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re aye aE nse Jo, FRAILE Ba Palabra de Bios para nosotros Os imagindis tener en casa un tesoro sin abrir? Eso es lo que pasacon la Biblia. ‘Os imagindis que Dios quiere comunicarse con wosotros y que estéis en otra onda? Esta es la cuestién que nos ocupa. La Biblia es, como libro, una aventura: paisajes nuevos, personajes apasionantes, narraciones vivas que nunca defrau- dan. Como palabra de Dios, es mensaje vivo y actual, cortante y balsdmico, profundo y sencillo, comprometido y mistico. La Bi- blia, la Sagrada Escritura, se abre ante nosotros como terreno vir- gen, siempre por explorar, siempre fecundo, y siempre mquietante: Dios nos habla porque nos busca, porque tiene un plan de salva- cién con nosotros’) para nosotros. «Las obras realizadas por Dios en la bistoria de la sebacton manifieston y confirman Ja doctrina y los bechos significados por tales palabras; y [a3 pala- 5743, por sul parte, esclare- cen of miste- vio contenido on olla» (BD 2). La Biblia, referencia de fe para todos los aristianos. Un «regalo de Dios» que desconocemos Nesergieaecnnsee parroquial o en un grupo con in- quietudes religiosas alguien pida saber mids de la Biblia. En el fondo de mu- chos creyentes hay una sensacién am- bigua. Sahemos que nuestra fe cristia- na se basa en la Sagrada Escritura (es Ia palabra de Dies), pero no termina- mos de entrar en ese mundo fascinan- teyopacoalaver. Fs verdad que cada vezson més los grupos cristianos para quienes la Biblia es una referencia, pero ahora nos queremos dirigir a to- dos los que quieren saber y saborear un poco més, a los que quieren intro- ducirse o profundizar en este océano de luz inextinguible, de espirituali- dad encarnada, de atraccién mis- teriosa que es la Biblia. Tenemos que hacer frente a una contradiccin: estamos an- te el libro més editado del mun- do-evidencia literaria—-y ade- més respondemos con un ‘amév’ en las celebra- ciones littingicas por- que loreconocemos como «palabra de Dios» -confesién de fe-; sin embar- go tenemos que confesar humil- Salterio con el libro de los salmos, escrito enlengua etfope, siria, Grabe, armenia yun dialecto copto, recopilado en el siglo XIV. Recuperado por Giovanni Paolo Lascaris dela orden militar de Malea, quelo cedié en homenaje al cardenal Francesco Berberini. 3 re at $s HAE demente que muchos catélicos deseo- nocemoseste magnifico regalo de Dios. Dios quiere comunicarse con no- sotros; nuestra fe proclama que Dios no es alguien solitario y opaco, sino alguien que nos busca, que se revela Los textos mds antiguos (como es la profecia de Oseas) se remontan aocho siglos antes dela Era cristiana. a sf mismo y nos desvela su plan de salvaci6n; pero la palabra de Dios no est arraigada en nuestro pueblo cris- tiano. (Cudles pueden ser las causas? Una razén, sin duda, la encontra- mos en nuestra historia. La Iglesia ca- tolica siempre ha venerado Ia Sagra- da Escritura como palabra de Dios, pero a raiz de la dolorosa polémica creadaen els. XVI con la reforma lu- terana, lalglesiacatolica opts por una postuta de abierta reservaante el ries- g0 de la ‘libre interpretaciér’ de los textos. Asi, a partir del concilio de ‘Trento, la fe del pueblo fue cimenta- daenel catecismo y en la historia sa- grada, pero desconociendo Ia Biblia como fuente de formacién y de ali- mento espiritual. Tados sabemos que, gracias a Dios, el concilio Vaticano Il abrié de nuevo la fuente de la Escritura para saciar la fe del pueblo de Dios. Una segunda razén es la misma Bi- blia. No podemos negarlo: la Biblia presenta dificultades para el lector actual: —Los mas antiguos de estos tex- tos (como es la profecta de Oseas) se remontan a ocho siglos antes de la Era cristiana; muchos de ellos nos transportan a un arco de tiempo. que se mueve entre el siglo V a.C. (redaccién del Pentateuco) y co- mienzos de siglo II d.C. (altimos es- critos cristianos). —Lageografianos es extraia: idén- de esta Filistea, pais donde guerrea Sans6n? (Dénde localizar a Babilonia, que tantas veces hemos ofdo? —Ademiés estamos en un contexto cultural semitico muy distante: cos- tumbres de pueblos del desierto, na- rraciones tejidas con gran imagina- ci6n, palabras cargadas de significado (ion, go’dl, Melquisedeq) que desco- nocemos. (Qué hay detrés de estas palabras? — Hay paginas escabrosas que no sabemos bien cémo interpretar: la ley del herem o anatema por la que se pasa a cuchillo en nombre de Dios, relaciones incestuosas de un patriarca con sus hijas, como es el caso de Lot. (Tenemos que decir que es palabra de Dios? —Nofaltan palabras equivocasa las que nosotros damos otro signi- ficado: thablamos de lo mismo la Bi- bliay nosotros cuando decimos pro- feta, sabio, anciano, o sacerdote? —Tenemos que hacer frente a pa- ginas que escapan a nuestra mentali- dad cientifica occidental (creacién del mundo y del hombre, el paso del mar Rojo, las plagas de Egipto). ‘Hay que entenderlas al pie de la letra? (Como explicarlo sin renunciar a nuestra for- macién moderna? Laentresijada historia de Dios y de un pueblo ‘Una historia entre personas puede ser contada, al menos, desde dos pun- tos de vista. Siempre hay un yo y un ti, un amante y un amado, un maes- troy undiscfpulo... La Biblia nos des- entrafia una larga historia entre un Dios -Yahveh- y su pueblo —Israel-. El Dios de Israel traza desde el primer momento caminos parael encuentro, tiende lazos de comunicacién, busca a su pueblo porque quiere establecer una relacién con él. La Sagrada Escri- tura nos habla de eleccin, de prome- sas, de alianza... Pero nos habla tam- bién de un Dios que ve a su pueblo, que escucha sus gritos, que decide in- tervenir para librarlo, que lo condu- ce personalmente. "LaCreacién" (detalle). Miguel Angel. Capilla Sixtina, «Las obras realizadas por Dios en la Sistorta de la salacion mantfiaxteny confirman Ta doctrina y los bechos significados por tales palabras; ¥ (25 pala- bras, por su parte, asclare- cen ef miste- to contenido en ella» (DD 2). Urbinate (1477). EI Dios biblico no es un Dios soli- tario ¢ inaccesible, sino que busca al hombre, quiere dialogar con el hom- bre, quiere encontrarse con él. Dios se manifiesta, se revela en obras y pa- labras. Cada trazo de la historia lefda desde Dios: la llamada a Abraham, el éxodo de Egipto, la alianza en el Si- naf, el regalo de la tierra son sus obras... La voz de los profetas, la re- flexidn de los sabios, las narraciones histéricas, constituyen su palabra. La constitucién dogmatica del Vaticano II Dei Verbum dice: «Las obras realizadas por Dios en la historia dela salvacién manifiestan. yconfirman la doctrina y los hechos significados por tales palabras; y las pa~ labras, porsu parte, esclarecen el mis- terio contenido en ellas» (DV 2). La Sagrada Escritura nos muestra no uno, sino infinidad de caminos del hombre hacia Dios. Tenemos la his- toria de todo un pueblo que grita a su Dios cuando cree que lo ha aban- donado (desierto), que lobendice por los frutos de la tierra, pero que se ol- vida de él ante las seducciones de los fdolos de barro (riquezas, poder, fe- cundidad sin Dios 0 contra Dios). Te- nemos las historias individuales de gufas religiosos que conducen y que dudan (Moisés), de caudillos que re- zany que pecan (David), de persona- jes que se confian a Dios y que se re- belan contra él (Job), de vocacionados que se entregan a la llamada y que maldicen el dia de su nacimiento (Je- remfas)... Son historias como las de tantas personas religiosas, son histo- tias que no pasan porque el hombre y Dios siguen siendo los protagonis- tas. La Sagrada Escritura es historia (no nos habla de mitos fuera del tiem- po, ni de personajes imaginarios) y es historia de salvacién, porque Dios se ha comprometido en esta historia. Presencia venerada, norma de fe, alimento y fuerza para la Iglesia (DV 21) Leemosen la Dei Verbum: «LalTgle- sia ha venerado siempre las divinas Es- crituras como venera también el cuer- po del Sefior.. No cesa de presentar alos fieles el Pan de vida que se distri- buye en la mesa de la palabra de Dios ydel cuerpo de Cristo» (DV 21). Li- trgicamente se insiste hoy en que se Je dé ala palabra de Dios un lugar fijo yrelevante en los templos y en los lu- gates de celebracién. Es Dios quien habla, yno esalgo «accidental» 0 «se- cundario» en la vidadel creyente. Asf, Ja procesién litargica al amb6n tiene una dignidad extraordinaria: no tie- ne por objeto a un libro, sino a Cris- to mismo presente en el libro. El anuncio del evangelio es concebido como una manifestacién del Seftor, ylas aclamaciones «Te alabamos Se- for» o «Gloria a ti, Sefior Jestis> son aclamaciones a Dios presente en su palabra. A la Palabra se le otorgala pre- sidencia de los concilios ecuménicos, practica que est atestiguada por vez primera en Efeso y ha sido manteni- da hasta el concilio Vaticano II. El motivo de esta veneracién ra- dica precisamente en el privilegio de la inspiracién divina, es decir, en el he- cho de que los libros de la Sagrada Escritura, «escritos bajo la inspiracién del Espiritu Santo, tienen a Dios como autor y como tales se le han en- tregadoa la misma Iglesia» (DV 11). El Dios biblico no es un Dios solitario e inaccesi- ble, sino que busca al hombre, quiere dialogar con el hombre, quiere en- contrarse con él. Contintia la Dei Verbum: «La Igle- sia ha considerado siempre como su- prema norma de su fe la Escritura uni- daa la Tradicion, ya que, inspirada por Dios y escrita de una vez para siempre, nos transmite inmutable- mente la palabra del mismo Diss (...) Por tanto, toda la predicacién de la Iglesia, como toda la religion cristia- na, se ha de alimentar y regir con la Sagrada Escritura» (DV 21). En la Sagrada Escritura la Iglesia en- cuentra sin cesar su alimento y fuerza (cf DV 24), porque en ella no recibe s6lo una palabra humana, sino lo que es realmente: la palabra de Dios. «En las libros sagrados, el Padre que esté en el cielo sale amorosamente al en- cuentro de sus hijos para conversar conellos» (DV 21). «Por todo ello, no cesamos de dar gracias a Dios, pues al recibir la pala- bra de Dios que os anunciamos, la abrazasteis no como palabra de hom- bre, sino como lo que es en realidad, como palabra de Dios que sigue ac- tuando en vosotros los creyentes» (1Tes2, 13). Una historia de salvacién Los libros sagrados no nacen para desvelarnos los misterios de la natu- raleza, para transmitirnos conoci- mientos técnicos, cientificos. El hom- bre con su inteligencia y su esfuerzo tiene el reto y la obligacién de desen- trafiarlosy ponerlos convenientemen- te a su servicio. Tampoco nacen con. el afan de que nose pierda la vida de un pueblo, quesilo comparamos con los grandesimperios dela época (Egip- to, Asiria) es insignificante. iCudntos pueblos antiguos han desaparecido sin que sepamos nada de ellos! Loses- ctitos biblicos van surgiendo con ella- tido de la vida del pueblo, en la medi- daque va luchando, creciendo, gozan- do y suftiendo. Hasta ahora no es nada novedoso. (Dénde esta la dife- rencia con la vida de otros pueblos? En su sentido profundo de la histo- ria y de la vida: la lee desde su fe en Dios. Lee su historia no como créni- cadesus hazafias, como exaltacién de sus ejércitos y de sus héroes, sino como llamada, paso, encuentro, inter- vencidn de Dios en su vida. Israel va descubriendo que vive por Dios, y est llamado a vivir para Dios. Sin el Se- Ba Sagrada scritura nos habla de elec- cién, de pro- mesas, de alianza.. pero nos habla fambién de un Dios que ve a su pueblo, queescucha sus gritos, que decide inter- venir para Hbrarlo, que to conduce personalmente. Copista hebreo. Sin las Escritweras hebreas, las Escritu- rascristianas no podrian subsistir. tualidad? Sf, pero una espiritualidad amasada con el sudor del trabajo, con Jos gritos de dolor y de alabanza, con la peticin de perdén por el pecado y contascelebraciones festivas de Israel. tLa Biblia es un libro para el hombre de hoy? Sf, porque no propone un. modelo cultural a seguir; el hombre y Ta mujer que se abren con confianza a Dios o que se cietran ante el miste- rio divino, que saben agradecer los do- nes y que gritan impotentes ante el mal son los mismos ayer y hoy porque el misterio de la vida y de la fe nos precede y nos acompatia Escrito por creyentes para creyentes Sin el Seror, Qsrael no seria nada; de él viene la vida, G/ es quien dirige Ia bistoria, su bondad y su Justicia jalonan sus inferoen- clones. j Dios nos saloa, y nosotros conta- mos nuestra florno serfa nada; de El viene la vida, El es quien dirige la historia, su bon- dad ysu justicia jalonansusintervencio- nes. iDios nos salva, y nosotros conta- mos nuestra historia de salvacién! @Pero podemos decir que la Biblia es verdadera historia? Si, pero lefda Es verdad que esta que propone- mos no esla tinica lectura de la Biblia. Un no creyente puede perfectamen- te buscar en ella sdlo un libro impres- cindible en [a literatura creada por el hombre; los estudiosos de las religio- nes buscan en ella el desarrollo del he- choreligioso en las culturas antiguas... Estos acercamientos son legitimos, pero les falta una clave fundamental, con los ojos de la fes es la narracién delas vicisitudesde un pueblo consu Dios, {La Biblia es un libro de espiri- bistorfa de sabacion! Docabulario @ Escritura pictogréfica: La escritura que hoy conocemos es el resultado de una largi Hasta llegara los signos alfabéticos (los nuestros), tuvo que pasar por signos silabicos (bu, ca), y antes por figuras que representaban de forma esquematica (mano, pdjaro) el objeto del que queria hablar. sima evolucién. Las primeras eserituras surgen al mismo tiempo en Egipto yen Sumer, a finales del cuarto milenioa.C: # Escritura cuneiforme: Es la siguiente etapa alla escritura pictogréfica. El escribia imprimia con la ayu- da de un punzén una serie de trazos en la tablilla de arcilla blanda. Por tener la forma de cufia en el barro se denomina ‘euneiforme’. Ya no son figuras esquematizadas sino una escritura silébica. © Bbla: (Tell Mardij, Siria). Entre 1974-1976 se encontraron més de 17000 tablillas en escritura cunei- forme. Tiene dialecto semitico propio llamado eblaita ‘© Mari: (Tel Hariri, Sizia). Ciudad de la ribera izquierda del Bufrates que se remonta a mediados del -trcermifeniog.G, Noes nomad en fa Biblia pero de gran importa para conocet a epoca de Hammurabi. Este la destruyé en torno al 1750 a.C. Su excavacidn en 1933 dio a luz el archivo de palacio con cerca de 20.000 tablillas escritas en cuneiforme. © Sumerio: Habitante y cultura de Sumer, regién de la baja Mesopotamia, del 3300 al 1900 a.C. Las ciudades de Ury Uruk pertenecian aesta civilizacion. Entre su produccién literaria destaca la epope- yade Guilgamés. @ Trento: Decimonoveno Concilio ecuménico celebrado en Trento (Italia), en 1564, que en la disputa abierta por Luteto sobre la Sagrada Escritura, fija definitivamente la lista de los libros considerados candnicos para la Iglesia catdlica. . la luzy la comprensién que da la fe: esun libro escrito por creyentes para ser leido por ereyentes. Silo hacemos asf en- contraremos un sinfin de datos que no coinciden con lo que sabemos hoy: segtin los descubrimientos arqueold- gicosno habfa grandes murallas de Je- ricé cuando Israel entré en la tierra prometida; también sabemos que el sol no gira en torno a la tierra como se puede desprender de una lectura del libro de Josué, y que la creacién no se puede contar en dias... Todo esto no es ninguna dificultad, por- que el lector creyente quiere descu- brir cémo se ha ido comunicando Dios, cémo lo va descubriendo el ser humano, cémo podemos hoy leer nuestra historia como historia de salvacién, Para leer la Sagrada Es- critura se necesita una actitud de fe; s6lo asf «sintonizaremos» con el Es- piritu con que fue escrita. Una historia que culmina en Cristo Muchos pensarén que hasta ahora s6lo hacemos mencién de Israel y de su historia, iy nosotros somos cristia- nos! Los rabinos —herederos de los sabios—ensefiaban a leer la historia in- dividual y del pueblo desde Dios. El mismo Jestis aprendié desde nitio a tezar, a contemplar la historia de su pueblo de forma creyente. Sin embat- go no se situaba ante ella s6lo como los maestros de Ia ley, ni como un hombre piadoso y justo. Jestis la lle- vaba a sus tiltimas consecuencias —a su plenitud- en actitud obediente a Dias, porque él era el Hijo de Dios. Con otras palabras, el Mesias que Dios habfa prometido a su pueblo se hace realidad en Jestis; todas las promesas que el pueblo de Istael ha- bia ido tejiendo tienen cumplimien- to en Jestis. La comunidad cristiana, iluminada por el Espiritu Santo, asf lo comprendis y proclams: Je- stisde Nazaret, muerto por no- sottosy resucitado, es el Cristo, (el ungido por Dios, el Me- sfas). En Jesucristo se cum- ple toda la historia de Israel; la salvacién que Dios habia anunciado se ha realizado en Jesucristo. éCémo surge la Biblia? La Palabra que hoy leemos vi- vid largo tiempo en la tradicién oral y slo en momentos postetiores las numerosas leyes que dirigfan la vida de la comunidad, los oraculos y palabras prefiadas de fuerza de los profetas, las sentencias de los sabios, los cantos de los salmis nel Tem- plo, ylos recuerdos hist6ricos del paso de Dios por su vida tomaton cuerpo en papiros y pergaminos, dando asilu- gar a la palabra escrita. El pueblo ju- do participa de la corriente cultural de todo el Préximo Oriente Antiguo donde se habian desarrollado distin- tos alfabetos y donde las técnicas de la escritura habfan ido progresando. En un soporte tan fragil como las tablillas de arcilla legaron a formar verdaderas bibliotecas como las des- cubiertas en Mario Ebla, ciudad en la que se encontraron 15.000 tabli- Ilas, que se remontan al 2500 a.C. Otras veces esculpen sus textos en piedra, como el Cédigo de Hammu- rabi (rey que goberné Babilonia al- rededor del 1800.a.C.). Son mas co- nocidos los textos dibujados en pa- piros (planta entretejida) y en per- gamino (piel tratada). Los distintos alfabetos van evolucio- nandoy estilizindose desde los signos pictograficos o ideograficos de los sumerios ([V milenio antes de Cris- to) a los signos incisos en el barro de la escritura cuneiforme (III milenio). Poco a poco van desarrollando unal- "Crista" de Melozzo da Forli, Urbino, Palacio Ducal. Amviba: El"Cédigo deHeonmurabi'. Abajo: El''prismade Taylor’ narrael catague del rey Senaquerib a Jerusalén fabeto que evoluciona a partir del fe- nicio. La cultura sumeria, asiria, ba- bildnica y egipcia, desarrollan parale- lamente una narrativa de la que atin hoy nos seguimos maravillando. Como ejemplo tenemos el poema de Guilga- més, soberano sumerio de Uruk, hacia €1 2600 .C. que despuésde muerto se Piedra de Stammer. 3500 a. C. aprox: convirtid en protagonista de una epope- Escritura pictogréfica. ya muy conocida en su época. El pue- Extelade Mesé, ey blo de Israel tiene, pues, el soporte ne-_hebreo-), un ambiente cultural propi- de Moab, descubier- _ cesatio (barto, piedra, papiro, piel), los _cio y una experiencia religiosa desbor- ta en 1868 recursos literarios (escritura propia—el dante que comunicar. Descubrir laBiblia: , Objetivos: a) Hablar de nuestra experiencia sobre la Biblia. b) Ver la Signi Escritura como historia de salvactén, Propuestas de didlogo > \ 7 a) {Qué narraciones o pasajes podrfas recordar de memoria’: paraiso,diluyio, David y Go- lia, ete-tCémo le explicarias qué es la Biblia a un nifio pequefio? 7Qué miedos o prejucios tienes ante ella? b) Traza a grandes rasgos los principales acontecimientos de tu vida, positivos y negativos. {Has heche experiencia de la presencia de Dios o de su ausencia en ellos? Pon palabras a cada momento de esta presencia o ausencia de Dios: paz, lejanfa, gov, tristeza, grito, espe- ranza, confianza, desamparo, perdén etc. =< Ampliaciondel tema « ae a) Ver y comentar el mapa de Mesopotamia. b)Leery comentar brevemente los textos indicados dela Dei Verbum. ‘Texto para reflexionar y orar: Mt 11, 25-30 =i Quiénes son los sabios y sencillos? {Por qué esta dificultad para entender las cosas de Dio: —iHas hecho alguna vez experiencia de este evangelio? ~iCudlles san nuestros motiyos para dar graciasa Dio: 3. Oracién 5 : Padre bueno, que has querido mostrarnos tus entrafias de misericordia, tus designios de salvacion para toda la humanidad. Haz que escuchemos tu palabra con espfritu de nifios; décilés a tu palabra, para que nos dejemos transformar por ti, limpios para dejar que resue- ne tuvozy no la nuestra. Que la eseucha atenta de tu palabra nos haga discipulos de te. Hijo Jesucristo y sigamos de cerca sus huellas. Anién. ay

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