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ÉLISABETH BADINTER
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LAS
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PASIONES
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INTELECTUALES -·--·--····----·-· . ---· -- - -

_..._

I~ Dt:s.t:os de_gloria
(1735-175.1)

FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

M.tx.Ico - ARGE..vnNA - BRASIL-· co10MBlA - CHILE - Esrru~A


EsrADOS UNIDOS DE AMtruCA - PERú - VENEZUEL>\
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§ 1• INTRODUCCIÓN

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,,i LIBIDO sOENDL La avidez de saber cxisce desde siemp¡~rulcnada par la !g1:-
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sia, esra pasión desafía las leyes divinas y entraña las rencaciones más pcljg<Q-
.sa.s para el alma-humana: orgullo y vanidad, voluntad de imponer 5llS opinio-
!• nes. La /ibida domimmdi la sigue de cerca.
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f Hasra d fin.&JaP!ad,Malia,.dsaber pertenece a los clérigos -ancestros

J; de los inrelecruales- cuyo entorno y cuya moral son poco propicios para la.-
¡ explosión de las pasiones humanas. En d mundo cerrado de los conventos y
•¡; dé' las universidades, se interpreta infatigablemente los textos sagrados y el

! corpus arisrorélico. Esto deja poco lugar a los descubrimientos, que consricu-
ycn el orgullo del sabio. El clérigo trabaja en un cuasi anonimato: aislado del
rt:Sto de la sociedad, el mundo exterior lo ignora. El orden clerical impone silen-
cio, modestia y amistad en sus filas. La Iglesia sólo autoriza la disputa escolás-
tica en su significado original de examen y di$cusión de una cuesrión. Pero con-
dena las rivalidades personales que puedan derivarse de la misma. En las
sociedades de los clérigos, las pasiones existen, por supuesto, pero sus ecos
son raros, pues son pocas las ocasiones en que se expresan públicamence.
¿Será ésca la esmcia del deseo de gloria cuando el público no es más que una
audiencia restringida? ¿Qué ocurre con la pasión de dominar a los pares y de
imponerles la propia supremacía cuando el orgullo es un pecado mortal?
Habrá ue es erar al humanismo y a la revolución intelectual del Renaci-
n1ienro para que el saber deje de ser parrimonto ex.e us1vo e os reó o os. La
renovación cienr' ca es esen · mente o ra e a.icos que acen est ar al mismo
tiempo el cosmos de la Antigüedad y el yugo de la escolástica. En el siglo XVII,
Descartes, Newcon, Huygens, Fermat o Roberval establecen los principios de
la ciencia moderna, que nada le debe a la ceología. Así, dan lugar a numero-
sos descubrimiencos sabios y técnicos que suscitan el interés del poder polícico.
El rey y sus ministros perciben las ventajas que pueden obcenerse del desarro-

f J!o de las ciencias, aunque más no sea por los progresos de la astronomía, que
faciliran la navegación, o los de la óptica, cuyos insrrumenros cambian b visión

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16 LAS PASIONES INTELECTUALES INTRODUCCIÓN 17

humana. Fl saber se conviene en fuente de riquezas y de gloria. A parcir de Io ranco, no exisren, como en la actualidad, dos culturas diferenres, una cien-
ese momento, d Esado se propone apropime de él. rífica y orra Iireraria, •sino una sola que constituye la "República de las Letras".
En Francia, d acra de nacimiento de los inrelecruaies daca de Ia creación Por otra parre, el término "sabio", sinónimo de "filósofo", guarda hasta la década
de las academias. l.a más antigua, la Academia Francesa. fundada por Riche- de I 750 su antiguo significado de "hombre de saber" más que el de ªespecia-
licu en 1634, cicne por objeto redactar el Dictionnaire tÚ ÍR langzu franraUe. lista en una disciplina". Descartes o Newton, Leibniz o Malebranche son deno-
l.a Academia de Inscripciones y de Lerras, fundada por Colberr en J663, se minados sin distinción sabios o filósofos. Son hombres que obran según lo.s
ocupa de Jos trabajos hisr6ricos y arqueológicos. La más reciente, nacida en rincipios de la razón y que sostienen la pluma~ Ya se los odría llamar "inte-
1666, rambién bajo el impulso de Colberr, es la Academia Real de Ciencias, lecruales . ostenormente, todos os ósofos del Siglo de las Luces comen-
que se consagra al desarrollo de las mismas y asesora al poder real sobre los zarán su carrera con un trabajo sabio. Sin mencionar siquiera a D'Alembert,
problemas técnicos. Escos lu&ares desracados del saber laico, que reúnen a la Jos Moncesquieu, Volraire, Diderot, Rousseau, D'Holbach y otros menos cono-
dire inrdccrual dd país, pronto habrían de convenirse en objetos codiciados cidos están familiarizados con los problemas sabios de la época y a menudo
por todos aquellos que hacen del pensar su profesión, y en los primeros esce- los abordan en sus producciones filosóficas. Todos los hombres que partici-
narios de sus ambiciones. Otorgando pensiones a la entonces llamada gente paron en la Enciclopedia son, paradójicamente, los últimos represenranres de
de lec.ras", para que ilustre e invente en provecho dd Estado, la monarquía la unidad del saber. En efecto, poco a poco se produce la escisión de estas dos
absoluta asienta los cinuenros de una republtca de la 1ncd1genc1a que poco a culturas, y la generación siguiente asiste al surgimiento de h:. especialización
poco va a tomar conciencia de sus especificidades, de sus intereses y de su dd saber sabio. El filósofo se diferenciará del "sabio" y se acercará al hombre
poder. En aqud entonces. nadie podía sospechar que estos celosos funciona- de lecras. Con algunas excepciones, como la de Condorcec, su lugar de elec-
~d rey constituirían una nueva clase social, independiente de los órde- ción ya no será la Academia de Ciencias:, sino la Academia Francesa.. Luego,
nes instituidos, ue desbordaría el marco de las acidemias para convertirse rápidamente, prescindirá de la unción académica para dirigirse de manera
en ermento de la oposición. direcra a la opinión pública.
Aunque la palabra casi no se utilice en la época, se puede hablar de "ince- La historia comienza en la Academia de Ciencias, que, sin duda alguna, es
Iecru2les91 en d s · o xvm. e incluso, al anacronismo, de una verdadera d lugar de origen de la ambición intelecrual. Superior a la Academia Francesa
2
"inteÍlignmúz• . Por lo demás, algunas precisiones de vocab ario se imponen. por d rigor de su reclutamiento-el póstulante es coopcado ante todo por sus
Hasra la mitad dd si o xvm no se disán ue entre hombre de ciencia y hom- cualidades profesionales, no por la cancidad y la calidad de sus relaciones-, la
bre de !erras. En 1 n5.Moncesquieu brinda la siguiente exp icaci6n: Las cien- Academia de Ciencias supera en función de su objeto de escudio a la Acade-
cias se tocan unas con otras; las más absrracras conducen a aquellas que lo mia de Inscripciones, consagrada a la erud~ción y a la conservación. Fuente de
son menos, y el cuerpo tÚ las ciencias m su totalidad tkpmde tÚ las !etral'.' Por descubrimientos y de riquezas para el reino, constituye el símbolo del progreso
de las ciencias y de las arres, por ende, de lo que contribuye a la felicidad d.: la
humanidad. Encargado de descifrar los misterios de la naturaleza, el sabio-filó-
~id Roche,. ús !Upub/iuim dn ktim:~ ~m tÚ rolrure et Lumibn au X:Vlll' JÍ?ck, Parfs,
1

F..¡=l. 1988. p. 225. sofo puede llegar a creerse un demiurgo. Aunque hayan sido necesarios varios
2
Eric W21tcr. ·Sur J..mceU~ des Lurnier~·. en Di.x·h~ 1ikk. 5, I 973, pp. 173- decenios para demostrar su importancia e imponer su preemir.encia, la Aca-
201. Y~.sobrc todo la nouble: contribución de P.;¡uJ Vmühe. •Naiss:ance et mtuc de linre- demia de Ciencias, en mucho mayor medida que sus primogénitas, suscitó b
Uigennia en Fr.mce·, en Chrisrianc MC:fY:lud y Sylvain Menant {eds.), ú 1ücú tÚ Vollaire.
H1T11m11~a RmEPombnl, Oxford, Thc Vol~rc Fowubtion Oxfocd, 1987, vol.11, pp. 933-94 l.
Di.mtun JUr ks mctifi qui @ñxnt 1UIUJ <ncoruagtr aur Jdcm:s. leído en la sesión de :i.per- ' Ch:i.rl~·Percy Sno~; le1 Deux Cu!rurtJ, París, )e:J.n-Jacques P:mvert. J 96S [tr:i.J. esp.: L1u
1

rura de b Aa:dmüa de Bordc::na.. d 1S de noviembre de 1725. E1 subr;¡y:ido es nue:srro. tÚJr cuÍlur.u, ,\.{¿"C..ico, CON,\CYT, 1982].

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18 LAS PASIONES INTELECTUALES INTRODUCCIÓN 19

codicia de los inrelecruales y la admiración de un público emergente que se que tienen de su propia fuerza". 8 También podría decirse: de la propia exis-
incrementó considerablemente en el siglo XVIll. Las Luces fascinan, y esra rencia. A partir del momento en que cada uno aspira al reconocimienro, es casi
Academia es la primera depositaria de las mismas. inevitable que la disputa en el sencido escolástico degenere en polémica, de
En un principio, la Academia de Ciencias fue concebida según el ideal baco- consabido significado guerrero. 9 El debare se convierte en un combare sin cuar-
niano de una ciudad de sabios: todos ara uno, uno ara todos. La acrivi¿ad tel, quizá menos por deseo de gloria que por el hecho de que cada uno tiende
co ecriva y las publicaciones anónimas debían preservar a la institución de los a identificarse con su opinión. Basta con que a alguno se le ocurra rechazarla,
conflictos individuales. Como subraya Roger Hahn, 5 los fundadores de la Aca- para que su autor se sienta atacado, herido y, a veces, aniquilado. "Pide auxi-
demia creían que una sociedad cienrífica como ésa se consagraría con discre- lio: alguien quiere degollar a su hijo. " 1º Las disputas por la prioridad no son
ción a la búsqueda de la verdad más que a la rep~rcusión de los debates públi- menos violentas; y las f320nes son las mismas: su descubrimiento, su análisis,
cos. En suma, creían ue el consenso y el anonimato serían las mejores su demostración son indisociables del que ha producido los descubrimientos,
condiciones del progreso sabio. Por desgracia; la pru encia co ecriva y a armo- deben ser puestos en su haber y reconocidos como suyos por la comunidad de
nía es erada no acudieron a la cita. Nunca cesaron las dispuras ni las contro- iguaJes. El autor espera que ésra le ororgue un certificado de paternidad, y
versias, ni si uiera a1 amparo del anonimato. La situación empeoro cuan o cuando se lo niega experimenta un doloroso sentimiento de expropiación,
los nuevos reglamenros de 1 99 autorizaron que las contribuciones indivi- ,. incluso de negación de su propia persona. "Dar a1 César": cal es la primera
duales se publicaran con el nombre de sus aurores. Al fin podría darse rienda exigencia del intelectual Apropiarse de su idea o de su descubrimienro, para
suelta a las ambiciones personales. Habría que tener roda la ingenuidad del él, es asimilable a un robo, a un crimen.
padre Le Seur, matemático de excepcional modestia, para sorprenderse con Sobre estas reivindicaciones existenciales se inserran las grandes pasiones que
las disputas que surgían entre los geómetras: "Hombres a quienes ocupan las atormenran a rantos intelecruales. Ganarse el reconoc1m1enro de sus semejan-
mismas verdades deberían ser todos amigos", decía. "Ignoraba -anota Con- ces, ser consagrado par dios rimus ínter ares, tal es el móvil secreto en la mayor
dorcet- que para la gran mayoría el objetivo primordial es la gloria; el descu- parre e los casos que se nos han presentado. Constituye asimismo la recom-
brimiento de la verdad está en segundo lugar". 6 Buen conocedor de sus cole- pensa más rara que pueda ser acordada, pues es extremadamente difícil hacer
gas por haber redacrado durante veinte años su elogio pos! mortem, Condorcet admüir a los demás que ocupan un segundo lugar. A falca del ímperium inte-
sabía muy bien que la neutralidad y la ausencia de pasiones raramente son patri- lecrual, algunos se conrentan con ejercer el poder sobre las instituciones ... ¡Una
monio de los hombres, sean filósofos o sabios; y que casi siempre debíamos a manera más de maltratar a los pares!
las debilidades de los hombres ''roda lo que se había hecho de ú61 para ellos". 7 En el siglo '.\.'\'lII, las rivalidades intelectuales se ven modificadas por la
Si las rivalidades entre intelecrnales son ineluctables, se debe a que la volun- emergencia de una nueva fuerza, desconocida por los siglos precedentes: la opi-
tad de imponer sus ideas, su inrerpreración o su verdad es inherente aJ accio-
nar de los mismos. Como nuevamente dice Condorcet: "No existen hombres
de genio que no sientan la necesidad-de compartir con otros la percepción a !bid.
' De hecho, Fonrendle se sorprendí:a de que su larga discusión con d ingl6 j2Itles Jurin
1
Roger Hahn, I.:AnaJumied'1me imtinuion Jcienrifopu.- L'Acakmie dn scúnrn fÚ Parú. 1666- sobre los números finitos haya dado lugar a una amistad. Subr::iyaba que aqud en. .. un ejemplo
1803, París, Edirions des Archives Conrempor.iine:s, 1993, p. 42. excepcional en bs Lerras". Carra a James Jurin de 1733. Un extracto de est2 cana fue publí·
6
Jean Anroíne Condorcer, .. Eloge du p¿.re LeSeur (lm)"', en Onwrnde Condorcci:, Srun- cado en d catilogo de venta dd 28 y 29 de abril de 1997 en Drouor (apeno Thierry Bodin).
garr-Bad COnnstarr, Friedrich Fromman Yerlag. 1968, r. !1, p. 136. Nueva impresión en facsí-
10
Carra dd conde de Lynar a la condesa de Benrinck, dd 8 de febrero de 1753, en Un~
mil de la edición de París. 1847-IS49. ftmme dn Lumürn tcrirr a kttrn de la. comtase de &ntinck (1715-1800), ed. de Anne Soprani
~ Jcan Anroine Condorcer, ~Eloge de f...f. Fonr:úne (l n3l~, en op. cit., p. 148. y André Magna.u, CNR.S, 1997, pp. 67-70.
20 !AS PASIONES INTELECTIJALES INTRODUCCIÓN 21

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ni6n pública.. Limitados en un inicio a los círculos restringidos de los salones, goza del éxiro de la víspera preparando el del día siguiente" que Condorcer
de los lectores de periódicos, de los profesores, el número de los atiaonados obserVaba ya en muchos de sus colegas!
ilustrados no deja de crecer a lo largo de los decenios. fi..ral punto el saber es Desde hace dos siglos, los inrelectuales franceses persiguen esre doble reco-
sin6ni.mo de prestigio y de liberación a los ojos de la burguesía ascendente. nocimiento ran difícil de conciliar. La apuesta es considerable dado que, en
Poco a poco, los 1nrdecruaies comprenden la necesidad de convencer a este nuestro pai"s, es narcisista y política a la vez. En Francia, a partir del Siglo de
otro "uez, la opini6n, de la leguun1dad de su rraba10- De ahi en máS, la par- bs Luces, el deseo de gloria, egocéntrico por naturaleza, se combina con una
tida se jugará de a tres: 1nte ecru , sus pares y pu 1co, e cu sera ca a voluntad de poder ideológico que supone alianzas y clanes. La ostentada sole-
va. más llamado a decidir entre el primero y los segundos. La democfatiza- dad de un Rousseau es una excepción que, por otra parte, sus pares no le per-
ción del saber tiene todas las ventajas sabidas, incluida la de impedir que una donaron. En cambio. el esmero que puso Volraire en la creación de redes y soli-
comunidad cienrífica funcione como una secta. Pero la opinión, aun ilus- daridades, aun coyunturales, sirvió de modelo a los· intelectuales de los siglos
trada, sigue siendo lo que es: una opinión (doxa), nO un saber (epistane). Y a siguienres. Así nació, antes de la Revolución Francesa, una" Ínte!ligentsid' que
los sabios no les gusta que los aficionados vengan a djcrades su juicio ignora su nombre, verdadera fu en.a que el poder político deberá tener en cuenta
Fuente de gloria, de poder y de dinero, la opinión pública complica el a partir de ese momenro. Pero, más allá de la gloria y del poder inmediatos, el
juego del intelecrual ambicioso al exacerbar las rivalidades y los ~onfliccos. Es deseo último del intelectual ambicioso es legar su nombre a la posteridad. Encar-
difícil c_onvencer a los pares y a la opinión con un mismo argumento. Los pri- nar un progreso del pensamiento, convencer de ello a sus pares, lograr que la
;;;eros exigen q~-¡;~~-;~ códig~yq~~-;;r~-p~~-~n·preYiamenteresíS opinión pública adhiera a su causa; ést:is son sólo etapas hacia el cumplimiento
e ideasgara pasarlas por el_B!~~~:-~~~0_?_cas. Sin esro~ñOññ-517pefI;­ de esa loca esperanza. He aquí la causa primera del desencadenamiento de las
civamente. Así funciona la Academia de Ciencias en el sig1o xvm, tal como fun- pasiones, que ya no conoce vínculos familiares ni relaciones amistosas, y que,
cionan hoy los especialistas de una disciplina. Aunque la acusación de dema- como veremos, puede llegar hasta la paranoia y la megalomanía.
gogia y de simplificación aceche al imdecrual que desconoce las regfu del ;uego, Ya se habrá comprendido, la historia que sigue es menos la de las obras que
n~ ~ ~-~º-'?~ .§e!3!,l_~_ten~9ó~~1'.~n~f-~!.~~!Y~~~~de ~ igt@~~ la de sus aurores. Ivlás exactamenre, la de sus estrategias, conscientes o no,
dirigi~ di~~arn~~~~--ª _la_~p_i~i?.!!.>::_~ar ~~ ':.~~ión, prenda d_e una cele- para alcanzar sus objetivos. Esta búsqueda de los elementos más subjetivos de
¡;;¡;¡;;;rquc sólo dl~I_>u~~c;_~nfe..:i.~ · · · -- ··· · ·· - sus recorridos no se confunde con la de la verdad. Es la historia de las ambi-
A la hora del exorbicanre poder de los medios y de la tiranía de fa opinión ciones personales que deben ser descifradas detrás de las polémicas y de las
fabricada por éstos, se podría creer que hoy en día el intelecruaJ no necesita en declaraciones convencionales. Esta historia pone en juego a rodas las pasiones
absoluto dd reconocimien.to de-sus pares. Ahora bien, esto no es así. Las reglas humanas que ínrenran disimularse por remar a empañar la propia reputa-

~~1)_1:~~ ~~~,n.&':!~~-!1_:~~.i~...e-~~-~gl_c:>_~~_!-~_iº-~~~~do las nu6rras, ;~n ción. Historia que, no obstante, se revela en las conversaciones privadas que
cuando los dos jueces dd intelectual parecen ya no rener el mis~O~pe;~:-&i ver- las correspondencias de los protagonistas, amigos y enemigos, restituyen. ¡Qué
dad. ~~~~~~J~~~ ~-e n~&1111-~~~-dos .f?~muc:fi~ _tiem,eo. Si sus pares preciosa es esta época para el historiador, este siglo XVIII en el que el mundo
lo ignoran, el reconocimienco público no bastará para sustituir el que sus cultivado no duda en dejar por escrito confidencias y cotilleos, tal como se
iguales le niegan: pues s6foellos pueden ororgarie el 5eflóCfeéalidadq;;1~;. intercambiaban en la intimidad o en los salones! Aun los más moderados
5TJoign-;;;;;ci· público,·---
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,~;;;.ti co~fiñado·a u~ ·rug.;r·<SP""1liCQ(fé'íiñd.ili
..• ··•···. --··- . ·--- ·--··-·· -··
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algunas veces dejan escapar de sus plun1as sentimientos reveladores ..
cerraao que runciona autárquica.menee; por cierco, la modestia prev;;Jece enton-
éCS"SOb~e·racte·resr:ibl~ vaTiiáad~--p~ro--éSro··rrusrra<ruram-enred~~ -;~
ñoCE~~~_,:~· jÑ¡ h;I;1~--,de ~;";vida ~~~~;;a·de.~e~-áCe~·y,qw;--;-Ja-·~¡¡;· Jean Antoinc Condorcer, MEloge dt" M. Fonraineª, op. cit., p. 148 .
11

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LAS PASIONES INITLECfUALES INTRODUCCIÓN 23
22

Desde d año 1730 hasta la apoteosis volteriana, en 1778, todo queda dicho guesía a los que se trata siempre con condescendencia! Ninguno ha olvidado la
sobre las pasiones inrdecruales a la &ancesa En menos de medio siglo, vemos paliza que el caballero de Rohan hizo dar a Volraire en 1726, ni la invitación
esbozarse el retrato del inceiecrual contemporáneo con sw vicios y sus virrudes. hecha a Rousseau para cenar en d oficio en la década de 1740, o el encierro de
_!..a historia se desarrolla en aes tiempos, sobre escenarios cada vez más amplios. Diderot en Vincennes en 1749. Y la anécdota siguiente, referida por Chamforr,
El priE'l!',.~C.to pone_en_~l(!Cncia l:1_pasión p.or la g!grj;q~e·se-~rÓl!a lo dice todo sobre el estaros social del inrelecrual, aunque fuera académico:
_paralel~~nce a la effie_rgencia de un público apasi~nado por_~l~ ci_~nci~. EC
sabiOMaupefñíísíriauguralazagi"Cfé"fós-;_;;,biciosos -~~ d ;~;ciJ~ ~¿,,_;al del D'Alemberr, que ya goz.aba de una importandsima reputación, estaba en lo de
término. "Atormenrado por el deseo de celebridad", según la opinión de Con- madame Du Deffand, donde tan1bién se encontraban d presidente M. Hénaulr y
M. de Pont-de-Veyle. Llega un médico, llamado Fournier que, al entrar, dice a
dorcet, es d primero en quebrar el tabú heredado del pasado que mandaba dís-
madame Du Deffand: "Sefiora, tengo el honor de presentarle mi muy humilde
crec16n y modestia. Protagonista de una_ gran discusión científica, que con
respeto"; a! presidente M. Hénau!r: "Señor, tengo el honor de saludarlo"; a M. de
r:ile~ro transforma en un aconrecimiento público, no oculra su aspiración a ªla
Pont-de-Vey!e: "Sefior, soy su más humilde servidor"; y a D'Alembert: "Buen día,
glona. a los honores y al dinero". TOdas cosas que tienen el don de exasperar
señor". 12
a sus pares. Insolente, poco preocupado por contemplar las susceptibilidades
y los celos de éstos, los verá erigirse en su contra de manera unánime. En El prestigio del intelectual no se difunde más allá del círculo de la burguesía
aquc."lla época, el público ilustndo no era aún lo bastante numeroso para impo- 7uf~¡-;;J;."Eó muchos salones de la aristocracia, sigue all(tan sólo para díver-
ner a la Academia de Ciencia la rendición de las armas, aunque fuera en nom- ttr con sus taleniOS··y :i.gudezas. Esta situación resulta intolerable a la nueva
bre de la verdad científica. gene~iófl de hoffibres que constituye la aristocracia de la inteiigencia, y que
Mauperruis e:; un precursor. Después d~ él, muchos serán los que, con motivo
se considera muy superior a la ~lra. .
de un descubrimiento o de una polémica, intentarán tener proyección más allá -G.-~t:ip; si-guiente. marcará la voluntad de los intelectuales de ;1.dquirir dig·
del recinto académico. Pese a su prestigio incomparable, la Academia de Cien- nidad e independencia. Susceptible y receloso, D'Ale1nbert toma la iniciativa
cias -cada vez mis científica y menos filosófica- parece un escenario dema- de una ruptllra oficial con los entonces llamados "poderosos". Si bien esta
siado estrecho_ pam la hubris de los más ambiciosos. Hasta la mitad del siglo, 0

rup.rura, que no conviene a todos, permitirá que se constituya, con ayuda de


todos dtsea.n integrar sus filas y destacarse en ella. Pero el deseo de una con- Volraire y del mismo D'Alembert, un verdadero "partido filosófico". Dotado
sagración más a.rnplia ya comienza a rrianifesta.rSe. Buffon ilustra el caso cuando de un programa y de militantes, dicho parüdo coloca a los suyos en la Ac;1.de-
elige dirigir su gran obra al público sin tener en cuenta la opini6n de sus mia Francesa, pero sigue teniendo mucha influencia en la de Ciencias. Esta
pa.res. No obstante, en 1751, fecha con Ia cual termina el presente volwnen, voluntad de poder declarada se enfrenta con otras. Se asiste entonces a una
D Alembcrr es quien mejor encama la gloria intelecrual. Precursor de las mate- explosión ideológica que no perdona al partido del cual Voltiire es jefe. Las
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máticas en la Academia, gana fuma publicando el texro fundador de la nueva rivalidades y el deseo de gloria no se han extinguido, sino que ahora se disi-
1 füosofla. El au'.or del Discuno preliminar, uno de los padres de la Encidope- ~~\;;d~~-~ de la reivindicación del bien público. Al Conv~rtir la causa pro-
¡i d1a, logró reumr en su nombre el presrigio del sabio y la gloria del filósofu. pia en ~ausa de la sociedad toda, y viceversa, -los intelectuales del siglo XV1II
¡/ :""'como fuere, la sociedad de la época no ha cambiado demasiado. La jerar-
¡, terminan de erigir su propio monumento y consolidan un poder que ha sub-
;j --
.'.!.".'-:_cnrre los órdenes es la misma d_e_":"~'=-'.1.~ arroll"E.9~¿ie la nobl~si~ ..,.~--- .,,.. - -~ -- - .
s1stido hasta nuestros días.
e1erc~én~~~ sobre todos aquellos que no provienen de sus filas. Ahora bien, la
il mayor parte.de los intdccrual;·ron· de atfáéCió-n ffiOd'esia. p~¡. Cada Mon;;.:' 11 Nicolas-Sébasrien Chamfort, "Cancrere:s ec anecdotes", en Onwus complhes, P.uís, 1808,
quieu, cada Réaumur, cada D1folbach, ¡ruin ros son los hijos de la pequeña bur· t. 11, p. 128.
l
@EL NUEVO PARTIDO
DE LOS INTELECfUfi.J)l,5.
(17!8-1749)

Dideror no es el único que sueña con la Academia. No bien se da a conocer la


muerte de los dos extranjeros asociados, Jean Bernoulli y Joseph Cervi, 1 en
enero de 1748, las ansias se despiertan en Londres, Basilea y Berlín. El astró-
nomo Bradley, Daniel Bernoulli y Euler aspiran, los tres, al prestigioso título.
Sin mencionar al ginebrino Cramer, el cual ni siquiera se acreve a esperarlo. Sin
embargri, es difícil hacer campaña a disran.cia. Daniel Bemoi:tlli, que desea a
cualquier precio suceder a su padre, no espera demasiado para rogarle a su
hermano, Jean II, que intervenga anee Mauperruis, el cual todavía cuenta con
amigos en Parfs. Éste responde secamente:

De ningún modo podría intervenir en lo referente a los puestos de la Academia:


no podría hacer otra cosa más que disuadir a quienes desean esrar en ella, por la
manera en que los puesros se obtienen y por d poco caso que hago de los colegas
que di.a reciura; así, pese a rodas los deseos que pueda tener de servir a su señor
hermano, no hay nada que yo pueda hacer. 2

Euler no pide nada a nadie, pero espera que los numerosos premios ganados
en la Academia de París 3 -el último de los cuales había sido en abril- le val-

1
1663-25 de enero de 1748. Esre médico, nacido en Parma, fue el primer médico de
Felipe V y d p~idente de la Academia de Medicina de Sevilla. Fue nombrado e.xtranjero aso-
ciado el 16 de mano de 1739 en reemplazo de Boerhaave.
! Carra de Berlín dd l O de febrero de 1748. BEB, lla. 708, f. 111. Es cierto que las nomi-

naciones de asociados t."'Ctr:mjeros algunas veces dependían más de la polirica que de las com-
petencias del postulante, cuando d rey de Francia quería agradar a un sober:mo extranjero. Así
es como se eligió a Cervi, el primer médico de Felipe V, y al de Marfa-Teresade Austria, el barón
Van Swiecen, en 1750.
3 Euleryahabfas!do laureado con el prerniodelaAcademiaen 1738, 1740, 1743, 1746 y 1748.

341
341 SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECTUALES 343

drán el rítulo tan anhelado. BradJey puede contar con la simparía y la admi-
M. Jallabert ha vudro de Inglarcrra, y ya he tenido el honor de verlo varias veces.
ración de los anglófilos y de los asuónomos.
Me parece un hombre de mériro, de genio, y un erudiro. Pero no es usted. Estuvo
El menos presrigioso es Cramer. No obsranre, tiene una ventaja nada des- en la Academia y de pronto vio que rodo el mundo lo rodeaba pidiéndole noticias
preciable sobre sus competidores: vive en París desde el mes de abril de 1747 suyas. Por donde vaya, le hablan de usted [... ].Le doy mi palabra de que no será
y frecuenta asiduamente las sesiones de la Academia, en cuyas fJas riene nume- su rival aquí. Me parecería muy natural que las mujeres le sean fid, pues é1 no es
rosos amigos. Enrre los más antiguos: Mairan, Buffon, Clairaur; einre los más can lindo. Pero, lo más glorioso para usted es que los eruditos piensan como noso-
recientes: D'Alemberty Noller. Querido por todos los que conocen su exqui- rras. Me gWraria que escuchara a nuesuo pequeño Mairan, con su pequeño acento
sira modestia y su obsequiosidad a toda prueba, Cramer es recibido con afecto gascón y esa expresión que usted le conoce, decir. M. Jallaben: es un hombre de
en los salones influyentes de madernoiselle Ferrand y madame Geoffrin. mucho mérito, pero no es nuestro amigo M_ Cramer. 1
Pero su vida social es muy absorbente: también concurre a fos salones de
madame Dupré de Sainr-Maur, de madame de Tencin, de la duquesa Du Al término de esto tiernos preliminares, va al grano:
Maine y de la vieja condesa de Rumain. Allí frecuenta al abare de Condillac
y a Mably, a Helvétius y a Réaumur, a Trudaine, a madame Du Charelet, a A propósito de M. de Mair:m, es preciso que le diga unas palabras sobre la dec-
Fontenelie y a muchos otros. 4 ·~ ción de la Academia. No he querido hablar del tema en mi úJrima cana, porque
Hacia fines de abril, Cramer deja París y regr~sa a Ginebr~. La elección estaba demasiado enojada. Lo estuve más de lo que puedo apresar. Anhelaba su
elección, no sólo por d amor que le rengo, sino ante todo por amor hacia nosorros
para el puesto del fallecido Jean BernouUi se realiza el 19 de }unio: Daniel
mismos. Me parece que aquello habría creado un pequeño vínculo que lo habría
Bernoulli es quien triunfa. El 17 de julio, 5 segundo fracaso para Cramer: Brad-
atado a nosotros, y, mediante ese: ddgado hilo, de vc:i en cuando, habríamos podido
ley es elegido contra Euler, ¡y el Mercur! que anuncia los resultados ni siquiera
atraerlo hacia aquí. M. de Mairan hizo todo lo que le era posible hacer. Le debo
menciona su nombre entre los candidatos! Sus amigos están consternados. La esa justicia y usted le debe agradecimientos. Él lo quiere mucho a usted, y eso hace
primera en hablarle del tema es madame de Ruma.in. Confundiendo las dos que yo lo quiera mucho más a él. Usted obruvo mucho más de eres voros; eso me
elecciones, la vieja dama le escribe: "'Así, pues, han nombrado a M. de[ ... ] Ber- hace esperar que, cuando se pr~ce la ocasión, los obtendrá todos. Ahora que ha
noulli; usted ha tenido siere votos, e incluso d de M. de Réaumur según me vudto la paz, deberla pensar en la Royal Sociery de Londres.'
ha dicho Bouguerre [Bouguer]. En toral, quedó segundo. Pero d inglés, que ha
obtenido diez, fue nombrado en segundo l~O'af, y lo será en primer lugar el. El fracaso académico era sin duda muy doloroso, pero el bondadoso Cramcr
miércoles, Seg¿n todas las apariencias" .7 . estaba rodeado de testimonios de amisrad. Mademoisc:lle Ferrand se hace eco
Un mes más tarde, madame Geoffrin es quien emprende la rarea de consolar- de ello: "'M. Clairaut, que lo aprecia en extremo, hizo lo mejor que pudo para
lo. Aprovecha que Jallaberr está de pa.so por Parí.s par.i elogiar al propio Cramer. dar pruebas de ello en la última elección de la Academia. MM. de Foncenelle
y de Marivaux, y muchos otros, también han sido muy enrusiasras. Sin embargo,
-1 la correspondencia de Cr.uner en h B?U d3.cucnu de sus relaciones parisinas y dd afccro

re:il que lo unía a muchos. Desd_e Ginebra, parece ser un testigo privilegiado de la vida inrdec-
rual francesa. Apreciado por todos, recibe las confidencias de quienes son adversarios en París,
sin traicionar jamás a uno u orro de los campos. 'Cana del I8 de julio (I748], BPU, 00 Autóg<af>.
9
) Las dos elecciones del 19 de junio y dd 17 de julio fueron declaradas oficiales d 24 de /bid. Cramer fue efeaivarnentea.soc:Udo a l:aSociété Roy:tlccn 1749, pero no logr6 luuf"S(:
junio y el 24 de julio de 1743 respecrivamenre. dcgir en b.Ac:ademia. Se presentad nuevamente como candich to en junio de 1750 ¡nr:a d puesto
6
frfrrcurt"deagosro de 1748, P- 140. dd f:allccido CroUS2Z. pero d preferido será d barón Van Swicten, pese 2 todos los esfuerzos de
7
Carta dd 18 de: julio [1748], BPU, DO Aurógraf.i. M:Ur:an y de D'Alemberc.. V~ la caru de madamc de Geoffrin a Cr:uner, 26 de junio [1750}.
&uue d'hiJtoire lirrirairc tÚ /J funrt", núm. l, 1894, pp. 52 y 53.
SIN PARES EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELEcnJALES 345

el partido de M. Bradley fue más poderoso". 10 No sin cierra perfidia, evoca al para adquirir la asociación. Por su parre, Mauperruis, que velaba de lejos por
pasar la "ausencia de algunos de sus amigos", aludiendo probablemente a la carrera de D'Alembert, había efectuado las mismas gest:iones ante su anti-
Buffon, d más antiguo de todos. Pero nada en el mundo podía retener a Buf- gua relación, Crom\vell Morrimer, 14 para procurar ese honor a su protegido.
fon en París durante d verano. Cuando llegaban los días lindos, dejaba la Pero, a los ojos de todos los eruditos del mundo, nada valía más que ser ele-
capital para instalarse en su querido Monrbard, único lugar donde podía tra- gido por la Academia de Ciencias de París.
bajar en paz. La amistad venía después. 11 Así, pues, es posible apreciar la hipo- Sin embargo, al promediar el siglo, ésta no se destacaba demasiado por los
cresía del naturalista cuando, a su vez, tome la pluma para reconfortar a su remas tratados o por la calidad de sus debates. Los grandes trabajos inrelec-
amigo ginebrino: ruales se efectuaban en otra parre, sin que ella lo supiera.

Me habría gustado, querido amigo, responderle mucho antes, ptte d asunto de las
elecciones de la Acadcmja en un principio me hizo diferir Ja respuesta, y luego me LA ACADEMIA SE EXTRAVfA
disgustó tanto que no quería hablarle dd rema; sin embargo, usted ddx ser mucho
menos sensible aJ tom: que yo, aunque esté mucho más acosrumbrado q~e usted Como roda institución ciendfica, la Academia experimenta una alternancia
a ver có1no en esta compañía las personas y las cosas toman un rumbo diferente de períodos brillantes y d~ cie,mpg_rp_!:l_~rto~. IodOCiepeñdCde-105-fiomhres
dd que yo querría; pero, a decir verdad, no me preocupo demasiado, salvo en
q~e red u te y de sus centros de interés. Si bien la época está centrada en los rápi-
casos como estos, en los que se trata de mis amigos. Esperemos que, en alguna otra
dos y brillantes progresos de las matemáticas -en particular en el dominio del
oportunidad, M. de Mairan, que es realmenre uno de sus amigos, y yo estemos
análisis-, Clairaut y D'Alembert trabajan en el silencio de sus despachos y se
más contentos. Su estadía en París le habrá cnsciiado a contar con pocas personas
[¡!J Ysus visitas a la Academia, a esrim:ar un m:lu.cido número de hombres. En cuanto vuelven particularmente discretos entre marzo de 1748 y mayo de 1749. 15 Ade-
a mí, sólo he aprendido, viéndolo a usted, a quererlo y a estimarlo más. 12 más, sus contribuciones tienen un nivel tal que superan las competencias de
muchos académicos y las del público, que no comprende absolutamente nada
A fin de hae<rse perdonar, Buffon reallia las gestiones necesarias ante su amigo
Martín Folkes para lograr que Cramer sea degido en la Sociécé Royale. 13 Es
H Mortime.r, secretario de la Sociéré Royale, había conocido a Maupertuis durante su viaje
cieno que era más fácil: una buena recomendación o una decena de padrinos
a Londres en J728. Los dos hombres habían mantenido una relación por correspondencia. .EJ
y
franceses e ingleses una disertación dd postulante por lo general bastaban 21 de junio de 1748, le escribe a Maupenuis: "Me ocupé de proponer a M. D'Alemberr como
candidato( ... ] a la Société Royale; y cuando se lleve a cabo su elección, no olvidaré avisarle".
Archivos de la Academia de Ciencias, Fondo Maupertuis, expe&ente núm. 138. Esta noticia es
10
Cana dd 1° de septiembre de 1748, BPU, Ms.. Supl. 384, f. 2J2 Yo. confirmada por una carta dd joven astrónomo Grischow a su maestro Ddisle, que por enton-
11
En su carra dd 30 de mayo de 1748, Buffon tiene una nnner:a muy pttSOnal de decir las ces ~;Jba en Londres con Lemonnier, el 22 de julio de 1748: "M. D'Alemberr ha sido pro-
cosas: "Todavía no ruiy 02da nuao en lo rcfucnte a Jos puestos para ananjeros vacantes en la puesto para ser admirido como miembro de la Société Royale. Pero su elección no se hará hasra
Ao.dcmia, están csper.mdo que yo me haya ido y, en cf~~.-me ver¡ en ocho días; no quierm n:rvid.ad". Observatorio de París, Co"espondance de Ddisú, A-B 1-4, t. IX, carra núm. 15 L
tp~ tmga ti placer tk daNr mi vqtq a usud~ El rubrapdo es nuemo. Bulfon, ·eorrespondance 15
En 1748, la última intervención de Clairaut fue el 14 de febrero con motivo de su répliet
avec G. Cramer.. , ed. de E Wc:il, en Rnnud'himn"dn scimct:S, 1961, L 14, p. JZJ. a Buffon. No volverá a intervenir hasta d 17 de mayo de 1749 para leer un Supplhrrenr i't Íd
12
Gr.na dd 6 de sq>tiembre de 1748, ibid.. p. 128. ThéorirtÚ !.a Lune. En cuanto a D'Alembert, lee una disertación, Applicarion de mil mlthode pour
lJ '"Su disertación y mi carta [de recomc:rtthc:iónJ han sido enmgadas a M. Folkes y espero ditaminer !.a orbitr:s des planeta fl la ruhurhr de l'orbiu tÚ la Lune, el 6 de mano de 17 48; no
rei:ier rcspuc:ra denrro de poco. Es probable que usted sea recibido en la Société Royale JXlr:l la retom:ttá la palabra hasra el 3 de mayo de 1749 para leer la solución de un problema de geo-
S:unr-André . Carta dd 30 de m.:ryode 1748. Crame.r .sccl degido miembro de la Sociéré Royale metría. El 17 de mayo solicitará comisarios para poder publicar sus Rechen:hes sur la prkeJJÍon
d 9 de febrero de 1749. des équinaxes.
346 SIN PARES EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECfUALES 347

del tema. De hecho, el secretario de la Academia se ocupa de excluirlas de las reperidos por el abare Noller en Versalles en las condiciones que hemos visro. 19
asambleas públicas_ A partir de 1746. los médicos intentan utilizar la electricidad para fines tera-
En 1748, mientras el panal enciclopédico trabaja, Monresquieu vigila la péuticos, en particular para devolver la movilidad a los paralfricos. Lc:mon-
impresión de Dei espíritu tÚ las leyes, 16 y Buffon la de los tres volúmenes de su nier'° y Morand11 en París, Le Cae" en Ruán, Sauvages13 en Monrpellier, Jalla-
Histoire naturelle, por su pane, la Academia no se apasiona sino por las virru- 25 26
ben24 en Ginebra. Bose en Wirrenberg. Beccaria en Twín, Verrati en Bolonia,
27

des medicinales de la electricidad, de la cual espera-en vano- milagros. El resto 28


Pivati en Venecia, y muchos otros en Londres o en Petersburgo, dectrizan a
del tiempo, bosteza con las observaciones de Réaumur y los raciocinios de Mai- cada uno de los desdichados voluntarios a la conmoción. Jallaben es quien
ran. Peor aún: asiste, impotente, a la lamentable guerra que se libran La Con- presenta en la .Academia de Ciencias el caso más convincente de cura de un
damine y Bouguer por una cuestión de prioridad ... parallrico. El 3 de febrero de 1748, en presencia de una asamblea panicular-
menre brillanrc (el conde de Saint-Florenrin, los duques D'Aiguillon y de
Chaulnes se habían desplazado excepcionalmenre), d abare Nollcr lec la cana
El espejismo de la electricidad medicinal de Jallaben: donde relata punto por punto la cura eléctrica infligida durante
·------- tres semanas a un cerrajero de Ginebra cuyo braw estaba paralizado. En la
E1año1748 marca el apogeo de la fascinación de los científicos Vor la decrrici-
dad Y_ sus aplica<?ones a la m_edicina. En roda Europa, físicos y médicos rivalizan
:n observaciones y experimentos que se comunican de !nmediaro los unos a los Véasc supra. pp. 277 y 278.
l':I
~<?s. No hay semana en la que la Academia no esté involucrada en este pro- 2l> Louis-Guilb.ume l.dnonnier, hermano dd astrónomo {1717-1799). primer médico -dd
' blema. Al punto que, en wia cana aJean-Fran)ois Séguier a fines de enero o prin- rey y botanisu. Había sido admitido en la.AcademU en 1743 y había prcsenr.u:lo su primer.1;
cipios de febreroJ Donous de Mairan confiesa: "Las noticias que podría darle disanción sobre la decrricidui d 16 de febrero de 1746.
21
53uveur-FrIDt;ois Morand (1697·1n3), miembro de la Aculemia en 1722 y cirujano
sobre este país, referidas a las letras y a las ciencias, prácricamente no conciernen
mayor dd HOrd des Invalides.. Afú fue donde realizó sus experimentos esencia.les..
mis que a la dectricidad. Vemos fenómenos sorprendentes todos los días". 17 22
Claude-Nicolas Le Car {1700-1768). docror en medicina y cirujano en jefe dd Hos-
La renovación dd interés por la electricidad data de ues años atrás, cuando pital de Ruán. Además es d fundador de: la Aa.dcmia. de Ruin. CorresponuJ de Morand
18
Musschenbroeck se entregó a esos fascinantes experimentos, inmediatamente d=lc 1739.
23 El 15 de: agosto de 1746, esaibe a su gnn amigo Jalhbert: •Gr2cias a sus instrucciones,

la dc:crricidad se ha puesto de moda en esta ciudad. Todo d mundo se hace dc:crrizar, pero no
avanzamos demasiado, pues hemos comenudo :i. tnbajar hace poco tiempo·- BPU, Ms. Jalla-
16
Franr;ois Gébcli.n, ..La publJcacion de !' E.Jprit dn foil', en Rnnu k biblio1hrqua. núm. b=. núm. 82, [ 4 J.
34, 1924, PP- 125-158. La accidenrad.a impresión dd libro en Ginebra, cuyo ediror y correc- 24
Ja.llabert, muy ligado a Nollet, se h:abb interesado por la dearicidad a partir de 1746,
ror era Jacob Yemer, había comenzado a fines de 1747 y proseguido rras los múltiples inciden- tras lec:r los rrabajos de este úlrimo. Proponía una teoría lJgCl'2Illente distinta de la dd abate, d
tes hasta fines de octubre de 1748. cual no podía no irric:arsc por ello_
17
[Principios de 1748]_ Biblioteca Municipal de Nimes: Archivos di!' J.-E SCguicr, Ms. ~ Gc:org-Mlrhias Base {1710-1761), füicoy médico. profesor de Hsici en Wirrenbag. Com=s-
417.[9yl0. - ponsal de Réaumur en 1746, luego de Nollet en 1757. Había publicad.o DU Eklmüit.iten 174-4.
!i Piecer Van Musschenbroeck (1692-1761) era doctor y físico en Lcyde. Nombrado corres- y; EJ padre Bcccaria en. profesor de física en l:i. Universidad de Turín. Publicó en 1747 una

ponsal de Du Fay en 1734; luego, de Réaumur en 1740 y, por úlrirno. dd abate Noller en Medicina ekmica.
1757, .enseñó en la Universidad de Lc:yde. Invenró en 1745 el primer condengdor déccrico, v 170 l-1793. Profesor de fuia. aperimcnral en d fnsriruco de Bolonia.
conocido en aqudla época con d nombre de:: "bocdla de LeydeB. Esruvo a punto de morir en 21 Giovanni Francisco Pivari (1689-1764), :i.n::hivistaen labiblioceca dela Universidad de Bolo-

un aperimenro, a principios de 1746_ La noticia dio la vudta a Europa y otorgó así mayor nia, lubb. publicad.o en 1747 un libro, DeO"ekmicita mdica, c:n Lucques. reimpreso en Veneci;a
prestigio aún a rodas aqudlos que se animabJ.n a e& ripo de ejercicios. en 1748, y rnducido al francés en Grcnoble en 1749 con d árulo Lam Jllr l'il«tridti midicinak.
348 SIN PARES EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECllJALES 349

Academia, la repercusión es 'enorme, y· aun los más escépticos se inclinan. Entre fracasos anreriores, 32 las curas aparenres o momentáneas obtenidas en Ruán 33
ellos, Mairan relata o en otras partes! 34 ¡Abandonada, la elemental prudencia cienrífica que habría
exigido un seguimiento de los enfermos! Enrusi~mado por el éxito de su amigo,
la cura casi toral de un hombre que por más de quince años ruvo paralizado uno
y quizá un poco celoso de que se le haya adelantado, el abare Noller decide
de sus b~, en el cual no tenía ni movimiento ni sensación, y que estaba tora1-
retomar sus experimentos: "He tomado la resolución de pasar ocho días en
menre atrofiado. En d lapso de un mes, más o menos, tiempo durante d cual fue
electrizado, recobró la sensación y d movimiento, y, algo que no es menos digno los Invalides para establecer allí un electrizador y para mostrar a cierto cirujano
de señalar, recuperó la cofPulcncia ranco en ese brazo como en el que estaba sano. de ese hospital cómo debe hacer para realizar esas mismas pruebas sobre cinco
Lo usa. se saca d sombrero, levanta un peso de varias libras; sólo al pulgar le falta o seis paralíticos del mismo lugar; imagino que eligiendo a algunos de ellos
codavía la plena movilidad y la encera libertad. Se sigue operando sobre esa parte. 29 entre diversos estados y diferentes edades, y teniendo la comodidad de elec-
trizarlos tanto como se quiera" ,35 se obtendrán los mismos éxitos. ¡Lamenra-
Presenre en esta memorable sesión de la Academia, Cramer da parre a Jallaben blemenre, los tres inválidos sometidos a las múltiples descargas eléctricas del
de la impresión producida: los duques D'Aiguillon y de Chaulnes hicieron abate no manifestaron ninguna mejoría sensible!
preguntas atinadas, r todos manifestaron su admiración por e! procedimiento.
...... --.,,:..:~.,..,...-
Esto no impide que las experiencias se multipliquen y que se electrice con
gran ímpetu, vanagloriándose de múltiples éxitos. En Montpellier, el médico
Réaurnur había leido, hace más o menos un mes, una carta de M. Beccaria [... J
Sauvages declara haber aliviado a ocho o diez lisiados con la electricidad. Des-
nocifi.cándoJe que un hombre llamado Pivati también había curado con dectrici-
pués de los paralíticos, prueba el tratamiento en un epiléptico de 24 años, y
dad la parálisis de un cura, ~e un canónigo y de un obispo. Pero. corno ese relato
era vago y poco derallado, en la Academia reconocimos de manera unánime que en una vieja condesa de 80 años. El primero deja de tener sus crisis, pero la
usted era d primero en informarla con cierra certeza de una cura operada por la segunda se adormece extrañamente después del tratamiento. Por último, se
dearicidad. Y. en ·esa ocasión, varios de sus amigos le rindieron un homenaje felicita por haber curado a un borracho paralítico que recuperó suficientes fuer-
favorable y testimoniaron que usted era incapaz de dejarse engañar y de disfrazar zas para golpear a su mujer con el vigor necesario. Todos estos experimentos,
en lo más mínimo la verdad. 30 minuciosamente detallados, publicados en el Joumaf des savants, dan la vuelta
a las academias. 36 Después de las parálisis y de las epilepsias, los experimenta-
La conocida honesridad de Jallaberr y la precisión de su infurme hablan derri-
;,'.~ ~~~ ~ado_~'fl=,fdcencias de la mayoría de los académicos." ¡Olvidados, los
de mano de 1748: "Estoy seguro de que un hombre paralítico dd br;rzo derecho desde hada
más de quince años fue curado en Ginebra t... ] La cura fue rea.liuda por un profesor de física
?9 A Séguíer [principios de 1748). Parad ckcallc dC esta o:pericnóa. se puede consu1tar las experimenral de esa misma ciudad, a quien esrimo~. Biblioteca Laurenziana en Florencia, l'vfs.
canas de Jalbben a Nollet dd 26 de enero de 1748 (Archivos de la Academia) y a Cramer dd Cod. Laur. Ashb. 1522. ldmz en su cana a Séguier de.114 de septiembre de 1748, op. cit., p. 75.
30 de enero de 1748 (BPU, Ms. Fr. 657/a, [ 9-J J, fechada por error en 1747). 1
' Nollet ya había inrenrado experimenros sobre paralíticos en abril de 1746 con la colaba--

JO Cana dd 8 de febrero de 1748. BPU, Ms. SH 242, f. 71-72. El 28 de febrero siguiente., d ración de dos médicos, Morand y La.ssone, pero sin obtener ningún éxito.
erudiro ginebrino De LaR.ive confirma a Cramer d éxito de Jaflabert: .. 8 paralítico de M. Jalfa- .lJ Le Cat habfa enviado a París d informe de varios experimentos de electrización de para-
bctt anda cada vtt mtjor. Con ru braw enfermo. se saca d sombrero en la cal.le ddanre de todo líricos desde julio de 1746. Pero los éxitos anunciados muy pronro resulraron ser fracasos.
d mundo;)" manipula dos manil1os gordos., y cspeia poder forjar en unos días. Nuestro amigo Véase la cana de Noller a Ja.llabcn dd 4 de diciembre de 1746, op. cit., p. 147.
habrá comenzado ayer a decuizar aJ desnudo sobre los músculos dd br.o:o que se e:a:ienden .w Los científicos italianos se jactaban de haber realizado curas por la decuicidad imposi-
hacia el pecho, los cuales, por haber estado inactivos duran re quince años, se han vudto un poco bles de verificar.
dolorosos debido a los movimientos que ahora hace con ese brazo". BPU, ~h. Fr. 657/a. J} Carra de Nollet a Jallaben, 17 de marzo de 1748 y l 0 mayo de 1743. op. cit., pp. 161 ,
11
· lnduso Rb.umur, que mostr.ilia un gran escepticismo respecto de las experiencias italia- 162yl65.
nas. dice que las de Jallabttc lo han convencido. Escribe al padre Mazzoleni. de Florencia, d 20 .14 Gna de Sauvages aJaHaben, s.f. [1748]. BPU. Nis. Jallaben, núm. 82. f. 50.
350 SJN PARES EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELEcnJALES 351

dores intentan curar las hemiplejías, los reumarismos, las constipaciones más nia, Nollet regresa convencido de que nada de todo aquello era serio y de que
renaces, con resulrados pocó concluyentes. incluso algunos, como Pivati, no son más que charlatanes ... A parrir de enton-
Pese a los parres de vicroria de Sauvages y aquellos, más sorprendentes aún, ces, ya no se habló más de elec[ricidad medicinal en la Academia 42 ni en los
de Verrati, Bianchi y Pivari, 37 la duda comienza a apoderarse la Academia a periódicos cienríficos. Entretanto, la prestigiosa institución había dedicado
fines del año 1748. Hasra entonces, sólo el joven cirujano Antaine Louis había durante dos años gran pan:e de sus sesiones a una disciplina fantasmal. ¡Nada
denunciado los peligros del tratamiento eléctrico y presentado una diserra- que sirva para restablecer su prestigio!
ció~ a la Academia, en un contexto de indiferencia general. 33 Ahora, Réaumur,
Mair~n, Buffon y Daniel Bernoulli ya no oculran su perplejidad. Aparte del
parahnco de Jallaberr, de quien no se ha tenido más noticias, la Academia no
ha podido observar un solo caso verificado de cura definiriva. Incluso el abare
Aun cuando ambos manifestaron ~n privado-43 su escepticismo respecto de
Noller, confrontado a varios fracasos, participa su escepticismo a Jallaberr en
las .virrudes curativas de la decrricidad, los pilares de la Academia, Réaumur y
enero de 1749. Escribió a Turín para obcener algunas aclaraciones sobre las
maravillas publicadas por Pivaci y Bianchi: 39
Ma.iran, no hicieron nada para impedir que ésta se sumiera en d ridículo. Réau-
mur, subdirecror en 1746 y director en 1747, habrá leído sin duda varias cartas
dd extranjero sobre d tema. En verdad, uno y otro dicen sentirse superados por
¿Qué clase de f~talidad reserva estos milagros ·a IraJia, y por qué nadie ha podido
hacer algo semejante en otra pane? He inrenrado purgar personas haciéndoles sos-
escas novedades, y no tienen ni las ganas ni la energía para suscitar polémicas.
tener,_ mientras las decrri:zábamos, un rrozo de resina escamonea, y no he purgado Después de la publicación, en 1742, de su sexro volumen sobre los lnsecta,
a nadie. En verdad, esroy más que nunca rentado de ir a ver aquello de cerca. 40 Réaumur no volvió a·publicar nada impactante. En vez de trabajar, como esraba
previs[o, en el séptimo volumen, 44 se dedica a una colección de historia naru-
La Academia quiso saber a qué arenerse y lo mandó de viaje de esrudio a Ira- ral que apunta a reunir todas las especies de pájaros existentes en todo el mundo.
lia. Tr~ obse~ar 13! pur~ci~nes elé~cas de Bianchi en Turín, Jos exp~ri­
41
A parrir de 1745, consagra lo esencial de su riempo, ruando no hay sesión, a
menros maravillosos de P1vaa en Venecia, y discutir con los docrores de Bolo- buscar corresponsales en codas las latirudes, a describirles extensamente los

37
Vbse la c:1rra triunfante dd presidente dd Insriruco de Bolonia, Zanon:i, al suizo Bon- "El 3 de junio de 1750,Sauvagcs, de Mompeu;a, =ibcaJ'"2bcrt: •Mi hmnano, d abare,
ner: dd 1° de julio de 1748, referida;¡ Jos progresos de la dectricidad medicinal obrenidos en me escribe que en París consider.m rodas las curu que decimos haber hecho como aientos·.
Italia. BPU, Ms. Bonner 25, E 129 y 130. BPU, Ms. Jallaben, núm. 82. ( 57 y 58.
33
• En 1747, _Louis publica sus Oburuations Jtlr f'ékcrriári, que prerendían mosrrar que, '°Canas de Rb.umur a Séguier dd 25 de mayo de 1747 (o¡. cit., pp. 60 y 61) y al padre
le1os de ser cu_rauva, b decrrización de paralíticos enrraitaba grandes pdigros. Critio. al abare Mazzoleni dd 20 de muz.o de 1748 (Biblioteca LauremUna. en Aorencll, Cod. Uur. Ashb.
No~ler Y es odiado ~r los decrrizadores. El 16 de agosto de 1747, d médico Morand prescnra 15U, [ 81).
su libro a laAcadenua; rr:u lo cual d mismo Morand lee una observación de Le Car de Ruin Carta de Mair.m a Cramer, 15 de febrero de 1747: "12 dcaricid:id sigue dándonos prodi-
sobr;J un bailarí~ p~ilad~ al cual la decrricidad habría d~dro su agilidad... • • gios [ ... ] Le confieso que no entiendo nada de codo esro·. BPU, l\.is. Supl. 384, f. 303. Vbse
Jem:Bapr~e B1anch1 (168 l-176 l ), célebre anatomisra iraliano, profesor en la Universi- rambién su c:i.ru., al mismo, dd 18 de mayo (1749, f. 312).
44
dad de Tunn, pnmer promotor de las ..purgaciones déctriCJ.S·, había enviado a Nollei: un resu- En una carra al rmrqués de Caumonr, su correspons;i.I en Aviñón, R.áumur escribe d 5
men de sus propios c:xperimenros. de enero de 1745: "El séptimo volumen de las Mhnoira sur la im«te1 [... ] no se publiar:i
•:Carca de Noller aJallaben (enero de 1749). op. cit., p. 167. enseguicb. pan rdponder de una vez por rodas a las prq;unru: que me repiten rm a menudo
• ~abare Noller se fue siere meses (abril-noviembre de I 749) y aprovechó la oporrunídad {...] y p;ira transmitir d gusto de c.rea.r gabinetes de historia naru1'1, tan importantes, en mi opi·
p~ra- visitar Ro"_1~· Nipoles y el Vesubio. Redactó d diario de su viaje, que!' se encuenrra en Ja nión, para el progreso de b. ciencia que tiene por objeto l:ts producciones de la narun.l.aa".
B1bl10reca. Mu01c1pal de Soissons. BPU, Fondo Trembley, 5, f. 119 y 120.
352 SIN PARES EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELEOlJALES 353

especímenes deseados y la manera de conservarlos. A principios de 1746, anun- vuelva a hacer en la segunda edición precisando que, "en esta obra, Réaumur
cia a TrembJey que ha "distribuido en todos los rincones de Europa y en todos se muestra ran gran físico como acúvo y hábil ciudadano", 51 su hora ya ha pasado.
los del mundo un pequeño impreso"45 sobre el arre de conservar a los pájaros. Aunque sigue siendo el maestro respetado de los "observadores" y de rodos aque-
1'se es el rema de su desganada intervención en la asamblea pública de abril de llos que --como Bonnet, Haller o el padre Lignac- todavía vinculan ciencia y
46
1746. Haciendo C$ta elección se expone a cansar a su auditorio. Madame reología, 52 , Réaumur encarna para los demás el viejo mundo que se desea ente-
D'AiguilJon, presente en aquella sesión, da cuenta de la misma a Maupertuis: rrar. Su apego a Descarres, su fidelidad a la autoridad religiosa, sus valores y sus
"Su amigo Réaumur hizo bostezar al público leyendo un larguísimo mensaje maneras del siglo precedente lo convierten en el blanco predilecto de la nueva
poco inreresanre". 47 generación. Los filósofos de la Luces no le harán la vida fácil, y 1749, año en
Indiferente al tedio que suscita, Réaumur reincide presenrando poco tiempo qu<; comienza la ofensiva, será para él la enrrada al purgatorio.
después un adicional a esta discnaci6n. Ésa es roda su conuibución al trabajo Dorrous de Mairan no tiene un mejor papel. Hace ya muchos años que no
académico de 1746. produce ninguna obra original. Repartiendo su tiempo entre las dos acade-
Al año siguiente, además de la descripción de una carpa monstruosa y de las mias, el cerniré de redacción del }ournal des savant?3 y una estrepitosa vida
observaciones de la orina de un gotoso, gratifica a la asamblea pública del 15 mundana, este hombre de 70 años, siempre alerta y encantador, tiene más
de noviembre con una Mhnoire sur la ma.nihe tÚ /aire !e/ore tks oeufi dans fe deseos de seducir que de trabajar. Su principal aporre a los trabajos académi-
fomier. El rema lo apasiona, retiene la atención de algunas personas bien inten- cos consiste en haber vuelto a publicar sus memorias de juventud, aumenta-
cíonadas,..¡8 pero duerme profundamente a todos Jos demás. Algunos se sor- das con nuevas observaciones. Sus temas predilectos son las auroras boreales y
prenden de que el gran erudito dedique tanto tiempo y cuidados al arte de cons- la formación del hielo. Justamente, en 1748, decide presentar en la asamblea
truir "hornos para pollos" semejantes a los del bajo Egipto, tanto más cuanto pública de noviembre una cuana versión de su Dissertation sur la glace, com-
que repite d mismo rema en las canas a sus múltiples corresponsales ... En 1748, puesta inicialmente en 1716, 54 cuando todavía vivía en Béziers ... Ayudado por
no presenta ningún trabajo personal en la Academia y, en 1749, todavía fasci- Cramer y Jal1abert, que le envían documentación, 55 Mairan se prepara para
nado por la eclosión de los huevos, vudve al mismo trota pero ¡lo atiende "a
los pájaros domésticos de rodas las especies"!" Por más que el joumaltk savants
consagre un aróculo dogioso a cada uno de los romos de su memoria,50 y lo 5! Enero de _1752, pp. 17-23.
)2 Véase Jacques Marx, Charla Bonnd contre k Lumibes (1738-1750), 2 vols., en StttdieJ
on Voúai", núms. 156-157, 1976.
0
Cam dd 13 de enero de 1746. Comrpondance inldiummRimnmun.Abntho.m Tmn- 53 Muy ligado al canciller D'Aguesseau, que vda por d funcionamiento del diario, fvlairan

bky, cd. de E Guyénot, Ginebf4. Georg. 1943, p. 250. De J>450, le pedb a Trrmblcy, residente tiene un pape.! bascanre rdevanre en¿¡ -aunque de oficio-desde mucho riempo arrás, como lo
en Hobnda, que Je corniguiera un corrcsponsaJ en las Wz MoJuca.s. prueba la carra dd 24 d~ octubre de 1740 a Cramer. EJ 20 de octubre de 1748, menciona al
"' 8 16 de abril, Réaumur lee una disen:ación sobre la muiera de cviw la evaporación de mismo Cramer su colaboiación "en una asamblea del journa~ en la que no soy más que un
los licores cspiriruo.sos en los que se puttlcn conservar producciones de la rui.ruralcza de disrin- simple asisrenre". BPU, Ms. Supl. 384, ( 282 y 306.
tas da.ses. ~ La segunda edición es de 1717 y la tercera de 1730. El Joumal des ravantJ (mayo de
7
• E! 6 de mayo de 1746. BN, NAF 10398, f. 19. 1750. p. 298) precisa que las tres primeras ediciones eran sensiblemente parecidas, en canto
u Cana de Cramer aJallabcn: dd 17 de noviembre de 1747: •EJ tema de M. de Réaumur que la cuarra "podría ser considerada como una obra nueva por la cantidad de experimenros,
se refiere enteramente al aspecto de b. urilicbd públia, y habría rcvdado quién es su autor'". La observaciones, opiniones nuev.is {... ]que la aumentan casi a1 triple".
reseña de Rayna.l en las Nouwlln lintraim (p. 110) es mis bien amable. 5) En su carra dd 2 de ocrubre de 1748, Mairan evoca su deuda con los dos suizos: "Sus

tt Arr de faire lcln" dn orofi n d'iln:w m Jouta !4Uom dn flñema damestiqun tÚ toutn ap;- exhonaciones y las de nuesrro digno cofrade~!. Jallaben me han ;;Jenrado a redoblar mis esfuer-
íN, París, 1749, 2 veis. zos para hacer que mi Dúsmation sur '4 glace sea más digna de su aprobación, y la obra esr:í
w En febrero de 1750, pp. 88-94. y en sq>!icrnbre de 1750, pp. 587-594. bastante avanzada. El fenómeno de M. t>.1ichdi del que usred me fubb se relacionará, si no me
354 SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECTUALES 355

sorprender al_ púbJí~o no por la originalidad de sus experimenros, sino por un mala prensa. Los más jóvenes están abrumados por lo que consideran una regre-
nuevo prefacio que 1ba a conrracorrienre del espíriru de Ja época.
sión del pensamiento. D'Alembert, notoriamente posicivisra y escéptico, recibe
, En u~a época en la que Locke y Ne\vton desrronan a Descartes, en Ja que ese discurso como un ataque personal, al igual que su amigo Condillac, que
solo ~e JUra e~ no~bre de la experiencia, ¡hizo falra un coraje fenomenal 0 justamente se prepara para publicar una crítica del espíriru de sistema. Mai-
una cierra d.osis de 1nconciencia para hacer públicarnenre, aqud 13 de noviem- ran frecuenta poco a la joven guardia filosófica y no calcula el efecto produ-
~r~, d elogio del espíritu de sistema y defender la recría de la materia sutil! cido en ella. Dando crédito a los cumplidos de sus amigos, cree poder escribir
Sistema o quimera -comienza diciendo- parecen ser hoy términos sinóni- a su confidente Cramer:
mos [ ... ]. 'Esto es un sistema' constituye roda Ja crítica de un libro; declararse
en conrra de los sisremas y asegurar que lo que se presenta al público no es ral El breve prefacio que le mostré sobre los sistemas y la mareria suril [... J tuvo un
c~sa ha llegado a ser el lugar común de los prefacios". 56 Según él, Jos prejui- éxiro que no me hubiera arrevido a esperar cuando emprendí la lucha contra los
c~os ~obre d rema fueron ~ás allá de su justo límire. Sin sistema filosófico y prejuicios. Supe por una fuenre no sospechosa {¿~] que mis ideas y mi franqueu
cienr~fico, no hay Kepler n1 ?escarres ni Newton. Mairan no quiere que se sobre esros dos temas habían sido aprobadas por los mismos a quienes creí tener
~salie~te ~on vanas dedarac1ones contra los sistemas a aqudlos cuyo genio y como adversarios.ja
t. ento invitan a filosofar de esa manera. Basra con recorrer la historia del espí-
nru humano -dice- para convencerse de que los sistemas siempre fueron una En cambio, en su correspondencia, no dice una sola palabra sobre el Traitl des
fuente fecunda de d~cubrimienros y de observaciones. Y si algunas veces nos .rystmwde Condillac, publicado en abril de 1749. En mayo, Raynal le dedica
exponen al error, el tiempo los disipa y las verdades que les debemos perma- una reseña muy elogiosa que comienza con esta palabras: "E abate Condillac,
nece.n.1?e paso, ataca el excesivo escepticismo que por entonces reinaba en el único francés que en la acrualidad escribe con éxico sobre mecallsica"." Redac-
l:i5 cie~c~a.s. Luego, se propone mostrar el rotal interés dd sistema de Ja mate- tado antes que el discurso de Mairan,60 el Traitles la respuesta de los nuevos
na sual 1nrenrando una última conciliación entre Descarres y Newton. filósofos. Consciruye una denuncia de los sistemas "más apropiados para des-
. La asamblea queda esrupefacra ante semejante audacia. ' 7 Los veteranos gozan lumbrar la imaginación por la intrepidez de las consecuencias, y para seducir
discretamente al escuchar recordar con tanto ímpetu verdades que tienen al espíritu por d encanco de Jos principios"_ Refuca los sistemas de Leibniz y
de Spinoza atacando sus principios, y. como dice Raynal, "destruye el encan-
ramienro". En suma, describe el enfoque anaürico propio de la ciencia.
e~uivoco, b;sranre bien con.mí teoría. Pero, como no he hecho yo mismo d experimt'nto, qui- Miemras se espera la respuesra del cienúfico D'Alembert a Mairan, el Traitl
siera tener solo unos pocos libros para citar. Jallaben, que me había hablado dd tema me dijo de Condillac, de difícil lectura, es comprado, cuando no leído.61 En los peque-
me ,parece, que había algo semejanre en las Eflhim!-:J-,
r
[ J •¡ d ' ' · '
crMK ••.. ;ve ara un gr.in gusro 51 me
enVJa una nora sobre lo que usted sabe dd tema, o M. J:ilbberr". Jhid., f. 306v<>. FJ 4 de enero
'11 Cana dd 4 de enero de 1749, [ 307v<>.
de 1z49'. agrad~e a Cramcr y a Ja1laben por lo que le han enviado. !hid, f. 307r<>. w Nouve!ki /inirrzim, pp. 300 y 301.
Dinnwrwnsur lagúu~ 1749, p. v. 60
En una carta a Ctamer dd 24 de diciembre de 1748, Condillac escribe "Lo haré impri-
Ra>'.11a1 (NouV:~ /i(tiraím, p. 237) escribe la reseiia siguienre: "M. de Mair.i.n, nuesrro
57

mir después de las ficscu. y ~ero ser publicado a principios de año. Usrcd cl>c que d tirulo
pnmer ~sic~, ".-°UJ:Joo una ~ueva eilición de su
Tmil! sur la glace; aprovecha esta ocasión para es Des tyttrma. ouvnz~ oU /'on dtmik kur inurífírl, kurr abw a ku1111.va.ntaga'". En Condillac.
co~~ar~r d 1
n1usto desprecio que se manifiesra hoy en dfa por !os sistemas [ ... J. Esre ilustre úttm íniditn 4 Gabriel Cnrmer, ed. de Georgcs Le Roy, París, PUF, 1953, p. 52. Condillac pre-
aca. em~co fue muy aplaudido por d público y muy poco por su compañía, que es toda nC'\V- sentará su libro en la Academia d 6 de ~priembre de 1749. Pero no tenemos ningún eco de la
romana . Raynal se t"nuj oca d "M d ·
d . - -, v °
cuan agrega: · e Ma.ir.in y J\i. de Fonrendle son los únicos impresión producida.
e esraAcadem1a que no abandonaron los intereses de Descartes" E.s olvidar d · d ' ·d
a Réaumur, Cassini. MarJ.Jdi, ercérera. . emasia o rap1 o
61
Mucho m:is rarde. c~do se publique el tercer libro de Condillac, el abare Trublcr
podrá escribir: .. El Traiti del un.sariom ciene mucho menos éxiro, aunque set mejor que las

···*·-------~----~-- ..·----
356 SIN PARES EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECfUALES 357

ños arnbiaite inrelecruales, se lo considera un emblema de la modernidad. con las ventajas muy inciertas de los sistemas y de las hipótesis vagas [ .. ]. Dije
En Ginebra y Berlín, la intelligmtsia protestante-a menudo se trata de pasto- que el mejor empleo del espíritu de sistema es no hacer ningún uso de él cuando
res-, más tradicionalista y cercana a Leibniz, lo lee pero no lo aprecia dema- no es posible apoyarlo en los cálculos. 65
siado. Fonney lo critica en uno de sus diarios, la Bibliotheque impartía.le, con
la aprobación dd ginehrino Jean Peschier. 62 Ambos, wolfianos convencidos, Nada muy nuevo con respecto a Condillac, a no ser porque esta vez la crítica
tienen más en común con un Mairan que con un Condillac. 63 emana de un erudito -que además es la estrella en ascenso de la institución-.
Mucho más decisiva es la notable influencia que Condillac ejerce sobre la Por el momento, la Academia no es demasiado bril1ante. Repitiendo tiempos
nueva generación de filósofos. Entre 1746 y 1750, en d hotel del Panier- pasados, extraviada en investigaciones estériles, está representada por un hom-
Fleuri o en casa de mademoiselle Ferrand, sus conversaciones marcaron de bre valiente pero mediocre. En la asamblea pública de noviembre de 1748,
una u otra maner~ a D'Alemberr, Dideror, Rousseau, Buffon y otros. Él Fouchy aburrió a toda la asistencia leyendo eI elogio de Bernoulli. Raynal no
inicia en los arcanas de la metafísica a su amigo D'AJemberr, el cual se ins- lo trató con más indulgencia que a Mairan nueve meses antes: "El elogio del
pira a su vez en el Traité para replicar a Mairan. Aprovechando la publica- famoso Bernoulli, geómetra de Basilea [. .. J habría sido un magnífico rema en
ción de su libro sobre la Pricession des !quinoxes, 6"' ajusta sus cuencas y da mejores manos; M. de Fouchy no nos brindó sino reflexiones triviales, una eru-
•':· ?.'."""."·- --~oncsa Cramer: dición pueril, aplicaciones ridículas". 66 ¡Decididamente el brío de Fontenelle
no es más que un lejano recuerdo!
Mis rdJcxioncs sobre los sisrcmas han sido causadas por una obra leída durante Tras la finalización de la asamblea pública, en el transcurso de la sesión
nuestra úlñma asam_blea pública. obra que pronro Sttá publicada, y ruyo autor [Mai- siguiente, el sábado 16 de noviembre de 1748, los académicos asisten al esta-
~~ ~-pam:crconfunde inoporrunamenrc las ven rajas reales dd espíritu de sistema llido de las hosrilidade:s entre Bouguer y La Condamine, 67 los dos ex compa-
r ---,-~---
ñeros del Ecuador. De regreso seis meses antes que La Condamine, Bouguer
OU2S dos obm dd mismo auror, es decir, d EJai... y d Traitl. No me sorprende..~ fueron
se había precipitado a la Academia para leer los resultados de sus trabajos en
compradas con b. esperanza de ser comprendidas. FJ común de los lectores no entiende nada común, 68 y acapara roda la gloria. A su regreso, La Condamine había puesto
~ ~~ .sob~ todo en d primero. M, previendo que no comptmdaía mucho mejor Ja rec-
i e~ no I.a compra'". A Formq, l 0 de fcbrtto de 1755. Cormpon4mm pmriw Je Fon'IU]. París-
Gmd>,.., a..mpwn-Slatkine, 19%, p. 144.
mala cara, pero había guardado silencio. El incendio se reavivó cuando Bou-
guer decidió publicar, sólo con su nombre, los trabajos leídos en la Academia
en ausencia de La Condamine. De acuerdo con el testimonio de Mauperruis,
~ ·: -~. -:.'~·¡~:f?Stfdc.Pcsdtic:rdd4 de agosto de 1750: "Me parece que [Condilbc] malrrar:ademanm
demasiado gcncr.d a los hacedores de sistemas. jr que quiere dar como rottlmcnre nuevas obser- que había vuelto a Francia a mirad de octubre de 1748 para pasar las vacacio-
vaciones propias que no son nada mcno.s que eso [... ].Se nor:a que conoce l.ockc a fondo y
que se ha propuesto enderezarlo y, al mismo tiempo, rc:valorizar!o·. Berlín, Fondo Fonney,
Kastcn 3_1. f. 40 Y41. En cambio, d cdiror de Ja Bibliothtipu impaniak, E.lias Luzac de Leydc,
no apreoó d ~o de su colaborador. Escribeª. Formcy d 26 de febrero de 1750: •te roga- G) Cana de 21 de sepriembre de 1749. Dix-huitibtuú(c/e, op. cit., p. 246. El libro de Nlai-
mosque no _dtje de r~er en rncnra que d público eSper3 cxrracrw [... Jy no rcfurac:ioncs que nn se publicó después dd de _D'A!emben, a fines dd afio 1í49.
no <b:n una idea dd libro refuudo [... }. El dd Traitt tks IJ!tlma po::a contra esa regla'". /bid., 66
Norwelkr littbrtim, pp. 236 y 237.
Kamn 25, í 37.
6 fil Habiendo regresado de América por caminos diferentes, Bouguer llegó en julio de 1744
J Cramer, romado por testigo por los dos campos -era amigo de todos-, dt SCCrctlm.ente y La Condamine, bloqueado en Amsterdam por la guerra, no pudo volver a París hasra fines de
la razón a Mairan. Aprueba su defens.a de los sistemas.. como lo muestra d borrador de una
febrero de 1745.
can2 de febrero de 1750 dirigid.a a este úJrimo. BPU, Ms. Fr. 657/b, f. 55 y 56. 68 A partir dd 29 de julio de 1744, Bouguer comenzó a leer en Ja Academia la relación de
6' &cherche JUT la prkmion da lquinoxa, muy dogiado por sw comismos Clairaut y Mo~
su viaje y de las openciones hechas con La Condamine. Prosigue su lectura los días l, 5, 8, 12.
tigny y publicado en julio de 1749.
14, 19 y 22 de agosto, y su triunfo culmina en la as:lrnblea püblica dd 14 de noviembre de 1744.
358 SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECrLJALES 359

69
nes, Ja guerra había estallado en su casa, algunos días anres de la sesión de la desíguales, los cuatro hombres, en uno u otro momento, tuvieron buenas razo-
70
Academia. Sin embargo, ninguna de las recriminaciones de La Condamine nes para cener miedo.
impidieron que Bouguer ejecutara su proyecro. Sosrenido por sus allegados Como siempre, la represión suscitó el inrer_~ ~~~ ..E~bJiS2.Pfil~~~~-~~~ 11uc-.
-Mairan, Réaumur y Fouchy-, enfrenró-renazmenre a La Condamine, cuya vas, y el éxico esruvo a la altura de ~-Cé~é_i~:r de !~~~-~~~n~~· Sin con-
ira terminó esra.Hando en plena Academia. Reclamos, protestas, diserraciones cercación previa, ~l p;ñ_¡d~ filosófico nació rras el bautismo ~~~p_inión.
Y conrradiserraciones se sucedieron a un riuno sosrenido durante más de cua- Como Jo hace notar el editor del Journa?CieBarbier, cronista esencial de la
tro años. La Academia inverda un riempo poco razonable en interceder enrre hiscoria del siglo dieciocho: "El año 1749 es una fecha destacable en la hisco-
dos hombres cuyas furias habían llegado a oídos de los eruditos extranjeros. ria literaria del siglo dieciocho [ ... ]. Barbier, que hasta entonces sólo había
Todo el mundo ironizaba sobre esa guerra que no tenía más objeto ni alimento hablado de cancioneros y de poetas, habla ahora de los filósofos. Aquí comienza
que la vanidad de dos científicos. Nada de esto era favorable para el prestigio el verdadero siglo dieciocho"."
de la Academia de Ciencias.

Un filósofa mcargado de posad'!_


.!':IAC_IMIE_NTO DEL PARTIDO FILOSÓFICO
El primer libro que dio que hablar en mayo de 1748 ha sido olvidado en la
Su acca de nac~mienr~ ~~-_:._::~~ende a~ largo de diecio~~e::_ Entre~briI actualidad. Por una buena razón: Les Moeun de Frans:ois-Vincent Toussaint
de 1748 Y septiembre de 1749 se_ publican_ cuatro libros que se apartan de las es mortalmente aburrido. Este tratado de moral natural, lleno de buenos sen-
y
opiniones rradicionaies de_loS dOg~as ·est~bl~ddOs. "AUñqlleabúrdan te~;;· timientos, no suscica, en un principio, más que la condescendencia de un crí-
muy diferentes -1~ ~oral, !~ p-~fi;¡c:;:¡; -p;¡~~Togfud~ los ciegos y la historia tico sagaz como Raynal:
natural-L)'?~_qt~~!.~S_ autores r~enen en _común e~ hecho de tratar sus remas
guia~os por la sola razón~_s!~_c?:i_:~~-~~rJ~.~~~~d~; ;:~ei~~~rm_9ffi~~- La primera parce es propia del más puro deísta. Suden hacerse bromas concra la
tos, incluso e~a d-~-e~l_as. El resultado no se hace esperar y la condena Revelación menos groseras aún( ... ]. La segunda parce: puede encontrarse en cua1-
!ecae _sobre_ ell<:s con_ mayor o menor rigor según el estarus social de cada quier lado, y de manera más señalada en d &ai sur l'homme de Pope. La tc:rcc:ra
~n~·,_~_p_oder rUg~;~f_P.i~JaTI;C~tO~V~~~f~-;;: ¡~·5~-~b~-~~- amenaza. Se queman pane, que: trara sobre Jas virrudes sociales, es tal que: podía esperarse de: un hombre:
Iibros: Yhasta se encarcel~ Por cierro, no se trata al presidente Monresquieu que cic:ne d hábico de reflexionar hasta cierto punto, pero que vive rc:cirado, que:
del mismo modo que aI modesto Toussainr, ni al académico Buffon como al c:scl apesadumbrado y que carece de las comodidades de Ja vida[ ... ]. FJ error pre-
pequeño burgué.S Diderot. No obstanre, aunque las intimidaciones fueron dominance en esca obra es su superficialidad, su fulra de orden c:n d detalle:, la
omisión de: muchas cosas cscnóales y la excesiva insiscc:ncia c:n las superficialida-
des. Considero que: es un curso de filosofl.a burguesa en el cual hay más ingenio en
6 d giro que c:n la cosa misma{ ... ], más mediocridad que cosas buenas o malas. 72
~ Maupenui.s no había vudro a ver a su familia y a sus amigos desde la mume de su padre
en 1746. Se quedó algllnas semanas en París antes de dirigi~ a Bretaña, donde permaneció
hasra el mes de abril de 1749 y desde donde regresó a Prusia.
7 71 joumalk Barbier, ?:iris. 1885, t. Y, p. 378, nota l. Por su parte~Jean-P::lul Bdin, teniendo
° Carra de Maupenuis a1 presidenre Hénaulr (mayo de l 749]: .. Usred vio en mi casa el en cuenta las fechas de publicación de /l.foeursy de Del espíritu tÚ Íi1.J kya. tirula su libro sobre
inicio de la guerra que se encendía entre La Condamine y BougueL Gda uno por separado la difusión de bs ideas filosóficas: ú m.ouv~mnu pbilo.wphiq~ tÚ 1748 a1789. París. 1913 (reed.
hará su propia relación, y cada uno será con respccro a.l orro lo más injrnto que pueda~. Biblio- en A.Jemmia en 1973, Hildcsheim-Nuev;i York, Georg Olms Verbg).
reca dd Insriruro, }...fs. 2714.
n Nouv~lia litriraim. abril de 1748, p. I 50.
360 SIN PARES 361
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECTUALES

El diagnóstico posreriorde Maupertuis es semejan re: "'M. Toussainres un hom- pande a la sensibilidad de la época. El público no escá preparado para acep-
b_re que, en mi opinión~ escribe correcramenre, riene ingenio y filosofía hasra rar el ateísmo de un Diderot, pero puede leer sin desconfianza el elogio de una
~1erro. punto (... ].La Moeun es de esta clase. Son libros que un hombre de moral natural fundada en la razón y en el amor a Dios. Como subraya Daniel
1ngen10 puede hacer, pero que un hombre de más ingenio no harían. 73 Morner, Toussaint es el primero en dar forma a la moral de la felicidad laica
Nacido en 1715 en una modesta familia ligada a los convulsionarios del y humanitaria que sólo se encuentra en los otros de manera alusiva o frag-
cemenrerio de Sainr-Médard, Toussainr logra que Jo reciban como abooado mentaria.77 Se le reprocha su excesiva apología de las pasiones humanas, y
en~ Parlamento de París en 1741. Por razones desconocidas, abandona su;ro- algunas fórmulas provocativas corno ésra: "No hay dos maneras de amar; se
fes1ón para consagrarse a las !erras. Sin dinero ni prorección, se vincula con ama del mismo modo a Dios y a una amante"; pero, en el conjunto, se apre-
78
Dideror, que Je ofrece en 1744 compartir el encargo que acaba de conseguir: cia su humanismo, que se eleva por encima de las religiones parciculares, y
Ja traducción del Dictionnaire de midecine. 74 Los dos hombres provienen de un su estilo popular que lo pone al alcance de todos. Algunos se encretienen
mismo medio social; y, habiendo renunciado ambos a Ja vida eclesiástica, ahora buscando !os modelos que, bajo nombres supuestos, sirvieron para las sem-
comp:men el trabajo y la intimidad. Aunque Dideroc es de otro calibre que blanzas diseminadas en su libro. Esos retratos (de la reina y de la Pompa-
su amigo, sus conversaciones influencian a Toussaint. En abril de 1746, publica dour) y las críticas a laJusricia llaman la atención del canciller D'Aguesseau.
I~_Pozslesph~lo~ophiqu4 mezcla de deísmo y de ateísmo, que condena la supers- Éste difiere el libro a la corte del Parlamento de París que, por un fallo del 6
nc1ón, las rd1g1ones revdadas y todo Jo que sea contrario a la naruraleza. En de mayo de 1748, lo condena a "ser quemado por ser conrrario a las buenas
el mes de julio siguienr~/ d libro es condenado por el Parlamento a ser lace-
5
costumbres, escandaloso, impío y blasfemo". La pena se ejecuta al día siguiente:
rado Y quemado al mismo tiempo que la Histoire naturelk de fílme de La Les Moeurs son lacerados y quemados junto con algunos otros libros, entre
Merrrie, su compañero de desgracia. Lejos de la audacia y de los talentos de los cuales figuran Les bijoux indiscrets.
su amigo, Toussainr no asume su aceísrno, pero admire el deísrno 76 que comienza Como siempre, la prohibición de un libro hace de él un acontecimiento. 79
a estar en boga desde las i.Lttres angkzisesde Volraire. Cuando Toussainr redacta Todos quieren tener los escasos ejempl3.Ie.s ·salvados de la hoguera, tal como res-
sus Moeurr, con ideas prudentes y medidas, Diderot ya ha dado d salto hacia cjmonia Barbier:
"'la insurn:cción fiJosófica", que nunca dará su amigo .
. Sin embargo, es el libro Les MoeurJ, prudente como es, el que inaugura el Al fin he conseguido el libro de los JWorors que, a causa del fallo del 6 de mayo de
reino de los filósofos; quizá, justamente, a causa de su moderación, que cor-res- 1748, se ha ,'Udto muy caro y muy raro. Es preciso decir asimismo que poca gen re

1
n Daniel Morner, La origines de la R!volution franraise, París, 1933, pp. 74 y 75 [trad.
' Carra a La Condamine, 22 de ocrubre de 175 l. Archivos Municipales de Saint-Malo ii esp.: Lor origenu inulectuaúr dr la &vol11ción Francera, Buenos Aires, Paidós, 1969].
KEI«~ ' n Ese humanismo hace de Toussaint -diet:iséis años antes que el jurista Beccaria- un par·
74
• &gún madame de Vandeul. Diderot "acababa de emprotder esa tarea cuando d azar Je tidario de la abolición de la pena de muerre. Piensa que ese castigo se opone a la ley natural,
tra;o dos hombres: uno dedlos er;¡ Toussainr [•.. J d olro, un desconocido fEidousJ; pero ambos que no permite que se castigue a !os homicidas con la muerte: "Nunca estuve convencido -dice-
arecfan de pan Yde ~ajo. Mi padre, que no renia nada, ~privó de los dos tercios dd dinero de que Dios haya permitido a los hombres destruirse los unos a los ouos. Si un ciudadano per-
que podi.a esperar- por su traducción, y los invitó a compartir con ¿j es;¡ pequeña empresa". DUú- turba a la policía dd Estado, impídale hacerlo, puede hacer ral cosa sin necesidad de ararlo a un
rot, ""'" pm. París, Gro!, 1992. p. 24. cadalso". Con acepción del cronista Barbier, op. cit., p. 308, pocos son los !ecrores que se per·
n Las Paut~ phibnophiqun son condenadas d 17 de julio de 1746. cataron de esus palabras de TollSSa:int.
76
• Según d abate de La Chambre, d libro de Toussainr sólo es Ja continuación y el comen- 7"j Verdad y;i. reconocida en aquella época, tal como precisa Raynal: "Al hacer quemar ~sra

cano de las Pauta phiWrophi.quay del libro de La Meurie. V~ Lmm sur /(m"t intitttít "Pm- obra, el magistrado. como siempre sucede, ha aumentado la. cuiiosidad de !~er!a". l/011!'e//~5 !it-
1!u phitnophiquc" et Jur k liure da "J'doron: Pms, 1749. tlraim. maro de 1748, p. 180.
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECTUALES 363
362 SIN PARES

habría sencido interés por este libro, en tanto que ahora no hay nadie, hombre o veneno", y puede ser considerado como "d protocolo del charlatanismo filo-
83
mujer, que pertenezca a un cierro mundo y se jacre de rener aJguna clase de inreli- sófico que comenzaba a escablecerse". • .
gencia, que no haya querido ver esre libro. Se preguntan unos a orros: ¿Ha leído Era la gloria para Toussaint,M pero una gloria pdigrosa y sin los benefi~1os
usred La Moeurs? Un solo ejemplar pasa rápidarnenre por cincuenra manos. El gusto que la acompañan habirualmenre. Habiendo vendido sus derechos al editor
y la curiosidad se redoblan siempre por las cosas prohibidas. 80 por 500 libras, las múltiples reediciones no le aportaron un centavo. Más grave
aún: sobre este hombre casado y padre de familia pesa una amenaza de arresto.
Barbier mismo le consagra ocho páginas de su }ouma~ lo cual no tiene prece- De no haber sido por la intervención del conde de Caylus ante Maurepas.
dente alguno. Las ediciones piraras se suceden a un ritmo acelerado, y hacen hubiera ido la cárcel. Afortunadamente para él, vive de su colaboración en la
la fortuna del editor Laurenr Durand. Se imprimen carorce ediciones el pri- Enciclopedu!5 y de expedientes lirerarios, 86 muy decidido a nunca volver~ co~e­
mer año, y dieciocho más en la segunda parre del siglo, sin mencionar las tra- rer imprudencias. Pese a su inmenso éxito, Toussaint_ lamenra la' ~ubh~c16n
ducciones inglesa y alemana.. 81 de su libro y hace su mea culpa. Poco inclinado a asumir el más m1n1mo nesgo,
Las crícicas ofuscadas alimentan el éxito. Unas comparan la obra con los Pen- abandona el barco enciclopédico en 1751 eras haber redactado más de cua-
sées philosophiques (el abare de La Chambre), -otras la acusan de dar cartas de rrocienros artículos de jurisprudencia..87 Según la opinión de los Kafker, pudo
nobleza al deísmo; se dice que, tras su apariencia anodina, la obra es demonía- haberse asustado por el escándalo de la Sorbona contra la tesis del abate de Pra-
ca.. Nueve años más tarde, el abare Nonnorre lo denunciará como el más peli- des que sianificaba la condena de la Enciclopedia. O quizá haya reñido con
, o .. n "A
groso de los libros. Los sentimientos de este "doctor en cosrumbres" son mons- Díderory D'AJembert debido a que ciertos anículos, tales como ~mor • ~-
truosos, dice: ricia" y otros. habían sido enteramente copiados de sus Moeurs s1n que nadie
se haya dignado a citarlo... ·
y sus principios dejan traslucir la impiedad y la lubricidad. Es un error absurdo Lo cierto es que después de 1752 se aleja del medio filosófico, demasiado
admitir solamente el culto interior, pues entonces no habría diferencias entre los audaz a su gusro. A parcir de 1751, se ocupa de la edición de las Oeuvm de
judíos, los mahometanos y los cristianos [... ].En cuanto a la moral del libro, es
lisa y llanamente indecente. ¿No es vergonzoso acaso predicar las ternuras del amor,
preconizando la necesidad que cada uno tiene de obedecerle?8'2
" F. e
d, u Harpo. Coun ¿, littáanm. Ph;lo,ophir du XVllf mcú, 1~05, cip. l. . .
1v1edio siglo más carde, La Harpe, que se había convertido en un reaccionario s. La Morones alabado con enrusia.smo por Federico JI, d marqués D Argeruon (Mnno1rr

empedernido, seguirá señalando que Les Moeurs fue el primer libro del siglo ajournal inidit, P:i.rís, 1857-1858, v, pp. 102 y 103), Lord Oicstcrfidd (cuta 2 la marquCS2
de Monconseil dd 5 de septiembre de 1748, Lmers, Londres, 1932, IV, pp. 1212-1273),
que separó la moral de la religión. "El veneno es benigno -dice-, pero es un
entre ouos... · 'tÍi4. Fl
n Toussaint había seguido 2 Diderot cuando éste dcci&ó cob.borar en fa Enciclop~
libro de cucnras menciona remuneraciones 2 Tou.ssaint desde febrero de 1746 h2.St3. mHZD de
80
}01anal tÚ Barbia, op. dr., V, pp. 300 y 301~ 1748; luego, desde febrero hasra m2YO de 1749. y wu últim2 vez en 1751. ..
81 86 En marro de 1749. rdee las pruebas de b edición franc.esa de Del esptntu rk./IZJ ~Y
Véase Frank A. IGlker y Sercn;i. L Kafker, "The Encyclopedisr as lndividuals: A bio-
graphical dictionary of die aurhors of the Encyclopidit'', en Studiu on Voúaire, núm. 257.
J'
compone 1os f nwces. como ya había hecho daño 211tcrior pata una nuCV2 edición de las. Con-
dd
sidirariom... rur In Rom1tins.. Vbsc 12 cana de los libreros Ht.Wt y Morc:i.u a Montcsqwcu
1988, pp. 363--366. T. J. Barling cuerHa cinco ediciones inglesas, con d tírulo Mannm, entre
1749 y 1770, y cuatro ediciones alemanas, enrre 1749 y 1801. En ~Toussainr's La /¡,foeurs", en 14 de marro de 1749. Montcsquicu, Co"apoN:Íima, cd. Notgd. 1955. p. 1206.
11 Según Jos Kafkcr. Toussaint habría red:icrado il menos 425 artículos, la ~yoría de l_os
Frmch Studies, 1958. vol. XII, pp. 14--19.
cuales figura en los volúmenes 1 y u de]:¡ Enárlopedi4. por b suma de 2.000 hbras. Dp. ("lt.,
l.! Citado por Paul Fould en su inrroducción a F.-V. Tou5Saint, Anicdour 01n°roJa de la

Cottr de Franre sous de r?gne de Lo-uis X1~ 2~ ed., l 908, pp. X,'(X y XXX!. p. 364.
364
SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECllJALES 365

Mauperruis en la editorial de Durand, gracias a Io cual es nombrado extran-


. última an:e de su vida. Reflexionó sobre ella durante.veinte
jero asociado a la Academia de Prusia, 118 y vuelve sus miras hacia Berlín donde obra filosofica en la . p 1 . . idad y la modestia que caracrenzan al
89
se vive más tranquilo que en París_ Entretanto, fa avenrura filosófica ha ter- años y se puso a rrabaJar conba inpren,s chas años leyendo en las bibliote-
. ¡ al d"gno 1 de ese nom re. aso mu .b
minado para él; sólo ve a D'Alemberr y a Dideror de tanto en tanto. Para 1nre b
ectu do su documentac1on . , en eI extranjero,
· pidiendo prestado li . ros,,
hacer &enre a sus necesidades, se ve forzado a abrir una especie de pensión de cas, uscan ·1 ban en decenas de infolios. Reflexiono
tomando miles de notas que se ap1 a .. , 1 . n tres
funilia para viajeros alemanes. En octubre de 1753, le escribe al barón de Beau- . beo,
, camb1"0' de planes varias veces y corng10 e d"con1unto e -
u ch0 y ruu d
sobre, que había regresado a Berlín, para publicitar su esrablecimienro:
m ·¿ des Todo esto lo hizo sin decir una palabra a na le urante anos.
oporrun1 a . b ntaI figura en una carra a su
He alquilado una casa, en Ja calle dd CimeriC:re-Sainr-André, para que sirva de
hospedaje a los alemanes( ... ]. Como hombre de !erras, podría perfeccionarlos en
La prin;e;~;10"~:~~~~:::~ :¡ ~::s~d;~:~:;;;:,:, a quien en ocasiones soli-
am1go In .
. ' documentación. El 20 d ¿· .
e icie mbre de 1741, la obra existe
. ci·a grandes ras-
la lengua y la liter.uura francesas (... J. La mesa es muy buena, y mis habiracionc:s
son limpias y están bien amobladas f... J. Si algún honesto berlinés, deceme y buena cuo . no pu ede disimular un momento de tnun1ai1smo:
gos, y Montesquieu
persona. se prepara para venir a París, mándemdo, se Jo ruego. Si no se Jo devuelvo
contento,'° es que era un hombre dillcil y malhumorado. !las ocho horas por día. La obra es inmensa
Con respecto a mis Leyes, t~baJO e~ e
.
Habrá cuatro volúmenes in-12
. d 0 iempo SI uabaJO en otra cosa.
y siento que pier r . . . t r en condiciones de mosrrár-
. . l"b
1 s Espero con impac1enaa es a . .
en ve1nt1cuatro ro · · d . · admirador no sé SI sere
Elfilósofo-pmúimu sela. Estoy extrema damente enrus1·asma 0 '- soy m1 pnmer '
d último. 91
Cuando los pñmeros ejemplares de Del espíritu de fas /eyet salen de las prensas
ginebrinas a fines de ocrubre de 1748, el prcsidenre Monresquieu tiene casi 60 . b .
l rusia.smo pronto d ecayo. , El borrador no es un libro que .se
años. Está cansado a causa del importante trabajo realizado y muy afectado S1n em argo, e en
ed -
Es necesario ,
aun mu 0
ch traba¡· o para someterlo a la aprec1a-
d
por la pérdida de la visión que le impide leer, escribir e incluso reconocer a aque- pu
., d a mostra_r-
am a Durante cua r
1 0
e o an- os , Montesquieu trabaja corno un es
· avo,
b
llos con quienes se cruza Contrariamente a Toussaint, Dideror y Buffon, que aon 'de su lb · t"a pues la ceguera se apo dera de él· Desde sepnem re
mán en la plenirud de la vida, el amor de las úttm penanes escribió su gran corr01 o por a angus I ' ·u d La Brede ha desertado de la Acade-
de 1743, ya no abandona su casa o e_ , 'ueridas como madame de

u EJ 4 ~manode J75 I, al mi.smo tiempo que Didtt0t y Tronchin. Por otra pane, las car-
mia :ranc1 e~;' ab~~;gua~~o:s~ ~:;,us~:r~rarios ~criben
ha lo que les é'.
Tenc1n o a uquesa , d . "Traba¡·o mucho --confia a
tas de Toussaint a Maupenuis de los días 12 de mano y de 16 de junio evocan su trabajo sobre . I · · ' de estar estancan ose.
la edición de las On.wra de Maupcrruis, esencialmenre la rdecrur:;¡ y la corrección de las prue- diera,_ nene a unpr_es1ond i do desde que dependo de los ojos de orros.
Ceran- pero no avanzo ema.s a . " 91
bas. Otra, con fecha dd 27 de febrao de 1753, evoca d mllmo trahljo para las úttm de Mau- ,. , · do una infinidad de nempo ·
J'l'nuis. y sw fallidas negociaciones para obtener d puesto de lector dd rey en Berlín. Dema- Mi esp1ncu esta preso y p1er . , ¡- to para ser leído a los más
siado exigente en cuanto al salario, d abare de Prades fue preferido en lugar de Taussaint. Archivos
de la Acdemi:a ck Ciencias, Fondo Maupenuis. apediente núm. 133.
Al fin, en febrero de 1745, e~:~~s:~:~~;n1:ra1iana, el presidente Bar-
íntimos: el abare Gua.seo, que 1 de la lectura que dura varios
"Toussainr no se irist21:icl en Prusia hasra l 764. Había sido nombr.ido profesor de retórica . h.. 5 dar En e transcurso '
grxias a Federico JJ que acababa de crear una Aodem.ia de Jos Nobles para la e.lite prusiana bot y su propio. IJO, econ .d
días, Montesquieu anota cw a osam
d ente rodas las observaciones del pequeflo
<JOBiblioteca de &din, Nachlass235, f. 193-195. EJ negocio no debió ser ran rmrahfecomo
esperaba, pues, en 2hril de 1754, accpu suceder ;i Grimm en la dirección dd Jouma/ ltr11nger,
h.ura agosto de 1754. Tras Jo cual, dirigirá las Oburoations pbiodiqua Jur la ¡hpique, f'hüroi"
minurlk n In am. de 1756 a J757. ~t Coruspondana, op. cit.,p. 1741.
n !bid. Cana dd 24 de mayo de 1744.
366
SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECfUALES 367

cenáculo Al día · ·
b . . . s1gu1enre, emprende la segunda revisión de su obra. Arduo r

"~~,ir~u: ~:r~~::~:~~r::e:o~~ Cera~~ obruvo". 95 No se sabe si Fonrenelle la ley6 rea1menre, pero dice estar encan-
[16 JdeHjuanciodde 1?45, escribe a tado con ella. El 2 de dicíembre, madame de Tencin da su veredicto:
·
traba1ado sin cesar en el rema al
··d· · fi e os anos que esroy aqu1,, he
que usre se re 1ere· pe · ·d
obra retrocede debido a su inmensid d" 9.3 N . ' , ro, m1 v1 a avanza y la La Filosofía, la Razón, la Humanidad se han reunido para componer csra obra, y
e fu . a . ecesJtara aun dos años más de las Gracias se ocuparon de vestir su erudición. No conozco nada con lo que se la
s_ erzos para tenn1nar Ja redacción de un manuscrito que tiene más d 1
pliegos, y entregarlo a su ediror ginebrino en el verano de 1747 La . e -~?O pueda comparar; la leí con avida y estaré enojada de rerminar una lectura en la
se demora un año y sufre múlripl . .d 94 . impres1on que el corazón, el espíritu y d sencido común procuran sarisfacerse en igual medida;
. . . es 1nc1 entes, causados tanto p I . . si me propusiera recomenzarla, no habría casi nada que no quisiera retener.%
cianvas 1nrempest d 1 or as 1n1-
. ivas e corrector Jacob Vernet como o l . .
ficaciones del manuscriro realizad 1 . p r as incesanres mod1-
EI . . . as por e mismo Monresquieu. De aquí en más madame de Tencin será la fervience propagandista del Dei espí-
~1br; se term1na de imprimir en los úlrimos días de octubre de 1748 s· ritu de las /eyerante todos sus amigos. Crea en romo al libro-cuyo autoresrá en
~º1:1 re e auror, por supuesto. La cantidad de erraras es . . . in
1nd1cadción dfuse1~ parres ha desaparecido, lo cual da a la ob;~~~:orendanetde, y la
boca de rodos- un rumor favorable que cada día se difunde un poco más. Hel-
d en y e con ' L · d esor- vérius, el presidente Hénaulr, madame Geoffun toman la posta. El 12 de enero
el cancill D'A1on. os pnmeros os ejemplares-no encuadernados- son para de 1749, la duquesa D'Aiguillon pregunta a Mauperruis: "¿Ha leído usted el
er guesseau y madame de Tencin El r M
que se había quedado en La Brede L b . ~c~ro, para ontesquieu, libro del presidente Monresquieu, Del espíritu tÚ las leyes? No sé si es un buen
pués del l] d . b . a o ra se pon ra en venta en París des- libro, pero sé que conriene cosas osadas que no se piensan demasiado en Fran-
el di e no,,,1em re, en una pequeña canrídad. No queda sino esperar cia" _'77 Tras haber planeado prohibir su Ve nra. d t:a?ciller D'Aguesseau, que sien re
;,ere ero de los salones y de los especialistas. La reoría de los dim ..... 1 fil
ªe . ., . .,,,,,
sana de la ley o 1 a l o- una "singular estima" par el libro, decide autorizar una edici6n parisina con la
onsnruc1on inglesa no esrán al al d al .
· canee e cu quiera. Es condición de que d nombre de una ciudad extranjera figure en la porrada.
necesano rener una buena culrura filosófica y polírica ara d .
po er Juzgarl~. No
obsranre, sin conocer nada dd rema, la curiosidad e _P
A fines de enero, la falsificaci6n parisina esrá en venta, y el rumor amiscoso
por la escasez d J j, s inmensa, Y se acrec1enra deja paso al juicio del público. Junro al entusiasmo del presidente De Brosses,"
. e os vo umenes. Todos quieren juzgar la obra de M
quieu cuyas Latr. d. . ontes- un encendido en la maceria, comienzan a escucharse algunas crícicas. El padre
.' d es persanes istraJeron ranro como aburrieron sus Ro . Castel previene discreramenre a Monresquieu del descontento de ciertos jesui-
D iezíasd 'dhb .. mmm.
. espues e a er rec1b1do la obra madame d .,. . .b
Mont · "P I , . ' e ienc1n escn e a tas a principios de 1749. Orras críricas emanan dd medio literario. Un sobrino
esqu1eu; oseo e un1co ejemplar que quedaba en p , . . ..
rar1o a todos los que me lo piden 1 , . ar1s, s1 quIS1era pres- de Fontenelle, D'Aube, va por rodas parres diciendo que el libro es llano y
. sentir. much
o ice ·
• Yo vena a mis manos hecho Pe d azos". superficial. 99 Más preocupante aún: "Volraire y el abare D'Olivec no lo aprue-
. o entusiasmo por los fragmenros que ya ha leíd ..
ruve que sacrifi · · · . o, pero
car m1 1mpac1enc1a a la de M de F ll
arrancado l · · . · onrene e, que me habría '.Ji Carra del 14 de noviembre de 1748. Cormponáance, op. cit., p. 1144.
. os OJOS s1 no le hubiera presrado la obra Co ,l , d "!bid., pp. 1148 y 1149.
decide que la tenía:_ desde ese momenro no me de¡·o; merh1 a tontena e 'fl BN, NAF 10 398, f. 22 y 23. Mi.upenuis sigue en SIDn-Malo.
' en paz asra que· no la
w El 24 de febrero de 1749, escribe: .. Me cuido de escribir sobre Del apíritu de 1m úyo.
Necesioría ueinra conversaciones de cwrro horas para abordar la mateti<t en detalle. ¡Ah! ¡Qui!
" ~a dd 24 ,de mayo de 1744. Cormpondana, op. cit., p. l 062.
9• bello es! ¡Cuántas ideas, fuego, precisión (demasiada), peruamienro.s nuevos y luminosos!
eJ arncu1o de Fran,ois Gébdin • "la pu bl.1c:auon
¡·eanse1924,t.XX.X!Y · del , 5.,. . d '·· {... }.Hay, sin embargo, una buena cantidad de proposiciones con las cu.ates no coincido". De
hl·h¡·10p11ks, }?-~!SS· . rnr aw11,en&viuda Brosses, útrru iI Ch. C. úppin tÚ Gnneaux, ed. de Yves Bczud, 1929, p. 234.
rine, 1986 6 , pp. _) , y el fdonte;quuu de Louis Desgraves, París M -
'cap. . • :rz.a 'Jj De madame de Geoffrin a Monresquicu, 12 de enero de 1749. Corrapondance, op. cit..

pp. 1164 y 1165.


-~···"""""""···•"'".

369
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECfUALES
368 SIN PARES

. . . . d
sobre la e!ecutc1da 'sob re Ia gracia,
·
e te ., en las que se explican
C15 so b re e1 1man, . d ¡ · a era y
ban".' 00 Ese maldito charlarán de Chades Collé escribe en sujouma~ a fines los fenómenos con tanta facilidad que se los podría explicar e a mE1sma m aln b
de febrero: . fu ¿·f, de lo que son n una P a ra,
·,...... re !os mismos principios s1 er.m, . 1 erenres
med ..._., 04
.
1
es la física de Descartes aplicada a la pohuca.
E1 primer volumen me divirtió (... J. La mirad dd segundo no me aburrió (... J,
pero la segunda mitad de ese segundo volumen (... J me causó un redio morral , . de las¡ y cambiará rápidamente
D'Alembert volverá a leer el De1 espintu eye~ . , de
[... J. He aquí lo que yo sená; he aquí lo que dicen de él los grandes aurores, los . . cio Cuando redacta el Discours préliminaire, d1ec1ocho me~es mas~a[r 1'
metaf.ísíc.os y las pcr30nas que tienrn un poco de filosofía en Ja cabeza: sosrienen su JUI . 1 d 'l ara hablar del "monumento inmorr ...
que c:s una obr.a muy mala, sin orden, sin ilación, sin encadenamienro de ideas, otro será el tono ernp ea 0 por e P ·, d.m ·rado or roda
ndenado por algunos franceses, aplaudido pcr la nac1on y a i_ fipl . e
sin principios. 101 Co - b t . el partido l OSOIICO.
E ,, 105 Hayunarazónpolíticaparaestegiroa rup o.
uropa . , . 1 al- D' Alemberr como muchos otros
p b · , n hay una razon tnte ectu · '
Esre juicio ~ino, mucho más grave que la recriminación del recaudador de ero ram ie d dos veces la lectura para descubrir las riquezas de
impuestos Dupin, descontento por los ataques de Monresquieu aJ organismo lectobres;~upvo qupeesr::~a :asi rotal ausencia de comentarios en los periódicos
·1agro· el
recaudador de impuestos, se difunde cipidarnenre. La prueba: ni Condillac ni la o ra
l d·fi ero,
ultad del rema el nombre de Montesquieu pro uce un m1
d
.
D'Alemberr $C precipitan sobre el libro. A partir del 24 de diciembre de 1748,
[¡~roa es1~~y solicitado e~ Francia yen el e.xrran!ero. A fines .de 1719, se:;~~
Condillac puede escribir a Cramer. "Entreveo, por lo que se dice de ella, que . . , ¿· . úl i les rraducc1ones extranJeras. un c
es una obra mal hecha en la cual hay cosas excelenres". ' 02 Tres meses más tan ya ve1nndos ree 1c1ones y m t P d G ffiº _107 leen la obra
ch l expertos ~tales como ma ame eo In
rarde, D'A1embcrr emite más o menos la misma opinión, aunque no lo haya mu os ecr~res no , . es inmenso y está a la altura de la tormenta que se
leído: "Mucho ingenio, pero poco plan y poco método, y eso es un gran defecto, uy por encima, su ex1co b. 1 d f¡
mavec"ina El público percibió la novedad del pensamiento. Al camd iar a. edl·
en mi opinión~ en una obra de esce género". 103 La admiración-de Crarner por · , I' · ue pue e presc1n Ir
.. , d "ley" al enunciar una nueva reona po u1ca q . d 1
el libro de Monresquieu lo hace dudar de descubrirlo más rápido. Cuando
~~I:~ge~ divi~o del poder, Monresquieu da la es~alda a Iobs.dos ptlardes ra~oa
por fin lo examina, su juicio es aún más saero que el de Collé: . l ar uía. Precontz.ar un go 1erno mo e •
gl
sociedad ~ncdesal: la I esd ia y :mJ.ºo~ui;XV. la tolerancia religiosa y la liberrad
He leido d Dd apmtu tk ¡,,,/,ya y no estoy muy comento con dicha obra. Me 1 separac1on e os po eres a ., M
a . . l S b hace la ley; es signo de provocac1on. on~
parece que no c:s mucho lo que queda de dla después de leerla[ ... ]. Los hechos y de pensanuenro mientras a or ona '
Jos datos para construir un sistema goicra.I sobre las leyes le han F.úrado a menudo; . no tardará en darse cuenta de ello.
resquteu
y no se percibe ni un plan ni un desarrollo muy convincente [..• ]. Creo que una
obra cuyo objeto es cm vasto no puede estar hecha sino de ~ienros sueltos,
y eso es más o menos lo que yo veo en ésta. Es cierto que Jos hay c:xcdenres y en
grandes cantidades. Pero creo que sólo es posible hacer un sisrcma coherente sobre 2 d · mbre de !749. !bid.. PP· 246-249·
11)4A Cramer, 1. e sepne 80 Redactó d Diuoun prlliminaiuentre enero y marzo
!aj Orovmde D Alemben:, r. !, P· ·
las leyes euando se trata de un pueblo particular f... ]. Considero que las obras de
la naruralcza de la de P. de M. se asemejan ~te a rodas esas disertaciones fui- de 1751. d • eces Del e!píritu de /aJ leyef enrre su
!06 8 presidente Hénault, lector arento, r eyo tr::Sb v M nresquieu: "La primera lecrura
. . , ·ur d 1749 A la tercera lectura, escn eªh ·0 · deas nuevas pero que excita~
pubhcaaon y J 10 e - ·
.
, .. [ I La nda comenzó a aventurarme aaa 1 ' • • ,,
r..:i De m4damede ~a MonttSqtiiet.t, 19 de marzo (1749]. Jbid., p. 1212 me sorprenwo ··· · segu I I • r tercera vez.. y Ja Jef con deliaa ·
. d" ·ón [ ¡ Finalmente, a re e.i po d d
'"' }ounud ~ dr Ch4do c./JJ. t. 1, pp. 66 y 67. ron m1 contra icc1 .. . . , I b ul fió a Monresquºieu que su ma re, ma ;une
to7 Su hija, macla.me de La Ferte- m a r, con
'" Gro<ga Le Roy, op. a<. pp. 51 y 52 ·1 algunos fragmentos.
Geoffrin, había pedido que 1e 1eyeran so o ~
WJ Cana 2 Cramer dd 4 de m:mo de 1749. En Dix-huitilm~ Ji¿ck, op. cit., p. 238.
f

370 SIN PARES


EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELEcruALES 371

El "{iláso{ó" apadrinada por Réaumur-. Diderot había solicirado estar presence en el


mon1ento en que el vendaje fuera retirado de los ojos de la joven, pero Réau-
Si damos crédüo a su hija, Didei:oc publicaba sus libros únicamente para obte- mur había rechazado su pedido. Quería interrogarla en el momento en que
ner cincuenta luises que llevaba sin demora a su querida. El amante apasio- recuperaba la visión para saber si sus percepciones y sus ideas eran las mismas
nado de madame de Puisieux desde 1745 habría producido sucesivamenre el que las de los videnres.
Essai sur le mérite et la vertu (1745), los Pmsées phi!osphiques (1746), Les bijoux A falta de la señorita Simoneau, Dideroc extrae sus reflexiones de una visita
indiscrets (1748) y la Lettre .sur fes aveugles108 (17 49) para satisfacer sus deman-
al ciego de nacimiento de Puiseaux {cerca de Pirhiviers), de la lectura del
das. En verdad, tres de los cuatro libros mencionados testimonian la rápida matemático inglés ciego Saunderson, 111 del Traitt de1 rystbnes de Condillac,
y brillan re evolución de la reflexión filosófica del autor. Desde la traducción quizá de las obras de Berkeley, y de su propia imaginación. El eje de su libro
de Shafresbury, que preconiza la existencia de una moral natural indepen- es el relato de la muerte del matemático inglés. Imagina el diálogo que habría
diente de la religión, a los Pensles, que vehiculizan el "veneno" 109 del escepri- tenido con un pastor acerca de la existencia de Dios. Este último evoca las
cismo y del deísmo, hasta la Lettre que flirtea con el ma[erialismo a[eo, Dide- "maravillas de la naturaleza", prueba de la existencia de Dios más difundida
ror franquea a grandes pasos las e[apas que caracterizan la filosofía de las Luces. en el siglo XVIU, 1 12 pero el ciego, incrédulo, lo recusa: "¡Deje ahí ese bel1o espec-
Se merece tanro el sobrenombre de "filósofo" que le pone Volraire, como la táculo que no ha sido hecho para mí! Fui condenado a pasar mi vida en ere [Ínie-
descripción que se hace de él en un extracto del informe policial de enero de blas, y usted me cita prodigios que no comprendo". Termina sosteniendo
1748, donde se dice que es "un muchacho-muy ingenioso, pero extremada- ante el pascar esce argumento iconoclasta: ..Si usted quiere que yo crea en Dios,
mente peligroso". 110
debe hacérmelo cocar". 113 Dideror encuencra así una manera original de suge-
Cuando la Lettre sur Íesaveugless:JJ.e de las imprentas clandestinas del impre- rir que, lejos de ser absolutas, nuestras ideas sobre Dios y la moral dependen,
sor Simon a fines de mayo de 1749, ni Dideror ni el librero Durand, que se por el contrario, de nuestra condición física y de nuesrros sentidos. ¡Fin del
apres[a a venderla ilegalmente, podían prever lo que sucedería. Como mucho, Dios tradicional, de las ideas innatas del bien y del mal, etc.! Triunfo del sen-
la Lettre sería condenada a la hoguera, lo cual exacerbaría sin duda la curiosi- sualismo y del nuevo materialismo ... El ciego revela al vidente las verdades que
dad del público. Además·, el libro, lleno de observaciones cienáficas y de espe- no quiere escuchar, ¡y deja mudo al teólogo!
culaciones me[aRsicas, parecía brindar rodas las garantías de seriedad. El pre- Una vez impreso, Diderot envía el libro a Voltaire, a quien no conoce pero
texto de la obra, que trata de la psicología y de las ideas morales de una persona admira-en panirular como autor de las úttre1 philo1oph-iqt«sy como el intro-
privada de uno de sus sen[idos, era la operación de carararas de una señorita ductor de la filosofía inglesa en Francia. Volcaire lo lee muy rápido y lo feücira
Simoneau, ciega de nacimiento, por el oculista prusiano Hilmer -operación el 9 de junio. Pero el deísta que cree en un Dios creador rechaza el ateísmo de
Saunderson. Por convicción personal y porque le "parece muy osado negar que
ll'll Madame de Vandeul. op. cit., pp. 26 y 27. Ella comete un error al c:vocar las úttm n1r

les Hmrds et t11X11gks. Cuando Didcro{ publica la Leltre sur Ús J011rds, en 175 I, ya había roto con 111
Nicolas Saunderson (1682-1739) .se quedó ciego .i.l afio de vida. Enseñó matemáticas Y
madame de Puisieux. Por lo ranro, sólo puede rraurse de La &ttrr s11r ks 11VaJgks.
óprica en b. Universidad de úmbridge. En 174 l se publ¡ro su libro The Elmunts o/Alge~ra in
!U') La palabra figur:i en d de-crero dd parlamento de París que condenad libro a ser que- Un Booh. que contenía una primet:l parte autobiogr:áfio. y una segunda parte sobre la antmé~
mado.
cica palpable o ciail.
no Roben D.unton, "Les encyclopédistes et b police", en &charhti sur Dikro1 rt l'Ency~
ui Prueba parcicu!arrncnte aprecia6 por los obscrv:i.dores n:uuralisr;u como Réaumur o
clüpidie, núm. l, octubre de 1986, p. l 03 (rrad. esp.: "Un inspector de policía organru. su archivo: Lyonet. Esre úlrimo era auror de un:i. Thlologú des inucta (1743).
la anatomía de la república de las letras en La xran matanu de gatos .J otros episodiOi ni. la hiJ~
9

111
,
úttm ntr fes aveugfrr. en Ouevm, cd. de Laurent Vecsini. P:1rls. Roben La.ffont, 1994-
toria tÚ la cultura francesa, ~{b:ico, Fondo de Culrura Económica, 1994].
1997, p. ;66.
372 SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECf\JALES 373

4
ti [Dios] cs. " Didcror replica cuarenta y ocho horas después: "Su carra ha La última frase es premonitoria, pero insuficiente. El juez no sólo atacaría a la
sido uno de los momentos más agradables de mi vida [... ]. Que en lo suce- obra. Será el autor guien deberá pagar con su persona.
sivo esre pueblo piense de mi lettre sur k.s aveugles lo que quiera: no le ha dis-
gustado a usred. mis amigos opinan que es buena: eso me basta". A continua-
ción afirma que el parecer de Saunderson no es el suyo, pero que lo sería EljiMsofo de fa naturaleza
quizá si él también hubiese nacido ciego: ªPor lo general, es durante la noch~
cuando se elevan los vapores que oscurecen en mí la existencia de Dios; el ama- Cuando BufTon es nombrado intendente del Jardín del Rey en 1739, no sabe
necer los disipa siempre. No obstante, para un ciego, las tinieblas duran". 115 mucho de historia natural. Entre los deberes de su cargo figura la publicación
Dideror esrá contento. La recepción del libro es buena. 116 El abare de del catálogo del Gabinete Real, poblado de curiosidades naturales que él ha
Condillac está halagado de ver retomadas sus ideas, aun cuando no está dis- ordenado. 119 Pero el proyecto se exriende mucho más allá. Buffon se apasiona
pu:sro a compartir Jas conclusiones de su amigo. El abate Raynal. rambién por la historia de la naturaleza en su conjunto-el hombre incluido-. Ni obser-
amigo suyo, dedica dos páginas de su diario a la obra: un artículo extrema- vador ni clasificador profesional como Réaumur o Linné, riene otro objetivo:
damente elogioso que trae a Ja memoria aquel que un mes atrás había escrito escribir una "Historia general" de la naturaleza que vaya más allá de las des-
sobre el Trait! de CondilJac. "M. Dideror-comienza-. uno de nuestros más cripciones de detalles, y muestre el sistema de las operaciones en juego. Deja
profundos metafísicos y de nuestros escritores más ingeniosos". 117 A conti- el trabajo de descripción del Gabinete a su amigo y colaborador Dauben-
~ua~ión, hace un resumen del libro, planrea algunas objeciones y llega a Ja ton120 para poder dedicarse a la tarea casi insensata de "resucirar la naturaleza
s1gu1ente conclusi6n: misma, no como espectáculo montado por la Providencia para distraer al hom-
bre y conducirlo hacia Dios, sino en cuanto juego de fuerzas capaces de pro-
~tas !ªescriticas no impiden que la carra que les anuncio sea muy diestra, muy ducir los fenómenos más complejos"'. 121
1~geruosa, llena de buena y suril mctafisica. escrita con mucha claridad y degan- Una "Historia general" de la naturaleza supone una inmensa documenta-
aa. l.os acrev:imienros que encontrarnos en ella son los causan res de que se la difunda
ción, una capacidad de síntesis poco común y una filosofla nueva en la que Dios
con precaución y misterio. El magistrado ha acruado rigurosamente más de una
vez. contra obras eri Jas que había menos fifosofra. 111
ya no esté omnipresente. Triple desafio lanzado a sí mismo, a sus colegas natu-
ralistas y a la ideología dominante. Desafío aceptado en septiembre de 1749,
cuando publica en conjunto los tres primeros volúmenes de la Histoire natu-
relíe général.e et particuliere, que tendrá quince en toral. Para evirar las polémi-
'Húm~Volrafrea Didcror, 9dej~iode 1749. Dida-or, Corra¡x,,ulmrce, ed. deG. Roth, cas de sus colegas antes de la publicación, confía su libro a la Imprenta Real sin
París, Les &!inons de Minuir, 1970, t. J, p. 74
someterlo previamente a la censura de sus pares. Apuesta a que el gran público
::; Cana d~ Did~ror a YoJt2ift, ] l de junio de 1749. Jbid., pp- 75 y 76.
Dos tcstunon1os, entre ocros, Jo confirman . .Un joven abogado, Píerre-Michd Hennin
( 1728:-1807), que hará carrua en Asuntw Exteriores. escribe a un amigo rodas las cosas buenas 119
Cana de Buffon a Cramer dd 4 de abril de 1744. Buffon, "Correspondance avec G. Cra-
q~e ?'erua de la lmrr, ·en particular dd pasaje de Sóiunderson (carta dd 27 de julio de 1749, mer", op. cit., p. 123.
B1blmrec:a ~d I:Srituto, Ms.. J266, f. 268). En cumro al prnidenre De Brnsses, escrib.: primero llll 1716-1800. En 1745, Buffon nombn a Louis-Jean-Marie Daubenron, hasra ese momento
d 25 de JUiio: & habla muy bien de ella, aún no he podido leerb·; un me más rarde (20 de médico en J\.Ionrbard, guardia y presencador del Gabinete de Hisroria Narural en lugar de Ber-
agosto de 1749), la!ec: "Es unahamos:aypequcñaob1"2, llena deencanrofüosófico. Podría com- n:ud de Jussieu. Un año antes, el 19 de marzo de 1744, lo ayudó en su dección como botánico
prarla
117
para obsequiársda". (lmm a Ch. C Loppin tk Gmu1111X, op. cir., pp. 246 y 249). adjunto en b Academia de Ciencias. Es Da u ben ton el que redacta la Descripción del Gabinere
Nouvelks littin:zira, pp. 311-313.
del Rey que abr-:'. el romo Hl de la HiJroirr nantrrÍÜ.
Jll !bid., p. 313. 121
Jacques Roger, Buffen, París, Fayard, p. 111.
374
SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS JNTELEcnJALES 375
cuJrivad ' ·
o este en mejores condiciones que la Academia J . d R,
mur y lo -uom1na a por eau- mos procurar elevarnos hacia algo más grande y aún más digno de c¡ue ocu-
s suyos- para acoger sus ideas revolucionari:tS Op -, - d
•!. como señala Jacques R " fi · · erac1on arnesga a, pamos, a saber, combinar las observaciones, generalizar los hechos, relacionar-
del innovador sean acep~~~r, pu.es, ad in dejcuenras, es necesario que las ideas
los por medio de analogías, y procurar llegar hasra ese grado elevado de cono-
así se"' conº d 1 as mas rar e por a comunidad cienrífica. De no ser
' '"" ' d ¡ · cimienro en el que podemos juzgar que los efecros parriculares dependen de
La . nna o a a carecroona e os marginales carenres de interés" iu

:::;,;~r~i:::~e~:;:~~e ~~gl:~~:;íLos tre~primeros vol~menes


efecros más generales". Toda la escuda de Réaumur se sienre aludida por estas
de Ja ;;;,:::: palabras. Pero rambién puede sentirse insulrada cuando Buffon agrega que, para
primera ti d a tnme Jato y resonante. La
ra a se agora en pocas semanas, y se reimprime Simufrán describir, basta con rener "una buena memoria. asiduidad, arención"; mientras
~e ~:nen en marcha traducciones en Inglaterra, en Hol~da y en ~;men~e, que, para refúxionar, se necesita mucho más que eso: "Miradas generales, un
u on se vuelve famoso de un día ara el otro E l ~ania. enfoque sólido y un razonamienro formado aún más por la reflexión que por el
aquel que todos tienen que haber leí:o para pod~r hnab~:rs~o~e~ 11b~o
su es estudio; por úlcimo, se necesita esa cualidad de espíriru que nos hace captar las
pre sucede en esos casos, sus cole as onen mal , . e . , o~o s1em- relaciones alejadas, reunirlas y formar con ellas un cuerpo de ideas razonadas". 125
janre los irrita. Raynal se h ~- ?a cara. Un ex1ro publico seme- Esre rerraro del verdadero naruralisra se parece mucho a una aurocelebración.
ace m iciosamenre eco de esa siruación:
Tras derribar a Réaumur de su pedesral, Buffon arremete contra Linné, el
la Histoire narurelk riene un éxiro mediocre enrre las . . amigo de Jussieu, y contra las prerensiones de los clasificadores. De paso, con-
ella e:x:rensiones y oscuridades fi . , d . personas instruidas; ven en dena las matemáricas, a las que considera "absrracras, inrelecruales y arbirra-
mas Las . 1 , ca~ usion, emas1ada fucilidad para adoptar sisre-
. mujeres, por e conrrano le hacen p rias", 126 por consiguiente, inúriles. D'Alembert y Clairaut sabrán apreciar. Y
poder leer sin dificultad 1-b . , caso. arecen estar e. ncanradas de
un l ro imponente en el cual sobre roda, cenera roda la ideología oficial, pone al hombre en el corazón de
accesibles y detall ¡ . se encuentran cosas muy
es que es interesan muchísimo_ in la naturaleza.: ... Hace de él un animal inmerso en la naturaleza y, a la vez, una
razón puesra en el cenero de la naruraleza, y que se convierte en su propio
El abare Trubler, que frecuenta mucho a los acad, . . punto de referencia [ ... ]. Buffon nombra algunas veces al Creador, pero ese
vieja guardia, dice otro tan ro. 124 emicos, y en parncular a la
Creador es una figura de esrilo".' 27 Agrava su caso en el discurso siguience
Los dospnm·er05 vo J'umenes,escnros
- - Buffi
ciras coñ·üa:-Ja ciencia oficial y suscitan : rgran ~~;cum
que cc:imienza con .. Ja manera de estudiar Ja .
u1
an;
,·. .
cr~ncas impli-
. onrenro~ pnmer romo,
sobre la Théorie de /.a Tare, donde cricica severamenre a quienes confunden
la Biblia y la hisroria nacuraL En diversas oportunidades, vuelve sobre el
en la línea de Locke y de Cond"Il ~lstor~~ narural y que se inscribe rema del Diluvio para excluirlo de la hisroria geológica de la Tierra. ¡Puesro
"El 1 ac, es una e1ecuaon apenas vdada de R, que no es posible explicar el Diluvio en términos 6sicos, dice Buffon, consi-
mur. amor a1 esrudio -lee 1 eau-
opuesr:::~~ ~nra:~::~:s~::;:~: e~píridr~
derémoslo un milagro y no hablemos más del rema! Mocivo suficienre para
cualidbades que parecen :: el dos sublevar a un teólogo ...
que a arca todo con una m· d , 'd genio ar ienre
ira a rap1 a y las p - - Sin embargo, es la Histoire des animaux, al comienzo del como JI, la que
rinro laborioso q 'I d . '. equenas arenc1ones de un ins-
mular he ue ~o~ se enene en un punro de visra.,, No basra con acu- suscita de inmediato concroversias apasionadas en roda Europa. Las mismas
chos y descnpc1ones exacras (sobreenrendido: como R, ) "d b sacudirán al mundo científico hasta fines de siglo. Influenciado por la lectura
eaumur, e e-
'~ del N?gre blancde Mauperruis y por las conversaciones que debieron cener en
- Jacques Roger, º"· cit.. p 117
1:.>J r • · --
1~• Nouvelk-! littiraira, op. cit., p. 336.
. Cana a Mauperruis dd J 9 de noviembre dé' 1749 Arch" . 121
Histoire naturtlk, París, 1749, I, pp. 4 y 51.
cias, Fondo Maupenuis, expedien!e 135. . ivos de la Academia de las Cien·
"' IbUi, pp. 53 y 54.
127
Jacqucs Roge:r, op. cit., p. 134.
377
EL NUEVO PARTIDO DE LOS lNTELECfUALES
376 SIN PARES

. . sus esares desaparecen. El éxito sin precedente


1744, Buffon rinde homenaje al sabio afirmando que fue el "primero en comen- a París en diciembre de 1749, P de alegrarse ante Cramer:
.b JJ6 disipa sus temores. Entonces pue
zar a acercase a la verdad"'. 128 Contra los ovisras, por una parte, y los defenso- desu ll ro
res de la preexistencia de los gérmenes, por otra parre, Mauperruis se había arre- . buenas y malas de e.sta obra de las que se dije·
. has mas cosas d. · ·
vido a retomar las observaciones de Harvcy postulando la necesidad de una En París, se dicen mue d , . h .d prodigioso pues la e icion se
. b N b te ex1to a SI o '
ron de ella en Gine ra. 1 o o sran ' , h . do otras dos, de las cuales una,
mezcla de dos simientes, macho y hembra, para 1a formación de un embrión; . Actualmente, se escan aaen I
agoró en seis semanas. . bl. tes de fin de me.s; y a otra, en
Buffon roma nora129 y confirmad concepto de "reproducción" dando un ori- · a la pnmera, se pu ica an , 131
en cuarto, muy seme;anre . d "d al. gl' al holandés y al aleman.
gen narural y físico al orden de lo vivo. Este orden ya no tiene que salir brus- . . . de mano Ya ha sido tra uc1 a in es,
doce, a pnnc1p1os ·
camente de la creación divina, proviene directamente de la organización de
. d d s revenida a una oposición multiforme que
los padres, que se "reproduce" en el embrión. ¡Punto de visea que todos Jos par- El éxito inmediato ha roma o e p . d d
tidarios de 1a ciencia oficial consideraron escandaloso! no tardará en manifestarse. Pero era demasia otar e ...
Desde el momento de su publicación, e} libro es muy solicitado, se encuen-
tra en d roca.dar de codas las damas y recibe de enuada el apoyo de los jesui-
ras, 130 del Joumal des savand 31 y de Fréron. 132 No obsrance, Buffon es exrre- EL BA!ANCE DE 1749
madamenre sensible a las críticas de sus pares expresadas en privado. Madame
. ha ente. Se inaugura con una curiosidad qu.e
D'Aiguillon, que lo conoce bien, escribe a Mauperruis dos meses después de Es un año parucular para ~~c gl r . S . t-Germain: es la primera apar1-
la publicación del libro: "Se dice que Buffon no es tan indiferente {a las críti- , ecipite a a ¡ena a.in · ,
hace que ro d o Pans se pr d 1 1 d. a "'ra.r1 costo por un capitan
cas} hechas a su sistema; críticas que, sin embargo, debía esperar. Corre el rumor · 'do e as n ias 0
ción de un rinoceronte vivo, rrai l 1 . el delfín y las princesas
de q~ cayó en una suerre de agoram.ienro de cspíriru y de cuerpo que raya en ' , A ir de enero, e rey, a reina.
de nav10 holande.s. pan . al L ·1stas riv<!lizan en los detalles
la imbecilidad; permanece en Monrbard en~ triste esrado". 133 El abare Tru- l -o an1m os cron
van a contemp1ar e extran . b ,, J38 Es una hembra, precisa Bar-
bler lo conlirm.a, '"al igual que d marqués D'Argenson. 135 Pero, cuando regresa
tt. . " b fi a y sus costum res ·
insólitos so re su gur
. al" .
bier un an1m tierno, muy
grueso negro, extraor l
• d L
. .
¿· nario par su piel que uene
bserva que su piel es como
t ' d ,, 139 El duque e uynes o
121
HistoiJ? narwr/k. op. cit.., n, pp. I 63 y 164. t caparazón y es muy ura . i d l s dos lados del lomo. "Las paras son
í' · de corai.a que cue1ga e _o
una especie · ales
e dice que estos annn
'2' Buifon no adopta tedas las idcz de M.aupatuis. Este último habfa avalado 1a existencia
r! muy gruesas y corras.
Tiene un tamano enorme, y s
de ~es espcnniricos. que Buffon ttdu:%a.
1
» E /()'1117ZaÍ de Tr/v(IU;C Je de&ca dos artículos muy dogiosos desde scpriembrc y octubre
,
de 1749 (pp. 1853-1872 y pp. 2226-2245). y .ecomiaua en mano de 1750 (pp. 581-604) y ¡ d go Verdaderamente,
en mayo de 1750. , . uieren hacerlo quemar por e ver u .
.b Los devotos es tan furiosos y q
131
En oaubre de 1740 (pp. 648-657), d }tn1md da J11vanrs reseñad primer volumen de l
su1ro. ,. h
concradice el génesis en todo . . ll , 1 bra más difundida del siglo XVlll, mue o
la Hinoire natuJ?íky se maravilla con las ..ideas nuevas y fecundas de su teoría. de la Tierra". ' H' t 01 re nature e te.'! a o
~I ,. Qn
136 J. Roger seíula que a idas de Voltaire y de Rousseau · r·
in Lmm tur quL/quc lcrits dr e~ mn¡n. 15 y 22 de enao de 1750, pp. 3·28 y pp. 73-99. 1 Jf •
más que la Enciclopedia, e incluso que !as obras mas conoc
133
~a. dd 21 de noviembre de 1749. BN, NAF 10398, f. J4Yo. !
134 l cit., p. 248. d J750 op át., p. 134. y la carta de Réaumur a Ruffcy
d
Carta. dd 19 de noviembre de l 749 a. Maupertuis: "M. de Buffon está bastante nu.L Se JJ7 Carra a Cramer dd 4 e enero e ' . 42
dice que es d aceso de trabajo yde tristeza por haber erabaja.do con poco éxito. Su Hi.iroirr !UJ/u- C pondancr de Bujfon, P· · ¡ 0398
del 14 de febrero de l 750 . orm , d me D'Aie;uillon a l'viaupenuis. BN, N:\F '
rrlk no tiene bito, y le confieso que considero que~ un obr:a mal hecha:". Fondo ~upemüs, IJgCartaddl2ldeenerodel749)de:ma a -
expediente núm. 135.
us En la. fecha dd 2 de dici~bre de 1749, anota en rus Mtmains.. .• ap. cir., t. 1/1, p. 300:
"FJ señor Buffon (... J riene la cabeza. dada vudra. por la pena que Je produce d poco éxiro de
1 f. 22.
u·; En op. rit., r. !V, P· 356.

\
378
SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECfUALES 379
crecen hasra la edad de 25 -
. .
, .
anos, y es re nene r , I di
,.
v1a1a en una caja hecha expres an so o ez. Parece muy manso· Annw horribifu
Raynal agrega: "Por día amen re para él d '
h ' arrasrra a por ocho caballos" 14-0
, come asra sesenta libras d h . .
pan, y bebe carorce baldes d L e eno y ve1nre libras de Para Dideror, el año l 7 49 fue el peor de su vida. Comienza bajo el signo de
d ,, H1 e agua. e gusra rodo l
ca o . Por doce centavos nadie p , . menos a carne y el pes- una pérdida irreparable: el 19 de octubre precedente, su madre, Angélique,
p ' en ans se niega al ·
ero esra honesta curiosidad d d. . a ver an1maL muere en Langres, a la edad de 72 años. Diderot no viajó para sus exequias,
. no pue e is1m 1 J , fc
reina en la ciudad. El pu bl . u ar a armos era eléctrica que quizá por temor a revelar su matrimonio a la familia. La culpa que sien[e por
r e o se muestra 1ndifer d
rererente a la paz de Aix-Ia-Ch U fi en re, cuan o no irónico en lo esa madre que tanto lo amaba 145 le impide hacer su duelo. Dos discrecas alu-
fc b ape e, Jrmada en ocr b d '
enererodeJ749.Lasdi!iu] d , . ure el748ypromulgada siones dan cuenca de su marasmo ocho meses después de esca muerce. El 11
, c ta es econom1cas ca al
pre esca a punro de es rallar El m, , . . . usan un m humor que siem- de junio de 1749, responde a la invicación de Volraire para conversar con él
. · as m1n1mo inc d .
susata los rumores más locos El , , J enre se convierre en revudra y sobre la úttre sur Ú-S aveugús: "Escoy encadenado a mi pequeño reciro por
. marques D Argenson escribe u, .
en sus 1Y1entoires: penas de familia que no me dejan casi ninguna libertad de espfriru". 1'" Al día
Todos estos desórdenes son arribuidos a la im .. , siguiente, en la esquela que acompaña el envío de la úttre a Mauperruis, se
~ue g~bí:rnan. Ya no se t:Spcra nada loable de prev1s1on, y aun a la malicia, de los ' disculpa por no haber podido verlo durante su úlcima estadía en París: 147 "Si
ndo siquiera bailar en las plazas que habían s~ane de ellos. El pueblo no ha que- la mayor pérdida que podría haber sufrido entonces, la de mi madre, no me
que todo fue sugerido por algunos podero -I:-~ pr:paradas para él [... ]. Parece
f
¡
sos WX:OOJOrmes. 142 hubiera abatido, no me habría sacado la libertad de ver a cualquiera y de
pensar en ocra cosa"148
.
A fines de ab ·1 M
n , aurepas se exilia por volunr d d No obsrum, esa pena inmensa no le impidió trabajar {en la Enciclopedia y
plazado por el conde D'A a e la Pompadour. es reem
rgenson que · ' - en su Lettre mr ks aveugks), ni vivir una pasión devoradora con madarne Pui-
mento de París, 143 por cons· . se conv1erre en el jefe del departa-
. . . 1gu1enre, en el par , d 1 . sieux, ni dejar de pensar en su carrera. El sábado 8 de febrero, la Academia de
pnnap10, el ministro intenta caua· l ron e os intelecruales. En un
" d vara agenred J . Ciencias procede a una elección de mecánico adjunto para reemplazar al mar-
gran es preconizadores".144 . . b e erras, a quienes califica de
. ' sin em argo no ¿· d qués de Courcivron, ascendido a asociado. El acta de la sesión menciona el
los peligrosos discursos conrr 1 , pu ien o detener los libeJos y
nombre de cuatro candidatos: "MM. D'Arcy, Didro~ Le Roy y Gentil. Mayo-
1749- una política de represi~: ~y, pone_ en marcha-a partir del verano de
Los menos poderosos la paga , q _e no se implemenraba desde hacía riempo
nan mas caro pe ¡ . ·
- Para otros, aquelJos que no esrán en :1 o _ro e remor no dispensaba a nac:Üe. in Diderot dejó muy pocos testimonios sobre su nudrc. Pero su hija, madame de Vandeu1,
ano memorable por las penas l al , JO de la tonnenra, 1749 sería un cuenci una anécdota que dice mocho sobre d amor que dla senda por su hijo. Cuando ro&tvía
Y as ea-nas que a , er:¡ un joven sin dinero en París, ..su madre. mis tierna y más débil [que su p4dre], le envialn :tlgu-
raur, arroz para Volraire y l . de> carreana. Amargo para Clai-
a memona e m d D Ch' nos luises, no por d correo, no a mvés de amigos. .sino por una criada que hacía sesenr:t leguas
ranzas para D'Alemberr. a ame u ateler, lleno de espe- a pie, le enmgaba una pequeña suma de su madre:. ~ sin decir ~ todos sus :ih.orros,
hada de nuevo sesenta lc:gm.s p2n rcgrCSM. Es:i. chic:i. hizo tres veces est:l comisión". Diáaor,

-IW AJ'

1~3 E1 d

. •~-1emo1m.,
i.i Nouvefk.s
París.'1860-1865 r
1·.,.:_ ·
--~p~
· En op. cit.• r. m, p. 244
.
epanamenro de París com
' ·IX, P· 28 8. 16 de enero de 1749

d, ¡
. mon perr, op. ci.t., p. 13. Este testimonio sobre la sirvienra de gran cornón no podría o:lip.sar l:i.
generosidad materna.
1
~ úrrapondana. op. cit.• p. 79.
~ Maupcrruis regresó de Prusia en octubre de 1748 y permaneció en París sólo unos días
1 7

las academias, d J;udin del R j pren ia a respons.:obilidad de "rodas las eones b anres de dirigirse a Saint-Malo.
1
JH AJ' • J ey, a opera y los porreros de F . .. so eranas. "' Carta del 12 de junio de 1749, publicad.a en RDE, núm. l I. octubre de 1991. p. 9.
,.,OJlOJrtl au marauis d'A r:mc1a .
7- rgemon. op. cir.• t. m. p. 267. Mau~rruis. rod:rvfa desconsolado por la muerte de su padre. esta.N mejor posicionado que cual-
quier orro p:ira comprenderlo.

-~- - ---- ------ ~~

------------·-
------

381
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECTUALES
380 SIN PARES
. Morivo de sobra para enfriar a hombres c~.mo
denado dos libros a la hoguera. d . la publicación de los Bt¡oux
ría de los votos para MM. D'Arcy y Le Roy".'" El 12 de febrero, una carra de Mairan Pero su peor esvenraJa era .
Maurepas indica que fue degido el caballero D'Arcy. 150 Es un duro fracaso: Réaumur o . d ue se dieran a conocer sus trabajos mate-
indiscrets, algunos meses antes e q . . . ce días según madame
Dideroc ru siquiera figuraencrelos dos primeros. Como d escrutinio era secrero, .. A d libro libertino y licenc1oso, ese.neo en quin ' , b
mancos. qu uesra con su ammre: quena pro ar
jamás se sabrá qujén se pronunció por él. 151 Entre los académicos presenres el
de Vandeul, era el resulrado de una :p 1 línea de Sopha de Crébi!lon
8 de febrero, se relevan los nombres de dos honoruios (el duque De Chaul- , f.í ·¡ ra hacer una obra de este genero, en a
cuan c1 e
nes y Cassíni) y dieciocho pensionisras. 152 Es posible suponer que obtuvo los
o de Nocrion de Caylus. 1 démicos los deralles escabrosos
votos de Buffon, Lemonnier y La Condamine ... disgusraba tanto a os aca . .,
Probablemente no 4 • 1 .d d de alusiones a la insntuc1on, una
Diversas razones pueden explicar esre primer fracaso. La primera, objeciva, ·¿ ali:; sino a gran canu a " .
se relaciona con Ja calidad y la cantidad de sus trabajos sabios. Las cinco Mmto- sobre la vi a sexu l ra Diderot se burla colectivamente de ese e~Jam-
má.s desagradable que ¡~ or . . tras otra sobre el cacareo de las 1oyas.
rias publicadas el año anteóor eran desparejas en cuanto a Ja calidad, y el . " pub ica una memona "* (
bre de abeJas que 1 Academia· los "vorticisras car-
auror--conrraríamenre a D'Arcy y Le Roy- aparecía como lo que era: un dile- ¡ d t que componen a · b
Se burla de as os se.e as . los "arraccionarios", cuyas o ser-
tante. Por otra parre, D'Arcy era el protegido de Clairaur. con quien había · fe piensa como una JOya, Y
resianos) ' cuyo Je . 1 ,, 1 Las referencias a los debates en curso
romado sus clases de matemáticas. 153 Ya había presenrado muchas memorias t das por os caicu os. , .
vaciones son d esmen 1 . facilidad a los academ1cos
a la Academia, que apreciaba su trabajo. Más grave quizá, a los ojos de los aca- , I d posible reconocer con .. ,
apenas estan ve a as, y es d ] , de la luna; !55 la pos1c1on
démicos, era la demoníaca reparación de Dideror, a quien ya le habían con- d Clairaur respecto e a reona .
implicados: e1error e . 156 l r'a del anatomista Fenen
M · respecto de los s1sremas; ªreo 1 . dí
romada por airan d I . 157 ·Cómo los académicos po an
, aplicada al caso e as Joyas... ' ¡ ·
,..., Actas dd afio 1749, r.. LXVIII, p. 34. En :aqudfa época. se ha.!~ a menudo d nombre sobre 1a craquea. d . . , d la sesión consao-rada a as Joyas
n·d orla hilarante escr1pc1on e ~' '.
de Didtlot ortognfudo de esa OWltta. El suhraf2do es nuenro. V~ los :archivos de polida perdonade a I er al b . "E ronces la discus1on se alboroto.
. e nesrasp a ras. n
que Jo condemcn, publicados por P. Bonnefun, •nideror prisonnicr a Vmccnnes'", en RHLF, r. hablantes, que rerm1n.a o dí volvieron al rema, volvieron a per-
Vl, 1899, p. 202. O ¡, c:im J 9 ck ks Mlmofr<> =""de la &pub/ipu ,{,, /.mm... dd m,,-- ritaron se per eron, . 1 •,
se fueron d e rema, g . ' d I ritos a las injunas, y a ses1on
qués D'Argen.s, por citar algunos ejonpJos entre muchos ouos. derse, se amargaron, gnraron, pasaron e os g
isa La costumbre estabJccb. que los nombres de los dos QJld.idatos que más voros habían
obtenido fueran pf'OOlt:ados al rey J'2I2 que óte pudiera dcgir. En la gnn m<l)'O.ria de Jos casos, académica con el uyo'" · "'
d rey dcgb al primero.
. . . . en re· o&ecen a un sultán un anillo mágico para
IS! Según d reg!amenro de 17J6: "'S6lo Jos honorarios y los pensionimls pueden dar ro.s
rs-t El rema de los Bijoux ~ndiscrus~ld s1~1 ad.o hacia una mujer, [iene la propiedad de
, vor~ .ulvo en las dccc:iones de adjuntos. en las que los dctS asoc:údos fde Ja clase inreres;;ida, en d. i u d redio que lo agobia. Ese ant o, onent
este ca.so, fa mednícaJ proponen junto con los tres pmsionistas·. Véze Colección de Regla- IS p d acro relata todas sus aventuras. . .. ,.
hacer hablar su sexo, ..que~ ,. . d de la alabr.i: francesa de origen larino vortex, • en
mentos y Ddiberaciones de b Academia Real de Gencias. ArchiYOS de la Acdemia de Cien- .. En d original: vorncose d~n~a 0 P ·raJ dd a el aire. Alusión a la reona car-
0
cias, pp. 60 y6I. ffectivamenre. t:IKOnttamos en las Acru de la Aadcmia, en la fecha dd 8 de - I"vo.,..,.·ce'"·
espa.no ,¡ ·
remolino, mov1m1entO en esp1 gua
febrero de 1749. p. 34: "MM. Rb.umur, Nicole y Oairaur, p.:n.sionistas fmecinicosJ; MM. d tesiana de Jos rorbdlinos. fN. de T.] y, . . . era parte cap. 9, p. 43. Aun cuando
abare NoUet y d marqués de Courrivron, mcclnicos. :asoc:iados., presentaron pan d puesto de ·1. ed de Laurenr ers1m, pnm ' . . _1
mo:::ánico adjunro ante b.Aademia f•••J a MM. Darcy, Didror, Le Roy, Genril {... J. La mayo-
ría de Jos vocos para MM. Darcy y le Ro-¡".
152
1 1 ~~ Diderot. Oeitvm op. n ' ·
Diderot ironice sobre !os pan:idarios de las dos sectas, muestra e
ronianismo.
[aramente su adhesion a.i new·

Buffon. Mormd, N'lCOle. l.emoruüer, Camus.. d mayor de los Jus:sieu, Petir, Hellor, B. is& !bid cap. 29. p. 10 l. d Fenein que esraba en el origen Je
de Jus,sjeu, La Condamine. Duhamd, Winslow, Bouguer, Réaumur. Cla1raut, Cassini de Thury, ' • D"d :ttticularmentecru con • ~
in !bid.. op. 9, P· 4). 1 eror es p. . b., d capírulo 22, PP· 74 y 7).
M~ran. Fouchy. los problanas dd abare de Gua en la Aoderrua Lo ataca tarn ien en
ISJ Véase d "Elogio dd conde D'Argr· por Condorcer, en Oeuvrt"J., op. cir., r. 11, p. 371. U
Vi• JbiJ., cap. 1O, p. 46.
Roy. especialista en decrric.idad. y 8 habi2.n coruuuido juntos d primer dearómerro en 1749.

\
386
r t
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECJlJALES 387

~olrero, Clairaur está a salvo de esta clase de problemas. Le gustan las culpa y un parre de victoria. Tras considerar la cuestión "bajo un punto de vista
mujeres, pero siempre son "amantes rnanrenidas" 173 que no parecen haberle que no había sido considerado por nadie", "logró conciliar con bastan re exac-
cau~ado gra~des. penas. Al morir, se habló de una pequeña gobernanta muy ritud las observaciones realizadas sobre el movimiento del apogeo de la luna
bon1ra que limpiaba su casa, a quien le había enseñado suficiente geometría con la teoría de la atracción, suponiendo como única fuerza de atracción aque-
como para que pudiera ayudarlo en sus cálculos. 174 Clairaur es menos senri- 173
Ha que resulta la proporción inversa del cuad:ado de las disrancias". Clairaut
menra.l que Dideror, simplemente "porque no hay nada fuera de la geome- Está muy pre- no dice cuál es ese nuevo "punto de vista", que depositó en un sobre sellado
. És a es 1a pas1on
' ""'
tna .• que dererminasu vida y su carrera, la que ranro lo hace sente la rivali-
en la Academia y envió en las mismas condiciones a Folkes rogándole que no
sufrir en 1749. dad personal. lo abra hasra que él se lo pida. Quiso adelamarsc a D'Alemben, pues sabe que
Desde su respuesta a Buffon en febrero de 1748, guardó silencio y reco- El mérito su rival ha descubierto la solución, aunque ignora con qué método. Todo el
menzó todos los cálculos relativos a la teoría de la Iuna para verificar si había tortuoso procedimiento de sobres sellados responde al deseo "de no permitir
co1ne~do, o _no, un error. ~e.ne que actuar con rapidez, pues sus amigos ingle- que alguien se me adelante[ ... ]. Mi intención era evitar por ese medio ser
ses es~an funosos por su enoca a Newron, y sus rivales, D'Alembert y Euler, adelantado por alguien que pudiera jactarse de haberme corregido. Antes de
quernan resolver el problema anres gue él. Hacia diciembre de 1748, se con- presentar mí retractación, quería haber terminado compleramente el cálculo
vence de que se ha equivocado. El 26 de enero envía una memoria a Londres que me había llevado a elia". 179
a lralia Ya Basilea. El l Ode febrero, escribe a Cramer: "'En lo que a mí respecta: En ese momento, Clairaut cree haber borrado su error y ganado la par-
he retomado todo el trabajo de la determinación de la órbira de la luna sin tida. Apenas menciona a Cramer: "Entre nosotros, M. Calandrini va a triun-
descuidar las segundas fuerzas penurbadoras. He rerminado casi todo el cálcu- far", 130 pero de inmediato agrega que no estaría en lo correcto, pues su obje-
lo que debe conducir a las tablas de la luna". 176 En realidad, Clairaut ya tiene ción es errónea. Habiendo evirado hacerse corregir públicamente por
la .Solución del problema, pero no se atreve a proclamarlo antes de haber reco- D'Alemberr, que rambién había practicado la política de los sobres sellados,
menzado los cálculos, a fin de "evitar los errores ran fáciles de cometer".177 Clairaur considera que la polémica quedó clausurada. jGran error! Lcmon-
Una vez terminadas sus verificaciones, no le resta más que retractarse públi- nier, que es su adversario declarado, 181 habla por todas partes de aquella ridí-
cam~nte. ~ 17 de mayo, se produce un aconrecimienro imprevisto en la Aca- cula y misteriosa rerracración. 182 Además, Clairaut ha comet:ido dos corpez.as
demia: Clairaut comunica un "Avertissement,, que parece ser a la vez un mea que se le vuelven en contra.

corr'.ó como una furia hacia su enemiga, que la esperaba a pie firme{ ... ]. ¡Adivine a qué 178 MARS, 1745. PP· 5n y 578. Clairaur logr:a haca publiar su texto en d vol~en decli-
medida ~ema hubo que recurrir! [... J. Tres o cuatro baldes de agua que les riraron encima fue- ado al :lño 1745. que ya eru.ba en b. imprenta. En su am. dd 3 d.e junio de 1749. dice :ot C~­
ron sufioe_nres f•. _.J. Y ¿qué imagina, señor, que estaba haciendo, dunnre aquella bacanal, mer. '"He descubieno g1"2Ciu a uru consideración ·de b. cual era r.an dificil ~ que nadie
n~es.rro filosofo Diderot? [... ]. Encerrado en su gabinete, no arreviéndose a aparecer anre un t aún la ha pensado [.•• J he descubierto, decia, que d 2pogco de b. luna se movú por 12 reorí2 de
m1llon de es~do.res que no lo hubieran dispensado ranro como a su mujer y a su supuesta b. arracci6n otdinaria'".
amanre, haoa reflexiones morales y filosóficas Sobre: los encanros dd matrimon,· 0 • i7'.I A Cnmer, carta dd 3 de junio de 1749, op. cit., p. 224.
mG .
'.'4
dd abare Trubler a Forrney del 9 de: junio de 1765. Connpondance paJJive de For-
mry, op. nr., p. 381.
17
f !bid., p. 225
ISl;I
151
. -
L2s rebelones entre dlos eran malas desde su ccgreso dd Polo; l.anonn1er habb. degido
• • ' Comspondance lirrimire, ¡hi/o¡ophique et critique, de Grimm, ed. de M. Toumeux, Jo de d cunpo de Maupenuis. En ese momenro, colaboraba. con O'Alemlxn en d cllrulo de bs rabl:u:
JUnm de 1765.
de l2 lun2, que este último no podía h:;u:er solo.
::: Cana de T ru~let a Formey, Corrapomlance. op. cit., p. 381. iu Probablemenre, él sea quien informó de dio a Maupcrruis, que 2 su va se burla del
Carta de Oa.iraur a Cramer, l O de febrero de 1749, º"· cit., p. 223. cambio brusco de Claicaut en una carra• Jean II Bernoulli: "Usted ver.i en {nucsrras memo·
P7 !bid r
riasJ d triple descubrimiento de MM. Oairaut, Eu1er y D'Alembert sobre d movimicnro dd
1
'
388 SfN PARES
1
• EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECTUALES 389

La primera es haber agregado a su "Avertissemenr" una nora que refuta un CJairaut está furioso por todo esre asunto. El balance que hace ante Cra-
"Addjtion" de Buffon a su propia disertación de 1748. Buffon, ulcerado, res- mer el 26 de julio es abrumador:
ponde a la nora, y Clairaur responde a Ja respuesta. Detrás de Buffon, sospe-
cha la intervención de Lemonnier y la de la Royal Sociery de Londres. Se lvfi retractación ha causado, en efecto, un escándalo, estimado señor mío, y me ha
queja ante Euler de causado canras molestias como lo había hecho la disertación en la que acusaba de
insuficiencia a la atracción. M. de Buffon y Lemonnier triunfuron. Este último no
las preocupaciones ocasionadas por mi disertación sobre la atracción. Algunos new- ha abierro la boca en la Academia. Pero el otro quiso hacer creer que sus objecio-
ronianos no-geómeaas {BuffonJ creyeron que todo estaba perdido si se inrrodudan nes me habían a}rudado a reconocer la verdad.
otras fuerzas que no fueran las de M. Newton, y me han agobiado con ma1as obje-
ciones que debería haber despreciado, pero a las que tuve Ja debilidad de respon- La sola idea lo enloquece, y argumenta extensamente para probar Jo aberrante
der. Desde mi retractación, tuve OEra<i tan ras objeciones, pues debí reprimir la auda- de semejante pretensión. Además, fue atacado por un benedictino inglés, C.
cia de gente que se S(:nda victoriosa por algo que debe honrarme a mí.'º Walmesley, "que pretendía haber encontrado un defecto en su solución y dar
ocras ues soluciones por las cuales llega al verdadero resultado". 186 Críticas
Segunda torpeza; Clairaut, temeroso de que Euler se le adelanre en la solución que recusa con vigor, al igual que las de Calandrini.
del problema, se rebajó a una gesción poco gloriosa. El día de su rerracración, No sólo el error de 1747 no ha sido reparado, sino que la rerractación de
estaba presente en la Academia un joven berlinés que daba sus clases de astro- 1749 le cuesta igual de caro. Ahora riene dos enemigos declarados: Buffon y
nomía junto con Dejjsle -un joven llamado Grischow-. Después de Ja sesión, Lemonnier. Sus relaciones con Euler están dañadas. Sus amigos de la Société
Clairaur fue hasra su casa para rogarle que no dijera nada de todo eso en sus Royale lo consideran un velera. Y, francamente, no ha vencido a D'Alembert
cartas, a fin de que Euler no supiera nada. Desgraciadamenre, el joven ya. le había antes de llegar a la meta.
c:ontado todo a Kies, que a su vez había informado a Euler. Peor aún: Grischow Duran re todo ese tiempo, es hostigado por madame Du Chárelet que está ter-
había escrito una segunda carra para informar de la gestión de Clairaut ... 134 minando un prefacio para su traducción de los Principia de Newton. Quiere
A partir de entonces, EuJer hosriga a Clairaut para conocer la solución, pero terminantemente agregar sus últimos descubrimientos sobre Ia luna. 187 A su
éste se niega obscinadamenre a dársela. Oairaut está moJesro; Euler, descon- amante, Sainr-Lambert, 188 de quien está embarazada, le describe su vida ascé-
remo. Finalmente, el primero envía al segundo Ja explicación pedida'" des- tica y la imponancia de Clairaur para su trabajo:
pués de habérsela confiado a D'Alemberr. Pero Euler no se declara convencido.

apogeo de fa luna, que rr.astocarfa compfet.unente b atracción de Newton y su sistema; por


dcsgr:acia, O.ain.ut .acaba de confuac, en piro.a Acade:rni.a, que los tres se habían equivoc.ado, y
I•
e
iM Op. cit., pp. 226--228. Ch. Walmesley depositó un sobre sellado en la Academia el 21 de

mayo de 1749, d cual conrenía la crítica a Clairaut y exponía sus tres métodos. Por ocra parce.
que, rras resolver mejor d problcm.a,. ese movimiento .se annoni:z.a pcrfu:t.amenre con d sistema <
publicó en aqudla misma época un panfleto, Thionºe du mouvmunr dn a¡niks en giniral u en
de Newton. Siempre me cusa admiración b aúd.aci.a con b que se pronuncian contra hombres
r211 imporu.ntcs; y, S9hre todo, .admiro a ntttSUO Euler, que no debería ser ran torpe como los
t particulia da apsida de l'orbiu de fa Lune (Quillau, 1749), aprobado por la firma de Lemon-

franc=s". Uunio de 1749]. BEB, !.h. 708, [ l!B. f nier. d 4 de junio de 1749. El 26 de julio de 1749, el protegido de Oairaut nuevamente elegido,
d caballero D'Arcy, intervendrá para defender a su maestro contra los ataques de Walmesley.
'" Carn dd 19 de junio de 1749, 'J. ril.. p. 186. in Carta de mad.une Du Ch3.relet al padreJacquier del 13 de febrero de 1749 (núm. 239),
iu EuJer e:s quien cuenta toda b hisrori.a a Maupc:rtuis en su cana dd 7 de junio de 1749, y aS;Ünt-Lambert [hacia el 10 de junio de 1749] (núm. 291).
op. cit., p. 130.
ias Gm dd 21 de julio de 17-49, •p. cit.. pp. 188--190. El 26 de julio, precisa a Cnmer. ri iu Este joven oficial de Lunéville (1716-1803), diez años menor que ella, hará un carren

de escritor. Es d autor de un largo poema que CU\"O su hora de gloría. Les saisorn (1764). Estaba
.. Le comuniqué en qué podb consisñr ~es1:;. Op. tit... p. 227. 1 lejos de compartir la loca pasión que madame Du Ch.arder senda por él.
¡
¡
390
SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECJ"UALES 39I

~¡ partidla [~ara LunévilleJ no depende en absoluto de mí, sino de Clairaur f J


< onoce a vida que llevo? [... ].Me levanto al 9 al .... Para honrar su memoria, Clairaut se encargó de los últimos detalles y de
has J 3 as ' gunas veces a las 8 traba· o
ra as , tomo un café a las 3, retomo el trabajo a las 4 lo de¡· o a las l O • J las correcciones necesarias para la publicación del libro. 191 Fue una de las pocas
un poco sol h . ' para comer
a, converso asta la medianoche con M. de \'(olcaircJ . . personas, entre todas sus relaciones, que dio testimonio de una verdadera
cena, y retomo d trabajo desde la medianoche hasra las 5 h . al que asisre a m1 amistad por ella. Mauperruis no tuvo siquiera una palabra de lamento para
a M CI · f J ·
. airauc .... Si yo pudiera gozar de M. Cbiraur
oras, gunasveces espero
. • fi d •
da· d , .me1naa 1n emes Me la que había sido su alumna y amanee. Se conrencó con escribir al amigo que
que r~ ro av1a muchas cosas por hacer allí, y no me quedaré aqu! sin· o d .. tenían en común, Algarorti: "El destino de madamc Du Chiteler era el de
necesano p · ll uempo
ara rerm1nar aque as en las que el consejo de M Cla" . . ser ridícula hasta en su muerte. Es tan ridículo morirse en el parro a los 45
pensablemenre necesa.r· s· di 11 . . . rraur me es 1ndis-
IO. t pu era evarmdo conmigo m,. L - ._ • "d ha .
.
pero eso es al go imposible. 189
• ... 1ta0na 1 o ce nempo' años como lo fue hacer libros en su juventud. Requíescat in pace-. 191 "Ri-
dículo" es la gran palabra usada en su contra, y que circula de un comenta-
rio a otro. Reminiscencia de Moliere que resurge paradójicamente con respecto
¡Cuando_~ conoce la auroridad y el carácrer imperioso de madame Du Ch .. a la única mujer cienrífica francesa de su riempo. Debido a esta singularidad
e[, se ad1VJnaque debía bombardearlo con "'~quel . . . . are-
d · ~ as conm1naronas y ex.igrr mil y a una personalidad can fuerte -Emilie podía ser muy dura-, fue odiada y
e Cffas a I~ ~~ales no podía hacer honor. Apremiada por un embarazo es
resultaba difiCJ! de disimular en París
ali' , .
r ''°
d . .
, a nnes e JUn10 se va para Cir
que le
de
envidiada por la mayoría de las mujeres y de los hombres. Se vengaron des-
pués de su muerte desgranando acerca de su persona los comenrarios más
I, a Lunev11le. Clairaut ignora que nunca más 1 , .. ey y,
· vo vera a ver a su vieja ami despreciativos, cuyo objeto siempre era rebajarla al nivel de ellos. Madame
a qu~en entregó tantas horas de trabajo. Tal como lo había presentido desd gal
comienzo de su b ¡ ee Du Deffand, de quien madame Du Ch3.reler creía ser amiga, hiw circular el
. b em arazo, muere a gunos días después del parro el 10 d rerrato más atroz que jamás se haya hecho. Enrre rodas las estocadas, la siguience
sepuem re de I 749, de fiebre puerperal, no sin haber terminado po~ ti e
antes su Commentaire de Newr . d empo devela el verdadero mocivo de la saña col~criva: "Nacida sin calen ros, sin
B1·b¡·1oreca R eal . on y envia o su manuscrito al director de la memoria, sin gusco, sin imaginación, se hizo geómetra para parecer por encima
de las demás mujm~ sin dudar de que la singularidad no da la superioridad~"'
Estos rérminos fueron repetidos de todas las formas posibles, en particular
por Collé: "Esperemos que ésta sea la última nora que dará: morir en el
:: [10 de junio de 1749}. Cana núm. 476. parto a su edad es querer singularizarse. Es aspirar a no hacer nada como los
emb~edial.a dúl~ de abril de 1749, Collé escribe en su Joumal. ..Madame Du Otirder esti demás. Voltaire debe estar arruinándose a fuerza de epirafios". !9-4 También la
ama persona sospechada "d b.
poco es rul pabl e de di o, segun
, es su man o, como ien se cree. M. de Yolnire cam-
afirman algu os Tod d d
Lamben quien ha hecho esta b da 1 J nr- .. , o mun ~ prerende que fue M. de Saint-
- [ urra ··· • .c.:sta embarazada sm haber d ·
anos 43],oqulláseaesoloqu,kU . aband pcnsa oquenene45 191
Publicado en 1759; la úlri.ma edici6n de h uaducci6n cL: los Principia de Newton por
. evoa onarscalaProvidencia[ J N 0 - L - -
se dio cuenra. de que se había uiVOC1d •·• · UUM;mte, cuando nudamc Du Chirdec es cL: 1966.
pañía de su marido, d cuaJ ha¿ di
rnuy ardua. No estaba en
o, ~vo q~e buscar, como ro<h. mujer honesta, la com-
, . e:z. o qumce anos que no le: decía Wla palabra. la rarea fue
1 192
Sibado 27 de septiembre [1749]. Francesco Algarotti, Opar. 1794. vol. XVI, pp. 232
al rey Sean.islas u~ Jo ha Luncvillc:, donde cm escena se desarrollaba. Se vio obligada 4. rogarle
y233.
dificil fue ad q ga volver[ ... ]. PO:o ~o sólo había que lograr quevinier.i. Dios sa.bccuin
cmás que cumpla con d obJenvo· con al na dificul d .
1 193
Publicado en b. únapon.dance /ittirairt de marro de tm y vudro .a publia.r bajo
nuc::mos ruidados en Emi&, Emi&. L'ambition ftmini.M 4JJ. XYTit nak, París, Flammarion, 1983,
algu_ien dech; 'Pero ¿qué maldita gana le ha cbdo .a m~e Ou ~·;~~---J. AJ rcspo:ro, pp. 479 y 480. Oc este mnto, Sainte-Beuve did: .. No creo que cxi.sr:a en fi-anc6 una página
mando?-¡Ya verá le res ndi t et ui:= 3 eostane con su mis sangñenu [... ). Este re:rrato pu-ccc h4.bcr sido traudo por una furia en frío que sabe escri-
' po eran, que e:s un deseo de mujer embarazada!'" ·
y 81. Estas últimas palabras circulab cxl Pms ' op. cu.. r. !, pp. 80
dad en su cana a Jean . an por r o 'puesto que Maupenuis las repirecon m.al-
II Bcrnoull1 dd 6 de sepriembre de 1749. BEB, Lla. 708, E 123.
1 bir, y que graba cada tf4.:ZO mojando la plunu en hid o en vitriolo'". La cawnU du lundi, 8 de
julio de 1750, p. 269.
!! !'1-4 Jounuzl. op. dt., p. 118.

'
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'
392 SIN PARES EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECTUALES 393

noticia necrológica redactada por Raynal es condescendiente: "'Esra dama, dencia bastante discreta a los ojos de muchos, pero que a ella la habría colmado.
ran célebre en paises extranjeros, tenfa aquí más crfricos que partidarios". 1!15 El reconocimiento postmortem de sus pares es la mis bella victoria de madame
Da a entender que sus obras no le pertenecían, y recuerda su fallido suicidio Du Ch3.teler; le da a su vida el sentido tan deseado.
a ca~sa de un amanee infiel veinte años atrás. Por último, y como supremo
ulcraJe: ~tán estas palabras de un testigo referidas a uno de los viejos amigos
de Emilie, d conde de Sade: "Fue encerrada hoy a las diez de la man-an Un año cruda! para D'Alembert
J . a, en
a p~rro~u1a d~, LunévilJe, sin haber podido quedar expuesta a causa de la
hornble 1nfecc1on que salía de su cuerpo. A tal vida, ral muerte: aún tiemblo f_s la época en la que sale de su crisálida. El joven tímido de los afias anterio-
de horror". 196 res deja paso a un hombre gracioso y seguro de sí mismo, que ya no reme fre-
197 cuentar el mundo. !v'1adame Du Deffand, que lo presentó a todas sus relacio-
Sólo Fréron le consagró un artículo elogioso, y madame D'Aiguillon señaló
a Mauperru1s su profunda desaprobación del retrato devastador hecho por nes, debe compartirlo con otras mujeres que lo reciben en su salón. Se lo ve
madame Du Deffand. '" Voltaire, que no podía desconocer las cosas que se en casa de la duquesa Du Maine y de la condesa de BouHlers. Comienza a fre-
mu~muraban a sus espaldas y que experimentaba la mayor tristeza de su vida cuentar el ªreino de la calle Sainr-Honoré", 200 es decir, el salón de madame de
199
escnbió varios epirafios y anfculos en su honor. Pero hizo mucho más po; Geoffrin, y el mis modesto de la marquesa Créqui, que se jactaba de ser amiga
ella: al encargar a Clairaur la publicación de su obra sobre Newton, Volraire de los filósofos antes de convertirse a la devoción. Según Rousseau, D'Alem-
enrreabría las puertas dd paraíso a su compañera. Como todos los ambicio- bert le hacía una corre discreta; 201 .sin consecuencias, si damos crédito al exce-
sos, madame Du Ch.1teler había soñado con sobrevivir después de su muerte lente retrato que hizo de ella su viejo amigo Cideville: "Mada1ne de Créqui
r. ocupar un lugar-aunque fuera modesto- en el panteón de los sabios. Gra- habría reunido rodas las [cualidades] del corazón si hubiese sido capaz de ter-
cias : su rrabajo descarnado y a la complicidad de Clairaut y de Volraire, Jos nura. Pero ella incluso niega su existencia. Cree que los antiguos y los moder-
eruditos &anceses leerán durante siglos a Newton en su rraducción. Trascen- nos se pusieron secretamenre de acuerdo para establecer en el mundo la qui-
mera del amor". 102 Punro de visra que sin duda convenía a D'Alembert; cuya
vida amorosa se desconoce, pero que no parecía rener apuro en tener una. Lejos
l?1 Nouve/ln littlmim, p. 365.
de la vida mundana de los salones, se relacionó con el marqués D'Argenson,
i?IS G.rra.de ~· AlJio< al condedeSade, La Malgrange. l l descpricmbre de 1749. Bibliothe-
ex ministro de Asuntos Exteriores. Tras ser despedido en 1747, el marqués vive
que ~r !, dirccaón de M:unlce Levtr, París, fuy.ud. 1993, p. 522
d Ln-tra Jur qutfquc kritI tÚ et tnnp. 1749, vol 11, pp. 32-34. El Mm:urr de noviembre
rn lamentó, es cieno, b mUttte de una mu¡ºer de genio.
e 1749
l9'J Cana dd 21 de noviembre de 1749. BN, NAF 10398, [ 14.
Entre lo cuales figura ésre:
!t rodeado de sus libros, en su magnífica biblioreca, o en el campo. Cercano al
medio intelectual, le gusta recibir a los filósofos en "Segrez", y D'Alembert no
es el úlcimo en instalarse allí para descansar o trabajar en calma. Se lo puede

d "El Univeno ha pcttl;do a la mblim< Emilie.I Amó los pbce=. ¡., arr.., ¡,vaciad;/ Dán- '
ole su alma Ysu genio, Jos OioscsJ Sólo se rcseMron la inmonalicbd.,.
[~L'Univers a perdu la sublime Enü~.J Elle aiIJ14 Jes plaisirs, les ans, fa verité-J Les Dieux.
f 200

en lw donnanr leur áme er Jou génic,/ Ne s'étaient réservé que l'immo~-1" · •1


~! ·
0
r~1~
! .?Oi
Tirulo del libro de marqués de Ségur sobre madame Geoffrin y su hija, 1925.
Carra de Rousse:au a la marquesa de Créqui, 9 de ocrubre de 1751. Corrcspondana, op.
I tair: siempre: llevó rn sucol'%l:ón b. memoria de madame Du Ch3rder. Un retr.nodedla cit., p. 169. Cartas mis rardias de D'Aj¿·mbert a la marquesa. enrre 1751y1754, parecen dar
o acampanaba a rodas panes.. En 1752. esrando en Berlín, hizo publicar su "Eloge historinue
de Mme Du Clürd • ¡, B;"'-'-'-·- ·
·.. et en
· ~•
"~'fue tmpartuur. Se Jo había enviado a Formey con escas
.. , 1! !a razón aJan-Jacques, que, por orra parte, esraba muy ligado a ella.
.?Ol Esre reuaro de madame de Créqui. con fecha del 14 de sepriembre de 1752, figura en

p;ah".15.: He aquí d dogio de un gnn hombre que llevaba poll~ru: f•.. J. Si madame Du Chi- los Pa.pdes CidtTille, en medio de !as carras de madame de Créqui a Cideville (1748-1755).
1
c et VlVJeta aún, no estaría aqui. Fonney, Souwnir, op. cit•. 1, pp. 240 y 247.
¡ Bibliorec:i :Vlunicip.tl de Ruin. ~!s. e 31.

'
394
SIN PARES
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECTUALES 395

5
ver en aquel Jugar a p_arnr

l b . ,,104
conda D~s:1_a
on e rugenson.
· d el verano d e 1750 en compañía de Condiliac 203
Es ~~a v~rdadera.amistad lo que une al enciclopedista con el ex minisr~o
esp1nru liberal, abierto a las ideas nuevas apodado d
' _
d "
esacerta amente Argen-
par~5disringuirlo de su hermano, ministro todopoderoso el
'
, lf Mi obra sobre la precesi6n de los equinoccios y sobre los movimientos dd eje de la
Tierra escl en la imprenta [... ].Es una especie de secreto, a1 menos aún no he escrito
nada sobre el tema en !os países extranjeros, porque no quiero que se me addan·
rc::n los ingleses, aunque, enue nosotros, considero que escln demasiado apegados
a su síntesis como para poder resolver exactamente y de manera precisa un problema
En 1749, D'Alemberr esrá en l -• d -.
les y creadoras Su prod ·, P ena posesion e sus facultades inrelecrua- ran complicado. 209
· .
- . ucc1on es impresionante. A fines de 1748 cree habe
terminado con el problema de la luna, pero espera a que Claira
nado su propi b ·
h
ur aya renn1-
r . Olvidando roda modesáa, exulca de orgullo:
-b , o rra ªJº para compararlo con el suyo. Le dice a Crame
l1 ro esta hecho 206 En , , r que su
-al .. aque11 a epoca, aun esrá en términos suficienremenre cor- La importancia de la materia, que puede ser, creo yo, considerada como absoluta.-
dJ es con su nval com - ¡ l ·
b. . o para sena ar e un error en la ecuación de la luna. Si menee nueva, los cuidados que he tenido para crac.arla correaamence, y la certez.a
ten considera que sus resultados ahora 'l d'fi que creo poder tener de no haberme equivocado, son los mocivos que me han lle-
- d so o J eren por muy poco se man
nene pru entemente a la expectativa. Cansado de "rrabaJ· al . ' . - t; vado a hacer publicar prontamente esca obra. Le parecerá más favorable :2. la arrac-
que otro ar mismo nempo
_en un tema_ ~orno ése", se apodera de una materia virgen, al menos ci6n de lo que seguramente imagina después de lo que le he dicho. Todo encaja
en Francia: la preces1on de los equinoccios. 207 Ya conoce la obra de B d1 ahora de maravillas.
sobre el tema, pero el inglés está equivocado. D'Alembert trab . , ra ey
loco En d 74 ªJº como un El 17 de mayo, Clairaut y Montigny son los encargados de hacer d informe
. marzo e 1 9, confiesa que "este problema, cuya soluc1-ón h b
ca d o con ch ·d d e us- relativo a las &cherches sur la priceSJion des iquínoxes d la mutation tÚ /'axe tÚ
" :uLa o cu1 a o, me costó más que cualquiera de los que haya podido
resoverl me · , . d la Tem dam !nysimu newumim. El 14 de junio, leen un torco muy elogioso
. . mona esta termina a, pero la rnareria es tan dd" d - l
guarda un nem po más d p . 1ca a que a sobre el trabajo de D'Alembert, que evoca la "exaccirud de su teoría". "la pre-
- e_n supo er. ero no demasiado tiempo, pues el 12 de
mayo puede anunciar tnunfalmenre a Cramer: cisi6n de sus cálculos en la solución de un problema muy complicado, que
encierra un análisis completo de los movimientos del eje rerresrrc, y que con-
2G3 Cana firma el sistema de la gravitación universal mediante una de las más bdlas
de Condillac a 1\1aupe.rruis 12 de osr d •
da.nrs, ed. de Le Seur, 1896, p. 391 • ag o e 17)0. Maupnmis ~t Ja corrapon· aplicaciones que jamás se haya hecho". 210 Sólo la conclusión de los comisa-
2()1 René-Louis {l 694-1757}, ~igo de la infancia de V. l . hab' . . . rios, seguros de que "el público recibiría con gusto esta nueva obra", no fue
ros Exreriores desde l 744 hasta °
taire. 1as1do fllln1Srro de Asun-

ws M;u p· ( 6-
rra en 1742, lu..vo hereda g
--v
1747

ran pane
Pompadour, es despedido en 1757
-
e- ierre l 6 9 1764), primero renienr d
dd d
¡· ,
e e po ic1a, es nombrado ministro de Gue-
epanamenro de M..iur
epas en
1749 O"
· u.iado por la
1 con~rmada. Ahora bien, aquel verano, el público s6lo se interesó por la obra
de madame Du Boccage. Les amazoneJ. Por otra pane, era ante todo incapaz de
apreciar una obra tan dillcil, que desorientaba incluso a los especialisras. Cra-
de 1748 5¡ ~b
106
Gru dd 25 de diciembre J"b mer comunica su admiración a D'Alembert, pero le reprocha que su plan vuelve
0
mo!UÚ, no sería publicado hasra
1754 Al ~' Sl!nllente
. . argdo, ese 1 ro, &chm:her Jur k qsreme du muy ardua la lectura. El mismo Euler, interesado en el tema, confiesa no estar
Ia maiiana, presenraba a Fo uch rodas· u.ia
. 0 . •
d mea CUÍr> d Q · I -
r ª e a..trauc, a as Siete de
7a
fechar d conjunro de sus papel~. y éase :~~~~~andes sobre la luna para hacerlo firmar y
en condiciones de seguirla debido a la gran complejidad de los cilculos. Sin
embargo, eso no le impedirá inspirarse en él algunos meses más tarde en una
en Le cama lmtorique et htúraiu, e ll 1898 783 8 e mayo de 1749 a Fouchy, publicad.a
207En . • . • .p. . memoria sobre el mismo tema ...
rra no cran:~:º!::'i!:ensab_a qdueNlos fenómenos rdativos al movimienro dd eje de la Tie-
~ reonas e ~'Ion.
- ACramer, l4demarrode 1749, op. cit., p. 238. "' lbUl
llQ Acta de la Aodcmi:z.. sábado 14 de junio de 1749, pp. 303-306.
EL NUEVO PARTIDO DE LOS INTELECfUALES 397
396 SIN PARES
¡
ue suscira el respeto y la admiración de rodas. En la cima de su,poder de ab~­
Cuando, a fines de junio de I 749, la obra es publicada por el editor David,
D'Alemberr vuelve al rrabajo a fin de poder participar en cl concurso de laAca-
1 q ·, D'Alemberr está a punto de ganar el tan codiciado urulo de genio
rraccion, . ·, d ¡
de las matemáticas. Pero ese momento coincide con la apanc1on e os pn-
·
demia de Berlín; ésta propuso para su premio de 1750 la teoría de la resisren- - de la futura discordia · Dideror' en la Lettre sur les aveugles, y
meros signos
cia que experimentan los cuerpos en los fluidos. D'Alemberr no es un novicio Buffon, en la Histoire JZaturelle,2 15 cuestionan severamente las v~r~ades ~are-
en esta marería y su memoria es de gran imporrancia. La termina el 25 de • ·cas Dicho cuestionamiento destruye poco a poco el prestigio creciente
noviembre de 1749; Berlín la registra el 11 de diciembre. Convencido de que man · . . . ~16 p d ,
de D'Alemberc, el cual percibe el peligro pero lo m1n1m1za.- ron.to ten ra
obtendría el premio como en 1746, no podía sospechar Ja mala jugada que le que organízar la defensa de las matemáticas, es decir, la suya propia, contra
prepara Euler. Serenamente, retoma sus invesrigadones sobre d apogeo de la
sus propios amigos. De espaldas contra la pared.
luna, que estaban de nuevo a la orden del día por los descubrimientos de
Clairaur ...211
Entre sus trabajos más importantes, D'Aleinberr continúa su tarea enciclo-
pédica212 y pasa, como se ha visro, una gran parre dd verano luchando contra
viento y marea para obtener la liberación de Diderot. Sin embargo, esa vida le
gusta y madame Du Deffund, que lo conoco bien, puede escribir a fines de diciem-
bre a Mauperruis, que est:I publicando un pequeño libro, muy criricodo, sobre
la felicidad:"' "Abandone el proyecto de buscar la felicidad [-. _J_ El lilósofu D'A-
lembert no recorre tanto camino, y csrá mucho más cerca dd objecivo".214 No
obstante, el 9 de diciembre, su madre, madame de Tencin, muere sin dejar la
menor señal de reconocimiento hacia su hijo. Ignoramos lo que éste sinti6.
Sí, 1749 es un buen año para D'Alemberr. Entró en ese período de la vida
imelecrual en que coinciden la audacia y la experiencia, !a creatividad y el saber.
Ese momento bendico para un invescigador, que produce la ilusión del domi-
nio de sí y de su disciplina, dura poco. Apenas se ci~e tiempo suficiente para
explorado y tomar conciencia de dJo antes de que la ilusión desaparezca..
También dura poco el tiempo en que el intelecrual encama las opciones y los
valores de su época. En 1749, las matemáticas son la disciplina que reina y

l!S "La verdades macemácios -dice Buffon- no son más que verdades de ~finiciones [_... J·
211
EJ 21 de sepriembre de 1749. D'Akmhen no puede n:ir:u decirle a Cramtt que. si no llamamos verdades matemáticas se reduce pues a identidades de ideas, Yno nene
di
Aquoque "b-· d
hubiera intetrumpido sus trabajos sobre la Jun-a. habrfa c:b:ubicno d misterio mres que Clai- • .. 1· .1 d~ En cambio bs ~verdades físicas" no son en absoluto ar 1tranas Yno epen-
nmgun.:i: rcauua · • · ¡·h· · JI "
raur, pues su método propio era supcriot 21 de su riv31 ••. " "P · , d"••ºours·. De la mmihe d'érudier et de rraHer 1st01re nacure e ,
d en de nosotros . rem1e ,,....
zu Aun cuando confió a Formcy, d 27 de oaulxe de 1748. quii:á un poco r.ipido: "Hace HisuiiJ? natuTlÍÚ gfnirale et pam"cttÍúre, París, 1749, L !, pp. 53 Y 54~ _. , .
ya alguno.s mese.s que rerminé la pam de b En<i,/o¡dia que 1oroi a mi orgo·. Biblioteca 211> Cut:i de D'Alemberr a Cramer, 21 de sepriembre de 1749: A proposzro de ~culos J
J~dlonslu d, C=ovia. cnl<Xción <k aurogr..fos. ~e D'Akmbat. de eonlctrí:l. verá que nos maltratan bisranre en la nueva obra de :VL de Bu~on. Es c1en:o que
113
Essai tÚ philmophir mandt, Ibsilo. 1749.
congcilcu¡o y;:,oeomeuÍJ . no h:ibría arries""'do;:,- tantas cosas sobre la formac10n de la Tierra. e
zi~ Cam del 26 de diciembn! lJ749J. G. HCO'é, "Les ~res de M2Upenuis", en
incluso habrb tachado varin~. Op. ci:., P· 246.
&vr« tk Paris, núm. 15, octubre de J91 J, p. 29.

¡
'
G MISERIAS y GRANDEZAS
DE LOS AMBICIOSOS (1750-1751)

La ambición, en otro tiempo considerada un sentimiento inadecuado y disi-


mulada con gTan cuidado, se manifiesta ahora públicamente dentro y fuera del
recinto de la Academia. El deseo de gloria no se detiene en las puerras de la
insrituci6n. Quienes ayer mismo ostentaban una modesrTa d~ ·b~C~ liwro, ya·
no se conforman con el anonimato. Todos sueñan. sin decirlo. con ser reco-
nocidos, admirados. fesreiados por el ouevn poder emergente: la opinió~~blie1:
Los colegas de las dos academias no son jndjferenres.al...éxiw.sin.¡2_r~~dentt;: de_
Monresquieu o de Buffon. Indudablemente, las rivalidades y los celos no son
una novedad, pero adquieren una djmensjón que no renían cuando las cue_I}-::.
tas sólo se rendían a los pares. Año eras año, codos convivían y dependían
unos de otros; el prestigio de la Academia exigía un frence unido con respecco
al exterior. Aun cuando ahora captar el interés del público es máSdífíaTpm
el cienúfico que para el filósofo. codo intdeCtUal ambicioso ~hela ~r ~~~~~
grado y homena1eado por cl público.r;;;;;-¡;;gi?ütal objecivó, no púede prSs:
cindjr de_~-"-'-~~ación del periodista. figura esencial del mundo i~te!ecmal que
está nacie~~o. Pero el periodista de antes, el que se limitaba a resumir el con-
tenido de tin Libro procurando no expresar una opini6n demasiado categó-
rica, va dando paso al crítico que exhibe sus preferencias y rechazos. Los filó-
sofos que se dirigen directamente al público sobre remas que lo interpelan en
más aleo grado tendrán que afrontar a esca nueva raza de periodisras compro-
metidos, muchos de los cuales, en virtud de su reclutamiento, están muy
cerca dd poder. Estos cronisras, que se presentan a sí mismos como pares de
los fil6sofos, pretenden contrabalancear la influencia de los mismos por con-
siderarla perniciosa. Éste es el comienzo de un durísimo combare ideológico
que proseguirá con igual vigor hasta las vísperas de la Revolución.
Aunque las olémicas úblicas en general no afectan canto a los científicos,
que se distinguen cada va más de los ca~

.199
400 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 401

demia no queda al margen de los conflictos ni de las frusrraciones. Se cons- incelecruales y el aplacamiento de sus conflictos mutuos. No obstante, jurista
tituyen nu~si~- clanes que oponen al poderoso imperium más concepciones excepcional, erudito y político, este hombre es todo menos un ambicioso.
del mundo que individualidades. En-~te ped~O-de·-g;an efervescencia, un
joven de 28 años hace su entrada en la escena inrdecruaI. Tendrá un papel
fundamental como moderador entre todas las facciones, tanto en la Acade- RlvAUDADES Y DISPUTAS
-----·----··-----
mia como en la escena pública: se rrata de Chrécien-Guillaume de Lamoig-
non de Malesherbes. Nombrado académico honorario el 6 de marzo de 1750 Tanto en París como en Berlín, la atmósfera es elécrrica. Todos q~eren tener
en reemplazo del fallecido duque D'Aiguillon, Malesherbes asume la presi- un papel protagónico; ere::~?-~~?~i~!~~se_gúll-!~~-~~~i_YJ~-:ci~c~-~~c-~cias,.
dencia de fa Corte de Aide, cargo en el que sucede a su padre, que sería nom- pero la amblción,_és~i~~·p¡.~-~a ~s-~_a: ser_.~legi4o P.?r l~po_tenci~ que importa:_
brado canciller el 14 de diciembre siguienre. 1 Simulráneamenre, es puesto a1 por Fede:i~~~~-~~!.r~-s~~;_E~~~~~-~~-~!__ll_i.~ lJ~9.:.~!._p_ú_~I_i~~~-t:::i J~a¿_{s. Todo esto,
2
mando de la Librería, órgano central de edición y de censura. Duranre los a riesgo de i:repara~~-~}~p_:i_t~.
trece años siguientes, este hombre pequeño, tímido y un poco torpe hace
todo lo posible para fuvorecer la libertad de pensamiento, la protección de los

Aun cuando la continua guerra entre Bouguer y La CondarrUne hartó a más de


1
Baibier anor.a en su]tnl17l4Í(Puís, 1885, t. IV, p. 494): "Es un hombre: de 30 años [nacido uno, no es fácil para sus colegas desentenderse del confücro. Durante 1750, La
~ 6 d.e diciembre: de 1721, no renla, en rolid.ad, más de 29 años], muy educado y que ríene Condamine mueve cielo y tierra para lograr que su respuesta a Bouguer sea leída
mgc:ruo, que se dedicó más a ks ciencias que a las tareas de Ja nugim:uura, y a quien un poco en la Academia3 e impresa en el mismo volumen, a continuación de la diserta-
más de tiempo de aprendizaje h2brla podido ~r útil; pero .saldrá bien dd paso. Además d
ción de su rival. Los amigos de Bouguer-Mairan, Réaumur y Fouchy- no quie-
~ñor.canciller [.•. J decía a codos los señores de: la Cour desAides que: les pedía para su sucesor
las mumas bondades que: hablan ten.ido hacia él, y en general recibió a rodas Jos que: fueron a ren oír hablar del rema. Pero Maupertuis, desde lejos, sale en defensa de su
hacerle cumplidos con un.a soltur.1, una prc:smcia de: cspfriru y una corresía infinitas•. viejo amigo. Interviene ante Cassini de Thury, encargado de la redacción del
Presidente de: la Cour ~ Aidcs dW2Ilre vcintisiae aóos, Malc:shc:rlxs brindó .a esa cone informe en el que se emitiría la decisión final. Éste concluye a favor de la
un briJlo y un prcscigio que no h.ahia tc:njdo hasta c:ntom:cs. Vóse Le trmonm:mca de Mafa.
impresión de la disertación de La Condamine. 4 Sin embargo, esta victoria es tan
herb; editadas y presc:nt2d.as por Elisahcth Badintcr, PIDs, Oumps--Aammarion, I 985.
En aquella époa. M.alc:sherbes ya en conocido por muchos eruditos. Además de los her· sólo un episodio: la guerra continuará, más violenta que nunca, en 1752.
manos Jussic:u, $W nu~ de: botánica, Guenard. con d cual oomparría una misma pasión por
la g~Jogía. ?aicaut ~ alc:gr.i por ru nombramiento en b librería y lo apresa en esto térmi- 3 Bouguer había rdanzado la polémica d 28 de enero de 1750 leyendo ante la Acidemia las
nos: E canaller f... J puso a la ciliez:2 de: c:src: importante: dc:parnmc:nto a M. de: Malc:sherbes., c;m;;u de La Condamine, de la época de su expedición (28 de diciembre de 1738 Y 12 de enero
su hijo, d cual es un magi.smido muy instruido y muy .aficionado a las letras. Los autores goz:a. de 1741 ), en las cuales se reconocía la prioridad de Bouguer. Tres días más tarde, el 31 de enero,
rán de una honesra liberud que nos protegerá de los excesos en los que habíamos caído a Li. Condamine pone las cosas en su lugar y exige d reconocimiento público de su trabajo.
fuerza de: modet4ción". Carta a Cramer, s.ln.f. [recibida en novic:mhrc: de 1750J, Academia de 4
FJ -4 de septiembre de 1750. Cassini de Thury responde a Mauperruis (cuya. cana no llegó
Ciencias, Archivos Bertrand, cartón J.
hasta nosotros): "No cabe duda de que La Condamine aprovechó las luces de Bouguer, pero Bou-
. Dd lado de la ge.ore de: Jetns,. la saris&cción no c:s menor, D'Argc:ntal no oculta su entu- guer no debe sacar ventaja de eso, y mucho menos de las educadas carras que recibió de M. de
siasmo a Voltairc:: "Me: sená infinitamente concento por b. conversación que ruvc: con ,\.faJc:s. La Condaminc:. Y usted sabe, señor, que La Condamine sabía mucho más [de lo] necesJ.r:io para
h~. Si hubiéramos podido dc:gir a quién poner; la C1.bc::u. de la LlhRria. no habríamos nom· ejecutar la rarea de la que da cuenra f... J. Esto fue lo que me llevó a concluir, en el informe que
brado a otro. Síentc: pasión por bs fetf2S, Jo c:nJoquecen sw obr:u, no conoce: la pedantería ni hice para la Academia. que la memoria de M. de La Condamine merecía la impresión. Esroy
los c::scrúpulos, odia cordialmencc:; los libdisns y sien ce: un profundo desprecio por !os panfle- encantado de enconrraruna oportunidad para comprometerlo :tl rendirle jusricia a f\-1. de La Con·
tos pc::riodísticos·. Carta dd 22 de c:ncto de 1751 {Best. o 4359). d;imine". Archivos de b. Academia de Ci!!ncias, Fondo Maup!!nuis, expediente núm. 83.
402 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 403

La guerra que, por esa misma época, D'Alemberr declara a sus dos grandes espectacular y porque la vergüenza de su nacimiento s6lo pueda ser borrada
rivales, Eulery Clairaur, no tiene punto de comparación con la anterior, pues por una gloria incuestionable. No se conocen muy bien las causas inmediatas
lo que está en juego es muchísimo más importan re. Sin embargo, D'Alembert, de su ruptura con Clairaur, por la simple razón de que los dos hombres no inter-
que no aprecia demasiado los ralenros ciendficos de La Condamine, com- cambian carras sobre sus diferencias. Pero es probable que jamás haya habido
parre con él una exacerbada sensibilidad por las cuestiones de prioridad. Como una discusión entre ellos, y que Ja desconfianza y los celos dejaran paularina-
a su primogénito, le resulta insoporrable que no se le reconozca lo que se lt; menre paso al odio, al menos por pane de D'Alembert. Esto es tanto más f:ac-
debe. Este rasgo de carácter, que también presenta Mauperruis, lo inclina a rible cuanto que Clairaut, contrariamente a él, no es un hombre que ataque de
batallar sin tregua. Preferirá pelearse definitivamente con uno o con otro frente, no le gustan los conflictos y prefiere cuchichear al oído de unos y otros,
antes que dar el brazo a torcer. Para comprender ésta acritud obstinada, agre- como se vio en el momento de su pelea con Maupenuís. No cabe duda de que
siva y perjudicial para su reputación en el mundo de los eruditos, es preciso una gota de agua desbordó el vaso entre fines de 1749 y los primeros meses de
subrayar la idenrificación parricularmenre fuerce que cienos inrelecruales 1750. Justo antes dd incidente, cuyo tenor ignoramos, los dos hombres inter-
esrablecen con la propia reo ría: como si rodo su ser se redujera a ella. De manera cambian informaciones sobre la teoría de la _luna, y siguen hablando cordial-
que, desconociendo la primacía o la prioridad de sus ideas, se los hiere en lo mente uno del orro.6 Pero, en la primavera de 1750, D'Alembert escribe una
más profundo de sí mismos. Se sienten aniquilados: algunos se hunden en la cana -por desgracia, perdida-7 a Mauperruis. llena de recriminaciones a Clai-
5
depresión, orros reaccionan desbordando de ira. Mairan perrenece a la pri- raur. Mauperruis, que no ha olvidado sus antiguos reproches, le responde:
mera caregoría; D'A1emberr, a la segunda.
Enrre 1750 y 1751, D'Alemberr se pelea definüivamenre con Clairaur y Nada de lo que me dice de M. Clairaut me sorprende. Desde su viaje a Laponia,
Euler. Los rres hombres trabajan en remas iguales y apuestan, en cada caso, a lo conozco precisamente tal como usred me lo describe. Conozco a más de uno
lo mismo: alcanzar al otro anres de que llegue a la mera, y obrener para sí el que no hace honor a la geometría. Termine su obra sobre la luna y avance sobre d
tan codiciado tirulo de cienr.ífico más imporranre su tiempo. cuerpo de toda esra gente. Fontaine, que es mucho más sagaz que yo, conoció a
Esta ambición comparrida parece más aguda en D'Alemben, más viral y más Clairaut sin ir al Polo. s
decisiva en él que en los orros dos. Quizá porque su bastardía exija un desquite
6
EJ 21 de julio, Oairauc escribe 2 Eu!er. ·Por :a.her.¡, sólo confié 2 D'Ak:mbat l:i. rurunltt.:l
dd error que hab[a cometido b. primera vez al emplc::i.r mi mécodo'". Corrapondana 11.WC L &Ju.
No bim recibe la cam, Maupenuis e.scribe a La Condamine: "Creo que Thury es WlO de od. de A P. Ju>kev;c y R. Ta<on. Opmt Omnia, sem Q=a A. voL v. &.ilci. BU!duwer Vabg.
los hombres más honestos que hay;¡ rrabajado en d rema la figura de la Tierra [¡Las antiguas dis-- 1980. p. 189. Por su parre. D'Alemberr. d 21descprianbrcde1749, confb a Croncr. "Toda-
puras han s.ido verdaderamente olvidadas!], y estoy agradecido de que usted esté contento de él", vú no examiné d asunro dd :i.pogeo. es justo dtjirsdo 2 M. Oairauc, puesto que ruvo d honor
Archivos Municipales de Sainr~M21o, ii 24, f. 94 r>. Ya conciliador, Ma!eshcrbes aconseja a La de dC$0..lbrirlo primero. Todo lo que le puedo decir es que d error viene de algunos términos que
Condarnine "olvidar toda esra historia que, en verdad, lo ha afectado mucho más de lo que ella él había descuidado, y que es n:i.rur:tl haber creído que podún ser erróneos da.do que se nos ~
merece. Creo poder decirle,. 01 nombre de los demás así como en el mío propio, que nadie lo con~ paran a los eres'". ·eorrcspondince avrc G. Cruner'", ed. de J. P4Jlp:a.s. DixhuirU-rtu Iilck, núm.
sidera sospechoso seriamente de promover intrigas Sttreras. ni de tener deseo de mostrarse". Cana 28, 19%, p. 248. Finalmeme. d30demam>de 175-0. D'Alanben pretende ser ún¡mW!cuando
dd 24 de scpriembre_[l750], Bibliofeca Municipal de Nantes, Ms., Lab. 658, 32 declara a Euler. .. Es mucho más csencia1 asegurme de que d lugar de 12 luna responde con sufi~
~ :t.sa es un poco la reacción de Mairan cuando se entera en I 748 de las criticas de Euler ciente exactitud 2 las obsc:tvaciones. y es lo que creo haba cnselÍ2do :i. M. Oainut, 2SÍ como él
conrra su Trait( tÚ ÍÍntrol? bortak, publicadas en las Mhnoi17; de Berlín, 1746. Su correspon- me ensdló todo lo referente al apogeo". Conr:spondana IZJlt:C L Eukr, cd.. de A. P. Jus.krnc Y R.
dencia con Cramer (2 de enero y l l de febrero de 1751) muesm. a un_ hombre angu.sriado en Taton. Opmi OmniiJ. serie Quaru. A. t. v. B:i.silC2. Birlduuscr Verbg. 1980, p. 308.
busca de ayuda y de aprobación, muy desdichado por ser cuestionado. Fdiunenre para él, 7
Se adivinad conrenido por l:i. n:spucst::l de M:iupenuis.
Euler reconoceci su error después de la exposición de Mairan en la Academia de Gencias en 'Carta del 23 de mayo de 1750, Archivos Municipales de S:i...inr-Malo, ii 24. f. 92VO. Oai-
julio-agosto de 1751.
r:lU[, Maupertuis r Fonriine habían estado muy lig;i.dos en la juventud. P:a.rccien. al leer las pala-
MISERJAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 405
404 SIN PARES

Aparenremenre, de ahí en más, los dos hombres dejan de hablarse. Cómo expli- superioridad y, sobre todo, del progreso que su trabajo!l enrraña, D'Alembert
car si no que D'Alembert pueda responder a una pregunta referida a CJairaur, se indigna. Señala a Euler como el responsable de su fracaso. Por mucho que
12
a quien cruza eres veces por semana en la Academia, de la siguiente manera: intente defenderse de la acusación como un buen diablo ante Mauperruis, y
"'Como no rengo ninguna relación con M. Clairaur, desconozco si tiene el pro- acuse al desdichado Grischow de su propio peca.do, no logrará convencer a nadie.
yecto de ir a Inglarerra".9 La ruptura está consumada y pronto dará lugar a la -Cómo el indiscutido maestro de las ciencias en Berlín permitida que ese vere-
'dicto le fuese impuesto por un joven astrónomo que apenas termina . ba su apren-
constirución de dos danes en la clase de matemácicas, y a numerosas dispu_ras
por inrermedio de los peri6dicos. Esta siruación se extenderá hasta la muerte dizaje? No cabe duda de que EuJer, cediendo a un momento de celos, quizá tam-
de Clairaur, en 1765. bién a la tentación de mostrar su mal humor 13 a los académicos parisinos, impuso
En cambio, pese a ciertas rivalidades que nunca llegaron a agravarse, Euler su elección a sus dos colegas. Esta prueba de mezquindad no sorprende en un
14
y Clairaut manruvieron siempre una correspondencia corclial, incluso amis- hombre a quien a menudo se describe como "muy singular y enredador" .
tosa. Se sostienen d uno al otro. Clairaut da consejos a Euler para hacerse ele- D'Alembert calla, pero se siente profundamente ofendido. No sólo se niega
gir como exuanjero asociado a la Academia, y Euler es su juez benévolo en el a participar en el concurso de 1752, sino que además decide publicar la ver-
jurado de la Academia de Perersburgo. Implícitamente, se alían en contra de sión francesa de su disertación en París. 15 Comprendiendo que ya no puede
D'Alembert, que, con o sin razón, se siente engañado. Tras romper con Clai- esperar nada de Euler, vuelve sobre su decisión de concursar por el pre~io de
raut, D'Alemberr se pelea violenramenre con EuJer. Esta ruptura, que tam- la Academia de Petersburgo, relativo a la teoría de la luna. Euler ha elegido el
bién se remonta a mayo de 1750, se inscribe en una serie de lirigios sobre la rema para su ex Academia, y nadie ignora que él oficiará de juez. Clairaur
eterna cuestión de las prioridades, y no se deriva de motivos estrictamente cien- comienza a trabajar en cuanto el programa se da a conocer en París, a media-
ríficos.10 En pocos meses, D'Alemberr se ve confrontado a dos asuntos extre- dos de enero de 1750,16 y D' Alemberr ya sabe que su rival será el futuro gana-
madamente frustrantes que pueden legítimamente llevarlo a pensar que Euler dor. Por el momento, se niega a decir cuáles serán sus próximos pasos. Pero
acrúa en su contra de la manera más indigna. un segundo golpe, asestado simultáneamente al primero, lo pone fuera de sí.
El primer asunto concierne d premio de Berlín del año 1750. Recordemos
que c1 rema elegido -:la teoría de la resistencia que experimentan los cuerpos
11 El impon-ante his(oriador de las ciencias C. A Truesddl (cir-ado_ por R. Taran:. Corm-
sólidos en los fluidos- era el predilecto de D'Alemberr. Este último envía su pondance au(c L Eukr, op. cit., p. 27) lo juzga así: "Despite its many deyx'.tS, rhe Essa.1 is a ru_r-
ob~ -en pñncipio, anónima- a fines de 1749, seguro de que los rres comisa- ning point in mathemarical physics. For the first time a theory is put (however obscu:dy) m
rios, Euler, Kies y Grischow, lo elegirían. Para su asombro, el jurado se declara rem1.'l of a fidd s:uisfying parrial differenrial equarions", René Taton agrega que en la !mea 55
insacisfecho con las cinco memorias enviadas, y solicita el 21 de mayo de 1750 de su manuscrito aparecen por primera vez las famosas "ecuaciones de Cauchy-Riemann" ·
ll Carra dd 21 de septiembre de l 751, i\-faupertuis, Corr(spond.ance d.V(C L. Euía, ed. de P.
la posposición del premio para el año 1752. Persuadido con justo título de su
Cosra.bd, S. Winter, A. T Grigorijean, A. P.Juskevic,_ Opera OmnitL. serie Quarra A, vol. VI, Basi-
!ea, Birkhauser Verlag. 1986, pp. 187 y 188.
13 Recordemos que en 1748, Bradley había sido preferido en su lugar como excranjero aso-
b.r.ts de Maupenuis. que la dispua entre D'Alei'nbert y O:tiraur tiene su origen en la compli-
adad que, a su.s espaldas, une a Oairaur y a Euler en Jo referente al concurro de Ja Academia ciado.
de Petcrsburgo. 1 ~ Carta de i'vlaupenuis a Jean 11 Bernoulli dd 24 de noviembre de 1750. BEB, Lia. 708,
9
Caru. a Cnma dd 1Ode septiembre de 1751, op. cit.• p. 257. f. 139.
111
El desacuerdo entre los dos científicos sobre la cuestión de los logaritmos negativos 1 ~ Presentó un ejemplar de su E.uai d'une nouveile théori( d( Ítl rbistana d(s fluid es en la
Academia de Ciencias el 19 de enero de 1752, cuyo prefacio había leído en la asamblea pública
(cálculo integral), expuesto en su correspondencia de enero de 1747 hasta d·otoño de 1748,
no deja de ser conés y no suscita ningún encono de parte de D'Alembm, aun cuando sea muy el 13 de noviembre de l 75 l.
consruice en su cririC2, lo cual agora a EuJer. 1 ~ El rema fue presentado y disrribuido en París el 14 de enero de 1750.
406
SIN PARES
MISERIAS Y GRA."iDEZA DE LOS AMBICIOSOS 407

~ año ~rerior, D'Alemberr había enviado un ejemplar de su PréceJsion tÚJ


1 no entender, nu~ meses después, D'A1emberr Je explica violenra.mentc la situa-
lquznoxes _ª. Euler. Esre úlcimo Jo había. presenrado en la Academia de Berlín
ción: lo acusa de intriga y deshonestidad~ razones por las cuales renuncia a
e} 18 de diciembre de 1749; a parcir de entonces, Jos dos hombres esrablecen concursaren Berlín> así como en Pete:rsburgo donde Euler tiene mucha influen-
un corrés intercambio episrolar. 18 El 3 de enero de 1750 E ]· ¡¡ . "
, • u -r con iesa a cia so bre los prcmtos.
~ Alemberr que ya había esrado interesado en d tema pero que jmporranres Tras recibir aqueHa cana, por lo menos insulranre, Euler intenta defen-
dificulrades lo habían detenido, y que sólo después de haber leído su lib .
derse lo mejor que puede, y le pide a Maupertuis que defienda su causa anre
h~bía podido resolver el problema por sf mismo, pero sin recurrir a los :ud::~ 15
D'Aiemberc. No obsrante, la rupcura enrre los dos hDmbres esi::á consu-
cal~los del fran~és. Reconocía sin vuelras la príoridad de D'Alembert sobre
19
mada, y durará hasta d viaje de D'Alemberr a Berlín en 1763.
la pnmera soluc1ón del problema. Abora bien, casj ai mismo tiempo, el 5 de
En 1750-1751, ocro hombre lucha por conservar la preeminencia en su
mano, Euler ~resenra en la Academia de Berlín sus propias investigaciones dísciplina. Es Réaumur, que se siente profundamente afecrado par los ara~
sobre la preces16n de los equinoccios sin menCionar en ningún momento l
ques de Buffon. Tras la lecrura de los primeros volúmenes de la Histoirt natu-
n~~bre d~ ?,'Alemberr. 20 Se desconoce Ja fec.ba exacra en la que éste des~­ rtlk, comprende que debe reaccionar rápidamenre si no quiere ver aniquilado
bno Ja rra1c1on de su colega, pero en lo sucesivo no dejará de denunciar a el trabajo de roda una vida. Conrrariamenre a D'Alemberr, dispone de un pode-
Eul~r como plagiarjo y ladrón, aun después de que ésre añadiera una adver- roso dan en la Academia. A Gumard, Jussieu, Nollet que seguirán siéndole
r~ncia al vo,lumen de 1750 de las Mhnoire.s de Berlín donde reconocía Ja prjo- fiel, hay que agregar hombres tales como Bouguer, Mairan y Fouchy, y tam-
ndad de D Alemberr.
bién su inmensa red de corresponsales en codo e1 mundo. A partir del 8 de
Después de la infunia dd premio de Berlfn, D'Alembert deja de escribir a noviembre de 1749, Réaumur alerta a Trembley: "¡Qué piensan en Londres
~uie~ 1 Pero ésre: que parece ignorar d rencor de su colega, le envía su primer del libro de M. de Buffon? Dudo que parezca ran poco razonable como parece
libro ~ªc~mpanado de una carra amable, en diciembre de 1750. Como la. aquí .26 Trembley lec veloz.menee los tres volümenes y emite el mismo juicio
~ech.a l1m~e del envio de las o~ras a Perersburgo esrá fijada. el 1] de enero que todos los partidarios de Réaumur.
;~1enc:e, Euler le expresa su 1mpaciencia por leer la suya ... El 4de enero,
Alemben Je responde secamenre: "No me conviene decide: si la envié a Perers- Condenen algunos htthos curiosos: pero no suficienrcs en proporción al grosor
burgo> pero, aun cuando no Jo hubiera hecho~ habría renido para ello muy de la obra. Hay una cnormecanridad de conjeruras, algunas de las cuales son muy
buenas razones, que usred debe conocer mejor que nadie"_ 23 Como Euler parece osadz. Sucede a menudo que M. de Buffon las presen[c prime[O como conjetu-
ras, y luego se valga de ellas como principio> demostrados( ... }. M. de Bulfon pre-
Ca~ de D'Alemberr a Euler dd 20 de julio de I749, que acompañad tjempJar con-
17
fi d tende explicar casi todo sobre la gmeraci6n mediance una hipótesis mi~gad.a. Da
ia o;¡ Grischow, d cual volví:i. a Berfin tras una t:SC!dÍJ de aprendiz.aje hzstance knn P:ur- por sentado los hechos sobre los cuales la funda Por momencos parece dejarse lle-
y en Londres. ·o- en .i.>
1 var por su imaginación. Aunque su obn es muy apreciada, temo que perjudique a
' Enrre enero y d 30 de marzo de 1750.
1 la historia natural .al resraur.u d gusro por las hipótcsis. 21
" Euler había des.cubieno un método más Simple que d de D'Aimihen en d -L
rraba las · J'.r- • que~ •lllO-
ecuaaones wrerencia1es de segundo orden
174~~ Esa memoria fue publioda a ilnes de 1751 e.n d volumen d.:: hs Mbwirade Bcr-lrn de 24
C:uu dd JO d.e .sq>riembrc de 1751, op. cit., p. 312.
1
!i Sá.-ntia novalis, l 750, ~ CAru de Eulera Maupenuis dd 21 de ~icmbrc de 1751, op. cü.• pp. 186-188,
21 ~ Co=pondancc fli=mur-Tmnblq, Ginob<a, Geoig, 1943, pp. 329 y 330. .
Cfairaut hahfa enviado la suya d 6 de diciembre, y Euler se h2bfa enterado de dio e
fe brero de l 751. . n ?7 Ú:ru al condt: de Ik.ncind dd 20 dC" enero de 1750. /bid, p. 330, nou l. Su crino

"eorr~p1>1UÍaJU.-11JJ« L Eula, op. cir., p. 310.


coincide o:~enre con la de Rbumur en un~ cut.a :;i su corresponsal Ludor, d 3 de m.Jyo
de 1750.

1
408 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 409

Por su parte, d fid Noller se dedica a desacmlitar a Buffun y a su obra anre de 1750, Lignac y Réaumur deben haber discurido extensamente la argu-
sus corresponsales extranjeros. A partir dd 9 de marzo de 1750, adviene a Jalla- mentaci6n que emplearían conrea el libro de Buffon mienrras observaban los
bcrt que "los rres volúmenes de M. de Buffun" no fueron bien recibidos:" pólipos del Poi ro u... _ , ..
Antes de la publicación de la obra de L1gnac, Reaumur y los su~os ~~1eron
¡Cuántos sisccm.as apilados unos sobre otros, y qué sistemas! ,¡Debíamos esperar esto la vida imposible al autor de la Histoire naturelk. Los ecos de esta s1ruac10~ lle-
de un hombre que a Jo largo de quince años no ccs6 de declamar concra la gente ' gan hasta Berlín. Los amigos de Buffon, entre los cual~ fi~ Maupenu1s,_se
que hace sistCIDaS? Nótese que esta obra no pas6 por d despacho de las academias. quejan de los golpes procedemes de la Academia de C1enaas. El abare Sall~er
Para evicar su examen. el autor prefirió prescindir dd tí rulo de aCldémico.29 le escribe: "Su fiel y cierno amigo, M. de Buffon, parte mañana hacia Borgon~.
Se sustrae, al menos por algunos meses, al humor y a la envidia de los some[l-
La línea de defensa de Réaumur, transmicida por rodos los réaumurianos, es dos que hacen incubar huevos [Réawnur]. Si pudiera seguir los mo~in:1ientos
simple: "Tal vez yo sea sólo un modesto observador, un disector de insectos, de mi corazón, le diría m.ucho más sobre esre tema. Pero debo ser m_as cucuns-
pero me arengo a los hechos. En ese punto, me adecuo a los imperativos cien- pecto que otro" .32 Mauperruis, que guardó renco~ contr:i Ia Academia en gene-
l dficos, contrariamente a Buffon, observador mediocre que se conforma con ral y contra Réaumur en particular, responde de inmediato:
' elucubraciones merafl.sicas". Pero d orgu.Uoso Réaumur no quiere parecer herido,
ni hacer honor a su adversario dando una respuesta personal. Encomienda a Cuando me enrero de lo que está pasando en la Academia de Ciencias, me cons~elo
uno de sus fides intervenir en el caso. Se erara de un oratoriano muy brillante, de no esrar en dla. Nora que persiguen el mérito como nunca, y no cabe pedules
el padre Lelarge de Lignac, a quien conoce desde hace más de quince años'° y oua cosa. Pero que la injusticia Uegue hasta d punto de despreciar uno ~e los~~­
aprecia hasta el punto de recibirlo en su casa de Poirou duranre la cemporada cubrimientos más bellos que se hayan hedio en varios siglos: en eso, hay 1mpud1c1a.
de primavera y verano. A partir del verano de 1749, incluso anees del asumo
Buffon, Réaumur comema a Tremblcy que tiene consigo "a un padre del Ora- Luego, identificándose con la víctima, agrega:_ "'~u~~ estuvo a mi alcance recla-
rorio, d padre Lignac, hombre exucmadamenre amable en la sociedad, gran mar por mi propia cuenta contra semejante InJUStiaa, pero deseo q_ue nuestr~
metafísico y a quien las observaciones hechas en el microscopio le guscan amigo B. sea tan filósofo como creo que sería yo en su lugar. El odio lo pers1-
.
guióhasraAlemania,peroyo [hice]callarlasgacerasya losm al mtenc1ona . dos. ""
ranro como nos gustan a usted y a mr.31 Era, pensaba, exactamente el hom-
bre que necesitaba para hacer callar a Buffon: runo por su gusto para discutir
de filosofía como para poner en su lugar a esre "semi-eruclico... Duran red verano
J2 Carra del 9 de sepriernbre de 1750. Archivos de la Academia de Ciencias. Fondo

Maupertuis, expediente ,núm. 129. fJ abate Sallier (1_685-1.761). m.uy vinculado a Buffo.n
21
Por la Acdemia. y a Mauperruis, era un erudiro especializado en lenguas annguas, miembro de la Ac~dem1a
"C"""f'Dndancunffr lltbbi No//,m/, pbpinm~]rMjal/abm. ed. <k L !kngu;gui. de Inscripciones y de b Academia Francesa. Desde 1721. renfa a cargo los manuscnros de
Ginmra. Georg. 1983, pp. 183 y 184. La ú1cinufusc tiene por objeto dcnunci2r-d car.ktcr no la Biblioteca del Rey. ..
cicná.fico dd libro de Buifon. Comenwios que.se~ a halbr ot una carta de Noller a Zanorri JJ Cana dd 22 de septiembre de 1750. Archivos Municipales de Saint-Malo, u. 24, f96r".

y
( 11 d, mayo d< 1750) "'la plwno <k Llgnoc. fcrnm« dcfuuo< d< Rbumw-. En Alemania, era Haller el que dominaba las ciencias de la vida_ ~luy estricto en lo referente a
30
fJ padre Ugnac (lucia 1710-1762). apologisu cn:ólico, habb inici.ado una correspon- Ja religión, esr:iba evidenremerne del lado de Réaumur, al igual que la mayor ~arte de los eru~
dencia científica con Réaumur a partir de 1735. a propósiro ck una oruga. Véase d e.xpedjente ditos alemanes. Por otr:i parte, Koenig. que aaba de pasar un tiempo en P~, donde ~abl~
Réaumur en los archivos de b.Actdcmia de Ciencias. carpet2 •Ureis dirigidas a Réaumur", R- e:ttensamente con Réaumur. escribe a Haller hacia el 10 de octubre de 1750: Maupertuts esta
12 Adem:is, d padre Llgnac ~de publicar una Mim1'irr ptnu" J011ir il rummmar l'HU- extremadamente obstinado con d mérito de Buffon, y me enantarfa que le hiciei:,an compr~nder
roirr da 11.raignia aquatiptc (1748}. que no enuen · de naua'- de¡ rem," . (André Magnan • "Dossier Vohaire en Prusse, en Snulur. 011
31
Cana dd 8 de noviembre: de 1749, gp. cit., pp. 326 y 327. 11'. 1. - • •
YOuatr~. num.
244 , 1986 , p· -'71) · Koenig alude al libro que Haller está a punto de public:u

!·¡
1
MISERJAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 411
410 SIN PARES

de un oratoriano. Muy pronro, el nombre de Llgnac comienza a circular por


Desde su residencia de TouI, d conde de Tres.san, recienremenre elegido en rodo París, donde se lo señala como el que lleva la pluma de R6.umur. El
la Academia de Ciencias, resume la situacjón en vísperas de la publicación del
marqués D'Argenson, que se:: jacta de saber todo, anota:
panfleto de Lignac: "Supe por algunos de nuestros cofrades que hay muchas
divisiones en la Academia. M. de Réa.umur y M. de Buffon siguen llevándose El verdadero auror es M. de Ré:aumur [ ... ],gran enemigo de M. de Buffon, envi-
muy mal; quizá esre último haya ensanchado demasiado sus ideas, quizá el otro dioso y cdoso de: sus crabajos y de sus recompcn53S [...]se adjuntó un pequeño
las haya achicado demasiado, no me atrevo ajuzgarlos".>4 En esta pesada armós-' padre del Orarorio que ha redactado la obra. Eviró que roda la obra. gire en torno
fera, se publican a principios del verano !as Lmres a un amiricai!/ 5 del padre a la devoción. Censura a Buffon en diversos punros, errores y contradicciones,
Lignac. Es un golpe muy duro para Buffon aunque aparente reaccionar con produaos de su vanidad de aucor orgulloso y superficiaJ."<l
agresiva arrogancia. El 27 de julio, informa efhecho a su amigo Doussin: dice
que no responderá. a este durísimo ataque a su obra porque "no tiene ninguna Evidentemente, el marqués reparte de manera equitativa su anripaáa enrre los
imporrancia". 36 dos académicos. Se dice también que un tercero puso las manos en la masa, y
Nos cuesta creerlo. Las Lettres lo maltratan severamente. Por una parce, lo se habla de Bouguer.
designan ante sus censores como aquel que "contradice d Génesis en todo", R6.wnur puede saborear esa "sólida e ingeniosa critica de la obra de M .. de
arruina la religión y expulsa a Dios de la historia narural. 37 Sobrentendido: Buffon»-4 1 y de la repercusión que Ja noticia tuvo en París. Puede tranquila-
Buffon es un pirrónico, materialista y ateo. Un hombre peligroso. Por otra mente enviársela a todos sus corresponsales, con los máximos elogios. Pero ésta
parte, descalifican al científico: "M. de Buffon puede contar semejantes inve- es su última victoria: la contraofensiva de los filósofos no tardará. Buffon será
rosimilitudes a esos iniciados en la física, que jamás observaron ni esrudiaron triunfalmente vengado por los enciclopcdistaS, para quienes Réaumur ~con­
las diferentes transformaciones de la oruga, pero ¿qué impresi6n podrían cau- vierte en la cabeza de rurco. Aún no han terminado los sufrimientos del viejo
sar en nosotros ... ?". Y además: "¿Por qué no acusa públicamente a M. de Réau- príncipe de la Academia.
mur de .imbecilidad o de mala fe? ¿Por qué no intenta probarlo. por qué no ha
verificado sus observaciones?". 38
Nulo k víbtJrllS m Balin
Aunque la obra se haya publicado sin nombre de autor y, oficialmente,
haya sido impresa en Hamburgo, 39 Buffon descubre rápidamente que es obra Al leer la correspondencia de Federico, se podría U2' a cree: que sól~esr~::i:
a los hombres de"lcrras. l.<S hace mil halagos y les promete maraviUas para arra·
erlos a su lado. Nec~-¡;;:aÓrÍ.deTasesplññiSCUfrivado5~Yér<:Seá_ que
conrra d ~ndo tomo de la Histoire naturr/k (Reflc:iom sur k .systhbnr iÚ fa ghúratio11 ~ /t.l lo manrengan al día sobre ¡;-.¡-;¡;;:rurro@Iññc..eSi:l'OíéSraraión fiure de los
Bu./fon, 1751).
cienríficos-aunque sean Cfd@ibre de Euler-, .9ue lo aburren profundame~e.
~Carta dd 14 de mayo dirigida a Maupatuis {Maupmuis et ses cormponda1111, ed. dd ;i.bare
Le St:ur, 1896. p. 331). Tressan {1705-1783) habíndo degido libre asociado :1fa Academia de Unica ex.ce ción: Mau erruis a uien estima r ser un hombre de mue ó
Cienci2.s d 8 de dici.:;mbre de 1749. Tenia amigos en los dos campos: er.i cercano :1 Mauper- ingenio42 y por servir del mejor modo po.sible a los ínter~ de la Academia.
ruis, la Condamine y Buffon, pero rnmbién a Guenard y a Réaumur.
J!i l~ ti :un ambicain .rur mis1oirr m1.1urrlk, gtniTak etpanic111im. tk M. tk Bu.lfon (J 75 l ).
.¡aJo:urnaf. ?Jro, 1857-1858, t. V, p. 117.
36
Carra citada por Toriais, Riattmur, Pa:ris, Albert Blanchard, 196 J, p. 240. ~1 Cuf:1: :¡ Trccnbley dd 2 de septiembre de 1751, C"1Taponda11r~ Riaumur-Tmnblq. op.
37
J. Roger, Bujfon. P:uís, Fayard. 1989. p. 257. P cm;i, pp. 6-9. cit.. p. 359.
~Grado por J. Torlais, op. át., p. 240. .u Dos rcstimonios de esu época lo confimun. En sus Souwnin ¿·un cimya (Ekriin, .17~9,
J J. Roger precisa qued libro había sido impreso en !'Arsenal '"i:n C:lSa de madame b duquesa
9
t. 1, p. 181). Formey anota ctÚ.!ltO 2preciab2 el ingenio y las ocurrencias de M;;iupernus: El
Du Maine, pronx:rora dé' M. de Réaumur", op. cit.• p. 256.
412 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 413

En 1750, la siruación de este último en la Academia es excelente. Su pres- En lo que al corazón se refiere, no podría estar mejor: Eléonore lo hace
rigio está intacto, su autoridad es reconocida tanto por los pocos franceses feJiz.. Tiene una única queja, y la expresa con motivo de las feliciraciones a su
presentes corno por los alemanes.'º Los dos hombres importantes en la Aca- amigo de Basilea:
demia, a saber, Formey, el secretario vitalicio, y Euler, d director de la clase de
marcmáticas, son leales a Maupertuis. Por cierro, la Academia no tiene aún el Deseaba con pasión, en los inicios de mi matrimonio, rener hijos [ .. ].No es que
brillo que d= para ella. u inscirución de los premios, copiada de París, funcio- siempre haya sido esréril, en el pasado he tenido hijos muy inoporrunamenre, y
na mal Los remas degidos por Formey suscitan poco interés, y las diserraciones tengo un pequeño en Saint-Malo que sería digno de un mejor nacimiento. Ahora,
enviadas son de una calidad mediocre.+-1 Por lo demás, Maupertuis tuvo enor- sólo hago libros, y al menos no c.aigo en d ridículo de madame Du Charelet.0

mes dificultades para atraer a eruditos de calidad" a Berlín. u frialdad de los


inviernos y las módicas remuneraciones desalientan las vocaciones. Pese a sus Además de sus libros, Maupertuis se consuela con sus animales, objetos de
múlciples obligaciones, el presidente de ·ta Ac~demia se reserva tiempo para amor y de experimentos. Su casa, dice un testigo,
sus trabajos personales. Más allá de su "'principio de núnima acción", que le
importa por sobre rodas las cosas,46 sé interesa esencialmente por la reflexión, era un verdadero zoológico; estaba llena de animales de rodas las especies, gue no
contribuían a la limpieza. En los apartamentos, había tropillas de perros y de gatos,
moral o biológica. -47
loros, cotorras, ere. En el corral, toda clase de aves exuanjeras. Hizo traer de
Hamburgo un cargamento de gallinas raras con su gallo. Pasar entre todos estos
hombre mis ingenioso que h.aj'2 conocido•. Lo preferú incluso a Vohain: ·que perorah2, diser- animales a veces era peligroso, pues uno podía ser atacado por ellos. Sobre codo,
taba [... J uno se cansaba de¿!; en cambio. todo lo que decla M. de Mauperrui.s Cl'2 disparado le temía mucho a los perros islandeses. M. de Maupertuis se diverda creando
como un cayo, y posela su mismo fuego•. Opiniones confirmada.s por d abare Denina en Lr
nuevas especies mediante el acoplamiento de razas diferentes, y mostraba com-
Prum fittimjre JOUJ Frldbic ll 1790, t. ti, p. 478: La vivacidad de M. de Maupcmñs era extrema.
placido los productos de estos acoplamientos. 49
Se manifestaba en ru cabaa y en sus ojos {...J adenús era educado, afectuoso incluso; hablaba
con facilichd y con ingenio; gu.saha en sociedad...
.o Tal como escribe Christiane M~ud. •d nu.trimonio dd Prcñdenre de laAcukmia de Antes de la llegada de Volraire en julio de 1750, la vida en Berlín o en Pots-
Ciencias con Fléonore de Borde.{ •••], dama de honor de la prina:saAméli~ la hermana menor dam es la de una ciudad de provincia. Aquellos que vivieron en París se abu-
dd rey, habla dcnrricuJado prejuicios y prevenciones. Maupertuis formaba parre desde hacía
rren mucho. A excepción de las cenas íntimas con el rey, en las que no falta
varios años dd paisaje de BcrUn. Su lugar en la sociedad estaba bien definido. su renombre
esubla:ido, su autoridad ru:onocicb... "'Voltaire. Bacubrd D'Amaud et le Pñnce Ferdinand·. alegría, no hay demasiadas distracciones: teatros y óperas son escasos y malos.
en Sttulia on Vobaire, núm. 183, 1980, pp. 24 y 25. Los pocos hombres de letras franceses que ya estaban instalados no habían
-M D'Alernbert criticó vivamente d tema dd concurso parad año 1751. que consideraba verdaderamente elegido estar allí. Algunos llegaron para ganar un poco de
idiota (véanse la carra a Formey dd 19 de septiembre de 1749 y b cam. a Cramer dd 21). En
dinero, halagados por la invitación de Federico, como el marqués D'Argens 50
cuanto al ganador dd premio de 1748 sobtt Jas mónadas. un tal Justi, había prcsmt:ldo una
memoria que todos coruidcnron pésirm. .
·O Su correspondenW. con Jcaa n Ikmoulli. da-CUOlta de b constmcia de es:;¡ preocupación

desde su establecimiento en Bedln. "' Cana del 11 de octubre de 1749 a Jean II Bernoulli. BEB, Lia. 708, [ 125. Maupenuis
Publica en 1750 un fulli tk axnttl~ que dcszroila bs impliaciones dd principio de
46
presenra aquí dos curiosos detalles sobre su vid.a privada: parece decir que tuvo varios hijos naru-
mínima acción. ra.lcs, y parece e:sra.r seguro de ser !a causa de la e:sterilíd.ad de la pareja. Lo que, desde !a pers-
H )can IJ Bemou1Ji C1 d encugado de haccrb.1 imprimir en BaUlea. en pa:rticuJar SU fuai J.r p«tiva de sus teorías de la generación, resulta parricularmence inreresante ...
philmophie mon:k (1749) que es un mtadosobrc bfdicidad.. Adcmis, en 1750, se apasio1141 por ""El abare Oenina, op. cit., r. 11, p. 484.
los ocperimenros microscópicos~ d :,gua dd ingles Nttdlum. Yb.nse dos cana a La Con- ~ 1704-1771. Aucor de una serie de canas que forjaron su repuución sin por dio enri·
damin< dd 24 de ago.co y dd IS ck sq><i<mlxedc 1750 (Ñd>ivos Municipal" de Saine-Malo).. quecerla, ks Lemes juives. ks úttm chinoises, !.u úttres cahaliJtiq11es y diversas trfimaire1; esre
414 SIN PARES MISERIASYGRANDE7A DE LOS AMBIClOSOS 415

y, más recientemente, el joven protegido de Volraire, Baculard D'Arnaud. 51 tuna es muy duro para un hombre que conoce: al género humano[ ... }. Morir aqW
Ouos, como La Merrrie52 o el abare Prades, 53 perseguidos en sus propios paí- de tedio, de c:nfc:rmc:dad, y perder d tono de: las gracias, de verdad, que: uno sólo
ses a causa de obras juzgadas escandalosas, se sienten demasiado contentos de encuentra en su propio país, eso es aún más desagradable: [... J. Lro noche: y día.. Los
haber encontrado asilo. Pero, una ve:z instalados, el desencanto no tardaba en reyes no están hechos para sa nuesuos amigos [y] los libros son anllgos mudos( ... ).
fj hombre: nc:ccsira un poco de: conversación y alguien que le diga sí o no. 5-4
llegar; así lo cuenta Baculard D' Arnaud, que es raba allí desde hacía apenas
tres meses:
El pequeño grupo de franceses, a los que hay que añadir a Darget" y Alga-
Esroy colmado de bondades dd rey. Quizá los versos con los que me ha honrado rorti,56 se frecuc:nran ocasionalmente por fuera de las cenas con el rey, pero esa
han llegado hasta usted( ... ] rengo 6.000 libras de renca aquí y la esperanza de algo minúscula sociedad cernida no carece de enredos y envidias de toda clase.Tocios
mejor. Aqudlo es lo bueno. He aquí lo malo: roda en este país es extraordinaria- quieren ser el preferido del monarca, situación que este último aprovecha
mente caro; las 6.000 libras son 4.000 en París. Y, en París, no necesiraba tener perversamenre. Bajo una apariencia amable, y pese a su real amor Por las !erras,
una casa.. Aquí, se come en casa. Encima, cuando uno va a Berlín, debe represen- es un hombre duro, autoritario y ánico, que no sienre orca cosa que despre-
tar d crisre papd de M. Sonencour, lo cual produce nu~os gasros (... }.Usted me cio por toda esa camarilla. Los hombres de pluma son bufuncs, y, al igual que
había predicho un redio morral, poca compañía, climas espantosos para un fran- su padre, sólo siente respeto par la raza de los guerreros, los fuertes. Ahora bien,
cés y parad pecho. Ha sido (. .. ) un excdenre profeta.. Recibo aquí muchos hono- salvo La Memie, hombre alegre y bueno, que juega el rol de animador, los
res, paso rodos los días dos o rres horas con d rey [... ], pero ¿qué es rodo eso para demás arrastran una languidez hipocondríaca. Después de algunos meses en
un filósofo que ama los verdaderos placeres? el país. todos"' declaran moribundos. D'Argens S< queja de todas las enfer-
¡ medades Posibles, Darget padc:ce espantosos pcoblemas de vesícula, Algarotti
Baculard ya sólo piensa en volver a Francia, como rodos los compatrioras que tiene el pecho frágil y Mauperruis escupe sangre todos los inviernos. 5i Cada
no tienen una Eléonore a su lado. Así prosigue su carra al conde de Sade: uno hace valer sus males para obrener una licencia del rey e irse: a respirar el
aire natal.
Si por intermedio suyo pudiera salir honorablemente de esre país [... } temo que
La siruació*rlincsa, ya lo habremos comprendido, no es demasiad_? bri-
mi salud no me permita quedarme mucho ric:mpo más [... J. Ir a Francia sin far-
llante. Pero "' ¡orna exElosiv;¡ poco tiempo después de la llegada de Voltaire,_:
fines de julio de 1750. 58 Decepciona_4o por no ~r sido tratado en París_co_~
los debidos honores," y faltándole ahora d pretexto de madame Du Chatelet
hombre audico, ;;i.gradable conversador, habb enuado en d servicio de Federico en 1742 en
calidad de chambdán. Más carde, fue nombrado director de la clase de Letras en la Academia.
Era uno de los más cercanos al soberano. "Camal conde de Sade. PoBdam. dd 15 d< julio & 1750. füblioth«pu SaJe 1, dln:cción
51
1718-1805. Poeta precoz. auror de algunas obras de re:.i.cro y de una Epirre a1t cu.1 de Manon d, Maurice L<ver, P>r!s, n¡=l, 1993, pp. 523 y 524.
(1748) que había divenído 2 Federico, gana dunmente su vida en París como corresponsal de 55 Cbude-Etienne Dugc:t er::a desde enero de 1746 sccrttario de los coJ1l2fldos dd rey. E.s
esre último. Se instala en Berlín en abril de 1750~ mediando una cómoda pensión y d estatus un fiel cnue los fides de Federico.
de p<>eta de la corre: ~ Algarotri. chambdin dd rey, en aquella época. apcrimena una scri;;i. dcsgrnci~
n 1709-1751. Médico y filósofo !nsc:ilado en Holanda desde 1746, de donde ruvo que ~1 Al cabo de algunos meses en Prusi2, Volairc mismo dir.i padecer drorburo. Numerosas
huir en 1748 después de publicar L'Homme -,n,uhine, una de las obras más audaces dd siglo. E1 canas evOClll la p&dida. de sus dicnres.
rey hace de él su médico personal, su lector }' lo nombra en la Ac:ulemia.. u Voh:airc llcg6 d 24 de julio a Porsdarn. antes de dirigirse con toda b corre a Ikrlín pilt2
SJ 1720-1782. Su tesis de doctorado en la Sorbona, sospechada de irreligión, le vale un asistir a las sunruosas 6csras en honor dd rnugnve de &yreurh.
decreto de captura en 1752 Ueg;zci a Prusia en la primavera de 1752. siguiendo a orro francés, ~V éansc dos célebres c:uus diriglcb.s al duque Richdieu, en bs que se enumr:t'2n rodos sus
La Beaumelle, que se insrala alll a fines de 175 l. rest=nrimienros. U. primr:t'2 dd 31 de :agosto de 1751 (Bcu. D 4561 ), b segunih (Ben. D 4206)
416 SIN PARE.5 MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 417

para recenerlo en Francia, decide cumplir la promesa, que mu..dw_.rieropo arrás naud sea bruralmenre despedido el 20 de noviernbre,65 suscitando la descon-
le había hecho a Federico, de ir a hacerle la corte. Mec!ian_i?_~~~elente .E:!!:. fianza, e incluso la indignación, de !os demás franceses y de la familia real. Bacu·
sión, 63 la orden dd Mérito y d esrarus de chambelán dd rey, Voltaire se instala lard renía amigos que se convierren en los enemigos de Volraire. Probablemente
en Prusia con la firme incencitSñaeaominar k eseenay~eT.a/t;,. ego del porque presienten que ésre último podría volver a abusar de su autoridad en
monarca. Durante los primeros meses, su alegria es in~ncenible. Fede·ri~~-k~~ conrra de ellos. Irritado, Mauperruis roma distancia66 e inrenra comprometerlo
de todo para seducirlo. Es !Csrcjado por los miembros de la funilia real, y los en un asunto de dinero y de diamantes; habría renido un papel acrivo en la
franceses estiman su presencia, pues proporciona una saludable diversi6n. 61 Mau- "cábala" de la que Voltaire es objeto con motivo del asunto Hirschel. 67 Vol-
pertuis, que no oculta su admiración por é.1, 62 no es d que menos se alegra de raire no rarda en enrerarse de ello, y se lamenra tanro más cuanro que le está
ello. A un mes de estadía del gran hombre, las tormenras pasadas parecen disi- vedado presenrarse en la corre mientras dure el proceso ... 68 La atmósfera se
padas: "Vivimos muy bien juntos, Voltaire y yo, y olvidé muy sinceramente d espesa entre los franceses, los cuales murmuran y complotan unos contra orros.
procedimiento del que usted habla. En todo momenro, hace cosas encantado- Sólo La Merrrie, gracias a su buen carácter, logra manrener relaciones amisto-
ras, y las hace como los demás hacen cosas ordinarias". 63 Una semana más sas en los dos campos.
rarde, concluye que Volca.ire ha sido una gran adquisición parad rey. 64 El dima no es mejor entre los intelectuales franceses y los alemane~!~!!l.~~­
Apenas habían transcurridos unos meses y ya toda la corte está en llamas. precisamente enrre loS-CTtó11COsy-TOspi-Orestantes. Estos úlrim~:_eP!?~.~~··ª
Volraire, que quiere ser el único sol de Federico, logró que Bacula.rd D'Ar- los primeros su amoralidad y ese espíriru cultivado" del cual ellos mjsmos care-
~en. Por sobre todo, esráñ··~esffi.ddO-S'"COn eUoSpOi OCú¡)if los puéSOOS-deT:i Aca-'
&mia y por tener los prin~.i~~~C?J~~~Jas_o_-'.1:~· A l~s-~~eS~no IeS P~eo-
-··-----·69 - .
--~··--
vudra a fechar por A M:agnan septie:mbrc-ocruhrcde 1751.Aara de las motivos de su partida cupa esto, y exhiben un profundo desprecio por esos toscos alemanes. Formey
a PrusU. véase d trabajo muy completo de Ch:ristiane Mervaud. "Yolraire et Frédérique Il'", en
Snulia on Vokain, núm. 234. 1985, en particuJar pp. 169-182
no ha olvidado qllé'"Vórt;J;e·ro· en·gáfi¿·
cICSCITadáffi-eflte--en-ocasión de su pri-
60
Veinte mil francos a los que u: sumarla wu pensión de por vida de 4.000 para madame
Dcnis. en caso de que se in.miar.a en lkrlín con Volt.aire.
1 5
' A partir dd mes de septiembre de 1750, YoJtaire brin<b V2rUs representaciones de i?JJmL ' Para saber más sobre esta cuestión, véase Robert L Dawson, "Baculard d'Amaud: Llfe

uzuvtr para las princesas.. PJ tiene d papd de Gcerón, d príncipe Henri d de Brurw ... and prose fiction", en Studirs on Volsairr, núm. 141, I 976, as! como d libro y d arrfculo de Ch.
Gl 8 30 de diciembre de 1749, escribe a La Contbmine: ·Nunca me sorptt:nckrá la e:xce- Mervaud. ya citados.
lencia de b.s obru de Voltairc. ni la vdocidad con la gue es capaz de h.acetbs; las veo y siempre 6& FJ 6 de noviembre Vo!taire conR::i a madame Oenis: "Mauperruis no tiene móviles muy

lo he visto como cl espíritu más.cultivado que Francia M.ya tenido en los últimos siglos". amistosos {... J. Se dice que har algo de envidia en sus problemas". Véase la cuestión de las car-
Archivos Municipales de 5:1.int-Malo, ii. 24, f. l4{)v0. tas amad.ame Denis en el trabajo de André lvlagnan, "Dossier Vokaire en Prusse", en Studiu
61
A La Condamine. d 24 de agosto de 1750. Jbi4... f. 125v<>. EJ ma1 proceder al que alude 011 Voltairr, 1986, núm. 244.
67
se remonta a 1746. Cuando hit.o su discuno de admisión a la Academia FrancCS2., Voltaire André Magnan recuerda esre detalle basándose en los testimonios de Darget y D'Argens.
había rendido homenaje a Wl2 ~ cantidad de personas.. pero había omitido mencionar d Este último rdata: "En un principio, tvL de Maupertuis y rodos los franceses dej:iron al margen
nombre de Maupcrtuis. d cual. tru su partida a Prusu_ ya no e:r:a s:anro de devoción en París. de la intriga a este judío [Hinche!}. M. de Volraire esruvo a punto de ser considerado el ladrón
Este úlrimo le había comunicado la a:margun que le cu1s4b.2 scmtjanre cobardb. de los diamantes{ ... ]. Finalmente, la verdad triunfó, d judío fue condenado a pesar de todos !os
M Carta de Mauperru:is a Buffon. 1° de .sq>riembre de 1750. lbi.á.. f. 127v". Rdara la que lo protegían [... J. Pe.se a una justificación auténtica, M. de Maupertuis y sus partidarios ex_i.
misma historia d 12 de .septiembre siguictte en wu aru a Jem I1 Bemoulli BEB, Lla. 708, f. gen que se publique la misma calwnnia por toda Europa". "Vo!ralre en Prusse", op. cit., p. 170.
138. Buffon, más perspic:t que Maupcrolls. cscribc :al amre U: Bl:anc d 22 de octubre: ·E1ure " Es decir, desde d mes de diciembre de 1750 hasta fines de febrero de 1751.
nosotros, creo que la presencia de Volrairc ~ menos a Maupcnuis que a cualquier otro; "'Según d príncipe Henri, Baculard d'Arnaud habría dicho que "los alemanes eran besti:is
estos hombres no están hechos~ perm:mecer juntos en d mismo cuano•• Gmnpondam:r ini· que. cuarenta años atris, todavía ominaban en cuatro paras". Citado por Robert Oawson, "Bacu·
ditr dr Buffon, ed. de H. Nadauh de Bu.lfon. París, J860, t. 1, p. 48. lard d'Amaud: Life and Prose Ficrion", en Studiu on Voltairr, 1976. núms. 141 y 142, p. 202.
418 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 419

roer viaje a Berlín, y nunca dejó de considerado un hombre sin fe ni ley. Tan Y bien ¿qué me dice de nuestros franceses de Berlín? ¿Hará uaer el libro de La
bjenpensanre como él, Euler no riene la menor consideración por estos fran- Mcttrie? Si codos los periodistas quisieran ponerse de aruerdo para no mencionado,
ceses sin filosofla ni religión, que hacen mucho ruido por nada; no los fre- Je jugarían una mala pasada (... J. Habrá visro usced d Epitrede D'Amaud, donde
cuenta. Por su parre. Volraire apenas si sabe de su exisrencia, y rehúye Jas dice: que los alemanes sólo sirven para hacer gruesos volúm~es [... J. No enciendo
cómo rodas los alemanes aún no se han levant2do en armas contra c.an insignes
sesiones de la Academia en las cuales EuJer debe tomar la palabra.. 70 Por erra
impertinencias: [... ]. Hoy en día. Vokaire es d preferido dd rey, pero no creo que
parte, Formey execra a U Mettrie no sólo porque el autor francés por poco lo
resista mucho tiempo [... ]. Es un buen homb["(:, EX=ro rorpe y con principios muy
ha esr.afado,7 ¡ sino sobre todo porque eJ autor del Hommt machin~ le resulta
peligrosos. Trabaja todos los días con d rey, sin duda corrigiendo sus obras{ ... }.
odioso. Ancipaóa que esre último le devuelve y que expresa con ironía y bro- ·Ay de la r.u.ón 5j la filosofla conrcnida en dlas triunfa! Algarorri y Maupercuis
mas de gusto dudoso. ~oman decondcrt:o d panido de la Iglesia, van regu1armentc a misa, hacen la cua~
Dos carras que, tras una breve estadía en Berlín, Samuel Koenig envía a su resma y cienen rosarios en casa:~ lavan l;is manos de todo, pues no quieren .ser más
compauiotan Haller resumen la saña de los alemanes hacia los franceses. La prudentes que .rus compatriocas. El rey los [r,ua a menudo de despreciables hipó~
primera apunta particularmente a La Merrrie: airas que no se aueven a profesar la verdad [ ...]. Si no son más religiosos que los
demás, al menos son más políticos que dlos: no qu.iacn encerrarse en Prusia d:1.u~
Sin duda es cierto que d rey[ ... Jacepca los sístemas de Volraire o de La lYJcruie con surindose d acceso a todos los demás paises cristianos[ ... ]. En fin, jamás se ha
75
la cabeza gacha. Pero Maupermis y AJgaroní se lavan las manos. La Mertrie, sobre visto semejante surtido de filósofos.
rodo, dogmadz.a mucho. El marerialismo, d ateísmo, y lo que es peor, la inmora·
lidad de sostener que coda moral es una quimera, un mero invento de los espíritus Lo que Koenig no dice en sus carras es que, cuando fue a Berlín para presen-
débiles [ ... J. Querría que usted hiciera rraer [su] libro73 [ ••• ] ygue, en algún perió- rarle: un escrito a Mauperruis, éste lo había rratado con la mayor condésa:n~
dico, se [lo] críúcara fuertemente para demosuarle su crasa ignorancia en d ofido dcncia, a1 menos en dos ocasiones. En una primera oportunidad, cuando
que quiere profesar, y que c:s d médico asno ante codo [... ). La impen:i.nenc:ia de
Koenig le pide que examine su crítica del principio de mínima acci6n Y le
esra genre ya es insoporrable.: son ignorantes como frailes y deciden como papas.
propone suprimirla c:n caso de que no le Yinic:ra bien: "Pero el cono de: pari~
Que Fonney le envíe también los Epitr~ de M. D'Arnaud, junro con las no ras en
dad tomado por Kocnig no conformaba a Mauperrois, que estaba un poco
las que podrá leer bonitas cosas sobre los a1emanc:s.
engreído y que recordaba la distancia que había habido entre dios en Cirey
Diez días después, Koenig generaliza su opinión 74
y le ajusta las cuentas a
[...J. Mauperruis rechazó el escrim y la oferta diciéndole con desdén que pedía
hacer con él lo que quisiera".76 Algunos días más tarde, escando Maupertuis y
cad.:>. uno en panicular:
Koenig en desacuerdo sobre cierro rema controvertido, Koenig soltó: "Mí pobre
amigo, piense pues ... ". Ame estas palabras, M. de Maupertuis fue presa del
7ll Poco tiempo después de su Ueg:ida a Berlín, Vokaire conf'u a Darget "El mundo escl harro furor. Se levantó y. dando vuelra.s sobre sí mismo en su cuano, r..::piri6 varias
de 'x' y de curvas. Qué desperdicio consumir d tiempo o.ltulmdo lo que no es parrimonio nucs- veces: "¿Mi pobre amigo) mi pobre amigo? ¡Es usred muy rlco entonces, es
rro, y Gcerón está por encima de Euler~. (Best. O 4267, vudu a fechar por A Magnan agosto--
septiembre de 1750, op. cit., p. 162}.
n Sobre esra historia que concierne a Formey, La Mettrie y al edíror de ambos en Lcyde.
Ellas Lu:uc::, véase la correspondencia de este último con Foimey en la Biblioreo. di:: Berlín, 15 Caru dd 10 de ocrubre de 1750, cirnfa por A M4gnan. op. cit., pp. 271 Y272.
Fondo Fonney, Kasten 25. u. Formey, Souwnirs ... , ap. ciL, t.1, p. 176. Esta anécdota anunciad oonílicro mayor que
71
Ambos habían nacido en Berna. proruo opondría ;1. Maupcrruis y a. Kocnig. que par en ronces lubía publícdo ru escrito conu·.t
13
OJuvra philosophitpus d( M. ~La fr!mn'(, Londres !Berlín], 1751. l:i Onmolo¡fa de Maupc-rruis en J::is Acta eruditorum de Leipzjg. de rn:m:.o de 1751. d o.u! h;ibia
7
~ Carta escrira hacia el 1° de octubre de 1750, cioda por A. Magnan, op. r:it... pp. 269 y 270. su.scirado una de bs polémica.s mis memonbks de b e:sJ. época.
420 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 42I

77
usred muy rico!". Es cieno que, con excepción de Euler, a quien respeta, Mau- Con algunos días de intervalo, 82 Grischow había sido detenido por una
perruis a menudo trata altaneramente a los que trabajan bajo sus órdenes. denuncia de Maupertuis, y Baculard echado por instigación de Voltaire; todo
Fo~ey se queja de ello ante Koenig, que a su va consrara: "Esas son peru- esto provocaba una muy mala imagen del rey-filósofo, y una reputación toda-
lanaas francesas que los inferiores y los iguales a menudo están furzados a pade- vía más desastrosa para los franceses de Berlín. Esta no es la página más hon-
cer".78 Yejaci6n benigna comparada al destino r~rvado al astr6nomo Gris- rosa de la historia de los intelectuales, aun cuando permaneció relativamente
"'.'ow, que se había atrevido a firmar un conrraro con la Academia de Permburgo ignorada por el público.
sin referfrsclo a su superior ni pedir autorización al rey. Fue arrestado en su
domicilio por rres soldados y detenido durante una semana, en noviembre de
1750. Finalmenre, el monarca lo dej6 partir, pero Grischow, que acusaba a
· Maupenuis de sus desgracias, habl6 por rodas parres de la maldad de esre
último." Mauperruis se defendi6 blandameme~ 80 El efecro producido fue desas- La persecución de los filósofos en París es más gloriosa. Es ante todo de orden
troso, y Koenig, de regreso a La Haya, tradujo la impresión general en su ideológTc-o, -lfeV'"ada adelante pOf-dOs ·podt:rOsOs-PCriódicos que son el relevo de
c;r~ a Formey: "La historia de su astrónomo me hizo reír. No es una gran la corre, del Parlamento y de la Sorbo na: las Mémoires de Trévouxson el órgano
perdida, no obstante, esa guardia militar causó· mucha impresión en el mundo de los jesuitas, 83 las Nouvelles ecclésiastiqttes de los jansenistas. Aun cuando el
literario y aumentará considerablemente la repugnancia que a muchas perso- segundo es claramente más agresivo que el primero, pues la lucha contra los
nas causa la idea de ir a hacer fortuna en su pais". 81 filósofos es su principal objetivo, 84 ambos periódicos gozan de una influencia
77
y de un prestigio considerables que repercuten en sus adversarios. En efecto,
Formq, Scuwnin...• up. cit., t.!, p. In. Ajean II, Mauponiis: !C' dice solamente: "'Tuvi- no está de más señalar que la gloria de los filósofos le debe mucho a los perió-
mos oiqul oi Koenig. d cml .se ha cbdo muchos aires de grandeza; por lo demás, es un buen
dicos. A partir de ese momento, el inrelecrual y el periodista forman una pareja
homb..,". Can.idd 24 de n<Mcmbtedd750. BEB. Lh. 708, [ 139.
" Um de Kocrug a Formq. u H.ya. 25 de iliciembre de 1750. fübHotea Jagidlonska inseparable que pretende formar la opinión y recoger su sufragio. En 1787, el
de Cl'2CO'iloi, colcco6n Yanllugen. núm. 102 Kocnig. que h.:i.bEa sido profesor particufar de historiador Ruhliere podía afirmar en su discurso de recepción en la Acade-
nud.une ~ Chitder en 1739 no h2bb. olvidado los dut0$ términos empleados por la marquesa mia Francesa que al pasar del amor a las !erras al de la filosofla,
pan rderuse a su perrona.
.7' Para este arunco de ~OW. véase Maupcrrui.s, Corraponknda. 4V« Eukr (11 y 12 de
fue entonces cuando se erigió entre nosorros lo que denominamos el imperio de la
n0V1cmbre de 1750). op. at., p. In-174, y k cm:a de GrischowaJulieo Ddis.le dd 23 de enero
de 1751, en la cual relata codo d asunto a su manera: iodo d mundo en Berlín ya sospechaba opinión pública. Los hombres de letras tuvieron la inmediata ambición de ser sus
con bastante cena.a que Maupemús me h:lbb jugado esa pasada{ ... ]. Se me acusaba de haber insrrumenros, casi sus árbitros. Un gusto más serio se difundió en las obras de
hech_o un contrato con la Academia Pttcnburgo sin Ja autorización dd rey[ ... ] [y] de haber espíri[u; el deseo de insrruir se manifestó en dlas más que el deseo de gusrar. La
quendo escapar..• Todo d mundo sabía ambíén que Mauperruis me habfa acusado de ese cri-
men ante S.M. f•••J. [que él] lubía llevado su odio haru. ml hasta d exceso, creyendo que. en ese
momento, me daba wu. moml enocad.. [... ]. TcKio Berlín estaba furiosamente irritado contra
M:iu~'"· ~ Grischow, d comandante de Berlín ~habría sumado a su causa para defen- 81
Grischow fue puesto bajo vigilancia del ID a118 de noviembre, y Baculard d'Arnaud fue
du su moceoaaante d reyymlp<UaM2upmuis. Este último, viendo que d rey había sido infor- despedido d 20.
mado de su conducta, ~habría puesro furioso y h:;ibría presentado ;J monarca una hoja entera u Véase la reseña dedicada a ellos en d Dictionmzire des}ournaux(l 600-1789). así como d
u~ .de falsas acusaciones .contra Grischow, pero d soberano le lubrfa señalado su indignidad. trabajo de John N. Pappas, "Benhier's Journa1 de Trévotu and the philosophes~, en Studie1 on
(B1blioteca dd Observ.uono, Carrt1p0ndmtce tk Delisk, t. XI, A-B l-6, núm. 124b.) Voltaire, núm. 3, 1957.
so Caru a Jean JI Bernoulli dd 24 de noviembre de 1750. ~ Jean Sgard, ~Dideror vu par les 1Vo11wlús eccflsillstiqua", en .WE. núm. 25, octubre de
Cana dd 25 de diciembre m: 1750.
31
1998, pp. 9-19. Véase también la reseña del DictionnaiT? dN }011rlll.1tL'<.
422 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 423

dignidad Míos hombres de letras[ ... ] no r.ardó en convenirse en una expresión con 4

zismo y declara que el autor no aporró ninguna justificación satisfactoria.


fesa, de una costumbre recibida. 85 Peor aún, lejos de mostrar su buena fe, su Difmse agrava todavía más su caso.
De golpe, todo el mundo se mece en la discusión. El 14 de mayo de 1750,
Voltaire, que no quiere mucho a Monrcsquieu pero que der~ta la censura
Los más atacados: Montesquieu, Bujfon y los mciclopedistas religiosa, publica antes de irse a Prusia un breve panfleto en contra ~el perio~
87
88
dista de las Nouvelles.. Luego viene Fréron que defiende a Montesqu1eu, y el
Hasta 1751, Monresquieu es la pesadilla de la prensa religiosa. Los primeros 89
abare de La Pone que lo araca. Sin mencionar la obra de La Beaumelle, escrita
en dar la voz de alarma son los jesuiras, en abril de 1749. El redactor lo acusa en presencia de Monrcsquieu, durante el verano de 1750, que refuta los dos
de ofender a la religión explicando el suicidio o la poligamia por el dima, y arúculos de las Nouvelks ecc/éJúmirpm.
90

criticando el cdibaro de los curas, ere. Pero la crítica es anodina comparada Si bien las autoridades políticas y judiciales no buscan entrar en conflicto
al desenfreno un poco posterior de las Nouvelles ecclisiash·ques. El 9 y el 16 de con el ex presidente del birrete, los virulentos ataques de las Nouvelks eccli-
octubre, el editor del diario, el abate de La Roche, consagra dos extensos JÍaJtiqua alertan al ala más dogmááca de la Iglesia. A páncipios de 1750, Del
artículos a Del espíritu tÚ las leyes, "una de esas producciones irrdigiosas que espíritu. de !tu /,ya es denunciado ame la Sanca Sede para que sea p~esto en el
desde hace algún ti~mpo inundan el mundo, y que se han multiplicado tan Jndex.91 En París, duranre el verano, las insciruciones religiosas lo nenen en la
prodigiosamente desde la llegada de la bula Unigmitu.s. A sus ojos, el libro es mira. La asamblea general del clero, reunida desde mayo, es la pámera en deci-
peligroso porque está fundado en la religión narural, dicho de otro modo: en dir llamar la atención de rey sobre cierras obras antirreligiosas para que "detenga
una ausencia de religión. Y reproduce de manera caricaruresca lo que Mon- d torrente de impiedades que inundan su corre y las ciudades de rodas sus pro-
resquieu dice del dima, del divorcio, de la usura y, por supuesro, de la poliga- vincias... 92 Del espíritu de las leyes es denunciado por el arzobispo de Sens,
mia, presentándolo como afrenta a la religión revelada. El tono es agresivo y Languec de Gercy, colega de Moncesquieu en la Academia Francesa. En '."e
la acusación de spinoiismo (es decir, de panteísmo) preocupa a Montesquieu, mismo momento, la Facultad de Teología de la Universidad de París se decide
aunque aparente desdeñar estos ataques. Incitado por su amigo Guaseo, se a acruar contra los libros hosciles a la religión- El 1° de agosto nombra un comiré
decide a responder "a las dos hojas periódicas" en un bellísimo rexro, la Difm.se
de /'Esprit J,, Ít!iJ, que se publica a principios de febrero de 1750. En verdad,
sólo replica a Jos argumentos de las Nouvelks ecclisiastiques, descarta las acu- SI Este Cato J.e 4 páginas se intitula irónicuni:ntC: Rnnrrcinnmt sinfflr.:} W1 fummr dJari-

saciones de ateísmo, de spinozisrno e incluso de deísmo, y se reivindica como tJZbfe. Puede leerse en él.: ... Usrcd ha prcserndo al mundo dd veneno dd Euai tur l'humme_ de
Pope. pero es necesario ir mis lejos. Las obn.s de Pope. de Lodu:. de &ylc y de ~ontesqu1cu
el autor de un libro de derecho y no de un tratado de teología. deben ser qu~das. Súmdes codos los cl>ios de b Anrigücchd pagID:L Usced n_cnc razón a1
La Difro.seciene un importante éxito público; algunos la juzgan incluso supe- decir que sus Cf«flci2s eran iluminadas por la luz. de la rnón. Agradezca que no nene mda en
rior al Esprit des lois. Pero, con esto, Monresquieu excita a sus enemigos y rea- común con ellos·. V6sc Ocuvracomplha. al de Mobnd. LXXIII, PP· 457-461.
viva la polémica. El Joumal de Trévoux publica inmediatamente un an:ículo crí- aa Lrtrrr surqur/qtm mitr dr ce tnnps. JV, C2.l't:l núm. 7. 19 de diciembre de 1750.
~ Obsovarions S1lF /'&prit da "1iJ. tm /ízrt dr Err ce livrt. . .
tíco86 y las Nouve/kr ecclisiastiques hacen lo mismo el 24 de abril y el 1° de mayo
'° La wiu dr la Dtftnse dr /'Esprit dn lai.J se termina de imprimir en Amsterdam :i. pnno-
siguientes. Además de las invectivas -Montesquieu es tratado de "impío [_ .. ] pios de noviembre de 1750. .
que vomita blasfemias"-, el abate de La Roche retoma su acusación de spino- '1Pese a las múhiples intervenciones de los 2111igo.s de Montesquini en Roma Y d ponnfi·
odo ilwrrado de Benoir XIV, d libro fue pucsro en d Inda de los libros prohibidos d 29 de
noviembre de 175 L
!'; Texro citado por A Wtlson, DidmJt. Si1 vi.e et son on111re, Paris. Roben La.ffont, 1985, p. 80. n Vb,s(: Roben Shakdton, Montnquim, biof;raphit rriti.qru, Prcsses Universit:i.ires de Gr~
86
El 16 de febrero de 1750, es decir, sólo algunos dí:is después de la publicación de la Diftme. noble, 1976, p. 286.
424 SfN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 425

presidido por el abate Tamponnet destinado a daborar la lista de los libros al Génesis, y reniega de nuestra filiación divina al considerar al hombre corno
93
que deben ser e:xaminados, y a proceder a las retractaciones convenientes. un animal, ere. El an:ículo del 13 de febrero concluye con un llamado a la repre-
Entre éstos, figuran los libros de Buffon y de Monresquieu. Pero, cuando Ja sión: "¿Se dejará sin estigma un libro tan pernicioso? Además de la injuria que
Sorbo na se clirige a este último para cortar algunas partes, d presidente, furioso, este libro hace a Dios, deshonra el nombre del rey a quien está dedicado". 97
se ~lanta en sus posiciones de manera intransigente. Finalmente, gana el Para ir más allá, las Nouvelles ecclisiastiquesexhortan a la autoridad a actuar con
plmo y, d 3 de marzo de 175 l, puede escribir al duque de Nivernais: "No rigor contra Buffon, contra la Academia de Ciencias, contra el Joumal des
habrá condena y este asunto ha rerminado". 94 Montesquieu ganó una bacalla, savantr, que publicó un artículo elogioso, y contra todas las instituciones que
pero las Nouve!ks tcclisiastiquts no deponen las armas. El diario volverá a Ja permiten ta! descarrío.
carga varias veces emre I 752 y 1754, para obtener de la Sorbona la condena Como en el caso de Del espíritu de las leyes, semejante denuncia pública obliga
tan anhelada. En vano: jamás fue publicada. No obsranre, la persecución de a la Sorbona a reaccionar. Así, pues, en agosto de·l750, pone la Histoire natu-
Del espíritu tÚ las kyts por parre de las autoridades religiosas le valió a su autor relk en la lista de los libros que deben ser censurados. Ahora bien, Buffon no
el título de "filósofo"'. Es d único de su generación,junro con Voltaire-ambos es Montesquieu. Ya hemos visto hasta qué punto se sintió afectado por las
nacidos en d siglo XVII-, que figura entre los "'Modernos". primeras reacciones negativas de los devotos, tras la publicación de su libro. 98
El 26 de diciembre de I 749, el abare T rublec constara: "Nadie considera que Luego, el éxüo de venta había disipado sus temores. La ofensiva de las Nouve-
[Buffon~ sea muy cristiano en su libro, no más que Monresquieu en d suyo".95 lks ecclisiastiqueslo perturban de nuevo, pese a la despreocupación que simula
Ahora bien, si las MhnoirtS tÚ Tr!vouxdedicaron cuatro artículos fuvorables a ante su amigo el abate Le Blanc. Evocando los ataques jansenistas dirigidos
Buffon emre ocrubre de I 749 y mayo de 1750, las Nouvelús ecclhiastiquts, que contra Montesquieu y contra él mismo, y la exitosa respuesta del presidente,
acusan a los jesuitas de laxismo, atacan violentamente la Hi.stoire naturelk Buffon añade: "A pesar dd ejemplo, creo que yo actuaría de manera diferente
durante dos semanas consecutivas, en febrero de 1750. 96 A partir del 6 de y que no respondería ni una sola palabra. Cada uno tiene su delicadeza de amor
febrero, rodo el periódico está dedicado al libro, a ral punto es esencial "dar a propio; la mía llega al punto de creer que ciertas personas ni siquiera pueden
conocer d veneno de un libro que se presenta bajo una apariencia que puede ofenderme". ?9 Esca osrenrada altivez disimulaba, en verdad, el miedo a reavi-
darle reputación" y que engañó a la vigilancia de los periodistas de Trévoux. var el debate y a exponerse a un nuevo ataque jansenista. Buffon utilizaba la
Denuncia a Buffon como el "perfecto pirrónico" que destruye codos los valo- experiencia de la imprudencia que Montesquieu acababa de cometer al publi-
res humanos y morales. Para él, dos y dos ya no son cuatro, ya no es necesario car su Dlfrose.
amar a Dios y al prójimo, el robo, el adulterio y el asesinato no son sino asun- Pero el silencio de Buffon no desalienta a los beatos. Malos rumores circu-
tos de probabilidad y de conveniencia. Además, Buffun contradice a Moisés y lan. En junio de 1750, ya no disimula el temor de ver su obra en el Index.
Intenta prevenir el golpe pidiendo la ayuda del duque de Nivernais, embaja-
dor en Roma, y la de su amigo Le Blanc, que está en Italia. El 23 de junio, le
Ro~rt Shakdton, op. cit.. p. 2.87. Según S~dton. ·10 primero que hicieron fue prove-
91

erse de las Nuuw/Jn ecclisi4sci1pu:l'. agradece al abate los servicios prestados en lo referente a su libro, y confiesa:
'14 lbid. Shakdrorr prrris:;¡ que ttcs proPosicionc:s h.:lbbn sido co~ romo heréticas. "Espero que no traten de ponerlo en el Index y, en verdad, hice todo lo posi-
rres como falsas, y d resto como ofmsivas para los pi:Wosos oídos o pojudici21es p;;ira b. rdi- ble para no merecerlo y para evitar las preocupaciones teológicas, que me ate-
gión, d Estado o la ley narur:d.
Carta a Mau~ Ardüvos de la.Aadtmia de Gcncm. Fondo M.;iupmuis. o:pcdiente
91

núm. 135.
96 'f1 !bid., p. 26.
Véast- d primer e:nr.ia:o dd 6 de febrero de 1750. pp. 21-24, y d segundo o:tracro dd 9
' Vbse 111pm. cap. !X, pp. 376 Y377.
I3 do fdmro, pp. 25-27. .,., Grta del 21 de marzo de 1750. Corrrspondanu, op. cit., p. 45.

'
426 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 427

morizan mucho más que las crícicas de los físicos o de los geómecras". 100 Cuando maestra". 105 A continuación, alaba su módico costo y se propone para tomar
la Sorbona decide censurar su Histoire natureík, Buffon, que no tiene la fir- los encargos._. Más neutro, el Journal des .savants se con renta con transmitir
meza de Montesquieu, está dispuesto a hacer roda clase de concesiones. Se la información. El Mercure, donde Dideror cuenta con muchos amigos, hace
llevan a cabo negociados secretos con la Facultad de Teología durante el otoño algo aún mejor. en abril de 1751, para estimular las suscripcio~es, publica in
de 1750. En enero, recibe una carta muy cortés del síndico de la Facultad, camso un arrículo parricularmenre bueno que figurará en el pnmer volumen;
donde le dice que roma nota de su buena voluntad. 101 Tras realizar nuevas nego- se trata del aníctÚo "Abeja, redactado por Daubenton, el colaborador de Buf-
" . d
fon, que el Mercurt de d ~a muy por encima e nuestros e og1os .
1 . • lo6 Es re
ciaciones para salvar lo esencial de sus principios, Buffon se somete a lacen-
sura y propone publicar su retractación en el tomo IV de su libro. Para gran recurso anticipa la utilización de la técnica de las"' honnts feuillt!' que se publi-
alivio suyo, Ja Sorbona aprueba su propuesta y da por terminado el asunto d can en un diario y se destinan a suscitar las ganas de comprar el libro enrero ...
1° de abril de 175L El 24; escribe a Le Blanc, que sigue en Iralia: "Momes- Para dar brillo al proyecto, Dideror envía su prospecro, por intermedio de su
quieu no está[ ... ] aún fuera del conflicto con la Sorbona; en cuanro a mí, me amigo D'Adhémar, a Federico 11 y a Volraire, a quien soliciu d honor de acep-
107
he librado de él, para mi mayor satisfacción". 102 tar ser colaborador en la gran obra.
Pese a rodas las preocupaciones soponadas, Buffon y Monresquieu logran Todo se anunciaba a pedir de boca cuando, a principios de enero de 1751,
salir basrante bien del apuro. Sus obras no habían sido quemadas, y los dos el Joumal de Trtvoux evoca la publicación del prospecro. Es d padre Berthier,
grandes personajes habían sido rrarados con miramientos. La duquesa D'Ai- jesuita notable y dueño dd diario, quien escribe. Dorado de u~a gran culrura,
guillon escribe entonces a Mauperruis que sus dos amigos habían salido bien polemista sutil, su opinión cuenta. Ahora bien, declara que el slStema ck cono-
del apuro, y agrega: "'Estos señores van a meter mano en las obras de La Met- cimientos hwnanos enunciado en d prospecro no es sino un calco dd de _Bacon,
trie, Diderot, Les caracteres, Les Moeurs y otras obras de esta dase". 1 3 º es decir, un plagio. Con gran sentido dd suspenso, anuncia para el número
Apenas publicado, en octubre de 1750, d prospecto de la Enciclopedia redac- siguiente la puesta en paralelo dd prospecto y dd fumoso libro de Bacon, De
tado por DiderOr suscita muchos comentarios. Su objetivo es exponer el Ja dignitl et tk liu:croissanrot tks scimcts. 108 Promesa cumplida: el artículo
104
plan de la obra y hacer agua la boca de los futuros suscriptores. Las Nou- siguiente, muy derallado. prueba la semejanza exrrema entre el plan de la
velles littáaires es el primer periódico que se hace eco de él. El texto de Ray- Enciclopedia y el trabajo de Bacon. No sin ironía, concluye: "El sistema de
nal es un aviso publicirario: "Si juzgamos esca obra por el anuncio, por las per- este erudito inglés ha sido seguido punto por punto y palabra por palabra por
sonas que en ella trabajaron y por los gastos que se han hecho, será una obra nuestros amores".'°' Al insistir sobre la falta de novedad de la Enciclopedia anun-

100
Buffon, Connpondance. op. cit., p. 47. lC!'.i 16 de noviembre de 1750, pp- 486 y 487. Raynal es amigo de: Diderot, Ycomo todos
101
Esta cana dd 15 de enero de 1750 fue publicada por J. Rogcr, op. cit., pp. 252 y 253. los amigos de los cnciclopc:disas. cl:um. su enrusWmo. Buffon luce lo mismo en unl. cart2 a
La respuesu de Buffon, con fecha dd 12 de manp de 1751, figun en la Cormpondance ini- formey d 6 de: diciembre: de: 1750: .. Esa obn, cuyos :wtore:s me comuni~on varios ardculos,
dire, op. cit., p. 5 l. sccl muy buc:m.'". Biblioteca Jagidlonska. colección de autógnfos. Publiada por J. Mattc:r,
Hll Caru dd 24 dC abril de I 751, ilnd., p. 53. Buffon prosigue así: .. De ciento veinte doctores Lrttm a pum= foldfra. 1846, pp. 371-373.
1 ~ Mmure, abril de: 1751, PP- 41-73.
reunidos., ruve ciento quince, y su ddibera.ción conriene incluso dogios, los cuales no me c:spe:rab:¡·.
1113 101 Gm de Didc:rot al marqués D'Adhénur dd 24 de noviembre de: 1750. "La. corrc:spon~
Carra dd 27 de febrero !175 l]. BN, Ms. NAF l 0398, f. 64-65. La raracrbn (1750) era
un libro de mad:une de Puisieux al cual Diderot había sin duda prestado la pluma. En él se cri- dance inédite d'un ami des philosophes a b cour de: Bayreutlt, c:d. de: E. Mass. Snuiia on Vol~
ticaba d Elsai de philosophie mora/e de Maupertuis. raire, núm. 107, 1973. pp. 87 y 88.
1
°" fJ Prospmus anunciaba diez volúmenes (de los aules dos eran de l.imin45) cuya publi- ioa jo11rnal de Trivoux, enero de: 1751, pp. l 88 y 189.

CJ.ción debía escalonarse entre mayo de 1751 y diciembre de l 754. IO'J !bid.. u. P· 317.
MISERIAS y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 429
428 SIN PARES

cor de la LibrerÍa y colega suyo en la Aca4emia de Ciencia_s, 112 pues el~~umal de


ciada, Benhicr asestaba un golpe doble: cacheteaba a los autores y desalen- /¡¡ !ibrairieanuncia la publicación de la segunda carca de Did~ror como un~ obra
taba a eventuales lectores. Para explicar semejante agresión, a menudo se ha · · · " blicada con el permiso de Malesherbes e impresa por Simon,
muy JUICJOSa , pu . , .. . , ¡¡4 r

invocado el remor a un "producto" que competiría con el Dictionnaire de Tré- im resor del Parlamento.! 13 El ro no sigue subiendo y la polemica co~unua, }
vot¡x, o también d despecho dd padre Berrhicr por no haber sido convocado P . , d ¡ 'bl" A uyo el padre Berrhier se con-
suscica el creciente interes e pu ico. pesar s . • . " . .
para redactar los artículos de teología. Pero, como Dideror no era un desco- virtió en d mejor agente de publicidad de la Enaclopeduz:. La lis~ d~ :.~~np-
nocido parad jesuira, quizásimplemenre quería desalentar un proyecto impreg- ba: eran 1 002 en abril de 175 L 1.431 en el mes de ¡uho .
rores a umen[a · . , J
nado de una ideología que juz,,oaba peligrosa. D'Alembert, a quien el Joumal de Barbier atnbuye errone_amente a pater-
Dideror se irrita por el ataque y publica irunediatamenre una respuesta mor- nidad de las dos carcas al padre Berchier,116 se regocija noc~r,1amenre_por esta
daz.110 Comienza burlándose del padre Benhier, pues reserva sus flechas para lémica con los¡· esuicas. De humor batallador, evocalacuestJ.on en vanas opor-
los mejores (Bolingbroke y Monrcsquieu) y sólo prodiga el incienso a los escri- po · · · fa.ne a Cramer:
runidades. El 15 de febrero, en pleno fuego, anuncia casi tnun e .
tores menos conocidos: "'Esa muchedumbre de autores modestos no puede y
no debe ir a la inmorralidad sino con nosotros". Luego, lo acusa de mala fe, . d. d. e Trev'oux no evaluaron el Prospecto tan ventajosamente como
Los peno 1sras . d d
dado que e1 prospecto anuncia claramente su deuda con Bacon. Por último, usred. Condenaron la obra antes de que se publique. D1derot acaba e respon er-
le aconseja esperar la publicación de la obra antes de ejecutarla. Para mostrar 1 con dos carras en las que el padre Berrhier, autor del extracto, es tratado como
es Ad¡.unro' a sus carras un aráculo de la Enciclopedia [Ane], como para pro-
la novedad de la empresa y desmentir al padre jesuita, Dideror adjunta a su se merece.
117
cana el artículo "Arre", que él mismo ~ctó, uno de los mejores del primer vacar y desafiar al periodista.
volumen.
En vísperas de !a publicación del primer volume_n, pare:e convencido de que
Irritado, el padre Berrhier replica sin dilación en la siguiente edición dd
. .da d de armas está del lado de los enc1clopedmas:
1asupenon
periódico. 111 La amenaza apenas está vdada: "Dideror es un hombre de inge-
nio, y sentimos placer al recibir sus ct.ndS cuando versan sobre literarura. Orcas
materias son más peligrosas, él lo sabe". Ésta era una manera de recordar el epi- od las sesiones de la Academia
112Malesherbes D'A.!embert figuran como presenres en e as . _
sodio del torreón dt: Vinccnnes. Luego, prosigue con un zarpazo: uConocemos . . dy9 d oyd 10 de febrero de 1751 (Actas de la Academia de 17)1).
de Ciencias entre e ener
a muchos de esros señores de la Enciclopedia:, hacemos mucho caso de ellos 113Ildefebrerodel75l,f.25r". fib d 1751
u' Joumal tÚ Triuoux, marzo de 175 1. De esta época -fines de enero- e rer_~ e . -:
[... ]. M. Dideror ha dado una singular prueba de modestia omitiendo poner
daca una carta de D'A.!embert a la marquesa de Créqui en la que se ev~ una ges~o~ aun m~
sus nombres junco al suyo en el fronc.ispicío del prospecto. Escos nombres radical de esre último y de los libreros de la Enciclnpediaante Malesherbes: Se rrara ~ tr a ro_gar e
habrían emanado un brillo que empañaría d suyo". Malesherbes que detenga el Journal de Trfuoux, pues se burla de todos nosorros; e aqui una
Indignado, Dideror reromasu pluma para no dejarle la última palabra al padre :cción muy osada. Los libreros me rogaron que los acompañara, pese a qu~ n~ m..e pre~u~a
Berrhier. Su respuesta a la respuesta es dd día siguienrc, d 2 de febrero. Es muy mucho b cuestión; no es demasiado malo arrastrar por el fango a un penod1sta . Car ººº

probable que D'Alemberr haya hecho algún comentario a Malesherbes, direc- Drouot 27 de octubre de 1761. al 'br h b'1
111 ~hur M. \Vil son, op. cir.. p. 109. El artículo "Arte", presentado p~ 1co, ya ~- ~ su:-
citado reacciones positivas. Formey !e había dedicado un artículo muy elogioso en su iano, a
Bibliorhequ~ impartiale, de enero-febrero de I 751, 111, PP· 306 Y307.
110 Carm¡~na. op. cit., c. I, pp. 1OJ.J07. Aqudla úttrr cscrif2 en enero es anunciada
H6 Volumen v, febrero de 1752, pp. 169 Y 175. . . d
entre fas nuevas publicaciones por d Joumllf tÚ la librrtiriedd 4 de febrero de 1751. (BN, Ms. .. ., l . 2-1 En una segunda cana, escnta un mes mas tar e,
n7 Dix-hiutr"tme suc e, op. cit., P· ) · . d" .. n
h 22 J 56, f. 30v<>.j.) D'Alemben J:lITlenra que Cramer no haya podido leer las can:is de D1deror, pues, ice, so
111
Es un "agreg;¡do• al bs Mhnoim dr Triroux. con fecha dd l 0 de febrero, m, pp. 569- muy buenas" (p. 253).
578. Vé::lle J. N. Pappas. •&nhio-'s Journ:J de Trévoux ... ", op. cit., p. 173.
430
SIN PARES
MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 431
El padre B[errh· J
Enc1C!JJpedia en :~r s~ ,m:rece la manera en la cual fue tratado. Si denigra a la
de dos exr peno~ico, !e reservo para el segundo volumen la comparación de lectores cultivados aumenta sensiblemente. Por su parre, los grandes perió-
Eso , d_racr~ds conrra~1cronos gue él hizo del viejo prospecro y del nuesrro iu dicos, rales como el Mercure de France o el Joumal des savants, tienen que
sera ivern o. Escnbí un arrícuJ A . d . sarisfacer a un público cada va más ávido de novedades. Este interés común
RRPP. Tenemo . . , o, nt1po er, que no pondrá contentos a los
5 qu1n1enros arnculos , · d.
arrículo Chinoís Co •.c.. . como m1n1mo a su zsposición; entre otros, el beneficia a los periódicos, pues no esrán en absoluto obligados a hablar de un
, n¡ ..czus, ere. Pero no seremos nosotros los agresores y libro. En función de su fama, de su esrarus social, del contenido de su obra, el
remos morderlos sin com rome , procura-
con mayor consideración.f19 remos. Me parece que deberían habernos tratado auror puede o no tener la esperanza de figurar en la rúbrica de las Nouvelks
Üttéraires, restringida al anuncio de las últimas publicaciones y, quizá más ade-
Diderot y D'Alembe b · b . hnre, obrener un artículo de varias páginas. Los académicos tienen una gran ven-
. N rr su c:snma an la tenacidad de los jesuiras y su poder p taja, sobre todo los de París, pues están estrechamence vinculados a la redacción
suas1vo. 0 eran ho b d. . er-
"120 . m res ispuestos a de;arse "dar lecciones" o "rid1.cu]· del Journal J,, savants. La mayoría de las veces, el periodisra anónimo se con-
zar sin responde Ll · ¡ . 1-
,,i r. egara e momento en que harán a l
insolen res. Las Nouvelks eccli . . , p gar a cuenra a esos tenta con resumir los argumenros del libro para dar al lecror una idea de su
1: derán hasr . . . s1asttques, mas len ras para reaccionar, no respon- contenido. Evidenremenre, no rodo el mundo cierre derecho al mismo rraro. A
.¡: a pnnc1p1os de J 752, con morivo del escándalo de la resis d l b
los académicos de provincia no se los rrara tan bien como a sus colegas parisi-
d e Pra d es. Por pn . . . . e a are
. ] :era vez, 1esunas YJansen1sras harán causa común en los di _ nos, pero mejor que a quienes no rienen ningún título. De ahí, la utilidad de
nos conrra os encic1o d. y a
ir•' e ho de aque Uos.
pe isras. , esra vez, la guerra parecerá girar en prove- tener amigos o rdaciones en los periódicos. Las disercaciones de la joven Aca.-
demia de Béziers habrían tenido pocasoporrunidadesde ser evocadas en la prensa
si no hubieran sido anunciadas y recomendad.as por Mairan. 121 Es al mismo
Su majestad la crítica Dorrous de Mairan a quien se diñge Cramer cuando se publica. su enorme Traiti
des courbes. 121 Gracias a esta poderosa recornendaci6n, la obra, considerada
Los aurores no esperare l - l?SO incomprensible para los no especialistas,"' es alabada en grado sumo por Mont-
tuvo en 1 ¿·fus·, d n e ano para apreciar el papel que la prensa
a _1 ion e sus obras. El envío de libros al estrecho círculo de col carville en d Joumal des savants. 114 Asimismo, gracias a sus relaciones amisto-
gas y conoc1do.s- ya no es ufi · b e- sas con Fonney, obtiene de ésce un artículo en la Bibliothtque gennam"que. 125
s c1enre, so re rodo en una época en que el número

11
~ Se [rara dd Pro rmu · 121
Carra de Mair.in a Bouillet dd 17 de junio de 1736. op. cit., pp. 163 y 164.
P
D 'Al em berr hara. esta comp publicado en 1745 por d primer}' eflmero equipo de Le B
·· d p _r_ • retan. Cana dd 5 de agosto de 1750. Cramer encargó 2 Mairan distribuir los ejemplares de su
. , _ ar:aoon en ro<ioo al tercer volumen de la En ·lo J:_ J.?!
pu bl 1cara. en 17)3. ne l_P(UJJJ.. que se
libro a las personalidades parisinas, y le pide que envíe algunos al Joumal dn sava.nts, ·en aso
119
Cana de Cramer del 15 de · · de que alguien renga a bien hacer un a.rrlculo y considen.rlo con indulgencia". sru. Ms. Fr. 657lb,
la publicación dd primer vol Jun1oddo all7Sl, o¡. cit., p. 254. Algunas sonanas después de
sob" F, f. 68 y 69.
veremos cómo hablaremos dd 1
umen, vu ve [ema en una carra
S di .
ema. e ce que com1enz:m a camb · d
ª madam e DuL 0-rr-
cuand: "Ya
h
123
Aqud libro de JT12tcmáticasuperior era demasiado arduo parad viejo Fonrcndle, y Mau-
rado con mucho cuidado d . l iar e cono. os emos aa--
perruis había renunciado a leerlo. Sólo dainur, D'Alcmbert, Euler, D. Bernoulli y Réaumur
los demás \'Olúmenes,- entr~ y- r~er,~o ! umen, dp_ero ~º-~e mu~rran agradecidos. Tenemos, en
. anH.:wos a su 1Spos1aon· Chinos, Co fu · Retó . . podían 2f>reciar d alcmcc dd mismo.
nismo, ere.". Carra (fin de junio-julio de 1751) ·ru. d , n oo, nea, Moh.. 124 Cana de ty{airan a Cramer dd l l de febrero de 1751 (BPU, Ms. Supl. 384, ( 320). El
núm. 808, marzo de 1994. roum1 en Cat:ilogo Charavay, año 141,
l'a l articulo se publicó en d número de enero de 1751, pp. 43-5 l.
• En a carra a Cra.rner dd 10 de septiembre de 1751 D'AI b . .. i:?<J El 20 de ocrubre de I 750, Formey le agr:i.dece d envío de su libro, le confiesa que no
mas b. corre, pero después de h b . d al ·. em m escribe: No le hici.. entiende demasiado y le ;l.tlUncix "Acabo de envW un ei:uaao de su libro a la Bibliothtquegtr..
a er casnga o p:i.dre Bcrrh -
la sociedad en d Arr ~ O · _ ier, pusimos un poco en ridículo a
e · 'f· C!t., p. 2)6. maniquepara d último rrimesrre de este año, pero ru\•e que copi:ir su prdicio, y advertir~ lec-
tor que lo estaba copiando". Bricish Lihr.uy, Ms. add. 23899, f. 60 y Gl.
,.

432 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 433

A principios de I 750, el periodismo literario cambia de estilo y de conte- por lo menos, canta importancia como el del periódico. En tanto que los
nido. Junto a instituciones como d Mercurey d jouma.i des savants, surgen nue- múltiples redacrores del Joumal des savants o del Mercure permanecen anóni-
vos periódicos que seducen a1 público por su tono más directo y menos con- mos, los nombres de Berthier, Fréron o del abate de La Porte encarnan sus
vencional. Marcan d nacimiento de la verdadera crítica literaria, la que ya no respectivos periódicos. Este último, que en un principio colaboró en las Lettres
se conforma con resumir el contenido de una obra y añadir una frase de apre- de Fréron, crea a su vez un periódico propio en 1749; sus Observations sur fa
ciación al final, 126 sino que argumenta d dogio o la crítica dd libro. El ard-. littérature moderne 130 son resueltamente volterianas, y están en las antípodas de
culo así concebido se vuelve más interesante para el lector, pero más arries- las úttresde Fréron, la cuales perpetúan el odio de Desfontaines contra el auror
gado para el autor. La personalidad dd periodista, sus prejuicios -ideológicos del Préseroatif
o estéticos-- se imponen cada vez más abierramenre. El periodismo a la manera El abare de La Porte es el primero en hablar a viva voz de la presión que los
del abare Desfonraines 127 --quitando los excesos y los ataques personales- es autores ejercen sobre los críticos y de la necesidad de resistir a ella. Esta denun-
aquello que ahora llama la atención del público. No es casual que el hombre cia produce un escándalo, tal como lo refiere el Joumal tÚ la librairieen la fecha
que mejor encarna la nueva critica sea Fréron, 128 ex jesuita como Desfonrai- del 1° de julio de I751:
nes, junto al cual aprendió su oficio. Colabora en las Observations sur quelques
espri~ modemes hasta 1743, y partjcipa en la creación del periódico siguiente, En su hoja 16, el abate de La Porte ha tenido la idea de bromear sobre los autores
]ugnnmts sur quelques ouvrages nouveaux. Allí es donde Fréron, hombre de gran que le enviaban sus libros 131 y que: algunas veces lo inviraban a comer una po!la.
cultura y de rigor, aprende la causticidad y la temeridad. Cuando en 1749 .. ¡Y bien, señores, exclama en sus hojas, quédense con sus libros y con srn po!las!"
129
crea su propio Periódico, Lettres sur quelques icrits de ce temps, ya habfa Esto fue considerado ran llano, tan desagradable y tan bajo que ahora lo llaman e!
abare Polla. Todos iban a lo de Duchesnes [el librero] a pedir la Fevífle lt la pott-
comprendido que, para ser poderoso, d crítico debe ser temible y no debe tener
larde, y ésa se vendió más que las otras. La broma llegó aún más lejos: alguien
miedo de exhibir sus gustos en la medida en que los justifique. Asf, adquiere
envió al abare La Porre una polla podrida envudta en su hoja, comunicándole que
una reputación y un público fid. El nombre del periodista tiene entonces,
no se le podía haber mandado peor polla ni peor obra. 132

i21S "fj pe.riodisa no pretende hacer una obr.a original; se defiende incluso, la mayor pane
Se notará que en aquella época el escándalo residía menos en las presiones
de las veces, de tener una opinión personal. Arrincherado en su roJ de informador, o:pone. que en el heCho de que el crítico se hubiera atrevido a develar el secreto ... Por
~e. pero no juzgii. Tal es, al ~0$, la teoría. d idc:21 _tanta:s: VCttS evocado.• Jean Ehrard y lo demás, todos registraron 1a advertencia de La Porte. Los autores de la segunda
Jacques Roger, "Deu.x périodiquc:s fun91is du XVIII" siede: Je fauTMÍ da JavantJ et les Mfmoi- parre del siglo le responderán ya con halagos, ya con amenazas. En ese sen-
ra tk Trtvcux", en Liurr: a s«iitJ dmu la Frrmre IÍJl XVlff sikk, 1965, r. 1, p. 33.
111 tido, la correspondencia de Sarnuel Formey es reveladora: redactor principal
Este abate libertino, autor conocido de La VolrairomanU (1738) hizo coda su tumul-
ruosa arn:ra en d pefiodismo. Desde 1723 ha.rn In7, dirige d JounutÍ tÍLJ Mvants, luego es de varios periódicos 133 importantes en Prusia y en Holanda, recibe de los más
excluido dd mismo. Funda O~m rur ks krits ~n (1735-1743). Tras la suspensión
de ~e último, crea Jos fagemmts nu 'f'U/pu:s tnniain ntnJWJm:r en 1744 con Fréron, y muere
en diciembre de 1745. Su cono mordaz y sus innwnenbles po!6ni~ contribuyeron en buena 131
' 1749-1754.
medida al éxito de sus periódicos. 131
F.n aqudla época, el envío de libros a un crírico era considerado como una inYitación
i::ii Elie-Catherine Fréron, nacido en 1718 en Quimper, rdizó sus estudios con los jesuiras dd autor a hablar de él, y, por ende, como una presión.
en Louis--!e-Grand. Comenzó su noviciado de la Compm.ía de Jesús. pero no lo tenninó. 132
BN, Ms. Fr. 22 156, f. 84v"- 85r".
119
1749-1754. La publicación de las úttm fue intcmunpida varias veces a Cltw. de atr iH J. H. S. Forme}' (t 711-1797) comenzó su carren como periodisra en 1735 cob.borando

ques demasiado personales, en P"'rricular contra los filósofos. F.n 1754, cam~ian de úrulo y se en la Biblioth?q11e gtrmanique, a la cabeza de b cual se pone en 1746 (iVorwe/& bib!iotheque
convienen en !a Annie littlrairr, que pe:rdurar.i después de b. muerte de Fréron hasra 1790. germanique) hasta 1759. Crea a.simismo otro periódico en 1750. La Bib/iotheque imp.1niale,

1
1
j
MISERJAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 435
434 SIN PARES

Orros, como Condillac, muesrran una excesiva humildad frente al crítico. Las
grandes escritores franceses carras de corresanos. A modo de agradecimiento
carras que le dirige con motivo de la publicación del Traiti der snuatiom y de
por el envío de sus propias obras, basranre mediocres por cierro, Buffon no
los artículos marizados que Formey le consagró son de esre ápo: "Las refle-
duda en adularlo:
xiones que ha hecho sobre mí son muy juscas, muy finas y están muy bien desa-
rrolladas. Sería deseable que los periodistas supieran. corno usted. añadir nue-
Quería escribir a M. d presidente de Mauperruis que le pida a usted un fu.ver para
mí. Podría haberle dicho al mJsmo tiempo la panicular estima que he concebido
vas luces a las marerias de las que dan cuenta". 137 Seis semanas más tarde, tras
por usted, señor, y d caso que bago desde hace mucho tiempo de las producciones un nuevo arrículo crítico de Forrney. agradece humildemente y se perrnire
133
de su espíritu. Usted piensa con una facilidad y una fecundidad que me cautivan, defender su hipóresis de la estatua humana limírada al olfaro. Un tiempo
y escribe como piensa. Leí Les songes, la Eástmce tÚ Dieu, etc., con mucho placer, y más tarde, le pide a Formey que le envíe sus reflexiones: "No dudo que diesen
tengo ganas de ver lo que ha escrito sobre mi libro de historia natural. lugar a tratar nuevas cuestiones""'. Fin al mente, rras las o b'J~c1ones
. de Formey
al Traitl des anímata, Condillac responde: "Me sienro muy halagado, señor,
Un poco más lejos, le habla del prospecto de Dideror y subraya: "Lo nom- por el rrabajo que usred se toma al hacer exrracros can detallados de mis obras,
bran a1li, señor, con Jos debidos elogios, y no sólo en tanto autor, sino tam- y no se puede estar más agradecido del caso que usted hace de ellas, Me mos-
bién como a un caballero que ha sacrificado sus beneficios individuales en traría desagradecido si no adoprara las reflexiones con las cuales usted comienza
pos del bien público".'" el exrracro". 140 Y en una carra privada. Condillac reconoce:
Sea cual fuere la parre de legítima corresía, algunas carras dirigidas a Formey
dan cuenra de esra adulación servil, corno la siguienre de Monresquieu: Sus objeciones sobre la invención y sobre d insrinto son muy fuertes. Me ha tomado
por mi lado débil, y me ha hecho pensar[ ... ]. Le estoy muy agra~ecido por su aren~
He leído, señor, demasiado ra.rde el bdlo cxrracro de Del espíritu de las kyes publi- ción al enviarme los cnractos que lo conciemeh.. Sienco el precio de las buenas cri-
1 1
cado en La Bibliotheque impartiale que hice traer de Holanda por la sola repura- ticas, me agradan y aspiro a sacar provecho de dlas. "4

ción de su nombre, pues siempre he buscado sus escritos como quien suele buscar
la luz. Hace riempo que anhelaba el honor de su amistad y no era suficienre para Esta declaración debe remarse con circunspección, sobre codo si ~ruamos en
mi, ser su co 1ega. "'Ah ora b'1en, senor,
- me parecio., ver en esre exrracro que usred la durísima polémica con Buffon sobre este mismo tema ...
tenía bondad para conmigo; y me sentí halagado por la idea de que usted no habría Mientras que algunos aurores se dedican a obrener los buenos favores de sus
dicho canras cosas buenas del libro si no tuviera algún sentimiento de benevolen- críticos, otros eligen una accirud ofensiva, no necesariamente más digna. El
cia por su autor. He aquí, señor, lo que me determina a escribirle. Los grandes hom~
bres como usred son muy solícirados; rodas le hacen insinuaciones. 136
137 Carta dd 2 de agosto de 1755, publio.da en d t. 11 de los S(}llvenin ... de Formcy, op.
cit., pp. 290-292. . .
J}Z Carra dd 20 de septiembre de 1755, ihid., pp. 292-295. Forn1ey 211ou a coounUJ.c1ón
que dirigirá ksra 1758. Colabora además en diver;;,, n:visus literarias. Conrrariamenre a Fré- de las mismas: ..Acrualmence, sigo sin ver en todo esto otra cos.:i. que una petición de princi-
ron, que jamás salió de·su papel de crítico. Forrney ruvo la debilidad de querer publicar sus pro- pios". Afude: .. He recibido algunas cmas más dd abue Condillac (... J. No encuentro en ellas
pias obras, y por ende, esruvo asu va en la posición de querer crhicas favorables ...
más qut' controversias estCriles". .
l.H Cana del 6 de diciembre de 1750. Biblioteca Jagiellonslu, colección aurógrafa, publi~
13 -J Grra del 22 de diciembre de 1744, publicada por J. Matter, pp. cu.• pp. 406 r 407 ·
cada por J- Marrer, op. cit.. pp. 371 ~373. 1.w Carr.i del 25 de febrero de 1756. publicada por la Bihliot!Kqtu impartiitk (1756) Y por
13
' En la Acadt:mia de Bedín desde 1749.
P. Bonnefon en d Amateur d'autographes. 35 aii.os, 1902, PP· 201-205.
L<& Cato del 30 del octubre de 175 l. Corrrrpondancede l\-1ontesquit'u, ed. NageJ, op. cit.,
141 Grl:i dd I 1 de mayo de 1755. Biblioteca Jagidlonska, colección Varnhagen f49J.
p. I399.
MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 437
436 SIN PARES

punto débil del periodista era su censor, pues njngún artículo y ningún libro Por cierro, D'Alembert encarna en su persona la unidad del saber, es decir, la
podían publicarse sin pasar por las horcas caudinas. La libertad de expresión unidad de dos culturas, científica y humanisra. Y Roland Morrier tiene razón
estaba esrrÍctamenre enmarcada por los agentes de la Librería que debían velar en desracar que es "una de las expresiones más prestigiosas de esca aspiración
para que no pasaran acusaciones a las autoridades, ni ataques personales. Inú- a la sínresis" . 143 Pero el hecho mismo de hablar de síntesis supone la reunión
til precisar que el escritor, al igual que d periodista, esraba a merced de la estu- de elemenros previamente diferenciados. El inmenso prestigio de D'Alembert
pidez o de Ja arbitrariedad del censor. En varias ocasiones, los filósofos, no se debe a que se destaca en dos ámbiros muy diferentes, y no a1 hecho de que
pudiendo hacer e.aliar a Fréron, recurrieron a la supresión de sus hojas. El crí- borre sus fronteras. El maremático se revela escritor; el especialisra en cálculo
tico incluso padeció en dos ocasiones los rigores del embascillamienro. No· inregral también es un filósofo, un humanísra e incluso un político. El esratus
hace honor a Marmonrel. D'Alembert o Volraire haber acorralado ranro a Males- de D'Alembert es pues doblemente excepcional en la historia de los inrelec-
herbes para reducir a silencio a su enemigo más virulento, aun cuando los ata- ruales: no solamenre es uno de los últimos en poder jactarse con toda jusri-
ques de este último por momentos habrían podido consriruír una amenaza para cia de Jos dos tírulos, el de cienrífico y el de filósofo, sino que logra la excep-
la libertad de los mismos. En cambio, no se puede sino saludar el coraje de cional hazaña de conjugar la admiración del público y el reconocimiento de
Fréron, que jamás transigió con sus opiniones monárquicas y católicas, lo cual sus pares. Si bien, gracias a él, fue posible tener por un momento la ilusión
le valió el odio de los filósofos y de los progresistas. Dio, más que nadie en aque- de que el recinro de la Academia de Ciencias se abría al público de los filó-
lla época, canas de nobleza a la crítica literaria, y encamó un periodismo intran- sofos, en realidad, sucedió lo conrrario. La Academia se encerró en un mundo
sigente. Pese a los accidentes dd recorrido, d caso Fréron testimonia el inmenso de especialistas, y la filosofia echó a volar fuera de sus muros. Todo el genio de
poder del periodismo. Será necesario todo d talento de Volraire para desesra- D'Alemberr consiste en haber sabido ser el primero adenrro y afuera: primus
bilizarlo. No obstante, es cierro que no era tanto al crítico literario como al in ter pares en la Academia; fundador. y encarnación, junro con Dideror, de la
enemigo ideológico a quien Voltaire habla apuntado ... y alcanzado. nueva filosofla francesa a los ojos del público.

L\ GLORIA EN ESTADO PURO Reevaluación del prestigio intelectual

La publicación en 1751 del primer volumen de la Enciclopedia, precedido del A partir de 1749, en la Academia Francesa se alza una voz que recus~.:a pn.
Discours priliminaire de D'Alembcrr, marca un giro decisivo en 1as clasifica- minencia de filósofos y científicos sobre los hombres de letras, de los 1ncelec
ciones inrelecruales. Sean cuales fueran los desacuerdos futuros entre Diderot ruales" sobre los escritores; se sobrentiende: de la Academia de Ciencias sobre
que en el pasa do o btuvo e:n-
' .
. 144
Y D'Alembert, el Discours préliminaire funciona como manifiesto del nuevo la Academia Francesa. Es la voz de Manvaux,
p~ido de I~s filósofos. Que sea la obra de un científico prestigioso, que sea
la 1ntroducc1ón a un diccionario de las ciencias y de las arres, nada de eso
debe engañarnos. El_ científico ha dejado el lugar al filósofo. La irrupción esrre- HJ .. La place de d'Alembett daos !a linérature des Lumieres", en jran ~'A!embrrt s<1va~t rt

pitosa de D'Alemberr en el territorio filos6fico no es una prueba de Ja unici- phil.osophc ponrait lt pl11sirurr 11oix, Centre international de synthi:'.se, Ed1non des Archives
142 Contemporaines, !989, p. 18. . ,
dad de la culrura sino el principio de la distinción enrre ciencia y filosofía. 1H Se trata de llS rres lecturas realiza.das e.l 25 de agosto, el 25 de septiembre de 17q9 Y el

25 de agosto de l 750, rodas ellas reflexiones sobre bs distintas ~as~ de geni~. Te_ma probable+
11
• En d sentido en que lo piensa C. P. Snow en su libro Ln Dncc Cuftt,m. Paris, J.~). Pau+ mente abordado ya en 174-i en una lecrura que i\·larivaux habfa murufado Rijlextons sur les dif
ven, 1968. ftrcnus sones de Gloiu, c~·o re."i:ro se ha perdido.
438 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 439


ros inmensos
1-iS ah
y 'jUe ora rodos uaran con mud1a condescendencia. 146 Hom- continuo con la sociedad que para nosotros oficia de escuela. En cambio, la
bre de teatro y novelista, probablemente sufre, como Volraire, viendo su arte filosofla y las ciencias abstractas no son can necesarias y no se aprenden "sin
subestimado y a los autores privados del prestigio que se confiere al erudiro. un estudio particular en el que la sociedad no es de ninguna ayuda. Ése es
E! 25 de agosto, día solemne de Saint-Louis, Marivaux pronuncia un gran rodo el misterio de la extrema resistencia que nos oponen. No hay mayor
discurso sobre Corneille y Racine, 147 que sirve de pretexto para plantear la 1 8
surileza en eso". • Por lo tanto, el don para las ciencias o la filosofía sólo esta-
pregunta: ¿por qué los filósofos son más respetados que los hombres de letras? blece una diferencia de grado encre los hombres, y no de naturaleza, como se
¿Por qué Malebranche y Newton son más encomiados que Corneille o Racine, riende a hacer creer. Si la sociedad nos enseñara desde pequeños a convertir-
cuando en verdad unos y otros consriruyen la riqu.eza de la humanidad, y nos en macemáricos o en astrónomos, estas ciencias no nos parecerían ni
cada uno decenta una parre del saber humano? Según Marivaux, la ciencia de sublimes ni misteriosas ...
los escritores es la del corazón humano, equivalente en dignidad a la filosofía. A través de Corneille y Racine, Marivaux hace una defensa pro domo. O
El tratamiento preferencial acordado a los filósofos y a los cienúficos proviene acaso no habla de sí mismo cuando evoca a
de la ignorancia del común de los hombres, que respetan aquello que no com-
prenden. El conocimiento del alma humana, piensan rodas, está al alcance de esos grandes genios a los que a menudo se llama ·espíritus cultivados'; esos críticos
cualquiera, mi:ntras que los otros requieren un dificil aprendizaje. Sin embargo, serios o bromisr.as de lo que somos, esos sublimes pinrores de las grandezas y las
responde Manvaux, del hecho de que una ciencia sea más fácil de aprender miserias dd alma humana ( ... J. Pongo a Corneille y a Racine entre los más respe-
no se deduce que sea menos profunda. La facilidad que hallamos al apren- tables de esca ciase, sin mencionar a los de nuestros días, a quienes aún no es riempo
de cirar en público, pero a quienes la posreridad desagravíará del silencio que en
derla nos disimula su profundidad. La ciencia del corazón humano es tan nece-
estos días~ sobre d.Jos; y la envidia contemporánea, que los alaba a su manera, .
saria y urgente que todo hombre la aprende desde temprano en el contacto
los desagravia desde ahora irriclndose conc.ra dlos. 1"'9 i
¡.

145
Sus úlrímos grandes éxiros serán de los años rrcinra.. En 1735. la Mm confidmu es un No sin amargura, adviene que la admiración que rodea al filósofo llega hasta
¡;
~.unfo rotal•.~o dos aiios más rarde, su obra maestra, LN jtnJ.fifl confidnua rolo obtiene un
exito de presagio. Por arra pane, sus dos grandes novdas, La vfr dr MnrinnM(l731-1745) y ú
la veneración, en tanto que la que se manifiesta por el escritor es mucho más ¡"
familiar, y lo honra mucho menos. 150 Í'
papan l'_arvmu (1734-1735) tuvieron un éxiro público enorme, pero no el reconocimiento dd
mundo .mrd~ Las ~de ~rdier que anuncian la publicación de las panes 9, 1O, J l Curiosamente, el abace Raynal, que asistía al discurso de Marivaux, hace "
de Marumn.e lo califican ~e peque na novela que tendrá su lugar en las biblioreos y en los gabi- un resumen sucinto pero enrusiasra. Marivaux, dice, nos ha deleirado con
netes de !as personas cuno.sas de las obras de este género". Caru núm. 50, 14 de diciembre de
una disertación: "Dijo cosas muy finas, profundas, agradables, que se adivi-
1741 en Lmra mr in Ajfaim du tnnp¡, ed. de H. Duranton, París-Ginebra, Champion-Slat-
kine, 1993, p. 673. nará fácilmente. El público, que desde hace mucho tiempo parece peleado
1

• ~ ~e ~rincipio~ de 1740, es bien visr:o burlarse de sus obra, cuyo esrilo es propio del de
pnncipios de 51glo. Se dice que es un ..espíritu culriva~o", arnanendo, superficial. Se le reprocha iu Conrintl3ción de su lecrura. los días 25 de septiembre de 1749 y 25 de agosro de 1750,
ser ~o Ypoco OJ.tural. Los filósofos los jm.gaban severamente. Buffon decía que únicamenre op. nL, pp. 478-492.
l~ ~pinrus pequeños y·los afecrados podían admirJrlo. Mat1penuis le rogaba a Merian, un aca- l-t'J !bid., p. 471.
demico de ~lín: que no imirara a Marivaux, y Volraire habría dicho de él '"que se dedicaba a iw F. Ddoffrc y M. Gilot tienen absoluta razón en subr:¡yar que Mariv:i.ux no hacía. más
pesar cosas 1llSlgniiicantes en una tela de araña". Correspondance hftiraiTe, phiiosophip~ a cni-i- que recamar ideas que ya había expresado creína :tiios anees. pero que, desde entonces, b. sittl3-
que, de Grimm, ed. de M. Toumeux. vol. IV, p. 179. ción de los escritores se había agravado: "Por codas parces, los filósofos h:i.n ganado rcrrroo. Los
l-ll &jkxión ~1r l'ap~t humain ii l'occasion tÚ Corntilk et de Raáne, publicadas en 1755 en gr:mde:s éxitos de ventas en las librerías: corresponden• obras t:a..les como Mbnoim sur In insrc-
d Merrurede abnl y reed1radas en Jouma10: u orovra di11ena tÚ Mariw:ra:, ed. de F. Ddoffre y tN de: R.éaumur. o la célebre Hiitoi" nillUrdle de Buffon. cuyos eres primeros comos son recibi-
?o.-1. Gilor, París, Garnier, 1969, pp. 471-477. dos con entusiasmo precisamente en d momenro en que Marivaux escribe~. Op. cit.. p. 468.
·---~----- -----·······-------·------------

SIN PARES MISER1AS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 44I

con este amable autor, se reconcilió con él en esta ocasión. Nunca he visto Hemos visto a la virtud huir a medida que sus luces se elevaban en el hori-
nada tan aplaudido. y he visto pocas cosas que merecieran ranco serlo". 151 zonte".155 Elogio de Esparta contra Arenas la viciosa. La crírica de las ciencias,
No son tanto Jos aplausos de la Academia Francesa y de su público lo que ue nos alejan de la naturaleza y, por lo tanto, de la virtud, abarca el conjunto
q al . ' R d.
puede llegar a sorprender sino los dd periodista que pertenece a la sociedad de las actividades intelectuales. Como cu quiera en su epoca, ousseau no 1s-
156
de los filósofo.. Cuando, seis años después, d discurso se publica en el Mer- ringue entre ciencia y filosofía, sino que las asocia a las arres y a las letras
cure, son los propios amigos de Marivaux los que muestran desdén. Al viejo por el origen común de ambas, el ocio, y por sus efectos igu~enre devasta-
Fontenelle le pareció "oscuro" y "un poco fa1so". 152 Prueba por el- absurdo dores: vanidades, engaños, desigualdades, depravación generalizada. De un solo
que el estaros del hombre de letras se había degradado aún más y que por golpe, barre el campo intelectual y le niega roda legitimidad.: "La astronomía
entonces el prestigio de Marivaux estaba en su peor momento. nació de la superstición; la elocuencia, de la ambición, del odio, del halago, del
En d momento mismo en que Marivaux intenta realzar la gloria del escri- engaño; la geometría, de la avaricia; la física, de una vana curiosidad; rodas, Y
tor, Jean-Jacqucs Rousseau construye la suya atacando de frente a las ciencias. Ja moral misma, del orgullo hwnano". 157 Por mucho que intente salvar, con
a las artes y a las letras. Al decidir responder negativamente a la pregunta del cierta torpeza, la virtud de los académicos, convertidos ahora en los guardia-
158
concurso planteada por la Academia de Dijon, Si k ritablmnnmt da Scimces nes dd "depósito sagrado de las costumbres", Rousseau golpea a brazo par-
et~ Arts a contribul il tpurer ks moeun, 1 ~ 3 el oscuro ginebrino da un golpe tido sobre todos los que hacen profesión de pensar. En su respuesta a1 profe-
doble: coloca la primera piedra de su compromiso filosófico y cosecha la gloria sor de matemáticas Gautier, no toma la menor precaución. El ataque es global
de su provocación. Convertirse en d acusador público de las ciencias y del e inapdable:
conjunto de la cultura, defender las virtudes de la ignorancia y de la rusticidad
de los pueblos bárbaros ante el tribunal de una Academia es a primera vista un ·Cómo puede ser que las ciencias[ ... ] engendren tantas impiedades, tantas here-
signo de desallo. 1" Es preciso ro<lo d talento de Jean-Jacques, que no excluye jías, tantos errores, tantos sistemas absurdos, tantas conuaríedad~, t~tas inepcias,
las confusiones ni las contradicciones, para seducir a sus jueces. Y es justa- tantas sátiras amargas, tantas miserables novelas, tantos versos bcenc1osos, tantos
libros obscenos; y, en aquellos que las cultivan, tanto orgullo, tanta avaricia, tan-
mente su acepcional docuenáa, más que su tesis, Jo que ellos recompensan.
tas mentiras, tantas oscuridades, tantas calumnias, ranros cobardes y vergonzosos
Tesis radical muy conocida: "Nuestras almas se han corrompido a medida
ha1agos?159
que nuestras ciencias y nuestras arres fueron avanzando hacia la perfu:ción [ ...] .

"Una banda de charlaranes": 160 he aquí el mundo intelectual resumido en dos


ui Ntnt.rxlln litttraira. 1, p. 354. palabras que lo vuelven digno de desdén.
02
Enraao de un dUrio manu:scriro dd ;abare Truhlct. publicado junto con La Corm~n­
dancnk 14bbl Trubkt, ed. de J. Jxq=r, Puú, Pi=d. 1926, p. 159.
iu La pregunta fue publicad.a en d Manar de ocrubre de 1749. Rousseau envió su rea:o 15s Discoun sur ks scienaJ et In aro, París, Garnier-Flammarion, l 971, p. 4 I.
en nuno de 1750 y la Acadcm.i.2 de Dijon lo coronó d 10 de julio. 116En su respuesta a M. Gaurier, recuerda que "las ciencias con las que ocupan a los jóve-
IH De hecho, R A. Uigh rccucnb. que en oi.qudb époc:t c:xisda una corriente de pensa- nes en las universidades son la lógica, la merafisica, la moral, la física, las matem:írica.o; elemen-
miento favorW!e ;¡ las tesis de Rousseau en cic:nos medios burgueses y eclesiásticos, en parricu- tales". IbUI., p. 67.
121 en Dijon; que d J(IUrnal tk Trtvtna de julio de 1737 ya denunciab.i ..los funestos exmvíos 157 !bid., p. 47.
en los que terminad saber cuando b virtud no orienra su uso·; y, por último, que la diserta- lS~ !bid., p. SS.
ción de Groslq de Troycs obruvo d prima acc6it. También 8 había respondido negativamente. J~') Jhid.. p. 76.
160 !bid.. p. S6. 8 epíteto abarca a los filósofos en d sentido dado al término hoy en día.
Vhsl:. b not• o:plic:i.tiva • b. cut1 de R.ousseau a los miembros de Ja Academia de Dijon, d 20
de julio de 1750, Comsponáanre (ompllu, ed. de R A Leigh. Ginebra-Oxford, The Vohaire Denuncia alrernativarnence al que "pretende que no hay cuerpo y que codo es representación
Found.aríon, 1967, c.11,p.13L [Berkeley]. Notro, al que dice que no hay mis susrancia que b materia ni orro Dios que el
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MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 443
442 SIN PARES

Al leer esra marejada de saña conrra los suyos, no podemos dejar de inte- Jean-Jacques ya ha entregado a dos de sus hijos a los Enfantr TrouvéJ" y que,
rrogarnos sobre las motivaciones personales del autor. Rousseau siguió el mismo en realidad, el título de "sabio" simplemente recupera el tírulo, deshonrado,
recorrido que muchos de aquellos a quienes denuncia: tiene esrudios de cien- de filósofo. Con esre primer Discours, Rousseau pretende restaurar la verdade-
cias, presenta una diserración a la Academia de Ciencias, vive de sus trabajos ra filosofía. El golpe de genio fue haberla disimulado bajo el nombre de
de ~úsica, se rodea de intelectuales de su clase. Mejor aún: forma parre del "sabiduría". Detentando el discurso de la virtud solo contra todos, se pre-
equipo de redacción de la Enciclnpedia, puesto que es el encargado de redac- senta como el salvador de la humanidad. Tírulo mucho más presrigioso que
tar los arúculos sobre música. ¿Acaso se trata del desquite del tímido contra el de científico, el de filósofo o el de hombre de lecras. Con esto eliminó a codo
aquellos que se pavonean en los salones? ¿Del oscuro copista de música con- potencial comperidor y redefinió la gloria a su medida.
tra aquellos que capitalizan la gloria inrdecrual en Provecho propio? ·Se sin-
rió humillado por la recepción un tanto desdeñosa que los académicos~dieron
a su trabajo? ¿Es puro azar que Diderot, encerrado en Vincennes y bajo el efecto
El prodigioso lxím de/Discours préliminaire
de su primer fracaso en la Academia de Ciencias, se solidarice con la tesis de 164
Cuando, el 15 de septiembre de 1750, murió el abate Terrasson, nadie supo
Rousseau hasta el punto de revisar y corregir su copia precisamente cuando 16
debía trabajar en el Dictionnaire des sciencti et des arts? ... En verdad, mandando porqué D'Alembert se precipitó a publicar su elogio en el Mercurede enero. -;
166
al diablo a todos los dorados de honor y de gloria, Rousseau, con la complici- ¿Acaso era porque su declarado ateísmo lo hacía simpático para los fil6sofos?
d3d de Dideror, deja el terreno libre para las nuevas glorias. Operando una ¿O porque D'Alembert juzg6 apropiado mostrar una va más su superiori-
inversión de los valores, indica que el prestigio ya no se destina a las ciencias, dad sobre Fouchy?' 67 ¿O bien simplemente para desentumecer su pluma anees
de abordar la escritura del prefucio al primer volumen de la Enciclopedia? "El
sino a la virrud; no a quienes rodas llaman eruditos o filósofos, sino al "sabio".
Y el sabio, lo adivinamos en filigrana, es él mismo, pues aboga por el retorno éxito que ruvo aquí superó rodas mis esperanzas -escribe a Cramer, el 15 de
a la naturaleza, a la solidaridad entre los hombres y las virtudes ciudadanas. febrero de 1751-y quienes conocieron al abare Terrasson consideran que la
Opone el "sabio" al "espíritu cultivado", que no es útil para la sociedad y que pintura que hia de él se le parece mucho." Todo sus amigos, agrega, le acon-
sejan haar ahora el elogio del canciller D'Aguesseau, que acaba de desapare-
monopoliza los honores. Ahora bien, aunque "el sabio no persigue la fortuna
[. · .] no es insensible a la gloria; y cuando la ve tan mal disrribuida, su virrud, cer, "pero, no sólo no quiero ser el panegirista banal de todos los académicos,
que un poco de emulación habría animado y vuelto beneficiosa para la socie- ni hacer la rarea del secretario, sino que actualmente estoy can ocupado que
dad, decae y se extingue en la miseria y en el olvido". 161
Es Üciro pensar, como Jacques Roger, que Rousseau, "más seguro de su vir-
"'En I746 y I748.
tud que de sus talentos, anhela ser distinguido[ ... ]. El ideal sería que la socíe- iM I 670-1750. Este or.uoriano, matenúcico y filósofo. miembro de b Aa.dani.2. de Gen·
dad le diera un lugar de honor en su seno respetando su extrañeza, y lo glori- cias y de la Academia Fnnce:sa. en. un hombre nocible por su inrdigmcil. .ru ~y su modes-
fique por haberla condenado". 162 Pero también es lícito recordar que d virruoso tia. Era hermano dd célebre prediador.
ic.s Enero de 1751. pp. 29-44. La primera fus.c. modifiod:i posreriormenre pan la publi-
cación de los Eloges. comienn. así: "La mayoría de los príncipes son mucho mis ~os dur:inte
su vida que después de su muen c. Hoy en dá,. se: puede decir lo conuario de b. gente de lar.u:".
m.undo. Éste afirm:i que no hay virtudes ni vicios, y que el bien y d mal son quimeras {La Met- 166 En bs Ntnrwllr.s litt!rair~J.. Raynal refiere que d abate decía a menudo que no renb
tne]. Aqud, que lo.s hombres son lobos y que pueden devorarse con la conciencia rnnquila
n.xesichd de Dios. ..Jamás, ded2. me fiarla de un hombre que cree en Dios; es, sin lugar•
[Hobb"]".
'"D.ucoun Jllr i<J
, Jaences
. a ¡es art:J, op. cú., p. 55. dud..:i.. un necio." 1, pp. 4n y 478.
167 Fouchy leyó su dogio en la sesión pública dd 21 abril de 175 l.
it.!!bid,pp.I6y17.
444 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS fü\1BIC!OSOS 445
'I
1 no tendría ciempo en caso de necesitarlo. Trabajo en el prefacio de la Enci- cuentación de gente de letras. Probablemente en una de esas reuniones cono-
·¡ clopedia:, es un fragmento que quiero volver interesante, de ser posible". 168 ció a D'Alembert, que lo sedujo con su alegría. Lauraguaís, testigo de sus
El 30 de marzo siguiente, D'Alemberr dedara que su prefacio está termi- relaciones, refiere que en la severa y espiritual sociedad de Falconet, llamada
¡
j
nado. Sólo le resta revisarlo y corregirlo. "Lo haré imprimir muy pronto, a fin
de leerlo claramente y poder aprovechar los consejos de mis amigos. Me gus-
la Misa~ la gmu de letras,

raría que usted pudiera darme los suyos -le dice al mismo Cramer-. No sé lo a nadie excepto a D'Alemberr, en calidad de gran geómetra, se le perdonaba ser
que pensarán de él, pero creo poder asegurar que no puedo hacer nada mejor, alegre como unas castañuelas [... J y aun así el bueno y amable D'Alernbert algu-
y sospecho incluso que, en este género de escrito, no haré nada mejor en mi nas veces necesitaba poner su abundancia de alegría bajo la protección de la pru-

vi.da". Pal a bras premorutonas:


169 . . nunca mas, ' en erecto,
e D'Al em be rt escn.b.1ra' dencia del abate de Canaye [... ]. Este último decía a los presentes: "¡Dejen que D'A-
lemberr ría, déjennos oír sus cuentos chinos[".
un fragmento filosófico de esta envergadura.. Es cierro que presentó d cexro
de su DiJcoun a varios amigos que le dieron valiosos consejos: Diderot, por
~upuesro; Condillac, a quien frecuenta mucho durante esa época' 7 y que ha º Y Lauraguais concluye: "El abate de Canaye jugaba enronces con D'A1embert
• • ~ " 174
como un viejo mono con un pequeno gato .
inspirado la filosofía de la obra; pero también a Wl hombre mayor que él, a
Teniendo en cuenca el prestigio que el abare riene a los ojos de D'Alemben
quien ~dmira y a quien quiere tiernamente: el abate de Canaye. 171
-le dedica en 1753 un rexro esencial, fruto de sus "conversaciones filosófi-
Este hombre de otro riempo, que en su juventud había conocido a Boi-
cas"-, 175 sin duda éste le presentó su Discours préliminaire. Una anécdota cir-
leau y a la actriz Adrienne Lecouvreur, manejaba la pluma con arte. Todos 176
culó al respecto, referida por el abare Barthelémy Mercier, el cual no fue ni
admiraban la pureza de su estilo, la precisión y la elegancia de sus palabras.
testigo directo ni redactor de la misma:
El abare tenía rodas las cualidades mundanas, pero su pereza era ral que deses-
reraba a sus amigos. Indiferente a la gloria, a las distinciones y a Jos títulos,
Cuando D'Alemberr presenró :tl abate de Canaye, su amigo, el manuscrito del
se presentaba a sí mismo como un "'apasio'nado del rcposo"'. 1n En toda su larga
prefacio que encabez.aba la Encickpedia, éste lo examinó y luego lo arrojó en medio
vida, sólo presentó cuatro memo ñas, 173 muy brillantes por cierto, a su A.ca-
del cuano diciendo: "¡Vaya! ¡&to no vale nada!"; y luego, habiéndolo recogido, lo
demia, y a continuación se abstuvo de todo trabajo personal. Consagró el
apostilló, retocó, hizo recortes y numerosos agregados, le dio color, vida, e hizo de
resto de su e::dsrencia a la música, por la que sentía adoración, ya la fre- él uno obra maestra[ ... ]. La escena había sucedido ante los ojos de la sobrina del
abare de Canaye, que certificó la verdad del hecho al abate [Mercier]. 177

:M Dix-huitUmr ri1ck, op. cit., p. 251. F.l canciller D'Aguessctu, aadánico honorario de Ja

Academia de Ciencias, había f.illo::ido d 9 de kbrcro 2 los 92 años.


l&.i !bid., p. 253. 17
~ L B. l.auraguais contó que a menudo d abate hacía los honores del almuerzo que el
l7ll D'Alembert da regulares: nocicias acttCl dd CSDdo de los ojos enfermos de Condillac en médico Falconet (I 671-1762) ofreáa cada domingo a hombres de !erras y de ciencias, casi todos
las canas que escribe 2 Cramer. procedentes de la época de Luis XIV. En estos almuerzos se encontraban personas tales como
171
1694-1782. Ingresa al Oratorio, pero dep. b comp;tñ12 en 1728 y es recibido ese mismo Fontendk. Saint-Médard y otros más grayes y severos. Jóvenes como Lauraguais y D'A1embert
2iío en la Academia de Inscripciones.. apenas si eran admitidos. Véasl" Lttrm amada.1M••"'[la duquesa D'Urssel], 1802, pp. 79 y 80.
in Elogio dd ab:ue de ú.naye por M. Dacie:r. Hinttin tk /'Auu/Jmie dn ilZJCription.1 et lii &sai nlr la SocüU da gem de fntm a des grnnds, 1753.

b,/Ja.fmm. t. XLV, pp. 175-185. 176


Llamado tarnbi¿n abate de Saint~Léger (1734~ 1799), gran t:rudito, fue d bibliotecario
173
Comenzó con una disemci6n .sobn:d ~~(en 1728 y 1729). siguió en 1731 con de Sainte-GeneviCve y colaboró en diversos periódicos.
las Recherrha 111r thalhy ~detuvo definirivamcntem 1732 con una Vie d'Anaximand". Leyó in Charles Urbain. ~L'abbé de Canaye et le DiJco11n priliminttire de l'Encyclopidie'', en
en 1751 una cuarta mernori:i que fue imp~ RHJJ, 1895, t. 11, pp. 385-410.
- ......_,,.. __
446 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 447

Si .bien la anécdota debe ser [Ornada con precaución, 178 es muy probable que el sus abonados: "El primero de los diez volúmenes de la Enciclopedia se publica
Dtscoun-lleve la marca del abare de Canaye: correcciones de estilo, aligeramienros hoy[ ... ]. He leído el prefacio con muy particular arención; creo que es uno
,, diversos, ere. Pero nadie puede dudar que el conrenido, es decir, el pensa- de los fragmentos más filosóficos, más consecuentes, más luminosos, más exac-
i: mienro del Discours, perrenezca a D'A1embert. De no ser así, el modesto abare ros, más concisos y mejor escritos que hayamos tenido en nuestra lengua". 182
't jamás hubiera hecho estas declaraciones enrusiasras sobre el texto y su autor: Buffon se equivocaba en un punto: el éxito del Diuoun fue mucho más
allá dd círculo de los especialistas. Aquellos que lo criticaron -con la misma
Un fragmento que la posteridad envidiará a nuesrro siglo y que probará de edad en velocidad con que ceros lo alabaron- fueron los intelecruales en desacuerdo
[época en épocaJ que el verdadero hombre de genio esrá hecho para dominar
edad filosófico o personal con D'Alembert. Se puede leer un breve eco de ello en el
rodas los géneros, que puede ser a un mismo riempo-gran hombre de le-uas, geó- Journal de Lalande, en la fecha del 20 de junio por la tarde: "Estuve en casa
metra sublime, filósofo profundo, y añadir a esas cualidades ran excepcionalmente de M. Bouguer mientras él cenaba con el abare de Pourvienr [¿?].Se habla del
reunidas d ralenro de embellecerlas con todo lo que la imaginación y el estilo pue- prefacio de D'Alemberr en la Enciclopedia, pero se menosprecia un poco esta
den tener de noble, de fuerza, de justeza y de imaginación. 179
obra" . 183 f.stas son declaraciqnes de camarilla o de personas ofendidas, pues, a
decir verdad, nadie podía "menospreciar" un texto ran importante. A fines de
Cuando, el 28 de junio de 1751, aparece el primer volumen de la Enciclope- junio, D'Alembert anuncia el éxito de su prefacio a madame Du Deffand,
184
dia, el éxito del Discaurs préÍiminairees inmediato. Es preciso decir que muchas y el 6 de julio puede incluso decir a Cramer: "Aquí el prefacio ha tenido un
personas lo habían leído antes de su publicación, en particular aquellos que éxito que ha superado rodas mis expectativas; me parece además que están con-
estaban citados en él, y que difundían un rumor favorable, cuando no entu- 185
tentos con la obrá'.
siasta. Buffon es el primero en manifestarse el 20 de junio:
A favor o en conrra dd Discoun. todo el mundo siente que es la carta magna
de una nueva generaci6n de .fil6sofos que expulsa violentamente a la prece-
Acabo, estimado señor núo, de terminar su discurso. Es grandioso, grandioso, está muy
dente. Compuesto de dos parres, es a un mismo tiempo un acto de fe (el
bien escriro y aún mejor razonado. Es la quinraesencia de los conocimientos huma-
saber hará mejores a los hombres, más dueños de sí mismos y dd Universo), i!6
nos, pcro la esencia no es para todos los paladares, y creo que en un principio sólo
un análisis de los fundamentos del conocimiento y una historia inrelecrual
tendrá la admiración de gcrue de mucha inrdigencia y que rendrá que prescindir por
de Europa. Resueltamente lockeano e influenciado por Condillac, 181 el re:xto
algún tiempo de la aprobación de los demás; los pedantes, sobre roda, pondrán mala
cara. Y los necios, incluso los seminecios, lublarán mucho y no Jo entenderán. 180

Rousseau, que no le reme a las paradojas, da su toral aprobación, el 26 de in Nuuv~Iks littiraim, 11, p. 73.
j 1 . 10
1'
. • 18! Joseph-JérOme Le Frans:ois de La.lande (1732-1807) por entonces ua un joven astró-
Junio. Y e 28, el día mismo de la publicación, el abare Raynal advierte a
nomo de Bourg~-Bresse, que habra ido a París para hacer curca. Alumno de Ddisle y de
Le:monnier en d Observatorio de París, le gustaba visiur a las aurorühdes académicas. Con-
173
, La sobrina dd abate, la marquesa MénilgbiSe, verdadera déspota según su tío, odiaba a signaba sus impresiones en un Diario cuyo manuscrito escl en la BN, Ms. Fr. 12275, f. 445.
D Alembcrt, d cual se lo retribuía bien, y d abare Mercier sólo raifa 16 4iios en el momento llH Carra s.f. [fines de junio de 1751 ]. Autógrafo publicado por Our.tvay. 141 año, núm.
de los hechos. 808, marzo de 199-4.
OnJum pos1huma de d'Akmbm, ed. de Pougens. P:uis, 1799. r. n. p. 415.
in
185
Dix-huitifn~ si'tck,
up. cir.• p. 255.
180 1116
Carra aurógrafu publicada en el Amatror da1uographer por Chavaray, junio de 1973, núm. En esto, O'Alcmben es d heredero de Descartes.
10
237. Yen el cuálogo de la Llbrairie de J'Abbaye en 196 I. Copia Je b cma en el Museo de His- El postulado que subriendc d Disco un: .. Debemos nuestras ideas a nuestru seruaciones'",
toria narura.!, Ms. 2753. cb cuenca de dio de nunen. Mdente, as! como la idea de que la fJo.sofla es la combinación de
131
Cormpondana compllu, op. cit., t. !!, pp. 159-162. las ideas recibidas por los sentidos. V6se Oeuvra de D'Alemberr, op. ci..t.. r. l., p 22.
448 SIN PARES MISER!AS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 449

de D'Alembcrt opera una clasificación y una genealogía de los conocimientos brar a inrelecruales vivos que encarnaban la modernidad y el progreso. De esre
ª
tomados de Bacon, 1 8 pero permanece en la órbita de Ja epistemología carce- modo, son citados y honrados: Maupertuis, "el primero que se atrevió entre
siana. Sea cual fuere Ja importancia que reconoce a las observaciones y a Jos nosorros [franceses] a declararse abierramenre ne>vtoniano (... ] que une a cono-
experimentos7 D'A1embert preconiza la primada de las matemáticas puras, cimientos geométricos muy extensos ese espíritu filosófico con el que no siem-
de las nociones más abstractas y más simples, y de la sistematización racional. pre coinciden, y ese ralenro para la escritura que ya nadie podrá considerar
Esquematizando, se diría que su "enciclopedia idea] sería aquella que presen- incomparible con estos mismos conocimientos una vez que haya leído sus
tara Jos elementos de rodas las ciencias reducidos a un solo principio". 1119 obras"; 191 Fontenelle, "que ha enseñado a los erudiros a sacudirse el yugo de la
En esa época, el Discaun de D'AJemberr, que retoma lo esencial del pros- pedanrería. Superior en el arre de aclarar las ideas más abstractas, supo, con
pecto, tiene el total consentimiento de Dideror. Pese a tener estilos y rempe- mucho método, precisión y claridad, ponerlas a la altura de las inreligencias que
ramenros'90 muy diferentes, los dos directores de Ja Enciclopedia están unidos parecían menos apeas para captarlas [ . .. ]. Semejanre a rodas los escritores ori-
en cuanto a lo esencial: laicos y pr:icticamenre ateos, persiguen el mismo obje- ginales, ha dejado muy arci.s a quienes creían poder imirarlo"; 192 Bujfon, a quien
rivo de racionalización y de organiz.aci6n dd saber. Los disensos llegarán más evoca una vez sin nombrar, para darle la razón contra los clasificadores, 193 y
rarde, cuando Dideror sirúe la Rsica experimenral y la biología por encima de una segunda vez para hacer el dogio de la Histoire naturelle a la cual ha dado
Jas maremácicas, la inspiración y d genio por encima de la raz6n. Pero, visto "esa nobleza y esa elevación de escila que son can propias de las marerias filo-
de cerca, la Enciclopedia ya es aquello que ha sido adecuadamenre llamado un sóficas, y que en los escriros del sabio deben ser la pinrura de su alma" . 194 Sigue
"águila de dos cabezas". una página entera dedicada a Condill.ac, que ha puesto fin al espíritu de sistema,
can esrerilizanre para el pensamienro, y. de paso, una extensa crÍtica a Mairan,
a quien no nombra. 195 Luego, dos enfáricos elogios para Voltairey Montesquieu.
El primero,

En la segunda parte del Disco= priliminam, D'Alembert rinde homenaje a a quien debemos la Hmríade [ ...], posee al mismo tiempo y en más aleo grado un
talento que no ha tenido casi ningún poeta, ni siquiera en un grado inferior, el de
todos aquellos -filósofos, cienóficos, gente de letras y autores de artículos--
escribir en prosa. Nadie conoció mejor el (!.xcepcionaJ arte de expresar sin esfuerzo
que contribuyeron al progreso dd espíriru humano desde el Renacimiento.
cada idea con d término que le corresponde, de embellecer codo sin equivocarse
Bacon, Descarr03, Newton, Locke, Leibniz, etc. Pero su gran habilidad fue nom-
sobre d colorido propio de cada cosa; en fin, de no estar jamás ní por encima ni
por debajo de su rema, error que caraaeriz.a más de lo que se cree a muchos gran#
133 des escritores. 196
Ü35ifica ks diferentes r.unas dd ~ tt1 eres temas dd entendimiento: la memoria, la
razón Yla imaginación. La füosofu rime on lug:ar anincnte. ubicada en la rama primera de la
r
razón, la historia. en Ja de la memoria; b ttdogía Ja religión escln reducidas;¡ la porción más 191
Disroun. _., op. cit.• p. 73.
limic;¡cfa. 192
!bid., p. 767. La úlrima frase es una esrocada para Algaroni.
1
..,Véronique Le Ru,_"L'Aig.lea dau ritcsdcl'.&qdaphii/', en RDE. núm. 26, :i.bril de 1999, 19
-' Jbid., p. 46.
p. 20. 1,. !bid.. p. 77. Thomas Hank.ins hace nocar con justicia que este elogio era más un gesto
l'lft J. D. Garat (1749-1833). qttt Jos Jubb conocido 2 2mbos. CVOCI d a5pccro '"muy diplomático que un acuerdo en cuan ro a1 contenido. Pororra parre, sólo alaba su estilo y no dice
diverso e incluso fdizmenre opuesto dd gciUo de Jos dos tditorcs; uno :umado de esa au~ci.;¡ una palabra de su teoría. V6se J(an d'Alanbert. Scúnce and the Eníightenm(nt, Nueva York. Gor-
que se precipita a tra.vés de bs tiniehbs pzra Ikg:ir 2 b luz (DiderorJ; d otro,. de esa paciencia don y Breach, 1970, p. 80.
decíJculo que no .!e atreve a dar unsolopomtcs depc:rcihird brillo de b. cvidenci:t. Mbnoi- 1 5
q DiJcoun .. ., op. cit.. pp. 77 y 73.
res hiJtorit:¡uc sur k Xllr ;ih:k, Pms. 1829. t. l. p. 163. l'Hi !bid., p. 79.
450 SIN PARES MISERJAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 451

D'Alemberr cica con admiración el Siecle de Louis XIV y la Histoire de Char- Por último, guiiio íróníco al amigo Rousseau, D'Alemberr alaba su elocuencia
les XII Y concluye: "Lásrima que no pueda, al examinar aquí sus múlriples y filosófica y su mériro, recuerda en una nora que es el auror de la parre de la
admirables obras, rendir a ese genio excepcionaJ el rriburo de elogios que Enciclopedia que concierne a la música, y por supuesto recusa la tesis de su Dú-
merece, que cantas veces recibió de sus comparrioras, de los extranjeros y ~e cours en una pocas frases rápidas, como si d rema no mereciera más.
sus enemigos, y al que la posteridad pondrá en la cima cuando él ya no pueda Esta consagración de genios conremporáneos era un gesto altamente polí-
disfru[arlo". 197 tico. Tan sólo ser citado en el Discoun prlliminairevalí.a un certificado de moder-
En el segundo, a Montesquieu, D'Alemberr alaba nidad que inscribía al dichoso elegido en el cuadro de honor de las glorias
literarias. Rousseau se sinríó halagado. Buffon también dice sentirse "hala-
al escriror juicioso, tan buen ciudadano como gran filósofo, {que] nos ha dado gado por la manera en la cual [D'Alemberr] lo había tratado", y agrega; "Si no
una obra sobre los principios de las leyes que fue desacredirada por algunos fran- tuviera d honor de ser uno de sus amigos, veo por su elogio que sería digno
ceses, aplaudida por la nación y admirada por roda Europa; obra que será un monu- de serlo". 2º1 Voltaire elogia a D'Alcmberr aun antes de haber tenido el libro
mento inmorral dd genio y de la virtud de su auror, y de los progresos de la razón
entre sus manos: "Lo considero uno de los mejores inrelectos que Francia
en un siglo cuya mirad será una época memorable para la hjstoria de la filosofla. 198
haya renido jamás" .202 Pero ya ha llegado hasta él el rumor de que su compe·
tidor, su enemigo morral Crébillon padre, no tiene el honor de ser mencio-
El único arrisra que rnvo derecho a un dirirambo tal es d músico Rameau, muy
nado en la nueva Biblia del modernismo. El 28 de julio, d presidente Hénaulr
ligado a Diderot y a D'Alemberr.
anuncia a Volraire que el prefacio de la Encichpedia "es admirado por todo el
mundo; usted es nombrado en él con rodos los títulos debidos: es el único
Gracias a los u:abajos [de este] genio viril, audaz y fecundo, los extranjeros que no
pintor con derecho a hacer d retrato de Alejandro" .203 Triple buena noácia para
podían soportar nuestras sinfonías, comienzan a apreciarlas, y los franceses pare-
cen al fin persuadidos de que Lulli había dejado en ese género mucho por hacer. Voltaire: no sólo Crébillon, el protegido de la corre y su impiadoso censor, es
Llevando la práccica de su arre a un grado ran alto de perfección, Rameau ha l!t:'- relegado al olvido, sino que además la nueva generación lo ha consagrado r<:'f,
gado a ser a la vez moddo y obJ°eto de envidia de un gran número de anistas que por añadidura, en una obra prestigiosa que todos quieren cener.
lo desacreditan al til:!mpo que se esfuerzan por imitarlo. 1w La Encichpedia llegó tardíamente a Berlín, y ramo Volrairc como Mauper-
tuis debieron esperar hasta ocrubre para tomar conocimiento del Discoun.
Y D'Alemben: saluda con enrusiasrno sus investigaciones sobre la teoría de la Cuando esto al fin ocurre, el primero manifiesta una inmensa dicha:
música y su descubrimiento del principio de la armonía y de Ia melodía. 200
AgradC2C0 ruborizado al señor D'Alembert, que: ha hablado de mí con canta bon-
1
dad como coraje ha mostrado al rendir justicia a Rameau. La mis digna y la más
~ Discours...• op. cir., p. 80. En esa época, D'A.!emben: todavía no estaba vinculado con
Yok:tire. Solamente le había enviado su libro sobre !~ Cause da vrn/J y había recibido a cambio
una cana amable. Es cierro que Dideror y é.! esperaban convencerlo de que colabore en la Enci-
clopedia, y bendiciarla·asf con su presrigio. Lo mismo para t-.1onresquieu, cuyo dogio viene 3 obras que debo publicar d próximo invierno·. Entre éstas, cita" Des Elfnunts de mwique mi-
conrinuación dd de Volraire. vant la principts de l&m~au. que le cnscñ2lin a hacer un bajo", en Dix-huitibn~ tilck, op. cit.,
193
Jbid., p. 80. p. 256. Efectivamente, d Libro se public6 a principios de 1752
l?J !bid. ?Di G.rra.a D'AJembert del 20 de junio de 1751.
lW En d momenro en que D'Alemben escribe esras líneas, ya. riene d proyecto de redacrar lll! Ctna del 20 de julio de 1751 a rmd.amc Du Ddf.md (Best. o-4525} Nótese que Vol·
él mismo un libro sobre la músic:i. según Rameau. El 10 de sepriemhre de 1751, confía a Cra- raire conoce rodavía ran poco a D'Alembert que onognfh. su nombre .. D2lcmberg" ...
mer: "Me he refugiado por algunos días rn el CIJllpü para[ ... ] dar d último toque a algunas !l>J fkst. D 4530.
452 SIN PARES MISERIAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 453

noble fC(;ompcnsa para un artisr.a, sea cual fuere d género de la misma, es la apro- La primera emana de todos los que quisieron asociarse a la Enciclopedia de
bación de un hombre como M. D'Alemberr, cuya incdigencia es ran libre como una u otra manera. La Condamine propuso de inmediato sus servicios a Dide-
ilustrada, que está más allá de la envidia, de las intrigas miserables y de los peque- rot.208 Menos modesto, el presidente Hénaulr desplegó rodas sus gracias para
ños protecrores, y que es más capaz de reavivar d buen gusto por medio de ejem- formar parte de esta nueva aristocracia; su sueño eta llegar a ver su nombre bri-
plo y por sus luces que todas las incrigas de los espfrirus semiculciv:;i.dos [... J. Si llar junto a los de Voltaire y Monresquieu en una próxima reedición del Dis-
aún quedaran en Francia muchos hombres como é1, no la habría dejado; ni siquiera cours. Pensaba que podía aspirar a ello por dos motivos: por un lado, creía fir-
por el rey de Prusia. 204 memente que su libro, el Abrégé chronologique, 209 era una obra maestra de
erudici6n e inteligencia que hacía de él el primero de los historiadores de su
Maupertuis agradece más tardíamente: "He juzgado por mí mismo [el éxiro)
tiempo; por otra parre, consideraba que la Enciclopedia tenía una deuda con
que debía de tener su DisctJUTS pr!liminai-re, que es una de las más bellas co-
él. En efecto, muy ligado al conde D'Argenson, responsable del encarcela-
sas que jamás se haya visco [... ].Me he sentido muy halagado por figurar en
miento de Diderot, el presidente Hénaulr había intervenido con dureza ante
él, a~nque con motivo de una obra bastante defecruosa, cuya mención sólo
el ministro para que pusiera fin a esa situación tan perjudicial para la EncicÚJ-
atribuyo a su anústad por mí... 205 Por su pane, Monresquieu encarga a madame
pedia. D'Alemberr lo sabía muy bien puesro que responde en los siguientes tér-
Du Deffand206 transmitir a D'Alembcn dogios y agradecimientos a fe del
minos a una carra sin duda ditirámbica del presidente: 210
rumor público. Cuando el Discounes reeditado, Montesquieu le escribe direc-
tamente: "Usted me ha dado grandes alegrías. He leído y relefdo su Discours
Soy más sensible, señor, de lo que puedo expresar a los elogios con que usted honra
prlliminaire, es potente. es encantador y preciso. Hay en él más pensamien- mí obra f... J. Me atrevo a decir que soy digno de ellos, al menos por el apego sin-
tos que palabras y tanto sentimiento como ideas; y podría seguir alabándolo cero que le tengo y por el reconocimiento, del que estoy profundamente impregnado,
indefinidamente". 207 de rodas sus bondades y tkl cual qui.sin-a poder darle proehas; DUúrot piensa como
El texto de D'Alembert no sólo demosrraba una gran habilidad; también yo al respecto, y ninguno de /.o; doJ olvidará jamás fo que /.e dehmzos. 111
constituía un aporre considerable para la Enciclopedia. Además del prestigio
que confería a la obra, la forraleda con el pn:stigío de los hombres cirados, los Sin quererlo, D'Nemberr rendía una mano al presidente, que fue tomada sin
cuales no podían sino otorgarle su aprobación: Mejor aún, creaba en tomo a demora. Hénault encargó la delicada negociación a madame Du Deffand. La
fa. obra una especie de clan de los Modernos que pronto serfan llamados los marquesa probablemenre intervino más de una vez ante D'Alembert para lograr
filóIOjoI. Sin que ninguno de ellos lo haya querido realmente, D'Alemberr
produáa una concenrración que los adversarios percibían como un "partido",
reforzando con ello una cohesión que no era narural. Esta gloria distribuida 108
Carta de Didcrot a La Condamine recibida el 31 de julio de 1751: "Acepto con mucho
entre unos pocos suscir6 dos clases de reacciones muy saludables. gusto los ofrecimientos que usted me ha hecho para perfeccionar nuestro Diccionario ... ", en
RDE, núm. 11, octubre de 199 l. p. 13.
204
Cana a D'Alcmbat. 6 & noviembre de 1751: Cacllogo Charavay, núm. 809. junio de
209
a
L'Abrtgl chronologique de /!Jistoire ~ France jusqu la mort de Louis XIV publicado en
1994 (n, 44252). y publicad. en RDE. núms. 18-19, ocrub« <k 1995, p. 270. 1744. Tuvo un éxiro imporrante tanto en Francia como en el extranjero, y las ediciones se mu!~
L' !05 Cana dd 4 de enero de 1752. Archivos Municipales de Saint-Malo, ii, 24, [ 99r<'. F1
riplicaron. La fórmula era novedosa y Volraire llegó a decirle que era "el único hombre que había
libro mediocre evocado en es;a cata es d DHctnm nn fu di~ figura dn amrs (1732). Es enseñado a los &anceses su hisroria".
¡; 2
'º Carta perdida hoy en día.
¡! evidente que Maupcrruis lubrla prdcrido ser 2hOOdo por orr.a de sus obras.
211
''"Carra dd 15 de juJ;o de 1751, ~nucomplmde nuu/mn, Du DiffimJ. oi do Carta dd 12 de julio de 1751, publicada por Charles Henry en la "Correspondance
lcscure. París, 1865, t. I, p. 137. inédite de d'Alanberr", en Bulútino di Bib/ioy;mfi,; e di storia delk scienu mathemati~he efisi~
""Carradd 16deno00nb.edc 1753. ~d< Monrosqffi<u. od. N>gd. L 111, p.1385. che, r. XVIII. diciembre de 1885, p. 15. FJ subrayado es nuestro.
454 SIN PARES MISERJAS Y GRANDEZA DE LOS AMBICIOSOS 455

que acceda a la solicitud de su amigo. Justo cuando se prepara para volver a Aqud que haga d artículo "Cronologían en la EnciclopedUz, es dueño de decir lo que
publicar, en el otoño de 1752, el Discours préliminaire en sus Milanges, con quiera dd presidente; pero eso no me incumbe, y ni siquiera inrenraré hablar dd cerna,
algunas modíficaciones,212 D'Alemberr se ve obligado a poner los puntos sobre pues no podría decir orra cosa que no sea que su libro es úcil, cómodo y que se ha
las "íes". E1 22 de diciembre de 1752, riene una explicación bastante brutal vendido bien. Dudo mucho que ese dogio lo conforme. De hecho, me ha impac+
para ella: tado d exceso de resencimimro que demostró hacia mí m aquella oporrunidad.

Lo que usred me pide para él es imposible[ ... ]. En primer lugar, d Di.rcours prili- No sólo d presidente no se ha dignado a agradecerle d envío de su úlcimo libro
minaireesci impreso desde hace más de seis semanas[ ...J. En segundo lugar. ¿piensa sobre los Fluida, sino que es a la marquesa y no al presidente a quien debe sus
usted de buena fe, señora, que, en una obra destinada a Cdebrar a los grandes genios entradas a la 6pera, que por otra parte le han sido concedidas de mala gana "y
de la nación y las obras que han conrribuido verdaderamente al progreso de las letras que, desde entonces me han hecho pagar, por la manera en que se comportan
y de las ciencias, yo deba hablar dd Abrégf chronologiquid Es una obra úcil, lo reco- conmigo [... ]y las cosas.que se han dicho sobre mf, pero que no me preocu-
nozco, y basranre cómoda; pero eso es todo, en verdad: eso es lo que la gente de pan,demas1a "d"'"
o .
!erras piensa de dla; eso es lo que se dirá de dla cuando d presidente ya no esté. El presidente Hénaulr se sintió mortalmente herido; una indiferencia dura-
dera se instaló entre el protegido de madame Du Deffand y él. Durante un
D'J\lemberr no quiere empañar su reputación ni la de su Discours con nin- tiempa, sus relaciones fueron tan execrables215 que se temió que el presidente
guna ciase de complacencia: "Cuando yo ya no esré deseo que no se me pueda fuera un obstáculo para la elección de D'Alembert en la Academia Fran-
reprochar haber dispensado a nadie elogios excesivos". Justifica nuevamente cesa, 216 y que Je negara la "inmonalidad" que el otro le había negado a él
la elección de los seis genios213 a los que menciona: ignorándolo en su Discoun. Por estas razones de vanidad y porque Hénauh
era básicamente un hombre de la cone, cercano a sus inten~ses, la Enciclope-
He alabado a Fonrendle sólo por d rnérodo, la claridad y la precisión con la que ha
dia perdió a uno de sus primeros apoyos.
sabido tratar materias difíciles; y, en efecro, ése es su verdadero ra1ento; a Buffon, !IJ!o
Perdi6 muchos más, irritados por no figurar en el pante6n de los imelec-
por la nobleza y la devación con la rual escribió las verdades filosóficas: y eso es ver-
ruales. Aparte de Mauperruis, D'A!emberr no cita a ninguno de los grandes
dad; a Mauperruis, sólo por la ventaja que ciene de haber sido el primer adepto a
matemáticos vivos, franceses o extranjeros. Ni Oairaur, ni Daniel Ikmoulli,
Newron en Francia: y eso es verdad; a Volraire, sólo por su eminente talento para escri-
bir; al presidente Montesquieu, rolo por el ClSO que se hace de él en toda Europa y, ni siquiera Euler, el más dorado, ruvieron el honor de ser mencionados; igno-
con juscicia, de Del espíritu~ las leyes[ ... ]; a Rameau, sólo par sus sinfonías y sus libros ramos cuáles fueron sus resentimientos. En cambio, dos hombres dejaron tes-
[... ].Puedo asegurarle que al escribir esa obra, línea tras línea, cenia a la posteridad timonio de la rrisreza de ser ignorados por la nueva elite incelecrual. Confián-
en mi horizonte, y he intentado sólo emitir juicios que fueran rarificados por dla. dose ambos a dos exrranjeros, los sentimos heridos.
Pese al esfuerzo por lograr objetividad, Dorrous de Mairan no puede disi-
Puede senrirse el enojo de D'Alemberr contra las presiones de las que es objeto mular su amargura a Cramer: "Estoy muy de acuerdo con usted en cuanto a
y contra el recordarorio de los favores del presidenre Hénaulr. Prosigue de
esra manera:
214 C:ut:a dd 12 de diciembre de 1752 a la m.arquCS2 Du Ddfand. El subr:ij'2do es nuestro.
Vélsc b Cunr!pondan.cede esta úlrirm:, op. cit., t. I, pp. 158 y 159.
111
En panirular un elogio más insistenre aún de Monrcsquicu, que csoba en pleno con+ zn El 16 de febrero de 1753. D'Alcmben escribe a macbme Du [kff.i.nd: .. EJ pro:idente
ílicro con las auroridades cdigio.sas. Hén:iulc Y.t danundo de casa en casa contra mi. !bid., p. 165.
!U Cabe notar que D'Alemberr ya no menciona ni a Condilb.c ni J Rousseau. iu. D'Alc:mben ~ri ekgido en la .Academia Francesa en noviembre de 1754.

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456 SIN PARES M!SERlAS Y GRANDEZA DE LOS M.1B!C!OSOS 457

la EnciclojJ<dia [••• ].Añadiría solamente[ ... ] que, leyéndola y viendo quiénes Si usted no hubiera procurado inmortalizar mis obras, yo habría vivido sin inquie-
son nombrados en ella, y muchos merecidamenre, no he podido evitar repe- rud [... ].Es preciso, sin embargo, hacerle notar que usted le da importancia a per-
tirme el verso de MoJiC:re: Y ninguno tendrá mds ingenio que nosotros y nuestros sonas muy singulares de este país, a Fontenelle, a Mairan, a mí. Antes de concluir
filosóficamente: "Por suerte mi a1ma está tranquila y por encima de las múltiples
amigvs".217 F.xccpro Fontenelle, nadie de la vieja Academia es perdonado. Como
pequeñas miserias que constituyen la vergüem..a y la desdicha de la gente de letras" .219
si wdos bubÍC:!en trabajado en vano ...
Tras la publicación dd primer volumen de la Enciclopedia, Réaumur guarda
Más allá de Mairan y de Réaumur, no sólo la generación anterior se opone a
silencio. Pero teme que la consagración de Buffon y la ignorancia de la cual es
la Enciclopedia, sino también un amplio sector de la Academia de Ciencias
objeto signifiquen su sentencia de muerte para la posteridad. Sin embargo,
que dispone de influyentes intermediarios en la corte, en los periódicos, en
no ignora lo que algunos de los artículos de ciencias naturales le deben a su
los salones y en e! extranjero. Pero tal vez D'Alembert ya había comprendido
monumento sobre los insectos, 218 y a otros trabajos anteriores. Es saqueado,
que nada es tan útil para reforzar el espíritu de clan y para hacer que surja un
incluso plagiado por sus enemigos, que se nieg:in obstinadamente a darle el
partido, con el cual es nec~sario conrar, como tener enemigos poderosos. En
lugar que mcn:cc. Peleado con Diderot con motivo de la Lettre sur les aveugles,
este punto, la es(rategia de D'Alembert parece ser más hábil que la de Rous-
este úlcimo, muy vinculado a Buffon, lo persigue con su devastadora ironía.
seau. Mientras Jean-Jacques cultiva su peculiaridad y su aislamiento, D'A-
Réaumur ad blanco elegido, y d objetivo ha sido alcanzado. Para la nueva
lembert plantea las premisas de un movimiento inrelecrual que dominará la
generación de filósofos, d viejo príncipe de la Academia es tan sólo un eru-
escena francesa, y aun más allá, hasta fines de .siglo. Pero, en definitiva, la influen-
dito pasado de moda, cuyas producciones se consideran menores. No se puede
cia de Rousseau sobre la sociedad no será menor que la de los enciclopedistas,
evaluar la arnplirud dd desasosiego de Réaumur hasta cuatro años más carde,
y será, sin duda, más determinante que la D'Alembert solo. No obstante, en
con motivo de un artículo muy elogioso de Formey sobre una reedición de las
1751, este último es el gran triunfador de la competencia intelecrual.
Mimoira mr la ímectts. En su cana de agradecimiento se sorprende de que
Cuando, a principios de septiembre, al fin puede irse al campo a descansar,
sus trabajos sigan resultando inceresances. Más allá del humor, se puede adivi-
ciene muy buenas razones para estar orgulloso. Eso se refleja además en una
nar su verdaacro estado de ánimo:
carta a Cramer. 220 Su Discours es un gran éxito que le abre triunfalmente el
mundo de las letras. Los jesuitas están enfurecidos, pero se callan.121 Aunque
Sw senrimícmos por mí se manifiestan en lo que en sus hojas periódicas dice de las
Mfflwim mr la i.mecres y de su autor; estoy convencido de: que es su corazón d que
diga estar extremadamente cansado por el trabajo del invierno, m se percibe
habla, Yque: lo ha indinado demasiado a mi favor [..• J. No sólo temo, con razón,
que d público considác que losdogios con los que: usted me colma deberían ser más 219
Carta dd 28 de enero de 1755 (que no esta escrita por Réaumur). El subrayado es nues-
moderados.sino que pam hadrmelosha ntmitado 101 coraje pu me causa alarma[ ... J. tro. Cracovia, colección Varnhagen, núm. 211, publicada con leves modificaciones por For-
mcy en sus Souuenirr ... , op. cit.• t.!!, pp. 164--168. Algunos meses más tarde d tono se torna
más ofensivo. Evocando por primera vez d Dútionnairr mcyc/opldipucon Ch. Bonnet, le escribe
117 d 30 de julio de 1755: "'Hay muchas cosas buenas en él [... J pero hay mucho para decir en
Cam.dd18 de diciembre de 1751. BPU, M.S: Supl. 384, f. 322y 323. Mairan momaba
los términos dd :mkulo dd ]fJJU7JJ1i ir Trivoux publicado en octubre,. que at41Caba duramente contra de esta obra, que ha ido más allá, como bien podrá aocar, de lo que se le exige a un dic-
d Dúcoun prtliminain y a su autor, un filósofo al cual no le vino a la menee decir enas pala- cionario. Reina en él una imparcialidad intolerable. Pigmeos, amigos de los autores, se con-
bras de las Fm'/J'l'tOMVantn: "Nu1 n'aura de l'c:sprit han: nous et nos amis" ["Nadie tendcl inge- vierren en él en grandes hombres". aru, :Vh. Bonnet 42, cana núm. 82.
220
nio excepto nosotros y nuestros amigos"]. Citado por J. P.pp2S, .. Bcrthier's JournaJ de Tré- Carta del 10 de septiembre de 1751. Dix-huitib?u si(ck, op. cit., pp. 256 y 257.
221 Pasarán al ataque en la edición de octubre de l 751 dd Joumal tÚ Trtvoux.
voux ••. ·, op. tit., p. 180.
21
ª Por ejemplo d anku1o "Abtja" de Daubenton. publicado en auanr prvnilre en el Mn-- m .. El prefacio me habla cansado en e.xrremo. Fue un tr.!bajo muy largo para el cual he
n1rr de mano ck 1751. renido poco tic=mpo. ~
458 SIN PARES

en él la energía y la alegría que dispensa el triunfo. Termina las tres obras que
quiere publicar el sigui en re año. Además de su libro sobre Rameau, da el úh:imo
roque a sus Recherches sur le systfflu du mondl 23 y al prefacio a su Traiti des
fluides que leerá en la próxima asamblea pública, y que le valdrá la admiración ABREVIATURAS
de sus colegas.224 Por lo demás, sus relaciones con Dideror se mantienen esta-
bles. Incluso ha obtenido por intermedio de Maupertuis que sea asociado a la
Academia de Berlín. 225 BEB Ediciones Bernoulli en Basilea.
D'Alemberr es un hombre plenamente satisfecho. No puede ignorar que a Referencia a la correspondencia de Volcaire editada
Best. D
los 34 años ganó la apuesta perdida por Fonrenelle y por Mauperruis. Cientí- por Théodore Besrerman, Cormpondma ami relaud
fico y hombre de lerras de primer orden, acaba de inscribir su nombre en los
l' dos registros dd pensamiento. Admirado por sus pares y aplaudido por el público,
Docummts, vol. LXXXV-CXXXV de Otuvres complttts
(Ginebra, Banbury, Oxford, 1968-1977).
puede disfrutar de ese momento tan excepcional y tan dulce de la gloria en estado Bricish Library, entonces en el Brirish Museum
BL
puro. Qué importan los honores y el dinero tan deseados por Mauperruis, qué (Manuscritos)
216
importan sobre todo las murmuraciones sobre su nacimiento, D'Alemberr BM Biblioteca Municipal
acaba de obtener su más bella victoria. Es la revancha del basrardo ... BN Biblioteca Nacional, París. (Manuscriros)
BPU Biblioteca Pública Universitaria de Ginebra.
HARC Historia de la Academia Real de Ciencias
MARC Memorias de la Academia Real de Ciencias
MF Manuscritos franceses.
NAF Nuevas adquisiciones francesas.
m En su cana dd 10 de septiembre de: 1751 a Cramer, anuncia que "la Teoría de la luna AAC Actas de la Academia de Ciencias
esrá complc:carnenre terminada y hs tablas están hechas". Sin embargo, la publicación de los Investigaciones sobre Diderot y sobre la Enciclopedia.
!DE
tres volUmenes de &chacha JtJT different! poinII importL1.nli du systbru dt1 monde se llevará a
RHLF Revisr.a de Hisroria Literaria de Francia.
cabo de manen espaciada c:ntre 1754 y 1756.
1.!4 D'Alemben leyó d prefacio de su Trair( de la nature t.ÚS jluidn en la asamblea dd 13 de s.l.n.E sin lugar ni fecha.
noviembre de 175 I. Se erara, en lo esencial, de la obra que había retirado dd concurso de Ber- Studics on Voltaire Studies on Vo!taire and tht Eíghteenth Century,
lín despu6 deb. mala jugada de Euler. FJ 4 de enero de 1752. Mauperruis, que lamenra ese inci- editado por Theodore Besterman, Banbury, Oxford.
dente. esrá contento de poder decide: "Supe dd b;:iro que h:ibfa tenido su prefacio por las acla-
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The Volraire Foundation.
maciones de su a:sarnble.i pUblica, cuyas repercusiones llegaron hasta aquí EJ libro se publicará

efectivamente en 1752 con el rítulo Rifiaion1 sur la thiorie de la ráistance des f..uitús.
!11 Admitido d 4 de marzo de 1751, Dideror agradece a lvlaupcnuis d 5 de mayo sigulrnre:

"Es usred d que me h:i propuesro y d que erradicó bs dificultades que [Formey) planreaba
para mi admíiión [... ]. M. D'Alemben esrá agr<1decido de que me haya infonnado de es-ras cir-
1 cunstancias'". Archivos de la Academia de Ciencias, Fondo Maupcrruis 43, nún1. 91. Cana publi-

cada por malhme Chouiller, en RDE, núm. 8, 1990, pp. 7 y 8.
~ .. La. ficha policial del inspector D'Hémery sobre D'Alemberr. con fecha dd 6 de mayo
de 1751. comienza con estJ.S palabras: "Es d hijo bastardo de machme de: 1i:n..:in. hermana dd
\1¡-: cardenal de Tencin, y dd caballero Desrouche::t.
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