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C O M IS IÓ N D IO C ESA N A

COMISIÓN
PA RA LA PA STO RA L D E LA SA LUD PARA LA PASTORAL DE LA SALUD Y LA VIDA
Y D E LA VID A
Diócesis de Lomas de Zamora
D ió c e sis Lo m a s d e Za m o r a
Te l / F a x: 4 2 9 4 -3 9 9 6
Te l: 0 2 2 2 5 -4 8 1 4 5 1
E-m a il: b u e n sa m a r it a n o @ t u to p ia .c o m DÍA DEL ENFERMO 2016

“Testigo de la Misericordia”

Objetivos del Día Nacional del Enfermo:

-Sensibilizar a la Iglesia y a la sociedad para asegurar una mejor y más humana atención a los enfermos.
-Ayudar al enfermo a valorar su sufrimiento, elaborándolo positivamente.
-Favorecer el esfuerzo del voluntariado y grupos de apoyo.
-Promover la formación espiritual y moral de los profesionales de la salud.
-Recordar la importancia de la asistencia religiosa a los enfermos como derecho inalienable.
-Hacer de este día un intenso encuentro de oración y comunión entre sanos y enfermos.

El Día del Enfermo ha de procurar:

-Contar con los enfermos como protagonistas.


-Implicar a toda la comunidad cristiana en su celebración
-Ser un momento fuerte, y no algo pasajero y aislado, en la relación de la comunidad cristiana con los
enfermos.
-Ser un acontecimiento alegre, festivo, testimonial y evangelizador.
-Conscientizar para constituir en los centros de salud y parroquias el equipo de pastoral.

Guía para la Misa del Día Nacional del Enfermo 2016


13 de noviembre

Ambientación

Concluyendo el Año Santo de la Misericordia, la Iglesia en Lomas de Zamora, unida a


toda la Iglesia Argentina, celebra hoy el día del Enfermo, bajo el lema: “Testigo de la
Misericordia”.

Testigos fieles de la Misericordia son los santos, entre quienes está nuestro querido
Santo Cura Brochero. A lo largo de la vida del Padre Brochero los enfermos fueron
particulares destinatarios de su caridad pastoral para quienes no se ahorró ningún
sacrificio. En este día, se nos propone su ejemplo para salir al encuentro de todos,
especialmente de los pobres en salud, que esperan una visita afectuosa en los hospitales,
geriátricos o en sus hogares. Es verdad lo que decía el Santo: “si no tengo la caridad en
el pecho, ni a cristiano llego”.

Unidos a San José Gabriel del Rosario y a todos los que se santificaron en el ejercicio
de las obras de misericrodia, comenzamos la Eucaristía dominical.

Luego del Saludo del que preside


Los cristianos sabemos que nuestra vida terrenal adquiere plenitud en manos de Dios,
por lo cual no debemos dejar de caminar, siendo Iglesia samaritana e Iglesia peregrina
que va tras los pasos de Jesús.

Liturgia de la Palabra

Primera lectura (Mal 3, 19-20a):


El profeta Malaquías nos exhorta a permanecer fieles a Dios, aun cuando parezca que el
mal es más fuerte que el bien.

Salmo responsorial (Sal 97


R. El Señor viene a gobernar los pueblos.

Segunda lectura (2Tes 3, 6-12):


San Pablo exhorta los cristianos de Tesalónica a trabajar con seriedad sin dejarse vencer
por la pereza.

Lectura del Evangelio (Lc 21, 5-19):


“San Lucas vuelve a proponer a nuestra reflexión la visión bíblica de la historia, y
refiere las palabras de Jesús que invitan a los discípulos a no tener miedo, sino a
afrontar con confianza dificultades, incomprensiones e incluso persecuciones,
perseverando en la fe en él” (Benedicto XVI, Ángelus, 18 de noviembre de 2007)

Oración Universal

Luego de la introducción del Sacerdote:

A cada intención respondemos: Señor, danos tu Espíritu para ser testigos de


misericordia.

 Por la Iglesia esparcida en todo el mundo, sacramento de unidad, para que, bajo
la guía del santo Padre, a ejemplo de Cristo, sea mensajera de esperanza y, signo
creíble de la salvación que Dios hace hoy a todos los hombres. Oremos.

 Por la paz universal, para que el mundo sea la casa común de la humanidad,
donde todos encontremos los medios necesarios para vivir. Oremos.

 Por todos los que sufren: por los que en estos momentos viven postrados en la
cama de un hospital, de una residencia o en su casa, por los niños maltratados,
por los excluidos de la sociedad, para que sientan cercano al Señor de la Vida,
les conserve en la fe y la esperanza. Oremos.

 Para que nuestras Parroquias, como fruto del Año Santo, sean oasis de
misericordia en medio del desierto de la indiferencia y para surjan dentro de
nuestras Comunidades nuevas vocaciones al servicio del mundo de la salud y de
la enfermedad. Oremos.
 Por quienes viven entregados al servicio de los enfermos: comunidades
parroquiales, sacerdotes, religiosos y religiosas, familias, voluntarias y
voluntarios, profesionales..., para que, inspirándose en María Inmaculada y en el
Santo Cura Brochero, estén atentos a todas las necesidades del hombre que
sufre. Oremos.

Presentación de Ofrendas

Junto con el pan y el vino que presentamos para la Eucaristía, unámonos al ofrecimiento
de todo lo que constituye el mundo de nuestros hermanos enfermos: dolores y
sufrimientos, luchas y cansancios, angustias y esperanzas.

Comunión

Una vez predicó San José Gabriel: “La Hostia consagrada es un milagro de amor; es un
prodigio de amor; es una maravilla de amor… Es la prueba más cabal de su amor
infinito hacia mí, hacia usted, hacia el hombre”.

Vayamos, como peregrinos, a la mesa del altar para que Jesús nos comunique la vida y
la sanación, el amor que sólo él puede dar.

Avisos

Despedida

Al finalizar la Eucaristía se nos envía personalmente y en Comunidad a ser testigos de


lo que hemos celebrado. Seamos una Iglesia que acoge y dignifica, que enseña el arte de
vivir, de enfermar, de sanar, de sufrir y de morir. Seamos testigos de misericordia.

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