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Angustia

Ubicamos la primera teoría de la angustia en los primeros textos de Freud cuando abordó el problema
de la angustia en sus investigaciones sobre las neurosis actuales. La angustia está causada por una
transformación automática de la libido que no se articula al representante psíquico; es decir que la
excitación acumulada (o libido) se transpone directamente en angustia. En un segundo momento en
Freud o segunda teoría de la angustia se afirma que la represión de un deseo inconsciente produce
angustia. Es en Inhibición, síntoma y angustia donde esboza la tercera teoría de la angustia cuando
plantea que la angustia de castración es el referente del síntoma y el motor de la represión, de la
defensa, es el no querer saber nada de la castración. Los síntomas hablan de ese saber no sabido. Es
también en este texto cuando establece claramente la diferenciación entre angustia señal y angustia
traumática. La angustia traumática es en definitiva la irrupción de la pulsión de muerte no ligada al
deseo, es irrupción de goce. Es quedar a merced como objeto causa del deseo del Otro. La angustia
traumática implica la caída del objeto en su lugar de tapón de la castración del Otro; el objeto deja de
estar velado. Dice Freud en Inhibición, síntoma y angustia: El factor determinante de la angustia
automática es una situación traumática, una vivencia de desvalimiento del yo frente a una acumulación
de excitación, sea de origen externo o interno, aquél que no pudo tramitar.

Por su parte la angustia señal sostiene la otra escena y es la respuesta del yo a la amenaza de una
situación traumática, amenaza que constituye una situación de peligro. El yo que ha vivenciado
pasivamente el trauma repite ahora de manera activa una reproducción de este. Angustia como señal
que amenaza la repetición del instante traumático. La angustia señal se articula con la formación de
síntomas, se da cierta ligadura de la angustia mediante la formación de síntoma y así se logra cancelar
la situación de peligro. La formación de síntoma evita el desarrollo de angustia e implica un tratamiento
de la misma. La angustia, dice Lacan, es una señal en el yo para el sujeto de una inminencia de
quedar en estado de desamparo, a merced del Otro y genera un estado de expectativa.

Freud va a anticipar que hay que suponer un momento anterior traumático, donde se trata de un
peligro externo real (la gran mayoría de las veces referido a la pérdida del objeto de amor, lo cual
provoca angustia de castración como consecuencia de la separación respecto del objeto estimado) al
cual se responde con una angustia, que no es concebida como nueva sino como la reproducción de
una huella mnémica preexistente. Por lo tanto el peligro frente al cual se dispara una señal, es frente a
la angustia de castración. Aquí encontramos una diferencia entre ambas angustias, la angustia
realista, es exteriorizada por el yo en situaciones como señal de peligro, y la angustia neurótica, que
corresponde a una angustia inconsciente que solo deviene consciente en una desfiguración. Un claro
ejemplo lo son las fobias de Juanito, ser mordido por el caballo, expresión desfigurada de la amenaza
de castración por parte del padre. Esta es una formación sustitutiva, que permitirá, por un lado
esquivar la ambivalencia y situar, en este caso, el amor por el padre, disfrazando el odio, y por el otro
permite al yo suspender el desarrollo de la angustia.

Caso Juanito: Freud distingue 3 fases: 

Primera fase

En la primera fase, la angustia surge sin objeto, sin que se sepa ante qué. Aquí a diferencia de
Lacan, que afirma en su Seminario sobre la angustia  que la angustia no es sin objeto. En las
fobias, la representación queda en el icc pero el monto de afecto es trasmudado en  angustia.
Juanito sale de paseo a la plaza y no sabe por qué se angustia. Y que esa angustia es el
resultado de una moción libidinal (impulso erótico) que quiere pasar a la cc (precc) pero que  es
imposible, esta moción es querer amar a la madre y odiar al padre, esto no es posible,  es una
representación inconciliable con el yo.

Segunda fase

A partir de la repetición se da un primer paso para dominar la angustia: la investidura precc  se
enlaza/adhiere a una representación sustitutiva con lo que se constituye el  objeto fóbico y se
relaciona la angustia convirtiendo en miedo a ese objeto externo.  Entonces, se enlaza el monto de
afecto a un objeto por vía del desplazamiento, formando el  objeto fóbico. En Juanito ya no es más
temor al padre sino al objeto fóbico. El monto de afecto  se asocia al caballo por vía asociativa
(desplazamiento). 

Tercera fase

En la tercera fase, con el fin de inhibir el desarrollo de angustia que proviene de la


representación sustitutiva se constituye una barrera a la que Freud denomina “muralla 
defensiva” a base de evitaciones, renuncias y prohibiciones (parapetos fóbicos).  El sistema cc
se protege ahora contra la actividad de la formación sustitutiva por medio de la  contra
investidura de los elementos que la rodean. Juanito no quiere salir a la calle, lo evita.  

Fase 0: Previa a la angustia, premisa universal del pene. Todos lo  tienen.  Su madre fomenta  esa
creencia.
1º fase: angustia surge sin que se perciba ante qué. Nacimiento de su  hermana
Hanna.  Amenaza de  castración por parte  de la madre 

2º fase: Representación sustitutiva. El caballo sustituye al padre. Fobia como modo de resolución
de un conflicto edípico.
3º fase: Parapetos fóbicos (Medidas  protectoras que  hacen que el sujeto  se defienda de la 
aparición de la  angustia: evitación  y huida)

Freud dice que Juanito responde con su fobia. Lo que Freud dice en ese momento es que por la
amenaza de castración, lo que Juanito hace es reprimir esos afectos incestuosos dirigidos hacia la
madre. Y esa represión de esos deseos lo que produce es la aparición de la angustia. Con lo cual
Freud postula que la represión produce la angustia. Al reprimir esos deseos hacia la madre es que
Juanito experimenta esta angustia.