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Materialismo dialéctico

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El materialismo dialéctico es la corriente del materialismo de acuerdo con los
planteamientos originales de Friedrich Engels y Karl Marx que posteriormente
fueron enriquecidos por Lenin y después sistematizados por miembros de
la Academia de Ciencias de la Unión Soviética principalmente.1 Esta corriente
filosófica define la materia como el sustrato de toda realidad, sea concreta o
abstracta (pensamientos),1 emancipa la primacía e independencia de la materia
ante la conciencia y lo espiritual, declara la cognoscibilidad del mundo en virtud de
su naturaleza material, y aplica la dialéctica —basada en las leyes dialécticas
propuestas por Georg Wilhelm Friedrich Hegel— para interpretar el mundo,
superando así al materialismo mecanicista. El materialismo dialéctico es uno de
los tres componentes —la base filosófica— del comunismo marxista-leninista.2
Denominado “Diamat”, el materialismo dialéctico fue también la filosofía oficial de
la antigua Unión Soviética.3
El materialismo dialéctico, como sistema filosófico, es opuesto al idealismo
filosófico que concibe al espíritu como el principio de la realidad. Para el
materialismo dialéctico las ideas tienen un origen físico, esto es, lo primero es la
materia y la conciencia lo derivado. Como tal, el materialismo dialéctico se apoya
en los datos, resultados y avances de las ciencias y su esencia se mantiene en
correspondencia y vigencia con la tradicional orientación progresista del
pensamiento racional científico.3 Asimismo está opuesto a la corriente filosófica
del agnosticismo, pues declara la cognoscibilidad del mundo en virtud de su
materialidad y de su existencia objetiva en el tiempo y en el espacio. Engels lo
manifestó de esta manera: «Las formas fundamentales de todo ser son el espacio
y el tiempo, y un ser concebido fuera del tiempo es tan absurdo como lo sería un
ser concebido fuera del espacio».4
Mi método dialéctico no sólo es en su base distinto del método de Hegel, sino que es directamente su
reverso. Para Hegel, el proceso del pensamiento, al que él convierte incluso, bajo el nombre de idea, en
sujeto con vida propia, es el demiurgo[*] de lo real, y lo real su simple apariencia. Para mí, por el
contrario, lo ideal no es más que lo material transpuesto y traducido en la cabeza del hombre.

Yo he criticado el aspecto mistificador de la dialéctica hegeliana hace cerca de 30 años, cuando todavía
estaba de moda [...] La mistificación sufrida por la dialéctica en las manos de Hegel, no quita nada al
hecho de que él haya sido el primero en exponer, en toda su amplitud y con toda conciencia, las formas
generales de su movimiento. En Hegel la dialéctica anda cabeza abajo. Es preciso ponerla sobre sus
pies para descubrir el grano racional encubierto bajo la corteza mística. [...] El movimiento lleno de
contradicciones de la sociedad capitalista se deja sentir para el burgués práctico del modo más
impresionante en las vicisitudes de los ciclos periódicos que atraviesa la moderna industria, vicisitudes
cuyo punto culminante es la crisis general.5

Engels y Marx sintetizaron su materialismo dialéctico a partir de su demoledora


crítica del materialismo mecánico de Ludwig Feuerbach y a la dialéctica idealista
de Hegel. Al materialismo de Feuerbach lo consideraron como un materialismo
influido por corrientes del pensamiento filosófico metafísico e idealista. Famosas
son las 11 tesis sobre Feuerbach de Marx y Engels, en particular la undécima que
reza así: «Los filósofos no han hecho más que "interpretar" de diversos modos el
mundo, pero de lo que se trata es de "transformarlo"». 6 De la dialéctica hegeliana
Engels dice que ésta se encontraba cabeza abajo con Hegel y que fue Marx quien
la colocó sobre sus pies. Posteriormente, Engels describió las leyes de la
dialéctica en su Anti-Dühring (obra polémica contra las teorías propugnadas por
el filósofo y economista alemán, Karl Eugen Dühring). Engels explicó además la
"dialéctica materialista" en su Dialéctica de la naturaleza en 1883.
Luego en el siglo XX en Rusia, Lenin contribuyó a las ideas materialistas
dialécticas al desarrollar polémicas con sus adversarios, particularmente con
filósofos (idealistas) positivistas como el austriaco Ernst Mach y los rusos
Alexander M. Bogdanov y V. Bazarov (nombre real: Vladimir A. Rudnev), y, por
sobre todo, su empiro-monismo. La principal razón de la disputa entre Lenin y
estos filósofos era su afirmación de que el positivismo idealista estaba por encima
del debate filosófico entre idealismo y materialismo. A estos, Lenin les afirmó lo
siguiente:
«Materialismo es reconocer los "objetos a sí mismos" o fuera de la mente; las ideas y las sensaciones
son copias o imágenes de éstos objetos. La doctrina opuesta (idealismo) afirma que los objetos no
existen "sin la mente"; los objetos son "combinaciones de sensaciones"». 7

La dialéctica marxista se ha interpretado que conlleva además implicaciones


políticas expresadas en la concepción materialista de la historia misma. Según
el Diccionario filosófico marxista de 1946:
«La dialéctica marxista examina el desarrollo como un proceso en el que los cambios cuantitativos
insignificantes y ocultos se truecan en cambios manifiestos y radicales, en cambios cualitativos, que se
producen súbitamente en forma de saltos, como por ejemplo en el caso de la transformación del agua
en vapor por calentamiento. [...] la dialéctica no concibe el desarrollo como un movimiento circular, como
una simple repetición del camino ya recorrido, sino como un movimiento en línea ascendente. [...] Si el
desarrollo tiene el carácter de cambios cualitativos de los fenómenos, en forma de saltos, quiere decir
que el paso del capitalismo al socialismo y la liberación de la clase obrera del yugo capitalista no puede
realizarse por medio de cambios lentos (las reformas), sino sólo mediante la transformación cualitativa
del régimen capitalista (la revolución)

Las categorías del materialismo dialéctico[editar]


Algunas de las categorías que se manejan son las siguientes: 17

1. Esencia y fenómeno: La esencia es el conjunto de propiedades que determinan lo que


un objeto es y lo que no es; el fenómeno es la manifestación de las propiedades
externas (lo que se nos presenta a la vista).
2. Ley
3. Causa y efecto: La causa hace referencia a un fenómeno que da origen a otro
fenómeno; así el efecto es el resultado de la acción de la causa.
4. Necesidad y casualidad: Se presenta como aquello que en condiciones normales debe
ocurrir; la casualidad es aquello que en unas condiciones concretas puede ocurrir o
no.
5. Lo histórico y lo lógico
6. Contenido y forma: El contenido son todos los elementos de un objeto dado; la forma
es el modo en que se expresa dicho contenido, de manera interior y exterior.
7. Posibilidad y realidad: La posibilidad es aquello que no existe pero puede llegar a ser;
la realidad de una manera simple, es todo lo que existe.
8. Lo singular, lo universal y lo particular: Lo singular se refiere a lo que es propio de un
objeto y lo distingue de algún otro, se puede pensar en uno mismo como ejemplo ya
que todos somos diferentes entre sí. Lo universal se refiere a lo que es común en un
grupo de objetos, en este caso se da el ejemplo del hombre como especie.
Finalmente lo particular hace referencia a una unión existente entre lo singular y lo
universal, el ejemplo aquí es como la característica de una nacionalidad, ya que se
presenta como la unión entre la persona propia y la raza humana.
9. Lo abstracto y lo concreto

Leyes de la dialéctica[editar]
En su Anti-Dühring, Engels expone que las tres leyes fundamentales de la dialéctica:

 Ley de la unidad y lucha de contrarios.


 Ley de los cambios cuantitativos en cualitativos.
 Ley de la negación de la negación.

La teoría del conocimiento materialista dialéctico[editar]


Los fundamentos de la teoría del conocimiento materialista dialéctica fueron formulados por
Lenin, los cuales se resumen en tres asunciones básicas:

1. “Las cosas existen independientemente de nuestra conciencia, independientemente de


nuestras sensaciones, fuera de nosotros (...)
2. No hay definitivamente ninguna diferencia en principio entre el fenómeno y la cosa-en-
sí, y no puede existir tal diferencia. La única diferencia es entre lo que es conocido y lo
que todavía es desconocido (...)
3. En la teoría del conocimiento como en cualquier otra esfera de la ciencia, nosotros
debemos pensar dialécticamente, eso es, no debemos considerar nuestro
conocimiento como terminado, como inalterable, pero debemos determinar cómo el
conocimiento emerge de la ignorancia, cómo el conocimiento incompleto e inexacto se
torna completo y más exacto”.7
En la tesis de Marx, toda sensación o percepción es una interacción entre sujeto y objeto; el objeto puro,
aparte de la actividad del percipiente, es una mera materia prima, que se transforma mediante el
proceso que la lleva a ser conocida. El conocimiento, en el antiguo sentido de contemplación pasiva, es
una abstracción irreal; el proceso que se efectúa, en realidad, es un proceso de manipulación de cosas.
«La cuestión de si la verdad objetiva pertenece al pensamiento humano no es una cuestión teórica, sino
práctica», afirma. «La verdad, es decir, la realidad y el poder del pensamiento tienen que demostrarse
en la práctica. La discusión en cuanto a la realidad o no realidad de un pensamiento aislado de la
práctica es una cuestión puramente escolástica… Los filósofos solamente han interpretado el mundo de
diversos modos, pero la tarea real es alterarlo».18

La lógica dialéctica[editar]
La lógica dialéctica fue concebida por Hegel en su obra Ciencia de la Lógica.19 En vez de
eliminar la contradicción, la convirtió en la clave de su sistema lógico. 20 Para Marx y Engels la
filosofía hegeliana tenía un carácter revolucionario, 21 que fundaba la lógica dialéctica como
lógica del movimiento, de la evolución, del cambio,20 pero requería ser reelaborada con el
enfoque del materialismo, de manera que consideraron la dialéctica como "la ciencia de las
leyes generales del movimiento, tanto del mundo exterior como del pensamiento humano" y
así "la propia dialéctica del concepto se convertía simplemente en reflejo consciente del
movimiento dialéctico del mundo real".21 Las bases de la lógica dialéctica
del marxismo quedaron planteadas en el Anti-Dührin y en la Dialéctica de la Naturaleza de
Engels. Su trabajo fue continuado entre otros por primera vez por V. I. Lenin en su
obra Materialismo y empirocriticismo. El mismo Lenin en 1914, estudió detenidamente la
lógica dialéctica y anotó cuestiones fundamentales sobre la misma, en los
denominados Cuadernos Filosóficos.22 Lenin definió cuatro demandas básicas para su
construcción:

1. Examen de todas las facetas del objeto;


2. Examen del objeto en su “desarrollo y automovimiento” y en sus “múltiples relaciones”
con las demás cosas, la unidad de los contrarios y además la transición 22 y la
transformación de una cosa en otra;
3. Una “definición” completa de un objeto debe incluir la experiencia humana entera. La
lógica dialéctica sostiene que “la verdad es siempre concreta, nunca abstracta (...)”, 7
el “infinito proceso de descubrimiento de nuevos aspectos y relaciones”, de continua
profundización del conocimiento;22
4. La Lógica Dialéctica no niega la significancia de la lógica formal en la estructuración
del pensamiento.2320
Una diferencia entre la lógica formal y la lógica dialéctica es que esta última «revela los
principios lógicos de la transición al nuevo conocimiento, estudia la formación y el desarrollo
de teorías».23
Trabajos sobre la lógica dialéctica marxista han sido realizados, entre otros, por Henri
Lefebvre,24 Mao Zedong,25 George Novack20 y Elí de Gortari.26 El filósofo soviético Pavel V.
Kopnin desarrolló esta disciplina, con su obra Lógica Dialéctica.
https://es.wikipedia.org/wiki/Materialismo_dial%C3%A9ctico

Materialismo dialéctico
Francisco Coll Morales
Lectura: 3 min

El materialismo dialéctico es una corriente perteneciente a la corriente


materialista. Esta fue planteada por Engels y Marx, así como enriquecida por
Lenin y la Academia de Ciencias de la Unión Soviética.

El materialismo dialéctico es una corriente filosófica que define la materia como la


base de la realidad, independientemente de si esta es concreta o abstracta. De
esta forma, elimina el factor que concede una superioridad de la materia frente a la
conciencia, declarando la concepción del mundo por su naturaleza material,
aplicando la dialéctica para interpretar, en este sentido, dicho mundo. Todo ello,
tratando de superar el materialismo mecanicista, que atribuye esa primacía de la
materia frente a la conciencia.

El materialismo dialéctico es uno de los tres componentes que establecen la base


filosófica del comunismo marxista-leninista.
El materialismo dialéctico se opone al materialismo mecánico y, como sistema
filosófico, al idealismo filosófico.

Materialismo histórico

Cuestiones básicas del materialismo dialéctico


En la filosofía, el materialismo dialéctico establece lo que se conoce como la
cuestión básica de la filosofía. Es decir, una cuestión que trata de establecer la
relación existente entre lo material y lo espiritual. En este sentido, tratando de
establecer cómo se conforma la aparición de la conciencia, en base a la materia.

En primer lugar, una de las cuestiones básicas que establece el materialismo


dialéctico es la esencia del mundo, así como la base de este. Estableciendo que
únicamente se puede desarrollar la ciencia mediante la percepción de lo material,
y no la presunción de lo espiritual.

Por otro lado, en segundo lugar, la cuestión establece si los sucesos que se dan
en el planeta se suceden de forma aislada, o presentan dependencia. En este
sentido, la cuestión establece que, en base a la dialéctica, los fenómenos que se
producen en el mundo no son aislados el uno del otro. Para ello, Marx cuestiona si
el mundo está desarrollándose cualitativamente, así como de una forma
conectada. O, simplemente, si lo hacemos de forma estática y sin cambios
cualitativos.

Fundamentos de la teoría del conocimiento materialista


dialéctica
Estos fueron formulados por Lenin, y se resumen en tres:

1. Las cosas existen, pese a nuestra conciencia.


2. No hay diferencias entre un fenómeno y la materia. Solo entre lo conocido y
lo desconocido.
3. No se debe considerar el conocimiento como terminado e inalterable. Pero
sí debe considerarse como completo al emerger este de la ignorancia.

La Ley de la dialéctica
La ley de la dialéctica se compone de tres leyes fundamentales:

1. Unidad y lucha de contrarios.


2. Transformación de cambios cuantitativos en cualitativos.
3. La negación de la negación.
https://economipedia.com/definiciones/materialismo-dialectico.html

El materialismo dialéctico
El materialismo dialéctico, cuya presentación como tal se debe más a la
actividad de Engels que a la del propio Marx, ha sido considerado
tradicionalmente como la toma de posición filosófica de Marx y Engels
frente al idealismo hegeliano, es decir, como el resultado de su crítica del
idealismo y, como tal, se ha presentado por la mayoría de los estudiosos
del marxismo como el marco de referencia conceptual desde el que
desarrolla el materialismo histórico, que sería la expresión propiamente
científica de su pensamiento. La exposición del materialismo dialéctico se
encuentra fundamentalmente en las obras de Engels: "Anti-Dühring",
(con contribuciones de Marx, publicado en 1878), y "Sobre la dialéctica
de la naturaleza", (escrito entre 1873 y 1886), obra, esta última, también
conocida por Marx, cuyos contenidos nunca rechazó y que, dada la
estrecha colaboración entre ambos hasta su muerte, se suele considerar
también como expresión del pensamiento propio de Marx.

Oposición al idealismo y al mecanicismo


El materialismo dialéctico se opone al idealismo, en el sentido en que
considera que no existe más realidad fundamental que la materia; pero la
materia no es una realidad inerte, sino dinámica, que contiene en sí la
capacidad de su propio movimiento, como resultado de la lucha de los
elementos contrarios, (siendo la contradicción la esencia de la realidad,
al igual que para Hegel), que se expresa en el movimiento dialéctico. Así,
el movimiento hegeliano de la idea a la cosa y a su reconciliación, queda
invertido, según la famosa frase de Marx, pasando a convertirse en un
movimiento que va de la cosa a la idea y a su futura reconciliación. Todo
el bagaje conceptual de la dialéctica hegeliana es conservado por el
materialismo dialéctico, pero orientado ahora en la dirección opuesta.
El materialismo dialéctico no se opone sólo al idealismo hegeliano, sino a
toda concepción mecanicista y atomista de la naturaleza, es decir, no
finalista. "La comprensión del total error por inversión del anterior
idealismo alemán llevó necesariamente al materialismo, pero, cosa digna
de observarse, no al materialismo meramente metafísico y
exclusivamente mecanicista del siglo XVIII" (Engels, Anti-Dühring). Se
opone, pues, a la concepción que había predominado en la ciencia en el
siglo XVIII y que lo seguiría haciendo en los siglos XIX y XX. Es propia
del idealismo hegeliano la afirmación de un final feliz de la historia, de
una reconciliación de la realidad consigo misma en el Espíritu Absoluto,
como resultado mismo del movimiento dialéctico, una finalidad que no
desaparecerá del materialismo dialéctico, al conservar, como lo hace, la
dialéctica hegeliana para explicar el movimiento en la naturaleza.
Y así hemos vuelto a la concepción del mundo que tenían los grandes
fundadores de la filosofía griega, a la concepción de que toda la
naturaleza, desde sus partículas más ínfimas hasta sus cuerpos más
gigantescos, desde los granos de arena hasta los soles, desde los
protistas hasta el hombre, se halla en un estado perenne de nacimiento y
muerte, en flujo constante, sujeto a incesantes cambios y
movimientos. (F. Engels, Dialéctica de la naturaleza. Introducción)
Las propiedades que el materialismo dialéctico atribuye a la materia
derivan de su concepción de la misma como única realidad objetiva, que
es captada mediante los sentidos, permitiendo así su conocimiento. Del
análisis de la materia se desprende que es infinita en duración,
extensión, profundidad y movimiento. Que la materia es infinita en
duración quiere decir que es eterna, increada e indestructible, por lo que
el tiempo será concebido como una forma de existencia de la materia,
constituyendo la eternidad y la temporalidad dos contrarios dialécticos de
la materia. Que es infinita en extensión supone afirmar la infinitud del
espacio. La afirmación de que es infinita en profundidad se refiere a la
inagotable variedad de formas materiales, que se encuentran sometidas
a un cambio perpetuo, es decir, a un movimiento infinito: movimiento y
materia son inseparables.
Pero el movimiento de la materia no es únicamente tosco movimiento
mecánico, mero cambio de lugar; es calor y luz, tensión eléctrica y
magnética, combinación química y disociación, vida y, finalmente,
conciencia. (F.Engels, Dialéctica de la naturaleza. Introducción )
 

Las formas de conciencia


En cuanto a la conciencia, se distinguen cuatro formas o tipos de
conciencia: la conciencia de sí, por la que accedemos al conocimiento de
nuestro propio ser; la conciencia psicológica, por la que conocemos
nuestra propia identidad y la diferenciamos de la de los demás y de las
otras cosas; la conciencia de clase, por la que accedemos al
conocimiento de los intereses del grupo social al que pertenecemos; y la
conciencia social, que se forma en las sociedades humanas como una
especie de trasfondo ideológico, por el que asumimos creencias y
costumbres al margen de toda consideración crítica.
La relación de la materia con la conciencia no dejará de plantear
problemas, al ser concebida la conciencia como el resultado de las
fuerzas materiales, que la determinan, no quedando, según la
formulación tradicional del problema, espacio para la acción de una
conciencia libre, de una conciencia que se autodetermina. La conciencia
es necesariamente un producto, una manifestación, de la materia,
inseparable de ella. Como tal, representa la capacidad que tiene el ser
humano de comprender, pero también de amar y de decidir libremente
(voluntad). Pero ¿cuál puede ser el papel de la voluntad en una
conciencia que deriva de una materia que existe independientemente del
ser humano y de su propia conciencia?
Hegel ha sido el primero en exponer rectamente la relación entre libertad
y necesidad. Para él, la libertad es la comprensión de la necesidad. "La
necesidad es ciega sólo en la medida en que no está sometida al
concepto." La libertad no consiste en una soñada independencia
respecto de las leyes naturales, sino en el reconocimiento de esas leyes
y en la posibilidad, así dada, de hacerlas obrar según un plan para
determinados fines. Esto vale tanto respecto de las leyes de la naturaleza
externa cuanto respecto de aquellas que regulan el ser somático y
espiritual del hombre mismo: dos clases de leyes que podemos separar a
lo sumo en la representación, no en la realidad. La libertad de la voluntad
no significa, pues, más que la capacidad de poder decidir con
conocimiento de causa.
Cuanto más libre es el juicio de un ser humano respecto de un
determinado punto problemático, con tanta mayor necesidad estará
determinado el contenido de ese juicio; mientras que la inseguridad
debida a la ignorancia y que elige con aparente arbitrio entre
posibilidades de decisión diversas y contradictorias prueba con ello su
propia ilibertad, su situación de dominada por el objeto al que
precisamente tendría que dominar. La libertad consiste, pues, en el
dominio sobre nosotros mismos y sobre la naturaleza exterior, basado en
el conocimiento de las necesidades naturales; por eso es
necesariamente un producto de la evolución histórica. (F.Engels, Anti-
Dühring, XI, Moral y derecho. Libertad y necesidad )
 
Las leyes de la dialéctica
El materialismo dialéctico nos propone, pues, una interpretación de la
realidad concebida como un proceso material en el que se suceden una
variedad infinita de fenómenos, a partir de otros anteriormente existentes.
Esta sucesión, no obstante, no se produce al azar o arbitrariamente, ni se
encamina hacia la nada o el absurdo: todo el proceso está regulado por
leyes que determinan su evolución desde las formas más simples a las
más complejas, y que afectan a toda la realidad, natural y humana
(histórica).
Este es el ciclo eterno en que se mueve la materia, un ciclo que
únicamente cierra su trayectoria en períodos para los que nuestro año
terrestre no puede servir de unidad de medida, un ciclo en el cual el
tiempo de máximo desarrollo, el tiempo de la vida orgánica y, más aún, el
tiempo de vida de los seres conscientes de sí mismos y de la naturaleza,
es tan parcamente medido como el espacio en que la vida y la
autoconciencia existen; un ciclo en el que cada forma finita de existencia
de la materia -lo mismo si es un sol que una nebulosa, un individuo
animal o una especie de animales, la combinación o la disociación
química- es igualmente pasajera y en el que no hay nada eterno do no
ser la materia en eterno movimiento y transformación y las leyes según
las cuales se mueve y se transforma. (F.Engels, Dialéctica de la
naturaleza. Introducción )
Las leyes según las cuales la materia se mueve y se transforma son
leyes dialécticas. Al igual que ocurre con la dialéctica hegeliana, que es
simultáneamente un método y la expresión misma del dinamismo de la
realidad, la dialéctica de Marx y Engels encerrará ese doble significado.
No se puede convertir, sin embargo, la dialéctica en un proceso
mecánico, en el que se suceden los tres momentos del movimiento
(tesis, antítesis y síntesis), como se hace a menudo con Hegel, en un
esquema mecánico sin contenido alguno. "La dialéctica no es más que la
ciencia de las leyes generales del movimiento y la evolución de la
naturaleza, la sociedad humana y el pensamiento", dice Engels en el
Anti-Dühring.
La dialéctica nos ofrece, pues, leyes generales, no la particularidad de
cada proceso. Que son leyes generales quiere decir que son el
fundamento de toda explicación de la realidad, pero también que afectan
a toda la realidad (naturaleza, sociedad, pensamiento) y que son
objetivas, independientes de la naturaleza humana. Marx y Engels
enunciarán las siguientes tres leyes de la dialéctica:
1. Ley de la unidad y lucha de contrarios.
Pero todo cambia completamente en cuanto consideramos las cosas en
su movimiento, su transformación, su vida, y en sus recíprocas
interacciones. Entonces tropezamos inmediatamente con
contradicciones. El mismo movimiento es una contradicción; ya el simple
movimiento mecánico local no puede realizarse sino porque un cuerpo,
en uno y el mismo momento del tiempo, se encuentra en un lugar y en
otro, está y no está en un mismo lugar. Y la continua posición y
simultánea solución de esta contradicción es precisamente el
movimiento.
Si ya el simple movimiento mecánico local contiene en sí una
contradicción, aún más puede ello afirmarse de las formas superiores del
movimiento de la materia, y muy especialmente de la vida orgánica y su
evolución. Hemos visto antes que la vida consiste precisamente ante
todo en que un ser es en cada momento el mismo y otro diverso. La vida,
por tanto, es también una contradicción presente en las cosas y los
hechos mismos, una contradicción que se pone y resuelve
constantemente; y en cuanto cesa la contradicción, cesa también la vida
y se produce la muerte. También vimos que tampoco en el terreno del
pensamiento podemos evitar las contradicciones, y que, por ejemplo, la
contradicción entre la capacidad de conocimiento humana, internamente
ilimitada, y su existencia real en hombres externamente limitados y de
conocimiento limitado, se resuelve en la sucesión, infinita prácticamente
al menos para nosotros, de las generaciones, en el progreso
indefinido. (Engels, Anti-Dühring, XII. Dialéctica. cantidad y cualidad.)
Siguiendo los pasos de Heráclito y Hegel, Marx y Engels consideran que
la realidad es esencialmente contradictoria. Todos los fenómenos que
ocurren en la Naturaleza son el resultado de la lucha de elementos
contrarios, que se hallan unidos en el mismo ser o fenómeno, siendo la
causa de todo movimiento y cambio en la Naturaleza, en la sociedad y en
el pensamiento. Con esta ley se explica, pues, el origen del movimiento.
Entre los argumentos que se aportan para justificar esta explicación
predominan los procedentes de las ciencias (Física, Ciencias naturales,
Matemáticas, Economía), pero también de la Historia y de la filosofía.
Entre las parejas de contrarios puestas como ejemplos podemos citar:
atracción y repulsión, movimiento y reposo, propiedades corpusculares y
ondulatorias, herencia y adaptación, excitación e inhibición, lucha de
clases, materia y forma, cantidad y cualidad, sustancia y accidentes.
2. Ley de transición de la cantidad a la cualidad.
Hemos visto ya antes, a propósito del esquematismo universal, que con
esta línea nodal hegeliana de relaciones dimensionales en la que, en un
determinado punto de alteraciones cuantitativas, se produce
repentinamente un cambio cualitativo, el señor Dühring ha tenido la
pequeña desgracia de que en un momento de debilidad la ha reconocido
y aplicado él mismo. Dimos allí uno de los ejemplos más conocidos, el de
la transformación de los estados de agregación del agua, que a presión
normal y hacia los 0º C pasa del fluido al sólido, y hacia los 100º C pasa
del líquido al gaseoso, es decir, que en esos dos puntos de flexión la
alteración meramente cuantitativa de la temperatura produce un estado
cualitativamente alterado del agua.
Habríamos podido aducir en apoyo de esa ley cientos más de hechos
tomados de la naturaleza y de la sociedad humana. Así por ejemplo, toda
la cuarta sección de El Capital de Marx -producción de la plusvalía
relativa en el terreno de la cooperación, división del trabajo y
manufactura, maquinaria y gran industria- trata de innumerables casos
en los cuales la alteración cuantitativa modifica la cualidad de las cosas
de que se trata, con lo que, por usar la expresión tan odiosa para el
señor Dühring, la cantidad se muta en cualidad, y a la inversa. Así, por
ejemplo, el hecho de que la cooperación de muchos, la fusión de muchas
fuerzas en una fuerza total, engendra, para decirlo con las palabras de
Marx, una "nueva potencia de fuerza" esencialmente diversa de la suma
de sus fuerzas individuales. (F.Engels, Anti-Dühring , XI, Moral y
derecho. Libertad y necesidad.)
Hablamos de cambio cualitativo cuando una cosa se transforma en otra
que es esencialmente distinta. ¿Por qué unas cosas se transforman en
otras que tienen propiedades diferentes a las de las cosas de las que
proceden? Según la ley de transición de la cantidad a la cualidad, el
aumento o disminución de la cantidad de materia influye en la
transformación de una cosa en otra distinta. La acumulación o
disminución de la materia es progresiva, mientras que el cambio de
cualidad supone una modificación radical de la cosa, una revolución. Con
esta ley se explica el desarrollo de los seres y los fenómenos naturales,
sociales, etc.
Todos los objetos de la Naturaleza poseen características mensurables,
por lo que su esencia, su cualidad, es inseparable de los aspectos
cuantitativos. Cuando una cosa pasa de poseer una cualidad a poseer
otra hablamos de "salto cualitativo". Como todo movimiento es el
resultado de la lucha de elementos contrarios, el salto cualitativo supone
la resolución de una contradicción, que da lugar a una nueva realidad,
que representa un avance en el desarrollo de la Naturaleza. El salto
cualitativo no supone el mero cambio de una cualidad por otra, sino por
otra que supera, de alguna manera, a la anterior.
3. Ley de negación de la negación.
En la dialéctica, negar no significa simplemente decir no, o declarar
inexistente una cosa, o destruirla de cualquier modo. Ya Spinoza dice:
omnis determinatio est negatio, toda determinación o delimitación es
negación. Además, la naturaleza de la negación dialéctica está
determinada por la naturaleza general, primero, y especial, después, del
proceso. No sólo tengo que negar, sino que tengo que superar luego la
negación.
Tengo, pues, que establecer la primera negación de tal modo que la
segunda siga siendo o se haga posible. ¿Cómo? Según la naturaleza
especial de cada caso particular. Si muelo un grano de cebada o aplasto
un insecto, he realizado ciertamente el primer acto, pero he hecho
imposible el segundo. Toda especie de cosas tiene su modo propio de
ser negada de tal modo que se produzca de esa negación su desarrollo,
y así también ocurre con cada tipo de representaciones y
conceptos. (F.Engels, Anti-Dühring , XIII. Dialéctica. Negación de la
negación.)
La ley de negación de la negación completa la anterior, explicando el
modo en que se resuelve la contradicción, dando paso a una realidad
nueva que contiene los aspectos positivos de lo negado. El primer
momento del movimiento dialéctico, el de la afirmación, supone la mera
existencia de una realidad; el segundo momento, el de la negación,
supone la acción del elemento contrario que, en oposición con el primer
momento, lo niega. El tercer momento, negando al segundo, que era ya,
a su vez, la negación del primero, se presenta como el momento de la
reconciliación, de la síntesis, recogiendo lo positivo de los dos momentos
anteriores.
Una vez alcanzado este estadio del movimiento nos encontramos ante
una nueva realidad que entrará de nuevo en otro ciclo de transformación
dialéctica, dando lugar, así, al desarrollo progresivo de la Naturaleza, de
la sociedad humana y del pensamiento. Un desarrollo que se dirige hacia
formas más completas, más perfectas, más integradoras, de la realidad.
https://www.webdianoia.com/contemporanea/marx/marx_fli_mat_dia.htm
Materialismo Dialéctico
El materialismo dialéctico es una filosofía que se fundamenta en el vínculo que existe
entre el conocimiento y el mundo material objetivo. Sus más grandes precursores
fueron Carlos Marx y F. Engels.

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El materialismo dialéctico es llamado así porque está estructurado en la unidad


biológica del materialismo y la dialéctica. Se considera materialista porque se basa en la
identificación de la materia como el fundamento absoluto del mundo, y tomando en cuenta
a la conciencia como una pertenencia de la materia sumamente estructurada, como algo
que solo le compete al cerebro, como algo inconsciente del mundo objetivo. Se le llama
dialéctico porque admite el enlace que existe a nivel mundial de los objetos y fenómenos
del mundo, así como los movimientos y progresos de este como consecuencia de
las discordancias internas que intervienen dentro de él.

El materialismo toma en cuenta al ser social no solamente como un objeto contrario


al hombresino también de manera subjetiva, llevándolo en forma de actividad practico
histórico-concreta del ser humano, esta idea de la práctica le otorgaba una base científica a
la hipótesis del conocimiento, a la que el marxismo arribo desde el punto de vista histórico
social en lugar del enfoque inexacto del materialismo contemplativo, el cual estimaba la
conexión entre los hombres como algo netamente natural.

El materialismo dialéctico se fundamenta en el reconocimiento con primacía de la materia


dejando como parte secundaria a la conciencia y considerando al mundo como una materia
en movimiento, igualmente considera a la conciencia como una actividad de la mente, es
decir la conciencia se va a determinar de forma externa a lo natural y social existente y
elaborado en el cerebro.

https://conceptodefinicion.de/materialismo-dialectico/

etimología: El
materialismo dialéctico, obra de Marx y Engels, considera que
no existe más realidad fundamental que la materia; pero la materia no es
una realidad inerte, sino dinámica, que contiene en sí la capacidad de su
propio movimiento, como resultado de la lucha de los elementos
contrarios (siendo la contradicción la esencia de la realidad) que se
expresa en el movimiento dialéctico.

El materialismo dialéctico nos propone, pues, una interpretación de la


realidad concebida como un proceso material en el que se suceden una
variedad infinita de fenómenos, a partir de otros anteriormente existentes.
Se opone al Idealismo, (en el que el movimiento de la realidad va de la
idea a la cosa y a su reconciliación); y se opone al materialismo
mecanicista, al concebir la materia como una realidad dinámica.
Materialismo dialéctico

Concepción del mundo del partido marxista, creada por Marx y Engels y desarrollada por Lenin.
Se llama materialismo dialéctico porque para estudiar la naturaleza, la sociedad humana y el
pensamiento, emplea el método dialéctico, antimetafísico, y porque su teoría filosófica es un
materialismo rigurosamente científico.

https://www.webdianoia.com/glosario/display.php?action=view&id=204
Definición de Materialismo Dialéctico

Materialismo y dialéctica son dos términos fundamentales en la


historia de la filosofía occidental. Ambos se fusionaron en la doctrina
marxista y se convirtieron en el sistema filosófico que desembocó en el
modelo comunista desarrollado en el siglo XX.
Antes de Marx y Engels
Ya en la Grecia Antigua se desarrolló una doctrina materialista.
Demócrito de Abdera en el siglo V a. C afirmaba que la naturaleza en su
conjunto se puede explicar a partir de una combinación de átomos. Con
el paso del tiempo la ciencia moderna desarrolló un modelo materialista
de tipo mecanicista según el cual la naturaleza es un sistema ordenado
que funciona como si fuera una máquina.

El concepto de dialéctica se remonta a Sócrates y Platón. Ambos


pensadores entendían que el proceso de conocimiento está sujeto a una
constante revisión crítica de los conceptos y tal procedimiento es el
principio de la dialéctica.

Por otra parte, para Hegel la dialéctica viene a ser el mecanismo que
explica los procesos de cambio en la historia (una tesis entra
en conflicto con una idea contraria o antítesis y ambas son superadas
por una nueva idea o síntesis).
La dialéctica hegeliana tiene un enfoque idealista y, por lo tanto, no
materialista.

El materialismo dialéctico en la filosofía marxista


Marx y Engels entendían que el hombre puede transformar la sociedad.
En este sentido, la realidad social está sujeta a cambio. De hecho, el
sistema capitalista es el resultado de un proceso histórico de
transformación (la clase burguesa se impuso sobre la nobleza y
desarrolló un sistema de producción capitalista basado en la
explotación).

Para superar los desequilibrios sociales propios de este sistema Marx


propuso un movimiento emancipador en el que una nueva clase
social, el proletariado, se impusiera definitivamente sobre
la burguesía.
Para Marx este proceso de cambio tiene un sentido dialéctico de tipo
hegeliano (las tesis del proletariado se oponen a las tesis de la
burguesía y dan como resultado una sociedad sin clases). La dimensión
dialéctica en Marx no es idealista, ya que se fundamenta en los
elementos materiales que conforman la realidad social (las máquinas, el
modelo de producción capitalista y la consiguiente diferencia de clases
sociales).

En síntesis, el materialismo dialéctico de Marx se proyecta en la realidad


histórica de la humanidad. Asimismo, esta cosmovisión de la realidad es
el marco teórico que permite impulsar el cambio revolucionario hacia
un nuevo modelo social. La visión filosófica del marxismo no tiene un
carácter especulativo o descriptivo, sino que tiene como finalidad la
realización de un verdadero cambio en el orden social.
https://www.definicionabc.com/historia/materialismo-dialectico.php