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contratos mercantiles

JESÚS JIMÉNEZ TREJO

LICENCIATURA EN DERECHO

CONTRATOS MERCANTILES Y BANCARIOS PLAN 2


Contratos mercantiles

En la antigüedad los intercambios, compra y venta de servicios se hacían en el momento o


en todo caso, sólo se establecía un compromiso verbal. El tiempo pasó y estos intercambios
empezaron a adquirir mayor formalidad con un apretón de manos hasta lo que conocemos
por contratos mercantiles.

Los contratos mercantiles no poseen un formato preestablecido, de igual manera a


diferencia de otros documentos no sigue una rigurosa secuencia de pasos y requisitos para
su elaboración. Llamamos contrato mercantil al negocio jurídico bilateral que que tiene
naturaleza judío-mercantil. Se entiende “bilateral” por ambas partes que celebran este
contrato, ósea el comitente (la persona que vende) y comisionista (la persona que compra).

Como dije, los requisitos para celebrar un contrato mercantil son sencillos de cumplir para
la mayoría de las personas y negocios. Son los siguientes:

A) El consentimiento.

B) El objeto que pueda ser materia del mismo.

El consentimiento es la manifestación de voluntad, que debe ser libre, esto es sin vicios
(error, violencia, dolo o mala fe); por la que una persona da su aprobación para celebrar un
contrato. Es expreso cuando se manifiesta verbalmente, por escrito o por signo inequívocos.

Son objeto de los contratos:

1. La cosa que el obligado debe dar,


2. El hecho que el obligado debe hacer o no hacer. Para poder ser objeto del contrato,
las cosas deben reunir los requisitos siguientes:
 Existir en la naturaleza.
 Ser determinadas o determinables.
 Estar en el comercio.

De igual manera, un contrato de servicios se celebra con las mismas condiciones y de igual
manera, con ambas partes. Este consta de normalmente un profesional en un área que dará
un determinado servicio a cambio de un precio. Es de suma importancia que en el
documento se especifique que el pago del contrato es dirigido al cumplimiento de metas,
horas, objetivos, proyectos; etc. El incumplimiento de dichas metas no obliga al pago
proporcional.

Ya efectuado el contrato este se puede firmar físicamente o electrónicamente para contratos


que se celebren vía internet. Algunos ejemplos son:

 Marcando una casilla en una computadora, a máquina o aplicada con el ratón o con
el dedo en una pantalla táctil.
 Usando una firma digital.
 Usando usuario y contraseña.
 Usando una tarjeta de coordenadas.

Un título de crédito, también es aquel documento necesario para ejercer el derecho literal y


autónomo expresado en el mismo. Se entiende que los títulos de crédito se componen de
dos partes principales: el valor que consignan y el título, derecho o soporte material que lo
contiene, resultando de esta combinación una unidad inseparable. Esta figura jurídica y
comercial tendrá diferentes lineamientos según el país o el sistema jurídico en donde se
desarrolle y legisle.

No todos los títulos de crédito han surgido en el mismo momento de la historia del
comercio, por lo que su estudio y regulación se ha producido en tiempos diversos; pero
desde principios del siglo XX los juristas han realizado grandes esfuerzos para elaborar una
teoría unitaria o general, dentro de la cual se comprende toda esa categoría llamada títulos
de crédito.

La Doctrina ha encontrado los siguientes elementos en los títulos de crédito, algunos de


aquellos no son considerados como tales de forma unánime, en especial la circulación:

Incorporación: El título de crédito es un documento que lleva incorporado un derecho, en


tal forma, que el derecho va íntimamente unido al título y su ejercicio está condicionado
por la exhibición del documento; sin exhibir el título, no se puede ejercitar el derecho en él
incorporado, y su razón de poseer el derecho es el hecho de poseer el título.
Legitimación: La legitimación es una consecuencia de la incorporación. Para ejercitar el
derecho es necesario “legitimarse” exhibiendo el título de crédito. La legitimación tiene dos
aspectos: activo y pasivo. La legitimación activa consiste en la propiedad o calidad que
tiene el título de crédito de atribuir a su titular, es decir, a quien lo posee legalmente, la
facultad de exigir del obligado en el título la obligación que en él se consigna. La
legitimación pasiva consiste en que el deudor obligado en el título de crédito cumple su
obligación y por tanto se libera de ella, pagando a quien aparezca como titular del
documento.

Literalidad: Hace referencia a que el derecho se medirá en su naturaleza, ámbito, contenido


y demás circunstancias, por la letra del documento, por lo que literalmente se encuentre en
él consignado. El derecho está regulado por lo que expresa el título mismo.

Autonomía: No es propio decir que el título de crédito es autónomo, ni que sea autónomo el
derecho incorporado en el título; lo que debe decirse que es autónomo es el derecho que
cada titular sucesivo va adquiriendo sobre el título y sobre los derechos en él incorporados,
y la expresión autonomía indica que cada persona que va adquiriendo el documento
adquiere un derecho propio, distinto del derecho que tenía o podría tener quién le transmitió
el título, y que es independiente de las vicisitudes y relaciones personales que hayan
mediado entre anteriores titulares y el deudor, de modo que el deudor-emisor del título no
puede oponer al segundo y posteriores poseedores de buena fe excepciones personales que
podía oponer al poseedor originario.

Circulación: Un quinto elemento que no está considerado por la generalidad de los autores
como tal es la circulación. Dicho elemento se refiere a que el título de crédito está
destinado a circular, a transmitirse de una persona a otra.

Es la principal clasificación. Según la forma de transmitirse los Títulos de Crédito se


clasifican de la siguiente forma: Títulos nominativos: Son títulos nominativos, también
llamados directos, aquellos que tienen una circulación restringida, porque designan a una
persona como titular, y que para ser transmitidos, necesitan el endoso del titular y la
cooperación del obligado en el título, el que deberá llevar un registro de los títulos
emitidos; y el emisor sólo reconocerá como titular a quien aparezca a la vez como tal, en el
título mismo y en el registro que el emisor lleve.
Conclusión

En nuestra carrera profesional ingeniería en gestión empresarial, es de gran importancia


conocer estos contratos y títulos de crédito. Ya que estamos destinados y entrenados para
ser destacables factores en el ámbito de los negocios. Confío en las personas cuando tienen
lealtad de palabra, sin embargo siempre es bueno formalizar una negociación mercantil o
financiera con un documento que respalde dicha acción.

No debemos esperar a ser profesionistas exitosos para hacer pagarés con muchos ceros en
el monto a prestar, podemos hacer estos documentos en este momento al prestar 100 pesos
entre amigos, al liberar un servicio social e incluso cobrar el cheque de nuestra residencia.

Un contrato mercantil y algunos títulos de crédito están ya a nuestro alcance, el llenado es


sencillo, el proceso es efectivo y la aplicación muy satisfactoria al tener la certeza de que
este se respetó, respeta o respetará.