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Origen de las Letanías a La Santísima Virgen

1. ¿Sabes qué es una Letanía?


La letanía es una rogativa o súplica que se hace a Dios con cierto orden,
invocando la Santísima Trinidad, y poniendo por medianeros a Jesucristo, la
Virgen y los Santos.
2. Ahora bien, ¿cuál fue el origen y evolución de las Letanías?
Los orígenes de las letanías se remontan a los primeros siglos de la cristiandad.
Las letanías eran súplicas dialogadas entre los sacerdotes y los fieles, y se
rezaban sobre todo en las procesiones. Aunque al principio eran dirigidas sólo a
Dios (en súplicas) se añadieron con el tiempo invocaciones a santos y sobre todo
a la Virgen María (en intercesiones) usadas a partir del siglo VII. Pero en la liturgia
oriental se usaron desde el siglo III.
La composición de letanías marianas siguió la línea de las generales y de las de
los santos. En éstas se invocaba a María de tres modos: Sancta María, Sancta Dei
Genetrix y Sancta Virgo Virginum. A lo cual siguió una serie de reflexiones y
elogios de los santos padres orientales que constituyen el germen de las futuras
letanías marianas.
Las letanías a los santos se originaron en el siglo VII, y las relativas a María se
multiplicaron progresivamente en distintas Iglesias cristianas. El decreto Quoniam
multi (1601) del papa Clemente VIII aprobó específicamente las letanías
lauretanas, ya testimoniadas por un manuscrito del siglo XII, y que deben su
nombre a la advocación de la Virgen de Loreto, cuyo santuario constituyó el
ámbito en que se desarrollaron.
Las más antiguas letanías a María propiamente dichas se encuentran en un
códice de Maguncia del siglo XII titulado: «Letania de Domina Nostra Dei
genenetrice Virgine Maria. Ora valde bona, cotidie pro quacumque tribulatione
dicenda est», con alabanzas largas y en cada verso repitiendo el «Sancta Maria».
Con el tiempo se han ido añadiendo más títulos a ellas, como:
 Auxilio de los cristianos, incluida por Pío V por la intercesión de la Virgen en
la Batalla de Lepanto, en 1587 el papa Sixto V lo aprobó con un decreto
papal.
 Madre inmaculada, incluida por Clemente XIII a petición de Carlos III de
España, para los dominios hispánicos el 12 de septiembre de 1767. Fue
también concedida por el papa Pío IX al obispo de Malinas en 1846; tras
la definición dogmática de 1854, Pío IX lo hizo extensivo a toda la Iglesia.
 Reina concebida sin pecado original, incluida por Pío IX en 1854, tras la
proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.

Por: Julia Angelly Beltran Guillot. 2019


 Reina del Santo Rosario, incluida por León XIII en recuerdo de la Virgen del
Rosario en 1883.
 Madre del Buen Consejo, incluida por León XIII en homenaje al santuario
de Genazzano en 1903.
 Reina de la paz, incluida por Benedicto XV durante la I Guerra Mundial.
 Reina asunta al cielo, incluida por Pío XII en 1951.
 Madre de la Iglesia, incluida por Pablo VI en 1965 a la conclusión
del Concilio Vaticano II.
 Madre de la Misericordia, incluida por Juan Pablo II.
 Reina de la Familia, entendiendo la familia como institución, incluida en
1995 por Juan Pablo II.
3. ¿Alabanzas a la Virgen?
¿Acaso aquel hijo que deseara la atención de su madre, no le dirige los piropos
más lindos y apropiados para hacerla sentir querida y valorada? Es por eso que
Entre las formas de oración a la Virgen, recomendadas por el Magisterio, están las
Letanías. Consisten en una prolongada serie de invocaciones dirigidas a la Virgen,
que, al sucederse una a otra de manera uniforme, crean un flujo de oración
caracterizado por una insistente alabanza-súplica.
4. ¿De qué consta una Letanía de la Virgen?
Las invocaciones, generalmente muy breves, constan de dos partes: la primera de
alabanza ("Virgo Clemens"), la segunda de súplica ("ora pro nobis").
5. Ahora sabiendo qué es una Letanía, Observemos qué es una Letanía a
la Santísima Virgen de acuerdo a lo anterior.
Las Letanías de la Santísima Virgen María o Letanía de Loreto, son una hermosa
y poderosa oración compuesta durante la edad media, en la que apelamos a la
Santísima Madre de Dios, bajo los diferentes títulos con los que a lo largo de la
historia, la Iglesia le ha ido coronando. Muchos de estos títulos son de uso muy
frecuente entre sus devotos, quienes los emplean para acudir a la Llena de
Gracia, pidiéndole se digne a voltear sus ojos misericordiosos para atender
nuestras súplicas y necesidades.

╬ Oremos pues junto a nuestra Madre para alcanzar las gracias que se
derraman de sus manos emanadas de aquel corazón cuya misericordia es infinita.

Por: Julia Angelly Beltran Guillot. 2019

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