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UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA CALIFICACION

INDOAMÉRICA

FACULTAD DE JURISPRUDENCIA
CARRERA DE DERECHO
MEDIACIÓN, ARBITRAJE Y LEY NOTARIAL

ALUMNO:
Martín Ortiz

SEMESTRE:
B20

DOCENTE:
William Redrobán

TEMA:
Análisis jurídico del artículo publicado por el Dr. Adalberto
Ortega
FECHA:
15 de enero de 2021
Análisis jurídico del artículo publicado por el Dr. Adalberto Ortega

El notario es un profesional del derecho que se rige en los establecido por el Consejo

de la Judicatura y en el ámbito normativo por la Ley Notarial, esta profesión no existe para

sí misma, responde a unas necesidades económicas, políticas o jurídicas, es decir, a unas

necesidades sociales, que han ido evolucionando a medida que lo ha hecho la propia

sociedad, pero siempre girando en torno a la idea de la seguridad, misma que se ha convertido

en una palabra clave en todo el mundo, pero específicamente, en el ámbito jurídico, que es

el presupuesto necesario para el desarrollo económico, porque sin ella no hay confianza y sin

confianza el comercio no puede desarrollarse. Sin garantías, sin seguridad, no hay

inversiones, ni financiación que permita afrontarlas.

Según el Art. 1 de la Ley Notarial, el Notario es un órgano auxiliar de la Función

Judicial y el servicio notarial consiste en el desempeño de una función pública que la realizan

las notarias y los notarios, quienes son funcionarios investidos de fe pública para autorizar, a

requerimiento de parte, los actos, contratos y documentos determinados en las leyes y dar fe

de la existencia de los hechos que ocurran en su presencia. Surge como una realidad histórica

producida en la misma sociedad. Es decir: no existe una norma creadora del Notariado, sino

una actividad social ante necesidades reales que llegará con el tiempo a ser la actividad

notarial, o sea, la que realizamos los notarios. Este ha sido fruto espontáneo de la convivencia

social, ha nacido biológicamente de la misma realidad social y de sus necesidades, el

Notariado es una creación social, no una creación surgida del Legislador, el notario, es una

creación biológica de la realidad; la Ley lo ha reconocido, más que creado (Pedraza, 2018).

El notario es el funcionario público autorizado para dar fe, conforme a las leyes, de

los contratos y demás extrajudiciales. Según la Federación Ecuatoriana de Notarios (2020)


el notario es un profesional del derecho, titular de una función pública, nombrado por el

Estado, para conferir autenticidad a los actos y negocios jurídicos contenidos en los

documentos que redacta, así, como para aconsejar y asesorar a los requirentes de sus

servicios, donde su misión es arraigarse cada vez más profundamente en el medio social con

el que vive, tanto en la ciudad metrópoli, como en las ciudades intermedias y rural.

En la actualidad el notario se enfrenta a nuevos retos que son planteados con

referencia a la realidad social que viene de fuera. que se impone, aunque no hay que olvidarlo,

realidad sobre la que el notariado, en alguna medida también incide para configurarla. Se

trata de la corriente masificadora, de trabajo en masa, que va imponiendo la vida moderna:

para el notariado, siempre rodeado de un cierto aire artesanal, como corresponde a su

nacimiento medieval, esta masificación constituye un desafío.

Otra de sus funciones es la del Notario Asesor, que con el aumento de la complejidad

de la vida jurídica, el elemento consultivo ha alcanzado una importancia en constante

aumento de la documentación notarial y añade que este elemento consultivo solo puede

desarrollarse por completo en países con notariado vigoroso, organizado en corporación a

Estamento propio, que es lo que ocurre con los notariados de tipo latino En cuanto profesional

del Derecho, el notario tiene la misión de asesorar a quienes reclamen su ministerio,

aconsejándoles y orientándoles. Al Notario le corresponden tradicionalmente dos cometidos

desempeñados con un esmero que ha sido la razón de su prestigio; uno comprobar la realidad

de los hechos, y el otro, legitimar el negocio jurídico, dejando todo ello acreditado en el

documento notarial, especie característica e irreductible (Añazco, 2019).

Su responsabilidad primordial es ayudar a prevenir fraudes, sirviendo como testigos

imparciales que certifican la autenticidad de un documento. Estos profesionales gestionan


declaraciones juradas, sellan y firman documentación legal, dan acto de fe de un acto jurídico,

constituyen y protocolizan sociedades, expiden poderes y constituyen fideicomisos, entre

otros instrumentos. Estos profesionales trabajan para entidades gubernamentales, desde

donde supervisan que se siga el procedimiento registral pertinente para publicitar los actos

que le son presentados, además de brindar apoyo en la determinación del cálculo y cobro de

impuestos y derechos (Mundial, 2019).

Los notarios están obligados en el ejercicio de sus funciones, a prestar servicio social,

para ello, cuando intervengan en operaciones que tengan por objeto la transmisión de

dominio de viviendas de interés social, en que el adquirente no sea propietario de ningún otro

bien inmueble y que sean enajenados por organismos oficiales, descentralizados o

directamente por el constructor autorizado oficialmente reducirán sus honorarios en los

mismos porcentajes y sobre los valores de operación fijados en la Ley de Ingresos del Estado

para el subsidio en el pago del impuesto sobre transmisión de dominio. En cualquier otro

caso, los notarios deberán reducir el monto de sus honorarios hasta en un 50% en aquellos

actos y contratos en que intervengan en los que sea evidente la situación de pobreza de la

parte contratante que de acuerdo con la ley deba cubrirlos.

La intervención del notario es de suma importancia para que el documento tengo vida

jurídica, por tanto, Hablar de la labor artesanal del notario en las cláusulas testamentarias, así

como de verdaderas creaciones notariales positivas como el derecho de suscripción

preferente en la emisión de acciones, la propiedad horizontal, y de otras que van camino de

serlo: las edificaciones complejas, las urbanizaciones, la multipropiedad o propiedad Ad

tempos el tiempo, compartido, conversión, etc (Murrieta, 2010).


Pero en realidad la sociedad es la que inventa, es decir, crea nuevas necesidades a

medida que cada ser humano va evolucionando en todo sentido, dichas necesidades no son

atendidas con rapidez para el legislador positivo (y con razón hasta ver como se ponderan en

la práctica) y a las que está atento ese jurista práctico, inmerso en el campo de la costumbre,

que es el notario, auténtico impulsor de Usos Civiles y hoy también Usos Mercantiles y Usos

Sociales al servicio de la sociedad. Se convierte así el notario en un profeta, atento al futuro

de la sociedad para ir adelantándose a las necesidades jurídicas.

La índole social del hombre demuestra que el desarrollo de la persona humana y el

crecimiento de la propia sociedad están mutuamente condicionados. Porque el principio, el

sujeto y el fin de todas las instituciones es y debe ser la persona humana, la cual por su misma

naturaleza, requiere de la vida social. La vida social engrandece al hombre en todas sus

cualidades y lo capacita para responder a su vocación. Si la sociabilidad es parte de la

naturaleza humana. Las relaciones de unos hombres con otros son tan viejas como el hombre

mismo: lo que nos lleva a situar en el comienzo de su vida el acuerdo de voluntades que

supone el contrato.

En conclusión, el notario es un profesional del derecho que se basa en la establecido

por la ley para dar fe de que ciertas situaciones se han llevado a cabo dentro de la sociedad,

como un contrato de compra-venta, una letra de cambio, entre otros aspectos que son

situaciones que se dan en el diario vivir, mismas que en la antigüedad se las llevaba a cabo

solamente de palabra, pero hoy en día, debido al derecho positivo, que se maneja en nuestro

país, es indispensable tener como respaldo un documento que haya sido avalado por un

notario. Si el notariado es órgano vivo de una sociedad viva y esta tiene planteada la gran

tarea de conseguir el equilibrio entre el mundo rural y el mundo urbano, en ella debe de
participar el notario, con ese gran espíritu de solidaridad social, demostrada por el Notario

Jalisciense y en todos los ámbitos de la República con su desinteresada intervención en la

escrituración de la Regularización de la Tenencia de tierra, urbana y suburbana demostración

palpable, que el notariado está consciente de su función social.

Bibliografía

Añazco, C. D. (2019). La figura del notario en el Ecuador: su naturaleza jurídica y la

cuestionable introducción a la función judicial como un órgano auxiliar.

Federación Ecuatoriana de Notarios, (2020). Notario público y sus funciones. FEN

Mundial, A. A. I. D. B. (2019). El Notario Garante De La Paz Social (Doctoral dissertation,

Universidad de Guadalajara).

Murrieta, K. (2010). El Notario Ecuatoriano en el Sistema internacional del notariado latino.

INDEX, 3(185), 1-15.

Pedraza, E. A. (2018). El notario público. funcionario al margen del estado. Apuntes

jurídicos, 1(23), 32 – 41.