ROCK Y EPISTEMOLOGÍA

Por: HELÍ MORALES

El titulo parece curioso. Lo es. Los académicos sentados en sus sillones de intelectualidad descocida no tolerarían la blasfemia. Por otro lado, a los rockeros no solamente les importa un comino esta problemática, sino que no les importa que no les importe. Dejad los choremas para los que no tocan la guitarra gritaría divertido algún amigo requintista. No importa, aun así. Relacionar al rock con la epistemología no es jugar a los turistas académicos, ni obligar a una experiencia a que se alínee en las categorías semióticas. Es fundamentalmente ubicar al rock como vinculado a una cierta historia del saber que no pasa por las enciclopedias sino por los laberintos. Historia del saber que se vincula heréticamente a una problemática de la verdad. Verdad sucia, verdad reventada, verdad que no se reconoce en los espejos de la ciencia oficial sino en los charcos de la locura. La locura, como experiencia, tiene su historia; el rock ligado a ésta, tiene sus palabras, sus profetas y sus diferencias. La historia del rock está ligada eróticamente al saber de la locura y a la verdad de la misma. Locura no es aquí deficiencia ni consigna, es experiencia. No de la que se adquiere con los años, sino de la que se pierde con la muerte. Experiencia de lo oscuro y lo roto como rostros de las verdades desaforadas. Práctica de la sinrazón como única razón de la experiencia. Se arriesgará la línea a problematizar: la fuerza del rock está ligada a las dos dimensiones que la historia de la demencia ha resaltado: su dimensión trágica y su dimensión crítica. * En la Edad Media la locura tenía un rostro fascinante: exorcizaba la gran muerte prometida por los delirios religiosos. La locura era una carcajada desafiante del Apocalipsis: loco como soy, la muerte no me asusta, yo la conozco en vida . Pero no sólo eso, la locura implicaba ese saber de lo negro, ese saber de lo bestial, ese saber del goce que el catolicismo no soportaba sino llamándole diabólico. Los locos navegaban, los leprosos se despedazaban y los pintores, como el Bosco, alucinaban lo que miraban y pintaban lo que alucinaban. Pero la fascinación duró poco, pues los hombres del siglo XVI descubrieron en la locura una veta ligada a la razón y no al furor del desorden. Esta extraña relación de la razón con la locura llevó a la primera a proponerle a la segunda un arreglo honorable para las universidades y las religiones: los filósofos hablarían de la locura convenientemente si ésta aceptaba un exorcismo razonable. Locura sí, pero como forma de llegar a la esencia del hombre, es decir, por la vía de lo negativo; si bien la locura está en el espíritu humano, no es su esencia.

de que hacían gala los Rolling Stones hasta el alucinado nombre que tomo un grupo de rock mexicano. Janis Joplin. junto con la parte rítmica. La subversión freudiana no consistió en demostrar que la infancia no era una fase rosa y desexualizada sino un borbotón de pulsiones locochonas. lo diabólico tenía su lugar. No sólo porque en el origen de todo canto negro exista. una línea herética. El rock toma de allí sus fantasmas y sus raíces. desde la famosa Simpatía por el diablo. y en los ochenta esa crítica radical que fue el ritmo y las letras de los Sex Pistols o el rock gótico de The Cure. ligada al saber del mal. como demuestra Foucault. Cervantes nos dejó el Quijote de su mancha. Hegel. de literatura y de muerte. aisla.hasta los trágicos viajes interminables en los que se fueron Jim Morrison.Pero la locura no se apaciguaba con discursos honorables. Quizá el origen del rock se encuentre en el anudamiento de lo que Borges llamó la historia de la infamia. ya no como fiesta pictórica. Con esto se daba un nuevo estatuto a la verdad. si no hubieran venido los negros a América quizá ese maravilloso rhythm and blues no hubiera surgido como un violento lamento por el África sometida a las violencias blancas. Artaud no sólo hizo un teatro de la muerte sino que con sus cartas mostró la luminosidad del lado oscuro de la desesperación. el anonimato de muchos otros muestra el rostro cicatrizado de la institucionalización de la cordura. en los setenta un rock lleno de sinfonías blasfemas como el Devil Woman de Deep Purple. En esos siglos se abren las pandoras y lo que estuvo callado mucho tiempo retorna. Los rockins devil´s. Como quiera que sea. Van Gogh pintando zapatos rotos hizo excitarse a Heidegger que. sino porque es sabido que muchos músicos usaron una cierta nota musical que estaba . La subversión del psicoanálisis es del orden de lo epistemológico. es decir. Jimi Hendrix y otros grandes. Si bien la edad clásica. al demostrar que en ese oscuro pulso de lo sexual y la muerte estaba la dimensión propia del sujeto. la crisis de la razón como legitimidad estalla a fines del siglo XIX y principios del XX. del desorden. sino como un nuevo estatuto en el campo de la vida cotidiana y del saber. La lista de los resistentes a la racionalidad acartonda se extiende más allá de los locos conocidos. En los sesenta el culto al rock ligado a lo diabólico. es recibido con bombas conceptuales pronunciadas en su mismo idioma: Marx le rompe la ilusión con la materialidad de la historia. reconoce allí al arte. Freud encuentra la verdad en lo sucio. El psicoanálisis es el discurso que nacido de las entrañas del siglo XX. Freud abre el saber absoluto mostrando que la verdad no estaba en las óperas de la razón sino cuando ésta desafinaba en un sol mayor y negro. del goce y de los excesos no dejó de gritar en forma de pintura. desde entonces. En el campo mismo de lo musical. encierra y designifica a la locura. es en esta dimensión trágica de la historia de la verdad donde el rock toma su sensualidad destructiva y su fuerza creadora. Desde las super portadas y rockhiperbólico-terrorífico del grupo de Iron Maiden. Su dimensión trágica. Pero no sólo en las letras y en los viajes se dimensionaba esta forma de desarmar la compostura legitimada por las buenas conciencias. en lo roto. que se había nombrado el último filósofo. en el silencio que gritaba. demuestra que es en esa dimensión trágica e irreverente donde se producen los relámpagos de la verdad. Esto no deja de manifestarse en las letras de casi todos los grupos rockeros. Eso ya lo sabían hasta los más miopes.

el rock escribe con sus explosiones sonoras y poéticas una brillante página en la historia de la verdad. . El rock hace discurso en un momento en que la escritura se convierte en música. Peor. Los libertinos y los románticos habían hablado de lo erótico y herético en el campo de lo literario. como una posición crítica. La episteme moderna puede ser retratada en una posición crítica. el movimiento beat ya había mostrado a finales de los años cincuenta el poder de la palabra como contestación. Decir discurso es decir una práctica del vivir y del morir. también el social. No se trataba de dimensiones místicas sino de herejías estéticas. ** Pero el rock no se reduce a un lugar en esta extraña trama. En el campo de la poesía. El erotismo como escritura tomaba cuerpo en la historia. estética de lo terrorífico. El rock como discurso forma parte de la crítica radical que la modernidad clava en la carne de la tradición occidental. Verdad de lo diabólico. La crítica toma los campus pero también las islas musicales. El surrealismo y el movimiento beat lo hacen como pasión contestataria.indexada por el Santo Oficio y que fue llamada el trítono del diablo. habían hecho una revolución en el campo del lenguaje al dimensionar al sueño y sus vinculaciones con el deseo como la materia prima de la escritura poética. ahora los hoteles se llenaban de los que buscaban satisfacción. En la modernidad. el saber pasa a la acción y para que esto suceda es necesario que se establezca como crítica y deconstrucción de saberes anteriores. Vietnam se convierte en tema obligado de la contestación estadunidense y la sexualidad viene a suplir a la guerra. En relación con la historia del saber. se terminaba con un claro Led spend the nigtht together . el rock acompaña a las revueltas estudiantiles y los movimientos de minorías marginadas. El rock está fundamentalmente vinculado con la crítica. El discurso del rock critica con todo su dispositivo existencial . es decir lazo social. en una pregunta por el sujeto y en una redimensionalidad: el lenguaje como su arma fundamental. viajes de lo trágico. La imaginación intenta tomar el poder y con ella el cuerpo sí. En el rock se retoma lo poético como crítica y la crítica como grito y posición. ocupa una posición ligada a otras prácticas. desde los años veinte. es decir. Seamos exactos: no era sólo la sexualidad. La música era el discurso por excelencia de los años sesenta. es por ello que se privilegiara esta dimensión. la estética o estaba ligada al furor o no era. La moral estalla y de aquellos finales de los cincuenta donde se comenzaba con el tímido I wanna hold your hand . Los surrealistas. era el amor como acto profundamente sensual y no como actitud moral. Pero decir discurso no es decir rollo. Los extraños en la noche no bailaban pegaditos en fiestas llenas de rubor y corbata. En los sesenta.

. Pero es hora de ser más explícitos. ¿No hay. una profunda subversión del saber cuando la dimensión de la verdad de lo inconsciente se mira y se experimenta despierto? *** Hasta aquí se ha mostrado la fuerza del rock vinculado a estas dimensiones críticas y trágicas. con sus diferentes etiquetas (light. Sin embargo. guacarock) implica una producción inédita de un saber que se estructura diferente de aquel de las academias de Newton. ello no le quita validez. Todo lo que puede ser llamado movimiento del rock con sus diferentes épocas (no es lo mismo aquel ritmo acelerado de letras alocadas de los cincuenta que la aristocracia sinfónica de Yes). por lo tanto todos los colores y sus perspectivas se relativizaron. La crítica llegaba hasta allí: ni la mirada quedó intacta. El rock se establece interrelacionado con una posición en la historia del saber: la de la crítica radical a la racionalidad occidental. La epistemología puede ser la explicitación de las condiciones históricas y conceptuales que permiten dar cuenta de las configuraciones del saber y sus diferentes formas de establecerse como prácticas discursivas. heavy metal. punkyrock. old wave. se la confiere en su diferencia.La realidad explota con las nuevas formas de viajar sin moverse y la sicodelia inaugura la era de los viajes cósmicos automáticos. El cuerpo se expande y los sentidos se exaltan. sus diferentes posiciones. El deseo no necesita valerse del sueño para satisfacerse alucinatoriamente: el deseo se alucina. Bailar con Lucy in Sky of Diamonds era un alucine que ninguna otra época pudo vivir. acaso. (Sting no canta lo mismo que Rod Stewart aunque lo haga en el mismo idioma). Es en este campo donde la discursividad del rock ocupa un lugar fundamental.

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