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Naruto Shinden

oyako no hi
(La verdadera historia de Naruto: Día de padres e hijos)
Masashi Kishimoto, Mirei Miyamoto

2
INDICE
Personajes 5
Prólogo 6
Capitulo 1: Padre e hija: corriendo por Konoha 9
Interludio 1: ¡Con Shino-sensei! ¡Comida! 12
Capitulo 2: Padre e hija: la forma de la felicidad 13
1
Interludio 2: ¡Con Shino-sensei! ¡Gemaki ! 16
Capitulo 3: Padre e hija: mesa para uno 17
Interludio 3: ¡Con Shino-sensei! ¡Padres e hijos! 20
Capitulo 4: Padre e hija: frías llamas y fuego ardiente 21
Interludio 4: ¡Con Shino-sensei! ¿Padre helicóptero? 31
Epílogo 32

1
Abreviatura de Geki Shinobi Emaki, "rollos extremos de imágenes ninja", el nuevo juego de cartas de Boruto
presentado en el anime y el spin-off de Ikemoto.

3
NOTA
La siguiente traducción comprende una mezcla de texto completo y resúmenes, en vista
de que ha sido imposible encontrar la novela completamente traducida al inglés por
internet.

Originales en inglés:
 PRÓLOGO:
https://kiyoitsukikage.tumblr.com/post/176664426654/naruto-shinden-characters-
and-prologue
 RESUMEN:
https://naruto.fandom.com/wiki/Naruto_Shinden:_Parent_and_Child_Day
 FRAGMENTOS CONVERSACIONES:
https://saradasglasses.tumblr.com/tagged/naruto-shinden
Traducción al castellano: Akatsuki (https://mi-castillo-de-arena.blogspot.com/)

4
PERSONAJES
Uzumaki Naruto Séptimo Hokage. Héroe de la Villa Oculta de la Hoja. Antiguo miembro del Equipo 7.
Uzumaki Hinata Usuaria del Byakugan de la Familia Hyūga. Antiguo miembro del Equipo 8.
Uzumaki Boruto Genin de la Villa Oculta de la Hoja. Su hobby es el Gemaki (tcg2).
Uzumaki Himawari Hermana menor de Boruto. Heredó el Byakugan.
Hyūga Hiashi Líder de la Familia Hyūga y padre de Hinata. Maestro del Byakugan.
Uchiha Sasuke Amigo de Naruto, así como su rival. Antiguo miembro del Equipo 7.
Uchiha Sakura Esposa de Sasuke y maestra en ninjutsu médico. Antiguo miembro del Equipo 7.
Uchiha Sarada Genin de la Villa Oculta de la Hoja. Compañera de clase de Boruto.
Akimichi Chōji Maestro del Baika no Jutsu3. Antiguo miembro del Equipo 10, además del
Inoshikachō.
Esposa de Chōji. Antigua ninja de la Villa Oculta de las Nubes.
Akimichi Karui
Genin de la Villa Oculta de la Hoja. Le encanta la comida.
Akimichi Chōchō
Nara Shikamaru Consejero del Hokage. Antiguo miembro del Equipo 10, además del Inoshikachō.
Nara Temari Hermana mayor del Quinto Kazekage, Gaara. Esposa de Shikamaru.
Nara Shikadai Genin de la Villa Oculta de la Hoja. Mejor amigo de Boruto.
Yamanaka Sai Maestro del Chōjū-giga4. Antiguo Anbu.
Yamanaka Ino Hija de la Floristería. Antiguo miembro del Equipo 10, además del Inoshikachō.
Yamanaka Inojin Hijo de Sai e Ino. Heredó el Chōjū-giga.
Rock Lee Genio nº1 del trabajo duro de Konoha. Antiguo miembro del Equipo 3.
Metal Lee Hijo de Rock Lee. Trabaja duro, pero es débil para actuar en público.
Tenten Dueña de la tienda de armas ninja “Herramientas Ninja Tira Tira Tira5”. Antiguo
miembro del Equipo 3.
Hatake Kakashi Sexto Hokage. Fue el maestro de Naruto y el resto del Equipo 7.
Inuzuka Kiba Usuario de perros ninja, y tiene a Akamaru como compañero. Antiguo miembro del
Equipo 8.
Aburame Shino Profesor de la Academía Ninja. Antiguo miembro del Equipo 8.

2
Trading Card Game.
3
Jutsu Multi-tamaño.
4
Caricaturas de animales antropomorfos
5
El nombre de su tienda es - 忍 具 転 転 転 -, y se pronuncia ninguien tententen. Tenten es la onomatopeya
para rodar / cosas que se tiran.

5
Prologo
—¿Dia de padres e hijos?
La voz del Séptimo Hokage, Uzumaki Naruto, resonó en la oficina del Hokage, que era
un caos de pergaminos y cajas de cartón medio abiertas. Colocó los documentos que
había leído sobre la mesa con un golpe seco, y alzó la cabeza.
En la dirección en la que había dirigido sus ojos desconcertados, estaba la figura del
hombre que trabajaba como consejero del Hokage: Nara Shikamaru.
—Sep. Digamos que es un día de vacaciones. Es una petición de nuestros compañeros de
la nueva ciudad.
Incluso si había oído la explicación adicional de Shikamaru, Naruto repitió su pregunta,
sin entender:
—Un día de vacaciones… ¿qué significa, dattebayo?
—Venga. Es como una manera de llamar un festival. En primer lugar, el matiz de
‘vacaciones’ difiere entre esos tipos y nosotros.
—Hmm…
Con una vaga respuesta, Naruto miró a la puerta de la oficina del Hokage. Como si
mirase al Monumento de la Roca del Hokage en esa dirección, y a la nueva ciudad que se
extendía más allá.
Hace más de una década, la Villa Oculta de la Hoja se había convertido literalmente en
una explanada vacía por el ataque de Pain, el primero en la Cuarta Guerra Mundial
Ninja. Una vasta tierra ahuecada, con casas aplastadas. El pueblo había sido
completamente destruido desde la base.
Sin embargo, también había algo que había quedado sin haber sido eliminado. Era la
Roca del Hokage. Donde estuviera la Roca del Hokage, estaba Konoha. Era impensable
para los aldeanos revivir Konoha en un nuevo pedazo de tierra, dándole la espalda a
sucesivas generaciones de Hokage que habían estado observándolos durante años.
¡Seguramente la revivirían de nuevo en ese lugar!
Este sentimiento estaba conectado con la reconstrucción de la aldea, y su milagroso
crecimiento.
Las tiendas generales que habían mantenido su negocio desde la fundación de la aldea
se convirtieron en tiendas de todo el día, las 24 horas, y nunca bajaron las cortinas de
sus puertas para cerrarlas.
Dentro y fuera de la aldea se habían tendido rieles de acero, y los largos y estrechos
autos de hierro llamados “Coches de Trueno” habían comenzado a correr por encima de
ellos. Además, el intercambio cultural con otros pueblos, con los que se requerían varios
días para mantenerse en contacto, se había vuelto mucho más fácil gracias a eso.
Se habían construido edificios altos uno tras otro detrás de la Roca del Hokage, y desde
los enormes monitores instalados en sus paredes se transmitían las noticias no solo del
País del Fuego, sino también de todos los países.
— Algo así como edificios que miran hacia la Roca del Hokage es execrable… —Así es
como los ancianos del Honorable Consejo se habían apuesto a ello, pero la conveniencia
era difícil de dejar a un lado, y también sus voces se habían vuelto más silenciosas.

6
Los grandes apartamentos que solían ser las residencias de cientos de personas
llamaron a incluso más inmigrantes a la aldea, y en estos días podría decirse que la
población de la aldea consistía de más gente que no era shinobi en comparación con el
resto. Era una época en la que incluso la Academía donde Naruto había estudiado no
llegaba a su cuota, y fueron a establecer clases para el público en general. Incluso eso
podía ser considerado una prueba de que estaban en paz.
Ahora la Villa Oculta de la Hoja se había dejado de ocultar, y se había convertido en una
de las metrópoles del País del Fuego.
Naruto y los demás llamaron a la superficie donde se alzaban los rascacielos la “nueva
ciudad”. Por supuesto, la llamaron así por conveniencia: no había una diferencia
cualitativa en la nueva y la antigua Konoha. Incluso si la mayoría de la gente que vivía
en la nueva ciudad no eran shinobi, todos los aldeanos eran una familia para Naruto.
Aunque una diferencia entre los shinobi y los que no lo eran apareció en su ciclo de vida,
después de todo.
Eso era el tiempo libre.
El mundo shinobi era instable, y absurdo. No es que su tiempo de servicio se haya
establecido, y fue difícil tener un día libre en particular. Debido a eso, los días libres se
convirtieron en los días en que casualmente no hay una misión para los shinobi. Había
pocos shinobi que esperaban unas vacaciones que ni siquiera sabían cuándo llegarían.
Sin embargo, para aquellos que no tenían esta situación eran “días de relajación que
llegan a intervalos fijos”. Habían exigido agregar un día libre una vez por semana, y si
no, algunos días conmemorativos se convertirían en festivos. También el asunto de esta
vez estaba relacionado con eso.
—Bueno, poner en rojo6 una fecha en el calendario en sí es triste. —Naruto buscó el
Sello del Hokage—. El nombre no importa, ¿cierto? No hay razón para oponerse,
‘ttebayo. —Y aplicó el sello en el documento en sus manos con un plop—. Está decidido.
El documento fue tirado abruptamente en la “caja de aprobados” en la mano de
Shikamaru.
Con esto, el festivo del “Día de Padres e Hijos” fue creado en la Villa Oculta de la Hoja.
—… Sin embargo, el Día de Padres e Hijos… ¿qué clase de día es exactamente?
—De acuerdo con la explicación escrita, aparentemente es un día en el que profundizas
el lazo entre padres e hijos. El título no significa mucho, pero esencialmente significa
que padres e hijos se divierten juntos mientras van de compras, de viaje, o cosas así.
—El lazo de padres e hijos… ¿huh?
Una sombra cayó sobre la expresión de Naruto. Lo que estaba en su mente eran sus dos
hijos: Boruto y Himawari. Se preguntaba cuándo diantres pasaría algo de tiempo con
ellos.
—Bueno, ¿y si hacemos un servicio de apoyo familiar también?
Quizás porque había sugerido eso, la voz de Shikamaru se volvió intencionadamente
animada:
—Tómatelo con calma en casa de vez en cuando. En cualquier caso, incluso si vuelves a
casa solo dormirás y no podrás hablar lo suficiente con tus mocosos, ¿verdad? También
ayudaré a organizar el horario.

6
Por regla general, los días festivos (como los domingos, por ejemplo) siempre se marcan en rojo.

7
—Shikamaru… Hehe, gracias.
Naruto y Shikamaru intercambiaron una brillante sonrisa, pero sus miradas bajaron
lentamente al suelo.
Allí, una montaña de documentos había caído de la mesa, y se había esparcido tanto que
podía ser confundido con un mosaico en el suelo.
—… Lo arreglaremos, ¿sabes? —Había algo vacío mezclado con la voz de Shikamaru.
—Sep. —La respuesta de Naruto fue fuerte—. El Día de Padres e Hijos… no está mal.
¡Claro que volveré a casa, ‘ttebayo!

8
Capitulo 1
Padre e hija: corriendo por konoha

Aunque intentó regresar a casa la noche antes del Día de Padres e Hijos para
poder descansar para su día libre, Naruto en su lugar llega durante la mañana de dicho
día.
Los tenderos de Konoha se levantaron muy temprano para aprovechar el festivo y lo
bombardearon con peticiones para que les otorgasen permisos especiales y reservas, las
cuales solo tenía que completar. Shizune le ofreció alguna medicación para ayudarle a
permanecer despierto, lo cual él rechaza, una decisión que ahora lamenta porque
sospecha que acabará durmiendo todo el festivo.
Naruto trata de entrar en casa en silencio para no despertar a la familia, pero al entrar
descubre a su hija, Himawari, durmiendo en el recibidor. Temiendo que algo vaya mal,
Naruto la despierta, haciendo que ella de inmediato le pida que le compre un muñeco de
Kurama para ella. Naruto es escéptico sobre que Himawari lo esparase en la puerta solo
para hacerle esta petición, pero ella se lo confirma: cuando su madre, Hinata, salió la
mañana anterior, dijo que Naruto estaría de vuelta esa tarde, y Himawari había estado
esperando por Naruto desde entonces.
Naruto se siente culpable por no solo no regresa cuando dijo —y así fallándole a
Hinata—, sino también por hacer que sus hijos se quedaran sin cena alguna. Himawari
explica que su hermano, Boruto, cocinó algo, pero por su expresión y el olor a quemado
que notó, Naruto supone que no fue apetitoso. Naruto promete hacerles el desayuno
después de echarse una siesta, pero Himawari se adelanta: quiere que le compre el
muñeco Kurama. Naruto le asegura que le comprará uno después, pero Himawari
señala que es una edición especial solo disponible durante el Día de Padres e Hijos.
Naruto, anhelando dormir, sigue tratando de poner excusas. Sin embargo, cuando ve que
Himawari está al borde de las lágrimas, acepta ir de compras con ella.

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Naruto lleva a Himawari a la tienda de juguetes local. Aunque la tienda no ha abierto
aún, ya hay cientos de personas esperando fuera, todas planeando aparentemente
comprar un muñeco Kurama. Cuando, meses antes, Naruto aprobó una línea de
productos basado en Kurama —parte de una campaña para alterar los cientos de
percepción de Kurama como un desastre natural— no esperó que tuviera este éxito.
Himawari explica que el muñeco Kurama puede ser cuidado y alimentado, como un
bebé. El verdadero Kurama, sellado dentro de Naruto, salta ante la palabra “bebé”.
Naruto intenta explicarle a Kurama que es solo un juguete, pero se le acerca Kiba
Inuzuka antes de que tenga la oportunidad.
Kiba, acompañado de Akamaru y Akemaru, planea comprar uno de los muñecos como
regalo sorpresa para Tamaki. Naruto sonríe al oír esto, pues Hinata siempre temió que
Kiba nunca tendría esta clase de relación con nadie. Esto irrita a Kiba y él cambía de
tema: el muñeco es una edición limitada y esta tienda de juguetes en particular solo
tiene veinte en stock, en absoluto suficiente para todos. A Kiba no le había gustado el
tener que competir con toda la otra gente que se había reunido —mayormente madres—,
pero está dispuesto a competir con Naruto.

9
Cuando la tienda abre sus puertas, la multitud entra a montones. Naruto rápidamente
se abre camino al frente de la tienda, agarra un muñeco, lo pago y sale rápidamente. En
minutos la multitud se dispersa y Kiba regresa con las manos vacías. Naruto intenta
regodearse con su propio éxito, pero es interrumpido por el llanto de Himawari.
Confundido, Kiba llama la atención de Naruto sobre lo que realmente compró: un
muñeco Shukaku, importado de Sunagakure. Kiba, Akamaru y Akemaru intentan
animar a Himawari sin éxito. Naruto promete buscar en toda Konoha un muñeco
Kurama con sus cientos de clones de sombra. Pero está tan cansado que solo puede hacer
dos, y Kiba señala además que los clones no son lo suficientemente fuertes como para
sobrevivir en las calles llenas de gente. Como los clones de sombra no son una opción,
Kiba ofrece ayudar a Naruto a buscar, no queriendo que Himawari esté triste.
Con Himawari montada a su espalda, Naruto corre de tienda en tienda para ver si hay
algún Kurama. Muchas tienen abundancia de Shukakus, mientras que el Kurama está
agotado. Aun así, Naruto sigue buscando.
Llegan a la Floristería Yamanaka, donde Ino Yamanaka señala que por supuesto que no
venden muñecos Kurama, pero ella le da a Himawari algunos girasoles.
En una tienda de caramelos, la anciana propietaria confunde a Kurama con un
videojuego y, en cambio, convence a Naruto y Himawari para que hagan origami con
ella.
En Herramientas Ninja Tira Tira Tira , Tenten asume que han venido a comprarle su
kunai especial del Día de Padres e Hijos. Cuando Naruto explica que en realidad están
buscando muñecos Kurama, Tenten rompe a llorar, temiendo que esto sea una prueba
más de que su negocio de armas está condenado al fracaso en esta era pacífica. Naruto,
sintiéndose culpable, compra el kunai especial y Tenten, aprovechando, también lo
convence de comprar unos pendientes adornados con shuriken.
A pesar de buscar en toda tienda, Naruto y Himawari son incapaces de dar con un
muñeco Kurama. Una vez Kiba los localiza, reporta que fue capaz de encontrar el último
Kurama a la venta en la estación del Tren Trueno; evidentemente, los forasteros no
están interesados en estos muñecos. Cuando Kiba aun pretende que Himawari se quede
con el muñeco, Naruto le recuerda a Kiba que quería dárselo como regalo sorpresa a
Tamaki. Kiba responde que Tamaki no puede decepcionarse por no obtener algo que no
sabía que estaba obteniendo en primer lugar. Akamaru y Akemaru, que han estado
cargando el muñeco, emergen de la multitud cercana y presentan la bolsa en la que han
estado cargándolo. Sin embargo, al inspeccionarla, la bolsa está vacía.
Naruto nota una figura encapuchada que se aleja de la zona y supone que es el ladrón.
Naruto deja a Himawari al cuidado de Kiba y lo persigue. Basándose en la agilidad del
ladrón y el hecho de que ha burlado a Akamaru, un ninken7, Naruto supone que es un
ninja. Cuando el ladró nota a Naruto siguiéndolo, acelera el paso, empujando a la gente
que se interponía en su camino. Naruto es ralentizado mientras se mueve entre esa
misma gente, y además está demasiado cansado como para realizar siquiera el Jutsu de
Cuerpo Parpadeante8. Intenta que Kurama le dea algo de chakra, pero este no está
dispuesto, aun molesto por ser llamado bebé y ser confundido con Shukaku. Además,
Kurama no cree que Naruto sea un buen padre si no pudiera ayudar a su hija usando su
propio poder, un sentimiento con el que está de acuerdo Naruto.

7
Perro ninja.
8
El Shunshin no Jutsu es una técnica de movimiento instantáneo que consiste en mover el cuerpo a altas
velocidades, permitiéndose ir a cortas o a largas distancias a una velocidad casi imposible de ver. Lo que viene
a ser el famoso “bomba de humo”.

10
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Naruto continúa persiguiendo al ladrón, eventualmente arrinconándolo en un callejón
sin salida. Después de quitar la capucha del ladrón, Naruto lo reconoce como un genin
que se supone que está en una misión en la frontera del País del Fuego. Naruto está a
punto de pedir una explicación cuando el hijo del ladrón sale de una casa cercana. El
ladrón envía a su hijo de regreso al interior y le explica que ha estado fuera de casa
durante tanto tiempo y que, durante una de sus raras visitas a su hogar, su hijo pidió un
muñeco Kurama. Desesperado por hacer esto por su hijo, buscó en todo el pueblo uno,
pero no pudo encontrar ninguno y en un momento de desesperación robó el que Kiba
compró.
Kiba, Himawari, Akamaru y Akemaru los alcanzan a tiempo para escuchar la historia
del hombre. Himawari levanta el muñeco Kurama y se lo da al hombre, diciéndole que lo
dejó caer accidentalmente y enfatizando a Naruto que el hombre lo compró para su hijo.
Naruto le sigue la corriente, pero le pregunta si está segura de querer hacer esto
considerando lo determinada que ha estado en tener un muñeco Kurama. Himawari
responde que preferiría tener el Shukaku, ya que es el que su padre le compró con gran
dificultad. Además, ha podido pasar todo el día con él y no podría estar más feliz.
Sintiendo una oportunidad, Kiba intenta reclamar el muñeco para sí mismo, pero
Akamaru y Akemaru le muerden la mano. Mientras tanto, Naruto decide perdonar el
robo, pero decide castigar al hombre por empujar a tanta gente mientras huía. Suspende
al hombre de su misión en la frontera del país y, en cambio, lo asigna a vigilar la
entrada de Konoha. El hombre acepta con tristeza, creyendo que es una degradación, por
lo que Kiba señala que pasará tiempo con su hijo mientras trabaja en la aldea. Al darse
cuenta de que Naruto realmente le está haciendo un favor, el hombre le agradece.

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Naruto y Himawari regresan por la noche y Hima despierta a Boruto, que ha estado
durmiendo todo el día. Cuando Hinata regresa a casa poco después, Himawari le
muestra todos los regalos que recibió: Shukaku, los girasoles, el origami, los aretes… Al
ver que Boruto está molesto, Naruto se disculpa por no estar en casa a tiempo para
cenar la noche anterior. Sin embargo, por la respuesta de Boruto, Naruto se da cuenta
de que está más dolido por no haber podido pasar el día con él como lo hizo Himawari.
Boruto niega esto, pero Naruto lo nota sosteniendo un folleto de Herramientas Ninja
Tira Tira Tira. Adivinando lo que Boruto quería comprar hoy, Naruto le presenta el
kunai especial del Día de Padres e Hijos. Boruto trata de ocultar su alegría,
murmurando solo un silencioso Gracias, mientras toma el kunai.
Con Himawari y Boruto ahora aplacados, Naruto se sienta y trata de calmar al tercer
espíritu herido del día: Kurama.

11
Interludio 1
Con shino-sensei! COMIDA!
Shino Aburame explora la aldea, disfrutando del festival-y la atmósfera al probar
todos los diferentes alimentos para la venta. El hecho de que no esté casado y no tenga
hijos no significa que no pueda participar en el Día de Padres e Hijos. Después de todo,
tiene una familia que está constantemente con él, con la que está más cerca de lo que
otras personas podrían entender.
Los kikaichū que habitan en su cuerpo se agitan ante la idea. Al darse cuenta de esto,
Shino se da cuenta de la hora que es: prepara algo de comida y con ternura se lo da a su
muñeco Kurama.
Originalmente lo compró para comprender mejor los intereses de sus estudiantes de la
Academia, pero desde entonces se ha apegado a él, imaginando que su Kurama relleno
es mejor que el Kurama real. Mientras tanto, los kikaichū se impacientan por su propia
comida y comienzan a consumir el chakra de Shino, lo que hace que se desmaye.

12
Capitulo 2
Padre e hija, las formas de la felicidad
La mañana anterior al Día de Padres e Hijos, Hinata recibe la noticia de que su
padre, Hiashi Hyūga, ha caído enfermo. Temiendo lo peor, Hinata hace planes
apresurados para visitar a su padre antes de que sea demasiado tarde. Himawari quiere
acompañarla, pero a Hinata le preocupa que Hiashi pueda terminar muriendo durante
su visita y por eso declina. Deja a Himawari y Boruto en casa, anticipando que Naruto
volverá más tarde ese día.

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Hinata se apresura a la Mansión Hyūga y encuentra a su hermana, Hanabi,
emocionalmente angustiada. Bajo un interrogatorio, Hanabi explica que el cuerpo de
Hiashi simplemente se ha deteriorado demasiado como para poder continuar. Cuando su
angustia llega a su punto de ruptura, Hanabi le pregunta a Hinata por qué no trajo a
Himawari y Boruto.
Dadas las circunstancias aparentes, Hinata encuentra extraño el interés de Hanabi en
Himawari y Boruto. Ella activa su Byakugan, localiza dónde está descansando Hiashi e
inspecciona su cuerpo: él está en excelente estado de salud, salvo por una tensión en la
espalda. Hanabi, mientras tanto, sigue desesperada porque no podrá ver a sus sobrinos
como esperaba. Hinata comienza a enojarse por ser engañada, pero cede cuando Hanabi
señala que Hiashi estará aún más decepcionado que Hanabi. Hinata sabe que esto es
cierto: Hiashi adora a sus nietos, una clara desviación del duro disciplinario que crió a
Hinata y Hanabi. Hanabi plantea la hipótesis de que el cambio de actitud y condición
física de Hiashi se debe a que Hinata insiste en referirse a él como "abuelo" cada vez que
Himawari y Boruto están cerca, lo que hace que Hiashi se sienta obligado a convertirse
en un anciano.
Hiashi se cansa de escuchar a Hinata y Hanabi hablar sobre él y las llama a su
habitación. Tal como predijo Hanabi, está profundamente triste al ver que Hinata ha
venido sola, lo que ella trata de no tomar personalmente. Hiashi se disculpa con Hinata
por el malentendido, explicando que estaba avergonzado por su dolor de espalda.
Pregunta sobre Naruto, a lo que Hinata responde que está tan ocupado que rara vez está
en casa. Hiashi parece listo para comentar sobre esto, pero cambia de opinión y en su
lugar pregunta por Himawari y Boruto. Hinata dice que ambos están decepcionados
porque no pueden ver a Naruto, pero que Boruto parece estar distraído al dedicarse a
sus misiones. Hinata confiesa su temor de que Boruto no la necesite por mucho más
tiempo porque su trabajo le está dando cierta independencia financiera; como evidencia,
ella comparte que Boruto recientemente compró unos pantalones de color rosa brillante
para él.
Hiashi está encantado de saber que a Boruto parece gustarle el color rosa y le pregunta
a Hanabi si alguno de los regalos que ha comprado es rosa. Hanabi consulta con su
Byakugan, lo que hace que Hinata finalmente note el montón de regalos envueltos en
una esquina de la habitación. Hiashi admite que fue mientras cargaba todo esto cuando
se lastimó la espalda, pero como defensa insiste en que no querría darle a Boruto y
Himawari tan pocos regalos que terminaran peleando por ellos. Hanabi informa que
todos los regalos son grises y marrones. Hinata, temerosa de que su casa pronto se llene
de objetos rosas, le dice a Hiashi que la preferencia de Boruto por el rosa probablemente
solo se aplica a los pantalones. Hiashi se pone triste otra vez.

13
Como Hiashi tiene buenas intenciones, Hinata le dice que Boruto recientemente
comenzó a coleccionar Extreme: Pergaminos de Imágenes Shinobi. Hiashi no está
familiarizado con esto, y Hinata tampoco sabe mucho, pero Hanabi resulta ser bastante
eficiente; ella afirma tener “algunos” en su habitación, pero termina trayendo una
carpeta gruesa llena de tarjetas. A Hiashi le gusta la idea de darle a Boruto algunos
paquetes de cartas, pero como el contenido de cada paquete es aleatorio, Hinata le
advierte que Boruto podría estar decepcionado si solo obtiene cartas que no quiere (en
verdad, teme que estas cartas no deseadas ensucien su casa). Hiashi lo considera un
punto justo y decide darle a Boruto una carta específica: la suya. Pero cuando Hanabi le
muestra su carta, se siente devastado al descubrir que solo es una carta rara, y no una
carta súper rara o extremadamente súper rara como esperaba.
Hiashi se pregunta cuál ha sido el propósito de su larga carrera de shinobi si su tarjeta
de intercambio no puede ser un regalo digno para su nieto. Hinata y Hanabi no pueden
consolarlo, ya que está decidido a elevar de alguna manera el estado de su carta a
extremadamente súper rara. Hanabi señala que las cartas más raras son las de ex
Hokage o los Sannin, por lo que tendrá que hacer algo de su calibre.
Hiashi acepta y se dirige a la oficina del Hokage para que se le pueda asignar una
misión peligrosa. Hinata y Hanabi lo siguen de mala gana.

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Sin embargo, en la oficina, Hiashi solo puede asegurar una reunión con Shikamaru
debido a lo ocupado que Naruto está preparando el Día de Padres e Hijos. Shikamaru
intenta convencer a Hiashi para que regrese a casa, pero Hiashi, por viejo que sea, tiene
demasiada influencia en Konoha como para ignorarlo.
Shikamaru les cuenta sobre una misión que acaba de llegar: en el distrito de las termas
de Konoha un ladrón ha robado algunos explosivos utilizados para la excavación y se
esconde en las espesas nieblas. Ya que los explosivos podrían ser fácilmente utilizados
para actos terroristas, es urgente que el ladrón sea capturado, y el Byakugan es la mejor
manera de encontrarlo rápidamente.
Hiashi acepta la misión, con la intención de llevarla a cabo solo, pero Hanabi es
voluntaria y Hinata también.
Hinata quiere regresar a casa, preocupada por el informe de Shikamaru de que Naruto
podría no poder salir del trabajo cuando dijo que lo haría, pero también se siente
responsable de la necesidad de Hiashi de demostrar su valía. Dado que Boruto y
Himawari estarían tristes si Hiashi resultara perjudicado en la misión, Hinata acepta
unirse a ellos.

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Hinata, Hiashi y Hanabi se apresuran a la zona del distrito de termas donde se vio por
última vez al ladrón. Como se informó, las nieblas son increíblemente espesas, y sin el
Byakugan sería imposible para ellos ver a dónde van. Por esta razón, la decisión del
ladrón de esconderse allí no tiene sentido para ellos, ya que no hay mucho daño que
pueda hacer en el área y es probable que termine perdiéndose.
Mientras Hinata y Hanabi discuten esto, Hiashi localiza al sospechoso ladrón e
inmediatamente ataca con Ocho Trigramas: Sesenta y Cuatro Palmas. A pesar del dolor
en su espalda, Hiashi noquea con éxito a su objetivo. Excepto que el hombre que atacó
resulta ser el cliente. Como se informó a la oficina del Hokage después de que ya se
habían embarcado en la misión, los explosivos faltantes se debieron a un recuento
incorrecto y el ladrón fue solo un caso de identidad equivocada.

14
Debido a lo tarde que es, Hinata y Hanabi deciden que deberían pasar la noche en una
de las aguas termales. Hinata todavía quiere regresar a casa, pero Hanabi la convence
de confiar en Boruto y Himawari para que se cuiden. Hiashi, mientras tanto, es
humillado por lo que sucedió, y las sigue a una distancia extrema.
Como mañana es el Día de Padres e Hijos, hay muy pocas personas que se quedan en la
posada, lo que les da a Hinata y Hanabi el uso exclusivo de las termas. Mientras se
divierten, hablan de su infancia, cuando ambas entrenaron constantemente y Hiashi
parecía agobiado por la necesidad de proteger al clan y la aldea. Ahora, sin embargo,
Hinata y Hanabi viven tranquilas, y Hiashi también parece ser más feliz en general.
Hanabi le recuerda a Hinata cómo, antes, Hiashi parecía querer decir algo sobre Naruto.
Hanabi le dice que Hiashi quiere que Hinata comience a vivir en la Casa Hyūga
nuevamente para que él y Hanabi puedan ayudarla a cuidar de Boruto y Himawari, y
que cuando Naruto esté dispuesto a pasar tiempo con su familia, puedan regresar.
Hinata lo desaprueba, pero resulta que Hanabi está bastante a favor de la idea, ya que
cree que sería beneficioso tanto para Hinata como para Hiashi.
Hanabi propone un combate, y si gana, Hinata tendrá que mudarse con ella y Hiashi.
Debido a que Hinata ha estado viviendo como ama de casa durante la última década,
Hanabi espera que el combate termine rápidamente. Como Hinata ha estado ayudando
a Boruto a entrenar, en cambio puede enfrentarse cara a cara con Hanabi.
Mientras intercambian ataques, Hanabi continúa tratando de convencer a Hinata. Sí,
Hiashi estaría feliz de que Boruto y Himawari vivan con él. Sí, Boruto se beneficiaría de
las enseñanzas de los Hyūga y realmente podría llegar a las suyas propias. Pero más
que eso, dice Hanabi, el continuo descuido de Naruto hacia su familia lo hace indigno de
tener esa familia en absoluto: no apreciarlos significa que está rompiendo sus votos
matrimoniales. Hinata niega este último reclamo y rápidamente derrota a Hanabi.
Mientras Hanabi yace en las aguas termales, decepcionada, Hinata revela que ella y
Naruto se quedaron en esta posada durante su luna de miel. Estar aquí nuevamente le
recuerda su tiempo con Naruto, así como el hogar que comparte con él le recuerda el
criar a sus hijos. Aunque las cosas pueden no ser ideales en su relación en este
momento, Hinata no abandonará su hogar y los recuerdos que tiene de él.
Hanabi lo reconoce, aunque solo sea para evitar que Hinata hable sobre lo mucho que
ama a Naruto.


Por la mañana, los tres regresan a Konoha.
Hiashi sigue decepcionado porque no pudo encontrar un regalo que se ajustara a los
gustos de Boruto y Himawari. Hanabi sugiere que haga exactamente eso: darles sus
comidas favoritas, así disfrutarán comiendo la comida en ese momento, y Hinata no
tendrá que preocuparse por encontrar espacio para la comida después. Hiashi, que había
estado bajando la cabeza y caminando lentamente, acelera con la cabeza bien alta, ya
que le gusta la idea y quiere comenzar a buscar inmediatamente los alimentos ideales.
Hanabi comienza a perseguirlo a él e Hinata, después de haber disipado las
preocupaciones que tenía sobre su familia, los sigue.

15
Interludio 2
Con shino-sensei! Gemaki!
Despues los kikaichū se sacian, Shino reanuda su paseo por Konoha.
Cuando ve a Hiashi Hyūga en una pequeña tienda de golosinas, Shino se sorprende, ya
que se supone que los miembros del Clan Hyūga son demasiado regios y justos para
visitar una tienda en persona. Shino se da cuenta de que nunca ha hablado con Hiashi,
en parte debido a la relación tensa que Hiashi tuvo una vez con Hinata, pero también
porque Shino siempre ha tenido la incómoda sospecha de que los Hyūga son mejores que
su propio clan, el Aburame.
Shino se presenta a Hiashi y le pregunta qué está comprando, a lo que Hiashi responde
que está comprando paquetes de Extreme: Pergaminos de Imágenes Shinobi. Usando su
Byakugan, Hiashi inspecciona todos los paquetes de la tienda y compra los que tienen
tarjetas raras adentro, para dárselos a Boruto.
Shino está decepcionado por esto.

16
Capitulo 3
Padre e hija, mesa para uno
Cuatro individuos se reunen en secreto en un cuarto oscuro para discutir sobre el
cercano Día del Juicio. Intercambian ideas sobre la mejor manera de difundir lo que
vendrá en Konoha cuando uno de los cuatro, Ayame del Ramen Ichiraku, ya no puede
soportarlo más: el cuarto es demasiado oscuro. El dueño del Rayo Burger se disculpa,
enciende una luz y retoma el planning del concurso de comida anual de Konoha.
Cada año, el Ramen Ichiraku, el Rayo Burger, la Yakiniku Q y Ankorodō se unen para
patrocinar la competición, turnándose para recompensar al mejor comedor. Este año le
toca a Ankorodō.
La mujer que regenta el Ankorodō accede darle al ganador un servicio gratuito de
dumplings con cada pedido durante un año. El dueño del Rayo Burger rechaza la idea,
argumentando que, debido a que el concurso se llevará a cabo durante el Día de Padres e
Hijos, es necesario que el precio sea especialmente lucrativo: propone dumplings gratis
ilimitados durante todo un año. La dueña del Ankorodō se rehúsa, temiendo que el
ganador será, como no, Chōji Akimichi.
Los otros tres simpatizan, habiendo tenido sus propias malas experiencias con el apetito
de Chōji, pero razonan que si el Ankorodō ofrece un premio tan tentador, seguramente
atraerá bastante clientela como para compensar todo lo que Chōji pudiera comer. La
dueña del Ankorodō finalmente asiente, secretamente confiando que su negocio no
sufrirá daños.


La noche antes del Día de Padres e Hijos, Chōji Akimichi está tumbado en su sofá
viendo la televisión. Está comiendo patatas fritas, aunque muchas de estas acaban en la
pantalla, escupidas cuando Chōji se ríe del programa.
La hija de Chōji, Chōchō, y su esposa, Karui, lo observan con disgusto. Mientras hacen
comentarios sobre el comportamiento de Chōji, Karui nota que alguien ha comido la
comida que trajo para el desayuno de mañana. Se enfrenta a Chōji sobre esto, y él
responde simplemente que se había cansado de las patatas fritas. Enfurecida, Karui sale
como una tormenta de la casa, teniendo que ir a comprar de nuevo. Ya que se marcha a
la tienda, Chōji le pide que compre más patatas.
Chōji no entiende el comportamiento de Karui y recae en Chōchō contarle que Karui
está descontenta. Suponiendo que esto significa que ella no le comprará lo que le pidió,
Chōji decide ir a la tienda por su cuenta. Chōchō lo desaprueba, pero lo acompaña.
Mientras pasean, Chōji procesa lo que Chōchō dijo. Es muy consciente de su buena
fortuna, habiendo conocido a Karui sin realmente intentarlo, casándose sin intentarlo y
siendo padre de Chōchō sin realmente intentarlo.
Notando que está pensando profundamente, Chōchō pregunta si él va a dar con una
manera de hacer las paces con Karui, a lo que Chōji responde que no. Chōchō le
pregunta si va a tratar de darle al menos un regalo, y él dice que ya lo hizo: le dio a
Chōchō sus pendientes. Chōchō especifica que se refiere a Karui, y Chōji señala que esos
pendientes de metal no irían bien con el Elemento Rayo de Karui.

17
Frustrada, Chōchō le pregunta qué le atrajo a Karui de Chōji en primer lugar, qué
encanto de él hizo que ella se casara con él. Chōji sugiere que su amabilidad, lo cual
Chōchō cree que es demasiado ordinario para ser la razón.
Cuando ella nota un poster que anuncia la competición de comida, se da cuenta de la
respuesta: la gran habilidad de Chōji, la que lo diferencia de cualquier otro, su glotón
apetito. Si, dice Chōchō, Chōji gana el concurso, probando que es el mejor comedor de
todo Konoha, Karui seguramente se enamorará de él. Para celebrar el Día de Padres e
Hijos, los competidores deben participar con sus hijos, así que Chōchō se ofrece a
ayudar. Chōji accede.


En el Día de Padres e Hijos, Chōji y Chōchō llegan al estadio donde tendrá lugar la
competición. Allí, descubren que Shikamaru y su hijo, Shikadai, están compitiendo, al
igual que Sai e Inojin Yamanaka. Chōji se sorprende de verlos, pues nunca han sido
conocidos por su habilidad para comer.
Shikamaru explica que Temari lo forzó, queriendo el precio de dumplings ilimitados
para ella; Sai dice que lo mismo pasa con Ino.
Mientras examinan a los otros competidores, ver a Metal Lee vomitar por el
nerviosismo, a lo cual su padre, Rock Lee, lo envalentona de que así tendrá más sitio
para comer. Hay también otros dos tipos enormes, que se presentan como Kūi y su
hijo, Daore, viajeros que participan en competiciones de comida de todo el mundo. Kūi
no es intimidado por los demás excepto por Chōji, quien ha derrotado a Kūi en varios
concursos anteriores. Chōji no le recuerda, así que Kūi, profundamente ofendido, jura
derrotarle.
Los cincuenta equipos de padres e hijos toman asiento mientras se explican las reglas:
los equipos recibirán un plato de comida proporcionado por uno de los patrocinadores de
la competencia. Los primeros en acabar sus platos avanzarán a la siguiente ronda. Si, en
algún momento, un competidor vomita, este y su compañero serán descalificados. Al
enterarse de los vómitos, Metal Lee vuelve a vomitar, lo que lo descalifica a él y a su
padre antes de que comience la competencia. Cuando Chōchō señala que Karui está
mirando entre la audiencia, Chōji se anima, lo que les permite avanzar a través de las
rondas del Ramen Ichiraku y el Rayo Burger con facilidad.
Durante un descanso antes de la tercera ronda, Karui viene a verlos y Chōji espera sus
palabras de elogio. En cambio, le pide a Chōji que deje de ser un glotón y comience a
comer verduras, ya que no quiere convertirse en viuda. Tanto Chōchō como Chōji están
sorprendidos por la noticia de que la gula no es lo que ganó el corazón de Karui. Chōji
está tan perdido acerca de lo que podría haberla hecho casarse con él que no puede
comer durante la ronda del Yakiniku Q, que normalmente sería su favorita.
Solo tres equipos podrán avanzar a la ronda final, y Chōchō lucha por comer sola.
Kūi/Daore y Shikamaru/Shikadai toman los primeros dos lugares, y Sai/Inojin están
listos para tomar el tercero. En un momento de desesperación, Chōchō envuelve el resto
de la carne al vapor de Yakiniku Q en lechuga, tentando a Chōji a comerla diciendo que
es un vegetal. Recordando la solicitud anterior de Karui, Chōji consume rápidamente
toda la comida justo a tiempo para pasar la ronda.
Para la ronda final, el primer equipo en completar su plato de albóndigas del Ankorodō
será declarado ganador. Shikadai ya no cree que pueda comer, y cuando Shikamaru
intenta alentarlo empujándolo a un lado, termina vomitando. Daore, después de haber
comido demasiado, se desmaya, y Chōji, con un trozo de lechuga atrapado en su
garganta, también se desmaya. Kūi se burla de ambos, llamándolos débiles. Comienza a

18
comer albóndigas y vomita poco después de tragarlos. Cerca, la dueña del Ankorodō, una
ex kunoichi, usa secretamente su Elemento Tierra para hacer que el azúcar en las
albóndigas se expanda, evitando que cualquiera pueda terminar su plato y asegurando
así que no tendrá que darle el gran premio a nadie. Ella se ríe maliciosamente, pero de
repente se le ocurre que no recuerda cómo detener la expansión.
Cientos de albóndigas en crecimiento comienzan a llenar el estadio, amenazando con
aplastar a los competidores y al público por igual. Los Lee, los Yamanaka y los Nara
intentan destruir las albóndigas, pero los rigores del concurso los han debilitado
sustancialmente. Chōchō trata de defenderse, pero son tan suaves y pegajosas que sus
golpes quedan atrapados en ellas. Karui viene a su rescate, neutralizando el Elemento
Tierra de los dumplings con su Elemento Rayo, pero incluso ella está abrumada. Ambas
claman por Chōji, perdido en la horda de albóndigas.
Chōji experimenta una visión celestial del Yakiniku Q, y sentado en su mesa favorita
parece estar su difunto maestro, Asuma Sarutobi. Cuando se acerca, resulta ser en
realidad su padre, Chōza. Chōji está encantado de ver a su padre nuevamente y
comienza a contarle todo lo que sucedió en su vida: Karui, Chōchō y el tener una familia
propia. Chōza está contento, no esperaba menos. Chōji pregunta cuál es su encanto, qué
poder es el que posee. Chōza le dice que es su amabilidad. Cuando Chōji nota que
Chōchō consideraba que la amabilidad era demasiado ordinaria, Chōza pregunta qué
hay de malo en ser ordinario, recordándole que incluso Asuma alabó el buen corazón de
Chōji.
Chōza se prepara para irse, pero Chōji quiere que se quede, ya que hay más que nunca
tuvo la oportunidad de decirle. Chōza comparte su pesar de no haber podido participar
en la competencia de comida con Chōji, ya que cree que su equipo podría haber
triunfado. Después de todo, comer solo es, al final del día, un sin sentido. Las mejores
comidas que uno puede tener son con la familia. Chōji se da cuenta de que esto es cierto
y ahora comprende por qué Karui estaba tan enojada con él antes.
Antes de partir, Chōza le recuerda a Chōji dos cosas más: primero, Chōza no está
muerto, por lo que Chōji debería visitarlo con más frecuencia; en segundo lugar, además
de ser amable, Chōji tiene otro poder.
Usando la Técnica Super Multitamaño, Chōji emerge del montón de albóndigas y torres
sobre el estadio. Aplasta las crecientes bolas de masa hervida debajo de sus pies
gigantes, comprimiéndolas, y comienza a meterlas en su boca. Shikamaru grita una
advertencia de que no se sabe cómo se comportarán las albóndigas en expansión dentro
de su cuerpo expandido, pero Chōji continúa comiendo.
Una vez que todas las albóndigas se han ido, Chōji entra en el Modo Mariposa,
convirtiendo las albóndigas y su propia grasa en chakra que se expulsa de su cuerpo con
grandes alas. Chōchō está asombrada y Karui sonríe.
Posteriormente, los sobrevivientes del incidente están contentos de que la dueña del
Ankorodō haya sido arrestada, creyendo que no haya sentencia de prisión que sea
demasiado tiempo para ella. Sai cree que Shikamaru tiene en mente un castigo mucho
más severo para ella: tener que proporcionar albóndigas gratuitas ilimitadas a Chōji y
su familia.
Chōji y Chōchō, ganadores de la competencia, deben tomarse fotos. Invitan a Karui a
fotografiarse con ellos, pero ella no cree que tenga nada que ver. Ambos la corrigen: ella
es la madre de Chōchō y la esposa de Chōji. Karui pregunta si deberían comenzar a
aprovechar las albóndigas ilimitadas para cenar más tarde, lo que Chōchō acepta. Chōji
pregunta si pueden comprar algunas patatas fritas primero.

19
Interludio 3
Con shino-sensei! Padres e hijos!
Shino compra comida durante el día, comiendo una poca, pero acumulando
incluso más, lo que le llevaría días acabar. Se burla de sí mismo de que se está
convirtiendo en Chōji Akimichi cuando de repente atisba a este mismo cruzando la calle,
más delgado de lo que Shino lo haya visto nunca.
Chōji está cenando en Ankorodō con Chōchō y Karui. Shino se da cuenta de que nunca
ha hablado con Karui, porque Chōji es un padre atento y que es él el que va siempre a
las funciones de la escuela. Considera acercarse a ella y preguntarle sobre los rumores
que una vez había derrotado a Naruto, pero decide no hacerlo cuando nota lo mucho que
se está divirtiendo Karui con su familia.
Ahora, dándose cuenta del propósito del festivo, Shino mira a sus bolsas de comida y se
plantea compartirlas con su padre.

20
Capitulo 4
Padre e hija, frias llamas y fuego
ardiendo9
Mientras pasaba por la zona, Sasuke Uchiha decide detenerse en Konoha.
Mientras vaga por las calles y es atrapado por el tráfico en aumento de ida y venida a la
aldea, es forzado a darse cuenta de que la aldea ha cambiado, ya sea por el paso del
tiempo, la nueva infraestructura de Konoha o, por su larga ausencia. Todavía sin saber
qué es diferente, no piensa que esté cualificado para decir cómo la aldea ha cambiado
pues nunca le ha prestado atención a la misma cuando vivía aquí. De niño solo tenía ojos
para su hermano mayor, Itachi, a quien devotamente quería imitar. Como joven ninja,
solo podía pensar en Itachi, cuya deserción de la aldea lo consumió.
Un cambio en el que está bastante seguro es que falta su casa. Sasuke saca una carta en
su bolsillo de su esposa, Sakura, para confirmar que está en la dirección correcta, y de
hecho lo está: donde debería estar su casa, solo hay un hueco vacante. Considera la
posibilidad de que sea un genjutsu, que una de las amenazas que lo mantiene alejado de
la aldea en primer lugar lo ha rastreado hasta su casa y ahora le está jugando una
broma. Decide que esto es poco probable y mira al cielo, pensando. Pronto es reconocido
por su hija, Sarada.
Sarada está feliz de verlo y le dice que es el Día de Padres e Hijos; por eso los caminos
han estado tan llenos de gente. Ella le pregunta cómo le gustaría pasar el día y le cuenta
sobre los diversos eventos y oportunidades que están ocurriendo.
Sasuke se queda mirando a Sarada hasta que esta se calma y luego él le pregunta qué le
ha pasado a su casa. Ella cree que está de broma, pero su sonrisa se desvanece cuando
se da cuenta de que va en serio. Sarada explica que Sakura accidentalmente la destruyó
en un momento y que habían estado alojándose en un apartamento hasta que la
reconstruyeran. Además le recuerda a Sasuke que él mismo estuvo en dicho
apartamento con ellas en su anterior visita.
Esto es nuevo para Sasuke. Exasperada, Sarada decide guiarlo al apartamento. Sasuke
puede decir que ella está molesta y le ofrece comprarle algo de lo que está a la venta por
las calles. A juzgar por sus ropas, él deduce que su color favorito es el rojo y así sugiere
comprarle un tomato. Sarada le informa que detesta los tomates.
Sasuke sigue a Sarada en silencio hasta que ella se detiene de repente, observando algo
con envidia. Él sigue su mirada y ve que está mirando a Naruto, corriendo de tienda en
tienda con Himawari montando felizmente a su espalda. Sasuke le recuerda a su propia
infancia, cuando iba a la espalda de Itachi: era una experiencia con su amado hermano
que todavía atesora incluso ahora. Suponiendo que Sarada quiere ir como Himawari,
Sasuke se arrodilla, colocando la mano para sujetarle las piernas y espera a que ella se
suba.
Y continua esperando.
Sarada solo se lo queda mirando con preocupación y se aleja.
Sasuke pierde su rastro entre la multitud y, sin saber a donde ir, decide seguir
caminando hasta que encuentra un lugar que reconoce. Se desvía por un callejón, donde
encuentra a Kakashi Hatake, ofreciéndole llevarlo a cuestas.

9
En este capítulo aparecen unos fragmentos de conversaciones que se han sacado de otra web.

21
Sasuke intenta alejarse, pero Kakashi lo detiene:
—No nos hemos visto desde hace mucho. ¿Por qué no chocas los cinco conmigo?
—No es necesario.
Sasuke ignora la mano alzada de Kakashi y está listo para irse, pero Kakashi lo agarra
del hombro:
—¿Qué, hay algo más?
—Solo espera un momento. ¿Es porque viajas solo? ¿Has hablado con alguien de esto?
—He hablado con alguien.
—¿Con quién? —Inquiere Kakashi.
Sasuke mira a Kakashi en silencio sin ninguna expresión. Luego le responde:
—Con Aoda.
—… Eso es una serpiente. —Kakashi responde preocupado.
—Bueno, me contó todo feliz que su bisnieto es ahora más grande que él.
—Oh, en serio. —Kakashi responde con sarcasmo.
Dado lo que observó entre Sasuke y Sarada antes, Kakashi cree que Sasuke necesitará
ayuda. Kakashi trata de argumentar que él mismo es la única persona que se las arregló
para enseñar a Sasuke, a lo cual este último le refuta.
Kakashi intenta sonsacarle más:
—Pensando en ello... ¿Hay alguien más que te enseñara algo antes que yo?
Sasuke le responde seguro:
—Itachi y ese idiota.
—¿Oh? Vale, ¿quién más?
—Mi padre me enseñó el Katon.
Kakashi asiente convencido.
—Vale, vale, ¿quién más?
—Supongo que Orochimaru.
Esto sorprende a Kakashi.
—¿Él?
Sasuke intenta aclararse:
—Aunque supongo que más que decir que me enseñó, yo le robé cosas.
Kakashi no se da por vencido y sigue insistiendo:
—¿Qué hay del Chidori? ¿Hola? ¿Te acuerdas del Chidori?
Sasuke suspira.
—Bueno, ya que no te has casado, nunca he pensado en contarte nada.
—Es verdad que no entiendo lo que cuesta ser padre, pero tengo esto.
Kakashi saca un libro.
Sasuke lo mira extrañado.

22
—Esto es… el Paraíso Icha Icha…
Kakashi le responde todo emocionado:
—Este es mi libro más atesorado. Para mí, es mi guía de la vida.
—Poco convincente.
Kakashi se pone muy emocional y le refuta:
—No es poco convincente. Si quieres romper el hielo entre tú y tu hija, necesitas esto, el
Paraíso Icha Icha.
Sasuke sigue sin parecer tenerlas consigo.
—¿Esta clase de libro?
—Sí. Déjame mostrarte los secretos del Icha Icha. El nº1 es….
Kakashi anima a Sasuke a imitar las escenas del libro para mejorar su lazo con Sarada,
y lee algunos ejemplos.


Sasuke deja a a Kakashi y regresa a donde estaba antes para tratar de poner en práctica
a algunas de las tácticas. Buesca a Sarada entre la multitud y cuando la encuentra…
—¡Oh, ahí estás! —Sarada se escabulle entre la multitud y va a donde Sasuke—. Por
dios, no puedes desaparecer así sin más, ¿sabes? No eres un niño.
Sarada suspira con sus manos sobre los muslos.
—Bueno, supongo que también es mi culpa por haberme ido sin decir palabra.
Sarada ve que su padre no reacciona, así que lo llama:
—¿Papá?
Oir el “papá” parece traerlo de vuelta.
Sasuke mira a sus ojos mientras recuerda lo que Kakashi dijo:
—Si quieres romper el hielo entre dos personas lo más importante es cómo los llamas.
Necesitas un nombre cariñoso, por ejemplo uno que acabe en “-chan”. Por ejemplo, entre
onii-san y onii-chan, está claro que este último es más íntimo. ¿Has llamado a alguien “-
chan” antes? ¿Como Sakura? No, ¿verdad? Bueno, en este punto no tienes que cambiar
cómo llamas a Sakura. De todos modos, puedes empezar a usar nombres cariñosos. Por
ejemplo, llamas a Naruto “idiota10”, lo cual es íntimo. Hey, ¿por qué me miras con
disgusto? De todos modos, solo pruébalo con tu hija.
Tras pensar un poco en lo que le dijo su antiguo maestro, Sasuke decide ponerlo en
práctica:
—Cacahuete.
—……. ¿Huh? —Sarada lo mira atónita de ito en ito.
Sasuke intenta explicarse mejor…
—Eres mi pequeño cacahuete.
… pero solo parece empeorarlo.
—¿Qué…? —Sarada le pregunta aún más extrañada que antes.

10
Usuratonkachi es el término en japonés que usa.

23
Pequeño cacahuete es una frase del Paraíso Icha Icha, pero Sarada no lo sabe.
Y luego su hija le responde aún más seria:
—No soy un cacahuete…
Ya que Sasuke simplemente tomó la frase del libro, no está seguro de cómo reaccionar
con Sarada ni entiende realmente lo que significa tener un nombre cariñoso.
Mientras Sasuke está perdiendo el tiempo pensando en cómo llevar a cabo el plan B que
Kakashi le enseñó…
—Por cierto… —Sarada parece recordar algo y se vuelve aún más perturbada—: ¿Qué es
pequeño cacahuete? Papá, no has dicho mi nombre en todo el día. ¿Podría ser que no solo
hayas olvidado donde vives, sino también el nombre de tu hija?
Sasuke le pregunta extrañado ante la respuesta:
—¿De qué estás hablando, Sarada?
—Oh, supongo que lo recuerdas. —Responde ella entre dientes.
Un poco más adelante, Sasuke decide cambiar de táctica.
Camina hacia Sarada y, sin decir nada, Sasuke se quita su chaqueta y se la pone
alrededor de los hombros a su hija, a lo cual esta responde aún más extrañada que
antes:
—….. ¿Qué? No tengo frío.
—Cógela. —Sasuke le insta.
Sin saber a qué se refiere su padre, Sarada frunce una ceja.
Y esto es lo que Kakashi aprendió del Paraíso Icha Icha: que si el chico pone su chaqueta
sobre la chica, esta última se enamorará de él
La multitud observa la escena, murmurando comenarios entre ellos:
—Oh, dios, que lindo.
—Sep, es como cuando ves lo que tu padre lleva puesta, y tú también quieres ponértelo.
—Pero, esa no es su talla, ¿verdad? —Comentó un tercer transeunte.
Oyendo a la multitud, Sasuke mira a su hija. Sarada mira al suelo en su lugar. Amplias
mangas, hombros arrugados, chaqueta tan alta como ella… no es su talla en absoluto.
Sarada se queda en silencio.
Sin decir nada, se quita la chaqueta y se la tira de vuelta a Sasuke.
Sasuke, sin resistirse, la atrapa.
Mientras, Sarada camina hacia la multitud. Antes de ser engullida por esta, dice:
—Hoy, papá, eres realmente molesto.


—¿Molesto? —Kakashi se reía tan fuerte que podría oirse a través de las dimensiones.
Sasuke se marchó hacia el puente después de que su hija lo abandonara, donde ve a
Kakashi esperándolo, riéndose.
Entre las carcajadas, Kakashi intenta hablar:

24
—Aiya, es obvio que tenéis la misma sangre. Ambos sois cuadrados. Sep, vuestra sangre
es totalmente idéntica, mhm.
—Ese libro… llamado algo pasión… ¿aun lo tienes? —Sasuke lo interrumpe.
—Ah, que chaval… ¡Es el Paraíso Icha Icha! ¡Paraíso Icha Icha! Claro que lo tengo. ¿Qué
pasa? Podría ser… ¿finalmente te has dado cuenta del poder del Paraíso Icha Icha?
Kakashi pregunta esto mientras muestra una amplia sonrisa, sintiendo como si tuviera
un nuevo compañero que apreciará la saga de Icha Icha con él.
Sasuke responde al instante, pero no es lo que esperaba:
—Dámelo. Voy a tirarlo al río.
Kakashi, justo cuando iba a sacar el libro, se detiene a mitad de camino, triste.
—Eres demasiado cruel. El Paraíso Icha Icha fue escrito antes de que yo naciera. Está
un poco anticuado, incluso para vuestra generación.
Sasuke recapitula en su declaración:
—Lo que hay que tirar al río no es el libro. Sino tú, Kakashi.
Kakashi asiente.
—Muy cierto, pero necesitas calmarte. ¿Por qué no saltamos juntos? Cuando nuestros
cuerpos lleguen al océano, será un infame misterio.
Entonces, viendo que no va ganar nada siguiendo este camino, Kakashi sugiere una
nueva opción:
—Probablemente sea más fácil si le preguntas a alguien que tenga una hija. Como
Naruto.
Sasuke niega su propuesta.
—A él no, está ocupado.
—Sep… Ha estado muy ocupado últimamente. La industria agrocultural se está
desarrollando realmente bien y hay un montón de gente que está comerciando con
madera en la aldea. Tiene muchas más cargas que cuando yo era el Hokage.
—No, no me refiero a eso. Lo vi con su hija justo ahora. —Sasuke lo corrige.
—Oh, supongo que no puedes ir a hablar con él ahora. Huh… Otros con hijas…
Kurenai… Ahh, ese es otro que podría ayudarte.
Kakashi mira al otro lado del puente. Sasuke sigue su mirada, y descubre a Chōji y a su
hija. Están comiendo patatas mientras caminan hacia Kakashi y Sasuke.
Chōchō es la primera en notarlos.
—¡Ahh! ¡Sexto! ¡El padre de Sarada!
Kakashi los saluda también:
—Ahh, el Día de los Padres fue realmente divertido, ¿huh? Perdona, ¿me das una
patata?
—Claro, aquí tienes.
Chōchō le da a Kakashi una patata.
Sasuke piensa mientras: ¿Dónde los he visto? Busca en su memoria su nombre. Esto es
casi imposible, pero…

25
Al final parece acordarse:
—… Ahora lo recuerdo. Eres Chōji. No te reconocí porque estás más delgado. Solías ser
más gor-
Cuando Sasuke iba a decir “gordo”, Kakashi le arrojó algo a la boca tan rápido como
pudo. Una patata. Sasuke hace contacto visual con Kakashi, preguntándole sin
palabras: ¿Qué estás haciendo?
Kakashi también responde sin palabras, diciéndole: Lee la atmósfera.
Sasuke quiere decir algo, pero le cuesta hacerlo con la patata en la boca, así que por
conveniencia, la mastica primero.
—¿………?
Mirando a los dos comunicándose sin palabras, Chōji se vuelve confuso.
La atmósfera es realmente tensa.
Kakashi entonces intenta calmar al ambiente:
—Jajajajaja... —Se ríe nerviosamente—. Este tipo solo quiere tener una buena relación
con su hija, y estaba buscando a padres que tuvieran hijas de la edad de Sarada cuando
vosotros llegasteis.
Chōji asintió entendiendo, dándole su consejo:
—Si quieres tener una buena relación con tu hija, ¿acaso lo único que tenéis que hacer
no es comer patatas fritas juntos? No solo eso, sino también comer otras cosas deliciosas
es realmente bueno.
Kakashi sonríe mientras asiente, y cuando mira a Sasuke, se pone serio al instante:
—…. Pero…
Sasuke coge aire. Él sabe de comidas deliciosas, pero no sabe siquiera qué le gusta a
Sarada. Solo sabe que odia los tomates.
—Sobre Sarada, más que preguntarme a mí, creo que hay otra persona más adecuada.
—Chōji le comenta.
Sasuke frunce el ceño con sorpresa y mira a Kakashi, preguntándole.


Usando las direcciones que le dio Kakashi, Sasuke localiza el apartamento de su familia.
Se queda ante la puerta y poco después llama al timbre.
Alguien responde a la llamada desde adentro:
—¡Ya voy!
Después de que suene el timbre, oye la voz de Sakura. Poco después, la puerta se abre.
Ella se lo queda mirando a la cara.
—Ah…
Después de verlo, ella se queda un tanto atónita. Por eso, la puerta que empezó a abrir
de repente se cierra. Pero antes de que lo haga del todo, rápidamente la abre y se olvida
de soltar el pomo de la puerta mientras mira a Sasuke.
Después de un rato, suelta el pomo. Ella retrocede tímidamente y le da espacio para
pasar por el pasillo con las manos detrás de la espalda.

26
—Bienvenido a casa, cariño. —Sakura le da la bienvenida.
Una brisa pasa por la casa, con su pelo danzando con ella.
Sasuke responde por fin.
—Ah, sí, estoy de vuelta.
Solo después de decir esta frase —que él no ha dicho en mucho tiempo— se siente como
si finalmente volviera a casa.
Sakura empieza a hablar:
—Oí de Sarada que habías vuelto a Konoha. Pero como no volviste con ella, estaba un
poco preocupada. —Le comenta mientras entran en casa.
—Un montón de cosas pasaron por el camino.
Sasuke nunca admitiría que se olvidó de donde estaba su casa, así que continuó
hablando de otras cosas:
—¿Volvió Sarada?
—Llegó hace un rato, pero se fue inmediatamente después. También parecía realmente
enfadada. Iba a pedirle que hiciera la cena conmigo.
Sasuke pregunta en tono bajo:
—…… ¿En serio?
Sakura se marcha hacia la cocina, mientras Sasuke se acerca a la mesa, donde se
detiene.
La foto de Sakura y Sarada.
Una de su juventud en el Equipo 7.
Y luego, el retrato familiar que se habían tomado anteriormente.
Había pasado bastante tiempo desde que Sasuke se hubiera tomado foto alguna. En ese
momento tiene un recuerdo sobre esta última foto:

—El padre, por favor sonríe un poco. —Le instaba el fotógrafo.


—Más feliz… —Seguía insistiendo.
—Sonríe más, que parezca un poco más natural. —No se rendía.
—….. ¿Podría ser que seas alguien realmente sin expresión?
El fotógrafo lo fastidiara implacablemente así.

—¿Lo echas de menos?


La voz de Sakura lo trajo al presente. Llevaba una taza de agua caliente.
Sasuke negó agitando la cabeza:
—No, solo echaba un vistazo.
Sasuke toma el agua de sus manos y empieza a preparar el té. Pero nota que Sakura
sigue mirándolo. A su cara precisamente.
Ante esto, Sasuke le pregunta:

27
—¿Qué pasa?
—Cariño, te ha crecido un poco el pelo.
—¿…………?
Sasuke mira su reflejo en el té. Es un poco más largo de lo que aparece en la imagen.
—Déjame que te lo corte por ti. —Sakura se ofrece.
—No…
Iba a rehusarse, pero se detuvo.
—Vale, claro, gracias. —Al final accedió.
Sakura sonrió y asintió.
—Bien, voy a preparar las cosas.
Él mira a su esposa, que está tarareando y alejándose, antes de mirar a su foto de nuevo.
En ella, Sarada tiene una expresión realmente nerviosa y seria.
La expresión que tenía en su cara cuando ella lo llamó “molesto” parecía diferente de sus
anteriores expresiones de disgusto.
Al poco, Sakura regresa con el material necesario.
—Vale, ven aquí.
Sasuke se gira y ve que hay una toalla en medio de la habitación y una silla sobre ella.
—Ah.
Él se saca la chaqueta, la deja cerca de las fotos y se sienta en la silla.
—Solo tengo que cortarte lo suficiente para que el flequillo te tape el ojo izquierdo,
¿cierto? —Sakura le comenta antes de empezar a cortar. Empieza a tararear mientras se
encarga de la tarea.
Entonces, Sasuke llama su atención.
—Hey…
Sakura le interrumpe antes de que pueda seguir:
—¿Estás realmente afectado por Sarada?
Sasuke está sorprendido por su repentina pregunta.
—¿Kakashi contactó contigo?
Sakura negó suavemente:
—No, no necesito preguntar para saber sobre este tema. —Suavemente añade—: Porque
estamos casados.
Sasuke se gira, como si fuera a decir algo más. Pero Sakura lo detiene.
—No te muevas. —Le pone la cabeza en su sitio. De inmediato, se escucha el sonido de
su pelo siendo cortado.
Resignado, Sasuke solo podía mirar al frente mientras decía:
—No estoy afectado.
—¿En serio? —Sakura no parecía muy convencida.
—……..

28
Él quedó en silencio. Siente como que debería decir algo, pero no sabe qué, o cómo
decirlo.
Sakura sonríe.
—Ves, estás afectado.
—No, no lo estoy. —Sasuke reafirma su negación.
—Sep, sep, sep. Pero deja de moverte.
Esta vez, hay cortes al otro lado de su cabeza. Sasuke cierra la boca y permanece en
silencio por completo.
Cuando ya casi está acabando, Sakura retoma la conversación:
—Está en una época rebelde… Si solo se pudiera resolver hablando, sería genial. —Le
peina el pelo a Sasuke mientras dice esto—: Si estamos hablando de nuestra hija, ella
anhela a su padre más que cualquier otro niño. Normalmente, cuando no puede ver a su
padre, está bien, pero siempre pensando en cómo puede ser mejor o más fuerte que su
padre… ¡Sep, es de esa clase!
Sakura piensa para sí: ¿Esto sirve como alarde? Sonríe tímidamente al pensarlo.
No obstante, continúa con su explicación:
—Por eso, cuando ve que algo no es del todo perfecto, siente que su fantasía se ha
arruinado. Shannarooooo, en serio. Es una preocupación demasiado lujosa. —Limpia los
pelos que hay sobre sus hombros, continuando—: Sarada no sabe cómo eres
normalmente, cariño. Necesitas ser cómo tú mismo cuando estés cerca de ella, aunque
no estoy muy segura de qué harías.
Sakura posa sus manos sobre sus hombros.
—Lo que Sarada quiere es lo que tú querías de tu propio padre cuando eras joven, ¿vale,
cariño?


Sarada practica lanzando shuriken a una diana que cuelga sobre un río, cerca de una
cascada. Por más que lo intente, todos los shuriken fallan el objetivo, en su lugar
golpeando el árbol al que está anclado este. Cuando finalmente arroja uno que golpearía
con éxito el objetivo, otro shuriken lo derriba en el último segundo. Buscando la fuente,
ve que era Sasuke. Ella lo intenta de nuevo, y una vez más él bloquea su shuriken con el
suyo. Luego él mismo lanza uno al objetivo, pero esta vez es Sarada quien bloquea el
suyo.
Sasuke le informa que Sakura le ha contado sobre sus sueños de convertirse en Hokage.
Antes, no era Himawari montando en la espalda de su padre de lo que Sarada estaba
celosa, sino de Naruto siendo Hokage, a quien ella envidiaba.
Sarada no responde y continúan turnándose para lanzar al objetivo, mientras bloquean
los intentos del otro.
Mientras arrojan los shuriken, Sasuke revela que una vez él mismo quiso ser Hokage.
Pero su concepto de mismo fue deformado, y fue solo a través de la intervención de
Naruto que se volvió a encaminar en el camino correcto.
Sarada queda atónita ante esta declaración.
—Es la primera vez que lo oigo.

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—Solo se lo he contado a unos pocos. Además, este no es el mejor momento para decirlo.
—Le respondió.
Además, en esa época, él pensaba diferente.
Sasuke arroja el shuriken en su mano de nuevo, con Sarada haciendo lo mismo
inmediatamente después. Los dos chocan y caen al río.
—Cheh… —Sarada suena decepcionada.
Sasuke frunce los ojos y la comisura de su boca se alza ligeramente. Con la única
intención de sonreír, Sarada interpreta este gesto como un menosprecio hacia ella.
Sarada hace una mueca y lanza tres shuriken esta vez.
Clang clang clang
—¡¿Huh?!
Sarada se queda sin shuriken. Todos fueron derribados por los shuriken en la mano de
su padre, y él solo usó un shuriken para noquear a tres. Ella lo mira con asombro.
—… Hn.
Esta vez no está sonriendo. Se ríe de forma nasal.
Tras escuchar la historia de su padre, Sarada cree que esto se entiende como una
historia de advertencia del pasado de Sasuke, pero él solo quiere decir que Naruto es un
buen modelo a seguir a quien ella debería seguir imitando. Además, Sasuke la animará.
Sarada está tan sorprendida por este apoyo que su shuriken falla, cortando la cuerda
que sujetaba la diana al árbol.
Cuando está a punto de cruzar la cascada, ella intenta golpearla con otro shuriken, pero
apenas falla. Sasuke lanza su propio shuriken, empujando el suyo hacia el objetivo.
Sarada está impresionada y lo felicita, pero Sasuke la corrige: fueron los shuriken de
Sarada los que dieron en el blanco; el suy simplemente ayudó.
Sarada sonríe ante este gesto; está feliz del reconocimiento de Sasuke, justo como el
propio Sasuke lo estuvo cuando fue felicitado por su padre.
Sarada le pregunta si él puede comprarle algún alimento de color rojo, como una
manzana de caramelo, pero Sasuke le informa que se tiene que marchar de nuevo y no
sabe cuándo volverá.
Se da la vuelta para irse, pero oye a Sarada luchando por no llorar. Él regresa con ella y
acerca sus dedos a la frente de su hija. Ella le pregunta si va a evitar un compromiso
dándole un golpe en la frente nuevamente, lo que hace que se detenga a mitad del golpe.
Sasuke niega que eso fuera lo que iba a hacer y promete enseñarle el Elemento Fuego la
próxima vez que la visite.
Sarada y Sasuke se sonríen el uno al otro.

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Interludio 4
Con shino-sensei! Padre helicoptero?
Shino se enorgullece de la gran variedad de personas con las que habla en un día
promedio. Por supuesto, están sus alumnos, pero también adultos: otros maestros, sus
superiores, incluso padres. Pero cuando se encuentra con Sasuke en la calle, lucha por
encontrar algo que decir.
Se da cuenta, de hecho, que no le ha dicho nada a Sasuke desde la Invasión a Konoha de
Orochimaru, e incluso entonces solo dijo un par de palabras. Sasuke también lucha por
decir algo y los dos se unen para evitar el contacto visual.
Finalmente se les ocurre hablar de Sarada.
Sasuke le pregunta si, mientras Sarada estaba en la clase de Shino, ella tuvo algún
error, refiriéndose a si se relaciona con influencias negativas. Shino no entiende la
intención de Sasuke y toma la pregunta literalmente. Shino intenta mantener la calma,
pero finalmente falla y grita que no hay nada malo en los errores.

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Epilogo
La mañana después del Día de Padres e Hijos, Naruto se sienta en su oficina. Cuando
Shikamaru entra, él inmediatamente nota que Naruto aun luce cansado y le pregunta si
no aprovechó su día libre para descansar. Naruto declara simplemente que pasó todo el
día corriendo por la aldea. Shikamaru reporta que su propia experiencia tampoco fue
mucho mejor: primero casi fue asesinado por albóndigas gigantes, y luego casi por
Temari por perder un concurso de comida.
A pesar de sus experiencias, ambos están de acuerdo en que fue un buen día.
Cuando Shikamaru empieza a presentar el nuevo papeleo, Naruto murmura que no le
importaría tener más vacaciones. En ese instante, Naruto oye una conmoción fuera.
Mira por la ventana y ve a cientos de personas reunidas. Cuando abre la ventana, oye a
la multitud demandando vacaciones para todos aquellos que no pudieron participar en el
Día de Padres e Hijos.
Entre las propuestas se oyen el “Día del Matrimonio”, el de “las Hermanas Mayores y
Menores”, el del “Soltero”. Kiba Inuzuka solicita un “Día del Perro”, lo cual Naruto trata
de ignorar. Chōza Akimichi quiere un “Día de Abuelos y Nietos” y Naruto atisba a
Hiashi (oculto tras Chōza) apoyándolo a gritos.
Shikamaru informa a Naruto que las peticiones para días fectivos adicionales ya han
sido tratadas y que simplemente necesita su autorización.
Como todas las vacaciones propuestas promueven pasar tiempo juntos, Naruto
felizmente aprueba cada una.

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