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Estudio de sabiduría e instrucción Marley Abdiel Hernández.

Introducción a la Ética 601


John Lotzgesell 12/21/2020

Estudio de sabiduría e instrucción

En muchas ocasiones se repite un mismo consejo, “Atiende a mis”, ya sea palabras,

sabiduría instrucción, etc. El consejo principal que nos esta dando el libro de Proverbios es que

atendamos a la voz de Dios. Todas estas instrucciones las encontraremos en lo que hoy

conocemos como la Biblia.

Este no es un consejo que es nuevo, vemos como Dios le dijo a Moisés que atendiera a Su

Palabra. Cuando Moisés estaba preparando al pueblo de Israel los llamo y en el capítulo 5 verso

1 de Deuteronomio, antes de empezar todas las instrucciones, les dijo que estas instrucciones las

guardasen, las aprendiesen y las pusieran en práctica. Josué cuando tomo el liderazgo del pueblo,

en medio de todo lo que pudo haber pensado o temido, Dios le dijo que meditara en la Palabra de

día y de noche.

Los problemas empiezan cuando nos alejamos de la Palabra de Dios. Nuestra batalla es

contra el mundo, porque lo que el mundo cree que es bueno, al final termina siendo malo. Para

evitar estos problemas Dios nos muchos consejos en este libro, empezando por apartarnos del

mal en los primeros dos capítulos, esto tiene que ver con las decisiones propias que como

individuos tenemos que realizar. En el mundo tendremos muchas invitaciones a poder realizar

varias actividades, que por un momento tendrán satisfacción o placer, pero no es algo que dura

para siempre. Nuestro deber es primero buscar del Señor, es Él quién nos dará la sabiduría que

nosotros necesitamos para poder identificar que lo que estamos haciendo es lo correcto o no.

Algo que ayuda en este sentido es poder identificar si tenemos paz en nuestro interior para poder

realizar las cosas.


Luego los siguientes dos capítulos nos enfrentaremos a lo que son los padres, lo que tiene

que ver también con relaciones. Como personas nos cuesta obedecer a nuestras autoridades, en

este caso nuestros padres. Ellos ya vivieron y pasaron por situaciones similares, nuestro deber es

escucharlos para que no vayamos a caer en las mismas circunstancias. Pero también toda el tema

de las relaciones, no todas las personas nos caerán bien pero, debemos aprender con quien

tenemos que relacionarnos para no caer en cosas malas como nos mencionaba anterior mente,

pues una cosa puede afectar a la otra. Esto nos lleva a pensar en que primero debemos de trabajar

en las cosas de nuestro interior y luego en como nos comportamos con las demás personas para

no poder desviarnos del camino correcto.

Estas cosas nos llevan a trabajar en nuestro interior, después a trabajar de nuestro interior

para los demás, por último, debemos tener cuidado con los peligros a nuestro interior. Un

ejemplo que menciono estos capítulos fue de la mujer ajena, que por medio de la forma en como

se viste y su forma de hablar nos pueden llevar a caer. Estos atentados vienen del mundo hacia

nuestro interior para hacernos caer, pero solo por medio de la búsqueda de las instrucciones y de

la sabiduría de Dios, vamos a poder contrarrestar estas acciones hacia nosotros.

Nos enfrentamos a tres enemigos hoy en día, el primero, nuestro interior, pienso que es la

batalla más grande a la que nos enfrentamos, pues se trata de trabajar con nuestro interior y con

nuestra mente y corazón. Aparte de esto tenemos que trabajar con nuestro interior con respecto a

las demás personas. Existe el dicho “no somos monedita de oro para caerle bien a todos”, puede

que el dicho tenga razón, no debemos de caerle bien a todos, pero como hijos de Dios, si el

caerle bien a todos involucra no hablar de Cristo entonces hacemos mal, porque Dios nos manda

a amar a todos y ese amor lo demostramos a través de compartir el evangelio a las demás

personas para que estas sean libradas de su pecado. Es difícil trabajar con uno mismo, pues
también existirán personas que no nos caerán bien a nosotros, pero aun así nuestro deber como

hijos de Dios es amarlas como a nosotros mismos.

El segundo enemigo es el mundo. El mundo constantemente nos estará atacando a nosotros

para hacernos caer. Las cosas más grandes pueden ser como drogadicción, alcoholismo,

narcotráfico. Pero también nos ataca con cosas que las personas no se dan cuenta, por ejemplo el

adulterio, fornicación. Pero incluso con cosas aun “menos grabes”, como el robarse el lápiz del

compañero, o no regresar las cosas que nos prestan, como el libro de teología que ocupábamos.

Es fácil poder caer en cada una de estas cosas, pero depende de cada uno de nosotros el

hecho de poder dejar que esto nos controle o no, para esto Dios nos ayuda a que podamos

combatir con todas estas cosas. Es por esto la necesidad de tener a alguien con quien poder

hablar de estas cosas para que nos puedan apoyar. Solos no podemos, pero existe el cuerpo de

Cristo para apoyarnos a seguir adelante.

Por último, tenemos al Diablo que usa cada una de sus artimañas para podernos hacer

tentar. Este sabe cada una de las cosas que nos afecta, pues pasa horas y horas estudiándonos y

pensando en las formas en como nos quiere hacer caer. Tiene todo un ejercito de personas que le

ayudan a poder combatir contra nosotros.

Atiende a las Palabras de Dios, para que podamos ser librados de cualquier tipo de maldad.