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Lic. Santiago Villa – Prof.

Ernesto Romeo

Audio Analógico

Inicios del registro fonográfico:

En la historia de la humanidad existieron múltiples intentos para la captura o el registro


de elementos o hechos físicos, para hacer posible su “abstracción” con fines de análisis
y manipulación. En el ámbito del sonido esto fue dado gracias a la posibilidad de la
grabación sonora, cuya historia se remonta desde fines el siglo XVIII con el suizo
Smooth Nikola y hacia el siglo XIX de la mano primero del francés Edouard Leon Scott
de Martinville (creador del “fonoautógrafo” en 1857) y luego del inventor
norteamericano Thomas Alva Edison (1847-1931).

Edison ideo un aparato capaz de grabar y reproducir sonido al que llamo “fonógrafo”
(1876). El aparato utilizaba un sistema de grabación y reproducción mecánica a partir de
la capacidad de almacenar variaciones físicas mediante un sistema compuesto por un
rodillo que giraba solidario a una cuña produciéndose de forma helicoidal una
deformación del material que se correspondía a los movimientos de un transductor
convirtiendo las variaciones de presión sonora en un movimiento mecánico.

Mas tarde, basado en el sistema acústico-mecánico de Edison, un inventor alemán


nacionalizado estadounidense llamado Emile Berliner (1851 - 1929) patento el
“gramófono” (1888), sistema de grabación y reproducción de sonido que utilizaba por
primera vez un disco plano en lugar de un cilindro para almacenar sus “capturas
sonoras”. A pesar de la imposibilidad de la grabación del gramófono (cosa que sí podía
hacer el sistema del fonógrafo), su menor costo de producción -era posible reproducir
múltiples discos a partir de un solo molde- termino por imponerse frente a su adversario
el fonógrafo.

Fonógrafo de Edison Gramófono de Berliner


Cabe destacar que ambos sistemas podían prescindir de la utilización de energía
eléctrica para su funcionamiento. Al gramófono por ejemplo, era posible ponerlo en
marcha mediante un sistema de cuerda que hacia girar el disco y una bocina metálica
hacia de amplificador del sonido que era capturado por la púa.

Con la invención de la válvula termoiónica (elemento necesario para la amplificación de


señales eléctricas) fue posible agregar al aparato un sistema de amplificación eléctrico
que permitía una mejor respuesta en frecuencia, como así también una amplificación
mas potente en el sistema.

Como ultima etapa de desarrollo de estos sistemas fue utilizado, a partir de 1930, el
disco de vinilo como material de almacenamiento y luego, en 1958, el estéreo,
agregando al sistema de captura y reproducción la posibilidad de la incorporación -a
partir de las investigaciones realizadas sobre los sistemas de reproducción de sonido
estereofónico que databan de 1881 y que permitían una grabación y reproducción
sonora semejante a la manera en que el ser humano percibe los objetos sonoros- de un
nuevo canal totalmente independiente (ahora serán dos canales llamados izquierdo y
derecho). Para esto, se utilizo una púa cuyo funcionamiento estaba basado en dos ejes
transversales que “capturaban” la información física del disco, a diferencia de su
antecesor, el gramófono que solo lo hacia en una dirección.

La posibilidad de la grabación magnética fue desarrollada por Fritz Pfleumer en 1928 en


Alemania, basada en la grabación magnética a alambre introducida por Valdemar
Poulsen in 1898. Luego de la segunda guerra mundial el sistema de grabación a cinta
presentaría un intenso perfeccionamiento y una importante difusión, pero en ámbitos
profesionales y hogareños el disco de vinilo se había consolidado, ya en la década del
´40, como el sistema comercial de reproducción de música (primero en mono, luego en
estéreo) y dependiendo del equipamiento utilizado podía alcanzar niveles de fidelidad
extremadamente altos.

En el proceso de registro sonoro para vinilo, luego de la etapa de grabación y


eventualmente mezcla, se realiza un complejo proceso de re-masterizacion sujeto a
condicionamientos técnicos propios de las imposibilidades físicas del vinilo, como por
ejemplo la de la impresión de frecuencias demasiado bajas o de sus intensidades sonoras
que representan, a mayor nivel, una mayor superficie de surco obteniendo de esta
manera un menor tiempo de almacenamiento en el disco. Además la señal era sometida
a una curva de ecualización que respondía a un estándar de la industria fonográfica.
Conocida como RIIA (Record Industry Associaton of America Equalization), esta era
una norma utilizada para la corrección de niveles de frecuencias que facilitaban la
impresión del espectro sonoro en el vinilo. Como dijimos, por las características propias
del disco este no podía almacenar frecuencias bajas a muy alto nivel ya que por el
movimiento profundo de la púa esta podía llegar a “saltar”. Por otro lado las frecuencias
agudas a bajo nivel podían confundirse con el ruido de fondo propio del rozamiento de
la púa entonces era necesario alejarlas del piso de ruido lo mas posible.

Curva de ecualización RIAA

Cuando el reproductor ejecutaba el disco esta señal debía volverse a corregirse


invirtiendo los valores que antes se habían modificado para obtener nuevamente la señal
real. Esta operación era realizada por una etapa de pre-amplificación conocida con el
nombre de Phono.

Existen en la familia de los discos de vinilo múltiples formatos con diferentes


duraciones en cada caso como así también velocidades de reproducción que se adecuan
en cada caso para una optima transducción electromecánica.

En primer lugar debemos de enumerar las velocidades en las que son editados los discos
de vinilo que son en R.P.M (revoluciones por minuto) cuatro: 16, 33, 45, 78.
De mas esta decir que a mayor velocidad, obtenemos un menor tiempo de reproducción,
este almacenamiento esta además condicionado por el diámetro del disco cuyas medidas
pueden ser de 7, 10 y 12 pulgadas.
La industria discográfica ha dotado de diferentes denominaciones a cada formato
dependiendo de la duración, de la velocidad de reproducción y de la cantidad de obras
que se encuentren en cada lado:

-Single: 7 pulgadas, Una canción por lado, a 45 R.P.M.


-Extended Play: 7, 10, 12 pulgadas, dos o tres canciones por lado, a 33/45 R.P.M
-Maxi Single: 12 pulgadas, Una canción por lado, a 33/45R.P.M.
-Long Play: 12 pulgadas, mas de 4 canciones por lado, a 33 R.P.M.

El disco de Vinilo se graba con base a un proceso complejo de grabación mecánica


analógica de siete etapas.

1. Una vez grabada, mezclada y masterizada la música en el estudio, en cinta magnética


o en la actualidad en algún soporte digital, esta es procesada para adecuarla al medio
donde va a ser impresa finalmente, en lo que se conoce como proceso de re-
masterización, y que, en el caso de los discos, es especialmente crítico y tiene mucha
relevancia en la calidad final del disco obtenido. Este proceso implica o no
(dependiendo del equipo y la técnica usada) la eliminación de ciertas frecuencias, el
cuidado especial sobre la fase del audio (si la grabación es estéreo), así como la
determinación de volúmenes (nivel sonoro de la señal), determinación de las
intensidades de sonido de los instrumentos en los canales estéreo y anchura de surco en
función de la duración total de la obra a registrar, cuanto más volumen más espacio
ocupa el surco y menos espacio físico o duración del tiempo de grabación en el disco.

2. En esta fase, conocida como “cortar el disco patrón” se transfiere el contenido de la


cinta máster o maestra a un disco patrón conocido como laca maestra. Se trata de un
disco hecho generalmente de aluminio pulido recubierto con un baño a gravedad de laca
nitrocelulosica (acetato de nitrocelulosa) negra, o con tonos azulados o rojos
(dependiendo del fabricante) con un espesor entre 0,6 y 1 mm. El equipo usado para el
corte del disco patrón es conocido como “torno vertical de grabación fonográfica”, el
cual contiene un cabezal de corte que graba (corta y modula) el surco, transfiriendo la
música contenida en la cinta maestra al disco patrón, pasando por un procesador que le
aplica la ecualización de la curva R.I.A.A. para grabación, que adapta la señal registrada
a las características físicas del disco.

3. Una vez grabado el disco patrón, éste es lavado con agua y jabón y luego, se recubre
con cloruro de estaño, el cual permite la adherencia de una delgada capa de plata que se
le aplica posteriormente.

4. El disco ya plateado es sumergido en una solución basada en níquel a la cual se aplica


electricidad para que el níquel lo recubra. El disco es retirado y lavado nuevamente.
Este proceso se denomina baño galvánico o galvanoplastia.

5. La capa de plata y níquel es retirada del disco patrón, obteniéndose una copia
negativa del mismo, llamada disco matriz o disco padre.

6. Del disco matriz, se obtiene una copia positiva, llamada disco madre. Si la
información del disco madre es correcta, se repite el proceso hasta obtener ocho discos
madre más. De cada una de las 8 copias del disco madre se hacen dos copias negativas,
llamadas discos estampadores. Este proceso es llevado a cabo con el otro disco patrón
que representa la otra cara del disco.

7. A partir del disco estampador se saca la copia positiva final o copia comercial,
mediante el prensado de una pastilla de acetato de vinilo entre los dos moldes
estampadores correspondientes a las dos caras del disco, a la cual se añaden las
etiquetas previamente preparadas que contienen la información de la música grabada.
Esta copia final es la que se venderá al público. Actualmente se están prensando tiradas
cortas, de no más de 100 discos de vinilo, con el disco patrón.
Existe una técnica denominada “direct metal mastering” (directo en metal) o DMM en
la cual la música es transferida directamente a un disco metálico relativamente blando,
por lo general, cobre. De este modo, solo es necesario un proceso galvánico para
obtener los estampadores, abaratando el coste. También existen discos en los que el
proceso de corte se lleva a cabo a la mitad de la velocidad normal de reproducción, o a
la cuarta parte, ya que esto mejora notablemente la calidad de la transferencia en toda la
banda, audible por los humanos o no.

Grabación magnética analógica:

Este formato de grabación tiene sus inicios a fines del siglo XIX cuando un inventor
llamado Valdemar Poulsen desarrollo el “telegráfono”, una maquina capaz de registrar
sonido a partir de la magnetización de un material. El mismo constaba de un carrete de
alambre enrollado el cual era sometido a un campo magnético y que por las cualidades
de remanencia del material podían almacenar en mayor o menor proporción la señal
acústica transducida.

Para entender el mecanismo de grabación magnética (tanto en la tecnología analógica


como en la digital) debemos de enumerar una serie de fenómenos físicos que se hacen
presentes en la naturaleza:

Magnetismo: Es una propiedad que existe naturalmente en los materiales que genera
fuerzas de atracción o repulsión entre los mismos. Es el caso del imán, compuesto
principalmente de hierro, en donde mas se hace evidente esta capacidad, pero esta es
una propiedad que existe en mayor o menor medida en todos los materiales.

Esta propiedad del imán es posible por la forma en que sus átomos están agrupados,
cada uno de los cuales representa un pequeño campo magnético con sus respectivos
polos. Los materiales como el hierro poseen sus átomos desordenados y es a partir de la
posibilidad de someterlos a un campo magnético que se ordenan generando así sus dos
polos.
Electromagnetismo: El físico y químico británico Michael Faraday demostró en el siglo
XIX que, contrariamente a lo que se creía, la electricidad y el magnetismo estaban
fuertemente relacionadas.

Por su parte el inventor William Sturgeon creo en 1825 el primer electroimán, el mismo
constaba de una varilla de hierro al que se le había enrollado alrededor un material
conductor de corriente eléctrica. Cuando una batería era conectada a sus dos extremos,
se producía alrededor del electroimán un campo magnético que era directamente
proporcional a la cantidad de energía que circulaba por él. Este electroimán tenia
además la capacidad de modificar sus polos dependiendo del sentido en que circulara la
corriente a través del cable.

Remanencia magnética: A partir del sometimiento de un material a un campo magnético


y su posterior ausencia es que descubrimos la capacidad del mismo de permanecer
magnetizado. A esta propiedad se la llama “remanencia magnética”.

Estos tres fenómenos explicados anteriormente se hacen presente en los sistemas de


grabación electromagnética.El desarrollo de este sistema devino luego en la invención
de un mejor medio para almacenar esta magnitud y que es la llamada “cinta magnética”.
El proceso de grabación se realiza mediante la transformación de la señal eléctrica en
una señal electromagnética que se corresponde en amplitud y frecuencia a la señal de
audio a registrar.

Magnetófono:

La familia de los magnetófonos, aunque asociados por utilizar el sistema de grabación


en cinta magnética, suele estar diferenciada por los formatos y los soportes físicos
utilizados para el almacenamiento de la cinta. Los formatos comerciales-hogareños
conocidos fueron la cinta abierta de ¼ de pulgada, el magazine y el cassette.

Los magnetófonos de cinta abierta dependían básicamente de tres factores principales


que eran el ancho de la cinta utilizada y la velocidad de grabación.

La velocidad de grabación es medida en pulgadas por segundos (inch per second – IPS)
y en el caso de los magnetófonos hogareños las velocidades de grabación/reproducción
no superaban las 7 ½ pps siendo sus fracciones de 3 ¾ y 1 7/8 pps siendo de ¼ de
pulgada el ancho de la cinta.
En la grabación profesional os magnetófonos no solo podían alcanzar velocidades de
arrastre de 15 y 30 pps sino que además llegaban a utilizar cintas de hasta 2 pulgadas de
ancho permitiendo de esta forma la grabación de hasta 24 pistas simultaneas.

Es importante la relación existente entre la velocidad de arrastre y la respuesta en


frecuencia de una grabación siendo la de 15 pps capaz de capturar sonidos
comprendidos entre los 30hz y los 22khz. El ancho de la cinta es proporcional al rango
dinamico capaz de obtener en la toma pero esto no depende solo del ancho en si sino de
la porción utilizada para el registro magnético, esto significa que una cinta de ¼ de
pulgada en donde se registran solo dos canales (esto significa 1/8 de cinta por canal)
tiene mejor rango dinámico que una cinta de 2 pulgadas en donde se registran 24
canales (o sea 1/12 de cinta por canal).

Entre las partes mas importantes de un magnetófono de cinta abierta se encuentran:

Los Motores:

Motor de adelantado rápido (Arrastra la cinta de izquierda a derecha también en la


reproducción)

Motor de rebobinado (Arrastra la cinta de derecha a izquierda)

Motor de Capstan (que presionando la cinta contra un rodillo mantiene la velocidad de


arrastre constante)

Los Cabezales, dispuestos en la siguiente posición:

Cabezal de borrado (desmagnetiza la cinta dejando las partículas magnéticas en estado


neutro)

Cabezal de grabación (luego del proceso de desmagnetización, el cabezal de grabación


le infiere una nueva magnetización análoga a la nueva captura de sonido)

Cabezal de reproducción (lee la señal electromagnética y monitorea la grabación)

En el caso de que el magnetófono simplemente reproduzca sonido los cabezales de


borrado y grabación se desactivan utilizando solo el de reproducción para la lectura de
la señal.

Además todo magnetófono posee los controles necesarios para su utilización como los
selectores de velocidad, los interruptores de reproducción, grabación, adelantado rápido
y rebobinado rápido como así también elementos de medición como los vumetros para
medir el nivel de señal en la entrada o en la salida.

Las entradas de señal de los magnetófonos pueden ser o de tape (señal de línea no
balanceada) o balanced line y micrófono o solo entradas de tape/line en el caso de los
grabadores profesionales.
Grabador Otari de 24 pistas