana; domiciliados todos para estos efectos en
Francisco Bilbao 299, Providencia, Región Metropolitana a V.S. respetuosamente decimos:
Deduc
Que por este acto venimos en deducir recurso de reclamación, de acuerdo a lo dispuesto en
el artículo 20 del DFL 2 que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Ley N°
18.700 Orgánica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios Ley N°18.700 (en
adelante, “LOC” o Ley N° 18.700), en contra de la resolución N° 0027 del Servicio Electoral
(en adelante, “resolución del Servel”) de fecha 21 de enero de 2021, publicada en el Diario
Oficial con fecha 23 de enero del mismo año.

Lo anterior, por cuanto el Servicio Electoral (en adelante, “Servel”) decidió, en una
interpretación antojadiza de la Ley 21.216 sobre pactos electorales de independientes y
paridad de género, aceptar la inscripción de listas que ​NO cumplen, bajo ningún precepto,
las reglas sobre conformación de listas paritarias contenida en el artículo 30 de la Ley en
cuestión. Fundamos nuestro recurso en los antecedentes de hecho y argumentos de
derecho que pasamos a exponer:

I. Antecedentes de hecho

Con fecha 20 de marzo de 2020 fue promulgada en nuestro país la Ley N° 21.216, que
“Modifica la Carta Fundamental para permitir la conformación de pactos electorales de
independientes y ​garantizar la paridad de género en las candidaturas y en la integración
del órgano constituyente que se conforme para la creación de una nueva Constitución
Política de la República” (énfasis agregado). Dicha ley fue publicada con fecha 24 de marzo
de 2020.

El objetivo de la reforma constitucional era establecer las normas tendientes a garantizar


que el órgano constituyente encargado de la redacción de una nueva Constitución estuviera

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conformado paritariamente, esto es, se obtuviera un resultado final entre un 45% y 55% de
mujeres, lo que fue exigido y ampliamente apoyado por nuestra ciudadanía.

La ley citada garantiza la paridad de género bajo dos mecanismos: (i) las listas que se
inscriban en el contexto de las candidaturas de convencionales constituyentes han de estar
conformadas de forma paritaria (artículo 30 de la ley 21.216); y (ii) la distribución y
asignación de los escaños, una vez realizada la votación ciudadana de las listas antedichas,
debe ser también paritaria (artículo 31 de la ley 21.216).

Sin embargo, con fecha 23 de enero de 2021 tomamos conocimiento a través de la


publicación en el Diario Oficial de la Resolución N° O-27, de fecha 21 de enero del mismo
año, que el Servel había hecho una interpretación del artículo 30 de la Ley 21.216 que
desnaturaliza absolutamente el espíritu de la norma, y atenta contra la paridad de género
que caracteriza de forma esencial a este proceso, y que fue reconocido como un hito inédito
en el mundo entero.

En efecto, el Servel aceptó la inscripción de diversas candidaturas que no cumplen con los
requisitos establecidos en el artículo 30, precepto que exige la conformación de listas
cumpliendo una serie de requisitos copulativos.

Para efectos de realizar una interpretación armónica y sistémica del precepto señalado, es
necesario revisarlo a continuación:

El artículo 30 dispone lo siguiente:

“TRIGÉSIMA. De la declaración de candidaturas para la Convención en


equilibrio de género.

En el caso de las declaraciones de candidaturas para la elección de


Convencionales Constituyentes, la lista de un partido político, pactos
electorales de partidos políticos o listas celebradas entre candidaturas
independientes, deberán señalar el o ​ rden de precedencia que tendrán
​ omenzando por
los candidatos en la cédula para cada distrito electoral, c
una mujer y alternándose, sucesivamente, éstas con hombres”​
(énfasis agregado)

Continúa el segundo inciso:

“​En cada distrito electoral, las listas integradas por un número par de
candidaturas deberán ​tener el mismo número de mujeres y de
hombres​. Si el total de postulantes fuere impar, un sexo no podrá
superar al otro en más de uno​. No será aplicable lo dispuesto en el
inciso quinto del artículo 4 de la ley Nº 18.700, sobre Votaciones
Populares y Escrutinios, cuyo texto refundido, coordinado y sistematizado
fue fijado por el decreto con fuerza de ley Nº 2, de 2017, del Ministerio
Secretaría General de la Presidencia.

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3

En los distritos que elijan tres a cuatro escaños, las listas podrán declarar
hasta seis candidaturas a Convencionales Constituyentes, siguiendo los
incisos anteriores, y no se aplicará al respecto lo dispuesto en el inciso
primero del artículo 5 de la referida ley, el cual regirá para el resto de los
distritos que elijan cinco o más escaños”​ (énfasis agregado)

Finalmente, el artículo en cuestión señala:

“​La infracción de cualquiera de los requisitos establecidos en los incisos


anteriores p​ roducirá el rechazo de todas las candidaturas d ​ eclaradas
en el distrito por el respectivo partido político o por el pacto electoral de
candidaturas independientes​” (énfasis agregado).

Es decir, el artículo antes mencionado exige ​tres requisitos copulativos para conformar
las listas a inscribir: (i) ​que la lista sea encabezada por una mujer; ​(ii) ​que a continuación los
nombres de la lista vayan alternándose sucesivamente (conocido como el principio “cebra” o
“trenza”); y ​(iii) que en las listas que son pares haya igual cantidad de hombres y de
mujeres, y en las impares ningún sexo supere a otro por un número mayor a 1.

Sin embargo, en la resolución N° O-27 se aceptó la inscripción de listas que ​no cumplen
con el requisito N° 2​, esto es, que los nombres de listas vayan encabezados por una
mujer, y luego se alternan sucesivamente. Esto significa, en términos sencillos, lo siguiente:

1. Mujer
2. Hombre
3. Mujer
4. Hombre
5. Mujer

Por su parte, el criterio utilizado por el Servel en la resolución N° O-27, determinó que en
los distritos con número impar de candidatos, la regla contenida en el inciso 2° del artículo
30 antes transcrito, que dispone que ‘si el total de postulantes fuere impar, un sexo no podrá
superar al otro en más de uno’, ​representaría una especie de excepción a la regla
general​, y que por tanto, ​autorizaría a aceptar listas que no cumplieran con el orden de
alternancia exigido en el inciso primero del mismo artículo​.

De este modo, y de acuerdo a este criterio interpretativo del Servel, se han detectado 11
casos en los que se aprobó la inscripción de listas, pero rechazando alguna candidatura en
particular, lo que tuvo como consecuencia que se generara una disparidad en la
conformación de la lista, y por lo tanto, no se cumplieran los criterios de paridad
exigidos en el artículo 30 de la Ley 21.216​.

Las listas en esta situación son las siguientes (en adelante, “M” Mujer, “H” Hombre):

DISTRITO 1:
Apruebo Dignidad
● Se rechaza candidata mujer, quedando 2M 3H

3
4

DISTRITO 7:
Lista Del Apruebo
● Se rechaza candidata mujer, quedando 3M 4H

DISTRITO 8:
Lista Del Apruebo
● Se rechaza candidata mujer quedan 3M 4H

DISTRITO 10
Movimientos Sociales: Unidad De Independientes
● Se rechaza una candidata mujer y quedan 3M 4H

DISTRITO 15:
Apruebo Dignidad
● Se rechaza candidata mujer quedan 2M 3H

DISTRITO 17:
Comunidad Independiente De Maule
● Se rechaza una mujer, y quedan 3M 4H

DISTRITO 20:
Independientes Del Biobio Por Una Nueva Constitución
● Se rechaza una candidata mujer quedan 3M 4H

DISTRITO 21:
Lista Del Apruebo
● Se rechaza una candidata mujer quedan 2M 3H

DISTRITO 25:
Lista Del Apruebo
● Se rechaza una candidata mujer quedan 2M 3H

DISTRITO 27:
A Pulso, Por El Buen Vivir
● Se rechaza una candidata mujer quedan 2M 3H

Apruebo Dignidad
● Se rechaza una candidata quedan 2M 3H

4
5

Asimismo, se detectan 19 casos en los que el Servel aceptó la inscripción de listas, aún
cuando los criterios paritarios, contenidos en el artículo 30 de la Ley 21.216, no se
cumplieron de entrada. Estas son:

DISTRITO 5:
● Lista Del Pueblo-movimiento Territorial Constituyente (3M 4H)
DISTRITO 8:
● Partido Union Patriotica 2M 3H
● Partido De Trabajadores Revolucionarios (Le Rechazan Un Hombre Y Quedan
3m 3h)*
● Comunidad Independiente Venceremos (2H-2M)
DISTRITO 9:
● Partido Union Patriotica 1M-2H (rechazados 1M y 1H)*
DISTRITO 11:
● Independientes Con Chile 3M 4H
DISTRITO 12:
● Independientes Por Una Nueva Constitución 3M 4H
DISTRITO 14:
● Lista Del Apruebo 3M 3H (Y LES RECHAZAN 1H)*
DISTRITO 15:
● La Lista Del Pueblo 100% Independientes 2M 3H
DISTRITO 16:
● Independientes Por La Nueva Constitución 3M 4H
DISTRITO 21:
● Ciudadanos Cristianos 2m Y 2h (Y Les Rechazan 1h)*
DISTRITO 22:
● Organizaciones Sociales Y Territoriales Del Wallmapu (2M-3H)
● Independientes Por La Nueva Constitución (2M-3H)
● Movimiento Social La Lista Del Pueblo 2M 3H
DISTRITO 23:
● Ciudadanos Cristianos (3H-3M)
DISTRITO 23:
● Ciudadanos Cristianos 1M 2H
DISTRITO 25:
● Independientes Por La Nueva Constitución 1M 2H

5
6

DISTRITO 28:
● Coordinadora Social De Magallanes 2m 3h
● República De Los Independientes De Magallanes 1m 2h

Adicionalmente, y resultando aún más contradictorio, se han detectado 18 casos en los que
el Servel sí rechazó listas por aplicación de los criterios de paridad contenidos en el artículo
30 de la Ley 21.216- lo que conlleva a una discriminacion arbitraria, puesto que no se aplicó
un criterio único y uniforme a todas y cada una de las listas.Los casos son los siguientes:

RECHAZADAS POR EL SERVEL (CASOS QUE SÍ RECHAZA EL SERVEL POR


INCUMPLIR PARIDAD):
DISTRITO 2
● LISTA DEL APRUEBO POR PARIDAD
DISTRITO 3
● VAMOS POR CHILE POR PARIDAD
DISTRITO 5
● INDEPENDIENTES POR LA REGIÓN DE COQUIMBO (D5)
DISTRITO 10
● LISTA DEL PUEBLO
DISTRITO 11
● MOVIMIENTO SOCIAL CONSTITUYENTE/LA LISTA DEL PUEBLO
● INDEPENDIENTES POR LA NUEVA CONSTITUCIÓN
● PARTIDO HUMANISTA
● PROFESORAS E INGENIERAS
DISTRITO 13:
● FUERZA POPULAR TERRITORIAL
DISTRITO 14:
● INDEPENDIENTES POR LA NUEVA CONSTITUCIÓN
● INDEPENDIENTES TRANSPARENTES
● PARTIDO UNION PATRIOTICA
DISTRITO 15:
● MOVIMIENTOS SOCIALES AUTÓNOMOS
DISTRITO 17
● PARTIDO HUMANISTA
DISTRITO 20:
● LISTA DEL APRUEBO
DISTRITO 24:

6
7

● CHILE INDEPENDIENTE (D24)


DISTRITO 25:
● CIUDADANOS CRISTIANOS
DISTRITO 27:
● PATAGONIA SOMOS TODOS

Es decir, el Servel, para algunos casos, interpretó el artículo 30 de manera que algunos de
los requisitos contenidos en él deben ser respetados y otros no, inscribiendo listas que no
cumplían con el segundo requisito, esto es, la alternancia en los nombres que conforman la
lista (conocido como “cebra”), pero también rechazó algunas listas que incumplían algunos
de los criterios ahí contenidos.

Veremos a continuación que dicha decisión implica necesariamente una interpretación


contraria a la historia y espíritu de la ley, que desvirtúa completamente la finalidad de esta
normativa que, si es correctamente interpretada, ​sólo permite que en una lista impar
sean las mujeres las que excedan a los hombres en no más de un número​.

Lo anterior, de acuerdo a los fundamentos de derecho que se expondrán a continuación.

II. Fundamentos de derecho

Vimos que la interpretación de las normas de integración de las listas realizada por el Servel
necesariamente implica que los criterios de paridad establecidos en el artículo 30 de la Ley
21.216 no se cumplan a cabalidad.

Lo anterior vulnera abiertamente la aplicación del principio constitucional de paridad en el


diseño de las listas de candidatos y candidatas a la convención constitucional, que fue
ampliamente discutido y finalmente aprobado en la tramitación de la legislación antes
mencionada.

Esta interpretación es contraria a la ley, principalmente ​porque existe una manera de


interpretar la norma que hace posible cumplir con todos y cada uno de los criterios
que el legislador contempló de forma copulativa. ​No interpretar de esa forma la norma,
de manera que cada uno de los criterios sí tenga aplicación, es una arbitrariedad que no se
condice con los criterios de interpretación legal y con principios contemplados en nuestro
ordenamiento jurídico.
.
En específico, dicha interpretación arbitraria es antijurídica por dos razones: ​(i) porque
vulnera criterios de interpretación de la ley, en específico el criterio lógico-sistemático, el
criterio histórico y el criterio teleológico; y ​(ii) porque es abiertamente discriminatoria, lo que
atenta contra la igualdad ante la ley garantizada en el artículo 19 N° 2 de nuestra
Constitución Política de la República, y además, no se condice con los criterios de igualdad
política de las mujeres que se encuentran en el ámbito del derecho internacional de los
derechos humanos y las normas aprobadas por nuestro país en esta materia.

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1. La interpretación del Servel es contraria a los criterios de interpretación de la ley


establecidos en nuestro ordenamiento jurídico

Como vimos en los antecedentes de hecho, el Servel aceptó la inscripción de algunas listas
aún cuando éstas no cumplieron con el requisito de la alternancia establecido en el artículo
30 inciso primero de la Ley 21.216, conocido como el principio o mecanismo “cebra”.

El argumento del Servel es que el inciso segundo del artículo antes citado establece que en
las listas impares, ningún sexo puede superar a otro por un número mayor a 1, y como dice
“sexo”, sin distinguir entre hombres o mujeres, la ley establece la posibilidad de que haya
más hombres que mujeres en la lista, y por lo tanto, podría no cumplirse el criterio de
alternancia establecido en el artículo 30 inciso 1°. Es decir, el inciso segundo sería una
suerte de “excepción” a los criterios de paridad establecidos en el inciso 1°.

Sin embargo, como es de conocimiento de S.S., el intérprete tiene el deber de atender no


sólo al criterio literal de una norma, sino que también a aquel criterio lógico y sistemático, al
criterio histórico y al criterio teleológico, que permita una lectura e interpretación coherente
de todo el sistema jurídico y en particular de la Ley N° 21.216.

A mayor abundamiento la interpretación del Servel tampoco atiende al mero tenor literal,
porque la ley en ningún caso establece que el inciso 2° es una suerte de excepción a la
norma contenida en el 1°.

Así las cosas, la interpretación del Servel es equivocada y traiciona el espíritu de la norma
21.216, que siempre buscó obtener un equilibrio en la participación política de mujeres y
hombres y paridad de resultado en la composición final de la Convención Constitucional,
como veremos a continuación.

1.1 El criterio de interpretación lógico y sistemático​.

El artículo 22 de nuestro Código Civil establece lo siguiente:

“El contexto de la ley servirá para ilustrar el sentido de cada una de sus
partes, de manera que haya entre todas ellas la debida correspondencia
y armonía”

Es decir, la propia ley exige que una norma debe ser interpretada de forma armónica, pues
dicha armonía es una manera de entender la voluntad del legislador. Es lo que la doctrina
conoce como el principio de interpretación lógico: la norma que debe ser interpretada debe
tener relación con las otras normas del mismo cuerpo legal.

A mayor abundamiento, existe el criterio de interpretación sistemático, que la doctrina


nacional ha definido de la siguiente manera:

“En cuanto al elemento sistemático, no difiere sustancialmente del


elemento lógico y representa sólo un grado más avanzado de éste,

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9

puesto que consiste en establecer el o los posibles sentidos y alcances


de una ley atendiendo ahora a las conexiones que la ley que se trata de
interpretar pueda guardar con la totalidad del ordenamiento jurídico del
cual forma parte, incluidos los principios generales del derecho, y no
solamente con las normas de otras leyes que versan sobre la misma
​ l elemento sistemático asume que las
materia de la ley interpretada.E
normas de una ley guardan relaciones no sólo entre sí y con las de
otras leyes que versen sobre la misma materia, sino que tales
relaciones se dan por referencia a todo el ordenamiento jurídico,​ de
modo que su interpretación tiene que ser efectuada en el contexto más
amplio de este último”.1​

Es decir, una norma no es una isla, sino que responde a un ordenamiento jurídico que le da
sustento, y contexto.

En ese sentido, ​una interpretación adecuada de la Ley 21.216 requiere reconocer que la
disposición trigésima contiene dos reglas relevantes: (1) las listas deben comenzar por una
mujer y continuar alternadamente (en "cebra") (inc. 1º); (2) las listas deben ser paritarias, y
en los distritos impares, "un sexo no podrá superar al otro en más de 1" (inc. 2º).

Ambas han de interpretarse ​copulativamente​. Por tanto, la primera de estas reglas


constituye un límite a lo indicado en la segunda, esto es, en el caso de un distrito impar si
bien un sexo (señalado de forma indistinta) puede superar a otro, la lista ha de respetar
siempre el orden alternado, es decir, el mecanismo de paridad denominado “cebra”.

Veamos. La norma en cuestión exige lo siguiente:

i) La lista debe ser encabezada por una mujer


ii) La lista debe, luego del primer nombre de una mujer, alternarse. Simple: Mujer, hombre,
mujer, hombre, mujer, y así sucesivamente
iii) La lista debe tener igual cantidad de hombres y mujeres en el caso de que sea una lista
par
iv) La lista no puede superar en más de 1 persona al sexo opuesto en caso de que sea
impar.

Si utilizamos el criterio de interpretación lógico y sistemático, y entendemos que ​ambos


incisos deben interpretarse de forma conjunta, en atención a los principios antes
mencionados​, ​la única manera posible de interpretar de forma lógica y armónica la
disposición legal es entendiendo que en las listas impares siempre debe haber una
mujer más.

Así las cosas, la aplicación de la primera regla implica que una lista NUNCA podrá tener un
hombre más. De esta manera, se cumplen todos y cada uno de los requisitos establecidos
en el artículo 30 de la Ley 21.2136, sin excepciones, sin contradicciones, sin normas
especiales, sin incoherencias.

1
Squella Narducci, Agustín, “Introducción al Derecho” Editorial Jurídica de Chile, 2011, pág. 585

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Por otra parte, el inciso segundo del artículo en cuestión establece que si hay más de 1
persona de un sexo por sobre otra de sexo distinto, la lista no cumpliría con la ley. ​El inciso
no dice que si hay sólo 1 persona más cumple a cabalidad con la ley. ¿Por qué?
Porque debe además cumplir con los requisitos del inciso primero.

Luego, la única manera de entender el artículo 30 es asumiendo que, en cualquier caso, en


las listas impares, encabezadas por una mujer, y alternando luego nombres, va a haber
siempre una mujer más que un hombre:

1. Mujer
2. Hombre
3. Mujer
4. Hombre
5. Mujer.
6. Y así sucesivamente.

Si hay una manera de interpretar la norma que permite cumplir con todos y cada uno de los
requisitos de paridad establecidos en la ley, y sobre todo, teniendo en consideración que ​el
objetivo de la ley es precisamente conseguir la paridad​, entendiendo que la norma debe
interpretarse de acuerdo a su contexto, no tiene sentido utilizar una forma distinta de
interpretación.

1.2 El criterio de interpretación histórico​.

Por otro lado, el legislador ha establecido un criterio de interpretación que incluya en el


análisis la historia de la ley. La doctrina lo ha definido de la siguiente manera:

“El elemento histórico es aquel que permite establecer el o los sentidos y


alcances posibles de una ley a ​ tendiendo para ello a la historia del texto
legal que se trata de interpretar​. ​Dicha historia se ve reflejada,
documentalmente, en cada una de las fases o etapas del proceso de
formación de la ley,​ en especial en el texto del correspondiente mensaje
o moción y ​ en las actas en que se hubiere dejado constancia de las
discusiones habidas al interior del órgano legislativo con ocasión de
la tramitación del respectivo proyecto de ley.​ A lo anterior se puede
llamar elemento histórico en sentido estricto, puesto que e ​ n sentido
amplio este elemento alcanzaría también a la identificación y
ponderación de las circunstancias políticas, económicas, sociales, o
de cualquier otro orden, que existían al momento de aprobarse la ley
y que puedan haber ejercido influencia en el contenido y objetivos de
ésta”2​ ​ (​ énfasis agregado).

Por consiguiente, el criterio de interpretación histórico, en su sentido estricto, nos lleva a


atender la discusión parlamentaria en sus distintas etapas. Veremos que revisando dichos

2
Squella Narducci, Agustín, “Introducción al Derecho” Editorial Jurídica de Chile, 2011, pág. 584.

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antecedentes, llegamos a la conclusión ineludible de que en las listas impares siempre debe
haber una mujer más que un hombre, dada la importancia que tuvo el principio de
alternancia como eje central de la ley 21.126.

En efecto, al revisar la historia de la tramitación de la ley, es posible encontrar menciones


expresas a la alternancia de nombres en la conformación de las listas, ​sin excepción. ​A
continuación, algunos ejemplos:

"Aumenta el número de cuotas en un 50 por ciento, para que haya una


distribución igualitaria de sexos, ​utilizando el mecanismo cebra, es
decir, alternando los nombres de una mujer y de un hombre,​ pero
si aún así no resulta la paridad, aplica entonces la asignación paritaria
de escaños, estableciendo un sistema que privilegia que sean del
mismo partido; sin embargo, si por la ingeniería electoral del pacto no
puede darse que sea del mismo partido, va a ser una persona del
mismo pacto." (Diputada Natalia Castillo: página 245, Historia de la
Ley 21.216)

***

"En ese escenario, se concluyó que, a pesar de que con listas abiertas
los mandatos de posicionamiento no tienen la misma fuerza que en
listas cerradas y considerando el efecto cognitivo que señala que se
suele elegir a las personas que están primero en la lista, una forma de
mejorar las candidaturas en lo que atañe al género era que las listas
de papeletas estén encabezadas por mujeres. A partir de eso, las
nominaciones estarían alternadas según el sexo, en lo que se
suele denominar una lista “cebra”​. (Julieta Suarez-Cao, Red de
Politólogas, página 19 Historia de la Ley 21.216)

***

"Otro ejemplo es la elección de la asamblea constituyente de Túnez,


del año 2011, que contempló paridad por medio de listas cerradas y
bloqueadas, con alternancia entre candidatos hombres y
postulantes mujeres​, logrando estas últimas sólo el 26% de los
escaños" (Miriam Henriquez, Profesora Derecho Constitucional, página
54 Historia de la Ley 21.216)

***

"Posee un mecanismo de paridad de entrada:


-​Listas siempre encabezadas por mujeres y con integración
alternada: mujer, hombre, mujer, hombre, en fin; por distrito, y en
cebra"​ (Senador Latorre, página 282 Historia de la Ley 21.216). (​ Todos
los énfasis son agregados).

11
12

Por las consideraciones previamente expuestas, el criterio de interpretación histórico en


sentido estricto nos demuestra que la voluntad legislativa fue, precisamente, encontrar
mecanismos que garantizaran la composición paritaria de las listas, y que dicha paridad se
lograría encabezando las listas con una mujer, y luego alternando los nombres de forma
sucesiva. No hay otra lectura.

De acuerdo con el criterio de interpretación histórico en sentido amplio, es decir, aquel que
atiende las ​circunstancias políticas, económicas, sociales, o de cualquier otro orden, que
existían al momento de aprobarse la ley, todo nos indica que, en una ley que busca
específicamente la paridad, la interpretación natural y obvia es entender que deben
respetarse los mecanismos que el propio legislador estableció para lograr esa paridad, sin
excepciones.

1.3 El criterio de interpretación teleológico​.

La doctrina ha entendido que existe un criterio de interpretación que atiende a la finalidad de


la norma. Ha dicho el jurista Agustín Squella:

“El elemento teleológico, en fin, e ​ s aquel que permite establecer el o los


sentidos y alcances posibles de una ley atendiendo al fin de ésta, o
sea, a los determinados objetivos que se buscó conseguir por medio
de su establecimiento.​ Este último elemento parte de la base que el
legislador dicta leyes animado de ciertos propósitos cuya identificación
debe jugar un papel importante al momento de interpretar dichas leyes,
sobre todo cuando la interpretación se realiza para aplicar las leyes a los
casos concretos de la vida social que caen bajo el ámbito de su
regulación”​3​ ​(énfasis agregado).

Es evidente que el objetivo de la Ley 21.126 es ​definir los criterios para lograr que la
Convención Constitucional sea un órgano paritario​, lo que causó admiración a nivel
mundial, y que fue parte de las exigencia de la ciudadanía que votó por el Apruebo el 25 de
octubre de 2020.

De esta manera, y de acuerdo al criterio de interpretación teleológico, la única manera de


interpretar la norma en cuestión es dándole primacía a la paridad, que es precisamente lo
que la norma busca. La interpretación del Servel es, también en este sentido, contraria a
derecho.

Para finalizar S.S, de acuerdo a los criterios interpretativos entregados por el propio
legislador, con las consideraciones previamente indicadas queda en evidencia que la
interpretación del Servel es arbitraria, y no se condice con lo señalado por el propio
legislador al respecto.

3
Squella Narducci, Agustín, “Introducción al Derecho” Editorial Jurídica de Chile, 2011, pág. 585-586

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2. Igualdad ante la ley, no discriminación y la igualdad política de las mujeres.

2.1 La igualdad y no discriminación. La interpretación del Servel generó una


discriminación arbitraria.

Como es de vuestro conocimiento, la igualdad es un principio transversal y reconocido a


nivel constitucional en nuestro ordenamiento jurídico y que en este caso ha sido
transgredido tras una interpretación arbitraria de la Ley N° 21.216.

En primer lugar, conforme al ordenamiento jurídico constitucional chileno, “[l]​as personas


nacen libres e iguales en dignidad y derechos”​ (Constitución Política de la República de
Chile, Art. 1º inc. 1), y se asegura a todas las personas “[l]​a igualdad ante la ley. En Chile no
hay persona ni grupos privilegiados […] ​Hombres y mujeres son iguales ante la ley​” (Art. 19
N° 2 inc. 1) y “[l]​a igual protección de la ley en el ejercicio de sus derechos​” (Art. 19 N° 3 inc.
1).

De esta manera, nuestra carta fundamental consagra en el artículo 19 Nº2 la igualdad


material, que prohíbe que en la aplicación de la ley puedan existir discriminaciones
En cambio, en el artículo 19 Nº3 se consagra la igualdad formal en la ley, que se traduce en
la misma aplicación de las normas jurídicas para todas las personas.

Es así que nuestra legislación no solo consagra la igual protección y aplicación de normas
para las personas sino que prohíbe la discriminación en la aplicación de estas. Esto se
traduce principalmente en tratar a las mismas personas como iguales y a los desiguales
como desiguales, sin discriminaciones arbitrarias en base a los estándares de razonabilidad

Particularmente, el artículo 19 Nº2 que hace referencia a que “​ni la ley ni autoridad podrán
establecer diferencias arbitrarias​” tiene las siguientes implicancias de acuerdo con Luz
Aldunate :

1. La prohibición de establecer diferencias arbitrarias rige no solo para el legislador sino que
también para la autoridad administrativa (la expresión diferencias es sinónimo de
discriminaciones y arbitrario significa irracionalidad).
2. La prohibición de establecer diferencias arbitrarias significa una limitación para el
legislador, quien puede establecer diferencias, pero no arbitrarias.
3. La prohibición importa, en la práctica, una mayor latitud para el tribunal que examina la
inaplicabilidad de una ley, por violentar el articulo 19 Nº 2 de la Constitución4​

Por expreso mandato constitucional, los órganos del Estado tienen el deber de respetar y
promover los derechos humanos, incluyendo aquellos reconocidos en los tratados
internacionales vigentes. Señala nuestra Constitución Política en su artículo 5 inciso
segundo:

4
​ ulnes, Aldunate Luz, La igualdad ante la ley, Gaceta Jurídica , Nro 49 , Volúmen 49 , Año 1984 ,
B
Página 58

13
14

“El ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el respeto a los


derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana. Es deber de los
órganos del Estado respetar y promover tales derechos, garantizados por esta
Constitución, así como por los tratados internacionales ratificados por Chile y
que se encuentren vigentes.”

Entre los tratados internacionales que consagran y protegen la igualdad de derechos y la


prohibición de discriminación destacan el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos (Arts. 2.1, 3º y 26); el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales (Arts. 2.2 y 3º); la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Arts. 1.1 y
24); y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la
Mujer; entre otros; todos los cuales han sido ratificados por el Estado de Chile y se
encuentran vigentes.

Para una cabal comprensión del contenido y alcance de la garantía constitucional de


igualdad y no discriminación cabe considerar lo que al respecto ha señalado la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (en adelante Corte IDH) en una sentencia dictada,
precisamente contra el Estado de Chile. En el caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile, la Corte
IDH sostiene:

“79. Sobre el principio de igualdad ante la ley y la no discriminación, la Corte ha


señalado que la noción de igualdad se desprende directamente de la unidad de
naturaleza del género humano y es inseparable de la dignidad esencial de la
persona, frente a la cual es incompatible toda situación que, por considerar superior
a un determinado grupo, conduzca a tratarlo con privilegio; o que, a la inversa, por
considerarlo inferior, lo trate con hostilidad o de cualquier forma lo discrimine del
goce de derechos que sí se reconocen a quienes no se consideran incursos en tal
situación. La jurisprudencia de la Corte también ha indicado que en la actual etapa
de la evolución del derecho internacional, el principio fundamental de igualdad y no
discriminación ha ingresado en el dominio del jus cogens. Sobre él descansa el
andamiaje jurídico del orden público nacional e internacional y permean todo el
ordenamiento jurídico”.

“80. Además, el Tribunal ha establecido que los Estados deben abstenerse de


realizar acciones que de cualquier manera vayan dirigidas, directa o indirectamente,
a crear situaciones de discriminación de jure o de facto. Los Estados están obligados
a adoptar medidas positivas para revertir o cambiar situaciones discriminatorias
existentes en sus sociedades, en perjuicio de determinado grupo de personas. Esto
implica el deber especial de protección que el Estado debe ejercer con respecto a
actuaciones y prácticas de terceros que, bajo su tolerancia o aquiescencia, creen,

mantengan o favorezcan las situaciones discriminatorias5​ .”

El Tribunal Constitucional ha señalado, en la misma línea, en Rol 1307-2011, que la


igualdad ante la ley consiste:

5
Corte Interamericana de Derechos Humanos(2012), ​Caso Atala Riffo y niñas Vs. Chile,​ Sentencia
de 24 de febrero de 2012 (Fondo, Reparaciones y Costas), Serie C N° 239, párrs. 79 y 80

14
15

Considerando Décimo Primero:​ “E ​ n que las normas jurídicas deben ser


iguales para todas las personas que se encuentren en las mismas
circunstancias y, consecuencialmente, diversas para aquellas que se
encuentren en situaciones diferentes. No se trata, por consiguiente, de una
igualdad absoluta sino que ha de aplicarse la ley en cada caso conforme a las
diferencias constitutivas del mismo. La igualdad supone, por lo tanto, la
distinción razonable entre quienes no se encuentren en la misma condición”.
Así, se ha concluido que “la razonabilidad es el cartabón o standard de acuerdo
con el cual debe apreciarse la medida de igualdad o la desigualdad”​ .
(Sentencias roles Nºs. 28, 53 y 219)

Así también, la norma en análisis señala que ni la ley ni autoridad alguna podrá establecer
diferencias arbitrarias. En ese sentido, esta prohibición se traduce en realizar cualquier
discriminación que carezca de sentido alguno.

El abogado constitucionalista Francisco Zúñiga, trata este tema comentando jurisprudencia


de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde revisa el tratamiento que le da
este tribunal. Así, la misma expone: “​Tomando como base las definiciones de discriminación
establecidas en el Artículo 1.1 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas
las Formas de Discriminación Racial y el Artículo 1.1 de la Convención sobre la Eliminación
de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, el Comité de Derechos Humanos
del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (en adelante "Comité de Derechos
Humanos") ha definido la discriminación como: toda distinción, exclusión, restricción o
preferencia que se basen en determinados motivos, como la raza, el color, el sexo, el
idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional o social, la
propiedad, el nacimiento o cualquier otra condición social, y que tengan por objeto o por
resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de
igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas​”6​

Nuestro ordenamiento jurídico ha regulado el concepto de discriminación arbitraria a través


de la Ley N° 20.609, que establece medidas contra la discriminación como “​toda distinción,
exclusión o restricción que carezca de justificación razonable, efectuada por agentes del
Estado o particulares, y que cause privación, perturbación o amenaza en el ejercicio
legítimo de los derechos fundamentales establecidos en la Constitución Política de la
República o en los tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Chile y
que se encuentren vigentes en particular cuando se funden en motivos tales como la raza o
etnia, la nacionalidad, la situación socioeconómica, el idioma, la ideología u opinión política,
la religión o creencia, la sindicación o participación en organizaciones gremiales o la falta de
ellas, e​ l sexo,​ la orientación sexual, la identidad de género, el estado civil, la edad, la
filiación, la apariencia personal y la enfermedad o discapacidad” (énfasis agregado)

En el ámbito internacional, el artículo 1° de la Convención Americana de Derechos


Humanos se erige como la piedra angular sobre la cual descansa el sistema de derechos y

6
Zuñiga Urbina, Francisco, Comentario a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, Caso “Atala Riffo y niñas Vs.Chile, de 3 de febrero de 2012 [en línea]:
http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-52002012000100012

15
16

libertades de dicho instrumento. En dicho articulado, se establece la obligación de los


Estados parte del Pacto de San José de respetar los derechos allí contenidos, garantizar su
libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción sin discriminación
alguna.

Este artículo es de aplicación directa y no constituye una mera norma programática, así lo
ha señalado Humberto Nogueira al señalar que las obligaciones contenidas en el Derecho
Convencional Internacional, constituyen para todos los jueces “​derecho directamente
aplicable y con carácter preferente a las normas jurídicas legales internas, ya que el propio
ordenamiento jurídico hace suyo los artículos 36 y 31.1, por una parte y el 27 de la CVDT,
por otra; los primeros determinan la obligación de cumplir de buena fe las obligaciones
internacionales (Pacta Sunt Servanda y Bonna Fide), el artículo 27, a su vez, establece el
deber de no generar obstáculos de derecho interno al cumplimiento de las obligaciones
internacionales​”7​​ .

En la Sentencia de la CTIDH Velásquez Rodríguez vs. Honduras (1988) se sostuvo que el


artículo 1.1 es fundamental para determinar si una violación de los derechos humanos
reconocidos por la Convención puede ser atribuida a un Estado, y se especificó, la
existencia de estas dos obligaciones generales en materia de derechos humanos, respetar
y garantizar estos derechos​8​. Esta obligación de respeto consiste en cumplir directamente
con la norma establecida, ya sea absteniéndose de actuar o dando una prestación​9

La segunda obligación que se desprende dicho artículo es la de garantizar el libre y pleno


ejercicio de los derechos sin discriminación alguna. Esta garantía se aterriza
específicamente en la obligación de garantía del Estado, que en este mismo sentido, es
poder ser capaces de asegurar jurídicamente el libre y pleno ejercicio de los derechos
humanos. Así, la doctrina ha establecido que el rol de ella "​supone el deber de impedir o
hacer todo lo racionalmente posible para impedir que se violen los derechos humanos de
las personas sometidas a la jurisdicción del Estado por parte de cualquier persona, pública
o privada, individual o colectiva, física o jurídica]”​ 10

Por su parte, se ha definido el alcance de la obligación del Estado respecto a la no


discriminación en opiniones consultivas anteriores:

“El artículo 1.1 de la Convención, que es una norma de carácter general cuyo
contenido se extiende a todas las disposiciones del tratado, dispone la obligación de
los Estados Parte de respetar y garantizar el pleno y libre ejercicio de los derechos y
libertades allí reconocidos ‘sin discriminación alguna’. Es decir, cualquiera sea el
origen o la forma que asuma, todo tratamiento que pueda ser considerado

7
​Nogueira Alcalá, Humberto, Los desafíos del control de convencionalidad del corpus iuris interamericano para
los tribunales nacionales, en especial, para los tribunales constitucionales, en: Ferrer Mac-Gregor, Eduardo
(coord.), El control difuso de convencionalidad. Diálogo entre la Corte Interamericana de Derechos Humanos y
los jueces nacionales, México, Fundap, 2012, pp. 331 a 389, en p. 332.
8
​Corte IDH. Caso Velásquez Rodríguez vs. Honduras. Fondo. Sentencia de 29 de julio de 1988. Serie C No. 4,
párr. 164.
9
​Nash Rojas, Claudio, El Sistema Interamericano de Derechos Humanos en acción. Aciertos y desafíos,
México, Porrúa, 2009, p. 30.
10
​Ferrer Mac-Gregor y Pelayo Moller ,Eduardo y Carlos, La obligación de "respetar" y "garantizar" los derechos
humanos a la luz de la jurisprudencia de la corte interamericana , Estudios constitucionales vol.10 no.2 Santiago
2012, en línea: [http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718- 52002012000200004]

16
17

discriminatorio respecto del ejercicio de cualquiera de los derechos garantizados en



la Convención es per se incompatible con la misma​11”.

La Convención establece en su artículo 24 una garantía de igualdad ante la ley, la Opinión


Consultiva OC-4/8 de 1984 así se ha referido a esta norma:

“​En función del reconocimiento de la igualdad ante la ley se prohíbe todo tratamiento
discriminatorio de origen legal. De este modo la prohibición de discriminación
ampliamente contenida en el artículo 1.1 respecto de los derechos y garantías
estipulados por la Convención, se extiende al derecho interno de los Estados Partes,
de tal manera que es posible concluir que, con base en esas disposiciones, éstos se
han comprometido, en virtud de la Convención, a no introducir en su ordenamiento
jurídico regulaciones discriminatorias referentes a la protección de la ley​12​“.

Conforme a lo señalado anteriormente, la igualdad y no discriminación se erige a partir del


artículo 19 Nº2 pero también a través de los instrumentos internacionales en materia de
derechos humanos, en particular, desde la Convención Americana sobre Derechos
Humanos. En este sentido, el criterio que utilizó el Servel para aceptar algunas listas que
incumplían el criterio de paridad, mientras rechazaba otras, genera directamente un
atentado contra este principio. Lo que se produce, al fin de cuentas, es una discriminación.

De esta forma, constituye discriminación “​brindar un trato igual o distinto basado en el


prejuicio que sufren personas perteneciente sa ciertos grupos sociales y que ocasiona, o
puede producir una privación del goce de ciertos derechos”13​ ​. ​En palabras similares lo hace
el artículo 2º de la Ley Nº 20.609, que establece medidas contra la discriminación, al señalar
que constituye una discriminación arbritraria toda distinción, exclusión o restricción que
carezca de justificación razonable, cometida por agentes del Estado o particulares, y que
cause privación, perturbación o amenaza al ejercicio légitimo de los derechos
fundamentales. En particular, la categoría sospechosa que es transgredida es la de sexo al
realizar la distinción en base al sexo de las personas al aceptar unas listas y otras no, aún
cuando algunas no cumplían con los criterios de paridad de género.

La interpretación del Servel genera un atentado contra la igualdad ante la ley, y en particular
también, la igualdad política de las mujeres. Si realizamos un análisis de razonabilidad de la
medida y de la aceptación de candidaturas y rechazo de otras, nos encontraremos con el
concepto de la arbitrariedad en razón de que ​NO existe, a la luz de este estándar, un
criterio que permita justificar tal medida​. Los efectos concretos de realizar tal distinción
son completamente discriminatorios..

2.2 La igualdad política de las mujeres, estándares internacionales de derechos


humanos y los efectos de la interpretación del Servel.

11
​Opinión Consultiva OC-4/84, Propuesta de Modificación a la Constitución Política de Costa Rica relacionada
con la Naturalización (1984), Corte IDH, opinión consultiva del 19 de enero de 1984. Serie A, N° 4, párr. 53.
12
​Propuesta de Modificación a la Constitución Política de Costa Rica Relacionada con la Naturalización. Opinión
Consultiva OC-4/84 del 19 de enero de 1984, párr. 54.
13
​Esparza, Estefanía: La igualdad como no subordinación, una propuesta de interpretación constitucional,
Editorial Tirant Lo Blanch, 2017, p.36.

17
18

Desde el ámbito del derecho internacional de los derechos de las mujeres, desde 1945,
diversos instrumentos internacionales han ido reconociendo, desde la dimensión de la
igualdad, el concepto de la igualdad política. Este concepto ha resultado esencial en la
lucha por los derechos de las mujeres en el ámbito de la participación política. En este
sentido, los derechos políticos de las mujeres se construyen principalmente a través del
postulado de la igualdad política de las mujeres y su participación política.

Así las cosas, la igualdad política, en sentido amplio, permite, en igualdad de condiciones,
acceder al ámbito político sin discriminación alguna. Por otro lado, la participación política,
aún cuando se entienda restringida al derecho a voto, no se reduce sólo a eso, siendo este
solo una de las formas en las cuales se manifiesta este derecho.

De esta forma, el derecho a la participación política también implica que las personas
tengan derecho a ocupar cargos públicos, a ejercer las funciones y a postular a cargos
públicos de elección popular.

Uno de los principales instrumentos en materia de discriminación en contra de las mujeres


es la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
Esta convención “​desarrolla dos conceptos claves, el de igualdad entre los sexos como
postulado de base y el de la discriminación contra la mujer en sus distintas formas, cuya
eliminación es la meta final hacia la cual se tiene que orientar la política de los Estados
Parte”14

En este sentido, dos artículos de la Convención son pertinentes en esta materia:

“Artículo 4
1. La adopción por los Estados Partes de medidas especiales de carácter temporal
encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y la mujer no se
considerará discriminación en la forma definida en la presente Convención, pero de
ningún modo entrañará, como consecuencia, el mantenimiento de normas
desiguales o separadas; estas medidas cesarán cuando se hayan alcanzado los
objetivos de igualdad de oportunidad y trato.
2. La adopción por los Estados Partes de medidas especiales, incluso las contenidas
en la presente Convención, encaminadas a proteger la maternidad no se
considerará discriminatoria.”

“Artículo 7. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para eliminar
la discriminación contra la mujer en la vida política y pública del país y, en particular,
garantizarán, en igualdad de condiciones con los hombres, el derecho a:

a) Votar en todas las elecciones y referéndum públicos y ser elegible para todos los
organismos cuyos miembros sean objeto de elecciones públicas;

14
​Bermúdez, Violeta: Género y Poder, la igualdad política de las mujeres, Editorial Palestra, 2019, p.69.

18
19

b) Participar en la formulación de las políticas gubernamentales y en la ejecución de


éstas, y ocupar cargos públicos y ejercer todas las funciones públicas en todos los
planos gubernamentales;
c) Participar en organizaciones y asociaciones no gubernamentales que se ocupen
de la vida pública y política del país.”

De esta forma, ambos artículos se refieren en particular a la eliminación de la discriminación


y las desigualdades que viven las mujeres en el espectro político. En base a lo mismo, y en
particular, en el artículo 4º se plantea el uso de medidas afirmativas o acciones afirmativas
que son utilizadas para corregir estas situaciones de desigualdad. La acción positiva es
“una estrategia destinada a establecer la igualdad de oportunidades por medio de
determinadas políticas que permiten corregir discriminaciones o exclusiones que son
producto de prácticas o de sistemas sociales​15​.

Dentro de esta clasificación, nos encontramos con los siguientes: i) mecanismo de cuotas;
ii) la paridad; iii) el mandato de posición y iv) la alternancia.

En primer lugar, las cuotas son “medidas correctivas para garantizar el ejercicio pleno de la
ciudadanía de las mujeres, quienes a pesar de haber accedido al sufragio universal y por
tanto al derecho de concurrir a la formaciòn de los poderes encuentran obstáculos para
convertirse en titulares de poder”16

En segundo lugar, la paridad de género, en vez de establecer una cuota, parte de la


equivalencia de la mitad como medida para garantizar la igualdad de género en los
procedimientos electorales.

En tercer lugar, el mandato de posición consiste en “​la ubicación preferencial de


candidaturas con el propósito que tengan auténticas posibilidades de resultar elegidas​”17

Por último, la alternancia “​es una variedad de mandato de posición o de colocación en las
listas que implica organizarlas siguiendo la relación una-mujer/un-hombre o
un-hombre/una-mujer. Es lo que se conoce también como regla cebra o regla cremallera”​18​.

Como veremos, nuestro país ha ido implementando progresivamente varios de esos


mecanismos con el objeto de garantizar la igualdad política de las mujeres.

En efecto, la primera vez que se implementaron las cuotas de género, fue a través de la Ley
N° 20.840, que sustituye el sistema electoral binominal por uno de carácter proporcional
inclusivo y fortalece la representatividad del Congreso Nacional. Este sistema de cuotas que
establece que en la declaración de candidaturas a Diputados/as y Senadores/as, ningún
sexo podrá sobrepasar al otro hasta un número máximo de 60%.

De acuerdo a un informe del PNUD titulado “Representación Política de las Mujeres en el


Poder Legislativo: Análisis de la aplicación de las cuotas de género en las elecciones

15
Ob.cit, p.54.
16
​Ob.cit. p.56
17
Ob.cit.p.62
18
Ob.cit.p.63.

19
20

parlamentarias de 2017, se evidencia que “​las nominaciones de mujeres aumentaron


significativamente tanto para la Cámara de Diputados (porcentajes de 17% en 2009, 19,4%
en 2013 y 41,4% en 2017) como para el Senado (13,8% en 2009, 17,9% en 2013 y 40,9%
en 2017), permitiendo un aumento inédito en la proporción de mujeres electas al poder
legislativo, que pasó de 6 a 10 senadoras y de 19 a 35 diputadas”​ 19​
​ .

En el año 2020, se publica la Ley Nº 21.216 que Modifica la Carta Fundamental para
permitir la conformación de pactos electorales de independientes y garantizar la paridad de
género en las candidaturas y en la integración del órgano constituyente que se conforme
para la creación de una nueva Constitución Política de la República”. Esta ley, por primera
vez en la historia, establece la paridad de género en la declaración de candidaturas y en la
integración del órgano constituyente, la Convención Constitucional.

En esta ocasión, se utilizaron diversos mecanismos con el objetivo de garantizar la igualdad


de género en la convención constitucional. En primer lugar, se utilizó la paridad de género
tanto en la declaración de las candidaturas y la integración del órgano constituyente. En
segundo lugar, se utiliza el mandato de posición, estableciendo que todas las listas sean
encabezadas por mujeres, y en último lugar, el mecanismo de alternancia o cebra que exige
que exista una alternancia entre una mujer y un hombre en ese orden, estableciendo
además que en las listas impares, por la interpretación correcta, sea una mujer la última en
la lista.

Conforme lo anterior, nuestro país ha ido avanzando paulatinamente en el reconocimiento


de los derechos políticos de las mujeres, en particular, de la igualdad política y la
participación política. Los estándares internacionales de los derechos humanos que se han
ido instalando exigen que el cumplimiento de las normas, por parte de los Estados, no
queden a disposición de cada uno. El incumplimiento de las normas en materia de derechos
humanos no solo genera efectos particulares sino que también responsabilidad
internacional en materia de las problemáticas asociadas al reconocimiento de derechos. El
criterio que ha utilizado el Servel para aceptar algunas candidaturas y rechazar otras
provoca un atentado contra la igualdad política de las mujeres, además de colocar en riesgo
la paridad en la integración de la convención constitucional.

De esta forma, en los países con sistemas electorales con lista abierta, es decir, donde las
personas votan por candidaturas individuales y no por listas o partidos, el elector suele
sufragar por las candidaturas que están en los primeros lugares de orden en la papeleta.
Por esta razón, era esencial asegurar la alternancia de las candidaturas para que tanto
hombres como mujeres tuvieran la misma visibilidad en la papeleta.

Si el legislador sólo hubiera consagrado la paridad en las candidaturas, sin establecer la


alternancia en ellas, podríamos haber tenido listas, por ejemplo, con cuatro hombres
encabezando las listas y cuatro mujeres al final, lo cual invisibiliza las candidaturas de estas
últimas, dejándolas con menores probabilidades de salir electas. Por tanto, la alternancia de
las candidaturas es esencial para asegurar la paridad de entrada y con ello, mejorar las
probabilidades de elegibilidad de las mujeres.

19
https://www.cl.undp.org/content/chile/es/home/presscenter/pressreleases/2018/03/19/la-representaci-n-pol-tica-
de-las-mujeres-en-chile-ha-mejorado-pero-a-n-queda-camino-por-recorrer-pnud-lanza-nuevo-informe.html

20
21

Como hemos señalado anteriormente, el incumplimiento de la paridad de género constituye,


en primer lugar, una discriminación arbitraria y en segundo lugar, un atentado contra la
igualdad política de las mujeres al poner en riesgo la paridad de género que se aprobó en la
declaración de candidaturas y la integración de la convención constitucional.

POR TANTO,

En conformidad con lo dispuesto en el artículo 30 de la Ley N° 21.216 y el artículo 20 del


DFL 2 que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Ley N° 18.700 Orgánica
Constitucional sobre votaciones populares y escrutinios Ley N°18.700

RUEGO A V.S. tener por interpuesto reclamación respecto de la Resolución N°


O-27, de fecha 21 de enero de 2021, emitida por el Servel, acogerla a tramitación y en
definitiva modificar el criterio utilizado por el SERVEL en las listas de Convención
Constitucional inscritas, de manera de garantizar la paridad de resultado en el órgano
constituyente en atención a la correcta interpretación de la Ley N° 21.216.

PRIMER OTROSÍ:​ Ruego tener por acompañados los siguientes documentos:

1. Resolución Nº O-27, de 21 de enero de 2021 y publicada en Diario Oficial con fecha


23 de enero del mismo año, emitida por el Servicio Electoral de Chile.
2. Personería de Catalina Perez para representar al partido Revolución Democrática
3. Personería de Alondra Arellano para representar al partido Convergencia Social
4. Personería de Jorge Ramírez para representar al partido Comunes.
5. Personería de Jaime Muler para representar al partido Federación Regionalista
Verde Social.
6. Personería de Jorge Tellier para representar al Partido Comunista de Chile.
7. Artículo académico titulado “Reformas político-electorales y género en América
Latina. Perspectivas de consolidación y desafíos pendientes” de la profesora e
investigadora Maria Inés Tula, que relata la relevancia de los mandatos de posición
para que las cuotas sean efectivas (encabezamiento y mecanismo cebra).

SEGUNDO OTROSÍ​: Ruego a VS. ​tener presente que venimos en designar patrocinio y
conferir poder en la abogada doña ​Javiera Sofía Cabello Robertson, cédula nacional de
identidad número 18.239.887-K, quien firma en señal de aceptación, con las facultades de
ambos incisos del artículo 7 del Código de Procedimiento Civil, las que se dan por
expresamente reproducidas. Con domicilio en Providencia 05, depto 005, comuna de
Providencia, Región Metropolitana. Informando correo electrónico javycrobert@gmail.com
para las notificaciones que procedan por este medio.

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