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FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD Y MEDICINA

HUMANAESCUELA PROFESIONAL DE ENFERMERIA

NEUMOTORAX

CURSO : INTERNADO II

DOCENTE : MG ZOILA CASTRO

MG ROSA GONSALEZ

LIC FLORENTINA MORALES

TEMA : NEUMOTORAX

ALUMNA : SANCHEZ ALVARADO LLIANA

CICLO :X

SECCIÓN : 01

AÑO : 2017
NEUMOTORAX

Definición: El neumotórax se define como la


presencia de aire dentro de la cavidad pleural que
provoca el colapso pulmonar del tejido adyacente.
El neumotórax puede ocurrir espontáneamente en
personas sanas, pero es más común después de
un traumatismo torácico, en fumadores o en
personas con enfermedades pulmonares.

EL OBJETIVO:

 Vaciar el aire o líquido acumulado en la cavidad pleural


 Aliviar la dificultad respiratoria asociada al colapso pulmonar

ANATOMÍA
La pleura se dispone formando dos sacos cerrados, los cuales constituyen las
cavidades pleurales. La pleura parietal, hoja externa del saco pleural, está
adherida a la pared torácica por tejido conjuntivo conocido como fascia
endotorácica. Una parte de esta fascia, frénico-pleural, une la pleura al diafragma.
El lugar donde la fascia aparece distinta es sobre la parte superior de la pleura, la
cúpula, cuando se proyecta por encima del nivel de la primera costilla en la base
del cuello, aquí la fascia está engrosada y se la designa con el nombre de
membrana de la pleura o ligamento suspensorio. La proyección por encima del
nivel de la primera costilla explica los neumotórax iatrogénicos al efectuar las
canalizaciones venosas en la base del cuello.

FISIOPATOLOGÍA DEL NEUMOTÓRAX

La presión en el espacio pleural es inferior a la atmosférica (unos 5 cm de H2O


menos). Los valores más bajos de presión intrapleural, se producen al expandirse
la caja torácica durante la inspiración forzada (hasta – 100 cm de H2O) y los más
altos al final de una espiración forzada (hasta + 80 cm de H2O). La presión
intrapleural no es uniforme, a nivel apical la presión es más negativa que a nivel
de la base. Esta diferencia provoca una mayor distensión de los alvéolos apicales.
Este contraste puede ser incluso mayor en individuos altos, lo que favorecería la
rotura alveolar o la aparición de bullas apicales

Al producirse una perforación en la pleura visceral, el aire alveolar se “escapa”


hacia el espacio pleural. La presión intrapleural va perdiendo su negatividad hasta
hacerse constantemente positiva y el pulmón va perdiendo volumen hasta el
colapso total, si la perforación no cicatriza. Cuando la presión intrapleural se iguala
a la atmosférica, el aire pulmonar cesa su movimiento (el paciente deja de ventilar
con el pulmón afectado). Además, el aumento de la presión intrapleural produce
una disminución del retorno venoso que puede originar una insuficiencia cardíaca
de aflujo.

CÓMO SURGE UN NEUMOTÓRAX

El neumotórax ocurre cuando hay una lesión en la pleura y el aire, que debería
estar solamente dentro del pulmón, comienza a fugarse hacia la cavidad torácica.
Como el pulmón se infla debido a la presión negativa del tórax, cualquier fuga de
aire de la región aumenta la presión y la presión favorece la compresión del
mismo. El aire que debería estar expandiendo los pulmones, está ahora en el
exterior, comprimiéndolo y haciendo que se marchite.

SÍNTOMAS DE NEUMOTÓRAX
 El principal síntoma del neumotórax es un dolor torácico repentino de gran
intensidad, asociado con dificultad para respirar. El paciente generalmente
está muy ansioso, porque el dolor empeora al inspirar, llevando a un
malestar inmenso
 El neumotórax pequeño es uno en que hay solamente una pequeña fuga de
aire, no pudiendo “marchitar” el  pulmón entero. En este caso el único
síntoma es el dolor al respirar.
 En los neumotórax más voluminosos puede haber una compresión de un
pulmón entero, haciendo que el paciente sienta dolor y dificultad para
respirar porque uno de los pulmones deja de  funcionar totalmente.

CLASIFICACIÓN

Los podemos clasificar en función de la causa que los ha producido y en función


de la enfermedad pulmonar de base. Pueden ser espontáneos, traumáticos o
iatrogénicos en función de la causa y a su vez los espontáneos los podemos
dividir en primarios o secundarios en función de la patología respiratoria

 Yatrogénico: Tras cateterización de vías centrales, biopsia pleural,


toracentesis, PAAF (punción-aspiración con aguja fina).
 Traumático: Heridas abiertas o cerradas ; Baro trauma(lesión causada por
la presión de airea)
 Espontáneo: Primario o idiopático ; Secundario (lesión pulmonar previo)

1: El neumotórax traumático: se divide en cerrado o abierto en función


de la presencia o no de herida penetrante, con mucha frecuencia se acompaña
de hemotórax de cuantía variable. El baro trauma suele darse en pacientes
sometidos a ventilación mecánica, relacionándose este hecho con el uso de
volúmenes corrientes y PEEP elevados.

NEUMOTÓRAX IATROGÉNICO

El neumotórax iatrogénico se produce después de manipulaciones instrumentales


diagnósticas o terapéuticas. Entre ellas se destacan la bronca copia rígida o con
fibra óptica con biopsias transbronquiales, biopsia pleural, punción transparietal
pulmonar, hepática y renal, traqueostomía, abordajes quirúrgicos del riñón por la
vecindad de la pleura a la undécima o duodécima costilla, toracocentesis,
cateterización de vías venosas centrales. Estas dos últimas son las causas más
frecuentes de los neumotórax iatrogénicos que se producen en una unidad de
terapia intensiva. El neumotórax por baro trauma se produce en pacientes que
están asistidos por ventilación mecánica, especialmente si necesitan volúmenes
corrientes elevados y presión positiva al final de la espiración

Neumotórax espontáneo:

Neumotórax espontaneo primario: La causa más frecuente de rotura de


pequeños blebs, que son colecciones de aire
su pleural resultado de ruptura alveolar, el
aire diseca los tejidos conectivos
adyacentes, acumulándose entre la lámina
interna y externa de la pleura visceral. Los
blebs se hallan con más frecuencia en el
vértice del lóbulo superior o en el vértice
posterior del lóbulo inferior.

El neumotórax espontáneo es independiente del esfuerzo o la tos y se suele ver


en varones entre 20 y 40 años con tipo asténico y con hábito tabáquico. Se
estima una incidencia de 7,428 casos/100.000 habitantes en hombres y de 1.2-10
casos/100.000 habitantes en mujeres.

Es más frecuente en el lado derecho, los neumotórax bilaterales se producen en


menos del 10% de los pacientes, en los dos primeros años recurren un 25% de los
pacientes. Después del segundo neumotórax, la posibilidad de tener un tercer
episodio aumenta a más del 50%.

Las complicaciones más frecuentes en el desarrollo del neumotórax son el


derrame pleural no complicado en el 20%, el hemotórax con cuantía significativa
en menos del 5%, el neumotórax a tensión en un 2-3%, a mucha distancia el
enfisema subcutáneo, el neumomediastino, el empiema o la cronificación.

Las complicaciones postratamiento más frecuentes son la recurrencia y la fuga


aérea persistente que son indicaciones de cirugía.

Neumotórax secundario
Neumotórax secundario es aquel que se presenta en pacientes que ya presentan
alguna enfermedad del pulmón tales como enfisema, tuberculosis; neumonía,
fibrosis quística, asma, cáncer de pulmón. Pacientes ingresados en UCI
conectados a ventiladores mecánicos también están en riesgo de neumotórax.

CAUSAS

 Enfermedad pulmonar obstructiva


 EPOC (enfisema)
 Fibrosis quística
 Asma bronquial
 Tuberculosis pulmonar
 Neumonía

Neumotórax hipertensiva: El neumotórax hipertensivo es el tipo más


severo y puede llevar a un paro cardiopulmonar en poco tiempo si no es
reconocido y tratado rápidamente.

En algunos casos de neumotórax la lesión en la


pleura hace un mecanismo de válvula, que permite
el paso del aire hacia el tórax, pero impide su
salida. Como resultado, cada vez que el paciente
inspira, entra algo de aire en el tórax, quedándose
este atascado allí. Como la cantidad del aire
atrapado en el tórax va aumentando, la presión
intratorácica poco a poco se eleva, comprimiendo
órganos internos como vasos, otro pulmón y corazón.

El neumotórax hipertensivo es una emergencia médica y debe ser tratada


inmediatamente

CLINICA
Los síntomas dependen de dos factores la reserva respiratoria del paciente y el
tamaño de neumotórax. Debido a que muchos de ellos son de pequeño tamaño y
suceden en pacientes sin patología pulmonar previa, pueden no provocar disnea
debido a la reserva funcional del paciente. Se estima que en un 5-10% de los
casos pueden ser asintomáticos.

El síntoma más frecuente es la región torácica lateral, dolor en punta de costado,


se puede irradiar al resto del tórax y al cuello. Suele ser intenso, de carácter
punzante y de inicio agudo, con duración variable. Suele aumentar con la tos y
movimientos respiratorios profundos y la tos, aliviándose con la respiración
superficial e inmovilización.

En algunos casos pueden existir manifestaciones vegetativas (sudoración,


taquicardia, palidez) u otro tipo de síntomas con tos seca, hemoptisis, síncope y
debilidad de miembros superiores.

DIAGNÓSTICO DEL NEUMOTÓRAX

El diagnóstico del neumotórax debe ser sospechado a partir de la historia clínica y


los síntomas del paciente. Si el neumotórax es voluminoso, es posible detectarlo
solamente con un examen físico bien hecho. Esto es importante en casos de
neumotórax hipertensivo que ocurren fuera del entorno del hospital y después de
accidentes automovilísticos. En este caso, el médico puede hacer un diagnóstico
por auscultación de los pulmones del paciente e iniciar los procedimientos de
emergencia para la descompresión pulmonar sin necesidad de pruebas
adicionales.

En los casos de un neumotórax de pequeño volumen, puede ser difícil de


diagnosticar con certeza solamente por el examen físico. En estos casos, el
diagnóstico generalmente se confirma por análisis de imágenes, como la
radiografía simple de pulmón o una tomografía computadorizada del tórax.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
 El diagnóstico clínico se confirma por radiografía posteroanterior y lateral de
tórax al identificar la línea del margen de la pleura visceral, separada de la
pleura parietal existiendo entre ambas un espacio aéreo hiperclaro sin
trama vascular, de manera que el pulmón adyacente se observa más denso
a permanecer parcialmente colapsado.
 En neumotórax pequeños se puede realizar una posteroanterior de tórax en
espiración forzada, que identificará más fácilmente la línea de la pleura
visceral. Es frecuente observar un pequeño nivel hidroaéreo en el seno
costofrénico, que no tiene ninguna relevancia clínica. En ocasiones
podemos observar que parte del parénquima permanece unido a pleura
parietal gracias a adherencias pleurales
 En el electrocardiograma podemos observar una serie de signos
característicamente reversibles. En pacientes con neumotórax izquierdos el
EKG puede mostrar una desviación a la derecha del eje, con disminución
de la amplitud del QRS e inversión de la onda T en derivaciones izquierdas.
 En grandes neumotórax con la interposición de gas entre el corazón y el
electrodo puede producir cambios electrocardiográficos que simulen infartos
anteriores.

COMPLICACIONES

a. Neumotórax a tensión: Se produce a raíz de que el aire pase del pulmón


al espacio pleural durante la inspiración y no salga por un mecanismo
valvular. A medida que la presión en el hemitórax aumenta, el mediastino
se desplaza al lado contralateral 7 interfiriendo con la ventilación,
dificultando el retorno venoso y en último caso disminuyendo el gasto
cardiaco. Debemos sospecharlo, cuando existe disnea intensa progresiva,
taquipnea, cianosis, taquicardia, hipotensión, diaforesis y distensión de las
venosas cervicales. Radiológicamente se observa desplazamiento
contralateral de la tráquea y del mediastino y depresión del diafragma
ipsilateral Si se sospecha el diagnóstico es imperativo el drenaje con aguja,
catéter o tubo sin confirmación radiográfica, antes de que se produzca el
colapso circulatorio completo. Una vez que ha sido solucionada la urgencia
por la tensión, el tratamiento ulterior debe ser similar al resto de pacientes
con episodio complicado.
b. Hemoneumotórax: Es una complicación poco frecuente, que se
produce por rotura de adherencias entre pleura parietal y visceral
vascularizadas al producirse el colapso pulmonar. A menudo la re
expansión pulmonar con drenaje ayuda a taponar el lugar de sangrado. Si
el sangrado no se controla o no se reexpande el pulmon por la presencia de
coágulos hay que valorar cirugía.
c. Neumomediastino: Se debe a que el aire pasa al mediastino que diseca
a lo largo de los bronquios y vainas vasculares de los vasos pulmonares,
generalmente no tiene consecuencias clínicas. No obstante debe
descartarse otras causas como rotura de la vía aérea o perforación de
esófago.
d. Enfisema subcutáneo: No suele tener una implicación clínica significativa,
si se produce tras el drenaje indica que éste está mal posicionado u
obstruido, o bien uno de los orificios de drenaje se halla en pared torácica.
e. Neumotórax bilateral: El neumotórax bilateral simultáneo es raro (menor del
1%) y precisa, en la fase aguda, drenaje de ambos espacios pleurales. Es
más frecuente el neumotórax bilateral secuencial (recidiva contralateral)
que es indicación
f. Pio neumotórax: Generalmente es secundario a neumonía necrotizante o
a una rotura esofágica. Es indicación de drenaje urgente.
g. Neumotórax crónico: Se trata de un neumotórax que persiste más de
tres meses. Suelen perdurar gracias a la existencia de adherencias
pleurales, fístula bronco pleural a través de una bulla o alteración
parenquimatosa (necrosis, nódulo, etc.). La cavidad se suele rellenar de
líquido. Suele tratarse con intervención quirúrgica

TRATAMIENTO
Va a depender de varios factores: tamaño del neumotórax, enfermedad
pulmonar previa, causa, síntomas recidiva, tratamientos previos,
profesiones de riesgo, etc., puede ir desde la observación hasta el abordaje
quirúrgico. Las recidivas ocurren en un 30 a 50% de los NEP, y en un 80%
de los casos se producen durante el primer año.

El tratamiento debe cumplir dos objetivos:

1-evacuar el aire de la cavidad pleural

2-cada vez que el aire haya sido drenado, conseguir una re expansión duradera y
estable que evite las recidivas.

En el neumotórax espontáneo primario podemos ofrecer cinco tipos distintos de


tratamiento:

• Reposo y observación clínica. En régimen de ingreso hospitalario o en domicilio


paciente colaborador, proximidad geográfica, cuando se trata de un primer
episodio de neumotórax espontáneo primario, menor del 20% y asintomático.

• Drenaje pleural: indicado en el primer episodio de los NEP mayores del 20% y
en todos los neumotórax espontáneos secundarios.

• Pleurodesis

• Cirugía mediante toracotomía con pleurectomía parietal parcial o abrasión


mecánica

• Cirugía video toracoscópica.

Reposo y observación clínica.

Cuando se trata de un primer episodio de neumotórax espontáneo primario, menor


del 20% y asintomático, en pacientes sin enfermedad respiratorio de base pueden
ser tratados de forma expectante con reposos y preferiblemente observación
hospitalaria durante las primeras 24-48 horas. Posteriormente se hará un
seguimiento clínico-radiológico ambulatorio.
Drenaje pleural: Indicado en el primer episodio de los NEP mayores del 20% , en
los a tensión en herida abierta del tórax, bilateral, sintomático, enfisema
subcutáneo, neumomediastino, progresión radiográfica, caso de ventilación
mecánica y en todos los neumotórax espontáneos secundarios. La técnica de
inserción, seguimiento y criterios de retirada se explicaran más adelante Los tubos
de drenajes finos, pueden utilizarse en neumotórax espontáneo primario, sobre
todo si es el primer episodio y si el neumotórax no se acompaña de traumatismo,
hemotórax, hidrotórax ni disfunción respiratoria. Los tubos de drenajes se
conectan a sistemas unidireccionales que no permitan la entrada de aire en
cavidad pleural, el más utilizado es el de tres cámaras.

Pleurodesis: Se reserva para pacientes que no puedan ser sometidos a


toracotomía (mala calidad de vida previa, edad avanzada, neoplasias con
progresión pleural). Su objetivo es conseguir a unión de ambas pleuras con
distintos agentes (talco, clorhidrato de tetracicilina, bleomicina o colas biologicas)
que se administran mediante drenaje pleural o toracoscopia.

Cirugía: Se realiza por mini toracotomía axilar con pleurectomía parietal parcial o
abrasión pleural, que a diferencia de la anterior preserva el plano extrapleural. En
los últimos años gracias al desarrollo de las suturas mecánicas la resección de
bullas es mucho más efectiva.

Cirugía videotoracoscópica (CVT): Con resultados similares a la cirugía


convencional, pero es menos agresiva y tiene un periodo postquirúrgico más corto.
Consiste en la realización de por lo menos tres orificios en el hemitórax afecto por
los que se introduce una cámara y el instrumental.

Las ventajas de la cirugía videotoracoscopica se puede cifrar en cuatro:

 Permite una mejor visualización de toda la superficie pleural


 Es más rápida de realizar.
 Produce menos dolor postoperatorio
 Disminuye la estancia hospitalaria.
TECNICAS DE DRENAJE TORACICO

Se debe dar la información del procedimiento al paciente:

 Punción aspiración manual con catéter o catéter/drenaje permanente hasta


la resolución del Nx (consentimiento informado).
 En caso de situación de urgencia o riesgo vital, se debe realizar un
consentimiento verbal y reflejarlo en la historia clínica.
 es aconsejable administrar una pre medicación para reducir el estrés y
prevenir respuestas vágales exageradas: Morfina (5 mg) asociado a
Atropina (0,5 mg) vía intramuscular, 10 minutos antes del procedimiento; o
por vía venosa, Morfina (2-3 mg) y Atropina (0,5-1 mg).
 Se coloca al paciente en posición semi-incorporada (cabecera de la cama a
45º), O2 con Ventimask al 35%, y monitorización,
 ECG y TA. Por lo general, utilizamos un acceso por el 2º espacio intercostal
(borde superior de 3º costilla) en línea medio clavicular.
 Otra vía fiable es a través del triángulo axilar (por encima de la 4ª o 5ª
costilla.
 El procedimiento debe ser aséptico: esterilización de la piel, infiltración de
anestesia local desde la piel hasta la pleura parietal,
 Toracentesis para comprobar la salida de aire al aspirar y apertura de la piel
con la punta del bisturí del tamaño similar al catéter.

MATERIALES DEL NEUMOTÓRAX

 El mismo que para la toracocentesis y además:


 Mango y hoja de bisturí del n. º 10-11.
 Pinzas hemostáticas (¨mosquito¨) recta y curva.
 Tubo de drenaje pleural: existen distintos tipos y tamaños según el
peso del niño y el tipo de colección a Catéter a través de aguja:
Pleurocath
 Catéter sobre aguja tipo Joly o catéter trocar.
Técnica de la punción-aspiración con catéter fino: El equipo de catéter fino que
utilizamos (Pleurocath), puede ser de dos tipos: Aguja introductora

Figura 1. Infiltración de anestésico local.

Cuando utilizamos el Pleurocath aguja introductora con jeringa, se punciona con la


aguja conectada a la jeringa; Cuando utilizamos el Pleurocath aguja introductora
con jeringa, se punciona con la aguja conectada a la jeringa, introduciendo la
punta en la cavidad pleural mientras ejercemos presión negativa con la jeringa de
modo que al entrar en la cavidad pleural observamos la salida de aire. Se saca el
fiador de la aguja junto a la jeringa y se introduce el catéter por la luz de la aguja,
dirigiéndolo hacia el vértice torácico. Conviene introducir el catéter hasta su
segunda marca (dos rayas rojas). Después se retira la aguja sosteniendo el
catéter para que no se salga y se fija a la piel con un punto de seda

Figura 2: Punción con aguja introductora conectada a jeringuilla.


Cuando manejamos el Pleurocath sin jeringa, en el momento en que la aguja
introductora que contiene el catéter entra a la cavidad pleural, éste se puede hacer
progresar con facilidad empujándolo suavemente. En ambos casos, es importante
no introducir más de lo necesario la aguja introductora ni realizar cambios de
dirección bruscos, para evitar que el bisel lesione un vaso sanguíneo de la pared
torácica o el pulmón.

figura 3: Introducción del catéter por la luz de la aguja.

Después de introducir el catéter hasta la marca de seguridad, se retira la aguja y


e fija el drenaje con un punto a la piel. Finalmente, se conecta el catéter a la llave
de 3 pasos y se comienza a aspirar el aire lentamente con una jeringa de 60 CC.
Después de evacuar todo el aire hasta un máximo de 3,5 litros, se cierra la llave
de tres pasos y se hace un control radiológico inmediato. Si después de extraer
3,5 litros continua aspirándose aire, se conecta a una válvula de Heimlich

Figura 4. Extracción de la aguja dejando el catéter pleural.

Técnica de Seldinger: Se introduce la aguja, conectada a la jeringa, en la cavidad


pleural y se aspira hasta obtener aire, con lo que se comprueba que se está en el
espacio pleural.

Se desconecta la jeringa de la aguja y se introduce la guía metálica por la luz de la


aguja Se retira la aguja dejando la guía en su sitio y se introduce un dilatador
canulando la guía con un movimiento rotatorio. Se retira el primer dilatador y se
vuelve a introducir otro de mayor calibre. Por último se introduce el drenaje
torácico definitivo dirigido como siempre por la guía y finalmente se retira la guía
dejando el tubo pleural. Esta técnica facilita la maniobra de introducción del
drenaje sin necesidad de disección y es útil para drenar hemo-neumotórax
traumáticos con fracturas costales, para minimizar los daños en la pared torácica.

Figura 5. Equipo de drenaje Seldinger


Disección roma: Después de abrir la piel, se procede a disecar los planos musculares
hasta la costilla. Se van separando las fibras musculares abriendo justo lo necesario las
pinzas tipo Kocher o las tijeras (nunca hay que cerrar las tijeras en el interior ni avanzar
con las tijeras abiertas, el objetivo no es cortar, sino separar). Introducción del drenaje
empujando con firmeza el trocar con la palma de la mano derecha en el extremo distal del
trocar y poniendo un tope con la mano izquierda cerca de la punta. Una vez dentro de la
cavidad pleural, se retira 1 cm el trocar para esconder su punta dentro del tubo y se
empuja este, dirigiéndolo hacia el vértice; se retira completamente el trocar y se fija el
tubo a la piel con un punto de seda. Se recomienda esta técnica para la introducción de
tubos medios gruesos en casos de Nx complicados (derrame, hemitórax, a tensión

Figura 6. Toracostomía cerrada para drenaje pleural.

Complicaciones de los drenajes. Las complicaciones que pueden presentarse durante la


colocación de un drenaje pleural son variadas: lesión de vasos de la pared torácica o
diafragma con aparición de hematomas de partes blandas o hemotórax, lesión del
parénquima pulmonar, sección de parte del catéter fino con el bisel de la aguja, salida del
catéter mal fijado, aumento del neumotórax por dejar mal cerrada la llave de tres pasos
edema pulmonar ex-vacuo secundario a la reexpansión pulmonar demasiado rápida,
enfisema subcutáneo..
Si notamos resistencia al introducir un catéter fino, es posible que la punta de la
aguja se haya salido de la cavidad pleural y el catéter se haya curvado (Figura 8).
En estos casos es muy importante retirar el catéter junto con la aguja para evitar
seccionar el catéter con el bisel de la aguja introductora, y comenzar de nuevo la
técnica desde el principio.

Punta de catéter doblada, si intentamos retirar el catéter sin mover la aguja,


el bisel cortará el extremo distal del tubo.

No existen contraindicaciones absolutas para la colocación de un drenaje pleural.


No obstante, las coagulopatías deben ser corregidas antes de colocar un drenaje

CUIDADOS BÁSICOS DEL DRENAJE PLEURAL.

 En los catéteres finos, es importante conocer el funcionamiento de la llave


de tres pasos,
 para hacer la extracción del aire y dejarla bien cerrada después de la
aspiración– Comprobar la posición del cierre de la llave de tres pasos.
 Vigilar la fijación del catéter a la piel.
 Vigilar la estanqueidad de la herida alrededor del drenaje, si es necesario
colocar un antiséptico en pasta para sellar bien el orificio.
 Controlar el apósito y las posibles codaduras
Si el paciente debe permanecer varios días con el catéter:
 Control diario de la permeabilidad. Los drenajes de pequeño calibre
se obstruyen con más facilidad, motivo por el cual es conveniente
purgarlos una o dos veces al día instilando 3 ml de suero fisiológico a
su través.
 Si hay asociado derrame pleural, control diario del débito,
características del líquido. Un débito hemático superior a 100 ml/h
durante más de 6 h o de 150-200 ml/h durante 2-3 h debe hacernos
pensar en una valoración quirúrgica tanto si es una hemorragia
posquirúrgica como tras un traumatismo, herida penetrante torácica
o neumotórax
 Control diario de las fugas aéreas mediante apreciación visual o
mediante el medidor de la magnitud de las pérdidas aéreas que
incorporan los Pleur-evac.
 Un paciente con el drenaje pinzado que comienza con disnea, se
debe conectar a una válvula de Heimlich o a un sello de agua (Pleur-
evac) y abrirlo. Después, avisar al médico de guardia.
 El drenaje torácico no debe pinzarse nunca salvo indicación médica.
 No deben elevarse los sistemas de sello de agua por encima de la
cintura del enfermo para evitar la entrada accidental de su contenido
a la cavidad pleural.
 El cambio del sistema de sello de agua debe realizarse con rapidez,
previo pinzado del drenaje.
 Ante la desconexión accidental del drenaje se procederá a su
reconexión inmediata y comunicación al médico responsable.
 Paciente con neumotórax clínicamente estable: sin disnea, con
menos de 24 rpm, entre 60 y 120 lpm, saturación de O > 95% con
aire ambiente, y TA normal.

 Clínicamente inestable: cualquier paciente que no cumpla la


definición de estable.

 Tamaño del neumotórax: Hay distintas formas de describir la


magnitud del neumotórax, utilizamos cualquiera de las dos
siguientes: medición de la distancia entre la superficie pulmonar y la
pared torácica en la Rx postero-anterior de tórax en inspiración: se
dice que un Nx es pequeño cuando es menor de 2 cm, medida
horizontalmente y a nivel de la mitad del pulmón, y neumotórax
grande cuando la separación es igual o mayor de 2 cm. Cálculo del
volumen del Nx con la fórmula de Light4: Volumen Nx = (1-L3/H3) x
100, o lo que es lo mismo, (H3-L3)/ H3 x 100; donde L es el diámetro
del pulmón colapsado y H el diámetro del hemitórax Decimos que un
Nx es pequeño, cuando su volumen es menor del 20% y grande
cuando es superior
Cálculo del volumen del neumotórax.
 Neumotórax recidivante: decimos que un Nx es recidivante cuando hay
una recaída tras un episodio previo después de 24 horas de la retirada del
drenaje y aunque sea en el lado contralateral. Se estima que el porcentaje
de recidivas del NEI tratado con reposo, punción aspiración o drenaje, es
aproximadamente del 30%. Si la recidiva no es intervenida quirúrgicamente,
la posibilidad de episodios recurrentes es muy elevada.
 Neumotórax parcial: cuando el Nx es asimétrico, por ejemplo por tener
adherencias pleurales o patología pulmonar subyacente. El aire puede
quedar atrapado en cavidades pleurales. Se tratarán como los neumotórax
de pequeño tamaño.
 Drenaje torácico fino o catéter pleural: 8 – 14 Fr/Ch (1 French = 1
Charrier =0,3 mm de diámetro externo)
 Drenaje de mediano calibre: 14 – 24 Fr/Ch.
 Drenaje grueso: > 24 Fr/Ch.

NEUMOTÓRAX IATROGÉNICO
El neumotórax iatrogénico se produce después de manipulaciones
instrumentales diagnósticas o terapéuticas. Entre ellas se destacan la
bronca copia rígida o con fibra óptica con biopsias transbronquiales, biopsia
pleural, punción transparietal pulmonar, hepática y renal, traqueotomía,
abordajes quirúrgicos del riñón por la vecindad de la pleura a la undécima o
duodécima costilla, toracocentesis, cateterización de vías venosas
centrales. Estas dos últimas son las causas más frecuentes de los
neumotórax iatrogénicos que se producen en una unidad de terapia
intensiva. El neumotórax por baro trauma se produce en pacientes que
están asistidos por ventilación mecánica, especialmente si necesitan
volúmenes corrientes elevados y presión positiva al final de la espiración
CUIDADOS DE ENFERMERÍA

 Revisar las conexiones.


 Vigilar la cámara de sello de agua.
 Controlar la permeabilidad del tubo.
 Mantener el sistema de drenaje vertical y por debajo del nivel del tórax.
 Constatar al paciente y controlar los signos y síntomas.
 Observar la cantidad y características del líquido drenado.
 Cura diaria del punto de inserción de manera estéril.
 No pinzar el tubo, excepto para cambiar la unidad del drenaje, intentar
localizar una fuga aérea o valorar la retirada del mismo.
PREVENCIÓN EN EL NEUMOTORAX

No hay nada que se pueda hacer para evitar tener un neumotórax, pero sí es
importante llevar a cabo unos cuidados especiales después de haber tenido un
neumotórax. Así, es fundamental no fumar. Además, es probable que se necesite
reposo relativo durante un tiempo variable. No se podría volar en por lo menos una
semana después del neumotórax. El buceo suele quedar contraindicado, salvo
casos particulares, pero habría que realizar un tratamiento preventivo.