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M. La letra mayúscula 'M' se usa celestes, que constituyen su patria cho, etc. Particularmente insistentes
en la lógica tradicional para repre- y hacia las cuales ascienden una vez son las afirmaciones de una corres-
sentar el término medio en el esque- liberadas de la tumba del cuerpo. pondencia entre macrocosmo y micro-
ma de un juicio o de una proposición. Ediciones de obras: Opera, Lipsiae, cosmo en la filosofía griega. Así, en-
Así, por ejemplo: 'M' en 'Ningún M 1883, 1888, 1893; L. de Jan, Quedlin- contramos la idea ante todo en Demó-
es P', 'Todos los M son S'. De acuer- burgi, 2 vols., 1848-1852. — lanus crito ( Diels, 68 B, 34), en los pitagóri-
do con lo indicado en Silogismo In Macrobii Saturnalia adnotationes. cos, en Platón, en Aristóteles y, sobre
Commentatio académica, por G. todo, en multitud de autores estoicos
(VÉASE), 'M' aparece en las premisas Lôgdberg, Upsalia, 1936. — Véase
mayor y menor, pero nunca en la G. A. Wissowa, De Macrobii Satur- y neoplatónicos. El hecho de que la
conclusión. naliorum fontibus capita tria, 1880 idea se encuentre en un autor no sig-
MACARIO, EL EGIPCIO. Véase (Dis.). — H. Skassis, De Macrobii nifica, claro está, que el autor se ad-
PSEUDO-MACARIO. placitis philosophicis eorumque fon- hiera a ella. Así, por ejemplo, Aristó-
M A C R O B I O (AMBROSIO TEO- tibus, 1915. — M. Schedler, Die teles planteó la cuestión de si lo que
DOSIO) (//. 400) fue, con Cayo Ma- Philosophie des Macrobius und ihr sucede en el animal (microcosmo)
rio Victorino, uno de los llamados Einfluss auf die Philosophie des puede suceder en el mundo (macro-
"neoplatónicos cristianos". Macrobio christlichen Mittelalters, 1916 [Bei- cosmo), pero no se manifestó partida-
trage zur Geschichte der Philosophie
ejerció considerable influencia en la des Mittelalters, XIII, 1], — Clemens rio de que hubiese ninguna corres-
Edad Media por su transmisión y Baeumker, Der Platonismus im Mit- pondencia digna de ser estudiada
elaboración de una parto de la tra- telalter, 1916 .— Th. Whittaker, Ma- filosóficamente. En cambio, las refe-
dición filosófica griega. Se le debe crobius or Philosophi/, Science, and rencias a la correspondencia del mi-
una compilación llamada Saturnalia Letters in thé ι/ear 4ÓO, 1923. — Pie- crocosmo con el macrocosmo entre
(Saturnaliorum libri VII) y un co- rre Courcelle, Les lettres grecques en muchos autores estoicos y neoplatóni-
mentario (titulado In Somnium Sci- Occident de Macrobe à Cassiodore, cos comportan la idea de que hay, en
pionis) al célebre Sueño de Escipión 1948. efecto, tal correspondencia. Por lo de-
MACROCOSMO significa el mundo
(Somnium Scipionis), de Cicerón. En más, ésta puede ser entendida de va-
mayor, mundus maior, es decir, el
dicho comentario Macrobio tomó co- rias maneras, dos de las cuales son
Universo concebido casi siempre a
mo base la visión del cosmos y la particularmente importantes. Por una
modo de "gran organismo", de "gran
doctrina de la i n m o r t a l i d a d del parte, la correspondencia entre el ma-
animal", μέγα ξφον (Platón, Tim., 30
alma presentada por Cicerón para Β ) . Α diferencia del macrocosmo, el crocosmo y el microcosmo (que lla-
elaborar ideas procedentes principal- microcosmo es el mundo menor, mun- maremos desde ahora simplemente "la
mente de Platón, Plotino y Porfirio. dus minar, es decir, el hombre, conce- correspondencia" ) puede entenderse
La tríada neoplatónica Lo Uno, la bido casi siempre como un compendio como resultado del hecho, o supuesto
Inteligencia y el Alma del Mundo del universo. Con mucha frecuencia hecho, de que los elementos de que
fue presentada por Macrobio en la se ha afirmado que hay una corres- está compuesto el microcosmo (ya sea
forma: El Bien, la Inteligencia y el pondencia entre el macrocosmo y el todo organismo en la Tierra, ya sea
Alma. El Bien es el principio y la microcosmo, lo cual equivale a decir con más frecuencia el organismo hu-
fuente de la Inteligencia: ésta, el que el hombre es un "mundo en pe- mano) no sólo son los mismos que los
principio y la fuente del Alma. La queño". Ejemplos al respecto se en- elementos de que está compuesto el
Inteligencia contiene las ideas y los cuentran en el Avesta, en las Upanisad macrocosmo, sino que están también
nombres; el Alma, las almas indivi- (identificación Brahman-Âtman: el dispuestos en el mismo orden, con la
duales. En un sentido parecido a las Brahmán es el cosmos; el Âtman, el sola diferencia de que uno es "gran-
religiones de misterios y a los Orácu- yo, reflejo y compendio del cosmos, de" o "inmenso", y el otro es "pe-
los caldeos (VÉASE), Macrobio con- así como el Brahmán es el yo cósmi- queño". Por otra parte, la correspon-
cibió, además, las almas individuales co), en ciertos textos chinos clásicos. dencia puede entenderse como resul-
como espíritus que han caído desde En estos últimos no se afirma sola- tado del hecho, o supuesto hecho, de
las esferas superiores en la materia mente que el cuerpo humano es idén- que el microcosmo (que entonces es
y que en su paso por las esferas han tico al mundo, sino que se sostiene identificado con el hombre) refleja el
adquirido sus facultades, desde el ra- que cada uno de los miembros del macrocosmo, siendo como un espejo
zonamiento hasta el impulso de nu- cuerpo representa una parte del mun- del macrocosmo. Esta última concep-
trición. Estos espíritus están ligados do: la cabeza, la bóveda celeste; el sol ción se expresa claramente en los ver-
por su parte superior a las esferas y la luna, el ojo izquierdo y el dere- sos de Alano de Lille:
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Omnis mundi creatura punto de vista del problema que estudiados (o a confirmar sus inter-
quasi liber et pictura plantea la coexistencia de diversos pretaciones) y la parte analítica re-
nobis est in spéculum; mundos ("mundos personales") con sultaba a su vez iluminadora para
nostrae vitae, nostrae mortis, la de un "mundo único". Scheler in- entender de qué modo se habían des-
nostri status, nostrae sortis dica que hay en este "mundo único" arrollado los conceptos y principios
fidèle signaculum, algo que no nos es extraño: su estruc- investigados.
que, en la traducción propuesta por tura esencial, la cual es válida para Estos estudios condujeron a Mach
María Rosa Lida de Malkiel (1952), todos los mundos posibles. "Todos los a desarrollar una teoría del conoci-
rezan: microcosmos —escribe Scheler—, es miento a la cual se ha calificado de
decir, todos los 'mundos personales' varias maneras: positivista, ftnome-
Del mundo ¡a criatura individuales son entonces (si es que nista, funcionalista, condicionista, em-
es como libro y figura existe un mundo único y concreto al pirista, neutralista, etc. Negativamen-
como espejo, siempre fiel; que todas las personas miran), sin te puede ser caracterizada de antime-
de mi vida, de mi muerte, perjuicio de su totalidad como mun- tafísica y antisubstancialista. Según
de mi estado, de mi suerte dos, partes del macrocosmo. La con- Mach, que en este y otros respectos
es imagen y troquel. trafigura personal del macrocosmo coincidía con Hume y que con fre-
La doctrina de la correspondencia sería, empero, la idea de una persona cuencia ha sido considerado como "el
aparece a menudo en textos proce- espiritual infinita y perfecta, cuyos Hume del siglo xix", lo que llama-
dentes de corrientes ocultistas y má- actos nos serían dados de acuerdo con mos "yo" no es sino un complejo do
gicas. En todo caso, se halla la idea sus determinaciones esenciales en la sensaciones. Estas sensaciones son
de tal correspondencia en no pocos fenomenología del acto que se refiere de muy diverso carácter: no hay sólo
autores del Renacimiento: Paracelso, a los actos de todas las personas posi- las del sabor, color, etc., sino también
Campanella, Cardano, Bruno, Pico bles" (Ética, trad. esp. Hilario Ro- toda suerte de impresiones (tempora-
della Mirándola, Leonardo da Vinci, dríguez Sanz, tomo II [1942], pág. les, espaciales) y toda clase de afec-
etc. En algunos casos la doctrina de 190). ciones ( dolor, placer, etc. ). No se tra-
la correspondencia tiene un sentido A Meyer, Wesen una Geschichte ta, sin embargo, de sensaciones que
claramente mágico: si hay correspon- der Théorie von Mikro- und Makro- posee un cuerpo. Los cuerpos, como
dencia, lo que se haga en el macro- kosmos, 1901 [Berner Studien zur todas las llamadas "cosas", son a su
Philosophie, 25]. — Κ. Ziegler, Men- vez complejos de sensaciones y no
cosmo se reflejará en el microcosmo, schen und Weltwerden. Ein Beitrag
pudiendo, por tanto, influirse en aquél existen fuera de éstas (Die Analyse,
zur Geschichte der Makrokosmosidee,
a través de éste. En otros casos es un 1913. — George P. Conger, Théories etc., I, 3). No puede decirse, por
ejemplo de tendencia "organológica". of Macrocosms and Microcosms in the consiguiente, que hay ciertas realida-
En otros casos, finalmente, es conse- History of Philosophy, 1922. — R. des psíquicas y ciertas realidades fí-
cuencia de una fuerte tendencia al Allers, "Microcosmus", Traditio, II sicas distintas de las primeras: lo lla-
antropomorfismo. (1944), 319 y sigs. — A. Olerud, mado "psíquico" y lo llamado "físico"
El que una entidad, o hasta un nú- L'idée de macrocosmos et de micro- son aspectos de una sola "realidad"
mero infinito de entidades, sea con- cosmos dans le Timée de Platón, 1951. (o modos de hablar acerca de una
cebida como espejo del universo en- — Walter Kranz, Kosmos. Die Brucke sola "realidad"). Tal "realidad" pue-
tero no es todavía motivo suficiente von der Antike zum Mittelalter in der de ser compendiada con el nombre de
Auffassung vom Kosmos-Mundus. Das "lo dado" o "lo puramente dado". La
para hablar de una doctrina de la neue Weltbild. Neueste Kosmosvor-
correspondencia en el sentido indica- epistemología de Mach se aproxima
stellung und Begriffsverwendung,
do antes. Así, por ejemplo, en la mo- 1957 [Archiv fur Begriffsgeschichte, de este modo —bien que con dife-
nadología de Leibniz cada mónada II, 2]. — Cyrill von Korvin-Krasinski, rencias apuntadas por el autor ( o p .
refleja la realidad entera desde su Mikrokosmos und Makrokosmos in re- cit., III)— a la de Avenarius (v. ) y
propio punto de vista, pero no es le- ligionsgeschichtliche Sicht, 1960. del empiriocriticismo (v.). — como se
gítimo afirmar por ello que Leibniz MACH (ERNST) (1838-1916) na- aproxima a todas las filosofías de la
defendió la doctrina de la correspon- ció en Turas (Moravia) y estudió fí- inmanencia ( v . ) , del tipo de las de
dencia. sica en la Universidad de Viena. De Schuppe, Schubert-Soldern, Hans
En la época actual hay pocas refe- 1864 a 1867 fue profesor de física en Cornélius, etc. Se trata, en efecto, de
rencias de filósofos a la idea de la Graz; de 1867 a 1895 lo fue de la un "neutralismo" i n m a n e n t i s t a en
correspondencia entre microcosmo y misma disciplina en Praga y de 1895 cuanto que se niega a pronunciarse
macrocosmo. Una excepción es la de a 1901 ocupó la cátedra de filosofía sobre la naturaleza de la realidad —o
Hermann Friedmann (véase TACTO, inductiva en Viena. por lo menos se niega a pronunciarse
AD FINEM), quien en varias obras, y El principal interés de Mach fue sobre si la realidad es psíquica o físi-
especialmente en Wissenschaft una el análisis de la naturaleza y papel ca— y acepta sólo lo que es pura-
Symbol (1949) ha intentado renovar desempeñado por ciertos principios y mente fenoménico, lo cual, además,
dicha idea hablando de un Anthropo- conceptos físicos, en particular por los es como un continuum de sensaciones
kosmos y de un "orden antropocós- principios y conceptos de la mecáni- que sólo por conveniencias de lengua-
mico". En su Ética, Max Scheler se ca. Sus estudios al respecto fueron a je llamamos por un lado "objeto" y
ha referido a la cuestión de la rela- la vez históricos y analíticos: la parte por el otro "sujeto".
ción entre el microcosmo (la persona histórica ayudaba a Mach a compren- La afirmación de este "sensacionis-
humana) y el macrocosmo desde el der la naturaleza de los problemas mo" está ligada en Mach a la nega-
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ción de todo substancialismo y a la dad" y el "error" (op. cit., pág. 116). ludan de la mecánica). — Die Prin-
sustitución en todos los casos de la El pensamiento de Mach influyó zipien der Warmelehre, historisch-
noción de substancia por la de fun-j sobre autores que, por su lado, ha- kritisch entwickelt, 1896 (Exposición
ción. Pero no sólo se niega que haya bían ya marchado en direcciones aná- histórico-critica de los principios de
"cosas", sino también que haya "cau- logas: Richard Wahle, Max Verworn la termodinámica). — Ueber das
sas" — en cuanto "causas reales": lo Prinzip der Vergleichung in der Phy-
y otros "funcionalistas" y "condicio- sik, 1894. (Sobre el principio de la
único de que puede hablarse os, como nistas". Ciertos autores que recibie- comparación en la física). — Po-
en Hume, de "conjunciones" y, por ron influencias de Avenarius, las reci- pularwissenschaftliche Vorlesungen,
tanto, en último término, de funcio- bieron asimismo de Mach: tal es el 1896 (Lecciones científicas popula-
nes. El examen de estas funciones se caso de Joseph Petzoldt (VÉASE) y de res). — Beitrage zur Analyse der
lleva a cabo siguiendo la "ley de eco- Rudolf Willy (nac. 1855); este últi- Empfindungen, 1886 (la 2* edición
nomía (v. ) del pensamiento"; Mach mo, sobre todo, fue influido por Ave- fue publicada con el título: Die Ana-
indica al respecto que ya en 1871 y narius (VÉASE) más que por Mach. lyse der Empfindungen und das Ver-
1872 —y, por tanto, antes que Ave- haltnis des Physischen zum Psychi-
Cercano a Mach se hallaba Hans schen, 1900 (trad. esp.: Análisis de
narius— había él insistido en "la re- Kleinpeter (nac. 1869: Erkenntnisleh- las sensaciones, 1925. — Erkenntnis
presentación económica de los hechos" re und Naturwissenschaft, 1899. — und Irrtum. Skizzen zur Phychologie
(op. cit., III, 2), que, por lo demás, Die Erkenntnistheorie der 'Naturwis- der Forschung, 1905 (trad. esp.: Co-
fue usada, conscientemente o no, por senschaft der Gegenwart, 1905. — nocimiento y error. Bosquejos para la
muchos científicos y en particular por Der Phanomenalismus. Eine naturwis- psicología de la investigación, 1948).
los físicos. Esta ley es aplicable a to- senschaftliche Weltanschauung, 1913). — Die Leitgedanken meiner naturtvis-
dos los fenómenos y es una ley de Es importante la influencia ejercida senschaftlichen Erkenntnislehre und
todas las ciencias, incluyendo las bio- ihre Aufnahme durch die Zeitgenos-
por Mach sobre las primeras fases del sen, 1919 [publicado antes en Physi-
lógicas, sociológicas, etc. El principio Círculo de Viena (v.), que consideró a kalischer Zeitschrift, 1910] ( Las ideas
de economía se halla ligado en Mach Mach como su mentor espiritual, aun directrices de mi teoría del conoci-
a una idea del conocimiento como cuando estimando que debía ser co- miento científico-natural y las reac-
"adaptación", lo cual representa una rregido por una mayor acentuación de ciones de mis contemporáneos ante
concepción fuertemente pragmática" la investigación lógica, descuidada ellas). — Véase Th. Béer, Die
del conocimiento, por cuanto la adap- por Mach en favor de un extremado Weltanschauung eines modemen Na-
tación de referencia es admisible sólo cualitativismo. También autores como turforschers, 1903. — R. Hônigs-
en la medida en que "resulta". Todo Hugo Dingler fueron influidos en sus wald, Zur Kritik der Machschen Phi-
conocimiento que no tenga un resul- losophie, 1903. — Β. Hell, Machs
primeros tiempos por Mach. A su vez Philosophie, 1907. — F. Reinhold,
tado no es propiamente un conoci- la adopción de las teorías de Mach
miento, pero el resultado en cuestión Machs Erkenntnistheorie, 1908. —
por ciertos círculos socialistas alema- Herbert Buzello, Kritische Untersu-
no es sólo, ni siquiera primariamente, nes y rusos (Bogdanov) hizo que chung von E. Machs Erkenntnis-
un "éxito", sino más bien la posibili- fuera combatido por diversos repre- lehre, 1911 [Kantstudien. Ergá'nzung-
dad de verificación de las proposicio- sentantes del marxismo, que vieron shefte, 23]. — Rudolf Thiele, Zur
nes de que se trate. De ahí la con- en Mach y, en general, en toda la Charakteristik von Machs Erkennt-
cepción heurística de los conceptos y corriente "inmanentista" una resu- nislehre, 1915 [Abhandlungen zur Phi-
de las hipótesis científicas. Tales con- losophie und ihrer Geschichte, 45].
rrección del "idealismo berkeleyano" — H. Henning, E. Mach, ais Phi-
ceptos e hipótesis son, por un lado, y del "fideísmo". La obra filosófica losoph, Physiker und Psychologe,
"extensiones de la experiencia" (Er- principal de V. I. Lenín (Materia- 1915. — F. Adler, Machs Ueber-
kenntnis und Irrtum, 5* éd., 1926, lismo y empiriocriticismo; trad. esp., windung des mechanischen Materia-
pág. 234) y no simples especulacio- 1931) está dirigida contra la "filoso- lismus, 1918. — Robert Bouvier, La
nes, pero por otro lado son "supues- fía reaccionaria" de Mach, del em- pensée d'Ernst Mach, 1923. — L.
tos" (Annahmen) que se adoptan con piriocriticismo y del inmanentismo. Moschetti, Fenomenismo e relati-
•el fin de hacer posible (o más fácil) Obras: Einleitung in die Helmholzt- vismo nel pensiero di E. Mach, 1923.
la explicación de los hechos. Análogo sche Musiktheorie, 1866 (Introduc- — Hugo Dingler, Die Grundge-
ción a la teoría de la música, de danken der Machschen Philosophie,
•carácter heurístico tienen las llamadas 1924. — E. Becker, E. Mach, 1929.
""leyes", que son limitaciones impues- Helmholtz). — Die Ceschichte und
die Wurzel des Satzes von der Er- — C. B. Weinberg, Mach's Empirio-
tas a la experiencia bajo la dirección Pragmatism in Physical Science, 1937.
haltung der Arbeit, 1872 (La historia
•de la misma experiencia (op. cit., y la raíz del principio de la conser- — George Hygen, Om Machs Iden-
pág. 449). Mach sigue en este respec- vación del trabajo). — Gnindlinien titetsprinsipp og dets anveldelse pa
to a Karl Pearson (como había segui- der Lehre von den Bewegungsemp- biologiske problemer, 1945.
do a Hume); más bien que de "pres- findungen, 1875 (Líneas -fundamen- MACHIAVELLI (NICCOLÔ)
cripciones" habría que hablar de tales de la teoría de las sensaciones TMAQUIAVELO] (1469-1527), naci-
"descripciones" en lo que toca a las de movimiento). — Ueber Umbil- do en Florencia, ha influido grande-
leyes de la Naturaleza. En todo caso, dung vnd Anpassung im naturwissen- mente en la filosofía política y en la
la validez de una ley científica es schaftlichen Denken, 1883 (Sobre la filosofía del Estado por varias de sus
función del "éxito" (Erfolg) o "re- transformación y la adaptación en el
pensamiento científico-natural). — obras (véase bibliografía), entre las
sultado" que se obtenga con su apli- Die Mechanik in ihrer Entwicklung que ha destacado su muy comentado,
cación: sólo este resultado permite histortsch-hritísch dargestéllt, 1883 y debatido, Π Principe. Maquiavelo
•distinguir entre lo que llamamos "ver- (Exposición histórico-critica de la evo- considera que su reflexión sobre la
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naturaleza del poder político y sobre serlo y mantenerse en _el poder. El Pedro de Ribadeneyra (1527-1611),
los modos de conservar este poder son "príncipe" debe ser hábil y astuto; no las Empresas Políticas o Idea de un
resultado de una observación atenta debe sentir escrúpulos "morales"; de- Príncipe político-cristiano representa-
da en cien empresas (1640), de Die-
de la experiencia. Y, en efecto, los be "humillarse cuando sea menester go de Saavedra Fajardo (1584-1648),
acontecimientos políticos de su tiempo hacerlo, pero sólo para luego impo- y aun El gobernador cristiano ( 1612),!
en las ciudades italianas del Norte, iierse sobre aquel o aquellos ante del P. Juan Márquez (1565-1621),!
especialmente en Florencia; las luchas quienes por conveniencia se ha hu- bien que este último declare no se-|
políticas y las guerras de la época; los millado; debe ejercer, cuando_es_ne- guir esta corriente. — Véase P. Villari,
varios "modelos" de "principes" que cesario, la violencia; debe_sahfix_ha- N. Machiavelli e i suoi tempi, 3 vols.,
tenía en vista (entre ellos especial- lagar a _Jas multitudes para mejor 1877-1878; 3" éd., 1912-1914; 4' éd.,
mente el rey Fernando, de Castilla y manejarlas, etc., etc. Sobre todo, debe 1927, — R. Pester, Machiavelli, 1900.
pasar por _en_cima_de Jodo.5_lQS_demás F. Alderisio, Machiavelli, 1930. —
Aragón ), y lo que puede llamarse D. E. Muir, Machiavelli and His Ti-
"experiencia histórica" fueron deter- poderes, incluyendo el poder espiri- mes, 1936. — Charles Benoist, Le
minantes para las ideas de Maquia- tual de la Iglesia, la cual debe poner Machiavélisme, 1936. — Alian H. Gil-
velo. Debe tenerse en cuenta, sin em- hábilmente, _a__su__seryicio. Lo que se bert, Machiavelli's Prince and Its Fo-
bargo, que estas ideas están fundadas llama "lajmoral" es algo propio del rerunners. "The Prince" as a Ti/pical
en gran medida en ciertos supuestos hombre privado, del que no tiene que Book "de Regimine Principium", 1938.
previos acerca de Ja realidad humana afrontar_el_gran juego del poder y Hans Freyer, Machiavelli, 1938. —
y su comportamiento. En efecto, Ma- limita su existencia al orden subjetivo. José Luis Romero, Maquiavelo, histo-
quiavelo, que fue en cierto modo El "príncipe", en cambio, se halla riador, 1943. — César Silió Cortés,
"historicista" —por lo menos en cuan- "más_allá_del_bien_)í_del_mal", porque Maquiavelo i/ su tiempo, 1946. —
to que tomó la historia como "la rea- su característica capital es la viftù, la Francisco Javier Conde, El saber po-
lidad"— fue también y en gran me- fuerza y la astucia necesarias para co- lítico en M., 1948. — R. Ridolfi, Vita
dida "naturalista" — por lo menos en locarse a la cabeza del Estado, gober- di N.M., 1954. — H. Butterfield, Sta-
tecraft of M., 1955. — Georges Mou-
cuanto que partió de la idea de que narlo y mantener en el poder contra nin M., 1958. — Leo S t r a u s s ,
el hombre es siempre, en el fondo, lo todos los enemigos. El "príncipe" de- Thoughts on M., 1958. — Emile Na-
mismo, es impulsado por los mismos be tener en cuenta la "fortuna", o el mer, M., 1961. — Lanfranco Mossi-
motivos y se halla sujeto a las mismas conjunto de circunstancias que se ha- ni Nécessita e Liberta nell'opera di
pasiones. Según Maquiavelo, los hom- llan fuera de su voluntad; cuando sea M'., 1962.
bres aspiran o al poder o al orden factible, debe poner la "fortuna" a su MADHYAMIKA. Véase BUDISMO,
y a la seguridad: los que aspiran al servicio o bien saber "resistirla": en FILOSOFÍA INDIA.
poder, y son capaces de conquistarlo rigor, la "resistencia" a la "fortuna" MADRID (ESCUELA DE). Julián
y manejarlo, son los "príncipes" o "je- es una muestra de astucia y habilidad Marías ha propuesto este nombre
fes" de las "ciudades"; los que aspi- tanto como el ejercicio de la virtu. para caracterizar una serie de traba-
ran al orden y a la seguridad son los Maquiavelo escribió // Principe en jos filosóficos que han adoptado como
/
"naturalmente subditos". Así, bien ]¿13^ De 1513 a 1521 aproximada- punto de partida el pensamiento de
que todos los hombres sean siempre y mente redacto sus **DTscorsi sopra Ja Ortega y Gasset (VÉASE) o que, de
dondequiera "los mismos", parece que prima deçà di Tito Livio, y desde un modo o de otro, han tomado con-
desde el punto de vista político se 1521 hasta 1525 aproximadamente es-
tacto con dicho pensamiento. Ello no
manifiestan fundamentalmente de las cribió las Istorie Florentine. Todas es-
tas obras fueron publicadas postuma* significa que la expresión 'Escuela
dos maneras citadas. En todo caso, mente. II Principe apareció en 'j¿jj!2 : de Madrid' sea idéntica a las expre-
Maquiavelo supone que hay una "na- con el tituló: u Principé di Niccolo siones Orteguismo' o 'filosofía de Or-
turaleza humana" y que ésta es inva- Machiavelli al Magnifico Lorenzo di tega'. Es posible considerar como
riable a través de la historia. Junto a Fiero de'Medici; el texto latino apa- pertenecientes a la Escuela a pensa-
este supuesto acerca del hombre, pre- reció en 1560. Durante la vida de dores cuyas doctrinas filosóficas, en
domina en Maquiavelo un "talante Maquiavelo se .publicaron solamente muchos puntos decisivos, son distin-
pesimista" en cuanto estima que los sus diálogos Dell' arte della guerra tas a las propuestas por Ortega. Lo
hombres están naturalmente "corrom- (1521) y una de sus dos comedias: importante es el haber participado
pidos" y dispuestos a satisfacer sus la Mandragola (la otra, titulada, Cli- en el movimiento de renovación filo-
pasiones, por lo que es menester te- zia, apareció postumamente ).
A. Gerber, N. M. Die Handschrif- sófica impulsado por Ortega y Gasset
nerlos__sujetos a fin de hacer jgosible la ten, Ausgaben und Ubersetzungen y haber mantenido, con éste, la ne-
sociedad. Ésta no puede existir (o seiner Werke im 16. und 17. Jahr. cesidad de que el pensamiento filo-
subsistir) sin orden, y a la vez el oj> Eine Kritischbibliographische Unter- sófico producido en España esté, se-
den no es posible sin la coacción y la suchung, éd. de Gotha 1912-1913, gún su conocida expresión, "a la al-
fuerza que los pocos jefes ejercen, o reimp., 4 vols., 1961. tura de los tiempos". En este amplio·
deben ejercer, si quieren conservar su La literatura pro y contra Maquia- sentido pertenecen a la Escuela de
poder sobre los dominados. velo es muy abundante. Federicp_el Madrid filósofos como Manuel García
Dentro del citado marco se mani- Grande escribió un Anti-Maquiavelo,
fiesta lo que se ha llamado "el realis- pero ya mucho antes la dirección an- Morente, Xavier Zubiri, José Gaos,
ti-maquiavelista se había desarrollado María Zambrano, Julián Marías, Luis
mo" de Maquiavelo, es decir, el modo en España, con obras como el Tratado Recaséns Siches (VÉANSE). No son,
concreto como Maquiavelo establece de la religión y virtudes que debe po- sin embargo, los únicos; pueden agre-
lo que debe hacer "el príncipe" para seer el Príncipe cristiano ( 1601 ) de garse a ellos los nombres de José Luis
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MAE MAG MAI
L. Aranguren y de Pedro Lain En- conduce a la anarquía, ni el estatis- nadas como "unidades funcionales"
tralgo (VÉANSE), Manuel Granell, Luis mo, que conduce a la servidumbre, (Eme neue Monadologie [Cfr. infra],
Rodríguez Huesear, Paulino Garago- son aceptables; en vez de ellos Maez- proposición 1), las cuales son impere-
rri. En algunos casos, a la influencia tu propone un tipo de sociedad cor- cederas. Sólo los agregados de unida-
ejercida sobre ciertos pensadores por porativista-sindical que renueve el es- des funcionales perecen para recons-
Ortega debe agregarse la de Zubiri: píritu gremial y medie entre el yo tituirse en otras unidades funcionales
así ocurre, por ejemplo, con Julián aislado y el indiferenciado nosotros, (ibid., proposición 6). Las mónadas
Marías y, sobre todo, con Pedro Laín entre el anarquismo y el absolutismo. en cuestión no son "entidades absolu-
Entralgo y José L. L. Aranguren. Ello Este concepto de la sociedad implica tas" o "cosas en sí". Son 'entidades-
no significa que las ideas filosóficas un nuevo concepto del hombre: es relativas", lo cual no quiere decir que
de estos autores sean comprensibles un concepto basado en la "primacía sean "meramente subjetivas" en tanto
únicamente a base de una combina- de las cosas" (materiales y espiritua- que "relativas sólo a una conciencia".
ción de tales influencias. El carácter les). Así, el hombre es definido como El ser "relativo" puede querer decir
amplio adscrito a la citada Escuela de el ser que se une en las cosas y para el ser "para sí" (pero no "en sí") o
Madrid prohibe justamente semejan- ellas. Sólo así se evitan las ficciones el ser "para otro". En el primer caso
tes interpretaciones. Hay que obser- y se explica lo humano concreta y puede hablarse de realidades objetivo-
var, por lo demás, que el radio geo- efectivamente. Ahora bien, la idea ideales; en el segundo caso, de reali-
gráfico de la Escuela en cuestión se que hace esto posible es, según Maez- dades subjetivo-fenoménicas. La unión
extiende con frecuencia y abarca otros tu, la idea de la función: el princi- de estos dos aspectos da lugar a las
filósofos que han trabajado en parte pio funcional debe sustituir a los prin- mónadas en cuanto unidades funcio-
siguiendo distintas tradiciones: es lo cipios de autoridad y libertad. El nales "para todos". Tales unidades
que ocurre con Joaquín Xirau (VÉASE), pensamiento de Maeztu puede, pues, obedecen leyes comunes a lo "objeti-
cuya filiación en la Escuela de Bar- ser llamado un funcionalismo, pero vo" y a lo "subjetivo" y constituyen
celona (VÉASE) no le impidió sentir- también un universalismo concreto y el fundamento de lo natural y de lo
se también vinculado estrechamente un nuevo objetivismo. espiritual. Como lo natural y lo espi-
con el movimiento filosófico suscita- Biografía y bibliografía de Maeztu ritual se hallan articulados en una
do y desarrollado en Madrid, y que y artículos sobre el mismo en el nú- gradación ontológica, puede conside-
ha tenido durante mucho tiempo co- mero especial doble de Cuadernos rarse que el polo de lo natural consti-
mo principal —aunque no exclusivo— Hispanoamericanos, 33-4 ( 1952 ) . — tuye una cierta gradación del polo de
centro de difusión la Facultad de Fi- Ed. de Obras Completas por Vicente lo espiritual o "psíquico-espíritual".
Marrero. — Véase también V. Marre-
losofía y Letras de la Universidad ro, M., 1955. — Wolfgang Herda, Obras: Leibniz ais Gegner der Ge-
de dicha capital. "Die geistige Entwicklung von Rami- lelirteneinseitigkeit, 1912 ( L . como
ro de Maeztu", Gesammelte Aufstitze enemigo de la "especializacián"). —
MAEZTU (RAMIRO DE) (1874- Eine neue Monadologie, 1917 [Kant-
1936), nacido en Vitoria, desarrolló zur Kulturgeschichte Spaniens, XVIII
(1961), 1-219. studien. Erganzungsbande, 39] ( Una
una intensa actividad periodística y nueva monadología). — Das unsicht-
política que aquí excluiremos, pues MAGIA. Véase TEURGIA. bare Konigreich des deutschen Idea-
nos interesan únicamente sus ideas fi- MAHÂYÂNA. Véase BUDISMO. lismus, 1920 (El reino invisible del
losóficas. Éstas se hallan expresadas M A H N K E (DIETRICH) (1884- idealismo alemán). — Ewigkeit una
sobre todo en su libro La crisis del 1939) nac. en Ver den a. d. Aller, Gegenwart. Eine Fichtesche Zusam-
humanismo, 1919 (que apareció pri- estudió y se doctoró ( 1922 ) en Fri- menschau, 1922 (Eternidad y presen-
te. Una perspectiva fichtiana). —
mero en inglés con el título: Autho- burgo i.B. En 1927 fue nombrado Leibniz und Goethe, 1924. — Leib-
rüy, Liberty, and Function in the profesor titular de filosofía en la Uni- nizens Synthèse von Universalmathe-
Light of the War). Maeztu presenta versidad de Marburgo. Aparte sus matik und Indivídualmetaphi/sik,
en este libro una crítica de la época trabajos históricos, en los que desta- 1925, reimp., 1936 [edición separada
moderna, la cual ha olvidado, a su can sus estudios sobre Leibniz y la del Jahrbiich für Philosophie und
entender, lo que hasta el siglo xn obra sobre la idea de la "esfera infi- phanomenologische Forschung, VII]
estaba en la mente de todos los oc- nita" a la que nos hemos referido en (La síntesis leibniziana de matemáti-
cidentales: la conciencia del pecado el artículo Esfera ( v . ) , Mahnke con- ca universal y metafísica individual).
y del ser peregrino en esta tierra. sagró sus esfuerzos a la fundamenta- — Keimesgeschichte der Leibnizschen
Differential- und Intesralrechnung,
Consecuencia de ello ha sido el indi- ción y desarrollo de una nueva síntesis 1932 (Historia germinal del cálculo
vidualismo, el afán de autonomía, y monadológica. Apoyándose en Leibniz diferencial e integral leibniziano). —
la idea de que el hombre ( cada hom- y en gran medida en la fenomenolo- Unendliche S phare und Allmittel-
bre) es un fin en sí mismo. Este gía de Husserl, Mahnke se propuso punkt, 1937 (Esfera infinita y centro
individualismo, engendrado por la alcanzar una "síntesis de la ciencia universal).
soberbia, es también el responsable natural matemática y de las ciencias MAIER ( H E I N R I C H ) (1867-
de una terrible invención moderna: del espíritu" similar a la intentada 1933), nac. en Heidenheim (Wurtem-
el Estado absoluto, el cual surgió por Leibniz. Desde el punto de vista berg), alumno de Sigwart en Tubinga,
como una necesidad (Maquiavelo, de la realidad, esta síntesis es síntesis profesó desde 1900 en Zurich, de 1911
Hobbes), pero ha sido interpretado de lo universal y de lo individual. Las a 1918 en Gottinga, y, finalmente, en
(por los idealistas alemanes) como realidades básicas son para Mahnke Heidelberg (1918-1921) y Berlín (des-
la representación de la Moralidad. mónadas. A diferencia de Leibniz, sin de 1922). Dentro del normativismo ló-
Ahora bien, ni el individualismo, que embargo, Mahnke concibe tales mó- gico propugnado por Sigwart, Maier
111
MAI MAI MAI
se propuso ampliar el campo de estu- una imposibilidad de reducción mu- 1935 [id., id.]). — (Filosofía de la
dio de la lógica mediante un análisis tua o de absorción en un tercer tér- realidad. I. Verdad y realidad; II. La
del pensamiento no directamente enca- mino conciliador, pero aquí no se realidad física; III. La realidad psí-
minado al conocer: el pensamiento trata tanto de un verdadero antago- quica-espiritual). — Véase N. Hart-
emocional, que puede ser afectivo nismo como de un necesario proceso mann, "H. Maiers Beitrag zum Pro-
y volitivo. Cada uno de estos tipos blem der Kategorien" (Sitzungsberich-
de implicación mutua. Por eso la rea- te der Preuss. Akademie der Wissen-
de pensar tiene no solamente un con- lidad y el juicio asumen formas dis- schaften. Phil.-hist. Kl. VIII, 1938,
tenido distinto, sino una propia for- tintas según el punto de vista desde reimp. en Kleinere Schriften, III
ma de expresión que se traduce en el cual sean considerados, y por eso (1957),págs. 346-64.
Jas proposiciones lógicas. El pensar también el realismo gnoseológico no es MAIGNAN (EMMANUEL) (1601-
afectivo abarca los juicios que se incompatible con un idealismo en la 1676) nac. en Toulouse, ingresó
refieren a lo estético y a lo religio- teoría del juicio. Esto es posible, sin en la Orden de los Mínimos, pro-
so; el volitivo, los que conciernen duda, porque si por un lado el objeto fesó en Roma (1636-1650), pasó bre-
a la ética y al Derecho. La finalidad no es entendido como la pura cosa en ve tiempo en París y regresó a su
de la lógica consiste, según Maier, sí, inaccesible a la conciencia cog- ciudad natal, en la que permaneció
en proporcionar las normas para to- noscente, por el otro lado el juicio no hasta el final de su vida. Uno de los
dos los tipos de pensamiento posible, es tampoco una pura forma trascen- renovadores de la filosofía corpuscu-
y no sólo para el pensamiento cog- dental. La mayor realidad "fenomé- lar en el siglo xvii, fue filosóficamen-
poscitivo. Así, Maier unía a sus aná- nica" del objeto se superpone, así, te menos original que su casi ho-
lisis lógicos consideraciones psicoló- a la mayor realidad "empírica" de !a mónimo Magnien o Magnenus, al cual
gicas concernientes al pensamiento conciencia, y por eso el ser trascen- nos hemos referido en atomismo
emocional y tesis axiológicas relati- dente y el ser dado, aunque no su- (VÉASE), pero ejerció mucha más in-
vas al pensar volitivo. Ahora bien, mergidos en una realidad única indi- fluencia que él, no sólo en Francia,
tal psicología del pensar emocional, ferenciada, no son tampoco términos sino también en España, donde sus
lo mismo que sus trabajos histórico- cuya interrelación sea por principio · doctrinas fueron adoptadas por Sa-
lógicos, histórico-filosóficos e inclusi- imposible. Mas, a la vez, los dos güens y comentadas, entre otros, por
ve su gnoseología y filosofía de la mencionados términos adquieren para Feijoo.
historia (encaminada a una "abstrac- Maier su pleno sentido sólo cuando Maignan elaboró una philosophia
ción concreta" o "abstracción intuiti- trascienden de su limitada significa- naturae, seu physica que, como indi-
va" de las grandes épocas de la Hu- ción gnoseológica y designan elemen- ca R. Ceñal, prestaba escasa aten-
manidad), son solamente fases ini- tos universales del ser real. La meta- ción a las autoridades filosóficas y
ciales en la preparación de su pensa- física de la realidad corona de este procuraba atenerse a la "experimen-
miento, el cual culmina en una "filo- modo el análisis psicológico y gno- tación" (presentada en lenguaje mate-
sofía de la realidad". Ésta se propone seológico; lo que importa, en último mático). Adversario de las "sutilezas
por lo pronto abrirse camino entre término, inclusive para dar sentido escolásticas" y de todo "discurso in-
diversos extremos en que ha sido a la teoría del conocimiento, es bus- útil", nuestro autor propugnó que los
pródigo el pensamiento contemporá- car el fundamento que permita des- fenómenos físicos deben explicarse
neo. Maier rechaza, en efecto, tanto cubrir la esencia y aun la significa- sólo physice y no metaphysice. Ad-
el racionalismo como el irracionalis- ción misma del ser, esto es, de aquello versario asimismo del hilemorfismo,
mo, tanto el realismo, especialmente que es al mismo tiempo trascendente proclamó que la materia está com-
el realismo ingenuo, como el idealis- y dado, de lo que permite articular puesta de átomos extensos, distintos
mo, en particular el idealismo abso- lo real según modos objetivos y ca- entre sí por varios caracteres propios,
lutista. Pero este rechazo no significa tegorías objetivas en vez de cortarlo entre ellos la figura, pero en oposi-
la pretensión de encontrar un término según los postulados puramente in- ción a Descartes mantuvo que debe
D una realidad que aune los extremos manentes y arbitrarios de la subjeti- de haber una fuerza interna que ex-
distintos u opuestos; por el contra- vidad. plique los movimientos de los cuerpos.
rio, lo característico de la filosofía Obras: Die Syllogistik des Aristó- No obstante la oposición a las teo-
de la realidad, de Maier, es el sub- teles, 3 vols., 1896-1900. — Psycho-
logie des emotionalen Denkens, 1908 rías escolásticas Maignan se sirvió de
rayar continuamente el carácter dua- (Psicología del pensar emotivo). — algunas de las nociones forjadas por
lista de lo real y aun de los órganos An den Grenzen der Philosophie. Me- la Escuela para resolver ciertos pro-
de conocimiento del objeto. Ya, como lanchton - Lavater - D. F. Strauss, blemas teológicos. Así ocurrió con la
hemos visto, el pensar intelectual y 1909 (En los límites de la filosofía. cuestión acerca de si cambia la subs-
el emocional —y, dentro de éste, el M. - L. - D. F. S.). — Sokrates. Sein tancia mientras permanecen los acci-
afectivo y el volitivo— tienen conte- Werk und seine geschichtliche Stel· dentes en la Eucaristía. Al respecto
nidos distintos. Mas dicho dualismo lung, 1913 (Sócrates. Su obra y su nuestro autor propugnó una doble
aparece acentuado máximamente en significación histórica). — Dos ge- teoría de los accidentes: por un lado,
la relación misma entre la realidad schichtliche Erkennen, 1914 (El co- afirmó, hay accidentes atómicos, que
y lo que pueda enunciarse de ella, nocimiento histórico). — Philosophie hacen inexplicable el misterio; por el
entre el objeto y el juicio. Como el der Wirklichkeit, 3 partes (I. Wahr-
heit und Wirklichkeit, 1926; 71. Die otro, hay accidentes en sentido es-
dualismo de Klages entre alma y es- physische Wirklichkeit, 1933-1934 colástico que permiten entender lo
píritu (bien que por razones distin- [postuma, ed. Anneliese Maier]; III. que resultaría incomprensible por me-
tas), el de Maier supone asimismo Die psychischgeistige Wirklichkeit, dio del puro atomismo.
112
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Obras principales: Cursus phikso- mente representativa; la conciencia es compatible con la lógica formal, pero
phicus concinnatus ex notissimis prin- más bien, por lo pronto, una activi- distinta de ésta en que mientras la
cipiis, ac praesertim quoad res phy- dad indeterminada cuyos contenidos última está determinada negativamen-
sicas instauratus, ex lege natusensaiis son determinaciones. Estas determina- te por el principio de contradicción y
experimentis comprobata, 4 vols., ciones no pueden proceder de la ex-
1652, 2* éd. con el título: Cursus phi- positivamente por las formas determi-
losophicus recognitus et auctior, con- periencia, pues en tal caso todo co- nadas del pensamiento, la lógica tras-
cinnatus... comprobata, 1673. — nocimiento seria sólo conocimiento cendental está determinada también
Philosophia sacra, sive entis tum su- empírico. Tampoco pueden ser deter- por "la relación material de la deter-
pernattiralis tum increati, ubi de iis minaciones de la conciencia indepen- minabilidad (abstraída de todas las
quae Theologia habet seu quoad dientemente de la experiencia. La notas empíricas)" (ibid., 232). Por
substantiam, seu quoad modum phy- conciencia es conciencia de la expe- eso la lógica trascendental tiene como
sica. . . agitur physice, 1661-1672. — riencia sólo en cuanto es conciencia tema un "objeto real" (ibid., 234).
Véase Ramón Ceñal, "La filosofía de determinada y reconoce su propia li- En gran medida la filosofía de Mai-
Emmanuel Maignan", Revista de fi-
losofía, XII (1954), 15-68. mitación frente al contenido infinito món consiste en repensar los temas
de la experiencia. Ahora bien, en la capitales de la Crítica de la razón
M A I M Ó N (SALOMÓN) (1754-
medida en que se aspira a un conoci- pura a la luz de su lógica trascenden-
1800) nació en Nieswiez (Lituania).
miento completo hay que admitir la tal. Estos temas —el conocimiento
Hijo de rabino, recibió una sólida
posibilidad de que la conciencia, en sensible, las categorías, las antinomias
educación en la literatura (teología y
vez de ser simplemente conciencia de y paralogismos de la razón pura,
filosofía) hebraica. Durante un tiem-
la experiencia, sea pensamiento real, etc.— son examinados por Maimón
po residió en Berlín, luego en Posen,
el cual es universal y absolutamente desde el punto de vista de una "filo-
y luego de nuevo en Berlín; más tar-
válido a priori. Este pensamiento real sofía como ciencia de la forma de
de, en Hamburgo, Aliona, Berlín, es-
se hace posible cuando la conciencia una ciencia en general" (ibid., An-
tudiando f i l o s o f í a e interesándose
sigue su propio principio, que es el hang, XLVI).
grandemente por la filosofía moderna, Obras: Versuch tíber die Transcen-
principio de determinabilidad. En el
especialmente de Locke, Spinoza y dentalphilosophie, 1790, reimp., 1963
pensar real ningún concepto es pen-
Wolff. En una de sus estancias en (Ensayo sobre la filosofía trascenden-
sable sin otro concepto implicado con
Berlín estudió la Crítica de la razón tal). — Philosophisches Worterbuch
él. El pensamiento real de la concien-
pura y escribió su ensayo sobre la fi- oder Beleuchtung der wichtigsten Ge-
cia como determinación de su propio gendstiinde der Philosophie in alpha-
losofía trascendental, que mereció elo- objeto no tiene como objeto datos
gios de Kant, quien afirmó que Mai- bctischer Ordnung, I, 1791 (Dicciona-
contingentes ni puras leyes formales, rio filosófico o aclaración de los temas
món había comprendido más a fondo sino la realidad como determinabili- más importantes de la filosofía en or-
que nadie el problema fundamental dad (pensante). den alfabético). — Gibat ha-More, I,
de la Crítica. Para mostrar cómo la conciencia se 1791 [Comentario hebraico a la
Aunque el pensamiento filosófico determina a sí misma determinando "Guía" de Maimonides]. — Über die
de Maimón no puede reducirse a su su propio objeto de conocimiento, Progressen der Philosophie veranlasst
comentario sobre la filosofía trascen- Maimón bosquejó una "nueva lógica" durch die Preisfrage der Kgl. Akade-
dental, éste es importante para la como "teoría del pensar". La "lógica" mie zu Berlin fur das Jahr 1792:
comprensión de sus posteriores ideas. Was hat die Metaphysik seit Leibniz
es definida por Maimón como "la und Wolf für Progressen gemacht?,
Maimón mostró que la síntesis de que ciencia del pensamiento de un objeto
habla Kant en la Crítica de la razón 1793 (Sobre los progresos de la filo-
en general, indeterminado por notas sofía; para responder a la cuestión
pura es insuficiente para llevar a cabo internas, y determinado meramente para la cual la Academia de Berlín
las unificaciones que son necesarias a por la relación con la posibilidad de ofrece un premio en 1792: ¿Qué pro-
fin de alcanzar un conocimiento uni- ser pensado" (Versuch einer neuen gresos ha hecho la metafísica desde L.
versal y necesario. Ello se debe, a su Logik, ed. Engel, 1). La lógica "trata y W.?) [incluido en Streifereien, etc.,
entender, a que la síntesis no llega de las formas y especies del pensa- Cfr. infra, págs. 3-58], — S. Maimón s
propiamente a unificar los conceptos miento de un objeto en general deter- Streifereien im Gebiete der Philoso-
del entendimiento con las intuiciones. minable mediante el pensamiento" phie, I, 1793 (Excursiones de S. M.
Sensibilidad y entendimiento siguen por el territorio de la filosofía [inclu-
(ibid., 8). Por eso la lógica precede a ye escrito mencionado supra] ). —
siendo heterogéneos entre sí. Las for- la metafísica, pues si bien la verdad
mas a priori, en suma, no alcanzan a Versuch einer neuen Logik oder Théo-
metafísica se refiere inmediatamente rie des Denkens. Nebst angehangten
cubrir lo dado a la experiencia y no al objeto, se refiere sólo mediatamente Briefen des Philaletes an Aenesidemus,
pueden ser, por tanto, fundamento de a las representaciones y conceptos, en 1794 (Ensayo de una nueva lógica o
la inteligibilidad de la experiencia. tanto que la verdad lógica se refiere teoría del pensamiento, con un apén-
Maimón arguye que el concepto kan- a las representaciones y conceptos in- dice conteniendo cartas de Filaletes a
tiano de "cosa en sí" (VÉASE) repre- mediatamente (ibid., 18). La lógica Enesidemo [Siete cartas]). — Kritische
senta un obstáculo permanente para no sólo abstrae de notas empíricas por Untersuchungen über den menschli-
llevar a cabo la síntesis que requiere las cuales son dados objetos de una chen Geist oder das hohere Erkennt-
el reconocimiento. Por tanto, es mejor determinada especie, sino también de nis- und Willensvermogen, 1797 (ín-
vestigaciones críticas sobre el espíri-
prescindir de la noción de cosa en sí las relaciones pensadas a priori (ibid., tu humano o la suprema facultad del
y comenzar con la conciencia. Ésta 230). La lógica de que trata Maimón conocimiento y de la voluntad). —
no es, para Maimón, actividad pura- es una lógica trascendental, no in- Bibliografía de obras de M. y sobre
113
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M. (hasta 1912) en la edición crí- Journal of thé History of Ideas, XIII literalmente. En la primera parte,
tica del Versuch por Bernhard Cari 1952), 168-87. Maimónides se ocupa sobre todo de
Engel, 1912 [Neudrucke seltener phi- M A I M Ó N I D E S ( M O I S É S BN la interpretación de expresiones claves
losophischer Werke, herausg. von der MAYMUN) (Abu 'Imràn Musa bn en la Ley. En la segunda parte, de las
Kantgesellschaft, Bd. III], págs. 413-
Ubayd Allah) (1135-1204) nació en pruebas de la existencia, incorporei-
23. Córdoba, hijo del Rabí Maymün. Su dad y unidad de la Causa primera;
Maimón escribió también comenta-
rios a una trad. del Novum Organum padre lo educó en la Biblia y en el de las inteligencias; de las diversas
de Francis Bacon por G. W. Ber- Talmud; tuvo también otros maestros, esferas y del mundo; de la creación a
tholdy, 2 vols., de los cuales sólo apa- pero se ignoran sus nombres, aunque partir de la nada; de las leyes y de-
reció Vol. I, 1793; comentarios a las contrariamente a lo que a veces se ha signio de la Naturaleza y de otros
Categorías de Aristóteles [presentados dicho, Averroes no fue uno de ellos. temas filosóficos capitales, pero tam-
como propedéutica al Versuch], 1794, Cuando los almohades tomaron Cór- bién de las interpretaciones filosóficas
2" éd., 1798. Asimismo tradujo del doba, en 1148, cayó sobre la ciudad que deben darse a los libros sagrados
inglés y comentó el resumen compues- y de la naturaleza y especies de la
to por el Dr. Pemberton de los Prin- un período de turbulencia y de into-
cipia de Newton, 1793. lerancia religiosa de la que fueron profecía. En la tercera parto, de
Autobiografía: S. Maimons Leben- víctimas tanto los cristianos como los la Providencia, de los ritos y de la
sgeschichte, éd. K. Ph. Moritz, 1792- judíos, a quienes los almohades, y su conducta.
1793; nueva éd., Fromer, 1911. jefe, Ibn Tamurt, querían obligar a Maimónides se opone al atomismo
Edición de obras completas: Ge- convertirse al islamismo. Muchos ju- de los Mutakallimies (véase FILOSO-
sammélte Werke, 6 vols., 1962 y sigs., díos, incluyendo la familia de Maimó- FÍA ÁRABE) y defiende en su lugar
éd. J. Kraft. nides, se negaron a apostasiar su fe; una filosofía que es fundamentalmen-
Véase Joseph Wolff Sabattia, Mai- en consecuencia, tuvieron que emi-
moniana oder BJiapsodien zur Cha- te aristotélica, si bien con algunos
rakteristik S. Maimons aus seinem grar, primero a África (entre otros elementos platónicos. Aunque Aristó-
Pricatleben gesammel, 1813. — J. lugares, a Fez, Marruecos) y luego a teles enseñó algunas tesis que son
H. Witte, S.M.; die merkwürdigen Fostat, en Egipto y a El Cairo, donde contrarias a lo que dice la fe, tales
Schicksale und die wissenschaftliche Maimónides falleció). como la eternidad del mundo, la gran
Bedeulung cines jüdischen Denkers Se deben a M a i m ó n i d e s varias mayoría de sus opiniones y argumen-
aus der Kantischen Schule, 1876. — obras (véase bibliografía); filosófica- tos filosóficos son, según Maimónides,
A. Moeltzner, S. Maimons erkennt- mente, la más importante es la Guía no sólo concordantes con las verdades
nistheorctische Verbesserungsversuche de los indecisos. Los "indecisos" (se de la fe, sino sumamente útiles para
der Kantischen Philosophie, 1889 han usado también como traducción defender y apoyar tales verdades. Así,
(Dis.). — L. Rosenthal, "S. Maimon's los nombres 'perplejos' y 'descarria-
Versuch iiber die Transcendentalphi- rectamente usada, la filosofía no in-
losophie in seinem Verhàltnis zu Kants dos') son "los pensadores a quienes duce a confusión y a perplejidad, sino
transcendentaler Aesthetik und Analy- sus estudios han llevado a chocar con todo lo contrario: sirve de "guía" a
tik", Zeitschrift fur Philosophie und la religión" y también "aquellos que los "indecisos". La base de la concor-
philosophische Kritik, Cil (1893), 233- han estudiado la filosofía y han ad- dancia entre filosofía y fe que sienta
301. — Isidor Boeck, Die ethischen quirido un sólido conocimiento y que, Maimónides es su convicción de que
Anschanungen con S.M. in ihrem bien que firmes en materia religiosa, la experiencia sensible, por un lado, y
Verhàltnis zu Kants Morallehre, 1896 se hallan perplejos y confundidos a el intelecto por el otro conducen por
(Dis.). — S. Rubin, Die Erkenntni- causa de las expresiones ambiguas y igual a confirmar la fe; cuando tal no
stheorie Maimons in ihrem Verhàlt- acontece, hay que ver si lo que dicen
nis zu Cartesius, Leibniz, Hume und figurativas contenidas en las Escritu-
ras Santas" (Guía. Introducción). Pa- las Escrituras debe ser interpretado
Kant, 1897 [Berner Studien zur Phi-
losophie und ihrer Geschichte, 7, págs. ra devolver a tales indecisos su deci- literalmente o bien puede ser inter-
1-57]. — E. Frank, Der Primat det sión, esto es, para ponerlos de nuevo pretado figurativa y analógicamente.
tiraktischen Vernunft in der frühnach- en el camino de la fe, Maimónides Esta última interpretación permite
kantischen Philosophie, 1904 (Dis.). escribió la citada obra capital, pero eliminar muchas de las que parecían
— L. Gottselig, Die Logik S. Mai- ella no consiste en una defensa de la al principio contradicciones entre la
mon's, 1908. — Wegener, Oie Trans- fe contra la filosofía, sino más bien en razón y la fe. En algunos casos —co-
cendentalphilosophie S. Maimon's, un intento de armonizar la fe con la mo sucede ejemplarmente con la cues-
1909 (Dis.). — Friedrich Kuntze, Die razón. tión de si el mundo fue creado de la
Philosophie S. Maimons, 1912. — M. nada por Dios o si ha existido eterna-
Gogiberidse, S. Maimons Théorie des La Guía está dividida en una "In-
Denkens in ihrem Verhàltnis, 1922. — troducción" y en tres partes. En la mente— la razón no puede decidir en
A. Zubersky, S. M. und der kritische "Introducción" indica cuáles son sus favor de una u otra tesis —o, lo que
Idealismus, 1925. — K. Rosenbaum, propósitos. Ante todo, y según apun- es lo mismo, puede producir argu-
Die Philosophie S. Maimons, 1928. tamos, decidir a los indecisos, a los mentos igualmente válidos para apo-
— Martial Kuéroult, La philosophie que han sido atraídos por la razón y yar ambas tesis—: esto hace que en
transcendentale de S.M., 1929. — Jo- hallan difícil aceptar una interpreta- tal caso haya que seguir lo que dicen
seph Grózinger, Geschichte der jüdi- ción literal de la ley. Luego, eliminar las Escrituras. Además, las Escrituras
schen Philosophie und der jüdischen hablan de ciertas cosas —tales, los
Prilosophen. 1: Von Moses Mendel- la perplejidad de los que caen en la
ssohn bis S.M., 1930. — S. Atlas, "S. confusión por no saber que las expre- milagros— que no podrían explicarse
Maimon's Doctrine of Infinité Rea- siones que figuran en la Ley deben a menos que se admitiera que el mun-
son and Ils Historical Relativism", ser interpretadas figurativamente y no do fue creado de la nada por Dios.
114
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Maimónides admite como comple- moral del hombre y de la sociedad. 1190) y su hijo Samuel bn Tibbon
tamente convincentes los argumentos Las doctrinas de Maimónides susci- (1150-1230) con el más conocido tí-
(que cuenta en nombre de 25) que taron gran número de polémicas entre tulo de More Nebuchim. La editio
los medios judíos. Los "talmudistas princeps de esta versión apareció an-
han proporcionado "los filósofos" para tes de 1480 y ha sido reimpresa va-
demostrar que Dios existe, es incor- puros" se opusieron, por lo general, a rias veces; ed. de la misma, con las
póreo (o espiritual) y es Uno. Se ha las interpretaciones "figurativas" de variantes del árabe, por J. Kaufmann,
hecho observar que las pruebas adu- Maimónides y abogaron por la inter- 2 vols., 1935-1938. Otra trad. al he-
cidas, o reiteradas, por Maimónides pretación literal. Daniel de Damasco breo es la de Yehudá al Harizi; esta
son similares a las visadas luego por y Solomon ben Abraham de Montpe- trad. sirvió de base a la versión la-
Santo Tomás de Aquino. Debe te- llier atacaron las doctrinas de Maimó- tina conocida por los escolásticos:
nerse en cuenta, sin embargo, que nides y de los maimonistas. Otros au- Rabbí Mossei Aegi/ptü Dux seu direc-
Maimónides, ya sea influido por el tores, como Abraham bn Hisdai y Sa- tor dubitantium aut perplexorum, pu-
blicada en 1520. Ed. de dicha trad.
neoplatonismo, ya sea porque quisiera muel bn Abraham Saportas defendie- hebrea por Schlossberg, 3 vols., 1851-
subrayar hasta el máximo el carácter ron dichas doctrinas. En las comuni- 1874-1879. La primera trad. al cas-
trascendente de Dios, se inclina con dades judías de Narbona, Zaragoza, tellano (1432) se debe a Pedro de
frecuencia a lo que se ha llamado Huesca, Monzón, Calatayud y Léri- Toledo (manuscrito en la biblioteca
"concepción negativa de Dios" propia da se pronunciaron excomunicaciones de El Escorial). Traducciones moder-
de las teologías negativas, es decir, contra los anti-maimonistas. Hubo nas de la Guía, además de la citada
una concepción según la cual, visto también una disputa en Barcelona en francesa de Munk: inglesa por J.
desde el mundo, Dios no es propia- la que intervinieron, entre otros, Abba Friedlànder, 3 vols., 1881-1885, 2«
mente nada, pero no porque no exista, éd., 1904, y J. Guttmann, 1952; ale-
Mari Don Astruc y Solom bn Aderet mana de A. Weiss, 3 vols., 1923; ita-
sino más bien porque "sobreexiste" o y que terminó con el triunfo de los liana de D. J. Maroni 1871-1876; es-
es un "super-ser" o "super-esente". maimonistas. pañola de J. Suárez, 1935. Entre los
Maimónides revela semejante inclina- Importante es la influencia de Mai- numerosos comentarios hebreos a la
ción hacia los modos propios de la mónides sobre cierto número de esco- Guía sobresalen los de Sem Tob Jo-
teología negativa sobre todo cuando lásticos cristianos del siglo xm y en sef bn Falqera o Pulqera (de 1280);
se trata de determinar los atributos particular sobre Santo Tomás. Según los de Josef bn Caspi (hacia 1300);
divinos. Ello no significa que Maimó- Gilson, "si Maimónides no hubiera en- los de Moisés bn Josuah de Narbona
nides tenga una concepción puramen- señado una doctrina del alma tan (1355-1362); los de Isaac Abrabanel
te "negativa" de Dios o bien que (siglo xv ). Muchas ediciones de la
fuertemente inspirada en la de Ave- versión de bn Tibbon contienen va-
subraye hasta tal punto la trascen- rroes, lo que lo condujo a una con- rios de los citados comentarios; ade-
dencia de Dios que suprima toda re- cepción muy especial de la inmorta- más, éstos han sido editados respecti-
lación entre Dios y el mundo. En lidad, podríamos decir que la filoso- vamente en 1837, 1848, 1852 y 1831-
rigor, Maimónides insiste en la exis- fía de Maimónides y la de Santo To- 1832.
tencia de una jerarquía de esferas o más coinciden en todos los puntos Además de la Guía se deben a Mai-
inteligencias que median entre Dios verdaderamente importantes". Debe mónides: la extensa Mishna Torah o
y las criaturas. Además, concede gran advertirse, sin embargo, que la in- Repetición de la Ley (Torah) —lla-
importancia a la noción de Dios co- fluencia de Averroes a que se refiere mada a veces "La mano fuerte"—
mo Providencia. De las esferas o in- Gilson parece menor de lo que este escrita en hebreo. Tamaniatu Fusul
u Ocho Capítulos (comentarios a los
teligencias citadas, la décima y última autor y otros suponen; muchos histo- Abaz o Padres —recopilación de
es, según Maimónides, el intelecto ac- riadores se inclinan a reducir a un sentencias que no figuraban en la
tivo, el cual influye sobre las almas mínimo la influencia de Averroes y a Mishna—), escritos en árabe y tradu-
racionales poseedoras de intelecto pa- destacar la de Avicena. cidos al hebreo; ed. con frecuencia
sivo. Todas las esferas o inteligencias La Guía de los indecisos fue escri- como parte de los Comentarios a la
son inmateriales e inmortales. Las al- ta por Maimónides en árabe; el títu- Mishna. Ed. y trad. inglesa por Joseph
mas humanas están compuestas de lo es Dálahat al hairin. Edición crí- J. Gorfinkle, 1912 [Columbia Uni-
materia y forma, no siendo, pues, pu- tica y trad. francesa por S. Munk: versity Oriental Studies, 7]; por S.
Dálahat al-hairín (Le Guide des Ega- Rosenblatt, 2 vols., 1927-1928; trad.
ramente inmateriales. Sin embargo, parcial por Jacob J. Rabinowitz (1949)
rés), publié.. . et accompagné d'une
son inmortales individualmente y no traduction française, 3 vols., 1856- y otra por B. D." Klein (1963), esta
sólo en una supuesta forma común a 1861-1866, reimp., 3 vols., 1959. El última en Yale Judaica Series, 15'; ed.
todas. título francés dado por Munk a su y trad. alemana por M. Wolff, 1903.
En el aspecto "ético" y "ético-re- edición ha influido sobre los modos — Maqala fi sino at 'al-mantiq o Pe-
ligioso", la Guía de Maimónides se como luego se ha hecho referencia a queño tratado de lógica, éd. y trad.
basa en el ideal del sabio y del pro- la Guía como Guía de los descarria- inglesa por I. Efros, 1937-1938 [Pro-
feta. El primero es el que, por la in- dos, aunque es más propio hablar de ceedings of the American Academy
fluencia del intelecto activo, se con- "indecisos" o "perplejos" (en las ver- for Jewish Research, 8]; éd. y trad.
sagra al saber especulativo y procura siones y referencias latinas los nom- francesa por M. Ventura. — Varias
bres usados son dux dubitandium; dux Cartas o "Pequeños Tratados", ed.
acordarlo con la fe. El segundo es perplexorum; dux neutrorum; directio Lichtenberg, 1859.
aquel que añade al conocimiento ra- perplexorum). Reimp. del texto de Léxicos: I. Efros, Philosophical
cional el saber superior de la profecía, Munk en caracteres árabes por J. Terms in the More Nebukim, 1924
recibido por la gracia; con ello el pro- Joël, 1931. La Guía fue traducida al [Columbia University Oriental Stu-
feta puede convertirse en legislador hebreo por Yehudá bn Tibbon (1120- dies, 22]. — M. Ventura, vocabulario
115
MAI MAI MAI
al final de su éd. y trad. del tratado sentante moderado en la Cámara du- actividad suponer, al modo del inte-
de lógica: Terminologie logique, 1935. rante la Restauración). Su labor filo- lectualismo tradicional, que es la ma-
— D. Z. Baneth [en hebreo], "Sobre sófica fue realizada en forma de "me- nifestación de una substancia. Maine
la terminología filosófica de M.", Tar- morias", "reflexiones" y "diarios" y
biz, IV (1935), 10-40. de Biran insiste continuamente en el
Todas las historias de la filosofía consistió en gran parte en una anota- carácter dinámico, funcional, de las
judía medieval se ocupan más o me- ción de "experiencias de la concien- actividades que va descubriendo poco
nos extensamente de Muimónides. An- cia" en el curso de una "evolución" a poco a medida que revela las fa-
tología de textos en español por F. a la que nos referimos brevemente al lacias de la derivación de lo interior
Valera: Vicia y obra de M., 1946. — final de este artículo. a partir de lo exterior. De ahí la
Sobre M. véase: S. Scheyer, Das pst¡- Influido por los problemas plantea- insistencia en el sentimiento de resis-
cholngische System des M., 1845. — dos en el análisis de los ideólogos, y tencia (VÉASE), donde se encuentra
M. foel, Rcligionsphilosophie des Mo- a través de una constante meditación
scs b. M., 1859. — M. Eisler, Vorle- el problema fundamental del análisis
sungen über die jüdischen Philoso- introspectiva de sus propios estados psicológico y gnoseológico: la cues-
phen des Mittelalters, Abth. II, 1870. psíquicos y fisiológicos, Maine de Bi- tión de la dualidad de lo activo y
— D. Rosin, Oie Ethik des M., 1876. ran llegó a la concepción de que la lo pasivo, el problema de la libera-
— J. Finkelscherer, M. Stellung zum conciencia, entendida como una subs- ción de la propia voluntad respecto
Aberglauben una Mystik, 1895. — D. tancia independiente, solamente exis- a la coacción física o fisiológica. El
Yellin y J. Abrahams, M., 1903. — te en cuanto esfuerzo opuesto a la elemento activo se nos da en el senti-
W. Bâcher, H. Cohen, D. Simonsen, resistencia del objeto externo; en
J. Guttmann, et al., M. ben M. Sein miento del esfuerzo, que choca cons-
la resistencia se da, en efecto, la con- tantemente con el obstáculo externo,
Leben, seine Wcrke und sein Einfluss,
2 vols., 1908-1914, éd. J. Guttmann. ciencia del yo sin posibilidad de que parece la mayor parte de las
— L.-G. Lévy. M., 1911, 2> éd., 1932. separación metafísica, por lo menos veces ser dominado por este mismo
I. Müntz, M. b. M. (Maimonides). en lo que toca al dominio de la obstáculo, y suprimir de este modo
Sein Leben und seine Werke, 1917. experiencia. Esta tesis central de Mai- el hecho de la libertad. Pero la li-
— L. Roth, Spinoza, Descartes und ne de Biran no es, sin embargo, un bertad es dada, finalmente, en la con-
M., 1924. — Varios volúmenes en la principio establecido a modo de hipó-
llamada "Octocentennial Series": 1 (A. ciencia plena de la acción volitiva,
Marx), 1935; 3 (Ch. Tchernowitz), tesis para explicar el conjunto de la que no es una mera facultad entre
1935. _ Varios, Festschrift zur 800. vida anímica; es más bien el último las demás, sino el origen de todas las
Wiederkehr des Geburtstagcs von M. resultado de una introspección con- facultades, con inclusión de las inte-
ben M., 1935 [Monatschrift für Ges- tinua en busca de un centro perma- lectuales, concebidas como modifi-
chichte und Wissenschaft des Juden- nente en medio de la inestabilidad caciones de la voluntad y, por con-
tum, Jalirg. 79, Heft 2]. — O.' Gold- de los "estados", de una "facultad siguiente, derivadas de la primaria e
berg, A/. Kiitik der jüdischen Glati- activa" que permita eludir la diso- irreductible experiencia del esfuerzo
bcnsk'hrc, 1935. — L. Gulkowitsch, lución del "yo" a la cual condu-
Das Wesen der Maimonidischen activo. Maine de Biran parte justa-
Lehre, 1935. — P. José Llamas, Ai., cía el análisis de Condillac y de los mente —para llegar al relativo aisla-
1935 [textos e introducción en Biblio- ideólogos. Todas las averiguaciones miento de la voluntad— del proble-
teca de Cultura Española, 6]. — J. de Maine de Biran deben compren- ma clásico de la posibilidad que tiene
Saracheck, Faith and Reason. The derse, en efecto, a partir de este un yo de concebir algo extraño a él.
Conflict over the Rationalism of M., principio-resultado: la distinción en- Al encontrar, tras su penoso análisis,
1935. — H. Cohén, A. Gerchunoff, tre la sensación y la percepción, que una apercepción inmediata que tie-
L. Dujovne et al, M., 1935. — Leo no es sino la distinción entre la im- ne el yo como sujeto y objeto, se
Strauss, Philosophie und Gesetz. Bei- presión pasiva provocada por lo ex- establece el primer fundamento para
tragc zum Verstiindnis Maimunis und
terno y la impresión activa de la la comprensión de una efectiva toma
seiner Vorlaufer, 1935. — E. Hoff-
mann, Die Lehre zu Gott bei M. ben actividad interna; la generalización de posesión de un objeto por un su-
M., 1937. — José Gaos, Filosofía de de la distinción entre lo activo y lo jeto, prescindiendo de toda atribu-
M., 1940 [reimp. de artículos publi- pasivo en todos los estados y en to- ción a la conciencia de la categoría
cados en la Revista de Occidente, 43 dos los "hábitos"; la insistencia en la de substancia. Pero esta fase queda
y 48 (1935)]. — É. Gilson, R. Me imposibilidad de una derivación de bien pronto desbordada; el sujeto,
Keon et al., Essays on M., an Ocio- la impresión interna a partir de la que era ser intermedio entre la ex-
centennial volume, 1941. — Ben Zion externa, derivación que tiene su pun- terioridad de la sensación y el abso-
Bokser, The Legacy of M., 1950. —
L. Roth, Th. Guide for the Perplexed: to de apoyo en la ilegítima transpo- luto metafísico, se convierte en en-
M.M., 1950. — H. Sérouya, M., sa sición al plano de lo íntimo de lo tidad substancial; "cuando este yo
vie, son oeuvre, avec un exposé de sa que sólo es válido para el mundo reflexiona sobre sí mismo —escribe
philosophie, 1951. — L. Baeck, M., físico. De este modo Maine de Biran Maine de Biran— cuando el sujeto no
1954. procura destruir la derivación sen- puede identificarse con el objeto
MAINE DE BIRAN (FRANÇOIS sualista de todos los actos superiores en el mismo acto de reflexión, el i/o,
PIERRE) (1766-1824) nació en Ber- a partir de la sensación. Ésta no con- objeto de este acto, no puede ser
gerac (Dordogne). Ejerció varios car- tiene en manera alguna, según Maine más que el ser absoluto o el alma
gos administrativos (en el departa- de Biran, su idea, como la pasivi- concebida como fuerza substancial;
mento de la Dordogne, 1795-1797; dad no contiene la razón de ser ni el el noúmeno es concebido o creado
en el cuerpo legislativo durante el Im- principio real de la actividad. Mas aquí, como en toda percepción, fue-
perio: 1805-1813) y políticos (repre- sería erróneo para demostrar esta ra de la conciencia" (Oeuvres, éd.
116
MAI MAI MAI
P. Tisserand, t. VII, págs. 372-3). cuales menciona y analiza tres: la Edición integral crítica del Journal
La concepción funcional no suprime, conversión al "biranismo" (comienzos por Henri Gouhier, 3 vols., (I, 1954;
pues, en último término, una idea de siglo), la conversión al platonis- II, 1955; III, 1957). — Véase A. Nico-
substancial, siempre que por ésta se mo (hacia 1815) y la conversión al lás, Étude sur Maine de Biran, 1858.
entienda el conjunto de las activi- cristianismo (hacia 1822). Estas con- — J. Gérard, M. de Biran, 1868.—F.
dades en tanto que permanentes y Picavet, Philosophie de M. de Biran
versiones se manifiestan, para emplear de Tan IX à l'an XI, 1888. — E.
en estado de perpetua expansión una expresión de Gouhier, a lo largo Rostan, La religion de M. de Biran,
y crecimiento, y no el residuo inte- de una "creación continua". 1890. — Alfred Kühtmann, M. de
lectualista de estas actividades. A Durante la vida del autor apare- Biran. Beitrag zur Geschichte der
esto se deben los esfuerzos de Maine cieron: Influence de l'habitude sur la Metaphysik und der Psychologie des
de Biran para constituir lo que será faculté de penser, 1802 (Año XI: sin Willens', 1901. — Albert Lang, M. de
una antropología filosófica: la distin- nombre de autor). — Examen des B. und die neuere Philosophie, 1901.
ción entre vida animal, vida humana leçons de philosophie de M. Lo.ro- — N. E. Truman, Maine de Biran's
miguière, 1817 (sin nombre de au- Philosophy of Will, 1904. — G. Mi-
y vida espiritual es la consecuencia tor). — "Exposition de la doctrine chelet, M', de B., 1905. — M. Couilhac,
de una tendencia a la diferenciación philosophique de Leibniz", en tomo M. de B., 1905. — P. Tisserand, Essai
que no puede quedar detenida en el XXIII, 1819, págs. 603-23 de la Bio- sur l'Anthropologie de M. de B., 1909.
mero reino de lo psíquico y que, al graphie universelle de Michaud. — — Franziska Baumgarten, Die Er-
final, revela en éste la presencia del Se han ido publicando luego los nu- kenntnislehre von M. de B., 1911. —
espíritu y aun de un espíritu capaz merosos manuscritos de Maine de Bi- G. Amendola, M. de B., 1912. — A.
de alcanzar la región de lo sobrena- ran, pero todavía hoy no hay una de La Valette-Monbrun, M. de B.,
tural, tal vez porque lo sobrenatural edición crítica completa y satisfacto- Essai de biographie historique et psy-
ria de la obra del filósofo. Víctor chologique, 1914 (tesis). — Jacques
le ha sido previamente dado como Cousin publicó: Nouvelles considéra- Paliara, Le raisonnement selon M. de
una gracia a la cual intentará aco- tions sur les rapports du physique et B., 1925. — Victor Delbos, M. de B.
modarse todo su esfuerzo. Por eso la du moral de l'homme, 1834 y varios et son oeuvre philosophique, 1931. —
tesis de la primacía de la voluntad escritos en Oeuvres philosophiques de G. Le Roy, L'expérience de l'effort et
demostrada por la experiencia inter- Maine de Biran, 4 vols., 1841 (el de la grâce chez M. de B., 1937. —
na como origen y raíz del conocer, y, vol. IV es reproducción de las 'Nou- P. G. Fessard, La méthode de réfle-
al mismo tiempo, la insuficiencia de velles considérations). — François xion chez M. de B., 1938. — R. Bal-
Naville publicó diversos fragmentos: court, La théorie de la connaissance
esta libre actividad en la vida psíqui- "Fragments inédits de Maine de Bi- chez Maine de B. Réalisme biranien
ca condujo a Maine de Biran a la ran" en Bibliothèque universelle de et idéalisme, 1944. — Julián Ma-
afirmación de la existencia de una Genève, LVI (1845), LVII (1845), rías, "El hombre y Dios en la filoso-
vida espiritual superior, donde las LVIII (1846). — Ernest Naville pu- fía de M. de B." (en San Anselmo y
resistencias físicas y corporales que- blicó, entre otros fragmentos: Oeu- el insensato, y otros estudios de filo-
dan desvanecidas ante la fuerza del vres inédites de Maine de Biran, 3 sofía, 1944, págs. 228-84). — A. M.
espíritu tal como se revela y mani- vols., 1859 (en colaboración con M. Monette, O. P., La théorie des pre-
fiesta en la experiencia mística. La Debrit). También han publicado miers principes selon M. de B., 1945.
obras Jules Gérard, Alexis Bertrand, — M. T. Antonelli, M. de B., 1947.
vida espiritual, enteramente libre y Mayjonade y de La Valette-Monbrun.
desvinculada de lo orgánico es, por — Gerhard Funke, M. de B. Philo-
La edición hasta ahora más completa sophisches und politisches Denken
otro lado, no un estadio más elevado (pero críticamente muy insuficiente) zwischen Ancien Régime und Bürger-
de la existencia psíquica, sino una es la de Pierre Tisserand, en 14 vols., konigtum in Frankreich, 1947. — Mi-
vida distinta, hecha posible por la que comprende: I (Le premier Jour- chelangelo Ghio, La filosofía délia
intervención de Dios. nal), 1920 (trad. esp.: Autobiografía, conscienza di M. de B. La tradizione
Aunque en la anterior presenta- 1956 [incluye también trad. de "Me- biraniana in Francia, 1947. — Henri
ción del pensamiento de Maine de moria sobre las relaciones de la ideo- Gouhier, Les conversions de M. de B.,
logía y de las matemáticas", de 1803, 1948. — Jean Lassaigne, Λ/. de B.,
Biran no hemos olvidado el hecho de y la introducción a "Nuevos ensayos homme politique, 1958. — Philip P.
que tal pensamiento experimentó un de antropología", de 1823-1824)];'!!. Hallie, M. de B., Reformes of Empi-
desarrollo continuo en el curso de la Influence de l'habitude sur la faculté ricism, 1766-1824, 1959. — Jeanine
vida del filósofo, hemos reducido ese de penser, 1922 ) ; III (Mémoire sur la Bouol, Die Antropologie M. de Bi-
desenvolvimiento a un mínimo para décomposition de la pensée), 1924; rans, 1961 (Dis.) [Sammlung schwei-
la mayor comodidad de la exposición. IV (Id., id.), 1924, V. (Les discours zerischer Dissertationen. Reihe der
Pero debe tenerse en cuenta que el philosophiques de Bergerac), 1925; Philosophie, I, Bd. 4]. — Michel-
VI y VII ( Correspondance philosophi- angelo Ghio, M. de B. e la tradizio-
pensamiento de nuestro autor es más que), 1930; VIII y IX (Essai sur
"evolutivo" que el de la mayor parte ne biraniana in Francia, 1962 [Studi
les fondements de la psychologie e ricerche di storia délia filosofía, 48]
de los filósofos; se manifiesta a través et sur ses rapports avec l'étude de [con un "Essai de bibliographie rai-
de una serie de etapas que, a su vez, la nature), 1932; X (Rapports des sonnée"].
pueden ser consideradas como jalones sciences naturelles avec la Psycho- MAINLANDER (PHILIPP), pseu-
a lo largo de un complejo itinerario. logie), 1937; XI (Études d'Histoi- dónimo de Philipp Batz (1841-1876),
Así lo han reconocido los mejores ex- re de la Philosophie); XII (Exa-
men des opinions de M. de Bonald); nació en Offenbach (Main) y estudió
positores de la obra de Maine de en el Gymnasium de Offenbach y en
XIII (Nouvelles considérations sur
Biran, entre ellos Henri Gouhier. les rapports du physique et du mo- la Escuela de Comercio de Dresden.
Éste habla inclusive de "las conver- ral de l'homme), 1949; XIV (Nou- De 1858 a 1863 residió en Ñapóles,
siones" de Maine de Biran, de las veaux essais d'Anthropologie), 1949. dedicándose al comercio, regresando
117
MAI MAI MAL
luego a Alemania y residiendo en Ber- inexplicables. Frente a la "claridad" tencia de fuerzas oscuras e irraciona-
lín y en Offenbach. de los ilustrados, J. de Maistre pre- les que parecen de carácter material:
Mainlànder recibió sobre todo sus dicó, en efecto, la "oscuridad": el el clamor de la sangre y de la muer-
inspiraciones filosóficas de Schopen- hombre es —dice una y otra vez— te, la idea del sacrificio humano ras-
hauer, pero no fue nunca discípulo un ser que aspira a la obediencia, treado en las antiguas religiones y
fiel de este filósofo. Según Mainlàn- al sacrificio de su existencia indivi- sustancialmente verdadero para todas.
der, Dios existió al principio como dual, y todo ello por motivos que no Ahora bien, sería un error creer que
una unidad originaria; la muerte de pueden ni deben ser aclarados. A lo las ideas de J. de Maistre son sólo
Dios fue el nacimiento del mundo sumo, puede decirse que la supre- la expresión de un deseo de retro-
con su pluralidad y con la ley univer- sión de su aspiración a la obediencia ceder hacia el pasado. Es cierto que
sal del sufrimiento que domina toda acarrearía la disolución de los vínculos predica la exterminación de los pro-
existencia. Sin embargo, la unidad sociales y, con ello, la desaparición testantes, de los judíos, de los repu-
originaria y su voluntad persisten en del hombre individual, víctima de sus blicanos, de los intelectuales, de to-
medio de la diversidad y se orientan propios apetitos. Cierto es que J. de dos los que pongan en duda los fun-
hacia la destrucción de ésta con el Maistre no deja de utilizar argumen- damentos de la autoridad papal y
fin de resucitar a Dios. La conciencia tos para mantener sus tesis. Algunos real. Pero ello se hace más con vis-
individual y la conciencia comunal de estos argumentos son históricos; tas a formar el futuro que a volver al
advierten, a través de los tráfagos de otros, dialécticos. Entre los últimos pasado. La historia no es, en efecto,
la vida, que la no existencia es mejor cuentan los que constituyen su teo- una nostalgia; es una tremenda lu-
que la existencia: la redención del dicea. Ésta se halla edificada sobre cha en el curso de la cual el hom-
mundo, hecha posible por este cono- dos supuestos: ( 1 ) Hay el mal en bre expía sus pecados, y el poder
cimiento, se cumple, pues, según la tierra; (2) Dios no es autor del paga por el hecho de haber olvidado
Mainlànder, en la medida en que el mal (Cfr. Soirées, I y II). Para per- sus prerrogativas.
hombre se niega a perpetuarse y en suadir de ello a sus lectores y a sus Obras: Étude sur la Souveraineté,
que tiende a autoaniquilarse median- oyentes, J. de Maistre se basa en la 1794-1797 [publicado en 1870]. —
te el suicidio. De este modo se cum- idea de la inconmensurabilidad de Considérations sur Î'Histoire de Fran-
Dios con respecto a los hombres. ce, 1797. — Les Soirées de Saint-Pé-
ple el gran ciclo de la redención del tersbourg ou Entretiens sur le gou-
ser; la adquisición por éste de la con- Adoptar la misma medida para ambos
vernement temporel de la Providence,
ciencia es el camino seguro para su —arguye— es una falacia. Pues Dios 1806 y siguientes [publicado en 2
disolución y salvación. es ese ser todopoderoso, tronante, cu- vols, en 1821]. — Essai sur la phi-
Obra capital: Die Philosophie der yos designios son inaccesibles, aun losophie de Bacon, 1815 [publicado
Erlosung, 1876, 3» éd., 2 vols., 1894 cuando —análogamente a lo que sos- en 2 vols., 1826]. — De l'Église
(La filosofía de la redención). — tenía coetáneamente Lamennais— gallicane, 1821. — Du Pape, 1821.
Véase F. Kormann, Schopenhauer und pueda verse algo de ellos en la his- — Edición de obras: Oeuvres com-
Mainlànder, 1914 (Dis.). toria humana y especialmente en las plètes, Lyon, 14 vols., 1884-1887. —
MAISTRE (JOSEPH DE) (1753- catástrofes históricas, signos de la ira Véase F. Paulhan, /. de Maistre et
1821) nac. en Chambéry (Savoya), divina. Dios es la autoridad suprema, sa philosophie, 1893. — A. Rock, Die
philosophischen Ideen des Grafen J.
embajador de Cerdeña en la Corte de a la cual todo debe subordinarse. de Maistre, 1912 (Dis.) [publicado
San Petersburgo desde 1803 a 1807, Pero como la imagen de Dios en la en 1913 con el título: /. de Maistre.
fue uno de los principales represen- tierra es el Papa en la esfera espiri- Versuch über seine Personlichkeit und
tantes del tradicionalismo (VÉASE) y tual y los Reyes en la esfera terrenal, seine Ideen]. — G. Goyau, La pensée
del ultramontanismo. Irreconciliable los hombres deben obedecer ciega- religieuse de J. de Maistre, 1921. —
enemigo de la Ilustración setecentis- mente a uno y a otros. La autoridad E. Demerghem, /. de M., mystique,
ta y de la Revolución Francesa, par- de todos ellos es indiscutible, aun 1923, 2" éd., 194Θ. — G. Candeloro,
tidario de una teocracia regida por cuando, y sobre todo cuando, se ma- Lo svolgimento del pensiero di G. de
M., 1931. — S. Nasalli Rocca, G. de
el Papa, cuya infalibilidad no debe, nifiesta por la fuerza. Por eso puede M. nei suoi scritti, 1933. — F. Bayle,
según su opinión, ser puesta en duda, ejemplificarse la cohesión social en Les idées politiques de J. de M., 1945.
Joseph de Maistre desarrolló incesan- la figura del verdugo. El verdugo es Umberto Bianchi Bolzedi, Giuseppe
temente un tema central: el tema de el eje del mundo, porque por él se de Maistre, 1948.
los fundamentos de la cohesión de la mantiene en pie lo que sin él se di- MAL. Analizaremos en el présente
sociedad. Por lo tanto, partió de la solvería: la unión del Altar con el artículo: (I) los diferentes modos
misma situación y de las mismas Trono. Las raíces de la autoridad como ha sido y puede ser planteado
preocupaciones que agitaban contem- están, pues, en Dios. Por eso no de- el problema del mal; (II) las teorías
poráneamente a Saint-Simon. A dife- ben asustarnos —dice J. de Maistre— más corrientes acerca de la naturale-
rencia de éste, sin embargo, no creyó ciertas manifestaciones que "la razón za del mal; (III) las doctrinas más
que la ciencia y la producción in- superficial" rechaza; por ejemplo, los destacadas sobre la procedencia del
dustrial pudieran responder a sus sacrificios humanos. Aunque por un mal; (IV) las varias clases de males
cuestiones y solucionar sus dudas. El lado J. de Maistre insiste en el pre- admitidos; ( V ) las distintas actitudes
núcleo de la cohesión social se halla, dominio de lo espiritual sobre lo ma- y doctrinas propuestas para enfrentar-
según J. de Maistre, simplemente en terial (contradiciendo, si es necesario, se con el mal, y (VI) algunas de las
la aceptación del poder, de la fuerza los enunciados de las ciencias natu- teorías filosóficas más generales so-
— elementos oscuros, irracionales e rales), por otro lado proclama la exis- bre el mal. Es inevitable que varias
118
MAL MAL MAL
de estas secciones intersecten; así, las (según hemos apuntado en el párrafo cribiendo al mal todos los valores ne-
secciones II y III coinciden en nume- anterior) una realidad (o un ser) o gativos (o estimados como negativos)
rosos respectos, en tanto que la sec- bien que es exclusiva o primariamen- imaginables: ilimitación, indetermina-
ción VI retoma algunos de los plan- te un valor (o, mejor dicho, un dis- ción, dependencia, pasividad, tempo-
teamientos presentados antes de ella. valor o valor negativo). A veces se r a l i d a d , inestabilidad, materialidad,
Sin embargo, mantenemos la separa- concluye que la definición del mal etc., etc. Se observará que estos va-
ción en secciones, porque estimamos como realidad (o, si se quiere, ne- lores negativos coinciden con los que
que con ello los planteamientos y gación o ausencia de realidad) y como algunas teorías dualistas (por ejem-
análisis ofrecidos ganan en claridad. valor (o disvalor) nn son incompa- plo, las pitagóricas) presentan como
/. Reduciremos esta sección a unas tibles, puesto que realidad y valor, incluidos en la "columna negativa".
breves indicaciones, pues nos hemos por un lado, y negación de realidad Defensor típico de la doctrina aquí
extendido sobre el carácter que tienen y disvalor, por el otro, son equi- introducida es Plotino cuando escribe
los puntos de vista que queremos des- parables. que el mal "es al bien como la falta
tacar en los artículos sobre las no- II. Las teorías acerca de la natu- de medida a la medida, como lo ili-
ciones de Bello y Bien (VÉANSE). raleza del mal pueden agruparse mitado al límite, como lo informe
( a l ) El mal puede estudiarse se- grosso modo en la forma que se men- a la causa formal, como el ser eter-
mánticamente. En tal caso suele re- ciona a continuación. namente deficiente al ser que se basta
ducirse el sustantivo 'el mal' al adje- (a2) Según un grupo de teorías, a sí mismo; es siempre indetermina-
tivo 'malo' y presentar el problema el mal no es una realidad separada do, inestable, completamente pasivo,
bajo forma de expresiones tales como o separable: forma parte de la única jamás satisfecho, pobreza completa"
'x es detestable', 'x es desagrada- realidad verdaderamente existente — he aquí no los "atributos acciden-
ble', 'x es punible", etc. o inclusive (usualmente concebida en forma mo- tales", sino "la substancia misma" del
"desapruebo x', todas las cuales se nista, pero a veces también en forma mal. Varios autores sustituyen algu-
consideran como sinónimas de 'x es pluralista), aunque sea lo que hay nos de los valores negativos mencio-
malo'. Puede también distinguirse en- de menos real dentro de lo real. El nados por otros; por ejemplo, el mal
tre el mal como Ίο malo' y el mal co- mal al cual se refieren estas teorías puede ser estimado como algo limi-
mo 'el mal' (correspondiente a la dis- es principalmente el mal metafísico tado cuando el límite, en vez de ser
tinción alemana, destacada por Paul (Cfr. I V ) , pero en ocasiones se pre- propuesto como un rasgo positivo de
Hiiberlin (Cfr. bibliografía] ) entre senta dicho mal metafísico bajo el lo real, es declarado un valor nega-
das Base y das Übel respectivamente. aspecto del mal físico o del mal mo- tivo. Pero en ambos casos se tiende
'Lo malo' puede definirse, según di- ral (o de ambos). a colocar el mal en el confín del ser.
cho autor, como algo que se quiere Ahora bien, dentro de este grupo ( i)2-3) El mal forma parte de lo
o lleva a cabo y, por tanto, como algo de teorías hay muchas variantes. Pre- real, pero como una entidad que
"subjetivo". 'El mal' puede definirse sentaremos algunas de ellas. opera dinámicamente y contribuye al
como algo con lo cual alguien choca (a2-l) El mal forma parte de la desenvolvimiento lógico-metafísico de
y, por tanto, como algo "objetivo". realidad, porque sin él la realidad lo que hay. Es el caso de Hegel, es-
Ahora bien, cada una de estas ex- sería incompleta; el mal puede ser pecialmente cuando considera el mal
presiones puede —una vez interpre- concebido, pues, como un elemento como la "negatividad positiva".
tada— dar origen a una determi- necesario para la armonía universal. (a2-4) El mal es el sacrificio que
nada teoría filosófica acerca del mal. Defensores de esta doctrina son los ejecuta una parte en beneficio del
(bl) Puede estudiarse el problema estoicos (aunque para ellos el mal es todo. Esta concepción se aproxima
del mal desde el punto de vista psi- principalmente algo "para nosotros", a la presentada en (a2-l), pero ofre-
cológico, sociológico, histórico, etc. •jupbc ημάς ), en parte Plotino (cuando ce características que en aquélla es-
En tal caso es frecuente dar una admite que ciertos "males" engen- tán ausentes, especialmente la de
interpretación relativista del mal, pues dran ciertos bienes), Leibniz, Pope y apoyarse en la relación todo-parte y
se supone que lo que se diga acerca varios optimistas modernos; Bergson la de subrayar el mal desde el punto
de éste depende de las circunstancias (al declarar que cuando protestamos de vista del valor (o disvalor) y no
psicológicas, sociales, históricas, etc. contra la creación a causa de la ex- desde el ángulo del ser (o carencia
(el) Algunos consideran que el periencia del mal manifestamos nues- de ser). Así sucede en Max Scheler
mal es algo real no sólo psicológica, tra ignorancia del hecho de que lo cuando interpreta el sufrimiento como
sociológica o históricamente, sino de creado impone ciertas condiciones al sacrificio de lo que tiene valor infe-
un modo más amplio, de tal suerte élan creador), etc. Esta teoría tiende rior en provecho de lo que tiene va-
que los males particulares son defini- a resolver el problema de la natu- lor superior y a beneficio, por lo
dos como especies de un mal real ge- raleza del mal a base de una previa tanto, de la (correcta) jerarquía de
neral. Nos referiremos a tales especies respuesta —implícita o explícita— los valores. Según dicho autor, el mal
en la sección IV de este artículo. dada a la cuestión de cómo puede existe porque hay totalidades no com-
( d i ) Varios autores han declarado justificarse la presencia (o la expe- puestas de sumas, sino de miembros,
que el problema del mal es exclusi- riencia) del mal (asunto tocado al porque hay funciones orgánicas — en-
vamente de índole moral; otros, que final de V). tendiendo esta expresión en sentido
es sólo de naturaleza metafísica. En (a2-2) El mal es el último grado que trasciende de lo biológico. "Sólo
los dos casos puede todavía insistirse del ser. Esta pobreza ontológica del en el desacuerdo entre las partes in-
en que el mal es predominantemente mal es presentada habitualmente ads- dependientes y determinadas —escri-
119
MAL MAL MAL
\>e Scheler— reside el fundamento la coincidencia: "La privación de La tesis del mal como privación
ontológico más general de la posibi- todo bien equivale a la nada. Por lo determinada aparece, sin embargo,
lidad del dolor y del sufrimiento en tanto, mientras algo existe, es bueno. más claramente en varios autores
un mundo cualquiera." Como se ob- Así, todo lo que es, es bueno, y el escolásticos, los cuales han intentado
servará, lo que aquí es declarado un mal cuyo origen buscaba no es una poner en claro en qué consiste la de-
mal es, en rigor, la experiencia del substancia, pues si fuera substancia terminación del mal en general y las
sufrimiento que resulta indispensable sería bueno. O bien seria substancia determinaciones de los males en par-
para que haya un bien en el todo; incorruptible, y por eso un gran bien, ticular. A este efecto han procurado
por consiguiente, hay una notoria ana- o substancia corruptible, que no lo tener en cuenta no solamente las dos
logía entre esta teoría y la presen- sería si no fuera buena". Ahora bien, tradiciones patrísticas antes aludidas,
tada en (a2-l). no puede llegarse demasiado lejos en sino también ciertas contribuciones
(a2-5) El mal es una falta com- la aproximación entre las concepcio- aristotélicas, en particular las obser-
pleta de realidad, es pura y sim- nes agustinianas y las platónicas (o vaciones aristotélicas sobre las difi-
plemente el no ser. Esta teoría pa- neoplatónicas). Por un lado, en efec- cultades que plantea la concepción de
rece inconciliable con las doctrinas to, el "ser que es" no se reduce para que el mal es pura y simplemente
hasta aquí reseñadas, por cuanto he- San Agustín a la Idea de las ideas, privación del bien — sobre todo cuan-
mos caracterizado las mismas dicien- a la Idea del Bien, a lo Uno y, en do, al identificarse el bien con el ser,
do que para ellas el mal "forma parte general, a ninguna entidad cuya apre- se acaba declarando que el mal es
de la realidad". Sin embargo, la teo- hensión competa primariamente a la privación del ser. Consideremos, en
ría (a2-5) puede considerarse como filosofía, sea en forma de dialéctica efecto, la doctrina de Santo Tomás.
el extremo límite alcanzado por las o de intuición intelectual; el "ser El mal es también definido como
doctrinas presentadas en (a2-l)- que es" constituye la expresión de privación, pero no como privación en
(a2-4). A veces algunos de los au- un Dios personal. Por otro lado, no general, pues en tal caso habría que
tores mencionados se inclinan en fa- siendo el mundo producido por ema- suponer que la privación en un ser
vor de (a2-5) al identificar el "úl- nación (VÉASE), sino engendrado por de algo que no le corresponde por
timo grado del ser" con el "no ser". creación (VÉASE), el ser y el mal naturaleza (por ejemplo, la priva-
(a2-6) El mal es una apariencia, no pueden mantener las mismas "re- ción de escamas en los perros) ha-
una ilusión, un velo que impide la laciones" que han sido típicas de las ría de tal ser una entidad mala. El
visión del bien, identificado con el direcciones platonizantes. Finalmen- mal tiene que ser, pues, una priva-
ser. En la medida en que tal ilusión te, aunque San Agustín examine el ción determinada, de modo que el
o apariencia son interpretados como problema del mal atendiendo tam- ser malo tiene que entenderse se-
algo que posee una cierta realidad bién al aspecto metafísico, el fondo cundum quid. Esto rige inclusive
ontológica (aunque sea de una ex- de su pensamiento al respecto está cuando la privación en cuestión es
trema pobreza), la teoría (a2-6) dominado por la cuestión del mal mucho más general que la que de-
coincide en muchos puntos con fas moral (o, mejor, religioso-moral), nota el caso mencionado; puede de-
teorías (a2-l)-(a2-4). En la medida esto es, del pecado. Desde este úl- cirse, por ejemplo, que hay mal cuan-
en que se estima que la ilusión desig- timo punto de vista, el mal es con- do hay en general una privación de
na un no ser, la teoría mantenida cebido como un alejamiento de Dios orden. Por otro lado, puesto que
coincide con la presentada en ( a2-5 ). causado por una voluntad de inde- todo lo que es, es (en tanto que par-
(b2) Característico de las doc- pendencia respecto a la Persona di- ticipa del ser) algo bueno, el sujeto
trinas reseñadas bajo (a2) y sus va- vina; como lo definió luego, siguien- del cual se predica el mal ha de ca-
riantes es el afirmar que la ausencia, do la misma tradición, San Buena- lificarse (en tanto que es) de bueno.
pobreza, carencia, etc. de ser en que ventura: el mal (el pecado) es el El mal inhiere, pues, en un sujeto
consiste el mal no están afectadas hecho de que el hombre hiciera algo bueno, pero no puede inherir en el
por determinaciones precisas. Pero a causa de sí y no a causa de Dios bien sumo o Dios, que está despro-
hay otro grupo de doctrinas que, (alic/uid faceret propter se, non prop- visto de todo mal y no puede ser
concibiendo el mal corno privación ter Deum). Puede establecerse in- causa del mal — aun cuando, sien-
del ser, subrayan que se trata de una clusive una distinción sobre este pun- do causa de todo cuanto es, puede
privación determinada. En algunos to entre la Patrística griega y la decirse que es en cierto modo causa
casos no se ve claramente tal deter- latina. En la primera el mal sigue de que haya el mal que hay. Si ha
minación. Consideremos, en efecto, conservando un aspecto predominan- permitido que lo haya es por haber
San Agustín. Al preguntarse éste si temente metafísico, y aun cuando se considerado los requisitos que impo-
es posible concebir que la substancia abandone la emanación en favor de nen el orden, variedad y armonía del
divina posea el mal, responde nega- la creación, el mal es concebido como conjunto de la creación. En todo ca-
tivamente; su concepción del mal pa- una mácula en esta última, esto es, so, si el mal tiene una causa, no es
rece, además, en este respecto, una como una carencia, una privación una causa eficiente, sino deficiente
concepción platónica, por lo menos metafísica, etc. En la segunda el mal malum causam habet non efficicntem,
en tanto que, según Platón, el mal es visto primordialmente desde el sed deficientem, como decín Leib-
no puede existir en la realidad pura, ángulo religioso-moral, es decir, como niz, repitiendo una tesis escolástica
sino únicamente cuando hay alguna una manifestación del pecado. Es, (Théod., VI, 115 y especialmente VI,
"mezcla" (en los "mixtos"). Las fór- pues, una privación determinada de 122).
mulas agustinianas parecen confirmar un cierto bien. (c2) Las teorías reseñadas en (a2)
120
MAL MAL MAL
y (b2) no son todas de índole mo- ende, también la causa del mal, éste la teoría acerca del origen del mal
nista: algunas son pluralistas; otras inhiere en Dios. Quienes así argu- está ligada a la doctrina sustentada
implican un cierto dualismo que pue- mentan lo hacen con frecuencia o sobre su naturaleza. Así, por ejem-
de calificarse de moderado. Las teo- con el fin de negar la existencia de plo, es típico de las concepciones
rías a las cuales nos referiremos aho- Dios, o con el objeto de combatir para las cuales el mal es un último
ra se caracterizan, en cambio, por una determinada idea de Dios — grado del ser adscribir el mal a la
un dualismo radical; mejor aun, por usualmente propuesta por una reli- materia.
un dualismo basado en la suposición gión positiva. Pero a veces llegan a IV. En la reflexión común pre-
de que los dos principios radical- otras conclusiones: por ejemplo, que filosófica es frecuente establecer una
mente opuestos que, a su entender, Dios no puede ser la causa de todo, distinción entre el mal físico y el
hay en el universo están representa- o que hay un "Dios que se hace" mal moral. El primero es equivalente
dos justamente por el Bien (o serie en el curso de un proceso en el cual al sufrimiento o al dolor; el segundo
de entidades buenas o valores posi- el mal se va eliminando progresiva- es un tipo de padecer que no se iden-
tivos) y el Mal (o serie de entidades mente, o que Dios es una entidad tifica con el físico, aun cuando quien
malas o valores negativos). Así lo limitada. lo experimenta no se ve librado (y
vemos en el zoroastrismo, en el ma- Por otro lado, puede indicarse que hasta puede encontrar consuelo en
niqueísmo (VÉASE) y en el gnosti- la expresión 'el mal procede última- ello) de ciertas alteraciones físicas
cismo (VÉASE). Lo vemos así tam- mente de Dios' no debe entenderse en ( como la congoja, que es un mal mo-
bién en la doctrina de la tabla de el sentido de que el mal inhiera ral, pero que puede ir acompañada
oposiciones que presentaron algunos en Dios, sino sólo (según pusimos ya de alteraciones considerables en la
pitagóricos (VÉASE). Los artículos re- antes de relieve) que la razón de tensión sanguínea). Esta distinción
feridos proporcionan indicaciones más que haya mal es la producción de un es adoptada asimismo por muchos
detalladas a este respecto. Apunte- mundo. Si éste no hubiese sido pro- filósofos, pero a veces con la inten-
mos aquí que las teorías dualistas ducido, el mal no existiría, pero ello ción de explicar un tipo de mal por
radicales resuelven en sentido afir- no quiere decir que el mal que hay el otro. Así, algunos pensadores "ma-
mativo una cuestión que se suscitó en el mundo haga deseable la no terialistas" afirman que lo que se
con frecuencia entre los filósofos an- existencia de éste. Por el contrario, considera como mal moral es entera-
tiguos: la de si el mal tiene o no la existencia de un mundo creado mente reducible a un mal físico, y
carácter substancial. En cambio, re- es en sí misma un bien, de tal modo que a la vez el mal físico va acom-
suelven en sentido negativo otra que, al ser producido, se ha produ- pañado, como de una eflorescencia
cuestión: la de si el mal puede pe- cido un bien y no un mal. o epifenómeno, de "mal moral". Al-
netrar en el bien (o, en el lenguaje Finalmente, el mal puede conce- gunos filósofos "espiritualistas", en
de muchos filósofos antiguos) en lo birse como una prueba enviada por cambio, sostienen que el mal físico
inteligible. En efecto, el bien (o las Dios al hombre para acreditar su solamente tiene sentido tomando co-
potencias buenas) se define por ex- paciencia y ponerlo en la vía de la mo medida el mal moral. Cuando el
clusión del mal (o las potencias ma- santidad. mal moral es identificado con el pe-
las), y aun cuando —como ocurre Respecto a la teoría (b3), puede cado, ciertos autores concluyen que
entre los maniqueos— se admite que asimismo entenderse de varios mo- el pecado constituye el origen del
hay "mezcla", acaba por concluirse dos. En primer lugar, puede supo- mal físico. Este origen puede ser
que tal mezcla es el mal, y que hay nerse que sólo la rebelión del hom- considerado desde el ángulo indi-
que aspirar no a la reconciliación del bre contra Dios (o su alejamiento vidual (relación causal pecado-mal
bien con el mal o a la absorción de de Él) son la causa del mal. En físico en cada ser humano) o desde
éste por aquél, sino a su separación segundo término, puede establecerse el punto de vista colectivo (hay mal
completa. que el mal reside en la naturaleza físico en la humanidad, porque ha
///. El problema del origen del humana en el sentido de que sola- habido pecado, especialmente peca-
mal puede dar lugar a varias solucio- mente ésta no es indiferente al mal do original). Ahora bien, lo más
nes. He aquí algunas de las que han (y al bien). común es adoptar una posición que,
sido propuestas. ( a3 ) El mal procede En cuanto a las teorías restantes, sin negar las múltiples correlaciones
últimamente de Dios o de la Causa son de dos clases. En una de ellas existentes en el hombre entre mal
primera — en los varios sentidos que —como en (c3)-(d-3)—, se trata físico y mal moral (equiparado o no
indicaremos luego. (b3) El mal tiene de buscar un elemento que explique al pecado), se nieguen a reducir el
su origen en el hombre o en cier- el origen del mal (o de los males) uno al otro o a considerar el uno
tas de sus actividades — también en sin tratar en la mayor parte de Tos como origen directo del otro.
los varios sentidos que indicaremos. casos de justificarlo. En otra de ellas Las distinciones arriba apuntadas
(c3) El mal es consecuencia del azar, —como en las que pueden agruparse son las más frecuentes entre los fi-
(d3) de la Naturaleza, (e3) de la bajo (f3)— se determinan modos de lósofos. Así, por ejemplo, San Agus-
materia o ( f 3 ) de otras fuentes. producirse el mal; se habla así tín ha distinguido entre mal físico
Según apuntamos, la teoría expre- de causa material, formal, eficiente y mal moral, aun cuando ha agre-
sada en (a3) puede entenderse de va- y final del mal, de la diferencia en- gado que sólo el mal moral (peca-
rios modos. Tres de ellos se destacan. tre causa y origen del mal, del mal do) es, propiamente hablando, un
Por un lado, puede imaginarse que surgido substancialmente o sólo por mal. Santo Tomás ha distinguido en-
si Dios es la causa de todo y, por accidente, etc., etc. En muchos casos, tre mal físico (dolor), muerte y pe-
121
MAL MAL MAL
cado. Etc., etc. Sin embargo, res- la vulgaridad, la mediocridad, el vi- una de las formas citadas en (b5).
tringir la división de los males a los cio, la perversidad, la crueldad, la En otros casos —la mayoría de
citados por aparecer la misma con cobardía, la vileza, la infamia, lo ellos—· la huida adopta cualquiera
mayor frecuencia que otras divisio- excesivo, lo despreciable, lo indigno, de las siguientes formas: la evita-
nes en la literatura filosófica (y teo- lo indecente, lo depravado, etc., etc. ción de lo sensible para elevarse ha-
lógica), sería olvidar que los males V. La existencia del mal ha plan- cia lo inteligible (o, más sutilmente,
en cuestión suelen ser considerados, teado al hombre uno de los más el vivir en lo sensible como si se
según indicó ya Santo Tomás, como graves problemas: el de saber cómo contemplara desde el punto de vista
"males en el hombre". Junto a los puede enfrentarse con él. Describi- de lo inteligible); la liberación de
mismos hay que tener en cuenta que remos brevemente algunos de los mo- las pasiones mediante una "liberación
se habla también de un mal que a dos más ilustrativos. del yo" o hasta una "desyoización"
veces es concebido como el "mal en (a5) La aceptación alegre del mal más o menos radical; la purificación
general" (aun cuando sea un mal o, mejor dicho, la actitud que en- de lo sensible (frecuentemente iden-
secundum quid), a veces como el cuentra en el nial —físico o moral— tificado con el mal) por medio del
concepto general que corresponde a una especie de satisfacción o com- ascetismo, ya sea entendido como una
todos los males, a veces como el fun- placencia. Tal actitud ha recibido el serie de ejercicios físicos, ya como
damento último de cualquier especie nombre de algofilia — amor al mal una actividad predominantemente re-
de mal: se trata del mal cuya no- o a los males. Se ha alegado que flexiva y espiritual.
ción liemos dilucidado en las sec- esta actitud es contradictoria, pues (e5) La "adhesión". Esta actitud
ciones anteriores (sobre todo en II). encontrar complacencia en el mal —muy excepcional— puede manifes-
Se le conoce usualmente con el nom- quiere decir experimentarlo como si tarse cuando se supone, como ocurre
bre de mal metafísico — nombre que fuera un bien. Sin embargo, sería entre los maniqueos, que hay una
circula sobre todo después de Leib- excesivo insistir demasiado en la exis- lucha entre las potencias del bien y
niz, el cual clasificó los males en tres tencia de una "contradicción" en la las del mal. Ahora bien, si se ad-
tipos: metafísico, físico y moral. Con algofilia, por cuanto, al menos en lo mite que estas últimas son más po-
ello parecen haberse agotado los ti- que toca al mal físico, la complacen- derosas que las primeras y termina-
pos posibles del mal. Pero junto a los cia en él no borra el hecho de expe- rán por vencerlas, se puede asimismo
tipos podemos considerar otros dos rimentar un padecimiento. declarar que lo mejor es plegarse a
elementos: los géneros y las varie- (b5) La aceptación resignada. Aquí ellas o, si se quiere, reconciliarse con
dades. Lo primero es examinado por no hay, propiamente hablando, com- ellas.
medio de un análisis conceptual del placencia en el mal, pues puede per- ( f 5 ) La acción. Ésta puede enten-
cual resulta que el mal puede con- fectamente considerarse a éste como derse de muchos modos: como ac-
cebirse —según hemos visto en par- una aflicción. Pero en la medida en ción individual; como acción colec-
te— como un ser o como un valor, que la resignación comporta una cier- tiva; como conjunto de esfuerzos des-
como algo absoluto o algo relativo, ta pasividad, los males quedan re- tinados a transformar radicalmente
algo abstracto o algo concreto, algo ducidos, amortiguados, por la ausen- la persona; como combate para me-
substancial o algo accidental, etc. Lo cia de reacción. Esto se debe casi jorar las condiciones (sobre todo ma-
segundo es objeto de una descrip- siempre a que en la filosofía de la teriales) de la sociedad, etc., etc.
ción fenomenológica que muestra el resignación (estoicos) el mal es pri- En la mayor parte de los casos la
mal bajo sus manifestaciones o pers- mariamente identificado con las pa- acción es dirigida por una previa
pectivas. Estas perspectivas pueden siones, es decir, concebido primaria- teoría, de modo que la mayor parte
a su vez examinarse de un modo ge- mente como un "mal para nosotros", de las formas de (f5) no son in-
neral y entonces tenemos dos posi- de modo que somos nosotros quienes compatibles con muchas de las men-
bilidades: el mal, junto a la fealdad terminamos por dominar las pasiones cionadas en los párrafos anteriores.
y a la falsedad, son los aspectos ca- y, con ello, por suprimir el mal. Ob- Destaquemos, empero, que ciertos au-
pitales de lo negativo, opuesto a los servemos que una de las formas tores insisten en que hay un primado
trascendentales (bien, belleza, ver- más generalizadas de aceptación re- de la acción sobre cualesquiera otras
dad); el nial es visto como resumen signada del mal es su racionalización. actitudes y que, por consiguiente, la
de todos los valores negativos (lo (c5) La desesperación. Se trata de teoría correspondiente es un resulta-
profano, lo feo, lo falso, lo injusto, una actitud que puede tener un com- do y no una causa de la acción.
etcétera). O bien pueden examinarse ponente predominantemente teórico (g5) Las formas de afrontamien-
tales perspectivas de un modo más (como cuando se clama que "no to del mal hasta aquí presentadas
particular y describir todas las for- hay nada que hacer contra el mal") pueden ser calificadas de actitudes,
mas de maldad, ya sea en cada valor o bien un componente predominan- inclusive cuando, como ocurre en
negativo de los apuntados, ya en los temente práctico (en cuyo caso es (b5), hay un componente importan-
valores morales. Es lo que ha hecho común que el acto de desesperarse te de racionalización sin la cual sería
Raymond Polín cuando ha incluido actúe como una especie de sustitu- imposible conseguir la resignación o
dentro del dominio de las normas ción del mal y, por lo tanto, como la indiferencia. Hay una serie de po-
morales no sólo el valor negativo una forma de lenitivo). siciones, en cambio, que se orientan
"mal", sino valores negativos mora- (d5) La huida. En algunos casos hacia motivos de índole primaria-
les tales como lo inmoral, lo infiel, esta huida se manifiesta como indi- mente explicativa y justificativa: se
lo pérfido, la traición, la hipocresía, ferencia y, por consiguiente, como trata de averiguar entonces qué fun-
122
MAL MAL MAL
ción tiene el mal (si se admite que ceden de la obra de este autor citada thaï, Krankheit ais Folge der Siindc,
tiene alguna) dentro de la economía ¡nfra (especialmente pág. 97). Para 1950. — A. Bessières, Le procès de
del universo. Este problema surge Schopenhauer y E. von Hartmann, Dieu. Le problème du mal et de la
principalmente cuando, admitida la véanse las obras de estos autores en souffrance, 1950. — P. Lain Entral-
las correspondientes bibliografías. go, Introducción histórica al estudio
infinita bondad de Dios, se suscita de la patología psicosomática, 1950.
Obras generales sobre el problema
la cuestión de cómo ha permitido del mal: E. Naville, Le problème du —· Id., id., Mysterium doloris. Hacia
que haya mal en el mundo. Es el mal, 1868. — E. I. Fischer, Das Pro- una teología cristiana de la enfer-
problema de la teodicea; por haber blem des Uebels una die Theodizee, medad, 1955. —· M. Nédoncelle, La
sido ya expuesto en el correspondien- 1883. — K. B. R. Aars, Gttt una souffrance, 1951.
te artículo, y por haberlo introducido Bose, 1907. — Hastings Rashdall, Varias de las obras citadas en los
también antes (Cfr. II b2 y III a3), The Theory of Good and Evil, 1907 párrafos anteriores describen y ana-
nos limitamos aquí a mencionarlo. [inspirado en F. H. Bradley]. — A. E. lizan doctrinas filosóficas sobre el
Taylor, The Problem of Evil, 1931. mal y el sufrimiento presentadas en
VI. También nos limitaremos a el curso de la historia. Indicaremos,
— A. Ryckmans, Le problème du
mencionar una serie de doctrinas so- mal, 1933. — L. Lavelle, Le mal sin embargo, a continuación algu-
bre el mal de carácter muy general, et la souffrance, 1940. — Ν. Ο. Los- nos trabajos especialmente consagra-
por haber sido expuestas con más sky, Bos i mirovoé zlo, 1941 (Dios dos a estudiar el problema del mal
detalle en los correspondientes ar- y el mal cósmico). — C. E. M. Joad, en diversos autores y corrientes. W.
tículos. Es el caso del optimismo Good and Evil, 1943. — P. Siwek, C. Greene, Moira: Vate, Good and
(VÉASE), ligado con frecuencia a di- S. J., Le problème du mal, 1942. — Evil in Greek Thought, 1944. — R.
versas formas de humanismo (VÉA- Charles Werner, Le problème du Jolivet, Le problème du mal d'après
mal dans la pensée humaine, 1946. Saint Augustin, 1936. — Id., id.,
SE), pero también a tesis metafísicas — B. Bavink, Dos Uebel in der "Florin et Saint Augustin ou le pro-
tales como la de la identificación Welt vom Standpunkt der Wissen- blème du mal", en Études sur les
del mal con el no ser o la basada en schaft und der Religion, 1947. — rapports entre la pensée grecque et
la suposición de que el mal sólo apa- V. Jankélévitch, Le mal, 1948. — la pensée chrétienne, 1931, nueva
rece cuando se le considera aislada- R. Polin, Du mal, du laid, du faux, éd., 1955. — B. A. G. Fuller, The
mente, pero amengua cuando con- 1948. — Hans Reiner, Das Prinzip Problem of Evil in Plotinus, 1912. —
templamos el universo en su conjunto von Gut und Base, 1949. — A.-D. Felice M. Verde, "II problema del
Sertillanges, O. P., Le problème du mâle da Proclo ad Avicenna (Le fonti
(Leibniz, Wolff, Pope); el pesimis- mal; II: La solution, 1951 (trad. esp.: del pensiero di S. Tommaso circa il
mo (VÉASE), que puede ser radical El problema del mal, 1956). — Ph. problema del mâle)", Sapienza, XI
o moderado y que ha encontrado ex- and Evil, 1955. — Jean Nabert, Essai (1958). — Eleuterio Elorduy, S. L,
presión metafísica en varios sistemas sur le mal, 1955. — L. Jerphagnon, Ammonio Sakkas. I: La doctrina de
(Schopenhauer, E. von Hartmann); Le mal et l'existence, 1955. — R. la creación y del mal en Proclo y el
el meliorismo (VÉASE), tanto en la Verneaux, Problèmes et mystères du Pseudo Areopagita, 1959 [Estudios
mal, 1956. — Etienne Borne, Le pro- Onienses, Série I, vol. vu]. — Bernard
forma del progresismo teórico como Welte, Uber das Base. Eine thomisti-
blème du mal, 1958, nueva éd., 1960.
en la de la acción contra el mal — P. Hàberlin, Das Base. Ursprung sche Untersuchung [Quaestiones
efectivo y concreto (Voltaire); el und Bedeutung, 1960. — V. Ch. disputatae, β], 1959. — Β. Urbach,
dualismo (VÉASE), según el cual el Walsh, Scarcity and Evil, 1961. — Leibnizens Rechtfertigung des Uebesl
mal posee una cierta substancialidad Paul Ricoeur, La symbolique du mal, in der besten Welt, 1901. — Ida
y hasta en ocasiones es personificado I960 (Parte 2" de Philosophie de la Somma, II problema délia liberta e
y que por lo común termina por su- volonté, II). — Ch. Journet, Le mal. del mâle in Spinoza e Leibniz, 1933.
Essai théologique, 1961. — Éliane — Otto Willareth, Die Lehre vom
poner que el bien triunfará sobre el Amado Lévy-Valensi, Les niveaux de Uebel bei Leibniz, seiner Schule in
mal. Es fácil advertir que todas las l'être: la connaissance et le mal, 1962. Deutschland und bei Kant, 1898. —
doctrinas citadas se apoyan en una Véanse también las bibliografías de José Ferrater Mora, "Voltaire o la vi-
axiología. los artículos BIEN, MANIQUEÍSMO, ME- sión racionalista", en Cuatro visiones
La cita de Plotino procede de LIOHISMO, OPTIMISMO, PESIMISMO, de la Instaría universal, 1945. 4* éd.,
Enn. I, viii, 3. La de M. Scheler, TEODICEA. 1963. — Th. Ruyssen, Quid de na-
del trabajo mencionado infra. La de Sobre el dolor, el sufrimiento y la tura et de origine mali senserit Kan-
San Buenaventura, de Breviloqium, enfermedad: F. Müller-Lyer, Soziolo- tius, 1903 (tesis). — L. Jerphagnon,
III, i, 3. Para San Agustín véase gie der Liden, 1914. — M. Scheler, Pascal et la souffrance, 1956. — C.
Con/., VIII, ix; De civ. Dei, XI y "Der Sinn des Leidens", en Vom Terzi, Schopenhauer: il mâle, 1955.
XII; De lib. arb., III, y De mor. [pa- Umsturz der Werte, 1919. — H. Hal- — E. Lasbax, Le problème du mal,
sim]. Para Santo Tomás, S. theol., semann, Vom Sinn des Leidens, 1934. 1946 (período moderno). — H. 1.
I. q. XLVIII y De malo. Reflexiones es- — M. C. d'Arcy, S. J., Pain and the Philp, Jung and the Problem of Evil,
toicas sobre el mal se encuentran espe- Providence of God, 1935. — F. 1958. — Obras históricas generales:
cialmente en Epitecto, Disertaciones Sauerbruch y H. Wenke, Wesen und F. Billicsich, Das Problem des Uebels
y Manual; Marco Aurelio, Soliloquios, Bedeutung des Schmerzes, 1936. — in der Philosophie des Abendlandes.
y Séneca, Epístolas. Para la tabla L. Lavelle, op. cit. supra. —· C. S. I. (Das Problem der Theodizee imphi-
pitagórica de las oposiciones, véase Lewis, The Problem of Pain, 1940. losophischen Denken des Abendlan-
el artículo PITAGÓRICOS. Las doctri- — Cesare Matteis, 11 problema del des), 1936 —de Platón a Santo To-
nas de Leibniz, en Théodicée; las de dolare, 1948. — F. J. J. Buytendijk, más; II [mismo título que el general
Voltaire, en numerosas obras (espe- De vrouw, 1948 (hay trad. alemana: de toda la obra], 1952 —de Eckhart a
cialmente ilustrativas son Candide y Ueber den Schmerz, 1948). — A. Hegel—; III [ibid.] 1959 — de
el Poème sur le desastre de Lisbon- Aliotta, II sacrifizio come significato Schopenhauer a la época actual. —
ne). Las referencias a R. Polin pro- del mondo, 1948. — W. von Sieben- A.-D. Sertillanges, O. P., Le pro-
123
MAL MAL MAL
blême du mal. l: L'Histoire, 1948 mala fe es que, por así decirlo, se es dios cartesianos fue la obra sobre la
(trad. esp.: El problema del mal, también lo que no se es. Así, cuando investigación de la verdad, a la cual
1956). — Elizabeth Labrousse, El "juego a ser alguien que no soy" lo nos referiremos principalmente en el
mal, 1956. — Indicaciones útiles en que hago es ser alguien "en el modo presente artículo. Algunos años des-
A. O. Lovejoy, The Gréât Chaim oj pués de la aparición de dicha obra,
Seing, 1930. de ser lo que no soy".
Es importante advertir, indica Sar- Malebranche publicó varios otros es-
MALA FE. La noción de mala fe tre, que en la mala fe hay una "fe"; critos, entre ellos su tratado de la na-
ha sido introducida por Sartre (L'Être por eso la mala fe no es comparable turaleza y de la gracia, originado en
et le Néant, 1943, págs. 85-111) como ni a la evidencia ni al mentir cínico. una polémica con Arnauld y que con-
una de las nociones fundamentales de "El acto primero de la mala fe —es- tinuó después de la publicación de
su ontología fenomenológica. Una de cribe Sartre— se lleva a cabo para dicho tratado. Desde el punto de vista
las características principales del ser huir de lo que no se puede huir: filosófico destacaron los escritos luego
humano es, según Sartre, que puede para huir de lo que se es." El proyec- publicados por Malebranche con el
tomar actitudes negativas con respec- to de huida revela una disgregación fin de desarrollar su doctrina más co-
to a sí mismo. La mala fe es un ejem- del propio ser, pero justamente lo que nocida: la de la visión de todas las
plo particularmente iluminador de las se quiere ser es semejante disgrega- cosas en Dios y el ocasionalismo (VÉA-
actitudes de negación de sí, que son ción: en la mala fe se huye hacia la SE).
a la vez reveladoras del "ser de la propia disgregación y se niega tal dis- Malebranche señala que los filóso-
nada" ( v. ). La mala fe es, según Sar- gregación. La posibilidad de la mala fos paganos han estudiado sobre todo
tre, un modo de negarse a sí mismo fe pone de relieve que ella es una el alma en su unión con el cuerpo
en lo que se es, esto es, como un ser amenaza inmediata y permanente de sin preocuparse de la relación y la
para sí mismo (que es una nada con todo proyecto del ser humano: "la unión que tiene el alma con Dios.
respecto al ser en sí). La mala fe se conciencia descubre en su ser un ries- Ello era comprensible en tales auto-
distingue por ello de la pura y sim- go permanente de mala fe. Y el ori- res cristianos. Sin negar que el alma
ple mentira, la cual no se refiere al gen de este riesgo es que la concien- sea la forma del cuerpo, Malebran-
ser propio, sino a algo ajeno, a algo cia, a la vez y en su ser, es lo que no che insiste en que la unión del alma
trascendente, que se niega al mentir. es y no es lo que es". De este modo, con Dios es más estrecha y más esen-
En la mala fe lo que se niega es uno el fenómeno de la mala fe no es sim- cial que su unión con el cuerpo. La
mismo por medio del auto-enmasca- plemente un proceso psicológico, o so- disminución de los lazos que ligan el
ramiento. Por eso la mala fe no es cial, o moral: es un momento consti- alma a Dios ha sido no el resultado
explicable por el psicoanálisis — o, si tutivo de la realidad humana. de la naturaleza de tales lazos, sino
se quiere, por la frecuente interpreta- Aunque estrictamente no coincide —como luego apuntaremos— el re-
ción "cosista" y "realista" que se da con ellas, la noción sartriana de "ma- sultado del pecado original, el cual
al psicoanálisis. En efecto, en el la fe" puede ponerse en relación con ha fortificado la unión del alma con
psicoanálisis se suele tender a consi- la noción hegeliana de la "concien- el cuerpo. De ello provienen las de-
derar que el que ejerce la mala fe cia escindida" o "conciencia desgarra- bilidades, los errores y las flaquezas.
con respecto a sí mismo quiere ocul- da" así como con nociones tales como Por consiguiente, la evitación de ta-
tarse y, por tanto, es inconsciente de la de "mala conciencia", y, en parte, les errores y debilidades requiere la
su propia negación y de su propia con otras tales como "enajenación", fortificación de la unión del alma con
mala fe. Sartre indica que ello no es, "cosificación", etc. Dios; a medida que se intensifica esta
en rigor, mala fe, y que ya el propio M A L E B R A N C H E (NICOLÁS) unión se debilita la que hay entre el
psicoanalista descubre con frecuencia (1638-1715) nació en París. En 1660 alma y el cuerpo y, por tanto, el es-
que el paciente no ignora aquello que ingresó en la "Congregación del Ora- píritu se hace más puro y menos su-
quiere ocultarse a sí mismo. La ver- torio", fundada en 1611 por el Car- jeto a error. Así, el cuerpo es como
dadera mala fe es aquella en la cual denal de Bérulle. En 1664, con moti- una pantalla que disipa las facultades
e! ser humano se niega a coordinar, vo de la lectura del Traite de l'lwm- del espíritu y le impide ver las co-
o a superar por medio de una sín- me, de Descartes, decidió consagrar- sas como son; incita al espíritu a ver
tesis, la propia "facticidad" y la pro- se al estudio de la filosofía cartesiana. las cosas alejadas de Dios en vez de
pia "trascendencia". El que obra con Se ha indicado que la razón de este verlas desde Dios mismo.
mala fe parte de la facticidad y se em- interés por el pensamiento de Des- La "investigación de la verdad"
barca, sabiendo perfectamente que así cartes se debe a que vio en el meca- consiste por ello fundamentalmente en
actúa, hacia una trascendencia. La nicismo cartesiano la posibilidad de la disipación de los errores causados
mala fe es también, y sobre todo, reformular con pruebas derivadas de por la excesiva unión del alma con el
aquel modo de ser por el cual se usa la filosofía y la ciencia modernas el cuerpo. "El error es la causa de la
ilegítimamente de la duplicidad entre esplritualismo agustiniano, que era la miseria de los hombres; c>s el princi-
el ser para sí y el ser para otro. En tendencia dominante en el Oratorio. pio malo que ha producido el mal en
la mala fe se juega a ser algo que no En efecto, el poder relegar a funcio- el mundo; es lo que ha hecho nacer
se es. El problema no consiste, sin nes mecánicas las funciones vitales del en nuestra alma todos los males que
embargo, en distinguir entre lo que se alma permitía desprenderse de los re- nos afligen, de modo que no debe-
es y lo que no se es; si tal fuera, se- siduos naturalistas del aristotelismo y mos esperar salida y verdadera dicha
ría fácil eliminar la mala fe. Lo gra- destacar el carácter puramente espiri- más que trabajando seriamente para
ve —y a la vez iluminador— en la tual del alma. Resultado de sus estu- evitarlo" (Recherche, I 1, 5 1; en
124
MAL MAL MAL
Oeuvres, t. I, éd. G. Rodis-Leis, pág. se hace Malebranche del alma y de alma y, por lo tanto, una causa oca-
39). Hay que denunciar, pues, el sus operaciones está fundamentalmen- sional procedente de Dios, la visión
error, o las causas de los errores, y ello te ligada al dogma del pecado origi- de la cosa por la idea es visión en la
solamente puede hacerse mediante un nal. Pues el dogma de referencia es- divinidad. Nosotros vemos, dice Ma-
análisis muy detallado de todas las cinde al ser humano en dos etapas cla- lebranche, todas las cosas en Dios.
percepciones del alma. Según Male- ramente definidas: la etapa anterior al La misma visión de los cuerpos ex-
branche, el alma puede percibir de pecado, en la cual el entendimiento tensos es posible únicamente porque
tres maneras distintas: mediante los tiene la primacía sobre la imaginación hay una idea única y previa, la idea
sentidos; mediante la imaginación y y sobre todas las causas de los errores, de extensión infinita, de la cual son
mediante el entendimiento puro. Los y la etapa posterior, en que esta particularidades los cuerpos extensos.
sentidos perciben los objetos sensibles relación se efectúa en sentido inver- Así queda afirmada en todas partes,
y groseros que están presentes y cau- so. La doctrina cartesiana del cuer- dentro del sistema de Malebranche,
san las impresiones. La imaginación po como extensión, sin implicación la noción de lo infinito como deter-
percibe los seres materiales que están de movimiento propio, es transfor- minante de toda noción subordinada
ausentes y que se representan por mada por Malebranche en una demos- y como idea existente en el seno de
las imágenes en el cerebro. El enten- tración de la imposibilidad de conce- Dios. Dios es, por así decirlo, lo infi-
dimiento puro percibe las cosas uni- bir todo movimiento y toda interac- nitamente infinito, lo que contiene
versales, las ideas generales y las no- ción del alma con el cuerpo sin noción en su esencia todas las finitudes y
ciones comunes. Así, es necesario exa- del impulso dado por la voluntad del aun todas las infinitudes particulares.
minar con todo detalle los errores ser divino. El cuerpo como extensión Las doctrinas de Malebranche die-
producidos por cada una de dichas no posee la capacidad de modificarse ron origen a muchas polémicas. La
formas de percepción, y completar por sí mismo; el hecho de la modifi- mayor parte de ellas se centraron en
este examen por otro en el cual se cación obliga, por lo tanto, a admitir torno a la teoría de la visión de todas
averigüen los errores engendrados por que Dios es la única causa eficiente las cosas en Dios. Entre los partida-
las inclinaciones y las pasiones. Una de los movimientos, y no sólo de los rios de Malebranche o los que apro-
vez terminado este examen será posi- que se efectúan entre los cuerpos y vecharon partes considerables de sus
ble entender y aplicar un método entre cuerpo y alma, sino también doctrinas para sus propias especula-
verdaderamente general para el des- de los que tienen lugar en la propia ciones filosóficas pueden mencionar-
cubrimiento de la verdad. Funda- abría. Por eso hay que sustituir, se- se: Bernard Lamy (1640-1715), del
mental a este respecto es la siguiente gún Malebranche, la doctrina de las Oratorio, y François Lamy (1636-
regla: "no otorgar jamás consenti- causas eficientes, de ascendencia aris- 1711), de la Orden benedictina, Tho-
miento completo sino a las proposi- totélica, por la teoría de las causas massin (1619-1695), del Oratorio, el
ciones que parezcan tan evidente- ocasionales, en la cual la única causa Padre André (1675-1764), Claude
mente verdaderas, que no se pueda eficiente, esto es, la divinidad, hace Lefort de Morinière y Thomas Tay-
rechazarlas sin sentir una pena inte- que las relaciones tengan lugar con lour, traductor al inglés de la Recher-
rior y reproches secretos de la ra- ocasión de un determinado movi- che (1694). Algunos defendieron el
zón, es decir, sin que se conozca cla- miento. Pero la tendencia de Dios malebranchismo contra el empirismo
ramente que se haría mal uso de la hacia el orden y hacia la simplicidad de Locke. En tal caso se encuentran
libertad de no dar tal consentimien- más estricta hace que estas relaciones especialmente John Norris (VÉASE),
to (ibid., VI, 1, § 1 ) . A la luz de se efectúen según un orden invaria- Paolo Mattia Doria (1662-1746: Di-
este precepto se pueden entender las ble y eterno y, por consiguiente, que fesa della metafísica degli antichi Fi-
reglas capitales del método: eviden- las relaciones e interacciones puedan losofi, 1732), G. S. Gerdil (VÉASE) y
cia plena en los razonamientos (una ser conocidas rigurosamente por el otros. Combatieron a Malebranche,
evidencia que se obtiene razonando entendimiento como leyes científicas. Arnauld, S. Régis, Fénelon y Bossuet
sobre aquello de que podemos te- Estas leyes rigen no solamente en la (v. ) . En Inglaterra se opuso al ma-
ner ideas claras), distinción cuida- extensión, sino también en el alma, lebranchismo en nombre del empiris-
dosa en el estado de la cuestión que cuya substancia es incomprensible, mo Locke, quien dedicó un estudio a
hay que resolver, descubrimiento de pero cuyas leyes son claramente per- Malebranche ( An Examination of Ma-
una o varias ideas medias que puedan ceptibles y susceptibles de formula- lebranche's Opinión of Seeíng All
servir de medida común para recono- ción, por cuanto el determinismo de Things in God, 1695). Muy relacio-
cer las relaciones entre las cosas, eli- su acontecer no es más que el resul- nadas están las ideas de Malebranche
minación de lo innecesario, división tado de las eternas prescripciones de con las de A. Collier (ν.), pero se
del asunto a considerar por partes Dios. discute si ha habido o no influencia
comenzando por examinar las más Porque Dios contiene en sí mismo directa sobre este pensador por par-
simples para terminar en las más com- todas las ideas como arquetipos de te del filósofo francés.
plejas, resumen de las ideas así ob- las cosas, puede el alma llegar al Obras principales: De la recherche
tenidas, comparación de las ideas conocimiento de éstas por la visión de la vérité où Γόη traite de la nature,
obtenidas según las reglas de las com- en Dios. Este conocimiento es, por de l'esprit de l'homme et de l'usas,e
binaciones o mediante la visión del otro lado, el único digno de ser con- qu'il doit faire pour éviter l'erreur
dans les sciences (I, 1674; II, 1675;
espíritu o por cualquier otro proce- siderado como tal, pues no hay otro III, 1675: Éclaircissements; la edi-
dicimiento adecuado (ibid., II, 1 § 2). saber de la cosa que por su idea. ción más completa apareció en 1712).
Recordemos que la concepción que Siendo la idea una modificación del Conversations métaphysiques et chré-
125
MAL MAL MAM
tiennes, 1677. — Traité de la nature minan/ Bibliography, 1959 [mimeog.]. hier, H. Gouhier, H. Pollnow, P.
et de la grâce, 1680. — Traité de Véase Léon Ollé-Laprune, La phi- Schrecker, A. Banfi, A. A. Luce, P.
morale, 1684; otras eds., 1697, 1707 losophie de Malebranche, 2 vols., M. Schuhl); Revue Internationale de
(reimp. de esta última con las varian- 1870. — S. Turbiglio, L'antitesi tra Philosophie, t. I, 1938 (con colabora-
tes de las anteriores, por H. Joly, il medioevo e Îetà moderna nella sto- ciones de H. Gouhier, É. Bréhier, P.
19S3). — Méditations métaphysiques ria délia filosofía in specie nella dot- Schrecker) y la Rivista di Filosofía
et chrétiennes, 1684. — Entretiens trina morale di M., 1877. — P. Stany, Neo-scolastica, Suplemento al Vol.
sur la métaphysique et sur la religion, Ueber die Sinne nach M., 1882. — CXXVI, 1938 (con colaboraciones de
1688. — Traité de l'amour de Dieu, Max Grunwald, Das Verhaltnis Ma- A. Gemelli, Paolo Rotta y otros).
1697. — Entretiens d'un philosophe lebranche zu Spinoza, 1892 (Dis..) — MAMIANI (TERENZIO) [Teren-
chrétien et d'un philosophe chinois sur Mario Novaro, Die Philosophie des zio Mamiani délia Rovere] ( 1799-
la nature de Dieu, 1708. — Réfle- M., 1893. — J. Reiner, Malebranches
xions sur la prémotion physique, 1715. Ethik in ihrer Ahbangigkeit von sei- 1885) nac. en Pesaro, estudió en Pc-
La primera colección de obras apare- ner Erkenntnislehre und Metaphysik, saro y Roma. Desde 1831 intervino
ció en París (1712). Además de la 1896 (Dis.). — A. Keller, Dos Kau- activamente en la vida política ita-
misma, deben mencionarse: Oeuvres salitàtsproblem bei M. und Hume, liana. Sus actividades políticas culmi-
completes de Malebranche, éd. De 1899 (sobre el problema de la causa naron en su participación como mi-
Genoude y de Lourdoueix (Paris, 2 en M. véase además la bibliografía nistro en el gabinete Cavour ( 1861 ) ;
vols., 1837), y la edición de Jules Si- de los artículos CAUSA y OCASIONA- luego fue embajador en Grecia y en
mon (Paris, 4 vols., 1871). Es impor- LISMO). — Wilhelm Paul, Der Onto- Suiza, y Senador del Reino. De 1857
tante para el conocimiento de su fi- logismus des Malebranche, 1907. — a 1860 fue profesor en la Universidad
losofía el Recueil de toutes les répon- J. M. Gaonach, La théorie des idées
ses du P. Malebranche à M. Arnauld dans la philosophie de M., 1909 (te- de Turin y desde 1871 en la de Ro-
(Paris, 4 vols., ^1709). sis). — James Lewin, Die Lehre von ma. Interesado en la reforma univer-
De la edición de obras de M. a den Ideen bei M., 1912. [Abhand- sitaria, fundó en 1870 la revista La
cargo de D. Roustan y Paul Schrecker lungen zur Philosophie und ihrer Ge- filosofía delle scuole italiane.
apareció solamente el vol. I (1938), schichte, 35]. — Walter Jtingst, Das Suele dividirse la evolución filosó-
éd. por Paul Schrecker; este volumen Problem von Glauben und Wissen bei fica de Mamiani en dos períodos. En
contiene numerosas notas históricas. M. und Poiret, 1925 (trad. esp., 1931). el primero, desde los comienzos hasta
La edición crítica de obras completas — Henri Gouhier, La vocation de M., aproximadamente 1850, Mamiani des-
de M. está siendo publicada bajo la 1926. — Id., id., La philosophie de arrolló una filosofía de tipo empiris-
dirección de André Robinet y ha sido M. et son expérience religieuse, 1926,
casi completada. Los vols, hasta ahora 2' éd., 1948. — V. Delbos, Étude sur ta, muy influida por Romagnosi y Ga-
aparecido son los siguientes: I. De la la philosophie de M., 1925. — P. luppi y por las tendencias de la filo-
recherche de la vérité (Livres I-III), Menicken, Die Philosophie N. Mâle- sofía del sentido común. Según Ma-
1962 éd. G. Rodis-Lewis. IV. Con- branches, 1926. — Paul Mouy, Les miani, la filosofía era una ciencia de
versations chrétiennes, 1959, éd. A. lois du choc des corps d'après M., la experiencia interna y, en cierto mo-
Robinet. V. Traité de la nature et de 1927 (tesis). — L. Bridet, La théorie do, una "ciencia natural". Mamiani
la grâce, 1958, éd. Ginette Dreyfus. de la connaissance dans la philosophie se opuso durante este período al on-
VI. Recueil de toutes les réponses à de M., 1929. — Lucien Labbas, La tologismo de Rosmini y negó toda po-
M. Arnauld {Livres VI-IX) [en prep.], grâce et la liberté dans M., 1931. — sibilidad de aprehensión del "ente"
éd. Cognet. X. Méditations chrétien- Id., id., L'idée de science dans M.
et son originalité of M., 1931. — R. por medio del "existente".
nes et métaphysiques, 1959, éd. H.
Gouhier y A. Robinet. XI. Traité de W. Church, A Study in thé Philoso- En el segundo período se produjo
Morale [en prep.], éd. A. Adam. XII. phy of M., 1931. — A. Le Moine, una "conversión al platonismo" y un
Entretiens sur la métaphysique (Livres Des vérités éternelles selon M., 1936 acercamiento a las posiciones, antes
XII-XHI) [en prep.], éd. A. Cuvillier. (tesis). — M. Guéroult, Étendue et combatidas, de Rosmini y hasta de
XIV. Traité de l'amour de Dieu et let- psychologie chez M., 1940. — ld., Gioberti. Sin embargo, la "nueva fi-
tres au P. Lamy [en prep.], éd. A. Ro- id., M., Tomo I: La vision en Dieu, losofía" de Mamiani no rompió com-
binet. XV. Entretien d'un philosophe 1955. Tomo II: Les cinq abîmes pletamente con su anterior tendencia
chrétien et d'un philosophe chinois sur de la Providence. " L'ordre et Îocca- empirista y hasta en gran medida pue-
l'existence et la nature de Dieu, 1958, sionalisme, 1959. Tomo III: Les cinq de ser considerada como un intento
éd. A. Robinet. XVI. Réflexions sur la abîmes de la Providence. *" La natu- de sintetizar el empirismo de Galluppi
prémotion physique, 1958, éd. A. Ro- re et la Grâce, 1959. — Y. de Mont-
cheuil, M. et le quiétisme, 1946. — y las ideas más o menos "ontogizan-
binet. XVII-1. Pièces jointes et écrits
divers, Ire. partie, I960, éd. A. Cuvi- J. Vidgrain, Le christianisme dans la tes" de Rosmini y Gioberti. En efec-
llier. XVII-2. Mathematica [en prep.], philosophie de Malebranche, s/f. — to, para Mamiani hay una diferencia
éd. P. Costabel. XVIII. Correspondan- A. Cuvillier, Essai sur la mystique de fundamental por un lado entre intui-
ce et actes (1638-1689), 1961, éd. A. Malebranche, 1954. — P. Blanchard, ción y razón y por otro lado entre la
Robinet. XIX. Correspondance et ac- L'attention à Dieu selon Malebranche, comprensión de la realidad y la ver-
tes (1690-1715), 1961, éd. A. Robi- 1956. — G. Dreyfus, La volonté chez dad trascendente de la realidad. Ello
net. XX. Documents biographiques et M., 1958. — Entre los números de re- parece desembocar en un completo
bibliographiques [en prep.], éd. A. vistas dedicados a Malebranche desta- dualismo: el dualismo del conocer y
Robinet. can: Revue de Métaphysique et de del ser. Pero este dualismo desapare-
Bibliografía: Georg Stieler, en Li- Morale, t. XXIII, 1915 (con colabora- ce tan pronto como se considera la
terartsche Berichte aus dem Géhiete ciones de M. Blondel, É. Boutroux, P.
der Philosophie. Hefte 9/10, 1926, Duhem, D. Roustan, etc.); Revue Phi- posibilidad de una especie de visión
págs. 93-100. — Gregor Sebba, Nico- losophique, t. CXXVI, 1938 (con co- de las cosas en el alma desde Dios.
las Malebranche 1638-1715. A Preli- laboraciones de D. Roustan, É. Bré- El conocer queda entonces absorbido
126
MAN MAN MAN
en el ser y éste en aquél. Desde este Hobbes, Shaftesbury, Hutcheson, a la of the Bees or Prívate Vices Public
ángulo es posible afirmar que los prin- vez que hizo uso de algunas de estas Benefits, junto con una Enquiry into
cipios primeros del ser pueden ser ad- ideas. En efecto, se opuso al llama- the Origin of Moral Virtue. Una nue-
quiridos mediante la experiencia, pues do "pesimismo" de Hobbes y al ex- va edición apareció en 1723 aumen-
cesivo "optimismo" de la ética de tada con An Essay on Charity and
esta última no es simplemente la "ex- Charity-Schools y A Search into the
periencia natural", sino una especie Shaftesbury y Hutcheson. Al mismo Nature of Society. Todos estos escritos
de "visión". tiempo, siguió a Hobbes en la idea constituyen la parte I de The Fable
La "segunda filosofía" de Mamiani de que los individuos obran siempre of the Bees. La Parte II es un extenso
no es ajena a los intereses políticos y siguiendo sus intereses particulares, y diálogo (que lleva el mismo título
especialmente "político-nacionales" del a Shaftesbury y Hutcheson en la idea que la Parte I) y que fue publicado
autor. En efecto, su esfuerzo por sin- de que es posible para los hombres en 1732. Además, Mandeville escri-
tetizar las corrientes empiristas e idea- armonizar sus intereses y alcanzar de bió: The Virgin Unmasked, or Femóle
listas antes mencionadas correspondía Dialogues, 1709. —A Treatise on the
este modo la felicidad y la virtud. Se- Hypochondriac and Hystérie Passions,
a su intención de constituir una "fi- gún Mandeville, los individuos son, 1711. — Free Thoughts on Religion,
losofía nacional italiana" en la cual en efecto, egoístas, pero ello no lleva the Church and National Happiness,
estuviesen reunidas las principales ten- a la disolución de la sociedad, sino 1720. — Letter to Dion, Occasioned
dencias filosóficas desarrolladas en todo lo contrario: la sociedad se hace by His Book Callea Alciphron, 1720
Italia. feliz y prospera porque todos ejercen [contra Berkeley]. — An Inquiry into
Obras principales: Del rinovvamen- su actividad y su industria; al inten- the Origin of Honour, and the Use-
to della filosofía antica italiana, 1836. tar obtener beneficios privados, pro- fulness of Christianity in War, 1720.
— Sei lettere aVabate A. Rosmini, ducen también beneficios públicos. Edición crítica de The Fable of the
1838. — Dell'ontologia e del método, Bees por F. B. Kaye, 2 vols., 1724.
La vida social no se basa, pues, como Sobre M. véase P. Goldbach, B. de
1841. — Dialoghi di scienza prima, habían pretendido Shaftesbury y Hut-
1846. — "Confessioni di un metafisi- Mandevílles Bienenfabel, 1886 (Dis.).
co", Rivista contemporánea (1850), cheson, en sentimientos de simpatía, — Paul Sakmann, B. de M. und die
publicado con ampliaciones en 2 vols., sino en el interés particular: en la sa- Bienenfabel-Kontroverse. Eine Episo-
1865. — Fundamento della filosofía tisfacción de los deseos privados y de de in der Geschichte der englischen
del dirítto e principalmente del diritto la vanidad privada. La "fábula" pro- Aufklarung, 1897. — S. Danzig, Drei
pénale, 1853. — Discorsi e disertazio- puesta por Mandeville es, pues, la si- Genealogien der Moral: B. de M.,
ni, 1853-55. — Scritti politici, 1853. guiente: había una sociedad próspera Paul Rée und Friedrich Nietzsche,
— II nitovo europeo, 1859. — La ri- Systematisch dargestellt und psucho*
y feliz, repleta de beneficios públicos logisch-kritisch beleuchtet, 1904. —
nascenza cattolica, 1862. — Confes- producidos por vicios privados, cuan-
sioni de un metafísica, 2 vols., 1865. R. Stammler, Mandctílles Btenenfü'
do un día Júpiter decidió cambiar las bel, 1918. — F. Grégoire, Bernard de
— Teoría della religíone e dello stato, cosas y hacer que los individuos fue-
1868. — Le meditazione cartesiane Mandeville et la Fable des Abeilles,
rinnovate nel secólo XIX, 1868. — ran virtuosos. Como consecuencia de 1947. — Maria Goretti, // paradosso
ello, desapareció efectivamente la am- M., 1958.
Kant e l'ontologia, 1870. — Compen-
dio e sintesi délia propria filosofía, bición, el deseo de lujo y de lucro, MANÍA. Véase LOCURA.
ossia nuovi prolegomeni ad ogni pre- pero al mismo tiempo desapareció la MANIQUE1SMO. Los griegos lla-
sente e futura metafísica, 1876. — industria y todo lo que hacía la so- maron a Maní (abreviatura del sirio
Della psicología di Kant, 1877. — La ciedad próspera y feliz. Debe adver- Maní hayyâ, Maní el Viviente), Ma-
religione delfavvenire ossia della reli- tirse que la intención de Mandeville nes y Manijaios; de este último ηοπίτ
gione positiva e perpetua del genere era más bien mostrar que la llamada bre ha derivado el término 'maní»
umano, 1880. — Del papato nei tre queísmo' con el cual se designa la
ultimi secoli; compendio storico-criti- obra de la civilización es producto del
vicio y, por tanto, que la moral con- religión fundada por Maní. Éste na»
co, 1885.
Biografía: D. Gaspari, Vita di T. siste únicamente en la limitación de ció en 216 (él mismo dice haber na»
M., 1887. — Véase P. Sbarbaro, La las necesidades, pero ello no signifi- cido en 527, año de los astrónomos
mente di T. M., 1886. — G. Gentile, caba que Mandeville abogara por una de Babilonia, en el cuarto año del
Le origini della filosofía contemporá- sociedad del tipo de la que se des- reinado de Ardavân) en Mardîdû β
nea in Italia, I, 1917. — V. Tavianini, prendía de la "fábula": "limitación en Afrûnya (Babilonia). En el curso
Una polémica filosófica dell'Ottocen- de las necesidades" equivalía para de un intenso apostolado (que le
to: T. M.-A. Rosmini, 1955. llevó a la India) fue acusado de so-
Mandeville a frenar los impulsos na-
MÁNDEOS. Véase GNOSTICISMO. turales y a sustituirlos por otros, tales cavar la religión oficial mazdeísta y
MANDEVILLE (BERNARD DE) como el amor y la caridad. No obstan- falleció, flagelado, en 277. La reli-
(1670-1733) nació en Dordrecht (Ho- te, su "fábula" influyó sobre todo en gión maniquea tuvo enorme influen-
landa) y estudió medicina en Leyden, cia tanto en Oriente como en OCCÍT
la idea de que en una sociedad los
recibiendo en 1691 su título y licen- dente (algunos suponen que el cata»
diversos impulsos se neutralizan unos
cia. Poco después se trasladó a Lon- rismo fue una de sus últimas manl·
a otros, produciendo, en última ins-
dres donde escribió (en inglés) todas festaciones ). Se extendió mucho por
sus obras. tancia, el bien.
África del Norte, donde tuvo, de 373
Obras: The Grumbling Hice, or
Bernard de Mandeville es conocido Knaves Turnea Honest, 1705 (publi- a 382, el más ilustre de sus adeptos;
sobre todo por su Fábula de las abe- cado anónimamente). — Este poema San Agustín. Tal difusión se debe,
jas (véase bibliografía), obra en la fue reimpreso, también anónimamen- según Henri-Charles Puech, a que eí
cual polemizó contra ciertas ideas de te, en 1714, con el título The Fable maniqueísmo es una verdadera reli-
127
MAN MAN MAN
gión universal. El propio Maní se- po y al mundo, los cuales son el re- ética maniquea, ya que ella contri-
ñalaba que su doctrina fue trasmitida sultado de la ruptura de la primitiva buye al deslinde entre los dos reinos
a la Humanidad por Adán, Set, Enosh, dualidad y de la mezcla de las dos a la vez opuestos e indiferentes
Enoch, Nicoteo, Noé, Sem y Abra- fuerzas contrarias. Tres tiempos de- entre sí.
hán, contando entre los grandes pro- ben considerarse al respecto: el pa- Fragmentos de Mani publicados
fetas precursores a Buda, Zoroastro sado, el presente y el futuro. El pasa- por F. W. K. Müller, 1907; Le Coq,
y Jesucristo. Este arraigo en las tra- do es el nombre de la época en la 1909, 1911. Se encuentran fragmen-
diciones hebrea, cristiana y zoroástri- cual tuvo lugar la gran incursión de tos maniqueos en Abulfaradsch, Sha-
ca, más la incorporación de elementos la Oscuridad por la región de la Luz rastâni y, sobre todo, Teodoro Bar
búdicos (entre ellos, la doctrina de y la consiguiente mezcla de los dos Khoni (Cfr. sobre el último: F. Cu-
la transmigración de las almas) ha mont, Recherches sur le manichéis-
principios. El presente es el nombre me. I. La Cosmogonie manichéenne
hecho considerar con frecuencia el de la época en la cual esta mezcla d'après Théodore Bar Kôni, 1908).
maniqueísmo como un sincretismo. todavía persiste, pero en la cual tam- Edición de escritos de Teodoro Bar
Sin embargo, la diversidad de ele- bién ha culminado la serie de los Khôni por Addai Scher, 1910. Refe-
mentos de que se compone no im- profetas que anuncian los medios de rencias amplias al maniqueísmo se
pidió al maniqueísmo presentarse co- que se han de valer los hombres con encuentran en las obras de historia
mo una doctrina religiosa bien per- el fin de terminar por separar com- de los dogmas y de historia de la
filada. Ello se debe principalmente pletamente la Luz de la Oscuridad. Iglesia (Cfr. la bibliografía del ar-
a que, además de ser una religión El futuro es el nombre de la época tículo CMSTIANISMO). Entre las obras
sobre el maniqueísmo o con edi-
universal, fue una religión textual. en la cual no solamente se habrá res- ciones de textos desde fines del si-
Las enseñanzas fundamentales de tablecido la separación, sino que se glo xvui figuran: J. de Beausobre,
Mani permanecieron en el fondo in- habrá restablecido definitivamente. Histoire critique de Manichée et du
variables. No nos extenderemos sobre los deta- Manichéisme, 1734-1739. — Κ. Α.
Según Mani había al principio dos lles concretos de la gran lucha entre von Reichlin-Meldegg, Die Théologie
substancias (o dos raíces, fuentes o la Luz y la Oscuridad. Destacare- des Magiers Mânes und ihr Ursprung,
principios): la Luz (equiparada con mos únicamente el hecho de que, 1825. — A. F. V. de VVegnern,
cl Bien y a veces con Dios), y la según Mani, el Padre de la Grandeza Manichaeorum indulgentias cum bre-
vi totius Manichueismi adumbratione
Oscuridad (equiparada con el Mal se ve obligado a "llamar a la exis- e fontibtts descripsit, 1827. — F. Ch.
y a veces con la Materia). Las dos tencia" o "evocar" ciertos seres (pri- Baur, Das manichàische Religionsys-
substancias son eternas e igualmente mero, la Madre de la Vida y luego tem, 1831. — F. E. Coldit, Die
poderosas. Nada tienen en principio el Hombre Primordial) justamente Entstehung des manichaischen Reli-
de común y residen en diversas re- porque el reino de la Luz no posee gionsystems, 1831. — P. de Lagarde,
giones (la Luz, al Norte; la Oscuri- en sí mismo la fuerza suficiente para Titi Bostreni contra Manicheos librt
dad, al Sur). Cada una de las dos vencer al reino de las Tinieblas. Esta quattuor syriace, 1859. — Id., id.,
substancias tiene a su cabeza un rey: fuerza debe ser creada en el curso Tito Bostreni quae ex opère contra
de una empeñada lucha, durante la Manichaeos edito in códice Hambur-
la Luz, el Padre de la Grandeza; la gensi sercata sunt gracce, 1859. —
Oscuridad, el Reino de las Tinie- cual la Bondad, que es orden y paz, Véase Flügel, Mani und seine Lehre,
blas. La región de la Luz está en- termina por desligarse por completo 1862. — K. Kessler, Mani. Forschun-
vuelta en un éter luminoso, hecho de de la Maldad, que es anarquía, tur- gen iiber die manichuische Religion,
las cinco moradas o miembros de bulencia y violencia. Es, pues, un I, 1889. — E. Rachat, Essai sur Mani
Dios: Inteligencia, Razón, Pensamien- movimiento de constante desprendi- et sa doctrine, 1897. — A. Dufourcq,
to, Reflexión y Voluntad. Cada uno miento del Mal lo que caracteriza el De Manichaeismo apud Latinos quin-
de estos miembros está acompaña- movimiento y el progreso de la evo- to sextoque saeculo nique de latinis
do de numerosos eones. La región de lución del mundo y de la historia. apocryphis libris, 1900 (tesis). —
Brückner, Faustus von Milcve. Ein
la Oscuridad contiene cinco abismos: Con ello el maniqueísmo da al pro- Beitrag zur Geschichte des abendlân-
Humo, Fuego (destructor o devora- blema del mal (VÉASE) —el proble- dischen Manichaismus, 1901. — C.
dor), Aire (destructor), Agua (en ma central de sus concepciones reli- Salemann, Manicliaische Studien, 1,
forma de barro ) y Tinieblas, dirigidos giosas y éticas— una solución que 1908. — E. de Stoop, Essai sur la
por cinco jefes o arcontes, con for- fue punto de partida para numerosas diffusion du Manichéisme dans l'em-
mas de demonio, león, águila, pez y controversias de carácter filosófico: la pire romain, 1909. — H. H. Shaden,
serpiente. Ahora bien, aunque los solución que consiste en declarar que Urform und Fortbildung des mani-
chaischen Systems, 1924. — A. V.
dos reinos están en un principio en- el Mal es una substancia existente, Williams Jackson, Researches in Ma-
teramente separados, y aun se defi- que no puede ser absorbida por el nichaeism, with Spécial Référence to
nen por no ser cada uno su contrario, Bien ni tampoco concebida por ana- thé Turfan Fragments, 1932. — J.
se oponen entre sí en una forma di- logía con el no ser. El triunfo sobre Polotsky, Abriss der manichaischen
námica. Cada principio tiende a la el Mal no requiere, pues, la aniqui- Systems, 1934 (tirada aparte de Pau-
expansión: el Bien tiende a lo alto, lación de éste, sino su relegación al ly-Wissowa, Supplbd. VI, col. 241-
al Norte, Este y Oeste; el Mal a lo reino que le es propio; una vez allí 72, art. Manichaismus). — J. W.
de abajo y al Sur. Al chocar en una definitivamente confinado, no hay Ernst, Die Erzahlung vom Sterben
des Mani. Mit Einleitung iiber den
zona fronteriza, la Luz queda obsta- temor de que invada de nuevo el Manichéisme, 1949 (trad. esp., El
culizada por la Oscuridad (y vice- reino de la Luz. Por eso la purifi- maniqueísmo, 1956). — Sobre el ma-
versa) . Este choque da origen al tiem- cación es un motivo central en la niqueísmo en S. Agustín y en la Edad
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MAN MAN MAN
Media: Anna Escher di Stefano, I¡ También han sido importantes sus es- según el cual ningún concepto puede
Manicheismo in S. Agostino, 1960. — tudios de interpretación de la socie- distinguirse de su opuesto si no es de
Ignaz von Dollinger, Geschichte det dad contemporánea. Subrayamos al un modo gradual. El "gradualismo"
gnostischmanichiiischen Sekten ¡m frü- respecto la distinción establecida per que este pensamiento implica sostiene
heren Mittelalter, 1890. — Steven Mannheim entre razón (o racionali-
Runciman, The Medioeval Manichee. que toda línea de demarcación entre
A Study of thé Christian Dualist He- zación) sustancial y razón (o racio- conceptos es hasta cierto punto arbi-
rcsy, 1945. — Véase también la bi- nalización) funcional: el olvido de traria, dependiendo del uso a que un
bliografía del artículo GNOSTICISMO. que esta última no implica necesaria- concepto dado esté destinado. En re-
MANNHEIM (KARL) (1893-1947) mente la primera ha conducido, se- lación con estas ideas Mannoury fue
nació en Budapest. Desde 1926 fue gún Mannheim, a erróneas interpreta- uno de los creadores, y el principal
"Privatdozent" en Heidelberg; desde ciones de la estructura de la sociedad promotor, de la llamada "Significa".
1930, "profesor extraordinario" en moderna. Nos hemos referido a algunas de sus
Frankfurt, y a partir de 1933 "Lectu- Obras principales: "Das Problem ideas al respecto en el artículo SIGNI-
rer" en la London School of Econo- einer Soziologie des Wissens", Archiv FICA. Agreguemos aquí que la Signifi-
für Sozialwissenschaft una Sozialpo- ca de Mannoury y sus colaboradores
mies. Influido al principio por con- litik, LIV (1925) ("El problema de
cepciones marxistas, las abandonó lue- es una teoría de los modos de signi-
una sociología del saber'). — "Ra-
go en lo que pudiesen tener de dog- tional and Irrational Eléments in Con- ficación y de comprensión de signifi-
mático, pero no en lo que podían con- temporary Society", 1934 [Hobhouse caciones que usa conceptos psicológi-
tribuir a la comprensión de muchos Lecture]. — "The Crisis of Cultu- cos y lingüísticos, pero que no puede
fenómenos sociológicos e históricos. re in the Era of Mass-Democracies reducirse ni a una psicología ni a una
Mannheim se interesó sobre todo por and Autarchies", The Sociological teoría lingüística. La Significa se ocu-
los problemas que plantea el "pen- Revíew, XXVI, 2 (1934). Estos dos pa de examinar diferencias y fluctua-
sar concreto" humano y por la rela- últimos trabajos fueron incorporados ciones interpersonales en el uso de
y elaborados en el libro Mensch und lenguajes. Es, según Mannoury, apli-
ción entre formas de pensar y tipos Gesellschaft im Zeitalter des Umbaus,
de sociedad — una de las cuestiones cable no sólo a la ciencia, sino tam-
1935 (trad. esp.: El hombre y la so-
capitales de la "sociología del saber" ciedad en la época de crisis, 1936). bién al estudio de la sociedad y de la
o "sociología del conocimiento". Ello — Idéologie und Utopie, 1936 (trad. política. En el último campo Man-
equivalía a estudiar la génesis de los esp.: Ideología y utopía, 1941; otra noury desarrolló la idea de polaridad,
pensamientos, génesis a cuya com- trad., 1958). —'Diagnosis of Our Ti- en particular la polaridad de los es-
prensión contribuyen el método psi- me, 1943 (trad. esp.: Diagnóstico de tados extremos de "concentración" y
cogenético, y el método epistemoló- nuestro tiempo, 1944). — Freedom, "descentración", los cuales son ten-
gico, pero sin que sean suficientes por Power, and Démocratie Planning, dencias naturales del hombre.
1950 (trad. esp.: Libertad, poder y Obras principales: Over des betee-
sí mismos, ya que no tienen en cuen- planificación democrática, 1953). —
ta los factores sociales. Fundamental kenis der wiskundige lógica voor de
Essays in Sociology and Social Psy- philosophie, 1903 [Lección inaugural]
en las investigaciones de Mannheim chology, 1953. — Essays on the So- (Sobre el significado de la lógica ma-
ha sido su concepción de la ideolo- ciology of Culture, 1956 (trad. esp.: temática para la filosofía). — Metho-
gía (v. ) no como mero sistema de Ensayos de sociología de la cultura, dologisches und Philosophisches zur
ideas, sino como una actitud histó- 1957). — Véase J. J. Maquet, Socio- Elementar-Mathematik, 1909 (De lo
rica expresada, o expresable, mediante logie de la connaissance, 1949 [sobre metodológico y de lo filosófico para la
ideas. Por eso el estudio de las ideolo- Mannheim y Sorokin]. matemática elemental). — Mathesis
gías pertenece a la sociología del co- MANNOURY (GERRIT) (1867- en Myestik. Een signifiese studie van
nocimiento, donde el concepto de 1956) nac. en Wormerveer, cerca de kommunisties standpunkt, 1925 (Ma-
ideología adquiere un nuevo signifi- Amsterdam, fue "profesor p r i v a d o temática y mística. Estudio significo
cado. La ideología es, en efecto, ex- universitario" de fundamentos lógicos desde el punto de vista comunista)
presión de una "mentalidad" en cuan- de la matemática en la Universidad [trad. francesa: Les deus pôles de
to "mentalidad histórica". municipal de Amsterdam ( 1903-1915; l'esprit, 1933], — De sociale beteekc-
enseñanza efectiva: 1903-1910) y nis van de wiskundige denkvorm,
Se ha reprochado a Mannheim que 1917 [Lección inaugural] (Sobre el
sus ideas conducen a un historicismo "profesor extraordinario" en la misma
significado social de la forma de pen-
(v.) y, por tanto, a un relativismo. Universidad (1917-1937). En 1917 sar matemática). — "Die signifischen
Mannheim ha respondido a estos re- contribuyó, con L. E. J. Brouwer, Fre- Grundlagen der Mathematik", Er-
proches tratando de mostrar que el derik van Eeden y Jacob Israël de kenntnis, IV (1934), 288-309, 317-34
llamado "relativismo" tiene sentido Haan, a la fundación del "Instituto [trad. francesa: Les fondements psy-
solamente dentro de una concepción Internacional de filosofía en Amster- cho-linguistiques des mathématiques,
absolutista de las ideologías y, en ge- dam", que se convirtió, en 1922, en 1947]. — Signifische Dialogen, 1939
neral, de toda forma de pensamiento. el "Círculo Significo". Mannoury fue [con L. E. J. Brouwer, F. van Eeden,
Cuando se abandona tal concepción también uno de los fundadores del J. van Ginneken y E. J. Bijleveld). —
"Grupo internacional para el estudio Relativisme en dialektiek. Schéma
absolutista, no se llega a un relativis- eener filosofischsociologische grond-
mo, porque los cambios históricos son de la Significa", luego convertido en
slagenleer, 1946 (Relativismo y dia-
entonces, en cierto modo, "absolutos". la "Sociedad Internacional de Signi- léctica. Esquema de una doctrina filo-
Importante en las investigaciones de fica". sófico-sociológica de los principios).
Bannheim ha sido su examen de las Mannoury desarrolló un pensamien- Significa. Een inleiding, 1949 (Intro-
relaciones entre pensamiento y acción. to filosófico de carácter "relativista" ducción a la significa). — Handboek
129
MAN MAN MAQ
der analytische significa, 2 vols., 1947- Mansel: Phrontisterion, or Oxford in para cada una de las 16 combinacio-
1948 (Manual de significa analítica). the Nineteenth Century. nes posibles de 4 términos y sus ne-
•— Polairpsychologische begripssyn- MANTRAS. Véase VEDA. gaciones, y 5 para varias operaciones.
these, 1953 (Síntesis de conceptos MAQUIAVELO. Véase M ACHÍ A- Cada premisa propuesta debía trans-
polar-psicológicos]. — Mannoury pu-
blicó numerosos artículos en revistas, VELLI (NlCCOLO). formarse en una ecuación booleana.
especialmente en Synthèse [Amster- MÁQUINAS LÓGICAS. El princi- Se tocaban entonces las teclas nece-
dam], que puede considerarse como pio de las máquinas lógicas —la cons- sarias para introducir las premisas, y
órgano de las tendencias significas; en- trucción de un artefacto compuesto se obtenían las conclusiones correc-
tre los artículos de M. es importante el de partes movibles de acuerdo con tas a base de la eliminación auto-
titulado "Significa en Wijsbegeerte" ciertas reglas que se traducen en mática (mediante palancas) de todas
("Significa y filosofía"), en Tijdschrift ciertos movimientos— se halla ya en las combinaciones de términos no
voor Wijsbegeerte (1928). el artificio usado por Ramón Llull. permitidos por las premisas. El "piano
Además de las obras citadas en la
bibliografía de SIGNIFICA, véase V. El Árs Magna (VÉASE) proponía, en lógico" de Jevons permitía, además,
van Dantzig, E. W. Beth, A. Heyting efecto, la construcción de una serie encontrar los valores de verdad de
et al., artículos sobre M. en Synthèse, de discos que rodaban en torno a un una fórmula dada de acuerdo con las
Xa (1951-1952), 409-70. centro común. Uno de los discos con- combinaciones elementales señaladas
MANSEL (HENRY LONGUEVl· tenía letras que simbolizaban los con- en el artículo Tablas de verdad.
LLE) (1820-1871) nac. en Cosgrove ceptos que el autor se proponía afir- A partir de Jevons se intensificó
(Northamptonshire, Inglaterra ), fue mar. Los otros discos contenían letras el trabajo de construcción de máqui-
profesor de teología y de historia de que simbolizaban conceptos combi- nas lógicas. Entre otros trabajos si-
la Iglesia en Magdalen Collège (Ox- nables con los anteriores, de tal suerte milares mencionamos el de Alan Mar-
ford), y luego diácono de la catedral que el movimiento de los discos per- quand, el cual construyó en 1881 un
anglicana de San Pablo, en Londres. mitía hallar mecánicamente todos los "piano lógico" más perfeccionado que
Discípulo de William Hamilton, apli- símbolos que correspondían a un sím- el de Jevons, siendo posiblemente el
có la "filosofía de lo condicionado" a bolo o serie de símbolos dados. Llull primero que, ya en 1885, ideó una
la teología, arguyendo que Dios es usó en su "máquina lógica" no sólo máquina a base de circuitos eléctricos
cognoscible sólo "condicionalmente" y símbolos de conceptos, sino tam- — una muy temprana anticipación
no como es en sí mismo. Aunque se bién símbolos para representar la ver- de las máquinas actuales. Sin embar-
pueden usar ciertos términos tales dad y la falsedad, de modo que ima- go, sólo a partir de 1935, con la má-
como 'bondad', 'saber', 'amor', etc. ginaba poder demostrar con ello todas quina de Benjamin Burack, comen-
para referirse a Dios, hay que tener las verdades de la fe cristiana. zaron a utilizarse efectivamente cir-
en cuenta que el significado de estos La idea de la máquina lógica fue cuitos eléctricos en la construcción
términos es fundamentalmente distin- propugnada por todos los que, como de máquinas lógicas. Notable progre-
to del que tienen cuando se refieren Leibniz, defendieron la posibilidad so al respecto representó en 1938 la
al hombre. Por tanto, su uso es no de una characteristica unioersalis (v.). propuesta de Claude E. Shannon (al
sólo meramente analógico, mas mera- Por lo demás, Leibniz rindió home- parecer anticipado por Chestakov).
mente "simbólico". Por otro lado, afir- naje a Llull, al señalar que el inven- Shannon señaló que V (verdadero)
mó, frente a Hamilton, que el cono- to de éste era análogo a un ars com- y F (falso) podían traducirse al sis-
cimiento de nuestros propios estados binatoria (v.) que hubiese sido "cosa tema binario de 1 y O y retraducirse
psicológicos no está sometido a las maravillosa" si los términos usados convenientemente. A base de la pro-
limitaciones impuestas por la "filoso- para su cálculo (Bondad, Magnitud, puesta de Shannon, Théodore A. Ka-
fía de lo condicionado" y por el rela- Duración, etc.) "no hubiesen sido tan ïin y William Burkhardt construyeron
tivismo gnoseológico que se despren- vagos y, por lo tanto, sirviesen sólo en 1947 una máquina lógica eléctri-
de de ella. En lógica, Mansel se opuso para exponer, pero no para descubrir ca. El llamado calculador Kalin-Swk-
a J. S. Mili y a otros autores, consi- la verdad" ("L'art d'Inventer", 1685, hardt se basa en 12 términos y 12
derando que la lógica no es ni un apud L. Couturat, Opuscules et frag- afirmaciones sobre sus relaciones de
"lenguaje útil" ni un "puro sistema ments inédits [1901], 175-82). Ahora verdad. El principio del calculador
formal", sino "la filosofía del pensa- bien, ni Llull ni Leibniz hicieron, en sigue siendo el mismo que el del
miento" que permite establecer las último término, otra cosa que prelu- "piano lógico" de Jevons, pero los
bases mediante las cuales puede juz- diar la construcción de las máquinas progresos en rapidez y en uso de una
garse y razonarse. lógicas. Las posibilidades para la cons- mayor cantidad de términos son muy
Obras: Prolegómeno Lógica, 1851. trucción de éstas fueron suficientes grandes respecto a los del "piano".
— The Limits of Religions Thought, sólo cuando, junto con el desarrollo de Varias otras máquinas lógicas funda-
1858. — The Philosophy of the Con- las técnicas mecánicas (y, finalmente, das en los mismos principios han sido
ditioned, 1866. — Mansel escribió eléctricas), experimentó gran auge construidas desde entonces. Estrecha-
también un largo artículo, exponien- la lógica formal simbólica. mente relacionadas con ellas están las
do las doctrinas de Hamilton, para la La primera máquina lógica impor- máquinas destinadas a resolver pro-
Encyclopaedia Britannica (8* éd., tante fue la de Stanley Jevons. Éste blemas de juegos, especialmente el
1857); este artículo fue publicado en
forma de volumen con el título: Me- construyó un "piano lógico" capaz de ajedrez, para el cual Leonardo
taphysics, or the Philosophy of Cons- de resolver mecánica y rápidamente Torres Quevedo construyó hace ya
ciousness, 1860. — Postumamente ecuaciones booleanas. Jevons la llamó tiempo dos modelos: uno, en 1912;
(1927) se publicó el escrito satírico de piano, porque contenía 21 teclas, una otro, en 1920, y a cuyo fin N. Wie-
130
MAR MAR MAR
ner, el citado Shannon y R. W. Ashby real o en las conceptuaciones pro- Sin embargo, la característica cen-
han realizado varios trabajos. Por lo pias de las ciencias particulares. La tral de la Escuela de Marburgo
demás, la construcción de máquinas primera es enérgicamente rechazada; consiste en huir de ambas posibili-
lógicas constituye hoy una parte de en cuanto a las segundas, tienen que dades para mantenerse en el centro
la intensa actividad que se lleva a ser justificadas. Ahora bien, esta jus- de una consideración lógico-analítica
cabo en la construcción de máquinas tificación de las conceptuaciones de y, sobre todo, lógico-gnoseológica
matemáticas electrónicas, en particu- las ciencias es posible únicamente, que tiene como material principal los
lar de los calculadores automáticos según la citada Escuela, por medio datos proporcionados por las ciencias
digitales. No podernos referirnos a los de un análisis de las condiciones del físico-matemáticas y que procura, a
problemas generales que tales máqui- conocimiento tal como el que fue partir de ellas, mostrar los fundamen-
nas plantean y en particular a las establecido por Kant. Sin embargo, tos de su objetividad y de su verdad
analogías entre el funcionamiento de si Kant proporciona el punto de par- dados por medio de la trama del jui-
las máquinas y el de las mentes; bre- tida no proporciona, en cambio, todo cio. La importancia otorgada dentro
ve discusión al respecto se hallará al el pensar filosófico. Por el contra- de la Escuela a la teoría relacio-
final del artículo sobre la noción de rio, el neokantismo de la Escuela de nal de los conceptos y a la doctrina
comunicación. Marburgo equivale en gran parte a de las categorías apunta a la misma
Sobre la máquina de Kalin-Burk- una deliberada superación del kan- dirección. Nada de particular, por lo
hardt véase E. G. Berkeley, Giant tismo. Éste había dejado en la im- tanto, que en muchos puntos la Es-
Brains, or Machines ihat Think, 1949. precisión varios puntos capitales. En cuela desembocara o en un puro
Véase también W. Mays y D. G. primer lugar, la posibilidad de una formalismo o en lo que se ha llamado
Prinz, "A Relay Machine for thé Dé- cosa en sí que afectara últimamente el idealismo lógico. El primero re-
monstration of Symbolic Logic", Na-
ture, CLXV (1959), 197-98. Asi- nuestras impresiones. Ahora bien, el sulta patente cuando se atiende no
mismo: The Journal of Symbolic Lo- método trascendental llevado a sus sólo al examen de la razón pura, sino
gic, IV, 103; XII, 135; XIII, 61-62; últimas consecuencias tiene que re- también, y especialmente, al de la
XV, 138. — Cuestiones generales so- chazar forzosamente toda cosa en sí razón práctica, al análisis de la vo-
bre las máquinas lógicas: W. Sluckin, y cerrar, por lo tanto, el paso a cual- luntad pura. El segundo transparece
Minds and Machines, 1954, ed. rev., quier posible "filosofía de la fe". De sobre todo cuando se consideran los
1960 (trad. esp.: Cerebros y máqui- ahí que la filosofía no sea propia- análisis gnoseológicos de los conteni-
nas, 1957). — Vitold Belevitch, Lan- mente un conocimiento peculiar, sino dos científicos y de lo dado en gene-
gage des machines et langage humain,
1956. — Mario Bunge, "Do Compu- un método, un ejercicio analítico de ral como propuesto al entendimiento.
ters Think?", British Journal for thé las condiciones lógicas tanto de !a Aunque usaban un lenguaje aná-
Philosophy of Science, VII (1956- voluntad como del conocimiento. La logo, los miembros de la Escuela de
1957), 139-48, 212-19, r e i m p . en Escuela de Marburgo elaboró sobre Marburgo se oponían a los de la Es-
Mctascientific Queries, 1959, págs. todo este último aspecto. Siendo el cuela de Badén (VKASE), que repro-
124-52. — Martin Gardner, Logic entendimiento una actividad sintéti- chaba a la anterior su naturalismo
Machines and Diagrams, 1958, espe- ca, todo conocimiento del contenido cientificista, su racionalismo extremo
cialmente Caps. 5 a 9). — J. von "real" es eliminado. Pero lo mismo y la unilateral interpretación del pen-
Neumann, The Computer and the ocurre con el conocimiento de las samiento kantiano. Ahora bien, los
Brain, 1958 [Silliman Lectures]. — filósofos de Marburgo se esforzaron
E. C. Berkeley, Symbolic Logic and "esencias", no solamente en el senti-
Intelligent Machines, 1959. — M. do del realismo tradicional, sino in- por evitar un excesivo dogmatismo;
Taube, Computers and Common Sen- clusive en el sentido de la fenomeno- por eso más que una comunidad ce-
se; the Myth of Thinking Machines, logía. Si se admite lo dado, no se rrada la Escuela fue un centro de
1961. — Véase también bibliografía admitirá, en todo caso, como algo irradiación de la actividad filosófica
de CIBERNÉTICA, COMUNICACIÓN, IN- puesto, sino como algo pro-puesto al de su fundador, Hermann Cohén, ba-
FORMACIÓN. entendimiento, el cual sintetizará lo sada en el respeto hacia el espíritu
MARBURGO (ESCUELA DE). real por medio de una actividad infundido por Kant a la investigación
Dentro del neokantismo (VÉASE), Ja esencialmente constructiva. No obs- filosófica. El predominio que mantu-
llamada Escuela de Marburgo ha re- tante, esta "construcción" no debe vo en Alemania desde principios de
presentado la tendencia más raciona- ser entendida como una producción siglo hasta 1914 aproximadamente
lista, conceptualista, objetivista y has- del objeto mismo, sino de sus con- desapareció o se atenuó con motivo
ta cientificista, entendiendo por esta diciones cognoscitivas. Cierto es que del triunfo de la fenomenología, de
última característica la orientación dentro de la misma Escuela resultaba las diversas direcciones de la filoso-
preponderante hacia las ciencias de difícil mantener la reflexión en el fía de la vida y de la renovación del
la Naturaleza y en particular hacia el nivel citado. Aun el propio Hermann positivismo. Pero también sus propias
modelo de la física matemática. Lo Cohén llegaba, a través de una ri- tendencias intenias, que le hicieron
que tiene de común la Escuela de gurosa acentuación del método tras- aproximarse en parte al neofichtianis-
Marburgo con la mayor parte de las cendental y del idealismo gnoseo- mo y en parte al neohegelianismo,
direcciones neokantianas es el su- lógico, a un objetivismo radical que contribuyeron a la desaparición gra-
puesto de que la única "salvación" permitía, según los casos, o un cons- dual de la Escuela como tal, a la vez
posible para el saber filosófico con- tructivismo al estilo fichtiano o un que a la incorporación de varios de
siste en no permitir que se disuelva objetivismo susceptible de convertir- sus representantes a direcciones dife-
o en una intuición romántica de lo se en una nueva forma de realismo. rentes, así como a la elaboración por
131
MAR MAR MAR
parte de alguno de ellos de sistemas en sentido estricto, y aunque el pro- son como Bradley hubiesen debido
más amplios, no confinados por lo pio Ortega comenzó su reflexión fi- ayudarle a desprenderse "de la especie
menos al marco de una metodología losófica en formal oposición al racio- de torno en el que me hallaba com-
trascendental y de un idealismo gno- nalismo de la escuela, el estudio a primido". Sus primeras reflexiones
seológico de índole panlogista. Así, fondo de Kant no puede considerarse ofrecen por ello un aspecto de "tan-
por ejemplo, todavía Paul Natorp ajeno a la formación de su pensa- teo", mucho más acentuado que el
mantenía puntos de vista que difícil- miento, y ello hasta tal punto que "tanteo" en que consiste su propio
mente podían considerarse como de- Ortega ha señalado que algunas de método filosófico. En una nota escrita
masiado apartados de los marcos cita- las ideas en las que anticipó las tesis el 22 de junio de 1909 Marcel dice:
dos. Pero ya Ernst Cassirer llegó a centrales de Heidegger fueron susci- "Me parece haber cobrado concien-
conservar, simplemente, el idealismo tadas por el estudio de "la lógica de cia esta mañana de la sola eterna
como último término de una gran tra- Cohén". verdad que puede fundar toda mo-
dición que tenía su punto de arranque Paul Natorp, "Kant und die Mar- ral:.. . el yo no es sino negación, y
en Platón y sus representantes capita- burger Schule" Kantstudien, XVII no alcanzamos el Pensamiento absolu-
les, dentro de la época moderna, en (1912) (trad. esp.: Kant y la escuela to más que tomando conciencia de la
Descartes, Leibniz y, por supuesto, filosófica de Marburgo, 1915, reimp., nada de nuestra individualidad". Esto
Kant. El creciente interés de Emst 1956). — Alice Steriad, L'interpréta- está todavía muy lejos de la posterior
Cassirer por las ciencias del espíritu, tion de la doctrine de Kant par l'école actitud filosófica de Marcel, pero ma-
'de Marburg, 1913 (tesis). — P. Choj-
después de haber investigado los su- nacki, Die Éthik Kants und die Ethik nifiesta ya su "modo de pensar": es
puestos de las ciencias naturales, no des Sozialismus. Ein Vermittlungsver* el "ir cobrando conciencia" de verda-
contribuyó poco a esta ampliación de such der Marburger Schule, 1930 des que de alguna manera se le van
las bases de la Escuela. A ella perte- (Dis.). — M. Graupe, Die Steüung der "revelando". Por eso la expresión pro-
neció también Rudolf Stammler. Al- Religión im systematischen Denken pia de dicho pensamiento es con fre-
gunos, como Franz Staudinger (1849- der Marburger Schule, 1930 (Dis.). cuencia "el diario". En el presente
1921) y Karl Vorlander (18ΘΟ-1928) — Antonio Caso, G. H. Rodríguez, artículo tendremos que presentar el
intentaron aproximar el método críti- Ensayos polémicos sobre la escuela pensamiento filosófico de Marcel de
filosófica de Marburgo, 1945. — To- un modo más o menos "sistemático",
co al marxismo, de acuerdo con las seph Klein, "N. Hartmann und die
tendencias "sociales" que se habían Marburger Schule", en J. Klein, G. pero habrá que tener en cuenta que
manifestado en Natorp y de acuer- Martin et al., N. Hartmann. Der Den- ello es en buena medida una falsifi-
do con el tipo de "religiosidad so- ker und sein Welt, 1952, éd. H. Heim- cación de dicho modo de pensar.
cial" defendido por el propio Co- soeth y R. Heiss. — Henri Dussort, Es también una falsificación, pero
hén. Albert Gorland (VÉASE) tra- L'École de Marbourg, 1963, éd. J. una que puede ayudar a comprender
bajó especialmente en el dominio Vuillemin. de qué tipo de pensamiento se trata,
de la filosofía moral y en la investi- MARCEL (GABRIEL) nac. (1889) indicar que hay, o ha habido, en Mar-
gación del problema de la hipótesis. en París. Marcel fue "agrégé" de filo- cel (véase el párrafo final de este
También Walther Kinkel (nac. 1871) sofía en la "École Normale Supérieu- artículo) una tendencia al pensa-
puede ser considerado como uno de re", pero aunque ha dado numerosos miento "existencial" que ha hecho lla-
los adhérentes de la Escuela. Lo cursos y series de conferencias en marlo con frecuencia "existencialista".
mismo ocurre, aunque en menor pro- muchas Universidades tanto en Fran- Se trata, por supuesto, de un "exis-
porción, con otros pensadores. Así, cia como fuera de Francia, no se ha tencialismo cristiano" en el cual, a
Kurd Lasswitz ( 1 8 4 8 - 1 9 1 0 : Ge- consagrado regularmente a la ense- diferencia de Heidegger, no se pre-
schichte der tomistik, 1889-90), que ñanza y ha dedicado la mayor parte tende considerar el análisis de la exis-
se propuso elaborar un sistema gene- de su actividad a la producción filo- tencia como un mero estadio prepara-
ral de categorías para todas las es- sófica y a la dramática, que Marcel torio para un replanteamiento funda-
feras de la cultura, basadas en la estima importante para mejor com- mental de la cuestión del ser. Ésta no
unidad de la conciencia entendida prender la primera. En sus primeros es ajena al pensamiento de Marcel,
como razón. Así también, Nicolai tiempos estudió especialmente las co- pero bajo supuestos muy diferentes de
Hartmann, que pronto, sin embargo, rrientes idealistas, tanto del idealismo los que subyacen en la analítica hei-
especialmente por su acercamiento alemán (especialmente Schelling) co- deggeriana y aun en toda filosofía de
al método fenomenológico pudo ser mo inglés (en particular Royce, a la Existencia. En verdad, Marcel ha
considerado como un "pensador in- quien dedicó desde 1912 una serie de seguido un camino muy próximo al
dependiente", y Arthur Liebert, que artículos luego recogidos en un volu- de Kierkegaard, bien que de un modo
se aproximó a la concepción de la men). En rigor, Marcel partió en sus independiente y sin haber conocido
filosofía como una ciencia del valor meditaciones filosóficas en gran parte a Kierkegaard más que una vez re-
y del sentido del ser en una forma de Royce y Bradley y en parte de corrida su propia ruta. Pues así como
evidentemente ya bastante alejada Bergson, pero le costó, según confie- Kierkegaard proclamó, contra la "filo-
de las bases de Marburgo. Entre los sa, grandes esfuerzos salir "del mun- sofía especulativa" de Hegel, la fi-
pensadores españoles, estudiaron en do en que se hallaba prisionero" losofía existencial de la verdad sub-
Marburgo Manuel García Morente y (Fragments philosophiques 1909-1914, jetiva, Marcel proclamó, contra el
José Ortega y Gasset. Aunque, por éd. L. A. Blain. "Avant-Propos" de idealismo absoluto de Bradley y de
supuesto, ninguno de ellos puede Marcel escrito especialmente para es- Royce —también hegelianos—, la
considerarse como "marburguiano" ta edición), aun cuando tanto Berg- necesidad de distinguir entre la obje-
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MAR MAR MAR
tividad y la existencia. La primera un problema. Se trata más bien de lo es de índole estrictamente ontoló-
es precisamente lo que el pensar que Marcel llama un "misterio". gica. En efecto, la significación más
idealista estima como constitutivo del Ahora bien, la diferencia entre pro- profunda del "tener" —el tener para
ser. De ahí que la existencia quede, blema y misterio no significa que el sí— confirma que la posesión pue-
a lo sumo, como el término del pen- primero sea accesible y el segundo de llegar a ser entendida como una
sar, pero no como el fundamento incomprensible. Problema es simple- "reserva". Es lo que ocurre con
inevitable de todo pensamiento. Por mente lo que se me propone, pero el cuerpo propio y con la especial
eso en el pensamiento criticista la lo que se me propone, siendo externo, forma de relación que dicho autor
existencia puede inclusive ser estima- corresponde a lo dado. Misterio, en llama, según liemos visto, la "encar-
da como contradictoria y, en todo cambio, es "algo en lo cual me en- nación", es decir, la participación no
caso, como revocable. Ahora bien, un cuentro comprometido, y cuya esen- objetiva y existencial en algo, el mo-
análisis de la experiencia que no in- cia es, por consiguiente, algo que no delo mismo de todo juicio de existen-
terponga entre ella y el sujeto la pan- está enteramente ante mí" (Cf. Être cia. Ahora bien, el exietencialismo de
talla de la objetividad como funda- et Avoir, 1935, pág. 145 ). De ahí que Marcel no termina ni en la destruc-
mento de la inteligibilidad del ser el misterio pueda ser esclarecedor y ción de la ontología ni en el sistema.
muestra, según Marcel, que la exis- de ahí también que la cuestión sobre Por un lado, la significación onto-
tencia no puede ser puesta en duda el ser sea misteriosa y no problemáti- lógica de la esperanza y de la co-
en la medida en que no se pretenda ca. La radicación del ser en la zona munión personal evita, según Marcel,
llegar a la conclusión de que nada del misterio hace posible, por lo de- todo nihilismo, incluyendo el nihilis-
efectivamente existe. Sin embargo, la más, la superación completa de las mo teórico; por otro lado, la filosofía
existencia no tiene aquí una signi- oposiciones en que han abundado so- misma, en tanto que manifestación
ficación puramente general, como si bre todo las filosofías modernas, y no de la vida humana, aparece como
fuese simplemente el predicado de sólo las metafísicas, sino también las una exploración y un itinerario conti-
un sujeto. Marcel proclama, en efec- epistemológicas. Con lo cual el pensar nuos, de acuerdo con la condición
to, "la indisoluble unidad de la exis- filosófico se convierte en un "com- "itinerante" de ese homo viator que
tencia y del existente"; esto hace que promiso", en una acción en la cual Marcel ha intentado describir.
la existencia no pueda ser tratada el sujeto mismo es un elemento de El pensamiento de Marcel ha sido
como un demonstrandum y que la una mayor y más plena objetividad, expuesto por su autor en los últimos
idea de la existencia y la existencia el centro de una verdadera "expe- años de un modo más acabado que
misma formen una unidad completa riencia ontológica". La revelación del en obras de períodos anteriores, aun-
(Cfr. "Existence et objectivité", en ser se nos da, por lo tanto, a través que sin abandonar la forma por él
Journal Métaphysique, 3* edición, de la entrega existencial y en parti- preferida de la recherche. Así ocurre
1935, pág. 315). De aquí parte el in- cular por medio de ciertos actos de sobre todo en su obra Le Mystère de
tento de edificar una filosofía existen- naturaleza privilegiada. La fidelidad ÎÈtre. Si, a pesar de ello, sigue sien-
cial con una fuerte tendencia hacia (VÉASE), el amor, la admiración son, do difícil "resumirlo", es porque es
lo concreto. El significado de lo exis- para Marcel, los principales. Pero lo característico de la filosofía de Mar-
tencial se precisa, por lo demás, cuan- son también la invocación, la plega- cel el no admitir que los resultados
do establecemos lo que se quiere ria y la comunión que nos revelan puedan ser separados del proceso por
decir al hablar de la existencia divi- lo que para un pensamiento crítico medio del cual se alcanzan. Siendo
na. Si es cierto que la existencia de es inalcanzable si no es por medio de aquí imposible relatar tal proceso, in-
Dios no puede tener la misma signi- subterfugios: la existencia del tú y, dicaremos sólo que en dicha obra se
ficación que la existencia de lo mun- en último término, de la comuni- presenta la vía que va del "mundo
dano, no lo es menos que la distin- dad de las personas. Las experiencias roto" en que el hombre actualmente
ción no puede ser resuelta por medio ontológicas se convierten entonces en se halla a un mundo que le brinda
de una concepción ultra-existencial de la base misma desde la cual una ex- un misterio en donde reside la región
la persona divina. En rigor, Dios no periencia del ser y una comprensión profunda que da acceso a la eter-
está "por encima" de la existencia, de él se hacen posibles. La vincula- nidad. A lo largo de este camino se
al modo de la unidad neoplatónica, ción al ser se descubre por medio muestra la estructura de "mi vida"
sino más bien en una capa que fun- de la vinculación a un ser; no, pues, (una vida que incluye la existencia
damenta todo lo existente. La medi- por una intuición intelectual ni tam- del otro, o del "tu"), su ser en si-
tación de Marcel sobre la noción del poco por un progreso infinito del tuación y en participación, y su ne-
cuerpo (VÉASE) o, mejor dicho, de pensamiento. En verdad, los últimos cesidad de trascendencia. Lo que per-
"mi cuerpo" permite aclarar por otro métodos representan un empobreci- mite avanzar por este camino es el
lado el mismo problema. Marcel esti- miento del mundo, una simple pro- uso de una "reflexión" que no toma
ma que "mi cuerpo" tiene una rela- blematización del misterio. Son en el objeto como puramente "exterior",
ción singular con el yo de que el cuer- cada caso una objetivación y no, por sino rodeándolo de un "aura" que di-
po parece ser predicado; esta relación así decirlo, una "existencialización" mana incesantemente del "centro"
es la de la "encarnación" por medio de la existencia. El análisis de Mar- existencial donde aparece el medio
de la cual se comprende la posibi- cel sobre el "tener" (VÉASE) tiene un inteligible que desencadena todas las
lidad de los juicios de existencia. Tal propósito análogo. Aquí se muestra fases de la "reflexión".
comprensión no es, sin embargo, la que la diferencia entre el tener como Hacia 1950 Marcel rechazó la de-
que se deriva de la dilucidación de posesión y el tener como implicación signación existencialismo cristiano
133
MAR MAR MAR
para su filosofía. Los motivos de ello (1929); Trois pièces (Le regard neuf; cia sobre la organización del saber
son probablemente dos: (1) el abuso La mort de demain; La chapelle ar- y la enseñanza en la Edad Media
del término 'exietencialismo'; (2) la dente) (1931); Le monde cassé por su obra Sobre las nupcias de
publicación, en agosto de 1950, de (1933); La soif (1933); Le chemin Mercurio con la Filología y nueve
la Encíclica Humani Generis, donde de Crète (1936); Le dard (1936); libros sobre las artes liberales (De
se declara la incompatibilidad del Le fanal (1936); L'horizon (1945);
Vers un autre Royaume (L'Émissaire, nuptiis Philologiae et Mercurii et de
existencialismo con el catolicismo, aun Le signe de la paix) (1949); Rome septem artibus liberalibus libri no-
cuando, en rigor, se trata del existen- n'est plus dans Rome ( 1951 ) ; Crois- vem), llamado también Satyricon. En
cialismo llamado ateo. Marcel pro- sez et multipliez (1955); Qu''atten- esta obra presentó un esquema de lo
pone para su pensamiento la desig- dez-vous du médecin? (1958); La que luego se transformó en el siste-
nación socratismo cristiano. (Véase dimension Florestan (1958 [seguida ma de las siete artes liberales, es
también EXPERIENCIA, ad finem.) del ensayo titulado "Le crépuscule du decir, de? Trivium (VÉASE) y Qua-
Obras filosóficas: "Les conditions sens commun"]). — Hay trad. esp. drivium. Consiste en una alegoría del
dialectiques d'une philosophie de de varias piezas; así, por ejemplo:
Teatro (Roma ya no está en Roma; matrimonio entre la elocuencia (re-
l'intuition", Revue de Métaphysique presentada por Mercurio) y el amor a
et de Morale, XX (1912), 638-52.— Un hombre de Dios; El emisario)
(1953); El mundo quebrado (1956). la razón o a los conocimientos (re-
"Existence et objectivité", ibid.,
XXXII (1925), 175-95. — Jour- — Marcel ha escrito asimismo sobre presentado por la "Filología"), ma-
nal Métaphysique (1912-13), 1927 teatro: Théâtre et religion, 1958. — trimonio que no puede disolverse si
[incluye, como apéndice, el escrito L'heure théâtrale. De Giraudoux à no se quiere que desaparezca el saber
anterior] (trad. esp.: Diario metafísi- Jean-Paul Sartre, 1959. y la bella dicción, cada uno de los
ca, 1957. — "Positions et approches Sobre el pensamiento de M. véase: cuales es estéril sin el otro. Asisten
concretes du mystère ontologique", Jean Wahl, "Le Journal Métaphysique
de G. M.", en el libro Vers le concret, a la boda la gramática, la dialéctica,
incluido en Le monde cassé (Cfr. in- la retórica, la geometría, la aritmé-
fra), 1933; éd. separada, con intro- 1932. — M. de Corte, La philosophie
de G. M., 1932. — É. Gilson, J. Del- tica, la astrología y la música, a cada
ducción de Marcel de Corte, 1948 homme, R. Troisfontaines et al., Exis- una de las cuales Marciano Capella
(trad. esp.: El misterio ontológico. Po- tentialisme chrétien: G. M., 1947. — dedica un libro, desde el III al IX.
sición y aproximación concretas, 1959). P. Ricoeur, G. Marcel et K. Jaspers.
— Être et Avoir, 1935 [continua- Desde el punto de vista más estricta-
Philosophie du mystère et philosopJiie mente filosófico hay que subrayar la
Du Refus à l'Invocation, 1940 (trad. du paradoxe, 1948. — J. Chenu, Le
esp.: Filosofía concreta, 1959). — transmisión por Marciano Capella a
théâtre de G. Marcel et sa significa- la Edad Media de varias ideas retó-
Homo viator. Prolégomènes à une tion métaphysique, 1948. — A. Sci-
métaphysique de l'espérance, 1944 volctto, L'esistenzialismo di Marcel, ricas y lógico-retóricas.
(trad. esp.: Prolegómenos para una 1950. — P. Prini, G. Marcel e la me- Ediciones de la obra de M. Cape-
metafísica de la esperanza, 1954). — todología dell'inverificabile, 1950. —· lla: Fr. Eyssenhardt, 1866 (editio
La métaphysique de Royce, 1945 (ar- Í. Vial, Le sens du présent, essai sur princeps), y A. Dick, 1925 (Teubner).
tículos publicados en la Revue de ι rupture de l'unité originaire, 1952 MARCIÓN de Sínope (en el Pon-
Métaphysique et de Morale, 1917- [prolonga y fundamenta la ontologia to) (ca. 85-ca. 165), excomulgado de
1918). — Le Mystère de l'Être, 2 de Marcel]. — M. Bernard, La phi- la Iglesia por su padre, que fue obis-
vols., 1951 (I. Réflexion et Mystère; losophie religieuse de G. Marcel,
H. Foi et Réalité). Esta obra procede po de Sínope, es considerado usual-
1952. — R. Troisfontaines, De l'exis-
de las Gifford Lectures; el texto in- tence à l'Être. La philosophie de G. mente como uno de los principales
glés: The Mystery of Seing fue pu- Marcel, 2 vols., 1953. — A. Rebollo representantes del gnosticismo (VÉA-
blicado en 2 vols., 1950-1951. Hay Pena, Crítica de la objetividad en el SE), aun cuando manifestó dentro de
trad. esp.: El misterio del ser, 1955. existencialismo de G. Marcel, 1954. esta tendencia mucho menor interés
— Les hommes contre l'humain, 1951 — A. A. Leite Rainho, L'existencia- especulativo que el de otros autores
(trad. esp.: Los hombres contra lo hu- lismo de G. M., 1954. — E. Sottiaux, (Basílides o Valentino), y ejerció in-
mano, 1955). — Le déclin de la sa- G. Marcel, philosophe et dramatur- fluencia sobre todo por su acción
gesse, 1954 (trad. esp.: Decadencia ge, 1956. — F. Hoefeld, Der christli- religiosa a través de la comunidad o
de la sabiduría, 1956). — L'homme che Existentialismus G. Mareéis. Eine iglesia marcionita fundada en Roma
problématique, 1955 (trad. esp.: El Analyse der geistigen Situation der
Gegenwart, 1956 [Studien zur Dog- en 144. Algunos autores (Harnack,
hombre problemático, 1959). — Pré-
sence et immortalité, 1959 [contenido: mengeschichte und s y s t e m a t i s c h e Leisegang) llegan inclusive a negar
"Mon propos fondamental" (1937); Théologie, 9]. — Jean-Pierre Bagot, que Marción pueda ser llamado un
"Journal métaphysique" (1938-1943); Connaissance et amour: essai sur la gnóstico. Adversario del judaismo,
"Présence et immortalité" (1951) y la philosophie de G. Marcel, 1958. — Marción opuso al Dios del Antiguo
obra teatral inacabada titulada "L'in- Marie-Magdeleine Davy, Un philoso- Testamento —Dios "extranjero", más
sondable" (1919)]. — Fragments phe itinérant: G. M., 1959. — Fran- bien demiurgo, creador de un mun-
philosophiques 1909-1914, 1962, éd. cisco Peccorini Letona, S. I., G. M.
La "razón de ser" en la "participa- do imperfecto a base de una materia
Lionel A. Blain. preexistente y él mismo imperfecto—
Marcel considera importantes sus ción", 1959 ["Pensamiento". Serie A.
Estudios, 3]. — Kenneth T. Galla- al Dios bueno, desconocido hasta que
obras teatrales para el mejor entendi-
miento de su filosofía. De estas obras gher, The philosophy of G. M., 1962. fue revelado por Jesucristo. Este Dios
mencionamos: Le seuil invisible — S. Gain, G. M., 1963. es suprema bondad y vigilante provi-
(1914); Le coeur des autres (1921); MARCIANO CAPELLA (MAR- dencia. Las oposiciones entre el Anti-
L'iconoclaste (1923); Un homme de TIANUS MINNEUS FELIX CAPE- guo y el Nuevo Testamento (espe-
Dieu (1925); Le Quatuor en Fa dièze LLA) (fl. 430) ejerció gran influen- cialmente el Evangelio de San Lu-
134
MAR MAR MAR
cas) fueron subrayadas por Marción tanto que la Razón posee su propia υπομνήματα, comentarios. Ha habi-
en su perdido escrito Las Antítesis naturaleza, la cual no contiene nin- do numerosísimas ediciones; entre
(Αντίθεσης), las doctrinas del cual gún mal; las rotaciones del Universo las primeras destaca la de Thomas
conocemos solamente a través de sus son siempre las mismas, hacia arriba Gataker: Cambridge, 1652, con co-
opositores (San Clemente de Ale- y hacia abajo; el Universo es como mentario e índices. Entre las edi-
jandría, Tertuliano, San Ireneo, San ciones más recientes figuran la de
una gran Sociedad; el hombre mor- J. H. Leopold (Oxford, 1908), la
Hipólito). Junto a ello Marción con- tal es un ciudadano en la Gran Ciu- de Heinrich Schenkl (Leipzig, de
sideró la doctrina de San Pablo (con- dad del Universo, etc. La mayor par- 1913); se destaca sobre todo la más
tra el supuesto "judaismo" de algunos te de estas doctrinas son las que co- reciente de A. Farquharson (Oxford,
Apóstoles) como la verdadera doc- rresponden al estoicismo del citado 1946), con comentario. Sobre Marco
trina cristiana de la redención por período. Otras son más particulares Aurelio véase: M. E. de Suckau,
el Dios bondadoso, de tal modo que de Marco Aurelio; en efecto, frente Étude sur Marc Aurèle, sa vie et sa
consideró su propia comunidad reli- doctrine, 1868. — M. Noël des Ver-
a la característica "dureza" de Séne- gers, Essai sur Marc Aurèle, 1860. —·
giosa como la auténtica continuación ca o hasta de Epicteto, Marco Aure- E. Forster, M. Aureli Anton, vita et
de la tradición paulina. lio predica dondequiera un sentimien- philosophia, 18Θ9. — E. Renan, Marc
Véase bibliografía de GNOSTICISMO. to que a veces se acerca a la piedad; Aurèle et la fin du monde antique,
Además: H. U. Meyboom, Marción frente al retroceso hacia sí mismo 1881 (hay trad. esp.). — P. B.
en de Marcioniten, 1888. — A. Har- Watson, The Life of Marc Aurel.
nack, Marción. Dos Evangelium vom de los demás miembros de la escue-
la, Marco Aurelio parece insistir en Antoninus, 1884. — J. Dartigue-
fremden Gott, eine Monographie zw Peyrou, Marc-Aurèle dans ses rap-
Geschichte der Grundlegung der ka- el "darse a los otros", no solamente
ports avec le christianisme, 1877 (te-
tholischen Kirche, 2 vols., 1921, 2» mediante su característico "cosmopo- sis). — G. G. Fusci, La filosofía
éd., 1924 [Texte und Untersuchun- litismo", sino también porque sostie- di Antonino in rapporta con la filo-
gen, 44]. — Id., id., Nette Studien ne que los hombres están estrecha- sofía di Séneca, Musonio e di EpÜte-
zu Marción, 1923 [Texte und Unter- mente relacionados en una comuni- to, 1904. — L. Alston, Stoic and
suchungen, 44, 4]. — E. Bosshardt, dad que hace posible la constante Christian in thé Second Centuru. A
Essai sur Îoriginalité et la probité comunicación mutua y, sobre todo, Comparison of thé Ethical Teaching
de Tertullien dans son traité contre el amor mutuo. Ahora bien, más que of M. Aurelius with that of Contem-
Marción, 1921. — E. Walder, Mar- porary and Antécédent Christianity,
don and thé Roman Church, 1929. — las doctrinas importa destacar en la 1906." — F. W. Bussell, M. Aurelius
E. C. Blackman, M. and His Influen- obra de Marco Aurelio la peculiar and thé Later Stoics, 1910. — H.
ce, 1949. — Para el libro de Leise- atmósfera que intenta suscitar con sus Eberlein, Kaiser M. Aurelius und die
gang, véase la citada bibliografía de máximas y recomendaciones. Es una Christen, 1914 (Dis.). — Henry
Gnosticismo. atmósfera difícil de describir y más Dwight Sedwick, Marcus Aurelius,
MARCO AURELIO ANTONINO difícil todavía de definir. En rigor, 1922. — E. Bignone, Nuovi studi sul
(121-180) nació en Roma y falleció Marco Aurelio no pretende ni una testo dei "Pensieri" ai M. A., 1927.
— A. Cresson, Marc Aurèle. Sa vie,
en Vindobona (Viena). Emperador cosa ni otra: quiere más bien que son oeuvre, sa philosophie, 1939. —
romano desde 161 hasta su muerte, los hombres a quienes se dirige pe- Carlo Mazzantini, M. A., 1948. — A.
Marco Aurelio es uno de los prin- netren en el modo de vida que sus- S. L. Farquharson, M. Aurelius. His
cipales representantes del llamado citan las máximas, las cuales no deben Life and His World, 1951. Véase tam-
nuevo estoicismo (véase ESTOICOS) o tomarse aisladamente, sino siempre bién la bibliografía del artículo ES-
estoicismo imperial. Influido por otros dentro de un conjunto. Ello no sig- TOICOS.
grandes maestros del estoicismo de nifica que ciertas máximas no consi- MARCHESINI (GIOVANNI)
este período (Epicteto, Séneca), Mar- gan más que otras dibujar el perfil (1868-1931), nac. en Noventa Vicenti-
co Aurelio acentuó los rasgos religio- de la citada atmósfera. Entre tales na, profesó desde 1902 en la Univer-
sos de la doctrina, la cual se convir- máximas elegimos las siguientes. Una sidad de Padua. Discípulo de Ardigô
tió casi enteramente en una norma está en el Libro VIII (52) y dice: (VÉASE) y fundador de la Rivista di
de acción y en un consuelo. Así lo "El que no sabe que el Universo exis- filosofía, pedagogía e scienze affini
vemos en su obra, conocida con el te, no sabe dónde está. El que no (1900-1908; el título, a partir de
nombre de Soliloquios. Encontramos conoce el propósito del Universo, no 1902, fue Rivista di filosofía e scienze
en estas meditaciones, un conjunto sabe quién es ni qué es el Universo. affini) en la cual se difundían las
de doctrinas. Entre ellas, las siguien- El que fracasa en cualquiera de estos ideas positivistas propugnadas por Ar-
tes: el hombre es carne, σάρζ, espíri- respectos no puede ni siquiera decir digô. Marchesini elaboró la doctrina
tu vital, xveüixa, y un yo que se go- por qué ha nacido". La otra está en de su maestro en el sentido de un
bierna a sí mismo, ήγεμονικόν, y que el Libro IX (16) y enuncia: "Vive positivismo idealista, opuesto al mate-
debe tomar las riendas de la propia constantemente la más alta [excelen- rialismo, pero también al esplritualis-
vida, pues es la parte divina del hom- te, bella] vida": mo. La más importante y conocida
bre; hay que obrar de acuerdo con En la editio princeps el título de contribución de Marchesini fue su
la Naturaleza, pues los cambios del los Soliloquios es Τα εις εαυτόν. Se-
gún A. S. L. Farquharson, en la doctrina de las ficciones, llamada "fic-
hombre son similares a los cambios cionalismo" y luego "filosofía del
edición de Marco Aurelio luego cita-
de ese Todo que es la Naturaleza da (tomo II, pág. 433), este título 'como si'" (a imitación de Vaihinger,
Universal; la materia del Todo es, debe de proceder del editor; Marco pero sin haber sido influido por Vai-
sin embargo, dócil y adaptable, en Aurelio había escrito probablemente hinger). Nos hemos referido a esta
135
MAR MAR MAR
doctrina brevemente en el artículo sino más bien la recuperación de la humano" y como "un ingrediente de
FICCIÓN. Señalemos aquí sólo que me- unidad de las facultades, que el fe- la vida humana". La filosofía es, así,
diante su ficcionalismo Marchesini es- nomenismo, el inmanentismo y el cri- un saber a qué atenerse respecto a la
peraba dar cabida en una filosofía ticismo habían destruido, pero que situación real. Sólo de este modo po-
que deseaba seguir siendo científica reaparece tan pronto como sus su- drá ser la filosofía un hacer radical:
y positivista, a los valores de la perso- puestos son profundizados de un "la filosofía —escribe Marías— tiene
nalidad y a los ideales. modo suficiente. la exigencia de justificarse a sí mis-
Entre las muchas obras de Marche- Obras principales: Études sur la ma, de no apoyarse en ninguna otra
sini mencionamos: Saggio sulla natu- phychologie des mystiques, 2 vols., certidumbre, sino, por el contrario,
rale imita del pensiero, 1895. — La 1924-1931. — Le point de départ de dar razón de la realidad misma, por
crisi del positivismo e il problema fi- la métaphysique (Cuaderno I: De debajo de sus interpretaciones y, por
losófico, 1898. — // simbolismo nella l'antiquité à la fin du moyen âge:
la critique ancienne de la connaissan- tanto, también de las presuntas certi-
conoscenza e nella moróle, 1901. — dumbres que encuentro". La filosofía
11 dominio dello spirito, ossia il proble- ce, 1922; Cuad. II: Le conflit du
rationalisme et de l'empirisme dans es un saber radical y a la vez siste-
ma, 1905. — La dottrina positiva dellc
goglio, 1902. — Le finzioni dell'ani- la philosophie moderne avant Kant, mático y circunstancial; estos predi-
ma, 1905. — La dottrina positiva délie 1923; Cuad. III: La critique de cados parecen incompatibles entre sí,
idealità, 1913. — La finzione nel- Kant, 1923; Cuad. IV: Par delà le pero no lo son cuando se tiene pre-
Îeducazlone, o la pedagogía del "co- kantisme: Vers l'idéalisme absolu, sente que la radicalidad, sistematici-
me se", s/f. [ap. 1925]. 1947; Cuad. V: Le thomisme devant dad y circunstancialidad de la filosofía
la philosophie critique, 1926; Cuad.
MARÉCHAL (JOSEPH) (1878- VI: Les épistémologies contempo- derivan de la radicalidad, sistematici-
1944) nació en Charleroi (Hainaut, raines, sin terminar). Trad. esp.: El dad y circunstancialidad de la vida
Bélgica). Ingresó en la Compañía de punto de partida de la metafísica. I, humana.
Jesús, siendo profesor en la Casa de 1957; II, 1958; III, 1958; IV, 1959; Entre las diversas contribuciones
los Jesuítas de Lovaina. Maréchal ha V, 1959 [Cuad. III fue asimismo pu- filosóficas de Marías, además de la ya
trabajado especialmente en los pro- blicado en otra trad. en 1946 bajo el citada, nos limitaremos a dos. Una es
blemas gnoseológicos y metafísicos título: La crítica de Kant]. — Précis lo que llama "la estructura empírica
d'Histoire de la philosophie moderne. de la vida humana". Según Marías,
planteados por el "punto de partida I: De la Renaissance à Kant, 1933, 2»
de la metafísica". Este trabajo ha sido éd., 1951. — F. Grégoire, E. Gilson hay entre la teoría analítica de la vida
realizado teniendo como eje y base de et al., Mélanges Maréchal, 2 vols., humana y la narración concreta bio-
la investigación la doctrina tomista, 1950 [bibliografía en I, págs. 47-71]. gráfica de ella un campo intermedio":
pero examinando a la vez las doctri- — M. Casula, Maréchal et Kant, son los elementos que no constituyen
nas modernas —especialmente el kan- 1955 (Archivum Philosophichum Aloi- requisitos α priori de la vida, pero que
tismo— desde dentro y viendo, por lo sianum, II, 8). pertenecen de hecho, y de un modo
tanto, en qué medida ellas postulan MARIAS (JULIÁN) nac. (1914) estable y estructural, a las vidas con-
una recuperación de su equilibrio en Valladolid, ha sido discípulo de cretas. La teoría empírica de la vida
interno que solamente puede ser con- Xavier Zubiri (v.), de Manuel Garcia tiene por misión examinar estos ele-
seguido con la prolongación hacia el Morente ( v. ) y, sobre todo, de Ortega mentos a la vez variables y perma-
tomismo. La crítica trascendental no y Gasset (v.), con quien fundó, en nentes. Así, puede afirmarse a priori
queda con ello situada fuera del mo- 1948, el "Instituto de Humanidades" que toda vida humana es circunstan-
vimiento interno del pensar filosófico, (Madrid). Marías, que se considera cial, pero sólo la experiencia nos indi-
sino que es considerada como uno como miembro de lo que él mismo ha ca en qué circunstancias concretas se
de sus momentos. El "método meta- llamado "Escuela de Madrid" (v.), encuentra una vida determinada. Por
físico" ha de mostrar, en efecto, se- ha desarrollado muchos de los temas eso "la estructura empírica es la for-
gún Maréchal, la posibilidad de una de Ortega sólo iniciados o insinuados ma concreta de nuestra circunstancia-
"crítica metafísica" aplicada a lo en los escritos o en las enseñanzas lidad". La otra contribución se refiere
ontológico y no sólo a lo fenoménico. orales de éste; además, en su obra a la idea de la metafísica. Partiendo
Esta crítica suscita los problemas hasta ahora filosóficamente más com- de ésta como ciencia de la realidad ra-
tradicionales del relativismo y del pleta, la Introducción a la filosofía dical, Marías sostiene que el hombre
escepticismo. Ahora bien, estas posi- (Cfr. bibliografía), ha presentado y no es la realidad radical, sino "una
ciones se deben, en último término, desenvuelto en forma sistemática los realidad radicada que descubro en
a un dilema imposible: o se sabe la temas capitales filosóficos a la luz de mi vida, como las demás". La reali-
verdad o no se conoce ninguna. Lo la filosofía de la razón vital ( v . ) . Tal dad radical es más bien la vida, la
cierto, empero, es que el entendi- como el propio autor la entiende, la cual debe entenderse como un área
miento comprende sólo las condicio- "introducción a la filosofía" tiene co- en la cual "se constituyen las reali-
nes de la verdad y se ve obligado a mo misión "el descubrimiento y la dades como tales". De ahí que la
afirmarlas por medio de una decisión constitución, en nuestra circunstancia teoría de la vida humana no sea una
parecida a la "acción" blondeliana, concreta, del ámbito del f i l o s o f a r preparación para la metafísica, sino
único modo de religar el ser y la —concreto también— exigido por és- la metafísica. Esto es posible, porque,
inteligencia, no extrínseca, sino in- ta". Por este motivo, Marías ha pro- al entender de Marías, vivir y no ser
trínsecamente. Lo cual no significa cedido a trazar un "esquema de nues- constituye el sentido radical de la
(como no lo significa tampoco en tra situación" dentro de la cual realidad. Pero la metafísica no es un
Blondel) el primado de la "acción", aparece la filosofía como un "hacer conjunto de postulados (o ideas) de
136
MAR MAR MAR
que se parte, ni una verdad a la que Atenas (VÉASE) del neoplatonismo más justamente todavía, del existir
se llega, sino un esfuerzo para salir (v. ), fue discípulo de Proclo y suce- considerado como el acto y la per-
de un estado de incertidumbre y sor de éste como escolarca en la Aca- fección de todas las perfecciones"
lograr una verdad radical mediante demia. Es conocido sobre todo como (Confession de foi, 1941, pág. 16). La
un método: la razón vital. Lo cual autor de una encomiástica Vida de filosofía tomista no es por ello, según
no significa que la investigación me- Proclo, en la cual desarrolló las es- Maritain, una filosofía del pasado
tafísica se limite a la teoría de la peculaciones dialécticas de su maes- que sea urgente restaurar, sino un
vida; toda realidad es objeto de esta tro, especialmente en lo que toca a pensamiento vivo que conviene pro-
teoría en tanto que toda realidad se la teoría de las virtudes, dentro de fundizar. Pues el racionalismo idea-
da "radicada" y "complicada" en ella. las cuales Marino admitió las llama- lista moderno es sobre todo para
Sólo de este modo puede entenderse, das virtudes teúrgicas, consideradas Maritain un antropocentrismo, dentro
según Marías, que la metafísica co- como las supremas. Junto a esta es- del cual cabe contar no solamente
mo ciencia de la radicación se refiera peculación religioso-moral, llevada a las tendencias racionalistas en sen-
a la trascendencia, la cual no es una cabo en el espíritu del sincretismo, tido estricto, sino también y muy
entidad forjada arbitrariamente, sino Marino escribió una serie de comen- especialmente el irracionalismo ro-
"la condición misma de la vida". tarios o diálogos platónicos. Se hace mántico, cuyo frecuente enlace con
Obras: Historia de la filosofía, notar a veces que esta última produc- el panteísmo es una evidente demos-
1941. De esta y otras obras de J. M. ción contrasta con la anteriormente tración del círculo vicioso en que se
se han hecho varias ediciones (de la mencionada en el sentido de que re- mueve constantemente toda afirma-
citada Historia hay 15» éd., 1962), presenta un alejamiento de las tenden- ción de la superioridad autónoma de
pero siendo en la mayor parte de los cias teúrgicas y un acercamiento al la conciencia. Frente al panteísmo,
casos reimpresiones, indicamos sólo fe- pensamiento puramente racional, en en sus dos aspectos racionalista e
cha de las primeras ediciones. — La
filosofía del P. Gratru, 1941. — M. de particular al que usa los métodos irracionalista, contra el antropocen-
Unamuno, 1943. — S. Anselmo y él matemáticos. El interés que para Ma- trismo, que significa, en el fondo,
insensato, 1944. — Introducción a la rino tenía la matemática se confirma, una negación de la trascendencia,
filosofía, 1947. — La filosofía espa- por lo demás, en el hecho de ser Maritain sostiene el personalismo en
ñola actual, 1948. — El método his- autor de varios escritos sobre esta dis- cuanto filosofía que, sin negar la
tórico de las generaciones, 1949. — ciplina y de haber influido en este subsistencia del hombre, su inde-
Ortega y tres antípodas, 1950. — El respecto sobre otros autores neoplató- pendencia frente a las cosas, no
existencialismo en España, 1953. — nicos (por ejemplo, Damascio). equivalga tampoco a hacerlo fun-
Idea de la metafísica, 1954, 3" éd., Edición de la vida de Proclo: Ma- damento último de las cosas. El
1958. — Biografía de la filosofía, rini Vita Procli, por I. F. Boissonade
1954, 3» éd., 1958. — Aquí (/ ahora, hombre es para Maritain una perso-
Lipsiae, 1814. na, no sólo un individuo aislado o
1954. — Ensayos de teoría, Ï955. —
Ensayos de convivencia, 1955. — Fi- MARIO VICTORINO. Véase VIC- el siervo de cualquier falsa trascen-
losofía actual y existencialismo en Es- TORINO (CAYO MAHIO). dencia puramente terrenal; como tal,
paña, 1955 [incluye La f i l o s o f í a M A R I T A I N (JACQUES) nació el hombre está vinculado a Dios y
actual; El existencialismo en España (1882) en París. Discípulo primero de en la dirección hacia Él se realiza la
y varios otros escritos]. — La imagen Bergson (cuya filosofía sometió lue- expansión de todas sus posibilidades.
de la vida humana, 1955. — La es- go a examen crítico), se convirtió en Así, sólo por el camino del persona-
tructura social. Teoría ti método, 1955. 1906 al catolicismo, principalmente
— Los Estados Unidos en escorzo, lismo cristiano se podrá, según Ma-
1956. — El intelectual y su mundo, por la influencia de Léon Bloy. Desde ritain, superar la interna dificultad
1957. — El lugar del peligro, 1958 1914 profesó en el Institut Catholique del idealismo moderno y, a la vez,
[Cuadernos Taurus]. — El oficio del de París; ha sido profesor visitante en ampliar el campo del saber, que de
pensamiento, 1958. — La Escuela de muchas Universidades, y profesor ti- este modo integrará en su unidad
Madrid, 1960 [ampliación de los tra- tular en Princeton. Fue asimismo em- no sólo la ciencia y la filosofía, sino,
bajos contenidos en Filosofía actual y bajador de Francia en el Vaticano. además, la sabiduría tal como por
existencialismo en España, 1955]. —· San Agustín fue definida y concebi-
Ortega, 3 vols. Vol. I: Circunstancia Representante de la neoescolástica,
(/ vocación, 1960. — Imagen de la y especialmente del neotomismo, cu- da. En rigor, la cuestión del saber es
India, 1961. — Los españoles, 1962. yas tesis capitales ha explicado y de- cualquier cosa menos un problema
— La España posible de Carlos III, fendido —en muchos casos siguiendo puramente técnico y está en el cora-
1963. a Juan de Santo Tomás—, Maritain se zón mismo de una reforma del hom-
Edición de Obras: I, 1958; II, propone el establecimiento de una bre. La preocupación por la forma-
1958; III, 1959; IV, 1959; V, 1960; metafísica cristiana que, al reafirmar ción de una jerarquía de los saberes
VI, 1961. el primado de la cuestión ontológica y de los grados del saber destinado a
Edición de Meditaciones del Qui-
jote, de Ortega y Gasset, con comen- sobre la gnoseológica, permita evitar proporcionar un firme cimiento al
tario, 1957. — Antologías: El tema los errores y desviaciones en que, a orden intelectual que ha de sustituir
del hombre, 1943, 2* éd., abreviada, su entender, ha desembocado el idea- al desorden moderno, la distinción
1952. — La filosofía en sus textos, lismo moderno: "la metafísica que y a la vez la complementación de la
2 vols., 1950, 2' éd., 3 vols., 1961. considero como fundada en verdad", ciencia y de la sabiduría, el esfuerzo
MARINO DE NEÂPOLIS (Sichem, confiesa, "puede caracterizarse como para definir el campo de una filoso-
Shechem o Sychem, Samaría) (Si- un realismo crítico y como una filo- fía de la Naturaleza, autónoma res-
glo ν), miembro de la escuela de sofía de la inteligencia y del ser o, pecto a la metafísica y a la ciencia
137
MAR MAR MAR
positiva, son diversos ejemplos que 1952. — Creative Intuition in Art Storia délia Filosofía, 3). — V. Lund-
muestran hasta qué punto la filoso- and Poetry, 1953 [A. W. Mellon Lec- gaard Simonsen, L'esthétique de J.
fía "teórica" está indisolublemente tures 1952]. ·—- Approches de Dieu, M., s/f (1956). — L. Orlandi, J fon-
vinculada a la filosofía "práctica". 1954. — On thé Philosophy of HistO' damenti metafici délia filosofía sociale
Maritain ha llevado desde el princi- ru, 1957, éd. J. W. Evans.'— Réfec- di J. M., 1956 (ibid., 4). — Id., id.,
pio la renovación católica y las tesis tions on America, 1958. — Pour une La società délie persone umane nel
philosophie de l'éducation, 1959. — pensionero di J. M., 1956 (ibid., 5).
de la filosofía del espíritu personal a Pour une philosophie de l'histoire, — C. Santamaría, /. M. y la polémi-
las controversias sociales y políticas 1959. — Liturgie et contemplation, ca del bien común, 1956. — H. Bars,
de nuestro tiempo; apoyándose en la 1959. — The Responsability of the M. en notre temps, 1960. — Laura
crítica de Rousseau, se endereza Artist, 1960. — La philosophie mora- Fraga de Almeida Sampaio, C. R.,
ante todo a una renovación a fondo le, 1960. — On the Use of the Philo- L'intuition dans la philosophie de J.
del pensamiento democrático, no sólo, sophy. Three Essays, 1961. — Man's M., 1963 [con amplia bibliografía,
desde luego, contra las desviaciones Approach to God, 1961. págs. 169-215].
del liberalismo atomista moderno, Casi todas las obras de M. han sido Se ha fundado (1958) en la Uni-
sino sobre todo contra las concep- traducidas al español y han tenido versidad de Notre-Dame (Indiana,
numerosas ediciones. M e n c i o n a m o s EE. UU.) un Jacques Maritain Cen-
ciones totalitarias, derivadas del pan- aquí solamente títulos de obras publi- ter (actualmente bajo la dirección de
teísmo y en particular del panteísmo cadas en esp. sin indicación de fechas: J. W. Evans) para estudiar y propa-
hegeliano, contra toda falsa trascen- Sobre la guerra santa. — Para una gar el pensamiento del filósofo.
dencia que no es, en el fondo, sino filosofía de la persona humana. —· M A R L I A N I (JUAN) (Johanncs
la proyección a lo externo de las Metafísica de Bergson. — Freudismo Marlianus, Giovanni Marliani (t 1483)
debilidades de la criatura humana. y psicoanálisis. — Acción católica y nació en Milán y estudió medicina en
Obras: La philosophie bergsonien- acción política. — Razón y razones.
— De la vida de oración. — El hom- el Colegio milanés de médicos. Mar-
ne, 1914. — Art et Scolastique, liani profesó en Pavía, Milán y luego
1920. — Antimoderne, 1922. — Élé- bre y el estado. — América. — Arte
y escolástica. — Búsqueda de Dios. de nuevo en Pavía. Su principal inte-
ments de philosophie (I. Introduc-
tion générale à la philosophie, 1920. — El alcance de la razón. — El or- rés fueron la medicina y las ciencias
II. L'ordre des concepts. Petite Lo- den de los conceptos. — Lógica me- naturales; su importancia en la histo-
gique, 1923). — Réflexions sur l'in- nor. — Introducción general a la filo- ria de la filosofía y de la ciencia ra-
telligence et sur sa vie propre, 1924. sofía. — Ciencia y filosofía. — Filoso- dica sobre todo en sus trabajos sobre
— De la vie d'oraison, 1924, en cola- fía de la historia. — La poesía y el la llamada "reacción" (rcactio) o
boración con Raïssa Maritain). — arte. — Filosofía moral. Examen his- enfriamiento de un cuerpo caliente en
Trois Réformateurs, 1925. — Primau- tórico-crítico de los grandes sistemas.
— Utilidad de la filosofía (Tres contacto con un cuerpo frío y, en ge-
té du Spirituel, 1927. ·— Le docteur neral, sobre las leyes de transmisión
angélique, 1929-30. — Religion et ensayos).
Culture, 1930. — Distinguer pour Bibliografía: R. Byrns, "A Biblio- del calor; sobre las leyes del movi-
unir ou les degrés du savoir, 1932. graphy of J. Maritain, 1910-1942", miento uniformemente acelerado y, en
— Le songe de Descartes, 1932. The Thomist V (1942-43). — "Bi- general, sobre las leyes del movimien-
— De la philosophie chrétienne, bliographie résumée des écrits de to de los cuerpos naturales — del lla-
1933. — Du régime temporel et de Jacques Maritain", Revue thomiste, mado "movimiento violento" o movi-
la liberté, 1933. — Sept leçons sur XLVIII (1948), 24-32. — Donald e miento experimentado por un cuerpo
l'être, 1934. — Science et sagesse, Idella Gallagher, The Achievement of
J. and R. M., A Bibliography, 1962. al ser movido por otro, arrojado por
1935. — Frontières de la poésie, otro, etc. Especialmente importan-
1935. ·—· La philosophie de la na- — Véase Gérard Pheland, }. M.,
1937. — Raïssa Maritain, Les gran- tes fueron los experimentos de Mar-
ture. Essai critique sur ses frontiè-
res et son objet, 1936. — Humanis- des amitiés, 1941. — Id., id., Les liani sobre el movimiento de bolas en
me intégral, 1936. — Situation de la Aventures de la Grâce, 1944 (nueva un plano inclinado con el fin de medir
poésie, 1938 (en colaboración con éd., 1948). — julio Meinvielle, Crí- su velocidad y aceleración, así como
Raïssa Maritain), — Questions de tica de la concepción de Maritain so- sus experimentos con péndulos. En
conscience, 1938. — Quatre essais bre la persona humana, 1948. — Jai- todos estos trabajos Marliani manifes-
sur l'esprit dans sa condition char- me Castillo, En defensa de Maritain, tó su familiaridad con las ideas des-
nelle, 1939. — A travers le désastre, 1949. — É. Gilson y otros, Jacques arrolladas por los físicos de París y de
1941. — Le crépuscule de la civili- Maritain. Son oeuvre philosophique,
1949. — E. L. Allen, Christian Hu- Oxford, y en particular por los últi-
sation, 1941. — Confession de fol, mos — los "mertonianos" ( VÉASE ).
1941. — Les droits de l'homme et la manism. A. Guide to the Thought of
loi naturelle, 1942. — Christianisme J. Maritain, 1950 (foUeto). — Ch. Sin embargo, los trabajos de Marliani
et démocratie, 1943. — De Bergson A. Fecher, The Phüosophy of }. Ma- no consistieron ni en una mera repe-
à Thomas d'Aquin, 1944. — Princi- ritain, 1953. — M. L. Cassata, La tición de los experimentos llevados a
pes d'une politique humaniste, 1944. pedagogía di J. Maritain, 1953. — cabo por dichos físicos y filósofos ni
—· Pour la justice. Articles et Dis- N. Padellaro, Maritain. La filosofía en una simple reiteración de las co-
cours (1940-1945}, 1945. — La per- contra le filosofie, 1953. — J. Cro- rrespondientes ideas; en algunos casos,
sonne et le Bien commun, 1947. — teau, Les fondaments thomistes du Marliani llegó más lejos que sus pre-
L'éducation à la croisée des chemins, personnalisme de Maritain, 1955. — cursores en este respecto, anticipando
1947. — Court Traité de l'existence N. W. Michener, Maritain or the Na-
et de ΐexistant, 1947. — Raison et ture of Man in a Christian Democra- partes no sólo de los experimentos de
raisons, 1948. — Neuf leçons sur les cy, 1955. — L. Orlandi, Note enfiche Galileo, sino también de las ideas
notions premières de la philosophie alla filosofía sociale di /. M., 1955 de Galileo sobre la naturaleza y leyes
morale, 1951. — Man and thé State, (de "Studio Patavina". Quaderni di del movimiento de los cuerpos. Espe-
138
MAR MAR MAR
cialmente importantes fueron las co- enfriamiento del agua caliente—, in- ca. 1343) fue rector de la Universidad
rrecciones de Marliani a Tomás Brad- troduciendo la hipótesis de que la de París (1312-1313), estudió en
wardine en lo que toca al movimiento forma sustancial del agua es la causa Italia la filosofía natural con Pedro
local. principal de dicho fenómeno. Más im- de Abano, regresó a París, donde
Obras: Tractatus de reactione, com- portantes que sus escritos sobre estos colaboró con el averroísta Juan de
puesto en 1448 (publicado en 1525 y otros problemas similares, son los Jandún en su obra capital y, a con-
en una edición de escritos de Caye- análisis de Marsilio de Inghen del secuencia de la denuncia hecha con-
tano de Tiene). — In defensionem problema del movimiento local. Si- tra la misma, se refugió en Nüren-
Tractatus de reactione, compuesto en guiendo a los nominalistas, Marsilio berg con Luis de Baviera, con el cual
1454 ó 1456 (publicado en 1467). negó que el movimiento fuera ningu- fue de nuevo a Italia (1327). Aun-
— Tractatus physici, que parece ser
el mismo escrito citado por Marliani na entidad; además, y sobre todo, que incluido por lo común dentro
como el Liber conclusionum diversa* desarrolló la teoría llamada del ímpe- de la corriente del averroísmo (VÉA-
rum, compuesto antes de 1460 [inclu- tu (VÉASE), explicando la aceleración SE) paduano, Marsilio de Padua no
ye capítulos sobre las cuestiones tra- inicial del cuerpo en movimiento (de se destacó en las investigaciones de
tadas por los físicos de París y Oxford: un proyectil) a base del impulso re- filosofía natural y metafísica, sino en
De intensione et remissione (forma- cibido por el proyectil y por el aire las de filosofía política y en sus pro-
rum); De intensione et remissione in que lo rodea. Marsilio consideró que pósitos de reforma religiosa. Su tesis
difformibus; De máximo et mínimo, el ímpetu es una "disposición" (dis- capital filosófico-polítíco-religiosa es
etc.]. — Probatio cuiusdam sententie la de la necesidad no solamente de
calculatoris de motu locali, publicado positio o habitus), así como una "ac-
en Disputatio, Cfr. infra. — Disputa- ción" (actio o passio). En sus escritos una autonomía completa del Estado,
tio. . .cum Joanne de Arculis (publi- lógicos, Marsilio elaboró las doctrinas sino del predominio de éste sobre la
cada con la Probatio, Cfr. supra, en terministas. En teología recibió no Iglesia. Se ha indicado que con ello
1460). — Algorismus de minutiis (et sólo la influencia de Occam, sino Marsilio de Padua no hacía sino pro-
algebra), compuesto antes de 1464. — también la de Santo Tomás, pero se porcionar una ideología filosófico-po-
Questio de proportione motuum in apartó de éste en lo que toca a la lítica al movimiento de independiza-
velocitate (publicado en 1482 como cuestión de la demostración del poder ción estatal de las Repúblicas italia-
vol. 1 de Opera subtilissima, 2 vols,
[el vol. 2 es la indicada Disputatio]). infinito de Dios, el cual no es accesi- nas del Norte, pero aunque esto
Véase sobre todo Marshall Clagett, ble, según Marsilio, a la razón natural puede explicar la génesis histórica de
Giovanni Marliani and Late Medieval — bien que en este punto no llegara su obra no da cuenta de toda la fi-
Physics, 1941 (tesis). — Muchas de tan lejos como otros nominalistas y losofía política en ella contenida, la
las obras citadas en la bibliografía de admitiera la posibilidad de alguna cual se basa en una consideración
MERTONIANOS y PARÍS (ESCUELA DE) prueba. del Estado como sociedad perfecta y
—Duhem, A. Maier, etc.— se refie- Se deben a Marsilio de Inghen una suficiente por sí misma, hasta el pun-
ren a Juan Marliani. Expositio super libros An. priorum to de que no depende del Derecho
M A R S I L I O DE INGHEN (ca. (publicada en Venecia en 1516); un canónico, ni siquiera del Derecho na-
1330-1396), así llamado por haber Textus dialectíces de suppositionibus, tural. Marsilio de Padua pretendía
nacido en Inghen, en las cercanías de ampliationibus, etc. (pub. con las con ello restaurar en su pureza la
Nimega, fue maestro en la Facultad Summulae de Pedro Hispano en Vie- teoría política aristotélica, y señala-
de Artes de la Universidad de París na en 1512 y en Venecia en 1516);
unas Abbreviationes libri physicorum ba que solamente tal teoría podría
desde 1362, rector de la misma Uni- (pub. en Venecia en 1521); unas evitar las luchas civiles, pero el ra-
versidad en 1367 y 1371 y primel Quaestiones super quatuor libros Sen- dicalismo con que defendió estas
rector de la Universidad de Heidel- tentianim (publicadas en Estrasburgo tesis le hizo precursor no solamente
berg en 1386. Discípulo de Juan Bu- en 1501); unas Quaestiones sobre el del posterior erastianismo, sino tam-
ridán e influido, además, por Guiller- De generatione et corruptione (pub. bién, como ha indicado R. Labrousse,
mo de Occam, Nicolás de Oresme y en Venecia en 1518, con comentarios del absolutismo moderno.
Alberto de Sajonia, Marsilio de In- al mismo texto aristotélico por Egidio La obra capital, el Defensor Pacis,
ghen es considerado uno de los "pa- Romano y Alberto de Sajonia). Se le fue publicada en Basilea (1522).
atribuyen asimismo las Quaestiones Ed. críticas: C. W. Previté-Orton
risienses" o miembros de la Escuela subtilissimae super VIH libros physi-
[de físicos] de París (véase PARÍS (Cambridge, 1928); R. Scholz (Han-
corum secundum nominalium viam, nover, 1932-1933 [Fontes juris ger-
[ESCUELA DE]). En sus escritos físi- que aparecieron en el vol. Il de la manici antiqui]. Ed. y traducción
cos, principalmente a base de comen- edición de Opera omnia de Duns Es- inglesa por A. Gewirth: M. of P., thé
tarios y resúmenes de la Física de coto (Lyon, 1639), págs. 188-94. Defender of Peacen, 2 vols., 1951-
Aristóteles, Marsilio de Inghen trató Véase bibliografía del artículo PA- 1956. — Otras obras de M. de P.:
del problema llamado de la "reac- RÍS (ESCUELA DE). Además: A. Jelli- Defensor minar (ed. crítica por C. H.
ción" —o enfriamiento de un cuerpo nek, M. ab Inghen, 1859. — G. Brampton [Birmingham, 1922] ). —
Ritter, Studien zur Spatscholastik. I. Tractatus de translatione imperii. —
caliente producido por un cuerpo Marsilius von Inghen und die Okka-
frío—, rechazando varias de las solu- Tractatus de iurisdictione imperatoria
mistische Schule in Deutschland, in causis matrimonialibus.
ciones que se habían propuesto para 1921; II. Via antiqua et via moderna
explicar este fenómeno, pero sin lle- Véase F. Battaglia, M. da P. e la
auf den deutschen Universitaten des filosofía política del medioevo, 1928.
gar, al parecer, a ninguna conclusión XV Jahrhunderts, 1922. — W. Schneider-Wmdmüller, Staat
definitiva. Trató asimismo del proble- M A R S I L I O [MARSILIO MAI- und Kirche im Defensor Pacis des M.
ma de la llamada "reducción" —o NARDINI] DE PADUA (ca. 1275- von P., 1934. — G. de Lagarde, La
139
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naissance de l'esprit laïc au déclin du mismo unas Consideraciones filosófi' ción de todo ser a la actividad y a la
moyen âge. II. Marsile de Padoue ou cas sobre la impresión de lo sublime, elección no excluye, sin embargo, la
le premier théoréticien de l'état laï- 1845. existencia de dos realidades que se
que, 1934, 2» éd., 1942, 3» éd. [como MARTINEAU (JAMES) (1805- contraponen en el campo del conoci-
vol. III], 1948. — A. Checliini, In- 1900) nació en Norwich. Pastor en la miento de la ética y de la metafísica,
terpretazione storica di M., 1942. — Iglesia unitaria, tuvo a su cargo varias pero este dualismo es a la vez la
G. de Simone, Le dottrine politiche parroquias en Liverpool y Londres;
di M. da P., 1942. — A. Gewirth, expresión de un monismo en donde
de 1840 a 1845 profesó en el New se afirma a la vez la trascendencia
M. of P. Medioeval Political Philoso- Collège de Manchester, establecido en
phy, 1949. y la inmanencia de Dios con respecto
La referencia a R. Labrousse, en la Londres, y en 1869 fue nombrado al mundo y al hombre.
obra del mismo autor: Introducción a Rector del mismo Collège. De 1848 a Discípulos de Martineau o estre-
la filosofía política, 1953, pág. 44. 1849 residió en Berlín, donde encon- chamente vinculados con su pensa-
M A R T I D ' E I X A L À (RAMÓN) tró a Trendelenburg y en donde se miento son, entre otros, Charles Bar-
(1808-1857) nac. en Cardona, cerca interesó por la tradición idealista ale- nes Upton (1831-1910), que defen-
de Barcelona, estudió Derecho en la mana. dió la indisoluble vinculación de la
Universidad de Cervera y fue profe- Martineau se opuso al agnosticismo ética con la religión y se inclinó a
sor auxiliar de Derecho en la misma y al positivismo ingleses y se consa- una revalorización de la doctrina de
Universidad (1829-1830). Luego fue gró a un examen del conocimiento con Lotze (The présent Agnosticism and
profesor de "ideología" en la Acade- el fin de establecer las bases de una the Corning Theology, 1879. — An
mia de Ciencias Naturales, de Barce- metafísica. Según Martineau, es in- Examínation of the Natural Evolu-
lona, y profesor de Derecho en la demostrable la existencia del ob- tion of Mind, 1883. — Can Religión
Universidad de Barcelona desde 1837 jeto; esta existencia, así como la co- dispense with God?, 1886. — Are
(profesor titular desde 1848). El prin- rrelación entre el pensamiento y el Ethics and Theology vitally connec-
cipal interés de Martí d'Eixala fue la ser, deben ser el objeto de una creen- ted?, 1892. — Lectures on the Bases
filosofía. Influido por el empirismo cia sin la cual es imposible toda ulte- of Religious Belief, 1894); William
inglés, la escuela escocesa del sentido rior indagación filosófica, pero seme- Benjamin Carpenter (1813-1885),
común y la ideología francesa, Martí jante creencia afecta no sólo al fun- que defendió con bases fisiológicas y
d'Eixalà desarrolló en su "Curso de damento de todo conocimiento sino psicológicas la doctrina de Martineau
filosofía" un pensamiento en el cual inclusive al mundo de las cosas en sobre la libertad de la voluntad (Prin-
una de las tres partes en que dividió sí, el cual ha de concebirse como in- cipies of Mental Physiology, 1874.
la filosofía (ideología, gramática ge- separable del mundo de los fenóme- — Nature and Man, Essays Scientific
neral y lógica) desempeña un papel nos. Justamente la íntima dependen- and Phüosophical, 1888, postuma);
capital. Esta parte era la ideología. cia que existe entre el fenómeno y Richard Holt Hutton (1826-1897),
Según Martí d'Eixalà, la matemática la cosa en sí hace que resulte com- que estudió sobre todo los proble-
es una ciencia analítica; todas las de- prensible el hecho de la ley causal, mas teológicos (Essays Theological
más ciencias son ciencias de observa- interpretada no como la simple afec- and Literary, 1871. — Aspects of
ción y todas ellas consisten en expre- ción real del efecto por la causa, sino Religión and Scientific Thought,
sión de "ideas". Las "ideas" son para más bien como aquello que resulta 1899, postuma); Francés Power Cob-
Martí d'Eixalà resultado de observa- cuando la causa es reducida a la be (1822-1904), dedicada asimismo
ciones tanto internas como externas, y razón, esto es, cuando lo real es con- a cuestiones morales y sociales (The
la ideología misma es la ciencia más cebido como fundado en lo ideal. Theory of Intuitive Moráis, 1855. —
general de las observaciones y, por Así, el mundo ideal es entendido por Studies Ethical and Social, 1865. —
tanto, es una ciencia empírica. Como Martineau como un mundo activo. The Ilope of the Human Race, 1874.
las observaciones se convierten en Ahora bien, esta actividad que cons- — The Scientific Spirit of the Age,
ideas solamente cuando se manifies- tituye el fondo de lo que existe en 1888. — Autobiografía en Life, by
tan en forma de actos conscientes, la y por sí mismo se revela también en Herself, 2 vols., 1894). — El "mo-
psicología —entendida como una psi- el sujeto, el cual puede experimen- vimiento unitario" defendido por el
cognosia y como una ciencia general tar, percibir y conocer porque es círculo de pensadores orientados en
descriptiva— es esencial para los fun- fundamentalmente activo, porque es la filosofía de Martineau representó
damentos de las ciencias. Martí d'Ei- capaz de elegir. La filosofía de Mar- con ello una fuerte reacción contra
xalà dividió las ideas en simples y tineau desemboca así directamente el agnosticismo naturalista de la épo-
complejas, en un sentido parecido al en una metafísica en la cual todo ca, no sin pretender, por otro lado,
de Locke, pero con varias modifica- fenómeno aparece como manifesta- conciliar el imperativo religioso con
ciones especialmente en lo que toca a ción de una actividad y de una vo- el desarrollo de la ciencia. Sin per-
la naturaleza de las ideas complejas. luntad o, mejor dicho, de una serie tenecer al grupo de Martineau si-
Martí d'Eixalà fue el maestro de de voluntades cuyo centro se halla guió, con todo, orientaciones parejas
Llorenz i Barba (VÉASE), que escri- en la divinidad misma. De acuerdo Robert Flint (1838-1910), conocido
bió sobre él una "Memoria" (1859) y con este voluntarismo desarrolla Mar- sobre todo por sus investigaciones
desarrolló varias de las ideas de su tineau especialmente la ética, basada sobre historia de la filosofía de la
maestro. en la doctrina del sujeto como ser historia (The Philosophy of History
Obra capital: Curso de filosofía capaz de elección entre los motivos in Europe: I. The Philosophy of His-
elemental, 1845. — Se le deben asi- opuestos y contradictorios. La reduc- tory in France and Germany, 1874.
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— Histonj of the Philosophy of His- 1943) nac. en Castellamonte (Aosta), en la marcha que lleva a la libertad,
tory: II. Historícal Philosophy in fue profesor de filosofía teórica en la la cual es propiamente para Martinet-
France and Frene/» Belgium and Universidad de Milán desde 1906 a ti liberación, en el curso de la cual se
Swtízerland, 1893), así como por sus 1931, cuando renunció a la cátedra desenvuelven el Derecho, la morali-
obras antiagnósticas y pro-teístas por negarse a prestar el juramento dad y la religión. Los grados de la
(Theism, 1877. — Anti-Theistic Théo- obligatorio requerido por el gobierno libertad son, así, paralelos a los gra-
ries, 1879. — Agnosticism, 1903). fascista. dos de la realidad.
Obras: The nationale of Reli- Característico del pensamiento filo- Obras p r i n c i p a l e s : II sistema
gions Inquirí/, 1836. — Lectures in sófico de Martinetti es el constituirse Sankhya, 1897. — Introduzione alia
the Liverpool Controversy, 1839. — por medio de un diálogo crítico con metafísica. I: Teoría délia conoscema,
Endeavours after the Christian Life, las grandes posiciones epistemológicas 2 vols., 1902-1904, reimp., 1929. —
I, 1843; II, 1847. — Miscellanies, y metafísicas. Atraído al comienzo Breviario spirituale, 1926 [sin nombre
1852. — Studies of Christianity, 1858. de autor]. — Saggi e discorsi, 1926,
— Essai/s, Philosophical and Theolo- por el inmanentismo de Schuppe y 2» éd., 1929 [colección de trabajos,
gical, 2 vols., 1868. — Religion as por los intentos de desarrollar una muchos de ellos publicados antes en
affected by Modem Materialism, metafísica inductiva basada en los re- revistas, desde 1908]. — La liberta,
1874. — Modem Materialism; Its sultados de las ciencias positivas, 1928. — Gesú Cristo e il cristianesi-
Attitude iowards Theology, 1876. — Martinetti procedió muy pronto a ela- mo, 1934. — Ragione e fede, 1942
Ideal Substitutes for God considered, borar una "filosofía crítica" en la cual [colección de trabajos]. — E. Kant,
1879. — The Relation between la teoría del conocimiento debía de- 1943, 2" éd., 1946. — Hegel, 1943.
Ethics and Religión, 1881. — Hours purarse de supuestos metafísicos, pero — Martinetti escribió numerosos ar-
of Thought on Sacred Things, 2 vols., tículos para la Rivista di filosofía. Es
1876. — A Study of Spinoza, 1882. a la vez llegar a una concepción glo- autor asimismo de varias antologías
— Types of Ethical Theory, 2 vols., bal metafísica. Martinetti denunció comentadas (Platón, Kant, Schopen-
1882! — A Study of Religión, 2 vols., las insuficiencias de las diversas for- hauer) y de un comentario a los Pro-
1888. — The Seat of Authority in mas de realismo y de idealismo, pero legómenos de Kant.
Religión, 1890. ·—· Essays, Reviews consideró que sólo a través de la ex- Véase G. Gentile, Saggi critici, se-
and Addresses, I, (Personal-Politi- periencia filosófica a lo largo de la rie I, 1921 ("La teoría della conos-
cal), 1890; II (Ecclesiastical-Histori- historia podía depurarse el pensa- cenza di M."). — G. Savinelli, La
cal), 1891; III (Theological-Philoso- miento; por tanto, la crítica de dichas religione nel pensiero di P.M., 1939.
phical), 1891; IV (Academical-Reli- posiciones es a la vez una preparación — F. P. Alessio, L'idealismo religioso
gious), 1891. — Faith the Beginning, di P.M., 1950. — C. Goretti, II pen-
Selfsurrender the Fulfilment of the para admitir lo que tuviesen de plau- siero filosófico di P.M., 1952. — Fran-
Spiritual Life, 1897. — National Du- sible. La marcha del pensamiento de cesco Romano, // pensiero filosófico
ties, and other Sermons, éd. G. v F. Martinetti procede mediante un exa- di P.M., 1959 [Publicazioni dell'Isti-
Martineau, 1903. — 11 "Frayers" de men de los diversos grados por los tuto Universitario di Magisterio di Ca-
J. M. están incluidas en el volumen cuales se constituye el saber: la con- tania. Serie fil. Monog., 14].
de Selina Fitzherbert Fox, A Chain ciencia y sus representaciones; el MARTY (ANTÓN) (1847-1914),
of Frayer across the Ages, 1913. Al- mundo representado por la concien- nacido en Schwyz (Suiza), estudió en
gunas de ellas habían aparecido en cia; la unidad o, mejor, correlación de Würzburgo con Brentano, cuyas ins-
Common frayer for Christian Wor-
ship, 1862, de J. M.; otras en Home la conciencia con el mundo, etc. En el piraciones siguió en gran parte. Como
Travers, 1891. '— Véase Joseph H. curso de esta exploración Martinetti Brentano, abandonó la fe católica.
Hertz, The Ethical System of J. llegó a la conclusión de que el pri- Después de profesar en el Liceo de
Martineau, 1894. — J. J. Wilkin- mado gnoseológico de la conciencia Schwyz, se dirigió a Gottinga, donde
son, /. Martineaus Ethik. Darstellung, no destruye la objetividad de lo cono- estudió bajo la dirección de Lotze.
Kritik und padagogische Konsequen- cido, sino que más bien implica esta Luego se dirigió a Praga, donde pro-
zen, 1898 (Dis.).— R. A. Armstrong, objetividad sin la cual la propia con- fesó de 1880 hasta un año antes de
Martineaus Study of Religion, 1900. ciencia perdería su razón de ser. Pues su muerte.
— A. W. Jackson, James Martineau. la conciencia es esencialmente apro- Influido por Brentano, y en parte
A Biography and a Study, 1901. — piación de la realidad. Tal apropia- por Cari Stumpf, Marty trabajó en
James Drummond y Ch. B. Upton,
The Life and Letters of J. Marti- ción se lleva a cabo desde el estadio varios problemas de psicología y lógi-
neau, 2 vols., 1902. — O. Priée, Mar- de la experiencia sensible, con sus ca, pero su principal interés y su con-
tineaus Religionsphilosophie. Darstel- formas del espacio y del tiempo, que tribución básica fueron en la "gra-
lung und Kritik, 1902. — Henry unifican la experiencia, y con las for- mática general" y la filosofía del
Sidgwick, Lectures on the Ethics of mas de la causalidad y de la identi- lenguaje. Por lo demás, esta última
Grcen, Spencer and Martineau, 1902. dad, que permiten nuevas unificacio- abarcaba cuestiones múltiples de índo-
— J. E. Carpenter, J. Martineau, nes. Estas unificaciones no son, para le lógica y psicológica, sobre todo las
Theologian and Teacher. A Study of Martinetti, como lo eran para Kant,
His Life and Thought, 1905. — Hen- relativas al problema de los juicios im-
ry Jones, The Philosophy of Marti- resultado de aplicación al material personales concebidos como juicios
neau in Relation to the Idealism of dado de formas a priori, sino conse- existenciales. En rigor, lógica y psico-
the Présent Day, 1905. — Ch. B. Up- cuencia de una unidad propia siste- logía son, al entender de Marty, los
ton, Dr. Martineau's Philosophy, 1905. mática de la realidad empírica. Al dos territorios que flanquean de conti-
•— R. A. Armstrong, Martineau's Stu- final se llega a una completa unidad, nuo todo análisis de la estructura del
dy of Religion, 1906. la unidad absoluta, de carácter meta- lenguaje, especialmente cuando este
MARTINETTI (PIERO) ( 1871- físico. Análogo proceso se lleva a cabo análisis se centra, como Marty supone,
141
MAR MAR MAR
en la cuestión de las significaciones. mación intencional del lenguaje). — ron sobre él influencia considerable.
El peculiar empirismo de Brentano, la En 1916 se publicó Raum und Zeit Allí comenzó una serie de polémicas
tesis de la aprioridad (no trascen- (Espacio y tiempo), obra postuma, (contra Proudhon, contra sus antiguos
dental) de los juicios y la solución ed. por Josef Eisennmeier, A. Kastil amigos de la "izquierda hegeliana",
dada por el citado pensador al pro- y O. Kraus; en 1916 y 1920 los dos etc.). Expulsado de París a petición
volúmenes de Gesammelte Schriften, del Gobierno prusiano por sus cola-
blema de los juicios existenciales son, por los mismos editores, y en 1940 y
por lo demás, los principales hilos con boraciones en el semanario Vorwiiiïs,
1950 los vols. I y II-III de Nachge-
que está tejida la doctrina filosófico- lassene Schriften. Untersuchungen zur se marchó en 1845 a Bruselas. En
lingüística de Marty sobre la signifi- Grundlegung der allgemeinen Gram- 1847 fundó, con Engels, la Liga
cación. Así, Marty rechaza todo aprio- matik und Sprachphilosophie, ed. O. (Bund) de los comunistas, cuyo pro-
rismo de carácter metafísico o tras- Funke. grama político y filosófico fue fijado
cendental, para admitir un apriorismo Véase Otto Broens, Darstellung und en el Manifiesto del Partido Comunis-
especial dado en el análisis de la es- Würdigung des sprachphilosophischen ta (1848). Poco más tarde, en Colo-
tructura del pensamiento. En efecto, Gegensatzes zwischen Paul, Wundt nia, dirigió la Nene Rheinische Zei-
und M., 1913 (Dis.). — Oskar Kraus, tung, que fue suprimida casi inme-
aun cuando nada puede enunciarse introducción (págs. 1-68) al vol. I de
con sentido acerca de las significa- diatamente. En 1849 llegó a Londres,
Gesammelte Schriften (1916). — O.
ciones lingüísticas y lógicas sin una Funke, Innere Sprachform. Einführ- donde permaneció durante el resto do
continua referencia a la experiencia ung in A. Martus Sprachphilosophie, su vida, y donde escribió sus más
o, mejor dicho, sin que el análisis 1924. — Id., id., Wege und Ziele, importantes obras teóricas mientras
sea una efectiva "cobertura" de 1944. — Id., id., A. Martys sprach- luchaba contra la miseria y se mante-
un material empírico-psicológico da- philosophisches Lebenswerk, 1945. nía en estrecho contacto con las orga-
do, este material no puede ser ni MARX (KARL) (1818-1883) na- nizaciones revolucionarias, y desde
comprendido ni ordenado si una idea ció en Trier (Treveris), en la antigua donde daba el principal impulso a la
de la significación y de las signifi- provincia del Rin y actualmente Rin- constitución de la I Internacional.
caciones respectivas no preside el landia-Palatinado. Después de estu- Exponemos las doctrinas de Marx
análisis. El análisis lingüístico puede, diar en la escuela de Trier ingresó y las varias formas de "marxismo" en
pues, constituir los fundamentos de (1835) en la Facultad de Derecho de el artículo MARXISMO, por lo que nos
la lógica a la vez que ésta posibilita la Universidad de Bonn y (1836) en limitaremos aquí a algunas observa^
el desenvolvimiento de la gramática. la Universidad de Berlín, donde se ciones. Suele presentarse a Marx como
La filosofía del lenguaje de Marty doctoró en 1841, y donde siguió las un discípulo de Hegel o, mejor dicho,
representa, así, una nueva contribu- lecciones de Savigny y de Eduard como uno de los "hegelianos de iz-
ción a ese antipsicologismo psicolo- Gans, discípulo de Hegel. Amigo del quierda" que invirtió completamente
gista en que abundaron los discípulos grupo de los "jóvenes hegelianos" o las tesis hegelianas, pero conservando
de Brentano y que forjó los instru- "hegelianos de izquierda" (los her- partes importantes de la sustancia d^l
mentos conceptuales necesarios para manos Bauer, Max Stirner y otros), hegelianismo. Ello es cierto, prro debe
el desarrollo de la lógica pura y de estudió a fondo el sistema hegeliano, tenerse presente asimismo la influen-
la teoría de la objetividad ideal. por el cual se sintió a la vez atraído y cia ejercida sobre Marx por otros au-
Obras principales: Uebcr fien Ur- repelido. Moses Hess, un socialista ra- tores (Feuerbach, Saint-Simon, etc.),
sprung der Sprache, 1875 (Sobre el dical de Colonia, lo llamó a esta ciu- así como las consecuencias que tu-
origen del lenguaje). —· Die Frage dad para colaborar en la Rheinische vieron para él sus lecturas de las
nach der geschichtlichen Entivicklung Zeitung (1831) hasta la suspensión obras de los principales economistas
des Farbertsinns, 1879 (El problema de este periódico ( 1843 ). Marx pu- de la época inmediatamente anterior
(Je la evolución histórica del sentido blicó en la Reinísche Zeitung una se- (Adán Smith, Ricardo, Quesnay. etc.)
del color). — Zur Sprachphilosophie.
Die logische, lokalistische und andc- rie de artículos radicales al tiempo que y en particular su actividad como pe-
re Kastistheoríem, 1910 (Para la filo- se familiarizaba con los escritos de los riodista y su intervención en las lu-
sofía del lenguaje. Las teorías lógicas, socialistas utopistas franceses, espe- chas político-sociales de su tiempo. A
localistas η otras acerca de los casos. cialmente Fourier, Proudhon y Le- ello debe agregarse la influencia ejer-
— Untersuchungen zur Grundlegung roux. Se entusiasmó con Feuerbach, y cida sobre Marx por el desarrollo de
der allgemeinen Grammatik und en vista de la imposibilidad de seguir la economía, y en particular de la eco-
Sprachphilosophie, I, 1908 (Investi- trabajando en Alemania se trasladó a nomía inglesa (sobre la cual Engrio
gaciones para la fundamentación de París, invitado por Arnold Ruge para
la gramática general i¡ filosofía del le proporcionó muchos datos). Aun
lenguaje). ·—· Además, varios trabajos colaborar en los Deutsch-Franzosische así, y según apuntamos en MARXIS-
publicados en revistas, entre ellos: Jahrbücher. En 1844 conoció en París MO, no debe considerarse el sistema f
"Ueber subjektlose Sá'tze und das a Engels, con quien mantuvo estre- de ideas de Marx como un resultado ,
Verhaltnis der Grammatik zur Logik cha amistad durante toda su vida, de diversas influencias y experiencias, »
und Psycholosie", Vierteljahrschrift, con quien colaboró en varias obras y sino como la elaboración de tales in- _
VII ( 1884 ) ( "Sobre proposiciones sin quien le ayudó a menudo financiera- fluencias y experiencias dentro de un a.
sujeto, y la relación entre la gramá- mente durante su largo exilio en Lon- espíritu a la vez sistemático y po- -
tica, la lógica y la psicología") y dres. También en París conoció a va-
"Ueber Sprachreflex, Nativismus und sitivo. La obra de Marx es a la vez
a b s i c h t l i c h e Sprachbildung" ibid., rios revolucionarios (Auguste Blanqui, filosófica, sociológica, histórica y po-
VIII-XVI {1884 y sigs.) ("Sobre refle- Bakunin, etc.) y se familiarizó con los lítica; su principal componente doctri-
jos del lenguaje; nativismo y for- escritos de Saint-Simon, que ejercie- nal es el materialismo histórico y la ,
142
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idea de que las relaciones económicas phie (La ideología alemana. Crítica critos pertenecientes a diversas ten-
de producción constituyen el factor de la nueva filosofía alemana), escrita dencias: S. von Boehm-Bawerk, Κ. Μ.
fundamental del desarrollo histórico, durante los años Í845 y 1846. — De- and thé Close of His System, 1898. —
de tal suerte que para Marx la reali- ben mencionarse asimismo una serie M. Adler, M. ais Denker, 1908. — K.
dad social condiciona la conciencia (o de escritos típicos del "joven Hegel" Kautsky, Der historische Leistung von
que se llaman hoy Manuscritos eco- K. M., 1908. — P. Lafargue, Le dé-
forma de la conciencia) y no a la in- nómico-filosóficos, y que fueron es- terminisme économique de K. M.,
versa. critos casi todos en torno a 1844. 1909. — J. Spargo, M. His Life and
De las obras de Marx publicadas Hay trad. esp. de numerosas obras Work, 1911. — Franz Mehring, K. M.
durante su vida mencionamos: Die de Marx. Mencionamos dos trad. de Geschichte seines Lebens, 1918. — F.
heilige Familie oder Kritik der kriti- Miseria de la -filosofía, una publicada Tônnies, Marx Leben und Lehre,
schen Kritik, eme Streitschrift gegen en 1928 y otra en 1941; una trad. de 1921. — M. M. Bober, K. Marx's In-
Bruno Bauer zur Áuflarung des Publi- Crítica de la economía política pu- terprétation of History, 1927. — A.
kums über die Illusionen der spekula- blicada en 1933; una trad. de El Ca- Goedeckemeyer, Die Weltanschriniing
tiven Philosophie und über die Idee pital, publicada en 1931 (trad. M. von M. und Engels, 1928. — K. Vor-
des Kommunismus ais die Idée des Pedroso); otra de la misma obra pu- lánder, K. M., 1929. — S. H. Chang,
neuen Weltzustandes, 1845 (La sa- blicada en 1934 (trad. W. Roces), The Marxian Theory of State, 1931.
grada familia, o crítica de la crítica con una 2" ed. en 3 vols., 1959. De — S. Hook, Towards thé Understan-
crítica. Polémica contra Bruno Bauer El Capital se hizo un resumen en es- ding of K. M., 1933. — E. H. Carr,
para la ilustración del público sobre pañol en 1887 con el título: El capi- K. M. A. Study in Fanaticism, 1934.
las ilusiones de la filosofía especulati- tal resumido y acompañado de un es- — A. Cornu, K. M., l'homme et l'oeu-
va y sobre la idea del comunismo co- tudio sobre el socialismo científico. vre. De l'hégélianisme au matérialis-
mo idea del nuevo Estado mundial) Se han traducido muchos escritos de me historique (1818-1845), 1934. —
[en colaboración con F. Engels; la Marx de interpretación histórico-polí- Id., id., K. M. et la pensée moderne,
"sagrada familia" son los tres herma- tica. También ha aparecido en 1962 1948. — K. R. Popper, The Open
nos Bauer: Bruno, Edgar y Egbert]. una trad. de los Manuscritos econó- Society and Its Ennemies, Vol. II,
— Misère de la philosophie. Réponse mico-filosóficos. 1945,'nueva éd., 1962. — A. Vène,
à la philosophie de la misère, de La edición de obras completas de Vie et doctrine de K. M., 1946. — H.
Proudhon, 1847 [en alemán: Das Marx y Engels iniciada por el "Insti- Lefèbvre, Pour comprendre la pensée
Elend der Philosophie, 1885]. — Ma- tuto Marx-Éngels-Lenín", de Berlín de M., 1947. — F. Grégoire, Aux
nifest der kommunistischen Partei, fue interrumpida en 1933. Se ha re- sources de la pensée de M.: Hegel,
1848 (Manifiesto del Partido Comu- impreso la parte de esta edición que Feuerbach, 1947. — B. Nicolaejsvki,
nista) [en colaboración con F. En- ya había salido y se ha continuado la K. M., 1947. — F. de Raedemaeker,
gels]. — Zur Kritik der politischen edición en Berlín-Este ( hasta ahora De idéologie von K. M. in het kom-
Oekonomie, 1859 (Crítica de la eco- 9 vols., de los 36 vol. proyectados). munistisch manifest, 1948. — P. Bigo,
nomía política). — Das Kapital. Kritik La trad. rusa de obras de Marx y Marxisme et Humanisme, 1954. — J.
der politischen Oekonomie, 3 vols. Engels emprendida por el "Instituto Hyppolite, Études sur M. et Hegel,
(I, 1867; II [ed. por F. Engels], 1885; Marx-Engels-Lenín" en Moscú, termi- 1955. — J.-Y. Calvez, La pensée de
III, 1895). — Las Tesis sobre Feuer- nada en 1947, es casi completa. Hay K. M., 1956 (trad. esp.: El pensa-
bach fueron publicadas por F. Engels asimismo una edición de Werke (in- miento de C. M., 1958, 2' éd., 1960).
en 1888 como "Apéndice" a su obra: cluyendo correspondencia) por H. J. — Maximilien Rubel, K. M. Essai de
Ludwig Feuerbach und der Ausgang Lieber, en 8 vols, (todavía no com- biographie intellectuelle, 1957. — Ro-
der klassischen deutschen Philosophie. pleta). dolfo Mondolfo, Marx y marxismo.
Además de estas obras Marx pu- Bibliografía: M. Rubel, Bibliogra- Estudios histérico-crítico, 1960. —
blicó numerosos artículos y ensayos phie des oeuvres de K. M., 1956. — Kostas Axelos, M., penseur de la tech-
para la Rheinische Zeitung, los Id., id., Supplément à la bibliogra- nique. De l'aliénation de l'homme à
Deutsch-franzosischen Jahrbücher, el phie, etc., 1960. la conquête du monde, 1961. — Ro-
semanario Vorwarts, la Neue BJieini- Biografías: Franz Mehring, K. M. bert C. Ticker, Philosophy and Myth
sche Zeitung, el New York Tribune, Geschichte seines Lebens, 1918 (hay in K. M., 1961.
etc. Entre los escritos histórico-polí- una trad. inglesa puesta al día, con MARXISMO. Se ha entendido por
ticos destacan: Die Klassenkampfe in notas de E. Fuchs). — Otto Rühle, 'marxismo': ( I ) Las doctrinas filosó-
Frankreich (1859); Der 18 Brumaire K. M. Sein Leben una Werk (trad. ficas, económicas, sociales, políticas,
des Louis Bonaparte (1852). esp.: K. M., 1934. — A. Cornu, K.
Muchos de los escritos de Marx pu- M. et F. Engels. Leur vie et leur históricas, etc., de Marx (v. ), inclu-
blicados en periódicos y revistas fue- oeuvre, 3 vols., 1955-1962 (I. Les yendo el "joven Marx", es decir, las
ron recogidos en libro sólo después années d'enfance et de jeunesse. La doctrinas elaboradas por Marx en el
de su muerte, especialmente en las gauche hégélienne [1818/20-1844], curso de su vida, así como la prác-
ediciones de obras completas (Cfr. in- 1955; II. Du libéralisme démocrati- tica aneja a tales d o c t r i n a s ; ( I I )
fra). Marx dejó varias obras inéditas, que au communisme [1842-1844], Las doctrinas filosóficas, económicas,
luego también publicadas en edicio- 1958; III. Marx à Paris, 1962). — I. etc., de Marx que más influencia han
nes de Obras completas; además de Berlin, K. M. His Life and Environ- ejercido, unidas a algunas doctrinas
su tesis doctoral de 1841 (Diferencia ment, 1948. de Engels, y formando un "sistema"
entre las filosofías de la Naturaleza de Hay una bibliografía inmensa so- relativamente coherente; (III) El ma-
Demócrito y de Epicuro), menciona- bre la obra y el pensamiento de M.
mos al respecto: Kritik der Hegelschen nejo doctrinal anterior en tanto que
Abundan los escritos polémicos, apo-
Rechtsphilosophie (Crítica de la filo- logéticos y críticos. Todas las obras ha dado origen a un movimiento po-
sofía hegeliana del Derecho) escrita en mencionadas en la bibliografía de lítico, social, económico, filosófico,
1843. — Die deutsche Idéologie. Kri- MARXISMO se refieren a Marx. Aquí etc., que ha experimentado diversas
tik der neuesten deutschen Philoso- nos limitamos a mencionar algunos es- vicisitudes, ha sido objeto de varias.
143
MAR MAR MAR
interpretaciones y ha sido aplicado Feuerbach, en el momento en que, mente en el "materialismo histórico".
de diferentes maneras, hasta llegar a como escribió Engels, "todos éramos Reducido a unas cuantas fórmulas
la época actual. entusiastas feuerbachianos". En vez de simplificadas este materialismo con-
Tendremos en cuenta estos tres explicar la historia por el "Espíritu", siste en lo siguiente: (1) La idea de
modos de entender el marxismo y des- Feuerbach la explicaba por medio de que la historia es explicable median-
cribiremos brevemente cada uno de las "condiciones materiales"; el Espí- te leyes, las cuales, sin embargo, no
ellos en el orden indicado. ritu mismo se convertía en "ideolo- son leyes a priori, sino leyes obteni-
( I ) En los datos sumarios presen- gía" encubridora de la "verdadera das por medio de un examen de los
tados en el artículo MARX (v. ) hemos realidad histórica". Ahora bien, Marx hechos históricos mismos. Por lo de-
indicado ya que Marx procede filo- llegó a la primera formulación de lo más, estas leyes históricas son distin-
sóficamente de la llamada "izquier- que se consideraba como su pensa- tas de las leyes físicas, químicas, bio-
da hegeliana" (véase HEGELIANISMO). miento maduro no sólo a través de la lógicas, etc., por cuanto mientras es-
Ello es cierto, pero insuficiente e in- influencia de Feuerbach —muchas de tas últimas son siempre las mismas
completo. En efecto, Marx fue gran- cuyas tesis rechazó luego, en parte por para todos los hechos —los cuales son
demente atraído por el sistema de He- ser excesivamente "abstractas"—, sino además siempre "los mismos"—, las
gel tal como era expuesto por los "jó- también, y sobre todo, por sus estu- leyes históricas son leyes evolutivas,
venes hegelianos" en Berlín (por dios de los economistas franceses e es decir, leyes de una evolución que
ejemplo, por Eduard Gans), pero des- ingleses (Ricardo Quesnay, Adam no se repite. (2) La idea de que la
de muy pronto la atracción que ejer- Smith), de los socialistas utópicos evolución histórica no es un desarro-
cieron sobre Marx las ideas de Hegel franceses (especialmente de Fourier y llo continuo, sino una serie de desarro-
fue contrapesada por la hostilidad que Proudon), de Saint-Simon y muy prin- llos producidos por conflictos, los cua-
sentía hacia un pensamiento pura- cipalmente de la realidad social y po- les son el motor del movimiento his-
mente "especulativo", que podía dar lítica de su época. Importante fue asi- tórico. Estos conflictos son de tal ín-
lugar a toda clase de combinaciones mismo su relación con Engels, con el dole que en ellos se manifiesta una de
ideológicas. Por temperamento y tam- cual colaboró en diversas obras (hasta las tesis hegelianas: la transformación
bién por las circunstancias, que lo lan- el punto de que a veces es difícil dis- de la cantidad en cualidad. En efec-
zaron a la vida periodística y política tinguir entre la contribución de Marx to, cuando se intensifica el conflicto
y no a la vida académica, Marx sen- y la de Engels en la formación del se produce una ruptura (o explosión),
tía fuerte inclinación al estudio de lo "marxismo"). Todo ello no quiere de- que da lugar a otra fase del desarrollo
"concreto" — de los datos históricos, cir que el marxismo se constituyera histórico. (3) La idea de que las fuer-
del estado de las leyes, de las condi- a base de una combinación más o me- zas determinantes de la evolución his-
ciones políticas y económicas, etc. nos "mecánica" de influencias y de tórica son fuerzas económicas, es de-
Se ha dicho por ello que el hegelia- experiencias. Tanto en su aspecto teó- cir, "condiciones materiales de la vi-
nismo de Marx es en gran medida un rico como en su aspecto "práctico" da humana". Las fuerzas económicas
hegelianismo positivo o, si se quiere, —por lo demás, estrechamente enla- están incorporadas en clases sociales,
"positivista". Sus primeras reflexiones zados entre sí"— el marxismo de y especialmente en dos clases: la de
filosóficas —los escritos del llamado Marx, bien que formado con muy dis- los poseedores y opresores y la de los
"joven Marx", a los que se viene pres- tintos elementos, apareció como una desposeídos y oprimidos. En otros tér-
tando creciente atención— testimo- doctrina distinta de las otras, inclu- minos, el factor determinante de la
nian estas inclinaciones. En ellos se yendo aquellas que, como la de Saint- evolución histórica son las "relaciones
encuentran reflexiones en las que el Simon, estaban más cercanas a ella. económicas". Los demás aspectos de
autor destaca lo que luego se llamarán Una de las características de este mar- la historia —las creencias religiosas,
"temas existenciales", vistos a la luz xismo es la insistencia en lo que lue- las ideas morales, las ideologías polí-
del hegelianismo — entre ellos temas go se llamará "conciencia histórica", ticas, los sistemas filosóficos, etc.—,
tales como el de la enajenación (VÉA- es decir, el tratar de explicar no la son consecuencia del modo como ope-
SE), de los que Hegel había tratado, historia en general, sino los diversos ran las relaciones económicas. Por eso
pero que Marx colocó en una posi- momentos de la historia en su carác- Marx escribe que la existencia social
ción más central y a los que dio una ter concreto. La historia no aparece de los hombres determina su "concien-
significación más concreta. En ellos para Marx "como historia de los erro- cia" y no a la inversa. El predominio
se advierte asimismo la tendencia, lue- res", sino —de modo semejante a He- de tal existencia social y de los fac-
go más fuerte y sistemáticamente des- gel, pero en forma anti-idealista— co- tores económicos es resumido por
arrollada, a rechazar cada vez más el mo "historia de las verdades par- Marx en el "Prefacio" a su Crítica de
contenido idealista del hegelianismo y ciales": cada momento histórico es, de la economía política del modo siguien-
a hacer uso del método hegeliano. algún modo, un "error", pero tiene su te: "En el curso de la producción so-
Un cambio importante en la evo- justificación y es por ello también una cial que emprenden los hombres, éstos
lución del pensamiento de Marx —lo "verdad". Otra de las características se relacionan entre sí de modos defini-
mismo que en el de Engels y otros es la unión de un sistema de concep- dos e independientes de su voluntad.
autores coetáneos— lo representó el tos con un examen concreto y minu- Estas relaciones de producción corres-
definitivo abandono de todo residuo cioso de la realidad que tal sistema ponden un estadio definido del des-
idealista en favor de un decidido ma- trata de explicar. arrollo de sus poderes materiales de
terialismo. Este cambio fue causa- Desde este punto de vista el marxis- producción. La suma de estas relacio-
do principalmente por la lectura de mo de Marx consiste fundamental- nes de producción constituye la es-
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MAR MAR MAR
fractura económica de la sociedad biarlo, es decir, la idea de que la acti- ñas de las cuales proceden de Engels,
— el verdadero fundamento sobre el vidad humana solamente puede ser especialmente en las partes de sus
cual se edifican las superestructuras entendida racionalmente en cuanto obras en las que trató de cuestiones
legales y políticas y a la cual corres- "práctica revolucionaria". de las que no se había ocupado, o no
ponden formas bien definidas de con- El programa político resultante de se había ocupado directamente, Marx.
ciencia social. El modo de produc- las ideas anteriores es el expresado en Habiendo tratado de los fundamentos
ción en la vida material determina el Manifiesto comunista. Las bases más propiamente "marxistas" de este
el carácter general de los procesos so- económicas de las mismas ideas se "marxismo como sistema" en el apar-
ciales, políticos y espirituales de la vi- hallan expresadas en El Capital. Im- tado anterior, podremos ser aquí más
da". Debe tenerse presente que Marx portante en éste es la interpretación breves. El marxismo como "sistema
no hace de la llamada "superestruc- económica de la historia moderna y completo de Marx-Engels" abarca no
tura" un reflejo siempre inmediato y especialmente del proceso de la revo- solamente el materialismo histórico,
directo de las fuerzas de producción. lución industrial y técnica, y la mos- sino también el llamado "materialismo
La "superestructura", una vez incor- tración de los conflictos internos que dialéctico". En rigor este marxismo
porada a la sociedad, es asimismo un ha experimentado y deberá seguir ex- ha sido caracterizado con frecuencia
factor de los conflictos y cambios que perimentando la burguesía hasta su como materialismo dialéctico y por
tienen lugar en la sociedad. (4) La destronamiento por el proletariado este motivo se ha usado para refe-
idea de que el proceso histórico tiene — destronamiento que primero Marx rirse a él la abreviatura Diamat ('ma-
lugar en forma dialéctica, y especial- había concebido como vina lucha vio- terialismo dialéctico") y no la abre-
mente siguiendo la ley de la negación lenta conducida por una élite revolu- viatura Hismat ("materialismo histó-
de la negación. Así, en lo que toca cionaria, y que luego concibió en for- rico"). En cierto respecto este mar-
por lo menos a la historia "occiden- ma de una lucha más larga, pero más xismo es infiel a algunas de las ideas
tal", la evolución histórica ha segui- tenaz, bajo la égida de los partidos fundamentales de Marx, especialmen-
do el esquema: predominio de la cla- socialistas (o comunistas). Entre las te a la idea de que las leyes histó-
se feudal; arrumbamiento del feuda- ideas sobresalientes de lo que pue- ricas no son comparables a las leyes
lismo por la burguesía; nacimiento del de llamarse "la filosofía económica" físicas. Marx entendió al hombre co-
proletariado, destinado a arrumbar a del marxismo figuran las siguientes: mo un ser creador y en principio li-
la burguesía. En esta dialéctica histó- ( 1" ) La idea de que los productos bre, y también como un ser natural,
rica, cada período tiene su justifica- lanzados al mercado tienen un precio. aunque no como un ser "solamente
ción; no es posible saltar de una fase (2") La idea de que para la obten- natural"; en todo caso, como un ser
histórica a otra sin la fase interme- ción de estos productos se usa el tra- natural que se esfuerza, en el curso
dia, pues para que se produzca una bajo de los asalariados, trabajo que de la historia, por liberarse de la opre-
revolución histórica deben estar pre- tiene asimismo un precio. (3*) La sión, tanto natural como histórica. Pe-
paradas las correspondientes condicio- idea de que lo producido por el asa- ro en otro respecto este marxismo
nes económicas y sociales. (5) La lariado tiene un precio o, mejor dicho "completa" a Marx, ya que llena las
idea de que el triunfo del proletaria- un valor superior al salario recibido partes que Marx había dejado "en
do introducirá un cambio radical y por el trabajador (aun descontando blanco". En sustancia, consiste en sos-
distinto de los anteriores, en que por los costos de producción, distribución, tener que el ser prima sobre el pen-
vez primera se procederá no a la ar- etc.). Este plus es la plus valía, que sar, y que este último se limita a re-
monía de las clases sociales, sino a es arrebatada al trabajador por el ca- flejar pasivamente (casi "fotográfica-
la supresión de las clases y al adve- pitalista. (4") La idea de que tanto mente") el ser; se trata, pues, de un
nimiento de la sociedad sin clases. el progreso técnico como las necesida- realismo. Consiste también en afirmar
Entonces el hombre será definitiva- des de la competencia obligan a los que el ser es, en último término, la
mente libre; se habrá dado el "salto capitalistas a formar grandes mono- "materia"; es, pues, un materialismo.
a la libertad" y se habrá cumplido de polios, destruyendo de este modo las Ahora bien, este materialismo no es
modo definitivo el proceso hacia la empresas pequeñas y la clase social mecanicista, como el materialismo de
libertad en que la historia consiste. —la "pequeña burguesía"— poseedo- muchos hombres de ciencia del siglo
Con la supresión de las clases se su- ra de tales empresas. ( 5 ) La idea de xix y de algunos filósofos, sino dia-
primirá asimismo el Estado, que ha- que hay inevitablemente crisis (por léctico. Así, este marxismo consiste en
bía sido instrumento de opresión de ejemplo, crisis de superproducción) en una inversión de Hegel, el cual había
las clases dominantes sobre las domi- el mercado capitalista y que éstas pro- puesto la realidad "patas arriba".
nadas. La supresión del Estado será ducen conflictos (incluyendo guerras) Además, rechaza de Hegel el conte-
obra de la dictadura del proletariado, en el curso de los cuales el capitalis- nido, pero conserva fielmente el mé-
el cual hará servir al Estado para su mo se autodestruye. (6') La idea de todo. Este método debe aplicarse a la
eventual autoeliminación. De este mo- que la cantidad de proletarios y des- realidad según leyes dialécticas, de las
do se alcanzará la sociedad comunis- poseídos aumenta a medida que la cuales sobresalen tres; las que según
ta, que será la verdadera libertad ob- cantidad de capitalistas y opresores algunos inclusive se reducen a tres:
jetiva y el triunfo del hombre sobre disminuye. la ley de la transformación de la can-
toda opresión. (6) La idea, estrecha- (II) El marxismo como sistema tidad en cualidad; la ley de la unidad
mente ligada con todas las anteriores, completo a que nos referimos al prin- y conflicto de los opuestos, y la ley
de que la filosofía no tiene por fina- cipio incluye no sólo las ideas ante- de la negación de la negación. El mar-
lidad interpretar el mundo, sino cam- riores de Marx, sino otras ideas, algu- xismo en este sentido es, desde el
145
MAR MAR MAR
punto de vista de la concepción de ocurrió con las interpretaciones de las ruinas del "oficialismo" y ha dis-
la realidad, un emergentismo (véase autores como Kaustky y Berstein por tinguido entre "marxismo institucio-
EMERGENTE) que sigue siendo de to- parte de Lenín. En rigor, puede con- nal" ( "pseudo-ortodoxo" ) y "marxis-
dos modos naturalista. Las leyes dia- siderarse la interpretación del mar- mo intelectual" (más "ortodoxo" o, en
lécticas en cuestión siguen el esquema xismo —y sobre todo lo que podría- todo caso, más "vivo"). A las ideas
de Hegel: tesis (afirmación), antíte- mos llamar la "práctica del marxis- de estos autores pueden agregarse las
sis (negación) y síntesis (negación mo"— por Lenín como una fase en de Jean-Paul Sartre en su última obra
de la negación) — esta última, por lo la evolución del marxismo. La prime- sobre la razón dialéctica; en ella Sar-
demás, distinta de la negación lógica, ra fase sería la de Marx; la segunda, tre estima el marxismo como la filo-
la cual suprime el término puesto o la de Marx junto con algunas ideas sofía de nuestro tiempo, pero este
afirmado en vez de "conservarlo" o, de Engels; la tercera, la de Marx- marxismo no es un materialismo dia-
mejor, "absorberlo". Engels interpretada por los llamados léctico, cuando menos por el momen-
Estas leyes dialécticas se aplican a "revisionistas"; la cuarta, la de Le- to, cuando la ciencia opera todavía
la Naturaleza entera y también a la nín. Ahora bien, hemos tratado este según supuestos de carácter positivis-
sociedad. La Naturaleza es una reali- punto con más detalle en el artículo ta. Este "nuevo marxismo" o "marxis-
dad material infinita en el espacio y FILOSOFÍA SOVIÉTICA, donde nos he- mo vivo" se relaciona a veces con el
en el tiempo; de esta realidad sur- mos referido al llamado "marxismo- interés por el "joven Marx" —por "los
gen los organismos, que siguen sien- leninismo" y a algunas de las vicisi- escritos de la juventud de Marx"—,
do materiales, y de los organismos tudes por éste experimentadas. Aquí pero el panorama de este marxismo
surgen los procesos psíquicos, que es- nos toca ahora únicamente destacar es demasiado complejo y, sobre todo,
tán asimismo arraigados en la mate- que en el curso de estas vicisitudes demasiado fluido para que se pueda
ria y son, en último término, mate- se trató sobre todo de si había un hacer con él mucho más que dar fe
riales. El conocimiento tiene lugar marxismo ortodoxo y, como conse- de su existencia.
por medio de órganos de los sentidos, cuencia, uno o varios marxismos hete- De la abundante bibliografía so-
que son materiales; conocer es, pues, rodoxos. Durante un tiempo se con- bre el marxismo destacaremos sólo, en
un modo de relación de una "mate- sideró como marxismo ortodoxo el so- orden cronológico, algunas obras per-
ria" con una "materia". La Natura- viético, el cual ha recibido los nom- tenecientes a muy diversas tendencias;
bres de "neomarxismo" y de "bolche- a ellas hay que agregar, además, las
leza como realidad material se com- citadas en la bibliografía del artículo
prende asimismo de acuerdo con cier- vismo" (o "bolcheviquismo"). Algu- MARX y algunas de las que se mencio-
tas categorías fundamentales, entre nos estiman que es injusto reducir el nan en las bibliografías de los artícu-
las cuales destacan las de la necesi- marxismo ortodoxo al soviético sin por los DIALÉCTICA y MATERIALISMO: G.
dad y las de la interacción. Ahora ello considerar que la única salida Plejanov, Beitrdge zur Geschichte des
bien, tanto esta necesidad como esta consista en proceder a efectuar una Materialismus: Holbach, Helvetius,
interacción tienen lugar no mecáni- transformación del marxismo análoga Marx, 1896 (del mismo Plejanov el vo-
ca, sino, una vez más, dialécticamen- a la de los "revisionistas" de comien- lumen en inglés: Fundamental Pro-
te. El puro mecanicismo es un fata- zos del siglo xx. Para estos últimos blems of Marxism, 1929). — O. Lo-
renz, Die materialistische Geschichts-
lismo. El idealismo es un "contingen- autores el marxismo en la forma so- auffassung, zum erstenmal systema-
tismo (radical)" injustificado. Sólo el viética ha sido el verdadero "revisio- tísch dargestellt und kritisch be-
materialismo dialéctico permite coor- nismo" y, además, un revisionismo kuchtet, 1897. — Ludwig Wolt-
dinar la necesidad con la voluntad. que ha consistido en matar lo que ha- mann, Der historísche Materialismus,
Puede decirse que el marxismo de bía de vivo en el marxismo. Se ha Darstellung und Kritik der marxi-
que hablamos ahora es un materialis- desarrollado en vista de ello un "nue- stischen Weltanschauuns, 1899. —
mo histórico suplementado por un vo marxismo" que aspira a constituir Th. G. Masaryk, Die phuosophischen
materialismo dialéctico y, según al- un "marxismo vivo", en algunas oca- und soziologischen Gmndlagen des
siones más cercano al propio Marx, Marxismus, 1899. — B. Croce, Ma-
gunos, fundado en un materialismo terialismo storico ed economía mar-
dialéctico. En cuanto materialismo en otras ocasiones interesado en una xistica, 1900. — David Koigen, Zur
histórico, este marxismo sustenta fun- renovación de Marx de acuerdo con Vorgeschichte des modernen philo-
damentalmente las tesis de Marx des- la nueva situación de la época. Intere- sophischen Sozialismus in Deutsch-
critas en la sección anterior. santes son a este respecto las ideas land. Zur Geschichte der Philosophie
(III) El marxismo en los dos sen- de Gramsci (VÉASE), el cual sigue und Sozialphilosophie des Junghege-
tidos anteriores, y especialmente en el siendo considerado como "ortodoxo" lianismus, 1901. — Jakob Hollist-
por algunos, pero como un renovador scher, Dos historische Gesetz. Zur Kri-
primer sentido, fue objeto de muchas tik der materialistischen Geschichts-
polémicas y revisiones. Algunas de las del marxismo mediante una "filoso- auffassung, 1903. — F. Oppenheirner,
últimas fueron de naturaleza más po- fía de la praxis" por otros; las de Das Grundgesetz der Marxschen Ge-
lítica que propiamente filosófica, pero Lukács, que ha influido sobre todo sellschaftslehre, 1903. — A. Penzias,
siendo una de las características del en autores "occidentales" no marxis- Die Metaphysik der materialistischen
marxismo la unión de la teoría con tas, pero simpatizantes con algunas Geschichtsaiiffassung, 1905. — W.
la práctica (la "praxis"), se ha con- de las ideas y, sería mejor decir, "in- von Tugan-Baranowski, Theoretische
siderado que las discusiones políticas tuiciones del marxismo; las de Henri Grundlagen des Marxismus, 1905.
— Rudolf Goldscheid, Problème des
eran también de índole filosófica. Va- Lefèbvre (VÉASE) y acaso las de Le- Marxismus, 1906. — G. Sorel, La
rias de las interpretaciones fueron de- zek Kolakowski, el cual se ha esfor- décomposition du marxisme, 1908.
nunciadas como "revisionistas"; tal zado por "resucitar" el marxismo de — W. E. Biedermann, Die Weltan-
146
MAR MAS MAS
schauung des Marxismus, 1908. — technische Eros. Dos Wesen der mate- una sociedad equilibrada, carente de
Emil Hammacher, Dos philosophi- rialistischen Geschichtsauffassung, tensiones que no fuesen moral e inte-
sch-okonomische System des Mar- 1955. — André Piettre, Marx et mar- lectualmente fructíferas. Lo mismo
xismus, 1909. — G. Charasoff, Das xisme, 1957 (trad. esp.: M. y mar- puede decirse de sus demás escritos
System des Marxismus. Darstellung xismo, 1962). — G. Lichtheini, Mar-
tmd Krítik, 1910. — Walter Silzbach, xism: An Historical and Critical Study, de filosofía política, así como de su
Die Anfange der materialistischen 1961. — F. V. Konstantinov, Los crítica de las bases filosóficas del
Geschichtsauffassung, 1911. — N. fundamentos de la filosofía marxiste marxismo. Masaryk rehusó siempre to-
Cervigli, Le teoríe fondamentali del (trad. esp., 1961). — J. Witt-Hansen, do pensamiento de tipo puramente
Marxismo, 1912. — Rodolfo Mon- Historical Materialism. The Method. abstracto (o que él estimaba tal) y
dolfo, Sulle orme di Marx, 1919, 4» The Théories, I, 1960. — F. Chatelet, manifestó inclinación por un modo
éd., 1948. — Id., id., Marx y marxis- Logos et praxis. Recherches sur la sig- de pensar "concreto". Éste se reveló
mo, 1960. — H. Cunow, Grundzüge nification théorique du marxisme,
der Marxschen Soziologie, 1920-1921. no sólo en sus estudios sociales y po-
1962. — J.-P. Sartre, Roger Garaudy,
— N. Bujarin, Théorie des histo- Jean Hyppolite, Jean-Pierre Vigier, J. líticos sino también en sus trabajos de
ríschen Materialismus, 1922. — Karl Ôrcel, Marxisme et Existentialisme, carácter lógico y epistemológico, tanto
Kautsky, Die materialistische Ge- Controverse sur la dialectique, 1962 de los que tenían por tema el proble-
schichtssauffassung, 2 vols., 1927. (trad. esp.: Marxismo y existencielis- ma del escepticismo como de los que
— Κ. Korsch, Die materialistische mo, 1963). se encaminaban directamente a una
Geschichtsauffassung, 1929. — Id., Para la filosofía soviética en par- clasificación de las ciencias y a lo que
id., Marxismus und Philosophie, 2* ticular véase la bibliografía del artícu-
edición, 1930. — Varios autores, llamó precisamente la "lógica concre-
lo FILOSOFÍA SOVIÉTICA. — Sobre he-
Dialéktitschéskiy i iítoritschéskiy ma· gelianismo y marxismo: S. Mark, "He- ta". Lo decisivo en el pensamiento de
téríalizm, éd. M. Mitin, 1934. — V. gelianismus und Marxismus", Kant- Masarky fue, sin embargo, el hecho
Adoratskiy, Dialectical Materialism. studien, XXVII (1922). — J. Hyppo- de que constituyó, estrechamente en-
The theoretical Fundations of Mar- lite, Études sur Marx et Hegel, 1955. lazado con su acción, un modelo para
xism-Leninism, 1936. — H. Lefèbvre, — Sobre exietencialismo y marxismo: un cierto estilo de la posterior filoso-
Le matérialisme dialectique, 1940, G. Lukács, Existentialisme ou Marxis- fía checa. Así, un examen de las
nueva éd., 1949. — Id., id., Logique me, 1948. — J. Lacroix, Marxisme, corrientes de esta filosofía muestra
formelle, logique dialectique, 1947 Existentialisme, Personnalisme, 1950
(trad. esp.: Lógica formal, lógica dia- dondequiera sus huellas. Esto ocurre
(trad. esp.: Marxismo, exietencialismo,
léctica, 1956). — G. Hubatka, Die personalismo, 1962). — J.-P. Sartre, R. ya muy claramente en el positivismo
materialistische Geschichtsauffassung, Garaudy et al., op. cit. supra. — Jean- evolucionista de F. Krejci ( 1854-
1942 (Dis.). — M. M. Rosenthal, Paul Sartre, Critique de la raison dia- 1934). Pero también en los pensado-
Marksistskiy dialéktschéskiy metod, lectique, ï, 1960. — Para las obras de res más recientes. De hecho, el pen-
1947. _ N. Lubnicki, The Theory H. Lefèbvre, G. Lukács y A. Gramsci, samiento filosófico checo puede ser
of Knowledge of Dialectical Materia- véanse las bibliografías de los artícu- inclusive considerado desde el punto
lism, 1949. — H. G. Desroches, Sig- los correspondientes. de vista de la mayor o menor acen-
nifications du marxisme suivi d'une MASARYK (TOMAS GARRIGUE)
initiation bibliographique à l'oeuvre tuación que los diversos filósofos han
de Marx et d'Engels, 1949. — M. (1850-1937) nació en Hodonin (Mo- establecido de aquel primer positi-
Cornforth, Materialism and thé Dia- ravia) y estudió en la Universidad de vismo humanista. Si acentuamos el
lectical Method, 1953 (trad. esp.: El Viena. De 1882 a 1911 fue profesor positivismo, nos encontramos con co-
materialismo y el método dialéctico, en la nueva Universidad bohemia de rrientes cientificistas (bien que no
1961). — Id.; id., Historical Materia- Praga. Elegido varias veces diputado, enteramente antihumanistas ), del tipo
lism, 1954, ed. rev., 1962. — Id., id., salió de su país en 1914 y se dirigió de K. Vorovda (1879-1929), de Vi.
The Theory of Knowledge, 1955, éd. a Austria, Italia, Suiza y, finalmente, a Hoppe (1890-1931). J. Tvrdy (1877-
rev., 1963. Estos tres vols, pertene- Inglaterra, profesando durante algún
cen a una serie que el autor ha de- 1943), M. Jahn (1883-1947), J.
dicado a la exposición y comentario tiempo en el King's Collège, de la Krâl (nac. 1882). Si acentuamos el
del marxismo-leninismo. — M. G. Universidad de Londres. Con la inde- humanismo, llegaremos hasta una lí-
Lange, Marxismus-Leninismus-Stali- pendencia, fue elegido Presidente de nea que tiene fuertes tendencias me-
nismus. Zur Krítik des dialektischen Checoslovaquia en 1918 y reelegido tafísico-religiosas, tal como ocurre
Materialismus, 1951. — B. Petrov (B. en 1920 y 1927. con V. K. Skrach (1891-1943), J. B.
P. Vychéslavtsév), Filosofskaá nicht- Masaryk se interesó principalmente Krozâk (nac. 1888), con J. Benes,
chéta marksizma, 1952. — G. Politzer, en problemas de sociología, filosofía con el teólogo J. L. Hromâdka y con
G. Besse, M. Caveing, Principes fon- política y ética. En todas sus inves-
damentaux de philosophie, 1954. — el biólogo vitalista E. Rádl. Una
A. G. Meyer, Marxism. The Unity of tigaciones introdujo supuestos filosó- propensión humanista procedente en
Theory and Practice. A. Critical Essay, ficos, en los cuales predominaron los parte de Masaryk se encuentra asi-
1954."— J. Marchai, Deux essais sur derivados del positivismo francés e in- mismo en diversos pensadores mar-
le marxisme, 1955. — H. B. Acton, glés. Muy fuertes fueron lo que pue- xistas: Z. Nejedly (nac. 1878), L.
The Illusion of thé Epoch. Marxism- den llamarse "tendencias humanistas", Svoboda, L. Rieger, E. Kolman, etc.
Leninism as a Philosophical Creed, combinadas con orientaciones de mo- Y aun ella puede rastrearse en filó-
1955 (trad. esp.: La ilusión de la ral social. Así, su investigación sobre
época, 1962). — A. Arvon, Le mar- sofos de orientación estrictamente
el suicidio no era solamente un análi- lógico-metodológica, como J. Patocka,
xisme, 1955. — M. Merleau-Ponty,
Les aventures de la dialectique, 1955 sis de un fenómeno social-histórico, si- J. Pópelo va, M. Englis, etc.
(trad. esp.: Las aventuras de la dia- no que comportaba una filosofía mo- Obras filosóficas (en los textos
léctica, 1957). — J. Hommes, Der ral destinada a establecer las bases de alemanes): Der Selbstmord ais so-
147
MAS MAT MAT
ziale Massenerscheinung der moder- tórica como sistemáticamente. Desde ciencia. Esto es comprensible si se
nen Zivilität, 1881 (El suicidio como el punto de vista histórico, Masnovo piensa que la matemática era para
fenómeno de masas de la civilización ha estudiado los antecedentes inme- ellos la ciencia de los números y de
moderna). — Ueber den Hupnotis- diatos del pensamiento de Santo To- las figuras geométricas consideradas
mus, 1881. — Biaise Pascal, 1883. a su vez como la esencia de la reali-
— Die Wahrscheinlichkeitsrechnung más y en particular las corrientes avi-
und die Humesche Skepsis, 1884 (El cenianas. También ha estudiado la dad. Estas concepciones pitagóricas
cálculo de probabilidades y el escep- relación entre el pensamiento agusti- ejercieron gran influencia, especial-
ticismo de Hume). — Üeber das niano y el tomista y ha destacado sus mente en el mundo antiguo y duran-
Studium der dichterischen Werke, I, concordancias más bien que sus dis- te el Renacimiento. Pocos autores las
18S4; Π, 1886 (Sobre el estudio de crepancias. Finalmente, se ha ocupa- han mantenido en la época moderna,
las obras poéticas). — Unsere heuti- do de estudiar los orígenes del neoto- pero pueden rastrearse trazas de la
ge Krisis, 1885 (Nuestra crisis ac- mismo en Italia cuyas fuentes ha en- importancia central adquirida por la
tual). ·— Grundzüge einer konkreten contrado en el pensamiento de Vicen- matemática en los ideales científicos
Logik, 1887 (Fundamentos de una
lógica concreta). ·—· Die moderne zo Buzzetti (v.) (bien que hoy se panmatematizantes, los cuales, según
Evolutionsphilosophie, 1896. — Die hace remontar su origen a sus maes- Meyerson, constituyen una de las
Stellungnahme der Sozialistenpartei tros en el Collegio Alberoni [véase varias posibles filosofías de la ciencia.
zur Ethik in der neuesten Zeit, 1896 NEOTOMISMO] ). La filosofía ha considerado siem-
(La posición del Partido Socialista Desde el punto de vista sistemáti- pre la matemática como uno de los
frente a la ética más reciente). — co, Masnovo se ha ocupado, entre objetos principales de sus investiga-
Die philosophischen und soziologi- otros problemas, de la cuestión de la ciones. Éstas han sido llevadas a
schen Grundlagen des Marxismus. naturaleza de la posibilidad o, mejor, cabo dentro de la lógica, de la teoría
Studien zur sozialen Frage, 1899 del conocimiento y de la metafísica
(Los fundamentos filosóficos y socio- "los posibles". La doctrina al respecto
lógicos del marxismo. Estudios para de Masnovo, llamada por el autor hasta que se ha constituido una dis-
la cuestión social). — Die Politik als "subordinatismo realista", y también ciplina especial, la filosofía de la
Wissenschaft und Kunst, 1906 (La "subordinatismo genético", parte de matemática, que ha tenido por mi-
política como ciencia y como arte). Santo Tomás al afirmar que el cono- sión formular con la mayor claridad
— Intelligenz und Religion, 1907. — cimiento comienza por serlo de reali- posible los problemas básicos (los
Russland und Europa. Soziologischen dades "actuales" (en acto) y que el "problemas de fundamentación") con-
Skizzen, 1913. — Además, varios es- conocimiento de lo posible deriva del cernientes a dicha ciencia. De estos
critos sobre el problema bohemio: problemas consideraremos aquí los
Die böhmische Frage (1895), Fr. conocimiento de lo actual. Sin embar-
Palacky's Idee des böhmischen Vol- go, a diferencia de autores que (co- siguientes: (1) El contenido de la
kes (1898), y multiples escritos en mo Bergson) hacen de lo posible al- matemática; (2) La naturaleza de
la revista Ñase Doba especialmente go ontológicamente derivado de lo los entes matemáticos; (3) Los fun-
sobre la vida religioso-eclesiástica. — actual, Masnovo sostiene que los po- damentos de la matemática; (4) La
Bibliografía de las obras de Masaryk sibles son ontológicamente anteriores relación entre la matemática y las
en: Boris Jakowenko, La bibliogra- a las cosas actuales en la mente in- demás ciencias; (5) La relación entre
phie de T. G. Masaryk, 1935. — finita, la cual crea tales cosas. Inte- la matemática y la realidad.
Véase Festschrift zum 80. Geburtstag
(7 de marzo de 1930): í: Aliotta, resante en el pensamiento de Masnovo El problema del contenido de la
L. Brunschvicg, Bulgakow, Croce, es el intento de concebir analíticamen- matemática concierne menos a la fi-
Hugo Fischer, S. Hessen, O. Kraus, te la noción de causa, lo cual permi- losofía que a la propia matemática.
Losskij, Rádl y otros; II (Masaryk als te, a su entender, no sólo concebir Puede resolverse en buena parte mos-
Denker) : Radi, Lapchin, Kroft, Mir- a Dios como Causa primera, sino tam- trando las cuestiones de que se ocupa
chuk, Hans Driesch v otros, 1930. bién evitar los argumentos kantianos la matemática, los métodos que usa
—K. Krofta, M. und sein wissen- y las ramas en que se divide. Su-
schaftlichen Werk, 1930. — E. Utitz, contra la posibilidad de demostración
de la existencia de esta Causa. poniendo conocidos en lo esencial
T. G. M. als Volkserzieher, 1935. —
O. Kraus, Die Grundzüge der Welt Obras: Introduzione alla Somma estos aspectos, no es menester aquí
und Lebensanschauung T. G. Ma- teológica di S. Tommaso, 1918, 2* ed., referirnos a ellos con detalle. Obser-
saryks, 1937. — E. Rade, La philoso- 1946. —. II neotomismo in Italia. Ori- varemos sólo que la idea —predomi-
phie de T. G. M., 1938. gini e prime vicende, 1923 (además, nante durante mucho tiempo— según
M A S N O V O ( A M A T O ) (1880- artículos complementarios sobre los la cual la matemática es la ciencia
1955), nac. en Fontanellato (Parma), orígenes del neotomismo en Italia, en de la cantidad, no puede mantenerse.
estudió en la Universidad Gregoriana. Rivista di Filosofía Neoscolastica, 1924 En efecto, hay disciplinas matemá-
y 1926). — Problemi di metafísica e ticas, como la topología, que no se
Ordenado sacerdote en 1903, profesó di criteriologia, 1930. — "Gnoseolo-
en el Seminario de Parma; al fundar- gia e metafísica", Rivista di Filosofía ocupan de la cantidad. Por este mo-
se en 1921 la Universidad católica Neoscolastica ( 1933 ). — Du Gugliel- tivo se ha intentado encontrar un
del Sagrado Corazón (Università Cat- mo d'Auvergne a s. Tommaso d'Aqui- concepto más general para definir
tolica del Sacro Cuore) fue nombrado no, 3 vols., 1930-1945. — La filoso- el contenido de la matemática: es el
en ella profesor de filosofía medieval fía verso la religione, 1941. — S. concepto de orden (VÉASE).
y de filosofía teórica. Agostino e s. Tommaso, 1942, 2' ed., Sobre la naturaleza de los entes
Masnovo ha contribuido a la fun- 1950. matemáticos hay muchas discusiones,
damentación y desarrollo del neoto- MATEMÁTICA. Los pitagóricos aun tomando la expresión 'entes ma-
mismo ( v . ) contemporáneo tanto his- consideraban la matemática como la temáticos' en un sentido neutral, equi-
148
MAT MAT MAT
valente a 'aquello de que se ocupa sino que "subsisten" o "consisten" se tiende a la formalización (v.) má-
la matemática". Entre las posiciones (v. CONSISTENCIA); su modo de ser xima de las operaciones matemáticas;
adoptadas sobre este problema men- es el del objeto ideal (v.). Según la es un error, por lo tanto, interpre-
cionaremos siete: (a) el realismo; posición (g), hay que distinguir entre tar ciertos resultados de la matemá-
(b) el conceptualismo; (c) el nomi- el pensamiento matemático y el ob- tica contemporánea como un aparta-
nalismo; (d) el apriorismo; (e) el jeto del pensamiento matemático. La miento de esta vía.
empirismo; ( f ) el objetivismo y (g) atención preponderante hacia el pri- La cuestión de la relación entre la
el "existencialismo". Señalaremos bre- mero da origen a un formalismo; la matemática y las demás ciencias es
vemente en qué consiste cada una atención preponderante hacia el últi- muy compleja. En todo caso, se han
de ellas. mo permite sostener una fundamen- manifestado al respecto muy diversas
Las posiciones (a), (b) y (c) con- tación existencial del intuicionismo. opiniones. Para algunos, la matemáti-
sideran el problema de la naturaleza La posición (f) ha sido defendida, ca es la lengua universal de todas las
de los entes matemáticos de acuerdo entre otros, por Meinong, La po- ciencias. Si algunas se resisten a la
con la teoría de los universales (v.). sición (g), por Oskar Becker, si- llamada "matematización" es simple-
Suponen, en efecto, que tales entes guiendo algunas indicaciones de Hei- mente o porque están poco desarro-
son ideas generales cuyo status onto- degger. lladas o porque las matemáticas usa-
lógico debe determinarse. Según la La fundamentación de la matemá- das no son, o no son todavía, suficien-
posición (a), los entes matemáticos tica ha dado origen también a mu- temente ricas y flexibles. Para otros,
existen antes de las cosas; tienen, chas discusiones, de las que han emer- la matemática se aplica a las ciencias
pues, una realidad metafísica (u on- gido tres posiciones distintas: el lo- en grado decreciente de intensidad
tológica). Por eso tal posición es lla- gicismo, el formalismo y el intuicio- desde la física, completamente, o casi
mada también platonismo, aunque nismo. Para el logicismo, desarrolla- completamente matematizado, hasta
debe tenerse presente que no coin- do por Frege y luego por Peano, la historia, donde la matemática des-
cide con la doctrina del propio Pla- Russell y Whitehead, la matemática empeña un papel modesto o nulo.
tón, el cual consideraba con fre- se reduce a la lógica. Para el forma- Parece no encontrarse nadie para
cuencia que los entes matemáticos lismo, defendido por David Hubert, quien la matemática pueda resultar
son análogos a las ideas, mas no se la matemática puede formalizarse por perniciosa para ciencias ya altamente
confunden con las ideas: son inter- completo; el método adecuado a tal matematizadas como la física. Sin
mediarios entre la realidad sensible efecto consiste en probar la no con- embargo, esta es la opinión de J.
y la inteligible. Según la posición (b), tradicción de las teorías matemáticas Schwartz (Cfr. art. citado infra), que,
los entes matemáticos tienen exis- y de todos los sistemas logísticos por su carácter polémico, procedere-
tencia solamente en tanto que poseen apropiados a ellas. Para el intuicionis- mos a resumir.
fundamento en la realidad, fttnda- mo, defendido, entre otros, por L. Según dicho autor, "en su relación
mentum in re; son, pues, conceptos, E. J. Brouwer y Arend Heyting, con la ciencia, la matemática depende
pero no meras producciones de nues- puede hablarse de entes matemáticos de un esfuerzo intelectual llevado a
tra mente. Según la posición (c), los solamente si podemos construirlos cabo fuera de la matemática para la
entes matemáticos son solamente mentalmente. Cada una de estas po- especificación de la aproximación que
nombres, adoptados por convención siciones choca con dificultades pecu- la matemática va a tomar literalmen-
y aplicables a la realidad por cuan- liares: el logicismo encuentra muy te". El matemático tiene que consi-
to son en sí mismos vacíos de con- difícil situar toda la matemática den- derar situaciones bien definidas —o
tenido. tro del marco de la lógica; el forma- convertir cualesquiera situaciones da-
Las posiciones (d) y (e) conside- lismo —calificado también de axio- das en situaciones bien definidas,
ran el problema en cuestión desde el matismo— topa con los obstáculos séanlo o no de hecho para los físicos
punto de vista del origen de nuestros derivados de las consecuencias de y, a fortiori, para los demás hombres
conceptos matemáticos. Según la po- la prueba de Gödel (v.); el intuicio- de ciencia. "El matemático convierte
sición ( d ) , los entes matemáticos son nismo se ve precisado a cercenar una en axiomas ·—y toma tales axiomas li-
concepciones innatas, completamente buena parte de las teorías matemáti- teralmente— lo que para el hombre
independientes de la experiencia, cas de sus construcciones, sobre todo de ciencia son supuestos teóricos."
aunque aplicables a ella. Según la cuando, adoptando la doctrina de Ello puede llevar a considerar tales
posición (e), los entes matemáticos G. F. C. Griss, concibe que hay en- supuestos teóricos como axiomas cien-
son obtenidos por medio de abstrac- tes matemáticos solamente cuando tíficos; cuando tal sucede, la matemá-
ciones efectuadas a partir de la ex- son efectivamente construidos men- tica resulta perniciosa, porque intro-
periencia; son, por así decirlo, ideali- talmente. Cada una de estas posi- duce una confusión. Conviene, pues,
zaciones máximas de nuestras percep- ciones, por otro lado, ha alcanzado concluye Schwartz, no confundir lo
ciones sensibles. grandes triunfos y lia impulsado gran- que dice el físico con una interpre-
Las posiciones ( f ) y (g) conside- demente el progreso en matemática. tación literal de las fórmulas matemá-
ran de nuevo el problema desde el No puede predecirse qué teoría triun- ticas de que se vale. Ejemplo de tal
punto de vista ontológico, pero sin fará definitivamente; lo más probable situación es la ecuación de Schrödin-
comprometerse a adoptar al respecto es que haya que mantener las partes ger para el átomo de hidrógeno. Esta
(por difícil que ello sea) una teoría más fecundas de cada una de ellas. ecuación "no es una descripción lite-
de los universales. Según la posición Debe observarse que en todas estas ralmente correcta del átomo, sino una
(f), los entes matemáticos no existen, teorías, incluyendo la intuicionista, aproximación a una ecuación algo más
149
MAT MAT MAT
correcta que tenga en cuenta el spin, problema de "la relación de la ma- malischen, 1907. — Paul Natorp, Die
el diapolo magnético y los efectos re- temática con la realidad" por cuanto logischen Grundlagen der exakten
lativistas; ecuación que es a la vez se refiere, cuando menos implícita- Wissenschaften, 1910. —^ Pierre Bou-
una aproximación mal comprendida a mente, a la cuestión de la fuente del troux, Les príncipes de l'analt/se ma-
thématique, 1914-1919. — Hugo Din-
un conjunto infinito de ecuaciones rigor y certeza de las proposiciones gler, Das Prinzip der logischen
cuánticas relativas al campo. matemáticas. Este rigor y esta certeza Unabhänhigkeit in der Mathematik
Al respecto debe observarse que se transfieren a los fenómenos mis- zugleich als Einführung in die Axio-
aunque, en efecto, la matemática —o mos descritos matemáticamente. La matik, 1915. — D. Hubert y W. Ac-
una interpretación literal de una ecua- otra cita procede de Einstein y dice: kermann, Grundzüge der theoretis-
ción matemática— pueda resultar per- "En la medida en que las proposicio- chen Logik, 1928, 3* ed., 1949. —
niciosa para el buen entendimiento nes matemáticas se refieren a la reali- D. Hubert, P. Bernays, Grundlagen
dad, no son ciertas, no son reales." Ve- der Mathematik, 2 vols., 1934-1939
de ciertos procesos físicos, no es ne- (las obras de Hubert pertenecen a
cesario que resulte perniciosa; ade- mos con ello que se le plantean al filó- la dirección axiomática; para la di-
más, debe tenerse en cuenta que no sofo en lo que toca a la cuestión cita- rección intuicionista véase la biblio-
pocos importantes resultados físicos da dificultades al parecer insuperables. grafía del artículo INTUICIONISMO). —
(incluyendo algunos obtenidos por el Varias soluciones han sido propuestas Stanislaw Lesniewski, "Grundzüge
citado Schwartz) han sido posibles para resolverlas. He aquí algunas: eines neuen Systems der Grundlagen
gracias a desarrollos matemáticos. (I) la matemática puede aplicarse a der Mathematik", Fundamenta ma-
Lo más plausible en el problema la realidad, porque ella misma no thematica, XIV (1928), 1-81 (véase
de la relación entre la matemática y dice nada: es como un marco vacío también bibliografía de LESNIEWSKI
dentro del cual cabe todo; (II) la (S). — Amoroso Costa, As ideáis fun-
la ciencia —o las ciencias— es adop- damentáis da Matemática, 1929. — F.
tar el punto de vista de que la ma- matemática puede aplicarse a la rea- P. Ramsey, The Foundations of Ma-
temática es definible de algún modo lidad, porque resulta empíricamente thematics and other Logical Essays,
como un lenguaje y que, por consi- de un examen de lo real; (III) la 1931. — A. Heyting, Grundlagenfor-
guiente, su relación con otras ciencias matemática puede aplicarse a la rea- schung, Intuitionismus, Beweistheorie,
consiste, a la postre, en la relación lidad, porque, como suponía Kant, 1934 [dirección intuicionista]. — Va-
que exista, o pueda existir, entre el los juicios matemáticos son juicios rios autores, Crisis y reconstrucción de
lenguaje matemático y el de otras sintéticos a priori; (IV) la matemá- las ciencias exactas, 1936 (Publica-
ciencias. tica puede aplicarse a la realidad, ciones de la Universidad de La Pla-
ta). — E. W. Beth, Les fondements
El problema llamado a veces "re- porque ésta es de índole matemática. logiques des mathématiques, 1950, 2'
lación de la matemática con la reali- La solución ( I ) es un extremo for- ed., 1955. — S. G. Kleene, Introduc-
dad" es en gran parte reducible al malismo; la solución (II), un empi- tion to Metamathematics, 1952. —
anterior; en efecto, preguntar en qué rismo; la solución (III) un aprioris- Ludwig Wittgenstein, Philosophical
medida pueden, o deben, usarse las mo trascendental; la solución (IV) Remarks on thé Foundations of Ma-
matemáticas en otras ciencias equiva- una forma de pitagorismo. Termina- thematics, 1956, ed. G. H. von Wright,
le a preguntar en qué medida las ma- mos de este modo por el mismo tema R. Rhees, G. E. M. Anscombe. — P.
temáticas pueden, o deben, usarse pa- con que habíamos iniciado este ar- H. Nidditch, Introductory Formai Lo-
ra describir, resumir o precisar los co- tículo: el tema de la naturaleza ma- gic of Mathematics, 1957. — S. C.
nocimientos que forman el contenido temática de lo real. Kleene, "Mathematics, Foundations
Además de los autores y textos a of" en Encyclopaedia Britannica, ed.
de las demás ciencias. Sin embargo, de 1957, Vol. 15, págs. 82-84. — Ex-
algunas veces se ha considerado este que se hace referencia en el artículo,
véase, para la cuestión de los prin- posiciones sobre el pensamiento mate-
problema separadamente, o bien se mático (además de algunas de las
ha considerado el problema en toda cipios de la matemática: Bertrand
Russell, Principies of Mathematics, obras antes citadas y de muchas de las
su generalidad en cuanto problema I, 1903, 2» edición, 1938 (trad, esp.: que figuran en el artículo LOGÍSTICA).
de qué tipo de verdad pueden expre- Los principios de las matemáticas, E. W. Beth, Georges Bouligand, Les
sar las matemáticas. Dos citas al res- 1951; para una introducción más aspects intuitifs de la mathématique,
pecto son iluminativas. Una procede simple, del mismo autor: Introduc- 1944. — F. Waismann, Einführung in
de Henri Poincaré y reza: "La posi- tion to Mathematical Philosophy, das mathematische Denken, 1936, 2*
bilidad misma de la ciencia matemá- 1919; trad, esp.: Introducción a la edición, 1947. — Edouard Le Roy,
tica parece una contradicción insolu- filosofía matemática, 1947). — B. La pensée mathématique pure, 1960
Russell y A. N. Whitehead, Principia [Curso en el Collège de France, 1914-
ble. Si esta ciencia sólo es deductiva, mathematica, I, 1910; II, 1912; 1915 y 1918-1919, revisado desde
¿de dónde le viene este perfecto ri- III, 1913, 2» edición, 1925-1927. 1919-1920 para su publicación, con 5
gor que nadie piensa poner en duda? — Louis Couturat, Les Principes apéndices procedentes de un curso en
Si, por el contrario, todas las propo- des Mathématiques, avec un appen- el mismo Collège, 1922 a 1926]. —
siciones que enuncia pueden dedu- dice sur la philosophie des mathé- Libros sobre la naturaleza y sobre la
cirse unas de otras por medio de las matiques de Kant, 1905 (véase, realidad de los "objetos matemáticos":
reglas de la lógica formal, ¿cómo no además, la bibliografía del artícu- A. Voss, Uebcr das Wesen der Mathe-
se reduce la matemática a una tauto- lo LOGÍSTICA, en particular aquellas matik, 1908. — Geiringer, Die Ge-
logía inmensa?" Aunque esta cita pa- obras especialmente consagradas a dankenwelt der Mathematik, 1922. —
la lógica como filosofía matemática). Oskar Becker, "Mathematische Exis-
rece referirse exclusivamente a la — Hugo Dingler, Grundlinien einer tenz", Jahrbuch für Philosophie und
cuestión de la naturaleza de las pro- Kritik und exakten Theorie der Wis- phänomenologische Forschung, VIII
posiciones matemáticas, envuelve el senschaften, insbesondere der mathe- (1927), 441-809. — G. Junge, Ein-
150
MAT MAT MAT
fürung in Wesen und Wert der Ma- Philosophie scientifique, 6]. — Louis 1955. — H. G. Apostle, Aristotle's
thematik, 1928. — Max Black, The O. Kattsoff, A Philosophy of Mathe- Philosophy of Mathematics, 1953. —·
Nature of Mathematics, 1933. — B. matics, 1948. — B. von Freytag, Ge- F. Vera, La matemática del Occiden-
von Freytag, Die ontologischen danken zur Philosophie der Mathe- te latino medieval, 1956. — J. Alva-
Grundlagen der Mathematik, 1937. matik, 1948. — G. Polya, Mathema- rez Laso, C. M. F., La filosofía de las
— Max Bense, Geist der Mathema- tîcs and Plausible Reasoning, 2 vols., matemáticas en Santo Tomás, 1952.
tik. Abschnitte aus der Philoso- 1955. — Stephan Körner, The Phi- — Matemática moderna: J. Baumann,
phie der Arithmetik und Geometrie, losophy of Mathematics. An Intro- Die Lehren von Raum, Zeit und Ma-
1939. — E. W. Beth, L'existence en ductory Essay, I960. — A. Froda, H. thematik in der neueren Philosophie,
mathématiques, 1956. — W. Über- Margenan, J. Schwartz, J. A. Wheeler, 2 vols., 1869, y, sobre todo, la obra de
wasser, E. Theis, Th. Litt, B. von "Symposium on thé Rôle of Mathe- Cassirer, Das Erkenntnisproblem, etc.,
Juhos, B. von Freytag, P. Lorenzen, matics in thé Formulation of Physical mencionada en la bibliografía sobre
G. Martin, A. Kratzer et al, "Mathe- Théories", en Logic, Methodology, este filósofo. — Bibliografía: E. W.
matik und Wirklichkeit", Cuadernos and Philosophy of Science [Proceed- Beth, Symbolscihe Logik und Grund-
9, 10, 11, Año VI (1953) de Studium ings of thé 1960 International Con- legung der exakten Wissenschaften,
genérale. — Obras sobre matemáti- gress] ed. E. Nagel, P. Suppes, A. 1948 [Bibliographische Einführungen
ca y lógica, y matemática y rea- Tarski, 1962, págs. 340-74; El artícu- in das Studium der Philosophie, 3, ed.
lidad: véase bibliografía de LÓGICA lo de J. Schwartz referido en el texto I. M. Bochenski].
γ REALIDAD. Además (o especial- procede del mismo volumen, y lleva MATEO DE AQUASPARTA (ca.
mente): M. Pasch, Mathematik und el título "The pernicious Influence of 1240-1302), de la Orden de los Fran-
Logik, 1919. — Francisco Vera, La Mathematics on Science", págs. 356- ciscanos, nació en Aquasparta (Um-
lógica en la matemática, 1929. — 60. — D. Maravall y Casanoves, Fi- bría), fue entre 1275 y 1276 maestro
Hans Hahn, Logik, Mathematik und losofía de las matemáticas, 1961. — en la Universidad de París, en 1279
Naturerkennen (Einheitswissenschaft), P. Bernays, Philosophie der Mathema- lector en el Studium franciscano de
1933. — Ferdinand Gonseth, Les Ma- tik, en prep. — Sobre "ficciones"
thématiques et la Réalité, 1936. — en la matemática: Christian Betsch, Bolonia, y en el mismo año lector
A. Lautmann, Essai sur les notions de Fiktionen in der Mathematik, 1926. en el Sacro Palacio en Roma como
structure et d'existence en mathéma- — Obras históricas de carácter ge- sucesor de Juan Pecham. En 1287
tiques, 1938. — Id., id., Nouvelles neral: M. Cantor, Vorlesungen über fue nombrado Ministro general de su
recherches sur la structure dialectique Geschichte der Mathematik, I, 1907. Orden y en 1288 Cardenal. Discí-
des mathématiques, 1939. — V. — L. Brunschvicg, Les étapes de la pulo fiel de San Buenaventura, Ma-
Kraft, Mathematik, Logik und Erfah- philosophie mathématique, 1913 {trad, teo de Aquasparta consideró a San
rung, 1947. — Sobre el método mate- esp.: Las etapas de la filosofía mate- Agustín como la máxima autoridad
mático: O. Holder, Die mathematis- mática, 1945). — Pierre Boutroux,
che Methode, 1924. — Sobre mate- teológica y filosófica; sin embargo,
L'idéal scientifique des mathémati- los conceptos aristotélicos no fueron
mática y lenguaje: Arthur F. Bentley, ciens, dans l'antiquité et dans les
Linguistic Analysis of Mathematics, temps modernes, 1920. — J. Pelse- enteramente ajenos a sus especula-
1932. — Sobre epistemología de la neer, Esquisse du progrès de la pensée ciones y le sirvieron en no poca me-
matemática: Wolf gang Cramer, Dos mathématique. Des primitifs au Xe dida para la elaboración del agustinis-
Problem der reinen Anschauung. Eine Congrès International des mathéma- mo bonaventuriano, cuando menos en
erkenntnistheoretische Untersuchung ticiens, 1935. — G. Sarton, The Study lo que toca a la doctrina del alma
der Prinzipien der Mathematik, 1937 of thé History of Mathematics, 1936. y de sus operaciones. Así, por ejem-
[Heidelberger Abhandlungen zur Phi- •—· G. Loria, Storia dette matematiche plo, Mateo de Aquasparta defendió
losophie und ihrer Geschichte, 27]. dall'alba délia civiltà al secólo XIX, 3 la tesis de la iluminación divina del
— Fausto Toranzos, Introducción a vols., 1929-1931-1933, 2' ed. en 1 vol.,
la epistemología y fundamentación de alma sin la cual esta última no podría
la matemática, 1942. — Georgi 1950. — Edmund Colerus, Von Pytha- conocer la especie inteligible que le
Schischkoff, Erkenntnistheoretische goras bis Hubert. Die Epochen der presenta el objeto. Pero a la vez la
Grundlagen der mathematischen An- Mathematik und ihre Baumeister. Ges- propia alma elabora las especies sen-
wendbarkeit, 1949. — Jean Piaget, chichte der Mathematik für Jeder- sibles para formar las inteligibles;
Introduction à l'épistémologie géné- mann, 1937. — E. W. Beth, Inleiding
tot de wijsbegeerte der wiskunde, en semejante elaboración desempeña
tique. I: La pensée mathémati- un papel capital el entendimiento
que, 1949. — Filosofía de la ma- 1940, 2» ed., 1948. — Max Bense,
Konturen einer Geistesgeschichte der agente. De este modo tal proceso de
temática: Hermann Weyl, Philoso- formación es análogo a un proceso
phie der Mathematik und Natur- Mathematik (Die Mathematik und die
wissenschaft, 1927 (trad, inglesa, mo- Wissenschaften), 1946. — O. Becker de abstracción. La influencia de Avi-
dificada y ampliada: Philosophy of y J. E. Hofmann, Geschichte der cena puede explicar la adopción de
Mathematics and Natural Science, Mathematik, 1952. — Oscar Becker, semejante punto de vista conciliatorio
1949). — Walther Brand y Marie Grosse und Grenze der mathema- sin que ello implique olvidar que,
Deutschbein, Introducción a la filo- tischen Denkweiss, 1959. — Matemá- en último término, la doctrina agus-
sofía matemática (trad, esp., 1930). — tica pregriega: O. Neugebauer, Vor- tiniana y bonaventuriana es la que
Walther Dubislav, Die Philosophie griechische Mathematik, 1934. Mate- se impone como un marco general
der Mathematik in der Gegenwart, mática griega y medieval: O. Neuge-
bauer, The Exact Sciences in Anti- en tal análisis del alma. Por otro lado,
1932. — F. Gonseth, M. Lautmann, en oposición a la doctrina tomista,
G. Juvet, G. Bouligand, J. L. Des- quity, 1952. — O. Becker, DOS ma-
touches, B. Mania, St. Jaskowski, A. thematische Denken der Antike, 1957. Mateo de Aquasparta consideró que
Reymond, A. Becker, Paul Schrecker, — K. Reidemeister Mathematik und hay un conocimiento directo de las
Philosophie des Mathématiques, 1936 Logik bei Plato, 1942.—A. Wedberg, entidades singulares por medio de
[Actes du Congrès International de Plato's Philosophy of Mathematics, una especie singular, la cual consti-
151
MAT MAT ΜΑΤ
tuye la base para la formación de la Significados análogos ha tenido el vo- una realidad puramente sensible, o
especie inteligible, si bien una base cablo latino materia (y materies], usa- bien como una realidad esencialmen-
genética más que propiamente epis- do para designar la madera —espe- te mudable. Lo primero ocurrió entre
temológica. Siguiendo a San Buena- cialmente los leños de madera— y los eleatas; lo segundo, entre algunos
ventura, Mateo de Aquasparta defen- también cualquier material para la pluralistas.
dió, además, la doctrina de la com- construcción. Parece que sólo con La consideración de la materia co-
posición hilemórfica de todos los en- Aristóteles adquirió ίίλη un significa- mo elemento en el cual radica el mo-
tes creados. do filosófico técnico o, cuando me- vimiento (sensible o "local") y la
Se deben a Mateo de Aquaspar- nos, técnicamente preciso. Ello no diversidad de los cuerpos, llevó a la
ta varias Quaestiones disputatae y quiere decir, sin embargo, que el con- idea de materia como masa informe
Quaestiones quodlibetales. Mateo es cepto de materia no fuera usado filo- de los elementos (especialmente de
también autor de Comentarios a las sóficamente antes de Aristóteles. Pue- los cuatro elementos: fuego, tierra,
Sentencias. Edición de algunas Quaes- agua, aire), masa de la cual se supo-
tiones disputatae en: De humana cog- de encontrarse tal concepto en el pen-
nitionis ratione Anécdota quaedam samiento chino e indio y también en nía que surgieron luego, por diferen-
Seraphici Doctoris Sonett Bonaventu- el pensamiento hebreo, así como en ciación, los elementos mismos. Tal
rae et nonnullorum ipsius discipulo- el pensamiento griego pre-aristotélico, pudo ser el caso de Anaximandro y
rum, a cargo de los Padres del Colegio al cual nos referiremos brevemente en luego de Empédocles. No fue, cierta-
de San Buenaventura, Ad Claras Ac- seguida. mente, el caso de Demócrito, cuyo
quas, 1883. — Los mismos PP. han Por lo pronto, puede considerarse concepto de materia, como veremos
publicado una selección más amplia que los filósofos milesios (VÉASE) en- más adelante, es comprensible más
de las Quaestiones disputatae en la Bi- tendían la realidad primaria o fuente, bien por analogía con el llamado
bliotheca Franciscana Scholastica Me- φύσις de la realidad —agua, apei- "concepto clásico (moderno) físico de
dü Aevi: Quaestiones disputatae de
fide et de cognitione, 1903, 2* ed., rón (v. ), aire— como una entidad la materia". Puede preguntarse aho-
1957 (Bibliotheca, I). — Quaestiones de algún modo "material". En todo ra si tal es, en cambio, el caso de
disputatae de Incarnatione et de lapsu caso, esta realidad era concebida en Platón.
aliaeque selectae de Christo et de cada caso como una especie de masa De algún modo lo es. En efecto, la
Eucharistie, 2" ed., 1957 (Bibliotheca, más o menos indiferenciada de la cual distinción establecida por Platón en-
II ). — Quaestiones disputatae de gra- se suponía que surgen los diversos ele- tre el ser que es siempre y nunca
tia, 1935, ed. V. Doucet (Bibliotheca, mentos y con la cual se imaginaba cambia, y el ser que no es nunca y
XI). — Quaestiones disputatae de que se formaban todos los cuerpos. cambia siempre (Tim., 49 A) le lleva
productione rerum et de providentia,
1956, ed. Gedeonis Gal, O. F. M. (Bi- Se trataba, pues, de una especie de a preguntarse por el tipo de realidad
bliotheca, XVII). — Quaestiones "materia", bien que de una materia de este último ser. No puede ser una
disputatae de anima separata, de ani- "animada" o "vivificada", razón por realidad determinada, pues si tal fue-
ma beata, de ieiunio et de legibus, la cual las doctrinas de los milesios ra tendría una forma, y entonces no
1959 (Bibliotheca, XVIII). — Véase han sido consideradas a menudo co- sería perpetuamente mudable. No
también edición de Quaestiones dispu- mo una manifestación de hilozoísmo puede ser, pues, ninguno de los ele-
tatae de anima XIII, 1961, ed. A.-J. (VÉASE). El concepto de materia entre mentos, de modo que parece deber
Gondras [Études de philosophie mé- los milesios puede ser equiparado al
diévale, 50]. concluirse que tiene que ser algo así
Véase Martin Grabmann, Die phi- concepto de "masa" (en latín: massa, como la masa indiferenciada de los
losophische und theologische Erkennt- derivado del griego μαξα [— pan de elementos previa a toda "formación",
nislehre des Kardinals Matthaeus ab cebada] y, según algunos autores, del esto es, "lo común" en todos los ele-
Aquasparta, 1906. — L. Amorós, "La hebreo flTE), mazza [= pan sin leva- mentos. Pero en tal caso es como un
teología como ciencia práctica en los dura]) por lo menos en un sentido: "receptáculo", χώρ* , vacío capaz de
tiempos que preceden a Escoto", Ar- en que "la materia primordial" en "acoger" cualquier forma (Tim., 51
chives d'histoire doctrinale et littéraire cuestión parecía tener una cierta ma- A ) . De ahí la identificación de recep-
du moyen âge, IX (1934), 261-303. — sa en tanto que quantitas materiae, táculo, χώρα, y m a t e r i a , ϋλη, que,
J. Auer, Die Entwicklung der Gna-
denlehre in der Hochscholastik, mit aun cuando puede alegarse que tal según Aristóteles (Phys., IV, 2, 209 b
besonderer 'Berücksichtigung des Kar- "materia primordial" consistía no sólo 11) caracteriza la concepción de la
dinals Matteo d'Aquasparta, I. Das en la cantidad, sino también, y aun materia en Platón.
Wesen der Gnade, 1942. Además, especialmente, en el espacio ocupa- Pero, al mismo tiempo, tenemos en
estudio preliminar de V. Doucet a do. Echando ahora mano de un voca- Platón otras ideas acerca de la mate-
la citada edición (1935) de las Quaes- bulario anacrónico puede decirse que ria — o de lo que luego se llamará
tiones de Gratia. los milesios emplearon un concepto a tal. Por lo pronto, si se equipara la
MATERIA. El término griego ύλη la vez "físico" y "metafísico" de ma- forma con el ser propiamente dicho,
(hule} se usó primariamente con los teria (y hasta de materia-masa). la materia es lo que se hallará más
significados de "bosque", "tierra fo- Ahora bien, a medida que se buscó cerca del "no ser", de modo que en
restal", "madera" ("madera cortada" un principio que explicara realmente algunas interpretaciones del platonis-
o "leños"). Luego se usó también con el movimiento y la formación de los mo se identificarán simplemente "no
el significado de "metal" y de "ma- diversos cuerpos, el concepto de ma- ser" y "materia". Por otro lado, este
teria prima" de cualquier clase, esto teria en sentido milesio resultó insu- "no ser" tiene un carácter muy parti-
es. substancia con la cual (y de la ficiente. La materia —sea cual fue- cular: no es el "puro no ser", sino un
cual) se hace, o puede hacer, algo. re— fue entonces concebida o como "no ser existente" — lo que puede en-
152
MAT MAT MAT
tenderse como sigue: es "un no ser que "inhieren" las cualidades. Parece, se sin su materia y trata de establecer
frente al ser que es siempre y no cam- pues, que la materia es la substancia qué tipos fundamentales de materia
bia nunca". Finalmente, Platón pa- (VÉASE), y, en efecto, Aristóteles usa hay: materia sensible (que tiene di-
rece inclinarse a veces (Cfr., por a veces el término ϋλη como "substan- versos grados de receptividad y espe-
ejemplo, Tim., 30 A) a concebir la cia". Sin embargo, la materia como cificidad), materia inteligible (como
materia informe y primaria con una substrato no es simplemente la subs- la pura extensión), etc. Puede hablar-
realidad que posee unas ciertas cuali- tancia, ya que es algo común a todas se asimismo de materia individual,
dades, y ante todo el movimiento, o las substancias, de suerte que aparece ϋλη οίχεία κζί ίδιος , es decir, de la
la posibilidad de movimiento. La ma- como una especie de matriz de la rea- materia de que se compone un indi-
teria es en este último caso aquello lidad "física" y no la realidad física viduo y que, según una de las posi-
puramente "otro" ("otro que las for- misma. Por tanto, si la materia es bles interpretaciones de las doctrinas
mas"), lo que cambia siempre —en- substrato lo es en un sentido distinto de Aristóteles, puede constituir el
tendiéndose: cambia sin orden y sin del substancial. principio de individuación.
medida—, y lo que el demiurgo En cuanto "substrato de", la mate- El modo "metafísico" de conside-
(VÉASE) toma con el fin de introducir ria es aquella "realidad sensible" de rar la materia es sensiblemente análo-
algún orden y formar el universo. La la cual pueden abstraerse una o varias go al "físico", pero en él adquiere
materia es en este caso "lo visible", determinaciones. Estas determinacio- mayor importancia la relación entre
en contraposición con "lo inteligible"; nes no se contraponen, pues, a la la materia y la forma. En rigor, casi
es lo puramente sensible y lo pura- materia, ni se sobreponen a ella. De siempre que se trata de la concepción
mente múltiple en contraposición con la "realidad sensible" pueden abs- aristotélica del concepto "materia", se
lo que posee esencialmente orden, in- traerse figuras y cantidades o pueden suele estudiarla "metafísicamente" co-
teligibilidad y unidad. abstraerse formas y universales. La mo uno de los términos en el famoso
El primer filósofo (en Occidente) materia misma es, como dice Aristó- par materia-forma. Desde este punto
en quien la noción de materia adquie- teles en Met., Δ, 13, 1020 a 20, algo de vista la materia es definida como
re un carácter filosófico "técnico" es que no es particular, ni es de una "aquello con lo cual algo se hace".
Aristóteles. Ello no quiere decir cierta cantidad, ni algo a lo cual se Este "hacer" puede tener dos senti-
que Aristóteles no debiera mucho a han asignado cualesquiera otras cate- dos: el sentido de un proceso natural,
los pensadores precedentes —preso- gorías. La materia en general es una y el de una producción humana. Así,
cráticos y Platón— en el tratamiento materia primera, ϋλη πρώτη, algo sen- el animal está hecho, o compuesto,
de este concepto. Pero Aristóteles no sible común (la materia sensibüis de carne, huesos, tendones, etc.; la
solamente precisó más que sus pre- communis de que hablará Santo To- estatua está hecha de mármol o bron-
cursores el concepto de materia, sino más); cuando se habla de realidad ce, etc. En estos casos, carne, huesos,
que, al mismo tiempo, lo enriqueció física en general hay que tener en tendones, mármoles, bronce, etc., son
considerablemente. R e s u m i r e m o s a cuenta la composición material "pri- la materia de que está hecho en ca-
continuación algunas de las ideas aris- mera". La materia puede ser "materia da caso el animal o la estatua. Con
totélicas a este respecto. de" alguna realidad determinada ello el concepto de materia adquiere
Un carácter común a toda noción — como, por ejemplo, la materia que un sentido "relativo": la materia es
de materia en Aristóteles es la recep- es común a todos los hombres. En- siempre relativa a la forma (VÉASE).
tividad; cualquiera que sea la materia tre la "materia primera" y la "materia Por eso la realidad no es ni materia ni
de que se trate, no es propiamente de" no hay otra diferencia que la forma, sino siempre —con excepción
materia si no está, por así decirlo, completa generalidad de la primera y del motor inmóvil, o los motores in-
"dispuesta" a recibir alguna determi- la mayor especificidad de la segunda; móviles— un compuesto. Cierto que
nación. Ahora bien, ello hace que no en ambos casos se trata de una "ma- en algunas ocasiones Aristóteles pa-
haya solamente una sola especie de teria sensible común". En cuanto su- rece referirse a la materia como lo
materia, que sería lo puramente in- jeto de cambio, la materia en cues- pura y simplemente indeterminado.
determinado, sino varias clases de ma- tión —y especialmente la "materia Pero el mismo concepto de indetermi-
teria de acuerdo con su modo de primera"— es una materia genética, nación carece de sentido a menos que
receptividad. ϋλη γεννητή. Podemos, así, establecer se refiera a algo determinado, o a una
Dentro de un carácter común pue- una serie de "niveles" en los que se posibilidad de determinación. Aunque
de distinguirse en Aristóteles entre da la materia: materia primera en ge- se defina la materia como "posibili-
varias concepciones de la materia. Si neral; materia en cuanto elementos dad", habrá que admitir que es una
bien no es siempre fácil, ni legítimo, materiales (los cuatro elementos); "posibilidad para algo". De ahí la dis-
distinguir en el Estagirita entre lo que materia como materia de una reali- tinción aristotélica entre la materia
corresponde a la "física" y lo que co- dad determinada (hombre, árbol, etc.). —que es un no ser por accidente—·
rresponde a la "metafísica", procede- (Cfr., entre los pasajes en los que y la privación (VÉASE), que es un no
remos para mayor claridad a suponer Aristóteles trata de la noción de la ser en sí mismo. La materia está ínti-
que esta distinción es mucho más cla- materia en los sentidos indicados: mamente ligada a la substancia, lo
ra de lo que aparece en los propios Met. E, 1, 1025 b 30 y sigs.; 1036 a que no ocurre con la privación. Más
textos del filósofo. Ahora bien, en la 2 y sigs.; De Cáelo, III, 1, 299 b 15 aun: la privación es contraría al bien,
física la materia aparece a veces como y sigs.; De gen. et corr., II, 1, 329 a en tanto que la materia "aspira" al
el substrato. Éste es "lo que está de- 24 y sigs.). Aristóteles estima que bien. Esto permite eliminar la contra-
bajo de todo cambio", y aquello en ninguna realidad puede comprender- dicción platónica que consiste en afir-
153
MAT MAT MAT
mar un contrario que desea su propia La noción aristotélica de materia inteligible", la cual es efectivamente
destrucción. La noción de materia le fue objeto de muchas discusiones ya un ser (ibid., II, iv, 16) y aun "po-
sirve, así, a Aristóteles, para explicar en la Antigüedad. Algunos comenta- see todas las formas" (II, iv, 3). Por
el cambio y el devenir (VÉASE). Co- ristas del Estagirita (por ejemplo, eso la inteligencia tiene materia — es
mo substrato distinto de los contra- Simplicio) argüían, contra Aristóteles, decir, materia inteligible. Proclo y
rios, la materia permite el cambio, ya que la materia, cuando menos como Simplicio elaboraron una concepción
que los contrarios mismos no pueden cuerpo, debe tener ella misma ciertas de la materia a base de propiedades
cambiar. La materia puede ser, así determinaciones (cantidad y magni- matemáticas y especialmente geomé-
entendida, como la substancia en tud principalmente) (Simplicii in tricas ( v é a s e , sobre todo, Simpli-
cuanto substrato, es decir, no como lo Aristotelis Phys.. .. commentaria, ed. cio, In de cáelo comment, ed. J. L.
que cambia, sino como aquello en lo H. Diels [1882], pág. 229). Los es- Heiberg [1894], 418, 576).
cual se produce el cambio ( Cfr. Met., toicos se oponían al concepto aristo- Común a varios autores neoplatóni-
A, 2, 1069 b y sigs.). télico de materia, insistiendo en la cos es la idea de que la materia es
La distinción entre los aspectos realidad material de lo corporal, el como uno de los "polos" de la "reali-
"físico" y "metafísico" de la noción cual no es simplemente extenso, sino dad". Esta última no es comprensible
de materia es, como hemos apuntado, que tiene por lo menos una caracte- si no admitimos una jerarquía de las
un tanto incierta, sobre todo si tene- rística fundamental: la llamada anti- formas, jerarquía que no sería posible
mos en cuenta que la idea de materia tipia (VÉASE) o resistencia. Los ato- sin la materia. Puede inclusive ima-
en Aristóteles es de aplicación gene- mistas adoptaron una concepción no ginarse (como ha sugerido Bergson)
ral. En rigor, podemos partir de un cualitativa y mecánica de la materia. que las realidades emergen en la me-
estudio metafísico de la materia como Los átomos son materia y poseen un dida en que la pura forma entra en
componente de todo ser —excepto el atributo propio: el quantum del cuer- contacto con la pura materia.
primer motor— y pasar luego a una po, o peso. Los tomistas diferían de Todas las concepciones antiguas
dilucidación del concepto de materia Aristóteles más que los estoicos, ya acerca de la materia fueron objeto de
de acuerdo con las diversas clases de que mientras los primeros despojaban discusión por parte de los autores
substancias. Debe advertirse que la a la materia de toda cualidad, los úl- cristianos de los períodos patrístico y
pluralidad de "materias" es esencial timos adoptaban una concepción cua- escolástico. La tendencia a identificar
en el sistema aristotélico; en efecto, litativista de la realidad material en la materia con el no ser y con el mal
siendo la materia aquello en lo cual algunos respectos semejante a la aris- fue muy fuerte en quienes tuvieron
tiene lugar el cambio, o lo que se totélica. que luchar contra las tendencias gnós-
presupone en todo cambio, habrá tan- Los neoplatónicos adoptaron por lo ticas y maniqueas, en las cuales la
tas especies de materia como tipos de general la doctrina de la materia co- materia es a menudo presentada como
cambio hay. Puede así hablarse mo puro receptáculo sin cualidades ni el mal, pero como un mal "real", co-
de materia local, materia para la al- medida. Tal fue la teoría de la mate- mo un "ser malo", constantemente en
teración, materia para los cambios de ria en Plotino, Proclo, Simplicio y lucha con el bien. Autores como Mar-
tamaño, materia para la generación y Jámblico. Según Plotino, la materia es ción estimaron que la materia eterna
la corrupción. La "materia local", Βλη pura privación y "sujeto indefinido" es el principio de todo mal; por eso el
τοτυική, es la que corresponde al mo- (Enn., Π, ίν, 6), sin cualidad ni figura mundo no fue formado de tal materia
vimiento como traslación, el cual tiene ni tamaño (ibid., II, iv, 8). La mate- "mala" por el Dios superior, sino por
lugar tanto en el mundo sublunar co- ria es pura y simple potencia (ibid., un dios inferior, un demiurgo. Contra
mo en el mundo de las esferas celes- II, v, 2); es "lo otro", la mera y sim- los gnósticos afirmó San Clemente de
tes. Puede hablarse, según apuntamos, ple privación (ibid., II, iv, 13). Como Alejandría que el mal no tiene su ori-
de una materia inteligible, que es lo indeterminado e informe, la mate- gen en la "materia mala", sino en
equiparable a la extensión. Puede ha- ria es "el primer mal" (ibid., I, vii, actos personales (Cfr. Str., III, 16).
blarse de materia prima o pura y ma- 3); en el fondo, la materia es un "no Como Dios no puede crear nada malo,
teria cualificada, etc. En vista de ello, ser" (ibid., III, vi, 7); es sombra la materia no puede ser el mal puro
se ha dicho que el sistema aristotélico (III, viii, 18) y oscuridad (IV, iii, y simple; el mal es un "mal uso", no
multiplica innecesariamente las clases 9). Sin embargo, como la materia está propiamente hablando una realidad.
de "materia", a diferencia de la con- "dispuesta" a recibir las formas, no Todo lo que es, en cuanto es, es bue-
cepción unitaria propia de la física se la puede eliminar completamente no, en diversos grados de bondad. La
moderna. Sin embargo, debe tenerse de la economía del universo. Cierto materia no puede ser, pues, un mal,
presente que la materia de que habla que Plotino indica a veces que la ma- a menos que se haga mal uso de ella,
Aristóteles no es, o no es fundamen- teria es tan pasiva e indeterminada es decir, a menos que se pretenda
talmente, una realidad "material", ya que es como un fantasma incapaz de declararla autónoma e independiente
que esta realidad necesita, para exis- recibir formas (ibid., II, v, 5). Pero de Dios. El Pseudo-Dionisio hacía
tir, también una materia y una serie dice también que tiene la forma en observar (De nom. div., IV, 28) que
de determinaciones. La materia en el potencia y se perfecciona al recibir la la materia participa del orden, de la
sentido aristotélico no es, pues, un ser forma en acto (ibid., III, iv, 1). Por belleza y de la forma. La materia, de-
que se baste a sí mismo; es simple- otro lado, esta materia de la que se claró, no puede ser mala; si no existe
mente aquello con lo cual, y de lo ha hablado es solamente la materia en ninguna parte, no puede ser ni
cual, está compuesta toda substancia sensible como puro receptáculo; hay, buena ni mala; posee algún ser, y co-
concreta. además, según Plotino, una "materia mo todo ser procede del Bien, la ma-
154
MAT MAT MAT
teria procederá igualmente del bien. ban el carácter "sensible" de la mate- teria. Algunos sostenían que hay ma-
San Agustín concibió la materia como ria; otros ponían de relieve que la teria en todos los lugares en donde
algo pasivo e informe, pero no como materia era principalmente un sustra- hay forma —a menos que sea la For-
una pura nada. Sin la materia, los to del movimiento. En todos estos ca- ma pura—, de suerte que la materia
cuerpos no podrían pasar de una sos se trataba de una materia prima está universalmente infusa en los seres
forma a otra: la materia es la mutabi- (o primordialis materia); su concepto, creados. Otros señalaban que hay
lidad, o el fundamento de la muta- aunque metafísico (y teológico), era ciertos entes creados exentos de ma-
bilidad, de los cuerpos — es, platóni- primariamente aplicable al orden "fí- teria — las formae separatae, tales co-
camente, "receptáculo de la mutabili- sico" o "cósmico". De esta materia mo los espíritus puros y aun el propio
dad". Por otro lado, hay una materia prima procedía, según varios autores, hombre en tanto que cima de la es-
espiritual que es formada, y de la cual la materia formata, a menudo identi- cala inferior de los entes. La primera
están "hechos" el cielo y los ángeles. ficada con los cuatro elementos. teoría es la "teoría de la universalidad
La materia no préexiste en ningún Desde la introducción plena del de la materia"; la segunda, la "teoría
caso al mundo formado, pues ha sido aristotelismo en la filosofía medieval de la no universalidad de la materia".
creada por Dios ex níhilo. Y nada se tendió cada vez más a concebir la La universalidad fue defendida sobre
creado por Dios puede ser malo, ya materia —cuando menos "físicamen- todo por Abengabirol en su Fons
que el mal es, una vez más, sólo un te"— como sujeto de transformación vitae, obra que influyó considerable-
mal uso del bien (De cío. Dei, XI, substancial. Tal fue el caso de Santo mente sobre muchos escolásticos, ya
22; De nat. Boni, XXXVI). Tomás. Éste define la materia, al mo- fuese positivamente, como entre los
Algunas de las concepciones de la do aristotélico, como aquello de lo franciscanos, ya sea negativamente,
materia desarrolladas en la Patrística cual se hace, o puede hacer, algo: como objeto de polémica, entre mu-
influyeron luego sobre la idea de que materia est, ex qua aliquid fit (S. chos dominicos. Los que defendían la
la materia puede ser algo así como un theol, Im q. XCII, 2, ad2). La mate- doctrina de la universalidad de la
objeto "autónomo" de una ciencia ria es algo en potencia (ibid., I, q. materia solían mantener que ésta no
— por lo demás, "secundaria". Mu- XVII); es un primant subjectttm es pura potencia. Si tal ocurriera, ale-
chas de las concepciones medievales (1 phys., 15). La noción de materia gaban, sería ininteligible, y se identi-
sobre la materia se fundaron en el se contrapone por ello a la de forma ficaría con la nada.
Comentario de Calcidio al Timeo. Tal (VÉASE); aparte la forma, la materia A diferencia de Santo Tomás, Duns
sucede, por ejemplo, en Juan Escoto no tiene ser propio. Puede en este Escoto consideraba que la materia
Erigena y en los pensadores de la lla- respecto hablarse de una materia pri- tiene un ser propio, ya que su idea
mada "Escuela de Chartres" (VÉASE) ma (llamada también "materia pura" reside en Dios. La materia no es pura
(Thierry de Chartres, Gilberto de la y "materia última"), que es la mate- y simple privación de forma; es algo
Porree y otros) o afines a ella (por ria fundamental y común. Pero pue- real o, mejor dicho, posee una cierta
ejemplo, Bernardo Silvestre). Estos de, y debe, hablarse de varias clases entidad, entitas. La materia es poten-
autores elaboraron una noción de la de materia: la ya citada materia pri- cia máxima y actualidad mínima, pero
materia como "ser" sin forma, y la ma, la materia communis, materia en modo alguno una nada. Por otro
llamaron de varios modos:'ύλη , 'ύλη sensibilis communis o in commune, lado, Duns Escoto estimaba que el
informis, sylva ("bosque", una de las que difiere de la materia sensibilis ser de la materia es distinto del de la
versiones de ύ' η ) , materia informis, individualis o materia signata. Esta forma, pues de lo contrario habría
prima materia, primordialis materia, última es la materia determinada por que concluir que la materia es una
principalis materia, etc. Se trata de un la cantidad, y constituye, según San- realidad que puede formarse por sí
informe chaos, de una concretio pug- to Tomás, el principio de individua- misma y se caería en el tipo de "ma-
nax, como decía Bernardo Silvetres en ción, pues permite dividir y separar terialismo" defendido por algunos in-
De mundi imiversltate (I, i, 5), es (ibid., I, q. XXIX, 3, ob. 4; también térpretes de Aristóteles, como Alejan-
decir, de una massa confusionis (de 1 cael., 19 b). Contra esta opinión de dro de Afrodisia. La m a t e r i a es
ahí la idea de materia como "masa" Santo Tomás se dirigieron algunos es- potencia, pero potencia real: es "aque-
en el sentido de "indeterminación" y colásticos, especialmente los de ten- llo que" contiene algo; por tanto, es
"confusión", no en el sentido de la dencia realista, para quienes la mate- puro sujeto. De ahí la posibilidad de
quantitas materiae a que nos hemos ria considerada bajo una cierta que Dios cree una materia sin forma.
referido antes). Ello no quiere decir dimensión posee ya una forma y, por Esta concepción de Duns Escoto ha
que todos estos autores mantuvieran tanto, es explicada por esta última. llevado a Heinz Heimsoeth a conside-
exactamente el mismo concepto de la Otros autores (como San Buenaven- rar dicho filósofo como un precedente
materia. Aunque fundándose en bue- tura) admitían el carácter puramente de ciertas concepciones "modernas"
na parte en Platón y en el citado potencial de la materia, pero estima- de la materia o, por lo menos, como
Comentario de Calcidio, se manifes- ban que la materia puede entenderse un precedente de las doctrinas según
taron al respecto opiniones diversas, de varios modos; así, puede hablarse las cuales la materia puede llegar a
especialmente las dos siguientes: unos de la materia como privación, como tener "una naturaleza divina" ( Gior-
destacaban el carácter informe y potencia para algo, etc. Mucho se dis- dano Bruno). Observemos que Duns
"confuso" de la materia, desnudándo- cutió en la Edad Media la cuestión Escoto y Occam coinciden en algu-
la de toda cualidad; otros estimaban de la relación de la materia con la nos puntos capitales respecto a su
que la materia era un cuerpo dotado forma, así como el problema de si concepción de la materia, y especial-
de movimiento propio; unos destaca- pueden o no concebirse seres sin ma- mente en el siguiente: en que para
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ambos la materia puede existir tam- en cuanto sensible o inteligible (y la materia a la extensión, de acuerdo
bién "en acto" y resulta, por tanto, también la materia signata}. En estas con su característica reducción, o in-
inteligible por sí misma ( Duns Esco- distinciones —que son solamente al- tento de reducción, de la realidad
to, Op. Ox., II, d. 12, q. I, n. 1; gunas de las que se han introduci- material a propiedades geométricas
Occam, Summulae in libros physico- do— puede verse claramente que no del espacio (VÉASE). Por otro lado,
rum, I, c. 17). Próximo a Duns Esco- se trata siempre, como a veces se ha autores como Ralph Cudworth y
to se halla el autor del tratado antes supuesto, de diversas clases de mate- Leibniz expusieron una concepción de
atribuido a este autor: el De rerum ria, como si hubiese "diferentes ma- la materia como algo "plástico" (VÉA-
principio, en el cual se distingue en- terias", sino más bien de diversos SE). Finalmente, encontramos en la
tre tres clases de materia: la materia modos de concebir la materia. Así, edad moderna diversos intentos de
primo-prima, que no posee extensión aunque muchos autores escolásticos concebir la materia no atomística-
ni acción y es realidad mínima, pero establecen una clara separación entre mente, sino monadológicamente (véa-
en todo caso entitas; la materia se- diversas clases de materia, es una se- se MÓNADA Y MONADOLOGÍA ), y es-
cundo-prima, que es la corporeidad paración distinta de la que, por ejem- pecialmente intentos de explicar la
en cuanto tal, y la materia tertio-pri- plo, puede establecerse entre dos dis- materia, o la génesis de ella, por me-
ma, que es la materia propiamente tintas realidades "materiales". Por eso dio de "puntos de fuerza" (Leibniz,
"material" o "elemental" — la mate- lo que se ha llamado "modos de la Boscovich, en parte Kant). Pero lo
ria de los "elementos". materia" ( Suárez ) no son propiamen- más característico de la citada "con-
Aunque nos liemos detenido espe- te características de un elemento ma- cepción "científico-natural de la mate-
cialmente en las concepciones de los terial. El modo de la materia, que es, ria" en la edad moderna es la idea de
escolásticos cristianos, debe tenerse según Suárez, un "modo parcial" materia como "lo que llena el espa-
presente que las cuestiones relativas a (Met. disp., XXXIV, 5), se conserva cio". A esta idea se sobreponen otras:
la índole de la materia y a las diver- para este autor aun después de la se- la materia es una realidad impenetra-
sas clases de ella fueron tratadas con paración entre forma y materia. Por ble —ya que en la medida en que no
frecuencia por autores árabes y judíos. eso Suárez estima, de modo similar a lo sea, hay espacio "que llenar" —, es
Entre los últimos se destacaron las Duns Escoto (Cfr. supra) que Dios una realidad constituida atómicamen-
discusiones acerca del "origen" de la podría conservar una materia sin te —pues "los átomos" son los "espa-
materia. Según Wolfson (art. cit. en forma. cios llenos"—; es una realidad única
bibliografía), hay tres teorías al res- Las ideas de "materia" hasta ahora — ya que toda materia es fundamen-
pecto en la filosofía medieval judía: presentadas no desaparecieron total- talmente la misma en todos los cuer-
unos sostienen que la materia ha sido mente en la edad moderna, especial- pos naturales. Estas propiedades de
creada de la nada por Dios; otros, mente en tanto que se trató el con- la materia son concebidas de acuerdo
que existe desde la eternidad; otros, cepto de materia metafísicamente. con una ley: la ley de conservación
que emana de la esencia de Dios. Los Pero es característica de la edad mo- de la materia. La materia es, pues,
partidarios de esta última teoría se derna el haberse ocupado principal- concebida como realidad fundamen-
escinden en dos grupos: para unos, la mente de la noción de materia en talmente compacta; la posibilidad de
materia emana directamente de Dios, cuanto constitutiva de la realidad su división afecta solamente a los "in-
por lo cual tiene una "realidad divi- "material" o "natural". Es lo que se tersticios espaciales", pero no a la
na"; para otros, emana de la "primera ha llamado "la concepción científico- materia misma. La materia es, según
inteligencia", a la vez "emanada" de natural de la materia". En los co- esta concepción, constante, permanen-
Dios. mienzos de la época moderna se ad- te, indestructible. Los cuerpos pueden
Las concepciones escolásticas, cris- mitieron diversas clases de "materia cambiar de masa, de volumen y de
tianas o no, se caracterizan por tratar natural" con el fin de explicar la com- forma, pero las partículas materiales
de resolver muchos de los problemas posición y movimientos de los cuer- últimas son inalterables.
relativos al concepto de materia in- pos. En algunos casos se pensó que De las ideas mencionadas sobre la
troduciendo numerosas distinciones. puede haber por lo menos dos clases naturaleza de la materia —como "ma-
Nos hemos referido ya a algunas de de materia: la activa (por ejemplo, lo teria natural" o "materia física"— en
ellas. Precisemos ahora que en mu- frío y lo cálido) y la pasiva (o sopor- la época contemporánea, una de ellas
chos casos se distingue entre materia te del cambio de lo frío a lo cálido y ha sido más discutida que las otras:
como substrato o potencia pasiva, ma- viceversa). Pero cada vez más se ten- la constitución atómica. En efecto,
teria como elemento y materia como dió a estudiar la materia como reali- que la materia sea "espacio lleno" no
objeto de percepción o abstracción. dad una y única. Precedentes de esta significa todavía que la materia tenga
La materia como potencia pasiva pue- concepción se hallan ya en las doctri- que estar constituida por partículas
de ser concebida a la vez como sujeto nas atomistas antiguas y medievales. e l e m e n t a l e s indestructibles. Podría
para la forma ( en lo cual entra la Para estas concepciones la materia es muy bien admitirse que la materia es
"primera materia") o como sujeto de simplemente "lo lleno", a diferencia continua. Algunos autores lo admitie-
cambio, sea substancial, sea acciden- del espacio, que es "lo vacío". Hay ron así; en rigor, la concepción carte-
tal. La materia como elemento es el en la época moderna algunas teorías siana de la materia como extensión no
"material" del cual algo está "com- que difieren en varios importantes equivale, o no equivale siempre, a la
puesto" (elementos, partes de un to- respectos de la idea mencionada de reducción de la materia a "puro espa-
do, etc.). La materia como objeto de materia como "espacio lleno". Así, por cio"; en muchas ocasiones se trata de
percepción y abstracción es la materia ejemplo, Descartes (VÉASE) equiparó una idea de la materia como un con-
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tinuo dotado de "movimientos inter- efecto, los citados continuo espacio- Materie. Beitrag zur Erkenntniskritik
nos" (los "torbellinos"), y, por tanto, temporal, campo, etc., son una reali- und Naturphilosophie, I, 1889. — E.
de una concepción continuista de la dad física. Que la materia sea una ma- König, Die Maleria, 1911. — Frie-
materia. Pero tanto si se admite como yor intensidad en un "campo físico" drich Noltenius, Materie, Psyche,
Geist, 1934. — Jean Dévolvé, De la
no la constitución atomista de la ma- dado, no destruye la noción de mate- matière en générale, et plus particu-
teria, es propio de la época moderna ria, sino que cambia simplemente la lièrement de la matière noétique, s/f.
concebir la materia según propiedades idea de la materia como realidad ci- (1939). — Roberto Masi, Struttura
mecánicas; la idea moderna de mate- nético-corpuscular regida solamente délia materia. Essenza metafísica e
ria es muy a menudo una forma de por leyes mecánicas. costituzione física, 1957. — Stéphane
mecanicismo (VÉASE). En todo caso, sea cual fuere la con- Lupasco, Les trois matières, 1960
El paso de la física clásica a la fí- cepción que se tenga, o que llegue (trad, esp., Las tres materias, 1963).
sica contemporánea representa una a formarse, de la realidad "materia" — Varios autores, La materia, 2 vols.,
nueva concepción de la materia. En 1960-1961 [Tercera reunión de apro-
en el universo físico, la tendencia es ximación filosóf ico-científica]. — F.
el mundo macrofísico se sigue conci- seguir considerando que hay solamente T. Arjiptsev, La materia como catego-
biendo la materia de acuerdo con pro- una materia — sea ella lo que fuere. ría del conocimiento (trad, esp., 1962)
piedades mecánicas. Pero varios de los Stéphane Lupasco (Cfr. bibliografía) [punto de vista materialista dialéc-
resultados de la "nueva física" han ha hablado de "las tres materias", ca- tico].
obligado a abandonar la clásica con- da una de ellas correspondiente a un Para la descripción de los objetos
cepción ncwtoniana, o bien a alojarla "tipo de sistema" y a una determinada materiales desde el punto de vista on-
dentro de una teoría de más amplio "orientación privilegiada de sistema- tológico véanse, además, las obras de
alcance. No es el lugar aquí de des- N. Hartmann y de G. Jacoby citadas
tizaciones energéticas". Hay, según di- en las bibliografías de estos dos filó-
cribir las nuevas concepciones de la cho autor, tres tipos de sistemas: sis- sofos.
materia —de la materia como "reali- temas de antagonismo simétrico; sis- Concepto y problema de la mate-
dad" —, bastará indicar que la equi- temas de antagonismo disimétrico con ria, especialmente desde el punto de
paración entre efectos inerciales de predominio de uno de los dinamismos vista científico y científico-filosófico:
la materia y efectos de la gravitación; o sistemas antagonistas; sistemas de Adolf Stohr, Philosophie der unbeleb-
la creciente importancia de la noción antagonismo disimétrico, con predomi- ten Materie, 1907. — Mie, Das We-
de campo, a diferencia de la noción nio de otro de los dinamismos o sis- sen der Materie, I, 4* ed., 1919. —·
emético-corpuscular, y la falta de pro- temas antagonistas. Ello explica que Hermann Weyl, Raum, Zeit, Materie,
1923 (en español véase el libro del
porcionalidad entre masa y volumen, pueda hablarse de una materia pro- mismo autor: ¿Qué es la materia?,
han introducido cambios de gran al- piamente física, de una materia orgá- trad. 1925). — Gerlach, Materie,
cance en el concepto de que nos es- nica y de una materia psíquica, cada Elektrizität und Energie, 1923. —
tamos ocupando. No menores han si- una de ellas constituida por un tipo de Bertrand Russell, The Analt/sis of
do los cambios introducidos al res- sistematización energética. Pero aun Matter, 1927 (trad, esp.: Análisis de
pecto al ponerse de relieve, primero en este caso permanece incólume la la materia, 1929). — Ignacio Puig,
teóricamente, y luego experimental- idea de una sola y última forma de Materia y energía; cuestiones científi-
mente, la equivalencia de masa y materia, diversificada de acuerdo con cas relacionadas con la filosofía, 1942,
energía, con lo cual ha surgido la po- tipos de organización energética. En 2' ed., 1944. — U. Schöndorfer, Phi-
sibilidad de concebir la materia como losophie der Materie, 1954. — Erwin
cuanto a los autores que siguen usan- Schrödinger, Mind and Matter, 1958.
energía, o bien de concebir materia do conceptos de materia afines a los [The Tarner Lectures, 1956] (trad,
y energía como dos aspectos intercam- elaborados por Platón, Aristóteles, los esp.: La mente y la materia, 1958).
biables de la misma realidad. Final- escolásticos, etc. —es decir, lo que se — S. Toulmin y J. Goodfield, The
mente, la noción de anti-materia, y ha llamado a veces "concepto filosó- Architecture of Matter, 1962 (Parte
la aniquilación mutua de materia y fico" o "concepto metafísico", a dife- II de The Ancestri/ of Science) [His-
antimateria han conducido a una es- rencia del "concepto físico" de mate- toria del concepto de materia y de la
pecie de "desmaterialización de la llamada por los autores matter-iheory].
ria—, no tienen necesariamente que Concepto de materia en diversos
materia" de que no se tenía idea en oponerse a las ideas propugnadas por
las concepciones clásicas. Es justo ad- autores y corrientes. General: F. Lie-
la física moderna y contemporánea, ben, Vorstellungen vom Aufbau der
vertir que todo ello no representa, co- pues éstas proceden de hipótesis y de Materie im Wandel der Zeiten, 1953.
mo algunos han dicho, una "desmate- experimentos científicos en tanto que —S. Toulmin y J. Goodfield, op. cit.
rialización", unida a una "idealiza- las concepciones en cuestión son en supra. En el pensamiento antiguo:
ción", del universo físico. Aun cuan- todo caso "trans-físicas" o "pre-físi- Clemens Baeumker, Das Problem der
do se admita, como proponen algunos cas". Ello resulta claro en los autores Materie in der griechischen Philoso-
físicos, que lo que se llama "materia" que defienden el hilemorfismo (ν.) ο phie. Eine historische kritische Un-
es sólo una concentración de energía, el hilesistematismo (v. ). En ambos tersuchung, 1890, reimp., 1963. — A.
o bien un "hueco" en el continuo es- casos se trata de un examen filosó- Rivaud, Le problème du devenir et la
pacio-temporal einsteiniano, o una se- notion de la matière dans la philoso-
fico de la posible composición de las phie grecque, depuis les origines jus-
rie de "pulsaciones" discretas en di- substancias naturales en cuanto subs-
cho continuo, o series de variaciones qu'à Théophraste, 1905. — J. Herre-
tancias y no en cuanto elementos pro- ro, "Materia e idea en el Ente de
de densidad en el "campo", etc., etc., piamente físicos. Parménides", Revista de Filosofía
no hay motivo para imaginar que la Concepto y problema de la mate- [Madrid], XV (1956), 261-72. — J.
materia es una realidad "ideal". En ria: R. Abendroth, Das Problem der Scheller, Darstellung und Würdigung
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des Begriffes der Materie bei Aristo- physischer Monadologie, 1881 (Dis.). material (o corporal). Ahora bien,
teles, 1873. — D. Neumark, "Materie — A. Stadier, Kants Theorie der Ma- aunque la restricción del uso de 'ma-
und Form bei Aristoteles", Archiv für terie, 1883. — C. Guastella, Dottrina terialismo' a ciertas tendencias de la
Geschichte der Philosophie, XXIV di Rosmini sull'essenza délia materia, época moderna tenga alguna razón do
(1911), 271-322 y 391-432. — I. Hu- 1901.
sik, Matter and Form in Aristotle, ser — pues sólo cuando se ha puesto
MATERIALISMO. Según Rudolf de relieve un dualismo tiene pleno
1911. — A. Mager, "Der Begriff der Eucken (Geschichte der philosophi-
Urstofflichen bei Aristoteles", Archiv sentido subrayar uno solo de los tér-
schen Terminologie [1860, reimp., minos introducidos—, no hay motivo
für Geschichte der Philosophie, XXVII
(1914), 385-400. — F. Sane, Senten- I960], pág. 94 y Geistige Strömungen para no hablar de un materialismo
cia Aristotelis de compositione corpo- der Gegenwart [1904], C. l a [hay avant la lettre. El propio Eucken se-
rum e materia e forma in ordine phi- trad, esp.: Las grandes corrientes del ñala que "Giordano Bruno empleaba
sico et metaphisico, 1928 (Academ. pensamiento contemporáneo, 1912] ), todavía la antigua expresión 'epicú-
Theol. Croat., 9]. — J. Schuster, "Ei- Robert Boyle fue el primero en in- reos'" —se entiende, empicaba tal ex-
ne neue Deutung des Aristotelischen troducir —en su obra The Excellence
Hylebegriffes", Scholastik, IV (1929) presión para designar a los "materia-
and Grounds of the Mechanical Phi- listas"—·, lo cual da a entender que
(1935), 269 y sigs. — R. Demos, losophy (1674)— el término 'mate-
"Aristotle's Conception of Matter", puede usarse retroactivamente el nom-
rialista (materialist), del que luego bre 'materialismo' para designar doc-
Classical Weekly, XXXIX (1946),
135-36. — Chen' Chung Kwan, "Aris- se formó el vocablo 'materialismo' trinas anteriores al materialismo mo-
totle's Concept of Primary Substance (materiaüsm) para designar la doctri-
derno.
in Books Z and H of the Metaphy- na abrazada por todo autor materia- En rigor, el materialismo —llámese
sics", Phronesis, II (1957), 46-59. — lista. Materialist significaba para Boy- "epicureismo", "corporalismo" o de
Luis Cencillo, S. J., Hyle. La materia le todo autor que adoptaba lo que él cualquier otro modo— es una doctrina
en el Corpus Aristoteíicum, 1958. — mismo llamó corpuscular or mechani-
Friedrich Solmsen, "Aristotle's Word muy antigua. El sistema indio Char-
cal philosophy (atómica philosophia, vaka (véase CHABVAKA) es califica-
for 'Matter'", en Didascalia. Studies corpuscularis philosophia), es decir, la
in Honor of M. Albareda, Prefect of do de "materialista". También son ca-
thé Vatican Library, 1961, ed. Sesto filosofía según la cual la realidad está lificadas de "materialistas" las filoso-
Prête, págs. 392-408. compuesta de corpúsculos que poseen fías de Demócrito, Epicuro y, en ge-
En la filosofía medieval y en el propiedades mecánicas (las "cualida- neral, los atomistas — lo cual no sig-
pensamiento escolástico en general: des primarias") y actúan unos sobre nifica que toda doctrina atomista ha-
L. Schmoeller, Die scholastische Leh- otros de acuerdo con leyes mecánicas ya sido siempre materialista. El más
re von Materie und Form, 1903 expresables matemáticamente. Es el
[véase también la bibliografía del ar- amplio radio de aplicación de los vo-
tipo de filosofía que atacó Berkeley cablos 'materialismo' y 'materialista'
tículo FORMA]. — J. Goheen, The (v.), el cual rechazaba el "materia-
Problem of Matter and Form in the permite entender la naturaleza de cier-
De ente et essencia of Thomas Aqui- lismo" o "filosofía mecánica" por es- tos sistemas y concepciones del mun-
nas, 1940. — G. Stella, L'ilemorfismo timar que la materia no tiene reali-
do — Dilthey estimaba que el mate-
di G. Duns Scoto, 1955. — Harry A. dad propia; en vez del materialismo, rialismo (o "naturalismo") es una
Wolfson, "The Problem of the Origin y en contra de él, Berkeley propug- verdadera concepción del mundo y no
of Matter in Medieval Jewish Philo- naba, pues, el "idealismo" (idealis- sólo una filosofía. Como concepción
sophy and Its Analogy to the Modern mo subjetivo).
Problem of the Origin of Life", Pro- del mundo hay ciertos caracteres co-
Al entender de Eucken, sólo desde munes a todo materialismo. Como fi-
ceedings of the Sixth International la "depuración de conceptos realizada
Congress of Philosophy, 1926, págs. losofía, los caracteres propios del ma-
602-8. — G. Voisine, "Le système por Descartes", es decir, sólo desde el terialismo o, mejor dicho, de cada doc-
de la matière et la forme", Revue momento en que se estableció una se- trina materialista, pueden ser distin-
philosophique, XXIX (1922), 591 y paración tajante entre la realidad pen- tos. En efecto, no es lo mismo en prin-
sigs. — N. Margotte, "The Knowa- sante y la realidad no pensante (para cipio el materialismo llamado "teó-
bility of Matter 'secundum se'", Laval Descartes, "extensa"), se pudo hablar rico" que el materialismo llamado
theologique et philosophique (1945), de materialismo, nombre que conven-
103-18. — P. Hoenen, De origine "práctico". No se equivalen siempre,
dría, pues, a las doctrinas de los que aunque a menudo se superponen, el
formae materialis, 1932. — Id., id.,
Filosofía délia natura inorgánica, 1949. afirman que solamente hay uno de los materialismo como doctrina y el mate-
En la filosofía y ciencia modernas dos citados tipos de realidad: la reali- rialismo como método. Hay, además,
y en varios autores modernos: Max dad material o material-extensa. El diversas formas de materialismo, a al-
Jammer, Concepts of Force, 1957. — materialismo es, según Eucken, una gunas de las cuales nos referiremos
Id., id., Concepts of Mass in Classical de tres grandes tendencias: el materia- luego con más detalle (materialismo
and Modern Physics, 1961. — S. lismo, el esplritualismo y el monismo. dialéctico, materialismo histórico, ma-
Toulmin y J. Goodfield, op. cit. su- El esplritualismo afirma que toda terialismo monista, etc.). Desde el pun-
pra. — Milic Capek, The philosophi- realidad es de carácter psíquico (o to de vista histórico, el contenido de
cal Impact of Contemporary Physics, espiritual); el monismo sostiene que una doctrina materialista depende en
1961, especialmente págs. 54-67 y
244-60. — G. Wernick, Der Begriff la realidad no es ni psíquica ni física, gran parte del modo como se defina
der Materie bei Leibniz in seiner Ent- sino un todo que abarca por igual lo o entienda la "materia" que se supone
wicklung und in seinen historischen psíquico y lo físico como dos "aspec- ser la única realidad. Así, el materia-
Beziehungen, 1893. — G. Simmel, tos" o "modos"; el materialismo man- lismo de Leucino, Demócrito o Epi-
Das Wesen der Materie nach Kants tiene que toda realidad es de carácter curo es distinto del llamado "materia-
158
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lismo" (y a veces más propiamente sí, puede ensayarse una definición En la historia de la filosofía se
"corporalismo" ) de los estoicos, del provisional, según la cual el mate- designan como materialistas las con-
materialismo mecanicista de Hobbes, rialismo sería, en primer lugar, la cepciones de Leucipo, Demócrito,
del materialismo de Haeckel, etc., etc. atribución exclusiva de la realidad Epicuro y, en parte, el estoicismo;
En todo caso, es común a todas las a la materia —entendida ésta en el pero el nombre se aplica más bien al
doctrinas llamadas "materialistas" el sentido de la corporalidad y no sim- movimiento que tuvo lugar en Fran-
reconocer como la realidad los cuer- plemente como la materia aristotéli- cia durante el siglo xvm (La Met-
pos materiales. En este sentido, la ma- ca—, la negación de la subsistencia trie, Holbach) y al que se desarrolló
teria a la cual se refieren los mate- del espíritu o consiguiente concep- en Alemania durante el siglo xix
rialistas es lo que puede llamarse "ma- ción de la conciencia como una eflo- (Ludwig Büchner [1824-1899], Karl
teria corporal" — y no simplemente la rescencia de la materia, como un Vogt [1817-1895], Jakob Moleschott
materia como distinta de la forma. epifenómeno y, simultáneamente, la [1822-1893]). La llamada "disputa
Es típico de casi todos los mate- atribución de cierta trascendencia a del materialismo" tuvo lugar en 1854
rialistas entender la materia a la vez la materia misma, por la cual ésta durante el Congreso de naturalistas
como fundamento de toda realidad podría alcanzar conciencia de sí, ya de Gottinga, donde Rudolf Wagner
y como causa de toda transformación. fuera en sus formas más finas y puras (1805-1864) defendió en su trabajo
La materia no es entonces sólo "lo (materialismo antiguo), ya en sus Creación humana y substancia del
informe" o "indeterminado", sino tam- interiorizaciones (monismo naturalis- alma (Menschenchöpfung und Seelen-
bién "lo formado" y "determinado". ta, materialismo dialéctico). A estas substanz) la concordancia de la cien-
El concepto de materia incluye el notas cabe agregar la conocida de- cia con la Biblia, en tanto que Karl
concepto de todas las posibles formas finición de Comte, quien concibe el Vogt sostuvo en su Fe de carbonero
y propiedades de la materia, hasta el materialismo como la explicación de y ciencia (Köhlerglaube und Wis-
punto de que el reconocimiento de la lo superior por lo inferior. Esta ex- senschaft) el materialismo radical y
materia como la única "substancia" plicación, que conviene sobre todo la dependencia de toda la vida psí-
no elimina, sino que con frecuencia al materialismo corporalista, revela, quica de los fenómenos orgánicos.
presupone, la adscripción a lo mate- empero, más bien la tendencia gene- El materialismo alemán fue popula-
rial de las notas de fuerza y energía. ral del materialismo que la entraña rizado por Ludwig Büchner en su
En la ciencia natural, el materialis- misma de esta concepción, es decir, difundido libro Fuerza y materia
mo es, según Lange, un principio de revela sobre todo la teoría de los va- (Kraft und Stoff, 1854; trad, esp.:
investigación que no debe ampliarse lores del materialista. Pues al expli- 1930), que representa un tránsito al
de ningún modo hasta el campo gno- car lo superior por lo inferior, el monismo hilozoísta de Haeckel.
seológico y mucho menos hasta el me- materialismo no quiere decir que Historia del materialismo: F. A.
tafísico. En la consideración de la his- el primero valga menos que el se- Lange, Geschichte des Materialis-
toria se llama materialismo —materia- gundo, pero de hecho adscribe a este mus und Kritik seiner Bedeutung in
lismo histórico— a la doctrina susten- último un valor potencial superior der Gegenwart (I. Geschichte des
tada por Marx y Engels, según la al primero, pues de la materia pro- Materialismus bis auf Kant; H. Ge-
cual no es el espíritu, como en He- cede cuanto luego va a surgir de schichte des Materialismus seit Kant),
gel, el que determina la historia, sino ella y, de consiguiente, en algún 1866 (trad, esp.: Historia del mate-
rialismo y crítica de su signification
que toda la vida espiritual es una su- modo atribuye a la materia las ca- en el présente, 2 vols., 1903). —
perestructura de la estructura fun- racterísticas del espíritu y de la con- Jules Soury, Bréviaire de l'histoire
damental representada por las rela- ciencia. La materia es entonces el du matérialisme, 1881. — Materia-
ciones económicas de producción. Se- fundamento de toda posibilidad, pero lismo moderno: Paul Janet, Le ma-
gún una tesis clásica del marxismo, de una posibilidad enteramente pre- térialisme contemporain en Allemag-
no es la conciencia la que determina determinada, pues desde el instante ne, 18Θ4 [sobre Büchner]. — Her-
el ser, sino el ser el que determina la en que se supone que el proceso de mann Schwarz, Der moderne Mate-
conciencia (una tesis que, por lo de- evolución de la materia es en cierto rialismus ab Weltanschauung und
modo libre, esta libertad se despren- Geschichtprinzip, 1904 (2» edición
más, debería ser calificada más pro- con el título: Die Grundfragen der
piamente de "realista", pero que mu- de de lo material y acaba forzosa- Weltanschauung, 1912). — F. Klim-
chos marxistas colocan bajo el epí- mente por sobreponerse a él. Dentro ke, Der deutsche Materialismusstreit
grafe "materialismo"). Como materia- de estos caracteres comunes pueden im 19. Jahrhundert, 1907. — M. D.
lismo dialéctico, el marxismo ha am- entonces establecerse distinciones en- Tsebenko, La lutte des matérialistes
pliado el materialismo a toda la con- tre distintos tipos de materialismo. français du XVIlIe siècle contre
cepción del universo, pero la conser- Una de estas distinciones, que abar- ^idéalisme, 1955 (trad, del ruso). —
vación de la dialéctica le ha obligado ca sobre todo las formas del ma- Otto Finger, Von der Materialität der
a rechazar las tesis del materialismo terialismo de los siglos xrx y xx, Seele. Beitrag zur Geschichte des Ma-
mecanicista de la ciencia natural para comprende los tipos siguientes: (1) terialismus und Atheismus in Deut-
llegar a una concepción donde la Materialismo mecanicista (como el de schland der zweiten Hälfte des 18.
Helmohltz); (2) Materialismo hilo- Jahrhunderts, 1961. — H. Elliot, Mo-
materia es concebida activamente o, dern Science and Materialism, 1910.
mejor dicho, donde la materia recibe zoísta (como el de Haeckel) (3) Ma- — H. Bergson, H. Poincaré et al.,
las determinaciones del "espíritu". terialismo fenomenista (como el de Le matérialisme actuel, 1933. — Roy
Como resumen de todas ks formas Mach); (4) Materialismo dialéctico Wood Sellars, V. J. McGül, Marvin
del materialismo, tan dispares entre (como el del marxismo). Farber, Philosophy for thé Futures
159
MAT MAU MAU
The Quest of Modern MateriaUsm, más del error) de su antiguo maestro. sóficas sobre el origen de las lenguas
1949 (trad, esp.: Filosofía del futuro, No habiéndose encontrado el original antes referido como s/f.). — Véase
1951). — G. Bachelard, Le matéria- de tal carta, Koenig fue expulsado de P. E. B. Jourdain, "Maupertuis and
lisme rationnel, 1953. — L. Gardy, la Academia de Berlín, pero Voltaire the Principie of Least Action", The
La théorie matérialiste de la connais- tomó el asunto en sus manos para Monist, XXII (1912), 414-59.
sance, 1954. — Para el materialismo MAUTHNER (FRITZ) nació en
dialéctico y el materialismo histórico desencadenar violentas diatribas con-
tra Maupertuis, especialmente en la Horitz (Bohemia) y estudió Derecho
se han indicado las obras en las bi- y filosofía en la Universidad de Praga.
bliografías de DIALÉCTICA y MARXIS- Diatribe du docteur Ákakia y luego
MO. Véase asimismo la bibliografía (refiriéndose a la expedición a La- Su principal interés fue la filosofía del
del artículo MONISMO para el llamado ponia) en Micromégas. Entre otras lenguaje o, en sus propias palabras, la
materialismo monista. contribuciones de Maupertuis al pen- "crítica del lenguaje". Mauthner con-
MATERIALITER. Véase FORMA- samiento científico y filosófico men- sideró que el pensamiento está fun-
LITER. cionaremos sus estudios sobre orga- damentalmente ligado a la expresión
MAUPERTUIS (PIERRE-LOUIS nismos biológicos (anticipaciones del y que un pensamiento adecuado no
MOREAU DE) (1698-1759) nac. en actual principio de la homeostasis, puede manifestarse si no es mediante
Saint-Malo (Bretaña, hoy departa- aplicación de las leyes de probabili- una expresión adecuada. Ahora bien,
mento de Ille-et-Vilaine), dirigió va- dad al estudio de la herencia y otras la mayor parte de las expresiones de
rias instituciones científicas, entre investigaciones relativas a la heren- que han echado mano los filósofos
ellas la Academia de Berlín, a la cual cia), sobre el origen del lenguaje (es- son inadecuadas, porque los filósofos
fue llamado por el Rey de Prusia, tudios del proceso de diferenciación han tendido a suponer que, dada una
Federico el Grande. Defensor y pro- y complicación del lenguaje a partir expresión, tiene que haber una reali-
pagador de las teorías científicas de de un núcleo supuestamente origina- dad que corresponda a ella. Es nece-
Newton, fue muy leído durante un rio de términos que expresan percep- sario, por tanto, no sólo "criticar" el
tiempo por Voltaire, quien lo usó para ciones sensibles) y sobre la vida mo- lenguaje, sino también "purificarlo".
sus propios escritos de difusión del ral y social (anticipaciones de la éti- La "crítica del lenguaje" consiste en
newtonianismo. A los 38 años, Mau- ca utilitarista). gran parte en examinar el mecanismo
pertuis dirigió una expedición a Lapo- Obras principales: La figure de la simbólico, lo que equivale al mismo
nia y luego otra al Ecuador para la Teñe, 1738 [en colaboración con tiempo a examinar el mecanismo hu-
medición del arco de meridiano y la Clairaut, Camus, Le Monnier, el Aba- mano, ya que el hombre es para
te Outhier, acompañados de Celsius;
confirmación (por la comprobación resultados de la expedición a Lapo- Mauthner fundamentalmente un ente
del achatamiento de la Tierra hacia nia]. — Elements de géographie, capaz de manejar símbolos y de tra-
los polos) de la teoría gravitatoria 1740. — Lettre sur la comète, 1742. ducir un sistema simbólico dado a
de Newton. La contribución más im- — Dissertation physique à l'occasion otros sistemas simbólicos. En la ex-
portante de Maupertuis a la teoría du nègre blanc, 1744. — Vénus phy- posición que Mauthner hizo de su
científica y a la filosofía general fue sique, 1745. — Essai de philosophie propio pensamiento filosófico, mani-
su principio de la menor acción, de morale, 1749. — Essay de cosmolo- festó que éste se halla dominado por
cuyo alcance filosófico hemos hablado gie, 1750. — Lettre sur les progrès tres caracteres principales: en primer
en otro lugar (véase ACCIÓN [PRINCI- des sciences, 1752. — L'art de bien lugar, el positivismo —próximo, so-
argumenter en philosophie... réduit
PIO DE LA MENOH] ). Destacaremos en pratique, 1753 [Carta a Voltaire bre todo, al impresionismo filosófico
aquí el concepto preciso de acción y respuesta de éste a Maupertuis]. — de Mach y otros autores—; en se-
en el citado principio: se trata del Discours académiques de M. de Mau- gundo término, el ficcionalismo —li-
producto obtenido al multiplicar la pertuis, 1753 (discursos leídos en la gado al pragmatismo de tendencia
cantidad que expresa el tiempo de Academia de Ciencias de Francia, en biologista o, mejor dicho, vitalista—;
un movimiento en un sistema por la la Academia francesa y en la Aca- finalmente, el nominalismo — en un
cantidad que expresa la llamada fuer- demia real de Ciencias y Bellas Le- sentido muy cercano, por no decir
za viüa (vis viva). La cantidad resul- tras, de Prusia). — Essai sur la for- idéntico, al terminismo. La distin-
tante en dicho producto, o acción, es mation des corps organisés, 1754. — ción por Mauthner entre tres mundos
la cantidad que expresa el mínimo Éloge de M. de Montesquieu, 1755. y el esfuerzo por encontrar de algún
— Réflexions philosophiques sur l'ori-
gasto de energía empleado en los gine des langues et la signification modo su fundamento común parecen,
movimientos naturales, tanto en los des mots, s/f. — Además: Lettres sin embargo, alejarlo a veces de los
procesos mecánicos como (según man- concernant le jugement de l'Acadé- mencionados caracteres. Mauthner
tuvo Maupertuis) en los procesos mie royale des sciences et Belles- distingue entre un mundo adjetivo
biológicos, no fundamentalmente di- Lettres de Prusse et apologie de M. o adjetivístico, un mundo sustanti-
ferentes de aquéllos. El intento de de Maupertuis, 1753 (cartas de Euler vo y un mundo verbal. El primero es
aplicar el principio a todos los mo- a Merian, de Maupertuis a Euler, de el mundo del lenguaje humano co-
vimientos suscitó en la época de Merian a Euler en ocasión de la carta mún, lo que da origen a la concep-
Maupertuis gran oposición. Gran re- atribuida a Leibniz por Samuel Koe- ción del materialismo ingenuo. El
vuelo armó sobre todo la copia de nig). — Ediciones de obras: Les segundo es el mundo de la metafísi-
Oeuvres de M. de Maupertuis, Dres-
una supuesta carta de Leibniz a Mau- den, 1752. — Oeuvres de M. de ca, fundamento del realismo. El ter-
pertuis que un antiguo alumno de Maupertuis, 4 vols., Lyon, 1756, 2» cero es el mundo verbal o mundo
éste, Samuel Koenig, presentó para ed., 1768, reimp. y rev., 1963 (el de la ciencia, cuya traducción filo-
mostrar la falta de originalidad (ade- Vol. I contiene las reflexiones filo- sófica es el nominalismo y el hera-
160
MAX MAX MAX
clitismo. Aunque no imposible en axioma (VÉASE), tal como se despren- que el espíritu posee ideas distintas",
principio, la unidad de estos tres de de la definición dada de tal pro- de modo que "hay tantas proposicio-
mundos es más bien ideal; es un posición por Santo Tomás en su co- nes evidentes por sí mismas como
anhelo y, a lo sumo, una idea regula- mentario a los Pr. An. (l anal, 5 e): ideas tenemos". Por otro lado, en la
tiva. Pero el hecho de que lo más la propositio máxima es aquella quam coexistencia tenemos sólo algunas pro-
cercano al conocimiento sea el mun- necessere est höhere in mente et ei posiciones evidentes por sí mismas; en
do verbal no significa que haya de assentire quemlibet, qui doceri débet. otras relaciones podemos tener mu-
cercenarse la posibilidad de una uni- Más tarde se entendió por propo- chas, y en lo que toca a la existencia
dad de los tres mundos. Pues como sitio máxima un principio de la cien- real no tenemos ninguna. Las "máxi-
el propio Mauthner señala, "las tres cia, el cual puede ser obtenido por mas o axiomas" no son las verdades
concepciones del mundo son por medio de una generalización de he- que conocemos primero. No pueden
igual hoministas" y aunque el super- chos particulares y puede poseer, por usarse para probar proposiciones me-
hombre, que podría unirlas, sea, en tanto, un carácter de máxima pro- nos generales que ellas ni pueden
rigor, un anhelo y, por lo tanto, una babilidad. Tal es el caso de las axio- servir de fundamentos inconmovibles
imposibilidad, no deja de funcionar mata generalissima de que habla de las ciencias, o de puntos de parti-
y operar como un trasfondo sobre el Francis Bacon a diferencia de las da para encontrar verdades todavía no
cual se destaca toda actividad verbal. axiomata media, que son intermedias conocidas. Sin embargo, no son total-
Obras filosóficas principales: Bei- entre aquellas y los hechos particula- mente inútiles, pueden usarse para en-
träge su einer Kritik der Sprache, res ( Novum Organum, II, 5 ). Leibniz señar las ciencias y para las disputas
3 vols., 1901-1903, 3« ed., 1923 (Con- se refiere a una distinción entre pro- (razón por la cual estuvieron tan en
tribuciones a una crítica del lenguaje). posiciones evidentes ex terminis y má- boga entre los escolásticos). Pero de
— Wörterbuch der Philosophie: neue ximas. Estas últimas "son considera- ninguna manera pueden reemplazar
Beiträge zu einer Kritik der Sprache, das a veces como proposiciones [bien] las ideas claras y distintas que em-
2 vols., 1910, 2' ed., 1923-1924 (Dic-
cionario de filosofía: nuevas contribu- establecidas, tanto si son evidentes co- pleamos en nuestras pruebas.
ciones a una crítica del lenguaje). —· mo si no lo son". "Ello puede ser bue- 'Máxima' puede ser también em-
Spinoza; eine Monographie, 1921. — no —agrega— para los principiantes, pleado, y ha sido empleado cada vez
Der Atheismus und seine Geschichte pero cuando se trata de establecer los más en el sentido de 'principio mo-
im Abendlande, 4 vols., 1920-1923, fundamentos de la ciencias es otra ral': las máximas fueron entendidas
reimp., 1962 ( El ateísmo t/ su historia cosa. Es así como son consideradas ya desde el siglo xvn también, y hasta
en Occidente). — Die drei Bilder der a menudo en la moral e inclusive en- sobre todo, como "máximas morales".
Welt, ein sprachkritischer Versuch, tre los lógicos en sus tópicos. .. Por Importante es en este respecto el uso
1925, ed. Monty Jacobs (Las tres
imágenes del mundo: ensayo de crí- lo demás, hace tiempo que he anun- que hizo Kant del término 'máxima'.
tica del lenguaje). — Autoexposición ciado públicamente y en privado que En la Fundamentación de la metafísi-
en Die Philosophie der Gegenwart in sería importante demostrar todos nues- ca de las costumbres Kant presenta
Selbstdarstellungen, I, 1922. — Edi- tros axiomas secundarios, de los cua- dos clases de principios: (1) el princi-
ción de escritos seleccionados (inclu- les nos servimos de ordinario, redu- pio objetivo o ley práctica y (2) el
yendo sobre todo los de carácter lite- ciéndolos a los axiomas primitivos, o principio subjetivo de la volición o
rario): Ausgewählte Schriften, 6 vols., inmediatos, e indemostrables, que son máxima. Las máximas son, pues, una
1929. los que llamaba hace poco los idén- clase de principios. A su vez, el llama-
Véase Gustav Landauer, Skepsis
und Mystik, aus Anlass von Mauth- ticos" (Nouveaux Essais, IV, vii, 5 1). do principio objetivo puede servir tam-
ners Sprachkritik, 1903. — Max Krieg, Locke habla de "las máximas" en bién subjetivamente como principio
F. Mauthners Kritik der Sprache, eine el Essay, IV, viii, diciendo que "hay práctico de todos los seres racionales si
Revolution der Philosophie, 1914. — una clase de proposiciones que, bajo la razón teórica alcanza a ejercer po-
Th. Kappstein, F. M., der Mann und el nombre de máximas o axiomas, han der completo sobre la facultad del de-
sein Werk, 1926. — W. Eisen, Fritz sido consideradas como principios de seo. En la Crítica de la razón prácti-
Mauthners Kritik der Sprache, 1929. la ciencia, y por ser evidentes por sí ca Kant distingue entre el imperativo
MÁXIMA. Muchos escolásticos usa- mismas se ha supuesto que eran inna- (VÉASE), que es objetivamente válido,
ron el término máxima en la expre- tas, sin que nadie, que yo sepa, se y la máxima o principio subjetivo, que
sión propositio máxima, por la cual haya tomado nunca la pena de mos- determina la voluntad sólo en tanto
entendían una proposición a la vez trar la razón y el fundamento de su que es o no adecuada al efecto. Las
evidente e indemostrable por no ha- claridad o validez". Pero es menester, máximas son, pues, principios, pero
ber otra anterior en la cual apoyarse. arguye Locke, preguntarse por la ra- no imperativos. En cierto modo las
Para distinguir entre la propositio zón de su evidencia. A este respecto máximas pueden considerarse como
máxima y cualquier otra proposición Locke estima que el ser evidentes por reglas intermedias entre la ley moral
expresando una notifia intuitiva y di- sí mismos no es algo peculiar a los universal abstracta y las reglas de
recta de una realidad particular —que axiomas admitidos, pues en lo que acción concreta para el individuo. Las
también podía ser considerada como toca a la identidad y diversidad to- máximas son a su vez materiales o
evidente e indemostrable— se indica- das las proposiciones son igualmente formales. Las máximas materiales, lla-
ba que la propositio máxima es una evidentes por sí mismas. La razón de madas también empíricas o a poste-
proposición de alcance universal, es ello es que "la percepción inmediata riori, están basadas en inclinaciones
decir, un principio. La propositio má- del acuerdo o desacuerdo de identi- y se refieren a los fines que constitu-
xima era, por tanto, equivalente a un dad se halla fundado en el hecho de yen su materia. Las máximas forma-
161
ΜΛΧ MAX MAX
les, llamadas también a priori, no tonismo de Máximo de Tiro, que re- muy constante en el pensamiento de
dependen, en cambio, de los deseos. cogió elementos aristotélicos, estoicos Máximo fue la interpretación de lo
Kant se refiere con más frecuencia y cínicos, influyó considerablemente inteligible por medio de lo sensible,
a las primeras que a las segundas. sobre el posterior desenvolvimiento pues a su entender este último expre-
En las máximas materiales se mani- de esta doctrina. Los rasgos cínicos sa típicamente (V. TIPO) el primero;
fiestan, en efecto, los principios, de se manifestaron en Máximo de Tiro a ello se unía la descripción de la
tal modo que puede verse por las en la moral más que en la teología. jerarquía de los seres, a base de la
primeras cuáles son estos últimos. Textos de Máximo en Philosophou- Trinidad como primer movimiento del
Por eso Kant parte en sus ejemplos mena, ed. H. Hobein, 1910. — Véase ser supremo y de la manifestación
(véase IMPERATIVO) de máximas y H. Hobein, De Max. T. quaestiones del Verbo en el mundo por media-
habla de "Obrar según máximas tales, philologicae selectae, 1895. — Ar- ción de las esencias contenidas en él
que. ..". Las máximas materiales, tículos de K. Dürr (Sup. de Philo-
logue, 1899), K. Meiser (Sitz. Mün- eternamente. Central en esta última
en suma, consideran las circunstancias chener Ak. philos.-philol. und hist. descripción es la explicación de la
que concurren en nuestros juicios Kl, 1909), Th. Gomperz (Wien. naturaleza y función del hombre y
morales, mientras que las máximas Stud., XXXI, 1910), U. v. Wilamo- del alma racional, los cuales tienen
formales consideran los motivos y las witz-Moellendorff (Coniectanea por misión, mediante la ascética y
consecuencias. 1884), L. Radermacher (Rheinisches la práctica del Bien, aproximarse a
MÁXIMO DE ALEJANDRÍA (fl. Museum, L, 1895). — R. E. Witt, Dios, es decir, reunirse con Él.
380-390), Obispo de Constantinopla, Albinus and the History of Middle Pla- Se deben a Máximo un tratado
fue uno de los llamados cínicos cris- tonism, 1937. — G. Soury, Aperçus de Sobre el alma, una obra titulada De
philosophie religieuse chez M. de Tyr, algunos pasajes particularmente difí-
tianos. Los cínicos clásicos habían platonicien éclectique, 1942 (tesis).
considerado a Hércules como modelo; ciles de Dionisio i/ de Gregorio de
Máximo de Alejandría sustituyó al MÁXIMO, EL CONFESOR (SAN) Nisa (traducida por Juan Escoto Eri-
(580-662) nac. en Constantinopla, gena con el título de Ambigua), unos
héroe griego por Jesucristo. No obs- Capítulos sobre el amor, Seis capítu-
tante este cambio, muchos de los secretario del Emperador Heraclea,
se retiró (ca. 630) al monasterio de los teológicos, una Mistagogía. Varios
rasgos cínicos, tanto en la apariencia escritos se han perdido v otros están
exterior como en la doctrina, parecen Crisópolis, por cuyo motivo es lla- aún inéditos. Véase P. Sherwood, An
persistir en Máximo, el cual empleó, mado también Máximo de Crisópolis, annotated date-list of the Works of
además, a juzgar por los testimonios pero intervino luego en discusiones M. the Confessor, 1952. — Edición
acerca de su vida, el estilo cínico teológicas y fue enviado al destierro de textos en Migne, P. G. XC-XCI
de la diatriba (VÉASE) en sus discur- después de haber sufrido mutilacio- (basada en la edición de F. Combe-
nes. Adversario de la herejía mono- fis, París, 1675, 2 vols.). Edición de
sos. Máximo fue muy apreciado por Scholia al Pseudo-Dionisio en Migne.
Gregorio Nacianceno hasta la época telista, Máximo desarrolló en sus
obras, tanto polémicas como explicati- P. C. IV, 15-432, 527-76, y del
aproximadamente en que ocupó el Computus ecnlesiasticus, en ibid.,
obispado en Constantinopla. Se iden- vas y sistemáticas, un pensamiento XIX, 1217-1280. Otras ediciones de
tifica a veces a Máximo de Alejan- teológico y filosófico muy afín al textos: "Chronologie succinta vitae
dría con el Herón de Alejandría al del Pseudo-Dionisio, hasta el punto Christi", Zeitschrift, für Kirchenge-
cual se ha referido San Gregorio. de que las obras de los dos forman schichte, XIII (1892), 382-4, ed.
J. Dräseke, "Maximus philoso- un conjunto que influyó considera- Bratke. — Die Cnostischen Centü-
phus?", Zeitschrift für wissenschaft- blemente sobre la Edad Media cris- rien des M. Confessor, ed. Herder,
liche Theologie, XXXVI (1893), 290- tiana, en particular sobre Juan Escoto 1941. — Trad, italiana de la Mista-
315. — K. Lübeck, Die Weihe des gogia y otros textos con introducción
Erigena, que tradujo también, junto por R. Cantarella, S. Massimo Con-
Kynikers Maximus zum Bischof von al Pseudo-Dionisio, a Máximo. La
Konstantinopel in ihrer Veranlassung fesare, la Mistagogia ed altri scrítti,
tradición patrística, especialmente la 1931. — Bibliografía: P. Sherwood,
dargestellt, 1907. — I. Sajdak,
"Ouaestiones Nazianzenicae, I", Eos, transmitida en la obra de San Gre- An Ännoctatcd Date-list of the Works
XV (1909), 18-48. — Véase también gorio de Nisa, se perfiló en Máximo of M. C., 1952. — Véase H. Straubin-
artículo Héron 2 en Pauly-Wissowa, en una construcción teológica, basa- ger, Christologie des M. Confesar,
por O. Seeck. da en la especulación filosófica y en 1906. — T· Draeseke, "Maximus Con-
MÁXIMO DE TIRO (fl. 180), la interpretación alegórica, y culmi- fessor und Johannes Scotus Erigena",
nando en una mezcla armónica de as- Theologische Studien und Kritiken,
maestro de retórica, escribió 41 dis- LXXXIV (1911), 20-60, 204-29.
cursos de forma análoga a la diatriba cética y de mística. Algunos temas — Maritch, Cekbris Curilli Ale-
(VÉASE) en los cuales defendió y po- capitales origenianos —tal, la reunión xandrini formula christologica de una
pularizó el platonismo en el sentido final de lo sensible en lo inteligible activitate Christi in interpretatione
dualista y demonológico que era des- y la divinización de todo— resuenan Maximi Confessons et recentiorum
arrollado contemporáneamente por fuertemente en la especulación de Theologorum, 1926. — R. Devresse,
Ático y Celso. Como ocurría con Cel- Máximo, pero ello no significa que "La vie de saint Maxime le Con-
so, en efecto, la afirmación de la tras- nuestro autor fuera un completo ori- fesseur et ses recensions", Analecta
cendencia de Dios y la separación geniano; en la cuestión fundamental Bollandiana, 1928, págs. 5-50. — H.
U. von Balthasar, Kosmische Litur-
entre la fuente divina y la materia, del origen del alma, por ejemplo, Má- gie. Maximus der Bekenner, 1941. —
identificada con el mal, obligaba a ximo rechazó la teoría de la preexis- T. Loosen, Logos und Pneuma in
postular la intervención de una jerar- tencia para defender enérgicamente begnadeten Menschen bei M. Con-
quía de seres intermediarios. El pía- el creacionismo (VÉASE). Un rasgo fesor, 1941. — B. Tatakis, La phi-
í«?
MAY MAY MAZ
losophie byzantine, 1949, págs. 73-88. Schopenhauer adoptó con entusias- preguntas — y la exposición de las
— P. Sherwood, O.S.B., The Earlier mo el concepto de maya y con fre- perplejidades a que van dando origen
Ambigua of Saint Maximus thé Con- cuencia equiparó al mismo su idea las respuestas. El interlocutor lle-
fessor and His Réfutation of Orige- del "mundo como representación".
nism, 1955 [Studia Anselmiana, 36]. ga, por fin, a engendrar la verdad,
Dicho filósofo veía, además, en el descubriéndola por sí mismo y en sí
MAYA. Iniciado en las Upanisad, pensamiento de Kant una confirma- — como, en el muy citado ejemplo
el concepto de maya (a veces, avidyä) ción de la fecundidad del concepto del Menón, el esclavo descubre que sa-
fue desarrollado con detalle en va- de maya, pues éste puede ser com- bía geometría. En la idea de la ma-
rios sistemas de la filosofía india parado con el "fenómeno" (VÉASE) yéutica se halla implicada la idea
(v.), en el budismo (v.) y en muchos que oculta el "noúmeno" (VÉASE). de la reminiscencia (VÉASE), la cual se
sistemas de filosofía india en la épo- Esta ocultación no es para Schopen- manifiesta en el reconocimiento de la
ca actual (por ejemplo, en Sri Auro- hauer irremediable, pues a través del verdad cuando es presentada al alma.
bindo y Radhakrishnan ). Lo más co- mundo como maya emerge el mundo Pero aunque Sócrates manifiesta no
mún es considerar que maya designa como Brahmán, esto es, a su enten- poseer él mismo la verdad que se tra-
el mundo en tanto que apariencia; el der, como Voluntad. taba de hacer engendrar en el alma
Brahmán ( véase BHAHMAN-ÄTMAN ) P. D. Devanandan, Concept of Ma- del interlocutor, lo cierto es que éste
está, pues, oculto por el velo de maya. ya. An Essay in historical Survey of no podría asentir a ella si no le fuera
Ahora bien, este "estar oculto por" the Hindú Theory of the World, with de algún modo presentada por Só-
significa también "depender de" — en Spécial Référence to the Vedánta,
1954. — Ruth Reyna, The Concept of crates. El arte mayéutica es, pues, en
otros términos, "depender de maya gran medida el arte de hacer asentar
Maya. From the Vedas to the Twen-
para poder ser visto (o entrevisto)". tieth Century, 1962. a la verdad, es decir, a las evidencias.
El concepto de maya se refiere, pues, MAYËUTÏCA. En un famoso pa- Estas evidencias son usualmente los
como indica Reyna (Cfr. infra) & la saje del Teetetes ( 149 A - 151 E), de "principios" o las "verdades eternas".
relación entre algo fenoménico y algo Platón, Sócrates dice a Teetetes que Se ha dicho por ello a veces que hay
Absoluto, especialmente a la relación practica el mismo arte que su madre, algo de la idea de la mayéutica so-
entre el carácter fenoménico del yo y Fenaretes, la cual fue comadrona, crática en la concepción agustiniana
el Absoluto trascendente. Por este mo- μαία. Este arte es "el arte mayéutica", tanto de un "sentido interior" como
tivo, maya significa muy raramente μαιευτική τέχνη, o "la mayéutica", ή de la "razón", así como en la concep-
entre los filósofos indios que el mun- μαιευτική, y consiste en ayudar a en- ción leibniziana de lo que puede lla-
do es una ilusión, que el mundo no gendrar — se entiende, en ayudar a marse "la fuerza irresistible" de las
existe y, de consiguiente, tiene que engendrar los pensamientos en el alma "verdades eternas". Sin embargo, es-
ser descartado. "La mayor parte de del interlocutor. "Mi arte mayéuti- tas últimas concepciones difieren de
los filósofos indios —escribe Reyna—· ca —dice Sócrates— tiene las mismas la socrática en que en esta última el
defienden la existencia, si no la reali- características generales que el arte diálogo —y, más específicamente, el
dad, del mundo empírico [fenomé- [de las comadronas]. Pero difiere de diálogo con un "comadrón de ideas"—
nico] y encuentran su base en el Ab- es un ingrediente esencial del arte.
él en que hace parir a los hombres
soluto, la fuente de sus innumerables MAYOR (TÉRMINO MAYOR).
y no a las mujeres, y en que vigila
permutaciones. Pero desde el punto Véase SILOGISMO y TÉRMINO.
de vista del Ser absoluto, los fenó- las almas, y no los cuerpos, en su tra-
bajo de parto. Lo mejor del arte que M A Z Z A N T I N I (CARLO) nac.
menos pueden muy bien ser irreales." (1895) en Reconquista (Argentina),
El concepto de maya parece ligado practico es, sin embargo, que permi-
te saber si lo que engendra la refle- estudió y profesó en la Universidad
más bien a las concepciones dualis- de Turin y luego ha profesado en la
tas. Y, en efecto, los sistemas en los xión del joven es una apariencia en-
gañosa o un fruto verdadero" (ibid., Universidad de Cagliari. Mazzantini
cuales se acentúa la orientación dua- ha puesto de relieve, contra el idea-
lista son aquellos en los que el concep- 150 Β - C ) . Sócrates insiste en que
no puede él mismo engendrar —lo lismo, el valor de la tradición realista
to de maya alcanza mayor importan- griega, la cual ha sido recogida y de-
cia. Pero aun en concepciones monis- que significa que no puede (o no
quiere) dar su opinión propia sobre purada por el cristianismo. Dentro de
tas desempeña la noción en cuestión esta concepción Mazzantini ha reva-
una función nada desdeñable, pues la los asuntos que trata—, e irónica-
mente manifiesta que quienes le acu- lorizado la escolástica, considerada co-
unidad verdadera o Brahmán-real se mo la auténtica heredera del pensa-
destaca solamente en cuanto se ha des- san por ello de esterilidad están en
miento griego, pero no ha elaborado
cartado la apariencia de la diversidad. lo cierto. Pero la causa de su impo-
su pensamiento en forma escolástica,
En algunos casos (como en la escue- tencia personal —y de su "potencia sino más bien en el sentido de un es-
la del Vedánta fundada por Samkara), interpersonal"— es que los dioses le plritualismo y personalismo católicos
maya designa un poder (mágico) por han impuesto esta tarea: no procrear, que le han llevado a algunas posicio-
medio del cual es conjurado el mun- sino ayudar a procrear. Por eso Só- nes próxima a la filosofía existencial.
do: Dios crea la apariencia a través de crates no es sabio, pero hace engen- Ello ha tenido lugar especialmente en
maya. Por eso maya puede ser la drar o producir la sabiduría. su tratamiento del problema del tiem-
fuente de la diversidad (aparente) El método del arte mayéutica —el po y en su análisis del presente como
del mundo físico, que posee un gé- "método socrático"— consiste en lle- síntesis de lo temporal y de lo eterno.
nero ilusorio, pero en cierto modo var al interlocutor al descubrimiento Este presente debe ser un "presente
"fundado", de realidad. de la verdad mediante una serie de auténtico" y no un simple "punto tem-
163
MCD MCT MCT
poral". Sin embargo, el mismo presen- dicho "totalista", parece ser, pues, el gart pensó que tiene que haber una
te auténtico recibe su realidad como hilo conductor de sus trabajos. Su armonía entre la creencia religiosa y
eternidad de la eternidad infinita, sin adhesión a las tesis de la evolución el pensamiento filosófico, armonía pa-
la cual no habría ni tiempo ni tiem- (VÉASE) emergente, (v.), su "animis- ralela a la que tiene que haber entre
pos. Mazzantini ha elaborado asimis- mo" psíquico-vitalista, su continua las personas y el universo. Pero esta
mo una doctrina del sujeto humano atención a los elementos teleológicos armonía no es resultado de un pío
como espíritu capaz de revelar la y, como el propio autor dice, "hórmi- deseo, sino de un esfuerzo sistemáti-
realidad en el curso de una evidencia cos" o "impulsivos" de la vida psíqui- co de pensamiento. La filosofía de
que es a la vez un misterio — "un ca, están fundidos en ocasiones con McTaggart es por ello una filosofía
misterio inteligible". una intuición metafísica voluntarista de carácter rigurosamente deductivo
Obras principales: La speranza nel- que no excluye ningún método, ni si- y constructivo, que parte de primeros
Îimmortahtâ, 1923. — La lotta per quiera el método behaviorista. Por principios y deduce de ellos implaca-
l'evidenza, 1929. — Realtà e intelli- eso McDougall fue uno de los funda- blemente las consecuencias.
genza, 1930. — Spinoza e U teísmo dores del behaviorismo, pero sólo co- McTaggart manifestó que su idea-
tradizionale, 1933. — Π problema mo uno de los métodos psicológicos, y
delle venta necessaríe e la sintesi a lismo era un "idealismo personal",
priori del Kant, 1935. — 11 tempo, rechazó enérgicamente la transforma- distinto del de Bradley. En efecto,
1942. — Filosofía perenne e persona- ción de esta tendencia por parte de mientras Bradley elaboró un idealis-
lita -filosofiche, 1942 [colección de en- Watson. En muchas ocasiones Mc- mo de carácter "orgánico" y monista,
sayos antes publicados en revistas]. — Dougall insistió repetidamente en la McTaggart expuso un sistema de ín-
Capisaldi filosofici, 1945. — Eraclito, unidad de las operaciones psíquico- dole pluralista según el cual la reali-
1945. — Marco Aurelio, 1948. — La vitales, y subrayó de continuo el ele- dad es una comunidad de "yos" fini-
filosofía nel filosofare «mano; tomo mento activo, creador de la concien- tos. De este modo pensó McTaggart
I: Storia del pensiero antico, 1949. — cia, que no sólo acoge y transforma,
Autoexposición: "Linee di metafísica que podían evitarse los obstáculos
spiritualistica come filosofía della vir- sino que determina, de un modo a contra los que chocaba el idealismo
tualita ontologica", en Filosofi italiani veces decisivo, su propio material. monista y resolverse el problema de
contemporánea, 1942, ed. M. F. Obras principales: Primer of Phy- la relación entre la apariencia y la
Sciacca. siological Psychology, 1905. — An realidad, y sobre todo el problema de
McDOUGALL (WILLIAM) (1871- Introduction to Social Psychology, la relación entre la realidad absoluta
1938) nació en Lancashire y estudió 1908. — Body and Mind, a History y las realidades personales finitas. A
and a Defence of Animism, 1911. — este efecto puso a su servicio la dia-
medicina y antropología. De 1899 a Psychology, the Study of Behavior,
1900 participó en una expedición cien- 1912. — The Group Mind, 1920. — léctica de Hegel, pero no sin intro-
tífica antropológica a Borneo. Poco An Outline of Psychology, 1923. ducir en ésta importantes modifica-
después instaló un laboratorio de psi- — Ethics and some Modern World ciones. M c T a g g a r t consideró, en
cología experimental en Oxford y lue- Problems, 1924. — An Outline of efecto, que el contenido del proceso
go uno en Londres, que dirigió hasta Abnormal Psychology, 1926. — Mo- conceptual hegeliano era insuficiente.
1920, cuando fue nombrado profesor dem Materialista and Emergent Evo- No sólo la negación no desempeña en
en Harvard. En 1927 fue nombrado lution, 1929. — World Chaos, 1931. Hegel, según McTaggart, el papel de
profesor en Duke University (North — The Energies of Men: A Study desencadenar el contenido de la sínte-
of the Fundamentals of Dynamic sis (pues la síntesis es en cada ocasión
Carolina, EE.UU.). Psychology, 1932. — Religion and
McDougall trabajó sobre todo en in- the Sciences of Life, 1934. — The nueva), sino que, además, la síntesis
vestigaciones de psicología y especial- Frontiers of Psychology, 1934. — es un campo de posibilidades abierta
mente de "psicología social . Las in- Psychoanalysis and Social Psycholo- siempre a nuevos contenidos. El estu-
vestigaciones psicológicas de McDou- gi/; 1936. dio de esta dialéctica no era, sin em-
gall están fuertemente apoyadas en su- Véase E. Janssens, L'instinct d'après bargo, para McTaggart más que un
puestos filosóficos. McDougall com- McD., 1938. — A. L. Robinson, W. primer momento en la preparación de
batió todo atomismo y mecanicismo McD., 1943. su propia filosofía. Ésta consiste, ante
psicológico, y defendió en su lugar M c T A G G A R T (JOHN McTAG- todo, en una construcción a priori de
la tradición "totalista" y "espiritual" GART ELLIS) (1866-1925) nació las determinaciones de lo real y en
de la psicología, por la cual no hay en Londres y estudió en Trinity Colle- particular de la existencia. La existen-
que entender una metafísica substan- ge (Cambridge), donde fue nombra- cia es, para McTaggart, substancia,
cialista sin fundamento empírico, sino do "Tutor" en 1897. Influido por pero la substancia, alojada en la trama
por el contrario, el resultado de una Hegel, cuyas doctrinas expuso, co- de las cualidades —propias— y de
mayor atención a la experiencia. Así, mentó e interpretó, McTaggart fue las relaciones —que vinculan las
McDougall se inclinó dondequiera a uno de los grandes representantes del substancias unas con otras— no es
perseguir el carácter realmente unita- idealismo inglés. A diferencia de otros única y absoluta; por el contrario,
rio de los procesos psicológicos, carác- idealistas coetáneos suyos, McTaggart hay una infinidad de substancias, a
ter que obliga a no separarlos arbitra- no destacó los aspectos morales y re- la vez que una infinita divisibilidad
riamente ni de los contenidos espiri- ligiosos del idealismo. No descuidó de la substancia. Esta infinitud no
tuales, ni de los sustratos biológicos, ni estos aspectos, pero le interesó prin- es, empero, ni simplemente irracio-
del mundo circundante —físico y so- cipalmente, como a Bradley, la ar- nal ni meramente potencial. Tampoco
cial— que continuamente los condi- quitectura metafísica del idealismo y puede decirse que la infinitud de las
ciona. Una psicología "total", mejor su interna articulación lógica. McTag- substancias forme una pluralidad sin
164
MEA MEC MEC
relación ni jerarquía. McTaggart in- representantes del pragmatismo (VÉA- ingeniosa", "mecanismo" y hasta "ma-
siste, en efecto, en que el mundo de SE) norteamericano y ha defendido quinación". El μηχανικός era el hom-
las existencias o de las substancias teorías próximas a las del instrumen- bre hábil en artes mecánicas, el "inge-
está ordenado dentro del complejo talismo de Dewey. Mead ha llamado niero". Muchos autores griegos usaron
de una infinidad de relaciones que, a a su propia doctrina "behaviorismo estos y otros términos similares, pero
su vez, están dispuestas jerárquica- social"; su principal tema ha sido el sin darles alcance filosófico; así, por
mente en un sistema de subordina- estudio de la aparición emergente (v.) ejemplo, Platón empleó μηχανή para
ción que abarca desde la substancia del yo como organismo en estrecho referirse a un expediente, un medio
total hasta la última de las substan- contacto con el mundo social circun- de llevar a cabo (ingeniosamente) un
cias. De ahí que la realidad pueda dante. El estudio del uso de los sig- fin (Αρ., 39 D; Leg., 713 E; Phaidr.,
ser, según los casos, concentrada en nos y del lenguaje ha sido considera- 72 D). Eucken recuerda que 'mecá-
una substancia o disuelta, sin perder do por Mead como fundamental en nico', μηχανική, y 'cosas mecánicas',
su ordenación, en una infinitud de el análisis de la conducta humana, τα μηχανικά, fueron términos usados
substancias. Cierto es que, a la in- pues tal estudio permite entender por Aristóteles para referirse a arte-
versa del absorbente monismo de cómo se integran efectivamente el factos construidos por el hombre; el
Bradley, McTaggart se inclinó de- individuo con su contorno social, y "arte mecánica" es el arte (o "técni-
cididamente, según ya se apuntó, cada comunidad en un momento de ca") que proporciona las reglas ne-
por el pluralismo, el cual no su- su desarrollo con los momentos ante- cesarias para construir (y posible-
prime la unidad, pero hace de ella riores y subsiguientes. La teoría so- mente usar) tales artefactos. Éstos
una realidad de otro orden. En cial de Mead, basada en una filosofía pueden ser, y suelen ser, "máquinas",
efecto, mientras las existencias, en de la interpretación de los yos en las cuales ejecutan operaciones que
tanto que substancias, son, en último una trama orgánica, constituye un sustituyen a las operaciones naturales
término, "personas" finitas, la exis- intento de explicar la posibilidad de y que a veces las aventajan. Así, una
tencia absoluta, como concentración un progreso social incesante; en mu- palanca es una "máquina" por medio
orgánica y jerárquica de ellas, es una chos casos se trata, en efecto, no de la cual se puede aumentar la fuer-
realidad impersonal. De ahí las con- sólo de una descripción y explicación za ejercida por el brazo. El citado
secuencias del sistema de McTaggart: de la conducta social humana, sino Eucken repara también en que el tér-
en primer lugar, su teoría del tiempo también de un sistema de valores que mino 'mecánico' ha sido usado duran-
(VÉASE) y de la subsunción del de- se van constituyendo en el curso de te muchos siglos en el sentido, o
venir consciente en lo intemporal; en una acción social creadora. sentidos, indicados; durante la Edad
segundo término, su doctrina de la Es importante, e interesante, en el Media, por ejemplo, se hablaba de
inmortalidad intemporal y eterna de pensamiento de Mead su noción de ars mechanica, considerado, por lo
las personas finitas; en tercer lugar, "presente" y la filosofía fundada en demás, como un arte inferior y subor-
su negación de Dios como persona en ella. No tratamos aquí de este punto dinado. Pero desde Descartes se ha
virtud de la impersonalidad de lo por habernos referido a él en el ar- empleado 'mecánico' principalmente
Absoluto y de la subsistencia propia tículo INSTANTE. para designar una teoría destinada a
de las personas; finalmente, su orien- Los libros de Mead aparecieron explicar las obras de la Naturaleza
tación mística, en muchos respectos postumamente. Son: The Philosophy como si fuesen obras mecánicas y,
tangente al spinozismo y a la mística of thé Présent, 1932. — Mina, Self, más específicamente, como si fuesen
de la idea expresada al final de la and Society, 1934 (trad, esp.: Espí- máquinas. Robert Boyle, que introdu-
Lógica hegeliana, que le hace reli- ritu, persona y sociedad, 1953). — jo muchos términos en el vocabulario
Movements of Thought in thé Nine-
gar en la atmósfera de una especie teenth Century, 1936. — The Philo- filosófico y científico moderno, usó, o
de amor intelectual la comunidad sophy of the Act, 1938. — Mead co- puso en circulación, el vocablo me-
metafísica de las personas. laboró en el volumen colectivo Crea- chanicus y también el término mecha-
Obras: Studies in thé Hegelian tive Intelligence, 1917 con el artículo nismus. Además, empleó la expresión
Diakctic, 1896. — Studies in thé "Scientific Method and Individual mechanismus universalis como equi-
Hegelian Cosmology, 1901. — Some Thinker", págs. 176-227. — Véase valente a 'Naturaleza'.
Dogmas of Religión, 1906. — A G. Chin Lee, G. H. Mead: Philo- Durante algún tiempo se usó 'me-
Commentary on Hege?s Logic, 1910. sopher of the Social Individual, 1945.
— Human Immortality and Pre- — D. Victoroff, G. H. Mead, socio- cánico' como equivalente a 'corpóreo'
Existence, 1915. — The Nature of logue et philosophe, 1953. — Paul E. y a 'material' — mechanicum sive cor-
Existence, 2 vols., 1921-1927 (postu- Pfuetze, The Social Self, 1954 ( espe- poreum. 'Mecánico' se oponía, pues,
mo). — Philosophical Studies, 1934 cialmente págs. 37-116 y 229-99). — a 'incorpóreo', a 'inmaterial' y a 'espi-
(postumos, ed. S. V. Keeling). — Varios autores, The Social Psychology ritual'; lo mecánico era considerado
Véase G. Lowes Dickinson, /. Me. of G. H. Mead, 1956, ed. A.' Strauss. como lo propio de todo automaton.
T, E.: Ä Memoir, 1931. — C. D. — M. Natanson, The Social Dynamics Sin embargo, se ha usado, y sigue
Broad, Examination of McTaggart's of G. H. Mead, 1956. usando, 'mecanismo' para designar un
Philosophy, 3 vols., 1933-1938. MECANICISMO. El término grie- modo de operación que puede refe-
MEAD (GEORGE HERBERT) go μηχανή significa "invención inge- rirse, en principio, no sólo a las má-
(1863-1931) nac. en South Hadley, niosa", "máquina" (especialmente quinas, sino también a los espíritus.
Massachusetts (EE.UU.), profesor "máquina de guerra" y "máquina tea- Se habla, así, de "mecanismos de la
desde 1894 en la Universidad de Chi- tral"). Los griegos usaban también mente", "mecanismos del espíritu",
cago, ha sido uno de los principales μηχανικά para significar "invención "mecanismo de la razón", etc.
165
MEC MEC MEC
Aquí consideramos el vocablo 'me- pendiente del naturalismo, y hasta la cual ha sido definida como "la
cánico' desde el punto de vista de la hostil al mismo, pero que con frecuen- ciencia del movimiento". Esta ciencia
doctrina, o conjunto de doctrinas, cia se ha vinculado a doctrinas de se compone de leyes tales como las
usualmente llamadas "mecanicismo". carácter naturalista y materialista. Co- "leyes newtonianas del movimiento"
De un modo general, suele llamarse mo en el marco de la presente obra (VÉASE). Se imagina que no hay sino
en filosofía "mecanicismo" a la doc- no podemos hacer justicia a todos los una constante física : la masa del cuer-
trina según la cual toda realidad, o aspectos y a todas las complejidades po — que, a diferencia de lo postula-
cuando menos toda realidad natural, del mecanicismo, lo consideraremos do por la teoría de la relatividad, es
tiene una estructura comparable a la sobre todo como una doctrina filosó- independiente de la velocidad.
de una máquina, de modo que puede fica y como una concepción del Característico del mecanicismo es la
explicarse a base de modelos de má- mundo. admisión de que todo movimiento se
quinas. Este es el sentido que se da a S. C. Pepper ha indicado que hay efectúa según una rigurosa ley causal.
'mecanicismo' cuando se trata de la en el "mecanicismo" una "metáfora El mecanicismo es en este sentido an-
"filosofía natural" de autores como radical": la de la máquina. Ésta pue- tifinalista y, desde luego, desconfía
Descartes, Boyle, Huygens, Newton, de ser del tipo de un reloj o del tipo radicalmente de toda "cualidad ocul-
Hobbes, etc. No todos estos autores de una dínamo; en ambos casos, opi- ta". Además, trata de reducir las lla-
entienden el mecanicismo del mismo na Pepper, tenemos un mecanicismo, madas "cualidades secundarias" o
modo, o dan al mecanicismo el mismo bien que de distintas formas. Según cualidades de la sensación, a "cuali-
alcance. Así, por ejemplo, Descartes Pepper, el mecanicismo se opone al dades primarias" —· a ser posible, a
era radicalmente mecanicista en lo "formismo", al "organicismo" y teo- propiedades geométricas. Ello no sig-
que toca a la "substancia extensa", rías similares. En suma, el mecanicis- nifica que todos los autores meca-
pero no a la "substancia pensante". mo puede definirse como una doctrina nicistas hayan sido completamente
Hobbes, en cambio, era radicalmente que trata la realidad —o, según los antifinalistas. Ejemplos de autores que
mecanicista en todos los sentidos, ya casos, una parte de la realidad— co- trataron de combinar una concepción
que su filosofía puede recibir el nom- mo si fuera una máquina o como si mecanicista con una concepción teleo-
bre de "filosofía de los cuerpos". Al- pudiera ser explicada a base de un lógica de la realidad fueron Leibniz y
gunos mecanicistas, como Gassendi y "modelo de máquina" (el llamado Locke. El primero, sobre todo, no se
Boyle, eran al mismo tiempo atomis- "modelo mecánico"). Ser una máqui- cansó de afirmar que la realidad na-
tas; Descartes, en cambio, no lo era, na o ser explicable a base de una tural se comprende por medio de ra-
o no lo era totalmente. Ciertos autores máquina no es, por descontado, la zones basadas en la figura y movi-
que se interesaron más por elaborar la misma cosa. Ha sido frecuente que el miento de los cuerpos y no por medio
"ciencia de la mecánica" que por mecanicismo, especialmente en cuanto de "formas incorpóreas"; que "todo
la filosofía m e c a n i c i s t a ( Hnygcns, concepción del mundo, fuera a la vez sucede en la Naturaleza mecánica-
Newton, etc.) f u e r o n mecanicistas una doctrina sobre la naturaleza de la mente"; que hay que eliminar las for-
científicos y sólo en parte mecanicis- realidad y una doctrina sobre el mejor mas substanciales, las ideas operati-
tas filosóficos. Para Mersenne y algu- modo de explicar la realidad, pero en vas, etc., etc. Pero al mismo tiempo
nos autores de su época, el mecani- principio debería distinguirse entre indicó que todos los mecanismos están
cismo era incompatible con el "natu- "concepción mecanicista" y "explica- regidos, en última instancia, por fina-
ralismo", el cual era concebido como ción mecanicista". lidades. Sin embargo, casi todos los
el conjunto de doctrinas organicistas, El mecanicismo como "concepción" autores mecanicistas, o llamados tales,
ocultistas, etc., propias de algunos estima que la realidad considerada lo fueron en una forma más radical;
pensadores del Renacimiento. Por es- —o, en el mecanicismo radical, toda especialmente los mecanicistas del ti-
tas muestras puede verse cuan com- realidad—· consiste en cuerpos en po de Hobbes, y no pocos filósofos
plejo es el mecanicismo y cuan erró- movimiento. Estos cuerpos pueden a y hombres de ciencia de los siglos
neo es suponer que puede reducirse a veces considerarse como un solo cuer- xvni y xrx, desterraron toda finalidad.
unos cuantos principios fijos. Por una po regido por leyes mecánicas, pero El mecanicismo como modo de ex-
parte, se entiende por 'mecanicismo' es más frecuente que se admita una plicación consiste grosso modo en la
una serie de ideas propias de la me- pluralidad en principio infinita de doctrina según la cual una explica-
cánica (la "mecánica moderna") en cuerpos elementales; por eso el me- ción —cuando menos una explicación
sus tres aspectos fundamentales de es- canicismo ha sido muy a menudo ato- de los fenómenos naturales— es en
tática, cinemática y dinámica. Por mista, es decir, se ha combinado con última instancia una explicación de
otra parte, se entiende por 'mecanicis- una "filosofía corpuscular" (Boyle, acuerdo con un "modelo mecánico".
mo' una serie de ideas filosóficas, ya por ejemplo, estimaba que "filosofía En qué consiste tal modelo es cosa
sea relativas a toda la realidad natural corpuscular" y "filosofía mecánica" menos clara. En efecto, tan pronto
—"cuerpos y espíritus"—, ya sea con- eran la misma cosa). Dichos cuerpos como se intenta determinar las condi-
finadas a la realidad corpórea y ma- elementales carecen de fuerza propia, ciones que debe satisfacer una expli-
terial. Estas ideas se han hallado por o se tiende a pensarlos como si care- cación mecánica, se topa con varias
lo común en estrecha relación con el cieran de fuerza propia. Toda fuerza dificultades. Por lo pronto, la llamada
desarrollo de la mecánica. Finalmen- poseída por un cuerpo le ha sido im- "explicación mecánica" no tiene el
te, se entiende por 'mecanicismo' una presa por otro cuerpo por medio del mismo sentido preciso cuando es, o
concepción del mundo que a veces choque. El mecanicismo en este caso acaba por ser, una explicación de ca-
—según hemos indicado— fue inde- es una generalización de la mecánica, rácter muy general, donde lo único
166
MEC MEC MED
que sirve de orientación es la vaga mantienen que la ciencia por lo me- des, 1934 ( Dis. ). — Anneliese Maier,
idea de "máquina", y cuando es una nos progresa sólo en la medida en que Die Mechanisierung des Weltbildes im
explicación dada dentro del cuerpo pueda dar explicaciones mecánicas, y 17. Jahrhundert, 1938. — A. Koyré,
que si éstas parecen imposibles a la Études galiléennes, 1940. — Id., id.,
teorético de una ciencia. El primer From the Ciosed World to the Infinite
tipo de explicación es difícilmente hora actual para algunas ciencias, o Universe, 1957. —· R. Lenoble, Mer-
analizable; el último, en cambio, se partes de ciencias, serán posibles en senne et la naissance du mécanisme,
presta a un análisis casi completo. Por el futuro. A nuestro entender, estas 1943. — E. J. Dijksterhuis, De me-
otro lado, aun en el caso de que se discusiones sufren de una insuficiente chanisiering van het wereldheeld,
obtengan precisiones suficientes acer- dilucidación del significado de 'expli- 1950 (trad, inglesa: The Mechaniza-
ca de lo que se entiende por 'explica- cación mecánica' y, además, de una tion of the World Picture, 1961).
ción mecánica', hay explicaciones de ilegítima reducción del sentido de la — E. A. Moody, "Galileo and Avem-
explicación mecánica al tipo de expli- pace: The Dynamics of the Lean-
este tipo cuyas condiciones son más ing Tower Experiment", Journal of
estrictas que otras. Así, por ejemplo, cación usada en el pasado. Es más the History of Ideas, XII (1951),
algunos estiman que la explicación plausible adoptar al respecto una ac- 163-93, 375-422. — Sobre la "metá-
mecánica dada en el sistema de New- titud flexible que puede consistir en fora del mecanicismo": Stephen C.
ton es suficiente, y aun es el tipo admitir: ( 1 ) que hay varios tipos po- Pepper, World Hypothèses, 1942, Cap.
ejemplar de toda explicación mecáni- sibles de explicación mecánica, de IX. — Colin M. Turbayne, The Myth
ca. Otros, en cambio (entre ellos, el suerte que algunas de estas explica- of Metapher, 1962 [principalmente
propio Newton), consideraron que en ciones pueden ser más complejas que sobre el mecanicismo de Descartes y
otras; (2) que hay una evolución Newton]. — Sobre los filósofos y las
este sistema había todavía por lo me- máquinas: Paolo Rossi, I filosofi e le
nos una noción —la de "acción a dis- efectiva en las ciencias, la cual hace macchine (1400-1700), 1962. — En-
tancia"— que no satisfacía los requi- posible que pueda haber explicaciones tre las muchas discusiones sobre me-
sitos de la explicación mecánica. No mecánicas en ciertos períodos y no canicismo y antimecanicismo en la
podemos entrar aquí en estos detalles haberla en otros períodos; (3) que la época actual, véase: L. P. Jacks, The
de filosofía e historia de la ciencia, posibilidad de dar explicaciones me- Revolt against Mechanism, 1934 [Hib-
pero convenía poner de relieve que el cánicas de ciertas realidades no ga- bert Lectures 1933]. — Ph. Frank,
problema de la naturaleza de la lla- rantiza en modo alguno que puedan Das Ende der mechanistischen Physik,
1935. — A. D'Abro, The Décline of
mada "explicación mecánica" es más darse explicaciones mecánicas de to- Mechanism in Modem Physics, 1939,
complejo de lo que a veces suele pen- das las realidades. 2» ed. con el título : The Rise of the
sarse. Uno de los aspectos más importan- New Physics. Its Mathematical and
El no haber tenido en cuenta la tes y discutidos del mecanicismo es el Physical 'Théories, 2 vols., 1951. —
complejidad de la naturaleza de la que ha tenido como doctrina acerca Ernest Nage], Tiic Structure of Scien-
explicación mecánica —o, si se quie- de la naturaleza y comportamiento de ce. Problems in thé Logic of Scienti-
re, de las varias posibles explicaciones las realidades orgánicas. En este caso fic Explanation, 1961, págs. 153-202.
mecánicas— permite comprender en — Milic Capek, The Philosophical
el mecanicismo se ha opuesto al "or- Impact of Contemporary Physics,
gran parte el carácter interminable de ganicismo", al "vitalismo" (o "neovi- 1961, págs. 135-40, 289-332. — So-
las discusiones acerca de si el meca- talismo") y al "biologismo". Nos he- bre la naturaleza y mecanicismo: Ro-
nicismo moderno ha llegado o no a su mos extendido sobre este punto sobre bert Hainard, Nature et Mécanisme,
fin. Algunos autores han alegado que todo en los artículos ORGÁNICO y VI- 1947 (trad, esp.: Naturaleza y meca-
tanto la evolución de la ciencia en ge- TALISMO. nicismo, 1948).
neral, y de la física en particular, Los precedentes del mecanicismo Para bibliografía sobre vitalismo y
como las nuevas ideas filosóficas, per- moderno han sido investigados por mecanicismo, véase VITALISMO.
miten hablar de una "decadencia del autores como Pierre Duhem, Annelie- MEDIACIÓN, MEDIATO. El con-
mecanicismo" en la ciencia y en la se Maier, A. Koyré, M. Clagett, E. A. cepto de mediación fue usado, explí-
filosofía. Así, por ejemplo, las filoso- Moody y otros; véanse algunos de sus cita o implícitamente, por varios
fías de tendencia fenomenista y cua- escritos al respecto en las bibliogra- filósofos antiguos cuando tuvieron ne-
litativista, por un lado, y la importan- fías de MERTONIANOS y PARÍS (ES- cesidad de encontrar un modo de re-
cia creciente de nociones como las de CUELA DE). — En muchas de las lacionar dos elementos distintos; en
obras citadas en la bibliografía de este sentido la mediación fue enten-
"estructura", "campo", "función", etc., FÍSICA, especialmente para lo que se
por el otro, son, al entender de dichos refiere a la física moderna, se estudia dida como la actividad propia de un
autores, una prueba de que es ana- la historia del mecanicismo moderno, agente mediador que era a la vez una
crónico seguir manteniendo una con- o partes de ella. Además, véase: Ernst realidad "intermedia". Así, por ejem-
cepción mecanicista o empeñarse en Mach, Die Mechanik in ihrer Ent- plo, tenemos la idea de mediación en
seguir dando explicaciones mecáni- wicklung, historisch-kritisch darge- la actividad del demiurgo (VÉASE) de
cas. Se ha puesto de relieve, además, stellt, 1883. — E. Meyerson, Identité Platón. También tenemos esta idea en
que las explicaciones mecánicas son et Réalité, 1908 (trad, esp.: Identidad la concepción de que hay intermedia-
una manifestación de las tendencias y realidad, 1929). — Id., id., De l'ex- rios entre Dios (o lo Uno) y el alma.
reduccionistas (véase REDUCCIÓN) en plication dans les sciences, 1921. — Estos intermediarios cuya función es
L. von Renthe-Fink, Magisches und "mediar" pueden ser poco numerosos,
que ha sido pródiga la época moder- naturwissenschaftliches Denken in der
na, pero que han probado ser falaces Renaissance. Eine geistesgeschichtlich- como afirma Plotino (Enn., V, 1, iii),
en la ciencia y en la filosofía contem- anthropologische Studie über die Ur- o pueden ser muy numerosos, como
poráneas. Otros autores, en cambio, sprünge des mechanistischen Weltbil- ocurre en algunas de las "religiones
167
MED MED MED
orientales". Las hipóstasis (v. ) pue- to al "salto" en sentido kierkegaardia- Es claro que en tal caso el concepto
den ser entendidas también como no como a la "continuidad" en sentido de medida está relacionado con nocio-
"mediadoras" en varios de los siste- leibniziano. La mediación, entendida nes tales como la de "orden" (VÉASE),
mas neoplatónicos. En el cristianismo metafísicamente, resulta de una idea "jerarquía (ontológica)", etc.
Cristo es concebido como perfecto de la realidad como proceso dialécti- Hay otro sentido de 'medida' que
mediador. co racionalmente articulable y expli- no puede reducirse a cualquiera de
La noción de mediación desempe- cable. Tanto los hegelianos como los los anteriores, aunque ostenta algunos
ña asimismo un papel importante en marxistes —si bien por motivos diver- elementos de ellos, especialmente de
la lógica clásica, y especialmente en sos— tienden a afirmar que la idea de la noción de medida ontológica: es la
la aristotélica. El llamado "término mediación permite expresar las 'rela- idea de medida no sólo como propor-
medio" en el silogismo ejerce una ciones concretas" y no simplemente ción, sino también como "buena pro-
función mediadora en el razonamien- las "relaciones abstractas" (como su- porción". Esta idea está estrechamen-
to, por cuanto hace posible la conclu- cede con la idea de mediación en la te relacionada con la de justo medio
sión a partir de la premisa. En gene- lógica clásica). (véase MEDIO [JUSTO] ). Ejemplo lo
ral, la mediación en un razonamiento MEDIDA. El concepto de medida tenemos en la célebre máxima atri-
es lo que hace posible tal razona- ha sido usado en diversos sentidos y buida a los "Siete sabios": μηοεν
miento; en efecto, en un proceso dis- en varios contextos en la literatura äfctv, ne quid nirnis, "de nada, dema-
cursivo, tanto deductivo como induc- filosófica y científica. En general, la siado". Aquí tenemos una medida que
tivo, se necesitan términos, o juicios, medida es definida como "una expre- es en parte "real" y en parte "moral".
que "medien" entre el punto de par- sión comparativa de dimensiones o La medida es entonces un justo medio
tida y la conclusión. cantidades" y, más precisamente, co- en "las cosas", y en particular en las
Se habla asimismo de conocimiento mo "la expresión de una relación actividades humanas. La medida in-
mediato a diferencia de conocimien- entre una dimensión o cantidad y un dica aquí cuál es la posición que debe
to inmediato; nos hemos referido a determinado patrón adoptado al efec- adoptarse entre dos posibles extremos;
este punto en el artículo INMEDIATO. to" — la llamada "unidad de me- indica, además, que ningún extremo
En el mismo artículo hemos tratado dida". es aceptable, porque todo extremo es
de la idea de inmediatez en Hegel y Se ha discutido a veces si la unidad des-medido.
de la diferencia establecida por este de medida debe ser o no homogénea El concepto de medida sin más es,
autor entre conocimiento inmediato y con lo medido. En principio, parece pues, poco claro, a menos que se res-
conocimiento mediato. Agreguemos que tal homogeneidad es una condi- trinja su significado y se defina muy
aquí, en lo que respecta especialmen- ción indispensable: los átomos no pue- precisamente. Un ejemplo de preci-
te a este último tipo de conocimiento, den medir las virtudes o las pasiones sión del significado de 'medida' lo
que Hegel lo concibe en relación con no pueden medir las flores. Sin em- tenemos en la idea de medida como
su idea de la reflexión. Lo mismo que bargo, puede, por así decirse, proce- algo resultante de una medición física
la luz es reflejada por un espejo y derse a una "homogeneización" de lo entendida como la operación o serie
vuelve a su fuente, el pensamiento es medido con la unidad de medida. Tal de operaciones necesarias para obte-
también reflejado al rebotar sobre la homogeneización tiene lugar general- ner uno de los llamados "enunciados
realidad o las cosas "en su inmedia- mente por medio de la "reducción" de medida" o simplemente "medicio-
tez". Se convierte entonces en saber de lo que se trata de medir a una nes". Ahora bien, aunque aquí alcan-
mediato o "reflexivo". En este sentido cantidad y por la mediación numéri- zamos mayor precisión, ello no quiere
el saber mediato es superior al inme- ca de esta cantidad. decir que tengamos todos los proble-
diato. Pero en otro sentido el saber La medida en sentido numérico es mas resueltos. Justamente uno de los
inmediato es superior al mediato, si la normal en mediaciones de carácter problemas que se ha planteado en la
bien entonces la inmediatez de que se físico. Sin embargo, el concepto de física y, en general, en la ciencia es el
trata no es ya la de las cosas que están medida ha sido usado también —pro- significado de la medición o, mejor
simplemente "ahí", sino la de las co- pia o impropiamente— en sentido no dicho, de los "enunciados de medida".
sas en su conexión racional con el numérico. Llamaremos a este segun- Este significado depende en gran par-
Todo. Por eso en Hegel lo que puede do concepto de medida "concepto te del patrón que se use para medir.
llamarse "inmediatez superior" no es ontológico". Un ejemplo del mismo lo Depende también del papel que se
posible sin la mediatez, es decir, sin tenemos en todas las doctrinas filosó- asigne al observador o medidor y, en
mediación. Observemos que este fue ficas en las cuales se adopta un cierto general, del significado de Operación
uno de los puntos en los que se ma- patrón de realidad con el fin de "me- física'. Se suelen estimar los enuncia-
nifestó más insistentemente la hostili- dir" otras realidades, es decir, con el dos de medida como enunciados bási-
dad de Kierkegaard contra Hegel. En fin de determinar en qué proporción cos, pero ello no quiere decir que sean
efecto, para Kierkegaard la idea de —o medida— estas últimas realidades simples; como ha indicado Cassirer
mediación es resultado de haber con- se acercan al patrón elegido. Así, en (Determinismus und Indeterminismus,
cebido la realidad como racional. En la doctrina platónica la Idea "mide etc., Cap. III), los llamados "enun-
la mediación no hay "salto". En rigor, ontológicamente" lo que participa de ciados de medida" son ya complica-
la idea de mediación, por lo menos tal la Idea, y aun las Ideas se "miden dos enunciados físicos y no supuestas
como fue empleada por Hegel —y, ontológicamente" entre sí y con rela- "observaciones puras" de la realidad
en gran medida, como ha sido adop- ción a alguna Idea que se suponga física.
tada por el marxismo—, se opone tan- suprema o "más real" que las demás. MEDIO (JUSTO). La idea de
168
MED MED MED
"medio" se halla estrechamente rela- templanza, el desenfreno son mani- tivamente a nosotros" ( o p . cit., II, 6,
cionada con la de medida ( véase ME- festaciones del desorden, αταξία. El 1106 b 35). Ello distingue la virtud
DICIÓN, MEDIDA) cuando esta última justo medio está también estrechamen- del vicio, que es siempre un extremo
es equiparada a la noción de propor- te relacionado en Platón con la justi- (por exceso o bien por defecto). Debe
ción y en particular de "buena pro- cia, δικαιοσύνη, la cual es fundamen- advertirse que no todas las acciones y
porción". En efecto, el "medio" de talmente una armonía que, como tal, pasiones admiten un término medio;
que aquí se trata es un medio entre se halla siempre "entre extremos", es por ejemplo, no hay término medio en
extremos y, en consecuencia, un justo decir, "alejada de todo extremo". Está el asesinato o en la envidia, los cuales
medio. Este justo medio puede consi- asimismo, y por razones similares, re- son malos de por sí: no hay medio en
derarse desde un punto de vista muy lacionada con la idea de medida en un exceso o en un defecto. Aristóteles
general como justo medio entre cua- cuanto "medida real" o "medida on- trata, a base de lo dicho, de erigir un
lesquiera extremos, pero es común tológica" (véase MEDICIÓN, MEDIDA). sistema de virtudes que son medios
considerar la idea de justo medio des- Numerosos son los pasajes en los entre extremos, como, por ejemplo, el
de el punto de vista del comporta- diálogos de Platón en los cuales se respeto a sí mismo es una virtud que
miento humano y específicamente del ponen de relieve las ideas anteriores, es justo medio entre la vanidad (ex-
comportamiento humano en cuanto centradas con frecuencia en torno a ceso) y la humildad (defecto), o el
posee, o puede poseer, un valor moral. la noción de μεσάτης . Un pasaje par- valor (coraje) es una virtud que es
Los griegos utilizaron con frecuen- ticularmente bien conocido es Pol., justo medio entre la osadía (exceso)
cia la noción de medio, μεσάτης, το 284 B - E , donde Platón habla del y la cobardía (defecto).
μέσον, como punto entre dos puntos "medio" en general como relación en- La doctrina del justo medio aplica-
dados, y especialmente como punto tre diversos tamaños, es decir, como da a las virtudes morales fue desarro-
central — por tanto, "justo". Es la proporción, y también del "medio" llada por Santo Tomás ( Cfr. especial-
misma noción a la que los latinos die- como relación entre diversas inclina- mente S. theol, Mía, q. LXIV). Fun-
ron los nombres de médius, medietas ciones. Este último sentido es el pro- damental es al respecto la distinción
y (luego con sentido peyorativo) me- piamente "ético". Sin embargo, la no- entre el justo medio como médium res
diocritas. El justo medio es por ello ción de justo medio adquirió relieve y el justo medio como médium ratio-
equivalente, en las acciones humanas, sobre todo a través de las considera- nis. El médium res o justo medio en
a la moderación, a la templanza, a la ciones que hizo sobre ella Aristóteles la cosa es de naturaleza "objetiva",
medida, y se contrapone al exceso, en Eth. Nie., II, 6, 1106 a 24 y sigs.). como sucede con la justicia, que im-
ϋδρις, a lo desmedido, a la "hipérbo- Cuando se considera algo continuo y plica una estricta imparcialidad. El
le", υπερβολή . El justo medio es una divisible, apunta Aristóteles, puede to- médium rationis o justo medio en or-
armonía que produce un bienestar, marse de él más o menos o una canti- den a la persona es de naturaleza
εύθιμία — "bienestar psíquico" o dad igual, y esto puede hacerse o con "subjetiva". Ello no significa que sea
"bienestar del alma". Para obtener- relación a la cosa misma o con res- "parcial" o "arbitrario"; sólo ocurre
lo es necesario que se "frenen" todas pecto a nosotros. Si se toma igual, se que deben tenerse en cuenta las cir-
las tendencias hacia los extremos, ha- tiene el término medio (el justo me- cunstancias de la persona, pero en to-
cia la exageración, la destemplanza, dio), el cual es efectivamente inter- dos los casos la persona debe regirse
la desmesura. Por eso la noción de medio. El término medio en la cosa por la prudencia. Como Aristóteles,
medio como justo medio está estre- es lo que es equidistante de ambos Santo Tomás insiste en que el cono-
chamente ligada a la noción de vir- extremos, y es igual para todos los cimiento de la virtud moral y el ejer-
tud, αρετή , la cual puede considerarse hombres. El término medio con res- cicio de esta virtud no son asuntos de
precisamente como un medio entre pecto a nosotros es lo que no es ni capricho; para eliminar los excesos y
extremos, μέσον των εσχάτων. Cierto demasiado ni demasiado poco, y éste los defectos y descubrir y practicar el
que el justo medio puede no ser ex- no es igual para todos los hombres. justo medio es menester seguir las
clusivamente moral y ser también Así, 6 es el medio entre 10 y 2, pero normas de un principio racional que
"cósmico" o, si se quiere, puede ser a ello no quiere decir que si 10 onzas es la "sabiduría práctica". Así, Santo
la vez "moral" y "cósmico". La idea son demasiada comida y 2 onzas de- Tomás se adhiere también al princi-
de justo medio como noción cósmico- masiado poco, el término medio serán pio del μεσότης , medietas, definiendo
moral aparece en Platón; algunos au- exactamente 6 onzas. Por ejemplo, la virtud moral como quaedam me-
tores (por ejemplo, H. J. Krämer, op. para un atleta 10 onzas pueden seguir dietas y como medii coinectatrix.
cit. en bibliografía) han subrayado siendo demasiado y 2 onzas demasiado La obra de H. J. Krämer a que nos
precisamente esta vinculación de la poco, pero 6 onzas pueden no ser su- hemos referido en el texto es: Arete
moral con lo cósmico en la idea del ficientes, en cuyo caso no serán el bei Platon und Aristoteles. Zum We-
término medio. Ahora bien, en cada sen und zur Geschichte der platoni-
justo medio. Si la virtud es conside- schen Ontologie, 1959 [Abhandlungen
rada como un "medio entre extre- arte y en cada actividad hay que bus- der Heidelberger Akademie der Wis-
mos", lo es en gran parte porque en la car el término medio, que es el justo senschaften. Phil.-hist. Klasse, 6.
virtud se sigue el "orden cósmico", medio, y ello hay que hacerlo espe- Abh.]. — Véase también H. Schilling,
pues la virtud no es sólo orden moral, cialmente en lo que toca a la virtud Das Ethos der Mesotes, 1930.
sino orden en todas las cosas (Gor- — a la "virtud moral". Más aun: la MEDIO (TÉRMINO M E D I O ) .
gias, 57 A y sigs.). Así, el μεσάτης es virtud es definida por Aristóteles co- Véase SILOGISMO y TÉRMINO.
una consecuencia de la i d e a del mo "una disposición a elegir que con- M E D I T A C I Ó N (MEDITATIO).
^όσμος οΟΓΠΟτάςις ; y el vicio, la des- siste en un medio [justo medio] rela- Véase DISPUTACIÓN.
169
MED MEG MEI
MEDITATIO ( M E D I T A C I Ó N ) . Diodoro, Filón) y por el hecho de megarischen Schule für die Ge-
Véase DISPUTACIÓN. que Zenón aprendió la lógica de Dio- schichte der metaphysischen Proble-
MEGÁRICOS. La escuela de los doro, sino también porque muchas me", Verhandlungen der sächsischen
megáricos (ca. 400-ca. 300 antes de de las doctrinas importantes de la Geselleschaft der Wissenschaften
J. C. ) es una de las llamadas escue- lógica proposicional atribuidas a los (1848). — A. Rüstow, Der Lügner;
las socráticas. Sin embargo, a la in- Theorie, Geschichte und Auflösung,
estoicos parecen deberse, en rigor, a 1910 (Dis.). — C. M. Gillespie, "On
fluencia de Sócrates hay que agre- los megáricos. Como ejemplo del tra- thé Megarians", Archiv für Geschichte
gar otras, especialmente la de los bajo lógico de los megáricos pode- der Philosophie, XXIV (1911), 218-
eleatas (v. ). Esta última influencia mos mencionar las ideas de Filón 41. — A. Levi, "Le dottrine filo- '
se manifiesta especialmente en dos de Megara sobre el condicional, en sofiche di Megara", Reale Acc. Naz.
respectos: en la idea de la distinción las que aparece claramente una in- dei Lincei. Rendiconti délia Classe
—y oposición—· entre el mundo sen- terpretación material del mismo, y di scienze morali, storiche e filolo-
sible y apariencial, y el mundo inte- las de Diodoro sobre la misma co- giche, serie VI, vol. III, fase. 5-6
ligible y real, y en los argumentos nectiva, de las que resulta una in- (1932), 463-99. — N. Hartmann,
(desarrollados especialmente por Dic- "Der Megarische und der Aristote-
terpretación estricta. En lo que res- lische Möglichkeitsbegriff, ein Bei-
doro Crono, a base de los propor- pecta a las cuestiones éticas, algunos trag zur Geschichte der ontologischen '
cionados por Zenón de Elea) contra megáricos (como Estilpón) se incli- Modalitätsproblems", Sitzungsberichte
el movimiento. La separación citada naron hacia doctrinas del tipo de las der Preuss. Ak. der Wissenschaften,
era mantenida tan extremosamente defendidas por el cínico Antístenes. 1937. — Beppo Levi, Leyendo a
por algunos que (como ocurre con Entre los megáricos mencionamos Euclides, 1947.
Estilpón de Megara) se criticaba el al fundador Euclides de Megara, M E I E R (GEORG FRIEDRICH)
platonismo justamente por pretender amigo de Sócrates; a su discípulo nac. en Ammendorf, estudió en la
explicar el mundo sensible como co- Ichtias, de quien no se han conser- Universidad de Halle con Baumgarten
pia del inteligible. Característico del vado obras ni recuento de doctrinas; (v.) y sucedió a éste en su cátedra de
pensamiento de muchos megáricos a Eubúlides de Mileto; al discípulo Halle en 1740. Maier es presentado
(como ocurre con el citado Diodoro de éste, Filón de Megara; a Estilpón usualmente como "miembro de la es-
Crono) fue una idea metafísica va- de Megara, maestro de Zenón de cuela Leibniz-Wolff" y como un se-
rias veces combatida por Aristóteles: Citio, el fundador de la escuela es- guidor de Baumgarten. Pero aunque
la de que solamente puede hablarse toica, y de Brisón, que parece ha- esto es cierto en algunos sentidos no
del ser en tanto que ser actual; de ber sido maestro de Pirrón y haber es completamente adecuado. En efec-
lo potencial (o de lo futuro) no pue- transmitido influencias megáricas al to, en su "psicología" y teoría del co-
de enunciarse nada. Es fácil ver que escepticismo. nocimiento por lo menos, Maier siguió
esta idea está relacionada con los Afín a la escuela de los megáricos a Locke tanto o más que a Wolff y a
mencionados argumentos contra el Baumgarten. Es plausible describir el
es la llamada escuela élico-erétrica,
movimiento. Típico asimismo de la sistema de la razón de Meier como
así llamada por haberse fundado en
mayor parte de los megáricos fue su un sistema ecléctico en el cual se re-
Elia y haberse extendido por Eretria.
propensión hacia los ejercicios dia- fuerza racionalmente, a base de Wolff
Su fundador fue Fedón de Elis (v.).
lécticos y su preferencia por el tra- y Baumgarten, la doctrina de las
Sucesores de Fedón fueron su discí-
tamiento de sutilezas lógicas y se- "ideas" de Locke. Según Maier, el
pulo Flistano, Anquililo y Mosco. En
mióticas. Se ha argüido contra esta contenido del conocimiento son las
Eretria difundieron las doctrinas de
propensión que los megáricos dieron "representaciones", las cuales tienen
Fedón Menedemo (v.) y su amigo
origen (o procuraron difusión) a so- algo de las ideas de Locke y algo de
fismas tales como los del montón y Asclepíades, ambos también discípu-
las repraescntationes de Leibniz por
del calvo, pero hay que tener pre- los de Fedón. Aunque interesados en
cuanto son imágenes objetivas de las
sente que junto a ellos presentaron cuestiones dialécticas, los élico-erétri-
cosas poseídas por un sujeto. Las re-
(o propagaron) algunas importantes cos parecieron inclinarse cada vez más
presentaciones (Vorstellungen) son a
paradojas semánticas (v. PARADOJA), hacia el tratamiento de problemas éti- la vez copias de las cosas y causas de
como la de "El Mentiroso", al pare- cos y prácticos, aproximándose consi- las imágenes que producen en nos-
cer desarrollada por Eubúlides de derablemente a concepciones cínicas. otros. Las cosas mismas son descritas
Mileto. En el campo de la lógica se Para fuentes sobre megáricos véase como complexos de representaciones,
Diogenes Laercio, II, III, VII, IX;
deben a los megáricos algunas con- Platón, Theat., Phaid., Soph.; Aris- por lo menos en tanto que éstas son
tribuciones importantes a la consti- tóteles, Met., IX; Sexto el Empírico, "objetivas". A base de las representa-
tución de una lógica formalista como Adv. Math., I, IX, X y Hyp. Pyrr, II, ciones se forman los conceptos que
la desarrollada luego por los estoicos, III; Aul Gel., Nocí. Ait.; Plutarco, son representaciones pensadas. Hay
por lo demás en tan estrecha conexión anim. tranq., 6; Cicerón, Ac., II; Ale- distintos niveles de representación y
con los megáricos que a veces se jandro, de an., Il; San Clemente, Str., distintas formas de pensamiento, y el
habla de una escuela lógica estoico- IV; Séneca, ep., 9.1. — Véase F. sistema de la razón es el sistema de
megárica. Inclusive algunos autores Deyck, De Megaricorum doctrina, estos niveles y formas. Por medio de
(I. M. Bochenski) declaran que los 1827. — D. Henné, École de Me-
gäre, 1843. — C. Mallet, Histoire la razón pueden determinarse las esen-
megáricos se distinguieron en lógica de l'école de Megäre et des écoles cias, modos y relaciones de las cosas
aun más que los estoicos, no sólo por d'Eue et iïErétrte, 1845. — G. Har- representadas y pueden establecerse
el número de sus lógicos (Eubúlides, tenstein, "Ueber die Bedeutung der sus conexiones causales en cuanto son
170
MEI MEI MEI
necesarias y se fundan, por tanto, en los procesos históricos. En cuanto al der Erziehungswissenschaft, 1928. —
principios lógicos. segundo punto, Meinecke reconoció Psychologische und pädagogische
Además de su psicología, teoría del que el historicismo, aunque produjo Abhandlungen, 1929, ed. E. Mally y
conocimiento y metafísica, Maier ela- una concepción relativista de los va- O. Turmlirz); Stephan M7itasek (1870-
boró una estética, en la cual aplicó lores, ayudó a desembarazarse de me- 1915: "Ueber willkürliche Vorstell-
ciertas ideas fundamentales de Baum- ras abstracciones y examinar y com- ungsverbindung", Zeitschrift für Psy-
garten a la poesía. La estética era prender la verdadera naturaleza de los chologie, XII [1896]. — "Beiträge zur
para Meier, como para Baumgarten, procesos históricos. El historicismo no Psychologie der Komplexionen, ibid.,
una ciencia del "conocimiento infe- necesita forzosamente desembocar en XIV [1897]. — "Ueber die Natur der
rior" o "confuso", es decir, del "co- un relativismo; como Mannheim (VÉA- geometrischen optischen Täuschungen,
nocimiento sensitivo". SE), aunque no siempre por las mis- ibid., XIX [1898]. — "Zur psycholo-
Obras: Beweis der vorherbestimmte mas razones o apoyándose en los mis- gischen Analyse der ästhetischen Ein-
Harmonie, 1743 (Prueba de la armo- mos datos, Meinecke cree que el re- fühlung", ibid., XXV [ 1 9 0 1 ] . —
nía preestablecida ). — Gedanken vom lativismo se supera justamente cuando Grundzüge der allgemeinen Ästhetik,
Zustande der Seele nach dem Tode, se reconoce lealmente la conciencia 1904. — Grundlinien der Psychologie,
1746 (Pensamientos acerca del estado
del alma después de la muerte). —· como "conciencia histórica". Ello no 1908. — Psychologie der Raumwahr-
Theoretische Lehre von den Gemüt- quiere decir que la "conciencia his- nehmung des Auges, 1910.—Psycho-
sbewegungen, 1744 (Doctrina teórica tórica" sea un "Absoluto"; más allá logische Schulversuche, 1900, 2" ed.,
de las emociones). ·—· Anfangsgründe de tal conciencia hay, o puede haber, 1903); Konrad Zindler (1866-1934:
aller schönen Künste und Wissen- una realidad trascendente, pero ésta Beiträge zur Theorie der mathema-
schaffen, 3 vols., 1748-1750 (Princi- es de naturaleza religiosa y compete tischen Erkenntnis, 1889. — "Ueber
pios de todas las bellas artes y cien- a la fe y no al conocimiento. räumliche Abbildungen des Konti-
cias). — Vernunftlehre, 1752 (Doctri- Obras principales : Weltbürgertum nuums der Farbenempfindungen und
na de la razón) [el mismo año apare- und Nationalstaat, 1908 (Ciudadanía
ció un resumen con el título: Auszug seine mathematische Behandlung",
universal y Estado nacional). — Die Zeitschrift für Psychologie, XX
aus der Vcrnunftlclire]. — Metaphy- Idee der Staatsraison in der neueren
sik, 4 vols., 1755-1759. — Philoso- Geschichte, 1924 (trad, esp.: La idea [1899]; Vittorio Benussi (1878-1927:
phische Sittenlchre, 5 vols., 1753- de la razón de Estado en la Edad Mo- Psychologie der Zeitauffassung, 1913;
1761 (Ética filosófica). — Versuch derna, 1959, con estudio preliminar La suggestione e l'ipnosi come mezzo
einer allgemeinen Ansie gekannt, 1756 por L. Diez del Corral). — Die Ent- di analisi ps i chic a reale, 1925. —
[véase el artículo HERMENÉUTICA]. stehung des Historismus, 2 vols., 1936 Suggestione e psicanalisi, 1932) y
Biografía: S. G. Langen, Leben G. (trad, esp.: El historicismo t¡ su gé-
F. Meiers. 1778. — Sobre Meier, véa- otros. La influencia de Meinong se
nesis, 1943). — Vom geschichtlichen extendió asimismo sobre otros pensa-
se: E. Bergmann, Die Begründung Sinn und vom Sinn der Geschichte.
der deutschen Ästhetik durch A. G. 1939 (Del sentido histórico y del sen- dores que, a su vez, siguieron las ense-
Baumgarten und G. F. M., 1911. — tido de la historia). — Die deutsche ñanzas de Brentano, tales como Ehren-
Josef Schaffrath, Die Philosophie des Katastrophe, 1946 (La catástrofe ale- fels, lo mismo que sobre otros que
G. F. Meiers, 1940 (Dis.). mana). — Schaffender Spiel, 1948 rechazaron estas enseñanzas, como
MEINECKE (FRIEDRICH) (1862- (Juego creador). — Edición de obras: Höfler o que fueron discípulos casi
1954), nac. en Salzwedel, fue profe- Werke, ed. Herzfeld, Hinrichs y Ho- directos de Meinong y de Ehrenfels,
sor de historia en las Universidades fer, 6 vols., 1957 y sigs, [incluye co- como Joseph Klemens Kreibig ( 1863-
de Estrasburgo, Friburgo i.B. y Ber- rrespondencia, vol. VI]. 1917) y Hans Fichier, el revalori-
lín, y a partir de 1954 profesor en la La mayor parte de las obras citadas
en la bibliografía de HISTOHICISMO zador de la ontología de Wolff. Por
"Freie Universität" de Berlín-Oeste. se refieren a las ideas de Meinecke. otro lado, la filosofía de Meinong
Las dos principales contribuciones Además, véase: W. Hof er, Geschicht- está estrechamente relacionada con
de Meinecke desde el punto de vista schreibung und Weltanschauung. Be- el objetivismo lógico de Bolzano y ha
filosófico son sus ideas acerca de los tracht zum Werk F. Meineckes, 1950. tenido, en virtud de ello, estrechas
factores históricos y su examen y crí- MEINUNG ( A L E X I U S V O N ) conexiones con la fenomenología. La
tica del historicismo. Respecto al pri- (1853-1921) nació en Lemberg (Ga- investigación central y la contribu-
mer punto, Meinecke puso de relieve litzia) y estudió en Viena con Bren- ción más original de ella es, ante
que, cuando menos en la época mo- tano. Desde 1882 fue "profesor extra- todo, la teoría de los objetos, no
derna en Europa, los procesos histó- ordinario" en Graz y a partir de 1889 sólo importante para la fenomenolo-
ricos no son la consecuencia sólo de profesor titular en la misma Univer- gía, sino también de decisivas conse-
la acción de grandes personalidades, sidad. En 1886 fundó en Graz un cuencias para toda la llamada nueva
sino el resultado de la intervención, Laboratorio de psicología experimen- ontología. Esta teoría de los objetos
directa o i n d i r e c t a , de todos los tal en el que trabajaron, entre otros, parece al principio basarse entera-
miembros de la comunidad (o del Es- E. Martinak (1859-1943: Lockes mente en datos psicológicos y ser,
tado). Por lo demás, el Estado mismo Lehre von der Vorstellungen, 1887. por lo tanto, una forma superior de
tiene y manifiesta una cierta "indivi- — Die Logik Lockes, 1894. — Zur psicología descriptiva. Sin embargo,
dualidad" en su acción histórica; en Begriffsbestimmung der intellektuellen sus tendencias objetivistas, apoya-
realidad, el complejo juego de rela- Gefühle, 1895. — Psychologische Un- das en las investigaciones de Ehren-
ciones entre el Estado como indivi- tersuchungen zur Bedeutungslehre, fels sobre las "cualidades de forma",
dualidad y los individuos de la comu- 1901. — Meinung als Mensch und als se destacaron pronto vigorosamen-
nidad permiten explicar en gran parte Lehrer, 1925. — Wesen und Aufgabe te. En efecto, la teoría de los obje-
171
MEI MEI MEI
tos se sitúa ante la realidad supo- forma peculiar: la de la "fundamen- asunciones no pueden "funcionar" si
niendo que, por lo pronto, ésta tación", en virtud de la cual unos no es en tanto que condiciones de
aparece bajo la forma de fenómenos, objetos quedan "fundados" (fundiert) juicio y, de consiguiente, en tanto
es decir, de "objetos". "Objeto" es en otros. Así puede distinguirse entre que marcos dentro de los cuales se
todo lo que puede ser "apuntado" objetos de orden superior y objetos da toda objetividad en cuanto tal.
por el pensar descriptivo e intencio- de orden inferior. Por los primeros se Obras: Hume-Studien: L Zur Ge-
nal; así, puede decirse que todo ob- entienden aquellos cuya "consisten- schichte und Kritik des modernen
jeto es algo, en tanto que no todo cia" o "subsistencia" depende de Nominalismus, 1877; II. Zur Rela-
algo es. En suma: objeto es todo otros objetos; por los segundos, aque- tionstheorie, 1882. — lieber philo-
lo que puede ser sujeto de un juicio, sophische Wissenschaft und ihre Pro-
llos que "fundan" los anteriores. Los pädeutik, 1885 (Sobre la ciencia
sin importar para el caso que el ob- objetos de orden superior son, por lo filosófica y su propedéutica). —
jeto sea real o ideal, posible o im- tanto, las relaciones y los comple- Psychologisch-ethische Untersuchun-
posible, existente o imaginario. La xos; los de orden inferior, aquellos gén zur Werttheorie, 1894 (Investi-
teoría de los objetos constituye, por que "constituyen" los superiores, los gaciones ético-psicológicas para la
lo tanto, el fundamento necesario de miembros contenidos en la relación teoría de los valores). — Ueber Ge-
todas las ciencias, tanto de las idea- y los elementos simples que compo- genstände höherer Ordnung auf de-
les como de las empíricas, y no me- nen las "formas". La "existencia real" ren Verhältnis zur inneren Wahr-
nos de la metafísica, pues, tomando nehmung, 1896 (Sobre los objetos de
cruza de este modo todas las capas orden superior en su relación con la
a lo real bajo su máxima generalidad, y no es propiamente fundamento de
desarrolla esa previa ontología des- percepción interna). — Ueber An-
clasificación. El carácter "introducto- nahmen, 1902 (Sobre las asuncio-
criptiva de lo dado sin la cual no rio" y "básico" de la teoría de los nes). — "Ueber Gegenstandstheorie",
habría una base objetiva y apriórica objetos de Meinong se revela parti- Untersuchungen zur Gegenstandstheo-
suficiente para la confirmación de la cularmente cuando se tiene en cuen- rie und Psychologie, 1904, págs. 1-50
certeza de los correspondientes jui- ta su insistencia en evitar la des- ("Sobre teoría del objeto"). — Über
cios. Ahora bien, Meinong distingue atención tradicional de todo lo que die Erfahrungsgrundlagen unseres
en el objeto (Gegenstand) o, mejor Wissens, 1906 (Sobre tos fundamen-
no sea propiamente "real", y en in- tos empíricos de nuestro saber). —
dicho, en el concepto del objeto, vestigar aquellos órdenes de objetos
entre dos formas: por un lado, hay Ueber die Stellung der Gcgenstand-
a los que no se ha adscrito hasta el stheorie im System der Wissenschaf-
el objeto (Objekt) en tanto que ob- presente ninguna forma de realidad ten, 1907 (Sobre la situación de la
jeto de la representación; por otro (por ser simplemente miembros de teoría de los objetos en el sistema
lado, hay el objetivo (Objektiv) en un "universo del discurso"). Las in- de las ciencias). — "Für die Psy-
tanto que objeto del juicio. Como dagaciones psicológicas de Meinong, chologie und gegen den Psycholo-
correlatos de las representaciones, los así como su teoría de los valores, de gismus in der allgemeinen Wert-
objetos son, pues, aquellos "algos" theorie", Logos III (1912), 1-14 ("Por
sesgo subjetivista, están también den- la psicología y contra el psicologismo
a los que puede atribuirse existen- tro de la línea de una investiga- en la teoría general de los valores").
cia, a diferencia de los objetivos, que, ción que oscila entre las implica- — Ueber Möglichkeit und Wahr-
como correlatos de las asunciones y ciones psicologistas y la exigencia de scheinlichkeit, 1914 (Sobre posibilidad
de los juicios, poseen subsistencia, una ausencia total de supuestos. En y probabilidad). "Ueber emotionale
pero no existencia. Los "objetivos" el caso de los valores, hay que ha- Präsentation" (Sííz. der Wiener Ak.
pueden ser, por lo demás, de muy dis- cer constar que la fundamentación der Wissenschaften), 1917. — Edi-
tinta índole; su base común es, em- del valor en el agrado era para ción de ensayos reunidos: Gesam-
pleando la más conocida terminología Meinong menos el resultado de una melte Abhandlungen: I. Abhandlun-
gen zur Psychologie. II. Abhand-
de Husserl, el ser "hechos" (véase inclinación subjetivista que el deseo lungen zur ' Erkenntnistheorie und
HECHO) en el sentido del Sachverhalt de establecer tal fundamentación de Gegenstandstheorie, 1913 y siguien-
y no en el sentido de la Tatsache. un modo puramente descriptivo. En tes. Edición de Psychologisch-ethi-
Según Meinong, esta concepción y el caso de los "supuestos", el pro- sche Untersuchungen zur Werttheo-
clasificación de los objetos obliga a pósito de Meinong consistía ante rie, con el título Zur Grundlegung
una reconstrucción del concepto del todo en "hacer presentes" las "asun- der allgemeinen Werttheorie, por
ser que trastorna las bases de la on- ciones" (Annahmen) que se dan en Ernst Mally, 1923. — Autoexposi-
toda "presentación" y enjuiciamiento ción de su filosofía en Die Philoso-
tología tradicional. En efecto, y para phie der Gegenwart in Selbstdar-
no mencionar sino un solo resultado, de lo dado y que equivalen hasta stellungen, t. I, 1921 (trad, esp.: "Mi
ser y esencia han de aparecer aquí cierto punto a la introducción de una filosofía", Revista de filosofía [La
como distintos, y ello de tal modo ficción lógico-verbal. Las "asunciones" Plata], IX [ep., 1960] y X (junio,
que su distinción ha de confirmarse son, en efecto, ficciones de carácter 1961]. — Véase Β. Russell, "Mei-
en todos los órdenes de objetos. Por psicológico y, por consiguiente, algo nong's Theory of Complexes and As-
otro lado, la relación entre los objetos arraigado en condiciones subjetivas. sunmptions", Mind., XIII (1904), 209-
—relación que permite explicar algo Mas también aquí se manifiesta esa 19, 336-54, 509-52. — E. Liljeqvist,
característica tendencia oscilatoria en- Meinongs allmänne värdeteori, 1904.
más que las cuestiones formales im- — D. H. Kerler, "Ueber Annahmen,
plicadas en ella y constituye la nece- tre el subjetivismo y el objetivismo, eine Streitschrift gegen A. von Mei-
saria base de muchos de los supues- entre la pura inmanencia descriptiva nong", Beiträge zur Philosophie des
tos metafísicos— se efectúa bajo una y la completa objetividad, pues las deutschen Idealismus, II (1921). —
172
MEL MEL MEL
E. Martinak, M/ als Mensch und als tuór, 1533, refundido en la obra; miento Indefinido. La doctrina me-
Lehrer. 'Worte der Erinnerung, 1925. Erotemata dialectices, 1951. — fMo· liorista había sido también expuesta
J. N. Findlay, Meinong's Theory of sophiae moralis epitome sive Ethice, y defendida por Paul Carus (1852-
Objetes, 1933. — E. fegen, A von duobus libris seu partibus distincta, 1919) en su obra Monism and Melio-
M., 1935.—J. N. Findlay, R. Freund- 1538 (edición aumentada, 1540). — rism, 1893 (véase MONISMO).
lich, et al., Meinong-Gedankschrift, I, Commentant« de anima, 1540 (título
1952. de la edición de 1553: Liber de ani- MELISO de Samos fue almkante
MELANCHTON (PHILIPP) (1497- ma). — Initia doctrinae physicae, de la flota de Samos, la cual batió a
15ΘΟ) nac. en Breiten, profesor de dictata in Academia Vuitebergensi, la de los atenienses el año 441 a 440
1549. — Quaestiones aliquot ethicae, antes de J. C. En su obra ( de la cual
griego en Wittenberg, fue fiel se- 1552. — Obras: Opera, 5 vols., Basi-
guidor de Lutero, bajo cuya influen- quedan sólo diez fragmentos) Περί
lea, 1541. Ediciones completas: 1562- φύσεως η περί του δντος, Sobre la Natu-
cia pasó de los estudios humanísti- 1564, ed. Bretschneider y Bindseil,
cos a los teológicos. Entre otras im- Wittenberg; 1834-1860, 28 vols. ed. raleza o sobre el ser [que puede tra-
portantes contribuciones de Melanch- K. G. Bretschneider y E. Bindseil ducirse también: Sobre el fundamen-
ton a la reforma luterana figura la [Corpus Reformatorum, I-XXVIII]. to o sobre Lo que Es], Meliso defen-
Confessio augustana ( 1530 ), por él Suplemento: Vols. I, II, V, VI, 1910- dió, contra los pluralistas, especial-
redactada por encargo del Elector de 1926. — Obras selectas: Werke in mente contra Anaxágoras y Empédo-
Auswahl, 6 vols., ed. R. Stupperich cles, la tesis eleática de la unidad de
Sajonia. et al, desde 1951. — Corresponden-
Interesado en dar un fundamento lo que es. A veces se ha dicho que
cia, ed. O. Ciernen, I, 1926. — Véase
filosófico a la teología luterana, Me- K. Hartfelder, P. M. als Praeceptor Meliso afirmaba que hay un principio
lanchton aportó a tal efecto toda su Germaniae, 1889. — E. Troeltsch, de todas las cosas, pero ello es con-
cultura humanística, convirtiéndose en Vernunft und Offenbarung bei J. Ger- trario a la tesis eleática a menos que
uno de los más destacados represen- hard und Ph. M., 1891. — H. Engel- se entienda por 'Hay un principio' jus-
tantes del aristotelismo protestante y land, Ph. M., 1946. — Attilio Agno- tamente 'Hay solamente un principio
siendo llamado el educador de Ale- letto, La filosofia di Melantone, 1959. o fundamento, que es el Ser que Es,
mania, praeceptor Germaniae. En — A. Sperl, M. zwischen Humani- o Lo que Es". Con el fin de defen-
efecto, aun cuando Melanchton te- smus und Reformation, 1959. — R. der la tesis eleática Meliso adujo una
nía en poca estima la metafísica, que Stupperich, Der unbekannte M. Wir- serie de argumentos a los que Aristó-
ken und Denken des Praeceptor Ger- teles se refiere (para refutarlos) en
debía a su entender ser sustituida maniae in neuer Sicht, 1961. — Tam-
por la teología, introdujo en ésta mu- Soph. El. (167 b 13 y sigs.; 168 b 35
bién: P. Petersen, Geschichte der
chos elementos aristotélicos, que in- aristotelischen Philosophie im prote- y sigs.; 181 a 27 y sigs.). Meliso sos-
tentó armonizar con la dogmática stantischen Deutschland, 1921. tenía que todo lo que ha llegado a
luterana. Sin embargo, frente al em- MELIORISMO se llama a la doc- ser tiene un comienzo, deduciendo de
pirismo aristotélico Melanchton de- trina filosófica según la cual el mun- ello que todo lo que ha tenido un co-
fendió el innatismo, especialmente do no es por principio ni radical- mienzo ha llegado a ser; por consi-
evidente según él en lo que respecta mente malo ni absolutamente bueno, guiente, si nada llega a ser, nada tiene
a los principios morales. Importante sino que puede ser mejorado. El me- comienzo, y todo lo que es, en cuanto
es, por otro lado, su defensa de la liorismo se opone, por tanto, al opti- es, no tiene comienzo. Según Aristó-
libertad humana frente al estricto teles, ello es falso, pues si un hom-
mismo y al pesimismo, pero se inclina
siervo albedrío luterano. La fideli- más bien al primero, pues la bondad bre que tiene fiebre está caliente, ello
dad al aristotelismo se manifestó en no significa que todo hombre que está
absoluta del mundo es el término
Melanchton principalmente en la ló- caliente tiene fiebre. En otras pala-
final necesario de su esencial perfec-
gica, que concibió como un instru- bras, Meliso parece decir que si ρ
tibilidad. El meliorismo es común a
mento (con particular atención a la implica q, entonces no-p implica no-q,
la mayor parte de las tendencias filo-
dialéctica), en la física (donde se lo cual, mantiene Aristóteles, es fal-
sóficas en cuanto no se deciden por
opuso al copernicanismo) y en la so, pues sólo ocurre entonces que
un pesimismo extremo, pero sólo en no-qr implica no-p. Ahora bien, la crí-
doctrina del alma (que definió, al época relativamente reciente ha sido
modo aristotélico, como la entelequia tica de Aristóteles no se refiere jus-
sostenido de manera explícita. Así tamente al Ser, sino a los entes o a
del cuerpo orgánico). Por lo demás, ocurre sobre todo en Lester F. Ward
la lógica ( o dialéctica), la física y la las cosas y, más aun, a las cosas que
(Dynamic Sociology or Applied Social llegan a ser y dejan de ser, por lo
psicología constituían para Melanch- Science, 2 vols., 1883; Outlines of
ton las tres partes fundamentales de que se ha dicho que Aristóteles no
Sociology, 1898; Pure Sociology, ha presentado adecuadamente las te-
la filosofía.
1903), quien adopta el nombre de sis y los argumentos de Meliso. En
Obras filosóficas principales: De
rhetorica, 1519 (nueva redacción: meliorismo para representar una so- Met., A, 5, 986 b 20, Aristóteles pre-
Elementorum rhetorices libri dúo, ciología y una moral que podrían senta a Meliso como defendiendo la
1531). — Compendiaría dialectices también calificarse de activistas. Asi- idea del Ser o de la Esfera de Parmé-
ratio, 1520. — Loci communes rerum mismo, y por análogos motivos, se nides como una unidad material in-
theologicarum seu hypotiposes theolo- ha llamado meliorista a la doctrina finita. En todo caso, parece que Me-
sicae, 1521 (reelaborada en 1533, de William James y a toda teoría liso insistía en la carencia de comien-
1543 y 1548). — Dialectices libri que estima que el hombre tiene por
quatuor, 1528. — Ethicae doctrinae zo y fin de Lo que Es; si esta caren-
elementa et enarratio libri V Ethico- misión perfeccionar un mundo que es cia de comienzo y fin parece aplicar-
rum, 1529. — De dialéctica libri qua· precisamente susceptible de mejora- se, en efecto, a una realidad "mat»·
173
MEM MEM MEM
rial", Lo que Es será espacialmente da de las cadenas y del sepulcro del "incorporal". Distinguió también en-
infinito. Ahora bien, Meliso parecía cuerpo. tre la memoria como conservación del
al mismo tiempo subrayar el carácter El problema de si la voluntad in- pasado y la memoria como recono-
"incorpóreo" de Lo que Es, ya que terviene o no interviene en la memo- cimiento del pasado (la "reminis-
su corporalidad implicaría divisibili- ria (cualquiera que fuera la concep- cencia"). En diferentes términos, estas
dad y, por tanto, escindiría su esencial ción habida de ésta) y hasta qué distinciones han sido bastante corrien-
unidad. punto interviene, o puede intervenir, tes en muchos autores modernos.
Véase Diels-Kranz, 30 (20) y A. en ella, fue durante la antigüedad Entre los filósofos que se han ocu-
Pabst, De Melissi, Samii fragmentis, centro de numerosas discusiones. To- pado con particular atención del pro-
1989. — El tratado De Xenophane, das ellas se basaban en la necesidad blema de la memoria y sus posibles
Zenone, Gorgia (cuya primera par- de hallar un equilibrio entre las dife-
te trata acerca de Meliso) y que formas puede mencionarse a Bergson
se incluye en las obras de Aristóte- rentes facultades del alma, equilibrio y a William James. Según Bergson,
les como un escrito pseudo-aristo- que resultaba alterado desde el mo- la memoria puede ser memoria-hábito
télico, no fue escrito por Aristóte- mento en que una de las facultades o memoria de repetición y memoria
les, ni por Teofrasto, sino por un era demasiadamente subrayada frente representativa. La primera es, por así
peripatético posterior. — Véase F. a otras. En varias de sus obras San decirlo, la memoria psicofisiológica; la
Kern "Θεοφράστου περί Μελίσσου" Phi- Agustín consideró la memoria como el segunda es la memoria pura, que cons-
lologus, XXVI (1868), 272-89. —Id., alma misma en tanto que recuerda: tituye la propia esencia de la concien-
id., "Zur Würdigung des Melissos von el recordar no es aquí propiamente
Samos" (Festschrift des Stettins Stadt- cia. Este último tipo de memoria re-
gymnasium zur 35. Philologenvers.), una operación al lado de otras, pues el presenta la continuidad de la persona,
1880. — O. Apelt, "Melissosljei Pseu- alma recuerda en la medida en que la realidad fundamental, la conciencia
do-Aristoteles', Jahrbuch für klassis- es. Ahora bien, no toda memoria es de la duración pura. Por eso se dice
che Philologie (1886), 729-66. — igual: hay una memoria sensible y que la memoria, considerada en este
Paul Tannery, Pour servir à l'his- una memoria inteligible, así como sentido, es el ser esencial del hombre
toire de la science hellène, 1887. — hay una memoria negativa y una en cuanto entidad espiritual, pudién-
A. Chiappelli, "Sui frammenti e sulle memoria positiva. Estas distinciones dose definirlo, en cierto sentido, a
dottrine de Meliso di Samo" (Rendi- fueron elaboradas por la escolástica, diferencia de todos los demás seres,
conti dell'Accademia dei Lincei),
1890. — A. Covotti, "Melissi Samii la cual, además, estableció un aná- como "el ser que tiene memoria",
reliquiae", Studi italiani di filologia lisis de lo que puede distinguirse en que conserva su pasado y lo actualiza
classica, VI (1898). — Id., id., Lezio- el objeto mismo de la memoria. San- en todo lo presente, que tiene, por
ni sulla storia de la filosofía. Una me- to Tomás distinguía claramente entre consiguiente, historia y tradición. La
tafísica polemista prima de Socrate, la memoria conservativa de las espe- memoria pura sería así el fundamen-
1934 [monog.]. — P. Meloni, "Con- cies, que es una potencia cognosci- to de la memoria propiamente psi-
tributo a una interpretazione del pen- tiva y en parte intelectiva, y la me- cológica, es decir, de la memoria en
siero di Meliso di Samo", Annali Fa- moria que tiene su objeto en lo pre- cuanto retención, repetición y repro-
coltá Lettere Cagliari, 1948, págs.
161-91. — D. E. Gershenson y D. térito, es decir, que es sólo en parte ducción de los contenidos pasados.
E. Greenberg, "Melissus of Samos in sensitiva. El problema de la memoria Pero, a la vez, esta memoria repre-
a New Light", Phronesis, VI (1960- suscitó, por lo demás, cuestiones afi- sentaría no sólo el reconocimiento de
1961), 1-9. nes a las tratadas bajo el problema los hechos pasados, sino el revivir
MEMORIA. A veces se distingue de las ideas; se trataba, en efecto, de efectivo, aun sin conciencia de su
entre el recuerdo y la memoria, con- dilucidar si la memoria es una mera anterioridad, el "re-cordar" en el sen-
siderándose el primero como el acto facultad retentiva o bien si aparece tido primitivo del vocablo como re-
del recordar o bien como lo recorda- solamente en tanto que el objeto es producción de estados anteriores o,
do, y la segunda como una capaci- actual y efectivamente recordado. mejor dicho, como vivencia actual
dad, disposición, facultad, función, Durante todo el curso de la época que lleva en su seno todo o parte del
etc. El recuerdo es en este caso un moderna se ha tratado y discutido el pasado.
proceso psíquico a diferencia de una problema de la sede de la memoria. Según William James, puede tener-
"realidad psíquica". La mencionada Dos concepciones últimas parecen se memoria (recuerdo) sólo de ciertos
distinción tiene raíces antiguas. Ya haberse enfrentado: la que define estados de ánimo que han durado al-
Platón hablaba de diferencia entre la memoria como la huella psicofi- gún tiempo — estados que James lla-
la memoria, μνήμη, y el recuerdo, siológica dejada por las impresio- ma "sustantivos". La memoria es un
άνάμνησις. Pero en este caso el fun- nes en el cerebro y reproducible "fenómeno consciente" en tanto que
damento de la diferencia es distin- mediante leyes de asociación, y la es conciencia de un estado de ánimo
to: la memoria sería la facultad del que ha tendido a considerarla como pasado que por un tiempo había des-
recordar sensible, la retención de las un "puro fluir psíquico". Descartes aparecido de la conciencia. No puede
impresiones y de las percepciones, en (apud Jean Laporte, Le rationalisme considerarse propiamente como "me-
tanto que el recuerdo (reminiscencia) de Descartes [1950], págs. 458-9) moria" la persistencia de un estado
sería un acto espiritual, es decir, el había ya distinguido entre dos formas de ánimo, sino sólo su re-aparición.
acto por medio del cual el alma ve de memoria: la "memoria corporal", La memoria debe referirse al pasado
en lo sensible lo inteligible de acuer- consistente en "vestigios" o "pliegues" de la persona que la posee; además,
do con los modelos o arquetipos con- dejados en el cerebro, y la "memoria debe ir acompañada de un proceso
templados cuando estaba desprendí- intelectual" — que es "espiritual" e emotivo de creencia. La memoria no
174
MEM ΜΕΝ ΜΕΝ
es una facultad especial; no hay nada nano, La mémoire biologique, 1923. mos la propiedad de ser hermosa. En:
único, dice James, "en el objeto de la — Béatrice Edgell, Théories of Me- 'Granada' tiene siete letras (2),
memoria". Este objeto es sólo un ob- mory, 1923. — Pierre Janet, L'évo-
lution de la mémoire et de la notion el nombre 'Granada' se refiere a sí
jeto imaginado en el pasado "al cual mismo: es el nombre 'Granada' y no
de temps, 1928. — François Ellen-
se adhiere la emoción de la creencia". berger, Le mystère de la mémoire. la ciudad de Granada lo que tiene
El ejercicio de la memoria presupone —. Jean - G. Filloux, La mémoire, siete letras. En ( 1 ) el nombre 'Gra-
la retención del hecho recordado y su 1949, 7" ed., 1962 [Que sais-je?, 350]. nada' es usado; en (2) el mismo
reminiscencia. La causa tanto de la G. Gusdorf, Mémoire et personne, 2
retención como de la reminiscencia es vols., 1950. — E. J. Furlong, A Study nombre es mencionado. Para distin-
in Memory: a Philosophical Essay, guirlos del resto de la expresión, los
"la ley del hábito del sistema nervio-
so trabajando en la 'asociación de 1951. — La mémoire, 1956 [Bulletin nombres mencionados son colocados
ideas' ". Soc. Franc, de Phi., 50 (1956): Ex- entre semicomillas. Distinguimos en
posición de A.-J. Ayer. Discusión de este Diccionario entre las semicomi-
En los últimos años algunos filó- G. Berger, L. Goldman, J. Wahl et
sofos se han ocupado de la memoria llas, por medio de las cuales men-
al.]. — W. von Leyden, Remember* cionamos nombres, y las comillas ha-
desde el punto de vista del análisis ing: A Philosophical Problem, 1961.
del significado de la expresión 're- bituales, por medio de las cuales ci-
— R. Saint-Laurent, La mémoire, sa
cordar algo pasado'. Según W. von nature, ses lois, son développement, tamos textos o llamamos la atención
Leyden (op. cit. bibliografía), dos les procédés mnémotechniques, 1962, sobre un vocablo o una expresión de-
tendencias se han abierto paso en este — Norman Malcolm, "Three Lectu- terminados. Excepcionalmente se em-
análisis. Una de ellas (representada, res on Memory", "Memory and thé plean las semicomillas para destacar
entre otros, por Bertrand Russell ) pue- Past", "Three Forms of Memory" y un vocablo o serie de vocablos den-
"A Définition of Factual Memory" en tro de una cita.
de ser llamada "punto de vista del su libro Knowledge and Certainty.
presente" y consiste esencialmente en La distinción entre el uso y la
Essays and Lectures, 1963.
concebir la memoria como un acon- mención se halla estrechamente re-
MENCIO, Meng KO (ça. 371-289 lacionada con la teoría de la jerarquía
tecimiento psíquico que remite a al- antes de J. C. ), nacido en el Estado
guna experiencia pasada. Otra (re- de los lenguajes a la cual nos hemos
de Lu (el actual Chantung, en Chi- referido en el artículo sobre la no-
presentada, entre otros, por G. Ryle)
na), fue uno de los más destacados ción de Metalenguaje (VÉASE). Los
puede ser llamada "punto de vista del
propagadores de la doctrina de Con- lógicos medievales habían ya admi-
pasado" y consiste esencialmente en
fucio (véase CONFUCIONISMO). Ade- tido tal distinción en algunas partes
concebir la memoria como una "ac-
más de propagarla, la desarrolló y de sus teorías de las suposiciones
ción" u "operación" por medio de la
modificó en varios respectos. Preocu- (véase SUPOSICIÓN). Por ejemplo, se
cual se mantiene una creencia verda-
pado por el buen gobierno (la lla- distinguía entre la suposición formal
dera acerca de una experiencia pasa-
mada Vía real), M e n c i o fundó la (supositio formalis) en la cual un
da. Como puede verse, la concepción
doctrina política en un conjunto de nombre representa la entidad que
de James antes citada es de algún mo-
normas morales colectivas orientadas significa, y la suposición material
do una combinación de estas dos ten-
en la razón (o, mejor dicho, lo ra- (suppositio materialis) en la cual un
dencias, por cuanto hay en James el
zonable) y la rectitud. El hombre nombre representa el propio signo
elemento de la creencia, pero también
es, según Mencio, un ser social, que con el cual está escrito u oralmente
el del "acontecimiento psíquico".
debe obediencia (justa) a sus ma- expresado. Así, en:
Ewald Hering, Ueber das Ge-
dächtnis als eine allgemeine Funk- yores y rectitud (y justicia) a sus
iguales. Sólo cuando se practican di- Deus est omnipotens (3)
tion der organisierten Materie, 1870.
Th. Ribot, Les maladies de la mé- chas virtudes puede decirse que la el nombre "Deus" está en supositio
moire, 1881 (trad, esp.: Enfermeda- sociedad está bien gobernada, ale- formalis, En:
des de la memoria, 1908). ·—· Jules jada por igual de la tiranía y de la Deus est nomen latinum (4)
Jean van Biervliet, La mémoire, anarquía y constituida por verda-
1893 (trad, esp.: La memoria'). — el nombre 'Deus' está en suppositio
deros sabios, es decir, hombres rec- materialis. Por consiguiente en (3)
Henri Bergson, Matière et Mémoire, tos. A diferencia de Confucio y de
1896 (trad, esp.: Materia y memoria, 'Deus' es un nombre usado y en
sus inmediatos discípulos, Mencio se (4) es un nombre mencionado. Si-
1900). — William James,' The Prin-
cipies of Psychology, 2 vols., 1890, oponía al excesivo utilitarismo de las guiendo la convención actual, 'Deus'
Cap. XVI (trad, esp.: Principios de buenas maneras, U; a su entender, la en (4) hubiera debido escribirse en-
psicología, 2 vols., 1909). — R. Semon, rectitud debe siempre tener el pri- tre semicomillas, pero los escolás-
Die Mneme als erhaltendes Prinzip mado sobre la mera utilidad. ticos no adoptaban ninguna conven-
im Wechsel des organisierten Gesche- MENCIÓN. Se distingue hoy entre ción tipográfica para distinguir entre
hens, 1904. — F. Paulhan, La fonc- el uso y la mención de los signos.
tion de la mémoire et le souvenir los diversos modos de suposición.
affectif, 1904. — G. E. Müller, Un signo usado es un nombre de la MENDELSSOHN (MOSES) (1729-
Zur Analyse des Gedächtnis und entidad designada por el signo. Un 1786) nació en Dassau y se trasladó
des Vorsiellungsverlaufes, 3 vols., signo mencionado es un nombre de muy joven a Berlín, donde trabajó
1911-1924. — M. Offener, Das Ge- sí mismo. Así, en:
dächtnis, 1913. — E. d'Eichtal, Du como contable y luego gerente de una
Granada es una ciudad hermosa (1), casa comercial. Aunque Mendelssohn
rôle de la mémoire dans nos concep-
tions métaphysiques, esthétiques, pas- el nombre 'Granada' se refiere a la no siguió una carrera académica y es
sionélles, actives, 1920. — E. Rig- ciudad de Granada, a la cual atribui- considerado como "Popularphilosoph.
175
ΜΕΝ ΜΕΝ ΜΕΝ
der deutschen Aufklärung" —"'filóso- dio de la cual el alma capta lo que den schönen Wissenschaften, 1757
fo popular' de la Ilustración alema- luego se llamaron "cualidades esté- (Consideraciones sobre lo sublime y lo
na"—, adquirió una sólida formación ticas". Según Mendelssohn, que si- ingenuo en las ciencias de lo bello). —
filosófica, estudiando a fondo, junto a guió en esto principalmente a J. G. Philosophische Schriften, Erster Theil,
1761, ed. mejorada, 1771 (Escritos
algunos pensadores judíos, como Mai- Sulzer (1720-1779: Allgemeine Theo- filosóficos) [incluye: Über die Emp-
mónides, a Locke, y especialmente a rie der schönen Künste, 1771-1774), findungen; Philosophische Gespräche;
Leibniz, Wolff, Baumgarten y Spi- hay tres fuentes de placer "estético: BJiapsodie oder Zusätze zu den Brie-
noza. En 1763 obtuvo el primer pre- la uniformidad en la variedad, el fen über die Empfindungen; Über die
mio en un concurso abierto por la acuerdo o armonía en la variedad y el Hauptgrundsätze der schönen Künste
Academia de Berlín (Cfr. bibliogra- estado placentero del cuerpo en la re- und Wissenschaften; Über das Erha-
fía), al que también optó Kant con cepción de impresiones. La sensibili- bene und Naïve in den schönen Wis-
sus Untersuchungen über die Deut- dad permite no sólo aprehender estas senschaften; Über die Wahrscheinlich-
lichkeit, etc. [véase bibliografía de keit]. — Über die Evidenz in den
fuentes de placer, sino, además, "apro- metaphysischen Wissenschaften, 1764
KANT (IMMANUEL)], que obtuvo un bar" la belleza, la cual es equipara- [el escrito que obtuvo el premio ofre-
"accésit". La misma Academia lo nom- da con la primera de dichas fuentes, cido por la Academia de Berlín; Cfr.
bró miembro en 1771, pero el nom- es decir, la uniformidad en la varie- supra] ( Sobre la evidencia en las cien-
bramiento no fue confirmado por de- dad. Todo ello no significa que la cias metafísicas) — Jerusalem, oder
creto real por ser Mendelssohn de re- sensibilidad sea una facultad separa- über religiöse Macht und Judentum,
ligión judía. Mendelssohn mantuvo re- da; significa sólo que es distinta de las 1783 (Jerusalén o sobre el poder reli-
laciones y correspondencia con Less- demás facultades: es, como ya había gioso y el judaismo). — Morgenstun-
ing, Kant y otros autores significados dicho Baumgarten, la facultad del "co- de oder Vorlesungen über das Dasein
Gottes, 1785 (Horas matinales o lec-
de la época. nocimiento sensitivo", que es un cono- ciones sobre la existencia de Dios). —
Aunque Lessing ensalzó los Diálo- cimiento menos "distinto" del que pro- Afoses Mendelssohn an die Freunde
gos filosóficos (Cfr. bibliografía) de porciona el pensamiento. Lessings, 1786 [postumo, ed. Engel]
Mendelssohn como obra que contiene Mendelssohn relacionó la sensibili- (M. M. a los amigos de L.).
"muchas cosas nuevas y fundamenta- dad como facultad "estética" en cuan- Ediciones de obras: Werke, 7 vols.,
les", la sustancia del pensamiento de to facultad "inmediata" con el cono- 1843-1845, ed. Georg Benjamin Men-
Mendelssohn en estos Diálogos y la cimiento de principios morales de mo- delssohn; "Jubiläumausgabe": Gesam-
mayor parte de sus otras obras es la fi- do semejante al que fue desarrollado melte Schriften, 1929 y sigs., ed. I.
losofía de Leibniz y en particular la Elbogen, J. Guttmann y E. Mittwoch,
por Schiller (VÉASE) y con insisten- con la colaboración de F. Bamberger,
doctrina de la armonía preestablecida, cia en la armonía de lo "estético" con H. Borodianski, S. Rawidowicz, B.
que, por lo demás, Mendelssohn ma- lo "ético". Strauss, L. Strauss [se han publicado:
nifestó hallarse en Spinoza más bien En su filosofía de la religión Men- I. Schriften zur Philosophie und Äs-
que en Leibniz, opinión que había delssohn defendió, siguiendo a Spi- thetik, 1929, ed. F. Bamberger; II.
ya expresado un tal R. Ándala en una noza, la plena "libertad interna" o Ibid., 1931, ed. F. Bamberger, L.
Dissertatio de unione mentís et cor- "subjetiva" frente al Estado, cuya mi- Strauss; III, 1. Ibid., 1932, ed. F.
parís, de 1712 (apud Fritz Bamber- sión es sólo regular el comportamien- Bamberger, L. Strauss; VII, 1. Schrif-
ger, ed., Mendelssohn. Scríften, I to externo de los ciudadanos. En su ten zum Judentum, 1930, ed. S. Rawi-
[1929], "Vorwort", pág. xxi). Mendels- dowicz; XI, 1. Briefwechsel I (1754-
respuesta "a los amigos de Lessing", 1757), 1932, ed. B. Strauss; XVI. He-
sohn se interesó particularmente por a las "Cartas a Mendelssohn sobre la bräische Schriften, 1929].
probar la existencia de Dios y la in- doctrina de Spinoza", de Jacobi, Men- Véase M. Kayserling, M. M. Sein
mortalidad del alma, usando a tal delssohn defendió a Lessing contra la Leben und sein Wirken, 1962, 2' ed.,
efecto argumentos procedentes de "los acusación de panteísmo — el cual, por 1888. — E. D. Bach, Sulla vita e sulle
leibnizianos". Estos argumentos fue- lo demás, Mendelssohn no estimaba opere di M. M., 1872. — D. Sander,
ron desarrollados con más detalle en contrario a la moralidad o, cuando era Die Religionsphilosophie Mendels-
los Philosophische Scriften (Cfr. bi- sentido profundamente, como contra- sohns, 1894 (Dis.). — H. Kornfeld,
bliografía) y en el PJiädon; según rio a la religión. De estos escritos M. M. und die Aufgabe der Philoso-
Mendelssohn, de la simplicidad del partió la conocida "disputa del pan- phie, 1896. — L. Goldstein, M. M.
alma se deriva la imposibilidad de und die deutsche Ästhetik, 1904. —
teísmo", Pantheismusstreit, a que nos B. Berwin, M. M. im Urteil seiner
ser aniquilada, ya sea instantáneamen- hemos referido brevemente al final del Zeitgenossen, 1919 [Kantstudien. Er-
te, ya sea gradualmente, opinión a la artículo PANTEÍSMO. gänzungshefte 49]. — B. Cohén, Über
cual se opuso Kant en la sección de Obras: Philosophische Gespräche, die Erkenntnislehre M. Mendelssohns,
la Crítica de la razón pura que trata 1755 (Diálogos filosóficos). — Über 1921 (Dis.). — N. Kahn, M. Men-
de la "Refutación de la prueba de die Empfindungen [Briefe über die delssohns Moralphilosophie, 1921
Mendelssohn de la permanencia del Empfindungen], 1755 (Sobre las sen- (Dis.). — F. Bamberger, Der geistige
alma" (B 413 - B 426). saciones [Cartas sobre las sensacio- Gestalt M. Mendelssohns, 1929. — D.
Siguiendo a Shaftesbury, Mendels- nes]. ) — Betrachtungen über die Baumgardt, Spinoza und M., 1932. —·
sohn propuso una clasificación de las Quellen und die Verbindungen der H. Lemle, M. und die Toleranz, 1932
schönen Künste und Wissenschaften, — H. Hölters, Der spinozistische Got-
facultades del alma en tres: pensa- 1757 ( Consideraciones sobre las fuen- tesbegriff bei M. M. und F. H. Jacobi
miento, voluntad y sensación o sen- tes y las relaciones entre las bellas ar- und der Gottesbefriff Spinozas, 1938
sibilidad (Empfindung). La sensibi- tes y las ciencias). — Betrachtungen (Dis.). — J. C. van Stockhum, Lava-
lidad es una facultad especial por me- über das Erhabene und das Naïve in ter contra M., 1953.
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MENEDEMO de Eretria (ca. 340- dores no fueron "oscurantistas" sino Pelayo una especie de "platonismo
ca. 265 antes de J.C.), siguió primero "renacentistas" y que habían antici- historizante" en cuanto que admite
las doctrinas de Estilpón de Megara pado en muchos casos ideas funda- que las ideas están en marcha en la
(v.) y luego las de Fedón de Elis (v.), mentales de las corrientes filosóficas historia, inclusive según un cierto rit-
que difundió por Eretria. Menedemo modernas europeas. Con ello Menén- mo dialéctico.
es considerado uno de los adalides de dez y Pelayo se opuso no sólo a la Entre los continuadores de la obra
la llamada "escuela élico-erétrica", "izquierda escéptica", sino también a de Menéndez y Pelayo destacó Adolfo
afín a la de los megáricos (v.). Según la "derecha oscurantista", pues mani- Bonilla y San Martín (1875-1926),
Diogenes Laercio (II, 125 y sigs.), festó que ésta (representada en la autor de una inacabada Historia de la
Menedemo despreciaba a Platón y a polémica sobre todo por Pidal y Mon) filosofía española (2 vols., 1908-1911)
Jenócrates y solamente admiraba a quería resucitar f i l o s o f í a s muertas y de varios otros escritos histórico-fi-
Estilpón. Por lo demás, parece no ha- —corno la escolástica— además de losóficos: Luis Vives y la filosofía del
ber seguido "los hábitos y disciplina" adherirse excesivamente al tradiciona- Renacimiento, 3 vols., 1903. — Fer"
de ninguna escuela y haberse intere- lismo donosiano y "romántico". Según nando de Córdoba y los orígenes del
sado sólo en cuestiones relativas al Menéndez y Pelayo, el Renacimiento Renacimiento filosófico en España,
"modo de vida". No es seguro, como es una reacción clasico-cristiana fren- 1911 [en colaboración con Menéndeü
a veces se dice, que introdujo la idea te a la cultura del Norte, de modo y Pelayo].
de que todo predicado nominal pue- que no pueden equipararse Renaci- Obras filosóficas o histórico-filosó-
de convertirse en predicado verbal; miento y Reforma. El "renacentismo" ficas principales: Historia de los hete-
si tal fuera, su concepción al respecto de los citados pensadores españoles, rodoxos españoles, I, II, 1880; III,
estaría más cercana a la de la lógica cuando menos el de autores como Vi- 1882. — Historia de las ideas estética*
en España, 1882-1886 (refundición:
moderna que a la "tradicional". ves, era para Menéndez y Pelayo un I, 1, 1890; I, 2, 1891; II, 1884; III,
MENÉNDEZ Y PELAYO (MAR- platonismo modernizado: "tratábase 1896; IV, 1901). — La Ciencia espa-
CELINO) (1856-1912), nac. en San- de lanzar al mundo —escribió— un ñola, 1880. — Ensayos de crítica filo-
tander, estudió en la Universidad de pensamiento, español de tradición, sófica, 3 vols., 1892. — Edición nacio-
Barcelona ( 1871-1873 ) con Llorens y greco-latino de estirpe, renacentista de nal de Obras completas dirigida por
Barba (v.) y Milá y Fontanals. En manera, moderno de adopción". M. Artigas, 1940 y sigts. La Historia
1873 se trasladó a Madrid y en 1875 Para Menéndez y Pelayo ha habi- de los heterodoxos ( dentro de la men-
se doctoró. En 1878 ganó la cátedra do tres grandes filosofías españolas: cionada edición) ha sido preparada
la de Lulio (el lulismo), la de Vives por Enrique Sánchez Reyes: I, 1946;
de historia de la literatura española II, III, IV, 1947. La Historia de lai
en Madrid. En 1898 fue nombrado (el vivismo) y la de Suárez (el sua-
ideas estéticas en España ha sido
director de la Biblioteca Nacional y rismo). Todas ellas han sido "rena- también revisada y compulsada por
en 1911 director de la Academia de centistas" y anticipadoras. Así, el vi- Enrique Sánchez Reyes: I (hasta fi-
la Historia. Fue elegido diputado por vismo es un tronco del cual han bro- nes del siglo xv); II (Siglos xvi y
Mallorca en 1884 y por Zaragoza en tado muy diversas ramas: la filosofía xvii)¡ III (Siglo xvni), IV (Siglo
1891. de Bacon (basada en los libros De xix), V (Siglo xix e índice), 1946-
Filosóficamente Menéndez y Pela- disciplinis ) ; el cartesianismo, conside- 1947. — Véase Pedro Laín Entralgo,
rado como "desarrollo parcial" del vi- Menéndez y Pelayo. Historia de sus
yo se destacó en el curso de la llama- problemas intelectuales, 1944. — Eu-
da "polémica sobre la ciencia [y la vismo; la escuela escocesa del sentido
genio d'Ors, Estilos del pensar (Me-
filosofía] española". Menéndez y Pe- común, precedida por el De anima et néndez y Pelayo, J. Maragall, ]. L.
layo contestó a una serie de artículos vita de Vives. Puede hablarse por ello Vives, S. Juan de la Cruz, R. León),
publicados en la Revista de España de "los precursores españoles de Des- 1945. — Joaquín Iriarte, Menéndez
por Gumersindo de Azcárate, uno de cartes", así como de "los precursores u Pelayo y la filosofía española
los "krausistas" (véase KBAUSISMO) españoles de Kant". (t. II de Estudios sobre la filosofía
—artículos en los cuales se afirmaba El constante interés de Menéndez española, 1948). — S. de Bonis,
que la falta de libertad ahogó la vida y Pelayo por la historia de la cultura Posición filosófica de Menéndez y
española lo llevó a destacar el valor Pelayo, 1954 (con selección de tex-
intelectual española durante los últi- tos). — A. Muñoz Alonso, Las ideas
mos tres años—, manifestando que de los pensadores españoles en todas filosóficas en Menéndez y Pelayo,
España había contribuido grandemen- las épocas; tanto mejor si eran "orto- 1956. — Dámaso Alonso, 'M. y P.,
te a la ciencia y a la filosofía desde doxos", pero su valor cultural no de- crítico literario (Las palinodias de don
los siglos xvi al xix. Manuel de la crecía sólo porque fuesen por acaso Marcelino), 1956. — Luciano de la
Revilla intervino en la polémica opo- "heterodoxos". Además, lo llevó a Calzada Rodríguez, La historia en M.
niéndose a Menéndez y Pelayo y lla- destacar en todo "el sentido histórico" y P., 1957. — A. Muñoz Alonso, R.
mando "mito" a la filosofía española. bajo la forma de una especie de "sa- García y García de Castro, A. Rubio y
A ello respondió Menéndez y Pelayo bor histórico". Menéndez y Pelayo no Lluch, A. Bonilla y San Martín, E.
dando largas listas de obras produci- cayó en el "historicismo", aun cuando d'Ors, M. Solana y G. Camino, S. de
das por españoles, pero, a la vez, y en su Discurso en la Academia de la Bonis, artículos sobre la filosofía
Historia (1911) se manifestó más de Menéndez y Pelayo en la revista
sobre todo, poniendo de relieve que Crisis III (1956), 285-444. — J. Ca-
España había producido grandes fi- "historicista" que en cualquier otra món Aznar, J. Carreras Artau, J. Iz-
guras, como Lulio, Vives, Gómez Pe- parte: la verdad no es filia temporis, quierdo, J. M. Valverde et al., artícu-
reira, Huarte de San Juan, Suárez, pero de alguna manera se despliega los en Revista de ideas estéticas, Nos.
etc. Señaló, además, que estos pensa- en el tiempo. Hay en Menéndez y 55-56 (1956), 199-356.
177
ΜΕΝ MER MER
ΜΕΝΙΡΟ DE CAD ARA (Feni- potentia que abarca no solamente la textum Pétri Hispani, 1571. — in
cia) (fl. 270 antes de J. C.) fue inteligencia, sino también la memoria LogicöTO Magnam Aristotelis com-
como la mayor parte de los cínicos y la voluntad, no siendo algo distinto mentant, cuín nova translatione tex-
de la época un escritor sarcástico y de las tres, sino las tres a un tiempo. tus, 1571. — Además: Summa de
burlesco. Diogenes Laercio (VI, 99) Pero también se ha usado mens para tratos y contratos, 1569.
cuenta que no había en él ninguna referirse primariamente a la potentia MERCIER (DÉSIRÉ) (1851-1926),
seriedad ni esfuerzo, y que sus li- intellectiva. nac. en Brain-L'Alleud (Bélgica),
bros rebosaban de risa. Como Bion Se emplea también 'mente' para fue profesor de filosofía "según Santo
de Borístenes, Menipo de Gadara designar el sentido de algo, y espe- Tomás" en la Universidad de Lovaina
representó el cinismo semi escéptico cialmente el sentido de algo manifes- desde 1882, fundador en 1889 del
y hedonista, encaminado a la burla y tado por alguien, como en "la mente Instituto Superior de Filosofía, nú-
a la polémica. Sus escritos constitu- del legislador" (la intención del legis- cleo de la llamada Escuela de Lo-
yeron la base para un tipo de sátira lador), "la mente de Egidio Romano" vaina (VÉASE) y, en 1894, de su ór-
conocida con el nombre de Sátira (lo que Egidio Romano quiso decir gano la Revue néoscolastique (desde
menipea, que tuvo considerable in- con lo que dijo), etc. Este significado 1910, Reçue néoscolastique de philo-
fluencia sobre la literatura posterior, de 'mente' está relacionado con el sig- sophie, y desde 1946, Reoue philo-
como se ve especialmente dentro de nificado de 'mentalidad' en cuanto sophique de Louvain) y Arzobispo de
la literatura latina en las Saturae Me- "forma de la mente", forma mentís. Malinas desde 1906. El Cardenal Mer-
nippeae de Varrón y el Apokolokyn- La mentalidad o forma de la mente cier ha contribuido grandemente al
tosis de Séneca, y dentro de la li- es definible grosso modo como "la florecimiento de la neoescolástica
teratura griega en las obras de Lu- unidad de un modo de pensar". (VÉASE) y del neotomismo (VÉASE)
ciano de Samosata. Puede verse por lo anteriormente contemporáneos. Su trabajo filosófico
Véase F. Ley, De vita scriptisque dicho que el vocablo 'mente', por lo no fue sólo, sin embargo, el de funda-
Menippi Cynici et de satirís M, Te- menos en español, está lejos de tener dor e incitador: el Cardenal Mercier
rentii Varr'onís, 1843. — M. Wilde- un significado preciso. Por eso cuando desarrolló y expuso todas las partes
now, De Menipo Cynico, 1881 (Dis.). se emplea dicho vocablo es menester de la filosofía en los manuales ba-
— R. Helm, Ludan und M., 1906. — sados en sus cursos y elaboró muy
J. Geffcken, Kynika und Verwandtes, o emplearlo en un sentido muy gene-
'1909. ral, o bien en un sentido bien especi- en particular los problemas psicológi-
MENOR (TÉRMINO MENOR). ficado, pero nunca entre medio. Agre- cos y propiamente epistemológicos y
Véase SILOGISMO y TÉRMINO. guemos que se ha usado asimismo el gnoseológicos de la criteriología. El
MENTE. El vocablo 'mente' no es adjetivo 'mental' no sólo para referir- lema ηουα et cetera obligaba, en
de uso frecuente en la literatura filo- se a la condición de la mente, o a lo efecto, a no considerar despachadas
sófica en lengua española; en todo producido por la mente (cualquiera con una mera negación las dificulta-
caso su uso no ha sido hasta ahora que sea entonces el significado de des planteadas por la moderna teoría
muy preciso. A veces se ha empleado 'mente'), sino también para caracteri- del conocimiento. El fundamento de
'mente' en el significado de "intelec- zar cierto tipo de realidades: las "rea- la certidumbre y el criterio de la ver-
to" (VÉASE) —especialmente en el lidades psíquicas" (u operaciones dad debían ser investigados exhausti-
significado de "intelecto pasivo"—; a psíquicas), a diferencia de las "rea- vamente con el fin de vencer el es-
veces, en el significado de "inteligen- lidades físicas". En este caso 'mental' cepticismo y las diferentes formas,
cia" (v.); a veces, en el significado y 'psíquico' (VÉASE) son intercam- incluyendo las "trascendentales", del
de "espíritu" (v. ); a veces, en el sig- biables. inmanentismo. El examen del criterio
nificado de "psique" o de "operacio- Para la llamada "mentalidad primi- universal (criteriología general) y de
nes psíquicas en general". En algunas tiva", véase PRIMITIVO. los criterios particulares (criteriolo-
ocasiones se prefiere 'mente' a 'espíri- MENTIROSO (EL). Véase PARA- gía especial) de la certidumbre le
tu' cuando se quieren evitar las impli- DOJA. condujo de este modo al reconoci-
caciones metafísicas o supuestamente MERCADO (TOMÁS DE) (t 1575) miento y revalorización de la obra
metafísicas, que conlleva este último nac. en Sevilla, estudió en Salaman- de las potencias íntegras del espí-
vocablo. Muy frecuentemente se en- ca, ingresó en la Orden de los Pre- ritu en el acto del conocimiento y a
tiende por 'mente' el entendimiento dicadores y se trasladó joven a Mé- la consiguiente admisión de la posi-
(v.), en particular el entendimiento xico, donde profesó en el Convento bilidad de una autorreflexión del es-
después de haber entendido o com- de la Orden de la ciudad de México. píritu sobre sus actos cognoscitivos.
prendido algo, a diferencia de k pro- Su orientación general es la tomista Esto supone, ante todo, la acepta-
pia facultad de entender o compren- y, dentro de ella, la de sus maestros ción de un criterio interno, pero no
der. Se puede usar asimismo 'mente' de la escuela tomista de Salamanca. simplemente espontáneo o "común".
para designar el alma en cuanto agen- Traductor de la lógica aristotélica, el A la vez, esto supone la articulación
te intelectual que usa la inteligencia. principal interés de Tomás de Mer- de lo real en realidad de experiencia
En este último caso 'mente' tiene un cado fue la exposición de las doc- y realidad ideal, no mediante deter-
sentido primariamente, si no exclusi- trinas lógicas del Estagirita a base minaciones puramente extrínsecas,
vamente, "intelectual". Sin embargo, del Organon, de la obra de Porfirio sino por el modo de ser conocido y
el vocablo mens fue empleado por al- y de las Summulae de Pedro His- dado. En ambos casos la certidumbre
gunos escolásticos (por ejemplo, pof pano. tiene de común la objetividad, pero
Santo Tomás) para designar una Obras: Commentant lucidissimi in mientras en un caso se trata de la
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objetividad de la cosa, en el otro se (1926) y Revue philosophique de Lou- lismo: el de lo En-si y el Para-sí.
trata de la objetividad del juicio. vain (1951). La filosofía de Merleau-Ponty es
Ahora bien, la objetividad del juicio M E R E O L O G Í A . S. Lesniewski también, como la de Sartre, una filo-
que expresa las relaciones es, en úl- (VÉASE) ha dado el nombre de "me- sofía existencial. Sin embargo, evita
timo término, lo que fundamenta un reología" o "teoría de las partes" (de ciertos inconvenientes del pensamien-
criterio suficientemente amplio de la μέρας — "parte") a la "teoría de las to sartriano, especialmente los deri-
certidumbre; lo que parecía ser al partes o todos y sus relaciones". Los vados del "absolutismo" de este últi-
principio una acentuación de toda conjuntos mereológicos son considera- mo. El Para-sí de Sartre terminaba
"inmediatez" se convierte poco a dos como individuos compuestos de por convertirse en una conciencia-
poco en un primado de la inteligen- ciertos elementos o ingredientes. Así, testigo. Merleau-Ponty se opone a
cia y en el pleno reconocimiento del una expresión es una colección me- toda concepción de la conciencia
supuesto tomista de que la inteligen- reológica compuesta de vocablos; un como interioridad, lo mismo que a la
cia es capaz de algo más que de ope- lago es una colección mereológica concepción del cuerpo como una
raciones abstractivas totales. Con esto compuesta de gotas de agua, etc. En cosa — cualesquiera que sean los
quedan refutadas, según Mercier, las la mereología de Lesniewski cualquier matices de su "cosidad". La concien-
tesis positivistas y escépticas y, por elemento o ingrediente de un conjun- cia está verdadera y efectivamente
consiguiente, tanto los criterios de to mereológico es al mismo tiempo un comprometida en el mundo. Ello que-
certidumbre puramente inmanentis- elemento o ingrediente de tal conjun- da bien manifiesto, según el autor,
tas como los meramente extrínsecos. to considerado como individuo. Nin- cuando se someten a análisis la es-
Además de los artículos publica- gún conjunto mereológico es reducible tructura del comportamiento y de la
dos en la citada Revue y de las obras a un número determinado de elemen- percepción. Los hechos que propor-
pastorales (Oeuvres pastorales, reco- tos o ingredientes. Además, todo indi-
gidas en 7 vols.), la obra filosófica ciona la ciencia deben ser admitidos.
más importante de Mercier es el viduo es la totalidad de sí mismo y Mas ello no equivale a admitir los:
Cours de Philosophie, dividido en ningún individuo es una totalidad de supuestos ontológicos de las teorías:
cuatro partes (la Psychologie, la individuos que no es en sí misma. Se científicas (tales, el behaviorismo y
Logique, la Métaphysique générale ha llamado a la mereología de Les- la psicología de la estructura), las
ou ontologie y la Critériologie géné- niewski un "cálculo de individuos". cuales fuerzan con frecuencia los da-
rale ou tliéorie générale de la cer- La mereología está a su vez fundada tos para ajustarlos a dichos supues-
titude), publicado a partir de 1892 en la ontología (v. ) y en la prototé- tos. Una nueva ontología más fiel
y del cual se han hecho varias tica (v.) en el sentido dado por Les-
ediciones (trad. esp. en la "Nue- a la realidad muestra, en cambio, que
niewski a estas expresiones. hacer del hombre una pura subjeti-
va Biblioteca Filosófica", vol. 77
y siguientes). De este curso hay un MERLEAU-PONTY ( MAURICE ) vidad o una serie de comportamien-
extracto: el Traité élémentaire de (1908-1961) nació en Rochefort-sur- tos de índole supuestamente objetiva
Philosophie. — Al Curso pueden Mer (Charente Inférieure, actualmen- (u objetivo-externa) equivale a una
agregarse sus obras psicológicas, co- te Charente Maritime). De 1949 a ruptura artificial del ser unitario del
rrió Les Origines de la Psychologie 1952 fue profesor de filosofía en la hombre. La unidad de este ser es a la
contemporaine (1897) y la Psycholo- Sorbona y desde 1952 hasta su muer- vez la de su inserción en el mundo.
gie expérimentale et la philosophie te profesó en el "Collège de France".
spiritualiste (1900), así como obras De ahí la frase del autor: "No existe
diversas sobre la vida espiritual: la Desde muy pronto manifestó Merleau- el hombre interior." Esta frase no es
Définition philosophique de la vie, Ponty una tendencia filosófica —o, sólo negativa; implica la afirmación
1908, Le Christianisme dans la vie más exactamente, una intención filo- siguiente: "Hay un hombre efectivo,
moderne, 1918, etc. sófica— bien definida: la de buscar real, concreto, que no se limita a
Véase L. Noël, Le cardinal M., y cómo desenmascarar las realidades poseer conciencia o cuerpo o a en-
1920. — A. P. Laveille, Le card. M., concretas ocultadas por teorías que en frentarse con la realidad externa, sino
archevêque de Malines, 1927. — J. ciertos casos mantienen un dualismo que es conciencia y cuerpo (o con-
Lenzlinger, Kard. M., 1929. — Juan inadmisible, y en otros casos intentan ciencia-cuerpo ) ". Con ello se criti-
Zaragüeta Bengoechea, El concepto
católico de la vida según el card. M., solucionar tal dualismo reduciendo un can no sólo las interpretaciones psi-
2 vols., 1930. — G. Goyau, Le card. tipo de realidad (o un tipo de pensa- cológicas usuales del ser del hombre,
M., 1931. — J. A. Gade, The Life miento) a otro. A la luz de esta ten- sino también todas las filosofías "clá-
of Card. M., 1934. — J. Guisa de dencia hacia lo concreto deben recha- sicas", ya sea empirístas o bien ra-
Azevedo, El Card. M. o la conciencia zarse, según Merleau-Ponty, filosofías cionalistas, ya sea realistas o bien
occidental, 1952. — L. de Raeymae- que, como el cartesianismo, parten de idealistas. Lo último aparece bien
ker, Le card. M. et l'Institut Supé- la diferencia entre substancia pensan- claramente cuando advertimos que
rieur de Philosophie de Louvain, 1952. te y substancia extensa. Pero deben la doctrina de Merleau-Ponty sobre la
— Id., id., Dominanten in de philoso- rechazarse asimismo las implicaciones percepción (VÉASE) no es sólo de
phische personlijkheid van Kard. M., (o las incorrectas interpretaciones) de
1953. — A. Simon, Position philoso- índole psicológica. El análisis feno-
filosofías como la de Jean-Paul Sartre menológico de la percepción nos
phique du Card. M. Esquisse psycho-
logique, 1962 [Mémoires de l'Acadé- (VÉASE), el cual ha situado el aná- muestra en ésta una síntesis de ín-
mie Royale de Belgique. Classe de lisis filosófico sobre bases nuevas (y dole "práctica" (no intelectual), la
Lettres, t. LVI, fase. 1]. — Números en tal sentido ha influido grande- cual es posible por haber en el mun-
especiales sobre el cardenal M. en mente sobre Merleau-Ponty), pero do percibido la forma de las rela-
Revue néoscolastiqtie de philosophie ha caído a veces en un nuevo dua- ciones diversas entre los elementos
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MER MER MER
de la percepción. Estas formas son Paul Sartre— no significa un aban- formas de pensar dentro de "la uni-
captadas por los individuos de acuer- dono completo de sus primeras dad filosófica".
do con sus situaciones en el mundo. posiciones filosófico-políticas. Según Obras: La structure du comporte-
Ello no relativiza la percepción; por Merleau-Ponty, el marxismo debe ser ment, 1942 (trad, esp.: La estructura
el contrario, le otorga consistencia reinterpretado y presentado más co- del comportamiento, 1957 (precedi-
objetiva, pues permite construir so- mo una acción que como una verdad do del estudio titulado "Una fi-
bre ella el mundo de la reflexión. La losofía de la ambigüedad", por Al-
fija y dogmática. Con ello se su- phonse de Waelhens; este estudio es
percepción no es ni una sensación primen los contrastes tradicionales un ensayo y no el libro de de Waeh-
considerada como enteramente indi- dentro de la doctrina marxista entre lens sobre M.-P. referido infra]. —
vidual-subjetiva, ni un acto de la in- los hombres y las cosas, las superes- Phénoménologie de la perception,
teligencia: es lo que religa a una y a tructuras y las infraestructuras. De 1945 (trad, esp.: Fenomenología de
otra en la unidad de la situación. ahí, además, la necesidad de un nue- la percepción, 1957). — Humanisme
Ello explica, dicho sea de paso, que vo análisis de la dialéctica para des- et terreur, 1947 [colección de artícu-
la verdad (incluyendo la verdad ló- gajar de ella todo lo que se ha los] (trad, esp.: Humanismo y terror,
1956). — Sens et non sens, 1948 [co-
gica o matemática) no sea intempo- confundido con su esencia: la idea lección de artículos]. — Éloge de la
ral, sino algo reconocible por todo de la unidad de los contrarios y su philosophie, 1953 [Lección inaugural
el que participa de una situación superación, la de un autodesenvolvi- en el Collège de France dada el 15
dada. miento espontáneo, la del paso de de enero de 1953] (trad, esp.: Elo-
Reducir la conciencia a la cosa o la cantidad a la cualidad, etc. Todas gio de la filosofía, 1958). — Les aven-
la cosa a la conciencia es, pues, ne- estas ideas son más bien manifesta- tures de la dialectique, 1955 [se re-
gar la realidad concreta. Ahora bien, ciones de la dialéctica, la cual pasa fiere a Max Weber, Georg Lukács,
la crítica de Merleau-Ponty no se li- por diversas "aventuras", ya que es los marxistas "ortodoxos", Trotsky y
mita a las teorías tradicionales de J.-P. Sartre] (trad, esp.: Las aven-
por principio "un pensamiento que turas de la dialéctica, 1957). — Sig-
la percepción o siquiera a las gran- posee diversos centros y diversas en- nes, I960. — En la colección "Les
des tesis filosóficas sobre la estruc- tradas y necesita tiempo para explo- cours de Sorbonne" hay, dactilogra-
tura de la realidad y los modos de rarlos todos". Comprenderlo así es la fiado, el cuaderno titulado: "Les re-
conocerla: afecta a todas las mani- misión del filósofo, el cual es un ser lations avec autrui chez l'enfant" y
festaciones humanas —el lenguaje, incomprendido por los hombres de "Les sciences de l'homme et la phé-
el juicio, las formas culturales—, a acción (o por los maniqueos que noménologie".
todas las nociones clásicamente me- chocan en la acción), los cuales no Véase Ferdinand Alquié, "Une phi-
tafísicas —espacio, tiempo, etc.—, y entienden que la reflexión que se- losophie de l'ambiguïté: l'existentia-
lisme de M. M.-P.", Fontaine, XI, N'
a todas las nociones morales. En este para al filósofo del mundo lo religa 59 ( 1947). — Alphonse de Waelhens,
último respecto cabe notar la doble de nuevo, y más firmemente que an- Une philosophie de l'ambiguïté:
crítica a que somete Merleau-Ponty tes con el mundo. l'existentialisme de M. M.-P., 1951
la concepción de la libertad como Lejos de considerar que el filósofo [Alquié dio permiso a de Waelhens
algo meramente aparente y su con- debe confinarse al examen de ciertos para que usara el mismo título]. — G.
cepto como un absoluto no limitado problemas "técnicos" o "profesiona- Puente Ojea, "Fenomenología y mar-
por nada: la libertad es, al entender les", Merleau-Ponty estima que la fi- xismo en el pensamiento de M.-P.",
del autor, algo que se hace concre- losofía puede hallarse dondequiera Cuadernos Hispanoamericanos, N" 75
(1956), 295-323; N' 83 (1956), 221-
tamente en el mundo y siguiendo las •—en la ciencia, en la acción, etc.—· 53; N' 85 (1957), 41-85. — Ettore
circunstancias a las cuales está liga- y que el filósofo debe abrirse al mun- Centineo, Una fenomenología della
da y de las cuales a la vez se des- do en su totalidad. Sin embargo, ello storia. L'esistenzialismo di M. M.-P.,
prende. no debe llevar al filósofo a proceder 1959. — Joseph Moreau, L'horizon
La tendencia de Merleau-Ponty a a un inventario del mundo o a efec- des esprits. Essai critique sur la phé-
encontrar puntos de apoyo concretos tuar una especie de "síntesis inducti- noménologie de la perception, 1960.
entre extremos sin por ello hacer de va" a base de resultados de la ciencia, — Jean Hyppolite, Jacques Lacan,
su filosofía un mero eclecticismo, se de la experiencia cotidiana, de la his- Claude Lefort, J.-B.' Poníais, J.-P.
Sartre, Alphonse de Waelhens, Jean
revela asimismo en su filosofía po- toria, etc. Debe llevar al filósofo a Wahl, artículos sobre M.-P. en Les
lítica. Durante algunos años intentó interpretar los datos del mundo —y Temps modernes, Année XVII, Nos.
el autor desarrollar una especie de del hombre dentro del mundo— en 184-5 (1961), 228-436 [con un tra-
marxismo existencialista más fiel al cuanto "signos" de una unidad que bajo hasta entonces inédito de M.-P.
marxismo original que a su ulterior deberá inventar para dar sentido a la titulado "L'oeil et l'esprit", págs. 193-
mecanización y superficial "cientifi- existencia humana y a su "inserción 227]. — R. C. Kwant, De fenomeno-
zación". Especial insistencia ha pues- en el ser". Los "signos" así persegui- logie van M.-P., 1962 (y en inglés
dos son "nudos de significaciones" no The Phenomenological Philosophy of
to Merleau-Ponty en la necesidad de M.-P., 1963 [Duquesne Studies. 'Phi-
oponerse por igual a una reducción permanentes ni dados de una vez para losophical Series, 15] ). —· Jean Hyp-
del hombre a un conjunto de deter- siempre, sino en trance de hacerse —y polite, Sens et Existence. La philoso-
minismos sociales o a la idea de una deshacerse— dentro de la trama de la phie de M. M.-P., 1963. — André
supuesta interioridad irreductible a lo experiencia y del saber. Con ello pos- Robinet, M. Merleau-Ponty, 1963.
social. Esto último permite afirmar tula Merleau-Ponty la unidad de la MERSENNE (MARIN) (1588-
que la ulterior ruptura de Merleau- experiencia y del saber, y la unidad 1648). El Padre franciscano Mersen-
Ponty con los marxistas —y con Jean- también de los diversos saberes como ne nació en La Soulletière, cerca de
180
MES MER MER
Bourg d'Oizé (provincia de Maine; la Théologie, 2 vols., 1624. — La que Anneliese Maier ha llamado "una
hoy día, departamento de Sarthe). vérité des Sciences contra les Scepti- casuística lógica y física". En los ar-
Estudió en el Colegio jesuíta de La ques et les Pyrrhoniens, 1625, reimp,. tículos sobre los pensadores antes
Flèche con Descartes y es considerado 1964. — Harmonie universelle, 1636. mencionados hemos dado cuenta de
generalmente como uno de los repre- — Véase Hilarión de Coste, La vie du algunas de las investigaciones de los
sentantes del cartesianismo (VÉASE), R. P. M. Mersenne, 1649 (reeditada
por B. T. Larroque, 1892). — R. mertonianos. Destacaremos aquí lo
así como uno de los partidarios de Lenoble, Mersenne et la naissance que se ha llamado "teorema mertonia-
Gassendi. El Padre Mersenne ocupó du mécanisme, 1943. — El N' 1 del no de la aceleración". Tal como ha
un lugar prominente en la filosofía y tomo II de la Revue d'Histoire des sido presentado por Heytesbury (Re-
la ciencia de su tiempo. Hoy día se Sciences et de leurs applications gule, 2; apud Clagget, op. cit. infra),
reconoce que el llamado "Círculo del (1948) está dedicado a Mersenne. este teorema enuncia que en un mo-
P. Mersenne" fue decisivo no sólo pa- — Véase también la Correspondan- vimiento no uniforme, la velocidad en
ra la difusión de la doctrina científica ce du P. Marin Mersenne, religieux cualquier instante dado es considera-
de Descartes, sino también como foco minime, por Paul Tannery, editada da (es decir, medida) a base de la
de muchas de las ideas físicas y y anotada por C. de Waard con la co- trayectoria que sería recorrida por el
filosóficas que alcanzaron vigencia laboración de René Pintard: I (1617-
1627), 1945; II (1628-1630), 1945; III punto móvil que se moviera más rá-
en la época. Sobre todo la concep- (1631-1633), 1946; IV (1634), 1955; pidamente si en un período de tiempo
ción mecanicista del mundo parece V (1635), 1959; VI (1636-1637), 1960; tal cuerpo móvil fuera movido unifor-
haber tenido en su Círculo una im- VII (Enero-Julio, 1638), 1962. memente con el mismo grado de ve-
portancia decisiva. Por otro lado, pa- MERTONIANOS. Se ha dado este locidad con el cual es movido en
rece que en ciertos aspectos Descar- nombre a un grupo de filósofos que aquel (cualquier) instante. Así, pues,
tes dio forma precisa y sistematización fueron socii en Merton Collège, de la velocidad no uniforme (la llamada
a algunas de las ideas de Mersenne, Oxford, alrededor de mediados del si- velocitas instantánea) no es medida
entre las cuales se cuenta la teoría glo xiv. Los principales mertonianos por la distancia recorrida, sino por la
de la subjetividad de las cualidades (Mertonenses) son: Tomás Bradwardi- que recorrería el punto en cuestión si
sensibles. El mecanicismo de Mersen- ne, Guillermo de Heytesbury, Ricardo fuera movido uniformemente durante
ne, apoyado principalmente en la fí- Swineshead y Juan Dumbleton. El un determinado período de tiempo a
sica de Galileo (de cuyos Diálogos "jefe de grupo" parece haber sido la velocidad (o grado de velocidad)
redactó un compendio), no era, sin Tomás Bradwardine, llamado doctor con el cual es movido en aquel ins-
embargo, la defensa de una concep- noster por algunos de sus discípulos. tante asignado. Tanto este teorema
ción cientificista del mundo. Mer- A veces se ha incluido en el "grupo" como otros resultados obtenidos por
senne veía en las teorías físicas y a Gualterio Burleigh, pero, aunque los mertonianos constituyen un prece-
filosóficas difundidas en su Círculo amigo de Bradwardine, sus i d e a s dente del tipo de explicación de mo-
un importante elemento para comba- —por lo menos sus ideas físicas— vimientos característico de la mecáni-
tir el escepticismo antirreligioso y la estaban más cerca de los pensadores ca moderna.
impiedad de "deístas, ateos y liber- de la "Escuela de París" (véase PARÍS Mientras Pierre Duhem había pues-
tinos". En efecto, los escépticos ter- [ESCUELA DE]) —los "parisienses"—· to de relieve a los físicos "parisienses"
minaban por negar no sólo la posibi- que de los de la "Escuela de Oxford" (Juan Buridan, Nicolás de Oresme y
lidad de conocimiento de la Naturale- — los "oxonienses" y, más específica- otros) como precursores de la ciencia
za, sino i n c l u s i v e el orden de la mente, los "mertonianos". moderna de la Naturaleza en el senti-
Naturaleza, lo cual, al final, conducía Característico de los mertonianos es do de Galileo, C. Michalski, Anneliese
a la duda en la existencia de Dios, el haber trabajado intensamente en Maier y otros investigadores (véase
que había establecido tal orden. El cuestiones lógicas y semánticas ("ser- bibliografía) han destacado el papel
mecanicismo, en cambio, restablecía mocinales") en sentido occamista y el precursor de los mertonianos frente al
el orden y la creencia. Los escépticos haberse ocupado a fondo de cuestio- de los parisienses — si bien algunos
confundían la ciencia con la magia, y nes de física tales como la intensión de los últimos, como Nicolás de Ores-
llegaban a hacer de los milagros fe- (VÉASE) y "remisión" de formas natu- me, contribuyeron grandemente al
nómenos naturales. El mecanicismo, rales, la "reacción", las cantidades desarrollo de la "física pre-moder-
por el contrario, daba razón de los extensivas e intensivas, etc. Importan- na". Cierto número de autores que
milagros como suspensiones tempora- tes especialmente fueron las investiga- se había creído influidos exclusiva-
les del orden de la Naturaleza insti- ciones de los mertonianos en cinemá- mente por los parisienses, lo fueron
tuido por el propio Dios a quien se tica con sus estudios sobre movimien- más bien, o lo fueron también, por los
debía el milagro. Además, los escép- tos de cuerpos y velocidades y sus mertonianos. Siguiendo a Marshall
ticos y los deístas confundían el alma análisis de varias especies de acelera- Clagett (opp. cit. infra), quien, a con-
con el cuerpo. El mecanicismo resta- ción (uniforme, no uniforme, etc). tinuación de C. Michalski y Anneliese
blecía el alma en su pura espiritua- Los mertonianos se manifestaron muy Maier, ha rectificado y ampliado al-
lidad. ^ interesados en calcular velocidades, gunas de las investigaciones de Du-
Obras: L'Impiété des Déistes, des razón por la cual se les ha llamado a hem, mencionaremos a continuación a
Athées, et des plus subtils Liber- veces calculadores. En general, se ma- algunos y algunas obras en las que se
tins de ce temps, combatue et ren- nifestaron contra la teoría del ímpetu rastrean las influencias de la "física
versée de poinct en poinct par (VÉASE) propuesta por los físicos de la mertoniana".
raisons tirés de la Philosophie et de Escuela de París, y desarrollaron lo Ricardo Feríbrigge [Ferebrich An-
181
MER MER MES
glicus] (hacia fines del siglo xrv) es- Algunos de los nombres antes men- 1913 (I, 1906; II, 1909; III, 1913). —
cribió un tratado De motu en el cual cionados prueban que la física de los Los escritos de C. Michalski (mencio-
desarrolló las pruebas cinemáticas pro- mertonianos —cuyos manuscritos (jun- nados asimismo en Filosofía medieval)
puestas por Heytesbury. Juan Chil- to con los de los parisienses) abun- son: "Les courants philosophiques à
Oxford et à Paris pendant le XlVe
mark ( t 1396), de Merton College daban en Padua— ejerció considera- siècle", Bulletin international de
(De actione elementomm; De altera- ble i n f l u e n c i a sobre la llamada L'Académie polonaise des sciences et
tione; De motu), parece haber seguido "Escuela de Padua" (véase PADUA des lettres, Classe d'histoire et de phi-
sobre todo a Dumbleton. Influencias [ESCUELA DE] ), en la cual los estudios losophie, et de philologie, Les Années
de los mertonianos se hallan en Juan físicos se combinaron con los médicos. 1919, 1920 (Cracovia, 1922), 59-88;
Wyclif [Wycliff, Wycliffe o Wickli- Puede mencionarse a tal efecto al ci- "Le criticisme et le scepticisme dans
fe] (ca. 1320-1384) (Tractatus de tado Cayetano de Thiene y a su maes- la philosophie du XlVe siècle", ibid.,
lógica), quien residió en Oxford pro- tro Pablo de Venecia (v. ). Ejerció L'Année 1925, Parte I (1926), 41-
122; "Les courants critiques et scep-
bablemente hacia 1360. Por la misma asimismo gran influencia en Pavía, tiques dans la philosophie du XlVe
época escribieron obras en las que si- pudiendo mencionarse a este efecto a siècle", ibid., L'Année 1925, Parte II
guieron las inspiraciones de los merto- Juan Marliani (v. ) —que también si- (1927) 192-242; "La physique nou-
nianos: Radulphus Strode (Conse- guió a los parisienses— y a Bernardo velle et les différents courants philo-
quentie) y Eduardo Upton (Conclu- Tornio (Bernardus Tornius), comen- sophiques au XlVe siècle", ibid.,
siones de proportione [motum] ) , este tarista de los Tria predicamento, de L'Année 1927 (1928), 93-164; "Le
último influido sobre todo por Brad- motu de Heytesbury (In capitulant problème de la volonté à Oxford et à
wardine. Juan de Praga (poco des- de motu locali Hentisberi quedam Paris au XlVe siècle", Studie Philo-
pués de 1350) difundió las ideas de annotata Mertonenses, en ed. de Hey- sophica, II [Lemberg, 1936], 233-
365. — Las obras de Anneliese Maier
Heytesbury y Swineshead en su De tesbury, 1494). Obras de los merto- (mencionadas asimismo en FILOSOFÍA
motu y otros escritos. Un cierto Fre- nianos y sus comentaristas italianos MEDIEVAL) son: Die Vorläufer Gali-
dericus Stoezlin, en Viena, comentó fueron publicadas a fines del siglo XV leis im 14. Jahrhundert, 1949; Zwei
las Proportiones de Bradwardine en y comienzos del xvi. Grundprobleme der scholastischen Na-
Quaestíones in librum proportionum. Durante el siglo xvi se conoció en turphilosophie, 2* ed., 1951; An der
Francisco de Ferraría (De proportio- el Collège de Montaigue (París) la Grenze der Scholastik und Natur-
nibus motuum, 1352 [estas y otras obra de los mertonianos. Así, Juan wissenschaft, 1943, 2' ed., 1952; Me-
fechas indicadas después de las obras Dullaert, de Gante, que estuvo en di- taphysische Hintergründe der spät-
de estos autores son fechas de compo- cho Collège, usó nociones de la cine- scholastischen Naturphilosophie, 1955;
sición y no de publicación]), en Pa- mática de Heytesbury y Swineshead. Zwischen Philosophie und Mechanik,
1958. — Véanse también: Marshall
dua, y Juan de Cásale [Giovanni di Interesante fue la obra de los maes- Clagett, Giovanni Mariini and Late
Casali] (ca. 1320-ca. 1380) (Quaestio tros españoles y portugueses en París Medieval Physics, 1941 (Dis.). —
de velocitate motus alterationis, 1346, durante el siglo xvi (Luis Coronel, Curtís Wilson, William Hei/tesbury:
publicada 1505; De velocitate, 1386), Juan Celaya, Alvaro Tomás) de que Medieval Logic and the Rise of Ma-
en Bolonia, expusieron y comentaron tratamos asimismo en el artículo so- thematical Physics, 1961 [University
ideas de Bradwardine, bien que Juan bre la Escuela de París. Consignemos of Wisconsin Publications in Medie-
de Cásale fuera asimismo influido por aquí que estos maestros tenían asi- val Science, 3]. — H. Lámar Crosby,
Swineshead y Oresme. Blasio de Par- mismo conocimiento de la física de Jr., Thomas of Bradwardine: His
ma (v.) siguió en gran parte a Brad- los mertonianos. Importante al res- "Tractatus de proportionibus": Its
wardine, pero usando también el mé- pecto es sobre todo la obra de Alvaro Significance for thé Development of
todo gráfico de Oresme. Un cierto Mathematical Physics, 1955 [ibid., 2
Tomás (de Lisboa), que en su Liber (texto y comentario)]. — M. Curtze,
Messinus (hacia fines del siglo xiv) de triplici motu comentó extensamen- "Ein Beitrag zur Geschichte der Phy-
trató de cuestiones planteadas por te las Calculationes de Swineshead y sik im 14. Jahrhundert", Bibliotheca
Heytesbury y Juan de Cásale en unas los Tria predicamenta de Heytesbury. Mathematica, N.F., X (1896), 43-9.
Quaestíones super questione Johannis Las Quaestíones super acto libros — Id., id., "Eine Studienreise", Cen-
de Casali, y comentó a Heytesbury en Physicorum Aristotelis, de Domingo tralblatt für Bibliothekswesen, XVI
Sententia [Tractatus] de tribus prae- de Soto, publicadas en 1555, al re- Jahrg. Hefte 6 y 7 (1899), 257-306.
dicamentis motus Hentisberi — obra greso a España de su autor, que había — E. J. Dijksterhuis, De Meclianiser-
completada por el averroísta Cayeta- pasado un tiempo en París, contienen ing van het Wereldweeld, 1950. — E.
no de Thiene (v.). Angelo de Fos- asimismo nociones centrales de la ci- A. Moody, "The Rise of Mechanics in
sambruno ( a quien se debe el nombre nemática de los mertonianos (véase Fourteenth Century Natural Philoso-
de Calculator dado a Ricardo Swines- phy" [ m i m e o g . , 1950]. — J. A.
SOTO [DOMINGO DE] ). Weisheipl, Early Fourteenth-Century
head) compuso, a fines del siglo xrv La obra de Marshall Clagett a que Physics and the Merton "School"
o comienzos del siglo xv, en Padua, nos referimos en el texto es: The (Dis. Oxford, 1957). — L. Thorndike,
varias obras, entre ellas De inductione Science of Mechantes in thé Middles A History of Magic und Experimental
formarum, Recollecte super Hentisberi Ages, 1959 [University of Wisconsin Science,'8 vols., 1923-1958. — Id.,
de tribus predicamentis y De réactio- Publications in Medieval Science, 4]. id., Science and Thought in the Fif-
ns, usando nociones sacadas de Brad- — Las obras de Pierre Duhem han teenth Century, 1929.
sido mencionadas en la bibliografía
wardine, Heytesbury, Dumbleton y de este autor; destacamos aquí: Étu- MESIANISMO. Una de las carac-
Swineshead. Nos hemos ocupado en des sur Léonard de Vinci; ceux qu'il terísticas principales de la filosofía
otro lugar de Jacobo de Forlivio (v.) a lus, ceux qui l'ont lu, 3 vols., 1906- polaca, por lo menos durante el si-
182
MES MES MET
glo xix, ha sido el llamado mesia- ticidad de la idea nacional coincide moral, sino también la fundamenta-
nismo, representado sobre todo por con la autenticidad de la vida es- ción última de toda actividad de co-
Wronski y desarrollado por muchos piritual en la cual desaparecen las nocimiento.
autores, entre ellos por Adam Mickie- tensiones debidas a los factores na- Obras principales: Über das Ver-
wicz (1798-1855), Andrzej Towians- turales. El mesianismo considera que hältnis von Sittengesetz und Staatsge-
ki (1818-1831) —que le dieron un Polonia está destinada a ayudar a setz bei Hobbes, 1893 (Dis.) (Sobre
significado p r e p o n d e r a n t e m e n t e dar a luz esta idea de la nación la relación entre ley y moral y ley del
político-nacional—, así como por Ju- espiritual y, por consiguiente, la Estado en H.). — Die Wirksamkeit
lius Slowacki (1809-1894), etc. No idea de una humanidad constituida der Apperzeption in den persönlichen
todos estos autores entienden el me- por "auténticas naciones", es de- Beziehungen des Schullebens, 1899,
sianismo del mismo modo y aun ck, por auténticas comunidades espi- nueva ed. con el título: Die Apper-
algunos se oponen radicalmente a zeption als Grundbegriff der pädago-
rituales entre las cuales no puede
gischen Psychologie, 1916, 3» ed.,
ciertas interpretaciones de la misma haber conflicto, sino esencial comu- 1928 (La apercepción como concepto
doctrina dadas por otros. Sin embar- nicación y comunidad. fundamental de la psicología pedagó-
go, hay caracteres comunes que se MESSER (AUGUST WILHELM) gica). — Kants Ethik, 1904. — "Ex-
refieren a los fundamentos filosóficos (1867-1937) nació en Maguncia y es- perimentell-psychologische Untersuch-
y en los cuales concuerdan casi to- tudió en Estrasburgo, Heidelberg y ungen über das Denken", Archiv für
dos los que se consideran adscri- Giessen, donde se "habilitó" en 1899. die gesamte Psychologie, VIII {1906),
tos a la concepción menciona- De 1910 a 1933 fue profesor en la 1-244; X (1907), 409-28 ("Investiga-
da. Lutoslawski indica ("Der polni- Universidad de Giessen. En 1910 ciones psicológico-experimentales so-
sche Messianismus", en Ueberweg, bre el pensar"). — Empfindung und
Messer experimentó una crisis religio- Denken, 1908 (Sensación y pensa-
Grundriss der Geschichte der Philo- sa que lo hizo abandonar la Iglesia miento). Einführung in die Erkennt-
sophie, V, 1928, págs. 306 y siguien- católica y de la que habla extensa- nistheorie, 1909 (Introducción a la
tes) que el mesianismo es ante todo mente en su autobiografía de 1919 teoría del conocimiento). — Das Pro-
una concepción del mundo desarro- {véase bibliografía). blem der Willensfreiheit, 1911 (El
llada por pensadores, poetas y hasta Messer se ha dado a conocer por problema de la libertad de la volun-
por místicos religiosos (como To- sus manuales de estudio de la filoso- tad). — "Husserls Phänomenologie in
wianski), y ello hasta el punto de ihrem Verhältnis zur Psychologie",
fía. Tanto en ellos como en sus demás Archiv f. die gesamte Psychol. XXII
que "todo auténtico polaco es mesia- obras ha abogado en favor de la (1912), 117-29; XXIV (1914),
nista en sus acciones". Su supuesto dirección realista del kantismo, en un 52-67 ("La fenomenología de H. en
fundamental es la conciencia de la sentido muy parecido al de Oswald su relación con la psicología"). —
pertenencia a un grupo espiritual Külpe. El realismo crítico soluciona, Psychologie, 1914, 4" ed., 1928. —
que tiene una misión susceptible de según Messer, los mayores problemas Geschichte der Philosophie, 4 vols.,
ser desarrollada mediante una "au- de la teoría del conocimiento sin 1912-1916 (trad, esp.: Historia de la
tocreación", la cual supone a su vez necesidad de disolverlos o en un Filosofía, 5 vols., rééd., I al IV, 1939;
la existencia de un alma que vive psicologismo extremo inmanentista o V, 1938]. — Ethik, 1918. — Glauben
una vida espiritual a través de en- und Wissen. Die Geschichte einer
en un exagerado formalismo (sea de inneren Entwicklung, 1919 (Fe y sa-
carnaciones, vida dramáticamente si- naturaleza lógica o metafísica). A
tuada entre un más acá y un más ber. Historia de una evolución íntima').
este efecto Messer ha aprovechado Continuación de este volumen en otro
allá, y fundamentalmente incomple- asimismo los procedimientos del aná- del mismo título, subtitulado Neue
ta y "caída". La idea de la reen- lisis fenomenológico, no sólo en el Folge, y publicado en 1935. — Na-
carnación, sin embargo, es tomada estricto sentido de Husserl, sino bajo tur und Geist. Philosophische Auf-
en un sentido distinto del habitual: un más amplio respecto, como exa- sätze, 1920 (Naturaleza y espíritu.
no se trata de una transmigración, men de las formas y estructuras en Artículos filosóficos). ·—· Sittenlehre,
sino de la formación por el espíritu que se da el proceso del conocer 1920 (Moral). — Weltanschauung
de su propio cuerpo, de una "reno- und Erziehung, 1921 (trad, esp.:
y de su relación con lo conocido. Filosofía y educación, 1942). — Der
vación periódica". La idea nacional Los esfuerzos para relacionar la fe- kritische Realismus, 1923 (trad, esp.:
queda enlazada con esta concepción nomenología con el análisis psicoló- El realismo crítico, 1927). — Philo-
en el sentido de ser algo realmente gico y, de consiguiente, para inter- sophische Grundlegung der Pädago-
forjado y creado por un alma que pretar el método fenomenológico en gik, 1924 (trad, esp.: Fundamentos
se siente necesitada de una comuni- un sentido "realista" están asimis- filosóficos de la pedagogía, 1933). —
dad espiritual sin la cual su vida mo encaminados a dicha finalidad. Geschichte der Pädagogik, 1925 (tra-
se hace imposible. Se trata, por con- Ahora bien, el interés central de Mes- ducción esp.: Historia de la pedago-
siguiente, de la formación de una gía). — Deutsche Wertphilosophie
ser ha sido desde el comienzo el der Gegenwart, 1926 (La filosofía
comunidad de espíritus realmente problema religioso —estrechamente alemana de los valores en la actua-
nueva, capaz de integrar factores enlazado con las cuestiones éticas y lidad). — Autoexposición en Die
naturales dispersos y de recibir de axiológicas— en virtud de una cri- Philosophie der Gegenwart in Selbst-
manera directa e inmediata la gracia sis de creencias que no le ha condu- darstellungen, III, 1922.
divina. Ahora bien, la formación de cido en ningún momento al campo METABASIS EIS ALLO GENOS.
la nación auténtica es, a la vez, naturalista, sino a lo que ha llamado Véase SOFISMA.
para el mesianismo el camino ha- un "idealismo ético", el cual no es METACIENCIA. Véase METALEN-
cia la paz universal, pues la auten- para Messer solamente una solución GUAJE,

188
MET MET MET
METAFILOSOFÍA. Véase FILOSO- riores al respecto. Por un lado, lo que sofía segunda", pero era también con-
FÍA y PERIFILOSOFÍA. llama "filosofía primera" (o la "meta- siderado fundamental para la teología,
METAFÍSICA. La palabra 'meta- física), al ocuparse del ser como ser, cuando menos en cuanto "teología ra-
física' debe su origen a una deno- de sus determinaciones, principios, cional". A ello se debe que en algún
minación especial en la clasificación etc., se ocupa de "algo" que es, desde momento empezara a usarse la expre-
de las obras de Aristóteles hecha en luego, superior, y hasta supremo, en sión 'metafísica general', a diferencia
el siglo i por Andrónico de Rodas. el orden de "lo que es" y en el orden de las ramas de esta metafísica gene-
Como los libros que tratan de la también de su conocimiento. Pero este ral, una de las cuales era justamente
filosofía primera fueron colocados en "ser superior o supremo" puede en- la teología.
la edición de las obras del Estagi- tenderse de dos modos: o como estu- En todo caso, los escolásticos me-
rita detrás de los libros de la Física, dio formal de lo que luego se llama- dievales se ocuparon con frecuencia
se llamó a los primeros Metafísica, rán "formalidades", en cuyo caso la de la cuestión del objeto propio de la
τα μετά τα Φυσικά, es decir, "los que metafísica será lo que se llamará lue- metafísica. Y como el contenido de la
están detrás de la Física". Esta desig- go "ontología", o bien como estudio teología estaba determinado prima-
nación, cuyo primitivo sentido pa- de la substancia separada e inmóvil riamente por la revelación, se ocupa-
rece ser puramente clasificador, tuvo —el primer motor, Dios—, en cuyo ron asimismo a menudo de las rela-
posteriormente un significado más caso será, como Aristóteles la llama, ciones entre metafísica y teología. Las
profundo, pues con los estudios que "filosofía teológica", φιλοσοφία θεολο- opiniones sobre estos dos problemas
son objeto de la "filosofía primera" se γική , es decir, teología, θβολογία fueron muchas. De algunas de las que
constituye un saber que pretende pe- (Met., E, l, 1026 a 19). se mantuvieron en la Edad Media so-
netrar en lo que está situado más allá La estructura del término "metafí- bre la relación entre metafísica (o,
o detrás del ser físico en cuanto tal. sica" parece indicar que el objeto de simplemente, filosofía) y teología nos
Según el propio Aristóteles, "hay esta ciencia es "algo" que se halla más hemos ocupado en los artículos ESCO-
una ciencia que estudia el ser en allá del "ser físico": la metaphysica LÁSTICA y FILOSOFÍA MEDIEVAL. Da-
tanto que ser, το 8ν ·ή 8 v , y lo que le es en este caso una transphysica. Si remos ahora algunas precisiones sobre
pertenece en propio. Esta ciencia no lo que se halla más allá del ser físico las concepciones que se mantuvieron
se confunde con ninguna de las lla- es un ser inteligible, entonces la me- acerca de la metafísica para comple-
madas ciencias particulares, pues nin- tafísica será el estudio del ser inteli- tar las esbozadas supra.
guna de ellas considera en general el gible. H. Reiner (Cfr. bibliografía) Casi todos los autores estuvieron de
ser en tanto que ser, sino únicamente ha indicado que el vocablo 'metafí- acuerdo en que la metafísica es una
una parte del mismo" (Met., Γ, Ι, sica' interpretado no en sentido literal, "ciencia primera" y una "filosofía
1003 a 20). En cambio, esta ciencia sino relativamente al contenido, tuvo primera": la metaphysica es, ante to-
investiga "los primeros principios y desde (relativamente) muy pronto do, de ente. Pero tras esto vienen las
las causas más elevadas" (op. cit., dos sentidos: uno, "más natural", el divergencias. Santo Tomás estimó que
1003 a 25). Merece por ello ser lla- de una post physica, y otro, "sobre- como la metafísica es una philosophia
mada "filosofía primera", πρώτη φιλοσο- natural", el de una frans physica. El prima (in quantum primas rerum cau-
φία, a diferencia de toda "filosofía sentido primero se advierte, entre sas considérât [1 met. pr.] que tiene
segunda", δευτέρα φιλοσοφία (op. cit., otros, en Domingo Gundisalvo, a base por objeto el estudio de las causas
2, 1004 a 1). La filosofía, dice Aris- probablemente de Avicena (y Ave- primeras ( S . theol, I, q. I, 6, ad
tóteles, tiene tantas partes como subs- rroes). En su tratado De divisione resp.; Con*. Gent., 1,1). Pero la cau-
tancias hay: así, la parte que trata de philosophiae se dice que la metafísica sa realmente y radicalmente primera
la substancia natural es la "física" (v.) es post physicam, quia id es de eo, es Dios. La metafísica trata del ser, el
— una "filosofía segunda". Por en- quod est post naturam. El sentido se- cual es "convertible" con la verdad.
cima de estas partes hay una ciencia gundo se halla difuso en varios auto- Pero la fuente de toda verdad es Dios.
en la cual se estudia lo que es en res. Los dos sentidos parecieron unirse En estos sentidos, pues, Dios es el
cuanto es y no ninguna especie o for- en Pedro Fonseca, para quien la me- objeto de la metafísica. Por otro lado,
ma particular de este ser. Lo que es tafísica estudia a la vez las post natu· la metafísica es ciencia del ser como
en cuanto es tiene ciertos principios, ralia y las super naturalia. Pero al ser y de la substancia: de ente sive de
que son los "axiomas", y éstos se apli- mismo tiempo no se perdió nunca en substantia; no se "limita" a tratar del
can a toda substancia como substancia el término 'metafísica' el sentido de ens realissimum, sino que se ocupa de
y no a este o aquel tipo de substancia. una investigación formal, estrecha- ente in communi et de ente primo,
Desde que Aristóteles determinó el mente relacionada con la lógica (aun- quod est a materia separatum — "del
objeto de la "filosofía primera" y que no identificable con ella), de ente común y del primer ente, sepa-
desde que se usó, además, el término temas tales como el ser (y la analogía rado de la materia". Parece, así, que
'metafísica' ( metaphysica ) como equi- o univocidad del ser), los trascenden- la metafísica sea "dos ciencias" o
valente a 'filosofía primera' se han tales, la substancia, los modos, la que tenga "dos objetos". Sin embar-
suscitado muchos problemas. Uno de esencia, la existencia, etc., etc., todos go, no ocurre tal, pues se trata más
ellos, del que trataremos a continua- los cuales han sido considerados tra- bien de dos modos de considerar la
ción, es el del objeto propio de "la dicionalmente como "objetos" de la metafísica. En uno de estos modos
metafísica". En el propio Aristóteles metafísica. El estudio de estos temas la metafísica tiene un contenido teo-
hay una vacilación que va a determi- era considerado fundamental para es- lógico, pero este contenido no es dado
nar muchas de los discusiones poste- tablecer las bases de cualquier "filo- por la metafísica misma, sino por la
184
MET MET MET
revelación: la metafísica se halla, ya sea que sólo resulte objeto del se apoya en muchos casos en la abso-
pues, subordinada a la teología. En saber metafísico el ente divino en luta inmediatez e inmanencia del yo
otro de estos modos la metafísica es el los diez predicamentos. Finalmente, pensante.
estudio de lo primero que cae bajo hay la opinión según la cual el ob- Otros autores rechazaron la posi-
el entendimiento; sigue estando su- jeto de la metafísica es la substancia bilidad del conocimiento metafísico y,
bordinada a la teología, pero sin plan- en cuanto substancia, es decir, en en general, de toda realidad estimada
tearse formalmente el problema de cuanto abstrae de lo material y de lo trascendente. El caso más conocido
tal subordinación. Para Duns Escoto inmaterial, de lo finito y de lo infi- en la época moderna es el de Hume.
la metafísica es primaria y formal- nito. Todas estas opiniones tienen al- La distribución de todo conocimien-
mente ciencia del ente en cuanto ens guna justificación, pero a la vez son to en conocimiento o de hechos o de
communissimum: es la prima scientia parciales. Resumiendo así una larga "relaciones de ideas" deja sin base el
scibiles prímis — "ciencia primera de tradición escolástica, Suárez indica conocimiento de cualquier objeto "me-
lo primero cognoscible" (Quaest. in que la noción de metafísica no es tafísico"; no hay metafísica, porque no
Met., VII, q. 4, 3). Para Duns Esco- tan amplia oomo algunos suponen hay objeto de que tal pretendida
to, como antes para Avicena, la meta- ni tan poco extensa como otros ciencia pueda ocuparse. En otra lí-
física es previa a la teología, no por- admiten; la metafísica es, en suma, nea de pensamiento, muchos autores
que el objeto de esta última se halle como la definieron Aristóteles y San- trataron de "formalizar" la metafísi-
realmente subordinado al objeto de la to Tomás, el estudio del ente en ca; queremos decir, de tratar las
primera, sino porque, siendo la meta- cuanto ente real, esto es, la cien- cuestiones metafísicas como cuestio-
física ciencia del ser, el conocimiento cia del ser en cuanto ser, no conce- nes acerca de conceptos básicos tra-
de este último es fundamento del co- bido al modo del género supremo y, tados formalmente. Ésto había suce-
nocimiento del ser infinito. Para por lo tanto, bajo la especie de la dido ya entre los escolásticos y había
Occam la metafísica no es propiamen- mera abstracción total, sino concebi- continuado hasta Suárez, Fonseca y
te ni ciencia de Dios ni ciencia del do como aquel ser que, sobrepasan- otros. Durante el siglo xvii y comien-
ser, pero ello es porque puede decirse do todo género, puede ser llamado zos del siglo XVHI esta tendencia se
de ella que tiene por objeto el set con toda propiedad un transcendens. fortaleció. Muchos autores se ocupa-
como objeto primero con primado de El principio: ens est transcendens es ron de estudiar el objeto de la meta-
atribución, y tiene por objeto Dios así, para Suárez, una fórmula capital física y de distinguir entre metaphy*
como objeto primero con primado de de la metafísica, que es ciencia pri- sica y lógica. Ambas disciplinas son,
perfección. mera en el orden de los saberes y como escribe Johannes Clauberg (On-
Suárez (Disp. met., 1) resumió y ciencia última en el orden de la ense- tosophia [1647], pág. 288) disciplinae
analizó casi todas las opiniones acerca ñanza (o aprendizaje). primae, pero por su sujeto se hallan
de la metafísica propuestas por los Durante la época moderna se man- Ά una distancia infinita una de otra,
escolásticos. Según Suárez, una pri- tuvieron muy diversas opiniones acer- ya que la metafísica lo sabe todo
mera opinión sostiene que el objeto ca de la metafísica, incluyendo la (omnia seit) y la lógica no sabe nada
total de la metafísica es el ente consi- opinión de que no es una ciencia ni (nihil seit). Otros autores tendieron a
derado en la mayor abstracción posi- podrá serlo nunca. Francis Bacon con- establecer una distinción entre me-
ble, en cuanto encierra no sólo la su- sideraba que la metafísica es la cien- taphysica y ontología. Nos hemos re-
ma de entes reales, substanciales y cia de las causas formales y finales, a ferido a este punto en el artículo ON-
accidentales, sino también en cuanto diferencia de la física, que es ciencia TOLOGÍA; señalemos aquí sólo que en
comprende los entes de razón. Una de las causas materiales y eficientes. la ontología se recoge el aspecto más
segunda opinión afirma que el objeto Para Descartes, la metafísica es una formal de la metafísica. La ontología
de la metafísica es el ente real en toda prima philosophia que trata de cues- es concebida como una philosophia
su extensión, considerado de tal modo tiones como "la existencia de Dios y prima que se ocupa del ente en ge-
que no incluya directamente a los la distinción real entre el alma y el neral. Por eso la ontología puede ser
entes de razón a causa de su caren- cuerpo del hombre". Característico de equiparada (como lo fue luego por
cia de entidad y de realidad. Otra muchas de las meditaciones o refle- autores que fundieron la tradición es-
opinión señala como único objeto de xiones llamadas "metafísicas" en la colástica con la wolffiana) a una me-
la metafísica a Dios como supremo época moderna es que en ellas se tra- taphysica generalis. Las dificultades
ser real. Una cuarta opinión indica ta de dilucidar racionalmente proble- que habían ofrecido muchas de las
que la metafísica se ocupa de la mas trans-físicos y que en esta dilu- definiciones anteriores de 'metafísica'
substancia o ente inmaterial, com- cidación se comienza con la cuestión parecían desvanecerse en parte: la
prendiendo en ellos exclusivamente a de la certidumbre y de las "primeras metafísica como ontología no era cien-
Dios y a las inteligencias. Existe asi- verdades" o con frecuencia de la "pri- cia de ningún ente determinado, pero
mismo una doctrina según la cual el mera verdad". La metafísica es po- podía "dividirse" en ciertas "ramas"
objeto propio de dicha ciencia es sible como ciencia solamente cuando (como la teología, la cosmología y
el ente clasificado en los diez predi- se apoya en una verdad indubitable la psicología racionales) que se ocu-
camentos, ya sea que las substancias y absolutamente cierta, por medio de paban de entes determinados, bien
inmateriales finitas y sus accidentes la cual pueden alcanzarse las "ver- que en un sentido "muy general" y
caigan dentro de las categorías y se dades eternas". La metafísica sigue como principio de estudio de tales
excluya del objeto de la metafísica, siendo en gran medida ciencia de "lo entes — esto es, en un sentido "me-
aunque no totalmente, al ser sumo, trascendente", pero esta trascendencia tafísico".
185
MET MET MET
La persistente y creciente tendencia si se quiere que la metafísica se con- aspiración metafísica insoslayable en
de las "ciencias positivas" o "cien- vierta realmente en ciencia. Parte de el hombre. Tal ocurre con Dilthey y
cias particulares" con respecto a la fi- la obra de Kant, a partir de la Crítica con todos los autores que de un modo
losofía, y especialmente con respecto del juicio, puede comprenderse como o de otro tienden a transformar la
a la parte más "primera" de la filoso- un intento de responder a este desafío metafísica en una "concepción del
fía, esto es, la metafísica, agudizó las de la metafísica como ciencia. mundo", a la vez inevitable e inde-
cuestiones fundamentales que se ha- Lo mismo que durante la Edad mostrable. En una dirección parecida,
bían planteado acerca de la metafí- Media la metafísica ha sido, pues, aunque en modo alguno idéntica, a la
sica, y en particular las dos cuestio- durante la época moderna (y luego de Dilthey se ha movido Collingwood
nes siguientes: ( 1 ) si la metafísica a lo largo de la contemporánea) uno al considerar que el único modo de
es posible (como ciencia); (2) de de los grandes temas de debate fi- tratar la cuestión de la posibilidad de
qué se ocupa. Central en la discusión losófico. Y ello hasta tal punto que la metafísica es advertir que la meta-
de estos dos problemas es la filoso- la mayor parte de las posiciones fi- física debe tener conciencia de que es
fía de Kant. Este autor tomó en serio losóficas desde Kant hasta la fecha historia. Otros autores no se han ocu-
los embates de Hume contra la pre- pueden comprenderse en función de pado explícitamente de la cuestión de
tensión de alcanzar un saber racional su actitud ante la filosofía primera. la naturaleza y posibilidad de la me-
y completo de la realidad, pero a la Las tendencias adscritas a lo que tafísica, pero su pensamiento filosó-
vez tomó en serio el problema de la podríamos llamar la filosofía tradi- fico puede ser considerado como fun-
posibilidad de una metafísica. En par- cional, no han negado en ningún mo- damentalmente metafísico — o así es
ticular se interesó Kant por cómo es mento la posibilidad de la metafí- considerado, por lo menos, por todas
posible fundamentar la metafísica de sica. Lo mismo ha ocurrido con el las tendencias explícitamente anti-me-
un modo definitivo, con el fin de que idealismo alemán, si bien el propio tafísicas. Tal ocurre, por ejemplo,
deje de ser lo que ha sido hasta ahora: término 'metafísica' no haya recibido con el existencialismo y con todas las
un "tanteo" (Herrumtappen). La me- con frecuencia grandes honores. En filosofías existenciales. Otros autores
tafísica ha sido hasta ahora "una cambio, desde el instante en que se no han seguido, o han seguido muy
ciencia racional especulativa comple- acentuó la necesidad de atenerse a poco, las tendencias tradicionales re-
tamente aislada", basada únicamente un saber positivo, la metafísica fue lativas a la naturaleza, finalidad o po-
en los conceptos y no, como la mate- sometida a una constante crítica. En sibilidad de la metafísica, pero han
mática, en la aplicación de los con- la filosofía de Comte esto es, desde desarrollado un pensamiento decidida-
ceptos a la intuición" (K. r. V., B, luego, evidente: la metafísica es un mente metafísico, en el cual la meta-
xiv). La metafísica ha sido hasta aho- modo de "conocer" propio de una física no es "ciencia primera" ni "cien-
ra "la arena de las discusiones sin "época de la humanidad", destina- cia del ente", sino "saber de la reali-
fin"; edificada sobre el aire, no ha da a ser superada por la época posi- dad radical". Tal ocurre con Ortega y
producido sino castillos de naipes. No tiva. Ahora bien, esta negación de Gasset, el cual podría afirmar que la
puede, pues, continuarse por el mis- la metafísica implicaba a veces la metafísica no es propiamente una
mo camino y seguir dando rienda negación del mismo saber filosófico. ciencia, porque es el saber dentro del
sueltas a las especulaciones sin fun- Por este motivo surgieron a fines del cual se dan los demás saberes (sin
damento. Por otro lado, no es posible siglo xrx y a comienzos del siglo xx que éstos, por lo demás, se deriven
simplemente adherirse al escepticis- varias tendencias antipositivistas que, necesariamente de aquel, ya que no es
mo: es menester fundar la metafísi- aunque hostiles en principio a la me- lo mismo "basarse en" que "estar fun-
ca para que "llegue a convertirse en tafísica, terminaron por aceptarla. dado o radicado en"). Un modo de
ciencia" y a este efecto hay que pro- El criticismo neokantiano es un considerar la metafísica en sentido dis-
ceder a una crítica de las limitacio- ejemplo particularmente iluminador tinto del tradicional o de muchos de
nes de la razón. La metafísica, en su- de esta posición. Pero lo es también los sentidos modernos es asimismo el
ma, debe someterse al tribunal de la el neocriticismo francés y en par- de Heidegger; en efecto, el concepto
crítica, a la cual nada escapa ni debe ticular el llamado positivismo espiri- de ser (v. ) en Heidegger no es com-
escapar. Kant niega, pues, la metafí- tualista. En todos estos movimien- parable, o no es comparable en mu-
sica, pero con el fin de "fundarla". tos la metafísica es con frecuencia chos respectos, al concepto de ser
El modo como se lleva a cabo dentro revalorizada "desde dentro", es de- "tradicional", por lo cual una "intro-
del pensamiento de Kant esta funda- cir, desde el interior de un saber ducción a la metafísica" como "in-
mentación es complejo y no pue- positivo. Lo mismo ocurre en Berg- troducción al ser" no es lo mismo que
de reseñarse aquí. Nos limitaremos a son. La rehabilitación bergsoniana de una introducción a la ciencia del ente
indicar que, por lo pronto, Kant mues- la metafísica no supone la adhesión al en cuanto tal.
tra que no hay posibilidad de juicios conocimiento racional de lo inteligi- Existencialismo, bergsonismo, ac-
sintéticos a priori en metafísica. De ble: supone precisamente la negación tualismo y otras muchas corrientes de
consiguiente, la metafísica no parece o limitación de este conocimiento y nuestro siglo son o de carácter decla-
poder ser una "ciencia teórica" en la posibilidad de una aprehensión radamente metafísico o reconocen que
ningún caso. De ahí el naso a la "ra- intuitiva e inmediata de lo real, que lo que se hace en filosofía primaria-
zón práctica", en la cual parece darse la ciencia descompone y mecaniza. mente es un pensar de algún modo
la metafísica no como una ciencia, si- Algunos han negado la metafísica en "metafísico". En cambio, otras co-
no como una realidad moral. Pero esta el sentido tradicional y han recono- rrientes contemporáneas se han opues-
posición no es tampoco satisfactoria cido, en cambio, la existencia de una to decididamente a la metafísica, con-
186
MET MET MET
siderándola como una pseudo-ciencia. son ha distinguido entre una metafí- torio de todas las definiciones dadas
Tal sucede con algunos pragmatistas, sica revisionaria y una metafísica des- de la metafísica y el continuo rechazo
con los marxistas y en particular con criptiva. La metafísica revisionaria por ésta de todos los objetos que ha
los positivistas lógicos ( neopositivistas) (cultivada, bien que no sin conside- ido sucesivamente proclamando como
y muchos de los llamudos "analistas". raciones de tipo descriptivo por Des- temas propiamente metafísicos. "Suce-
Común a los positivistas es el haber cartes, Leibniz y Berkeley, entre otros) de ·—ha escrito Gilson— como si la
adoptado una posición sensiblemente es la que se propone erigir la mejor historia de la metafísica fuera la de
análoga a la de Hume. A la posición estructura conceptual posible para la una ciencia que no acierta nunca a
de Hume han agregado consideracio- comprensión y explicación de lo real dar con su objeto". Es cierto. Pero ha-
nes de carácter "lingüístico". Así, se y de sus diversas formas. La meta- bría que añadir: "y que en el curso
ha mantenido que la metafísica sur- física descriptiva (cultivada, aunque de este desacertar va descubriendo
ge únicamente como consecuencia de no sin intenciones de tipo revisionario, paulatinamente su objeto". La para-
las ilusiones en que nos envuelve el por Aristóteles y Kant, entre otros) doja de Bradley es por ello todavía
lenguaje. Las proposiciones metafísi- es la qtie describe "la estructura efec- iluminadora: "La metafísica es el ha-
cas no son ni verdaderas ni falsas: tiva de nuestro pensamiento acerca llazgo de malas razones para lo que
simplemente, carecen de sentido. La del mundo". Según Strawson, la me- creemos por instinto, pero el encon-
metafísica no es, pues, posible, porque tafísica revisionaria crea productos trar estas razones no es ya un instin-
no hay "lenguaje metafísico". La me- conceptuales de interés permanente, to."
tafísica es, en suma, "un abuso del pero se halla al servicio de la meta- Concepto de metafísica y exposi-
lenguaje". física descriptiva. Esta última es pa- ciones de doctrinas metafísicas: Hen-
En los últimos años ha podido ad- recida al "análisis conceptual" en el ri Bergson, "Introduction à la méta-
vertirse que inclusive dentro de las sentido de la escuela de Oxford (v.), physique", Revue de Métaphysique et
si bien difiere de él por su alcance y de Morale, XI (1903), 1-36 (reimp.
corrientes positivistas y "analíticas" se en La pensée et le mouvant, 1934)
han suscitado cuestiones que pueden generalidad. Los autores que han ad- (trad, esp.: Introducción a la metafí-
ser consideradas como metafísicas, o mitido un pensamiento metafísico co- sica, 1956). — C. Guastella, Filosofía
bien se ha atenuado el rigor contra la mo pensamiento de la realidad radi- délia Metafísica, 2 vols., 1905. — O.
posibilidad de toda metafísica. Algu- cal estarían también, sospechamos, in- Janssen, Vorstudien zur Metaphysik, 2
nos (Charles Morris) admiten la me- clinados a admitir una distinción en- vols., 1921-1927. — G. von Hertling,
tafísica en tanto que una forma de tre la metafísica especulativa y otro Vorlesungen über Metaphysik, 1922.
"discurso" ( VÉASE ) : el "discurso me- tipo de metafísica, que si es "especu- — Joseph Geyser, Einige Hauptpro-
lativa" lo es de la realidad. bleme der Metaphysik, 1923. — Hans
tafísico", el cual es parecido al lógi- Driesch, Metaphysik, 1924 (trad, esp.:
co o al gramatical, pero, a diferencia Los debates sobre la naturaleza y Metafísica, 1930). — Hermann E.
de ellos, posee un tipo "formativo". posibilidad de la metafísica pueden Oberhuber, Die Geltung grundlagen
Sin embargo, la noción de verdad (o llevar a muchos ánimos a la confu- metaphysischer Urteile, 1928. — Mar-
falsedad) no puede aplicarse a tal sión. Pero pueden ser también ins- tin Heidegger, Was ist Metaphysik?,
"discurso", que tiene por finalidad or- tructivos para comprender el proble- 1929 (véanse las traducciones en la
ganizar la conducta humana. Otros ma que tratamos aquí. Parece como bibliografía de HEIDEGGER). — Hugo
(Bertrand Russell) han dicho que "el si de estos debates se desprendieran Dingler, Metaphysik als Wissenschaft
varias conclusiones. Una de éstas, y vom Letzen, 1929. — Cardenal Mer-
completo agnosticismo metafísico no cier, Métaphysique générale ou Onto-
es compatible con el mantenimiento no la menos importante, es que en to- logie [de su Cours de philosophie]
de proposiciones lingüísticas". Ein- dos los casos la metafísica parece ser, (trad, esp.: Metafísica general y Onto-
stein declaró una vez que "el miedo como decía Aristóteles, el saber que logía, 3 vols., 1935). — R. G. Coll-
a la metafísica" es una "enfermedad se busca,ζητούμενη έχιστήμε. En un sen- ingwood, An Essay on Metaphysics,
de la actual filosofía empírica", en- tido radical de esta expresión, la me- 1940. — É. Gilson^ L'Être et l'Essen-
fermedad que es sólo "el contrapeso a tafísica parece ser "lo buscado", y, ce, 1948 (trad, esp.: El ser y la esen-
aquel anterior filosofar en las nubes además, lo buscado mediante un "tan- cia, 1951). — Louis Marie Régis, O.
que creía poder deshacerse de lo da- teo". El "tanteo" de que hablaba, y P., L'Odyssée de la Métaphysique,
do a los sentidos y prescindir de él". que deploraba, Kant, puede muy bien 1949. — M. Heidegger, Einleitung in
ser una condición propia de toda in- die Metaphysik, 1953 (trad. esp. In-
Otros han distinguido entre una "bue- í reducción a la metafísica, 1956). —
na metafísica" y una "mala metafí- vestigación metafísica, incluyendo la J. Wahl, Traité de Métaphysique,
sica". Así, N. Hartmann ha distin- investigación de la naturaleza de la 1953 (trad, esp.: Tratado de metafí-
guido entre ontología especulativa y metafísica. No parece ser una condi- sica, 1960). — A. Ancel, Métaphysi-
ontología crítica. Esta distinción pue- ción que podrá desaparecer un día, que générale, 1953. — J. Marias, ïdea
de aplicarse a la metafísica. Según cuando la metafísica se convierta en de la metafísica, 1954. — H. Reiner,
ella, la metafísica especulativa es la "ciencia". Tan pronto, en efecto, co- "Die Entstehung und ursprüngliche
metafísica constructiva, más inclina- mo el metafísico ha creído encontrar Bedeutung des Namens 'Metaphy-
un objeto —que sea el objeto— pro- sik'", Zeitschrift für philosophische
da a edificar sistemas que a exami- Forschung, VIII (1954), 210-37. —
nar los supuestos e implicaciones de pio y definitivo para su saber o el [Id., id., "Die Entstehung der Lehre
los conceptos usados. La metafísica método juzgado infalible, descubre vom bibliothekarischen Ursprungs des
crítica, en cambio, es fundamental- que el objeto era parcial (o inexisten- Namens 'Metaphysik'", ibid., IX
mente un análisis — pero no, o no te) y el método insuficiente (o enga- (1955), 77-9. — W. Ehrlich, Meta-
sólo, un "análisis lógico". P. F. Straw- ñoso). De ahí el carácter insatisfac- physik, 1955. — M. Lazerowitz, The
187
MET MET MET
Structure of Metaphysics, 1955. — W. thode en métaphysique, 1943. — R. te de la metafísica aristotélica, 1955.
Stegmüller, Metaphysik, Wissenschaft, J. Henle, Method in Metaphysics, — A. Mansión, "L'objet de la science
Skepsis, 1955. — D. M. Emmet, The 1951. — S. Kaminski, M. A. Krapiec, philosophique suprême d'après Aris-
Nature of Metaphysical Thinking, Z Teorii i Metodologii Metaphysiki, tote, Met. El", Mélanges de philoso-
1956. — R. L. Saw, The Vindication 1962. — Sentido de la metafísica: J. phie grecque offerts à Mgr. Diès,
of Metaphysics, 1956 [especialmente Durand-Doat, Le sens de la métaphy- 1956, págs. 151-68. — Id., id., "Phi-
sobre Leibniz]. — G. Gusdorf, Traité sique, 1928. — Crítica de la metafí- losophie première, philosophie secon-
de métaphysique, 1956. — Pedro Son- sica desde el punto de vista del aná- de et métaphysique chez Aristote",
deréguer, Límites y contenido de la lisis lógico del lenguaje: R. Carnap, Revue philosophique de Louvain, LVI
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physik, 1932. — N. Balthasar, La mé- — Salvador Gómez Nogales, Horizon- ducir un nombre de un lenguaje a
ISS
MET MET MET
otro lenguaje, de acuerdo con la sig- pecie a la especie, o según relaciones sión. Los que se creen más libres de
nificación primaria del término: trans- de analogía. La comparación es tam- ellas, andan entre sus mallas enreda-
portar (una carga) de un lugar a bién una metáfora, pero mientras la dos" (Ensayos, V [1917], págs. 44-5).
otro. Según Pierre Louis (véase la primera es explícita (se dice, por Frente a la abundancia del lengua-
bibliografía ), los pasajes del Platón en ejemplo, que Aquiles luchó como je figurado en Platón, Aristóteles pre-
los cuales aparecen 'imagen' y 'com- un león), la segunda es implícita (se dicó la necesidad de una extrema
parar' son muy numerosos (Gorg., 493 dice que Aquiles era un león). No sobriedad. Cierto que en diversos pa-
D, 517 D — Men., 72 A — Phaid., basta, en efecto —indica Louis— sajes de la Retórica (por ejemplo:
87 B — Symp., 215 A — Rep., VI, hacer de la metáfora una compara- 1404 b, 32 — 1405 b 20) Aristóteles
487 A sigs., et alia para el primer vo- ción sintetizada; hay que agregar que trazó normas para el uso de la metá-
cablo; Gofg., 493 B,C — Men., 80 C mientras la comparación aparece co- fora. Pero ello se refería al lenguaje
— Phaid., 92 B, 99 E — Symp., 221 mo algo externo, la metáfora es in- poético, donde el buen uso meta-
C — Rep., II, 377 C, III, 404 D, E, terna a la frase y forma parte de fórico es una muestra del genio
IV, 429, D, V, 464 B et alia para el ella, no pudiendo ser eliminada ni (ibid., 1459 a 5-7). En el lenguaje
segundo vocablo). Pero en ninguno de sustituida. Por lo tanto, la metáfora científico, en cambio, la metáfora
estos pasajes se presenta una teoría en este sentido no explica, sino que debe suprimirse si quiere evitarse la
que permita saber exactamente qué es describe. Ahora bien, cuando se tra- ambigüedad y la equivocidad. Dos
la metáfora, por qué se considera legí- ta de examinar las metáforas plató- pasajes muy significativos al respec-
timo su uso en filosofía, y en qué se nicas, se hace difícil aislarlas entera- to se hallan en An. post. (97 b 37-
distingue de la mera comparación o mente de la comparación, del mito 39) y Top. (158 b 17), en los cuales
del símil (tal teoría no ha sido expues- y de las imágenes; la enumeración se dice respectivamente que "si en
ta ni siquiera en el Cratilo ). La abun- por P. Louis de las metáforas platóni- la discusión dialéctica hay que evitar
dancia e imprecisión del mencionado cas es, en efecto, tan exhaustiva que las metáforas, es obvio asimismo que
uso metafórico en Platón quedan con- comprende casi todo el lenguaje fi- no hay que usar metáforas ni expre-
firmados si se recurre a los citados tér- gurado de los Diálogos. He aquí al- siones metafóricas en la definición"
minos είκών y άχειχ,άξειν en el Lexi- gunas de las más características: la y que "en todos los casos en que un
cón Platonicum, de F. Ast (I, 1835); causa es una fuente; los elementos problema resulta difícil de atacar,
no hay apenas diálogo que no los opuestos son contrarios que luchan hay que suponer que necesita una
contenga, pero sin definirlos. Pare- entre sí; el razonamiento "marcha" definición o que ha sido expresado
ce evidente, sin embargo, que Pla- (bien o mal, lenta o apresuradamen- multívocamente o en sentido metafó-
tón no consideraba la metáfora —y te, etc.); el diálogo es una caza (de rico". No es sólo, pues, que Aristó-
el lenguaje figurado en general— co- la verdad); la vida es una carrera teles rechace las metáforas de Pla-
mo un procedimiento ilegítimo para en un estadio; el educador es un tón —según opina Ortega y Gasset—
la exposición del saber filosófico. Se sembrador; el alma es un ser alado por considerar que ciertos términos
ha dicho por ello que la metáfora o una armonía; la razón es un guarda, que éste ha usado como rigurosos no
tiene en los diálogos platónicos una un buen jinete que domina el desbo- son más que metáforas; la oposición
función análoga a la del mito. Según cado corcel del cuerpo; la ignorancia a lo metafórico es constante y formal
Pierre Louis, el mito en Platón puede es una enfermedad; las ideas están y se halla en muchos otros lugares
ser considerado inclusive como la co- enlazadas con otras ideas y con las del Corpus aristotélico (1407 b 32;
ronación de la metáfora, la cual se cosas; el Estado es un ser viviente; 1458 a 7, 32, b 13, 18; 1461 a 31
sirve de la comparación; la metáfora la materia es una cera blanda, etc., y, sobre todo, 139 b 34, donde se lee
estaría, pues, en un término medio etc. Hay que tener en cuenta que que "todo lo que se dice mediante
entre la comparación —instrumento muchas de estas metáforas represen- metáforas es oscuro"). Los filósofos
subalterno— y el mito — culmina- tan los modos habituales por medio de dirección aristotélica siguieron esta
ción de la exposición figurada. De de los cuales se expresaban en grie- tendencia, a diferencia de los filóso-
ahí la dificultad de trazarle límites go, en la época de Platón, ciertas fos de inclinación platónica, que usa-
precisos y de saber cuáles son exac- realidades; su carácter metafórico no ron con frecuencia la metáfora. Ahora
tamente las metáforas platónicas. El aparecía, pues, patente al escritor o bien, aun los platónicos se inclinaron
citado autor considera que para llegar al oyente, de modo que no eran más a emplearla más a modo de símil o
a un claro conocimiento de la cues- metafóricas que los usos que hace- comparación que con vistas a la ex-
tión es necesario ante todo forjarse mos de ciertos vocablos y expresio- presión formal de su pensamiento.
una mejor y más precisa definición nes en nuestro lenguaje ordinario. Es el caso de Plotino: la abundan-
de la metáfora que la proporcionada Para el filólogo, que los analiza, son cia de ciertas metáforas ha de ser en-
por Aristóteles en Poet., XII, 1457 b de índole figurada; para nosotros, ex- tendida desde este último punto de
y en Rhet., III 4, 1406 b (y todavía presan simplemente la relación del vo- vista.
mantenida por Hegel en Aesthetik, cablo con la cosa. Por eso decía Una- Los filósofos escolásticos, especial-
ed. Glöckner 12: 533 a 540): la me- muno que la filosofía de Platón es el mente los que más se inclinaron hacia
táfora consiste en dar a una co- desarrollo de las metáforas seculares el aristotelismo, eludieron la metáfo-
sa un nombre que corresponde a otra del idioma griego, y que "el discurrir ra en la medida de lo posible. Santo
cosa, produciéndose una transferen- en metáforas es uno de los más natu- Tomás, por ejemplo, criticó el len-
cia (sice-φορα) del género a la especie, raii'S y espontáneos, a la vez que uno guaje de Platón al respecto en In I
o de la especie al género, o de la es- de los más filosóficos modos de discu- de An., lect. 8 in princ., en In Phys.,
189
MET MET MET
lect. 15, en In I de Coelo, lect 22 y todo, ha habido críticas del lengua- evitar ambigüedades y equívocos, se
en In I Met., lect. 15, de modo pare- je metafórico por parte de autores manifiesta completamente opuesto al
cido a como lo había hecho Aristóte- como Hobbes y Hume: el primero, uso metafórico. Ello no significa que
les. También las metáforas de Santo en virtud de su nominalismo; el se- no se haya usado la metáfora por fi-
Tomás tendían más a la comparación gundo, a causa de su empirismo. lósofos de la tendencia mencionada.
o símil que a otra cosa. La enumera- Puede decirse que, en general, se ha El ejemplo de Wittgenstein al final
ción proporcionada por M. D. Chenu estimado en poco la metáfora y el del Tractatus es ilustrativo de ello,
(véase la bibliografía) lo muestra, lenguaje figurado, aun por parte de si bien hay que reconocer que Car-
concluyentemente. He aquí las prin- quienes, como los idealistas alemanes, nap ha rechazado tales proposiciones
cipales metáforas usadas por el Aqui- los empleaban en la raíz de su meta- como de carácter metafísico. Por lo
nate: ( 1 ) Metáfora de la razón que física. Ello no significa que se aban- tanto, los analíticos de toda especie
se levanta en la sombra de la inte- donara por completo el lenguaje meta- consideran que la metáfora pertenece
ligencia, de acuerdo con la fórmula fórico: una cosa es la opinión que se al lenguaje emotivo, el cual no enun-
de Isaac Israeli (H Sent., d. 3 q. l tenga acerca de la función o falta de cia nada acerca de lo real y se limi-
a. 6; d. 7, q. 1, a. 2; III Sent., d. 14, función de la metáfora en el lenguaje ta a declarar algo acerca del estado
q. 1 a. 3 obj. 3 y ad 3; de Verit., q. filosófico; otra, muy distinta, es el uso psicológico del que habla. Si algu-
8, a. 3, ad 3; q. 24 a. 3; q. 26, a. que se haga, o deje de hacer, de la nos autores, como Ogden y Richards,
9, ad 3 y otros pasajes). (2) Metá- metáfora. No obstante la general hos- han admitido el lenguaje metafóri-
fora de la esfera infinita. (3) Compa- tilidad hacia la metáfora en filoso- co, han advertido que no debe inter-
ración de la difusión de los rayos fía durante la época moderna, no po- pretarse nunca como un lenguaje li-
del sol con la difusión creadora de cas de las metáforas antes menciona- teral. En cambio, hay un grupo de
Dios, según la tradición platónica (I das persistieron en la literatura filo- filósofos que han intentado hallar las
Sent., d. 43, q. 3, a. 1, ad 1; De pot., sófica. Además, se formaron nuevas razones de la legitimidad del lengua-
q. 3, a. 15, ad 1; q. 19, a. 4, ad 1; metáforas o se dio nuevo impulso a je metafórico en filosofía. Como ejem-
q. 24, a. 4, ad I; In lib. de div. nom., viejas metáforas. La lista que podría plo citaremos las teorías al respecto
c. 4, lect. l, in mecí.). (4) Compara- darse a este efecto sería larga. Recor- de Bergson, W. M. Urban, Martin
ción entre el espejo y el pensamiento demos sólo las metáforas usadas por Foss, Ortega y Gasset, I. A. Richards
de Dios sobre las cosas (de vertí., Francis Bacon al hablar del "teatro" (en escritos distintos de los publica-
q. 12, n. 6, passim.) (5) Compara- del "palacio del espíritu" (véase ÍDO- dos en colaboración con Ogden), Max
ción entre el artesano que piensa en LO), o las metáforas usadas por Ba- Black y M. Maclver, todos han escrito
su obra y el Dios creador (I Sent., d. con y otros autores relativas a la Na- sobre el asunto considerándolo un
38, q. í a. 3, ad 1). ( 6 ) Compara- turaleza, la cual se suponía que "da problema central para el pensamiento
ción entre el agua cambiada en vino saltos" (o no los da), o relativas a la filosófico.
y la razón asumida por la fe en teo- Verdad, la cual se suponía que "se Las tesis de Bergson sobre el len-
logía (In Boet. de Trín., q. 2, a. 3, esconde", "se retira", "se conquista", guaje metafórico y figurado son una
ad 5) (7) Comparación entre la ca- etc. (véase Hans Blummenberg, op. consecuencia de su teoría de la in-
rrera y el movimiento, y la razón cit. ínfra, págs. 27 y sigs.). tuición (VÉASE) como acto de pene-
persiguiendo a la inteligencia (de Repetimos, sin embargo, que pocos tración dentro de la fluencia de lo
verit., q. 15, a 1). Tampoco están autores en la época moderna defen- real, y de la inteligencia (v.) en
enteramente ausentes de la obra de dieron el uso de la metáfora en la ex- cuanto facultad mecanizadora y es-
Santo Tomás los ejemplos destinados presión filosófica como "uso propio". pacializadora. La inteligencia usa el
a ilustrar un problema de difícil com- Una de las excepciones al respecto fue lenguaje simbólico, pero también el
prensión. Sin embargo, en opinión Schopenhauer. Desde luego, la "filo- lenguaje del sentido común —que
del citado Chenu, ello se reduce a un sofía académica" fue durante mucho se ha constituido en superposición al
mínimo; las metáforas usadas han sido tiempo hostil a la metáfora. Así, el en- de la inteligencia—; la intuición, en
todas ellas "transmitidas por una tra- tredicho en que durante varias déca- cambio, usa el lenguaje metafórico.
dición venerable" y "son usadas más das se tuvo a Nietzsche por parte de Ahora bien, la metáfora no es aquí
como ilustración de una exposición los "filósofos académicos" obedecía no un modo de acceder al fondo de la
teórica que en su potencia origina- sólo al contenido de su pensar y a realidad que resulta inevitable cuan-
ria", de tal suerte que puede decirse los "géneros literarios" en los cuales do no se encuentran otros medios de
de ellas que "han sido ya intelectuali- se vertía, sino también a su uso de penetrarla: es un método para cuyo
zadas" (Cfr. obra en bibliografía, pág. la metáfora como algo más que una uso se requiere la labor, previa y pos-
100; también 145 y 146, especial- figuración consciente. terior, de la inteligencia. La intui-
mente con referencia a la famosa ima- En el siglo actual se han manifes- ción bergsoniana se desencadena co-
gen de la luz para describir la inteli- tado encontradas opiniones acerca de mo el resultado de un esfuerzo in-
gencia, de acuerdo con el texto aris- la cuestión de la metáfora y del len- telectual. A la vez, la intuición con-
totélico, en de an., III 5, 430 a 15). guaje figurado en la filosofía. Los seguida se comunica sólo por la in-
Durante la época moderna el pro- filósofos de tendencia analítica y ló- teligencia. Pero la captación intuitiva
blema de la expresión metafórica no gico-positivista han rechazado por de la realidad es expresada mediante
ha preocupado grandemente a los fi- entero su legitimidad. Cuando Car- el lenguaje figurado. Hay un texto
lósofos, no obstante el predominio nap propone traducir el "lenguaje de Bergson muy explícito al respecto:
de las cuestiones epistemológicas. Con material" a un "lenguaje formal" para "Las comparaciones y las metáforas
190
MET MET MET
sugerirán aquí lo que [la inteligen- do decimos: 'la recepción fue fría'. es capaz de abarcar la vida del uni-
cia] no conseguirá expresar. No será Los adversarios de la metáfora argu- verso. A tal fin, la metáfora debe ser
un rodeo; no será más que un ir de- yen que toda predicación analógica purificada de cuanto la simbolización
rechamente hacia el fin. Si se hablara es ambigua o equívoca. Urban res- ha introducido en ella. Reducción,
constantemente en un lenguaje abs- ponde a ello que las metáforas des- comparación, símil, alegoría, etc., no
tracto, pretendidamente 'científico', criben características de la realidad son siempre, en efecto, procedimien-
no se daría del espíritu más que su que sólo ellas pueden poner de ma- tos metafóricos. La metáfora es "un
imitación por la materia, pues las nifiesto. Una traducción del lenguaje proceso de tensión y energía"; la es-
ideas abstractas han sido extraídas metafórico al lenguaje literal no es, fera metafórica trasciende la identifi-
del mundo exterior e implican siem- pues, siempre posible. Por eso, al cación y la multiplicidad, así como
pre una representación espacial. Y, entender de Urban, el lenguaje me- la contraposición entre el todo y la
sin embargo, se creería haber anali- tafórico (que coincide en su doctrina parte. Por eso la representación me-
zado el espíritu. Las ideas abstractas con el lenguaje figurado) dice algo tafórica crea y, al crear, destruye
por sí solas nos invitarían, pues, aquí acerca de la realidad. El símbolo aquellas fijaciones simbólicas que
a representarnos el espíritu según el metafísico es una "metáfora funda- amenazaban con coartar la expansión
modelo de la materia y a pensarlo mental", es decir, una metáfora sa- de la realidad personal, la cual no
por transposición, es decir, en el sen- cada de "los dominios primarios e es típica, ni intercambiable, sino siem-
tido preciso del vocablo, por metáfo- irreductibles del conocimiento". De pre única, dinámica e insustituible.
ra. Pero no nos dejemos engañar ahí la conclusión: el lenguaje es in- Para Ortega y Gasset, "la metáfora
por las apariencias: hay casos en los evitablemente metafórico y simbóli- es un instrumento mental imprescin-
cuales el lenguaje figurado es el que co. Las teorías que así no lo recono- dible, es una forma del pensamiento
habla conscientemente en sentido cen o los que pretenden —como científico". El mal uso de ella no
propio, y en que el lenguaje abstracto Fritz Mauthner— que el progreso de constituye una objeción contra su
habla inconscientemente de un modo la filosofía coincide con "la lenta uso. Lo importante es no interprétai
figurado. Tan pronto como aborda- disolución de lo metafórico" y que, la expresión metafórica en forma lite-
mos el mundo espiritual, la imagen, por consiguiente, la metáfora sólo es ral o viceversa. Con esta cautela, el
si sólo intenta sugerir, puede darnos inevitable en los estadios primitivos empleo de la metáfora queda, según
la visión directa, en tanto que el tér- del conocimiento, olvidan, según Ur- Ortega y Gasset, plenamente justi-
mino abstracto, que es de origen es- ban, que la metáfora es constitutiva ficado. Pues la metáfora se emplea
pacial y que pretende expresar algo, del lenguaje — de todo lenguaje. La cuando una nueva significación surge
nos deja casi siempre en la metáfora." base de tales afirmaciones se halla, a la cual hay que darle un nombre
Así, Bergson justifica el uso de la como es notorio, en la tendencia a —o aplicarle una expresión— sin for-
metáfora, pero en su doctrina hay destacar el lenguaje natural por enci- jar un neologismo o utilizar una fór-
importantes restricciones. Ante todo, ma de los lenguajes formalizados. En mula simbólica, antes al contrario em-
la metáfora es apropiada especialmen- efecto, tan pronto como los lenguajes pleando el "repertorio del lenguaje
te para el mundo espiritual (el cual, se formalizan, lo metafórico se disuel- usadero". Parece, así, que la metáfora
por lo demás, puede ser considerado ve, según apuntaba Mauthner, el cual es una transposición. Mas no toda
como el "fondo de la realidad"). Por no por azar mantuvo al respecto tesis transposición implica una metáfora.
otro lado, la metáfora debe sugerir muy cercanas a las de todas las ten- En la transposición se pasa de un sen-
y no describir o representar. La con- dencias contemporáneas analíticas y tido a otro; en la metáfora se pasa
traposición entre lo material-espacial lógico-positivistas. a un sentido nuevo sin abandonar
y lo espiritual-temporal hace posible Para Martin Foss, la metáfora es totalmente el antiguo. La metáfora
inclusive la paradoja mencionada: el una forma de expresión que alcanza consiste en el uso de una expresión
lenguaje simbólico-abstracto puede una región distinta de la descrita por con conciencia de su duplicidad; es
ser metafórico cuando pretende ex- la imagen y el símbolo — expresio- un medio sut generis de expresión y
presar la realidad del espíritu, que nes respectivamente de las tendencias también un medio esencial de inte-
sólo la metáfora puede sugerir y, en filosóficas sensacionista-dinámica y lección. "La metáfora es un proce-
cierta medida, expresar realmente. racionalista-estática. Imagen y símbo- dimiento intelectual por cuyo medio
W. M. Urban sigue las direcciones lo se ven forzados a sacrificar una par- conseguimos aprehender lo que se
de lo que llama la philosophia pe- te fundamental de lo real. La imagen halla más lejos de nuestra potencia
rennis, y en particular de las tenden- sacrifica la inteligibilidad; el símbolo, conceptual." La metáfora ejerce en
cias que admiten dentro de ella la la universalidad (sustituida por los la ciencia un oficio suplente y no,
predicación analógica. Agrega a ello conceptos de totalidad y completi- como en la poesía, un oficio constitu-
nociones derivadas de la filosofía del tud). Tal sacrificio es a veces nece- yente. Pero, además, la metáfora cien-
lenguaje, de Cassirer, Meinong y otros sario. Ello sucede sobre todo cuando tífica se basa en un "uso al revés
autores. A base de las mismas declara el símbolo resulta útil para organi- del instrumento metafórico", pues en
que los términos son usados metafó- zar y dominar lo real. Mas a la vez vez de afirmar identidades entre cosas
ricamente tanto por los hombres or- que organiza k realidad, el símbolo concretas, sostiene identidades entre
dinarios como por los filósofos. Pero reduce su plenitud. En cambio, la partes abstractas de las cosas. La me-
la predicación analógica no predica metáfora nos conduce, según Foss, a táfora poética va del menos al más;
sólo una emoción del que usa el un reino —el reino de la "personali- la científica, del más al menos. El
lenguaje; designa hechos, como cuan- dad"— que crece de continuo y que hecho de que la metáfora se use en
191
MET MET MET
el arte y en la ciencia no nos debe actualidad completamente olvidada". Chenu, Introduction à l'étude de Saint
hacer olvidar, según Ortega, que su Según Max Black, el estudio de la Thomas d'Aquin, 1950, especialmente
función en cada caso es distinta. metáfora pertenece a la semántica, y págs. 99, 100, 145, 146. — Metáfora
Richards mantiene que la metáfora más aun a la pragmática. Hay dos en Descartes: G. Nador, "Métaphores
concepciones usuales de la metáfora. de chemins et de labyrinthes chez
•es objeto de estudio de la retórica Descartes", Revue Philosophique de la
•(v.) (en el sentido dado por dicho Según una de ellas, la metáfora se France et de l'Étranger, 87e année
autor a esta disciplina ). Richards está basa en la idea de sustitución, la cual (1962), 37-51. — Metáfora en Berg-
de acuerdo en que la metáfora es considera la expresión metafórica son, Urban, Foss, Ortega y Gasset,
una expresión omnipresente en el len- "aproximadamente". Según la otra, la Richards, M. Black y Maclver. Para
guaje, y en que el uso de la misma metáfora se basa en la comparación; Bergson: varias obras, especialmente
implica la expresión de dos distintos en este caso el contenido de la metá- La pensée et le mouvant, 1945, pág.
pensamientos por una expresión única. fora se da por entendido implícita- 42. Para Urban: Language and Reali-
Pero se opone a la habitual limitación mente. Black alega que ninguna de ty, 1939, especialmente 179 sigs.,
658, 721 (hay trad, esp.: Lenguaje y
de la expresión metafórica a algunos estas concepciones es completamente Realidad, 1952). Para M. Foss: Sym-
modos —casi siempre verbales—; la aceptable. En sustitución, propone una bol and Metaphor in Human Expe-
metáfora es, a su entender, un prés- tercera concepción basada en la idea rience, 1949, passim. Para Ortega y
tamo entre pensamientos y una trans- de interacción. Ésta supone, entre Gasset: "Las dos grandes metáforas",
acción entre conceptos. Por eso puede otras cosas: ( a ) que hay dos térmi- El Espectador, IV (1925), 1928, 156-
decirse que el propio pensamiento, nos: uno, principal; otro, subordina- 89. Para Richards: Philosophy of Rhe-
y no solamente la expresión verbal do; (b) que ambos términos son "sis- toric, 1936, especialmente Caps. V
del mismo, es metafórico. Es, pues, temas de cosas", pero no cosas; ( c ) y VI. — Para Max Black, "Meta-
necesario estudiar a fondo la rela- que hay una "implicación asociada" phor", Proceedings of thé Aristotelian
ción entre la idea original (llamada Society, N. S. LV (1954-1955), 273-
del término subordinado con el prin- 94, reimp. en Models and Metaphors,
por Richards tenor] y la derivada o cipal, y que ( d ) en la metáfora se 1962, págs. 25-47. Para A. M. Mac-
prestada (llamada vehículo), pues efectúa siempre una determinada se- lver: "Metaphor", Analysis, VII
una teoría completa de la metáfora lección. (1940), 61-7. — La obra de'F. Mauth-
puede solamente erigirse a base de El término 'metáfora' ha sido uti- ner citada en el texto es: Beiträge
una comprensión suficiente de estas lizado también en la filosofía por S. zu einer Kritik der Sprache, 3 vols.,
"dos partes". C. Pepper al hablar de las "metáfo- 1901-1903 (véase vol. II, págs. 489
A. M. Maclver se ha opuesto a mu- ras radiciales" (root metaphors) que y sigs.).
chas teorías contemporáneas que, subyacen en toda gran doctrina filosó- Otros escritos sobre la noción de
metáfora: H. J. N. Horsburgh, "Phi-
guiadas por el ideal de un lenguaje fica. Hemos dilucidado este uso en losophers against Metaphor", The Phi-
perfecto entendido como sistema de el artículo Perifilosofía (VÉASE). losophical Quarterly, VIII (1958),
símbolos con significados fijados por Origen de la metáfora desde el 231-45. — Anthony Nemetz, "Meta-
definición, olvidan el proceso de ex- punto de vista psicológico: Heinz phor: The Daedalus of Discourse",
tensión continua —y consiguiente per- Werner, "Die Ursprünge der Meta- Thought, XXXIII (1958), 417-42.
manente estado de fluencia— del len- phor", Arbeiten zur Entwicklungspsy- — Ch. Perelman y L. Olbrechts-Ty-
guaje. Lo que muchas veces nos pa- chologie, III (1919). — Origen de teca, Traite de l'argumentation, t. Il,
rece ausente de metáfora es —como la metáfora desde el punto de vista 1958, $ $ 87-88, págs. 534-49. — J.
los lingüistas advierten— una metá- lingüístico: H. Konrad, Étude sur la Srzednicki, "On Metaphor", The Phi-
métaphore, 1939, 2» ed., 1958 (mu- losophical Çuarterly, X (1960), 228-
fora muerta. El significado de cada chos de los libros de filosofía del len-
término del lenguaje como sistema 37. — Hans Blumenberg, "Paradig-
guaje citados en Lenguaje [v.] se men zu einer Metaphorologie", Archiv
de comunicación —no simplemente refieren asimismo al problema). — J. für Begriffsgeschichte, VI (1960),
como un sistema formal— no puede E. O'Neill, "The Metaphorical Mo- 7-142 y 302-5. — Monroe C. Beard-
ser representado por un punto fijo, de: Image, Metaphor, Symbol", sley, "The Metaphorical Twist", Phi-
sino por un área, que se contrae y Thought XXXI (1956), 79-113. — losophy and Phénoménalegical Re-
distiende y que, desde luego, se co- Estudio sobre la evolución de la me- search', XXII (1961-1962), 293-307.
munica con áreas a veces contiguas táfora en la historia de la literatura: — Gottlieb Söhngen, Analogie und
y a veces remotas. En conclusión A. Biese, Die Philosophie des Meta- Metaphor. Kleine Philosophie und
phorischen, 1893. — Mito y metáfo- Theologie der Sprache, 1962. — P.
puede decirse que, aparte algunos ra: Colin M. Turbayne, The Myth of
términos forjados convencionalmente Metaphor, 1962 [La "metáfora del Wheelwright, Metaphor and Reality,
para propósitos científicos, no hay 1962.
mecanicismo": Descartes y Newton
término de un lenguaje natural cual- principalmente]. — Ángel Alvarez de METAHISTORIA. Por analogía
quiera que no sea o no haya sido Miranda, La metáfora y el mito, 1963 con la palabra 'metafísica' se ha for-
metafórico, por lo menos en un sen- [Cuadernos Taurus]. — M e t á f o r a mado el vocablo 'metahistoria', con
tido "anticuario", esto es, "en el sen- griega: L. Morel, Essai sur la méta- el cual se pretende designar un saber
tido de que si se pudiese rastrear phore dans la langue grecque, 1879. trascendente de la historia (v. ). La
su historia lo suficientemente lejos, — W. B. Stanford, Greek Metaphors, metahistoria sería, pues, respecto a la
1936. — Metáfora en Platón: C. Berg, historia lo que la metafísica es res-
se encontraría que su significación Metaphor and Comparison in thé Dia-
actual se originó en una extensión logues of Plato, 1903. — Pierre Louis, pecto a la física. Sin embargo, se
de una significación más antigua, Les métaphores de Platon, 1945. —· da el nombre de metahistoria a
aun cuando ésta pueda estar en la Metáfora en Santo Tomás: M. D. investigaciones que persiguen fines
192
MET MET MET
distintos y que se ocupan inclusive lenguaje de este lenguaje. El lenguaje tatus de Wittgenstein. Este autor
de objetos diferentes. Así, por ejem- dado es usualmente llamado objeto- había dicho que "lo que puede
plo, la metahistoria es, según unos, lenguaje. El lenguaje del objeto-len- ser mostrado, no puede ser dicho"
el saber que se refiere a los factores guaje es llamado metalenguaje. El (4.1212), debido a que "lo que se
determinantes de la historia, pudien- metalenguaje es el lenguaje en el cual refleja en el lenguaje no puede ser
do entenderse éstos tanto en sentido se habla de un objeto-lenguaje. El representado por el lenguaje" y a
material como en sentido espiritual objeto-lenguaje es el lenguaje acerca que "no podernos expresar por medio
(lucha de clases, de razas o de sexos del cual habla el metalenguaje. El del lenguaje lo que se expresa en el
en el primer caso; la Idea, el Espí- objeto-lenguaje es inferior al meta- lenguaje" (4.121). Para evitar las
ritu, la Voluntad, etc., en el segundo). lenguaje. Ahora bien, 'inferior' no de- dificultades que suscita esta doctri-
Otros llaman metahistoria a la in- signa un valor, sino simplemente la na, la cual equivale a sostener que
vestigación del sentido de la Historia, posición de un lenguaje en el uni- la sintaxis no puede ser enunciada,
lo cual pertenece más propiamente verso del discurso. Por eso la expre- sino únicamente mostrada, Russell
a la concepción del mundo. Max sión Objeto-lenguaje' tiene sentido propuso que "cada lenguaje posee
Scheler señala que la metahistoria solamente en relación con la expre- una estructura respecto a la cual nada
o "metafísica de la historia" halla su sión 'metalenguaje' y la expresión 'me- puede enunciarse en el lenguaje",
aplicación precisamente en el punto talenguaje' tiene sentido solamente pero "puede haber otro lenguaje que
en donde se establece la relación fun- en relación con la expresión Objeto- trate de la estructura del primer len-
damental entre los factores reales y lenguaje'. En el siguiente ejemplo: guaje y posea él mismo una nueva
las determinaciones ideales. estructura, no habiendo acaso lími-
'Los cuerpos se atraen en razón
Como saber de lo que está "de- tes para esta jerarquía de lenguajes".
directa de sus masas e inversa
trás" de los fenómenos históricos, la Según el mismo autor (Cfr. An In-
al cuadrado de las distancias' es
metahistoria se halla implícita o con- quirí/ into Meaning and Tnith, 1940,
verdadero,
fundida con multitud de otros temas pág. 75), la teoría de la jerarquía de
en las filosofías de la historia. Toda los cuerpos se atraen en razón di- lenguajes está ya implicada en la
determinación de leyes, adscripción recta de sus masas e inversa al cua- teoría de los tipos (véase TIPO). Es
de sentido, descripción de formas o drado de las distancias* es una expre- necesario, empero, hacer constar que
precisión de ritmos vitales en el acon- sión que pertenece al objeto-lenguaje mientras la teoría de los tipos se
tecer histórico son consideradas ha- de la física, y 'es verdadero' es una forjó para resolver las paradojas ló-
bitualmente como un saber pertene- expresión que pertenece al metalen- gicas, la teoría de la jerarquía de
ciente a la esfera de la metahistoria. guaje del objeto-lenguaje de la físi- los lenguajes sirve para resolver las
No obstante, podría llamarse más ca. La serie de metalenguajes es in- paradojas semánticas, que no pueden
bien metahistoria a la investigación finita. Así, en el ejemplo: ser confundidas con las anteriores.
referente a las cuestiones últimas ' 'Los cuerpos se atraen en razón Después de Russell, la citada teoría
de la historia, inclusive más allá de directa de sus masas e inversa debe un gran impulso y desarrollo
toda ley, forma, ritmo o sentido. La al cuadrado de las distancias' es a los trabajos de Tarski (especial-
esencia de la historia en cuanto verdadero' está escrito en idioma mente "Der Wahrheitsbegriff in den
carácter específico del hombre den- español, formalisierten Sprachen", Studia phi-
tro del universo, la pregunta por la tenemos la expresión 'Los cuerpos se losophica, I, 1936, sobretiros fechados
finalidad de la historia y las rela- atraen en razón directa de sus masas en 1935, versión alemana de Pro/f-
ciones entre la historia y los proble- e inversa al cuadrado de las distan- eie prawdy w jezykach nauk deduk-
mas metafísicos o de antropología cias', que pertenece al objeto lengua- cyjnych, Prace Towarzystwa Nauko-
filosófica —por ejemplo, los proble- je; la expresión 'es verdadero", que wego Warzawskiego, Wydzial III
mas del espíritu y de la libertad— pertenece al metalenguaje en el cual nauk matematyczno-fizycznych, 34,
podrían constituir un material apro- se enuncia que los cuerpos se atraen 1933) y de Carmip (especialmente
piado para la metahistoria. en razón directa de sus masas e in- Studies in Semantics, I, 1942). Con
Theodor Litt, Die Geschichte und versa al cuadrado de las distancias; el fin de perfilar los conceptos antes
Das Übergeschichtliche. Eine Rede, presentados daremos a continuación
1949. — Robert Fruin, Historie en y la expresión 'está escrito en idioma
metahistorie, 1952. — j. M. Yolton, español', que pertenece al metalen- algunas explicaciones del contenido
"History and Meta-History", Phil, and guaje en el cual se enuncia que la de ambas obras, con varias citas de
Phenom. Research, XV (1955), 477- proposición según la cual los cuer- sus partes fundamentales.
92. pos se atraen en razón directa de sus Tarski desarrolló su teoría de la
METALENGUAJE. En el artículo masas e inversa al cuadrado de las jerarquía de los lenguajes en conexión
sobre la noción de mención (VÉASE) distancias es una proposición verda- con su concepción semántica de la
nos hemos referido a la distinción dera. Es usual llamar a un lenguaje verdad (v.) en los lenguajes forma-
entre la mención y el uso de los sig- dado, el lenguaje L„, al metalenguaje lizados. Como resultado de ella el
nos. Esta distinción tiene como base de este lenguaje el lenguaje Ln+i, al predicado 'es verdadero' es conside-
la teoría de la jerarquía de los len- metalenguaje del metalenguaje Ln+i rado como un predicado metalógico.
guajes forjada para evitar las para- el lenguaje Lnt2, y así sucesivamente. "En oposición a los lenguajes colo-
dojas semánticas (v. PARADOJA). Se- La teoría de la jerarquía de los quiales (Umgangsprachen) —escri-
gún esta teoría, es necesario distin- lenguajes fue propuesta por B. Russell be Tarski— los lenguajes formaliza-
guir entre un lenguaje dado y el en 1922 en su Introducción al Trac- dos no poseen en modo alguno el
193;
MET MET MET
carácter universalista. . . La mayor ser tomado como un objeto lenguaje; je. Hans Reichenbach ha indicado al
parie de estos lenguajes especialmen- cualquier lenguaje que contenga ex- respecto que no puede prescindirse
te no contienen por lo general tér- presiones adecuadas para describir de tal pensar material. Una de las
minos procedentes de la región de las características de los lenguajes leyes fundamentales de la lógica es,
la teoría de los lenguajes; por lo tan- puede ser tomado como un metalen- a su entender, la de que "las mani-
to, no contienen, por ejemplo, expre- guaje. El objeto lenguaje y el meta- pulaciones formales con fórmulas del
siones de los mismos o de otro len- lenguaje pueden ser también idénti- objeto-lenguaje son posibles por me-
guaje, o que describan conexiones es- cos, como, por ejemplo, cuando ha- dio de un pensar material en el meta-
tructurales existentes entre ellos (ta- blamos en inglés sobre gramática in- lenguaje" (Elements of Symbolic Lo-
les expresiones serán llamadas aquí, glesa, literatura inglesa, etc." (Stu- gic, 1947, 32).
a falta de mejor término, descriptivo- dies in Semantics, I, 1942, § 1). Esta METALÓGICA. El estudio del vo-
estructurales ). Por eso, cuando in- observación va dirigida contra ciertas cabulario lógico —o de la lógica stric-
vestigamos el lenguaje de una cien- opiniones hostiles a la concepción to sensu— recibe el nombre de me-
cia deductiva formalizada, debemos del metalenguaje, en especial contra talógica. La metalógica es una parte
siempre distinguir claramente entre aquellas que la combaten en nombre de la semiótica (VÉASE) lógica, esto
el lenguaje del cual hablamos y el de la posibilidad de que los lengua- es, de aquella rama de la semiótica
lenguaje en el cual hablamos, así co- jes pueden "criticarse a sí mismos . que tiene por misión el estudio de
mo entre la ciencia que es objeto Varios problemas se han plantea- los signos lógicos en general. Así,
de la consideración y la ciencia en do respecto a la teoría de la jerar- por ejemplo, la presentación de los
la cual esta consideración se hace. quía de los lenguajes. Citaremos dos. signos usados en la lógica es un es-
Los nombres de las expresiones del El primero concierne a la relación tudio metalógico. Ejemplo de enun-
primer lenguaje y de las relaciones de inclusión de un lenguaje cual- ciado metalógico es: "y" es una de
existentes entre ellas pertenecen al quiera Ln dentro de un metalengua- las conectivas sentencíales'. Como
segundo lenguaje, al llamado meta- je L„+I. Se han propuesto al efecto puede advertirse, una cierta parte de
lenguaje (que, por lo demás, puede diversas teorías. Según una (defen- los enunciados usualmente incluidos
contener el lenguaje fundamental dida principalmente por Tarski), el bajo el epígrafe lógica pertenecen, en
como fragmento); la descripción de lenguaje Ln está enteramente inclui- rigor, a la metalógica.
esta expresión, la definición de los do en el metalenguaje Ln+i. Este úl- La metalógica es un metalengua-
conceptos más complicados, y espe- timo posee más "poder lógico" que je (VÉASE). Como tal, tiene las tres
cialmente de los vinculados con la el primero. Solamente de este modo, dimensiones de todo metalenguaje: la
estructura de una ciencia deductiva piensa Tarski, se pueden definir en dimensión sintáctica (V. SINTAXIS),
(como el concepto de secuencia, el el metalenguaje conceptos semánticos semántica (v. ) y pragmática (v. ).
de proposición demostrable y aun el como el de 'es verdadero'. Según La sintaxis es la parte de la metaló-
de proposición verdadera), la deter- otra teoría, el lenguaje Ln no está gica que ha sido objeto de más com-
minación de las propiedades de estos necesariamente incluido por entero en pleto estudio hasta la fecha. Com-
conceptos es ya el tema de la segun- el metalenguaje L nt i. La tesis de la prende la investigación de los elemen-
da ciencia, que será llamada la me- completa inclusión —se alega— ofre- tos de todo cálculo lógico (y matemá-
taciencia" ("Der Wahrheitsbegriff in ce un grave inconveniente: el de que tico); por ejemplo, qué es un cálculo,
den formalisierten Sprachen", Studia cualquier definición del predicado qué son los signos de un cálculo, qué
philosophica, I [1935], 281-2). 'es verdadero' deberá ser recursiva son las fórmulas de un cálculo;
En cuanto a Carnap, ha precisado (y en ciertos casos puede obligar a qué son fórmulas bien formadas, axio-
del modo siguiente el concepto y recurrir a tipos transfinitos). Para mas, teoremas y reglas de inferencia
función del metalenguaje: "Si in- evitarlo se han propuesto varios arti- de un cálculo; qué es una prueba,
vestigamos, analizamos y describi- ficios. R. M. Martín, por ejemplo etc. Entre los problemas capitales de
mos un lenguaje LI, necesitamos un ha presentado un sistema lingüístico la sintaxis metalógica se hallan los
lenguaje LZ para formular los resul- en el cual se pueda definir 'es verda- que plantean las nociones de consis-
tados de nuestra investigación de LI dero' sin que el metalenguaje tenga tencia (V. CONSISTENTE), decidibili-
o las reglas para el uso de LI. En que ser lógicamente más poderoso dad (V. DECIDIDLE), Completitud
este caso llamamos a LI el óblelo que el objeto-lenguaje; el metalen- (V. COMPLETO) e independencia. La
lenguaje y a L% el metalenguaje. La guaje con el cual se empieza puede semántica metalógica estudia los pro-
suma total de lo que puede conocerse ser un fragmento muy limitado de blemas que plantea la interpretación
acerca de LI y de lo que se puede un lenguaje natural ordinario cual- de los cálculos lógicos y, por consi-
decir en Lz puede llamarse la meta- quiera. Haskeil B. Curry ha indicado, guiente, el problema de la designa-
teoría de LI (en Lo). Si describimos por su lado, que un metalenguaje ción ( VÉASE ). La pragmática metaló-
en inglés la estructura gramatical del no puede quedar nunca exactamente gica estudia los problemas que plan-
alemán o francés modernos, o des- circunscrito; el problema de la com- tea la significación ( v . ) .
cribimos el desarrollo histórico de pleta o incompleta inclusión del len- El adjetivo 'metalógico' es usado
formas habladas o analizamos obras guaje dentro del metalenguaje care- para calificar diferentes elementos
literarias en estos lenguajes, el ale- ce entonces de sentido definido. cuyo estudio pertenece a la metaló-
mán y el francés son nuestros objetos El segundo problema se refiere a gica en cualquiera de sus ramas. El
lenguajes, y el inglés es nuestro me- si puede o no prescindirse de un uso más conocido de 'metalógico' co-
talenguaje. Cualquier lenguaje puede "pensar material" en el metalengua- rresponde a la semántica metalógica:
194
MET MET MET
es el que se refiere a los llamados las materializaciones y especialmen- Algunos consideran que el "espíritu
predicados metalógicos. Entre éstos te las "comunicaciones con los muer- individual" puede ser equiparado con
destacan los predicados metalógicos tos"). En todo caso, en la medida en el "alma" (VÉASE), pero la noción
'es verdadero' y 'es falso' a los cuales que se acepta una metapsíquíca o clásica de ésta en tanto que subs-
nos hemos referido en el artículo una parapsicología (incluyendo en tancia no es fácilmente réductible
sobre la noción de verdad (v. ). ésta una parapsicofísica, que atiende a su noción puramente "empírica".
Obsérvenlos que Marie-Louise Rou- a las manifestaciones materiales de De ahí la oposición de la ortodoxia
re (Logique et Métalogique. Essai suf lo metapsíquico ) se admite a la vez católica al espiritismo y la cautela
la structure et les frontières de la pen- la posibilidad de un estudio cientí- adoptada en la cuestión de la "inves-
sée logique, 1957) entiende el tér- fico de los citados fenómenos, aun tigación psíquica" y de la "metapsí-
mino 'metalógica' como estudio de la cuando al mismo tiempo se suponga quíca científica". La cuestión del
problemática de la lógica llevado a que las bases científicas de las cua- "quién" y del "qué" de lo metapsí-
cabo por los propios lógicos; por tan- les se parte o que simplemente se quico es, desde luego, fundamental
to, como un estudio "interno a la ló- buscan han de ser de índole distinta para entender el problema y some-
gica" o "intra-lógico". Puede verso de las de la ciencia natural y aun terlo a un definido tratamiento filosó-
que en este caso el término 'metaló- de las de las "ciencias del espíritu". fico. Hemos examinado detenidamen-
gica' no tiene el significado hoy ya La metapsíquíca no puede confun- te el asunto en otro lugar (Cfr. El
bien establecido y al que nos hemos dirse, pues, simplemente con el es- sentido de la muerte, 1947, págs. 325-
referido anteriormente; más bien de- piritismo, y aunque a veces hayan 43). Limitémonos a hacer constar
signa lo que algunos autores (poí coincidido en otras ocasiones se ha ahora que ha habido por parte de
ejemplo, Bochensld) han llamado "fi- revelado entre ellos una gran oposi- varios filósofos contemporáneos un
losofía de la lógica". M.-L. Roure re- ción. Para no citar más que un caso interés particular por los citados fe-
conoce que el estudio en cuestión po- conocido, recuérdese la lucha entre nómenos, ya sea como tema de estu-
dría también recibir el nombre de las "iglesias espiritistas" de Inglate- dio, ya sea porque de algún modo
"metametalógica", pero que con ello rra y la Society for Psychical Re- rozaban sus propios intereses filosó-
se introducirían complicaciones lin- search, a la cual pertenecieron "cre- ficos. Es el caso de Bergson, Ja-
güísticas innecesarias. En suma, para yentes espiritistas", pero también y mes, Driesch, Oesterreich, Keyserling.
la citada autora 'metalógica' designa sobre todo científicos interesados ex- Otros investigadores de lo metapsí-
una investigación de los problemas clusivamente en comprobar los hechos quico, psicólogos o físicos, son Croo-
que son inmanentes a la lógica pero y en averiguar si eran o no réducti- kes, F. W. H. Myers, P. Janet, E. Boi-
que se plantean "más allá de la ló- bles a los principios de las ciencias rac, Charles Richet, Max Dessoir, Cari
gica". Tales problemas son: el de los naturales. La investigación metapsí- du Frei, Oliver Lodge, W. J. Craw-
llamados "principios primeros" (iden- quíca es, desde luego, muy antigua, ford, Th. Flournoy, E. Bozzano, etc.
tidad, no contradicción, tercio exclu- pero sólo aproximadamente desde el En la actualidad, las investigacio-
so); el de la estructura del juicio y siglo xvni ha habido un estudio aten- nes más significadas en el campo de
del concepto; y el suscitado por la to y explícito de estos fenómenos. la metapsíquíca —a la cual hoy se
noción de verdad. Según Charles Richet, los cuatro pe- prefiere llamar parapsicología— se
METAMATEMÁTICA. Véase LÓ- ríodos en que puede dividirse la han realizado a base de los experi-
GICA, MATEMÁTICA, METALENGUAJE, metapsíquíca son: el período mítico mentos sobre la llamada "percepción
SISTEMA. (hasta Mesmer, 1778); el período extrasensible". Tanto Whateley Car-
METAPHORICE. Véase FORMALI- magnético (de Mesmer a los herma- ington y sus colaboradores, del Tri-
TEH, METÁFORA. nos Fox, 1847); el período espiritista nity College (de Cambridge Univer-
METAPROBLEMA. Véase MISTE- (de los hermanos Fox a William Croo- sity), como J. B. Rhine y los miem-
BIO, PROBLEMA. kes, 1847-1872) y el período cientí- bros del Laboratorio de parapsico-
METAPSÍQUICA. Se llama meta- fico, desde Crookes hasta la fecha. logía de Duke University (North
psíquica o también parapsicología al La época de Richet debía de co- Carolina, EE. UU. ) han insistido en
estudio de ciertos fenómenos psíqui- menzar un quinto período, el período la importancia que tiene para la pa-
cos no incluidos habitualmente en la clásico. El llamado "ocultismo" ha rapsicología la demostración de que,
psicología: telepatía, mediumnismo, sido integrado también en la meta- por ejemplo, se "adivinen" naipes que
clarividencia, telequinesis, "fantasmas psíquica o parapsicología, llamándose no se ven ni de los cuales se tiene
de los vivos", "comunicaciones con muchas veces genéricamente a estos ninguna percepción sensible ordina-
los muertos", materializaciones, etc. fenómenos "fenómenos ocultos". En ria, en una proporción mayor de lo
Estos fenómenos son a veces simple- general, puede decirse que el supues- que podría deducirse del mero azar.
mente negados. Otras veces se con- to de todas estas investigaciones es Los experimentos de "adivinación",
sideran como procesos imperfecta- la admisión (o, por lo menos, la po- que al principio se relacionaban con
mente conocidos, pero réductibles en sibilidad de admisión) de que lo los fenómenos telepáticos, cobraron
principio a las bases comunmente psíquico no es coextensivo a lo or- poco a poco una importancia consi-
aceptadas de la psicología. Otras ve- gánico ni réductible a él, sino que derable cuando, variando las condi-
ces, finalmente, se admiten unos cier- puede "desligarse" de lo orgánico y ciones de la experimentación, pareció
tos tipos de fenómenos (como el me- "subsistir" independientemente, ya que el adivinar no dependía del he-
diumnismo y aun la telepatía), pero sea como un "fluido psíquico" común cho de que otra persona estuviera
se niegan radicalmente otros (como o bien como un "espíritu individual". viendo el naipe, sino que podía ha-
195
MET MET MET
ceíse sin intervención de otra persona De un modo similar, G. Spenceï te, 1923. — Emil Mattiesen, Das per-
(y aun con naipes cubiertos que sólo Brown (op. cit. en bibliografía) ha sönliche Uéberlében des Todes. Eine
se descubrían una vez establecido indicado que los datos proporciona- Darstellung der Erfahrungsbeweise,
por "percepción extrasensible" el or- dos por las investigaciones metapsí- 2 vols., 1936. — W. Whately Car-
ington, Telepathy: an Outline of Its
den de una serie dada). A estos ex- quicas pueden ser interpretados como Facts, Theory and Implications, 1945.
perimentos se unieron luego los de contribuciones a la imagen experimen- — Id., id., Matter, Mind and Mean-
la llamada psicokinesis, o "influen- tal de la probabilidad pura. En todo ing, 1949. — J. B. Rhine, The
cia" ejercida por la voluntad sobre un intento de efectuar distribuciones al Reach of the Mind, 1948 (trad, esp.:
proceso mecánico como el de arrojar azar, proclama dicho autor, pueden El alcance de la mente, 1957). — Id.,
dados (aun arrojados mediante una tener lugar "desviaciones" (o "incli- id., Extra-Sensory Perception, 1940.
máquina construida al efecto y sin naciones") que, al final, y antes de — New World Of Mind, 1954. —
intervención humana directa). Tam- — C. M. Heredia. Los grandes es-
que se repare en ellas, pueden alcan- piritistas y los fenómenos metapst-
bién pareció que se podía "influir" zar una proporción muy considerable. quicos, 1946 (prólogo de F. María
sobre los resultados en proporciones Ello explica que se obtengan en in- Palmes).—A. Flew, A New Approach
mayores que las permitidas por el vestigación metapsíquica r e s u l t a d o s to Psychical Research, 1953. — C.
puro azar. Estos dos procesos no pa- que los parapsicólogos creen que cons- D. Broad, Philosophy and Psychical
recían, por lo demás, independientes tituyen una demostración de la tele- Research, 1953. — Id., id., Lectures
uno del otro, sino ligados por lo que patía y que pueden no ser sino re- on Psychical Research, 1962 [The
se ha llamado la facultad "psi" ( "psí- sultado de la mencionada acumula- Perrott Lectures. Cambridge, 1959-
quica", "parapsicología") de la per- ción de "desviaciones". 1960]. — D. J. West, Psychical Re-
sona. Naturalmente, tales experimen- search To-Day, 1954. — S. G. Soal y
De la extensa literatura sobre me- F. Bateman, Modern Experiments in
tos han sufrido muchas críticas. Ape- tapsíquica e investigación parapsico- Telepathy, 1954. — C. C. L. Gregory
nas ninguna de ellas se ha referido lógica, destacamos William Crookes, y A. Kohsen, Physical and Psychical
al cuidado de la experimentación, Psychic Force and Modern Spiritua- Research. An Analysis of Belief, 1954.
sino a la interpretación de los resul- lism, 1871. — Id., id., Researches in — Y. Castellan, La métapsy-chique,
tados. Para algunos autores, se trata Spjritualism, 1874. — Gurney, Myers 1955. — R. C. Johnson, Psychical
simplemente de un fenómeno todavía y Podmore, Phantasms of the Living, Research, 1955. — Joseph de Ton-
2 vols., 1886. — Carl du Frei, Die quédec, S. J., Merveilleux métapsychi-
no bien estudiado, pero que no hay Entdeckung der Seele durch die Ge-
ningún motivo para suponer que no heimwissenschaften, 2 vols., 1893. — que et miracle chrétien, 1955. — Re-
puede incluirse dentro de la psicolo- Frank Podmore, Apparitions and né Sudre, Traité de parapsychologie.
gía "ortodoxa". Alguno, como el ma- Thought-Transference, 1894. — Id., Essai d'interprétation scientifique des
temático Rudolf von Mises, ha señala- id., Studies in Psychical Research, phénomènes dits merveilleux. Leur
1897. — id., id., Modern Spiritualism, intégration dans la biologie générale
do que los resultados obtenidos en et la philosophie de l'évolution, 1956.
Duke University no han establecido a History and a Criticism, 2 vols., — T. B. Rhine y J. G. Pratt, Parapsy-
el hecho de la percepción extrasen- 1902. — E. von Hartmann, Der Spi- chology: Frontier Science of the Mina.
sible. Por un lado, dice von Mises ritismus, 2 vols., 1895. — F. W. H. A Survey of the Field, the Methods,
Myers, Human Personality and its
(en la reunión de la American Asso- Survival of Bodily Death, 2 vols., and the Facts of ESP and PK Re-
ciation for thé Advancement of Scien- reimp., 19Θ1. — Oliver Lodge, search, 1957. — Michael Scriven,
ce, celebrada en Nueva York en Lifer and Matter, 1906. — Id., id., "The Frontiers of Psychology, Psycho-
1950), sería posible imaginar un sen- Man and the Universe, 1908. — an a ly sis, and Parapsychology', en
tido prácticamente desaparecido (co- Id. id., The Survival of Man, 1909. Frontiers of Science and Philosophy,
Id. id., Reason and Belief, 1910. — 1963, ed. R. G. Colodny [University
mo está en camino de desaparecer en of Pittsburgh Program in the Philoso-
el hombre el olfato) que explicase el Id. id., Beyond Physics; or thé Idéa-
lisation of Mechanism, 1930. — Id. phy of Science, 1]. — El libro de G.
buen resultado obtenido. Pero, por Spencer Brown a que nos referimos
id., My Philosophy, 1933. — E. Boi-
otro lado, von Mises señala que el rac, L'Avenir des sciences psychi- en el texto es: Probability and Scien-
barajar los naipes no asegura que el ques, 1907. — Id. id., La Psycholo- tific Inference, 1951.
resultado sea una serie puramente gie inconnue, 1915. — William F. Véanse especialmente las coleccio-
"azarosa". Como cada "adivinador" Barrett, Psychical Research, 1911. — nes: Psychische Studien, Revue Mé-
tiene un "modelo serial" a base del Id. id., On the Threshold of the Un- tapsychique, Proceedings de la Society
seen, 1917. — W. J. Crawford, The for Psychical Research (fundada en
cual enuncia el orden de los números 1882; hay además de los Proceedings,
o de las figuras, no es imposible que Reality of Psychic Phenomena, 1915.
— Id. id., Experiments in Psychical el Britísh Journal of Psychical Re-
en muchos casos haya lo que se Science, 1919. — Max Dessoir, Vom search) Proceedings de la American
llama "resonancia matemática" entre Jenseits der Seele. Die Geheimwis- Society for Psychical Research, Jour-
el sujeto y el orden dado. A esto ha senschaften in kritischer Betrachtung, nal of Parapsychology.
replicado Rhine que la percepción 1917. — T. K. Oesterreich, Grund- METATEORÍA. Véase METALEN-
extrasensible no es un hecho normal, begriffe der Parapsychologie, 1921.— GUAJE, SISTEMA.
sino justamente excepcional e inesta- Charles Riebet, Traité de Métapsy- METODIO, obispo de Olimpo (Li-
ble, y que bastan algunos casos en chique, 1922 (trad, esp.: Tratado cia), que falleció como mártir en
los cuales la desviación del número de metapsíquica, 1923). — Hans 311, se opuso violentamente tanto a
Driesch, Parapsychologie, die Wissen-
de posibilidades que el puro azar per- schaft von den "okkulten" Erchei- Orígenes como a los neoplatónicos,
mite sea muy grande, para que los nungen, 1932. — H. Keyserling, K. especialmente a Porfirio, no sin reci-
•casos en cuestión sean significativos. Hardenberg, K. Happich, Das Okkul- bir algunas influencias de ellos. Me-
196
MET MET MET
todio rechazaba especialmente la ra- — Un diálogo originariamente titula- cesario, pero se ha hecho observar
dical espiritualización del alma hu- do Άγλαοφών ή icepl ά·. «στάσεως, AglüO- que: (1) ni la suerte ni el azar sue-
mana, y se inclinaba a favor de una fón o sobre la resurrección, de cuyo len conducir al fin propuesto; ( 2 ) un
concepción del alma como entidad texto griego sólo quedan fragmentos método adecuado no es sólo un cami-
corporal que ha hecho pensar a algu- y que se ha conservado en versión es-
lava. Este diálogo es el que expresa no, sino un camino que puede abrir
nos que la doctrina de Metodio al las ideas filosófico-teológicas de Me- otros, de tal modo que o se alcanza
respecto tiene origen estoico. Ahora todio más importantes. — Junto a es- el fin propuesto más plenamente que
bien, no solamente Metodio admitía tas obras mencionamos varios tratados por medio del azar y la suerte, o se
que hay una realidad enteramente exegéticos, conservados asimismo en alcanzan inclusive otros fines que no
incorporal —Dios—, sino que su idea versión eslava, y unos Libros contra se habían precisado (otros conocimien-
de lo corporal es probablemente dis- Porfirio, que se han perdido. tos, u otro tipo de conocimientos, de
tinta de lo que suele llamarse el ma- Edición de obras en Migne, PG., los que no se tenía idea o se tema
terialismo o corporalismo estoicos: el XVIII, 9-408; G. N. Bonwetsch, en
Griechische Christlichen Schriftsteller, solamente una idea sumamente vaga);
que el cuerpo sea, a su entender, im- XXVII (1917) y A. Vaillant, en Pa- (3) el método tiene, o puede tener,
perecedero significa solamente que trología Orientalis, XX, 5 (1930). — valor por sí mismo. Esta última ob-
no es la pura materia informe o el Véase G. N. Bonwetsch, Die Theolo- servación tiene pleno sentido especial-
mal, sino que posee una realidad sus- gie des Methodius von Olympus, mente dentro de la época moderna,
ceptible de ser glorificada y que, por 1903. — L. Fendt, Sünde und Busse cuando las cuestiones relativas al mé-
consiguiente, perece y se separa del in den Schriften des Methodius von todo, o a los métodos, se han consi-
alma sólo temporalmente. Metodio in- Olympus, 1905. — J. Farges, Les derado como centrales y como obje-
dica que si Cristo encarnó no fue en idées morales et religieuses de Métho-
de d'Olympe, 1929. — F. Boström, to a su vez de conocimiento: como
vano, sino que lo hizo con la inten- Studier till den grekiska theologins tema de la llamada "metodología". :
ción de resucitar y salvar la carne. frainglâra. medsârskil hânsyn till En el llamado "saber vulgar" hay
Orígenes ha errado al creer que el al- Methodius av O. och Athanasius av ya, casi siempre de modo implícito, un
ma pre-existe al cuerpo y que éste es Alex, 1932. — F. Badurina, Doctrina método, pero este último cobra im-
como la cárcel del alma. La resurrec- S. Methodii de Ol. de peccato origi- portancia únicamente en el saber cien-
ción del cuerpo no es, pues, prueba nali, 1942. — K. Quensel, Die wahre tífico. En efecto, en este último tipo
del carácter "material" o "corporal" kirchliche Stellung und Tätigkeit des (o tipos) de saber el método se hace
del alma; es prueba de que el cuerpo fälschlich so genannten Bischofs M. explícito, pues no solamente contiene
von O., 1953 (Dis.). — Ll. G. Pat-
puede rehacerse y purificarse pero terson, The Anti-Origenist Theology las reglas, sino que puede contener
también de que el alma no es una of Methodius of O., 1958 (Dis.). — asimismo las razones por las cuales
substancia en principio absolutamente V. Buchheit, Studien su M. von O., tales o cuales reglas son adoptadas.
separada o separable del cuerpo. Cuer- 1958 [Texte und Untersuchungen, Durante un tiempo ha sido común
po y alma podrán revestirse por igual 69]. considerar que los problemas relati-
de inmortalidad, y así el cuerpo será MÉTODO. Se tiene un método vos al método son problemas de una
incorruptible como el alma será pu- cuando se sigue un cierto "camino", rama llamada "metodología" y que
rificada y salvada. La salvación del δδός, para alcanzar un cierto fin, pro- ésta constituye una parte de la lógica.
cuerpo y de la carne no consiste en puesto de antemano como tal. Este Se ha dicho asimismo que la lógica en
tran