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“NO TENGAN MIEDO”

En una epidemia como la que vivimos, es normal sentir miedo. No podemos ver al virus
y parece estar en todo lado. El peligro es real. Los cambios que la pandemia trajo, son
drásticos y veloces ¿Cómo navegar el cambio rápido sin sentir miedo?
Aunque hay una historia de “Juan “sin” miedo”, incluso los que se llaman Juan sienten
miedo.
1. Un hombre “fuerte” tiene miedo

En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto
que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la
noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio de la mar, azotada por las olas; porque el viento
era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los
discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió
Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo
Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y
comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la
mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la
barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo:
Verdaderamente eres Hijo de Dios”. Mateo 14: 22-33

Algunas enseñanzas de este pasaje:

 Aun una persona fuerte puede tener miedo.

 ¿Tuviste la experiencia de tener un “viento contrario”?

 Las oraciones desesperadamente honestas (v. 30) ¡Sálvame Señor!

 Aun cuando dudamos, Dios nos salva (v. 31).

 ¿Qué nos mostraría Dios si salimos de la “barca”? ¿Cómo serían nuestras


“barcas”? [Zonas de confort].

 Imagínate lo que podemos perder si no salimos de las barcas (v. 32-33); nada
menos que la paz, la calma, la revelación del Hijo de Dios: “Verdaderamente
eres Hijo de Dios”.
 Tenemos miedo porque no conocemos a Dios (v. 26-27): ¡Tened ánimo; yo soy,
no temáis!
 Tenemos miedo porque no confiamos en nuestro Padre (v. 31): ¡Hombre de poca
fe! ¿Por qué dudaste?
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 Tenemos miedo porque nuestros corazones están endurecidos Marcos 6:52 “aún
no habían entendido lo de los panes [alimentación de 5000], por cuanto estaban
endurecidos sus corazones”
2. ¿Es normal tener miedo?
Tener miedo es algo muy humano. Ni siquiera tenemos que ver lo que vieron los
discípulos, sino solamente vivir. El cambio nos trae miedo, la ausencia, la carencia, la
enfermedad, la pobreza, la incertidumbre sobre el futuro, la inseguridad y muchas otras
situaciones nos dan miedo.
Hay personas que tienen miedo todo el tiempo. Otras viven con miedo (por ejemplo,
mujeres que viven con un hombre violento). Dios sabe que somos frágiles mental,
espiritual y físicamente y por eso en la Biblia hay 365 referencias a no tener miedo.
Miremos algunos ejemplos:
Razones PERO… Dios nos dice
más
comunes de
tener miedo
“Estoy PERO… Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo
sola/o” ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará
dondequiera que vayas. Josué 1:9
“No valgo PERO… ¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin
nada” embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el
Padre; y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de
la cabeza. Así que no tengan miedo; ustedes valen más que
muchos gorriones. Mateo 10:29-31
“Estoy en PERO… Así que podemos decir con toda confianza:
peligro” «El Señor es quien me ayuda; no temeré.
¿Qué me puede hacer un simple mortal?» Hebreos 13:6
“Estoy PERO… Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal
enferma” alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me
infundirán aliento. Salmo 23:4
“Soy PERO… Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas
atacada/o” naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará;
nunca los dejará ni los abandonará. Deuteronomio 31:6
“El futuro PERO… Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes.
es incierto” 1 Pedro 5:7
“Nadie me PERO… Tan compasivo es el Señor con los que le temen
ama” como lo es un padre con sus hijos. Salmo 103:13
“No tengo PERO… Porque yo soy el Señor, tu Dios,
ayuda” que sostiene tu mano derecha;
yo soy quien te dice:
“No temas, yo te ayudaré”. Isaías 41:13
“No hay PERO… Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo. Miren que les
esperanza” traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría
para todo el pueblo». Lucas 2:10
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3. ¿Qué hacer en el “día del miedo”?


Todas las personas podemos contar de uno o varios días terribles, son días que no
queríamos que lleguen porque sabemos que traerán miedo, ansiedad, problemas y
sufrimiento.
Son días difíciles, días en que recibimos una terrible noticia (alguien amado muere, nos
informan que estamos enfermos, etc.), días donde enfrentamos extremado peligro
(asaltos, violaciones, robos) o tenemos una gran pérdida (nos quitan algo muy valioso).
Cuando vengan esos “días de miedo”, que no quisiéramos enfrentar, recordemos quién
es nuestro Padre. Si le conocemos, confiaremos y nuestros corazones serán suavizados
y en vez de dudar podremos decir:

“El día en que temo, yo en Ti confío”


Salmo 56:3 (LBLA)

Gracia Violeta Ross Quiroga


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@RossQuiroga
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