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mee hreatsy EL MILAGRO DEL COLEGIO BLEST GANA DE SAN RAMON pacina 8 La receta del col ig A BLEST GA Ta ectubre ol extalecmientoecacional ubvencionado —ubicado oa ta conuna de San Ramén, once et por lente de ns estadlantes sive et stuaidn de vuloerabidad ue een en Cale on Yurticiparenel World Baveation Week, un event que teu la HD jor exeuel el mnd A raver del desnroloemetonal yeas tenet, route, programa ete ‘ole ha En el segundo piso cesuca- sa,al interior de su pieza, Francisca Bra- vo, le H-afios, se prepara para sus clases online. Viveen La Cisterna junto asuma- ‘mA y hermano de 12 aftos. Ella tiene su propio computador, al igual que su her- mano. Los obtuvieron gracias a un pro- sgrama de la Junaeb, Actualmente, Fran cisea cursa primero medio en el colegio Alberto Blest Gana de la comuna de San Ramén, donde el 87 por ciento de suses- tudiantes vive en situaciin de vulnerabi- fidad. Con el aistamiento y las medidas de prevencién contra la pandemia, Francis- ca Bravo reconoce que le ha sido difi mantener el ritmo desus estudios, en es- pecial a través de una pantalla. En un principio, su mami no pudo trabajar des- de 1a easa, Io que implied que Francisca tuvo que ser responsable de todos sus de- beres y los de su hermano. “Me costé to- ‘mar el ritmo por un tema de compren- ‘én, de entender la materia, ya que soy mais pritica, de trabajar en clases pre- senciales’, explica. Al igual que sus com- pafieros, ella confiesa que no stele en- ‘ender su cmara durante las clases. “Me da vergiionza, pero es chistoso, porque todos somos como lépidas: pantallas ne- ‘gras con los nombres encima” algin momento de- de participar de forma continua de las clases por videollamadas 0 de responder los correos de sus profesores, el equipo de convivencia del colegio se encargs de Hamarla para saber qué le pasaba. Y si ella no atendi a ese llamado, un inspee- tor llegé presencialmente hasta su easa, para hablar con su madre y entregarlos las actividades pendientes. “Es algo ba- cin, porque en el liceo que estuve antes no tenia nada de eso”, dice Francisca. Antes de llegar al colegio Alberto Blest Gana, estudié en otra escuela de st co- muna, Se cambié en sexto bésico, luego de que su madre decidiera buscar un es- tablecimiento que le entregara mas he- rramientas para su formacidn y desarro- Ilo emocional. “Recuerdo el otro colegio como un tiempo aburrido, porque era muy convencional. Los profesores solo pasaban la clase, yo anotaban la materia yy dabas la prueba”, recuerda Francisca, De lunes a viernes, la jornada de la es tudiante suele dividirse en dos bloque de clases, de una hora cada uno. Los miércoles, por ejemplo, tiene clases de Historia y Fisica, pero también participa de asignaturas menos convencionales que imparte el colegio: yoga, emprendi- miento, psicologia, robética,y programa cin. Un proyecto que comenzé el cole- io Alberto Blest Gana hace siete afios y que incluye una transformacién en su malla curricular, que parte desde los alumnosde pre-kinder ye extiende has- tacuarto medio. “Aci las clases son mis entretenidas € interactivas. No nos hacen eseribirlama- teria y listo, Se preocupan de la parte emocional, de nosotros, pero al mismo tiempo de que aprendamos. Me gusta que los profesores sean cercanos. Sé que puedo contar con ellos si me pasa algo o si los necesito para conversar”, confiesa Francisca. En agosto de este aio, el colegio Alber- to Blest Gana fue el nico del pais en for- ‘mar parte de! World Education Week, un evento creado por el presidente de la Fundacién Varkey —entidad encargada del Global Teacher Prize, también cono- ido como el “Premio Nobel de ta educa- n?— que reunié 2100 escuclas de todo el mundo, Una de Tas razones por las que fue invitado a participar es el método de trabajo que tiene con sus alumnos y alumnas: potenciar las relaciones perso- rales con ellos, a través de herramientas pedagégicas y tecnoldgicas, que permi- ten ol desarrollo de sus habilidades para cenfrentar e! mundo labora “Desde que me cambié de colegio, mi ‘mirada de las cosas es diferente. Me di ‘atenta que uno no solo tiene que trabajar por trabajar, también Io puedes hacer desde una profesién que te guste. Antes, pensaba que no habia nada més después del colegio, queria estudiar algo técnicoy conseguir um empleo, pero ahora quiero estudiar mais, quiero ira la universidad y ser bioquimica’, dice Francisca Bravo. Yoga en la sala 1072, Femando Roman y Maria An- séliea Toro fundaron el Alberto Blest Ga- za, que hoy es particular subvencionada Luego, por temas de salud de sus padres, Ricardo Romén asumié la diroceidn del establecimiento, en 2013. Fue en ese mo- ‘mento cuando éldecidié hacer un cambio enla formade enseftaralosalumnos.“En Chile, la educacién se transformé en un espacio formal, concentrado en transti- tir conocimientos, pero poco empiitico. Los estudiantes tienen que adaptarse all colegio, pero no sintonizan cone”, dice. Una de tas primeras transformacio- nes que tuvo el colegio fue desarrollar elareaemocional. Al tener mis de1.560 alumnos, en su mayoria en situacién de vYulnerabilidad, el cambio se centré en entregar herramientas que permitic- ran generar un lazo entre profesores y estudiantes. “Nuestros alumnos provienen de fa- milias y barrios muy modestos. Noso- tros, quiz somos la iinica oportunidad ue ellos tienen para avanzar en lavida. Para eso, es necesario potenciar la for- taleza emocional, automotivacién y au- torregulacién, El colegio debe ser un ambiente arménico para ellos, asi lo- gran sobrevivir a todo el estrés que en- frentan en sus vidas, ya sea por temas familiares o personales, Muchas veces, somos los adultos del colegio los que se ‘vuelven signiticativos en sus vidas; si no nos avercamos, ellos terminan de- sertando, Generar lazos, permite que puedan seguir adelante”, explica Ricar- do Roméin. En un principio, adaptarse al nuevo formato educacional del colegio fue un gran desafio interno, tanto para profe- sores como altumnos. Si bien, algunos docentes fueron flexiblesydispuestosa hacer cambios en sus elases, otros no cstaban de acuerdo con la nueva moda- Tidad, cuenta Roman. “Porsu formacién, algunos creen que tienen que ser los que més saben en la sala, los Gnicos que pueden hablar y mandar, pero eso ya no funciona. Los profesores deben comprender que los alumnos son los protagonistas en las aulas, que una clase si puede ser Iidiea e incluir la tecnologia, Son ellos los que deben creer en si mismos y en el resto. inalmente, la transformacién mas grande de un colegio parte en el equipo docente y los profesionales que perte- necen a él", agrega. Para que el cambio se coneretara con los profesores ya establecidos, muchos tuvieron que capacitarse en estas nue- vvas reas para transmitirlas asus alum- nos, lo que fue pagado por el mismo es- tablecimiento. Una de ellas fue Natalia Cabrera, profesora de educacién gene ral basica, que empezé a impartir clases de yoga y hoy es coordinadora de desa- rrollo emocional del colegio, donde se trabaja esas materias junto con psico logia y emprendimiento. Llegé al cargo después de una capacitacién, con un programa francés, que involucra el yo ga en la ensefianza en aula “Con los estudiantes de educacién basica tienes que indagar en sus intere- ses crear juegos. En cambio, conlos de enseflanza media creas un efrculo de contencién, de alegria y de conversa- cidn. Se trabajan las situaciones que ellos habitualmente viven, porejemplo, los nervios o ansiedad que sienten an- tes de una prueba, Eso se maneja con respiracién. Si estin desconcentrados, hacemos la postura del dirbol. Es darle una utilidad préctica del yoga a la vida cotidiana, enfocado en su aprendizaje escolar”, explica Natalia Cabrera. ‘Sin embargo, el cambio no tuvo bue- na recepcidn por parte de los apodera- dos religiosos. En mas de una ocasién, cuenta Natalia Cabrera, algunos padres relacionaron el yoga como una prictica diabélica. “Practicar yoga es una filo fia, Los alumnos dicen que sienten un espacio de confianza, que es una asig- natura totalmente distinta a las otras, ya que los profesores dialogamos con ellos, mostramos cercaniay dejamos de lado la figura autoritaria’. Ricardo Roman agrega: “Hay papas que reclaman que pasemos més mate- ria, que el colegio solo funciona eon los cuadernos escritos a tope. Cuesta con- vencerlos de una nueva dindmica, pero cuando ven que sus hijos estin estin motivados y felices por ir al colegio, re- conocen el esfuerz0 yagradecen el nue- vo formato”. Este afio, 38 por ciento de los alum- nos del Alberto Blest Gana obtuvo mais de 600 puntos en su promedio NEM y 43 por ciento, obtuvo el mismo puntaje © superior en la Prueba de Seleccién Universitaria (PSU), segiin datos publi- cados por el DEMRE, De San Ramén al MIT Elafio pasado, Sebastin Alvear, de16 aos, fue Ia primera vez que subi6 a un avidin. Lo hizo para viajar a las compe- tencias dela Liga Nacional de Robstica, cn la que ol establecimiento, en afios anteriores, ya habia logrado el primer lugar. Else dectara un fanitico dela ro- ética, Incluso, arriba del avién, identi- fied algunos sistemas del equipo. “Nunea imaging que iba a estar en competencias asi, o veia lejano, algo de cuando sea mas adulto. En el colegio he podido desarrollar mas mis habilidades con la tecnologia, me permite conocer de cerca el trabajo y usar mis propias manos para construir. Hoy me siento ‘mas preparado para e! mundo laboral”, cuenta Sebastiin, Utilizar y desarrollar herramientas tecnoldgicas también es parte del cam- bio del colegio. A través de las areas de Creatividad Digital y FabLab, los estu- diantes aprenden y tienen clases de programacién, robética, extraccién de ADN, cortadora laser, entre otras. Ade ‘mds, al terminar el colegio, muchos de ellos se titulan con certificacién en aplicaciones méviles o en confeccién de paginas web. Fabiin Ovalle, profesor de edueacién fisica y coordinador de FabLab —labo- ratorio de produccién de objetos n nuales—, explica que su misidn es po- der involucrar a losalumnos en proyec- tos que entreguen soluciones por me- dio de herramientas teenol6gicas. “Hay que meterlos en el mundo tecnolégico, desarrollarsus habilidades, pero que no solo sea tecnologia por tecnologia, sino en habilidades creativas, innovadoras que solucionan problemas reales”. Durante la pandemia, el FabLab fue la Ginica sala del colegio que estuvo abierta y con alumnos trabajando. Gra- cias a sus alianzas eon universidades centre las que destaca el Laboratorio de Robéttica de la Universidad de Chile, el Laboratorio de Biologia de la Universi- dad Catélica y el Massachusetts Insti- tute of Technology (MIT), el colegio ha ogrado obtener todo el equipo necesa- rio para este tipo de ensenanza. “Fxiste una gran motivacién por par- te de ellos, Ies lama la atenci dd las maquinas, de las impresoras 3D, las cortadoras liser, pero muchas veces tenemos que sacarlos de ese centro tee- nolégico para enfocarlos en que la tec- nologia también se puede usar deforma creativa, desarrollando habilidades y trabajando colaborativamente. Porque as{se vaa trabajar en el mundo de ma- flana’, comenta Fabién Ovalle Este afio, el Alberto Blest Gana fue el ‘inico establecimiento chileno seleccio- nado para partieipar en el World Educa- tion Week. Contd con el apoyo de Komal Dadtani, bioquimica chilena y ereadora de Lab4U, empresa que, mediante aplica- ciones méviles, transforma cualquier smartphone en un laboratorio de bolsllo, El director Ricardo Roman dice que la invitacién al evento internacional responde a un reconocimiento y com- promiso de los profesores y personal del colegio. “Nos dimos cuenta que de algo especial tenemos. Fue un orgullo y tuna gran motivacin para seguir ade- lant Esta semana, los alumnos termina- ron su fio escolar. Sebastidn Alvear pa s6 a tercer medio y su tinico deseo es volver presencialmente asalade clases Dice que no quiere pasar un dia missin poder construir robots o programar al- ‘gin sistema con sus propias manos. So- bresu futuro, confiesa que atin no deci desi quiere estudiar Ingenieria Robsti- ca o Bioguimica. Lo que ya definié es coud serdsu rol para aportaren las futu- ras generaciones de estudiantes: “La carrera que estudie quiero poder ense- fiarla, ser un profesor desde mi sirea, Me di cuenta de que no sirve de nada quedarme con mis conocimientos, sino puedo motivar al resto, ayudarlosa cre cer y salir adelante”, concluye. S