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CÓMO EL ESPECTRO

DEL COMUNISMO
RIGE NUESTRO MUNDO
HOW THE SPECTER OF COMMUNISM IS RULING OUR WORLD

THE EPOCH TIMES – LA GRAN ÉPOCA

“EL ESPECTRO DEL COMUNISMO


NO DESAPARECIÓ CON LA DESINTEGRACIÓN
DEL PARTIDO COMUNISTA EN EUROPA DEL ESTE”
CÓMO EL ESPECTRO DEL COMUNISMO RIGE NUESTRO MUNDO
TABLA DE CONTENIDO

PREFACIO

INTRODUCCIÓN
1. Comunismo: un demonio decidido a destruir a la humanidad

2. Los métodos y medios del demonio

3. Comunismo: la ideología del demonio

4. Un entendimiento metafísico del demonio

5. Las muchas caras del demonio

6. Socialismo: la etapa preliminar del comunismo

7. Nociones románticas sobre el comunismo

8. La destrucción de la cultura y la moral

9. Retornar a lo divino y a la tradición

CAPÍTULO 1: LAS ESTRATEGIAS DEL ESPECTRO PARA DESTRUIR A LA


HUMANIDAD
1. La corrupción del pensamiento humano

2. La subversión de la cultura tradicional

3. Comunismo en Oriente y Occidente

4. El colapso de la sociedad

5. La estrategia de “Divide y reinarás”

6. Engaño y defensa
CAPÍTULO 2: LOS COMIENZOS EUROPEOS DEL COMUNISMO
1. Las obras satánicas de Karl Marx

2. El contexto histórico del marxismo

3. La Revolución Francesa

4. El comunismo debuta en París

5. Primero Europa, luego el mundo

CAPÍTULO 3: TIRANÍA EN ORIENTE


1. El surgimiento del comunismo totalitario

2. La brutalidad del régimen comunista

3. Un siglo de matanzas

CAPÍTULO 4: EXPORTAR LA REVOLUCIÓN


1. Exportar la revolución a Asia

2. Exportar la revolución a Latinoamérica y África

3. Socialismo en Europa del Este

4. El comunismo después de la Guerra Fría

CAPÍTULO 5, PARTE 1: INFILTRACIÓN EN OCCIDENTE


1. El comunismo mediante la violencia y la no violencia

2. Guerra de espionaje y desinformación

3. Del New Deal al Progresismo

4. La revolución cultural de Occidente


5. Los movimientos antiguerra y de derechos civiles

CAPÍTULO 5, PARTE 2: INFILTRACIÓN EN OCCIDENTE


6. El marxista americano

7. La larga marcha a través de las instituciones

8. Corrección política

9. El socialismo en Europa

10. Cayendo en las trampas del diablo

CAPÍTULO 6: LA REVUELTA CONTRA DIOS


1. En Oriente: una revuelta violenta contra Dios

2. En Occidente: Infiltración y debilitamiento de la Iglesia

3. La teología retorcida del espectro comunista

4. Caos religioso

CAPÍTULO 7, PARTE 1: LA DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA


1. El comunismo apunta a abolir la familia tradicional

2. El comunismo promueve la promiscuidad

3. Primeros intentos de liberación sexual en el comunismo

4. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente

CAPÍTULO 7, PARTE 2: LA DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA


4. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente (continuación)

5. Cómo el Partido Comunista Chino destruye familias

6. Las consecuencias del ataque del comunismo contra la familia


CAPÍTULO 8, PARTE 1: CÓMO EL COMUNISMO SIEMBRA EL CAOS EN
LA POLÍTICA
1. El comunismo es la política de la destrucción de la humanidad

2. Poner al Gobierno bajo el control de la izquierda

3. Odio y lucha: El curso invariable de la política comunista

CAPÍTULO 8, PARTE 2: CÓMO EL COMUNISMO SIEMBRA EL CAOS EN


LA POLÍTICA
4. Política de violencia y mentiras

5. El camino al totalitarismo

6. La amenaza del comunismo contra los valores básicos

CAPÍTULO 9, PARTE 1: LA TRAMPA ECONÓMICA COMUNISTA


1. Propiedad estatal y economía planificada: Sistemas de esclavitud

2. Países occidentales: comunismo con otro nombre

CAPÍTULO 9, PARTE 2: LA TRAMPA ECONÓMICA COMUNISTA


3. El socialismo distópico del Partido Comunista Chino

4. Los estragos del socialismo en el mundo en desarrollo

5. La Teoría de la Explotación marxista: El bien y el mal invertidos

6. Odio y envidia: El origen del igualitarismo absoluto

7. Los ‘ideales’ comunistas: tentar al hombre para que se dirija hacia su propia
destrucción

8. Moralidad, prosperidad y paz

CAPÍTULO 10: CORRUPCIÓN DEL SISTEMA LEGAL


1. Ley y fe

2. La ley en tiranías comunistas

3. Cómo el comunismo distorsiona la ley en Occidente

4. Restaurar el espíritu de la ley

CAPÍTULO 11: PROFANACIÓN DE LAS ARTES


1. El arte: Un obsequio divino

2. La inmensa influencia de las artes sobre la humanidad

3. El sabotaje y el abuso del arte por parte del comunismo

4. El retorno del arte verdadero

CAPÍTULO 12, PARTE 1: SABOTAJE A LA EDUCACIÓN


1. Elementos comunistas en la educación primaria y secundaria

CAPÍTULO 12, PARTE 2: SABOTAJE A LA EDUCACIÓN


2. Comunismo en universidades occidentales

3. Cómo el comunismo destruyó la educación en China

4. Regreso a la educación tradicional

CAPÍTULO 13: LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, PORTAVOCES DEL


ESPECTRO
1. Adoctrinamiento de las masas en países comunistas

2. Infiltración comunista de los medios de comunicación occidentales y en Hollywood

3. Tendencia izquierdista entre los periodistas

4. El liberalismo moderno y el progresismo se adueñan de los medios de comunicación


5. La industria del cine: Vanguardia versus tradición

6. Televisión: Corrupción en cada hogar

7. Los medios de comunicación: Un campo de batalla clave en una guerra total

8. Restaurar la integridad del “cuarto poder”

CAPÍTULO 14: CULTURA POPULAR, UNA INDULGENCIA DECADENTE


1. La cultura del Partido Comunista

2. El comunismo subvierte la cultura de masas de Occidente

3. Cultura popular y caos social

4. Recuperar las bases morales de la cultura humana

CAPÍTULO 15: LAS RAÍCES COMUNISTAS DEL TERRORISMO


1. Terrorismo y la revolución comunista

2. Cómo los regímenes comunistas exportaron el terror

3. Los orígenes comunistas del fundamentalismo islámico

4. El apoyo del Partido Comunista Chino al terrorismo

5. La convergencia entre el terrorismo y la izquierda radical occidental

6. Cómo poner fin a la causa fundamental del terrorismo

CAPÍTULO 16, PARTE 1: EL COMUNISMO DETRÁS DEL


AMBIENTALISMO
1. El comunismo y el movimiento ambientalista

2. El cambio climático
CAPÍTULO 16, PARTE 2: EL COMUNISMO DETRÁS DEL
AMBIENTALISMO
2. El mito del ‘consenso’ sobre el cambio climático (continuación)

3. Ambientalismo: otra forma de comunismo

CAPÍTULO 17: GLOBALIZACIÓN, COMUNISMO EN ESENCIA


1. Globalización y comunismo

2. Globalización económica

3. Globalización política

4. Globalización cultural: Un medio para corromper a la humanidad

CAPÍTULO 18, PARTE 1: LAS AMBICIONES GLOBALES DEL PARTIDO


COMUNISTA CHINO
1. La ambición del Partido Comunista Chino de reemplazar a EE.UU. y dominar el
mundo

2. Las estrategias de la China comunista para dominar el mundo

CAPÍTULO 18, PARTE 2: LAS AMBICIONES GLOBALES DEL PARTIDO


COMUNISTA CHINO
3. “Guerra sin restricciones” con características comunistas chinas

4. El “Modelo de China” y su impacto destructivo

5. Lecciones aprendidas y la única salida

CONCLUSIÓN: CÓMO EL ESPECTRO DEL COMUNISMO RIGE NUESTRO


MUNDO
PREFACIO

A pesar de que los regímenes comunistas de Europa del Este se desintegraron, el


espectro perverso del comunismo no ha desaparecido. Por el contrario, este espectro
perverso rige nuestro mundo y la humanidad no debe albergar un optimismo errado.

El comunismo no es una tendencia de pensamiento, ni una doctrina, ni un intento


fracasado de ser una nueva forma de ordenar los asuntos humanos. En cambio, debería
ser entendido como un demonio –un espectro perverso forjado por el odio, la
degeneración y otras fuerzas elementales del universo.

En otra dimensión, que no podemos ver, tomó la forma de una serpiente, luego la de un
dragón rojo, está en compañía de Satán, que odia a Dios. Se aprovecha de seres y
demonios de bajo nivel para sembrar el caos en la humanidad. El objetivo del espectro
es arruinar a la humanidad. Mientras los dioses ofrecen salvación a los seres humanos,
el comunismo le dice al hombre que no crea en lo divino, ataca la moralidad humana
para que la gente renuncie a la tradición y causa que el hombre no acate las enseñanzas
divinas a fin de que, en última instancia, sea destruido.

El perverso espectro comunista, con sus incontables mutaciones, está lleno de astucia.
A veces usa la matanza y la violencia para amenazar a quienes se rehúsan a seguirlo.
Otras veces, recurre al lenguaje de la “ciencia” y el “progreso”, ofreciendo un
maravilloso proyecto del futuro con la intención de engañar a la gente. A veces se
presenta como un profundo campo de aprendizaje y hace que la gente crea que es la
dirección futura de la humanidad. Otras veces utiliza los eslóganes de “democracia”,
“igualdad” y “justicia social” para infiltrarse en los campos de la educación, los medios
de comunicación, el arte y el derecho, metiendo a la gente bajo su bandera sin que se
den cuenta. Otras veces, se llama a sí mismo “socialismo”, “progresismo”,
“liberalismo”, “neomarxismo” y otros términos de izquierda.

A veces sostiene banderas aparentemente rectas, tales como el pacifismo, el


ambientalismo, el globalismo y la corrección política. Otras veces, apoya el arte de
vanguardia, la liberación sexual, la legalización de las drogas, la homosexualidad y otras
indulgencias de los deseos humanos, dando la impresión errónea de que es parte de una
tendencia popular.
El extremismo y la violencia no son sus únicas expresiones –a veces simula preocuparse
por el bienestar de la sociedad. No obstante, su propósito de raíz es destruir, por
cualquier medio necesario, todo lo tradicional –sea la fe, la religión, la moral, la cultura,
la institución de la familia, el arte, la pedagogía, el derecho–, lo que sea necesario para
que el hombre caiga en un abismo moral y sea condenado.

El comunismo y sus varias mutaciones ahora se encuentran en todo el mundo. China y


Cuba proclaman públicamente ser lideradas por regímenes comunistas. Incluso Estados
Unidos –líder del mundo libre– cayó víctima de los ataques del espectro perverso.
Europa acoge el socialismo, y África y Latinoamérica están envueltos en la influencia
comunista. Esta es la alarmante realidad que enfrenta la humanidad: la conspiración del
espectro perverso para destruir a la humanidad casi logra el éxito.

Los humanos instintivamente desean beneficiarse y escapar del peligro. El instinto los
urge a escapar del sufrimiento, a hacerse un nombre, a establecer empresas prósperas o
simplemente a disfrutar de la vida. Es humano tener estos pensamientos. Sin embargo,
si los humanos se distancian de lo divino, el espectro perverso puede aferrarse a estos
pensamientos e intensificarlos, y así controlar a la gente.

La arrogancia de la sublevación del espectro contra la divinidad también hace que


aquellos a quienes controla experimenten un sentimiento de arrogancia. Estas personas
luego intentan jugar a ser Dios mediante el ejercicio de poder, capital y conocimiento,
con el objetivo de controlar los destinos de millones de personas e influenciar el curso
de la historia mediante movimientos sociales.

Los humanos son creados por lo divino y su naturaleza incluye el bien y el mal. Si una
persona abandona al mal y elige la compasión, puede regresar a lo divino. Lo que espera
del otro lado es el demonio en persona –el diablo. La elección reside únicamente en el
individuo.

Muchas personas que son fundamentalmente buenas se han convertido


inconscientemente en agentes o en blancos de manipulación del espectro comunista –lo
que Vladimir Lenin llamó “idiotas útiles”. A pesar de que la sociedad en general terminó
al borde de la destrucción debido a la provocación y tentación del espectro, son muy
pocas las personas que voluntariamente prometieron sus almas al diablo y eligieron
corromper deliberadamente a la humanidad. La mayoría aún mantiene la bondad innata
en la naturaleza humana, dándoles una oportunidad de despojarse de la influencia del
espectro.

El propósito de este libro es exponer este complejo y enredado asunto en un lenguaje


sencillo, de manera tan precisa como sea posible. Entonces la gente será capaz de ver
los trucos del espectro comunista. Lo más importante es que el libro busca presentar las
tradiciones morales, culturales y artísticas que los dioses establecieron para la
humanidad. Cada persona luego puede elegir entre lo divino y el espectro perverso por
sí misma.

Cuando emergen los pensamientos bondadosos de una persona, lo divino la ayudará a


liberarse del control del diablo. Pero el proceso de ver al diablo por lo que realmente es
requiere que uno piense profundamente y distinga claramente. Este libro busca
reexaminar las tendencias de la historia en los últimos siglos y, desde un alto nivel y con
una perspectiva amplia, evaluar las múltiples máscaras y formas que el diablo ha
adoptado a fin de ocupar y manipular nuestro mundo.

El objetivo de este esfuerzo no es simplemente relatar la historia, sino entender cómo


podemos detener al diablo para que nunca más rija el mundo. Esto depende de que cada
persona se ilumine, abandone activamente al mal y regrese a las tradiciones y modo de
vida que la divinidad estableció para el hombre.

Lo divino triunfará por sobre el diablo. De qué lado nos coloquemos determinará nuestro
destino eterno.
INTRODUCCIÓN

TABLA DE CONTENIDOS
Comunismo: un demonio decidido a destruir a la humanidad
Los métodos y medios del demonio
Comunismo: la ideología del demonio
Un entendimiento metafísico del demonio
Las muchas caras del demonio
Socialismo: la etapa preliminar del comunismo
Nociones románticas sobre el comunismo
La destrucción de la cultura y la moral
Retornar a lo divino y a la tradición

El colapso de los regímenes comunistas de la Unión Soviética y Europa del Este marcó
el fin de medio siglo de Guerra Fría entre el ala capitalista y la comunista en Oriente y
Occidente. En ese momento, muchos fueron optimistas, creyendo que el comunismo se
había convertido en una reliquia del pasado.

No obstante, la triste verdad es que una ideología comunista metamorfoseada se arraigó


y atrincheró por todo el mundo. Están los regímenes abiertamente comunistas como
China, Corea del Norte, Cuba y Vietnam; está Europa del Este, donde la ideología y las
costumbres comunistas aún ejercen una influencia significativa; están los países
africanos y sudamericanos, que intentan el socialismo bajo la bandera de la democracia
y el republicanismo. Luego están las naciones de Europa y Norteamérica, que se han
convertido en anfitriones de influencias comunistas sin que la gente sea consciente de
ello.

El comunismo engendra guerra, hambruna, matanza y tiranía. Estos en sí mismos son


lo suficientemente aterradores, pero el daño infligido por el comunismo va mucho más
allá. Es cada vez más claro para muchos que, a diferencia de cualquier otro sistema en
la historia, el comunismo declara la guerra a la humanidad misma, incluidos los valores
humanos y la dignidad humana.

Después de establecer enormes dictaduras en la Unión Soviética y China, en poco menos


de un siglo el comunismo causó más de cien millones de muertes no naturales, esclavizó
a miles de millones de personas y llevó al mundo al borde de la guerra nuclear y la
destrucción. Lo que es peor, su deliberada y generalizada destrucción de la familia, su
promoción del desorden social y su ataque a la moral son desastrosos para los cimientos
de la civilización.

¿Cuál es la naturaleza del comunismo? ¿Cuál es su objetivo? ¿Por qué toma a la


humanidad como su enemigo? ¿Cómo podemos escapar de él?

1. Comunismo: un demonio decidido a destruir a la humanidad


“El Manifiesto Comunista” comienza con la frase “Un espectro está acechando Europa
–el espectro del comunismo”. La utilización del término “espectro” no fue un capricho
de Karl Marx. Como exponemos en este libro, el comunismo no debe ser entendido
como un movimiento ideológico, una doctrina política o un intento fracasado para una
nueva forma de ordenar los asuntos humanos. En cambio, debería ser entendido como
un demonio –un espectro perverso forjado por el odio, la degeneración y otras fuerzas
elementales del universo.

Luego de la Guerra Fría, el veneno del comunismo no solo continuó dañando a los países
excomunistas, sino que también se propagó por todo el mundo. Desde entonces, la
infiltración ideológica del comunismo permitió que el espectro influenciara a la
sociedad humana a una escala global, y ahora muchas personas incluso piensan que los
oscuros deseos del comunismo son propios de ellas. Con esto, estas personas pierden su
capacidad para distinguir el bien del mal, y diferenciar lo correcto de lo incorrecto. La
conspiración del demonio casi tuvo éxito.

Así, incluso mientras el espectro se felicitaba a sí mismo, deleitado con su siniestra


victoria, la mayoría de las personas pensaban que había sido destruido. No hay nada
más peligroso para la humanidad que estar al borde de la destrucción y al mismo tiempo
celebrando sin saber el triunfo de la maldad.

2. Los métodos y medios del demonio


El hombre fue creado por la divinidad, y la compasión divina ha protegido al hombre
por largo tiempo. El demonio sabía esto, así que se empeñó en cortar esta conexión, con
el fin de corromper al hombre y asegurarse de que lo divino ya no cuide a la humanidad.
El método del diablo ha sido el de subvertir la cultura otorgada al hombre por lo divino,
a fin de corromper la moral humana y así trastocar al hombre y hacerlo indigno de la
salvación.
Tanto el bien como el mal, lo divino como lo demoniaco, residen en el corazón de cada
persona; una vida puede hundirse en la decadencia moral o puede elevarse a través de
la cultivación moral. Aquellos que creen en lo divino saben que, al esforzarse por tener
una conducta y pensamiento moral, los pensamientos rectos propios pueden ser
fortalecidos por lo divino y así lo divino permitirá que sucedan milagros. Lo divino
también ayudará a que la moral de uno se eleve, y así ayudar a que uno sea una persona
más noble, lo que al final permitiría que uno regrese al Cielo.

No obstante, una persona de baja moral está llena de egoísmo: deseo, codicia,
ignorancia, arrogancia. Mientras que lo divino nunca reconocerá tales pensamientos y
acciones, el demonio los magnificará, intensificando el egoísmo y la maldad, y
manipulando a las personas para que hagan maldades, creando así karma y causando
más decadencia moral, hasta que, al final, solo el infierno aguarda.

Si los estándares morales de la sociedad humana en general descienden, el demonio


apresurará estas tendencias con el objetivo de causar más actos malos, más karma y,
finalmente, la destrucción de la humanidad.

La turbulencia de Europa a principios del siglo XVIII y el resultante descenso de la


moralidad dio al diablo una oportunidad. Se empeñó en subvertir, paso a paso, el criterio
para discernir el bien del mal. Promovió el ateísmo, el materialismo, el darwinismo y la
filosofía de lucha.

El diablo eligió a Marx como su enviado entre los hombres. En “El Manifiesto
Comunista”, publicado en 1848, Marx abogó por la destrucción violenta de las empresas
privadas, las clases sociales, las naciones, las religiones y la familia. La Comuna de
París de 1871, que fue extremadamente violenta y destructiva, fue su primer intento de
tomar el poder.

Los seguidores de Marx argumentan que el poder político es la cuestión central de la


ciencia política marxista. Esto es tanto verdadero como falso. Cuando se pueden ver
claramente los objetivos ulteriores del comunismo, se puede reconocer que, para el
proyecto comunista, el poder político tiene importancia, y al mismo tiempo no la tiene.
Es importante porque el acceso al poder político permite tener medios rápidos de
corromper a la humanidad. Con el control de las palancas del poder, los comunistas
pueden promover su ideología con violencia y erradicar la cultura tradicional en pocas
décadas o años. Sin embargo, al mismo tiempo no tiene importancia porque incluso sin
el aparato estatal, el demonio tiene otros medios para aprovecharse de las debilidades y
deficiencias del hombre: puede engañar, cooptar, coaccionar, confundir y así revertir el
pensamiento tradicional, subvertir el orden y crear agitación; puede dividir y conquistar,
con el objetivo de ganar el control mundial.

3. Comunismo: la ideología del demonio


Lo divino estableció una cultura rica para la sociedad humana basada en valores
universales, pavimentando así el camino para que los humanos regresen al Cielo. El
comunismo y la cultura tradicional de lo divino son irreconciliables.

En el núcleo del espectro perverso está el ateísmo y el materialismo: una confluencia de


elementos de la filosofía alemana, de la revolución social francesa y de la política
económica británica, ensamblados como una religión secular que tiene el fin de
reemplazar la posición que previamente ocupaba lo divino y las creencias ortodoxas.

El comunismo convierte al mundo en su iglesia, trayendo a todos los aspectos de la vida


social bajo su ámbito. El demonio ocupa los pensamientos de la gente, causa que se
rebelen contra lo divino y descarten la tradición. Así es cómo el demonio lleva al hombre
a su propia destrucción.

El demonio eligió a Marx y a otros como sus agentes para oponerse y destruir los
principios dejados por lo divino a la sociedad humana. El demonio promueve la lucha
de clases y la abolición de las estructuras sociales establecidas. En Oriente lanzó una
violenta revolución y estableció un Estado totalitario que unió a la política con la
religión secular. En Occidente estableció el comunismo progresivo, no violento, a través
de altos niveles de impuestos y la redistribución de la riqueza. A escala mundial, busca
propagar la ideología comunista a sistemas políticos en todas partes, con el objetivo de
socavar los Estados-naciones y establecer un organismo gobernante global. Este es el
“paraíso en la Tierra” prometido en el comunismo, una supuesta sociedad colectiva sin
clases, naciones ni gobierno, basada en el principio “de cada uno según su capacidad y
para cada uno según su necesidad”.

El comunismo utiliza su plan de crear un “paraíso” en la Tierra para promover una


concepción ateísta de “progreso social”. Utiliza el materialismo para socavar las
búsquedas espirituales de la humanidad, incluida la creencia en lo divino y la religión,
de manera de permitir que la ideología comunista se propague a todas las esferas, entre
ellas la política, la economía, la educación, la filosofía, la historia, la literatura, el arte,
las ciencias sociales, las ciencias naturales e incluso la religión. Como un cáncer, el
comunismo hace metástasis, y así elimina otras creencias, incluso la creencia en lo
divino, a medida que se propaga. A su tiempo, destruye la soberanía y la identidad
nacional, así como las tradiciones morales y culturales de la humanidad, y de esta forma
conduce al hombre hacia su destrucción.

En “El Manifiesto Comunista”, Marx proclamó: “La revolución comunista es la ruptura


más radical con las relaciones de propiedad tradicionales; nada es de extrañar que su
desarrollo involucre la ruptura más radical con las ideas tradicionales”. Por
consiguiente, Marx mismo resumió con precisión la práctica del comunismo de los
últimos casi dos siglos.

Lo divino es la fuente del orden moral, y la moralidad de lo divino es eterna e inmutable.


No es el hombre quien debe determinar los estándares morales, ni tampoco debería
cambiarlos. El comunismo intenta condenar la moral a la muerte y hacer que el Nuevo
Hombre comunista establezca una nueva moral. Mientras niega la moral real, el
comunismo utiliza métodos negativos para expulsar todos los factores positivos de las
tradiciones humanas, con el objetivo de hacer que los factores negativos invadan el
mundo.

Las leyes tradicionales provienen de la moral y tienen el propósito de mantenerla. El


comunismo intenta separar la moral de la ley, y luego destruye la moral elaborando leyes
malas e interpretando maliciosamente las tradicionales.

Lo divino insta a la humanidad a ser bondadosa; el comunismo incita la lucha de clases


y aboga por la violencia y la matanza.

Lo divino estableció la familia como la unidad social básica; el comunismo cree que la
familia es una manifestación del sistema capitalista privado y amenaza con eliminarla.

Lo divino da al hombre la libertad de obtener riqueza y el derecho a mejorar su vida; el


comunismo busca controlar todos los aspectos de la vida económica al eliminar la
propiedad privada, expropiar bienes, aumentar impuestos y monopolizar el crédito y el
capital.
Lo divino estableció la forma que deberían tomar la moral, el gobierno, las leyes, la
sociedad y la cultura; el comunismo busca derrocar violentamente toda estructura social
existente.

Lo divino transmitió al hombre la forma única de arte tradicional como un medio para
transmitir la imagen divina. El arte tradicional recuerda a la humanidad la belleza del
Cielo, refuerza la fe, eleva la moral y nutre la virtud. Por otro lado, el comunismo hace
que el hombre venere creaciones modernas retorcidas –producciones artísticas que
reprimen nuestra naturaleza divina, dan rienda suelta al impulso demoníaco hacia el
caos y el desorden, y manipulan el mundo artístico difundiendo ideas bajas, feas,
malformadas, perversas y decadentes.

Lo divino quiere que el hombre sea humilde y esté lleno de reverencia y asombro hacia
la creación celestial. El comunismo confabula con lo demoníaco y la arrogancia en el
hombre, alentándolo a rebelarse contra lo divino. Al amplificar el mal inherente e
ineludible de la naturaleza humana, se aprovecha de la idea de “libertad” para alentar
una conducta libre de las ataduras de la moral y sin la restricción de un sentido del deber
o responsabilidad. El lema de “igualdad” es utilizado para suscitar la envidia y la
vanidad, mientras tienta al hombre con fama e intereses materiales.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los comunistas expandieron su imperio militar


y económico, y el bloque comunista y el mundo libre se enfrentaron durante décadas.
En los países abiertamente controlados por el comunismo, su doctrina se convirtió en
una religión secular –un dogma inalterable escrito en los libros de texto. Pero en otros
lugares, el comunismo echó raíces con otros disfraces y ha tenido una gran influencia.

4. Un entendimiento metafísico del demonio


La idea del demonio a la que se refiere este texto es la de un poder sobrenatural. Para
poder entender el caos que el demonio ha sembrado en este mundo, hay que primero
entender por completo la verdadera naturaleza del comunismo.

En términos simples, el espectro del comunismo está compuesto de odio; extrae energía
del odio que brota del corazón humano.

El espectro comunista está ligado a Satanás. A veces son indistinguibles, de manera que
no los consideraremos por separado.
Los planes del diablo están presentes tanto en Oriente como en Occidente, en cada
profesión y clase social. A veces su poder está dividido, a veces integrado; a veces utiliza
esta táctica, a veces esta otra. No sigue ningún patrón simple.

El diablo es el iniciador de una guerra sin restricciones contra la humanidad, y convirtió


a la religión, la familia, la política, la economía, las finanzas, los asuntos militares, la
educación, el ámbito académico, las artes, los medios de comunicación, el
entretenimiento, la cultura popular, los asuntos sociales y las relaciones internacionales
en campos de batalla.

La energía oscura del demonio puede propagarse de una esfera, grupo o movimiento a
otro. Por ejemplo, luego de que el movimiento antiguerra se disipara en Occidente en
los años 1970, el diablo manipuló a adolescentes rebeldes para que canalizaran sus
energías en hacer campaña por el feminismo, el ambientalismo y la legalización de la
homosexualidad. El demonio luego usó estos esfuerzos para subvertir la civilización
occidental desde adentro.

El demonio puede transformar a la gente que tiene malas intenciones en sus agentes en
el mundo humano. Puede usar la hipocresía para engañar a gente compasiva e inocente,
quienes luego se convierten en sus defensores.

Los agentes del diablo –la mayoría de los cuales ni siquiera son conscientes de su rol–
están en todas partes de la sociedad, desde la élite a la clase media y las clases más bajas.
De este modo, sus actividades a veces se manifiestan en revoluciones de abajo hacia
arriba, en ocasiones como conspiraciones de arriba hacia abajo y a veces como reformas
desde el centro.

El diablo puede cambiar sus formas y existir en múltiples lugares al mismo tiempo.
Utiliza seres y espectros de bajo nivel en otras dimensiones para hacer su trabajo. Estos
seres se alimentan de las energías negativas del hombre, entre ellas el odio, el miedo, la
desesperación, la arrogancia, la rebeldía, la envidia, la lujuria, la ira, el frenesí, la pereza
y más. La pornografía y la drogadicción son herramientas utilizadas por el diablo.

El demonio es sigiloso y está lleno de astucia. Utiliza la avaricia, la maldad y la


oscuridad del hombre para lograr sus fines, y siempre que el pensamiento de una persona
se alinee con estas cualidades, el demonio puede controlar a esa persona. Muchas veces,
la gente cree que está actuando según sus propios pensamientos, pero no se dan cuenta
de que están siendo manipulados.

5. Las muchas caras del demonio


Así como el demonio tiene muchos nombres, el comunismo se manifiesta en muchas
formas. El demonio utiliza posturas contradictorias para engañar: un régimen totalitario
o una democracia; una economía planificada o una economía de mercado; control de la
prensa o ninguna restricción a la libertad de expresión; oposición a la homosexualidad
en algunos países o legalización de la homosexualidad en otros; deliberada destrucción
ambiental o clamor por la protección del medio ambiente, y la lista sigue.

Puede abogar por la revolución violenta o acoger la transición pacífica. Puede


manifestarse como sistema político y económico, o como una tendencia ideológica en
el arte y la cultura. Puede tomar la forma de idealismo puro o de confabulaciones a
sangre fría. Los regímenes comunistas totalitarios son solo una de las manifestaciones
del demonio. El marxismo-leninismo y el maoísmo son solo un aspecto de las
perniciosas falacias del demonio.

Desde el socialismo utópico desarrollado en el siglo XVIII, el mundo ha visto el


surgimiento de numerosas corrientes ideológicas: socialismo científico, socialismo
fabiano, sindicalismo, socialismo cristiano, socialismo democrático, humanitarismo,
ecosocialismo, capitalismo de bienestar, marxismo-leninismo y maoísmo. Estas
ideologías son de dos tipos: comunismo violento o comunismo no violento. La
infiltración y la erosión gradual del statu quo son las tácticas principales adoptadas por
las cepas no violentas del comunismo.

Una de los muchas formas en que el demonio engaña es haciendo planes en los dos
campos opuestos de Oriente y Occidente. Así como llevó a cabo una vasta invasión de
Oriente, también asumió un nuevo disfraz y se infiltró en Occidente. La Sociedad
Fabiana de Gran Bretaña, el Partido Socialdemócrata de Alemania, la Segunda
Internacional de Francia, el Partido Socialista de Estados Unidos y muchos otros
partidos y organizaciones socialistas propagaron las semillas de la destrucción a Europa
Occidental y Norteamérica.

Durante la Guerra Fría, la matanza, los campos de concentración, las hambrunas y las
purgas en la Unión Soviética y China hicieron que algunos occidentales se consideraran
afortunados por vivir aún en el lujo y la libertad. Algunos socialistas condenaron
públicamente la violencia de la Unión Soviética bajo fundamentos humanitarios,
llevando a que muchos bajaran la guardia en torno a ellos.

El demonio del comunismo habita una variedad de complejos disfraces en Occidente y


opera bajo muchas banderas, haciendo que sea casi imposible protegerse de él. Las
siguientes escuelas o movimientos derivaron del comunismo o bien fueron utilizados
por el comunismo para alcanzar sus fines: liberalismo, progresismo, la Escuela de
Frankfurt, el neomarxismo, la teoría crítica, la contracultura de los años 1960, el
movimiento antiguerra, la liberación sexual, la legalización de la homosexualidad, el
feminismo, el ambientalismo, la justicia social, la corrección política, la teoría
económica keynesiana, las escuelas de arte de vanguardia y el multiculturalismo.

6. Socialismo: La etapa preliminar del comunismo


En Occidente, muchos ven al socialismo y al comunismo como algo separado, lo que
provee un campo fértil para que el socialismo florezca. De hecho, según la teoría
marxista-leninista, el socialismo es simplemente la etapa preliminar del comunismo.

En 1875, en “Crítica del Programa de Gotha”, Marx postuló la idea de que hay una fase
inicial del comunismo, seguida de una fase “superior”. Friedrich Engels, forzado por los
cambios en la situación internacional en sus últimos años, también propuso el
“socialismo democrático”, en el que se usan votos para obtener el poder político. El
socialismo democrático fue adoptado por los líderes del partido socialdemócrata y
teóricos de la Segunda Internacional y produjeron los partidos de izquierda de muchos
países capitalistas alrededor del mundo en la actualidad. Luego, Lenin estableció claras
definiciones del socialismo y del comunismo: él consideraba que el socialismo era la
fase preliminar del comunismo, y que el comunismo se desarrollaba sobre la base del
socialismo. La propiedad estatal y la economía planificada del socialismo son parte de
la preparación inicial para el comunismo.

El socialismo siempre ha sido parte del marxismo y del movimiento comunista


internacional. Aunque las ramas del socialismo o de doctrinas de izquierda populares en
Occidente parecen no tener parentesco con el comunismo en la superficie, son en
realidad formas no violentas de la misma ideología de raíz. Los partidos de izquierda en
países occidentales llegan al poder mediante elecciones, en vez de una revolución
violenta. Los elevados impuestos juegan el mismo rol que las propiedades abiertamente
estatales de los regímenes comunistas, y la excesiva ayuda social se usa como una
economía planificada. Crear un Estado de ayuda social es un aspecto importante para
implementar el socialismo en países occidentales.

Entonces, es imposible llegar a entender los peligros del comunismo o del socialismo si
uno solo se enfoca en la violencia y las matanzas cometidas por los regímenes que
adoptan dichas ideologías. El comunismo totalitario y las formas aparentemente no
violentas de socialismo van de la mano, ya que el comunismo requiere esta fase
preliminar de desarrollo, tal como un organismo biológico necesita un periodo de
maduración gradual. Si un país libre se convirtiera en un régimen totalitario de la noche
a la mañana, el drástico contraste entre la propaganda y la realidad haría reaccionar a la
mayoría de la gente. Muchos se rebelarían, o al menos resistirían pasivamente. Esto
causaría grandes inconvenientes para el régimen totalitario, que probablemente tendría
que cometer una matanza masiva para eliminar a la resistencia. Esta es una de las
razones principales por las que tanto la Unión Soviética como la República Popular
China han cometido enormes matanzas de sus propios ciudadanos en tiempos de paz.

A diferencia de los regímenes totalitarios, el socialismo en Estados democráticos


lentamente carcome las libertades de las personas mediante las leyes sin que estas se
den cuenta, como la metáfora de la rana en el agua caliente. El proceso de establecer un
sistema socialista toma décadas o generaciones, para que las personas gradualmente se
vuelvan anestesiadas, distraídas y acostumbradas al socialismo, todo lo cual acentúa el
engaño. La esencia y el objetivo final de este tipo de socialismo gradual no es diferente
en esencia a la forma violenta.

Algunos Estados socialistas o de ayuda social en Occidente utilizan la idea del “bien
común” para convencer a la población de sacrificar sus libertades individuales. Los
ciudadanos de estos países conservan ciertas libertades políticas, solo porque el
socialismo aún no se ha convertido en un sistema político fuerte. No obstante, el
socialismo no es un concepto estático. Los países socialistas ponen a la igualdad de
resultado como el objetivo principal, y así, están destinados a privar a las personas de
su libertad en nombre del progreso. El socialismo experimenta una inevitable transición
al comunismo, a medida que la gente es continuamente privada de sus libertades
individuales.

El socialismo utiliza la idea de garantizar la igualdad de resultados mediante leyes, pero


en realidad arrastra hacia abajo los valores morales y priva a las personas de la libertad
de inclinarse hacia la bondad. En circunstancias normales, las personas naturalmente
difieren en sus creencias religiosas, estándares morales, formación cultural, trasfondo
educativo, inteligencia, fortaleza, diligencia, sentido de la responsabilidad, agresividad,
innovación, espíritu emprendedor, y más. Por supuesto, es imposible imponer la
igualdad elevando repentinamente a aquellos en niveles más bajos, así que, en lugar de
eso, el socialismo restringe artificialmente a aquellos en niveles más altos.

Especialmente en términos de valores morales, el socialismo de Occidente utiliza


pretextos como “antidiscriminación”, “neutralidad valorativa” o “corrección política”
para atacar el discernimiento moral básico. Esto equivale a un intento de eliminar la
moral como tal. Esto apareció con la legalización y normalización de todas las formas
de discursos antiteístas y profanos, perversiones sexuales, arte demoníaco, pornografía,
apuestas y uso de drogas. El resultado es una forma de discriminación inversa contra
aquellos que creen en Dios y que aspiran a la elevación moral, con el objetivo de
marginar y eventualmente deshacerse de ellos.

7. Nociones románticas sobre el comunismo


Hasta el día de hoy, hay numerosos occidentales que albergan fantasías románticas sobre
el comunismo, aunque nunca vivieron en un país comunista ni cargaron el sufrimiento
que eso implica, por lo que no entienden realmente lo que significa el comunismo en la
práctica.

Durante la Guerra Fría, muchos intelectuales, artistas, periodistas, políticos y jóvenes


estudiantes del mundo libre fueron a Rusia, China o Cuba como turistas y viajeros. Lo
que vieron –o más bien, lo que les permitieron ver– fue completamente diferente de la
realidad que viven las personas de esos países.

Los países comunistas perfeccionaron su capacidad de engañar a los extranjeros: todo


lo que los visitantes extranjeros vieron fue cuidadosamente preparado para sus gustos,
entre ellos pueblos, fábricas, escuelas, hospitales, guarderías y prisiones. Los
recepcionistas y guías que encontraron eran miembros del Partido Comunista u otros
considerados políticamente confiables. Las visitas eran ensayadas. Los visitantes eran
recibidos con flores, vino, baile, canto, banquetes, niños sonrientes y funcionarios.
Luego eran llevados a ver personas que parecían trabajar duro, capaces de hablar
libremente como iguales, estudiantes estudiando duro y encantadoras bodas.

Lo que no llegaban a ver eran los juicios falsos, las condenas masivas, los linchamientos,
las sesiones de lucha, los secuestros, los lavados de cerebro, el confinamiento solitario,
los campos de trabajo forzado, las masacres, el robo de tierra y propiedades, las
hambrunas, los recortes de servicios públicos, la falta de privacidad, las escuchas, la
vigilancia, el monitoreo por vecinos e informantes por todos lados, las brutales luchas
políticas en la cúpula y los lujos extravagantes de la élite. En especial, no se les permitía
ver el sufrimiento del ciudadano común.

Los visitantes confundieron lo que había sido montado para ellos con lo normal en un
país comunista. Entonces promovieron el comunismo en Occidente a través de libros,
artículos y discursos, y muchos de ellos no sabían que habían sido engañados. Un
pequeño número sí vio las grietas en el edificio, pero muchos de ellos luego cayeron en
otra trampa: se vieron a sí mismos como “compañeros de viaje” y adoptaron la actitud
china de “no ventilar los trapos sucios frente a los de afuera”. Razonaron que la matanza,
la hambruna y la represión de los países comunistas eran simplemente parte del costo
de la transición hacia el comunismo. Estaban seguros de que, si bien el camino hacia el
comunismo era tortuoso, el futuro era brillante. Se rehusaron a contar la verdad, porque
eso sería mancillar el nombre del “proyecto socialista”. Al carecer del valor para contar
la verdad, eligieron el vergonzoso silencio.

En la fantasía comunista, todos son libres e iguales, no hay represión ni expropiación,


hay gran abundancia material, y todos dan según su capacidad y reciben según su
necesidad –un Cielo en la Tierra, donde cada individuo puede desarrollarse libremente.
Una sociedad humana de este tipo es solo una fantasía, una fantasía que el demonio ha
utilizado como carnada para engañar al hombre.

En realidad, el poder cae en manos de una pequeña élite. El comunismo real es un


aparato totalitario controlado por un pequeño grupo de gobernantes, que utilizan su
monopolio del poder para reprimir, esclavizar y privar a la mayoría. Ese tiempo aún no
ha llegado en algunos países socialistas, así que parecen ser moderados. Cuando las
condiciones estén maduras, todo eso cambiará, y los ingenuos partidarios de la utopía
socialista descubrirán que es demasiado tarde para lamentarse.

8. La destrucción de la cultura y la moral


El diablo coloca a sus agentes en cada ámbito y nación, lo que lleva a que los ignorantes
y crédulos aceleren su viaje hacia la destrucción.

El comunismo enseña a las personas a oponerse a la creencia en Dios y a alejarse de lo


divino. Simultáneamente lanza ataques hacia las religiones desde afuera, mientras
también manipula a la gente para que corrompa a la religión desde adentro. Las
religiones han sido politizadas, comercializadas y convertidas en entretenimiento.
Muchos clérigos moralmente corruptos presentan interpretaciones falaces de textos
religiosos, engañando a sus seguidores y yendo tan lejos como cometer adulterio con
sus miembros laicos, o incluso pedofilia.

Este caos ha dejado a creyentes religiosos sinceros desconcertados y despojados de


esperanza. Tan solo un siglo atrás, una inquebrantable creencia en lo divino era señal de
decencia moral. Ahora los creyentes religiosos son considerados tontos y supersticiosos.
Mantienen sus creencias para sí mismos, sin siquiera hablar sobre su fe entre amigos,
por miedo a que se burlen de ellos.

Otro objetivo importante del comunismo es la destrucción de la familia mediante ideas


como la igualdad de género y “compartir riqueza y esposa”. El siglo XX, en particular,
fue anfitrión de movimientos feministas modernos que promovieron la liberación
sexual, la confusión de las diferencias entre géneros, los ataques contra el “patriarcado”
y el debilitamiento del rol del padre en la familia.

Estos movimientos cambiaron la definición del matrimonio, promovieron la


legalización y legitimación de la homosexualidad, promovieron los “derechos” a
divorciarse y al aborto, y utilizaron las políticas de asistencia social para alentar y
subsidiar efectivamente la monoparentalidad. Todo esto resultó en el colapso de las
familias y llevó al crecimiento de la pobreza y del crimen. Esta ha sido una de las
transformaciones más alarmantes de la sociedad en las últimas décadas.

En la esfera política, mientras los regímenes comunistas han continuado con sus rígidas
dictaduras, las políticas partidistas en las sociedades libres han llegado a un punto de
crisis. El comunismo aprovechó las brechas en los sistemas legales y políticos de las
naciones democráticas con el propósito de manipular los partidos políticos más
importantes. Para asegurarse la victoria electoral, los políticos recurrieron a trucos
sucios e hicieron promesas que jamás podrían cumplir.

El resultado de la influencia del comunismo es que los partidos políticos de todo el


mundo suelen estar a la izquierda del espectro político, y abogan por impuestos más
altos, mayores gastos en asistencia social, gobiernos grandes e intervencionismo –todo
lo cual buscan consolidar mediante leyes. El comportamiento del gobierno juega un
enorme rol en moldear la sociedad, y con un gobierno de izquierda, la ideología de
izquierda se infiltra en toda la sociedad, y pronto se extiende al adoctrinamiento de la
juventud, que a su vez votará por candidatos más inclinados hacia la izquierda.

La educación superior, que supuestamente debería jugar el rol de transmitir la esencia


de la sabiduría y la cultura de todas las épocas, también ha sido subvertida. En la primera
mitad del siglo XX, el espectro comunista planeó la destrucción sistemática del sistema
educativo. China, famosa por su profunda y antigua cultura, fue objeto del Movimiento
de la Nueva Cultura incluso antes del establecimiento del Partido Comunista. Esto fue
parte del esfuerzo por desconectar al pueblo chino de sus tradiciones. Luego que los
comunistas tomaran el poder, nacionalizaron el sistema educativo y llenaron los libros
de texto con la ideología del Partido, transformando generaciones de jóvenes chinos en
feroces “lobeznos”, un término chino para quienes crecieron bajo el sistema comunista
y están adoctrinados para odiar y matar a los enemigos de clase.

En Occidente, el espectro lanzó el movimiento de educación progresista, utilizando la


bandera de la de “la ciencia y el progreso” para ganar el control de la filosofía, la
psicología, la pedagogía y eventualmente del campo académico entero, adoctrinando así
a maestros y administradores de escuelas. La educación de secundaria comenzó a excluir
la ideas ortodoxas y la moral tradicional. Se rebajaron los estándares académicos para
hacer a los estudiantes menos alfabetizados y menos hábiles para la matemática, y
menos capaces de formar sus propios juicios o utilizar el sentido común. Se inoculó en
los estudiantes el ateísmo, la teoría de la evolución, el materialismo y la filosofía de
lucha.

Luego de la contracultura de los años 1960, los defensores de la corrección política se


convirtieron en la policía del pensamiento, obligando a los maestros a adoctrinar a sus
estudiantes con todo tipo de ideas retorcidas. Los estudiantes ahora se gradúan de la
escuela sin una fuerte orientación moral, sin cimientos en su propia cultura, con poco
sentido común o sentido de la responsabilidad. Se los hace seguir ciegamente a la
multitud, uniéndose así a la tendencia decadente de la sociedad.

En la sociedad hay drogadicción, altos índices de crimen, una esfera mediática llena de
sexo y violencia, un mundo artístico que trata lo grotesco como bello y todo tipo de
sectas perversas y grupos de ocultismo. Los jóvenes adoran ciegamente a las estrellas
de cine y televisión, pierden su tiempo en juegos online y en las redes sociales y
terminan desanimados y desmoralizados. La gente se preocupa desesperadamente por
la seguridad del mundo y lo que depara el futuro, ante la violencia sin sentido y el
terrorismo contra inocentes, que viola todos los parámetros establecidos por la tradición.

9. Retornar a lo divino y a la tradición


La civilización humana fue transmitida al hombre por lo divino. La civilización china
ha visto la prosperidad de las dinastías Han y Tang, y la civilización occidental llegó a
su cima durante el Renacimiento. Si los seres humanos pueden resguardar la civilización
otorgada por lo divino, entonces el hombre será capaz de mantener su conexión divina
y de entender la Ley impartida cuando lo divino regrese al reino humano. Si los humanos
destruyen su cultura y tradición, y si la moral de la sociedad colapsa, entonces no podrán
comprender las enseñanzas divinas debido a que su karma y sus pecados serán
demasiado grandes y su pensamiento se habrá desviado mucho de las instrucciones
divinas. Esto es peligroso para la humanidad.

Esta es una época tanto de desolación como de esperanza. Quienes no creen en lo divino
llevan vidas de placer sensual. Quienes creen esperan el regreso de lo divino en medio
de la confusión y el desasosiego.

El comunismo es el flagelo para la humanidad. Su objetivo es la destrucción de la


humanidad y sus planes son meticulosos y específicos. La conspiración ha sido tan
exitosa que casi llegó a completarse, ahora el demonio rige nuestro mundo.

La antigua sabiduría de la humanidad nos dice esto: un pensamiento recto reprime cien
perversidades, y cuando emerge la naturaleza Buda de una persona, esta sacude al
mundo en diez direcciones. El demonio parece poderoso, pero no es nada frente a lo
divino. Si los humanos pueden mantener su sinceridad, bondad, compasión, tolerancia
y paciencia, serán protegidos por lo divino y el demonio no tendrá dominio por sobre
ellos.

La misericordia del Creador es ilimitada y cada vida tiene la oportunidad de escapar de


la catástrofe. Si la humanidad puede restaurar la tradición, elevar la moral y escuchar el
llamado compasivo del Creador y la Ley Celestial que provee de salvación, el hombre
será capaz de romper con el intento de destrucción del demonio, embarcarse en el
camino a la salvación y acercarse al futuro.
La estratagema del espectro del comunismo para destruir a la humanidad ha estado en
funcionamiento durante siglos. Sus planes se manifiestan en un laberinto de cuestiones
sociales –desde movimientos de masas a élites de gobierno, por todo el mundo y a lo
largo de toda la historia– trabajando sin cesar para que el hombre caiga en su trampa y
así eliminarlo.
CAPÍTULO 1: LAS ESTRATEGIAS DEL ESPECTRO PARA DESTRUIR A
LA HUMANIDAD

CAPÍTULO 1: CONTENIDO

1. La corrupción del pensamiento humano

2. La subversión de la cultura tradicional

3. Comunismo en Oriente y Occidente

4. El colapso de la sociedad

5. La estrategia de “Divide y reinarás”

6. Engaño y defensa

INTRODUCCIÓN
El espectro del comunismo ha trabajado durante siglos para corromper y destruir a la
humanidad. Comenzó mutilando al hombre espiritualmente, separándolo de sus
orígenes divinos. Desde allí, el espectro ha llevado a los pueblos del mundo a desechar
las milenarias tradiciones culturales que lo divino había meticulosamente dispuesto
como las normas adecuadas para la existencia humana.

Despojada de su antigua herencia, toda la sociedad humana se está desmoronando a un


ritmo sin precedentes. Mientras tanto, los agentes terrenales del espectro han
aprovechado este caos social para impulsar sus nefastos planes, enmascarándolos como
“liberación” y “progreso”.

En los últimos doscientos años o más, la influencia del espectro se ha apoderado del
laberinto de los asuntos sociales y el desarrollo histórico. Su influencia demoníaca toma
formas innumerables y aparentemente contradictorias, desde la brutalidad manifiesta
del régimen comunista en Oriente, hasta la subversión gradual de la política, la cultura
y la sociedad occidental.

1. La corrupción del pensamiento humano


En el mundo de hoy, el criterio para discernir el bien del mal está invertido. La rectitud
es considerada perversión y los vicios son considerados compasión. Conceptos
siniestros son disfrazados de ciencia y la lógica mafiosa es enmascarada como “justicia
social”. La “corrección política” es utilizada para imponer el control del pensamiento y
se utiliza la “neutralidad de valores” para hacer que la gente se vuelva insensible a las
atrocidades brutales.

El hombre fue creado por lo divino, y los devotos reciben protección divina. Por lo tanto,
el objetivo primero y principal del espectro es cortar la conexión entre el hombre y lo
divino.

El himno socialista, “La internacional”, dice que nunca hubo ningún Creador. En la
década de 1850, el filósofo materialista alemán Ludwig Feuerbach dijo que Dios es
meramente la proyección de la naturaleza interior del hombre. Pero la moral, la cultura,
la sociedad y el pensamiento racional tradicionales del ser humano provienen de lo
divino. En las tumultuosas corrientes de la historia, la fe espiritual puede ser descrita
como una fuerte ancla que evita que la humanidad se pierda en las olas.

El ateísmo es un cebo para que los arrogantes jueguen a ser Dios e intenten controlar el
destino de otras personas y de la sociedad; los líderes de los movimientos comunistas
tienden a autodivinizarse. Al reflexionar sobre el baño de sangre que fue la Revolución
Francesa, el filósofo británico Edmund Burke dijo: “Cuando los hombres juegan a ser
Dios, inmediatamente actúan como demonios”.

Un concepto estrechamente relacionado con el ateísmo es el materialismo, que niega la


existencia del alma. El materialismo se arraigó durante la Revolución Industrial, cuando
los rápidos progresos en la ciencia, la tecnología y la producción estimularon un culto
al empirismo y al ateísmo. La gente perdió la fe en los milagros divinos y rechazó los
mandamientos divinos. El concepto de materialismo dialéctico es el dogma central del
marxismo y otras ideologías radicales. En la historia reciente, la teoría fue articulada
por primera vez por el filósofo alemán Georg Hegel, como un conjunto general de
principios para el pensamiento lógico. El marxismo luego absorbió algunos aspectos
específicos de la obra de Hegel, y exageró la naturaleza del conflicto dialéctico.

En manos del espectro, el materialismo y el ateísmo sirven como armas demoníacas


para socavar la fe espiritual del hombre, arruinar la moralidad humana y destruir la
cultura tradicional. El materialismo y el ateísmo establecieron las bases para una gran
cantidad de pretensiones intelectuales. La corrupción de la filosofía ha ido de la mano
con la corrupción de la ciencia. El culto a la “racionalidad científica” ha reemplazado a
la razón normal con un tipo de religión secular usada para reprimir la fe y negar la moral,
reforzando así la visión atea del mundo.

La comunidad científica contemporánea descarta como superstición y pseudociencia, o


ignora por completo, a todos los fenómenos que no puede explicar o verificar con sus
métodos. Con el objetivo de dominar el pensamiento académico y el sistema educativo,
inundan esos ámbitos con teorías ateas como el Darwinismo. La defectuosa teoría de la
evolución de Darwin ha sido ampliamente adoptada como un instrumento para
distanciar al hombre de lo divino. Equipara al hombre con las bestias, socavando su
dignidad y su reverencia por la creación divina.

En el siglo XX, la teoría se apoderó de las esferas de la investigación y la educación;


hoy en día, se ridiculiza a los que creen en el creacionismo. Además del impacto en las
ciencias naturales, el ateísmo y el materialismo engendraron muchas tendencias
filosóficas e ideológicas arraigadas en el concepto de lucha. La teoría de la evolución
ahora no solo domina el estudio de la biología, sino que también tiene influencia en las
ciencias sociales. De la teoría original de Darwin surgió la perniciosa filosofía del
darwinismo social, con sus conceptos de “selección natural” y “supervivencia del más
apto”, que reducen a la comunidad de naciones a una jungla de lucha salvaje.

La filosofía demoníaca de la lucha también ha invadido el campo del lenguaje. Las


definiciones y matices de las palabras se han distorsionado para ajustarse al pensamiento
ateo y materialista. En la novela distópica “1984” del escritor británico George Orwell,
la “Neolengua” es un idioma artificial creado para reforzar el control del Partido sobre
el pueblo. En muchos sentidos, las visiones de Orwell se han convertido en una realidad.
“Libertad” se ha distorsionado para significar un estado que no está restringido por la
moral, la ley o la tradición. Principios como “todos los hombres son creados iguales” y
“todos los hombres son iguales ante la ley” han sido distorsionados para significar el
igualitarismo absoluto. “Tolerancia” se ha desviado para significar una aceptación de
todo tipo de pensamientos y conductas retorcidas. El pensamiento racional ha sido
convertido en una herramienta para la ciencia empírica de mentalidad estrecha. En la
búsqueda de igualdad de resultados, la justicia se ha convertido en “justicia social”.
El objetivo del comunismo no es resolver problemas, sino, como dijo el líder
republicano chino Chiang Kai-shek, “expandir las contradicciones globales al máximo
grado posible y causar que la lucha humana continúe para siempre”.

Esto se ha observado una y otra vez a lo largo de la historia moderna. El comunismo


incita al odio entre el pueblo, crea e intensifica los conflictos, y finalmente asume el
poder mediante una revolución violenta o un subterfugio. En todos los casos, la
“liberación” prometida por los revolucionarios resulta en lavado de cerebro, matanza y
tiranía.

2. La subversión de la cultura tradicional


La cultura ortodoxa de la humanidad fue impartida por lo divino. Además de mantener
el funcionamiento normal de la sociedad humana, el rol más importante de la cultura
inspirada por lo divino es brindar los medios para que la humanidad entienda la Ley
divina enseñada en la época final y de este modo sea salvada de la eliminación.

La cultura inspirada por lo divino provee una fuerte protección moral contra la maldad.
Por eso, el espectro del comunismo apunta a destruir la cultura humana haciendo que la
gente se oponga a sus propias tradiciones.

La propagación del ateísmo y el materialismo debilitó las raíces religiosas de la


civilización, dando lugar a nuevos movimientos ideológicos basados en la lucha. En la
sociedad secular, los representantes del espectro socavaron la educación tradicional,
crearon un arte moderno degenerado, promovieron la promiscuidad sexual y la
pornografía, y popularizaron el uso de drogas. Lo pecaminoso y repugnante es ahora
glorificado como liberador y expresivo.

Durante miles de años, la educación tradicional asumió un rol fundamental para


desarrollar y transmitir la exquisita cultura de la humanidad. Los estudiantes aprendían
a trabajar diligentemente para dominar habilidades profesionales, artísticas o
académicas, y para ser buenas personas y ciudadanos.

Los países occidentales comenzaron establecer la educación pública gratuita en el siglo


XIX. Para comienzos del siglo XX, el pensamiento ateo y antitradicional había
comenzado a filtrarse gradualmente en los planes de estudio, facilitado por expertos
pedagógicos de izquierda que se habían infiltrado en el mundo académico y tenían
influencia sobre la política educativa. La teoría de la evolución se convirtió en
enseñanza obligatoria, mientras que la corrección política se convirtió en la norma de
los estudios sociales. Los libros de texto se llenaron gradualmente de ateísmo,
materialismo y luchas de clases. La cultura tradicional, ejemplificada en los grandes
clásicos de la literatura, no concordaba con la corriente ideológica demoníaca. Fue así
que los clásicos fueron cada vez más marginalizados o reinterpretados según la teoría
social moderna, haciendo que estudiantes inteligentes y talentosos no tuvieran ningún
entendimiento profundo de la sabiduría contenida en las obras literarias más importantes
de la humanidad.

La creatividad y la curiosidad de los estudiantes ahora se desperdician en la búsqueda


de causas sin sentido, mientras siguen sin conocer las cosas básicas del trabajo y la vida.
Los estándares de matemáticas y alfabetización han caído. Las largas horas de escuela
separan a los niños de sus padres y familias, asegurando su exposición continua al
sistema educativo degenerado.

Con el eslogan de “pensamiento independiente”, se educa a los estudiantes para que


sean antitradición y antiautoridad, y se los alienta a despreciar a la sociedad y a sus
mayores. Se les inculca versiones izquierdistas de la historia y los estudios sociales, y
se los sumerge en entretenimiento vulgar.

En países regidos por regímenes comunistas, los niños son adoctrinados activamente
con estudios políticos marxistas desde el momento en que ingresan jardín de infantes o
al preescolar. La cultura tradicional y la fe son completamente reemplazadas por una
cultura comunista atea de odio y lucha. Al crecer con un constante aluvión de lavado de
cerebro ideológico, los niños criados en países comunistas aprenden a pensar usando la
misma lógica retorcida del Partido Comunista.

Las tendencias excéntricas y desviadas llenan la cultura de consumo actual, mientras


que los antiguos oficios han desaparecido. Se han perdido las normas tradicionales de
la mano de obra y la ética comercial. Alienados de su cultura y forma de vida tradicional,
la gente se aleja más de lo divino. La sociedad actual adora la libertad sexual y la
perversión. La juventud es adicta a los videojuegos, las redes sociales y la pornografía.

El arte también ha sido objeto de un ataque implacable. Las artes tradicionales rectas
provienen de lo divino y aparecieron por primera vez en templos, iglesias y otros lugares
de culto. El verdadero arte presenta temas como la verdad, bondad, belleza y honor,
ayudando así a la humanidad a mantener una cultura moral ortodoxa. La basura ahora
ocupa las galerías de arte. Pinturas oscuras y siniestras describen cosas del inframundo.
El impresionismo, el surrealismo y otros estilos grotescos han reemplazado las
exquisitas obras de la antigüedad y el Renacimiento. En literatura, los antiguos clásicos
que encarnaban la sabiduría de civilizaciones enteras han sido desechados en favor de
la escritura moderna superficial y retorcida.

La música, antes compuesta e interpretada con reverencia por la gloria divina, hoy está
dominada por la obscenidad y el ruido. La cultura pop está llena de temas demoníacos
que celebran la violencia y las drogas. Celebridades con cientos de millones de fans
promueven estilos de vida degenerados e inmorales. Lo sublime, noble y puro es
ridiculizado, mientras que lo vulgar y desvergonzado es alabado.

3. Comunismo en Oriente y Occidente


El comunismo se caracteriza por la filosofía atea de lucha y su organización política e
ideología derivan de las pandillas y las sectas. En Oriente, el comunismo es representado
por regímenes totalitarios y líderes despiadados como Vladimir Lenin, Joseph Stalin,
Mao Zedong, Jiang Zemin, y sus seguidores. La situación en Occidente es más
compleja, ya que élites poderosas en el ámbito gubernamental, comercial, académico y
religioso conspiran para socavar a la sociedad.

Religiones que supieron ser rectas están ahora llenas de la religión secular del
socialismo. Ya sea debido al control político de los regímenes comunistas o a las
interpretaciones erróneas de los clérigos infieles, las enseñanzas tradicionales y las
sagradas escrituras han sido alteradas. La teología de la liberación ha infundido en la fe
recta la ideología marxista y la lucha de clases, y la perversión moral se ha propagado
entre el clérigo. Debido a esto, muchos creyentes perdieron la esperanza en la iglesia y
han abandonado su fe en la salvación divina.

Junto con la religión y la nación, la familia es una de las piedras fundamentales divinas
de la civilización humana. Es un baluarte importante de la moral y la tradición, y
funciona como un conducto para que la cultura continúe de una generación a la
siguiente.

Los movimientos de izquierda en todo el mundo promueven el feminismo, la liberación


sexual y la homosexualidad, socavando la estructura tradicional de la familia y la
armonía entre los roles de ambos géneros. Estas tendencias ideológicas legitiman y
fomentan la promiscuidad, el adulterio, el divorcio casual y el aborto, rompiendo las
relaciones sanas y las normas básicas de la existencia humana. La destrucción de la
familia es un factor clave en cómo el diablo está destruyendo a la humanidad.

Totalitarismo en Oriente

Rusia quedó débil tras sus derrota en la Primera Guerra Mundial, lo que forzó al zar a
abdicar. Aprovechando el caos político, los revolucionarios comunistas iniciaron la
Revolución de Octubre de 1917 para derrocar al gobierno constitucional. Tras una
devastadora guerra civil, los comunistas fundaron el primer régimen socialista del
mundo –la Unión Soviética– y usaron sus vastos recursos para exportar la revolución al
extranjero a través de la Internacional Comunista.

El Partido Comunista Chino (PCCh) fue creado en 1921 con el apoyo directo de la
Unión Soviética. Durante las décadas siguientes, los comunistas emprendieron una
violenta y traicionera rebelión contra la República de China. El PCCh se benefició
enormemente de la invasión japonesa en la Segunda Guerra Mundial y continuó
luchando contra el Partido Nacionalista gobernante durante y después de la guerra. En
1949, los comunistas se apoderaron de toda la China continental y establecieron una
República Popular totalitaria.

Tanto el partido comunista soviético como el chino masacraron despiadadamente a


decenas de millones de su propia gente en tiempos de paz. Para implementar su
maliciosa ideología marxista, el Partido Comunista Chino lanzó la Revolución Cultural
–sin precedentes hasta el momento–, declarando así la guerra a los 5000 años de la
cultura tradicional y exquisita civilización antigua de China.

Desde la década de 1980, el PCCh introdujo reformas económicas para evitar su propio
colapso, pero mantuvo a la esfera política bajo su estricto control totalitario. Hasta la
fecha, el Partido se mantiene aferrado al poder mediante campañas de supresión, como
la represión del movimiento democrático y la persecución a Falun Dafa.

Infiltración en Occidente

La corte imperial de China, el derecho divino de los reyes en Occidente y el sistema


estadounidense de controles y equilibrios, son formas de gobierno establecidas por lo
divino para los humanos, de acuerdo a sus culturas y ambientes particulares. Aunque las
revoluciones comunistas no lograron tomar el poder en Occidente, el espectro del
comunismo igualmente estableció un control encubierto sobre el mundo libre mediante
la subversión y la infiltración. Sin una revolución violenta, los países occidentales
abandonaron métodos rectos de gobierno y adoptaron ampliamente varias
características del sistema comunista, como elevados impuestos, enormes Estados de
asistencia social, burocracias excesivas que trabajan para sus propios intereses y la
corrección política.

La ley, originalmente fundada sobre la base del mandamiento divino y la moral


religiosa, ha sido alterada para dar lugar a interpretaciones desviadas de la ética y la
libertad. En los países comunistas de Oriente, la ley existe para hacer la voluntad del
régimen. En Occidente, las leyes son interpretadas mediante la ideología de izquierda y
modificadas para desarraigar los conceptos morales del bien y el mal. Se aprueban leyes
para mostrar indulgencia hacia los delitos graves, fomentar estilos de vida adúlteros,
socavar la familia y frenar los derechos de los ciudadanos honrados mediante estrictas
regulaciones.

Tanto gobiernos como ciudadanos han sido arrastrados hacia una cultura de
consumismo codicioso. Élites financieras han eliminado la sabiduría tradicional que
gobernaba la economía sostenible, sustituyendo el patrón oro por una moneda fiduciaria
fluctuante. Los bancos y el Estado fomentan la acumulación de deuda interminable, lo
que conduce a crisis económicas perennes y erosiona la soberanía nacional.

El espectro comunista ha utilizado la globalización como una herramienta para quebrar


gradualmente la soberanía de las naciones individuales a través de organizaciones como
la Liga de las Naciones y las Naciones Unidas. Promocionadas como soluciones
utópicas a los conflictos y disputas internacionales, estas autoridades globales en
realidad responden a planes nefastos. Las Naciones Unidas, a pesar de recibir la mayor
parte de su financiamiento de democracias occidentales, ha caído cada vez más bajo la
influencia de regímenes comunistas como la República Popular China. Las
organizaciones internacionales se utilizan para propagar la ideología izquierdista y
socavar los intereses nacionales legítimos. El objetivo final es someter a todo el mundo
a un régimen totalitario con un estricto control sobre la política, la ideología y la
población.

Los planes izquierdistas y otros planes perniciosos han podido adquirir tanta influencia
en los países occidentales, en gran parte gracias a la ayuda de los medios de
comunicación. En los países regidos por regímenes comunistas, todos los medios de
comunicación están sujetos a la censura del Estado, si no están directamente controlados
por el partido comunista. En otros lugares, los medios de comunicación están sometidos
a la influencia de sesgos financieros y partidistas. La información y la conversación
honestas quedan enterradas bajo una avalancha de sensacionalismo, la virtud de
exhibición y noticias totalmente falsas.

4. El colapso de la sociedad
A fin de derribar la sociedad humana tradicional, el espectro ha dirigido la inmigración
masiva, los movimientos sociales y otras turbulencias a una escala mundial. Este
abrumador proceso ha estado en marcha durante varios siglos.

Guerra y revolución

La toma del poder político es uno de los pasos clave en el plan del comunismo para
destruir a la humanidad. Karl Marx, al resumir las lecciones aprendidas de la Comuna
de París, escribió que la clase obrera debe derrocar el aparato gubernamental original y
reemplazarlo por su propio Estado. El poder es siempre el tema central de la teoría
política marxista.

La guerra es una de las herramientas más efectivas del espectro para romper con el viejo
orden internacional, destruir los pilares de la tradición y acelerar el desarrollo de la
ideología comunista. Muchas guerras se lucharon bajo influencia demoníaca. La
Primera Guerra Mundial causó el colapso de varios imperios europeos, principalmente
la Rusia zarista, lo cual pavimentó el camino para la revolución bolchevique.

La Segunda Guerra Mundial brindó las condiciones para que el Partido Comunista
Chino tomara el poder y para que la Unión Soviética invadiera Europa del Este,
estableciendo así el campamento socialista de posguerra. La guerra también generó el
desorden de la descolonización, de la cual se aprovecharon los regímenes comunistas
soviético y chino para apoyar el movimiento comunista a nivel mundial. Los
movimientos nacionales de liberación llevaron a muchos países de Asia, África y
Latinoamérica a un socialismo autoritario.

La instigación de la revolución puede dividirse en los siguientes pasos:

Fomentar el odio y la discordia entre la gente.


Engañar al público con mentiras y establecer un frente unido revolucionario.
Derrotar a las fuerzas de la resistencia una por una.
Usar la violencia para crear una atmósfera de terror y caos.
Realizar un golpe de Estado para tomar el poder.
Suprimir a los reaccionarios.
Construir y mantener un nuevo orden usando el terror de la revolución.
Los países comunistas intentaron lanzar una revolución mundial a través de la
Internacional Comunista, exportando el activismo revolucionario y apoyando a
izquierdistas locales para crear disturbios en Estados no comunistas.

El comunismo se aprovecha de las divisiones entre las personas y canaliza la rabia de


los individuos hacia el odio colectivo. Las revoluciones comunistas triunfan mediante
actos de terror, y los regímenes comunistas implementan políticas de terrorismo de
Estado. La mayoría de los movimientos terroristas se inspiran en el modelo de
organización leninista, y los comunistas soviéticos y chinos apoyaron a grupos
terroristas como una especie de fuerza de tareas especial contra el mundo libre.

La irracionalidad con la que los terroristas toman como rehenes y asesinan a personas
inocentes crea una atmósfera de impotencia. Expuesta a violencia excesiva, la gente se
vuelve más antisocial, deprimida, paranoica y cínica. Todo esto daña el orden público y
fragmenta la sociedad, ayudando a crear las condiciones necesarias para que el
comunismo tome el poder.

Crisis económicas y sociales

En todo el mundo, los movimientos socialistas y comunistas se han aprovechado del


descontento económico para colocarse en posiciones de influencia, con el objetivo final
de derrocar el orden social existente.

Las crisis económicas pueden ser creadas y utilizadas como formas de alentar la
revolución o para presentar a los movimientos socialistas como salvadores. Cuando los
políticos en países democráticos están desesperados por encontrar soluciones, hacen un
pacto con el diablo y gradualmente dirigen a sus países hacia el gran gobierno y un
socialismo con altos impuestos. Como Saul Alinsky escribió en “Tratado para
radicales”: “La acción real está en la reacción del enemigo”.

La Gran Depresión de la década de 1930 fue un punto crítico en el que Europa y Estados
Unidos se embarcaron en el camino al gran gobierno y el intervencionismo
generalizado. La crisis financiera de 2008 continuó inclinando la balanza a favor de la
expansión de las políticas izquierdistas.

Con el surgimiento de la industrialización y la globalización, surgió la migración


masiva, primero del campo a la ciudad, luego cruzando fronteras y continentes. Desde
la antigüedad, la gente se ha movido de un lugar a otro. Sin embargo, los rápidos
movimientos poblacionales, tanto nacionales como internacionales, que se ve en los
tiempos modernos son el resultado de la manipulación del espectro.

La migración masiva disuelve la identidad nacional, las fronteras, la soberanía, las


tradiciones culturales y la cohesión social. A medida que a grupos masivos de personas
se les remueven sus identidades tradicionales, es más fácil que los absorba la corriente
de la modernidad. Es difícil ganarse la vida para los inmigrantes que viven en un
ambiente que no conocen, mucho más participar profundamente en los procesos
políticos y tradiciones culturales del país que los recibe. Es así que los inmigrantes
recién llegados son fáciles de reclutar como votos gratuitos para los partidos de
izquierda y las causas sociales. Mientras tanto, la inmigración crea las condiciones para
provocar animosidades raciales o religiosas.

El comunismo se aprovecha de las tendencias sociales para enardecer y perturbar a la


gente, aumentar los conflictos y activar movimientos para desestabilizar a la sociedad,
apalear a sus oponentes políticos, dominar el relato y parecer que tiene la autoridad
moral. Ejemplos de esto incluyen el movimiento antiguerra y el ambientalismo, de los
cuales los comunistas se apropiaron para sus propios fines.

5. La estrategia de “divide y reinarás”


El espectro comunista maneja a la gente según sus características y motivaciones
particulares. Toma la vida de algunos mientras se aprovecha de la codicia de otros.
Puede utilizar el idealismo y la emoción humana para adoctrinar a las personas y que
sirvan como peones de la revolución y la rebelión.

Eliminar el disentimiento

Algunas personas son más sabias y más perceptivas que otras. Algunas están más cerca
de lo divino y no son susceptibles a los ardides del diablo. En países con una larga y rica
experiencia histórica, es difícil que la gente se deje llevar por el engaño. El espectro del
comunismo no duda en liquidar físicamente a los integrantes de la sociedad que pueden
darse cuenta de su conspiración y son lo suficientemente valientes como para ponerse
de pie y resistir. Para esto, planea campañas políticas, persecuciones religiosas, juicios
falsos y asesinatos.

En China, con sus cinco mil años de civilización inspirada en lo divino, el Partido
Comunista Chino solo pudo quebrar el orden cultural iniciando una serie de campañas
políticas que masacraron a decenas de millones de personas. Prestó especial atención a
asesinar a eruditos, aristócratas y practicantes espirituales que servían como custodios
de la cultura tradicional china.

Élites de todas las naciones y ámbitos han elegido el camino demoníaco, ya que el
espectro saca partido de sus intereses y les otorga poder según lo fieles que sean a sus
planes. A quienes buscan fama e influencia, el espectro les da reputación y autoridad. A
los ambiciosos, les da ganancias. Infla los egos de los arrogantes y mantiene felices a
los ignorantes. Los dotados son seducidos con ciencia, materialismo y una libertad de
expresión sin restricciones.

Los ideales de las personas con ambiciones nobles y buenas intenciones son convertidos
en autoglorificación, haciéndolos sentir el cálido brillo de convertirse en presidentes,
primer ministros, expertos, congresistas, gerentes, banqueros, profesores, eruditos,
ganadores del premio Nobel, etc, con un estatus social destacado, influencia política y
grandes fortunas. Una vez establecidas, estas grandes personalidades son cooptadas,
cada uno según su circunstancia. Muchos de ellos se convierten en los agentes
ignorantes del espectro, y en palabras de Lenin,”idiotas útiles”.

Embrutecer a las masas

La ideología comunista manipula el conocimiento público utilizando versiones falsas


de los hechos, engañando a la gente con su sistema educativo distorsionado y
controlando los medios de comunicación. Utiliza la sensación de seguridad de la gente
y sus intereses superficiales para hacer que solo se preocupen por sus beneficios
inmediatos, entretenimiento vulgar, deportes competitivos, chismes sociales y la
indulgencia en los deseos eróticos y carnales. Al mismo tiempo, los políticos satisfacen
al populacho para afectar la vigilancia y opinión de los votantes, y así capturar al
electorado.
En los países comunistas totalitarios, a la gente nunca se le permite tener nada que ver
con la política. En países democráticos, hacen que quienes se preocupan por el bien
público tengan su atención puesta en asuntos triviales (como los derechos de los
transexuales), haciendo eco de la famosa estratagema de la antigua historia militar
china: “avanzar por un camino oculto mientras se reparan los caminos abiertos”. Se
crean noticias virales, fenómenos sociales e incluso ataques terroristas y guerras para
encubrir el objetivo final del comunismo.

Al público se le inculca una conciencia moderna y se lo moviliza para subyugar a la


minoría de personas que se aferran obstinadamente a la tradición. Los intelectuales
lanzan fuertes críticas hacia las culturas folclóricas del mundo, promoviendo prejuicios
intolerantes entre su público sin educación. Se abusa de los conceptos de pensamiento
crítico y creativo para que la generación más joven se enfrente a la autoridad, evitando
que absorban el conocimiento y la sabiduría de la cultura tradicional.

En los países comunistas, luego de asesinar a quienes transmitían la cultura tradicional,


el grueso de la población fue adoctrinada para que participara en la revolución. Luego
de que el Partido Comunista tomara el poder en China, le tomó dos décadas y media
para nutrir a una generación de “lobeznos”, un término chino para los que crecieron bajo
el comunismo y fueron adoctrinados para odiar y asesinar a los enemigos de clase. Se
los alentó a pelear, destrozar, robar e incendiar de forma indiscriminada.

Durante la Revolución Cultural, niñas adolescentes no tenían reparos en golpear hasta


la muerte a sus maestros. Hoy en día, los trolls de internet conocidos como el “Ejército
de 50 Centavos”, trabajan activamente en diferentes redes sociales de China, escribiendo
constantemente sobre golpear y matar, con posteos típicos que dicen: “Recuperemos las
Islas Diaoyu aun si China queda inhóspita” y “Preferimos que China quede salpicada de
tumbas antes que no poder exterminar al último japonés”. Su sentimiento asesino es
activamente cultivado por el Partido Comunista Chino.

En Occidente, los partidos comunistas rememoran con orgullo la experiencia de la


Revolución Francesa y la Comuna de París. Cada revolución e insurrección ha sido
iniciada por un populacho que no tenía escrúpulos, vergüenza ni compasión.

Fragmentar la sociedad
Actualmente, la generación más vieja está siendo marginalizada y removida de la
sociedad a un paso cada vez más acelerado. A medida que a los jóvenes se les otorgan
cada vez más derechos, poder político y privilegios, los mayores pierden sus posiciones
de autoridad y prestigio, apresurando la ruptura del hombre con la tradición.

La literatura, el arte y la cultura popular contemporánea están dirigidos al gusto y los


valores de los jóvenes, que están bajo la presión de seguir eternamente las últimas
tendencias en la moda para no ser excluidos por sus pares.

El rápido progreso científico y tecnológico hace que los adultos mayores sean incapaces
de seguir el ritmo y adaptarse a los enormes cambios sociales que ocurren como
resultado. La transformación de las esferas urbana y rural, combinada con la migración
masiva, trabajan juntas para aislar a los adultos mayores y alejarlos del presente. El
tormento y la indefensión de su soledad se ve exacerbada por la realidad de la vida
moderna, donde los jóvenes están en un constante estado de competencia y tienen poco
tiempo libre para sus padres y ancianos.

En la sociedad humana tradicional, las personas se ayudan entre sí. Cuando hay
conflictos, tienen la religión, la moral, las leyes y las costumbres folclóricas para
facilitar la resolución y la cooperación. Tal sociedad orgánica no puede colapsar en un
corto período de tiempo. Primero tiene que ser desintegrada en pequeñas unidades,
disolviendo la confianza tradicional entre las personas y aislando a los unos de los otros.

Se ha utilizado prácticamente cada estándar concebible para dividir a la sociedad en


grupos opuestos e instigar el odio y la lucha entre ellos. La clase, el sexo, la raza, la
etnia y la denominación religiosa pueden servir como base para la división. El
comunismo y otras ideologías influenciadas por el espectro aumentan la animosidad
entre burgueses y proletarios, entre gobernantes y gobernados, progresistas y
“retrógrados”, liberales y conservadores –todo mientras el gobierno expande su poder
para formar un Estado totalitario imparable.

6. Engaño y defensa
El espectro comunista se ha ocultado bien. Es difícil poder ver la escala de su engaño,
creado mediante una gran variedad de estratagemas que van desde lo oculto a lo
evidente.
Las argucias más diabólicas de espectro se llevan a cabo a plena luz del día, presentadas
como sensatas, razonables y legales. Están tan extendidas que es difícil exponer estas
estratagemas. A veces se revelan ciertos aspectos de los planes del espectro, pero esto
solo desvía la atención y el escrutinio de una conspiración mayor.

Por ejemplo, durante la Guerra Fría, el mundo estaba dividido entre dos campos
militares y políticos. No obstante, aunque sus sistemas sociales parecían ser
diametralmente opuestos, en ambos lados estaba teniendo lugar el mismo proceso
demoníaco de diferentes formas.

Muchos comunistas de estilo occidental, socialistas, fabianos, liberales y progresistas


revisionistas rechazaron públicamente los modelos soviético y chino, pero sus esfuerzos
llevaron a la sociedad por un camino hacia una estructura social en nada diferente de
aquellas de la Unión Soviética y China. En términos simples, el espectro comunista usó
el Oriente totalitario como una distracción para la infiltración activa en Occidente.

Quienes se atreven a exponer las argucias del espectro son etiquetados como “teóricos
conspirativos”, “extremistas”, “extrema derecha”, “derecha alternativa”, “machistas”,
“racistas”, “belicistas”, “intolerantes”, “nazis”, “fascistas” y otros agravios con el fin de
aislarlos y marginarlos del ámbito académico y de la sociedad en general. Reducidos a
objetos de ridículo y miedo, sus ideas no tienen audiencia y no tienen influencia. La
gente es condicionada para oponerse y odiar a ciertas etnias, grupos e individuos, lo que
desvía la atención de la maldad fundamental del espectro comunista.

Es imposible que toda la humanidad sea engañada por las tretas del espectro. Pero el
comunismo en sus múltiples formas ha aumentado su influencia sobre la mayoría de la
gente y sus líderes en todo el mundo. No es exagerado decir que el espectro del
comunismo rige nuestro mundo. Frente a las estrategias generales esbozadas arriba, los
siguientes capítulos de este libro examinan en detalle cómo el espectro comunista llegó
a regir el mundo, y qué debe hacer la humanidad para evitar la destrucción final en
manos del espectro.
CAPÍTULO 2: LOS COMIENZOS EUROPEOS DEL COMUNISMO

TABLA DE CONTENIDOS
INTRODUCCIÓN
1. Las obras satánicas de Karl Marx
2. El contexto histórico del marxismo
3. La Revolución Francesa
4. El comunismo debuta en París
5. Primero Europa, luego el mundo

INTRODUCCIÓN
Muchas de las profecías vaticinadas en las religiones ortodoxas se han vuelto realidad,
como lo hicieron las predicciones de Nostradamus y las profecías transmitidas en
culturas de todo el mundo, desde Perú hasta Corea. En la historia china, han habido
textos proféticos sorprendentemente precisos, desde la Dinastía Han hasta la Ming. [1]

Estas profecías nos muestran la importante verdad de que la historia no es un proceso


de coincidencias, sino una obra teatral en la que cada secuencia de grandes eventos ya
ha sido preestablecida. Al final de los tiempos, que también podría anunciar el comienzo
de un nuevo ciclo histórico, todas las religiones del mundo están esperando una cosa: la
llegada del Creador al reino humano.

Todas las obras teatrales tienen un punto culminante. A pesar de que el diablo hizo sus
planes para destruir a la humanidad, el Creador tiene Sus medios para despertar a la
gente del mundo, ayudarlos a escapar de las ataduras del diablo y ofrecerles salvación.
La última batalla entre el bien y el mal se está librando en la actualidad.

Las religiones ortodoxas en todo el mundo han predicho que en la era del regreso del
Creador, el mundo estaría repleto de demonios, abominaciones y eventos amenazantes,
dado que la humanidad ha perdido sus restricciones morales. Esto es el mundo de hoy.

El estado de degeneración que enfrentamos hoy ha tardado mucho en producirse.


Comenzó hace cientos de años, con el ascenso de su fuerza impulsora central: el ateísmo
y el engaño de la humanidad. Fue Karl Marx el que creó una ideología para abarcar el
engaño en todas sus formas y fue Vladimir Lenin el que puso la teoría en brutal práctica.
No obstante, Marx no era ateo. Era un satanista y se convirtió en el demonio cuya misión
era evitar que el hombre reconociera a su Creador al final de los tiempos.

1. Las obras satánicas de Karl Marx


Karl Marx publicó muchos libros a lo largo de su vida, los más conocidos son “El
Manifiesto Comunista” de 1848 y los tres volúmenes de “El Capital”, publicados entre
1867 y 1894. Estas obras forman la base teórica para el movimiento comunista.

Lo que no es tan ampliamente conocido es que durante el curso de su vida, Marx entregó
su alma al diablo y se convirtió en su agente en el reino humano. En su juventud, Marx
había sido un devoto cristiano. Era un entusiasta creyente en Dios antes de ser vencido
por su transformación demoníaca. En su poema “Invocación de un desesperado”, Marx
escribió sobre su intención de vengarse de Dios:

Pues un dios ha arrebatado de mí todo


En la maldición y tormento del destino,
Todos sus mundos se han ido irrevocablemente
Solamente me resta la venganza.

Construiré mi trono en las alturas,


En una cumbre inmensa y fría.
Por su baluarte – supersticioso espanto.
Por su alguacil – la más negra agonía.

En una carta a su padre, con fecha del 10 de noviembre de 1837, Marx describió los
cambios que estaba experimentando: “Una cortina cayó, mi más sagrado de los sagrados
quedó hecho pedazos y nuevos dioses tuvieron que ser puestos en su lugar. (…) Un
verdadero malestar tomó el dominio de mí y no seré capaz de calmar los espíritus
alborotados hasta que esté en su querida presencia”. [2]

En su poema “La doncella pálida”, la voz lírica es de una joven mujer que abandona su
amor por Cristo y sufre un espantoso final. Marx escribió:

Por tanto, el Cielo he perdido, esto yo bien lo sé.


Mi alma, otrora fiel a Dios, seleccionada está para el infierno. [3]
La familia de Marx notó claramente sus cambios. En una carta anterior, con fecha del 2
de marzo de 1837, su padre le escribió: “Tu progreso, la querida esperanza de algún día
ver tu nombre con gran reputación y tu bienestar mundano no son los únicos deseos de
mi corazón. Estas son ilusiones que he tenido por mucho tiempo, pero puedo asegurarte
que su realización no me habría hecho feliz. Solo si tu corazón permanece puro y late
humanamente y si ningún demonio es capaz de alienar tu corazón de mejores
sentimientos, solo entonces seré feliz”. [4]

Una de las hijas de Marx escribió que, cuando era niña, Marx les contaba a ella y a sus
hermanas muchos cuentos de hadas. Su favorito era la sinuosa historia de Hans Röckle,
un mago que siempre tenía poco dinero y que no tuvo otra opción más que vender sus
encantadoras marionetas al diablo. [5]. Lo que Marx vendió al diablo a cambio de su
éxito fue su propia alma.

Como se ve en los ejemplos anteriores, abandonar a Dios y asociarse con Satán es un


tema común en la poesía de Marx. En “El Violinista”, Marx se expresa de forma lírica:

¡Cómo así! Clavo, clavo sin fallar


Mi sable negro de sangre en tu alma
Ese arte, Dios ni quiere ni conoce,
salta al cerebro desde la negra niebla del Infierno.
Hasta embrujar el corazón,
hasta que los sentidos titubean:
Con Satán he hecho mi trato.
Para mí da las señales y marca el compás.
Rápido y libre toco la marcha de la muerte. [6]

En la biografía “Marx”, el autor Robert Payne escribió que las historias que Marx
contaba pueden ser consideradas una alegoría de su propia vida y que él parecía ser
consciente de que estaba actuando en nombre del diablo. [7]

El alma de Marx se volvió malvada. En su ira contra Dios, consideró a lo divino como
algo a destruir. El filósofo político estadounidense Eric Voegelin escribió: “Marx sabía
que él era un dios creando un mundo. Él no quería ser la criatura. Él no quería ver el
mundo desde la perspectiva de la existencia como criatura. (…) Él quería ver el mundo
desde el punto de la coincidencia de los opuestos, esto es, desde la posición de Dios”.
[8]
En su poema “Orgullo Humano”, Marx expresó su voluntad de desvincularse de lo
divino y de ubicarse con ellos en una posición de igualdad:

Con desdén arrojaré mi guante


En la misma cara del mundo,
Y veré el colapso de este pigmeo gigante, sollozante
Cuya caída no ahogará mi ardor.
Entonces vagaré victorioso como un dios
Entre las ruinas de ese reino
Cada palabra es Obra y Fuego
y mi pecho igual al del Creador. [9]

Marx se rebeló activamente contra lo divino. Escribió: “Anhelo vengarme de Aquél que
rige desde arriba”. Y: “La idea de Dios es el fundamento de una civilización pervertida.
Debe ser destruida”. [10]

Poco después de que Marx muriera, su criada Helene Demuth dijo que durante su
enfermedad, lo había visto realizando una especie de ritual de plegaria ante una fila de
velas. Marx claramente creía en lo sobrenatural. [11]

A lo largo de la historia humana, grandes sabios enseñaron a los seres conscientes el


camino hacia la iluminación y sentaron los cimientos de las civilizaciones del mundo.
Jesucristo estableció el fundamento de la civilización cristiana y la sabiduría de Lao Tse
es la base del Taoísmo, un pilar central de la filosofía china. En la antigua India, las
enseñanzas de Sakya Muni condujeron al Budismo. Los orígenes de su sabiduría son un
prodigio, ellos obtuvieron sus entendimientos a través de la iluminación en la
cultivación espiritual, no de estudios comunes.

Las teorías de Marx hacían referencia a las obras de intelectuales anteriores, pero en
definitiva se originaban del espectro perverso. En el poema “Sobre Hegel”, escribió:

Desde que encontré lo más alto de las cosas y también las profundidades de ellas,
Grosero soy como un Dios, oculto en la oscuridad como un Dios. [12]
Siguiendo los planes del espectro perverso, Marx entró al mundo humano y estableció
la secta del comunismo para corromper la moral humana, con la intención de que la
humanidad se vuelque contra lo divino y se condene a un eterno tormento en el Infierno.

2. El contexto histórico del marxismo


A fin de propagar el marxismo, el espectro estableció varias bases intelectuales y
sociales. Pasaremos a examinarlas como el contexto para el surgimiento del comunismo.

Los intelectuales creen que la teoría de Marx estaba profundamente influenciada por
Hegel y Ludwig Feuerbach, que fue uno de los primeros en negar la existencia de Dios.
Feuerbach creía que la religión no era más que percatarse de lo “infinito de la
conciencia”, es decir, que la gente inventó a Dios al imaginar sus propias habilidades a
una escala mayor. [13]

La teoría de Feuerbach echa luz sobre cómo el comunismo emergió y se propagó.


Avances en la ciencia, la mecanización, los bienes materiales, la medicina y el ocio
crearon la impresión de que la felicidad es una función de la riqueza material. Por lo
tanto, cualquier insatisfacción debe surgir de limitaciones sociales. Parecía que a través
del progreso material y el cambio social, la gente tendría los medios para construir una
utopía sin necesidad de lo divino. Esta visión es el medio principal por el cual las
personas son atraídas, y luego iniciadas, en la secta del comunismo.

Feuerbach no fue el primero en rechazar al Cristianismo y a Dios. David Friedrich


Strauss cuestionó la autenticidad de la Biblia y de la divinidad de Jesús en su libro de
1835 “La vida de Jesús, críticamente elaborada”. Podemos rastrear tales ideas ateas
hasta el Iluminismo de los siglos XVII y XVIII o, si es necesario, a los tiempos de los
antiguos griegos. Pero ese no es el propósito de este libro.

A pesar de que Marx escribió “El Manifiesto Comunista” más de una década antes que
la publicación de “El origen de las especies” de Charles Darwin, la teoría de la evolución
brindó a Marx aparentes bases científicas. Si todas las especies evolucionaban como
resultado de una “selección natural” y los seres humanos son meramente los organismos
más avanzados, entonces no hay lugar para lo divino.

En diciembre de 1860, Marx escribió a su asociado Friedrich Engels sobre la teoría de


Darwin, elogiando “El origen de las especies” como “el libro que contiene los
fundamentos de historia natural para nuestro punto de vista [materialismo histórico]”.
En una carta dirigida al filósofo socialista Ferdinand Lassalle en enero de 1862, Marx
dijo: “El libro de Darwin es muy importante y me sirve como base científica natural
para la lucha de clases en la historia”. [14]

La teoría de la evolución en el campo de las ciencias naturales y el materialismo en el


campo de la filosofía ofrecieron al marxismo dos poderosas herramientas para engañar
y reclutar seguidores.

La sociedad pasó por profundos cambios durante la vida de Karl Marx. Durante la
primera Revolución Industrial, las fabricación artesanal fue reemplazada con la
producción en masa. Los avances tecnológicos en la agricultura desocuparon el sobrante
de trabajadores para que se mudaran a la ciudades y trabajaran duro en las fábricas. El
libre comercio creó innovaciones en las ventas y el marketing. La industrialización
fomentó el crecimiento de ciudades y el flujo de gente, información e ideas.

Luego de su exilio de Alemania, Marx se mudó a Francia, Bélgica y luego a Inglaterra,


donde se instaló en el ambiente dickensiano de los barrios bajos de Londres. La segunda
Revolución Industrial comenzó en los años tardíos de Marx, y trajo la electrificación, el
motor de combustión interna y la manufactura química. La invención del telégrafo y del
teléfono revolucionaron las comunicaciones.

Cada cambio convulsionó a la sociedad a medida que la gente se esforzaba por adaptarse
a la nueva realidad de cambios tecnológicos. Muchos no podían seguir el ritmo, lo que
llevó a la polarización de los que tenían y de los que no, crisis económicas y demás.
Estas convulsiones crearon las condiciones para que se difundiera la visión de Marx de
que las normas sociales y las tradiciones eran reliquias opresivas que debían ser
destruidas. Al mismo tiempo, a medida que la tecnología hizo posible transformar la
naturaleza a gran escala, la arrogancia de la humanidad creció.

En vez de ver al marxismo como el resultado de tendencias intelectuales prevalecientes


en tiempos de convulsión social, es más apropiado entenderlo como parte de los planes
a largo plazo del diablo para desestabilizar a la humanidad y cortar las conexiones entre
el hombre y lo divino.

3. La Revolución Francesa
El impacto de la Revolución Francesa de 1789 fue enorme y de amplio alcance.
Destruyó la monarquía, revirtió el orden social tradicional y comenzó un sistema de
gobierno del populacho.

Friedrich Engels dijo: “Una revolución ciertamente es la cosa más autoritaria que hay;
es el acto mediante el cual una parte de la población impone su voluntad a la otra parte
mediante rifles, bayonetas y cañones –medios autoritarios, si es que los hay; y si la parte
victoriosa no quiere haber luchado en vano, debe mantener este régimen por medio del
terror que inspiran sus armas en los reaccionarios”. [15]

El Club de los Jacobinos, que tomó el poder después de la Revolución Francesa, sabía
bien esto. Luego de la ejecución del Rey francés Luis XVI, el Reino del Terror del líder
jacobino Maximilien Robespierre ejecutó a otras 70,000 personas, la mayoría de las
cuales eran completamente inocentes. Generaciones posteriores escribieron en el
epitafio de Robespierre:

Paseante, reza
No llores mi muerte;
Porque si yo viviera,
Tú estarías muerto en mi lugar. [16]

Las normas de terror político, económico y antirreligioso, practicadas por el Club de los
Jacobinos en la Revolución Francesa, fueron un preludio para la tiranía de los partidos
comunistas. Como precursor de las matanzas políticas de Lenin y Stalin, los
revolucionarios franceses instauraron el Tribunal Revolucionario y colocaron
guillotinas en París y otras comunidades. Los comités revolucionarios decidían si un
prisionero era culpable, y agentes especiales de la Convención Nacional tenían
autoridad sobre las subdivisiones militares y administrativas. Los sans-culottes, o
proletariado, eran considerados la clase más revolucionaria.

Según la Ley de 22 de Pradial, promulgada el 10 de junio de 1794, se prohibió el


asesoramiento legal previo y la defensa en juicio, y todas las condenas debían resultar
en pena de muerte. En vez de evidencia, era válido basarse en rumores, deducciones y
opiniones personales para llegar a un veredicto. La promulgación de la ley expandió
enormemente el Reino del Terror, con un estimativo de 300,000 a 500,000 personas
encarceladas como sospechosas. [17]
Asimismo, el terror económico de los Jacobinos pareció ser el prefacio del “comunismo
de guerra” que Lenin implementaría en Rusia. El 26 de julio de 1793, abastecerse de
granos se convirtió en un delito castigado con la muerte. Las fuerzas paramilitares
conocidas como los armées révolutionnaires tenían el poder de saquear ciudades y
pueblos, buscando granos almacenados en casas, graneros y almacenes. Quienes eran
acusados de acaparamiento eran despedazados por las turbas o enviados a la guillotina.
[18]

Uno de los mayores adversarios de los revolucionarios franceses fue la fe católica.


Durante el Reinado del Terror, revolucionaros como Pierre Gaspard Chaumette
establecieron una forma de ateísmo llamado el Culto de la Razón. Estaba basado en
tendencias del Iluminismo y tenía la intención de reemplazar al Catolicismo. [19] El 5
de octubre de 1793, la Convención Nacional abolió el calendario cristiano e instauró el
Calendario Republicano. El 10 de noviembre, la Notre-Dame de París fue rebautizada
como el Templo de la Razón, en una ceremonia en la que una joven actriz estaba vestida
como la Diosa de la Razón, un objeto de culto para las masas. Los mandatos del Culto
a la Razón se implementaron rápidamente por todo París. En el transcurso de una
semana, solo tres iglesias cristianas permanecieron en funcionamiento. París se llenó de
terror religioso. Se arrestaron sacerdotes masivamente y algunos fueron ejecutados. [20]

La Revolución Francesa no solo aportó un modelo para el régimen soviético establecido


por Lenin, sino que también estuvo estrechamente vinculada al desarrollo del marxismo.

Francois-Noёl Babeuf, un socialista utópico que vivió durante la Revolución Francesa


y fue ejecutado en 1797 por estar involucrado en la Conspiración de los Iguales,
propugnó la abolición de la propiedad privada. Marx consideraba a Babeuf como el
primer comunista revolucionario.

Francia fue fuertemente influenciada por ideologías socialistas en el siglo XIX. La Liga
de los Proscritos, que consideraba a Babeuf su fundador espiritual, se desarrolló
rápidamente en París. El sastre alemán Wilhelm Weitling se unió a los Proscritos en
1835. Bajo su liderazgo, esa sociedad secreta se cambió el nombre a la Liga de los
Justos.

En una reunión celebrada en junio de 1847, la Liga de los Justos se fusionó con el
Comité Comunista de Correspondencia, liderado por Marx y Engels, para formar la Liga
de los Comunistas. En febrero de 1848, Marx y Engels publicaron el trabajo fundacional
del movimiento comunista, “El Manifiesto Comunista”.

Revoluciones e insurrecciones tuvieron lugar una tras otras a partir del fin del régimen
napoleónico, afectando a España, Grecia, Portugal, Alemania, varias partes de Italia,
Bélgica y Polonia. Para 1848, la revolución y la guerra se habían extendido por toda
Europa, formando un ambiente óptimo para la propagación del comunismo.

En 1864, Marx y otros establecieron la Asociación Internacional de Trabajadores,


también conocida como la Primera Internacional, lo que colocó a Marx como el líder
espiritual del movimiento comunista de los trabajadores. Como líder, Marx trabajó para
crear un grupo central de revolucionarios estrictamente disciplinados que movilizarían
a los trabajadores hacia la insurrección. Al mismo tiempo, buscó razones para desterrar
de la organización a quienes estaban en desacuerdo con él. Mikhail Bakunin, el primer
gran marxista ruso, reunió muchos reclutas para el movimiento comunista, pero Marx
lo acusó de ser un agente zarista y lo expulsó de la Primera Internacional. [21]

En 1871, la rama francesa de la Primera Internacional lanzó la primera revolución


comunista: el ascenso al poder de la Comuna de París.

4. El comunismo debuta en París


La Comuna de París fue establecida luego de la derrota de Francia en la Guerra Franco-
Prusiana de 1870. A pesar de que el Emperador Francés Napoleón III se había rendido,
el ejército prusiano sitió París antes de retirarse. La humillación de haberse rendido,
combinada con la agitación entre los trabajadores franceses, llevó a un levantamiento
general en París, y la recientemente establecida Tercera República Francesa se retiró a
Versalles, dejando un vacío de poder en la capital.

En marzo de 1871, la Comuna de París comenzó con la rebelión de turbas y bandidos


armados de los peldaños más bajos de la sociedad, encabezada por socialistas,
comunistas, anarquistas y otros activistas. El movimiento estaba afiliado con la Primera
Internacional, la cual le ejercía una fuerte influencia. Apuntaba a utilizar al proletariado
como el agente de la revolución para destruir la cultura tradicional y transformar la
estructura política y económica de la sociedad.

Lo que siguió fue matanza y destrucción a escala masiva, a medida que los rebeldes
devastaban las exquisitas reliquias, los monumentos y el arte de París. “¿En qué me
beneficia que haya monumentos, óperas y café-concerts en los que no he puesto un pie
porque no tengo dinero?”, escribieron los escritores franceses Edmond y Jules
Goncourt. El diplomático estadounidense Wickham Hoffman, que estaba en París al
momento de la Comuna, dijo: “Es amarga, implacable y cruel; y es, sin dudas, un triste
legado de la sangrienta Revolución de 1789”. Un escritor y editor estadounidense,
William Pembroke Fetridge, describió a la Comuna como “el [acto] más criminal que
el mundo jamás haya visto” y “una revolución de sangre y violencia”. Sus líderes eran
“malhechores despiadados (…) la basura de Francia (…) locos, ebrios de vino y sangre”.
[22]

La lucha entre la tradición y la antitradición había comenzado en la Revolución Francesa


y continuó desarrollándose ocho décadas más tarde. Louis-Auguste Blanqui, presidente
honorario de la Comuna de París, dijo: “Francia comparte dos principios: el de la
legitimidad y el de la soberanía popular. (…) El principio de la soberanía popular reúne
a todos los hombres del futuro, las masas que, cansadas de ser explotadas, buscan
destrozar el marco que las sofoca”. [23]

El extremismo de la Comuna se originó en parte de las ideas llenas de odio de Henri de


Saint-Simon, un socialista utópico que creía que el bienestar de un país era proporcional
a su número de trabajadores. Abogaba por la muerte de los ricos, a los que consideraba
parásitos.

En la “Guerra Civil en Francia”, Marx describió a la Comuna como un estado


comunista: “La antítesis directa del imperio era la Comuna. El reclamo de una ‘república
social’, que el proletariado parisino utilizó para dar comienzo a la Revolución de
Febrero, no expresaba más que una vaga aspiración de una república que no debía
solamente sustituir la forma monárquica de dominio de clase, sino el dominio de clase
mismo. La Comuna era la forma positiva de esa república”. Además, escribió: “La
Comuna tenía el propósito de abolir esa propiedad clasista que hace que el trabajo de
muchos sea la riqueza de pocos”. [24]

La Comuna de París fue pionera en los métodos de una revolución comunista.


Monumentos, como la Columna Vendôme que conmemoraba a Napoleón, fueron
destruidos. Se saquearon iglesias, se asesinaron clérigos y se prohibió la enseñanza
religiosa en las escuelas. Los rebeldes vistieron a las estatuas de santos con ropas
modernas y colocaron pipas en sus bocas.
Tanto hombres como mujeres participaron en el salvajismo. Zhang Deyi, diplomático
chino que estaba en París en ese tiempo, describió la situación en su diario: “Los
rebeldes no solo incluían rufianes hombres; las mujeres también se unieron al
vandalismo. (…) Comenzaron a hospedarse en edificios altos y a darse banquetes con
exquisiteces. Pero su placer duró poco, puesto que ignoraban el peligro inminente. Al
borde de la derrota, saquearon e incendiaron edificios. Invaluables tesoros quedaron
reducidos a cenizas. Cientos de rebeldes femeninas fueron arrestadas y admitieron que
fueron principalmente las mujeres quienes causaron el incendio”. [25]

No es de sorprender que la caída de la Comuna de París se viera acompañada de un


violento frenesí. El 23 de mayo de 1871, antes de que cayera la última línea de defensa,
los líderes de la Comuna ordenaron la quema del Palacio de Luxemburgo (sede del
Senado Francés), del Palacio de las Tullerías y del Louvre. La Casa de la Ópera de París,
el Ayuntamiento de París, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Justicia, el Palais-
Royal y los lujosos restaurantes y edificios de apartamentos de la clase alta a ambos
lados de la Avenida Champs-Elysées también debían ser destruidos antes que dejarlos
caer en manos del gobierno.

A las 7 p.m., miembros de la Comuna trasladaron brea, alquitrán y aguarrás e iniciaron


incendios en múltiples ubicaciones por todo París. El magnífico Palacio de las Tullerías
se perdió entre las llamas. Afortunadamente, los intentos por prender fuego el cercano
Louvre se frustraron con la llegada de las tropas de Adolphe Thiers. [26]

Marx rápidamente reajustó su teoría tras la Comuna de París, y modificó “El Manifiesto
Comunista” para que diga que la clase trabajadora no debía simplemente apropiarse del
mecanismo estatal, sino colapsarlo y destruirlo completamente.

5. Primero Europa, luego el mundo


El manifiesto actualizado de Marx hizo que la naturaleza del comunismo fuera aún más
destructiva y su influencia más generalizada. El 14 de julio de 1889, seis años después
de la muerte de Marx, trece años después de la disolución de la Primera Internacional y
cien años después de la Revolución Francesa, resucitó el Congreso Internacional de los
Trabajadores. Marxistas se movilizaron nuevamente en lo que los historiadores llaman
la Segunda Internacional.

El movimiento de trabajadores europeos se estableció rápidamente, guiado por lemas


comunistas como “liberar a la humanidad” o “abolir las clases sociales”. Lenin luego
dijo: “Los servicios provistos por Marx y Engels a la clase trabajadora se pueden
expresar en pocas palabras: enseñaron a la clase trabajadora a conocerse y a ser
consciente de sí misma, y sustituyeron la ciencia por sueños”. [27]

En “Cómo cambiar el mundo: reflexiones de Marx y el marxismo”, el historiador Eric


Hobsbawm escribió: “La radiación del marxismo fue particularmente importante y
general en algunos países de Europa, en los que prácticamente todo el pensamiento
social, sin importar sus conexiones políticas con el movimiento socialista o el de los
trabajadores, estaba marcado con la influencia de Marx”. [28] Se utilizaron mentiras y
adoctrinamiento para infectar movimientos populares con la ideología comunista, lo que
llevó a que cada vez más gente la aceptara. Para 1914, había cerca de 30 organizaciones
socialistas mundiales y locales, e incontables sindicatos y cooperativas con muchos
miembros empeñados en propagar el socialismo. Cuando estalló la Primera Guerra
Mundial, los sindicatos tenían más de 10 millones de miembros y las cooperativas tenían
más de 7 millones, muchos de los cuales eran socialistas.

Al mismo tiempo, el comunismo comenzó a propagarse a Rusia y Oriente a través de


Europa. En la década de 1880, Lenin estudió “El Capital” y ya había comenzado a
traducir “El Manifiesto Comunista” al ruso. Las autoridades zaristas rusas lo
encarcelaron y enviaron al exilio por sus actividades políticas.

La Primera Guerra Mundial llevó al triunfo del comunismo en Rusia. En el momento de


la Revolución de 1917 que derrocó al Zar Nicolás II, Lenin vivía en la Europa
Occidental. Para fin de año, estaba de vuelta en Rusia y había tomado el poder con la
Revolución de Octubre.

Rusia era una nación con tradiciones antiguas, una vasta población y abundantes
recursos naturales. El establecimiento del régimen soviético en el territorio del país más
grande del mundo fue de gran ayuda para el movimiento comunista mundial.

Así como la Primera Guerra Mundial colaboró en el ascenso de los comunistas rusos, la
Segunda Guerra Mundial causó que el movimiento comunista se propagara por Eurasia
y se tragara a China por completo. Luego de la Segunda Guerra Mundial, la Unión
Soviética se convirtió en una superpotencia con armas nucleares y manipuló los asuntos
internacionales para promover el comunismo por todo el mundo.
Winston Churchill dijo: “Una sombra se cierne sobre los escenarios hasta hace poco
alumbrados por la luz de la victoria de los Aliados. Nadie sabe qué pretende hacer la
Rusia Soviética y su organización comunista internacional en el futuro inmediato, ni
cuáles son los límites, si existe alguno, a su tendencia expansiva y proselitista”. [29]

Durante la Guerra Fría, el mundo libre se involucró en una feroz confrontación contra
el campamento comunista, que se había propagado por cuatro continentes. Sin embargo,
las naciones del mundo libre, aunque democráticas en su forma, lentamente se volvieron
socialistas en esencia.

***

REFERENCIAS
1. Karl Marx, “Invocation of One in Despair,” in Early Works of Karl Marx: Book of
Verse, Marxists Internet Archive, accessed August 28, 2019,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1837-pre/verse/verse11.htm.

2. Karl Marx, “Letter From Marx to His Father in Trier,” in The First Writings of Karl
Marx, Marxists Internet Archive, accessed August 28, 2019,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1837-pre/letters/37_11_10.htm.

3. Karl Marx, “The Pale Maiden,” in Early Works of Karl Marx: Book of Verse,
Marxists Internet Archive, accessed August 28, 2019,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1837-pre/verse/verse24.htm.

4. Heinrich Marx, as quoted in Richard Wurmbrand, Marx & Satan (Westchester, Ill.:
Crossway Books, 1986), 21.

5. Eleanor Marx-Aveling, “Biographical Notes on Marx’s Literary Interests,” in Marx


and Engels On Literature and Art, Marxists Internet Archive, accessed April 18, 2020,
https://marxists.catbull.com/archive/marx/bio/marx/eleanor-literature.htm.

6. Karl Marx, “The Fiddler,” in Early Works of Karl Marx: Book of Verse, Marxists
Internet Archive, accessed August 28, 2019,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1837-pre/verse/verse4.htm.
7. Robert Payne, Marx (New York: Simon and Schuster, 1968).

8. Eric Voegelin, From Enlightenment to Revolution, ed. John H. Hallowell (Durham,


NC: Duke University Press, 1975), 298–299.

9. Karl Marx, “Human Pride,” in Early Works of Karl Marx: Book of Verse, Marxists
Internet Archive, accessed August 28, 2019,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1837-pre/verse/verse20.htm.

10. Marx, as quoted in Wurmbrand, Marx & Satan, 2.

11. Wurmbrand, Marx & Satan, 28.

12. Karl Marx, “On Hegel,” in Early Works of Karl Marx: Book of Verse, Marxists
Internet Archive, accessed August 28, 2019,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1837-pre/verse/verse15.htm.

13. Ludwig Feuerbach, “Essence of Religion in General,” The Essence of Christianity,


Marxists Internet Archive, accessed August 28, 2019,
https://www.marxists.org/reference/archive/feuerbach/works/essence/ec01_1.htm.

14. Karl Marx, as quoted in I. Bernard Cohen, Revolution in Science (Cambridge,


Mass.: The Belknap Press of Harvard University Press, 1985), 345.

15. Friedrich Engels, “On Authority,” in The Marx-Engels Reader, Marxists Internet
Archive, accessed April 18, 2020,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1872/10/authority.htm.

16. “Robespierre’s Epitaph,” The Tomahawk (January 9, 1796), Romantic Circles,


accessed September 6, 2019,
https://www.rc.umd.edu/editions/warpoetry/1796/1796_2.html.

17. C.W. Crawley, ed., The New Cambridge Modern History, Vol. 9, War and Peace in
an Age of Upheaval 1793–1830, (Cambridge, UK: Cambridge University Press, 1965),
280–281.
18. Miguel A. Faria Jr., “The Economic Terror of the French Revolution,” Hacienda
Publishing, July 1, 2003, accessed April 18, 2020,
https://haciendapublishing.com/articles/economic-terror-french-revolution.

19. Gregory Fremont-Barnes, Encyclopedia of the Age of Political Revolutions and


New Ideologies, 1760–1815 (Westport, CT: Greenwood Press, Inc., 2007), 119.

20. William Henley Jervis, The Gallican Church and the Revolution (London: Kegan
Paul, Trench, & Co., 1882).

21. W. Cleon Skousen, “The Founders of Communism,” in The Naked Communist (Salt
Lake City, UT: Ensign Publishing Company, 1962).

22. John M. Merriman, Massacre: The Life and Death of the Paris Commune (New
York: Basic Books, 2014).

23. Louis-Auguste Blanqui, “Speech Before the Society of the Friends of the People,”
in Selected Works of Louis-Auguste Blanqui (Scotts Valley, CA: CreateSpace
Independent Publishing Platform, 2011), 15.

24. Karl Marx, “The Paris Commune,” in The Civil War in France, Marxists Internet
Archive, accessed April 19, 2020,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1871/civil-war-france/index.htm.

25. Zhang Deyi 張德彝, San shu qi 三述奇 [The Third Diary], (Shanghai: Shanghai
Guji Chubanshe, 1995 [上海古籍出版社 ]). [In Chinese]

26. Merriman, Massacre.

27. Vladimir Lenin, “Frederick Engels,” in Lenin Collected Works, vol. 2 (Moscow:
Progress Publishers, 1972), Marxists Internet Archive, accessed April 19, 2020,
https://www.marxists.org/archive/lenin/works/1895/misc/engels-bio.htm.

28. Eric Hobsbawm, How to Change the World: Reflections on Marx and Marxism
(New Haven, CT, and London: Yale University Press, 2011), 214.
29. Winston Churchill, “The Sinews of Peace (‘Iron Curtain Speech’)” (speech,
Westminster College, Fulton, MO, March 5, 1946), International Churchill Society,
accessed April 19, 2020, https://winstonchurchill.org/resources/speeches/1946-1963-
elder-statesman/the-sinews-of-peace.

CAPÍTULO 3: TIRANÍA EN ORIENTE

TABLA DE CONTENIDOS
INTRODUCCIÓN

1. El surgimiento del comunismo totalitario

a. El ascenso al poder de los comunistas soviéticos

b. El Partido Comunista Chino toma el poder

2. La brutalidad del régimen comunista

a. Las atrocidades del comunismo soviético

b. Las campañas letales del PCCh

3. Un siglo de matanzas

INTRODUCCIÓN
Ha transcurrido un siglo entero desde que el Partido Comunista tomó el poder en la
Unión Soviética. Según los registros compilados por el Congreso de EE. UU., los
regímenes comunistas son responsables de la muerte de al menos 100 millones de
personas. [1] El “Libro negro del Comunismo” detalla esta historia de matanza en base
a documentos desclasificados por los gobiernos de naciones de la ex Unión Soviética y
Europa del Este, así como registros sobre las víctimas de campañas políticas comunistas
en China, Corea del Norte y otros países comunistas. [2]

El totalitarismo comunista suele ser comparado con el de los nazis durante la Segunda
Guerra Mundial. Si bien hay muchos paralelismos, hay una distinción crucial que
generalmente se pasa por alto: los nazis cometieron un genocidio, pero el objetivo del
comunismo va más allá que la matanza física.

Los creyentes no consideran al deceso físico como la muerte verdadera, dado que creen
que el alma va al Cielo o nace nuevamente en el ciclo de reencarnación. El comunismo
utiliza al asesinato como un instrumento para destruir los cimientos morales
fundamentales de la humanidad; apunta a eliminar no solo el cuerpo físico, sino también
el alma.
Los regímenes comunistas suelen realizar purgas políticas internas y seleccionar a los
líderes más crueles. Es difícil para muchos comprender la lógica detrás de las
atrocidades infligidas por el Partido Comunista sobre sus propios miembros, en
particular aquellos que son purgados simplemente por desviarse en asuntos específicos,
a pesar de ser completamente leales al Partido y a sus líderes en general.

Una razón es que el Partido Comunista, en su rebelión contra lo divino y la humanidad,


posee un miedo instintivo a que su ruina esté siempre a la vuelta de la esquina. A fin de
reforzarse, el espectro necesita personas que no tengan consideración moral sobre lo
correcto y lo incorrecto. Estos individuos se destacan por su brutalidad en los asesinatos
en masa, y su ascenso a posiciones de liderazgo en el partido le permite al espectro
asegurar la perpetuación de su tiranía terrenal.

En 1989, los cuadros del Partido Comunista Chino (PCCh) que se rehusaron a participar
en la Masacre de Tiananmen del 4 de junio, fueron purgados. Jiang Zemin, que demostró
su crueldad durante la masacre, fue ascendido hasta convertirse en líder del PCCh.
Luego de que Jiang comenzara la persecución a Falun Dafa (también conocido como
Falun Gong) en 1999, ascendió a funcionarios tales como Luo Gran y Zhou Yongkang
a posiciones de alto rango, dado que habían demostrado su habilidad para cometer los
crímenes más brutales en la persecución.

Otro de sus motivos para asesinar es reclutar participantes de la sociedad en general,


como se hizo durante la Revolución Cultural. Al cometer asesinatos y otros crímenes en
medio del caos, estas personas actuaron como cómplices de la brutalidad del PCCh, y
los más brutales se convirtieron en los seguidores más acérrimos del Partido. Incluso
hoy en día, muchos ex Guardias Rojos que cometieron abusos y asesinatos durante la
Revolución Cultural no expresan remordimiento por los eventos de su juventud.

Es más, al asesinar abierta y deliberadamente a sus víctimas, el Partido Comunista


aterroriza a la población en general para que sea obediente. A lo largo de la historia,
gobernantes y tiranos ordenaron asesinatos en base a la necesidad de derrotar a un
enemigo con el fin de salvaguardar su poder o sus imperios. Para los partidos
comunistas, en cambio, si no hay un enemigo, se lo inventan para que la matanza
continúe.

En un país como China, con su larga historia y rica cultura, el comunismo no podría
lograr sus fines sin matar continuamente. El pueblo chino, impregnado de un patrimonio
cultural de cinco mil años, creía y reverenciaba lo divino. Ellos no cederían a la voluntad
del barbárico y blasfemo PCCh si no sufrieran sus brutalidades. El medio fundamental
por el que el Partido mantiene su régimen –como aprendió con la prueba soviética– son
los asesinatos en masa.

1. El surgimiento del comunismo totalitario


Siendo la encarnación de un espectro perverso, el punto de partida del comunismo no
puede ser más que deshonroso. Luego de que Marx proclamara que “un espectro está
acechando Europa –el espectro del comunismo”, bandidos y rufianes establecieron la
Comuna de París, devastando la capital francesa y sus incomparables obras de arte y
cultura. En Rusia y China, los partidos comunistas tomaron el poder mediante actos
despreciables de conspiración y derramamiento de sangre.

La teoría marxista y los diversos tratados ideológicos formulados por los regímenes
comunistas están repletos de promesas de apoyar y representar los intereses de los
trabajadores y campesinos proletarios. Pero en la práctica, la clase trabajadora fue
rápidamente traicionada y sufrió los peores abusos con el comunismo.

a. El ascenso al poder de los comunistas soviéticos


En febrero de 1917, cuando el imperio ruso perdió terreno ante las fuerzas alemanas y
austrohúngaras en la Primera Guerra Mundial, la escasez de comida y las condiciones
laborales deterioradas llevaron a que los trabajadores industriales rusos hicieran
huelgas. Mientras los disturbios se extendían por todo el país, el Zar Nicolás II fue
forzado a abdicar y se estableció el Gobierno Provisional Ruso para gobernar el país
hasta que se realizaran elecciones democráticas.

Pero el 7 de noviembre de 1917 –o el 25 de octubre por el calendario juliano tradicional–


un grupo de revolucionarios comunistas liderados por Vladimir Lenin lanzaron una
insurrección armada en la capital rusa de Petrogrado (actualmente San Petersburgo). En
lo que se conoce como la Revolución de Octubre, el Partido Bolchevique de Lenin
derrocó al gobierno provisional y estableció el primer régimen comunista del mundo.

Menos de tres semanas después, durante las elecciones democráticas para la Asamblea
Constituyente, el Partido Social-Revolucionario obtuvo la pluralidad del voto nacional
y la mayoría de los escaños. Los bolcheviques obtuvieron menos del 25 por ciento de
los votos y solo un puñado de delegados.
Luego de este revés, Lenin pisoteó su promesa de respetar el resultado de las elecciones.
Cuando la Asamblea Constituyente se reunió en Petrogrado el 18 de enero de 1918,
Lenin la declaró “enemiga del pueblo”. Habiéndose preparado con antelación para
declarar la ley marcial y tras usurpar la administración del gobierno al Gobierno
Provisorio, los bolcheviques movilizaron tropas para disolver la Asamblea por la fuerza,
destruyendo el proceso democrático en Rusia.

Al igual que el movimiento marxista ruso, el ascenso de Lenin no fue un fenómeno


totalmente ruso. A pesar del fin del dominio zarista, Rusia continuó luchando en la
guerra del lado de Francia y Gran Bretaña contra las Potencias Centrales lideradas por
Alemania. Calculando que los bolcheviques podrían sumergir a Rusia en un caos
político –y así eliminar una importante amenaza para el frente oriental de Alemania– el
Káiser Guillermo II dispuso que el exiliado Lenin regresara a salvo a Rusia a través de
Alemania y Suecia hasta Finlandia, que en ese tiempo era territorio del Imperio Ruso.
Guillermo II también proveyó a Lenin dinero, armas y municiones. Para el final de la
Primera Guerra Mundial, los bolcheviques habían recibido al menos 50 millones de
marcos de Alemania. [3]

Winston Churchill dijo lo siguiente sobre el papel de Alemania en el regreso de Lenin:


“Usaron el arma más macabra contra Rusia. Transportaron a Lenin en un camión
sellado, como un bacilo de la peste de Suiza a Rusia”. [4]

La Revolución de Octubre, y la subsecuente toma de poder leninista, fue el origen de


todos los movimientos comunistas violentos del siglo XX en todo el mundo. Disparó el
surgimiento internacional del comunismo y las incontables catástrofes que le siguieron.

Inmediatamente después de usurpar el poder de la Asamblea Constituyente, los


bolcheviques se volcaron contra los trabajadores rusos, que a principios de 1918 fueron
los primeros en resistirse a la dictadura comunista. Decenas de miles de trabajadores de
Petrogrado y Moscú realizaron marchas y manifestaciones para protestar por la
disolución de la asamblea elegida democráticamente. Los soldados bolcheviques
reprimieron las protestas usando fuerza letal, acribillando a balazos a los manifestantes
y llenando las calles de la ciudad con la sangre de los trabajadores.

El sindicato de trabajadores más grande del país, Ferroviario de Toda Rusia, anunció
una huelga para protestar por el golpe de Estado bolchevique, y se ganó el amplio apoyo
de muchas otras organizaciones de trabajadores. Al igual que con los trabajadores de
Petrogrado y Moscú, los bolcheviques acabaron con la huelga usando sus fuerzas
armadas. El Sindicato Ferroviario de Toda Rusia fue prohibido junto a otros sindicatos
independientes.

En marzo de 1918, los bolcheviques se cambiaron el nombre a Partido Comunista de


Rusia. En 1925, tras el establecimiento en 1922 de la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas, otra vez cambiaron el nombre del partido a Partido Comunista de Toda la
Unión. Finalmente, en 1952, se convirtió formalmente en el Partido Comunista de la
Unión Soviética. Las organizaciones de trabajadores que quedaron fueron gradualmente
forzadas a estar bajo el control del Partido Comunista.

En el verano de 1918, Rusia enfrentó una escasez masiva de alimentos debido a la guerra
civil entre varias facciones comunistas (incluyendo a los bolcheviques), movimientos
independentistas regionales y el movimiento Blanco, liderado por militares rusos
anticomunistas. En junio, con el país al borde de la hambruna, Lenin envió a Josef Stalin
a Tsaritsyn para tomar granos de la cuenca del Volga, un tradicional granero de la
agricultura rusa.

La tiranía del Partido Comunista provocó la resistencia de los campesinos. En agosto de


1918, los campesinos de la región de Penza se sublevaron en un levantamiento armado
que rápidamente se expandió a las zonas aledañas. El Partido envió tropas a reprimir el
levantamiento, y Lenin envió un telegrama a los bolcheviques de Penza:

Ahorcar (y asegurarse de que el ahorcamiento se lleve a cabo a plena vista del pueblo)
a no menos de 100 terratenientes conocidos, hombres ricos, chupasangres.
Publicar sus nombres.
Apoderarse de todos sus granos
Designar rehenes de acuerdo al telegrama de ayer.
“Hacerlo de tal manera de que a cientos de kilómetros a la redonda, la gente vea, tiemble,
sepa, grite…” [5]

En la primavera de 1919, trabajadores hambrientos en ciudades de toda Rusia se


declararon en huelga varias veces para exigir las mismas raciones que los soldados del
Ejército Rojo, así como el derecho a la libertad de expresión, elecciones democráticas y
la abolición de los privilegios políticos concedidos a los comunistas. La policía secreta
Cheka (predecesora de la KGB) lidió con todos estos movimientos, encarcelando o
disparando a los trabajadores.
Tambov, al sudeste de Moscú, era una de las provincias más ricas de Rusia antes de la
Revolución de Octubre. Luego de que la Unión Soviética enviara “equipos de
confiscación de granos” para apoderarse de las provisiones de la región, más de 50,000
campesinos de Tambov formaron milicias locales para luchar contra los equipos de
confiscación del Partido Comunista, en lo que se conoció como la Rebelión de Tambov.

En junio de 1921, el régimen soviético autorizó al comandante militar Mikhail


Tukhachevsky a luchar contra los llamados “vándalos” con gas venenoso [6]. El uso de
armas químicas por parte de Tukhachevsky, combinado con los incendios que ardieron
por toda la región, dejaron a gran parte de Tambov completamente desolada. Se estima
que 100,000 campesinos de Tambov que participaron de la resistencia y sus familiares
fueron encarcelados o exiliados. Unas 15,000 personas murieron en el levantamiento.
[7] En la década de 1930, Tukhachevsky fue torturado y ejecutado durante la purga del
Ejército Rojo por parte de Stalin.

Como si estuviera siguiendo un manual, el Partido Comunista Chino repitió los pasos
del régimen soviético: el establecimiento de una dictadura totalitaria, la traición total a
los trabajadores y el posterior asesinato en masa de millones de ciudadanos comunes.
Comenzando con su propia toma de poder a finales de los años 40, el PCCh provocaría
catástrofes sin precedentes en la historia de China.

b. El Partido Comunista Chino toma el poder


El marxismo y otras ideologías de izquierda fueron introducidas en China desde el
extranjero antes de la caída de la Dinastía Qing en 1911 y ganaron popularidad entre los
eruditos radicales y los jóvenes desesperados por soluciones a los peligros que
enfrentaba su nación.

En la década de 1910, los activistas comunistas chinos lideraron el Movimiento de


Nueva Cultura para criticar la cultura tradicional, a la que culpaban del atraso de China.
En 1919, con el apoyo del financiamiento del nuevo régimen soviético, los comunistas
chinos asumieron un papel de guía en el Movimiento del 4 de Mayo, una serie de
protestas estudiantiles que habían surgido del Movimiento de la Nueva Cultura y que
tenían como objetivo tanto a las potencias extranjeras como a las elites políticas chinas.
En 1920, los bolcheviques enviaron a Grigori Voitinsky a China para establecer una
organización comunista local. En julio de 1921, Chen Duxiu, Li Dazhao y otros
marxistas chinos fundaron el PCCh en Shanghái.

El recién formado PCCh operaba mediante subterfugios. En 1923, Lenin envió a Mijaíl
Borodin para negociar una alianza entre el Partido Nacionalista Chino (Kuomintang) y
la Unión Soviética. Según los términos de la alianza, el Kuomintang acogió al naciente
PCCh como un partido filial, dando a los comunistas más oportunidades para subvertir
la causa nacionalista.

Consciente de que el PCCh estaba tratando de cooptar al Kuomintang para tomar el


poder, el líder nacionalista Chiang Kai-shek comenzó una purga de comunistas en 1927.
Durante los años siguientes, el Kuomintang montó varias campañas militares destinadas
a destruir los enclaves “soviéticos” del PCCh en el sur de China. Estas operaciones
tuvieron un éxito parcial, pero los comunistas lograron escapar a una nueva zona de
bases en Yan’an, al noroeste de China. En la década de 1930, la creciente amenaza del
Japón imperial obligó al Kuomintang a detener sus campañas contra la rebelión del
PCCh.

El PCCh aprovechó al máximo la inestabilidad de China ante el expansionismo japonés,


que había estallado en una guerra total en 1937. Mientras las fuerzas nacionalistas
cargaban con la mayor parte de la lucha, el PCCh aumentó su fuerza. En 1937, el año
de la invasión de Japón, el Ejército Rojo del PCCh había estado al borde de la derrota
por el Kuomintang. Para el tiempo de la victoria de China en 1945, los comunistas
contaban con 1.32 millones de tropas regulares y una milicia de 2.6 millones [8]. Cuando
Japón se rindió, el PCCh utilizó el pretexto de las conversaciones de paz con el
Kuomintang para posicionar sus fuerzas para la próxima guerra civil.

Millones de personas dejaron sus vidas en los campos de batalla de la Segunda Guerra
Mundial, pero el resultado inesperado fue la meteórica expansión del comunismo
totalitario. Los esfuerzos diplomáticos del PCCh durante y después de la guerra llevaron
a Estados Unidos y a la Unión Soviética a abandonar sus políticas de apoyo a los
nacionalistas. En 1949, el PCCh derrotó al Kuomintang y fundó lo que se convertiría en
el régimen comunista totalitario más brutal de la tierra, la República Popular China
(RPC).
En su apogeo, las potencias comunistas controlaban un tercio de la población mundial,
ya que comprendían a Rusia y China, las naciones más grandes del mundo por tamaño
y población. Los gobiernos comunistas se extendieron por grandes franjas de Europa y
Asia, y muchos países de África, Sudamérica y el sudeste asiático se convirtieron en
clientes o aliados de la Unión Soviética o la RPC.

China tiene una cultura amplia y profunda, con una historia de 5000 años. Su pueblo
está empapado en la tradición de venerar a los dioses y reverenciar a lo divino. El
espectro del comunismo no podía destruir la cultura tradicional china solamente
mediante conspiraciones.

Después de tomar el poder y establecer la RPC en la China continental, el PCCh apuntó


a las élites de la sociedad, que habían servido como portadoras de la cultura tradicional;
destruyó los artefactos físicos de la civilización china y cortó las conexiones entre el
pueblo chino y sus dioses. Mediante matanzas masivas, la herencia tradicional de China
fue reemplazada por la cultura del Partido Comunista. Con cada generación que pasa,
la cultura del Partido se arraigó más profundamente en la cosmovisión de China
continental.

Inmediatamente después de tomar el poder, el PCCh comenzó a inventar enemigos,


comenzando con las élites. En el campo, masacró a terratenientes y a la aristocracia. En
las ciudades asesinó a empresarios, creando una atmósfera de terror mientras saqueaba
la riqueza de la sociedad civil.

Para incitar a los campesinos a matar a los terratenientes y a los “campesinos ricos” en
apoyo al nuevo régimen comunista, el PCCh implementó la tal llamada “reforma de la
tierra”, que prometía a los campesinos tener su propia tierra. Pero asesinados los
terratenientes, el PCCh dijo que la tierra iba a ser transferida a los campesinos en la
forma de cooperativas. Esto significó que la tierra aún no pertenecía a los campesinos.

En marzo de 1950, el PCCh emitió la “Directiva sobre la Represión Estricta de


Elementos Contrarrevolucionarios”, también conocida como la Campaña para Reprimir
a los Contrarrevolucionarios, la cual se enfocó en asesinar a los terratenientes y
campesinos ricos en el campo. El PCCh anunció que para fines de 1952, más de 2.4
millones de “contrarrevolucionarios” habían sido eliminados. De hecho, habían sido
asesinadas más de 5 millones de personas. [9]
Después de matar a los terratenientes y a los campesinos ricos en el campo, el PCCh
lanzó las campañas de los “Tres Anti” y los “Cinco Anti” para masacrar a los ricos de
las ciudades. Bajo tal presión, muchos capitalistas decidieron suicidarse con todos sus
familiares.

El PCCh no se detuvo en el exterminio de terratenientes y capitalistas, sino que también


robó la riqueza de campesinos, pequeños comerciantes y artesanos. Después de este
genocidio de clase, la amplia mayoría de la clase trabajadora aún era pobre.

3. La brutalidad del régimen comunista


Aunque los regímenes comunistas llegan al poder mediante el engaño y la violencia, sus
peores atrocidades se cometen en tiempos de paz. Tanto en la Unión Soviética como en
la República Popular China, a la revolución le siguieron inmediatamente sangrientas
campañas políticas para eliminar a los “enemigos de clase”, hambrunas masivas, el
establecimiento de campos de concentración y purgas despiadadas de cuadros del
Partido, así como el terror entre la población en general. Una brutalidad similar era
generalizada en todo el bloque comunista, y los Estados comunistas que sobreviven en
el mundo siguen siendo regímenes autoritarios represivos.

a. Las atrocidades del comunismo soviético

En 1922, después de que terminaran las principales campañas militares, los


bolcheviques quedaron como vencedores de facto en la guerra civil rusa, y el Partido
Comunista Soviético enfrentó crisis inmediatas provocadas por él mismo. Las políticas
marxistas habían provocado una hambruna generalizada en toda Rusia, matando a
millones de personas. Los líderes comunistas se vieron obligados a dar marcha atrás con
gran parte de su programa político –retroactivamente llamado “comunismo de guerra”–
e instituir la Nueva Política Económica (NPE). Esta fue una tregua efectiva con los
campesinos rusos, ya que se les permitió labrar su propia tierra y vender sus cosechas
sin la intervención del Estado.

Sin embargo, los comunistas soviéticos nunca tuvieron la intención de que la NPE no
fuera más que una medida de emergencia para evitar una rebelión inminente. Durante
la hambruna causada por el comunismo de guerra, un amigo de Lenin comentó que el
desastre que había orquestado era bueno en el sentido de que “destruiría la fe no solo en
el zar, sino también en Dios”. [10]
Los regímenes comunistas usan el terror y el asesinato en masa como medio para
reforzar su dictadura. En 1928, la NPE fue desechada y reemplazada por granjas
colectivas controladas por el régimen. Los campesinos rusos, que se oponían a la
confiscación de sus tierras y granos, se resistieron firmemente al Partido Comunista.
Pagarían muy caro su desobediencia.

Matar de hambre

La mayoría de las víctimas del comunismo fueron asesinadas en hambrunas provocadas


por el hombre. Entre 1932 y 1933, la hambruna masiva causada por el Partido
Comunista Soviético mató a millones de personas, en su mayoría campesinos, en las
regiones de Ucrania, el sur de Rusia y Asia Central. La hambruna ucraniana, conocida
como el Holodomor, cobró la vida de unos cuatro millones de personas.

Después del fin de la guerra civil en 1922, el Partido Comunista impuso el sistema de
cultivos colectivos, que enfrentó una resistencia generalizada de los campesinos
ucranianos. Para lidiar con este asunto, el régimen soviético clasificó a la mayoría de
los campesinos con habilidades como “kulaks” y los exilió a la Siberia occidental y a
las repúblicas de Asia Central. El traslado de estos campesinos fue una gran pérdida
para la agricultura ucraniana, y en 1932 la producción cayó en picada.

En el invierno de 1932/1933, el gobierno soviético cortó las provisiones de alimentos a


Ucrania y estableció barreras de seguridad a lo largo de la frontera. Al principio, los
ucranianos sobrevivieron gracias a los vegetales y patatas almacenadas en sus hogares,
pero estos pronto fueron confiscados por las autoridades del Partido. Un gran número
de campesinos murieron de inanición. Las autoridades impidieron a los pobladores
viajar a las ciudades a buscar comida. Muchas personas murieron por inanición mientras
caminaban por las vías del tren. En su desesperación, la gente recurrió a comer los
cadáveres desenterrados de gatos, perros y ganado. Algunos incluso recurrieron al
canibalismo. [11]

La hambruna del Holodomor dejó más de un millón de niños ucranianos huérfanos.


Muchos de ellos se volvieron indigentes y no les quedó más opción que mendigar
comida en las ciudades. Para eliminar este bochorno, Stalin firmó órdenes autorizando
a la policía a disparar a niños de incluso 12 años. Durante la hambruna se podían ver los
cuerpos de las víctimas por todos lados en las calles de Járkov, la entonces capital de la
Ucrania soviética.
Los Gulags: Los primeros campos de concentración de Europa

El 5 de septiembre de 1918, Lenin ordenó el establecimiento del primer campo de


concentración soviético en las Islas Solovetsky para la encarcelación de prisioneros
políticos y disidentes que se oponían a la Revolución de Octubre. Durante los años
siguientes, el Partido Comunista construyó una constelación de campos de
concentración por toda la Unión Soviética –los infames gulags de la era estalinista. (El
término “gulag” es la abreviatura de las palabras rusas “Administración Principal de
Campos Correctivos de Trabajo”).

El sistema de gulag creció a una escala monstruosa bajo el liderazgo de Stalin a medida
que el Partido Comunista intensificaba su terror político y llevaba a cabo purgas aún
mayores. Para el tiempo de la muerte de Stalin en 1953, había 170 administraciones de
gulag que contenían más de 30,000 campos individuales esparcidos por toda la Unión
Soviética, en lo que Aleksandr Solzhenitsyn describiría como el “Archipiélago de
Gulags” en el libro que lleva ese nombre. Solzhenitsyn enumeró 31 métodos diferentes
utilizados por la policía secreta soviética para agotar la fuerza de los prisioneros y
forzarlos a confesar cualquier crimen. [12]

Quienes eran enviados a un gulag sufrían una constante escasez de comida y vestimenta
y eran forzados a realizar labores pesadas durante 12 a 16 horas por día en el congelante
frío del invierno ruso. La tasa de mortalidad era enorme. Muchas personas eran
encarceladas junto con toda su familia, los maridos eran encarcelados y las esposas eran
exiliadas. Incluso los ancianos, algunos de más de 80 años, no eran perdonados. Los
condenados incluían desde élites de alto rango del Partido, líderes estatales y
comandantes militares, a ciudadanos completamente comunes de cualquier ámbito,
incluyendo creyentes religiosos, ingenieros, técnicos, médicos, estudiantes, profesores,
obreros y campesinos.

Según estimaciones conservadoras, más de medio millón de prisioneros murieron en el


sistema de gulag entre 1930 y 1940, durante los años de terror preguerra de Stalin. El
gulag fue disuelto formalmente en 1960. Aunque las cifras reales siguen siendo
desconocidas, se cree que 18 millones de personas fueron encarceladas en los gulag y
más de 1.5 millones murieron.
Es común creer que los campos de concentración fueron inventados por los Nazi, pero
en realidad, el sistema soviético de gulag fue el precursor de formas similares de
represión en todo el mundo, tanto en regímenes comunistas como no comunistas. Según
Viktor Suvorov, exagente de inteligencia militar soviético y popular historiador, antes
de la Segunda Guerra Mundial, Adolf Hitler envió oficiales de la Gestapo a Rusia para
recorrer y estudiar las experiencias acumuladas por los soviéticos al construir los gulags.

El Gran Terror contra la élite soviética

Los seguidores del espectro comunista suelen terminar convirtiéndose en sus víctimas.
Esto se materializó en la era estalinista, dado que el Partido Comunista llevó a cabo
sangrientas purgas entre sus propios rangos. Tras la muerte de Lenin, Stalin apuntó a
los altos escalones de la cúpula comunista.

La represión alcanzó su cúspide entre 1936 y 1938, cuando millones de miembros del
Partido y funcionarios soviéticos fueron llevados a juicio con cargos absurdos, en un
brutal episodio conocido como el Gran Terror. Cientos de miles murieron fusilados,
generalmente luego de confesar bajo tortura.

De los 1966 delegados del 17° Congreso del Partido Comunista de Toda la Unión de
1934, más de la mitad (1108) fueron arrestados bajo acusaciones de actividad
contrarrevolucionaria. De los 139 miembros y candidatos a miembro del Comité Central
elegidos en el 17° Congreso, 110 fueron asesinados [13]. Lavrentiy Beria, el jefe de la
policía secreta de Stalin, dijo una vez: “Muéstreme al hombre y le encontraré el crimen”.
Excepto Stalin, el resto de los miembros del Politburó al momento de la muerte de Lenin
en 1924 –Lev Kamenev, Grigory Zinoviev, Alexei Rykov, Mikhail Tomsky y Leon
Trotsky– fueron ejecutados o asesinados para 1940.

Ningún sector de la sociedad quedó a salvo durante el Gran Terror y otras purgas
estalinistas. La represión en las esferas religiosa, científica, educativa, académica y
artística precedió por mucho a las purgas que destriparon a la élite militar y política. Las
víctimas principales del terror de Stalin fueron los ciudadanos comunes, incluyendo no
solo familiares y amigos de los acusados, sino trabajadores y otros ciudadanos soviéticos
que fueron acusados de crímenes completamente ficticios y castigados.

Ni siquiera los verdugos mismos escaparon del Terror: Genrikh Yagoda, jefe de la
policía secreta hasta 1936, fue arrestado en 1937 y fusilado al año siguiente. Su sustituto,
Nikolai Yezhov, perdió el poder en 1939 después de supervisar la más sangrienta ronda
de purgas internas. Fue fusilado en una cámara de ejecución diseñada según sus propias
especificaciones.

Aun hoy en día no hay respuestas precisas sobre cuántos fueron arrestados, asesinados,
encarcelados o exiliados durante el terror de la era de Stalin. En junio de 1991, en la
víspera de la disolución de la Unión Soviética, el jefe de la policía secreta KGB,
Vladimir Kryuchkov, dijo que entre 1920 y 1953, alrededor de 4.2 millones de personas
fueron “suprimidas” –incluyendo dos millones solo durante el Gran Terror [14].
Alexander Yakovlev, un político reformista de las eras soviética y de Yeltsin, dijo en
una entrevista en el año 2000 que las víctimas de la represión estalinista llegaban al
menos a los 20 millones. [15]

b. Las campañas letales del PCCh


Las inquisiciones políticas letales y traumáticas han sido una característica del
movimiento comunista chino desde incluso antes de que tomara el poder de China
continental en 1949. En 1942, cuando el PCCh se escondió en el noroeste de China,
Mao Zedong lanzó el Movimiento de Rectificación de Yan’an. Los cuadros del partido
fueron sometidos a un tratamiento desgarrador, incluyendo tortura, detención y
“reforma del pensamiento”, supuestamente para erradicar a quienes no tenían suficiente
lealtad ideológica. Miles de personas fueron asesinadas durante el movimiento, que fue
la primera campaña política de masas del PCCh.

Desde 1949 –el año en que se estableció el régimen de la RPC– hasta 1966, decenas de
millones de chinos perdieron sus vidas en la Campaña para Suprimir
Contrarrevolucionarios, las campañas Tres Anti y Cinco Anti, la Campaña
Antiderechistas y en la gran hambruna causada por el Gran Salto Adelante.

A este periodo de masacres le siguió una sangrienta lucha dentro de los rangos del
PCCh. A medida que una nueva generación de chinos llegó a la mayoría de edad –
criados para ser “lobeznos” ateos adoctrinados con la educación y la cultura comunista
del Partido–, el espectro comunista lanzó una campaña de matanzas y destrucción aún
más desenfrenadas para aniquilar los 5000 años de cultura tradicional china.

La Revolución Cultural fue la última y, en algunos aspectos, la campaña política más


destructiva de la era de Mao. A partir de 1966 y hasta la última década de la vida de
Mao, su objetivo fue reemplazar violentamente la cultura tradicional china con la cultura
del Partido.

La gran hambruna china

Entre 1959 y 1962, China sufrió la hambruna más mortífera del mundo. Para engañar al
mundo, el PCCh aún afirma que fueron “tres años de desastres naturales”.

En realidad, en 1958, el PCCh había comenzado el movimiento de Comunas Populares


y el Gran Salto Adelante. Estas salvajes estrategias agotaron la reserva de granos y
diezmaron la producción agrícola de China, y sin embargo, funcionarios en todos los
niveles, desde regiones rurales hasta las ciudades, produjeron un aluvión de reportes
falsos diciendo que las cosechas eran extraordinarias. El PCCh utilizó estos reportes
como justificación para recaudar granos de los campesinos, quienes fueron obligados a
entregar al régimen sus alimentos, semillas y el alimento para sus animales.

Los órganos administrativos del PCCh en todos los niveles enviaron equipos al campo.
Utilizaron tortura e interrogaciones para exprimir los últimos trozos de comida de los
desafortunados campesinos. Siguiendo el ejemplo de los comunistas soviéticos, el PCCh
impidió a los pobladores entrar a las ciudades en busca de comida, ocasionando la
muerte masiva de familias, e incluso de pueblos enteros. Los cadáveres de las víctimas
de la hambruna se esparcían por el campo. Cuando los campesinos eran atrapados
robando para sobrevivir, eran asesinados. El canibalismo se generalizó.

Los granos confiscados por el gobierno fueron intercambiados por grandes cantidades
de armas soviéticas o por oro que el PCCh utilizó para pagar deudas mientras hacía la
vista gorda a la pérdida de vidas chinas. En solo tres años, la Gran Hambruna China
había exterminado a decenas de millones de personas.

La Revolución Cultural: masacre y genocidio cultural

La Revolución Cultural repitió el frenesí del Movimiento de Rectificación de Yan’an a


escala nacional, con jóvenes fanáticos instados a aplastar, golpear, torturar y asesinar
con el fin de destruir los llamados “cuatro viejos” de China: viejas costumbres, vieja
cultura, viejos hábitos y viejas ideas.
El 16 de mayo de 1966, el PCCh publicó la “Notificación del 16 de mayo” que dio inicio
a la Revolución Cultural. Ese agosto, con los hijos de los cuadros de alto rango del PCCh
a la cabeza, estudiantes de escuelas secundarias de Beijing formaron una banda de
Guardias Rojos. Este populacho arrasó Beijing en un frenesí de saqueos, ataques y
asesinatos. Para fin de mes, conocido como el “Agosto Rojo”, miles de personas en
Beijing habían sido asesinadas.

En el distrito Daxing de Beijing, 325 personas fueron asesinadas entre el 27 de agosto


y el 1 de septiembre en 48 brigadas de producción de 13 comunas populares. La edad
de los muertos variaba entre los 80 años y los 38 días, y 22 familias fueron aniquiladas
completamente. Los Guardias Rojos aporreaban, apuñalaban o estrangulaban a sus
víctimas. Asesinaban infantes y bebés parándose sobre una pierna y partiendo al niño
en dos. [16]

Mientras el espectro del comunismo dirigía a la gente a golpear y asesinar, borraba su


compasión humana, lavándoles el cerebro con lemas como “tratar al enemigo con la
insensible crueldad del duro invierno”. Con cada crimen contra la humanidad, el PCCh
desvió la cultura tradicional y la virtud moral de los chinos. Envenenadas con la cultura
del Partido, muchas personas se convirtieron en herramientas para asesinar.

Cuando la mayoría de la gente ve los actos sedientos de sangre del régimen comunista
totalitario, no pueden comprender cómo alguien podría caer en una barbarie tan
inhumana.

Estimar la cantidad de víctimas de la Revolución Cultural es una tarea abrumadora. La


mayoría de los estudios sugieren un número de víctimas mínimo de dos millones. R. J.
Rummel, un profesor estadounidense que investigó los asesinatos en masa, escribió en
“El siglo sangriento de China: Genocidio y asesinato de masas desde 1900” que la
Revolución Cultural se cobró la vida de 7.73 millones de personas. [17]

Dong Baoxun, profesor asociado de la Universidad de Shandong de China, y Ding


Longjia, subdirector de la Oficina de Investigación de la Historia del Partido de
Shandong, escribieron conjuntamente un libro publicado en 1997 titulado “Exonerar a
los inocentes: Rehabilitar a los acusados y condenados erróneamente”. El libro cita a Ye
Jianying, el entonces vicepresidente del Comité Central del PCCh, haciendo las
siguientes declaraciones durante la ceremonia de cierre de la Conferencia Central del
Trabajo el 13 de diciembre de 1978: “Dos años y siete meses de investigación
exhaustiva por el Comité Central determinaron que 20 millones de personas murieron
en la Revolución Cultural, más de 100 millones sufrieron persecución política, […] y se
perdieron 800 mil millones de yuanes”. [18]

En agosto de 1980, el líder del PCCh Deng Xiaoping dio dos entrevistas a la periodista
italiana Oriana Fallaci en las que describió cuán difícil es cuantificar los estragos de la
Revolución Cultural:

“La gente estaba dividida en dos facciones que se masacraron entre sí. […] Es difícil de
estimar porque murieron por todo tipo de causas. Además, China es un país tan vasto.
Pero escuche: murieron tantos que, aunque no se hubieran producido otras tragedias en
ese tiempo, el número de muertos sería suficiente para decir que la Revolución Cultural
fue un error.” [19]

Deng describió un caso típico: Kang Sheng, jefe de la policía secreta del PCCh, acusó
al secretario del Partido de la provincia de Yunnan, Zhao Jianmin, de traición y de ser
un agente del Kuomintang. Zhao no solo fue encarcelado, sino que su caída también
impactó a 1.38 millones de personas de la provincia, de las cuales 170,000 fueron
perseguidas hasta la muerte y 60,000 fueron golpeadas hasta quedar discapacitadas. [20]

Maldad sin precedentes: La persecución a Falun Dafa

Décadas de violencia asesina y adoctrinamiento ateo por el Partido Comunista Chino


causaron pérdidas enormes en la fibra moral de la sociedad, llevándola muy por debajo
de los estándares que los dioses requieren de la humanidad. Incluso muchos de quienes
aún creen en lo divino ignoran la fe genuina, dado que están atrapados en organizaciones
religiosas falsas controladas por el PCCh. Si la situación continúa degenerándose, la
humanidad enfrentará la extinción segura, tal como se profetiza en los textos sagrados
de todas las civilizaciones antiguas.

Pero el espectro del comunismo está empeñado en impedir que el hombre sea salvado
por el Creador. Por esta razón, destruyó las culturas tradicionales y corrompió los
valores morales humanos.

Durante la primavera de 1992, para restaurar la moral humana y ofrecer un camino a la


salvación, el Sr. Li Hongzhi comenzó a enseñar públicamente Falun Gong, una práctica
espiritual basada en la creencia en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.
Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, se difundió por toda China en pocos
años. Dado que los practicantes, junto con sus familiares y colegas, experimentaron
milagros en la salud y mejoras en el carácter, decenas de millones de personas adoptaron
la práctica en China y en el mundo. Con tantas personas practicando la cultivación en
Falun Dafa y exigiéndose con estándares altos, la sociedad comenzó a redescubrir su
carácter moral.

Desde el momento en que tomó el poder, el PCCh nunca dejó de perseguir las creencias
espirituales. Naturalmente, considera a Falun Dafa como su adversario más grande.

En julio de 1999, el entonces cabecilla del PCCh, Jiang Zemin, ordenó unilateralmente
una persecución sistemática contra Falun Dafa y sus practicantes. En una brutal
campaña que cubrió cada esquina de China, el PCCh aplicó todos los métodos
imaginables en sus esfuerzos por cumplir con la directiva de Jiang: “Asesinarlos
físicamente, quebrarlos financieramente y arruinar sus reputaciones”.

Los portavoces del Partido sometieron al pueblo chino a una propaganda constante llena
de odio y calumnias contra Falun Dafa, rechazando sus principios de Verdad,
Benevolencia y Tolerancia, optando por la falsedad, la maldad y la lucha.

El espectro llevó a la sociedad a nuevas bajezas en la degeneración moral. En una


atmósfera reactivada de odio y represión, el pueblo chino se volvió ciego hacia la
persecución que ocurre alrededor de ellos, traicionando a los Budas y a lo divino.
Algunos abandonaron su conciencia y participaron en la campaña contra Falun Dafa,
ignorando el hecho de que se estaban condenado a sí mismos en el proceso.

El espectro comunista no limitó la persecución a China. Silenció a las naciones del


mundo libre mientras el régimen chino se enfrascaba en un frenesí de encarcelamiento,
asesinato y torturas contra los practicantes de Falun Dafa. Satisfecho con los incentivos
económicos, el mundo libre mantuvo el silencio o incluso aceptó las mentiras del
Partido, dando a los perpetradores rienda suelta para cometer los peores crímenes.

En la persecución a Falun Dafa, el PCCh presentó una maldad nunca antes vista: la
sustracción forzada de órganos a personas vivas. Siendo el grupo más grande de
personas encarceladas por su fe en China, los practicantes de Falun Dafa son asesinados
a demanda, viviseccionados en mesas quirúrgicas de hospitales estatales y militares, y
sus órganos son vendidos por decenas de miles de dólares, incluso cientos de miles de
dólares.

El 6 de julio de 2006, los abogados canadienses David Matas y David Kilgour


(exsecretario de Estado para Asia-Pacífico) publicaron un informe titulado “Informe
sobre los alegatos de sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong en China”.
Allí examinan 18 tipos de evidencia y arrojan luz sobre la monstruosidad del PCCh,
llamándolo “una forma grotesca de maldad […] nueva para este planeta”. [21]

Matas y Kilgour, junto con el periodista de investigación Ethan Gutmann, trabajaron


con un equipo de investigadores internacionales para publicar “Cosecha Sangrienta/El
Matadero: Una actualización” en junio de 2016. Con más de 680 páginas y más de 2400
REFERENCIAS, el informe probó más allá de toda duda la realidad y la escala de la
sustracción forzada de órganos que lleva a cabo el régimen comunista chino.

El 13 de junio de 2016, la Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó de forma


unánime la Resolución 343, que exige al PCCh el fin inmediato de la sustracción forzada
de órganos a practicantes de Falun Dafa y otros prisioneros de conciencia. [22]

En junio de 2019, después de una investigación de un año, un tribunal popular


independiente de Londres concluyó unánimemente que los prisioneros de conciencia
han sido –y siguen siendo– asesinados en China por sus órganos “a una escala
significativa” [23]. El tribunal fue presidido por Sir Geoffrey Nice QC, quien
anteriormente encabezó el procesamiento del expresidente yugoslavo Slobodan
Milosevic por sus crímenes de guerra en Kosovo. El tribunal concluyó además que los
seguidores de Falun Gong han sido una de las principales fuentes de órganos para
alimentar la industria de trasplantes del régimen chino. El lucrativo negocio del
trasplante de órganos ha estado sosteniendo la persecución a Falun Dafa y ha atraído a
clientes de China y de todo el mundo, volviéndolos cómplices de los asesinatos en masa
del PCCh.

3. Un siglo de matanzas
La INTRODUCCIÓN al “Libro negro del comunismo” provee una estimación
aproximada del número de víctimas mortales de los regímenes comunistas en todo el
mundo. Verificó una cifra de 94 millones, que contiene las siguientes:

20 millones en la Unión Soviética


65 millones en China
1 millón en Vietnam
2 millones en Corea del Norte
2 millones en Camboya
1 millón en Europa del Este
150,000 en Latinoamérica (principalmente Cuba)
1.7 millones en África
1.5 millones en Afganistán
10,000 debido al “movimiento comunista internacional y a partidos comunistas que no
estaban en el poder”. [24]
Además de Rusia y China, regímenes comunistas menores ha demostrado no estar
menos dispuestos a participar de la maldad absoluta. El genocidio camboyano fue el
asesinato en masa más extremo llevado a cabo por un Estado comunista. Según varias
estimaciones, el número de camboyanos asesinados por los Jemeres Rojos de Pol Pot
oscila entre 1.4 y 2.2 millones, casi un tercio de la población camboyana en ese
momento.

Entre 1948 y 1987, los comunistas norcoreanos asesinaron a más de un millón de


personas de su propio país en campos de trabajo forzado, campos de concentración y
ejecuciones. En la década de 1990, la hambruna mató a al menos 220,000 personas,
según estimaciones basadas en los datos de censos de Corea del Norte. En total, en base
a datos norcoreanos, entre 600,000 y 800,000 personas murieron por causas no naturales
entre 1993 y 2008 [25]. Otras estimaciones calculan que la cifra real de muertos solo
por la hambruna ya es de entre 1 y 3.5 millones. Luego de que Kim Jong Un asumiera
el poder, cometió asesinatos más flagrantes, incluyendo de funcionarios de alto rango y
sus propios familiares. Kim también amenazó al mundo con una guerra nuclear.

En apenas un siglo desde el ascenso del primer régimen comunista en Rusia, el espectro
del comunismo asesinó a más personas en las naciones bajo su régimen que el número
de víctimas de ambas guerras mundiales juntas. La historia del comunismo es una
historia de matanza, y cada página está escrita con la sangre de sus víctimas.

***

REFERENCIAS
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Christopher Smith, 115th Congress, 1st sess., Congressional Record 163 (November 13,
2017) https://www.congress.gov/congressional-record/2017/11/13/extensions-of-
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3. Richard Pipes, The Russian Revolution (New York: Vintage Books, 1991), 411.

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5. Robert Service, Lenin, a Biography (Cambridge, MA.: Harvard University Press,


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7. Robert Gellately, Lenin, Stalin, and Hitler: The Age of Social Catastrophe (New
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8. “Zhongguo Gongchandang da shiji. 1945 nian” 中国共产党大事记·1945年 [A


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http://cpc.people.com.cn/GB/64162/64164/4416000.html. [In Chinese]

9. Frank Dikötter, The Tragedy of Liberation: A History of the Chinese Revolution


1945–1957 (London: Bloomsbury Press, 2013).

10. Martin Amis, Koba the Dread: Laughter and the Twenty Million (New York:
Vintage Books, 2003).

11. Roy Medvedev, Let History Judge: The Origins and Consequences of Stalinism,
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12. Aleksandr Solzhenitsyn, The Gulag Archipelago 1918–1956: An Experiment in
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16. Wen Yuluo 遇罗文, “Daxing tusha diaocha” 大兴屠杀调查 [An Investigation of
the Beijing Daxing Massacre] in Wen Ge da tusha 文革大屠殺 [Massacres in the
Cultural Revolution], ed. Song Yongyi 宋永毅 (Hong Kong: Kaifang zazhishe, 2002),
13–36. [In Chinese]

17. R. J. Rummel, China’s Bloody Century: Genocide and Mass Murder Since 1900
(New York: Routledge, 2017), 253.

18. Dong Baoxun 董宝训 and Ding Longjia 丁龙嘉, Chen yuan zhao yun—pingfan
yuan jia cuo an 沉冤昭雪—平反冤假錯案 [Exonerate the Innocent: Rehabilitate the
Wrongly Accused and Sentenced] (Hefei: Anhui Renmin Chubanshe, 1998), 1. [In
Chinese]

19. Oriana Fallaci, “Deng: Cleaning Up Mao’s ‘Feudal Mistakes,’” The Washington
Post, August 31, 1980,
https://www.washingtonpost.com/archive/opinions/1980/08/31/deng-cleaning-up-
maos-feudal-mistakes/4e684a74-8083-4e43-80e4-c8d519d8b772.

20. Ding Longjia and Ting Yu, Kang Sheng and the Unjust Case of Zhao Jianmin
(Beijing: Renmin Chubanshe, 1999), as referenced in Hu Angang, Mao and the Cultural
Revolution, vol. 2, The Red Guards March for Mao, ed. W. H. Hau (Honolulu: Enrich
Professional Publishing, Inc., 2016), 98.
21. David Matas and David Kilgour, Bloody Harvest: The Killing of Falun Gong for
Their Organs (Ontario: Seraphim Editions, 2009), 13.

22. US Congress, House, Expressing concern regarding persistent and credible reports
of systematic, state-sanctioned organ harvesting from non-consenting prisoners of
conscience in the People’s Republic of China, including from large numbers of Falun
Gong practitioners and members of other religious and ethnic minority groups, HR 343,
114th Cong., 2nd sess., introduced in House June 25, 2015,
https://www.congress.gov/bill/114th-congress/house-resolution/343.

23. China Tribunal: Independent Tribunal into Forced Organ Harvesting from Prisoners
of Conscience in China, “China Tribunal: Final Judgment 17th June,” March 1, 2020,
https://chinatribunal.com/final-judgment.

24. Courtois et al., eds., The Black Book, 4.

25. Thomas Spoorenberg and Daniel Schwekendiek, “Demographic Changes in North


Korea: 1993–2008,” Population and Development Review, March 21, 2012, accessed
via Wiley Online Library, https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1728-
4457.2012.00475.x.

CAPÍTULO 4: EXPORTAR LA REVOLUCIÓN


TABLA DE CONTENIDOS
INTRODUCCIÓN

1. Exportar la revolución a Asia


a. La Guerra de Corea
b. La Guerra de Vietnam
c. Los Jemeres Rojos
d. El surgimiento y la caída de la infiltración del PCCh en el Sudeste Asiático

2. Exportar la revolución a Latinoamérica y África


a. Latinoamérica
b. África

3. Socialismo en Europa del Este


a. Represión soviética de movimientos populares en Europa del Este
b. Albania y China

4. El comunismo después de la Guerra Fría

REFERENCIAS

INTRODUCCIÓN
La dispersión de la secta comunista por el mundo se ve impulsada por la violencia y el
engaño. Si bien las superpotencias comunistas, como la Unión Soviética o China, han
utilizado la fuerza militar para imponer su sistema político a países más débiles, no hay
que olvidar que las conquistas violentas de los regímenes comunistas recibieron la ayuda
de su uso efectivo de la propaganda –y en gran medida, es lo que las hizo posible. En
los últimos años, el Partido Comunista Chino (PCCh) ha continuado esta estrategia,
invirtiendo miles de millones en su Gran Programa de Propaganda Exterior. [1]

Este capítulo ofrece una INTRODUCCIÓN a cómo los regímenes comunistas de


Oriente, particularmente la República Popular China (RPC), difundieron su ideología e
influencia en Asia, África, Sudamérica y Europa del Este, principalmente durante la
Guerra Fría.

1. Exportar la revolución a Asia


El movimiento comunista chino le debe su éxito a la Unión Soviética. En 1919, el
régimen bolchevique estableció la Tercera Internacional (Comintern) como su vehículo
para llevar la revolución a todo el mundo. En abril de 1920, Grigori Voitinsky,
representante del Comintern, viajó a China, y poco después se estableció una oficina en
Shanghai para los preparativos de la formación del PCCh. Durante muchos años, el
PCCh dependía por completo de la del financiamiento soviético y funcionaba como un
órgano del Partido Comunista de la Unión Soviética [2]. El PCCh continuó impulsando
los intereses soviéticos en China durante las siguientes tres décadas.

La victoria del PCCh en China continental estuvo indirectamente relacionada con la


influencia de la izquierda en Estados Unidos. Funcionarios americanos del
Departamento de Estado y otras instituciones que simpatizaban con los comunistas
chinos influyeron en cómo Washington entendía la situación política en China durante
y después de la Segunda Guerra Mundial. Su influencia llevó a que Estados Unidos
quitara la ayuda al gobierno nacionalista de Chiang Kai-shek mientras que la Unión
Soviética aumentó su apoyo al PCCh.

El presidente de EE. UU. Harry S. Truman también tomó la decisión de reducir la


presencia de América en Asia luego de la guerra. En 1948, las tropas de Estados Unidos
comenzaron a irse de Corea del Sur y el 5 de enero de 1950, Truman anunció que
Estados Unidos ya no iba a interferir en los asuntos del Estrecho de Taiwán. Esto incluía
el cese de la asistencia militar –incluso en caso de guerra– a la China nacionalista, que
para ese entonces ya se había retirado a la isla de Taiwán y enfrentaba una invasión de
la China comunista del continente [3]. Dean Acheson, secretario de Estado de EE. UU.,
reiteró la política de Truman y dijo que la Península de Corea estaba por fuera del
“perímetro de defensa” de Estados Unidos [4]. Estas políticas antiintervencionistas le
dieron la oportunidad al bloque comunista de expandir su influencia en Asia, y solo
terminaron cuando las Naciones Unidas votaron por defender a Corea del Sur luego de
que el norte la invadiera en junio de 1950.

El PCCh convirtió a exportar la revolución en una piedra angular de su política exterior.


Además de proveer apoyo financiero, entrenamiento y armas para rebeliones de
izquierda, la RPC a veces envía tropas para asistir directamente a guerrillas que luchan
contra gobiernos legítimos. En 1973, durante la Revolución Cultural, los gastos de la
RPC en ayuda extranjera alcanzaron su pico: casi el siete por ciento del presupuesto
nacional.
El extravagante proyecto del PCCh de exportar la revolución se pagó con la riqueza –y
a menudo las vidas– de los chinos.

De acuerdo con Qian Yaping, intelectual chino con acceso a documentos confidenciales
publicados por el Ministerio de Asuntos Exteriores de la RPC, “En 1960 se enviaron
10,000 toneladas de arroz a Guinea y se enviaron 15,000 toneladas de trigo a Albania.
Desde 1950 a fines de 1964, los gastos totales de ayuda extranjera fueron de 10,800
millones de yuan, el periodo en el que hubo el mayor gasto fue […] durante la gran
hambruna en China”.

Entre 1958 y 1962, decenas de millones de personas murieron de hambre. Pero los
gastos en ayuda extranjera en esos años totalizaron 2360 millones de yuan. Si este dinero
se hubiera gastado en comida, se podría haber evitado que incontables chinos murieran
de hambre. [5]

a. La Guerra de Corea
El comunismo busca dominar el mundo, y usa líderes sedientos de poder como Joseph
Stalin, Mao Zedong, Kim Il Sung y Ho Chi Minh para llevar a más territorios y personas
bajo la influencia de su perversa ideología.

El 25 de junio de 1950, luego de exhaustivos planes, Corea del Norte invadió el Sur.
Seúl cayó en solo tres días, y después de un mes y medio de guerra, casi toda la Península
Coreana estaba ocupada por el Norte. Mao había hecho sus preparativos para la Guerra
de Corea. En marzo de 1950, ejércitos chinos se habían reunido a lo largo de la frontera
sino-coreana, listos para ayudar al norte. Cuando las fuerzas de la ONU avanzaron por
territorio norcoreano, el PCCh envió su Ejército de Voluntarios del Pueblo, salvando al
régimen comunista de Kim Il Sung de su completa destrucción. La guerra se prolongó
por tres años, costando millones de vidas de ambos lados. La China comunista sufrió
alrededor de un millón de bajas. [6]

Además de rescatar al régimen de Kim, el PCCh tuvo otro motivo para involucrarse en
el conflicto: durante la guerra civil china, 1.7 millones de soldados desertaron de las
fuerzas (nacionalistas chinas) del Kuomintang y su unieron a las tropas del PCCh. La
Guerra de Corea ofreció una oportunidad conveniente para que el PCCh se deshiciera
de estas tropas políticamente no confiables. [7]
Dado que la RPC y la Unión Soviética se peleaban por controlar a Corea del Norte, el
Norte se benefició de ambos lados. Por ejemplo, en 1966 cuando Kim Il Sung visitó
China, vio que se estaba construyendo un metro en Beijing y pidió que se construyera
un metro idéntico en Pyongyang… gratis. Mao inmediatamente decidió detener la
construcción en Beijing y envió a Pyongyang equipamiento y personal –incluyendo dos
divisiones de los Cuerpos Ferroviarios del EPL y muchos ingenieros, un total de varias
decenas de miles de personas. El Norte no gastó un centavo ni utilizó a su gente en la
construcción, pero exigió que el PCCh garantizara la seguridad del metro en tiempos de
guerra. Finalmente, el sistema del metro de Pyongyang se convirtió en uno de los más
profundos del mundo, con una profundidad promedio de 90 metros (295 pies) y una
profundidad máxima de 150 metros (492 pies) bajo tierra.

Después de completada la construcción, Kim Il Sung le dijo al público que había sido
diseñado y construido por coreanos. Es más, Kim muchas veces evadía a Beijing e iba
directamente a pedirle dinero y materiales a la Unión Soviética. Después de la Guerra
de Corea, el PCCh dejó algunos representantes en Corea del Norte con la misión de
acercar al Norte a la órbita de la RPC. Pero quienes se mostraban afines al PCCh fueron
asesinados o encarcelados en las purgas de Kim Il Sung, y el PCCh terminó perdiendo
en todos los frentes [8].

El caso de Corea del Norte sintetiza los horrores del comunismo impuesto desde afuera.
Además de la traumática división de la nación coreana, el régimen de Kim es uno de los
más brutales y represivos de la Tierra, y el pueblo norcoreano vive en una devastadora
pobreza.

Después del colapso de la Unión Soviética, el PCCh redujo drásticamente su ayuda a


Corea del Norte. En la década de 1990, Corea del Norte sufrió una devastadora
hambruna. En 2007, la ONG Asociación de Desertores Norcoreanos informó que en los
primeros 60 años de régimen comunista de la dinastía Kim, al menos 3.5 millones de
norcoreanos murieron de hambre o enfermedades relacionadas [9].

b. La Guerra de Vietnam
Antes de la Guerra de Vietnam, el PCCh apoyó al Partido Comunista de Vietnam (PCV)
contra el gobierno francés colonial. En 1954, los franceses sufrieron una gran derrota en
Dien Bien Phu, lo que dio como resultado la Conferencia de Ginebra de ese año y la
confrontación entre Vietnam del Norte y del Sur. Luego de que Francia se retirara de
Indochina, Vietnam del Norte invadió al Sur a través de la Ruta Ho Chi Minh, que pasa
por Laos y Camboya. Entre 1964 y 1973, Estados Unidos participó en el conflicto en un
intento por contener la propagación del comunismo en el sur. En esa época, la Guerra
de Vietnam fue el mayor conflicto militar en un solo territorio desde la Segunda Guerra
Mundial.

Ya en 1950, Mao Zedong envió asesores al Partido Comunista de Vietnam. El jefe del
grupo militar asesor era el general del EPL Wei Guoqing. El grupo asesor de la reforma
agraria del PCCh detuvo y ejecutó a decenas de miles de terratenientes y “campesinos
ricos” de Vietnam, provocando hambruna y disturbios de campesinos en el Norte. El
PCCh ayudó al PCV a reprimir estos levantamientos y lanzaron movimientos de
rectificación del Partido y del ejército, similar al Movimiento de Rectificación de
Yan’an del PCCh de 1942-1944. Mao ayudó a Vietnam a gran escala a pesar de que
decenas de millones de personas estaban muriendo de hambre en China. Lo hizo para
competir con los soviéticos por la influencia en Vietnam, y también para aumentar su
autoridad dentro del PCCh.

En 1962, Liu Shaoqi, vicepresidente del PCCh terminó con la política desastrosa del
Gran Salto Adelante de Mao en la Asamblea Popular de los 7000, y se preparó para
recuperar la economía. Esto habría marginalizado efectivamente a Mao, por eso, para
mantener su poder, Mao hizo que la RPC se involucrara aún más en la Guerra de
Vietnam. Liu, que no tenía influencia en el Ejército Popular de Liberación (EPL), tuvo
que hacer a un lado sus planes para recuperar la economía.

En 1963, Mao envió primero a Luo Ruiqing, y luego al Gen. Lin Bao a Vietnam. Liu
prometió a Ho Chi Minh que el PCCh cargaría con los costos de la guerra para Vietnam
del Norte. Dijo: “Pueden tomar a China como su frente interno si hay guerra”. El PCCh
cumplió su promesa. Para 1975, la ayuda total del PCCh a Vietnam alcanzó los 20,000
millones de dólares, y cientos de miles de tropas chinas habían sido desplegadas en
Vietnam del Norte, sirviendo en varios roles de combate y apoyo. Irónicamente, la
ayuda que el PCV le solicitó al PCCh se convirtió en un punto de fractura política entre
la RPC y Vietnam del Norte. Para hacer que los vietnamitas del norte siguieran luchando
contra Estados Unidos, el PCCh les suministró constantemente armas y otros materiales
de guerra. Mientras tanto, el PCV esperaba que la guerra terminara más rápido, y a partir
de 1969 se unió a las conversaciones de paz de París encabezadas por EE. UU. (que
excluyeron a China).
En la década de 1970, tras el intento de deserción y la muerte del destacado líder militar
del PCCh Lin Biao, Mao necesitaba urgentemente reafirmar su autoridad política.
Además, las relaciones sino-soviéticas habían llegado a su punto más bajo tras una serie
de enfrentamientos militares entre las dos potencias a lo largo del río Ussuri en 1969.
Para contrarrestar la amenaza soviética, Mao cooperó con Estados Unidos e invitó al
presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, a visitar China.

Ante la oposición a la guerra de Vietnam en su país, Estados Unidos ya no quería seguir


luchando y en 1973 retiró sus tropas de Vietnam. El 30 de abril de 1975, Vietnam del
Norte ocupó Saigón y tomó Vietnam del Sur. Bajo la dirección del PCCh, el PCV inició
una represión similar a la Campaña para Suprimir a los Contrarrevolucionarios del
PCCh. Más de dos millones de personas en Vietnam del Sur se arriesgaron a morir para
huir del país, convirtiéndose en la mayor oleada de refugiados de Asia durante la Guerra
Fría.

c. Los Jemeres Rojos


Después de unificar el país y firmar un acuerdo de paz con Washington, el PCV se
distanció de la influencia de Beijing y fortaleció sus relaciones con la Unión Soviética.
Mao no estaba feliz con esto y decidió utilizar a Camboya para presionar a Vietnam.

El apoyo del PCCh al Partido Comunista de Kampuchea (ampliamente conocido como


Jemeres Rojos) comenzó en 1955, con el entrenamiento de líderes jemeres en China.
Pol Pot, el líder supremo del régimen jemer, llegó al poder con el visto bueno de Mao
en 1963. En 1970, el PCCh dio a los Jemeres Rojos suficientes armas y equipamiento
como para 30,000 personas. Inestable luego de la Guerra de Vietnam, Camboya cayó
en manos de los Jemeres Rojos en 1975.

El régimen de Pol Pot fue extremadamente brutal. Anunció la abolición de la moneda,


dio la orden de que todos los residentes urbanos se unieran a escuadrones de trabajo
forzado colectivo en el campo y masacró a los intelectuales para remover la influencia
“occidental” del país. En poco más de tres años, más de un cuarto de la población de
Camboya había muerto de hambre o había sido asesinada en los infames “campos de la
muerte”. Los Jemeres Rojos no quedaron satisfechos con aterrorizar a su pueblo, por lo
que invadieron varias veces el sur de Vietnam y cometieron múltiples masacres en los
pueblos fronterizos de Vietnam. Con el apoyo de los soviéticos, Vietnam invadió
Camboya en diciembre de 1978. Tras tres años de vivir en un infierno, el pueblo
camboyano dio la bienvenida al ejército vietnamita. A solo un mes después de la guerra,
los Jemeres Rojos fueron expulsados de la capital Phnom Penh y debieron huir a las
montañas a pelear como guerrilleros. La guerra punitiva de Vietnam contra los Jemeres
Rojos enfureció al entonces líder chino Deng Xiaoping. Por esta y otras razones, Deng
comenzó una guerra contra Vietnam en 1979, llamándola un “contraataque en defensa
propia”. A principios de 1979, Deng ordenó al Ejército de Liberación Popular que
lanzara un “contraataque” contra Vietnam, lo que dio lugar a una guerra de tres semanas
que muchos historiadores dicen que fue ganada contundentemente por Vietnam. El
PCCh continuó lanzando ataques contra Vietnam durante los años 80.

En 1997, el comportamiento errático de Pol Pot causó feroces disputas dentro de los
Jemeres Rojos. Fue arrestado por el comandante jemer Ta Mok y condenado a prisión
perpetua en un juicio público. En 1998, murió de un ataque al corazón. En 2014, pese a
reiterados intentos de obstrucción por parte del PCCh, la Cámara Extraordinaria de la
Corte de Camboya sentenció a dos líderes jemeres, Khieu Samphan y Nuon Chea, a
cadena perpetua.

d. El surgimiento y la caída de la infiltración del PCCh en el Sudeste Asiático


Además de sus acciones en las excolonias francesas de Indochina, el PCCh hizo grandes
esfuerzos para ayudar a las rebeliones comunistas en todo el sudeste asiático. Estos
movimientos comunistas estuvieron especialmente activos durante las décadas de 1950
y 1960, tras lo cual fueron derrotados o marginados por los gobiernos locales.

La exportación de la revolución del PCCh tuvo repercusiones dolorosas para la diáspora


china. Miles de chinos en países del sudeste asiático fueron asesinados en episodios de
violencia étnica y en muchas comunidades, los derechos de los chinos a hacer negocios
y recibir educación se vieron restringidos.

Un ejemplo típico ocurrió en Indonesia. Durante las décadas de 1950 y 1960, el PCCh
dio un importante apoyo financiero y militar a Indonesia para apuntalar al Partido
Comunista de Indonesia (Partai Komunis Indonesia, o PKI). El PKI era el grupo político
más grande de ese tiempo, con tres millones de miembros directos para 1965. Sumado
a ello, sus organizaciones afiliadas llevaban el número total de afiliados y miembros a
los 22 millones, distribuidos en el gobierno y la sociedad de Indonesia, incluidas muchas
personas cercanas al presidente de Indonesia, Sukarno.

En ese tiempo Mao criticaba a la Unión Soviética por apoyar el “revisionismo”, es decir,
el apartarse de la doctrina marxista estricta, e incentivaba fuertemente al PKI para que
tomara el camino de la revolución violenta. El líder del PKI, D. N. Aidit, era un
admirador de Mao Zedong y estaba preparando un golpe militar. El 30 de septiembre de
1965, el líder militar Suharto aplastó este intento de golpe, cortó las relaciones con
China y purgó a un gran número de miembros del PKI. La causa de esta purga está
relacionada con declaraciones de Zhou Enlai, primer ministro de la RPC. Durante una
de las reuniones internacionales entre países comunistas, Zhou prometió a la Unión
Soviética y a los representantes de otros países comunistas: “Hay tantos chinos en el
extranjero en el Sudeste Asiático. El gobierno chino tiene la habilidad de exportar el
comunismo mediante estos chinos en el extranjero y hacer que el Sudeste Asiático
cambie de color de la noche a la mañana”. Como reacción ante los intentos del PCCh
de fomentar la revolución local, en Indonesia surgieron movimientos antichinos a gran
escala. [10]

El movimiento antichinos en Birmania (también conocido como Myanmar) fue similar.


En 1967, poco después del comienzo de la Revolución Cultural, el Consulado chino en
Birmania y la oficina local de la Agencia de Noticias Xinhua del PCCh comenzaron a
promover intensamente la Revolución Cultural entre los chinos en el extranjero,
alentando a los estudiantes a llevar insignias de Mao, estudiar su Pequeño Libro Rojo y
confrontar al gobierno de birmano. La junta militar de Birmania, bajo el mando del
General U Ne Win, dio la orden de prohibir el uso de insignias con la imagen de Mao y
el estudio de los escritos de Mao, y ordenó cerrar las escuelas chinas. En junio de 1967,
se produjeron disturbios antichinos en la capital Yangon, en el que docenas fueron
golpeados hasta la muerte y cientos resultaron heridos.

En julio de 1967, la prensa oficial china convocó a “Apoyar firmemente al pueblo de


Myanmar bajo el liderazgo del Partido Comunista de Birmania para que den comienzo
a conflictos armados y a una gran revuelta contra el gobierno de Ne Win”. Poco después,
el PCCh envió a un grupo militar asesor para asistir al Partido Comunista de Birmania
(PCB), a quien las fuerzas gubernamentales de Birmania habían forzado a retirarse a los
bosques. El 1 de enero de 1968, un gran número de Guardias Rojos chinos y fuerzas del
PCB atacaron Birmania desde la provincia china de Yunnan, derrotaron a las fuerzas
del gobierno de Birmania y tomaron el control de la región de Kokang. [11]

En la época de la Revolución Cultural, los intentos del PCCh por exportar la revolución
incluyeron la promoción de la violencia y la provisión de entrenamiento militar, armas
y financiamiento. Cuando el PCCh dejó de intentar exportar la revolución, los partidos
comunistas de varios países se desintegraron y fueron incapaces de recuperarse.
En 1961, el Partido Comunista de Malasia (PCM) decidió abandonar el conflicto armado
y, en cambio, obtener el poder político a través de elecciones legales. Deng Xiaoping
convocó a los líderes del PCM, Chin Peng y otros, a que fueran a Beijing, y les exigió
que continuaran con sus esfuerzos para lograr la rebelión violenta, porque en ese
momento el PCCh creía que una marea alta revolucionaria concentrada en torno al
campo de batalla vietnamita pronto barrería con el Sudeste Asiático. Entonces, el PCM
continuó la lucha armada y siguió intentando la revolución por 20 años más [12]. El
PCCh financió al PCM, los hizo procurarse de armas en el mercado negro en Tailandia,
y en 1969 estableció la Estación de Radio Sonido de la Revolución Malaya en la ciudad
de Yiygang, provincia de Hunan, para transmitir en malayo, chino, tamil, inglés y otros
idiomas. [13]

Además de los países mencionados arriba, el PCCh también intentó exportar la


revolución a Filipinas, Nepal, India, Sri Lanka, Japón y otros, en algunos casos
brindando entrenamiento militar y en otros difundiendo propaganda. Algunas de estas
organizaciones comunistas luego se convirtieron en grupos terroristas conocidos a nivel
internacional. Por ejemplo, el Ejército Rojo japonés, fundado en 1971, tenía sus raíces
en el movimiento radical de los años 60 y se hizo notorio por su propaganda
antimonárquica y proviolencia. El grupo fue responsable de muchos ataques terroristas,
incluyendo varios secuestros de aviones y la masacre del Aeropuerto de Lod.

A fines de los años 70, después de la Revolución Cultural, el PCCh redujo su apoyo a
los movimientos comunistas del sudeste asiático. Durante una reunión entre el primer
ministro de Singapur Lee Kuan Yew y Deng Xiaoping, Lee le solicitó a Deng que
pusiera fin a las transmisiones de radio del PCM y del Partido Comunista de Indonesia.
En ese tiempo, el PCCh estaba aislado y rodeado de enemigos, y Deng acababa de tomar
el poder y necesitaba apoyo internacional, así que accedió al pedido de Lee. Deng se
reunió con el líder del PCM, Chin Peng, y puso una fecha límite para cerrar las emisoras
que agitaban por la revolución comunista. [14]

2. Exportar la revolución a Latinoamérica y África


Tanto la Unión Soviética como la República Popular China organizaron extensas
campañas de apoyo a los movimientos comunistas en el Oriente Medio, Asia
meridional, África y América Latina. Sin embargo, a fines de los 60, ante la presión de
la estrategia de contención de Estados Unidos y la OTAN, la Unión Soviética adoptó
una nueva línea ideológica, la Détente. Esta política promovía una coexistencia pacífica
con los países capitalistas occidentales, lo que llevó a la Unión Soviética a reducir su
apoyo a los movimientos revolucionarios del Tercer Mundo. El PCCh, que pregona la
revolución mundial, acusó a los soviéticos de “revisionismo”. A principios de la década
de 1960, Wang Jiaxiang, ministro del Departamento de Enlace Internacional y
exembajador de la RPC para la Unión Soviética, propuso una política similar y fue
criticado por Mao por ser demasiado amistoso con los imperialistas, revisionistas y
reaccionarios, y por no apoyar lo suficiente al movimiento revolucionario internacional.

Durante la Revolución Cultural, el PCCh solía tener un lema: “El proletariado solo
puede liberarse al liberar a toda la humanidad”. En 1965, Lin Biao, entonces ministro
de defensa nacional, dijo en su artículo “¡Larga vida a la victoria de la guerra del
pueblo!” que una marea alta en la revolución mundial era inminente. Sobre la base de
la teoría de Mao de “circundar las ciudades desde las zonas rurales” (que es como el
PCCh tomó el poder en China), Lin comparó a Norteamérica y Europa del Este con
ciudades, y a Asia, África y Latinoamérica como zonas rurales.

El PCCh consideraba que exportar la revolución a Asia, África y Latinoamérica era una
importante tarea política e ideológica, ya que establecería los cimientos para conquistar
Occidente. Por lo tanto, además de exportar la revolución a Asia, bajo la dirección de
Mao el PCCh compitió con la Unión Soviética por la influencia en África y América
Latina.

a. Latinoamérica
El profesor Cheng Yinhong de la Universidad Estatal de Delaware escribió en su
artículo “Exportar la revolución al mundo: un análisis exploratorio de la influencia de
la Revolución Cultural en Asia, África y Latinoamérica”:

En Latinoamérica, los comunistas maoístas establecieron organizaciones en Brasil,


Perú, Bolivia, Colombia, Chile, Venezuela y Ecuador a mediados de la década de 1960.
Los miembros principales eran jóvenes y estudiantes. Con el apoyo de China, en 1967
los maoístas en Latinoamérica establecieron dos grupos guerrilleros: el Ejército Popular
de Liberación de Colombia incluía una compañía femenina que imitaba el Destacamento
Rojo de las Mujeres y se llamaba Frente María Cano. [El otro era] la Guerrilla de
Ñancahuazú de Bolivia, o el Ejército de Liberación Nacional de Bolivia. Algunos
comunistas de Venezuela también lanzaron acciones de violencia armada en el mismo
período.
Además, el líder del Partido Comunista Peruano, Abimael Guzmán, fue entrenado en
Beijing a fines de la década de 1960. Además de estudiar explosivos y armas de fuego,
lo más importante fue su comprensión del Pensamiento de Mao Zedong, particularmente
las ideas del “espíritu transformándose en materia” y que con la ruta correcta, uno puede
ir de “no tener personal a tener personal; de no tener armas a tener armas”. [15]

Guzmán era el líder del Partido Comunista Peruano (también conocido como Sendero
Luminoso), que fue identificado por los gobiernos de Perú, Estados Unidos, Japón,
Canadá y la Unión Europea como una organización terrorista.

Cuba fue el primer país latinoamericano en establecer lazos diplomáticos con el PCCh.
A fin de ganarse a Cuba y al mismo tiempo competir con la Unión Soviética por el
liderazgo del movimiento comunista internacional, el PCCh otorgó al Che Guevara un
préstamo de USD 60 millones en noviembre de 1960 cuando visitó China. Esto fue en
un momento en que el pueblo chino estaba muriendo de hambre durante la campaña del
Gran Salto Adelante. Zhou Enlai también dijo al Che Guevara que el préstamo podía
ser perdonado con negociaciones. Luego, cuando Fidel Castro comenzó a inclinarse
hacia la Unión Soviética luego de que las relaciones sino-soviéticas se rompieran, el
PCCh envió una gran cantidad de panfletos de propaganda a los funcionarios y civiles
cubanos a través de la embajada en La Habana en un intento por instigar un golpe de
Estado contra el régimen de Castro. [16]

En 1972, cuando México y el PCCh establecieron relaciones diplomáticas, el primer


embajador chino para México fue Xiong Xianghui, un agente de inteligencia del PCCh.
La tarea de Xiong era recolectar información de inteligencia (inclusive sobre Estados
Unidos) e interferir con el gobierno mexicano. Justo antes de que llegara Xiong, México
anunció el arresto de un grupo de guerrilleros entrenados en China. El presidente
mexicano Luis Echeverría estaba particularmente indignado porque, al establecer una
relación diplomática con China, había resistido una feroz oposición dentro de México y
de Estados Unidos. Xiong sugirió a Zhou Enlai que suavizara el incidente invitando a
Echeverría a visitar China. Echeverría aceptó la invitación y además pidió que el PCCh
le diera a México un trato preferencial en el comercio, a lo que el PCCh accedió. [17]

b. África
El profesor Cheng Yinghong también describió cómo el PCCh influenció la
independencia de países africanos y qué tipo de camino tomaron luego de la
independencia:
Según artículos de la prensa occidental, antes de mediados de la década de 1960, algunos
jóvenes africanos revolucionarios de Argelia, Angola, Mozambique, Guinea, Camerún
y Congo recibieron entrenamiento en Harbin, Nanjing y otras ciudades chinas. Un
miembro de la Unión Nacional Africana de Zimbabwe (UNAZ) describió su
entrenamiento de un año en Shanghai. Además de entrenamiento militar, se trató
principalmente de estudios políticos, cómo movilizar al pueblo rural y lanzar la guerra
de guerrillas con el objetivo de lograr una guerra popular. [18]

En los años 60, Tanzania y Zambia recibieron la mayor parte de la asistencia de los
proyectos de revolución externa del PCCh en África.

Por ejemplo, el PCCh envió a un grupo de expertos del Buró de la Industria Textil de
Shanghai para ayudar a construir una fábrica textil en Tanzania. La persona a cargo
inyectó un fuerte tono ideológico al proyecto de ayuda. Al llegar al sitio de la
construcción, colgó la bandera roja de las cinco estrellas de la República Popular de
China, erigió una estatua de Mao, ponía música de la época de la Revolución Cultural y
recitaba citas de Mao. El sitio de construcción se convirtió en un modelo de la
Revolución Cultural en el extranjero. Él también organizó un equipo de propaganda para
promover el Pensamiento de Mao Zedong y propagó activamente perspectivas
subversivas entre los trabajadores locales. Las autoridades de Tanzania estaban furiosas
con los intentos del PCCh de instigar una revolución local.

Luego Mao decidió construir una vía férrea que uniera a Tanzania con Zambia y que
también conectaría África del Este con África Central y del Sur. Entre 1970 y 1976,
China envió a 50,000 trabajadores y gastó cerca de diez mil millones de yuan para
construir los 320 puentes y 22 túneles del ferrocarril. El costo equivalente de la vía férrea
hoy en día sería de cientos de miles de millones de yuan chinos, o decenas de miles de
millones de dólares. No obstante, debido a una mala administración y corrupción tanto
en Tanzania como en Zambia, la vía férrea nunca fue rentable y hasta el día de hoy
depende de la ayuda china para mantenerse operativa.

3. Socialismo en Europa del Este


La Unión Soviética ocupó Alemania oriental tras la derrota de los nazis en la Segunda
Guerra Mundial, siguiendo la división de poder establecida en la Conferencia de Yalta.
Moscú estableció regímenes comunistas en todos los países de Europa del Este bajo su
control, formando la alianza militar del Pacto de Varsovia.
A medida que avanzaba la Guerra Fría, la Unión Soviética luchó por mantener el
dominio sobre sus Estados satélites. Tras la división sino-soviética, la República
Popular China se metió en los regímenes de Europa oriental, en particular en la nación
balcánica de Albania.

a. Represión soviética de movimientos populares en Europa del Este


En febrero de 1956, el líder soviético Nikita Jruschov denunció a Stalin en un discurso
secreto pronunciado en el 20º Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética
(PCUS), iniciando un período de liberalización política limitada. La atmósfera relajada
condujo a las revueltas en Europa del Este, primero en Polonia y luego en Hungría.

En Polonia, tras la muerte del dictador de facto Bolesław Bierut en marzo de 1956, sus
sucesores comenzaron a impulsar la reforma y la ruptura con el legado estalinista. En
junio, decenas de miles de trabajadores de fábricas en Poznań se declararon en huelga.
Después de reprimir brutalmente a los manifestantes, los líderes del Partido,
reconociendo el aumento del sentimiento nacionalista, tomaron medidas para aplacar al
pueblo. Eligieron a Władysław Gomułka, que era un halcón de la Unión Soviética y
estaba dispuesto a enfrentarse a Jruschov, como líder del Partido.

En octubre de 1956 tuvo lugar un intento de revolución en Hungría. Comenzó con un


grupo de estudiantes que escribieron una lista de 16 demandas, incluyendo el retiro de
las tropas soviéticas. El 23 de octubre, los manifestantes derrumbaron la estatua de
Stalin, dejando solo sus botas, que la multitud luego usó para colocar banderas húngaras.
Se estima que 200,000 manifestantes llenaron las calles. Los tanques y tropas soviéticos
abrieron fuego contra la multitud, asesinando a un gran número de manifestantes
desarmados.

La Unión Soviética inicialmente deseaba cooperar con el partido de oposición


recientemente establecido y nombró a Imre Nagy como primer ministro y presidente del
Consejo de Ministros. Pero luego de que Nagy ascendiera al poder, se retiró del Pacto
de Varsovia y presionó por más liberalización. En respuesta, el 4 de noviembre los
soviéticos enviaron 60,000 tropas y tranques para aplastar al movimiento
independentista, asesinando a varios miles de personas. Nagy fue capturado y luego
ejecutado, junto con cientos de sus partidarios. Cientos de miles de húngaros huyeron
hacia el Oeste. [19]
A la invasión soviética de Hungría le siguió la Primavera de Praga en Checoslovaquia
una década después, en 1968. Luego del discurso secreto de Jrushchov en 1956, el
Partido Comunista de Checoslovaquia (KSČ) comenzó a aflojar las regulaciones,
permitiendo que se formara una sociedad civil relativamente independiente. Una de las
figuras representativas fue Václav Havel, que luego se convirtió en el primer presidente
de la actual República Checa.

En enero de 1968, el político reformista Alexander Dubček asumió como primer


secretario del Partido Comunista de Checoslovaquia. Fortaleció las reformas y
promovió el lema del “socialismo de rostro humano”. Poco después, Dubček comenzó
una rehabilitación a gran escala de personas que habían sido erróneamente perseguidas
durante el período de Stalin. Se liberaron disidentes, se aflojó el control sobre los medios
de comunicación, se incentivó la libertad académica, se permitió a los ciudadanos viajar
al extranjero, se redujo la vigilancia sobre la iglesia. Lo más crucial fue que el KSČ
permitió una limitada democracia dentro del partido.

La Unión Soviética, con la memoria fresca en el levantamiento húngaro de 1956,


consideró a tales reformas una traición a los principios socialistas y temió que otros
países las imitaran. Entre marzo y agosto de 1968, funcionarios soviéticos, entre ellos
el secretario general del PCUS Leonid Brezhnev, celebraron cinco conferencias con
Dubček, intentando presionarlo para que abandonase las reformas democráticas.
Dubček rechazó las demandas de Brezhnev. Ese agosto, la Unión Soviética y otras
naciones del Pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia con cientos de miles de
tropas, tomando al país por sorpresa. La Primavera de Praga fue aplastada y se acabó el
“socialismo de rostro humano”. [20]

La Unión Soviética dependía de su fuerza militar para imponer regímenes comunistas


en Europa del Este y mantener su control sobre la región. Incluso el más mínimo
movimiento hacia la liberalización provocaba rebeliones contra el sistema socialista. A
finales de los 80, los líderes soviéticos emprendieron reformas políticas y económicas
que condujeron al final de la Guerra Fría, la caída del Muro de Berlín y el derrumbe de
todos los regímenes comunistas de Europa del Este. Al no estar la Unión Soviética
dispuesta a mantener las costosas políticas que habían mantenido su dominio, los
pueblos de Polonia, Rumania, Bulgaria, Checoslovaquia y Alemania oriental se alzaron
en protestas generalmente pacíficas contra los regímenes locales.
El 4 de junio de 1989, día de la masacre de la Plaza de Tiananmen en China, Polonia
celebró su primera ronda de elecciones democráticas libres. La segunda ronda, celebrada
el 18 de junio, removió a los comunistas y a sus socios de coalición del parlamento.

Para octubre de 1989, varias ciudades en Alemania del Este estaban llevando a cabo
enormes protestas contra el Partido Socialista Unificado (SED) que estaba en el poder.
Ese mes, el líder soviético Mijaíl Gorbachov visitó Berlín y le dijo al secretario general
del SED, Erich Honecker, que la única salida era la reforma.

Inmediatamente después, Alemania del Este levantó las restricciones para viajar a
Hungría y Checoslovaquia, que estaban atravesando sus propias liberalizaciones
políticas tras el ejemplo soviético. Esto permitió que una gran cantidad de personas
desertaran a Alemania occidental a través de Checoslovaquia, y el Muro de Berlín ya
no pudo detener las olas de ciudadanos que huían. El 9 de noviembre, el SED renunció
a seguir controlando la frontera entre ambas Alemanias. Decenas de miles de alemanes
del Este se fueron hacia Berlín occidental, y el muro fue derribado. El símbolo de la
Cortina de Hierro comunista que había estado en pie por décadas desapareció y fue
historia. [21]

b. Albania y China
El PCCh se intentó duramente ganar influencia sobre Albania, que al principio había
criticado a Moscú y abandonado el Pacto de Varsovia. Mao estaba satisfecho con que
Albania se hubiera separado de los soviéticos, y así comenzó el programa de dar “ayuda”
a Albania, sin importar el costo.

Xinhua informó que “De 1954 a 1978, China brindó apoyo financiero en 75 ocasiones
al Partido del Trabajo de Albania; la suma del acuerdo fue de más de 10,000 millones
de yuan”. En ese tiempo, la población de Albania era de apenas unas dos millones de
personas, lo que significaba que cada persona recibiría el equivalente de 5000 yuan. Por
otro lado, el PIB promedio anual de China era de apenas 200 yuan. Durante de ese
período, China también estaba sufriendo la hambruna del Gran Salto Adelante, así como
el colapso económico ocasionado por la Revolución Cultural de Mao.

Durante la hambruna, la RPC utilizó su pequeña reserva de moneda extranjera para


importar alimentos. En 1962, Reis Malile, el embajador albanés en China, exigió ayuda
agrícola. Bajo el mando del vicepresidente del Partido, Liu Shaoqi, un buque chino que
transportaba trigo comprado a Canadá y destinado a China cambió el curso hacia
Albania y descargó la totalidad del trigo en un puerto albanés. [22]

Además, China ayudó a Albania a construir una fábrica textil, pero Albania no tenía
algodón, así que China usó sus reservas extranjeras para comprar algodón para Albania.
En una ocasión, funcionarios albaneses pidieron a Geng Biao, el embajador chino en
Albania en ese momento, que reemplazara equipamientos grandes de una fábrica de
fertilizante y exigieron que los equipos fueran de Italia. China entonces compró
máquinas de Italia y las instaló para Albania. A todo esto, Albania dio por sentada la
ayuda china y muchas veces la desperdició. Enormes cantidades de acero, maquinarias
e instrumentos de precisión enviados desde China fueron dejados a la intemperie. A los
funcionarios albaneses no les importaba; creían que si el material o los equipos se
rompían o perdían, China simplemente les daría otros.

En 1974, Albania pidió un préstamo de 5000 millones de yuan a China. A pesar de estar
al borde del colapso económico debido a la Revolución Cultural, la RPC aprobó un
préstamo de mil millones de yuan a Albania. No obstante, los líderes albaneses estaban
enormemente insatisfechos y comenzaron un movimiento antichino con lemas como
“Nunca inclinaremos nuestras cabezas frente a la presión económica de un país
extranjero”. También se negó a apoyar a China con petróleo y asfalto.

4. El comunismo después de la Guerra Fría


Después de las revoluciones de 1989, la propia Unión Soviética sufrió cambios políticos
drásticos. En agosto de 1991, los partidarios de la línea dura en el PCUS, la KGB y el
ejército que consideraban a las reformas de Gorbachov como una traición al comunismo
montaron un golpe de Estado, poniendo al líder soviético bajo arresto domiciliario y
enviando tanques a ocupar Moscú. Pero el complot no tuvo el apoyo de los miembros
comunes del Partido ni del público en general, y los conspiradores fueron arrestados o
se suicidaron. El 25 de diciembre de 1991, con los movimientos independentistas
creciendo en todo el país, Gorbachov anunció la disolución de la Unión Soviética en
quince repúblicas independientes.

El fin de la Guerra Fría, el colapso del bloque soviético y la implementación de reformas


económicas en China parecían señalar el fin de la amenaza del comunismo para el
mundo libre y la humanidad. En realidad, el retraimiento entre Estados Unidos y la
Unión Soviética dejó al Partido Comunista Chino fuera del foco de atención y le dio
varias décadas para apuntalar su sistema totalitario y socavar al mundo libre.
A diferencia del movimiento de desnazificación posterior a la Segunda Guerra Mundial,
con sus juicios públicos contra los criminales de guerra nazis y una amplia educación
contra los males de la ideología fascista, aún no se ha materializado un recuento
completo de los crímenes comunistas. Rusia y muchas otras ex repúblicas soviéticas
nunca han condenado su pasado soviético ni han abolido el aparato de la policía secreta.
Un exagente de la KGB que luego pasó a ser jefe de la policía secreta de Rusia está
ahora a cargo del país. Las ideologías comunistas y sus seguidores no solo siguen activas
sino que están propagando su influencia hacia Occidente y todo el mundo.

Los activistas anticomunistas de Occidente –la generación más vieja que tiene un
entendimiento más profundo del comunismo– están muriendo gradualmente, mientras
que quienes conforman la generación más nueva no reciben la suficiente información
sobre ello. Los comunistas y organizaciones de izquierda en todo el mundo han podido
continuar sus movimientos radicales o progresistas para derribar y destruir valores
tradicionales y estructuras sociales.

El primer presidente de la Federación de Rusia, Boris Yeltsin, tomó medidas para purgar
la ideología soviética –despidió a exfuncionarios soviéticos, hizo derribar estatuas de
Lenin y otros líderes comunistas y reconstruyó iglesias cristianas ortodoxas destruidas
por el PCUS– pero estas medidas resultaron ser en gran parte superficiales para limpiar
al país de una cultura del Partido profundamente arraigada, que había sido inoculada en
la gente y las instituciones durante casi siete décadas. Además, la agitación política y el
colapso económico que siguieron al fin de la Unión Soviética alimentaron la nostalgia
por la época pasada.

El resurgimiento del apoyo popular al comunismo en Rusia llevó a la formación del


Partido Comunista de la Federación Rusa (CPFR). Se convirtió en un partido político
importante y así lo fue hasta el surgimiento de la Rusia Unida de Vladimir Putin.

En octubre de 1993 –apenas dos años después de que los ciudadanos de Moscú tomaran
las calles para pedir independencia y democracia– decenas de miles de moscovitas
marcharon a Plaza Roja, gritando los nombres de Lenin y Stalin y ondeando las
exbanderas soviéticas. En encuestas recientes, como la realizada por RBK TV de Moscú
en 2015, muchos encuestados (alrededor del 60 por ciento) dijeron que la Unión
Soviética debería renacer. En mayo de 2017, la Liga Juvenil Comunista, que fue
establecida como una organización afiliada al PCUS, celebró una ceremonia de
juramento para jóvenes en la Plaza Roja de Moscú, ante la tumba de Lenin. En el acto,
el presidente del Partido Comunista de la Federación Rusa, Gennady Zyuganov, afirmó
que 60,000 nuevos reclutas se habían unido recientemente al Partido y que el Partido
Comunista continuaba sobreviviendo y expandiéndose.

El espectro del comunismo continúa acechando al país más grande del mundo.
Solamente en Moscú hay más de 80 monumentos dedicados a Lenin, cuya tumba en la
Plaza Roja continúa atrayendo turistas y seguidores. El mundo nunca expuso y condenó
exhaustivamente los crímenes de la KGB. En el último siglo, la influencia comunista
explícita en los gobiernos se ha desvanecido en la mayoría de los países. En el apogeo
del movimiento comunista en la Guerra Fría, había más de dos docenas de países
gobernados por regímenes abiertamente comunistas. Hoy en día, solo quedan cuatro:
China, Vietnam, Cuba y Laos. A pesar de que el partido gobernante en Corea del Norte
abandonó las REFERENCIAS al marxismo-leninismo, sigue siendo un Estado
comunista totalitario. Más de cien países en todo el mundo tienen partidos comunistas
registrados.

En la década de 1980, había más de 50 partidos comunistas en Latinoamérica, con un


total de un millón de miembros afiliados (de los cuales el Partido Comunista de Cuba
contabilizaba más o menos la mitad). A principios de los 80, Estados Unidos y la Unión
Soviética competían ferozmente por las zonas principales de Latinoamérica y Asia. Con
el colapso de Europa del Este y la Unión Soviética, los partidos comunistas que se
enfocaban en la violencia para imponer su régimen, como el Partido Comunista
Peruano, fueron cada vez menos.

Sin embargo, la mayoría de los países latinoamericanos aún cayeron en variantes del
socialismo. Partidos políticos de izquierda asumieron nombres como Partido Socialista
Democrático, Partido Socialista del Pueblo, y así. Varios partidos comunistas en
América Central quitaron las palabras “partido comunista” de sus nombres, pero
continuaron promoviendo ideologías comunistas y socialistas, volviéndose incluso más
engañosos en sus actividades.

De los 33 países independientes de Latinoamérica y el Caribe, la mayoría tiene partidos


comunistas que son aceptados como participantes políticos legítimos. En Venezuela,
Chile, Uruguay y otros países, ocurrió que el partido comunista y el partido gobernante
han llegado a formar gobiernos de coalición, mientras que los países comunistas en otros
países juegan el rol de la oposición.
En Occidente y en otras regiones de todo el mundo, el comunismo no recurrió a la
revolución violenta como hizo en Oriente. En cambio, usó un método más oculto, y los
partidarios de las ideologías de izquierda han infiltrado casi todos los aspectos de la
sociedad, tanto en Estados Unidos como en otros países. Décadas más tarde, las formas
occidentales de comunismo han logrado subvertir en gran medida la sociedad y la
moralidad tradicionales, desintegrando la cultura impartida por lo divino. En este
sentido, el espectro del comunismo ha afirmado su control sobre el mundo entero.

A continuación: Capítulo 5, Parte 1

Actualizado el 10 de mayo de 2020

REFERENCIAS
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2. Jung Chang and Jon Halliday, “Lukewarm Believer (1920–25; age 26–31),” Mao:
The Unknown Story (New York: Anchor Books, 2006).

3. Harry S. Truman, “Statement on Formosa” (speech, White House, January 5, 1950),


USC US–China Institute, accessed April 19, 2020, https://china.usc.edu/harry-s-
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7. Zhong Shanluo 鐘山洛, Dangshi mimi 黨史秘密 [Secrets of Party History] (Taiwan:
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8. Chen Xianhui 陈宪辉, “Di 52 zhang Wen Ge wai jiao: duiwai shuchu geming” 第52

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(December 2014), https://www.bannedbook.net/forum2/topic6605.html. [En chino]

9. Li Su 李肃, “Jie mi shi ke: taoli Chaoxian wangming Zhongguo (wanzhengban)” 解


密时刻:逃离朝鲜 亡命中国 (完整版 ) [“Leaking Moment: Escaping North Korea,
Dying in China” (complete version)], Voice of America, October 8, 2012,
https://www.voachinese.com/a/hm-escaping-north-korea-20121007/1522169.html. [En
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September 20, 2017, http://www.chinainperspective.com/ArtShow.aspx?AID=183410.
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14. Cheng Yinghong, “Xiang shijie shuchu geming.”

15. Ibid.

16. Chen, “Di 52 zhang Wen Ge wai jiao.”

17. Hanshan 寒山, “Jin shi zuo fei: Xiong Xiangshi he Zhonggong zai La Mei shuchu
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and the CCP’s history of exporting revolution to Latin America”], Radio Free Asia,
November 17, 2005, https://www.rfa.org/cantonese/features/history/china_cccp-
20051117.html. [en chino]

18. Cheng, “Xiang shijie shuchu geming.”

19. Chen Kuide 陈奎德, Jindai xianfa de yanhua 近代宪政的演化 [The Evolution of
Contemporary Constitutionalism], The Observer (2007), chap. 60. [en chino]

20. Ibid., chap. 67.

21. Ibid., chap. 77.

22. Wang Hongqi, “Zhongguo dui Aerbaniya de yuanzhu” 中国对阿尔巴尼亚的援助


[“China’s Aid to Albania”], Yanhuang Chunqiu, accessed April 16, 2020,
http://www.yhcqw.com/36/3172.html#. [En chino]
CAPÍTULO 5, PARTE 1: INFILTRACIÓN EN OCCIDENTE

TABLA DE CONTENIDOS
INTRODUCCIÓN
1. El comunismo mediante la violencia y la no violencia
2. Guerra de espionaje y desinformación
3. Del New Deal al Progresismo
4. La revolución cultural de Occidente
5. Los movimientos antiguerra y de derechos civiles

INTRODUCCIÓN
Las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016 fueron de las más dramáticas
en décadas. La campaña estuvo llena de giros e imprevistos que continuaron aun
después de las elecciones. El ganador, el candidato republicano Donald Trump, se
encontró asediado por una cobertura negativa en la prensa y protestas en ciudades de
todo el país. Los manifestantes llevaban pancartas con lemas como “no mi presidente”
y declaraban que Trump es racista, machista, xenófobo o nazi. Se exigió que hubiera un
recuento y hubo amenazas de destituirlo incluso antes de que asumiera el cargo.

Periodistas de investigación han revelado que muchas de estas protestas fueron


instigadas por ciertos grupos de interés. Como se muestra en “America Under Siege:
Civil War 2017” (América bajo asedio: Guerra civil 2017), un documental dirigido por
Trevor Loudon, investigador radicado en Florida, una significativa proporción de los
manifestantes eran “revolucionarios profesionales” con lazos con regímenes comunistas
y otros Estados autoritarios, como Corea del Norte, Irán, Venezuela o Cuba. El film
también señala el rol de dos prominentes organizaciones socialistas de Estados Unidos:
el estalinista Partido Mundial de los Trabajadores y la maoísta Organización Socialista
del Camino para la Libertad. [1]

Habiendo investigado al movimiento comunista desde la década de 1980, Loudon


determinó que las organizaciones izquierdistas hicieron de Estados Unidos su objetivo
principal para la infiltración y la subversión. Los campos de la política, la educación, la
prensa y las empresas estadounidenses han virado cada vez más hacia la izquierda bajo
la influencia de personas en buenas posiciones. Incluso mientras la gente en todo el
mundo festejaba el triunfo del mundo libre después de la Guerra Fría, el comunismo
seguía apoderándose furtivamente de instituciones públicas de la sociedad occidental en
preparación para su lucha final.

En países orientales como la Unión Soviética o China, el comunismo se manifiesta como


un gobierno totalitario que comete asesinatos en masa y destruye la cultura tradicional.
Por otro lado, en Occidente ha estado obteniendo el control de manera silenciosa y
constante, utilizando la subversión y la desinformación. Erosiona la economía, los
procesos políticos, las estructuras sociales y la fibra moral de la humanidad para
provocar la degeneración y destrucción de la humanidad.

Estados Unidos es el faro del mundo libre y carga con la misión conferida por lo divino
de ser la policía del mundo. La participación de Estados Unidos fue lo que determinó el
resultado de las dos guerras mundiales. Durante la Guerra Fría, ante la amenaza del
holocausto nuclear, Estados Unidos logró contener al bloque soviético hasta la
desintegración de los regímenes comunistas soviéticos y de Europa del Este.

Los Padres Fundadores de Estados Unidos aplicaron su conocimiento de las tradiciones


religiosas y filosóficas de Occidente para escribir la Declaración de la Independencia y
la Constitución de Estados Unidos. Estos documentos reconocen que los derechos
otorgados al hombre por Dios son autoevidentes –comenzando por la libertad de
creencia y de expresión– y establecieron la separación de poderes para garantizar un
sistema republicano de gobierno.

La libertad del hemisferio occidental tiene una dirección directamente contraria al


objetivo del comunismo. El comunismo se maquilla con la hermosa visión de una
sociedad colectiva e igualitaria para esclavizar y destruir a la humanidad.

Dado que el Partido Comunista no ostenta el poder en países occidentales, apunta a


conquistar Occidente mediante la subversión, y hace que sus partidarios se infiltren en
todo tipo de organizaciones e instituciones. Hay al menos cinco fuerzas principales
dirigiendo la subversión comunista en Occidente.

La primera fuerza de subversión fue la Unión Soviética, que fundó la Tercera


Internacional comunista (Comintern) para propagar la revolución en todo el mundo.

La segunda fuerza fueron los partidos comunistas locales, que trabajaron con el Partido
Comunista Soviético y el Comintern.
La tercera fueron las crisis económicas y las revueltas sociales que en las últimas
décadas alentaron a muchos gobiernos occidentales a adoptar políticas socialistas, lo
que dio como resultado un giro a la izquierda.

La cuarta fuerza fueron quienes simpatizan y apoyan al Partido Comunista y al


socialismo. Estos compañeros de viaje sirven al comunismo como una quinta columna
de “idiotas útiles” dentro de la sociedad occidental, ayudando a destruir la cultura,
sembrar la degeneración moral y socavar a los gobiernos legítimos.

La quinta fuerza es el Partido Comunista Chino (PCCh). Después de que los comunistas
chinos implementaran la reforma económica, a partir de los 80, el PCCh estableció
intercambios políticos, comerciales y culturales que le dieron la oportunidad de
infiltrarse en Occidente.

Dada la naturaleza opaca y sinuosa del comunismo, supera el alcance de esta obra el
brindar un informe exhaustivo sobre la infiltración comunista en Occidente. Sin
embargo, al entender el panorama general, el lector puede comenzar a ver cómo opera
el espectro y aprender a ver a través de sus capas de engaño. Para ser breves, este
capítulo ofrece un repaso general del alcance del comunismo en Estados Unidos y
Europa occidental.

1. El comunismo mediante la violencia y la no violencia


En el imaginario colectivo, el Partido Comunista es sinónimo de violencia, y con razón.
El hecho de que los regímenes comunistas de Rusia y China tomaran el poder mediante
la revolución violenta y utilizaran la violencia como una herramienta de represión
desvió la atención de las formas menos visibles del comunismo. En el Manifiesto
Comunista, Marx y Engels dicen: “Los comunistas desprecian esconder sus perspectivas
y objetivos. Ellos declaran abiertamente que sus fines pueden lograrse solo mediante el
derrocamiento forzoso de todas las condiciones sociales existentes”. [2]

Según Marx, la revolución comunista empezaría en países capitalistas avanzados, pero


Vladimir Lenin creía que podría construirse el socialismo en Rusia, que tenía un
desarrollo económico comparativamente más atrasado. La otra contribución importante
de Lenin al marxismo fue su doctrina de construcción del partido, que consistía en
adoptar las técnicas de coerción, engaño y violencia de las organizaciones criminales y
aplicarlas a la teoría socioeconómica marxista. Según Lenin, la clase trabajadora es
incapaz de desarrollar una conciencia de clase o de exigir la revolución por sí misma, y
por eso una fuerza externa debe convocarla a la acción. Los agentes de la revolución se
organizarían en una “vanguardia” proletaria altamente disciplinada: el Partido
Comunista.

La Sociedad Fabiana británica, fundada en 1884, un año después de la muerte de Marx,


tomó un camino diferente en la lucha por imponer el socialismo. El escudo de armas
original de la sociedad describe a un lobo con piel de oveja, y su nombre hace referencia
a Quintus Fabius Maximus Verrucosus, el general y dictador de la antigua Roma famoso
por sus tácticas dilatadoras en las Guerras Púnicas. El primer panfleto producido por el
grupo incluía una nota que decía: “El momento adecuado debes esperar, como Fabius
hizo pacientemente mientras en guerra contra Aníbal, aunque muchos censuraron su
tardanza; pero llegado el momento debes golpear duro, como Fabius hizo, o tu espera
habrá sido en vano e infructífera”. [3]

Para dar lugar gradualmente al socialismo, la Sociedad Fabiana inventó la política de


“impregnación” para infiltrarse en la política, las empresas y la sociedad civil. La
Sociedad alienta a sus miembros a avanzar en los objetivos socialistas uniéndose a
organizaciones adecuadas y congraciándose con importantes figuras como ministros de
gabinete, funcionarios de alto rango, empresarios industriales, decanos de universidades
o líderes de iglesias. Sidney Webb, un miembro importante de la sociedad, escribió:

Como Sociedad, damos la bienvenida a la adhesión de hombres y mujeres de todas las


denominaciones religiosas o de ninguna, insistiendo fuertemente con que el socialismo
no es secularismo; y el mismísimo objeto y propósito de toda acción colectiva sensible
era el desarrollo del alma individual o la conciencia o el carácter. […] Tampoco
confinamos nuestra propaganda al Partido Laborista que emerge lentamente, o a
aquellos que estaban preparados para hacerse llamar socialistas, o a los trabajadores
manuales o a ninguna clase en particular. Planteamos nuestras propuestas, una por una,
de la manera más persuasiva posible, ante todo aquel que las escuche –conservadores
cuando tengamos acceso a ellos, las iglesias y capillas de todas las denominaciones, las
diversas universidades, y liberales y radicales, junto con las otras Sociedades Socialistas
en todo momento. A eso llamamos ‘impregnación’ y fue un descubrimiento importante.
[4]

Sea el comunismo violento de Lenin o el comunismo no violento de la Sociedad


Fabiana, ambos tienen el mismo objetivo final. El comunismo violento de Lenin no
rechaza los medios no violentos. En su libro La enfermedad infantil del ‘izquierdismo’
en el comunismo, Lenin critica a los partidos comunistas de Europa occidental que se
rehusaron a cooperar con lo que él llamaba los sindicatos “reaccionarios” o a integrar el
parlamento nacional “capitalista”. En su libro, Lenin escribió: “Para un comunista, con
un entendimiento correcto de sus propios fines, el arte de la política yace en calcular
correctamente las condiciones y el momento en el que la vanguardia del proletariado
pueda tomar el poder con éxito. Él debe decidir cuándo, después de esta toma de poder,
la vanguardia podrá obtener un apoyo adecuado por parte de un estrato lo
suficientemente inclusivo de la clase trabajadora y de la masa trabajadora no proletaria,
y cuándo será capaz de mantener, consolidar y extender su supremacía al educar,
entrenar y atraer a un círculo aún más amplio de masas trabajadoras”. [5]

Lenin remarcó una y otra vez que los comunistas deben ocultar sus verdaderas
intenciones. A fin de tomar el poder, no hay que descartar ninguna promesa ni acuerdo.
En otras palabras, para conseguir sus objetivos, pueden ser inescrupulosos. En el camino
a obtener el poder, tanto los Bolcheviques de Rusia como el movimiento comunista
chino apelaron abundantemente a la violencia y el engaño.

La brutalidad de los regímenes comunistas soviéticos y chinos ha desviado la atención


del comunismo no violento que se encuentra en Occidente. La especialidad de la
Sociedad Fabiana era el engaño. Eligió a Bernard Shaw, dramaturgo irlandés, para
encubrir los verdaderos objetivos del socialismo no violento con una retórica prosaica.
Pero la brutalidad permanece, apenas por debajo de la superficie. Shaw escribió, en la
última página de su libro Manual de socialismo y capitalismo para mujeres inteligentes:
“También dejé bien en claro que el socialismo significa la igualdad de ingresos o nada,
y que bajo el socialismo no tendrías permitido ser pobre. Te alimentarían, vestirían,
alojarían, enseñarían y emplearían a la fuerza, te guste o no. Si se descubre que no tienes
el carácter suficiente para ser digna de todas estas molestias, posiblemente seas
amablemente ejecutada”. [6]

Así como un régimen leninista puede encontrar a veces conveniente reducir la brutalidad
manifiesta de su régimen, los partidos comunistas occidentales y sus diversas
organizaciones de fachada no descartan el empleo de la violencia y otros actos
criminales si eso les sirve para avanzar con su agenda política.

2. Guerra de espionaje y desinformación


El comunismo sostiene que la nación es una construcción opresiva de la sociedad de
clases, por eso apunta a abolir los conceptos de patriotismo y lealtad nacional. En el
Manifiesto Comunista, Marx y Engels proclaman que “los hombres trabajadores no
tienen país”. El Manifiesto termina con la nota de “¡Trabajadores de todos los países,
uníos!”

Bajo el liderazgo de Lenin, los bolcheviques fundaron el primer régimen socialista en


Rusia e inmediatamente establecieron el Comintern para instigar la revolución socialista
en todo el mundo. El objetivo de la Unión Soviética y el Comintern era derrocar a los
regímenes legítimos de cada nación sobre la Tierra y establecer una dictadura socialista
mundial del proletariado. En 1921, la filial del Lejano Oriente del Comintern estableció
el PCCh, que tomaría el poder en China en 1949.

Los partidos comunistas de todo el mundo buscaron la guía del Comintern y aceptaron
su financiamiento y entrenamiento. Con los recursos de un vasto imperio a su
disposición, los bolcheviques reclutaron activistas en todo el mundo y los entrenaron
para llevar a cabo operaciones subversivas en sus propios países.

Fundado en 1919, el Partido Comunista de EE. UU. (PCEUA) fue una de esas
organizaciones que siguieron al Comintern y a los bolcheviques. Aunque el PCEUA en
sí nunca se convirtió en una fuerza política importante, su influencia en Estados Unidos
fue de todos modos significativa. El PCEUA confabuló con activistas y organizaciones
activistas para infiltrarse en los movimientos de trabajadores y estudiantes, la iglesia y
el gobierno.

A fines de los años 50, Fred Schwartz, pionero del pensamiento anticomunista
estadounidense, dijo ante el Comité de Actividades Anti-Americanas de la Cámara de
Representantes de EE. UU.: “Todo intento por juzgar la influencia de los comunistas en
base a sus números es como tratar de determinar la validez del casco de un barco
relacionando el sector con agujeros con el sector que está en condiciones. Un agujero
puede hundir el barco. El comunismo es la teoría de unos pocos disciplinados que
controlan y dirigen al resto. Una persona en una posición crítica puede controlar y
manipular a miles de otras”. [7]

Ahora se sabe que había agentes soviéticos activos dentro del gobierno estadounidense
durante la Segunda Guerra Mundial. A pesar de esto y de los esfuerzos anticomunistas
del senador Joseph McCarthy, políticos y académicos izquierdistas y la prensa de
izquierda ocultaron o encubrieron estos hechos al público.

En la década de 1990, el gobierno de EE. UU. desclasificó los Archivos Venona, una
colección de comunicaciones soviéticas decodificadas por la inteligencia
estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. Estos documentos muestran que al
menos 300 espías soviéticos estuvieron trabajando en el gobierno de EE. UU.,
incluyendo funcionarios de alto rango en la administración Roosevelt que tenían acceso
a información ultrasecreta. Otros agentes utilizaban sus posiciones para influir en la
creación de políticas y la forma de gobernar en Estados Unidos. Entre los espías
soviéticos que se descubrieron estaban Harry Dexter White, funcionario del Tesoro de
EE. UU; Alger Hiss, funcionario del Departamento de Estado; y Julius y Ethel
Rosenberg, la pareja que fue ejecutada en la silla eléctrica por transmitir secretos
militares y tecnología atómica a la Unión Soviética.

Las comunicaciones interceptadas y desencriptadas por el Proyecto Venona fueron solo


la punta del iceberg; el alcance total de la infiltración soviética en el gobierno de EE.
UU. sigue siendo desconocido. Al ocupar puestos gubernamentales de alto rango en EE.
UU., algunos agentes soviéticos tuvieron la oportunidad de influir en importantes
decisiones políticas.

Alger Hiss, que se desempeñó como director de la Oficina de Asuntos Políticos


Especiales del Departamento de Estado, tuvo un rol clave como consejero del presidente
Franklin D. Roosevelt durante la Conferencia de Yalta a finales de la Segunda Guerra
Mundial. Él ayudó a determinar los arreglos territoriales de posguerra, a redactar el
borrador de la Carta de las Naciones Unidas, a decidir el intercambio de prisioneros, y
demás.

Harry Dexter White fue un asistente de confianza del secretario del Tesoro Henry
Morgenthau Jr. Ayudó a crear los acuerdos financieros internacionales de Bretton
Woods en 1944 y fue uno de los arquitectos del Fondo Monetario Internacional y del
Banco Mundial. White incentivó al Partido Nacionalista Chino (Kuomintang) para que
incorporara en el Ministerio de Finanzas chino a Yi Zhaoding, un miembro oculto del
PCCh. Después de asumir su cargo en 1941, Yi fue el arquitecto de desastrosas reformas
monetarias que dañaron la reputación del Kuomintang y beneficiaron el ascenso del
PCCh [8]. Algunos historiadores argumentan que la influencia de los espías soviéticos
y sus simpatizantes izquierdistas en la política exterior norteamericana llevó a que
Estados Unidos pusiera fin a la ayuda militar que brindaba al Kuomintang durante la
Guerra Civil China tras la Segunda Guerra Mundial. Así fue que China continental cayó
en manos del PCCh. [9]

Whittaker Chambers, informante soviético y asociado del PCEUA que luego desertó y
testificó contra otros espías, dijo: “Los agentes de una potencia enemiga estaban en
posición de hacer mucho más que robar documentos. Estaban en una posición de
influencia sobre la política exterior de la nación a favor de los intereses del principal
enemigo de la nación, y no solo en ocasiones excepcionales, […] sino en lo que debe
haber sido una abrumadora suma de decisiones día a día”. [10]

Yuri Bezmenov, un agente de la KGB que desertó en Occidente en 1970, abordó los
métodos soviéticos de subversión en sus escritos y entrevistas. De acuerdo con
Bezmenov, los espías al estilo James Bond de la cultura popular, que hacían explotar
puentes o se escabullían robando documentos secretos, no podrían estar más lejos de la
realidad. Solo entre el 10 y el 15 por ciento del personal y los recursos de la KGB estaban
asignados a las operaciones de espionaje tradicional, y el resto era para la subversión
ideológica.

Bezmenov decía que la subversión tiene cuatro etapas: desmoralización,


desestabilización, crisis y “normalización”. El primer paso se centra en usar una
generación para subvertir la percepción de la realidad y desmoralizar al país enemigo;
el segundo es crear caos social; el tercero es instigar una crisis que lleve a la guerra civil,
a una revolución o a una invasión de otro país; culminando con el cuarto y último paso
de poner al país bajo el control del Partido Comunista. Esto se llama normalización.

Bezmenov, alias Thomas Schumann, enumeró tres campos de subversión –o


desmoralización– dentro de la primera etapa: ideas, estructuras y vida. Las ideas
incluyen la religión, la educación, los medios de comunicación y la cultura. Las
estructuras incluyen la administración del gobierno, el sistema legal, el orden público,
las fuerzas armadas y la diplomacia. La vida abarca la familia y las comunidades, la
salud y las relaciones entre personas de diferentes razas y clases sociales.

Como ejemplo, Bezmenov explicó cómo el concepto de igualdad fue manipulado para
crear agitación social. Los agentes promueven la causa del igualitarismo, haciendo que
la gente esté descontenta con sus circunstancias políticas y económicas. El activismo y
la agitación social van acompañados de un estancamiento económico, lo que exacerba
las relaciones laborales y de capital en un ciclo deteriorante de desestabilización. Esto
culmina en una revolución o en una invasión de fuerzas comunistas. [11]

Otro desertor, Ion Mihai Pacepa, el oficial de inteligencia de mayor rango en desertar
del bloque soviético, escapó a Estados Unidos en 1978. Luego expuso cómo los
regímenes comunistas adoptaron estrategias de guerra psicológica y desinformación
contra países occidentales como parte de la primera etapa. De acuerdo con Pacepa, el
propósito de la desinformación era alterar el marco de referencia de la gente. Con los
valores ideológicos manipulados, la gente no sería capaz de entender o aceptar la verdad
incluso si esta fuera presentada con evidencia directa. [12]

Bezmonov decía que la primera etapa de subversión ideológica generalmente tomaba


entre 15 y 20 años –es decir, el tiempo necesario para educar una nueva generación–, la
segunda etapa tomaba de dos a cinco años, y la tercera etapa era de solo dos a seis meses.
En una entrevista que dio en 1984, Bezmenov dijo que la primera etapa había sido
lograda a un grado mayor al que habían planeado originalmente las autoridades
soviéticas.

Los testimonios de muchos espías y oficiales de inteligencia soviéticos y documentos


desclasificados de la Guerra Fría sugieren que las tácticas de infiltración y subversión
fueron la fuerza impulsora detrás del movimiento contracultura de la década de 1960.

En 1950, el senador Joseph McCarthy comenzó a exponer el alcance de la infiltración


comunista en el gobierno y la sociedad de EE. UU. Pero cuatro años después, el Senado
votó por censurarlo y la iniciativa del gobierno de deshacerse de la influencia comunista
quedó interrumpida. Hoy en día, el McCartyismo es sinónimo de persecución política –
una indicación de que la izquierda ha tenido éxito en dominar la lucha ideológica.

La infiltración comunista no ha disminuido con el colapso de la Unión Soviética y el fin


de la Guerra Fría. Los izquierdistas luchan con uñas y dientes para proteger a adúlteros,
abortistas, criminales y comunistas, mientras apoyan la anarquía y se oponen a la
civilización.

3. Del New Deal al Progresismo


El jueves 24 de octubre de 1929, hubo pánico en la bolsa de valores de Nueva York y
se vendieron un récord de 12.9 millones de acciones. La crisis se diseminó desde el
sector financiero a toda la economía, y la Gran Depresión que le siguió no dejó afuera a
ninguna de las naciones industrializadas ni a ningún país en vías de desarrollo. La tasa
de desempleo en EE. UU., que era del 3% en 1929, se disparó hasta un cuarto de la
población laboral para 1933. Aparte de la Unión Soviética, la producción industrial en
los principales países industriales cayó un promedio del 27%. [13]

A comienzos de 1933, dentro de los 100 primeros días de la presidencia de Roosevelt,


se presentaron muchos proyectos de ley relacionados con resolver la crisis. Las políticas
incrementaron la intervención del Gobierno en la economía y el Congreso aprobó
reformas importantes, incluyendo la Ley de Emergencia Bancaria, la Ley de Ajuste
Agrícola, la Ley de Recuperación de la Industria Nacional y la Ley de Seguridad Social.
Aunque en esencia el New Deal (“Nuevo acuerdo”) de Roosevelt en esencia se disolvió
al comenzar la Segunda Guerra Mundial, muchas de las instituciones y organizaciones
que emergieron en ese periodo continuaron moldeando la sociedad estadounidense hasta
la actualidad.

Roosevelt firmó más órdenes ejecutivas en promedio cada año que el número total de
decretos similares emitidos por el resto de los presidentes en el siglo XX. Sin embargo,
la tasa de desempleo de EE. UU. no cayó por debajo de los dos dígitos hasta 1941,
cuando se estaba desarrollando la guerra. El verdadero efecto del New Deal fue poner
al Gobierno de EE. UU. en una trayectoria de impuestos altos, gobierno grande e
intervencionismo económico.

En su libro de 2017, The Big Lie: Exposing the Nazi Roots of the American Left (La
Gran Mentira: Exponiendo las raíces nazis de la izquierda estadounidense), el pensador
conservador Dinesh D’Souza argumenta que la Ley de Recuperación de la Industria
Nacional, que fue una de las piezas centrales del New Deal de Roosevelt, significó en
esencial el fin del libre mercado en EE. UU. [14]

De acuerdo con FDR’s Folly, un libro de 2003 escrito por el historiador Jim Powell, el
New Deal prolongó la Gran Depresión en lugar de terminarla: la Ley de Seguridad
Social y leyes laborales incentivaron un mayor desempleo, mientras que los altos
impuestos agobiaron a empresas saludables, y demás [15]. Milton Friedman,
economista y ganador del Premio Nobel, elogió la obra de Powell y dijo: “A decir
verdad –tal como lo demuestra Powell sin un dejo de dudas– el New Deal obstaculizó
la recuperación después de la contracción, prolongó y sumó desempleo, y preparó el
escenario para un gobierno aún más intrusivo y costoso”. [16]
El presidente Lyndon Johnson, quien asumió el cargo luego del asesinato del presidente
John F. Kennedy en 1963, declaró la “guerra contra la pobreza y el desempleo humanos”
en su discurso del Estado de la Unión de 1964 y lanzó los programas nacionales de la
Gran Sociedad. En un corto periodo, Johnson emitió una serie de órdenes ejecutivas,
estableció nuevas agencias de gobierno, reforzó el Estado de ayuda social, aumentó los
impuestos y expandió drásticamente la autoridad del gobierno.

Es interesante notar las similitudes entre las medidas administrativas de Johnson y los
objetivos delineados en la literatura comunista de la época. Gus Hall, exsecretario
general del PCEUA, dijo: “La actitud comunista hacia la Gran Sociedad se puede
resumir con el viejo dicho de que dos hombres durmiendo en la misma cama pueden
tener sueños diferentes. […] Nosotros apoyamos todas las medidas porque soñamos con
el socialismo”.

La “misma cama” de Hall se refiere a las políticas de Johnson de la Gran Sociedad.


Aunque el PCEUA también apoyó la iniciativa de la Gran Sociedad, la intención de la
administración de Johnson fue mejorar a Estados Unidos bajo el sistema democrático,
mientras que la intención del Partido Comunista fue acercar a Estados Unidos hacia el
socialismo.

Las consecuencias más serias de la Gran Sociedad y la Guerra contra la Pobreza son
tres: aumentaron la dependencia en la ayuda social, alentaron a la gente a no trabajar y
dañaron la estructura familiar. Las políticas de ayuda social favorecieron a las familias
monoparentales, promoviendo así el divorcio y los hijos extramaritales. Según las
estadísticas, la tasa de niños nacidos fuera del matrimonio en 1940 era de 3.8%; para
1965, esta cifra se incrementó al 7.7%. En 1990, 25 años después de la reforma de la
Gran Sociedad, la cifra era del 28% y en 2012 aumentó al 40% [17]. Estas políticas
afectaron de manera desproporcionada a las minorías, especialmente a los
afroamericanos.

La desintegración de la familia trajo consigo una serie de consecuencias generalizadas,


como una mayor carga financiera para el gobierno, una elevada tasa de delitos, el
deterioro de la educación familiar, pobreza generacional y una mentalidad de subsidio,
lo que llevó a una mayor tasa de desempleo voluntario.

Una frase atribuida al historiador y jurista escocés Lord Alexander Fraser Tytler dice:
“Una democracia no puede existir como forma permanente de gobierno. Solo puede
existir hasta que la mayoría descubra que puede votar por las dádivas del tesoro público.
A partir de ese momento, la mayoría siempre vota al candidato que les prometa más
beneficios del tesoro público, con el resultado de que la democracia colapsa por la
resultante política fiscal relajada, y siempre le sigue una dictadura, luego una
monarquía” [18]. A veces también se atribuye una variante de esta frase al historiador
francés Alexis de Tocqueville.

Como dice un dicho chino, “Ir del ahorro a la extravagancia es fácil, de la extravagancia
al ahorro es difícil”. Luego de que la gente desarrolla una dependencia a la ayuda social,
se vuelve casi imposible para el gobierno reducir la escala y el tipo de beneficios. El
Estado benefactor de Occidente se ha convertido en un lodazal político para el cual ni
políticos ni funcionarios tienen solución.

En la década de 1970, la extrema izquierda abandonó los términos revolucionarios que


ponían en guardia al pueblo estadounidense y los reemplazó con el “liberalismo” y el
“progresismo”, que suenan más neutrales. La gente que vivió en países comunistas
conocen bien al último, ya que “progreso” ha sido utilizado por el Partido Comunista
casi como un sinónimo de “comunismo”. Por ejemplo, el término “movimiento
progresista” hacía referencia al “movimiento comunista”, e “intelectuales progresistas”
hacía referencia a “personas procomunistas” o a miembros ocultos del Partido
Comunista.

Mientras tanto, el liberalismo no es en esencia diferente al progresismo, ya que conlleva


la misma connotación de impuestos altos; cada vez más ayuda social; gobierno grande;
rechazo a la religión, la moral y la tradición; el uso de la “justicia social” como arma
política; “corrección política”; y la promoción militante del feminismo, la
homosexualidad, la perversidad sexual, y demás.

No es nuestra intención apuntar el dedo a ninguna figura política o persona, ya que es


realmente difícil hacer un análisis y un juicio correctos en medio de complejos
desarrollos históricos. Es claro que el espectro del comunismo ha estado en operación
tanto en Oriente como en Occidente desde comienzos del siglo XX. Cuando la
revolución violenta tuvo éxito en Oriente, propagó la influencia del comunismo en los
gobiernos y sociedades de Occidente, haciéndolos moverse hacia la izquierda.

Tras la Gran Depresión, Estados Unidos adoptó políticas cada vez más socialistas, como
el Estado de ayuda social, al tiempo que el ateísmo y el materialismo erosionaron la
fibra moral de la sociedad norteamericana. La gente se fue alejando de Dios y de la
moral tradicional, volviéndose así más débiles para resistir el engaño del espectro
comunista.

4. La revolución cultural de Occidente


La década de 1960, que fue un punto de inflexión en la historia moderna, vio cómo un
movimiento de contracultura sin precedentes barrió de Oriente a Occidente. En contraste
con la Revolución Cultural del PCCh, el movimiento de contracultura occidental parecía
tener múltiples enfoques, o más bien, carecer de enfoque.

Desde mediados de los años 60 a mediados de los 70, la mayoría de los participantes
jóvenes del movimiento de contracultura estuvieron motivados por varias búsquedas.
Algunos se oponían a la Guerra de Vietnam, algunos luchaban por derechos civiles,
algunos abogaban por el feminismo y condenaban el patriarcado, algunos peleaban por
los derechos de los homosexuales. Para rematar esto emergió un cegador espectáculo de
movimientos contra la tradición y la autoridad que abogaban por la libertad sexual, el
hedonismo, los narcóticos y la música de rock.

El objetivo de esta Revolución Cultural Occidental era destruir la civilización cristiana


recta y su cultura tradicional. Aunque parecía ser desordenado y caótico, este cambio
cultural internacional provino del comunismo. Los jóvenes participantes del
movimiento reverenciaban a “los Tres M”: Marx, Marcuse y Mao.

Herbert Marcuse era un miembro clave de la Escuela de Frankfurt, un grupo de


intelectuales marxistas asociados con el Instituto de Investigación Social, establecido en
1923 en lo que en aquella época se llamaba la Universidad de Frankfurt. Sus fundadores
utilizaban el concepto de “teoría crítica” para atacar la civilización occidental y aplicar
el marxismo en la esfera cultural.

Uno de los fundadores de la escuela fue el marxista húngaro György Lukács. Él dijo
que el propósito de la escuela era responder a la pregunta de “¿Quién nos salvará de la
civilización occidental?” [19]. Al explayarse sobre esto, dijo que consideraba que
Occidente era culpable de crímenes genocidas contra cada civilización y cultura que
encontró. La civilización estadounidense y la occidental, según Lukács, son los
depósitos más grandes del mundo de racismo, machismo, nativismo, xenofobia,
antisemitismo, fascismo y narcisismo. Así se pavimentó el camino a la “corrección
política”.
En 1935, los marxistas de la Escuela de Frankfurt se trasladaron a Estados Unidos y se
afiliaron a la Universidad de Columbia en Nueva York. Esto les dio una apertura para
diseminar sus teorías en suelo estadounidense. Con la asistencia de otros académicos de
izquierda, corrompieron varias generaciones de la juventud estadounidense.

Al combinar el marxismo con el pansexualismo freudiano, las teorías de Marcuse


catalizaron el movimiento de liberación sexual. Marcuse creía que la represión de la
naturaleza propia en la sociedad capitalista entorpecía la liberación y la libertad. Por lo
tanto, era necesario oponerse a todas las religiones, moralidad, orden y autoridad
tradicionales a fin de transformar la sociedad en una utopía de placer sin límites y sin
esfuerzos.

La famosa obra de Marcuse Eros y la civilización: Una investigación filosófica sobre


Freud ocupa un lugar importante en la vasta cantidad de obras de los académicos de
Frankfurt, por dos razones específicas: primero, el libro combina los pensamientos de
Marx y Freud y convierte la crítica de Marx hacia la política y la economía en una crítica
a la cultura y la psicología. Segundo, el libro tendió un puente entre los teóricos de
Frankfurt y los jóvenes lectores, lo que posibilitó la rebelión cultural de los años 60.

Marcuse dijo que el movimiento de contracultura puede ser llamado “una revolución
cultural, dado que la protesta está dirigida hacia todo el establishment cultural, incluida
la moral de la sociedad existente”. Y continuó: “Hay una cosa que podemos decir con
total seguridad: la idea tradicional de revolución y la estrategia tradicional de revolución
han terminado. Estas ideas son anticuadas. […] Lo que debemos emprender es un tipo
de desintegración difusa y dispersa del sistema”. [20]

Pocos entre los jóvenes rebeldes podían comprender las teorías arcanas de la Escuela de
Frankfurt, pero las ideas de Marcuse eran simples: ser antitradición, antiautoridad y
antimoral. Entregarse al sexo, las drogas y el rock and roll sin restricciones. Incluso
acuñó la frase “Hacer el amor, no la guerra”. Mientras uno dijera “no” a toda autoridad
y a las normas sociales, uno contaría como un participante de la “noble” causa
revolucionaria. Era tan simple y fácil convertirse en revolucionario; no es de sorprender
que haya atraído a tantos jóvenes de ese tiempo.

Debe enfatizarse que si bien muchos de los jóvenes rebeldes actuaron por su propia
voluntad, los líderes estudiantiles más radicales al frente del movimiento habían sido
entrenados y manipulados por comunistas extranjeros. Por ejemplo, los líderes de
Estudiantes por una Sociedad Democrática (ESD), una organización de estudiantes
activistas de Estados Unidos, fueron entrenados por agentes del espionaje cubano, según
informes del FBI.

Las protestas estudiantiles antiguerra fueron organizadas a instigadas directamente por


grupos comunistas. Uno de estos grupos era la organización de extrema izquierda
Weather Underground, que entró en escena cuando la ESD colapsó en 1969. En una
declaración de ese año, Weather Underground usó esta frase: “La contradicción entre
los pueblos revolucionarios de Asia, África y Latinoamérica y los imperialistas
liderados por Estados Unidos es la contradicción principal en el mundo contemporáneo.
El desarrollo de esta contradicción es promover la lucha del pueblo de todo el mundo
contra el imperialismo de EE. UU. y sus lacayos”.

Estas palabras fueron escritas por Lin Biao, el entonces segundo líder más poderoso de
la China comunista, en su serie de artículos llamada “¡Larga vida a la victoria de la
guerra del pueblo!”. [21]

Así como la Revolución Cultural causó un daño irreversible a la cultura tradicional


china, el movimiento de contracultura causó una agitación titánica en la sociedad
occidental. Primero, normalizó muchas subculturas que pertenecían a los sectores bajos
de la sociedad o que eran variaciones desviadas de la cultura dominante. La liberación
sexual, las drogas y el rock and roll rápidamente erosionaron los valores morales de la
juventud y la convirtieron en una fuerza corrosiva que estaba en contra de Dios, en
contra de la tradición y en contra de la sociedad.

Segundo, el movimiento de contracultura sentó un precedente para el activismo caótico


y fomentó un amplio rango de formas de pensar antisociales y antiestadounidenses,
preparando el camino para las protestas callejeras y la guerra cultural que llegarían más
tarde.

Tercero, luego de que los jóvenes de los años 60 terminaron su vida activista, ingresaron
a las universidades e institutos de investigación, completaron sus doctorados y maestrías
y se incorporaron a la corriente principal de la sociedad estadounidense. Llevaron
consigo la perspectiva marxista y sus valores, influyendo la educación, los medios de
comunicación, la política y los negocios, e impulsando la revolución no violenta a lo
largo del país.
Desde los años 80, la izquierda acaparó el poder y estableció baluartes en los medios de
comunicación, el sector académico y Hollywood. La presidencia de Ronald Reagan
revirtió brevemente esta tendencia, solo para que se reanudara en los años 90 y alcanzara
la cima en años recientes.

5. Los movimientos antiguerra y de derechos civiles


En la novela 1984, de George Orwell, uno de los ministerios principales de Oceanía es
el Ministerio de la Paz, que supervisa los asuntos militares del Partido. El significado
invertido de su nombre apunta a una estrategia utilizada por los comunistas: cuando la
fuerza de uno es inferior a la del enemigo, hay que proclamar el deseo de paz. Extender
una ofrenda de paz es la mejor forma de esconder un ataque inminente.

La Unión Soviética y otros países comunistas fueron y continúan siendo adeptos a esta
estrategia, que se emplea para infiltrar Occidente. Poco después del fin de la Segunda
Guerra Mundial –cuando Estados Unidos aún era el único país capaz de producir y
utilizar una bomba atómica– se formó el Consejo Mundial de la Paz. Su primer
presidente fue el físico francés Frédéric Joliot-Curie, miembro del Partido Comunista
Francés.

Habiendo sufrido grandes pérdidas en la guerra, la Unión Soviética promovió


agresivamente la paz mundial como una estratagema para limitar la presión de
Occidente. El Consejo Mundial de la Paz estaba bajo la influencia directa del Comité
Soviético para la Defensa de la Paz, una organización afiliada al Partido Comunista
Soviético. El consejo inició una campaña mundial de propaganda que proclamaba que
la Unión Soviética era un país que amaba la paz y condenaba a Estados Unidos como
un belicista hegemónico. La “lucha por la paz”, un latiguillo promocionado por el
funcionario soviético de alto rango y líder ideológico Mijaíl Suslov, se convirtió en un
elemento constante de la retórica soviética.

“El movimiento antibélico actual da testimonio de la voluntad y disposición de las


grandes masas del pueblo para salvaguardar la paz y evitar que los agresores sumerjan
a la humanidad en el abismo de otra masacre”, escribió Suslov en un panfleto de
propaganda de 1950. “La tarea ahora es convertir esta voluntad de las masas en acciones
activas y concretas que apunten a frustrar los planes y medidas de los instigadores de
guerra angloamericanos”. [22]
La “paz mundial” se convirtió en uno de los primeros frentes comunistas en la guerra
de opinión pública contra el mundo libre. La Unión Soviética patrocinó una multitud de
organizaciones y grupos para impulsar los objetivos comunistas, tales como la
Federación Sindical Mundial, la Federación Internacional de Mujeres, la Federación
Internacional de Periodistas, la Federación Mundial de la Juventud Democrática, la
Asociación Mundial de Científicos.

En 1982, Vladimir Bukovsky, un prominente disidente soviético, escribió: “Los


miembros de la generación más vieja aún pueden recordar las marchas, los actos y las
peticiones de los años 1950 […] Difícilmente sea ahora un secreto que toda la campaña
fue organizada, dirigida y financiada desde Moscú, a través del llamado Fondo para la
Paz y el Consejo Mundial de la Paz dominado por los soviéticos […]” [23]

Gus Hall, ex Secretario General del Partido Comunista de EE. UU., dijo: “Hay una
necesidad de expandir la lucha por la paz, incrementar su nivel, involucrar a números
mucho más grandes, convertirla en un tema de cada comunidad, cada organización de
personas, cada sindicato, cada iglesia, cada hogar, cada calle, cada lugar en el que se
reúna nuestra gente […]” [24]

Los soviéticos impulsaron el movimiento de “lucha por la paz” en tres olas durante la
Guerra Fría, la primera comenzó en los años 50. La segunda ola fue el movimiento
antibélico de los 60 y los 70. Stanislav Lunev, exoficial del GRU (inteligencia militar)
soviético que desertó a Estados Unidos en 1992, dijo que “el GRU y la KGB ayudaron
a financiar casi todos los movimientos y organizaciones antiguerra en Estados Unidos
y otros países”. [25]

Ronald Radosh, exmarxista y activista durante el movimiento anti Guerra de Vietnam,


admitió que “nuestra intención nunca fue tanto la de terminar la guerra, sino la de usar
el sentimiento antibélico para crear un nuevo movimiento socialista revolucionario en
casa”. [26]

El tercer gran movimiento antibélico tuvo lugar a principios de los años 80, cuando
Estados Unidos desplegó estratégicamente misiles nucleares de rango intermedio en
Europa. Los manifestantes antiguerra exigieron que tanto la Unión Soviética como
Estados Unidos limitaran sus arsenales nucleares, y en 1987 se formó el Tratado sobre
Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF). Dada la falta de libertad de expresión
y transparencia política en el bloque soviético, los términos del tratado solo podían
garantizarse eficazmente en el Occidente democrático. Tras la Guerra Fría y el inicio de
la Guerra contra el Terrorismo, las organizaciones con lazos comunistas o de izquierda
radical siguieron desempeñando un papel importante en la dirección del movimiento
antibélico de Estados Unidos. [27]

Los comunistas también se esforzaron por apropiarse del movimiento por los derechos
civiles en EE. UU. Ya a fines de los años 1920, el Partido de los Trabajadores comunista
creía que había un gran potencial para la revolución entre los estadounidenses negros
[28]. Un manual de propaganda comunista publicado en 1935, “Los negros en la
América soviética”, proponía una revolución racial en el Sur, incluyendo el
establecimiento de una República Negra, combinada con la revolución proletaria
general. [29]

En los años 60, elementos del movimiento por los derechos civiles tuvieron el apoyo de
los partidos comunistas soviético y chino. Las organizaciones extremistas Movimiento
de Acción Revolucionaria y el Panteras Negras maoísta tuvieron el apoyo o estaban
directamente influenciadas por el PCCh. En el verano de 1965, varias ciudades
americanas fueron arrasadas por revueltas raciales. Después de que Leonard Patterson
renunció al Partido Comunista de EE. UU., testificó que los líderes de las violentas
organizaciones afroamericanas disfrutaban de un fuerte apoyo del Partido. Tanto él
como Hall habían recibido entrenamiento en Moscú. [30]

Ya sea en su estructura organizativa o su programa ideológico, el Partido de las Panteras


Negras admiraba al PCCh como su modelo a seguir, con lemas de Mao tales como “el
poder político crece del cañón de un arma” y “todo el poder pertenece al pueblo”.
Ningún miembro podía dejar de leer el Pequeño Libro Rojo de Mao. Al igual que el
PCCh, las Panteras Negras abogaban por la revolución violenta. Uno de los líderes de
las Panteras, Eldridge Cleaver, predijo en 1968 una ola de terror, violencia y guerra de
guerrillas. En muchas reuniones de negros, los participantes agitaban el Pequeño Libro
Rojo, imitando a los Guardias Rojos que hacían lo mismo en China. [31]

El movimiento de derechos civiles logró que las relaciones raciales se incorporaran al


debate público y ayudó a los estadounidenses a sanar algunas de las divisiones más
profundas de la nación por medios pacíficos, como leyes, manifestaciones, boicots y
educación. Sin embargo, los revolucionarios de izquierda han seguido utilizando el
conflicto racial como un trampolín para sus planes radicales. [32]
A continuación: Capítulo 5, Parte 2

Actualizado el 11 de mayo de 2020.

REFERENCIAS
1. Joseph (Jake) Klein, “An Interview With Trevor Loudon,” Capital Research Center,
February 24, 2017, accessed on April 16, 2020, https://capitalresearch.org/article/an-
interview-with-trevor-loudon.

2. Karl Marx and Friedrich Engels, “Manifesto of the Communist Party,” in Marx &
Engels Selected Works, vol. 1, trans. Samuel Moore, ed. Andy Blunden (Moscow:
Progress Publishers, 1969), Marxists Internet Archive, accessed April 17, 2020,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1848/communist-manifesto/ch04.htm.

3. “Our History,” Fabian Society, accessed March 6, 2020, https://fabians.org.uk/about-


us/our-history.

4. Mary Agnes Hamilton, Sidney and Beatrice Webb: A Study in Contemporary


Biography (London: Sampson Low, Marston & Co., 1932).

5. V. I. Lenin, ‘Left Wing’ Communism: An Infantile Disorder. (Moscow: Foreign


Languages Publishing House, 1952), 47.

6. George Bernard Shaw, The Intelligent Woman’s Guide to Socialism and Capitalism
(New York: Brentano’s Publishers, 1928), 470.

7. US Congress, House, Committee on Un-American Activities, Communist Legal


Subversion: The Role of the Communist Lawyer: Report, 86th Cong., 1st sess.,
February 16, 1959.

8. John Earl Haynes and Harvey Klehr, Venona: Decoding Soviet Espionage in America
(New Haven: Yale University Press, 1999), 138–145.

9. M. Stanton Evans and Herbert Romerstein, Stalin’s Secret Agents: The Subversion
of Roosevelt’s Government (New York: Threshold Editions, 2012).

10. Whittaker Chambers, Witness (New York: Random House, 1952).


11. Tomas Schuman (Yuri Bezmenov), Love Letter to America (Los Angeles: Maxims
Books, 1984), 21–46.

12. Ion Mihai Pacepa and Ronald J. Rychlak, Disinformation: Former Spy Chief
Reveals Secret Strategies for Undermining Freedom, Attacking Religion, and
Promoting Terrorism (Washington, DC: WND Books Inc., 2013).

13. Bureau of the Census, Historical Statistics of the United States: Colonial Times to
1970, Part 2, accessed on April 16, 2020, https://www.census.gov/history/pdf/1930-
39unemployment.pdf.

14. Dinesh D’Souza, The Big Lie: Exposing the Nazi Roots of the American Left
(Washington, DC: Regnery Publishing, 2017).

15. Jim Powell, FDR’s Folly: How Roosevelt and His New Deal Prolonged the Great
Depression (New York: Crown Forum, 2003).

16. Milton Friedman, as quoted in Powell, FDR’s Folly, back cover.

17. Nicholas Eberstadt, “The Great Society at 50: What LBJ wrought,” American
Enterprise Institute, May 9, 2014, accessed on April 16, 2020,
https://www.aei.org/articles/the-great-society-at-50.

18. Elmer T. Peterson, “This Is the Hard Core of Freedom,” The Daily Oklahoman,
December 9, 1951.

19. William S. Lind, ‘Political Correctness:’ A Short History of an Ideology


(Washington, DC: Free Congress Foundation, 2004), 4–5.

20. Ibid., 10.

21. Lin Biao, “Defeat U.S. Imperialism and Its Lackeys by People’s War,” in Long Live
the Victory of People’s War! (Beijing: Foreign Language Press, 1965).
22. Mikhail Suslov, “The Defense of Peace and the Struggle Against the Warmongers”
(New Century Publishers, February 1950), Marxists Internet Archive, accessed April
17, 2020, https://www.marxists.org/archive/suslov/1949/11/x01.htm.

23. Vladimir Bukovsky, “The Peace Movement & the Soviet Union,” Commentary
Magazine, May 1982, accessed April 17, 2020,
https://www.commentarymagazine.com/articles/the-peace-movement-the-soviet-
union.

24. US Congress, Congressional Record: Proceedings and Debates, 88th Cong., 1st
sess., Vol. 109, Part 1, January 9, 1963–January 30, 1963.

25. Stanislav Lunev and Ira Winkler, Through the Eyes of the Enemy: The
Autobiography of Stanislav Lunev (Washington, DC: Regnery Publishing, 1998).

26. Ronald Radosh, as quoted in Robert Chandler, Shadow World: Resurgent Russia,
the Global New Left, and Radical Islam (Washington, DC.: Regnery Publishing, 2008),
389.

27. “AIM Report: Communists Run Anti-War Movement,” Accuracy in Media,


February 19, 2003, https://www.aim.org/aim-report/aim-report-communists-run-anti-
war-movement.

28. John Pepper (Joseph Pogani), American Negro Problems (New York: Workers
Library Publishers, 1928), Marxists Internet Archive, accessed April 17, 2020,
https://www.marxists.org/history/usa/parties/cpusa/1928/nomonth/0000-pepper-
negroproblems.pdf.

29. James W. Ford and James S. Allen, The Negroes in a Soviet America (New York:
Workers Library Publishers, 1935), 24–30.

30. Leonard Patterson, “I Trained in Moscow for Black Revolution,” Speakers Bureau
of the John Birch Society, YouTube video, posted by Swamp Yankee, August 20, 2011,
https://www.youtube.com/watch?v=GuXQjk4zhZs.

31. G. Louis Heath, ed., Off the Pigs! The History and Literature of the Black Panther
Party (Metuchen, NJ: Scarecrow Press, 1976), 61.
32. Thurston Powers, “How Black Lives Matter Is Bringing Back Traditional Marxism,”
The Federalist, September 28, 2016, http://thefederalist.com/2016/09/28/black-lives-
matter-bringing-back-traditional-marxism.
CAPÍTULO 5, PARTE 2: INFILTRACIÓN EN OCCIDENTE

TABLA DE CONTENIDOS (continuación)


6. El marxista americano
7. La larga marcha a través de las instituciones
8. Corrección política
9. El socialismo en Europa
10. Cayendo en las trampas del diablo
REFERENCIAS

***

6. El marxista americano
Cuando el movimiento de protestas juveniles en Occidente estaba en pleno auge en los
años 60, un activista radical desestimaba su ingenuidad, sinceridad e idealismo. “Si el
verdadero radical descubre que tener cabello largo establece barreras psicológicas para
la comunicación y la organización, se corta el cabello”, dijo. El hombre era Saul
Alinsky, un activista, organizador y autor que se convirtió en el agitador
“paracomunista” con la influencia más nociva en décadas.

La razón por la que Alinsky es denominado “paracomunista” es porque, a diferencia de


la Vieja Izquierda (izquierdistas políticos) de los años 30 y la Nueva Izquierda
(izquierdistas culturales) de los años 60, Alinsky se rehusaba a describir
afirmativamente sus ideales políticos. Su visión general era que en el mundo están “los
que tienen”, “los que tienen poco y quieren más” y “los que no tienen”. Él apelaba a
“los que no tienen” para que se rebelaran contra “los que tienen” por cualquier medio y
se hicieran de la riqueza y el poder a fin de formar una sociedad completamente “igual”,
destruyendo el sistema social existente. Era llamado el Lenin y el Sun-Tzu de la
izquierda poscomunista. [33]

Alinsky no solo prodigaba grandes elogios a dictadores comunistas como Lenin y Fidel
Castro, sino que también declaró su lealtad al diablo mismo. En su libro Reglas para
radicales, publicado en 1971, uno de los epígrafes dice: “No nos olvidemos de dar
reconocimiento al primer radical: de todas nuestras leyendas, mitología e historia (y
quién sabe dónde termina la mitología y comienza la historia – o cuál es cuál), el primer
radical conocido por el hombre que se rebeló contra el sistema y lo hizo de manera tan
efectiva que como mínimo ganó su propio reino: Lucifer”.
En Reglas para radicales, Alinsky planteó sistemáticamente su teoría y sus métodos de
organización comunitaria, que usan medios inescrupulosos para alcanzar sus objetivos
y obtener poder. Estas reglas incluyen: “una táctica que se prolonga demasiado en el
tiempo se convierte en un lastre”; “mantener la presión”; “la amenaza usualmente es
más aterradora que la cosa misma”; “el ridículo es el arma más potente del hombre”; y
“elegir el objetivo, congelarlo, personalizarlo y polarizarlo” [34].

La verdadera naturaleza de las reglas aparentemente estériles de Alinsky se vuelve clara


cuando se las aplica en el mundo real. En 1972, durante la Guerra de Vietnam, George
H. W. Bush, entonces embajador de EE.UU. para las Naciones Unidas, dio un discurso
en la Universidad de Tulane. Estudiantes antiguerra de la universidad pidieron consejos
a Alinsky y él les dijo que protestar con los métodos de siempre probablemente haría
que simplemente los expulsasen. Entonces sugirió que se vistieran con trajes del Ku
Klux Klan, y que cuando Bush defendiera la guerra, lo vitorearan y se pararan con
letreros que dijeran “El KKK apoya a Bush”. Los estudiantes así lo hicieron, y se
convirtió en un claro ejemplo de propaganda engañosa. [35]

En 1964, Alinsky elaboró un plan para que 2500 activistas ocuparan los baños del
Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago, uno de los más concurridos del mundo,
para hacer que sus operaciones se detuvieran por completo. El plan se filtró a las
autoridades de Chicago, quienes se vieron obligadas a negociar, y la protesta nunca llegó
a realizarse. [36]

Para forzar a Kodak, el empleador más grande de Rochester, Nueva York, a reconocer
a la organización comunitaria FIGHT como el representante oficial de la comunidad
negra de Rochester, Alinsky tuvo una idea similar. Aprovechado una importante
tradición cultural en la ciudad –un concierto de la Orquesta Filarmónica de Rochester–
Alinsky planeó comprar cien boletos para sus activistas y antes alimentarlos con frijoles
para que arruinaran el espectáculo con sus flatulencias. Este plan tampoco llegó a
concretarse, pero las tácticas de Alinsky finalmente obligaron a Kodak a ceder a sus
demandas.

Los libros y entrevistas de Alinsky dan la impresión de que era un individuo carismático
pero despiadado y calculador. Su “organización comunitaria” era en realidad una forma
de revolución gradual. Sin embargo, difería de sus predecesores en varios aspectos.
Primero, tanto la Vieja como la Nueva Izquierda eran al menos idealistas en su retórica,
mientras que Alinsky le quitó a la “revolución” su fachada idealista y la expuso como
una dura lucha de poder. Cuando daba entrenamientos para “organizaciones
comunitarias”, preguntaba constantemente a sus aprendices: “¿Por qué organizarnos?”
Algunos respondían que era para ayudar a otros, pero Alinsky rugía en respuesta:
“¡Quieres organizarte para ganar poder!” El manual de entrenamiento por el que se
guiaban los seguidores de Alinsky decía: “No somos virtuosos por no querer poder. […]
Somos realmente cobardes por no querer poder” porque “el poder es bueno” […] y
“carecer de poder es malvado”. [37]

Segundo, a Alinsky no tenía en alta estima a la juventud rebelde de los años 60 que
estaba públicamente en contra del gobierno y de la sociedad. Él enfatizaba que siempre
que fuera posible, uno debería ingresar al sistema, aguardando el momento oportuno
para subvertirlo desde adentro.

Tercero, el objetivo final de Alinsky era subvertir y destruir, no beneficiar a ningún


grupo. Entonces, al implementar su plan, era necesario ocultar el propósito real con
objetivos localizados o falsos que fueran en apariencia razonables o inofensivos. Una
vez que la gente se acostumbraba a ser movilizada, era relativamente fácil movilizarla
a actuar hacia objetivos más radicales.

En Reglas para radicales, Alinsky dijo: “Cualquier cambio revolucionario debe ser
precedido por una actitud hacia el cambio que sea pasiva, afirmativa y no desafiante
entre las masas de nuestra gente. […] Recuerden: una vez que se organiza a la gente en
torno a algo en lo que normalmente está de acuerdo, como la contaminación, luego un
grupo organizado de personas ya está en movimiento. Desde ahí es un paso corto y
natural hacia la contaminación política, hacia la contaminación del Pentágono”.

Un líder de Estudiantes por una Sociedad Democrática influenciado por Alinsky dio en
el clavo en cuanto a la esencia de radicalizar protestas: “El tema nunca es el tema; el
tema siempre es la revolución”. La izquierda radical posterior a los años 60 estaba
profundamente influenciada por Alinsky, y siempre convertía su respuesta a cualquier
problemática social en una insatisfacción con el status quo en general, utilizándolo como
un peldaño para avanzar en la causa revolucionaria.

Cuarto, Alinsky convirtió a la política en una guerra de guerrillas sin restricciones. Al


explicar su estrategia para la organización comunitaria, Alinsky dijo a sus seguidores
que necesitaban golpear al enemigo en los órganos sensoriales: “Primero los ojos; si has
formado una organización del pueblo vasta y de las masas, puedes hacerla desfilar
visiblemente frente al enemigo y mostrar tu poder abiertamente. Segundo los oídos; si
tu organización es pequeña en número, entonces haz lo que hizo Gideon: oculta a los
miembros en la oscuridad pero causa un estruendo y clamor que haga al oyente creer
que los números de tu organización son mucho mayores de los que tiene en realidad.
Tercero, la nariz; si tu organización es muy pequeña incluso para el ruido, haz que el
lugar apeste”.

Quinto, Alinsky enfatizaba utilizar los aspectos negativos de la naturaleza humana,


incluidos la pereza, la codicia, la envidia y el odio. A veces, los participantes de sus
campañas recibían ganancias insignificantes, pero esto solo los hacía más cínicos y
desvergonzados. A fin de subvertir el sistema político y el orden social de los países
libres, Alinsky estaba dispuesto a guiar a sus seguidores hacia la bancarrota moral. A
partir de esto, se puede deducir que si él hubiera verdaderamente obtenido poder, no
habría cuidado ni tenido lástima por sus excamaradas.

Décadas después, dos prominentes figuras de la política estadounidense que estaban


profundamente influenciadas por Alinsky ayudaron a marcar el inicio de la revolución
silenciosa que ha subvertido a la civilización, las tradiciones y los valores
estadounidenses. Al mismo tiempo, las protestas de tipo guerra de guerrillas sin
limitaciones ni restricciones propuestas por Alinsky se volvieron populares en Estados
Unidos a partir de los años 70, como se observó en el movimiento Occupy Wall Street,
el movimiento Antifa, y así.

Cabe destacar que en una de las páginas introductorias de Reglas para radicales, Alinsky
da su “reconocimiento al primer radical”, Lucifer. En una entrevista con la revista
Playboy poco antes de su muerte, Alinsky dijo que al morir, “elegiría sin reservas ir al
infierno” para comenzar a organizar a “los que no tienen” allí porque “son mi tipo de
gente”. [38]

7. La larga marcha a través de las instituciones


En la década de 1930, Antonio Gramsci, un prominente comunista italiano, escribió que
a fin de poder subvertir la sociedad occidental desde adentro, los socialistas debían
luchar en una “guerra de posición”, un concepto que luego pasó a llamarse “la larga
marcha a través de las instituciones”. Él descubrió que es difícil incitar una revolución
para derrocar a un gobierno legítimo cuando la gente aún tiene fe en lo divino, así que
los comunistas dependen de un gran número de soldados de infantería que compartan
su visión oscura de la moral, la fe y las tradiciones. La revolución del proletariado,
entonces, debe comenzar con la subversión de la religión, la moral y la civilización.

Luego de la agitación social de los años 60, los rebeldes que habían marchado por la
revolución comenzaron a ingresar al ámbito académico. Obtuvieron títulos de grado, se
volvieron académicos, profesores, funcionarios de gobierno y periodistas, e ingresaron
a la sociedad principal para llevar adelante la larga marcha a través de las instituciones.
Infiltraron y corrompieron las instituciones que son cruciales para mantener la moral de
la sociedad occidental, incluyendo a la iglesia, el gobierno, el sistema educativo, los
cuerpos legislativos y judiciales, el mundo artístico, los medios de comunicación y las
ONGs.

Hay numerosos medios aparentemente legítimos mediante los cuales personas o grupos
sin escrúpulos pueden arruinar una sociedad libre desde dentro. Para que la democracia
sea efectiva, el pueblo debe estar dispuesto a mantener la virtud cívica y poseer una
cierta norma moral. Desde los años 60, Estados Unidos ha sido como un paciente
incapaz de identificar la causa de su malestar. Las ideas paramarxistas calaron hondo en
la sociedad estadounidense y se han propagado sin que casi nadie las revise.

Entre las muchas estrategias revolucionarias que se han postulado, una de las más
conocidas es la estrategia Cloward-Piven, propuesta en 1966 por dos sociólogos de la
Universidad de Columbia (que también eran miembros de Socialistas Democráticos de
América). El concepto central de la estrategia era aumentar el sistema de ayuda social
para que los estados entraran en bancarrota. Los autores decían que, dado que la cantidad
de personas aptas para recibir ayuda social excede por mucho la cantidad de personas
que realmente la reciben, es posible vaciar las arcas del estado si se incita a la gente a
solicitar los beneficios de forma masiva. El gobierno estatal entonces se vería obligado
a salir al “rescate” y reformar el sistema dándole al gobierno aún más control y
moviéndose hacia un sistema socializado.

La Organización Nacional de Derechos de Beneficios Sociales (NWRO, según sus


siglas en inglés), que estuvo activa entre 1966 y 1975, buscó implementar esta estrategia
luego de que el presidente Lyndon B. Johnson diera inicio a su Guerra contra la Pobreza.
Entre 1965 y 1974, la cantidad de familias monoparentales que recibían ayuda social
aumentó de 4.3 millones a 10.8 millones, más del doble. En 1970, el 28 por ciento del
presupuesto anual de la ciudad de Nueva York se gastó en ayuda social. Entre 1960 y
1970, la cantidad de personas que recibían ayuda social en la ciudad de Nueva York se
acrecentó de 200,000 a 1.1 millón. “A principios de los 70, en la ciudad de Nueva York
había una persona en las listas de ayuda social por cada dos que trabajaban en la
economía privada de la ciudad”, escribió el periodista Sol Stern en el City Journal. En
1975, la ciudad de Nueva York efectivamente entró en bancarrota. [39]

El ejemplo de Cloward-Piven en Nueva York puede ser considerado como una


implementación de las teorías de Alinsky, especialmente que los radicales deben “hacer
que el enemigo cumpla con sus propias reglas”, es decir, si las reglas dicen que cualquier
persona que cumple los requisitos puede recibir ayuda social, entonces forzar al
“enemigo” a cumplir con sus propias reglas lo llevaría a la bancarrota sin ninguna acción
abiertamente hostil por parte de los radicales.

W. Cleon Skousen escribió en su libro El comunismo al desnudo que uno de los 45


objetivos comunistas es “capturar uno o los dos partidos políticos de Estados Unidos”.
El Partido Comunista vio que podía lograr esto usando a un pequeño número de
personas y organizándolas para crear “revoluciones” y “crisis” de las que podía
aprovecharse. Lenin dijo una vez que los sindicatos son “las correas de transmisión del
Partido Comunista hacia las masas” [40]. Los comunistas descubrieron que siempre y
cuando controlen las sindicatos, controlan grandes cantidades de votos. Siempre y
cuando controlen los votos, pueden hacer que los funcionarios y legisladores electos los
obedezcan. Los trabajadores comunes son obligados a unirse a sindicatos para poder
mantener sus intereses y derechos básicos, y así se convierten en los peones del
sindicato. Un principio idéntico funciona cuando se paga una cuota por protección a
pandillas del crimen organizado.

El cineasta e investigador Trevor Loudon explica cómo las entidades comunistas


utilizan los sindicatos y otros grupos como conductos para aplicar sus políticas y
apropiarse de los países democráticos.

En primer lugar, la entidad comunista extranjera o local establece su agenda, por


ejemplo, fortalecer las leyes laborales, implementar un programa escolar más socialista
o la ablandar las sanciones comerciales a Cuba. Segundo, los comunistas y sus aliados
socialistas adoptan estas políticas como políticas sindicales. Los sindicatos entonces
presionan al Partido de los Trabajadores, al Partido Socialista o al Partido Demócrata
local para que adopten estas políticas sindicales como propias. “Como los [sindicatos
de] trabajadores controlan efectivamente estos partidos principales, el proceso no es tan
difícil”, escribió Loudon en 2014. Por lo tanto, a medida que las políticas comunistas se
convierten en políticas sindicales, estas a su vez se convierten en políticas de partidos
políticos “principales”. “Este proceso se ha llevado a cabo innumerables veces en todo
el mundo”, escribió Loudon. [41]

Los comunistas y aquellos que actúan en su nombre de manera ignorante han trabajado
para subvertir el sistema político y social de las sociedades libres de cualquier manera
posible. Luego de décadas de planeamiento y operación comunista, los gobiernos y las
sociedades de Estados Unidos y otros países occidentales se deterioraron severamente.

8. Corrección política
Los países comunistas siempre han ejercido un control estricto sobre el discurso y el
pensamiento. Desde los años 80, apareció otra forma de control del discurso y del
pensamiento en Occidente, y es que la “policía del pensamiento” utiliza la bandera de
la “corrección política” para causar estragos en los medios de comunicación, la sociedad
y el sistema educativo, usando lemas y críticas de masas para restringir el discurso y el
pensamiento. A pesar de que muchos ya se dieron cuenta de que es algo inherentemente
incorrecto, aún no comprenden sus orígenes ideológicos.

Los partidos comunistas han estado usando términos tales como “corrección política”,
juntos con “progreso” y “solidaridad”, por mucho tiempo. Su significado superficial es
evitar utilizar un lenguaje discriminatorio contra minorías, mujeres, discapacitados y
otros. No obstante, la implicación oculta detrás de la corrección política es clasificar a
las personas en grupos según su estatus de víctimas. Por lo tanto, quienes son
considerados los más oprimidos deberían recibir el mayor respeto y cortesía. Este
criterio, basado únicamente en la identidad sin considerar la conducta y el talento
individual, es la base de la llamada “política de identidad”. Este estilo de pensamiento
es extremadamente popular en Estados Unidos y otros países occidentales.

Este tipo de clasificación es idéntica a lo que ocurre en China, donde las personas eran
clasificadas como “las cinco clases de rojo” o “las cinco clases de negro” según su
riqueza y clase social antes de la revolución. El Partido Comunista Chino eliminó y
oprimió a los terratenientes y capitalistas debido a su estatus social “inapropiado”, atacó
a los intelectuales como el “apestoso noveno viejo”, y gritó que “los pobres son los más
listos, los nobles son los más tontos”.

Las diferencias en el estatus político y socioeconómico entre diversos grupos se originan


de razones históricas complejas, y no pueden ser explicadas simplemente como
opresión. Pero la corrección política lo establece como algo binario: solo quienes
muestren simpatía por aquellos designados como “víctimas” y desprecien a los
“opresores” son considerados personas de moral, mientras que aquellos que se apartan
de la narrativa son acusados de ser racistas, machistas, homofóbicos, antiislamistas, y
así.

Muchos gobiernos y ONG occidentales han impulsado la corrección política para


promover una agenda de izquierda. Algunos países ampliaron la definición legal de
“discurso de odio” e imponen castigos por tales discursos en escuelas, medios de
comunicación e internet [42]. Estas restricciones generales a la libertad de expresión
hacen que las sociedades democráticas se aproximen al control del pensamiento ejercido
por los Estados comunistas.

Hoy en día, la izquierda abusa de la corrección política para privar a otros de tener un
canal legítimo para expresarse. Esto se hizo más pronunciado después de las elecciones
presidenciales de 2016 en EE. UU., cuando medios de comunicación, organizaciones y
académicos de izquierda se movilizaron para quitar acceso a plataformas y silenciar a
los partidarios del presidente Donald Trump. Estallaron protestas en grandes ciudades
y las violaciones a la libertad de expresión comenzaron a hacerse frecuentes. Las
universidades, que se supone que son bastiones del pensamiento y la libre expresión, se
han convertido en centros de adoctrinamiento radical. Las organizaciones que actúan
bajo la bandera de oponerse a los discursos de odio han etiquetado a grupos
conservadores regulares como “grupos de odio”, y autores y académicos conservadores
han sido amenazados después de haber sido invitados a hablar o de asistir a diversos
eventos. [43]

En marzo de 2017, el científico social americano Charles Murray fue invitado a hablar
en el Middlebury College de Vermont. Cuando intentó hablar, los más de 400
manifestantes que llenaban la sala gritaron y lo abuchearon, impidiendo así que otros lo
escucharan. Luego, mientras estaba saliendo del campus, los manifestantes rodearon a
Murray y a un profesor que lo acompañaba, los empujaron y agredieron. El profesor
tuvo que ser llevado al hospital por una herida en su cuello.

En septiembre de 2017, el autor conservador Ben Shapiro tenía programada una


participación en la Semana de la Libertad de Expresión en la Universidad de California-
Berkeley, y recibió amenazas de violencia por parte de Antifa, un grupo de extrema
izquierda. La policía de Berkeley se preparó con equipamiento antidisturbios y despachó
tres helicópteros de policía; se estima que los gastos por las medidas de seguridad
superaron los USD 600,000 [44]. Irónicamente, un evento que marcó el inicio del
movimiento estudiantil en 1964 fue una lucha por la libertad de expresión en Berkeley.
Al mes siguiente, cuando Shapiro tenía previsto hablar en la Universidad de Utah, un
grupo de estudiantes dijo que harían cancelar el evento. Un periodista le dijo al joven
que lideraba el grupo que impedir que Shapiro hablara sería como no respetar la Primera
Enmienda. El estudiante respondió: “No me importa. No me parece que sea, digamos,
un documento relevante ahora mismo”. [45]

En marzo de 2018, la profesora titular Amy Wax de la Facultad de Derecho de la


Universidad de Pensilvania fue relevada de algunas tareas de enseñanza después de que
hiciera una observación políticamente incorrecta durante una entrevista con un profesor
de la Universidad de Brown. Wax dijo que los estudiantes negros “rara vez” se gradúan
entre los mejores de la clase. [46]

La corrección política y las restricciones a la libertad de expresión por las que aboga la
izquierda no pretenden fomentar un debate saludable entre puntos de vista diferentes;
son armas ideológicas utilizadas por quienes actúan de mala fe. La corrección política
es la “policía del pensamiento” del espectro comunista para suprimir la disidencia y
oscurecer la verdad.

9. El socialismo en Europa
Toda Europa –no solo los países de Europa del Este– está dominada por el comunismo.
Los países no comunistas del norte, sur y oeste de Europa promueven y acogen, con o
sin intención, ideologías y políticas comunistas. Decir que Europa está “en manos del
enemigo” no es una exageración.

La Internacional Socialista es la organización política internacional más grande del


mundo, y está conformada por más de 135 partidos políticos y organizaciones. La
organización surgió de la Segunda Internacional, fundada por Engels en 1889. Entre los
primeros socialistas estaban Karl Johann Kautsky y Eduard Bernstein, que promovían
una reforma progresiva. Cuando se estableció la Segunda Internacional, existían más de
100 partidos políticos basados en el marxismo en todo el mundo. De ellos, 66 eran
partidos en el poder que adherían al socialismo en sus respectivos países. El nombre
“Internacional Socialista” se originó en 1951.
Actualmente, hay muchos partidos socialistas que descendieron de la Segunda
Internacional por todos lados en Europa, muchos de ellos incluso gobiernan en su país.

El Partido de los Socialistas Europeos, establecido en 1992, está activo en el Parlamento


Europeo y está asociado a la Internacional Socialista. Sus miembros son los partidos
socialdemócratas de la UE y países alrededor, incluyendo el Reino Unido. El Partido de
los Socialistas Europeos actualmente tiene 33 partidos miembro, 12 miembros
asociados y 12 observadores, sumando un total de 57 partidos políticos de la UE, el
Reino Unido y Noruega. Sus principales objetivos son “dar forma a las políticas
europeas progresistas” y desarrollar una estrecha cooperación entre los partidos
miembros, grupos parlamentarios y similares. En esencia, trabaja para promover
vigorosamente la causa socialista.

Los principios rectores del Partido Laborista del Reino Unido están basados en el
socialismo fabiano. Como se detalló previamente, el socialismo fabiano es simplemente
otra versión del marxismo, pero enfatiza utilizar métodos graduales para efectuar la
transición del socialismo al comunismo. También aboga por impuestos altos, gran
cantidad de ayuda social y otras ideas socialistas. El Partido Laborista fue muchas veces
el partido gobernante del Reino Unido en décadas recientes y siempre abogó por las
ideas del socialismo fabiano.

El partido comunista británico y sus diversas variantes también han sido muy activos en
tratar de influenciar la política británica, patrocinando incluso su propio periódico, el
Daily Worker (rebautizado como Morning Star en 1966). El partido surgió del Partido
Comunista de Gran Bretaña, establecido en 1920, y durante su apogeo tuvo miembros
electos en la Cámara de los Comunes. Al comienzo de las elecciones generales de 2017
en el Reino Unido, el Partido Comunista Británico repentinamente anunció su intención
de apoyar al líder del izquierdista Partido Laborista. Este político, que encabeza el
Partido Laborista desde septiembre de 2015, ha dedicado cuarenta años a promover
políticas socialistas, incluida la nacionalización de bienes. Cuando un reportero de la
BBC le preguntó sobre sus postura con respecto a Marx, elogió a Marx como un gran
economista y una “fascinante figura que observaba muchísimo y de quien podemos
aprender muchísimo”.

El Partido Socialdemócrata Sueco, partido en el poder en Suecia, es miembro de la


Internacional Socialista. Durante las varias décadas de gobierno, ha promovido las
ideologías socialistas de igualdad y ayuda social. Uno de los líderes del Partido
Socialista de Francia fue electo presidente en 2012. El partido también es miembro de
la Internacional Socialista y del Partido de los Socialistas Europeos. En Italia, el
veterano comunista Gramsci no solo fundó el Partido Comunista Italiano en 1921, sino
que también fue su secretario general. El Partido Comunista Italiano fue muy activo
hasta los años 90, y mantuvo su posición como el segundo partido político más grande
del país por largo tiempo. En 1991, el partido fue renombrado Partido Democrático y es
parte de la coalición que gobierna actualmente. Otros países europeos, como España y
Portugal, tienen partidos políticos comunistas muy activos con significativa influencia.
Alemania no es la excepción; es el lugar de nacimiento de Marx y Engels y hogar de la
influyente Escuela de Frankfurt, otro bastión del marxismo.

10. Cayendo en las trampas del diablo


A donde sea que vaya el comunismo, va acompañado de violencia, mentiras, guerra,
hambruna y dictadura. La pregunta es: ¿por qué aún hay tantas personas que ayudan
incondicionalmente a este demonio a divulgar sus mentiras, incluso convirtiéndose en
sus herramientas obedientes y fanáticas?

El sociólogo estadounidense Paul Hollander, en su libro de 1981 Peregrinos políticos:


Viajes de intelectuales occidentales a la Unión Soviética, China y Cuba, cuenta las
historias de muchos jóvenes intelectuales enamorados del comunismo. A estos jóvenes
“peregrinos” naturalmente no se les mostraron los horrendos abusos que estaban
ocurriendo al mismo tiempo que ellos estaban de visita. Al regresar a sus países,
elogiaron con entusiasmo al sistema comunista. [47]

En Estados Unidos, hubo personas que se vieron atraídas, o se vieron coaccionadas,


hacia el comunismo por diferentes razones. Muchos de los primeros líderes y miembros
del Partido Comunista de EE. UU. eran inmigrantes de Rusia y países de Europa del
Este. Su estatus económico era bajo y era difícil para ellos integrarse a la comunidad.
Ellos se unieron al Partido principalmente debido a influencias de su país natal.

Luego de la Gran Depresión, la influencia del marxismo en Occidente aumentó


drásticamente y casi toda la clase intelectual occidental comenzó a girar hacia la
izquierda. Numerosos intelectuales fueron a visitar la Unión Soviética y, al retornar a
sus países, dieron discursos y escribieron libros promoviendo la ideología comunista.
Entre aquellos involucrados había muchos pensadores, escritores, artistas y reporteros
influyentes.
La generación Baby Boomer ingresó a la universidad durante los 60 después de crecer
en la opulencia de la posguerra, sin embargo fueron engañados por las ideologías de
tendencia comunista para que asumieran otras posturas contraculturales, en la forma de
protestas antiguerra, feminismo y demás cosas por el estilo. La siguiente generación de
estudiantes ya aprendió directamente con libros de texto con contenido izquierdista
porque sus maestros eran “radicales titulares” –así, la larga marcha a través de las
instituciones del comunismo finalmente había tenido éxito, comenzando un ciclo
destinado a reproducirse y mantenerse para siempre.

En el libro Maestros del engaño, J. Edgar Hoover, director del FBI durante 37 años,
clasificó a los partidarios comunistas en cinco niveles de control del pensamiento:
miembros abiertos del partido (herramientas explícitas del partido), miembros ocultos
del partido (quienes actúan como influyentes encubiertos para los objetivos
comunistas), compañeros de viaje (no son miembros del Partido, pero suelen elegir
complementar el trabajo del partido), oportunistas (apoyan el partido por interés propio)
y crédulos (víctimas inocentes que no se dan cuenta que están bajo el control del
pensamiento del comunismo) [48]. En realidad, hay muy pocos activistas comunistas
extremadamente perversos y acérrimos. El caso es que la mayoría de las personas
controladas por el pensamiento comunista fueron simplemente engañadas.

Los periodistas americanos John Silas Reed y Edgar Snow jugaron un rol muy
importante en promover la ideología comunista en el mundo. Reed, autor del libro Diez
días que estremecieron al mundo, es uno de los tres estadounidenses enterrados en la
Necrópolis de la Muralla del Kremlin, lo que significa que era un activista comunista.
Su descripción de la Revolución de Octubre no fue una cobertura objetiva de eventos
reales, sino una propaganda política cuidadosamente armada.

Snow, autor del libro Estrella roja sobre China, fue un compañero de viaje comunista
cuya entusiasta descripción de los líderes del PCCh dejó una profunda impresión en
muchos estadounidenses. En 1936, viajó al bastión del PCCh en Bao’an, en la provincia
norteña de Shaanxi, y entrevistó a Mao Zedong sobre la causa revolucionaria. Snow fue
utilizado como herramienta de propaganda por el PCCh para difundir su narrativa a una
audiencia internacional.

Bezmenov, el exespía de la KGB, recordó su trabajo de recibir “amigos” extranjeros


cuando trabajaba como espía. La agenda de los visitantes estaba parcialmente armada
por el Servicio de Inteligencia Exterior Soviético; visitas a iglesias, escuelas, hospitales,
jardines de niños, fábricas y otros estaban planeados de antemano. Cada persona con la
que los visitantes entraban en contacto eran comunistas o personas políticamente
confiables que habían sido entrenados para asegurarse de que hablarían según la voz del
Partido. En 1967, Look, una importante revista estadounidense, envió periodistas a la
Unión Soviética para cubrir una historia. Al referirse a los artículos de los periodistas,
Bezmenov dijo: “Desde la primera hasta la última página, fue un paquete de mentiras:
cliché[s] de propaganda presentados a los lectores americanos como opiniones y
deducciones de los periodistas americanos. Nada podría estar [más lejos] de [la]
verdad”. Así, una revista americana distribuyó propaganda soviética al público
americano.

Bezmenov dijo que muchos periodistas, actores y atletas estelares pueden ser
disculpados por estar cegados a la realidad mientras visitaban la Unión Soviética, pero
que el comportamiento de muchos políticos occidentales era imperdonable. Estas
personas moralmente corruptas tejieron mentiras y buscaron cooperar con los
comunistas soviéticos por su propia reputación y ganancias, dijo. [49]

En el libro Usted puede confiar en los comunistas para que se comporten como tales,
Schwarz analizó por qué algunos jóvenes intelectuales comenzaron a apreciar el
comunismo. Enumeró cuatro razones: el desencanto con el capitalismo; la creencia en
una filosofía de vida materialista; el orgullo intelectual; una inquietud religiosa
insatisfecha. El orgullo intelectual se refiere a la experiencia de los jóvenes de alrededor
de 18-20 años que fácilmente caen víctima de la propaganda comunista debido a su
entendimiento parcial de la historia, su soberbia y resentimiento antiautoritario y su
desencanto con la familia y el patrimonio nacional. La “inquietud religiosa insatisfecha”
se refiere al hecho de que todas las personas tienen una especie de impulso religioso
dentro de sí mismas, lo que las empuja a trascender. No obstante, el ateísmo y la teoría
de la evolución inculcados por su educación pueden hacerlos incapaces de obtener
satisfacción mediante las religiones tradicionales. La fantasía comunista de liberar a la
humanidad se aprovecha de esta necesidad humana latente y funciona como religión
sucedánea [50].

Los intelectuales tienden a ser embaucados por ideologías radicales. Tal fenómeno
llamó la atención de los académicos. En su libro de 1955 El opio de los intelectuales, el
filósofo y sociólogo francés Raymond Aron señaló que, por un lado, los intelectuales
del siglo XX criticaban severamente al sistema político tradicional, pero que por otro
lado, toleraban generosamente o incluso hacían la vista gorda a la dictadura y la matanza
en Estados comunistas. Él veía a los intelectuales de izquierda que convertían su
ideología en una religión secular como hipócritas, arbitrarios y fanáticos.

El historiador británico Paul Johnson analizó las vidas y las visiones políticas radicales
de Jean-Jacques Rousseau y de una docena de intelectuales que le siguieron, en su libro
Intelectuales: desde Marx y Tolstói hasta Sartre y Chomsky. Descubrió que todos ellos
compartían la fatal debilidad de la arrogancia y el egocentrismo. [51]

Desde los años 60, el comunismo se ha involucrado en una invasión a gran escala de la
educación estadounidense. Aún peor, muchos jóvenes se entregan a la televisión, los
videojuegos, internet y las redes sociales. Se convierten en “copos de nieve”, personas
que carecen de conocimiento, una perspectiva amplia, sentido de responsabilidad,
sentido de la historia y la capacidad de lidiar con dificultades. Con ideologías
comunistas o derivadas del comunismo inculcadas por la generación de sus padres, son
adoctrinados y, por lo tanto, utilizan un marco de pensamiento retorcido para evaluar
los nuevos hechos que ven y oyen. Esto es, las mentiras comunistas han formado una
película a su alrededor, impidiéndoles tener una visión clara de la realidad.

El espectro comunista se aprovecha tanto de las emociones humanas negativas como las
positivas para seducir a la gente y hacerles caer en sus trampas. Lo más trágico de todo
es que la ideología comunista, además de la ignorancia, el egoísmo y la codicia humana,
apela al deseo sincero de idealismo, altruismo y sacrificio de sus creyentes.

Que tanta gente pueda ser seducida por las mentiras del socialismo y el comunismo se
debe a que la humanidad ha abandonado la creencia espiritual y ha hecho que sus normas
morales caigan en el caos. Solo a través de la fe recta y la elevación moral puede la
humanidad salvaguardarse contra la manipulación demoníaca del espectro.

A continuación: Capítulo 6

Actualizado el 13 de mayo de 2020.

REFERENCIAS (continuación)
33. David Horowitz, Barack Obama’s Rules for Revolution: The Alinsky Model
(Sherman Oaks, CA: David Horowitz Freedom Center, 2009), 6, 16.
34. Saul Alinsky, Rules for Radicals: A Pragmatic Primer for Realistic Radicals (New
York: Vintage Books, 1971), 125–164.

35. Sanford D. Horwitt, Let Them Call Me Rebel: Saul Alinsky, His Life and Legacy
(New York: Alfred A. Knopf, Inc., 1989), xv–xvi.

36. Eric Norden, “Playboy Interview with Saul Alinsky: A Candid Conversation with
the Feisty Radical Organizer,” New English Review, accessed April 17, 2020,
https://www.newenglishreview.org/custpage.cfm?frm=189050&sec_id=189050.

37. Ryan Lizza, “The Agitator,” The New Republic, March 19, 2007,
https://newrepublic.com/article/61068/the-agitator-barack-obamas-unlikely-political-
education.

38. Norden, “Playboy Interview.”

39. David Horowitz and Richard Poe, The Shadow Party: How George Soros, Hillary
Clinton, and Sixties Radicals Seized Control of the Democratic Party (Nashville,
Tennessee: Nelson Current, 2006), 110–114.

40. Vladimir Lenin, “Draft Theses on the Role and Functions of The Trade Unions
Under the New Economic Policy,” in Lenin Collected Works, vol. 42 (Moscow:
Progress Publishers, 1971), 374–386, Marxists Internet Archive, accessed April 17,
2020, https://www.marxists.org/archive/lenin/works/1921/dec/30b.htm.

41. Trevor Loudon, “Communism/Socialism: The Enemies Within,” The Schwarz


Report, vol. 54, no. 7, July 2014, http://www.schwarzreport.org/uploads/schwarz-
report-pdf/schwarz-report-2014-07.pdf.

42. Nathan Pinkoski, “Jordan Peterson Is a Fulcrum for Right and Left’s Switch on Free
Expression,” The Federalist, February 2, 2018,
http://thefederalist.com/2018/02/02/jordan-peterson-marks-fulcrum-right-lefts-side-
switch-free-expression.

43. Stanley Kurtz, “Campus Chaos: Daily Shout-Downs for a Week,” National Review,
October 12, 2017, https://www.nationalreview.com/corner/campus-chaos-daily-shout-
downs-week-free-speech-charles-murray.
44. Andrew O’Reilly, “Antifa Protests Mean High Security Costs for Berkeley Free
Speech Week, but Who’s Paying the Bill?”, Fox News, September 15, 2017,
http://www.foxnews.com/us/2017/09/15/antifa-protests-mean-high-security-costs-for-
berkeley-free-speech-week-but-whos-paying-bill.html.

45. ABC News, “Outspoken Conservative Ben Shapiro Says Political Correctness
Breeds Insanity,” October 20, 2017,
https://www.youtube.com/watch?time_continue=3&v=vj5JXrpwsZs&feature=emb_lo
go.

46. Jessica Schladebeck, “Penn Law Professor Loses Teaching Duties for Saying Black
Students ‘Rarely’ Earn Top Marks,” New York Daily News, March 15, 2018,
http://www.nydailynews.com/news/national/law-professor-upenn-loses-teaching-
duties-article-1.3876057.

47. Paul Hollander, Political Pilgrims: Travels of Western Intellectuals to the Soviet
Union, China, and Cuba (New York: Oxford University Press, 1981).

48. J. Edgar Hoover, Masters of Deceit: The Story of Communism in America and How
to Fight It (New York: Henry Holt and Co., 1958), 81–96.

49. Thomas Schuman (Yuri Bezmenov), No ‘Novosti’ Is Good News (Los Angeles:
Almanac, 1985), 65–75.

50. Fred C. Schwarz and David A. Noebel, You Can Still Trust the Communists … to
Be Communists, Socialists, Statists, and Progressives Too (Manitou Springs, CO:
Christian Anti-Communism Crusade, 2010), 44–52.

51. Paul Johnson, Intellectuals: From Marx and Tolstoy to Sartre and Chomsky (New
York: Harper Perennial, 2007), 225.
CAPÍTULO 6: LA REVUELTA CONTRA DIOS

TABLA DE CONTENIDOS
INTRODUCCIÓN

1. En Oriente: una revuelta violenta contra Dios


a. La violenta destrucción de las religiones ortodoxas en la Unión Soviética
b. La destrucción de la cultura y la religión por el Partido Comunista Chino

2. En Occidente: Infiltración y debilitamiento de la Iglesia


a. Infiltración en la religión
b. Restricción de la religión

3. La teología retorcida del espectro comunista

4. Caos religioso

***

INTRODUCCIÓN
Los pueblos del mundo tienen sus propios mitos y leyendas antiguos sobre cómo lo
divino creó al hombre a su imagen y semejanza. Estas creencias tradicionales establecen
los cimientos de la moral y la cultura de esos pueblos y dejan un camino de regreso al
Cielo para aquellos que creen. En Oriente y Occidente hay leyendas sobre cómo Nüwa
y Jehová crearon a su gente.

Lo divino insta al hombre seguir sus mandamientos, de lo contrario, enfrentarán una


retribución divina. En tiempos de decadencia moral generalizada, lo divino destruye al
hombre a fin de preservar la pureza del universo. Muchas razas en el mundo tienen
leyendas sobre cómo grandes inundaciones destruyeron civilizaciones. Se dice que la
legendaria Atlántida se hundió en el mar de la noche a la mañana.

A fin de mantener la moral de los seres humanos, hay tiempos en que seres iluminados
o profetas nacen en el mundo humano para rectificar los corazones de la gente y guiar a
esas civilizaciones a que se desarrollen y maduren. Tales sabios incluyen a Moisés y
Jesús en el Cercano Oriente, Laozi en China, Sakyamuni en India y Sócrates en la
antigua Grecia.

La historia y la cultura humanas ayudan a las personas a entender qué son los Budas,
los Taos y los dioses; qué significa creer en Dios y cómo practicar la cultivación. Las
diferentes escuelas de cultivación enseñan qué es recto y qué es perverso, cómo
distinguir la verdad de la falsedad y el bien del mal. Enseñan al hombre a esperar el
regreso del Creador a la Tierra antes del fin del mundo a fin de ser salvados y regresar
al Cielo. Una vez que las personas cortan su conexión con el ser divino que las creó, su
moral se deteriora rápidamente. La corrupción moral termina provocando el fin de la
vida civilizada.

En Oriente, especialmente en la antigua tierra de China, las creencias están arraigadas


en los corazones de las personas mediante la cultura tradicional, transmitidas de
generación en generación durante milenios. Así, es difícil engañar a los chinos para que
acepten el ateísmo con simples mentiras. Con el objeto de erradicar los 5000 años de
creencias y cultura de China, el espectro del comunismo utilizó violencia a una escala
masiva para asesinar a las élites que habían heredado la cultura tradicional. Los
comunistas usaron mentiras para engañar a los jóvenes de generación en generación.

En Occidente y en otras partes del mundo, las religiones y las creencias son las formas
a través de las cuales el hombre mantiene el contacto con lo divino, y son pilares
importantes para mantener los estándares morales. A pesar de que el espectro perverso
del comunismo fracasó en establecer la tiranía comunista en estos países, sí logró el
objetivo de destruir las religiones ortodoxas y corromper a los seres humanos con el
engaño, la desviación y la infiltración.

1. En Oriente: una revuelta violenta contra Dios


a. La violenta destrucción de las religiones ortodoxas en la Unión Soviética
El Manifiesto Comunista propugna la destrucción de la familia, la iglesia y el Estado-
nación. Eliminar y subvertir a las religiones es uno de los objetivos principales del
Partido Comunista.

Habiendo pasado de creer en Dios a convertirse en seguidor de Satán, Karl Marx sabía
claramente sobre la existencia de lo divino y lo demoníaco. También sabía que las
enseñanzas demoníacas sin adornos eran difíciles de aceptar para la gente –
especialmente para las personas religiosas. Por lo tanto, él abogó por el ateísmo desde
el principio, y declaró que “la religión es el opio del pueblo”, y que el “comunismo
comienza desde el principio con el ateísmo”, y así. [1]

Cuando la gente ya no cree en lo divino, el diablo puede corromper y tomar posesión


del alma, y finalmente arrastrar a la gente hacia el infierno. Es por eso que “La
Internacional”, el himno comunista, dice que no hay salvadores supremos –ni Dios ni
los gobernantes humanos– en los que depender. Marx denigraba a las religiones y a lo
divino en sus teorías, mientras que Vladimir Lenin fue capaz de utilizar la maquinaria
estatal para atacar la religión luego de tomar el poder en 1917. Lenin usó violencia y
otras tácticas de alta presión para oprimir a las religiones ortodoxas y a la fe recta de
manera de forzar a las personas a separarse de lo divino.

En 1919, Lenin presentó un nuevo programa del Partido que incluía la eliminación a
gran escala de la religión. Luego, en 1922, aprobó una resolución secreta que estipulaba
que todos los objetos de valor, incluyendo piedras preciosas, debían ser removidas de
las iglesias y otras instituciones religiosas con “inflexible resolución, sin dudar nada y
en el tiempo más corto”. Declaró: “Cuanto mayor sea la cantidad de representantes del
clero reaccionario y de la burguesía reaccionaria que logremos disparar a muerte en esta
ocasión, mejor será, dado que a este ‘público’ precisamente debe dársele una lección de
tal manera que no se atrevan a pensar en ninguna resistencia por varias décadas” [2].

En los años siguientes, se saqueó una gran cantidad de propiedad de la iglesia, se


cerraron iglesias y monasterios, un número desconocido de clérigos ortodoxos y
católicos fueron ejecutados.

Después de la muerte de Lenin, Joseph Stalin siguió su ejemplo y comenzó una purga
extremadamente cruel en los años 30. Stalin ordenó que todo el país implementara un
Plan Quinquenal de Ateísmo. Declaró que cuando se completara el plan, se cerraría la
última iglesia, se destruiría al último sacerdote y la Unión Soviética se convertiría en
una tierra fértil para el ateísmo –no se podría encontrar ningún rastro de religión. En la
década de 1930, cientos de miles de clérigos fueron arrestados y torturados a muerte.
Para 1941, había solo 4225 iglesias ortodoxas abiertas al público; antes de que los
soviéticos tomaran el poder, había más de 46,000. El 97 por ciento de los monasterios
ortodoxos fueron destruidos, solo quedaron 37. Durante este período, las élites
culturales y los intelectuales fueron enviados a gulags o ejecutados a tiros.
Durante la Segunda Guerra Mundial, para aprovecharse de los recursos financieros y
humanos de la iglesia en la lucha contra la Alemania nazi, Stalin pareció hacer una pausa
en la persecución de las iglesias ortodoxa y católica, y dio la impresión de que podría
rehabilitar estas religiones. Pero tenía un fin más bajo en mente: ejercer un control
estricto sobre la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica restauradas como una herramienta
para socavar a las religiones tradicionales al imponer el régimen del Partido Comunista
por sobre el clérigo. La religión se convirtió así en una herramienta del espectro
comunista para engañar y controlar al público, especialmente a los creyentes cuya fe
tradicional era demasiado fuerte como para ser destruida por una persecución abierta.

Alejo II de la ex Unión Soviética fue promovido a obispo de Tallin y Estonia en 1961,


arzobispo en 1964 y obispo metropolitano en 1968. Se convirtió en Patriarca de la
Iglesia Ortodoxa en 1990, antes de la desintegración de la Unión Soviética. Luego del
colapso soviético, se abrieron brevemente los archivos de la KGB, los cuales revelaron
que Alejo II trabajaba para dicha agencia de inteligencia.

Más tarde, Alejo II confesó que había sido quebrantado y que había actuado como un
agente soviético. Se arrepintió abiertamente en una entrevista de 1991 con el periódico
Izvestia: “Al defender una cosa, fue necesario ceder otra. ¿Acaso hubo otras
organizaciones u otras personas entre quienes tuvieron que cargar una responsabilidad
no solo por sí mismos sino por miles de otros destinos, que en esos años de la Unión
Soviética no hayan sido obligadas a actuar de la misma manera? No obstante, ante esas
personas –a las que la transigencia, el silencio, la pasividad forzada o las expresiones de
lealtad permitidas por los líderes de la iglesia en esos años, causaron dolor– ante estas
personas, no solo ante Dios, pido perdón, comprensión y oraciones”. [3]

La Unión Soviética no solo mantuvo esta religión adulterada en su propio territorio, sino
que propagó su influencia maligna al resto del mundo.

b. La destrucción de la cultura y la religión por el Partido Comunista Chino


La destrucción de la cultura tradicional china

China tiene la civilización vigente más antigua del mundo, hay numerosos registros
históricos que se remontan a cinco mil años atrás. Conocida como “el Imperio
Celestial”, su espléndida y magnífica cultura tradicional se ganó el aprecio de muchas
naciones. La cultura china influenció profundamente a toda la región de Asia Oriental
y condujo a la formación de una esfera civilizacional china. La apertura de la Ruta de la
Seda y la difusión de los Cuatro Grandes Inventos de China (papel, brújula, pólvora e
imprenta) en Occidente ayudaron a acelerar el desarrollo de la civilización europea.

A pesar de que la fe china no se caracteriza por tener una religión predominante como
suele ser el caso en otros países, el pueblo chino también tiene una firme creencia en los
dioses y budas, y las creencias religiosas son los cimientos de la cultural tradicional
china. El Confucionismo, el Budismo, el Taoísmo e incluso las religiones occidentales
han coexistido pacíficamente en China durante miles de años.

El comunismo buscó destruir esta antigua cultura, pero nunca podría lograrlo
simplemente engañando a los chinos para que reemplazaran su milenaria cultura con la
doctrina comunista de Occidente. Por lo tanto, el PCCh utilizó todo tipo de tácticas
perversas a lo largo de décadas de constantes campañas políticas, comenzando con
matanzas masivas. El PCCh se esforzó por socavar la esencia de la religión, persiguió a
intelectuales y destruyó la cultura material, como templos, reliquias culturales, pinturas
antiguas y objetos ancestrales.

A lo largo de la historia del régimen comunista en China, las incesantes campañas


políticas, persecuciones y asesinatos en masa le han dado al Partido un entendimiento
sin precedentes de cómo usar la propaganda, el terror, los intereses económicos y otras
tácticas para poner a la gente bajo su poder. Al destruir la cultura tradicional, el PCCh
estableció una maliciosa cultura del Partido Comunista que ha envenenado a
generaciones de chinos.

Impregnados de las características malignas del PCCh –engaño, maldad, lucha–


millones de chinos han perdido toda comprensión de los valores universales formados
a lo largo de milenios de civilización. Este fue el retorcido plan del espectro comunista,
hecho en preparación para la confrontación final en nuestro mundo entre las fuerzas del
bien y el mal.

Los terratenientes y la aristocracia de las áreas rurales, así como los mercaderes y
académicos de las áreas urbanas, eran las élites que conservaban la cultura tradicional
de China. En las primeras etapas de la toma del poder del PCCh en 1949, el Partido usó
una serie de campañas para masacrar a terratenientes y aristócratas en el campo y a
capitalistas en las ciudades, saqueando así la riqueza social mientras provocaba el terror.
Al mismo tiempo, “reformó ideológicamente” a eruditos –los adoctrinó con el
materialismo, el ateísmo y la teoría de la evolución– para lavarle sistemáticamente el
cerebro a una nueva generación de estudiantes e inculcarles el odio hacia la cultura
tradicional.

Mediante el movimiento antiderechista de los años 50, todos los intelectuales


desobedientes fueron exiliados y sentenciados a reeducación mediante trabajo forzado,
arrojándolos al fondo de la sociedad. El Partido convirtió a los eruditos en objeto de
burla y ridículo. La erradicación de las élites tradicionales puso fin al proceso de
herencia y transmisión de la cultura tradicional china entre generaciones. Los jóvenes
de esa época ya no se habían socializado y nutrido en esa cultura a través de la familia,
la escuela, la sociedad o la aldea –y así se convirtieron en una generación sin cultura
tradicional.

Después del movimiento antiderechista, ya no quedaron muchas voces independientes.


No obstante, el PCCh aún no estaba satisfecho. Después de todo, los ancianos aún
preservaban la memoria de la cultura tradicional y por todos lados había objetos
materiales, como artefactos antiguos y edificios. Lo que es más, el arte aún mantenía los
valores tradicionales. Fue así que en 1966, el PCCh inició un movimiento que apuntó a
destruir la cultura tradicional a una escala mayor: la Revolución Cultural. Utilizando
estudiantes con lavado de cerebro después del establecimiento de la República Popular
China, el Partido provocó la agitación y la rebeldía de los adolescentes y utilizó la
campaña de Destruir los Cuatro Viejos (viejas ideas, vieja cultura, viejas costumbres y
viejos hábitos) para sembrar el caos.

El fuego infernal de la campaña ardió por toda la tierra de China. Monasterios, templos,
sitios culturales y estatuas y pinturas budistas quedaron destruidos a un punto
irrecuperable. Antes de la Revolución Cultural, cada ciudad y pueblo en China tenía
artefactos antiguos. A solo 30 centímetros debajo del suelo, se podían encontrar
artefactos de la historia reciente; a medio metro, un metro, o seis metros, los artefactos
dejados por las dinastías precedentes eran incontables. La campaña no solo arruinó los
sitios de práctica religiosa, oración y cultivación espiritual –sitios antiguos que
representaban la armonía entre el hombre y el Cielo– sino que también se dedicó a
erradicar de los corazones humanos las creencias rectas básicas, como la creencia en la
armonía entre los humanos y el cosmos.

Además, para cortar la conexión del pueblo chino con sus ancestros y dioses, el PCCh
tomó la delantera en maldecir a los ancestros y desdeñar la cultura tradicional. Los
países de todo el mundo generalmente respetan a sus figuras destacadas y reyes del
pasado y valoran sus tradiciones. No obstante, a los ojos del PCCh, los emperadores,
generales, eruditos y personas talentosas de la China antigua eran unos buenos para
nada. Semejante insulto a los propios ancestros es ciertamente algo raro en la historia.
Bajo el mando del PCCh, el pueblo chino llegó a oponerse a lo divino, rechazar a sus
ancestros y destruir su propia cultura, transitando así un camino peligroso.

Persecución de religiones

Luego de que el PCCh obtuviera el poder, siguió los pasos de la Unión Soviética para
erradicar a las religiones. Por un lado, el PCCh promovió el ateísmo y lanzó ataques
ideológicos contra las creencias religiosas. Por otro lado, mediante una serie de
movimientos políticos, suprimió y asesinó a practicantes religiosos. La persecución a
personas de fe ortodoxa se volvió más y más severa, hasta que alcanzó su pico con el
comienzo de la sangrienta persecución a la disciplina espiritual Falun Dafa en 1999.

Poco tiempo después de hacerse del poder en 1949, el PCCh prohibió las reuniones
religiosas y quemó numerosas copias de la Biblia y escrituras de otras religiones.
También exigió que cristianos, católicos, taoístas y budistas se registrasen con el
gobierno y se arrepintieran de sus “errores”. Quienes se rehusaron a obedecer fueron
objeto de severos castigos. En 1951, el PCCh declaró que quienes continuaran asistiendo
a reuniones religiosas serían ejecutados o encarcelados de por vida. Numerosos monjes
budistas fueron expulsados de los templos u obligados a vivir y trabajar en ambientes
seculares. Los sacerdotes católicos y cristianos fueron encarcelados y torturados. Los
creyentes fueron ejecutados o enviados a campos de reeducación mediante trabajo
forzado. Según estadísticas incompletas, en los primeros años del ascenso del PCCh al
poder, cerca de tres millones de seguidores religiosos y miembros de organizaciones
religiosas fueron arrestados o ejecutados.

Al igual que el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), el PCCh estableció


agencias regulatorias para cada grupo religioso, como la Asociación Taoísta China, la
Asociación Budista de China, y así. Para controlar a los católicos, el PCCh estableció la
Asociación Patriótica Católica China. Todas las asociaciones religiosas debían seguir la
voluntad del Partido, el cual “reformaba el pensamiento” de sus miembros. Al mismo
tiempo, el PCCh utilizó esas asociaciones para llevar a cabo acciones que el espectro
perverso no podía hacer directamente: sembrar discordia y corromper a las religiones
ortodoxas desde adentro.
De manera similar, después de despachar tropas y ocupar el Tíbet en 1950, el PCCh
comenzó una intensa persecución del Budismo Tibetano. El 14° Dalai Lama escapó del
Tíbet en 1959 y ha vivido exiliado en India, a lo cual el PCCh considera una rebelión.
En mayo de 1962, el 10° Panchen Lama envió al Consejo Estatal del PCCh una petición
describiendo el sabotaje del Partido a la cultura tibetana y las tradiciones budistas,
llevado a cabo por el ejército chino:

“Con respecto a la erradicación de estatuas budistas, escrituras budistas y estupas


budistas, hablando básicamente, con excepción de un muy pequeño número de
monasterios, entre ellos los cuatro grandes monasterios que estaban protegidos, en los
otros monasterios y aldeas, en pequeños pueblos y pueblos en las amplias zonas
agrícolas y ganaderas del Tíbet, algunos de nuestros cuadros Han elaboraron un plan,
nuestros cuadros tibetanos se movilizaron, y algunas personas entre los activistas que
no entraban en razón jugaron el rol de ejecutores del plan.

Usurparon el nombre de las masas y se pusieron el rostro de las masas, y suscitaron una
gran inundación de olas para eliminar las estatuas del Buda, las escrituras y estupas
budistas, las arrojaron al agua, las arrojaron al suelo, las rompieron y las derritieron.
Llevaron a cabo, de forma temeraria, una destrucción salvaje y apresurada de los
monasterios, salones budistas, muros “mani” y estupas, y se robaron muchos
ornamentos de las estatuas del Buda y objetos preciosos de las estupas budistas.

Debido a que los organismos de compra del gobierno no fueron cuidadosos en hacer
distinciones cuando compraron metales no ferrosos, compraron muchas estatuas del
Buda, estupas y vasijas de ofrenda hechas de metales no ferrosos y mostraron una actitud
de incentivar la destrucción de estas cosas. Como resultado, algunas aldeas y
monasterios no parecían haber sido el resultado de acciones deliberadas del hombre,
sino que más bien parecían como si hubiesen sido accidentalmente destruidos por un
bombardeo y que acababa de terminar una guerra, y mirarlos era insoportable.

Lo que es más, insultaron sin escrúpulos a la religión, usando el “Tripitaka” como


material para fertilizante, en particular usando imágenes de Buda y sutras budistas para
hacer zapatos. Esto fue totalmente irracional. Debido a que hicieron tantas cosas que
incluso los lunáticos difícilmente harían, personas de todos los estratos estaban
completamente escandalizadas, estaban extremadamente confundidas emocionalmente
y se sentían muy desalentadas y descorazonadas. Gritaban, con lágrimas cayendo de sus
ojos: ‘Nuestra región se ha convertido en una zona oscura’, y otros gritos lastimosos”.
[4]

Luego de que comenzara la Revolución Cultural en 1966, muchos lamas fueron


obligados a volverse seculares, y muchas valiosas escrituras fueron quemadas. Para
1976, de los 2700 templos que había originalmente en el Tíbet, solo quedaban ocho. El
Templo Jokhang –construido hace más de 1300 años, antes de la Dinastía Tang, y el
templo más importante del Tíbet– también fue saqueado. [5]

En China, la cultivación del Taoísmo tiene una historia antigua. Hace más de 2500 años,
Laozi dejó el Tao Te Ching, compuesto de 5000 caracteres. Es la esencia de la
cultivación taoísta y su difusión no se limitó a los países orientales; también fue
traducido a los idiomas de muchos países occidentales. Sin embargo, durante la
Revolución Cultual, Laozi fue criticado como hipócrita y el Tao Te Ching fue
considerado una “superstición feudal”.

Los principios fundamentales del Confucianismo son la benevolencia, la rectitud, la


disposición moral a hacer el bien, la conducta apropiada, la sabiduría y la confianza.
Confucio estableció los estándares morales por generaciones. Durante la Revolución
Cultural, los rebeldes en Beijing guiaron a los Guardias Rojos a Qufu, el pueblo natal
de Confucio, donde sabotearon y quemaron libros antiguos y destrozaron miles de
lápidas históricas, entre ellas la de Confucio. En 1974, el PCCh comenzó otro
movimiento para “Criticar a Lin Biao, criticar a Confucio”. El PCCh consideraba inútil
el pensamiento tradicional del Confucianismo con respecto a cómo vivir y qué
estándares morales sostener.

Incluso más brutal y trágica fue la campaña lanzada en julio de 1999 por el entonces
jefe del Partido, Jiang Zemin: la persecución a Falun Gong (también conocido como
Falun Dafa) y sus cultivadores, que practican Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

El ascenso político de Jiang comenzó después de la masacre de Tiananmen el 4 de junio


de 1989. Tras la muerte del líder supremo Deng Xiaoping en 1997, Jiang asumió el
poder total, dejando de lado a otros altos funcionarios del Partido y estableciendo una
arraigada red de nepotismo. En 1999, haciendo uso de las bien desarrolladas fuerzas de
seguridad y de la maquinaria de propaganda de la RPC, Jiang inició la persecución a
Falun Gong y a los cien millones de practicantes que se estima había en esa época. Esta
campaña nacional de terror de Estado –la mayor desde la Revolución Cultural– impulsó
la autoridad política de Jiang y le permitió colocar a sus aliados en posiciones de poder
y ganancias. Las brutales políticas de Jiang contra Falun Gong, y la corrupción que
instigó, sentaron las bases para la moderna resurrección del totalitarismo del PCCh y
lanzaron a China a una caída libre de moralidad, sin precedentes.

Lo que es más, el Partido comete un crimen que nunca antes existió en el planeta: la
sustracción de órganos en vida de los practicantes de Falun Gong.

En unas pocas décadas, el PCCh devastó miles de años de la cultura tradicional, los
valores morales y la creencia en la autocultivación de China. Como resultado, la gente
ya no cree en sus dioses, se aparta de lo divino, sufre un vacío espiritual y sus valores
morales están corrompidos.

2. En Occidente: Infiltración y restricción de la Iglesia


El comunismo también hizo arreglos sistemáticos para atacar a los creyentes religiosos
en países no comunistas. A través del Partido Comunista de la Unión Soviética y del
Partido Comunista Chino, utilizó dinero y espías para infiltrarse en las instituciones
religiosas de otros países bajo la excusa de “intercambio religioso”, a fin de torcer las
creencias rectas o atacarlas directamente, e introducir las ideologías socialistas y
comunistas en la religión. Los creyentes continuaron adorando y practicando religiones
que habían sido cambiadas irreversiblemente por la ideología comunista.

a. Infiltración en la religión
En Estados Unidos, los marxistas se infiltraron en las iglesias cristianas y entraron en
los seminarios, educando erróneamente a clase tras clase de sacerdotes y pastores, que
luego pasaron a influir en la religión a una escala más amplia en todo el país.

En su testimonio ante el Comité de Actividades Antiamericanas en julio de 1953,


Manning Johnson, miembro de alto rango del Partido Comunista, dijo:

Una vez que el Kremlin estableció la táctica de infiltrarse en organizaciones religiosas,


la mecánica real de implementar la ‘nueva línea’ era una cuestión de seguir la
experiencia general del movimiento de las iglesias existente en Rusia, en el que los
comunistas descubrieron que la destrucción de la religión podía proceder mucho más
rápido mediante la infiltración en la iglesia de agentes comunistas que operasen dentro
de la iglesia misma. […]
En general, la idea era desviar el énfasis del pensamiento clerical de lo espiritual hacia
lo material y político –por político, por supuesto, se entiende la política basada en la
doctrina comunista de conquistar el poder. En vez de poner énfasis en lo espiritual y en
los asuntos del alma, el nuevo y pesado énfasis se ponía en tratar con esos asuntos que,
en general, llevaban hacia el programa comunista de ‘exigencias inmediatas’. Estas
exigencias sociales, por supuesto, eran de tal naturaleza que luchar por ellas tendería a
debilitar a nuestra sociedad actual y a prepararla para la conquista final por las fuerzas
comunistas. [6]

El historiador búlgaro Momchil Metodiev, luego de una extensa investigación de los


archivos de la Guerra Fría del Partido Comunista Búlgaro, expuso el hecho de que la
red de inteligencia comunista de Europa del Este colaboró estrechamente con los
comités religiosos del Partido para influenciar e infiltrarse en organizaciones religiosas
internacionales. [7]

A escala global, una organización que fue significativamente infiltrada por el


comunismo en Europa del Este fue el Consejo Mundial de Iglesias (CMI). Establecido
en 1948, el CMI es una organización cristiana interiglesias a nivel mundial. Entre sus
miembros hay iglesias de varias formas principales de Cristianismo, que representan
alrededor de 590 millones de personas de 150 países diferentes. El CMI es, por lo tanto,
una gran fuerza en los círculos religiosos mundiales. También fue la primera
organización religiosa internacional en aceptar países comunistas como miembros
durante la Guerra Fría y en aceptar apoyo financiero de estos países.

En base a un archivo publicado de la KGB de 1969, el historiador y profesor de la


Universidad de Cambridge Christopher Andrew escribió que durante la Guerra Fría,
cinco agentes de la KGB formaban parte del Comité Central del CMI, desde donde
ejercían una influencia encubierta en la políticas y las operaciones del CMI. Un archivo
publicado de la KGB de 1989 muestra que estos agentes controlados por la KGB se
aseguraban que el comité emitiera comunicaciones públicas alineadas a los objetivos
socialistas. [8]

En 1975, el obispo ortodoxo ruso Nikodim (nombre de nacimiento Boris Georgievich


Rotov), obispo metropolitano de Leningrado, fue elegido como uno de los seis
presidentes del CMI. Veterano agente de la KGB, Nikodim ocupó el cargo durante tres
años, hasta su muerte en 1978. [9]
Otra victoria fue la elección del espía comunista búlgaro Todor Sabev como
subsecretario general del CMI en 1979. Sabev estuvo en el cargo hasta 1993.

Sabiendo que los comunistas de Europa del Este infiltraron y manipularon las iglesias,
no es difícil entender por qué el CMI insistió con subvencionar a la Unión Nacional
Africana de Zimbabue – Frente Patriótico (ZANU-PF, según sus siglas en inglés) en
enero de 1980. La ZANU-PF era un notorio grupo de guerrillas comunistas conocidas
por asesinar misioneros y derribar vuelos comerciales.

El PCCh también infiltró al CMI a través del Consejo Cristiano Chino. El Consejo es el
único representante oficial de la China comunista en el CMI pero, debido a la influencia
monetaria y de otros tipos, el CMI ha consentido durante años a los intereses del PCCh.

El secretario general del CMI visitó oficialmente China a comienzos de 2018 y se reunió
con varias organizaciones cristianas controladas por el Partido, entre ellas el Consejo
Cristiano de China, el Comité Nacional del Movimiento Patriótico de las Tres
Autonomías de las Iglesias Protestantes de China y la Administración Estatal de Asuntos
Religiosos. En China, el número de miembros de grupos cristianos no oficiales (iglesias
clandestinas) es mucho mayor que el de las oficiales; no obstante, los delegados del CMI
no organizaron reuniones con ningún grupo cristiano no oficial a fin de evitar fricciones
con Beijing.

b. Restricción de la religión
La infiltración comunista en Occidente es omnipresente y las religiones han sido
golpeadas por ideologías y comportamientos que denigran a Dios. Ideas como la
“separación de la iglesia y el Estado” y la “corrección política” han sido utilizadas para
marginalizar y sabotear religiones rectas y ortodoxas.

Estados Unidos se forjó como una nación bajo Dios. Todos los presidentes de EE. UU.,
al tomar juramento, ponen su mano sobre la Biblia y piden a Dios que bendiga a Estados
Unidos. Hoy en día, cuando la gente religiosa critica comportamientos, ideas y políticas
que se apartan de lo divino, o cuando hablan en contra del aborto o la homosexualidad,
los comunistas en Estados Unidos o la izquierda militante comienzan la ofensiva.
Utilizan la “separación de la iglesia y el Estado” para decir que la religión no debería
tener nada que ver con la política, y así buscan restringir la voluntad de Dios y las
limitaciones que lo divino estableció para el comportamiento humano.
Durante miles de años, los seres divinos se dieron a conocer ante aquellos que tienen fe.
En el pasado, las personas de fe con creencias rectas constituían la mayor parte de la
sociedad y tenían una enorme influencia positiva en la moral social. Hoy en día, la gente
solo puede hablar sobre la voluntad de Dios dentro de la iglesia. Fuera de la iglesia, no
pueden criticar ni resistir los intentos por socavar los parámetros de Dios para la
conducta humana. La religión casi ha perdido su función de mantener la moral de la
sociedad y, como resultado, la moral en Estados Unidos ha colapsado como un alud.

En años recientes, la corrección política fue promovida aún más, al punto que las
personas vacilan al decir Feliz Navidad en un país que fue fundado sobre la base del
Cristianismo, porque algunos afirman que es políticamente incorrecto y que hiere los
sentimientos de quienes no son cristianos. De forma similar, cuando las personas hablan
abiertamente de su creencia en Dios o rezan a Dios, algunos dicen que esto discrimina
a las personas de otras creencias, incluso a quienes no tienen una. El hecho es que todas
las personas deberían tener permitido expresar sus creencias, incluyendo el respeto por
sus dioses, a su manera, y no tiene nada que ver con la discriminación.

En las escuelas de hoy, no se permiten las clases que involucran creencias religiosas y
valores tradicionales. Los maestros no pueden hablar de la Creación, ya que la ciencia
aún tiene que probar la existencia de lo divino. La ciencia también aún tiene que probar
el ateísmo y la evolución –pero estas teorías se enseñan como la verdad en las escuelas.

La infiltración del espectro comunista en la sociedad, y sus restricciones y manipulación


de la religión, la cultura, la educación, las artes y el derecho constituyen un asunto
excesivamente complejo y sistémico.

3. La teología retorcida del espectro comunista


En el siglo pasado, varias teologías distorsionadas ganaron popularidad a medida que el
pensamiento comunista se propagó por el mundo religioso, subvirtiendo al clero e
infiltrando y corrompiendo sutilmente a las religiones ortodoxas. El clero interpretó
desvergonzadamente las escrituras de acuerdo a sus caprichos, distorsionando las
enseñanzas rectas dejadas por los seres iluminados de las religiones ortodoxas.
Especialmente en los años 60, la “teología revolucionaria”, la “teología de la esperanza”,
la “teología política” y otras teologías distorsionadas saturadas de pensamiento marxista
sembraron el caos en el mundo religioso.
Muchos sacerdotes de América Latina del siglo pasado fueron educados en seminarios
europeos y fueron profundamente influenciados por las nuevas teorías teológicas que
habían sido alteradas por las tendencias comunistas. La “teología de la liberación” fue
prevalente en Latinoamérica entre las décadas de 1960 y 1980. Su representante
principal era el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez.

Esta escuela de pensamiento metió la lucha de clases y el pensamiento marxista


directamente en la religión, e interpretó la compasión de Dios hacia la humanidad como
que los pobres deberían ser liberados –y que por lo tanto, los creyentes religiosos
deberían participar en la lucha de clases para que los pobres obtengan un estatus de
igualdad. Utilizaron la instrucción del Señor a Moisés de guiar a los judíos fuera de
Egipto como base teórica de la creencia de que el Cristianismo debería liberar a los
pobres.

La teología de la liberación fue muy elogiada por Fidel Castro, líder del Partido
Comunista de Cuba. A pesar de que la Iglesia Católica tradicional se resistió a la
proliferación de estas tal llamadas teologías emergentes, el nuevo Papa, designado en
2013, invitó a Gutiérrez a asistir a una conferencia de prensa en el Vaticano el 12 de
mayo de 2015 como invitado principal, mostrando así el consentimiento y el apoyo
tácito de la Iglesia Católica actual a la teología de la liberación.

En varias partes del mundo, aparecieron muchas teologías emergentes similares a la


teología de la liberación, como la “teología de la liberación negra”, la “teología
feminista”, la “teología queer”, la “teología liberal”, e incluso la “teología de la Muerte
de Dios”. Estas teologías distorsionadas alteraron enormemente las creencias católicas
y cristianas, entre otras creencias ortodoxas, en todo el mundo.

Durante los años 70 en Estados Unidos, Jim Jones, el líder del infame Templo del Pueblo
de los Discípulos de Cristo (“Templo del Pueblo”), que se llamaba a sí mismo la
reencarnación de Lenin, estableció las enseñanzas originales del Marxismo-Leninismo
y del Pensamiento de Mao Zedong como la doctrina de su secta. Afirmaba que estaba
haciendo proselitismo en Estados Unidos a fin de lograr sus ideales comunistas. Luego
de asesinar al congresista estadounidense Leo Ryan, que estaba investigando denuncias
contra la secta, Jones supo que le sería difícil escapar, así que obligó cruelmente a sus
seguidores a cometer un suicidio en masa. Incluso asesinó a quienes no estaban
dispuestos a suicidarse con él. Al final, más de 900 personas murieron. Esta secta
mancilló la reputación de los grupos religiosos y afectó adversamente la fe recta en las
religiones ortodoxas. Así, tuvo un serio impacto negativo en el pueblo estadounidense
en general.

4. Caos religioso
El libro El Comunismo al desnudo, publicado en 1958, enumera 45 objetivos para los
comunistas en su misión de destruir a Estados Unidos. Sorprendentemente, ya
alcanzaron la mayoría de los objetivos. El número 27 en la lista dice: “Infiltrar las
iglesias y reemplazar la religión revelada con la religión ‘social’. Desacreditar a la Biblia
[…]”. [10]

Durante miles de años, la religión ha sido un pilar importante del mundo occidental,
pero en las últimas generaciones, el espectro del comunismo deformó esta sagrada
institución al punto de volverla irreconocible. En particular las tres religiones ortodoxas
–el Cristianismo, el Catolicismo y el Judaísmo (consideradas en su conjunto como las
religiones reveladas)– han sido alteradas y están controladas por el espectro comunista,
y han perdido las funciones que tenían en sus formas originales. Las nuevas
denominaciones, establecidas o alteradas de forma demoníaca con principios y
conceptos comunistas, se convirtieron en promulgaciones aún más directas de la
ideología comunista.

En las iglesias de hoy en día, muchos obispos y sacerdotes promulgan una teología
desviada, mientras que al mismo tiempo corrompen y se asocian con sus seguidores en
una serie de escándalos sin fin. Muchos creyentes van a la iglesia solo por costumbre, o
incluso como si fuera una forma de entretenimiento o de vida social, en vez de por estar
genuinamente comprometidos a cultivar su carácter o acercarse a lo divino.

Las religiones han sido corrompidas desde dentro. El resultado es que la gente ha
perdido su confianza en las religiones y en la creencia recta en lo divino. Como
consecuencia, terminan abandonando sus creencias. Si el hombre no cree, lo divino no
lo protegerá y, en última instancia, la humanidad será destruida.

Con la doctrina alterada y la sacralidad de la fe bajo ataque desde dentro y fuera, incluso
los clérigos se entregan a prácticas despreciables, erosionando aún más la integridad de
la iglesia.

En 2002, el Boston Globe publicó una serie de artículos sobre el abuso sexual de niños
por parte de sacerdotes católicos. La investigación de los reporteros reveló que durante
varias décadas, hubo cerca de 250 sacerdotes de Boston que habían abusado de niños y
que la iglesia, en un intento por encubrirlos, movía a sus clérigos de una zona a la otra,
en vez de informar a la policía. Los sacerdotes continuaron abusando de niños en sus
nuevas ubicaciones, creando así más víctimas.

Revelaciones similares se propagaron rápidamente por todo Estados Unidos y se


extendieron a sacerdotes en otros países con presencia católica, entre ellos Irlanda,
Australia y otros. Otros grupos religiosos comenzaron a denunciar públicamente la
corrupción de la Iglesia Católica Romana.

Finalmente, ante la presión pública, el Santo Juan Pablo II se vio obligado a convocar a
los cardenales a una conferencia en el Vaticano para abordar los escándalos. Tras la
reunión, dijo que se reformaría la estructura administrativa de la iglesia y que se
expulsaría a los sacerdotes que habían cometido abusos sexuales. Hasta la fecha, la
iglesia pagó más de USD 2000 millones en compensaciones por los abusos.

La corrupción religiosa también es común en otras denominaciones cristianas y otras


creencias en todo el mundo. En China, la religión está controlada por el PCCh y es
propensa a la misma corrupción que se encuentra en todo el Estado-Partido. Los monjes
y sacerdotes taoístas han convertido a la religión en un negocio, malversando
desenfrenadamente el dinero de los creyentes al aprovecharse de su fe en los Budas y
las deidades tradicionales chinas. Los honorarios por ceremonias religiosas y quema de
incienso pueden ascender a decenas de miles de dólares.

Se han construido más iglesias y templos, que se ven espléndidos en la superficie,


mientras la creencia recta en lo divino disminuye. Los discípulos que se cultivan
genuinamente son cada vez más difíciles de encontrar. Muchos templos e iglesias se
convirtieron en lugares de reunión para espíritus perversos y fantasmas, y los templos
en China se han convertido en sitios turísticos comercializados, donde los monjes ganan
salarios y los abades budistas y taoístas presiden como CEOs.

Las cinco religiones autorizadas por el Partido en China se han convertido en


organizaciones para distorsionar las creencias originales y servir a la ideología atea del
Partido. El budismo en China ha perdido su carácter de comunidad para la cultivación
espiritual. Está lleno de monjes políticos que alaban al PCCh y lo toman como su deidad.
El vicepresidente de la Asociación Budista de China, en referencia al informe del 19°
Congreso del Partido Comunista Chino, dijo: “El Informe del 19° Congreso es la
escritura budista contemporánea y la he copiado a mano tres veces”. También declaró
“El Partido Comunista Chino es el Buda y la Bodhisattva de hoy, y el Informe del
Congreso es la escritura budista contemporánea en China, y brilla con los rayos
resplandecientes de la creencia en el Partido Comunista”. Otros monjes instaron a los
creyentes budistas a seguir el ejemplo del vicepresidente y aplicar el método de copiar
a mano escrituras para copiar el informe del 19° Congreso con un “corazón devoto” para
poder alcanzar la iluminación. [11]

Durante más de mil años, los obispos de todo el mundo fueron designados o reconocidos
directamente por el Vaticano. Los aproximadamente 30 obispos reconocidos
previamente por el Vaticano en la región china no fueron reconocidos por el PCCh. De
forma similar, el Vaticano y los católicos leales a este en China (particularmente los
creyentes clandestinos) no han reconocido a los obispos designados por el Partido
Comunista. No obstante, luego de un largo periodo de coerción e incitación del PCCh,
en 2018 el Papa reconoció a siete obispos designados por el PCCh, que antes habían
sido excomulgados por el Vaticano. Los críticos consideraron que la decisión de
compartir la autoridad de la iglesia con un régimen autoritario establece un peligroso
precedente que podría afectar al resto del mundo. La iglesia es una comunidad de fe
cuyo propósito es permitir a los creyentes elevar su moral, acercarse a Dios y, en última
instancia, regresar al Cielo. Cuando se hacen tratos en el mundo humano con un espíritu
perverso que se rebela contra Dios, en los que el PCCh tiene permitido organizar y
designar obispos y, por lo tanto, encargarse de asuntos que conciernen a la creencia de
decenas de millones de católicos en China, ¿cómo consideraría Dios este asunto? ¿Qué
les deparará el futuro a las decenas de millones de católicos en China?

En China, el espectro del comunismo creó una abominación política que destruyó la
cultura tradicional y aplastó la fe mediante asesinatos en masa y terror. Las
persecuciones ateas y la destrucción de la tradición por parte del PCCh tienen como
objetivo cortar por la fuerza las conexiones humanas con lo divino, y han arrojado a
China a un colapso moral.

En Occidente y en otras partes del mundo, el engaño y la infiltración han provocado la


corrupción y la demonización de las religiones rectas, confundiendo y engañando a las
personas para que renuncien a sus creencias ortodoxas. En su rebelión contra lo divino,
el espectro comunista actúa como un demonio que rige el mundo. Si la humanidad sigue
perdiendo su reconocimiento de lo divino y su conexión con este, el hombre caerá cada
vez más bajo el control del espectro, al punto que ya no tendrá esperanza para su
salvación.

A continuación: Capítulo 7, Parte 1

Actualizado el 15 de mayo de 2020.

REFERENCIAS
1. Karl Marx, as quoted in Dimitry V. Pospielovsky, A History of Marxist-Leninist
Atheism and Soviet Antireligious Policies: History of Soviet Atheism In Theory and
Practice, and the Believer, Vol. 1 (London: Palgrave Macmillan, 1987), 80.

2. US Library of Congress, “Translation of Letter from Lenin,” Revelations from the


Russian Archives, accessed April 17, 2020,
https://www.loc.gov/exhibits/archives/trans-ae2bkhun.html.

3. Patriarch Alexy II as quoted in Nathaniel Davis, trans., A Long Walk to Church: A


Contemporary History of Russian Orthodoxy (Oxford: Westview Press, 1994), 89.

4. Choekyi Gyaltsen, Tenth Panchen Lama, as quoted in Central Tibetan


Administration: Department of Information and International Relations, From the Heart
of the Panchen Lama (Dharamsala, India: Central Tibetan Administration, 2003
edition), accessed April 17, 2020, http://tibet.net/wp-content/uploads/2015/04/FROM-
THE-HEART-OF-THE-PANCHEN-LAMA-1998.pdf.

5. Tsering Woeser, Forbidden Memory: Tibet During the Cultural Revolution, Susan T.
Chen, trans., Robert Barnett, ed. (Lincoln, NE: Potomac Books, April 2020)

6. US Congress, House, Committee on Un-American Activities. Investigation of


Communist Activities in the New York City Area. 83rd Cong., 1st sess., July 8, 1953.
https://archive.org/stream/investigationofcnyc0708unit/investigationofcnyc0708unit_d
jvu.txt.

7. Momchil Metodiev, Between Faith and Compromise: The Bulgarian Orthodox


Church and the Communist State (1944–1989) (Sofia: Institute for Studies of the Recent
Past/Ciela, 2010).
8. Christopher Andrew, “KGB Foreign Intelligence from Brezhnev to the Coup,” in
Wesley K. Wark, ed., Espionage: Past, Present, Future? (London: Routledge, 1994), 52.

9. Metodiev, “Between Faith.”

10. W. Cleon Skousen, The Naked Communist (Salt Lake City: Ensign Publishing Co.,
1958).

11. “Zhongguo Fojiao xiehui fuhuizhang: ‘Shijiu Da Baogao shi dangdai Fojing Wo
yijing shouchao san bian’” 中國佛教協會副會長:十九大報告是當代佛經 我已手
抄三遍 [“Chinese Buddhist Association Deputy Chairman: ‘The Chinese Communist
Party’s 19th Congress Report Is the Contemporary Buddhist Scripture, I Have Hand-
copied It Three Times’”], Stand News, December 13, 2017. [En chino]
CAPÍTULO 7, PARTE 1: LA DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA

TABLA DE CONTENIDOS
INTRODUCCIÓN

1. El comunismo apunta a abolir la familia tradicional

2. El comunismo promueve la promiscuidad

3. Primeros intentos de liberación sexual en el comunismo


a. La teoría soviética del “vaso de agua”
b. La liberación sexual en las ‘regiones soviéticas’ chinas

4. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente


a. Promoción de la liberación sexual

INTRODUCCIÓN
La familia es la piedra angular de la sociedad humana, que permite a las personas no
solo criar a sus hijos en un entorno estable y propicio, sino también transmitir los
conocimientos de una generación a la siguiente. El matrimonio es una institución
sagrada instaurada por lo divino para que la humanidad forme familias y preserve la
herencia tradicional y la moral.

Hoy en día, la familia tradicional está siendo destruida lentamente. Los escritos de Karl
Marx y otros comunistas describen a la familia como una forma de propiedad privada
que debe ser abolida. Además de perseguir a la religión y la fe espiritual, los regímenes
comunistas ponen el amor al Partido Comunista por encima del amor a los padres,
cónyuge o hijos, e insta a la gente a luchar contra su propia familia.

A partir de los años 60, una variedad de movimientos antitradición –incluyendo el


feminismo moderno, la liberación sexual y los derechos de los homosexuales– se han
vuelto prominentes en Occidente. La institución de la familia ha sido la más golpeada.
Bajo las banderas de la igualdad y la emancipación –implícita y explícitamente
respaldadas por las leyes modernas, los planes de estudio escolares, la teoría académica
y las políticas económicas– estos movimientos están distorsionando los vínculos
tradicionales entre los sexos, corrompiendo a los niños y arrastrando el comportamiento
humano a niveles bajos apenas imaginables. Esta tendencia surgió a principios del siglo
XIX y está profundamente impregnada de factores ideológicos comunistas. Friedrich
Engels esperaba en última instancia que hubiera un “coito sin restricciones”
generalizado, y se trataba de disolver el matrimonio tradicional y finalmente eliminar la
institución de la familia. [1]

El comunismo se distingue por su continua mutación y engaño, lo que ha llevado a una


constante confusión acerca de qué está apoyando exactamente la gente cuando respalda
sus políticas e ideologías. Con el tiempo, llegan a aceptar las ideas subyacentes del
comunismo. La trágica situación actual –la degradación de la familia tradicional y la
confusión de la gente sobre la verdadera naturaleza de esta tendencia– es el resultado de
una planificación meticulosa y de la aplicación gradual del comunismo en los últimos
doscientos años.

Leyes aprobadas en Estados Unidos y otros países abrieron las compuertas del divorcio
y las familias destruidas. En los años 50, alrededor de un 11% de los niños nacidos en
un matrimonio veía a sus padres divorciarse; para 1970, el porcentaje se había elevado
al 50% [2]. En 1956, menos del 5% de los recién nacidos en Estados Unidos fueron
concebidos fuera del matrimonio, de acuerdo con los Centros para el Control y la
Prevención de Enfermedades de EE. UU. Para 2016, la cifra estaba en torno al 40%. [3]
[4]

En las sociedades tradicionales de Oriente y Occidente, la castidad en la relación entre


un hombre y una mujer era considerada una virtud. Hoy se piensa que es algo pasado de
moda y hasta opresivo. Las relaciones sexuales prematrimoniales y la homosexualidad,
consideradas como vergonzosas y aberrantes durante miles de años en las sociedades
tradicionales, no solo están cada vez más normalizadas, sino que a veces incluso son
fomentadas tácita o explícitamente por los educadores de hoy en día y por el sistema
escolar público. Los niños están siendo hipersexualizados y expuestos a conceptos
sexuales desviados y pornografía a edades cada vez más tempranas. Tal como están las
cosas, el objetivo del comunismo de destruir a la familia se hará realidad mucho antes
de que cumpla su esquiva promesa de una sociedad sin clases. La destrucción de la
familia, una unidad básica de estabilidad social, también significa la destrucción de la
moral tradicional establecida por lo divino y del papel que la familia desempeña en criar
a la siguiente generación dentro de un marco de cultura tradicional.

1. El comunismo apunta a abolir la familia tradicional


En las culturas tradicionales de Oriente y Occidente, el matrimonio fue establecido por
lo divino y se considera que está arreglado por el Cielo. Una vez formada, la unión
matrimonial no puede romperse. Tanto hombres como mujeres fueron creados por lo
divino a su imagen y semejanza. Al mismo tiempo, lo divino también determinó que
hombres y mujeres fueran diferentes y estableció diferentes roles para cada uno en la
familia y la sociedad.

En la cultura tradicional oriental, los hombres están asociados al yang del yin y yang, el
cual está simbólicamente conectado con el sol y el cielo. Esto los hace esforzarse
constantemente por progresar y cargar con la responsabilidad de cuidar a la familia. Las
mujeres pertenecen al principio yin, que simbólicamente está conectado con la tierra, y
esto significa que dan vida y nutren todo con gran virtud. Deben ser complacientes y
consideradas hacia los demás, y tienen el deber de apoyar a sus maridos y educar a sus
hijos. Solo cuando hombres y mujeres cumplen bien sus respectivos roles podrá el yin
y el yang lograr la armonía y los niños crecerán y se desarrollarán de manera sana.

En la tradición occidental, las mujeres son huesos de los huesos del hombre y carne de
su carne [5]. Un hombre debe amar a su esposa como si fuera parte de su propio cuerpo,
y de ser necesario, sacrificarse para protegerla. A su vez, la mujer debe ayudarlo y
cooperar con su esposo, haciendo así que la pareja sea algo completo e integral. Los
hombres son responsables de trabajar duro y ganarse la vida para mantener a la familia,
mientras que las mujeres sufren al dar a luz. Todo esto proviene de los diferentes
pecados originales que cargan las personas.

Nada de esto pretende sugerir que los hombres son superiores a las mujeres en capacidad
o inteligencia, ya que los talentos de hombres y mujeres se manifiestan en diferentes
aptitudes. Los intentos por eliminar las diferencias entre los sexos van en contra del
sentido común e impiden que tanto los hombres como las mujeres desarrollen su
potencial.

La familia tiene el rol de transmitir las creencias y la moral, haciendo así que la sociedad
se mantenga estable y sana. Los padres son los primeros maestros en la vida de un niño.
Si los niños aprenden virtudes tradicionales como la generosidad, la humildad, la
gratitud, la resiliencia, entre otros, a través de las palabras y las acciones de sus padres,
eso los beneficiará por el resto de sus vidas.
La vida matrimonial tradicional ayuda a hombres y mujeres a crecer juntos en cuanto a
lo moral. Requiere que esposos y esposas templen sus emociones y deseos y que sean
considerados y tolerantes el uno con el otro. El matrimonio es fundamentalmente
diferente al sentimiento romántico casual. Las emociones humanas son inconstantes.
Una relación que puede formarse y romperse a voluntad no es muy diferente que ser
simplemente dos conocidos.

La “liberación de la humanidad” es la ilusión de fantasía que ocupa el lugar central de


la ideología comunista. El pensamiento comunista sostiene que la opresión no es
meramente económica o social, sino que está arraigada en la cultura misma de una
sociedad. Para los comunistas, “liberación” significa la destrucción de las normas
culturales “impuestas” por la moral social tradicional. En su opinión, el patriarcado de
la estructura familiar tradicional oprime a las mujeres, y la moral sexual tradicional
reprime la naturaleza humana.

Las teorías contemporáneas derivadas del marxismo, mezcladas con conceptos


freudianos, colocan al deseo sexual en el centro de las cuestiones asociadas a la familia.
La característica común de estas dos ideologías es su negación de la moralidad humana
básica, y su culto al materialismo y al deseo.

2. El comunismo promueve la promiscuidad


Uno de los predecesores ideológicos de Marx fue el socialista galés Robert Owen,
conocido por su intento en 1825 de implementar su visión de una sociedad “utópica” en
New Harmony, Indiana. En 1826, Owen dijo:

Aquí declaro, ante ustedes y ante el mundo, que el Hombre, hasta este momento, ha
sido, en todas partes del mundo, un esclavo de una Trinidad de las maldades más
monstruosas que podrían ser combinadas a fin de infligir una maldad mental y física
sobre toda su raza. Me refiero a la propiedad privada o individual –sistemas absurdos e
irracionales de religión– y al matrimonio, fundado sobre la propiedad individual
combinada con algunos de estos sistemas irracionales de religión. [6]

Owen no duró mucho en New Harmony; se fue de allí en 1828, cuando abandonó su
experimento socialista. Pero la influencia de sus ideas persistió.

Otro socialista utópico influyente, el francés Charles Fourier, fue una gran fuente de
inspiración para Marx y sus seguidores. La influencia de los escritos de Fourier pudo
verse en la revolución de 1848 y en la Comuna de París de 1871, y sus ideo luego se
propagaron a Estados Unidos. Cabe señalar que Fourier fue el primer filósofo del que
se tenga conocimiento en utilizar el término “feminismo” (“féminisme” en francés).

En la sociedad comunista ideal de Fourier (conocida como falanges), la familia


tradicional era despreciada, y las juergas y las orgías se alababan como una forma de
liberar por completo las pasiones humanas internas. También declaró que una sociedad
justa debería cuidar de quienes son rechazados sexualmente (como los ancianos o los
poco atractivos) para asegurar que todos tengan el “derecho” a la satisfacción sexual. Él
creía que toda forma de satisfacción sexual, incluido el sadomasoquismo y aun el incesto
y la zoofilia, deberían estar permitidos siempre que sea consensuado.

La influencia de Owen y Fourier provocó que se establecieran docenas de comunas


utópicas comunistas en el siglo XIX en Estados Unidos, aunque la mayoría no duraron
mucho y terminaron siendo un fracaso. La que más duró fue la Comuna Oneida,
establecida sobre la base de la teoría de Fourier, que duró 32 años. La comuna
despreciaba el matrimonio monógamo tradicional y promovía la poligamia, el sexo
grupal y la reproducción selectiva. Al final, su fundador, John Humphrey Noyes, huyó
a Canadá para evitar acciones legales. Aunque la comuna fue forzada a dejar de
compartir esposas, Noyes luego escribió varios libros, uno de los cuales fue el
“Comunismo de la Biblia”, que dio comienzo a una ideología aparte.

Los fundamentos teóricos del comunismo van de la mano con la promiscuidad. Desde
su mismo comienzo, el comunismo instó a la gente a abandonar las enseñanzas divinas
y rechazar la tradición, derribar las restricciones morales y entregarse a impulsos básicos
por el bien de la revolución y la liberación.

Según la lógica comunista, los problemas sociales causados originalmente por la


degeneración de la moral humana pueden ser atribuidos a la propiedad privada. El
comunismo lleva a la gente a creer que si la propiedad privada se vuelve pública, la
gente ya no peleará más por ella. Sin embargo, incluso si se comparte toda la propiedad,
la gente también podrá tener conflictos con respecto a sus esposas. Por lo tanto, los
socialistas utópicos proponen abiertamente la promiscuidad y el “amor libre” como la
respuesta al deseo sexual.

Estos “paraísos” comunistas desafiaron directamente a la familia tradicional o


promovieron un sistema de esposas en común, lo que llevó a comunidades locales,
iglesias y gobiernos a considerarlos un desafío a la moral y la ética tradicionales, y
tomaron acciones para suprimirlos.

Las comunas utópicas fallidas enseñaron una lección a Marx y Engels: todavía no era el
momento para promover abiertamente la llamada “comunidad de las mujeres” que se
menciona en el Manifiesto Comunista. Aunque el objetivo de eliminar a la familia no
había cambiado, ellos adoptaron un enfoque más disimulado: atacar al matrimonio como
instrumento de opresión.

Después de la muerte de Marx, Engels publicó el libro El origen de la familia, la


propiedad privada y el Estado, a la luz de las investigaciones de Lewis H. Morgan para
completar la teoría de Marx sobre la familia y explicar más en detalle la perspectiva
marxista sobre el matrimonio: “[El surgimiento de la monogamia] se funda en la
supremacía del hombre, y su propósito expreso es producir niños cuya paternidad sea
indiscutible; se exige tal paternidad porque esos niños luego serán propiedad de su padre
como sus herederos naturales. Se distingue del matrimonio sindiásmico por una solidez
mucho más grande de los lazos matrimoniales, que ya no pueden ser disueltos por la
voluntad de cualquiera de las partes. Como norma, ahora solo el hombre puede
disolverlo y apartar a su esposa”. [7]

Engels argumentaba que la monogamia estaba basada en torno a la propiedad privada,


y que una vez que se compartiera toda la propiedad, habría un nuevo modelo de
matrimonio basado puramente en el “amor sexual”. Se jactaba de que en una sociedad
comunista, la propiedad privada se volvería pública, los quehaceres domésticos se
volverían profesionales, y no habría que preocuparse por cuidar a los hijos ya que es
responsabilidad del Estado cuidar de ellos y educarlos. Escribió: “Esto remueve toda la
ansiedad acerca de las ‘consecuencias’, que actualmente es el factor social –tanto moral
como económico– más esencial que impide que una mujer se entregue completamente
al hombre que ama. ¿Acaso eso no será suficiente para ocasionar el crecimiento gradual
de las relaciones sexuales sin restricciones, y con ello, una opinión pública más tolerante
con respecto al honor de una señorita y la vergüenza de una mujer?” [8]

Al igual que con sus teorías económicas, la ideología social de Marx y Engels fracasa
en la práctica. Los sentimientos no son fiables; una persona puede querer a alguien hoy
y a otra persona mañana. Sin las normas tradicionales de cortejo y matrimonio, el
resultado inevitable es la promiscuidad sexual y la ruptura del orden social. Sumado a
las comunas utópicas mencionadas anteriormente, los intentos iniciales de los regímenes
comunistas soviético y chino de aplicar la doctrina marxista en la política familiar
terminaron en un fracaso total y fueron rápidamente revocados.

Las relaciones entre marido y mujer no siempre andan sobre ruedas. El voto de “hasta
que la muerte nos separe” que se hace en las bodas tradicionales es un voto ante Dios.
También representa la idea de que ambas partes están preparadas para enfrentar y
sobrellevar juntos las dificultades. Lo que sostiene a un matrimonio no son meramente
las emociones o los sentimientos, sino también un sentido de responsabilidad. Tratar a
la otra mitad, y también a los hijos y a los parientes, con consideración transforma tanto
al marido como a la mujer en un hombre y una mujer maduros y con sentido de
responsabilidad moral y social.

Lo que Marx y Engels promovían –aunque usaban palabras como “libertad”,


“liberación” y “amor” para disimular– no era más que abandonar la responsabilidad
moral personal y entregarse a los deseos.

En la época de Marx y Fourier, la mayoría de la gente aún era religiosa y por lo tanto,
cautelosa ante intentos explícitos de promover la inmoralidad sexual. Sin embargo,
durante el siglo XX y después, ni Marx mismo hubiera imaginado las racionalizaciones
que la gente inventaría para entregarse al caos sexual del pensamiento marxista e
impulsar la destrucción de la familia y el matrimonio.

3. Primeros intentos de liberación sexual en el comunismo


Los regímenes socialistas autoritarios suelen mostrar un conservadurismo social
estricto, que incluye roles de género y leyes matrimoniales que parecen estar alejados
del progresismo liberal occidental. Sin embargo, esas políticas no nacen del deseo de
preservar la cultura o la moral tradicionales, sino que existen únicamente debido al
deseo del régimen comunista de convertir al amor y la familia en instrumentos del poder
estatal. En los inicios de los regímenes comunistas en países como Rusia y China, los
líderes del Partido trataron de implementar todo el programa marxista de una sola vez,
incluyendo desastrosos experimentos de liberación sexual.

Como se explicó anteriormente, el caos sexual es parte innata de la ideología comunista.


Se cree que Marx violó a su criada e hizo que Engels criara al niño. Engels cohabitó con
dos hermanas. Lenin tuvo aventuras extramaritales durante años y contrajo sífilis por
andar con prostitutas. Se sabe que Stalin se aprovechó de las esposas de otros.
Después de que los bolcheviques tomaron el poder y establecieron la Unión Soviética,
instituyeron la práctica de compartir esposas. Se puede considerar que la Unión
Soviética fue pionera en la liberación sexual. En 1990, un año antes del colapso de la
Unión Soviética, la revista estatal rusa Rodina publicó un artículo sobre el fenómeno de
las esposas compartidas de principios del régimen soviético. El artículo describía las
vidas privadas de líderes soviéticos como León Trotski, Nikolái Bujarin, Aleksándra
Kolontái y otros, y decía que sus actividades sexuales eran “tan casuales como las de
los perros”. Ya en 1904, Lenin escribió: “La lujuria puede emancipar la energía del
espíritu; no es por los pseudo-valores familiares, sino por la victoria del socialismo que
hay que deshacerse de este coágulo”. [9]

En una reunión del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, León Trotski propuso que
una vez que los bolcheviques tomaran el poder, debían plantearse nuevos principios
fundamentales para las relaciones sexuales. La teoría comunista exige la destrucción de
la familia y la transición a un periodo de satisfacción del deseo sexual sin restricciones.
Trotski también dijo que la responsabilidad de educar a los niños pertenece únicamente
al Estado.

En una carta a Lenin de 1911, Trotski escribió: “Sin lugar a dudas, la opresión sexual
es la principal forma de esclavizar a una persona. Mientras exista tal opresión, no puede
haber una verdadera libertad. La familia, como institución burguesa, ha superado su
hora. Es necesario hablar más sobre esto con los trabajadores”.

Lenin respondió: “Y no solo la familia. Todas las prohibiciones relacionadas a la


sexualidad deben ser abolidas. […] Tenemos algo que aprender de los sufragistas:
incluso hay que levantar la prohibición sobre el amor entre el mismo sexo”. [10]

a. La teoría soviética del “vaso de agua”


Después de que los bolcheviques tomaron el poder, Lenin lanzó una serie de
regulaciones para efectivamente abolir el matrimonio y descriminalizar la
homosexualidad. En esa época también estaba el lema “¡Basta de vergüenza!” Esto era
parte del intento bolchevique por crear a un “nuevo hombre” de ideología socialista. A
veces los seguidores deambulaban desnudos por la calle gritando lemas como “La
vergüenza es el pasado burgués del pueblo soviético”. [11]

A principios de la década de 1920, la comisaria del pueblo para la asistencia pública


Aleksándra Kolontái popularizó la teoría del “vaso de agua” sobre la sexualidad.
Kollontái era una revolucionaria que provenía de una familia tradicional y luchó por
tener un lugar en la facción bolchevique en busca de la “liberación de la mujer”. El
“vaso de agua” alude a la indulgencia sexual; la teoría dice que en la sociedad comunista,
satisfacer el deseo sexual debería ser tan normal y fácil como beber un vaso de agua. El
concepto se popularizó entre las obreras en las fábricas y especialmente entre las
estudiantes adolescentes.

“La actual moralidad de nuestra juventud se resume de la siguiente manera”, escribió


en el periódico Pravda la conocida comunista Madame Smidovich en marzo de 1925:
“Cada miembro, incluso un menor, de la Liga Juvenil Comunista y cada estudiante de
la [escuela de entrenamiento del Partido Comunista] Rabfak tiene el derecho a satisfacer
su deseo sexual. Este concepto se ha convertido en un axioma, y la abstinencia es
considerada una noción burguesa. Si un hombre tiene lujuria hacia una niña, ya sea una
estudiante, una trabajadora o incluso una niña en edad escolar, entonces esta niña debe
obedecer la lujuria del hombre; de otro modo será considerada una hija burguesa,
indigna de ser llamada una verdadera comunista”. [12]

El divorcio también se normalizó y generalizó. “El porcentaje de divorcios se disparó a


niveles nunca antes vistos en la historia humana. Rápidamente, parecía que todos en
Moscú se habían divorciado”, señaló el profesor Paul Kengor en su libro de 2015
Desmontaje: De los comunistas a los progresistas, cómo la izquierda ha saboteado a la
familia y al matrimonio [13]. En 1926, la revista estadounidense The Atlantic publicó
un artículo sobre la increíble situación en la URSS, con el título “Los esfuerzos rusos
para abolir el matrimonio”.

El fenómeno de las “familias suecas” –que no tiene nada que ver con Suecia, sino que
se refiere a un gran grupo de hombres y mujeres que viven juntos y tienen sexo casual–
también apareció durante este periodo de liberación sexual. Esto abrió las puertas a la
promiscuidad, violaciones, familias rotas, enfermedades de transmisión sexual y otros
síntomas de colapso moral. [14]

Tras la expansión de las comunas socialistas, estas “familias suecas” se propagaron por
toda la Unión Soviética. Esto se conoció con el nombre de “nacionalización” o
“socialización” de las mujeres. Las mujeres socialistas de Ekaterinburgo en 1918 son
un lamentable ejemplo: después de que los bolcheviques sitiaron la ciudad, emitieron la
ordenanza de que las jóvenes de entre 16 y 25 años debían ser “socializadas”. Un
desconocido número de mujeres fueron por lo tanto entregadas a soldados del Ejército
Rojo y funcionarios civiles para ser “socializadas”. [15]

En una conversación con la activista feminista Clara Zetkin en 1921, Lenin deploró la
teoría del “vaso de agua”, y la calificó de antimarxista y antisocial [16]. La razón fue
que la liberación sexual trajo consigo una consecuencia indeseable: muchos bebés no
deseados, muchos de los cuales eran abandonados. Los bolcheviques endurecieron sus
políticas sobre el sexo a fines de los años 20.

Así, en los años posteriores a la muerte de Lenin, el Partido Comunista de la Unión


Soviética reprimió la permisividad sexual que antes había fomentado y que a veces había
hecho obligatoria. Junto con otros incontables idealistas que creían en el programa
revolucionario, muchos comunistas que habían abogado por el amor libre y la
homosexualidad terminaron en los gulags de Stalin. Las mujeres soviéticas fueron
exhortadas a retomar sus roles tradicionales como madres, producir más niños y criarlos
para servir al Partido Comunista.

b. La liberación sexual en las ‘regiones soviéticas’ chinas


En los primeros años del PCCh, las circunstancias eran similares a las de la Unión
Soviética; los partidos comunistas son variedades del fruto venenoso del mismo árbol.
Chen Duxiu, uno de los primeros líderes comunistas, era conocido por su vida personal
depravada. De acuerdo con las memorias de los cuadros trotskistas Zheng Chaolin y
Chen Bilan, comunistas como Qu Qiubai, Cai Hesen, Zhang Tailei, Xiang Jingyu y Peng
Shuzhi tenían una historia sexual algo confusa, y su actitud hacia el sexo era similar al
“vaso de agua” de los primeros revolucionarios soviéticos.

La “liberación sexual” fue acogida no solo por los líderes intelectuales del Partido, sino
también por los ciudadanos comunes que vivían en las primeras “regiones soviéticas”
del PCCh –enclaves revolucionarios establecidos antes del derrocamiento del Partido
Nacionalista en Hubei, Henan y Anhui. Debido a la promoción de la igualdad de las
mujeres y la absoluta libertad para casarse y divorciarse, el trabajo revolucionario solía
verse interrumpido para satisfacer el deseo sexual.

Los jóvenes en las regiones soviéticas a veces tenían aventuras amorosas con la excusa
de “conectarse con las masas”. No era extraño que las muchachas tuvieran seis o siete
parejas sexuales. De acuerdo con la Colección de Documentos Históricos
Revolucionarios de los Distritos Soviéticos de Hubei, Henan y Anhui, entre los jefes
locales del Partido en lugares como Hong’an, Huangma, Huangqi, Guangshan y otros,
“alrededor de tres cuartos de ellos mantenían relaciones sexuales con docenas o cientos
de mujeres”.

A fines de la primavera de 1931, cuando Zhang Guotao, miembro fundador del PCCh,
se hizo cargo de la región soviética, notó que la sífilis estaba tan generalizada que tuvo
que pedirle a la Central del Partido que enviaran médicos especializados en la
enfermedad. Muchos años después, en sus memorias, aún recordaba vívidamente las
historias sobre mujeres en esos enclaves siendo abusadas sexualmente, incluyendo
algunas de las amantes de los generales de alto rango. [17]

Durante la década de 1930, la libertad sexual comenzó a ser percibida como una
amenaza para el régimen. El mismo problema de la desintegración social que ocurrió en
la Rusia soviética se hizo evidente, y los reclutas del Ejército Rojo comenzaron a
preocuparse de que sus esposas tuvieran aventuras extramaritales o se divorciaran de
ellos una vez que se unieran a la revolución. Esto afectó la efectividad en combate de
las tropas. Aún más, la repentina explosión de promiscuidad provocó fuertes reacciones
negativas entre la población en contra de la idea de las “esposas comunes” y nociones
similares. Los enclaves soviéticos comenzaron a implementar políticas, como proteger
los matrimonios militares y limitar el número de divorcios.

4. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente


Las tendencias ideológicas del comunismo tienen su origen en el siglo XIX. Después de
más de un siglo de transformación y evolución en Occidente, entraron en acción en
Estados Unidos en la década de 1960.

Durante esa década, influenciados y alentados por el neomarxismo y otras ideologías


radicales, aparecieron movimientos sociales y culturales desviados. Estos incluyen la
contracultura hippie, la Nueva Izquierda radical, el movimiento feminista y la
revolución sexual. Estos turbulentos movimientos sociales fueron parte de un feroz
ataque contra el sistema político, el sistema de valores tradicionales y la fibra social de
Estados Unidos. Los movimientos rápidamente se difundieron por Europa, alterando en
poco tiempo la manera en que la gente en general pensaba sobre la sociedad, la familia,
el sexo y los valores culturales. Esto llevó al debilitamiento de los valores familiares
tradicionales de Occidente y su posición central en la vida social. La agitación social
resultante provocó una serie de problemas, incluyendo la proliferación de la pornografía,
la propagación de las drogadicciones, el colapso de la moral sexual, el aumento de los
crímenes juveniles y la expansión de los grupos que dependían de la ayuda social.

a. Promoción de la liberación sexual


La liberación sexual (también conocida como la revolución sexual) se originó en
Estados Unidos en los años 60. El movimiento del amor libre, que viola la moral sexual
tradicional, pavimentó el camino para erosionar y desintegrar gradualmente los valores
tradicionales de la familia. El concepto de “amor libre” argumenta que la actividad
sexual en todas sus formas debería estar libre de regulaciones sociales. Desde esta
perspectiva, el matrimonio, el aborto y el adulterio no deberían estar restringidos por el
gobierno o las leyes, ni estar sujetos a ninguna sanción social.

Los seguidores de Charles Fourier y John Humphrey Noyes fueron los primeros en
acuñar el término de “amor libre”. En tiempos recientes, los principales promotores de
las ideas del amor libre han sido casi todos socialistas o personas profundamente
influenciadas por el pensamiento socialista. Por ejemplo, entre los pioneros del
movimiento del amor libre en Gran Bretaña estaba el filósofo socialista Edward
Carpenter, quien también fue uno de los primeros activistas por los derechos de los gays.
El principal precursor del movimiento del amor libre en Francia fue Émile Armand, que
en sus primeros días fue anarco-comunista y luego se basó en el comunismo utópico de
Fourier, que fundó el anarquismo individualista francés (que entra dentro de la categoría
más amplia de socialismo) y promovía la promiscuidad, la homosexualidad y la
bisexualidad. El pionero del movimiento del amor libre en Australia fue John
“Chummy” Fleming, sindicalista y anarquista (otro derivado del socialismo).

El movimiento del amor libre en Estados Unidos dio un fruto en 1953 con el lanzamiento
de la revista erótica Playboy. La revista hizo uso del papel brillante para crear la
impresión de que era artística y no sórdida. También hizo uso de la impresión a color,
más cara, con el resultado de que el contenido pornográfico –generalmente considerado
de bajo nivel y vulgar– ingresó tranquilamente a la sociedad principal, y Playboy se
convirtió en una revista de “clase alta” para el tiempo libre.

A mediados del siglo XX, con la cultura hippie aumentando su popularidad y el amor
libre ganando una aceptación generalizada, la revolución sexual hizo su debut oficial.
El término “revolución sexual” fue acuñado por Wilhelm Reich, fundador austríaco del
psicoanálisis comunista. Él combinó al marxismo con el psicoanálisis freudiano, y creía
que el primero liberaba a la gente de la “opresión económica”, mientras que el último
liberaba a la gente de la “represión sexual”.

Otro fundador de la teoría de la liberación sexual fue Herbert Marcuse de la Escuela de


Frankfurt. Durante el movimiento occidental de contracultura en los años 60, su lema
“hacer el amor, no la guerra” insertó la noción de la liberación sexual en lo profundo de
los corazones de la gente.

La noción de liberación sexual se propagó por Occidente con la publicación del best-
seller Informe Kinsey –dos libros titulados Comportamiento sexual del hombre y
Comportamiento sexual de la mujer–, y con la amplia disponibilidad de los
anticonceptivos orales. Cabe mencionar que académicos contemporáneos han
descubierto datos estadísticos distorsionados en la obra de Alfred Kinsey, además de
exageración, sobresimplificación y otras falacias provocadas por sus compromisos
políticos e ideológicos. Kinsey pretendió mostrar que el sexo extramarital, el sexo
homosexual, el deseo sexual en niños e incluso bebés, etc, eran algo común, y así buscó
hacer que la sociedad aceptase la normalización de estos fenómenos, una tarea en la que
tuvo mucho éxito. Trabajó con pedófilos en su investigación y en experimentos sexuales
con niños y bebés. [18]

De repente, estar “liberado sexualmente” se puso de moda. Entre los jóvenes, la


promiscuidad comenzó a considerarse algo normal. Los adolescentes que admitían ser
vírgenes recibían la burla de sus pares. Los datos muestran que entre quienes cumplieron
15 años de edad entre 1954 y 1963 (la generación de los 60), el 82% tuvo sexo premarital
antes de los 30 años de edad [19]. En la década de 2010, solo el 5% de las mujeres
estadounidenses se casaron vírgenes, mientras que el 18% de las recién casadas habían
tenido 10 o más parejas sexuales [20]. La cultura predominante se saturó de sexo,
incluyendo la literatura, el cine, la publicidad y la televisión.

A continuación: Capítulo 7, Parte 2

Actualizado el 19 de mayo de 2020.

REFERENCIAS
1. Friedrich Engels, Origins of the Family, Private Property, and the State, trans. Alick
West, (1884), chap. 2, part iv, accessed via Marxists Internet Archive on April 17, 2020,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1884/origin-family/ch02d.htm.
2. W. Bradford Wilcox, “The Evolution of Divorce,” National Affairs, no. 1 (Fall 2009),
https://www.nationalaffairs.com/publications/detail/the-evolution-of-divorce.

3. US Centers for Disease Control and Prevention: National Center for Health Statistics,
“Table 1–17. Number and Percent of Births to Unmarried Women, by Race and
Hispanic Origin: United States, 1940–2000,”
https://www.cdc.gov/nchs/data/statab/t001x17.pdf.

4. John Elflein, “Percentage of births to unmarried women in the US from 1980 to


2018,” Statista, December 3, 2019, https://www.statista.com/statistics/276025/us-
percentage-of-births-to-unmarried-women/.

5. Genesis 2:23, American Standard Version Bible.

6. Robert Owen, “Critique of Individualism (1825–1826),” Indiana University–


Bloomington, July 4, 1826, accessed April 17, 2020.
https://web.archive.org/web/20171126034814/http://www.indiana.edu:80/~kdhist/H10
5-documents-web/week11/Owen1826.html.

7. Engels, Origins, chap. 2.

8. Ibid.

9. Alexander Melnichenko Александр Мельниченко, “Velikaya oktyabyr’skaya


seksual’naya revolyutsiya” Великая октябрьская сексуальная революция [“The
Great October Sexual Revolution”], Russian Folk Line, August 20, 2017,
http://ruskline.ru/opp/2017/avgust/21/velikaya_oktyabrskaya_seksualnaya_revolyuciy
a. [En ruso]

10. Ibid.

11. Ibid.

12. Madame Smidovich Смидович, as quoted in Natal’ya Korotkaya Наталья


Короткая, “Eros revolyutsii: Komsomolka, nye bud’ myeshchankoy — pomogi
muzhchinye cnyat’ napryazheniye!” Эрос революции: “Комсомолка, не будь
мещанкой — помоги мужчине снять напряжение! [“Eros of the Revolution:
‘Komsomol Girl, Do Not Be a Bourgeois — Help a Man Relieve Tension!’”], Tut.By
Online, November 10, 2012, https://lady.tut.by/news/sex/319720.html?crnd=68249.
[En ruso]

13. Paul Kengor, Takedown: From Communists to Progressives, How the Left Has
Sabotaged Family and Marriage (Washington, DC: WND Books, 2015), 54.

14. Melnichenko, “The Great.”

15. Xia Hou 夏侯, “Gongchanzhuyi de yinluan jiyin—xingjiefang” 共产主义的淫乱

基因——性解放 [“The Promiscuous Gene of Communism: Sexual Liberation”], The


Epoch Times (Chinese edition), April 9, 2017,
http://www.epochtimes.com/gb/17/4/9/n9018949.htm. [En chino]

16. Clara Zetkin, “Lenin on the Women’s Question,” The Emancipation of Women:
From the Writings of V.I. Lenin, Marxists Internet Archive, accessed April 17, 2020,
https://www.marxists.org/archive/zetkin/1920/lenin/zetkin1.htm.

17. Huang Wenzhi 黃文治, “‘Nuola zou hou zen yang’: Funü jiefang, hunyinziyou ji
jiejigeming—yi E Yu Wan Suqu wei zhongxin de lishikaocha (1922~1932) “娜拉走後
怎樣”:婦女解放、婚姻自由及階級革命——以鄂豫皖蘇區為中心的歷史考察(
1922~1932) [‘What Happened after Nora Left’: Women’s Liberation, Freedom of
Marriage, and Class Revolution—A Historical Survey of the Hubei-Henan-Anhui
Soviet Districts (1922–1932)], ” Open Times no. 4 (2013). This source draws on
information in E Yu Wan Suqu geming lishi wenjianhuiji 鄂豫皖苏区革命历史文件
汇集, [Collection of Revolutionary Historical Documents in the Hubei-Henan-Anhui
Soviet Districts] [En chino]

18. Judith A. Reisman et al., Kinsey, Sex and Fraud: The Indoctrination of a People
(Lafayette, LA: Lochinvar-Huntington House, 1990).

19. Lawrence B. Finer, “Trends in Premarital Sex in the United States, 1954–2003,”
Public Health Reports, vol. 122, issue.1 (January 1, 2007): 73–78.
20. Nicholas H. Wolfinger, “Counterintuitive Trends in the Link Between Premarital
Sex and Marital Stability,” Institute for Family Studies, June 6, 2016,
https://ifstudies.org/blog/counterintuitive-trends-in-the-link-between-premarital-sex-
and-marital-stability.
CAPÍTULO 7, PARTE 2: LA DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA

TABLA DE CONTENIDOS
4. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente (continuación)
b. Promoción del feminismo y rechazo a la familia tradicional
c. Promoción de la homosexualidad para desvirtuar a la familia
d. Promoción del divorcio y del aborto
e. Utilización del sistema de ayuda social para fomentar las familias monoparentales
f. Promoción de la cultura degenerada

5. Cómo el Partido Comunista Chino destruye familias


a. Separación de familias en nombre de la igualdad
b. Poner a esposos y esposas uno contra el otro
c. Utilización del aborto forzado para el control de la población

6. Las consecuencias del ataque del comunismo contra la familia

***

4. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente (continuación)


b. Promoción del feminismo y rechazo a la familia tradicional
La ideología comunista detrás del movimiento feminista

El movimiento feminista es otra herramienta que el comunismo ha utilizado para


destruir a la familia. Cuando comenzó en Europa en el siglo XVIII, el movimiento
feminista (también conocido como la primera ola del feminismo) abogó por que las
mujeres reciban el mismo trato que los hombres en educación, empleo y política. El
centro del movimiento feminista se desplazó de Europa a Estados Unidos a mediados
del siglo XIX.

Cuando se inició la primera ola del feminismo, la noción de la familia tradicional aún
tenía fuertes cimientos en la sociedad, y el movimiento feminista no abogaba
directamente por desafiarla. Las feministas influyentes de esa época, tales como Mary
Wollstonecraft de la Inglaterra del siglo XVIII, Margaret Fuller del Estados Unidos del
siglo XIX y John Stuart Mill de la Inglaterra del siglo XIX, todos postulaban que las
mujeres en general debían priorizar a la familia después de casarse, que el potencial de
las mujeres debía desarrollarse dentro del ámbito de la familia y que las mujeres debían
enriquecerse (por ejemplo, accediendo a educación) por el bien de la familia. Estas
primeras feministas creían que las mujeres que eran particularmente talentosas no
deberían verse restringidas por las normas sociales y deberían tener la libertad de
desarrollar sus talentos en ambientes donde la participación era mayormente masculina.

La primera ola del feminismo amainó con la promulgación del sufragio femenino en
muchos países, ya que se alcanzó el objetivo de que hombres y mujeres tuvieran
igualdad ante la ley. En los años siguientes, con el impacto de la Gran Depresión y la
Segunda Guerra Mundial, el movimiento feminista quedó efectivamente en suspenso.

Pero el comunismo ya había empezado a sembrar las semillas para la destrucción del
matrimonio tradicional y la ética sexual mucho antes. Los primeros socialistas utópicos
en el siglo XIX sentaron las bases para los movimientos feministas radicales modernos.
Fourier, llamado “el padre del feminismo”, declaró que el matrimonio convertía a las
mujeres en propiedad privada. Owen maldijo al matrimonio como algo malvado. Las
ideas de estos socialistas utópicos fueron heredadas y desarrolladas por feministas
posteriores, entre ellos, por ejemplo, Frances Wright, que en el siglo XIX tomó las ideas
de Fourier y abogó por la libertad sexual de las mujeres.

La activista feminista británica Anna Wheeler heredó las ideas de Owen, y condenó
ferozmente al matrimonio por supuestamente convertir a las mujeres en esclavas. Los
activistas feministas socialistas también fueron una parte importante del movimiento
feminista del siglo XIX. En ese tiempo, entre las publicaciones feministas más
influyentes de Francia estaban La Voix des Femmes, La Femme Libre (luego
renombrada como La Tribune des Femmes) y La Politique des Femmes. Los fundadores
de estas publicaciones eran seguidores de Fourier o de Henri de Saint-Simon, un
promotor del socialismo industrial moderno.

Cuando la primera ola de movimientos por los derechos de las mujeres estaba en pleno
auge, los comunistas hicieron planes para introducir una variedad de pensamientos
radicales con el objeto de atacar los conceptos tradicionales de la familia y el
matrimonio, pavimentando así el camino para el movimiento feminista más radical que
le siguió.

La segunda ola de movimientos feministas comenzó en Estados Unidos a fines de los


60, luego se propagó a Europa Occidental y del Norte y rápidamente se expandió a todo
el mundo occidental. La sociedad estadounidense de fines de los años 60 pasó por un
período de agitación, con el movimiento por los derechos civiles, el movimiento anti
Guerra de Vietnam y varias tendencias sociales radicales. En medio de este conjunto
único de circunstancias, emergió con una cepa más radical de feminismo y se volvió
popular.

La piedra angular de esta ola de movimientos feministas fue el libro La mística de la


feminidad de Betty Friedan, publicado en 1963, y la Organización Nacional de Mujeres,
que ella misma cofundó. Friedan criticó ferozmente el rol de las mujeres en la familia
tradicional y sostenía que la imagen clásica de un ama de casa feliz y contenta era un
mito forjado por la sociedad patriarcal. Sostenía que las familias de clase media de los
suburbios eran “un campo de concentración cómodo” para las mujeres estadounidenses
y que las mujeres modernas con educación debían rechazar el sentido de realización
obtenido al apoyar a sus maridos y educar a sus hijos, y que en cambio debían darse
cuenta de su valor fuera de la familia. [21]

Pocos años más tarde, feministas aún más radicales dominaron la Organización
Nacional de las Mujeres (NOW), heredando y desarrollando las ideas de Friedan.
Decían que la mujer había sido oprimida por el patriarcado desde tiempos antiguos y
culparon a la familia como la causa raíz de la opresión a las mujeres. En respuesta,
llegaron a abogar por la total transformación del sistema social y de la cultura
tradicional, y a luchar en todos los aspectos de los asuntos humanos –la economía, la
educación, la cultura y el hogar– para lograr la igualdad femenina. [22]

Clasificar a los integrantes de una sociedad entre “opresores” y “oprimidos” para


instigar la lucha, la liberación y la igualdad es exactamente lo que hace el comunismo.
El marxismo tradicional clasifica a los grupos según su estatus económico, mientras que
los movimientos neofeministas dividen a las personas en base a su género.

Friedan no era, como describe su libro, un ama de casa de clase media que vivía en los
suburbios y estaba aburrida de las tareas del hogar. Daniel Horowitz, profesor del Smith
College, escribió una biografía sobre Friedan en 1998 titulada Betty Friedan y la
elaboración de ‘La mística de la feminidad’. Su investigación reveló que Friedan, bajo
su nombre de soltera Betty Goldstein, había sido una activista socialista radical desde
sus años de universidad hasta los años 50. Cuando estudiaba en la Universidad de
California-Berkeley, Friedan fue miembro de la Liga Juvenil Comunista e incluso
solicitó dos veces unirse al Partido Comunista de EE. UU. (PCEUA). Judith Hennesee,
su biógrafa autorizada, también indica que ella era marxista. En diferentes momentos,
fue periodista profesional –o propagandista, para ser más precisos– para varios
sindicatos radicales dentro de la órbita del PCEUA. [23] [24]

Kate Weigand, académica estadounidense, señala en su libro Feminismo Rojo:


comunismo estadounidense y la fabricación de liberación de la mujer que el feminismo
en efecto no se quedó quieto en Estados Unidos desde principios del siglo XX hasta los
años 60. Durante ese período, un gran grupo de escritoras feministas con trasfondos
comunistas pavimentaron el camino para la posterior segunda ola de feminismo,
incluyendo Susan B. Anthony, Betty Millard y Eleanor Flexner. Ya por el año 1946,
Anthony aplicó el método analítico marxista para trazar una analogía entre los blancos
oprimiendo a los negros, y los hombres oprimiendo a las mujeres. No obstante, el
macartismo de la época hizo que tales escritoras ocultaran su trasfondo comunista. [25]

En Europa, la icónica obra El segundo sexo publicado en 1949 por la escritora francesa
Simone de Beauvoir, marcó el inicio de la locura de la segunda ola de feminismo. De
Beauvoir era una socialista, y en 1941, junto con el filósofo comunista Jean-Paul Sartre
y otros escritores, fundó Socialisme et Liberté, una organización socialista francesa
clandestina. Con el ascenso de su reputación por promover el feminismo en los años 60,
de Beauvoir declaró que ya no creía en el socialismo y afirmó que solo era una feminista.

Dijo: “Una no nace, más bien se convierte, en mujer”. Decía que a pesar de que el sexo
está determinado por características fisiológicas, el género es un concepto psicológico
autopercibido formado bajo la influencia de la socialidad humana. Ella creía que la
obediencia, la sumisión, el afecto y la maternidad derivan del “mito” cuidadosamente
diseñado por el patriarcado para oprimir a las mujeres, y proponía que las mujeres
rompieran con las nociones tradicionales y que vivieran sin restricciones.

Desde entonces, surgieron diversos pensamientos feministas en un flujo constante, todos


viendo el mundo a través de la lente de mujeres oprimidas por un patriarcado dentro de
la institución de la familia tradicional –convirtiendo a la familia, por lo tanto, en un
obstáculo para la realización de la igualdad femenina. [26]

Muchas feministas radicales contemporáneas sostienen que las mujeres son restringidas
por sus esposos debido al matrimonio e incluso dicen que la institución es una forma de
prostitución. Al igual que los primeros utópicos comunistas que hablaban de las
“esposas compartidas” o de la “comunidad de mujeres”, ellas promueven las “relaciones
abiertas” y la actividad sexual deshinibida.
Resultados del movimiento feminista

El feminismo ahora prevalece en todos los aspectos de la sociedad. Una de las


aseveraciones principales del feminismo contemporáneo es que aparte de las diferencias
fisiológicas entre los órganos reproductivos masculinos y femeninos, todas las otras
diferencias físicas y psicológicas entre hombres y mujeres son construcciones sociales
y culturales. Según esta lógica, los hombres y las mujeres deberían ser completamente
iguales en todos los aspectos de la vida y de la sociedad, y todas las manifestaciones de
“desigualdad” entre hombres y mujeres son el resultado de una cultura y una sociedad
que es opresora y machista.

Por ejemplo, el número de hombres trabajando como ejecutivos en grandes compañías,


los académicos de alto nivel en universidades de élite y los altos funcionarios de
gobierno supera por lejos la cantidad de mujeres en posiciones similares. Muchas
feministas creen que esto es causado principalmente por el machismo, cuando de hecho
una comparación justa entre ambos sexos solo se puede hacer considerando factores
tales como la habilidad, las horas, la ética laboral, las prioridades en la vida y demás. El
éxito en las posiciones de alto nivel suele requerir trabajo extra de alta intensidad a largo
plazo –sacrificar los fines de semana y las noches, asistir a reuniones de emergencia
repentinas, viajes frecuentes de negocios, y demás.

Tener hijos tiende a interrumpir la carrera de una mujer, y las mujeres son propensas a
reservar tiempo para pasar con sus familias e hijos en vez de dedicarse completamente
a sus trabajos. Además, las personas con la aptitud para ocupar posiciones de alto nivel
tienden a tener personalidades fuertes y enérgicas, mientras que las mujeres tienden a
ser más afables. No obstante, las feministas consideran que la tendencia de las mujeres
a ser más suaves y a orientarse hacia la familia y los hijos son rasgos impuestos sobre
ellas por una sociedad machista. Según las feministas, estas diferencias deberían ser
compensadas con servicios tales como guarderías u otras formas de ayuda social.

El feminismo contemporáneo no puede tolerar ninguna explicación sobre las diferencias


entre el hombre y la mujer basada en cualidades fisiológicas y psicológicas naturales.
Según esta ideología, toda la culpa es del condicionamiento social y los valores
tradicionales.
En 2005, Lawrence Summers, entonces presidente de la Universidad de Harvard,
describió en una conferencia académica por qué es menos probable que las mujeres
enseñen en campos científicos y matemáticos en las mejores universidades. Además de
señalar las alrededor de 80 horas por semana que se requieren para estas posiciones y
sus horarios de trabajo impredecibles (tiempo que la mayoría de las mujeres reservaría
para la familia), Summer postuló que los hombres y las mujeres simplemente tendrían
diferentes aptitudes cuando se trata de ciencia y matemática avanzada, y que la
discriminación ya no es una barrera. [27]

Summers respaldó sus dichos con estudios relevantes, pero aún así se convirtió en el
blanco de protestas de la influyente organización feminista NOW. El grupo lo acusó de
machismo y exigió su destitución. Summers fue rotundamente criticado en los medios
de comunicación y obligado a disculparse públicamente por sus afirmaciones. Luego
anunció que Harvard destinaría USD 50 millones para aumentar la diversidad en la
facultad. [28]

En 1980, la revista Science publicó un estudio que mostraba diferencias significativas


en la habilidad de razonamiento matemático entre los alumnos y las alumnas de nivel
secundario, con un mejor desempeño de los varones por sobre las mujeres [29]. Un
estudio posterior que comparó los resultados de los exámenes de matemática de SAT
descubrió que era cuatro veces más probable que los varones lograran un puntaje de más
de 600 en comparación con las mujeres. Esta diferencia se volvió incluso más extrema
en el umbral de los 700 puntos, en el que era 13 veces más probable que los varones
alcanzaran este puntaje que las mujeres. [30]

El mismo equipo de investigación hizo otro estudio en el año 2000, y descubrió que
tanto los estudiantes masculinos como femeninos que tomaron el examen SAT y
obtuvieron puntajes de genios matemáticos tendían a obtener títulos avanzados en
campos relacionados con la ciencia y las matemáticas, y estaban satisfechos con sus
logros. [31]

Algunos informes señalaron que el trato que recibió Summer luego de su discurso de
2005 refleja las políticas de reeducación utilizadas por regímenes comunistas para
suprimir disidentes. Incluso si las causas de la desigualdad aún tenían que ser
determinadas, se incentivó la “diversidad” para imponer la igualdad de resultados –esto
es, asegurar un número mayor de mujeres enseñando en los campos de matemática y
ciencia.
Es simple ver los vínculos entre el feminismo y el socialismo. Alexis de Tocqueville
dijo en 1848: “La democracia y el socialismo no tienen nada en común excepto una
palabra: igualdad. Pero nótese la diferencia: mientras la democracia busca la igualdad
en la libertad, el socialismo busca la igualdad en la restricción y la esclavitud”. [32]

Si bien las razones para las disparidades psicológicas e intelectuales entre hombres y
mujeres pueden no ser obvias, negar sus diferencias físicas y reproductivas contradice
los hechos. En la visión tradicional tanto de Oriente como de Occidente, los hombres
son figuras protectoras. Es normal que los bomberos sean en su gran mayoría hombres.
No obstante, las feministas, creyendo en la absoluta igualdad entre el hombre y la mujer,
exigen que las mujeres asuman tareas tradicionalmente masculinas, por lo general con
resultados inesperados.

En 2015, el Departamento de Bomberos de Nueva York permitió que una mujer se


convirtiera en bombera sin pasar las pruebas físicas, que incluyen completar tareas
mientras se utilizan tanques de oxígeno y otros equipos que pesan unos 22 kilogramos.
El departamento de bomberos contrató a la mujer para evitar una demanda, ya que
grupos feministas habían culpado a las altas exigencias físicas de la baja proporción de
mujeres que ingresaban a la fuerza de bomberos. Otros bomberos, incluyendo mujeres
que habían pasado las pruebas, expresaron su preocupación sobre los colegas que no
cumplieran los requisitos físicos. Dijeron que tales personas serían inevitablemente una
carga y un peligro para el resto del equipo y para el público. [33]

En Australia, los departamentos de bomberos implementaron cupos de género en 2017.


Por cada hombre contratado, también debe contratarse una mujer. A fin de cumplir este
requisito, se han establecido estándares físicos mucho más bajos para las mujeres, a
pesar de que el trabajo es igual de peligroso y estresante para ambos sexos. [34]

Esta ilógica campaña por la igualdad de resultados no terminó allí. Los cupos crearon
una fricción entre los bomberos hombres y mujeres; las bomberas reportaron que sus
colegas masculinos las culpaban de no ser aptas ni competentes. Los grupos feministas
se agarraron de esto como “bullying” y “presión psicológica”. La situación creó otra
batalla más para que las feministas luchasen en su aparente cruzada por la igualdad.

Pero este absurdo es un paso deliberado en los planes del espectro comunista: al desafiar
al supuesto patriarcado –esto es, la sociedad tradicional– el feminismo socava la familia
tradicional de la misma forma que la lucha de clases es utilizada para socavar el sistema
capitalista.

En una cultura tradicional, se da por sentado que los hombres deben ser masculinos y
que las mujeres deben ser femeninas. Los hombres cargan con la responsabilidad de sus
familias y comunidades al proteger a las mujeres y a los niños –la misma estructura
patriarcal que el feminismo desafía bajo el argumento de que confiere ventajas injustas
para los hombres mientras restringe a las mujeres. El feminismo no da lugar al espíritu
tradicional de cortesía o galantería. En el mundo feminista, los hombres a bordo del
Titanic no habrían sacrificado sus lugares en los botes salvavidas para que las pasajeras
pudieran tener una mejor oportunidad de sobrevivir.

La cruzada del feminismo contra el patriarcado también tuvo un fuerte impacto en la


educación. Una sentencia judicial de 1975 en una demanda contra la Federación Atlética
Intercolegial de Pennsylvania ordenó que las escuelas permitieran a las alumnas
“practicar y competir con varones” en equipos deportivos y otras actividades físicas,
incluyendo la lucha libre y el fútbol americano. Las niñas ya no podían ser excluidas de
un equipo masculino solo por su género. [35]

En su libro de 2013, La guerra contra los chicos: cómo el feminismo está dañando a
nuestros hombres, la académica estadounidense Christina Hoff Sommers argumenta que
la masculinidad está bajo ataque. Ella mostró el ejemplo de la Escuela Secundaria de
Aviación en Queens, Nueva York, que principalmente acepta estudiantes de familias de
bajos ingresos. La escuela, que se especializa en instruir a sus estudiantes sobre la
estructura y el funcionamiento de los aviones mediante proyectos prácticos, educa a
estos niños con un alto estándar de rendimiento académico y está bien calificada por US
News and World Report. El cuerpo de alumnos está compuesto por una abrumadora
mayoría de varones. Las niñas, si bien conforman un porcentaje más pequeño de
estudiantes, también se desempeñan de manera notable y se ganan el respeto de sus
pares e instructores.

Sin embargo, la Escuela Secundaria de Aviación enfrentó crecientes críticas y amenazas


de juicio por organizaciones feministas que exigían que admitiera más estudiantes
femeninas. Al hablar en una mesa redonda realizada en la Casa Blanca en 2009, la
fundadora del Centro Legal Nacional de Mujeres apuntó específicamente a la Escuela
Secundaria de Aviación como un “ejemplo flagrante de la continua segregación en las
escuelas técnico-profesionales”. La presidente del Consejo de la Casa Blanca sobre
Mujeres y Niñas concluyó el debate diciendo: “Difícilmente descansemos en los
laureles mientras no tengamos igualdad absoluta, y aún no estamos allí”. [36]

Para las feministas, educar a los niños para que tengan los rasgos masculinos de
independencia y aventura, e incentivar a las niñas a ser amables, consideradas y
orientadas a la familia no es más que opresión y desigualdad machista. El feminismo
moderno está forzando a la sociedad hacia un futuro sin géneros, atacando los rasgos
psicológicos de los hombres y de las mujeres que caracterizan a sus respectivos sexos.
Esto en particular tiene implicaciones severas para los niños y jóvenes que están en sus
años de formación.

En algunos países europeos, cada vez más niños dicen sentir que nacieron en un cuerpo
equivocado. En 2009, el Servicio de Desarrollo de Identidad de Género (GIDS, según
sus siglas en inglés), con sede en la Tavistock and Portman NHS Foundation Trust de
Londres, recibió 97 pacientes derivados para transición de sexo. Para 2017, el GIDS
estaba recibiendo más de 2500 de tales derivaciones anualmente. [37]

Las sociedades tradicionales consideran que el nacimiento de un bebé y la educación de


los niños son el deber sagrado de las mujeres, ordenado por lo divino. En los anales
tanto de Oriente como de Occidente, detrás de cada gran héroe hay una gran madre. El
feminismo descarta esta tradición como opresión patriarcal y sostiene que esperar que
las mujeres sean responsables de criar a sus hijos es un ejemplo clave de esta opresión.
La literatura feminista contemporánea está repleta de acusaciones a la maternidad y a la
vida marital, a las cuales critica como monótonas, aburridas e insatisfactorias. La
parcialidad de esta perspectiva sombría se hace evidente al tener en cuenta las vidas
personales de las principales feministas, la mayoría de las cuales sufrieron de relaciones
rotas o matrimonios fallidos, o no tenían hijos.

La perspectiva feminista radical insiste en que “lo personal es político” y ve a los


conflictos domésticos como guerras de género. Algunos consideran que los hombres
son parásitos que esclavizan las mentes y los cuerpos de las mujeres. Otros describen a
los hijos como un impedimento para las mujeres que aspiran a alcanzar su máximo
potencial y afirman que la raíz de la opresión yace en la estructura familiar. El
feminismo moderno proclama abiertamente que su objetivo es destruir la familia
tradicional. Entre sus típicas declaraciones están las siguientes: “Ser ama de casa es una
profesión ilegítima. […] La elección de servir, ser protegida y planear formar una
familia es una elección que no debería ser. El núcleo del feminismo radical es cambiar
eso” [38] y “No podremos destruir las desigualdades entre hombres y mujeres hasta que
no destruyamos el matrimonio”. [39]

Los movimientos feministas resolvieron supuestos problemas sociales promoviendo la


degeneración moral y destruyendo las relaciones humanas en nombre de la “liberación”.
Según Sylvia Ann Hewlett, economista y especialista en géneros estadounidense, el
feminismo moderno es el factor que más contribuye a la proliferación de hogares con
madres solteras, mientras que el divorcio no contencioso en realidad provee a los
hombres de medios convenientes para abandonar sus responsabilidades. Irónicamente,
el ataque del feminismo a la estructura familiar existente trabaja para destruir el refugio
que asegura felicidad y seguridad a la mayoría de las mujeres.

El divorcio fácil no emancipó a las mujeres. Un estudio de 2009 de la Escuela de


Economía de Londres descubrió que el 27% de las mujeres separadas estaban viviendo
por debajo de la línea de pobreza, mientras que los ingresos de los hombres tienden a
aumentar más de un 30% después de la separación [40]. Al comunismo no le importan
los derechos de las mujeres. El feminismo es meramente su herramienta para corromper
a la humanidad.

c. Promoción de la homosexualidad para desvirtuar a la familia


Lo divino creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, y estableció las
condiciones para la existencia humana. Cada persona merece bondad y respeto, y la
verdadera compasión es vivir de acuerdo con los códigos morales establecidos por lo
divino.

En las últimas décadas, el matrimonio homosexual y otras causas de lesbianas, gays,


bisexuales y transgénero (LGBT) han sido promovidos agresivamente en la sociedad
occidental. El movimiento LGBT ha estado estrechamente asociado al comunismo
desde que los primeros utópicos comenzaron a pregonar la práctica de la
homosexualidad como un derecho humano. Dado que el movimiento comunista afirma
emancipar a la gente de las ataduras de la moral tradicional, su ideología naturalmente
propone los derechos LGBT como parte de su programa de “liberación sexual”. Muchos
partidarios de la liberación sexual que apoyan la homosexualidad incondicionalmente
son comunistas o izquierdistas. Al vincular los derechos LGBT con la liberación sexual,
y por lo tanto, al normalizar la promiscuidad en general, los comunistas han desvirtuado
la santidad del matrimonio.
Al comunismo no le importan genuinamente los derechos de la comunidad LGBT, sino
que usa el vehículo de los derechos LGBT para sus propios fines: destruir la estructura
familiar.

La primera organización relevante para los derechos LGBT fue establecida en 1897 por
miembros del Partido Socialdemócrata de Alemania (PSA); entre ellos, Magnus
Hirschfeld, confundador del Comité Científico-Humanitario, conocido en alemán como
Wissenschaftlich-humanitäres Komitee (WhK). Hirschfeld abogaba públicamente por
la descriminalización de la homosexualidad.

Uno de los ejemplos más radicales de la liberación sexual de esa época ocurrió luego de
la Revolución de Octubre de los Bolcheviques en 1917. Las políticas sexuales
soviéticas, que fueron discutidas anteriormente en este capítulo, abolieron las
prohibiciones legales a las relaciones homosexuales, convirtiendo a la Unión Soviética
en el país más liberal de la Tierra según estándares izquierdistas.

En 1924, inspirado por el WhK de Hirschfeld, Henry Gerber fundó la primera


organización estadounidense para los derechos de los gays, la Sociedad para los
Derechos Humanos. La organización se disolvió al año siguiente después de que varios
de sus miembros fueran arrestados. En 1950, el comunista estadounidense y maestro
marxista Harry Hay fundó la Sociedad Mattachine en su residencia de Los Ángeles. La
organización fue el primer grupo para los derechos de los gays de influencia en Estados
Unidos. Se expandió a otras regiones y editó sus propias publicaciones. Hay también
defendía la pedofilia.

En la década de 1960, acompañando la ola de liberalización sexual y el movimiento


hippie, la causa homosexual se hizo pública. En 1971, la NOW adoptó una resolución
reconociendo que “los derechos de las lesbianas son ‘una preocupación legítima del
feminismo'”.

En 1997, el Congreso Nacional Africano (CNA) de Sudáfrica aprobó la primera


constitución del mundo que reconocía la homosexualidad como un derecho humano. El
CNA, miembro de la Internacional Socialista (que anteriormente era una rama de la
ahora extinta Segunda Internacional), apoyó consistentemente la homosexualidad.

La promoción de la homosexualidad por parte del comunismo ha contribuido al


crecimiento de una serie de estados insalubres en dicha comunidad. Un estudio realizado
por investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de
Estados Unidos encontró que la tasa estimada de diagnósticos de VIH entre los
homosexuales en 2008 era entre 59 y 75 veces mayor que la de otros hombres; la tasa
de diagnósticos de sífilis era entre 63 y 79 veces mayor que la de la población
heterosexual [41]. Antes de que se lograran avances en el tratamiento del SIDA en la
década de 1990, el promedio de vida de los homosexuales de 20 años de edad era de
ocho a veintiún años menor que la de la población media. [42]

La estructura familiar y la moral humana han estado bajo asedio por la manipulación y
promoción del feminismo, la liberación sexual y el movimiento LGBT por parte del
espectro comunista.

d. Promoción del divorcio y del aborto


Antes de 1969, cuando los estados comenzaron a legalizar el divorcio no contencioso,
las leyes estatales de Estados Unidos estaban basadas en valores religiosos tradicionales.
Para que un divorcio fuera considerado, requería de una denuncia legítima de culpa de
uno o de ambos esposos. Las religiones occidentales enseñan que el matrimonio fue
establecido por Dios. Una familia estable es beneficiosa para el esposo, la esposa, los
hijos y toda la sociedad. Por esta razón, la iglesia y las leyes estatales de EE. UU.
enfatizaban la importancia de preservar los matrimonios, excepto en caso de
circunstancias atenuantes.

Pero en los años 60, la ideología de la Escuela de Frankfurt se había irradiado hacia la
sociedad. El matrimonio tradicional estuvo bajo ataque y el daño más grande fue hecho
por el liberalismo y el feminismo. El liberalismo rechaza la naturaleza divina del
matrimonio al reducir su definición a un contrato social entre dos personas, mientras
que el feminismo ve a la familia tradicional como un instrumento patriarcal para la
supresión de la mujer. El divorcio era promovido como la liberación de la mujer de la
opresión de un matrimonio infeliz, o su camino hacia una apasionante vida de aventuras.
Esta mentalidad llevó a la legalización del divorcio no contencioso, que permite que
cualquiera de los esposos disuelva el matrimonio considerándolo irreconciliable por
cualquier razón.

La tasa de divorcios de EE. UU. creció rápidamente en los años 70 y alcanzó su pico en
1981. Por primera vez en la historia estadounidense, hubo más matrimonios que
terminaban por desacuerdos que por muerte. De todas las parejas casadas en los años
70, casi la mitad se divorciaron, comparado con el 11 por ciento de los años 50. Los
defensores de la liberación sexual creen que el sexo no debería estar limitado a los
confines del matrimonio, pero el embarazo no deseado presenta un obstáculo natural
para este estilo de vida. Los anticonceptivos pueden fallar, así que los promotores del
sexo sin restricciones asumieron la causa de legalizar el aborto. El reporte oficial de la
Conferencia Internacional de Naciones Unidas sobre Población y Desarrollo realizada
en El Cairo en 1994 estipula que la salud reproductiva “implica que las personas puedan
tener una vida sexual satisfactoria y segura y que tengan la capacidad de reproducirse y
la libertad de decidir si lo hacen, cuándo y con qué frecuencia”. [43]

Al mismo tiempo, las feministas introdujeron el lema “mi cuerpo, mis derechos” para
argumentar que las mujeres tienen el derecho a elegir si dar a luz o matar al niño en su
vientre. El debate se extendió de permitir el aborto en circunstancias especiales a dar a
las mujeres el poder de terminar una vida humana debido a una inconveniencia personal.

Al aceptar el aborto, la gente ha sido impulsada a permitir el asesinato de bebés y, al


mismo tiempo, a abandonar el entendimiento tradicional de que el sexo es para la
procreación.

e. Utilización del sistema de ayuda social para fomentar las familias monoparentales
En 1960, solo el 5% de los niños nacían de madres no casadas. En esa época, se daba
por sentado que los niños crecían conociendo a sus padres biológicos.

Sin embargo, para la década de 2010, las madres no casadas representaban el 40% de
los nacimientos [44]. Entre 1965 y 2012, el número de familias monoparentales en
Estados Unidos se disparó de 3.3 millones a 13.2 millones [45]. Aunque algunos padres
estaban presentes, mediante el concubinato o el matrimonio posterior, la mayoría de los
niños nacidos de estas madres solteras crecieron sin sus padres.

Los padres son ejemplos a seguir para sus hijos, ya que les enseñan a ser hombres, y les
muestran a sus hijas qué se siente ser respetada como una mujer se merece. Los niños
sufren mucho por la ausencia de un padre. Investigaciones muestran que los niños que
crecen sin padre suelen sufrir de baja autoestima. Son propensos a abandonar la escuela,
drogarse, unirse a pandillas, cometer crímenes y suicidarse. La mayoría de los jóvenes
encarcelados proviene de hogares sin padre. Experiencias sexuales precoces, embarazo
adolescente y la promiscuidad son comunes. La gente que crece sin padres son 40 veces
más propensos a cometer delitos sexuales comparados con el resto de la población. [46]
El Instituto Brookings ofrece tres consejos clave para los jóvenes que quieren salir de la
pobreza: graduarse de la escuela secundaria, conseguir un trabajo a tiempo completo y
esperar hasta cumplir los 21 años de edad para casarse y tener hijos. Según las
estadísticas, solo el 2% de los estadounidenses que cumplen estas condiciones vive en
la pobreza, y el 75% pertenece a la clase media [47]. En otras palabras, ese es el camino
más confiable para convertirse en un adulto responsable que lleva una vida saludable y
productiva.

La mayoría de las madres solteras depende de la ayuda del gobierno. Un informe


publicado por la Fundación Heritage utilizó datos estadísticos detallados para demostrar
que la política de ayuda social que tanto defienden las feministas en realidad fomenta la
creación de hogares encabezados por madres solteras, aun al punto de penalizar a las
parejas que se casan, ya que reciben menos beneficios [48]. El gobierno en efecto ha
reemplazado al padre con la ayuda social.

Las políticas de ayuda social no han ayudado a las familias que viven en la pobreza. En
cambio, simplemente han apoyado al creciente número de familias monoparentales. Con
los niños de tales familias propensos a la pobreza, el resultado es un círculo vicioso que
expande la dependencia en la ayuda del Estado. Esto es exactamente a lo que apunta el
comunismo: a controlar cada aspecto de la vida de la persona.

f. Promoción de la cultura degenerada


En el año 2000, el 55% de los estadounidenses entre 25 y 34 años de edad estaban
casados, y el 34% nunca había estado casado. Para el año 2015, estas cifras se habían
casi invertido, con el 40% casado y el 53% nunca casado. Los investigadores que
estaban estudiando esta tendencia en la Universidad de Texas-Austin descubrieron que
los jóvenes en Estados Unidos estaban evitando el matrimonio porque en la cultura
actual, el sexo y el matrimonio se consideran dos cosas separadas. Entonces, ¿para qué
casarse? [49]

En este ambiente degenerado, la tendencia va hacia las relaciones sexuales casuales y


sin compromisos. El sexo no tiene nada que ver con el cariño, ni mencionar el
compromiso y la responsabilidad. Aún más absurda es la profusión de nuevas
orientaciones sexuales, que ahora se usan casi como si fuera un estilo de moda. Las
opciones de los perfiles de Facebook en el Reino Unido, por ejemplo, llegaron a incluir
más de 70 géneros diferentes. Si los jóvenes ni siquiera pueden decir si son hombres o
mujeres, ¿cómo verán al matrimonio? El comunismo ha utilizado a la ley y a la sociedad
para reformular por completo estos conceptos instaurados por lo divino.

“Adulterio” solía ser un término negativo que se refería a una conducta sexual inmoral.
Hoy en día, ha sido suavizado a “relaciones sexuales extramaritales” o “concubinato”.
En la novela clásica de 1850 La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne, la protagonista
Hester Prynne cometió adulterio y se esforzó por recomponerse mediante el
arrepentimiento, pero en la sociedad actual, el arrepentimiento no es necesario: los
adúlteros pueden disfrutar de la vida con la frente en alto. La castidad solía ser una virtud
tanto en la cultura oriental como en la occidental. Hoy es tratada como una broma
anacrónica.

Juzgar la homosexualidad y la moral sexual está prohibido por la corrección política de


hoy. La única postura aceptable es respetar la “libre elección” de los demás. Esto es
cierto no solo en la vida cotidiana, sino en todo el mundo académico, en el que la moral
está divorciada de la realidad práctica. Cosas desviadas y degeneradas se han
normalizado. Aquellos que se entregan a sus deseos no sienten ninguna presión ni culpa.

Los occidentales menores de cincuenta años apenas recuerdan la cultura que existía en
la sociedad, en la que casi todos los niños crecían con la presencia de sus padres
biológicos. Los vestidos de novia blancos representaban la castidad. El contenido
pornográfico estaba prohibido en la televisión y la radio. Todo eso se ha deshecho en
apenas sesenta años.

5. Cómo el Partido Comunista Chino destruye familias


a. Separación de familias en nombre de la igualdad
El lema “las mujeres sostienen la mitad del cielo” de Mao Zedong se ha abierto paso en
Occidente como una frase de moda adoptada por las feministas. La ideología de que
hombres y mujeres son iguales, promovida por el régimen del Partido Comunista Chino,
en esencia no es diferente del feminismo occidental. En Occidente, la “discriminación
de género” se utiliza como un arma para mantener el estado de “corrección política”. En
China, aunque difiere en la práctica, la etiqueta de “machismo” se utiliza con un efecto
destructivo similar.

La igualdad de género que el feminismo occidental promueve exige la igualdad de


resultados entre hombres y mujeres mediante medidas como cuotas de género,
compensación financiera y estándares más bajos. Con el lema del PCCh de que las
mujeres sostienen la mitad del cielo, se espera que las mujeres muestren la misma
habilidad en el mismo trabajo que sus contrapartes masculinos. Quienes intentaron
realizar tareas para las que apenas estaban calificadas fueron elogiadas como heroínas
y recibieron títulos como Poseedora de la Bandera Roja del 8 de Marzo, otorgados a
mujeres contemporáneas que “promueven vigorosamente los valores socialistas
centrales”.

Los posters de propaganda del PCCh de los años 60 y 70 generalmente retrataban a


mujeres con físico robusto y poderosas, mientras Mao Zedong convocaba con
entusiasmo a las mujeres a convertir su amor por el maquillaje en amor por sus
uniformes militares. Trabajar en minas, talar árboles, fabricar acero y luchar en el campo
de batalla –se les abrieron todo tipo de trabajos o roles.

En un artículo publicado el 1 de octubre de 1966, el Diario del Pueblo publicó una


historia titulada “Las niñas también pueden matar cerdos”. En ella describía a una mujer
de 18 años que se convirtió en una celebridad local al trabajar como aprendiz en un
matadero, y a la que estudiar el Pensamiento de Mao Zedong la ayudaba a reunir el
coraje para matar cerdos. Ella dijo: “Si ni siquiera puedes matar un cerdo, ¿cómo podrás
matar al enemigo?” [50]

Aunque las mujeres chinas estaban “sosteniendo la mitad del cielo”, las feministas de
Occidente todavía encontrarán que la igualdad de género en China es deficiente en
muchos aspectos. El Comité Permanente del Politburó, que actualmente está compuesto
de siete miembros, nunca ha incluido a una mujer. El PCCh teme que incluir a una mujer
podría incentivar un movimiento social por más derechos políticos, como democracia,
lo cual sería una amenaza fatal para el régimen totalitario del PCCh.

Debido a preocupaciones similares, el Partido también evita apoyar públicamente a la


homosexualidad y adopta una postura relativamente neutral sobre el tema. Sin embargo,
en ciertos momentos el Partido promovió discretamente la homosexualidad en China
utilizando la influencia de los medios de comunicación y la cultura popular. Los medios
de comunicación reemplazaron silenciosamente la palabra “gay” por “camarada”, un
término más “positivo”. En 2001, la Sociedad China de Psiquiatría eliminó a la
homosexualidad de su lista de trastornos mentales. En 2009, el PCCh aprobó la primera
semana del orgullo de Shanghai.
La metodología puede variar, pero en todos lados el espectro comunista persigue el
mismo objetivo: abolir el ideal tradicional de la buena esposa y madre amorosa para
forzar a las mujeres a abandonar su carácter suave, y así destruir la armonía entre
hombres y mujeres que es necesaria para formar una familia equilibrada y criar niños
sensatos.

b. Poner a esposos y esposas uno contra el otro


Los valores tradicionales chinos están basados en la moralidad de la familia. El diablo
sabe que la forma más efectiva de socavar los valores tradicionales es comenzar por
sabotear las relaciones humanas. En las constantes luchas políticas iniciadas por el
PCCh, los familiares se denunciaban entre sí ante las autoridades, en una competencia
insana por un mejor estatus político. Al traicionar a las personas más cercanas a ellos,
podían demostrar una postura más firme y leal a favor de la ortodoxia del Partido.

En diciembre de 1966, Hu Qiaomu, secretario de Mao, fue arrastrado hasta el Instituto


de Hierro y Acero de Beijing, donde su propia hija subió al escenario y gritó:
“¡Aplastemos la cabeza de perro de Hu Qiaomu!” Aunque ella no participó, otros sí lo
hirieron. En esa época, los Guardias Rojos encontraron una familia “capitalista” en el
subdistrito de Dongsi de Beijing. Los Guardias golpearon a los padres casi hasta la
muerte y obligaron a su hijo en edad escolar a aplastar la cabeza del padre con
mancuernas. El niño luego se volvió demente. [51]

Generalmente, quienes son condenados por el partido como “enemigos de clase”


desconocen a sus familias para evitar implicarlos. Aun los “enemigos de clase” que se
suicidaron primero rompían sus lazos familiares para evitar que el PCCh persiguiera a
sus familias. Por ejemplo, cuando el teórico literario Ye Yiqun fue perseguido y
empujado al suicidio durante la Revolución Cultural, su carta de despedida decía: “A
partir de ahora, lo único que se requiere de ustedes es escuchar con determinación las
palabras del Partido, mantenerse firmes en la posición del Partido, reconocer
gradualmente mis pecados, provocar el odio contra mí y cortar sin vacilar nuestros lazos
familiares”. [52]

En la época actual, la persecución contra la práctica espiritual Falun Dafa es la mayor


campaña política iniciada por el PCCh. Una estrategia común que las autoridades
utilizan contra los practicantes de Falun Dafa es forzar a los familiares a participar en la
persecución. El PCCh impone el hostigamiento administrativo, penalidades financieras
y otras formas de intimidación sobre los familiares para hacerlos presionar a los
practicantes a renunciar a su fe. El PCCh culpa a las víctimas de la persecución por el
acoso a sus familias, diciendo que el hostigamiento no se detiene solo porque el
practicante se rehusa a renunciar a sus creencias. Muchos practicantes de Falun Dafa
tuvieron que divorciarse o fueron desconocidos por sus seres queridos debido a esta
forma de persecución. Incontables familias han sido destruidas por la campaña del
Partido.

c. Utilización del aborto forzado para el control de la población


Poco después de que las feministas occidentales tuvieran éxito en la batalla para
legalizar el aborto, el PCCh impuso el aborto obligatorio a las mujeres en la República
Popular China mediante sus políticas de planeamiento familiar. El asesinato masivo de
bebés por nacer ha resultado en un desastre humanitario y social de una escala sin
precedentes.

El PCCh sigue el materialismo marxista y cree que el nacimiento de un niño es una


forma de acción productiva similar a la producción de acero o la agricultura. Por lo
tanto, resulta que la filosofía de planeamiento económico puede extenderse a la familia.
Mao dijo: “La humanidad debe controlarse a sí misma e implementar el crecimiento
planificado. A veces puede crecer un poco, y a veces se puede detener”. [53]

En la década de 1980, el régimen chino comenzó a implementar la política de un solo


hijo con medidas extremas y brutales, tal como lo demuestran los lemas que se
desplegaron por todo el país: “Si una persona viola la ley, todo el pueblo será
esterilizado”. “Nacimiento del primero, ligamiento de trompas luego del segundo,
¡raspado del tercero y el cuarto!” (Una variación de este lema era simplemente “Mata,
mata, mata al tercero y al cuarto”). “Es mejor ver un río de sangre que el nacimiento de
demasiados” y “Diez tumbas más es mejor que una vida extra”. Este tipo de frases
sedientas de sangre estaban por todas partes en China.

La Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar ha utilizado fuertes multas,


saqueo, demoliciones de residencias, ataques, detenciones y otros castigos similares
para lidiar con las violaciones de la política de un solo hijo. En algunos lugares, los
funcionarios de planificación familiar lanzan bebés a los campos de arroz para
ahogarlos. Incluso mujeres con embarazos a pocos días de la fecha de parto han sido
forzadas a tener un aborto.
En 2013, el ministerio de salud del régimen publicó cifras que revelaron que desde 1971
se realizaron al menos 336 millones de abortos en China. La política de un solo hijo
comenzó en 1979, lo que significa que en los cuarenta años de su existencia, varios
millones de niños por nacer fueron asesinados por el PCCh cada año.

Una de las consecuencias más serias de la política de un solo hijo es el número


desproporcionado de niñas abortadas o abandonadas, lo que provocó un serio
desequilibrio en la proporción de géneros entre los chinos menores de 40 años de edad.
Debido a la escasez de mujeres, se estima que para 2020 habrá unos 30 millones de
hombres jóvenes que no podrán casarse con una mujer en edad de tener hijos.

El desequilibrio de géneros en China está provocando serios problemas sociales, como


un aumento de los abusos sexuales y la prostitución, la comercialización del matrimonio
y el tráfico de mujeres.

7. Las consecuencias del ataque del comunismo contra la familia


Marx y otros comunistas exageraron la existencia de fenómenos como el adulterio, la
prostitución y los hijos ilegítimos para dar crédito a sus teorías antimatrimonio y
antifamilia –como si la existencia de tales vicios significara que las normas sociales
predominantes eran hipócritas y corruptas.

La degeneración gradual de la moral que comenzó en la época victoriana socavó la


sagrada institución del matrimonio y alejó a la gente de las enseñanzas divinas. Los
comunistas alentaron a las mujeres a violar sus votos matrimoniales en pos de su
supuesta felicidad personal, pero el resultado fue justamente lo opuesto.

La “solución” del comunismo para la opresión y la desigualdad no es más que arrastrar


los estándares de la moral humana hasta profundidades infernales. Hizo que el
comportamiento que antes se condenaba universalmente como malo e imperdonable se
convirtiera en la nueva norma. En la “igualdad” del comunismo, todos marchan juntos
al mismo destino: la destrucción.

El espectro del comunismo fabricó la creencia errada de que el pecado no es causado


por la degeneración moral, sino por la represión social. Llevó a la gente a buscar una
salida dándole la espalda a la tradición y apartándose de lo divino. Utilizó la bella
retórica de la libertad y la liberación para promover el feminismo, la homosexualidad y
la perversión sexual. Ha despojado a las mujeres de su dignidad, ha removido a los
hombres su responsabilidad y ha pisoteado la santidad de la familia, convirtiendo a los
niños de hoy en títeres del diablo.

A continuación: Capítulo 8, Parte 1

Actualizado el 24 de mayo de 2020.

REFERENCIAS
21. Betty Friedan, The Feminine Mystique (New York: W.W. Norton & Company,
1963).

22. Joanne Boucher, “Betty Friedan and the Radical Past of Liberal Feminism,” New
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23. David Horowitz, “Betty Friedan’s Secret Communist Past,” Salon, January 19,
1999, https://www.salon.com/1999/01/18/nc_18horo.

24. Kate Weigand, Red Feminism: American Communism and the Making of Women’s
Liberation (Baltimore, MD, and London: The Johns Hopkins University Press, 2002).

25. Ibid.

26. Simone de Beauvoir, The Second Sex, trans. Constance Borde and Sheila Malovany-
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27. Lawrence Summers, “Harvard President Summers’ Remarks About Women in


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https://www.pbs.org/newshour/science/science-jan-june05-summersremarks_2-22.

28. Alan Finder, “Harvard Will Spend $50 Million to Make Faculty More Diverse,” The
New York Times, May 17, 2005,
https://www.nytimes.com/2005/05/17/education/harvard-will-spend-50-million-to-
make-faculty-more-diverse.html.

29. C. P. Benbow and J. C. Stanley, “Sex Differences in Mathematical Ability: Fact or


Artifact?” Science, 210, issue 4475 (December 1980): 1262–1264,
https://science.sciencemag.org/content/210/4475/1262.
30. Camilla Persson Benbow, “Sex Differences in Ability in Intellectually Talented
Preadolescents: Their Nature, Effects, and Possible Causes,” Behavioral and Brain
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https://www.cambridge.org/core/journals/behavioral-and-brain-sciences/article/sex-
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31. Camilla Persson Benbow et al, “Sex Differences in Mathematical Reasoning Ability
at Age 13: Their Status 20 Years Later,” Psychological Science 11, no. 6 (November
2000): 474-480, https://my.vanderbilt.edu/smpy/files/2013/02/SexDiffs.pdf.

32. Alexis de Tocqueville, as quoted in Friedrich A. Hayek, The Road to Serfdom


(London: Profile Books, 2005), 47.

33. Susan Edelman, “Woman to Become NY Firefighter Despite Failing Crucial Fitness
Test,” The New York Post, May 3, 2015. https://nypost.com/2015/05/03/woman-to-
become-ny-firefighter-despite-failing-crucial-fitness-test.

34. Una Butorac, “These Female Firefighters Don’t Want a Gender Quota System,”
Special Broadcasting Service, March 24, 2017, https://www.sbs.com.au/news/the-
feed/these-female-firefighters-don-t-want-a-gender-quota-system.

35. Commonwealth Court of Pennsylvania, Commonwealth of Pennsylvania by Israel


Packel, Attorney General, v. Pennsylvania Interscholastic Athletic Association,
334A.2d 839, 18 Pa. Commw. 45 (March 19, 1975).

36. Christina Hoff Sommers, The War Against Boys: How Misguided Feminism Is
Harming Our Young Men (New York: Simon & Schuster, 2001).

37. Jamie Doward, “‘Take These Children Seriously’: NHS Clinic in the Eye of Trans
Rights Storm,” The Guardian, November 18, 2017,
https://www.theguardian.com/society/2017/nov/19/nhs-clinic-trans-rights-storm-
gender-identity-specialist-centre-transgender

38. Vivian Gornick, as quoted in The Daily Illini, University of Illinois, April 25, 1981.
39. Robin Morgan, ed., Sisterhood Is Powerful: An Anthology of Writings From the
Women’s Liberation Movement (New York: Vintage Books, 1970), 537.

40. Darlena Cunha, “The Divorce Gap,” The Atlantic, April 28, 2016,
https://www.theatlantic.com/business/archive/2016/04/the-divorce-gap/480333.

41. David W. Purcell et al., “Estimating the Population Size of Men Who Have Sex with
Men in the United States to Obtain HIV and Syphilis Rates,” Open AIDS Journal 6
(September 2012): 98–107, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3462414.

42. R. S. Hogg et al., “Modelling the Impact of HIV Disease on Mortality in Gay Men,”
International Journal of Epidemiology 26, no. 3 (June 1997): 657–661.

43. United Nations, “Programme of Action of the International Conference on


Population and Development,” The International Conference on Population and
Development (ICPD) in Cairo, Egypt (New York: United Nations, 1995), 59,
https://www.un.org/en/development/desa/population/events/pdf/expert/27/Supporting
Documents/A_CONF.171_13_Rev.1.pdf.

44. The Vice Chairman’s Staff of the Joint Economic Committee at the Request of
Senator Mike Lee, “Love, Marriage, and the Baby Carriage: The Rise in Unwed
Childbearing,” Social Capital Project no. 3–17 (December 2017),
https://www.lee.senate.gov/public/_cache/files/3a6e738b-305b-4553-b03b-
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45. Robert Rector, “How Welfare Undermines Marriage and What to Do About It,” The
Heritage Foundation, November 17, 2014,
https://www.heritage.org/welfare/report/how-welfare-undermines-marriage-and-what-
do-about-it.

46. Phyllis Schlafly, Who Killed The American Family? (Washington, DC: WND
Books, 2014), chap. 1.

47. Ron Haskins, “Three Simple Rules Poor Teens Should Follow to Join the Middle
Class,” Brookings Institution, March 13, 2013,
https://www.brookings.edu/opinions/three-simple-rules-poor-teens-should-follow-to-
join-the-middle-class.

48. Rector, “How Welfare Undermines.”

49. Mark Regnerus, “Cheap Sex and the Decline of Marriage,” The Wall Street Journal,
September 29, 2017, https://www.wsj.com/articles/cheap-sex-and-the-decline-of-
marriage-1506690454.

50. Yang Meiling 杨美玲, “Guniang ye neng xuehui sha zhu” 姑娘也能学会杀猪
[“Girls Can Slaughter Pigs Too”], People’s Daily, October 1, 1966.

51. Yu Luowen 遇罗文, Wo jia: wo de gege Yu Luoke 我家:我的哥哥遇罗克 [My


Family: My Brother Yu Luoke], (Beijing: World Chinese Publishing Co., Ltd, 2016).

52. Ye, Zhou 葉舟, “Ye Yuqin de zuihou shinian” 葉以群的最後十年 [“The Last
Decade of Ye Yiqun”], Wenhui Monthly, no. 12 (1989).

53. Pang Xianzhi 逄先知 and Jin Chongji 金冲及, Mao Zedong zhuan (1949–1976) 毛
泽东传(1949–1976) [Biography of Mao Zedong (1949–1976)] (Beijing: Central Party
Literature Press, 2003).
CAPÍTULO 8, PARTE 1: CÓMO EL COMUNISMO SIEMBRA EL CAOS EN
LA POLÍTICA

TABLA DE CONTENIDOS
INTRODUCCIÓN

1. El comunismo es la política de la destrucción de la humanidad

a. La convergencia de política y religión en regímenes comunistas


b. El carácter religioso del liberalismo y el progresismo
c. Liberalismo y progresismo contemporáneos: Variantes del comunismo

2. Poner al Gobierno bajo el control de la izquierda

3. Odio y lucha: El curso invariable de la política comunista

***

INTRODUCCIÓN
La ideología comunista no se diluyó en la historia con el fin de la Guerra Fría; antes y
después de la caída de los regímenes comunistas de Europa del Este, fue la subversión
la que difundió las ideas marxistas por todo el mundo libre, y los movimientos de
izquierda se han arraigado en muchos gobiernos elegidos democráticamente.

En la superficie, el mundo libre parece entender el daño infligido por el comunismo. Sin
embargo, en los 170 años desde la publicación del Manifiesto Comunista, los gobiernos
de todo el mundo han estado influenciados por las teorías marxistas, ya sea de manera
abierta o encubierta.

La mayoría de la gente asocia la política comunista solo con los países que están bajo el
régimen del Partido Comunista, o donde se siguen abiertamente las doctrinas
económicas marxistas. Pero en realidad, la izquierda occidental sigue la misma filosofía
subyacente de lucha que encarnan los regímenes comunistas “tradicionales” de Oriente.
En algunos aspectos, el mundo libre ha superado incluso a los autoproclamados Estados
comunistas a la hora de poner en práctica las causas de la izquierda.
Incluso mientras Estados Unidos se enfrentaba a la amenaza soviética durante la Guerra
Fría, ciertas formas de comunismo se abrieron paso en casi todos los aspectos de la
sociedad occidental bajo el disfraz del liberalismo, el progresismo y el socialismo. La
izquierda tiene una posición fuerte en el panorama político de los EE. UU. y es
dominante en muchos países europeos. Es así que, sin poner al mundo occidental bajo
su control político explícito a través de la guerra o la revolución violenta, el espectro
comunista se apropió del gobierno de las naciones occidentales al alimentar el
descontento social, socavar la moral tradicional e impulsar políticas socialistas. Su
objetivo es poner a Occidente en un camino demoníaco, provocando la destrucción de
la humanidad.

Estados Unidos ha sido y sigue siendo un fuerte bastión de la libertad y el


anticomunismo. Dado el rol vital que juega Estados Unidos en el escenario mundial, es
crucial que prestemos particular atención a la influencia del comunismo en la política y
el gobierno estadounidense.

1. El comunismo es la política de la destrucción de la humanidad


Durante miles de años, la principal institución de poder político fue la monarquía, que
recibía su autoridad de lo divino. El Cielo otorgaba al gobernante el derecho divino de
los reyes. Los emperadores y los reyes desempeñaban un papel sagrado como
intermediarios entre el hombre y lo divino.

Hoy en día, muchas naciones están gobernadas por democracias. En la práctica, la


democracia no es el gobierno directo del pueblo, sino el gobierno de representantes
elegidos por el pueblo. La elección de un presidente es un procedimiento democrático.
Una vez en el cargo, el presidente tiene amplios poderes sobre la política, la economía,
el ejército, las relaciones exteriores, etc.

Desde la Declaración de Independencia en 1776 y la redacción de la Constitución de


EE. UU. durante la década siguiente, la democracia ha sido vinculada con la libertad, la
prosperidad y los derechos individuales. Pero el pilar fundamental de la estabilidad y la
armonía social, así como de los derechos humanos y la libertad, son los valores morales
de una sociedad. La democracia por sí sola no puede garantizar que gente buena gane
las elecciones. A medida que el nivel moral general de la sociedad se hunde, los
candidatos ganadores pueden ser los que se especializan en la retórica vacía o
incendiaria o que son propensos al nepotismo. El daño a una sociedad democrática es
enorme cuando no se toman medidas para mantener las normas morales establecidas por
lo divino. Las ventajas de la representación electoral desaparecen y se convierte en una
política mafiosa que arroja a la sociedad al caos y la fragmentación.

a. La convergencia de política y religión en regímenes comunistas


La ideología comunista funciona como la de una secta. Obliga a sus seguidores a aceptar
su maligna filosofía de lucha, a someterse a sus programas políticos y a traicionar su
conciencia al llevar a cabo las directivas del movimiento revolucionario o del partido.
Los regímenes comunistas persiguen la religión y la espiritualidad con los métodos más
crueles, con el fin de destruir lo divino y reemplazar la fe tradicional con su propia
religión atea.

A los regímenes comunistas de Oriente, especialmente el del Partido Comunista Chino


(PCCh), se los suele describir erróneamente como una forma moderna de la autocracia
de la antigüedad. Muchos consideran que el PCCh continuó con el sistema imperial.
Pero los monarcas tradicionales chinos no decían que ellos definían los valores morales.
En cambio, consideraban que debían actuar dentro de los límites de los estándares
morales establecidos por los dioses o el Cielo. El PCCh, por otro lado, monopoliza el
concepto mismo de moral. No importa cuántas maldades cometa, el PCCh aún insiste
con que es “grande, glorioso y correcto”.

La moral es establecida por lo divino, no por el hombre. Los estándares del bien y el
mal provienen del mandamiento divino, no de las pretensiones ideológicas de un partido
político. Monopolizar el derecho a definir la moral conduce inevitablemente a mezclar
iglesia y Estado, que en el caso del PCCh y otros partidos comunistas, se manifiesta con
las características típicas de una secta maliciosa.

El Partido Comunista consagra a Marx como su “Señor” espiritual y considera al


marxismo como la verdad universal. La promesa del comunismo de un Cielo sobre la
Tierra es un anzuelo para que sus seguidores sacrifiquen sus vidas por ello. Sus rasgos
sectarios incluyen, pero no se limitan a: inventar doctrinas, aplastar a la oposición,
adorar al líder, considerarse la única fuente de rectitud, utilizar el lavado de cerebro y el
control mental, tener una organización estricta a la que uno se puede unir pero nunca
salirse, promover la violencia y la sed de sangre y alentar el martirio por la causa
religiosa.

Líderes comunistas como Vladimir Lenin, Joseph Stalin, Mao Zedong y Kim Il Sung
tuvieron sus propios cultos a la personalidad. Ellos eran los “Papas” de la secta
comunista en sus respectivos países, con una autoridad incuestionable para determinar
lo correcto y lo incorrecto. Si mataban o mentían, ellos siempre estaban en lo correcto,
y lo justificaban con explicaciones de que estaban motivados por un propósito superior
o que era parte de un plan a largo plazo. Los ciudadanos de esos países tuvieron que
abandonar su propia comprensión del bien moral. Forzados a mentir o a hacer el mal
bajo el comando del Partido, la gente sufrió de traumas psicológicos y espirituales.

Las religiones ortodoxas tradicionales enseñan a la gente a ser buena, pero la secta del
comunismo, construida sobre la base del odio, toma justamente la postura contraria.
Aunque el Partido también habla del amor, el “amor” que promueve se predica sobre
una base de odio. Por ejemplo, el proletariado es capaz de tener amistades entre los de
su clase porque enfrentan un enemigo en común: los capitalistas. En la China moderna,
la forma de mostrar patriotismo (que en chino literalmente se llama “amor por el país”)
es odiar a otros países –odiar a Estados Unidos, odiar a Francia, odiar a Japón, odiar a
Corea, odiar a Taiwán y odiar a los chinos que viven en el extranjero y critican al PCCh.

b. El carácter religioso del liberalismo y el progresismo


El liberalismo y el progresismo se han convertido en el estándar de la “corrección
política” en Occidente. De hecho, se han desarrollado al punto de convertirse en una
religión secular. Los izquierdistas occidentales han utilizado diferentes etiquetas a lo
largo de la historia, a veces haciéndose llamar “liberales” y a veces haciéndose llamar
“progresistas”. Los partidarios del liberalismo y el progresismo abogan por el
“progreso” como el bien moral absoluto y atacan cualquier opinión diferente como si
fuera una herejía. De manera similar al comunismo, el ateísmo, la evolución y el
cientificismo, el liberalismo y el progresismo reemplazan a la creencia en Dios con la
razón humana, considerando de hecho al hombre como si fuera un dios. Ambos
comparten los mismos enemigos que los comunistas y culpan de los problemas sociales
a lo que perciben como injusticias o defectos del sistema capitalista, al cual intentan
subvertir o derrocar. Los métodos de los liberales y progresistas radicales son similares
a los de los revolucionarios comunistas. Piensan que su causa es tan importante que
ningún medio está fuera de los límites.

Las características cuasi-religiosas del liberalismo y el progresismo son inseparables de


las teorías que les dieron origen. El rápido progreso científico desde el siglo XVIII
fortaleció enormemente la confianza de la humanidad en su propias capacidades y
alimentó la tendencia intelectual progresista. El filósofo francés Marquis de Condorcet,
pionero del pensamiento progresista, afirmó en su obra Esbozo para un cuadro histórico
de los progresos del espíritu humano que la razón lleva a la gente por el camino de la
felicidad y la moral o bondad. Luego de esto, el progresismo se volvió más agresivo y
comenzó a meter a la razón en el altar de la adoración.

El pensamiento progresista hace que uno considere a la razón, la conciencia y al Creador


como cosas separadas, fomentando así la idea de que el hombre no necesita de la
salvación del Creador, sino que puede utilizar su propia racionalidad y conciencia para
eliminar las maldades de la codicia, el miedo, la envidia, etc. Desde esta perspectiva, el
ser humano puede deshacerse de lo divino y establecer un paraíso en la Tierra. La
arrogancia del progresismo queda expuesta en una declaración del político francés y
crítico de arte del siglo XIX, Jules-Antoine Castagnary: “Junto al jardín divino del cual
he sido expulsado, yo erigiré un nuevo Edén. […] En su entrada colocaré al Progreso
[…] y le colocaré en su mano una espada llameante y él le dirá a Dios, ‘No entrarás
aquí’”. [1]

Llena de este tipo de pensamiento, la gente abriga la ilusión de controlar el destino de


la humanidad y manipular su futuro –es decir, la humanidad quiere jugar a ser Dios–
para crear una utopía, un “paraíso en la Tierra”. Esta es la idea esencial del comunismo.
La lucha por alcanzar este supuesto paraíso ha causado un aluvión de sangre y miseria.

c. El liberalismo y el progresismo contemporáneos: variantes del comunismo


La rebelión contra el liberalismo clásico
El liberalismo clásico, que se basa en la filosofía de los derechos individuales naturales,
proponía que hubieran restricciones constitucionales al poder de la realeza o del
gobierno a fin de proteger las libertades personales. Los derechos individuales y la
dignidad son otorgados por lo divino, mientras que el gobierno es algo construido por
los ciudadanos y tiene el deber expreso de proteger a su pueblo. La separación de la
iglesia y el Estado se estableció para evitar que el gobierno transgreda el pensamiento y
la fe de los ciudadanos.

El liberalismo contemporáneo no es más que una traición al liberalismo clásico en


nombre de la “libertad” como resultado de la infiltración comunista. Por un lado,
enfatiza el individualismo absoluto, es decir, la extrema indulgencia en los deseos y el
desacato a la moral. Por otro lado, enfatiza la igualdad de resultados en vez de la
igualdad de oportunidades.
Por ejemplo, al discutir sobre la distribución de la riqueza, los liberales modernos se
enfocan solo en las necesidades de los receptores en lugar de los derechos de los
contribuyentes. Cuando se trata de políticas diseñadas para tratar la discriminación, solo
se enfocan en aquellos que fueron agraviados históricamente e ignoran a las personas
que se convierten en víctimas debido a las políticas que ellos proponen. En cuanto a las
leyes, obstruyen la necesidad de castigar a los criminales con el aparente propósito de
proteger a los inocentes de una sentencia injusta o de proteger a los desfavorecidos,
quienes presuntamente cometerían crímenes por ser víctimas de la opresión. En cuanto
a la educación, ignoran el potencial de los estudiantes talentosos con el pretexto de
apoyar y ayudar a quienes tienen un rendimiento académico bajo y a quienes provienen
de familias sin privilegios. Utilizan la excusa de la libertad de expresión para eliminar
las restricciones a la publicación de contenido obsceno o pornográfico.

El foco del liberalismo contemporáneo ha evolucionado silenciosamente, de abogar por


la libertad a promover la igualdad. Sin embargo, no quiere ser llamado “igualitarismo”,
ya que esto lo marcaría instantáneamente como una forma de comunismo.

John Locke, conocido como el padre del liberalismo, declaró su postura sobre la
tolerancia religiosa y la separación de la iglesia y el Estado en su “Carta concerniente a
la tolerancia”. El principal aspecto de la tolerancia, según la visión de Locke, es que el
Estado, el cual ostenta el poder coercitivo, debe respetar y tolerar las creencias
personales de los individuos. El hecho de que la creencia en un camino al Cielo sea algo
correcto o incorrecto es un asunto que no corresponde juzgar al Estado. Uno debe tener
control sobre su propia alma, y el Estado no debe usar su poder para imponer la creencia
o la falta de la misma.

La tolerancia que el liberalismo clásico defiende es, en efecto, una virtud que merece
ser promovida, pero el comunismo se ha apropiado de la “tolerancia” como una vía para
la corrupción moral. El liberalismo contemporáneo distorsiona el verdadero propósito
de la tolerancia, y la transforma en la ausencia de juicio. Desarrolló el concepto político
de estar “libre de valores”, lo que en realidad significa perder el rumbo moral y
confundir el bien con el mal y la virtud con el vicio. Utiliza una frase atractiva para abrir
las compuertas a una avalancha de conceptos demoníacos, promoviendo la
antimoralidad y la antitradición bajo el disfraz de la libertad.

Por ejemplo, ahora la tolerancia se suele entender como la defensa desproporcionada


del movimiento LGBT, una manifestación típica del concepto de la ausencia de valores.
Todo aquel que se pronuncie en contra de la promoción de los estilos de vida de los
LGBT corre el riesgo de ser atacado con el pretexto de salvaguardar la libertad
individual y la igualdad y de luchar contra la discriminación de un grupo minoritario.

La esencia del progresismo: el relativismo moral


Guiados por los valores tradicionales de la humanidad, es normal que usemos nuestra
inteligencia para mejorar nuestras condiciones de vida, aumentar la riqueza y alcanzar
nuevas alturas culturales. En la “era progresista” de la historia estadounidense, desde
fines del siglo XIX hasta comienzos del siglo XX, las reformas de gobierno corrigieron
varias prácticas corruptas que surgieron en el proceso del desarrollo económico y social.
Pero después de que los comunistas se infiltraron en Estados Unidos, se apropiaron de
términos como “progreso” y “progresismo” y les inyectaron su nociva ideología. Era
lógico que el comunismo se apropiara del progresismo, aunque la mayoría de la gente
no se diera cuenta de esto. El progresismo moderno es la aplicación directa de las teorías
de Darwin sobre la evolución en las ciencias sociales, y el resultado es una continua
desviación y perversión de la moral tradicional en nombre del “progreso”. Aún hoy, el
comunismo continúa su abierto engaño bajo la bandera progresista.

Durante esta revolución progresista, los ateos consideraron a la moral tradicional como
un impedimento para el progreso y exigieron una reevaluación de todos los estándares
morales. Negaron la existencia de estándares morales absolutos y utilizaron la sociedad,
la cultura, la historia y las condiciones actuales para establecer su propio sistema de
moralidad relativa.

El relativismo moral es un aspecto principal de la ideología marxista. Sostiene que


cualquier cosa que se ajuste a los intereses del proletariado (en esencia, la clase
gobernante marxista) es moral, mientras que cualquier cosa que no se ajuste es inmoral.
La moral no se utiliza para restringir las acciones del proletariado, sino como un arma
para que la dictadura del proletariado utilice contra sus enemigos. Junto con el
movimiento progresista, este relativismo moral ha ganado influencia en la política, la
educación, la cultura y otros aspectos de la sociedad occidental.

No es malo que la gente busque la felicidad y el progreso, pero cuando ciertos “-ismos”
comienzan a suplantar los valores morales y creencias tradicionales, actúan como las
herramientas con las que el espectro comunista lleva a la gente hacia la degeneración y
la destrucción.
2. Poner al Gobierno bajo el control de la izquierda
En el Manifiesto Comunista, Marx y Engels enumeran diez medidas para destruir el
intercambio justo y los derechos del individuo, que ellos llaman capitalismo. Muchas
de esas medidas ya se están aplicando para desplazar progresivamente a Estados Unidos
y otros países hacia la izquierda y establecer eventualmente un control político
comunista, como la implementación de “un pesado impuesto sobre la renta progresivo
o graduado” y la “centralización del crédito en manos del Estado, mediante un banco
nacional con capital estatal y un monopolio exclusivo”. En la superficie, los comunistas
parecen abogar por algunas cosas positivas, como el fin del trabajo infantil en las
fábricas y la creación de un sistema de educación pública gratuita; sin embargo, su
objetivo no es asegurar el bienestar de una nación, sino más bien tomar y mantener el
poder político. Marx y Engels escribieron:

El primer paso en la revolución de la clase trabajadora es elevar al proletariado a la


posición de clase gobernante para ganar la batalla por la democracia.

El proletariado utilizará su supremacía política para arrebatar, gradualmente, todo el


capital de los burgueses; para centralizar todos los instrumentos de producción en las
manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como la clase gobernante; y para
aumentar el total de fuerzas productivas lo más rápido posible.

Por supuesto, al comienzo, esto no puede ser llevado a cabo excepto mediante
intrusiones despóticas sobre los derechos de la propiedad y sobre las condiciones de la
producción burguesa; hay que aplicar medidas, por lo tanto, las cuales parecen
económicamente insuficientes e insostenibles, pero que en el curso del movimiento se
superan a sí mismas, requieren más intrusiones sobre el orden social viejo y son
inevitables como medio para revolucionar por completo el modo de producción. [2]

En Estados Unidos, la izquierda ha pasado décadas luchando la “batalla de la


democracia” de Marx a fin de controlar las palancas de poder e introducir el socialismo.
Así, aunque las influencias comunistas explícitas en Estados Unidos fueron
relativamente pocas durante el siglo XX, la situación ha cambiado drásticamente desde
entonces.

En las elecciones de EE. UU. de 2016 y 2020, un candidato abiertamente socialista


estuvo al alcance de la presidencia. El socialismo, que en el vocabulario comunista es
la “etapa primaria” del comunismo, era antes visto con desprecio por la mayoría de los
estadounidenses. El propio candidato dijo que cree que hay mucha gente que se pone
muy nerviosa cuando escucha la palabra “socialista”.

Sin embargo, encuestas realizadas durante la década de 2010 mostraron que


aproximadamente la mitad de los nacidos en la generación millenial (entre 1980 y 1996)
tenían una opinión positiva del socialismo. Una encuesta de Gallup de 2018 mostró que
el 57% de los demócratas dijeron que tenían una opinión positiva sobre el socialismo
[3]. Esto continúa una tendencia que surgió en una encuesta de 2011 del Centro de
Investigación Pew que mostró que el 49% de los adultos estadounidenses menores de
treinta años veían el socialismo de manera positiva, mientras que el 46% tenía una visión
positiva del capitalismo. [4]

Las ilusiones que muchos en Occidente tienen sobre el socialismo hoy en día reflejan
las experiencias de innumerables jóvenes impresionables que aceptaron el comunismo
en el siglo pasado en la Unión Soviética, China y otros lugares. Aquellos en la
generación más joven carecen de una profunda comprensión de su propia historia,
cultura y tradiciones. Su resistencia al socialismo, que para ellos parece moderado y
humano, es inexistente. El gran engaño comunista del siglo XX se está repitiendo en el
siglo XXI.

El aforismo de Marx “De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus
necesidades” es bastante eficaz para engañar a los jóvenes, que fantasean con una vida
de generosa ayuda social socialista como se ve en varias partes de Europa. Sin embargo,
los sistemas de ayuda social de estos países han causado muchos problemas sociales.
Como dijo el economista estadounidense Milton Friedman: “Una sociedad que pone a
la igualdad –en el sentido de igualdad de resultados– por delante de la libertad terminará
sin igualdad ni libertad. […] Por otro lado, una sociedad que pone a la libertad en primer
lugar, terminará tanto con mayor libertad como con mayor igualdad, como un feliz
subproducto”. [5]

El socialismo con mucha ayuda social promueve la continua expansión del gobierno y
lleva a la gente a votar en contra de sus libertades. Es un paso importante en los planes
del espectro comunista para esclavizar a la humanidad. Una vez que todas o la mayoría
de las naciones hagan la transición al socialismo, solo tomará unos pocos pasos
reemplazar la democracia con el totalitarismo. Una vez que la etapa primaria del
socialismo esté completa, los líderes políticos implementarán inmediatamente el
comunismo. La propiedad privada y el proceso democrático quedarán abolidos. El
Estado benefactor se metamorfoseará en un yugo de tiranía.

Para ingresar a la corriente principal de la política en Estados Unidos, los comunistas


deben infiltrarse en uno o en los dos partidos principales y utilizarlos para tomar el
control de los votos del Congreso. Mientras tanto, los candidatos comunistas deben
asumir puestos claves en el gobierno y en las cortes. El grado al que el comunismo ha
subvertido la política estadounidense en bastante severo. A fin de asegurarse un bloque
de votantes estable, los partidos de izquierda de EE. UU. han magnificado la hostilidad
entre los grupos de altos y bajos ingresos, al tiempo que atrae a un número cada vez
mayor de inmigrantes y grupos “vulnerables” como la comunidad LGBT, las mujeres,
las minorías, etc.

Un multimillonario con un historial de apoyar movimientos de izquierda ha financiado


con enormes sumas a los candidatos de izquierda que se postularon para la presidencia
de Estados Unidos y otros cargos importantes en todo el país. Entre estos están los
secretarios de estado, que en muchos estados son responsables de los asuntos electorales
y juegan un rol principal en la resolución de disputas. El multimillonario ha destinado
mucha ayuda a las campañas por estos cargos. [6]

Incluso cuando inmigrantes ilegales cometen crímenes en suelo estadounidense, las


autoridades de izquierda hacen la vista gorda y establecen santuarios para protegerlos
de las fuerzas del orden. Además, los partidos de izquierda han estado luchando por el
derecho a votar de los inmigrantes ilegales. Por supuesto, el motivo no necesariamente
es beneficiar a los inmigrantes ilegales o a la población en general, sino apuntalar la
base de votantes de izquierda. El 12 de septiembre de 2017, una ciudad cercana a
Washington DC aprobó un proyecto de ley para otorgar el derecho a voto en elecciones
locales a quienes no son ciudadanos, incluyendo a personas con green cards, residentes
temporales con visas de estudiante y de trabajo, o incluso aquellos sin documentación
ni estatus migratorio legal. Esto provocó una gran repercusión en los medios de
comunicación por sus potenciales efectos en el sistema electoral en otras partes del país.
[7]

La administración del 44º presidente de EE. UU. estaba fuertemente infiltrada por
comunistas y socialistas. Muchos grupos que apoyaban a ese presidente tenían claros
vínculos con organizaciones socialistas. El propio presidente concedió la amnistía a casi
un millón de inmigrantes ilegales mediante una orden ejecutiva, después de que el
Congreso no aprobara la ley.

Este expresidente es un seguidor del paramarxista Saul Alinsky. Luego de su elección,


asignó consejeros de centros de estudios de extrema izquierda e introdujo un sistema de
cobertura de salud universal que multaba a quienes se negaban a inscribirse. Promovió
objetivos izquierdistas al abolir el cumplimiento de leyes federales contra la marihuana,
apoyar la legalización del matrimonio homosexual, permitir que los transexuales se
unieran al Ejército, etc. En 2016, su administración emitió una directiva para que las
escuelas públicas permitieran a los estudiantes que se identificaban como transgénero
ingresar al baño del género elegido, sin importar su sexo biológico –en otras palabras,
niños y hombres podían ingresar al baño de niñas simplemente al identificarse como
mujeres, y viceversa. A las escuelas se les dijo que si se negaban a implementar la
directiva, perderían el financiamiento federal. En respuesta, una coalición de trece
estados iniciaron juicio contra el gobierno federal, argumentando que la directiva era
anticonstitucional.

3. Odio y lucha: El curso invariable de la política comunista


La lucha y el odio son el núcleo de la política comunista. Poner a la gente a luchar entre
sí, sembrando el odio y la división, es la principal forma en la que el comunismo
corrompe la sociedad, socava su moral y usurpa el poder político para establecer su
dictadura.

En 1926, en su artículo “Un análisis de las clases en la sociedad china”, Mao escribió:
“¿Quiénes son nuestros enemigos? ¿Quiénes son nuestros amigos? Esta es una pregunta
de primera importancia para la revolución”. El Partido Comunista crea arbitrariamente
conceptos de clase donde antes no había y luego incita a estos grupos divididos
arbitrariamente a luchar entre sí. Esta es un arma mágica que los comunistas utilizan
para obtener el poder [8]. Para promover su causa, el Partido Comunista selecciona y
exagera ciertas cuestiones que se originan en la decadencia de los valores morales.
Luego dice que la causa fundamental de estas cuestiones no es la decadencia moral, sino
la estructura social. Singulariza a clases particulares como los “opresores” y promueve
la lucha popular contra estas clases como la solución para los males de la sociedad.

El odio y la lucha de la política comunista no se limitan al antagonismo entre


trabajadores y capitalistas. El líder comunista Fidel Castro dijo que el enemigo del
pueblo cubano era la corrupción del expresidente Fulgencio Batista y sus partidarios, y
que la supuesta opresión de los dueños de grandes plantaciones era la fuente de
desigualdad e injusticia. El Partido Comunista promete que al derribar a los supuestos
opresores, podrá crear una utopía igualitaria. Castro y los revolucionarios que lo
acompañaban usaron esta promesa para apoderarse de Cuba.

En China, la innovación de Mao fue prometer a los campesinos que serían dueños de la
tierra que labraban, a los trabajadores que serían dueños de las fábricas, y a los
intelectuales les prometió libertad, paz y democracia. Esto puso a los campesinos contra
los terratenientes, a los trabajadores contra los capitalistas, y a los intelectuales contra
el gobierno, permitiendo así que el Partido Comunista Chino tomase el poder.

En Algeria, el líder comunista Ahmed Ben Bella incentivó el odio entre diferentes
religiones y grupos étnicos: musulmanes contra cristianos y árabes contra franceses.
Este fue el trampolín de Ben Bella hacia un régimen comunista.

Los Padres Fundadores de Estados Unidos construyeron el país sobre la base de los
principios delineados en la Constitución. La familia, la iglesia y la comunidad formaron
fuertes lazos en toda la sociedad estadounidense, que se volvió aún más próspera durante
los siglos XIX y XX. El éxito del Sueño Americano diluyó los conceptos de clases
sociales e hizo difícil fraguar la lucha de clases en Estados Unidos.

Pero el comunismo utiliza toda oportunidad posible para sembrar la división. Utilizando
los sindicatos de trabajadores, magnifica los conflictos entre empleados y empleadores.
Utiliza las divisiones raciales para fomentar la lucha entre diferentes grupos. Promueve
el movimiento de los derechos de las mujeres para fomentar la lucha contra la estructura
social tradicional. Crea divisiones en torno a la orientación sexual, utilizando al
movimiento LGBT. Divide a los creyentes de las diferentes religiones y utiliza la
“diversidad cultural” para desafiar a la cultura occidental tradicional y a su patrimonio.
Divide a la gente de diferentes nacionalidades al impulsar los “derechos” de los
inmigrantes ilegales, creando conflictos entre extranjeros y ciudadanos. Enfrenta a
inmigrantes y al público en general con los agentes del orden público.

A medida que la sociedad se vuelve cada vez más atomizada, un solo traspié puede
iniciar una lucha. La semilla del odio ha sido plantada en los corazones de las masas, y
este es precisamente el siniestro plan del comunismo. Una frase muy citada de Lenin
dice: “Podemos y debemos escribir en un lenguaje que siembre entre las masas el odio,
la repugnancia, el desprecio y demás, hacia aquellos que no concuerdan con nosotros”
[9]. Las tácticas políticas utilizadas por el espectro comunista en Occidente emplean
todo tipo de temas de “justicia social” para incitar el odio e intensificar el conflicto
social.

En el caso de 1931 de los chicos de Scottsboro, nueve adolescentes negros fueron


acusados de violar a dos mujeres blancas, provocando una seria discordia racial en todo
el país. El Partido Comunista de Estados Unidos (PCEUA) entró en acción, usando el
incidente para atraer a muchos seguidores nuevos, incluyendo a Frank Marshall Davis,
futuro mentor del 44º presidente. El objetivo de los comunistas estadounidenses en el
caso de los chicos de Scottsboro no fue meramente incrementar su membresía entre la
población negra y los activistas progresistas de la “justicia social”, sino denigrar a
Estados Unidos como un país plagado de desigualdad y discriminación racial. Al decir
que estas eran las condiciones predominantes en todo el país, promovieron el
comunismo y la ideología de izquierda como la única forma de liberar a los
estadounidenses de este sistema supuestamente patológico y perverso.

En 1935 estalló una revuelta entre las comunidades negras de Harlem, Nueva York,
luego de que se difundiera el rumor de que un adolescente negro había sido golpeado
hasta la muerte al ser pillado robando en una tienda. (En realidad, el adolescente
puertorriqueño había mordido a un trabajador de la tienda y había salido ileso.) El
PCEUA aprovechó la oportunidad para organizar protestas, según cuenta Leonard
Patterson, un exmiembro que participó en el incidente. Patterson describió cómo los
comunistas fueron entrenados específicamente en las tácticas leninistas sobre cómo
instigar y enardecer los conflictos, como por ejemplo, transformar las protestas en
revueltas violentas y luchas callejeras, además de fabricar deliberadamente conflictos
donde no había ninguno. [10]

En el Estados Unidos contemporáneo, los grupos comunistas han estado involucrados


en cada conflicto social o disturbio de gran escala. En 1991, se transmitió por televisión
un video que mostraba a Rodney King, un residente negro de Los Ángeles, siendo
golpeado por policías blancos después de una persecución a alta velocidad. El video,
transmitido ampliamente, tenía cortados los primeros 15 segundos de la filmación,
donde se veía a King, un delincuente en libertad condicional, resistiéndose al arresto y
comportándose de manera beligerante, aunque quienes viajaban con él en el vehículo
habían seguido las órdenes de la policía. Los cuatro oficiales involucrados en el
incidente fueron finalmente absueltos de los cargos penales. Después del veredicto,
cuando los manifestantes fuera de la sede central del Departamento de Policía de Los
Ángeles estaban a punto de dispersarse, ocurrió algo que de repente los instigó a
amotinarse. Alguien golpeó un automóvil que pasaba con un cartel de metal, y la
protesta rápidamente se convirtió en una revuelta violenta con incendios, destrozos y
saqueos. [11]

Cuando se le preguntó por la participación de comunistas en el incidente, el sheriff del


condado de Los Ángeles, Sherman Block, dijo que no había dudas de que el Partido
Comunista Revolucionario (PCR) había estado involucrado en la revuelta, el saqueo y
los incendios. Durante los eventos circularon panfletos de diversos grupos comunistas,
como el PCR, el Partido Socialista de los Trabajadores, el Partido Laborista Progresista
(PLP) y el PCEUA, los cuales podían verse por todas las calles y universidades. Uno de
los panfletos distribuido por el PLP decía: “¡Venganza contra el veredicto de King! […]
¡Todos los policías racistas deben pagar! […] ¡Volteen las armas! ¡Soldados, únanse a
los trabajadores!” De acuerdo con un oficial de policía del Departamento de Policía de
Los Ángeles, ya había gente distribuyendo tales panfletos antes de que se anunciara el
veredicto. [12]

Ya sea que la variedad de organizaciones que incitan a la violencia y a las revueltas en


la sociedad occidental se hagan llamar “Indivisible”, “AntiFascista”, “Basta de
patriarcado”, “Black Lives Matter” (Las vidas negras importan) o “Refuse Fascism”
(Rechazo al fascismo), todos son grupos comunistas o partidarios de las ideas
comunistas. El violento grupo Antifa consiste de personas de diversas tendencias
comunistas, como anarquistas, socialistas, liberales, socialdemócratas, etc. Refuse
Fascism es un grupo radical fundado por izquierdistas, incluyendo algunos del Partido
Comunista Revolucionario de Estados Unidos. Este grupo estuvo detrás de muchas
protestas de gran escala que intentaron anular el resultado de las elecciones
presidenciales de 2016.

Bajo el disfraz de la libertad de expresión, estos grupos trabajan sin parar para provocar
conflictos en la sociedad occidental. Para entender su verdadero objetivo, solo hay que
echar un vistazo a la directiva de 1942 del Partido Comunista de EE. UU. a su miembros:

Cuando ciertos obstruccionistas [al comunismo] se vuelven demasiado irritantes,


etiquétenlos, después del desarrollo adecuado, de fascistas o nazis o antisemitas, y
utilicen el prestigio de las organizaciones antifascistas y de tolerancia para
desacreditarlos. En la mente del público, asocien constantemente a los que se oponen a
nosotros con esos nombres que ya tienen mal olor. La asociación se convertirá, después
de suficiente repetición, en un “hecho” en la mente del público. Los miembros y las
organizaciones de fachada deben continuamente avergonzar, desacreditar y degradar a
nuestros críticos. [13]

A continuación: Capítulo 8, Parte 2

Actualizado el 26 de mayo de 2020

REFERENCIAS
1. Jules-Antoine Castagnary, Philosophie du Salon de 1857, as quoted in Franklin L.
Baumer, Modern European Thought: Continuity and Change in Ideas, 1600–1950 (New
York: Macmillan, 1977), 335.

2. Karl Marx and Friedrich Engels, “Manifesto of the Communist Party,” in Marx &
Engels Selected Works, vol. 1, trans. Samuel Moore, ed. Andy Blunden, Marxists
Internet Archive, accessed April 17, 2020,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1848/communist-manifesto/ch02.htm.

3. Frank Newport, “Democrats More Positive About Socialism Than Capitalism,”


Gallup, August 13, 2018,
https://news.gallup.com/poll/240725/democrats-positive-socialism-capitalism.aspx.

4. “Little Change in Public’s Response to ’Capitalism,’ ’Socialism,’” Pew Research


Center, December 28, 2011, https://www.people-press.org/2011/12/28/little-change-in-
publics-response-to-capitalism-socialism.

5. Milton Friedman, Free to Choose: A Personal Statement (Boston: Mariner Books,


1990), 148.

6. Matthew Vadum, “Soros Election-Rigging Scheme Collapses: The Secretary of State


Project’s death is a victory for conservatives,” FrontPage Mag, July 30, 2012,
https://www.frontpagemag.com/fpm/139026/soros-election-rigging-scheme-collapses-
matthew-vadum.

7. Rachel Chason, “Non-Citizens Can Now Vote in College Park, Md.,” The
Washington Post, September 13, 2017, https://www.washingtonpost.com/local/md-
politics/college-park-decides-to-allow-noncitizens-to-vote-in-local-
elections/2017/09/13/2b7adb4a-987b-11e7-87fc-
c3f7ee4035c9_story.html?utm_term=.71671372768a.

8. Mao Zedong, “Analysis of the Classes in Chinese Society,” in Selected Works of


Mao Tse-tung: Vol. I, Marxists Internet Archive, accessed April 17, 2020,
https://www.marxists.org/reference/archive/mao/selected-works/volume-1/index.htm.

9. Bilveer Singh, Quest for Political Power: Communist Subversion and Militancy in
Singapore (Singapore: Marshall Cavendish International [Asia] Pte Ltd, 2015).

10. Leonard Patterson, “I Trained in Moscow for Black Revolution,” Speakers Bureau
of the John Birch Society, YouTube video, posted by Swamp Yankee, August 20, 2011,
https://www.youtube.com/watch?v=GuXQjk4zhZs.

11. William F. Jasper, “Anarchy in Los Angeles: Who Fanned the Flames, and Why?”
The New American, June 15, 1992,
https://www.thenewamerican.com/usnews/crime/item/15807-anarchy-in-los-angeles-
who-fanned-the-flames-and-why.

12. Ibid.

13. US Congress, House, Committee on Un-American Activities, Soviet Total War,


‘Historic Mission’ of Violence and Deceit (Washington, DC: U.S. Government Printing
Office, 1956).
CAPÍTULO 8, PARTE 2: CÓMO EL COMUNISMO SIEMBRA EL CAOS EN
LA POLÍTICA

TABLA DE CONTENIDOS (continuación)


4. Política de violencia y mentiras
a. Cómo el comunismo utiliza la violencia y mentiras
b. Instigación de la violencia en Occidente
c. Mentiras que confunden a Occidente

5. El camino al totalitarismo
a. Erradicación del libre albedrío y supresión de la voluntad moral
b. Totalitarismo mediante ayuda social, tecnología y regulaciones excesivas

6. La amenaza del comunismo contra los valores básicos

REFERENCIAS

***

4. Política de violencia y mentiras


En la doctrina comunista no hay métodos considerados excesivos. Los partidos
comunistas proclaman públicamente que la violencia y las mentiras son sus
herramientas para conquistar y controlar el mundo. Desde la primera aparición de un
régimen comunista en la Unión Soviética hasta hoy, dentro del corto espacio de un siglo,
el comunismo ha causado la muerte de al menos cien millones de personas. Los
miembros del Partido Comunista han torturado, asesinado, secuestrado, destruido y
mentido. Han utilizado todo método extremo posible. El grado de su maldad es
estremecedor. Lo que es peor, los participantes dicen no tener remordimientos.

Las mentiras inventadas por el comunismo varían en magnitud, tanto en países


comunistas como en Occidente. Estas varían desde mentiras relativamente pequeñas –
como una farsa, noticias falsas o una artimaña contra un oponente político– hasta una
serie de mentiras sistemáticas a una escala considerable mediante operaciones
complejas. Por ejemplo, el PCCh montó el incidente de la autoinmolación en la Plaza
Tiananmen y culpó a los miembros de la disciplina espiritual Falun Dafa –todo para
incitar el odio público contra la disciplina.
También usa grandes mentiras, o grandes engaños, y estas son las más difíciles de lidiar,
porque las grandes mentiras son casi el equivalente a la ideología comunista en su
totalidad. Su escala es tan enorme, sus operaciones tan multifacéticas, su duración tan
larga y la cantidad de gente afectada tan numerosa –incluyendo algunos que están
sinceramente dedicados a la causa– que se pierde la realidad de la situación. El espectro
comunista inventó la mentira de que la “gran unidad” es el objetivo del comunismo.
Debido a que tal afirmación no puede ser desmentida en el corto plazo, este fue el
engaño sobre el cual se basó el proyecto comunista en su totalidad. Los comunistas
dicen que están estableciendo un Cielo sobre la Tierra, pero esta es justamente su mayor
mentira, y el único fruto de esta mentira es un infierno sobre la Tierra.

El capítulo anterior analizó cómo el comunismo usurpó la noción del progresismo


mediante otro gran engaño. En las últimas décadas, el comunismo se ha apropiado de
varios movimientos sociales y ha llevado a la gente hacia el caos y la revolución, de lo
cual hablaremos en próximos capítulos.

a. Cómo el comunismo utiliza la violencia y mentiras


Los partidos comunistas incentivan el conflicto de clases, y dicho conflicto es una lucha
a muerte. Tal como dice el Manifiesto Comunista: “Los comunistas desprecian el tener
que encubrir sus puntos de vista y objetivos. Ellos declaran abiertamente que su fin solo
puede ser alcanzado derribando por la fuerza todas las condiciones sociales existentes”.
[14]

Lenin también escribió en El Estado y la revolución: “Ya lo hemos dicho arriba, y lo


demostraremos completamente más tarde, que la teoría de Marx y Engels sobre la
inevitabilidad de la revolución violenta se refiere al Estado burgués. Este último no
puede ser reemplazado por el Estado proletario (la dictadura del proletariado) mediante
el proceso de ‘debilitamiento’, sino, como regla general, solo mediante una revolución
violenta”. [15]

Durante el proceso de apropiarse del poder –tal como se vio durante la Comuna de París,
la Revolución Rusa o el surgimiento del PCCh– los partidos comunistas utilizan
métodos extremadamente violentos y sangrientos. Sin importar si sus enemigos son
jóvenes o viejos, fuertes o débiles, los partidos comunistas los han quemado, robado y
asesinado, exhibiendo una crueldad que estremece el alma. Los crímenes cometidos por
los regímenes comunistas violentos son tan numerosos que es imposible numerarlos.
La secta comunista emplea violencia y mentiras para mantener el poder. Las mentiras
son lubricantes para la violencia y también una manera de esclavizar al público. Los
partidos comunistas están dispuestos a prometer cualquier cosa, pero nunca consideran
cumplir sus promesas. A fin de satisfacer sus necesidades, cambian sus historias según
cómo les plazca, sin ninguna base moral ni sentido de la vergüenza.

Mao, Ben Bella y Castro afirmaron que nunca establecerían regímenes totalitarios. Pero
una vez en el poder, inmediatamente comenzaron con un totalitarismo de alta presión,
con purgas en el partido y persecución de disidentes y de ciudadanos en general.

Además, la manipulación del lenguaje es uno de los métodos principales que utiliza la
secta comunista para engañar a la gente –esto es, alterar el significado de las palabras, e
incluso convertir a las palabras en sus opuestos. A medida que el lenguaje alterado se
usa repetidamente, sus significados distorsionados se arraigan en lo profundo de las
mentes de las personas. Por ejemplo, “Dios” se equipara con “superstición”; “tradición”
equivale a “retraso”, “tontería” y “feudalismo”; “sociedad occidental” se equipara con
“hostil” o “fuerzas antichina”; el “proletariado” se convierte en “los amos de los activos
estatales”. Aunque el público en general no tenga ningún poder bajo el comunismo, los
comunistas dicen que “todo el poder pertenece al pueblo”. Señalar la injusticia se
califica de “incitar la subversión del poder del Estado”. Por lo tanto, cuando se habla
con personas que han sido envenenadas profundamente por la secta comunista, la gente
tiende a darse cuenta de que ambos lados suelen carecer de una base en común para la
comunicación porque no comparten el mismo significado de las palabras.

La secta del comunismo no solo dice mentiras, sino que crea un ambiente para hacer
que toda la población se le una mintiendo –incluyendo mediante el estudio político
forzado, la declaración obligatoria de la postura política y el escrutinio político. Esto es
para obligar a la gente a decir cosas que no creen y así desmoralizarlos y degradar su
sentido de lo correcto y lo incorrecto. Cuando la gente se da cuenta de las mentiras
comunistas, responden con sus propias mentiras. La secta comunista sabe que la gente
le está mintiendo, pero esto es aceptable porque mentir es parte del juego. El peligro
para los comunistas es cuando la gente comienza a decir la verdad.

La imposición de una cultura de falsedades es un medio para la degeneración moral


ideado por los comunistas. Este libro ha señalado repetidamente que el régimen del
PCCh no solo quiere asesinar al cuerpo físico, sino también provocar una corrupción
moral extrema. En este sentido, el espectro del comunismo ha alcanzado parcialmente
su objetivo.

b. Instigación de la violencia en Occidente


El espectro comunista está compuesto por la fuerza elemental del odio, y sus teorías
están empapadas de odio. Promueve la lucha de clases y atribuye la raíz de todos los
problemas a la estructura social tradicional. Dice que los ricos explotan a los pobres a
fin de fomentar el resentimiento y el odio contra los ricos e incitar la revolución y la
violencia. Con la expansión de los movimientos comunistas, su manipulación, violencia
y mentiras se han convertido en algo común en Occidente y han llenado a la sociedad
de rencor.

Una sociedad con mayor tendencia a la violencia se volverá menos estable y más
dividida. En la sociedad estadounidense, algunos políticos y operativos políticos atacan
a sus enemigos por medios inescrupulosos, como el engaño, los ataques personales y
similares. Hoy en día, las diferencias irreconciliables entre los dos principales partidos
los hacen parecer tan incompatibles como el fuego y el agua.

Los partidos y políticos de izquierdas afirman que protegerán los derechos del pueblo y
seguirán las normas de una sociedad democrática. Pero cuando llegan al poder, bajo la
influencia del espectro comunista, utilizan todos los métodos para reprimir la disidencia
y privar arbitrariamente a otros de sus derechos.

No toda la gente quiere conflictos, pero solo hace falta unos pocos activistas comunistas
para agitar las cosas. Después de la elección presidencial en 2016, los extremistas de
Antifa siguieron de cerca a su objetivo –los conservadores– y fueron tras ellos en actos
públicos y otras partes. Impidieron que seguidores del presidente y pensadores
conservadores hablaran en eventos y, en algunos casos, incluso los atacaron
directamente.

En junio de 2017, Steve Scalise, jefe de la banca mayoritaria de la Cámara de


Representantes, recibió un disparo durante una práctica de béisbol por parte de un
seguidor de otro partido. Un político izquierdista de Nebraska incluso dijo que le
“alegraba” que Scalise hubiera recibido un disparo y que deseaba que hubiera muerto.
Poco después este funcionario fue removido de su cargo de presidente de un comité de
su partido a nivel estatal.
c. Mentiras que confunden a Occidente
El comunismo tiene una reputación negativa en Occidente, por lo que las mentiras son
la única manera que tiene para expandir su influencia. Algunos políticos promueven
medidas que son en esencia comunistas pero las presentan con otro nombre, con lemas
como “libertad”, “progreso” y “el interés público”. Por ejemplo, al establecer un sistema
de cobertura de salud socializada, no se le dice socialista sino “cobertura médica para
todos” y “cobertura universal de salud” o lo justifican diciendo que tiene el apoyo de la
opinión pública. Cuando los políticos de izquierda quieren forzar a los empleadores a
pagar un salario mínimo, lo llaman “sueldo digno”. Hacen promesas vacías para ser
elegidos, algo muy similar a lo que hacen los partidos comunistas para obtener el poder.
De hecho, su objetivo es promover el socialismo, y sus tácticas imitan las promesas
comunistas de crear un “Cielo en la Tierra”.

En concreto, los políticos utilizan políticas fiscales y tributarias retorcidas y


redistribucionistas –como otorgarles incentivos fiscales a sindicatos, programas
gubernamentales y empresas de minorías– al tiempo que aumentan los impuestos a otras
empresas y a los de mayores ingresos. El resultado es que los beneficiarios de dichas
políticas (incluyendo los pobres, los sindicatos, etc) se vuelven dependientes de esos
políticos que los favorecen y luego los apoyan en las elecciones. Tales políticos tienen
un pie firme y de largo plazo en esa región y pueden así construir su maquinaria política.
Al mismo tiempo, las empresas son exprimidas financieramente y por consiguiente
deben achicarse, cerrar o mudarse, lo que da como resultado una constante disminución
de los ingresos fiscales y de los empleos en la ciudad, y al final la ciudad cae en
bancarrota.

En el pasado, la gente creía que Estados Unidos era una sociedad realmente libre y el
último bastión contra el comunismo. Pero hoy en día, la gente ve claramente que los
altos impuestos, un Estado benefactor altamente desarrollado, el colectivismo, el gran
gobierno, la democracia social, la “igualdad social”, etc, son consagrados en las políticas
y puestos en práctica; todos ellos derivan de una u otra manera del ADN ideológico
socialista y marxista-leninista. En particular, la generación joven simplemente no
conoce la historia de brutalidad de los países comunistas. Ellos anhelan y persiguen un
ideal ilusorio y son engañados por el nuevo disfraz que ha asumido el comunismo. El
resultado es que, sin saberlo, caminan por el camino hacia su ruina.

5. El camino al totalitarismo
El control totalitario que ejercen los regímenes comunistas sobre las vidas de los
ciudadanos está bien documentado. Pero los derivados ideológicos del comunismo en
países democráticos están constantemente trabajando por el mismo objetivo,
promoviendo leyes que expanden agresivamente el poder gubernamental e incrementan
las regulaciones sobre la sociedad y la economía. Lo que es incluso más aterrador es el
hecho de que los autoritarios de la actualidad tienen ciencia y tecnología a su disposición
que les dan el poder de vigilar y controlar a la sociedad a una escala que las tiranías del
pasado ni se atrevieron a imaginar.

a. Erradicación del libre albedrío y supresión de la voluntad moral


Cuando los seres humanos siguen los valores tradicionales establecidos por lo divino,
el desarrollo de su cultura transitará un camino ortodoxo que les ofrecerá un importante
canal para conectarse con lo divino. Los diferentes sistemas sociales y políticos que se
ven en las sociedades humanas derivan, del mismo modo, de sus respectivas culturas.

El Creador da a las personas el libre albedrío y la habilidad de manejar sus propios


asuntos. La gente debe conducirse con autodisciplina, conducta moral y responsabilidad
para con sí mismos y sus familias. Luego de estudiar política estadounidense en el siglo
XIX, el filósofo político francés Alexis de Tocqueville llegó a apreciar enormemente
dicha sociedad. Le impresionó la habilidad de los estadounidenses para la introspección,
su entendimiento de la maldad, su voluntad de resolver problemas con paciencia y la
falta de violencia en general a la hora de resolver problemáticas sociales. Él pensaba
que la grandeza de Estados Unidos yace en su habilidad de corregir sus propios errores.

Por otro lado, lo que el espectro perverso del comunismo quiere es instigar a la gente a
oponerse a la tradición y a la moral, y bloquear el camino para que la gente se incline
hacia la bondad y lo divino. La gente de países comunistas se transforman, pasan de ser
personas de Dios a convertirse en súbditos del diablo, todo sin darse cuenta. En países
comunistas, el gobierno monopoliza los recursos sociales para que todo deba realizarse
siguiendo las instrucciones de los líderes del Partido Comunista, quienes deben exhibir
suficiente “naturaleza del partido” si quieren sobrevivir a las feroces luchas de facciones
que caracterizan a los regímenes comunistas. Ciudadanos comunes o los cuadros de bajo
nivel que intentan seguir su conciencia y actuar moralmente terminan casi
invariablemente violando la línea ideológica del partido, y son degradados o calificados
de enemigos de Estado. Luego se convierten en la clase marginal, obligados a luchar en
lo más bajo de la sociedad.
En las sociedades libres, el gobierno también está yendo hacia el autoritarismo, con el
“gran gobierno” en control de casi todo. Una de las características principales de la
política autoritaria es un fuerte gobierno central que planea y dirige la economía.
Actualmente, los gobiernos occidentales tienen un enorme poder para intervenir y
controlar la economía a fin de cumplir con los planes del gobierno; utilizan los
instrumentos de ingresos y gastos del Estado, los impuestos y el financiamiento de
deudas.

La expansión del poder administrativo central, el control de gobiernos locales sobre las
vidas de sus ciudadanos y numerosas leyes y dictámenes judiciales son el resultado de
una expansión total del poder del gobierno y un control de la sociedad sin precedentes.
La “corrección política” es una excusa para privar a la gente de su libertad de expresión.
Quienes denuncian abiertamente las políticas siniestras son desestimados y acusados de
“discurso de odio”. Quienes se atreven a oponerse a la corrección política son
marginalizados, aislados, en algunos casos han perdido sus trabajos, y en casos extremos
han sido amenazados o atacados.

Estándares políticos desviados han reemplazado los estándares morales rectos. Estos
estándares son luego implementados con el poder de la ley, normativas y ataques
públicos, creando una atmósfera de terror social y presión. Este terror social luego puede
suprimir el libre albedrío de la gente y su libertad de elegir la bondad. Esta es la esencia
de la política totalitaria.

b. Totalitarismo mediante ayuda social, tecnología y regulaciones excesivas


En la sociedad occidental contemporánea abundan las leyes y reglamentos que rigen los
detalles de casi todos los aspectos de la sociedad, desde las prácticas en el lugar de
trabajo hasta la crianza de los hijos. La ayuda social que brinda el Estado se ve cada vez
más como una necesidad predeterminada, más que como una ayuda de emergencia para
los verdaderamente desfavorecidos. Los avances en la tecnología han permitido a los
gobiernos implementar su burocracia a una escala nunca antes posible. Alentando y
acelerando este proceso están los grupos de izquierda y los políticos, que lo publicitan
como progreso.

De hecho, la expansión de la supervisión gubernamental y la ayuda social del Estado


plantean una grave amenaza a la libertad y la moral. En el siglo XIX, Tocqueville
observó que “si el despotismo se estableciera entre las naciones democráticas de
nuestros días, podría asumir un carácter diferente; sería más extenso y suave; degradaría
a los hombres sin atormentarlos”. [16]

Desde el nivel federal hasta los niveles estatales, de condado y municipales, se aprueban
miles de nuevas leyes cada año. Casi todo tiene una ley o regla que lo limita. El código
fiscal de Estados Unidos tiene decenas de miles de páginas, mientras que la reciente ley
de seguro médico tiene más de veinte mil páginas. Incluso los jueces y abogados no
pueden comprender todas las leyes, ni hablar de un ciudadano promedio. Una persona
puede violar una ley sin siquiera darse cuenta.

Además, no importa cuán perfecta sea la ley, es solo una forma externa de restricción y
no puede controlar el corazón humano. Como dijo Lao Zi, “Cuantas más leyes se
promulguen, más ladrones y bandidos habrá”.

La gente ignora el hecho de que los problemas sociales son causados por desatar el lado
malvado del hombre. A medida que crean más y más leyes, ignorando el quid de la
cuestión, se forma un círculo vicioso y la sociedad comienza su marcha paso a paso
hacia el totalitarismo.

A lo largo de la historia, gobiernos competentes mantuvieron la capacidad de asignar


recursos a los pobres, como en épocas de hambruna, sequía o inundaciones. Además,
existían organizaciones benéficas en las comunidades locales y organizaciones
religiosas. El jurista británico A.V. Dicey observó que en el siglo XX, sin embargo, los
gobiernos comenzaron a ver a la ayuda social como algo que debía ser regulado y
provisto por impuestos:

Ahora, antes de 1908, la cuestión de si un hombre, rico o pobre, debía asegurar su salud
era una cuestión que quedaba completamente a la libre discreción o indiscreción de cada
individuo. Su conducta no le concernía al Estado más que la cuestión de si debería
vestirse con un abrigo negro o un abrigo color pardo. Pero, a largo plazo, la Ley
Nacional de Seguros traerá sobre el Estado, es decir, sobre los contribuyentes, una
responsabilidad mucho más pesada que la anticipada por los votantes ingleses […] [El
seguro de desempleo] es de hecho la admisión por parte del Estado de que es su deber
asegurar a un hombre contra la maldad resultante de la falta de trabajo. […] La Ley
Nacional de Seguros concuerda con las doctrinas del socialismo. […] [17]
Sin embargo, los Estados con fuerte ayuda social del gobierno están plagados de
debilidades inherentes. Nada es gratis. Los altos niveles de ayuda social están basados
en altos impuestos, lo que causa todo tipo de males sociales. El modelo nórdico de
asistencia social ha sido considerado un ejemplo positivo de prosperidad socialista a
imitar por Occidente, pero en el norte de Europa, la relación entre tasa impositiva y PBI
está entre las más altas del mundo, y muchas de las tasas impositivas de esos países son
de alrededor del 50%.

Varios analistas han señalado que hay varios problemas fatales en la cobertura médica
socialista. No es sustentable, ya que la gente quiere beneficiarse de los servicios
gratuitos más de lo que paga por ellos. No hay recompensas ni multas por desempeño,
y quienes trabajan en la industria médica no asumen ninguna responsabilidad legal por
lo que hacen. Esto causa enormes pérdidas al gobierno: la gente roba por los agujeros
del sistema, abusa del mismo y se involucra en transacciones clandestinas. El gobierno
decide sobre la vida y la muerte de la gente a través del sistema médico, el cual está
plagado de burocracia. [18]

En 2010, un hombre de 32 años de edad llamado Jonas en el norte de Suecia tuvo que
suturar sus heridas después de estar horas esperando por atención médica. Luego de
cortarse mientras renovaba su casa, primero fue a una clínica de pacientes ambulatorios,
pero estaba cerrada. Luego fue a una sala de emergencias, donde estuvo esperando una
hora a que lo atendieran mientras su herida seguía sangrando. Finalmente, al ver una
aguja con hilo que las enfermeras habían dejado a la vista, trató de suturar sus heridas.
El personal del hospital luego lo denunció por violar la ley al usar equipamiento médico
sin autorización [19]. Este es solo un ejemplo de cómo una estructura de asistencia
socializada puede tener resultados ridículos. Ya que todos quieren cobertura médica
gratuita, se abusa de los recursos. El choque entre las limitaciones de recursos y la
exigencia de que las cosas sean gratis causa desequilibrios entre la oferta y la demanda.
La falta de oferta significa largas esperas y atención inadecuada. Quienes realmente
necesitan cuidado médico se ven perjudicados por la medicina socializada.

Además, mientras que tener ayuda social desde la cuna hasta la tumba puede parecer
bueno para muchos, la dependencia de la población en el gobierno establece la base para
un régimen autocrático. Este principio se refleja claramente en el entendimiento
marxista de que el socialismo es meramente la etapa primaria del comunismo.
Una mayor participación de las autoridades en la regulación de la sociedad o en la vida
de los ciudadanos requiere sistemas más amplios de control estatal: contratar personal
y elaborar reglamentos requieren dinero, que se genera a partir de los impuestos. Con la
expansión del Estado también se crean poderosas camarillas políticas que tienen un
interés personal en mantener y ampliar el alcance de su autoridad.

La tecnología hace que sea aún más conveniente para los gobiernos controlar a sus
poblaciones. El Partido Comunista Chino es el representante más obvio de esto, pero
los mismos peligros se presentan en países occidentales, particularmente en Europa,
donde los programas socialistas son ya omnipresentes.

La China de hoy tiene el sistema de vigilancia más grande del mundo. En lugares
públicos y en los caminos hay por todas partes cámaras de vigilancia. En pocos minutos,
los rostros que están en una lista negra pueden ser filtrados de un mar de 1400 millones
de personas. El software de vigilancia embebido en los teléfonos celulares a través de
WeChat permite la vigilancia abierta, y la privacidad está completamente ausente para
cualquiera con un celular. Simplemente no hay dónde esconderse.

A medida que la tecnología se vuelve más y más avanzada y los gobiernos se hacen más
y más grandes, que Occidente continúe en el camino al socialismo daría como resultado
un destino igualmente horroroso: estar constantemente monitoreados, presionados y
manejados. Este último escenario no es en absoluto una exageración.

Además de la vigilancia física y la censura, el gobierno también puede utilizar el big


data e información financiera para que determinados ciudadanos sean despedidos de sus
trabajos. Puede hacer que los bancos cancelen sus hipotecas. Un gobierno con estos
medios tecnológicos puede revocar las licencias de los ciudadanos desobedientes y
cortarles el acceso a la ayuda social que, debido a otras políticas económicas, es su única
forma de mantener el sustento.

6. La amenaza del comunismo contra los valores básicos


Las ideologías comunistas han causado estragos en la esfera política durante siglos. En
Oriente, los regímenes comunistas movilizaron las fuerzas del Estado para aplastar a los
opositores políticos, destruir la cultura tradicional y matar a decenas de millones de
personas. En Occidente, los movimientos de izquierda se han ido apoderando del
proceso democrático. Aunque evitan la violencia y la dictadura abiertas, las políticas
que proponen siguen la misma filosofía de lucha.
El deseo de poder, riqueza y fama son tan viejos como la humanidad misma, y cada
persona alberga la capacidad de hacer el bien y el mal. Al aprovecharse de las
debilidades morales inherentes a la naturaleza humana, el espectro del comunismo ha
cultivado redes de “agentes” en todo el mundo.

Debido a la infiltración del espectro comunista, las sociedades occidentales de hoy en


día están divididas a un grado sin precedentes, con la izquierda usando todo su poder
para obstruir y boicotear a quienes tienen puntos de vista tradicionales en la política. No
es exagerado decir que Occidente está en guerra por sus propios valores.

La influencia política de la izquierda ha demostrado ser extremadamente resistente a los


intentos de debilitarla o revertirla. Los políticos y activistas bajo la influencia del
comunismo se confabulan con los medios de comunicación para desacreditar a la
oposición y difundir información engañosa para confundir al público. Los funcionarios
de izquierda ignoran u obstruyen los decretos gubernamentales, desvían recursos
públicos para apoyar sus planes ideológicos y promulgan políticas que exacerban la
división y el conflicto social.

En 2018, según una encuesta realizada por The Associated Press y el Centro de
Investigación de Asuntos Públicos del NORC, más del 80 por ciento de los encuestados
creía que el país estaba más profundamente dividido en la política que en el pasado y
que los estadounidenses estaban muy divididos en valores importantes. [20]

El Estado tiene una capacidad inigualable para reunir recursos humanos y económicos.
Ejercido correctamente, el poder político puede traer grandes beneficios a toda la nación
y mejorar la comunidad internacional. Pero como se ha visto a lo largo de la historia, y
en la historia del movimiento comunista, el abuso de ese poder conduce a crímenes
monstruosos.

El expresidente de EE. UU. Reagan dijo en su primer discurso inaugural: “De vez en
cuando, hemos estado tentados a creer que la sociedad se ha vuelto demasiado compleja
para ser administrada por el autogobierno, que el gobierno de un grupo de élite es
superior al gobierno para, por y del pueblo. Pero si nadie entre nosotros es capaz de
gobernarse a sí mismo, entonces, ¿quién de nosotros tiene la capacidad de gobernar a
alguien más?” [21] El presidente Donald Trump dijo que en Estados Unidos, “no
adoramos al gobierno, adoramos a Dios”. [22]
La unidad de un país requiere un conjunto de valores comunes y una cultura compartida.
Aunque las doctrinas difieren entre las religiones, los estándares para el bien y el mal
son similares. En Estados Unidos, esto hace posible que personas de diferentes orígenes
étnicos y culturales vivan juntas en armonía. Sin embargo, cuando el pueblo está
dividido por cuestiones de moralidad básica, lo que está en juego es la supervivencia
misma del país.

A continuación: Capítulo Nueve, Parte 1

Actualizado del 29 de mayo de 2020

REFERENCIAS
14. Marx and Engels, “Manifesto.”

15. Vladimir Lenin, The State and Revolution (1918), 381–492, Marxists Internet
Archive, accessed April 17, 2020,
https://www.marxists.org/archive/lenin/works/1917/staterev/ch01.htm.

16. Alexis de Tocqueville, Democracy in America, vol. ii, Henry Reeve, trans.,
(London: Longmans, Green, and Co., 1889), 289.

17. Albert Venn Dicey, Lectures on the Relation Between Law & Public Opinion in
England, During the Nineteenth Century (London: Macmillan and Co., 1919), xxxviii,
Online Library of Liberty, accessed April 17, 2020,
http://oll.libertyfund.org/pages/dicey-on-the-rise-of-legal-collectivism-in-the-20thc.

18. Paul B. Skousen, The Naked Socialist (Salt Lake City, UT: Izzard Ink, 2014), Kindle
edition.

19. Peter Vinthagen Simpson, “Jonas, 32, Sewed Up His Own Leg after ER Wait,” The
Local, August 3, 2010, https://www.thelocal.se/20100803/28150.

20. Juana Summers, “AP-NORC Poll: Most Americans See a Sharply Divided Nation,”
The Associated Press, http://www.apnorc.org/news-media/Pages/AP-NORC-Poll-
Most-Americans-see-a-sharply-divided-nation.aspx.
21. Ronald Reagan, “First Inaugural Address of Ronald Reagan” (speech, US Capitol,
Washington, DC, January 20, 1981), The Avalon Project, accessed April 17, 2020,
https://avalon.law.yale.edu/20th_century/reagan1.asp.

22. Donald Trump, “Remarks by President Trump at the 2017 Values Voter Summit”
(speech, Omni Shoreham Hotel, Washington, DC, October 13, 2017), White House,
accessed April 17, 2020, https://www.whitehouse.gov/briefings-statements/remarks-
president-trump-2017-values-voter-summit.
CAPÍTULO 9, PARTE 1: LA TRAMPA ECONÓMICA COMUNISTA

TABLA DE CONTENIDOS
INTRODUCCIÓN

1. Propiedad estatal y economía planificada: Sistemas de esclavitud


a. Propiedad estatal: un yugo totalitario
b. Economía planificada: destinada al fracaso

2. Países occidentales: comunismo con otro nombre


a. Altos impuestos y ayuda social
b. Intervencionismo económico agresivo en países occidentales
c. Cómo la economía socialista lleva al totalitarismo comunista

REFERENCIAS

***

INTRODUCCIÓN
La influencia del comunismo está presente en todos los sectores de nuestro sistema
económico actual. Con la tendencia a la expansión del gobierno como norma,
prácticamente todos los países de la Tierra se están alejando de los principios clásicos
del libre mercado y gravitando hacia la economía comunista o socialista.

Al observar a los países que abandonaron el comunismo o el modelo económico


socialista después de la caída del bloque soviético, se podría pensar que el espectro
comunista ha fracasado en sus objetivos. Pero la realidad no es tan simple. Los métodos
del espectro no siguen un patrón rígido. En aras de un objetivo mayor, puede abandonar
ciertas formas mientras adopta otras para adaptarse a la situación histórica o social. En
ningún lugar esto es más cierto que en la esfera económica.

Hace más de 150 años, Karl Marx abogó por la abolición de la propiedad privada y el
ascenso de la propiedad estatal en su libro Das Kapital. Los Estados comunistas
totalitarios trataron de alcanzar este objetivo directamente, usando el terror, la violencia
y el asesinato en masa. Pero a medida que la doctrina comunista explícita perdió su
atractivo, los izquierdistas de los países democráticos idearon formas no violentas. Las
múltiples cepas de socialismo y comunismo que crearon e introdujeron a lo largo de los
años no son fáciles de clasificar.

Además de restringir los derechos básicos a la propiedad privada y a la empresa, la


política económica comunista fomenta la corrupción y contribuye a la erosión de la
cultura tradicional. A fin de preservar su prosperidad, modo de vida y bases morales, las
naciones de todo el mundo deben despertar a la subversión comunista en el ámbito
económico y tomar medidas contra ella.

1. Propiedad estatal y economía planificada: Sistemas de esclavitud


El Cielo creó al hombre, lo dotó de sabiduría y fuerza, y determinó que en su vida
cosechara los frutos de su trabajo, y así pueda obtener lo suficiente para asegurar su
vida. La Declaración de Independencia de Estados Unidos dice: “Sostenemos como
evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales, que son dotados
por su Creador de ciertos derechos inalienables, que entre ellos están la vida, la libertad
y la búsqueda de la felicidad” [1]. Naturalmente, estos derechos incluyen la facultad de
poseer y adjudicar propiedades y bienes.

En contraste, Marx y Engels declararon en El Manifiesto Comunista que “La teoría de


los comunistas se puede resumir en una sola frase: abolición de la propiedad privada”
[2]. Se trata de una referencia a la propiedad estatal, la cual, en una economía
planificada, es obligatoria. En las economías planificadas comunistas, los medios de
producción están directamente controlados por el Estado. La esencia de este sistema
viola los principios del Cielo, va en contra de la naturaleza humana y, en última
instancia, es una forma de esclavitud.

a. Propiedad estatal: un yugo totalitario


El pionero anticomunista estadounidense Fred Schwarz contó la siguiente broma en su
libro Usted puede confiar en los comunistas (para que se comporten como tales) sobre
una persona que primero visitó una planta automotriz soviética y luego una
estadounidense:

“¿Quién es el dueño de esta fábrica?”


“Nosotros”, respondieron.
“¿Quién es el dueño de la tierra sobre la cual está construida?”
“Nosotros”.
“¿Quién es el dueño de los productos una vez fabricados?”
“Nosotros”.
Afuera, en la esquina de un gran parque, había tres automóviles destartalados. El
visitante preguntó, “¿Quiénes son los dueños de aquellos autos?”
Ellos respondieron: “Nosotros, pero uno de ellos lo utiliza el gerente de la fábrica, otro
lo utiliza el comisario político y el otro lo utiliza la policía secreta”.
El mismo investigador fue a una fábrica de Estados Unidos y le preguntó a los
trabajadores, “¿Quién es el dueño de esta fábrica?”
“Henry Ford”, respondieron.
“¿Quién es el dueño de la tierra sobre la cual está construida?”
“Henry Ford”.
“¿Quién es el dueño de los productos una vez fabricados?”
“Henry Ford”.
Afuera de la fábrica había un vasto parque lleno de todo tipo y variedad de modernos
automóviles americanos. Él preguntó, “¿Quiénes son los dueños de aquellos autos?”
Ellos respondieron, “Oh, nosotros”. [3]

Esta historia es un retrato vívido de las consecuencias y diferencias entre los sistemas
de propiedad privada y pública. Bajo el sistema de propiedad pública, los recursos y las
ganancias del trabajo están nacionalizados. Los mecanismos que motivan el entusiasmo,
la ambición y la innovación individual están ausentes, al igual que el sentido de
responsabilidad que transmite el derecho a la propiedad personal. En las palabras, la
propiedad pública significa que la riqueza de un país es compartida por todos los
ciudadanos, pero en la práctica, significa que la clase privilegiada monopoliza los
recursos y primero cuida de sí misma.

El factor fundamental para el crecimiento económico de una nación es su pueblo. La


propiedad pública estrangula la vitalidad y la motivación de la gente para ser productiva.
Afecta el ánimo, promueve la ineficiencia y causa sobreproducción o gran escasez.
Desde las granjas colectivas soviéticas a las comunas populares de China –incluyendo
la fallida colectivización en Camboya y Corea del Norte– el sistema de propiedad
pública lleva hambre a donde sea que vaya. Por ejemplo, decenas de millones de
personas en China murieron en una hambruna creada por el hombre entre 1959 y 1961.

En la naturaleza humana hay bondad y maldad. La propiedad privada le permite al


hombre desarrollar su integridad y promueve el trabajo y el ahorro. Por su lado, la
propiedad colectiva incentiva la maldad de la naturaleza humana, promoviendo la
envidia y la pereza.
El economista y filósofo austríaco Friedrich Hayek escribió que el crecimiento de la
civilización se apoya en las tradiciones sociales que colocan a la propiedad privada en
el centro. Tales tradiciones generaron el sistema comercial moderno y el crecimiento
económico que lo acompaña. Este es un orden orgánico y autógeno que no requiere del
gobierno para funcionar. Sin embargo, los movimientos comunistas y socialistas buscan
moldear al mundo según sus deseos –lo que Hayek llama su “arrogancia fatal”. [4]

Si la propiedad privada y la libertad son inseparables, entonces el mismo principio aplica


a la propiedad colectiva, que está unida a un poder dictatorial y a la supresión. El sistema
de propiedad pública nacionaliza los recursos, degrada la productividad económica y
convierte a la gente en los sirvientes y esclavos del país. Todas las personas deben
obedecer los comandos del partido central, y cualquier idea o voz que no sea consistente
con la del régimen puede ser silenciada. Así el pueblo queda indefenso ante la
intervención del Estado.

Por lo tanto, la eliminación de la propiedad privada y el establecimiento de la propiedad


estatal inevitablemente producen resultados totalitarios. El colectivismo es un yugo
colocado en el cuello del hombre por el Estado totalitario. La libertad es usurpada –
incluyendo la libertad de ser buena persona– y todos son forzados a seguir los comandos
morales del régimen comunista.

Si el poder es privatizado y la riqueza colectivizada, la humanidad enfrentará un


desastre.

b. Economía planificada: destinada al fracaso


Bajo una economía planificada, toda la producción de la sociedad, la asignación de
recursos y la distribución de productos se basa en un plan establecido por el Estado.
Esto es completamente diferente de la economía basada en la oferta y la demanda en un
libre mercado.

La economía planificada tiene defectos naturales y evidentes. Primero, requiere la


recolección de una gran cantidad de datos para poder hacer planes razonables para la
producción. Para cualquier país, especialmente un país moderno con una gran
población, la cantidad de información requerida es incalculablemente grande e
imposible de procesar. Por ejemplo, el Buró de Precios de los Productos Básicos de la
ex Unión Soviética tuvo que fijar los precios de 24 millones de productos diferentes [5].
La complejidad y variabilidad de la sociedad y las personas no puede resolverse
mediante una economía planificada unificada. Aun con el uso del big data y la
inteligencia artificial de los tiempos modernos, no es posible introducir los
pensamientos humanos como variables, y por lo tanto el sistema siempre estará
incompleto.

El economista Ludwig von Mises trató la relación entre socialismo y el mercado en su


artículo “Cálculo económico en la mancomunidad socialista” [6]. Allí señala que sin un
mercado verdadero, una sociedad socialista no es capaz de hacer cálculos económicos
razonables. Por lo tanto, la distribución de los recursos no puede ser racionalizada y la
economía planificada fracasa.

Además, la economía planificada requiere el control coercitivo de los recursos por parte
del Estado. Esto en definitiva requiere un poder absoluto, cupos e imposiciones. Cuando
los requisitos del mundo real no se conforman con los planes del Estado, entonces el
poder estatal pisotea las tendencias económicas naturales, causando una mala
distribución masiva del capital y todos los problemas relacionados con ello. La
economía planificada utiliza el poder y la “sabiduría” limitados de un gobierno para
jugar a ser Dios. Es algo condenado al fracaso.

Además, una economía de poder responde ante todo a la política, en vez de a las
necesidades de la gente. La planificación económica y la política autoritaria son
inseparables. Debido a que es inevitable que los planes nacionales tengan fallas, cuando
surgen los problemas, los planes enfrentan desafíos tanto dentro como fuera del
gobierno. Quienes ostentan el poder entonces sienten que se está desafiando su autoridad
y contraatacan con presión política y purgas. Mao Zedong, por ejemplo, ignoró las leyes
de la economía e impuso el Gran Salto Adelante, lo que resultó en una hambruna de tres
años que causó decenas de millones de muertes. Esto le planteó aún más desafíos a su
rol como líder del Partido Comunista, lo cual fue una de las razones principales por las
que luego inició la Revolución Cultural.

Los desastrosos efectos de la economía planificada y la propiedad colectiva han quedado


expuestos por completo en las actuales condiciones de las empresas estatales chinas. En
los últimos años, un gran número de empresas estatales chinas han detenido o
disminuido su producción, han sufrido pérdidas cada año o se han vuelto insolventes.
Estas dependen de los subsidios del gobierno y de importantes créditos bancarios para
mantener sus operaciones. En esencia se han convertido en parásitos de la economía
nacional y muchas son conocidas como “empresas zombie”. [7]

Entre las 150,000 empresas estatales en China, con la excepción de monopolios estatales
en los lucrativos sectores del petróleo y las telecomunicaciones, otras empresas estatales
reportan ganancias mínimas y sufren grandes pérdidas. Hacia fines de 2015, el total de
sus activos representaban el 176% del PBI, las deudas representaban el 127% y las
ganancias representaban solo el 3,4% [8]. Algunos economistas creen que estas
empresas zombie básicamente han convertido a la economía china en su rehén, la cual
lleva años dependiendo de manufactura barata solo posible debido a la extrema
explotación de trabajadores con paga mínima y una completa desconsideración por el
medio ambiente.

Mientras tanto, la planificación económica priva a las personas de su libertad y obliga


al Estado a ocuparse de ellas. Todos los aspectos de la vida de las personas están bajo
el control del Estado, el cual encierra a la gente en una prisión invisible, pretende abolir
el libre albedrío y altera los parámetros de la vida humana establecidos por lo divino.
La esencia del proyecto trata de convertir a la gente en esclavos y máquinas. Esta es otra
manifestación más de la revuelta del espectro del comunismo contra lo divino y la ley
natural.

2. Países occidentales: comunismo con otro nombre


Para las personas, la “abolición de la propiedad privada” del marxismo implica la
“abolición de la individualidad burguesa, la independencia burguesa y la libertad
burguesa”. Para la sociedad, significa que “el proletariado utilizará su supremacía
política para arrebatar, por grados, todo el capital de los burgueses, para centralizar
todos los instrumentos de producción a manos del Estado, es decir, del proletariado
organizado como la clase gobernante”. [9]

Muchas políticas o estructuras económicas pueden no parecen tener relación con el


socialismo en la superficie, sin embargo, juegan un papel de restringir, debilitar o privar
el derecho de las personas a la propiedad privada. Otras debilitan los mecanismos de la
libre empresa, expanden el poder del gobierno e impulsan a la sociedad hacia el camino
del socialismo. Los métodos incluyen impuestos altos, generosa ayuda social y un
agresivo intervencionismo del Estado.

a. Altos impuestos y ayuda social


Los impuestos altos son un camino oculto hacia la desaparición gradual del sistema de
propiedad privada. El resultado final de los impuestos altos es el mismo que el de la
propiedad pública y el “igualitarismo” impuesto por los regímenes comunistas; la única
diferencia es si la nacionalización se realiza antes o después de la producción.

En Occidente, la producción se controla de forma privada, pero los ingresos se


convierten en activos estatales mediante impuestos y esquemas de redistribución. Es
una forma de tomar legalmente la riqueza de otros, mediante democracia y leyes, en vez
de mediante matanzas y violencia.

Un aspecto importante de las economías comunistas o socialistas que se ven en países


occidentales es una fuerte ayuda social, que se utiliza para erosionar gradualmente la
sabiduría moral y la libertad. Si bien cierta ayuda del gobierno es razonable –como la
seguridad social para las víctimas de desastres o accidentes– es fácil que la asistencia
social se convierta en un conveniente instrumento para el engaño. Sus aspectos positivos
se convierten en una excusa para aumentar los impuestos y el control del gobierno. En
este aspecto, la asistencia social generosa ya ha tenido las mismas consecuencias
destructivas que las economías abiertamente comunistas para la gente, la sociedad y los
valores morales, sin la necesidad de una revolución violenta.

La asistencia social en países desarrollados de Occidente consume una gran porción de


los ingresos, los cuales provienen de los impuestos transferidos desde el patrimonio
privado. Toda la ayuda social debe ser pagada por el pueblo, mediante impuestos o
deuda nacional. No hay otra forma de mantener este nivel de generosidad del gobierno.
En Estados Unidos, más de la mitad de los ingresos fiscales se gastan en seguro social
y cobertura médica. Más del 80% de este dinero proviene de impuestos a la renta
personal e impuestos de seguridad social; el 11% proviene de impuestos corporativos
[10]. Este tipo de enorme gasto público apenas comenzó en el siglo pasado.

En 1895, la Corte Suprema de Estados Unidos declaró que los impuestos a la renta eran
inconstitucionales. La decisión se mantuvo hasta 1913, cuando se ratificó la 16°
Enmienda. Datos del año 1900 de quince países muestran que solo siete aplicaban un
impuesto a la renta, con Italia a la cabeza con una tasa del 10%. Australia, Japón y Nueva
Zelanda tenían impuestos a la renta de alrededor de un 5%.

Para 2016, según datos de treinta y cinco economías de mercado publicados por la
Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), veintisiete países
tenían una tasa de impuesto a la renta superior al 30%. Los dos países con los impuestos
a la renta más altos, con 54% y 49.4%, están en Europa [11]. Además de esto, al comer
o comprar algún artículo en Europa generalmente hay que agregar más del 20% en
impuestos. Los impuestos corporativos y de otro tipo también suman a la carga tributaria
total.

Los impuestos altos no son solo una carga para los que tienen más dinero, sino también
para los que están en el otro extremo. Mientras los ricos suelen tener varias formas
legales de protegerse de los impuestos, la asistencia social que se le brinda a los pobres
desaparece cuando su ingreso supera cierto umbral. Después de descontar los impuestos,
este ingreso suele ser menor incluso al que recibían como ayuda social. En efecto, la
gente es penalizada por trabajar más, lo que incentiva que sigan recibiendo la ayuda
social en vez de prosperar.

Elevada asistencia social

En la sociedad moderna, el sistema de asistencia social se ha expandido hasta cubrir el


desempleo, la cobertura médica, las pensiones, los accidentes de trabajo, la vivienda, la
educación, el cuidado de los niños, etc., mucho más que el concepto tradicional de
caridad para quienes necesitan ayuda inmediata.

Un informe de Heritage Foundation mostró que en 2013, más de cien millones de


personas en Estados Unidos, o prácticamente un tercio de la población, recibía asistencia
social (excluyendo la Seguridad Social y la cobertura de salud) a un promedio de USD
9000 por persona [12]. De acuerdo con estadísticas recopiladas por el Buró de Censos
ese año, el 14.8% de la población estaba viviendo por debajo de la línea de la pobreza –
básicamente la misma proporción que en 1967, unos años después de que el presidente
Lyndon B. Johnson declarara la “guerra incondicional contra la pobreza en Estados
Unidos”. Esto sugiere que aumentar enormemente la ayuda social –como se hizo durante
la administración de Johnson– no logró el objetivo de reducir el porcentaje de personas
que viven por debajo de la línea de pobreza.

Hasta el 2014, en los 50 años desde que el presidente Johnson lanzó su guerra contra la
pobreza, los contribuyentes estadounidenses gastaron 2.2 billones de dólares en ayuda
social. Sin embargo, tal como muestran las estadísticas del Buró de Censos de EE. UU.,
la tasa de pobreza se ha mantenido estable en los últimos 40 años. [13]
Aún más, la pobreza se calcula según los ingresos y no toma en cuenta los diversos
beneficios que asumen quienes reciben la ayuda social, como cupones de comida,
subsidios de vivienda y beneficios en la educación. Hace más de un siglo, el pensador
francés Alexis de Tocqueville dijo que al usar meramente los umbrales de pobreza para
asignar la ayuda, es imposible saber si las personas beneficiadas están realmente
sufriendo de circunstancias que escapan a su control o si su infortunio fue provocado
por sí mismos. [14]

La categorización deliberada de grandes cantidades de personas dentro del sector


“pobre” ofrece una gran excusa para aumentar la ayuda social. Los estándares de vida
de los pobres hoy en día son muy superiores a los de la década de 1960. Según una
encuesta del gobierno realizada en 1999, el 96% de los padres de hogares pobres dijo
que sus hijos nunca habían pasado hambre por no poder comprar comida. Casi el 50%
de los hogares pobres vivía en casas no adosadas, y un 40% vivía en casas adosadas.
Solo el 9% vivía en casas rodantes. El 80% tenía aire acondicionado y dos quintos tenían
televisores LCD con pantalla panorámica. Tres cuartos de los hogares pobres tenían al
menos un automóvil [15].

Aún así, la asistencia social que ofrece el gobierno de EE. UU. está por debajo del
promedio en comparación con los miembros de OCDE. La mayoría de las personas que
viven en países nórdicos y otras naciones de Europa occidental reciben mucha más
ayuda social que los estadounidenses. En Dinamarca, por ejemplo, aun los ciudadanos
con mayor riqueza reciben una red de seguridad social durante toda su vida, que incluye
asistencia médica y educación universitaria gratuitas, entre otros generosos beneficios.
Los suecos reciben 480 días de licencia por paternidad paga cuando nace o se adopta un
niño. Los griegos, antes del colapso económico de su país, disfrutaban de un salario
anual de catorce meses y jubilación a los 57 años de edad. El país gastaba el 17.5% de
su PBI en el pago de jubilaciones.

La expansión de la asistencia social desde su rol tradicional de ayuda de emergencia a


beneficios para toda la población durante prácticamente toda la vida es, de hecho, parte
del plan para imponer una economía comunista.

Ayuda social, corrupción y conflictos de clase

Desde un punto de vista económico, la esencia de la asistencia social es tomar el dinero


de ciertas personas y transferir su valor a otras. Sin embargo, el gobierno es el
responsable de distribuir la riqueza, normalmente sin pedir nada a cambio –restando así
importancia a la sabiduría de que uno debe trabajar para poder obtener cosas. La pérdida
de este principio moral es particularmente evidente en el norte de Europa.

El analista sueco Nima Sanandaji demostró este punto utilizando datos de la Encuesta
Mundial de Valores. A comienzos de los 80, el 82% de los suecos estaba de acuerdo
con que “está mal recibir asistencia del gobierno que no te mereces”.En la encuesta de
2010-2014, solo el 55% de los suecos estaban de acuerdo con tal declaración. [16]

Bajo un sistema de asistencia social generoso, quienes trabajan duro reciben menos
ganancias, y quienes trabajan menos son recompensados con beneficios. Con el tiempo,
esto distorsiona sutilmente las tradiciones morales, a medida que quienes crecen con la
asistencia del gobierno pierden la laboriosidad, independencia, responsabilidad y
diligencia de sus progenitores. Toman al sistema por sentado y consideran que la
asistencia social es un derecho humano. Han formado el hábito de depender del gobierno
y aun tenerlo atrapado para que los ayude continuamente. Así, los valores sociales han
cambiado de manera casi irreversible.

Una gran asistencia social también exprime el rol de la caridad tradicional, y priva tanto
a los donantes de la oportunidad de hacer algo bueno como a los beneficiarios de la
oportunidad de sentirse agradecidos. En la sociedad tradicional, la caridad se hacía por
voluntad propia, ya sea ayudando directamente a los menos afortunados o donando a
organizaciones de caridad como las iglesias. Había donantes y beneficiarios definidos,
y poder recibir la asistencia era un privilegio, no un derecho. Quienes la recibían sentían
gratitud por la bondad de los donantes y se sentían motivados a usar la caridad para
complementar sus propios esfuerzos para mejorar su situación. Quienes recibían la
caridad y lograban cambiar sus vidas probablemente regresarían el favor cuando vieran
a otros pasando por los mismos desafíos que ellos habían pasado.

Tocqueville notó que la caridad combina las virtudes de generosidad y de gratitud, las
cuales interactúan mutuamente para mejorar la sociedad y ejercer una influencia moral
positiva. Al mismo tiempo, la relación entre los que daban y los que recibían cumplía la
función de aliviar los conflictos y los antagonismos entre ricos y pobres, ya que el
comportamiento caritativo por parte de individuos conectaba a miembros de diferentes
clases económicas. [17]
El desmesurado sistema moderno de asistencia social interrumpe la relación entre
donantes y beneficiarios al burocratizar el proceso de caridad. Los “donantes” de hoy
en día son contribuyentes que son forzados a entregar su riqueza, en vez de compartirla
voluntariamente. Al mismo tiempo, los beneficiarios de la asistencia social no tienen
conexión con sus benefactores y no sienten gratitud por su sacrificio.

Tocqueville creía que la asistencia social exacerba los conflictos entre ricos y pobres.
Al tener parte de su patrimonio confiscado a la fuerza, los que tienen dinero se vuelven
resentidos hacia los beneficiarios de la asistencia social. Tocqueville dijo que los pobres
también seguirán sintiendo descontento ya que no valoran su alivio económico: “Una
clase sigue viendo al mundo con temor y aversión mientras que la otra considera su
infortunio con desesperanza y envidia”. [18]

La asistencia social desmesurada se convierte en una forma en que el espectro del


comunismo puede exacerbar la envidia y de conflicto político. Esto se pudo observar en
la crisis económica griega: entre la clase alta, la evasión de impuestos se convirtió en
un “deporte nacional”, según funcionarios griegos citados por The Economist [19]. Con
menos ingresos fiscales, el Gobierno griego intentó recortar la asistencia social, pero se
topó con una acérrima resistencia. Así que para que sus votantes no se enojaran, el
Gobierno dependió de tomar préstamos para compensar la disminución del ingreso
fiscal y así mantener el mismo nivel de asistencia social que otros países europeos. Al
final, Grecia aumentó los impuestos de trabajadores de medianos y altos ingresos,
campesinos y empresas.

En 2009, un estudio práctico de Martin Halla, Mario Lackner y Friedrich G. Schneider


mostró que a largo plazo la asistencia social desincentiva el trabajo duro. Los tres
economistas concluyeron que la dinámica del Estado de asistencia social es perjudicial
para la salud de la base económica de una nación. [20]

La cultura de pobreza

La ayuda social debería ser una medida de emergencia para ayudar a los que realmente
lo necesitan, en circunstancias como accidentes de trabajo, epidemias, desastres
naturales, etc. No debería convertirse en la forma de subsistencia por defecto, ya que es
incapaz de resolver el dilema de la pobreza.
Ampliar los criterios que determinan quién puede acceder a la asistencia social crea una
atmósfera negativa que fomenta el mal uso de esos beneficios. Por ejemplo, el término
“discapacidad” se redefine continuamente para poder incluir a más personas. El
resultado es un malestar económico, que causa una regresión en la moral social.

En 2012, The New York Times publicó un artículo de opinión titulado “Beneficiándose
del analfabetismo de un niño”, en el que habla del impacto de la política de ayuda social
en familias de bajos ingresos que viven en la zona de los Montes Apalaches en el Este
de Estados Unidos. El artículo describe cómo muchas familias pobres dejan de enviar a
sus hijos a clases de lectura a a fin de calificar para la ayuda: “Mamás y papás temen
que si sus hijos aprenden a leer, tendrán menos posibilidades de calificar para un cheque
mensual por tener una discapacidad intelectual”, dice el artículo. “Muchas personas [que
viven] aquí en casas rodantes en las laderas son pobres y están desesperados, y un
cheque mensual de USD 698 por hijo del programa de Ingreso de Seguridad
Suplementario es un gran aporte –y esos cheques continúan hasta que el niño cumple
18 años”. [21]

El programa comenzó hace unos 40 años con el objetivo de ayudar a las familias que
tienen hijos con graves discapacidades físicas o mentales y que por eso es difícil para
los padres trabajar –alrededor de 1% de los niños pobres. En el año 2012, más del 55%
de los niños cualificados para el programa estaban categorizados como discapacitados
mentales, pero no tenían un diagnóstico definido. En todo Estados Unidos, ahora hay
un total de unos 1.2 millones de niños “con discapacidad mental” para los cuales los
contribuyentes proveen USD 9000 millones por año. [22]

Aquí, la asistencia social y las imperfecciones de la naturaleza humana se retroalimentan


en un círculo vicioso. A pesar de que quienes promueven y formulan las políticas de
asistencia social podrían hacerlo con buenas intenciones, el efecto de estas políticas
suele ser perjudicial, tanto para los individuos como para la sociedad en general.

El abuso de la asistencia social no solo ata de manos las finanzas públicas, sino que
también afecta el futuro de los niños que crecen en dicho sistema. Una investigación
realizada en 2009 descubrió que dos tercios de las personas que recibieron asistencia
social siendo niños continuaron recibiéndola al llegar a adultos. [23]

De acuerdo con el economista estadounidense William Arthur Niskanen, el sistema de


asistencia social engendró una cultura de pobreza, que a su vez se alimenta de un círculo
vicioso de dependencia en la ayuda del gobierno, hijos extramaritales, crímenes
violentos, desempleo y abortos.

Niskanen analizó datos estatales del año 1992 y calculó los efectos potenciales de
aumentar los beneficios de la Ayuda a las Familias con Hijos Dependientes en un 1%
del ingreso promedio por cápita. Determinó que la cantidad de beneficiarios aumentaría
un 3%, el número de personas en la pobreza crecería un 0.8%, los hijos de madres
solteras aumentarían un 2.1% y el desempleo aumentaría un 0.5%. Los abortos y los
crímenes violentos también aumentarían más del 1% cada uno [24]. El hallazgo de
Niskanen sugiere que un fuerte sistema de asistencia social promueve la dependencia
en el sistema y desalienta la responsabilidad personal.

La desintegración de la familia es un ingrediente clave en la cultura de la pobreza. En


un estudio sobre pobreza histórica y contemporánea entre la población negra, el
economista Walter E. Williams descubrió que en 1925 en la ciudad de Nueva York, el
85% de las familias negras estaban constituidas por ambos padres. Para 2015, las
familias negras monoparentales habían alcanzado casi el 75%. El sistema de asistencia
social incentiva este fenómeno, ya que provee bastantes más beneficios a las madres
solteras que a las que se casan. Al mantenerse soltera intencionalmente, una madre
puede acceder a más subsidios del gobierno, incluyendo pagos de ayuda social,
subsidios de vivienda, cupones para alimentos y cobertura médica. La asistencia social
ha sido fundamental en la promoción de los hogares monoparentales, que se ha
demostrado que causa más pobreza. Por otro lado, Williams descubrió que la tasa de
pobreza entre los matrimonios negros se ha mantenido en un solo dígito desde 1994.
[25]

La izquierda utiliza la asistencia social para obtener votos

A pesar del hecho de que la asistencia social se ha estado expandiendo en las últimas
décadas, la brecha entre ricos y pobres también ha estado aumentando continuamente.
El salario promedio, ajustado a la inflación, aumenta a paso de tortuga mientras que la
riqueza fluye hacia los de mayores ingresos, lo que da como resultado un incremento de
la clase trabajadora pobre. Armada con estos problemas sociales, la izquierda presiona
para que haya un gobierno más grande, impuestos más altos y más asistencia social para
combatir la pobreza, exacerbando los problemas aún más.
Los políticos de izquierda usan una variedad de lemas electorales para convencer a los
votantes de sus nobles intenciones, se retratan de una manera que parecen tener una
fuerte base moral, a pesar de que exprimen el dinero de los contribuyentes para financiar
sus programas. Su método consiste en tomar el dinero de la clase media y la alta y
distribuirlo entre los pobres. Este sistema de caridad forzada oculta la relación entre
donantes (contribuyentes) y beneficiarios. Los políticos se presentan como los
benevolentes dadores y reciben el agradecimiento de los beneficiarios en forma de
votos, mientras le dicen a los beneficiarios que deberían tener resentimiento hacia los
“ricos” –los verdaderos donantes.

b. Intervencionismo económico agresivo en países occidentales


En los países occidentales, el Estado, que tradicionalmente solo aprobaba e
implementaba leyes, se ha convertido ahora en un participante destacado en el ámbito
económico. Como un árbitro que se une a un partido de fútbol, el Estado se ha convertido
en responsable de controlar y regular el capital en lo que solía ser una economía
mayormente autorregulada.

Al presente, los gobiernos del mundo libre ya están practicando un intervencionismo


fuerte en sus sistemas económicos nacionales. Uno de los impulsos para esta tendencia
fue la Gran Depresión de la década del 30. Después de la crisis, la sociedad occidental
se vio profundamente influenciada por la teoría económica desarrollada por el
economista británico John Maynard Keynes. La economía keynesiana promueve una
intervención activa del Estado y la regulación de la economía mediante subvenciones.
En su libro Teoría general del empleo, el interés y el dinero, Keynes se opone a la
autorregulación del libre mercado y en su lugar se inclina por el aumento del gasto
gubernamental y el intervencionismo, como los rescates financieros, para estabilizar el
mercado.

En una sociedad próspera, el rol del gobierno es limitado. Solo en situaciones


excepcionales debería el Estado interferir en la economía, como por ejemplo, durante
desastres naturales u otras crisis. Pero hoy en día, la teoría keynesiana se ha arraigado
en todo el mundo. Los gobiernos de prácticamente todos los países se apresuran por
tener un mayor control sobre sus respectivas economías.

Cuando el gobierno tiene un rol activo en la economía, cada acción tiene un enorme
efecto dominó sobre el mercado. Nuevas políticas y leyes pueden construir o destruir
industrias enteras, haciendo que muchas empresas e inversores se vean sometidos a las
decisiones del gobierno.

El control financiero activo combinado con políticas de fuerte asistencia social ha


causado que muchos gobiernos tengan enormes deudas. Según datos de la OCDE, más
de un tercio de sus Estados miembro tienen gobiernos con deudas mayores al 100% de
su PBI. La deuda de un país superó el 237% de su producción económica [26]. Esto
representa una vulnerabilidad importante para el futuro social y económico de muchos
países.

Ronald Coase, economista ganador del Nobel, escribió muchos estudios de


investigación sobre el impacto de la intervención del Estado. En su trabajo, Coase
descubrió que la política intervencionista casi siempre produce resultados negativos. La
explicación más probable, dijo, es que “el gobierno opera ahora a una escala tan masiva
que [ha] llegado a la etapa de lo que los economistas llaman rendimientos marginales
negativos. Cualquier cosa adicional que haga, lo estropea”. [27]

Las consecuencias y la realidad del intervencionismo

Hay al menos dos consecuencias principales de una intervención estatal extensa.


Primero, el poder del Estado se expande en cuanto a su rol y su escala. Los funcionarios
de gobierno desarrollan una soberbia cada vez mayor sobre su capacidad de interferir
con la economía y hacen que el Estado juegue el rol de salvador. Después de manejar la
crisis, el gobierno toma la costumbre de retener sus poderes y funciones expandidos.

Segundo, el intervencionismo crea más dependencia en el gobierno. Cuando la


población enfrenta desafíos, o cuando el libre mercado no puede brindarles los
beneficios que quieren, la gente hará presión para que haya más intervención estatal a
fin de satisfacer sus demandas.

A medida que aumenta el poder del Estado, la empresa privada se debilita y el libre
mercado tiene menos espacio para funcionar. La gente que se ha beneficiado de los
políticos y se volvió dependiente de ellos seguirá exigiendo que el gobierno tome la
responsabilidad de distribuir la riqueza y que promulgue leyes para llevarlo a cabo.

En Occidente hay una fuerte corriente política que empuja a la sociedad hacia la
izquierda. Esto incluye a los seguidores de la izquierda original, incluyendo socialistas
y comunistas, además de quienes no están tradicionalmente asociados a la izquierda,
pero han sido absorbidos por esta. Esto incentiva a los políticos de izquierda a tomar
mayores medidas para intervenir en la economía e interferir con el funcionamiento de
las empresas privadas. Esta erosión de la actividad económica normal parece estar
causada por diversos movimientos sociales, pero de hecho, es el espectro del
comunismo el que mueve los hilos.

Los gobiernos occidentales empuñan su autoridad en nombre de la igualdad y otras


excusas políticas a fin de incrementar el intervencionismo, mientras promulgan leyes
para otorgarse más poder permanente. No hay dudas de que este comportamiento priva
a las economías de mercado de su árbitro principal: el libre albedrío de las personas.

En esencia, el Estado expande su autoridad sobre el libre mercado para convertirlo en


una economía planificada. Las implicancias a largo plazo son que todos los aspectos de
la economía y el sustento de la población quedarán bajo el control estatal. Se utilizarán
medios económicos para consolidar el poder político, esclavizando así a la sociedad y a
sus ciudadanos.

c. Cómo la economía socialista lleva al totalitarismo comunista


Impuestos altos, una fuerte asistencia social y una amplia intervención del Estado son
manifestaciones del socialismo dentro del sistema capitalista occidental. Así como están
las cosas, la única diferencia entre un fuerte intervencionismo estatal en Occidente y las
economías planificadas de los países comunistas es que en los países libres, la ley y
algunos aspectos básicos del sistema protegen los derechos humanos para evitar un
control total del gobierno.

Hayek, el economista y filósofo, advirtió sobre la planificación controlada por el Estado


y la redistribución de la riqueza, y dijo que esto inevitablemente dañaría el mercado y
llevaría al totalitarismo, sin importar si el sistema era democrático o no. Hayek creía
que aunque el socialismo practicado en Europa y América del Norte era diferente de la
propiedad pública y la economía planificada, de todos modos llegaría al mismo
resultado: la gente perdería su libertad y su sustento, tan solo que de una manera más
lenta e indirecta. [28]

Tal como ha sido planteado anteriormente en este libro, Marx, Engels y Lenin
consideraban que el comunismo era el objetivo final, y el socialismo solo era un paso
obligatorio en el camino. El destino final de un tren no se verá afectado porque se
detenga en alguna estación a medio camino –es más, así podría recoger aún más
pasajeros. De manera similar, el espectro del comunismo es la fuerza impulsora detrás
de un país que se mueve hacia el socialismo. Una vez que la humanidad abandona las
tradiciones, ya sea en la esfera económica o en otras áreas, y acepta la ideología
comunista, el ritmo del desarrollo es irrelevante. Tarde o temprano el tren llegará a su
destino.

El destino al final de este camino no es un paraíso en la Tierra, sino la destrucción de la


humanidad. Al espectro no le preocupa que no haya un “paraíso” al final, ya que esta
promesa es meramente un anzuelo para atraer a la gente hacia su perdición.

A continuación: Capítulo 9, Parte 2

Actualizado el 5 de junio de 2020.

REFERENCIAS
1. Thomas Jefferson et al., “United States Declaration of Independence,” July 4, 1776,
National Archives, accessed April 20, 2020, https://www.archives.gov/founding-
docs/declaration-transcript.

2. Karl Marx and Frederick Engels, “Manifesto of the Communist Party,” in Marx &
Engels Selected Works, vol.1, trans. Samuel Moore, ed. Andy Blunden (Moscow:
Progress Publishers, 1969), Marxists Internet Archive, accessed April 20, 2020,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1848/communist-manifesto/ch04.htm.

3. Fred Schwarz, You Can Trust the Communists … to Be Communists (New Jersey:
Prentice-Hall, 1960), 26–27.

4. Friedrich A. Hayek, The Fatal Conceit: The Errors of Socialism, W.W. Bartley III,
ed. (Chicago: University of Chicago Press, 1991).

5. Thomas Sowell, Intellectuals and Society, Revised and Expanded Edition (New York:
Basic Books, 2012), chap. 2.

6. Ludwig von Mises. “Economic Calculation in the Socialist Commonwealth,” Mises


Institute, accessed April 20, 2020, https://mises.org/library/economic-calculation-
socialist-commonwealth.
7. Shi Shan, “Quagmire in the Reform of China’s State-Owned Enterprises,” Radio Free
Asia, September 22, 2015 [石山, 中国国企改革的困境, 普通话主页]
https://www.rfa.org/mandarin/yataibaodao/jingmao/xql-09222015103826.html. [In
Chinese]

8. Linette Lopez, “Zombie Companies Are Holding China’s Economy Hostage,”


Business Insider, May 24, 2016, https://www.businessinsider.com/chinas-economy-is-
being-held-hostage-2016-5.

9. Marx and Engels, “Manifest.”

10. Max Galka, “The History of US Government Spending, Revenue, and Debt (1790–
2015),” Metrocosm, February 16, 2016, http://metrocosm.com/history-of-us-taxes/.

11. Organization for Economic Cooperation and Development, “OECD Tax Rates on
Labour Income Continued Decreasing Slowly in 2016,” November 4, 2017,
http://www.oecd.org/newsroom/oecd-tax-rates-on-labour-income-continued-
decreasing-slowly-in-2016.htm.

12. Rachel Sheffield and Robert Rector, “The War on Poverty After 50 Years,” The
Heritage Foundation, September 15, 2014, https://www.heritage.org/poverty-and-
inequality/report/the-war-poverty-after-50-years.

13. Robert Rector, “The War on Poverty: 50 Years of Failure,” The Heritage
Foundation, September 23, 2014, https://www.heritage.org/marriage-and-
family/commentary/the-war-poverty-50-years-failure.

14. Alexis de Tocqueville, Memoir on Pauperism, trans. Seymour Drescher (London:


Civitas, 1997).

15. Sheffield and Rector, “The War on Poverty.”

16. Nima Sanandaji, Scandinavian Unexceptionalism: Culture, Markets, and the Failure
of Third-Way Socialism (London: Institute for Economic Affairs, 2015), Kindle edition,
75.
17. Tocqueville, Memoir.

18. Ibid, 31.

19. “A National Sport No More,” The Economist, November 3, 2012,


https://www.economist.com/europe/2012/11/03/a-national-sport-no-more.

20. Martin Halla, Mario Lackner, and Friedrich G. Schneider, “An Empirical Analysis
of the Dynamics of the Welfare State: The Case of Benefit Morale,” Kyklos 63, no.1
(2010), 55–74, Wiley Online Library, accessed April 20, 2020,
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1467-6435.2010.00460.x.

21. Nicholas Kristof, “Profiting From a Child’s Illiteracy,” The New York Times,
December 7, 2012, https://www.nytimes.com/2012/12/09/opinion/sunday/kristof-
profiting-from-a-childs-illiteracy.html.

22. Ibid.

23. Kristof, “Profiting From.”

24. William A. Niskanen, “Welfare and the Culture of Poverty,” The Cato Journal 16,
no.1 (1996), https://www.cato.org/sites/cato.org/files/serials/files/cato-
journal/1996/5/cj16n1-1.pdf.

25. Walter E. Williams, “The True Black Tragedy: Illegitimacy Rate of Nearly 75%,”
cnsnews.com, May 19, 2015, https://www.cnsnews.com/commentary/walter-e-
williams/true-black-tragedy.

26. Organization for Economic Cooperation and Development, “General Government


Debt (Indicator),” 2019, accessed April 27, 2020, https://data.oecd.org/gga/general-
government-debt.htm.

27. Ronald Coase, as quoted in Thomas W. Hazlett, “Looking for Results: An Interview
With Ronald Coase,” Reason, January 1997,
https://reason.com/archives/1997/01/01/looking-for-results.
28. Friedrich A. Hayek, The Road to Serfdom (Chicago: University Of Chicago Press,
1944).
CAPÍTULO 9, PARTE 2: LA TRAMPA ECONÓMICA COMUNISTA

TABLA DE CONTENIDOS
3. El socialismo distópico del Partido Comunista Chino
a. La economía china: el control comunista no cede
b. La verdad detrás del crecimiento económico de China
c. Consecuencias del modelo económico chino

4. Los estragos del socialismo en el mundo en desarrollo


a. Europa del Este: acechada por el socialismo
b. Cómo la economía socialista ha fallado en naciones en desarrollo

5. La Teoría de la Explotación marxista: El bien y el mal invertidos

6. Odio y envidia: El origen del igualitarismo absoluto


a. Igualitarismo económico: un trampolín al comunismo
b. El comunismo utiliza a los sindicatos para afectar a las sociedades libres

7. Los ‘ideales’ comunistas: tentar al hombre para que se dirija hacia su propia
destrucción

8. Moralidad, prosperidad y paz

***

3. El socialismo distópico del Partido Comunista Chino


En 1978, después de que la propiedad pública y la economía planificada llevaran a China
a la pobreza, el Partido Comunista Chino (PCCh) se vio obligado a implementar
reformas económicas para mantener su poder. Al embarcarse en un proceso de “reforma
y apertura”, el PCCh introdujo elementos del libre mercado en la sociedad china. Esto
ha llevado a muchos a creer que el Partido se ha vuelto capitalista, pero esto no puede
estar más alejado de la realidad.

a. La economía china: el control comunista no cede


Por su propia conveniencia, el PCCh liberalizó algunos aspectos de la economía china,
como por ejemplo, permitir que haya empresas privadas. Pero los cuadros comunistas
no aflojaron su control. Aunque haya empresas privadas, el PCCh nunca prometió al
pueblo ningún derecho fundamental a la propiedad privada. Todos los recursos y tierras
permanecen en definitiva a disposición del Partido.

Al mismo tiempo, el PCCh impone controles estrictos sobre asuntos económicos,


incluyendo la planificación nacional a gran escala. El mercado es solo un medio
utilizado por el Estado para estimular la producción; no es verdaderamente
independiente ni tampoco hay instituciones que apoyen un libre mercado.

El modelo comunista chino es una monstruosa combinación de socialismo, estatismo y


economía de mercado. No hay Estado de derecho ni un sistema claro de derechos a la
propiedad. No se permite que la tasa de cambio se ajuste naturalmente. El flujo de la
riqueza que entra y sale del país está controlado y las empresas internacionales que
operan en el país están fuertemente restringidas. El PCCh utiliza subsidios del gobierno
y devoluciones de impuestos a la exportación con el objetivo de derrotar a sus
competidores con una guerra de precios. Esto ha perturbado el orden normal del
comercio mundial. Es justamente por estas razones que la Organización Mundial del
Comercio se rehúsa a reconocer a China como economía de mercado.

Muchos en gobiernos occidentales albergaron la ingenua esperanza de que el desarrollo


económico traería liberalización política y democracia a China. Pero en cambio, con
mayores medios financieros, el PCCh sometió al pueblo a formas más brutales y
sofisticadas de represión. En julio de 1999, el régimen comenzó la persecución de cien
millones de personas en China que practicaban la disciplina espiritual Falun Dafa (o
Falun Gong). A fin de implementar la campaña a nivel nacional, el PCCh expandió y
fortaleció sus fuerzas de seguridad, e invirtió dinero en sistemas avanzados de vigilancia
y en ascender a cargos de alto rango a los responsables de implementar “con éxito” la
persecución. Esta guerra contra los principios universales de Verdad, Benevolencia y
Tolerancia continúa hasta el día de hoy. Inevitablemente, los instrumentos usados para
perseguir a Falun Dafa fueron adaptados para reprimir a otros credos y a la población
en general. Desde 2009, el PCCh viene gastando más de 500,000 millones de yuanes
(USD 75,000 millones) por año para cubrir los costos de “mantener la estabilidad”, esto
es, controlar a la población china.

b. La verdad detrás del crecimiento económico de China


Debido al rápido crecimiento del PBI de China en los últimos cuarenta años, muchos
han llegado a creer en la superioridad de la economía socialista. Esto ha hecho que
muchos occidentales, incluyendo las élites de círculos políticos y académicos, se
maravillen ante la eficiencia del sistema totalitario.

De hecho, el modelo económico que construyó el PCCh no puede ser replicado. Por un
lado, a pesar de su crecimiento económico, el sistema socialista tiene una enorme
inestabilidad interna. Por el otro, el modelo del Partido solapa una abundancia de
corrupción creada por su inescrupuloso sistema político. El crecimiento económico de
China se debe en gran parte a los siguientes factores.

En primer lugar, la relajación de la economía estatal y de la planificación centralizada,


junto con la revitalización del sector privado, han dado a la economía china un poderoso
impulso productivo. El pueblo chino, cuyo potencial de trabajo fue reprimido durante
décadas, demostró su deseo de salir de la pobreza y su afán de hacer negocios. Además,
la enorme población china, de más de mil millones de personas, ofreció una fuente casi
inagotable de mano de obra barata.

Un segundo factor fue el enorme flujo de capital y tecnología occidentales hacia China
durante la época de reforma. Con la economía planificada, las vastas extensiones
inutilizadas de tierra, fuerza laboral y mercados de China eran un tesoro para el cual los
precios aún no estaban determinados. La combinación de inversión de capital y recursos
no desarrollados encendió las llamas del crecimiento económico de China. Si no fuera
por el régimen totalitario del Partido, esta llama podría haber comenzado décadas antes,
y de una forma mucho más controlable y sostenible.

La escala de la inversión occidental en China es inmensa. Según cifras publicadas, la


inversión directa anual desde Estados Unidos en China casi alcanzó los USD 117,000
millones en 2018, cuando en 2000 fue de USD 11,000 millones [29]. El valor total de
capital extranjero que ingresó a China entre 1979 y 2015 llegó a unos USD 1.64 billones,
según el Ministerio de Comercio de China. [30]

Los países occidentales dieron a la República Popular China un estatus comercial


preferencial junto con un amplio acceso al mercado. En mayo de 2000, el gobierno de
EE. UU. otorgó a Beijing el estatus de “Relaciones Comerciales Normales
Permanentes”. El 11 de diciembre de 2001, China entró formalmente en la Organización
Mundial del Comercio y se unió al mercado internacional. Como consecuencia, una
enorme cantidad de riqueza de Occidente fue transferida a China, convirtiéndola en la
“fábrica del mundo”.
Sin embargo, no hay que olvidar que el poderío económico de la RPC se alimentó de
prácticas poco éticas: la extrema explotación de los trabajadores, el uso de talleres y
trabajo forzado en campos de reclusión en todo el país, la demolición de viviendas y la
reubicación forzosa de sus residentes, y demás. Con el fin de lograr un crecimiento a
corto plazo, el PCCh ignoró la destrucción ambiental y los peligros para la salud pública
a fin de exprimir hasta la última gota de ganancias de su tierra, gente y recursos. El
Partido Comunista se aprovechó del capital, la tecnología, los mercados y el estatus
comercial favorable, así como de los bajos costos de producción nacional, para amasar
enormes sumas de reservas en moneda extranjera. El déficit en la balanza comercial
entre Estados Unidos y China creció de USD 83,000 millones en 2000 a más de USD
345,000 millones en 2019.

Finalmente, el PCCh anuló las convenciones del comercio internacional y se aprovechó


por completo de las oportunidades disponibles, sin importarle si eran o no legítimas.
Adoptó la estrategia nacional de plagiar la propiedad intelectual en un intento por
superar a otros países en cuanto a industria y tecnología. Esto constituye el caso más
grande de robo de toda la historia. Un informe de 2017 de la Comisión sobre Robo de
Propiedad Intelectual Estadounidense declaró que los productos falsificados, el software
pirateado y los secretos comerciales robados por China causaron que Estados Unidos
perdiera entre USD 225,000 millones y USD 600,000 millones cada año, una cifra que
no incluye las pérdidas por robo de propiedad intelectual. El informe expone que en los
tres años anteriores, se perdieron USD 1.2 billones debido al robo de propiedad
intelectual, mayormente perpetrado por China [31]. Un informe de la Oficina del
Director del Servicio Nacional de Inteligencia declaró que el 90 por ciento de los
ciberataques a empresas de EE. UU. provinieron del gobierno chino e infligieron un
estimado de USD 400,000 millones en daño económico total cada año. [32]

El modelo económico de la RPC utiliza la autoridad del Estado para inducir el rápido
desarrollo económico mientras emplea trucos deshonestos para ser más competitivo.
También ha incentivado a otros países a adoptar una intervención estatal más intensa.
Estos países cometieron el grave error de idolatrar el modelo del Partido como un éxito
mientras ignoran las tragedias humanas y morales que provocó.

c. Consecuencias del modelo económico chino


El modelo económico del PCCh hizo que la moral de la sociedad cayera en picada,
exactamente acorde con el objetivo del espectro comunista de destruir a la humanidad.
El poder económico del Partido va de la mano con la erosión de la moral mientras
arrastra a las personas a un mar de indulgencia sin fondo, hacia su eventual aniquilación.

La China actual está inundada de productos falsos, comida venenosa, pornografía,


drogas, apuestas y pandillas. La corrupción y el libertinaje se convirtieron en logros de
los cuales enorgullecerse, mientras que la confianza social prácticamente no existe. La
grieta entre ricos y pobres es cada vez más ancha y está acompañada de conflictos
sociales y abuso de la justicia. Los ciudadanos hacen la vista gorda ante el sufrimiento
de sus compatriotas. En la economía de poder de la RPC, los funcionarios del Partido
utilizan su autoridad para acumular riqueza. La severidad de la corrupción aumenta con
el rango. La malversación de miles de millones es algo normal. No hay gobierno tan
corrupto ni moralmente degenerado como el régimen comunista chino.

En medio de este ambiente de corrupción, la gente hace la vista gorda al sufrimiento de


sus compatriotas. En octubre de 2011, el mundo quedó estupefacto con la muerte de
Yueyue, una niña de 2 años de edad de la provincia de Guangdong que fue atropellada
por un camión. En vez de detenerse a ayudarla, el conductor puso reversa para volver a
atropellar a Yueyue y huyó del lugar. Minutos después, otro vehículo arrolló sus piernas.
Dieciocho personas pasaron por ahí y no ayudaron a Yueyue, hasta que un recolector de
chatarra finalmente movió a la niña en llanto hasta un lugar seguro. La pequeña luego
falleció en el hospital. Los medios de comunicación internacionales se preguntaban si
China había perdido su alma. Puede ser comprensible que la gente sea reticente a ayudar
a otros cuando implica un peligro para ellos, como en un robo armado, pero Yueyue no
planteaba una amenaza para nadie al yacer agonizando en el asfalto.

El movimiento comunista provoca una enorme destrucción de los valores y la cultura


tradicionales, y en la China comunista, los estándares morales ya han caído mucho más
allá de lo que uno puede llegar a imaginarse fácilmente. La sustracción de órganos a
personas vivas, personas buenas que practican la cultivación espiritual y se esfuerzan
por mejorar su moral, se ha convertido en una operación industrial gestionada por el
Estado. Un número desconocido de prisioneros de conciencia han sido asesinados en
quirófanos, cuando sus órganos fueron removidos para obtener ganancias. Los
comunistas han convertido al personal médico, que se supone debe ayudar a la gente,
en asesinos. La maldad del PCCh ha llegado a todo el mundo; mediante incentivos
económicos, el Partido seduce a los países que deberían defender los derechos humanos
para que hagan la vista gorda ante sus crímenes.
El crecimiento económico sin moral es caótico, insostenible y desastroso. Bajo las
inhumanas políticas del PCCh, el conflicto social abunda y el medio ambiente está al
borde del colapso. Las consecuencias de la decadencia moral son fatales. China se hace
llamar un país fuerte, pero su fuerza es un espejismo. Su prosperidad superficial,
construida sobre una insensata búsqueda de riqueza, está condenada a colapsar.

Si China no puede escapar de las garras del PCCh, no tendrá un buen futuro. El espectro
del comunismo no tiene intención de implementar un crecimiento sostenible y
saludable, dado que su objetivo es destruir China, y con ella, al mundo.

4. Los estragos del socialismo en el mundo en desarrollo


a. Europa del Este: acechada por el socialismo
Casi treinta años después de la caída de la Unión Soviética, el comunismo continúa
acechando a Europa del Este, dado que no hubo un juicio completo de los crímenes
cometidos por ex regímenes comunistas.

La persistente presencia del comunismo puede observarse en varias facetas de la política


y la economía de Europa del Este. Por ejemplo, Rusia y Bielorrusia conservan poderosas
empresas estatales, una amplia asistencia social y políticas intervencionistas agresivas.
Durante el período transitorio del comunismo, los países de Europa del Este pasaron por
una crisis de lento crecimiento económico y alto desempleo. Todo esto incentivó la
recaída en el comunismo y el socialismo en nuevas formas. Los partidos de izquierda se
vieron reanimados con un vigor renovado, alimentándose de la nostalgia de la gente por
el pasado socialista [33]. El espectro del comunismo no se desvaneció.

b. Cómo la economía socialista ha fallado en naciones en desarrollo


En las naciones en desarrollo de Latinoamérica, Asia y África, muchos países
recientemente independientes declararon su lealtad al socialismo en los años 1960, con
resultados desastrosos. Venezuela llegó a ser el país más rico de Latinoamérica, pero
desde que el socialismo llevó a su economía al colapso, está plagada de pobreza, crimen
y hambruna. Zimbabue fue el país más rico de África; hoy en día se ha hundido en una
completa catástrofe, con la inflación escalando más allá de lo imaginable.

Venezuela: Cómo el socialismo llevó un país próspero a la bancarrota

Venezuela fue bendecida con considerables reservas de petróleo. En los años 1970, era
el país con la economía de más rápido crecimiento en Latinoamérica y disfrutaba de la
desigualdad de ingresos más baja y el PIB per cápita más alto de la región [34]. La
economía relativamente libre de Venezuela atrajo a talentosos inmigrantes de Italia,
Portugal y España. Junto con la protección de los derechos a la propiedad, estos factores
permitieron que la economía de la nación creciera rápidamente entre las décadas del 40
y el 70. [35]

Luego de que el nuevo presidente asumiera en 1999, se embarcó en un desafortunado


programa de nacionalización que finalmente sumió a la economía venezolana en un
caos. El presidente declaró públicamente: “Debemos trascender el capitalismo. Pero no
podemos recurrir al capitalismo de Estado, que sería la misma perversión de la Unión
Soviética. Debemos reclamar el socialismo como una tesis, un proyecto y un sendero,
pero un nuevo tipo de socialismo, humanista, que sitúa a los humanos y no a las
máquinas o al Estado a la cabeza de todo”. [36]

Para construir el socialismo, el gobierno venezolano expropió o nacionalizó muchas


empresas privadas en múltiples industrias, entre ellas el petróleo, la agricultura, las
finanzas, la industria pesada, el acero, las telecomunicaciones, la energía, el transporte
y las empresas turísticas. Este proceso se redobló luego de la reelección del presidente
en 2007. Su gobierno expropió 1147 empresas privadas entre 2007 y 2012, con efectos
catastróficos.

Empresas de industrias que supieron ser productivas fueron cerradas y reemplazadas


por empresas estatales ineficientes, lo que ahuyentó a los inversores. Dado que la
producción se hundió, Venezuela pasó a tener una gran dependencia en las
importaciones. Sumado a una serie de intervenciones gubernamentales que incluían
reservas extranjeras y controles de precios, el desastre inevitablemente golpeó al país
cuando cayó el precio del petróleo. Algunos atribuyeron esta tragedia a la crisis del
petróleo, pero según datos provistos por el Banco Mundial, siete países que dependían
de la exportación de petróleo aún más que Venezuela tuvieron un crecimiento
económico entre 2013 y 2017. [37]

La raíz del drástico fracaso de Venezuela yace en el sistema económico socialista. La


política económica de Venezuela esencialmente marchó al ritmo de las diez exigencias
revolucionarias que Marx propuso en El Manifiesto Comunista, comenzando con la
abolición de la propiedad privada y los altos impuestos y luego pasando a tener los
medios de producción y la economía centralizados [38]. Venezuela sufrió su destino
económico fatal en manos del espectro comunista.
Zimbabue: De granero de África a la tierra de la hambruna

Luego de la declaración de independencia de Zimbabue en 1980, el país intentó


construir un Estado socialista de acuerdo con los principios marxistas-leninistas. El
primero de sus primeros ministros fue un creyente marxista y sus guerrillas, guiadas por
el Pensamiento de Mao Zedong, recibieron asistencia incondicional de la RPC. A
diferencia de otros países africanos que implementaron el socialismo, Zimbabue no
impuso políticas de nacionalización inmediatamente.

Los infortunios económicos de Zimbabue comenzaron en el año 2000, tras el comienzo


de la reforma agraria. La tierra perteneciente a campesinos blancos fue incautada y
redistribuida entre los negros sin tierra y entre quienes tenían contactos políticos.
Muchos no tenían experiencia en agricultura, y el resultado fue un agudo declive en la
productividad agrícola. En un intento por evadir la crisis, el Banco de Reserva de
Zimbabue imprimió más dinero, lo que condujo a una interminable hiperinflación.
Cifras del banco central indican que en junio de 2008, la inflación anual del país alcanzó
el 231 millones por ciento. Hacia mediados de noviembre de 2008, la inflación había
alcanzado el pico de cerca de 80,000 millones por ciento, tras lo cual las autoridades
dejaron de publicar estadísticas mensuales. [39]

En 2008, una gran hambruna azotó a Zimbabue. De las 16 millones de personas del país,
5 millones pasaron hambre. Hoy en día, la desnutrición es crónica y generalizada.

El comunismo plaga el mundo en formas que pueden ser observadas o previstas en todos
los países. Los países occidentales desarrollados están comenzando a sufrir crisis.
Mientras tanto, la tragedia del socialismo ya es una realidad en el mundo en desarrollo.
Este es el principio: el espectro del comunismo utiliza la economía para prometer
comodidad y satisfacción, y luego seduce a la gente para que caiga en la degradación
moral y el abismo de la pobreza.

5. La Teoría de la Explotación marxista: El bien y el mal invertidos


Mediante un conjunto de elaboradas teorías, el marxismo engaña a la gente para que
reemplace la moral tradicional con sus pseudoestándares que invierten el bien y el mal.
En la visión marxista, el que una persona sea buena o mala no se basa en su moral y sus
acciones, sino en su lugar en la jerarquía (inversa) de capital.
Quien pertenece a lo que los marxistas llaman la clase “capitalista” es culpable de
explotar al proletariado, y como el proletariado es supuestamente la clase oprimida y
explotada, sus miembros tienen naturalmente una supremacía moral. No importa cómo
traten a los empresarios, a los propietarios y a los ricos, pueden mantener la cabeza alta.
El marxismo convirtió la posesión de una propiedad en un crimen y abogó por la
expropiación violenta.

Marx dijo que solo el trabajo crea valor. Si el dueño de una empresa invierte 10 millones
de dólares en una compañía en un año, y los ingresos de ese año son 11 millones de
dólares, en la opinión de Marx, este millón de dólares de ganancia es “plusvalía” creada
por los empleados pero expropiada injustamente por el dueño “capitalista” de la
empresa. Así, Marx afirmó que la explotación era el secreto de los capitalistas para hacer
dinero y, por lo tanto, el “pecado original” de la burguesía. Marx llegó a la conclusión
de que para eliminar este pecado había que destruir a toda la sociedad capitalista, es
decir, eliminar a la burguesía y confiscar sus bienes, mientras que la vanguardia del
partido colectiviza la propiedad e instituye el comunismo.

La teoría de la explotación de Marx divide a la gente en dos clases opuestas: la burguesía


con capital y el proletariado sin capital. De hecho, desde que surgieron las sociedades
industrializadas, la movilidad social se ha incrementado rápidamente. La movilidad
social en la época de Marx (de principios a mediados del siglo XIX) era similar a la de
la década de 1970 tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos [40]. El cambio de
clases es un proceso dinámico; un supuesto miembro del proletariado ya no se encuentra
entre el proletariado si compra acciones públicas en una empresa, por ejemplo. Si la
asignación de la clase de cada persona puede cambiar tan fácilmente, los intentos de
dividir a la gente en grupos como este no tienen otro propósito más que el de incitar el
odio entre clases.

En China, la Unión Soviética y los Estados comunistas de Europa del Este, los Partidos
Comunistas han robado tierras, linchado a terratenientes y robado fábricas a dueños de
empresas. Asesinaron a “enemigos de clase” y confiscaron patrimonios de generaciones,
emprendiendo campañas de terrorismo de Estado contra el pueblo. Toda esa maldad fue
el resultado de estas teorías comunistas llenas de odio. Mientras tanto, los estándares
morales tradicionales y la creencia en dioses, santos y otras figuras espirituales fueron
catalogados como parte de la “clase explotadora” y fueron atacados y erradicados.
Las teorías de Marx han sido ampliamente criticadas en los círculos económicos y
filosóficos. A continuación presentamos unos pocos ejemplos que ilustran lo absurda
que es la teoría de la explotación de Marx.

Marx argumenta que el trabajo genera valor, y que el valor está determinado por el
tiempo de trabajo necesario para su producción. Esta teoría es ridícula. El valor de un
producto no es parte de sus propiedades intrínsecas. La mayoría de las veces, la gente
añade un elemento subjetivo a cada producto –especialmente la oferta y la demanda.

Muchos economistas han explorado el proceso de valoración, y a diferencia de la


estrecha doctrina de Marx, la mayoría de los economistas creen que en la creación del
valor participan numerosos factores, incluyendo la tierra, el capital, el trabajo, la ciencia
y la tecnología, la gestión, el riesgo de inversión, etc. Las actividades económicas son
un sistema complejo que involucran diferentes eslabones en la cadena de producción.
Diferentes factores de producción tienen ciertos requisitos de gestión, y diferentes
personas tienen diferentes roles, todos los cuales son indispensables para toda la cadena
y contribuyen a la creación del “valor residual”.

Por ejemplo, el dueño de una empresa planea gastar un millón de dólares para contratar
a dos ingenieros para que diseñen y produzcan un nuevo juguete. También contrata a un
publicista para que promueva el nuevo juguete. Dos años después, el nuevo juguete se
hace popular y obtiene cincuenta millones de dólares en ganancias. ¿Fue el trabajo de
los ingenieros y del publicista el que creó el valor residual de cincuenta millones de
dólares? Por supuesto que no. La razón de que el nuevo juguete gane millones es que la
gente quiso comprarlo. La comprensión del mercado por parte del dueño de la empresa,
su capacidad de organizar y gestionar a sus empleados, y su valentía para arriesgarse
también contribuyeron al valor del juguete.

Supongamos que la creatividad del juguete provenga de uno de los ingenieros, entonces,
¿acaso el valor residual de cincuenta millones de dólares proviene del hecho de que el
dueño de la empresa explotó la creatividad del ingeniero sin dar nada a cambio? Por
supuesto que no. Si el ingeniero creyera que su creatividad no estaba siendo
debidamente recompensada, podría encontrar otra empresa que le pague más.

En un libre mercado, eventualmente se logra un equilibrio entre habilidad y ambición


por un lado, y capital por otro. Los empresarios que buscan ganancias irracionales
perderán ante la competencia o no podrán captar talentos. Además, ya que el retorno del
capital invertido retrasa los gastos u otra aplicación de dicho capital, las ganancias
también se deben a los esfuerzos del inversor. Por lo tanto, es normal que a cambio se
obtenga una suma adicional. El principio no es diferente a prestar dinero con intereses.

También hay muchos factores “accidentales” involucrados en la decisión del valor de


un producto. Tales factores accidentales solo se pueden explicar de manera razonable
mediante un marco de referencia basado en creencias y cultura tradicionales.

En ciertas situaciones, la creación y destrucción de valor puede no tener ninguna


relación con el trabajo. Un diamante que actualmente vale diez millones de dólares
podría no haber valido nada hace cinco mil años porque nadie lo quería. Un terreno
infértil heredado de un abuelo podría de repente valer cien veces más gracias a la
prosperidad de una ciudad cercana o al descubrimiento de metales de tierras raras bajo
tierra. En estos casos, el incremento del valor no implica trabajo. Una riqueza tan grande
e inesperada es simplemente una cuestión de tener buena fortuna. Tanto las culturas
tradicionales de Occidente como de Oriente reconocen que la fortuna es una forma de
bendición divina.

A fin de demostrar la “racionalidad” y “necesidad” de la propiedad pública, Marx


elaboró la teoría de la explotación basada en la plusvalía, la cual convirtió a las
actividades económicas que la gente emprende como parte normal de la vida en un
comportamiento negativo e inmoral. Su teoría derramó odio y desprecio al orden
económico existente como parte de su intento por socavarlo y derribarlo.

De hecho, los empresarios y los trabajadores, los terratenientes y los campesinos,


forman una comunidad con intereses en común. Su relación debería ser de cooperación
e interdependencia; cada grupo apoya al otro para sobrevivir. Marx exageró
deliberadamente las diferencias entre clases, viéndolas como absolutas, como si fuera
una rivalidad entre enemigos mortales.

Entre los empresarios hay personas buenas y malas, del mismo modo que entre los
trabajadores. En el intercambio económico, quien debería ser denunciado y sancionado
es cualquier persona que viole los estándares éticos. La base para juzgar debería ser el
carácter moral, no la riqueza.

La gente puede cambiar su estatus económico y social mediante sus propios esfuerzos.
Los trabajadores pueden convertirse en inversionistas mediante la acumulación de
capital. Los inversionistas pueden convertirse en trabajadores si las inversiones no salen
bien. El rol de los trabajadores y los inversionistas en la sociedad moderna suele
cambiar. Mucha gente también puede tener ambos roles, colocando a sus ganancias en
una capacidad de producción a futuro, creando así empleos, aumentando la riqueza
social y beneficiando al público en general. Incluso el fundador del movimiento de
sindicatos de Estados Unidos dijo: “El peor crimen contra los trabajadores es una
empresa que no genera ganancias”. [41]

La absurda “teoría de la plusvalía” le coloca la etiqueta de “explotación” a las


actividades normales de terratenientes y capitalistas. Esta ha incitado un odio
incalculable, ha trastocado el pensamiento, ha promovido la lucha y ha destruido la vida
de millones.

6. Odio y envidia: El origen del igualitarismo absoluto


El comunismo promueve el igualitarismo absoluto. En la superficie esto puede sonar
como un objetivo noble, lo que hace que muchos crean ciegamente que es algo recto.
En realidad, suscita el odio y la envidia, ya que la gente que cree en el igualitarismo
absoluto no puede tolerar el éxito ajeno, que otros tengan más dinero y tengan una mejor
vida, un trabajo más fácil o condiciones de vida con más lujos. Todos deben ser iguales,
y quienes creen en el igualitarismo absoluto dicen: “yo debo tener lo que tú tienes, y yo
debo obtener lo que tú obtienes”. En semejante visión de la vida, todos son iguales y el
mundo entero es igual.

El igualitarismo absoluto se refleja principalmente en al menos dos formas. Primero,


cuando la gente todavía no es igual, se la insta a sentirse insatisfecha con su estatus
económico. La gente comienza a codiciar lo que tienen los otros e incluso buscan
obtenerlo con medios violentos o inapropiados. En casos extremos, destruyen la
propiedad ajena y llegan a matar para volverse ricos.

La peor manifestación de estas tendencias es la revolución violenta. A fin de provocar


insatisfacción, Marx divide a la sociedad en dos clases opuestas: quienes poseen los
medios de producción y quienes no. En el campo, esto se convierte en el terrateniente y
el campesino; en la ciudad es el empresario y el trabajador. El objetivo es incitar el odio
de clases y usar a quienes supuestamente se ven privados de un derecho para llevar a
cabo la revolución violenta. Los terratenientes son ricos y los campesinos son pobres,
¡tomen su riqueza! ¡Todos deberían ser ricos! Así fue que el Partido Comunista Chino
instó a los campesinos a participar en la “reforma de la tierra”, es decir, atacar a los
terratenientes y dividir la tierra. Si los terratenientes se rehusaban, eran asesinados. El
Partido Comunista primero incitó a vándalos para causar problemas, luego alentó a los
campesinos a sublevarse y atacar a la clase terrateniente. Así rodaron las cabezas de
millones de terratenientes.

Segundo, una vez que los grupos básicamente han alcanzado el grado de “igualdad” –si
hay beneficios, se dividen entre todos– cualquiera que se diferencie es penalizado.
Todos son tratados de la misma manera sin importar si uno trabaja más, trabaja menos
o directamente no trabaja. Esto no reconoce un principio universal: aunque la gente
puede parecer similar en la superficie, la verdad es que la personalidad, el intelecto, la
fuerza física, la moral, la ocupación, el rol, la educación, las condiciones de vida, la
resiliencia y la perseverancia, el ingenio, etc, son diferentes en cada persona, y lo que
cada uno contribuye a la sociedad también es diferente. Entonces, ¿por qué todos
deberían tener el mismo resultado? En este sentido, la desigualdad es en realidad la
verdadera igualdad, mientras que la igualdad absoluta que persigue el comunismo es la
verdadera desigualdad y la verdadera injusticia.

Los antiguos chinos decían que Cielo recompensará a cada uno según cuánto se
esfuerce. El igualitarismo absoluto es imposible de alcanzar en el mundo real.

Bajo la cubierta del igualitarismo, los perezosos se benefician, mientras que quienes
trabajan duro y tienen talento son penalizados, e incluso otros los resienten y los miran
con odio. Todos disminuyen su ritmo para igualar la velocidad del más lento. Esto causa
que todos se vuelvan perezosos, que esperen que alguien más contribuya algo para así
aprovecharse y sumarse a ello, obteniendo algo a cambio de nada o robando a otro. El
resultado es una decadencia moral generalizada.

El odio y la envidia que motivan al igualitarismo absoluto son las raíces venenosas de
la perspectiva económica del comunismo. En la naturaleza humana hay bien y mal. Las
creencias occidentales hacen referencia a los siete pecados capitales, mientras que la
cultura oriental enseña que el hombre tiene tanto la naturaleza Buda como la naturaleza
demonio. La naturaleza Buda se manifiesta como bondad, la capacidad de aguantar
penalidades y tener consideración hacia los demás. La naturaleza demonio se manifiesta
como egoísmo, pereza, envidia, malicia, odio, ira, lujuria, tiranía, desprecio por la vida,
además de incitar la discordia y causar problemas, difundir rumores, obtener algo a
cambio de nada, etc.
La perspectiva económica adoptada por el comunismo estimula deliberadamente la
naturaleza demoníaca, amplificando así la envidia, codicia, pereza y otros factores
malignos, haciendo que las personas pierdan su humanidad y abandonen los valores
tradicionales sostenidos durante miles de años. Amplifica lo peor de la naturaleza
humana y convierte a las personas en revolucionarios comunistas.

En la Teoría de los sentimientos morales, el economista y filósofo del siglo XVIII Adam
Smith dijo que la moral es la base para la prosperidad de la humanidad. Observar las
reglas generales de la moral “es un requisito para la mismísima existencia de la sociedad
humana, la cual podría desmoronarse por completo si la humanidad en general no
estuviera conmovida con reverencia hacia tales importantes reglas de conducta”. [42]

Lawrence Kudlow, director del Consejo Nacional Económico de EE. UU., cree que la
prosperidad económica debe existir a la par de la moral. Él escribió en 1977 que si
Estados Unidos pudiera acatar el “principio más importante” –cumplir con los valores
morales sobre los que se fundó la nación– el desarrollo de EE. UU. sería ilimitado. [43]

a. Igualitarismo económico: un trampolín al comunismo


Bajo la influencia del igualitarismo absoluto, hay fuertes voces pidiendo “justicia
social” en Occidente, además de leyes para el salario mínimo, discriminación positiva
y demás demandas. Detrás de esas demandas hay un deseo por la igualdad de resultados,
del cual se aprovechan los elementos del comunismo. Desde la perspectiva comunista,
no importa si estos grupos vulnerables obtienen la igualdad o si su estatus social mejora.
Ellos son meramente los peones para incitar el resentimiento.

Si los comunistas obtienen lo que exigen, entonces simplemente pedirán igualdad en


otras cosas, sin fin. Si no consiguen lo que exigen, reforzarán las nociones de la gente
sobre lo justa que es la igualdad, y lo convertirán en una de sus plataformas principales
para tener más influencia. Debido a que el comunismo incita el resentimiento en varias
áreas y a través de muchos medios diferentes, si se deja que se propague
desenfrenadamente, el resultado inevitable será el desorden social. Los comunistas
siempre podrán encontrar grupos vulnerables y exigirán igualdad económica o social
para ellos, repitiendo el proceso hasta que se abra el camino al comunismo.

Además, la implementación de estas políticas suele dar como resultado lo opuesto a lo


que se pretendía. Quienes se suponía iban a ser protegidos por las políticas son los que
salen perdiendo. Tomemos por ejemplo la ley del salario mínimo: en la superficie, su
objetivo es proteger los derechos de los trabajadores, pero su efecto es que muchas
empresas dejan de contratar gente porque deja de ser conveniente económicamente.
Como resultado, los trabajadores pierden sus empleos. Al eliminar los empleos con
salarios bajos también se pierde el proceso de desarrollar habilidades, ya que los jóvenes
y los que se inician en una ocupación tienen menos oportunidades de capacitarse y ganar
experiencia para así poder ascender a empleos mejor remunerados. El principio de que
todos son iguales también viola la teoría económica y da lugar a una excesiva
intervención del gobierno.

La gente también usa la excusa de “igual paga por igual trabajo” para exigir una
revolución social basada en la lucha contra el racismo y el machismo. Citan estadísticas
y dicen, por ejemplo, que el sueldo promedio de los hombres de raza negra es menor al
sueldo promedio de los hombres blancos, que el sueldo promedio de las mujeres es
menos que el sueldo promedio de los hombres, y que estas discrepancias son el resultado
del racismo y del machismo. En realidad, tales comparaciones no son adecuadas.
Algunas investigaciones hallaron que las parejas negras casadas que tienen títulos
universitarios ganaron un poco más que sus contrapartes blancas [44]. Tras décadas de
tácticas comunistas para destruir la familia tradicional y promover la ayuda social, este
tipo de familias entre los negros son relativamente menos, y esta es la razón principal
para las discrepancias generales que hay entre las razas con respecto al poder
adquisitivo. Hacer comparaciones significativas y precisas debería ser el sentido común,
pero los elementos comunistas tienden a incitar la discordia y la lucha, lo que provoca
que la gente no vea las cosas de manera racional.

Al comunismo no le importa el bienestar de los grupos vulnerables. Lo que le interesa


son simplemente los lemas que arrastran a la gente por el camino hacia el comunismo,
es decir, hacia la destrucción.

b. El comunismo utiliza a los sindicatos para afectar a las sociedades libres


La pérdida de empleos en las fábricas de Estados Unidos en las últimas décadas es un
fenómeno conocido, pero muchas personas no se dan cuenta de que los sindicatos, que
fueron apropiados por causas izquierdistas, son uno de los principales culpables.
Muchos de los sindicatos dicen estar ayudando a que la clase trabajadora obtenga
beneficios, pero en realidad muchas veces hacen lo opuesto. Esto se hace evidente al
revisar la historia de los sindicatos y la transformación de su misión.
En sus comienzos, los sindicatos fueron fundados por miembros de la clase trabajadora
con pocas o nulas habilidades, con el propósito de negociar con los jefes. Hasta cierto
grado, un sindicato es capaz de negociar y resolver conflictos entre trabajadores y
dueños. Pero los elementos comunistas se apoderaron de los sindicatos y los
convirtieron en una herramienta para promover a los movimientos comunistas y sus
políticas. Los sindicatos se convirtieron en un arma poderosa para destruir la libre
empresa y librar una lucha política.

Friedrich Engels escribió sobre el tema: “Se acerca rápidamente el momento en que la
clase trabajadora habrá entendido que la lucha por salarios altos y menos horas, y toda
la acción de los Sindicatos como se está llevando a cabo ahora, no es el fin en sí mismo,
sino un medio, un medio muy necesario y efectivo, pero tan solo uno de los varios
medios hacia un fin más alto: la abolición total del sistema de salarios”. [45]

Lenin creía que la formación y legalización de los sindicatos era un medio importante
para que la clase trabajadora le arrebatara el control a la clase “capitalista” y que los
sindicatos se convertirían en un pilar del Partido Comunista y una fuerza principal en la
lucha de clases.

En un discurso, Lenin propuso que los sindicatos se convirtieran en “una escuela de


administración, una escuela de gestión económica, una escuela de comunismo” y en un
lazo entre el Partido Comunista y las masas. La tarea diaria del sindicato era convencer
a las masas de hacer la transición de capitalismo a comunismo. “Los sindicatos son un
‘reservorio’ de poder del Estado”, escribió. [46]

Entre mediados y fines del siglo XIX, fuerzas comunistas y de izquierda utilizaron a los
sindicatos para incitar a que los trabajadores emprendieran huelgas a gran escala,
hicieran fuertes reclamos a los dueños e incluso tomaran medidas violentas, como
destruir maquinarias y fábricas. En octubre de 1905, más de 1.7 millones de trabajadores
en Rusia participaron de una huelga política nacional que paralizó la economía del país.
Durante ese periodo se formó un sindicato particularmente agresivo, el Grupo Central
de Trabajadores, que se convirtió en el principal precursor del Sóviet de Petrogrado, un
“consejo” de trabajadores y soldados que tuvo un rol principal como vehículo para la
Revolución Rusa. [47]

Los sindicatos en países occidentales y desarrollados también están ampliamente


infiltrados y son utilizados por elementos comunistas. La relación entre trabajadores y
jefes es simbiótica, pero los comunistas intentan provocar, expandir e intensificar la
discordia entre ellos. Los sindicatos son utilizados para intensificar los conflictos
durante el proceso de negociación entre directivos y trabajadores. Además, los
sindicatos justifican e intensifican el lado conflictivo de la relación entre jefes y
empleados y lo utilizan para legitimar su propia existencia. A partir de ese entonces, los
sindicatos inflaman la insatisfacción de los trabajadores y culpan a los “capitalistas” de
todos los problemas. Esto ha sido fundamental para la supervivencia de los sindicatos.

En la superficie, los sindicatos luchan por los intereses de los trabajadores, pero de
hecho están afectando la competitividad industrial. Hay dos razones para esto. Primero,
bajo el pretexto de proteger los derechos e intereses de los trabajadores, los sindicatos
hacen que sea difícil para las empresas despedir a los empleados que no hacen bien su
trabajo y producen poco. Esto incentiva una cultura de pereza. Esto no solo es injusto
para los empleados que trabajan diligentemente, sino que los hace menos activos. El
factor más importante para el crecimiento de una empresa son sus trabajadores, pero
con el sindicato amparando a los empleados que no rinden bien, las empresas pierden
su competitividad. Las empresas que no cumplen las exigencias del sindicato se
convierten en objetivos de la lucha, incluyendo huelgas y protestas, que afecta aún más
sus operaciones. El poderoso Sindicato de Trabajadores Automotrices convocaba
constantemente huelgas en Detroit. Antes de la crisis financiera de 2008, el sindicato
demandó USD 70 por hora en salario y beneficios. Como consecuencia, la industria
automotriz de EE. UU. estuvo al borde de la bancarrota. [48]

Segundo, con el pretexto de proteger las prestaciones sociales de los empleados


(incluyendo pensiones, seguro médico, etc), los sindicatos aumentan constantemente los
costos de las empresas. Esto obliga a las empresas a limitar su crecimiento y reducir su
inversión en investigación y desarrollo, lo cual afecta su competitividad. También da
como resultado que las empresas tengan que aumentar los precios de los productos, lo
cual también afecta los intereses del consumidor. Estudios demuestran que esta es la
razón por la que empresas sin sindicatos, como Toyota y Honda, son capaces de producir
automóviles de gran calidad a menor costo, y por qué las fábricas automotrices con
sindicatos en Detroit se volvieron menos competitivas. [49]

Tal como dijo Edwin Feulner, fundador del centro de estudios Heritage Foundation en
Estados Unidos, sobre los sindicatos: “Estos funcionan como una cruz que debe cargar
la empresa –la hacen menos flexible, menos capaz de reaccionar sabiamente a las
demandas de un mercado cambiante”. [50]
La pérdida de oportunidades de empleo en las fábricas de EE. UU. es de público
conocimiento, pero muchos no saben que los sindicatos son una de las fuerzas
impulsoras principales para la pérdida de empleos. Los trabajos sindicalizados en
fábricas cayeron un 75% entre 1977 y 2008, mientras que el empleo no sindicalizado en
fábricas aumentó un 6% en ese periodo, de acuerdo con un informe de Heritage
Foundation.

La situación en el sector de la construcción es similar. Un informe realizado por el


investigador James Sherk de Heritage Foundation dice: “A diferencia del sector
manufacturero, la industria de la construcción ha crecido considerablemente desde fines
de los 70. Sin embargo, teniendo todo en cuenta, dicho crecimiento se ha dado
exclusivamente en empleos no sindicalizados, los cuales se incrementaron en un 159%
desde 1977. Los trabajos en la construcción sindicalizados cayeron un 17%”. [51]

Además, los sindicatos son las herramientas empleadas por los elementos comunistas
para promover el igualitarismo en las empresas. Sherk señala que los sindicatos exigen
que las empresas paguen salarios según la antigüedad del servicio del empleado (como
se hace en países socialistas) sin considerar la contribución del empleado a la empresa
o su desempeño. “Los contratos sindicales comprimen los salarios: suprimen los salarios
de los trabajadores más productivos y aumentan los salarios de los menos competentes”.
[52]

La idea aquí es la misma que la del igualitarismo absoluto del comunismo, que en
definitiva se trata de la redistribución de la riqueza entre los empleados de la empresa.
La interferencia en la toma de decisiones interna de las empresas y el monopolio del
mercado laboral erosiona el libre mercado.

La agresiva defensa que hacen los sindicatos sobre lo que ellos describen como el
beneficio de los trabajadores termina favoreciendo a algunos trabajadores sobre otros y
pone un freno a empresas en particular y a la economía en general. Una encuesta
realizada en 2005 mostró que “la mayoría de los hogares con sindicatos desaprueban los
sindicatos estadounidenses” y que “la razón principal de su desaprobación nunca se
habla abiertamente en la prensa sindical ni se menciona en convenciones sindicales”.
[53]
Muchos sindicatos infiltrados por el comunismo, guiados por el movimiento progresista,
se han convertido en herramientas para librar la lucha contra el libre mercado. La
corrupción y los intereses personales son algo común entre los líderes sindicalistas. Su
batalla contra lo que ellos llaman “injusticia” en el trabajo crea una carga en la industria
y la productividad, e impide la reforma corporativa y los intentos racionales por
optimizar la manufactura, los servicios, la educación, la burocracia del gobierno, y
demás. Políticamente, la izquierda usa el apoyo de los sindicatos para promover sus
movimientos sociales y sembrar discordia en la sociedad.

7. Los ‘ideales’ comunistas: tentar al hombre para que se dirija hacia su propia
destrucción
A pesar de que la teoría comunista está llena de agujeros y contradicciones, muchos aún
son engañados por esta. Esto es porque Marx describió al comunismo como un paraíso
utópico que toda la gente del mundo podría disfrutar. Estas son la fantasía y el espejismo
principales. Su descripción incluye una “enorme abundancia material” y estándares
morales muy superiores para la sociedad. Cada personas trabajaría “según su capacidad”
y recibiría “según su necesidad”. No habría propiedad privada, ni brecha entre ricos y
pobres, no habría una clase dominante, no habría explotación. Habría libertad e igualdad
para todos, y cada persona podría desarrollar sus talentos particulares. La vida sería
maravillosa.

Este conjunto de argumentos engañosos sedujo a muchos para que lucharan por ellos.
Muchos occidentales nunca han pasado por la trágica experiencia de vivir en un Estado
totalitario. Aún mantienen la falsa esperanza de un paraíso comunista, así es que echan
leña al fuego promoviendo ideas comunistas y socialistas.

De hecho, todas las ideas planteadas por Marx son espejismos peligrosos. El marxismo
dice que una sociedad comunista disfrutaría de una superabundancia de bienes
materiales. Sin embargo, los deseos y anhelos del ser humano no tienen fin. Con la
restricción de un limitado conocimiento humano, limitadas horas de trabajo y limitados
recursos, es inevitable que haya escasez y privación. Este es el punto de partida más
básico para todos los estudios económicos. Sin estas restricciones, la gente no tendría
que ponerse a explorar qué tipo de método de producción es más eficiente, ya que la
supuesta superabundancia proveería a todos y puede ser despilfarrada a voluntad.

El marxismo también dice que los estándares morales mejorarían mucho en una
sociedad comunista. Sin embargo, el bien y el mal coexisten en cada persona, y mejorar
los estándares morales de una sociedad requiere la guía de valores y creencias rectos,
además de esfuerzos personales para mejorar. Lo que el marxismo enseña es el ateísmo
y la lucha de clases, lo cual aumenta el lado malvado del hombre. No se le permite a la
gente tener libertad de creencia, y la religión es solo una herramienta política del Partido
Comunista. Aún más, con el comunismo, las instituciones religiosas son utilizadas para
salvaguardar la tiranía, engañar al mundo, resistirse y oponerse a lo divino, y alejar a la
gente aún más de lo divino. Sin una creencia recta en lo divino y sin autodisciplina, la
moral solo puede ir cuesta abajo. Además, una vez que obtienen el poder, todos los
líderes comunistas resultan ser tiranos –arrogantes, lascivos y completamente faltos de
ética. Esperar que los estándares morales de sus seguidores mejoren tanto es algo
contrario a la razón.

El marxismo también proclama que habrá igualdad para todos. Pero tal como fue
planteado antes, el socialismo inevitablemente lleva al totalitarismo. El poder es la base
para la distribución de los recursos, sin embargo, la distribución del poder en un Estado
totalitario es la más injusta. Por lo tanto, la distribución de recursos bajo el totalitarismo
también será la más injusta. En todos los países donde rige o ha regido el socialismo, la
gente ve cómo se forma un estrato privilegiado, además de brechas extremas entre ricos
y pobres y la supresión del pueblo por parte del Estado. Los recursos se agotan con fines
militares y se le quita a la gente sus pertenencias para hacer más poderosa a la clase
privilegiada, mientras que la mayoría debe trabajar en la pobreza.

El marxismo engaña a la gente con la promesa “de cada cual según su capacidad, a cada
cual según su necesidad” [54]. El comunismo engaña a la gente al prometerle que cada
miembro de la sociedad puede poner en práctica sus habilidades plenamente. En las
economías socialistas, la gente es incapaz de actuar a voluntad según su propia
capacidad, ya que no tienen libertades básicas.

El marxismo dice que la división del trabajo crea hostilidades. Pero de hecho, la división
del trabajo es necesaria para cualquier sociedad. Adam Smith explica en La riqueza de
las naciones que la división del trabajo puede aumentar mucho la productividad y
promover la prosperidad. Las diferencias creadas por la división del trabajo no
necesariamente son conflictos, ni producen necesariamente hostilidad o
despersonalización. Personas de todos los ámbitos, sin importar su posición, pueden
elevar su moral, contribuir a la sociedad y colaborar en brindar felicidad a la humanidad.
Por otro lado, el comunismo utiliza la búsqueda de bondad de las personas para
engañarlas y hacer que se conviertan en fanáticos religiosos de la ideología comunista.
Utiliza la búsqueda de bondad como su bandera para alejar a la gente de lo divino.
Contamina la mente de las personas, refuerza su naturaleza demoníaca y las lleva a
cometer todo tipo de crímenes. Bajo su influencia, la gente se entrega a los placeres
materiales mientras hace a un lado las creencias más elevadas y nobles relacionadas al
verdadero propósito de la vida. El comunismo envenena todo lo que toca y masacra a la
gente de a millones, como se ha visto en cada país donde llegó al poder. Si la gente del
mundo no despierta ahora, las consecuencias que enfrentarán serán horripilantes.

Moralidad, prosperidad y paz


Buscar la felicidad es parte de la naturaleza humana. Una economía próspera puede traer
felicidad, pero la economía no existe aislada de todo lo demás. Cuando el camino del
desarrollo económico se desvía de la ética y la moral, puede acontecer una crisis
económica. Una sociedad que meramente tiene riqueza no solo es incapaz de provocar
alegría y felicidad, sino que la prosperidad no durará mucho. A medida que se desploma
la base ética y moral, lo que le sigue es un resultado desastroso.

En 2010, el Diario del Pueblo, portavoz del régimen chino, reportó que a pesar del
desarrollo económico, el Índice de Felicidad Nacional Bruta de Forbes había estado
disminuyendo cada año en China. La segunda economía del mundo está plagada de
corrupción, contaminación ambiental e incidentes de salubridad alimentaria, haciendo
que el pueblo chino se sienta extremadamente inseguro sobre su vida. En este caso, la
riqueza se ha incrementado pero la moral y la felicidad han disminuido.

Esto refleja el fallo fatal del comunismo: los seres humanos no se componen únicamente
de carne y hueso, sino que son mucho más mente y espíritu. Lo divino trazó el camino
que debería tomar la vida humana. Los chinos dicen: “cada mordisco y cada sorbo están
predestinados”, algo similar al concepto espiritual occidental del “destino”. La gente
que cree en lo divino entiende que la riqueza es una bendición que les otorga su Creador.
Prestan atención a tener un corazón humilde y agradecido, y por lo tanto están
satisfechos y felices.

En el fatídico Titanic que se hundió en 1912 viajaba el millonario John Jacob Astor IV,
cuya fortuna podría haber construido treinta Titanics. Sin embargo, al enfrentarse a la
muerte, eligió lo que creyó moralmente correcto y protegió a mujeres y niños: les dio su
lugar en el último bote salvavidas a dos niños aterrados [55]. De manera similar, Isidor
Straus, uno de los dueños de la tienda departamental Macy’s, dijo: “No me iré antes que
otros hombres”. Su esposa, Ida, también se rehusó a subirse al bote salvavidas, y le
ofreció su lugar a Ellen Bird, su nueva criada. Ida decidió pasar sus últimos momentos
junto a su marido. [56]

Estas personas de gran riqueza decidieron poner a los valores tradicionales y a su fe por
encima de la oportunidad de salvar sus patrimonios y sus vidas. Su elección de la moral
y la justicia manifiesta el esplendor de la civilización humana y la naturaleza del ser
humano: un carácter noble vale más que la vida misma, que a su vez es más valiosa que
los bienes materiales.

El Sr. Li Hongzhi, fundador de Falun Dafa, escribió en “Riqueza y virtud”:

La doctrina de gobernantes y oficiales debe ser traer riqueza al pueblo, pero


promocionar la adoración al dinero es la peor política que uno podría adoptar. El ser
rico sin virtud daña a todos los seres vivientes, mientras que ser rico y virtuoso es lo que
todas las personas anhelan. Por esta razón, uno no puede ser rico sin practicar la virtud.

La virtud se acumula en las vidas pasadas. Convertirse en un rey, un funcionario o un


millonario, todo viene de la virtud. Sin virtud, no se puede obtener nada; al perder la
virtud, se pierde todo. Por eso, quienes buscan poder y riqueza deben primero acumular
virtud. Por medio de sufrir penalidades y hacer buenas obras, uno puede acumular
virtud. Para lograr esto, uno debe comprender el principio de causa y efecto.
Entendiendo esto, los gobernantes y el pueblo podrán ejercer autodominio en sus
corazones, y la prosperidad y la paz entonces prevalecerán bajo el Cielo. [57]

Si la humanidad mantiene los valores antes mencionados con respecto a la riqueza y la


vida, los desafíos económicos originados por la codicia, la pereza y la envidia de los
seres humanos se verán reducidos considerablemente. Una vez que la humanidad
suprima sus deseos egoístas, la ideología del comunismo ya no podrá tentar al corazón
humano, y los estándares morales se mantendrán altos.

El espectro del comunismo hizo planes intrincados para destruir a la humanidad. Sus
planes económicos son solo una parte de la historia. Para liberarnos del control de los
“ideales” comunistas, debemos exponer la conspiración, identificar los mensajes
fraudulentos y dejar de tener esperanzas en esta ideología en ruinas. También
necesitamos restaurar los valores tradicionales y recuperar la moral y la virtud. Así, la
humanidad será capaz de acoger una prosperidad y felicidad perpetuas y alcanzar la
verdadera paz. La civilización humana luego resplandecerá con un nuevo vigor.

A continuación: Capítulo 10.

Actualizado el 12 de junio de 2020.

REFERENCIAS
29. M. Szmigiera, “Direct Investment Position of the United States in China from 2000
to 2018,” Statistica.com, September 2, 2019,
https://www.statista.com/statistics/188629/united-states-direct-investments-in-china-
since-2000.

30. “Zhongguo waishang touzi baogao, 2016” 中国外商投资报告, [“Report on Foreign


Investments in China, 2016”], in Zhongguo washang zhijie touzi linian gaikuang 中国
外商直接投资历年概况 [A General Summary of Direct Foreign Investments in China],
The Ministry of Commerce of China. [In Chinese]

31. U.S. Commission on the Theft of American Intellectual Property, “Update to the IP
Commission Report: The Theft of American Intellectual Property: Reassessments of the
Challenge and United States Policy,” (Washington DC: The National Bureau of Asian
Research, February 2017),
http://www.ipcommission.org/report/IP_Commission_Report_Update_2017.pdf.

32. Chris Strohm, “No Sign China Has Stopped Hacking US Companies, Official Says,”
Bloomberg, November 18, 2015, https://www.bloomberg.com/news/articles/2015-11-
18/no-sign-china-has-stopped-hacking-u-s-companies-official-says.

33. Kurt Biray, “Communist Nostalgia in Eastern Europe: Longing for the Past,” Open
Democracy, November 10, 2015, https://www.opendemocracy.net/can-europe-make-
it/kurt-biray/communist-nostalgia-in-eastern-europe-longing-for-past.

34. John Polga-Hecimovich, “The Roots of Venezuela’s Failing State,” Origins 10, no.
9 (June 2017), http://origins.osu.edu/article/roots-venezuelas-failing-state.
35. José Niño, “Venezuela Before Chavez: A Prelude to Socialist Failure,” Mises Wire,
May 4, 2017, https://mises.org/wire/venezuela-chavez-prelude-socialist-failure.

36. John Bissett, “Hugo Chavez: Revolutionary Socialist or Leftwing Reformist?”


Socialist Standard 101, no. 1215 (November 2005),
http://socialiststandardmyspace.blogspot.com/2015/05/hugo-chavez-revolutionary-
socialist-or.html.

37. Julian Adorney, “Socialism Set Fire to Venezuela’s Oil Crisis,” Real Clear World,
August 29, 2017,
https://www.realclearworld.com/articles/2017/08/29/socialism_set_fire_to_venezuelas
_oil_crisis_112520.html.

38. José Niño, “John Oliver is Wrong About Venezuela — It’s a Socialist Country,”
Mises Institute, May 30, 2018, https://mises.org/wire/john-oliver-wrong-about-
venezuela-%E2%80%94-its-socialist-country.

39. Chris McGreal, “Zimbabwe’s Inflation Rate Surges to 231,000,000%,” The


Guardian, October 9, 2008,
https://www.theguardian.com/world/2008/oct/09/zimbabwe.

40. Jason Long, “The Surprising Social Mobility of Victorian Britain,” European
Review of Economic History 17, no. 1 (February 1, 2013): 1–23,
https://doi.org/10.1093/ereh/hes020.

41. Michael Rothschild, Bionomics: Economy as Ecosystem (Washington, DC: Beard


Books, 2004), 115.

42. Adam Smith, The Theory of Moral Sentiments (Malta: Gutenberg Publishers, 2011).

43. Lawrence Kudlow, American Abundance: The New Economic and Moral Prosperity
(New York: HarperCollins Publishers, 1997).

44. Thomas Sowell, Economic Facts and Fallacies (New York: Basic Books, 2008),
174.
45. Friedrich Engels, “Trades Unions,” The Labour Standard, May 28, 1881, Marxists
Internet Archive, accessed April 20, 2020,
https://www.marxists.org/archive/marx/works/1881/05/28.htm.

46. Vladimir Lenin, “The Trade Unions, The Present Situation and Trotsky’s Mistakes,”
in Lenin’s Collected Works, trans. Yuri Sdobnikov (Moscow: Progress Publishers,
1965), 32:19–

47. Lü Jiamin 呂嘉民, “Liening gonghuixueshuo shi” 列寧工會學說史 [“A History of


Leninist Theory on Unions”], (Liaoning People’s Press, 1987). [In Chinese].

48. James Sherk, “What Unions Do: How Labor Unions Affect Jobs and the Economy,”
The Heritage Foundation, May 21, 2009, https://www.heritage.org/jobs-and-
labor/report/what-unions-do-how-labor-unions-affect-jobs-and-the-economy.

49. Ibid.

50. Edwin J. Feulner, “Taking Down Twinkies,” The Heritage Foundation, November
19, 2012, https://www.heritage.org/jobs-and-labor/commentary/taking-down-twinkies.

51. Sherk, “What Unions Do.”

52. Ibid.

53. Steve Inskeep, “Solidarity for Sale: Corruption in Labor Unions,” National Public
Radio, February 6, 2007,
https://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=5181842.

54. Karl Marx, “Critique of the Gotha Programme,” in Marx & Engels Selected Works
(Moscow: Progress Publishers, 1970), 3:13–30, via Marxists Internet Archive, April 20,
2020, https://www.marxists.org/archive/marx/works/1875/gotha/ch01.htm.

55. Children on the Titanic. Directed by Keith Wootton. Marina Del Rey, CA: Vision
Films, 2014.

56. Isidor Straus, The Autobiography of Isidor Straus (Smithtown, NY: The Straus
Historical Society, 2011), 168–176.
[57] Li Hongzhi, “Riqueza y Virtud”, Escrituras esenciales para mayor avance, 27 de
enero de 1995, http://es.minghui.org/s/docs/jjyz_02.htm.
CAPÍTULO 10: CORRUPCIÓN DEL SISTEMA LEGAL

TABLA DE CONTENIDOS
1. Ley y fe

2. La ley en tiranías comunistas


a. Políticas extralegales de terror de Estado
b. Cambio constante de los estándares para lo correcto y lo incorrecto
c. Ignorar la Constitución

3. Cómo el comunismo distorsiona la ley en Occidente


a. Subversión de los fundamentos morales de la ley
b. Apropiación de los poderes de legislación y promulgación
c. Interpretaciones retorcidas de la ley
d. Restricción de las fuerzas del orden público
e. Utilización de leyes extranjeras para debilitar la soberanía de EE. UU.

4. Restaurar el espíritu de la ley

***

1. Ley y fe
La ley es una fuerza imbatible de equidad y justicia que ratifica la bondad y castiga al
mal. Quienes escriben las leyes deben entender qué es bueno y qué es malo. Desde la
perspectiva de la fe, estos criterios provienen de lo divino. Las enseñanzas de los sabios
y las escrituras religiosas plantearon las bases para las leyes que gobiernan la sociedad
humana.

El Código de Hammurabi de la antigua Babilonia es una de las primeras leyes escritas


de las que se tenga registro. Tallada en una tabla de piedra, encima del código hay una
escena poderosa: Shamash, dios del sol y la justicia, concede las leyes al Rey
Hammurabi. Se trata de la descripción de un dios otorgándole a un soberano humano la
autoridad de gobernar a su pueblo mediante el respeto a la ley.

Los hebreos consideraban a los Diez Mandamientos del Antiguo Testamento como una
ley divina y secular a la vez, una tradición que se convirtió en la base de la cultura legal
occidental. Comenzando con los emperadores romanos del siglo IV, junto con
Justiniano I del Imperio Romano de Oriente y sus sucesores, siguiendo con Alfredo el
Grande –el primero de los reyes anglosajones del Reino Unido–, el sistema legal tomó
a los Diez Mandamientos y a la doctrina cristiana como inspiración. [1]

Los creyentes de las religiones creen que para considerar legítima a una ley, esta debe
conformarse a los estándares divinos para el bien y el mal, además de las enseñanzas
religiosas. El pensamiento detrás de la desobediencia civil no violenta en Estados
Unidos se puede rastrear hasta la doctrina cristiana temprana. Cuando el emperador
romano Calígula ordenó a los cristianos venerar a los dioses romanos y que las estatuas
del Cesar se colocaran dentro de los muros del Templo en Jerusalén, los cristianos
prefirieron enfrentar la crucifixión o ser quemados en una estaca en vez de obedecer.
Seguir esas órdenes hubiera significado violar los primeros dos Mandamientos –en otras
palabras, el emperador había ordenado que la ley secular predominara sobre los
mandamientos divinos, los cuales son sagrados e inviolables.

En general, los Diez Mandamientos pueden dividirse en dos categorías. Los primeros
cuatro describen la relación entre el hombre y Dios, es decir, qué constituye una
reverencia apropiada hacia Dios. Los otros seis rigen las relaciones entre la gente, y en
esencia reflejan la enseñanza de amar al prójimo como a uno mismo. La veneración a
Dios es un imperativo que permite a la humanidad mantener inalterables los principios
de equidad y justicia.

Lo mismo es cierto para la antigua China, donde históricamente la ley era promulgada
por decreto imperial. El emperador, o el “Hijo del Cielo”, debía seguir la providencia y
los principios del Cielo y la Tierra. Este es el “Tao” o el Camino impartido por Lao Zi
y el Emperador Amarillo. Dong Zhongshu, erudito confuciano de la Dinastía Han, dijo:
“La grandeza del Tao se origina del Cielo. El Cielo nunca cambia, y tampoco el Tao”
[2]. En la antigua China, “Cielo” no se refería a una abstracción de las fuerzas naturales,
sino que es una referencia a lo divino. La fe en el Tao del Cielo forma los cimientos
morales de la cultura china. El sistema legislativo imperial derivado de esta creencia
influyó a China durante miles de años.

El especialista en leyes estadounidense Harold J. Berman creía que la ley coexiste con
los principios generales de la moral social y la fe. Aun con la separación de iglesia y
Estado, ambos son interdependientes. En cualquier sociedad, los conceptos de justicia
y legalidad deben estar arraigados en lo que se considera santo y sagrado [3]. El sistema
legal moderno aún conserva muchas facetas de ceremonia religiosa, las cuales refuerzan
su poder.

2. La ley en tiranías comunistas


Los partidos comunistas son sectas antiteístas. Apuntan a cortar los lazos de la sociedad
con su cultura ancestral y sus valores tradicionales, y nunca seguirán las enseñanzas de
un dios recto en sus principios legislativos. No es realista esperar que los partidos
comunistas intenten sinceramente mantener la imparcialidad o la justicia.

a. Políticas extralegales de terror de Estado


Tradicionalmente, los cristianos hablan de amar al prójimo como a uno mismo, y las
enseñanzas del Confucianismo dicen que un hombre benevolente ama a los demás.
Aquí, el amor no se limita al concepto estrecho del amor entre un hombre y una mujer,
o del amor entre familiares o amigos. El amor también abarca benevolencia, piedad,
justicia, altruismo y otras virtudes. Con esta base cultural, la ley no solo es sagrada sino
que encarna el espíritu del amor en la sociedad humana.

Ningún sistema legal puede pretender abarcar todas las formas posibles de conflictos y
emitir un juicio en cada uno de ellos. Por consiguiente, las leyes deben considerar la
subjetividad de todas las partes. El juez debe seguir el espíritu de la ley y dar un
veredicto que se atenga al principio de la benevolencia.

En el Templo de Jerusalén, Jesús confrontó a los fariseos por su hipocresía, porque a


pesar de adherirse estrictamente a las palabras de Moisés, ellos ignoraron virtudes
requeridas por el código, como justicia, piedad y honradez. Jesús hizo sanaciones el
sábado y se sentó con los gentiles, ya que lo que le importaba era el espíritu de bondad
encarnado en las doctrinas, no el significado literal.

Por contraste, el comunismo tiene sus raíces en el odio. No solo odia a Dios, sino que
también odia la cultura, el estilo de vida y todas las tradiciones establecidas por lo divino
para la humanidad. Marx no escatimó palabras para expresar su deseo de condenarse a
la ruina y arrastrar consigo al mundo entero. Él escribió a su futura esposa: “Con
desprecio arrojo mi guante al rostro del mundo, ¡luego recorro a zancadas las ruinas
como creador!” [4]

Sergey Genadievich Nechayev, un terrorista comunista de la Rusia zarista, escribió en


su panfleto, El catecismo revolucionario, que el revolucionario “ha cortado todos los
lazos que lo unían al orden social y al mundo civilizado con todas sus leyes, valores y
costumbres, y con todas sus convenciones aceptadas”. Según Nechayev, un
revolucionario debería plantarse como el archienemigo de este mundo y sus
convenciones, y “si continúa viviendo con estos es solo para destruirlos más
rápidamente”. [5]

El uso por parte de Nechayev del término clerical “catecismo” para describir su visión
anárquica es un indicio del desprecio sectario que alberga el comunismo hacia la
humanidad y lo divino. “Él no es un revolucionario si tiene alguna simpatía hacia este
mundo”, escribió Nechayev.

Lenin expresó una perspectiva similar: “La dictadura es gobernar directamente por la
fuerza y sin la restricción de ninguna ley. La dictadura revolucionaria del proletariado
es un régimen ganado y mantenido con el uso de la violencia por parte del proletariado
contra la burguesía, un régimen que no está restringido por ninguna ley”. [6]

Empuñar el poder político para matar, torturar e infligir un castigo colectivo con
ausencia de restricciones legales no es otra cosa que terrorismo de Estado, y es el primer
paso que toman los regímenes comunistas cuando llegan al poder.

En los meses posteriores al derrocamiento del gobierno ruso por parte de los
bolcheviques en 1917, cientos de miles de personas fueron asesinadas en el curso de la
lucha política. Los bolcheviques establecieron la Comisión Extraordinaria de Toda
Rusia para la Lucha contra la Contrarrevolución y el Sabotaje, abreviada como Checa,
y le otorgaron el poder de la ejecución inmediata. Entre 1918 y 1922, los chequistas
asesinaron a no menos de dos millones de personas sin juicio previo. [7]

Alexander Nikolaevich Yakovlev, exministro de propaganda del Comité Central y


miembro del Politburó y secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética,
escribió que solamente en el siglo XX, sesenta millones de personas en Rusia murieron
como resultado de la guerra, el hambre y la represión. Usando archivos públicos,
Yakovlev estimó que el número de personas asesinadas en campañas soviéticas de
persecución es de entre veinte y treinta millones. En 1987, el Politburó de la Unión
Soviética estableció un comité, del cual Yakovlev era miembro, para hacer una revisión
de los errores de la justicia bajo el régimen soviético. Después de revisar miles de
archivos, Yakovlev escribió: “Hay un sentimiento que por mucho tiempo no he podido
remover. Pareciera que los culpables de estas atrocidades son un grupo de personas
mentalmente trastornadas, pero me temo que dicha explicación corre el riesgo de
simplificar demasiado el problema”. [8]

Para decirlo más claramente, Yakovlev vio que las atrocidades cometidas en la época
comunista no eran el resultado de meros impulsos, más bien, estuvieron cuidadosamente
planeadas. Estos crímenes no se cometieron en pos de un mayor bien para el mundo,
sino por un profundo odio hacia la vida misma. Los impulsores del comunismo cometen
atrocidades no por ignorancia, sino por malicia.

b. Cambio constante de los estándares para lo correcto y lo incorrecto


Al mismo tiempo que el comunismo ignora el Estado de derecho para cometer actos de
terrorismo de Estado, también arma un show para los países occidentales y les dice que
está comprometido a respetar las leyes. Lo hace para poder involucrar, infiltrar y
subvertir sociedades libres a través del comercio y la asociación económica, el
intercambio cultural y la cooperación geopolítica. Por ejemplo, al comienzo de la
reforma y apertura en 1979, el PCCh promulgó una “ley de procedimiento penal”
aparentemente para fortalecer la institución de la justicia. Pero esta ley nunca fue
aplicada seriamente.

Según Marx, la ley es un producto de la “contradicción entre clases” y una herramienta


que encarna la voluntad de la clase gobernante. Las leyes de un Partido Comunista no
provienen de Dios ni de un amor genuino por el pueblo ni por el deseo de mantener una
sociedad justa y equitativa. Los intereses del grupo gobernante, es decir, el Partido
Comunista, son lo único que importa. A medida que los objetivos e intereses del partido
cambian, las leyes también cambian.

Naturalmente, cuando el PCCh tomó el poder, adoptó la lucha de clases como su guía y
procedió a robarle a toda la ciudadanía. Promulgó leyes contra el crimen de la “actividad
contrarrevolucionaria”, el cual aplicaba a todo aquel que se oponía a las políticas de
robo del Partido. El PCCh castigó a los contrarrevolucionarios con prisión o con la
muerte.

Después de completar el proceso de robo masivo a fin de implementar su propiedad


pública, el PCCh necesitó una manera de no perder lo que había robado. Cambió sus
prioridades hacia el desarrollo económico e implementó leyes que protegían la
propiedad privada. En esencia, esto básicamente significaba proteger los intereses del
Partido. Por ejemplo, las demoliciones forzadas de hogares para hacer lugar a proyectos
de urbanización es un ejemplo de la continua violación por parte del régimen del
derecho a la propiedad privada.

En marzo de 1999, el Partido Comunista anunció la necesidad de “gobernar al país según


la ley” [9]. Unos meses después, comenzó la persecución a los practicantes de Falun
Dafa y estableció la Oficina 610, un organismo extrajudicial al estilo Gestapo, para que
llevara a cabo la brutal campaña a nivel nacional. Para cumplir su misión, la Oficina
610 tiene la autoridad de evadir todas las leyes y procedimientos judiciales, lo que le
permite manipular el aparato de seguridad pública y el sistema judicial para suprimir a
Falun Dafa.

El Partido conjura constantemente nuevos enemigos para renovar su régimen tiránico


sobre el pueblo chino. Sus blancos de persecución cambian continuamente e incluyen
campañas contra terratenientes y capitalistas, la masacre de estudiantes en la Plaza
Tiananmen en 1989, la persecución de practicantes de Falun Dafa y la supresión de
abogados de derechos humanos.

Por consiguiente, la ley también debe cambiar frecuentemente. En 70 años en el poder,


el Partido ha promulgado cuatro constituciones, la última de las cuales ha pasado por
cuatro revisiones desde su INTRODUCCIÓN en 1982. Con la experiencia obtenida a
través de múltiples campañas políticas, el PCCh ha utilizado la ley para ajustar y
disimular sus motivos y acciones. A veces ni siquiera se molesta en usar este camuflaje.

c. Ignorar la Constitución
La Constitución de la República Popular China está repleta de una prosa ampulosa para
mostrar que el PCCh está comprometido con el Estado de derecho y las normas de
civilización internacionales. Pero en la práctica, la Constitución nunca se respeta
estrictamente y derechos básicos como la libertad de expresión, de creencia y de
asociación no están realmente protegidos.

Según la teoría marxista, la ley refleja la voluntad de la clase gobernante, en lugar de


ser una justicia objetiva. Para un Partido Comunista, entonces, aprobar y modificar leyes
para suprimir a sus enemigos e imponer su voluntad a toda la sociedad es algo natural.
Bajo este tipo de sistema, todo aquel que se atreva a desafiar la “voluntad de la clase
gobernante” –esto es, todo aquel que se oponga a los intereses del Partido Comunista–
puede ser sometido a una persecución legal como enemigo de clase, ya sean trabajadores
desempleados, soldados desmovilizados, campesinos a quienes les expropiaron sus
tierras, abogados de derechos humanos, o simplemente personas tratando de ganarse la
vida.

Para los abogados que ejercen en países comunistas, las leyes en los libros siempre dan
lugar a los intereses del régimen. Si un abogado intenta citar una ley y argumentar a
favor de la justicia, el juez y la fiscalía lo silenciarán hablándole del supuesto espíritu
de la ley. Incluso llegan a decir sin descaro que el Partido Comunista dirige la corte y
que esta debe seguir sus órdenes. Más allá de cuáles sean los pensamientos de las
personas que trabajan en las cortes, lo que dicen realmente refleja el tipo de ley que
existe bajo los regímenes comunistas.

En el sistema legal chino, durante las audiencias relacionadas a practicantes de Falun


Dafa perseguidos, los jueces pueden decir este tipo de cosas: “¿Por qué citas la ley? Solo
me importa la política”. “El Partido no permite la defensa. Las palabras de los líderes
son la ley”. “El Partido Comunista dirige la corte, por lo que debemos seguir la línea del
Partido”. “No es necesario ningún procedimiento legal para los asuntos de Falun Dafa”.
“No me vengas a hablar de conciencia”. [10]

El filósofo inglés Francis Bacon escribió: “Una sentencia injusta ocasiona mayores
males que un gran número de crímenes cometidos por los particulares. Ya que estos
corrompen solo los cauces y el remanente de las aguas, mientras que el juez corrompe
la fuente misma”. [11]

Las leyes del Partido Comunista, siempre maleables y solo aplicadas selectivamente, no
contienen ninguna santidad de la cual derivar una autoridad legítima. En el último siglo,
el “espíritu de la ley” que gobierna el sistema legal del Partido ha provocado incontables
injusticias y observado la muerte de cien millones de personas inocentes –una deuda de
sangre que ningún representante de la causa comunista podrá jamás reparar.

“Un asesino debe pagar con su vida, tal como un deudor, con dinero”, dice un proverbio
chino. Si el Partido Comunista fuera a aplicar verdaderamente la ley, sería condenado
por su sangrienta historia.

3. Cómo el comunismo distorsiona la ley en Occidente


Al igual que la política, la economía, la educación y otras facetas de la sociedad, el
Estado de derecho en Occidente no ha escapado de la infiltración y subversión del
espectro comunista. En países comunistas, se manipula la ley como un instrumento para
mantener el régimen, reforzar la ideología del Partido Comunista y suprimir al pueblo.
En los países libres, el objetivo del espectro es subvertir la fe tradicional y los cimientos
morales de la ley, y hacerse del poder de la legislatura y las fuerzas de seguridad para
poner en práctica normas demoníacas.

Por todo Occidente se puede ver la influencia del espectro del comunismo en el Estado
de derecho. Ya que Estados Unidos es el líder del mundo libre, esta sección se enfoca
en la erosión de las instituciones legales de EE. UU.

a. Subversión de la base moral de la ley


A medida que los partidos comunistas y sus diversos seguidores en todo el mundo han
estado promoviendo el ateísmo y la teoría de la evolución, se ha ido rechazando la
conexión entre las leyes y los principios divinos. El espíritu de la ley comenzó a cambiar,
de su rol divino en mantener la equidad y la justicia a expresar la voluntad de intereses
políticos y de la ideología radical. La ley ha sido reducida, en gran parte, a un
instrumento de venganza, negociación y distribución de beneficios. Esto abrió la puerta
para que aquellos envenenados por el comunismo promulgaran leyes para sabotear a la
sociedad y llevar a la humanidad más cerca de su destrucción.

El liberalismo moderno y el progresismo rechazan las creencias tradicionales y el juicio


moral, y consideran a la moral como un acuerdo secular que cambia según el desarrollo
de la sociedad. Por ejemplo, el matrimonio es considerado un simple contrato entre dos
personas que tienen la voluntad de declarar su compromiso mutuo, en vez de ser un voto
que se declara ante lo divino. El reconocimiento del matrimonio del mismo sexo está
basado en la aparente premisa de libertad y progreso –una premisa que es maleable y
que inevitablemente dará como resultado la corrupción de la ley. La separación de la
moral tradicional de la justicia se vio reflejada en un caso de aborto que llegó a la Corte
Suprema en 1992. Tres jueces declararon: “Algunos de nosotros como individuos
encontramos al aborto ofensivo para nuestros principios más básicos de moral, pero eso
no puede controlar nuestra decisión. Nuestra obligación es definir la libertad de todos,
no imponer nuestro propio código moral”. [12]

Dicho de otra manera, la ley prioriza la libertad por sobre la moral, y los valores de la
libertad y la moral son asuntos separados. Pero la libertad, tal como lo establecieron los
Padres Fundadores de Estados Unidos, es un principio “evidente”, es decir, que es
otorgado por Dios, o como dice la Constitución de Estados Unidos, “su Creador”.
Rechazar los estándares universales establecidos por el Creador a fin de incrementar el
rango de supuestas libertades es un método que el diablo utiliza para distorsionar la ley
y guiar a la humanidad hacia su ruina.

b. Apropiación de los poderes de legislación y promulgación


Antes de que una nueva ley entre en vigor, debe atravesar una serie de pasos, incluyendo
el borrador, el respaldo político, su aprobación en la legislatura y su implementación
por agentes del orden público. También puede haber fallos jurídicos sobre su legalidad.
Durante este proceso, personas o grupos del ámbito académico, mediático, legal e
incluso de la industria del entretenimiento ejercen su influencia sobre la preparación y
la promulgación de la ley. El espectro comunista consiguió representantes a lo largo y a
lo ancho de la sociedad para que lo ayuden a controlar el proceso legislativo. Varios
lobbies políticos hicieron su mejor esfuerzo por llenar a las agencias gubernamentales
de izquierdistas. En el poder judicial, se convirtieron en jueces, fiscales y otros
funcionarios responsables de las riendas de la justicia.

Los presidentes harán todo lo que esté a su alcance para asignar jueces con ideas afines
en la Corte Suprema, o usarán sus poderes ejecutivos para evadir el sistema legal.
Históricamente, los presidentes progresistas de EE. UU. tendieron a otorgar más
indultos. En un gobierno reciente, el presidente redujo las sentencias de 1385 convictos
e indultó a un total de 212 personas, el mayor número desde la administración del
presidente Harry Truman [13]. En uno de sus actos finales antes de dejar la Casa Blanca,
el presidente redujo la sentencia de 209 personas e indultó a otras 64. La mayoría de
quienes fueron indultados eran criminales no violentos condenados por delitos
relacionados al consumo de drogas, pero una excepción fue un hombre acusado y
encontrado culpable de filtrar 700,000 documentos militares clasificados. Gracias a la
clemencia del presidente, su sentencia fue reducida y cumplió menos de siete años de
los treinta y cinco que le correspondían. [14]

Si bien la Constitución le otorga al presidente el poder de conceder indultos, abusar de


este poder ejerce un efecto contrario a la función y el propósito de la ley, el cual es
castigar las malas acciones y apoyar a los ciudadanos destacados. En 1954, el entonces
senador Lyndon B. Johnson de Texas, que luego fue el 36° presidente de Estados
Unidos, introdujo la Enmienda Johnson, una disposición del código fiscal que prohíbe
a organizaciones sin fines de lucro, incluyendo iglesias, participar en ciertas actividades.
A quienes violaran la enmienda les revocarían las exenciones de impuestos. Cautelosas,
algunas iglesias cristianas les dijeron a sus ministros que evitaran ciertos temas al hablar
en el púlpito, incluyendo temas sociales controvertidos como el aborto, la
homosexualidad, la eutanasia, la investigación de células madre, etc.

El espectro comunista también intenta manipular la aplicación de la ley, estableciendo


que los fiscales sean elegidos mediante elecciones. Un fiscal de distrito que llegó a su
puesto por patrocinadores y grupos políticos progresistas, despidió a treinta y un fiscales
durante su primera semana de trabajo. Mientras pedía el fin del “encarcelamiento
masivo”, también ordenó al resto de sus empleados dejar de procesar casos por posesión
de marihuana. En otros estados hay situaciones similares. La presidente de una
asociación de fiscales adjuntos de distrito en el condado de Los Ángeles dijo que era
como si se estuviera instando a los fiscales a elegir qué leyes aplicar. En su opinión,
pedirles a funcionarios electos que ignoren las leyes que juraron defender es un “callejón
sin salida”. [15]

Los jueces también tienen jurisdicción para cancelar órdenes de departamentos


administrativos. Por ejemplo, la ley de inmigración de EE. UU. otorga al presidente el
derecho de negar a los extranjeros la entrada al país en situaciones de emergencia. Sin
embargo, algunos jueces influenciados por el liberalismo moderno consideraron
discriminación religiosa a una reciente prohibición de viaje emitida por el presidente
Trump. Sus fallos demoraron la prohibición durante más de cuatro meses, hasta que la
acción ejecutiva fue avalada por la Corte Suprema.

Dado que los abogados pueden ejercer una enorme influencia en los fallos de las cortes,
la tendencia política de una asociación de abogados puede tener un impacto directo
sobre el hecho de si se podrá hacer cumplir la ley. El fundador de una asociación de
abogados con presencia nacional fue un autodeclarado socialista que creía en la
propiedad pública y dijo que su máximo objetivo era establecer el comunismo [16]. La
asociación alardea de tener decenas de miles de miembros en todo el país y un
presupuesto anual de cientos de millones de dólares. Esta inicia juicios para apoyar
causas como el aborto, el matrimonio del mismo sexo y el derecho de los homosexuales
a adoptar niños.

Seguidores del liberalismo moderno y el progresismo ocupan posiciones políticas claves


en Estados Unidos y dominan el ámbito académico, los medios de comunicación y los
movimientos sociales. Esto ha permitido al espectro del comunismo empuñar un poder
sin precedentes en los procesos legislativos y judiciales.
c. Interpretaciones retorcidas de la ley
Las religiones tradicionales enfatizan la importancia de la responsabilidad personal. En
la Biblia, el libro de Ezequiel utiliza a padre e hijo como parábola para representar lo
bueno y lo malo. Pese a que son padre a hijo, sufren las consecuencias de sus respectivas
conductas y no son personalmente responsables de las acciones del otro. Como dice la
Biblia: “Pues todo lo que el hombre siembre, eso también cosechará”. De manera
similar, los chinos creen que la bondad genera bondad y que la maldad será castigada
por el Cielo.

La libertad significa responsabilidad. Una persona tiene el derecho y la libertad de elegir


sus ideas, opinión y acciones. También necesita hacerse responsable por sus propias
decisiones. Cuando una persona comete un crimen, debe ser castigada como
corresponde. Este es el principio de justicia. No obstante, los jueces progresistas
incentivan a la gente a eludir sus responsabilidades y a desviar la responsabilidad a las
condiciones sociales –como su trasfondo económico o racial, su salud física y mental,
su educación y otros parámetros demográficos– permitiendo así que los criminales
escapen de su castigo legal.

Prohibir las expresiones públicas de fe

Dios está en todos lados en la vida estadounidense. El lema del país es “In God We
Trust” (En Dios creemos), que incluso está escrito en los billetes de dólar. La
Declaración de la Independencia de Estados Unidos afirma que el Creador nos otorgado
los derechos humanos a todas las personas. Todos los funcionarios de gobierno de EE.
UU., incluyendo al presidente y los jueces, dicen “Lo juro ante Dios” cuando toman
juramento. La forma más común de terminar los discursos presidenciales es “Dios
bendiga a Estados Unidos”. El juramento a la bandera que se recita en escuelas públicas
describe a Estados Unidos como “una nación bajo Dios”.

Algunas de estas tradiciones han perdurado por más de doscientos años, casi tanto como
la historia de Estados Unidos desde su fundación. Pero en los últimos sesenta años,
seguidores del comunismo las han estado desafiando constantemente.

Una asociación nacional de abogados tiene la intención de evitar que los Diez
Mandamientos se exhiban en público en Estados Unidos. El caso más famoso ocurrió
en Montgomery, Alabama. En 2001, la asociación convocó a remover una losa con los
Diez Mandamientos ubicada en la rotonda de un tribunal del estado. El grupo encontró
a un juez designado por un presidente demócrata para que escuchara el caso. En un
veredicto de 76 páginas, el juez falló a favor de la asociación de abogados.

Los detalles específicos del fallo pueden sonar ridículos. Por ejemplo, el juez declaró
que el “solemne ambiente de la rotonda”, los frescos detrás de la losa y la atmósfera
creada por un ventanal que mostraba una cascada constituían una razón suficiente para
remover los Diez Mandamientos. El juez también dijo que la “parte superior inclinada”
de la losa se asemejaba a una Biblia abierta y daba a quienes la observaban razón para
“sentir que el estado de Alabama está fomentando, respaldando, favoreciendo o
prefiriendo al cristianismo”. [17]

Ya en 1980, la Corte Suprema había prohibido exhibir los Diez Mandamientos en


escuelas públicas. La decisión catalizó un movimiento general por todo el país para que
los Diez Mandamientos no fueran exhibidos en público. En Utah, la asociación de
abogados nacional llegó a ofrecer una recompensa a todo aquel que reportara placas y
losas que no hubieran sido removidas. [18]

Un juzgado de EE. UU. dictaminó el 26 de junio de 2002 que las escuelas públicas
tenían prohibido realizar “juramentos” porque estos incluían las palabras “bajo Dios”.
Esta decisión luego fue anulada por la Corte Suprema el 14 de junio de 2004. [19]

Esta es una batalla legal que continúa. El himno nacional, el lema nacional, el juramento
a la bandera, las oraciones en la escuela y demás están bajo ataque de ateos y activistas
de izquierda. Las REFERENCIAS a “Dios” o al Creador, como en la Declaración de
Independencia, reflejan los principios divinos que apuntalan la Constitución de EE.
UU., y no violan los derechos de los estadounidenses. La exhibición pública de los Diez
Mandamientos y otras placas religiosas subraya la profunda fe del pueblo de Estados
Unidos. En una nación basada en fuertes tradiciones espirituales, el surgimiento de
movimientos políticos que intentan prohibir la expresión pública de la creencia en lo
divino indica hasta qué punto el comunismo ha penetrado en el sistema jurídico.

Alteración del espíritu de la Constitución mediante interpretación y jurisprudencia

Al redactar la Constitución de EE. UU., los Padres Fundadores establecieron la


separación de poderes, y originalmente el poder judicial era la que menos potestad tenía.
El Congreso (el poder legislativo) es responsable de aprobar leyes, el presidente (el
poder ejecutivo) es responsable de ejecutar y hacer cumplir las leyes creadas por el
Congreso, y la Corte Suprema (el poder judicial) no tiene el poder ni de crear leyes ni
de gobernar.

En 2002, cuando la Corte Suprema estaba procediendo con un caso relacionado con el
Juramento a la Bandera, las encuestas indicaron que el 90% de los estadounidenses
apoyaban mantener la frase “bajo Dios”. En la Cámara de Representantes, hubo 416
votos a favor de mantenerla y solo tres en contra [20]. En el Senado, el resultado fue de
99 votos contra cero [21]. Los votos del Congreso reflejaron la genuina opinión del
pueblo de Estados Unidos.

Como representantes electos del pueblo, los miembros del Congreso y el presidente
cumplen mandatos de entre dos y seis años antes de que haya nuevas elecciones.
Mientras el público y la sociedad en general se guíen por los estándares morales divinos,
el grado al cual el presidente y los miembros del Congreso pueden inclinarse hacia la
izquierda es limitado. Por otro lado, los jueces de la Corte Suprema no necesitan prestar
atención a la opinión pública, ya que sus cargos son de por vida. Aún más, solo hay
nueve jueces en la Corte Suprema. Es comparativamente más fácil influenciar las
decisiones que toman estas nueve personas que alterar la opinión pública.

En Estados Unidos, modificar la Constitución requiere del apoyo de dos tercios del
Congreso y de tres cuartos de los estados. Estas estrictas medidas hacen difícil cambiar
la Constitución. Por lo tanto, la estrategia de los progresistas no es modificar la
Constitución directamente, sino reinterpretarla. Consideran a la Constitución un
documento “vivo” que “evoluciona” continuamente. Siguiendo el precedente
establecido por la Corte Suprema, interpretan la ley en base a las posturas de la
izquierda. De esta manera, imponen su voluntad sobre la Constitución de manera
encubierta, lo cual es equivalente a socavarla.

Los mandamientos divinos ya no son el principio más elevado. La Constitución ha


sufrido una grave golpiza bajo el martillo de los jueces progresistas de la Corte Suprema,
dado que sus fallos son definitivos y deben ser respetados incluso por el presidente. El
poder judicial está acumulando cada vez más autoridad entre los tres poderes
establecidos por los Padres Fundadores. En la práctica, los jueces de la Corte Suprema
han adquirido poderes parcialmente legislativos e incluso ejecutivos.

Los jueces progresistas de la Corte Suprema han causado una serie de consecuencias
para la sociedad estadounidense que son graves y difíciles de remediar. Tal como están
las cosas, mediante los casos que toma, la Corte Suprema puede ordenar la remoción de
los Diez Mandamientos de lugares y escuelas públicas, reescribir procedimientos
penales, aumentar impuestos, reconocer el derecho al aborto y al matrimonio
homosexual, permitir la publicación y la exhibición de pornografía, etc.

La creciente supremacía del poder judicial, en combinación con los fallos de jueces
progresistas, le ha dado al espectro del comunismo una importante herramienta para
lograr sus metas.

Promoción de contenido obsceno en nombre de la libertad

Los años 60 fueron tiempos de profundas transformaciones para la sociedad


estadounidense. Los estudiantes de izquierda impulsaron el movimiento antiguerra, el
rock and roll, la cultura hippie, el movimiento feminista, la liberación sexual y otras
corrientes antitradicionales, causando caos por todo el país.

El presidente de la Corte Suprema en ese período era el progresista Earl Warren. En los
años de Warren como presidente, la Corte Suprema dictó fallos muy influyentes y de
amplio alcance. Entre ellos uno que prohibió rezar en las escuelas públicas y uno que
permitió publicar material con contenido sexual explícito. [22] [23]

En su libro Los Supremacistas: La tiranía de los jueces y cómo detenerla, la experta en


derecho constitucional Phyllis Schlafly proporcionó estadísticas que muestran que entre
1966 y 1970, la Corte Suprema dictó treinta y cuatro fallos en contra de decisiones de
tribunales inferiores que prohibían contenido obsceno [24]. Las sentencias de la Corte
Suprema no estaban firmadas y el dictamen mayoritario consistía de solo una o dos
líneas. Dicho de otro modo, incluso los jueces mismos no se molestaban en justificar
sus decisiones.

En 1968, Hollywood dejó de usar su Código de Producción de Películas, eliminando las


restricciones sobre contenido obsceno en los films. Pronto surgió una profusión de
diversos tipos de obras pornográficas, y hoy en día saturan cada esquina de la sociedad.

La Primera Enmienda de la Constitución garantiza la libertad de expresión. El propósito


era garantizar el derecho a expresar opiniones políticas, no crear y diseminar
pornografía.
Legalización de la drogadicción

Mientras el mundo se preparaba para dar la bienvenida al año nuevo el 31 de diciembre


de 2017, CNN transmitió múltiples imágenes de una reportera fumando marihuana.
Visiblemente bajo los efectos de la droga, parecía desorientada y no estar consciente de
dónde estaba. La transmisión fue criticada ampliamente. [25]

En 1996, California se convirtió en el primer estado de EE. UU. en legalizar la


marihuana medicinal, y pronto le siguieron muchos estados. Para 2012, Colorado y
Washington habían legalizado la marihuana para “uso recreativo”. En estos dos estados,
plantar, elaborar y vender marihuana a adultos es completamente legal. Luego también
se legalizó en California. En octubre de 2018, el gobierno canadiense legalizó el uso de
marihuana.

Además de causar serios daños al cuerpo humano, las drogas son psicológicamente
adictivas. Una vez que una persona se vuelve dependiente, puede abandonar todas las
inhibiciones morales para obtener más droga. Por otro lado, quienes apoyan legalizar
las drogas creen que eso sería una forma efectiva de reducir el narcotráfico. Dicen que
la legalización permite una regulación más estricta de la droga, y por consiguiente, una
reducción de los crímenes relacionados a las drogas.

Muchos gobiernos anticipan que obtendrán miles de millones de dólares en impuestos


si legalizan las drogas. Pero no es difícil ver que a medida que más personas se vuelven
adictas, estas pierden su deseo de trabajar y sufren de mala salud, la productividad cae
y la riqueza colectiva creada por la sociedad disminuye. Es evidente que legalizar las
drogas no puede aumentar los ingresos públicos a largo plazo. Es más, el criterio para
juzgar lo correcto o incorrecto no debería basarse en los beneficios económicos, sino en
estándares divinos. La moral tradicional considera a la forma humana como algo
sagrado y creado a semejanza de lo divino. Las religiones occidentales creen que el
cuerpo es el templo del Espíritu Santo, mientras que en Oriente se creía que el cuerpo
puede mejorar a través de la cultivación para convertirse en un Buda o un Tao. Entonces,
el abuso de drogas es un acto de profanación.

Según un artículo de Los Angeles Times, una de las figuras importantes que hace lobby
por la legalización de la marihuana en Estados Unidos es un progresista adinerado [26].
En marzo de 2017, seis senadores escribieron cartas al Departamento de Estado de EE.
UU. solicitando investigar a este individuo por usar su fundación para promover el
progresismo en el extranjero y subvertir a los gobiernos conservadores. [27]

La legalización de las drogas es un paso adicional para incentivar que la gente pierda
sus inhibiciones y se desconecte de lo divino. Cuando la sociedad experimenta agitación
y recesión económica, los comunistas aprovechan la oportunidad para obtener el poder
político.

Legalización del matrimonio homosexual

Schlafly enumeró doce métodos que los jueces utilizan para socavar la moral: reescribir
la Constitución, censurar el reconocimiento de Dios, redefinir el matrimonio, socavar la
soberanía de EE. UU., amenazar los derechos a la propiedad, promover la pornografía,
fomentar el feminismo, obstaculizar a las fuerzas del orden público, invitar a la
inmigración ilegal, interferir en las elecciones, asumir los derechos de los padres e
imponer impuestos. [28]

El libro Génesis describe la destrucción de Sodoma. Uno de los crímenes que


cometieron los residentes de esta condenada ciudad fue la homosexualidad. Este es el
origen del término “sodomía”, que significa relaciones sexuales entre hombres.
Aquellos con conocimiento básico de La Biblia sabrán que la homosexualidad va en
contra de la voluntad de Dios.

En junio de 2015, la Corte Suprema falló, en una decisión 5-4, que el matrimonio
homosexual es un derecho garantizado por la Constitución [29]. Cuando se emitió el
fallo, el presidente de EE. UU. de ese momento cambió la imagen de la cuenta oficial
de Twitter de la Casa Blanca a la bandera arcoíris en apoyo a los derechos LGBT. Para
trece estados que aún no permitían el matrimonio homosexual, el fallo de la Corte
Suprema les prohibió implementar sus leyes locales. En agosto de 2015, una empleada
del condado de Rowan en Kentucky se rehusó a emitir certificados de matrimonio para
parejas del mismo sexo debido a sus creencias. Luego estuvo cinco días encarcelada por
negarse a seguir la orden de una corte federal de emitir los documentos [30]. De hecho,
la corte había violado su derecho constitucional a la libertad de creencia. Al comentar
sobre el caso de la empleada, el exgobernador de Arkansas y excandidato presidencial
republicano Mike Huckabee calificó al fallo de la Corte Suprema sobre el matrimonio
como “tiranía judicial”. [31]
Hasta 2019, veintiocho países y territorios reconocieron o aceptaron oficialmente el
matrimonio homosexual, entre ellos países occidentales desarrollados como Estados
Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, España, Noruega, Dinamarca, Finlandia,
Suecia, Portugal, Bélgica, Australia, Nueva Zelanda y Canadá. La ley tiene el poder de
reforzar la moral o influir para que se mueva en otra dirección. Legalizar
comportamientos que se desvían de los valores morales tradicionales es lo mismo que
hacer que el gobierno y las leyes entrenen a la gente para traicionar la moral y
desobedecer los mandamientos divinos.

Bajo la influencia de la corrección política, las críticas al caos en el que se encuentra


nuestra sociedad –sea que provengan de personas, de asociaciones civiles o de grupos
religiosos en particular– fácilmente puede llegar al nivel de convertirse en una política
o una ley, y resultar en restricciones a la libertad de expresión u otros castigos. Tras la
legalización del comportamiento inmoral, cualquier comentario o crítica sobre temas
relacionados suele ser acusado de violar la ley, como los relacionados a la
discriminación por género. La ley ha sido tergiversada hasta convertirse en un medio
para estrangular la habilidad de la gente para hacer juicios morales. En esencia está
promoviendo la homosexualidad e incentivando a la gente a entregarse al deseo
inagotable y a la degeneración.

d. Restricción de las fuerzas del orden público


Bajo la influencia progresista, muchos jueces u órganos legislativos restringen
deliberadamente el poder legítimo de las fuerzas del orden público, lo que equivale a
hacer la vista gorda al crimen. El objetivo del espectro comunista al hacer esto es
paralizar el aparato estatal a fin de provocar tumulto social, lo que a su vez genera
excusas para la expansión del gobierno o las condiciones necesarias para un golpe de
Estado o una revolución.

Muchos estados han aprobado leyes izquierdistas, un ejemplo típico de ello son las
políticas de “estado santuario”. Entre otras disposiciones, un estado santuario por lo
general prohíbe a los agentes federales de inmigración arrestar a extranjeros ilegales en
las prisiones locales, incluyendo a aquellos con órdenes de arresto vigentes. La policía
local tiene prohibido cooperar y comunicarse con agentes federales para cumplir con las
leyes de inmigración.

Esto plantea un serio riesgo para la seguridad del público general. En julio de 2015, el
inmigrante ilegal José Inez García Zárate disparó y mató a una mujer que caminaba por
un muelle en San Francisco. Zárate tenía un historial de crímenes: había sido
sentenciado por siete delitos relacionados a las drogas, robos y posesión de armas, y
había sido deportado cinco veces. Con las leyes santuario de San Francisco, las
autoridades liberaron a Zárate tres meses antes de dicho crimen en vez de entregarlo a
las autoridades federales de inmigración, que habían solicitado su custodia para
deportarlo.

Cuando un criminal es sometido a juicio, hay normas extremadamente estrictas para la


fiscalía. Esto supuestamente es para proteger los derechos legítimos del sospechoso,
pero el resultado suele ser que los criminales se aprovechan de las lagunas en la ley.
Sospechosos maliciosos, o quienes tienen cierto estatus o privilegios, o quienes
entienden las leyes y regulaciones, o quienes contratan a abogados habilidosos, pueden
entorpecer el proceso legal a costa del sistema judicial. Puede ser muy difícil llevar ante
la justicia a los culpables.

Influidos por la generalización de la “liberación sexual”, los veredictos en casos


relacionados a crímenes sexuales suelen citar hallazgos de investigaciones de Alfred
Kinsey o activistas que lo siguen para argumentar que el daño causado por el abuso
sexual es mínimo o nulo. Muchos casos se han cerrado reduciendo las sentencias de
abusadores sexuales [32]. A muchos criminales comunes también se les han reducido
sus sentencias, supuestamente debido a recortes de presupuesto o alegando los derechos
del prisionero. Pero la verdadera motivación es la corrección política para debilitar el
poder de la ley, perturbar el orden social y pavimentar el camino para una mayor
expansión del gobierno.

Para que la ley sea justa, debe aplicar un castigo estricto a quienes cometen crímenes
imperdonables. Desde la antigüedad, el asesinato era castigado con la muerte. Pero hoy
en día, algunos países y territorios han abolido la pena capital en base a argumentos
como “humanidad”, “tolerancia” o un aparente respeto por la vida.

Bajo la influencia del retorcido liberalismo moderno o progresismo, algunas personas


dan un desmerecido peso a los derechos del prisionero –sin importar la gravedad del
crimen– mientras mantienen un extraño silencio con respecto a las víctimas. Si un
asesino come y tiene un techo gracias al dinero de los contribuyentes, su pérdida de
libertad difícilmente sea algo justo en comparación con la muerte de la víctima y el
trauma ocasionado a los seres queridos. Muchos investigadores en Estados Unidos han
descubierto que la pena capital es efectiva para disminuir los crímenes. David
Muhlhausen, analista senior de políticas en la Fundación Heritage, testificó ante el
Comité Judicial del Senado en 2007 y dijo que la pena capital tiene un efecto de
disuasión y puede salvar vidas. En los años 90, tres profesores, incluyendo Paul Rubin
de la Universidad Emory, examinaron veinte años de estadísticas criminales de tres mil
ciudades y pueblos de Estados Unidos y llegaron a la conclusión de que “cada ejecución
tiene como resultado, en promedio, dieciocho asesinatos menos –con un margen de error
de diez más o menos”. [33]

Aun académicos que están en contra de la pena capital deben admitir que tiene un efecto
de disuasión. Al llevar a un extremo los conceptos de libertad y legalidad, la izquierda
ha distorsionado la ley y le ha quitado su santidad.

e. Utilización de leyes extranjeras para debilitar la soberanía de EE. UU.


Cuando los jueces progresistas no pueden encontrar las palabras adecuadas en la
Constitución de EE. UU. para apoyar sus opiniones personales, utilizan leyes
promulgadas en otros países para justificar sus argumentos.

Por ejemplo, en el caso de Lawrence v. Texas (2003) en la Corte Suprema, los jueces
progresistas quisieron revocar un estatuto de Texas que prohíbe que adultos
homosexuales participen de actos sexuales, pero no pudieron encontrar nada en la
Constitución para apoyar su caso. Entonces citaron una agencia “con autoridad” fuera
de Estados Unidos para decir que la homosexualidad es “una parte integral de la libertad
humana en muchos otros países” y lograron revocar la ley. Este caso dio como resultado
la revocación de estatutos similares en otros trece estados. [34]

El pensamiento comunista se ha dispersado por todo el mundo en formas diferentes. La


tendencia socialista en Asia y Europa se ve a simple vista, y también tiene una gran
influencia en África y América Latina. Países como Zimbabue y Venezuela son
socialistas en todo excepto en su nombre. Incluso Canadá no está libre de su influencia.

El comercio y la globalización han hecho que Estados Unidos esté más conectado con
otros países. A fin de introducir elementos del socialismo en el país, jueces progresistas
se aprovechan de la excusa de adaptarse a las convenciones internacionales y luego
utilizan el precedente para alterar el espíritu de la Constitución. Como líder del mundo
libre, si ni siquiera Estados Unidos puede mantener los estándares tradicionales básicos,
el mundo entero caerá presa del comunismo.
4. Restaurar el espíritu de la ley
Hoy en día, la ley ha quedado enfrentada a las enseñanzas divinas que originalmente la
inspiraron. La legalidad se ha convertido en una herramienta que utiliza el espectro del
comunismo para pisotear los cimientos morales de la sociedad humana, arrastrándola
hasta el borde de la destrucción. Las leyes antitradicionales e inmorales han debilitado
la capacidad de la ley de mantener el orden social, y así la expansión del poder del
Estado queda como la única “solución” para el malestar.

En un sistema legal controlado por el espectro comunista, la gente solo tendría dos
opciones: rehusarse a obedecer a las autoridades y sus leyes degeneradas o traicionar su
propia moral para cumplir la ley. Lo primero significaría la destrucción de la ley en la
práctica, ya que como dijo el jurista Harold Berman, “Hay que creer en la ley, de lo
contrario, solo existe de palabra” [35]. La última opción implicaría un callejón sin salida
para la decadencia moral y crearía un ciclo descendente en el que la ley y el estado de
la sociedad competirían para determinar cuál llega primero al fondo. En cualquier caso,
la sociedad en general no tendría salida ante este torbellino demoníaco.

El libro El comunismo al desnudo de 1958 enumera cuarenta y cinco objetivos que el


comunismo busca cumplir para infiltrarse y socavar a Estados Unidos. Siete de ellos
están relacionados con el sistema legal. [36]

El 16° objetivo consiste en utilizar las decisiones técnicas de los tribunales para debilitar
importantes instituciones estadounidenses, diciendo que sus conductas atentan contra
los derechos civiles.

El 24° objetivo es abolir todas las leyes que restrinjan el contenido indecente,
presentándolas como censura que viola la libertad de opinión y de expresión.

El 29° es criticar a la Constitución como imperfecta, obsoleta o incompatible con la


práctica internacional.

El 33° es abolir todas las leyes que interfieran con el aparato comunista.

El 38° objetivo es hacer que sea legal que los agentes no policiales realicen arrestos.
Todos los problemas de comportamiento deben ser delegados a trabajadores de la salud
mental.
El 39° es tomar el control del campo de la psiquiatría e imponer leyes de salud mental
para controlar a las personas que se oponen a los objetivos del comunismo.

El 45° objetivo es abolir la Reserva Connally, también conocida como la Enmienda


Connally. Esta regulación otorga el derecho a Estados Unidos de favorecer la
jurisdicción nacional por sobre los fallos de cortes internacionales. El propósito de este
objetivo es evitar que Estados Unidos proteja su soberanía nacional y en cambio hacer
que organismos internacionales como la Corte Internacional de Justicia prevalezcan
sobre el sistema judicial de EE. UU.

Al comparar los objetivos anunciados arriba con lo que ya ha sido implementado, da la


impresión de que el comunismo está en posición de seguir socavando la ley y la justicia
de Estados Unidos.

Sean políticas estatales de odio en países controlados por regímenes comunistas o


regulaciones en países occidentales donde la ideología comunista ha erosionado a las
instituciones legislativas y judiciales, en ambos casos el objetivo es el espíritu de la ley,
es decir, la reverencia a lo divino y la moral tradicional.

Si no somos capaces de mantener los estándares morales establecidos por el


mandamiento divino como nuestro criterio para distinguir el bien del mal, la sociedad
continuará creando leyes basadas en la ideología comunista, que favorecen lo perverso
y suprimen lo recto. La sociedad perderá sus principios divinos de justicia y libertad y
sucumbirá a la tiranía del espectro comunista.

A continuación: Capítulo 11.

Actualizado el 17 de junio de 202o.

REFERENCIAS
1. Harold J. Berman, The Interaction of Law and Religion (Nashville: Abingdon Press,
1974), 51–55.

2. Dong Zhongshu 董仲舒, as quoted in Ban Gu 班固, “Dong Zhongshu zhuan” 董仲


舒傳 [“Chronicle of Dong Zhongshu”] in Han Shu 漢書 [The Book of Han]. [In
Chinese]
3. Berman, The Interaction.

4. Karl Marx, as quoted in W. Cleon Skousen, The Naked Communist (Salt Lake City:
The Ensign Publishing Co., 1962), 13.

5. Sergey Nechayev, The Revolutionary Catechism (1869), Marxists Internet Archive,


accessed on April 20, 2020,
https://www.marxists.org/subject/anarchism/nechayev/catechism.htm.

6. Vladimir Lenin, “The Proletarian Revolution and the Renegade Kautsky: How
Kautsky Turned Marx Into A Common Liberal,” in Lenin Collected Works, trans. Jim
Riordan (Moscow: Progress Publishers, 1974), 28:227–325, Marxists Internet Archive,
accessed on April 20, 2020,
https://www.marxists.org/archive/lenin/works/1918/prrk/common_liberal.htm.

7. Li Yuzhen 李玉貞, Yi bu dianfuxing zhuzhuo: Ershi shiji Eguoshi 一部顛覆性著作


:二十世紀俄國史 [Work of Insurrection: 20th-Century Russian History], (Beijing:
Yanhuang Chunqiu, 2010). [In Chinese]

8. Alexander Nikolaevich Yakovlev, “Zhi Zhongguo Duzhe” 致中國讀者 [“To Chinese


Readers”], in Yibei kujiu—Eluosi de Buershiweikezhuyi he gaige yundong 一杯苦酒
——俄羅斯的布爾什維克主義和改革運動 [A Bitter Cup: Bolshevism and the
Reformation of Russia], trans. Xu Kui 徐葵 et al., (Beijing: Xinhua chubanshe, 1999),
10. [In Chinese] The cited text is a preface written for the Chinese-language edition of
Yakovlev’s book.

9. On March 15, 1999, the “Amendment of the Constitution of the People’s Republic of
China” adopted at the Second Session of the Ninth National People’s Congress inserted
in Article 5 of the Constitution: “The People’s Republic of China implements the rule
of law and builds a socialist country ruled by law.” See An Linxian 安霖贤, Xianfa
yuanze yu yi fa zhiguo 宪法原则与依法治国 [Constitutional Principles and Governing
the Country by Law], people.com.cn, November 2, 2006,
http://legal.people.com.cn/GB/43027/73487/73490/4990833.html. [In Chinese]
10. Ouyang Fei 歐陽非, “Hongse huangtang huangyan lun” 紅色荒唐言論 [“Red
Nonsense”], Minghui.org, January 8, 2015,
http://www.minghui.org/mh/articles/2015/1/8/302850.html. [In Chinese]

11. Francis Bacon, “Of Judicature,” in The Essays or Counsels, Civil and Moral of
Francis Bacon, ed. Samuel Harvey Reynolds (Oxford: Clarendon Press, 1890), Internet
Archive, accessed on April 20, 2020,
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12. Planned Parenthood of Southeastern Pennsylvania v. Casey (Nos. 91–744, 91–902),


Legal Information Institute, accessed on April 20, 2020,
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13. Neil Eggleston, “President Obama Has Now Granted More Commutations Than
Any President in This Nation’s History,” The White House, January 17, 2017,
https://obamawhitehouse.archives.gov/blog/2017/01/17/president-obama-has-now-
granted-more-commutations-any-president-nations-history.

14. Gregory Korte, “Obama Commutes Sentence of Chelsea Manning in Last-Minute


Clemency Push,” USA TODAY, January 17, 2017,
https://www.usatoday.com/story/news/politics/2017/01/17/obama-commutes-
sentence-chelsea-manning/96678814.

15. Paige St. John and Abbie Vansickle, “Here’s Why George Soros, Liberal Groups
Are Spending Big to Help Decide Who’s Your Next D.A.,” Los Angeles Times, May
23, 2018, http://www.latimes.com/local/california/la-me-prosecutor-campaign-
20180523-story.html.

16. US Congress, House, Affidavit of Roger N. Baldwin, Investigation of Un-American


Propaganda Activities in the United States: Hearings before a Special Committee on
Un-American Activities, 75th–78th Cong., December 31, 1938, 3081–3082, Internet
Archive, accessed on April 20, 2020,
https://archive.org/details/investigationofu193804unit/page/2448/mode/2up/search/Bal
dwin.
17. Myron H. Thompson, as quoted in Phyllis Schlafly, The Supremacists: The Tyranny
of Judges and How to Stop It (Minneapolis, MN: Richard Vigilante Books, 2006), 26–
27.

18. Phyllis Schlafly, “Pots of Gold Behind Crosses and Ten Commandments,” Eagle
Forum, June 23, 2004, http://eagleforum.org/column/2004/june04/04-06-23.html.

19. Elk Grove Unified School District v. Newdow, 542 U.S. 1 (2004).

20.
US Congress, House, Expressing the Sense of the House of Representatives that
Newdow v. US Congress Was Erroneously Decided, and for Other Purposes, HR 459,
107th Cong., 1st sess., introduced and agreed in House June 27, 2002,
https://www.congress.gov/bill/107th-congress/house-resolution/459.

21. US Congress, Senate, A Resolution Expressing Support for the Pledge of


Allegiance, S. 292, 107th Cong., 1st sess., introduced and agreed in Senate June 26,
2002, https://www.congress.gov/bill/107th-congress/senate-resolution/292.

22. Schlafly, The Supremacists, 30.

23. Ibid., 58.

24. Ibid., 60–61.

25. “CNN Revels in Pot Smoke During New Year’s Eve Report From Denver,” Fox
News, January 1, 2018, http://www.foxnews.com/entertainment/2018/01/01/cnn-
revels-in-pot-smoke-during-new-years-eve-report-from-denver.html.

26. Patrick McGreevy, “Billionaire Activists like Sean Parker and George Soros Are
Fueling the Campaign to Legalize Pot,” Los Angeles Times, November 2, 2016,
http://www.latimes.com/politics/la-pol-ca-proposition64-cash-snap-20161102-
story.html.

27. Sen. Mike Lee, “GOP Senators Call on Sec. Tillerson to Investigate State
Department Meddling,” March 14, 2017,
https://www.lee.senate.gov/public/index.cfm/press-releases?ID=B5BD5596-25C8-
495F-A8B1-A4D248649C04.

28. Schlafly, The Supremacists.

29. Obergefell v. Hodges, 576 U.S. 644 (2015).

30. Todd Starnes, “Kentucky Clerk: ‘This is a fight worth fighting,” Fox News,
September 3, 2015, http://www.foxnews.com/opinion/2015/09/03/kentucky-clerk-am-
prepared-to-go-to-jail.html.

31. Mike Huckabee, as quoted in “Attorney for Kim Davis Speaks Out, Huckabee Blasts
‘Judicial Overreach’ in Case,” interview by Sean Hannity, Fox News, September 8,
2015, http://www.foxnews.com/transcript/2015/09/08/attorney-for-kim-davis-speaks-
out-huckabee-blasts-judicial-overreach-in-case.html.

32. Stop the Kinsey Institute Coalition, “Kinsey Helped Undermine Laws Protecting
Women & Children,” accessed on April 20, 2020,
http://stopthekinseyinstitute.org/more/undermining-laws.

33. Paul Rubin, et al., “Does Capital Punishment Have a Deterrent Effect? New
Evidence From Post-Moratorium Panel Data,” Clemson University and Emory
University (October 2003), https://cjlf.org/deathpenalty/DezRubShepDeterFinal.pdf.

34. Lawrence v. Texas, 539 U.S. 558 (2003).

35. Berman, The Interaction.

36. Skousen, The Naked Communist.


CAPÍTULO 11: PROFANACIÓN DE LAS ARTES

TABLA DE CONTENIDOS
1. El arte: Un obsequio divino

2. La inmensa influencia de las artes sobre la humanidad

3. El sabotaje y el abuso del arte por parte del comunismo


a. El arte en países comunistas
b. Los elementos comunistas detrás de las vanguardias artísticas
c. Inversión de la estética tradicional: lo feo es arte
d. La perversión de la literatura

4. El retorno del arte verdadero

***

1. El arte: Un obsequio divino


Durante los largos años de civilización humana, el hombre ha reflexionado sobre qué es
la verdadera belleza. Las personas de fe saben que todas las maravillas del mundo
provienen de lo divino. El arte profundo es un intento de emular y exhibir la belleza del
Cielo en el mundo humano. La inspiración proviene de una fuente divina, y los artistas
pueden convertirse en figuras destacadas en sus ámbitos si reciben la sabiduría y
bendición divina.

Con una fuerte fe y devoción en lo divino, grandes artistas del Renacimiento utilizaron
al máximo sus talentos para crear obras de alabanza a Dios. Artistas del periodo del Alto
Renacimiento, incluyendo a Leonardo Da Vinci, Michelangelo y Rafael, lograron una
técnica que superó por mucho a sus predecesores y sus pares, como si fuera un milagro.
Sus obras maestras –incluyendo pinturas, esculturas y arquitectura– se convirtieron en
clásicos eternos para el mundo del arte.

Durante siglos, estas obras fueron un ejemplo noble para la humanidad. Al apreciar estas
obras, no solo los artistas de las siguientes generaciones pueden estudiar las técnicas
artísticas puras, sino que la gente en general también es capaz de sentir y ver la presencia
divina. Cuando se preservan estas obras, las técnicas que las crearon y el espíritu que
impregnaba a los artistas, la sociedad humana puede mantener una conexión con lo
divino. Así, aun si la sociedad humana atraviesa un periodo de decadencia y deterioro,
habrá esperanzas para retornar a la tradición y un camino hacia la salvación.

Los mismos principios prevalecen en el ámbito de la música. Como dice un dicho que,
según se cree, se habría originado en un teatro de ópera alemán: “Bach nos dio la palabra
de Dios. Mozart nos dio la risa de Dios. Beethoven nos dio el fuego de Dios. Dios nos
dio la música para que podamos rezar sin palabras”. Durante toda su vida, Johann
Sebastian Bach consideró a la alabanza, la adoración y la devoción a Dios como el
principio más alto en la creación de su música. En todas sus partituras importantes, se
pueden ver las letras SDG –una abreviatura para “Soli Deo gloria”, que significa “Gloria
solo a Dios”.

El nivel más alto que puede alcanzar un artista es la materialización de objetos


celestiales en el mundo humano mediante una revelación divina. Todas las grandes
pinturas y esculturas, y las composiciones más sublimes de la música antigua, barroca
y del clasicismo, fueron obra de creyentes religiosos y representan el pináculo de la obra
artística que el hombre puede alcanzar.

Los tres elementos más importantes de la creación artística son la representación, la


creación y la comunicación. Todas las creaciones artísticas tienen un tema, es decir, el
mensaje que el artista quiere comunicar más allá de la forma que tome la obra –sea un
poema, una pintura, una escultura, una fotografía, una novela, una obra de teatro, una
coreografía de danza o una película. El artista emite el tema hacia los corazones del
lector, oyente o espectador. Este proceso es la comunicación, la transmisión de la mente
del artista hacia el receptor.

Para lograr el objetivo de comunicar, el artista debe poseer una habilidad magnífica para
imitar y representar –sea que el objeto de imitación sea el mundo de los dioses o el del
hombre, o incluso el inframundo. La creación artística es un proceso de refinamiento de
los elementos más profundos o esenciales del objeto a representar. Requiere que el
artista fortelezca su capacidad de comunicar y llegar al corazón del público. Si el artista
posee una fe recta en lo divino y en la moral, los dioses lo dotarán con la inspiración
para crear. Tales obras serán entonces divinas, puras y benevolentes, y beneficiosas
tanto para el artista como para la sociedad.

Por otro lado, cuando el artista abandona los estándares morales, elementos negativos
se apropian del proceso creativo y fuerzas malignas ejercerán su influencia y usarán al
artista para describir creaciones espantosas y monstruosidades del inframundo. Obras
de este tipo dañan al autor y a la sociedad en general.

El valor de las artes ortodoxas y tradicionales se vuelve así claro. La cultura y el arte
divino en Oriente y Occidente eran conexiones que unían a lo divino con la civilización
humana y el propósito era ponerlos en contacto. Las ideas y los mensajes transmitidos
mediante este arte son la belleza, la benevolencia, la luz y la esperanza. Por otro lado,
las obras de “arte” corrompidas son creadas por personas bajo el control de elementos
malvados. Ponen una división entre el hombre y lo divino y arrastran al hombre hacia
el lado del mal.

2. La inmensa influencia de las artes sobre la humanidad


Las grandes obras de arte transmiten un patrimonio, difunden conocimiento y sabiduría
y fortifican el carácter. Han tenido una posición eminente en las grandes civilizaciones
de Oriente y Occidente.

Pitágoras, el antiguo matemático y filósofo griego, creía que el secreto de la música


radica en su imitación de la armonía de los cuerpos celestiales, la cual a su vez refleja
la armonía del universo.

Los antiguos chinos tenían una perspectiva similar. Los Tratados sobre la Música y la
Armonía tratan sobre la correspondencia de la música con los cinco elementos (metal,
madera, agua, fuego y tierra), y cómo los instrumentos musicales están construidos para
representar y emular los patrones del Cielo y la Tierra. Solo de esta manera se puede
lograr la “música del mejor estilo”, la cual exhibe “la misma armonía que prevalece
entre el Cielo y la Tierra” [1]. Este tipo de música no solo era capaz de atraer aves
divinas como la grulla y al fénix, sino que también era una invitación para que las
deidades honraran la ocasión con su presencia.

Confucio dijo: “[La Dinastía Zhou] contempló a las dos dinastías que le precedieron; su
forma es refinada y elegante. Yo sigo a Zhou” [2]. Él admiraba la manera en que los
legendarios emperadores chinos gobernaban con rituales y música: “El Emperador-
Sabio Shun inventó un instrumento musical de cinco cuerdas, al cual llamó qin, con su
melodía cantaba sobre la suave brisa de verano del sur, y hete aquí que su imperio
anduvo sobre ruedas [bajo la influencia de su música]” [3]. Estos ejemplos ilustran los
edificantes efectos de la música pura y recta.
La música del Príncipe de Qin divide el frente del enemigo, compuesta por el gran
emperador de la Dinastía Tang, Li Shimin, era respetada por los grupos étnicos que
vivían en los alrededores del reino Tang. El Nuevo libro de Tang registró que en un
viaje al Oeste para buscar las escrituras budistas, el rey de un remoto Estado indio le
dijo al monje Xuanzang: “Vuestro emperador debe ser un santo, ya que compuso La
música del Príncipe de Qin divide el frente del enemigo”. [4]

Durante el reinado de Luis XIV, la corte real francesa desplegaba una gran elegancia a
través de la danza y el arte. La danza contenía no solo técnicas de movimientos, sino
también etiqueta y normas sociales. Luis XIV inspiró a Europa a través del arte y la
cultura de su corte y otros reyes lo imitaron, al igual que la población de Europa en
general.

Federico el Grande de Prusia no solo fue un destacado rey, sino también un consumado
músico, compositor y flautista. Él ordenó la construcción de la Ópera de Berlín,
supervisó la ópera personalmente y la abrió a más clases sociales. Hasta el día de hoy,
la ópera sigue siendo una parte importante de la cultura alemana. Estos pocos ejemplos
dejan en claro la perdurable influencia que el arte ortodoxo puede ejercer sobre una
sociedad.

El arte recto se ajusta a la ley natural, imita la sabiduría divina y tiene energía y efectos
especiales. Tiene un impacto beneficioso sobre la gente, tanto física como
espiritualmente. En su comunión con el tema de la obra, los grandes artistas no solo
trabajan al nivel físico y técnico, sino también al nivel espiritual, que es más importante.
Tales artistas a veces expresan una sensación de experimentar una fuerza superior que
trasciende el mundo físico. El efecto es similar a cantar una oda a Dios –una experiencia
solemne y divina que trasciende el lenguaje humano.

Detrás del arte verdadero yace la sabiduría acumulada de un pueblo, su creatividad e


inspiración. Suelen haber significados profundos que van mucho más allá de lo que se
ve en la superficie. Algunas obras transmiten un tipo especial de energía espiritual. Todo
esto tiene un efecto sobre los espectadores a un nivel profundo y espiritual. El efecto es
singular e irremplazable.

Un artista magnífico puede influir en la moral de la sociedad, inculcando valores en los


corazones de las personas mediante conmovedoras historias e imágenes. Aun aquellos
sin mucho aprendizaje o educación pueden entender, inspirarse y beneficiarse de las
lecciones morales del arte tradicional. En las sociedades tradicionales, consideremos
cuántas personas aprendieron a distinguir lo correcto de lo incorrecto, y el bien del mal,
mediante historias folklóricas como “Hansel y Gretel” y “Blancanieves”.

En China, ¿cuántas generaciones aprendieron de las cuatro grandes novelas (Los


bandidos del pantano, Viaje al Oeste, Romance de los Tres Reinos y Sueño en el
pabellón rojo) y de las artes tradicionales del teatro y la narración de historias? Tales
obras permiten a la gente sentir la grandeza divina y la hace querer asimilarse a los
principios celestiales.

Los valores degenerados también ejercen una influencia invisible mediante el arte. El
profesor de Escritura de Guiones Robert McKee escribió en su libro Historia: Sustancia,
Estructura, Estilo y los Principios para Escribir Guiones: “Cada historia eficaz nos envía
una idea cargada, y consigue que la idea penetre en nosotros de tal forma que debamos
creerla. De hecho, el poder persuasivo de una historia es tan grande que debemos creer
su significado aun si la encontramos moralmente repelente”. [5]

El arte puede tener un tremendo impacto –tanto positivo como negativo– sobre la moral,
el pensamiento y el comportamiento humano.

El “Efecto Mozart”, por ejemplo, ha llamado la atención en todo el mundo. La


comunidad científica ha realizado una serie de estudios sobre la influencia positiva de
la música de Wolfgang Amadeus Mozart sobre la gente y los animales. En 2016, un
estudio más profundo sobre el efecto Mozart descubrió que su música tiene un efecto
positivo en la función cognitiva y el comportamiento del ser humano.
Sorprendentemente, reproducir la música de Mozart en reversa tiene el efecto opuesto.
La música atonal moderna del compositor austríaco Arnold Schoenberg tiene un efecto
similar a reproducir a Mozart en reversa, lo que demuestra sus cualidades negativas. [6]

Comparada con la música atonal, la música de rock tiene un efecto aún más negativo.
Un investigador compiló datos de dos ciudades similares y descubrió que la ciudad
donde la radio y la televisión transmitían un gran número de canciones de rock tenía un
50% más de casos de embarazos fuera del matrimonio, abandono de escuela, muertes
de jóvenes, crímenes, etc [7]. Algunos tipos de música de rock incluso glorifican el
suicidio. Un comentarista, al hablar sobre una canción de un famoso cantante de rock
que fue enjuiciado numerosas veces por padres de sus jóvenes seguidores, escribió:
“Ciertamente se puede considerar que sus ritmos oscuros y letras depresivas fomentan
el suicidio, y es un hecho irrefutable que hay jóvenes que acabaron sus vidas al
escucharla repetidamente” [8]. Es común que los adolescentes que se suicidan lo hagan
como lo describen las letras de rock, e incluso muchos músicos de rock han caído en la
depresión y la drogadicción, o se quitaron la vida.

Otro conocido ejemplo de arte con un uso negativo es la película de propaganda nazi El
triunfo de la voluntad. A pesar de que la directora, Leni Riefenstahl, dice que meramente
hizo un documental, el film de propaganda mostraba una gran maestría artística. Las
grandiosas escenas y exhibiciones de fuerza hacían que el público resonara con la
energía y el poder que transmitía. Varias de sus innovadoras técnicas de filmación y su
poderío técnico tuvieron una influencia en la industria del cine durante décadas. Sin
embargo, la obra también se convirtió en una pieza crucial de propaganda para Hitler y
la Alemania Nazi, y se lo conoce como uno de los films de propaganda más exitosos de
la historia. Un obituario para Riefenstahl publicado en el periódico británico The
Independent en 2003, decía: “El triunfo de la voluntad ha seducido a muchos hombres
y mujeres sabios, los ha persuadido para admirar en vez de despreciar, y sin duda le ha
hecho ganar amigos y aliados a los Nazis en todo el mundo”. [9]

Entender el gran poder del arte puede ayudarnos a entender mejor la importancia del
arte tradicional y por qué los elementos malvados quieren socavarlo y sabotearlo.

3. El sabotaje y el abuso del arte por parte del comunismo


Dado que el arte tiene un efecto tan grande para cambiar la sociedad, no es de sorprender
que el comunismo lo utilice para lograr su objetivo de manipular socialmente al hombre
y así llevarlo hacia su destrucción.

a. El arte en países comunistas


Los partidos comunistas conocen el poder del arte y convierten a todas las formas
artísticas en herramientas para avanzar en su lavado de cerebro. Muchas personas han
ridiculizado al Partido Comunista Chino (PCCh) por otorgarles a cantantes y actores
rangos de generales militares. Se preguntan cómo civiles que no han tenido un
entrenamiento con armas ni con la guerra pueden calificar para ser generales. El PCCh
cree que estas personas son tan importantes como los hombres entrenados en lo militar
para promover y defender la secta comunista –o quizás hasta más cruciales. Desde ese
punto de vista, sus rangos militares concuerdan perfectamente con los principios del
partido. Como dijo Mao Zedong, “Debemos también tener un ejército cultural, el cual
es absolutamente indispensable para unir a nuestras propias tropas y derrotar al
enemigo”. [10]

Las presentaciones artísticas en países comunistas son diseñadas para que la gente se
olvide de las miserias que sufren bajo el régimen comunista y para cultivar su lealtad al
partido a través del arte. Este efecto de propaganda –llamado “trabajo de pensamiento”–
no puede lograrse usando meramente el poder marcial.

La ceremonia de apertura de las Olimpiadas de Beijing que presentó el PCCh –por la


cual los contribuyentes tuvieron que pagar una enorme cantidad– es comparable con el
festival Arirang de canción y danza a gran escala de Corea del Norte y con los grupos
de ballet de la ex Unión Soviética. Todos sirven a las necesidades del partido.

En septiembre de 2011, cuando el Ministerio de Cultura del PCCh presentó el supuesto


festival de cultura china “China: Una nación de artes” en el John F. Kennedy Center for
the Performing Arts de Washington, D.C., incluyó la conocida obra de propaganda del
PCCh, el ballet “El destacamento rojo de las mujeres”, el cual promueve el odio de
clases y la violencia comunista.

Si el arte ortodoxo –cercano a lo divino y promotor de valores tradicionales– tuviera


permitido existir junto con el arte controlado por el Partido –utilizado para lavar el
cerebro al público–, entonces este último perdería su monopolio y no tendría efecto. Es
por esto que todos los países comunistas mantienen una estricta censura sobre las artes
y la industrial editorial.

b. Los elementos comunistas detrás de las vanguardias artísticas


Durante siglos, el arte clásico ha sido transmitido de generación en generación. Esta
tradición ha continuado hasta el siglo XX, donde terminó de manera abrupta. La
transmisión y herencia del arte fueron alteradas por un movimiento radical de
vanguardias y el arte comenzó a degenerarse rápidamente. Como dijo el artista Robert
Florczak: “Lo profundo, lo inspirador y lo bello fueron reemplazados por lo nuevo, lo
diferente y lo feo. […] Los estándares declinaron hasta que no hubo estándares. Todo
lo que quedó fue la expresión personal” [11]. Así la humanidad perdió su sentido
universal de lo estético.

La fuente de esta sarta de nuevos movimientos artísticos está estrechamente relacionada


con las tendencias ideológicas influenciadas por el comunismo. Muchos de estos artistas
eran abiertamente comunistas o paracomunistas de algún tipo, o habían sido
influenciados por estas ideologías.

Georg Lukács, el comisionado cultural húngaro de la Internacional Comunista y


fundador del Marxismo Occidental, fundó la Escuela de Frankfurt. Una de las tareas de
la escuela era establecer una “nueva forma cultural”, abandonando la cultura tradicional.
Esta nueva forma cultural comenzó excluyendo al arte que buscaba representar lo
divino. Como lo puso Herbert Marcuse, socialista alemán y representante de la Escuela
de Frankfurt: “El arte protesta estas relaciones [sociales existentes] y al mismo tiempo
las trasciende. Por lo tanto, el arte trastoca la conciencia dominante, la experiencia
común” [12]. Es decir, los marxistas reclutaron al arte en la revuelta contra lo divino y
en la subversión de la moral. Este tipo de perspectivas dominan la dirección del arte
moderno.

Gustave Courbet, fundador de la escuela realista francesa, participó de la Comuna de


París. Fue elegido como miembro del comité de la Comuna y como presidente de la
radical Federación de Artistas. Courbet se dedicó a transformar el sistema antiguo y a
establecer nuevas direcciones artísticas. Ordenó a la Federación demoler un monumento
neoclásico, la Columna Vendôme (que luego fue reconstruida). Courbet negaba que los
seres humanos hayan sido creados por Dios y estaba decidido a usar el arte para expresar
la cosmovisión del proletariado y del materialismo. Es conocido por señalar: “Nunca he
visto ángeles o deidades, por lo que no estoy interesado en pintarlos”. [13]

Courbet creía que la reforma de las artes era realmente una revolución. En nombre de la
pintura que él llamaba “realista”, reemplazó la belleza con fealdad. Sus pinturas de
desnudos, por ejemplo, se enfocaban en representar los genitales femeninos en particular
–supuestamente un acto revolucionario– como manera de rebelarse, transgredir la
tradición y de alguna manera incitar el activismo comunista. El pensamiento y la vida
de Courbet son un ejemplo de la estrecha conexión entre la ideología comunista de la
revolución y el arte moderno.

Bajo la influencia del pensamiento modernista, el fervor revolucionario de los artistas


de fines del siglo XIX produjo una serie de movimientos en el mundo del arte. A
diferencia de las escuelas tradicionales de expresión artística, estos eran movimientos
de vanguardia que explícitamente buscaban romper con la tradición. Los intelectuales
socialistas fueron los primeros en utilizar el término “vanguardia”, o “avant-garde” en
francés, para describir movimientos artísticos que concordaban con sus aspiraciones
políticas.

A fines del siglo XIX, estas influencias produjeron el impresionismo. Desde entonces,
los artistas modernos abandonaron las exigencias de la pintura al óleo tradicional,
incluyendo la necesidad de precisión, proporción, estructura, perspectiva y transiciones
entre luces y sombras. El neoimpresionismo (puntillismo) y el postimpresionismo que
le siguieron se centraron en la exploración de los sentimientos personales del artista.
Figuras representativas de dicha escuela incluyen a Georges-Pierre Seurat y a Vincent
van Gogh, y ambos se inclinaban hacia el socialismo. Van Gogh tenía problemas con el
alcohol y al final de su vida sufrió una enfermedad mental, y sus pinturas parecen reflejar
el mundo que experimenta una persona bajo el efecto de las drogas.

Las obras de arte contienen los mensajes que sus creadores quieren transmitir. Durante
el apogeo del Renacimiento, los artistas transmitían compasión y belleza a su público.
Comparemos eso con los artistas contemporáneos, quienes exudan mensajes negativos
y oscuros. Los artistas modernos abandonan sus propios pensamientos y permiten que
entidades fantasmales de bajo nivel los controlen. Ellos generalmente son incoherentes
y desorientados, y así son sus obras –oscuras, negativas, confusas, grises, depresivas,
decadentes y desordenadas.

Luego del impresionismo vinieron el expresionismo y el fauvismo, seguidos por el


cubismo de Picasso. En 1944, Picasso se unió al Partido Comunista Francés. En su carta
“Por qué me convertí en comunista”, dijo: “Mi adhesión al Partido Comunista es la
consecuencia lógica de toda mi vida, de toda mi obra. […] Sí, tengo conciencia de haber
luchado siempre a través de mi pintura, como un verdadero revolucionario. Pero ahora
he comprendido que esto no basta; estos años de represión terrible me han demostrado
que debo combatir no solamente con mi arte, sino con todo mi ser”. [14]

Picasso instó a romper con los métodos clásicos de la pintura. Para él, todo era un pedazo
de masa para recoger y moldear como le pareciera. Cuanto más escalofriantes eran sus
obras, más feliz se ponía. El proceso de crear imágenes monstruosas es el proceso de
destruir una imagen al punto de que nadie puede entenderla. Incluso Georges Braque,
el artista moderno que cofundó el cubismo junto con Picasso, al ver Les Demoiselles
d’Avignon de Picasso quedo “horrorizado por su fealdad e intensidad”. Picasso había
estado “bebiendo aguarrás y escupiendo fuego”, actuando más como un animador de
carnaval que un artista, dijo. [15]
Marcel Duchamp, uno de los pioneros del movimiento artístico Dada, también quiso
subvertir y rebelarse contra la tradición con su exhibición y utilización de objetos. Él
reutilizaba objetos y los convertía en las tales ‘instalaciones’ de arte. Duchamp,
conocido como el padre del arte conceptual, promovía la idea de que cualquier cosa
podía ser considerada arte. El movimiento dadaísta es en sí un proyecto comunista, tal
como lo evidencia el manifiesto de los dadaístas de Berlín, que abogaban por una “unión
revolucionaria internacional de todos los hombres y mujeres creativos e intelectuales
sobre la base del comunismo radical”, además de “la inmediata expropiación de la
propiedad y la alimentación comunal para todos” y la “construcción de ciudades de luz
y jardines que pertenecerán a la sociedad en su conjunto y prepararán al hombre para un
estado de libertad”. [16]

La crítica del dadaísmo a la tradición evolucionó hacia el surrealismo en Francia,


representado por el comunista André Breton, quien promovía la revolución. Él estaba
en contra de la supuesta represión que provocaban la razón, la cultura y la sociedad –
perspectivas típicas de los artistas modernos de Europa en esa época.

Los movimientos artísticos que ampliaron estos principios incluyen al arte abstracto, al
minimalismo, el arte pop y el posmodernismo. El arte abstracto se trata de la expresión
emocional de rebelión, desorden, vacío y evasión de la realidad. El pisoteo de los valores
morales es evidente en todas estas vanguardias del arte de hoy. En su forma más
indignante, estos artistas crean obras que profanan abiertamente la imagen de figuras
religiosas como Jesucristo.

No todos los artistas modernos apoyan la política de izquierda, pero claramente hay
ideas en común con el pensamiento comunista, es decir, el rechazo a lo divino y el
intento de reemplazarlo como punto de partida para entender la vida humana. Estas
‘artes’ llegaron a ejercer una influencia cada vez mayor en la esfera pública y han
llegado a marginalizar por completo al arte clásico.

c. Inversión de la estética tradicional: lo feo es arte


Las numerosas escuelas de arte moderno que han aparecido y se han desarrollado
comparten varias cosas en común: la estética convencional está invertida, toman a lo
feo como bello y el objetivo es estremecer, incluso al punto de ser tan espantoso como
lo permita la imaginación del artista.
Marcel Duchamp firmó su nombre en un mingitorio y lo llamó “Fuente”, y su idea era
exhibirlo ante el público en Nueva York. Aunque el objeto no llegó a exhibirse, el gesto
de Duchamp fue considerado una broma inteligente entre sus colegas del mundo del
arte, y artistas y académicos posteriores han llegado a considerarlo la cima de la
creatividad. Este es el ambiente en el mundo del arte, la pintura clásica con caballete ha
sido marginada y el arte de la instalación se ha vuelto prominente. En 1958, Yves Klein
realizó la exposición ‘Vacío’ en la Galería Iris Clert de París. Las obras en exhibición
resultaron ser paredes blancas, vacías.

Una importante figura de la vanguardia alemana de posguerra, Joseph Beuys, cubrió su


cabeza con miel y láminas de oro y se puso a murmurar sin parar durante tres horas con
una liebre muerta en sus brazos en su obra “Cómo explicar imágenes a una liebre
muerta” de 1965. Según la perspectiva de Beuys, cualquiera puede ser un artista. Hay
una anécdota en la que un espectador frustrado le cuestionó: “Hablas de cualquier cosa
bajo el sol, ¡excepto arte!” A lo que Beuys habría respondido: “¡Cualquier cosa bajo el
sol es arte!” [17]

En 1961, Piero Manzoni, una figura clave del avant-garde, dijo que metió sus propias
heces en 90 latas, a las cuales llamó obras de arte, y las puso a la venta con el nombre
de “Merda d’artista” (Mierda de artista). En 2015, una de las latas se vendió en Londres
por un precio récord de 182,500 libras, unos USD 240,000, cientos de veces el precio
de su peso en oro. También firmó con su nombre los cuerpos de mujeres desnudas como
parte de una serie a la que llamó “Sculture viventi” (Escultura viva).

En China hubo un “artista” desnudo que cubrió su cuerpo con miel y aceite de pescado
para atraer a las moscas. La profanación del cuerpo parece tener la intención de
comunicar la idea de que la vida es barata, fea y asquerosa. En el documental de la BBC
Beijing Swings sobre “artistas extremos” en China, el llamado arte de performance
incluía el consumo de un feto humano. En medio de la condena del público que
consideró a dicho arte como “espantoso”, el crítico de arte Waldemar Januszczak,
presentador del documental, reveló sin querer la verdadera naturaleza del mismo al
decir: “Vale la pena tratar de entender por qué China está produciendo el arte más
horrible y oscuro de todo el mundo” [18]. De hecho, este es el resultado de perseguir la
naturaleza demoníaca. Algunas de estas supuestas “obras de arte” modernas son tan
sucias y descaradas que exceden lo que la gente normal puede soportar mentalmente.
Tales comportamientos del avant-garde es la Revolución Cultural del mundo del arte.
Quienes apoyan al modernismo se sienten como patos en el agua con la tendencia, pero
es duro para los artistas que verdaderamente dominan la técnica de pintura. Los artistas
plásticos y escultores que se adhieren a la tradición, que dominan su arte mediante una
meticulosa práctica, han sido excluidos del mundo artístico. John William Godward, el
pintor neoclasicista de la Inglaterra victoriana asociado a la Hermandad Prerrafaelita, se
sintió discriminado porque su estilo de pintura realista clásico dejó de ser popular con
el ascenso de las obras modernistas de Picasso. En 1922 se suicidó, y se dice que en su
nota de despedida escribió: “El mundo no es lo suficientemente grande para mí y un
Picasso”. [19]

Para arruinar la música se adoptaron métodos similares. La música auténtica se


conforma a la teoría y el orden musical. La afinación musical y los tonos y escalas que
produce derivan de patrones naturales armoniosos. El universo creado por lo divino es
armonioso. Los humanos son capaces de apreciar y formar parte de la armonía del
universo, creando así belleza, dado que los humanos también son una creación divina.

La música atonal moderna rechaza las ideas de tonos, acordes y melodía, y carece de
orden y estructura. Dicha música es una revuelta contra la música clásica impartida por
lo divino. La música atonal viola la armonía del universo, por eso es que muchos oyentes
la encuentran desagradable. Los músicos modernistas argumentan, basados en sus
retorcidas teorías de la estética, que los oyentes deben entrenar sus oídos para
acostumbrarse a esa música a fin de poder disfrutarla.

Schoenberg, uno de los fundadores de la música moderna, presentó el “sistema de doce


tonos”, una estructura fundamentalmente atonal que marcó la creación de la técnica
musical anticlásica. La música de Schoenberg fue considerada como la negación de toda
la cultura musical alemana hasta ese entonces, una traición al gusto, el sentimiento, la
tradición y todos los principios de la estética. Los alemanes de esa época describieron a
su música como “cocaína”: “Tocar [la música de] Schoenberg significa lo mismo que
abrir un bar de cocaína para la gente. La cocaína es veneno. La música de Schoenberg
es cocaína” [20]. En generaciones posteriores, un crítico musical lo evaluó así: “Es una
medida de la inmensidad del logro del hombre que, cincuenta años después de su
muerte, todavía puede vaciar cualquier sala sobre la Tierra”. [21]

Lo que llevó a la amplia aceptación de Schoenberg fueron las teorías musicales de


Theodor W. Adorno, una importante figura de la Escuela de Frankfurt. En su obra de
1949, Filosofía de la música moderna, Adorno caracterizó a Schoenberg como el
“máximo exponente del modernismo en la música” y explicó el método de composición
de doce tonos de Schoenberg como la culminación de la intención de otorgar a la música
“un estatus autónomo y autosuficiencia estructural en respuesta al dominio
omnipresente de la ideología capitalista”. El apoyo filosófico de Adorno hacia
Schoenberg allanó el camino para que generaciones posteriores de compositores y
críticos musicales aceptaran el sistema de Schoenberg [22]. Desde entonces, numerosos
músicos han emulado a Schoenberg, y su estilo vanguardista ha tenido un gran impacto
en el mundo de la música de posguerra.

Después de destruir la tradición con música moderna, el arte vanguardista utilizó al rock
and roll para suplantar el rol de la música clásica en la vida de la gente. Sidney
Finkelstein, el principal teórico musical del Partido Comunista de EE. UU., declaró
abiertamente que había que eliminar los límites entre la música clásica y la popular. Más
o menos en esa época, la música de rock fuertemente rítmica se iba afianzando en
Estados Unidos a medida que la música clásica y tradicional era excluida y marginada.

Las características del rock and roll incluyen sonidos discordantes, melodías sin
estructura, compases de ritmo fuerte y conflictos emocionales –bastante similar a la idea
de lucha del comunismo. De acuerdo con Registros del Gran Historiador, del historiador
antiguo más importante de China, Sima Qian, solo cuando un sonido concuerda con la
moral puede ser llamado música. En general, tanto las vidas como las composiciones de
los músicos de rock giran en torno al sexo, la violencia y las drogas.

El rock and roll, junto con otros sonidos modernos como el rap y el hip hop, se fueron
haciendo populares en Estados Unidos. Los raperos hacen alarde de su rebelión contra
la tradición y la sociedad mediante el uso de drogas, lenguaje obsceno y comportamiento
violento y rebelde. A medida que decae la moral de la sociedad en general, tales “formas
de arte”, antes consideradas productos de subculturas, se han abierto paso hacia la
sociedad general e incluso sedes importantes de espectáculos buscan presentarlas.

Hasta ahora nos hemos enfocado en las circunstancias actuales en el mundo del arte y
de la música. De hecho, todo el mundo artístico se ha visto gravemente impactado, y la
influencia del movimiento del arte moderno se puede ver en la desviación de las ideas,
métodos y habilidades tradicionales en ámbitos como el de la escultura, la arquitectura,
la danza, la decoración, el diseño, la fotografía, el cine y más.
Muchas personas relacionadas al arte moderno están fuertemente influenciadas por la
ideología comunista. Por ejemplo, la fundadora de la danza moderna, Isadora Duncan,
era bisexual y atea. Ella se oponía al ballet, y decía que era algo feo y antinatural. En
1921, junto con 150 niños que apenas tenían algún entrenamiento en danza, presentó en
Moscú su obra “La Internacional”, basada en el himno comunista, ante las élites del
Partido Comunista, incluyendo a Vladimir Lenin. [23]

En cuanto a por qué existen estas desviaciones y por qué se vuelven tendencia –y hasta
la corriente dominante en la sociedad– esto está estrechamente relacionado con la
manera en que el comunismo ha corrompido las artes tradicionales inspiradas en lo
divino. Por supuesto, esto no es evidente en la superficie y la situación pareciera ser una
especie de autoengaño ampliamente aceptado: la noción de que si tiene alguna teoría
detrás, entonces es arte.

Si la gente presta atención a las diferencias entre el arte vanguardista y el arte tradicional,
se darán cuenta de que los artistas del Renacimiento no solo usaban al arte para alabar
a Dios, sino que también presentaban la belleza de una manera inspiradora, que
provocaba sentimientos de verdad y bondad en el corazón humano. Así, ayudaban a
mantener la moral de la sociedad.

Por otro lado, las diversas formas mutantes de las vanguardias intentan revertir todos
los logros del Renacimiento, “para destruir el potencial inspirador –por lo tanto,
burgués– del arte, la literatura y la música, para que el hombre, despojado de su conexión
con lo divino, vea que su única opción creativa es la revuelta política”. Fealdad que está
“nutrida tan cuidadosamente por la Escuela de Frankfurt que ha corrompido nuestros
esfuerzos culturales más elevados” y la cultura popular, a su vez, se vuelve
“abiertamente bestial”, escribió un académico [24]. Admirar e idolatrar a la fealdad hace
que emerja el lado oscuro de las personas; pensamientos decadentes, depravados,
violentos, malvados, entre otros, ganan fuerza. La búsqueda de la fealdad ha llevado a
deconstruir y afear escenas de lo divino, la moral y la sociedad, e incluso blasfemar
directamente a lo divino. Esto no solo ha alejado a los seres humanos de lo divino y los
valores tradicionales, sino que también los ha alejado de su propia naturaleza divina
innata.

d. La perversión de la literatura
La literatura es una forma de arte especial. Utiliza el lenguaje para transmitir la sabiduría
que lo divino otorgó al ser humano y también deja un registro de las valiosas
experiencias que fueron formando a la humanidad. Las dos grandes epopeyas de la
antigua Grecia, La Ilíada y La Odisea, retratan una compleja serie de eventos en torno a
la Guerra de Troya, describiendo vívidamente una historia épica de dioses y hombres.
Las virtudes de valentía, generosidad, sabiduría, justicia y templanza que son alabadas
en las epopeyas se han convertido en una importante fuente del sistema de valores de
los griegos y de toda la civilización occidental.

Debido a la gran influencia que tiene la literatura, los elementos malvados la utilizan
para controlar a las personas, elaborando y promoviendo obras de literatura que
imparten la ideología del comunismo, difaman a la cultura tradicional, destruyen la
moral de la gente y difunden el pesimismo y una actitud de pasividad y de sinsentido
hacia la vida. La literatura se ha convertido en una de las herramientas principales que
el comunismo utiliza para controlar al mundo.

En la historia de la Unión Soviética y del PCCh, a fin de lavar el cerebro al público en


general, los respectivos partidos comunistas les dijeron a sus intelectuales que
retrataran, mediante técnicas tradicionales, la vida del proletariado y el concepto de
conciencia de clase para así explicar la ideología y las políticas del partido comunista.
Esto dio lugar a una gran cantidad de obras literarias de propaganda, incluyendo las
novelas soviéticas El torrente de hierro y Así se rompió el acero, y las obras del PCCh
La canción de los jóvenes, El sol brilla sobre el río Sanggan, entre otras, todas las cuales
tuvieron un enorme impacto. El Partido Comunista califica a este estilo de obras como
“realismo socialista”. Mao generalizó la función de este tipo de literatura como “servir
a los trabajadores, los campesinos y los soldados” y “servir al proletariado” [25]. La
capacidad de este tipo de literatura para inocular la ideología es evidente y bien
conocida. Sin embargo, el uso de la literatura por parte del comunismo para destruir a
la humanidad no se limita a esto.

Lo siguiente resume algunos de los principales objetivos y efectos que tiene la literatura
de influencia comunista.

Utilizar la literatura para destruir a la tradición

Un paso principal para la destrucción de la humanidad ha sido calumniar la civilización


tradicional que lo divino concedió a la humanidad. Sea en China o en Occidente, los
elementos comunistas utilizan a los intelectuales con pensamientos modernos para crear
y promover obras que distorsionan o difaman a la cultura tradicional.
Durante el Movimiento de Nueva Cultura de China, el autor Lu Xun se hizo famoso por
atacar agresivamente a la tradición y denunciar la antigüedad de China. En su primera
novela, Diario de un hombre loco, el protagonista declara que toda la historia china
podía resumirse en dos ideogramas: “come hombres”. Lu Xun recibió elogios de Mao
como “el abanderado más grande y valiente de esta nueva fuerza cultural” y “el
comandante en jefe de la Revolución Cultural de China”. Mao también dijo: “El camino
que tomó fue el camino mismo de la nueva cultura nacional de China”. [26]

En Europa en 1909, el poeta italiano Filippo Tommaso Marinetti publicó el Manifiesto


Futurista, que abogaba por un rechazo total a la tradición y por celebrar a las máquinas,
la tecnología, la velocidad, la violencia y la competencia. El poeta y comunista ruso
Vladimir Mayakovsky publicó el manifiesto Cachetazo en el rostro del gusto del público
en 1913, en el que expresó su determinación a desvincularse de la literatura tradicional
rusa.

Defender retratos espantosos como la ‘realidad’

Hoy en día, intelectuales y artistas utilizan a la literatura y las artes para retratar cosas o
escenas que son feas, extrañas y horrorosas con la excusa de que están meramente
mostrando las cosas como son.

El arte tradicional transmite armonía, elegancia, claridad, control, decoro, equilibrio,


universalidad e ideales, lo cual requiere de selección y elección. Según la perspectiva
de los artistas modernos, tales obras no pueden ser consideradas realistas. Tal
perspectiva en realidad se origina de un malentendido sobre el origen y la función del
arte. El arte se origina en la vida diaria, pero debería trascender la vida diaria para
deleitar e instruir. Debido a esto, durante el proceso creativo los artistas deben
seleccionar, refinar y procesar lo que quieren retratar.

Enfocarse ciegamente en ese entendimiento sobre el realismo restringe artificialmente


los límites de la vida y el arte. Si este tipo de realismo es arte, entonces todo lo que cada
uno ve y escucha sería arte, en cuyo caso, ¿para qué gastar tiempo y dinero formando
artistas?

Corromper los valores morales


Pretextos como “expresar tu verdadero ser”, y dar rienda suelta a la “corriente de la
conciencia” han llevado a la gente a abandonar los estándares morales tradicionales y a
entregarse al lado demoníaco de la naturaleza humana.

El poeta y comunista francés André Breton definió al surrealismo como un


“automatismo psíquico en su estado puro, mediante el cual uno propone expresar –
verbalmente, por medio de la palabra escrita o de cualquier otra manera– el
funcionamiento verdadero del pensamiento. Dictado por el pensamiento, en ausencia de
cualquier control ejercido por la razón, exento de cualquier preocupación estética o
moral”. [27]

La escritura de la “corriente de la conciencia” y la “escritura automática” surrealista


están estrechamente relacionadas. Influenciados por la psicopatología de Sigmund
Freud, algunos escritores de Occidente comenzaron a experimentar con la escritura de
la corriente de la conciencia desde principios del siglo XX. Tales escritos suelen tener
argumentos simples y se enfocan en los procesos de pensamiento internos y privados de
personajes insignificantes (antihéroes) mediante relatos compuestos de pensamientos
dispersos.

Los seres humanos contienen el potencial tanto de bondad como de maldad. Una vida
debería dedicarse a la constante elevación de sus estándares morales y a la cultivación
de la virtud mediante el autocontrol. En la sociedad moderna, muchas personas
experimentan malos pensamientos y deseos. Ponerlos en exhibición para que el público
los consuma es equivalente a contaminar la sociedad.

Desatar el lado oscuro del hombre como ‘crítica’ y ‘protesta’

Bajo la influencia del sentimiento antitradicionalista, escritores y artistas del mundo


libre de Occidente consideran a todas las leyes, regulaciones y códigos morales como
restricciones y supresiones. Ellos ven problemas en la sociedad moderna y en la
debilidad de la naturaleza humana, pero en vez de tratarlos con racionalidad, promueven
el individualismo extremo mediante la crítica y la protesta, y se entregan a sus deseos.

Utilizan formas degeneradas para expresar la supuesta resistencia, mientras refuerzan el


lado oscuro de su propia naturaleza y se entregan al odio, la pereza, el deseo, la lujuria,
la agresividad y la búsqueda de fama. La falta de autocontrol moral no resolverá ninguna
cuestión social, y en cambio, las empeorará.
Durante el movimiento de contracultura de los años 1960, el poeta estadounidense Allen
Ginsberg se convirtió en el representante de la Generación Beat y aún sigue siendo
adorado hoy en día por quienes quieren rebelarse contra la sociedad. Su poema
“Aullido” describe estilos de vida y estados mentales extremos, incluyendo el
alcoholismo, la promiscuidad sexual, las drogas, la sodomía, la automutilación, la
prostitución, el ataque violento, el robo, el vagabundeo y la locura.

A medida que el movimiento contracultura se fue institucionalizando, “Aullido” llegó a


ser considerado un clásico de la literatura y fue incluido en numerosas colecciones
literarias. Ginsberg admitió haber sido un comunista cuando “era un niño” y que no se
arrepentía de ello [28]. Idolatraba a Fidel Castro y a otros dictadores comunistas y
promovía la homosexualidad y la pedofilia. Ginsberg es un claro representante de los
puntos en común entre comunismo y el individualismo extremo.

Difusión de pornografía

Desde principios del siglo XX, comenzó a aparecer contenido sexual explícito en obras
literarias, algunas de las cuales estaban llenas de dicho contenido y aun así fueron
consideradas clásicos de la literatura. Muchos comentaristas e intelectuales
abandonaron sus responsabilidades sociales y elogiaron a tales obras pornográficas
como verdaderas obras maestras del arte. Muchos valores morales tradicionales se basan
en una relación apropiada entre los sexos y en el autocontrol. Romper con tales
restricciones, sin importar lo noble que suene la justificación, afecta y destruye la moral.

Deshumanizar a la gente

En las últimas décadas, a medida que la cultura se fue volviendo cada vez más confusa,
aparecieron una gran cantidad de géneros de ficción, incluyendo obras de suspenso y
horror, lo sobrenatural y la fantasía. A través de tales obras, los elementos de bajo nivel
pueden controlar los cuerpos y mentes de las personas, lo que resulta en la
deshumanización de los seres humanos.

Hay un dicho que dice que tres pies de hielo no se acumulan en un día de frío. Hace
falta un largo periodo de tiempo y la participación de muchos ámbitos para degradar a
la literatura al punto que se convierta en una herramienta del mal. El Romanticismo
amplió los temas que la literatura cubría sobre la vida privada e interior de la gente, y
algunos fenómenos feos y bizarros –incluyendo estados mentales extremos y dementes–
se presentaron para consumo público. Varios poetas británicos románticos fueron
apodados “La escuela satánica” debido al contenido inmoral de sus poemas.

El realismo usa la excusa de presentar la realidad para expresar el lado degenerado de


la naturaleza humana. Es así que ciertas obras enfatizan los pensamientos retorcidos y
la conducta inmoral. Un crítico llamó al realismo como “romanticismo en cuatro patas”
[29].

La filosofía del naturalismo, como la promovía Jean-Jacques Rousseau, atribuía la


decadencia de la moral humana al ambiente social y a la genética familiar, removiendo
así la responsabilidad moral del individuo. El esteticismo promueve el “arte por el arte
mismo” y dice que el arte simplemente sirve para brindar un estímulo sensorial y que
no conlleva ningún imperativo moral.

De hecho, todo arte tiene efectos sutiles, profundos y duraderos en el sentido moral.
Negar la responsabilidad moral del arte es abrir la puerta para que se metan cosas
inmorales. Aunque algunas escuelas literarias generaron ciertas obras de buena calidad,
también produjeron obras horribles. Los elementos negativos son obviamente el
resultado de la decadencia de los valores morales, y esto en efecto allanó el camino para
que la ideología comunista destruyera a la humanidad mediante la literatura.

Cuando una persona escribe algo, su estándar moral y su estado mental se reflejan en su
obra. Con la decadencia general de la moral humana, la mentalidad negativa de los
escritores se vuelve dominante. Esto ha creado numerosas obras que en vez de apuntar
a hacer emerger la bondad en la gente, arrastran a las personas hacia el infierno.

4. El retorno del arte verdadero


El arte tiene un poder enorme. Una buena obra de arte puede rectificar el corazón
humano, elevar la moral, armonizar el yin y el yang e incluso permitir que los seres
humanos se conecten con el Cielo, la Tierra y los seres divinos.

En el siglo pasado, el espectro del comunismo se aprovechó de la malicia y la naturaleza


demoníaca del hombre, motivando la creación de una enorme variedad de supuesto
“arte”. Esto llevó a la gente a rebelarse y blasfemar a lo divino, oponerse a la tradición
y a dar un vuelco a la moral. Esto ha tenido el efecto de convertir a gran parte de la
sociedad en algo demoníaco, a un grado tal que sería tremendamente estremecedor para
una persona de los tiempos antiguos.

Comparadas con la belleza de las artes tradicionales, las obras modernas son
extremadamente feas. Los estándares estéticos humanos han sido destruidos. El arte de
vanguardia se ha convertido en el arte dominante y maneja vastas sumas de dinero,
mientras que las artes nobles y tradicionales han sido denigradas.

El arte ha sido manipulado para convertirlo en un vehículo para que la gente se entregue
a sus deseos y dé rienda suelta a su naturaleza demoníaca. Los límites entre belleza y
fealdad, elegancia y vulgaridad, bondad y maldad están difusos o ya ni existen. Lo
grotesco, lo caótico y lo oscuro han tomado el lugar de los valores universales. La
sociedad humana está llena de mensajes demoníacos y los seres humanos están siendo
arrastrados por un camino de decadencia y destrucción.

Solo al elevar la moral y regresar a la fe y la tradición podrá la humanidad ver otro


renacimiento de las artes. Solo entonces podremos ver toda la belleza, nobleza y
esplendor que puede alcanzar el arte y lo que está destinado a ser.

A continuación: Capítulo 12, Parte 1

Actualizado el 22 de junio de 2020

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July 8, 2001, http://www.scena.org/columns/lebrecht/010708-NL-Schoenberg.html.

22. Golan Gur, “Arnold Schoenberg and the Ideology of Progress in Twentieth-Century
Musical Thinking,” Search: Journal for New Music and Culture, 5 (Summer 2009),
http://www.searchnewmusic.org/gur.pdf.

23. Julia Mickenberg, American Girls in Red Russia: Chasing the Soviet Dream (United
States: University of Chicago Press, 2017), 216–217.

24. Michael Minnicino, “The New Dark Age: The Frankfurt School and ‘Political
Correctness,’” in Fidelio Magazine 1, no.1 (Winter 1992), accessed April 24, 2020,
http://archive.schillerinstitute.org/fid_91-96/921_frankfurt.html.
25. Mao Zedong, “Talks at the Yenan Forum.”

26. Mao Zedong, “On New Democracy,” in Selected Works of Mao Tse-Tung (Beijing:
Foreign Languages Press, 1942), Marxists Internet Archive, accessed on April 24, 2020,
https://www.marxists.org/reference/archive/mao/selected-works/volume-
2/mswv2_26.htm.

27. André Breton, Manifestoes of Surrealism, trans. Richard Seaver and Helen Lane
(Ann Arbor, MI: University of Michigan Press, 1969), 26.

28. Allen Ginsberg, “America,” Selected Poems 1947–1995 (New York: HarperCollins
Publishers Inc., 2001).
CAPÍTULO 12, PARTE 1: SABOTAJE A LA EDUCACIÓN

TABLA DE CONTENIDOS
INTRODUCCIÓN

1. Elementos comunistas en la educación primaria y secundaria


a. Bajar el nivel de los estudiantes
b. La naturaleza destructiva de la educación progresista
c. Arruinar el carácter moral de los estudiantes
d. Manipulación psicológica
e. Infiltración en la educación

***

INTRODUCCIÓN
La educación juega un rol importante en fomentar el bienestar individual y la realización
personal, mantener la estabilidad social y asegurar el futuro de una nación. Ninguna de
las grandes civilizaciones en la historia de la humanidad ha restado importancia a la
educación.

La meta de la educación es mantener los estándares morales de la humanidad y preservar


la cultura concedida por lo divino. Es la forma mediante la cual se imparten el
conocimiento y las habilidades, y una manera de fraternizar. Tradicionalmente, quienes
tienen una buena educación respetan al Cielo, creen en lo divino y aspiran a seguir la
virtud de la benevolencia. Ellos poseen un extenso conocimiento de la cultura
tradicional y dominan uno o más oficios. Dedicados a sus vocaciones, creen en tratar a
otros con bondad. Ellos son los pilares de la sociedad, las élites nacionales y los
guardianes de la civilización. Su extraordinario carácter y comportamiento se ganan el
favor divino y sus bendiciones.

Por lo tanto, arruinar la educación tradicional es un paso indispensable en el plan del


espectro del comunismo para cortar la conexión entre el hombre y lo divino, y así
destruir a la humanidad. Con este fin, el comunismo adoptó diferentes estrategias para
atacar y socavar a la educación, tanto en Oriente como en Occidente.

En países orientales que son sede de tradiciones culturales profundamente establecidas,


el mero engaño no es suficiente para lavarle el cerebro a toda la población. Los partidos
comunistas han asesinado sistemáticamente a las élites de alto nivel educativo para
evitar que estos portadores de la cultura impartan el patrimonio tradicional de la nación
a la generación siguiente. Al mismo tiempo, bombardearon al resto de la población con
una incesante propaganda.

En Occidente, la historia y las raíces de las culturas no son tan profundas en


comparación, lo que le da al comunismo una tierra fértil para contaminar a la sociedad
de manera encubierta mediante la subversión y el sabotaje de la educación.

El colapso total de la educación estadounidense es una de las cosas más preocupantes


que le han ocurrido al país en las últimas décadas. Es una señal de que el comunismo
tuvo éxito en su misión de infiltrarse y corromper la sociedad occidental.

Este capítulo se enfoca principalmente en Estados Unidos como un ejemplo para


mostrar cómo el comunismo ha saboteado la educación en las sociedades libres. Los
lectores pueden aplicar la misma lógica para deducir cómo se está socavando la
educación de manera similar en otros países.

La infiltración comunista en la educación estadounidense se manifiesta en al menos


cinco aspectos:

Promover la ideología comunista entre los jóvenes. La ideología comunista se adueñó


gradualmente del ámbito académico occidental infiltrándose en importantes campos de
estudio tradicionales e inventando nuevas ciencias relacionadas con su influencia
ideológica. Literatura, historia, filosofía, ciencias sociales, antropología, derecho,
multimedia y otras especializaciones se vieron inundadas de varios derivados de la
teoría marxista. La “corrección política” se convirtió en la pauta para censurar la libertad
de pensamiento en las universidades.

Reducir la exposición de la generación joven a la cultura tradicional. El pensamiento


ortodoxo, la verdadera historia y la literatura clásica han sido calumniados y marginados
de diferentes maneras. Algunas justificaciones comunes para esto son que los clásicos
ya no son relevantes para los estudiantes contemporáneos, o que los planes de estudio
deben incluir más “diversidad” de pensamiento.

Bajar los estándares académicos, comenzando desde la escuela primaria. Debido a que
el nivel de enseñanza ha descendido gradualmente, los estudiantes de la nueva
generación están cada vez menos alfabetizados y tienen menos capacidades para las
matemáticas. Tienen menos conocimientos y su capacidad para pensar de manera crítica
está atrofiada. Es difícil para estos estudiantes lidiar con cuestiones claves de la vida y
la sociedad de una manera lógica y directa, y les es aún más difícil poder darse cuenta
del engaño del comunismo.

Adoctrinar a estudiantes jóvenes con nociones desviadas. A medida que estos niños
crecen, los conceptos que les inoculan se vuelven tan fuertes que es casi imposible que
los puedan identificar y corregir.

Estimular el egoísmo, la codicia y la indulgencia de los estudiantes. Esto incluye


condicionarlos para que se opongan a la autoridad y la tradición, inflar sus egos y su
soberbia, reducir su capacidad de entender y tolerar opiniones diferentes, y ser
negligentes con su crecimiento psicológico.

El comunismo ha logrado sus objetivos en casi todos esos cinco aspectos.

1. Elementos comunistas en la educación primaria y secundaria


Aunque el comunismo es más evidente a nivel universitario, ha influido profundamente
en la educación primaria y secundaria. Su influencia ha socavado el desarrollo
intelectual y la madurez de los niños, haciéndolos más susceptibles a las influencias de
la izquierda en la universidad. Ha hecho que generaciones de estudiantes tengan menos
conocimientos y una menor capacidad de razonamiento y pensamiento crítico. El
movimiento educativo progresista liderado por John Dewey inició la tendencia hace más
de un siglo. Las reformas educativas posteriores han seguido generalmente en la misma
dirección.

Además de inculcar el ateísmo, la teoría de la evolución y la ideología comunista a los


estudiantes, la educación primaria y secundaria en Estados Unidos emplea una
manipulación psicológica que destruye las creencias y la moral tradicionales de los
estudiantes. Inculca el relativismo moral y conceptos modernos que transmiten una
actitud corrupta hacia la vida. Esto ocurre en todos los sectores de la educación. Las
sofisticadas medidas utilizadas hacen casi imposible que los estudiantes y el público se
protejan de esta tendencia.

Yuri Bezmenov, desertor de la KGB presentado en el capítulo cinco, describió en 1985


cómo la infiltración ideológica comunista en Estados Unidos estaba a punto de
completarse: “Incluso si empiezas ahora mismo, aquí en este momento empiezas a
educar a una nueva generación de estadounidenses, aún te tomará entre 15 y 20 años
hacer que la marea de percepción ideológica de la realidad vuelva a la normalidad y al
patriotismo”. [1]

Ha pasado un tercio de siglo desde que Bezmenov dio su entrevista. Durante este
período, incluso después de ver la caída de la Unión Soviética y otros regímenes
socialistas en Europa del Este, la infiltración y subversión del comunismo en Occidente
no se detuvo. Los elementos comunistas de Occidente pusieron sus miras en la
educación como objetivo principal. Se apoderaron de todos los niveles de la institución,
promoviendo sus propias teorías retorcidas sobre la educación, la pedagogía y la crianza
de los hijos.

a. Bajar el nivel de los estudiantes


Estados Unidos es una república constitucional. Los votantes eligen al presidente,
legisladores, alcaldes y miembros de los comités escolares de los distritos. Que un marco
político tal sirva de una manera verdaderamente beneficiosa para todos depende no solo
del nivel moral del pueblo, sino de su nivel de conocimiento y su criterio. Si los votantes
no tienen mucho conocimiento sobre historia, sistemas políticos y económicos, y
asuntos sociales, tendrán dificultades para elegir a funcionarios cuyas plataformas
electorales estén basadas en intereses a largo plazo y sean fundamentales para el país y
la sociedad. Esto pone al país en una situación peligrosa.

En 1983, un grupo de expertos, comisionados por el Departamento de Educación de EE.


UU., escribieron el informe Una nación en riesgo, luego de dieciocho meses de
investigación. El informe decía:

“Para que nuestro país funcione, los ciudadanos deben ser capaces de lograr algunos
consensos sobre asuntos complejos, generalmente con poca anticipación y sobre la base
de evidencia contradictoria o incompleta. La educación ayuda a formar estos consensos,
un punto que Thomas Jefferson señaló hace mucho tiempo en su famoso refrán: ‘No
conozco ningún depositario seguro de los poderes máximos de la sociedad, excepto el
pueblo mismo; y si pensamos que no están lo suficientemente iluminados para ejercer
su control con un criterio sano, el remedio no es tomarlo de ellos, sino informar su
criterio’”.
Las personas con poco conocimiento y baja capacidad para pensar críticamente son
incapaces de reconocer mentiras y engaños. La educación juega un enorme rol. Así,
cuando los elementos comunistas penetran en todos los niveles del sistema educativo,
los estudiantes se vuelven tontos e ignorantes, y por tanto vulnerables a la manipulación.

El informe también señala los siguientes puntos:

“Los cimientos educativos de nuestra sociedad actualmente están siendo menoscabados


por una creciente marea de mediocridad que amenaza nuestro futuro como Nación y
como pueblo […] Si una potencia extranjera hostil intentara imponer a Estados Unidos
el desempeño educativo mediocre que existe hoy, lo habríamos considerado un acto de
guerra. Tal como está, nosotros hemos permitido que nos suceda esto. Incluso hemos
desperdiciado lo que ganamos en logros estudiantiles tras el desafío Sputnik. Lo que es
más, hemos desmantelado los sistemas esenciales de apoyo que ayudaron a que esas
ganancias sean posibles. Hemos, en efecto, estado cometiendo un acto de desarme
educativo irreflexivo y unilateral”. [2]

El informe cita al analista Paul Copperman: “Por primera vez en la historia de nuestro
país, las habilidades educativas de una generación no superarán, no igualarán, ni siquiera
se acercarán a las de sus padres”.

El informe cita algunos descubrimientos impactantes: además de que las calificaciones


de los estudiantes de EE. UU. suelen estar entre las más bajas en comparación con las
de estudiantes en otros países, 23 millones de adultos estadounidenses son analfabetos
funcionales –es decir que solo poseen habilidades básicas de lectura, escritura y
comprensión. La tasa de analfabetismo funcional es del 13 por ciento entre jóvenes de
17 años y puede alcanzar el 40 por ciento al tratarse de minorías.

Entre 1963 y 1980, las calificaciones de la Prueba de Aptitud Educativa (SAT, según
sus siglas en inglés) cayó drásticamente, el puntaje promedio de lengua bajó más de 50
puntos y el puntaje promedio de matemáticas cerca de 40 puntos. “Muchos jóvenes de
17 años no poseen las habilidades intelectuales ‘superiores’ que deberíamos esperar de
ellos. Cerca del 40 por ciento no puede sacar conclusiones de un material escrito; solo
una quinta parte puede escribir un ensayo persuasivo; y solo un tercio puede resolver un
problema matemático de varios pasos”. [3]
En su libro de 2008, La generación más tonta:cómo la era digital estupidiza a los jóvenes
estadounidenses y pone en riesgo nuestro futuro, Mark Bauerlein, profesor de la
Universidad Emory, compiló datos sobre los vacíos de conocimiento de los estudiantes
estadounidenses en las materias de historia, educación cívica, matemática, ciencia,
tecnología, bellas artes y otras. Allí da el ejemplo del examen de historia de la
Evaluación Nacional del Progreso Educativo (NEAP) de 2001, en el que el 57 por ciento
de los estudiantes obtuvo un puntaje “inferior al básico” y solo un 1 por ciento logró el
nivel “avanzado”. Sorprendentemente, en respuesta a la pregunta de multiple choice
sobre qué país fue aliado de EE. UU. en la Segunda Guerra Mundial, el 52 por ciento
eligió Alemania, Japón o Italia, en vez de la Unión Soviética. Los resultados en otras
áreas fueron igualmente decepcionantes. [4]

El declive de la calidad educativa de EE. UU. es evidente. Desde los años 1990, la
expresión “bajar el nivel” ha aparecido en muchos libros sobre educación y se ha
convertido en un concepto que los pedagogos del país no pueden evitar. John Taylor
Gatto, profesor e investigador educativo de la ciudad de Nueva York, escribió: “Toma
un libro de matemática o de retórica de quinto grado de 1850 y verás que los textos de
ese entonces hoy serían considerados de nivel universitario”. [5]

A los fines de evitar que el sistema educativo estadounidense sea mal visto, en 1994 el
College Board redefinió los puntajes del examen de ingreso a la universidad, el SAT.
Cuando se comenzó a adoptar la forma moderna de los SAT en 1941, el puntaje
promedio del examen de lengua era de 500 puntos (el puntaje máximo es 800). Para la
década de 1990, el puntaje promedio había bajado a 424 puntos; el College Board
entonces redefinió a 424 puntos como si fueran 500. [6]

El deterioro de la calidad de la educación no solo se refleja en el deterioro de la


alfabetización de los estudiantes. Debido a la falta de conocimientos básicos, las
facultades de pensamiento crítico de los estudiantes estadounidenses cayeron de forma
pronunciada. El académico estadounidense Thomas Sowell señaló: “No es meramente
que Johnny no pueda leer, o incluso que Johnny no pueda pensar. Johnny no sabe qué
es pensar, porque en muchas escuelas públicas, pensar suele ser confundido con sentir”.
[7]

La razón del deterioro de las calificaciones no es que los estudiantes de hoy no sean tan
inteligentes como los de antes, sino que el comunismo está llevando a cabo
silenciosamente una guerra contra la próxima generación, utilizando el sistema
educativo como su arma. Charlotte Thomson Iserbyt, exasesora de políticas del
Departamento de Educación de EE. UU., escribió en 1999: “La razón por la que los
estadounidenses no entienden esta guerra es porque ha sido peleada en secreto –en las
escuelas de nuestra nación, apuntando a nuestros hijos, que están cautivos en los salones
de clase. Quienes libran la guerra están usando herramientas muy sofisticadas y
efectivas”. [8]

b. La naturaleza destructiva de la pedagogía progresista


El ataque contra la tradición en las escuelas primarias y secundarias de Estados Unidos
comenzó con el movimiento de pedagogía progresista a comienzos del siglo XX. Las
siguientes generaciones de educadores progresistas elaboraron una serie de falsos
lenguajes y teorías que sirvieron para alterar el currículo, rebajar los materiales de
enseñanza y disminuir los estándares académicos. Esto ha causado un enorme daño a la
educación tradicional.

De Rousseau a Dewey

John Dewey, el padre de la pedagogía progresista en Estados Unidos, ha sido muy


influenciado por las ideas del filósofo suizo del siglo XVIII, Jean-Jacques Rousseau.

Rousseau creía que la gente era buena por naturaleza y que los responsables de la
decadencia moral eran los males sociales. Decía que todos los hombres nacían libres e
iguales, y que en un ambiente natural, todos disfrutarían de sus derechos innatos.
Desigualdad, privilegio, explotación y la pérdida de la bondad innata del hombre eran
productos de la sociedad. Para los niños, Rousseau proponía un modelo de “educación
negativa” que los libraba a su suerte. Esta educación debía carecer de enseñanzas
religiosas, morales o culturales.

De hecho, la humanidad está dotada tanto de benevolencia como de maldad. Sin nutrir
la benevolencia, los aspectos malvados de la naturaleza humana llegan a predominar,
hasta el punto en el que la gente considera que ningún método es muy bajo y ningún
pecado es tan malo. Con su elegante retórica, Rousseau atrajo a muchos seguidores
desencaminados. La nociva influencia que su teoría pedagógica ha tenido en la
educación occidental es difícil de sobreestimar.

Alrededor de un siglo después, Dewey retomó lo que había hecho Rousseau y avanzó
con su obra destructiva. Según Dewey, que estaba influenciado por la teoría de la
evolución de Darwin, los niños deberían ser separados de la tutela tradicional de padres,
religión y cultura, y en cambio se les debería dar rienda libre para que se adapten a sus
ambientes. Dewey era un pragmático y relativista moral. Creía que no había una moral
permanente y que la gente era libre de actuar y comportarse como le pareciera. El
concepto de relativismo moral ha sido un primer paso crucial para alejar a la humanidad
de las reglas morales establecidas por lo divino.

Dewey fue una de las treinta y tres personas que firmaron con su nombre el Manifiesto
Humanista, escrito en 1933. A diferencia de los humanistas del Renacimiento, el
humanismo del siglo XX tiene, en esencia, sus raíces en el ateísmo. Basado en conceptos
modernos como el materialismo y la teoría de la evolución, considera al universo como
algo autoexistente y no como algo creado, y sostiene que los seres humanos son el
producto de procesos bioquímicos continuos.

En ese marco, el objetivo de la educación es moldear y guiar a los estudiantes de acuerdo


con los deseos del educador –algo que no es fundamentalmente diferente del “nuevo
hombre” de Marx. Dewey mismo era un socialista democrático.

El filósofo estadounidense Sidney Hook dijo: “Dewey ha provisto al marxismo de la


epistemología y la filosofía social que Marx medio había visto por sí mismo y medio
había delineado en sus obras tempranas pero nunca había podido expresar
adecuadamente”. [9]

En 1921, cuando la guerra civil arrasaba con Rusia, los soviéticos encontraron el tiempo
para producir un panfleto de sesenta y dos páginas con extractos de Democracia y
Educación, de Dewey. En 1929, el rector de la Segunda Universidad Estatal de Moscú,
Albert P. Pinkevich, escribió: “Dewey está infinitamente más cerca de Marx y de los
comunistas rusos” [10]. El biógrafo Alan Ryan escribió que Dewey “brindó las armas
intelectuales para un marxismo decentemente socialdemócrata y no totalitario”. [11]

Los pedagogos progresistas no disimulan su objetivo de transformar las actitudes de sus


estudiantes hacia la vida. Para alcanzar ese objetivo, trastocaron todos los aspectos del
aprendizaje, incluyendo la estructura de las clases, los materiales y métodos de
enseñanza y la relación entre maestros y estudiantes. La experiencia personal se
consideró superior al conocimiento aprendido de los libros. Las lecciones orales
quedaron relegadas y dieron paso a los proyectos y actividades.
El sito web conservador estadounidense Human Events colocó a Democracia y
Educación de Dewey en el puesto número cinco de una lista de los diez libros más
dañinos de los siglos XIX y XX. Señaló sin rodeos que Dewey “denigra la escolaridad
que se enfoca en el desarrollo del carácter tradicional y en dotar a los niños de
conocimiento duro, y en cambio promueve la enseñanza de ‘habilidades’ de
pensamiento”. [12]

Críticos sagaces han condenado la tendencia progresista de la educación desde su mismo


comienzo. El libro de 1949 Enseñanza demente: Una mirada lega sobre la educación de
la escuela pública, de Mortimer Smith, ofreció una refutación concisa y completa de los
principales dogmas de la pedagogía progresista [13]. Los pedagogos progresistas
desestimaron a sus críticos como “reaccionarios” y utilizaron diversos métodos para
suprimirlos o ignorarlos.

Dewey fue profesor titular en la Universidad de Columbia durante veinticinco años.


Durante el periodo en el que enseñó Filosofía de la Educación en la Facultad de
Enseñanza, al menos un quinto de todos los maestros de primaria y secundaria
recibieron instrucción o posgrados en dicha universidad [14]. En contraste con figuras
como Marx, Engels, Lenin, Stalin o Mao, Dewey parece no haber tenido aspiraciones
de convertirse en un gurú revolucionario o dominar el mundo, pero el sistema de
educación que creó se ha convertido en una de las herramientas más poderosas del
comunismo.

Consentir a los estudiantes

Según la teoría de la educación de Rousseau, los humanos nacen buenos y libres, pero
la sociedad los vuelve malos. Por eso, el mejor método educativo es dar a los niños
rienda suelta y ceder ante su desarrollo caprichoso. Bajo la influencia del pensamiento
rousseauniano, los pedagogos progresistas a partir de Dewey suelen hacer eco de este
tipo de ideas: no hay que imponer los valores de los padres o maestros en los estudiantes;
al crecer, hay que permitir que los niños juzguen las cosas por sí mismos y tomen sus
propias decisiones.

El poeta inglés Samuel Taylor Colerigde refutó el concepto elegantemente: “[El radical
británico John] Thelwall pensaba que era muy injusto influenciar la mente de un niño
inculcándole cualquier opinión antes de que llegue a una edad en que tenga criterio y
sea capaz de elegir por sí mismo. Le mostré mi jardín, y le dije que era mi jardín
botánico. ‘¿Cómo es eso?’, me dijo, ‘está cubierto de maleza’. —‘Oh’, le respondí, ‘eso
es solo porque no ha llegado a sus años de criterio y decisión. La maleza, verá usted, se
tomó la libertad de crecer, y pensé que era injusto influenciar al suelo para que crezcan
rosas y fresas’”. [15]

El ingenioso poeta usó esta analogía para transmitir un principio a su amigo: la ética y
la sabiduría se cultivan concienzudamente. No cuidar un jardín causará que crezca
mucha maleza. Abandonar a los niños es parecido a entregarlos a fuerzas malvadas
siempre presentes. Equivale a ser extremadamente negligente e irresponsable.

El bien y el mal están simultáneamente presentes en la naturaleza humana. Pese a que


los niños son más simples y puros en comparación, también son propensos a desarrollar
pereza, envidia, egoísmo, ser peleadores y otros rasgos negativos. La sociedad es una
gran tina de tintura. Si los niños no son criados apropiadamente, entonces para cuando
lleguen a su “edad de criterio y decisión”, ya habrán sido contaminados por malos
pensamientos y malos hábitos. Llegado ese punto, será demasiado tarde para educarlos.

La indulgencia de los estudiantes llegó a su pico en la obra literaria pedagógica


Summerhill: un punto de vista radical sobre la educación, publicada en 1960. El autor
del libro, A. S. Neill, estableció un internado inglés en 1921, la Escuela Summerhill,
que recibía a niños de entre 5 y 16 años. La escuela daba a los niños completa autonomía.
Los niños podían decidir si querían o no ir a clase, o si querían ir a una clase y no a la
otra. El pensamiento de Neill sobre la educación estaba fuertemente influenciado por
Wilhelm Reich, un filósofo de la escuela de Frankfurt y vigoroso partidario de la libertad
sexual, y los dos solían escribirse.

Aparte de lo académico, la escuela también era extremadamente laxa en ética, disciplina


y relaciones entre varones y mujeres; seguía todos los valores antitradicionales. Según
un exestudiante que fue a la escuela en los años 60, varones y mujeres podían fingir que
se casaban y dormir juntos. Neill permitía que los empleados y los estudiantes nadaran
desnudos juntos en una piscina al aire libre, y algunos empleados tenían permitido tener
citas con alumnos. Su hijastro de 35 años de edad, que enseñaba arte cerámico, solía
llevar a niñas de los grados superiores con él a su cuarto. [16]

En su libro, Neill dice: “Cada alumno de los últimos años de Summerhill sabe por mis
conversaciones y mis libros que apruebo que, quien lo desee, tenga una vida sexual
completa, sin importar su edad”. Incluso insinuó que, si no estuviese prohibido por la
ley, habría permitido abiertamente que los niños y las niñas durmieran juntos [17].
Cuando se publicó Summerhill, rápidamente se convirtió en un bestseller. Solo en la
década de 1960, vendió más de tres millones de copias, convirtiéndose en una lectura
obligada en institutos de pedagogía.

Una antigua máxima china dice así: “Un maestro estricto produce estudiantes
destacados”. Estudios en Occidente también descubrieron que los maestros estrictos
tienen mejores resultados en las aulas. También tienen una influencia más positiva en la
conducta de sus estudiantes. [18] Lamentablemente, en Estados Unidos y en otros países
occidentales, bajo la influencia del progresismo y de la autonomía educativa, se han
promulgado leyes que limitan el alcance de los padres o de los maestros a la hora de
lidiar con los estudiantes. Esto ha causado que los maestros tengan miedo de disciplinar
a sus alumnos. Los malos hábitos de los alumnos no son corregidos a tiempo, lo que
lleva a un declive precipitado de su sentido de la moral, así como de su desempeño
académico.

Educación centrada en los estudiantes

La función más importante de la educación es mantener y transmitir la cultura


tradicional de la civilización humana. Esto era muy evidente en la antigua China, donde
los maestros y eruditos eran tenidos en la más alta estima. “Un maestro debe transmitir
el Dao, enseñar el conocimiento y aclarar la confusión”, de acuerdo con un dicho chino.
El pensamiento de la pedagogía progresista de Dewey eliminó la autoridad de los
maestros y degradó su importancia. Su postura es antiintelectual y contraria al sentido
común. En esencia, contraria a la educación misma.

Los promotores de la pedagogía progresista dicen que hay que colocar a los estudiantes
en el centro y dejarlos explorar por su cuenta para que lleguen a sus propias respuestas.
La verdadera intención de la pedagogía progresista es cortar el vínculo de los estudiantes
con la cultura tradicional. El currículo tradicional contiene un conocimiento acumulado
durante miles de años de civilización humana. Negar la autoridad de los maestros en el
proceso educativo es negar su rol en la transmisión del conocimiento de la civilización.
Este es el motivo ulterior del comunismo.

El libro de 2014 Siete mitos acerca de la educación, de Daisy Christodoulou, analiza y


refuta siete ideas equivocadas sobre la educación moderna, incluyendo que “los hechos
impiden entender”; “la instrucción guiada por el maestro es pasiva”; “los proyectos y
las actividades son la mejor manera de aprender”; y “enseñar conocimientos es
adoctrinar” [19]. La mayoría de estos mitos provienen de la pedagogía progresista y han
sido transmitidos durante varias generaciones, convirtiéndose en una plaga en la cultura
educativa.

Tomemos por ejemplo la primera idea errónea, que aprender los hechos impide una
comprensión verdadera. La educación moderna de Estados Unidos ha criticado a los
métodos tradicionales de prestar atención a la memorización, leer en voz alta y practicar,
y los calificó como “memorización mecánica”, “aprender de memoria” y “repetir hasta
morir”. Rousseau atacó la memorización y las lecciones orales en su novela de 1792
Emil, o Sobre la educación, y los pedagogos progresistas de Dewey impulsaron tales
teorías.

En 1956, el psicólogo educacional estadounidense Benjamin Bloom y colaboradores


publicaron un marco para categorizar los objetivos pedagógicos, conocido como la
Taxonomía de Bloom. Esta divide al aprendizaje humano en seis niveles, del más bajo
al más alto. En 2001, los niveles fueron actualizados y quedaron en “recordar, entender,
aplicar, analizar, evaluar, crear”. Los últimos tres son considerados pensamiento de
nivel superior porque implican un análisis cabal. No estamos analizando las fortalezas
o debilidades de la clasificación de Bloom en sí, sino meramente señalamos que desde
que se propuso el sistema de clasificación, los pedagogos progresistas han utilizado el
pretexto de cultivar el “pensamiento de nivel superior” para debilitar la enseñanza de
conocimientos en la escuela.

Cualquier persona con sentido común sabe que tener ciertos conocimientos básicos es
la base de cualquier tarea intelectual. Sin una reserva de conocimientos, el tal
pensamiento de nivel superior, pensamiento crítico y pensamiento creativo engañan a la
persona misma y a los demás. El sistema de clasificación de Bloom ofrece una excusa
aparentemente científica para el método incomprensible de los pedagogos progresistas.

Una de las plataformas de la teoría de la instrucción centrada en el alumno es que los


estudiantes elijan lo que quieren aprender, en base a sus propios intereses. La teoría
también afirma que los maestros deben educar a los estudiantes solo en aquello en lo
que están interesados.

Que los alumnos disfruten de aprender es a lo que todo maestro debe aspirar, pero los
niños tienen un conocimiento superficial y una visión limitada, y no pueden discernir
qué es importante aprender y qué no. Los maestros deben asumir la responsabilidad de
guiar a los estudiantes para que puedan trascender sus intereses superficiales y amplíen
su visión y su comprensión. Complacer simplemente los intereses superficiales de los
estudiantes solo hará que se mantengan infantiles. Al apoyar la instrucción centrada en
el alumno, los pedagogos están engañando tanto a estudiantes como a padres, lo cual es,
en definitiva, irresponsable ante la sociedad.

Estudios han encontrado que en la sociedad estadounidense hay una tendencia en la que
los adultos permanecen en una especie de adolescencia por más tiempo que otras
poblaciones. La Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina definió en 2002
a la adolescencia como el periodo entre los 12 y los 30 años de edad. Una investigación
respaldada por la Fundación MacArthur fue más lejos y dijo que, según los marcadores
tradicionales de adultez, actualmente una persona no puede considerarse adulta hasta
que llega a la edad de 34 años [20]. El sistema educativo y los medios de comunicación
tienen la responsabilidad por esta adolescencia extendida en la que se encuentran
muchos adultos.

Una de las excusas de la pedagogía progresista para bajar los requisitos de enseñanza es
que al haber más personas inscritas en escuelas secundarias y terciarias, y con
estudiantes de toda la sociedad, el nivel promedio no puede ser tan alto como en el
pasado. Esta es una idea equivocada. En una sociedad democrática, el objetivo de la
educación pública es permitir que aquellos que de otro modo no tendrían los medios
para recibir una educación, puedan acceder a ella –no es para bajar el estándar
académico, lo cual afecta el aprendizaje de todos.

El progresismo dice reemplazar asignaturas clásicas “inútiles”, como griego y latín, con
asignaturas más contemporáneas, pero a fin de cuentas, la mayoría de las escuelas no
introduce asignaturas de alta calidad útiles para la vida moderna, como cursos detallados
sobre matemática, economía e historia moderna. Las reformas de currículo y de métodos
de enseñanza que promueven los pedagogos progresistas engañan a los estudiantes que
aún no tienen una gran comprensión, además de a los padres que confían en las escuelas,
los maestros y los supuestos expertos.

Algunos métodos propuestos por la pedagogía progresista son inútiles cuando se los
aplica a algunas asignaturas y áreas del aprendizaje. Sin embargo, al observar el
movimiento de pedagogía progresista y su trasfondo específico y resultados, queda claro
que la pedagogía progresista se coloca en oposición a la educación tradicional, mutando
así la educación, y en definitiva, arruinando a los estudiantes.

c. Arruinar el carácter moral de los estudiantes


El 20 de abril de 1999, dos estudiantes de la Escuela Secundaria Columbine en Colorado
asesinaron a doce alumnos y un maestro, e hirieron al menos a veinte personas en una
masacre cuidadosamente planeada. La tragedia impactó a Estados Unidos. La gente se
preguntaba por qué dos estudiantes llevarían a cabo semejante ataque a sangre fría,
asesinando a sus compañeros y a un maestro que conocían desde hace años.

Al comparar fenómenos sociales en diferentes períodos históricos, los educadores


advirtieron que hasta los años 1960, los problemas con el comportamiento estudiantil
en EE. UU. eran menores –llegar tarde, conversar en clase sin permiso o mascar chicle.
Después de los años 1980, hubo problemas peores, como consumo de alcohol excesivo,
abuso de drogas, sexo premarital, embarazos, suicidios, pandillas o incluso tiroteos
indiscriminados, cada vez más frecuentes desde Columbine. Esta tendencia preocupó a
millones de personas en Estados Unidos y otros países, pero pocos conocían las
verdaderas raíces de estos acontecimientos, y nadie podía prescribir un tratamiento
apropiado para estos trastornos.

La distorsión y la espiral descendente de los estándares morales de la juventud


estadounidense no son accidentales.

Ateísmo y evolución

El Dr. Frederick Charles Schwarz, pionero del activismo anticomunista, señaló: “Los
tres principios básicos del comunismo son el ateísmo, la evolución y el determinismo
económico” [21]. Los tres elementos claves de la ideología comunista han sido
adoptados por las escuelas públicas de EE. UU.

Lo divino creó la humanidad y estableció los estándares morales que deberían regular
la vida humana. La creencia en lo divino sienta la base moral para la sociedad y sostiene
la existencia del mundo humano. El comunismo difunde el ateísmo y la teoría de la
evolución por la fuerza en las escuelas como un medio para destruir la moral. Esto es de
esperarse en Estados comunistas como China y la ex Unión Soviética, pero en Estados
Unidos se realizó de manera encubierta.
Bajo el pretexto de la separación de la iglesia y el Estado, los izquierdistas se oponen a
la enseñanza del creacionismo en las escuelas públicas estadounidenses, y al mismo
tiempo promueven la teoría de la evolución. Este tipo de educación inevitablemente
lleva a que disminuya el número de creyentes religiosos, dado que los niños son
adoctrinados con la idea de que la teoría de la evolución es una verdad científica que no
ha de ser cuestionada.

Desde los años 1960, los tribunales en todo Estados Unidos suprimieron el estudio de
la Biblia en la escuelas públicas, también bajo el pretexto de la separación de la iglesia
y el Estado. Un tribunal de apelaciones determinó en 1981 que los estudiantes tienen
libertad de expresión, a excepción de que la expresión sea una plegaria, en cuyo caso se
torna inconstitucional. [22]

En 1987, a los estudiantes de las escuelas públicas de Alaska les dijeron que no utilicen
la palabra “Christmas” (Navidad), dado que contiene la palabra “Christ” (Cristo).
También les dijeron que no podían entregar tarjetas tradicionales de Navidad ni regalos.
Ese mismo año, un tribunal federal de Virginia determinó que los periódicos de
homosexuales podían ser distribuidos en el campus de una escuela secundaria, pero los
periódicos religiosos estaban prohibidos. En 1993, a un maestro de música de una
escuela primaria en Colorado Springs se le impidió enseñar villancicos navideños
debido a supuestas violaciones de la separación de la iglesia y el Estado. [23]

Los materiales de enseñanza y de examen de Estados Unidos han sido sometidos a una
minuciosa revisión debido a la orientación antiteísta del sistema educativo, combinado
con décadas de corrección política. En 1997, Diane Ravitch, una historiadora de la
educación, integraba la Junta Regidora de la Evaluación Nacional, la cual provee los
exámenes federales a las escuelas. Ella notó que los editores habían modificado algunos
pasajes en las pruebas de lectura para eliminar a los héroes que eran hombres blancos y
toda referencia al Cristianismo. La máxima “Dios ayuda a quienes se ayudan a sí
mismos” fue cambiada a “La gente debería tratar de resolver las cosas por sí misma
siempre que sea posible”. [24]

Por un lado, el sistema de educación pública estadounidense expulsó la creencia en Dios


de las escuelas bajo el pretexto de la separación de la iglesia y el Estado. Por otro lado,
la evolución, con sus lagunas no resueltas, fue considerada una verdad evidente a ser
inoculada en niños que no tenían preparación mental ni defensa. Los niños tienden a
creer en la autoridad de sus maestros.
Los padres con creencias religiosas les enseñan a sus hijos a respetar a otros, pero es
probable que los niños que son adoctrinados con la teoría de la evolución desafíen la
educación religiosa brindada por sus padres. Como mínimo, ya no tomarán tan
seriamente la instrucción religiosa de sus padres. El resultado es que la educación aleja
a los niños de los padres con creencias religiosas. Este es el problema más desafiante
que las familias creyentes enfrentan cuando se trata de la educación de sus hijos, y es el
aspecto más perverso del sistema educativo antiteísta.

Ideología comunista

El capítulo 5 de este libro ilustra la naturaleza de la corrección política: funciona como


la policía del pensamiento del comunismo, utilizando un conjunto de estándares
políticos distorsionados para reemplazar la moral genuina. Desde la década de 1930, la
corrección política ha tenido un rol predominante en el sistema educativo
estadounidense. Al ponerla en práctica, toma diversas formas, algunas de las cuales son
extremadamente engañosas.

E. Merrill Root, autor de Lavado de cerebro en escuelas secundarias: Análisis de once


libros de texto de historia estadounidense, publicado en 1958, investigó once conjuntos
de materiales de enseñanza de historia utilizados en Illinois entre 1950 y 1952, y
descubrió que estos caracterizaban a la historia de Estados Unidos como una lucha de
poder entre ricos y pobres, entre unos pocos privilegiados y los no privilegiados. Esto
es, en esencia, el determinismo económico marxista. [25]

En 2013, un distrito escolar de Minnesota adoptó un proyecto llamado Todos para


Todos, el cual se enfoca en enseñar sobre la desigualdad racial y salarial. Esta ideología
dice que el mal desempeño de los estudiantes es culpa de la discriminación racial o
salarial del sistema. El proyecto exigía que todas las actividades de enseñanza estén
basadas en la igualdad racial y salarial, y que solo se contrataran maestros y directivos
que estuvieran profundamente conscientes de los temas relacionados con estas
desigualdades.

El proyecto estaba diseñado para alumnos desde el jardín de infantes hasta el 12° grado.
Las clases de inglés del décimo grado se enfocan en los temas de colonización e
inmigración, y en las “construcciones sociales” de raza, clase y género. El marco
educativo para el undécimo grado decía: “Para fin de año, habrás […] aprendido a
aplicar una lente marxista, feminista, postcolonial [y] psicoanalítica […] a la literatura”.
[26]

En julio de 2016, California adoptó un nuevo sistema para las ciencias sociales en las
escuelas primarias y secundarias. El marco educativo original ya tenía una tendencia
izquierdista, y esto hizo que pareciera aún más propaganda ideológica de izquierda. El
contenido en el que debería ponerse énfasis en las asignaturas de historia y ciencias
sociales –como el espíritu de la fundación de Estados Unidos, y su historia militar,
política y diplomática– se vio diluido o ignorado. En contraste, los valores de la
contracultura de los años 60 fueron fuertemente destacados, al punto de que parecían
ser los principios fundadores de la nación. El currículo también manifiesta un marco
claramente antitradicional con respecto al sexo y la familia.

Tomemos por ejemplo las asignaturas del undécimo grado. El nuevo sistema dice que
se enfoca en los movimientos de derechos de razas, tribus y religiones minoritarias,
además de mujeres y lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT). De hecho,
apenas se menciona a las religiones, pero hay mucho escrito sobre minorías sexuales.
Los grupos LGBT fueron los primeros incluidos, ocupando una parte importante de las
clases de historia del undécimo grado. Las partes sobre LGBT están escritas en un tono
que claramente apoya la “liberación sexual”. Por ejemplo, en la parte sobre el SIDA, se
sugiere que el miedo de la gente al SIDA causó que decayeran los movimientos de
derechos civiles y de liberación sexual. [27]

El contenido sobre sexo ocupa varios capítulos y reemplaza otro tipo de contenido al
que los jóvenes deberían prestar mucha más atención. Por ejemplo, en la clase sobre la
Primera Guerra Mundial, los estudiantes apenas aprenden sobre el importante rol que
tuvo el Ejército de EE. UU., y en cambio aprenden que los soldados estadounidenses
consideraban gratificantes las costumbres sexuales de los europeos [28]. Este marco
izquierdista está lleno de distorsiones y sesgos, y lleva a los estudiantes a odiar a su
propio país. Aunque el marco fue adoptado solo en el estado de California, el impacto
de este enfoque ha sido nacional.

d. Manipulación psicológica
Otra de las formas principales con las que se ha corrompido la moral de los estudiantes
es el condicionamiento psicológico, que se utiliza para inyectar a los estudiantes el
relativismo moral.
En 1978, cientos de padres y maestros asistieron a audiencias para la Enmienda de las
Protecciones de los Derechos de los Alumnos, una ley federal que otorga ciertos
derechos a los padres de alumnos menores de edad con respecto a hacerles preguntas
personales. Los testimonios en las audiencias ocuparon más de 1300 páginas. En su libro
Abuso infantil en el salón de clases, publicado en agosto de 1984, la activista
conservadora Phyllis Schlafly resumió los temas descritos en los testimonios,
incluyendo el uso de “la educación como terapia”. A diferencia de la educación
tradicional, que apunta a impartir conocimientos, la educación como terapia se enfoca
en cambiar las emociones y actitudes de los alumnos. Este tipo de educación utiliza la
enseñanza para someter a los niños a juegos psicológicos. Los hace llenar encuestas
sobre temas personales y les pide tomar decisiones de adultos, opinando sobre temas
como suicidio y asesinato, matrimonio y divorcio, aborto y adopción. [29]

Tales asignaturas no fueron establecidas por el bien de la salud psicológica de los


estudiantes. La intención era cambiar los valores de los estudiantes mediante el
condicionamiento psicológico.

Psicología y educación

La educación moderna está fuertemente basada en la filosofía y la psicología. Además


de la pedagogía progresista de Dewey, entre otras teorías que tuvieron un gran impacto
en el sistema educativo de EE. UU. están el psicoanálisis de Sigmund Freud, la
psicología humanística de Carl Rogers y la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt, que
combina las teorías de Marx y Freud. Herbert Marcuse, un teórico de la Escuela de
Frankfurt, pidió la eliminación de todas las inhibiciones, de manera que los jóvenes den
rienda suelta a sus instintos naturales y satisfagan sus caprichos personales [30]. Este
pensamiento ayudó a acelerar el nacimiento de la contracultura de los años 60.

Profundamente influenciado por las escuelas de pensamiento de psicología arriba


mencionadas, el primer director general de la Organización Mundial de la Salud, el
psiquiatra canadiense Brock Chisholm, propuso una teoría chocante: a fin de liberar al
individuo del dolor psicológico, hay que neutralizar la moral y el concepto del bien y el
mal. En un discurso de 1946 dijo:

¿Qué distorsión psicológica básica puede ser encontrada en cada civilización de la cual
sabemos algo? Debe ser una fuerza que desalienta la capacidad de ver y reconocer
hechos evidentes […] lo cual produce inferioridad, culpa y miedo […] La única fuerza
psicológica capaz de producir estas perversiones es la moral, el concepto del bien y el
mal. […]

Hemos sido muy lentos en redescubrir esta verdad y en reconocer la innecesaria


inferioridad, culpa y miedo, impuestos artificialmente y comúnmente conocidos como
pecado, bajo los cuales casi todos hemos batallado y que producen mucho del desajuste
social e infelicidad del mundo. […]

Si la raza ha de ser liberada de su carga incapacitante del bien y el mal, [entonces] deben
ser los psiquiatras los que asuman la responsabilidad original. [31]

Chisholm declaró la guerra contra la moral. Aparentemente influenciado por este, el


psicólogo humanista Carl Rogers inventó las clases de “clarificación de valores”, con el
propósito de erradicar los valores tradicionales y los conceptos del bien y el mal.

Con el tiempo, el relativismo moral de Dewey, el rechazo a las inhibiciones de la


Escuela de Frankfurt y las teorías psicológicas de Chisholm trabajaron en conjunto para
atacar y socavar los valores tradicionales. Destruyeron las fortificaciones morales de las
escuelas públicas de Estados Unidos.

Relativismo moral

Los estadounidenses que asistieron a la escuela a los fines de la década de 1970 podrán
recordar una situación hipotética que muchos maestros planteaban en clase. La historia
es así: un barco se hunde, y el capitán, varios niños, una mujer embarazada y un hombre
homosexual suben a un bote salvavidas. El bote está sobrecargado y hay que quitar a
una persona. Los maestros luego pedían a los estudiantes que debatieran y decidieran
quién debía bajarse del bote, renunciando a su vida. El maestro no comentaba ni juzgaba
las opiniones de los estudiantes.

Esta historia se solía utilizar en las clases de clarificación de valores que emergieron en
los años 70. Además de ser usadas para clarificación de valores, las clases se utilizaban
para enseñar sobre toma de decisiones, educación afectiva, el programa de prevención
de drogas Lions Quest y educación sexual.

William Kilpatrick, autor del libro de 1993 Por qué Juanito no puede discernir entre el
bien y el mal, señaló que esas clases habían “convertido los debates en el aula en ‘charlas
informales’ en las que iban y venían opiniones pero nunca se llegaba a conclusiones”.
Kilpatrick escribió:

“El resultado es que en los salones de clases los maestros actúan como conductores de
un programa de entrevistas, y los temas recomendados para debate son el intercambio
de esposas, el canibalismo y enseñarle a los niños a masturbarse. […] Para los
estudiantes, significó una total confusión sobre los valores morales: aprender a
cuestionar valores que apenas habían adquirido, desaprender los valores enseñados en
casa y concluir que las cuestiones de lo correcto y lo incorrecto son siempre meramente
subjetivas. […] Ha creado una generación de analfabetos morales: estudiantes que
conocen sus propios sentimientos pero que no conocen su cultura”. [32]

Sowell entendía que estas sesiones utilizaban las mismas técnicas desarrolladas en
países totalitarios para lavar el cerebro de la gente. Entre ellas, las siguientes:

Estrés emocional, conmoción o insensibilización para romper con la resistencia tanto


intelectual como emocional
Aislamiento, ya sea físico o emocional, de las fuentes familiares de apoyo emocional
Cuestionar valores preexistentes, por lo general manipulando la presión de los pares
Despojar al individuo de las defensas normales, tales como la reserva, la dignidad, el
sentido de la privacidad o la capacidad de negarse a participar
Premiar la aceptación de las nuevas actitudes, valores y creencias–una recompensa que
simplemente puede ser no sufrir la presión a la que se somete a quienes se resisten, o
puede tomar otra forma simbólica o tangible [33]
Sowell señala que las sesiones alientan a los estudiantes a rebelarse contra los valores
morales tradicionales enseñados por sus padres y la sociedad. Las clases se conducían
de una manera neutral o “sin juicios de valor”. En otras palabras, el maestro no distingue
entre lo correcto y lo incorrecto, sino que busca lo que se siente bien para un individuo.
“Este método general se llama ‘clarificación de valores’. Se enfoca en los sentimientos
de la persona, en vez de en los requisitos para una sociedad funcional o los requisitos
para un análisis intelectual”. [34]

Educación sobre la muerte y para la prevención de drogas

En septiembre de 1990, el canal de televisión estadounidense ABC transmitió un


programa que dejó preocupados a muchos espectadores. En este, se veía que una escuela
llevó a sus alumnos a una morgue como parte de su “educación sobre la muerte” y los
estudiantes vieron y tocaron cadáveres. [35]

Actividades comunes en las clases de educación sobre la muerte incluyen pedirle a los
estudiantes que dibujen sus tumbas, elijan sus ataúdes, organicen su propio funeral y
escriban su obituario.

A los estudiantes se les hizo las siguientes preguntas:

“¿Cómo morirás?”

“¿Cuándo morirás?”

“¿Has conocido a alguien que tuvo una muerte violenta?”

“¿Cuándo fue la última vez que lamentaste la muerte de alguien? ¿Lo expresaste con
lágrimas o con un dolor silencioso? ¿Lamentaste la muerte solo o con alguien más?”

“¿Crees en la vida después de la muerte?” [36]

Por supuesto, estas preguntas no tienen nada que ver con el estudio. Están diseñadas
para indagar sobre las perspectivas de los estudiantes hacia la vida, sus creencias
religiosas y sus personalidades. Algunas de las preguntas apuntan a desencadenar ciertas
reacciones y pueden tener un impacto negativo en los adolescentes. Se dice que la
educación sobre la muerte puede ayudar a los estudiantes a tener la actitud apropiada
frente a la misma. Sin embargo, algunos alumnos que tomaron estas clases acabaron
suicidándose. Para el programa de 1990 mencionado arriba, la ABC entrevistó a una
alumna de la Escuela Secundaria Columbine que dijo que sus planes de suicidarse
estaban directamente relacionados con la educación sobre la muerte que le impartieron
en la escuela. Dijo que las clases hacían que la muerte pareciera glamorosa, “muy
emocionante, muy atractiva” [37]. Aunque la relación causal no ha sido establecida
científicamente, es ciertamente razonable que los padres sospechen y teman que al
exponer a estudiantes psicológicamente inmaduros a información sobre la muerte y el
suicidio, algunos alumnos tiendan a desarrollar depresión y desesperanza, lo cual podría
contribuir a las razones para cometer suicidio.
La educación para la prevención de drogas también se ha vuelto popular en las escuelas.
Sin embargo, en 1976, el Dr. Richard Blum de la Universidad de Stanford realizó un
estudio de cuatro años sobre una asignatura de educación para la prevención de drogas
llamada Decidir. El estudio descubrió que los estudiantes que cursaron la asignatura
comenzaron a consumir drogas antes y consumieron más drogas que el grupo de control
que no cursó la asignatura.

En 1978 y 1985, el profesor Stephen Jurs realizó un proyecto de investigación en el que


comparó la tasa de estudiantes que fumaban y se drogaban entre quienes habían asistido
al curso de autoestima llamado Búsqueda y aquellos que no. El curso estaba pensado
para ayudar a los estudiantes a tomar decisiones sensatas y sanas, pero los resultados
mostraron lo opuesto: después de participar, hubo un aumento del uso de drogas.
Quienes no tomaron el curso mantuvieron una tasa estable o más baja de alumnos que
fumaban y se drogaban. [38]

Ni la educación sobre la muerte ni la educación para la prevención de drogas generaron


el resultado esperado, entonces, ¿cuál es el verdadero propósito? El propósito era
contaminar a los niños.

Los niños son muy curiosos, pero tienen una base moral inmadura. El contenido nuevo
y extraño estimula su curiosidad y los puede llevar por un mal camino. Al mismo
tiempo, dicha educación tiende a desensibilizar a los estudiantes, y hace que consideren
a la violencia, la pornografía, el terror y la decadencia moral simplemente como algo
normal de la vida. A su vez, su tolerancia hacia la maldad aumenta. Todo el ejercicio es
parte de un plan maligno para usar el arte, la violencia y la pornografía para degenerar
la moral.

Educación sexual pornográfica

Tanto en Oriente como en Occidente, tradicionalmente el sexo ha sido un tema tabú en


público. De acuerdo con ambas tradiciones, lo divino estableció que la conducta sexual
debe ocurrir solo dentro del matrimonio. Todas las otras formas de conducta sexual son
consideradas promiscuas y pecadoras, y violan los estándares divinos de moral. Esto
hace del sexo y el matrimonio algo inseparable, y el sexo no puede ser un tema de debate
público en una sociedad que funciona apropiadamente. En la sociedad tradicional, los
jóvenes solo recibían educación en anatomía, y no había necesidad de la educación
sexual de hoy.
El concepto moderno de educación sexual fue presentado por primera vez por el
marxista húngaro György Lukács, fundador de la Escuela de Frankfurt de teoría social
y filosofía. Su propósito fue trastocar completamente los valores occidentales
tradicionales. En 1919, Lukács fue nombrado ministro de cultura en el breve régimen
bolchevique húngaro. Desarrolló un programa de educación sexual radical que enseñaba
a los estudiantes sobre el amor libre y que el matrimonio es obsoleto.

En Estados Unidos, Alfred Kinsey, financiado por fundaciones de Rockefeller, publicó


el Informe Kinsey –dos best-sellers titulados Comportamiento sexual del hombre y
Comportamiento sexual de la mujer– a fines de los 40 y principios de los 50. En su
investigación –luego desacreditada– utilizó a pedófilos para realizar experimentos
sexuales en bebés y niños. La idea de Kinsey de que los niños son “seres sexuales” desde
el nacimiento que deben ser educados de manera explícita sobre toda forma de actividad
sexual es la base para la educación sexual moderna. [39]

La revolución sexual de los 60 aniquiló los valores occidentales tradicionales que


quedaban. Las tasas de enfermedades de transmisión sexual y el embarazo adolescente
comenzaron a aumentar rápidamente. Quienes buscaban resolver tales problemas
sociales promovieron la educación sexual. Pero en un sistema educativo que ya se había
desviado de las enseñanzas morales tradicionales, la educación sexual consideró al coito
como algo separado del matrimonio, y en cambio puso énfasis en la prevención (evitar
las enfermedades y el embarazo), siguiendo así el modelo de Lukács para la educación
sexual que ignora todos los aspectos morales de la actividad sexual.

Esta forma de educación se convirtió en una herramienta para destruir a la juventud.


También se expuso a los estudiantes a la conducta extramarital y promiscua de la
homosexualidad, normalizando así tal comportamiento. El resultado de todo esto ha sido
que la generación joven se entrega a lo que ellos creen que es libertad, pero que en
realidad es un camino que los desvía de los estándares establecidos por lo divino. Este
tipo de educación sexual a partir de la escuela primaria ya ha destruido los valores
tradicionales de la familia, la responsabilidad individual, el amor, la castidad, el honor,
el autocontrol, la fidelidad, y más.

La forma de pedagogía progresista de “aprender haciendo” de John Dewey es una


herramienta conveniente para los marxistas. El programa de educación sexual Foco en
los Niños, ampliamente promovido por los Centros para el Control y Prevención de
Enfermedades (CDC), recomienda una actividad en la que los maestros organizan a los
estudiantes para competir en la “carrera del condón”. Cada estudiante debe colocar un
preservativo en un juguete sexual para adultos y luego removerlo. Gana el que termina
más rápido. [40] En otro ejercicio de Foco en los Niños, el maestro les indica a los
estudiantes que imaginen formas de tener intimidad.

¡Estate orgulloso! ¡Sé responsable! es otro programa que cuenta con el apoyo del CDC
y es promovido por Planned Parenthood y otras organizaciones. El programa requiere
que los estudiantes hagan un juego de rol, por ejemplo, dos alumnas simulan debatir
sobre tener sexo seguro juntas [41]. Para la mayoría de la gente que todavía tiene valores
tradicionales en su corazón, es difícil distinguir entre estas supuestas actividades
educativas y la pornografía infantil.

El principal impulsor de este programa, Planned Parenthood, es el mayor proveedor de


educación sexual en Estados Unidos y tiene presencia en muchos países. También
promueve el derecho al aborto. La organización fue fundada en 1921 como la Liga
Americana del Control de Natalidad. Su fundadora, Margaret Sanger, era una socialista
progresista que viajó a la Rusia de Stalin, donde fortaleció su creencia en la eugenesia.
“Debemos detener la reproducción de las familias estúpidas que han hecho y aún hacen
mucho daño social y racial”, dijo en el borrador de un artículo. Sanger también fue una
fuerte impulsora del movimiento de liberación sexual. Está registrado que dijo que las
relaciones extramaritales “realmente me liberan” [42]. Incluso aconsejó a su nieta de
dieciséis años que tuviera relaciones sexuales con frecuencia, diciendo que “tres veces
por día está bastante bien” [43].

Perfectamente normal es un libro de texto de educación sexual que ha sido traducido a


21 idiomas y ha vendido más de un millón de copias en todo el mundo. El libro utiliza
casi cien dibujos de desnudos para describir diversos movimientos, sentimientos y
sensaciones físicas, tanto normales como anormales, de la masturbación entre sexos
opuestos y entre homosexuales, además de métodos anticonceptivos y aborto. Los
autores declaran que los niños tienen el derecho a saber toda esa información [44]. El
tema principal del libro es que esta variedad de comportamientos sexuales son todos
“perfectamente normales” y que nadie debería ser juzgado por ello.

En un libro de texto sobre educación sexual que es ampliamente utilizado en escuelas


secundarias, el autor le dice a los niños que algunas religiones creen que el sexo fuera
del matrimonio es un pecado y dice: “Tendrás que decidir por ti mismo cuán importantes
son estos mensajes para ti” [45]. En resumen, esta cosmovisión dice que todos los
valores son relativos y que los niños pueden decidir por sí mismos qué es correcto e
incorrecto.

Hoy en día las escuelas públicas de Estados Unidos tienen básicamente dos tipos de
clases de educación sexual. Uno de ellos, fuertemente promovido por organizaciones
pedagógicas, ya ha sido descrito anteriormente: el currículo completo de educación
sexual, el cual incluye instrucciones sobre comportamiento sexual, anticonceptivos,
prevención de enfermedades de transmisión sexual, y demás. El otro tipo enseña a los
jóvenes a controlar su deseo sexual, no habla de anticoncepción y promueve la
abstención sexual hasta después del matrimonio.

Es innegable que la moral de la sociedad, especialmente la actitud en general hacia el


sexo, se ha desviado de la moral tradicional basada en la fe. Los medios de
comunicación e Internet están llenos de contenido pornográfico, todo lo cual arrastra a
los niños hasta el borde del abismo. En el campo educativo actual, controlado por el
ateísmo, la mayoría de las escuelas públicas que siguen la “neutralidad de valores” no
quieren o no se atreven a enseñar a los niños que el sexo fuera del matrimonio es
inmoral, y tampoco enseñan a los niños a diferenciar lo correcto de lo incorrecto en base
a los principios morales tradicionales.

La educación sexual sigue siendo un tema candente en la sociedad. Hay numerosos


argumentos de distintos sectores en torno al tema de la protección en la actividad sexual,
con el foco en el embarazo adolescente y en las enfermedades de transmisión sexual.
Sin embargo, el hecho de que las escuelas enseñen a los adolescentes sobre
comportamiento sexual obviamente aumentará el sexo fuera del matrimonio, lo cual
viola la moral sexual tradicional. Si no hubieran embarazos adolescentes ni
enfermedades de transmisión sexual, ¿eso significaría que está bien que los adolescentes
sean promiscuos? Con una actitud cada vez más decadente hacia la conducta sexual, el
comunismo se esfuerza por alcanzar su objetivo de destruir la moral humana.

Autoestima y egocentrismo

Desde los años 1960, un nuevo dogma ha sido fuertemente promovido en las escuelas y
es responsable por una gran caída en la calidad educativa: es el culto a la “autoestima”.
En la superficie, la autoestima debería referirse a un sentimiento de confianza y respeto
hacia uno mismo que surge de las propias habilidades y logros. No obstante, la
autoestima promovida en las escuelas de EE. UU. es algo completamente diferente.

En su libro La currícula del sentirse bien: Atontando a los niños de EE. UU. en nombre
de la autoestima, la investigadora en pedagogía Maureen Stout escribe sobre un
fenómeno común en las escuelas estadounidenses: los estudiantes se preocupan por sus
calificaciones, pero no les importa lo que aprendieron o cuánto se esforzaron. Para
satisfacer las pretensiones de los estudiantes de tener mejores calificaciones, los
maestros se ven obligados a reducir la dificultad de los exámenes y de la tarea. Pero esto
solo da como resultado estudiantes con un desempeño más bajo que se esfuerzan aún
menos.

Stout afirma que los maestros parecen acostumbrados al fenómeno e incluso creen que
la escuela debería ser como un útero: aislada del mundo exterior de manera que los
estudiantes logren comodidad emocional pero no desarrollo intelectual o resiliencia. El
foco recae en los sentimientos de los estudiantes, no en su crecimiento en general. [46]

Tal como señalan muchos observadores, el dogma de la autoestima confunde causa con
efecto. La autoestima es el resultado del esfuerzo, no una precondición para el éxito. En
otras palabras, sentirse bien no lleva al éxito, sino que uno se siente bien después de
tener éxito.

Esta idea equivocada de autoestima es el subproducto del estilo psicoterapéutico de la


educación que está en auge desde los años 60. La educación psicoterapéutica terminó
adoctrinando a un gran número de jóvenes con un sentido de privilegio y victimismo.
Stout delinea la mentalidad común como: “Quiero hacer lo que quiero, como quiero y
cuando quiero, y nada ni nadie me lo impedirá”. [47]

La educación estadounidense exagera la ideas de libertad y egocentrismo en nombre de


la autoestima sentimental. Este tipo de educación produce una generación de jóvenes
que no valoran la moral y no asumen responsabilidades. Solo les importan sus propios
sentimientos y no los sentimientos de otros. Buscan el placer pero intentan evitar el
esfuerzo, el sacrificio y el sufrimiento. Esto ha sembrado el caos en la moral de la
sociedad estadounidense.

e. Infiltración en la educación
El control sobre la educación primaria y secundaria estadounidense
Por largo tiempo luego de la fundación de Estados Unidos, el gobierno federal no estuvo
involucrado en la educación, sino que tales decisiones eran responsabilidad de cada
estado. En 1979, el gobierno federal estableció el Departamento de Educación y desde
entonces su jurisdicción se amplió. Actualmente, su poder sobre las estrategias
educativas y la distribución de presupuestos de educación sobrepasa por mucho el poder
que solía tener. Los padres, los distritos escolares y los gobiernos estatales, que solían
tener más influencia en la educación, están cada vez más obligados a acatar órdenes de
funcionarios del gobierno federal. Los padres y los distritos escolares perdieron
gradualmente su poder de decidir qué y cómo enseñar en las escuelas.

El poder en sí mismo es neutral –son aquellos que lo ejercen quienes pueden usarlo para
el bien o para el mal. La centralización del poder en sí misma no es necesariamente algo
malo, sino una cuestión de cómo la persona o la institución utiliza su poder y con qué
fin. La centralización del poder en la educación estadounidense es un asunto importante
dado que el marxismo se infiltró en todos los niveles, especialmente en la burocracia
central. Bajo tales circunstancias, una vez que se toma una decisión incorrecta, el
impacto es extensivo, y los pocos individuos que lo ven claramente no pueden
simplemente revertirlo por sí mismos.

Como lo explica la escritora y exmaestra Berverly K. Eakman, uno de los resultados de


la centralización del poder en la educación estadounidense es que los funcionarios a
cargo de la educación no pueden, en un corto período de tiempo, ver cómo se desarrollan
históricamente sus estrategias educativas y cuán grande es el impacto que pueden tener
a largo plazo. Aunque algunas estrategias pueden plantear dudas, la mayoría de la gente
no tiene el tiempo, la energía, los recursos o la valentía para investigar por sí misma.
Incluso si en algunos casos surgen sospechas, sin otras piezas del rompecabezas, poco
pueden hacer más que obedecer lo que les dicen sus supervisores. Entonces todos se
convierten en parte de una maquinaria gigantesca. Es difícil para ellos ver las
consecuencias de sus decisiones en los estudiantes y en la sociedad, y como resultado,
su responsabilidad moral se ve atenuada [48]. El comunismo puede tomar ventaja de las
debilidades de este sistema y romper las defensas de la sociedad una por una.

Lo que es más, los institutos de formación docente, las casas editoriales, las
organizaciones de acreditación educativa y las instituciones de acreditación de maestros
tienen impactos decisivos en la educación, y por lo tanto todos se convierten en blancos
para la infiltración.
El rol de los sindicatos de docentes

El Capítulo 9 de este libro discute cómo el comunismo manipula y utiliza los sindicatos.
Los sindicatos de docentes son una de las razones claves del fracaso de la educación
estadounidense. A estos sindicatos no les importa elevar la calidad de la educación, y
en cambio se han convertido en organizaciones profesionales que premian el fracaso,
protegen la incompetencia y sacrifican a los maestros con escrúpulos que aspiran a hacer
una contribución en su carrera y que verdaderamente se dedican a enseñar a los
estudiantes.

En su artículo “Cómo los sindicatos docentes restringen a las escuelas”, el editor y


escritor de City Journal Sol Stern da el ejemplo de Tracey Bailey, un exmaestro de
ciencias en un bachillerato que ganó el Premio Nacional al Maestro del Año en 1993.
En ese tiempo, el líder de la Federación Estadounidense de Maestros llamó a Bailey y
le dijo que estaba feliz de que un afiliado al sindicato hubiera ganado el premio. Bailey
luego se desafilió y ahora cree que los grandes sindicatos docentes son la razón principal
del fracaso de la educación pública estadounidense. Él sostiene que los sindicatos son
simplemente un grupo de interés especial que protege el status quo de “un sistema que
con demasiada frecuencia premia la mediocridad y la incompetencia”. [49]

Los grandes sindicatos docentes de EE. UU. están bien financiados y tienen una inmensa
influencia; están entre los grupos de lobby político más poderosos del país y se han
convertido en el principal obstáculo para una reforma positiva dentro del sistema
educativo. Por ejemplo, la Asociación de Maestros de California, subordinada a la
Federación Estadounidense de Maestros, utiliza los enormes fondos recaudados entre
sus afiliados para ejercer presión por ciertas leyes y efectuar donaciones políticas.

En 1991, California buscaba insertar la Propuesta 174 en su constitución estatal, que


permitiría a las familias utilizar vouchers de escuelas provistos por el gobierno estatal
para elegir las mejores escuelas para sus hijos. No obstante, la Asociación de Maestros
de California bloqueó la propuesta e incluso amenazó a escuelas con revocar sus
contratos con una franquicia de hamburguesas que había donado USD 25,000 a la
propuesta. [50]

La exclusión de la familia en la educación de los niños


Otro de los objetivos principales del comunismo es separar al niño de sus padres en
cuanto nace, y hacer que la comunidad o la nación lo críen. Eso no es algo fácil de
lograr, pero las cosas se han estado moviendo en esa dirección.

En países comunistas, se incentiva a los estudiantes de la clase “burguesa” a que corten


la relación con sus padres. Además, la educación centrada en exámenes alarga el tiempo
que los alumnos deben pasar en la escuela, reduciendo así el impacto que los padres
pueden tener en sus hijos.

En países occidentales se usan diferentes métodos para excluir la influencia de la familia


en la educación de los hijos. Esto incluye maximizar el tiempo de los alumnos en la
escuela, reducir la edad mínima para que los niños comiencen su escolaridad, evitar que
los alumnos lleven libros de texto y materiales de estudio a su casa, y desalentar que los
alumnos comenten a sus padres sobre los temas controvertidos que aprendieron en clase.

Asignaturas como “Educación para la clarificación de valores” intentan separar a los


alumnos de sus padres. Un padre de un estudiante de la clase Búsqueda comentó:
“Pareciera que siempre se ve a los padres con malos ojos. Digamos que la historia trata
sobre un padre y su hijo; y el padre siempre es autoritario, siempre muy estricto, siempre
injusto”. Generalmente el significado entre líneas de estas asignaturas es que “tus padres
no te entienden, pero nosotros sí”. [51]

A veces, por cuestiones legales, los alumnos primero deben tener el consentimiento de
los padres para poder participar en ciertas actividades. En tales ocasiones, los maestros
o el personal administrativo de la escuela suelen usar palabras engañosas o ambiguas
para que les sea difícil a los padres saber en detalle qué es lo que están autorizando. Si
los padres se quejan, las autoridades de la escuela o el distrito escolar tienen métodos
para lidiar con las quejas: postergar, reducir la responsabilidad o tomar una postura de
superioridad. Por ejemplo, pueden decir que los padres no tienen el conocimiento
profesional de los docentes, que otros distritos escolares están haciendo lo mismo, que
solo tu familia se está quejando, etc.

La mayoría de los padres no tienen el tiempo o los recursos para involucrarse en una
disputa prolongada con la escuela o el distrito escolar. Además, en unos pocos años, el
alumno se graduará. Los padres generalmente prefieren no decir nada. Mientras tanto,
el niño es prácticamente rehén de la escuela, y los padres no se atreven a ofender a las
autoridades. Cuando los padres sí protestan contra las prácticas de la escuela, las
autoridades escolares los pueden catalogar de extremistas, problemáticos, fanáticos
religiosos, intolerantes, fascistas, y cosas por el estilo. Así, las autoridades escolares
disuaden a otros padres de plantear cualquier objeción. [52]

Jerga educativa engañosa y rebuscada

En el prefacio de su libro El deliberado plan para atontar EE. UU., Iserbyt señala que
Estados Unidos está librando una guerra secreta, en la que los involucrados usan
herramientas sofisticadas como la “dialéctica hegeliana (puntos en común, consenso y
acuerdo mutuo)”, “gradualismo (dos pasos adelante, un paso atrás)” y “engaño
semántico (redefinir términos para obtener un consenso sin entender)”. [53]

Schlafly también escribió sobre este fenómeno. En el prólogo de su libro Abuso infantil
en el salón de clases, dijo que las clases de psicoterapia usan un conjunto de términos
especiales para evitar que los padres entiendan el verdadero propósito y método de tales
asignaturas. Estos términos incluyen modificación del comportamiento, pensamiento
crítico del orden superior, razonamiento moral, etc. [54]

Durante décadas, los pedagogos estadounidenses han creado un cegador despliegue de


términos como constructivismo, aprendizaje cooperativo, aprendizaje experimental,
entendimiento profundo, resolución de problemas, educación basada en resultados,
aprendizaje personalizado, entendimiento conceptual, aprendizaje para toda la vida,
instrucción interactiva alumno-maestro, y así sucesivamente. Son demasiados para
nombrar. Algunos conceptos parecen razonables, pero al investigar el contexto de los
términos y en qué derivan revela que su propósito es desacreditar la educación
tradicional y bajar el nivel de la educación. [55]

Cambios a las asignaturas y los libros de texto a gran escala

Nadie se atreve a llamarlo traición, publicado en 1964, analiza el programa de reforma


de libros de texto de los años 30. Esta reforma combinó el contenido de diferentes
disciplinas, como historia, geografía, sociología, economía y ciencias políticas, en un
conjunto de libros de texto que abandonó el contenido, el sistema de valores y la manera
de codificar de los libros de texto tradicionales. “Tan pronunciado era el sesgo
antirreligioso” y “tan abierta era la propaganda para el control socialista de la vida del
hombre” que los libros degradaban a los héroes estadounidenses y la Constitución de
EE. UU., escribió el autor John A. Stormer. [56]
Este conjunto de libros de texto era muy amplio y no encajaba en ninguna disciplina
tradicional; por lo tanto, expertos de diversas disciplinas no les prestaron mucha
atención. Muchos años después, cuando el público se dio cuenta del problema y
comenzó a oponerse a los libros, cinco millones de estudiantes ya habían sido educados
con tales materiales. Para ese entonces, fue imposible hacer que los libros de texto
volvieran a su forma tradicional.

Si los cambios a los libros de texto se hubieran hecho de manera transparente, habrían
sido cuestionados y habrían enfrentado la resistencia de expertos y padres. Los nuevos
libros de texto, que mezclaban varias asignaturas juntas, no pertenecían claramente a la
taxonomía de ninguna asignatura en particular, por lo que a los expertos se les
dificultaba juzgar el contenido que excedía el campo de su propia profesión. Esto hace
que sea relativamente fácil que los libros sean aprobados y aceptados por los distritos
escolares y la sociedad.

Cambios similares en el currículo escolar y los materiales de enseñanza siguieron


ocurriendo durante todo el siglo XX y XXI. Aunque una minoría de personas pueda
reconocer y oponerse a estas medidas, sus voces son ignoradas y tienen pocas chances
de detener los cambios planeados ante la influencia del lobby progresista. Después de
varias rondas de reforma, la nueva generación de estudiantes queda aún más separada
de la tradición, haciendo casi imposible que puedan volver a reconectarse.

Los libros escolares de Estados Unidos constantemente pasan por actualizaciones y


revisiones. Algunos dicen que es porque el conocimiento ha crecido a un paso acelerado.
Sin embargo, el conocimiento básico que debe aprenderse en la escuela primaria y
secundaria no ha cambiado mucho. Entonces, ¿por qué han habido tantos libros que se
imprimen y reeditan constantemente? La razón superficial es que las editoriales
compiten entre sí. En la superficie, ellos no quieren que los estudiantes usen una y otra
vez los mismos libros durante años para así poder ganar más dinero, pero en un nivel
más profundo, al igual que con la reorganización del contenido del libro, el proceso ha
sido utilizado para distorsionar los materiales de enseñanza para las próximas
generaciones.

Reforma educativa: Una lucha dialéctica


Desde los años 50 y 60, la educación estadounidense ha pasado por varias reformas,
pero ninguna produjo las mejoras que se esperaban. En 1981, las calificaciones SAT de
los estudiantes estadounidenses llegaron a su nivel más bajo, lo que provocó la
publicación del informe Una nación en riesgo y el movimiento de “vuelta a lo básico”.
A fin de cambiar las vergonzosas circunstancias de la educación de Estados Unidos,
desde los años 90 se han lanzado varias reformas educativas a gran escala, pero han
tenido poco efecto. No solo no ayudaron, sino que causaron problemas más difíciles de
resolver. [57]

La mayoría de la gente involucrada en la reforma educativa quiere sinceramente hacer


cosas buenas por los estudiantes y la sociedad, pero debido a la influencia de diversas
ideas comunistas, sus intenciones suelen ser contraproducentes. El resultado de muchas
de estas reformas terminan promoviendo ideas comunistas. Al igual que en otros
ámbitos, la infiltración mediante la reforma educativa no necesita ganar cada batalla.

El objetivo de la reforma no es que funcione. De hecho, cada reforma está diseñada para
fracasar a fin de ofrecer una excusa para la próxima. Cada reforma es una desviación
más profunda, cada una hace que la gente se distancie más de la tradición. Esta es la
dialéctica de la lucha –un paso atrás y dos adelante. De esta manera, la gente no solo no
lamentará el colapso de la tradición… ni siquiera sabrán qué es tradición.

***

REFERENCIAS
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Conversation with Yuri Bezmenov, Former Propagandist for the KGB (New York:
American Media Inc., 1985).

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DC: US Department of Education, 1983),
https://www2.ed.gov/pubs/NatAtRisk/risk.html.

3. Ibid.

4. Mark Bauerlein, The Dumbest Generation: How the Digital Age Stupefies Young
Americans and Jeopardizes Our Future (New York: Tarcher, 2008), chap. 1.
5. John Taylor Gatto, Dumbing Us Down: The Hidden Curriculum of Compulsory
Schooling (Gabriola Island, BC, Canada: New Society Publishers, 2005), 12.

6. Charles J. Sykes, Dumbing Down Our Kids: Why American Children Feel Good
About Themselves but Can’t Read, Write, or Add (New York: St. Martin’s Press, 1995),
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Dogmas (New York: The Free Press, 1993), 4.

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Chronological Paper Trail (Ravenna, OH: Conscience Press, 1999), xvii.

9. Sidney Hook, as quoted in Robin S. Eubanks, Credentialed to Destroy: How and Why
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Platform, 2013), 48.

10. Albert P. Pinkevich, as quoted in Eubanks, Credentialed, 49.

11. Alan Ryan, as quoted in Eubanks, Credentialed, 45–46.

12. “Ten Most Harmful Books of the 19th and 20th Centuries,” Human Events, May 31,
2005, http://humanevents.com/2005/05/31/ten-most-harmful-books-of-the-19th-and-
20th-centuries/.

13. Mortimer Smith, And Madly Teach: A Layman Looks at Public School Education
(Chicago: Henry Regnery Company, 1949).

14. John A. Stormer, None Dare Call It Treason (Florissant, MO: Liberty Bell Press,
1964), 99.

15. Samuel Taylor Coleridge, as quoted in I. L. Kandel, “Prejudice the Garden toward
Roses?” The American Scholar 8, no. 1 (Winter 1938–1939): 77.

16. Christopher Turner, “A Conversation About Happiness, review – a childhood at


Summerhill,” The Guardian, March 28, 2014,
https://www.theguardian.com/books/2014/mar/28/conversation-happiness-summerhill-
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17. A. S. Neill, Summerhill: A Radical Approach to Child Rearing (New York: Hart
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September 27, 2013, https://www.wsj.com/articles/why-tough-teachers-get-good-
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19. Daisy Christodoulou, Seven Myths About Education (London: Routledge, 2014).

20. Diana West, The Death of the Grown-Up: How America’s Arrested Development
Is Bringing Down Western Civilization (New York: St. Martin’s Press, 2008), Kindle
Edition.

21. Fred Schwarz and David Noebel, You Can Still Trust the Communists … to Be
Communists (Socialists, Statists, and Progressives Too) (Manitou Springs, CO:
Christian Anti-Communism Crusade, 2010),
http://www.schwarzreport.org/resources/you-can-trust-the-communists-to-be-
communists.

22. Stein v. Oshinsky, 348 F.2d 999 (2nd Cir. 1965); Collins v. Chandler Unified School
District et al., 644 F.2d 759 (9th Cir. 1981).

23. John Taylor Gatto, The Underground History of American Education: A


Schoolteacher’s Intimate Investigation Into the Problem of Modern Schooling
(Baltimore: Odysseus Group, 2000), chap. 14.

24. Diane Ravitch, “Education after the Culture Wars,” Daedalus 131, no. 3 (Summer
2002), 5–21.

25. E. Merrill Root, Brainwashing in the High Schools: An Examination Of Eleven


American History Textbooks (Papamoa Press, 2018), Kindle edition.
26. Katherine Kersten, “Inside a Public School Social Justice Factory,” Washington
Examiner, February 1, 2018, https://www.washingtonexaminer.com/weekly-
standard/inside-a-public-school-social-justice-factory.

27. History Social Science Framework, adopted by the California State Board of
Education July 2016 (Sacramento: California Department of Education, 2017), 431,
https://www.cde.ca.gov/ci/hs/cf/documents/hssfwchapter16.pdf.

28. Ibid., 391.

29. Phyllis Schlafly, ed., Child Abuse in the Classroom (Wheaton, IL: Crossway Books,
1984), 13.

30. Herbert Marcuse, Eros and Civilization: A Philosophical Inquiry Into Freud
(Boston: Beacon Press, 1966), 35.

31. Brock Chisholm, as quoted in B. K. Eakman, Cloning of the American Mind:


Eradicating Morality through Education (Lafayette, LA: Huntington House Publishers,
1998), 109.

32. William Kilpatrick, Why Johnny Can’t Tell Right from Wrong and What We Can
Do About It (New York: Simon & Schuster, 1993), 16–17.

33. Sowell, Inside American Education, 36.

34. Ibid., 48.

35. 20/20, “Death in the Classroom,” ABC, August 30, 1991,


https://www.youtube.com/watch?v=vbiY6Fz6Few.

36. Sowell, Inside American Education, 38.

37. “Death in the Classroom.”

38. Kilpatrick, Why Johnny, 32.


39. Judith A. Reisman et al., Kinsey, Sex and Fraud: The Indoctrination of a People
(Lafayette, LA: Lochinvar-Huntington House, 1990).

40. Robert Rector, “When Sex Ed Becomes Porn 101,” The Heritage Foundation,
August 27, 2003, https://www.heritage.org/education/commentary/when-sex-ed-
becomes-porn-101.

41. Ibid.

42. Margaret Sanger, as quoted in Norman K. Risjord, Representative Americans:


Populists and Progressives (Lanham, MD: Rowman & Littlefield Publishers, 2004),
267.

43. Margaret Sanger, as quoted in Madeline Gray, Margaret Sanger (New York: Penguin
Adult Hc/Tr, 1979), 227–228.

44. Rebecca Hersher, “It May Be ‘Perfectly Normal,’ but It’s Also Frequently Banned,”
National Public Radio, September 21, 2014,
https://www.npr.org/2014/09/21/350366435/it-may-be-perfectly-normal-but-its-also-
frequently-banned.

45. Kilpatrick, Why Johnny, 53.

46. Maureen Stout, The Feel-Good Curriculum: The Dumbing Down of America’s Kids
in the Name of Self-Esteem (Cambridge, MA: Da Capo Lifelong Books, 2000), 1–3.

47. Ibid., 17.

48. B. K. Eakman, Educating for the ‘New World Order’ (Portland, OR: Halcyon House,
1991), 129.

49. Sol Stern, “How Teachers’ Unions Handcuff Schools,” City Journal, Spring 1997,
https://www.city-journal.org/html/how-teachers%E2%80%99-unions-handcuff-
schools-12102.html.
50. Troy Senik, “The Worst Union in America: How the California Teachers
Association Betrayed the Schools and Crippled the State,” City Journal, Spring 2012,
https://www.city-journal.org/html/worst-union-america-13470.html.

51. Kilpatrick, Why Johnny, 39.

52. Samuel Blumenfeld and Alex Newman, Crimes of the Educators: How Utopians
Are Using Government Schools to Destroy America’s Children (Washington D.C:
WND Books, 2015), chap. 14.

53. Iserbyt, The Deliberate Dumbing Down, xvii.

54. Schlafly, Child Abuse, 14.

55. Valerie Strauss, “A Serious Rant about Education Jargon and How It Hurts Efforts
to Improve Schools,” The Washington Post, November 11, 2015,
https://www.washingtonpost.com/news/answer-sheet/wp/2015/11/11/a-serious-rant-
about-education-jargon-and-how-it-hurts-efforts-to-improve-
schools/?utm_term=.8ab3d85e9e45.

56. Stormer, None Dare, 104–106.

57. Diane Ravitch, “The Common Core Costs Billions and Hurts Students,” The New
York Times, July 23, 2016, https://www.nytimes.com/2016/07/24/opinion/sunday/the-
common-core-costs-billions-and-hurts-students.html.
CAPÍTULO 12, PARTE 2: SABOTAJE A LA EDUCACIÓN

TABLA DE CONTENIDOS
2. Comunismo en universidades occidentales
a. El sesgo izquierdista de las facultades universitarias
b. La reforma del ámbito académico tradicional con la ideología comunista
c. Uso de nuevos campos académicos para la infiltración ideológica
d. Promoción del radicalismo de izquierda
e. Negación de las grandes tradiciones de Estados Unidos
f. Oposición a los clásicos de la civilización occidental
g. Monopolización de los libros de texto y las humanidades
h. ‘Reeducación’ universitaria: Lavado de cerebro y corrupción moral

3. Cómo el comunismo destruyó la educación en China

4. Regreso a la educación tradicional

***

2. Comunismo en universidades occidentales


Cuatro años de adoctrinamiento intensivo dejan a los graduados universitarios con una
predisposición al liberalismo moderno y al progresismo. Son más propensos a aceptar
el ateísmo, la teoría de la evolución y el materialismo sin pensarlo dos veces. Muchos
se convierten en “copos de nieve” de mentes estrechas que carecen de sentido común y
quieren un estilo de vida hedonista sin asumir la responsabilidad por sus acciones. Les
falta conocimiento, tienen una cosmovisión estrecha, saben poco o nada de la historia
de Estados Unidos y del mundo, y se han convertido en el objetivo principal para el
engaño del comunismo.

A diferencia de los líderes estudiantiles rebeldes pero elocuentes de los años 60, los
jóvenes manifestantes de hoy que son entrevistados por reporteros para la televisión
raramente pueden expresar sus exigencias con claridad. Carecen de niveles básicos de
sentido común y razón.

Durante las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos, la constante


denigración del candidato conservador por parte de los grandes medios de
comunicación, junto con encuestas engañosas, hicieron que muchos –especialmente los
estudiantes universitarios– quedaran conmocionados al anunciarse los resultados de las
elecciones. Tras la victoria de Donald Trump, surgió un fenómeno ridículo en las
universidades de Estados Unidos. Algunos estudiantes sentían tanto miedo, cansancio o
trauma emocional por las elecciones que exigieron que se suspendieran las clases y se
reprogramaran los exámenes.

Con el fin de aliviar a los estudiantes de su estrés y ansiedad, algunas universidades


prominentes organizaron varias actividades “terapéuticas”. Estas incluían jugar con
plastilina o bloquecitos, colorear y soplar burbujas. Algunas incluso ofrecieron gatos y
perros para que los estudiantes acariciaran y así tuvieran consuelo. Varias universidades
brindaron asistencia psicológica a los estudiantes, organizaron grupos de ayuda o
crearon “espacios seguros” a donde los estudiantes podían ir para “recuperarse” de los
resultados electorales y ayudarlos a aceptarlos [58]. Es absurdo que un proceso
democrático normal sea más terrorífico que un desastre natural o un ataque terrorista, lo
que demuestra el fracaso total del sistema educativo estadounidense. Los estudiantes
universitarios, que deberían ser maduros y racionales, se volvieron intolerantes e
infantiles ante el cambio y una supuesta adversidad.

A los ojos del mundo, Estados Unidos sigue siendo uno de países líder en educación.
Durante más de un siglo, Estados Unidos ha sido una superpotencia política, económica
y militar. Los fondos que destina a la educación superan por mucho a la mayoría de los
países. Después de la Segunda Guerra Mundial, la democracia estadounidense y su
riqueza atrajeron a personas talentosas de todo el mundo. Su programa de graduados
STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y escuelas profesionales son las
mejores del mundo.

Sin embargo, hay una crisis desplegándose por dentro. La proporción de estudiantes
extranjeros en los programas de graduados STEM excede por mucho a la de estudiantes
estadounidenses, y el margen aumenta año tras año [59]. Esto refleja la erosión de la
educación primaria, secundaria y terciaria en todo Estados Unidos. Se rebaja el nivel de
los estudiantes a propósito.

Es necesario enfatizar que prácticamente todas las personas del mundo, especialmente
quienes asistieron a la universidad después de los años 60, han estado expuestas a la
influencia comunista. Las ciencias sociales y humanidades son las más afectadas. La
mayoría de la gente en estos ámbitos ha sido adoctrinada sin darse cuenta, ya que solo
unas pocas personas promueven intencionalmente la ideología comunista. Aquí
exponemos los objetivos comunistas para que la gente pueda identificarlos y alejarse de
ellos.

a. La sesgo izquierdista de las facultades universitarias


Una de las causas más importantes para que los estudiantes adopten la ideología
socialista o comunista, y para que acepten ideologías radicales como el feminismo y el
movimiento ambientalista (ver Capítulo 16), es el hecho de que una gran proporción del
profesorado de las universidades es de tendencia izquierdista. Los académicos con ideas
diferentes han quedado marginados o se les ha prohibido expresar sus puntos de vista.

En un estudio de 2007 titulado “Perspectivas sociales y políticas de profesores


estadounidenses”, entre los 1417 profesores universitarios encuestados, el 44.1% se
consideró progresista, el 46.1% moderado y solo el 9.2% conservador. En facultades de
humanidades, el 61% del cuerpo docente era progresista, mientras que los conservadores
eran solo el 3.9%. [60]

Estudios posteriores a 2007 también confirman la tendencia izquierdista entre los


profesores de universidades de Estados Unidos. Un estudio publicado en Econ Journal
Watch en 2016 analizó el estatus de votante registrado de los profesores en los
departamentos de historia y ciencias sociales de cuarenta universidades importantes de
EE. UU. Entre los 7243 profesores sondeados, había 3623 demócratas y 314
republicanos, una relación de 11.5 a 1. Entre los cinco departamentos analizados, el
departamento de historia era el más desparejo, con un ratio de 35 a 1. Comparemos esto
con un sondeo similar de 1968 que encontró que, entre los profesores de historia, la
proporción entre demócratas y republicanos era de 2.7 a 1. [61]

Otro estudio de 2016 sobre el cuerpo docente de universidades e institutos de enseñanza


encontró que la inclinación política del profesorado estaba particularmente
desproporcionada en New England. En base a datos de 2014, el estudio halló que la
proporción entre profesores progresistas y conservadores en institutos y universidades
de todo el país era de 6 a 1. En New England, la tasa era de 28 a 1. Un estudio de 2016
del Pew Research Center encontró que el 31% de las personas que habían realizado
posgrados tenían posturas progresistas, el 23% tendía a ser más en mayor parte
progresista, el 10% tenía una postura consistentemente conservadora y el 17% tendía a
ser en mayor parte conservador. El estudio descubrió que desde 1994, la cantidad de
gente que había recibido un nivel educativo de posgrado y tenía ideas consistentemente
progresistas había aumentado considerablemente [62]. Los panelistas de un seminario
del American Enterprise Institute en 2016 dijeron que alrededor del 18% de los
científicos sociales de Estados Unidos se describían como marxistas, y que solo el 5%
se consideraban conservadores. [63]

En una oportunidad, el senador Ted Cruz hizo un comentario sobre la Facultad de


Derecho de una prestigiosa universidad a la que asistió. “Había más comunistas
declarados [en la facultad] que republicanos. […] Si [les] pedías que votaran sobre si
esta nación debería convertirse en una nación socialista, el 80% de la facultad votaría
que sí, y el 10% pensaría que eso era demasiado conservador”. [64]

El comunismo comenzó a penetrar en la educación estadounidense a comienzos del


siglo XX en las universidades, cuando muchos intelectuales estadounidenses
comenzaron a aceptar las ideas comunistas o su variante del socialismo fabiano. [65]

El movimiento de contracultura de los 60 produjo un gran número de estudiantes


jóvenes antitradicionales. En sus años de formación, estas personas fueron muy
influenciadas por el marxismo cultural y la teoría de la Escuela de Frankfurt. En 1973,
después de que el presidente Nixon retirara a las tropas estadounidense de la Guerra de
Vietnam, los grupos de estudiantes asociados con el movimiento antiguerra comenzaron
a diluirse, ya que la principal razón de protesta ya no existía. Pero el radicalismo que se
formó en estos grandes movimientos estudiantiles no desapareció.

Los estudiantes radicales continuaron con sus estudios universitarios en los campos de
las ciencias sociales y culturales –periodismo, literatura, sociología, filosofía,
educación, estudios culturales, etc. Después de graduarse, comenzaron sus carreras en
instituciones con gran influencia sobre la sociedad y la cultura, como universidades,
medios de comunicación, agencias gubernamentales y organizaciones no
gubernamentales. En esos tiempos, principalmente los guiaba la teoría de la “larga
marcha por las instituciones” propuesta por el marxista italiano Antonio Gramsci. Esta
“larga marcha” apuntaba a alterar las tradiciones más importantes de la civilización
occidental.

Los estudiantes occidentales rebeldes consideraban a Marcuse un “padrino espiritual”.


En 1974, afirmó que la Nueva Izquierda no había muerto, “y resucitará en las
universidades” [66]. En efecto, la Nueva Izquierda no solo había logrado sobrevivir,
sino que su larga marcha por las instituciones fue enormemente exitosa.
Tal como lo escribió un profesor radical: “Luego de la Guerra de Vietnam, muchos de
nosotros no queríamos simplemente arrastrarnos de vuelta a nuestros cubículos
literarios; asumimos posiciones académicas. Cuando terminó la guerra, perdimos
nuestra visibilidad, y por un tiempo pareció –para los poco observadores– que habíamos
desaparecido. Ahora tenemos cargos titulares, y el trabajo de reformar las universidades
comenzó en serio”. [67]

El término “radicales titulares” fue acuñado por Roger Kimball en su libro del mismo
nombre (Tenured Radicals), publicado en 1989. El término hace referencia a los
estudiantes radicales que habían sido activos en los movimientos antiguerra, de derechos
civiles y feministas de los años 60 y que luego ingresaron a las universidades a enseñar
y obtuvieron un puesto permanente en los años 80. Desde entonces, inculcaron a los
estudiantes su sistema de valores políticos y crearon una nueva generación de radicales.
Algunos de estos nuevos radicales de los 60 se convirtieron en jefes de departamento y
decanos. El propósito de su trabajo académico no es explorar la verdad, sino utilizar al
ámbito académico como una herramienta para socavar la civilización occidental y sus
tradiciones. Apuntan a subvertir la sociedad y al sistema político predominante
produciendo más revolucionarios como ellos.

Una vez que obtienen la titularidad, los profesores pueden participar en varios comités
y tienen un considerable peso para reclutar nuevos profesores, establecer estándares
académicos, seleccionar temas para las tesis de grado y determinar la dirección de la
investigación. Tienen una amplia variedad de formas para excluir candidatos que no
concuerdan con su ideología. Por esta razón, aquellos que tienen una mentalidad más
tradicional, que enseñan e investigan según los conceptos tradicionales, son
continuamente marginados. A medida que se jubilan los profesores de mayor edad,
quienes los reemplazan son mayormente académicos de izquierda que han sido
adoctrinados con ideas comunistas.

Gramsci dividió a los intelectuales en dos campos: intelectuales “tradicionales” e


intelectuales “orgánicos”. Los primeros son el pilar para mantener la cultura tradicional
y el orden social, mientras que los segundos pertenecen a las clases o grupos emergentes,
y juegan un rol productivo en el proceso de luchar por la hegemonía en sus clases o
grupos [68]. Según esta perspectiva, el proletariado utiliza intelectuales orgánicos en su
camino para obtener el poder cultural y, finalmente, político. Muchos radicales titulares
se autodefinirían como intelectuales orgánicos que se oponen al sistema actual. Al igual
que Gramsci, siguen el axioma marxista: “Los filósofos solo interpretan el mundo de
varias maneras. No obstante, el punto es cambiarlo”. [69]

De esta manera, para la izquierda, la educación no es impartir la esencia del


conocimiento y la civilización humana, sino preparar a los estudiantes para la política
radical, el activismo social y la “justicia social”. Luego de graduarse y al unirse a la
sociedad, dan rienda suelta a su insatisfacción con el sistema actual, rebelándose contra
la cultura tradicional y abogando por la revolución destructiva.

b. La reforma del ámbito académico tradicional con la ideología comunista


El marxismo-leninismo es la ideología que sirve de guía para todas las asignaturas en
los países comunistas, mientras que en Occidente, la libertad académica es un foco
principal. Aparte de los ubicuos estándares morales y normas académicas, no debería
haber parcialidad a favor de ninguna tendencia intelectual en particular. Pero desde los
años 1930, el socialismo, el comunismo, el marxismo y las teorías de la Escuela de
Frankfurt han ingresado a las universidades estadounidenses a la fuerza, alterando
severamente las humanidades y las ciencias sociales.

El discurso revolucionario invade las humanidades en Estados Unidos

El autor Bruce Bawer le preguntó una vez a Alan Charles Kors, un historiador de la
Universidad de Pensilvania, cuáles eran los tres libros que según él tenían la mayor
influencia en las humanidades en Estados Unidos. Inmediatamente, Kord nombró
Cuadernos de la cárcel de Gramsci, La pedagogía del oprimido de Paulo Freire y Los
condenados de la Tierra de Frantz Fanon. [70]

Gramsci, el marxista italiano, no necesita ser presentado dado que su obra ha sido
descrita en capítulos anteriores. Freire, un teórico de la educación brasileño, adoraba a
Lenin, a Mao, a Castro y al Che Guevara. Su Pedagogía del oprimido, publicada en
1968, se convirtió en lectura obligatoria en muchas instituciones académicas de Estados
Unidos.

La pedagogía del oprimido de Freire no se ocupa de ningún problema educativo


específico, sino que es “un tratado político utópico que llama a derrocar la hegemonía
capitalista y a crear sociedades sin clases”, según lo describe Stern del City Journal [71].
La obra de Freire no hace más que repetir la perspectiva marxista de que solo hay dos
tipos de personas en el mundo: el opresor y el oprimido. El oprimido debería, entonces,
rechazar su educación, despertarse a sus circunstancias miserables y ser incitado a la
rebelión.

Fanon nació en la Isla Martinica del Caribe y se unió a la guerra de Algeria contra el
régimen colonial francés. Su obra, Los condenados de la Tierra, fue publicada en 1961,
con un prefacio escrito por el existencialista y comunista francés Jean-Paul Sartre, que
resumió así la teoría de Fanon: los colonizadores occidentales son la encarnación del
mal, mientras que los no occidentales son inherentemente nobles en virtud de haber sido
colonizados y explotados.

Fanon convocó a la gente en las colonias a sublevarse violentamente contra la clase


colonial gobernante. Dijo: “Al nivel de los individuos, la violencia es una fuerza
limpiadora. Libera al nativo de su complejo de inferioridad y de su desesperación e
inacción: lo vuelve intrépido y restaura su respeto por sí mismo”. [72]

Adoptando las