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UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER

Escuela de Idiomas
Taller de Lenguaje I

En el presente documento encontraremos precisiones generales sobre la utilización


adecuada de los signos de puntuación. Como podrá notar el lector, las definiciones
dadas en este documento, fueron extraídas del libro: “Curso de Redacción” de
Martín Vivaldi, el cual se encuentra en la plataforma Moodle. Los demás
fragmentos fueron tomados de obras literarias y ensayos académicos, que no se
encuentran en la red, con el fin de resolver los ejercicios de la manera más
“consciente” posible.

1. La coma

 La coma (,) señala en la lectura una pausa corta y se emplea para separar

El vocativo: Ángel, ven aquí.


 Las palabras o los sintagmas de la misma clase en una enumeración o serie, si no van
unidas por una de las conjunciones y, e, o, u, o ni: comieron pan, queso, chorizo y fruta
 Las oraciones independientes que están relacionadas: Salieron a la calle, cerraron la
puerta y subieron calle arriba.
 Las expresiones: En efecto, eso es lo que dice Luisa.
 Una aclaración o explicación intercalada en una oración: Jaime, su hermano menor, no
vino.
 Un elemento anticipado en el orden lógico de la oración: Cuando quieras, puedes ir.
 También se emplea la coma para sustituir el verbo omitido en una oración elíptica:
María es morena; su hermano, rubio.
2. El punto y coma

El punto y coma señala en la lectura una pausa intermedia y separa:

 Las oraciones de un periodo cuando ya se han utilizado comas: Antes era una mujer
desagradable; ahora, en cambio, es muy simpática.

 Las oraciones que tratan aspectos distintos de un mismo asunto: No pueden abandonar
ahora; tienen que seguir intentándolo.

 Las oraciones que expresan un hecho y su consecuencia: No encuentran a su hijo; están


desesperados.

Ejercicio 1:

En el siguiente fragmento se ha omitido “la coma” y “el punto y coma”. Coloque


estos signos de puntuación donde el sentido del texto lo exija. (Recuerde que
siempre podrá consultar el material de la asignatura relacionado con los aspectos
formales dela lengua).

El primero de estos principios indica que para pensar la historia del trabajo
social es necesario definirlo antes. Es un criterio elemental que exige delimitar la
tradición que se va a interpretar. Considerar el trabajo social como profesión y
disciplina conlleva varias implicaciones para pensar su historia.
La implicación más importante dice que el trabajo social se construye en
espacios académicos concebidos de forma consciente y exclusiva para tal fin. Es
decir su aparición exige un esfuerzo social académico complejo orientado por la
finalidad de producirlo. Se debe concebir un programa de formación invocado por
una concepción así sea incipiente del trabajo social. Se tiene que contar con un
grupo de académicos identificados con tal aspiración. Es necesario proveer la base
material y organizativa indispensable como sedes aulas material didáctico y
personal de apoyo. En ausencia de este criterio la historia del trabajo social tiende a
confundirse con la evolución de la pobreza el desamor o la ignorancia con la acción
de la historia altruista espontanea caritativa o solidaria que aparece en los
escenarios de extremo sufrimiento con la memoria de las organizaciones caritativas
de orientación religiosa o con el surgimiento de los servicios sociales a cargo del
Estado o de entidades no gubernamentales con mayor razón si se tiene en cuenta
que en años anteriores el trabajo social también se le denominó “asistencia social”
y “servicio social”. Leer la historia del trabajo social a partir del desarrollo de los
centros académicos que lo construyen además de evitar o minimizar los anteriores
deslizamientos permite ubicar su surgimiento en el tiempo y el espacio.

Edgar Malagón, Fundamentos del trabajo social

3. El punto

El punto señala una pausa mayor


El punto seguido, que se emplea al final de una oración cuando el texto continúa en el
mismo párrafo
El punto y aparte, que se utiliza cuando termina el párrafo
El punto final, que se pone cuando acaba el escrito (parte, capítulo o texto)
Ejercicio 2

En los siguientes textos se ha omitido “la coma” y “el punto”. Coloque estos signos
de puntuación donde el sentido del texto lo exija. (Donde considere que vaya “el
punto”, no olvide poner en mayúscula la primera letra de la palabra que le
continúa al punto)

Si una mujer desconocida se sienta al lado de un hombre desconocido y le


dice hola cómo estás probablemente el hombre responda bien gracias ¿y tú? Pero
si es un hombre desconocido el que se sienta al lado de otro hombre desconocido y
le dice hola cómo estás es probable que el segundo se ponga de pie y abandone el
bus el santandereano se siente acosado cuando otro de su mismo sexo le tutea al
hablar las mujeres son menos señaladas cuando lo hacen pero por lo general el
santandereano no tutea

El habla del santandereano se destaca por ser un tanto fuerte frío y tosco los
rolos y los paisas y los otros colombianos consideran que cuando hablan con un
santandereano su interlocutor está de mal genio el santandereano entre otras cosas
habla rápido manotea y levanta la voz

Como sucede en todos los casos el santandereano niega los rasgos


corrientes que prevalecen en su forma de hablar cuando en el teatro un caleño
representa a un santandereano nos parece que nosotros no hablamos así y
pensamos que el actor exagera de nuestro uso del español las personas de otras
regiones tienen mucho que decir el resultado es una mezcla de acentos y palabras
que representan nuestro modo de hablar nosotros insistimos que no hablamos así

Juan Carlos Gómez, Una ciudad llamada Bucaramanga.


Recordé eso y otras situaciones similares cuando era más pequeño así como el
ambiente rezandero e hipócrita en el que había crecido Todo eso que tenía un mal
olor que ya habían vivido otros seres reales o imaginados –Stephen Dedalus pasó
por mi cabeza—y reaccioné cavilando que a Dios debía espantarlo cada vez que se
apareciera y que cada vez que sintiera miedo lo que más me convenía hacer era
despejar mi mente y dejarla en lo posible como ese cielo vacío y brillante que había
contemplado hace poco de camino al restaurante Algo así Un vacío con la forma
del sosiego de la vida que cambia lentamente aunque a veces quemara y doliera
en algún lugar del estómago Pero un vacío que finalmente sostenía como sostenía
el pensamiento de que la muerte no era nada de que yo no era nada o que la
muerte en últimas era una parte imprescindible de todo un comodín y yo también
un comodín pero prescindible.

Edwin Ulloa, El sol más allá de los huesos

4. Las comillas.

Las comillas se emplean para encerrar entre ellas las palabras textuales de alguien: El
señor dijo: “No puede esperar más.”; el título de una obra: “Cien años de soledad”,
“Concierto de Aranjuez”, “Las Meninas”, “La Casa de Bernarda Alba”; los apodos,
seudónimos y sobrenombres: “El zurdo”, “Clarín”, “Cid Campeador”, y las palabras y
expresiones irónicas, vulgares y extranjeras de un texto: Esto se ha “terminao”, Tienen
una tienda de “bricolage”.

Ejercicio 3

A continuación encontrará un fragmento de una célebre novela colombiana.


Teniendo en cuenta lo reseñado en este pequeño taller, aplique los signos de
puntuación vistos anteriormente: punto y coma, punto, coma y comillas.

Soy rubia Rubísima Soy tan rubia que me dicen Mona, no es sino que
aletee ese pelo sobre mi cara y verá que me libra de esta sombra que me acosa No
era sombra sino muerte lo que le cruzaba la cara y me dio miedo perder mi brillo
Alguien que pasara ahora y me viera el pelo no lo apreciaría bien Hay que
tener en cuenta que la noche aunque no más empieza viene con una niebla rara. Y
además que le hablo de tiempos antes y que… bueno la andadera y el maltrato le
quitan el brillo hasta a mi pelo
Pero me decían Pelada voy a ser conciso: ¡es fantástico tu pelo! Y uno raro
calvo, prematuro Lilian Gish tenía tu mismo pelo y yo Quién será ésta me
preguntaba ¿Una cantante famosa? Recién me he venido a desayunar que era
estrella del cine mudo Todo este tiempo me la he venido imaginando con miles de
collares cantando rubia total a una audiencia enloquecida Nadie sabe lo que son
los huecos de la cultura
Todos menos yo sabían de música Porque yo andaba preocupadita en
miles de otras cosas Era una niña bien No qué niña bien si siempre fue rebuzno y
saboteo y salirle con peloteras a mi mamá Pero leía mis libros y recuerdo
nítidamente las tres reuniones que hicimos para leer El Capital. Armando el Grillo
(le decían Grillo por los ojos de sapo que paseaba perplejo sobre mis rodillas)
Antonio Manríquez y yo Tres mañanas fueron las de las reuniones y yo le juro que
lo comprendí todo íntegro la cultura de mi tierra Pero yo no quiero
acostumbrarme a pensar en eso: la memoria es una cosa otra es querer recordar
con ganas semejante filo semejante fidelidad.
Nota: Enviar el taller resuelto el día viernes 6 de noviembre de 2020 al correo de la
docente: abrilandrea27@yahoo.com

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