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PRESENTACION

Participante

Pamela Marte Berroa

Matricula

2018 01290

Asignatura

Neurociencias y Aprendizaje

FACILITADOR

Esther Noemí Roman


Introducción:

Este trabajo se trata de realizar un resumen, de no más de una hoja, sobre el


desarrollo de la inteligencia emocional tanto en docentes como en alumnos, y
la incidencia en su comportamiento, y de dar ejemplos cómo el profesor puede
contribuir al desarrollo de la Inteligencia Emocional. Educar la inteligencia
emocional de los estudiantes se ha convertido en una tarea necesaria en el
ámbito educativo y la mayoría de los docentes considera primordial el dominio
de estas habilidades para el desarrollo evolutivo y socio-emocional de sus
alumnos. En otro lugar, se ha defendido y desarrollado la importancia de
desarrollar en el alumnado las habilidades relacionadas con la inteligencia
emocional en el ámbito educativo.
1. Redacta un ensayo breve o resumen, de no más de una hoja, sobre
el desarrollo de la inteligencia emocional tanto en docentes como
en alumnos, y la incidencia en su comportamiento.

Resumen:

El desarrollo socio-afectivo del alumno en manos de los docentes,


especialmente cuando la familia es un modelo emocional básico y conforma el
primer espacio de socialización y educación emocional del niño. Además,
incluso cuando el profesorado se encuentra concienciado de la necesidad de
trabajar la educación emocional en el aula, en la mayoría de las ocasiones los
profesores no disponen de la formación adecuada, ni de los medios suficientes
para desarrollar esta labor y sus esfuerzos con frecuencia se centran en el
diálogo moralizante ante el cual el alumno responde con una actitud pasiva
.Por esta razón, padres y profesores deben complementarse en estas tareas y,
de forma conjunta, proporcionar oportunidades para mejorar el perfil emocional
del alumno. La importancia del rol del docente como agente de desarrollo de la
inteligencia emocional en sus estudiantes. En las últimas décadas, ha surgido
la necesidad de considerar a la educación no solo como un instrumento para el
aprendizaje de contenidos y desarrollo de competencias cognitivas, sino
también como un espacio que contribuye a la formación integral de los
alumnos. Que favorece la construcción y reforzamiento de valores. Que enseña
a llevar vidas emocionalmente más saludables. Y que impulsa la convivencia
pacífica y armónica.

La educación emocional es entendida como el desarrollo planificado y


sistemático de habilidades de autoconocimiento, autocontrol, empatía,
comunicación e interrelación. Ha cobrado un papel fundamental y hoy requiere
ubicarse de forma transversal en la programación educativa y la práctica
docente. En este contexto, se hace indispensable formar maestros
emocionalmente inteligentes, que puedan cumplir el reto de educar a sus
alumnos con un liderazgo democrático. Que, a través de sus experiencias,
puedan enseñar a reconocer, controlar y expresar respetuosa y claramente sus
emociones. El clima del aula, generado por la actuación del maestro, impactará
definitivamente en el aprendizaje de los alumnos.

El docente es un guía, un colaborador y facilitador en el proceso de


aprendizaje, quien debe partir de los conocimientos previos, los intereses y las
experiencias del estudiante para conseguir un proceso de aprendizaje.
Además, no debe olvidar la importancia de sus expresiones y su incidencia,
ejemplos, actitudes y comportamientos, ya que estos influencian el proceso de
aprendizaje del estudiante. El docente debe estar dispuesto al cambio, a la
transformación constante y al mejoramiento continuo en el proceso de
enseñanza; el maestro debe manejar la incertidumbre y estar dispuesto a
enfrentar el devenir del conocimiento.
2. Ilustra con ejemplos cómo el profesor puede contribuir al
desarrollo de la Inteligencia Emocional.

Ejemplo crear un espacio para potenciar la inteligencia emocional en los niños


es el juego, y sobre todo el deporte. La exposición a perder que tienen todos
los participantes, hace que los que acaban ganando sean capaces de
dimensionar en forma clara lo que sienten los que pierden. Esto persiste en el
ejercicio del deporte en los mayores de edad, e incluso en situaciones como las
entrevistas de trabajo.

Ejemplo, Saber captar los distintos mensajes que le transmiten sus alumnos y


alumnas, respondiendo a sus intereses y necesidades, favoreciendo la
comunicación con ellos y adecuando las estrategias educativas para tratar de
integrarlos a todos al proceso de aprendizaje. Las interacciones educador-
educando son un espacio socio-emocional ideal para la educación afectiva con
actividades cotidianas como: Contar problemas o intercambiar opiniones y
consejos. Recurrir a la mediación en la resolución de conflictos interpersonales
entre educandos. Contar anécdotas del propio educador sobre cómo resolvió
problemas similares a los que pasan los educandos. Creación de tareas que
permitan vivenciar y aprender sobre los sentimientos humanos como la
proyección de películas, la lectura de poesía y narraciones, las
representaciones teatrales. Con estas actividades el estudiante descubre la
diversidad emocional, fomenta su percepción y comprensión de los
sentimientos propios y ajenos, observa cómo los sentimientos motivan distintos
comportamientos, percibe la transición de un estado emocional a otro (del amor
al odio), es consciente de la posibilidad de sentir emociones contrapuestas
(sorpresa e ira, felicidad y tristeza) y cómo los personajes literarios o de cine
resuelven sus conflictos o dilemas personales.
Conclusión:

Desde mi punto de vista, la importancia de estas habilidades también se


traslada a la otra parte que constituye el proceso de enseñanza/aprendizaje: el
profesorado. El conocimiento emocional del docente es un aspecto
fundamental para el aprendizaje y el desarrollo de estas competencias en los
alumnos porque el profesor se convierte en un modelo de aprendizaje vicario a
través del cual el alumno aprende a razonar, expresar, y regular todas esas
pequeñas incidencias y frustraciones que transcurren durante el largo proceso
de aprendizaje en el aula. El desarrollo de las habilidades de inteligencia
emocional en el profesorado no sólo servirá para conseguir alumnos
emocionalmente más preparados, sino que además ayudará al propio profesor
a adquirir habilidades de afrontamiento. De este modo, los docentes
emocionalmente más inteligentes, es decir, aquellos con una mayor capacidad
para percibir, comprender y regular las emociones propias y la de los demás,
tendrán los recursos necesarios para afrontar mejor los eventos estresantes de
tipo laboral y manejar más adecuadamente las respuestas emocionales
negativas que frecuentemente surgen en las interacciones que mantienen con
los compañeros de trabajo, los padres y los propios alumnos.

Fuentes bibliográficas:

https://www.google.com/search?
q=el+profesor+puede+contribuir+al+desarrollo+de+la+Inteligencia+Emocional.
&tbm=isch&ved=2ahUKEwj9j66WhrDtAhVR61MKHdshCcIQ2-
cCegQIABAA&oq=el+profesor+puede+contribuir+al+desarrollo+de+la+Inteligen
cia+Emocional.&gs_lcp=CgNpbWcQA1CugQJYroECYOKIAmgAcAB4AIABlAOI
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https://www.campuseducacion.com/blog/revista-digital-docente/la-inteligencia-
emocional-profesorado/?cn-reloaded=1

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