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UNIVERSIDAD VILLA DE ZACATECAS

LICENCIATURA:
CIENCIAS FORENSES

MATERIA:
SEMINARIO DE TITULACIÓN

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN
CAUSAS QUE PROPICIAN QUE LOS JOVENES ENTRE 15 Y 20
AÑOS DELINCAN EN GUADALUPE, ZACATECAS.

DOCENTE:
MTRO. JUAN CLAUDIO ESPARZA CASTILLO

GRUPO:
9 CUATRIMESTRE

ALUMNA:
PATRICIA NAYELI JACINTO MÉNDEZ

Fecha de entrega: 22 de agosto de 2020


ÍNDICE

Protocolo…………………………………………………………………………… pág.1

Introducción………………………………………………………………………... pág.3

CAPÍTULO I

1.1 ANTECEDENTES HISTORICOS DE LA DELINCUENCIA JUVENIL…… pág.4

1.2 DEFINICIÓN DE LA DELINCUENCIA JUVENIL…………………………… pág.5

1.3 TEORÍAS DE LA DELINCUENCIA JUVENIL………………………………. pág.8

1.3.1 Teoría de la elección criminal………………………………………………. pág.8

1.3.2 Teorías psicobiológicas……………………………………………………… pág.8

1.3.3 Teorías psico mórales……………………………………………………….. pág.8

1.3.4 Teorías psicosociales o interaccionistas moderadas…………………….. pág.8

1.3.5 Teorías del conflicto………………………………………………………….. pág.9

1.3.6 Teorías críticas o radicales………………………………………………….. pág.9

1.3.7 Teoría integradora del potencial antisocial cognitivo de Farrington……. pág.9

1.3.8 Taxonomía de Terrie Moffitt……………………………………………… pág.10

1.3.9 Modelo del Triple Riesgo Delictivo de Santiago Redondo……………. pág.11

CAPITULO II

2.1 PRINCIPALES FACTORES CAUSALES DE LA CONDUCTA


INFRACCTORA…………………………………………………………………… pág.12

2.2 FACTORES SOCIALES……………………………………………………… pág.12

2.3 FACTORES AMBIENTALES………………………………………………… pág.13

2.4 FACTORES DE GRUPOS PARES…………………………………………. pág.13

2.5 COMUNIDAD Y VECINDARIO……………………………………………… pág.13


2.6 FACTORES ECONÓMICOS………………………………………………… pág.14

2.7 FACTOR FAMILIAR………………………………………………………… pág.14

2.8 FACTOR DE RIESGO INDIVIDUAL……………………………………… pág.15

2.9 FACTORES DE RIESGO DE SALUD MENTAL………………………… pág.15

2.10 FACTORES DE RIESGO DE ABUSO DE SUSTANCIAS……………. pág.16

CAPITULO III

3.1 TIPOS DE DELINCUENTES JUVENILES…………………………………. pág.16

3.2 DELINCUENTE JUVENIL INSOLENTE……………………………………. pág.17

3.3 DELINCUENTE JUVENIL INDOLENTE……………………………………. pág.18

3.4 DELINCUENTE JUVENIL INCORREGIBLE………………………………. pág.18

3.5 PERFIL DEL DELINCUENTE JUVENIL…………………………………… pág. 18

3.6 CATEGORÍAS TIPOLÓGICAS DE LOS MENORES DELINCUENTES SEGÚN


HERRERO………………………………………………………………………… pág.19

3.6.1 Menores delincuentes por psicopatías………………………………….. pág.19

3.6.2 Menores delincuentes por neurosis……………………………………… pág.20

3.6.3 Menores delincuentes por auto referencias sublimadas de la realidad. pág.20

3.6.4 Menores delincuentes con trastorno antisocial de la personalidad…… pág.20

3.6.5 Menores delincuentes con reacción de huida…………………………… pág.21

CAPITULO IV

4.1 DELINCUENCIA JUVENIL EN MÉXICO…………………………………… pág.22

4.1.1 ¿Qué es la violencia?............................................................................ pág.23

4.2 DELINCUENCIA JUVENIL FEMENINA…………………………………… pág. 25

4.3 DELINCUENCIA JUVENIL EN ZACATECAS…………………………….. pág.27


4.4 TIPOS DE DELITOS MÁS COMETIDOS…………………………………. pág.27

4.4.1 Secuestro…………………………………………………………………… pág.27

4.4.2 Narcomenudeo…………………………………………………………….. pág. 27

4.4.3 Robo al Alza……………………………………………………………….. pág. 28

CAPITULO V

5.1 DELITOS DEL CRIMEN ORGANIZADO, PRINCIPALES CAUSAS DE


RECLUSIÓN…………………………………………………………………….. pág.28

5.2 LA INSERCIÓN DE LA JUVENTUD EN LA DELINCUENCIA Y EL CRIMEN


ORGANIZADO…………………………………………………………………… pág.29

5.3 ESTRATEGIAS QUE ELABORA EL GOBIERNO DE ZACATECAS…. pág.31

5.3.1 Programa nacional para la Prevención Social de la Violencia y


Delincuencia………………………………………………………………………. pág.32

5.4 RELACIÓN DE LOS JOVENES DELINCUENTES EN LA SOCIEDAD… pág.33

5.5 EXCLUSIÓN Y DISCRIMINACIÓN SOCIAL DEL DELINCUENTE


JUVENIL……………………………………………………………………………. pag.37

CAPITULO VI

6.1 LA DELINCUENCIA COMO UNA ESTRATEGIA DE SOBREVIVENCIA


JUVENIL…………………………………………………………………………… pág.38

6.1.1 Subcultura criminal………………………………………………………… pág.40

6.1.2 Subcultura del conflicto……………………………………………………. pág.40

6.1.3 Subcultura de la retirada o del abandono……………………………….. pág.40

6.2 LA CRIMINOLOGÍA CRÍTICA………………………………………………. pág.41

6.2.1 Teoría de la Criminalización………………………………………………. pág.41

6.2.2 Teoría del etiquetado o de la reacción social…………………………… pág.42


6.3 INFLUENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LA
CRIMINALIDAD……………………………………………………………………. pág.43

6.4 EL DELITO JUVENIL, IMPORTANCIA PARA LA CRIMINOLOGÍA EN LAS


INSTITUCIONES EDUCATIVAS…………………………………………………pág. 46

CONCLUSION…………………………………………………………………….. pág.48

ANEXOS…………………………………………………………………………… pág.50

BIBLIOGRAFIA……………………………………………………………………. pág.58
Protocolo

CAUSAS QUE PROPICIAN QUE LOS JOVENES ENTRE 15 Y 20


AÑOS DELINCAN EN GUADALUPE, ZACATECAS.

Planteamiento del problema

Actualmente, uno de los principales problemas sociales que se presenta en


Guadalupe, Zacatecas es la delincuencia en adolescentes de 15 a 20 años de edad,
por lo cual perjudica a varias personas, ya sea cualquier tipo de acto delictivo afecta
a la sociedad en general, por lo que un tratamiento efectivo a los adolescentes que
delinquen no sólo beneficia a este grupo poblacional, sino también a sus familias;
además, este tipo de intervención ayuda a mantener a salvo de convertirse en
víctimas al resto de la comunidad.

“La delincuencia es una forma de inadaptación social y al producirse esa anomalía


se da un desafío a la misma sociedad y a su normativa de convivencia. Los hechos
y condiciones que conducen a la delincuencia son múltiples, de ahí que podemos
afirmar que la delincuencia tiene un origen poliforme” (Jiménez, 2005).

Preguntas de investigación

1. ¿Cuáles son las principales causas o factores que con llevan a los
adolescentes a la delincuencia?
2. ¿Cuál es la edad en la que se ejerce más delincuencia en los adolescentes?
3. ¿Qué impacto tiene la delincuencia juvenil en la sociedad?
4. ¿Cuál es el sexo que suele cometer más delitos en Guadalupe zacatecas?

1
Objetivos

a) Objetivo general

Investigar los factores principales ya sea emocionales, sociales e intelectuales


que afectan a los jóvenes para que se conviertan en delincuentes, además, dar un
mensaje positivo a la sociedad para dejar atrás el lado negativo como la
discriminación, como complemento, la exclusión de los jóvenes delincuentes y saber
cómo actuar ante esta situación.

b) Objetivos específicos
• Investigar específicamente que impulsa a los jóvenes a tener a tener este
tipo de comportamiento delictivo.
• Conocer el pensamiento de los jóvenes delincuentes que tienen sobre la
sociedad.
• Indagar qué tipos de estrategias elabora el gobierno de Guadalupe,
Zacatecas, para prevenir la delincuencia en los jóvenes.
• Tratar de entender cómo debemos de apoyar nosotros como sociedad a los
jóvenes para que no sean una presa fácil de la delincuencia.

Justificación

La presente investigación se realizará porque actualmente en el Estado de


Zacatecas los jóvenes son vulnerables ante la delincuencia. Es por ello, se debe de
tener en cuenta aspectos o factores como se mencionó anteriormente para conocer
sus problemáticas por el cual eligieron elegir el camino de la delincuencia, además
que es una problemática social que afecta la vida no sólo de los jóvenes que
delinquen también la de sus familias, y a la sociedad en general.

2
Hipótesis

La delincuencia juvenil es un tema de investigación importante porque los jóvenes


eligen la delincuencia en vez de continuar con sus estudios o buscar un trabajo, al
parecer los jóvenes carecen de planes o proyectos de vida, y pueden ser
considerados incapaces de adaptarse al medio social, por lo cual toman la
delincuencia como una alternativa de sobrevivencia. El fácil acceso a las drogas, la
falta de oportunidades de empleo, salud, educación y espacios para la cultura y el
deporte, la desintegración familiar, la impunidad de las autoridades, entre otros
factores, componen el contexto en el que nace y crece la juventud mexicana del
siglo XXI.

INTRODUCCIÓN

El crecimiento poblacional es un hecho, sin embargo, el crecimiento y desarrollo


han traído a la par una serie de problemas y retos para la sociedad en su conjunto,
dentro de esta problemática se encuentra la delincuencia juvenil, la cual hace
referencia a los delitos cometidos por los menores de edad, y posiblemente los
criminales adultos tuvieron su inicio en esa etapa de la vida, lo cual refleja la
importancia de la predicción de la delincuencia para reducir y poder planificar la
convivencia humana desde lo micro hasta lo macro social, ahí la importancia del
tema investigado.

Sin lugar a dudas, la delincuencia juvenil es un fenómeno muy representativo


desde el siglo pasado, la delincuencia juvenil es uno de los problemas
criminológicos que crece cada día mas no solo en nuestro país, si no también en el
mundo entero, es una de las acciones socialmente negativas que va a lo contrario
fijado por la ley y a las buenas costumbres creadas y aceptadas por la sociedad.

Los delitos juveniles suelen recibir gran atención de los medios de


comunicación y políticos. Esto es así porque el nivel y los tipos de crímenes juveniles
pueden ser utilizados por los analistas y los medios como un indicador del estado

3
general de la moral y el orden público en un país y, en consecuencia, pueden ser
fuente de alarma y de pánico moral.

Existen múltiples teorías sobre las causas de los crímenes juveniles,


considerados especialmente importantes dentro de la criminología. Esto es así,
porque el número de crímenes cometidos crece enormemente entre los quince y los
veinticinco años”, cualquier teoría sobre las causas de la delincuencia deberá
considerar los crímenes juveniles, ya que los criminales adultos probablemente
habrán tenido un comienzo en la delincuencia cuando eran jóvenes.

CAPITULO I

1. 1 ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA DELINCUENCIA JUVENIL

Los problemas con relación a la conducta de los jóvenes se remontan a la época


de los antiguos egipcios y hebreos quienes etiquetaron a los adolescentes como
aquellos que juegan en las reglas y regulaciones de la sociedad. Alrededor del 600
a.C., Babilonia se enfrento a un problema similar ya que los adolescentes de esa
época empezaron a revelarse contra aquellos que estaban a su cargo manifestando
sus inconformidades a través de la destrucción de algunos templos.

“Los griegos también tenían problemas con sus jóvenes, para los adultos los
griegos poner su esperanza en algún joven era demasiado comprometedor e
impredecible. Cuatrocientos años más adelante, Aristóteles con su experiencia
pudo observar que los adolescentes eran apasionados temperamentales y tendían
a ser conducidos por sus impulsos, además los calificó como consistentes
inestables, excesivos y exagerados. En la edad media los jóvenes a modo de reto
cortaron la nariz de las estatuas de una iglesia, les cosieron faldas de mujer y
lucharon con cuchillos contra quienes intentaban detenerlos”1.

“En el siglo XVI, en 1538, fue cuando empezó a discutirse el comportamiento


excesivo de los jóvenes, y como la ley, la religión, los padres y profesores tenían

1
Conger, 1979 en Angenent y de Man, 1996.

4
poco control sobre ellos”. 2(en cuanto al crimen relacionado con la escuela hasta los
años cincuenta el medio escolar era escasamente criminógeno, es decir, eran muy
pocos delitos o faltas que se planeaban o cometían en las escuelas. Las conductas
antisociales consistían en las riñas naturales de la edad y algún robo.

Sin embargo, en los años setenta se inició una época de violencia que se
acrecentó a finales de la década, principalmente por la formación de pandillas. A los
finales de los sesenta y principios de los setenta se caracterizan por la violencia y
un nuevo ingrediente las drogas. Rodríguez advierte que es a partir de 1968 cuando
las escuelas principalmente preparatorias se convierten en lugares muy inseguros,
según el autor, este problema no solo se presenta en nuestro país, en los Estados
Unidos de Norteamérica se formó una subcomisión del senado para investigar la
criminalidad escolar, el informe preliminar, publicado en 1975 revelo que 100
estudiantes habían sido asesinados en 1973, calculando en 70,000 las agresiones
físicas a profesores cada año.

“En cuanto al robo, las escuelas son atacadas cinco veces más que los
establecimientos comerciales, con la peculiaridad de que no es común que se hagan
las denuncias. En nuestro medio se ha sufrido el problema de la violencia escolar el
cual ha pasado del nivel bachillerato a las secundarias”3. “El Concise Oxford
Dictionary define la violencia como el ejercicio ilegal de la fuerza física”4. A pesar de
que los actos delictivos juveniles se han acrecentado en los últimos tiempos se ha
podido observar que desde los inicios de la historia la sociedad se ha enfrentado a
esta problemática.

1.2 DEFINICIÓN DE LA DELINCUENCIA JUVENIL

La delincuencia juvenil, puede definirse como la conducta prohibida por la ley que
es llevada a cabo por menores de 18 años (Ley que crea el Consejo tutelar para
menores, 1984). Además, el concepto de delincuencia juvenil no siempre se ha

2
Kranz y Vercruysse, 1959 en Angenent y de Man, op. cit.)
3
Rodríguez,1997.
4
Varner, 200, pg.13

5
referido al mismo tipo de conductas, ni siempre ha existido como tal. “Al contrario,
muchas veces se ha cuestionado la propiedad de incluir algunas conductas que
podrían considerarse como problemas generales de la adolescencia”5.

Resulta complejo proporcionar una definición de la delincuencia juvenil, ya


que, en función de la perspectiva adoptada, podemos encontrar diferentes
definiciones. Por un lado, tenemos la definición jurídica de la delincuencia juvenil,
que hace referencia al fenómeno social constituido por el conjunto de las
infracciones penales cometidas por los mayores de 14 años y menores de 18 según
Morant.

Para Farrington hacer una distinción entre jóvenes delincuentes y no


delincuentes se vuelve en ocasiones difícil debido a que los jóvenes en algún lapso
de su vida pueden tener dificultades con las autoridades o representantes de la ley.
Se reconoce entonces el hecho de que el comportamiento o la conducta de los
jóvenes que no se ajustan a los valores y normas generales de la sociedad, es con
frecuencia parte del proceso de maduración y crecimiento y tienden a desaparecer
espontáneamente en la mayoría de las personas en la edad adulta.

Sin embargo, Maxwell señala como un proceso continuo a la conducta en


jóvenes delincuentes que va de menor a mayor tendencia delictiva. Los menores
con frecuencia se inician como delincuentes ocasionales, que al no ser castigados
o tratados por su comportamiento tiende a repetirlo, con lo que van ganando
experiencia, volviéndose más eficientes en su actuar criminal o antisocial. La
conducta delictiva se integra a una rutina y asume un rol central en la vida de los
jóvenes, siendo este tipo de característica el encuadre para referirse a los
delincuentes habituales.

Por el contrario, Lewin se refiere a la conducta delictiva como nación B


(Behavior), la cual es igual a F (Facility), persona en la situación, pudiéndose reducir
lo anterior a “la ocasión hace al ladrón”. Describe como ciertos jóvenes cometen
actos delictivos solo si se presenta la oportunidad de realizarlo, ya que, si tuviera

5
Trojanowicz y Morash, 1987.

6
que confiar en su propia iniciativa no se verían involucrados, generalmente se trata
de menores que cometen delitos en grupos de manera no planeada y que
principalmente tienen la finalidad de diversión los cuales son referidos como
“delincuentes ocasionales”.

Angenent y de Man define el comportamiento desviado o inadecuado como


aquel que se caracteriza por toda conducta que se emite utilizando como
parámetros las normas y costumbres, de manera que el comportamiento se
experimenta como molestia o intimidación por otros, y que algunas veces origina
sentimientos de fastidio e inseguridad.

Por otro lado, encontramos la definición criminológica de la delincuencia


juvenil, más amplia que la anterior, ya que, además de las conductas constitutivas
de infracciones penales, incluye otras conductas no delictivas pero asociadas al
delito, como pueden ser el alcoholismo, el absentismo escolar, la drogadicción, etc.
García en el 2015 define y amplía también la franja de edad, considerando
delincuentes juveniles a todos aquellos que estén por debajo de los 25 años.

El concepto de delincuencia juvenil recorre varias magnitudes que van desde


la más amplia al considerar como acto delictivo aquellas conductas antisociales que
rompen con las normas y costumbres, hasta la más estrecha que considera que un
joven es delincuente sólo si comete actos que son sancionados o tipificados por los
códigos penales.

En las últimas décadas, como consecuencia del gran avance que ha tenido
la delincuencia de menores, se han realizado estudios, informes, desde los más
diversos ángulos de pensamiento, para analizar este fenómeno que crece, en tanto,
es imposible determinar un único factor como desencadenante de este accionar,
sino que en realidad son muchas las condiciones que suelen reunirse alrededor de
un joven para decidir dedicarse al delito. Entre las corrientes más observadas se
cuentan: la ausencia de un contexto familiar contenedor en todo aspecto, emocional,
económico; falta de oportunidades en el contexto social en el que vive y que hace
que sea la delincuencia la manera más sencilla y fácil de conseguir dinero; la
drogadicción, la necesidad de consumir y por ende de comprar drogas hace que los

7
adictos sean capaces de robar para conseguir ese dinero; problemas psicológicos
graves, entre otros.

1.3 TEORÍAS DE LA DELINCUENCIA JUVENIL

Podemos encontrar numerosas teorías que tratan de explicar cuáles son los
factores que desencadenan la delincuencia juvenil Herrero define las siguientes:

1.3.1 Teoría de la elección criminal

La criminología clásica considera que las causas del crimen tienen principalmente
su origen en el propio delincuente, más que en su entorno externo. Para los
clasicistas, lo que motiva a los delincuentes es el propio interés racional, y se
remarca la importancia de la decisión libre y de la responsabilidad personal. La
teoría de la elección racional es el ejemplo más claro de este planteamiento.

1.3.2 Teorías psicobiológicas

Estas teorías consideran que el origen del acto delictivo está en la presencia de
diversos factores genéticos, psicobiológicos o psicofisiológicos que influyen, bien de
manera aislada o combinados entre sí, provocando el impulso del individuo hacia la
delincuencia. Ejemplos de estos factores pueden ser el exceso de agresividad,
estados patológicos, anomalías genéticas, etc.

1.3.3 Teorías psico mórales

En este caso, es la presencia de factores biofisiológicos, psicológicos,


sociológicos o morales los que conforman en el individuo una personalidad
delincuencial, como por ejemplo el egocentrismo, la labilidad afectiva, la agresividad
y la indiferencia afectiva.

1.3.4 Teorías psicosociales o interaccionistas moderadas

Estas teorías consideran que la delincuencia es fruto de la interacción entre


estímulos individuales, sociales y situacionales, teniendo más relevancia los
estímulos sociales y situacionales. Aquellos individuos que carezcan de recursos

8
personales adecuados (por ejemplo, valores de convivencia, de respeto al prójimo
y de motivación adversa) serían más vulnerables al hecho de delinquir frente a la
ocurrencia de dichos estímulos.

1.3.5 Teorías del conflicto

Las teorías del conflicto proponen que son las contradicciones internas de las
sociedades modernas las que desencadenan la delincuencia, puesto que pueden
provocar inestabilidad social, frustración, resentimiento, agresividad, etc., influyendo
todos estos factores en la aparición de la delincuencia.

1.3.6 Teorías críticas o radicales

Estas teorías conciben la delincuencia como una mera etiqueta impuesta a las
clases bajas de la sociedad por parte de aquellos que poseen el control formal e
informal, político, social, económico y jurídico. De este modo, la delincuencia no
sería algo real, sino artificial.

Una vez expuesta de forma general el tipo de teorías que existen acerca de
la conducta delictiva, es importante destacar otras teorías concretas elaboradas al
respecto, las cuales tienen como punto en común la realización de un análisis
dinámico de la delincuencia.

1.3.7 Teoría integradora del potencial antisocial cognitivo de Farrington

Farrington destaca dos elementos explicativos de la conducta delictiva: la


tendencia o potencial antisocial de la persona y la decisión de cometer un delito.

Según Herrero, el potencial antisocial de la persona hace referencia a la


capacidad o predisposición de la que dispone para desarrollar comportamientos
antisociales. Esta capacidad o predisposición varía en función de la experiencia
vital, la socialización o la impulsividad.

A su vez, Farrington distingue dos tipos de potencial antisocial: el potencial


antisocial a largo plazo y el potencial antisocial a corto plazo. El potencial antisocial
a largo plazo hace referencia a la tendencia persistente a cometer delitos a lo largo
del tiempo, mientras que el potencial antisocial a corto plazo se refiere a situaciones

9
en las que un individuo, con cierta tendencia a delinquir, se encuentra en disposición
de delinquir.

De este modo, el potencial antisocial a largo plazo viene determinado por


buenas vinculaciones entre el individuo y sus padres (cuando estos son
prosociales), un proceso de socialización correcto, escasa influencia de modelos
antisociales y baja impulsividad. Estos individuos tenderán a delinquir menos. A su
vez, el potencial antisocial a corto plazo está determinado por factores que afectan
a la energía criminal (como estar aburrido, enfadado o frustrado, haber consumido
sustancias o encontrarse en compañía de otros jóvenes) y por la presencia de
oportunidades.

Por otro lado, la decisión de cometer un delito surge de la interacción entre


el individuo y su entorno social, donde se da una oportunidad de llevar a cabo un
comportamiento antisocial en la que la persona valora los costes y los beneficios de
realizar el mismo, de manera que cuantas más oportunidades se presenten y más
beneficioso sea para el sujeto, más probabilidad habrá de llevar a cabo el
comportamiento delictivo. Este proceso sigue varias etapas, comenzando por la
motivación de realizar dichos comportamientos.

1.3.8 Taxonomía de Terrie Moffitt

Terrie Moffitt propone diferenciar entre dos grupos de personas: aquellas que
realizan comportamientos delictivos de manera persistente a lo largo de su vida y
aquellas cuyo comportamiento delictivo aparece tan sólo en la adolescencia.
Aquellas cuyo comportamiento delictivo se alarga durante toda su vida representan
entre el 5 y el 8% de los jóvenes que cometen delitos. Se caracterizan por comenzar
a delinquir antes que las personas del segundo grupo; además, presentan
versatilidad delictiva y delinquen más en solitario.

Los principales factores de riesgo son las deficiencias neurológicas, pautas


de crianza y educación inadecuados, desvinculación familiar, nivel socioeconómico
bajo, inadaptabilidad en la escuela e influencia negativa por parte del grupo de
iguales. Serían los factores neuropsicológicos y los sociales los que, durante la

10
infancia, influirían en el desarrollo de una personalidad problemática con
predisposición a las conductas antisociales.

García, menciona que estas conductas provocarían a su vez rechazo social,


con lo que se disminuirían las probabilidades de aprendizaje y puesta en práctica
de conductas antisociales. En cuanto al grupo conformado por aquellas personas
cuyo comportamiento delictivo sólo está presente en la adolescencia (conformado,
por tanto, por la mayoría de los jóvenes que delinquen) se caracteriza por un
desarrollo neuropsicológico normal, falta de maduración personal e influencia
negativa por parte del contexto social, principalmente por parte del grupo de iguales.
De esta manera, cuando alcanzan mayor madurez y asumen roles de adultos, dejan
de delinquir.

1.3.9 Modelo del Triple Riesgo Delictivo de Santiago Redondo

Santiago Redondo expone en este modelo diversas teorías con el objetivo de


reconceptualizar y ordenar los factores de riesgo y protección en tres fuentes de
riesgo. Estos factores de riesgo y protección son concebidos como variables únicas
y continuas a las que se les ha denominado como dimensiones de riesgo, de
manera que cada dimensión tiene un polo positivo y otro negativo en cada extremo
(por ejemplo, impulsividad-autocontrol).

Respecto a las tres fuentes de riesgo mencionadas, Redondo señala las siguientes:

Riesgos personales: Genéticos y constitucionales, complicaciones pre y


perinatales, alto nivel de testosterona, impulsividad, hiperactividad, tendencia al
riesgo, baja inteligencia, baja motivación de logro, baja autoestima, ausencia de
remordimientos, egocentrismo, baja tolerancia a la frustración, bajas habilidades
interpersonales, creencias antisociales, dependencia a las drogas, experiencia de
victimización infantil y ser varón, entre otras.

Riesgos en el apoyo prosocial: Bajos ingresos familiares, conflicto entre padres e


hijos, alcoholismo de los padres, padres delincuentes, crianza inadecuada, amigos
delincuentes, desvinculación de la escuela, detenciones policiales, internamiento en
centros juveniles, barrios deteriorados, exposición a la violencia y tensión familiar.

11
Riesgos en las oportunidades delictivas: El tiempo pasado fuera de casa en la
adolescencia, la oferta en el barrio de propiedades atractivas para cometer robos,
la accesibilidad a propiedades o víctimas a través de Internet, entre otros.

Así, la motivación antisocial de un determinado sujeto en un momento


concreto vendrá determinada por la combinación de las dos primeras fuentes de
riesgo (personales y sociales), mientras que la estimación de su riesgo de conducta
antisocial requiere considerar la tercera fuente de riesgo, es decir, las oportunidades
delictivas.

CAPITULO II

2.1 PRINCIPALES FACTORES CAUSALES DE LA CONDUCTA INFRACTORA

Farrington (1990) refiere que en general, las causas de la delincuencia pueden


agruparse en tres categorías principales: factores sociológicos, que incluyen
influencias sociales y culturales, factores psicológicos que incluyen factores
emocionales y de personalidad; y factores biológicos que incluyen los efectos de
elementos orgánicos y físicos.

2.2 FACTORES SOCIALES

Algunos estudios sobre la problemática revelan que la trayectoria evolutiva del


comportamiento es una consecuencia directa del proceso de socialización. Incluyen
todos los procesos complejos de interacción humana por los que el sujeto adquiere
sus propios hábitos, creencias, habilidades, y normas de juicio. No obstante, hay
que tomar en cuenta que no todas las clases de interacción reciben la misma
importancia para un individuo.

Para Gibbons “La carencia del medio familiar y escolar, mal uso del tiempo
libre, agresividad desarrollada por los medios de comunicación; densidad de la
población en los grandes centros urbanos; insuficiencia de los equipos socio-
culturales, etc. originan que los jóvenes a muy temprana edad tengan actitudes y

12
motivos negativos que inducen a percibir el mundo y reaccionar frente a el de una
manera especial”.

2.3 FACTORES AMBIENTALES

Es necesario remarcar que cualquier conducta humana, pero más todavía la que
analizamos, se inserta en medio de una estructura urbana, en medio de una
estructura social o desestructura social. No es por azar que la delincuencia sea
crónica en unos barrios, crítica en otros y sólo esporádica en algunos. Y por lo tanto
algún papel ha de jugar las características del barrio.

Para no extendernos más en este punto cabe decir que en su conjunto, una
gran parte de las problemáticas de delincuencia y de sociabilidad juvenil está
estrechamente ligada a la historia del barrio en que se produce.

2.4 FACTORES DE GRUPOS PARES

“Algunos adolescentes delinquen por la influencia antisocial de sus compañeros”6.


Para Pabón, Rodríguez y Gurin los adolescentes en ocasiones tienen un alto grado
de orientación de los pares que se asocia con un alto nivel de delincuencia; de
hecho, la asociación con pares delincuentes es el mejor predictor simple de la
delincuencia.

2.5 COMUNIDAD Y VECINDARIO

Para Esbensen y Huizainga también resulta importante la influencia de la


comunidad y del vecindario, las comunidades más grandes con áreas en las tasas
de delincuencia son mayores que en otros vecindarios. Entre los adolescentes que
crecen en esas áreas un porcentaje superior al promedio se vuelve delincuente por
la influencia negativa del vecindario, los adolescentes que crecen en esos barrios
también tienen mas probabilidades de convertirse en víctimas de los delitos.

6
Covington, 1982; Prior y McGarrell, 1993.

13
2.6 FACTORES ECONÓMICOS

El nivel de vida insuficiente, desempleo, falta de calificación profesional, son


algunos que favorecen, sin embargo, como se ha mencionado también en niveles
altos se da este fenómeno, de esta forma se puede decir que el factor económico
no es muy relevante pero sí debe tomarse en cuenta.

Rice menciona que tradicionalmente se pensaba, que la delincuencia era el


resultado de la pobreza y el estatus socioeconómico bajo, sin embargo, los estudios
muestran que la delincuencia juvenil se está distribuyendo de forma parecida en
todos los niveles socioeconómicos.

2.7 FACTOR FAMILIAR

Gibbons menciona que la estructura de la familia y las actividades desplegadas


por ella contribuyen esencialmente para determinar la naturaleza especifica de la
conducta delictiva. La familia es uno de los escenarios en donde los fenómenos de
las clases sociales cobran expresión. A través de la interacción desarrollada en el
marco concreto de las situaciones familiares de las personas aprenden, en parte al
menos los valores profesados por la clase social a la que pertenece.

La Familia con fracasos educativos o ya se con la falta de bases no


económicas sino educativas hacen que el joven no sienta afición por la formación,
aunque esto siempre ha sido tema de debate, ya que, por otro lado, está la familia
con nivel educativo bajo que espera que sus hijos alcancen lo que ellos no pudieron
conseguir. (Anexo 1)

LeFlore menciona que la delincuencia ha sido asociada con los hogares


rotos, pero no son peores y en ocasiones no son tan perjudiciales como las
relaciones de familias intactas, pero perturbadas. Los estudios sobre delincuencia
a menudo comparan las tasas de actos delictivos cometidos por adolescentes que
provienen de hogares rotos con los correspondientes a adolescentes que provienen
de hogares intactos, desdichados, los efectos son similares, lo que indica que el
ambiente familiar es más importante que la estructura familiar en relación con la
delincuencia.

14
Los trabajos realizados por Ruiz de chaves, en torno a estos temas señalan
como indicadores de los hogares de los cuales provienen los menores infractores,
los siguientes:

• Otros miembros de la familia con antecedentes penales, inmorales o


alcohólicos.
• Ausencia de uno o ambos padres por razones de muerte, divorcio, o
abandono.
• Carencia de control paternal por ignorancia o enfermedad.
• Incompatibilidad en el hogar, que se demuestra por la dominación de un
miembro, por favoritismos, por excesos de preocupación o severidad, por
negligencia, por celos, etc.
• Diferencias religiosas o raciales, diferencias en estándares o valores.
• Presiones económicas, como el desempleo, la pobreza o la madre que
trabaja.

2.8 FACTORES DE RIESGO INDIVIDUALES

Varios factores de riesgo individuales son identificados con la delincuencia juvenil.


Un menor que tiene una inteligencia inferior y que no recibe una educación
apropiada, es más propenso a involucrarse en conductas delictivas. Otros factores
de riesgo incluyen el comportamiento impulsivo, la agresión no controlada y una
inhabilidad de retrasar la gratificación. En muchas instancias, múltiples factores de
riesgo individuales pueden ser identificados como contribuyentes a las actividades
dañinas, destructivas e ilegales del joven.

2.9 FACTORES DE RIESGO DE SALUD MENTAL

Varios factores de salud mental también se ven como contribuyentes de la


delincuencia juvenil. Sin embargo, es importante tener en cuenta que un diagnóstico
de cierto tipo de condiciones de salud mental, primeramente, trastornos de
personalidad, no pueden hacerse en lo que respecta al niño. Sin embargo, hay
precursores de estas condiciones que pueden ser exhibidas en la infancia, que

15
tienden a terminar siendo exhibidas a través de un comportamiento delincuente.
Una común es el trastorno de conducta. El trastorno de conducta es definido como
"una falta de empatía e indiferencia por las normas sociales".

2.10 FACTORES DE RIESGO DE ABUSO DE SUSTANCIAS

El abuso de sustancias es encontrado en la mayoría de los casos de delincuencia


juvenil. Dos tendencias son identificadas con respecto al abuso de sustancias y los
menores. Primero, los jóvenes están usando drogas más poderosas hoy en día de
lo que eran hace 10 años. Segundo, la edad en la que los jóvenes comienzan a usar
drogas es más temprana. Los chicos en las escuelas primarias están usando drogas
ilegales poderosas. El uso de estas sustancias ilegales o el uso de sustancias
legales motiva ilegalmente a la gente joven a cometer crímenes para obtener dinero
para comprarlas. Además, los jóvenes son más propensos a cometer actividades
destructivas, dañinas e ilegales al usar drogas y alcohol.

CAPITULO III

3.1 TIPOS DE DELINCUENTES JUVENILES

Es posible que la expresividad social de la delincuencia juvenil, presenta


diferentes variables en cuanto al fondo y tipo de conductas antijurídicas o formas
por las cuales son juzgados los responsables. Esta variabilidad en su determinación
nos permite establecer “categorías conductuales” cuando correlacionamos los
estilos vivenciales que caracterizaron el periodo de crianza temprana, con el
desarrollo interpersonal y psicosocial de los jóvenes infractores de ley. Reconocer
estas diferencias incrementa en gran medida nuestro nivel de comprensión en
cuanto al establecimiento de vínculos directos entre causas de la delincuencia,
jóvenes infractores de ley y tipos de delitos.

16
La expresión “perfil criminal” se conoce con varios términos y acepciones en
la literatura policial y forense; perfil psicológico “.7 Perfil de la personalidad del
criminal, “perfil del agresor”.8 e Investigación analítica criminal.

De acuerdo con Ressler y colaboradores, el uso de perfiles psicológicos en


los crímenes puede ayudar a determinar el tipo de personalidad del criminal y sus
características conductuales desde un análisis de los crímenes que él o ella hayan
cometido; la técnica permite realizar un perfil del agresor tenga o no tenga
antecedentes judiciales, si los tiene sería un criterio facilitador para la elaboración
del perfil, esta definición está relacionada a la del FBI (Federal Boureau of
Investigation), la cual determina que el perfil criminal es una herramienta que ayuda
a obtener información específica del delincuente agilizando la investigación,
además brinda información a la policía sobre la manera más adecuada de interrogar
sospechosos.

A continuación, se presenta una clasificación cognitiva conductual, cuya


unidad de análisis central es el tipo de crianza parental v/s la tipología delictual
juvenil. Estas clasificaciones sirven para comprender por qué o las causas de la
forma antisocial que caracteriza a los diferentes jóvenes infractores de ley en
comparación a otros de sus pares, en igual situación de riesgo social y carencias
materiales, que optan por no incurrir en acciones u omisiones penadas por la ley:

3.2 DELINCUENTE JUVENIL INSOLENTE

Barudy describe a el delincuente juvenil que presenta una estructura psicológica


y un patrón conductual condicionado por un trastorno de la función socializadora y
educativa “vínculo paterno”. Lo cual denota un tipo delictivo impulsivo, poseedor de
un pobre autoconcepto, habilidades interpersonales disfuncionales y de una actitud
oposicionista en cuanto al respeto de las normas sociales. Este tipo de delincuente
juvenil es el más común de todos y el que presenta una mayor probabilidad de

7
“psychological profiling”, Homant y Kennedy, 1998.
8
“Geographic profiling” Rossmo (sf) citado por Homant (1.998).

17
rehabilitación y reinserción social. Su proceso de reinserción se encuentra
estancado, pero con posibilidades de desarrollo.

3.3 DELINCUENTE JUVENIL INDOLENTE

Este tipo de delincuente juvenil, presenta una estructura psicológica y patrones


conductuales condicionados por parte del “vínculo materno”. Para Barudy el
“indolente” presenta trastornos de apego y de empatía, lo cual denotaría un perfil
psicológico disfuncional en cuanto al establecimiento de vínculos interpersonales a
través del tiempo, además de ser incapaces de reconocer necesidades y
sentimientos en terceras personas. Estos delincuentes, se caracterizan por un bajo
control de sus impulsos, logrando alcanzar rápidamente niveles altos de agresividad
y violencia. Las posibilidades de rehabilitación son consideradas muy bajas debido
a que sus procesos de reinserción se encuentran en un nivel de desarrollo mínimo.

3.4 DELINCUENTE JUVENIL INCORREGIBLE

Este tipo de perfil delictivo es el menos común de todos, presenta un mayor nivel
de reincidencia delictual violenta (actúan en solitario), son los más peligrosos en
cuanto a su expresividad y potencial criminal. Su nivel de disfuncionalidad y
psicopatología es más bien global o generalizado en él se presentan trastornos
agudos tanto en sus funciones socializadoras, educativas. Este tipo de delincuentes
son incapaces de sentir remordimiento, proyectan un nivel de violencia extrema,
disfrutan del peligro y llegan a sentir placer con el sufrimiento ajeno (sádicos). Su
probabilidad de rehabilitación con las actuales políticas de intervención, hacen
prácticamente nula sus posibilidades de rehabilitación y reinserción social. Es muy
probable que este tipo de delincuente juvenil, en el periodo de su infancia temprana,
nunca desarrollaron procesos psicológicos conductuales asociados a la resiliencia
y empatía.

3.5 PERFIL DEL DELINCUENTE JUVENIL

Algunos autores están haciendo hincapié en los últimos años, en la importancia


de subrayar los aspectos cognitivos interpersonales en la descripción del carácter
del delincuente juvenil, como una prometedora vía tanto para establecer eficaces

18
programas de prevención como para elaborar modelos educacionales que permitan
una eficaz reeducación. Sin embargo, la mayoría de los estudios descriptivos de la
carrera delictiva señalan una serie de factores individuales, sociales y familiares que
caracterizan al delincuente juvenil y que llevan a la conclusión de que el delincuente
juvenil es una persona con un gran conjunto de deficiencias, y una de ellas es que
comete delitos. Entre los factores que Garrido Genovés cita como características de
los jóvenes delincuentes tenemos los siguientes:

• Impulsivos
• Con afán de protagonismo
• Fracaso escolar
• Consumidores de drogas
• Baja autoestima
• Familia desmembrada
• Clase baja
• Falta de afectividad
• Son agresivos
• No tiene ninguna habilidad social
• Poco equilibrio emocional
• Son inadaptados
• Siempre suelen estar frustrados

3.6 CATEGORÍAS TIPOLÓGICAS DE LOS MENORES DELINCUENTES SEGÚN


HERRERO

La primera categoría de jóvenes delincuentes vendría definida por rasgos de


anormalidad patológica, fundamentalmente.

3.6.1 Menores delincuentes por psicopatías.

Aquí el punto de referencia lo constituye la existencia de alguna de las formas de


psicopatía, entendida por HARE como la patología integrada, conjuntamente, de la
incapacidad de quien la padece de sentir o manifestar simpatía o alguna clase de

19
calor humano para con el prójimo, en virtud de la cual se le utiliza y manipula en
beneficio del propio interés, y de la habilidad para manifestarse con falsa sinceridad
en orden de hacer creer a sus víctimas que es inocente o que está profundamente
arrepentido, y todo ello, para seguir manipulando y mintiendo.

Consecuencia de ello, es que, el menor es incapaz de adaptarse a su contexto y


actuar como tal, porque el trastorno de la personalidad que sufre, le impide inhibirse
respecto de conductas o comportamientos contrarios a las normas.

3.6.2 Menores delincuentes por neurosis

La neurosis consiste en una grave perturbación de la psique de carácter


sobrevenido y que se manifiesta en desórdenes de la conducta, pudiendo ser su
origen muy diverso como fracasos, frustraciones, abandono o pérdida de seres muy
queridos, etc.

Criminológicamente, el neurótico trata de hacer desaparecer la situación de


angustia que sufre cometiendo delitos con el fin de obtener un castigo que le permita
liberarse del sentimiento de culpabilidad que sobre él pesa, y esto es también válido
para el menor neurótico, aunque sean muchos menos que los adultos.

3.6.3 Menores delincuentes por auto referencias sublimadas de la realidad

Aquí se incluyen los menores que, por la confluencia de predisposiciones


psicobiológicas llegan a mezclar fantasía y juego de una forma tan intensa que
empiezan a vivir fuera de la realidad. Es precisamente ese estado anómalo el que
puede conducirlos a cometer actos antisociales.

La segunda categoría integrada por jóvenes con rasgos de anormalidad no


patológica, y en la que entrarían:

3.6.4 Menores delincuentes con trastorno antisocial de la personalidad

Se trata de menores cuyas principales características son: la hiperactividad,


excitabilidad, ausencia de sentimiento de culpa, culpabilidad con los animales y las
personas, fracaso escolar y son poco o nada comunicativos.

20
Una de las principales causas de este trastorno es la ausencia o la figura
distorsionada de la madre, aunque tampoco ha de infravalorarse la disfuncionalidad
del rol paterno, pues según algunos trabajos, el crecer sin padre acarrea al niño
nocivas consecuencias que afectan al campo de la delincuencia. En muchos casos
se trata de menores que viven en la calle, en situación de permanente abandono,
porque nos encontramos con menores que, a su edad, acumulan graves
frustraciones, rencores y cólera contra la sociedad, y que tienen un mismo
denominador común: el desamor, la falta de comprensión y de cariño, así como de
atención y cuidado de sus padres.

3.6.5 Menores delincuentes con reacción de huida

En este caso se trata normalmente de menores que han sufrido maltrato en el


hogar y por ello abandonan el mismo. Son menores psicológicamente débiles, y
que, en lugar de responder a la agresión, eligen la huida sin plazos, y casi siempre
sin rumbo. Ese alejamiento les hace propicios al reclutamiento de la delincuencia
organizada, que los escogen para llevar a cabo actuaciones simples, pero de gran
riesgo como el transporte de drogas en su propio cuerpo.

La tercera categoría incluye a aquellos menores delincuentes que presentan rasgos


de personalidad estadísticamente normales o próximos a la normalidad. Son
aquellos afectados por situaciones disfuncionales que no perturban de manera
especialmente anormal, ni la conciencia, ni la capacidad espontánea de decisión ni
la emotividad o afectividad; ésta sería, la categoría que englobaría a la mayor parte
de los menores delincuentes, entre los que podemos incluir:

• Aquellos que llevan a cabo simples actos de vandalismo, por ejemplo:


ataques al mobiliario urbano, esto como consecuencia de las perturbaciones
psicobiológicas que producen la preadolescencia y la adolescencia por
motivos de desarrollo y cambio.
• Los que cometen pequeños hurtos, robos o fraudes por motivos de
autoafirmación personal frente a compañeros, creyendo suscitar en ellos
admiración.

21
• Los que cometen delitos contra el patrimonio o la indemnidad sexual por puro
placer, siendo incapaces de resistir a sus estímulos seductores.
• Los que delinquen para satisfacer meras apetencias consumistas.

West (autor que cita Herrero) hacía referencia que uno de los factores importantes
que tienen probabilidad de poner en marcha el mecanismo que puede llevarnos a
cualquiera a ser delincuente: es la baja categoría en el sistema de las clases
sociales, la deficiencia en la educación, la pobreza, un ambiente familiar inadecuado
o perturbado, la residencia en un mal vecindario y pertenencia a una familia
numerosa. Así, destacaba que, entre las familias de la clase más baja, muchas
residían en barrios miserables, no limitaban el número de hijos y sufrían pobreza y
falta de educación. Dicho con otras palabras, los factores adversos tendían a
presentarse todos juntos y a actuar recíprocamente uno sobre otros hasta el punto
de crear una situación generadora de delitos.

CAPITILO IV

4.1 DELINCUENCIA JUVENIL EN MÉXICO

Un análisis profundo de la etiología de la delincuencia juvenil nos indica que este


fenómeno es con frecuencia una respuesta personal a una agresión social. La
sociedad ha negado al joven algo que le era necesario. La culpa del delito debe ser
repartida entre la sociedad y el delincuente. La violencia viene a ser una respuesta
a ese vacío existencial que experimenta la juventud, es el efecto personal y colectivo
de una reproducción social más profunda y más grave.

En algunos jóvenes, la delincuencia es algo transitorio, utilizado para llamar la


atención a falta de autodominio, mientras que para otros se convierte en norma de
vida. Cuanto más joven sea el delincuente, más probabilidades, habrá de que
reincida, y los reincidentes, a su vez, son quienes tienen más probabilidades de
convertirse en delincuentes adultos.

22
Un estudio realizado por Philip Feldman reseña un análisis sobre relación entre la
delincuencia juvenil y la clase baja. Feldman concluye que la clase baja tiene más
probabilidad de ser investigada, arrestada por sospechosa, permanecer en prisión,
ser llevada a juicio, ser hallada culpable y recibir castigo severo, que cualquiera de
las otras clases sociales.

Pero, aunque la delincuencia continúa ligada a la miseria, su práctica se ha


extendido últimamente a los grupos socioeconómicos medios y altos. La
delincuencia juvenil alcanza, de ordinario, su punto máximo entre los 13 y 15 años
de edad; pues, es un periodo en el cual el menor tiende particularmente a
relacionarse con los otros chicos de su edad. (Anexo 2)

Las actividades ilegales que desarrollan jóvenes se manifiestan más agudamente


en la adolescencia, cuando el joven está más capacitado para realizar acciones por
cuenta propia.

La influencia del medio en el desarrollo de la delincuencia juvenil es también muy


importante, los niños colocados en un medio muy pobre o que viven en condiciones
difíciles están fuertemente tentados de descifrar su existencia por el robo o por la
búsqueda de consolaciones dudosas. Estas son una de las razones del enorme
número de condenas por delincuencia juvenil durante la guerra, las privaciones, los
cambios del medio social, la inquietud y el medio han ejercido una influencia
disolvente y han dado un golpe a la vida moral, de la cual todavía no se ha repuesto
en los ambientes donde hay malas viviendas, donde reina la promiscuidad y la
miseria, es donde se encuentran la mayor proporción de delincuentes juveniles. Lo
que podemos establecer es que la violencia actual se nutre de factores históricos,
demográficos, psicológicos, económicos y sociales, entre otros, por ello es
fundamental definir el concepto de violencia.

4.1.1 ¿Qué es la violencia?

Es definida como toda aquella acción u omisión que, mediante el empleo


deliberado de la fuerza, ya sea física o emocional, logre o tenga el propósito de
someter, causar daño u obligar a un sujeto a efectuar algo en contra de su voluntad.

23
Etimológicamente, la palabra violencia deriva del latín violentia, vis maior, fuerza
mayor, ímpetu. Según el diccionario, es la fuerza o energía desplegada
impetuosamente. En el origen, pues, el concepto de violencia denota una realidad
moralmente neutra; la calificación que uno puede hacer de ella dependerá del uso
o abuso de esta fuerza.

Debido a la generalización del fenómeno de la violencia no existen grupos sociales


protegidos, es decir, la violencia no es específicamente un problema de pobres o
clases sociales marginadas, ni de confrontaciones raciales, económicas o
geográficas, sino que la violencia puede acentuarse por género, edad, etnia y clase
social, independientemente de si se es víctima o victimario; es decir, la violencia
responde a realidades específicas.

Hay que destacar que la violencia, aunque en muchos casos este asociado a la
pobreza, no es su consecuencia directa, pero sí es resultado de la forma en que las
desigualdades sociales, la negación del derecho a tener acceso de bienes y equipos
de entretenimiento, deporte, cultura, operan en la especificidad de cada grupo
social, desencadenando comportamientos violentos. Así pues, la dependencia, la
pobreza y marginación no necesariamente generan delincuentes, pues influye
también el desarrollo material, individual y social, aspectos que derivan en la vida
de los individuos que, al no contar con opciones o alternativas para obtener los
ingresos necesarios para mejorar su calidad de vida, están dispuestos a cometer
delitos.

La violencia, teniendo a los jóvenes como víctimas o victimarios, está íntimamente


vinculada a la condición de vulnerabilidad social de estos individuos. La
vulnerabilidad social es tratada aquí como el resultado negativo de la relación entre
la disponibilidad de los recursos materiales o simbólicos de los actores, sean
individuos o grupos, y el acceso a la estructura de oportunidades sociales,
económicas, culturales que provienen del Estado, del mercado y de la sociedad.

Este resultado se traduce en debilidades o desventajas para el desempeño y


movilidad social de los jóvenes. El no acceso a determinados insumos (educación,
trabajo, salud, ocio y cultura) disminuyen las posibilidades de adquisición y

24
perfeccionamiento de esos recursos que son fundamentales para que los jóvenes
aprovechen las oportunidades ofrecidas por el Estado, el mercado y la sociedad
para ascender socialmente.

Por otro lado, influyen también los impactos desintegradores de un modelo de


crecimiento económico a nivel global y nacional, que ha reforzado la polarización
del ingreso y la riqueza entre países y personas, generando pobreza, exclusión y
menor bienestar, particularmente para las jóvenes generaciones.

En México existe una enorme cantidad de jóvenes que son víctimas de un modelo
social que conduce a la violencia social, a las drogas y al alcohol, a la deserción
escolar y la delincuencia, muchos de ellos son niños y adolescentes. El análisis de
la criminalidad en México revela un incremento en relación directa con la cantidad
de la población total, en razón de 3.2 por ciento anual, comparado con 2.5 por ciento
para el resto de los países del mundo, de acuerdo con cifras de la ONU. (Anexo 3)

En los últimos seis años, el porcentaje de delitos cometidos por menores de 8 a 17


años tenía un porcentaje del 29% y jóvenes de 18 a 29 años con un 71%, que
representan una parte importante de la fuerza productiva del país, registra un
insólito crecimiento, particularmente en el Distrito Federal. De acuerdo con datos
estadísticos de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), las
mujeres ocupan en la Ciudad de México un porcentaje mínimo en la comisión de los
delitos o al ser víctimas. (Anexo 4)

4.2 DELINCUENCIA JUVENIL FEMENINA

Si bien hemos expuesto las características de la delincuencia juvenil en general,


cabe hace una mención especial a la delincuencia juvenil femenina en concreto,
puesto que difiere en algunos aspectos de la delincuencia juvenil masculina.

En un trabajo muy completo de Cámara, podemos encontrar las consideraciones


más relevantes acerca de esta delincuencia: Su estudio comenzó a finales de los
60 cuando, a raíz del movimiento de liberación de la mujer, la delincuencia juvenil
se hizo más visible. Se desarrollaron numerosas teorías, siendo las más

25
destacables las teorías funcionalistas, las teorías del control social y los estudios de
género.

Las teorías funcionalistas predecían un aumento progresivo de la delincuencia


juvenil femenina como consecuencia a la equiparación entre hombres y mujeres,
siendo estas teorías rechazadas puesto que actualmente no existe evidencia de que
las tasas de delincuencia entre hombres y mujeres se hayan igualado. Surgieron
también teorías del control social (formal e informal), las cuales se centraron en las
diferencias de socialización entre chicos y chicas y su repercusión en los medios de
control familiar e institucional. Tampoco existe evidencia empírica que respalde
estas teorías.

Por tanto, en la actualidad, el estudio de la delincuencia juvenil femenina se basa


en los denominados estudios de género, los cuales tratan de explicar dicha
delincuencia partiendo de la diferenciación entre géneros, teniendo en cuenta
factores psicológicos, de aprendizaje social, ambientales, etc. La tasa de
delincuencia juvenil femenina, a pesar de haber aumentado levemente, sigue
siendo muy baja en comparación con la tasa de delincuencia juvenil masculina.

Los factores de riesgo de esta delincuencia coinciden con los factores de riesgo de
la delincuencia juvenil masculina, si bien se ha encontrado que ciertos factores de
riesgo predicen mejor la delincuencia juvenil femenina, como la falta de autoestima,
los conflictos familiares y las relaciones con las pares y el entorno escolar.

Montero destaca “Por último, en cuanto a la tipología delictiva en función del sexo,
encontramos que los delitos más cometido por los hombres son contra el patrimonio
y el orden socioeconómico, mientras que son las faltas contra las personas lo que
más prevalece entre las mujeres. Además, en lo que concierne a los delitos contra
el orden público y contra la seguridad colectiva, así como delitos de homicidio y
contra la libertad e indemnidad sexuales, encontramos que la participación de los
hombres es significativamente superior a la de las mujeres”.

26
4.3 DELINCUENCIA JUVENIL EN ZACATECAS

En los primeros cuatro meses se incrementó la detención de menores de edad


que participaron en algún tipo de delito, el secuestro fue uno de los crímenes en
donde tuvo mayor incidencia informo la Procuraduría General de Justicia del Estado
de Zacatecas (PJGEZ). En todo el 2017 la procuraduría tiene registros de la captura
de 27 sujetos menores de 18 años mientras que en lo que va del 2018 se detuvieron
un total de 40 adolescentes. (Anexo 5)

Las autoridades informaron que los principales delitos en los que se presenta una
mayor incidencia en menores de edad son el robo, el narcomenudeo, secuestro
homicidio y daño en las cosas. Durante el 2017 se detuvieron a 3 menores de edad
por su presunta participación en homicidios, 10 en robos, y un total de 14 casos en
narcomenudeo. (Anexo 6)

4.4 TIPOS DE DELITOS MÁS COMETIDOS POR LOS JOVENES

4.4.1 Secuestro

En lo que va del 2018 las autoridades reportan que un total de 8 menores de edad
fueron detenidos por su presunta responsabilidad en la privación ilegal de la libertad
de personas. El secuestro fue un delito que en 2017 no registro la detención de
ningún menor de edad, mientras que en el primer cuatrimestre del año se
incrementó drásticamente.

4.4.2 Narcomenudeo

En el caso del narcomenudeo, que son jóvenes que se le vinculan con la venta y
distribución de estupefacientes, en lo que va del año se detuvieron 10 menores de
edad en contraste de los 14 jóvenes que se capturaron en todo el 2017.

Las autoridades de la procuraduría aclararon que la detención por algún crimen no


revela si están vinculados a un grupo delictivo o no, a un que si reconocieron que el
narcomenudeo y el secuestro son los delitos que están ligados al crimen
organizado.

27
4.4.3 Robo al alza

Uno de los rubros en los que se incrementó la participación de menores fue en los
robos ya que durante todo el 2017 las autoridades presentaron ante un juez un total
de 10 menores infractores, sin embargo, en lo que va del año esta cifra incremento
en un 50 por ciento. En este rubro en los primeros cuatro meses del 2018 han sido
detenidos un total de 15 menores de edad por ser sorprendidos en un acto de hurto.
Según datos proporcionados por la Secretaria de Seguridad Publica de la entidad
de los 45 detenidos en los primeros meses del año 9 son menores de edad.

CAPITULO V

5.1 DELITOS DEL CRIMEN ORGANIZADO, PRINCIPALES CAUSAS DE


RECLUSIÓN

En el informe de la CNDH, Zacatecas destaca por ser el segundo estado, de los


13 en los que se visitaron centros de internamiento juvenil, donde hay un mayor
porcentaje de adolescentes que están recluidos por delitos relacionados con la
pertenencia al crimen organizado. Mientras que a nivel nacional 35 por ciento de los
jóvenes fue detenido por estos motivos, en la entidad la cifra casi se duplica. Y es
que en Zacatecas 65 por ciento de los adolescentes está internado por actividades
ilícitas relacionadas con el crimen organizado, lo que se ubica tan sólo por debajo
del 75 por ciento del estado de México.

Esta modalidad delictiva es, por tanto, la principal causa de reclusión de los jóvenes
en territorio zacatecano, seguida de 18 por ciento que está preso por ilícitos
relacionados con pandillas y 17 por ciento que fue detenido por actos
delincuenciales cometidos de manera individual. A nivel nacional este último tipo de
delitos es el más común, después están los del crimen organizado y en tercer lugar
se encuentra el tema de las pandillas.

Si se toman en cuenta los delitos específicos, en Zacatecas la mayoría de los


jóvenes, es decir, 38% de quienes están en el centro de internamiento juvenil fueron
recluidos por homicidio; 24% por violación; 18% por el delito de secuestro; 10% por
28
secuestro exprés; 8% propiamente por delincuencia organizada; y con 2% están el
acopio de armas y las tentativas de violación y de homicidio. (Anexo 7)

En el caso de los estados, como Zacatecas y México, que sobresalen por tener a la
mayoría de los jóvenes internados en centros de reclusión por delitos relacionados
con el crimen organizado, la CNDH advierte que “ello debería dar lugar al diseño de
políticas específicas en cada entidad para impedir que más adolescentes sean
reclutados para estas actividades”. (Anexo 8)

El informe enumera una serie de “motivaciones” que llevaron a los jóvenes a


involucrarse en ese tipo concreto de actividades delictivas, entre las que se
encuentran el “deseo de imitar un estilo de vida que los adolescentes han podido
observar en su entorno y que incluye: armas, autos, alcohol, drogas, sensación de
poder y otros lujos y excesos”.

También está el “deseo de formar parte de un grupo que les brinde la sensación de
pertenencia, de protección, de solidaridad, equivalentes o sustitutas a las de una
familia” y el hecho de que formar parte de estos grupos “les produce una sensación
de dominio, de control, de formar parte de un poder paralelo que disputa o pretende
substituir al poder del Estado”.

5.2 LA INSERCIÓN DE LA JUVENTUD EN LA DELINCUENCIA Y EL CRIMEN


ORGANIZADO.

En México hemos venido presenciando una seria problemática originada en la


insuficiente capacidad que muestran las instituciones públicas y privadas, así como
la sociedad en su conjunto, para incorporar a las nuevas generaciones en la
experiencia de una vida satisfactoria en términos personales, sociales, laborales,
académicos, económicos, etc.

Sin duda, el grupo más frágil en un entorno de inseguridad social, son los niños y
los jóvenes, porque el panorama que se les presenta en su futuro inmediato es
incierto en muchos sentidos. Se presenta como un hecho casi incuestionable, el que
los jóvenes que engrosan las filas de la delincuencia no han encontrado en su
familia, en la escuela, en su comunidad, o en las instituciones del Estado, acciones

29
o estrategias adecuadas y suficientes que les permitan la introyección de valores
personales, sociales, cívicos y éticos, que les brinden un panorama de desarrollo
humano y de seguridad.

Para el caso de Zacatecas, en los recientes años hemos visto un aumento


alarmante de los actos delictivos y de violencia a lo largo y ancho de la entidad;
pero, sobre todo, hemos testificado que la violencia y la delincuencia ha prendido y
enganchado a los niños y jóvenes de entre 12 a 29 años, o aún menores. Entender
las causas estructurales que determinan esta situación es fundamental para hacerle
frente a tan urgente situación. Ninguna sociedad puede permitirse que su niñez y
juventud estén expuestas a convertirse en elementos del crimen organizado.

Un dato muy importante de este estudio, es que, según la percepción ciudadana, el


grupo de edad delictivo que considera más violento es el de 16 a 20 años.
Específicamente, se formuló en una encuesta del estudio la interrogante sobre si
los jóvenes migrantes que regresan al municipio influyen en los “no migrantes” en
lo que concierne a la violencia y la delincuencia; el 71.4% manifestó que sí. Es un
hecho que el gobierno de Estados Unidos, ha venido expulsando en los últimos
años a los sujetos que infringen la ley en su territorio. Muchos zacatecanos y
descendientes de zacatecanos han sido deportados por considerarlos criminales en
EUA.

La violencia e inseguridad que se vive en casi todo el país, y particularmente en los


municipios objeto de este Estudio: Zacatecas, Guadalupe y Fresnillo, se deja ver
desde el estado en que se encuentran los entornos, calles con basura y baches,
casas a medio construir, parques y jardines abandonados y mal habilitados,
escuelas y otros espacios públicos desatendidos, transporte público obsoleto,
contaminante, escaso y de muy mala calidad, colonias vandalizadas, etc. A ello hay
que relacionar claro, la poca cultura cívica de los habitantes de las colonias con
mayores conflictos, el desempleo, los bajos ingresos, la inadecuada oferta
educativa y de salud, entre otros.

Todo lo anterior enmarca para muchos jóvenes, una realidad de marginación, apatía
y frustración, que ya de suyo nos muestra que, sosteniendo la violencia perpetrada

30
por los sujetos que llamamos delincuentes, está la violencia estructural o sistémica,
a la que se refiere la enorme desproporción en la repartición de los bienes y la
riqueza nacional.

En la percepción ciudadana y en el imaginario colectivo, una parte significativa de


la violencia social tiene como piedra angular la injusticia social sostenida por una
buena parte de la clase política que ha desatendido su razón de ser: la búsqueda
del bien común.

5.3 ESTRATEGIAS QUE ELABORA EL GOBIERNO DE ZACATECAS

El sistema estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) desarrolla el


proyecto “Niñas, niños y adolescentes en escenario de crimen organizado”,
mediante el cual se pretende detectar el índice de delincuencia en menores de edad
y prevenir este fenómeno.

La actividad es emprendida por el DIF, a través de la Subdirección de Atención a


Grupos Vulnerables y Desarrollo Familiar, con apoyo del Sistema Nacional DIF y al
cual se destinó un presupuesto de 360 mil pesos.

Como parte del proyecto se realizó el panel “Estrategias para abordar la


delincuencia infantil y juvenil en el estado”, mediante el cual se capacitó a personal
directivo y operativo de los Sistemas Municipales DIF.

En la exposición de motivos, Efrén Montoya Ortega, subdirector de Atención a


Grupos Vulnerables y Desarrollo Familiar, mencionó que por primera vez el DIF
elabora un proyecto diseñado para prevenir la delincuencia juvenil.

“Desafortunadamente la delincuencia infantil y juvenil va aumentando en los últimos


tiempos y vivimos en una sociedad en la que sus miembros estamos cada vez más
expuestos a ser objeto de conductas violentas o a convertirnos en violentadores”.

Mencionó que la violencia infantil y juvenil es multicausal y mayormente se ubica


dentro de un contexto caracterizado por grupos de niños y adolescentes en niveles
de pobreza, desempleo, concentración urbana, baja escolaridad o analfabetismo y
desintegración familiar, a lo que se agrega que la sociedad actual se caracteriza por

31
un debilitamiento de los sistemas tradicionales de apoyo para el desarrollo de la
niñez y la adolescencia.

5.3.1 Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la


Delincuencia

El Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia


(2014-2018), establece los parámetros y principios con que debe abordarse el
análisis del fenómeno de la violencia y la delincuencia a nivel nacional, estatal y
municipal: integralidad, intersectorialidad, transversalidad, territorialidad o
focalización, participación, trabajo conjunto, continuidad de las políticas públicas,
interdisciplinariedad, diversidad, proximidad, transparencia y rendición de cuentas;
incorpora las perspectivas transversales de equidad de género, de derechos
humanos y de cohesión social.

La identificación de los tipos de violencia, delincuencia, riesgos y vulnerabilidad de


la sociedad de 7 polígonos de 3 municipios de la entidad: Zacatecas, Guadalupe y
Fresnillo, a través de correspondientes Diagnósticos Participativos, se construirá a
partir de sendos estudios estadísticos y de análisis de tipo sociológico, con
metodología científica.

Ello nos asegura mostrar en el presente documento un panorama actualizado y con


referente de realidad sobre el tema abordado. El trabajo implica recopilar la
percepción ciudadana sobre las condiciones sociales en que se gestan y desarrollan
los hechos delictivos, en los específicos contextos tratados, aquí señalados como
Polígonos. El análisis de la percepción social, a través de encuestas, grupos focales
y marchas exploratorias, nos permitirá identificar las condiciones que marcan mayor
predisposición al delito entre los jóvenes.

Concretamente, focalizamos la inserción de los jóvenes zacatecanos en los


dispositivos de violencia y criminalidad; aquellos que tienen entre 12 a 29 años. Por
supuesto los Diagnósticos Participativos presentados son el punto de partida en la
ideación y planeación de las acciones de prevención social del delito; es decir, para
la construcción de medidas que deben convertirse en políticas públicas que logren

32
finalmente erradicar este lastre social que lacera a nuestro país, nuestro estado y
nuestros municipios.

5.4 RELACIÓN DE LOS JÓVENES DELINCUENTES EN LA SOCIEDAD

La juventud es en parte definida a partir de un periodo en la vida biológica de los


individuos. Esto conduce la mayor parte de las veces a asociar a la juventud con
una etapa cronológica en la que hombres y mujeres transforman sus características
biológicas, abandonando así su etapa infantil. Se considera a la juventud como una
etapa del desarrollo individual que mira hacia delante, etapa en la cual los individuos
construyen una identidad personal, se sabrá que esa actividad generará a su
alrededor elementos simbólicos que permiten el reconocimiento de su
individualidad, pero también su pertenencia a un género.

Giddens se refiere a la juventud como una etapa de los individuos en la que tratan
de copiar las formas de los adultos, pero son tratados por la ley como niños. Puede
que estén obligados a trabajar o quieran trabajar, pero deben ir al colegio. Sin
embargo, no se trata solamente de un periodo en la socialización del individuo
donde el que fue niño copie las conductas de los adultos, sino, además, que
represente la capacidad para distinguir expresiones concretas de la etapa adulta.

Conforme se advierte que la conducta de los jóvenes es normada por los patrones
sociales establecidos para una edad determinada, se confirma que los individuos
ya introyectaron los valores, principios y conductas esperadas socialmente para
interrelacionarse con los otros. De esa manera, la sociedad comienza a conferirles
el estatus de jóvenes que han madurado, y estatus de joven adulto, es decir, un
individuo que va aprendiendo a ser responsable.

Conforme se advierte que la conducta de los jóvenes es normada por los patrones
sociales establecidos para una edad determinada, se confirma que los individuos
ya introyectaron los valores, principios y conductas esperadas socialmente para
interrelacionarse con los otros. De esa manera, la sociedad comienza a conferirles

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el estatus de jóvenes que han madurado, y estatus de joven adulto, es decir, un
individuo que va aprendiendo a ser responsable.

Para Bourdieu se trata de un proceso social mediante el cual las generaciones más
avanzadas construyen a través de la cultura unos patrones de conducta y un papel,
que impide a aquéllos que han sobrepasado la etapa infantil (jóvenes), que
prometan hacerse de las habilidades y recursos para ser autónomos, y así accedan
al poder. Por otra parte, resulta muy importante advertir que el choque generacional
no sólo se refleja en el monopolio sobre los elementos materiales del poder, como
es el dominio que tienen los adultos en las actividades que permiten el acceso a la
toma de decisiones y al dinero. Son precisamente los adultos quienes aparecen
como sinodales en el proceso de socialización de los jóvenes, pues señalan los
estereotipos ideales que la sociedad espera de sus hombres y mujeres.

Guinsberg señala, toda sociedad necesita construir y construye un determinado tipo


de sujeto social, el adecuado para el mantenimiento y reproducción del sistema
estructural que lo forma, utilizando para ello las diferentes instituciones que
confluyen hacia el objetivo buscado (escuelas, iglesias, medios, etc.), cada una de
las cuales adquiere carácter hegemónico en distintos momentos del proceso
histórico de tal manera que los adultos se constituyen en emisarios de la cultura
tradicional que se resiste a la transformación de los papeles sociales.

La juventud es un algo que actualmente toma muchas formas, adquiere distintos


sentidos y significados, y obliga a pensar no en una sino en varias y diferentes
realidades juveniles que están conectadas entre sí, generando identidades únicas,
formas de comportamiento, lenguajes y pensamientos adecuados a los contextos
en donde se desarrollan los jóvenes. Es el periodo de la vida en que se pasa de una
existencia receptiva a una existencia autónoma y personalizada. Se trata de un
tránsito difícil y de graves consecuencias para el futuro. Aquí, en esta encrucijada,
se fraguan o se malogran muchas metas y éxitos del futuro, la situación de extrema
pobreza en que viven grandes núcleos de población en los países de América
Latina, incluyendo México, nos muestra una imposibilidad estructural de inserción
de muchos jóvenes en las estructuras formales de la sociedad.

34
Según Carlos Monsiváis la variedad de comportamientos (juveniles) se relaciona
con tradiciones históricas y culturales, con desesperaciones y angustias diferentes,
con formaciones diametralmente opuestas, con ideas de la nación escasamente
relacionadas entre sí, con diferentes oportunidades de inserción en la sociedad.

Para Navarro Kuri, la condición juvenil exige un reconocimiento, tanto en su


especificidad social como en sus producciones, como jóvenes, exigen ser
reconocidos como sujetos activos de sus destinos sociales, "el joven de calificativo
genérico pasa al estatuto de sujeto que, como tal, demanda legitimidad y
participación en las decisiones sociales, políticas, culturales y morales". La relación
entre juventud y sociedad ha sido a lo largo de la historia una relación ambigua y
contradictoria desde siempre, en todas las épocas, aunque con distintas
intensidades y acentos, ha habido un enfrentamiento, tácito o manifiesto entre
juventud y sociedad. Es una larga historia de rebelión y de sometimiento, de
subversión y de conformismos, de absentismo y de adulación, de silencio y de
protesta, de violencia y pasotismo.

Es obvio que la juventud ha sido descuidada en la formación de su personalidad


con valores culturales, sociales y éticos que en tiempos todavía recientes se
consideraban imprescindibles. Y aunque el joven lucha por la conquista de su
libertad, pronto cae en la cuenta de que se encuentra sumergido en el consumismo
de una sociedad materializada e injusta desde sus planteamientos, centrada en la
preocupación desmesurada por la obtención de bienes materiales sin temor a que
la persona sea atropellada o excluida.

Ya desde hace años, todo un montaje publicitario y comercial se viene encargando


de vender lo joven como artículo muy rentable. Por ejemplo, en los últimos tiempos,
la publicidad ha penetrado más en la masa juvenil. Las modas, las actitudes, las
formas de comunicación, las costumbres, la religión, los cambios en los valores, los
derechos, la estructura económica, se están homogenizando para el beneficio,
preservación y progreso del sistema capitalista actual. Y quien no entre dentro de
los parámetros que dicta tendrá que ser excluido. La juventud ha sido amamantada
en el escándalo de las malas costumbres, en el miedo al sacrificio, en la búsqueda

35
de lo material sin esfuerzo, en la renuncia a la austeridad y en la incapacidad para
la renuncia. Es inicuamente explotada por empresas comerciales que lanzan
atuendos y vestimentas rápidamente envejecidas, formas de vida desordenadas,
literatura barata y embriagadora que asegura el dominio de los intereses sobre el
de los ideales, el de los instintos sobre la reflexión.

La iniquidad tiene sus raíces en los patrones de exclusión, en la discriminación


social basada en rasgos poblacionales y en los sistemas de privilegios. A pesar de
que la Constitución Política Mexicana consagra el ejercicio de los derechos en
igualdad de condiciones para todos los ciudadanos mexicanos, la brecha entre
diferentes grupos de población en el acceso a todo tipo de recursos y en el control
sobre éstos es muy profunda.

Pero, más allá de la dramática desigualdad en la distribución de ingresos, que deja


en condiciones de miseria a gran parte de la población, existe una exclusión social
manifiesta a través de disparidades agudas en los niveles de poder y
reconocimiento social, de participación política, de libertad individual, de educación,
de salubridad y expectativa de vida, de seguridad personal, de organización
colectiva y de acceso a servicios básicos, entre muchas otras desigualdades que
afectan de manera importante a la población joven. Los patrones de distribución de
todos estos recursos sociales son determinados fundamentalmente de acuerdo con
un criterio poblacional. En otras palabras, la posición relativa de ventaja o
desventaja social depende, sobre todo, de atributos de tipo poblacional como el
género, la edad, la etnia y la cultura, en relación dinámica con su ubicación territorial.
Los jóvenes, principalmente, son un sector de la población que es discriminado y
excluido tanto por otros jóvenes con características diferentes, como por la
población en general. El pertenecer a cierto grupo en el que se comparten ideas,
formas de vestir, música, lugares que frecuentar, tipo de escuela hace que exista
una diversidad de expresiones y grupos juveniles que no sólo indican una forma de
vestir sino también de ser. Esta diversidad hace que muchas veces los jóvenes sean
discriminados y hasta violentados debido a su apariencia, ya que es vista en
ocasiones como sinónimo de violencia y delincuencia.

36
5.5 EXCLUSIÓN Y DISCRIMINACIÓN SOCIAL DEL DELINCUENTE JUVENIL

Los jóvenes son discriminados en diferentes ámbitos, por ejemplo, en el ámbito


laboral, la mayoría de los empleos indican como requisitos que no se tengan
perforaciones, tatuajes, cabello largo en los hombres, que no provengan de
escuelas públicas (esto tuvo un mayor auge antes y durante la huelga de la UNAM,
en 1999, periodo durante el cual se señalaba que no se admitían egresados de
dicha institución), etc. También varios centros nocturnos o llamados antros
restringen la entrada a ciertos jóvenes, por ejemplo, si son morenos, por el tipo de
ropa, si no llevan moto o automóvil, si no cumplen con las características impuestas
o que van en contra de las políticas del lugar.

Los jóvenes no sólo son discriminados por el resto de la sociedad, sino también por
otros jóvenes que no comparten ciertas características o rasgos físicos, culturales,
sociales o religiosos. Pero no solamente al hablar de jóvenes se alude a aquéllos
que pertenecen a alguna expresión juvenil, es decir, no se trata de generalizar, sino
también se habla de todos aquéllos que son excluidos y discriminados solamente
por su condición de joven, por su condición social, el sexo, el color de la piel, la
religión, el estado civil, las orientaciones sexuales, el nivel educativo y el tipo de
escuela (si es privada o pública), la ocupación, los gustos musicales, los gustos en
el vestir, etcétera.

Debido a que el problema de época no es el proceso de cambio social, sino el de


exclusión y la discriminación con que dichas transformaciones operan a nivel de las
nuevas generaciones, las aspiraciones de ascenso en la escala social se ven
socavadas por la crisis y la reconversión de los mercados y el progresivo deterioro
de la calidad y el prestigio social que brinda la educación formal. Ser joven y tener
un título ya no son condiciones que garanticen un camino de progreso.

Para muchos adolescentes y jóvenes, las actividades ilegales y el desaliento social


constituyen verdaderas estrategias de vida y únicas opciones de realización
personal y colectiva en un contexto económico y cultural cada vez más hostil para
determinados perfiles sociales. Estos jóvenes deben afrontar el desaliento o la

37
imposibilidad de estudiar; a la vez que deben responder a la presión de proveer
ingresos familiares o asumir responsabilidades domésticas.

Cuando pueden, recurren al grupo familiar con la esperanza de seguir estudiando,


la mayoría de las veces no tienen alternativa y están obligados a dejar los estudios
para aceptar cualquier trabajo; muy temprano enfrentan el desempleo y luego el
desaliento, y más tarde o más temprano se encuentran ante las actividades ilegales
que ofrece la marginalidad urbana como única posibilidad de movilidad social. De
esta manera, sin trabajo, sin redes de contención, sin las habilitaciones educativas
y sociales exigidas por el mercado ni oportunidades para obtenerlas, estos jóvenes
quedan fuera de la sociedad formal y se refugian en las estructuras invisibles de la
pobreza y la marginalidad. Finalmente, tanto el mercado como el orden social oficial
sospecha de ellos, los persigue y los juzga, ejerciendo violencia contra su persona
y su identidad, etiquetándolos en el mayor de los casos como posibles delincuentes
o delincuentes.

Existe una situación de vulnerabilidad sobre los jóvenes, aunado a ello se


encuentran turbulentas condiciones socioeconómicas en varios países, lo que
ocasiona una gran tensión entre los jóvenes, agravando directamente los procesos
de integración social, y en algunas situaciones fomentando el aumento de la
violencia y la criminalidad.

CAPITULO VI

6.1 LA DELINCUENCIA COMO UNA ESTRATEGIA DE SOBREVIVENCIA


JUVENIL

Para izquierdo la delincuencia es una situación asocial de la conducta humana y


en el fondo una ruptura de la posibilidad normal de la relación interpersonal. El
delincuente no nace, como pretendía Lombroso según sus teorías antropométricas
o algunos criminólogos constitucionalistas germanos; el delincuente es un producto
del genotipo humano que se ha maleado por un ambiente mal estructurado tanto
familiar como social, puede considerarse al delincuente más bien un sociópata no

38
un psicópata, para llegar a esta sociopatía se parte de una inadaptación familiar,
escolar o social.

La delincuencia es una forma de inadaptación social y al producirse esa anomalía


se da un desafío a la misma sociedad y a su normativa de convivencia. Pero los
caminos que conducen a la delincuencia son múltiples y muy diferentes unos de
otros, de ahí que podamos afirmar que la delincuencia es poliforme. Aquí tratamos
más bien de la delincuencia agresiva pues se extiende desde los rincones más
alejados de la ciudad industrializada hasta los suburbios de las grandes ciudades,
desde las familias ricas o acomodadas hasta las más pobres. Es un problema que
se da en todas las capas sociales y en cualquier rincón de nuestra civilización. Es
como una plaga que se ha extendido por todas partes, robos, tráfico de drogas,
actos de terrorismo, violaciones, asesinatos, violencia callejera, amedrentamiento
ciudadano, etc.

De tal forma que los delincuentes tienen un denominador común: incapacidad de


adaptación al medio social, unos dañan duramente la convivencia social con su
comportamiento debido a su íntima estructura, otros no respetan las normas
establecidas por no haberse identificado y socializado; otros se enfrentan
violentamente contra las normas llegando a un cierto vandalismo intolerable en una
sociedad democrática y en un mundo civilizado; otros carecen del espíritu de trabajo
y esfuerzo para realizarse como personas.

De acuerdo con CLOWARD y OHLIN, la clave se encuentra en el diferente o


desigual acceso a las oportunidades ilegítima, los medios ilegítimos no son
igualmente accesibles para todos. El adquirir un rol o papel conformista o desviado
no es necesariamente algo fácil o sencillo de disponer; su acceso depende de una
variedad de factores, como la posición económica, la edad, el sexo, la raza, la
personalidad,

Según sean los diferentes tipos de barrios de clase baja, serán los diferentes tipos
de subculturas delincuentes, distinguiendo los autores tres grandes grupos de
subculturas juveniles:

39
6.1.1 Subcultura Criminal

Este tipo de subcultura aparecerá fácilmente en aquellos barrios de clase baja


relativamente estables, en el que la mayoría de los miembros de la comunidad se
conocen unos a otros y aparece la delincuencia y la corrupción como una forma de
vida aceptada por la comunidad y muy difundida en la misma como algo normal.

En este tipo de barrios el rol criminal de los adultos es el modelo a imitar por los
jóvenes que son socializados en una subcultura criminal en la que disponen de
todos los medios y oportunidades para aprender este tipo de comportamiento, se
produce un adoctrinamiento en el delito.

6.1.2 Subcultura del conflicto

En contraste con el tipo anterior, esta subcultura aparece en aquellos barrios


menos estables, caracterizados por su desorganización social, en la que la mayoría
de sus residentes viven en grandes edificios que generan una clase de personas
aisladas y anónimas, en los que no hay contacto entre generaciones de
delincuentes. En este tipo de barrio las oportunidades ilegítimas de acceder a la
delincuencia no son tan fáciles, pero promueve el uso de la violencia para alcanzar
un status o representatividad.

6.1.3 Subcultura de la retirada o del abandono

Finalmente, hay individuos en todas las comunidades de clase social baja que
fracasan en ambas estructuras de oportunidades (legítimas e ilegítimas). Estos
“dobles fracasados” forman una subcultura. Ellos elegirán una forma de vida fuera
de su comunidad en torno a las drogas, el alcohol o cualquier otra fórmula de
evasión.

Ante todo, siempre se ha considerado que la delincuencia es un fenómeno


específico y agudo de desviación e inadaptación. En este sentido, se ha dicho que
la delincuencia es la conducta resultante del fracaso del individuo en adaptarse a
las demandas de la sociedad en que vive. De tal manera que el núcleo de la
delincuencia reside en una profunda incapacidad de adaptación sobre todo con
respecto a la integración social.
40
6.2 LA CRIMINOLOGÍA CRÍTICA

Los criminólogos reconocen varias causas al examinar las raíces de la


delincuencia juvenil, las expectativas de la familia, especialmente cuando los padres
u otros familiares podrían estar bajo supervisión de los tribunales o en prisión,
afectan el comportamiento de los niños. Los compañeros, especialmente los
miembros de pandillas, también influyen en las acciones juveniles, algunos niños
pueden sentirse etiquetados como delincuentes, y por lo tanto actuar como tales;
se trata de un tipo de profecía autocumplida, las expectativas de la comunidad
amplían este proceso de pensamiento al fomentar conductas delictivas, ya sea en
forma sutil o abierta. Los factores económicos, sociales e incluso culturales pueden
influir aún más en conductas delictivas, los medios de comunicación de vez en
cuando, si no de manera intencional, promueven la violencia, que también pueden
afectar las acciones de los niños.

Alexandre LACASSAGNE resalta la importancia del medio social. Observó dos


clases de factores criminógenos: individuales (de carácter somático o físico) que
sólo serían predisponentes y sociales, que serían los verdaderamente
determinantes, los decisivos en la adopción de comportamientos criminales.

Propugnaba el estudio de los criminales en relación y en función del medio social,


entendido en un sentido amplio (climático, físico y, sobre todo, humano). Para él “el
medio social es el caldo de cultivo de la criminalidad”. Establecía que “la sociedad
encierra en sí los gérmenes de todos los crímenes que se van a cometer. Ella es la
que en cierta manera los prepara, y el culpable no es más que el instrumento que
los ejecuta”. Según esta posición, la criminalidad puede disminuir si las causas
sociales que la producen cambian o se transforman.

El último y más reputado componente de esta escuela fue Gabriel Tarde, quien
propuso una serie de leyes para una mejor comprensión de la criminalidad, siendo
las más conocidas y aceptadas las Leyes de la imitación. A juicio de Tarde un
hombre imita a otro en proporción a la frecuencia de contactos que tengan entre sí.
Estos contactos serán frecuentes y múltiples en las grandes ciudades, donde

41
alcanzan sus cuotas máximas los fenómenos de imitación, aunque tenderán a tener
poca estabilidad.

Es lo que el autor denomina como “moda”. Por el contrario, en los núcleos urbanos
pequeños los contactos serán más frecuentes, pero entre un número de personas
más reducido, manifestándose entonces el fenómeno de la imitación bajo la forma
del respeto a la “tradición”. Tarde aplicó esta ley al estudio de la criminalidad,
llegando a la conclusión que el crimen al ser un comportamiento social, puede ser
un comportamiento imitado y, dependiendo del lugar donde se desarrolle, podrá ser
objeto de una moda o convertirse en una costumbre, en una tradición que se
transmite.

6.2.1 Teoría de la criminalización


En contraste con las teorías de la Criminalidad o teorías tradicionales, en la
segunda mitad del siglo pasado apareció una nueva corriente criminológica (en
buena parte influenciada por la idea del marxismo, pero sobre todo interesada en
cuestionar a la Criminología tradicional) que, discutiendo el concepto mismo de
delincuencia, introdujo una visión crítica y compleja de este fenómeno.

Parte de la premisa de que las normas y su aplicación no constituyen una realidad


objetiva y neutral, sino que configuran una forma de control cultural y socialmente
determinado. Partiendo de esta premisa, la Criminología Crítica ya no busca como
objetivo el comprender por qué una persona infringe las normas, sino que intenta
comprender los mecanismos a través de los cuales las instituciones encargadas del
control social definen y sancionan la delincuencia.

6.2.2 Teoría del etiquetado o de la reacción social

El interés principal de la teoría del etiquetado, consiste en estudiar el proceso de


atribución de definiciones negativas, esto es la acción de etiquetado, los
mecanismos del control social que consiguen el etiquetamiento, los procesos de
estigmatización y exclusión de los delincuentes.

En palabras de HERRERO, “su metodología consiste en rehuir de la formulación de


cualquier clase de etiología criminal, porqué, según ellas, el crimen no es algo

42
ontológico, sino definitivo. Esta teoría atribuye importancia por un lado a los órganos
de control social, que aplican las normas según determinados estereotipos,
atribuyendo la etiqueta de delincuentes a algunos individuos en particular; por otro
lado, estudia con detenimiento las transformaciones que se verifican en la identidad
del individuo que ha sido registrado con la etiqueta o estigma de delincuente.

BECKER afirma que un comportamiento puede ser etiquetado o identificado como


criminal, pero esto no significa que el comportamiento en sí mismo sea constitutivo
de delito. El comportamiento es criminalizado mediante un proceso de percepción y
reacción social interpretado y aplicado por los agentes legales.

Sostiene que los actos “realmente” desviados son aquellos que la sociedad
considera como tales, aspecto éste que es importante reconocer a la hora de
realizar un análisis completo del comportamiento desviado. En conclusión, la
desviación es una sucesión de fases o etapas, de cambios de comportamiento y de
perspectivas del individuo.

La Criminología crítica o teoría radical de la desviación, según HIRST “procura


explicar y justificar al delincuente como producto de las relaciones sociales, situar
al criminal como víctima del proceso de rotulación y castigo que opera al servicio de
los intereses del régimen establecido, y cuestionar la naturaleza de las leyes y
valores como propios de ese régimen.

A tenor de esto, para los partidarios de la criminología crítica “las causas del delito
están irremediablemente relacionadas con la forma que revisten los ordenamientos
sociales de la época. El delito es siempre ese comportamiento que se considera
problemático en el marco de esos ordenamientos sociales; para que el delito sea
abolido, entonces, esos mismos ordenamientos deben ser objeto de un cambio
social fundamental. Íntimamente relacionado con la situación anterior, otorga gran
importancia al desempleo juvenil, así como a la expansión del número de jóvenes
que trabajan en condiciones de explotación (física y psíquica), y el gran número de
jóvenes empleados en trabajos con contratos temporales y mal remunerados,
resalta también, la evidencia de que mucha gente joven pospone proyectos de
formar un hogar, y continúan viviendo en casa de sus padres mientras tanto, se ha

43
producido un incremento en el número de jóvenes sin hogar, que viven y trabajan
en las calles.

Por último, la inseguridad y el riesgo en el que viven los jóvenes hoy en día, reflejado
en la proliferación de delitos de abusos sexuales de niños y adolescentes, y en la
omnipresencia de drogas y alcohol, son otros factores a los que otorga gran
importancia. Los partidarios de la teoría de la desviación, no buscan las causas o
factores que influyen o concurren en el delito, sino que, sobre todo, intentan resaltar
los problemas de la sociedad, para solucionarlos, lo que a su vez solucionará, en
gran medida, la delincuencia.

6.3 LA INFLUENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LA


CRIMINALIDAD

En la sociedad globalizada los Medios de Comunicación se han convertido en uno


de los principales instrumentos de poder, gracias al manejo de la información. Dicho
manejo ha generado importantes cambios en la estructura de la sociedad puesto
que no solo se utiliza como un ente informativo, sino que también ha tenido un papel
de instrucción y enseñanza para todas las audiencias.

Es notoria la influencia que ejercen los medios de comunicación sobre las diferentes
esferas de la sociedad, de acuerdo a lo anterior los medios de comunicación se
consideran como armas de doble filo en tanto que se utilizan para mantener
informada a la comunidad sobre los últimos acontecimientos, para elevar el grado
cultural, pero a su vez alteran el orden y la tranquilidad públicos.

La utilización negativa de los medios de comunicación masiva se explica como parte


del sistema económico dominante, ya que se han convertido en una herramienta
comercial que reposa en manos de empresas multinacionales que terminan por
manipularlos en su propio beneficio.

44
El fácil acceso a los medios de comunicación, así como su constante y necesaria
utilización les han dado un lugar privilegiado en la vida de las personas, este
privilegio se evidencia en los altos niveles de credibilidad y aceptación de la
información que emiten, pero, así como pueden ser una posibilidad, una ventaja
para el desarrollo humano y social, también se han convertido en un instrumento de
dominación.

Haciendo esto referencia a la influencia que tienen en la criminalidad, vista esta


como aquel conjunto de acciones delictivas originadas en gran medida por la
información proporcionada por los medios de comunicación, la cual llega a
mecanizarse y a desarrollarse en el seno de las actividades cotidianas del ser
humano, y que se concretan en un lugar, un tiempo y un espacio determinado.

La influencia negativa se entrevé en la prensa y la radio, en la cual se narran hechos


criminosos que ocurren en el panorama nacional e internacional, lo cual busca algo
más que mantener informado al público, pero lo están haciendo de una manera
equivocada, ya que generan en los receptores de dichos mensajes situaciones de
pánico y angustia ante las amenazas externas y terminan construyendo un enemigo
en cada individuo de la sociedad, generando disociación a nivel familiar, social,
cultural, etc.

También se ve la increíble influencia que ejercen otros medios de comunicación


como la literatura criminal, con el cual el delito se convierte en el único contenido de
la obra, dejando una guía respecto al mejor modo de delinquir. Ya que las conductas
delictivas son una fuente de atracción para la sociedad entre más violencia hay más
interés social, lo alarmante es que la violencia se convirtió en el algo habitual, en
nuestra actualidad los niños, jóvenes, y adultos lo ven como un patrón de conducta
que ha sido aceptado, además la TV facilita encontrar contenidos violentos en
internet, cine, series, caricaturas, narco series, telenovelas, videojuegos etc. del cual
nacen los delincuentes por imitación, lo que se esta volviendo un contagio social.

La violencia en la televisión puede provocar conductas agresivas e impulsivas, por


que se ha convertido en algo habitual desde la infancia, lo que hace mayor la
influencia negativa de los medios de comunicación en la delincuencia juvenil.

45
6.4 EL DELITO JUVENIL, IMPORTANCIA PARA LA CRIMINOLOGÍA EN LAS
INSTITUCIONES EDUCATIVAS.

Para empezar, es importante definir que es la criminología, se define como la


ciencia que se encarga del estudio del delito y las conductas antisociales. Es una
ciencia interdisciplinaria que explica el surgimiento, la comisión y la prevención de
estas conductas.

Para la criminología el delito en jóvenes se ha convertido en un tema de suma


importancia, debido a que se considera como una conducta antisocial, que
transgrede las normas de convivencia y atenta contra la integridad física y
psicológica de los individuos. Porque es un fenómeno complejo, y requiere la
intervención de diversas áreas y ciencias, es por ello el interés y necesidad de que
la criminología aporte conocimientos necesarios para ofrecer medidas de
prevención y tratamiento.

Es importante destacar que la criminología no se enfoca únicamente en la conducta


criminal, o en los criminales, sino que, atiende aspectos importantes e interviene en
situaciones de violencia. Hoy en día, esta problemática debe ser entendida como
un fenómeno que requiere intervención inmediata, se sabe que durante años el
delito ha existido dentro de las instituciones educativas y aceptado por los alumnos
ya sea con la venta de drogas, pequeños robos, agresiones a compañeros con
armas, navajas, hasta abuso sexual.

Hoy en la actualidad se sabe que es un problema que viene desde las escuelas y
de la sociedad, debido a los actos de violencia física, psicológica, verbal y sexual,
que ejerce una persona como forma de control y superioridad hacia otro u otros.

Son pocas las escuelas que están trabajando por prevenir esta problemática, y
cuando es detectado el problema, no hay suficientes herramientas para orientar a
los padres de familia, y mucho menos para dar atención al infractor, es por ello la
necesidad de incluir programas educativos y sobre todo la intervención de
profesionales expertos en la materia. En este caso la intervención de los

46
criminólogos es necesaria para estudiar al individuo agresor desde la perspectiva
biopsicosocial.

Es de gran importancia conocer el origen de la conducta violenta, además de dar


atención a la víctima desde la ciencia victimológica ya que es una parte importante
de la criminología, se ha dado a conocer que la falta de conocimientos y
herramientas para hacer frente al acoso escolar, favorece el incremento de dichas
conductas, una intervención adecuada del criminólogo en las instituciones
educativas, puede establecer las condiciones en las que se desarrolla.

Así mismo puede anticipar la conducta al conocer los principales factores


psicológicos, biológicos y sociales que hacen más propensos a los alumnos de ser
víctimas de conductas violentas, y aquellos alumnos con conductas o patrones que
puedan manifestar actos de violencia, rebeldía, poca o nula tolerancia a la
frustración que pudieran desencadenar otras conductas.

Además es importante identificar a aquellos alumnos que están ejerciendo violencia,


como por ejemplo a los que emplean el lápiz como arma para amenazar, utilizan la
punta del compás o escuadra del juego geométrico para agredir, burlarse de sus
compañeros por su nivel socioeconómico, chantajear, escupir a otro compañero,
espiar a las niñas en los baños de la escuela, esconder o destruir sus pertenencias,
humillar, excluir a sus compañeros, poner apodos, ridiculizar, besar a la fuerza a
compañeras o compañeros, tocar las partes íntimas de los demás sin su
consentimiento, robar los útiles escolares de la escuela y sus compañeros, golpear
o portar armas de fuego, navajas, bóxer, corta plumas etc., como se mencionó
anteriormente son conductas que pueden desencadenar hechos que pueden ser
considerados como delitos.

Sin duda alguna, es indispensable la participación de profesionistas en instituciones


educativas para conocer, entender y explicar el origen de dicha violencia, para crear
formas de prevención a nivel escolar, incluso social, además de ofrecer tratamiento
individualizado para la víctima y agresor, es un trabajo urgente para la prevención
de conductas antisociales y delitos.

47
CONCLUCIÓN

Para concluir con la investigación es importante tener herramientas como


programas para prevenir el delito, ya sea en talleres, proyectos de vida, educación,
y que sean impartidos en las escuelas para que los niños, jóvenes, y padres del
estado de Zacatecas tengan una orientación adecuada, para que los jóvenes no
decidan meterse a la delincuencia y se den cuenta que no es la única alternativa
que hay. Así como también brindar más fuentes de empleo y leyes que realmente
se cumplan para castigar a los menores infractores y reciban un tratamiento
adecuado con profesionales que estén realmente capacitados en el tema ya sea
con criminólogos y psicólogos, para que no vuelvan a reincidir en el delito, ellos son
el futuro de una nueva sociedad en la que pueden hacer un cambio en nuestro
Estado de Zacatecas

Además, es muy importante presentar atención a los factores desencadenantes que


causan en los jóvenes una conducta infractora, ya que la edad en la que se ejerce
más delincuencia en los adolescentes es a partir de los 12 a 29 años de edad el
cual tiene un gran impacto en la sociedad, actualmente la juventud ha perdido el
interés en lograr un mejor futuro, una juventud sin futuro, es una generación perdida
sin provenir, y sin esperanza porque ha perdido toda la confianza en el Estado y en
la sociedad en la que vive.

Hoy en día la delincuencia juvenil sigue inquietando a la sociedad, el sexo que


suele cometer más delitos son los hombres y son reclutados muy fácilmente por el
crimen organizado, son engañados haciéndoles creer que es la única opción que
tienen para sobrevivir y ganar dinero. Siendo este uno de los delitos más común en
el estado de Zacatecas los jóvenes se ilusionan pensando que obtendrán poder,
ganarán mucho dinero fácil y serán respetados por la sociedad, pero la realidad es
otra, miles de jóvenes mueren por esas ilusiones falsas y a manos del crimen
organizado.

48
Por eso es de suma importancia la intervención de criminólogos en las instituciones
educativas para hacer un estudio del individuo y conocer el origen de la conducta
infractora desde la perspectiva biopsicosocial, psicológicos, sociales y familiares
además de dar atención al menor infractor, la intervención adecuada de los
criminólogos en las instituciones educativas puede establecer de manera eficaz y
adecuada el origen de dicha conducta, para que los jóvenes no dejen la escuela, de
esa forma crear nuevos proyectos de prevención a nivel escolar, familiar y social
para fomentar más los valores familiares, de los niños y jóvenes además de ofrecer
un tratamiento individualizado para el menor infractor, para prevenir las conductas
antisociales y futuros delitos. Y crear jóvenes con talento, innovadores que tengan
planes o proyectos de vida y creen un mejor futuro.

La violencia es como una droga, el hombre y la sociedad se habitúan en ella, se


acostumbran y después necesitan más”

(Alfonso Quiroz Cuarón, primer criminólogo en México)

49
ANEXOS

Anexo 1: Grafica 1

El 80% de los jóvenes dijo que en sus casas los padres toman alcohol
frecuentemente, además que el 57% de los casos en su hogar tenían padres con
comportamientos antisociales o delictivos como drogarse o formar parte de grupos
criminales.

50
Anexo 2: Grafica 2

Rango de edad de la delincuencia juvenil en


Mexico

15 años
39%
13 años

61%

La delincuencia juvenil alcanza su punto máximo entre los 13 años con el 39% y
jóvenes de 15 años con el 61%, pues se considera un periodo en el cual el menor
tiende particularmente a relacionarse con los otros chicos de su edad.

51
Anexo 3: Grafica 3

Incremento de la criminalidad en Mexico

3.2 porciento 2.5 porciento

El análisis de la ONU de la criminalidad en México cometido por jóvenes


muestra un incremento del 2.5% al 3.2%.

52
Anexo 4: Grafica 4

Indice de edad de jovenes que han cometido


delitos en los ultimos 6 años

23%

8 a 17 años
18 a 29 años

77%

En los últimos 6 años el porcentaje de edad de delitos cometidos se ha


incrementado de la siguiente manera de 18 a 29 años con un 23% se
incrementó a un 77% con las edades de 8 a 17 años de acuerdo con las
estadísticas de (PGJDF).

53
Anexo 5: Grafica 5

2017
40%

2018
60%

INCREMENTO EN MENORES DE 18 AÑOS DE EDAD


DETENIDOS ENTRE EL 2017 Y 2018 EN EL ESTADO
DE ZACATECAS

En el año 2017 en el Estado de Zacatecas la procuraduría (actualmente la


FJGEZ) registro la captura de 27 sujetos menores de 18 años con un 40%,
mientras que en el 2018 se incremento la detención con un total de 40
detenidos menores de 18 años dando un registró del 60% demostrando que
cada vez va en aumento los delitos cometidos por los menores.

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Anexo 6: Grafica 6

Delitos cometidos por los menores de edad

8%

23% 40% 1 Narcomenudeo


2 Robo
3 Secuestro
4 homicidio

29%

Las autoridades de Zacatecas informaron que los principales delitos en los


que se presenta una mayor incidencia en menores de edad son el
narcomenudeo con un total del 40 % de detenidos, después esta el robo con
el 29%, seguido del secuestro con 23% de incidencia y por último el homicidio
con un total de 8% dando a mostrar que el delito en el que mas optan por
recurrir es el narcomenudeo.

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Anexo 7: Grafica 7

Delitos especificos cometidos en el Estado de


Zacatecas

Homicidio

8% 2% Violación

10%
Secuestro
38%
Secuestro exprés

18% Delincuencia organizada

Acopio de armas, tentativas de


violacion, Homicidio
24%

Los delitos específicos cometidos por los jóvenes de Zacatecas son 38% por
homicidio, 24% por violación, 18% secuestro, 10% secuestro exprés, 8%
delincuencia organizada, y 2% acopio de armas y las tentativas de violación
y de homicidio.

56
Anexo 8: Grafica 8

La siguiente grafica demuestra los delitos en los que se ven involucrados en nivel
nacional el delito más cometido es el robo y en Zacatecas el secuestro es delito más
común, los adolescentes son los que causan un mayor impacto social y generan
una sensación mayor de inseguridad.

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BIBLIOGRAFIAS

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-74252005000100009

http://tesis.uson.mx/digital/tesis/docs/12137/Capitulo2.pdf

http://crimina.es/crimipedia/topics/delincuencia-juvenil/

Jiménez Ornelas, René Alejandro La delincuencia juvenil: fenómeno de la sociedad actual


Papeles de Población, vol. 11, núm. 43, enero-marzo, 2005, pp. 215-261 Universidad
Autónoma del Estado de México Toluca, México.

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0041-86332007000200012

https://www.definicionabc.com/social/delincuencia-juvenil.php

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http://ntrzacatecas.com/2012/03/09/elaboran-radiografia-sobre-delincuencia-infantil-en-
zacatecas/

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https://ljz.mx/2017/01/20/56-adolescentes-recluidos-en-zacatecas-recibieron-maltratos/

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Barudy Jorge. “El dolor invisible de la infancia. Una lectura ecosistémica del maltrato
infantil”. Editorial Paidós. Barcelona. 1998.

www.academia.edu/download/32172354/Delincuencia.doc.

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