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Notas de

ACTUALIDAD LITÚRGICA Departamento de Liturgia

Nov. 2020 - Feb. 2021 Boletín formativo e informativo No. 77

@Jess Kraft / Shutterstock.com. Basílica menor san Juan Bautista. Girón, Santander [Fotografía]

«Cuando se habla de la alegría del templo, se habla de toda la comunidad


en adoración, en oración, en acción de gracias, en alabanza.
En oración con el Señor que está dentro de mí, porque soy templo;
en escucha; en disponibilidad»
Papa Francisco

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 1


Pág.
Presentación 3

Volvamos con alegría a la Eucaristía 4


Mons. Fabio Duque Jaramillo, O.f.m

Liturgia cristiana: ¿encuentro o virtualidad? 7


Pbro. Ferney Alonso Castañeda Marín

Eucaristía, celebración de la Vida nueva 9


Pbro. Tonino Urso 

Video: La familiaridad con Dios debe ser comunitaria 11


Papa Francisco

Celebrar con los que aún no pueden volver 12


Mons. Mauro Serrano Díaz 

¿Por qué volver a los templos? 15


Pbro. Jorge E. Bustamante Mora

“ Como busca la cierva corrientes de agua, 17


así mi alma te busca a ti, Dios mío.” (Sal 42,2)
Pbro. Oscar de Jesús Rendón Acosta

La Eucaristía fuente de esperanza y alegría 19


Pbro. Héctor Giovanny Sandoval Moreno 

Video: Para qué se va al templo 21


Papa Francisco

“¡Qué alegría cuando me dijeron: 22


«Vamos a la casa del Señor»!” (Sal. 121,1)
Hno. Jaime Vargas Concha. OSB

Volvamos al templo a Misa 25


Pbro. Jairo de Jesús Ramírez Ramírez 

Eucaristía y Pandemia 27
Diác. Gonzalo Sandoval Romero

Dios nos ama y se preocupa profundamente por nosotros 30


María Teresa Suárez de Maya

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 2


Presentación

La Iglesia, a lo largo de su historia, nunca


ha dejado de reunirse para celebrar el
misterio pascual de nuestro Señor Jesu-
zar al pueblo de Dios`. La Iglesia, los sacramentos,
el pueblo de Dios son concretos... “. (Ibidem). Co-
mo estamos llamados, entonces, a fortalecer nues-
cristo; ya, desde sus mismos orígenes, Jesús envió tra familiaridad con Dios, también en medio de esta
a sus Apóstoles a realizar también la obra de salva- circunstancia que vivimos y a través de la virtuali-
ción, mediante el sacrificio y los sacramentos, en dad, debemos hacerlo así solo mientras pasa este
torno a los cuales gira toda la vida litúrgica de la tiempo oscuro que estamos experimentando, pues
Iglesia; igualmente, el mismo día de Pentecostés, la familiaridad debe ser concreta, es decir, comuni-
en que la Iglesia se manifestó al mundo, los que taria, con la Iglesia, con los sacramentos, en medio
acogieron el anuncio de la palabra de Pedro fueron del pueblo de Dios,
bautizados, también escuchaban la enseñanza de
Por eso, después de este tiempo de confinamiento
los Apóstoles, se reunían en la fracción del pan y
y también de gracia, con las correspondientes
en la oración. Desde este momento, entonces, la
orientaciones y aplicación de los respetivos proto-
Iglesia ha continuado reuniéndose ininterrumpida-
colos de bioseguridad, se han ido reabriendo paula-
mente para celebrar la muerte y resurrección de
tinamente los templos y felizmente estamos, con
Cristo, leyendo la Palabra de Dios, celebrando la
ciertos temores, pero también con grandes espe-
Eucaristía y dando gracias al mismo tiempo Dios
ranzas, retornando a las celebraciones litúrgicas
por el don inefable en Cristo Jesús (cfr. SC 6).
que alimentan y fortalecen la vida espiritual del
Aunque este mandato de continuar la obra de la pueblo de Dios y, por tanto, la familiaridad comuni-
salvación ha sido realizado por la Iglesia a través taria.
de las acciones litúrgicas, solo ante situaciones im-
Como animación y motivación a este retorno pro-
previstas y complejas, sin dejar de celebrar, se ha
gresivo al templo para ir regresando a la normali-
visto en la urgente y perentoria necesidad, escu-
dad de la celebración de la fe, tenemos muy pre-
chando y colaborando con las autoridades civiles y
sente y compartimos lo que dijo el Cardenal Sarah,
con los expertos, de tomar decisiones difíciles y do-
en su carta “Volvemos con alegría a la Eucaristía”:
lorosas que han llevado hasta la suspensión pro-
“Es necesario y urgente, tan pronto como las cir-
longada de la participación de los fieles en las cele-
cunstancias lo permitan, volver a la normalidad de
braciones litúrgicas; es el caso concreto de la pan-
la vida cristiana, que tiene como casa el edificio de
demia globalizada que estamos viviendo a causa
la iglesia, y la celebración de la liturgia, particular-
del COVID-19 y que estamos padeciendo en Co-
mente de la Eucaristía, como «la cumbre a la cual
lombia desde hace aproximadamente nueve me-
tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la
ses.
fuente de donde mana toda su fuerza...» (S C,
En esta experiencia, en efecto, los obispos y sacer- 1O)”.
dotes han presidido las ceremonias litúrgicas aun
Sin embargo, dado que en esta nueva etapa que ya
sin participación física de los feligreses, quienes, a
estamos viviendo, unos todavía no pueden y otros
su vez, han sido invitados a unirse a ellas espiri-
definitivamente no podrían participar en las celebra-
tualmente por la oración y el ofrecimiento de sus
ciones en los templos, bien por las restricciones
obras, las celebraciones de la palabra en familia y
establecidas en los protocolos, bien por razones de
el seguimiento virtual de las celebraciones a través
salud o de edad, conviene mantener activa la preo-
de los diversos medios de comunicación. En cuanto
cupación y el esfuerzo pastoral para hacer que
a la no congregación y participación física de los
ellos, con las estrategias pastorales que han sido
fieles en el templo, que es destinado con propiedad
implementadas en esta época, se puedan unir a las
para dar culto y para adorar a Dios, conviene tam-
celebraciones de la comunidad.
bién tener presenta las palabras del Papa Francis-
co cuando dijo: “…alguien me hizo reflexionar so- En este contexto, entonces, se ofrece este boletín
bre el peligro de este momento que estamos vivien- Notas de Actualidad Litúrgica, No. 77, en el que se
do, esta pandemia, que nos ha hecho a todos co- ofrecen diversas reflexiones sobre el tema:
municarnos religiosamente a través de los medios “¡Regresemos con esperanza al templo!”, en este
de comunicación, incluso esta misa… estamos to- ambiente de vuelta progresiva al templo donde, ex-
dos comunicados pero no juntos…, esto no es la perimentando ciertos temores, tenemos la firme es-
Iglesia, es la Iglesia en una situación difícil. Pero el peranza de que el Señor siempre ha estado cami-
ideal de la Iglesia es estar siempre con el pueblo y nando con nosotros para ser capaces de discernir
con los sacramentos, siempre”. (Homilía capilla de su voluntad en bien de todo su pueblo.
la Casa Santa Marta, 17 de abril de 2020). Agradeciendo la colaboración de cada uno de los
Igualmente, refiriéndose a este mismo hecho, dijo que aportaron sus conocimientos e ideas, desea-
el Papa, “un obispo bueno me hizo reflexionar so- mos que estas reflexiones nos ayuden a iluminar y
bre el cuidado que debía tener de ´no viralizar la orientar más el momento histórico de celebración
Iglesia, de no viralizar los sacramentos, de no virali- de la fe, en medio de la realidad concreta de la
pandemia que estamos viviendo.

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 3


¡Regresemos con esperanza al templo!

Volvamos con alegría a la Eucaristía

El apóstol Santiago, nos quiere indicar


que nuestra experiencia de fe no se
puede reducir a la confesión de la exis-
tencia de un solo Dios, “porque también los demo-
De aquí brota también la experiencia de que todo
sucede para el bien de todos los que Dios ama.[6]
Solo el hombre de fe tiene la certeza, que su pro-
pia historia no terminará en fracaso, pero tiene la
nios creen que Dios existe y es uno solo y tiem- convicción interior de que para llegar a la gloria es
blan”. [1] No es señal de cristianismo creer en la necesario padecer mucho.[7]
existencia de Dios y en su unicidad, es necesario
confesar que ese Dios en el que creemos se ha Desde la Escritura hay dos razones para el sufri-
hecho hombre en las entrañas de María, con un miento, expresadas con claridad en la primera
objetivo muy preciso: darle sentido al sufrimiento carta del apóstol san Pedro: 1-) El sufrimiento que
del hombre, mostrando el camino que hemos de procede del pecado y que es consecuencia del
tomar para llegar al objetivo por el cual Dios nos mismo pecado, cuando el autor de la carta nos
ha creado: hacernos felices. ¿Cómo ser felices en dice: “que ninguno de ustedes tenga que sufrir por
medio del sufrimiento de la pandemia? Es este asesino, ladrón, malhechor o entrometido”. [8] 2-)
uno de los desafíos de nuestra fe. El sufrimiento que proviene de compartir los sufri-
miento de Cristo y por el cual el apóstol llama a
En el Antiguo Testamento el libro del Deuterono- quienes de esta manera sufren “bienaventurados”:
mio sentencia: “Escucha Israel, esmérate en prac- Estén alegres en la medida que comparten los
ticar los mandamientos que te harán feliz... El Se- sufrimiento de Cristo, de modo que cuando se re-
ñor nuestro Dios es el único. Amarás al Señor tu vele su gloria gocen de alegría desbordante” (1
Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con Pe 4, 13). Sí sufren por ser cristianos “que no se
todas tus fuerzas”. [2] Ya en el Nuevo Testamento avergüencen, sino que den gloria a Dios por este
Jesús insistirá que el resumen de toda la ley y los nombre”.[9]
profetas está no solo en el amar a Dios sino tam-
bién en cumplir también el segundo mandato, que Hemos construido un imaginario un poco preocu-
Él lo considera similar al primero: Amar al prójimo pante cuando consideramos todo sufrimiento hu-
como cada uno se ama a sí mismo. [3] No era una mano como un castigo de Dios y no somos capa-
novedad, ya el libro del Levítico en el Antiguo Tes- ces de descubrir la responsabilidad personal en el
tamento lo había legislado. [4] El amor a Dios y al propio sufrimiento, como consecuencia de nues-
prójimo es posible también en tiempos de pande- tros pecados. Con el libro de la Sabiduría pode-
mia, como único camino hacia el encuentro con el mos proclamar que ni el pecado, ni el sufrimiento
Dios de Jesucristo y con el hermano, que tiene ni la muerte han entrado en el mundo por Dios,
como meta la felicidad. sino que entraron por envidia del Maligno. [10] El
libro de Job, presenta a Satán pidiendo permiso
para hacer sufrir al hombre e indica claramente
La conciencia de que Dios hecho hombre
que Dios no tiene ningún interés en enviarle el su-
(Jesucristo) habita en la intimidad de cada uno, es
frimiento, sino que pretende que el hombre man-
decir, en lo que la Escritura llama el corazón, se
tenga la fidelidad a Dios en medio del sufrimiento.
convierte en el secreto para poder aceptar la reali-
Desde la fe se nos invita a no mirar la pandemia
dad, y para practicar lo que nos lleva a la felici-
como un castigo, pero sí como la consecuencia
dad. La fe se hace real cuando se cree en el cora-
de la maldad en la que estamos inmensos.
zón y se proclama con los labios que Jesús es el
Señor[5] y esta experiencia se hace auténtica,
Estos elementos insinuados hasta aquí, han de
cuando, según la expresión de San Juan Crisósto-
servirnos como punto de referencia para reflexio-
mo, se pueden practicar las obras de la fe sin es-
nar, en estos momentos de enorme dificultad. El
fuerzo. Estas obras son aquellas que superan las
momento inesperado y ya prolongado de la pan-
capacidades de todo ser humano y que este, las
demia nos ha desestabilizado y espero que nos
realiza solo apoyado en la fuerza que viene de lo
ayude a meditar en la autenticidad y la madurez
alto, que solicita nuestra colaboración. Sin la fuer-
de nuestra fe. Si la fe nos otorga el sentido de to-
za de la fe es inútil intentarlo porque es imposible.
_____________________
[1] Cf. Sant 2, 19
[2] Deut 6, 3.4
[3] Cf. Mt 22, 40
[4] Cf. Lev 19, 18
[5] Cf. Rom 10, 9
[6] Cf. Rom 8, 28.
[7] Cf. Lc 24, 26
[8] 1 Pe 4, 15
[9] 1 Pe 4, 16
[10] Hab 3, 17-19
La Eucaristía: Presencia Real de Jesucristo. (2017). [Ilustración]. http://www.padreuriel.com/2017/10/la-eucaristia-presencia-real-de.html
Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 4
¡Regresemos con esperanza al templo!

do sufrimiento humano, ¿estamos encontrando en Esta pandemia es la primera de la era globalizada


ella la paz y la serenidad en este momento de y nos encuentra en situaciones mucho más distin-
nuestra historia? El profeta Habacuc nos dice que tas de las que se encontraba la humanidad en
el “justo vivirá por la fe” [11], y se atreve a dibujar otros momentos de la historia, en que la humani-
una imagen del creyente en estas palabras: dad enfrentó grandes pestes. Pensábamos que ya
“Aunque la higuera no echa yemas y las viñas no esto estaba superado, nos sentíamos seguros.
tienen fruto, aunque el oliva olvida su aceituna y Las distancias se habían acortado, ahora pode-
los campos no dan cosechas, aunque se acaban mos ser testigos de los acontecimientos casi des-
las ovejas del redil y no quedan vacas en el esta- de el primer momento en el que acaecen, gracias
blo, yo exultaré con el Señor, me gloriaré en Dios, a los medios de comunicación, podemos estar en
mi salvador. El Señor soberano es mi fuerza, él un día en los más remotas lugares de la tierra.
me da piernas de gacela y me hace caminar por Son elementos que son valorados con mucha ilu-
las alturas” [12]. Al afirmar con el profeta Habacuc, sión y que nos esforzamos por progresar aún mu-
preguntémonos: ¿Es tan adulta nuestra experien- cho más. Pero esos elementos tan positivos y tan
cia del Dios de Jesucristo, que hemos podido en- significativos para la humanidad, en el caso de
contrar respuesta de todo lo que nos está suce- nuestra pandemia, han favorecido la propagación
diendo? acelerada del virus y, por tanto, del contagio. El
progreso, como todo lo humano, es necesario
En función de llegar a encontrarle razón de ser al analizarlo en todos sus aspectos y consecuencias,
sufrimiento y llegar a practicar lo que nos hace tanto positivos como negativas.
felices está la justificación de toda la misión evan-
gelizadora y santificadora de la Iglesia. Es una mi- En este tiempo de emergencia sanitaria por la co-
sión que necesariamente nos abrirá a una vida vid-19, se ha puesto en dificultad nuestra expe-
comunitaria pero que exige una experiencia per- riencia sacramental en la Iglesia. Muchos llegaron
sonal y de participación en la vida de una comuni- a afirmar que la Iglesia se había cerrado. La Igle-
dad cristiana muy concreta, compuesta por perso- sia nunca cerró sus puertas, cerró sus templos.
nas que se conocen y que por su conocimiento y Para que le Iglesia sea cerrada todos los miem-
experiencia de fe llegan de verdad a amarse y bros de la Iglesia tendríamos que cerrar los oídos
crean vínculos que podrían llegar a ser más fuer- y el corazón, es decir, dejar todos de creer. Mien-
tes que los de la propia familia, formando así la tras existan al menos dos o tres hermanos que no
familia de Dios. Evangelización y sacramentaliza- cierren el corazón y el oído la Iglesia siempre per-
ción son dos realidades que se implican mutua- manecerá abierta. Es nuestra visión de fe limitada
mente, es decir, el anuncio explícito del Evangelio la que nos lleva a determinadas afirmaciones que
nos conduce necesariamente al sacramento. Sin no son exactas. De la misma manera que Pablo
embargo, el llegar al sacramento sin una profunda se expresa afirmando que “la Palabra de Dios no
evangelización, nos puede llevar a convertir el sa- está encadenada”, [14] nosotros podemos afirmar
cramento en un acto de religiosidad natural y difí- que la Iglesia de Dios no está confinada. Mientras
cilmente en un acto de experiencia profunda de fe. la Iglesia utilice todos los medios posibles y se ha-
Las “perlas precisas”, que significan para la Iglesia ga creativa para anunciar el Evangelio, jamás po-
los sacramentos que a ella se le han confiado no dremos decir que ella está confinada, aun cuando
pueden ser arrojadas a los cerdos, como está es- algunos o muchos de sus hijos sí tengan que es-
crito: “No den lo santo a los perros, ni les echen tar sometidos a confinamiento, por el bien de su
sus perlas a los cerdos; no sea que las pisoteen salud y para cuidar la salud de los demás.
con sus patas y después se revuelvan para des-
trozarlos”.[13] En épocas de pestes en la antigüedad no pode-
mos dejar de recordar que hasta los Papas tuvie-
Estamos en tiempo de emergencia, y este tiempo ron que buscar refugio, fuera de la ciudad de Ro-
implica medidas extraordinarias a las que no po- ma para preservarse de las epidemias. Algunos
demos habituarnos y frente a las cuales es nece- de las ciudades vecinas albergaron la curia roma-
saria siempre una evaluación que nos permita na durante largos períodos, recuérdese de mane-
asumir lo positivo, descartar lo negativo y acoger ra particular la ciudad de Viterbo. Igualmente, las
elementos nuevos que se puedan integrar a nues- pestes fueron devastadoras en muchas ocasiones
tras vidas que no se habían percibido y que no y fue la Iglesia la que tuvo que coordinar la mayo-
destruyan lo esencial de la vida en general y de la ría de las medidas sanitarias y los aislamientos
experiencia de fe en particular. necesarios con implicaciones en el desarrollo nor-

_____________________
[11] Ha 2, 4
[12] Hab 3, 17-19
[13] Mt 7,6
[14] 2 Tim 2, 9

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 5


¡Regresemos con esperanza al templo!

mal del culto. No es pues, novedad lo que vivi- ya hay una presencia de la Iglesia que nunca po-
mos. La novedad está en que esas pestes conta- drá ser superada.
giaron regiones delimitadas, y esta es propiamen-
te la primera pandemia de la era de la globaliza- Mientras no se descubra en las normas que dan
ción. nuestras autoridades una camuflada persecución
a la fe, nosotros, como nos lo indica la misma Sa-
El progreso de la técnica y los grandes descubri- grada Escritura, estamos llamados a obedecer a
mientos en el campo de la comunicación del mo- las autoridades.[17] Es necesario estar atentos,
mento en que vivimos, nos permite utilizar con porque en estos tiempos de pandemia las autori-
funciones de evangelización todos los medios a dades civiles, pueden caer en la tentación de le-
nuestro alcance, haciendo posible, como medida gislar al interior de nuestras celebraciones, donde
que jamás podrá ser estable, la llamada la única competencia al respecto le tienen a las
“virtualidad”, para hacer partícipes a los fieles, autoridades eclesiásticas.[18]
desde una perspectiva totalmente extraordinaria,
del anuncio del Evangelio y de una participación Los padres del desierto, afirmaron en su tiempo,
“sui generis”, fundamentalmente en la Eucaristía. que solo dos cosas el demonio no puede realizar,
porque van contra su esencia: humillarse y obede-
La virtualidad no nos puede hacer perder de vista cer; por el contrario, como nos lo indica la misma
el mundo real que nos rodea y en el que está pre- Biblia, el demonio se puede vestir de ángel de luz
sente de manera particular el sufrimiento de todos y puede utilizar el texto bíblico para engañar; los
nosotros, maquillado y disimulado siempre en el Padres de la Iglesia afirman que puede utilizar
mundo irreal de lo virtual. A mí manera de ver, también las enseñanzas de la Iglesia, pero están
aquí se ha de fundamentar la urgencia de regre- imposibilitados para la humillación y la obediencia.
sar lo más pronto posible a nuestras asambleas Es necesario discernir desde la fe a quien obede-
normales. El Papa Francisco en su visita a Mace- cemos. Muchos que pretenden imponer sus pro-
donia del Norte, en la Misa celebrada en Skopic, pios criterios y caprichos, pretenden colocarse por
el 7 de mayo de 2019 nos decía: “Presos por la encima de los verdaderos pastores, es decir, por
virtualidad hemos perdido el gusto y el sabor de la encima de los sucesores de Pedro y los apósto-
realidad”.[15] La idea viene reforzada al afirmar en les, el Papa y los obispos. Cuando nos independi-
la última carta encíclica: “Las redes virtuales cons- zamos de ellos corremos el riesgo de terminar no
tituyen círculos virtuales que nos aíslan del en- en la Iglesia de Jesucristo, sino en la Iglesia del
torno que vivimos”. [16] líder de turno.

La experiencia cristiana es esencialmente comuni- Regresemos a nuestros templos, en la medida


taria, y queda fracturada cuando la presencia físi- que la pandemia nos lo permita y con las limitacio-
ca de los participantes se da solamente a partir de nes que se nos exigen, cumpliendo las medidas
imágenes y sonidos, que trasmiten el mensaje, sanitarias indispensables. Guardar y cuidar las
pero que no permiten el contacto con la realidad, medidas sanitarias, nos llevan a reafirmar el res-
marcada por los sufrimientos y alegrías de quie- peto que hemos de tener por nuestra vida y por la
nes comparten en “directo” la historia. Como lo vida de los hermanos. Desde nuestra fe, estamos
expresa con gran elocuencia el Cardenal Sarah convencidos que, aun cuando el momento sea
en su carta “Volvemos con alegría a la Eucaristía”, difícil, el Señor es el único capaz de sacar bienes
nuestros templos tienen una gran diferencia con de lo que para nosotros son males y siendo Él un
los templos del paganismo, que han sido construi- experto en estas lides, estoy seguro que así lo ha-
dos para dedicarlos a la divinidad, pero sin posibi- rá. A nosotros nos corresponde la paciencia en
lidad de acceso de la gente; el templo cristiano, esperar el tiempo de la acción victoriosa de Dios.
además de ser la “casa de Dios” es al mismo
tiempo la “casa de la Iglesia”, es decir la casa de
la asamblea de los bautizados en la que nos reco- Monseñor Fabio Duque Jaramillo
nocemos como comunidad. Todo recurso emplea- Obispo de la Diócesis de Garzón
do, que no son nunca definitivas, para dar res- Presidente de la Comisión Episcopal de Liturgia
puestas al problema de una emergencia, no se Lcdo. en Filosofía y Teología
puede convertir en lo definitivo. La Iglesia nunca en la Universidad San Buenaventura, Bogotá
estará cerrada, se cerraron los templos, pero don- Dr. en Sagrada Liturgia
de se encuentran dos o tres hermanos reunidos, del Instituto Pontificio Litúrgico San Anselmo, Roma

_____________________
[15] Francisco, Carta Encíclica, Fratelli tutti, nº 33
[16] Ibid, nº 47
[17] Cf. Rom 13, 1-7; Tit 3,1
[18] Sacrosanctum Concilium, nº 22.

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 6


¡Regresemos con esperanza al templo!

Liturgia Cristiana: ¿Encuentro o Virtualidad?

«Lo que contemplamos y palparon


nuestras manos acerca del Ver-
bo de la vida; pues la vida se
los de Emaús (cf. Lc. 23,13-35), encendiendo
en nosotros aquel fuego de la caridad que nos
hace capaces del «hermano» y, por
hizo visible y nosotros hemos visto, damos tes- otro, el lugar privilegiado para encontrarnos
timonio» (1 Jn 1,1). con la comunidad, sobre todo, en la eucaristía,
en la que somos hechos un solo corazón y una
Este testimonio del apóstol san Juan nos pone
sola alma (Hch 4,32-37).
frente a lo que es la columna vertebral de toda
la experiencia religiosa cristiana: Dios
Ya, desde la antigüedad cristiana, nuestros pa-
no se ha revelado exclusivamente a través de
dres sintieron que la eucaristía no solo hacía
los sentidos con la columna de fuego o de nu-
visible la comunión entre los hermanos
be durante la travesía del pueblo a través del
y con las otras comunidades que iban nacien-
desierto (cf. Ex 13,17-2), sino que ha querido
do —pues todos los que comen un solo pan se
salir a nuestro encuentro, participar de nuestra
hacen un solo cuerpo (1Cor 10,17) —, sino
propia naturaleza y tejer con nosotros la histo-
también, que ella era su causa y su fuen-
ria: así, amó con corazón de hombre, pensó
te. Enseñaba san Agustín: «Si ustedes son el
con inteligencia de hombre, trabajó con manos
cuerpo de Cristo y sus miembros, sobre el altar
de hombre (cf. GS 22), pues con su Encarna-
del Señor [en la eucaristía] se pone su propio
ción puso definitivamente su morada entre no-
misterio… Sean lo que ven y reciban lo que
sotros (cf. Jn 1,14).
son» (Sermo 272: PL 38,1247s;
cf. Sermo 227: ibid. 1099ss)
No es posible comprender la riqueza del cristia-
nismo si no captamos adecuadamente lo que
La «teología del encuentro», tan propia del
implica este «anclaje» de Dios en la historia
cristianismo, tiene toda su razón de ser, ante
humana, no como simple espectador sino co-
todo porque la Iglesia misma es prolongación
mo co-participante activo.
real en la historia de la presencia de Cristo: si
no hay encuentro, no es posible edificar el
En la capilla Redeptoris mater, decorada por el
Cuerpo místico; por eso afirma el Señor: «en
padre Marko Ivan Rupnik, en el Vaticano, hay
esto reconocerán que ustedes son mis discípu-
un pequeño mosaico que pretende transmitir
los: si se aman» (Jn 13,35). Sobra decir que el
algunos aspectos teológicos de la Ascensión y
encuentro entre los hermanos, capaz de susci-
Pentecostés: el Señor, que asciende al santua-
tar la comunión, es el que sucede al encuentro
rio celeste, va rodeado en una especie de esfe-
con Aquel que nos ha amado primero (1Jn
ra que, de alguna manera, refleja su doble na-
4,10) y que nos enseña con su vida y sacrifi-
turaleza, pero hay un pequeño aspecto que
cio el rostro del verdadero amor.
puede pasar desapercibido: el borde inferior de
su manto cuelga por fuera de la esfe-
Una errónea concepción de esta teología del
ra divina que lo contiene. Siempre me
encuentro nos puede llevar a dos extremos pe-
ha parecido ver allí una actualización del pasa-
ligrosos para el cristianismo: o bien, minusvalo-
je de la hemorroisa a la que le bastó solo tocar
rar el encuentro hasta creer que solo importa la
el borde del manto para quedar curada (Mc
relación directa entre Dios y la persona, propia
5,25-32). La liturgia es, de alguna manera, el
de aquellos que creen en Dios, pero no en la
borde del manto que hace de bisagra entre lo
Iglesia; o bien, sobrevalorarlo y desligarlo de la
humano y lo divino. Dicho de otra manera, la
dimensión de fe hasta el punto de creer que
liturgia cristiana es, precisamente, el modo co-
basta la dimensión comunitaria sin percibir que
mo el dedo de Dios sigue acariciando nuestra
sin aquella, toda esta experiencia se reduciría a
historia comunitaria y personal, en un diálogo
una simple filantropía vacía de trascendencia.
continuo, a través de los sentidos y del espíri-
El primer error haría de la Iglesia una escuela
tu.
de iluminados y ascendidos egoístas y desen-
carnados, pero no el Cuerpo místico de Cris-
Es en la liturgia donde sentimos, por un lado, el
to; el segundo haría de ella una sociedad de
toque de Dios que se acerca a nuestra vida pa-
autoayuda o una ONG, pero no el lugar de en-
ra iluminarla y alimentarla como a los discípu-
cuentro entre Dios y el hombre.

Himnos a Jesús Eucaristía. (2012). [Ilustración]. Tomado de: http://fraynelson.com/blog/2012/04/06/himnos-a-jesus-eucaristia/

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 7


¡Regresemos con esperanza al templo!

La pérdida del sentido comunitario condiciones de responsabilidad civil y cristiana,


sin negarnos la posibilidad del encuentro.
Es posible que circunstancias externas termi-
nen deformando nuestra capacidad de valorar El lugar de lo virtual en la dimensión
el «don» del encuentro. Es apenas comprensi- litúrgica
ble que el aislamiento al que nos hemos visto
obligados durante estos últimos meses nos lle- Si bien la televisión, el internet y la radio nos
ve a evitar cuanto podamos esta dimensión acercan virtualmente a lugares donde sería
comunitaria. El fenómeno que vemos quienes físicamente imposible estar presente, cabe re-
presidimos, en nombre de nuestros obis- cordar que lo natural en el hombre es el en-
pos, las comunidades es que, tras el aisla- cuentro persona-a-persona. El hombre viene
miento, muchos fieles prefieren quedarse en dotado naturalmente de un cuerpo con cinco
casa antes que asistir a las celebraciones litúr- puertas que le permiten estar en comunicación
gicas en los templos. Pero ¿cómo edificar este con los otros, pero no tiene antenas ni posibili-
Cuerpo místico si no nos vemos, si no nos en- dad de movilizarse virtualmente a otros luga-
contramos? res, sin ayuda técnica.

Medios de comunicación y transmisión de Pienso ahora mismo en aquella maravillosa


gracia experiencia de Zaqueo sobre aquel Sicómo-
ro (cf. Lc 19,1-10): ¿qué habría sido de él si no
No es desconocida para nadie la importancia se hubiera cruzado realmente su mirada y la
que los medios de comunicación tienen en la de Jesús? No se trata de un asunto de medios
vida cristiana, sobre todo, por la accesibilidad técnicos de época, sino una comprensión pro-
que ofrecen a contenidos formativos y celebra- funda de lo que significa el hombre y su capa-
tivos que, seguramente nos ayudan a elevar cidad relacional; de lo que produce ese en-
nuestro espíritu hacia el Señor. cuentro entre la intimidad humana y la divina.

Pero más que sentirnos plenamente satisfe- Aunque pueda parecer exagerada mi aprecia-
chos con el mundo virtual, deberíamos sentir la ción, en las celebraciones virtuales puedes tú
nostalgia de la comunión plena: del olor, del mirar al celebrante, pero él jamás podrá verte
calor, del brillo de los ojos… es lo propio de la a ti; no hay, por tanto, una correspondencia
persona humana. No hemos sido creados para relacional tan básica en la experiencia litúrgi-
estar detrás de una pantalla defendiendo nues- ca. Y por eso afirmamos que son recursos que
tra intimidad e integridad sino para exponernos deben ser usados con ponderación y sensa-
ante el otro; el repliegue en defensa tez, y deben ser vistos como instrumentales y
de nuestros intereses es consecuencia del pe- sucedáneos.
cado, que nos lleva a considerar al otro un pe-
ligro, tal como lo deducimos de la enseñanza En esta dinámica relacional toda la vida sacra-
teológica del primer pecado (cf. mental requiere el contacto del «tú» de Dios
Gen 3,7) que llevó a aquel que había declara- que sale al encuentro del «tú» del hombre para
do «Esta sí que es carne de mi carne» (Gen salvarlo: la gracia se lleva a cabo en el en-
2,23), a guardarse por miedo al castigo, pero cuentro con unos ojos que miran, unas manos
abandonado a su compañera a su suerte. El que bendicen y abrazan, unos oídos dispues-
cristianismo nos ofrece otro camino recorrido tos a la escucha. Los sacramentos no operan
por nuestro Señor: el del arrojo, del sacrificio como fórmulas mágicas, sino que requieren de
total y sin reserva. dos voluntades que se encuentran y
desean alcanzar y ser alcanzadas.
El cristianismo no es camino para aquellos
que desean conservar con celo lo suyo,
sino para quienes comprenden que solo do-
Pbro. Ferney Alonso Castañeda Marín
nando esta vida pueden alcanzar la eterna (cf. Delegado de Liturgia
Mt 10,37-42). Esto, desde luego, no pretende Profesor del Seminario Mayor, San Juan Pablo II
animar a una actitud temeraria en las circuns- Dr. en Teología de la Universidad Eclesiástica
tancias actuales, todo lo contrario: es una invi- San Dámaso, Madrid
Diócesis de Armenia
tación a la restauración paulatina de la vida en

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 8


¡Regresemos con esperanza al templo!

Eucaristía, celebración de la Vida nueva

El santo padre, el papa Francisco, el pa-


sado 3 de septiembre ha aprobado la
publicación de la carta titulada
Desde esta perspectiva, en nuestras celebra-
ciones estamos llamado a anticipar el cielo,
como decía el teólogo ruso Sergej Bulgakov,
“Volvemos con alegría a la Eucaristía”, que la “la liturgia es el cielo en la tierra”. Nuestra vida
Congregación para el Culto Divino y la Disci- no tendría ningún sentido si no fuera un ca-
plina de los Sacramentos ha redactado el 15 mino hacia el cielo. Es un camino que debe
de agosto de 2020, Solemnidad de la Asun- ser sostenido necesariamente por el maná, el
ción de la Bienaventurada Virgen María, diri- pan de los ángeles, el viático, que el mismo
giéndola a los presidentes de las conferencias Dios nos entrega. En la celebración de la Eu-
episcopales de la Iglesia católica. caristía experimentamos el sabor del pan del
peregrino y de la plenitud mesiánica en la
La carta hace un breve recorrido teológico, eternidad (cf. Is 25, 16). Podríamos decir que
patrístico e histórico-social sobre el fundamen- la Eucaristía es “gustar la eternidad en el tiem-
to comunitario, y por ende esencial, de la cele- po”, utilizando una expresión dedicada a la
bración del misterio pascual, que el cuerpo liturgia sabática judía (A. J. Heschel).
místico de Cristo realiza por la acción del Es-
píritu del Resucitado, convocado en la domus Por eso el papa San Juan Pablo II en la carta
Dei y domus ecclesiae, lugar en el cual se apostólica Dies Domini, recogiendo las pala-
identifica como asamblea santa, pueblo de bras de Gaudete in Domino de San Pablo VI,
Dios. invitó a todos a no abandonar “este encuentro,
este banquete que Cristo nos prepara con su
amor”. Además, nos invitó a una participación
a la vez digna y festiva. Es la misma invitación
que nos hace el autor de la carta a los He-
breos, para no hacer vano el sacrificio de Cris-
to: “(…) sin abandonar nuestras asambleas
como algunos acostumbran a hacerlo; antes
bien, animaos unos a otros, tanto más cuanto
que veis que se acerca ya el Día” (Heb 10,
25).

Es en el aquí y el ahora del actuar litúrgico


que nos encontramos con Cristo y nos benefi-
ciamos de la salvación. Es Cristo crucificado y
glorificado que viene en medio de nosotros,
sus discípulos, para conducirnos juntos a la
gloria de su resurrección. “Es la cumbre, aquí
abajo, de la alianza de amor entre Dios y su
Joseph. (2010). Misterio Pascual [Ilustración]. http://religionenelcole-
pueblo: signo y fuente de alegría cristiana,
joseph.blogspot.com/2010/09/2do-tema-misterio-pascual.html preparación para la fiesta eterna”. [2]

El hecho de que la carta haya sido escrita el Estamos llamados a participar en esta alianza
día de la Asunción de la bienaventurada Vir- nueva y eterna sellada en la Sangre de Cristo,
gen María no es del todo casual, porque nos el Cordero degollado, para que tengamos en
hace presente nuestro destino final y la partici- nosotros vida en abundancia (cf Jn 10, 10),
pación en él desde ya cuando participamos de para lo cual Jesucristo ha sido enviado al
la liturgia, así como lo afirma la constitución mundo. Permanecer unidos a Él en su cuerpo
conciliar Sacrosanctum Concilium: “En la Li- que es la Iglesia, es la garantía de que el mis-
turgia terrena pregustamos y tomamos parte terio pascual celebrado, contemplado y vivido
en aquella Liturgia Celestial, que se celebra dé en nosotros frutos de vida eterna. Uno de
en la santa ciudad de Jerusalén, hacia la cual ellos es la alegría de ser y vivir como miem-
nos dirigimos como peregrinos (…)”. [1] bros de su cuerpo, con el cual celebramos los

_____________________
[1] Sacrosanctum Concilium, 8
[2] San Juan Pablo II, Dies Domini, 58

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 9


¡Regresemos con esperanza al templo!

divinos misterios y salimos de ellos renovados nos tiene. Un cristiano vive en el mundo dando
y rejuvenecidos, porque en el banquete de su a conocer con su vida lo que ha celebrado uni-
amor nos ofrecemos como hostias vivas (Rom do al cuerpo místico de Cristo. De allí pode-
12 ,1). En efecto, ya san Agustín nos decía: mos entender la célebre expresión del autor de
“Este es el sacrificio de los cristianos: la la carta a Diogneto refiriéndose a los cristia-
reunión de muchos, que formamos un solo nos: “Tan importante es el puesto que Dios les
cuerpo en Cristo. Este misterio es celebrado ha asignado, del que no les es lícito deser-
también por la Iglesia en el sacramento del al- tar”[5]. Dios nos ha asignado un puesto en el
tar, del todo familiar a los fieles, donde se de- mundo, del cual no podemos desertar, que po-
muestra que la Iglesia, en la misma oblación dremos ocupar si hemos ocupado el puesto
que hace, se ofrece a sí misma”. [3] que Él nos ha asignado en la asamblea reuni-
da que celebra a Cristo, víctima, altar y sacer-
Ofrecernos con Él en la celebración del miste- dote. Celebración de los sacramentos y modo
rio pascual y después en la vocación específi- de vivir van unidos indisolublemente, de forma
ca a la cual hemos sido llamados, como obis- que no podremos ser sacramento de salvación
pos y presbíteros, como padres y madres de en el mundo si no celebramos los sacramentos
familia, como célibes o consagrados, como cuando somos convocados y especialmente
obreros o dirigentes de una empresa, es aso- en el Día del Señor, día en que celebramos la
ciarnos a la muerte de Cristo para vivir como pascua semanal. En ella le pedimos al Señor
resucitados, y para dar al mundo en el cual que infunda su Espíritu Santo para la consa-
vivimos, con sus alegrías, sufrimiento y cir- gración de las especies eucarísticas, y para
cunstancias históricas, el verdadero sentido de que congregue en la unidad a cuantos partici-
la existencia. Es por eso que la Eucaristía ha- pamos del cuerpo y sangre de su Hijo. Es por
ce la Iglesia, porque hace de ella el cuerpo de eso que es indispensable la presencia en la
Cristo en medio de esta generación, cumplien- celebración de aquellos que constituimos su
do la misión a ella confiada, que es la de ser cuerpo, para que podamos realmente hacer la
sacramento de salvación, sal, luz y fermento. Eucaristía que hace la Iglesia.

Ser Iglesia, cuyo principio fontal y vital es la Dios nos ha llamado a ser su pueblo, estirpe
celebración de la Eucaristía, en donde se ali- elegida, de forma que en la liturgia somos el
menta y se perfecciona hasta llegar a la esta- sujeto celebrante junto al ministro, así como lo
tura perfecta de la madurez de Cristo, es vivir afirma el Misal Romano: “Reunido el pueblo, el
en un estado permanente de misión. La misión sacerdote se dirige al altar, con los ministros,
es ser signo visible de salvación para que los mientras entona el canto de entrada”. [6] Em-
hombres vean y experimenten que Dios en su pieza diciendo “Reunido el pueblo” porque “en
Hijo Jesucristo nos ha perdonado el pecado, la Misa o Cena del Señor el Pueblo de Dios es
cuyo salario es la muerte, y nos hace partíci- congregado, bajo la presidencia del sacerdote,
pes de su Vida inmortal cada vez que partici- que actúa en la persona de Cristo, para cele-
pamos del banquete de su amor. Así que parti- brar el memorial del Señor o sacrificio eucarís-
cipar de la Eucaristía, más allá de cumplir solo tico. De ahí que sea eminentemente válida
un precepto, es la celebración de la Vida nue- cuando se habla de asamblea local de la San-
va, de la Vida inmortal que se nos ofrece cons- ta Iglesia, aquella promesa de Cristo: “Donde
tantemente gracias a que “el verdadero Corde- dos o tres están reunidos en mi nombre, allí
ro que quitó el pecado del mundo, muriendo estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20). Pues
destruyó nuestra muerte y resucitando restau- en la celebración de la Misa en la cual se per-
ró la vida”[4]. En la celebración eucarística nos petúa el sacrificio de la cruz, Cristo está real-
unimos a Cristo que vence la muerte y, por en- mente presente en la misma asamblea congre-
de, nuestras tristezas, para entregarnos gratui- gada en su nombre, en la persona del ministro,
tamente la alegría. En ella el Señor perdona en su palabra y ciertamente de una manera
nuestros pecados, nos devuelve la gracia y sustancial y permanente en las especies euca-
nos envía a la misión de todos los días. rísticas”. [7]

La misión que brota de la celebración del sa- Volver con alegría a la celebración eucarística,
cramento y que se nos confía, es la de mani- es volver a esta conciencia y a este deseo, pa-
festar al mundo el Amor incondicional que Dios ra que maravillados por el amor de Dios, mani-
_____________________
[3] San Agustín, La ciudad de Dios, Libro X, (6 CCL 47, 278-279
[4] Misal Romano, Prefacio Pascual I
[5] Carta a Diogneto (Cap. 5-6; Funk 1, 317-321)
[6] Misal Romano, Ordinario de la Misa, Estructura general, 1

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 10


¡Regresemos con esperanza al templo!

festado en Cristo que se entrega por todos los de. Comulgando al cuerpo y a la sangre de
hombres, se produzca en nosotros el asombro Cristo, somos desposados con Él y asimilados
eucarístico, al cual nos invitaba San Juan Pa- a su cuerpo, de forma que le pertenecemos, y
blo II [8], y que han experimentado millones de también Él nos pertenece. Él en la Encarna-
fieles católicos durante dos mil años de histo- ción ha asumido nuestra humanidad para en-
ria, cada vez que reunidos en comunión han tregarnos su divinidad, en un admirabile com-
anunciado su muerte, proclamado su resurrec- mercium [10], de modo que su Vida y sus dones
ción y esperado su segunda venida. son también nuestros.

Es el asombro que nace de la contemplación Participando consciente y activamente en la


de las mirabilia Dei, prefigurado en la historia Eucaristía recibimos su gracia, es decir, la ca-
de la salvación que vivió Abraham cuando ex- pacidad de amar, de entregarnos, de perdo-
perimentó la presencia de Dios, que en lugar nar, de comprender y, en última instancia, de
de su hijo Isaac, proveyó un carnero para el perder nuestra vida por Él, porque estamos
sacrificio, y que el pueblo elegido experimentó seguros de que con Él la recobramos. Este es
cuando se vio libre de la esclavitud del faraón el asombro que vivimos cuando participamos
y fue introducido en la tierra prometida. Es el de la Eucaristía y cuando siendo dóciles al po-
mismo asombro que experimentaron las muje- der de la Palabra proclamada en la asamblea,
res frente al sepulcro vacío, y aquel que sintie- vemos a Dios triunfar sobre nuestras esclavitu-
ron los apóstoles encerrados por miedo a la des.
muerte, cuando Cristo se les apareció a puer-
tas cerradas. Es la experiencia que vivieron los Volver a la celebración eucarística con alegría,
discípulos de Emaús cuando reconocieron a es en definitiva volver a ser Iglesia, comunidad
Cristo al partir el pan. Se trata del asombro convocada y trasformada en cuerpo de Cristo,
que vivió el discípulo amado después de una que se deja asombrar por el amor de Dios y
larga noche sin pescar nada y viendo a Jesu- asombra sirviendo a los demás.
cristo exclamó: “Es el Señor!”. Es el asombro
que los paganos manifestaban cuando se en- ¡Volvamos con alegría a la Eucaristía!
contraban con el amor encarnado en la comu-
nidad cristiana, en la Iglesia, y exclamaban:
“¡Mirad como se aman!” [9].

La Eucaristía hace la Iglesia creando y visibili- Pbro. Tonino Urso


Rector
zando el Amor, la comunión, destruyendo todo Seminario Misionro Redemptoris Mater, Medellín
tipo de egoísmo y de barreras que continua- Dr. en Liturgia del Instituto Pontificio Litúrgico
mente se levantan entre las personas, a causa San Anselmo, Roma
del príncipe de este mundo que seduce y divi-

_____________________
[7] Misal Romano, Ordenación general del Misal Romano, 27
[8] San Juan Pablo II, Ecclesia de Eucharistia, 6
[9] Tertuliano, Apologético, 39, 1-18
[10] San Atanasio de Alejandría, De Incarnatione, 54, 3; San León Magno, Sermón 8 sobre la Navidad, CCL 138, 139

La familiaridad con Dios debe ser comunitaria


Papa Francisco
https://youtu.be/lu9nFO6sCuk

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 11


¡Regresemos con esperanza al templo!

Celebrar con los que aún no pueden volver

La Carta del Cardenal Sarah quiere


recordar, en la pandemia, el valor
de la liturgia como “cumbre y
pensar en los que retornan alegres pero
también en los que van a estar fuera del
templo.
fuente de toda la vida de la Iglesia (SC10)”.
 La carta dice que los medios han servido
Para muchos fieles y pastores, este tiempo sin para “los enfermos y aquellos que están
templos, sin las actividades tradicionales de imposibilitados para ir a la Iglesia” y los
culto y administración, sin muchas actividades designa como “hermanos y hermanas
pastorales, hizo que se sintiera la prioridad de desanimados, asustados y distraídos du-
lo sacramental. Y en la celebración, quizás soli- rante mucho tiempo”.
taria, de la eucaristía, los presbíteros hemos
sentido profundamente la necesidad de estar En este tiempo esos imposibilitados han sido
con nuestras comunidades. Hemos experi- casi todos los fieles, y la mayoría lo seguirán
mentado íntimamente que, sin la liturgia y la siendo. “Sacramenta propter homines”. No pue-
eucaristía, nuestro sacerdocio estaría vacío. de ser que esa multitud no preocupe a nuestra
Hemos revivido la dimensión universal salvado- reflexión y actitud pastoral.
ra de cada misa.
Los tiempos de crisis nunca pasan sin dejar
 “Volvemos con alegría…Tan pronto co- huellas dolorosas, pero también son tiempos
mo las circunstancias lo permitan, es de maduración. Así, el exilio en Babilonia pro-
necesario y urgente volver a la normali- dujo deserciones entre los creyentes judíos aun
dad”, dice la carta. entre los que no sufrieron el destierro, debilitó
la estructura jerárquica del pueblo de Israel e
Pero ¿cuándo será ese “regreso a la hizo perder memoria y textos. “Ya no vemos
normalidad”? ¿Cómo será? nuestros signos, ni hay profeta: nadie entre
nosotros sabe hasta cuándo” (Salmo 73).
No se ve cercano el fin de la “anormalidad”. Pero maduró la fe para comprender mejor la
Los científicos creen que, en el mejor de los pertenencia, el sentido del templo y, sobre
casos, habrá vacuna en 2021 y se estará uni- todo, del culto espiritual. Hizo comprender que
versalizando entre el 2022 y el 2023. Algu- la Shekinah no estaba sólo en el Sancta Sanc-
nos dicen que entrado el 2024. Ningún antído- torum del Templo de Jerusalén sino donde se
to a la vista. En Katar habrá protocolos de reunieran en la fe (sinagoga) y que el culto,
aislamiento en el mundial de fútbol 2022. más que en holocaustos y sacrificios de Jeru-
salén, está en el corazón obediente.
Además, los científicos piensan que los
abusos ambientales, unidos a la velocidad La situación que nos ha traído esta pandemia
de comunicaciones, propiciarán nuevas no es la más difícil en la historia de la Iglesia.
pandemias en el próximo futuro. No es tan difícil como la de aquellos heroicos
cristianos japoneses, los kakure kirishitan, que
Por consiguiente, muchos, sobre todo los vie- tuvieron que pasar doscientos cincuenta años
jos, no vivirán esa normalidad añorada sino ex- (1587-1867) sin sacerdotes, sin Eucaristía ni
cepcionalmente; y algunos no la verán. Quie- sacramentos, sin templos, sin imágenes y
nes privilegiadamente podrán reunirse tendrán, sin Biblia, fieles al cristianismo y a la Iglesia
por mucho tiempo, limitación: por aforo, por las católica. Sólo con la Tradición, el Bautismo y la
dimensiones del templo, por las circunstancias Oración. Lo que han llamado el “milagro de
económicas de la parroquia, por edad o proble- Oriente”, evocado por la película “Silencio”:
mas de salud. En muchas parroquias más del
60% quedará ordinariamente excluido. Aunque “Es ejemplar la historia de las comunidades
puedan asistir, tendrán que someterse a tur- cristianas en Japón. Sufrieron una dura perse-
nos. cución en los inicios del siglo XVII. Fueron mar-
tirizados muchos, los miembros del clero fueron
Felices los que van a poder volver alegre- expulsados y miles de fieles fueron asesinados.
mente a la eucaristía en el templo: no serán No permaneció en Japón ningún sacerdote, to-
muchos y no será pronto. Por eso, hay que dos fueron expulsados” … “¡sobrevivieron

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 12


¡Regresemos con esperanza al templo!

con la gracia de su Bautismo!”. … Estaban El 12 de octubre de 1981 el Papa Juan Pablo II


aislados y escondidos, pero eran siempre bendijo virtualmente la imagen del Corcovado
miembros de la Iglesia. ¡Podemos aprender en Río de Janeiro, como lo había hecho Pío XI
tanto de esta historia!” Papa Francisco (marzo 50 años antes. ¿No es verdad que el Papa se
2015). hizo presente para los cariocas? Hasta encen-
dió las luces desde Castelgandolfo con el mis-
 La Carta agradece la “transmisión de la mo botón de Marconi.
Misa cuando no había posibilidad de
celebrarla comunitariamente”. En la inolvidable oración del Papa Francisco
en la plaza de San Pedro vacía, los millones
Pero la Misa siempre se celebra comunitaria- de fieles que nos unimos ¿éramos sólo teles-
mente. El acto de celebrar la eucaristía es pectadores? ¿Participaron únicamente el Pa-
indispensablemente comunitario. Por eso, la pa, el ceremoniero y cuatro personas más?
OGMR actual, corrigiendo la anterior, nunca Claro que nos congregamos simultánea y ver-
habla de misa privada. El Celebrante está daderamente como Iglesia, en comunidad vir-
ligado a la comunidad que, a su modo, siem- tual y participamos.
pre está presente.
No nos neguemos a aceptar que la simultanei-
OGMR 19: “Aunque en ocasiones no se pue- dad de tiempo, visible y audible, a través
de tener la presencia y activa participación de del medio virtual y sobre todo en tiempo real,
fieles… siempre es un acto de Cristo y de la es también presencia.
Iglesia”.
Si hay presencialidad compartida puede ser
 “Ninguna transmisión es equiparable a la verdadera participación. No son espectado-
participación personal o puede susti- res sino celebrantes, con tal que haya fe y
tuirla”. actitud participativa; pero eso también pue-
de faltar en la presencia real no virtual. Hay
Eso es claro. Pero podríamos hacer unas refle- quienes están congregados físicamente en el
xiones. templo, pero no participan ni celebran. A ve-
ces, aunque estén allí ni ven ni escuchan, (a
Pensemos en el término “transmisión”. No es veces ni oyen), ni hablan ni cantan y además
asunto de poca monta: los educadores del no comulgan.
mundo han concluido que no hay acto vivo
educativo si sólo se piensa en transmisión, que No es la plena presencialidad. Pero se nos ha
sólo implica oyentes, televidentes: no es en- dado la oportunidad de una presencialidad ver-
cuentro activo. Si sólo hay transmisión, sólo dadera en tiempo real, que nunca había si-
hay de parte del feligrés un acto piadoso, valio- do posible. Además, podemos tener, por me-
so ante Dios, pero sin valor objetivo de gracia dio de Zoom, Meet u otra plataforma, interac-
como acción de la Iglesia. ción en tiempo real para cientos y miles:
más que en un templo.
La carta considera que transmisión supone no
participación personal. Pero en lo virtual Importante que canonistas y teólogos inda-
puede haber mucho más que transmisión. Pre- guen las consecuencias de esto. No es la pri-
cisamente en esta pandemia, el medio virtual mera vez que nuevas realidades culturales e
ha permitido a hijos la única oportunidad de históricas llevan a redefinir parámetros de la
acompañar a la madre moribunda: ellos saben vivencia y celebración en la fe. Es inculturación
que no fue sólo una transmisión sino un verda- en la cultura de la tecnología virtual.
dero y vivo encuentro personal en realidad
virtual. Gracias a Dios y al “trabajo del hom- Es de gran importancia pensar en los que
bre” se ha construido una cercanía nueva, no van a poder volver y en los ausentes.
nueva presencialidad.
En la Apología primera, San Justino cuenta al
Amigos o parientes nos invitaron en pandemia emperador Antonino lo que los cristianos ha-
no a la “transmisión” sino a la celebración de cen el “día del sol”: explica que se envía la eu-
funeral: no a ver un noticiero, sino a compartir caristía a los que están ausentes. Se quiere
la celebración. Ese modo de presencia en que los que no se pudieron reunir también par-
tiempo real es regalo de Dios y de la creati- ticipen de la eucaristía. El Papa Francisco
vidad humana. ha insistido en que hay que tener en cuenta

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 13


¡Regresemos con esperanza al templo!

a los que están lejos. Ahora quedan lejos de la pantalla un signo de fe, un crucifijo o un
muchos de los miembros de la iglesia. icono religioso. Se pueden insinuar las res-
puestas y aclamaciones, las posiciones su-
Muchos católicos, en este tiempo de pande- geridas para ciertos momentos de la celebra-
mia, han compartido con fidelidad la Misa cele- ción, los signos que pueden compartir en casa.
brada por los medios, uniéndose a celebracio- Se podrá ayudar con unas moniciones adecua-
nes de distintas parroquias o diócesis. Se han das a la situación virtual. Además, la atracción
“fidelizado” con Misas de ciudades o países de la pantalla hace que estén los fieles en con-
lejanos. Muchos celebrantes han tenido, en centración y capten mejor los gestos, las lectu-
esas Misas, más fieles que en su parroquia. ras y la homilía.
Para muchos fieles, por bastante tiempo, no
habrá la posibilidad de unirse a la participación Es una oportunidad preciosa para una cate-
plena. Algunos, por edad o enfermedad, casi quesis litúrgica y mistagógica aprovechando la
nunca podrán hacerlo. concentración fascinante que provoca la pan-
talla.
Hace bien, tanto al celebrante como al fiel
participante en la eucaristía virtual, que se Alguno dirá que dar validez a la presencia y
medite y reconozca el valor de fe de ese en- participación virtual puede llevar al desafecto
cuentro virtual. No hagamos como aquellos por la plena presencia. La carta misma dice
que, por insistir en que sin la comunión no hay que “estas transmisiones… corren el riesgo de
verdadera participación en la Eucaristía, des- alejar de un encuentro personal e íntimo con el
motivan a quienes por alguna razón Dios encarnado”.
(divorciados, unidos sin sacramento, etc.) no
pueden comulgar: Muchos, desmotivados, no El Papa Francisco compartió una historia
han vuelto a Misa. que, dice, “me ha causado disgusto”. Un
obispo dijo que con esta pandemia la
Un celebrante que reconoce el valor de esa gente “se ha deshabituado” de ir a la igle-
celebración virtual vivirá la presencia de sia, “que nunca más volverán a arrodillar-
esa comunidad virtual, se preocupará por un se ante un crucifijo o a recibir el cuerpo
estilo realmente comunicativo capaz de de Cristo”. El Papa comentó que, si esas
suscitar a distancia la participación con la fe en personas “vinieron a la iglesia por cos-
el acontecimiento salvador. Con una actitud tumbre, es mejor que se queden en casa.
profética y celebrante no centrada en sí Es el Espíritu Santo quien llama a la gen-
mismo, por la palabra, la mirada y la gestuali- te”. “Tal vez después de esta dura
dad que conecte más que la misma red. Y con prueba, con estas nuevas dificulta-
una atención muy delicada a la elocución, a la des…los fieles serán más verdaderos,
dignidad y propiedad de los gestos y sig- más auténticos”. (Entrevista con Larissa
nos litúrgicos, ya que el micrófono y la cá- López ADN Kronos Zenit 30 0ctubre
mara exhiben en primer plano, desnuda, cual- 2020)
quier actitud impropia. Allí molesta más la acti- ______________________
tud clerical o postiza, el gesto agrio, displicente Cuentan las Florecillas que Santa Clara,
o presumido, la desagradable presentación o ausente por enfermedad, asistió a la distancia,
el canto desafinado del celebrante o los canto- milagrosamente, con San Francisco, al Oficio
res. de Maitines de Navidad, y a la Santa Misa, en
la cual comulgó. Excepto por la comunión,
Y los fieles, si se reconoce claramente el va- ahora podemos asistir, como ella, a distancia,
lor de esa presencialidad y participación, por este milagro que recibimos del Señor y del
aprovecharán gustosos esa oportunidad de trabajo de muchas personas.
participar en la celebración; muchos “que es-
tán lejos” se acercarán a la Palabra de Dios y Con gusto volveremos alegres, cuan-
los signos sacramentales, en particular a la do se pueda, a la plena presencia y partici-
Eucaristía dominical, sabiendo que la Igle- pación.
sia los reconoce presentes. Se sentirán mo-
tivados a vivir en su casa ese momento, no co-
mo un programa piadoso para ver y oír, sino Mons. Mauro Serrano Díaz 
un encuentro de Iglesia en el que pueden parti- Canónigo de la Catedral Primada de Bogotá 
cipar. Estudios: Inst. Pastoral Litúrgica, Brujas-Bélgica 
Ayudaría ambientar el lugar colocando al lado e Inst. de Música Sagrada en París. 
Asesor del Dpto. de Liturgia del SPEC

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 14


¡Regresemos con esperanza al templo!

¿Por qué volver a los templos?

La pandemia nos alejó durante meses de


los templos; ahora se nos ha invitado a
volver de nuevo a ellos y a toda la
Mirada infinita que todo lo ve, penetra y escruta
(per visionem, o per scixentiam). Finalmente, Dios
está presente de modo particular en la historia de
realidad que ello implica; no han faltado en las la humanidad, que es también la historia de la
redes sociales las voces disonantes que se opo- salvación” (Audiencia General sept. 18 de 1985).
nen a este “volver”. No me refiero a los argumen- Que Dios está presente allí donde se vive la di-
tos de salud, válidos y de prudencia que cada uno mensión comunitaria es claro, Jesús nos dijo:
tendrá que sopesar. Esta reflexión es una invita- “donde dos o tres están reunidos en mi nombre,
ción a meditar si la frase que algunos expresan allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18,20), pero
de “que no es necesario volver a un templo para estos encuentros comunitarios de oración o espi-
encontrar a Dios” sea válida o no para un católi- ritualidad en cualquier espacio no eximen de
co. Alguien me decía “oraré para que usted pue- aquellos otros momentos de encuentro eclesial,
da encontrar a Dios sin necesidad de ir al tem- en los lugares destinados a la celebración de la fe
plo”, de estas posturas o cuestionamientos sobre y especialmente de los Sacramentos. Todo lo
la no necesidad de volver a un lugar de culto na- contrario, cuando el creyente en cualquier lugar y
cen estas reflexiones, que espero sean luz y for- en una relación auténticamente espiritual se en-
mación de unos y otros. cuentra con Dios, es Dios mismo quien le permite
comprender el gran valor de las celebraciones
Quiero iniciar citando a Pablo para argumentar a eclesiales.
quiénes me dirijo y a quienes no: “¿por qué voy a
juzgar a los de fuera?” (1 Cor 5,12), dice san Pa- “Volver a los templos”, que no es solo una expre-
blo. De la misma manera quiero compartir estas sión de retorno a un lugar determinado, sino que
reflexiones con los de adentro, con quienes se en ella se esconden significados y sentidos diver-
precian de ser y pertenecer a Iglesia Católica, pa- sos, pide por tanto intentar comprender qué quie-
ra ellos, mis hermanos en la fe, son estas refle- re decir un católico cuando expresa estas pala-
xiones; sé que existen otras comunidades cristia- bras. Tres grandes componentes, me parece, se
nas que tienen una comprensión y teología muy pueden citar: El valor sagrado del lugar, el sentido
distinta sobre el valor de los “templos” o lugares inigualable de la Iglesia – comunidad creyente, y
de culto, respeto sus posturas y espero, como finalmente, la incuestionable presencia real de
mínimo, que ellos respeten la nuestra. Jesús en la Sagrada Eucaristía.

Frente a la frase en cuestión, “no es necesario El valor de los lugares de culto


volver a los espacios de celebración”, me surgen
varios interrogantes ¿En nuestra relación y amor Nuestra comprensión del valor del lugar sagrado
con Dios qué valor damos a estos lugares? ¿qué nace de la experiencia bíblica. Israel fue progresi-
es lo que en estos espacios acontece? ¿Acaso vamente descubriendo el valor sagrado del Tem-
podemos cambiar nuestra postura bajo el argu- plo; sobre este argumento compuso hermosísi-
mento de que a Dios lo encontramos en todo la- mos salmos hablando del recinto sagrado (Cf. Sal
do? ¿Un cristiano católico no tiene necesidad de 27; 24, 42), su oración hoy frente al Muro de los
ir a un templo o lugar de celebración comunitaria? Lamentos es una expresión de dicho valor. Jesús,
¿Acaso el creyente católico resuelve su relación a la edad de 12 años, lo llamó: “casa de mi Pa-
con Dios en un intimismo personal? dre” (Lc 2,49), más tarde en acto de purificación
del templo se refiere a él como “casa de ora-
¡Que a Dios lo encontramos en todo lado, lo ten- ción” (Mc 11,17; Mt 21,13; Lc 19,46; Jn 2,14).
go claro! ¿Qué católico desconoce el atributo di-
vino de la omnipresencia de Dios? Sabemos que Los cristianos en continuidad con este valor con-
le es propio de su perfección y que este atributo sagramos, es decir, dedicamos lugares especia-
le permite estar presente en todos los lugares y les al encuentro con Dios, al respecto el Cardenal
en todos los momentos al mismo tiempo. Nos lo Robert Sarah precisa: “los cristianos… rápida-
recordó San Juan Pablo II: “Este Dios omnipoten- mente edificaron lugares que fueran domus dei et
te es también omnisciente y omnipresente. O aún domus ecclesiae – casa de Dios y casa de la Igle-
mejor, habría que decir que, en cuanto espíritu sia – donde los fieles pudieran reconocerse como
infinitamente perfecto, Dios es a la vez la Omni- comunidad de Dios, pueblo convocado para el
potencia, la Omnisciencia y la Omnipresencia culto y constituido en asamblea santa” (Carta:
misma. […] Lo mismo puede repetirse de la pre- ¡Volvemos con alegría a la Eucaristía!). Lugares
sencia de Dios mediante su conocimiento, como que como se dice en la plegaria de dedicación de

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 15


¡Regresemos con esperanza al templo!

una iglesia, son lugares santos donde el torrente Eucaristía!”. Cierto, según las necesidades, la
de la gracia de Dios alcanza a sus hijos. Así, virtualidad tiene su sentido, pero nada suple la
aunque a Dios lo encontramos en cualquier lu- experiencia de la vivencia en comunidad de la
gar, no dejamos de tener “casas de oración”. El celebración de las manifestaciones de fe, en
valor de lo sagrado para los cristianos es una ellas se goza de la presencia real de Jesús en la
novedad fielmente vivida durante estos ya casi Sagrada Eucaristía. Esta, aunque por más que
dos mil años de historia de salvación cristiana. se quiera, no se puede tener en cada casa o en
Cada lugar sagrado, templo, capilla, oratorio, son cualquier lugar, qué más quisiéramos que en ca-
espacios que nos llevan a vivir la experiencia de da casa hubiese un sacerdote para hacer pre-
Pedro: “Señor está bien que nos quedemos sente la Carne y Sangre del Señor. Aunque Dios
aquí” (Mt 17,4). Estos lugares son una fascina- lo llena todo y nos podemos encontrar con él en
ción de encuentro con Dios, en ellas experimen- cualquier lugar, no acontece lo mismo con la
tamos la luz de la transfiguración y bajamos a la realidad de la Carne y Sangre de Jesús. La pre-
lucha de la vida con la fuerza del Señor. sencia viva y real de Jesús está allí presente en
el encuentro de la comunidad eclesial presidida
El sentido de Iglesia comunidad creyente de un sacerdote que ofrece el Sacrificio de la
Salvación. Volver a los templos, significa en la
La expresión “volver a los templos” en los labios expresión sencilla de nuestra gente, el hambre
de un creyente significa que tiene deseos de en- que tienen de la Sagrada Eucaristía, tienen ne-
contrarse con la Iglesia, su deseo va más allá del cesidad de ella porque entienden lo que nos en-
lugar físico y siente necesidad del valor de la co- señó Jesús: “El que come mi carne y bebe mi
munidad creyente; manifiesta el deseo del reen- sangre tiene vida eterna” (Jn 6,54); realismo que
cuentro con los hermanos; en ella se expresa su Pablo expresa: “La copa de bendición que ben-
deseo de querer vivir su condición de piedra viva decimos ¿no es acaso comunión con la Sangre
de la Iglesia, pues “los que en un tiempo no eran de Cristo?; y el pan que partimos, ¿no es comu-
pueblo, ahora son Pueblo de Dios” (2 P 2,10). nión con el Cuerpo de Cristo? (1 Cor 10,26).
Cada bautizado se sabe parte de este Pueblo
único; “volver a los templos” es volver a tener la Así que las palabras “volver a los templos” tiene
posibilidad de ver el rostro del otro que es her- un sentido más amplio que la referencia a un lu-
mano, es compartir la alegría de caminar juntos gar, en él se esconde el deseo de volver a los
al encuentro de Dios. La Iglesia va más allá de sacramentos, a la realidad de la Confesión, a la
las fronteras de la propia casa, en los otros hay vivencia de la Eucaristía; es volver a sentir la
riqueza y presencia de Dios. Es suficiente ver la Gracia transformante del Señor en la realidad de
realidad de la Iglesia en sus inicios “En Antio- la gracia sacramental que se debe prolongar a lo
quía, donde por primera vez, los discípulos reci- largo de la vida. Cuando un creyente manifiesta
bieron el nombre de cristianos” (Hch 11,26); “Al su deseo de volver a esos lugares está manifes-
llegar Bernabé y ver lo que Dios había obrado tando sentimientos y deseos mucho más profun-
entre ellos se alegró y los exhortaba a permane- dos que los literalmente expresado en las pala-
cer unidos al Señor” (Hch 11,23). En el encuen- bras. Expresa el deseo de sentirse Iglesia que
tro con el otro, con el hermano, con las piedras entra en contacto con la presencia real de Jesús
vivas, cada uno se fortifica con el testimonio, en un espacio consagrado a su culto, es mani-
comparte la oración, juntos aprenden como Igle- festación de querer compartir el encuentro y la
sia a no temer, el sufrimiento de cada uno cobra oración.
sentido. El pueblo de Dios congregado en un lu-
gar sagrado es fuerza que alcanza el amor de Hermanos en la fe ¡Volvamos a los templos”! no
Dios. traguemos entero, tenemos doctrina, teología y
espiritualidad que nos hace comprender por qué
Presencia real y misteriosa de Jesús es importante “volver a los templos”; a Dios lo
encontramos allí donde queramos vivir nuestra
“Volver a los templos” no significa caminar de la espiritualidad, pero sigue siendo vital volver a
propia casa a otro lugar para hacer lo que se po- nuestros lugares de la celebración de la fe, es
día haber hecho en casa, nada más absurdo y vital volver a la vida sacramental, a la vivencia
ajeno a la comprensión de la verdad. El “volver a de la adoración eucarística, es necesario volver
los templos” significa volver a la realidad de la a esos filones de la gracia de Dios. Bendiciones.
vivencia sacramental; el católico que expresa su
deseo de volver a los templos está diciendo que Pbro. Jorge E. Bustamante Mora
reconoce la presencia de Jesús en los Sacra- Lcdo. En Teología Bíblica
mentos y que tiene necesidad de volver a ellos, de la Universidad Gregoriana, Roma
Director de los Departamentos de Doctrina y
con razón el Cardenal Sarah llamo a su Carta Promoción de la Unidad y del Diálogo del SPEC
sobre esta situación: “¡Volvemos con alegría a la

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 16


¡Regresemos con esperanza al templo!

“Como busca la cierva corrientes de agua,


así mi alma te busca a ti, Dios mío.” (Sal 42,2)

La pandemia que golpea al mundo ente-


ro, se ha convertido para los creyen-
deseosos de recibir la absolución o una direc-
ción espiritual, padres esperando para que sus
tes, en una larga y agitada carrera, nos hemos niños comiencen a ser hijos de Dios, hombres
visto obligados a confinarnos en nuestros ho- y mujeres queriendo unir sus vidas en santo
gares, a privarnos de tantas cosas materiales matrimonio, etc. Y la Iglesia está ahí como bue-
y, lo más difícil, restringir el acceso a los sacra- na madre para recibir a todos los sedientos de
mentos, a la liturgia, y demás prácticas de Dios, pero no obliga a nadie, llama y espera, y
nuestra fe. recibe con los brazos abiertos a todos los que a
ella acuden.
Los templos fueron cerrados, y la tecnología
nos ayudó a estar cercanos a la Palabra de Como busca la cierva corriente de agua, así mi
Dios, no obstante, nada suple el valor infinito alma te busca a ti, Dios mío. La sed de Dios es
de la recepción de la Sagrada Eucaristía, ni la grande, hay muchas almas heridas, corazones
gracia que se derrama en las celebraciones li- queriendo desahogarse a los pies del Señor, y
túrgicas. "Aun cuando los medios de comunica- no pueden hacerlo por su edad o por alguna
ción desarrollen un apreciado servicio a los en- enfermedad que les hace más vulnerables a
fermos y aquellos que están imposibilitados pa- contraer gravemente el virus. No obstante, gran
ra ir a la iglesia, y han prestado un gran servi- número de fieles han dejado de ir al templo no
cio en la transmisión de la Santa Misa en el por miedo ni enfermedad, sino porque se han
tiempo en el que no había posibilidad de cele- acomodado. Hombres y mujeres católicos que
brarla comunitariamente, ninguna transmisión van de paseo a distintos lugares, que frecuen-
es equiparable a la participación personal o tan los cinemas, tiendas, restaurantes, bares,
puede sustituirla. Más aún, estas transmisio- etc., se abstienen de ir a la Casa del Señor,
nes, por sí solas, corren el riesgo de alejar de porque pueden “celebrar la Eucaristía” a través
un encuentro personal e íntimo con el Dios en- de las nuevas tecnologías. Mientras hay otros
carnado". [1] sedientos de Dios, que desearían ir al encuen-
tro del Señor y no pueden.
La cuarentena fue un tiempo que debió haber-
nos llevado a valorar el tesoro que tenemos co- Se pregunta el salmista con fuerza y anhelo
mo Iglesia: la Palabra, los Sacramentos, la litur- ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios? (42,3)
gia, la catequesis, la comunión eclesial, el de- Querido fiel ¿no deseas tú también entrar a ver
pósito de la fe, etc. Cuántas Eucaristías en el rostro de Dios, y más aún recibirlo bajo las
tiempo pasado no celebramos con el corazón o especies del Pan y del Vino? "No podemos sin
incluso dejamos de celebrar, cuántas Comunio- el banquete de la Eucaristía, mesa del Señor a
nes mal hechas. Quizás se proclamaban las la que somos invitados como hijos y hermanos
lecturas y no disponíamos el corazón para me- para recibir al mismo Cristo Resucitado, pre-
ditar la Palabra. Cuántas faltas de caridad ha- sente en cuerpo, sangre, alma y divinidad en
cia los hermanos de comunidad, o el no apro- aquel Pan del cielo que nos sostiene en los go-
vechar bien el tiempo para compartir la fe con zos y en las fatigas de la peregrinación terre-
ellos. na" [2] . ¿No deseas contemplarlo en la comuni-
dad eclesial reunida, cuando el mismo Maestro
Poco a poco las autoridades han permitido la nos ha enseñado “Porque donde están dos o
apertura de los templos, con un aforo reducido, tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en
y los sacerdotes multiplican sus celebraciones medio de ellos?»" (Mt 18,20). “Tenemos nece-
para poder recibir a tantas almas que, como la sidad de encontrar a los hermanos que com-
cierva del salmo, van buscando esa agua que parten la filiación divina, la fraternidad de Cris-
satisfaga su sed de Dios (Sal 42). Abramos to, la vocación y la búsqueda de la santidad y
también nosotros el corazón a las gracias que de la salvación de sus almas en la rica diversi-
Dios quiere derramar en nuestro ser. Hoy en dad de edad, historias personales carismas y
día encontramos muchas almas necesitando vocaciones” [3]
del sacramento de la reconciliación, enfermos
_____________________
[1] Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. ¡V olvemos con alegría a la Eucaristía! p.4
[2] Ibidem
[3] Ibidem

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 17


¡Regresemos con esperanza al templo!

“Volvemos con alegría a la Eucaristía”, alegres te y podrás dar frutos de vida eterna. Recuerda
porque tenemos la posibilidad de celebrar el que todo sucede para bien de los hijos de Dios
Misterio, después de estar privados de tan (cfr. Rm 8,28), Él sabe sacar cosas buenas de
grande Sacramento. Hemos experimentado los acontecimientos difíciles de nuestra histo-
sed de la Sangre de Nuestro Señor y hambre ria, Él en su designio amoroso sabe ordenar
al no poder comer su Cuerpo. Estamos alegres todo para el bien del hombre, recordemos que
por compartir nuevamente con los hermanos es un Padre bueno, que nos perdona y quiere
una misma fe, esperanza y caridad. No obs- lo mejor para nosotros.
tante, este volver, implica también responsabi-
lidad de parte de todos, porque el virus no se Hoy más que nunca necesitamos vivir con ale-
ha ido, el peligro sigue presente. Se vuelve al gría la Eucaristía para llenarnos del amor y
templo respetando todos los protocolos de bio- consuelo de Dios y brindarlo a los demás. Nos
seguridad, pensando en el otro, cuidándonos queda un mundo herido: han muerto muchas
mutuamente. Esto exige el ejercicio de la cari- personas, muchos conflictos han tenido lugar a
dad cristiana, amar al prójimo como a nosotros nivel personal y social; el desempleo aumenta
mismos. la pobreza a nivel mundial, se incrementan los
problemas de depresión, las autoridades sani-
Los cristianos debemos dar testimonio en el tarias han trabajado mucho para atender la cri-
mundo en medio de esta situación crítica, sis y el cansancio arremete contra ellos.
adoptando las medidas sanitarias que ayuden
a garantizar la salud todos aquellos que se ¿Y tú cristiano quieres ser luz en medio de es-
acerquen a los distintos centros de culto. Los te mundo? ¿Quieres ser sal de la tierra y dar
sacerdotes han de procurar adquirir todos los sabor a la humanidad que vive en entre la sim-
elementos necesarios para mantener los tem- pleza o la melancolía? Ve al encuentro de
plos en las mejores condiciones. Los fieles de- Aquel que te está llamando para estar contigo
ben colaborar siguiendo los protocolos adopta- y luego enviarte a anunciar el Evangelio.
dos por los sacerdotes y comunidades de fie-
les. Todo esto por amor a la fe, por amor a la Pidámosle a María, nuestra madre, que nos
vida, y por amor al prójimo. enseñe a experimentar la alegría del Evange-
lio, para que, a ejemplo suyo, seamos capaces
En cuanto, a las celebraciones sacramentales, de seguir a Jesús, de buscarlo con locura, de
es necesario, adoptar las medidas, respetando acompañarlo aún en los momentos difíciles, de
a su vez la naturaleza y normatividad litúrgica. ir de la mano aún en el camino de la cruz. Solo
La debida atención a las normas higiénicas y así la vida será más bonita, los problemas no
de seguridad no puede llevar a la esterilización serán para nosotros el fin, sino un escalón pa-
de los gestos y de los ritos, a la incitación, in- ra elevarnos al cielo. Hermano hoy quiero invi-
cluso inconscientemente de miedo e inseguri- tarte a vivir la Eucaristía con alegría, como si
dad en los fieles. La liturgia debe seguir siendo fuera la primera y la última.
valiéndose de símbolos y signos para celebrar
del Misterio. No ha de convertirse la liturgia en Oración
una celebración fría y vacía, ni mucho menos
hacer perder su carácter comunitario, se res- Oh Jesús mío, hemos pasado por momentos
peta el distanciamiento, pero con la conciencia difíciles, la pandemia nos ha mostrado cuán
de que se celebra como Iglesia, como comuni- frágiles somos y cuán necesitados estamos de
dad de fieles reunidos en torno al altar. Los ti. Al estar separados de tu presencia y de los
signos y símbolos son importantes para pro- sacramentos hemos experimentado, también,
fundizar en el Misterio, no han de olvidarse, la necesidad de recibir tu gracia. Te pedimos
sino cuidarlos para que nos ayuden a partici- por el fin de esta situación, ayúdanos para que
par de manera activa, consciente y fructosa de poco a poco vayamos regresando a tu casa,
la liturgia eclesial. que es casa de oración. Que nuestra fe se ha-
ga más fuerte, que experimentemos tu presen-
El volver a celebrar los sacramentos, es como cia amorosa en medio de nosotros.
un inicio primaveral, el fin de un duro invierno,
cuya nieve una vez derretida por el sol, empie- Pbro. Oscar de Jesús Rendón Acosta
za a empapar la tierra. Comienzan a brotar las Lcdo. en Filosofía y Ciencias Religiosas
plantas, a florecer y dar frutos. Déjate iluminar en la Universidad Católica del Oriente, Colombia
por la gracia del Creador, permite que encien- Profesor de Liturgia en el Seminario Mayor de San José
da tu corazón, solo así crecerás espiritualmen- Delegado de Liturgia
Diócesis de Santa Marta

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 18


¡Regresemos con esperanza al templo!

La Eucaristía fuente de esperanza y alegría

El cardenal Robert Sarah, prefecto de la


Congregación para el culto divino y la
Disciplina de los sacramentos, el pasa-
Por eso, Él espera que estemos presentes, en
la eucaristía o misa celebrada en la iglesia o
templo parroquial, de manera física, personal,
do 15 de agosto envío una carta a los presiden- activa, consciente, con fe, con gratitud, con los
tes de las Conferencias Episcopales de la Igle- mismos sentimientos de quienes estuvieron
sia Católica sobre la celebración de la liturgia presentes al pie de la cruz, comenzando por su
durante y después de la pandemia del COVID Madre, que estemos presentes con nuestro
19. cuerpo, alma y humanidad.

En esta carta nos invitaba a todos, ministros y Estando en misa física o personalmente tam-
fieles, a retornar con fe y esperanza al templo bién nos alimentamos espiritualmente, come-
para celebrar el Misterio Pascual del Señor. mos el pan bajado del cielo (nadie come a dis-
tancia o virtualmente), y expresamos con nues-
Sin duda, estos tiempos de la pandemia son tra presencialidad la realidad que somos: el
tiempos difíciles para todos y también para la pueblo de Dios que camina en unidad.
participación en la misa y la vivencia de nuestra
liturgia. Nuestra manera de celebrar, que hasta La misa, como lo recuerda la Instrucción Gene-
ahora siempre nos ha llenado, en estos mo- ral del Misal Romano en los números 91 y 92,
mentos de propagación del coronavirus requie- es el «sacramento de unidad». Hay un aspecto
re un replanteamiento adecuado y una rápida fundamental de la vida de la fe cristiana: su di-
adaptación a las nuevas circunstancias. mensión comunitaria. La dimensión comunitaria
de la fe es más que importante, es vital. Es vital
Durante este tiempo de confinamiento escucha- no solo en la vivencia de la caridad sino tam-
mos muchas expresiones de los fieles que se bién en otros ámbitos como la vivencia de la
sentían “dolidos” por no poder participar de la oración y la liturgia eclesial.
celebración de la Eucaristía de manera física y
presencial, cuando ya pudimos celebrar de ma- El Señor Jesús nos invita a salir de nosotros
nera presencial en nuestros templos se dio otra mismos para ir al encuentro del hermano; eso,
realidad. En efecto, muchos de nuestros fieles, incluso, resume toda la ley y los profetas (Mt
por todas las circunstancias frente a la pande- 22, 39-40). Ignorar este aspecto nos lleva a te-
mia y al temor del contagio, prefirieron seguir ner una “fe” egoísta y/o privada; a tener una “fe”
participando de la eucaristía por los medios vir- basada en la comodidad y bienestar individua-
tuales. les. Desconocer la dimensión comunitaria de
nuestra fe es alinearse con la cultura que favo-
Es verdad que poco a poco vamos recuperando rece el aislamiento y que, ante la pandemia, se
la participación presencial de los fieles en la ce- ha acrecentado este sentimiento de individualis-
lebración de la eucaristía y nuestras celebracio- mo para evitar el contagio.
nes van retomando su alegría, su dinamismo y
participación, pero también reconocemos que Aprender a vivir la Santa Misa
muchos de nuestros fieles, por un tiempo largo
y ante las actuales circunstancias de crecimien- El papa Francisco en el mensaje al Congreso
to de contagios, no volverán a nuestros tem- Eucarístico Nacional en Alemania del año 2013
plos, por eso quisiera, a partir de la carta del decía: “Es necesario aprender a vivir la Santa
cardenal Sarah, compartir algunas reflexiones Misa”; dijo, también, un día san Juan Pablo II
sobre la vuelta a la Eucaristía con esperanza y en un seminario romano, a los jóvenes que le
con alegría. preguntaron por el recogimiento profundo con el
que celebraba: “¡Aprender a vivir la Santa Misa!
Reconocer el valor de la misa A esto nos ayuda, nos introduce, estar en ado-
ración del Señor eucarístico en el sagrario y re-
Reconocer el valor de la misa requiere fe y cre- cibir el sacramento de la reconciliación”
cer en el amor a este gran sacramento. Jesu-
cristo no ofreció su sacrificio y muerte en cruz Después de este tiempo en que no pudimos ce-
por una humanidad en términos genéricos, sino lebrar con nuestros fieles la Eucaristía en nues-
por cada ser humano en particular, concreta- tros templos, es bueno que todos, ministros y
mente por ti y por mí (Gal 2, 20). fieles, podamos aprender a vivir la santa Misa,

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 19


¡Regresemos con esperanza al templo!

este proceso nos debe ha-


cer pensar en la situación
que estamos viviendo: “en
un mundo que ha cambia-
do, y que está cada vez
más obsesionado con las
cosas materiales, debemos
aprender a reconocer de
nuevo la presencia miste-
riosa del Señor resucitado,
el único que puede dar am-
plitud y profundidad a nues-
tra vida” (Benedicto XVI,
Mensaje del clausura del L
Congreso Eucarístico Inter- Eucaristía Basílica Menor Nuestra Señora de Lourdes. (2020). [Foto]. Comunicaciones Arquidiócesis de Bogotá
nacional, Dublín 17-VI-2012)
acabaremos de comprender plenamente y nos
Un lugar para “aprender” a Dios es la liturgia y, puede pasar, como recuerda el evangelista Lu-
concretamente la Santa Misa. Así lo afirma el cas al hablarnos de los invitados que se excu-
papa Francisco: “Cristo se revela como el ver- saron de participar en la cena; en efecto, “un
dadero protagonista de toda celebración, y hombre dio una gran cena y convidó a mu-
asocia siempre consigo a su amadísima Espo- chos. A la hora de la cena, envió a su siervo a
sa, la Iglesia, que invoca a su Señor y por Él decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo
tributa culto al Padre eterno (S C, n. 7). Esta preparado’. Pero todos a una empezaron a ex-
acción, que tiene lugar por el poder del Espíritu cusarse” (Lc 14,17-18).
Santo, posee una profunda fuerza creadora
capaz de atraer a sí a todo hombre y, en cierto A lo largo de la historia de la Iglesia muchos
modo, a toda la creación” hombres y mujeres nos han dado testimonio
de un amor profundo a la eucaristía, superan-
Poco a poco estamos volviendo a una “nueva do las prohibiciones de las autoridades y aún
normalidad” también en nuestras celebracio- el peligro de perder la vida, como los mártires
nes eucarísticas y es una buena oportunidad de Abitinia que, en el año 304, mientras eran
para purificar nuestra manera de celebrar y torturados, siempre insistieron en que fueron
participar en la acción litúrgica, superar una libremente a las celebraciones porque «Sine
visión mágica de la eucaristía y valorar mejor dominico non possumus» (Sin domingo no po-
las palabras y los gestos de la celebración mis- demos vivir). Benedicto XVI dijo en referencia
ma, que son “expresión madurada, a lo largo a ellos «Nosotros tampoco podemos vivir sin
de los siglos, de los sentimientos de Cristo y participar en el Sacramento de nuestra salva-
nos enseñan a tener los mismos sentimientos ción y deseamos ser iuxta dominicam viventes,
que él; conformando nuestra mente con sus es decir, llevar a la vida lo que celebramos en
palabras, elevamos al Señor nuestro cora- el día del Señor».
zón” (Instrucción Redemptionis sacramentum,
n. 5). O el testimonio más cercano del joven italiano
Carlo Acutis, beatificado el pasado 10 de octu-
Cuando la Santa Misa es vivida con fe, amor y bre en Asís, quien ponía en el centro de su vi-
atención promueve la conformación con Cristo, da el sacramento de la Eucaristía que llama-
por eso “aprender” a vivir la Eucaristía es una ba “mi autopista hacia el Cielo”. Admitido para
tarea para todos nosotros, ministros y fieles, recibir la Primera Comunión a tan sólo 7 años
participar de la Santa Misa valorando los mo- de edad, desde entonces nunca faltó a la cita
mentos celebrativos y respetando los silencios, cotidiana con la Santa Misa. Siempre intentaba
como momentos de intimidad con el Señor Re- hacer un poco de Adoración Eucarística, ya
sucitado y momentos de gracia que el mundo que estaba convencido de que “estando ante
ha ido perdiendo. Jesús Eucaristía uno se convierte en santo”

Volver con alegría a la Eucaristía Pidamos la intercesión de tantos santos que


amaron profundamente la Eucaristía y a través
La celebración eucarística es ante todo un don de la participación plena, consciente y activa
de Dios para nosotros, es un regalo que nunca de la Santa Misa, transformaron sus vidas y

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 20


¡Regresemos con esperanza al templo!

gozan ya de la presencia del Padre celestial, nómicas, volvamos a la Eucaristía que ali-
para que todos, ministros y fieles, superando menta nuestras ansias de un mundo renova-
todos los miedos y respetando los protocolos do, más equitativo y más solidario.
de bioseguridad, volvamos a la Eucaristía con
alegría y esperanza.  Frente a un mundo sumergido en odios, ren-
cores y violencias, volvamos a la Eucaristía
Ante la compleja realidad que estamos vivien- que es fuente de perdón y de reconciliación.
do y con tantas incertidumbres en el panora-
ma, volvamos a la Eucaristía que ella es fuente
de esperanza, de vida y fortaleza espiritual.
 Frente a un mundo golpeado por este virus
 Frente a un mundo dividido y disgregado que ha dejado a tantos sin empleo, sin re-
volvamos a la Eucaristía que es fuente de cursos, sin poder llevar el pan a sus mesas,
unidad y de comunión. volvamos a la Eucaristía que es sacramento
de caridad y nos compromete a ser cada día
 Frente a un mundo que exalta el goce de los más sensibles a las necesidades de los her-
placeres materiales y la búsqueda de la feli- manos.
cidad pasajera, volvamos a la Eucaristía que
es fuente de vida eterna y nos da la verda- Que el volver a la Eucaristía nos haga tomar
dera alegría que nada ni nadie nos podrá conciencia del gran regalo que el Señor nos
quitar. dejó y nos haga crecer en un renovado amor
por el sacramento que une el cielo con la tie-
 Frente a un mundo que devora todos los re- rra.
cursos y vive solo por el pan material, volva-
mos a la Eucaristía que nos alimenta con el
pan bajado del cielo que fortalece nuestra Pbro. Héctor Giovanny Sandoval Moreno
hambre y sed de eternidad. Delegado de Liturgia
Lcdo. en Liturgia del Instituto Litúrgico de Barcelona
 Frente a un mundo cada vez más injusto, Arquidiócesis de Ibagué
con mayores desigualdades sociales y eco-

Para qué se va al templo


Papa Francisco
https://youtu.be/3q6lQgPM-yg

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 21


¡Regresemos con esperanza al templo!

“¡Qué alegría cuando me dijeron:


«Vamos a la casa del Señor»!” (Sal. 121,1)

En una carta remitida a las conferen-


cias episcopales de todo el mundo,
“anormal”, sino diferente, y se nos invita a
adaptarnos humildemente a ella. Vivimos en
nuestro mundo, en nuestro país, horas difíci-
con aprobación del Papa Francisco, el Carde-
nal Robert Sarah, prefecto de la Congrega- les que no son, probablemente, más difíciles
ción para el Culto Divino y la Disciplina de los que aquellas que otros vivieron y que son co-
Sacramentos, nos compartió una orientación nocidas hoy. Este tiempo es el nuestro, este
relacionada con lo que vivimos a causa de la es el que nos ha sido dado. Una vez más la
pandemia del Covid 19: “volver a la eucaris- hora ha llegado; dejémonos transformar por el
tía”. Abordaremos en este escrito algunos Espíritu.
puntos de la carta.
“Necesitamos vivir la ciudad a partir de una
“El Hijo del Hombre no tiene dónde recli- mirada de fe que descubra que Dios habita en
nar su cabeza” (Mt 8, 20) sus casas, en sus calles, en sus plazas. Esta
presencia debe ser descubierta, desvelada.
“Tan pronto como las circunstancias lo permi- Dios no se oculta a aquellos que lo buscan
tan, es necesario y urgente volver a la norma- con un corazón sincero”. [2]
lidad de la vida cristiana, que tiene como casa
el edificio de la iglesia, y la celebración de la Recordemos a las comunidades que, por cau-
liturgia, particularmente de la Eucaristía…No sa de esta pandemia viven en una gran sole-
podemos sin la casa del Señor, que es nues- dad espiritual con el dolor de que ancianos,
tra casa, sin los lugares santos en los que he- enfermos, familias disfuncionales, prisioneros,
mos nacido a la fe”. [1] se sientan alejados de la Iglesia y de la Pala-
bra de Dios, situación que puede volverse trá-
Recordemos, entonces, las palabras de Jesús gica si se olvida qué es lo que en realidad da
a la Samaritana: “créeme, mujer, que ha lle- vida. Tenemos aquí una tarea pendiente: ha-
gado la hora que ni en este monte, ni en Jeru- cer que nuestras celebraciones sean en espí-
salén adorareis al Padre. Vosotros adoráis lo ritu y en verdad, no un espectáculo de mucha
que no conocéis; nosotros adoramos lo que palabrería, que no deja penetrar en el sentido
conocemos, porque la salvación viene de los de lo que celebramos. Además de sentarnos
judíos. Pero llega la hora (ya estamos en al banquete, la eucaristía dominical nos da
ella), en que los verdaderos adoradores ado- conciencia de que formamos parte de una co-
raran al Padre en espíritu y en verdad, porque munidad cristiana, somos un cuerpo místico,
así quiere el Padre que sean los que le ado- en el que todos nos compenetramos y nos
ren. Dios es espíritu, y los que lo adoran, de- necesitamos. No somos comunidad solo en el
ben adorarle en espíritu y verdad”. (Jn 4, 21- templo, sino también fuera y estamos llama-
24) dos a cuidarnos mutuamente. La Iglesia es
una familia que tiene una gran diversidad en
¿Estas palabras no nos harían pensar que el sus carismas y, aquí, no sobra nadie, todos
verdadero culto sería el culto sin culto? La ver- los carismas que son de Dios son necesarios
dad del Evangelio podría ser vivida en todas para la conformación de la comunidad cristia-
partes, no habría ningún lugar en el mundo en na. A veces, en nuestro concepto individualis-
el cual la Iglesia pudiera reposar, como el Hijo ta parece que “los demás” nos estorban, pero
del Hombre no tenía una piedra para apoyar no es así, para un cristiano nadie estorba. Co-
su cabeza. Esta palabra de Jesús nos invita a mo dice San Pablo: “estamos todos unidos en
vivir en la fidelidad misma al Evangelio y a la un solo cuerpo y en un solo espíritu, lo que le
adoración que nos pide: en espíritu y en ver- pasa a uno nos pasa a todos” (Cf. Ef 4, 1-6),
dad. Los discípulos y las primeras comunida- lo experimentamos con la pandemia del Coro-
des cristianas se fueron adaptando al momen- navirus, pero a menor escala también nos
to concreto que estaban viviendo; igualmente, ocurre; lo que le pasa a un miembro de la co-
debemos hacer lo mismo los creyentes de munidad, de la familia, del grupo, nos pasa a
hoy. No estamos viviendo una vida cristiana todos. ¿Nos sentimos responsables de las

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[1] Robert Card. Sarah, Volvemos con Alegría a la Eucaristía, 15 de agosto de 2020.
[2] Papa Francisco, Tweets, 31 de octubre de 2020

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 22


¡Regresemos con esperanza al templo!

personas que nos rodean? Nuestra vocación nuestra actitud debe moverse continuamente
cristiana es para vivirla en comunión, con según los signos de los tiempos. Somos libres.
otros: “…os ruego que andéis como pide la Somos libres por el don de la libertad que nos
vocación a la que habéis sido CONVOCA- ha dado Jesucristo, pero nuestro trabajo es
DOS” (Ef 4,1). mirar qué sucede dentro de nosotros, discernir
nuestros sentimientos, nuestros pensamien-
“Estas transmisiones, por sí solas, corren el tos, y ver qué cosas suceden fuera de noso-
riesgo de alejar de un encuentro personal e tros y discernir los signos de los tiempos, con
íntimo con el Dios encarnado que se ha entre- el silencio, con la reflexión y con la oración”. [4]
gado a nosotros no de modo virtual, sino real”.
[3]
Agradezcamos al Señor por esta maravilla que
es la iglesia, es Cristo que reúne a los herma-
“¡Conque sabéis discernir el aspecto del nos. Solo Jesús podía darnos la Buena Noti-
cielo y no podéis discernir los signos de cia, el Evangelio. En este tiempo de pandemia,
los tiempos!” (Lc 16, 3) han sido importantes las redes sociales, por-
que no nos hemos sentido solos para compar-
Toda gran crisis es una oportunidad, siempre tir como comunidad en estos tiempos difíciles;
ha sido así. En toda crisis pueden acontecer hemos seguido reunidos en comunión con to-
cosas contrapuestas, así, habrá familias que da la iglesia a través de estos medios. En Cris-
en esta situación se rompan y otras que se re- to resucitado, Dios no nos ha abandonado a la
encuentren, habrá personas que se alejen de muerte y a la desesperación. La historia que
Dios y otras que se acerquen a él, habrá per- estamos construyendo es aquella en la cual
sonas que a través del mundo de las redes obra la virtud de Dios; en esta debemos obrar
sociales encuentren la Palabra de Dios, y y deben encontrarse hombres y mujeres re-
otras que, sin embargo, se adentren en pági- sueltos para afrontar las grandes dificultades
nas corrosivas; acontecen cosas contradicto- como la que la humanidad está viviendo a
rias en tiempos de crisis. causa de la actual pandemia
del Covid 19. Dios no quiere
que seamos hombres de la es-
peranza burlada, no quiere que
tengamos nostalgia del paraíso
perdido. Quiere, por su Gracia,
hacernos testigos de una espe-
ranza invencible. La prueba de
esta esperanza, es que afronta
la contradicción.

Existe una dimensión comuni-


taria importante en nuestra mi-
sión de fe, a la que muchas ve-
ces no le damos importancia.
Parroquia San Alfonso María de Ligorio, Señor de los Milagros, Bogotá Así lo expresa profundamente
el Cardenal Sarah en su carta:

“Los tiempos cambian y nosotros los cristianos “Conscientes del hecho que Dios no abandona
debemos cambiar continuamente”, con libertad jamás a la humanidad que ha creado, y que
y en la verdad de la fe. Lo afirmó el Papa Fran- incluso las pruebas más duras pueden dar fru-
cisco. En efecto, el Pontífice reflexionó sobre tos de gracia, hemos aceptado la lejanía del
el discernimiento que la Iglesia debe hacer altar del Señor como un tiempo de ayuno eu-
contemplando los “signos de los tiempos”, sin carístico, útil para redescubrir la importancia
ceder a la comodidad del conformismo, sino vital, la belleza y la preciosidad inconmensura-
dejándose inspirar por la oración. ble. Tan pronto como sea posible, es necesa-
rio volver a la eucaristía con el corazón purifi-
“Debemos cambiar firmes en la fe en Jesucris- cado, con un asombro renovado. Con un creci-
to, firmes en la verdad del Evangelio, pero

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[3] Robert Card. Sarah, Volvemos con Alegría a la Eucaristía, 15 de agosto de 2020.
[4] Papa Francisco, Homilía de la Misa en la capilla de la Casa de Santa Marta, 24 de octubre de 2015
[5] Robert Card. Sarah, Volvemos con Alegría a la Eucaristía, 15 de agosto de 2020.

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 23


¡Regresemos con esperanza al templo!

do deseo de encontrar al Señor, de estar con vitados como hijos y hermanos para recibir al
Él, de recibirlo para llevarlo a los hermanos mismo Cristo Resucitado, presente en cuerpo,
con el testimonio de una vida plena de fe, de sangre, alma y divinidad en aquel Pan del cielo
amor y de esperanza. Este tiempo de privación que nos sostiene en los gozos y fatigas de la
nos puede dar la gracia de comprender el cora- peregrinación terrena”. [ 6 ]
zón de nuestros hermanos mártires de Abitinia
(inicios del siglo IV), los cuales respondieron a La eucaristía es el don por el cual, en la acción
sus jueces con serena determinación, incluso del Espíritu Santo, Cristo no cesa de estar pre-
de frente a una segura condena a muerte. “Sine sente hoy y hasta la plenitud de los tiempos.
Dominico non possumus”. [5] Es el misterio del nacimiento de un cuerpo lla-
mado a participar de la pasión de Jesús. El sa-
No podemos vivir sin la Eucaristía, sin el día cramento de la eucaristía es el corazón de la
del Señor; sin la luz de la Palabra del Señor Iglesia y constituye a la Iglesia en sacramento.
que ilumina nuestra vida, somos el pueblo de En cada eucaristía somos pueblo de Dios con
la palabra “revelada”. No podemos vivir sin el la fuerza misma de Cristo. Cada vez que nos
banquete de la eucaristía, mesa del Señor, reunimos para la eucaristía cada uno de noso-
donde nos sentimos hijos; no participamos en tros es dado a los otros como hermano y don
solitario, sino formando parte de la “comunión”, precioso. En cada asamblea eucarística Cristo
de la común - unión de Cristo; tenemos necesi- hace de nosotros sus discípulos, nos hace car-
dad de la comunidad cristiana, la familia del ne de su carne, derrama sobre nosotros su Es-
Señor, de la cual hacemos parte. píritu para que seamos capaces de pelear la
misma batalla con la única arma que Dios no
Debemos invocar al Señor para que nos conce- da. De este modo, la liberación, el rescate, la
da la Gracia de comprender el don que nos ha redención del mundo se obrará con nuestra
sido dado y que constituye realmente el miste- debilidad.
rio eucarístico tal y como Dios quiere que lo
vivamos. Entonces comprenderemos mejor “Renovemos el propósito de ser testigos del
qué vinculo íntimo y fuerte se establece entre el Resucitado y anunciadores de una esperanza
misterio eucarístico de Cristo en su Iglesia y el cierta, que trasciende los límites de este mun-
anuncio del Evangelio, poder de Dios que se do”. [7]
manifiesta a través de la debilidad de los que
Dios ha llamado (a su servicio). Dispongámo- Es necesario asumir la alegría que renace ca-
nos a comprender que es la eucaristía la que da día, la alegría de los discípulos que están
actúa y nos convoca. asumidos por Cristo, que Cristo los acompaña,
la alegría de los hijos que lo reconocen como
“No podemos vivir como cristianos sin partici- único Padre, la alegría de quien está habitado
par en el sacrificio de la cruz en el que el Se- por el Espíritu y que puede anticipar en este
ñor Jesús se da sin reservas para salvar, con mundo la libertad del reino.
su muerte, al hombre que estaba muerto por el
pecado; el Redentor asocia así a la humanidad
y la reconduce al Padre; en el abrazo del cruci- Hno. Jaime Vargas Concha. OSB
ficado encuentra luz y consuelo todo sufrimien- Monje Benedictino
Monasterio Santa María de la Epifanía Guatapé,
to humano…No podemos sin el banquete de la
(Antioquia) Colombia
eucaristía, mesa del Señor, a la que somos in-

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[6] Íbid.
[7] Robert Card. Sarah, Volvemos con Alegría a la Eucaristía, 15 de agosto de 2020.

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 24


¡Regresemos con esperanza al templo!

Volvamos al templo a Misa

¡V olvemos con alegría a la Eucaristía!


Así tituló el Cardenal Sarah, Prefecto
de la Congregación del Culto Divino
Conscientes del hecho de que Dios no aban-
dona jamás a la humanidad que ha creado, y
que incluso las pruebas más duras pueden dar
y Disciplina de los Sacramentos, una Carta en- frutos de gracia, insiste, el Cardenal, “hemos
viada a los presidentes de las Conferencias aceptado la lejanía del altar del Señor como un
Episcopales de la Iglesia Católica, sobre la ce- tiempo de ayuno eucarístico, útil para redescu-
lebración de la liturgia durante y después de la brir la importancia vital, la belleza y la preciosi-
pandemia del COVID-19. dad inconmensurable. Tan pronto, como sea
posible, es necesario volver a la Eucaristía con
El Cardenal inicia su escrito subrayando cómo el corazón purificado, con un asombro renova-
la pandemia debida al nuevo coronavirus ha do, con un crecido deseo de encontrar al Se-
producido “trastornos” no solo en las dinámicas ñor, de estar con él, de recibirlo para llevarlo a
sociales y familiares, “sino también en la vida los hermanos con el testimonio de una vida
de la comunidad cristiana, incluida la dimen- plena de fe, de amor y de esperanza”.
sión litúrgica”. Prosigue, después, recordando,
que “la dimensión comunitaria tiene un signifi- Citando a los mártires de Abitinia (inicios del
cado teológico: Dios es relación de Personas Siglo IV), los cuales respondieron a sus jueces
en la Santísima Trinidad” y “se pone en rela- con serena determinación, incluso de frente a
ción con el hombre y la mujer y los llama, a su una segura condena a muerte: Sine Dominico
vez, a la relación con Él”. Así́, “mientras que non possumus (sin la Eucaristía no podemos
los paganos construían templos dedicados úni- vivir), el Cardenal Sarah, subraya, que “este
camente a la divinidad, a los que el pueblo no tiempo de privación nos puede dar la gracia de
tenía acceso, los cristianos, en cuanto gozaron comprender que no podemos vivir, ser cristia-
de libertad de culto, construyeron inmediata- nos, sin la Palabra del Señor, pronunciada por
mente lugares que eran domus Dei et domus Dios para quien hoy abre su corazón a la escu-
ecclesiae, donde los fieles podían reconocerse cha”; “no podemos vivir como cristianos sin
como una comunidad de Dios”. Por esta razón participar en el Sacrificio de la Cruz”; “no pode-
“la casa del Señor presupone la presencia de mos vivir sin el banquete de la Eucaristía, me-
la familia de los hijos de Dios”. sa del Señor a la que somos invitados como
hijos y hermanos”; “no podemos sin la comuni-
En el texto se lee que “la comunidad cristiana dad cristiana, la familia del Señor: tenemos ne-
nunca ha buscado el aislamiento y nunca ha cesidad de encontrar a los hermanos que com-
hecho de la Iglesia una ciudad con puertas ce- parten la filiación divina, la fraternidad de Cris-
rradas. Formados en el valor de la vida comu- to”; “no podemos sin la Casa del Señor, sin los
nitaria y la búsqueda del bien común, los cris- lugares santos en los que hemos nacido a la
tianos siempre han buscado la inserción en la fe”; “no podemos sin el día del Señor, sin el
sociedad”. “Incluso en la emergencia de la Domingo que da a luz y sentido la sucesión de
pandemia surgió́ un gran sentido de responsa- los días y de las responsabilidades familiares y
bilidad: al escuchar y colaborar con las autori- sociales”.
dades civiles y los expertos” los obispos
“estuvieron listos para tomar decisiones difíci- El Cardenal anota que “aunque los medios de
les y dolorosas, hasta la suspensión prolonga- comunicación realicen un valioso servicio a los
da de la participación de los fieles en la cele- enfermos y a los que no pueden ir a la iglesia,
bración de la Eucaristía”. y han prestado un gran servicio en la transmi-
sión de la Santa Misa en un momento en que
Tan pronto como las circunstancias lo per- no era posible celebrarla comunitariamente,
mitan, sin embargo – afirma el Purpurado – ninguna transmisión es equiparable a la partici-
“es necesario y urgente volver a la normali- pación personal o puede sustituirla”. Por el
dad de la vida cristiana, que tiene como ca- contrario, “estas transmisiones, solas, hacen
sa el edificio de la iglesia y la celebración que se corra el riesgo de alejarnos del encuen-
de la liturgia, especialmente la Eucaristía, tro personal e íntimo con el Dios encarnado
como la cumbre hacia la que tiende la acción que se nos ha entregado no de forma virtual,
de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de la sino real, diciendo: El que come mi carne y be-
que emana toda su fuerza” (Sacrosanctum be mi sangre permanece en mí y yo en él (Jn
Concilium, 10). 6, 56)”. “Este contacto físico con el Señor es

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 25


¡Regresemos con esperanza al templo!

vital, indispensable, insustituible. Una vez que Estas exhortaciones del Cardenal, son tam-
se hayan identificado y adoptado las medidas bién para nosotros en Colombia. Por tanto,
concretas para reducir al mínimo el contagio acojamos su llamada y volvamos a nuestros
del virus, es necesario que todos retomen su templos a vivir la Eucaristía. Es comprensible
lugar en la asamblea de los hermanos, redes- los sacrificios que suponen las normas de bio-
cubran la insustituible preciosidad y belleza de seguridad para ingresar a los templos, pero
la celebración, requieran y atraigan, con el luego somos colmados con los dones y gra-
contagio del entusiasmo, a los hermanos y cias que manan del Sacrificio de la Cruz. En
hermanas desanimados, asustados, ausentes efecto, la Eucaristía es un don demasiado
y distraídos durante mucho tiempo”. grande que amerita la superación de cualquier
obstáculo para poseerla. O ¿acaso no hemos
En la carta, el Cardenal, sugiere algunas lí- superado obstáculos más grandes para alcan-
neas de acción para promover un retorno rápi- zar bienes, incluso, más humanos que divi-
do y seguro a la celebración de la Eucaristía. nos? En este sentido, los mártires de Abitinia y
La debida atención a las normas de higiene y tantos otros cristianos nos estimulan a buscar
seguridad – escribe – “no puede conducir al con decisión y entusiasmo la Eucaristía, sin
empobrecimiento de los gestos y ritos”. Ade- importar el costo que haya que pagar, incluso
más, “confía en la acción prudente, pero firme, con la vida. Rompamos cualquier obstáculo,
de los Obispos para que la participación de los interno o externo que nos impida ir a la Santa
fieles en la celebración de la Eucaristía no se Misa.
catalogada por las autoridades públicas como
una reunión, y no se la considere comparable, A propósito de la grandeza del don de la Euca-
y ni siquiera subordinada, a formas de agrega- ristía, recordemos las palabras del San Juan
ción recreativa”. Pablo II en su carta Apostólica Mane Nobis-
cum Domine: En la oscuridad de la fe, la Euca-
En esta carta se exhorta a facilitar a los fieles ristía se convierte para nosotros en misterio de
su participación en las celebraciones, pero “sin luz, pues nos introduce en las profundidades
improvisadas experimentaciones rituales y res- del misterio divino. La celebración eucarística
petando plenamente las normas, contenidas alimenta al discípulo de Cristo con dos mesas,
en los libros litúrgicos, que regulan su realiza- la de la Palabra de Dios y la del Pan de Vida.
ción”, y reconociendo “a los fieles el derecho a En la primera parte de la misa, se leen las Es-
recibir el Cuerpo de Cristo y a adorar al Señor crituras para que podamos ser iluminados y
presente en la Eucaristía de la manera previs- puedan arder nuestros corazones. En la homi-
ta, sin limitaciones que vayan incluso más allá́ lía, la Palabra de Dios es ilustrada y actualiza-
de lo que prevén las normas de higiene dicta- da para la vida del cristiano en nuestro tiempo.
das por las autoridades públicas o los Obis- Cuando las mentes son iluminadas y los cora-
pos”. zones arden, los signos hablan. En los signos
eucarísticos, el misterio está en cierto sentido
En este punto el Cardenal da una indicación abierto a los ojos de los creyentes (Cfr. n. 11).
precisa: “Un principio seguro para no cometer
errores es la obediencia. Obediencia a las nor- Que estas dificultades que se interponen para
mas de la Iglesia, obediencia a los obispos. En vivir la Eucaristía puedan ser para todos una
tiempos de dificultad (por ejemplo, pensemos preciosa oportunidad para alcanzar una reno-
en las guerras, en las pandemias) los Obispos vada conciencia del incomparable tesoro que
y las Conferencias Episcopales pueden dar Cristo confió a su Iglesia: la Eucaristía.
reglamentos provisionales a los que hay que
obedecer”.
Pbro. Jairo de Jesús Ramírez Ramírez
La Iglesia – concluye el Cardenal Sarah – pro- Delegado para la Vida Consagrada y la Liturgia
Lcdo. en Filosofía y Ciencias religiosas en la
tege a la persona humana “en su totalidad” y Universidad Católica de Oriente,, Colombia
“a la debida preocupación por la salud pública, Teología en la Universidad Santo Tomás, Bogotá
la Iglesia une el anuncio y el acompañamiento Teología Litúrgica en San Dámaso, Madrid
hacia la salvación eterna de las almas”. Y Doctorando en Teología Litúrgica en la UPB
Diócesis de Sonsón Rionegro

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 26


¡Regresemos con esperanza al templo!

Eucaristía y Pandemia

Los que hemos tenido la oportunidad


de pasar un tiempo en el exterior
del hombre de hacerle frente con un arma letal
para exterminarlo y salvar la humanidad.
recordamos que tuvimos que vivir un proceso
para adaptarnos a costumbres nuevas, como El desconsuelo y la tristeza nos invaden, pero
el cambio de horario, culinaria diferente, jorna- la confianza en Dios y en su misericordia nos
das de actividades extenuantes, paisajes en- sostienen para que siga intacta esa esperanza
cantadores pero extraños a nosotros y el inte- escatológica que con toda certeza, y sin du-
grarnos con personas de distintas culturas e darlo, nos muestra a dónde llegaremos lleva-
idiomas, con prioridades muy particulares que dos de la mano de la Santa Iglesia Católica,
distan de lo vivido en nuestro país. Es enton- que nos revela que el Sacrificio de Nuestro
ces cuando nos invade la nostalgia y experi- Señor Jesucristo no fue en vano, y hoy, vein-
mentamos sentimientos de tristeza y con in- tiún siglos después, cobra más vigencia que
tensidad extrañamos y añoramos aquello que nunca y reconocemos que con un gran esfuer-
creemos nuestro, como dónde me crie, me for- zo y sacrificio nuestros pastores están ahí, fir-
mé y logré realizarme como persona, profesio- mes al frente del rebaño, motivándolo y acom-
nal, miembro de familia y de la sociedad, pero pañándolo gracias a la tecnología que les per-
a la vez crece la esperanza y experimentamos mite zona de confort para que, desde sus pro-
la sensación de soñar con el regreso y disfru- pios refugios, sientan la presencia del Señor y
tar lo que nunca había valorado: la alegría de tengan la llama de la fe encendida en el cora-
recorrer caminos que traen recuerdos, abrazar zón.
y compartir con mis seres queridos que, hasta
este momento, no sabía lo que significaban en Sin embargo, al recibir el permiso sanitario
mi vida, resumiendo esto en una frase “LA que nos da la posibilidad de volver a los tem-
ALEGRÍA DE VOLVER”. plos, a la casa del Señor, bajo ciertas medidas
de bioseguridad nos invade el miedo y la des-
En este tiempo ocurre lo mismo con nuestra fe confianza; en efecto, empezamos a ver en
religiosa, nuestras firmes creencias cristianas nuestro prójimo una amenaza y se nos pierde
de la Santa Iglesia Católica, con las prácticas ese fervor, esa añoranza del retorno. Entonces
religiosas comunes y ordinarias con las que elegimos seguir sin ningún temor y pudor en la
fuimos formados, educados, catequizados, comodidad de mi hogar, convencidos de que
que forman parte de nuestras costumbres y seguimos siendo practicantes y buenos cristia-
modo de vida, como también muchas veces nos.
fuimos advertidos que el no practicarlas nos
llevarían a una condenación segura y nos ale- Por lo anterior, llama nuestra atención y nos
jarían de la Casa del Padre, de un momento a hace una amonestación -tanto a pastores co-
otro fueron interrumpidas y prohibida su prácti- mo feligreses-, el cardenal Robert Sarah, en
ca presencial, entonces con un gran descon- su carta “Volvemos con alegría a la Eucaris-
cierto descubrimos un enemigo invisible de la tía”, donde resalta que “tan pronto como las
humanidad, que en un abrir y cerrar de ojos circunstancias lo permitan, es necesario y ur-
invadió nuestro planeta desde las grandes ciu- gente volver a la normalidad de la vida cristia-
dades con alcurnia histórica hasta el sitio más na, que tiene como casa el edificio de la Igle-
remoto, apartado y humilde de la tierra, cuya sia, y la celebración de la liturgia, particular-
consigna es la exterminación de la raza huma- mente la Eucaristía”.
na, a pesar de los avances tecnológicos, cien-
tíficos, habiendo conquistado el espacio y ha- Siendo recomendable leer el documento com-
biendo podido descifrar el genoma humano, al pleto, tomaremos aquí algunos aspectos que
igual que hace miles de años nos tuvimos que me parecen relevantes para la reflexionar en
esconder, refugiarnos en nuestras casas para el contexto que viviendo y experimentando.
evitar ser alcanzados por ese virus que hasta Resalta el Cardenal la certeza de que “Dios no
hoy va ganando la batalla por la incapacidad abandona jamás la humanidad que ha creado,

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 27


¡Regresemos con esperanza al templo!

y que incluso las pruebas más duras pueden ver la misa transmitida por televisión, un celular
dar fruto de gracia, y hemos aceptado la lejanía o un computador, sentados en un cómodo sofá
del altar del Señor como un tiempo de ayuno o muchas veces acostados en la cama, solo
eucarístico, útil para redescubrir la importancia falta acompañarla con palomitas y disfrutarla
vital, la belleza y la preciosidad inconmensura- como cualquier película o partido de fútbol en
ble”. la pantalla gigante, pero ¿dónde queda el res-
peto, la piedad, la participación, la vivencia y el
Dios, a pesar de esta circunstancia que vivi- recogimiento?
mos, no nos abandona, al contrario, siempre
está ahí, mostrándonos su corazón misericor- El mensaje para todos los fieles católicos es
dioso, acompañándonos en nuestras luchas y invitarlos a que volvamos a las fuentes, encon-
tribulaciones, dándonos fuerzas e incluso lle- tremos la alegría de disfrutar la sagrada euca-
vándonos de la mano a la Casa del Padre. ristía, de gozar y redescubrir la hermosura y
belleza de la celebración, que contagien a sus
El ayuno es sacrificio, mortificación, tristeza, hermanos desanimados o asustados, que con-
soledad, desierto, pero a la vez esperanza, for- fíen en los pastores y sus colaboradores que
taleza, configuración y alegría, además de puri- se esmeran en tomar todas las medidas para la
ficación y conversión. protección y seguridad de todos sus feligreses.

Es una oportunidad única que debemos apro- Vale la pena tener presente que no es lo mis-
vechar buscando estar más unidos al Señor, mo asistir que participar y, podríamos afirmar
conociéndolo en toda su grandeza, uniéndonos que, hasta el momento, dado que apenas se
más íntimamente con Él, entendiendo aún más está iniciando una reflexión teológica y litúrgica
su obra de salvación. sobre la participación virtual, virtualmente
“asistimos”; y que, por tanto, sería válido, co-
La Eucaristía es lo más hermoso, bello y subli- mo actor pasivo en la celebración, escuchar la
me… de un precioso que jamás podrá ser com- Palabra, acompañar de corazón la consagra-
parado con nada. ción y ser solidarios con los que pueden recibir
la sagrada comunión con el acto de la comu-
Nos invita el cardenal Sarah a que, en cuanto nión espiritual. En ocasiones, en forma presen-
sea posible, volvamos a la Eucaristía, con un cial también se da el asistir a la eucaristía y de-
corazón purificado y renovado, con el deseo de más sacramentos, cuando escuchamos los
estar con Él, de recibirlo, alimentarnos para dar cantos, las lecturas, a los hermanos responder
testimonio ante los hermanos que aún están en las oraciones y los vemos comulgar.
imposibilitados de asistir o despertar el deseo
de los que se resisten a hacer presencia en el Participar, en cambio, es tomar parte activa
templo. en el canto, responder a las oraciones pro-
puestas, escuchar activamente y digerir con
Sobre las transmisiones virtuales, continúa afir- provecho las lecturas ayudándonos con la ho-
mado, siguen siendo válidas y que es de gran milía y, sobre todo, participar de la cena del
ayuda el servicio que prestan los medios de Señor acercándonos a recibir la sagrada comu-
comunicación para seguir llevando la eucaristía nión.
en forma virtual para los ancianos, enfermos y Ese es el Sacramento, el que salva; y la entre-
aquellos que están imposibilitados para ir a los ga íntima al Señor es sentirlo en nuestra vida y
templos, pero, para aquellos que no tienen im- experimentarlo actuando en nosotros mismos,
pedimento, ninguna trasmisión es equiparable esa es la hermosura de la eucaristía y la moti-
a la participación personal y que nada puede vación que debemos tener para sentir la ale-
sustituirla ya que es un encuentro personal e gría más grande: ¡volver a la eucaristía!
íntimo con el Dios encarnado que se ha entre-
gado por nosotros. Resalta el cardenal Sarah, que un principio pa-
ra no equivocarse es continuar respetando la
Como feligreses tenemos que salir de la zona obediencia a las normas de la Iglesia y a los
de confort a la que nos veníamos acostum- obispos, recordar que, en casos y circunstan-
brando, pues es muy rico no salir de la casa y cias como los que estamos viviendo, las confe-

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 28


¡Regresemos con esperanza al templo!

rencias episcopales y los obispos pueden dar 2. La importancia de la celebración comunita-


normativas provisionales las cuales estamos ria.
obligados a obedecer.
La misa es el acto más grande, más subli-
Confiemos en la Iglesia y sus pastores que me y más santo que se celebra cada día en
siempre están protegiendo la vida, a la perso- la tierra.
na humana en su totalidad, confiemos en
Dios, la vida terrena es importante, pero es El buen cristiano pone en el centro de su
mucho más importante la vida eterna. vida la Eucaristía, porque es el hecho que
“Nuestra meta es compartir la misma vida con conforma la vida comunitaria. La iglesia le
Dios para la eternidad”. Entre todos, jerarquía da gran importancia a la celebración euca-
y fieles laicos unidos, trabajamos por el Reino rística y a la participación comunitaria.
de Dios para salir adelante.
3. Recordar a los fieles la importancia del Sa-
Añorar la Eucaristía y la imposibilidad asistir a cramento de la Eucaristía como el centro,
ella debe encender en todos los fieles y sus fuente y culmen de toda vida cristiana, por
pastores “la alegría de volver a la Eucaris- ella podemos estar en comunión con Dios y
tía”. recibir la promesa de la gracia futura que es
la vida eterna, la participación frecuente en
Los retos pastorales, entonces, que nos deja la Cena Pascual que nos dará un puesto
el Cardenal en su carta los podemos resumir seguro en la mesa de la cena celestial.
en tres.
Los pastores y ministros ordenados tienen el
1. Avivar en los fieles el sentimiento de la ale- reto de buscar a los fieles, obedeciendo al pa-
gría de volver a la Eucaristía. pa Francisco, constituir una Iglesia en salida y
Para dar respuesta a muchas peticiones y contagiarlos de la alegría de volver a la Euca-
voces que reclamaban la apertura de los ristía.
templos, la Conferencia Episcopal de Co-
lombia y los señores obispos de las diferen- Nos queda la tarea inmensa, a pastores y a
tes iglesias particulares de nuestro país, fieles, de atraer y volver a las fuentes para ser
después de un trabajo juicioso y cumplien- una Iglesia mejor de la que éramos antes de la
do con todas las exigencias y recomenda- pandemia.
ciones de bioseguridad exigidas por los en-
tes gubernamentales, expidieron normas Dios nos acompañe y nos bendiga.
precisas para la apertura de los templos.
Estas normas implicaron inversiones y cam-
bios en las costumbres, horarios y nuevos
aforos de las iglesias con el fin de proteger Diác. Gonzalo Sandoval Romero
la vida de los feligreses. Sin embargo, para Ceremoniero de la Catedral Primada de Bogotá
desconcierto en muchas parroquias no se Estudios en Liturgia fundamental,
completa el aforo permitido ya que por el Arquidiócesis de Bogotá
miedo al contagio las personas siguen sin Comisión Nacional de Liturgia
salir de sus casas y no van a sitios donde Arquidiócesis de Bogotá
se reúna un gran número de personas.

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 29


¡Regresemos con esperanza al templo!

Dios nos ama y se preocupa profundamente por nosotros

Soy María Teresa Suárez de Maya, nor-


malista superior, licenciada en socia-
la palabra cáncer se asocia a muerte, en nues-
tro caso, jamás llegamos a sentir desesperan-
les, abogada, con estudios de postgrado en za (cfr. Hb 10,23). Con la fe puesta en la volun-
informática educativa y especializada en pro- tad de Dios se empezó el tratamiento en simul-
blemas de aprendizaje, laboré 46 años como tanea por nuestra EPS y la Medicina Prepaga-
educadora dedicada a la enseñanza básica da, así, el respectivo Oncólogo nos explicó de
primaria; actualmente jubilada, casada con manera clara y cruda la clase de cáncer que se
Carlos Arturo Maya Serna, también educador; había descubierto y para el que no existía evi-
pertenezco a una familia de tradición católica, dencia científica de tratamiento eficaz alguno y
con un hogar compuesto por mi esposo y dos tan solo podríamos acudir o recibir cuidados
hijos; habitamos en la ciudad de Bogotá. paliativos, hasta el momento del fatal desenla-
Iniciamos nuestra vida laboral trabajando como ce. Con tamaña preocupación buscamos una
segunda opinión en la medicina prepagada.
docentes, estudiábamos a la par nuestra carre-
ra de Derecho y Ciencias políticas, obteniendo
Vale la pena resaltar que desde el momento de
ambos el título de abogados; igualmente, reali-
su diagnóstico Dios recibió, acogió y acompa-
zamos una especialización en problemas de
ñó a mi esposo a lo largo de su enfermedad,
aprendizaje, nos apoyábamos mutuamente
dándole la oportunidad de poner al día asuntos
tanto en el campo laboral como en el aprendi-
importantes pendientes, de vivir en oración a
zaje, construimos con amor, en el día a día, las
través de la Eucaristía, el santo rosario diario,
bases de la familia basadas en la fe cristiana,
acudimos a la intercesión de la Santísima Trini-
la resiliencia y la ayuda al prójimo, compar-
dad y la Virgen María (cfr. Jn 2,1-11), pidiendo
tiendo la fe, asistiendo semanalmente a la eu-
que Dios nos mostrara el camino a seguir para
caristía y dando gracias a Dios por todos los
asegurar el mejor tratamiento a mi esposo y
logros en nuestra vida.
compañero, tratando de buscar una mejor cali-
Pertenezco a la comunidad parroquial de San- dad de vida para él.
tos Timoteo y Tito, en la ciudad de Bogotá;
participo activamente en el sistema integral de Mi esposo, a lo largo de todo su proceso de
nueva evangelización (SINE) a través de las gradual deterioro, padecimiento y sufrimiento
pequeñas comunidades y de los ministerios de siempre decía: “Señor Jesús acompáñame
liturgia, evangelización y comunión. Este ejer- en mi enfermedad y hágase tu santa volun-
cicio de mi compromiso bautismal ha sido una tad (cfr. Mt 6,10), pues esta es buena, agra-
experiencia enriquecedora en mi vida, pues he dable y perfecta, así no la comprendamos por
tenido la oportunidad de conocer personas ma- el momento. Este grande e inexplicable proce-
ravillosas que han fortalecido mi fe y me han so se dio en mi esposo gracias al acompaña-
permitido ejercer el mandato divino de sembrar miento espiritual y cuidado pastoral recibido
amor en los corazones de las ávidas de recibir del párroco de nuestra comunidad y a las visi-
a Jesús en su vida; igualmente, me han moti- tas y llamadas de un sacerdote allegado a
vado y animado a construir comunidad sobre nuestra familia. Todas estas atenciones lo fue-
los valores humanos y cristianos. en una pala- ron preparando, día a día, para entregarse al
bra, a llevar la Buena Nueva, dando testimonio Padre eterno, hecho que aconteció al momen-
a través de la Palabra, con actividades como to de su fallecimiento, el 26 de agosto del
retiros, acompañamiento a las nacientes pe- 2020.
queñas comunidades, diversos encuentros de
formación. Todo este trabajo y compromiso de Al empezar la pandemia, en el mes de abril,
anuncio del Evangelio me han permitido expe- había fallecido, también, uno de mis hermanos
rimentar la acción y transformación que Dios que venía padeciendo de un cáncer de colon, y
ha hecho en mi vida, acrecentando mi fe y ad- quien tuvo la oportunidad de recibir de manera
hiriendo cada día más a Jesús sacramentado. consciente la bendición de reconciliarse con
Dios a través de la confesión, comunión y un-
El 24 de octubre del 2019, descubrieron en mi ción de los enfermos que obtuvo por medio del
esposo un tumor maligno en el pulmón izquier- párroco de nuestra comunidad.
do. Situación en la que, aunque llenó de triste-
za nuestro hogar porque el tan solo escuchar

Notas de ACTUALIDAD LITÚRGICA 30


¡Regresemos con esperanza al templo!

Aunque su muerte, tanto de mi hermano como Gracias Señor Jesús por alegrar mi corazón y,
de mi esposo, acaecieron en la etapa de la a pesar de todas las dificultades que se me
cuarentena, en la que los servicios exequiales presentan, seguir contando con tu presencia,
en las iglesias eran demasiado restringidos por tanto en la época en la cual estuvieron cerra-
el confinamiento y no había servicio de acom- dos los templos y que participe de forma virtual
pañamiento en funerarias sino para un peque- en la celebración de mi fe, a través de las re-
ño grupo de personas, no impidió esta realidad des sociales, plataformas digitales y canales
que mi familia mantuviese unida y acompaña- de televisión, como de manera presencial en el
da con gestos de fe y solidaridad, por los servi- templo participando activamente en la celebra-
cios ofrecidos, también, a través de las redes ción del misterio de la muerte y resurrección
sociales como Facebook, YouTube y platafor- de Cristo a través de las diversas celebracio-
mas como Zoom, Dios sabe y siente como re- nes litúrgicas.
ciben todos y cada uno de sus hijos la bendi-
ción divina. Agradezco el poder participar de la eucaristía,
de recibir a Jesús vivo y resucitado que viene
Ante esta experiencia de la realidad de la a mi encuentro, me fortalece, me da esperan-
muerte de mi hermano y de mi esposo, siem- za, me guía y conduce por el camino de la Bie-
pre estuve de la mano de la Virgen María y el naventuranza. Por esto, invito a las personas
Espíritu Santo que me guiaba y confortaba pa- que tengan la oportunidad de compartir esta
ra recibir sus partidas definitivas como un es- experiencia de fe que he vivido a participar de
calón más para su llegada a presencia divina. la fe cristiana y ser parte activa en las activida-
des de la parroquia de su comunidad; el hacer-
Gracias al servicio de las redes sociales, así lo les permitirá encontrar sentido a las vicisitu-
como lo hicimos en la enfermedad de ellos a des de la vida, de modo que siempre, con la
través de la oración diaria y el acompañamien- compañía de Cristo Jesús, saldrán victoriosos.
to de las familia ubicadas en distintas regiones
del país y del exterior, en el momento mismo El Señor es mi pastor, nada me falta, en ver-
de celebración en la fe de sus respectivas en- des pastos me hace descansar. Junto a tran-
tregas a Dios y, también, todos los días, des- quilas aguas me conduce; me infunde nuevas
pués de sus partidas, pude ser gratamente fuerzas. Me guía por sendas de justicia por
acompañada, al igual que mi familia, por un amor a su nombre. Aun así, voy por valles te-
gran de número de familiares, allegados, ami- nebrosos, no temo peligro alguno porque tú
gos, conocidos y pequeñas comunidades que estás a mi lado… (Salmo 23).
presencial y virtualmente, se hicieron presen-
tes para manifestarnos cercanía y solidaridad,
a tal punto que se experimentaba la presencia
de Dios que, en su Hijo Jesucristo y en las di- María Teresa Suárez de Maya
versas acciones de las personas, me bende- Normalista superior, Lcda. en sociales,
cía, acompañaba, y ayudaba; podía sentir que Abogada, con estudios de postgrado en
el Señor estaba conmigo y me llevaba de su Informática Educativa y
mano, “No temas, porque yo estoy contigo; Especializada en problemas de aprendizaje
no desmayes, porque yo soy tu Dios...” (Is
41, 10).

¡Feliz navidad y
bendecido año 2021!
“Les invito a detenerse ante el pesebre,
porque allí nos habla la ternura de Dios.
Allí se contempla la misericordia divina que se ha hecho carne,
y que enternece nuestra mirada”
Papa Francisco
@Holyart

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ACTUALIDAD LITÚRGICA
- Colombia 31

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