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UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL

DE LOS LLANOS OCCIDENTALES


EZEQUIEL ZAMORA
VICERRECTORADO DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA
UNELLEZ – GUANARE
SUBPROGRAMA MEDICINA VETERINARIA

Autor(a): Maria D. Fernández A.

V-23578273
Conservación y Protección de Fauna Silvestre

La fauna silvestre es todo aquel animal o ser vivo no humano y no domesticado el cual

pertenece a un hábitat en específico, el concepto viene del termino vida salvaje en inglés

“Wildlife”. La fauna silvestre, en un sentido amplio, abarca todos los animales no domésticos.

(Wing 1951, Schuerholz y Mann 1979, Usher 1986). El término fauna silvestre se emplea

generalmente comprende todos los animales terrestres nativos de un territorio en específico, esta

expresión es conocida en Venezuela a mediados de los años 70. El mundo de nuestros días se

encuentra al borde de una catástrofe ambiental que podría equivaler al desarrollo sin control de

una especie, que no se ajusta a los mecanismos que caracterizan a las demás especies que

pueblan el planeta. Esta especie es la humana, cuyo crecimiento y desarrollo ha alterado y

empobrecido considerablemente la riqueza biológica de nuestro planeta. El hombre ha

interactuado con la fauna silvestre desde toda la vida, se convirtió en uno de los depredadores

más eficientes de la tierra. De esta manera, nuestros antepasados remotos abatieron diversos

animales para su alimentación, abrigo y protección durante miles de generaciones. De este modo,

se puede distinguir varias etapas en la relación hombre-fauna, vinculadas a la evolución cultural.

En la etapa del cazador-colector, la fauna silvestre era un rubro básico de subsistencia y un

recurso de libre acceso, que se utilizaba según las necesidades cotidianas y sin mayor
preocupación. Si escaseaba en un lugar, abundaba en otros, y la comunidad cambiaba su

residencia según la abundancia de la fauna. Con la llegada de la agricultura y la domesticación

de algunos vertebrados, el hombre se liberó parcialmente de la dependencia diaria de animales

silvestres. Sin embargo, la caza siguió siendo un recurso de libre acceso y uso frecuente. Luego

toca la colonización del Nuevo Mundo abrió al invasor europeo un escenario nuevo para la

explotación de los recursos naturales, incluyendo la fauna silvestre. El cazador pionero se iba

apoderando de grandes espacios vírgenes o poco poblados, aprovechando la fauna sin límites con

la ayuda de implementos novedosos en el Nuevo Mundo, tales como las armas de fuego, perros

de caza y caballos. Lo siguiente después de la colonización podría llamarse la del proteccionismo

u origen de la conservación. La fauna silvestre después que queda reducida a una variedad muy

pequeña en existencia, se generan esfuerzos para no perderlo del todo. En esta fase la sociedad

empieza a obtener ideas de los múltiples valores de la fauna silvestre, lo que lleva a decretar

leyes, normas y otras medidas proteccionistas en un ambiente, donde el desarrollo y la naturaleza

se visualizan como mutua para existir. Es por ello que en la actualidad existen organizaciones no

gubernamentales ONG como: La Fundación Vida Silvestre Argentina, Fondo Mundial para la

Naturaleza por sus siglas en ingles WWF (World Wildlife Found), entre otras filiales de la ONU,

en Venezuela tenemos FUNDAVIDAN (Fundación Vida y Desarrollo Animal), Red de

Organizaciones Ambientales no Gubernamentales de Venezuela (Red Ara); al igual que las

organizaciones gubernamentales OG que están dentro de las políticas de gobierno regidas por

leyes u ordenanzas dentro de un territorio político como, por ejemplo: el Ministerio del Poder

Popular para el Ecosocialismo (MINEC), El Instituto Nacional de Parques y Reservas

(INPARQUES), Misión Nevado. Todos estos organismos nacen por uno de los principales

problemas, el tráfico de pieles, anualmente las industrias productoras de vestimenta de pieles de


animal causan la muerte en el mundo, a más de 140 millones de animales silvestres. 40 millones

de estos animales son criados y matados en granjas y los 20 millones restantes son cazados de la

naturaleza, utilizando generalmente trampas que a su vez producen la muerte de otros 80

millones de animales no útiles para la creación de abrigos. Cada prenda elaborada con piel de

animales silvestres esconde la muerte innecesaria de muchos animales y las personas que

compran o utilizan las mismas deben asumir su responsabilidad por dichas muertes. En el mundo

se le da el nombre a este oficio como: peletería, “es la industria dedicada a la elaboración de

indumentaria, cuero y piel animal” (Wikipedia, 2019, párr. 1). En la actualidad todavía se matan

animales silvestres en libertad pertenecientes a especies que se encuentran muy amenazadas. La

peletería no es sólo sinónimo de muerte, también lo es de sufrimiento. Los métodos utilizados

para matar los animales son estremecedores. En el caso de animales en libertad su muerte se

produce especialmente mediante la utilización de trampas, tales como cepos. Estos métodos no

causan la muerte del animal de forma rápida, sino que alargan el sufrimiento. La muerte termina

produciéndose tras largo tiempo de agonía. Entonces la interrogante es: ¿Qué medidas

implementan los gobiernos para evitar este horror animal? La muerte anual de 140 millones de

animales silvestres, para la confección de productos de lujo e innecesarios, es un evidente

derroche de nuestros recursos y que los gobiernos se han hecho de la vista gorda, para lucrarse

sin medir el daño al ambiente que se está ocasionando, aunque en algunos gobiernos solo el 20%

de las OG crean medidas para la protección y conservación de la Fauna Silvestre; y las ONG

tanto dentro de un territorio político como fuera (internacional) hacen sus esfuerzos al 100% por

la protección, conservación y manejo de la Fauna Silvestre, como lo hace la WWF de forma in

situ (conservación de las especies que se lleva a cabo mientras se encuentran en sus hábitats

habituales o naturales), dentro de grandes reservaciones en enormes extensiones naturales; o ex


situ (conservación de especies que se llevan a cabo en algún otro lugar fuera del hábitat natural),

en centros de rescate o zoológicos donde albergan y rehabilitan especies que han sido lastimadas

por cazadores furtivos, que comercializan sus pieles, cuernos o simplemente para la obtención de

especies exóticas que son domesticadas ilegalmente. En este sentido, el objetivo de estas ONG’s

es crear normas, leyes y mecanismos que ayuden a fomentar y orientar métodos para salvar,

proteger, conservar y manejar la fauna silvestre, con el fin de evitar: la destrucción de las

especies, el rompimiento de la cadena de biodiversidad o cadena alimenticia y salvar el

ecosistema, así como también el planeta. Pero esto no es todo, los gobiernos deberían plantearse

que podrían ahorrarse recursos económicos si invirtieran en políticas educativas, partiendo de

que la educación es pieza fundamental para lograr un cambio en nuestra sociedad, esta debe estar

comprometida en preservar y difundir los valores fundamentales tales como la conservación,

responsabilidad, amor, respeto a la diversidad ambiental, entre otros que conlleven a la

eliminación del uso de pieles animales por pieles sintéticas, no comprar ni cazar animales

exóticos no domésticos, evitar la caza y aumentar la cría. Los proyectos académicos deben ser la

guía para formar ciudadanos críticos y transformadores de la realidad. En conclusión, lo peor que

le puede pasar a cualquier animal silvestre es que se le produzca sufrimiento de forma

intencionada, se le manipule genéticamente, se le trate como si fuese un animal doméstico para

posteriormente matarle y, en demasiados casos, causar la extinción de la especie; por ello

salvemos, protejamos y conservamos la vida en nuestro planeta creando conciencia.

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