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AL : MAGISTRADO JUEZ PRESIDENTE Y

DEMÁS JUECES QUE COMPONEN EL


TRIBUNAL SUPERIOR DE TIERRAS DEL
DEPARTAMENTO NORTE – SANTIAGO.

VIA : SECRETARÍA DE LA SEGUNDA SALA DEL


TRIBUNAL DE TIERRAS DE
JURISDICCIÓN ORIGINAL DEL DISTRITO
JUDICIAL DE LA VEGA.

PETICIONARIOS
IMPUGNANTES : BASILIO GUZMÁN R. y JUAN TAVERAS T.

ABOGADOS : BASILIO GUZMÁN R. y JUAN TAVERAS T.

ASUNTO : INSTANCIA CONTENTIVA DE RECURSO DE


IMPUGNACIÓN CONTRA RESOLUCIÓN QUE
RECHAZA ESTADO DE COSTAS, GASTOS
O LITISEXPENSAS, EN VIRTUD DE LO QUE
ESTABLECE EL ARTICULO 11 DE LA LEY
302 DEL 18 DE JUNIO DE 1964, SOBRE
HONORARIOS DE ABOGADOS, G.O.8870,
REFORMADA.

MATERIA : TIERRAS. COSTAS.

IMPUGNADA : PAULA IVELISES GONZÁLEZ GARCÍA.

RESOLUCIÓN
IMPUGNADA : LA NÚMERO 0206180625 (EXPEDIENTE
NÚMERO 0998-18-00925), DE FECHA
DIECISÉIS (16) DEL MES DE OCTUBRE
DEL AÑO DOS MIL DIECIOCHO (2018),
RENDIDA POR LA SEGUNDA SALA DEL
TRIBUNAL DE TIERRAS DE JURISDICCIÓN
ORIGINAL DEL DISTRITO JUDICIAL DE LA
VEGA.

HONORABLES MAGISTRADOS:

Los exponentes, BASILIO GUZMÁN R. y JUAN TAVERAS T., quienes ostentan su


propia representación legal, ambos dominicanos, mayores de edad, casados,
Abogados de los Tribunales de la República, debidamente matriculados y al día en
el Colegio de Abogados de la República Dominicana, bajo los números 6569-316-88
y 10712-365-91, portadores de las Cédulas de Identidad y Electoral números 031-
0108152-3 y 095-0003876-6, domiciliados, residentes y con estudio profesional en
la ciudad de Santiago de los Caballeros, sito, en la casa marcada con el número 23
de la calle Andrés Pastoriza de la Urbanización la Esmeralda (Estudio Jurídico
B.G., S.R.L ), mediante la presente instancia, tiene a bien incoar formal recurso de
impugnación, contra la resolución número 0206180625 (expediente número 0998-
18-00925) de fecha dieciséis (16) del mes de octubre del año dos mil dieciocho
(2018), rendido por la Segunda Sala del Tribunal de Tierras de Jurisdicción
Original del Distrito Judicial de La Vega, impugnación esta que se deja descansar
en las siguientes razones y motivos, a saber:

A) ANTECEDENTES Y HECHOS:

1. Que por ante el órgano a-quo, que lo es la Segunda Sala del Tribunal de Tierras de
Jurisdicción Original del Distrito Judicial de La Vega, la señora PAULA IVELISSE
GONZÁLEZ GARCÍA, promovió una litis sobre derechos registrados en “nulidad de
contrato de hipoteca y daños y perjuicios”, en contra de la entidad UNITED
BRANDS, S.R.L., la que tuvo a bien contratar los servicios profesionales de los ahora
exponentes e impugnantes, a los fines de su representación en el indicado
apoderamiento, y a lo interno del expediente número 0998-17-01120, que
desembocó en la sentencia número 0206180520 (expediente número 0998-17-
01120) de fecha diez (10) del mes de agosto del año dos mil dieciocho (2018), que
contiene el dispositivo que se indicará en lo adelante, la cual se notificó, tanto a la
parte impugnada como a sus consejeros legales, los LICDOS. JORGE LUIS
POLANCO RODRIGUEZ, MARIA ALEJANDRA RODRIGUEZ y JOAN JOSE
JIMENEZ CRUZ, a través del acto número 951/2018 de fecha veintidós (22) del
mes de agosto del año dos mil dieciocho (2018), y del ministerial LUIS YOARDY
TAVAREZ GOMEZ, Ordinario de la Primera Sala del Tribunal de Tierras de
Jurisdicción Original del Distrito Judicial de Santiago.

2. El dispositivo de la preindicada sentencia es el siguiente:

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FALLA:

PRIMERO: Declara la nulidad del acto de alguacil número


115/2017 de fecha 24/07/2017 instrumentado por el ministerial
MERALDO DE JESUS OVALLE P., Ordinario de la Suprema Corte de
Justicia, a requerimiento de PAULA IVELISES GONZALEZ GARCIA,
mediante el cual se le notificó a UNITED BRANDS, S.A., la
instancia introductiva depositada en la Secretaría General del
Tribunal de Tierras de Jurisdicción Original con asiento en la
ciudad de La Vega, en fecha 18/07/2017, por las razones
expuestas en el cuerpo de la presente decisión;

SEGUNDO: Declara la caducidad de la referida instancia,


introductiva de la litis sobre derechos registrados de nulidad de
contrato y daños y perjuicios interpuesta por PAULA IVELISES
GONZALEZ GARCIA, en contra de UNITED BRANDS, S.A., en
relación a la parcela número 312171327671 del municipio de
Jarabacoa, provincia La Vega, y en consecuencia dispone que la
misma queda sin efecto.

TERCERO: Ordena al Registro de Títulos de La Vega, levantar


cualquier anotación o nota preventiva sobre los derechos
registrados a favor de UNITED BRANDS, S.A., dentro de la parcela
número 312171327671 del municipio de Jarabacoa, provincia La
Vega, generada por la presente litis.

CUARTO: Condena a PAULA IVELISES GONZALEZ GARCIA, al pago


de las costas del procedimiento, ordenando su distracción a favor
de BASILIO GUZMAN R. y JUAN TAVERAS T., quienes afirman
estarlas avanzando en su totalidad.

QUINTO: Ordena que la presente decisión sea notificada por un


alguacil adscrito a la jurisdicción inmobiliaria.

Nuestra Sentencia, así se pronuncia, ordena y firma.

Firmados: Anibelka Mercedes Rodríguez Delgado, Jueza y Ailing


Altagracia Herrera Polanco, secretaria.

3. En base a la preindicada notificación, los ahora exponentes le elevaron instancia a la


Secretaria del órgano a-quo, en fecha veinticinco (25) del mes de septiembre del año
dos mil dieciocho (2018), requiriéndole en su ya expresada calidad, si la preindicada
sentencia había sido objeto o no de recurso de apelación, por parte de la señora
PAULA IVELISSE GONZÁLEZ GARCÍA, a cuyos fines la señora AILING HERRERA
POLANCO, Secretaria titular de dicho órgano, emitió en fecha veintiocho (28) del mes
de septiembre del año dos mil dieciocho (2018), una certificación que tiene el siguiente
contenido:

3
Yo, AILING ALTAGRACIA HERRERA POLANCO, Secretaria titular del
tribunal de Jurisdicción Original de la Vega, CERTIFICO Y DOY FE:
Que este tribunal no ha recibido instancia en solicitud de recurso
de apelación interpuesto contra la sentencia No. 0206180520 de
fecha 10/08/2018, sobre la parcela arriba indicada.

CERTIFICACION: Que expido, firmo y sello de conformidad con las


disposiciones del Art. 35, letra G, del Reglamento de los Tribunales
de la Jurisdicción Inmobiliaria, haciendo constar que esta
certificación solo informa la situación del (os) preindicado (s)
inmueble (s)

La presente certificación se expide a solicitud del Licdo. Basilio


Guzmán, en la ciudad de La Vega, a los veintiocho (28) días del mes
de septiembre del año dos mil dieciocho (2018), años 174 de la
independencia y 155 de la Restauración.

Ailing Herrera Polanco


Secretaria titular.

4. Atendiendo a los motivos y razones ya expuestos, los ahora exponentes e


impugnantes, depositaron en la Secretaría del órgano a-quo, en fecha primero (1ero)
del mes de octubre del año dos mil dieciocho (2018), una instancia contentiva de
solicitud de aprobación de estado de costas, gastos o litisexpensas, que fue
rechazada mediante resolución número 0206180625 (expediente número 0998-18-
00925) de fecha dieciséis (16) del mes de octubre del año dos mil dieciocho (2018),
que contiene la motivación y el dispositivo siguiente:

MOTIVACIÓN:

3.- En sustento de su solicitud alegan que la litis en cuestión fue


decidida mediante sentencia número 0206180520 de fecha
10/08/2018 dictada por este mismo tribunal, la cual, entre otras
cosas, condena a PAULA IVELISES GONZALEZ GARCIA, al pago de
las costas en su provecho, las cuales, según el estado de costas,
gastos o litisexpensas cuya aprobación se requiere, asciende a la
suma de RD$37,434.85.

4.- En primer término, resulta que los solicitantes ni siquiera han


aportado una copia simple de la alegada sentencia.

5.- En segundo orden, es preciso señalar que si bien el artículo 130


del Código de Procedimiento Civil dispone que toda parte que
sucumba será condenada al pago de las costas, no menos cierto es
que “estas no serán exigibles sea que provengan de nulidades,
excepciones o incidentes o del fallo de lo principal, sino después
que recaiga sentencia sobre el fondo que haya adquirido la fuerza
de la cosa irrevocablemente juzgada.

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6.- Sobre el particular se ha pronunciado la Suprema Corte de
Justicia en su sentencia número 3, dictada en el mes de agosto del
año 1988, al establecer lo siguiente: “... del examen de la primera
parte de este texto legal se evidencia que el abogado
distraccionario de unas costas como el que motiva el presente
recurso, no puede exigir a la parte a cuyo cargo han sido puestas el
pago de las mismas, sino después que recaiga sentencia sobre el
fondo, que haya adquirido la fuerza de la cosa irrevocablemente
juzgada.

7.- No obstante, en el expediente no existe constancia alguna de que


la sentencia de que se trata es firme, no sujeta a la interposición de
ningún recurso ordinario o extraordinario, único caso en que el
crédito del (de los) abogado (s) en cuyo provecho se ordenó la
distracción de las costas, se convierte en exigible; pero, peor aún, ni
siquiera existe constancia de que la misma ha sido notificada.

8.- En tales condiciones, la solicitud de que se trata, deviene en


extemporánea, razón por la cual procede resolver de la manera que
se hará constar en el dispositivo de esta decisión.

DISPOSITIVO:

RESUELVE:

UNICO: Rechaza la solicitud de aprobación de estado de costas,


gastos o litisexpensas planteada por los LICDOS. BASILIO GUZMAN
R. y JUAN TAVERAS T., a cargo de PAULA IVELISES GONZLAEZ,
contenida en instancia depositada en la Secretaría General del
Tribunal de Tierras de Jurisdicción Original con asiento en la
ciudad de La Vega, en fecha 01/10/2018, por las razones expuestas
en el cuerpo de la presente decisión.

B) EXPOSICIÓN DEL DERECHO:

5. Lo primero en señalar, honorables magistrados, y en lo que a este recurso de


impugnación respecta, es que nos negamos y resistimos hasta donde nos sea posible
a aceptar que esa resolución, tan destemplada y deslucida en el orden académico la
haya rendido la magistrada jueza titular de dicho órgano, otra cosa hubiera sido, si
la misma proviniera, por ejemplo de Santiago Rodríguez o de Montecristi, a partir de
que la resolución en cuestión se fundamenta en una motivación, que sin lugar a
dudas mueve ha vergüenza ajena, lo cual a de motorizar su revocación total, y
conforme expondremos renglón seguido:

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1) El primero de los motivos que brinda el órgano a-quo para tan infausto fallo, es
que no le hemos aportado ni siquiera una copia simple de la propia sentencia
que dio el tribunal, como si se tratara de un recurso de impugnación y por
tanto, una sentencia rendida por otro tribunal, lo cual es sencillamente
inconcebible e inentendible a la vez.

2) En segundo lugar, señala la magistrada jueza que dignamente preside el


órgano a-quo, que la preindicada sentencia -que ella alega desconocer- , no ha
adquirido la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada, lo cual amerita
once (11) subprecisiones:

2.A) La magistrada jueza ni siquiera se tomó la molestia de indagar sobre la


certificación ya transcrita, y que había rendido la secretaría de dicho tribunal,
lo cual deja dicho que la solicitud en cuestión, fue resuelta de un modo muy
particular, para no llamarle irresponsable;

2.B) También apunta la magistrada jueza, que la sentencia en cuestión, la


marcada con el número 0206180520 (expediente número 0998-17-01120),
-que ella, extraña e inexplicablemente alegó desconocer-, no había alcanzado
la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada, como si se tratara de una
ejecución, mobiliaria o inmobiliaria, en donde el auto aprobatorio se estaba
usando como título ejecutorio y por tanto, circunscrito a los estándares de los
artículos 551 del Código de Procedimiento Civil y 2213 del Código Civil
Dominicano, lo cual es muy parecido a ir camino a la Capital, pero coger el
trayecto de Navarrete a Mao-Valverde. A este respecto, la doctrina judicial
expresa lo siguiente:

CONSIDERANDO, que para fundamentar su decisión, la Corte a-


qua ha expuesto en la sentencia impugnada lo siguiente: “que
aun cuando el abogado que ha detentado la representación de
una parte en justicia, puede someter y hacerse aprobar su
correspondiente estado de gastos y honorarios aunque la
sentencia condenatoria en costas no haya adquirido autoridad
de cosa juzgada, ello no implica ejecutar el estado de gastos y
honorarios aprobado, que una cosa es la liquidación y otra es
la ejecución del mismo, que lo primero es siempre posible una

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vez obtenida la sentencia condenatoria pero lo segundo solo
está visado por la ley para cuando la sentencia venga a ser
definitivamente inatacable; que, continúa diciendo la Corte,
“el hecho de que la sentencia condenatoria haya sido
declarada ejecutoria no obstante cualquier recurso no da
derecho al abogado de la parte gananciosa hacer extensiva la
ejecutoriedad provisional del fallo a la capitalización de los
gastos de instancia y costas judiciales ello así al amparo de
las disposiciones contenidas en los artículos 128 y 130 del
Código de Procedimiento Civil”;

Por tales motivos, Primero: Rechaza... (S.C.J.-primera sala-, 24 de julio


del año 2002, decisión número 14, B.J. 1100, págs. 196 y 197,
primer considerando, Vol. I).

2.C) Olvida la magistrada jueza, que el artículo 66 de la ley 108-05, del 23 de


marzo del año 2005, Gaceta Oficial número 10316 del 23 de abril del año
2005, remite para la aprobación o no de los estados de costas, gastos o
litisexpensas, al derecho común, que lo es la citada ley 302, y el Código de
Procedimiento Civil, al expresar en su artículo 66, como se indicará en lo
adelante, y expresando la señalada ley 302 en su artículo 9, parte capital, así
como este último en su artículo 133, reformado, también como se indicará en lo
adelante. Los textos en cuestión se expresan como sigue:

Art. 9.- Los abogados después del pronunciamiento de sentencia


condenatoria en costas, depositarán en secretaría un estado
detallado de sus horarios y de los gastos de la parte que
representen, el que será aprobado por el Juez o Presidente de la
Corte en caso de ser correcto, en los cinco días que sigan a su
depósito en secretaría... (Ley 302)

Art. 66.- Costas. En todos los procesos judiciales conocidos por


ante los tribunales de la jurisdicción Inmobiliaria con excepción
del saneamiento, se podrá condenar al pago de las costas a la
parte que sucumba, el tribunal apoderado aprueba las mismas
de acuerdo con la ley. (Ley 108-05)

Art. 133.- Los abogados pueden pedir la distracción de las costas


a su provecho afirmando antes el “ pronunciamiento” de la
sentencia que ellos han avanzado la mayor parte…” (Código).

2.D) En efecto, y en lo referente al pronunciamiento de la sentencia, para usar


el mismo término que usa el legislador en los artículos 9 de la ya citada ley
302 y 133 del mencionado instrumento, es el artículo 17 de la ley 821 del 21
de noviembre de 1927, el que aplica para la materia común, en tanto que,

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para la jurisdicción inmobiliaria, son los artículos 48 y 49, de su ya
mencionado reglamento, los que se ocupan de ello, al expresar literalmente lo
siguiente:

Artículo 48. Las decisiones deberán publicarse en las


instalaciones del tribunal correspondiente dentro de los dos (2)
días siguientes a su emisión y por un lapso de quince (15) días.

Artículo 49. La publicación en las instalaciones del tribunal


podrá hacerse físicamente en un lugar visible destinado a tal
fin, o mediante una publicación electrónica que pueda ser
consultada desde las instalaciones del mismo.

Párrafo. Independientemente de la publicidad que efectúa el


tribunal, la parte interesada o su apoderado deberá concurrir
a la Secretaría del Despacho Judicial correspondiente para
conocer la situación, los actos y las decisiones referentes a su
caso.

2.F) Referente a esto último -pronunciamiento de la sentencia-, la doctrina


judicial, constante e inveterada expresa lo siguiente:

CONSIDERANDO, que en la especie se estableció que la sentencia


fue dictada en defecto contra el demandado el 8 de septiembre
del 1980; que éste falleció el 17 de septiembre de 1976; que no
fueron puestos en causa sus herederos o continuadores legales
y que la sentencia no les fue notificada a éstos en el plazo de
seis meses a partir de su pronunciamiento, tal como lo
prescribe el artículo 156 del Código de Procedimiento Civil. La
sentencia que había rechazado la demanda en perención fue
casada por la Suprema Corte de Justicia, tomando en cuenta
las circunstancias anteriores. (S.C.J.-Civil- 13 de enero 1988,
decisión número 1, B.J. 926, pág. 8).

CONSIDERANDO, que ciertamente consta en la sentencia


impugnada y en los documentos anexos al expediente que con
motivo de una demanda en cumplimiento de contrato de venta
incoada por el hoy recurrido, la Cámara Civil y Comercial de la
Tercera Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del
Distrito Nacional, dictó su sentencia de fecha 6 de mayo de
1999; que esta sentencia fue notificada el 10 de noviembre de
1999, mediante Acto No. 565/99 instrumentado por el
ministerial Rómulo de la Cruz Reyes, Alguacil Ordinario de la
Segunda Cámara Penal del Distrito Nacional, depositado en el
expediente, esto es, justamente seis meses y cuatro días luego
de ser dictada la misma; que habiéndose vencido a la fecha de
su notificación el plazo de seis meses concedido por la ley para
ello, la Corte a-qua no podía conocer del recurso de apelación
interpuesto, por haber sido formulado éste contra una
sentencia reputada como no pronunciada, por lo que procede

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la casación de la sentencia impugnada, sin envío, por no
quedar nada que juzgar. (S.C.J.-Primera Sala- 30 de abril del 2003,
decisión número 16, B.J. No. 1109, Volumen I, páginas 231 y 232).

CONSIDERANDO, que, además, es preciso observar que en


sentido general, al no ser de orden público la perención
establecida en el artículo 156 del Código de Procedimiento
Civil, la misma debe ser establecida y pronunciada por un
tribunal; que, en esa eventualidad, corresponde a la parte
interesada en prevalerse de tal caducidad, apoderar a estos
fines a la jurisdicción de alzada correspondiente, mediante un
recurso de apelación contra la sentencia dictada en defecto o
reputada contradictoria, y solicitar, antes de toda defensa al
fondo, la perención de la sentencia recurrida. (S.C.J.-Primera Sala- 8
de septiembre del 2004, decisión número 4, B.J. No. 1126, Volumen I,
página 129).

CONSIDERANDO, que el plazo de seis meses establecido en el


artículo 156 del Código de Procedimiento Civil corre a partir de
la fecha de la emisión de la sentencia y no a partir de su retiro
de la Secretaría del Tribunal. (S.C.J.-Primera Sala- 5 de septiembre de
2012, decisión número 6, B.J. 1222; 28 de marzo de 2012, decisión
número 135, B.J. 1216; -Primera Sala- 19 de noviembre de 2008, decisión
número 51, B.J. 1176, pp. 456-461; 30 de abril de 2003, decisión
número 16, B.J. 1109, pp. 228-23).

CONSIDERANDO, que la sentencia dictada en defecto que no ha


sido notificada dentro de los seis meses de su pronunciación
debe ser tenida por inexistente o no pronunciada por
aplicación del artículo 156 del Código de Procedimiento Civil.
(S.C.J.-Primera Sala- 12 de marzo de 2014, decisión número 30, B.J.
1240).

2.G) Lo anteriormente expuesto, en el apartado precedente, aplica sólo y sólo


para derecho común, porque en materia inmobiliaria su reglamento de
aplicación, en su artículo 89, reformado, establece un plazo perentorio aunque
no fatal, de quince (15) días, una vez rendida la sentencia, para que el
abogado beneficiario de las mismas, someta ante la jurisdicción que tuvo a
bien rendir la sentencia, su solicitud de aprobación, al expresar como sigue:

Artículo 89. La parte en beneficio de la cual se ordena el pago de


las costas, dispondrá de un plazo de quince (15) días para
someter al Juez o Tribunal correspondiente, la instancia de
validación del estado de costas.

Artículo 89. A pena de prescripción, el beneficiario de las costas,


las someterá a liquidación según la ley vigente.

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2.H) Ello quiere expresar, honorables magistrados, que exigirle -como
aconteció en el caso de la especie- a un abogado beneficiario de unas costas
que aguarde o espere a que la sentencia que dirime el diferendum, adquiera la
autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada, es sencillamente legislar o
volcarse contra el estado de derecho y de legalidad, que ha de imperar en un
país, y que los tribunales del orden judicial, son los llamados a resguardarlo,
tal y como expresa el artículo 139 de nuestro documento fundacional, cuando
y sobre el particular expresa lo siguiente:

Artículo 139.- Control de legalidad de la Administración


Pública. Los tribunales controlarán la legalidad de la
actuación de la Administración Pública. La ciudadanía puede
requerir ese control a través de los procedimientos
establecidos por la ley.

2.I) Es más, honorables magistrados, ni siquiera en derecho común, donde no


existe la perentoriedad del artículo 89, ya transcrito, el abogado beneficiario
de dichos emolumentos, tiene en modo alguno que esperar que la sentencia
dirimente, haya adquirido la autoridad de la cosa irrevocablemente juzgada,
para que estos -costas, gastos o litisexpensas- puedan ser aprobados, ya que
la letra del citado artículo 9, es más que clara y por ello no interpretativa al

expresar -repetimos- como sigue: “Los abogados después del


pronunciamiento de sentencia condenatoria en costas...”,

2.J) la sentencia en cuestión, honorables magistrados, se pronunció en


fecha diez (10) del mes de agosto del año dos mil dieciocho (2018), conforme
consta en su encabezado, aunque se nos entregara, como en efecto
aconteció el veintidós (22) del mismo mes y año, por tanto, a partir de la
indicada fecha, los exponentes estaban autorizados por ley y peor aun,
conminados perentoriamente a depositar la solicitud en cuestión, texto este
que no precisa de interpretación, dada su innegable claridad. En situaciones
como la que nos ocupa, la jurisprudencia gala expresa lo siguiente:

CONSIDERANDO, que toda investigación de la voluntad del


legislador por la vía de la interpretación está prohibida al juez
cuando el sentido de la ley tal como resulta de su redacción no

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es obscuro ni ambiguo debe en consecuencia ser tenido por
cierto; que no habría otra excepción que la aplicación del texto
que condujera a un absurdo (Tribunal del Sena 24 de avril 1952 Sem.
Jur. 1952 II 7108).

2.K) Ni siquiera en derecho común, el abogado beneficiario de las costas tiene


que sujetarse a ningún otro requisito, más que no sea al del pronunciamiento
de la sentencia, y por ello la doctrina constante, recurrente e inveterada de
nuestra Corte de Casación, expresa lo siguiente:

CONSIDERANDO que de lo anteriormente expuesto resulta que el


Presidente del Tribunal donde se producen los gastos y
honorarios es el competente para aprobar la liquidación de los
mismos; que esa liquidación puede hacerse tan pronto como se
pronuncie la sentencia de condenación en costas,
independientemente de que la sentencia que dio origen a dicha
condenación fuese objeto de algún recurso…; (S.C.J, civil, 26 de
junio del 1968, decisión número 19, B.J., 691, página 1327).

CONSIDERANDO, que en el desenvolvimiento del segundo medio


de casación, el recurrente alega en síntesis, que la Corte a-qua
denegó la aprobación del Estado de Gastos y Honorarios sobre
la base de que el peticionario no probó que la sentencia
condenatoria en costas había sido notificada a la parte
adversa a fin de determinar si dicha sentencia había adquirido
la autoridad de la cosa definitivamente juzgada; que ese
Estado no podía ser aprobado por prematuro; que, sin
embargo, sostiene el recurrente, la Corte a-qua al fallar de ese
modo ha violado el artículo 9 de la Ley 302 de 1964, pues
dicho artículo dispone que los abogados, después del
pronunciamiento de la sentencia condenatoria, depositarán en
Secretaría un Estado detallado de sus honorarios;

CONSIDERANDO, que el artículo 9 de le Ley 302 de 1964, sobre


Honorarios de Abogados, dispone: “Los abogados después del
pronunciamiento de sentencia condenatoria en costas,
depositarán en secretaría un estado detallado de sus
honorarios y de los gastos de la parte que representen, el que
será aprobado por el Juez o Presidente de la Corte en caso de
ser correcto, en los cinco días que sigan a su depósito en
secretaría. –párrafo I.- La liquidación que intervenga será
ejecutoria, tanto frente a la parte contraria, si sucumbe, como
frente a su propio cliente, por sus honorarios y por los gastos
que haya avanzado por cuenta de éste;

CONSIDERANDO, que a los términos de esa disposición legal el


abogado que ha actuado en representación de alguna de las
partes, en una instancia, puede hacerse aprobar el
correspondiente Estado de Gastos y Honorarios
causados en esa instancia, sin que dicha

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aprobación esté sujeta a la condición de que la
sentencia condenatoria en costas haya
adquirido la autoridad de la cosa juzgada ; que
cuando un abogado se hace aprobar un Estado de Gastos y
Honorarios dicho Estado sólo puede ser ejecutado contra la
parte adversa, si ésta sucumbe finalmente en el litigio, pero
podría ejecutarlo contra su propio cliente, por sus honorarios
y por los gastos que haya avanzado por cuenta de éste.

CONSIDERANDO, que el examen del fallo impugnado pone de


manifiesto que la Corte a-qua para denegar la aprobación del
Estado de Gastos y Honorarios presentado por el hoy
recurrente, expuso en la sentencia impugnada lo siguiente:
que "no ha sido demostrado por la parte impugnada que dicha
sentencia haya sido notificada a la parte adversa, y haber
adquirido la autoridad de la cosa definitivamente juzgada;
que en el expediente hay una copia en que figura el alguacil
Federico Sánchez Feliz como notificando dicha sentencia; que
la misma no contiene ni fecha ni con quien habló el Alguacil,
ni firma ni sello gomígrafo del mencionado Alguacil por lo
cual no puede tomarse en cuenta por esta Corte para
determinar si le ha sido notificada, y no se interpuso recurso
alguno contra la misma; que, en este orden de ideas, era
improcedente hacerse aprobar un Estado de Gastos y
Honorarios, por prematuro";

CONSIDERANDO que por todo lo anteriormente expuesto se


advierte, que la Corte a-qua al fallar en la forma como lo hizo
estableció una condición no exigida por la
Ley, agregando en la sentencia impugnada un elemento
nuevo en las disposiciones del referido artículo 9 de la Ley 302
de 1964, por lo cual la indicada sentencia debe ser casada,
sin que sea necesario ponderar el otro medio del recurso;

Por tales motivos, Primero: Casa…(S.C.J. 26 junio de 1968, B.J.


No. 691, decisión número 20, páginas 1333, 1334 y 1335).

CONSIDERANDO, que para fundamentar su decisión, la Corte a-


qua ha expuesto en la sentencia impugnada lo siguiente: “que
aun cuando el abogado que ha detentado la representación de
una parte en justicia, puede someter y hacerse aprobar su
correspondiente estado de gastos y honorarios aunque la
sentencia condenatoria en costas no haya adquirido autoridad
de cosa juzgada, ello no implica ejecutar el estado de gastos y
honorarios aprobado, que una cosa es la liquidación y otra es
la ejecución del mismo, que lo primero es siempre posible una
vez obtenida la sentencia condenatoria pero lo segundo solo
está visado por la ley para cuando la sentencia venga a ser
definitivamente inatacable; que, continúa diciendo la Corte,
“el hecho de que la sentencia condenatoria haya sido
declarada ejecutoria no obstante cualquier recurso no da
derecho al abogado de la parte gananciosa hacer extensiva la
ejecutoriedad provisional del fallo a la capitalización de los

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gastos de instancia y costas judiciales ello así al amparo de
las disposiciones contenidas en los artículos 128 y 130 del
Código de Procedimiento Civil”;

CONSIDERANDO, que en los términos del artículo 9 de la Ley


302 de 1964, sobre Honorario de Abogados, el abogado que ha
actuado en representación de alguna de las partes en una
instancia, puede hacerse aprobar el correspondiente estado de
gastos y honorarios causados en esa instancia, sin que dicha
aprobación esté sujeta a la condición de que la sentencia
condenatoria en costas haya adquirido la autoridad de la cosa
juzgada, pudiendo ejecutarlo contra su cliente por sus
honorarios y por los gastos que haya avanzado por su cuenta,
no así contra la parte adversa, a la que sólo podrá ejecutarle
cuando se compruebe que ella ha sucumbido finalmente en el
litigio, lo que no ha acontecido en la especie ; (S.C.J.-primera sala-,
24 de julio del año 2002, decisión número 14, B.J. 1100, págs. 196 y
197, primer considerando, Vol. I). (Precitada)

6. A la luz de todo lo expuesto, honorables magistrados, es obvio que el órgano a-quo,


violó la ley por errónea interpretación y aplicación de la misma, lo cual y por si sólo
amerita la revocación de la señalada resolución, a propósito del presente recurso de
impugnación que al igual que el artículo 457 del Código de Procedimiento Civil, surte
el efecto suspensivo y devolutivo, por tanto, obligando a la alzada a examinar en
hecho y derecho el diferendum primario, todo incurso en la mecánica procedimental
del artículo 11 de la citada ley 302, y a resulta de lo prescrito en el citada artículo 66
de la también citada ley 108-05, el cual expresa textualmente como sigue:

Art.11.- Cuando haya motivos de queja respecto a una liquidación de


honorarios o de gastos y honorarios, se recurrirá por medio de
instancia al Tribunal inmediato superior, pidiendo la reforma de la
misma dentro del plazo de diez (10) días a partir de la notificación.
El recurrente, a pena de nulidad, deberá indicar las partidas que
considere deben reducirse o suprimirse. La impugnación de los
causados, ante La Corte de Apelación y ante la Suprema Corte de
Justicia, se harán por ante esas cortes en pleno. El Secretario del
Tribunal apoderado, a más tardar a los cinco (5) días de haber sido
depositada la instancia, citará a las partes por correo certificado,
para que el diferendo sea conocido en Cámara de Consejo por el
Presidente del Tribunal o Corte correspondiente quien deberá conocer
del caso en los diez (10) días que sigan a la citación. Las partes
producirán sus argumentos y conclusiones y el asunto será fallado
sin más trámites ni dilatorias dentro de los diez (10) días que sigan al
conocimiento del asunto. La decisión que intervenga no será
susceptible de ningún recurso ordinario ni extraordinario, será
ejecutoria inmediatamente y tendrá la misma fuerza y valor que

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tienen el estado de honorarios y estado de gastos y honorarios
debidamente aprobados conforme el artículo 9.

7. Que procede condenar a la recurrida, señora PAULA IVELISSE GONZÁLEZ


GARCÍA, al pago de las costas del procedimiento, y ordenar su distracción en
provecho y beneficio de BASILIO GUZMAN R. y JUAN TAVERAS T., quienes
afirman estarlas sufragando de sus propios recursos, conforme establece el principio
octavo de la citada Ley 108-05, combinadamente con el párrafo segundo del
artículo 3 del texto en cuestión, entonces pues las costas en materia inmobiliaria se
regirán por el derecho común, en este caso el artículo 130 del Código de
Procedimiento Civil, reformado, y la Ley 302 del 18 de junio de 1964, reformada, o
ley sobre Honorarios de Abogados, bajo el predicamento de que: “Todo aquel que
sucumbe en justicia, tiene que ser condenado al pago de las costas del
procedimiento, y éstas distraídas en provecho del abogado infrascrito,
quien afirma estarlas avanzando íntegramente y de su propio peculio”.

POR TODOS LOS MOTIVOS AQUÍ EXPUESTOS, así como los que Vuestras Señorías
tengan a bien suplir, los exponentes, BASILIO GUZMAN R. y JUAN TAVERAS T.,
por nuestro conducto y medio, tiene a bien SOLICITAROS, muy respetuosamente lo
siguiente:

PRIMERO: Que declaréis bueno y válido el presente recurso de impugnación, por


haberse promovido no sólo en tiempo hábil sino en irrestricta observancia a la
mecánica procesal vigente, que es la que al efecto encarga y organiza el citado
artículo 11 de la preindicada Ley 302.

SEGUNDO: En cuanto al fondo, y a resulta de la inapropiada e incorrecta aplicación


por errónea interpretación de la ley, actuando por propia autoridad y contrario a
imperio, y a resulta de ello, revocando en todas sus partes la resolución número
0206180625 (expediente número 0998-18-00925) de fecha dieciséis (16) del mes
de octubre del año dos mil dieciocho (2018), rendido por la Segunda Sala del
Tribunal de Tierras de Jurisdicción Original del Distrito Judicial de La Vega, a la
vez que acogiendo en todos sus términos la solicitud de aprobación de estado de
costas, gastos o litisexpensas, contenida en instancia de fecha primero (1ero) del mes

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de octubre del año dos mil dieciocho (2018), por ser justa y descansar en prueba
legal.

TERCERO: Condenando a la señora PAULA IVELISSE GONZÁLEZ GARCÍA, al


pago de las costas del procedimiento, ordenando su distracción en provecho de
BASILIO GUZMAN R. y JUAN TAVERAS T., quien afirma estarlas avanzando
íntegramente y de sus propios peculios.

BAJO TODA CLASE DE RESERVAS.-

ES JUSTICIA QUE SE OS IMPETRA Y SE ESPERA MERECER, en la ciudad de


Concepción de La Vega, Provincia La Vega, República Dominicana, a los treinta y
un (31) días del mes de octubre del año dos mil dieciocho (2018).

______________________ ___________________
BASILIO GUZMAN R. JUAN TAVERAS T.
Abogado Abogado

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____________________
Recibido conforme
Exonerado de todo tipo de impuestos, derechos fiscales o municipales, párrafo tercero, artículo 9, ley 302, del 18 de junio de 1964, modificado, o Ley sobre
Honorarios de Abogados.

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