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Una semana más ya había terminado, no de la mejor manera cabe decir, y tampoco dando

indicios de que las cosas puedan mejorar también. Issei se encuentra en un tipo de coma, en
donde su vida puede estar en peligro. El estado de Rias no es lo mejor, en su mente han
pasado muchos pensamientos que van desde su actitud hasta en si podrá escaparse de un
destino nada favorable. (N/Hyodo) tal vez sea el menos lastimado de todo, y todo gracias a
como es, sin embargo eso no lo hace padecer o estas en una situación deplorable; tampoco no
exagerado tal cosa, ya que el intenta mantener su felicidad estable hasta el punto que nada lo
perturbe o casi nada. Aunque tal vez sea su culpa, dejo toda su felicidad en Issei debes de
dejársela a él mismo o a varias personas más.

Por cierto, ¿qué es de él en esta nueva semana? Pues nada novedoso a pesar de todo. Ahorita
recoge su maletín para irse a la academia. Tal decisión fue difícil, ya que él hubiera preferido
quedarse con Issei, pero dijo Ddraig que de nada serviría. Además, ocupa anunciar tal cosa a
Rias Gremory y a su sequito, como también decirle que lo ayuden con sus padres usando
alteración de los recuerdos o cualquier otro hechizo útil.

Mientras esa es la situación de (N/Hyodo), más allá a la lejanía, en lo que se conoce como la
academia Kuoh, en lo que se conoce como el club del ocultismo o el club de la investigación
oculta ahora se encuentra Sona y Tsubaki de pie a unos centímetros adelante de la
entrada/salida de la sala. ¿Su intención? Pues como dijo Sona, intentar solucionar el problema
de que Issei y su aprendiz sean atacados por el sacred gear del primer mencionado.

Sin embargo, Rias no se encuentra en ahí, y como dijo Akeno, ni siquiera está en el aula.
Todavía no ha llegado a la academia Kuoh. Falta una hora para que empiecen clases así que es
normal que no todos hayan llegado a academia ahora, más no es normal que alguien que
posee el status y las obligaciones de Rias, haga eso. Sona y Tsubaki sabe eso bien, y teniendo
en cuenta lo que pasó el día sábado, piensan que hay algo más en el saco lo cual no sido
contado.

—Akeno, sé que es temprano pero tú muy bien sabes que Rias siempre está aquí antes de las
siete de la mañana para administrar documentos. Dime, ¿paso algo más el sábado? Algo que
no sepamos —habló Sona

Akeno al ser la vicepresidenta, ahora mismo está ordenando unos documentos los cuales lo
más probable sean los que Rias tiene que revisar al momento que llegue. Así sentada en el
sillón con una mucha agilidad divide documento viendo solamente por unos segundos lo que
hay en él, dejando por ahora, tres grupos.

—Lo que puedo decir, es que Rias no se miraba bien cuando regresaron de la iglesia. Se la
miraba muy desanimada—Prosiguió—. Por cierto, ¿quieren tomar algo de té?

—No gracias, Akeno —dijo Tsubaki

—Tampoco. Gracias, Akeno —Al oír los dos comentarios, ella siguió ordenando los
documentos—. ¿Y no le preguntaste el motivo?

—No pude hacerlo, ya que tenía que curar las heridas de Issei-kun antes que empeorará.

—Suspira—Ya veo. Por favor, dile que ocupo hablar con ella ya que es importante lo que
quiero decirle.

Antes de Akeno dijera algo y por tanto, que Sona y Tsubaki se fueran de ahí a sus respectivas
actividades, un portal perteneciente al clan Gremory pareció a un lado del escritorio
rectangular; y de ese portal emergió una chica con cabello tan rojo como la sangre, de un color
tan fuerte y vivo, el cual resalta más por su color de piel en la cual no se muestra ningún rasgo
de imperfección. Sin embargo, tal color de piel hace que sus ojeras que se encuentran
acompañados de unos ojos de desvelo, hace que el espectador no sepa que está viendo, si a la
belleza o al cansancio mismo.

—¿Noche difícil? —preguntó Sona

—¿Puedo saber qué haces aquí? No es que me molestes, pero hoy no es mi día.

—Se nota —dijo sin rodeo Sona—. Dejando eso de lado, vine a pedirte un favor.

—Se sienta en la silla que se encuentra atrás de su escritorio—. ¿Qué tipo de favor? Pero antes
de decirlo, ¿no hay ningún inconveniente en esperar el té?

—No tenemos problemas en esperar.

—Por favor, Akeno.

Solo con decir eso, Akeno grupo por grupo entrego los documentos a Rias. Luego, se fue a una
puerta color blanco que se encuentra a la izquierda de la sala, y la cual lleva a otra sola la cual
como se puede llegar a deducir, es una cocina.

—¿Puedo saber qué es lo que te pasa? —habló de nuevo Sona

—En otro momento. Ahora quiero librarme de estos documentos lo más pronto posibles.

—¿Te ayudo? Así no te estresas más de lo que se te puede ver.

Rias con una sonrisa y un agradecimiento le pasó unos documentos a Sona, mientras que a la
vez, un sello el cual tiene una figura del clan Gremory. Los minutos pasaron con el ruido nada
más de lo sellos golpear la superficie de la hoja, y ocasionalmente, una pequeña risa de Sona al
leer unos de esos documentos. No fue hasta le llegada de Akeno de nuevo a la sala con una
charola rectangular la cual tiene en su superficie una tetera japonesa y una taza de té japonés
tradicional las cuales hacen juego.

Con paciencia y clase vierte en el recipiente de la taza una cantidad moderada de té, para así
luego detenerse y poner la tetera de nuevo en la charola. Haciendo eso, se pone al lado
derecho de Rias mientras que unía sus manos por delante de la zona intima, así como lo haría
jugador de futbol al momento de proteger sus zonas privadas al momento de participar en la
barrera de un tiro libre, aunque claro, con más estilo y delicadeza.

—Ahora si Sona. ¿Qué favor ocupas? —Toma un sorbo de té en el cual casi se atora— ¡Que
fuerte! ¿Qué tipo de té es este Akeno?

—ufufu es té Matcha, ayuda a aliviar el estrés y relaja el cuerpo. Pensé que ahorita podría ser
de ayuda.

—Oh, es cierto. Es que ya estoy acostumbrado al té Gyokuro que me tomo por sorpresa este.
Por cierto, te lo agradezco Akeno —prosiguió—. Esta vez sí Sona, ¿Qué ocupas?

—Iré directo al grano, ¿tú sabes bien que Issei-kun tiene una longinus? —A lo que Rias asiente
—. Bueno, eso hace que (N/Hyodo)-kun esté en peligro expuesto más al peligro ya sea porque
alguien lo ataque o porque haga algo impulsivo de nuevo.
—¿Y eso que tiene que ver con el favor que quieres pedir? —preguntó Rias.

—Yo no puedo estar pendiente de él todo el rato, ni Tsubaki ya que estamos trabajando en
algo en el inframundo. Momo tiene mucha cosa encima. Y los demás o están peleando con
demonios renegados o haciendo contratos. Por eso, te quiero pedir el favor que alguien de tu
sequito se vaya a vivir a la residencia Hyodo.

—Entiendo el favor que me pides, pero tú sabes muy bien que nosotros también estamos
ocupados, ¿no?

—Sí, sin embargo este favor no lo pido como amiga, sino como persona a la que le debes un
favor. Por tanto, si no tienes una mejor opción, me gustaría que aceptaras tal cosa.

—¿Tanto te importa (N/Hyodo-kun) para gastar el favor que te debo? —preguntó Rias

—Al ser aprendiz, se convierte en mi responsabilidad. Y sabes lo que puede significar que le
pase algo, ¿no? He llegado muy lejos para que todo se vaya por el excusado.

—Veo que no tengo otra salida, así que lo haré —Toma otro sorbo de té—. Pero quiero que
respondas algo, ¿sabiendo eso? ¿Por qué aceptaste a (N/Hyodo) como aprendiz? No es por
ofender, pero él no tiene un gran potencial que explotar, y más en este momento.

Si bien dijo que no quería ofender con eso, pues lo cumplió, no ofendió a alguien. Sin embargo
tal comentario fue un poco fuerte para sorprender a una de las personas de la sala, persona
que entiende cómo piensa ella. Se está hablando de nada menos que Akeno Himejima quien
ahora dejo su sonrisa para empezar a expresión seria. Pero tal expresión se volvió en tristeza
ya que no tardo mucho para que se dé cuenta que Rias está pasando algo más que cansancio y
desvelo. Y claro, al ser Akeno, al ser parte de su sequito, lo sabe, sabe que eso en parte es por
el matrimonio arreglado que tiene. ¿Cómo pensó eso? ¿Cómo pudo deducir tal cosa? Porque
ya vivió algo parecido, así que por asociación de ideas, llego a esa conclusión.

—Con todo respeto, pero creo… —Tsubaki quien iba a decir algo en favor de (N/Hyodo) fue
detenida por Sona.

—Está bien Tsubaki, al final Rias tiene cierta razón. Poner de aprendiz a alguien que tiene un
superficial conocimiento sobre lo natural fue una mala jugada de mi parte. Aunque eso no
significa que me arrepienta, ya que en algo te equivocas Rias, tal vez no tiene su potencial en
cuanto poder o magia no es como el de tu peón o Akeno, pero dudo que en otros campos sea
alguien a quien menospreciar.

—Si es lo que piensas, no diré algo más. Volviendo al favor, ya que conoces un poco a
(N/Hyodo), ¿quién crees que sería el mejor para quedarse en la residencia de él?

—Sona lo medito unos segundos—. Akeno, como he visto, tienes cierta relación amistosa con
él, así si no te importa, ¿no te molesta hospedarte en su casa?

Akeno quien en su interior se preocupa por Rias, eso no hizo que por un leve momento se
viera tapada por un sentimiento de deleite al ponerse a imaginar de manera rápida todas las
travesuras que podrá hacer en cuanto esta se refiere a molestar a (N/Hyodo). Por ejemplo, en
su mente estaba en continuar con lo del sábado, o intentar nuevas maniobras, sin embargo, así
como esas situaciones en su mente rápido se daban, rápido se fueron debido a un
pensamiento que cuando aparece, lo hace con una fuerza más allá del promedio, y tal
pensamiento es una pregunta que se formula de la siguiente manera: “¿Quién es (N/Hyodo)?”.
—Si no te parece Akeno, entendemos —habló Tsubaki—, y en cualquier caso, esta Yuuto-kun.

—Tales palabras hicieron que Akeno volviera a la realidad—. No, no, por mi está bien.

—¿En serio? Se te miraba muy pensativa hace unos momentos —recalcó Sona

—No es nada, solo pensaba en cómo hacer ciertas cosas con él.

—Si no hay ningún maltrato no consensuado o algo por ese estilo, por mí no hay problema —
dijo Sona de lo más tranquila.

—¿Estas segura? Tal vez no vuelva a hacer el mismo —dijo Rias para dar los últimos sorbos a
su té.

—Pensándolo bien, no maltratos, hasta que todo lo que tenga ver con las actividades del
inframundo se calme. O que siga siendo como es en caso de importancia.

—Eso me parece de lo mejor~.

Al final, lo que es Akeno ahora se divide en tres partes. Su mente la cual tiene hasta cierto
pensamiento para nada seguro cuando se refiere al cuerpo de (N/Hyodo). Sus sentimientos
que se dividen en dos, la preocupación por Rias y la curiosidad ante la pregunta que surgió en
ella el sábado. ¿Qué es lo predomina ahora en ella? Pues la curiosidad ya que ya lleva un par
de días ahí, haciendo que se consolide hasta cierto punto. Aunque la preocupación por Rias no
se queda atrás, y más ahora que ella tomo la palabra para decir algo inusual.

—Sona, ya que terminamos esto. ¿Podemos hablar a solas de algo? Es importante.

—Está bien —habló Sona—. Tsubaki, ¿puedes darme unos minutos? Por favor

— No hay problema —dicho eso se retira de la sala.

—Akeno…

—Lo sé —dijo con tranquilidad para luego obrar igual que Tsubaki, es decir, salir de la sala.

Ahora en la habitación solo se encuentra Sona y Rias, dos personas que desde pequeña han
compartido momentos divertidos, triste, de reforzamiento de lazos. Sona para Rias es su amiga
de la infancia, y una de sus mejores amigas a la cual quiere al igual como quiere a Akeno, pero
en este caso, ella tiene más confianza en contarle a la chica que está en frente suyo los
problemas por las cuales está pasando. ¿Por qué sucede esto? Pues…

—Dime Rias, ¿de qué quieres hablarme?

—Sona, sé que eres muy directa, por eso quiero preguntarte ¿Cómo consideras que son mis
acciones al momento de solucionar o conseguir algo?

—La mayoría de veces, ineficaces —Otra vez dijo sin rodeo Sona.

—¡Wow! —exclamó—. Aunque ya me esperaba tal repuesta. Digo, hasta yo pienso eso ahora
mismo.

—¿Qué fue lo que paso para que te dieras cuenta de eso?

—Issei-kun. El sábado tuvimos una discusión el cual hizo me hizo ver que mis acciones fueron
pésimas y muy egoístas haciendo que él, Koneko y Kiba salieran lastimado.
—¿Qué acción egoísta hiciste?

—No ayude a Issei como a los demás contra los exorcistas renegados y el ángel caído por
querer que mejorará.

—Mira Rias, no está mal actuar a veces egoístamente y más en tu circunstancia ya que la única
opción que tienes para escaparte de tu compromiso arreglado, pero ¿por qué no hacerlo de
una manera más segura? ¿Por qué no mejor entrenan a los demás de tu sequito?

—No sé cómo hacerlo. En el caso de Koneko, tengo miedo su trauman aparezcan de nuevo; en
el caso de Kiba, no soy muy buen con la espada, así que no sé qué hacer; y con Akeno, ya no
puedo enseñarle algo más y tampoco puedo decirle que use su verdadero poder. Por eso
pensé que Issei sería mi salvación al momento que lo reviví con ochos peones. Pensé que
alguien como él no iba a tener traumas al ver que su sueño podía ser cumplido —suspira—, al
final me equivoqué. Ahora no sé qué decirle para que mejore ya que lo más seguro es que se
enoje de nuevo o me ignore.

—¿Por qué no le pides ayuda a (N/Hyodo)-kun? Explícale esto y de seguro hará algo para hacer
que Issei vuelva ser como antes contigo.

—No creo, él tiene una mala imagen de mi desde que incite a Issei a tomar un camino algo
inmoral.

—¿A que lo incitaste? —Sona ya se esperaba un tipo de respuesta, mas quiere oír cual es la
respuesta de todas las opciones.

—Aaah…Tomar un camino siendo un tipo de abusador sexual, debes de tomar el camino de ser
el rey del harem.

Sona al oír eso solo se dio un le toque en la frente con la palma de su mano derecha. Es que no
esperaba que la respuesta fuera más allá de imaginación, más allá de los límites que percibía
en ese tipo de acciones de Rias.

—No me digas que lo hiciste a propósito.

—Desgraciadamente, si lo hice a propósito. Aunque en ese momento esas palabras no me


parecieron tan fuertes, y es que estaba emocionada porque alguien con el potencial de Issei
pudiera salvarme de mi situación.

—Te lo diré sin ánimo de ofenderte. Madura ya en este ámbito. No eres una demonio
reencarnada, ni tampoco nueva en ser una demonio de clase alta; sabes cómo funciona la
relaciones en ese status, y sabes cómo va la jerarquía del inframundo —suspiró y luego
continuó hablando—. Además, llevas conociendo a Koneko y Akeno hace años, a Yuuto-kun
unos par de años, ¿Cómo es posible que nunca hayas intentado ayudarlos en sus traumas? Tan
siquiera preguntarles, eso hubiera ayudado muchísimo ya que tal vez no puedas solucionarlos
pero si indicarle un buen camino para seguirlos.

—Pero…

—Pero nada Rias —la interrumpió—. Tienes dieciocho años, y unos catorce años conviviendo
con el inframundo, y dependiendo de qué siervo hablamos, cierta cantidad de años. ¿No crees
que lo que le pase a ti a tu sequito, es tu culpa? Es decir, si tu compromiso se termina dando,
me sentiré mal, pero no negar que tú tienes cierta culpa en este ya que si bien nadie tiene el
derecho a decirte con quien casarte, tu no hiciste mucho para detenerlo ya que esperaste o
esperas de un milagro de Dios —Se le olvido que todavía tiene la maldición, haciendo que le
diera dolor de cabeza—…Y

—Ya basta Sona, con lo que dijiste es suficiente —se presiona la sienes para calmar o eliminar
el dolor de cabeza—. No se necesita de más para entender mis errores. Lo que si te pido es
que me aconsejes como actuar ahora en este tipo de situaciones

—Lo único que te puedo decir es que evalúes tu entorno, y que a partir de ahí sepas como
actuar. No te estoy diciendo que seas un monstruo de la lógica, solo te digo que evalúes tu
situación un poco más dando así que puedas ver más opciones al momento de querer decidir
qué hacer —prosiguió—. Cierto, también que hagas la paces con (N/Hyodo) ya que él te puede
ser de ayuda para reconciliarte con Issei, y así, solo tal vez tener más oportunidades de escapar
del matrimonio arreglado.

—Gracias Sona.

—Por cierto, no digas mentiras, o mentiras difíciles de sostener. Intenta ser lo más honesta
posible con él, ya que al parecer es muy bueno observando los sentimientos de la gente.

Tal opinión que tiene Sona de él proviene del hecho de que ayer cuando dijo todo aquello, él
no se mostró para nada alterado o indignado, y después al poner atención al debido accionar
de él, llego a la conclusión de que se debió a puedo deducir que no todo las interacciones que
han tenido se debe a que es un objeto de utilidad, sino que también hay algo más en eso.

—¿En serio? Lo que yo he notado de él es que parece que nada lo hace inmutarse.

—¡Igual yo! Para ser honesta, es algo que apreció ya que es más fácil tener conversaciones
serias con él.

—¿Y eso no te parece raro? Digo, ¿qué tal si esconde algo? He visto esos tipos de actitudes en
la serie de tu hermana.

—¿Estás hablando en serio? ¿Estas comparándolo con el programa de mi hermana que sin ser
demasiado aguafiestas, tiene algunos villanos tan planos?

—¿Y tú como sabes sobre eso? ¿No me digas que tú también miras la serie? —dijo mientras en
su rostro se formaba una sonrisa burlesca haciendo que ella viera para otro lado mientras que
su cara a aumentar de temperatura.

—¿C-como c-crees? Lo sé porque ella cuando me visita a veces habla sobre sus personajes. No
es por que vea su serie o algo por el estilo.

—Que lastima, la serie cada vez se pone mejor. Salió un villano mago que se sufre un tipo de
Afasia, imagínate, un mago con afasia el cual a pesar de sus dificultades, está poniendo a la
protagonista en problema. Y no hablemos de su pensamiento y comportamiento, en serio, no
me molestaría tener un chico así a mí…

Mientras Rias hablada de la serie como toda una fanática de esta, la cara de Sona ya no solo
aumentó de temperatura, sino que ahora muestra indicios de rubor en sus mejillas y en sus
orejas y los cuales no tardarán en esparcirse por todo su rostro. Por suerte la presidenta del
club del ocultismo no se ha dado cuenta ya que en inmersa en su explicación del persona.
¿Pero a qué viene tal reacción de Sona? Bueno, es que tal personaje ella lo dio un día, no
explícitamente, sino como un ejemplo de cómo puede o debe ser un villano. Ahora, que su
hermana lo haya usado para su sería, y que además lo esté desarrollando bien —según lo que
está oyendo de Rias—, le produce un poco de alegría y un montón de vergüenza.

[. . .]

La noche que regalo la batalla de Raynare con parte del sequito de


Rias y también regalo el entierro de Asia argento, no había terminado.
La noche aún es joven, demasiado joven porque a penas ha pasado
una hora desde que Issei y Rias se fueron de ahí. Ahora, uno pensaría
que en lapso que falta para que se haga de día, algo más que tenga
relación a los acontecimiento antes mencionados no puede suceder.
Bueno, eso puede pasar si se hace uso de la frase: "ojo que no ven,
corazón que no siente", y si no se hace uso de eso, y volvemos ahora
a la iglesia, se verá que tal vez eso no sea posible.

"¿Por qué dices eso?", se puede llegar a preguntar alguna. La


respuesta es que aquella posición en la cual Koneko padeció aquel
acontecimiento, un símbolo color verde apareció en la superficie del
suelo, y cuyo símbolo emergió una figura. Debido a alguna razón, es
lugar se ha vuelto más oscuro hasta el punto que

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