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Hacia una comprensión contemporánea


del abuso sexual infantil:
Un diálogo necesario entre la Psicología y el Derecho

Toward a contemporary understanding of child sexual abuse:


A dialog between the Psychology and the Right
Lida Milena Rodríguez Navarro*
Universidad del Norte, Barranquilla, Colombia
Artículo de investigación no finalizada / Recibido: Octubre de 2010 / Revisado: Octubre de 2010 / Aceptado: Enero de 2011

Resumen Abstract
Comprender el Abuso Sexual Infantil (ASI) en sus To understand the Sexual Child Abuse in his di-
dimensiones de definición, caracterización, clasifi- mensions of definition, characterization, clas-
cación, epidemiología y secuelas psíquicas, es de sification, epidemiology and psychic sequels, it
importancia en el mundo contemporáneo, en el performs importance in a contemporary world in
que las leyes de los gobiernos democráticos pro- which the laws that the democratic governments
mueven sanciones drásticas para quien ejerce un
promote the drastic sanctions for the one that ex-
delito sexual contra los niños, niñas y adolescen-
ercises a sexual crime against the boys, girls and
tes. Esto conlleva una investigación cuidadosa de
parte de las autoridades competentes y puede ser teenagers. The application of drastic laws carries
difícil si se hace solamente desde la mirada del De- a careful investigation on behalf of the competent
recho. Precisamente, el objetivo de este artículo authorities and can be difficult if it is done only
es proponer un acercamiento conceptual entre la from the look of the Law. Precisely the aim of the
Psicología y el Derecho para una mejor compren- present article is to propose a conceptual approxi-
sión del Abuso Sexual Infantil ya que, por un lado, mation between the Psychology and the Right
siempre que la psicología aborde a una víctima de for the benefit of a better comprehension of the
ASI, necesariamente debe comprender que está Sexual Child Abuse.
actuando en los campos del Derecho y, por el
otro, porque al Derecho le faltan las herramientas
que tiene la Psicología para comprender algo tan Keywords
complejo como es el Abuso Sexual Infantil. Sexual Child Abuse, Psychology, Right.

Palabras clave
Abuso sexual infantil, Psicología, Derecho.

* Doctorante de Psicología de la Universidad del Norte. Artículo realizado como parte de la tesis doctoral de un
programa de evaluación y atención al abuso sexual infantil. Correspondencia: milenarodriguez_61@hotmail.com

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La Definición de Abuso “contactos e interacciones entre un niño/a


y un adulto, cuando el agresor usa al
Sexual Infantil niño/a para estimularse sexualmen-
“[...] Y sin embargo estas niñas y niños te él mismo, al niño/a o a otra persona.
viven atenazados por el sobrecogimien- Cualquier niño por debajo de la edad de
to angustioso de la insondable noche, de consentimiento puede considerarse como
la puerta que se abre, de la sombra que haber sido sexualmente abusado cuando
acecha, por la palabra cálida y persuasi- una persona sexualmente madura, por
va, que al recibir un importante: NO, se designio o por descuido de sus responsa-
convierte en profundamente amenazado- bilidades sociales o específicas en relación
ra (…) estos adultos, mal llamados padres, con el niño, ha participado o permitido
tíos o abuelos que han hecho añicos la su participación en cualquier acto de una
máxima que reza que el mejor don que se naturaleza sexual que tenga el propósito
puede dar es una infancia feliz, no escu- de conducir a la gratificación sexual de la
chan el persuasivo lenguaje de las lágri- persona sexualmente madura. Esta defini-
mas…” (Urra, 2005). ción es procedente aunque este acto con-
tenga o no contacto físico o genital, sea o
Abuso es un vocablo que deriva del latín abusus, no iniciado por el niño y aunque sea o no
significa ab: contra y usus: uso, lo que por lo ge- discernible el efecto pernicioso en el corto
neral significa el “aprovechamiento de una situa- plazo.” (SCOSAC, 1984)
ción en contra de una persona o cosa” (De Grego-
rio, 2007). Para definir el Abuso Sexual Infantil (ASI) Más adelante, Filkenhor y Berliner (1995) propo-
es importante dar una mirada a varios conceptos nen un importante avance para la comprensión y
que se encuentran en la literatura especializada. definición del Abuso Sexual Infantil. Aseguran que
Una de las primeras definiciones que se formuló y “el abuso sexual es una experiencia, no un trastor-
que sirvió como modelo para numerosas investi- no o un síndrome. Puede dar lugar a un trastorno
gaciones posteriores es la de Finkelhor, quien defi- o a un síndrome pero no es uno en sí mismo.”
ne “victimización sexual” como:
El Servicio Nacional del Menor de Chile (SENAME),
“Encuentros sexuales de niños/as menores acerca del tema de Abuso Sexual Infantil, aporta la
de 13 años con personas al menos cinco siguiente definición:
años mayores que ellos/as mismos/as y
“Hablamos de abuso sexual cuando un
encuentros de niños/as de 13 a 16 años con
adulto utiliza la seducción, el chantaje, las
personas al menos diez años mayores. Los
amenazas y/o la manipulación psicoló-
encuentros sexuales podrían ser coito, con-
gica (sic) para involucrar un niño o una
tacto anal-genital, caricias o un encuen-
niña en actividades sexuales o erotizadas
tro con exhibicionismo” (Filkernhor, 1984).
de cualquier índole (insinuaciones, cari-
A partir de esta definición, Baker, Duncan y Wyatt cias, exhibicionismos, voyerismo, mastur-
(1985) aportan en sus definiciones precisiones re- bación, sexo oral, penetración oral o va-
lacionadas con la edad del abusado y con la diná- ginal, entre otros). Esto implica involucrar
mica de la situación abusiva. al niño o niña en una actividad que no co-
rresponde a su nivel de desarrollo emocio-
De este período de finales de los años setenta y nal, cognoscitivo ni social.” (SENAME, 2004)
ochenta, el National Center of Child Abuse and
Neglect (NCCAN) y el Standing Committee on Con base en esta revisión de la historia de las de-
Sexuality Abused Children (SCOSAC), proponen finiciones de Abuso Sexual Infantil, el concepto de
básicamente definir abuso sexual a los Abuso Sexual Infantil que se plantea es la siguien-

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te: Es Abuso Sexual Infantil todo acceso y/o acto acceda carnalmente a persona en estado
sexual en el que una persona con suficiente ex- de inconsciencia, o que padezca trastorno
periencia ejerce una actividad sexual de cualquier mental o que esté en incapacidad de resis-
índole contra un niño, niña o adolescente que se tir, incurrirá en prisión de doce (12) a veinte
encuentra en desventaja psicoevolutiva frente a su (20) años.
agresor al menos por cinco años. La inflexión con-
tra y no con implica el énfasis que se hace acerca Si no se realizare el acceso sino actos sexua-
de la ausencia de conciencia y madurez de los ni- les diversos de él, la pena será de ocho (8)
ños, niñas y adolescentes para determinar un con- a dieciséis (16) años de prisión. (Ley 599 del
sentimiento libre en el escenario abusivo. 2000, Código Penal Colombiano)

De la mano de lo anterior, se colige que son niños, Estos artículos del Código Penal Colombiano im-
niñas y adolescentes, quienes sostienen vínculos plican que la Ley colombiana tutela los derechos
de dependencia afectiva con sus padres o tuto- a la libertad, integridad y formación sexuales de
res para la toma de decisiones importantes, igual- niños, niñas y adolescentes menores de 14 años
mente dependen de adultos para el desenvolvi- incluyendo situaciones en donde no haya habido
miento de las necesidades básicas: habitación, violencia sino sometimiento de la voluntad del
salud y educación. Todo lo anterior como niveles niño o niña. Por otro lado, implican estos artículos
mínimos de experiencia necesarios para el desa- que esta misma Ley le adjudica madurez y libertad
rrollo de la madurez que está implícita en la toma sexual a menores de edad con 14 años cumplidos;
de decisiones de una persona madura y específi- esto significa que el derecho usa exclusivamente
camente en el uso consciente de la libertad frente el criterio de la dimensión cronológica quedando
a la sexualidad. estos menores sin tutela para sus derechos a la
integridad, a la salud, al buen nombre, al libre de-
El derecho lo ve de otra manera, frente a la li- sarrollo de la personalidad en el caso de que la
bertad sexual, la Ley penal colombiana le conce- situación abusiva haya ocurrido con un consenti-
de libertad sexual a los menores de 14 años. Es miento supuestamente “libre y maduro” porque el
decir que se considera como conducta punible, menor de edad ya tiene 14 años cumplidos.
a las conductas ejercidas contra los menores (de
14 años) y se encuentran definidas en el Código En este aspecto la psicología aportaría a la com-
Penal Colombiano, Libro II, Título IV, Capítulo 2o., prensión de situaciones en donde se discuta la
Delitos contra la Libertad, Integridad y Formación capacidad de ejercer y consentir la sexualidad, ya
Sexuales de la siguiente manera: que según los estudios psicoevolutivos la madurez
no dependerá sólo de la edad cronológica sino
Artículo 208. Acceso carnal abusivo con también de etapas y niveles de madurez cognos-
menor de catorce años. El que acceda car- citiva, emocional y de independencia psicosocial.
nalmente a persona menor de catorce (14)
años, incurrirá en prisión de doce (12) a De otro lado y si bien es cierto que estos tipos
veinte (20) años. penales del código penal colombiano son claros
en cuanto a la clasificación de las conductas puni-
Artículo 209. Actos sexuales con menor de bles, la cultura generalizada de que abuso sexual
catorce años. El que realizare actos sexuales se refiere a accesos carnales abusivos y no a toca-
diversos del acceso carnal con persona me- mientos, exhibiciones, etc., influye y contamina los
nor de catorce (14) años o en su presencia, procedimientos tanto desde el punto de vista del
o la induzca a prácticas sexuales, incurrirá operador de justicia y de los otros profesionales
en prisión de nueve (9) a trece (13) años. que actúan en las investigaciones, pero también
de los propios denunciantes de abuso sexual que
Artículo 210. Acceso carnal o acto sexual desde la mirada del adulto del común puede ten-
abusivos con incapaz de resistir. El que

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der a desestimar la importancia de los casos por abuso sexual puede ser ubicado en este contexto,
ellos instaurados cuando el dictamen de un médi- como una forma activa de maltrato infantil.
co legista no reporta hallazgos relacionados con
desfloración. Una tipología del abuso sexual infantil propuesta
por Bauchner en 1988 plantea tres tipos de abuso
En conclusión en cuanto a la definición, concep- sexual:
tualización y sanción del Abuso Sexual Infantil, la
Ley Penal Colombiana tutela los derechos a la li- Asalto
bertad, integridad y formación sexuales de niños, Evento único o inusual en la vida del menor, per-
niñas y adolescentes menores de 14 años, para lo petrado generalmente por una persona de sexo
cual determina severas sanciones que van desde 8 masculino que no hace parte del círculo socio-
a 20 años acorde a la conducta ejercida y vínculos familiar del niño. Suele existir violencia física o psi-
entre la víctima y el ofensor. cológica contra la víctima. En nuestro medio local
la estadística indica que esta forma de abuso es de
Para la psicología y para esta autora en particular, menor impacto.
como se definió anteriormente el Abuso Sexual
Infantil es todo acceso/acto/estimulación sexual Explotación
en el cual una persona con suficiente experiencia Utilización de un infante en actividades pornográ-
ejerce contra un niño, niña o adolescente que se ficas o de prostitución. Puede ocurrir dentro o fue-
encuentra evolutivamente en desventaja frente a ra del núcleo familiar.
su agresor al menos por cinco años, pudiendo la
víctima ser mayor de 14 años y menor de 18. Incesto
Definido como todo tipo de interacciones sexuales
De cómo la psicología puede entre personas de un mismo grupo familiar. Es una
forma de abuso repetitivo, gradualmente progre-
encontrar evidencias no materiales sivo y por largo tiempo que envuelve un proce-
del delito sexual ejercido contra so de acercamiento, interacción y secreto hasta
los niños, niñas y adolescentes el momento en el que el niño decide revelar su
vivencia o esta se conoce por cambios de com-
Son muchos los estudios y publicaciones cien- portamiento de la víctima y/o de su victimario. (En:
tíficas que la psicología ha realizado a cerca del Marthe, Alexandra, 2004)
abuso sexual infantil, desde la tipología, proceso
y fases de las situaciones de abuso sexual, indica- Esta última tipología resulta muy apropiada al
dores diagnósticos, escalas, pruebas psicométricas fenómeno de abuso sexual infantil en Colombia,
y proyectivas, hasta la descripción de las secuelas toda vez que las epidemiologías confirman que
psíquicas y emocionales de las víctimas. Estas di- de la anterior clasificación, el abuso sexual de tipo
mensiones se pueden constituir en las herramien- intrafamiliar/incestuoso es el de mayor prevalen-
tas del psicólogo forense cuando se le encomien- cia (Epidemiología del delito sexual, 2007). En este
da la evaluación psicológica de los niños, niñas y aspecto el derecho Penal y la psicología tienen
adolescentes. un encuentro, mientras el Derecho sanciona con
mayor drasticidad el abuso sexual de tipo intrafa-
Tipos de abuso sexual miliar, la psicología de los vínculos explica la gra-
vedad en las vidas emocionales de los niños, niñas
La psicología de acuerdo con otros múltiples au- y adolescentes.
tores (Ammerman y Hersen, 1990; Arruabarrena
y De Paúl, 1996; Gómez de Terreros, 1995; López, La psicología clínica, la psiquiatría y la pediatría
1995 en Campo Sánchez), considera el abuso se- han avanzado mucho en cómo evaluar a los ni-
xual como una forma más de maltrato infantil. El ños y niñas afectados por la violencia sexual. Son
muchas las heridas que produce al Abuso Sexual

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Infantil, son un disparo al alma según un grupo Este proceso implica la premisa de que a mayor
de psiquiatras argentinos. Estos signos y síntomas, agilidad en la atención que se le brinde a la víc-
el derecho penal podría tenerlos en mejor estatus tima, menor impacto tendrá el abusador sobre el
probatorio y así elevar los casos llevados a etapa infante.
de acusación los cuales según estadísticas oficiales
de la Fiscalía General de la Nación, no alcanzan un En cuanto a consecuencias en la vida psíquica y
20% de todos los casos. emocional de los niños, niñas y adolescentes, des-
de esta publicación de SENAME, se pueden resu-
Iniciemos la revisión de las secuelas que la medici- mir aportes de los teóricos:
na y la psicología encuentran en los niños y niñas
abusados, para lo que parece interesante comen- Cortés y Cantón (2000) indican que los niños y
zar con la publicación realizada en Chile por el niñas que han sido víctimas de abuso sexual son
grupo de investigadores del Servicio Nacional a vulnerables a presentar dificultades de diversa ín-
Menores (SENAME) en la que se plantea el proce- dole, produciéndose una gran variabilidad en la
so del abuso: naturaleza y extensión del estrés psicológico que
experimentan.
Fase de seducción: en la que el abusador esta-
blece una relación más cercana con la víctima y Glaser y Frosh (1998) piensan en términos simila-
le hace sentir que se trata de una relación muy res, señalando que, si bien aproximadamente dos
especial. tercios de los niños abusados padecen perturba-
ciones psicológicas, no todos los que sufren una
Fase de interacción abusiva o abuso propia- experiencia de este tipo resultan dañados.
mente tal: incluye acciones que van desde exhibi-
ción de los genitales por parte del abusador, mirar Echeburúa y Guerricaehevarría (2000) plantean
los genitales de la víctima, tocar y hacer tocar los que en la gran mayoría de los casos, el abuso
genitales, masturbación, penetración digital, pe- constituye una experiencia traumática que tiene
netración con objetos, penetración bucal, anal o repercusiones negativas en el estado psicológi-
vaginal. En La erotización traumática están inclui- co de las personas que lo sufren. Para ellos los
das todas las acciones ya señaladas más todo lo estudios confirman la gravedad del impacto del
que significa exponer al niño o a la niña a situacio- abuso sexual infantil y la heterogeneidad de las
nes sexuales o erotizadas que no corresponden a manifestaciones sintomáticas y patológicas que
su edad, como por ejemplo, exposición a material puede producir. Según ellos, no existe un área de
pornográfico, comentarios y relatos erotizados. la sintomatología que no haya sido asociada a una
historia de abuso sexual. La gran mayoría de las
Fase de divulgación: ocurre cuando se abre el
investigaciones sobre abuso sexual infantil mues-
tema del abuso ya sea porque el niño/a cuenta lo
tran dos descubrimientos importantes.
ocurrido o un tercero lo descubre.
El impacto del abuso sexual es altamente variable,
Fase de represión y/o retractación: en que el
algunos niños no presentan efectos negativos in-
abusador impone su poder sobre la víctima y so-
mediatos, mientras que otros muestran reacciones
bre quienes la apoyan y desmiente el hecho.
muy adversas con grave sintomatología de tipo
Fase de protección: en que el entorno cree al psiquiátrica (Kendall-Tackett, Williams & Finkelhor,
niño/a y lo protege, condición fundamental para 1993).
proceder a la interrupción del proceso abusivo.
El abuso sexual infantil constituye un factor de ries-
Fase de reparación: tanto víctimas como victi- go para el desarrollo de desórdenes psiquiátricos
marios reciben ayuda, el abusador en términos de en la adultez, aunque no todas las personas sufri-
rehabilitación y la víctima en términos de repara- rán efectos de largo plazo (Fergusson, Horwood &
ción del daño. (SENAME, 2004) Lynske, 1996; Glaser, 1991; Mullen, Martín, Ander-

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son, Romans & Herbison, 1996; Saunders, Kilpa- • Conducta antisocial.


trick, Hansen, Resnick & Walker, 1999; Silverman,
• Dificultades escolares.
Reinherz & Giaconia, 1996; Widom, 1999).
• Trastornos somáticos.
La variabilidad en los efectos visibles del abuso
sexual no es tan sorprendente si se considera la
Aunque ningún síndrome ha sido identificado, el
amplia gama de experiencias que se incluyen den-
grupo de investigadores de SENAME verificó que
tro de lo denominado “abuso sexual” y la dispari-
los estudios sugieren que más del 50% de los ni-
dad de los contextos en que este puede ocurrir.
ños que han sufrido abuso sexual cumplen parcial
Los hallazgos, tanto en población clínica como
o completamente los criterios para el trastorno
en muestras comunitarias, enfatizan que los niños
por estrés post-traumático (TEPT) McLeer, Deblin-
que han sufrido abuso sexual exhiben más sínto-
ger, Atkins, Foa & Ralphe (1988); McLeer, Deblin-
mas que los niños no abusados del grupo control
ger, Henry y Orvashel (1992) en SENAME (2004)
Browne y Finkelhor (1986); Green (1993); Kendall-
y Rubbins (2006). Así mismo afirman que como
Tackett et al., (1993); Mannarino, Cohen & Gregor
toda experiencia traumática, los efectos depen-
(1989); Wind & Silvern (1994) en SENAME (2005).
den no sólo de las características del incidente,
Es importante subrayar que en las publicaciones sino también de la vulnerabilidad y resiliencia del
hay un consenso y también preocupación en el niño. Los efectos están mediados por el nivel de
sentido de que no existe suficiente evidencia que funcionamiento del niño previo al abuso (tempe-
avale la existencia de un síndrome único común ramento, reactividad, tipo y calidad de apego) y
a todas las víctimas de abuso sexual, pero Eche- por la existencia de factores de riesgo y de facto-
burúa y Guerrica Echevarría (2000) refieren que res protectores, incluyendo los recursos sociales y
los estudios realizados en el área son bastante redes (por ejemplo, funcionamiento familiar), re-
coincidentes al momento de referir cuáles son los cursos emocionales (por ejemplo, nivel de salud
efectos del mismo. mental del padre no agresor) y recursos financie-
ros disponibles para ayudar al niño a enfrentar el
Estos efectos están ampliamente descritos en el o los incidentes abusivos (por ejemplo, acceso al
ensayo de SENAME, se resumen a continuación e tratamiento).
incluyen aportes de autores como Kendall-Tackett,
Williams y Finkelhor, Finkelhor y Berliner, Stevenson, A veces, el abuso exacerba dificultades preexis-
Cortés y Cantón, Echeburúa y Guerrica Echevarría: tentes o bien desestabiliza a un niño o una niña
que funcionaba relativamente bien, debido a que
• Presencia de depresión. implica además, la pérdida de factores protectores
• Conductas e ideas suicidas. preexistentes (por ejemplo, niños que son ubica-
dos en hogares sustitutos y pierden vínculos im-
• Conductas autodestructivas. portantes). En efecto, entre dos tercios y la mitad
• Ansiedad. de los niños/as que sufren abuso tienden a me-
jorar con el tiempo, pero muchos otros no mejo-
• Temores diversos.
ran e incluso se deterioran. (Kendall-Tackett et al.,
• Retraimiento. 1993; Rubins, 2005)
• Agresividad. De otra parte, los estudios empíricos revisados
• Baja autoestima. demuestran que la mayoría de los niños determi-
nados asintomáticos, en realidad lo que sucede es
• Conducta sexual inapropiada. que los infantes se mantienen sintomáticamente
• Estrés post-traumático. inactivos o viven procesos de negación. De Gre-
gorio (1995) advierte que también es posible que
• Trastornos disociativos.

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muchos de ellos en realidad no habían sido victimi- en que se encuentra. Por ello, se hace necesario
zados y son usados para realizar falsas denuncias. distinguir entre niños y niñas pequeños (menores
de 10 años) y niños y niñas mayores (sobre los
Soria (2005) describe el abuso sexual a infantes 10 años) a la hora de examinar los indicadores.
como Agresión Sexual a Menores (ASM), detec- Las conductas de este tipo encontradas en niños
tando elementos claves que potencian los efectos pequeños son consideradas como indicadores de
traumáticos de la ASM: alta probabilidad de haber sufrido abuso sexual,
• Duración temporal del abuso muy elevada. pues reflejan un nivel de conocimiento sexual que
no corresponde a la edad del niño.
• Proceso psicosocial de adaptación al abuso
por parte del menor. Las conductas principalmente detectadas y rela-
cionadas por distintos autores se relacionan con
• Escaso apoyo emocional familiar tras descu- los siguientes comportamientos según el SENAME
brirse el suceso. (2004):
• Efectos derivados de la revictimización indu-
• Declaraciones indicando conocimiento sexual
cidos por los profesionales dispuestos para su
precoz, generalmente hechas de manera in-
apoyo.
advertida. Por ejemplo: El niño observa una
• Existencia de abuso físico y explotación eco- pareja besándose en televisión y comenta “el
nómica. hombre le va a poner su dedo en su popó”.
• Violencia elevada ejercida por el adulto. • Dibujos sexualmente explícitos (no abiertos a
la interpretación) Ejemplo: una niña dibuja un
• Sentimiento de desprotección familiar a lo lar-
fellatio.
go de la agresión.
• Interacción sexualizada con otras personas.
• Agresor cercano afectivamente al niño.
Ejemplos: Agresiones sexuales hacia un niño
menor (identificación con el abusador), activi-
Igualmente Soria (2005) plantea una escala de im-
dad sexual con pares.
pacto de la agresión en el menor:
• Actividad sexual con animales o juguetes.
• Desnudez del infante.
Ejemplos: un niño es encontrado chupando los
• Observación del infante en actividad. genitales de un perro o una niña que juega a
• Besos. que las muñecas tienen sexo oral.

• Caricias al agresor y/o mutuamente. • Masturbación excesiva. Debido a la subjetividad


que implica determinar si la masturbación es o no
• Masturbación del adulto. “excesiva”, se proponen los siguientes lineamien-
• Relación/contactos geniales. tos: (masturbación indicadora de posible abuso
sexual) el niño se masturba a tal punto de hacerse
• Penetración. daño, esto ocurre numerosas veces al día, no pue-
de detenerse, inserta objetos en la vagina o el ano,
hace sonidos y gime mientras se masturba.
Indicadores de comportamiento
sexualizado Dentro de los indicadores de comportamientos
Otra forma de diagnosticar el abuso sexual infantil sexualizados encontrados en niños y niñas un
y las secuelas que aparecen en las víctimas son poco mayores se destacan:
indicadores relacionados con un comportamien-
• La promiscuidad sexual en púberes y adoles-
to sexualizado. Estos indicadores varían mucho
centes.
según la edad de la víctima y la etapa evolutiva

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• La explotación sexual comercial en la adoles- la falta de los mismos no implica la ausencia de


cencia. Este es el indicador más fuerte, pues abuso (Faller, 1995).
se cuenta con estudios que demuestran que
aproximadamente el 90% de las adolescentes De las observaciones anteriores, se concluye que
que son explotadas, sufrieron abuso sexual. el estrés post traumático y la conducta sexualiza-
Aún no existen estudios comparables en niños da son los índices que mejor discriminan entre un
y adolescentes de sexo masculino, sin embar- niño o niña que ha sufrido abuso y uno que no ha
go, las observaciones clínicas avalan la idea ya pasado por esta experiencia. Sin embargo, al no
planteada por Álvarez Correa (2004) y Faller existir ningún síntoma universal o patognomónico,
(1995) en SENAME (2004). no es posible señalar que el abuso sexual dé como
resultado un síndrome unitario, característico u
homogéneo (Kendall-Tackett et al., 1993; Finkel-
Respecto a qué indicador es el de mayor relevancia
hor y Berliner, 1959; Stevenson, 1999; Saywitz et
para definir si se está o no frente a una situación de
al., 2009 en SENAME, 2005).
abuso, de acuerdo con los casos vistos en la práctica
profesional y a lo publicado por diferentes autores,
se puede afirmar que el hecho que un niño revele
Sintomatología y etapas evolutivas:
a alguien que está o ha sido sexualmente abusado, infancia y adolescencia
indica que probablemente esto es cierto.
Los estudios transversales revisados por Kendall-
Sólo en raras circunstancias un niño hace una acu- Tackett y colaboradores (1993) incluyeron mues-
sación falsa y de hecho estas representan entre el 1 tras con niños y niñas de edad preescolar hasta la
y el 5% de las denuncias. Por lo tanto, a menos de adolescencia. Por ello, estos autores refieren que
que exista evidencia importante de que la acusación los resultados obtenidos permiten llegar a ciertas
es falsa, lo que el niño o la niña cuenta resulta un po- conclusiones concernientes a lo evolutivo:
tente indicador de la real existencia de abuso sexual
Etapa preescolar (0 a 6 años aproximadamente),
según Tapias (2004), Escaff (2005) y Urra (2004).
Kendall-Tackett y col. (1993) indican que los sínto-
mas más comunes son la ansiedad, las pesadillas,
Conductas no-sexualizadas: la inhibición, el retraimiento, temores diversos, la
indicadores de posible abuso sexual agresividad, el descontrol y las conductas sexua-
les inapropiadas. Tricket (1997) señala que en este
Las conductas no-sexualizadas son indicadores de
grupo etario existe evidencia relativa a la presencia
menor probabilidad, debido a que pueden indicar
de trastornos somáticos tales como la enuresis.
otros tipos de trauma. Por ejemplo, pueden de-
berse a maltrato físico o maltrato emocional, entre Escolares (7 a 12 años de edad aproximadamen-
otros. Además, situaciones estresantes suelen aca- te), los síntomas más sobresalientes son el mie-
rrear comportamientos sintomáticos. A modo de do, la agresividad, las pesadillas, los problemas
resumen, puede decirse que existen tres tipos de escolares, la hiperactividad y la conducta regresi-
problemáticas que se repiten en los niños/as de va Kendall-Tackett et al. (1993). De acuerdo con
todas edades: Echeburúa y Guerrica Echevarría (2000), en esta
• Problemas con sus pares. etapa son más frecuentes los sentimientos de cul-
• Dificultades escolares. pa y vergüenza frente al abuso.

• Cambios abruptos en su comportamiento. Adolescentes, los síntomas más típicos son la de-
presión, el retraimiento, las conductas suicidas o
Aunque la presencia de los ya mencionados indi- autodestructivas, los trastornos somáticos, los
cadores psicosociales reflejan una mayor proba- actos ilegales, las fugas y el abuso de sustancias
bilidad de abuso sexual, debe quedar claro que (Kendall-Tackett et al., 1993)

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El trauma y el síndrome a confusión, desorden en la orientación, proble-


mas de memoria y, por supuesto, daño físico, se-
de estrés postrauma gún Arboleda (2000).
Frente al tema del trauma y del estrés postrauma
Este autor cita a Haut y Vaglum para explicar la
la psiquiatría y la psicología han realizado estudios
morbilidad de los sobrevivientes del trauma, que
que ayudan al profesional a realizar sus evalua-
se puede predecir por edad, género, educación
ciones y posteriores intervenciones. Fried en 1998
previa y la severidad del trauma. Es diferente si el
reporta un estudio de la American Psychology As-
trauma es continuado durante mucho tiempo o
sociation (APA). Para este estudio, la APA consti-
si es un evento único para Haut y Vaglum (1995)
tuyó para 1993 un grupo de investigación sobre
y aparece en Arboleda (2000). Según el reporte
los recuerdos del abuso en la infancia (Working
de este último autor, se calcula que los proble-
Group on Investigation of memories of childhood
mas generados por la violencia en Estados Unidos
Abuse) para revisar la bibliografía de investigación
cuestan ciento doce millares de dólares, lo mismo
relativa a los recuerdos referidos de abusos en los
se calcula en Colombia, Brasil, Venezuela y otros
niños. En noviembre de 1994 el grupo de trabajo
países en los cuales el costo de la violencia desde
de seis miembros dio a conocer su primer informe
el punto de vista epidemiológico es el más alto de
público, el “Interim Report” que contiene cuatro
los problemas de salud.
conclusiones básicas:
De otro lado, en el DSM IV-R se encuentra la cate-
1. La mayoría de las personas que han padeci-
goría diagnóstica Síndrome de Estrés Postrauma,
do de abusos sexuales en su infancia recuerda
síndrome que con frecuencia se relaciona con los
todo o parte de lo ocurrido.
síntomas y trastornos que presentan las víctimas
2. La agresión que ha estado olvidada durante de la violencia y, por supuesto, es una categoría
mucho tiempo puede recordarse. asociada a las víctimas de violencia sexual.

3. El mecanismo (o mecanismos) que permite Instrumentos para evaluar


este recuerdo diferido no se conoce bien en la
el Abuso Sexual Infantil
actualidad. Pueden construirse pseudo recuer-
dos convincentes relativos a hechos que nunca Son múltiples los procedimientos, instrumentos y
ocurrieron. El mecanismo (o mecanismos) que herramientas que puede usar la psicología para
permite este recuerdo diferido no se conoce evaluar el abuso sexual infantil. Es importante de-
bien en la actualidad. cir que la psicología clínica desde la perspectiva de
esta autora, es la más indicada para realizar eva-
4. Hay lagunas en nuestros conocimientos de los
luaciones objetivas y con alto nivel de consistencia
procesos que conducen a un recuerdo exacto
interna. La psicología clínica se basa en el conoci-
o inexacto del abuso sexual en la infancia.
miento integral del ser por evaluar, y las escalas,
Arboleda (2000) plantea, de acuerdo con Allody, pruebas psicológicas y manuales diagnósticos for-
que la presencia de la re-experiencia del trauma, man parte de su evaluación; de ninguna manera
la hiperexitabilidad, las actitudes preventivas de un clínico basará sus conclusiones exclusivamente
situaciones o la negación, son frecuentes en vícti- en un resultado psicométrico.
mas sobrevivientes de violencia, lo que realizan de
Al respecto hay discusiones en el ámbito de la psi-
manera inconsciente para mantenerse anestesia-
cología forense y de acuerdo con los enfoques y a
do o hipnotizado. Los síntomas son psicosomáti-
tendencias contemporáneas se pueden encontrar
cos, de la conducta, afectivos, de la personalidad,
diferentes propuestas para evaluaciones forenses
de las funciones mentales. Estos últimos son muy
correctas. Por ejemplo, en España una gran parte
importantes para explicar las reacciones violentas
de los psicólogos forenses tienen formación des-
de las personas sobrevivientes del trauma debido

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Lida Milena Rodríguez Navarro

de el enfoque cognitivo conductual y prefieren las diciones que parezcan apropiadas para contrastar
entrevistas forenses de corte cognitivo e instru- los datos recaudados.
mentos objetivos y de tipo escala. Por el contrario,
los psicólogos argentinos que son los que mayor En la construcción de este artículo, se realizó un
trayectoria forense tienen en Latino América, son inventario de los instrumentos evaluativos más im-
principalmente formados en el enfoque psicodi- plementados por los psicólogos forenses, el cual
námico e incluyen las pruebas proyectivas en sus se puede consultar en la Tabla 1.
procedimientos forenses. Unos y otros han reali-
zados aportes importantes para el avance de la
psicología forense iberoamericana y es el parecer
Algunas consideraciones finales
de esta autora que cada profesional que opte por El Abuso Sexual Infantil es una grave problemática
realizar evaluaciones para fines probatorios, debe que la humanidad aún no ha resuelto. Necesaria-
tener una formación clínica y también en psicolo- mente el Derecho y la Psicología confluyen junto
gía forense. Desde la experiencia que da la prác- a otras ciencias como la Medicina y el Trabajo So-
tica profesional y de acuerdo con autores como cial para aportar sus conocimientos a la solución
Arce y Fariña (2005) lo más eficiente para evaluar de los casos que se denuncian. Sin embargo en la
abuso sexual infantil son métodos globalizantes medida que el operador de justicia tenga un ma-
que incluyan varias herramientas, pero induda- yor acercamiento a la Psicología, podrá aprove-
blemente que tengan la construcción evaluativa charse de sus teorías, hallazgos, procedimientos,
desde la historia familiar y personal como punto protocolos e instrumentos para un mayor enten-
de partida y luego derive a la toma de relato y me- dimiento y desarrollo de los casos que lleguen a

Tabla 1. Inventario de los instrumentos evaluativos más implementados por los psicólogos forenses

Métodos evaluativos Herramientas Tipos

ENTREVISTAS H. Clínica (Anamnesis).

Semi estructurada.

Cognitiva-Conductual.

Paso sabio.

Protocolo de Michigan.

MÉTODOS CLÍNICOS. Protocolo de Nichd.

SASA-Entrevista estructurada para síntomas asociados con abuso


sexual.

SATAC-Entrevista de la organización Corner´s House.


OBSERVACIONES
Hora de Juego Dx.
MANUALES
DIAGNÓSTICOS DSM-IV R

ICE 10

Sigue>>

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Hacia una comprensión contemporánea del abuso sexual infantil: un diálogo necesario entre la psicología y el derecho

Tabla 1. (Cont.)
Métodos evaluativos Herramientas Tipos
PRUEBAS OBJETIVAS • 16 PF para niños.
PSICOLÓGICAS
• ESPQ para niños.

• CPQ para niños de 9 a 13 años

• HSPQ para púberes y adolescentes.

 CBCA (Escala de Credibilidad basada en Criterios).

 CBCL (lista chequeo conductas infantiles).

 CSBI (Inventario conductas sexualizadas infantiles).


ESCALAS  CITES-R (Escala impactos eventos traumáticos en ni-
ños).

 TSCC (Escala síntomas de trauma en niños).

 TSCYC (Lista control síntomas traumáticos en niños


pequeños).

 Test de frases (para niños grandes y adolescentes).

 EL TAMA-I

• Dibujos de figura humana (Machover, Goodenough,


Koppitz).

• Test de la Familia

• Test Patita Negra de Louis Corman, aplicable hasta los


10 ó 10 y medio años de edad.

• El CAT- H de Murray.

• El test de Persona bajo la lluvia.

• El test de la figura humana de F. Goodenough con la


revisión de Dale Harris.

• El test de Rorchach Infantil.

• El test del árbol.

• El test HTP ( casa-árbol-persona).

• El test de colores de Luscher en su modalidad de in-


PRUEBAS terpretación infantil.
PROYECTIVAS
• El Test de Relaciones Objetales de Phillipson (TRO).

Fuente: Tabla construida desde la práctica profesional y publicaciones en la wwww.psicologiajuridica.org

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Lida Milena Rodríguez Navarro

su conocimiento y que no deberían quedar en la Del Campo, Amaia (2004). Abuso sexual a menores:
impunidad evitando ocasionar más daño a las víc- Historia, concepto y tipos de abusos. Departamento de
timas que esperan justicia. Psicología Evolutiva y de la Educación, Universidad de
Salamanca. España.
Este apoyo para las víctimas está plenamente es-
tablecido por nuestra Constitución, y de sobrema- Del Gatto, Delia (2004). Validación de los peritajes clí-
nera en el Nuevo Sistema Penal Acusatorio, Ar- nicos psicológicos en material de delitos sexuales. Uni-
tículo 11 en el que se ordena restaurar el daño versidad Católica de Chile, SENAME, Santiago de Chile.
ocasionado a las víctimas. De igual manera, en la
Duncan, Cristina (2005). Diagnóstico de violencia en los
Nueva Ley de Infancia y Adolescencia, en el Art. 20
niños y mujeres del Atlántico. En: El Heraldo.
“Derechos de Protección” en el que se ordena que
los niños, niñas y los adolescentes serán protegi- Echeburúa, Enrique (1990). Abuso Sexual en la Infan-
dos, entre otras conductas, contra: 1) el abandono cia. España: Editorial Ariel.
físico, psicológico y psicoafectivo de sus padres, 2)
la explotación económica, 3) el consumo de alco- Escaff Silva, Luis (1994). Violencia Intrafamiliar, Un Es-
hol y otras sustancias psicoactivas y 4) cualquier tudio Descriptivo. Psicología Jurídica. España. Publica-
conducta que atente contra la libertad, integridad ción del Colegio Oficial de Psicólogos de España.
y formación sexuales contemplados en 16 artícu-
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