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7.

2 REQUERIMIENTO DE LA CALIDAD DE AGUA

Las EPS, como empresas encargadas de brindar agua a la población, tienen obligaciones
específicas en cuanto a la calidad de este elemento. Según la Ley General de Servicios
de Saneamiento (Ley 26338), las EPS deben garantizar la calidad y continuidad de los
servicios que prestan, teniendo como base las normas vigentes.

La directiva 1121-99- SUNASS establece que las EPS deben realizar el control de la
calidad del agua potable. Para ello, cada año determina los parámetros de control para
cada EPS, así como la frecuencia de muestreo respectiva. Actualmente, el control de la
calidad del agua está diferenciado de acuerdo con la capacidad y la problemática
específica de cada EPS; sin embargo, se prevé que, con el tiempo, todas llegarán a tener
el mismo nivel de control.

En cuanto a la desinfección del agua, la mayoría de EPS utiliza cloro y derivados, por
lo que la medición del cloro residual es un buen indicador de este punto. Al respecto, la
Resolución de Superintendencia 190-97-SUNASS señala que el agua distribuida debe
tener más de 0,5 mg/L de cloro residual libre, aunque eventualmente puede tener hasta
0,3 mg/L. Este requerimiento indica la medida en que el agua puede ser considerada
eficazmente desinfectada y capaz de mantener una concentración que evite que sea
contaminada con bacterias durante su paso por el sistema de distribución hasta llegar al
grifo del consumidor.

En cuanto a los parámetros bacteriológicos, físicos y químicos, la SUNASS, a través del


oficio circular 677-2000-SUNASS/INF, ha establecido estándares referenciales para las
EPS, los cuales, a su vez, están basados en el Reglamento de Requisitos Oficiales
Físicos, Químicos y Bacteriológicos que Deben Reunir las Aguas de Bebida para Ser
Consideradas Potables (R. S. del 17 de diciembre de 1946) y en las guías de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) (1995).

El uso de estos valores referenciales ha permitido a las EPS y a la SUNASS conocer los
problemas de calidad del agua que presentan las EPS, así como también cuantificarlos.
De esta manera, esa información sirve para emprender mejoras de la calidad del agua
cuando ello es necesario y contar con datos históricos para proponer nuevas normas de
calidad del agua.
7.3 EFECTOS SOBRE LA SALUD DE LOS COMPUESTOS PRESENTES EN
EL AGUA POTABLE

En el agua potable existen una serie de compuestos que pueden ser inocuos o dañinos
para el usuario. Así, es posible encontrar microorganismos no patógenos y sustancias
químicas que afectan la aceptabilidad del agua por parte de la población, así como
contaminantes microbiológicos y químicos que no sólo deterioran la calidad del agua,
sino que también causan perjuicios graves a la salud de los consumidores.

Cuadro de Límites máximos permisibles (LMP)


referenciales delos parámetros de calidad del agua potable

Fuente:Sumass
Los parámetros físicos y químicos que determinan la calidad del agua se dividen en dos
grupos: uno conformado por los compuestos que afectan la aceptabilidad del agua por
parte de la población y generan quejas, pero que no afectan directamente la salud —
turbiedad, pH, conductividad, cloruros, sulfatos, dureza, hierro, manganeso, aluminio—
y otro conformado por aquellos compuestos que sí afectan la salud —nitratos, plomo,
arsénico, cadmio, mercurio, cromo, etcétera—. A continuación, presentaremos los
contaminantes microbiológicos y químicos que pueden encontrarse en el agua.

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