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RICARDO A . BASÍLICO - JORGE L.

VILLADA direcci ón

CÓDIGO PENAL
DE LA NACIÓN ARGENTINA
COMENTADO . ANOTADO. CONCORDADO

AUTORES PEDRO F. BALDI - RICARDO Á . BAS Í LICO


FEDERICO N. DE FLORIO - DOMITILA GUERRA - GONZALO L ÓPÉ S
ORNELLA A, POTA - JORGE L. VILLADA

Ia EDICI Ó N

V' REIMPRESI Ó N
fi
hammurabi
IOSE LUIS DEPALMA EDITOR
CÓDIGO PENAL DE LA NACIÓN ARGENTINA
COMENTADO . ANOTADO . CONCORDADO
h
PflIMgRA É DICIÚN
ABRIL DE 2 C 1 9

PRIMERA REIMPRESI ÓN RICARDO Á . BA5 Í LICO - JORGE L VILLADA direcci ó n


OCTUBRE DE 2019
O Copy íiqhL by
í- diTDriol linmmura bi s.r.L
TalcaiiuaiT& 440
C 1313 AAI - Sueno;Aire;- Argentina
Te .. ;S 4- 11 ) 4371 - 8179 ITiíKsrotíirivns —
.
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CÓDIGO PENAL
P ttL'ittEr.Cnm /hammurabi srl
* fncebook cür- /l.b í firiiihrmruí abi DE LA NACIÓN ARGENTINA
- you Lu be.com/ iibre 'id harilm jrd b

COMENTADO . ANOTADO. CONCORDADO


Prodúcele n integra

O
co icBpt design
' COORDINACION ORNELLA POTA - PEDRO F, BALDI
de Fernando Lucas Depalma

E ^ld edición se terminé deimpr mi - AUTORES PEDRO F. BALDE - RICARDO Á. BAS ÍLICO
en el mes dÉLuctubre de 2fil 9
FEDERICO N , DE FLORIO - DOMlTlLA GUERRA - GONZALO LOPES
en HDOTUPEINAS . A . »
Tacna rl 133 . Buenus Aires - Argentina .
ORNELLA A . POTA - JORGE L VILLADA
Hernnel depóyitu de ley V . 723
Derechos resecados
PifitilbidasL reproducción tota osiareia!

Impreso en Argermna / Prirtetl n Argentina


ISBN : 978 95Ü 741 982 9

RICARDO A . B AS lUCO - JO ROE L VILLADA dirección


CÓDIGO PENAL QE LA NACIÓ N ARGENTINA. COMENTADO . ANOTADO CCNCORDADO
' ^ ed . , I 1reimpresión, Buenos Ai res, Hammural» , 2019
734 p:. , 23 n T6jdn;
ISBN: 97 £950-741 02-

CDD 345
^ g
" . Derecht? peral . . i Lulo
'

Fecha de cata ngación : 33 /9 /2019


V
rEOICI ÓN
REIMPRESION
f
hammurabi
.
JOSE LUIS DEPALMA EDITOR
AUTORES INTEGRANTES DE LA OBRA

PEDRO FELIPE BALDI . ArK . 79 a Í33, 303 a 313


Abogado . Especialista en Derecho Peral y Criminologia . Ejerce la docencia en la Facultad oe Derecho de
la Universidad de Buoros Aires y en la Facultad do Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Za
mora. Se desempaña labora límente en la Justicia NaLiona! en la Cri mina! y Correccional Federal de la Ciu -
dad Aut ónoma de Bué no Airí .
* *
RICARDO Á NGEL BA 5 ÍLICO. Arts . ¿ 9, 30 é 73 bis , 140 a 16 - y 2 37 a ¿ 31 bis
Juez de Cámara del Tribunal Oral en Id Criminal Federal n° 1 de la Capital Federal-
en
Doctor Ciencias é P nale (Universidad John Fitzgerald Kennedy - Argentina y Universidad Nacional de
*
Educación a Distancia - España) ; Doctoren Derecho Penal y Procesal Penal Sobresaliente, " Cum laude'",
.
por U na n imi da d, LJ n iversidad d e Sev illa Es ps ñ a; Doctor e n Psic.ol-og iaí or ial (Universi dad J ohn Fitzg e ral ri
.
Kennedy - Argentina}; Doctor TFionoris Causa " Mult , Universidades Inca Garcilaso de la Vega, Alas Pe-
ruanas y Carlos Mariategui , Moguegua, República del Per ú.
Especialista en Finanzas y Derecho Tri hutario; Posl Doctorado en Ciencias Penales.
Director de la Maestrí a en Criminolog í a de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora; Director de la
Diplomatura en " Delito de Corrupci ón Pública y Privada Compilante", Universidad Nacional de Lomas
*
de Zamora y Universidad Cat ólica de Salta; Director del Centro Latinoamericano de Derechos Humanos .
Presidente en Argentina del iPADEP (Instituto Peruano - Argentino de Derecho Penal); Vice Prcsicente
( sede Argentina) del Instituto Iberoamericano de Derecho Penal .
Profesor " H o noris Causa ' por la Universidad de Cuvate, Mé xico y Universidad Jorge Easadre Grohmann.
1

Peni; "Visstrng Professor" para Doctorado de " Universit á di Verona " , Italia; Profesor Titular de Derecho
Penal de la Universidad de Betgrano y de la Universidad John FitzgeraId Kennedy; Profesor de Posgraoo
y Doctorado de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Universicad John Fitzgera Id Kennedy, Aus
tral , Universidad Cat ólica Argentina ; Profesor Invitado de las Universidades de SoviHa Universidad Au .
t ú fl orna do Mé xico, y U ni vorsitS t Pleidelb erg I n stit ut Fú r Krimin oí og ie, U r ive rsidad Na r ion a Id e E duca cion
a Distancia - Españ a .
Miembro TituEar de la Sociecad Mexicana do Criminologí a .
Delegado Embajador del Parlamento Internacional de Educación en representación ce Argentina.

FEDERICO NICOL Á S DE FLORIO. AlU á 2S


Abogado, Diplomado en Corrupció n Publica y Privada ( compl i anee) . Ejerce la docencia en la Facultad de
D e necho de la Universidad do B L e r os Aires. Se d ese m pona labe ra Imente en la Justic ia N aci ona I en lo Cri
minal y Correccional Federal de U Ciudad Aut ónoma de Buenos Aires.
8 AUTORES INTEGRANTES DE LA OBRA

DOMITILA GUERRA . Arts 162 a 1 -Sb ,. 2 Ü 9 2 Í $ b i , 232 a 202


Abogada, Especiallita en Derecho Penal y
* $

a.
Criminolog í Ejerce la docencia en la Facultad de Derecho de
I a Un ¡ve raidad de Bue nos. Al res . Se desempeñ a I a boca Im ente como F un dor arl a e n la Justrcia Na c ion a I en
lo Crimina! y Correccional Feceral de la Ciudad Aut ónoma de Buenos Aires.

GONZALO EZEQUIEL LÓP É S . Arts . 20 a 49


Abogado. Diploma de honor otorgado por la Universidad Cat ólica Argentina . Distinci ón a la Excelencia
brindado por el Colegro Público de Abogados de la Ciudad Aut ó noma de Buenos Aires. Especialista en
Derecho Penal ( UBAL). Se desempeñ a laboralmente en el Tribunal Oral Nacional en lo Criminal y Correc -
cional.

ORNELLA AGUSTINA POTA , Arts. 1 34 ,1 139 bis . 1 86 3 208 , 214 a 236


PALABRAS PREVIAS
Abogada, Especialista en Derecho Penal y Criminolog í a. Ejerce la docencia en la Facultad de Derecho de
I a Un ¡ve rsid ad d e Buenos Ai res . Be desempeñ a I a bora Im ente como F un dorar í a e n la Justicia Na don a I en La obra que tengo el honor de presentar, es el fruto de un gran trabajo en equipo.
lo Criminal y Correccional Federal de la Ciudad Aut ónoma de Buenos Aires.
Cuando —desd e Edito r ¡ a IH a mmurab i— npí propusieron la redacci ó n deurttexto dees-
tascaracterí sticas, sabí amos que representaba un gran desaf í o, nosolo porel ¡nmensotra -
TORGE LUIS VILLADA. Arts . 29, 5 C a 73 bis . 140 a 161 y 237 a 231 bis bajo quetení amos pordefa nte, sino fundamenta Imente por la responsabi; ¡ dadde encarar
Abogado. Especialista en Derecha Penal. un proyecto que, sin dudas, debia constituir un aporte a la pr áctica jur í dica.
En-Jve 7 de la Cá mara Federal de Salta . Es que la obra deb í a estardi r í gida a los que, de una u otra forma, ejercen el derecho pe-
Profesor Tita lar de Derecho Penal de la Universidad Cat ólica de Salta; Profesor Invitado de gosgrado de nal, En suclaborad ó nnuestra intención fue doble : por un lado, ofrecerun material dees *
le Universidad Nacional de Lomas de Zamora. tudí o y de consulta permanente para quienes transita rila formació n académica en esta ra-
Miembro de Honor del IPADER
ma delderechoy, porel otro, proporcionaruna herramienta de Ira bajoconf í able , que sea
Diplomado en Daños; Diplomado y Coordinador en Delitos de Corruptor Pública y Privada UCABAL
( 2D1S) , de utilidad para la actividad profesional. Porcllo, optamos por no limitarnos a reeditar el
Director del ln nituto de Derecho Penal de la Un í verdean Cart ó lica de Baila . articulado vigente del cuerpo penal codificado, sino que los comentarios referidos a cada
uno de losartlcuJos han sidolacombinaci ón entre lasopiniones propias de los autores, las
posturas doctrinarias de notables juristas y los m ás importantes y recientes antecedentes
Agradecemos la valiosa colaboraci ón de los Profesores, Funcionar ios y Magistrados ; jurisprudenciales, sin d es atend e r la cfarid a d expositiva y conceptual. Reunirtocfoeiloenun
MAXIMILIANO VILLADA ALDAY úniccidocumentonohasidotaredf á cí byesrepodriaser élvaJordeestaobra .
FERNANDO POVIÑ A Por otro lado, es de destacar que ios autores han sorteado con precisi ó n las constantes
CLAUDIO OSMAR BONARI reformasque, enel inestable acontecer social, sufre la legislaci ón argentina en materia pe -
n a l, y est é m os satisfech os do hahe r logra do s u pera r las a Ita s expect at ¡va s que n os hem os f ¡ -
PEDR ü ROLDAN VáZQUEZ
jado en lo que haceacompletitudyactualidad, yaque su concisa exposición noconmueve
PATRICIA GABRIELA MALLO
el r ¡gor co n eI que se ha n a bord a do I os te mas y conceptos t ronca les de esta m at e ri a.
En definitiva, nos propusimos que esto trabajo constituya algo más que un sencillo Có-
digo comentado, atendiendo al conocimiento y ios principios bá sicosde la asignatura, en
forma accesible, de f á cilentendimiento y actualizado .
Por último, vaya nuestro especial agradecimiento a la prestigiosa Editorial Hammurahi,
ya su director Fernando Depalma, quien con su generosidad nos inst ó y confi ó en nosotros
para llevar adelante este gratificante empTend¡miento , Del mismo modo al abnegado y
com prom et I do equIp o d e pro fesores, f uncionarios de l Pod e r Judi c i a l que confo rm a n está
obra, la que ya pertenece a los lectores.

RICARDO A.BÁ5ÍLICO
MAGISTRADO - PROFESOR TITULAR
SANCIÓN

SANC ONADO POKLA LEY 1 1.179 Y MODIFICADO POR LAS LEYES 11.221 . 1.3 . 569. 13.545 , ¡ 4.354,
14.61 c , 15.276, 16.643 . 17.567, 16.334 , 20.509, 20.642 . 20.703 , 20.771 . 21.333 , 21.931 . 23.057 ,
23.077 , 23.097 REFORMAS INCLU DAS EN EL TEXTO ORDENADO QUE FUE APROBADO POR EL DE -
LA LEY 27 . ¿55 .
'
^
CRETO 3992 / 84 DE. 21 / 12 /84, BO " , 1 /85} CON SUS POSTERIORES MOD FICAC IONES HASTA

NOTA : EL Í NDICE DEL ORDENAM ENTO QUE ACOMPAÑA AL DECIR . 3992 /34 NO 5 E ! NC _ UYE POR -
QUE LA INFORMACIÓ N 503 RE CUÁL ES LA LEY QUE MANTIENE VIGENTE LA NORMA FUE TRANS -
CRIPTA Al. INICIO DE LOS ARTICULOS
Í NDICE GENERAL

PALABRAS PREVIAS 9
SANCIÓN 11
ABREVIATURAS 45

CÓDIGO PENAL DE LA NACI ÓN ARGENTINA

LIBRO PRIMERO
DISPOSICIONES GENERALES

T Í TULO I
APLICACI Ó N DE LA LEY PENAL
Art. Io § 1, Ámbito de aplicación de la ley penal 47
Art . 2o § 1 - lrretroactividad y benignidad de la ley penal 49
Art . 3o § 1. Prisión preventiva . Ley m á s favorable 51
Art . 4 * § 1 . Leyes especiales. Aplicación supletoria de losprincipiosgenerales 52

T ÍTULO II
DE LAS PENAS
Art. 5 * § l. Tiposdepcnas 52
Art , 6 o § 1. Reclusió n, R égimen 53
Art . 7 o § 1. Trabajo especial en raz ón deenfermedad o vejez 53
Art . 8* § 1.R égimen para menores o mujeres 54
Art. 9" § 1 . Prisión . R é gimen 55
Art , 10 § 1.Ejecució n domiciliaria 55
Art . 11 .
§ 1 Destino del salario dekondenado 57
Art. 12 § 1. Consecuencias accesoriasde la condena 57
Art . 13 § I Libertad condicional . Requisitos y condiciones ..
,
59
Art , 14 § 1 Exclusión de los reincidentes
, 60
Art . 15 §1.Revocaci ó n. Efectos ene I cómputo de la pena 61
Art. 16 § 1 . Exti nción de I a pena 62
14 Í NDICE GENERAL Í NDICE GENERAL 15

Art. 17 § 1.Imposibilidad de obteneruna nueva libertad condicional 62 .


§ 2 An ális¡sde la norma 81
Art. 18 § 1.Rece p ció n d e co nde nados provi ncia I es e n esta bi ec ¡mié ntos nac ¡ o na I es 63 a) Inciso primero 81
Art. 19 iUnhabilitación absoluta 63 1. Pá rrafo primero 81
Art , 20 i1. Inhabilitación especial 64 I. Insuficiencia de las facultad es mema les 83
§ Unhabilitación especial complementaria
II. Alteración morbosa dé las facultades mentales 83
Art . 65
III. Estados de Inconsciencia o inconsciencia patológica 84
20 bis
IV. Momento de la rmputabilidad 86
Art. § 1. Cese de la inhabilitación 66 JURISPRUDENCIA
20 fer Aj ncomprensi ó n de la crimina ¡ dad de arto Imposibilidad de d r •

Art. 21 § 1.Multa 66 gir sus acciones 86

Art. 22 § 1. Pago de la multa 66 B) Culpabilidad 87


C) nimpLcab lidad 87
Art. i1.Multa complementarí a por delitos cometidos con ánimo de lucro 67 D) Madu re¿ men la M enor es ce dieciséis anos í no nipu ta biIid a dj 88
22 bis E) «Actiolibera in causa » 88
Art. 23 F} Retraso mental . Debilidad mental 88
Art. 24
§
^ Instrumentos del delito
§ 1. Có mputo de la prisi ón preventiva
68
69 V. Error detipo 90
Art. 25 § 1. Condenado privado de raz ó n durante la ejecución 69 VI. Eximentes putativos 91
Vlt , Error de prohibición (supuestos ) 92
JURISPRUDENCIA
T ÍTULO III
A ) Error de tino 93
CONDENACI ÓN CONDICIONAL
B) Error de prohibici ó n 94
Art. 26 51. Condena condicional. Efectos 70 .
C ) Error vene ible Invencible 95
Art. 2 7 i1.Plazos. Segunda suspe os ¡ó n de I a ejec uc ion de I a p ena 71 D ) Error o ignorancia esencial Noesencial 96

Art . § 1.Reglas de conducta 72 2. Pá rrafos segundo y tercero deI art. 34 96


27 bis JURISPRUDENCIA

A) Medidas de seguridad . Reclus en imaniconial 99


Art , 28 § 1 , Alcancedelasuspensló ndelapena 72
3 ) Casos de enajenació n en establecimientos adecuados . Medios cjra -
tivd 99
TÍTULO IV O Tra tami ér lo arnbula torio pa 'a evitar medidas deseguridad («ult na
REPARACI ÓN DE PERJUICIOS ratioii) 100
D) Pe í grosidad arte terceros necesidad de acreditación 100
Art. 29 § 1. Reparación de da ños y perjuicios. Costas 73 E} Cese de internaci ó n por desaparición ds riesgo o por el cump mien -
Art. 30 § 1.Privilegio de laobligad ó ndemdemnizar 74 to del má ximo dé la pena 100
Art , 31 § 1. Solidaridad 75 F) D ferencia entre desaparición Le peligros ¡ciad y cura rí e ¡a enferma
JURISPRUDENCIA 78 dad (externación ) 103
G) Intervenci ó n de : | uezcivii ( ley 26.657 de Salud Mental ) 103
Art. 32 § 1.Extensión 76 Hj Necesidad de acreditarla comisi ó n de Lna acci ó n tí pica y antijur í dica 104
JURISPRUDENCIA 76
b ) Inciso segundo 104
Art , 33 §1 .Procedimiento en caso de insolvencia 76
JURISPRUDENCIA
A) Fuerza f ísica irresistible 108
TÍTULO V B) Estado de necesioad discalearte 108
IMPUTABILIDAD
c ) Inciso tercero 109
Art. 34 § Umputabilidad 78 JURISPRUDENCIA
a) Acció n 78 Aj Fstadode necesidad justificante 114
¡j) Ti pie ¡dad 79 B) Mal mayor extraño a autor 114
c) Antijuridicidad 80 C) Mal mayor inminente 114
d) Culpabilidad 80 D) Peligro mayor e mminente 1 1S
16 Í NDICE GENERAL ÍNDICE GENERAL 17

d) Incisocuarto 115 B) Extensión del dañ o causado 142


1. Obraren cumplimientodc un deber 115 C) Extensión del peligro producido 143
2. Obraren el legitimoejerciciodeunderecho 116 D) Antecedentes. Reincidencia íinconsli lucí una li dad) 143
3. Obrar en ejercicio de su autoridad o cargo 116 E ) Condiciones personales ^ Vínculo con la o arte damnificada 144
JURISPRUDENCIA F) Conductas posteriores al hecho 145
A ) Cumplimiento de un deber 117 G ) Conocimiento '.' de visu » y directo del imputado 146
B ) Legí timo ejercicio de un derecho, autoridad o cargo 115 H) Imposib . idad do realizar Lna doble va oraci ón desfavorable cjardo las cir-
canstancias son contempladas en el cipo penal 146
e) Inciso quinto 115
JURISPRUDENCIA Art. 41 § 1. Agravarn i ento g en ér ico po r em pl eo de a rrn a d e f u eg o 147
— Obediencia debida 12D .
bT JURISPRUDENCIA
— Agravante por uso de arma ce fuego 148
f ) Inciso sexto 120
1. Defensasprivilegiadas 125 Art . 41 § 1 - La figú ramela rrepentido 150
2. Rechazo de escalamiento ofractura 125 JURISPRUDENCIA
3. Resistencia de un extraño hallado dentro del hogar 125 Rcducci ó r por colaboraci ó n 151
4. La cuesti ón referida a las defensas mec á nicas predispuestas y «offen-
Art. 41 § 1. Agravante genérica para los mayores de edad que se valen demenoresde die-
diculas » 126
guate,r ciocho a ños para delinquir 152
JURISPRUDENCIA
JURISPRUDENCIA
A ) Legí tima defensa 126
— Valerse del menor para descargar en agLol la responsabilidad dél mayor 153
B.) Agresión ilegí tima Provocaci ó n suficiente 127
Cj Racionalidad bel medio empleado para impedir ía repelerla agresión 128 Art . 41 % 1. Agravantes 154
D ) falta de provocaci ón sufic ente departe de quien se def ende 125 quinquies
t) Defensas privilegiadas 130
g ) Inciso sé ptimo . 130
T ÍTULO VI
JURISPRUDENCIA
Defensa de la persona o derechos del otro 131 TENTATIVA

Art. 35 § 1.Exceso en las causas de justificaci ó n 131 Art . 42 § 1. Concepto y requisitos de la tentativa 155
JURISPRUDENCIA
JURISPRUDENCIA

— Exceso en legitima defensa (en la acció n y en la causa ) 133 Al Actos preparatorios. Com erizo de la ejecución 158
B} Tentativa ( acabada / inacabada) 155
Arts. Derogados 134 O Acto consumado 160
36/39
Art . 43 § 1.El desistimiento voluntario 160
Art. 40 § 1. Determinaci ó n de la pena 134 JURISPRUDENCIA
JURISPRUDENCIA — Desistimiento voluntario del delito 161
— Mensuración de la pena 135
Art. 44 § I.Punibilidad de latervtativay del delito imposible 162
Art. 41 § 1. Criterios individualizadores 136 JURISPRUDENCIA

¡2 . Pautas del art 41 del CP 136 - Tentativa midó nea. Delito imposible 163
a ) Inciso primero. Acción, medios emplea dos, daño y peligrocausado 136
b ) In ci so seg u nd o. La ed ucaei ó nr I a s costumbres y ia co nducta preceden te d el
T ÍTULO Vil
sujeto, la ca I idad d c los mot ivos quc lo d eterm i na ro n a delinqui r, espacia I
mente la miseria o la dificultad de ganarse el sustento propio necesarioy
PARTICIPACIÓ N CRIMINAL
el de los suyos 136 Arts. i 1 . Autorí a, instigaci ó n y complicidad necesaria . Limitació n de la pena a la coo-
c) Inciso segundo. Participaci ón en el hecho, v í nculos personalesy calidad de 45/46 peraci ón prometida 164
personas, circunstancias de tiempo, modo, lugary ocasi ó n, conducta pre - § 2. Teor í as de la autorí a 165
cedente, demás antecedentes personalesy reincidencia 139 a) Teor í a formal-objetiva 165
JURISPRUDENCIA b) Teor ía material-objetiva 165
A; Naturaleza de la acción del ctiva. Medios empleados 141 c) Teor ía del dominio del hecho 166
18 Í NDICEGENERAL Í NDICE GENERAL 19

i3 , Autoría y participación 168 N) Instigador. Instigación _ IBS


a ) Autor í a seg úr c art. 45 del CP 168 Ñ) Desiscim entodel partí cps 189
.
t Autor individual 168
Art . 47 § 1.Limitación de la pena a la cooperaci ón prometida 189
2. Autor plural, paralelo o concomitante 168 JURISPRUDENCIA
3. Autorí a mediata 168
La medica de la cooperaci ó n determina a responssb idad de los cómplices
] , Instrumento queobra atí pkamente o sin dolo 169 ( primario, secundarioeinst gaoor ) 189
II. Inst r u mento qu e a ctúa j us ti f ¡cada me nte 169
.
III Instrumentoqueactúasinculpabilidad 169 Art . 48 § 1. Comunicabi lidad de lascircunstancí as agravantes o atenúan tes 190
JURISPRUDENCIA 191
4. Problemas particulares 169
I. Autorí a mediata a través de aparatosorganizadosdepoder (Roxin Art . 49 § 1. Restricción en favor de la prensa 191
yJakobs) 170 JURISPRUDENCIA 192
II. Aparato de poder 171

b} Coautorí a 171
1. Paralelaoconcomitante 172 T Í TULO VIII
2. Funcional 172 REINCIDENCIA
3. Sucesiva 173
ñrt . 50 § 1.Reincidencia 192
c) Codelincuencia 174 Art . 51 i i. Caducidad de los registros de condenas 196
d ) Complicidad (participación en sentido estricto) 174 Art. 52 § 1.Pe na acceso rí a de red usión por ti empo indeterminado 197
1. Teorí asfundantesdela punsbiiidaddela participació n 176 Art . 53 § 1. Libertad condicional en supuestos de reclusi ó n accesoria por tiempo indeter -
2. Requisitos 176 minado 198
3. Otras consideraciones 177
J. Participaci ónendelitostentadosotentativa 177
II. El exceso del autor (o el alcance de la responsabilidad del c ó mplice
T ÍTULO IX
segú n la variaci ón de circunstancias objetivas del delito) 177
III. Participe inculpa ble o inimputable 178
CONCURSO DE DELITOS
IV. Participaci ón necesaria, codelincuencia necesaria y encubrimien- Art . 54 § 1. Concurso ideal 198
to 178 Art. 55 i 1. Concurso real 199
4. Clases o grados de participación 17B Art . 56 § 1. Concurso reai. Penas de distinta especie 200
I. Partí cipes necesarios o c ómplices primario . . 179 Art. 57 § T. G ravcdad re I at¡va d o I as pe ñas 201
— Car ácter necesario 179 Art. 58 § 1.Unificaci ó n de penas 201
II. Partí cipes setundarioso c ómplices no necesarios 179

e) Instigación ( o inducci ó n a cometer delito) 18D


T Í TULO X
JURISPRUDENCIA

A) Autor 181 EXTINCI ÓN DE ACCIONES Y DE PENAS


B) Dominio de la acción. Voluntad de dominio 181 Art . 59 § 1. Causales de extinción de la acci ón penal 203
C) Autoría paralela 181
i2. An álisis dé la norma 203
D} Autoría mediata 182 a) Muerte del imputado 203
E; Coautoria . . . 182
JURISPRUDENCIA 204
F) Coautoria funcional 183
G ) Coautoria paralela 184 b) Amnistí a 204
H} Coautorí a sucesiva 184 JURISPRUDENCIA
I) Acuerdo com ún. Exceso por parta de uno da los coautores 185 A ) _a amnist í a no mp de el decomiso de los instrumentos y uroductos del
J ) Partid pac ó n 186 delito, deja Inc ó lumes los derechos a resarcimiento patrimonial a favor
K) Car ácter accesorio 187 de quienes resultaron perjudicados por el delito 206
L) Participe necesario 187 ES) Amnistí a como Extinción de pena o de acción _ _ _ ___ _ _ 206
M ) Participe secundario 188 O La amnistí a debo ser: general e Impersonal 206
20 Í NDICE GENERAL Í NDICE GENERAL 21

c) Prescripción 207 B) Pena de multa 232


JURISPRUDENCIA C) Prescripción de las medidas de seguridad 232
A) El fundamento. Naturaleza 208 D) Penas conjuntas 232
B) Plazo razonable 209 E ) La prisión preventiva en el c ómputo de la prescripción de a pena 232
d ) Renuncia del agraviado 211
JURISPRUDENCIA
.
Art 66 § 1. Comienzo del curso de la prescripci ó n 233
JURISPRUDENCIA
A ) Forma .i dad es o exigencias ( formulada pnr el agrav ado por e delito, n
,
A) Comienzo del c ómputo de prescripci ó n 234
p or sus rcp resé nta nt c 5 leg a les) 212
;
Es) Necesidad de notificació n personai 235
B} La esitensiór objetiva o subjetiva do la renuncia ( la remisi ó n puede or -
C ) Penas conjuntas 235
mularse respecto de uno 0 algunos de los partí cipes ene hethoy no res-
pecto de otros ) 212 Art . 67 §1 Causasdesuspensióne interrupción de la prescripci ó n de la acción 236
e) Principio de oportunidad 213 a) Pá rrafo Io 236
f Conciliaci ó n y reparaci ó n integral
) 213 JURISPRUDENCIA 237
JURISPRUDENCIA 214
b ) Pá rrafo 2o 237
g} Satisfacción de las condiciones impuestas en la suspensión del juicio a JURISPRUDENCIA 238
prueba 215
c) Párrafo 3o 239
Art, 60 §1. Consecuencias de la renuncia del agraviado 215 di Pá rrafoí 4Dy 5° _ _ 239
.
Art 61 11.Consecuencias efe laamnistia 216 JURISPRUDENCIA
JURISPRUDENCIA 216 A) Laley 27 206 (causal de suspensi ó n de t érmino de a prescripción en el mar-
co de delitos de índole sexual y de trata de personas) 240
.
Art 62 § 1.Plazos de prescripci ón de la acción penal 216
Ej Vict ma menor de edad, se suspende el t é rmino da la prescripci ón basta tar
5 2 . Casos particulares 217
to adquiera la mayo riada edad (dieciocho aros) 241
aj Delitos con penas para leí as o conjuntas 217
ó) Atenuantes y agravantes 217 e) Pá rrafo 6° 241
0 Tentativa y participación 213 JURISPRUDENCIA 241
d ) Concurso de delitos 218
e) Imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad 218
^. La comi sión de otro delrto
JURISPRUDENCIA
242
242
f ) Prescripción en el derecho penal de menores 220
2. El primer llamado efectuado a una persona , en el marco de un proceso
JURISPRUDENCIA
ju d ic iaI, con el o bjeto de recihi rl e decí a rae ¡ón i ndagato ri a po r e I de lito
A) Del tos con penas paralelas o conjuntas (pera m ás grave) 220
investigado 243
B) Tentativa y participación 221
JURISPRUDENCIA
O Concurso de delitos 221
A) El primer llamado a indagatoria interrumpe a prescripci ón 244
LT: Imprescriptibilidad de los del losde lesa humanidad y aplicaci ó n retroact ve
B) Ampliaci ón de indagatoria 244
del principio de imprescriptibilidad en e ámbito interno
'

222
E) Prescripción en si derecho penal de menores 223 3. El requerimiento acusatorio de apertura o elevación ajuicio, efectuado
en ia forma que lo establezca la legislaci ón procesal correspondiente 245
.
Art 63 51. Comienzo del plazo de prescripció n de la acci ón 224
JURISPRUDENCIA 245
JURISPRUDENCIA 225
4. El auto de citación a juicioo acto procesal equivalente 246
Art, 64 § 1, Oblació n voluntaria de la multa 226
JURISPRUDENCIA
JURISPRUDENCIA
A ) Fijación <Je fecha de audiencia de <febate 247
A; La procedencia de la oblación voluntaria ( pago) como causal extinrtivade la
6 í o Acto procesa equivalente » al auto de citaciór a juicio , como supuesto
acc ó n penal ún cam ente opera para los de i tos reprimidos en forma exclusi -
de interrupción del curso de la prescripció n de la acció n penal 247
va por a pena de multa 228
B) Requisito 223 5. El dictado de sentencia condenatoria, aunque la misma no se encuen-
C } Plazo de pago voluntario 223 tre firme 248
.
Art 65 51.Plazos de prescripción de las penas 229
JURISPRUDENCIA 248

JURISPRUDENCIA /) Párrafo final 248


A } Prescriación de la pena de inhabilitaci ó n 231 JURISPRUDENCIA 249
22 Í NDICE GENERAL Í NDICE GENERAL 23

Art. G8 Si 1.. Consecuencias del indulto 249 Art . .


§ í Perí odo de prueba. Condiciones. Efectos 273
JURISPRUDENCIA 76 y.T JURISPRUDENCIA
A } Caracter í sticas 250 — IIVIJTIP miento fie ascondicionesilTipuertas 230
G ) Limitacior.es de indulto 251
Art - 76 § i.Prejudicial ¡ dad 281
C } Ú nica manto ti ti ñe afectos pan a les 251
q JUftií HSUDENClA 231
Art. 69 § 1 . Pendón del ofend í do 252
JURISPRUDENCIA 252
I Í T ÜLO XIII
Art , 70 § 1 . Cumplimiento de la reparaci ón civil 252 SIGNIFICACIÓ N DE CONCEPTOS EMPLEADOS
JURISPRUDENCIA 253 EN EL CÓ DIGO

Art. 77 |1.Interpretaci ó n legal de conceptos 283


TÍTULO XI Art . 78 § 1 _ R ogI a de equ i p arae ión de eo neeptos 292
DEL EJERCICIO DE LAS ACCIONES Art . 78
jbü Derogado 293
Art, 71 SI.Regla de la oficialidad y sus excepciones 253
JURISPRUDENCIA 255
Art , 72 .
% 1 Acciones dependientes de instancia privada , Excepciones a su régimen 256
LIBRO SEGUNDO
.
JURISPRUDENCIA
A; M tnifestaci ó n de voluntad 259 DE LOS DELITOS
B) Excepciones 26D

Art. 79 § 1. Acciones privadas 261 T ÍTULO I


JURISPRUDENCIA DELITOS CONTRA LAS PERSONAS
A) Inicio del sroccso 283
B) Legitimidad en el ejercicio de la acció n 263 CAP Í TUI OI
DELITOS CONTRA LA VIDA
Arts, Derogados 264
74 / 75 Art. 79 |l.Homicidiosimple 293
Art . 80 § 1.Homicidios calificados 295
a) Hom i cidi o caIif icado po r el vi nc ulo o re lacio n d e p areja actu al o pasad a 295
TÍTULO XII ¡j) Homicidio calificado por haberse realizado cc?n ensa ñ amiento, alevosí a,
DELA SUSPENSION DEL JUICIO A PRUEBA venero u otro procedimiento insidioso 295
cj Po r p re ci o o promesa remune rat or ia 297
Arts. § 1. Suspensi ó n de! juicio a prueba . Regulaci ó nyadmisibilidad 265
cf } Por placer, codicia, odio racial, religioso, de g énero o a la orientación se -
76 5 2 , Grite rio 5 d óctrinales 266
xual, identidad de gene roo su expresi ó n . . .. 297
a) Tesis restringida 266
e) Por un medio idó neo para crear un peligro común 298
b} Tesis amplia 267
f ) Con el concurso premeditado de dos o m ás personas 293
JURISPRUDENCIA
g ) Pa ra prepar a r, facilita r, con s umar LJ Oí uItar ot r o del¡t o o pa ra as egura r sus
A) La suspensión del | UI ü U a prueba es un me ólo de Extinci ón de a acció n penal 271
resultados o procurarla impunidad para sí o para otro o por no haberlo -
R ) Momento para solicitar la sus pensi ó n del juicio a pruí na . . 271
grado el fin propuesto aI intentar ot ro delito 299
O Reparación econ ó mica 272
ñ ) Cuando la ví ctima sea miembro de las fuerzas de seguridad 300
D) Intervenci ó n de la parte damnificada 273
E) Intervenci ó n de f seal ( con'onnidc- d de t sea : os exiqialc) 274 f ] A bu so funcionai, tua ndo e I a uto r sea miembrode I as fu erzas d e seg uñ dad 300

F ) Intervend ó ' i de la que 'dla 274 /) Homicidio de un superior militar 300


ú j Abaneu iar los bienes q je fueran susceptibles de decomiso 275 íi) Por ser la victima una mujer cuando el hecho sea perpetrad o por un hom -
H: Restricció n es para la preved a nr a del beneficio an los supuestos de de tos bre y media re violen da de género 301
cometidos por tunóme arios públicos en ejercicio de funciones 275 / ) Con el pro pósito de causar sufr í miento a una persona con la que se man-
I) Procede nc - a on deIcos sancionados con pena deint ab - ití- c en 276 tiene 0 ha mantenido una relación en los t é rminosdel i nc.I3 301
J) Suspensión riel ¡u oo en del¡tos pon a dos con multa 277 m Lascircunstancias extra ordinarias de atenuación
) 301
24 Í NDICE GENERAL Í NDICE GENERAL 25

Art. 81 .
§ I Homlddlosatenuados 302 CAPITULO V
a ) Homicidioen estado de emoción violenta 302 ABUSO DE ARMAS
b ) Homicidio preter í ntenelonal 303
Art. 104 5 1. Disparo de arma defuego 323
Art. 82 § 1. Parricidio atenuado {homicidio calificado por el vínculo y atenuado por es- Art. 105 § 1 , Agresión con arma 324
tadodeemocl ó nvlolentao preterintendón ) 304
Art. 88 § 1 . Instigació n o ayuda al suicidio _ 305 CAPÍTULO VI
Art , 84 § 1. Homicidio culposo tradicional 306 ABANDONO DE PERSONAS
Art. § 1. Homicidio mediantela conducci ó ndevehí culoautomotor 308 Arts. § 1. Abandono y desamparo de personas (art. 106, pá rr. 1U) 325
84.50 106/108 12 . Agravantes (art. 106, párrs. 2“ y 3o) 327
a) Por el resultado 327
Art. 85 | 1. Aborto 310
ó) Por el vinculo (art . 107 ) 32S
§ 2. Aborto provocado 310
.
Art , 86 i1, Aborto profesional (art 86 Imparte) .
|2. Abortos no punibles (art . 86, 2* parte)
311
311
§ 3. Omisi ón de auxilio {art . 108) _ 32S

a ) Aborto terap éutico . . 311 TÍTULO II


¿j) Aborto sentimental - Ahorto eugcnéslco 312 DELITOS CONTRA EL HONOR
Art. 87 § 1. Abortopreterlntencíonal 312 Art . 109 § 1. La calumnia 330
Art , 88 § 1, Aborto cometido o consentido por la mujer 312 Art . 110 § 1. Injurias 332
Art . 111 § 1 , La prueba de la verdad 333
CAPÍTULO II Art. 112 Derogado 333
LESIONES Art . 113 5 1. Publicación y reproducción de injuriasy calumnias 334
Art , 89 11. Lesiones leves 313
Art. 114 5 1. Comisión del delitopormcdlosdcdlfusi ón 334
Art. 115 § 1 . Ofensa s vertidas enjuicio 334
Art . 90 § 1 . Lesiones graves 314
Art. 91 § 1 . Lesiones graví simas Art . 116 § 1 , Injurias reciprocas 335
315
Art , 92 § 1 . Agravantes comunes a las lesiones leves, graves y graví simas Art. 117 5 1. La retractació n 336
315
Art. 93 § 1 . Atenuantes comunes a las lesiones leves, graves y graví simas 316 Art. § 1. Divulgaci ón de datos falsos. Agravantes 337
Arts.
117 xas
94 / 94 ÓÍS § 1.Lesiones culposas . . . . 317
TÍTULO III
CAPÍ TULO III
DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL
HOMICIDIO O LESIONES EN RIÑ A
CAPÍTULO I
Art. 95 .
§ 1 Homicidio o lesiones en riñ a 317
Art. 96 § 1.Lesiones leves en riña ADULTERIO
. 318
Art . 118 Derogado 338
CAP¡1ULO IV
DUELO CAPITULO II
Art. 97 § 1 . Duelo regular 319 Art . 119 .
§ 1 Abuso sexual simple {art. 119, pá re 1D) 339
Art , 98 § 1. Duelo Irregular 320 § 2. Abuso sexual gravemente ultrajante (art . 119, pá rr. 2 n) 341
Art . 99 § 1,Instigació n punibley descr édito p úblico 320 . .
5 3. Abuso sexual con acceso (art 119, pá rr 3o) 342
Art . 100 i1 Provocaci ó n a duelo por Interés pecuniarioo inmoral 321 § 4. Agravantes (art. 119, p á rr. 4<1) 342
Art. 101 § 1 Jncumpllmientodel pacto . Da ño a! adversario 321 5 5. Agravantes del abuso sexual simple (art. 119, pá rr. 5°) 344
Art, 102 § 1. Conductas punlblesde los padrinos 322 Art . 120 5 1. Estupro 344
Art. 103 § 1.Duelo a muerte concertado por los padrinos 322 § 2 , Estupro agravado (art. 120, pá rr, 2°) 345
26 Í NDICE GENERAL ÍNDICE GENERAL 27

Art , Derogados 345 CAPITULO II


121Í 1Z 3 SUPRESIÓ N Y SUPOSICIÓN DEL ESTADO CIVIL
Y DE LA IDENTIDAD
Art . 124 § 1. Agravante com ú n 345
% 1. Bien jur í dico protegido 361
CAPÍTULO II
Art . 13B 5 1. Su pres ió n del estad o civil 361
Art. 125 § 1 . Promoci ó n y facilitación de la corrupci ó n 346 Art . 139 § 1 . Suposici ó n de estado civil fingiendo prenozo parto [ art. 139, me. 1y) 362
Art . 125
.
§ 2 , Supresi ó n de la Identidad de un menor de diez arios Retend ón y oculta -
miento (art. 139, inc.í ) 1
1

362
bis § 1, Promoci ó n y facilitación de la prostitución 347
Art , 126 § 1 , Figuras agravadas 349
Art . §1 . Intermediación ilícita 363
139 ' "i
Art. 127 § 1.Explotación económica de la prostitución 349

Arts. Derogados 350


127 bk
127 ter TÍTULO V
DELITOS CONTRA LA LIBERTAD
Art , 128 § 1.Producci ó n y distribución de pornografí a con menores de edad 350
Art . 129 S 1.Exhibiciones obscenas 353 CAPÍTULO I
DELIT 05 CONTRA LA LIBERTAD INDIVIDUAL
CAPÍTULO IV
Art. 140 § 1 , Reducción a la servidumbre o condición similar. Trabajos forzados y matri -
.
§ 1 Rapto 353 monio servil 364
Art. 130 § 1 . Rapto propio ( art. 130, párr. Io) 354 Art . 141 § 1. Privaci ó n ilegal de la libertad personal 368
§ 2.Rapto impropio (art . 13 D, p á rr. 2“) 354 Art . 142 § 1 . Figuras agravadas 371
. .
§ 3. Ra p to de me ñor impú be r (a rt 130, pá r r 3 :i)
,
355 a) Violencia, amenazas, fines rellglososo de venganza 371
Art . 131 § 1.« Groom ¡ng ?) 355 . .
1 Violencia Amenazas 371
2 . Fines reí igiosos 372
CAPÍTULO V 3 . Finesdevenganza 372
b) Por la cal idad de la v íctima 372
Art , 132 § 1. Circunstancias es pee ¡a les 357
cj Por el resultado 373
Art , 133 § 1. Partí cipes 357
d) Simulaci ón de autoridad p ública u orden de autoridad p ública 373
e) Porla duración de la privació n de la libertad 374
Art . § 1 , Secuestro coactivo 375
T Í TULO IV 142 bis a) Agravante por las condiciones de la ví ctima . 376
DELITOS CONTRA EL ESTADO CIVIL b) Agravante por la relación con el sujeto pasivo 377
c) Agravante porel resultado de lesiones 377
CAP ÍTULO I d) Agravante porel estado de indefensió n de la víctima 377
MATRIMONIOS ILEGALES e) Agravante por las condicí onesdel sujeto activo 378
§ LEI bien jurí dico protegido 358 f) Agravante por la cantidad de sujetos activos 373
§ 2.Eiem entos comun es a I os t i pos dclicti vos g) Agravante porel resultado mortal no querido por el agente 379
35B
h) Agravantepürel resultado mortal doloso 379
Art. 134 § 1. Matrimonio ilegal bilateral 358 í) Atenuantes 379
Art , 135 § 1. Matrimonioilcgaí unilateral (art . 135, inc. 1°} _ .. 359 Art . § 1 , Desaparició n forzada de personas _ 380
§ 2. Simulación de matrimonio (art . 135, Inc . 2n) 359 142 ter a) Agravante- por el resultado 382
Art. 136 § 1 . Responsabilidad del oficia! publico
b ) Ag ra va nte po r I a s condiciones de I sujeto pa sivo 382
360
§ 1. Responsabilidad del representantede un menor
c) Atenuantes 382
Art - 137 361
28 Í NDICE GENERAL ÍNDICE GENERAL 29

Art. 143 § 1. Privación ¡legal de la libertad cometida por funcionarios públicos 383 c) Coacción a miembros de los poderes p úblicos con el propósito de obte-
a ) Retención indebida 383 ncralgunamcdidaoconcesíó n 418
b) Prolongación Indebida de la detención 384 cO Utilizaci ón de amenazas con el prop ósito de compeler a una persona a
c) Incomunicación indebida 385 hacer abandono del palsr de una provincia o de los lugaresde residencia
d) Recepci ón irregulary colocaci ó n indebida de reos 386 habitual o de trabajo 413
e) Recepci ón ¡legal de presos 387
1 ) Omisi ón de hacer cesaro denunciar una detenció n ¡ legal 30B
CAPITULO II
Art . 144 § 1. Agravantes 389 VIOLACI ÓN DE DOMICILIO
Art . § 1 . Detenciones ¡legales. Vejaciones. Apremios ¡legales. Severidades 389 Art . 150 §1 . Violación de domicilio 419
144 b,'5 a) Privaci ó n ¡legal de )a libertad con abuso funcional o sin lasformalidades Art . 151 .
§ 1 Allanamiento ilegal 420
legales 389 Art . 152 § 1. Casos especiales de justificaci ó n 421
b Vejaciones y apre m¡os iIega I es e n acto de servid o
) 391
c) Imposici ón de severidades, vejaciones o apremios i legal es a presos 392
d ) Agravantes 392 CAPITULOI. II
VIOLACI ÓN DE SECRETOS
Art - 144 i1,Torturas 393 Y DE LA PRIVACIDAD
tercero a) Imposición de torturas 393
b ) Agravantes Art . 153 § 1 . Acceso indebido a comunicaciones ajenas y su informaci ó n o publicación 422
394
Art . § 1 . Intrusismo informá tico 427
Art. 144 § I. Omisionesfuncionales 395
cuarto a) Omisió n de evitar la comisió n de tortura 395 153 Ais
b ) Omisi ó n dedqnunciartortura 396 Art . 154 § 1 , Abuso del cargo 429
c) Omisi ón de denunciar tortura de los médicos 397 Art. 155 § 1. Publicación ilegal de comunicació n con otro destino 429
d) Omisi ón de denunciar el delito de tortura calificado por el autor 397 Art . 156 §I. Violaci ó ndesccrctoprofesional 430
e) Agravantes gené ricas 398 Art. 157 § 1 , Violaci ó n de secreto oficial 431
Art. 144 § 1. Torturas culposas 398 Art .
quinto 157 te % 1. Protección de bancos de datos personales 432
Art. 145 § 1 . Conducci ó n fuera delasfronterasde IaRepú blica Argentina 399
CAP ÍTULO I.V
Arts. § 1.Trata de personas 401
145 te .
a) Figura b á sica (art 145 ó /í) 401 DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO
Y ASOCIACI ÓN
145 far ó) Agravantes (art . 145 tez) 403
Art . 158 § 1. Libertad de trabajo y asociaci ón
Arts. § .
1 Delitos vinculados a niños, niñas y adolescentes 405
Art . 159 § 1, Competencia desleal
434
436
1467149 a) Sustracci ón de menores ( art . 146) 405
b ) No presentaci ó n del menor (art. 147) 408
c) Inducción a la fuga (art. 148) 409 CAPiTUIOV
d) Explotaci ón del trabajo infantil ( art. 148 brs) 410
DELITOS CONTRA LA LIBERTAD
o) Ocultam¡ cn1odemcnores {art. 149) 411 DE REUNI Ó N
f ) Impedi me nto u obst ru cci ó n d e contacto 412
g ) Mudanza del menorsin autorizaci ón . 412 Art. 160 5 1. Libertad de reunió n 437
413
Art , § 1. Amena zas (art. 149 óá, r parte) . .
149 te ,
§ 2. Coacciones (art. 149 bis in fine ) 415 CAP Í TULO VI
DELITOS CONTRA LA LIBERTAD
Art . § .
1 Coacciones a gravadas 418
DE PRENSA
149 fez a) Coacción agravada porel usodearmasoporseranónima 418
b) Coacci ó n agravada porel propósito que persigue el autor 418 Art. 161 §1 . Libertad de prensa 438
30 Í NDICE GENERAL Í NDICE GENERAL 31

TITULO VI Arts. 5 1. Robo de ganada (art . 167 quater , inc.I*) 454


DELITOS CONTRA LA PROPIEDAD 167 § 2 . Ablg sato ton falsr f¡cae i ó r> d e mareas y se ña 1« (a rt . 167 q ua ter, i nc . 2°) 454
guate,r § 3 , Abigeato mediantefaislficae¡ón de documentos ( art , 167 guatee, ¡ nc. 3 °) 454
167 § 3 . Abigeato con participació n de persona dedicada a la actividad ganadera,
CAPITULO I
quinqué producció n o subproducción o conexas (art. 167 guafpr, ínc. 4"} . 455
HURTO
.
5 5 . Participació n de un funcionario publico (art 167 guatee, ¡nc. 5°) 455
Art. 162 § 1 . Figura b á sica 433 .
5 6 Abigeato cometido por tres o m á s personas ( art. T 67 guatee, inc 6°) . 455
§ 7 . pEnas complementarias de inhabilitaci ón y multa (art. 167 gumgue) 455
Arts. .
§ 1 Hurtos agrave dos 441
163 a) Hurto ca m pestre y de a lambres u ot ro s eie me nt os de los tercos (a rt. 163,
CAPí TULO ni
163 bis ¡ nc. r ) 441
EXTORSI ÓN
1. Hurto campestre 441
2. Hurto de alambres o elementos de los cercos . 168, pá rr Io)
b ) Horto calamitosa (art . 163, ¡nc. 2°)
441
442
Art 163
^i 2 . Extorsi
I- ó n básica (
Extorsió n de docu m
art.
de o bl ¡gación o de c rédito a
entos . .
( rt 163, pá rr 2°)
456
457
c) Hurto mediante utilización de ganz úa, llave falsa o instrumento seme-
jante o llave verdadera hallada, sustra í da o retenida (art. 163 , ¡nc. 3 '}
:
443
.
Art 169 $ 1. Chanta je 453

d) Hurto mediante escalamiento (art. 163, ¡nc. 4a ) 443 Art. 170 § 1. Secuestro extors iva 459
e) Hurto de mercaderí a en tr á nsito (a rt. 163, inc. 5") 443 a) Por la situaci ón especial de vulnerabilidad de la victima (inest l’y í11) 460
f ) Hurto a gra vado po r ser un ve híc u lo ( art. 163,inc. 6“) 443 b ) Parla especial relación entre la v íctima y el autor ( ¡nc. 2a) 461
g) Hurto agravado por ser integrante de una fuerza de seguridad (art, 163 c } Por las cualidades del sujeto activo (inc , 5°) 461
bis ) 444 d ) Por el número de ¡ntcrvinientesenel hecho ( ¡nc. 61') 461
e) Por el resultado lesivo porgravesda ños en la salud de la victima (inc 3°) . 462
f ) Agravantes relacionadas con la muerte de la ví ctima 462
CAP Í TULO II g ) Atenuantes 462
ROBO Art. 171 § 1. Su st racci ó n de cadá veres 463
Art , 164 i 1 . Robo simple 444
Art. 1(¡S § 1.Homicidio en ocasió n de robo 445 CAP Í TULO IV
ESTAFA Y OTRAS D EFRAUDACION ES
Arts. § 1.Robos agravados 443
166 a) Rob o a g ra va do por leslo nes g raves o g ravisi m as (art. 166, 1 nc . 1") 443
Art . 172 SI.Estafa 464
a) Ardldoenga ñ o
167r
464
á .
¿j) Agravantes porel uso de armas (art 166, inc 2°) . 443
. b ) El error 465
1 Pobo agravado por el uso de armas 443
2. Roboagravadoporelusodearmasdefuego 450 c) La disposición patrimonial 465
d ) El perjuicio económico 465
3. La aptitud para el dispanoy el arma de utilerí a 450
Art . 173
3 Robo eo despoblado y en banda (art. 166, ¡ nc. 2° Ia parte) 451 5 1. Otras defraudaciones 468
d) Robo en despoblado (art. 167, ¡ nc . Io) . 451 a) Def ra ud ac ión en la su st a nc i a , ca Ii dad o ca nt: d a d d e las co sas (a rt . 173, inc .
e) Robo en poblado yen banda ( art, 167, inc. 2°) 451 Io) 468
f ) R obo can pa rforac¡ó n o f ractura (a rt. 167,¡nc. 3^) 452 b) Retenci ó n indebida u omisi ó n de restituir asu debido tiempo (art. 173,
.
g ) Roboenlasclrcunstanciasde hunos calificados (art 167, ¡ nc 4°) . 452 i nc. 2D) 469
ó) Ag rava n te genérica del a rt . 167 bis 452 c) Defraudación mediante suscripción enga ñ osa de documentos (art. 173,
¡ nc , 3°) 471
d ) Defraudación m odiante a bu so de firma en blanco (art . 173, inc. 4°} 471
CAPITULO II « R15 » e) Defraudación por sustracci ón o hurto impropio ( art 173, ¡nc , 5o) . 472
f¡ Otorga m lento de contrato si mu I a d oo fa I sos redbos (a rt - 173, i nc. 6
ABIGEATO
g) Administración infiel o fraudulenta (art. 173, int. 7a) ^ 473
474
Art. § 1.Figura b á sica (art. 167 ter, pá rr. 1a) 453 b) Dcfr,sudación porsustitución, ocultaci ón o mutilación de proceso, expe
167 n?r § 2. Abigeato agravado ( art . 167 ter , pá rr. 2*) 453 diente, documento u otro papel Importante (art. 173, ¡nc . 8°) 477
32 Í NDICE GENERAL Í NDICE GENERAL 33

f ) Este lion ato (ai1.173,inc. 9 .


ft ) Usurpació n por destrucci ó n o alteración de lí mites [art 181, inc 2°)
^
/) Defraudaci ón con pretestodc remuneraci ó n njucccsu otros empleadas
473
c) Turbació n de la posesi ón o tenencia (art. 1B1, inc. 315)
512
513
públicos ( art , 173, ínc, 10) 479
Art. 1S2 § 1 . Usurpaci ó n do aguas 513
k Desbaretamientodederechosatordados í ert . 173 , int . 11 )
) 479
á) Sustracció n de aguas 514
t ) Defraudaci ón del titular fiduciario, del administrador de fondos Cumu-
Jt?) Estorbo del ejercicio de derechos ajen os sobre el agua 514
n es de invers i ó n y déI dador de uh contrato de fessrng (art j33; irte:1¡2) 482
c) Interrupción de un Curso de agua 515
ni) Ejetutión perjudicial de hipoteca y omisión de consignar recaudos lega-
d ) Agravante por quebranta miento o aIterad ón de obras 515
. .
les (art 173, int 13 ) 483
n) Defraudaci ón del tenedorde letras hipóte car ¡as (art . 173, inc. 14) 484
n) befrau d a ci ón me d¡a nle é I uso d e ta rjets de co m p ra, c r é d ito o d óbito, o
CAPITULO Vil
mediante el uso no autorizado de sus datos (art. 173, inc. 1 5) 4B4 DA Ñ OS
o Estafa informá tica (art. 173, inc. 16)
) 486 Art . 183 § 1. Da ño a cosas materiales (art. 183, pá rr. Io) 516
Art. 174 §1 .Defrauda tiones agrava das 487 .
52 Da ño informático (art, 183 , pá rr, 2o) 517
a ) Defraudaci ón de se gura o pr é stamo a la gruesa (art . 174, inc . 1") 437 Art . 184 5 1. Da ñosagravados 519
. .
b) Exp I o ta ci ón o c ¡rcunvendó n d e in ca p ates (art 174, i nc 2 o) 409 a) Da ño ejecutadocon el fin de impedirel ejercicio de la autoridad o en ven-
c) Defraudaci ón mediante el uso de pesasomedidasfalsBS (art , 173, inc 3 o) . 491 ganza d e sus d e te mn inati ones 519
d ) Fraude en los materialesde construcció n (art. 174, inc . 4o) 492 b Da ño por infección o contagio de aves o animales dom ésticos
) 520
e) Fraude en perjuicio de alguna administración p ú blica (art - 174, inc . 5o) 493 c) Da ño tome t ¡do medi a nt e e I empl eo de su sta nc ¡as venenosas o corros!vas 521
f ) Fraude en perjuicio de un establecimiento o explotaci ón comercial, in- d ) Da ño cometido en lugardespoblado y en banda 521
dustrial, agropecuario, mineroo destinado a la prestaci ón de servicios y e) Da ño a bienes de uso público 522
de materias primas, productos o bienes decapita ] (art. 174, inc. 6o) 493 fl Da ño a siste mas i nf ormátkos desfi nados e I a prestar i ón d e se rvk ¡os 522
g Agravación de la penalidad para empleados p úblicos (art, 174, j n fine )
) '
495

Art , 175 §1 Defraudaciones atenuadas 496 CAPITULO VIII


a ) Aprop ¡a dón de tesoros o cosas pe rdi das (a rt. 175,inc. 1 ") 496 DISPOSICIONES GENERALES . EXCUSAS ABSOLUTORIAS
ó ) Apropiación decúsa habida por error o Caso fortuito (art . 175, inc . 23) 497 Art . 185 51. Exención de responsabilidad 523
c) Aprop i ación de prenda (art. 175, ¡ nc. 3°) 498
ef¡ Desnaturalización del cheque (art, 175, inc. 4o ) 493
TÍTULO Vil
CAP Í TULO IV « BIS »
DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD P ÚBLICA
USURA
5 1. Bien jur ídico protegida 524
Art , 5 1 . Usura 50D
175 tis
CAFITULO l:
CAP Í TULO V INCENDIOS Y OTROS ESTRAGOS
QUEBRADOS Y OTROS DEUDORES PUNIBLES Art. 186 51, Incendios, explosión o inunda dó n (art, 186, inc, 1°) 526
Art. 176 § 1. Quiebra fraudulenta 502 § 2 . Estrago rural [art 136, inc. 2°) . . . . . .. 527
Art. 177 § 1 . Quiebra culpable 503 53 . Figurasagravadas ( art 186, ines. 3° a 5 a) 528
Art. 178 § 1. Quiebra societariafraudulentaoculposa 505 Art . 187 5 1. Estrago 529
Art. 179 § 1 . Co ncurso civil f rau d u le nto e i nso Ive nc ¡a f rau d u I en ta 505
Art. 188 § 1 . Impedí ment ó o entorpec í miento de Las tare as de defensa ( art. 188, p á rr . Io) 531
Art. 180 5 1. Colusi ó n y connivencia maliciosa del deudor 507
52 . Favoredmientoal estrago [art. 188, pá rr. 2Q 531

CAP Í TULO VI Art. 189 11. Estrago culposo 532


USURPACIÓ N
Art. § 1. Teñe nti a iI ey í ti ma de a rm a s y mater ¡aIes 534
Art. 181 a) Atentado a la seguridad com ún con explosivos, energí a nuclear o mate -
§ 1 . Usurpación de inmuebles
a ) Usurpaci ón medí anle el despojo (art, 181, inc .H
508
509
189.7
* .
riales peligrosos (art 189 bis, pto. 1, pá rr Ia) 534
34 Í NDICEGENERAL ÍNDICE GENERAL 35

6 ) Instrucciones para la preparaci ón de materiales explosivos ( art. 189 fsrí, CAPÍTULO IV


pto. 1, párr. 2*) 534 DELITOS CONTRA LA SALUD PÚBLICA.
c La tenencia de materialesdel inciso primero fart . 189 tvs, pto. 1, p árr, 3°)
) 535 ENVENENAR O ADULTERAR AGUAS POTABLES
d ) Latenenc¡ aileg¡t¡msdearmas (art. 189 ó í, pto, 2, pá rrs, ry 2°)
J

i
|
535 O ALIMENTOS O MEDICINAS
,
e) Portaci ón de armas (art. 1 S9 br5r pto. 2, pá rrs . 3:l y 4o ) 536
Art . ZOO § 1. E nven en a m i ento o a duIterac ¡ón d e a g ua, a tinentos o med i dn as 551
f ) Portaci ón de armas atenuada (art. 1S9 bis, pto . 2, p á rrs. 5" a 7*) 536
Art . 201 § 1 . Tr áfico y sum ini stro de mercaderí as o med¡careentos peI igroso s 553
g ) Portaci ón de armas agravada (art. 189 bis, pto. 2, pá rr. 8o) 536
.
h) Acopiodearmas ( art , 189 bis, pto 3, párr. D 537 Art . § 1. Tipos agravados 554
í) Fabricación habitual (art. 189 ter pto. 3r párr. 2°) 537 201 te
;} Entrega ¡lega! de armas ( art, 169 tus, pto. 4) 537
Art . 202 § 1. Propagaci ó n de entermedad peligrosay contagiosa 554
ir ) Omisi ón ilegal o duplicació n dearmas (art. 189 bis , pto. 5) 53B
Art . 203 5 1 , El tipo imprudente 555
Art , Derogado 53B Art. 204 % 1 , Suministro ilegal de med¡(amentos 556
189 rar Art . .
§ 1 Suministro¡legal demedicamentoscu Iposo 557
204 te

CAPITULO II Art. § 1. Producción ¡legal de medicamentos 557


DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD 2 D4 f¡?r
DEL TRANSITO V DE LOS MEDIOS DE TRANSPORTE
Art . 204 § 1. Omisión de los deberes de vigilancia 558
Y DE COMUNICACIÓN
guate,r
Art. 190 i¡. Creació n de peligro para transportes acu á ticos y a éreos 539 Art . 204 51, Venta de medicamentos sin autorización 558
Art. 191 § 1. Creación de peligro para transportesterrestres. Atentados contra las comu- quisquía
nicaciones 540
Art . 205 § 1 . Vi o laci ó n d e med i d a s ao tiep i dém icas 559
Art , 192 § 1 . Atentadoscontramedios decomunicaciónde un servicio ferrovario 541 Art. 206 § I. Violaci ó nde leyes de policí a sanitaria animal 559
Art. 193 § 1. Atentado contra un tren o tranví a en marcha 542 Art . 207 5 1. Inhabi litad ó n de I función ario pú hlico 560
Art . 208 51, Ejercicio ilegal de la medicina 561
Art . § 1. Participación, organización o promoción de pruebas de velocidad o destre-
a) Curanderismo 561
193 te za sin autorización 542
b ) Charlatanismo 562
Art , 194 § 1 . Entorpecimientodemediosdetransportey de servidos públicos _ 544 c) Prestació n de nombre 562
Art 195
, § LAbandonode servicio de transporte 544
Art. 196 § 1. Descarrilamiento, naufragio o acddente culposo 545
Art. 197 § 1. Interrupci ó n de comunicaci ón telegrá fica o telef ónica y resistencia al resta- T Í TULO VIII
blecimiento 546 DELITOS CONTRA EL ORDEN PÚBLICO

CAPITULO I'
CAPITULO III INSTIGACI ÓN ACOMETER DELITOS
PIRATERÍ A Art . 209 5 1. Instigaci ón a cometer delitos 563

Art , 198 o propia mente dicha ( art. 198, inc. 1o)


§ 1 , Pirater í a mar í tima 547 Art . 5 1. Instigaci ón a lasostracci ón al servido militar 564
§ 2. Pirater í a aérea (art. 198, inc. 2°) 54B 209 te
.
§ 3.Pirater ía impropia o usurpació n de comando o mando (art 198, inc. 3°) 548
§ 4. Connivenciacon piratas (art. 198, inc . 4") 549 CAPÍTULO iI
.
§ 5. Oposició n a la defensa contra piratas (art. 198, Inc 5o) 549 ASOCIACI ÓN IL Í CITA
§ 6.Equipamiento pirata (art. 198, inc. 6°) 549
Art . 210 § 1. Asociaci ó n ilí cita 565
§ 7.Tr áfico pirata (art. 198, inc. 7 a) 550
Art . § 1 , Asociaci ó n¡licita agravada 570
Art. 199 § ¡. Agravante 550 21 Ote
36 Í NO ICE GENE RAL ÍNDICE GENERAL 37

CAPITULO III Art . 224 .


§ 1 Espionaje por intrusión 5S 7
INTIMIDACI ÓN PÚBLICA § 2. Sabotaje 588

Art , 211 § 1 . Intimidación p ública 571 Art . 225 § 1 . Infidelidad diplom ática 588
Art , 212 § 1 . Incitación a la violentid 572

TITUl O X
CAPITULO IV
DELITOS CONTRA LOS PODERES PÚBLICOS
APOLOG ÍA DEL CRIMEN
Y EL ORDEN CONSTITUCIONAL
Art , 212 § 1 . Apologí a del crimen 572
CAP Í TULO I
CAP Í TULO V ATENTADOS AL ORDEN CONSTITUCIONAL
OTROS ATENTADOS CONTRA EL ORDEN PÚBLICO Y A LA VIDA DEMOCRATICA

Art , §1 Agrupaciones con fines de violencia ideológica 574 Art s. 51, Rebelló n o alzamiento en armas 590
213 bis 226
226 bis
Arts. Derogados 575
213 ter Art . 227 § 1 , Concesión de poder es tirá nicos 592
213 guare,r
Art . § 1 . Consentimiento y colaboraci ón en los atentados contra el orden constitu -
227 .pií cional y la vida democr ática 593

T ÍTULO IX Art . § 1 , Agravante gené rica por poner en peligro la vigencia d é la Constituci ó n Na -
DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD DE LA NACIÓN 227 írr cional 594

CAP Í TULO I
Art . 228 .
§ 1 Ejecución de mandamientos papales sin pase del Gobierno 594

TRAICIÓ N
CAP ÍTULO il
§ 1. EI bien jurí dico protegido 575 SEDICI ÓN
Art . 214 .
§ 1 Traición 575 Art . 229 §1 . Sedición 595
Art. 215 11. Figuras agravadas 577 Art . 230 § 1 , Motín 596
Art. 216 § 1. Conspiración para la traición 57S
Aft , 217 § 1 . Excusa absolutoria 579 CAPÍ TULO III
Art , 218 § 1.Tra i ción con tra u na pote ncia a I i ada (a rt. 218, pá rr. 1a ) 579 DISPOSICIONES COMUNES A LOS CAP Í TULOS
i2.Traición de los extranjeros {art. 218, p á rr. 2 o) 580 PRECEDENTES
Arts. § 1 . Proced i m i ento a nte la re be I i ó n o sed ¡ció n. Dife re nci ación re presi va 597
CAP Í TULO II
231/ 232
DELITOS QUE COMPROMETEN LA PAZ
Y LA DIGNIDAD DE LA NACI ÓN Arts. § 1 . Conspi ración, sed ucción de trop a, usurpación y reten ció n de mando 593
2 33 / 236
§1 .Bien jurídico especí fico. Pres upues to tip Ico 580

Art. 219 § 1.Actos materiales hostiles 581


TÍ TULO XI
Art. 220 § 1. Violació n de compromisos internacionales 582
DELITOS CONTRA
Art . 221 § LViolaciónde inmunidades 583
LA ADMINISTRACI ÓN PÚBLICA
Art. 222 § 1. Revelación de secretos 584
§ 2. La obtenció n de la revelaci ó n desccrotos 585 CAPITULO I
i3. Ultraje a la bandera 585 ATENTADO Y RESISTENCIA CONTRA LA AUTORIDAD
Art . 223 i1. Revelación culposa 586 Art. 237 § 1 , Atentado a la autoridad 599
38 Í NDICE GENERAL Í NDICE GENERAL 39

Art. 238 .
§ 1 Agravantes del atentado a la autoridad 6Ü1 CAPÍTULO IV
a ) Comisiona mano armada 601 ABUSO DE AUTORIDAD Y VIOLACI Ó N DE LOS DEBERES
b ) Pluralidad de intervinientes 601 DE LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS
c) Condición del sujeto activo 601
Art . 24B § 1. Abuso deautoridad 620
d) Poner manos en la autoridad 601
Arts. § 1 . Delitosde índole militar 602 Art . § 1. Omisión de inspecció n 621
233 bis a) Atentado contra la autoridad militar (art, 238 bis ) 602 24B bis
233 b ) Resistencia y desobediencia a la autoridad militar (art - 233 ter< te parte) 603 Art. 249 § 1. Omisión dedeberesdeloficio 622
c) Resistencia a un o pe rativo de patr ul la (art. 238 ter, 2a parte) 604
Art . § 1 . Mal trato a un inferior
d) Resistencia y desobediencia militar calificada por el resultado (art 238 . 623
ter, 3a parte) 604 249 bis

Arts. § 1.Resistencia y desobediencia a la autoridad 605 Art . 250 § 1, Denegación de auxilio 623
239/240 Art . § 1 , Infracción es militares en tiempo de guerra 624
Art. § 1.Incumplimiento de normas instrucciones (art. 240 brs) 606 250 bis a) Abandonodolosodefundonesentiempodeguerra 624
240 bis b) Abandono culposo de funciones en tiempo de guerra 624

Art. 241 § 1. Atentados leves 607 c) Autoincapacitaci ón dolosa 624


a ) Perturbación del orden de sesiones y audiencias (art. 241rinc. te)
d ) Omisión de información de datos sobre la defensa 625
607
b) Impedimento o estorbo de un acto funcional (art 241, inc 2o) . . 608 Art . 251 § 1, Requerimiento indebido de la fuerza pública 625
Art , §1 . Insubordinació n militar. Motín e indisciplina militar (art , 241 bis ) 603 Art . 252 .
§ 1 Abandono de destino 626
241 bis a) Representaci ón y petició n tumultuosa (art . 241 brs, inc. 1°) 603 Art . 253 § 1. Proposici ó n, nombramiento y aceptaci ón ilegal deuncargop úblico 628
íJ) Apoderamientoy uso de armas o fuerzas contra la orden superior (art. Arts. § 1. Infracciones milita res en el desempeñ o de cargos 629
241 b /Sj inc , 2® ) 609 253 bis
c) Motfn y omisi ón de oposición (art , 241 í>Jí, inc. 3°)
'
61D 253 rer
d) Co nsp i ración pa ra I a co m isio n de I os d el itos p reccdentc me nte d esc rito s
. . .
(art 241 tofo, inc 4°) 610 CAPITULO V
e) Agravantes [art, 241 bis, inc. 5a) 611 VIOLACI ÓN DE SELLOS Y DOCUMENTOS

Art. 242 § 1.Violació n de fueros 611 Art . 254 § I. Viol-aci óndesellos 631
Art. 243 § 1.Inasistencia y abstención detestigo, perito a int érprete . . 612 Art . 255 § 1 , Violaci ó n de medios de prueba, registroso documentos 632

CAP ÍTULO II CAPÍ TULO VI


FALSA DENUNCIA COHECHO Y TR ÁFICO DE INFLUENCIAS
Art. 244 Derogado 614 Art . 256 §1 . Cohecho pasivo 633
Art . 245 § 1 . Lafalsa denunciante la autoridad 614
Art . § 1. Tr á fico de influencias pasivo 635
CAPITULO III 256 Jbis
USURPACIÓN DE AUTORIDAD, TÍTULOS U HONORES Art. 257 § 1 . Cohecho pasivo agravado 637
Art. 246 .
§ 1 Asunci ón y ejercicio arbitrario de la funci ó n pública 615 Art . 258 § 1. Cohe cho y trá f i co de inf I u ene i a s activo 638
§ 1. Continuaci ón arbitraria en el desempeñ o de la funció n pública 616 Art . .
§ 1 Soborno transnacional 639
i3, Ejerciciode funciones correspondientes a otro cargo 617 258.tes
§ 4. Ejerc í ci ó o retención de mando sin autorización 617
Art . 259 § 1 . Admisi ón y presentació n u ofrecimiento de dádivas 640
Art. 247 § 1. Ejercicio ilegí timode una profesión. Usurpaci ón de grados, títulos ybonores 618 a ) Admisi ó nded á divas 640
a ) El ejercicio ilegítimo de una profesión [ inc Ia) . _ _ _ _ _ _ 618 b) Presentaci ón u ofrec í miento de dad i vas 641
ó) Usurpaci ó n do grados, t ítulos y honores (inc. 2") 618
1. Llevar p ública mente i nsig ní as o distintivos de u n ca rgo qu e no se ejerce 618 Art . § 1. Multa 641
2. Arrogarse gradosacad émicos, t í tulos profesionales u honores 619 259 bis
40 Í NDICE GENERAL Í NDICE GENERAL 41

CAP ÍTULO Vil Art . 274 % 1. Omisión de persecución y represión de delincuentes 665
MALVERSACIÓ N DE CAUDALES PÚBLICOS
§ 1 . Aplicaci ón Indebida de fondos
CAPÍ TULO XII
Art. 260 642
FALSO TESTIMONIO
Art. 261 § 1.Peculado (art - 261.1“ parte) 643
Arts. 1 . Figura b ásica
.
§ 2.Peculado d e traba jos o ser vi cí os (a rt 261, 2a parte) 645
275 / 276 ^
§ 2 , Circunstancl as ag rava ntes
667
663
Art. 262 § 1. Malversación culposa 646 a) Corrí isión d el h echo en cau sa cri m i na I 669
Art . 263 § 1 . Malversación de bienes equiparados 647 JÉ> ) Penaconjunta en razón de lacalidad del autor 669
c) Falso testimonio agravado porcohecho 669
Art. 264 § 1 . Demora injustificada de pago ( art. 264, Ia parte) 648
§ 2. Negativa a entregar bienes (art 264, 2* parte)
, 648 Art . § 1. Aporte malicioso de informaci ón falsa o datos inexactos 669
276 bis
CAPITULO VIII
NEGOCIACIONES INCOMPATIBLES CON EL EJERCICIO CAPÍTULO XIII
DE FUNCIONES PÚBLICAS ENCUBRIMIENTO
Art . 265 § 1.Negociaci orí es ircompatlbles de losfuncionarios pubIicos 649 Art . 277 § 1 , Bien jur í dico protegido 671
12 . Presupuestos típicos 671
CAP Í TULO IX a) Existencia de un delito anterior 671
EXACCIONES ILEGALES b) No participaci ón en el delito precederte 671

Art. 266 § 1.Figura b á sica


c) Inexistencia de promesa anterior 672
652
Art. 267 § 1 , Exacci ó n agravada por el medio empleado 654 § 3 . Clases de encubrimiento 672
Art. 268 § 1 . Exacci ó n agravada por el destino de lo recibido 654 a) Favorocimí entopersonal 672
1. Favorecimiento personal positivo 672
CAP ÍTULO IX «SIS» 2 . Favorecimiento personal negativo 673
ENRIQUECIMIENTO IL Í CITO DE FUNCIONARIOS b) Favorecimiento real 674
V EMPLEADOS c) Receptaci ó n 674
1. Receptación dolosa 674
Art. .
§ 1 Enriquecimiento mediante utilizació n de informaciones y datos reservados 655
268 :'? y
2 . Receptación culposa 675
% 4. Agravantes 675
Art , § 1 . En riqu ecimiento M íc I to de funcion ario y em p lea d o p úbl i co 656
a) DeI¡1o a nterl or especial mente grave (inc . 39,ap. a) 675
268 (2 )
b) Ánimo de lucro (¡nc. 3° ap. b) 675
Art . § 1 . No presentaci ó n de declaració n jurada 659 .
c} Comisión habitual de hechos de encubrimiento (inc 3”, ap , c) 676
268 fl) tf) Funcionario público (ap d) . 676

CAP Í TULO X § 5 . Eximentes de responsabilidad 676


PREVARICATO Art. § 1 , Encubrimiento funciona! doloso y especial para el abigeato 677
Art. 269 § 1. Prevaricato del juez y de personas equiparadas 660 277 bis
Art. 270 § 1. Prisi ón preventiva ilegal 661 Art . § 1 . Encubrimiento culposo de abigeato 677
Art. 271 § 1 . Prevari cato d e I o s abo gados y de otros profesión ales 662 277 rer
Art. 272 .
§ 1 Prevaricato deotros auxiliares de la justicia 663
Art . 278 Derogado 673
CAP Í TULO XI Art . 279 § 1 . Disposicionescomplemcntarias 673
DENEGACIÓN Y RETARDO DE JUSTICIA
CAP Í TULO XIV
Art . 273 .
§ 1 Denegación de justicia y retardo malicioso 663
EVASI ÓN Y QUEBRANTAMIENTO DE PENA
а ) Denegación dejusticia 664
б) Retardo de justicia 664 Art . 280 § 1, Evasi ón 679
42 Í NDICEGENERAL ÍNDICE GENERAL 43

Art. 281 § I.Favorecimientodeevasi ó n 680 CAPÍTULO V


DE LOS FRAUDES AL COMERCIO Y A LA INDUSTRIA
Art. § 1 . Quebrantamiento de inhabilitació n 681
281 bis Art . 300 § 1. Agiotaje (art. 300, inc. Io) 695
§2 . Balances e informes falsos (arl. 300, inc . 2 )
o
696
Art . § 1 , Balances e informes falsosagravados 697
T ÍTULO XII 3 00 bis
DELITOS CONTRA LA FE PÚ BLICA
Art . 301 .
§ 1 Autorizació n de actos indebidos 697
CAP Í TULO I Art . 5 1. Juego ilegal 698
FALSIFICACIÓ N DE MONEDA , BILLETES DE BANCO, 301.M
TÍ TULOS AL PORTADOR Y DOCUMENTOS DE CR É DITO
CAPÍTULO VI
Art . 282 § 1.Falsificaci ó n de moneda 682
DEL PAGO CON CHEQUES SIN PROVISIÓ N DE FONDOS
Art. 283 § 1. Cercenamiento o alteración de moneda 683
Art . 284 § 1. Circulación de moneda falsa recibida de buenafe 683 Art . 302 § I. Bienprotegido 699
Art. 285 .
§ 1 Falsificación de valores equiparados 684 §2 . Libramiento de cheque sin provisión de fondos 700
Art. 286 Derogado 684 § 3. Cheque emitido a sabiendas de que no ser á pagado 701
§ 4. Contraorden ilegitima o frustraci ó n maliciosa de pago decheque 701
Art. 287 § 1. Emisión ilegal do moneda 685
5 5. Cheque librado en formulario ajeno 701

CAP ÍTULO II
FALSIFICACIÓ N DE SELLOS, TIMBRES Y MARCAS TITULO XIII
Arts. § 1. Falsificaci ó n de sel los, timbres y mareas
DELITOS CONTRA EL ORDEN ECONÓMICO Y FINANCIERO
686
283/ 291 Art . 303 11. Lavado de dinero y activos provenientes de ilí citos 702
Art . 304 1. Lavado de dinero de las personas jur í dicas _
CAP Í TULO III ^
Art . 305 51. Medida¡cautela res y decomiso
706
708
FALSIFICACIÓ N DE DOCUMENTOS EN GENERAL Art . 306 § 1. F¡ nanc¡ amí ento del terrorismo 710
Arts. § I.Falsiflcació ndedocumentosengeneral 689 Art . 307 §1 . Utilización de información privilegiada 712
292 § 2. Concepto de d ocu ment ó 689 Art . 308 § 1. Ag rava ntes d e I a utilización de info rm a ci ón priv ilegia d a 714
298 bis .
§ 3 Documento público 689 Art . 309 § 1. Delitos contra el mercado financiero 716
§ 4.Documento privado 690 a) Agiotaje financiero 716
i 5.Diferentestipos defalsedades 690 b ) Ofrecimientofraudulentodevalores negociables 716
| 6- La posibilidad de perjuicio 691 c) Informes o balances falsos en una sociedad con órganos de fiscalizaci ón
§ 7.Elementos típicos 691 privada 717
§ 8. Agravantespor lascaractcrísticasdel objeto material y por la calidad dclau
692 Art. 310 5 1. Intermediación financiera no autorizada 718
tor
§ 9 . Emisión, visa do o legaIi zac ión cu Ipos a s de c ie rtos d ocu mentos vi neuf ados a Art. 311 11. Falsedades y amisiones en documentació n contable de instituciones finan -
semovientesporpartedefuncionarí ospúblicos 693 cleras o bursátiles 720
§ 10.Falso certificado m édico 693 Art . 312 § 1 . Cohecho pasivo financiero y bursátil 721

511. Emitir o acepta r f a ctu ras d e cr édi to ideológ i ca m en te f a Isas. Rech a za r o e Iu- Art . 313 § I. Sancionesapersonasjurí dlcas 722
dir aceptació n de facturas de crédito 694
DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS
CAP ÍTULO IV Arts.
DISPOSICIONES COMUNES 314/ 316 723
A LOS CAP ÍTULOS PRECEDENTES

Art. 299 § 1. Fabricación, Introducci ó n y tenencia de instrumentos para falsificar 694 BIBLIOGRAFÍ A GENERAL 725
ABREVIATURAS

AP Abeledo Perrot on liné


art. / arts. articulo/ articulos
BCRA Banco Central de la República Argentina
BJQIÚS B o le tín de J urisp rudenci a d e I a Cá m ara N aci o nal e n lo Cri mina I
y Correccional
BO Boletín Oficial
CAC Cá mara debelaciones en lo Criminal de ...
CACC Camara de Apelaciones en to Civil y Comercial de .. .
CADH Convención Americana de Derechos Humanos
( Pactode San José deCoita Rica)
CAG Cá mara de Apelaciones y Garantí as do ...
CAP Cá mara deApelaciünesefilo Penal de ...
CAPCF C á mara deApelacionesenlo Penal Contravencionaiyde Faltas
CAPM Cá mara de Apelaciones en Íü Penal y Menores
CC CódigoCivil
QZABA Constitución de la Ciudad Aut ó noma de Buenos Aires
CCC C á mara d c A pe lacion es c n la- Cri m i naI y Co rrecci a nal de ...
CCCN C ócJigo Civil y Comercial d é la Naci ó n
CDN Convención sobre los Derechos del Niño
CF C á mara Federal de . ..
CFCP Cá mara Federal de Casaci ón Penal
CIDH Co rte Intera meneana de Derec has H u manos
CJM Código de Justicia Militar
CN Constitución Nacional
CNCÍ C á mara N aci ona I d e Apel aci anes en I o Cr imin a I y Correcc ion a I
deis Capital Federal
CNCCC Cá mara Nacional de Casación en lo Criminal / Correccional
CNCCf Cá mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Corrección al Federal
de la Capital Federal
CNCiv. Cá mara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal
CNCP Cá mara Nacional de Casación Penal
46 ABREVIATURAS

CNE Cámara National Electora!


CNPE Cámara Nacional en lo Penal Económico
coordJcDDrds. toordinac ió fi/coordin dores
CP Código Penal
CPE Código Penal españ ol
CPPCA8A Código Procesal Penal de la Ciudad Autónoma de Buenos Ai ros
CPPN Código Procesal Penal de la Naci ón
cvsc Corte Suprema /Suprema Corte
CSJN Corte Su prem a de Justid a d e I a N ació n
QJNrfsllos Fall os d e la Co rí e Supre ma de J ustk i a de la Nación
(Buenos Aires)
DADDH Declaraci ó n Americana de las Derechas. y Dcbcncsdcl Hombre
.
decr /decrs, decreto/decretos
dii/dirs, dirección/ directores
ÍV Doctrina Judicial LIBRO PRIMERO
DWH Dec la r a ció n Un i ve rsal d e erechos H u man G S
ED Revista El Derecho, Buenos Aires
ed. edlcíón /edltor
expte. expediente DISPOSICIONES GENERALES
GAF1 Grupo de Acción Financiera Internacional
inc./incs . ¡nciso/incisos
TÍTULO I
JA Revista Jur í dica Jurisprudencia Argentina
LL Revista La Ley APLICACIÓN DE LA LEY PENAL
LRPE LeydeResponsabilidad Penal Empresaria n*127.401
Art. 1\ Articulo sustituido por art . 29 de la ay 27 . ¿301 , SO , 1/ 12 /1 7 . Vi gene a : a los
n7nros . númeru/n Omeros
noventa dias de su pub ¡ cae ó n en e Boletín Oí c ai de la Rep ú b ica Argentina Este '

Norr.. Nominación
Código se apireará:
OIT Organización Intern aci ón al del Trabajo
1 a Por delitos comet í d os o cuyos ef ectos deban p rod uei rse en el te rritorio de
ONU Organ i zac ion de las N aci cmes Un id as
la Nación Argentina, en los lugares sometidos a su jurisdicci ón.
p ./ps. página /páginas
pá rrJpá rrs, párrafo/p ó rrafos 2a Por delites cometidos ene! extranjero por agentes o empleados de autori -
PIDCP Pacto Inte rnat ¡o nal de crcch CE C ivi los y Pol íticas
dades a rgentinas en d e senpe ñ o de s tr ca rgo .
a
reg. registro 3 Po r el delito previ sto en el art, 2 58 b is í O m etido en e I extranj ero, por t i uda -
da nos argentinos o personas jur í dicas con domicilio en la Repú blica Argen-
ftepLL Repertorio de la Revista La Ley
res. resolución tina, ya sea aquel fijado ens u s estatutos o el cornespo nd¡ente a ios estable-
SAU Sistema Argentino de Informá tica Jur í dica
cimientos o sucursales que posea en el territorio argentino.
SG5C Suprema Corte/Corte Suprema .
Concordancias: CN arts 24,ijt r 36;75,.ffres. 12,22, 23 y 116 &Í 1B ¿ÍJCCNr aitSÉ 4°i&3 5 .

5 CBA Su p rema Con e de J ustici a d e b P rovincia d o B uc nos AíFCS


SI. Ámbito de aplicació n de !a ¡ey penal. El art. Io del GPestablece toda la regulación de las
sent, sentencia distintas formas que presenta la aplica ci ón dela í ey penal en el espado. Es decir, dispone en d ón-
t. fe . tomo/tomos
de se va aplicar la ley penal argentina. Ya a esta altura, la doctrina nacional es pacífica al señalar
TCPBA Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires que el irte. Io de la cita legal en cuestión regula la vigencia del principio de temtorialidsd; la ley
TOC Tñb unai 0 ral e n Jo Cri m i na I penal nacional es a plica ble a todos los hechos punibles cometidos dentro del territorio jurídico
'
'

TOP Tribuna] Oral en lo Pon al da ...


TOPE Tribunal Ora! en lo Penal Económico i
Soler sostenia q u e elco ncepto de te rritorio n L nca p uede ser conceb í do geogr á f icamcnte, s ino que
T 5 /5T Tríb unal 5 u pedor/Su pe r¡ o r Tri bu na I
d e be se tentertdid o ju ridií' arfj e n te y a oue I o q ue i m porta trs dete rm i na r siel Es!a óo ej e rce e n ere I uga r —ef er -
volJvois . velumen/ volú menes tivam e nte — su sebera n ia .
Art. Io LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 48 49 TÍ TULO I — APLICACI ÓN DE LA LEY PENAL Art , 2 “

del Estado sin importar la nacionalidad del autor. En otras palabras, lo determinante es que el jurisdicci ón , por locual, lajusticia argentina es la que seencuentra habilitada para intervenir en
h eth ose h ay a t ometido en e I te riri to r ¡o d e la Nati ónJ . este tramo s.
Sin embargo, es menesterscnal^ r ¿algunos lím ¡tesa l ¿3 aplicaci ó n de la Itty pen^l nacional fun - Por otro lado, frente a losciberdelitosel mencionadotribunal resolvió que " al tratarse de un
d adosen el derecho internació nal. En ese sentido, quedan excluidos del concepto jurí dico de te - delito cometido mediante el uso dé la web, es posible continuar la pesquisa en cualquier lugar
rritorio los Inmuebles en los cuales la Nación tiene sus embajadas en ei extranjero , De igual for - dei pa í s sinmodificar asi las posibilidades tnvestigativas y, menosaun, generarundispendioju-
ma, son considerados parte del territorio tos edificios donde funcionan las delegaciones diplo - risdiccional innecesario !...) " 3.
máticas extra ojeras en el pais, sin perjuicio de !a inmunidad diplom ática que impide el ejercicio Asimismo, respecto a la interpretaci ón de estus principios la jurisprudencia dé la Casación y
de la jurisdicció n contra Ios hechos cometidos en su interiorJ. del Alto Tribunal es conteste al se ñ alar que " el C ódigoPenal, al referirse a los efectos del delito,
Por otro lado, vale destacar que se considera doctrina dominante ia teoría de la ubicuidad , * establece una excepci ón al principio territorial preferente, adoptando eí rea lo de defensa, cu-
acepta da po r nu est ro Alto Tr ibunaI, segú n I acoa I el delito d e be cons i d erarseco m etido tanto en ya aplicaci ón debe hacerse con criterio restrictivo Jl 1 D, ...
el lugar donde se realizó Inacció n c ómo donde se produjoel resultado, desvaneciendo asi la po - Respecto a í a inmunidad diploma tica, la Corte tiene resuelto que " para el conocimiento ori-
sibilidad de que el hecho quede impune ante un conflicto negativo de competencia . ginario de la Corte Suprema en lascausasconcernientesadiplom á ticos extranjeros, se requiere
Sin perjuicio de !o esbozad o ha sta a hora, la s ex i g enci as actu a I es, suse ¡ta d as por I os p rocesos quesujur í sdicció n sea expresamenteaceptada por los gobiernos respectivos o por sus ministros
de internacionalizaci ó n de muchas manifestaciones delictivas,, imponen a la comunidad inter - autorizados para ello . En el supuesto deque la embajada extranjera, requerida a! efecto, no d é
nacional laacfopdó ny / o combinaci ón de los cuatros principios bá sicos que ordenan la materia : la conformidad expl í cita de referencia, corresponde archivarla causa " 11 .
el principio territorial ] el principio rea !, de protecció n o defensa 5; el principio de la nacional ^
dad 5 y el p ri ñe ipió un / versa11.
En general, los pa í ses y la Argentina, quenoes una excepci ón, al encontrarse insertos dentro Art. 2°. Si le ley vigente ¿I tiempo de tome terse oí ddito fuere distinta de la que existas!
deisistema inte rnacional,se valen de I a co mbinad ón de I os sistem as seña 13 dos con el objeto de pronunciarse elfnlí oo en el tiempo intermedio, se aplicar á siempre la más benigna. Si du -
n o deja r i impunes ma n i f estado nes trasn aci un ales seria s ta I es como e! t r á f i co d e est upef acie rites, rante la con de na se dictare una ley más benigna, la pena se limitará a la establecida por
d e m enores, d e personas, e ntre otros much os. E 11 o, se encu entra ta mbié n ver if i cado en la incor - .
esa ley En todos los casos del presente articulo, los efectos de la nueva ley se operarán
poraci ónde! p á rr, 33 tendiente a responsabil ¡zar y sancionar a las personasjur í dicas de car ácter de pí eno derecho.
privado cunforme los lineamientoS derivados de la Convenci ón contra la Delincuencia Organiza -
Concordancias; CiV , art , 13; CP, art . 3 ^,
da Transnacional (ONU) entre otras.
En cuanto a ta jurisprudencia aplicable, al resolveren el marco de un hurto, la Cámara Nacio - i1 Irretroadividad y benignidad de la ley penal. Conforme al principio de legalidad impe-
nal deCasaci ó n Penal sostuvo que "por aplicación del principiude territorialidad que rige la ma - ra nte e n tod o e I derecho p úblico nacional, fa ley penal aplicable es la vigente al monten to de la
teria de corrí pete nci a ( art . 1°, CP ) dich o desa pode ra miento fue comet í do y con 5 uma do e n esta comisión del hecho punible. Es decir, una vez que la I ey fue sancionada y enrt roen vigor, regir á
hacia ei futuro con la prohibici ó n de ser aplicada en forma retroactiva, salvoqueseam ás benig-
1
na para el reo.
El principiado territorialidad esabarcativodel denominado principio delpabelEón, haciendo re-
En palabrasdeRoxin, Jl . . . son imaginables diversasclases de reí reactividad- Así unhechoque
ferencia a buques o aeronaves de bandera arg é n tina sean pú blicoso privados.
3
no era punible en el momento de su comisión puede ser penado retroactivamente; o respecto
E n ese se ntid o , la s ituación qu ed a reg ula da raed ¡ a nte la a pl ica c ¡o n d e la Co nvendón sob re Re í aci o
de un a acción que y a es I egaImente puni b I e, se p uede introducir retroactivame nte un a c I ase d e
ñaso Inmunidades diplomá ticas y de la Convención sobre Relaciones Consulares, ambas ratificadas por
nuestro paí s. pena má s grave (por ej e mpl o, p risió n en vez d e pena de muIta ) ose p u ede agrava r la pena d en -
tro de una de la misma dase (por ejemplo, subirla de cinco a diez añ os de prisió n) . Esas tres for -
Se presenta ruando el delito se produre en una jurisdicci ón nacional pero sus efectos o resultados
ocurren en otra. mas de retroactividad son constitucionalmenteinadmisibles, pueslapunibilidad (como tal, oen
su dase o cuantí a ) no estaba declarada y determinada legalmente antes del hecho rr 1
* Es co rxsi derac o su bsidi a rio a I prindp i o de tercitori a lid ad e n cuya v irtud I a Eey a rg entina se ap I ica a
d e I ¡tos conn etidos en el extranje ro pe ro cu yos efectos deben prod u c irse en la Mac ¡ón , e n ot ras p¿ labras, e I
hecho es comet ¡d o f uera del te r ritori o jur ídico n adon a 1 pero atente cont ra bienes jo r íd ¡ cosque w ene o en-
tran dentro de éí . H
CNCC. Salal . 25 / tQ''13, " Migliori, Jorge Amonio" .
6 Aboga poraue cada sujeto sea juzgado por sus tribunales y contornea su derecho nacional admi * CNCC , SalaV, 24.' 5.''12, '' Escobar, Tomá s y otros " , en portal cel Poder Judicial de la Nació n.
1¡$ndoqueei mismo sea apliradqen funci ó n de su ralidad de á Ut ÓTO víctima (principio de na rianalid ed ac- 1S CNCC , en pleno , 13/4/43; CEJW-Fa //os, 5 : 593; LL, 30- 355; JA 1943 il- 274.
tiv ó 0 pasivo) .
7 Un Estado apti ca su d e-recho n acio n a I a u na peno na extranjera y fuera de su territo rio jur í dico- ir . 11
.
CSJN, 13/9 /S& CSJN-Falfos, 265 :305 .
vacando la protección de bien es jur í dicos uní versa les. Estepiincipiose encuentra receptado en la Consti- 1
Roxin, í>íixecócipertaL Parte general , trad . deLuz ón Peña , Diaz y Garc í a Conlledoy DeVicenteRe-
tución federal, en su art . 11S, al mencionar el derecho de gentes. mesal, 20 HJ, ti, p. 140,
Art. 2o LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 50 51 TÍ TULO I — APLICACI ÓN DE LA LEY PENAL Art . 3 o

En primer lugar, al sostener que I a ley pe nal { vi gente y o perat ¡va) es prev ¡a a I hecho punible, (art. 18, CW), que resultaban conducentes para la debida soluci ón del caso. Sostuvieron asimis-
seconfirmala manda constitucional ordenada en los arts. 1By 19.De esta manera , loshahitantes mo que el art. T del CP establece que el beneficio de la aplicación de la ley penal más benigna
saben, en forma previa , qu é conductas son constitutivas de delito y qué pena les cabe, permi - resuIta ojctens ¡vo a1o d os losdei¡tos, sin rea Ii zar d ¡st i n c¡ó n a Iguna (pu si eron d e re Ii eve que dicho
tiendoasí la prevenci ón del delito por medio de la amenaza de sanción.Ella, no es má s que esta - articulo utiliza el adverbio "siempre " para determinarlas circunstanciasen lasque el derecho a
blecer seguridad jurid ¡ca, respetar el Estado de derecho, el ámbito deIibertad individual y deli- la aplicaci ón dé la ley penal má s benigna debe concederse) y concluyeron que lostribunales no
,
mita r las com petenc ia s del Esta d o, especia Imerite del pod e r punitivo . podí anne g a r a al gunos I o que deb e oto rga rse a tod os r T.
Ahora bien, la ú nica excepci ón a lo dicho se impone en virtud de la aplicaci ó n m á s benigna,
de modoque, si entre el momentode comisió ndel delitoy et dictadode la sentencia condena -
toria, se modificara ia ley aplicable, deber á aplic á rsele Ea más benigna de ellas, sin perjuicio del Art. 3. En el có mputo de la prisió n preventiva se observará se parad ámente la ley má s
"

.
orden cronoló gico De igual forma, para el caso de encontrarse condenado y que entrase en vi- favora ble a l p rocesad o.
gor una ley que lo beneficia, deber á adecuarse Ja sentencia condenatoria a la nueva ley.
Todo ello, se fundamenta enei principio bá sico del derecho que impone que las leyes rijan
-
Concordancias CP, arts . 2 r- , 22 y 24 ; CCO l, arts. 5C, 7° y 2537 .

para el futuroy durante eí tiempo de su vigencia, sin embargo tal regla queda condicionada a la § 1. Prisi ón preventiva. Ley m ás favorable . Para comenzar, recordemos que el instituto de
retroactividad de la ley posterior má s favorable y a la ultraactividad de la ley anterior m ás be - la prisió n preventiva es de naturaleza cautelar, regida por el derecho procesal, efe car á cter ex -
nigna . cepcfona I y Iim¡tad o a un pl azo razón a bIe fundad oen la comp lejid adde I a causa,ia actividaddel
Finalmente , la última parte de la cita nos habla de la aplicación de pleno derecho de las mo - imputa do y la de I ó rga no estata 11 . As i mismo, reitera mos que cua n do se produce una va rí a ti ón
dificad ones I e gales —má sbenignas— q u e se s use ite n, sin e mba rgo, c re emos que ca d a ca so m e - legal más benigna para el encausado, esta debe aplic ársele .
rece ser anaIizad o y resue Ito po r el j u ez de! caso, de of i cio¿,con aud iencia del imp uta do tod a vez Sin embargo,por cuestiones coyuntura les en la época de la redacci ón, el art , 3o establece una
que, enalgunoscasos, la determinació n de la ley más benigna presenta complejidad , excepci ón al principioexpresadoenlacita legal anterior, med ¡ante la cual no se permite la apli-
A m ud o d i d áct ¡cu, con eI f in de exam i n a r Ia estrictez con la qu e deb e observa rse a estos instE - caci ó n de dos ley es dife rentes al mismo caso , es decir, no se pod r á aplicarla ley derogada y la vi-
t utos, I a j u Stic ¡a fede ra I platen se ord enó que "debe revo carse e I p ro nun cí a mi e nto que dispuso gente a I m is m o t jempo pe rose ad mito I aa p Iicaci ón d o otra Iey para el com puto de ta prisi ón pre -
el procesamiento del imputado en ordena los delitos previstos en losarts. 145 bis y 145 tendel ventiva , si le resulta má s favorable al reo.
CP —incorporados por la ley 2S . 3S4— si al momento anquí el encartado ejecut ó í l scOnduCtas Con esÉ norte, seentiende que " eljuez tiene que elegir urta ley entrelapluralidad de leyesy
i1íl citas, la ley n o se h alI aba vigente, por I o qu e laI decisión carece d e f un d amento no r mativ o y a pll ca rl aen s u totaI¡d a d. Po r cons I gu¡ente, res ulia proh Ib I do comb Ina r I ey es, ton te ó nica extep
ademá s resulta contraria a losarts . I8 y 19 de la CA/ ... " 3, ción del cómputo de lo prisió n preventiva , para el que puede elegirse el que resultare m as favo -
Asimismo, " a efectos de la prescripci ón deia acci ón penal derivada de un delito permanen - rables! procesado, aunque se lo hayacundenado por una ley distinta, según lo dispone el art . 3 <1
.
te { , , ) debe a p Ii carse I a esca I a pe naIprevi sta e n ley vigente a I inicio de I a a ctividad del ictiva, y n o del CP, ya que aI a m a I g ama r d os leyes esta rí a crean do un a te rcera disiin ta, EI magistrad ono pu fi-
aque¡la m ás gravosa que ? ntró en v igenci acon p oste rioddad ak om ie n zo pero a rifes de I cese de lí e parcializar o seccionar la norma penal de modotalque puedetomarpartedeunay deotra,
la acci ón, ello por aplicaci ón deí principio írretroactividad de la ley penal consagrado en el art. ambas benignas, para asi formar una nueva ley. Ello est á prohibido, porque lo convierte en le-
,r
13 de laOJIT 4. gislador ... 3 .
En cuanto a cuestiones procesales, en especial respecto a la prisión preventiva , tiene dicho el Asimismo, " corresponde api ¡car losarts. Vy ÍT de la ley 24.390 a los fines del có mputo de la
Má ximo Tribunal penal federa! que " las reglas que disciplinan la prisió n preventiva, sus f únda - pena de un condenado, pese a que entr ó en vigor la ley 25.430 con anterioridad a cumplir lo sdos
me ntos, exte n si ón y cese pose en¡?n pr i n t:¡pió ca r áete r procesal ypor eso n o resuItanabarcadas po r a ñ os de prisión preventiva, toda vez que la ley 24.390 es una ley de car á cter mixto, endondeto-
la garantí a de ley penal mas benigna ya queoperan desde el momento desu promulgación cfo lo referente a la m od¡f icació n de ese c ó mputo co nst ¡luye m ate ria pena I, r i gi endo a s u res pee
F¡na I me nte, relativo a los cielitos de lesa huma n ¡dad,la Co rte, co n un a nueva con forma ci ón, to e! principio de Jos arts 2 a y 3o del CP, que establece la ultraactividad de í a ley anterior m á sbe-
¿
tuvo la oportunidad de expedirse y Sostener en el fallo Mui na que " la resolución de la Cámara rii g n a y especí f i camente la a p Ii ca ci ón de I a I ey más f avora ble a I p rocesa do" 5 ,
se h a b ia a pa rta do de I as n ormasconve ncio nales {arts. 9o, CADH y 15.1, PIDCP ) y constiluci ona I es

1
. .
Seg ú ncomentariodel voto delosdoctores H-ightonyRosepkrartz en wmv , cij gov , adnc¡ ta-2S74 -
^
L a<one-5 uprema —por - cnayor -a —deciar — aplicable- et - c - mpu to - de \ -2A J - para- la- prisf - n - ert - un-caso- de -
J C5JN- fallos, 2 96 :46 9 y otros. deiitos - de lesa - bumanidad.htm!.
3
.
CF La Plata, Sala III 9V 9/09, % M .; G . y otros.'. 1 Conforme doctnna sentada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en " Peiraro Bas -
* CNCCF, Sala V, 10/7408, " Ryrihr . so", Suárez Ro sero" y ot ros
11
.
5

6
CFCI
^ alaUí 7/im'Percas",
CSJN, 15/ 4/14, " Bignone, R eynB Id o Sen ito Arto n¡o y otros/Recurso extraordinario " .
2

3
CAPí artaFe, Sala II, W & 3,
CNCR, SalaIV, 11/ 3 /04, " Rodrí guez,Baúl *.
Arts. 4* / 5 ° LIBRO PRIMERO — DISPOSICIONES GENERALES 52 53 TÍ TULO II - DE LAS PENAS Arts. 6°17 °

Art. 4°. Lab disposiciones generales del presente Código se aplicar á n a todos ios deli- de casa juzgada , que derribe í a presunci ón de inocencia de la que gozamos todos los habitantes
tos previstos por leyes espec í ales, en cuanto éstas no dispusieran lo contrario. del suelo argentino.
Cü ocurrid ocias: C/V, aits. 31, 36, 7 5 y 12 S. La multa einhabilitación' son penas que se imponen trente a la comisió n de delitos ''notan
graves ", conteniendo asi el fenó meno d é la prisi ón izari ón, dejando la privació n de la libertad
íi 1 Leye s es pe cí a les. Ap Ii ca ci ó n supleto ria de los p rincip ios gene ra IES. La ex.i ste nci a de es - para los acusados y condenados de losdelitos graves .
te articulo radica en la realidad , dada la Inflació n legislativa en materia penal, en quenotodas La prim era de elI as se trata cfe un a sane i ón d e tipo pat rimo ni a I - ret ributi vo, me di a nte I a c ual
las conductas prohibidas se encuentran escritas en la parte especial del C ódigo Penal . se afecta el derecho de propiedad del condenado . La multa podr á ser impuesta en forma aut ó-
Por esa razó n, de forma supletoria, se hacen extensivastodas sus disposiciones de car ácter ge noma o principal o, en muchos casos, complementarla. Siempre se evaluar á n las posibilidades
neralalas leyes especiales salvo que estasdispusieran lo contrario. dei Imputado para afrontarla, es decir, el juez debe fijarla en su justo monto, permitiendo su
En ese sentí do, en cuanto al alcancede la norma, la Corte Suprema deJusticia de la Nación ha cumplimiento .
dicho que la expresi ón u tilizada por el legislador en el a rt. A* de! CP, quiere significa r que a iodos La inhabilitaciones una restricció n de ti fio t é mpora lo perpetua porla que queda vedada al-
,

los deli ios e infrscdo n es tipifica das en leyes especiales, les son aplicables las disp ostiones de! Li- guna fa cuItad qu e ten¡a eI suj eto a ctl vo a ntes d e se r co ndenad o.
bro Primerodel CP,en la medida en q ueesas leyes no dispúngsn lo contrario o surja en forma cla - J u r¡ s p rudenci a I me nte, I a c ¡ta n o m crece mu cho má s aná Iisis, p ero , a f orma a necdótica., I a Cá-
ra la incongruencia de las mismas co n el citado Libro dei referido Código 1 . m ara N acio n a I de Ca sa ci ó n Pe n a I TECO rd ó qu eJl e I a rt. del CPesta bl ece I as si gui¡?n tes penas: re-
De la Rúa , respecto de I aa p[ ¡cac ¡ó n ono d e I as disposl ciones ge neralesdel Cód i go Pe n a¡a no r - clusió n, prisi ón, multa e inhabilitación
mas provinciales, concluye que "se puede considerar prevaleciente el criterio de aplicar las re -
glas del CP, en virtud del art - 4* antee! silencio u omisión de leyes locales, especialmente en ma -
teriade prescripció n'' ^ . ^ Art. 6", La pena de reclusión, perpetua otemporal, se cumplir á con trabajoobligatorl o
en los establecimientos destinados al efecto . Los recluidos podr án ser empleados en
o br as p úblitas de c ua Iq u i e r clase co n ta I que no f uere n contra tada s por pa rt ie uI ares .
T ÍTULO Í I Concordancia CN, arts. i 7 y t ®; CP, ans. 7“, 62 y 65; CPPN, act - 493; ley 24.660, arts. 1063 113-
DE LAS PENAS
§ 1. Reclusió n . R égimen. En la redacció n original soloelrociusop-odiaí eremplearioen la re-
Art. 5°. Las penas que este Código establece son las siguientes: reclusió n, prisió n, mul
- - alizaci ón de obras pú blicas mientras que el preso solo podí a efectuar tareas dentro de los com-
ta inhabilitación . plejos penitenciarios. Por lo demás, la prohibición de contratar con particulares rige a los fines
Concorda acias: CN, arts. 17 y 18: CP . arts. 6°, 9", 19 a 20 bis, 24 a ZB, 40, 41 y 53: ley 24.660, arts. V a
de proteger la situaci ón penosa del reoyasí evitar su explotaci ón, elJo protegiendo el fin cons-
56 bis; dec í s. S 746 /68 , 396/99, 1139/00. B07 /04; ley 24.767. arts. 82 a 110 . titucional del encarcelamiento ; la resocialización,
Sin embargo,ia ley penitenciaria nacional ha unificad o las moda lidades decumplimiento de
.
§ 1 Tipos de penas. Ef articulo establece de manera Laxativa las penas —únicas y pasibles — pena por lo que la cuestión ha deven¡ do abstracta, debi é ndonos remitir alN para conoceriasre-
.
qu e un juez o t ríb un al pod r á im pon er En cua nto a I a p r ¡s ¡ó n y redusl ón, a m bas so n priva ti vas de g las de trabajo para los privados de libertad.
la lihertari ambulatoria, sin embargo, dada algunas caracterí sticas propias riel instituto,la juris -
prudenciaentendi ó quela reclusi ón esla pena m ásgrave .
Importa aquí diferenciar los institutos de la prisió n y la prisió n preventiva; la primera se tra- Art. 7 “ . Los hombres débiles o enfermos y los mayores de sesenta años que merecieren
ta dei resultado fin al de un proceso sustandadoen el que el Estado priva de su libertada un ciu - reclusión, sufrirá n la condena en prisió n, no debiendo ser Sometidos sino a la clase de
dadano por haber cometido un delito; ¡ asegunda se trata de una medida cautelar que se dicta trabajo especial que determine la diretdón del estabIacimiento.
ante la existencia de ios denominados riesgos procesales, estos son; peligro de fuga o entorpe - Concordancias: CiV. arts. 17 y TB : CPPN, art . 314.
cimiento de la investigació n, basá ndose en una sospecha seria - pe ro ño certera- respecto de
la comisió n delituial. Entender a la prisi ón preventiva como pena anticipada es naturalmente i1. Tra bajo es peciaI e n razón de e n f ermedad o vejez . Med i ante este a rtkulo se aten Lia n lo s
Inconstitucional, bá sicamente por la inexistencia de una sentencia f í rme, pasadaenautoridad r I gidos efectos que p rodute el r ég Im e n d e ret í usi ó n a aque 11 as person as qu e, por sus co ndicio-

1
Fierro , en Códrgocompfemeíll&riaiAnáfíJ/sdortrifia/ y /ijrfíprtrdÉilíJat í affaronl 1
En ese sentido, esconven ¡ente recordar el instituto dé la suspensión dejuicio a prueba y la realiza-
( dir.) - DflLanghe ( toorri .), 2016, t. 1, p. 147. ció n d & tare as comu nil a ri as q u e, desd a u n se ntid o pr á tt ico, son pe rf ecta me nte asim i I jólesal cumpl imien-
3 (litado en Parirí a - Gorra, Có diga Penal, analizado, coniGfdrida y anotado con CÉ ferendasjurispí a - todeuna pena,
dendsles , 2077, p, 58, 3 CNCF, Sala 1, 29/14)4, " Almeida * ,
Art. 3o LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 54 55 T Í TULO II — DE LAS PENAS Arts. 9 °/10

n es persona leí, fí sicas fletar í as, noest á n en condicionespara afrontarlos . La cita privilegia la dig - Art, 9T La pena de prisión, perpetua o temporal, se cumplirá con trabajo obligatorio,
nidad humanadla integridad fí sica del recluso . en est ablec imientas distin tos de I os destinados a los neclu i dos.
En esñ direcci ón, ha dichota jurisprudencia que " ... no basta con alegar que el internofue tras - Concordancias: CN, arts. 17 y 18; CP, arts. 11, 26, 62 y 65; CPPN , arts . 314 y 5Q2; ley 24.660,
ladado a un nosocomio cada vez que su salud lo requirió y que recibe un tratamiento adecuado .
arts 50 a 53 , 1D6 a 113 .
ac ó rd e a su pato I ogí a pues n o pu ede d ejarse d e la do lo expuesto po rei gal eno de I Cuerpo Medí -
co Forense, en cua nto e ntendió adecuado s u n o per m anc nci a en el estafa lecimiento, por ser un §1 .Prisi ón. Régimen, Este art ¡culo, como muchos del título, han queda do t á citamente de-
pación te d e aItoiiesgo dí nico . . . " i rogados a raíz de la sanció n de ta ley 24.660 . Su finalidad era distinguirlos establecimientos cár-
Asimismo, " .. . corresponde conceder el beneficio de í a prisi ó n domiciliaria a un interno que cel arios destinados al cumplimiento de la pena de prisión y de reclusi ón en forma separada . En
.
sufre cierta discapacidad motora { , ,) ycuyasaludse est á desmejorando por no contar el lugar í a actualidad, tanto red usoscomo presos cumplen sus penas y labores en los mismos complejos.
...
d e a loj am i ento con co modidade s para un a pe rsona con Ii mitad ones m ot rices ( ) h ace gue su
desenvolv í™ ientucot ¡diana en el establecimiento penitenciario signifique una sobrecarga a la
sanció n penal impuesta, contraria al principio de humanidad de las penas . . . " ? .
En otro sentido, se entendió que, más al El deestardentro de la franja etarla que permite la Art. 10. Art culo sustituido por art. 4° de la ley 26.472, SO . £0/ 1/09. Fodrá macrlte
'

-
aplicación de instituto, la prisió n domiciliaria no dehe ser otorgada si en el Complejo Peniten - rio del juez competente, cumplir la pena de reclusi ón o prisió n en detenció n domicilia-
cia r io se red be e 11rata miento adecuado para el p a decimiento que resuI ta d e I a pro pi a edad y n o ria:
resulta incurable o terminad . a) El interno enfermctaiand ola privaci ónde la libertad ene I establecimiento car -
celario le impide recuperarse o tratar a deatad a mente su dolencia y no cores -
pondiere su aloja miento en un establecimiento hospitalario;

Art. 8u. Los menores de edad y las mujeres sufrir án las condenasen establecimientos
b) El internoque padezca una enfermedad incurable en períodoterminal;
especiales. c) El interno di sea pací tado cua ndola privadónde í a libertad en el estafa lecim i e ri -
Concordancias: CJV, arts. 17 y 18; CPÍW, art. 513; ley 22.278, arts. 6oy 10; CDN (ley 23.849),
to camela riñ es inadecuada por su condido ni triplicándole un trato indigno,in -
arts. 3.1, 3.3 , 37 y 40; ley 26.061, art. 911. humano o cruel;
d ) El interno mayor de setenta a ñ os;
.
§ f R ég imen para me ñores o m ajene s. Modi a nte este articulo el di gesto penaI prote ge a la
e) La mujer embarazad a;
nlñezy ala mujeren momentos en que debancumplir sus condenas privativasde libertad. La ci-
f ) La madre de un niño menor de cinco a ños o de una persona con cfiscapacidad
ta es conteste a las disposiciones de la ley 22.273 relativa al R égimen Penal de la Minoridad y,
a su cargo.
constituci ón al nn ente, ron la Convenci ón sobre los Derechos del Niñ o (art. 75, inc. 22, CJV ).
En esa direcció n, los menores cuentan con tribunales especia lizados y un r égimen especial Concordancias : ÜV, arts. 17 y 13; CP, artS. 28 a 33 y 70; CPPIV , arts . 314,495; ley 24.660 (se-
respectode los dem ás habitantes , Eí decir, m á sallá del delito comeffdo, el legislador medí an - gún ley 26.472) , arts. 32 a 34; decr. B746/ 68.
te la sanci ón de este artí culo hapriorizadoel inter és suporior del niñ o, su reinserci ón familiary
social . i 1. Ejecución domidIIaria . El art. 10 prescribe las situaciones t ácticas que habilitan la tra-
.
Respectoa lasmujeres es dable menclonarquelasinternascumpllr á nsuscondenasí y prisi ón
mitación dé la prisi ón domid liar í a que, a lasclaras, constituye un instituto de excepció n hasado
e n moti vos d e di g nidad y hum an Idad. Asi m ¡smo, es vita I so ha I a r que s u concesió n es una facul-
preventiva) en complejos penitenciarios en donde solamente haya cupos femeninos y sean ad -
tad (y no un imperativo) del juez, pudiendo rechazarla aunque se encuentren reunidos los re-
ministrados par personal carcelario deese g énero , garant izando así su dignidad y pudor 1.
quisitos para su procedencia . La cite es una recepció n del art. 32 de la ley 24.660 de Ejecució n de
la Pena Privativa de la Libertad con algún as variad ores.
Asimismo, destacamos que el instituto juridicoen estudio se tratade una modalidad decum-
1
CFtR Sola MI . 18/10/10, " Mathben " , p Iimí en to de la pe n a privativa de I a Ii be rta d q uese conceae por razones human¡ta rí as, es deci r,
J JFP Cutama res, 2 S712J Ü 6, Moya * .
11
es procedente cuando el cumplimiento do la pena en el establecimiento carcelario amenace la
3 CSCatamart a, 21 /1Q/ 13, *C. R. R . s/Pris¡ ón domiciliaria ". io tegr ¡dad f í sica y/o psí quica del reo o afecte a tereceros.
1
Por otro I ad o, p rocesa Ime nte, es n ecesa rio re aliza r e I pedi do y post uI ar a algu i en o a una e n-
Conf . art. 150 de la ley 24. £ 60: "Cas infernas estarán a cargo ejícJosJvanien fe de personal femenino .
tidad que actuar á como garante, la resoluci ón tendrá en cuenta los informes socio- ambienta-
Soto por erí epflrJn podr án desempeñarse varones en estos esrablecimfenros en raneas espec /fices. la di -
recció n siempre «tara a cargo de personal femenino debida mente calificado" . les, mé di eos y tés ni eos que se le realicen al pet ier ona n te.
Art. 191 : " Ning ú n Funcional ¡o penitenciario del sexo masculino ingresará en dependencias de trn esta- E n ese senild o,respecto a I a excepc ¡o n a Iidad d e 11 n stituto,la Cá mara Penal Econó mI co ha sos-
blecimiento o sección muyeresí/n ser acompañado por un mieúbrddef / jertonal femenino* . tenido: " . .. Los casos excepcionales do detenci ón domiciliaria, aplicables a personas condcna-
Art. 11 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 56 57 TÍTULO II — DE LAS PENAS Art . 1 2

das, est á n especificad üs por el art. 33 de la ley 24.660, y en tanto la defensade la imputada — que 3 . A costear I os ga stos q ue causa re en ef establecí miento;
se encuen tra d eten i da p reve nt iva me nie — ma nifest ó exp resam ente q ue no su stenta 6a e I pedi - 4. A formar un fondo propio, que se le entregar á a su salida .
do para que aquella cumpla detenci ón domiciliaria en la posible afectación de la Integridadí f-
Concordancias OV, arts. 17 y 18;- CP, arfe . 28 a 33 y /0; CCCfti, arts. 52, 537, 53S, 541, 542 , 546, 554,
sica o de la salud (fe la madre ni del hijo de esta, una primera apreciaci ón del tema porteen evi - 650, 659, 654, 665, 567, 663, 1700, 1721, 1723, 1724, 1729, 1737 a 1739, 1741, 1742, 1751, T 771 , 1774
dencia que ese pedido no puede prosperar dado que no se encuentra sustenta do en aquellosca- y 17 79.
sosde excepci ón¡ ello, sin entrar a considerar que, en principio, esas situaciones excepcionales
de detenci ón domiciliarias est á n previstas, expresamente, para las personas condenadas " ( del § 1, Destino del salario del condenado . La iey establece, como en los p roce dimi entos liqui -
voto de I os docto res G ravlbker y PI zzatelIi) 1 . da lo rí os d e I p roceso c¡ viI, eI d est i n o d e los ingresos o b teni dos por el pri vado de Ii be r Lad a causa
Con reí ació n a la facultad jurisdiccional para su concesió n ha dicho la C á mara Federal porte - .
de su tra baj o A dIterenda de otr as ci tas I eg aIes, aquiI a ley ha p revisto la sati sf acción 51multa nea
na : " R es p ecto d e la seg u nda d e I as cu est I ones pl a nte ada s, esta Sa I a ha descartad o yd en nume - de Ios c r é d ¡tos y no po r ordenír e p re la c ión y, pa ra e I caso en el quc el reo n o deba indemni zacio -
rosos procedentes ia interpretación que propone el recu rrenteentorno alart.32 de la ley 24.660, nesni prestaciones alimentarias, el producto quedar á deposi lado en su fondo propio .
texto seg ú n iey 26.472 (conf. causa na 27 . B99 "Fern á ndez" del 26/ 5 /G9, reg. n ° 29.914; causa n° Recordamos que el tra bajo dentrode las unidadesde detenci ón constituye un derecho obli- -
28.985 " Pereira " del 13 / 4/10, reg. n° 51.256; causa n1* 32.246 " SantosPorco " del 3/10/12, reg. n° gaci ón del interno apuntando a su readaptaci ón social 1.
3 5.129; e ntr e ot ras}". Jr En ta I se nti do, se h a d estaca ri o que Ia n or m a en aná Iisis s eñe I a que e I j uez
'podr á' disponer el cumplimiento de la detenció n en forma domidliariayque dicho car ácter fa -
cu Itati vo no resuIta inco mpatib I e co n I as dI s p os ¡el ones de Ia Co n vene ¡ó n so b re I os D erec hos de I
Ni ño, toda vez que all í también se cün templan situaciones de excepci ón, como la posibilidad de Art. 12 . La redusi ón y I a p ris I ón po r más de tres a hos I leva n como I nherente la inh abi Ii-
que losni ñ os puedan ser separados a consecuencia de la detenció n o el encarcelamiento de sus ta c¡ ó n a bso I uta, p or el tie m po de la condena, la que p ocfr á d u ra r hasta tres a ños m á s, s¡
padres (art, 9°) ",lrEndefm¡t ¡va,ccimoseconcluy ó entale5 oportumdades, laapl¡cacióndela nor - a si lo resuelve el tribunal, de acuerdo con la indole del delito. Importan ademá s la priva-
ma supone un aná lisis de I as part ¡tufar idades de cada taso y de la situaci ón actual de ios meno - ci ón, mientras dure la pena, de la patria potestad, de la administració n de los bienes y
res tendI ente a proteg er su bien esta r" 2. del derecho de disponerde ellos por actos entre vivos. El penado quedar á sujeto a la cú-
Finalme nte,en relació n al Iuga r en donde se va llevar ade I ante I a deten c ¡ó n,la Cám ara del tri - ratela establecida poreí Código Civil para los incapaces.
men ha dicho que "surge que en e! domicilio de donde la progenitúra de (...) indic ó que po -
dr í a resldlrencaso de hacerselugara lo peticionado ,,), aquella noesconocida . Ello impide la
.
Concordancias: CN, arts. 17 y 18 - CP, arts. 16 y 19; CCC V, arts. 6.33, 641, 644 y 2550 .

^
realizaci ón de un adecuado informe ambiental de la vivienda en laquecumplirí a la detención y § 1 . Consecuencias accesorias dela condena. Enelartlculodeestudioseestablecequelape-
de ¡a apropiada contenció n que allí recibirí a la imputada, aspectos indispensa bles a evaluar para na accesorl a tie infiabilitación absoluta seenote ntra Insita e n I a pena principal deredus I ón o p ri-
d etermInar I a conveniencia de su con cesi ón, má xime atento asu red e nte mate rn¡dad —info rma si ón por m ás de tres a ñ os, operando de pleno derecho . EHribunal deber á fundar su aplicaci ón
..
I a defe nsa e n este acto que nací ó s u h¡ j o el cuaI se llamó ( ,)—,irtu ac ¡ó n q ue re quI ere cu ¡dad os y pa rae lea so que decida extenderla hasta t res a ñ Oí má s de acuerd o con la graveda d cí e I d e 11 to,
atenció nm édica especial" T La inhabilitaci ón, al ser ¡ nherente a Ea pena,persiste mientras dure la condena, sin perjuicio
del eventual plazD suplementario antes mencionado . Creemos que operado el plazo de la con-
denaoel plazodeclncoa ñosquemarca eiart. 13 del CP, lapenaquedar á extinguida .
El penado no pierde su capacidad de derecho sino de hecho yen los t é rminos fijados por la
Art. 11 . El producto clel tra bajo dei condenado a reclusi ón o prisió n se a pilcar á simultá-
ley yen la sentencia condenatoria. Para su ejercicio deber á acogerse en las disposiciones de los
neamente :
regím enes d e asistenel a y curate I a p rev istos en el dI g esto d viL
1. A Indemnizar los daños y perjuicios causados por ei delito que no satisfa - La Incapacidad civil que acarrea el articulo ha sido objeto de planteos de índole constitucio-
ciera con otros recursos; na f ya qu e su s ef ect os a tentan co ntra ia dig nidad dei se r hum ano y p roduce un efect estigm a-
2 . A la prestaci ón de alimentos seg ú n el Código Civil;

1
1 " El trabajo constituye un derecho y un deber deí interno , Es una de las bases del tratamiento y tie-
En ^wiv.5á iy. gci É .ai'/caniscs-/i5Ciorj5ií-ape/scjí)ines-pen5J-ecor )Offljcci-nafrcjrt3^ f íuóad- erjtiorroffls-
' '
i

6 uenos-sires -wozniak - kshna - triay-cecilia - iorend -contmbando - estopefauerites- inddeote- a rresto-domi - nepositiva incidencia ensu formaci ó n. El trabajo se regir á por los siguientes principios: aj No se impondr á
cillario- faOS l 80007 -2006 -03-237123456789- 700-08T 6 -0ots - eupmocsol <af ?
' co ITí O castigo; b) Naserá aflictivo, denigran te, infa manto nifo rzado; c } Propen dora a ta fama ció nyalmc
joramiento deloshibitos laborales; d ) Procurará la capacitació n del internoparar í esempebarseen la vida
1 CWCCF, Sata I), 772 /13, " Rojas Ten crio " (voto de ins doctore Cattan i, Imrzun, Farali), causa 32.790,
reg , 35 ,651 J , 6 - 5, 12,
* Ubre; e¡íe programar á teniendo en cuenta las aptitudes y condicíDnes psicofisicas de los internos, tai tcc
noiag ías utilizadas en e I medio Ubi eylas demandas de! m ercado laboral; f ) Deberá .ser remunerado; g }
CNCC, SAIa VI,2S/ 5/14 (voto del doctor Luán i), ea u Sí 13.92 5/ 14, S ., CI. ifacf .
ónlabora! ytfepsgurldsdsocial tiente" (cont arts 106 y 107, ley 24.660) .
^
rdí pet tSisieg /
3 '
Art. 13 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 53 59 TÍTULO II — DE LAS PENAS Art . 13

tizante, innecesariamente mortificante, viüiatorio de los pactos internacionales con jerarquí a 6. Someterse a tratamiento médico, psiqui á trico o psicoló gico, que acrediten
constitucional 1 . su necesidad y eficacia de acuerdo al consejo de peritos .
En ese sentido, en cuanto a la naturalczajuridica, se dijo que " la incapacldaddvil contenida Estas condiciones, a lasque el juez podr á añ adir cualquiera de las reglas de conducta
en el art. 12 del CP ti ene car á cter de pena accesoria y no efe una consecuencia accesoria de la con - contem pl ad as e n el a rt. 2 7 bis , reg irán hasta el vene i m ien to de I es t érmin os de la s p ena s
dena, pues la privaci ón de libertad no implica quee¡ condenado est é t ácticamente imposibilita - temporales y hasta diez a rí os má s en las perpetuas, a contar desdeel d í adel otorga mien-
do de ej ercer aque 11 os d erec hos que I a n orma cance I a. Convi ene recorda r q ue la s penas acceso - to de la libertad candició nal.
rias — como la que se encuentra en estudio— siguen la suerte de la principal y, por Iota rito, no se
puedenim pbn eraqu ellas sir estas. E n a utos aI haberso agotado la penapriridpal, y deb I endo co- 73 a 75 y 73.
.
Concordancias: CW,arts. 17 y 1 S; CP, arts. 15 a 17, 27 Í jjsyS3 : CPPJY. arts. 505. 506 y 568,- CCCM arts.
,
rrerla misma suerte la accesoria, el tratamientode la Impugnaci ón ha devenido abstracto r ? .
En esa misma oportunidad la Casación sostuvo que " si bien es cierto que las penas de prisi ón § í . Libertad condici ón a I , Requisitos y condiciones , El articulo enumera los requisitos para
impuestas est á n vencidas, no loes menos que la cuesti ó n traí da a conocimientode este Tribunal el otorgamientodefa libertad condicional, es decir, con su concesió n se Inicia el proceso do re-
no ha devenido abstracta por dos motivos esencia les: el primero, es que subyace a ún —en elca - cuperac ¡ó ndelderechoconst¡tuc¡ onalpr ¡ vadoporlapr ¡sió noreclus¡ón. Eno1raspalabras,elins-
so que en definitiva se revocase lasentencia impugnada - la posibilidad deque la inhabilitació n t it uto constitu ye un a anti c ipació n de Ji bertad Cúnti ol ada o cond¡cionad a conf orme IO mí rcan
que prev é el art . 12 del CPsea extendida portresa ñ os más del t é rmino de la condena (tal como ios incisos de la cita legal en estudio.
Io autoriza Ia refer í da norma ) ; por otro Iado, conceptuamos que lo resusito podr í a tenar impli- E n cua nto a I os p lazos, I a ley esta blece aIgunos requisi tos de t ¡po o bj et¡ vos; e leu mpl i m i e nto
cancias en punto a la validez de los eventual es actos que pudieran haber celebrado los con de - dedetermina d a ta nt i dad d e t i e rnpo; pe ro tam b i én ex isten otros q ue ti e n en en cue ní a I a s ubj e-
nados (verarts. 1037 yss. del CQJ' 3 tivtdad det reo, el cumplimiento del reglamento carcelario, Informes psicoló gicos, etcétera . To-
do I o tu a l debe r á ser eva Euad o por eí juez competente pa ra su co n cesíón.
E n ese se nt id o, I a j uri sprudencia ha re sueI to: Ia decisión q u e de n egó e I ben ef i c i o de I a Iiber -
Jl

Art. 13, Art í cu o sustituido por art . 1* de la ley 2 b . 892 , tiO, 26 / 5 / 04 . Fl condenado a
' tadcondicional no exhibe vicios de fundamentaron toda vez que ej juez de ejecució n tuvo en
reclusi ó n o prisió n perpetua que hubiere cumplido treinta y cinco años de condena, ei —
cuenta queeí condenado registraba al momentocfela resoluci ón queahorase examina una
co n ti e na d o a red uS i ón o a p ris i on p Or má s d e tteS a ñ os q u e hub i ere Cu m p Ii do los dos ie r- sanci ón disciplina riadecar áí tej medio, laquesibien se encontraba en tr á mite de impugnaci ón,
cios, yel condenado a reclusió n o prisión , por tres años o menos, que hubiere cumplido debí a se r considerad a v á 11 d a — en virt u d d e I prl nclpi o de p r esunci ón d e I egí timI d ad de Ios a cto s
un afiode reclusi ónu ocho mesesde prisió n , observando con regularidad los reglamen - —
admini strat ¡vos h asta tanto no f uera re vocad a, por I o que co r responde detl arar Inadmisible
tos carcelarios, podr á n obtener la libertad por resolución judicial, previo Informe de la el recurso de casació n interpuesto por !a defensa . El voto disidente expres ó que el recurso resul-
direceló n de I estab I eclmiento e i n f orme de p e ritos qu e pro nosti que en f orma ind ividua - ta ba admisl bfe y que correspo ndia f ¡jar I a aud¡ enda previ sta en e I a rt. 465 del CPFW ” (d octores
Iizada y favorable su reinserción social , bajó las siguientes condiciones : —
figueroa en disidencia^-, KiggiyCatucci) 1 .
E n cua nto a I a na turaIeza del insti t u to, y I a va loraci ón de I os r eq u ¡sitos o bjeti vos y subjetivos,
1. Residí r en el I uga r q oe d ete rmin e el a u to d e soltura;
entení temosqueel mismoes un óerechoynoun beneficio y asi loentendió el M á ximo Tribuna]
2 . Observarlas reglas de inspecci ón que fije el mismo auto, especialmente ia
penaI, a I afirma r: " e n tanto la Iibertad co n d i c ¡onal es un beneficio, y n o una g raci a, con stffu ye
obl ¡g ación de abste n erse de co n sumi r beb I das a kohó litas o ut ilI zar sustan -
un derecho y como tal nopuede negarse —sin violentarla ley — aquien ba cumplidoeon los re-
cia s estupefacientes;
quisitos objetivos y subjet ivas establecidos por dicho instituto. Si el condenado ha superado el
3 . Adoptaren el plazo que el auto determine, oficio, a irte, industria o profe-
I i m i te te m poraI, n o es reine id e nte y no se I e h a revoca d o otra Iibertad condic i ona I, sati sf ace la s
sió n, si no tuviere medios propios de subsistencia; exigenciasobjetiva s y, en cuanto akumplimiento de los reglamentos carcelarios — parte subje-
4. No cometer nuevos delitos; tiví se lo ha calificado con conducta ejemplar diez y Concepto bueno seis, exigir m ás requisi-
.
5 . Someterse al cuidado de un patronato Indicado por las autoridades com - to s pa ra funda r un p ro nóst ¡co negativo d e re In sertl ón soc i el m ed I a nte I a I nc Iusió n d e crI ter ¡o s
petentes; pefigro5 ¡ staso propios del derecho penal de autor a fosefectos de denegar elinstituto liberato-
rio y a nte la n ega t iva deI enca rtado a r esülvef Sus p rübl emas a dictivos y psi co I ógicús, i rnpi i ca un
transgresió n a principios constitucionales ( arts . 18 y 19, CN ) . La denegatoria de libertad condi-
j £á el 7 5ííJ 14 ai d etreiar d e ofie jo su ¡ít con stitud o-
En ese sentido se expidió el TtXF de Mar de i|
*
'
ciona!, en basea una dudosa valoració n de par ámetros de ' re inserci ón social ' comosu persona-
nalidad , lidad o su falta de reconocimiento de los hechos o la exteriorizació n de un arrepentí miento, no
¿
CtiCP, 5 ala lll, 17 / 7 07, " Martino, Santiago Marcelo y Chaves, Miguel Ángel Recurso de incorsti - pueden impedir el ejercido de un derecho, má xime cuando cumple con todos ¡os requisitos Le-
^ ^
tPdonalldad"iCauHwV°57í!Cr reg . n“ 989.07 .3 ( voto de la doctora Ledesma, adEi i ere e1doctor Traga nt por su
voto, doctor Rrggi en disidencia).
,,
3
D ¡s ¡den c iad e I doctor Ri gg i en I a mism a ea usa y resolución . CFCP. Salalll, 6vVR Maidana ".
Art. 14 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 60 61 TÍTULO II — DE LAS PENAS Art . 15

gales. La disidencia sostuvo que la denegatoria — que consider ó que hasta tanto el condenado punible tambié n ton esta clase de pena.Tal concepto requiere de la preexistencia de una tcmdEna
no demostrara voluntad de dar tratamiento a sus adicciones no estaban dadas las condiciones f Irme a p ena privativa de Ja 11bertad qu e e I co nden a do h aya cumpí ¡do "tota I o pa reí a I me ntejr 1.
para la concesi ón de su egreso anticipado estaba debidamente fundada, pues de conformi - Por último mencionamos que, en cuanto a la vafidez constitución al de la reincidencia, la Ca-
d ad ton I o p rescr ipto por eI a rt. 3 °, I ey 24.660 —printipí o de j u dicia í iza ción d e I apena— eseI juez saci ón Federal ha sostenido: 11 ... En un sistema republicano corresponde al Congreso de Ja Na-
de ejecuci ón quien Henea su alcance los elementos necesarios para juzgar, en cada casoconcre - ción determinarla polí tica de Estado sobre la criminalizació n deconductasyei sistema represi-
1o, sinla obligaci ón de atenerse a los informescarcelarios" ( doctores Figueroa, Gemignani en — vo legal , no debiendo el Poder Judicial arrogarse fuñe iones legislativas y no estando dentro de
disidencia — y Cabral ) 3. sus competencias valorar el acierto o desacierto del sistema, si no que solo es competente para
FinaImente, encuantoa la j ud¡catura competente para sutram¡tad ó n, seentendio queelTri- resolver su IneonstitucionalidadcoandoIa mIsrna surge deI aná IJslsdel s ¡stema jurid ¡co v ¡gente,
bunal Oral que conden ó es que el se encuentra en mejor posición para expedirse respecto de la no configurando el impedimento de obtener la libertad condicional a los reinciden tes una vio-
libertad condicional y no el órgano de ejecuci ón 5. lació n a los est á ndaresconstitucional es ni convencional es, atento que la respuesta normativa se
funda en el desprecio que manifiesta el ciudadano en el cumplimiento de la ley. Resulta indu-
dable que las normas Impugnadas —arts. 14 y 50, CP— no pueden conceptuarse como despro-
.
Art 14. A * L í enlo susl i luido por arl . 33 dé la ey 27.37 B , BO , 28/ 7 / 1 7 . La libertad con - porcionadas ni arbitrarias, sino que son fruto del ejercicio lícrto de una potestad legislativa,
dicional no se conceder á a los re i n cid entes . Tampoco se concederá cuando la condena quienfijala polí tica criminal del Esta ñ o al sancionar las leyes,normas que poseen sufundamen-
fuera por : tacl ón, lasque alsersometidasal 'testdecQnstitucí onalidad y convencí onalidad' no resultan írri-
1 . H om I cid I os a gravados prev ¡sto s e n el art . 80 d e I Código Pena I. ta so inconstitucionales. En la medida que la defensa no introdujo argumentos ni c úficas nove-
2 . De I itos co ntra lain teg ridad s exua I ,p revistos e n los a rts. 119, 120, 124, 12 5, dosas que hayan conmovido los desarrollados por la Sala en los precedentes de cita — entre los
125 bis , 126, 122 , 12S primer y segundo párrafos, y 1B0 del Có digo PenaJ . que se encuentra el fallo de laCSJN 'Ar évalo'—, corresponde declarar ¡nadnrtisibfeel recurso de
3 . Privació n ilegal de la libertad coactiva, si se causare intencionaEmente Ea casación dirigido contra el rechazo del planteo de mconstltucionalidad" 3 ,
muerte do la persona ofendida, previsto en el art. 142 bis, anteúltimo pá-
rrafo, del Código Penal .
Art. 15 . Pá r 'afosust . uidoporarl . 3 a de la ley 25.892, BO, 26/ 5 /C 4 . La libertad ton-
4 . Tortura seg u i da d e m uerte, art, 144 te r, in:. 2a, d e I Códig o Pena I .
di ció n a I ser á revocad a cua nd o e I pe na do rom et I ere un nu evo de Iito o vi ola re I a obliga-
5 . Delitos previstos en los arts . 165 y 166, int. 2 ° , segundo p á rrafo, del Códi -
ci ón de residencia. En estos casos no se computar á, en el t érmino de la pena, el tiempo
ga Penal.
que haya durado la libertad.
6 Secuestro extensivo, si se causare I a muerte de I a pe rsona ofendí da, con En los casos de los ines. 2o, 3a, 5° y 6cdel art . 13, el tribunal podr á disponerque no secom-
forme a I oss upuestos p revistos en el a rt , 170, ante penó I ti mo y a nteúltl m o pute en el t érmino de la condena todo o parte del tiempo que hubiere durado la liber-
p á rrafos, del Có digo Penal . ta d, hasta que ekond ena cf o c um pi i es e co n lo dJ spuesto e n dichos ínci sos,
7. Del itos previstos en los arts. 145 bis y terdel Código Penal.
Concordancias: CP, arts. 13, 17, 50, 53 y 5&.
8. Casos en que sea aplicable d art , 41 quinquies del Có digo Penal ,
9. Financiam icnto del terrorismo previsto en el art . 306 del Código Penal . § t . fte vocación. Efectos en ei c ómputo de Ja pena . Se plantean las causa les y los efectos de
10 . De I ¡tos previ stos en ios a rts. 6n y T de la í ey 23- 7 37 o I a q u e en e I futuro ta revocaci ón de la lí ber Ead condicional. Creemos, sin embargo, que cada caso debe ser analiza-
la reemplace. do por el juzgador teniendo en cuenta muchas circuns tan cí as, incluidas las car ácter ist i cas per -
11 . Delitos p revi stos en los a rts. 8 65, 866 y 867 d e I Códig o Ad u a ñero. sonal esdelencausado . La revocatoria importa la pérdida de un derecho dehiendo cumplirtodo
el tiempo restante desde que obtuvo la condicional,prohibiendo que la misma lesea otorgada
Concorda nci as: CP, a rts. 13 y 50.
nuevamente.
S 1 - Exclusió n dé los re incidentes , En esteart ículo IB leyseencarga deestablecer quienes son La lectura del primer p árrafo establece una obligació n para el tribunal , sin embargo la Casa-
losquenotendr ó n derechos la libertad condicional, estableciendo así una excepció n legal alas ción Federal mantuvo cierta prudencia al resolver que : "... Corresponde revocar la resoluci ón
dIsposiciones de Ia cita IegaI anferior . que revoc ó el beneficio de la libertad condicional pues, masa lid del incumplimiento estricto de
Asimismo, conviene recordar queseentiendeque hay re i n cirio nda cu a n d o u n condenado í a obligaci ón de informar ai juzgado sobre la modificació n en el domicilio, no se desprende la
qu e hub i era cumpl¡do, total o parci al men re pe na p r¡ vat ¡va de Iibar rad cometí ere u n nuevo de Iito faltade Intenció n por partedel condenadode dar cumplimiento con lasobligatlonesqueasu-

1 CFCP, Sal a 1, 2676/14, "Cuadrado' . 1 .


CNCP, 5 a la 111, 2176/ 61, " Salinas" (vota deI doctor Tmgant)
CFCR, Sal a IV, 23/B/14 " Palacios'. CFC?. Sala 1, 19/6714, " Merlino" (votode los doctores Figuero Cabral y Gemlgnsni) .
'
3 3
* ^
Arts. 16 / 17 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 62 63 TÍTULO II - DE LAS PENAS Arts . 18/ 19

mió, sino que por el ¿ontrar ¡ o siempre pudo ser tontactado y ubicado por el Patronato de Libe - m e I as regI as que se Ie ¡m p o n g a n. Ah ora b¡e n, encaso d e in cum plimi e rito aque( la f aiultad se re-
rados " (doctoresGemlgnanl. Eonnskyy Hornos) voca y mediante este articul ó se le niega ai Imputado la posibilidad de volver á peticionarla . En
Portero lado, dada la gravedad de lasconsecuencias que Importa la revocatoria, entendemos ese se nt ¡do y dada I a for m a de Ia redacc I ón, e nte n d ernos quc se t rata de unimpedIm c nto de ti -
que la resoluci ón que la disponedebe ser precedida desustantiaci ón y tona udienci a del imputado. po absoluto que opera de pleno derecho a partir del momento en el cual se firma la resoluci ón
...
E n esa d¡rece ¡ó n, somos contestes al a firma r que: " La 11 bertad con dI c ¡onal podr á ser revo - que revoca elinstituto en estudio ,
cada luego de dá rsele la oportunidad al procesado de ser ordo y presentar prueba, pudiendo jus -
tificar as i su incumpl í miento respectos la obligació n de residencia . Así, habiendo so licitado la de -
fensa diferen tes medI d as a f In delocalIza r asu asistido , I as qu e f ueron rechazada s por e 11ribonal, .
A rt.18 Los CO n d e n ado $ po r t ribunales p rovint i a I es a redus r ón O priii on por más decin -
n egá n d osel e de esta ma n era e I derecho a ser o I d o, co rresponde h acer Iuga r a I rec urso, d eja nd o co arios ser á n admitidos en iqs respectivos establecimientos nacionales. Las provincias
s in efecto la rev ócalo rí a de I a IIbertad co ndidona I y la co rrespondi erite ord en d e ca pt u ra ,,," z . podrán mandarlos siempre que no tuvieren establecimientos adecuados.
Concordancias : CN, art. 18; CP, art. 52.

A rt. 1fi, Tra nscurri do el término de la co n dena, o el p lazo de cin co a n os se n a I ado e n ei § 1 Recepción de condenados provinciales en establecimientos nacionales. Conforme ei
art. 13 sin que la libertad condicionaIhaya sido revocada, la pena quedar á extinguida, esquema federal, la ley manda al Gobierno nacional a asumir en forma subs ¡diaria ei alojamien-
lo mismo que la inhabilitaci ón absoluta del art. 12. to de I os condenados porf r¡b una les provIncialesa cumplir pena privativa de libertad por má s de
cincoaftos. Con ello se garantiza ] cumplimiento de la condena ante imposibilidades de las pro-
Gcmtorcterkcms: CP, arts. 12, 13 y 15. ^
v¡nci as conrecursos má s escasos o que no cum p la n co n Ias exl ge ncia s ediI¡ci as o ad minIstrat iva s
fj 1. Extinción de la pena. Mediante este articulo la ley prescribe la extinció n dé la pena al que ex ¡ge Ia ley pe niten cí ari a nacianaI,
cu mp Ii rse eI tér mi n o d e I pl a¿o . En ese senli d o, la jibertad h asta aho ra condic i ona I pasa a trans -
formarse en definitiva , En relació n a la incapacidad civil de hecho estudiada en el art 12, una vez .
operada la extinción de la pena principal , se extingue por su car ácter inherente o accesorio . Art. 19. La Inhabilitaci ón absoluta importa :
Porotro lado , ex ¡stenotrasmodalldadesdeindoleadminlstrati vaque realizan el mismoefec - 1. La privad onde! empleo o cargo p úblico que ejercí a el penado aunque pro-
to extlnflvo sobre fa pena, en efecto " el art . 64, ¡nc . a) de la ley 25.871, en cuanto estatuye una venga de elecci ón popular;
causal de extinci ón de pena mediante actosadministrativos de expulsi ó n, firmes y consentidos, 2 . La privaci ó n del derechoelectoral;
dictados respecto de extranjeros que se encuentran en situación Irregular, no es inconstitucio - 3. La incapacidad para obtener cargos, empleos y comisiones p úblicas;
nal, ya que no transgrede el art. 16 de la OV — al acordar a los extranjeros que poseen una orden
4. La suspensi ón del goce de toda jubilaci ón, pensi ó n o retiro, civil o militar,
de expuIsi ón del ter rl tor ¡o co n pro hI brdó n de regreso que lodI ferencl adetu aIquI e r o tro inter- cuyo Importe será percibido por los parientes que tengan derecho a pen-
no nacional un derecho que, por su condició n, no leesotorgado a los nacionales—, ni ladivisió n sión .
de poderes —por tratarse de una causal de extinció n de ia pena, establecida por el Poder Legis -
El tribuna! podr á disponer, por razones de carácterasIstenclaLquelavictimaolosdeu-
I atl vo e n e j e r cic I o de sus f a cuitades —, y ta m poco implic a re nun c ¡a a I a f I n a 11 cia d resocializad ora
dosque estaban asu cargo concurran hasta la mitadde dicho importe, o que lo perciban
de la pena ni priva de sentido al encierro precedente, pues constituye una orientad ónarmoni - en su totalidad, cuando el penado no tuviere parientes con derecho a pensión, en am-
zableton otras finalidades de lapena ' (doctores Catucc i , Borinskyy Riggi) ' .
1

bos casos hasta Integrar el monto de las indemnizaciones fijadas.


. .
Concordancias : CN, arts. 75 y 99, inc. T; CP arts. Sa 12, 20 tcr 24.26, 51, E2 y 2B1 bis ; CCGW,arts. 4S
a 50 y 93 .
Art. 17. Ningún penado cuya libertad condicional haya sido revocada, podrá obtener-
la nuevamente. § 1. Inhabilitaci ón absoluta. Como explic á ramossupra al comentar el art . 5°, la inhabilita-
.
Concordancias: CP, arts 73, 15 y 53 . c ¡ón es una res tr kef ó n de tipo tem pora I o p er p et u a med¡a nte la c ual que d a vedad a un a f acu!tad
que ten ¡a eIc ón de n ado antes de ser lo . Se trata,e nto ntes,de la pri vació n d e d erec hos o d e su e j er-
S 1. Imposibilidad deobteneruna nuevaiibertadcondicional, Unavezconcedidoel dere -
C icio como consecuen cia de habe r cümet i d O un delito.
cho de la libertad condicional, este dehe ser cumplido regularmente por el beneficiado confor - ,
El car ácter absolutoJI entendemos que queda relativizado puesto que no se pierden, por
l

ejemplo, los derechos profesionales sin quesedicteuna inhabilitaci ón detipo especial.

1 CFC ala IV, 26/5/ 1I^Steblerí. El artí culo enumera en sus Incisos losalcancesde la Inhabilitaci ón absoluta.
J
^
CFCFt Sala 11, 5 /12 /13, " Sánete;” . Privación de empleo atargo pú blico.| s comprensible a [ funcionario que,med¡ante etec-
CFCR, Sal a III, T 0/2 / 14, " Gime nez F e rreyra " , cion popula r o no mbra miento de au to r ¡dad co mpetente, ejerce f uncí onei publ ica S en aI-
Art . 20 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 64 65 TITULO II - DE LAS PENAS Arts . 20 bis/ 20 «1er »

guno de los tres poderes del estado . La inhabilitació n surtir á efectos al momento en que Asi, sostiene la jurisprudencia que: "Est á debidamente motivada la o posici ón del MPF, yaque
la sentencia condenatoria quede firme, momento en el cual el funcionarlo quedar á pri- e I del i to¡mp u tad o se e n cue ntra conmin ado co n pe n a de i¡nhabílitació n espec i al y el enca rta do
va d o d e 5 u emp le o y no pod r á rec upera do. no ha ofrecido a ufo inhabilitarse para el ejercicio de su profesi ón, condición necesaria para la
— Privació n del derecho electoral . El inhabilitado en forma absoluta no podrá ejercer los conformidad fiscal.Uno dé los votos concurrentes agregó quefrat á ndosede la actuació n como
derechos electorales en ninguna jurisdicci ón del territorio nacional m é dico de! imputadoy a causa de una supuesta negligencia, cuyo saldo lamentable fue el dece-
so de una persona , existe inter és fundamental dé la sociedad para que un hecho que afecta el
— incapacidad para obtener cargos, ampiaos y comisionas pú blicas . Robustece las conse -
,
servicio de salud se esclarezca, y el otro voto concurrente sostuvo que resulta impedimento pa-
cue ncl as jurí dica s dei primer Inciso. ra lasuspensi óndeljuicioaprueba la circunstancia deque el delito est é conminado con pena de
Pérdida de (naife jubilación, pensión o retiro . Los beneficios previ siona les quedan afec - prisi óne inhabilitació n conjunta " (doctores Gemignani, CabraL — voto concurrente — y Figue-
tados a la inhabilitaci ón al momento de la condena y en forma posterior. Sin embargo, roa — voto concurre nte- ) 1 —.
I os pa ri e ntes con d e recho a pensl ón cobra r á n la s sumas qu e I e correspondiera nalinha-
bilitado , p u d i c nd o el trib una I r por razones de rara ct Y a SJí tent|
'
í (, dispon e r que la m¡ta b
o latotalidad de aquellos ingresos sean destinados a la ví ctima o a sus deudos . No ser á Art - 20 «.bis». Último pamato ncorpórado por art , I” de la ley 27.206, SO, 10/ 1 V1 5 .
procedentesi la ví ctima o sus deudos no tienen necesidades bá sicas insatisfechas , Podr á imponerse inhabilitació n especial de seis meses a diez anos, aunque esa pena no
esté expresamente prevista, cuando el delito cometido importe:
Respecto a los alcances del instituto en estudio, la jurisprudencia ha dicho : " Es inadmisible el 1. Ineo mpetencia o a buso en el ej e rcic i o de un empleo o ta rgo p úblico;
recurso de casació n interpuesto contra el pronunciamiento que consider ó que no correspondía
privar al condenado — por el hecho cometido en ejercicio de su función de rector de una univer -
2. Abuso en e I ejerc í Cí O deJa patria p atestad, adopción, tutela cúrate -
la;
sidad pública— de su empleo p úblico de docente universitario, debido a que el art. 13 del CPso -
I a mente im p one la pr ¡vacr ón delea rgo púb I ico en ej e retei o deI cual se co m eti ó e I d e lito qu e mo -
3 . Incompetencia o abuso en el desempeño de una profesi ón o activi -
dad cuyo ejercicio dependa de una autorizaci ó n, licencia o habilita-
tiv ó la condena a la pena de inhabilitaci ón absol uta y destac ó que el derecii na ensenar posee rai - ción del poder p úblico.
gambre constitucional, que constituí a eJ medio de subsistencia del condenadoy que su conduc -
En caso de tos delitos previstos en losarts. 119, 120, 124, 125, 125 bis, 12 B, 129 —in fi-
ta como docente nofue motivo de reproche, pues ios argumentos del fiscal so lo de muestran su
opinió n diverge nte con la dei aguo sin que se advierta arbitrar ¡edad en la decisi ón. La disidencia — —
ne , 130 —pares . 2o y 3" , 145 bis y 145 ter del CódigoPenai, la inhabilitaci ón especial
ser á perpetua cuando el autor se hubiere valido de su empleo, cargo, profesi ó n o dere-
sostuvo que el concepto de funcionario público es funcional, no debiendo diferenciarse entre
cho para la comisió n.
f unciónarioy empleado p úblicoy que el cargo de docente enuna universidad publicase encuen -
tra a Icanzado po r ia i nh ab iIi ta ci ón pe rpetu a del art. del CP" (doctores Si ok ar, David — en disi- .
Concordancias: CP arts. 20 , 20 ter , 26, 51 y 62.

deuda — y Ledesmaj1. § 1. Inhabilitaci ón especial complementaria. Mediante estearticulose amplia la posibilidad


de imponer la pena de inhabilitació n especial aunque no est é expresamente prevista en el deli-
to cometido. La misma es procedente cuando el mismo se comete en el ejercicio defectuoso de
Art. 20. La i n h a bilitació n es pee i al produtir áia pri vac i ón dei emp I eo. c arg o, p rotes ión o una actividad que requiere habilitación estatal, profesión, cargo o mandato legal.
derecho sobro que re cayere y la incapacidad para ohtnnorotrodalmismo género duran - Por último, imparta mencionar el agravante de la perpetuidad previsto en el último pá rrafo
.
te la condena La inhabilitaci ón especial para derechos polí ticos producir á la incapaci - cuando se trata dedel ¡tos sexuales y los m¡smosfueroncomef ¡dos porel sujeto activoencircuns-
dad de ejercer durante la condena aquel los sobre que recayere. tancias de su actividad que necesita autorizació n, profesi ó n, cargo o mandato legal
Concordancias; CP. arts. 20 bis, 20 í er, 24.26, 51 y 62.

5 1. Inhabilitación especial. Adiferencia de la absoluta, la inhabilitaci ón especial recae so - .


Art. 20 «tere EI con denado a inhab ilitad ón a b so I uta pu ede ser restituid o al uso y goce
breel poderseguir ejerciendo determinado" empleo, cargo, profesión o denecho" . Es una san - de los derechos y capacidades de que fue privado, sí se ha comportado correctamente
ció n preventiva que mira hada el futuro ya que se inhabilita al condenado por motivos de ne - durante la mitad det plazo de aquélla, o durante diez a ñ os cuando la pena fuera perpe -
gIigenc ¡a, a bu so, \ n co m pete nci a o po r obrar e n f or m a delictu osa y así ev ita r que Io vu eIva a h a - tua, y ha reparado los daños en la medida de lo posible .
cer mientras dure la condena . Se trata de una limitaci ón He la actividad que vení a realizando el El condenado a inhabilitaci ó n especialpuede ser rehabilitado, transcurrida la mitad del
sujeto. p I azo d e ella, o cinco años cua n do I a pena f aere perp etua, s i se ha tom po nado í orrec -

CFCé, Sal a H , 9/5/13, " Bersan ", causa n° 15.339, .


CFCP. Sala 1, 23/5/14 "TejeHnaUrtarez " , causa rfí 630/14
Arts. 21/ 22 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 66 67 TÍTULO II - DE LAS PENAS AftSn 22 nbiS»/ 23

taimente, ha remediado su incompetencia o no es detemerque incurra en nuevos abu - descontar á — proporcional mente — lo que corresponda por el tiempo en que haya estado pri-
sos y, ademas, ha reparado los da ños en la medida de lo posible. vado de su libertad.
Cuando la inh a b¡litacíó n i mportq la pá rdida de un cargo púb I ico o d e 11n a tutela o c ura-
Lela, I a rehabil i ta ció n no comport a r á I a repos ici ón e n los mI s m o s ca rg os.
Para to dos ios efectos, en I os pí a zos dein hab íl¡ta ció n no se co m putar á el tiempo en que Art. 22 « bis». Multa actualizada por art 1 o de la ley 24.286, BÚ, 29/ 12/ 93. Si ef He-
el inhabilitado haya estado prófugo, í nter nado o privado de su libertad . cho ha sido cometido con á nimo de lucro, podr á agregarse a la pena privativa de liber-
tad una multa, aun cuando no est é especialmente prevista o lo esté sol o en forma al-
Concordancias: CP, a res. 11 , 19 , 25 , 2 S , 30 a 33 y 5 T ; ley 23.737.
te rn a ti va con áq ue 11 a . C u a nd o no est é previ Sta, Ea mu ( ta nO püd r á exí é d e r de noven ta
§ 1. Cese de la inhabi Irtació n. M edi a nte esta c ¡ta legaIqu eda n pl asma d os e n I a ley I os re - mil pesos.
quisitospara hacer cesar los efectos de la inhabilitació n, reí a tlvlzsndotambién la dureza de !a Concordancias: CP. arts. 21, 22, 51, 62, 64 y 65; ley 22.362 .
inhabií itatí ón a bso Iuta. Sin em ba rgo, q ue d a exclu ido del b enef ic i o la restrt u el ó n del carg o pú -
bliíu, I a tu tela y c urate I a . Ade rn ás, por vo Iun ta d I e gi si ati va no se considera para e I c ómp uto dé I § 1. Multa complementaria por delitos cometidos cor á nimo de lucro . Aquí se regula a la

plazo elliempoenel que el reo haya estado pr ófugo, internad o o privado de su libertad. multa como pena accesoria, se trata deunafacultad del juez para ¡mponerlacuandoel m óvil dei
delito haya sido el á nimo de lucro, es decir obtener una ventaja patrimonial mediante la comi-
si ón de un delito .
Art. 21. La mu I ta o b liga rá al reo a pagar la cantl dad de d i n ero que determ i nare I a sen - En ese sentido, la jurisprudencia ha dicho : " Corresponde suprimir la pena cí e multa impues-
Lencia , teniendo en Cuenta ademá s de las causas generales del art. 40 , la Situació n eco- .
ta en los t é rminos del art, 5o, inc c), ley 23.737, si nofue solicitada porei acusador" (doctores e-
^
nómica del penado mignani, Borinskyy Hornos) L
SI el reo no pagare la multa en el término que fije la sentencia, sufrir á prisió n que no ex-
ceder á de año y medio,
Art. 23 . Artículo sustituido por art . 1 ° rí e á ley 25 . S 1 E3 , BO , 1712 /03 . Entodoslosca-
EI tribu na I, a nte s d e tra nsf ormar I a mu Ha e n I a p r í sió n cor res po nd i e nte, procu ra rá I a sa - sos en que recayese condena por delitos previstos en este Código o en leyes penales es-
tisfacció n de la primera, haci é ndola efectiva sobra los bienes, sueldos u otras entradas peciales , la misma decidirá el decomiso de las cosas que han servido para cometer el he-
deIco n denado . Pod rá a uto riza rsea Ico rule na do a a nnortl zar I a p ena pecun ¡aria, median - cho y de las cosas o ga n anc i as que sorí el producto o e I provecho del delito, en favo r del
te e I tra bajo libre, siempre q ue se prese nte ocas ¡ón pe re ello . Estado nacional , de la;provincias o de Jos municipios, salv ó los derechos derestitución o
También se podr á autorizar al condenado a pagar la multa por cuotas. El tribunal fijar á el in de m ni zacíón de I da m nif i cedo y de te rea ros.
monto y la fecha de los pagos, según la condici ón econ ómica del condenado. i las cosas son pe I ig rosas para la;eg u ridad to mún, el com isa p u edeorden arse a unq ue
Co ncorda ocias: CP, a lis 24.26 . 30.40, 51, 62 , 64 y 65 . afecte a terceros, salvo el derecho de éstos, si fue ren d e buena fe, a se r tndemnizados,
« ct iJ ado como mn nda ta r i os d e a lg iJ i en o como órg a-
C IJ ando a I a u to r o lo s p artic ipes ha n i
§ t . Ni uHa. Co m o ya me n ci fináramos,I a pena demulta es un a sa nció n de tipo patrim on i aI qu e
nos, m I e m bros o ad m in ¡ strado res de una pe rsona de ex I stencia Ideal, y el prod u etc o el
afecta el derechode propiedad dei condenado. La pena tiene carácter personal e Intransferible.
provecho del delito ha beneficiado al mandante oala persona de existencia ideal, el co-
Asimismo, el artículo impone lac ón versió n a la pena de prisi ón en caso de incumpl í miento.
miso se pronunciará contra éstos.
S i n emba rgo, e 11r íb una! d e herá a g otar tod os I os me rii os posibles pa ra la sat isfacc ¡ó n de aq u e -
Cuando con ei producto o el provecho del delito se hubiese beneficiado un tercero a t í-
lla, pudiendo ejecutar los bienes y cuentas riel incuso, antes de imponerla.
Finalmente, la cita legal autoriza , teniendo en cuenta las condiciones personales del encau - tulo gratuito, el comiso se pronunciará contra éste.
sado y sobre todo su situaci ón econ ómica, la fijación de un plan de pago cuyos montos y fechas Si eJ biendecomisado tuviere valor de uso o cultural para algún establecimiento oficial o
qu ed aran a criterio deí tr ib unal. de bien públito, la au to ri da d raciona I , provine ia I o mun i opal respectiva pod r á dis pone r
su entrega a esas entidad es, 5i as í no fuere y tuviera valor comercial, aquélla dispondrá
s u enaj e nació n. Si no tuvi era va lor lí eito alguno, se I o destru ir á.
Art 22 En cualquier tiempo que se satisfaciera ia multa , el reo quedar á en libertad
. .
En el casode condena Impuesta por alguno de los delitos previ sí es por los arts. 125, 125
Del importe s e deseo nta r á , de acue rdo con I as reg I as esta b I ecl das p ara el cómpu to de í a bis, 127, 140, 142 bis, 145 bis, 145 tery 17ü de este Código, queda comprendido entre los
prisió n preventiva, la parte proporcional al tiempo de detendón que hubiere sufrido . bienes a decomisarla cosa mueble o inmuebledonde se mantuviera a la ví ctima privada
Can[ orHHnd á>,: CP, a rtí - 3, 21, 24, S 1 y 64. de su libertad u objeto de explotació n. Los bienes decomisados con motivo de tales deli-

fi tjj
'
Pago de la multa. Para el caso en que se d é la con versió n antes prevista, una vezsatlsfe -
cha la suma dineraria impuesta como multa, el reo recuperar á inmediatamente su libertad y se CFC?. Sal B IV, 13 /11/13, " Fit¡ueroa, M¡g uel A. y 0 rtega,Luisa E m ma sfltec.de casae ión " ,
Art . 23 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 63 69 T Í TULO II — DE LAS PENAS ArtS , 24/ 25

tos, seg ún los t érminosdel p resente art í culo, y e I p rorfuí i do de le s m u Ita s que se im pon - ex istir co m o presupuesto qu e su1¡tu la r sea co n d ena d o; y po r el otro I ado, que et d eco miso se e n-
gan, ser á n afectados a programas de asistencia a la victima. Pá rrafo sustituido porart . cuentratundado toda vez que se ha acreditado que la motocicleta fue utilizada por el Imputa-
20 de te ley 26 . B42 , BO. 27 / 12/ 12. do para intentar darse a la fuga tras la comisió n del delito — ' instrumento empleado para laco-
,r
Encaso de losdelitos previstos en el a rt. 213 ter y q u ater y e n e I Título XI 11 del Ubro 5eg un - m i s ió n d e I delitoJ— {doctores Catucci, Fi g u eroa y Ri g gi — según s u s votos — } 1.
do de este Código, ser á n decomisad os de modo definitivo, sin necesidad de condena pe- En cuanto a su procedencia y naturaleza jurí dica , "toda vez que el decomiso —por su car ác-
nal , cua n do se h u b¡ s re podid ocom p roba r la iI re ¡1Lid de su or ¡gen, o del hecho materia t a I ter accesorio — so I o pu ed e ser o rdenado e n tanto exi sta una pe na pri n ci pa 1, co rrespon de Ja res -
que estuvieren vinculados, y el imputado no pudiere ser enjuiciado por motivo de falle- titud ón del dinero incautado en el marco de una causa en la que el imputado ha sidoabsueito"
cimiento, fuga, prescripci ón o cualquier otro motivo de suspensió n o extinció n de la ac- ( doctores Gemignanl , Cabraly Figueroa ) ¿.
ció n penal, o cuando el imputado hubiere reconocido la procedencia o uso il í cito de los Finalmente, partede la jurisprudencia ha remarcado que los bienes decomisados deben ser
bienes. Pá rrafo incorporado por art . 6'Tde la ley 26.683 , 80 , 7 1/ 6/ 11. propiedad del condenado, por lo tanto, "el decomiso es una disposición legal — accesoria de la
Todo reclamo o litigio sobre el origen, naturaleza o propiedad de los bienes se realizar á Condena — q ue qu eda tu era d e su curtes rtac ¡ó n en im ju¡C¡ o a b revia do y con si ste e n I a pérd i d a a
a trav és d e un a acc ion a d m inistrativa o civil de restituc i ón. Cu ando e I bi e n huh i ere s ido favor del Estado de los instrumentos que se utilizaron para cometer el delito y de sus electos,
su bastado só lo se podrá reclamar su valor monetario . P¿ rrafo incorporado por art . 6 ü s i e nd o con dic ión sin e qua non que los bien essean propied ad de I de Ii n cuen te y h aya n sido utili-
dé la ley 26.6 B3, fió, 21 /6/11 . zad os para comete r el del¡to. Así — e n este ca s — el v ia je que inte nt ó emprenderel imputa do
El juez podr á adoptar desde el inicio de las actuación es judiciales las medidas cautelares no tuvo otra finalidad que la de trasladar el material estupefaciente que llevaba oculto en su
suficientes pa ra aseg u ra r el decom ¡so d e I o de los i nmuebles, f o ndosd e co m e relo, de pó- cuerpo , h echo por el qu e f ue c ond e nado y se d i spuso eI de com i so d e I d in ero ha I lado en s u poder
sitos, tra n spo rtes, e I emen tos i nfo rmá ticos, técnicos y d e co m uni ca ción, y todo otro bie n ( cua t roe ie nt os ve i nte dó I ares) relaciona d ocon í a s c á psuí a s qu e Ilevaba en s u cue rpo para su tra s-
derecho patrimonial sobre los que, portrata rsede instrumentos o efectos refac í onados lad o o destino co m e rci a I " {doctores Catu cc i, B orin s ky, R igg i) 3 ,
con el o las delitos que se investigan, el decomiso presumiblemente pueda recaer.
El mismo alcance podr á n tener las medidas cautelares destinadasa hacer cesar la comi -
sió n del de Ii to o sus ef e ctos, o a e v ita r que secon solid e su pro vec ho o a o btacuíiza r la im - Art. 24. Multa actualizada porart 1: de la ley 24 236 . BO, 29 / 12 / 93 Uprí siónpre -
punidad desús participes. En todos los casos se deberá dejara salvo los derechos de res- ventiva se computar á asi : por dos dias de prisión preventiva, uno de reclusi ó n; por un
titución o indemn i z ació n del da mn ¡ficado y de terceros d í a de prisi ó n preventiva, uno de prisió n o dos de inhabilitaci ó n o la cantidad de multa
que el tribunal fija se entre pesos treinta y cinco y presos ciento setenta y cinco.
Concordancias: CJV . art . 17; CP, a rt . 29; ley 23.737 , arts. 30 y 39; CCCU, arts. 177a a 1777 y 17 S0.

5 1. Instrumentos del delito. Este artículo regula el decomiso, es decir la apropiación por
. .
Concordancias : CP, arts. T , 5° 9°, 19, 29, 20 í er, 21, 22,56,58 77 y 270: CCCN , art . ¡g.
parte del Estado de los objetos vinculados al delito . Se trata de un castigo de tipo retributivo en § 1. Có reputo efe ia prisió n preventiva. Ertí uantoa harmonizaci ón en la interpretació n nor -
maliva , I a C á mara Fede ra I de Casaci ón Pena I ha sostenido qu e :
la normativa que g obier na la s
Jl

e I cua I el canden a d o p ierd e I a p ropi e dad o m era teñe ncia de I os ef ectos q ue I e h ay a n se rvi d o co -
mo instrumento para la comisión del delito sean o no de su propiedad . med idasde coerción personal debe ser interpretada restrictivamente, Porsu parte, conforme lo
Si las cosas fueran peligrosas, el decomiso puede ordenarse, aunque afecte a terceros, pero estipula el art . B ^ delCP, enelt ó mputodefa prisi ón preventiva deben aplicarse separadamente
¡
s estos so n de bue na f e, tendr á n d erec ho a inde mniz ació n, las disposiciones má s favorables al procesado.
Dada la naturaleza d? los bienes incautados y si tuvieren alguna utilidad, los mismos podr á n
ser donados a organismos public óse de biencomún o podr á n ser enajenados si tienen algún va -
lor, caso contrarió se ordenar á su destrucción. Art- 25 . S Í durante¡a condena el penado se volv í ere Ideo, el tiempo de ¡a locura $e com-
,
Para los casos en que recaiga condena por los delitos previstos en losarts. 125, 125 óó, 127, putará para el cumplimiento de la pena, sin que ello obste a lo dispuesto en el ap . 3 del J

140, 142 ÍJCS, 145 í)/s, 145 íery 170 del CP, se decomisar á latosa mueble o inmueble en donde la í nc. rdel art . 34 .
ví ctima haya sido mantenida privada de su libertad , aunque lo haya hecho moment á neamente . .
Concordancias: CP, arts. 20 Te y 34; CCCAf arti. 41 y 42 : Ley (Je Salud Mental.
*
EI p roducto de I decomiso ser á afectad o a programa s de asi ste ncia a la víctima .
Importa mencionar que cuando fuere posible eí decomiso ser á restituido a las ví ctimas del
§ 1. Conde n ado p rivad o de razó ti du ra nte la ejecu ción. EI a rt ícu lo a nt icipa e I esta do de lo -
delito o destinado al pagode la indemnizació n. Cuando ello nofueraposible , el Estado se apro - cura sobreviniente del condenadodurante la ejecución de la pena por lo cual la soluci ón del Có -
piar á en forma definitiva de aquel,
En ese sentido,¡« jurisprudencia se ha expedido: "... no seobsen/a déficit de f úndamentaci ón
en lo relativo a! decomiso cuestionado, toda vez que del fallo surge que la motocicleta —pro -
1 CFCP, Sala lll, 21 /4/14,“ Maldonado, Roque Jacmtos/Rec. decasación".
pie dad del enea usado — fue utllizada pa ra í a com i s ión de I deli to. Los votos concurre ntes agre - 2 CFCP, Sala 1, 26/2 /14, " Herrera , ífamónMicoláss/Ret, de tasa ció n " ,
garon, por un lado, que para que ddecomiso sea viable en los t érminos del art. 23 dd CP, debe 3 CFC?. Sal a 111, 12 /3/ 13,"JJü n z á léz Sandial, Osma r a /fiecurso de casad ón ",
Art . 26 LlBítO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 70 71 T í i U LO III — CONDENACI ÓN CONDICIONAL AftS. 27/ 27 flbiSJ*

digo resulta razonable y porelloese lapso de tiempo debe computarse yaque, si bien ei loto no ello nú exime al tribunal de analizar la viabilidad de una condena condicional en el caso, espe-
sufre los efectos de !e ejecución, lo cierto es que no recupere su libertad . cialmente teniendo presente los motivos que inspiraron al leg islador al regular dicho instituto,
vi ncu I ado cor I ainnecesa r ¡ edad de ¡mposic ¡ ón d c pena s te mpo raímente b reves de efect ¡vocum-
p I imien tú, su efe uto deter i ora n te so b re I a pe rsún a y ia compro bada i nef icaria para tumpli r con
¡a final idadde la pena constituci ón a límente declarada . Es deber de los jueces sentencia ntes fun-
T Í TULO l!l
dar debidamente todos los entremos correspondientes al dictado de una condena, incluida la
CONDENACIÓN CONDICIONAL m oda Ii d ad de ejec utión d e I a pe na. La d iside neta sostu vaque el recurso d eb i a ser r echazad o p u r
ausencia de agravio toda vez que la decisi ón del tribunal coincidí a con lo acordadoporlas par -
Art 26, En los caso» de primera condena a pena de prisió n que no exceda de tres añ os,
ser á facultad de los tribunales disponer en el mismo pronunciamiento que se deje en —
tes " (d octores G e m i gna n i en disiden cia —, Ca bra I y F ¡g ueroa}

sus pensó el cumplimiento dé la pena. Esta decisión deber á ser fundada, bajosanctó n de
nulidad , en la personalidad moral del condenado , su actitud posterior al delito, los mo-
Art. 27. La condenación se tendr á como no pronunciada si dentro del t érmino de cua-
tivos que lo impulsaron a delinquir, la naturaleza del hecho y las dem á s circunstancias
tro a ños, contados a partir de la fecha de la sentencia firme, el condenado no cometiere
que demuestren la inconveniencia de aplicar efectivamente la privaci ón de libertad . El
un nuevo delito. Si cometiere un nuevo delito, sufrir á la pena impuesta en ¡a primera
tri buf
óí req u e rir á la sin fo r m ati cutes p ertinenies p ara form ar trite rio, p adiendo la s p a r- condenación y la que te co rrespon diere por e I seg undo delito, con fo rme con lo d i spues-
tes aportar tambi én Já prueba útil a tal efecto .
to sobre acumulaci ón de penas .
Igual facultad tendr án los tribunales en Igs casos de concurso de delitos sí la pena im -
La suspensión podr á ser acordada por segunda vez si el nuevo delito ha sido cometido
puesta al reo no excediese los tres años de prisió n .
despu és de haber transcurridoocho años a partir de í a fecha de ta primera condena fir-
No proceder á la condenació n condicional respecto de las penas de multa o inhabilitació n, m B . Este plazo SC elevará a diez añas, si a m b o s delitos fueran doloso».
.
Co ncorda neias: CP, a rts. 9°, 2 7, 2 fi, 40, 41, 51.52 55 y 5 fi . En los casasde sentencia s recurridas y ton firma das , en cuanto aleará et é reo lidie ¡ onal de
la condena, los plazos se computará n desde í a fecha del pronunciamiento originario .
§ 1. Condena condicional . Efectos . El ¡nst¡1utodefacondenacond¡c¡onalesunafacultaddel
Concordareias : CP, arts. 2 E, 51¡ 5 5 a 58 y 77.
tribunal mediante ia cual queda en suspenso el cumplimiento de la pena por parte del condena-
do, Ello, siempre y cuanto se trate de la primera condena a prisió n y que la misma no supérelos § 1. Plazos. Segundasuspersió n de la ejecuci ón de tapera. Dijimosque la condenació n con-
t res años Ta m b¡ é n, más a 11 á de I os re qu ss itos objet i vos, el pro nun da m iento que otor g u e la sus - dicional es la condena (su cumplimiento) dejada en suspenso . Ahora bien, tal decisió n se tendr á
pensf ón deber á tener en cuenta aspectos de la personalidad del reoysu actitud trente al proce - por no pronunciada si dentro del plazo de cuatro años, desde que la sentencia quedó firme, el
so,iodo lo cual conformar á el fundamento para su concesió n. condenado no comete un nuevo delito .
Finalmente, entendemos que elinstituto es solo aplicable a la pena de prisió n quedando ex - Para el casoque cometiera unnuevo delito, sufrir á la penadelaprimeracondenadónm ásla
cluida la reclusi ón y, en forma expresa, la multa e inhabilitació n. que í e correspondiera por el segundo delito.
En esa dirección , ' es arbitra rio lo resuelto pues si bien el aguo al imponer al imputado la pe -
J

La suspensi ón puede ser acordada nuevamente pero después de haber transcurrido ocho
na de tres a ños de prisi ón, de efect ivocumpli miento, se ciñó al acuerdo celebrado entre las par - a ñ os desde q ue la pr i m era co nden a haya quedad o f i rm e, si a mb os d eI¡tos f ueron dolosos, elí p I a-
tes y, tal como señ aló la defensa, no dio razones suficientes para imponer una pena de efectivo zo se eleva a diez añ os.
cumplimiento, ya que eí encartado no registra antecedentes condenatorios, y la escala penal
aplicablea í delito y el grado de partidpación en el hecho permitir í a la imposició n de una pena
con esa modalidad . En casos donde la condenació n condicional podrí a ser aplicada, la decisió n Art. 27 «rbis ». Art í culo nfQrpor ádo por árt 1° de la ley 24.31ó, BO , 1 9 / 5734 . Alsus-
d e negatorl a de be ser fu nd a da, p u esto que de otro mod ose esta r¡ a pri vando a qu ien su f re el en - pender condidocalmente te ejecuci ón de te pena, el tribunal deber á disponer que, du-
cierro la posibilidad de conocer los pron ósticos negativos que impiden otorgarle un trato m ás ra rite un pí a zo q u e fija rá entre dos y cu atro a ños según la gravedad de I delito, el t ond e-
favorable, y los condenados se verí an impedidos de ejerc er una adecuada defensa enjuicio an - nado cumpla todas o alguna de las siguientes reglas de conducta, en tanto resulten ade-
te la Imposibilidad de refutar decisiones basadas en criterios discrecionales d é los magistrados cuadas para prevenir la comisión de nuevos delitos:
que tesdisponen " (doctores Cabra!, Figueroa y Gemignani) 1. 1, Fijar residencia y someterse al cuidado do un patrpnatQ -
Tambi én, en relación a la facultad det tribunal ante un juicio abreviado, se ha dicho: " La mo - 2. Abstenerse de concurrir a determinados lugares o de relacionarse con
dalidad de ejecución efectiva de la pena , si bien ha sido expresa mente a cordada por las partes, deter m I nada s perso n as.

CFCP, Sa I a 1, 2S/ 6/ 14 , 'Castro, <5 abñ eIG. s/Rec. de casadú n " . 3 CFC?. Sal a 1, 19/ 3M 4, 11Defina,M a rio Osvaldo s/Recu rw d a casación " .
Arts. 28/ 29 LIBRO PRIMERO — DISPOSICIONES GENERALES 12 73 T Í TULO !V — HEPAR ACIÓ N DE PERJUICIOS Art , 29

Abstenerse;de usar estupefaden teso de abusar de bebidas alcohó licas . 2 . La indemnizaci ó n del da ño material y moral causado a la ví ctima, a su fa-
4. Asistir á la estofa ri dad primaria , si no la tuviere cumplida . milia o a un tercero, fijándose el monto prudencial mente por el juez en de-
5 . Realiza r estudios o pr á cticas necesa rios para su capacitad ór> Iabo raI o fecto de plena prueba.
profesional , 3 . El pago de las costas.
6. Son eterse aun tratam iento inédito o ps ico I ógico, previo i nf orme que Concordancias; CP, arts . 11, 2S, 30 a 33, 61, 68, 70 y 175; CPPN, arts , 531 y 535; CCtN, art 3 . 170& a
acredite su necesidad y eficacia. t 7á8 y 1774 a 178C,

7. Adopta r of i Cí O, arte, i nd uStria o profe sió n, adecuado a s u ca pacidad.


.
§ 1 - Re paración de da ñ os y pe rjuiclos- Costas Por I o gene ra I, la co m i jf Ón de un d e I ¡ to pro-
9. R ea I iza r trabaj os n o remun erados e n f a vo r del Estado o de i nstituci orí es voca da ñ os a terceros . Mientras que la responsabilidad penal trae como consecuencia la impo-
de bien público, fuera de sus horarios habituales de trabajo . sició n de una pena, la responsabilidad civil acarrea un redamo al con denado por los da ñ os ma-
Las reg I as pod r á n s G r modificadas por et tri b u n al según resulte con vení e n te ai taso . t eri a I es y mo rales ca u sad os po r e I de I ito y u na consec uerrte ob I i g ac i ón c i v iI d e repa ra r I osf .
£ I eí co ndenado no cu ínp lie recon alguna reg Ea, dí tribunal podra d i spone r q u e nosecom - Con ello , si el delito delectado ocasiona, de manera independiente al da ño público que fun-
pute como plazo de cumplimiento todo o parte del tiempo transcurrido hasta ese mo - damenta la acci ón penal , un perjuicio de tipo privado susceptible de ser apreciado pecuniaria-
mento . Si si ton denado persistiere o reiterare e I i neum p Ii miento, el trih un al pod r á revo- mente, ta m bi é n nacerá I a o hIi gación de reparar, I o que h a r á p rooed erite una acción ti vi \ 2.
ca r la co nd i cid nalidad de la co nrfe na EI condena do deberá entonces cum plir I a tota I ¡dad Entre las principa les diferencias entre la pena y la reparación, podernos destacar que mien-
de la pena de prisió n impuesta en la sentencia . tras la primera es estrictamente persona !, la obligaci ón de indemnizar puede hacerse efectiva
Concordancias: CP, arts. 9n, 27 y 2 B; CCCV, arts. 73 a 75 y 78. sobre los bienes del condenado, incluso después de muerto . Asimismo, lapena únicamente pue-
de ser aplicada al sujeto activo del delito, mientras que la reparaci ón puede rccaercn cabeza de
% 1. Re g I as d e conducta , Pa ra m anle ner e I derecho a I a conde n ac i ón con dicio n a I, se esta- un tercero. Y, po r otra pa r te, I as ¡nd em n i za ció nes se regula n in depe nd i entemente del g ra d o d e
blecen mediante este art ículo uñ ase rie de reglas de conducta que deber á cumplirel condena- culpabilidad deí autor del delito, mientras que la pena tendr á distinta magnitud dentro de lo
do. Todas o alguna de lasmedidas estadlee ¡ das en los incisos anterio res, pudiendoser modifica- q ue í a esca la pe nal lo per mita, seg ú n el g rado de cu I pa b i I idad 3.
das a criterio del juzgador, deber á n ser fijadas por el juez para que sean cumplidas por el bene- De la! manera, puede ocurrir que una sentencia condenatoria deba abarcar algunas cues-
fici ado po r el p!a zo d e d os a cuatro años se g ú n I a g raveda d d e I de I ito co n eí f i n de p revenir I a co- 11ore s col atera les a I a i m posición de la pe n a a los efectos de I a re p arae I ón de I os perju ici os oca-
misión de nuevos ¡ licitas . Todo ello, bajo apercibimiento legal , en caso de incumplim iento, de s i ona d os, m ed i ante I a i m p os id ón de m cd i das d e d isfi n ta naturaleza .
disponer que no se compute el plazo transcurrido o que sea revocada la condiciona lidad cí ela E n ocasiones, ha br á o ue d i s pon er la reposición a I es tado de tosas p rev i oa I d e I i to ( ¡ rrc . 1°) , po r
condena y dispone el cumplimiento efectivo y Lotal de la pena impuesta . ejemplo, la devolució n de la cosa hurtada (art. 162, CP) ola rectificación del instrumento pú bli-
co f aIsifiCá d o (art. 292, CP) *
La redacci ón anterior de la norma contemplaba solo la posibilidad de restitución dé la cosa,
pero, m uchas veces, ei I o no a Izan za ba p ar a re parar e I daño causado a I da mn if i c ado cua n do, po r
Art. 28 . La suspensión de 1á pena na comprender á la reparació n de los da ños Causados
por el delito y e?l pago de los gastos deI juicio .
ejemplo, I a cosa se hubkrredeteri ora do. Po r ello, I a refa rm a i ntrod uc i d ¡j por I a I cy 25.18S am p I ió
!a posibilidad deesa reparaci ón, estableci é ndose que se podr á ordenar la reposició n al estado
Concordancias: CP, art. 29.
anterior cuando ello fuera efectivamente posible, pudiendo disponerse a tal fin la restituci ón
Afeante de la suspensión de la pena. Los efectos de la condenaci ón condicional sola-
de I a co sa y otra s m ed i das q u e fu e re n necesa r í as.
i 1.
L Liego, ta mb i én pue d e ord enarse la rep arac ió n del da ño iti ater í a I y mo raleausado por el de-
mente comprenden a la suspensi ón de la ejecuci ó n de ia prisión mas no a las indemnizaciones y
cosí as del proceso.
lito (me 2C ), loque indica que la indemnizaci ón dehe ser plena, esdecir, abarcativa de lodo per -
juicio el ocasionado .
Por da ñ o material se entender á todo perju ici osusceptible de ser apreciado pccunianamicn-
le. La existencia del daño debe ser segura, aunque no pueda probarse o establecerse su verda-

TITULO IV
REPARACI ÓN DE PERJUICIOS Aboso, Código Penal de la República Argentina. Comentado, concordado con jurisprudencia, 3"
ed, 2016, p. 112 .

Art. 29. La sentencia condenatoria podr á ordenar :


2 Arte Aggeo - Báez - Asterias, Có digo Penal comentado y ordenado , 2018, p 74. .
1 . La repos I don a I esta do ante r í o r a la co m I s ¡ón del delito, er> cuan to sea po-
3 Arte Aggeo - Báez - Asturias, Código Penal comentado y ordenado , 201 &, p 75, .
sible, disponiendo a ese fin las restituciones y demá s medidas necesarias . J
D' AlessIo (dir.J - Divito {toord- ), Có digo Penal rom estado y anotado. Parte general, 2005, p. 17 &.
Art. JO LlBítO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 74 75 T Í TULO IV - REPARACIÓ N DE PERJUICIOS Art . 31
,
dero monto, pues la expresión '' en defecto de plena prueba r hace referencia únicamente al te laimposibilidad patrimonial —real — de afrontar la totalidad de los rubros señalados, má s
monto de la reparaci ó n. Comprende no solo el da ñ o emergente sino tambi é n el lucro cesante. aun cuandoel pagode la multaaparece recién en ú ltimo orden deprelaci ón (iric . 4c) .
Por su parte , ef daño moral es una lesió n de car á cter no patrimonial, quecomprcnde los dolores, Al respecto, los doctores Ü ' Alessio y Divito s e ñ a l a n: e n virtud de que este orden de pre-
angustias, padec í mí en tos y lesiones a las afecciones intimas y psí quicas del damnificado 5 . ferencia se establece sobre el patrimonio y no sobre la persona, es preciso evitar que traiga co-
Finalmente, en todos los casos corresponde resolver sobre el pago de las costas procesales moconsecuencí a la conversi ón d é la multa en prisi ón; si ello se presenta como posibilidad, el or -
(i n c. 3*3, q ue co m pren de n e I pago de la la sa de jList i ci a, h onora r ios de letrados, p e rit os e i nt é r - den deber á invertirse atendiendo, en primer lugar, a la pena de multa
pretes, y t ualq u i er crt ro g astu q ue suscite por I a tra m ¡tac i ón d e I a ca u sa .
La regia g enera I esta ble ce que ei pago de I as costa s se encuentra a ca rg o de I a p arte ven ci da,
s i n peej uido de q uecua ndo hu bi era te n id o u na razón p la u s i ble pa ra I itiga r la p a rte vene ida po- Art. 31. La obligación de reparar el daño es solidaria entre todos los responsables del
d r á se r es i m¡da total o pare i a I me nte po r e I tr i buna I a ab onar I as misma s , Cu ando sea n va r ¡os los delito .
condenados, el tribunal fijar á la parte proporcional que corresponda abonar a cada uno, amen Concordancias : CP, a rts. 14, 29, 45 y 4 f¡_
de la solidaridad establecida por la ley civf!c .
§ 1. Solidaridad. Conforme también es dispuesto por el art. 1751 delCCCJV , independiente-
mente de que el delito sea doloso o culposo, esta disposició n establece que la obligación de re-

Art. 30. Articulo sustituido por art. 28 de la ley 2 5 , 188 , SO . 1 /11/Í99 . La obligación de sarcirel daño generado por el delito esdecar áctcr solidaria . Solució n que pretende brindar ma-
indemnizar es preferente a todas las que contrajere el responsable despu és de cometi - yor seguridad al damnificados la hora de obtener la reparaci ón integral de los da ñ os sufridos
do ei delito, a la ejecució n de la pena de decomiso del producto o el provechodel delito como consecuencia de la conducta ilícita.
y al pagode la multa . Si los bienes del condenado no fueren suficientes para cubrir to- El car á cter solidariode la obligación implica que la v í ctima tiene la facultad de accionar con-
das sus responsabilidades pecuniarias, é stas se satisfarán en el orden siguiente: tra todos o uno de los responsables deIda ñ ogenerado —el antiguo art . 1082 del CCdispon í aque
encasodeque unodeloscodeudores indemnizara la totalidaddel da ño, aquel notendrá dere-
1 . La indemnizaci ó n de los da ños y perjuicios.
cho para demandara los oíroslas partes que les correspondieren. Sin embargo, a raí z de la re-
2.
El resarcimiento de los gastos del juicio.
forma instaurada por el actú a! Código Civil y Comercial, el doctor Lorenzetti refiere : " . . . el Có-
3.
El decomiso dd producto o el provecho del delito .
digo prev é expresamente la acci ón de contribución entre lúí deudores, deforma tal que aquel
4. El pagode la multa.
que paga puede repetir de los demá s codeudores, según la participación que cada uno de ellos
.
GmuKteidjk CA arts 11,29 y 33; CCCN, artí, 52, 1709,\t2\ , 1722, 1T24, 1730, 1739, 1739,1741, hayaten í doen el hecho (art , 840), de conformidad con las pautas establecidas eneiart . 841, Al
1742, 1745, 1740, 1750, 1757, 1759, 1771, 1772, 1774 a 1779, 2564 y 2565, respecto, debe ponerse de resalto que el art . 1082 del Código derogado imped í a expresamente
la posibilidad de demandar a los restantes participes la restitució n de lo abonado en las partes
tj 1 , Privilegio de ta obligació n de indemnizar. Este artí culo establece el car ácter preferen -
que le correspondieren, en los supuestos en que el autor habí a actuado con dolo , . , J T — . |

cia ! de la obligació n de indemnizar frente a las demá s responsabilidades que podr í an haberse
Ahora, la reglafijada porelart. 31 del CAse aplica ú nicamente en materia de da ñ os, no así en
originado con posterioridad al delito ,
reí a ci ó n a I as costas del ju ¡ci o .
En este senrtido, fija un orden de preferencia de pago en caso de insolvencia, total o parcial, ,
La e nte nsió n de I tórmin oJr respo nsa b I es del delito r a ba rea a quien es haya n sido e ncont rado s
d e I con d enad o. E n taso de n ocon ta r co n I os b ¡e n es suf icientes para satisf a ce r I a totalida d d e los
penalmente responsables en car ácter de autores, cómplices o instigadores. Por ende, no con-
r u b ros, debe r á respeta rse ei si gu ¡en te ordend e pre la ción: a ) in d e mn i zació n ; ó) res arcim i e uto
tení p I a a quien es pa rt id pa ron —por t itulo I ucrat ivo — d e los efectos d e aq uel . Sob re esta ú It i m a
de los gastos de juicio —son los gastos generados al titular de la acció n civil con motivo del im-
cuestión, veremosqueel art . 32 del CPindicaquedeberan responder hasta la cuantí a en que hu-
pul so y tiesa ri olio del proceso—; c) decomiso del productooei provecho del delito (art . 23, CP ),
biesen participado.
y d ) pago de multa .
En cuantos losJl encu brido res " , la jurisprudencia, como se indicar á , no resulta ser pac ífica.
Así, en caso de que la restituci ón del objeto del delrtosea imposible, la indemnizació n se inri-
Asi, a Ig un ost r ¡ bunal es h an i n corpora d oa estos dentro del I ote de responsablessol id a r í os, m i en-
pone ante cualq uier obligació n que pudiera contraer el condenado después de su comisió n .
tras que otros no. Sobre esta cuesti ón, el Código Civil y Comercial, en su art . 1752, establece: " El
Ahora bien , en principio, esta norma no deber í a aplicarse frente a tipos penales que preve-
encubridor responde en cuanto su cooperación ha causado daño
an sanciones de naturaleza pecun ¡ aria , puespodria presentarse el su puesto deque el con de na -
d ó se vea obligado aconvertir la pena de car ácter econ ómica por una privativa dé la libertad an -

. .
D 'Alessio í dir J - Divitotcoord LenCódj'goAena / cfe te (Vacrooromentíidc] y anciado, fartegenera,1,
1

.
2Jed „ 2013, p 314,
5 ArteAggeo - B á ez - Asturias, Código éenalcomentado yordenado, 2918, p, 70 , Sáenz, en Có digo Civil y Comercial de la Nación comentado , R.Lorenzetti (di r.) - De Lorenzo P. Lo -
1

6 Arce Aggeo - R á ez - Asturias, Código Pen a I comentado y ordenado, 2918, p, 77, renzetti feoords .), 2014, t,VIH, p, 551.
Arts. 32/ 33 L ERO PR MERO - DISPOSICIONES GENERALES 76 77 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

JURISPRUDENCIA a ) Si el penalmente responsable fue condenado a una pena privativa de la libertad, se ac-
— Entre ambos deudores — el que cometi ó el delito y el encubridor — media una solidaridad im- tuar á conf órmelo establecido por el art, 11 del CP: " Eiproductodeltrabajo de! condenado a re-
perfecta. cada obligado esdeucordel toco, aunque no íiaya solidaridad entrevarlos obliqados. La clusión o prisión se aplica rásimultáneamente: ? A in demnizar los dan os y perjuicios es usados
ob Iig ad ó n así r ac ida " noes sulidad a ", pero si in solid um, cuyos efectos so n en ci e rto mod o equípa- por e! delito cjue no $ati$ftderé con otros recursos; 2°. A la prestación dealimentos seg ún el Có-
rableiafosque surten las obligaciones indivisibles o de garant í a . La distinción no afecta elcerecho .
digo Civil; 3°. A CDí rea r los gastos qw ecausare en elestablecimien to; 4a A fórmarun fondo pro-
del at reedor deevigir a tualq u ¡era de filióse Rompí ¡miento integ ral desudeber deindenwa reí da- pio, que se le entregar á a su salida" ,
ño pedecic¡- o,5Í nfraccionamientoalgunodesuresponsabilidad ( votodeldoctorTragant ) CNCfi 5a- . E n el m ¡Síno sen tido , el art. 121 de í a ley 24.660 de Ejecud ón de la Pena P r ivati va de I a Libertad,
¡a ili, 24IW Í 96, «Fontalda Mesa, Neresde JesúsyotrosstReojrsode casando causa n" 417.
^ se esta ble ce que : " La retribución del tra bajo del intern o, deducidos los apones correspondientes
a la seguridad social distribuírásimultáneamenteen la forma siguiente: a) 10% para indem-
Art . 32 , El que por titulo lucrativo participare dé los efectos de un delito , estar á obliga - nizarlos dañcsyperju Icios causados por el delito,conforme lodispo nga la sen tencia; b)35% pa-
ra la prestaci ó n de alimentos, seg ú n el Código Civil; c ) 25 % para costear los gastos que Causare
do a la reparación hasta la cuantí a en que hubiere participado .
en el esta blecimiento; d ) 30% para forma r un fondo propio que se le entceg ar á asu salida
Concordancias: CP, arts. 2.9, 277 y 279; CCGM, arC. 1751.
b ) En caso deque fuera condenado a pena de multan inhabilitaci ón, el trihunal rieher á in -
.
§ tí Extensión Sobreeste art ¡culo,cabese ñaEar la distinci ón realizada por Eosdoctores D'A - dicarla parte desús " entradasoemolumentos " quedebedepositar perl ódicamentehasta el pa-
lessio y Drvito, que entienden que una parte de la doctrina considera que lo presad pto implica go totaI del d a ñ o ca usado .
una limitaci ón al principio de solidaridad reparatoria, mi enfrasque otra distingue al responso
bledel ilícitodeaquel que, a tí tulo lucrativoo gratuito, participó de losefecfoidel delito: ".. . se
ha señalado que solociertos encubridores con responsabilidad penal propia porel delito de en - TÍ TULO V
cubrimiento, que han recibid oefectos del delito gratuita mente , quedar í an cornprendidosen la IMPUTABILIDAD
norma. Aquí la obligació n no es solidaria sino que la responsabil idad solo se extiende hasta la
cuant ía enquehubiesen participado " 1 . Art. 34 . No son punibles:
r . EI qu e n o haya pod I d o en e I m omento del hecho, ya sea por Ins uficí en cia de
JURISPRUDENCIA sus facul tades, po r alte radones rrto rbosas d e las mis maso po r su estado de
— No corresponde la indemn ¡¿aci ón respectodequienfue condenado porencLbri miento (art . 27 S ineonsc i e ncia, erro r o ig nora ncia de h echo n o im p u tables, co m prender la
.
tec, CP), dado q ue solam r nte est á o t>l ig ¿ cí o a i ndem ni za r a la y¡ctl ma del robo el autor del ena b < \ - criminalidad de! acto Ó dirigir sus acciones .
mrento d e los arts. 276 y 2 78 bis. A D e m as. et a rt. 1981 del CC exd uye aI encub rio or de la solid a nd aa , En caso de enajenaci ón, el tribunal podr á ordenar la reclusi ón de! agente
siendo de observarque el art. 32 del CP no conduce a la solución distinta, sea que so piense que no en un manicomio, del quenosaldr á sinopor resolución judid a Ltonaudien-
comprendes los encubr í dores o que si los abraza, pues a ún asf deben ser excluidos los favorececo-
c ia del Mi nisteri o P ú blico y previ o d i etamen de peritos q u e tfecl aren d esa-
res, queesekasodeauto5. CFJCC 13Í 6S32, « Denegrí, J. y otros».
parecidp el peligro de que el enfermo sedarte a sí mismo o a los demá s-
E n lo s de m á s casos en q u e se absol vi ere a un p ro cesado p or la s ta usa I es del
presente inciso, el tribunal ordenar á la reclusió n deí mismo en un estable-
Art. 33. En caso de insolvencia total o parcial, se observarán las reg í as sigu í entes:
cí mientoadecuado hasta que se comprobase la desaparici ón de las condi-
V\ Trat á ndose de condenados a reclusión oprisíón, la reparació n se har á en la ción es que le hicieren peligroso .
f orma determ I na da en el a rt. 11;
a
2*, El que obrare violentado por fuerza fisica irresistible o amenazasde sufrir
2 . Trat á ndose de condenados a otras penas, el tribunal señalar á la parte de un mal gravee Inminente.
s u s en tra d a so e m olu m e n los q ue deba n de pos i la r pe riód i came n t e h as ta e I
3 - , El que causareun mal por evi Lar otro mayor i nmi nenie a que ha sido extra ño.
pago total.
4” . EI q ue o bra re en cum pl i miente d e un debe r o en el I eg í ti mo ejerci cí o de su
.
Concordancias: CP arts . 11, 29 y 179 .
derecho, autoridad o cargo.
511 Procedimiento en caso de insolvencia. £n caso de que el responsable presente una in- 5°. El que obrare en virtud de obediencia debida.
so Ivenciatotalo parcial para afro nta r sus obli g ar mn es, se esta bl ecen dos moda Ii dad es o proce- 6*, EI que o bra re en d ef ensa pnop i a o de sus derechos, sí emp re q ue co n currie-
dimientos, según el condenado se encuentre privado de su libertado o no. ren la s sig uientes circunstancia s:
a) Agresión ilegitima;

D ' Alessio (d ir.) - Di vito (coa rd), en Cd digo Pen a i de tí jVa ció ri cornen tadoy ano fado. Parta general ,
b) N eces id a d ra ció na I del m edio em p I ea do pe ra imped i rl a o re p elerl a,
2fedr 2013, p.| l &, c) Falta de provocad ón s uf ici ente po r pa rte del q u e se def i e nd e .
Art. 34 LlBRG PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 73 79 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

Se entenderá que concurre n estos circunstancias respecto de aquel quedu - De este modo, podemos sostener que se configura lalnejí istertria de acción por falta de vo-
rante la roche rechazares! escalamiento o fractura de los cercados, pare - luntad cuando la persona realiza un acto —positivo o negativo — atribuí ble a : I) Movimientos
des o entradasde su casa, o departamento habitado o de sus dependen - reflejos. Estos consisten en una excitació n de los nervios motores debido a un est ímulo fisiol ógi-
cias, cualquiera que sea el da ñ o ocasionado al agresor . eo-corporal, interno o externo , carente de voluntad impulsora por parte de Ea persona {Los es-
I g ua Imente respecto d e aquel que éneo ntra re a un extraño d entro de su ho - tornudos, los esta dos convulsivos y la reacción po r cosqui II as o por e] pinchazo). 2 ) Movimien-
gar, siempre que haya resistencia, tos meramente fisioló gicos, cuyo dominio o dirección están a / margen de / a voluntadde / a per -
V . El que obrareen deferí s a dei a personaoderechosde otro , si e impreque con - ro na. 3 ) Actor producidos po r fuerza física irresistible (v is a bso Iu ta) eje re ¡da sobre I a pers una,
curranl as circunstancias a ) y b} delinciso anterior y en caso de haberprece- co n í o que la m i sma resuIta un mero instrumento de un terce roo la resuI tante d e I a i mpuI si ón d e
dido provocación su f ¡cíente po r parte del agredid o, la de qu e no h a y a p a r- una fuerza natural o mec á nica extrañ a , 4\ Caso fortuito, como productor de un resultado, es
t ici pa do en e I Ea el te rce no de f ensor. decir, la intervenci ón de una fuerza natural que excluye la acción del sujeto ( alud, rayo, inunda-
. .
Concordancias: CP art. 25; ley 22.273, art. Io; CPPCABA arti. 23, 25, 15G, 315, 328 y 329; CPPU, ci ó n , etc é tera) . 5) inconsciencia absoluta , que corresponde a un mov í miento corporal carente
. .
arte. 76. 73.536, me. B", 361, 495 p árr. 21', 514 y 551, CCCN, S ' 31 . Z 7.3S. 41.42 y 173{) .
1
r
de voluntad por hall arse e n esta do de In conscienc í a total (sueñ o prof urido, delirios f ebriles d e
alto grado, desmayos, efectos profundos producidos por estupefacientes, etcétera ) — en este
¡§ T; Inmutabilidad. Conelobjetode realizar un an á lisis did á ctico, metódicoyordenadodel K upu esto se debe va I ora r la conducta p recode nte, pai a d esca rta r q u e e 15 uj eto se hay a co locado
presente art ícuí o, cstrud uraremos I a ex p os ición co nf orme I os conce ptos con st ituti vos de I deli - en tal estado para del inquIr en esta dode Inconsciencia factio fió er^ in causa); en tal caso respon-
to seg ún la teorí a finalista: acción, tipicidad , antijuridicidady culpabilidad . derá aun cuando al momento del hecho haya perdido el dominio desús actos— ,
Así, antes de adentrarnos al estudio de cada uno de los incisos que componen el art. 34 del
CP, pasaremos a dar una definició n breve de aquellos elementos const ¡tu ti vos del delito: b ) Tipicidad — El tipo est á constituido por la descripci ón formal del hecho contrario a la
norma que sanciona la ley penal [descripció n forma! del hecho punible} y, eventuaimente, por
a ) Acción. Es una conductahumana, voluntariayexterna — opera en elmundo exterior — las circunstancias o caracteres que debe reunir ese hecho para ser punible .
que produce como consecuencia uílresu Itodo: la vulneración efectiva de un bien jurí dicamen - Entonces, latipí ddad es la correspondencia entre el hecho ocurrido en la realidad y el des-
te protegido. crito en la norma legal, con sus circunstancias propias . Por ello, se sostiene correctamente que
Desde una perspectiva finalista, la acció n es eE ejercicio de una actividad con una finalidad . un hecho (/serum) es tipleo cuando se corresponde con las caracteristicasdel tipo penal deque
Es decir, d e be existir un movimiento corporal volunto que o pera en razón de un determina - se trate , se subsume en eE art í culo penal .
do fin. Se dirige un movimiento en miras a un resultado defin ido . La tip ic ¡ dad im pone 1a nec es idad de q ue I eg ¡slati vamente en I os del ¡tos se especif¡q u e n o d e-
Para esta teor í a, la vo / umadquedirigeel movimiento corporal tiene un contenido , la finali- terminen —clara / precisamente — aquellas únicas fó rmulasa las cuales se prete ndeadecuar una
dad pergeñada por ei autor o la hora de ejecutar un determinado movimiento . As í , para confi - conducta humana ocurrida en el mundo real ffactum) para la aplicaci ón de una pena.
gurarla enndurtao acció n es menester que la finalidad — tenida en cuenta por el actor — se ade - Se sostiene asi, que el tipo y su correcto adecuación constituyen la llamada garantía de tipi-
c ú e ai resultado generado por la acci ón. cidad de la represión penal.
Los elementos que componen ala acci ón seclasitic anen obj etivos y subjetivos : Fasandoa la faz negativa , latipicidad puede no configurarse por inexistencia de cualquiera
1 , Elemento objetivos: se configuran con el movimiento corporal y el resultado , El movi - —
delo s elemento s const ¡tuti vos d eI tipo . Asi, la a edén —u om¡sió n heveda a ca bo por u n ser h u-
m ie nto co rpo ra I es e I que ej eruto é I sujeto para obten e r eI f in prete nd iri o;m¡entra 5 que mano, en forma voluntaria , y que produzca un resultado o modificació n en su exterioridad, no
eí resultados aqueHaexteriorizació n quemodifica elmundo exterior como consecuen - podr á adecuarse típicamente si falta:
cia del movimiento . — Un el eme nto déseripti vo ( sea obj eti vo osubj etivo}.
2 . Elemento subjetivo: consiste en la finalidad . Es el objeto que tuvo en mente elindividuo Sujeto pas ¡vo {a uto I esi ón o a uto pu esta en peligro) .
a la hora de llevar a cabo el movimiento corporal, — £ lobjeto (sobreelquerecaeel delito).
Ahora bien, má s alia de la existencia dedistintas definiciones y requisitos para configurarla El medio (permitido o inidóneo).
" acció n'' seg ún lateoria del delito en quese implante —finalista , causal í sta,no rmativista, entre — Un elemento normativo (corro í a ''¡legitimidad" ri el apoder amiento en el hurto).
otras—, existe pr á ctica mente pleno consenso doctrinal y jurisprudencial en materia de causales Un ele me nto s ubjeti vo (como e I fin d e h acerse p ag a r la de vo Iu ció n cí eI cad áve r — art , f 71 ,
de ausencia o inexistencia de acci ón. Asaber : CP- o el propósitode 'tobtenerun lucro paras í o para untcrcero '' del inc. 7o del art,) 73
del CP).
1. Invnluntabilidad : supuestode incapacidad psíquica paradirigir las acciones (art . 34, ¡nc.

1 C P) o estado deInconsciencia absoluta (¡nc. tr ) . — La ausencia de tipo, significa que la conducta o hj eto de estudio no est á prevista o descrita en
2, .
Fuerza física Irresistible { i nc 2°, 1 parte).
a
la f ó rmula I egal de I Có d i go Pe na I, tai como sucedi ó, o porqu e no a dmite esa f orma de cu Ipa bili-
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 80 81 T ÍTULO V — IMPUTABILIBAD Art . 34

dad — como ocurrecon el delito de da ñ o que no Est á previsto en forma culposa si no úricamen - 3. Obediencia debida (inc . 5a), como se hase ñ alado en el t ó pico de antijurid¡tildad, algunos
te a tí tulo doloso (art. 183 , CP) — . ident ¡11030 este s upu esto como un error de p roh¡b i ció n o de esta d o d e necesidad discul-
pante .
c} Jlntijuridiadad Hasta aquí examinamos los dos primeros elementos int égrateos del
delito - la acción (en cual quiera desús formas) y la tipiddad (o la adecuaci ón de la acció n a la ley Huelga decir, queia ley 22.278, en su art . 1C,prescribe la ¡nimputabilidad absoluta respecto
e n perfecta correspo ndenti a)—; de modo qu e a hora co rresponde estud i ar otro de loseIemen - dé los menoresdedieciséisaños.
tos:la antijuridkiddd ' js j contra cara, las ca úsesele justificación .
'
Un hecho para ser jur í dica mente j//efto, adem ás de adecuarse a la descripci ón de un tipo pe -
i2 . Aná lisis de la norma , Comencemos et estudio de cada uno de los 7 incisos del art. 34 del
nal determinado (tipicidad) , debe ser antijurí dico . Ello significa que la circunstancia deque un
CP.
hecho de la vida real se adecúe a un tipo penal, no implica afirmar que de por si es antijur í dico,
pu es resta ver if ica r si n o medi a un a causa I d e just if ica c i ón que exduir á a pr/orí su anti jur id icidad, a ) ln aso p r i m e r o "No son pun í bies: 1 , EI que no haya pod ¡do en e I m orne nto de I hecho,
D

por m á s típico que resulte, Así, la anti juridicidad no es un concepto que surja del derecho penal, ya sea por ¡ n su f i ti e ncia de sus tac uItad es, por alte ra dones morbosasd e las m is m as o por su es-
sino de la totalidad del orden jurí dico , tado de ineo n sciencia, erro r o í g nora neta de hecho no i mputa bles, comp render la cr ím i n alidad
del acto o dirigIr SUS acd ones.
.
Dentro de la faz negativa , la formula genérica (a encontramos ene! ínc 40, 2a parte del art,
34 dd CP: " el legitimo ejercido de su derechomientras que los supuestos especí ficos resultan E n caso de e n ajenación, el tribunal pod r á ordena r la reciusió n de I a ge nte en un manico m í o,
ser : del que no saldr á sino por resolució n judicial, con audiencia del Ministerio Publico y previo dic-
tamen de peritos que declaren desaparecido el peligro de que el enfermo se da ñe a si mismo o
1. E sta dode necesidad j u st¡ f i ca nte — poes ef d i scu Ipa nte ser á anaIizad o dentro d e Fa cuI pa -
a los demá s .
b üidad— (ine. 3a).
En ios dem á s casos En que se absolviera a un procesado por las causales dei presente inciso,
2 . Legitima defensa — propia ( inc, 60 y de terceros ( inc . 7 ^) — .
> el tribunal ordenar á la reclusi ón del mismo enun establecimiento adecuado hasta que se com-
3. .
" Cumpltmien to de un deber" (I nc 4U, 1a pa rte) —p arte de I a doctrina y jun spru dencia es - probase la desaparició n de las condiciones que Le hicieren peligroso".
tudian este supuesto dentro del an á lisis de \ a culpabilidad — ,
E ste i nris o primero se div ¡de e n tres p árratos. EI pr i mero e stab I ere q u e no se r á n p unibles lo s
d ) Culpabilidad .
efdd imputabiiidad.
— Elconceptode culpabilidad se encuentra íntimamente reí a donad ocon que no puedan comprender la criminalidad del acto o dirigir sus acciones ya sea: a) por insufi-
ciencia en sus facultades: JíJ) por alteraci ón morbosa de aquellas; c) por un estado de incons-
La imputabiiidad se relaciona intimamente con el autor del injusto penal, sin referencia al- ciencia , g d ) por error o ignorancia.
.
guna alhecho Es la condici ón del sujeto para serculpable, por loque preexiste al suceso Es la ca - . Ei segú n do a parta do prescribe una medida de seguridad para los enajenados que, median-
pacidad de comprenderla antijuridiciriaddesu accionary adecuar su conducta atal efecto . Im - te dictamen de peritos, se consideren peligrosos para sí mismos o para terceros. Asimismo, fija el
plica el j uicio d e rep roche y la inexigi b-ilidad de oí ra conducta, es- decir, la capacidad del sujeto procedimiento de externación (resoluci ón juri icial, previa audiencia del Ministerio Públiroy dic-
pa ra m ot ¡varse positiva m ente en I as normas. tamen de peritos especializados sobre la desaparici ón del riesgo indicado m ás arriba ) .
E ntonces, e I individ u o pa ra se r cuI pa ble debe te ner, a I m omento deI hech o, la ca pac iír ad de Finalmente, en ultima instancia se refie re a la medida de seguridad de internaci ón —en "es-
r ccuar su compgrtam i en to a aqiJ? I¡a co m pr en -
c pm p r ? nd er la a nt¡ jU ridicfdad de Ia con ducta y aí ta blee i mi e ní os adec ua d os ”— dictada pa ra quien esno ale anee n un estaí r o d e " en aj en ad ón ",no
sión. o bsta nte ser cons iderados pe I igrosos pa ra sí y para te rceros.
Analicemoscada unode los pá rrafos :
Así, d delito se configura por una acción t í pica, antijur í dica y culpable; y un sujeto es culpa -
ble cuando no ingresa en ninguno de estos supuestos : 1. Párrafo primero — Se trata de un a f ó rmuI a m¡xta qu e p resenta cara cteres biol óg¡co - psi-
1. Inexigibilidad decomprensió n de la antijuridicidad. qui átricos y psicoló gico-normativos.
a) Incapacidad ps íquica ; Los caracteresjtu'o / ógj' cos-pí / qujatr/coí aparecen en las referencias a la madurezmental y a la
I. Insuficiencia de lasfacuitados ( inc. 1n). salud monta!. En primer lugar, la ley considera maduromentalmente (iurectdc ture ) a quien ha
II. A Iterac i ón mo rbosa de I as f acu Itad es (inc. 1a). cumplido diecisé is afí osdeedad. Asu vez, la ley exige queel sujeto, para ser imputable, debe go-
b ) Error de prohibici ón invencible (inc. 1 zar de cierto grado de salud menta!, excluyendo de esa clasificaci ón a losque padecen de insufi-
c ¡ene¡a de las f ac uItad es men tal es, es dec i r, aquel¡os: a) cuyo desarrollo mental se ha detenido
2 . Inexigibilidad de realizarotca conducta.
a) Incapacidad ps íquica para dirigir las acciones ( inc. r ).
e n u na determinad a etapa d e s u cvolución (im bó c iI es, d c biles m entales); b) que pad ece n a / fe -
rae fortes morbosas d e sus f acuI tades (en fer m eda d es men ta I es), loque com pre nde tanto loica-
b ) E stado de necesid ad d i scuIpa nte ( in c. 2° , 23 pa ríe }. sos p rop ios de aIienaci ón corrro d e otras pert urbaci ortes menta fes q ue no a I canza n a se r con no-
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 82 83 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

ta d as como ta Le s (por ej empl o, ne ur óticúi); c) que padece n — e n el rn oriente del h echo — este - !. Insuficiencia de las facultades mentales — Esta categor í a refiere al retraso mentaf o de-
rtor de inCansaenaa ge bilidadesmentales .
^ á
áT; qtíe setncuerttjr h en sitúa dones en lasque ríp pueden conocer ni
por tanto, vaIorar Ia conducta asumida 11 evacte a cabo .
Por otro lado, los caracterespiJÓDfDgHros-normabVúiseñ alan que ¡a falta de salud mental
,
El retraso mente / se caracteriza por una capacidad intelectual significativamente inferior al
promedio, que se acompaña de limitaciones también considerables en la actividad adaptativa,
.
conducta la ininiputabilí dad únicamente, cuando ha impedido al sujeto comprenderla crimi- refer ida a las siguie-ntes á reas y habfl¡da ú es: comúnicacion, cui dado d e s í m i s m o, vi d a d ornést¡ca,
nalidad del acto o dirigir sus acciones. soci a les e interperson a les, a utocontrol, aca démicas fun ci ona les, oci o, tra bajo, salud y seg ur¡ dad.
Imposibilidad de comprender la criminalidad del acto , si bien no existe una única postura, im-
plica I a f acuh ad de conp re nd er que el a cto eso p ueóe ser proh¡bido {a ntijuridico) : m i e ntras que De acuerdo al nivel de afectació n intelectual , la OM 5 establece la siguiente clasificaci ón:
ladoctrina coincide en que \a posibilidad de dirigir las acciones implica la facultad depcfbemar N¡vel inte I ectu aI n orm al: C. !. (toef ¡cien te in telectual) en tte 90 y 100 .
la conducta, es dec i r, I a p os ibiIidaddel s ujeto de rea Ii zaruna acció n Iib retn ente decid i d a, te ni en - — Lim í trofe o fronterizo: C.l. entre 70 y 85 (C . I. normal bajo) .
do en cuenta las dem ás opciones de obrar que pose í a —puede existir comprensión de la crimi- Retraso mental Eeve : C. I. entre 55 y 69,
nalidad dei acto pero si falta la posibilidad de dirigir las acciones, no existir á inmutabilidad—.
— Retraso mental moderado : C . I. enlre 40 y 54.
Causales
Losetementosconstitutivosdela imputabilidad son : .
Retraso mental gra ve : C L entre 25 y 39 ,
de inimputabilidüd
-
a) Madurez m en tal . Es el desarrollo intelectual y yoli ti vo emocional que debe alcanzar el — Retraso mental profundo: C.L inferior a 25 .
sujeto p ara co mpre n d er la criminaliriad del acto. Esto imp Ii ca te ner CO nci e ncia de lo jus -
r erech o ha
to y de Ininj u sto, de la da n oso y no da n DSO, de I o bu eno y df? I m ala. Nuest roí Ahora bien, no obstante la posibilidad de establecer rategürí asde afectació n intelectual me-
fijado esa edad en d ieciséis a ñ os . Los menores de diecisé is a ños no son imputa bl es y, po r diante indices de coeficiente, ningún aná lisis psiqui átrico-jur í dico es v á lidosi no es acompa ñ ado
ende, no son culpables, ni punibles, de un estudio entoca do al comportamiento adaptativo manifestado por el sujeto, la estimula-
ci ó n familiar, socio-cultural y educativa recibida, y las posibilidades de rehabil itació n (de acuerdo
b) Salud mental. EI sujeto no debe sufrir, al momentodelhech o, insuficiencia de sus facul-
al diagnóstico de base).
tades o alteració n morbosa ( enfermedad ) de aquellas, que le impidan conocer la crimi -
n al idad del acto o di r i g i r sus ate io nes. Imheciliaeidiona :
— Facultades mentales suficientes (que no implica necesariamente " plenas faculta- 1. Imbedlia: imp I ica un dosarro 11 o mental ap roxi ma d o d e ent re t res a si ete años, po r
des ') signif í cala inexistencia de incapacidades, como la oligofrenia o retraso mental
1
lo que el sujeto si bien tiene la facultad del habla, su lenguaje resulta defectuoso,in-
severo, q u e impi d an co mprend er la crimina I i dad del acto. fantil y disl á lEco, No dispone deaurtonomia ps í quica , es incapazde comprender su
— Ausencia de enfermedadmenfaí (alteración morbosa, alienante, etc étera), son alte - conducta y mucho menos determinaciones éticas de aquella .
rar io nes o pe rturbacio n es menta I es q ue trastorn an Ias f acu I ta des de co mprensión . 2 . Idiocia: es una entidad dinica ubicada en el grado más bajo de la insuficiencia men-
No necesariamente implica urta ausencia total de perturbaci ón mental ( basta quesea tal, con falta casi o absoluta de inteligencia .
pa reí aI, pe ro de e nt idad s uf i cí e nte a I os efectos delacnmprensi óndelacriminalidari
II. Alteración morbosa de las facultades ¡nen í ales — Dentro de las alteraciones morbosas
y la dirección de la conducta) ,
e n con tra mos Ia ps ¡cosí s y sus derivados (esquizof renia, I oc ura m a ní aco de pres iva , etcétera).
La consciencia es la aptitud psí quica que permite conocer y ira locar la propia si Lu aci ón, ensi Laspsicorisdeterminan una serie de trastornos mentales que se caracterizan poruña altera -
mismo y enreí a ci órt aI en torno oalmundocircunda nte. Es un e stado de Iuc idez perceptivo-sen - ción importan tedel juicio de realidad, con incapacidad para distinguir el mundo in ternodel ex -
sorial.Refiere al pleno dominio de las facultades de la persona. terno, en sus relaciones consigo mismoy con tos dem ás.
Es importante señalar que un estado de inconsciencia puede eliminar la acci ón ( primer ele - Scconsidera psic ó tkoal sujeto royo fun clona m/enfo mente leste lo suficicntemcn te altera -
mento dentro delateo rí a deldelitojola imp uta bitidad ( supuesto de inculpabilidad ) . El primer do como para Interferir gravemente en su capacidad de hacer frente a /as demandas ordinarias
s u p u esto ocurrirá cuandolafaIta de co nscienda tu era pl e n a o totai;mi e ntra s que ia af ectac ¡ó n y comunes de la vida .
a la esfera de la culpabilidad se advertir á en los casos de afectació n parcial de la consciencia Las ente rmedades menta les cr ónicas presentan una evolución continua o progresiva que al-
(ebriedad, estados emocionales agudos, etcétera) , tera de manera persistente la actividad psí quica. Seg ún su grado de po ten cí a Iida cf destructora

A horabien, c l estadode i nconsdenda no debe serimputablealautor. dccir, este no debe ha -


ber aceptad ohallarse en dicha situación (culposamente) ocolocarsevoluntanamenteenella (do -
I osame nte), p ues de lo cont rar i o responder á conforme a I a teor i a de la “ actio lib era in ca usa "1 . ñámente la situaci ón de ¡nimputabilidad en ta que luego ¡realiza la acción. R é quiem de la verificación de:
a} voluntad in id a 11i b re y conscientemente e n ca m in ada al delito: ó ) estado de i n capacidad, de enten der o
aucrer, provo cado o perm itid o por el mismo autor: c) p roducci ón ael resu Itado d i sva I¡oso reprochado cor
1 Esta teo ní a sa refiere a rasos en loscue se responsabiliza al sujeto activo, auncuando haya actuado la ley; d ) n exo d a causaIidad (a unquesea m ad¡ato o indirecto) e n t ra la acción d a I sujeto y el resu 11 a do. Si n o
en eet ad o de inim puta biiidad. El autor resulta imp uta bl e, porque é I mi smo ha crea do o permitido vol unta- .
se observa dol o “ e n el acto ante ó or " , n o existi rá msponsa bií i dad pena I
Art. 34 LiBítO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 84 85 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

puedEn distinguirse : 7 ) las neurosis, 2 } la s psicosis esquizofr énicas y, finalme rite, las demen - 0 e ntro de Ja ú tt i ma catego rí a m e r ece un a n áli s is pa rti cuI ar el estado de ebria dad.
cias. La ebriedad acarrea como consecuencia patol ógica la supresió n temporal de las funciones
cognoscitivas y la liberación de automatismos al margen de la voluntad.
.
III Estados de mcortí ciencia o inconsciencia patoló gica — Estos estados se relacionan inti-
mamente con d concepto de -enajenado - A tí tulo deejemplo, cuandose enajena unapropiedad, La eóriedadpued e se r causa I d e un esta do de ineón scienci a, según e I gra d o:
esta deja de ser de su primitivo propietario y pasa a ser de otro; así, cuando seenajena una per - a ) Primer grado o primera fase . La alcohole mi a alcanza un valor medio que oscila entre 1
so n a, sus actos deja n de pertenece r le, y a no est á n inse rtos en sus fac uItad es m enta I es; la s con - o 2 gr. por mil de alcohol en sangre. Aquí no se pierde el control de la conducta, ni la to-
ductas resultan ser ajenas a su consciencia. tal claridad deInconsciencia perceptiva . Tampoco se suspenden lasfunciones cognoscr -
EI tra s tor n o men ta I tra nsitorio p ropia me n te dicho resulta ser un esta do de inconscien cía po r ti vas yio vo I i t iva s . P u ede existir leve dismn esi a, q ueno i mp i de e I ej erci cíqconscien te y vo-
la grave alteraci ón de la consciencia y estados de impulsividad mórbidos { factor causal para que luntario dé las acciones .
el sujeto no pueda dirigir sus acciones}. b ) Segundo grado de ebriedad. La alcohole mi a alcanzada oscila entre 2,5 a 3 gr. por mil .
Ex isten d is tin tos ti pos de trasto rnos me nta I es transí to r ¡os. Sin e mba rgo, según I a no rm at iva Aqu í nos encontramos con una intoxicació n alcoh ólica aguda (completa }, con síntomas
y jurisprudencia, se ordenan, según fa cohesión psicol ó gica , del siguiente modo : claros de :
Incoordinación motora .
a) fita dos crepusculares: lo percibí do por lossentidos no alca riza a ser í nter prelado correc -
tamente, en razón de verse influido porfantasí as del sujeto . — Alte rae ion es graves de la consciencia .
Es incompleto el proceso de conc i entibaci ón del mundo circundante, con conductas no Automatismos.
a decu adasa la l ógica delascircunstanciastpor ejemplo,la mujer lira a su hijo por la ven - En el plano psicol ógicos observa la suspe nsi ón de las funciones cognoscitivasy rememo-
tana, al estar soñando que su casa se estaba incendiando). rativas,pé rd¡da de la comprensión y direcci ón del actuar, el ejercicio de la crítica y la ¡nhi
E ste cuadro es f rec uente en I os asía dos emocionales ¡n tensos (cr¡ s is }, cuadros tóxico rn - bidó n de los impulsos . Sccae en la inconsciencia, no sabe ni recuerda lo que ha hecho. So -
facciosos, pos traumá ticos, etilismo agudo, etcétera. lo están presentes actos a uto matizad os, dé los cuales tampoco se es consciente.
-
b ) Estados de inconsciencia : no es una a consciencia o sin-co nesciencia , si no una atención 0 Tercer grado de ebriedad. Comprendo dos momentos:
global de la consciencia que sigue existiendo en el sujeto, pero sin lucidez . — Uno de sue ño profundo, donde se suspende la consciencia psicol ógica con pérdida
la inconsciencia es un estado patol ógico mental que muestra:
deIconocimientoy del sent ¡do ,
a} Ausencia del juicio Critico ,
Otro estado, donde a pesar de la suspensió n de Jas funciones cognoscitivas, puede
ó} Ausencia de memoria. conservarse mini m a m e nte e I co mpo rtam ien to psí co m oto r por la p rese nci a de a uto-
c) Ausencia de conexión con el mundo exterior, matismos.
d ) Ausencia de sentido común .
e} Pérdida d eí control de I a co n ducta y I a vo I u nta d. A los fines de determinar la jnimputabifidad por inconsciencia patológica, se considera la
ebriedad completa a partir del os 2,5 gr. por mil de alcohol en sangre ( 250 mg). Aunque este no
Para que exista consciencia debe habe r a tención,memo r/a y juicio critico de í a realidad nor - es el único factor que el magistrado tiene en cuenta para declarar fa in imputabilidad, ya que
mal. Es decir, no puede haber atenci ó n, memoria y juicio crí tico de la realidad, sin consciencia. tambi én advertir á si es volunta ña o involuntaria , y si el delito contempla la forma culposa .
El es Lado de inconsciencia en que se encuentra una persona como consecuencia del sue ño, Debe aclararse que el esta do de ebriedad, como otra clase de intoxicaciones del sujeto acti-
hipnosis, Liebre — entre otrascausas —, a diferenciadelainconscjendaabsofutaque vicia la " ac - '
vo, naelimma í a responsabilidad penal si no se demuestra que el grado de intoxicaci ón impidió
ci ó n", afectanel requisito dé la imputabilidad - -an á lisis deculpabilidad^. al sujeto comprendery /odirigirsu conducta .
Asimismo, ca b e se ñ a lar Ia po s ¡b¡I idad de consid era r la e b rí e dad d e I su jeto acti vo ( u o tra int o-
Ahora bien, según su grado de imputabilidad puede suceder que un trastorno mental tran -
xicaci ó n similar ) como una circunstancia agravatoria riel delito, por considerarse que ha existi-
sitorio resulte ser un exim en te o un a tenuante. Ambas vari edades tien e n s u r azó n de ser,pero se
do un mayorgrado de reprochabilidad 2.
hallan en relació níte dependencia con las do 5 formas de trastorno mental transitorio que ad -
mitimos:
a) Estados de alienació n menta l- psic ótica completa {eximente} . ;
" No so ad vi orto que el imp Ltad o se haya éneo ritmo oen J n estad o ta I q ue no le h aya po rm itid ocom
b } Estados de alienación mental-psicótlca incompleta : Integrada por los estados crepuscu - pre-n der la rr imin a Iidad del acto ni d i cig i r sus a rci ores,ya que du ra nte la peí ea y posten or a I a m is na nos da
cuenta que si bicr «cierto que se encontraba alcoholizado, noosmenos cierto que tatestado dealcoholi
lares de la consciencia. Puede constituir un atenuante cuando no haya alcanzado la in -
tensidad suficiente para eximir el juicio de reproche .
.
¿ ación no le impidió en modo algi no dirigir sus arciones, po rio que romp rendid pe rlectamerle lo que ha -

cí a e hizo lo que quería, por más que se haya intentado mostrar que estaba, fuera de sí, alterado e incapaz
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 86 87 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

IV. Momento de iaimputahiUdad.— Conforme lo establece el propio art. 34 en su inc. Io, la 2 Deesta m a ñera, en función de tas con sideraciones médicas a puntadas, entiendoqueel dictamen
Imp uta b I¡idad debeexistir aV mo finen to de / het/it> — ese 11n stante e n ekuaI se I leí,' aa c abo Ia con - daboTadoen autos por la doctora Portpoyfic> puede ser evaluado en s ólitario si no junto a los ante-
du cta típica (posit ¡va o n egativa) r es decir, cua nd o eI a uto r exterí ori z a su voluntad —
riores dict á menes oelC. M. F. de los que se extrae que el imputado es un alienado mental, que pa -
dece un retraso menta ver íft - .. ) — y l o dicta m¡ ne do por i os peritos d e la D . t. N. ( fy ,, ) , Esa eva|u a-
\
E n I a doctri n a se exp onen disti ntas posturas: ción, a I a íuz delas arcu nsta n cí a s táctica s q u e aq u I se vert í I a n, me pe rsuad e acerca d e q u e el rompo r -
tamiento desarrollado porel ¡imputado en la ocasión no permite afirmar que comprendió la crimina -
a) Mú nn enló dela actividad (dé la acci ón u omisión tí pica} . lidad deMieccionary se desenvolvió en consecuencia. N ó tese, en este aspecto, que tras desapoderar
£> } De I resultado (d e I delito), a I a victi ma de sus pertenene ¡a s perma n coi ó en el I u c¡a r (dentro d e I parq u e), prod ucto de lo cual fue
t) Püstu ra m i xta: e n la que se con sid era mo menta desde el comie n zo d e la ejetuci ón delic -
.
r ápidamente a prehend ido, de manera que ila luz de I aseara cterfsticas del desa pod era mi e uto repro-
chado se verifica una situad ón queconducea considerarque no poseia Ia tapac ¡dad jud¡cativa para
tiva hasta la consumación definitiva . co m pre ndc r í o i licito de su accionar. Po r lo expuesto, entiendo q u e corros pondo conva lldar c I to m pe -
d ) Teoria de la valoración jurí dica: distingue con forme al sentido, fin y funci ón de cada ins - ramento adoptado. Asi voto. CNCC, Sa íe V, «Sosa, Sergio Daniels /Sobreseimiento. Interlocutario c.
tituto, cuá ndo determinarol momento de comisió ny aplicar conforme a ello el criterio 54.338 / i6»(voto de ios doctores Pinto, en disidende ; Paaeiia Argerich, Scotto ).
m ásjusto . 3 5e a dvierte que ei voto mayo r ¡tari o expresó co n d a ridad q ue " no to do estad o d e turbadóu men-
taE puede dar como resultado la aplicación del inc.1o, art . 34, CP". La f órmula mixta biológica, sico-
Por razones de seguridad jurí dica , adherimos al criterio del momento e/ ecutrvo de la acci ón ló gica, incluida en el citado articulo exige, para considerar inimputable a ur sujeto activo, Posolo
t í pica (sea positiva o negativa}. que , en el momantodel hecho, padeciera una insuficiencia en sustacu Hades,una alteración morbo-
Si con posterioridad a la ejecución dei hecho, sobreviene una causal de ¡ n imputab üidad, el sa de las m ¡s mas, o se h al I are ern un est ado de inconscienc i a, sino q ue, ad e más, cua I qu ier a <1 e esas s¡-
t u ación es en 1a s n uc se ha I lara debi ero n irti ped irl ecom pre n der la cri mir ali da P del acto o d i rig i r sus
autor podr á no ser juzgado, pero si imputado porei acto que cometió en pleno uso desosfacui-
acciones. CS Tocumán, 1 /6 / 15, «L, A. O. s /Homkit í ioen gradada fenfstrra enconcurso rejlconbomi-
ta d es y, e n ta I caso, se le impo ndr á eve ntua I me nte un a m edida de seg ur idad de ca r áete r c u rati -
vo. Encaso deque recu pe reso salud mental, será juzga do y, eventualmente, responsabilizado .
»%
daib Jbinzsl ÓnUt
, í e RU 38SW 5 .
,

En esta materia, la intervenci ón del perito especializado es imprescindible. Sin embargo, so S ) CULPABILIDAD

di ctam enno resuIta se r vincula nte pa ra el juez, quie n deber á ad opta r su cseci si ón en fun ció n de 4 En tal sentido es recesar io- a fin de hablar de re procha bilidad poru ña acciónuomisi ónantijuri-
un aná lisis conjunto de la totalidad de ios elementos probatorios reunidos durante el transcur - d ¡ca q ue e I sujeto posea ca pac idad de cuI pa b ili da d.
so de! proceso. Al decirde Cerezo Mir, " unaacción t ípica y antijurí dica esculpió leíi el sujeto,en la situaci ón concre-
ta en quese hallaba pod í a haber obrado conforme a las exigencias del orden a miento jur í dico La cul- .
pa biI id aa es cul pab il¡ d ad d e I a vo lucí lad. S ni o si el s ujeto pod ¡a haber a dupla DO en I lagar de La reso-
JURISPRUDENCIA lución de la voluntad de llevar a cabo la acción típkay antijurí dica, una resoluci ón de voluntad dife-
rente, ha obrado cuIpablemente " {Cerezo Mii; José, Oturaí eomp / etas, p. 865). 10 (7 24, 19/8/ 05,
A ) INCOMPRENSIÓN DE LA CRIMINALIDAD DEL ACTO.
«Omar Emir Chaflán y otroís, causa íT ú 25 í 7.
^
IMPOSIBILIDAD DE DIRIGIR SUS ACCIONES
1 La i ni mpuLabilidad se presenta cuando un sujeto en el momento de ejecutar la conduela t ipica y >
C 1 PÍIMPUTABILIDAD
a ntiij urid ica no ticn e la ca pacidad de com pre nd er su iI icitud y/o de d etei m i¡n arse ton eia co mpren 5 A diferenciade la pena, las medidasde segur ¡dad se api ¡Can respecto dequienesnoest á nen con-
sión,por i n ma du rez psicol óg ica,trastorno menta I, diversi dad soc iocuItu ra I o estados si m iI ares. CCC diciones deconducirse " responsablemente " , lo cual significa endeaso, una vida sindelitosfuturos;
,

Caleta 0¡ivi¿, San te Cruz,20ÜS?15, « Caí teo,Alex Gonzalo din fraai ón inr . 1° art 80, Código Penal»,8u- en este contexto, una medida de seguridad aparece como la ví a adecuada para compensar una ca
binza! Online, íf CJ 5854/ 15 . renda en I a persona del autor, s u i ncapaci dad pa ra Com porta rse conforme a la norma, y en este sín-
tido, quien la sufre es tratado, en definitiva , como un inimputable (dei voto del doctor Petracchi).
Cií W, S/QI06, « Gramajo,iWé reato Eduardo ,BasadtSátdsdejúrisprot
* í enciada la CSM, RC112368 / 10.
.
de tal comp rensi ón Po r lo q ue se desea rta la teorí a de la a ct/o libera in ca tesae pro pi d iada por I a defensa La . 6 Los voca blosJl a Iterar ionesmorbosas " no deb e n enten derse como si mp les si nóni mos da e n.aj e n a-
i ond urt a des plegad a en la arTifuge nc ¡a pn r el ¡ m pu tado d ébe ser e n ruatiradá comí ) a Ltn nespon sa ble del ct ón o a I i n eaci ón menta I s ino de manera má s a mp lia comp rens iva d e otros estados que, como las neu-
d a lito de ho m icidio s¡mpl e por cuánto tras u ñ adiscus ¡ó n co n la v > ct i ma se t ra bó a g ol pes d e puños y p unta-
p iés cor este siendosepa rados por otra s personas qu e se e neo rtra bar presentes en el I u ga r n o o bsta nte lo
ropatí as o psicopat
.

í as, pueden ^ en circunstancias excqpc ¡ocí ales provocar la inimputabilida ü.
.
FCFBA Ts / fl III 30Í 3 /04, «F, ff, H.s / Violaci ón seguida de muertes, RubinzalOnLine RCJ 3341 /04 .
cua I y pose a q u e se lo ha bi a Inecho i ngresar a la vivien daparaque cesaraen su accionar, reacci o n ó contra I as
1 La i m potabilidad o capacidad deculpabil ¡dad disminuid a no es unaforma auto nomaque se ha-
p ersonas q u e se e n cor t ra ban en el rnterFor de la casa su n ov ia y la m a dred e esta le sac ó I a II ave de I a p ue rta
lieentre la imputabilrdady Í3 immpLtabilidad,sino un casode imputad ilidad, puesel sujeto es capaz
d e Ií ond o Pe I a vivienda pa ra lo cua I d e bi ó e m pu jar a a qu e I las co ntra u na m esa da existe nte en I a cocí na d e
de compren der el injusto del hecho y de actuar conforme a esa com prensi ón TrVó O/ m. ¿ ¡a fa-
. . Vi . ^
La morad a y d e e- sla ma ñora log ro z atarse d e las mi sma s y trepa n do un a ta pi a pu do sa Ii r nuevamente a I a ca
ta, 3118 / 16, «Mart
í nez Pocb, Cristian JorgesfPrivad ó n ilegal de libertad y otros », Rubmzal Online, RC
Ll e dond e nuevamente se fra bb en I uc h a con I a vicri ma a q uien le asest ó un g pipe con ú nale ment ó punzo
14571 / 16 .
cortante de fierro en forma deJT' que llevaba consigo para atacarloel que impact ó en la zona del t órax, le - S La supres¡ón de la conse ienci a i mporta ur supu esto de a u sene ¡a d e conducta previsto en e I a rL 24,
sió n esta q u e ti nal mente resu Ita ra ser la ca u sa ef ir ¡ente d e su muerte" ( OCC 12 a N om . Córdoba, 21 / 4 /04, " M .
. .
L A , p.s .a. Homicidio simple " expí e . ^ . . .
vmvgustic/acondcíüs goiv ar) inc. V' detCPque sedaen casosdenominadosdeinvoluntabilidad, o incapacidad ps í quica de acción,
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 83 89 T ÍTULO V — JMPUTABILIDAD Art . 34

en Joscu a les el autor sufre rioya un a perturbación sino la completa privación de su activicadco niier EugemoRaúí - A lagia , Alejan aro S lo car. Alejandro, Ira fado de derritió pena /, Ediac BLenos Aires,
te, enten di e r de a la consci encí a como Vn conce pí o smtetizador d e I resuItado de la actividad de I as 2Uf)¿, p , 763), Po r lo tanto, co rresponde considerar i n i mp uta ble al suj eto que presenta Lm sfnd rome
fundones mentales. Mientras que ia inimputabilidad es la incapacidad psí quica de ser culpable que d e preílvo ans ¡eso, q u e a un mes del hecho cursa ba un eprsodi o dep res ivo mayor e I cual le agregó
,

sitien puede obedecer a una perturbación de la consciencia por insude ¡enc í a de les facultades men- una "signif i cativa carga de impulsividad", ir>á x¡mesi el su jeto tenia antecedentesdeconsumo de sus-
tales, debe además, ser de una gravedad tal nue impida al actor comprender la antijurldicldad des ús tanciassicoact í vasyuna lesión en el lóbulo frontal del cerebro. TOCn“ 2 I , 23/ 3109, «Casas, Mariano
.
actos o dirigir sus acciones. TCP8 A Sata I!, 21 /3102, «2., R ¡ /Recurso de casación », ffSD- 126 -2 S, Ézepuiel », RubinzalOn Une, RCJ 12482110 .
wrtvt. jvshueftO íairesgoY-dr -
14 La afecci ón de borticrline no es s ufid er.te pa ra d DCI ara r la in ¡mp uta b¡Iicad, sino q ue qu ¡en pa
.
Di MADUREZ MENTAL MENORES DE DIECISÉ IS A ÑOS d ece ta I afecci ón es i m puta ble, debi é nd ose tener e n :u e nta ta I c í TCU n sta re ia recién al mo m e nto de
( NO PMPUtABlUDAP) decidirla pena aplicable (del voto en disidencia Peí doctor Dias}. TÚCgfí f, 2.010% « Duarte. Antc -
riloMjliiüebu Rvbinzü l Oó Lirie, RCJ 124741 )0.
S No res u lea a rbitra r í ala medid a tute lar proviso na ce i nte rraci ó n ¡mp uesta en primera insta nc ia y
conf ¡imada por Ja Cá mara Cí imi n a I respecto a menoresno pu n i bles er, ra z ón d e su edad - menores
EJ uACTIOU BERAIN CALI$ A»
de dieciséi s a ri os — que cometie ron un hecho d e lictivo giave como el h om icrdio :n circunstancias
en qu e se des pl az a ba n en u na motocicleta, se detuvieron a busca r un a p ied ra y la a rroj aron im pac 15 Scdescstiman losplanteosdcinimputabilidady emoción vi ole nta efectuados por la defensa deJ
ta ndo en el rostrq de un suj eto con q a i en ex istia u na conf I¡etica previ a y que ta mb ¡ón se c ond u cia a im puta do y se lo conde n a a la pena de prisión perpetua por e I delitod e homicidio dobl e mente califi-
bord o de una moto c id eta, qu ien, a raí z del ¡mp acto, p ierde i resta nrt á nea m er.te la co r.scientia . cae a I cado porel vinculo y por ensañamiento, cometido en perj úrelo de su pareja que asesinó a goípes lue-
.
suelo, provocando lesiones en las piernas de su acompa ñante, y p ó ster ¡o rnn er te mué re — y cuyas res- go e dcscub ri r una inri delidad , toda vez q u e so rechaza e I a legado es tado de i ncanscienda por pa r
pectivas fam iIias se prese n ta n c ómo d isf unci ona les, ton dIficiüttades en I as ta reas de educación , su- te del encartado porlairgesta dealcohol. pues de las declaraciones analizarí as dan cuenta deunrra-
pere ¡si ó n y contend ón de lo s jó ve n es. resultando ell o u n ri esgo pa ra si y pa ra terceros que se suma a
,
n e jo, tanto en la conversad ó n como en I a motricid ad , q ue no se compadece con un s u¡eto que m inu-
Ta puserclff.de Lma toma de r óñele n da respecto al as consecuencias de sus acciones y la falta de asun- tosantes habr í a estado privada de la razón, esto es; conversaba, escribía, noaparentaba problemas
ción por parte de sus madresde la gravedad ce loshechos cometidos por sus hijos, lo quedlficulta su d e eq u¡l i br i o al ca m i na r y dem ostra ba coher e nc¡a en sus cond u ctas (testimoni o cal if icad o d e I a enf er-
resDcialitación .D¡chas ci re u nsta nd as, hab iI¡tan que el Estad o, a I m er os tamp ora I m e n te y a tra v é s del mere i nte rvin ¡ente) . Pare la correcta valoración de todos loe testimonios selotdebe relacionarí an la
organ¡smo de ejecución a cargo d e la guard a de los menores, prof un dice su asister r ia e n el p roreso Curve de Wd ma rk, peí eí d e ese mO C o Se revela que ó I i nc u SOhO pudo e limindr tento s kohol en poco
de recapacitar ion y Comprensión de las normas de convivencia social, superad oras de la marginali- m á s d e una hora, pa ra abandonar un supu esto estado dernconscienci a y recobrar I a I uc idez que tod os
dad y je I deli to, po r lo que se rechaza el recurso d ecasac ión i nte rpuesto p or í a d efe nsa de los m e n o lostestigos dijeron percibir. Asimismo, te descarte el este -do da emoción vi ole nte ergiiid o por le de-
res, no haciéndose lugarasuliberiad. TS Córdoba, 315/ 16, «A., P. G. y otro s/ Homicidio simple, eic¿- fensa ya q u e se atredit ó q ue la pa reja estaba desg astada, los dos eran ton se ¡entes y r o les i m porta ba
tiero Cueroode copias - Recurso de casación », R ü bir\ za¡ OnLine, RCJ 2852116. la trasce nd e n cia pub lica de oso, si e nd o que las ag res ion es haci a su m uj c r era n habit u a les y q u e cono
cía de I es inf ¡deliria des d e le víctima y pe recia no- i nt porte r í e. Po r otro I ario, mur hos test igos escuch a-
-
10 Inconsciencia: elimina la acción (en caso de ser pler.ajola culpabilidad (en caso de ser parcial:
ron comentarios de la victima o di recta me nte lo vieron y to estucha ron cuandoeí acusado le pegaba.
ebri edad , estados emoc ionales g raves } — ver casos de dolo y tulpa— . £ 1 hecho de í a causa no fue otra cosa que I a conclusión de toda esa v ¡o lonci a . Trib. Crino nD 3 M ar del
,

La in i mp uta bi l id ad se preserta cuando un sujeto en el momento d e ej ec uta r la con duda tip ¡ta y a n-
lijuririir.a no lien e Li ca par ided de romp ren de r tu iI ici lud yfo de determinarse con esaco m prsnsió n,
. .
Rí a ta. 1617Í 15. -srCoíman, Da n'o Dan 'ei1 y o tro slHo middto calificado y encubrimiento agrava do», Ru-

por inmadurez psicológica,tra Eterno mental , diversidad sociocultural o esta dos similares CCC Ca- . .
binzalOn Une RCJ 4826115 .

leta Olivia,í anta Cruz, 2018 / 15, « Castro, Aiex Gonzalo sllrtffacció n ¡ec. 1 a, art. 80, Có digo P&nah, Rw 16 Ei requisito para la aplicaci ó n dé la eximente, prevista en el art . 34, inc. kdel CP, que la ebric -
"

6¡rizal On L irte, RO 5854/15- dad sea inuolLMaria yramplete, IOí UAI ron fiante can el hecha de que eJ anjüiriedn viniere condu-
11 La mera alegación de una ingestade alcohol no- alcanza para hacer aplicable la norma exculpa- ciendo un veh í culo singue nada indique que estaba incapacitado para hacerlo Asimismo, el haber .
tona. Debe comprobarse que esta ha llevacoa -l sujeto ata imposi bil i datf de comprensi ón ce la crimi-
comprendidoloque- estaba haciendo permito considerar que existió conducta y que lasdetcmnina-
nal i dad del ado. cionss adoptadas paí este, p u fiden serie reprochad as a titulade culpa . CNCC, Sala Vil, 818/02, <r.Cbia-
.
La f órmula de la imputabNidaddelart . 34, me T ' delCFes mixta yrequiere que el estad o de incons- . .
ra, WilscnB . » c. 19.062, BKNCC 0* 3 /02 .
ciencia o la alte raci ó n morbosa tengan por consecuencia que el autor del hechonohaya podidocom- 17 Toda vezqueel abuso de estupefaci en tes importa una minoración de facultades i nrtel activas y
prend e r I a c rimi n a I id ac de sus actos, ni dirigir sus acciones,lo que en pr ¡re ¡pió na suceo iá, OYCt 5a- volitivas, debe sor considera da tomo minorante a le hora de fijar la sanción panal (conforma: doc -
. .
! a 110110 /02, « F„ 5 A », causa n“ 19.101, BJCNCC, rf 4-2002. tr i-na de esta Sa I a I, vert í da e n f all o del 8 /2/ 01 en causa n1119 B, " Ga Iv á n", Con respecto a la ebriedad) .
12 Adem á s, el mencionado profesional tambi é n afirm ó que " no hay retraso mental , esoecrr que El libcealbeorioyle potesteede autodirigirseson elementos básicos de IJ impLtendó n penal en un
no hay insuficiencia de ¡as facultades mentales ni cuadro ptk ó tico manifiesta " . En can secuencia, d|cacho de raí ? Jibara l f und a do e m in anteme n te a n Ja su bj et¡v ¡dad del p rota gon ista del quehace rUT-
cOní ideramosq uel0iextremos expuestos sólo podr ían dar cu- entdde una posible disminución de la .
cito por laque sise ercuentra comprobado que el acusado exhibe una patologí a psiquiátrica, co-
.
capacidad de culpabilidad de G.,ouc, cver tualmente,podrá ser objeta de ponderació n porpartc de
tos m ag istrados que int arven ga n en el marco ri a lev a nt L a I jtiic ¡o oral, como urracausa de aten u aci ó n
rresponde reducir la sanción api¡cada. rCPSA-í a /aj 13 /2 /03, «G., G. A. », P. 2066.

. .
de la pena. CNCC, Sala i, 515 /09, « G. G. A. y otros », Rubinzal On Une RCJ 12567 /10 . F) RETRASO MENTAL. DEBILIDAD MENTAL

13 3¡ empregue hayaimpulsividadhabr á aImenosunadisminucr ónde lacuipabilidad . seg úneí gra- 13 La i n imputa bi Iid a d se p resenta cua ndo un sujeto en el m omento d e ej ecuta r la co n duela ti pica
do de a utodeterminaci ón del Suj eto - A los f i Des de Iff ini mputa biI idad, c á ba tener en Cuenta qu e lo y antijurídica no tiene la capacidad decomprender su ilicitud y /o dedeterminarse con esa compren-
decisivo es determinarla mtensidacdela impulsi ón o la presencia deja compulsi ón (conf . Zaffaroni, s Ió n, pa r i nm ad u reí ps ico lóg ica, tra storna mental , diversidad soci oa- Itura I o estad os s imd ares CCC.
Art. 34 LlBítO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 90 91 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

.
CaletaOlivia San ta Cruz,2018 / I 5, « Castro, Alex Gonzalo s / ln fracci ó n inc. 1 ° art. 80, Código Penal », í
f u- Vi . Eximeníes pe ta tivos. — Com o y a seda I amus ai refer í r nos b reveme rite al er ror d e p rohi-
binzalOnLine, RCJ 5354Í 75 . bid ón, ion supuestos en I os que el a utor o bra ton ocien d o I os ele me ntos tí picos de su actúa r, pe-
19 Ledebiiidadmeritaidebeí aiibrarseencada í asoertconcretoyquenotodod ébilmentaiesinim- ro creyendo que lo hace en situació n justificada1.
putab I c 5 ] noex iste ca usa a!gu na que Ia Oí igine, ni orgá nica ni psiq uiá tri ca. Sob re el pa rtí cu lar cabe La doctrina denomina error sobre la permisión al supuesto en que el autor art ú a err ó nea-
citar, siguiendo al criterio mayoritario da la coctrina yjuí isprudenda en el sentido de que la debii . mente creyendoque su conducta encuadra o se halla dentro de los limites de una causa de justi-
dad me n ta I u oli goteen ¡anocon stituyen por si mi smas ur a causaIü e i n imp Lí a bi Iid a d cuand o n o h a n ficaci ón .
imposibilitado la comprensió n oia dirección üe la acciones. CCC Erque /, 6112 /97, vrw / /. juschüt¡ut.
go i:ar. Para que ei error ( o ignorando } exculpe, deben reunirse ciertos requisitos sin los cuales no
p ued e &9 ega rse válid amonte. EI tos son;

V. Error de tipo — Comentaremos diciendo que el error de tipo — examinad o dentro de la 1. Debe tratarse de un error o ignorancia esencial . Ello es as í, cuando recaen sobre los da-
tos t ácticos o jurí dicos esenciales. En los delitos culposos, se observa cuando el error re-
tipicidad (subjetiva ) — determina la ausencia del dolo directo por el desconocimiento de todos
cae sobre ios datosque el deber de cuida ao (el chofera quien el mec ánico le manifiesta
o algunos de tos elementos que constituyen e! t ipo penal , pues el dolo requiere para so confi - que los frenos han sido comprobados y funcionan correctamente antes de un viaje, no
guració n no solo de lavoluntad, sino también del conocimiento efe que loquese re alisa se en -
actúa culposamente si lesiona porque los frenos le fallan) . Por el contrario, el error o ig-
cu entra p rescripto en una norma penal.
Ahora , el error de tipo no debe confundirse con el error de prohibición. Este último supone norancia sobre los datos acci cí e niales o no esenciales (que refieren a una circunstancia
que no influye sobre la caracterizació n tipica y antijurldicadcl hechoosobre la configu-
la falta de conoc í mi enlo respectodela prohibición de llevar a cabo una conducta determinada,
ració n del deber decuidado} no fundo nancomo causalesde a tipie ¡dad o inculpabilidad.
mientras q u e e I de tipo im pEI ca el desconocimiento de un el e m e nto d e I a si tu ació n descr ipta por
o I tipo pe n a I (el error de tipo e limina la tfp reídad dolosa; m ren tras que si de prohibición dimina 2 . En segundo lugar, el error no debe ser imputable al autor, o como se dice de otra forma,
la culpabilidad }. debe tratarse de un error o ignorancia invencible. La ignorancia o el error son imputa-
— — -
Po r eje m pí o: quien salede c aza y dispara equ¡vota d am ente a ú na persona , pe n sa n d o que era
un ciervo, incurreon un error de tipo, toda vez que no conoc í a un elemento esencial de la con -
ducta tip ica de!hom¡cid ¡o — d a r muerte a otro se r h um ano — . Por otro la d o, el s uj eto q ue da mué r -
bles o vencibles como indicamos cuando oí autor pudo eliminarlos templeandl ja di
ligencia o prudencia a su alcance. El error o Ignorancia vene ibl eso ¡imputables son aque-
llos que proceden de una actitud negligenteo imprudente del propio autor, en tales ca-
^
teaun ¡ ntrusocreyendoque ( porhaber recibí do símpí emente una agresió n,sin ningunaotra con- — —
sos queda subsistente la responsabilidad por culpa no la dolosa , siempre que el he -
dició n) est á pe rmiti ri o, actúa en e r ror d e proh ihirion — conoce los el em entos del t ipo ( m ata o una cho se encue nt re tipif i cad o como del itocul poso en la ley.
pe rsona), pero cree qu e su c o ndu cta n o est á ¡p ro hibida por I a I ey—.
En loque respecta a la Ler mino logia, el error de tipo y el error de prohibici ón vienen a susti-
E n tunees, e x isten e r rores que no e xdu ye n la t i pi c idad; estos son su pu estos d eerror n o esen -
c al oerro r ve n dble y q u e por e I lo no f unci ona n oo m o causa d e atip ¡ci dad . Sin e mba rgo, por p re-
¡
tuir loque la d octrina de n omin aba error dehech o y error dederech o,res pectiva mente. E sta evo -
sentar algunos problemas particulares han sido tratados por la doctrinay jurisprudencia:
lució n se origin ó en rajón de que el tipo penal puede contener elementos de hecho y también
de derecho, circunstancia que no ha de variar el enfoque de an álisis desde la teor í a dei error . a) Error "in obyecto'’ es el que recae sobre el objeto de! delito ( por ejemplo, hurtaron reloj
crey é ndose que es una brú jula ) .
Siguiendoconelan á lisis, debemosse ñalarqueel error puede dasificarseen vencible eln ven - ó) El error " inpersonam" es tambié n asimilado al erro rinobjecto , pero se reserva la deno-
cible: minaci ón para aquellos casos en que el error recae sobre la persona del sujeto pasivo o
a ) Vencible: es el que pori rí a h aberse cv itad o si se hub ¡era observado eI debe r d c cui dado. de la ví ctima en particular (por ejemplo, el que queriendo privar de lalihertaria Pedro lo
Esun errorgeneracfo perla imprudencia o negligencia. hace respecto de Juan por confusi ón ). Aunque tradicionalmente nuestra doctrina y ju-
En este supuesto, sedebeexcluírel dolo, subsistiendoia culpa. Así, en casodel homicidio risprudencia han eliminadoestos emores como infIuyentessobre la tipicidad, lasoluci ón
no es Un i versa Im ente v ál ida, p i J esto que C ua nri o los objetos son pe rfectamente e qui va-
simple, se imputará un homicidio culpo so . Sin emba rg o, en el supuesto queel tipo penal
no contemple la figura culposa, la conducta resultar á atípica (por ejemplo ; matacon un í entesalosfinesdeltipo, laatr übud óndolosadelheehosedaigualmente aunciuehayan
me di a d o aIg u nos de esos errores .
.
arma pensando que se encontraba descarga da).
Pero si los objetos no son equivalentes, es preciso distinguir:
b) Invencible : es aquel que, a pesar de aplicarla diligencia debida , no se puede evitar. No
es posible preverlo por m ás cuidadoque se hayatomado.
.
1 Si la falta de equivalencia no tiene efectos sobre el tipo (da lo mismo hurtar la brú jula
q u e el re I oj ), en cuyo caso Iaso I uci ón es exactamente igua I a I a de I os casosa nteri ores.
E ste tipo de er ro r exdu ye el dolo y la culp a, mot i vo por e I cua I la con ducta res uI ta r á ati-
po (por ejemplo: en una obra de teatro, creyendo que el arma se encontraba cargada
con balas de fogueo, dispara ocasionando í a muerte de su compañero, p u es se eneón
-• Rocejetfn pí o, guienhie re r.myeníJ o h a I lálrse ante una aq rasión i I eg itima q ue nn real i dad era u na
traba cargada —por el utilero — con balas de plomo). broma de un amigo.
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 32 93 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

2. Sí la no equivalencia tiene efectos sobreel tipo, la decisió n puede ser diversa: I ) pue - b ) Error de prohibición indirecto : se presenta tu ando el autor cree por error que su conduc-
de queda rexcluida latí p leí dad total mente, II) puede restaruna responsabilidad por ta se encue ntra justí f I ca d a por el derecho ( causa d e j ustl ficaci ón ). C omo se ña ta mos con
culpa, III) puede subsumirse la conducta a un tipo penal diverso, en cuanto seden anterioridad, son loseximentes putativos.
todos los requisitos objetivos y subjetivos del mismo (en et delito de estupro , por
ejemplo, el autor debe llevar a cabo una actividad de contenido sexual con una per -
Respecto de lasconsecuencias jur í dicas, un error invencible de prohibici ón implica la exclu -
si ón de la culpabilidad,mí en tras queet vencible única mente la disminuir á , loquese reflejar á ne-
sona menor de diecis é is a ñ os, ¿3 provechá ndose de Ia inmadurez deIa victima y de su
cesaria mente en la disminuci ón — en concreto — del monto punitivo de la resolució n condena-
mayor í a de edad —la del autor —, conforme al art . 120 del CP. El requisito etario es
esencial para la perfección del tipo penaly debe formar parte del conocimiento — do - toria, Por ende, estos conceptos deben ser analizados necesariamente en conjunto con lo pres -
lo — del autor, Si el sujetoestaba errado respecto d é la edad creyendo que tenia una crito por los arts. 40 y 41 del CP.
edad superior — sea porq uecre ía v á lidamenleenelloaraízdeunacircunítanciaque
razonablemente lo indujo atal errorafue inducido en error por í a propia víc.tima- JURISPRUDENCIA

enlon cesserá at Ipi ca la cond ucta , p u es ese erro r es esencia I p& ra I a confIg tirado n de I A ) ERROR DE TIPO
delito, sal vo que hub ¡ese 5 ¡ d o vene ¡bl e) . 1 M ¡entras que el error de ti po recae sob ne tos el cme ntos del ti po a bj etivo, c I e rror de pro h i bidón
recae sobre la naturaleza art ¡normativa y antijur í dica de la arci ón . TQCnD 21, 17 /7Í03, «2apafa,
c) " Aberraba ktus". Se da en aquellos casosen que el autor, queriendo cometer un delito
.
Carlos Maximffiano» ca usa nr 2905 (voto o/ e / Dí docfiorer í
fossr, Barroeia veña j Días) .
determinado, comete otro porque '" yerra el golpe " (por ejemplo : quiere herir a Juan,
2 CG rresponde a bsolver a I imp uta do del d e I ito d e ro bo ( en el caso, en g rado d e tentat ¡ va), si p ad e
apunta y hiera a Diego) . Son situaciones en lasque no hay una voluntad err óneamente
Cí O un e r ror efe t¡po, en vi rtud de q ue crey ó qUe I a £ ha pa q u e reí ol ect ó er la tal I e era un obj eto ab an-
lanzada por el autor, sino que la acci ón vulnera un bien jur í dico distinto de aquel cuyo . .
donado . TOCn°21 17 / 7705, «Zapata, Carlos Maximiliano » RubmzaiOn Line RCJ 12192110 . .
ataqúese hab í apropuesto .
3 En el rain riel error de tipo ven rito le, si existe tipo culposo y se dan losde má s requisitos deesa tipi-
d ) " Dolusgeneraiis" . 5e entiende portal a aquel que dominariatoda la actividad del suje - cidad , la cond ucta ser á típica por imp rucencia , pero nu nca por dol o (conf , í affaron i, E u geni o Raú I,
Derecho penal. Parte genera!, Ediar, Buenos Aires, 2000 , ps. 503 y 509 ) . En materia de delitos contra
to que iniciafmente emprende la acci ón dolosamente aunque, elresultado, lo produzca
la propiedad, el error de tipo, sea venció le o invenr ¡ ble, conduce ais a tipir ¡dad de la conducta . TQC
un a acti vi dad que noes vol un taria mente d el¡t t i va. Eleaso cernere to se d a tu a ndo e I ag en -
te, con la intelici ón de re alizar un determinadodelito,llevascabo una acci ón correspon -
. | . .
n° 21 1717103, Zapata Carlos Maximiliano » RisbinzalOn í ine, RCJ 12192 / 10.
4 Dela manera e n q uc ha n cucdado f ij ac os los h echosde aq u ella n oche un o o má s s u jetos acd ona -
diente al logro de su desügn iay Iu ego, cp A la err ónea concienciado que el resultado per-
ron tand e laJs que i n ida n el foco Í gneo .
seguido se ha consumado , realiza una segunda acci ón — ya sin voluntad delictiva— pe - Va de suyo q ue estas person as desconocí a n I os f acto res de peí iq ro oue fuera n ind i vid ua I izad os e n la
ro que es la que en realidad consuma el tipo. 5 ituación t i pica que es obj eto de reproche, a excepción del enteso de concurrentes q ue Como ya d i- .
i mosera u na tu est í o n evid e n te.
e) " Aberrado causae" . Sedacuandoel nexo causal se desvia de una manera esencial, pro -
duciendo el resultado de un modo completamente diferente de aquel que perseguí a o
.
f n efecto, desconocí a n I a sitúac ¡ón íl G I at pu artas da sa I ida La mb i én I a nal ural eza y a 11 a to mh ustivi-
dad del material tonq úese recubr í a el techo. En suma, carecí a ndeldominiodel riesgoque sifué pre-
querí a opretendí a el autor (un ejemplo común eseldequienqueriendo matara una per - d ¡ca do en relación a Cha bán y Arc¡ aña raz.
sona I a h¡ore y crcy én dola mu erta, pa ra h acor la d esa p arecer,la arroja a un ho rno, o n cu - Al n o te n er ysncK ¡miento de I contexto de la sil uar ión, qxist iá s n él o s I las un erro r ri G 1 i po en f uant o
yo lugar efectivamente muere) . En principio, en estas situaciones no se excluye el dolo, a la producci ón del peligro.
puesslblenel nuevo curso causal espromovldopor el autor ignorando la eficacia del mis - N o cran Ii bi es en ei sentid o de acd ón Ii bre y vo lu nta ria orient ada a I a prod uec ¡ó n del resu Itado " peí i-
grü “ —elinrendio— , necesario para afirmar su comportamiento cinl oso . TOCn° 24, 1918 / 09, «Ornar
mo, el dolo inicial est á fundado en un desenvolvimiento causal eficaz para lograre ! re - EmirCbabányotros», causa 2517.
sulladoobtenido, por lo que no existe una alteració n esencial del nuevo curso causai se - ^
5 Ere n te a I a s it u ación en q ue e I sujeto a etive ni a rti ene acceso ca rn a I co n u na muj G r me n or de tre -
gún Nuftez. Sin embargo, se deben distinguir estos casos de aquellos en losque, en rea -
ce a ños, pero cree que es mayo r d e ta I eda d y menor dedlecis é is e in mad ura sexua I mente , una de las
lidad, el cursocausalse ba desviado por la interferenciade un factor extra ñ oal autorfpor
postutas sostiene la atipiddad del hecho . Para ello se funda en que el errordel sujeto sobre laecan
,

ejemplo, quien creyendo muerto a su enemigo que solo estaba herido, lo oculta en un de la vktimts impide cal if ica r la conducta como uIdlac i ón, en ta n to q ue la edad d e la mujer —obj et I-
p as tiza I donde muere po run i meen dio qu e p rodu j o urt terce roco n la i gno ra nci a d ea qu e I . veniente menor de trece a ñ os— obsta al entuadredel hecho comouehtode estupro, siendo por lo ,

En tal supuesto es un caso de falta de causalidad) . tanta, atí p ico — e n al ca so , se condenó al a u tor por el riali lo d e tentati vade dal i le i mpos ibla da ast u-
pm— (del vó toen diside ni ¡a del doctor Garroetaveña ) . TOCn°2 l , 17 /9107, «Ruiz, N éstor Fabián»,
RubinzalOn Une, RCJ 12442 )10.
f upuestosj.— Dentro del error de prohibición se distingue el di-
VII. Error de prohibición í
recto y el indirecto . Da las pro abasrecolectadas surge que no sa habr í an representado ene! imputado, todos los ele -
mentos objetivos del tipo penal, má s precisamente, porque el autor no se represent ó haber embes-
a) Ermrdepmhihkión directo : elautordestonoce laeKÍstemria de una prohibición para la tido un ser humano; es decir, elelemento " situacióntipica q-ue gencra el deberde actuar " , er. tanto
realización de su conducta . se halla en ele u rso de un error. 51bien e I riesgo ob jeti va m ente existi ó I uego de I a acción embest í r (pe r -
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 94 95 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

sona necesitada de auxilio), el c lemento cog n itivoerroneo í co nocí miento acerca de embestir un a ni .
nal. Partegenerai, Ediar, Buenos Ai res,2000, ps . 508 y 509 . rOCnr 2í 17Í7IQB « Zapata, Car .
í asMa
ma L y no u na persona) cond uce a q u e la re presentad ón del autor sea exactamente esa, y n o un dolo xlmitianp», Rubinzal Ortiine, RCJ 12192 / 10 .
de a handon ar pe rsona, exi ste dolo de a ba n do na r un a nima L contarme a su cep resentaci ón. 5T Co- 15 Corresponde absolver a! imputad o en orden ai delito de desobediencia a la autoridad, pues si
rrientes, 8/1Qu 5, «Romero, Hugo Humberto s /Homiodio culposo agrá varío porte conducción fmpru- bien fue notificad o de I a orden de cxdusi ón d e I hog ar, cuan do decidi ó volverala vivi e r¡ da 1a m iI¡ar,
. .
dentey neg/ 'gente de vehículo automotor enconcurso ideal con lesiones culposas / a da ndon o de per -
1
lo hizosin representarse que en ese momento estabaviolando une orden de una autoridad judicial,
sonaseg oí do de muerte enconcurso reate, Rubinzal On Une, RCJ 688SH 5. ya q u e lo h izo en raz ó n de un Ilamado q ue ie efectú o su prog e n ¡tora, es d eci r, la person a q ue hab¡a
rcq L e rid o a I,J I. jst id ü que se le¡m pid¡era ir g resar al 11,gar, ci rcur sta ncia quejé habrí ailevad o a per -
ü) ERfithR DE PROHIBICIÓN
sar (p or su sltu ad ón sod o-cu Itural) que el I m pedi ment ó q ue exisita pa ra e Ilo ya habi a d esapaf edd o,
7 La evita b¡I idad del er ror de proh i bkl ón es un límite a la cuI pabi líóad —a I a exigib ili da d y, en con- d e modo q u e Y ivió e I hech o d e reg resa r a su ta sa como a Ig o n or mal y nat u ra I, incurriendo en un error
secu E nci a . a la reprocha b ¡Ii da c ,por lo q ueno p uede h a ber req las fija s c- in conmov í bles:si emp re h a . .
de hecho expresamente contemplado en el ¡nc, T “ del art 34 del CP CCC 6‘ Nom Córdoba, 1 1Í 3S 16, .
br á que analizar los particularidades be Cada caso, examinar dolas cor didones personóles cel agen-
1

«Quinteros, Jua n José slHomiddio agre vado por el art. 4 i bis Código Penal - Tentativa », Rubinzal On
te como son, e ntre otras, ei g rado de Ir strucdó n, el m ed¡o t uItu ra I y la actividad que real iza, I as cir - iine, KCJJ657/ 7 ff .
co nsta ndasd e becho (por ejem pl o, la posibiIidad de acu di r a uti medi o i c óneo óe i r.f ormadón o I a ur -
16 El error de prnh ¡bidón se podría ronceptualizar romo la falto de conocimiento rio lo anlijuridid-
gencia cor q ue d e bio tomar la deci si ón),I as c untra ditci ores d e la ju nsp rudencia y de I as resolucior es
administrativas, la oscuridad de la ley, etc étera. Sobre esa base, el error ser á invencible cuando el su- -
dod de I acto o I a f a Ite de conod m iento del iI¡cito ( ,} a reptando I a doctr i na mayo ritan a q u e I a con-
dend a del i nj usto no i rteg ra eldolo y,por en de, que es parte de I a c u Ipobilidad. j unto con la ca paridad
jetonohaya tenido la posibilidad da informarse adema da ninnte y no la sao exig ih le imaginarse la cri-
minalicad de su conducta —cualquier informació n, en principio, confiable, puede transformar un d H aiIpobiI idod o imp uto l>lI idad; concluyendcuí ad em á s, que lo areptac ió n del et narde p rpli¡bldún es
'


error en invencible (del foto del doctor Bonzon). Ci/ PE, Sala A, 13 /5 )16, «S. 6. S.A.yotros sí lnfrac
Cito ley 24.144», Rubinzal OnLine, RCJ 5613116 .
esencial parad principio de culpabilidad, tanto para poner un limite al Estado, como para ser tar las
bases de una pena justa . í rCóutujf, 19i5i05, causa n° i 3, www.juSchutHitfjpv.az sum. nc 16.311.

3 El error de prohibición puede versarla nto sobre cuesl ¡ondederecho general (y no específicamen- Q ERROR VENCIALE . INVENCIBLE
te é xt ra penal com o tam bién sobre I o f áctí co, seg ún modernas y m¿ s roa Iistas doctrinas que, por otra
parto, ha I lan su siento r.ormati vo en la p ropi a Ce nstitución flaci oral. M as pa ra el i minar el j di cí o de
17 Pa ra qu e el error de proh ib ¡clon sea inve nt i ble y exd uya I a cu Ipabil i dad, se regó ¡ere q ue el suj e -
to no haya tenido la posihiiidsd deconocer la prohibición de la conducta. En autos, se atribuye a los
-
reproche, que implica la cu lp a b¡lid a deste error debe ser invencible, pues de no serio, si bien el suje-
imputa dos haber recibido a la menor en estado deservidumbre para mantenerla en ella (segunda f ¡-
to act úa con dolo, el ara do do aquel la es menor y corresponde so lo una atenuaci ón de la pena. CCC
ComodoroRrvadavIa , 1015 /01, causa n°22, iv iv.riííchutiut. gov.ar. g ura pcev ista en e I art. 14Ü, CP), correspo ndi er dorech azar el agrav io de la defensa q u e i nvoca I a exis-
* tencia de un errorde prohibició n invencible, pueseleguo teconoció la posibilidad deque los encar-
9 El error de prob ibitión n o el imina la reprochaba dad por el injusto, pe ro puede dis -m in u¡r la sa n tad os h aya n actúa do ba ¡ o un su puesto de e rrc r d e proh i bidón en razo r¡ d eI entorno soci ocuItural al
ción seg ú n lascirr unstancias del caso. CA'CCrSa /aJ,í 2214 /04, « Loguinov, Serguei ¡/Omisió n de restituir
que pertenecen, pero lo considero vendbied ü do que hada algunos a ñ os que vi ví an en nuestro paí s
de / raudaloria », Robinzaí On Une, RCS 1995 /04. y I levaban ura vida q ue les perm itia toma r consci e n da d e I o i legal d e reduci r a un a n in a de c n ce años
10 El error de prohibición es invencible cuando él sujeto no hubiese podido compee nder la entiju- a I a co ndición de si erva , po nde ra ndo q ue la nto el traba ¡ o inf a miI coni o la red u oció n a serv í d umbre
ridicld a dde s u i n justo a pesa r de emp lea r I a debida diligencia (co r.f . Zaff aro n i,Eu geni o Ita ú t, Man ua / constituyen del¡tos para la legislador de su pais de origen , a loque se anadeque la desigualdad de
de derecho penai. Parte general , Ediar, 2ÜÜ5, p. 543). TOCn° 13, 4 /5 /09, «Aifonzo, Femando Javier y
otros», causan° 2721.
.
trato e ntre s us hij os y la v icti rr a denota q ue Jos encartados se rep resentaban que las co r c¡ici ones a las
q ue ora sometida la ni ha —rea I izar ¡ón de ta reas do m ést ¡cas durante jomadas e « tesiva s, si n ret ó bu-
11 Cuaod o e I error es irevi L a ble se d esran a la r uI pa hiIidad — si o perjuic ¡o de la a ni i j uri di r i dad del ción econ ómica y sin recibí recucaciór niterertiempolibre para el esparcimiento— noeran buenas,
ya que para sus hijos procuraban otro destino. CFCR 5 alalí 23n 0i15, « Hoyos ( loguera, Juan Pablo y
hec h o —, pero si el emor es evitable sol o cabe u i smi nu¡T la pen a, ya q u e cuIpa bili ua c si g ue ex atien-
do . GNCC, 5a!a1, 22 /4/04, « Lo gui ñ o v, Sergucií j0fnisiúr\ de restitúle defea udatoriav, Rubinzal On Li- otros siReturib detasación», RvhinraSQnUne, RCJ 773tl 6 -
ne, Rai 995!04. 13 EI a bandon o de persona c nnst it uy e un d e Iito d- e nm isión impropia r uya to nf i gu raci ón req ni e-
12 No resulta Admisible «I error de proh ib ición exculpante de u nac ond u rta del i ct iva vini storia de re, cesde lo objetivo, la puesta en peligro ce la vida o la salud de una persona rncapazde valerse por
si misma derivada dé la colocació n en situación de desamparo o de abandono por pacte de quien tic
derechos humanos básicos aun cuando provenga de ciudadanos extranjeros, qué í es fundamenten
en sus costumbres . CNCR Sala i, 1813/02, «So Sha o Mei y otra siftcducti ó n a servidumbre », Rubinzal n e la o bl ig ac ic n de mantened a o cu¡o arl a y I a pos i bi Iid a d objetiva de evitar e I ri esq o por medi o de la
On Une, RCJ 838104 . conducta debida yr desde lo subjetivo, el conocimiento de aquellos extremos, especialmente, de la
s itriacr ón objet iv a de peí i gro, del deber y ca pac idad d e a ct u a r y d e la posi b ti dad de evitad ón dei re-
-
13 EI error de e roh i bici ón no pertenpee a la tipia dae ni se vi ncuia cori ella , si no q ue excluye la c u Ipa- sijItad o les ¡vo. E n auto s, correspo nde revoca r la se nte nc ¡a qu e conden a a las méd¡cas a cargo d e dos
biiidad. Asi, sí bien desde la estructure delictiva el hecho sigue siendo doloso ello no afecta al autor, ambulancias del SAME en orden al delito de abandono de persona agravado por haber producido
po r cuanto el dolo Iibre de valoraciones nada predi ce por s i so lo acerca de la enemistad o i nditeren ungravedañ oen la saluddela víctima, por nodesplazarse hasta una vivienda ubkadaeneHnterlor
c í a del autor frente al ti e techo, a la vez q ue d esa pa rece toea pnsi b i lidad de at ri bui r respe esa bilidad d e una viIla co nb e se encontrab a c-l pa cí ente sufri er do convu Is ¡o nes prod ucto d e un cuad ro de e p¡
por culpa al autor, ya que si bien Tealiz ó el tipo dolosamente, careci ó de la posibilidad de efectuar lepsiaqué culminó con su mqerteryení onse<cjen(ia , corresponde absolver á las imputados debido
una va loración correcta. TOCn° 13, 4!5!09, «Adorno, RcrnandoJavieryotros », Rubinzal On Lino, RC
J 12328110 . -
a la existe nci a de un e r ror excuI pante i nvencible a I no enco -ntr a rse cor f i gurada la culpabilidad, pues
conforme surge de las contradictorias indicaciones de los operadores del 5 AME y de las comunica -
14 El error de prohibición puede subí lasiticarse en error de p roh¡bidón en sentido este icio (dea n- ciones entre estos y los choferes y médicatde las ambolandas —los primeros nunca dieron la orden

tinor relatividad ) y de permisión ( sobre ia justificació n) conf . Zaffaron :, Eugenio Raú l, Derecho pe - conc neta deatender al pa cí ente donde este se encont rara- y la a usenciad e cor odmientod cun pro-
Art. 34 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 96 97 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

toco le de actuaci ó n termal, todo ello impidió a las profesionales comprender el deber deacciór , ce no rmat iva s istemát ica y I ó gica de este p recepto, I o que imp Ii ca qu e la inter p retación de este ar -
moco que tuvieron la creencia errada de que estaban autorizadas a esperar al paciente en los pun- tí culo debe forma r pa rte de un ord en Jera rquico no rmat ¡vo, orde n ad o y co h erente .
tos d e en cuentro p reestabí ec id os de la villa dem ostra nd o así su vo lu nta d d e cum pl i r co n su d e be r
,

de asistencia - OAPQf, Sa>$ I, ÍSiB/ 14, Maj- teJu Susad&yóti' osstlnfrlHició nart 1 Q6, Có digoPenM A ra í z d e e I io, es ton veniente destaca r :
(Abandono de persona ) , Rubinzal On Line, R.CJ 6367Í 14
* . a ) El texto I ega I no di spone d e u na med¡da de segurid ad aItern a ti ua a la retlusi ón. Si n em-
[ » ERROR O IGNORANCIA ESENCIAL NO ESENCIAL bargo, ya partir de una interpretadónin ¿tmam parten?, algún sector doctriñ aI entiende
que,má s allá de ¡ obst áculo que impone el principio de legalidad, es posible que los jueces,
19 La a plI caciór d e la f ig L ra prevista e r el a rt. &A de I CP,se compa dece co n los h echos proba dos por
encalo de que el imputado reúna las condiciones de peligrosidad suficiente y gravedad
.
qu e„ e n las ttrcu nstand as q L¡ e ro dea ron e I ac á ona r del mn pu tac o un a cond ucta o e acuerdo a !a n or -
nna prohibitiva (no matar } subyacente al precepto del art . 79 del Cód. de tonco, no le era completa- cí e lesi ón al bien jur í dico, im pongan tratami en tosambulatori os, buscando evita runa me-
.
mente exig i ble a ese titulo, en cuenta del error esencial e imputa ble que padeció Ello, sin que las ge- dida de se gu r idad pena I d e rec lusi ón,
néricas argumentaciones o el quejoso, que hacen pie en una " mayorex¡E ¡ b ¡l¡ dad " para los funciona-
fjJ En estesent í do,la internaci ón es procede n te ú nicamen te en casos d e exlstir pe Iigrosid ad
rios policiales, resulten suficientes para demostrarla inadecuaci ón de lo resuelto por el juzgador.
TCPBA, Sala H, 4/3 /07, «C, C ffRecuno de cajacr ón interpuesto por el agente fiscal », RSD-647-7 5,
pa ra te rceros; aspecto que debe ser objeto de acreditaci ón d uranio eI pro ceso pe n al — d e-
MñhY.]UsbiJeiJ\óS¿¡r'es,r}(iiÁ.af ¡ be someterse lacuesti ón a debate y contradicción ,con el fin de qucel magistrado, prc -
20 EI d- qpu da por a c red¡tacto q L e el i ni pul ad o i ncu rrl ó e n un error esencial de hecho, en relación a
vi o in formes y s ustentac i ón, a firme I a eve n tuaIida d de q u e e I su j e to come La en un fu tu-
la ec a a d e la d am nif ¡ca c a . EI se nte nci a rí econ side ra que e I error refer í do (solo re la edad de I a ví ctima} .
ro acc ¡o n es p rohi b i d as por Ia ley Es asiqu e no basta un a m era pe Ii grosid ad, debe trat ar -
excluye el dolo del imputado Tapia, raz ón porlacual correspondo absolverlo por el delito de "abuso sede unacriminal.
* .
se LJü I co n acceso car n a I rontir uado" q ue se I e atri buya. Pero a! momento d e ca lificar lega I me nte el
c) La inrtern ació n, co m o surge del apartado de est u d i o, es un a fa cuItad exclusiv a del ju ez.
a cci ona r endil ga do a I tra id o a proceso eltribunalaplicaal ca»la figo ra d e I a " JU stracció r d e L na per -
. De es Ea manera , por el p r intipí o de propor cion alida d, se d e ber á eva Iuar I a conve nienti a
sona pa ra menosca bar su i n teg rioad sexual“ {a rt. 130, párr.T , CP ), o miticnd o tener en CL e nta la cor
currenda del error sobre laedad de laví cbma excluyante del dolo que, en cambio, tiene por acredi-
,
yadecuacl óndela medida al caso de estudio —teniendo en vista la probabilidad cierta y

tad o :o n estado Ce d u da — en el tram o de I a reso I uci ón cuestionada señ a ladosupra. EI lo imp Ifca q ue objetiva de un posible daño futuro — - Asi, por et principio de ultima ratio no correspon -
el a q uo, en relación a u na ún¡ca pl ataf orma t áctica, afIriña el concurso de una causa I q ue e limina el de aplicar la medida en supuestos innecesarios o de escasa peligrosidad.
dolo, pero se g ui damente, i gn ora I a concurren;la ce la m is m a y,en consecuencia, d esconoce s u efica-
d} Una post u ra doctrina I y juri sprude nciaI sosti ene que c ua I qui e r medida de intern ac ¡ón d e-
cia exculpa Loria . ES Córdoba, Í 2 /S/07, « Tapia, E![ / ia Armando p.s. a . abuso .sexual con acceso carna í
be cesar al d esa pa rece r la pe Ii g rosidad, de n o desa pa recer, deber ¡a extí n g u irse i mperio-
agravaéoconíkittQtJo - Recurso de casación expte. « 7»,05 /07, ww.Justkiacard.oba . gov.an
^ samenteal transcurrir el t é rm ¡no má ximo de la pena de prisi ón que se le habrí a impuesto
2 . Párrafos segundo y tercero del art . 34,~ £ | pá rr. 2 fldei inc. 1o del art . 34 dd CP prescribe por el mismo hecho imputado . Elloenfunció n del principiode legalidad y predetermina-
sobre la medi da de segur i dad de reclusi ón manicomial para el enajenado mental;mientras que ción normativa deInconductas y sanciones . Esneresarioq uela ley determinela duració n
el segundo lo hace para ios casos que no son de " enajenació n " , en establecimientos adecuados
'
' de las med i d as de segu r i dad. EI princ i pí o de I eg alidad qa rant Iza e!limite deí rus p urtiendi
deIEstado, impidiendo que aquel se exceda de los I imites instaurados por la norma.
-
(p or ej e mpí o : casos de ebriedad or ón¡ca, t ó xi co depe ndi e ntes, ent re otros ti pos de ad¡ccio nes) .
Así, en el su puesto deque eí juez advierta que un sujeto i nImputa ble ha cometido una acción e) Como seña lomos, no debe confundirse desaparici ó n de peligrosidad con cura de la en-
t ípica y antijur ídica, y que ademá s aquel resulta ser peí igroso , al efecto de cometer eventual es fermedad. Lo relevante es la peligrosidad criminal, la posibilidad real y concreta deque
da ños para sin para temeros, tendr á la facultad de imponer una medida de segu ridad, cuya ce - un sujeto lleve a cabo una conducta tí pica .
sación depender á de la desaparici ón de ese "peligro gen é rico de da ño ".
En cuanto a la inconstitucionalldad del Instituto en cuesti ón, los doctores D 'Alessioy Divito
La legislaci ón no establece un Lérmino má ximo de en cierro en estos supuestos, tan solo hace
refere n da a I a d esa par í ció n de I riesgo pa ra si o p ara tercero s; prece pto que, a nuestro e nte n d er, ín d I ca n: " el régimena í qu ese so mete alose nf ermos m e ntaIes se presenta co m o un 'derech o psi-
vulnera a las claras el mandato constitucional de legalidad y m á xima determinación de la con - qui átricoespeciar ímuchomá sr ígidoquecl del CódigoOvil ), poro nunca loser á deverdadmicn -
minació n penal .
trassiga excediendo tan sobradamente la necesidad terapéutica, de modo que cumple la fun-
.
Al res pecto es importa ntenoconfundirloscon ce pí os de desaparició n de laenfermedad, con
ción latente de una pena. La reclusió n manlcomla! se erige en la ú nica perna realmente perpe-
tua que prevé el C ódigo, pues su t érmino nodepende de nada que la persona pueda hacer para
e I cese d e I a " pe I i groside d " , pues d e lo contra rio se corre eI grave riesgo de sosten cr una Í nter - ponerle fin, sino de una decisi ón juditi al, y es inconstitucional, porque establece una pena para
nación de tiempo indeterminado por el simple hecho deque un individuo sufra una enferme -
quien no ha realizado conducta , o ha realizadounaconductaatipicao, a losumo, un injusto in-
dad sin cura , Essumamente necesario distinguir lost é rminos "peligrosidad " y " enfermedad"
— .
unsujctcvapesardesufrirunaenfermedad puederecibiruntratamientoquehagaejftinguir
su "peligrosidad criminal" — .
culpable, solo por el azar que implica el diagn óstico de peligrosidad

Con e I objeto de evita r una colisi ón i nsa Ivabl econ losde re ch os y ga ra nt las conte mpfa d osen
la primera parte de nuestra Constituci ó n Nado nai, es necesario llevar a cabo una interpretació n
J

2 ed., 2013, p . 419,


J
. '
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'

-
CAIessiofdir.) - Divitü fcüord .J enCóó güPlenfl úle ZaiVaciórií CirTfEiíííadciy anotado. Parte general ,
Art . 34 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 93 99 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

Presupuestos para aplicar una medida de seguridad: En cuanto a la extern aci ón, a diferencia d é lo prese ripto por la norma en materia deintefna-
1. Declaración de inimputa biiidad : med i ante resoluci ón j u risdi cc ¡ona t d e bedI ciarse e I só -
¡ -
c ón , La Iey estafalece los requisitos para e 1 cese de la medida :
brese imiento o absolución del imputado y, por consiguiente , declarar de modo ex preso 1. Dictamen mé dico previo que afirme la no persistenciadel peligro {no la curació n ) .
la inimputabiíidad. 2 , Resoluci ón judicial que disponga — enforma motivada y fundada — la externació n ,
2 . Debe existirunaacción antijur ídica .- esta con diti ón est á í ntima me nte emparentad acon E n caso de exist ir du d as sob re I a pe I igros idad, debe optarse po r I a libera c ¡ón, p u es p ara m an-
,
el conce pí o d e "peí i gro 5 i dad cr i m ina I r.EI órg ano perca I ú ni camente p u ede inte r ve n i r en tener internada a una persona no es suficiente una mera conjetura gené rica dedesgo. Es Impe-
casodeque el individuo objeto de medida de seguridad haya incurr ido en una acdó n ti - rante la existencia de una certeza absoluta sobre la subsistencia de las condiciones que genera-
pies y antijur í dica . Se tutelan intereses garantizados penalmente, de lo contrario co - ron la imposici ón de la medida de seguridad. No puede sos layarse que, desde una ó ptica médi-
rresponderí a disponer única mente interdicciones de índolecivil. ca , el encierro —cuando no es requerido necesariamente — importa una consecuencia má s da-
Ahora bren, el concepto de peligrosidad no puede suponerse , debe existí runa certera ñosa y perjudicial para el sujeto pasivo de la medida .
fundada y probable de queel sujeto podr á llevar a cabo un hecho dañoso. En cuanto a lo presenpto por el párr. 3*, vaiese ñ alarqueseexiglr á n los mismos requisitos se-
3 . Necesidad de dictamen médico previo : es necesario , previo al dictamen de inimputabl- ñalados para el ap. 21 a) declaraci ón de ¡nlmputabilidad, ó ) comisi ón de una conducta típica y
lidad, un dictamen m é dico . Tambi én es menester la intervenci ón del Ministerio Público
^
antijurí dica, y c) peligrosidad criminal.
Fiscal. Pero esa facultad que la ley concede a! juez, la brinda en tunci ón de poder consi - Ah ora bien, esta n or m a d¡spone q u e, en I os casos q ue n o sea n deJl en aj en aci ón ", correspo n-
derar la necesidad o no de internació n, pese a que aquello resulte contrario a lo expues - dera el encierro en " establecimientos adecuados ". Es decir, prescribe sobre la Internación en
to por tos per ¡tos.El encierro, como medida deseguridad, sol o se justifica como uí rmara - cualquier entidad que brinde la atenci ón necesaria en relaciónala temá tica o conflictoquemo-
tio , es decir, como última medida menos lesiva de la libertad que neutralice la peligrosi - t¡v ó ta nnedi da de seg ur i dad (casos de droga de pende n cia , aItoho Iism o, I u dop at I a, etc étera).
dad del enajenado .
JURISPRUDENCIA
A . Requhitodemotivadónyfundamentacióndeia decisiónjudicídl- toda resolución —por .
importa rafe rotaciones a derechos fundamenta les — dehe motivarse en los hechos refle - A ) MEDIDAS DE SEGURIDAD. RECLUSI ÓN MAN ICO MI AL

jados en las actuaciones yfundarse en derecho, señalando la normativa aplicableakaso 1 Toda internadón en una institución psiquiá trica ce rrac a de Saque la pe rso na no puede salir por su
concreto. p ropi a vol u rutad, es una restri oción de la IIberta d fkl ca que so lo puedeser dis pu esta siexiste una ley que
la autorice, si esta persigue Lina finalidad legitima , si se presenta el supuesto de hecho definido en esa
E¡ . Necesidad de queel imputado cuente can una defensa técnica : el Reg í amento para la
Jurisdicció n en¡n Criminal y Correccional de esta ciudad, las lOCReglasde Brasilia sobre
. . -
ley, y en la rr ed ¡da est ri chámente necesari a exrg¡da por la f inafid ad iegiti ma persegu¡da por esa ley Ri
gen eí caso el a rL 13 de la CN, y los a* t5.7 .1 y 7.2 de Ja CADH y 9.1 del PIDCP (de I voto de I a doctora Ga
Acceso a la Justicia de las Personasen Condiciones de Vulnerabilidad, la Convención so - . .
rri gós de R é bori concita del voto del doctor Garda ) CJVCC Safa /, 24/5/ TE?, «Aoosta -, reg ¡1*391116.
*
b re I os D ere dios d e la s Personas con D i sea pac i dad —ley 2 6.3 78 — y I a ley 2 6.6 5 7 d e Sa Iu d 2 ResuHii i nVl a ble que bajo la apaffenda de la adopción d H una " medida ca melar " su/ pener úe, ye es-
Mental prescriben ei derecho a la defensa, informaci ó n y asistencia . Espec í ficamente, el t é manteniendo privado de la libertad bajó la órbita delServió o Penitenciario Federal a una persona,
art. 142 del Reglamento indita que los defensores de pobres, incapaces y ausentes "ten- cuando en rigo r da verdad , e I proceso pe nal q ue se sigu e ensuco r.tra se encuentra suspendido deb í
do a una Incapacidad del sujeto para estar enjuicio, pues mientras no se revoque la suspensión dls-
drán a su carpo la representación de ios inimputa bles, debiendo efectuarías peticiones
p uesta seg ún el a rt. 77 del CPPN, el juez n o puede adopta r med¡das de datención a ur q uc si ot ras m c -
que resulten oportunas para evitar su indefinida internaci ón sin e! debido cont calor ju -
n os restricti vas e n caso c e con side car necesario asegurar el examen penadi co pa ra determinar si lia
dicial dei estado actual de su peligrosidad " . En este sentido, entendemos que, adem ás recu peradosuscapacidades para estaren procesofdel votode la jueza Garrig ósde Rebori; cita del pre-
d é la necesidad de intervenci ón del abogado de confianza, deber á participar necesaria - .
cedente “ Del Valle Albornoz "). OVCQ Sala !, 2V6I17 reg. n° 500n 7.
mente def proceso el defensor oficial de incapaces, bajo pena de nulidad .
fi > CASOS DE E NAJEN ACIÓN EN E 5 TABLECIMIENTOS ADECUADOS.
Continuando con el estudio, cabe se ñalarla necesidad de intervenció n del juez civil en el su - MECIDA CURATIVA
puesto deque losperltosconsideren que es necesario un tratamiento ambulatorio , En aquel su - .
3 51 bienelart 16 dela ley 23.73 7 prese r¡ beque ; " Cuandoel condenado porcualquierdelltodepen-
puesto , debe aplicarse la ley 26.657 de Salud Mental y, por ende, darse intervenci ó n a la justicia -
dier e f í sica o psí quica miente de estup efaci e ntes, 11 juez im pond r á . además d é la pen a, una m edi da
civil paraqu ese El eveadel ante eí con tro! y vigilancia del enfermo, resultando ileg í timocualquier de seguridad curativa gue consistir á en un tratamiento de desiritox ¡(ación y rehabilitación por el
control por parte del juez penal . tiempo recesarlo a estos fines la ¡mposidór de la medida curativa por parte de los jueces sen-
tenciantes concierne, a mi juicio, el ejercicio de sus poderes discrecionales. Ettnbunaldeber á deter -
Por otro lado, tambié n son de suma importancia los estudióse informes perió dicos que pu -
minaren cada caso en c oncreto, de a cue rd o a I a prueba p reducida en el debate,si e I acusado depende
diera llevar acabo elCuerpoM é dico Forense, organismo que deberea ¡izar un seguimiento cons -
psí quica o f ísicamente de estupefacientes y, de acreditarse tal extremo, ordenar entonces la medida
tante de! sujeto objeto de la medida al efecto de dar cuenta de su evoluci ó n y proponer trata - curativa pertinente ( voto daI doctor Trjgont). CNCP, Sala III,9 /4102, « Alineasteis, Jorge Raúlsíftecur-
mientos a m bu lato rí os me n os lesi vos, cua ndo elI o f uera ac ó n sej able, pa ra rec upe ra r la saIud de í orfí «Mirón ,íairía PJNtfí ttaÓé én /gvi/ Sentido, OVC/Í 5a te IV, 13/310?, « Sánchez, Pabh
fc
la persona y , de ese modo, lograr su reinserció n social . *
Nazareths.lRecurso de casació n*, causa n° 29 í f , PJN /ntraner.
Art . J4 LlBítO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 100 101 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

C ) TRATAMIEN TO AME ULATORIO PARA EVITA R MED IDAS DE SEGURIDAD p oskic n cié la i ntemaci ón y en las i ncum be nt ¡as de los mcd i eos en tanto sol o puede pr ¡varse de la I i
(« ULTIMA RATIQn) bertad personó la una persona con afecci óndesu salud mentaloomo consecuencia de laevaluadón
4 La medida de Internaci ón coactiva es equivalente en los regímenes civil y penal. Las condiciones q ue ha ga el eq u Ipo interdi su pl i nano, siend o I a i nlervenci ón judicial posterior a e I la y pa ra con tro-
sustart¡vas q ue la j usti f ira n son las mismas:Ja internar i ón ha do ser en a rabos rasoseJt rlí tamente ne- liar si se cump len i os requisitos aIIí establ eódos. Adem¿ s, l a ñor ma dispone la posibi lidad ae que ei
cesaria tanto desde el p unto de vista cu rati vo, tomo recurso te ra péuti co, como ti eso e el punto de v ¡s Iu ez ore ene por si m ismo una i n tern ad ó n úr i ca mente c ua nd o e I se rvi-c ¡o d e sa I ud responsab le d e la
ta prevent ¡vo, como m eta ni snnei para contrarresta r c I ricsg o d e g ue la enfermedad que la petso na cob f:rtura se re c ase a re- a Iiz a da (art . 21 );y su a rt. 23 disp ono q uiel a Ita, e xle marión o pe s m I sos do
padece la lleve a dañarse a si mi sma o a otros. Las ca racteristica s f un damental es de I trata m iento a I saIida san f at u I ta d del eq u i po de salud q ue no requiere a utoriz ación del j ue? (vo to de la jueza G a -
qu e el pac ¡ente tiene derec h o son ta m bien las m ismas en ambo s ca sos. Lo q ue distln¡jue a u na inter - rrig ós de R ébori) . CAJCCQ Sala I, 28 /3/17, « Delgado, Gabriel David s/Robo con amias*. causa .ir3
. .
nación coactiva dispuesta en aplicaci ón del p árr, 2“ , ini 1o, art 34 ti el CP, de la medida equivalente 64.326 /16.
del r é gimen general tielderechotlvil res ideen que lascondicionesdela internación pueden ser más II Las medidas de segur ¡dad, ¿| no haber tenido el agente posibilidad de comprensión del hecho,
rí gidas, envirtudoelcar ácterpenitenciariode la ir.stilución psiqui á trica er la que el juezpenalpue no pueden retondutirso quesos t érminos, por lo que se recurre corno fundamentos la peligrosidad
deordenarque la mecida sea ejecutada en quela liberació n o xternadó n" es m ás dificultosa en ev identia da por I a com ¡sió n delilí cito, a f i e de brind arcon. la imp osi ció n de una medid a de seg u ri uac
^ ^
el caso de I as m edid a s pena I es., dado que e I a rt. 3 4 esug e p ara ello una resol uci ón|uti¡cí a I co n previ a .
ur tratamiento terap é uticoai sujeto peligroso (prevenció n es peda I}, perotambién subyace la¡dea
11
a ud¡enci 3 d e peri tos y del Mi ni steri o Público,m ¡entras q ue en r óg imqn civil w e 1 qq u i po de sál ud delú deteos social frente á personasque se tonsider ánpotentiutesf otos de peligrofprevertdóngiH-
de la instituci ón en la que se lleva a cabo la Internación quien hade tomar la decisión sobre " alta, ex - n e ra I) . 5¡n e m ba rgo, ese estado p e Iig roso r,o puede ¡u stifi car el i nrespeto de a e rechos const it uci o n a
terración o permisos de salida " so lo informando,ensucaso, aljuezinterviniento —Jit . 23 ley 26.657 .
de SáIu dMen tuI— (del díí t ártw del procura dar f isca I, a I q u e rem ite la Co rte) . ( SJN, í it ) 1 / 12, « An-
les y derechos humanos; ti bien las medidas de seguridad son prospectivas, su eventual Indefinición
temporal y ladif icultaddsfundar un juicioprobabilist icosobre unactLarfuturoddictivo exigen co- .
.
tuña, Guillermo Javiers /Causa n® 12.434 », ffub mza,1 Online, RCJ 10000 / 12 . mo ineludible que su mantenimiento se ajuste a los prin c i p¡ os y garantí as con stitudorales que rigen
5 D esd e q ue en el verec ictc y sentencia su rg e I a ca Ii ad de droq a depend ¡entes de los im puta dos, la man if estac ión c e I a respu esta punitiva er un Estado de derec h o, e n a ras de ev ita r situación es ra-
l a imp osí ción de la med¡da de seg urida d esta blecida e r el a rt. 16 d a la ley 23.737, resuIta i mperati va .
yanas a la arbitrariedad. Enekaso sehaceluqara la petició nde babeascorpusinterpuesta porlads-
para I os j u enes de g rad o, e ircer s u ra ble e n t asa c ión, pues desean sa e n la I a bor p erlci aI po nd era fia f ensa u te vor de una p e rsane con p¿ctet im i a ntos psí qu i á tricos p rivud a de li berta d, se casa la; roso lu-
cr ón recurr í da que confirmó ladea sibn deljuzgado de ejecució n penal, que TI o hizo lugara la solici-
. .
(arts . 210, CPPNy 16, ley 23.737) . TCPBA Sala 11/, 5 /4 /05, « O . V. siRecurso de casac/ on », P 9623 R5D- .
. . .
104-5, w' /vw jLtsbuenosaires gov ar, sum , nuB3315 b 34 r
tud de cese de le medida de seg ur idad im puesta a su asist id o y se devuelven las actu ad ones a I a Cá -
mara para que dicte nuevo decisorio respecto del cese de intervención de le jurisdicción penal quer
no obstante, deberá seguir indefectiblemente con el control de la medica hasta tanto —sin solución
J PELIGROS I DAD ANTE TERCEROS (NECESIDAD DE ACREDITACIÓ N)
de continuidad— asuma competencia el órganodel fuera de familia correspondiente y sin perjuicio
6 La m edid a desegur ¡dadcurativa no debe guardar pro porción con la infracción cometida sino con ,
de la decisión que corresponda adoptar en la sede pertinente respecto de la continuidad de! trata-
la peligrosidad del sujeto debí da mente constatada . Asi , el lí mite oe la duración fie la medida se en- miento tora pé u ti co, d e acuerdo a las normativas c ue conf o rm a n eI est á nd ar minimo internadonal
cuentra en relación directa y uní voca con la persistencia del esta dode peligro (d el voto del doctor .
d e t rat o de las pe rsonas con pa deci m¡en Eos m e nta les (arts. 144 y 463, CC; a rt. G 18 e in c. o a rt . 32 7,
Hatiello —MA —). TCPBA Sala 1, 31310?, «C M. £ . sí Bec. de casac/dn», causan* 13.9 / 2, CPCCBA ),toda vez queev iste la necesid a d deestablecer ur Ii m¡te te m poral fundada en el prin ci pió
T fueradelairradonálidafiquesuponesustentarelprincIplafieculpabNidadaltiempodeviolen- de proporcionalidad, legalidad, razonabilidad a Igualdad frente a las personas que, por su condl
tarlosin una raz ó n lógica, las con secuencias jur í dico penales, ademá sde imponerse frente a un caso cr ón, se encuentran en un a situación de m ayor vul ñera bilidad f re n te el r esto d e la soc ledad. pues de
individual y nunca ^nhase a generalizaciones, no pueden tener por único fundamento la supuesta lo co ntra rio,la i nte rn a c ión se convierte en loshechos en una pena pr ivati va de la I i be rtad s in Iim ites
peligrosidad acerca dé la ocurrencia de un hecho futuro y eventual, pues incluso aun desde el plano de duraci ón,en contradicció n con las normas constitucionales. Enefecto, los principios de legal i dad,
discursivo, encl á mbitodelasasl llamadas medidas de seguridad, debe existir alguna relación con la razón a bil í fia o , proporci finalidad, tutela judicial e Igualdad de trato resultan aplica blesal supuesto
gravedad del ilir ita concreto ( voto del doctor Fayt }. CSJtv, 51W 6, vGramajo, Mar reto Eduarcfo silfo- de autos, ya que indican que la fiscalizaci ó n de la medida de segundad curativa perdi ó su raz ó n de
do en grado de tentativa », causa o* 1573, T. 323, P. 36 BD, G. 560 . XL; RHE, Mvw. pjn. gov. ar; pub / kado ser po r haber sup e radolos qu¡nce años,resultando m ayor a la pena q ua hubi era sido impu esta para
en “ Revista de Derecho Penal ", n “2009 - 1, “ Consecuencias j ü fidtcas del de / ito - l" . .
el delito endilgado (tentativa de homi cid i o calificado por el vinculo, pá rr. 3“, art, 44 eme 1* art, 5fl,
CP), di* habérselo ron denado como, autor penalmente responsable . Asimismo, del aná lisis de le u:i-
.
.
6 £l funda me ntoteleol úylco preventivo de la medida de segundad del art 34, inc, 1 del CP tiene
" sasurge que la sentencia denegatoria del cese de la oledid a de Seguridad hó tuv ó en tue nta fe tota-
como o bjet ¡vo log ra r la cura c Ió n d e I i m putad o y evita r q u e cause I ejiones a te rceros o a si mismo.
lidad de los informes psicol ógicos efectúa dos, omitiendo justamente aquel que resultaba más be
,

70CnD7T, 23(3109, «Casas Mariano Btequieh(i Robinia ) On Une, fiC SI 2482110. nef ¡tioso para el pedente . fCPBA, Sala /, 4 /8 / 16, otft. O., f . £ . s/ Hábeas Corpus », Rub / nzal Qn üné, RCJ
9 La i lite rp retación de los conce ptos ce " peí ig rosidad r rimi na I " (art. 34, inc. 1 n, p á tr . 25, CP ) y de s im- 4183 / 16 .
pie " peligrosidad " (art. .34,in c, Ia,pár r. 3 a, CAI debe ser siempre restr ictiva, par cuanto ambos ha rto Ín-
\ Z El poder coerdt ¡vo del Estad o se va le de las penas y I as medid a s d e seg uridad como in frumen-
.
dole mn¡nados y vagos. TÜCn'Li'í 2/3 /09, «Duartt, Antonio Manuel », RubinzalOn Une, RCJ 12474DO.
tos. Er, efecto , los ordenamientos normativos consagran un sistema de reacciones jurí dico penales
en viri ud del cual el Estad o tiene u na dob le irla; I a pena y las med¡das d e seg uridad, s ¡stematiza oas
E] CESE DE INTERNACI Ó N POR DESAPARICI ÓN DE RIESGO
estas ú ltimas bajo ópticas preventivo-especiates, Este ejercido del jj/spunfarrífí eí taUal reconoce li-
O POR EL CUMPLIMIENTO DELMÁ XIMO DE LA PENA
mites quedintanan co las garant í as constitucionales, y no habilita , pormás loables quesearlos ob -
10 La ley 26.6 57 d e Sa I ud M e nt aI no habilita al juez en lo penal a d¡s poner I a "Inter nad ón " del su- jel¡ vos qu e se pers ¡gan. al menosc a bo d e p resu puestos deorden sup engr áse nac en de I principio de
jeto po r un tr iterio de p e I iq rosi fia c y m uch o m enos I o autoriza a h acerl o en u na ir stitución q ue no legali da d, en tanto g ara rti za la seg uri da d y certeza [uritika en el Estad o de derecho . Mo obsta n te la
dej a de ser un esta bleci m iento c árcelaf ¡o;ta I d isposi t ió n i nn ovó so bre I a autor id a dd e I j u ezen I a dis- d ¡fe nonti a e n la nom i n adbu d c I a rea cclóri estatal qu e Sü uti I ¡ce e n la coacció n, I a pena o I a m edi da
Art . 34 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 102 1 03 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

de seguridad encuanto ambas implican un ilí cito jurí dico pena I mente relevante,ti en enen todos los F1 DIFERE NCIA ENTRE D ESAPARICIÓ N D E PEI IG ROS !DAD
casos los mismos presupuestos { voto del doctor Hornos) , CNCP, SalaIV, 2715102, «Estrada, Carlos Ai- Y CURA DE LA ENFERMEDAD ( EXTERN AGÓ N )
.
bertos/Recursode casacións> causa n° 2830, PJNIntranet. 18 La fin a I ¡dad de? la mec í da d e segu ridad es -c e p rotección pa ra q ue el enfermo no se dañe a sí m is -
13 La medI da de seo un dad so Iü cesa por reso I utió r j udi c I a I de I a a utoridad q u e la imp L SO con ne- monialotriemá s - Desapa / eridoel peligro desaparece la mecida . Es inriiferentequeel liem pode du-
cesar ¡a a u drend a deIM in ister ¡o P u bl i co y d icta men de pe r ¡tos, con dicionénd ose a I a d esa pa r ici ón del ración de la m ed i da s u pere el má x i mo oe pen a po r la q u e se le huía i ereco r.denado , ya c ue la m edi da
peí i gro para sí o para terce ros del i m putado , circunstan cí a esta Lncom pati ble cor. la preterí sión d e un prevista en el arL 34,¡ni. lcdel GPdeba depender y ser proporcionad a a la peligrosidad y no a la es-
pJaIü má xImocomo ant ¡and e el recurre nt s . Por ello ta rned i da de seg urldad tiene u ñ adorador in- cala penal del delito que en su momento se le atribuyo al- sujeto pasivo { voto del doctor Tragant).
determinada y co ntinu ara ha sta q u e e s a pa rezca n I as co n ic ion es q ue la mot iva ranr ya oue su i dea .
CfVCP Sala SU, 15 /4/ 02 « Srosilosky, Jorge Alberto sSRecurso de incanstitudonalidad », causa n° 3667.
rectora esla intemacló r del neo micnlrassca pcligrosoy, siéndolo porque es enfermo (en el caso alie RJN Intranet
nadomentalpor síndreme esq u í z of r éni c o en estad o demenci a 1} deb a rá pe rm a n ecer en ta I situaci ó n
hasta que sare ( voto del doctor Tragant ). CNCP Sala III, 20 /3/02, ttChayo, Enrique s /Recurso de í n- G) INTERVENCIÓN DEL JUEZ CIVIL ( LEY 26.6S7 PE SALUD MENTAL )
constitvtrr> nalidsd », cáusá PJN Intranet 19 I rrternacióncOncont rol y seguimiento a cargo- Los vocales Luis Fernando Niiio, Horacio L , Dias y
Ca los Mah iq u e . hlciero n Iugar al recurso d ecasar ¡ó n, revocaran la reso luci ón de la Cámara Crim i nal
14 La decisión de interneci ón psiquiátrica compulsiva ha de resultar de un proceso dotado de to- ^
y Gorrecrion a Iris esta Ca pila I Federal y devolvieron fax actuaciones al juzgad o de origen para que su
das las garantí as procesales contra las rccius ¡oroso enclaustra mi entos arbitrarios, que est é dirigido
a d e mostra r el car ácter d a i nc.a pa z d e I a p e rsona an c uest ion, a f i n de evita r q ue, so pretexta de cura- titular dé inmediata intervención en el caso a la justicia en lo civil para que evalúe la eventual inter-
nacióncomp ulsivade I-lugo Alberto Mosquedaen un hospitalajenoa la órbita penitenciariaque cum
ción o de seguridad de los irsanos. pueda privarse impunemente de su libertad a losqtie no lo sor .
.
a si como evaiuaria opo rt ur i dad de I a inte m aci ón, su Ii mitación ü n el li e mpo y I as con di c ¡ores d e s u p I a con I as necesidades para su trata m iento. Lu¡s Ferna ndo H i ño ref irió q ue ten ia razón I a defensa al
solicitar que se revoque la resolución,porque los fundamentos citados no aten diana una correcta in-
ej ecucr ón . Estas ex¡ gene I as n ger pa ra tod a dec í s ¡ón f I nal que d i spo n ga la ínter n a ción coactiva mot i-
va da p or inca pacid ad ps iqu ica, cu a I qui era que sea la natu raleza —civil o pe n a I— del p roceso e n el terpretación de I a normativa apli dada (arts, 34, i nc,1", p á rd, 2 a, CP y 511, CPPN ) laquedeb í aa da piar-
se aI espíritu de la Ley ce 5 a lud Menta I y respeta r los límites im p uesto s en los instru mentas con jera r -
que se la adopta (del ctíctarrferrtí el prc? cu radar fiscal, al que remite la Corte) , CSÍ N, i 3tWl 2, Antv -
* .
quí afemstitutfcifüiUart! 16, inc. 22, CN; 7C, CAD.r-í y fl11, PlDCP}. Aludid a la actual tendencia jurispru-
.
ña, Guillermo Javiecs /Causa n° 12.434» RubinzalOnUne, RCJ 10000 / 12 .
15 En una sentencia condenatoria a pena de prisión, es plenamente verificadle la proporcional !

dencial en función de esa normativa — que impone quesea la justicia dvillaercargadadecontro-
lar la inte rnac ¡ó TI, citando especrf¡came nteel f aIlo de la Corte 5up rema " M. J . FL " del 19/ 2/06. q u e in-
dad y razo n a bi Iidad de lo s plez os d oencarca lamiento, con so lo poner la vista en eI gua n f¿cm puni r i- ri ¡ca " la debilidad jurí dica estructural QLK-.Íufren lasp rsonas ran pádsr imientas menta les — de por si
vo esta blecidc en el precepto penal, aun en el caso de i mpo n érse le eI má xi mo de pena, todo tiempo
^
v u I n era bles a k> s a busos—, c rea verdade ros 'grupos d e riesgo' e n Cu a nto a I pie no y íi bre goce cí e I os
que supe re elmismo, deviene en arbitrario, ¡legal e irrazonable, igual puedepredicarse de las llama - de cochos fundamenta les,situación quegenera la necesidad de esta Placer un a protecci ón normativa
das roedid as de seguridad del art. 24, inc. t " riel CP. TCPBTt, Sala 1,212 / 1 S, «Caragiuln, Mar celo fablán di ra?, tend¡ente a I a reh a biIita rióri y rsi nserción de I pacieni ee n e I medio f a miI iar y asori a I " { CSJfjPfa-
s/flecLmocfc- casacióm), Jurisprudencia de la Provincia de Buenos Aires, RCJ 2179/15. .
llos 331: 211,í orisid. 6r ) y las resoluciones de la actual Cámara Federal de Casación Penal que recog í -
an di c hacriter io . Finalmente h iza notar q u e í a excepción rderida er el a rt. 23, ¡ti fine , deI a I ey 26.65 7,
16 Los principias constitucionales de razonabllidad,pro-para Dualidad e igualdad est á n seriamen-
te compro metidos cuando la persona declarada incapaz de culpabilidad se ve afectada en sus dere-
alud¡a a la ''imposibilidad de que sea el equipo desalud actuanteel quedisponga una externaci ó n en
tal es casas, s in ó bice pa ra que sea I a a uto í ¡dad ¡ud icial e n I o ci vi I qu¡ e n lleve a cabo esa u otra medi da
ch os e n u na m edid a m aya r d e la q u e le h ub ¡eseco rresp ondid o d e h a ber sida evento a Imente cande
nada coma autor responsable (del dictamen riel procurador fiscal , al que remite la Corte) . CSJfJ, .
v incula da al in di vid uo a f-ecta do " (de I voto d e los d octores NlahiquesyDias que adhirieron a I voto de
Nmo) . CJVCCC, 5ala II, 2 /9/ 15, «Dí azLópez LuisAlkertoyotrossiroboii , causa n“ 10.123 /13.
13/ 11H 2, «Antuña, Guillermo Javier siCausan* ! 2,434 », RubtnzalOn ' ime, RCJ IO0Ú0 H 2 .
20 Se resuelve revocar la resolución que dispuso la internaci ón compulsiva del mputadosobresei-
17 La justificación que pueca haber para someter á! imputado incapazde culpabilidad al trato más
severo del r é gimen penal de medid as desegundad caeunavezvencidoelplazudurenteekual la per -
.
d o por ini mpul.a biI id ad, bajo lo í prec-fi pt os d a! P rogra ma I n te rmi n is ter ial de 5a lud M sota I Argén t i no
(Prisma) y e Icontrol de I a medid a a ca ryo del J uzgado de Ejecuci ón Pe nal, y se ord e n a I a i orne ó ¡ata re-
sona pod r ia habe r estad o sometid a a un a pena privat iva de la I ¡bertad si h ub iera s ido ca paz de cu Ipa-
m¡sión d a testimü nios del j L az civiI q uo correspor da por t u rno, pues con el dicta -c o c a I SCJíIresei ni ien-
bitidad. Vene ¡do ese plazo, entonces, la medid a de seguridad penal ha de extinguirse y la persona de
to del inva lucra da e n vidud del a rt.34 del CP, h a cesad o la ju r i;dIcdón de la j ustic ia pa na I y se debedar
be quedar nuevamente sometica al r égimen general del derecho civil , La persona declarada incapaz
intervención a la ci vil, p er razones de especi aIidad y de ac ucrdo con la s regla s i nte m acional es y I a ley
de culpabilidad tiene un derecho igual al del condenado como autor responsable a con ocerco n anti-
26.657 de Salud Menta I, resulta má s adecuado asignar ¡a competencia a la justicia civil a los fines de
d paci ón ol pla?o má ximo por el g ue pod rá ex lend erse su privación de I a libertad. Así, el tribu na I q ue
q ue ese f uero- eva I u e I a conven iencia o i r conveniencia d e la internación co m pul si va en I a dependen-
dispone una medica de seguridad ce naturaleza penal debe fijar el plazo má ximohasta el que la me-
c¡a q u e csti me pert i n ente. De I a ley 2 6.657 se desprende que I a com pctencia civil es la má s apta para
dida podr á exte nd erse,asegu ra ndo una caz ón a bl e propo rcional i dad entre el iI¡cita crsmetid o y la m e -
didaordenada, como la que asegurarí a ai limita r í a pen a que sería api i cable al caso si el imputado no
cont ra lar l as I nte rn aciones i n vol untarí a s dada la exige nci a de ga ra r-tiz a r q ue el paciente sea periódi -
ca mente exam i n a G o por un sq u i po i nte rd iscipfi na rio co n el obj etivo de s u pron ta integTa c ¡ón a la co-
fuera ir capaz d e cu Ipab ¡li da d. En eí caso, se ded ara ad m isible el recurso extrao rd i n a riof ed eral y se rc -
rrí unidad y cuya opinión es fundamental para que el jueza cargo del control de la medida dccica so-
-
uoca I a sentanc ¡a que d ispuso I a medida d e seg urida dd e¡nt err- ación psi qüá tr ¡ca dalim pu tan o, pe es
ta re su event u a I externación , m¡entras q u e la i nterna c ión penal se centra en I a peí ig rosi dadd eI enf er -
c-1 p nocen¡miento por el que se d ispuso I a med ida n o al canz a e I est ándar del deb ¡do p roceso y la inter -
nación coa diva so dispuso sin Indicación de su limite temporal má ximo, contravi nicr do la doctrina de
ro o. CJVCCC Sala 129 .* . .
/3 / 17 & ,N. s / Recurso decasado n» Rubinzal On Une, RCJ 7631 / 17 .

-
la Corte Suprema seriada en autas " R. , M. J . s /lnsa nia " (del dictamen dei procuracorfiscal, al que re- 21 La medida de seguridad se sustenta en razando su aplicación a las presup uestes jurí dicos esta-
.
mite la Corte) . CSJN, 13/ 11 /12 «Anfi/ña, Guillerm o Javier sICausa n” 12.434 », RubinzaiOn Une, RC i blecidos en la ley, exio es, que el individua hubiese cometido un hecho considerad o objetivamente
10000112 . d e Iictuoso por el cua I se lo haya co nsiderad o i nlmp u ta bl e y q u e se presente como un sujeto peligro-
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 104 105 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

so en iGst é rminosdelinc. 117 del art. 34 de! CP. En el caso, corrc- sporideconíimnarclautodcl aqtiü quc En este sentido, la doctrina — de modo pac ífico— entiende por " fuerza f í sica irr É siS-tible " co - -
disp uso el s ó bresemientra y como medida, de segu rid a dla mternacióndd imputado en el Sen/icio Ps i -
qu i á tnco Ce níra I a e Vara nes de Eiei za„ toda vez que prese nta ba un a -a esto mpensaclón psk ó t ica por
-
mo a " un fmpulsoque i impide al sujeto moverse o setu ar vo Iunta ri a m e nte" y, en consecu enda,
es tra n sf or m ado en una mera masa meca ni ce o i n strume nto e n manos de otroc .
Lo q uese jurgí verosími l g ue a I mo ment ó de I os hechos at r i bu ¡<f os no h u hiera pod ido tomp rend e r
Zaffaroni , Alagiay Slokar, en este punto, sostienen que la fuerza f í sica puede ser externa o
La criminalid a dd e sus actos ni dirigirlos en consecuencia , con " manifiestos irdicadoresderiesgo psi-
qu i ¿trico ci e rto e inmi n ente -es pee ¡a I me ri te para si o pa ra te rceros " , y ordenó qué elcontrol sea I le- interna , incluyendo aquí a los actos reflejos 7 ,
va doadelante por el Juzgado de Ejecución Renal,luego de haber sido sobreseí do porser inimpute- Otros autores, sostienen que dicha fuerza solo alude a un elemento externo porque opera
b le, pues la asi g na c iór del control j u ris d¡ccronal d e la med ida a I a just ¡ci a de ej ecución penal es accr m arter i a Irn e rite so b re e! sujeto.Los actos ref Iejos Los a n aIi z an como un s up u esto d i f er en te e in-
tada , en tonto asi í o dispone la norma del art . 511 deí CPPNy la ley 26.657 de Salud Mental, flue mo- dependiente .
dific ó el a rt. 4 S 2 d e I CC, no solo n o int rodujo reformas en el ref e rid o art icul o de I o rdena miento 0 e Ahora bien, el Código Penal establece como únicas causales de exclusi ón de la acción la fuer -
f o r ma y en el art . 34 d eI CP, si no q ue ejccept uó expresam e nte en su art . 2 3 a * las i ntern aci ones rea Ii
za f í sica irresistible, sin aclarar si es externa o interna, y el estado de inconsciencia,
za das en e I m areo de lo prev ¡ato en a I a it. 34 de I CP“ . ONCC. Sa ia IV, J 0 )9/14, iM., G . J . síMedrtía de se -
Continuando con el estudio, cabe sen al arque, para darse el supuesto en cuesti ó n, la fuerza
guridad », RubinzaiQn üne. RCJ 355 W 4.
debe ser irresistible . No debe existir facultad decontrolarla, sea " porque se trata de una fuerza
H| NECESIDAD DE ACREDITAR LA COMISIÓ N DE UNA ACCION TIPICA co n ene rgía s up er i or o porque obed ecea procesos o rgá nicos q u e se gesta n en e I prop ¡o tue rpo
Y ANTIJUR ÍDICA y que són ajenos a la voluntad deí individuó " a.
22 Cua ndo la med¡da d e seq u ri da d de inte rr aci ón co activa rrrot ivad a por la i nca pacidad psi qu ica La fuerza f í sica Irresistible puede provenir de la naturaleza o de otros Individuos, tambi én
es la regulada por el art. 34 del CP, a los requisitos genera les hade agregarse ¡a exigencia de com pro- puede incluirse el origen de la fuerza por acci ón directa de un objeto sobre la victima .
bación, co n los est án c a res probatorios y de co r.tra di cci ó TI p roptos del proceso per al , q u e e I iimputa - Por otro lado, la fuerza f í sica irresistible interna — o actos ref lejos — constituyen movimien-
do ha cometido un alague ¡licito, que no ha obrado en virtud de algún a justificación o excusa y que tos netamente biológicos cumplidos por el cuerpo humano, causadospor una excitación de ca-
por él habr í a podido serobjetc de una peraprivatlva de la libertad sino hublerasido Incapaz decul-
pabilidad. En ausencia deuna determinación asi, ro estarí a justificad osemete ral incapaz a lamayor
ra cterfisio ló gico, sin ninguna participaci ón de los centros superi ores def cerefc>ro?.
severidad que distingue al r égimen penaí de medidas de seguridad. En aulqs, el procedimiento por Dentro de esta categorí a encontramos a los estornudos, la tos, la deglución, el v ómito, las
el que sedispuso la medida de segu rid adp en sino alcanza el est á ndar del debido proceso. Eljuezde convuI s io n es ep iI é pti cas, tics n e rvl osos, m o vimientos in stfnti vos de d efe nsa, entre otros.
Lnstr ucción d i tpuso el so bresei m ientü y u na i n te marión com puIsiva, te m poral mer te i ndetermina- En cuanto al supuesto de estado de necesidad disculpante (art. 34, ¡ nc, 2 's, 2* Parte, CP} dire*
ria, en una institución psiquiá trica penitenciaria tomando tomo ú-nico fundamento un informe de mosquees una eximentequS alude a Situaciones en las que el Sujeto encuentra reducido su á m-
un soí o mé dico forense, sin escucharla opinión de otro profesional, sin ningún debate previo y sin bito de acció n de autodeterminaci ón y donde, además, resulta trascendente la idea de !a pon-
11 evar acabo ni ng ú n proceso de co noci m¡ente? d ir ig id o aproduc ir ce rtaz a sobrela comisión de la con
docta imputada, su car ácterpenalmente ilicitoy la atribuci ón del hecho al imputado . El procesaso-
deración de bienes jur í dicos. En definitiva, ia culpabilidad del autor se rebajarí a, en primer lu -
lo incluy ó la dec lara dón poli rial de í a pe rsona q u e den unrió haber si do v icti m a d e I ab uso sexual que
gar, por la presi ón an ímicay ensegundü iugarporqueel sujetoqueactúaen estadode necesi-
atribuy ó al imputado ( cel dictamen del procurador fiscal , al que remite la Corte) . CSJN, / 9/11 /12, cfa d discu1pa irte no sol o I e s iona ri a un b i e n j uridi co, sino qu e ta mb ién prese rvari a otro.
«Antena, Guille rm o Javier siCausa n " 12.434», Rubinzal On Une, RCJ 10000 )12 . En este caso, a diferencia de loque ocurrecu ando el sujetoobracomoinstrumentoen manos
de otro, se dirige voluntar i a mente ef accionar. Aquí hay acci ón voluntaria no obstante lo cual,
b ) Incisosegundo — "Noson punibles: (...) 2 a. El que obrare violentado por fuerza f ¡ sita na se est á Ii b reme nte m ot i vado f ) u es exi ste un a a m e n aza de I a qu e se es o bjet n.
irresistibl e oamenazas de suf rir un ma I gravee inim inenie". EI sujeto com pren de quesu conducta esa ntijuridica pe ro, s i n e mba rgo, rto pued e adecúa r su
Este inri so contempla dos hip ó tesis : en primer t é rmino la fuerza f í sica irresistible que impli- comportamiento a esa comprensión dado que se encuentra frente a una situación que reduce
ca una causal de ausencia efe acci ón y, por otro lado , el de esta do de necesidad disculpa nte . notor i ámente su a utod eterm i n ac i ón e n el mo m e nto ri e a ctu a r 1

Ah ora b i en, va I e record ar qu e pa ra nuestro s ¡sienta pe n al I a *acción" est á compuesta po r un Las causas de inculpabilidad, seg ú n Zaffaroni, Alagia y SI otar, son supuestos en los que no se
demento subjetivo y otro objetivo . £ 1 último resulta ser el movimiento rorpnral que realiza el í e pu ed e ex i gir al sujeto un a co n du cta dist in ta a I injusto 1. Y, cita n d o a Dr Al ess i o y Divito, ** esto
a utor pa ra I ogra r un msuI tado determ inado; m ie nt ras qu e eI elem entos subjetiv ose ret í ere a la
flnalidadqueelautortuvoen mira al realizaraquel movimiento.
Así, podemos decir que el ¡ nc. 2' prev é un supuesto en el que existe una falta de conducta o
J

deacci ó n como consecuencia de una ausencia total de voluntad . El resultado es una mera con - 1
11
- . .
CCC La Plata, 24V 5,'50, JA 19 S 0 - IV-- 425.11 6146 5.
Zaffaroni - Alagia - Blokar, Derecho pena / Parte general , 2002, ps. 404 a 406.
secuencia de una fuerza f í sica n o dom i n able por el sujeto, Irresistible. H
Pessoa . en Código Penal y normas complementarias. Aná lisis doctrinal yjurisprudendal. Baig ún -
La Real Academia Espa ñ ola define al t é rmino " fuerza " como vigor, robustez y capacidad pa - Zaffaroni (dirs.), 1997.1. 1, p . 600.
ra m ove r a Ig o o a aIguien que te n g a peso o h aga resistenc i ab. s Ficjhi - Ferná ndez. Derecha pena / La ley. El delito . El proceso y ¡apena, 1996, p. T 37 .
Is .
Zaf f a roni - A lag ia - Sloka r, Derecho pena / Parte genera /, 2002, p , 712 ,
- V éase rf /e.rae. esf?id=IYv / P& b 3 . II Zaf f a roni - A lag¡a - Slok a r, Derecho pena / fWte genera / 2002, p . 712 .
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 106 107 T ÍTULO V — IMPUTABILIBAD Art . 34

sucede porq ueel derecho no puede red amar comportamientos heroicos or en todo caso, impo - Di stintü es el caso en e I que I a f u erza era Ieve y ¡feb ¡ó se r resi st ¡da. En este supuesto la re s po n-
ner una pena cuando, en situaci ón es ext remas., alguienpref í ere realizar un hecho prohlbidopor sabilidad es compartida porel autor mediato —como instigador— y por el autor inmediato.
la ley penal, antes que sacrificar su propia vida o su integridad f í sica " 17. Es decir, la ño exigibilidad de Inconducta excluye la responsabilidad penal del sujeto amena-
A di-fe renda del estadode necesidad justificante —enelquesetausa un mal para evitarotro zado, pero no la anti juridicidad del hechonisu prohibici ón, de loque deber á hacerse cargoquien
mayor—, este supuesto pondera la afectació n a bienes jur í dicos de igual jerarquí a y tendr á so - ejerce ia coacción.
lució n enel estrato de la culpabilidad . Fo nt á n Ba I estra sost i ene que la ame n aza d e suf rl r un ma 1gravee i nmine nte co mprende ta m-
Aquí , si bien no es necesario que el mal producido sea menor al que se ha evitado, la propor - bi én toda suerte de te mor o constreñí miento moral, cualquiera sea su origen, y la expresión "co-
cionalidad de los bienes jur í dicos en pugna resulta un elemento dejuicioparaapreciar la efica- acci ó n" solo puedeser usada cuando la amenaza proviene de un ser humano. En estos casos se
cia d-e la amena zacomo motl vo d etermin an te de I a acción deI coacto 13i elimina la libre determinaci ó n del sujeto pero no su libertad de obrar.
El sujeto obra violentado por la amenaza concreto de sufrir un ma í gravee inminente: una Fessoa nos recue rda q u e no tod o caso de coacción d a Iuga r a un supuesto de esta do de n ece-
a m ena za g e ñera íizad a, que afect ara a1o ri os d e ¡gu a I mane ra, nn daria I uga r a est á causa I d e in - s i dad exculpa nte tod a vez que, por ejem p lo, si e I suj eto coa cdonad o se ve o b I¡gado a sac rif i ca r un
culpabilidad sino, tal como afirma Soler, a un atenuante en los t é rminos del art . 41 del CPU, bien de menorvalor para salvar otro de mayorvalor, se est á frente a un estado de necesidad jus-
Aquí rige la teorí a de la acceso rí e dadlimitada en materia de participaci ón, pues el estad o de t ¡tica nte (a rt. 34, ínc, 3 ®, CP) y e n consecuenc ¡a , n o pu ede defenderse I egEtimame nte co ntra él 1
necesidad exculpante sol o es api ¡ cable a quienes se ha II en personalmente en esa situaci ón y no En cuantos la gravedad del da ño amenazado (el que se quiere evitar } la doctrina ha acorda-
a terceros que tomen Intervenció n en el hecho , quienes ser á n penalmente responsables . do en afirmar que no puede ser cualquiera , debe ser grave.Muchos se ñ alan que la gravedad de-
La clá usula legal nodistinguesila amenaza de sufrir un mal gravee inminentedebeestardi - be estar ligada a la i r re pa rabil i dad, otros a la razo nubilidad de que, en eí caso concreto, no se ha
r igi da única men tea lapersonaquerealizaekoartoosi, por el contrario, puedeser también res - podido evitar. Sin embargo, todos acuerdan en decir que no basta la simple amenaza, sino que
pecto de terce ros . Tam poco d etermin a en qué debe consist i r la ame n aza, con lo cua I pue de se r su gravedad debe ser tal queobligueal hechoM,
tanto fí sí ca como verbal , natural como humana , En loque respecta a la inminencia del mal, Font án Balestra entiende que es inminente aquel
En el caso de que el peligro sea causado por una tuerza de í a naturaleza, no deben confun - que sea ineludible o inevitable por otros mediosque no sean el Cumplimiento de lo exigido por
dIrse estos supue stos con Ios de a u senc ¡a de accf ó n físí ca irreslstible . Sí Ia f uerza t ¡sic a nat ura I fue- el coaccionante 21.
ra resistible entra enjuego el supuesto ana lizado así como, tambi é n , el estado de necesidad ex - Por su parte, Pessoe comprendedla inminencia como aqu ella que puedeconcretarseen cual-
culpante 15 . quier momento 22 .
Ah ora bie n, qui en amenaza co n provocar un m a I debe estar e n condlci ones de c um plirio o, Pa ra Mu ñoz Conde el conce pto ae i nmi n enci a est á reí ací o n ado co n qu e el ma I no puede ser
a I menos, e I coaccio na do deb e creer que est á en c on dicto n os d e c umplirio 1 ev itad o de otro modo y ta mb¡ é n con I a i dea d e t e rt i d umb re de su p rese n ci a o de su muy proba -
De esta manera, el que amenaza realiza una conducta t ípica aunque, a esos fines, no impor - blee inmediata realizaci ón.
ta si el coaccionado cumple o no con el designio. Si lo hace, severa amparado por esta causal de Otra postura doctrinal asocia la idea de inminencia al de actualidad del mal; entendiéndose
inculpabilidad, portal una situación en laque, conforme a la experiencia humana y desarroll ándose de modo
Soler 7 nos ense ña que, en estos casos, eí autor inmediato es impune, toda vez que ia volun -

natural los hechos, es seguro o altamente probable que se producir á un daño si nosetoman r á-
tad Con que se determin ó est á vi ciad a por coacci ó n y la responsabilidad se desplaza hacia el su - pidamente medidas de defensa .
tor mediato. Zaffaroní, Alagia y Slokar entienden que se mantiene la impunidad aun cuando EI error so bre la s i t ua ció n objet ¡va de necesid ad exc u Ipa nte es de n om in a do " necesi dad ex -
guien es amenazado realizauna acció n diferente de la pretendida, pero de igual gravedad {por culpante putativa " y consiste en la suposici ón err ónea de circunstancias que, de concurrir, ex -
ejemplo: el amanteque ¡¡^ descubierto porel marido, quien loamen azade muerte para que ma - culpar í an el hecho. Se resuelve como un error de prohibici ón que eliminar á la culpabilidad en
te a su mujer y, en consecuenc i a, lo m ata a é I) 9,
' caso de ser invencible o la reducir á si se trata de un error vencible . Roxin entiende que la culpa-
bilidad debeeliminarse en ambos casos puesto que lapresi ó n psí quica es lamisma 23.

13
ETAkisfe (d ir > Di vito (coord), en Cdtfgo Pebetefa Nadún comentadoy anotado. Padegeneral,
2Jed ., 2013, p. 459.
13
Pessoa . en Código Penal y normas complementarias. Aná lisis doctrinal yjurisprudendaí , Baig ú n -
}
Font á n Balestra, Tea fado oto derecho pana /, ed. acl. porLedesma, t. II. ps.236 y 337.
Zaffaron í fd i rs.}, 1997, 1.1, p . 613.
' A
Soler, Derecho penal argentino ,t . II, p . 119.
5
2a
. . . Encubrimiento".
CCC 3" La Pl ata 5a Ia ti 1375788 " G . L. L.
De la R úa, C ódigo Penal argentino. Parte general , 1997,p. 519 . 21 Font án Balestra, Trata do de derecho penal , ed. art. por Ledesm- a, t. II. p. 337.
1e . .
Fo nt á n Eta lest ra, J>a tacto (fe derecho p ena!, ed. act por Ledesma, t 11, p 337 . 22 Pecsna , en Código Penal y nnrmaj rntrip / eiTíenlanas. Arfcáífsís doctrinal '/ jurisprudencial, fiaigún -
7 Soler, Percebe penal argentino,t , II, p, 117, . . .
Zaffaroni (dirs j, 1997, 1.1, p 61 G

.
ñafiaron i - Ala gi a - Sloka r Percibo penal. Parte genera 1, 2002, p, 7U. 23
. .
R ox¡n D erecho penal . Parte general, 2 008, t. i p,899 .
Art. 34 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 103 109 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

JURISPRUDENCIA chazarodesviarunpeliqroque loafectapersonalmenteoque perjudica a unparienteopersonaal le -


A ) FUERZA FlSICA IRRESISTIBLE
gad a y, además, que los ún icos bienes def e r dibles so n la vi da, la i ntegF idad f ¡si ca o la Ii bertad (ron f .
Donna, ob . cit . , ps. 383 a 3 S 6) . TOCn° 24, 19 )8109, «OmarEm /r Chab á oyotros », causa n" ?5I7. .
1 La contu rrenci a de fa causal de i neul pa bilidad d e I art. 34, inc. 2” del CP. La"f u e-rza f ¡sica i rres ist i
5 Respecto al agravio fiscal, en relaci ó n a la aplicaci ó n por parte del o quo de una causa de justifi -
ble", i evocad a por I a d efensa, debe provenir del h omb re y no d e la naturaleza . CAG 3" La Plata , Sa-
la N, ion V87, « O., D. sSLesiones culposas », P 717B 0 R5 D-2 -87 S, Jupa , B550040. —
ca r ión —esta do denecesid ád este uIpa nte ,tend r á acog i da f a vorahle; ps qu eno se acred¡tú erreídfi-
ta ate CL, á I fue la situar ic n a prc m i a nte q ue no adm itia demo ra, cuál e ra el mal q rave e ir mi nente que
2 La dnctri na ha fia si fizado en tres g ropos Ies -casas de ensenó a de acció n: I os movim ¡entos ref I ejos, amenazaba a la imputada . Pcrotro lado , nose determinó si efectiva mente existieron amenazas aue
.
los estad os de to mpl eta i ntunsc iencia y I a f u erza f í si ca i rresistibl e; tambi én en forma pac ifica, se ha
incluido a losataquesde epilepsia dentro de los pr -imeros de los casos.
h ayan const reñido a la ca u sa n te a del inqui r. Co r secue nte m e nte no se verificaron I as cond ici oties pa-
ra la aplicación de la eximente prevista en el art. 34, irte. 2° del CP (det voto deí doctor Madueño, al
De ser asi, el hecho quedarí a fuera del concepto de arci ó n y, en consecuencia, serla i ere leva nte para .
que adhieren losdoctores Rodr í guez Basa viIb aso y tatutei) CNCP, Sala i,26 / 2 /07, «Branchesst, Lidia
el derecho penal, por cu arito una conducta que no puede ser control a os de acuerdo a la naturaleza Susana s /flecurso decasación*, Soleten Secretaria ¡ie Jurisprudencia dé la CFCP, RCJ 12629Í 10 .
hti ma n a, n-o c onst ituye un pur.to de part ida v á Iid o para la res ponsab ili dad pe n a I. No obsta nte, si I a
respe n sa b¡IIdad de I imp L E ac ó resid e en haber co niuci do ef rodado sabiéndose ep Ilépt ico, en te oto
no pod í a desconocerla posibilidandeun nuevo ataque, ya que tenia conocimiento de sus antece- í) Inciso tercero.— " No son punibles: El que causare un mal para evitar otro m ayo r
dentes epilépticos y, que tan so lo unos meses antes del hecho, habla sufrido un episodio con pérdida inminente a que ha sido extra ño" .
de conocimiento, porlo cualsu imprudencia radic ó enponerseal mandodel rodado sin haberse con-
trolado , a los tres meses, luego de seradvertidode la posibilidad de un nuevo ataque, como se lo ex -
Elan á lisisdel á situati ó ncontemplada en este inciso — est dodenqcesid ád justifica nte de-
^ —
be realizarse al momento de verificar laantijurididdad de la conducí a t í pica , puesto que la an-
plicó eI doctor q ue lo t rato, no cor res pondo e n cuad rar su acciona r en nin gu n ó de los g ru pos se h a la-
do s. puesel imputado ha introducido imprudentemente una causal al resultado . Analizado el temí a
tljurrd ¡edades la caracter í stica que ti ene una conducta de ser contrar í a a todoorden jur í dico.
a la luz de la teor í a de la a rifo libera in causa, esto es, bajo sq meJ(® supuestos en lús cual es el autor El fundamento justificador deeste precepto permisivo reside en la preponderad ón del bien
pone en marcha un comporta m¡ ento a ct u a nd o de f orma respo n sa bl e, pero que solo dese m boca e n jur í dicamente m¿ s valioso —que representa el mal menor— yen lacircunstanciadeque lasitua-
un a acci ó n t ip icacuand o a quel ha p erdi do ca pa c idad de acci ón; es c eci r, e I sujeto p rovoca en fio rma clón de peligro gravee inminente no puede evitarse por otro medio,
imprudente — cm un momentoanierior al ataques! trien jurídico—, su falla de acción, puede llegar - E stscausa ri e j u stif icación i m p Iira u na srtu nc i ón de pd ¡ grn pa ra un b ¡ en j ur ¡ d i co q u e so lo pu e-
se a igual condusió r . Por ello, enfardo el imputado violó el deber de cuidado que le era exigióle, al de salvarse mediante Ja violación a otro bien jur í dico ^. Pero, a diferencia del estado de necesi-
haber conducidoel ve-hí c uI o sa bién dose e pi I é ptico y una vez advertid o de la pos ib- il id üd de sufrir un
dad d ¡se u I pa nte, e I a utor t ¡ene c ¡erto m a rg e n de m aniob ra y altern at¡ vas d e a cciórt: pu ede re-
. í¿ide ie-
' ^
njuwo ataque ííirr portde conflriflarelautoque decretó su procesarrtlemto énorejena! del|
.
Sí ones. C.K CC, Sala V, 24/ 7 VOS « Vaca Wfyfafr¿ 17. », causa nv 2S.086,] PJNintranet.
solver asumiendo peligrosamente el riesgo de quqql peligro lo afecte, o tratar de salvaguardar -
se a costa de la I esl ún o puesta en pe I i gro d e I nte reses aj enos.
Bl ESTADO DE NECESIDAD DISCULPANTE La doctrina mayorltarla ha entendido que la f órmula "para evitar " exige que el autor obre
3 El estado de necesidad disculpante es piqúese configura cuándo los bienesjur idicos en conflicto m ovi do por I a netesida ri de i m pe d i r el ma I may or ( e I e m ento 5 u bj eti vo)J5.
resulí an eq u ivalentes o el que se sal va resulta ind uso c e menor j e rorq uí a , basta n oc la se ira g leve- La efectiva existencia de la situaci ón de conflicto que permita el estado de necesidad, debe
dad y actual i dado inminencia de ¡ mal amenazante, y ton figur ándose circunstancias poderosamen- ser verif ¡ca da re spe cto d e ia conducta ex ante y corro bo ra d a ex post 26 .
te limitativas dé la autodeterminaci ó n, que excluyen la rjnigibilidad é tica dé reálizarotra conducta , Ah ora b i en , no cua I q u ¡ e r les¡ ón puc ri e I egitimarse en este su puesto ír ad o q u e eE suj eto, que
.*
TOCnú2 l 29 )8107 5uanez, Víctor Hugo », RubinzaiOn Lina, RCJ 12424 )10 . soporta la lesi ón en sus bienes jur í dicos, no sufre ninguna agresió n ilegí tima (a diferencia de la
4 En estos su puestos, pa ra q ue I a respo n sa biIi c ad se exd uya, sierma re es necesa ri o que la s ¡tu aci ó n legitima defensa) 27.
extraordinaria en la que se act úa perm ¡ta sosten erque la autedetemninaci ó n dei a utor M encuentra
Analicé moslos males: el mal es el peligro, o la real lesiono afectación, de un bien jur í dico o
claramente afectada , es decir, que su voluntad estuvo con didonada (conf . Donna, ob. cit. . p . 376) .
.
SI e m pre sJg u¡ c n do a Donna, entendern os q L c el estad o d e n eccs ¡dad disc uI pa r te se encuentra re
dedeberes o intereses jur ídicamente protegidos 23.
.
guiado en el i n-c 2" del art. 34 del CP o, a neo se exime de pena a quien obrare bajo " amenazas de su- Eneí estadodenecesidadjust¡ ficantesepresentandosliposdemales: aquelquesedeseaev!-
frir un malqrave e inminente ".Esa menci ó n puede sennterpretada en sentido amplio, de modoque ta r — m all mayor — y aq u el que se prod u ce .
se incluyen no so lo el anuncio de los males por parte de otras personas {coacción), sino también los
su pu estos en q ue e I peligro- taene s u or í gen er otra erre unstancra diferente, to mo un hecho de I a na-
turaleza ( conf. Dorna , ob. tit. , p. 380) .
Soler, Derecha penal argentino , 199Z, 1.1, p . 460,
Naturalmente esos peligros deben existir al momento en que el autor se decide sobre la lesión del
bjenjurí drcoporquejustamenteesalli donde no le ser ¡á exigióle obrardeotro modo por lasitu aci ó n 25 . .
D ' AlessIo { dir } - D ¡vitofcoord ), enCódj'goPenfllcle la Na ciór tomen- fado y anotado , Parte general
exc e pt lo n a I q u e se prese n ta y q ue co ndic ion a su vol u ntad. 2“ ed . , 20 3 , pA73.
De esta manera, el estad o d e n etesidad d iscuIpa nte e I imi n a I a tuIpa bi Iidad por ex isti r una ci re u ns-
^
tancia excepcional que imp id o exigir lo al autor otra cond uctacif ore nte, es decir, una conducta con
25
.
D 'Alessio (djr.J - Divitoícoord .J enCóojgoPenalcfe lalVacróntioríí en' fatloj/ anofado, Parte general ,
. .
Zied , 2013, p 474,
forme a derecho (¡bíriemrp. 3S0) .
2T Zaffaroni - Alagia - Slokar, Derecho penal, Parid general, 2002, p , 602 ,
Sin entrara analizarcada uno de los elementos necesarios para la configuraci ón de un estadode ne-
ccs idad exculp a nte, solo va moi a ref c ri rn os qu e este ex iq e q L e el a Ltor deba haber obrad o para re 23
.
CNC:C, Sa la VI1.31 /5 / 02 ca u ss nQ 18.741 , "And reofttl, H ugo A. ",
Art. 34 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 110 111 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD .
Art 34

No es menester que el mal mayor te haya evitado efectivamente , basta con que la conducta sa Iva es m ás impo rí ante qut? e I q u e se afecta, ni proce d e e I estad o de n eces idad just if iía nte. Ta-
tí pica se muestre ex ame como adecuada para evitarlo . le s so n I os casos re I aci ona d os con b ¡enes d e I os qu e I os individu os n o p ued e n ser p rí vad os (ejem-
El mal a evitar puede ser un da ño a un interés individual o social, proteg í do jurí dica mente plo: la libertad ) o aquellos de los que pueden ser privados solo con su consentimiento (ejemplo:
(propio o ajeno), o bienes de índole sotiakúmo la salud y ta seguridad p ública, el urden institu - la extracció n de órganos) .
cional, etcétera 29. Enl ü querespectaalorigendelaajnena:aolafuentedepeligro, cabese ñ alarloyadichoen
Por otro I ad o, e I m a I q u e se qui ere ev itar pu cde pro v en i r ta nto de un a fue rza de I a natura lo - fo referente ai estado de necesidad disculpante; haciendo notarque la situación de necesidad
za como de una acción humana y se requiere que el sujeto no est é jur í dica mente obligado a so - puede provenir tambié n de las propias funciones fisiológicas como el hambre o la sed .
portado 30. Ah ora b ie n, el ma I que amenaza con produdrse deb e ser iniriIn e nte. E s decir, qu e pue de pro-
En lo que respecta al mal causado, la mayorí a oe la doctrina ha entendido que debe ser una diucl rse en c u aiq u I er mo m e nto (co n Jas sa Iv ed ad es seña I atlas en el anterl or apa rtado) , La I n mi-
acc i ón t ípi ca reca id a sobre bie nos ajen os, pues e n caso contra rio no n eces ita r ía justif icació n . nencia concreta laexigencia de laactualidad del peligroque requiere elestadode neoesidady
Ahora bien, lo que distingue a este inciso del art.. 34 del (Tí tiene que ver con la ponderaci ón -
s upon e tanto q u e e I p el igro no se h a Ile demasiado a I e j ado a ún , como qu e n o se hay a p red u do
d e a m bos ma I es, debí en d o ser sie mpre e I ca usado m eno r que e I q ue se pretende evita r. ya la lesió n.
No ti e n e que ver c on un a p on d era c ¡ón d e b¡enes may ores qu e se salva n y m e ñores que se su - Apeserdeello, el peligro inminentepuede resultar de una situació n periña nentequesepro-
cu mben . P ues, de esta ma neta, c ie rtos ca sos qu eda rí a n fuera del a I canee dé la norma. Al resp ec - longaen e! tiempo, asi luse ñ ala Font á n Balestra 3 '.
to, Rusconi refiere que pueden existir casos en los que el bien jurí dico que se debe salvaren el ca - A f in ded ete rmin ar la i nmí nene ia del pe Ii g ro, el i nt ér p rete debe retrot raerse a I mo m e nto en
so con creto seaosencí a Ime nte inf t?r i or (en a bstracto) ai I es I on ado, como por e jem p lo e n aqueI en queactu ó elagentey analizar la situació n segú n lo harí a un hombre medio con sus conocimien -
el q ue se pri va de la I¡berta d a I dueño d e una finc a para utiIi zar su ag ua y a paga r un incend¡o -5 . tos y con los que personalmente podr í a tener el agente .
Por su parte, Pessoa afírm a q u e pa ra determI na r I os va I ores o e I os bien esen co nf I ¡cto, h ay que Soler explica que, sien Jugar de la acci ón da ñosa es posible —en el caso concreto y desde ei
recurrir a pautas objetivas, entendiendotal afirmaci ón en el sentido de queesel orden jur í dico, —
p unto de vi sta def sujeto otra acci ón inoten s ¡va , o si e I maT era re moto, even tu al o m era m e n-
como tercero imparcial, el que determina lo que vale más o menos, y no el sujeto que enfrenta teposible — n o inmedi ato y segur —, n O h a hr á esta d o d e necesidad 37.
el conflicto32. En otro orden de idas, la feyexigequee! autor no haya dadonaclmientoa la situación de pe-
Z afta rom, Alagia y SI oka r afirma n que , pa ra esta blece r cuáI es e I ma I me n or y cuá I el m ayo r, ligro, siendo indiferente, para la mayor í a dé la doctrina, el origen del mal mayor.
debert tenerse en cuenta los siguientes par ámetros : la jerarquí a del bien juridicu , la intensidad Cabe destacar que si el autor no es extraño al mal, sino que lo ha causado de manera dolosa,
de la afectación, sea por lesió n o por peligro, e! grado de proximidad del peligro del mal que se y luego pretende auxiliara un tercero necesitado, no encuadrarí a dentro del inc. 3 ° del art. 34
evita o se puede evitar y la intensidad de la afectació n en consideraci ón a lascircunstancias per - del CP, Sin emba rgo , el cast i g o del provoca do r no ti ene lugar porque a u xilie,sino po r habe r caü -
sona I es de I os respect ivos tilulares33. sadoel mal.
En cambio, Muñoz Conde hace referencia a fa "relaci ón de adecuaci ón ': el hecho realizado
1
El mal que se cause como consecuencia del estado de necesidad debe ser el menos lesivo de
estar á justificado si es el medio adecuado para evitarel peligro ^ , todos, La realizació n del mal que el sujeto lleva a cabo para evitar otro mal, debe ser su única
Finalmente, resulta importante destacar que, aunque todos losbienesjur í dicosson suscep - opci ó n.
tiblesde sersalvad os mediante una acció n justifica da por estada de necesidad,no todos pueden Zaffaroni , Alag¡a y Slokar afirman que tampoco puede hablarse de estado de necesidad si la
ser sacrificad os 33. Adema 5 de que también hay algunos en los que, a pesar de que el bien que se ley prevé medios especí ficos para resolver o reparar el mal 3
^
En lo referente al aspecto objetivo , se sostiene que es suficiente que ia situación de necesi-
dad ex ¡sta, si n pe rju ¡do de qu e el a uto r la conozca efectiva m ente o se p a que est á actu ando pa-
s D 'Alessioídir.) - Di v ito (coo nd ),eri Cd cVgo Pen al ít o lalVación comen fado y ano tado. Parts ganeral , ra salvar un bien mayor 33.
2aed .r 2im, p- 47 .
^ Sin embargo, en caso contrario, es decir, ante la carencia de la situaci ón de necesidad pero
3 (3 Soler, bertftfí Opena / argentino, 1992 , 1.1, p. ¿64. ante la creencia del agente de que efectivamente se lo est á , se da un caso de errar de justifica-
|í D 'AlessioWfr. ) - Di vito (coord.), en Cd digo Penalde íaNaaoncomentadoy anotado, Parte general, c ¡ón puta ti va y se ana li za r á en la culpa biIi dad co m o erro r de prohibició n indi recto .
. .. -
2" ed . 2013 p 476 ,

32 Pessoa, e n Código Pena ) y normas complementarias. Aná lisis doctrinal y jurispruderidai , Bargún -
Zaffaroni (dirs ,), 1557.1. 1. p. G15 .
33 Zaffaroni Alagia - übkar Derecho pena /. Parte genera /, 2002. p. 607. 3E Font án Balestra, restado de derecho penal , ed. act . par Ledestna, t - II, p. 183,
Hfl
Muñoz Conde, Teoría genera / del delito , 2004. p. S3 . 37 Soler, Derecho penal argentino . 1952, t. II. p . 456.
35 D'Alessio so-ña la I a imposicil ¡dad dejustificarun homicidio pues resulta imposible jerarquizar vidas 33 Zriffaroni - Alagij - SEokar, Der-echoperí aj'. Parte gorrera!, 2002, p . 606 .
-
h amanas. En todo caso, lo q ue p u ed o I legar a da rse es nn esta do de heces ¡dad e«C u Ipa nte si es q ue n o re-
Zaf fa roni - A lag iá - Sí ok a r, Derecho penal. fiarte g enera / 2002, pi. 57 3 y S74 ,
^
so Ita posi bl e exi g ir le a I a L.to r ¡a malí zao ó n d e un a co n duela dIferent 35
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 112 113 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

Por ot rolado, cabe se ñala rque la doctrina clasifica eJ estado dereresidad justifican teen: I) en la legitima defensa. De todos modos, recuérdese que la f ó rmula no impone elegir entre dos
estad o de n eces ¡dad defe ns ivo, y 2 ) estado da necesldad agresl vo. bienes, sino entre dos males: evitar el mal mayor produciendo un mal menor. Con ello, noestan
1. El estado rl e neces idad defensivo se verifica cu ando el peligro, que da lugar a lasituaciór rí gida la regla aplicable respecto a la Importancia de los bienes.
d e necesida d, proce de d e perso nas o cosas a I as qu e se les I ona deferí s I vamente.
E n cua nto a I os re qui s ¡tos, lasd oct riñas m ayorita r ¡as contemp la n:
2 . En el estado denecesidad agresivo, el sujeto ataca el bien jurí dico de una persona nn im -
a ) El mal (queesla afectad ón d e un bie n j tir í dI ca m ente p rotegId o) quese preten de evita r
plicada para salvarseosalvara otrode un peligro. En este taso, la Incidencia tienelugar
sobre una cosa no implicada, !o que supone la admisió n de la injerencia en una esfera o salvar, debe ser mayorqoee) que se produce mediante el hecho típico. Esto es, que el
bien sacrificado, sea de menor relevancia o entidad que aquel que se pretende preservar
de derechos de la que no emana peligro. Las causas de justificaci ón no solo rigen para
o salvar.
el a uto r sin o pa ra todos, derivando se de elI as un deber de tol era n c I a p ara é 1 sujeto afec - Las valoraciones que deben tenerse en cuenta para esa determinació n son: f ) las pro-
tado, que responde al deber de solidaridad que el ordenamiento jur í dico impone en
pia s va lo ra ci ones de I a I ey aI esta b I ecer la esca I a d e pe n as, 2 ) I as d e I resto del orden a-
c¡ ertoscasosiC .
mientojurí dico y, eventualmente 3) las que surgen de las pautas culturales vigentes en
Existen casos especialesque merecen especial menci ón. el lugarytiempodelhecho.
Nu estro ord ena m i ento ju rid¡co n o prev é es p ecíf ¡carne n te el supuesto d ef h urto f a m é Ii co. S in
b) El Jira / mayor debe ser exírari o alau tor. Se e ni¡ende, por e n d e, que q uetfa n e xduida s la s
embargoja doctrina ha entendido que, en la medidaen que sehaya tenido la posibilidad con -
situaciones en las cuales elmal mayor que amenaza al autor ha sido provocado dolosa-
creta óe evitar el mal por otro medio lí cito, se desdibuja la necesidad.
mente por él.
Otros entienden que la diferencia radica en ¡a finalidad de la acci ón del sujeto . Así,los actos
A lgun a doct r¡ na sost ¡en e q u e ta mpoto se d a la j u sti f i ca n te cua ndo el mal ma yor pr ovi e-
cometidos en situaci ón de miseria est án amparados pOr la justificante del estado de necesidad
nede unhechoculposodelautor, es decir, que debió prever y no lo hizo por alguna de las
cuandotlenden asolucionar o paliar dicha neces i dad y por la atenú a nte de! art. 41 del CPcu an -
formas de culpa penal ,
dotienen otra finalidad.
Quien es Se oponen a esta concepció n Sostienen que parece que la ¡dea de la ley es solo la
Existen preceptos permisivos similares al esta do de neces idad justifica nte en todo el CP, tal
de exsgI r q u e I a amenaza del mal may or n o hay a estad o presente en el ag ente cua ndo 11 e-
.
como lo es el art 86, ¡nc. 1° (abo rto terapéutlco) oel art , 1 ti, inc. Ia (injurias para defendero ga -
rantizaron inter és público actual ), o el art. 152 (violación de domicilio para evitar un mal grave,
v ó acabola conducta que coloc ó en situació n de peligro el b i en juridIco que hubo de sal -
var retur riendo al hecho tí pico, pero ello i m pJ i ca acota reí sentid o del instituto.
cumplir un deber dehumanidad ü prestar auxilio a la justicia j.
Cabe destacar que quien realiza un acto en estado de necesidad no comete ninguna acción c) El autor no debe e&M&dfcámerite obligado a soportare / mal mayor No puede Invo -
ilícita, porloqueno puedederivarse deellauna res pansa billdadcivil por delitoo cuasidelito, ni car el estado de necesidad quien realiza un acto tipico para evitar un mal mayor que Jo
siquiera unade Í ndole administrativa 11. amenaza en una sitaació n d e pe 11 gro que j u ridica me nte est á o b 11 gado a afro nta r. EI re-
Soler agrega que la indemnizació n ser á debida porquten creó el peligro y no por quien rea - quisítonoest á legalmente provisto, pero surge implí citamentedelinc . í'. No se trata de 1

lizó la acción necesaria , pero no habiendo autor conocido dei peligro, el da ñ o sufrido lo sopor - un deber moral o ético, sino de una obligación jur í dica, que puede proven ir de la ley o de
tará el dueño del bien 112. un co nven í o o de una fuñe ¡ón .
El estado denecesidadjustificantebenef idar á tambi én a aquel fosque hayan participadoen Son los casos en que la ley (sea en sentido propio o por reglamento u ordenanza) impo-
el hecho, ya sean có mplices o instiga do res de la situación que provoca el mal menor. ne al individuo el deber de intervenir en situaciones riesgosas para salvaguardaro de-
Portado loexpuestoy a modo de estructuración, podemos declrque, en principio, cualquier fende r deter m i na d os b¡ e nes jurí ditos, por I o q u e n o ti e ne o pd ón a rehui r ese peí i gro (p ur
dase de bienes pueden ser protegidos en una situaci ón propia dei estado rie necesidad, no exis - ejemplo, militares, bomberos, polic í as, etc étera; odelbañero quedebe salvar vidas; odel
tiendo n ing u na \ Imitad ón.De ntr o de I co ncepto de " b¡ enes jurí dic osIr se compren den no solo los médI co que debo tra baj ar en medio de u n a epide mia pe 11 g rosa ) .
qu e 1rad¡ci ona I mente se traducen en d ere chos subjetivos, si no ta m b I én "fa cu Itades o debe res Ah ora b ien,nadie está obligado a sopo rtar un mal inusitadamente d es p ro po tgonadocf
priva dos o públicos 1'. que ponga en alto riesgo su vida y su salud. La Eey nunca puede imponer a nadie "ser un
E n esta causa d e justifica ció n se p ue d e recurr ir pe rfecta mente al conce pto d e "propo rciona - hé roe ",
Iidad" e ñire los b I enes defendidos y of e n dI dos. E n ca mb¡o, n oes co rrecto usa r f a I es par á m etros
d ) El mal mayor deb e ser inminente. Esta calidad del mal debe ¡nterpretarsetantoensen-
tldotemporalcomo en cuanto a su potencialidad o probabilidad cierta de que ocurrir á.
10
D Al essio id ¡r. ) - Di v ito (cooro.). en Có digo Penal de la Na ci ó n comen fado y anotado. Parte general , Debe ser entonces efectivo y pr óximo .
d „ 2013, pS. 43É y 4 S7 . No puede considerarse tal un mal cierto pero remoto ode ocurrencia incierta , O vicever -
11 Righi, Afitljurldldda [iyjtí itffii3dó f£ 2002, p, 30, sa, que sea inminente pero cuya ocurrencia depende eventua¡mente de contingencias
1( 3
Soler, PerecfíOpenü/ argentino, 1992,1.1, p, 472 . posibles o no.
Art. 34 LlBítO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 114 115 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

ej tnevitabilidaddel ma!. Esto implica la imposibilidad de que el bien a tutelar pueda sa¡- .
La acción de sa Iva ment ó q ue excluye la ¡licitud de la cond ucta er un caso de estado denecesid a dd e
v arse por otro s m od os o sacri fie ando otros b I enes j ur I dI eos d e m eno r re leva nc ia { coi na- be ser —entre las medid saque aparezcan efectivas— la menos lesiva ,
Por ello, corresponde confirmar el procesamiento decretado en orden al delito de robo en tentati-
cí ente con la ¡nexigibilidad deotra conduda ) .
. .
va. CWCC Safe IV,27fSf05,«torres,Cachi M »,causan027 789,Pj/ii Intranet,

D) PEIUjRO MAYOR E IN-M Í NENTE


JURISPRUDENCIA
S Al declarar por primera vez en la causa casi al finalizar el debate oral y público, indic ó que la si-
,
A ) ESTADO DÉ NECESIDAD JUSTIFICANTE
tuación de la empresa para la época del hecho investigado era asfixiante y que en ese momento se
1 Ucoufigurerióndel estadodo necesidad requiei lee¡dstertda de Ininminendade la producci ó n decidi ó priorizar el pago de los servidos como el gas, que eran indispensables para el funciona-
^
de un mal mayor que se evite mediante la lesi ón de un bien jur í dico de menor categorí a al resguar -
,

miento de la planta. Tal causal de justificació n fue f uncao amente descartad a por el tribunal — con
dado (art . 34, ¡nc. 3°, CP}. .
cita de Héctü r E Villegas — p or co nsider a r q u e las si mp les di fi c uItad es económ icas no excusa n, pues
La acc iór,d e sal vamen to qu e excluye la iNcitud de la co n ducta en un caso d e esta do de neces idad de- debe tratarse d e una sitúa c I ón d e suma g reved adquetornea otros conceptos prlorlta r ios y q u e ello
— —
he se r entre las modic as que a pa rezcan erfecti vas I a m e n os I etiva. .
surja patente de la prueba ( voto del doctor Rodr í guez Basavilbaso) . CNCP Sala I, 5Í2 / 09, «flosegvj.
Por ello, correipon de confirma r el procesa mi e uto decret ado en Q rd en a I delito de ra bo en te nt at i
MltffilEduardosJRecúrsode$Í$i;lóíf x, expíe n“3ÍSf . .
. . . .
va . CNCC 5afa IV, 27 /9105 «Correa CariosM >, causa n r" 2 7.789 PJNIntram?t
2 El estadode necesidad solo justificar á la lesi ó n al bien jur í dico a| eno, en la medida en que se veri-
d } Inciso cuarto.^ " No son punibles: ( .. . ) 411, 0 que obrare en cumplimiento de un deber
.
fiquen en el teso los requl silos previstos por el inc 3 n | . .
<j j4rt 34 del CP esto es : a) que el mal causa- o en el leg ítimo ejercicio des u derecho , autoridad o cargo" .
do sea " menor " que aquel que se quiso evitar, Wqueel mal quesepretendlDevitarsea ' inmsnente "
.
y c) qu e el ag ente no sea el * responsa ble" del m aI q u e d espués qu i ere ne ut ra I iza r I esi onando otro E ¿te su p u esto rom ¡le, de ma n era implí c i ta , a t od o el or d ena mí en to ju rí di co. Ta í a I canee obe-
bien jurí dico. En ekeso dé autos, los señores letrados defensores sostienen que la conducta imputa- dece a que ta antljurldlcí dad o la ilicitud de una conducta no derivan del derecho penal única-
da so encuentra j ust¡ f Loada p or un "doble " estad o de necesi c ad : a) po r un la do refiere n q ue el i m mente, si no detodoel derecho yi ge n te.
putad o se encontraba en la d isyuntiv a de pa gar I os a portes del personal ai Sistema U n ico de Seg ur i-
dad k>d a I (recordemos que ese dinero espropiedaddelosemplaadosjo despedirlos, ante lo cual de- 7. Obraren cumplimiento de un deber. — El supuesto del que obrare en cumplimiento de
cid ió ma nte nec la " continui ü ad de la empresa" (como refie ren las leyes concursal es): e indica n q ue un deber implica un ronf Hete de obligaciones jurí dicas que impone a su titular, en forma concu -
"... la ajen¡dad denuestro deferid i do a este cortf icto deb ¡enes t ¡ene u na do ble ví a : a) Ea tec hade ce - rren le, comportamientos contradictorios y excluyen tes, de tal modo que el cuínplimiento de
sacien de pagos, quese remonta a tiempo anteriora queasumicra la administración; i?) su absolu- uno deellosd et erm ¡n a Ia I es ión del otro. Sin etnbarg o, cua I q uiera sea el de b er q u e se ej ecute, el
ta f a Ita de domi n¡o de I hecho m a croeco nómico y de po I ¡tica eco nómica, q ue ger er ó un a f u e rte re
ohligadci obrará en ¡cump /frorerrifl de por lo que su acción carecer á de ¡licitud.
ces ¡en y generali z ó la c ns is a van os sectores pro ductlvos 6) Por otra parte af ir man que I a deci-
si ón del ro m bra do de recu rfif a un concurso p reventivo de acreedores ( ley 24.522) es un " ejercic io
EI derech o pen a I no p uede cons i d era r deliLo a Iasco n du ctas rea Ii zada s en virt ud de este pri n-
tegítimo de u o derecho" y q u e, en este ma Cí O, se v io a bsol uta m e nte i mpedido d e cont inu a r cum- cipio. En otras palabras, quien realiza un acto t ípico porque así se loimpone un deber legalmente
pliendo con el pian fle pagos que habia asu mid o puesasi se lo prohibí a la ley concursal , Anusstro pa- previsto, no comete uñado antijurídico.Ése deber puede ha berrido irnpuésto porcualquierdis -
recer, esta argumentación , apesarde basarte en aí ementosciertosy verificados en la causa , no resul- posic ¡ó ndecar áctergeneral, encuantofuereleg ¡timafuentedeconociTn¡ entü deiderecho (leyr
ta atend i bl e¿ habida c u e n ta d e qu e desconoce i a" responta büi dad organ izat iva" del¡mp uta do . EI lo ordenanza, reglamento).
a sí tod a vez qu e, aun cua ndo como hi p ótesis pud¡éramos aceptar q ue el ma lea u sad o ha si do " me-
nor " que aquel quese quiso evitar y cuasimal que se pretend¡ ó evitararatambién " mminante " ; ba-
"... [ EJI ordenamiento jurí dico no puede poner a una persona ante el dilcmadeobrardeuna
uotra forma bajo la amenaza deque, de todos modos, lo har á antijurí dicamente " ^.
jo ning ú n concepto se puede compartir que el imputado no sea el " responsable " del malquedes-
pu üsquiso noutralizarlesionando otro bien jur í dico- (voto del doctorfiiggi, achiere doctorTregant; La doctrina mayo rita ri a trata este supuesto como una causa de justificaci ón por en tender
doctora LedeuTia segLntu voto) . CAJCfl Sa/ a III, 23 / 3 /05, ^ floJero,Jorge Carlau / Recurso de casadórun,
(
que plantee un supuesto de co I is¡ón de debe res qu e de be ser resue Ito como u n caso de esta do
causa $ 5006, PJNIntranet de necesidad. Sin embargo, el docLor Zaffaroni lo considera una causal de atipicidad conglo-
ba rrteque, en consecuencia, debe resolverse en el plano dé la antinormatividad
B ) MAL MAYOR EXTRA ÑO AL AUIÜH
Los que se ubican dentro de í a primera de las posturas sen aladas afirman que el conflicto se
3 Meleri a de esta do d e n ecesidaó just if ic a nte — causal a la q ue se i econd u ce el ejerdt io de un rie- resuelve con predominio del inter és superior sobre el de menos vaha, aplicando las reglas ya

rec h o , I a ley argent ¡na exi ge de m a n era expresa que el suj eto q ue realiza un ma I, para evita r ot ro
mencionadas para el ¡nc. 3a del art. 34 del CP.
mayor inmi n ente, debe haber sido extrañ o a ese mal í es decir que, de ¡o que se trata, puedes que el
Porsu parte, Zaffaroni, Al agí a ySlokar tratan el tema como un problema de antinormatí vi-
sujeto no haya provocado, dolosamente o por negligencia, la situació n de necesidad. ST Chuéuf,
. . .
1915705, causa n^ lS, www ju5chiibut gov ar, sum na16309. . .
dadynodó antijurí dicidad Eltipoobjetivodebecumplinneritardosfuncí ones- Porunladolasis
' -
q MAL MAYOR INMINENTE
4 La corif i guradón d el estad o d e r.ecesidad req u i ere I a existend a de la inmi n c n cia de la prod u cci ó n '3 Ci 'AJessiotdir .} - D ¡vito (cac>rd.),enCiJdjgroft? oa / iTÍe la Naciónromantar
'
'
í riy anotado.Partegeneral ,
de un mal mayor quese evite mediante la lesi ón de un bien |urid¡code menor categorí a at resguar - .
2 ieú , 20 \ 3, pA% .
dado {art. 34, ¡nt - T”, CP). .
Bacigalupo, Derecho perra I Parte gen era!, 2Jed -, 19 ? 9, ps,130 y 131 .
Art. 34 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 116 117 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

temát ica (provey en dú tod os losc umpone riles úbj eti vos que em erg e n del a nál¡sis aislado d e! ti- Paralamayorí adeladoctriria, estesupuestut ¡ ene efectojusti ficante . Mientras que, paraZaf -
po) y la conglobante (verificando la conflictividad, la lesividad objetivamente imputable a un faroni, Al agi a y 51oka r, conf i gu ra un supu esto d e at ip i cidad co ng loba nte .

agente pe ro co níidera jinda la s otra s no rm as pen a les y no penal es— ) 45 .
Desdeesta perspectiva, el cumplimiento de undeber juridicoes un fenómeno que tiene lugar
El fundamento de este supuesto también radica en que si el particular o el funcionario adú*
anejercitandounafacultad o cumpliendo un deber que tienen sufuenteeri la ley, est án obran-
cuando un mandato (no un permiso) recorta una norma prohibitiva , prevaled endosobre ella, do en cum plirai ento d é la í ey, por I o que sus con d uctas n o p ued e n ser ilícitas .
J i mé n ez d e Asú a d i stingue dos grupos d entro deiosdebe res contemp I ados en este i nciso; los EI a Icance ess ¡rn i I a r a I del "c u mpIi miento de un deber " tratado a nterio r mente.Para Batí g a-
actos ej ec utado s en cump Iimiento de un d e ber res uI ta n te de f un ció n es púbIi cas {debe res enser - lupoy Creusnoes má squeuncasoparticularde tump lien i ento del deber ya quesolocobra efec-
vi ci ó) y los ejecutados en cumplimiento de un deber impuesto al particuiar (deberes derivados to ju st if ica nte e n Ia medid a que i m po ng a un debe r específico ál que lod esem p eñ a y, pa ra el úl-
del cargo } 46, timo autor, el ejercicio del cargo es, a su vez, una especie de ejercicio de autoridad .
Los primeros únicamente pueden ser realizados porquien est á investidode un determinado Nuñ sz, porsuparte, distingue lo siguiente; el ejercicio de un cargo conte mpla lasfacuttades
ca r ácter y en ejerc i o de f un ció n es en Co menda d as p orla I ey. Ese deber d e be se r, adema sr legiti - y obliga c ¡o net i nherentes a un ca r g o p ú bli co; el cump timientode un debe r induye, d e modo e x -
mor no debe exceder la naturaleza de las fundones ejercí oí as. Est á condicionado por la necesi- clusivo, las obligaciones impuestas al individuo en atenci ón a las circunstancias particulares
dad y la proporcionalidad. mientras que , el eyercí cí odeautorfcfaó trata del ejercicio de facultad es atribuidas por Ict ley ¿si in-
El segundo supuesto cuntempla: a) los deberes impuestos al ii idiv^iciLto en instantes de ne - dividuo, pe ro ño como d erec hos s ubj eti vos, sino co moJ' po der d e imperi o o sup rem aciá quetie-
cesidad O urgencia , b) deber de d e nun ci a o revel aciónimpu esto a ciertos profes i ona les, :) de - rteuna persona sobre otra , el cualnoprovienedel ejerciciodeuncargopú blico, sino de otras ac-
beres de una profesión, y d} deberesde! testigo . tuación esjurí d ¡cas" 45.
Une aso especi ai e n este supuesto esaquelenel que los pa rtre uI ares ob ra n pro ma gistru, es
2 . Obraren el /estimo ejercicio de un derecho.— En otro andarivel, en lo referente al otro
decir, cuando la ley, sin conferirles el respectivo cargo público, les concede autoridad para reali-

supuesto del inciso — el ejercicio legítimo de un derecho , lo primeroquese debe destacar es
que esta categor í a remite a todas las ramas del ordena miento jurí dico pues, se entronca dentro
zar actos inherentes ai ejercicio de un cargo p úblico ^ , En este caso, el ejercicio del derecho, la
facultad o el deber deben ser también legí timos.
del principio de reserva consagrado en el art. 19 de la Constituci ón Nacional.
En loque refiere al desempe ño de un oficio o profesión, si bien esta ex imente no se encuen-
Nuiiez especifica que debe tratarse deunatacultad reconocida poru ñ a norma jurí dica como
tra expresamente prevista, en tanto de éí derive, por imperio legal, un derecho, una facultad o
derethosubjetivodeiindividuü paraqueobre u omita en la forma descripta por el tipo penal 4 ' .
undeber paraquienlú desempeñ e, la legitimidad de su ejercicio estar á regida pOrloí principios
Tal corito en el supuesto anterior, la legitimidad en el ejercic ¡ odeIderecho es requisito nece -
relat ¡vos a lo s tres supuestos a n a Ii zad os preced ente m en te.
sario para justif ¡carel hecho típico , Su desborde da lugar al exceso y abuso del derecho.
La amplitud y la heterogeneidad de ios casos comprendidos por este supuesto han dado lu -
JURISPRUDENCIA
gar a múltiples discusiones. Por ejemplo , se ha incluido dentro de este eximente el derecho de
A ) CUMPLIMIENTO DE UN DEBER
retenció n, la colocación de offendkula {siempre que oponga una resistencia normal, conocida
y notoria ), las ví as de hecho, el ejercicio regular de la defensa de los propios derecíios en pleitu t La co I is ión de deberes se d a cua nd o c I sujeto, a I cum pl ir ob li gz da mente con un o de I os d |teres,
civil O penal, los tratamientos m édico- quirú rgicos por profesionales habilitados, el derecho a n ecesa n a mente viola otro d e ber y con e I lo, la re a I iza c i ón de un acto q ue está conm inad o con pera .

.
eduñar o corregiralosbijosypupilos Jos co mprend id os en tos a rts . 14, 14 bis, 15, 16, 17 , 1B y 20
d e la CN y ios co mpre ndi dos e n los inst rume n tos intern at i ona I es co nte mpla dos en el a rt . 7 5,inc.
ta d if erer.ci a c-ntre esta causal y e I estad o ce r ecesi dad ¡ ustif ica nte es q ue, en I a co I isión d e d e beres,
el sujeto siempre debe actuar y loque se lesiona es una obligació n y por ence, la acció ntí psea llega
por ví a de o mis ion.
22, etc étera 118. Sita colisión radicaba entre un " deber de actuar " — restitució r materia lesde construcci ón al que re -
lia nt < y un -deber de omitir —no cfisposición de los bien es existentes en el inmueble—, no habr í a

3 . Obrar en ejercicio de su autoridad o cargo. L& autOfídád es la potestad de imponer de
terminados actos o actuació n que el derecho otorga a una persona sobre otrau otras, en virtud
- duda de q ue la inf race ió n a I deber de actuar resulta me n os g ra ve q ue la de om it ir.
Por ello, corresponde- homologar el sobreseimiento -en orden ai delito de defraudaci ón por reten-
de un mandato legal o proveniente de lasfacultades propias de un cargo o funció n, que iguaí - . .
ción indebida CNCC Sala VI, 2.02105, «fern ánüez, R », causa n * 28306, PJNhtranet .
me nte est á dotado de ese ¡mperiuffi en virtud de I a I ey.
2 Un pol icia tiene un deb e r de actuar y ha c e r cesa r I os efectos del d elito, evita ndo que se ponga e r
riesgo su vida o Ea deterioros, poro no puedo apartarse de ¡os limites que la ley fija. Indudablemen -
te no b imp uI sa el dolo p ropto d e q ui e n desde un i nic IO se h a propu esto consuma r ur d e Iito. pero sus
excesos no lo eximen de incurrir en responsabilidad penal si , aun ton otro prop ósito aceptado, no
45 Nunez, Tratado de derechopenaí , 1964. t. i, ps. 400 y 401 . .
guarda razonabilidadenel med¡o al que decid ¡ó recurrir para obtenerlo Muestro- sistema jurí dico no
46
.
Jiménez de Asúa, Tratado de derecho penal 1951 , t. IV, p . 537.
47 Nuftez, Ira tacto de derecho penal, 1964, 1.1, p. 4Q.1.
C Alí ssióídir.J - DívitütjEoord,¡ten Có digo
45
.
Hunez, Tratado o'e derecho pensí, lí 64,t Irps , 399 y 400 .
^ Naciú ncomerditío. yanotado . Parts general,
43

Fed. IOlip. 503 . 53 Wuñez, Tratado de derechopenaí, íí GAt. Irps . 409 y 410,
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 113 119 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

col oca en pie de igual dad ene I cast igo a I su jeto cue pretc nde q uita r la vi da a u na persona cor, aq uel e) Incisoquint ú . — "TI o son punibles: ( . ..JS11 . El queobrareen vi rtuddeobedierielado vida
qu e provoca ese res uItado si n intenc ió n y en el m a reo c e una acto aci ón fuñó ona I, poroue el grado
E sta ca u saIse p u ede def ini r como I a just ificac¡ón ex ce pd ona I de un hecho de Ií cti va qu eIleva
de in¡ ustoes nienor. Peroobtenerl o en un exceso de su ejercicio no necesa n a mente Io exl me de san-
ciórt - CNCC, $alalV, 1512/ 18, «CflQtOiwiuií Oí CSfS rtKesarniefltoyerDijírgq», RübhríttOnline, fif
' -
a cabo una persona sujeta a reIaci ónjcr árquico disciplinaria , en situació n tal que no puede re -
j &sns.
^ visar la legitimidad de ia orden y actú a en virtud de un deber de sujeci ón legal y obediencia in-
coo di ci ona da (comoeneI caso del persona I subaIte rno d e una fu erzaarma da e n tiempos de g u e-
B1 LEGÍT1 MO EJERCICIO DE UN DERECHO, AUTORIDAD O CARGO rra) . $ in emhargo, losexcesoscometidosen muchos pa í sesa lo largo de la historia de la humani -
.
3 La h uel ga er el ca m po labora I . con sirte en e) absnd ono del tra baj o témpora r¡ o y ronce dado, por da d| h n co nveri ido a este inslituLo en un probIema gu e ha divid i d o a I & doctrln a .
parte de la generalidadde lustrabaj ad ores de un esta bl ec imlento o d e un d eterminad o sector de t ra- As í como la o bediencia debida puede fume I onar como causa de exclusi ón de la acció n o de I a
tej a <f ores o d a los t reteja dor es d e todo el pa ís, con el *propús Ho de ejert Itar u n a coatelón sob re el antljundicidad,para un sector Importante de la doctrina, tambi é n puede implicar una causal de
.
emp leador o un sector de e m plea dores o de m a n¡testar unse nti m-i ente colectivo " (co nf 0 eva li Ma - . inculpabilidad.
rio L, El derecho a huelga y sus limitas , en " Derecho del Trabajo", añ o XVI, sep. 1956, n " 9, ps; 546 a La obediencia debida da cuenta del supuesto en el que unsuperiorjer á rquicoemiLeuna or -
í
SCfl}. En consecuencia, a los efectos de laarrtijurfd cldadeneldelitode usurpación,elderecho a huel-
den —de conte nido ilícito— a un subordinado, quien —en razón dé la obediencia que le mere-
ga presupone un cese de acti vi da des siempre y cua nd o exista un motivoci e rto pa r a rea Iizarla, y den-
tro de determinados¡imites (en alca LO, se absolvi ó a los imputados pe reí del ¡tode usurpaci ón). —
ce a I s uperi or 11eva a ca bo d ma n dato, ere yon do que sobre é I recae un deber de c unn plimi en-
Hasta el dictado de la conciliación obligatoria, la huelga debia ser tolerada puesto que los delegados te , por su condició n de inferior.
estaban en plcno eje rdcio de un dcnecho, má xime tenien do en cuenta quena atacaron las instalac ¡o Al superior, que utiliza al su bordinado con motivo de su er ror de proh ¡bid ó n, corresponde
nes de |j¡ngUn sector d e I a p lanta (en eI caso, se absolvid a I os i na puta dos por el d e II to de usurpacióri). que se lo considere autor inmediato, pues utiliza al inferior como un mero instrumento para la
TOCn" T 3.415 /09, nAlfonzo, Femando Javlery otrosí causa cT 272 \, RubinzatOn Une, RCJT 232 B/ W . realizaci ón de la conducta ilicita.
4 Es net esa r¡G determi nar si el ejere icio de h echo de un deredho r o co litrove rtrdo — es d eci r. sin re- Ah ora b i en, si el erro r comet ido p or el subordina d o resuIta ser inventible, no ex i stir á c uI pa-
currira la justicia pare su efectivo reconocí miento— es pasible de configura reí delito atribuidos las bilidad; mientras que, en d supuesto de quesea vencible, habr á culpabilidad, pero disminuida.
procesadas .
De verificarse la legitimidad del de recho e n cab eza de I as i ncusas, la cond u cta e n d il ga da carece ria de Los requisitos para configura resta causal excúlpalo ri a son tres, a saber :
antijuridió dad . 1. Existencia de un orden jer árquico oficial en la relaci ón de subordinaci ón: entre quien
La recocci ó n cela norma ninguna referencia Lacé ala legitimidad del titulo por ekual se ejerce la
emite y quien lleva acabo la orden,
tenenc i a del i nmueble usurpado y, en vi rtL d d e est a d rcu nstond a, I a q ue ej ereí a I a ocu pante a me-
nor, se encontraría protegida por el art.131 del CP . 2 . Competencia del superior y cumplimiento de las formalidades : la disposici ón emanada
M as la existenci a de I dtrecho i nvocad o por I as h ered eras exd u irí a la antiju ri c i cidad d e la co nd ucta del superior debe provenir — aunque sea aparentemente — delasfacultades otorgadas
pu es sa encontrar í a amparada en ia previsi ón del art. 34, ¡nc . 4o de- l CP, en cuanto las encartadas ha-
br í an ejercido leg ¡timam ente su derecho de posesión. CÍVCC 5aia VI, 1219/02, ¿Iglesias Silva , Caroli-
por la norma ai superior jer árquico . Es decir,la orden debe formar parte deí fipode man -
datos ordinarios emanados por el lidera los Su bord i nados. Asimismo, la disposició n de-
na A. y otros»; causa o13 JS.340, PIN Intraner .
be cumplir los requis ¡tosformaIes prescriptos por Ia Iey, el decreto o regIamento corres-
5 Todos los dudada nos est án sometidos a las leyes y ninguno puede invocar en su favor derechos
pondiente,
su pra lega les, El texto constitucional no justifica la comisi ó n detodos los delitos comunes en d curso
de I os m ovimi entos huelgu ist icos. El e m pleo de la fuerza en u na hue Iga es incomp ati ble co n e I res- 3. Falta de apariencia manifiesta de ilichu d .
peto de losdemás derechos¿ófiítltudonales, puessi bien esciertoque el hacer huelga, expresar ide-
as, manifestarse y organizarse s indicalmentesoncerechcngue encuentran reconoc í miento expreso No obstante estas con dki ornes, resulta de sumo interés lo indicado por Rusconi: " Ya son muy

en ia Const it ució n N a don aI, no lo es me not que en a I ej a rcicio üe lot mi irnos com o prindpi o — los
ciudadanos no pueden vulnerar losderechosque asisten a los demás integrantes del cuerpo social.
conotidas í as dificultades que ha tenida ciencia penal argentina para resolver el problema de
la naturaleza jur í dica y el lugar sistem ático de la eximente de la obediencia debida . Sin embar -
En eses casos, el ejercicio del derecho de que se trato se tornarí a abusivo y como tal, ilegitimo. Co go es posible decir que solo se trata de un caso especial de tratamiento más benetidoso de un
rresporice aueen un Estado democr á tico da derecho todos los a doras sodales adecúen sus con doc -
error evitable de prohibición. Para decirlo de modo más claro: ante ó rde rí es no mani fiesta men-
tas a I deisid o respeto qu e merec e n los derechos d e losdem á s, demostra r do ej e m pia r¡ da C y un ade-
te ilegítimas el subordinado, en el marco de un aparato de poder organizado como, por ejem-
cuad o compromiso con los altos va lores que regulan la vid a social. CNCC, Sala Vil, 2115 )07, « Caifaí,
Claudia y otros s / Violaóó n dedomicilio y daño - Falla da mérito , causa n° 31.468. r a se r tratado, en cond i ci onos normaIos, con
plo, el miIitar qu e la recibe y debe e j ecuta r la , d e beí
* las reglas del error de prohibici ón evitable . Sin embargo, en esos aparatos de perder lacapati-
6 El ejerció oc el carg o no a u to r ¡zab a a Fra nd seo D avid B ravo a e mpl ear su tonta pa ra reprimir aun
sujelo a qu ¡en se lehab¡a oreena do ú-n ¡ca m ente d ete ner e n su huid a, cue intenta ba so lo eva irlosi n dadde revisar la legitimidad de la orden se encuentra fuertemente disminuida y por ello el error
atacarlo, y mucho menos hacer lo del modo en que to hbo: golpeando con el arma y en une zona debe ser co n s ¡dorado inevitable. Se trata d c Ea convenio n, por medio de esta ex i me nte, do erro
,
-
prohibí da . La inobservancia de estas reglas que acotaban su actuación f unc í onal es lo que torna su res evitablesen inevitables. La cuesti ón nodeberia presentar dificulta cí es rS 1.
cond u cta e n excesiva, y le o bl ig a a res ponder en los térm i n os de I a rt.3 5 de I CP . TS EórooLi q, 24 /5 )04,
rrfic a vo, Francisco David sfHpmlddlo preter í ntetidQ nal - Recursodé casación e inconstitu demandad»,
wvwr. justiciacQrdoba . gov. .
ar 51 Rusten i, Derechopenaí . fa rí e genere /, 2ied„ 20D9-, ps. 473 y 474 .
Art. 34 LiBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 120 121 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

JURISPRUDENCIA Sé entender á que f ú neurren estas circunstancies respecto deaquetquE durante la noche re-
OBEDIENCIA DEBIDA chazar e el escalamiento o fractura dé los cercados, paredes o entradas de su casa, o departa-
mento habitado o de sus dependencias, cualquiera quesea el dañ o ocasionado al agresor.
1 La obediencia debida no -distinguc si la orden a la que se debe obediencia tiene o no contenido
Igualme n te respecto de agüe I que e ntontrare a un extraño dentro d e su h og a r, siempre que
a ntrj ur í d¡co, ni tampoco es n ecesa ha esa d istinci ón,d a do qu e n o ha y h Ipó tesis alg u na en qu e la obe-
diencia deb ic a p uec a ope ra r corno exim e nte q u e no res u Ite = barcad a po r a Ig un a s ó e la s d i spos id o- haya resistencia .
rí enjég a lejíén que fundila éXEIíJ sióri de los oa aeres delifeNto,
«
^
La obediencia cebica no esur a eximente aut ó noma, sino solo una insistencia legal aclaratoria en
CL a n to a otras exi m entes ya co nte m pl a cas e n I a m is ma ley. E n a utos los j ueces c e I tr ib unaI de j uk io
El ordenamiento jur í dico no solo se compone de prohibiciones sino también de preceptos
per un i s ¡vos que autor iza n a re al iza r un hecho, en prin c i p i o, proiiíbido.
coligieron que resultaba más que evidente que las ó rdenes recibidas porel imputado eran de corte Para nuestro ordenamiento positivo, obra en defensa log ¡timaquien lleva a cabo una acci ón
manifiestamente ¡legal y por ende, ro debí a cumplirlas, sino que no estaba objitja-do a no hacerlo . t ípica con el fin de rechazar una agresión ilegítima [ataque producid o por un ser humano, con-
E n tonsecu e n t ia , corresp ond e deseeha r la prete mi ón d ef ens ista referente a q ue e!i m pu Lad D actuó trario a derecho, ilegal, notolerable por el orden jurí dico) dirigida a quien se defiende o contra
en la emergencia amparado por la obediencia debida . CNCP, Sais I, 1SÍSI07, «Simón, Julio Hé ctor un tercero, siempre que ese sea un medio adecuado racionalmenteparaevitar la destrucci ón o
.
dRecurso de casación» BolctinSecrctariadcJurisprutiencia dc !a CFCP RCJ 1275OH 0 . . m en oscab o d e Jos bien es jurí dico s a I os q ue dicha agresió n amenaza o ataca .
2 Pa ra amp ararse en I a e>:¡mente dela obedtenci a de una orden deb ió necesa riamente o emost rar -
sela existencia de tal orden superior oue dispusiera que debía actuarse def modo en quese actuó . En l íneasgeneralesy conforme a la doctrina mejor aplicable a nuestra legislació n, se pueden
Adem ás, y aun ante tal hipótesis, no puede exce ptua rse d e respe nsa biI i dad a q u ¡en invoque actu a r disfi nguir u na te nd enciá su bjetivista y un a o h j etivi sta respecto d e la s teo rí as sobre su o atu ra I fi -
en r u mp lim iento úe L na orden su peri oren casos de hechos atroces y a berrán tes, o de iI icitud ma n i- za y fundamento.
f resta, tararter iíticas en las g ue sin íug a r a duda s puede e ncuad ra rse la su stra cdóu,rete nc ¡ó n y ocu I-
tación de una menor de diez años, prolongada durante veinti ú n anos y acaecida en marco táctico
1. Dentrodeía sujbjefivrsfa enconíra m osa qui enes sost ¡enen qu e I a I ogítima defensa se p re -
senta como una especie de causa de inimpulabilidad, ya que es la perturbación del áni-
rualasla pri yac ió n i legal rielanbertad de sus pad res, a I oja dos en un centro dad ateni ió n cí a ndest i-
no dondef ueron sometidos, como m ínimo, s tratos degradantes permaneciendo hasta la fecha co- .
mo de I agredi d o I o que ha ce ques u acción no merezca pena Co n su pa rticufa r vis i ón pe-
mo dete n id os desaparead os, todo elI o baj o el a m pa ro de la ut iüzac ion- del a pa rato del pod e r esta -
¡igrosi sta, I os p ositivista s también p artic i pa ron d c este c nteri o s u bj ct ¡v ¡sta , a un q u e p re
ral . E n el á m b¡ to miI¡ta r, do n dalas cosas ofrecen otro aspecto porq u e no r a be areptar un dererh o de semana la legí Lima defensa relacionada con las fines antisociales de la conducta del au-
exa m en po r pa rte del i nferior — el su hora inado —, " .. . n o resuda excuI pado si I a a nti¡ur.d ici da d p c tor del hechot íplco [agredido q ue se defiende) .
nal do I tump Iim¡ente d a la ore e n es, a teño r d e I as ci rcu n sta neias por ó l conocidas, paInia ria, o sea, si
a que lia pu ede ser advertid a por cuafqu i e r pe rs ona s m pa rt iculares reflexiones. Ta mb lén h oy el de- 2 . ia tendencia objetivista , por su parte, sostiene que la leg í tima defensa es una causa de
rec h o d eexa men por pa rte de I inferior resuItaria incom pati ble con I a ese n dad e I serv í ció milita r p e . justificación de car á cter estrictamente objetivo, que solo incidental mente puede estar
ro I a f alta d ü cond enc ia y la ceg u era j urí dica ta mpoto p ueden ser excul padas e n el ám bito milita r. EI relacionad a con la culpa bfli dad del s ujeto. Pa ra este sector, el f und amen to d e la impuni -
conten ido e [ a c LI I pab iIidad c e I hecho consiste e n q ue. s lend o evid e n te la a ntij u ri dic ió ad penal, in- dad del hecho cometidoen situaci ón de leg ¡tima defensa radica en la falta o ausenta a del
d uso si el h echo se nea Ii za er cum pl i m i e nto de una o rd en, cabe constata r un inri pe re o nalu le fracaso inter és de punir por parte del Estado, sea porque :
.
. .
dela actitud de linferiorfrentealderecho ,, " (conf , JeSCbeck Hans-Heinhch,Tratadodederecho pe-
nal . Parte generai,4 ed., Coma res 1993-, ps, 450 a 453) . E nn uestro med¡o ha so steti i do Ri cardo C. N u-
H Se considere que la pena en ese caso ya nada retribuir ía, pues en el caso concreto,
ñex que " . .. sol o laoberiienci a debida ex im e qe pena, p e mnad¡e d a be rome t e r del¡tos p or el lo h e- quien se defiende devuelve un mal por el mal causado por ef agresor.
ch o de q u e, a busandode su poner, se lo ord e ne un su pe r ior, EI a buso del super io r no obliga al i nfe- — En el conf Iicto e n tre el derecho d e I ag redIdo y el del a gresor, el Estado se pronunela
rior, a I cua I so lole est á ved ad o estann i n a r¡a opo rtu ni da d o j u sí i f i nación de la orden legíti ma, pero no enfevordel primero .
siha de negarse a participar de un hecho del ¡divo. La obediencia quesedebe,incluso e -n el orden mi-
lita r, es a I objeto reí ativo prop io de ta c a o rd ena mí enlo j uridico, pero se p u ede asegu rar q u e ni np u
Ah ora bien, m ása 11 á de I o seña I ado,pod e m os decir q u e e I f un d a m ento de í a Ieg ft im a d ef ensa
riü de estos ti ene por objeto mandatos delictuosos. Laobedienciamilitarsedebealas ór óenesdeser -
vi c i o" (Derechopenaí arg entino.Perfegenera /, Bi bli cig r ó f ica Arge n ti na, 14,1.1, ps. 413 a 415).Por
tiene su base en que nadie est á obligado a soportar lo injusto, y ante lo situació n "injustaIr no
to demá s y e n si m i lar ser.ti do, ca becita r lo sosten i do pe r e sta Cá ma ra en el fallo de la cao sa n° 44 del hay otra forma jurí dica de proveer a ia defensa de IüJ bienes.
7)12 / SE, f s . B323 / 0B 67. CNCCF, Sais )l, 8 /2 /01,\í Det Cerro, Juan. A. y otro siPmc.», causa n° 18381, reg . As í, si bien nadie est á obligado a so portarlo injusto, debe resaltarse que la defensa solo ser á
17.41% PJttintranet leg í tima s í es necesaria, esdecir cuando media una situación de necesidad. S¡el mal que preten -
de evitar aquel que se est á defendiendo es ínfimo en comparació n con la agresió n que recibe,
existe una desproporci ón y la defensa ya no podr á ser considerada legítima ,
...
f ) inciso se. to — No son punibles: ( ) 5°. El que obrare en defensa propia o de sus de-
*
rechos, siempre que concurrieren las Siguientes circunstancias: La doctrina argentina es rica en definiciones de legítima defensa, ya que tambi é n abundan
a ) Agresió n ileg í tima, en la extranjera. Las más significativas y modernas son las siguientes:
f> ) Necesidad racional delmedio emplead o para imped í r í a o repelerla; — "Consiste en la reacci ó n vio lenta —que se traduce en un hechoobjetivamente delictuo-
t) Falta de provocar i ón suf i c ¡ente por p a rte del q ue se defie nde. so — confta un ataque injusto, actual y grave, no excedente de la necesidad de amparar
Art. 34 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 122 123 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

eí de reth o tun t ra e I cual éldi rsg i d o, y que p uede ej e rdtarí e , n oso lu por el ata cad o, s in p, con dolo directo o eventual). Puede pr üvenirdel ataque ¡mprudenteodeun inimputa-
también, porurttercero" (Gó mez) , bfeo de un Inculpable, ya queaunqueen lenguajeordinariose entiende por agresió n un
comportamiento doloso y adivo, jur í dicamente nose requiere ni lo uno ni lootro.
"Ll á mese legítima defensa a la reacció n necesaria contra una agresi ón injusta, actual, y
no provocada " (Soler ). Debe ser agresi ón ilegitima y esto ocurre cuando no est á jurí dicamente admitida ni im-
puesta. Es deci r, cua nd o n o e st á conten i da en un de re ch o o faculiaddei a g reso r, p reve-
"La legítima defensa es la reacción necesaria para evitar la lesión ilegitima, y no provo - niente de cualquier rama del orden jurí dico o cuando el que se defiende no está obliga-
cada , de un bien jur í dico, actual o Inminentemente amenazado " (Ferná n Balestra }. do a soportarla . Ocurre todo bcontrarí o (agresi ó n leg ítimajcuandod supuesto agresor
"La repulsa racio n a I contra u n ata que inju sto, Ilevado contra un b i en,propi o o ajéno, ju cumple un deber legal (por ejemplo, allanaron domicilio por orden del juez compete n-
r í dicamente defendible " (Siseo). te) o ejerce una autoridad dentro de los limites legales (por ejemplo, impone determi-
j

" La accióní lpica realizada por el autor ton el fin de rechazar la agresión Ilegítima contra nada peniten cí a en ejercicio de I a patri a potesta d), o cua n d o el agresor obra justif rea d a-
menfe, por ende, no hay leg í tima defensa contra un ataque que no es una agresión ¡le-
sí o contra un tercero, cuando aquella es el medio racional mente adecuado para evitar
la destrucci ó n o menoscabo de los bienes jur í dicos a los que esta amenaza " (Creus). gitima , si no que es, a su vez, una conducta I eg¡t i m a o perm itida.

"La reacci ón necesanayracionaicontraunaagresiónilegít ¡mayaaualo ¡ níninente " {Te - 2 . Necesidad racional de I medio empleado para impedir o repeler la agresión . E n primer
r á n Lomas). lugar, la agresió n Ilegitima debe haber creado, para el autor del hecho tí pico , una situa-
do n d e necesidad (de def e n d erse, de re acci one r).Fu ed e exlstir ag rest ó n ilegítima sin qu e
" La repulsa o reacció n necesaria y no provocada suficientemente, contra una agresi ón la misma origine peligro para el bien jur ídico del agente, con lo que no se estará ante un
ilegítima, actual o inminente, dirigida contra los bienes o derechos propios o de un ter -
caso de legitima defensa.
cero, ejecutada con razonable proporcionalidad de los medios empleados para impe -
£ n seg un d o lu ga r, I a reacci órr de I agente debe resufter él modo adecuado — oque el ag e n-
dirla o repelerla " (Fr ías Caballero), teen la particular situació n concreta, pudo considerar adecuado - para evitare! menos-
cabo o destrucción del bien jurídico al que el ataque amenaza .
Los requisitos exigidos por nuestra ley paraquese úé una situación de legí tima defensa son :
No se trata de una reacció n proporciona), sino adecuada, necesaria, razonablemente
1. Agresi ón ilegitima. Por agresió n se entiende al ataque o acometimiento de una perso - aceptada .
na, que crea un peligro o hace subsistir un peligro ya existente o produce un da ño , sea
Esto exige d os nuevas consid e racione s :
que se lleve a cabo mediante una acció n o una omisió n jurí dicamente reprochable (típi -
ca), contra la persona o los derechos de o tro . Sea quedu re un instante o se prolongue en
a) Qu e Ia reacción sea oporto na y ti 11 ose da cua ndo a u n es posible i mpe d ir e I ata q u e in -
minen te ore peí e r e! q ue est á e n p I eno d«a rrollo pa ra evi ta r e I agrava m i e nlo d e s u s
e! ti e m po. Se a que Ia defensa sea totaI o parcial 5i.
consecuencias , En cambio, no io estar á, cuando el da ño proveniente de la agresi ón
En nuestra legislaci ón, el peligro puede ser actos) (en cuyo caso la defensa est á dirigida
¡legítima ya ha sido consumado y el ata que ha cesad o o trascurrid o.
a repelerlo) o /nmrrtente (caso en el cual la defensa est á dirigida a impedir que se realice
.
el ataque en modomuy pr ó ximo e inexorable) No es inminente eJ ataque, cuando el au - b) Que la reacción sea racional y necesaria, no implica que sea proporcional a la agre-
tor solo ha recibido ia amenaza de un mal futuro, aunque el hecho en esos casos puede sió n. En realidad, la ley otorga aquí un criterio amplio ya que al decir necesaria, lo es
encuadrar ocond ucir a otras situaci ón es de impunidad (inculpabilidad por coacció n) . con forme alan aturaleza d e I ataque y te n i e ndo en cu enta adema s la s circunsta n cia s
La agresi ón ilegitima tiene que provenir de una conducta humana (hecho del hombre) delcasQconcreto ( detiempo,demodo, lugary personas) . La reacción que no es o por -
sin necesidad de que se tratede un obrar tulpable del agresor (no es necesario que obre tuna oque no aparece tomo necesaria en relaci ón al ataque elimina la hipótesis de
legítima defensa ^ 3.
Otro tema a considerar, es que no se desvirtúa la racionalidad del medio empleado, si
ex istí an otras posibi lida des d e defensa dI st i ntas a a que I la po r la qu e opt ó e I a uto r del h e-
52 " Una ag rasión es actúaI cua ndo aún perderí a y ello se d a m¡entras sea pos! b le def end¿r, aunque sea
parcialmente, el bien jur í dico agredí do y concluyeí ti and o finalizan estas posibilidades inmediatasde de-
fensa, que puede no coincidir con la consumacr ón jur í dica de! hecho agresivo perdurando mientras -conti -
núe el nesgo de aumento o repetici ón dé la aqresión (Maurach , Reinh.art - Zipf , Heins, Denerflo pena,1. Par- 53 Siempre camos un ejemplo extremo, donde se nota que nada tiene que hacer la " proporcionan
te genera Ltrad . de la 7 ed. alema r a pe r E , Aimore G i bwn y J. Bof i 11 G enzsch, Astrea . E¡uena s Ai res, 1994,
J
cad " que tanto seduce a losalemanes y sus seguidores ve rr ácu los: si un hombre se defiende deuna mujer
í jl, ps.447 y 44 -3) . As im¡SITIO, I a a gresi ón es actual cuando ' .. . amenaza de forma inm ed¡ata, t ¡ene tu q a r efec - .
q ue lo ataca con un pa lo de a m asa r es irrad o n a I q ue emp uña ndo un arm a, directa merte la mate (pud¡endo
-
tivamente o todav í a contin ú a ... ' fJe-Lcheck, Hans - Heinrkh, Trarado de derecho pina! . Parfe genera / tracl . .
d e Sa nti ag o Mi Rui g y F ra ncisr.o Mu ñ oz Con de, Bosr li, B a rcel ona, 1 1, 1 . 1, p. 46 f¡) . S i n o se haacredi t ado I a

her í r í a) . Pe ra siel homb re es un pa ra Utico o est á recién o petad o d eI coraz ón, y es ataca do e n s u I echo d on
de est á postrad o — (en un sanatorio o en su casa),no tiene más remed ¡oquedisp arar ante el mismo ataque,
concurrencia de los presupuestos bá sicos de la agresi ón ilegitima , cual es la actualidad e inminencia de cualquiera sea el dafioque inflija. Son losmismos protagonistas, son las mismas amias, pero ¡ascircunstan
aquella así como tampoco que haya sidodirigir í a a una situación existente, no es procedente dicha causal cí as de tiempo o personas modificaron totalmente la situación y tornaron razonablemente empleado el
dejustificaci ó nn (CNCC, SalaVI,f(12)05, " P„ D. F, ", causa n° 27.721 ) . .
nted i o má s ag res ivo co h el que se d efe no ¡ó
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 124 125 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

cho típico justifica do. El medirles racional en cuanto es adecuado ( o asilo valor ó el que 1 . De tensas pnViiegiacías.— Son las previstas en el art.34, inc. 6“ 2a y 3a parte . Se llaman pri-
se defiende } pare repeler oportuna mente el ataque, aunque no haya sido el único utili- vilegiadas porqueenlassituacionesallienunciadas, la leydeja de ladoconslderaciones yexlgen-
zaba en I a con creta situación (es inace pí a ble y ya est á su pe rad a I a o pi nió n qu e postúla - ciashasta aq uí estudiad as, justificandocualqu lerda no ( aun la muerte del agresor ) cuando la de-
baque, si quien se defiende deun ataque personal hubiese opta do por huir dei lugar del fensa se realiza bajodeterminadas á rcunstancias.
hecho , también habria evitado la agresión o el da ño para si), Es entre otros, el caso de la defensa a la incolumidad del domicílioyla seguridad de las per-
3 . Falta de provocación suficiente por parte de guíense defiende . Paraque exista legí tima sonas que lo habitan bajo ciertas circunstancias (nocturnidad , escalamiento, etc étera), en las
defensa, el sujetoquesedef ¡ende nodebeserquien provoque la agresió n ogenerela re - que, por ene im a de todos I os dente s b i enes jur í dicos, q u i e n se de f ¡ende p u ede o f ende r cor ? ací o
acción del que lo ataca . defensivo aún hasta la vida del agresor. Pero también ocurre que la norma crea una verdadera
Provoca la agresión quien utiliza la situació n objetiva de defensa como un pretexto pa - p resurte I ón iuris tan tum de q u e se da n los requisl tos de I a legitima defe nsa en esos casos.
ra rometer el ¡ licito (pretexto de legí tima defensa), es decir, el que dolo same ntese colo - Basta entonces que se acredite la agresió n conforme la configuració n prevista por la ley sin
ca en situación de peligro para poder, a su vez, atacar. que sea necesario acreditar la real existencia de peligro para un determinado bien jur í dico del
También provoca la ag resión el que, sin preordenar dolosamente su conducta, se coloca, agente mientras no se pruebe locontrario .
sin embargo, voluntariamente ante el peligro deser agredido y que, como veremos m ás 2 . Rechazo de escalamiento o fractura . — Art. 34, inc. 6a, 2a parte: "í e entender á que con-
adelante, produce consecuencias en relaci ón a Nlamado exceso en la Ilegitima defensa . curren estas circunstancies [las de la legitima defensa ] respecto de aquel que durante ¡anoche
La provocaciones suficiente cuando re úne cierta gravedad que puede Incitara la ¡lícita rechazare el escalamiento o fractura de ios cercados, paredes o entradas de su casa, o departa-
reacci ón del agresor; en cambio la provocaci ón Superfina o banal , que razonablemente mento habitado deíus dependencias, cualquiera quesea el darlo causado al agresor" .
no debi ó provocaresa reacci ón,no excluye la legí tima defensa . La justificante privilegiada exige que el escalamiento o la fractura se est é intentando o de-
sarrollando. La ley nocubrela posterior persecución del agresor.
Respecto de I os b ¡enes susce pi i b I es d e ser tu telad os, dIre m os qu ecua I quier b ien jun d I co jus - Por casa o departamento habitado se entiende cualquier lugar, presunta o expresamente,
.
tifica su defensa cuando es ilegítimamente atacado El ataque puede estar dirí gido contra la vi- destinado a la habitación de personas (en forma temporal o transitoria) y aunque no est é ex -
da, la salud, el honor, la libertad, la moral, la paz familiar, el patrimonio u otros intereses de un p resam ente desti n ado a esa fina I idad, pe ro qu e el agresor conozca la c i rcunstanc i a d e h abita-
individuo. bilidad.
Por otra parte, el requisito de racionalidad del medio empleado en la defensa exige una va - Por dependendasse entlende n aqu e 11 os I uga res pr ó xim os o Inm edi atos que com pletan elIu-
loració n objetiva de los bienes salvados por medio rid hecho típico de defensa y de lascircuns -
gaf habitado, tni entra ssea n cerra dos (pue s de otra fo rma no pu ed e habe r estalamiento ni frac-
tanciasconcomltantes . Ello refiere a la naturaleza de los bienes en fuego, pero no exigiéndose tura ), aunque no lo integren (porejemplo , patios, jardines).
una paridadoproporcl onalidad, ni tampocoque el bien salvadosea de mayor valor respecto del El ataque debe ser rea liza do duran te te nocheconceptoqueimplica la ausencia deluznatu-
vulnerado (como ocurre en el estado de necesidad ), sinn que el bien salvado sea de una entidad
ral.
suficiente como para justificar una defensa raciona / despegada .
Aunque no toda la doctrina est á de acuerdo , una postura entiende que no hay defensa ra - 3. Resistencia de un extra ño hallado dentro del hogar.— El art. 34, inc. 6$ 3a parte dice:
cional cuando ei bien en peligro o atacado tiene importancia ínfima en relaci ón al que se de - " Igualmente respecto de aque! que encontrare a un extrañ o dentro de su hogar, siempre que
fiende. haya resríf eneraJ'.
Continuando con el desarrollo, cabe indicar que la legí tima defensa exige un particular ele - EI ataca n t e d e he ser una p ersona extra ña al hoga r o ajeno a I mi s m o, sea porque no vive en él
mento subjetivo en el autor del hecho tipleo: eiánimo de defenderse fanimus defendendi), por o no tiene 11 bre acceso (comoe I esposo de í a emp lea d a d oméstica ), a un cua ndo no sea un ext ra-
lo tanto no se defiende quien en realidad quiere atacar o agredir á otro . no a losque habitan ese hogar.
Tal como est á redactada la causa de justificación en nuestra legislación ( la cual exige que el Por bogarse entiende el lugar donde se habita y sus dependencias, aunque fuere de modo
a utor actúe en cíe tensa, para Impedir o repeler la agresió n ilegitima), la leg ítim a d efensa n o t re - transitorio. El extrañ o debe ser encontrado, es decir, hallarse dentro del hogar. N ótese que en
ne un car ácter puramente objetivo, sino que contempla este elemento subjetivo de parte del este caso, a diferencia del pá rrafo anterior, la ley no distingue entre circunstancias nocturnas o
agente que obra con conciencia de reacción frente a lo que v á lidamente entiende como una di u mas, sino sobre eí íuga r o situación enquesehallael ofensor o ata ca rite (d entro del hogar) .
agresión ilegítima (elemento este de carácter valorativoquese desenvuelve en la subjetividad Pero además, el extra ño debe resistirse, con lo cual no se exige que medie una verdadera
misma del defensor) 54. agresió n tí sica de parte del extra ñ o hacia el defensor, sino que basta con su permanenclaen el
Nuñ ezfa propó sito d é la presencia de algú n elementosubjetivo a considerar en el á nimo del lugar y su negativa a abandonarlo, cuando de esa conducta pueda derivar un peligro para los
autor) refiere que sin una vcfunW de defensa no se puedeconstí tu ¡runa legitima defensa . que habitan el lugar.
Sin embargo, debe contemplarse la cuestió n referida a la noexlgibüidadde otra conducía,
ya que en efecto, si e! of ensor en actitud pasiva se resiste a a ba n d on a r el do m i c ¡1i o, e I m ora d or o
54 üaffaroni - Alagia - Slokar, Derechadengl. Pgrtegeneral, 20Ó 2, p,497. quien se defienda , bien puede recurrir a diversos medios de exclusi ón (entre ellos y esencial-
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 126 127 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

me nte , ac ud¡¡r a la s a u to ridad es po r v í a te I ef óni ca ú reque rir buz iIi o de terceros e x ¡s tentes ers el cíón prevista en el inc. &° delart . 34 cielCA. Trib. Crim. ,
La Plata, 26/ 1 OH 5, «Mandila Juan Antonio
lugar) . s / Hocmcid\ontRuhinzsiOnLine, RCJ 6997 / 15 .
3 Seg ún diñe. 6’del art . 34 para cunel obrar de las personas encuadre en la leg ítima detení a de
4 . L¡3 cuesfjdn peforida a las de tensas mecánicas predispuestas y «a ffendicuias *>.— Por offen -
'

ten tonrur lirlass iguie ntestond ¡dones: a) egresi ó n ilegitime; íi) necesidad ración aldel medio em-
dtcuias se designan todos aquellos ototácuJoj que oponen una resistencia conocida y notoria pleado para impecirla o repelerla, y c) falta de provocaci ón suficiente por parte del quese Gefien-
(Soler ) contro el que pretende violar una esfera cerrada ( materialmente) de custodia de deter - de (del voto del doctor Meschwitz) .
minados bienes (ejemplo: los alambres de púas o los vidriosde botella err la parte superior de los Ricardo Muñe?, en su libro Perucho péfl5 / 4rg&nfínÓ( Parte general, 1.1, p. 377, analiza lajuritpru-
tapiales). d e n t í a y la te n denci a a s u b¡ etivizar el criteri o ap red at ivo d e la proport ión entre la agresi ó n y la cor -
d ucta detens¡va, dá ndole «pee ¡oIi mporta ncia a I as rep resentad ones del agred id o ieg un e! pe I ig ro
Son defensas mecateas predispuestas;los mecanismosque permaneciendo ocultos funcio - que lo amenaza (de! voto del doctor Meschwitz).
nan agresivamente contra la persona que realiza una determinada actividad sobrealgona cosa,
Sin la conducta ilí cita que la agresi ón importa , al derecho no encuentra base parasometer al petju-
a la cual Sa defensa predispuesta procura proteger (como alambrados electrificad os para recha -
dita do pe t la acción del q u e c ree d efende rse, a la p rep ond e rarci a del inter és q ue este su po n e res-
zar an ¡males — g uarde ganado —), g ua rda r. Po r e I cont tari o. hab¡ en do reaIm e n te a g resi ó n, el derecho puede po ner a ca rg o de esacon-
El planteo radicaen definir á los daños causados portales elementos al agresor, o al que in - dutta ilí cita los errores del agredido acerca de u magnitud del peligro que ella significa, y legitimar
tent ó agredir el bien jur í dico que los mismos protegen, quedan o no cubiertos por las normas así sobre la base de esas falsas representar iones, una conducta defensiva que no es proporcionad a a
atinentes a la legitima defensa. Si la actividad de quien coloc ó las offendicu!as o montó la de - .
!a realidad de la agresió n- (del voto deldoctor Meschwitz) . CAP Concepció n Tuc ü man 53 Í alL 28/5108. .
í fieí rjca,Daniel Amando s/ H$ mtddí §,Bolet§ í n Secretáirkití eJurisprudencia dels&CP, PCI 12624110-
ten sa m cc á nica predisp uesta es o no j u st ¡f i ca d a ,
Las resp uestas n o so n d e I todo unif o rmes . R es p ecto a la s o ffen dicu las, por su ¿a r ácter d e n o - 4 Ausente delcaso la agresión i Ieg¡tima corresponde descartar la invocada legitima defensa, dado
que para que proceda esta causa de justificación deten concurrir las tres condiciones en urr soto ac
toriasyla relació n que puede guardar el da ño producido al agresor con el bien jur í dico protegi-
do, se admite que la conducta de quien lascoloc ó olas utiliza es justifica da, pero se discute si se
. . .
to de forma tal que ausente una deellas carece de objeto pronunciarse sobre las demás (ST Men-

trata de un caso de legitima defensa o del ejercicio de un derecho (a proteger la cosa por medios
.
ít oza Sala II, 4,17/ 00, " Fiscal de Estado c . Rosal es Figueroa Rubén") . 5TSan Luis, 23/ 1 VIO « Gim é nez . .
Nelsan Sebastian s / Romicidios / mple (art . 79, tdoigo Penal) Recurro decaí jción Prrjdente », Suma- '

.
jurí dicamente aceptados) Esto último creemos que seria lo má s acertado, pues si se pensara en rás Oficiales Poder Judicial de San Luis, RC i 30411.3 .
una legítima defensa tendr íamos una " reacción " que se da antes del ataque. 5 Ca be recordar qu e la I egitima d ef ensa, como c ausa de j uíti f i cae ion, to n stituye le repuIsa o im pe-
Con respecto a las defensas mecá nicas predispuestas, la doctrinase pronuncia en contra de dimento de agres ión ilegitima, actual o inminente, por el atacado o tercera persona, ion tra el agre-
acepta r í a;ustif í cac ion de ios da ños cau sados por las misnrtas, prec i same nte te n i end o en cuenta sor, sin traspasarla necesidad de la defensa y dentrode la ración al proporció n de losmedios ernpl e-
los distintos ca r á ete resen cuanto a que son ocultas y a que, por í o general, esos da ñ os no est á n adoí para impedirlo repelerla. CFCP, Sala íV, 14 / 10116, « Zapata, Migue ! Á ngel s/íf ocursa de casa-
proporcionados a los bienes juridi eos protegidos . .
ció n», 6vbinzal On ¡me, RC 15723! 16 .
El AGRESION ILEGITIMA . PROVOCACIÓ N SUFICIENTE
JURISPRUDENCIA 6 Pata c¡ue p u ed a invoca rse la ca usa de j usti f i caci ón I eg isla da e n el a rt. 34, in c. 6" del CP, es p reci so
q ue haya ex istid o una sftu aci ón d e p e Iigro grave y co-nc neto pa ra qu i e n preter de haber actu ado I e
A) LEGÍ TIMA DEFENSA
g ítimamente, loque no se condice cor la previsi ón de una lucha o de un acometimiento reciproc ó,
1 Tampoco considero que haya exist í do er el enjuiciado una intensificació n innecesaria de la acci ó n como se rí a el caso de quien aNr a buscaron cuchillo con el que hirió a la vict imaya I regresar con él al
1nicialmeinte j u stif ¡ca da.Es q ueen e I ma reo del i nstitufo q LIO r os o c u pa , debead optarse la acció n de lug|r del her h o, vol n ntaria me n te ha a reptado ep uell as posi tilidad es. CAP Tretei/i/, Sala B, 2QI5 /Q2,
.
tensiva que siendo necesaria sea eficiente en t érminos de dañosidadsocial De manera falque la ac - wwwjuschubutgov ar . .
ción def ens ¡va debe I es iona r lo menos posib le bienes priman os d eI agreso r (la v id a por ejempIo), I a 7 Decaela leg¡ti roa defensa cuand o a que I q ue a m enaza cor prod ucir u na L«¡ ón rea I iza un corrí po r
ritices idad defensiva de^be sustentarse e n I a ef re ienc ¡a , e nte n i r ida esi a corrió é| frve d i-Q capai d e. ca u-
'

tamiantoLin peligro ansiquesolo amenaza ron convartirsaen lesión de un bienjuridico porque la


sar m enos d ano e r laocasión-, Cua ndo lad espro porc ión eí ta r grande como en eisub rucf/c é, entren- v icti ma a s u vez se s itüa i mputa blemente enel á mbitode ef ectlvi dad d el compo rta m i e nto. CFCR Sa -
do q ue I a d esp roporción o I a exime nte no funcionan, s in pe rd e?r d e vistea q u e el grado d e d a ñosid ad
.
ialV, 14 / 10 / 16 « Zapata, Miguel Ángel s/ Recurso de casació n », ftubinza! OnLine: RCJ 5723 / 16.
apodado por la ví ctima debo vaioraiseenfayor del condensefo p¿ra la graduación do la saixió npu-
nitoria í dclvo robe la doctora Nicora Buryaile). CCCr ^ fomrosa, 18 /3 / 13, « Cánepa, Aldo Ornar s/ Ho E Se confirma el auto que procesó a las imputadas en orden al delito de lesiones leves, que se ha-
nvtidiay lesiones enconcurso real », Deparram É ntodeloformátkajurisprutienciaí delFBoderJudiciat br í a n ca u sac o rec ¡p rotamente aI tra ba rse en I u ch a,tod a vez ue la fiImaci ón obrante iIustra la q res-
de Fomtosa, RCJ 5580 /16 . cayque las dos justiciadas tuvieronvoluntad de atacarse recí procamente, represent ándose la posi-
.
bilidad d e Iesi ona r, situ aci ón q u e en 0 ef i nrti va o c u rri ó de mod o que, el co ntexto de ag res io-n es reci-
2 5 e a bs u c Ive a I i m potado en orden al d e I¡te d c- ame n az as agravadas comctid o en per ju ici o de un p rocas i mp ide cons iderar re L ni dos los requ¡sito s d e la f á Ita d e provocad ón suf ici e n Te y ración a Iin,H¡
j oven que, junto a u n nu meroso g r u po de perso n as, pa rtici pó enur. Ii nchamiento di ri qi c o h a t Ií el d e I medi o emp leado, por lo que, loscuestionamiertos d e I as partes no p u ede n pr esperar,sin pe rj u i-
encartado, puesno existe prueba inequ í voca queavaleque laexhibición porpartedelencartado del cio de la cali fi cación q ue e r defin itiva correspo n da (art. 401, CPPN) y la ü iscusión más profunda del
cuehillofuedastinadaaamenoí araquienEiabíafllsiertola puerta de lareiadesu lorttlromercial(ter - tama q L e p ueda afact ua ese e n un even tuaI debate,bajo los prfncipi oí d eeonfra di c ción , i n med¡ación
niceria) de una patada , loque haceque esta acción no pueda ser considerada un caso típico de ame- y Otolidad que lo Caracterizan, CNCQ Sate Vi, 15 /2 / 13, «6 - , G, T- yotcí iJPrcXesárnkntd », Rubinza / On
nazas, e n los t érm¡nos de I art . 149 bisdel CP y /o por e neo ntra rse am pa rado e n [ a causal de j ustí tica Une, RCJ 1836 / 18 .
Art. 34 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 123 129 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 34

9 Cua ndo e I art . 34, in c. fF, letra a} del CP contení pí a la " ag resión ilegítima , se refiere a u na cor . .
5 sita 26 /3/ QB, " Flores, Ariel Humberto'). TOCr/ ^ 29 23/ 10 )09, « Gaona Benitez, Alfredo», Rubinzal
du cta ant ijurid ica, actual —e n t urso— o mrn i nent-e, q ue genera un peli gro d e da ño pa ra un deter - On Line, RCJ 10268 / 11 .
r di co. Tal peí i gro se conf iguraco n e I sufici erte r iesgo d e d a ñ o pa ra un b¡ e n j urídko,
min ado b¡ e n j uí
15 La e lectió n de I medro mí enos lesivo se exi ge cua nd o hay ti e m po suf ¡de nte p ara real i za r tal e lec-
de manera tal que torne racional mente necesaria la defensa - En consecuencia, es la note de ec tu el o ción.
1nmine nte peí i grosld ad pare un b¡ e n jur IdIco I a q ue caracte nza a I a ag reslón que h a bi Iita I a def er sa . La necesidad de le concreta defensa se examina tomando en consideración el principio de menor le-
(del UOTD del doctor Mabicues —FD —). TCPBA, <¡ate II, 31S Í 07, «V., J. O . s /Be;. de cosa dón , rjerj XI 0
* s iv idad , q u e exige E I e m p leo de aq u el med¡o alternad vo que conlI eve el m e n or costo pos Ible para el
i ?.m.
agresor. TOCn° 18, 12 / 6108, vLuquet,Justo José », Rubinzal On Line, PC J 12298 / 10 .
10 5e revoca elautoquedeíret ó elprocesamientodeun empleado deseguridad er un local de co -
16 La recesariedad de la defensa se determina, entre ó trascosas, por los medios que la personate-
-
mí d as en ord en a I delito d e I esi ones g ra ves c ometi d asen exceso de la legitima defens a y se di spo ne niaa su alcance, lo gravosos que elfos eran , y las p Debilidades que se tuvo de utilizarlos. El principio
su sobreseimiento, toda vezqueactuó en legitima defensacuando le solicit ó aleo imputa do quese
es que quien se def ¡en de debe escoyerel medio que produzca menos dados, en tamo y en cuanto le
ret í rase de 11 oca lr viénd ose ob Iiq ad o a defe r derse con su tonta, tras mantener u na d iscusi ón y co -
menzaruna pelea, provoc á ndole al agresor lesiones - -una herida con tuso cortante en el cueroca
. .
sea pos ible Si no hay a Iter nat iva e I medio e leg ¡do ser á e I n ecesario (conf Donr a, E dgaido A , Teoría .
belIudo y ur a fr actu ra te nd o d i sta I d e kúbito del anteb razo derech o— e n tanto no ex isíi ó des pro-
cfeí deír .
á yo'efa pena, Astrea BuenosAires, 1955, t. II. ps, 151 yl 52 j . En consecuencia, corresponde
descartar le legitima defensa si el imputado ten le otras alternativas me no; lesivas, pero no par eso
po re ic n en s u a cci ó n d e tensiva, pues útili zo pa ra ell o el un ico efeme n to del q ue d tspe n i a a fin d e ha-
sustam¡símente menos eficaces, quedar muerteasus agresoresfen el caso, seconder ó al imputado
ce r tesar el etaq ue que estaba liifriendo , que fue j ustamente su herra mi ente d e t rebajo, la t ua! ut I-
.
por el delito de homicidio simple). TOCnD 21 4/ 12 /06, ^ Vercesi, José Luis*, causan° l 511 .
lizó al solo efecto de neutralizar la agresi ón f í sica emprendida por un sujeto cuarenta anos menor
que nocesaba de propinarte puntapié s. Frente a ello, resulta desacertado exigirle un obrar diferen- 17 La radonalisad def medio utilizado depende de ¡a magnitud del peligro que corre el bien jur í -
te, p u es 1a n ecesidad de defensa debe va lora rse e en fe y n o e> posf , va le decir desde el punto d e v is- dico q u e se i n tení a c¡ef s n der, o e !a s pos ib i Irdades de efectivi da d en e I caso con creto y de la evertuaI
*
ta del s ujeto e n e I momento q ue se d cf ¡ende . FinaIme nte, ca be c estaca r q ue ta cc n c ucta no fue ex - .
extensió n ce la agresió n ifeg ¡tima a otros bienes jurí dicos. GVCCía 'a / tf 9/3‘,16. «E,E yotros/ Lesio-
res ¡va, ya q ue asest ó I os gol pes q L e se le reprochan t ua ndo au n m e -c i a ba n las circunstandas de peí i- nesgraves», Rubinzal On Une, RCJ 1741 / fft
groreal directo e¡nm i na nte que í oricurrienon desde el inicio deí altercado, CWCC, SitÍ& IV,9í3ñG, iS Se casa pá re iaímente la sentencia q ue co ndenó a! i imputado e n orden a I delito d e h omieidio
« £,F. y otro 3üles/onei gravesn, ffiífjj.oza lOnLine, RCJ 1141 / 76. agravado poreí uso de arma de fuego a la pena de once a ños de prisi ón efectiva, correspondiendo
11 Cuando I a acci ón def funcionan o contra di ce al derecho,media ant ¡ juridicidad de la orden de la suhsumir los hechos investigadas -en la figura de un exceso en la legitima defensa (art. 35, CP) , toda
autoridad, razón por la cual existe " agresión ilegí tima " a los, efectos de la legitima defensa, TÜCrr 11 vez que, akondenar al justiciado, el ó quó ha interpretado err óneamente los hechos, en una ponde-
. . .
21 311EI 07 « Pizzuto Lucas Damiá n », ca usa n" 2643. ración arbitraria do las constamciasprobatorias al desconocer la situación de peligro en la que seen-
cont ra ba el iimputad o y ta mhién la kuser cia raz onable da pos i biI load es sag Liras d e asea pa. En af ac -
12 Dice N u hez que este subjetivi smo r.o puede admitirse en ta nto con buz ca a reco nocer e I cara c -
to , el ¡ust ici a ble ef ect uó e I d ispa ro q u e causó la m uerí e d e la viptima e n c I marc D de I a ca u sa I de jus-
remtijei ivo m á s la justificación deleíririmaísefensa elcual exige laconcurrencla realde una conducta tificaci ó n prevista enel inc. 6n del art. 34 del CP . pues la victima inició una discusi ón con el encartado
de la victima susceptible de ser apreciad a como agresi ó n, y nosolo la existencia de la agresión como con ur. arma bl a n ca en la c intura. y I uego!o a gredió f i si taimente, prof i r ¡endo pa lab ras de ve n ganza,
i dea pu r a de-l ag redid o . Cuan do est o úItimo sucec e se pasa del campa d e las ta usas d e just if icac¡ó n ,
lo que motivo que este disparara en su defensa, configur á ndose ula necesidad del medio emplea -
al de la Inculpabilidad porerror o ignorancia in imputable seg ún las circunstancia realesquefunda-
* do ", si bien no era recesarlo dirigir é! disparo a la zona vital en que la víctima fue alcanzada . STRío
mentan la ilicitud del hecho - legitima defensa putativa — ( del vote dei docto rMescbwitz) . CAP
Negro, T 9/9/ T 7, «Luna, Osvaldo Gregorio s/ fiomiad / o agravado - Casación », Rubinzal On Line, RCJ
Concepci ó n, Tucumá n, Safa ft 28 /5108, «Betuna, Daniel Armando ¡ / Homicidio », Boletín Secretaria de
42811 E .
.
Jurisprudencia d é la CFCP RCJ 12624/ 10 .
13 Esobvioque nenguna racionalidadenelmedioempleado, estado denecesidad o legitimidad en -
D) FALTA OE PftOUÜ CAClÍJN SUFICIENTE D É PAUTÉ DE QUIEN SE DEFIENDE
el ejercicio da la autoridad otargo podría pretenderse para el supuesto del disparo cor alar ira de 19 Solo pod ré ¿m pa rarse en la I eg lti ima defensa quien no p u ed a ser te n id o como provocad Dí d e la
'

fuego reglamentaria, a corta distancia, por la «palca, con orificio de entrada en la zona occipital, ag resi ó n ileqni m a . Trib. Crim. n" 4 La Piafa, 119116, «Oviedo,Cristian Dadoí/Horrí r-cidio*, flerbinza / On
para evita r la huida de la vict ¡tina q ue habla s ¡do sor pre nd¡da metros atr á s e ¡n sta n tes a ntes, Imen- Line, RCJ 4825 / 16 .
tando sustraer elvehículo particular dé flmpulado.Teles hechos típicos, qué son los que conformen
ta teorí a del caso del Ministerio Público Fiscal , no puede nsersubsumidosennin gema causal de no pu 20 ElprovocadQrsolusever á impedidodeamparersé enlalegitirtiadefensatué ridopuedaesqui-
nubilidad; en consecuencia, la argumentación dé la detensa necesita que aquellos no sean demos- vai I a a gresión o soli c itar ayuda. En fos c aso s en q ue no se pueda esq ui var la ag res ió n o procura r ayu-

tractos,pera lo q ue conf ra pono su versión e n eI ma reo d e I c u estionamlento esgr ¡mido ( vo to d e I do c - da, a un ai provoca dor esta r á a m pa ra ü O poi e I d e recho a la hora de def end erse I e gIti m a m e nte . Trib.
'

to r A pea r¡ á n sin dis ident ¡a). SFWo Negro, 22 / 12116, «l


íj,/ slHomitidlo doblemente agra vado con ar Crim, n“ 4 (a Pista, 1 /9/16, «Oviedo, Cristian Dar í o s /Homitidio , Rubinzal On Une, RCJ 4825 / 16 .
*
ma detuegoya botando de la función policí a I - Casaci ó n »,Jurisprudencia dei Superior Tribuna I deJo s - 21 Habiéndose acreditado que ertre la procesada y el damnificado medió una discusió n mera-
tkia de Pió Negro, RCJ 33 ? 3!17 . mente verbaly en tanto fuereconstr ü da Ja secuenciaccl hecho mediante su filma don lostestimc .
n ¡os — q ue f u e ron re rr didos en eldeba te — y las peri tac io n es méd ¡cas y c u im icas p racti:adas a la vic-
C) RACIO NALIDAD DEL MEHIO E MPLEA DO PARA IMPEDIR
tima , se log ró esta bl ecer qu e la enea rtad a a puñaló a la vfrti m a e n e I tórax y de m odo vi olento se la
O REPELER LA AGHESt ÓN clav ó en esa zona, a raizde lo cuaJ le provoc ó una herida que le causó la muerte por hemorragia ir
14 La va I orado n d e la rad ona lidad del medi oempteadodebeser ef ecíua da en e I caso co ncreto,to- terna y extern a, y q u e ello r o obedec ió a u na ag resión ilegili ma del da mnif icae o de un a ma gr it ud
ma ndo fin conciberaci ón lasdistinta Circunstancias que Id realidad de fe vida impone, Coníus varia- tal que tornara racional el medio empleado para repelerla, ampar á ndola así en una causal de justi-
*
bles de tiempo, lugar, movilidad, tipoi óe perí onas, sexo, contextura fí sica, edad, etc é tera [conf . Ü .
ficación que exculpe su acci unai sin constata rademésení e encartada unestado deebriedaetquehu-
Art. 34 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 130 131 T ÍTULO V — IMPU7ABILIDAD Art . 35

bier a me rm ad G SU ca pat idad de co TI prender I a criminal i dad del acto y dirigir su acción a r. En consc e j erce r def e risa po r üt ro so brepasa ndú su voluntad, exce pto que el ag re d i do ign ore ta I drcun s-
cuencia, corresponde rechazarel recurso decasaóón deducido contra la sentencia queconder ó a la tanclao sea Inconsciente de la misma,no laJ' registre " (como puede ocurrir con el niñ o, quien es-
¡mpLitacaporelcelitodehomrcidio. CFCP, SalaSV, 3/7/14, « Lorenzo de Los Sanios, Posa Amarilis siRe-
t á desmayado, un loco o un sujeto profundamente alcoholizado) . Porello, se exigequecl defen-
curso de tasació n* , tti / binr $! On Une, RCJ 6699H 4.
sor conozca que est á defendiendo a quien lo necesita, no puede negarse el el emento subjetivo
22 No puede encuadrarse el obrar del imputado en la cause de justificación previsteen el art. .34, p ropio d e I a j u stif I ca nte (co nocimiento y vo lunta d d e def e n der v á Iid a m ente) y ensucaso éI erro r

inc. 6' del CP -I eg iti ma d efiens a al n o esta r acre n itad a la existen cia o e u na aq res ión i leg it itma por
parte de la victima . CNCP, Seta II, BI3 Í07, « Carroño Barcaza, Juan José sJReotrso decasació n », Boletín
involuntario o la ignorancia.
Secretaria de Jurisprudencia de la CFCR RCJ 12640110 .
JURISPRUDENCIA
E| DEFENSAS PRIVILEGIABAS
DEFENSA BE LA PERSONA O DERECHOS BEL OTRO
23 Se resueIva ahsaIver al IMPUTADD er. orden al delito de hoinicidio simpie cometido en perjuicio
1 Co responde confirmar el auto q ve rechazó el pí a nteo de nu lidad de !a d efensa contra I a d eten-
.
de i n j uven q ué, j u nt o a un n u meroso g ru pu de perso nas,pá rtit ipó enun Ii nth a m iento d iri(¡i(Jg ha-
cia el enea rtado, ted a vez q u e, se encontra ba a m pa ra do en I a causa I de just if icaci ó n de la I eg ítima
ción y req u i sa, tod a vez q ue, por un I ad o, a I ser la i m putad a stnd ¡cada po r un g r u po de pe rsonas co -
mo presunta autora del desapodera miento de va r í os telé fonos celulares de clientes del local baila-
defensa privilegiada prevista er el último p árrafo, ¡nc. 6°, art. 34 del CP, cuando las personas ingre-
ble, una empleada del mismo,para preservar su integridad f ísica, la pusoa resguardoen un aparta-
saron a su local comete iaí prov istas de un arma d e fueg o y objetos con tund entes, intenta n do ajust i- do de I esta blec ¡miento, d onde fu o i nv ita o a a exh i b¡r cl i oten or de su carte ra, extrayend o Iuego los
ciar lo en el mareo d e u na di sputa entro vecin os y ene I forcej eo se d ispa r ó un arma de fuego. Sitien
el i nr uso reco noció ha ber efectúa dolas herida s en I a cabeza p ropin ad as co n un hacha , no se encuen-
.
aparatos su pu esta m e r te s ostra Id os, ello const itu ye un c laro sup uesto de tlag ra ncia ( a rt. 235 CPPW)

tra acreditado que fuera el autor del disparo dei arma . Elle asi, al repeler un ataque a su morat í a üu-
.
en el que incluso, losda minificad os interna ron agredirla poique presumí an que llevaba consigo los
colul ares sustra id os. Po r otra pa rte, o n re lación a I a roq u isa y d e m ora do I a oncartada p or pa rio deI
ra nte la n ocfi c, I a m ism a I ey esta blecc como u na presu nci on iuris tan f LM?, la CLA I no noces ita ser abas
personal de segur ¡dad del local fue v á lida, ya que actuaron en legí tima defensa de los derechos de
tec ida por los demás el e m e rtos que requ i e re la I et¡Itim e defensa s imp I e, este es. ag res ión acto al e terce ros ( a rt. 34, inc. 7 :, Gí .Fin a ¡mente, ante este esce r a rio de pre m uralóq icamente no se pn dodar
^
|

iI et¡¡tim a, necesidad raci on aI del med¡o em pitado pía ra i mped¡r!a o rep e leria y falta de p novocaci ó n
cumplimiento a las formal i dados establecidas en losares. 230 y 230 tus del CPPJY . Cabe pon cree re
suficiente porparte del que se defiende; extremos estos que, va de Suyo, también se encuentran por
salto, q ue un particu lar cuand o a ctú a en ese tipo d e situado r es, n o est á oblI g ad o a lab rar un a cta,
demás acre ditados, Asimismo, nose tiene por probado el empleo de un arma por parte del incuso p udiendo se r conf ecci o n ad a con poste riori c a por e I perso n a I pol i cí a I, q u eda ndo ted o el lo suj eto a
¡n 5 us m a n os no se en contrc n i n gu n vestig i o de po Ivora
- no se secuestr ó ninguna de ell as en s u
la valoración probatoria conforme las reglasdeiá sana cr ítica. CNCQSalaVI, 14 /3! lS, «L , G. L í /Nu- .
.
poder, y ei ác u sado y s u m ujer testifica r un no te n erl as Por ot ra parte, exi sien groseras i ncong ruen-
lidad », Rutvnza / ÜnLrne, RCJ 2643/ 1 8 ,
ciasen los relatosde los testigos que motivaron lossendos procesa rri lentos,al menos sets procesados,
y dí I as pruebas q uecon mala fe p lantaron, el h a Ilargo debalas en la mora da del procesado as su- 2 Existió una neces ¡dad derivada de la ley que justificó su actuartípico, excluyendosu anti¡uridici
ma mente dudoso, no soto en vi rtud d e la extra if a forma en que habriansido encontrad as, sino poF- dad . Nohubo exceso, pL es resuIta d a ro q ue I a vi o lenci a ejert ¡da con ia es pad a catana se ejerció con
qu e habí ian sopa rtad o un incendio tota I, a l-g o q ue e I perito ba I istico d ij o q ue ri o era probab le. Trib. el o bjeto d e detener, e i nc I USó, repeler, a t res perso ñas que rep resentaban u na seria amenaza para
Crien. n° ) La Plata, 26!1 ÜH 5, vMansi!larJtian Antcuro t¡Htnnici<Í i<3&t Pubinzal On Une, fiC S6997 / 1 S. s u vi da y f un dameritaImcnto pa ra la de su pro p¡ a espo sa , h¡ jo y s u cg ro, prese n t á n dosc, prima facie ,
insuti c ¡entes ot ras m erfi das menosext remas . E n este sent ido, co nti dero q ue et in discutibl e qu e q ui e n
. . .
24 Pa ra la proced ene ia dela leg it urna d ef ens a gen eraI y básk a, el a rt 34, in c 6" de I CP No extge h o-
comete un delito, de esas caracter í sticas, se expone a que su vida pueda razonable yj ustif iradamen-
rarios especi a les. EI req u i sito de noc tu rn i adsol o es req ueri do para I a p no ceden ica de la def e n sa pri-
te serconsideradacomo un va lorque necesariamente de be ceder antcel peligro inminentede ( a pro -
vilegiada prevista en el pe n ú itimo párrafo del articulocitad o . CA CC Sala Vil, 5/ 10 / 93, «Devoto, Né s
' piavida de la víctima, asicomoladeterceraspersonasmocentes.Deestemodo, defenderconví as de
for / » .. hecho losderechos f ú ndame nta les, justifica el actuar tipico lesionauordeNesteruk, perser absolu-
tamente n ecesaho y I egíti m o,comoen e I prese nte caso, Juz<j , de Cociíro / o^S Córdoba, 14/ 7 / 15,«Lu-
yola, Gabriela Ivonne y otross / Resistenda a laautoridad », Rublnzal On Lme, FtCJ 4B 14/ 15.
g) /nc/iD íépívUD. — jrNü son purlibí es: (...) Ia. El querobraru en defensa de ¡a pc-rsona o
efe rec hos de otro, si e mpre qu e conc u rran I as c¡rtu ti sta ncia s a) y b) de I inasa a nterio r y e n caso
de hsber precedido provocac i 6r> suf i cí ente p or pa rte def agredido, I a de q ue no haya pa rtic i p ^-
doenellaeltercerodefensor ". . .
Art 35 El que hubiere ex ted i do los lim i Les imp uestos por la ley, por I a autori dad o po r
.
.Enotraspaiabras se requieren los mismos requisitos iniciales que la leg ítima defensa propia ; la necesidad, ser á castigado Con la pena fijada para el delito por culpa o imprudencia .
agresión ilegí tima y necesidad raciona I del medio empleado para re pelerl a o i mped irI g, saIvo e I Concordancias; CA, art. 34.
de la falta de provocació n suficiente.
Quedacoínprendidoeniajustificanteaquelquehadefendidoa un tercero, aunque este hu - § 1. Exceso en las causas de justificación , Se plantea esta situación cuando el agente exce-
biese provocado la agresió n. Sin embargo, la justificaci ón se elimina si el autor dei hecho típico de el marco dé la necesidad y su acciona ir va má s allá de lo tolerado para encuadrar en la justifi-
(defensor) hubiese intervenido en esa provocación y, por ende, suscitando el a Laque o con tri- cante.
bu yendo almismo, del cual luego preterid ¡ó defender al tercero . Parte de la doctrina considera que todo error sobre una causa de justificació n ser á un error
Por otro lado , coincide la doctrina moderna en que esta causal tunciona cuando e! tercero de prohibici ó n que solo atenúa o excluye la culpabilidad seg ún se trate de error vencible o in-
consiente el auxilio , pues si no So consiente (acepta Sa agresi ón), d agente no tiene derecho a —
vencibl e la lia ma d a too rí a estri cta de I a c uIpab iIida d
Art. 35 LlBítO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 132 133 T ÍTULO V — IMPOTABILIDAD Art . 35

En la legislaci ón argentina el art. 35 del CPrefiere alquehubiera excedido loslimites impues - JURISPRUDENCIA
tos por I a ley o por I a necesldad. EXCESO EN LEGITIMA DEFENSA (Ehl LA ACCI ÓN
Oueda claro entonces que para poder hablar de exceso en la legítima defensa , el autor Y EN LA CAUSA )
debehaberactuadoen un primer momento amparado por unajustif ícante, esdecirquesu obrar 1 Se h ace lug ar parcial men te al recurso de casación interpu esto p ur a I deten sor del condenado por
al inicio fue legitimo pero en ei curso del mismo fue excediendo esa misma legitimidad con la el delito de ti nmicid¡o si m pl e e la per a de ocho afios de prisión y, en jonsecue acia , se a n a la pa rci a I-
que comenzó a obrar. menteia sentenciarecurrid a en CL a rito condenó al imputado poreidelitode homicidio simple a la pe -
El exceso resulta culposo en nuestro ordenamiento de fondo; idéntica solució n propone la na d e o cho a ños de pri siór- y se I o condena en orden ai delito c¡ e h o m icicio con exceso en ta leg iti ma
legislación italiana {art. 50), antecedente directo del art . 35 del CP . defensas1 se impone la pena de tres años de prisión pues no concurre el requisito estableado enelap.
,

c). i n c. 6T. a rt. 34 deí CP, qu e exi ge la n ecesidad ra ció n a I del m ed io emp leado para repel er I a a gres ión
La doctrina cl ásica sostiene, en general, que el exceso conllevad una causa! de atenuació n o
exclusió n de la culpabilidad dejando Indemne la antljurldlcldad dei obrar, conclusió nque origi-

ilegítima, yaque, una vez despose í da la víctima del amia y aun con riesgo de que pudiera hacerse
n ueva mente co n e I la —. el in cuso corta ba con a Iternativas meros g ravosas que la d e ef ectu a r í e un in-
n ó uíi debate e n toen o a I g r ad o de a ntiju ridicidad. med¡ato pL nta zo en s u t órax y abde men . En reí a c ¡ó n a esta ú Iti ma condi c ¡o n , taI exi genci ano debe
Ahora bien, en cuantos su naturaleza o carácter , para una parte del causalismo, el exceso identificarse cern í a de unorecesidadabsoluta, si rc> con aquella más flexible, que establezca tal razo-
comprende conductas de carácter culposo. Para otros autores, son conductas dolosas pero de na biI idad o proporcional! da d en e I contexto situaciona I det caso concreto. A su vez, ta I razona biIi c ao
culpa bil ¡dad dism inuida . Otr os (oomo Zafta ro n i } o piRa n q u e so n c on ductas dol os as do n d e a plí - d e be a demás comprend er, netesa M ámente, ún óerio ma rg en de error. 5 i bi en, co ntur ren ios req u i si-
ca la pena prevista para la modalidad culposa, peroque son casos de án tijuridicidad disminui- .
tos de I os apa , a} ye), inc G°, art, 34 de! CP, que contemplan la posibilidad de actuar en defensa propia
p a ra repel e r un a ¿g res ¡ó n il eg Iti ma.En efecto, ei acomet í m iento¡levado adelante por la ví ct ima con-
da — post ura qu e co mpart i m os—,
figure una agresión ilegitime, en tanto que no se le puede echecerel incusola situaci ón de conflicto,
tod a vez que los dichos po r é I ve rtidos objet í vame nte carece n de entida d paTa p r evocar la reacción
Existen dos especies de exceso: d esnnedid a de g ui e n, a Ia post re, result ó victima. Por ello es q ue su cond u cta e ncu ad ra e n la aten uen-
a) Extenú en la a ttión Le? exceso propia me nte dicho ) que es " la intensificación innecesaria te de responsabilidad prevista dentrodel art . 35 del CP, que pune con menor pena el excesoen la jus-
tificación.
d é la acci ón inicialmen te justifica da " (Soler ). Se produce cuando el autor pudo emplear
El art . 3 5 del CP p uneco n menor pe n a el exceso d a los Iím¡tes de la j u st iticadón de I a cond L cta, ad m i-
otro medio Igualmente eficaz para cumplir la finalidad querida por et derecho y menos t idos a favor de I q ue o bra en defe nsa de su pe rsona o de nech os, o de la pe rsona oa e rech osdeunter-
gravoso para el bien jur í dico que su acció n menoscaba (exig ¡bilidad de otra conducta o cero, o por la neresida d, o ejerciendo su de recho, a utorida ó o cargo o por obodi e n cí a d e bid a . La m e
medio defensivo menos dañoso que las circunstancias permitieran) . n or pena abe n de aI menor g rad o d e i nj usto, po r eIlo es q ue se ate n L¡ a eI m areo punitivo en mi ras a que
Cu a ndo declmos medios, referí mosa I a I ntensi da d de I a a cc iónmI sma, pe ro esta si e mpre se trata de u na reacción desmedí da en un contexto de una aq res ic n il egiti ma no p revocad a de I a vic-
debe darse en medida racional respecto del ataqueen la legí tima defensa , o con el peli - tima, El acto excesivo carece de legitimidad, pues concurriendo todas lasdemás condicionesa lasque
gro para el bien jur í dico que se ¡riten ta salvaren el estado de necesidad.No puede invo - !a Iey su bord ma la justificad ón de los hechos penalmente t i picos, es c esproporci onado co m o med¡o
para lograr el fin autorizado . RS Có rdoba , 512 / 16, «Ocanto, PabloCnstiansiHomicIdiosimple - Recur-
car exce so quien no puede Invocar su actuación en defensa í eg í tima, en esta do de nece -
so de casación», (tubinzslOn Une, RCJ 552/16 .
sidad, en cumplimiento de un deber, en ejercicio legítimode un derecho, etcétera ,
2 Eltribunalacjuo —í r eacuerdoa la ver;ión del imputad o, lostestimoniosylaparitia reunida enel
Entonces, el exceso es un instituto subsidiario de las justificantes (ocurre, por ejemplo,
expedi c nte- t u vo pe r acred¡ta do que ti u bo exceso en ta leg itima defensa ejerc id a por e I i mp utado
cuando quien se def ¡ende de u na agresión a goIpes de puño utiliza un arruta defuegoy en la ri ña prevocada por ia víct ima, situación en ta que Ia produjo la herida mortal que r.ausó su de-
luego de herir a su oponente agrava m ás el da ñ o a la salud de su ofensor con sucesivos ceso. Asi, cons ideeó q ue et m odo en que e I i m putad o utiI iz ó e I elemento q ue esc ogi ó para d efende r-
disparos . En el caso del derecho de correcció n, cuando el padre golpea innecesariamen -
te af hijo, etc étera) .

sc —cuchillo torno excesiva taI acción. Si bien el imputac o fueabondacoen horasdela noche sú
'

bita mente po r I a víctima q ue ten¡a ú na "vi ga o tirante de m adera " con el cual I legó a ge Ipear lo, y
otro sujeto; encontr á ndose el imputado consu beba eraracional que luego de intercambiar golpes
,

b } Exceso en la causa. Ocurre en aquellos casos en los que el autor utiliza mediosjur í dí ca - o cm pujo nes, dcdóiera uti I¡z a r el e lemento cortante p ara defenderse, sin embargo, a pesar de c ue
mente adecúa dos (justos) para defenderse de una acci ón que é l ha provocado pero no " escogi ó un med i o adecuad o",incurrió enunexcesoen cuanto al modo de utilizarlo, pues bien pu-

suficientemente. Existe una defensa desproporcionada de la provocaci ón que, por lo d o va leí se d el m is Tí O " bland iénao lo i nsrstentemente e n proc u ra d e a miI a n ar a sus ag resores " o "d i
tanto, es ¡licita . Vale decir, sedan todos los requisitos deia leg í tima defensa : la agresió n rigiendo los cortes hada zonas del cuerpo en las que le eventual heritfano fuera tan compromete-
dora " , CfCR Safa III, 1812 /13, «Ruiz Díaz, Jorge Osvaldos/Recuno de casación*, causa nu T 5 A28, reg ,
es ¡licita, el medioesracional, pcrohaexlstcdo una provocació n por parte del agente, una
n ° 75.í 3.3.
provocació n no suficiente.
3 Para poder api¡car la atenuar- ce de I art. 35 de! CPes requisito que la necesidad subsista en el mc -
Para no poca doctrina y el grueso de la jurisprudencia nacional, esta forma de exceso
mentodel hecho, loque no ocurre cuando la agresió n ha cesado, por ejemplo cuandoel agresorcri-
est á contenida en nuestro C ódigo Penal. Sin embargo, Nuñ ez (coinciden te me nte con
gir.alse halla desarmado o inmovilizado por un golpe, ya que en este caso aquel no ofrece peligro.
Ter á n Lomas yZaffaroni), sostienequeelart. 35 del CP soto se refiere al exceso en la ac - En estos casos ya ro puede hablarsede exceso en la legítima defensa, puesto que el ánimodel ahora
ci ó n y no existe ninguna disposició n en nuestro de re choque reconozca el exceso en ia ag reso r es p u ra mente n ost ¡Iy e I acto se convierte en materia de veng a n za (del voto c eI d octor Ho r-
causa. — —
nos MA ). CWCÍ Salaft¡15112 /03, "Carenes; WalterErnesto" , causan " 3430, wwrr.pjn.gov.ar.
Arts. 36 / 40 L ERO PR MERO - DISPOSICIONES GENERALES 134 135 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 40

4 Ante la ausencia del requisito de agresión ilegitima, tampoco puede hablarse de la presencia de dativas o de elecci ón entre penas absolutas;pues toda decisió n requiere una motivación funda-
un exceso en la legitima defensa (art , 35, CP), er tanto que, el incuso clav ó a la victima una laní a de da en ios c ri ter i os que se desa rrolI ¿ r á n a co ntfnu acíó n.
un a Ion gitud d e f , 65 mts. conformaít a po r d os pal os Ce escota a amarra dos en paral e lo co n d os p un-
tes mete litas en u no suse*t te m«, e n una tona vita i de su cuerpo, a trav és <le la cual se i legó a afec -
tar e I terebro y que ademá s le prod ujo d os h e r Id as to rta ates e n el rostro yen e I tórax , resu Ita evid ente JURISPRUDENCIA
queiu propósito fue el determinar ton la vida da la ví ctima. CFCP, Sala ! \7, 14 / 10116, «Zapata,Migue /
MEN5 URACIÓN [>E LA PENA
Ángel í / Fteojrso ríe cesar
án», Rubimal Ova Une, ftCJ 5 723/ 1 U.
1 La i nd ivid ua lizatión de la pena es la f¡jar án por el j u ez de las con secuencia s j u ríd¡cas de u n del i-
5 Se rechaza el planteo de la defensade considerar el taso como una situación de legitima defensa
y se condeu a a I¡m pu tan o en orden a I delito de h omiddi o cometid o con exceso en la I eq¡tim a def en
,
to seg ú r laclase, gravecao yformaoeejecuci ór de aquellas, escogienno entre la pluralidad de po-
s ib iI idados prev is t ailegal monto, por lo Cua|es.te arbilrio se ene uentre con di c io na do . Eiotocto, est á
se a I a pen a d e cuatro anos y sei s m eses de prisión, pues una vez q ue el e ncarta do, situad o en la za n-
vlrpculado j urídica mente, constituye n do sus limites la culpabilidad, que también es su funde mé rito,
j a por end m a d e la ví ctim a, p udo contar con únele mentó de I a ofe n si vi da d de un tuch i lio en s u po-
der, ya n o i m presi ona como propo rcional su útil i za ció n pa ra a I¡jo más q ue la si m pie a m ena za o, a un .
y los pri n cip ios ostablecid os por el a rt. 41 d e I CP, es deci r el g rado d e in j usto. CFCP, Sala IV, 19/10 )16,
«Gó male? Píos, Pablo ¡ / Abandono depenona », RubinzalOnLioé, RCJ 1918/ 17.
admit í en do en hipótesis la causació nde lesiones menores, surge como claramente desproporciona-
da su utilización plural y provocando una herida dirigida directa mente al coraz ón (arts . 35 y 79, CP). 2 Como se ha señalado, la individualización de la pena constituye, junto con la apreciación de la
Sin perjuicio de losmotivos que ilevacona la ví ctima a concretar tal agresión,se ha tratado deunaac - p ru eba y la api icaci ón d e u n precepto ju r idico pe nal a het h os p robados " la f unción aut ó nome del j uez
ción contraria a derecho que al momentode la reacció ndel imputado seencontraba en pleno curso penal por la que le compete para cada caso concreto determinar la pena aplicable y su dutación, er
de desarrollo ¡o que abastece la exigencia de actualidad de la agresi ón ir á. Crim. nc 4 La Plata ,
,
fundón detodoslos elementos y fado res reales conjugablesdelhechoy del autor " (Crespo. Eduardo
1 /9/16, « Oviedo, Crsttian Os r ío ¿Homicidio»,Ftubinzal On Une, PC J 4825 / 1 6 . D., Wotajsofcre la doyftf át/ ca de lo Indívlduslbáclón de /apena, en " Nueva Doctrina Penal ", Editores
.
6 La p revis ió n conten ida en el art . 3 5 d s I CP es u na h ip ótesi s d e menor conten ido rí e i nj usto, to da d e I PueTto, ta*1998 -A, p. 22 ).
vez que os mí enos antijur í dica la acció n que comienza sien do justificada pues existe una mayor cac -
,
Con ftt H crit e rio ha ce r a lado la Corta Suprqm# de J ustifia de I,i N aci ó n q u e la madida da la pena no
qadeantijunicidad en la conducta de quien se mida y agota como antijurí dica queen otra que tiene puede exceder la del reproche queseleformulea le persona por haber escogido el ilícito Cuando tu-
comienzo al ampa ro d e u na causa de ¡ ust if icad ó n y sol o se agota a nt i|ur id ica m ente. El requisito de
vo I a po sib¡Iidad ec co.m portarse co nf ornno a la no mn a, o sea , q u e la pe n a dobe ser pro-porci onal a la
qu e se inide j ustif icad a me n te so c esprer de de q uc- n ad i e p u ed e exccd e r el limi te d o un ámb ¡to en el cu Ipab 11 ¡dad de autor, y esta CL Ipabil i dad se de t e rml na seg ún el á m bi to de auto dete nrii nación que
quenunca ha estado, CfCp Jaía / V! 14 / 10 / 16, «Zapata, Miguel Á ngel ¡/ Recurso de casación», ñubin- este haya teni do para ejercer su conci enc í a mora I en la constela c¡ ón situad ona I en q ue hu biese ac-
zalOnLine, RCJ 5723 / 16 . to acoyen relaci ón a sus personalescapacidad es en osa circunstancial .. .) No se pena por loquesees,
s in o por lo q ue se h ace, y solo en I a estricta roedida en que esto se le pueda rep roe h a r a I a utor " ( C5 J N,
7 £111 a mad o exceso intensivo et aq ue I en el que I a acdó n I esio na má s d e lo racionalmente necesa
7/ 12,105 . " Mal don ado, Daniel Enrique ').
1

-
rio,y en ello radica su car ácter excesivo (ron!. Do riíngue / Henain, Daniel, en Código Pena ly normay Prosig ui G n do e nto neos con el tsq uema tra za do por Ri ghi lo s Ítems a trata r con criteri o de preve n ción
.
complementarias.Anái /sisdoctnnalyjunsprj íiencial Baig ú n - Zaffaroni (dire.) , Hammurabi,Buenos especial son; 1 ) Personalidad del autor. Esta claro, como losenala Stratenweríh, que no se r í a posi-
Aires,t. 2 , p. 9}.En consecuencia, corresponde absolver al imputado por el defilo de homicidio sim
ble considerar al autor desde dos puntos de vista, el de la culpabilidad y el de la prevenci ón especial.
pie y ta m b¡ é n por e I de he m i cid ¡o en exceso d e iegiti ma d efe nsa,toda vez qu e el imp uta do no d esa-
La personalidad del autor no deberí a tener ninguna relevancia para el ilí cito, sino solo en una se-
rrollo una a ctituc m ás dañosa que io razonable . TOCn* 29, 23/ 1 Q/ 09, « Gdor\ 3 Bcnitez, Alfredo », Ru - gunda fase para determinar necesidades preventivas. Aquí entraran a tallaraspectos relativos a las
binzalOn L roe, RCJ 10268 / 11 .
tire L ns tenr i as, persor,al es de I a u tor, teles, como s- it uari ón faro i lia r, pro í esi ón, Oí igen sor ¡al, i n f a nc ¡a,
educaci ón en general, Antecedentes penales. Nose computan condenasanterio res del aqu í acu-
^
sad o. Es cierto q u e a Ig u na voz a utor iza da seial a c ue * n o s iemp re e I p r i mer delito co ni ena do es el
Arts. 36 ¿i 39. Uerogá dós por Iey 14.394. p r¡me r delito cometió o, p or lo ten to no irrtpor te tanto una vid a si n a meterte ntes, si n o un a vida si n
.
tachas " 5inembargoentendemó 5 queala luzdel derecho penal deacto, la falta de Condenas ante-
rio res es si n duda un a te n ua nte q u e debe sor valo rad o a favo r del enj u iciado. 3) £ da d, ed u cación,
costumbres, r a Ikted de laspersonasy conducta prerectente . Delexiuri¡o de su legajo de personal¡dad
Art. 40. En ios penas divisibles por razón de tiempo o de tentidad, ios tribunales f ijar á n
su rq e la sig u iente si ntes is;Chabán, Orna r Emir ti e n e cinc ue nta y si ete a ños de edad. Es h ¡ jo matri mo-
lacondena ció n de acuerdo con lascircunstancias atenuantes o agravantes particulares rí i a I y el m ayor de tros he rmanos, s u pad re f a Iledo y manti ene buenos vi n cu los con el resto de su fa-
a cada caso y de conformidad a las reglas del articulo siguiente. milia. Recibi ó una excele nte educació n habiendo cursadosusestunios primaric? sysecundari oí en ur .
Concorda acias; CP, arts. 21, 26, 41. co legi o b iii nq ue a lema n de I a loca Iid a e bon aerense de Villa B a I lester. Asi mi simo, cursó basta pri mer
año de I a ca r re ra d e f M owfí a y I et ra s e n la U n iversidad de " E 15 a Ivador " y rea lizó dive r« s cursosreí a-
.
§i; Determinación de la pena Establece que, afefectode individualizar la pena a imponer cionad os a d ¡stlrtas a lies. No ha co n f or mad o núr leo f a m i Ilar prop i o y es so Itero . H a bitaba un d e pa r-
tamento antiguo que pertenece a su hermaraen el barrio de Congreso junto con su hermano, en
por el magistrado en el caso concreto, sean sanciones divisibles en tiempo (reclusió n, prisi ón e
dondecubrí asusn etesidades h a bitadonales, Al inido de estas act úa c io nes fue i nterver ido quirúr-
inhabilitaci ón) ú en cantidad ( multa), deben seguirse las directrices pauta das por el art. 41 del
g icamentede un d ed o d e I pi e. Por loo emásno ha p ad eci do pro bl emas q e 53Iud relevantes, posee co
CP — en casode la multa también se deber á tener en cuenta lo indicado por el art. 23 del CP— .
bertura iti lca ytareoe de c íiductasedlttiras Gqmebz ia trabajara laídad dediecinueve a ños to-
No obstante ello, los criterios de atenuación y agravació n de las consecuencias penales de -
ben operar en toda decisió n que haya de adoptar el juez, INTLLISO en los casos de sancionesalter -
^ ^ ^
mo actor, desarrollá ndose luego er distintas ramasdel arte.Desde los treinta años de edad se dedi-
ca a lo producci ó n do espect áculos, de donde obtí eneius ingresos y con los cuales mantiene un bLen
Art. 41 LlBítO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 136 137 TITULO V — JMPUTABILIGAD Art , 41

nivel de vida . TOCn ’’ 24l T 9/ B/ 09, «Chabá n, Ornar Emir/ oí ros », Boletín Secretaria de Jurisprudencia grado de criminalidad etc étera); c) la extensió n de / da rí o causado por el delito, tanto
de la CECP, RCJ 12596 / IO . present e como tuturo (hace ref ere nci a a I da ño mater I al o ta ngI ble me nte mens u ra b I e en
3 Agravantes ge-né iri tas propiarne-n te bichas ton aqu c IlascirtlHrtsta ntid i qu e surg en del a rt. 41 del e I m u ndo e xte rio r y refiere tanto ¿al perjuicio p ardaI o totaI ocasi ona do s a I as p er sonas o
CP, y que, por det isión dt¡I legis lador, han quedado bajo el lihro albedrio del magistfado que debe de car ácter patrimonial, psí quico, mora!, individual o social }, y d) la extenííórt del peli-
oval u jrstlascircLnstanti as en unciadascrd ¡che precepto pueden ser considerad as agravantes en el gro producido por el del¡lo (refiere al peligro realo potencial que se ocasiona en perso-
usocúntret ú' yqL é pena ha de aplicarse, dentro de le escala penal tijeda para el delito elegido. Es
,
nas y hi enes, co n la condneta observa da po r el reo y rep roe habl e pena I me nte, con el mo-
decir. I as aq rava ntes ( y ate n uantes), no mod if ica n la esca la pe r a I. sol o d a n par ámetros de g uí a a 11uz -
do y por el alcance que tuvo ei delito) .
gador sobre la mayor o meror peligrosidad del hecho y del autor. Esas pautas implican para el juz
gad t?r u na va bracio r s u bjeti va, por cuanto, po n dera r esos aspectos pa ra med ir el reproche merec|- 2. Relaóonadascon la persona del autor : que pueden subdivid irse en intr í nsecas o perso-
do seg lin el g rad o del injusto y de las cond ¡don es persor al es del del i ncuente. 5TSantiago de,1 Esfe-
na I es y extrínseca s o exte rnas.
ra, 3i2ñ1, «Ta toada, Ángel Francisco y otros síHom icidio simple, bomidoto simple en gra do de partí
cipe primario enperjuiciode Pereyra ,fi.de! Gustavo - Casació n criminad), Infojus, RCJ 9706)12. a) Personales e intrí nsecasa¡ individuo : la edad (determina su mayor o menor madu-
4 Sin perjuicio de cueles penes privativas de la I iberted tienen como finalidad eser del le reforme
rez y otras tnfift¡va cio nes), educado n (reveí a su m ayor o m eno r posíbiIi dad d e conti -
yreadaptatión í ocialde loscondena dos, esta esencial¡dad no autoriza a desconocer absolutamen- n e ncia ti e Iict ¡va ), co sturobres (aI ig u a I que ia a nte-r i nr, fa cíl¡ta u obsta -ruIiza en mayo r
te otros pa r á mot ros p ara estruct u ra r la rosp u esta pona I ante un delito, que se er cu ertra n prese ntes o menorgradola aparició n de indinacionesa latrasgresió n), conducta precedente
en nu estro orden e m iento j ur idico, c oncretam e nte a pert i r d e tos a rts . 40 y 41 de ICP, en q u e se est i (da pautas de comporta mí enlos anteriores que hací an presumir la inclinació n al de-
pula que los jueces determinar án la pena correspondiente a cada caso de conformidad ala natura - lito o por el contrarios-u absoluta oca sianalidad), sit úa C i ó n econ ómica (dealg ú nmo-
lesa de la acción y tos medios emp Ica dos pa ra ej coutaria : I a extens ión del da ño y e I peí ig rocausa dos: docon diclona ias co ndu cta s deí reo en deler m Inados de Iit os), r einc I d e ncl as (a rt. 50,
.
ta calidaode los motivos quelo determinaron a delinquir; etc é tera En esta variedad de par á metros
CP), condiciones persona les y ví nculos (con los demá s partí cipes y con ia v íctimadel
se e be reco noc e r corrí a obj etivo super io r la re adaptación soc ¡a I del pe n ad o en el sistema de ejecu-
ción dé la pena pero ello no i m pl i cacuc dicho objetivo consienta toda medica por elsolo hecho de
delito).
.
que se la considere dirigida a ese fin (del ino-í o del doctor Falistocco} CESanta fe, 2416/ 15, « Gonzá- E stas pa utas f un cí o n art como agrava n tes ( incre m e nta n ) o atenua ntes (d¡senI n uye n)
lez, Gerardo Ramó ns/ Recurso de apelación - decurso deinconstitudonalidad» Rubinza! On Une RC . . del monto de pena , pero tambi én sirven para seleccionar entre una u otra clase de
J 5227 / 1S. p e na a im pone r, cuan do e I t -ip o I o per m¡te ( prisión o mu¡ta).
í?) Externas,circun stendatcsy concomitantes : moti vos que lo IIevaron a delin qui r (qu e

p u ed e n se r in te rnos o exter nos como la s ci r cu nsta n cí as p revocadoras—), ca lida d d e
Art. 41. A los efectos del artí culo anterior, se tendrá en cuenta; las personas ¡ntervlnientes en el hecho (a quienes seleccionó el reo para aliarse a fin

r. La naturaleza dé la acció n y de los medios empleados para ejecutarla y la


decometerel delito oaquienes eligi ó temo ví ctimas del misino); y demá s circunstan -
tias d e lie mpo, m od o,Iuga r y ocasión e n quese tom e tió el de I i to [porque la m bié n n os
extensi ón del da ñ o y del peligro causado .
otorgan pautasde la mayor o menor criminalidaddelhecho, deE mayoro menor gra-
Í°, La edad, la educaci ón, las costumbres y la conducta precedente del su jeto, do de reproche de la conducta conforme al principio «noila poena tiñe culpa», pero
I a ca lida d de lo s m otivos qu e lo determ inaron ¿a delinquir, esped a I mente la que además revelan su índice de peligrosidad puesLo de manifiesto al cometer el he-
m iseria o I a dif ic u Itadd e g anarse e I s u stento propí o necesa rio y e I de los su - cho) .
yos, I a pa rtfc i pación q ue h aya tomad oen el hecho, la s re i n c I d enci as en que
hubiera incurrido y los dem á s antecedentes y condiciones personales, así 3. Reladonadascon la víctima: son las conductas, calidad eso circunstancias referidas al su-
como los v ínculos personales. La calidad de las personas y las circunstan- jeta pasivo riel delito, que ayuda ron a provocar, facilitaru operaron de cualquier modo
cias de tiempo, luga r, m od a y o cas i ó n que demuestren sum ayor o menor para que el ilícito se cometiera en el modoque lofuey conel alcance de da ñ osidadque
peí i grosidad. EI ju ez deher á to m a r cono ci m i e nto directo y «de visu a del. su - to hizo ,
jeto, de la ví ctima y de lascircunstancias del hecho en la medida requerida Si bien nn est á n expresamente previstas del modo indicado, la doctrina y la jurisprurlen
para cada caso . cia las deducen de ta letra de la ley.
Concordancias: ^rts . 31, 2 G, 34, 40, 4S ^ 40, 50, 203; C/W, art . m
Pa ra que e I j u ez II e g u e a tener uncon od m ¡en to má s directo de lo que refiere a I a p ersona del
11- Criterios ir divi(fualúa dores. Los cr ¡te rí os a seguí r por el juez pa ra sd eoc i or>a r y m ensu - autor, el mismo art . 41 del CPdisponeque el juez deber á tj$ner conocimiento directoydev/íudel
raria pena a imponer se clasifican seg ún su: sujeto, de la ví ctima y de las circunstancias del hecho.
l. Relación ton el hecho: a ) la naturaleza de la acción delictiva ( o modo o n que se cometi ó H ay una sdvc rte nc i a qutr efectúa I a d octrina desde I a santi ón del Códig o Ponal: las c¡rcuns -
eí de Ii to); ó) (os medros empleados paia ejecutad a (o i n str um en tos de quese vaIió e I au - tancias valoradas para la determinación del delito no pueden ser repetidas al momento de va-
to r y qu e p ued én rep rese nta r una m ayo r o menor peí ig rosidad u of ens i v id ad, un mayor lorar ¡apena .
Art. 41 LIBRO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 133 139 T ÍTULO V — IMPUTABILIBAD Art . 41

Ahora bien, Zaffarcmi indica que : " la individual iz ació n de la pena es la Cantidad y calidad de moduenquela sanóón ha br á di impactar en I a v id a del iujeto segú n su edad, y su pe rs p ecti va
,
pod e r p un itivo qu e se ej arce so bre una person a crim I nalIza d a 1. r
y proyección de vida.
Esa individualizació n refiere a la déte minaci ón de; a) la pena a imponer ( según la sanci ón Del mismo modo, y en un sentido inverso, resulta ser un agravante el su puesto de que el au-
prevista por el tipo penal ), ó) la clase de la pena ( penas alternativas), c) [a cuant í a (penas que tor se caracterice por tener una vida sustentable desde una perspectiva social, econ ómica y cul-
adm ¡ten distintos grados], d) e¡modo de imposicíón (la posibil idadde poner una sanció n efec - tura!; pues aquel s uj eto h a obten¡ doy ostenta d o mayo res recursos y opo rtun i dad es a la h ora d e
t iva o de car ácter condicional ) o de cumplí miento ( supuesto de la multa). sed e ex i gib I e I a i nvi olab¡1i dad del si ste m a no rmat ivo .
Estas condiciones tienen por objeto evitar decisiones arbitrarias por parte de los jueces, es - Asimismo, no puede escaparse del estudio de la merituació n dé la pena las razones que lle-
tableciendo un marcoque habr á de limitareí acción a role los magistrados a la hora de motivar varon a delinquir aun sujeto,
una sanción privativa de derechos ,, permitiendo ia posterior revisión jurisdiccional . Un a " situ aci ón d e mi seri a o d e d¡ficuItad pa ra ge n arse Ia vi d a " , y a sea el s ust en t o prop ¡o o d e

Pautas del art . 41 del CP. Las caracterí sticas de las figuras normativas son:

su familia, merece ser atendida deforma positiva como atenúa nte— (por ejemplo, hurto fa-
m élicoo de medicamentos necesarios para la subsistencia). En este sentido, un dato fundamen-

a) inciso primero. Acció n, medios empleados, dañ o y peligro causada, El ¡ nc. 1° se refiere
ala naturaleza de la acci ón, los medios útilizad os — para ejecutar la conducta típica —, la exten -
tal — al efecto de fijar la pena —, como ya se ñalamos, es ef á mbito y la posibilidad de autodeter -
minación del sujeto penalmente responsable. Ello en funcionde lascircunstancias que lo rodean
sión delda ñ oyel peligro causad o, aspectos objetivos que son necesarios temeren cuenta al mo - y un objetivo juicio de reprocha!) ilidad s ó brelas posibilidades del individuo de motivarse en la
me nto de ponde ra r en concreto e I m onto d e la san ció n p ena E . norma . De este modo, cuanto más pr ó xima se encuentre la conducta de una causa de justifica-
Sobre este aspecto, es fundamental destacar la imposibilidad de llevara cabo una doble va - c ión por esta d o de n ecesidad, mayor se r á el atenu a nte, s i em p re y cua n d o no m erezca eI sob re-
loració n desfavorable cuando las circunstancias a merituarya han sido conte impladas por la fi- sei m i e rito o a bsOI u c ió n, según I os permisos con t em p I ados por el o rd e n n Ormat i vt>.
gura legal desubsunci ón, lo mismoouirrirá af momento devalorar í osaspectossuhjetivosdees - Continu a ndo co n el a ná tisis, respecto de I as " costum bres" del indivi dúo objeto de re proc he,
ta norma. Es decir, en caso de que el tipo penal prevea ¡a agravación de la pena por circunstan - merecen especial atenció n los usos y h ábitos de determinados sectores de la sociedad y, en es-
cias de ti emf», modo o lugar, talescomo la intervenci ón de vari os coautores, la utilizaci ón de un pecial, de los extranjeros. Cuestió n es que deben ser toma das en cuen tac orno atenuantes a la ho-
arma de fuego, el empleo de estupefacientes o la condició n de la v íctima (ascendiente, descen - ra defijarla pena , pues estas circunstancias implican, en ocasiones, una disminución de la com-
diente , cónyuge, etcé tera), el tribunal se encontrar á impedido de valorar nuevamenteaquelias prensión estricta de la criminalidad de la conducta y, por ende, de reproche. Loque no debe re-
cuestiones aI efectode agravar la sanci ón, en ftinci ón de Io establecldo por el art 41 deJ CF . . flejar seen la tuleración de las conductas delictivas, muchas de ellas generalmente relacionadas
Dcnt ro cf el s u p u esto co ntc mpla d o por el i no. 1^ to m a n es pee i al re levanci a la s consecue nci as co n cu est ¡o n es d e vio lene ¡ a de gene ro, m aItrato fa miIi ar, a b u sos sexu ales, etc étera.
por la realizació n de la conducta prohibida, el modo en que se menoscabó el bien jur í dico pro - Todas estas aristas no deben ser analizadas únicamente al momento de ia comisi ón de! he-
tegido por I a n or m a o se p usseron e n riesg o — obj etiva me nte — otros intereses tute I ados — as - cho, sino también al tiempo de la imposición de la consecuencia penal , pretendiendo reducir al
pecto íntimamente rdacionadocon el riego sodalmente aceptado, componente necesario de m á ximo los efectos negativos de la pena, buscando ¡mplementar siempre el principio del dere-
una vida en comunidad que establece un umbral de tiesto tolerado —. Eso es a lo que hace refe - cho penal de m ínima intervenci ón y de menor lesividad,
rencia el t é rmino " extensió n deida ñ oy del peligro causado ".
c) Inciso segundo . Participació n en el hecho, ví nculos personales y calidad de personal, cir -
Sobre ello, vale advertir que el an álisis deber á adecuarse a las caracterí sticas de cada figura
cunstancias de tiempo, modo, lugar y ocasión, conducta precedente, demás antecedentes per -
normativa : ya sea un delito culposo, doloso, de pura actividad, de resultado, etc é tera .
sonaiesyreincidencia . - La participación en el suceso est á directamente emparentada con la
b) Inciso segundo . La educación, las costumbres y la conducta preceden te de! sujeto, la cali- magnitud cielinjustoy el modo de participació n en aquel. No hace referencia, por ende, a los as-
dad de los motivos que lo determinaron a delinquir, especialmente la miseria o la dificultadde peaos estrictamente prescriptosporel art . 45 al 49 del CF.
ganarse ei sustento propio necesario y el de los suyos. — La edad, educaci ón, coslumhres y de - As í, esta normativasecentra en la relevancia de la intervenci ón yel rol llevado adelante por
más condiciones personalesdel autor, tienen especial inter ésenla construcció n de las con dido - Ea persona enel accionar t í pico . Su contribució n en ia consecuci ón del delito, del fin pretendido
-
nes personales y socio culturales del sujetoa juzgar que hacen al aspecto subjetivo de la valora - con lacondurta ¡licita .
ció n punitiva. Destaca D'Alessio; " Si bien en el art, 45 se equiparan las escalas para autores, partí cipes ne-
Así, unacondiciónquetiendeadisnnmy irla sanción penal es la inexperiencia dada por !a edad cesarios e instigadores, generalmente el ¡licito del autor ser á má s grave , debido a que esqu í en
— —
de la persona índice fundamental de madurez de la personalidad alo que se aúna — en oca - t u vo el do m inio del hecho, frente a I pan¡cipe que coo pe r ó 2 .
JI

s i ones— la f al ta de educac ¡ón. EI conce pto d e " víncuIos pe rso n a I es " importa I a reí a ció n existente e n tre vídima y victim a rio,
Estos aspectos est á n íntimamente relacionados con ia culpabilidad, la capacidad del indivi - pues el Código advierte —principalmente en la parte especia!— una mayor reprochabilidad
duo de motivarse en la norma , de autodeterminació n. A su vez, merece un an álisis particular el

Zaffaron i - Ala yi a - Sloka r, Óerecña penal. Parte genera 1, 2002, p ,993,


3

2Jed., 2013, ps, 64í y 64í -


'
j
-
CAIessiofdir.) - Divitü (cüord .),enC[)cÍ güFer)fl / de ía Nación comeirtidoy anotado. Parte general ,
Art. 41 LiBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 140 141 T ÍTULO V — IMPU7ABILIBAD Art . 41

ajando elbien jur í dico afeitado resulta ser d é la titularidad de una persona que merece un res - En relaci ón a la " reincidencia " existen dos posturas encontradas, gran parte de la jurispru-
peto particular. Lo que se motiva no solo en la situaci ón de mayor Indefensió n motivada por la dente!a I a va io ra como u na c i rcunsta nc ia ag rava nte, aI enten d e r o ue e v idenc i a un iri ayo r indice

conf i anza existen te e ntre los s uj etos — act ¡vo y pas ¡vo r sino tambi én po r eI ap rovech am i ento
de la relación de con fianzafundada en aquel parentesco o relaci ó n de mayor proximidad ocon -
de reprochabilidada raí z de un desprecio por la pena ya cumplida, man¡test andolo con í a reali
zaci ón de un nuevo hechodelictivo. Es decir,pe sea haber su fr ido una cond enaanterior en laque
-
fianza — en relaci ón a la que podrí a existir con un extra ñ o . — cumplió — total o parcialmente como condenado— vuelves delinquir, teniendo mayores posi-
Así, se observa una relación inversamente proporcional : cuanto menor sea ia posibilidad de bilidad es de haberse motivado en la norma gradas al trata miento redbido en la ejecució n de la
d efe nst ón d e I a v í ct i m a, mayo r ser á I a c onsecue nci a sa n d onato r ia . sanción anterior.
Finalmente, vale señ alar que las condicionessociales y personales de í a victima podr á n valo - Por ot ro I ado , gra n pa rte d e I a d octr in a — entre e 11 os la ff aroni— sostien e que d e berí a ser e n-
rarse única mente cuando hay an sid o te ni d as en cuenta por el a uto r al mo m ento d e asu m i r I a ex - tendi d a como un aten u a nte, tod a vez que co nsideran que el E stado no pu ede a gravar la pen a
tensi ón del daño provocado — delitos dolosos —. del segundo delito que contribuy ó a causar por la ineficacia del tratami ento terapéutico brin -
Las "Circunstancias de tiempo, modo y lugar " tambi én est á n emparentadas con aristas que dado.
hacen a la mayoro menor indefensió n de la victima , por ejemplo, nocturnidad, calamidad, lu - Lo cierto es que la reincidencia, en función de Restablecido porel art. í 4 del CP agrava la eje-
ga r des po b I ad o, etc éte ra . Cuestso nes que tam b ¡énm erecen ser a n alizad as a I a Iuz del riesgo o cuci ón de la sanció n al impedir la libertad condicional, no deberí a hacerlo respecto del monto
peligro causado, Conf órmelo prescribe la última parte del inc . 1nde este artí culo . punitivo.De modo que no corresponde, bajo posibilidad de tncur ricen un doble juzga mi ento
Respe do a I os tópi eos de " ton duda precedente ", "d em ás antecede ntes p ersona les " y " rein - —lesionando funda mental mente el principio de culpabilidad—, contemplarla a los fines de au-
ciden cí a s ", a nte todo, debem osseñ a la r q ue en f unc ió n del d erec ho pe nal de acto que r¡ g e n ues - mentare! monto punitivo , pues ello ser í a propio de un derecho penal deautory no de acto .
t ro sistem a pe nal, so I o d e ber á n ser valora das a guel I as cu est i ones p revia sco m o in d i ces de mayo r La necesid a d de que el j uez, a n tes d e di cta r sentenci a, tome conoc imien to directo y de i/i.s u
o menor autodeterminació n, relacionadas intimamente con el grado de reproche desde una del suj eto, se ene uentra ínt ima m e nte re I aci ona d a co n I as c uestio nes i n d icad as má s a rriba . Má s
perspectiva de culpabilidad, all á de poder fundar la decisió n en los datos personales surgidos por un informe social confec-
AI respecto, res ulí a ¡nte resa nte lo indicad por el d octor Aboso: ' EI t érmi no Jdemá s anteíe -
J
cionado porasistentes, la impresi ón causada por el imputado, sus referencia a los aspectosdeSu
d entes' a punta a la posibilidad de valorar, en principio, de manera negativa la existencia de su - vida persona I y la s cuesti ones que lo mot ivaro n a I leva f a cabo e I hecho por el qu e se Io re proc h a,
cesivas condenas penales que no reúnen en su conjunto los requisitos del instituto de la reinci- es fundam é ntala! momento de motivar la resoluci ón a adoptar,
dencia (...) En especial, puede tratarse de casos de procesos paralelos donde han reca í do sen - Asi, site requisito trasciende del ámbito procesal , constituyéndose en una condici ón impe-
tencias condenatorias que deben ajustarsea las previsiones de los arts. 55 y 58 del CP. También ri osa pa ra co nstrui r material m e nte el f un d a m ento deI mo nto p unitivo.
se han considerado como pautas de agravaci ó n de la pena los resultados de ios tratamientos a Al respecto, va le sena lar que existe va sta jurisprudencia que ha declarado la nuüdadde la au -
I os q u e f u e sometid o, las c aracte rí stica s de los e Ii tos que perpet r ó, su conducta asum i da h asta di en cí a de irisu (art. 341 ó fs, CPPN ) y de todo ID actúa do en su ton secuencia, incluyendo la sen-
la fecha de su ultima detenció n y las condiciones de vida que sufriera desde la infancia (... } En - tencia condenatoria, con motivo del incumplimiento de esta disposici ón.
tendemosque la valoraci ón perjudicial de dichos antecedentes se revela como un caso de inob - Ah ora b i e n, esta au dienc i a de LóSU se impon enoso I o respecto def i mp u ta d o, si no tamb i én en
servancia de la prohibició n de doble valoración ( ... ) Los procesos penales seguidos contra el im - relació n a la ví ctima y a las circunstanciasdel hecho, en la medida requerida para cada caso.
putado en los que no recay ó sentencia Condenatoria firme no deben ser valorados de manera El requisitode contacto con lavictimase relacionaCOn la necesidad de que el magistrado pue-
negativa al momentode la mensuraron de la pena da te n er una reaI di m e nsi ón del co nfIicto y de s u proy ecció rt e n f unci ón dela sa n ci ón que hab r á d e
E ntonces, d e ntro efe la s “ co ndicio nes p ersona Ies", e I d octor seña I a como atenúa ntes - des - imponer; circunstancia que toma especial relevancia a partir de la puesta en vigencia de la ley de
de una perspectiva resociabil izad ora los vínculos familiares preexistentes, cuya interrupció n derechosy garant í as de las personas victimas de deli tos ( ley 21.112 ) en cuyu art. 3a, ¡ nc. a), indica:
podrí a operar de modo negativo, una situaci ón de drogadependencia, experiencias traum áti- “ El obje ta de esta ley es: a) fleco no cerygaran tizar ios derechosde las victimas del delito y de vio-
cas sufridas por el autor, entre otras cuestiones . Incluso indica : " ... puede ocurrirque los condi - laciones a derechos humanos, en especial, el derecho al atesoramiento, asistencia, representa-
cionéis personales del penado conduzcan a la conclusi ón de ta falta de necesidad de pena, por ción, protección, verdad, accesos la justicia, tratamiento justo, reparación, celeridad y todos los
ejemplo, cuando eE proceso penal ha demandado muchos años en su sustanciació n y las condi - demás derechos consagrados en !a Constitución Nacional on tos tratados internacionales de de-
ciones de vida del condenado han dado un vuelco ton importante que la imposici ón de una pe - rechos humanosdelos queei Estado nacionalesparte, demás instrumentos legalesiniernaciona-
nade cum [iIim i ento ef ecti vo se muestra c omo i nne cesa fia, i nciuso c nntraproducente (C 5 J N,'Vi
,
- ies ratificado s por ley nacional, ¡as cú ns fí tuciones provincra /es y ios ordenamientos lo cales ... * .
ñ as, L. A . r , del li'3 /91, C5JN-Fa / toí, 315: 1658) fl,
J

JURISPRUDENCIA

A ) N ATURALEZA D E LA ACCIÓN DELICTIVA MEDI OS E MPLEADD5


3 Aboso, Có tí/goPenal ( amenteda, concordada, con/uiteructenífe 4aed „ 017, p. ICO,
3 a
^ 1 NG se advierte q u e la mens u ración de I a vio le nci a ejercid a durante losdel¡tos de rob o y I esiones
como pa uta a grava rite escape a I as previ siones del a rt. A1 dd CP, niim porte una afecta c i ón a I a g a
Aboso, Código Pena! comentado, oo ütür c t e d o, e f e rí ete, 4 ed ., 2017, p. 16 i .
Art. 41 UBRQ PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 142 143 T ÍTULO V — JMPUTABILIDAD Art 41.
rantia del non tur in Idem , tod a vez q ue, p red sa m e nte, se haestablead o en el ¡nt. 1° del mentad o ar - lie y sufre ata ques d e pan ico . TOC n " 2 7, 29/6110, Viga M é ndez Epifanio », flubtozaf On Une, RC J
"
ticulo como un par ámetro de determinación de la pena la naturaleza de Ia acciór . otorgándole si 11258/ 11 .
¡uzg ad or I a facu Ita d de ponderar eI g rad o de afectad ón a I b¡ e n ¡u-r Id ico p rote g ico en el ti po. cua n-
.
do el m¡seno tenga 13 capacidad de ser graduado - KPRSytebll, 30/12/04, « Q-, fl íf flec ólo de casa- q EXTENSIÓN DEL PEllGfiO PRODUCIDO
ción ",ww\ rjlBbWf í OSaifeí g&l/Íᣠi150-774 -4 5.
*
2 Cabe evaluarcomo agravante, a losefectos de la mensurad ón de la pena, la nocturnidad elegics
10 Corresponde ponderar como .agrava nte, a los efectos de la graduación de la pena en relación ai
delito de defraudación por desbaratamiento de derechos acordados, el elevado monto di itera rio
como momento pa ra cometer s I hecho, lo q L- e o ism-inuye la p rotección de I as victi mas y a o menta I a por el que se perjudic ó a la entidad bancada. TUCíT° 12, 20 / 10 /08, «Aífaro, Eduardo Tomás Felipe »,
posibil ¡dad de impunidad . r0Cr>° 11, 5/ 3109, « Verdón ¡barra, MarioConcepoWn», Rvb¡n?alOn Ltoe, causan" 2537.
RCJ 9732ñt
11 Cabe teñe r en cuenta como ag rava nte,p ara gradu a r I a p e na en reí aci ón al d e lito d e robo ag ra-
3 Ca be te n er en r lienta tomo a g rava nte, a los efectos de lá g rad uac ión de I a pena e n reí ad ón aI de- vado po r el uso d e 3 rm a de fuego e n concurso ¡d ea I co n resistenda afea uto ridad, la extensió n del
rito de robo ag ravad o po r el uso de arma d e f u eg o. e I g rad o de violenci a despIeg ado po r el i reputa- d a Pkr ca usado, no solo material sino psicológico, en la medida en que lafamitia damnificada debió
do. Ello por cuan Lo debe ponderarse la desmedida violencia ejercida contra las victimas a qulenesse real ¡zar terapia para su pera reí trauma. TOC 28, 20 /5/ 09, «florar, Mauro Oscar Patricio », Rubinzal
tas mantuvo amenazadascolocandole el arma defuego contra su sea betas. TOCV 17, 19/6/09,«tu - OrtLm, RCJ 11175 H } .
^
que, Sergio Omar y otra », flubinzal On Une, RCJ 9699/ 11 .
12 Se hace lu ga r pa rcial mente a I recurso d e casación ir coad o por la querella nte partí cula r contra
4 Cabeteneren cuenta, para graduarla sanci ón a imponer que el imputa do actu ó junto a otras dos
,
ia sentenci a q ue condonó a I i m putado e n orden a losd e I ¡tos de ho m icid¡o cuIposo ag ravado, les io-
personan m ás, generando una mayor intimidación para la victima y, paralelamente, una más fácil y nesgraves culposas agravadas y lesiones leves culposas porla corducci ón antirieglamentariade un
segura consumación del robo ( en el caso, agravado por su comisión con un arma de utiler í a ) - Aun veti¡co le automotor a í a pe n a de tres a n os de pri si ón en suspe nso y, en consecue ncia , seme di f i ca e n
cuando por razones de orden interpretativo delire. 2” def art . 167 del CP no se aplique la agravante el monto p imito rio, toda v«/ que fe magnitud de fe imprudencia, esto es, HI pasar al carril contrario
del robo en poblado y e n ba neta;nada i mp ide tener e n considera c ió n, a loe efectos de valorar I a pe- en una activldaogravemente pe ¡¡grasa,y la conducta anterior del encartado, quier tornó una bebi-
na, como una pauta negativa, la actuació n plural , TÜCri* ?, 19/S / 1 Ü,
binzal On L roe, RCJ 10596 / 1í..
Mees, Luis M ' guefa, ftu- .
da al c c hó I ¡ca hasta p e nd e r la capad da d cond u cti va reg u lar, lleva a eleva r el rno nto punltorio a cua-
troafioí de prisión con inhabilitación absoluta por el t é rmino de la condena, manteniendo fe inha-
5 Correspcndeteneren cuenta como factores agravantes, a los efectos de la graduación de la pe- bilitaci ón especial de diez años pa ra la cond u cción de ve h feu los automotores. 5e a dviertc, ademá s,
na en relación al autordeldelitode promoció nde la corrupción de menor deedad agravada portra- q ua entre elm í nimoyelmá xfmo de pena se api i c a un a pena equivalente a I as d os te rceras p a rtes de
tarsedoun menor de troc é anos de odad, la naturaleza de la acción desplegad a. Ello por cuanto, si .
la diferencia Asimismo,ce Eje aclarar que fasclrcu estancias comprobadas de la causa, no autor i/ ana
bien dentro dé la conducta reprochada al imputado se encuentra la captació n del interés del ni ño consid erar q u e en el s u puesto d e a utos h u bicr a ex istid o dolo evert ua I, pues no basta c on que el au
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para luegotorcersunormaldesar rollo sexual I o cieitoesque esa prolongada relació ndedependen- torconozca fe posibilidad de queocurra ü l suceso, debe voluntariamente realizar la acción que de -
cia y someti mié nto q u e pl a nte ó con el su¡ eto p as ivo h a de¡ ad o imb erra bl ei huella s en e I psi pui smo senca cieñan a el ent u sito. Por eso, si bren n o se req ti iere ya e I uerer el d e Iito (que se r ¡a el c o lo direc-
de este último. rOCn ” 12, 7110 /08, «flacoa Oement Marcelo y otro », causanr 1807. to), basta la indiferencia hacia la representaci ón ccl probable eve nto.En ei ca so, hay una culpa, la
m á s grave que es con re prese r-ta cicm, puestoque sabe en I asco n d iciones queman ej a que pu ed e cau-
6 Corrospo n de tencre n c uenta como aten ú a ntos, a efectos de I a gra duaci ón d e la pena enreí aci ó n
sar un accid ente, pero confia en quero ocur ri r á , sea p or p e rici a o suerte. 57Formosa, 26/5Í 15, « Doc-
aI d e I ¡to d e robo agrava do por el u so de arma d e fuego c u ya a ptitud para e I d isp aro n o pudo tenor -
tor Catite, Getardo Daniels/Rectrrso de casación en.- Afosada, remando Daniel s/Homkidiotulposo
se de n i ng ún m oda po r acreditada . la n atu ra I eza d e la acci ó n y los med ios e m pleaa os por el e n car -
ta do para I leva rl a a cabo . ya q ue se va I¡ó ún ica me nte d e Ea exi genci a d e entrega d e d i n e ro y de I a ex
agravado y lesiones culposas (2 hechos) », Rubinzai On Une, RCJ 432&15 .
fubicion delarmadefuegccperosm llegara ning ú n tipo de agresi ón fí sica Innecesaria . T0Cn “ 12, .
13 C u a n do el a rt 41, inc, a) de I CP, se refiere a I a extensión deI daño y pe ligro ca usados como ele-
.
28/2108, « Cavano Fernández, Guillermo Norberto» causa n" 2S16. m e ntos a te ner e n cue n ta on I a medidón de I a pena, est á indicando q u e fe med idad e I a c ul pa btl i de d,
odel reproche, si se prefiere, est á influénriada, entreotras, por fe menor o mayor extensión cfeldá-
SI EXTENSIÓN DEL DAÑO CAUSADO ñ o, y no por la existencia misma deunoaño . yquela medida del peligro al que el agente b a expues -
7 Gnrrespo n de pond erar romo agrava nte, a los efectos de fe determi n ar ¡ón de Ja pe n a en reí ad ó n to a otras personas con su obrar culpable, es relevante en la medició n de la culpabilidad , o de la re -

aI delito de homicid¡o s¡m pl e, la extensión deId a ño causado, part ¡tul a rm- e n te q ue la v ¡cti ma era u na prochabili óac;, si se prefiere, y no la creación misma dei peligro. CNCf¡ islait, 6 /3/ 09, « Almeida. Car-

persa n a jove n de ta n so I o tre inta y un años c e edad , trabaja dora y con una hij a me ñor decdad.
TOCn° 17, 8110 /09, « Baza o, Francisco Emiliano », flubrnzafOn Une, RCJ 10029 / 11.
meio Daniels/ Recurso decasaci ó n», Rubinzal OnUne, RCJ 12507110 .

DI ANTECEDENTES . REINCIDENCIA
E Cabe valorar tomo atenuante, a los efectos de fe determinación de la pena en irtateriade o el¡tos
(INCONSTITUCIONAL !DAD}
contra fe propiedad, fes consecuencias relativamente leves que ocasionó el delito, principalmente
deb¡do a I rec u poro de fe mayor parte be los objetos. TOC n° 17, 22 / 12 / 09, vGatlardfy ffügoGajf óna, 14 La re i ncidenci a es una dreu ruta n c ia apta para agrava r la dete rmi n a c ió n ci e í a pena, al poner e n
¡On Une, RCJ 9536 / 11 . evidencia un ntayor desprecio por fe ley de parte del encartado, 75 Mevquén, 11 / / 2 / 13, « Valverde,
Joro flamótí rVAüuro de armaca lificado por el concurso premeditado dedoio más personas (dos fí e
9 Ca be te i er en c u arta c orno ag rava nte, al momento de lad ete rm i n aci ó n de I a pena en reí ación a I
cbüs ), triple homicidio calificado por alevosía ypor eiconíucjú premeditado dedos o má speraones,
delitode abuso sexual c ónaccesocarnalengradodetentativajaextensió ndeldahocausadoalavíc -
tima . Ello poro uanto la victima, tras eE hecho, estuvo dicz d¡as sin poder hablar, quedó tan maI psi
todo eo concomio real», stírna dos oficiales Poder Judicial de Neug uén, RC J 4889/ 1 A .
ecl ó gica mente que tuvo- que dejar de trabajar de|présteosla porque dicha actividad le exig í a una 15 Cabe tener en cuenta como atenuante ce la pena la falta de antecedentes condenatorios del
conce ntració r que n o pod i a mantener, yquedesde que ocur r ic e I hecho n o puede sati r sol a a fe c a .
acusa do . TOC n " 27, 514/ 10, «Ailandre, Marcelo Javier », Ru ü lnza ! On Line R CJ 10276 / 11 .
Art. 41 LlBSO PRIMERO DISPOSICIONES GENERALES 144 145 T ÍTULO V — IMPUTABILIDAD Art . 41

16 Cabe va le raí como a grava me, a I os efectos dela men su radón de la pe n a, el h echo de que eI im - 25 No puede reputarse arbitraria la decisi ón delTribural de descartarcomo dreunstandas ate -
putado registra üDS condenas (cel voto de la doctora B é rtola}, TOCzTf Éc 13/6 /08, «Santisteben Ca- nuarteslos problemas familia res y las dificultades económicas padecidos por el imputado, Sí no se
rranza, Américo Guillermo y otro ». RubínzatOn Une, RCJ W 675Í U . d e mu estra q ue e I lo s tuvieron incidencia con creta sota re el á mb ¡to d e autoceterm i nació n del i mpu-
17 Los a r.tecede-íí tes con donato rio s reg ist ra dos p or el I m putad o n o pueden ser ¿ondée rados e n tadoa la hora de llevar adelanteel injusto. KPBA, Sala H, 16/ 9/08, «í-, P í / Recurso decesaáóff», ftSD-
477-85, wv /w. jusbuenosaires .gov. ar, Jim?. n “B3286934
modo aIcuno a los efectos de la determin |ci ó n de la pena, por no integrar eI quehacerque en esle
acto se le reprocha (del voto en disid encí a de la doctora Cá rcamo). TOCn9 ! ?. 24 /4/08. «Gonzá lez, 2 & Correspon de tener en c Lienta como aten ua lites, a los efectos d e I a determina c i ón ce I a pena, las
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Cristian Darío s Robinia i On Une, RCJ 1016411 J . condi do n es perso n a les del i mp utad o, por sus h á bltos I a horaIesy sua decuae a Irtegración con su gru-
p o f a nn iI¡ar, todo locual no a uto riz a a ag ravat I a san don a impon ertc p or raz ones c c- prever c ¡ó n es -
IB Corresponde tener er cuenta Como agravante de la sanción a imponer, a tos efectos de la gra-
duaci ón de la pena en relaci ón al delito de portaci ó n ilegitima de arma de guerra, que el encausado .
pedal fOCn * 1, 12/ 1 i /08, «Ledesma, Miguel Ángel », RubinzalOn Une, PC i 71070/ 11 ,
'

ha sid- o declarado reine idente en el proceso. T0Cn“ 12, 10 / 4 /07, «Heredia, Julio Ornar », RubinzalOn .
2 7 Corre sponde ten e ren tu e uta corrí o agrava r ta, a I os etectosd e las cí ete rm inac ¡ó n de I a pena, c ue
Une, RCJ 122Wl 10. el imputado proviene de una familia de dase medie, contando con ingresos propios producto de su
13 Cabe te aeren cuenta como agravante, a los efectos de la graduación de la pena , la circunstan- trabaj o en una I nstltuc ¡ó n b anca ri a que le perm it ia cubrir sus neces ¡dades, e md uso desarrolI a r es-
cia de haber comotido ta co ndu cta ¡Ilí cita cuand o ¡ra h a bia sio o con donado y n otif i codo de elI o casi tudios un iversitarios . Por I o tanto,I a cond u cta 11 feita u esplega da se e n cotra ba I nmot ¡vad a, toda vez
quince dí as antes, actitud que demuestra un desinter és por la sanción impuesta con anterioridad. q ue ate n t ó to nb a el bi en j u rídico p ro pi ed a dp or u n a i mporta ote suma ele cJ ¡ñero,pete a q ue por me-
TOCn927, 73/5/ 70, «Toledo, Rodrigo Maximiliano », RubinzaiOn í ine, RCJ 10288HI. dios honestot podí a solventa eso . TOC n° 12,26 /5 /08, «Galinari , Damián Héctor y otros», RubinzalOn
Lina, RCJ 12239/ 10.
20 Asiste raz ón a Mario Magariñosctrando afirma " como consecuencia de la vinculació n nomnati-
va alprintipiode acto dé la garantiaconstitucionel de legalidad,«evidente que illa pena debe fun- 23 Cabe teñeren cuenta como atenuante genérica, a losefectosoe la determinación de la pena, el
.
darse en I o q u e la I e-y esta bl ece ( a rt 13, CAI) y I a ley so lo puede se lección a r acciones (a rt. 19, C/u] , la i ña- haber habitado el imputa do dura otearlos en las calles, TOC n617, 12/ 5 /09, afrete, Ernesto David »,
po tic ió n de una pena solo adquiere legitimidad Lijando constituyela respuesta a la realización del RubinzalOn Une, RCJ 9743/11 .
actoque la ley prohíbe por encontrado, carece de legitimidad si aparece tomo una derivación, aú n
^
parcial, o e I a perso r a I idad, la actitud mterr a o la pe Iig ros idad del a u to r " (Los limitende le ley pena I
2 9 Lacondici ón de agente policial impone un reproehe mayor, por ser su fundón justamente la de
veiar por la seguridad de la común¡dad . En consecuencia, corresponde tenar en cuenta como agra-
en función del principio constitucional de acto, Ad- l-tac , Buenos Aires, 200fl, p . 1 t 2) . TOC n° 24,
.
1918/09, « Cbabán, Ornar £m ir y otros# Boletín Secretar ía de Jurisprudencia de la CFCP, RC J 12596 /10 .
vante ta I condición , a ios ef«tos dé la determi na c iór de I a gen a e n reí a c ic n a I delitode I«iones g ra
ves (del vorodelacoctorRivarola) . TOC n ” 17, 21 /9/07, « Aner, femando Javier y otro», RubinzalOn
21 La p rod ¡vid ad c e Iictiva , nef e r¡da ente ra mente a la personali da d del ¡m puta do, nin gú n d is va lor .
Une RCJ 9621 / 11 .
le agrega al contenido de injusto y la sola referencia a una supuesta indinació n a cometer delitos
,

30 Corresponde tener en cuenta como agravante, a los efectos de mensurar la pena, lacircunstan-
tampo co es un dato que perm ita ext raer con dusl ones fu ndad as acerea del mayo r o menor g rado de
cia d e que los h echos que constituyen la a c m in ist ra c ¡ón f ra u du lenta se d lero -n m¡ent ras e I i mp utado
culpabilidad. Decirlo cortrano implicarla desconocer que esa inclinacio n en muchos casos puede
d ese m pe A a ba e I rol de a bogad o de I a vfet i ma, q ui e n le ha b ia depositad o tod a su confia nza po r re-
funcionar como un obstar ulom ása vencer porelsujeto enel inteutode motivarseenla norma. KP-
vestir aquel esa calidad- TOC Jjf 21, 17 /3 /09, # flemas, Alberto Ignacio», Rubina! On Une, PC J
BA, Sala II, 3/ 7 /03, «CÜ P, s/Recuno de casación#, Joníspradenc /a d é la Provincia de Buenos Aires, RC i
12203 / 10.
12289/ 10.