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UNIVERSIDAD REGIONAL AUTÓNOMA DE LOS ANDES

CARRERA DE DERECHO-FACULTAD DE JURISPRUDENCIA


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NOMBRE: CAMILA MONTENEGRO CATEDRA: SISTEMA PROCESAL PENAL I
NIVEL: SEXTO DOCENTE: DR. SANTIAGO PROAÑO
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DEBIDO PROCESO, LA TUTELA JUDICIAL EFECTIVA Y SEGURIDAD JURÍDICA.


1. DEBIDO PROCESO.
El debido proceso se señala y prescribe dentro del art. 76 de la Constitución de la Republica del
Ecuador, manifestando que: “En todo proceso en el que se determinen derechos y obligaciones
de cualquier orden, se asegurará el derecho al debido proceso que incluirá garantías básicas…”
Por cuanto cabe señalar que el debido proceso se caracterizaría en lo general por el respeto de la
norma y de la aplicación estricta de la Constitución que tiene supremacía jerárquica en todo
sistema jurídico y, por tanto, nadie puede sustraerse de él. Además, cabe mencionar que, en
acatamiento al debido proceso, todo funcionario en poder público está en la obligación de
respetar el principio de legalidad o reserva de ley, mediante el cual se ha de entender que la única
fuente de derecho nace de la ley y, por tanto, la ciudadanía tiene derecho a exigir del Estado que
se respete este precepto constitucional a través de aquellas garantías y principios que respaldan el
derecho al correcto cumplimiento del debido proceso.
Pues es así que, al haberse incorporado el instituto del debido proceso a la Constitución de la
República, se efectiviza este presupuesto; ya que, al ser una norma suprema o una Cara Magna,
es obvio que las normativas secundarias deben estar siempre con sujeción a ella y, por lo tanto, al
ser el debido proceso una garantía de rango constitucional es de estricto cumplimiento, debiendo
aplicarse a todos los casos y procedimientos, incluidos los administrativos.
Desde esta perspectiva, todos los órganos de la administración pública están en la obligación de
respetar y hacer respetar todos aquellos principios y derechos invocables en el ámbito de la
jurisdicción común o especializada y específicamente los contemplados en la Constitución de la
República.
2. TUTELA JUDICIAL EFECTIVA.
En la Constitución de la República del Ecuador, en el capítulo VIII, denominado derechos de
protección, en el artículo 75 señala: que toda persona tiene derecho al acceso gratuito a la justicia
y a la tutela efectiva, imparcial y expedita, con sujeción a los principios de inmediación y
celeridad.
Por cuanto, la tutela judicial efectiva es uno de los derechos de rango de fundamental en todo el
mundo, ya que presenta rasgos netamente procesales y también de carácter constitucional, de
todas maneras, es un componente significativo del debido proceso, así consta en nuestra
normativa junto a los principios de inmediación y celeridad, de tal forma que el ser humano no
quede en indefensión.
Por ello, el derecho a la tutela judicial efectiva se entiende como aquel derecho fundamental, de
configuración legal, contenido complejo y constitucionalmente reconocido a todas las personas,
ya que consistente en el derecho de estas a tener libre acceso a los tribunales para solicitar de
éstos la tutela de un derecho subjetivo o de un interés legítimo y obtener una resolución de fondo
fundada en Derecho.
3. SEGURIDAD JURÍDICA.
La Constitución de la República del Ecuador del 2008, en el Art. 82 proclama el derecho a la
seguridad jurídica, y expresa que se fundamenta en el respeto a la constitución y en la existencia
de normas jurídicas previas, aplicadas por los jueces competentes, vale decir es la vigencia
auténtica de la ley.
Este principio está relacionado con las garantías constitucionales, dado que debe proveer a las
partes procesales la absoluta certeza acerca de la forma de cómo se está llevando a cabo
determinado procedimiento o proceso, sea en lo administrativo o en lo judicial.
Al analizar la seguridad jurídica se puede mencionar que conlleva un factor esencial, este factor
es el respeto de los derechos el que se asocia con la aplicación efectiva de un procedimiento
previamente reglado que procure no inferir esa afectación a los derechos. En resumidas cuentas,
de lo propuesto desde esta concepción, se puede establecer que la seguridad jurídica es un
respaldo importante al debido proceso y al derecho a la defensa, esto dado que el uno al otro es
correlativo, y esa correspondencia como tal no se puede quebrantar, porque de ser quebrantada se
estará afectando a la garantía constitucional de la seguridad jurídica.
En este sentido se puede concluir que la seguridad jurídica tiene la misión de ofrecer un carácter
de certeza a las personas que se encuentran en un determinado territorio, haciendo que éstas
puedan actuar en apego a las normas jurídicas prestablecidas; sabiendo que el contravenir la
norma acarrea responsabilidad, y que esta responsabilidad se resolverá de manera homogénea, en
casos similares y de conformidad con las normas y lo tipificado en las misma.
4. BIBLIOGRAFÍA
Camargo, Pedro Pablo, El debido proceso, Bogotá, Editorial Leyer, 2000.
Cueva Carrión, Luis, El debido proceso, 1era. ed., Quito, Impreseñal Cía. Ltda., 2001.
Gozaíni, Osvaldo Alfredo, Derecho procesal constitucional. El debido proceso, Buenos Aires,
Editores Rubinzai-Culzoni, 2004. 15.
Leibar Esparza, Iñaki, El principio del proceso debido, Barcelona, J. M. Bosch Editor S. A.,
1995. 16.
Londoño Jiménez, Hernando, Derecho procesal penal, Santa Fé de Bogotá, Editorial Temis, 3era.
ed., 1993.
CABANELLAS DE LA TORRE, GUILLERMO, “Diccionario Jurídico Elemental”, Ediciones,
actualizadas, Editorial Heliasta. Quito Ecuador

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