EL GRAN ESTAFADO
Otto René Castillo (1936- 1967)
Uno se pierde, porque se considera
a veces, el gran estafado,
en el fondo cuando en realidad
de una mujer solo se ha perdido
y no vuelve en el fondo complejo
a encontrarse de una mujer,
jamás. que ni siquiera
se ha ido,
Uno se marcha sino que solo
luego por el mundo nos ha dejado marchar.
incompleto de sí, En realidad,
completo solo no nos ha entendido.
de su silencio. Nos gusta que nos digan,
como a los niños solitarios:
A veces, “No te vayas. Quédate aún.
en un bar, Es todavía tan temprano…”
tomando coñac
y oyendo Eso hace tan importante
tristes blues, nuestros besos,
se acerca alguien que uno cae víctima
que nos recuerda de su propia importancia.
a la mujer Uno es así cuando está solo.
donde nos hemos Copado de sí hasta los bordes.
perdido. Uno necesita que alguien
Y su compañía de verdad lo necesite.
nos deja más solos Y como nadie lo llama,
que nunca. para que uno no se vaya,
Uno se bebe entonces uno se pierde
en el fondo de una mujer,
su coñac que luego también se marcha,
y se va luego. creyendo que nos hemos aburrido
Sin que nadie de besar sus labios y mirar su alma.
lo entienda.
Porque se marcha Es todo tan complejo
sonriendo. que, a veces, pienso
Si al menos con envidia
estuviera triste. en los enamorados sencillos,
Si sufriera que unidos por las manos
al menos, y los labios,
se murmura. no conocen aún
la soledad del cuerpo.
Uno sale
por la puerta del fondo, Uno se pierde,
a veces, solo consigo,
en el fondo para siempre,
de una mujer, creyéndose
que luego se va, el gran estafado,
cuando uno se ha ido. que debe beber coñac
y estar muy triste,
Y ya no nos volvemos para cumplir
a encontrar. su ronca tarea
Porque uno se queda de vivir.