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Las dificultades de la psicología

Resumen:

Podemos sintetizar las dificultades que experimentó la psicología para lograr el


reconocimiento de su condición científica señalando como las principales:

1. Las distorsiones que durante mil setecientos años produjo la religión sobre
el entendimiento del ser humano como especie, y sobre el origen y naturaleza de
sus cualidades distintivas;

2. Las distorsiones que durante cuatro siglos produjo la ciencia naturalista en


torno al conocimiento científico, al reconocimiento de sus objetos y a la
estructuración de la ciencia;

3. El inicio de diversos proyectos de psicología desde la perspectiva y


métodos del naturalismo, que lograron erigir escuelas y sentar precedentes
seguidos luego por muchos;

4. La adopción de numerosos conceptos del lenguaje popular como puntos


iniciales del trabajo psicológico y su rápida propagación social;

5. La aparición de tecnología estadística psicológica interesada en medir no


solo desempeños concretos sino constructos supuestos;

6. La invasión de escuelas psicológicas terapéuticas hablando su propio


lenguaje y predicando su propia verdad, caracterizadas por la carencia de un
genuino interés epistémico y científico, y por un afán de dominación del mercado
terapéutico, con una forma sectaria de ejercer la disciplina.

la psicología es en realidad una disciplina muy reciente en el contexto de la


ciencia. Sus inicios como disciplina científica a mediados del siglo XIX estuvieron
afectados por creencias culturales de toda índole, y por la impericia del propio
entorno científico que hacía recién sus primeros intentos. Ya en pleno siglo XX,
Bertrand Russell observó que la psicología parecía adoptar las características de
la cultura en que se desarrollaba, lo cual era un signo evidente de las influencias
culturales en la edificación de la ciencia y en la concepción de sus objetos. Esto
derivó no solo en distintos conceptos de la psicología sino en diversas variantes
de psicología. De otro lado, el desarrollo de la psicología, especialmente en
Norteamérica, estuvo orientada a los requerimientos de ciertas instituciones como
las fuerzas armadas, universidades, empresas, etc., y acabó profundamente
perturbada por diversos intereses sociales y comerciales. Los intentos por
construir una psicología científica naufragaron debido a las corrientes provenientes
de intereses diversos y de la confrontación entre ellos por prevalecer en el
mercado, más que en la ciencia.

Lo que hemos aprendido de la historia de la psicología, en su etapa de edificación


como ciencia, podemos resumirlo en los siguientes puntos:

a) Fue un error pretender fabricar una psicología científica a partir de los


esquemas inspirados en el modelo de las ciencias físico-naturalistas de fines del
siglo XIX. La psicología, en tanto ciencia particular, no tiene que someterse a los
estándares metodológicos de otras disciplinas, ni sujetarse a los criterios
culturalmente establecidos, y mucho menos perder su esencia a causa de todo
ello. La primera condición para edificar una psicología científica real tiene que ser
la superación y trascendencia de sus influencias culturales, exactamente como lo
hicieron en su momento las ciencias físico-naturales. Esto significa dejar a un lado
las concepciones folclóricas de la psicología como disciplina de servicio social, y
las nociones cientificistas en torno a la ciencia y su método durante la
estructuración de una psicología científica.

b) Las ciencias físico-naturalistas se orientan a la comprensión del mundo que


rodea al hombre, mientras que la psicología está dirigida hacia el entendimiento
del propio hombre, asumiéndolo en su condición de criatura particular del mundo y
fenómeno único de la naturaleza, cuya esencia va más allá de los alcances y
posibilidades de la naturaleza biológica y, por consiguiente, fuera del territorio de
las ciencias físico-naturales. Asumimos al ser humano como sujeto que trasciende
al mundo natural, que es capaz de concebir su mundo y de modificarlo, pero
además, capaz de crear una nueva dimensión existencial llamada cultura. Y, por
tanto, asumimos a la cultura como una expresión propia del hombre, nueva y
ajena a la naturaleza física, cuyo entendimiento en cuanto objeto de estudio exige
un cambio cualitativo de nuestras estructuras gnoseológicas, pues está claro que
ellas no están diseñadas ni preparadas para enfrentar este tipo de escenarios.

c) La ciencia no es un conjunto de preceptos epistemológicos o metodológicos, ni


un club cuya membresía impone el acatamiento de ciertas normas de conducta o
VENERACIÓN de creencias y rituales. Ciencia es una actividad humana
orientada a lograr el entendimiento de nuestro mundo desde todos sus aspectos;
pero este esfuerzo debe desarrollarse bajo una libertad necesaria para ajustarse a
cada escenario particular. Esto significa entender primero la naturaleza de
nuestros escenarios, concordar nuestros intereses, enfocarnos en los objetos de
estudio que satisfacen nuestro interés gnoseológico, hallar nuestros propios
mecanismos, instrumentos y métodos de investigación y validación, generar
teorías explicativas y medios de integrar estas en el contexto general de las
ciencias, desarrollar la filosofía de nuestra ciencia, etc.

d) La psicología como ciencia, solo puede serlo en función de los intereses


originales que dieron paso a su formación, los cuales estuvieron orientados a
comprender la naturaleza superior del ser humano, así como sus cualidades
especiales. Esto significa recuperar los escenarios sobre los que se desarrollan
tales fenómenos y sus objetivos epistémicos clásicos. La psicología como ciencia
tiene por misión estudiar y explicar al fenómeno humano. Esto la vuelve una
ciencia atípica, no convencional, debido a que su campo de interés no se
encuentra por completo sobre el mundo que nos rodea sino que es parte de la
subjetividad humana, tanto en su estructura mental como cultural. Por tanto, tiene
un escenario sobre el mundo natural donde emerge el hombre como criatura
biológica, y otro sobre el mundo cultural construido por el hombre.