Está en la página 1de 2

TRANS-PASANDO LA INNOMINIA

Por Manuel Antonio Velandia Mora

En el 2018 los sectores LGTBI y las diversidades de cuerpos y géneros nos pusimos muy contentos,
era un logro tras el que se andaba hacía bastante tiempo: El Gobierno Nacional decretó la Política
Pública Nacional LGBTI contemplando dos mecanismos fundamentales para su implementación: la
conformación del Grupo Técnico para el monitoreo y avance, y el Plan de Acción a ser formulado
por el Ministerio del Interior. Ver
https://dapre.presidencia.gov.co/normativa/normativa/DECRETO%20762%20DEL%2007%20DE
%20MAYO%20DE%202018.pdf
Hasta aquí todo sonaba maravilloso, por supuesto muchos/as/es nos quejamos de que no todas
las propuestas habían sido incluidas, pero era mejor bueno por conocer qué malo por desechar.
Pasó el tiempo y las acciones se fueron dilatando sin que nada pasara. Sin embargo, ninguno de
ellos se cumplió. Este pasado 7 de mayo se cumplieron dos años de larga y tediosa espera, y Laura
Frida Weinstein N., del Grupo de Acción y Apoyo a personas Trans -GAAT-, que trabaja por una
vida digna y plena en derechos de todas las personas Trans y sus redes de apoyo, interpuso una
acción de tutela, exigiendo la creación de los 2 mecanismos y la formulación del plan de acción.
El fallo de tutela ordena que la ministra del Interior y el director de la Dirección de Derechos
humanos inicien las gestiones administrativas para la reglamentación del Grupo Técnico para la
garantía de los derechos de las personas LGBTI, así como para la formulación y aprobación del Plan
de Acción de la Política Pública, en un término de 48 horas; y deben elaborar un programa y
cronograma de trabajo para avanzar en la formulación y aprobación del Plan de Acción y en la
reglamentación del Grupo Técnico, en un término de cinco días.
Pudiera pensarse que el fallo favorece únicamente a las personas trans, pero transformará el tema
de los derechos de las poblaciones LGTBI y las personas que vivencian la diversidad de cuerpo y/o
género.
Por otra parte, un tema que ha tenido una discusión en los últimos días es la vulneración a los
derechos de las personas trans. Ya hemos leído en los medios sobre el caso de Alejandra, ex
trabajadora sexual viviendo en el barrio Santa Fe en Bogotá, persona viviendo con el VIH, quien no
recibió atención a pesar de tener síntomas que pudieran ser indicio de la presencia de la Covid-19.
Aun cuando llegó un equipo de asistencia en urgencias de la Secretaría salud de Bogotá, Alejandra
murió sin la misma; y, aun cuando es evidente que la manipulación del cadáver trae unas
situaciones específicas de bioseguridad, a todos extraño lo largo que se hizo el tiempo, para lograr
el traslado del mismo.
Agentes de la policía en Bogotá, violentaron a chicas trans trabajadoras sexuales en ese mismo
barrio, las corretearon y algunas de ellas recibieron impactos de bala en sus nalgas. Se ha hablado
de “manzanas podridas” en la policía y de que se investigarán estos y otros casos ya antes
acaecidos, pero la ciudadanía sigue esperando algún informe que den cuenta de las sanciones
pertinentes.
No nos queda de otra que salir a las calles. ¡Nos están matando!
La situación de las chicas trans no sólo es problemática en Bogotá, por eso a la protesta de este
viernes 3 de julio por las muertas por negligencia estatal, convocada por la Red Comunitaria Trans,
con sede en Bogotá, en razón a la criminalización de las personas trans y la violencia policial, por el
impacto desproporcionado que la política de drogas tiene en el encarcelamiento de las personas
trans, por la corta expectativa de vida a la que estamos sentenciadas (35 años), por la injusticia
económica y la distribución desigual de oportunidades educativas y laborales y por las condiciones
tan precarias en las que las mujeres trans desarrollamos el trabajo sexual, se unieron Medellín,
Tunja y Popayán.
Dice la Red Comunitaria Trans que, exigir #JusticiaParaAlejandra es romper los círculos de pobreza,
exclusión estructural y criminalización impuestas por el Estado y la sociedad. Las personas trans se
ven obligadas a resistir a diario la discriminación y el estigma social por existir, por ser mujeres con
pene y hombres con vagina.
Según informa la Red Comunitaria Trans, ha organizado esta protesta “ante la actitud y respuesta
policiva e indolente de Claudia López y frente al silencio cómplice de la Alcaldía Mayor de Bogotá y
sus mentiras frente a los hechos de violencia y discriminación no nos queda otra que cuidarnos
entre nosotras. Nos vemos este 3 de julio en la Torre del reloj del parque nacional”.
El epicentro de la acción política reivindicativa en Bogotá el parque de los Hippies. Ante la
situación propia de la pandemia de la Covid-19, en la convocatoria les aclaran a todas las personas
la importancia de cumplir con todos los protocolos de bioseguridad., Por ello que su convocatoria
se lee: ¡No olviden llevar sus tapabocas y antibacteriales!
Las personas trans, siguen siendo ciudadanas de 3ª clase, sus derechos están mucho más atrás que
los de los sectores L&G. Aquí cabe señalar que para quienes transitan en el cuerpo y/o en el
género los derechos se ven mucho más lejanos e incluso, casi inalcanzables.

También podría gustarte