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10 PRINCIPIOS DE FILOSOFÍA LOS PROBLEMAS DE LA FILOSOFÍA 11


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Tales esta tesis. Conjetura Aristóteles 10 que eJ curso de su razonamiento pudo que el principio de_ todas las cosas está en el agua, Anaximandro afirmará que
haber sido el siguiente: los fenómenos fundamentales de la vida -la digestión se lo encuentra en lo indefinido o indeterminado, Anaxímenes en el aire y
y la reproducción- se realizan en un medio húmedo; por tanto, según una Pitágoras en los números; los materialistas sostienen que el fundamento de
inferencia analógica, Tales habría sacado la conclusión de que es de la todas las cosas es la materia, y según otros filósofos ese fundamento lo
humedad, es decir, del agua, de donde se han generado todas las cosas. constituye Dios, sea que a ese Dios se lo entienda como trascendente al mundo,
La respuesta de Tales, así como la hipotética argumentación, pueden o bien como inmanente a las cosas, como constituyendo su sentido o su
resultar demasiado simples, o aun ingenuas. Pero Bertrand Russell (1872- organización interior; y habrá quienes digan, como Platón, que el verdadero
1970) observaba que la respuesta, a pesar de que pueda parecer elemental y mal fundamento de las cosas son la's "ideas", y también habrá quien diga que ese
fundada, en el fondo no se aleja mucho de las teorías más modernas acerca de fundamento se halla en el Espíritu, tal como sostendrá Hegel.
la constitución de la materia, según las cuales el átomo más simple, y en ese Más respuestas al problema del fundamento del ente en totalidad se verán
sentido base de todos los demás, es el átomo de hidrógeno (un solo protón y un a lo largo de estas páginas. Lo que ahora interesa no es pasar lista de todas las
solo electrón), el cual constituye las dos terceras partes del agua; Tales se opiniones, ni mucho menos, sino tan sólo indicar algunas como ayuda para
habría equivocado, según esto, por un error de sólo un tercio. Tal interpretación, comprender mejor el sentido del problema que nos ocupa. Pero además en este
sin duda; es un flagrante anacronismo, porque le atribuye a Tales teorías propias punto es preciso y oportuno llamar la atención sobre un hecho -sin duda
de nuestra época y que él desconoció por completo. Pero lo que nos interesa es desconcertante- que es una de las constantes en el estudio de la filosofía. Y
ver que, en todo caso, su pensamiento no tenía nada de absurdo, aun a la luz de es que, prima facie, la pregunta por el fundamento de todas las cosas tiene
la ciencia actual. respuestas diversas, contradictorias entre sí, y -repetimos, prima facie- sin
Y sobre todo importa darse cuenta de que la afirmación de Tales carece de que ninguna parezca por lo pronto más verdadera que las otras. Hay quienes
elementos míticos ofantásticos, porque no habla del agua como algo sobrenatural, dicen que la realidad es en su fondo materia, o que la realidad es Espíritu, o que
como cuando Hesíodo se refería al Océano, que para él era una divinidad, sino la realidad es Dios. Pero -por lo menos en el punto de nuestro estudio en que
que encara su asunto de manera puramente pensante, de modo puramente nos hallamos- no se ve en primera instancia que ninguna de estas tesis tenga
conceptual. Con Tales nace el pensamiento racional, y pasa por ser el primer más privilegio que las otras. (Otra cuestión es la de las preferencias de cada
filósofo precisamente porque intenta explicar la realidad en términos uno; pero de lo que aquí se trata no es de "preferencias", sino de lo que las cosas
exclusivamente conceptuales. Junto con ello Tales descubre, a su manera, la mismas son -cuestión que apenas acabamos de abordar).
idea fundamental de la unidad de la realidad, porque todo, a pesar de su También por este lado hay una profunda diferencia entre la filosofía y las
multiplicidad, se reduce a una sola cosa, a un solo principio: el agua. ciencias (cf.§ 3). Porque la historia de la ciencia es una historia progresiva,
(...) donde cada etapa elirriina o supera las anteriores; por eso, para saber ciencia
a nadie se le ocurre estudiar historia de la ciencia. Si se quiere aprender
matemáticas, no se pone uno a estudiar u_n texto de historia de las matemáticas,
. sino que se recurre al tratado más nuevo y más comp�eto de la materia, se lo
estudia, y entonces, habiéndolo asimilado, puede decirse que se sabe
matemáticas. La historia de las matemáticas es propiamente historia, y no
matemáticas (aunque, como es obvio, para estudiarla se necesiten conocimientos
matemáticos). Y a ello va unida la circunstancia de que en cada momento del
desarrollo dé la ciencia, los cie'ntíficos están de acuerdo unos con otros, por
lo menos en lo esencial y respecto de la mayor parte de su material de estudio;
y si hay sectores en los que surgen discrepancias, se tratará justo de aquellas
zonas donde el conocimiento científico no ha sobrepasado aún suficientemente:
,el ámbito de las_hipótesis o las teorías. i
Pero al revés de lo que ocurre con la de la ciencia, la historia de la filosofía
-por lo menos en primera instancia- no parece tener carácter progresivo, si
_ con ello se entiende que Platón, por ejemplo, ha sido superado por Descartes,
5. Filosofía e historia de la filosofía v.gr., o por tal o cual pensador actual, y que por ello el estudiarlo sería tan inútil
? Y anacrónico como aprender física, digamos, con las obras de Arquímedes en
acerca del fundamento no hay una lugar de hacerlo con un tratado actual de la materia. 11 Y es que más bien en cada
Ahora bien, ocurre que para esta pregunta
sola respuesta, sino muchas; tantas como filósofos. Porque si Tales dijo

111 Metafísica I 3 983 b 21 ss. :


'11
No faltan, sin embargo, quienes afirmen
· tales "superaciones"; porque también éste es un
··., ·::., p...roblema-filosófico.
12 PRINCIPOS DE FILOSOFÍA
¡I·•. ·. -"·
'

LOS PROBLEMAS DE LA FILOSOFÍA f3

l
gran filósofo pareciera latir un valor perman_ente, de manera parecida a lo que
ocurre con el arte o la literatura, cuyas grandes obras encierran sugerencias,
inspiraciones y enseñanzas siempre nuevas. Por eso estudiar filosofía es en
buena parte -tal como aquí se lo hace- estudiar historia de la filosofía, y por

f
eso la historia de la filosofía no es historia, sino filosofía.
Aristóteles, o Plotino, o Descartes, o Kant, son tan "actuales" como los
filósofos vivientes. Platón es tan actual como Heidegger, y es por ello por lo que
en cada momento de la historia de la filosofía no hay acuerdo (al revés de lo que
pasa en la ciencia). Éste es el fenómeno de lo que se llama la "anarquía de los
sistemas filosóficos". Simplemente, aquí se lo señala; si ello es un defecto de la

;1�·
filosofía, o si, por el contrario, allí reside su virtud suprema, se tendrá ocasión
de examinarlo más adelante. 12 De todos modos, ahora debe quedar claro lo
siguiente: que en el lugar en que nos encontramos colocados, frente a esta
galería de filósofos que se extiende desde Tales de Mileto hasta nuestros días,
1
i
f
esta galería, considerada independientemente de nuestras simpatías, considerada 1
objetivamente, se nos ofrece de tal manera que-repetimos- no se ve ningún
sistema filosófico que goce de mayor privilegio qu� los demás. í
"
6. Segundo origen de la filosofía: la duda

1
¿Será entonces, quizá, que no es posible conocer el fundamento del ente,
puesto que la filosofía se mueve en tal anarquía? ¿O será que hasta ahora no
·.··. ···•·.

se ha acertado con la manera adecuada de conocerlo? El conocimiento humano


está constantemente asechado por el error, y esto no sólo ocurre en la filosofía,
sino también en la ciencia y en la vida diaria. Entonces aquellas preguntas y este
estado de cosas nos llevan a señalar un segundo origen de la filosofía y a

l
plantearnos el problema del conocimiento.
El primer origen de la filosofía se lo encontró en el asombro. Pero la
satisfacción del asombro, lograda mediante el conocimiento filosófico, pronto
comienza a vacilar y se transforma en duda en cuanto se observa la multiplicidad
de los sistemas filosóficos y su desacuerdo recíproco, y, en general, la falibilidad

1
de todo conocimiento. Esta situación Iíeva al filósofo a someter a crítica nuestro
conocimiento y nuestras facultades de conocer, y es entonces la duda, la
desconfianza radical ante todo saber, lo que se convierte en origen de la
filosofía.
(...)

12Sobre el tema de la "anarquía" y la verdad en la filosofía, puede verseA.P.CARPIO, El sentido


de la historia de la filosofía, Buenos Ai res, Eudeba, 1977.

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14 PRINCIPIOS DE LA FILOSOFÍA LOS PROBLEMAS DE LA FILOSOFÍA 15

7. Tercer origen de la filosofía: las situaciones límites

El filósofo pregunta a causa del asombro que en él despierta el espectáculo


del mundo. Ahora bien, en el asombro el hombre se encuentra en una actitud
directa, simplemente referido al mundo, objeto de su mirada. Pero cuando
aparece la duda, ocu·rre que esa (nirada se �epliega sobre sí, porque aquello
sobre lo que la dirige no es ya el mundo, las cü"sas, sino él mismo, o, con mayor
exactitud, su propia actividad de conocer; su mirada entonces está dirigida a esa
mirada misma. Puede decirse que con la duda se ina_ugura la reflexión del
hombre sobre sí mismo -reflexión sóbre sí que llega a su forma más honda y
trágica cuando el hombre toma conciencia de las situaciones límites.
Esta expresión de "situaciones límites" la introdujo un filósofo
contemporáneo, Karl Jaspers (1883-1969). El hombre se encuentra siempre
en situaciones; por ejemplo, la del conduc_tor de un taxi, guiando su vehículo,
o la del pasajero, transportado en él. En· casos como éstos, se trata de
situaciones que cambian o pueden cambiar; el conductor puede empeñarse en
cambiar de oficio, e instalar un negocio, v. gr. Pero además de las situaciones
de este tipo, de por sí cambiantes, hay otras "que, en su esencia, permanecen,
aun cuando sus manifestaciones momentáneas varíen y aun cuando su poder
dominante y embargador se nos disfrace", dice Jaspers; y agrega: "debo morir,
debo sufrir, debo luchar, estoy sometido al azar, inevitablemente me enredo en
la culpa". 14 A estas situaciones fundamentales e insuprimibles de nuestra
existencia es a las que Jaspers llama "situaciones límites".
Se trata entonces de situaciones insuperables, situaciones más allá de las
cuales no se puede ir, situaciones que el hombre no puede cambiar porque son
constitutivas de su existencia, es decir, son las propias de nuestro ser-hombres,
Porque el hombre no puede dejar de morir, ni puede escapar al sufrimiento, ni
puede evitar hacerse siempre culpable de una manera u otra. En cuanto que
tales situaciones limitan al hombre, le fijan ciertas fronteras más allá de las
cuales no puede ir, puede decirse también que manifiestan la radicalfinitud del
J hombre -una de cuyas expresiones se encuentra en las famosas palabras de
Se dijo que es el asombro lo que lleva al hombre a formular preg�ntas, y Sócrates, "sólo sé que no sé nada", en las que se revela la primordial
primordialmente la pregunta por el fundamento. Por su parte, la pregunta menesterosidad del hombre en general, y de todo conocimiento humano en
conduce al conocimiento; pero a su vez, cuando se tiene cierta experiencia con particular (cf. Cap. IV,§ 3). Y bien, en la conciencia de las situaciones límites,
el conocimiento, se descubre la existencia del error, y el error nos hace dudar. o de la finitud del hombre, se encuentra el tercer- origen de la filosofía.
Se plantea entonces el problema acerca de qué es el conocimiento, cuál es su
alcance o valor, cuáles son las fuentes del conocimiento y a cuál de las dos Epicteto (50-138 d.C., aproximadamente) fue un filósofo de la escuela
-los sentidos o la razón- debe dársele la primacía. De todas estas cuestiones estoica. Era esclavo, y se cuenta que una vez su amo se complacía en torturarlo
se ocupa la parte de la filosofía que se conoce con el nombre de· teoría del retorciéndole una pierna; Epicteto, con toda tranquilidad, le dijo: "ten cuidado,
conocimiento o gnoseología. 13 (Aquí también hay una diferencia entre la porque la vas a romper"; y cuando, efectivamente, se la hubo quebrado, agregó
ciencia y la filosofía, porque la ciencia no�se plantea el problema delconocimiento; con la misma serenidad: "¿Has visto? Te lo había advertido". La anécdota
la ciencia,por el contrario, parte del supuesto de que,simplemente,el conocimiento revela, en toda su simplicidad y grandeza a la vez, cuál era el ideal de vida que
es posible, supuesto sin el cual ella misma no sería posible. Cf. Cap.JU, § 3). los estoicos perseguían: lograr la más completa impasibilidad frente a todo
cuanto pueda perturbarnos.
Pues bien, Epicteto sostuvo que el origen del filosofar reside "en la �oncien-

13
Cf. nota 4. A la gnoseología también se la llama a veces "epistemología''; es preferible,
sin embargo, reservar esta denominación para la teoría del conocimiento (no en general, sino
sólo) científico, para la filosofía de la ciencia. 14
Einfiihrung in die Philosophie [Introducción a la filosofía], München, Piper, 1958, p. 20.
PRINCIPIOS DE FILOSOFÍA CAMBIO Y PERMANENCIA 33

-
(...)

. 8. Segunda caracterización de la filo so fía: la filosofía co mo el saber más


profundo

Lo dicho en este capítulo, y lo que en el anterior se había adelantado (Cap.


I, § 4), muestra que una de las tareas de la filosofía, Y, s_egún muchos pensadores
la tarea central suya, es la que corresponde a la metafis1ca : buscar el fundame�to
último de todos los entes, lo que a veces también se llama ente supremo ( o v
&. Kp ó1:a1:ov, summum ens). Ese fu��amento no es ?,ada _que se r eve le de mo�?
inmedi ato· de otra manera no surg1na la pregunta ¿cual es el fundamento. ,
sino que, 'sencillament e, y a de antemano se tendría la respues ta. �ero ";ª
naturaleza [es decir, el fundam ento de todos los entes] g� sta _ ocultarse ; � eg�n
.
sentenci a H eráclito (frag. 123), y la t area del hombre -el ammal m etaf1 s1co -
consiste justamente en desocultarlo (cf. C ap. XIV, § 11 Y § 20). .
La actitud metafísica pue de describirse, desde este punto de vista, como
u n a inversión de l a ac ti tud propia de la vida di aria. Corrientemer:te, en ef ecto,
no nos ocupamos de la totalidad del ente ni _ de su fundamen��, smo �e ta les o
cuales entes determinados -los que determma la preocupaci�n dom1� a? te en
cada caso: el comerciante se ocupa de la marcha de su neg�c10, e l medico de
sus enfermo s, el c artero de l a entre ga de la correspondencia, etc. Entre _eso�
entes el hombre por lo común viv e p erdi do (cf. S:ªP· XIV, � 16). B:egel afirmo
_
que, en relación con el sentido comun, con la actitud de_ la v1�a diana? �l _rr: undo
de la filosofía es un mundo al revés. No interesa a qm explicar � l s1gmf1� ado
47

exacto de esta expresión; b asta con señalar que miéntras él sent1 �0. comun s�­
atien e al aspecto inmediato que las cosas presentan, a su s_uperf1c1e, por asi
decirlo, la filo sofía en cambio se ocu pa de l mun do, de la tot alidad del en t_ e, p ara
verlo por su revés, si se nos permite la expr es_ión; Pª:ª buscar su f�ndo ultimo,
su fundamento. El filósofo toma es a esp ecie de gig antesco tapiz que es el
universo, y lo d a vuel ta p ara tratar de discernir su tram a secreta y su no menos
secreto teje dor.
. ., . ,
Puede por tanto intentarse una segunda_ caracte nzac10n de la �ilosofia (cf.
,
la primera, Cap. I, § 3) diciendo que la filosofia es el saber mas profundo,
porque se dirige al "fondo" o fundamento del ente en totalidad, aqu�llo _s�b re
lo cual éste se apoya y de lo que depende. L as preguntas y los temas filosof1cos

_ T �n •1 "Über das Wese n der philosophische n Kritik" [Sobre la ese n cia de la crítica filosófica],
46

s1ble , n WW,XVI,45.
34 PRINCIPIOS DE FILOSOFÍA CAMBIO Y PERMANENCIA 3:5

son entonces, entre todas las preguntas y temas_posibles, los más fundamentales BIBLIOGRAFÍA
o profundos, desde el momento en que se refieren a aquello que es ccmdición de todo
lo demás. Con lo cual se encuentra en relación algo indicado ya antes (Cap. I, § 3):
todo tipo de saber científico tiene siempre un alcance limitado -la física se ciñe a los
fenómenos físicos, la e conomía a los económicos, la psicología a los psíquicos, R. MüNDOLFO, El pensamiento antiguo, Libro I, Cap. 11, iv, y Cap. IV, ii.
etc.-, �n tanto que el alcance o radio de la filosofía es total, puesto que su tema R. MoNDOLFO, Heráclito, México, Siglo XXI, 1966.
es el fundamento de todo ente -aquello, pues, en que reside la unidad última G. S. KIRK - J. E. RAYEN, Los filósofos presocráticos, Caps. VI y X.
de los entes en cuanto tales-y sin el cual no habría ni ent�s físicos, ni F. M. CoRNFORD, Plato and Parmenides (London, Routledge & Kegan Paul, 1954), Chap.
e conómicos,. ni psíquicos, y por tanto no habría ni física, ni economía, ni II.
psicología ... ni tampoco filosofía. W. WINDELBAND, Historia de la filosofía antigua, §§ 18 y 19.
Los filósofos presocráticos I, citado en la bibliografía del cap. anterior.
A. GóMEZ-LOBO, Parménides, texto griego, traducción y comentario, Buenos Aires, Charcas,
1985.
Los filósofos presocráticos II, cit. en la bibliografía del cap. anterior.
CAPÍTULO!ll

LA FILOSOFÍA COMO CRÍTICA UNIVERSAL

Y SABER SIN SUPUESTOS

1. El saber vulgar

Conviene en este punto que nos detengamos para establecer algunos


caracteres del conocimiento filosófico y sus diferencias con el científico. Para
ello se comenzará por considerar las principales formas de "saber", término
que ya ha sido empleado repetidas veces.
La palabra "saber" tiene sentido muy_ amplio; equivale a toda forma de
conocimiento y se opone, por tanto, .a "ignorancia". Pero hay diversos tipos o
especies de saber, que fundamentalmente se reducen a dos: el ingenuo o vulgar,
y el crítico. 1 Si bien de hecho se dan por lo general imbricados el uno con el
otro, el análisis puede separarlos y considerarlos como tipos puros, siempre
que no se olvide que en la realidad de la vida humana concreta se encuentran
íntimamente ligados y sus lfmites son fluctuantes.
El saber vulgar o ingenuo es espontáneo: se va acumulando sin que nos
propongamos deliberada o conscientemente adquirirlo; se lo va logrando a lo
largo de la experiencia diaria. Por ejemplo, el saber que tenemos acerca del
manejo del interruptor de la luz; o acerca de qué vehículo puede llevarnos hasta
la Plaza de Mayo; o acerca de las causas de la política de tal o cual gobierno.
Se tráta entonces del saber que proviene de nuestro contacto cotidiano y
corriente con las cosas y con las personas, el que nos trasmite el medio natural
-el saber del campesino se refiere en general a cosas diferentes de aquellas a
que se refiere el saber propio de quien vive en la ciudad- y el medio social
-lo que se nos dice oralmente, o mediante los periódicos, la radio o la
televisión. La primera característica del saber ingenuo, pues, es su espontaneidad,
el hecho de que se constituya en nosotros sin que tengamos el propósito
deliberado de lograrlo.
En segundo lugar, se trata de un saber soc'ialmente determinado; se ló
comparte en tanto se forma parte de una comunidad dada y por el solo hecho
de pertenecer a ella. Por lo mismo que es espontáneo, está dominado por la
sociedad respectiva y por las pautas que en ella rigen; nuestro saber vulgar es
, así diferente del que es propio de los naturales del Congo o del que tuyie_ron

1
Para los § § 1 y 2, cf. F. ROMERO, "Saber ingenuo y saber crítico", en Filosofía de la persona
(Buenos Aires, Losada, 2 1951), pp. 85-95. · · ·" -
42 PRINCIPOS DE FILOSOFÍA 1,,A FILOSOFÍA COMO CRÍTICA UNIVERSAL Y SABER SIN SUPUESTOS 43

siempre tendrá que partir de, y apoyarse en, supuestos: la ciencia es un saber
es que cosas como el mundo exterior, el movimiento, el tiempo, etc., son tan
con supuestos que simplemente admite. ºnaturales" que no vale la pena ocuparse de ellas? ¿No es que se trata de algo
El término "supuesto" es un compuesto del prefijo "sub", que significa "debajo", tan obvio que todos lo sabemos bien, y que no tiene sentido, o aun que es
y del participio "puesto", de manera que "supuesto" quiere decir literalmente "lo
impertinente, meditar sobre ello? Sin embargo, co��i�ne que las someta�os a
que está puesto debajo" de algo, como constituyendo el soporte o la base sobre la reflexión, de. un lado, porque ello nos perm1t1ra comprender meJor el
la cual ese algo se asienta. Y bien, el hombre de ciencia procede siempre par.­ significado de i'os supuestos en que la ciencia se apoya, y de otro, porque
tiendo de ciertos supuestos -creencias, afirmaciones o principios- que no revelará otra característica esencial de la filosofía.
discute ni investiga, que admite simplemente sin ponerlos en duda ni preguntarse y es que la filosofía puede parecer a veces que no se ocupa sino de pero-·
por ellos, y que no puede dejar de aceptar en tanto hombre de ciencia, porque grulladas, es decir, de cosas que -como el tiempo, o el movimiento- "se com­
precisamente su investigación comienza a partir de ellos, sobre la base de ellos. El prenden de suyo", de por sí, de tan sencillas y "naturales" que son. Porque_ lo
físico no puede dedicarse a su ciencia si no comienza por suponer que hay un curioso es que la filosofía -al menos por algunos de sus costados, los pnn­
mundo real independiente de los sujetos que lo conocen (realidad del mundo cipales- no va a buscar sus objetos lejos de nosotros y de nuestra vida cotidia­
exterior), ni sin suponer que hay algo que se llama movimiento, y algo que se na, en cosas lejanas o que nos sean más o menos extrañas -como podría se; la
llama tiempo. El físico no se pregunta propiamente por nada de esto: si efecti­ naturaleza de los quasares. Sino que sus temas los encuentra en lo que esta ya
vamente hay o no un mundo real material, o qué sea en sí mismo el movimiento, junto a nosotros y en nosotros mismos, en lo que está más al alcance de la mano,
o el espacio, o el tiempo; sino que todo ello constituye para él un conjunto de por así decirlo, y que justamente por eso, porque está tan cerca, solemos no
supuestos necesarios a partir de los cuales procede. El físico dirá que el espa­ observarlo (antes se descubren las cosas visibles que el ojo que las ve). Sus
cio recorrido por un móvil es igual al producto de la velocidad por el tiempo; pero temas son las cosas más "sencillas", más obvias. Y primordialmente lo más obvio
para ello es preciso que dé por sentado el movimiento, el espacio y el tiempo: de todo: que haya ente, y no nada.
todo esto el científico lo sub-pone, lo "pone" como base o condición de su La filosofía, en efecto, pregunta: "¿por qué hay ente, y no más bien nada?"
propia actividad sin preguntarse por ellos mismos (de manera parecida a como Esta pregunta es, en cierto sentido, tan vieja como la filosofía misma, puesto que
supone los números, cuyo estudio no le compete al físico, sino al matemático). es la pregunta por el fundamento, la pregunta fundamental de la metafísica;
La filosofía, en cambio, observará que respecto a la realidad del mundo exterior pero formulada explícitamente, aparece por primera vez en los Principios de la
pueden plantearse dificultades muy graves, y ya se vio cómo para Parménides naturaleza y de la gracia (1714), de Leibniz. En el § 7 de esta obra, pues, se lee:
el mundo sensible es ilusorio (cf. Cap. II, § 5); dificultades no menores concier­
nen al espacio, al movimiento o al tiempo. De manera semejante, toda ciencia pa�te Hasta aquí sólo hemos hablado como simples físicos; ahora debemos elevarnos
del hecho de que el hombre tiene esa facultad llamada "razón", es decir, de que el · a la metafísica, valiéndonos del gran principio, habitualmente poco empleado,
hombre, para pensar científicamente, tiene que valerse de los principios onto­ que sostiene que nada se hace sin razón suficiente, es decir, que nada ocurre
lógicos-identidad, contradicción, etc.-; y el científico emplea constantemente sin que le sea posible, al que conozca suficientemente las cosas, dar una razón
estos principios, pero sin examinarlos, porque tal examen es asunto propio de que baste para determinar por qué es así y no de otro modo. Asentado este
la filosofía. La ciencia, por último -:para referirnos al supuesto más general de principio, la primera pregunta que tenemos derecho a formular será: ¿por qué hay
todos-, parte del supuesto de que hay entes; en tanto que el filósofo comienza algo más bien que nada? Pues la nada es más simple y más fácil que algo.
por preguntarse: "¿por qué hay ente, y no más bien nada?" (Cf. Cap. I, § 4). Además, supuesto que deben existir cosas, es preciso que se pueda dar razón
. de por qué__ deben existir así y no de otro modo.4
Conviene señalar que cuando se dice que la ciencia parte de supuestos o· se
constituye como saber con supuestos, no se debe ver en ello, en manera alguna, un Hasta ahora, dice Leibniz, "sólo hemos hablado como simples físicos", esto
"defecto" de la ciencia; es, por el contrario, condición esencial suya y, en cierto es -interpretándolo en función de nuestro tema presente-, antes de entrar en
modo, su máxima virtud, porque gracias a ella solamente puede conocer todo lo que la filosofía, en la actitud ingenua y aun en la científica, hemos sido puros
conoce y fundamentar toda una serie de modos operativos con que actúa "físicos" (en griego,cpú ot�significa "naturaleza") o "naturalistas", nos habíamos
exitosamente sobre la realidad, las ll_amadas "técnicas" -como, por ejemplo, la que quedado sujetos a lo que las cosas parecen "naturalmente" ser: nos habíamos
nos permite, con sólo mover un dedo, encender o apagar la luz. atenido tranquila y seguramente a "lo natural", a lo simplemente "dado" como
tal. Y lo natural significa dar por comprensible de suyo todo lo que simplemente
es: es natural que el sol caliente, es natural que la tierra sea más o menos
esférica, o que la esclavitud es execrable. Todo esto es "natural", nadie puede
4. La pregunta de Leibniz ponerlo en duda, se trata de cosas obvias; sólo un demente, o un excéntrico de
la peor especie, parece, podría imaginarse lo contrario.
Se dijo que la ciencia reposa en supuestos, y que la realidad del mundo
exterior, el movimiento, el tiempo, la razón, y, en general, que hay ente y no
4 Phi!. Schriften, ed. Gerhard VI, 602, trad. en G. W. Escritos filosóficos (Buenos
nada, son algunos de esos supuestos. Pero -podrá pensarse con buen derecho-, ¿no LEIBNIZ,
·· : J :!'.·,·,;;.
Aires, Charcas, 1982), p. 601.
!


,. , 4

46 PRINCIPIOS DE FILOSOFÍA

puede causar impaciencia el tener que ocuparse de lo corrientemente sabido; Y


¿qué más sabido que las determinaciones del pensamiento, de las que hacemos7
uso en toda ocasión, y que nos vienen a la boca con cada frase que pronunciamos?

Justo porque están siempre en la boca, "parecen ser algo perfectamente8


sabido"; y sin embargo "tal 'sabido' es corrientemente lo más desconocido."
De modo semejante, afirma Heidegger que "lo más comprensible-de-suyo es
el tema verdadero y único de la filosofía" .9

(...)

1
Wissenschaft der Logik (Leipzig, Meiner, 1948) I, 11 (W ·w III, 13) (en la trad. esp. de R.
Mondolfo, La ciencia de la lógica, Buenos Aires, Hachette, 1956, tomo I, p. 44; 2 ed., 1968,
ª

p. 33).
• Encyclopadie der philosophischen Wissenschaften, § 24 Zusatz 2 (W W VI, 50)
9
Die Gr�ndprobleme der Phiinomenologie [Los próblemas fundamen tales de la
fenomenología], Frankfurt / M. Klostermann, 1975, p. 80.
52 PRINCIPIOS DE FILOSOFÍA
-LAFlLOSOFÍA COMO CRÍTICA UNIVERSAL y SABER SIN SUPUESTOS '
. >.

.
. Basa:se en supuestos es, ues, el modo de ser car acterístitó de l a cfo'nci a .
y el conJ un_to d� supu;estos s�/ l, e la ciencia r e posa se m anifi esta en el h echo
��
q la c1 en c1_ a n � nca ar de sí misma . Escribe Heidegger:
P�\al, es de cir como la ciencia que e lla es, le r esult en
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Q ue a � ada ciencia com
de

ina ccesibles sus_ c?� cepto_ s f u ndam e �tale s y lo que éstos abarc an, está en
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tomar otro eJ em plo, conce pto � como l¿ s d; tie m po causalidad
, con ducta,
d rr � , � e. E t c n pt m t l , � ada caso, "condici ones"
� e os
..
un da en a es son en
Es cierto que, en cuanto los utiliz�, l os
esa o lo t s os o
. de la ciencia n s e ª
comprende, pero - � n. r: fo� : a �� l a comprensión preontológica,_ es � ecu, de
m�� a p � l'1 iº matizada no expr esa . Toda ciencia , v.gr.,
t �p f ���
e pto de igua l dad ; pero no pr egunta qué es la
er ramente t o te
utiliz a y com prende e c
igualdad, o cuál es su modo de ser .
En relación con ello se e�cu�ntra1� _ h ��fo; dice Heide . er , de que l a ciencia
no puede � ª? lar ª?er e� d e s1 m1 sma f c habla de 1o!�bj etos fí si cos, per o
no de la f1 s1 ca misma , se ocup� d � l es del m ovimiento, per o no d e su
·, .. as ley .· · ..
ocu pac10n con l as ley es del mov1m1 ento.
. . . ,
Q u� se a 1� ma temat1 c ad,. n? se, puede jamás establecer mat emáticamen te ; q ue se a

la ftlo lo gia , no se ,pue e Jamas r esolver filol ó gicamente ·.


; qué sea la biolo gía, no
. .
se pue de j amás decir b! oló gic_ amente .1;
C uando el físico h ac� fí sica, mide , o, d gamos utiliza el me ch er o de Bú n sen.
.
Per o, (,que, se pond n l t r n l h ; Bu · p a t st ar l a
. . ·
en a e e me c e o de ns e n ar con e
, ico
a a ca
pregunta acerca de "que, es 1 a f'! sica"?0 O qué se medirá par a ello ? E l m atemat
· . ué cálcul os hacer, 0 qué ecuaci on es
hace c á lcul os, resuelv e ecuac1 on s, p
resolv er, par a sab q é la m � �;-��1 Porque "lo que una cien cia sea, ya
�a I . . tlfica" . La pr egunta ace rca de la
er u es a e a
como _Pregunta . dej� de ser pregun
.ese ncia de la ciencia, en g ener a\ a���:: d e un a ciencia d eterminada, _ e n
particul ar, no puede r es ponderlas J cienci a ·' sino que son cuestion es propias
de l a filosofí a.
9. Ciencia y filosofía En el momento en qu e se plante a. la pr e g unt a p or la cienc ia en general, y, a la vez,
por las p osibles ciencia� part1 u : r;: � !�� :a:: n enetra en un nue vo
; f r s e t �� � :
s u . las corrient es en. l as
L o que se ha dicho sobre Leibniz, Z enón y San Agust ámbito, con o tras pr etens10nes . , w .
í n pe rmite comprender
mej or por qué se afirmó que la filosofía puede caracteriz c iencias. Es el ámbito de la fzlosofza. .
ar se com o el análisis
de lo obvio (cf. § 5), y permi te
t ambién entender m á s a fondo l a
Lá pregunta por l a ciencia es _ una pregunta filoso'fica su form ul ación signi -.
segú n l a cual la ci enci a es un sa
afirmación
ber con su puestos (cf. § 3). El físi co, v. gr., fica l a entrada en un a zona di�e�e1!f d�t¿� e�l: ue 1/es ro ia al cien tífico ;
�\ cual no �ig�n ya_los m edios
mer amente admite que hay entes, se ocupa del movi significa la entr�da �n e l_ domm 1�
mi ento para determi nar su s I � � ; ci
y formas de "razon·a miento".
so
l eyes, oper a de continuo con el tiempo. Todo eso el fí y r ecursos d e l ci ncia, s m o tr ip ig
sico lo admite sim plem ente
a e o o o e e n as
para proceder a partir de e llo, para calcular el t
iempo o el movimiento, por
ej emp lo. Per o qué sea el tiempo, si e xiste r ealmente
, o ·es sólo una ilusión o una
forma de nuestr o h um ano conocimiento (cf. C
a p. X, § 1 0); o qué sea el
lK M. HEIDEGGER, Nietzsche (Pfullingen, Neske, 1961) I, 372.
movimiento y qué ocurra con las a porías de Z enó
n -nada de eso es cuestión
que concierna a la física , sino sólo a l a filosofí loe. cit.
19

a.
20 loe cit. Cf. La pregunta por la cosa, pp. 156-158.
PRINCIPIOS DE FILOSOFÍA LA FILOSOFJA COMO CRÍTICA UNIVERSAL Y SABER SIN SUPUESTO� 55
54 .

Una disciplina se constituye como ciencia -o, para usar una famosa expresión Se ha destacado la palabra "intenta". Porque, según se tendrá ocasión de
de Kant, "penetra en el seguro camino de la ciencia" (cf. Cap.X, § 15)- cuando se volver a señalarlo (cf. Cap. XIV, § 20), no es quizás humanamente posible
establece convenientemente su sistema de' "conceptos fundamentales" (cf. Cap. prescindir de todos los supuestos, sino que se trata más bien de undesideratum.
XIII, § 11) , que acotan o delimitan su campo propio, su objeto de estudio, o, con otras Pero de todos modos, y aunque se tratase de un afán fallido, parece ser
_
palabras, cuando todos los que cultivan la ciencia del caso están de acuerdo sobre componente esencial de la actitud filosófica (o, por lo menos, de la mayoría de
aquel sistema de conceptos. A partir de ese momento reina perfecta unanimidad los filósofos, porque también en esto hay discrepancias) -y al revés de lo que
ocurre en la ciencia- la tentativa de constituirse como saber sm _ supuestos, es
sobre las verdades científicas, sobre los contenidos de la. ciencia de que se trate
(salvo respecto de las hipótesis y teorías; cf. Cap.I, § 5).Por tanto, otra característica. decir como saber donde nada se acepte porque sí, sino donde todo quede
del conocimiento científico parecería ser el acuerdo o unanimidad entre sus fund�mentado (cf.Cap. XIII, § 7). El filósofo no puede simplemente admitir,
cultivadores, cosa que no parece ocurrir con la filosofía (cf.ibidem;.cf. Cap. XIV, § 20). sino que debe demostrar, o fundamentar en cualquiera de sus formas, la
Lo que se acaba de decir resulta perfectamente claro en el caso cle las matemáticas, existencia del mundo exterior, o la del tiempo, o qué sea la razón, etc.
la física, la biología, etc. Pero en lo que toca a disciplinas como la sociología, la Resulta de todo esto que la expresión "saber sin supuestos" viene a coincidir
economía o la psicología, en cambio, si es que efectivamente la unanimidad es con esta otra: crítica universal, con que también se caracteriza la filosofía.
criterio de cientificidad, habría que decir, o que no son ciencias, o que lo son de Porque a diferencia de la ciencia, que limita su examen siempre a la zona se
manera relativamente imperfecta. En 1955se reunió en Ginebra un grupo de físicos objetos que le es propia, la filosofía, puesto que es el saber más amplio (cf. Cap.
atómicos occidentales con otro de físicos soviéticos; se revelaron mutuamente una I, § 3), por ocuparse de todo, también encuentra motivos de ex�men Y
serie de datos que hasta esa ocasión cada grupo había mantenido en riguroso cuestionamiento motivos de crítica, en todo absolutamente. A la mversa,
secreto, y se comprobó entonces que las constantes atómicas calculadas por cada cuestionarlo tod� equivale a tratar de eliminar todo supuesto, no admitir sino
grupo coincidían exactamente con las del otro: 21 había perfecta unanimidad porque, sólo aquello que haya resistido la crítica.
habiendo partido de los mismos supuestos, se habían alcanzado los mismos resul­
tados. Si, en cambio, la reunión hubiese tenido lugar entre sociólogos o economistas
rusos y norteamericanos, lo más probable hubiera sido el desacuerdo, o un acuerdo
mínimo. Cosa parecida podría decirse de una reunión de psicólogos pe·rtenetientes
a diferentes escuelas (reflexólogos, fenomenólogos, conductistas, psicoanalistas
en cualquiera de sus numerosas variedades, etc.). En resumen: esta situación
significa, o que aquellas disciplinas no son todavía ciencias en el sentido pleno de
la expresión, o que nunca podrán serlo. (Naturalmente, estas observaciones son
válidas solamente en la medida en que se defina la ciencia por la unanimidad; pero
si no se admite tal caracterización, la palabra "ciencia" tomaría otro sentido.)22 .

1 O. La filosofía como crítica universal y saber sin supuestos

.Si _ t�les "conceptos_ fundamentales" -lo- mismo que los métodos, los
pnnc1p10s del pensamiento, la razón, el conocimiento, etc.- no son temas de
la ciencia, sino que constituyen sus bases, fundamentos o "supuestos", los
exammará,_ en cambio, la filosofía.La filosofía, pues, intenta ser un saber sin
Sf:!Pl�e�tos. El proceso de crítica universal en que la filosofía consiste (§ 3)
s1gmf1ca entonces retrotraer el saber y, en general, todas las cosas, a sus
fundamento�: só�o si éstos resultan, firmes, el saber queda justificado, y en
caso contrano, s1 los fundamentos no son lo suficientementé sólidos, habrán
de ser eliminados o reemplazados por otros que lo sean. · ·

21
Cf.C.F.VON WEIZSACKER,
. La importancia de la ciencia (trad.esp., Barcelona ' Labor' s..
f
[¿1966?], p. 15. · .· ·
22
Cf.J. GAos, "¿Qué clase de ciencias son las políticas y·sociales?" en Discurso de filosofía
Xalapa (México), Universidad Veracruzana, 1959, pp.73 ss.