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LAS DOS CARAS DE BOGOTÁ dentro de ésta, donde el ser humano pasa a

un segundo plano y se vuelve un


La ciudad es ancha y ajena. Llena de
“desechable” una simple cosa al servicio de
recovecos que pasan desapercibidos a simple
las drogas y de quienes se sirven de ésta
vista y que van entretejiendo el diario vivir
dependencia para manejarlos como títeres.
en una crudeza inverosímil que la mayoría de
nosotros ve apenas de lejos, como sucedida Los testimonios mostrados tanto en los
en otra dimensión. Y es lo que nos muestran internos de “La Picota” como de los ex
los escritores Alberto Barrera con habitantes de calle son relatos crudos que
“Septiembre”, Eduardo Halfon con “Los muestran como en algún momento el
desechables” y Edmundo Paz con “En los hombre dejó de ser y se convirtió en una
Márgenes”. Dan un vistazo de esa otra sombra manejada por las drogas, por la
ciudad que bulle desde adentro de los necesidad, por los jeques que manejan las
márgenes de los bonitos edificios mostrados ollas y calles alejadas de la mano de Dios, del
en postales, en televisión, en fotografías, gobierno y de los hombres.
desde su perspectiva de autores visitantes.
Los esfuerzos de los escritores por
Tanto en “Los Desechables” como en “En los fotografiar con palabras lo vivido, se quedan
márgenes” Halfon y Paz dan cuenta de esa cortos ante la realidad, no terminan de
otra ciudad desde sus ojos de escritor, untarse de vida: Quienes han vivido aquello,
romantizada, con palabras tan bien escogidas o lo han sentido de cerca, podrán sentir en
que lograr desatar lágrimas y nostalgias. Sin aquellas líneas las palabras de un espectador
embargo, más allá de eso, se quedan en el llano que se conmueve desde lejos, pero que
terreno de la literatura. Tanto en el uno no termina de entender, de vivir, de sentir
como en el otro, el escritor visita una ciudad “cómo es la cosa”.
ajena y descubre de boca de sus habitantes
Por otra parte, en “Septiembre” que a
su diario vivir, encontrando esa otra realidad
diferencia de los otros dos relatos
escondida y da cuenta en su texto de la
corresponde enteramente a la ficción,
infinita tristeza que se vive en las calles, del
Alberto Barrera logra sumergirnos en la
pozo sin fondo que es la droga y del ser
búsqueda incesante por la venganza movida
humano que se encuentra detrás del delito y
por el amor y la intensa rabia del daño
de la adicción.
producido a un ser querido. Sin embargo,
Cuentan como espectadores que son lo visto éste “justiciero” improvisado, que viene a
y escuchado, pero jamás vivido. Después de Bogotá tras los pasos invisibles de un
su visita volverán a sus aviones con servicio a venezolano en huida, no tiene nada que ver
bordo, a sus tertulias literarias, a sus vidas con un sicario: Solo es un ser humano
sin mayores contratiempos. asustado, impotente, con rabia pero sobre
todo con miedo. Perdido en una ciudad
No descarto con ello la sinceridad del escrito:
ajena, en la búsqueda de una aguja en éste
Sin embargo, queda en el aire la certeza de
pajar de lluvia y caras desconocidas.
que solamente quien ha vivido esa cruenta
realidad, quien ha tenido que sufrir en carne Veo en “Septiembre” el retrato de un país
propia los horrores de la droga, las calles, el devastado por los abusos de su gobierno,
hambre y la sed, podrá dar un verdadero que se ha llevado sus bienes, sus
testimonio de esa otra ciudad que se levanta posibilidades, ha desarmado familias, ha ido
apagando vidas humanas. El hombre que somos quienes no hemos de sufrir ninguno
huye, y a quién nuestro protagonista busca de esos horrores.
para matar, tampoco sólo es alguien llevado
Así las cosas, los relatos se llevan el aplauso
al límite por la necesidad.
en cuanto a su fin literario, el preciosismo de
En ningún momento de los tres relatos sus palabras, la emoción sincera del autor.
puedo encontrar al “malo de la historia”. Sin embargo, se quedan cortos en cuanto a
Sólo hombres y mujeres tristes, temerosos, realidad. Nos queda una pregunta ¿Puede
acorralados por la situación: Vemos una quien es solo un espectador, retratar
ciudad tachonada de situaciones meramente realmente aquello que ve desde la barrera?
humanas, de personas llevadas al límite a Encontré mayor credibilidad y emoción en
situaciones innombrables. Tanto sufrimiento, las letras sencillas de los testimonios
tanto horror que describirlo con palabras se transcritos de los habitantes de calle
hace más y más difícil. “Septiembre” entrevistados, de los internos de la cárcel: El
claramente es un relato fascinante que deja ajedrecista, el tejedor, el lector… Que en las
ver al humano detrás del hecho, y nos deja mismas letras de sus autores: Hombres
en silencio y pensando en cuán afortunados estudiados e incólumes, pero que no
terminan de untarse de ésta realidad.

MARIA ALEJANDRA CABRERA MURCIA.

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