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El orden criminal del mundo.

Este está centrado en las entrevistas a dos de los más prominentes protagonistas de la
izquierda europea y latinoamericana, el sociólogo suizo Jean Ziegler y el periodista y
escritor Eduardo Galeano, durante el desarrollo se nos muestra un importante e interesante
enfoque sobre las verdaderas causas de la desigualdad global y de la distintas crisis
internacionales, por causa del modelo neoliberal de dominación. Si bien es cierto cada vez
se dan nuevos avances en la tecnología y se logra optimizar los recursos generando
crecimiento económico siendo los únicos beneficiarios los países que tienen el poder
económico y financiero, son los países del primer mundo, que a la vez tienen el lujo de
independencia, soberanía y condiciones dignas en su país. Por otro lado los países
tercermundistas nos quedamos excluidos de esos privilegios y tenemos que sufrir la
hambruna colectiva, las distintas violaciones a los derechos, los conflictos armados, la
destrucción incontenible de valores y buenas tradiciones, el empobrecimiento de nuestras
naciones y la desigualdad incalculable, sin embargo el planeta entero desborda riqueza,
como para que las condiciones de cada nación sean más justas, pero en la realidad que
vivimos unas naciones son más privilegiadas que otras. En tanto que las decisiones de que
debe ocurrir en el mundo, está en manos de unos pocos, es decir los países ricos y
poderosos, son quienes gobiernan, quienes dictan las reglas que se deben seguir, sin que los
demás puedan defenderse o intervenir ante tales situaciones; más bien se nos infunde el
miedo, para que no actuemos ante las injusticias y lo veamos como algo natural, algo que
debe suceder de una manera u otra.

Los amos del mundo

El orden mundial lo componen personas con un mismo objetivo en común, el cual es


beneficio máximo, sin que les importe los perjuicios que puedan causar a otras personas,
países o regiones, y es que con solo lograr el objetivo final pueden estar satisfechos, y nadie
puede defenderse ante esa situación de autoritarismo mundial. Los miembros de este orden
ejercen control en base a sus inmensos capitales, es decir a su poder económico-financiero.
Galeano y Ziegler manifiestan que este orden criminal utiliza un instrumento eficaz para
lograr ese beneficio máximo que tanto buscan, la globalización. Ciertamente se conoce
globalización como la eliminación de fronteras para todo, los pueblos son influidos por
otros pueblos, el comercio se convierte en el motor de la civilización, la cultura es
transformada por la tecnología y la vida se hace más fácil. Pero detrás de todas estas
manifestaciones de la globalización, se encuentra el interés de poder económico y político
del orden criminal que busca con perseverancia y agresividad convertirse en los amos
absolutos del mundo. Pero los grandes empresarios y dueños de capital ya no son tan
invisibles como antes parecían serlo, ya que han comenzado a ocupar posiciones de poder
en el escenario político y lo han hecho a gran medida en los Estados Unidos. Es de
conocimiento de muchos que varios de los más destacados políticos que han y están
ostentando cargos de poder en el gobierno norteamericano son dueños de grandes empresas
y poseen enormes capitales. Por otro lado existe un instrumento más de manipulación
global del orden criminal, son las organizaciones financieras y comerciales internacionales.
El Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización
Mundial de Comercio (OMC), las cuales actúan como herramientas para dominar el
movimiento comercial y las finanzas de todo el mundo. Estos tres organismos
internacionales son controlados por un puñado de países quienes erigen sus normativas y
predisponen sus movimientos, que a la vez están dominados por la organización criminal de
los amos del mundo. Los amos del mundo están en todas partes y a la vez en ninguna, no se
les puede apresar ni nada por el estilo, ya que ellos son dueños de los gobiernos, por ende,
los dueños de la policía. La organización criminal global no tiene límites, quieren lograr su
objetivo de obtención del beneficio máximo sin importar el costo, pasan por encima de la
vida de millones de personas en todo el mundo.

Capitalismo asesino

Para muchos el capitalismo, la política económica que se ha impuesto en el siglo XXI, es la


única manera de hacer funcionar a la economía global, y de hecho, a la civilización; puesto
que hay países que han cambiado su sistema económico para apegarse a las directrices de
los amos del mundo. Pero Galeano y Ziegler, expresan que el capitalismo no es más que
una maquina asesina global. El mundo capitalista engrandece a los empresarios y dueños de
capitales, pero para eso acaban destruyendo a la gran mayoría de la humanidad que tiene
grandes capitales económicos, causando así lo que muchos llamamos hambruna
generalizada o global. Según la Organización de las Naciones Unidas, mueren alrededor de
25.000 personas cada día en todo el mundo a causa de la desnutrición. Esto sucede a pesar
de que tenemos un planeta que desborda riqueza, según expertos puede dar de comer a más
de 12 mil millones de personas, casi a doble de la población actual. Pero todo es
consecuencia de la desigual distribución de las riquezas. Un continente como África, que
tiene la mayor cantidad de personas que sufren de desnutrición, tiene que pagar deudas
externas que han impuestos las potencias internacionales, mientras que sus habitantes
mueren de hambre ya que el Estado se ve imposibilitado a tomar medidas a causa de los
pocos y casi nulos ingresos que obtienen. El capitalismo, ha recrudecido su hegemonía
sobre prácticamente todos los aspectos sociales desde la caída de la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas (URSS) en 1991. Desde entonces las fronteras dejaron de ser entre el
este y el oeste para convertirse entre el sur y el norte, y el gran monumento de la división
mundial dejo de ser el muro de Berlín para convertirse en el estrecho de Gibraltar y la
frontera ente Estados Unidos y México. El orden criminal global ha encontrado en el
capitalismo la manera perfecta de cumplir con su objetivo de poder inmensurable. Además,
con el capitalismo los grandes países con grandes capitales han podido ejercer su poder ante
las naciones más débiles y en “vías de desarrollo” (víctimas), para así mantener su
hegemonía global y la de los amos del mundo. Mientras el capitalismo siga siendo usado de
manera desmedida e irresponsable por los las potencias mundiales y las grandes
corporaciones internacionales, las desigualdades, la pobreza y la desnutrición seguirán
azotando a la humanidad.

Pérdida de valores

Cómo podemos darnos cuenta en los países, cada vez se tiene menos conciencia social y
moral de lo que sucede, los jóvenes somos presas fáciles de la globalización, puesto que ha
ejercido gran influencia sobre la cultura. Las redes sociales, la nueva tecnología, las modas
y el remplazo de los valores por cualquier cosa, han convertido a gran parte de la juventud
en seres sumisos y desinteresados de la realidad personal, nacional y mundial que acontece.
Por lo que Galeano defiende a la juventud al decir que la falta de interés por la política, la
economía y otros factores determinantes de la vida cotidiana, se debe a que los adultos han
reflejado una pésima concepción acerca de dichos factores. Es así como se nos ha logrado
desatender de las verdaderas cosas de las que nos debemos preocupar y no de las cosas
superfluas que mediante los medios de comunicación se nos hace creer, y nosotros como
ingenuos caemos en esa trampa, para que nos manejen a su antojo. Los detentores del poder
global han sabido utilizar sus mejores cartas para acabar sosegando la cultura y los valores
de la sociedad. Eduardo Galeano manifestó que la influencia deformadora de la
globalización ha cambiado el vocabulario al decir que: “la tortura ahora se llama apremios
ilegales, la traición se llama realismo, el oportunismo se llama pragmatismo, el
imperialismo se llama globalización, la víctimas se llaman países en vías de desarrollo y el
capitalismo se llama economía de mercado.” La pérdida de valores ha beneficiado a que las
situaciones difíciles de injusticia y pobreza se arraiguen más y más y solo unos pocos cada
vez se vuelvan más ricos y poderosos.

La destrucción de los derechos

Una de las pocas cosas que creemos es que el capitalismo, la globalización y los Estados
poderosos y modernos han instaurado como beneficio para la humanidad son los derechos
humanos. Pero la verdad es que estos derechos son violados constantemente por las
naciones y organizaciones que supuestamente deben ser los garantes de dichos derechos.
En la actualidad se cometen crímenes, torturas y atentados para sembrar el miedo entre la
sociedad. Ese miedo es utilizado por los poderosos para menguar las libertades de los
individuos y así acabar con la dignidad de ellos con el fin de seguir ejerciendo su poder
sobre ellos. De esta manera, poco a poco, los amos del mundo arrinconan a las personas
que no son capaces de reaccionar ante la amenaza latente en contra de sus garantías
fundamentales. Así, el miedo se transforma en poder, el poder de dominar a las masas, de
decidir cuáles serán o no sus derechos, de controlar el destino de los pueblos y de sofocar
cualquier intento de acabar con ese poder. La tortura aparece como el medio más efectivo
para aplastar los derechos de las personas. El sufrimiento impuesto al prisionero es un
atentado contra la humanidad de esa persona, además de que es contrario a los convenios
internacionales que prohíben dichos actos. La tortura es promovida por los grandes
gobernantes como medida para garantizar la seguridad de cada país. Este sistema que
promueve la práctica de tortura, implanta exitosamente la semilla del miedo, o mejor dicho,
del terror en aquellos pueblos que son contrarios a las políticas y acciones de los amos del
mundo, disfrazados de gobiernos y empresas. Con el miedo instaurado se sofocan los
sentimientos de patriotismo, de libertad, igualdad, y de otros muchos, que acaban por hacer
desaparecer los derechos humanos. Si los habitantes de los países tercermundistas o con
intereses contrarios a los que dominan el mundo, saben que solo siguiendo las condiciones
impuestas por ellos pueden tener bienestar sumamente relativo, seguramente no tendrán
elección que seguir las reglas impuestas, sin el derecho de defender lo que para ellos es
correcto, en tanto que hasta los derechos fundamentales como antes se mencionó se rompen
con el tan solo propósito de lograr sus objetivos, aunque esto conlleve pisotear a millones
de personas, sin pensar un poco que esas personas tienen necesidades fundamentales, como
alimentarse, ser tratados como a cualquiera, sin distinción de raza, inclinación política u
otro aspecto. Todo ello contribuye a que las sociedades jóvenes por la misma situación de
inseguridad social y garantía a los derechos humanos, no se involucren en la política,
puesto que no creen que su palabra tenga valor y peso, y es que la vida de una persona de
un país “sub-desarrollado” vale cada vez menos. Pero sea cual sea la situación en la que nos
encontremos debemos de luchar para cambiar este mundo en el que los intereses personales
son los únicos que importan y no los colectivos, en donde los derechos ya no son
respetados, ni hay quien garantice su cumplimiento, es decir debemos de reaccionar de una
buena vez y empezar a actuar.

Miedo cotidiano

El orden criminal del mundo tiene métodos o instrumentos eficaces para atemorizar a la
población, de manera que vivan con incertidumbre, y son formas duraderas que permitirán
que no se den cuenta del verdadero trasfondo de las cosas. Es el miedo, que nos vuelve
personas inseguras y atemorizadas a que algo malo ocurra. El miedo más común y
destructivo que afecta a la humanidad, es según Galeano y Ziegler, es el miedo a perder el
trabajo. Las personas tienen miedo a perder sus empleos y a no encontrar uno, lo cual
despierta en ellas un terror diario que los mantiene sumisos a las disposiciones de sus jefes.
El miedo es utilizado como un método para controlar a las masas, para disipar los
sentimientos de justicia y patriotismo y para destrozar los derechos humanos. Es decir que
los amos del mundo, los que ejercen el control nos manejan de diferentes maneras, sin
ningún remordimiento o sentido de culpa, tan solo buscan mantenernos preocupados de
cosas menos importantes de las que deberíamos prestarles atención y buscar formas de que
las cosas no continúen como ahora, con tanta desigualdad e injusticia. Diariamente nuestras
familias realizan trabajos en el sector informal de la economía, arriesgando sus vidas dado a
la situación de inseguridad social que existe en la mayoría de países pobres, muchas veces
porque el nivel de educación adquirido no es el suficiente como para optar a un trabajo más
gratificante y con prestaciones sociales, y otras veces es dado a que el nivel de desempleo
aun con un grado superior de estudios es cada vez mayor y se tiene que mendingar un
puesto de trabajo en una compañía, aunque sea con salarios injustos y miserables, ya que
estamos sumidos en la pobreza. Nuestros países no le apuestan a un nivel de desarrollo
mayor, solo se preocupan de las necesidades inmediatas y es que a veces pensamos que no
tenemos elección de seguir con el modelo económico-político que se nos ha impuesto por
los amos del mundo, pero lo que es cierto que no es fácil de ninguna manera, pero debemos
buscar los mecanismos que nos permitan superar todas estas injusticias y lograr un nivel de
desarrollo mejor para todos por igual.

La tragedia de la emigración

Anteriormente se menciona acerca de la globalización y se menciona que debe de haber


libre movimiento de mercancías, de capitales, pero nunca dice de personas. ¿Qué logran los
países poderosos con esto? Pues logran volverse más opulentos y con muchísimo más
control, sin que afecte a sus intereses particulares. Por lo cual la emigración de personas de
países pobres a los que tienen una economía bastante estable no es algo que este entre sus
planes. Millones de personas en el mundo sufren de pobreza y desigualdades en su país de
origen, gran parte de estos en Asia y América Latina, por lo cual sus ganas de vivir los
llevan a buscar mejores oportunidades de trabajo en otros países. La emigración de
personas se ha convertido en la respuesta de aquellos que han sufrido a causa de un
capitalismo asesino, una respuesta para intentar solventar la crisis en la que viven, una
respuesta que es contraria a los intereses del orden criminal. Con la globalización y el
capitalismo se le dio libertad al dinero y los productos para circular son restricciones por
todo el mundo, pero nunca se les dio esa libertad a las personas. La OMC garantiza la
circulación del dinero, pero no existe quien garantice la de las personas. Según Galeano,
este fenómeno de la emigración es un reclamo de los pueblos que una vez fueron saqueados
por las naciones imperialistas y colonialistas, para obtener parte de esas riquezas que una
vez les fueron quitadas. Galeano llamo a este fenómeno como: “la invasión de los
invadidos”, el sur va al norte a buscar lo que una vez el norte les quito. Cada vez hay más
personas que emigran de países africanos a europeos y de latinoamericanos a los Estados
Unidos, muchos de ellos mueren en el intento ya sea por hambruna o por accidentes. El
mundo capitalista ha fortalecido las ya existentes barreras para contener la emigración y
garantizar que los pobres sigan siendo más pobres y los ricos sigan siendo cada vez más
ricos. Así pues, vemos como las naciones poderosas han ampliado la seguridad en el
estrecho de Gibraltar y la frontera entre México y Estados Unidos, de manera tal que, es
una odisea lograr siquiera tocar suelo europeo o norteamericano y aun peor es el destino
incierto que tendrán en esos países. Por si fuera poco, la maquinaria al servicio de los amos
del mundo, se encargan de imposibilitar la vida de los emigrantes dentro de los países
poderosos, al crear leyes que restringen la libertad y las oportunidades de mejor vida para
los emigrantes, además de crear en la sociedad una cultura discriminatoria en contra de
aquellos que vienen de otros países. Los amos del mundo han ejercido su control sobre el
movimiento de emigrantes para poder mantener su hegemonía sobre el mundo.

En conclusión el planeta entero necesita darse cuenta de la verdadera realidad que los
rodea, descubriendo cual es el trasfondo de todas las cosas, no solo analizarlas de formas
superflua y desinteresada, sino que con ello propiciar la toma de iniciativas para cambiar
las situaciones de injusticia que atentan con la vida de millones de personas, con su
integridad y sus derechos más fundamentales, buscando de esta manera un camino de
soluciones, de igualdad y justicia para todas las personas, ya no de forma individual sino de
forma colectiva.

Cabe recalcar que Hechos como el terrorismo, guerras, pobrezas extremas, violación de
derechos, miedos infundados, son el más fidedigno ejemplo, de errores que el ser humano
ha cometido y por su misma naturaleza humana no piensa dejar de cometerlos, porque está
en una constante búsqueda de poseer algo, algo que ni él sabe a ciencia cierta que es, sin
embargo lo sigue buscando incansablemente. Llámese dinero, llámese poder o cualquier
cosa que llene ese vacío, las personas están siempre detrás de él dando lugar a hechos
conflictivos futuros más desarrollados pero que a fin de cuentas son los mismos sucesos ya
acontecidos pero más complejos. No importa si son de índole económico, social o natural,
si ya sucedió antes es totalmente factible que se repita pero con una mayor complejidad. Y
es que al final de eso va la historia, de buscar hechos acontecidos previamente, estudiarlos
y analizarlos y tratar de no repetirlo si fue un hecho contraproducente o tratar de
reproducirlo para sacarle provecho tratando siempre de optimizarlo.

Referencias
Sergio Valle (15 de febrero del 20013) El Orden Criminal del Mundo – HQ [Archivo de video]
Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=TKnrP9xdFR8

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