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Unidad 2. Actividad 2.

Entregable

Nombre del Alumno: Martina Santiago

Crecimiento y desarrollo de los sistemas corporales.

Cuadro para completar con los procesos de crecimiento de los sistemas


corporales

Los procesos de crecimiento corporales. Características


El sistema esquelético Los huesos, que en su origen están formados
por tejidos cartilaginosos, van adquiriendo
consistencia ósea con el tiempo, hasta llegar
a la adolescencia, período en el que finaliza,
por lo general, este proceso. En los huesos
largos, esta osificación se inicia en su parte
central o diáfisis, pero su centro activo se
produce, con posterioridad, en la epífisis o
zona distal del hueso.
El proceso de evolución de la cantidad y
distribución del tejido graso subcutáneo,
Tejido adiposo obedece a complicados factores entre los que
sobresalen los genéticos, los nutricionales,
los hormonales y los derivados de la práctica
de actividad física.
El sistema nervioso, El crecimiento se realiza de forma rapidísima:
hacia los dos años alcanza ya el 75% del
proceso, aunque se prolonga hasta entrados
los treinta años. Existe, pues, un desajuste
entre la morfología y la funcionalidad del
sistema, ya que si bien desde su temprana
edad el tamaño es parecido al del adulto, sus
funciones tardan muchos años en
consolidarse.
Factores genéticos Cada individuo nace con unas características
que son propias de su especie, raza y familia.
Éstas son transmitidas mediante unos
códigos genéticos por sus progenitores y
determinan tanto el proceso de desarrollo
como su resultado final.
Factores relacionados con el medio. Son todos aquellos que provienen del exterior
del individuo, pero que tienen efectos tanto
positivos como negativos en su proceso de
desarrollo. Entre estos factores podemos
diferenciar los que ejercen su influencia antes
del nacimiento y los que lo hacen con
posterioridad.

Factores prenatales. Los factores prenatales son todos aquellos


que tienen incidencia durante el desarrollo del
embarazo y que, procediendo del medio
exterior, se centran casi exclusivamente en
los hábitos de la madre. Posiblemente los
más importantes son los referentes a la dieta,
los medicamentos, los diferentes tipos de
radiación, el uso de drogas, el estado
psicológico, las enfermedades, la edad y la
incompatibilidad sanguínea.
La presión producida por el peso y la acción
Actividad física y crecimiento muscular sobre los cartílagos estimula el
crecimiento longitudinal del hueso. Esta
estimulación facilita que los huesos alcancen
las dimensiones esperadas. No significa ello
que con más ejercicio físico se alcanzan
cotas proporcionalmente mayores de
crecimiento, sino que el ejercicio estimula el
crecimiento para que éste pueda alcanzar sus
niveles potenciales. No obstante, es bien
sabido que la inactividad física produce, a
cualquier edad, la descalcificación de los
huesos, de tan pésimas consecuencias para
el crecimiento.