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NOMBRE: JETZABEL SERRANO SOBERANIS

MATRICULA: 129812

GRUPO: E116

NOMBRE COMPLETO DE LA MATERIA: E116 (11) ANTROPOLOGÍA Y EDUCACIÓN.

DOCENTE ASESOR DE LA MATERIA: MTRA. MARIA DEL ROSARIO SANCHEZ ROMERO.

NÚMERO Y TEMA DE LA ACTIVIDAD: FORO . EL HOMO COMPLEXUS

CIUDAD Y FECHA: SAN LUIS SAN PEDRO, GUERRERO 12/ENERO/2021

3. 5 Homo complexus

“Comprender lo humano es comprender su unidad en la diversidad, su diversidad en la unidad”


Somos seres infantiles, neuróticos, delirantes siendo también racionales. Todo ello constituye el tejido
propiamente humano.

El ser humano es un ser racional e irracional, capaz de mesura y desmesura; sujeto de un afecto intenso e
inestable; él sonríe, ríe, llora, pero sabe también conocer objetivamente; es un ser serio y calculador, pero también
ansioso, angustiado, gozador, ebrio, estático; es un ser de violencia y de ternura, de amor y de odio; es un ser invadido
por lo imaginario y que puede reconocer lo real, que

sabe de la muerte pero que no puede creer en ella, que segrega el mito y la magia, pero también la ciencia y la
filosofía; que está poseído por los Dioses y por las Ideas, pero que duda de los Dioses y critica las Ideas; se
alimenta de conocimientos comprobados, pero también de ilusiones y de quimeras. Y cuando en la ruptura de los
controles racionales, culturales, materiales hay confusión entre lo objetivo y lo subjetivo, entre lo real y lo imaginario,
cuando hay hegemonía de ilusiones, desmesura desencadenada, entonces el homo demens somete al homo sapiens y
subordina la inteligencia racional al servicio de sus monstruos.

Por esta razón, la locura es un problema central del hombre, y no solamente su desecho o su enfermedad. El tema
de la locura humana fue evidente para la filosofía de la Antigüedad, la sabiduría oriental, para los poetas de todos los
continentes, para los moralistas (Erasmo, Montaigne, Pascal, Rousseau). Se volatilizó no sólo en la eufórica
ideología humanista que llevó al hombre a dirigir el universo, sino también en las ciencias humanas y en la filosofía.

La demencia no ha conducido la especie humana a la extinción (sólo las energías nucleares liberadas por la razón
científica y el desarrollo de la racionalidad técnica podrían conducirla a su desaparición). Sin embargo, tanto tiempo
parece haberse perdido, malgastado en ritos, cultos, ebriedades, decoraciones, danzas e innumerables ilusiones... A
pesar de todo ello, el desarrollo técnico y luego el científico ha sido impresionante; las civilizaciones han producido
filosofía y ciencia; la Humanidad ha dominado la Tierra.

Es decir que los progresos de la complejidad se han hecho a la vez a pesar, con y a causa de la locura humana.

La dialógica sapiens <-> demens ha sido creadora siendo destructora; el pensamiento, la ciencia, las artes, se han
irrigado por las fuerzas profundas del afecto, por los sueños, angustias, deseos, miedos, esperanzas. En las creaciones
humanas hay siempre un doble pilotaje sapiens<->demens. Demens ha inhibido pero también favorecido a sapiens.
Platón ya había observado que Dike, la ley sabia, es hija de Ubris, la desmesura.

Tal furor ciego rompe las columnas de un templo de servidumbre, como la toma de la Bastilla y, al contrarío, tal
culto a la Razón alimenta la guillotina.

La posibilidad del genio viene del hecho que el ser humano no es completamente prisionero de lo real, de la lógica
(neo-córtex), del código genético, de la cultura, de la sociedad. La búsqueda y el encuentro se adelantan en el fondo
de la incertidumbre y de la indecidibilidad. El genio surge en la brecha de lo incontrolable, justo ahí donde merodea la
locura. La creación surge en la unión entre las profundidades oscuras psico-afectivas y la llama viva de la conciencia.

También la educación debería mostrar e ilustrar el Destino con las múltiples facetas del humano: el destino de la
especie humana, el destino individual, el destino social, el destino histórico, todos los destinos entrelazados e
inseparables. Así, una de las vocaciones esenciales de la educación del futuro será el examen y el estudio de la
complejidad humana. Ella conduciría a la toma de conocimiento, esto es, de conciencia, de la condición común a todos
los humanos, y de la muy rica y necesaria diversidad de los individuos, de los pueblos, de las culturas, sobre
nuestro arraigamiento como ciudadanos de la Tierra... AUTOR: EDGAR MORIN en Los SIETE SABERES NECESARIOS
PARA LA EDUCACION DEL FUTURO.

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