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HISTORIA MILITAR Y POLITICA DE LA ANTIGUEDAD Y EL MEDIEVO Der ned Editorial EL desfla ero de las ‘Ter- mépilas, las ‘puertas calien tes’ fueescogido por la coalicién sriega en el ve rano de 480a.C. pata intentar detener al im- ponente ejérito ‘que el Gran Rey, Jerjes, haba rasla- dado 2 Europa. Aunque Esparta no habia auxiliade a los jonios su- blevados dos décadas antes ni participado en Maratén (490 a. Cs ¢l rechazo a entrega terra y agua alos enviados del antecesor de Jeri, Dario I ~a los que habeian arojado a un poro, violando su condicin dde embsjadores- suponia afrentasuficlente para temer la venganza persa. Dentro del ejécitogriego los espartanos contribuyeron solo con 300 hombres, sepiin explica Herddoto (7.208) porque la celebeacisn dol festividad de las Carneas impedlia que se desplazase el grueso del ejército, una indicacion dela importancia que los abis rligiosos sdesernpedabon en la mentalidad espartana -y que, por ejemplo, tam- bign habria motivado quel eércitolacedemonio legara tardea Ma. zatéin-, Pero pese a su exiguo niimero su presencia fue importante para reforzar la moral griega,asegurando que el resto del ejrcitoIa- cedemonio legaria pronto, y desempefiaron un papel muy destacado en los combates que durante los dos peimeros dias cansiguleron re- cchazar emhestida tras embestida persa Los lacedemonios, por su parte, combaticran coo un valor digno de encomio y, con sus diferentes tcticas, demostraron frente a enemigos que no sabian hacerlo- que sabian com Ls PONDS DE Fs CH exoaas bs exaust Teas en 1939 on es Temps est rovian I foi de es qu os peas fecrann conn la itina rena pram Tambien se pean cee te bs iia, es UND DE UN oy std, EGHO- ES, protabenee te kas gingas seo Aueigico aco de Aes, ‘atirperfectamente. Por ejemplo, cada vez que volvian la es pada, sitwulaban huir, pero sin romper Ia formacin, de ma nera ques bitbaros, l ve que han, se lanzaban sobre clas _gritando slborozadamente: per, en el momento en que tban ase alcanzados, daban la vuelta para enfrentarse alos bitba- ros j5.con esa maniobra acababan con una cantidad ingente » de persas. (Heriot, 7 ‘Con esas maniobraslos hopltas probablemente intentaban evita convertirse en abjetivos estticas para losarqueros persas.procurando llegar siempre al cuerpo a cuerpo, Pero al tercer dia, los petsas, alos (que Ellaltes descubrlé la senda Anopea, pudieron oxearl formacion ariega para tomara por laretaguardia. Antes de que la tramp sce ase ln mayor parte de los contingontes elonos se rtiraran, pero el rey espartano Lednidas qued6 con sus 300 hombres, as como 700 ho- pitas tespios 40 tebanos. Su secrilico sirvié para segura la retirada el grueso del ejécito grego, ya que sin el retraso que aquel propicié la caballeriay tropasligras pers podrian haber convertdo la huida criega en una matanza, [Nuestra portadareflefa el momento en que: Los birbaros de Jerjes se lanzaron, pues, al asalto yen aque- los instantes, los griegos de Leénidas, como persones que ian al eneventro de la muerte, se aventuraran, mucho mis queen os primeros combate, slira la zona més uncha del desiladero, (Her6do%o, 7223) Seaprecia lo compacto de uns formacién hoplita en el momento en que choca contra los Inmortales, la guacdia de lite del ejrcito persa, En el centro de la imagen Leénidas atraviesa con su corta es pada ~xyphos~a un inmortal; su casco corintlo de bronce esti inspi ado en el de una estatua encontrada en Esparta, con carrileras ecoradas con cabezas de carnero, y cuya cresta transversa era, pro- bbablemente, un signa de rango. Sus campaeros cuentan tamgn con cascos corintios,y se aprecian sus livothorakes, armaduras de lino prensado, no como la de ry, una coraza de Bronce. Algunos pelean com sts lanza, el arma principal, que permitia mantener al enemigo distancia ademés,segin Herédoto (7.211) as lanzas dels griegos ran ms largas ques persa-,y otzosrecurven yaa sus espadas, Los Tnmortales, con el regain de sus lanzas en forma de granada, se pro- tegen con grandes escudos de mimbre entelazado -spara-yvan to- cados com la tipica capuacha pers, ainque algunos también llevan «2sc0s cénicos de bronce, descendientes ejanos de modelos asirios. ‘Su escaso armamento defensivo los ponfa en desventaa frente al ho plita en el cuerpo a cuerpo. EL mimero y la ventajatictica del ercito persa acabaron con la ‘menguada hueste griega, y como postrer tstimonio de su sariicio queds el epitafio que se eseribié sobre su cumba ‘Caminante, informa a lo lacedemonios que agui yacemos por haber obedecido sus mandates. (Herddloto, 7.228) Un precursor as INE Weller Agesilao II y su expedicion ""panhelénica™ contra el GranRey persa (396-394 A.c.) AGESILAO IT DE ESPARTA CONOCIO EN SUS CUATRO DECADAS DE REINADO (H. 400-H. 360 A.C.) EL APOGEO Y EL DECLIVE DEL PODER ESPARTANO. LA GRAN EXPEDICION A ASIA MENOR QUE DIRIGIO. ENTRE 396 Y 394, CON LA ETIQUETA DE PANHELENICA (EL OBJETIVO DECLARADO ERA LIBERAR A LOS GRIEGOS QUE VIVIAN EN LA REGION DEL DOMINIO PERSA), SE CONSIDERA UN PRECEDENTE DE LA QUE LLEVARA A CABO SESENTA ANOS DESPUES ALEJANDRO MAGNO, POR MAS QUE EL PRECEDENTE SEA MODESTO Y SIN PARANGON POSIBLE. CON TODO, EL REY EURIPONTIDA DERROTO EN VARIAS OCA- SIONES A LOS SATRAPAS Y LOGRO UNA GRAN VICTORIA EN SARDES, EN 395, QUE CASI LE PERMITIO APODERARSE DE LA CAPITAL LIDIA. EL BOTIN FINAL ASCENDIO A MAS DE MIL TALENTOS, DE LOS CUA- LES DEDICO EL DIEZMO (CIEN TALENTOS) EN EL ORACULO PANHELENICO DE DELFOS. SOLO EI. ESTA- LLIDO DE LA GUERRA DE CORINTO EN EL CONTINENTE EN 395 PUDO FORZAR SU REGRESO Y CERCENAR POTENCIALES PLANES DE CONQUISTA. ‘ campafa asidtica de Agesilao I, diareaespartano dea dinastia euripéntida (sparta era une diarquia, con an “y que salia de’ hhunde sus races en las relaciones, por momentos convulsas, que yenian manteniendo desde la diltima casa euripéntida yel otro de la agiada), Iacedemonios y persa parte de la guerra del Peloponeso, conocida como guerra jénica ‘0 guerra decélica (412-404 a. C.). Ambos poderes habian man- tenido entonces un matrimonio de convenieneie: silos persas suftagaban tanto la construccién de una gran flota como la sol- dada de los marineros mercenarios que la tripulaban,indispen- sables ambos por su parte os espartanos convenfan en reconocer la soberanla ddel Gran Rey sobre el Asia Menor y las islas de Chipre y Claz6- 1menas, lo que obviamente abarcaba alos griogos que vivian en estos territorias rewwindicados tradicionalmente por los Aque- se queria vencera Atenas en su dominio, mar, ménidas. DesPoRT FERRO > CHOQUE DE DOS GRUPOS DE HOPLTAS, Hemnen> a as Neves, Jno, ic, 390182 2.C eo Bini Lacolaboracin secanaliz6 através de tres tratados sucesivos, ‘o sise quiere de uno solo precedido de dos versiones preliminares, jurados (los griegos no firmaban, juraban ante los dioses) ao largo del aio 412/1 a. C.,un acuerdo sllado por Esparta a precio de oro. Como resultado, Fsparta se impuso finalmente a Atenas cn la guerra del Peloponeso, esa contiendla entre la potencia ho- piltica par excellance ye principal poder naval del mundo griego, ‘© como lo presentaron los antiguos, un chogue entre un eefante yuna ballena, El precio pagado por los lacedemonios fue, segiin he comentado, lreconocimiento de los derechos de los Aquemé- ‘nidas sobre la costa minorasiatica, Chipre y Clazémenas, habita- ddas por griegos. En la Hélade continental muchas voces se erigieon denunciando la “aici” alos griegos asiticos, aquellos :mismos por cuya libertad se habia luchado casi un siglo antes en Jas famosas guerras médicas (490 la primera y 480/79 la segunda) Y que ahora habla sido “eomprada con arqueros persas’ estos, con oro, ya que en los déricos. la moneda oficial aqueménida, se representabe al rey como arquero Poretnia, por lengua, por costumbres, porcreencias, los po- bladores de las ciudades dela costa de Asia Menor, que corre de norte a sur por las regiones de dle, Jonia y C lugar a dudas griegos, legados durante las migraciones dela dad Oscura, bien que légicamente sometidos a la intensa in- fluencia cultural autéetona. De otro lado, esas mismas ciudades se levantaban en un terrtorio cuya soberania era ancestralmente teivindicada por la monarquia persa, que no parceia dispucsta a renunciar al control y explotacién de esta frtl y prospera Ila~ nuralitoral, Deahi que, en ocasiones, cuando la presin del bir- bro se hacia mis acuciante, estos helenos emigrados a Asia volvieran sus ojos hacia sus “hermanos” del continente, y mis cn concreto hacia la potencia hegeménica de turn, que, ampa~ alasve- leidades de la més eruda Realpolitik y, legada el caso, no rindose en crterios de afinidad cultural, los someti dudaban en utilizartos como moneda de cambio (como se vera mis abgjo). El fenémeno alcanza su apogeo en la transicion del siglo V al IV a, C, 0 dicho de otro modo, entre a dtima fase de la guerra del Peloponeso y os afios posteriores a la paz det Rey de 386.2, C.,no por casuaidad el periodo en que se acuta el re- curso retérico ~hoy diriamos el eslogan de la “libertad de los sriegos asiticos" en tanto comunidad helénica definida ¢ indi- vidualizada con vistas a su explotacidn con fines politicos. Pronto se hizo evident, y no solo por la cuestién asitica, que Esparta ibaa resultar una dueia mis severa que Atenas. Los espartanos, en palabras atribuidas al comedisgrafo Teopompo, “después de haber dado a probar a los griegos la dulce bebida de la libertad, les sirvieron una mucho mais amarga y desabrida” (Plutarco, Vida de Lisancra, 138). En el umbral del siglo IV a Lisandro, a quien el gran historiador prusiano Gustav Droy- sen denominara “monarca no coronado de Grecia” por el poder omnimodo adquitido tras su victoria sobrela armada ateniense en Egospétamos (ato 405 a, C.), serd el arquitecto del llamado “Segundo imperio espartano’, una auténtica hegemonia ultra marina -y no, como habia venido siendo hasta entonces, exclu sivamente continental~ que extendia sus tentéculos por todo el mundo griego, ero el entendimiento simbistico entre espartanos y persas ‘no iba a durar mucho. El origen del desencuentro se puede re rmontar@ la restitucién de Ciro el Joven en su antigua posicién de karanis, una especie de virrey de las satrapias occidentales, ‘tras unos meses confinado bajo la acusacién de participar en ‘una conjura pat asesinar al nuevo rey, su hermano mayor Ar- tajerjes I, lamado Memnén, quien habia sucedido a su padre Dario Ia comienzos de 404 a. C. (Jenofonte, Anibasis, 1.1.1 Plutarco, Vida de Artajrjes 3) El regreso de Ciro provocd in: ‘mediatamente tensién con Tisafernes,sitrapa de Lidia, de quien producto de una maniobra politica (de hecho lo fue). Pues bien. Agesilaose le sonfian. ademas de las tropas (es partats, liad y mercenasios) que babian servido com los ha ‘ostasy que seguian en Asia Menor, neda nucnos que gts ocho mil hombres més: dos mil neodamodes, seis mil aliados y treinta omoioio espartiatas de pleno derecho, los cuales constituian la slice o médula espinal del eército: el diarca recibe asimismo pro- ‘isiones para seis meses Yenofonte, Helénicus, 41-3 y Agesiao 16-7; Pltatco, Vide de Agesilao, 61-3). Con las tropas marcha {isandro, amante y-mentor dé Agesiso,« quien habia colocado ened trono mediate a saga intecpectacon de un orécul délfco 1 que pareci dispuesto a recuperar un poder gue se habla visto coartado por los éforos. ‘La magnitud de la expedicion sin duda debid de generar alarma en el mundo griego en cuanto ala progresin de ls am biciones lacedemonias, pues era evidente que ls objetivos tras ‘endian Ia mera reivindicacion de autonomfa para los griegos ‘minorasiticos. Bl concepto de autonomnia, tan diferente del ac: tal, fe definiendo en el siglo V a. Cy resulta capital para la ‘cbmprensién plena delos acontecimientos geopoliticosalo largo delahistoria de Grecia, Autonomia, del griego autoty nomot, sig nifica wobernarse “con las leyes propias", con lo que equivale a Proponts Kaloo. Parim—Prispus taco. Cris toy, a ‘ Bae Noto pte carats conceal Bescincs Cepeda ps er ig eee Satrapia de ai duper aemicaco age s dalaualgaia ir winindo octal a, ae =. Dascilio politica superior cajo del estado espaol fionindos © Sis Ontica es bien ilustrativo a estos efectos). Pues: 2 2 Kebren oO bien, muy inteligentemente Agesilao en olonal + ONS Povicharants. vuelve la expedicién en una propagada oe a GME oud pretend gee futrtgs tes BO eectcauaad Wed aD ae clusoinvolucrara muchos en la tates wee” nh Ame _Satrapla de Bee pee ton be Mirman acon cece AD ee kor’ Misia cc a le Bey dca Le am paral gis comin lope SE ie stig Or, o iiss, sciae pet ot alg trataba a sus sibaitos como escla- vos. Con todo, muchos griegos vie~ ron quela campaia de Agesiao IL Lesbos oe Saltepeade humo que ocultaba oso a Jetivos reales de con _ Lidia ‘quista, con lo que varios 808 re Bs 4 ‘estados importantes rehu- as he pieewenes ”° ~ Tolos i mp A y slo las. Sardis (Sardes) saron tomar parte en la , Se sy Klezimenae. Spijtna senda ade misma Atenas, Corinto yBeo Chios rou ae + Maio Bectoie cia (lenafonte, Helénicns, 3.5.55 ; Cea a Pausaniias, 3.9.2-3). efbrae ba Mons A pesar de Los evidentes signos: % Or haine eos ton de recelo ¢ incluso disconformidad, ° ‘iets Agel no eej6enstempeioy conti Cogn 3 4 ‘6 con su proyecto imperialista enna uy. be aro do raha La pur dain con C3 BREST ON st tiancrum les itd ekeral beodo, eno quese aoja sin dod aneide Same OO ° fries aman de Corl (9386 4 ii aC ytendrd lugar en 396 2.C., cuando Agesitan, en vipers: Me os Vp priene = ee dela campaiiaasidtica, intent6 realizar un escenogratico sacri- Her ° abe i ficio cargade de reminiscencias homéricas en Aulide, en’suclo- Sea le tec all doh Afumenn ize o propecia micas eestor’ Back ‘de emprendes el camino de Troya. El grandilocuente ritual una (aie) Ange Chyszoris imitatio Agamemnonis on toda rela, con Agesiao transmutade Paras . coh un nuevo Agamenén “conductor de hombres", ue inferrum- Pisye pido por un escuadirin de caballeria enviado por los beotarcas © Thera ie 8. (generalesbeocios), que objtaron qu el rey espartano no hacia We debido uso de la mantica {adivinacién) oficial beocia y, conse- andes Halicarriassus eras oe utente, proce eron 9 esparcit port suck Is victims ya a é ofreccasen el altar (Jenofontc, Helénicas, 343-4 y5.5;Platarco, a Physkos Vida de Agesilac, 64-6 y Vida de Lisandro, 27.1-2). Bxistecon- ere a et senso entre los estudiosos modemosalahora de subrayarla sig Hasan Pek: ssificacion de a afrentatebanas de hecho, desde ese momento, si Kos LY Cnilus sn oy Aa antes; Agel fe alimentando ao ago desu reinadoun 3 oO Mit. odio visceral hacia lostebanos -que se arrogan el derecho dee rae nae ron foes 7 0 C Kodhus oe | ssi fers deo sean ep de sire TEAEINES, 10390 2.2 diane nee camo si rer gu pce cara gu so sn Sed Gs yb jag for 1 BAEIAERE ce vf) rao esta presentacién de todos los beocios- » que condicioné la recciin politica del estado espartano en estas décadas cruciales, Ya en Asia Menor, Agesilao también fija su cuartel general en Ffeso, una ciudad enlla que Lisandro conservaba la fidelidad de clientela politicas que ahora miraban hacia como su valedor ante el rey espar- tano. Molesto por los madas altaneros y pretenciosos de Lisan dro, objeto de mayor agasajo que el propio diarca, Agesilao hace caso omiso de las peticiones de todos los enviados por aquél hhasta que rebajado en su orgullo, Lisandro solicitay obtiene del rey el mando de una misién militar en el lejano Helesponto, donde segiin dice trataré de ocultar su vergiienza (Jenofonte, Helénicas,34.7-10; lutareo, Vida de Lisandro, 234-241 y Vida de Agesilao, 7-8). En un primer momento Agesilo se entrega a devasiar las propiedades ce los sefiores persas del Helesponto, la regién sep- tentrional de Asia Menor, Poco después el rey reine contingen- tes de todas ls ciudades griegas de Asias afin de superar las carencias ene cuerpo de cabaleria, orden que los més pucien tes contribuyeran con caballos, armas y jinetes, En el invierno de 396/5 a. C.el rey entrena con energia a las tropas locales, muy distantes en tacticas, coraje y discipline de la flange espartana En a primavera de 395 a.C. la evocacién de diferentes momen- tos de la vida del rey micénico Agamendn en la Mada prosigue en Efeso con a proclama de Agesilao dirigida alas aristocracias tgrecoanatélicas para que se unan a la campafia 0, en su defecto, ‘manden a un hombre armado ya caballo, asi como con le orge- nizacin de unos juegos que sirvieran tanto para ejercitar asus tropas como para estimular su afin de competitividad ante la pperspectiva de conseguir importantes premios. Durante los jue 0s ten lugar el famoso ardid de Ageslao consistente en ven der desnudos a los barbaros capturados por los piratasaliados de los espartanos; la contemplacién de la piel blanca ylos cuer- pos flicidos de los enemigos, atribuidas a la molicie asitica levé la moral de las huestesgriegas, que creyeron que comba- tirian contra mujeres (Jenofonte, Helénicas, 3415-19; Phutarco, Vida de Agesilao, 95-8). No obstante, algunos de sus aliados se ‘quejaban por tener que enviar al combate y, por consiguiente, a la muerte a muchos mis hombres que la propia Esparta: ante las eriticas Plutarco relata en su Vida de Agesilao (266-9) una conocida aunque probablemente apdcrifa anéedota en a que rey hizo sentar de un lado alos lacedemonios y de otro asus aliados, después ondené a través de un heraldo que se levantaran los al fareros, lego los herreros,carpinteros asi con el resto de los oficis, hasta que pricticamente todos os aliados estaban en pie y solo los lacedemonios sentados: Agesilao, concluyente,espets ‘Jos aliados:"{Veis cémo no aportais més soldados a la cam- pana?” Ciertamente el espartano fue el tinico ¢jército profesional dela Hélade El resultado de tantos desvelos por parte del diarca euripén- tida se dejard ver la primavera siguiente, cuando Agesilao de- rota al ejcito persa en el rio Pactolo, cerca de Sardes, capital dela satrapia de Lidia, que estuvo a punto de caer en manos grie- igs, La derrota en Sardes habria de costare la cabeza a Tisaler- nes, cuyo patrimonio fue destinado a saldar la deuda del Gran Rey con los remeros mercenarios de la flota comandada por Conén y Farnabazo, @ los que se hizo entrega de doscientos veinte talentos de plata que calmaron sus énimos y reivindica ciones (Anénimo de Oxirrinco, 19.1-3). El lugar del desafortu nado Tisafernes ser ocupado por el quiliao (comandante en jefe de los eércitos persas en Asia Menor) Titraustes, con Ia lorden de ofrecer la autonomiaa los griegos tticos si pagaban cl antiguo tributo, propuesta que fue rechazada por Agesilao, Después de haber reunido un importante botin del saqueo sis- temitico de as satrapias de Lidia, Figia Helespéntica y Capa- docia, la campata asdtica de Agesilao adquiria consistencia con una victoria de prestigio que lejos de saisfacer o enorgullever a las ciudades griegas del continente, quiz les hizo temer que une Esparta més poderosa y vencedora del birbaro endureciera st yugo sobre ells Pactado con Titraustes el abendono de Lidia, previo pago de treinta talentos, Agesilao pasa ala satrapia de Farnabazo para continuar amasando botin con el saqueo de Frigia y Misia Mientras, en el Ege, los recientes fracasos del navarco Férax y sobre todo la sublevacién de Rods, que acoge a una flota persa capitaneada por Conén a la que Atenas contribuye también con remeros y armas, obligan a que desde Esparta se encomiende también a Agesilao el mando naval. Por primera vez en la larga y victoriosa historia de Esparta, un solo hombre astentaba se rmejante poder y la comandancia de las tropas en tierra yen mar. Pero él delegé enseguida el almirantazgo en su cuiado Pisandro, tun ejemplo claro de nepotismo que se probard fatal en la nau- rmaquia de Cnido, donde Esparta perdié casi toda Ia flota y con ella la talasocracia en el Egeo (Jenofonte, Helénicas, 34.26-29; Anénimo de Oxirrineo, 7.1; Diodoro, 14.79 5-8; Plutarco, Vida «de Agesilaa, 109-11) LA ANABASIS ASIATIC: ‘A GRECIA CONTINENTAL Cuando en la primavera de 394 a. C. Agesiuo se preparaba para ppenetrar mucho mis al este en el imperio pers, los éforas orde- naron su vuelta, ya que un afio antes habia estallado en la Grecia “ASCENSO” 0 REGRESO continental la guerra de Corinto y Esparta no podia atender con sgarantias dos frentes tan distantes, una noticie que Agesilao re- cibié con evidente desagrado debido a que boicoteaba sus pro- metedores planes asisticos: el contemporineo Jenofonte le atribuye a idea, absolutamente delirante, de destruir el imperio ‘que una ver invadierala Hélade, mientras Plutarco, que yaescribe ‘enel siglo Il d.C..ensu afin de compararle con Alejandro, habla Biblogratie complete en mn despertaferr-edicones.con ES RRO ESPARTA una sociedad para la guerra por Claudia V. Alonso Moreno Universidad Auténoma de Madrid {TENED VALOR, PUES SOIS DEL LINAJE DEL INVENCIBLE Heractes! (TirrE0, 2c, 1-2) A_LOS PIES DE LA CORDILLERA DEL TAIGETO Y A ORILLAS DEL RIO EUROTAS SE DESARROLLO UN GRAN CENTRO DE PODER POLITICO, EL NUCLEO DE UNA POLIS MILITAR Y ARIS- TOCRATICA, SIN CENTRO URBANO, CUYO DEVENIR FUE FUNDA- MENTAL PARA EL RESTO DEL MUNDO GRIEGO: EsPARTA, LA LEGENDARIA PATRIA DE HELENA Y LOS DIOSCUROS, DEL POETA TIR- ‘TEO Y DEL LEONIDAS QUE MURIO DEFENDIENDO LAS TERMOPILAS. AUN HOY, LA POLIS DE LOS LACEDEMONIOS SIGUE DESPERTANDO UN VIVO INTERES Y SU PECULIAR ORDEN SOCIOPOLITICO MERECE SER EX- ‘ Esparta de los sighas VIII y VII a. nos es bastante des: conocida, pero si hay algo que podemos asegurar es que fue un periodo problemitico, El propio surgimiento de ‘una nueva forma de organizacién sociopolitica, la polis, hacia el 800 aC. trajo consigo graves desequilibrios sociales y luchas por < poder, como queda evidenciado porlaintraducién del eforado porel rey Teopompo y la Primera Guerra Mesenia hacia finales el siglo VII aC, Aders, en este momento debi6 de introdu fave de eaa reas el aad ee hain, Cray ge pr atin, ADC. 8b ints cne ana peta pista 1 EON Desa sais e cae suger dears cn ars cre. thie ug pet ‘con plenas poderes sino que, ademés, la concibié como dual Esta «rua labor fae Hlevada a cabo por dos inicas familias los agiadas los euripéntidas. Parece ser que los reyes, al menos durante el Arcaismo, habrian podido declarar la guersa segin su voluntads esta sttacién habia cambiado a partir del siglo V a, C., cuando debian tener el beneplicito de la asamblea, Lo que sf esté claro es que el ey que tuviera mis peso en el momento deli declaracion de guerra se convertia en el comandante en jefe absoluto del er cito. En tiempos de paz, los diarcas también tenian un papel Fun damental en el desarrollo de la vida cotidiana y lideraban las celebracionesreigiosas. Asimismo, el Estado les asigoaba tierras ‘animales, y podian nombrar embajadores Laactitud de rey Cledmenes I (ca, 520-488 a, C) yla Segunda Guerra Média fueron elementos determinantes en la evolucién de esta institucibn, Cledmenes I se caracteriz6 por involucrar a EEsparta en aquellos conflctos que encontrara convenientes segiin su voluntad:acudi6 en ayuda de los Alemednidas para expulsara Hipias de Atenas, pero se neg6 a auailiar a ls jonios sublevados contra los persas en Asia Menor. Susardides contra clotro diaca, emarato, 0 el incendio del bosque sagrado donde se refugiaron Jos argivos tras su derrota de Sepea son ejemplos cle una fuerte personalidad que lle a la institoeion a encontrarse bajo cons- tante control. Por otto lado, la Segunda Guerra Médica supuso tun acontecimiento sin precedentes en Esparta, Alesfuerzo baico sesumaba el hecho de contar con un rey menor de edad, Plistarco, hijo de Leonidas 1, y otro que no despertaba demasiadas simpa- tas, Leotiquidas, cémplice de muchas de lis acciones de Cledme- nes, El exlio del segundo y el despotismo del regente Pousanias, vencedor en Platea, provocaron finalmente que muchos de los poderes de los reyes, como la prerrogativa que tenian sobre as declaraciones de guerra, pasaran a manos de la asamblea de dadanosy, sobre todo, de los éforos Las cinco foros eran elegidos por la asamblea de forma anus, pero desconocemos como se efectuaba dicho proceso, asi como Ia extraccion social de los mismos. Tenian plenos poderes para investigarlas actividades de los diarcas e incluso mandatles apr sion sise probaba que actuaban contra los intereses de Esparta, ‘Como hemos dicho, los desmanes de reyes como Cledmenes de bicron de ser una sehal para las familias aristocriticasespartanas, quienes decidieron volear parte de ls poderes reales en tna ins- titucién tan prestigiosa y antigua como el eforado. Ademis, por see varios y por tratarse de un cargo anusl, no se corvian dema- siados resgos por otorgarle grandes poderes. Sus funciones abar- caban todos los ambites de la vida politica espartana. Vigilaban las actividades de todos los cudadanos y se encargaban de que en la pois reinaran la pazy la seguridad. Uno de los mecanismos de control mis destacados de Jos que eran responsables era la ‘rypteia, la declaracién de guerra enval que se hacia alos hilotas ‘eaando los foros tomaban posesin de su cargo. Los éforos la ‘maban alos j6venes hacedemonios aadentrarse en el tervtori so metido y matar a cuanto hilota encontrasen, sin duda para man. teri terror entre los mismos Estas acciones represivas fueron fandamentales, sobre todo tras el terremoto que asol6 Esparta en ‘14642, y que propicié la rebelidn de los hilotas mesenios. Asi- mismo, tras este die momento, os éforos empevaron a.contro- lar las costumbres y el correcto modo de vida de los propios ‘iudadanos espartanos, Respecto al ambito militar, pasaron a de~ Cidir, junto com la asamblea, todo lo referent al recutamienta y «la mouiliracin del ejército, Por otro lado, ya en eampaiia, dos foros acompanalan al rey que en ese momento liderara el er cito, para fiscalizar susacciones y digit ls actividades cotidianas de a expedicion, ‘Una vez gue terminaba el cargo el éfor0 volvia a ser un es- Partiata que debia convivir con el resto de sus conciudadarios, por Io que debia ser durante su mandato la vor. de la mayoria del cuerpo eivico lacedemonio Los cambios politicos que observamos en Esparta a partir del siglo Va. C. también se reflejaron en el organo supremo de toma de decisiones Ja asamlea de los ciudadanos. Todo vardin espar- tanolibrey mayor deedad, que hubiera nacido dentro de un ma- trimonio legitimo y recibido la educacién apropiads, formaba parte de la migma, En Esparia el nlimeto de miembros era muy pequefo, pues su participacion estaba reservada a un exclusivo segmento de poblacidn: los espartiaas, Eran los foros quienes, tuna ver al mes, convocaban la asamblea, que deciia sobre cues tionesrelativasa la guerra ya paz (como por ejemplo, qué diarca Airgirfa al ejército), ratifcaba las leyes y clegia alos foros y dems Imagistrados, En esta asamblea, slo los éforos, os reyesy los ge- rontes tenfan derecho a hacer uso dela palabra, ylos votes favor ‘en contra de tal 0 cul disposicion scestimaban por el volumen de Jos gritos que generabean: la asamblea simplemente aclamaba ‘ono las propuestas presentadas por los éforos, los reyes y los ye- rontes. La gerusia, compuesta por veintiocho gerontes, los dices y 4os cinco éforos, eran una reminiscencia del consejo del rey ho- ético. Los gerontes propiamente dichos eran elegidos por la asamblea, y debian ser espartiatas mayores de 60 aios de moral efemplar, ¥es que este Srgano era el principal tribunal de ustcia ‘del Estado y decidta sobre aquellos casos que conllevaban pena ‘de muerte, exilio o pérdida de los derechos ciudadanos, Estas eran las particulars insttuciones espartanas que, por meio de la dominaciin y la educacién, modelaron a su conve- nieneia los diversos sectores sociales que se encontraban dentro del territoriolacedemonio. UNA SOCIEDAD POR Y PARA EL ESTADO. Sélo los residentes de la misma Espari, los espartiatas, eran con- siderados ciudadanos, podian participaren la asamblea y sercle- gidos coma éfor0s 0 gerontes, Dentro del territaria de la polis constituian un porcentaje muy pequeiio de la poblacién, lo que cabo pasando factura al Estado, que fue quedindose, literal- ‘mente, sin ciudladanos. Las bajas causadas por las eontinuas gue- rrasno eran ficilmente repuestas, debido al cardeter tan exclusive de a ciudadania espartana; ademas, su estatus también dependia {dela propiedad de un lote de tierra el Alara, gue debian conser- var, Alo largo del siglo IV a. sin embargo, muchos espartatas ‘que no podian mantener sus terrenos los regalaban 0 entregaban ‘como dote (la compraventa estaba prohibida,al menos en teora), por lo que la tierra fue, poco a poco, pasando a manos de unos pocos espartitas. En los siglos Ly Tl a Ca situacnerainsos tenible, y apenas habie unos mil ciudadanos, Diversos reyes in tentaron poner fn a esta situacién, aunque, como veremos més adelante, fracasaron, Enlineas generale, la vida del espartatadiscurtia sin grandes preocupaciones, Desde que nacia tenia asignado un klaros que no tenia que trabajar, puesto que esta actividad estaba reservada alos hilotas. Su principal actividad eraelentrenamiento fisico y militar, «que conllevaba la existencia de un ejército perfectamente adies trado, Earmamento era hoplitco, si bien los espartiatas mostra ‘ban algunas peculiaridades propias, como el caballo largo, espadas ‘ms cortas que las del resto de los griegos ycapas rojas, de las cua les se deci que eran ideales para no mostrar la sangre de las he- ridas. Entraban en batalla al son de flautasy, sin duda, debian de ofrecer una imagen temible al enemigo. La vida civil se dividia entre el entrenamientofisico, la participacin en Ja asamblea de ciudadanos cuando aleanzaban la mayoria de edad (30 aos) y los banquetes comunales las syssitias, Participar en los mismos no solo era un derecho sino una obligacion, pucsto que subrayaba el caricterigualitario de los ciudadanosespartsnos, que habian, ade- _mas, contribuido con el mismo niimero y cantidad de alimentos, Y que se hallaban unidos por relaciones homosexuals. Flos se consideraban asi mismos los homovoi, “los iguales’, y gran parte de est ideal se basaba en un modelo ecucativo tinico, impuesto pore! Estado: a agoge Atribuida a Licurgo pero consolidada durante dl siglo Va.C., la educacién espartana era el insteumento mediante el cual el Es- tado creaba al ciudadano perfecto, EI propio Pericles consider6 opresivoel sistema educativo lacedemonio, en claro contraste con al ateniense (Tucidides, 2.391). Todos y cada uno de los espar- tiatas debian haber participado de la agoge, el sistema educative 'y moral que transmitia y garantizabs lacohesién y solidaridad del cuerpo ciudadano y que los dstinguia del resto de elementos so- metidos al Estado. La iniciacion comenzaba con siete afios: a esa edad se aban- donaba el hogar familiar y se integraba al nijo en una de ls agelai, compatias de jivenes que eran adiestrados en el arte militar ya obediencia ciege al superior. Tambien se les inculeaba el arte de 1a miisica, la sencillezen ls costumbres ya ser totalmente auto- suficientes. Apenas se les proporcionaba ropa (contaban con Ja ‘misma tinica para todo un ao), siendo habitual que fueran pric- ticamente desnudos. demas, se es ejercitaba en el sgilo y se les exigia un gran ingenio, Par ello, la prueba ideal era a participa cin en la kryptea, donde contaban tnicamente con un cuchillo, su fuerza y su cerebro. Aparte de esa préctica anual, su entrena- miento también consista en la préctica del robo de su comida, «escusa por regla general, Mediante estaprcticatrabajaban el sigilo ye sagacidad, puesto que el ser descubierto suponia un duro cas tigo consistente en ltigazos. Fra en el templo de Artemis Orthia, divinidad tutelar de la edueactin de los jovenes, donde tenian lugaros constantes castigos fsicos. La figura del paidoxionos. es ponsable de las companias de jovenes y administrador de la dis ‘cplina, también era particular en Esparta. En el resto cel mundo {griega, lo normal era que el preceptor fuera un esclavo experto «en letras, mientras que en este caso el puesto estaba reservado a los esportiatas mis respetables La division de los javenes segin su edad era fundamental Desde Ins 12 aos suestatuscambiaba: pasaban a ser erenes oefe- bas hasta los 20 afios En este arco de edad también estaban sepa- rados por afos, subrayandose asi el vinculo entre los nacidos el Se establecian fuerteslazos amorosos entre los jovenes, y tam- bign entre estos y sus maestros Las relaciones com el maestro te- nian, ademds, un caricter formative que se consideraba iimprescindible para una correcta educacién, A los 20 aos, el joven finalizaba su educacion yentraba a formar parte del ejército. A diferencia de lo que sucedia en otras poets priegas la posi- ion de las mujeres era relativamente buerta. El mismo Aristtles (Pol. 1268b 12-40-1270a 1-29) seal, aunque en sentido peyo- rativo, que gozaban de una gran libertad, atribuyendo esta situa~ idm a que las continuas guerras situaban a los hombres lejos de Ja polis En los momentos de declive del niimero de espartiatas, ellas fueron las administradoras de los terrenos agricalas, puesto {que mediante la aportacion de lotes de tierra como dote podtan dlisponer de los mismo. Goraban tambien de una educacion distinta a la del resto de mujeres griegas. Practicaban ejercicios gimnésticos, competian centre ellasy aprendian, al igual que sus compaiieros masculinios, ‘misica, Por otro lado, la mujer espartana era una servidora mis del Estado, pues su funcién era proporcionar al mismo nifios sanos y fuertes, y como en el resto de Grecia, carecia de derechos SOMETIDOS Y CASTIGADOS: HILOTAS (Otros muchos grupos de poblacién carecian de derechos paliticos y.de hecho, staban sometidos al Estado espartano, Uno de ellos PERIECOS: E eran los periecos, “las que viven alrededor”, situados en un punto intermecio entre los espartiatasy los hilotas. Vivian en pequesias poleis, diseminadas por todo el territori laconio, excluyend el ‘rca més proxima a Esparta, propiedad dens espartiatas. La agri ccultura yl ganaderia eran la actividad principal ala que se dedi ccaron, y entre sus responsabilidades estaba el cutivo de las tierras, propiedad de los diarcas. También practicaban la artesanta y el comercio, actividad vedada alos espartiatas,y formaron parte del ejéccito espartano, Salvo por episodios aislados, mostraron tna gran lealtad a Esparta y llegaron a participar en Ja opresidn fisca eideoldgica de los hilotas. Como antes hemos sefialado, Fsparta hallé la solucidn a sus problemas sociales mediante la conquista militar de Mesenia, cuya poblacién tenia, en su gran mayoria, el estatus de hilota a dferen- cia de los periecos, este colectivo estaba absolutamente sometide al Estado espartana, Debian trabajar las explotaciones agricolas propiedad de los espartiatas y entregar parte deo que obtenian de sus propias cosechas, viviendo al limite de la subsistencia. Ast mismo, acompatiehan al cjércitoespartano en campati, como sr- vidores personales de los espartitas,infanteria igera (plo) © incluso como hoplitas. Objto del krypteia, ls hilotas no tenian, como era de esperar, mucha estima por Espria as revueltasy sublevaciones, como la del 464, C. fueron bastante comulnes. Eldramitico descenso del niimero de espartiata yla concen tracién en pocas manos de os lotes de terra fueron la causa de aque tres eyes deépocahelenistica, Ags I Clebmenes Il y Nabis, cfectuaran una p ‘entre los espartatas sometidos a causa de las devdas¢, incluso, ‘entre periecos ehilotas. Nabis fue, sin dda, el mas radical en la aplicacion de sus reformas,legandoa conceder la chudadani es- partana alos hilotas y mercenatios que e eran files. Pero euando selanz6a la conguista del resto del Peloponeso para garantizar el xito de su reforma social la Confederacién Agueay la Republica romana aplastaron a Fsparia. La que fue la rival por antonomasla a reformista, basada en el reparto de tierras de Atenas yuno de losestados mis poderosos dela Grecia clisica qued integrada en la Liga, y mas tarde, en el Estado romano. Las particularidades politcas y sociles la particular forma de vida y In grandeza de estos que se consideraron Tos mismisimos escen dientes de Heracles son ain hoy en dia célebres. NBLIOGRAFTA BASICA Cartedge, . (2003) The Spartans. An Epic History, London, Doninguet Al: Pascual J (1895): Fspartay Atenas ono siglo Val Ma i, Duset. J (2008) Spartan Education: Pout and Society nthe Lessa pe ‘pod CasscaPrass of Wales. Swanses. Dla, (1983): Ear y sus problemas sci Madrid >> Gillegrfia completa en wow daspertafern-aiciones. com on estas palabras el poeta Tirteo, que compone sus po- cemas a partir de mediados dels. VIL aC, para una Es- parta enfrascada de nuevo en una guerra contra los mesenios, evoca la primera de esas guerras en la que habjan combatido generaciones anteriores. Esta referencia es, ademis, Ja mas antigua conservada que se refiere este conflicto que, con diversos niveles de intensidad, recorre la historia de Esparta y de Mesenia desde el s. VI a. C. hasta el 369 a. C, cuando los tebanos, después de haber derrotado alos espartanos en Leuctra, liberan Mesenia y promueven Ia fundacién de una ciudad inde- pendiente, Mesene, en el pais hasta entonces sometide a Esparta A pesar de que la historia de los mesenios, griegos sometiddos yy esclavizades por otros griegos,result6 muy atractiva en la An. ligitedad y ello ha proporcionado muchas informaciones, las rmismas no aportan siempre datos que los historiadores moder: ‘nos puedan utilizar con garantias, Especialmente significative LAS GUERRAS MESENIAS por Adolfo J. Dominguez Monedero Universidad Autonoma de Madrid A NUESTRO REY, AMADO POR LOS DIOSES, TEO: POMPO, GRACIAS AL CUAL CONQUISTAMOS LA ESPACIOSA MESENIA, MESENIA BUENA PARA ARAR, BUENA PARA CULTIVAR. POR CONSE- GUIRLA LUCHARON A PUNTA DE LANZA DU RANTE DIECINUEVE ANOS SIN PAUSA ¥ SIEMPRE CON ANIMO RECIO LOS BELICOSOS PADRES DE NUESTROS PADRES, Y AL VIGESIMO, DEJANDO ATRAS LOS ENEMIGOS SUS TIERRAS, ABANDONARON LAS GRANDES MONTANAS DEL TToME, RICAS de esto es el testimonio de Pausanias, que escribe en el siglo I 4. C.y que dedica un libro entero a Mesenia; su relato, a pesar de su gran extension y proliidad, estérepleto de historias que entran mas de lleno en lo que podrfamos considerar mitologia ysporlo tanto, de problemitice aprovechamiento para el histo- riador No obstante, decenios de estudios han proporcionado, sino respuestas 2 todos los problemas, al menos un panorama bas tante coherente de lo que representaron las Guerras Mesenias cn Ia historia de los dos principales actores implicados, Esparta y Mesenia. Podemos empezar diciendo que, en el s. VIIa. C cuando! ras poles griegas los problemas del acceso ala tierra de parte de la poblacién se resolvian mediante la colonizacién en ultramar, en Eeparta se opt6 por la conguista del territorio que limitaba al oeste con el suyo, al otro lado del Taigeto, la cor- dillera que separaba Lacedemonia de Mesenia, Sia veces as em SPER FE > tee tse fie pra exe S556 mars IS, Cty ela ne ies eens ars My vie 1 ih ps eq rep en cpr ets 2 pa tain abiee et sng swans on sas de Ws ‘sr i pvc ind sis lr aes prt a rc y ene sbi ka we wp lH pas et Poets se pc espns ean sa qe nha ea aba zsh, ee pri el en I nd a “lad Mon Mos Babs Es cent ue 9 toe bien ds ns presas coloniales no resultaban sencillas, 0 incluso fracasaban, ante la resistencia de las poblaciones que residian en la tierras que elegian los griegos para asentarse, en el caso de Mesenia, ‘con mis motivo, la empresa de conquista no iba a resultar sen- cilla, Aunque no es demasiado lo que sabemos, no hay por qué dudar de que el nivel de desarrollo econémico, social e, incluso, politico de Mesenia en esos momentos no fuese muy diferente el que poseia Lacedemonia, Durante las fases Protogeométrica y Geométrica la poblacion habia empezado a concentrarse en. centros proto-urbanos, une de los cuales se hallaba al pie del monte Itome, en la zona en la que en el siglo IV a. C. surgisfa la yamencionada ciudad de Mesene. Del mismo modo, ya en els. Villa. . se rendia culto a Zeus Itomata en la cima de esa mon- ‘tana emblematica para las mesenios. Este desarrollo, paralelo al que estaban experimentando otros territories griegos, s@ vio cor. tado de modo brusco por el expansionismo espartano, Aunque las causas de la guerra fueron explicadas por sus protagonistas en claves mitico-religiosas (ofensas a los dioses. actos de soberbia, ec.) cl passje de Tirteo que reproduciamos al principio daa clave principal para explicarla guerra: Mesenia 8 un tertitorio extraordinariamente fertily con unas Manuras de gran extension y, tal vez, con una poblacién menor y quiré percibida como menos exganizada por sus ambiciosos vecinos, Jo que la hacia, en teorf, presa facil de una Esparta donde las diferencias sociales hacian complicado accede ala terra a parte de su poblacién, Si bien los historiadores modernos suelen hablar de tres 0 ‘cuatro Guerras Mesenias, el panorama entre los antiguos es algo mis complejo. Muchos pensaban que, antes dela guerra del 464 .C..]a mejor documentada, slo habia habido una, la del siglo Vill a, aunque hoy dia se suele pensar, antes de esta dtima, en dos o tres. Fs posible que la primera guerra tuviese lugar du ranted tiltimo tercia del siglo VIIt aC. porque, segin pensaban los propios antiguos, la fundacién dea colonia espartana deTa rentocn el sur de Italia, que tavo lugar hacia el 706 a. Chabria tenido lugar poco después del final de la guerra. Ya la gran du racién de la guerra, que Tirteo ciftaba en veinte ais, daria cuenta de su dureza, la cual se agravaria porque, en algunas tra dliciones, los espartanos habrian jurado no regresar a su patria hasta haber finalizado la misma lo que en todo caso, resulta sos- pechoso y recuerda demasiado al ejemplo dela fabulosa guerra de Troya como para ser convincente, Segiin Pausanias, ea primera guerra habria conocido seis grandes batalla; tras ls primeros reveses, los mesenios habrian abandonado sus cludades para buscar refugio en el monte Itome contra el que se centrarian los intentos de los expartanos. Ambos bandos habrian contado con aiados externos; ast ls espartanos habrian dispuesto en un primer momento de mereenarios cre: tenses y luego de aliads corintios, mientras que los mesenios recibieron apoyo de argivos, arcadios y sicionios. A pesar de a: igunas victorias, en el vigésimo afio de la guerra, y tal y coma aseguraba Tirteo, los mesenios desalojaron su ciudad en el ‘monte Itome, que fue ocupada y destruida por las espartanos. Es dificil pensar, para el siglo VIIla. C.,en una guerra tan siste- mitica y combatida, ademds, por hoplitas en un momento en el {que este sistema de combate ain no se ha consolidado en Grecia: del mismo modo, ls alanzas ene los contendientes esponden ‘mis bien asituaciones geopoliticas del Peloponeso en siglos pos- teriores y recuerdan mucho a las que existian en la epoca de la fundacién de Mesene en el 369 a. C, Por iltimo, Pausanias uti- liza fuentes muy tardas y, en todo caso, posterioresala creacién del estado mesenio en el siglo TV aC. lo que hace que en las rmismas se hayan introducid no pocos anacronismos. No obs- ante, tampoco hemos de rechazar de pleno el peso que las tra- diciones orales puedan haber jugado en la elaboracién de una identidad mesenia que parece haberse mantenido durante los siglos de opresién y en la que puede haber algin retazo de rea lidad. Sil final de a primera guerra de Mesenia significé la ocu: ;pacidn completa de todo el terrtorio yla conversién en hilotss de los mesenios o, tan solo, en tributaris © si, por el contratio, Esparta solo logré ocupar una parte de la region, es algo que tampoco potemos saber con certera LA SEGUNDA GUERRA ‘Aunque, como decfamas antes, muchos autores antiguos teu: «fan una sola guerra ya un solo momento la ocupacidn espar~ tana de Mesenia, parece bastante claro que una parte importante ‘de los poemas de Tirtco,en especial aquellos de més encendido belicismo y patriotismo, parecen tener como objetivo motivar alos espartanos en un nuevo enirentamiento con los mesentos En efecto esta segunda guerra habriatenido lugar durante lase gunda mitad del s. Vila, Cy se habria provocado por el des contento de los mesenios ante las duras condiciones que tenian que soportar. Fl instigador y uno de los principales protagonis tas de esta guerra es cl mesenio Aristmenes de Andania, con: vertido en la Mesenia renacida del siglo TV a.C. en un auténtico héroe nacional, lo que cantribuyé no poco aalejar su imagen de lo histérico para pasar lo mitico. La guerra se inicié con buenos ‘presagios para los mesenios, que consiguicron plantar cara, aun~ «que no desrotar, aun ejército espartano gracias al valor de Aris témenes. Poco después se inicié la interveneién en esta guerra ‘también de los aiaclos ee ambos banelos, los habituales arcadios, argivos y sicionios entre los mesenios a los que se unieron los, Se FRR lens, y los corintios y los lepreatas del lado espartano, También se menciona a los descendientes de los mesenios que hablan aabandonado su patria final de la primera guerra, Los dos ejér citos asi compuestos se habrian enfrentado en un lugar llamado el “Tiimulo del Jabal, situado en Esteniclaro, Los espartanos sufrieron all una derrota sin paliativos que ponia en grave viesgo su dominio sobre Mesenia al tiempo que, entre los mesenios, se realirmaba dl liderazgo de Aristmenes, Es probable que, ante la situacién de desesperacién en Es- parts, el pocta Tirtco haya compuesto algunos de sus poemas ‘mas célebres,incluyendo aquél con el que comenzabamos este trabajo, recordandoles alos espartanos sus obligaciones para con la polis y exhortindoles a reemprender con mas dnimos la guerra, No obstante, y antes de que reaccionaran, tuvieron que sufrirdistntasrazias en su propio territorio ivigiéas por Aris- tomenes con el apoyo de unos mesenios envalentonados porla victoria, En el tercer aio de la guerra tuvo lugar la batalla deci- sivaen un lugar llamado la “Gran Fosa”, quiz cerca de Andania, ‘Alli la victoria fue espartane aungnela tradicién era undnime al asegurar que Ja misma se consiguié no tanto por su valor sino porque hablan sobornadio al rey de los arcadlos, los cuales tra: cionaron alos mesenios. Tras una gran matanza entre estos, de- cidieron abandonar Andania y retirase al monte ira, cerca de la frontera con Arcadia, desde dande, y durante onee af, le varon a cabo una guetta de guerrillas contra la Mesenia acupads y Lacedemonia, legando a veces hasta la propia Esparta en sus corterias. Prefigurando ya el cardcter heroico de Aristomenes Jos mesenios narraban historias de capturas y milagrosas salva~ ciones de su héroe: sin embargo, los dioses habfan decretado la rina de Mesenia, aunque también su recuperacién posterior y al final los espartanos ocuparon ese ditimo reducto, Aunque Aristémenes se salvé, acabé muriendo en Rodas siguiendo el destino de muchos otros mesenios que consiguievon exiliarse; por su pure, los que permanecieron en Mesenia acabaron con: vertidos en hilotas de los espartanos, que se habian repartido el tervitorio obligando sus antiguos habitantes a cultivar las te +108 para ellos. Los mesenios recordaron siempre este hecho puesto que, cuando Epaminondas fundé la Mesene indepen- dlienteen el 369 a, C. tras iberar a Mesenia de Esparta, se le hizo saber que habian transcurrido 230 anos desde su definitiva ocu- pacion, Si para la primera guerra puede haber mas dudas, en la se- sgunda parece claro que los mesenios pudieron oponer alos ¢s- partanos un ejército homologable al suyo, quiz ya de tipo hopltico, con grupos de tropas selectasa las drdenes directas de Avistomenes y dispuestas a ejecutar las acciones mas arriesgadas; se nos informa asimismo de que estas tropas bien adiestradas fueron las empleadas para llevar a cabo numeroses correrias y golpes de mano durante los once afios en Jos que los mesenios resisticron en el monte Hira, No obstante, la ocupacién espar tana de Mesenia, en la quecolaboraron también grupos de alia dos asentados en el teritorio como perievos, acabé cerrando el No gh de heres Mere, cr As, que Pace bn suid en J nares stan: arto de cen ran, sab amino por cba dlrs y amps a meet too dl adver pas dee eGo avatar de wes ade de su Scie pen ena mre, pra ea equ rel parte jane ran ule cerco en torno a ese tiltima posicién hasta que los mesenios se vieron obligados a abandonarla Esta segunda guerra, que habria concluido hacia e600 2.C., sell, durante los siguientes sighs, el destino de Mesenia, Los peligros corridos por Esparta y la necesidad vital que la gran polis acedemonia tenia de ese territorio para llegar a ser, en el siglo siguiente la gran potencia del Peloponeso forzaron, como ¢s bien sabido, cambios importantes en la estructura politica y militar de Esparta. En cuanto a los mesenios, y aunque no pue- den descartarse eventuales levantamientos, no parece que hayan planteado graves problemas hasta el ato 464 a. C. Algunos aue tores hablan de una tercera guerra de Mesenia entre finales del 8. Vie inicios dels. Va, Cla tiniea informacién directa de ella se debe a Platon, que justifica la ausencia de los espartanos en labatalla de Maratén (490 a. C.) porque, segin el fildsofos habia estallado una guerra con los mesenios. De esta guerra, sin em: Dargo, no tenemos més datos si, de hecho, esa fue la causa de la incomparecencia espartana en esa batalla, quiz4 deberiamos pensar sobre todo en algin levantamiento mas 0 menos aislado «que en una guerra; sin embargo, quiza este estado de ciertaefer vvescencia podria explicar la guerra que se desencadenaria ahos despues. LA TERCERA GUERRA Por lo ya visto, la iltima de las Guerras Mesenias, la tercera, ha bria sido la que estallé en el aio 464 a, C, bien documentada lode de balla is uid dl gue ly ser a ae, come ders ‘yar feet de AMQUERS jr» MOPUDS ext erm rac cones rus de combat Ext argue cee al serv edeneno onbte con un 20 single ys rae eric lags muy deren de ro compe y eis Je 8 cebu gue exarane con un xo eri a nos eat qu fre, y cn na crt de bron de cam por autores antiguas contempordneds 6 préximos alos hechos como Tucidides. La oportunidad vino dads por el desencade- rnamiento de un gran terremoto en eséaio, que devasté profin- damente Esparta y que provocé levantamientos de hilotas, en especial los de Mesenia, ante los graves daios y el gran mimero de vietimas que suftié la citdad, La sensacién de que Esparta podria ser derroteda la pereibicron los propios espartanos, que lamaron en su ayuda 2 sus aliados, inluyendo alos atenienses, aunguie estos fueron despedidos pronto porque los espartanos pensaron, quizé no sin razén, que su propésito era mis ayudar alos mesenios que a ellos mismos. Es posible que el grueso de los rebeldes se concentrara, como habian hecho en la Segunda Guerra, en Esteniclaro y ali eliminaron a un grupo de trescien tos espartanos, dirigido por Arimnesto, un héroe de la batalla de Platea que habia acudido a sofocar larevuelta. No conocemos demasiados detalles de esta guerta pero parece que los esparta~ ‘nos consiguieron rechazara losiesenios hasta el monte Itome, donde resistiran durante diee afios. No obstante, y ante la in= capacidad para desalojarlos, establecieron un pacto con ellos, jgarantizado por Zeus Itomafa, qué les permitia conservar sw li- bertad si abandonaban con sus mujeres € hijos Mesenia yno re- sresaban mis Es dificil saber qué capacidad militar podian haber tenido los mesenios si, como parece, habian constituido una poblacién sometida desde el final de la Segunda Guerrai la Vietoria sobre la fuerza de Arimnesto se jusifica por el exiguo niimero de los Thelpusa © Anse " Theganoussa ‘espartanos y por la gran concentracién de mesenios, Sin em bargo, la mayor preparacién delas espartanos en campo abierto dis de notarse pronto y eso llevé a los mesenios a refugiarse en zonas de dificil acceso donde pudieron resistir largo tiempo, aunque sin esperanzas de poder imponerse a sus enemigos. Fs posible que, tal y como habia ocurrido al final de Ja Segunda Guerra, desde el Itome pudiesen haberse dedicado a hacer co ‘rerias sobre la llanura citcundante que, aunque no peligrosas para los espartanos, sin duda eran molestas, No cabe duda de que fue ello lo que propicié el acuerdo entre ambas partes, que se saldé con la marcha de los sublevados, Hypsous © 5g 083 Gaiety) one suman RPE Dathos zeisia we 223 eo Tie i SBP ARH A-STA a iM 5 We Phigalia Nomia Mong Alea Caphyae Torthyneion r Orchomenus [ie ee Estos exiliados fueron acogidos por los atenienses, que los establecieron en Naupacto, ciudad que habjan conquistado en 41456 aC, yen donde jugaron un papel fundamental en las futuras guerras con Esparta, en especial en la Guerra del Pelo- pponeso. Estos mesenios, una vez que los atenienses se hicieron con la isa de Esfucte se inflltraban en la Mesenia ocupada ¥y contribuyeron, junto con los mesenios que alli residian, a mantener ocupaclos a los espartanos ante la amenaza de nuevas revueltas, fvoreciendo asi el esfuerso de guerra ateniense, Tras Ja derrota ateniense tuvieron que abandonar Naupacto y em- prender de nuevo el exilio; pocos de ellos vivitian para retornar ‘Territorio lacedemanio _— Territorio meserio: a [7 Terrtro arg siglo ac) Vis de comunicacidn en la época a su patra liberada por los tebanos, aunque muchos de sus hijos y nietos so hicieron. ‘Con la expulsién de los mesenios sublevados hacia el 452 a. C. acaban las guerras mesenias: lasacciones que parte de los sen eee ‘mesenios levaron a cabo durante la Guerra del Peloponeso, apoyados por los exiliados de Naupacto, no pueden conside- arse una auténtica guerra sino tan solo tareas de desestabili- zacién de la retaguardia. Al final, ya pesar de su resistencia y su aposicién al dominio de Esparta, no fueron ellos quienes consiguieron recuperar su libertad sino que hubo que esperar a que una nueva coyuntura internacional lo favoreciera, En efecto, fue Epaminondas quien, tras derrotar a Esparta en Leuctra (371 a. C.). y como medio de mantener controlada a su encmiga, decidi6 devolver la libertad a los mesenios y fun- dar una ciudad, al pie del emblemético monte llome, que ser- virla de centro del nuevo estado. Esta ciudad, Mesene, creada segii los mds avanzados edinones urbanisticas del momento, ha sido objeto de abundantes y modélicas excavaciones y res~ tauraciones que han hecho de la misma uno de los mss inte- resantes y mejor conservados parques arqueoldgicos de toda Grecia, La ereacién de Mesene propicié el desarrollo de un com- plejo entramado ideologico que trataba de presentar una his- {oriacoherente de los mesenios desde los primeros momentos de su conflicto con Esparta hasta su retorno y la creacion de su estado, Fn esta elaboracién se integraron tradiciones orales, basudlas en hechos reales, junto can otros elementos de tipo le- gendario e, incluso, folcérico, que servian para cimentat la nueva identidad mesenia pero que, al contener materiales de ddudosa credibilidad, no hace sino dificultar la apreciacién del historiador contemporaneo sobre las guerras que tuvieron ugar entre ellos y sus ancestrales enemigos los espartanos. [rem ssca Uomingez Mondor... C207: "Los rasenias del isspora: dela sx ‘isdn ola resisterei” Stas Hetrce, Haart Argue 5. pp. 18- ‘o, Luraghi N-CZODRE: Te Anist Messen Constructions of ticity and Nomar Cambri gd, 0. (2004: Aristomenes of Messre Legends of Spart's Nemesis. Svansea Parker, ¥ (BH; "The Cates ofthe Messesian Wars’ Chron 2L pp. 25-7 Pritchett. W.K (185): “The Topagreny of Trio ond the Nessenan Wars’, Studs in Acint Seek Toacarapy. Berkley, pp. 8. > Biblogrte completa en wnvicespertaterro-edianes.com 5 por César Fornis Universidad de Sevilla EGOLATRA PARANOICO O ESTADISTA GENIAL ES EL DILEMA QUE A PRIORI ASAL E ASOMAN A LA COMPLEJA PERSONALIDAD DE ESTE REY ESPARTANO QUE, EN BUENA DORES QUE A LOS HISTORIA- MEDIDA, CATALIZO LA POLITICA INTERNA Y EXTERNA DE SU POLIS A FINALES DEL ARCAISMO GRIEGO, EN EL TRANSITO DEI SIGLO VI AL V 4. C., UN PERIODO CRUCIAL EN EL QUE ESPARTA APUNTALO SU HEGEMONIA EN EL. PELOPONESO E INCLUSO SE AVENTURO EN EL INTENTO DE CONS- TRUIR UN IMPERIO EXTRAPELOPONESICO QUE REBASARA LA FRONTERA NATURAL DEL ISTMO DE CORINTO. EL REINADO DE CLEOMENES I ENCARNA ASI UNA DIRECTRIZ, POLITICA DE MARCADO TONO IMPERIALISTA QUE SE VERIA INTERRUMPIDA POR LAS GUERRAS MEDICAS Y; ENSEGUIDA, POR LA ARCHE ATENIENSE QUE NACIO DE LAS MISMAS, PARA RENACER CON RENOVADOS BRIOS TRAS LA VICTORIA EN LA GUERRA DEL PELOPONESO, BAJO LA EGIDA DE LISANDRO Y AGESILAO IL. lemenes 1 de Esparta(h.520-h, 488. C,), dara de éfor0 Quildn, uno de los Siete Sabios de Grecia, al que la tradieién atribuia la tan site como brutal transformacion de Fsparta en un estado militarizado y hermético, es un per sonaje relativamente bien documentado (la informacign mis detallada, bien que dispersa, proviene de las Historias de He rédoto, que da cabida a unas fuentes hostles hacia el polémico ry) yde una notable importanciaen el marco de proceso his- t6rico por el que atraviesa Esparta en particular y Grecia en ales del siglo VI comienzos del V a. Enel pirrafointroductorio haclamos ref plejs" personalidad del rey Cledmenes. ¥ es que, de una parte, general af fenciaa la ‘com. tenemos que la intensa actividad diplomtica y militar desple gida por Cleémenes consolida la hegemonia espartana ea el Peloponeso y amplia su influencia al resto del continente friego tal y como vemos en la asuncin del liderazgo heleno en a luche contra el invasor medo poco despues; de ot, el excesiva protagonismo y el poder personal acumulado en st persone, asi como el frecuente ydescarado recurs ala religion en proveche propio, suelen ser interpretados como signos de despotismo y de extralimitacion en sus fanciones en rlacion con el papel que la Eunomia (“el Buen Orden”) espartana re Serva la insttucién real. Sia ello sumamos detalles truculen- tos como el consumo de vino en estado puro -sin mezclar con gua, sezin la costumbre griega~ y quizd hasta de cannabis, wea | > figuilsvotras de HOPUTAS 2 pono del ple de Aenisa Cr, xara, 60.50. h gue habrian alterado de manera significativa su comporta- miento (Herédoto 6.84), se comprende que en a figura de Cle- Biblografiacorpleta en wow daspertaterro-eivianes com Car w se ame TUCIDIDES, EL HISTORIADOR ATENIENSE, LA- MENTA EN UN FAMOSO PARRAFO DE SU OBRA EL HERMETISMO DE LOS ESPARTANOS EN MA- TERIA MILITAR: INCAPAZ DE OFRECER CIFRAS EXACTAS DE LAS TROPAS MOVILIZADAS CON OCASION DE LA PRIMERA BATALLA DE MANTINEA (418 A. C.), CONFIESA QUE “EN EFECTO, EL. NUMERO DE LACEDEMONIOS ERA DESCONOCIDO, DADO EL SECRETISMO QUE CARACTERIZA A SU REGIMEN POLITICO” (5.68.1). DE ESTA FORMA TUCIDIDES PRESENTA, LA IMAGEN, FRECUENTE ENTRE LOS GRIEGOS (¥ HEREDADA EN GRAN MEDIDA POR LA INVESTIGACION MODERNA), DE EsPARTA COMO UNA COMUNIDAD DIFE- RENCIADA, CONSERVADORA ¥ CELOSA DE SUS TRADICIONES. El ejército espartano en su periodo de apogeo (490-362 a. C.) Organizacion y tactica por Fernando Echeverria Rey Universidad Complutense de Madrid sta afirmacién encierra, sin embargo (y por lo que res exageracién: por un lado, Tucicides es, junto con eltam- bign ateniense Jenofonte (ambos intelectuales con experiencia personal en combate), la fuente mis extensa y fable para ka re- construccin de las prcticas militares espartanas, con un cono- cimiento en ocasiones de primera mano sobre su organizacion Las campaias y expediciones espartanas ocupan una parte sustancal de ls obras de ambos. Por otro lado, durante la época clisica précticamente todas las cindades griegas, tanto las gran- des potencias como las pequefias comunidades, tuvieron en on ‘momento w otro experiencia y conocimiento del modo de com- batir de los espartanos, ya fuese como aliados o como enemigos de Esparta, una experiencia en algunos casos (como el de Co- into) reiterada a lo largo de décadas. Con todo, las dudas de Tueidides son una clara invitacién ala reflexién sobre un tema que, lejos de la imagen t6pica y utépica que poseemos, entrafa serias dificultades de recons- teuceign, Pone de manifiesto el cardcter lamentablemente frag- mentario de nuestro conocimiento sobre la organizacion militar espartana, por una serie de motivos: en primer lugar, Jainformacién aportada por as fuentes principales (Her6doto de Halicarnaso, Tucidides y Jenofonte) no es siempre cohie- rente y a menudo es de hecho conflictiva, por no decir deses. perantemente escasa en ciettos aspectos; sabemos mucho sobre las campaias de los espartanos pero sorprendentemente poco sobre Ia estructura y onganizacién de su ejército. En se: gundo lugar, el ejército espartano era un organismo vivo y di- niimico que experiment6 cambios durante la época clisica, evolucionando constantemente; por ello, el efército de las Gue- ceeriqremea | 25, 4 Recesmcin de un API" dedi ooo wat de gura en el sancanie > PORPAK en roc. 2.C Me de Digin i eB en ipa senda mit Ge. CMe de inp Sobre su ecards ‘apt seas el ae mdi una ar e coupe de madera agrc an reo en ja de bone 25 come | GORGONEION der, gre, pra ue pasa a antbran a ouopcic quel deca, ain en ta Sa ej de boc: se era ingerdo —y 22 poblerene ii xlhada i presenta mantra con cae pen y Eas eI y tran en vs ca con Ciera oohblemereelburado en un eer def Magus Gea). Se ha dies idl priica els reams en race de ls aoe, yx ue eae por pare haber aprad joo cee protec, endo gus ple eras pare per doe pasta ol bray 2s ara que agra an a ae ea sonido que ea peor forma essere sce sone acid para combate et Tange ange hy aes qu ich que tm bigs 5 un arma apn pra un combate ris ras Persas (490-479 a, C.) no es el mismo que eldela Guerra fie ag del Peloponeso (431-404 a, C.) 0 la batalla de Leuctra (371. C)). Por diversas razones, tenemos una informacién mas com- plets y coherente para la época més tardia, la narrada por Je- nofonte. En tercer lugar, la “leyenda” de Esparta, creada ya durante la Antigiiedad ¢ impulsada especialmente por el bid- ‘graf Plutarco (ca. 0-120 d.C), ha contribuide a deformar nuestra imagen del ejército espartano, al introducir informa- ién anacrénica, manipulada o directamente inventada sobre sus costumbres, tradiciones y pricticas en combate. Cribar y para el ejército, No obstante, el re- Caco COMM, 12, Hee Agu de Roms, os pars odd ae {po de aco remoncan al M2 C, para cmertne en ols pep do aco gigas sta cami del V2 xan 2 ws deca Radeon brane, es ir se ipo un aaa de la desnads 2 anoriga os gps ria que lal ecb are xz La Penida ¢e ss cis peta ‘ue, ares dl coma, Soi fe Herara franca, ae a pate prin de ben, te alge ea a ut Pon llr poten el fae tial fora mist la 200» on rene, kx gaan cnphtn Betis enchete oe pee Cares ae Se So oe desde a Pt Book, ‘koi, “habitantes del entorno”), poblaciones de las comunidades de Laconia (principalmente, y en menor medida de Mesenia) dependientes de Esparta, Eran hombres libres que carecian de derechos civicos en Esparta, y que en su condicin de poblacién sometida estaban obligados a servir en el ejécito espartano. Es probable que la denominacién de “lacedemonios” que aparece en las fuentes haga referencia « efércitos espartanos en los que los periecos estan presentes. Por sltimo, Esparta también mo- Vilizaba frecuentemente a los hilotas, comunidades que habian sido reducidas& la esclavitud durante el periodo de expansin consolidacién de a polis espartana. Los hilotas servian not- malmente como asistentes a cargo del equipaje de los soldados, pero podan servi también como tropas ligeras fuera dela fa- lange y destinados habitualmente ales flancos ala retaguardia, cuando acompaiiaban al ecto espartano, e incluso combatie armados con equipamiento pesado, Naturalmente, no todos estos contingentes se reclutaban siempre y en la misma proporcién. Los espartiatas y periecos eran movilizados para las campafas espartanas en los escenatios principales, y especialmente cuando Espartallamaba también 2 in des vse —AINDSS- dc ee en be la ds fb BUMURDENGEA 09 Cr ax een wa cake de tena, ene "is 9 aro yanks. Sins ca fone li Bj Eco si icin han trae dvd er de is, ave ic pie ew mac ib aie ue aun ern ie rues pr 37 bein de fee por 16d oi. spies seri wo rents de epi & pet espe hi nae a Hoc fr Fret ae ee ce peo Creat, al Ga cmp pu cba ion Pili RTP & hoe Ln ee mc pcan ee sg fas etn omens 1 adie 9, i et trig as xv en spb aan pane pan cE # eu aoe |g gene sae ib a. esa ees ire aber sis and oe sus aliados de la Liga del Peloponeso. En esos casos, Expartaes- taba representala por el ejército ciudadano al mando de uno de los reyes. En los esvenarios secundarios, sin embargo, Esparta destinaba ¢jéreitos integrados cast exclusivamente por hilotas, algunos de ellos iberados como consecuencia de su servicio (a+ mados neodamodeis),y ditigidos por mandos de estatus espar- tiata 0 mothar, Enel efécito que el general Gilipo lleva Sicilia para auxiiar aS era el inieo espartano de nacimiento en una tropa de 700 hom- bres, mientras que ef general Brasidas operé en Traciaen la dé cada de los 20 del siglo V a. C. con un ejército formado {ntegramente por neodamodets. Enel siglo [V a. C. ef rechutamiento del ejército ciudadano se hacia por grupos de edad: los hombres en edad militar (entre los 20 los 60 afios) eran fécilmente movilizados nombrando simplemente los grupos que tomaban parte en ella. En Leuctra, por ejemplo, estaban presents espartiatas “hasta 35 aos a partir de la madurez’ es deci, 35 grupos de edad o ciudadanos entre los 20 y las 35 attos Este sistema puede retrotraerse sin duda al siglo V, aunque se desconocen las circunstancias en las que se acusa contra cl asedio ateniense (415 a. C.), 1 implant6 defintivamente, No hay informacion exacta sobre el reclutamiento de los demas grupos, pero lo mas probablees que Jos periecos fuesen movilizados por sus propias comunidades hasta cumplir con e] cupo estableeido en cada movilizacién, ‘mientras que los hilotas serfan seleccionades por los espartanos eacuerdo ala funcion que irian a desempefar os hilotas des- tinados a servir como asistentes serian posiblemente esclavos domeésticos que acompafiarfan asus sefiores, mientras que aque- llos destinados a servir come tropa serian tal ver movilizados cn bloque en las distintas comunidades hilotas repartidas por Laconia y Mesenia TROPAS, ESTRUCTURA Y MANDO 1a espina dorsal del ejrcito espartano estaba formada, por tanto, por infanteia pesada de origen principalmente ciuda- ddano, complementada con contingentes de periecos. Los hilotas, junto con unidades de mercenarios denominados “peltastas” (id. infra), consttuirian la infanteria ligra. La escasainforma- PUNTS DE LTA 2 i112. Mca Aue de ans. {a fama end pineal ara sr sia dl opi, una aged de fe 2 y 3m y dotala cen wea pana de hee, somabnee de ema ec, con wa gad de see 3035 an y 45 en de andy un reps de bone estaria compuesto por 6 ‘moras, 12 lochoi, 48 pente- ostyesy 192 enomotias, lo aque arroje una cifra total de 7.680 hombres en sti mé xima capacidad. Este sistema debid im plantarse progresivamente a lo largo del siglo V a. Ca aunque desconocemos por completo de qué modo. Tampoco tenemos detalles precisos sobre cudl seria la corganizacién anterior, aun que, puesto que ls unidades de combate rflejan los me canismos de organizacién social en cada perfodo hist6rico es pro: bbable que de un sistema basado en las tes irbus doriasen el siglo Vila. C. se pasase, probablemente,a otro basado en las circuns- cripciones teritoralesoriginarias de Esparts (obi, “aldeas”) en elsiglo Via, C. Muchos autores defienden que antes dela Guerra ‘del Peloponeso el eército espartano estaba organizado vinica- mente en cinco locho’oregimientos correspondientes alas cinco “obas” oaldeas de Esparta, aunque esta hipétesis plantea nume- ros0s problemas, ‘Alas unidades ciudadanas hay que sumar dos contingentes iferenciados: los escritas (skrita) eran una unidad integrada posiblemente por periccos de la regidn de Esvritide, que ser- Vian habitualmente como infanteria pesada pero podian ejercer también funciones de escaramuzadores,y euyo niimero rondabe los 600 efectivos. Los “caballeros”(hippeis),que no deben ser eon- fundidos com la caballera, eran una unidad de infanteriapesada dedliteformada por 300 hombres y que consttuian a guardia del rey en combate. Los hippeis se encuentran siempre rodeand al rey en la formacion, y suelen ocupar con él el flanco derecho, el lugar més expuesto y por tanto de mayor prestgio. Esparta disponia de unidades de eaballeria regular desde 4240, Cal parceer organizadas en 6 unidades también deno rminadas “moras”, al mando cada una de ellas de un oficial Ila mado “hiparmosta”. EI nimero de efectivos en cada mora podria rondar los 100-120 jinetes. Los cabellos eran aportados ‘por los espartiatas mas pudientes, mientras que los jinetes se reclutaban posiblemente entre los espartanos de clase inferior. El papel de la caballeria espartana en las batallas es general ‘mente muy reducide, y Jenofonte, al hablar de los preparatives para la batalla de Leuctra, apunta que era de muy mala ealidad, extraida de entre los individuos mas débiles y menos ambicio- s9s (Hell, 6410-11), Naturalmente, esta afirmacién puede re- ferirse dinicamente a la campaia de Leuctra, y no tratarse de una valoracién general Por timo, Espasta incorporé a partir dela Guerra del Pe~ loponeso contingentes mercenarios de tropas ligeras que a me- ‘audo servian, coma Tes hilotas, en escenarins secundarios en ls que el ejército ciudacano no era movilizado en mass. Estas tropas, denominadas “peltastas” por su caracteristico escudo ligero llamado “pelte®, se generalizaron en toda Grecia por su versatilided, y se hicieron més abundantes y frecuentes en los ejércitos espartanos alo largo del siglo IV a.C. El grupo social de los espartanos de pleno derecho, los &- partiatas, aportaba los individuos que ocupaban los puestos iis elevados de la cadena de mando. A Ja cabeza se encontra ban los dos reyes, que durante a épocaarcaica habian dicigido juntos a ejército pero alos que en époce clisica se impuso un reparto de funciones con el fin de evita disparidad de criterios ‘en campatia: uno de ellos comandaba al ejéreito ciudadano, mientras el otro quedaba en Esparta, Su autoridad sobre el ej ito era amplia, pero no absoluta, pues las fuentes muestran que los ofciales de alto rango podfan discrepar de las decisio- nes tomadas e incluso en ovasiones negatse « cumplir érdenes (aunque posteriormente fuesen castigados en Esparta por ello), mientras que cualquier soldado podia elevar la vox para expre- sar su opinién, como el caso del veterano espartano que recon- vino al rey Agis por su arriesgada maniobra previa ala batalla de Mantinea (418 a. C) De entze los espartiatas salia también el navarco 6 coman- dante de la lola, y posiblemente también los polemarcos (co- ‘mandantes de eada mora) y os lochagos (comandantes de cada Toctios) Las escalas inferio- res del mando, correspon- dientes alos pentekosteresy los enomotarcos, debian cu- brirse en parte con esparta- nos de clase inferior. En el siglo IV a. C.la cadena de mando esti ya fjada, y las responsabilidades de los Hegre de aca on brn, ML 2G Meo Aqui de eas. EL HEGHON « SUROTER "ea lagen” yoda que a fms see aquibada, 0 5 pea pari, y seria crm puns a8 sil on ca de gu pa po piawene dha e cuba Mes, Sera para ue bs fas psi eI blige reat cee 2 es eneiges aldo sein tas ara, distintos oficiales estan bien definidas. Dicha cadena garantizaba que el ejército dispusiese de unidades plenamente operativas hasta en el nivel més bajo, pero, al contrario que los centuriones dels actuaban por iniciativa propia legién romana, los enomotarcos y pentekosteres rara vez ESTRATEGIA Y TACTICA En términos generales, los espartanos podian emprender dos tipos de operaciones, a pequefa y gran escala, en funcidn de la ‘magnitud de los recursos movilizados. En las operaciones a pe- ‘queria escala, generalmente en escenarios secundarias o alejados del Peloponeso, participaban ejéreitos de hilotas y peltastas al mando de generales de origen espartiats, ycon minima (o mula) representacion del ejrcito ciudadano. Estos ejércitos, como el de Brasidas en la costa de Tracia o el de Gilipo en Sicilia, eran tunidades moviles y versitiles que debian operar en zonas exten: estar preparadas para emprender diversas ac sas y que debi ciones militares, desde la toma de una ciudad al enfrentamiento con infanteria pesada enemiga. Su importancia iré creciendo a medida que Esparta extienda su influencia por el Egeo durante Ja primera mitad del siglo IV a. C En las operaciones a gran escala participaba el ejércitociu- dadano y se movilizaban también los contingentes de periecos y: normalmente, de los aliados de la Liga del Peloponeso. El mando recaia en uno de los reyes el ejécito operaba en es cenarios principales, habitualmente proximos al Peloponeso ‘Laestrategia fundamental consista en enviar la fuerza més nu. ‘merosa posible directamente al territorio del enemigo para for zar su rendicin 0, en caso de resistencia, conseguir una espera > GREDAS—CHEMDES,. CMe d lie fin ado que o dame del aps no Negba para cbr as peas, se desaares ets prsteciones para as exis. Lv prin: jens we aes wll, conti gu sta. Sond po antic, gracias sibldad de a ini de hove co ge eae fabs, astaban a pia, aplastante derrota en batalla cam- pal. fa mayor parte dela operacio- nes espartanas durante la Guerra del Peloponeso, y de las operacio- nes en Grecia continental durante la Guerra de Corinto (395-386 a asi como durante las guerras porla hegemonia entre espartanos y tebanos (386-362 aC.) siguieron ese patrin de invasion, que por otra parte era un elemento comin en la estrategia militar griega. Mediante la destruccién y el saqueo del teri- torio y las cosechas el ejérito inva sor buscaba forzar la rendicién 0 atraer al enemigo a una batalla campal. Los espartaiosestaban convencidos de la victoria en caso de enfrentamiento directo, pues eran conscientes de su mejor preparacién y entrena ‘miento, lo que Tucfdides denomina “experiencia” o “habilidad” (ompeiria, 4.33.2). En principio, esa habilidad estaba basada mis en su disci- plina y cohesion y en su eapacidad pars hichar juntos de forma efectiva queen el empleo de maniobrastctica, pues durante e siglo Va. Cel e)écito espartano coma ilar cualquier otra pois griega. La biualconsista en reorzar el flanco derecho dela falange, que de modo bastante si ctica espartana mas ha- ‘ocupaba el centro de la formacién (con las tropas igeras yl balleria normalmente en os lancos),y tratar de envolver con &l al anco izquierdo enemigo, una maniobra comin entre los griegos que las fuentes denominan kyklasis, Se esperaba que la maniobra envolvente derrotase al enemigo antes de que éste pu diese datiar con su flanco derecho al flanco izquierdo propio, lo ‘cual no siempre se consegufa a tiempo, Para ello, los contingen: tes de infanterfa pesada se colocaban de derecha ainquierda, em pezando por las moras del ejército ciudadano, y siguiendo a continuacién los perievs,esvrltas y aquellas unidades de hilo tas que estuviesen armadas con equipamiento pesado. Para me. jorar las posibilidades de éxito de la kykfoss, los espartanes podian emprender un movimiento oblicuo durante el avance, una ligera deriva hacia la derecha que bicise sobresalir el lanco derecho sobre el lanco inquierdo enemigo, Esta maniobra, que ‘Tucidides atribuye al miedo en un famoso pasae (5.71.1), debe ria ser considerada en realidad una decisin tética, que encon- tramos también llevada a cabo por otros ejércitos riegos como Jos tebanoso los atenienses. a SP eR Mis infrecuente y caracteristico de los espartanes segiin las fuentes era su costumbre de avanzar al encuentro del ene~ ‘igo a paso lento y al ritmo de flautas, Esta prictica era no slo una exhibiciin de disciplina y autocontrol, pues lo normal cera que las falanges recorriesen los ltimos metros ala carrera como valvula de escape a la presién y el miedo (aunque tam- bign con el fin de evitar los proyectiles enemigos y ganar im- ‘pulso para la colisin) sino también una decision téctica que bbuscaba mantener el orden en ls filasy calcular la mejor dis- pposicién con respecto a la falange enemiga antes del choque, Flavance lento y ritmico favorecia sin duda la maniobra de de- riva hacia la derecha, fecilitaba por tanto Ia correcta realiza- ida de la kyhlosis, Durante la Guerra del Peloponeso y especialmente a lo largo del siglo LV a, C. los espartanos comenzaron a introdueir algunas innovaciones tacticas. Estas innovaciones estin logi- ‘camente conectadas con las moras del e)éreito ciudadano, que than seguido el entrenamiento especifico de los espartistas. En os ocasiones (en las batallas de Mantinea y Leuctra,asistimos 4 una maniobra destinada a desplazar unidades desde un flanco al otro con el fin de reforzarlo y eorregi la posicion de la falange. Para ello era necesario crear un hueco en el flanco ébil, transfert tropas hasta alli por la retaguardia, ¥ cerrar el hueco creado en el flanco fuerte, La inmediatez.con la que se ‘ordena la maniobra en ambos casos indica que los espartanos confiaban en poder realizarla y que posiblemente la habian practicado previamente; la desastrosa ejecucién en las dos oca~ siones, sin embargo (con derrota aplastante en Leuctray casi Gerrota en Mantinea, negativa de los oficiales implicados is ‘luida), indica que tal ver no eran realmente capaces de reali- zarla en combate, 0 al menos no en las eircunstanclas en las ‘que se lew a cabo. tras maniobras relacionadas con el ejécito espartano in- Biblicratia completa en www despertafero-ecicones cam por José Sdinchez Toledo ESPARTANO ES UN ADJETIVO EN NI pSTRO VOCABULARIO Y ESPARTANO ERA UN GUERRERO GRIEGO DE LA ANTIGUEDAD, PERO {QUIENES ERAN Y COMO ERAN ESOS HOMBRES QUE FORJARON CON SU ACTITUD ANTE LA VIDA Y LA GUERRA UN MITO ¥ UN VOCABLO EN NUESTRO IDIOMA MODERNO? ENTRENAMIENTO Y COMBATE, En realidad lo que hacia diferente o superior al hoplita espar tano del resto de los griegos no era otra cosa sino el factor en. trenamiento, entendido este como un oficia a trabajo téenico. realizado con constancia y habitualidad, Acostumbrados al combate cuerpo a cuerpo en disciplinas olimpicas de lucha libre como el pankration de la que fueron excluidos en los jue- gos debido a su peculiar estilo de victoria o muerte-, los ¢s- Partanos contaban con una gran base técnica en materia de contacto fisico. La ejecucién correcta de los diferentes modelos icticos de orden cerrado necesarios para el despliegue, replie gue, contacto o gestidn de refuerzos inherentes a la batalla ho- pili a, precisaba de un altfsimo grado de adiestramiento y coordinacidn, Segiin cuentan las fuentes, la sola contemplacion del ordenado y perfecto despliegue de las fuerzas laconias in- timidaba en tan gran medida a los oponentes que era muy cuente que estos emprendieran la retirada y abandono del ‘campo de batalla en ese mismo instante, dandose por termi: nada la misma sia ninguns baja. ‘Tenemos por una parte los entrenamientos de orden cerrado para las maniobras de las distintas umidadles y subtnidades en la SPER FERRO > ina apdeo AE HORUS de es coi a epee cine en sen den is epee pe lee ont ids lp empire sg Rr re pac, ees 3 dc gp de ea Aap y Aenea Poms ex ee interacial de Hai en 26 linea de frente y posiciones de refuerzo o flanqueo. Los hoplitas ‘de Espartasolian aparecer en el campo de lid con sus lchoi for- rmados en columnas,cuyasenomata (la unidas mas pequea del jércitoespartano), ala orden de “al lado del escudo’ ban abrién- dose hacia la izquierda para cubrir la Linea de frente (Jenofont, 1a Gonstitucion de los lacedemontos, 18). La velocidad y destreza ‘mostrada en la ejecucién de estas y otras maniobrassolian dejar atGnitosa sus enemigos, Fue el caso de a batalla ce Coronea (394 a. C) donde, al verse atacados en la retaguardia por los tebaros, realizaron exitosamente la complicada maniohra conocida como sanastrope, haciendo givar ripidammente sobre sus espaldas la linea de frente Porotro lado el combate hopitco a nivel individual presenta tunas caracteristicas no demasiado complicadas si tenemos en cuenta que fue diseiiado para que lo levaran a cabo ocasional mente ciudadanes pri actitud cuasi-defensiva y en ocasiones hasta de guerra ritual, mente sin formacién militar Con una Do: Sepia comiste ankxe can fumbro ee dopsice de gaia cae pain de ‘GIRKE BNO DE ULL hpa epi pine cata can uaa cera wie bree, mara quo conpaes se pg cen wn Urethra se reforgaba con uns fina capa en bronce de 0.5 mm de grosor, Su agarradera central, por la que pasaba el antebrazo, se deno- ‘minaba porpaxy¢] asa para a mano antilabe. En su interior alia llevar un cordén para su transporte a la espalda.o para el agarre entre escuclos en a fase spnaspisms, segin especula Allen Pitt a espada griega o xyphos, también conocida como de tipo ‘Campovalano, por un hallazgo de alrededor del S00..C., eran arma de uso secundatio, La versién espartana era famosa por ser ms corta de hoja, o que daba lugar a muchas frases ycitas élebres que aludian ala mayor exposicién y cercania de los la conios a sus enemigos en combate, Personalmente, opino que una vez chocados los esculas Ia herramienta ideal para ese tra ‘ajo a corta distancia es la ayphos espartana, no la lanza. Otra versién utiizada era la curvada kopis 0 machaira, y que segiin Ja iconografia artistica ateniense era el arma malvada que repre sentaba a los laconios ‘Tras algunos estudios de reconsteuceldn de la esgrima con lanza o dory, camo la llamaban los griegas, Javier Santana (Aulo ‘Quinto Eliano, de cuya autoria son algunas tgenicas de esgrima «que se pueden ver en mi anterior articulo "El legionario de siglo T4.C" encine 11 de DF), Eduardo Guillén (fundador del grupo de reconstruccié Athenea Promakhes) y yo hemes legado a la conelusién de que podria exis toda una amplisima gama de ta ques (punzantesy cortantes), desviosdefensivos y cambios ene agarteo la distancia del mismo (para confundir el aleanee), con diversas tenicas que a buen seguro los hopitas espartanosy Tos contingentes mercenarios dominaban ala pecfecidn, La lanza de aquellos tempos en madera de fresno, tenia una moharra de hie- ro o bronce nervada, una longitud de alrededor de 240 cm y un reat o sauroler de bronce. Los aistints agarres, alt, medio ybajo, son a respuesta dl ferentesexigencias tacticas dependiendo siempre de la distancia 2 la que se encuentra el oponente 0 la zona del cuerpo que se NABRE ALO de a cry a carta dst del ear pesn ce pra data eco depois el cul pc ss ia # ete del cei Se apreciacno 6 ier del pein pr peg cota deh del con pales puso al wo ear coepltanen poi por spp exe, SP eR > Gane se lgaa en cin al cee ese cnt eso mis ape ee (wo del PPS ca eartars de xe Hee pane ac, Une ver gue an epacane se quia de apc lng de 5 ead, made cop "aédde exanes uta marca” Pura, Hor, MIF) Se pede asrar que le canbracin de aca apy gobs ceca ue pecan comple a gue ‘ Reseed eee ee os hp nu pre SUN DEDE U QUE SE POIA COMBAT CON UA IK ue vse can ure. mea. {pe ei op cna can aan pene Bower honk pase apa cine jw ames dear on ea» provid ue ua ‘ea, yp eel esa pray cog em ap fe abi ge Hopi ol ama sped de ri ve anol de hal Oa awe ple een cn pre Referente a lasheridas nfringidasen este tipo de lucha hoplita yy atendiendo @ un estudio extractado por Christopher Matthew (basado en La Tada) el 50.8% de ls heridas eran sutidas en el echo, un 23,5 % en cabeza, tan s6lo un 9,8% en el cuelo, 8.3% en los brazos y un 7,6 % en el resto del cuerpo, que suponemos Escaraena de jos mercenaries 6 Antigeno Davin contra Ia infanteria Hera de Chéomenes Ui, on fa POGNA POR EL MONTE OUIMPO. la izqsterda vers i 2 wes mks ne THOALDPHOR co tds on omen inte Gn pr bea es be areal i oe: gi goes ened rein ie free engl gods A iiss fn dest tne uu «iden, Conn du oe ats oa cmc. ect nas pr en i aay sm cee Fae 9, 8 pe MEAS OUEST dss pees ala gid kent ne nn inc point es lin pln 3 gray eeepc ge lege cep pt ee pts it ace ys yo at weds a 9 ane ve os MNES ga, spol sprite sti yb on se ett. EPILOGO je de Cleémenes pudo cabalgar has! La lucha se tornd terrible: a veces los maces edian paso a paso por la enorme presi y el cor Exparta rodeado por su guardi ' laconios, pero otras estos se velan rechazados por el y desde al leans Gitio para embarcac ni nbo a Bgipto, donde eso de la formacién macedonia (Polibio, 11.69 ai Tolomeo IIT ni su heredero Tolomeo 1V I porcionaron dinero y las naves que pedia para intentar volver a toma el pod Finalmente prevalecieronlosniimerosylnexperincia mace- gn taeedemonla, En 219, C, encerado por un Teneo IV t donios. Como nos cuenta Poibio, los falangitas de Antigono rea Jente sobre los mercenarios peloponesios, Cle lizaron una maniobra consistente en que las 16 fils del cuerpo a ent6 un desesperado golpede mano junto aun puftado Posterior se dispusieron entre las 16 filas del cuerpo de vanguar deespartanos, INES PLES SPARTATES PRROGOA DES GDH er Des, 18, Nx Gaerne ‘que creara el sistema en algiin momento del pasado més remoto dela ciudad, sta recreacin del mundo espartano, sin doa exagerada, sir vi6 para degradarloy idiculizarlo como enemigo, pero no sim pre fue vista como algo negativo. Fucron muchos osintelectuales _ro-espartanos que sesintieronatraidos por esa realidad primitiva ‘yla asumieron coma modelo de rectitud moral al critcat los ex- ‘esos ya degeneracién de a propia Atenas. Bs idea ser un lugar comin en tods la literatura, historia y flosofiagriega, pero quiza 1. caso mis trascendente sea el de Platin, quien tomo a Esparta ‘como referente para su modelo politic ideal, oligérquico,rigu- 1090 y tradicionalista,concebido como la (nica via para evitar la corrupetin dela demacracia ylatrania, Pero no soo fue cxatada su moraldad: la méxima expresién de sus virtudes se plasmaria en sus extroordinarias cualidades bélcas y sus gestas militares: ‘entre otras la resistencia de los 300 de Lednidas en las Terps se convertits, desde Herédoto en un simboto universal de hero {smo y sacrilicio partic. La augestivasombra de Espartay sus tépicos, cada ver. mas smitfcades,calarn profuncamente en el pensamiento del mundo romano, Uno de los ejemplos més cebrese influyentes es el del _gfego romanizado Plutarco, quien escribisfascinado la biografia de Licurgo y varios reyes espartanos, De acuerdo con la imagen Ihetedada, Lacedemonia es vista por los latinos como una utopia ‘en la que el decadente imperio de Roma deberia verse refljado para recuperarlaesenc ‘conte los persas seguiran inspirando a histriadores yIiteratos, ‘ens recuerdo se instaurarén jucgos conmemorativos, se erigiran ‘monumentos y se crearn recorridos “tursticos” porla Grecia ro- ‘manizade, como sabemos por Pausanias.Esparta ya cra un espe- jismo en el que se mezclaba ficilmente realidad y fccién, lo que asegurard su pervivencia més alld de la Antigiiedad. pureza perdidas. Sus hazanas militares DE PROFETAS A COMUNISTAS En la Bdad Media Esparta continia siendo un modelo a seguir, «eneste caso, como no podria ser deoira manera, desde una pers pectiva cristina y mondrquica. Son especialmente abundantes las referencias tardoantiguas y medievales a Licurgo: su labor legis Iadora se crstaniza, de manera que muchos religiosos vieron su ségimen de extrema austeridad como un ejemplo del mensaje de frugal y espritualidad revelado por Dios. Fl mado de vida es partano se identifica con la senciller del crstianismo primitivo ~ especialmente al criticarse los excesos de la Iglesia de Roma y Licurgo es considerado como el profeta que inculed el mensaje divino en aquellos tiempos poganos, Al mismo tiempo se perpe- tuaba le figura de Leénidas como el rey ejemplar como el sobe- ano justo y moderado que se sacrificaen la guerra por bien de s pueblo, in estereotipo que nunca le abandonara No obstante, la idealizacién del mundo espartano aleanzaré su méximo esplendor cuando se incluya en lo debates politicos ‘de Epoca moderna, Si Roma era un modelo de imperio y Atenas ‘de democracia, para los grandes pensadores renacentistas como Maguiavelo, el sistema espartano se convierte cn el mosilo ars- tocritico porencelencia, Era l ejemplo de como una pequetiapo- tencia puede alcanzar la gloria cuando esté gohernada por los mejores; la vomparacién coeténea es clara: desc el prisma rena: CURED EXOMENDO A WN BERE gaat de Cis 0 Ko Die ane res 84), Ey ERE puesto sistema comunal espartano para justificar la expropiacién Y reparto de las propiedades de la nobleza. No obstante, el mito revolucionario no desaparece, pervivira y resungird a lo largo de toda el siglo XIX de la mano de las nu Leroux, Cabet o Proudhon volver a mirar hacia Esparta al ha vas corrientes socalistas blar de Ia abolicn de la propiedad privada, referencias que lle garin hasta la propia URSS, Paradéjicamente, el emblema tistiano y aristocrdtico se habia transformado en un simbolo de Ja iequierda revolucionaria. DEL'TAIGETO A AUSCHWITZ De forma paralela, a Io largo de los siglos XVII y XIX, se habia ido des arrollando en Alemania tuna fuerte simpatia por Esparta;esa faseina- cién generalizada adquiriré alli unas connotaciones parti culares que la lleva dramaticos extremos. Mas alld de la comiin consideracion de la Polis como un lugar ut6pico e incorrupto, certas ideas comen: zarina reforzarse de acuerdo con la mentaldad belicistay jeri 3 politica een elAmbito germano. De esta manera, se de ‘quica de Prusia, la potencia que empezaba a impon y cultural mostrard una especial atraccién por nociones como la estrieta, ceducacién dela agogé, el sacrifici fisico por la comunidad o €! sistema politico basado en una dlite de elegidos. Esas ideas ‘minaran a finales del siglo XIX en grandes pensadores como Ni he, que consideraré la Slosolia espartana como un rente fundamental al desarrollar su idea del Superhombre su busqueda del equilibrio entre el desarrollo mental y fisico, en su exaltacién de la violencia o en su rechazo de cualquier rastro de debilidad o compasién que lastrase el desarrollo de la ‘humanidad, Al mismo tiempo, la simpatiaalemana por el universo espar- tano va a ir adquisiendo tintes racistas cada ver mds evidentes. Desde que a mediadlos del siglo XIX se establecieran las primeras clasificaciones raciales, surgiré en Alemania Ja idea de que existia ‘un intimo parentesco entre Ia antigua Germania y la raza doria a la que perteneceri Esparta, con lo que ambas naciones se creian, ‘unidas por un origen ario comin. Ciertos autores, como Haeckel, irdn més allay verdn en la seleccién espartana de los recién naci dos un modelo a seguir para recuperar la pureza perdida de la raza alesnana; hasta el momento eran solo elucubraclones No obstante, tras la Primera Guerra Mundial, la exaltacién del mallitarismo y el nacionalismo aleméin llevarin el mito espartano hhasta sus tltimas consecuencias y las discusiones cienificas, ilo- séficas e historicas que se habian desarrollado previamente en tornoa Esparta se simplificarn y radicalizarn con la eclosién del nnazismo. De esta manera, el ‘Tercer Reich se eoncibe en parte como demuestra la expresion “espiritu Nacional-Socialista-Espartano” (National ‘como un resurgimiento de Ia antigua Espart sozialistische-spartanische natur) que se acuta en aquellos mo- mentos. La idea de la educacién espartana, su caricter militrista yla obsesion por el desarrollo de a perfeccida fisica se aplica por completo al sistema educative nazi. El de sacrifcio de las Termepilas se traslada a sus mensajes be licistas y su culto ala muerte; nada tan simbélico como el autiza a-un escuadeén ka nombre Leoridas con el que s smikaze de la Luftwaffe. [a identificacion doria-germana se cconvierte en dogma, legindose hablar de una “comunidad racial greco-germane’,y la teoria de Haeckel se leva a la prictica en la bien conocida Solucién Final: el monte Taigeto se transfigura en cimara de gas ‘Con la Segunda Guerra Mundial el mito de Esparta habia ‘quedado ya inevitablemente asociado con el Tercer Reich y el horror nezi,convertido durante mucho tiempo en un verdadero tabi, especialmente en Alemania, El sistema espartano seri ya si > EST DE EOS EN EPA arcs por eosin Pi anaes, 6 ‘n6nimo de totalitarismo y crueldach nada quedard en adelante de quella visiin utipica que vio en Lacedemonia una tierra de igual= dad yjusticia, LA GESTA DE LOS ANCESTROS Y EL IMPERIA- LIsMo, {Uno de los elementos del mito perviviri no obstante, por haberse convertido ya en un simbolo universal més alli de cualquier ide- logia: la batalla de las Termépias, Desde ls propia fuentes an- tiguas y @ lo lang de toda la historia moderna, el episodio habia sido exaltado en muy diversas contextos coma una de las méxi- ‘mas muestras de heroismo dela Historia, rectedndose una y otra vvezen la historiografia, laliterturay cl art; se compatari con la batalla de i Alamo, Stalingrado o Belin, Eselsimbolo de ibertad y resistencia conta el invasor, pero también, desde el propio He- r6doto, del secular contlito entre Oriente y Occidente, Probable- mente uno de Los momentos dlgidos del mito se encuentre en el ‘contexto dela Revolucién griega contra el Imperio otomano que {e dari su independencia (1821); e! movimiento romantic filo- hheleno,representado por intelectuales como Lord Byron, exalt ‘on entonces la epopeya de Leénicas como simbolo del espiritu del pueblo grego que ahora debia recuperor para salir de st le- targo yliberarse de nuevo dela trania oriental En los ais 50 y 60 del siglo XX, la Guerra Fria resucitars el sito una vez:mas para convertirlo enelemblema de la resistencia de las democracias occidentales ante la amenaza sovidtica. Esta snalogia tendré un enorme éxito en la mentalidad estadouni dense, fomentando a su ver, de nuevo, el nacionalisio de a pro- pia Grecia, timo reducto democriticoen la Furopa dl Este Fs simbiosis sc materializaria en la ereecién del monumento a Le6- nidas que se levantaen lo sitio de las Teemepilas (1955) y Es- parta (1968) con financiacin estadounidense 0 ena pelicula The 300 Spartans (1961), norteamericana pero rodada en Grecia y con la colaboracén de su Ministerio de Defensa, Si bien los puntos sms oscuras del sistema espartano, ya inevitablemente asociados on el fascismo, erin desde entonces obviados 0 suavizados Ia _gesta de 10s 300, com el popula referente cinematogréfic,calaria ‘profindamente como simbolo de lalibertad y el espiritu de Oc- cidente. La caida de! Muro propiciara un nuevo periodo de olvidos «bien conocido, no obstante, el resurgimiento del mito en los “ltimos tiempos. Proviene, de nuevo, del Ambitoestadovnidense ‘ya tenido su expresién mas célebreen la publicacion del comic 300, de F. Miller (1997) y la novela Gates of Fire, deS. Pressfcld (2998); la adaptacion cinematogratica del primero en 2006 le cose | 51 daria ol espaldarazo definitvo, Estamos ante el revival dl mito Popular de la Guerra Fria pero en un nueva contexto cultural € ideolégico: su versién més reciente estévinculada con las nuevas politcasofensivas de FEUU en Oriente Proximo, en las Guerras del Golf, primero, y en su absoluta exacerbacién tas os aten- tados del 11 de septiembre de 2001. La leyenda crece a medida que el aparato mediitico en torno a laamenaza islamica ylajus- tiicacion bélica se desarrolla desde los diseursos neo-conserva- lores mis radicales 300 y el film derivado son una auténtica ‘electura de la vieja estética y simbolismo fascista que lleva con- sigo una evidenteexaltacién del miltarismo y una peligrosa de- ‘monizacion de Oriente. Sisu explotacién comercial a lograda ‘que millones de espectadores en todo el mundo hagan suya esa imagen, esta se ve reafitmada a su vez desde determinados am- bitos académicos y divulgativos que fomentan esa reaccionaria polarizacion Oviente-Occidente desde el eferente antiguo, Una sola frase lustre perfectamente la nueva deriva del mito: Molon labe ("ven y cégelas”) la sentencia que pronuncia LeSnidas ‘cuando los persase piden deponer las armas, es ellema de moda en EEUU entre los grupos partidarios del derecho individual a portar armas de fuego. Hoy sabemos que, alhablar de Esparta, tenemos que tener en ‘cuenta que tn extraoninario universo mice eideol6gico se ha {do construyendo en torno. la polis, enmascarando su verdadera Jistoras i sus gestasfteron tan heroicas nl sus instituciones tan ‘originales, ni su cultura tan pura, Por encima de todo estamos ante un estereotipo que, formado en la Antigedad y perpetuado, «Jo largo de la Historia, se ha utilizado en cada momento para luspirary justiicar determinados dscursos, Por muy fascinante «que sea el espejismo, poco tiene que ver con una realidad hstérice Unfinitamente més comple, BIBLIDERAFIA BASICA Fors Vaquero (2 "Un endera de sca yan: sper nla ‘cian eniatistona pops’ Spu20 pp. 42-52 Haina, 8. y Moris MacBragr | (a) 202): Sparta Mader Thug Pots. Mstory and Cte Swansee, Casal Pass af Males Reon, (963): De Sperton radio i Euvopeon tought Ord Os ford University Press > Bilge carplets on www despectafera-edicons am

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