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Las Siete Civilizaciones Madre

FRANK DÍAZ

Las siete civilizaciones madre © 2020 Frank Díaz.


Editado por Iglesia Tolteca. Todos los derechos reservados.
Se permiten las citas, siempre que se mencione la fuente.

Dedico este análisis, con gratitud, al historiador Guillermo Marín, quien me


llamó la atención sobre la necesidad de ubicar a las culturas originarias de
América en el contexto mundial de las civilizaciones madre.

CONTENIDO
¿Qué es la cultura?
¿Qué es la civilización?
Indicadores de civilización
¿Qué es una civilización madre?
La siete civilizaciones fundadoras
Dos tipos de civilización
La civilización tolteca
Tres grados de civilización
¿Qué es la cultura?
olemos sentirnos superiores a los animales porque tenemos cultura; de hecho, la mayoría
S de la gente cree que solo los humanos tienen alma. Sin embargo, la cultura es una función
biológica y un resultado evolutivo natural.
Todos los seres vivos se cultivan a sí mismos y a su medio ambiente; hasta los
microorganismos modifican el paisaje en su beneficio. Mientras más complejo es un organismo,
más consciente está de su medio, lo que aumenta sus posibilidades de supervivencia. Por
ejemplo, si escasea la fruta, un mono puede extraer termitas con un palo o excavar en busca de
raíces, e incluso puede enseñar el truco a su hijo.
En lo que respecta a la cultura, no hay un límite rígido entre nuestra especie y las demás. Lo que
nos distingue, es nuestra utilización intensiva del medio, la generación masiva de frutos y la
ideologización del proceso cultural. El ser humano ha convertido la cultura en fin, cultivándose por
el placer de hacerlo - además de por las ventajas derivadas.
Cultura es el beneficio y el producto de los recursos internos y externos. Consiste en la
acumulación y articulación de soluciones culturales. Por ejemplo, nuestros antepasados hacían
recipientes doblando hojas. Con el tiempo, descubrieron que, si entretejían mimbres, el
resultado era más duradero y útil. Cierto día, alguien cubrió la cesta con barro y la coció al
fuego, inventando la cerámica. Hace cuatro siglos, un inventor hermetizó el recipiente, creando
la olla de presión, y otro aplicó este principio al motor de vapor.
Según la cantidad de soluciones culturales vivas, la cultura tiene grados de desarrollo; los
antropólogos hablan de baja, media y alta cultura, pero estos conceptos son relativos. Cuando
las soluciones llegan a cierta densidad (es decir, a cierto nivel de impacto sobre el individuo, la
sociedad y el ambiente), se hace necesario organizarlas. Así surge la civilización.

Civilización es la organización de la cultura.


¿Qué es la civilización?
ivilización es la organización de la cultura; cultura es el contenido y civilización la forma.
C Pongamos algunos ejemplos: un mito es una expresión cultural, pero la codificación de los
mitos de un pueblo en un libro sagrado, es un producto civilizatorio. La función del mito es
nutrir la cosmovisión; la del libro sagrado, ordenarla. El pensamiento racional, las lenguas, el uso
del fuego, los dibujos rupestres, las técnicas chamánicas y el vestido son logros culturales. Las
carreteras, la urbanización, las escuelas, la escritura, el calendario y el código legal pertenecen a
la civilización.
Cultura y civilización no son conceptos correlativos: puede haber alta cultura con un bajo grado
de civilización, y elevada civilización con un bajo grado de cultura. Por ejemplo, los celtas fueron
una alta cultura, pero no pasaron a la civilización sistemática, hasta que el choque con los romanos
les obligó a hacerlo. Por el contrario, en el actual mundo globalizado, la civilización crece a medida
que la cultura pierde diversidad y profundidad. Obvio: la civilización no puede sostener-se durante
mucho tiempo en un régimen de deterioro cultural, pues pierde su razón de ser.
Para que surja una civilización, tienen que coincidir varios elementos internos y externos.
Ante todo, la cultura de base debe orientarse al intercambio y la obtención de conocimiento.
Una cultura maniatada por tabúes religiosos, temor a lo desconocido o agresividad, no
favorecerá la convivencia social y extirpará las muestras incipientes de civilización.
Además, debe haber presión demográfica - un número suficiente de personas vinculadas, que
permita una cantidad crítica de intercambios sociales y una suma crítica de esfuerzos. De otro
modo, no se hace rentable organizar la cultura.
También debe haber un clima favorable, que permita la producción de alimentos en cantidad
suficiente para mantener clases sociales intelectuales.
Para que una civilización perdure, el clima favorable debe sostenerse, pues el proceso
civilizatorio toma siglos y milenios. Por los altibajos climáticos, fallaron las protocivilizaciones
de Cahokia, en el Mississippi, y Anasazi, en Nuevo México.
También debe haber una organización social que equilibre la represión del caos con el fomento
de la libertad individual y económica. Solo así, el individuo encontrará la seguridad y el estímulo
para crear e invertir su energía. Las culturas anárquicas o dictatoriales no hacen historia.
Algo importante, es que una civiliza-ción sobrevive en el intercambios con otras, pues eso le
proporciona retos, puntos de vista y ejemplos creativos. Las protocivilizaciones de Nan Madol,
en Micronesia, y Gran Zimbabwe, en África del Sur, quebraron por su aislamiento. Los
anahuacas y andinos consiguieron paliar su aislamiento con un recurso que veremos adelante.
Capital de la cultura Cahokia.
Indicadores de civilización
l vestigio más antiguo de civilización que se ha descubierto, es la pirámide de Gunung
E Padang, en Indonesia, cuya construcción comenzó hace 20 mil años. Le sigue en
antigüedad la ciudadela de Gobekli Tepe, en Turquía, iniciada hace 15 mil años.
Estos monumentos pertenecen al ciclo civilizatorio glacial, anterior al que ahora vivimos y
muy poco conocido. Las culturas que los construyeron contaban con grandes contingentes de
trabajadores y mano de obra especializada. Por lo tanto, tenían una avanzada organización
social, pero carecían (hasta donde sabemos) de adelantos como la agricultura intensiva; por ello,
no califican como civilizaciones.

Asentamiento de Gobeli Tepe, Turquía, hace 15 000 años.

Pirámide de Gunung Padang, Indonesia, hace 20 000 años.


Un pueblo civiliza si participa de los siguientes adelantos:
1ro. Una agricultura intensiva y un alimento que se pueda almacenar por largo tiempo. Para
este efecto, los chinos crearon el arroz; los anahuacas, el maíz; los mesopotánicos, el trigo; los
egipcios, la cebada. Los pueblos que no aprendieron a acumular alimentos, no pasaron a la
civilidad.
2do. Una urbanización - casas y ciudades racionalmente ordenadas, conectadas por
carreteras y saneadas con cañerías. Este punto es vital, pues la aglomeración desordenada de
personas dispara las epidemias y extingue al grupo.
3ro. Una religión o ideología organizada, pues, solo adoctrinando a las masas, estas se
animan a ahorrar, pagar impuestos y emprender grandes obras.
4to. Unas artes suntuarias y una arquitectura monumental, destinadas a consolidar al grupo
en torno a emblemas de poder.
5to. Una escritura capaz de legar el saber a las generaciones futuras. Las culturas
precivilizatorias se contentan con la poco confiable tradición oral, pues no necesitan transmitir
datos tecnológicos exactos.
6to. Una perspectiva histórica. Una cultura natural no necesita ni puede ubicar los hechos en
la historia. La presencia de calendarios con ciclos largos es un indicador seguro de civilización.
Mientras más amplio y exacto el calendario, más conciencia histórica refleja. Para que funcione,
tal perspectiva no necesita ser objetiva o estar basada en hechos históricos o naturales, sino ser
acatada por el grupo. Por ejemplo, los cristianos creen que la historia comenzó hace 6 mil años,
cuando un espíritu creó al hombre de una bola de fango, y a la mujer de una costilla.
7mo. Unos sentidos de identidad y pertenencia supraétnicos. Las culturas naturales recelan
del vecino, las civilizaciones involucran a toda la sociedad.
8vo. Un código legal. A una cultura natural no le lastima que la tribu vecina juzgue los delitos
de otro modo, pero una civilizcion desarrolla un sentido moral hegemónico y coercitivo.
9no. Una estratificación clasista de la sociedad que produzca especialistas. Esta puede ser
suave o rígida, permeable o impermeable, generando modalidades distintas de civilización.
10mo. Un gobierno complejo y un aparato estatal.
Podríamos añadir otros indicadores, como sistemas educativos y de salud, medios de
transporte masivos, metalurgia avanzada, libros sagrados, etcétera.
Que uno de estos indicadores aparezca en un pueblo en forma aislada, no significa que sea una
civilización. Porejemplo, los moradores de Pascua, Islas Canarias y Glozel (Francia) crearon
escrituras, pero no organizaron sistemáticamente otros aspectos de su sociedad.
Por el contrario: que uno de estos indicadores falte, no descalifica a una civilización. A los
romanos les faltó un calendario decente hasta la época de Julio César, y a los mesoamericanos
les faltaron medios masivos de carga y transporte; pero, sin dudas, fueron civilizaciones muy
organizadas.
Escrituras de Glozel, Pascua e Islas Canarias.
¿Qué es una civilización madre?
asi todas las civilizaciones históricas derivan de otras, pues es más fácil copiar que crear.
C Esto produce secuencias generacionales. Por ejemplo, los hebreos bebieron de los
zoroastrianos, discípulos de los mesopotámicos. Por lo tanto, la civilización hebrea es de
tercera generación. La cristiana, que recibió influencia de la hebrea, es de cuarta generación. La
islámica, que heredó a las dos anteriores, es de quinta, y la civilizacion global que se está
creando en la actualidad, de sexta.
En otras palabras: si los chinos, mesopotámicos y mesoamericanos se vieron forzados a crear
sus propios cereales a partir de una hierba silvestre, a inventar sus signos de escritura, y a
descubrir por ensayo y error las leyes de la metalurgia, las artes y la conducción social, es porque
carecían de precursores en tales campos. Se trata, pues, de civilizaciones madre, formativas u
originales.
Una civilizacion madre es aquella que crea desde cero sus principales instituciones civiles.
Una civilización puede importar su cereal del vecino, y aun así calificar de “madre”, si tiene
suficientes elementos organizativos originales. Tal es el caso de los andinos, quienes importaron
el maíz de Mesoamérica, y los hindúes, que tomaron el trigo de Mesopotamia, pero, en lo
demás, se organizaron a sí mismos.
Por el contrario: una civilización puede crear su propia escritura, religión y estilos artísticos
por un afán de identidad, y no calificar de “madre”, si, en lo demás, importa modelos de sus
vecinos; tal fue el caso de los hititas.
Algunos historiadores afirman que las civilizaciones surgen en climas cálidos y cerca del mar,
pues un clima duro destruye los intentos incipientes; y que precisan de grandes ríos con
extensos y fecundos valles para el cultivo. Pero, las civilizaciones andina, mesoamericana y
cretense desmienten estas suposiciones, pues la primera surgió en una cordillera, la segunda
careció de grandes ríos, y la tercera careció de extensos terrenos de cultivo.
También se dice que se requieren animales de carga y tiro, como el búfalo en la India y la llama
en los Andes, y una metalurgia utilitaria avanzada, pero Mesoamérica muestra que se puede llegar a
un alto grado de organización sin este tipo de animales, y sin usar masivamente herramientas de
metal.
El factor básico para que surja una civilización desde cero, es la energía, es decir, la
disponibilidad sostenible de alimentos y recursos minerales.

Deriva de algunas civilizaciones del Viejo Mundo.


Las 7 civilizaciones fundadoras
an existido veintenas de civilizaciones en nuestra historia reciente. Todas derivan de siete
H civilizaciones madre que aparecieron en el siguiente orden:
1. Mesopotamia. Hace 8000 años, los moradores de los valles del Tigris y el Éufrates
crearon la agricultura intensiva y la ganadería. Un milenio más tarde, comenzaron a construir
ciudades, e inventaron la escritura sobre tabletas de arcilla. Su civilización influyó de modo directo
en la asiria, persa, zoroastriana y hebrea. Aun hoy aplicamos soluciones mesopotámicas, como el
día de 24 horas, la semana de 7 días, el círculo de 360 grados, sistemas de pensamiento como la
astrología y la cábala, y los nombres de algunos dioses, como Elohim y Allah.


2. Por lo general, se ignora que la segunda civilización de la historia postglacial fue la andina; los
incas le llamaron Tawantinsuyu, cuatro rumbos. Comenzó en la zona de Cajamarca, Perú, donde ya
se construían pirámides de cal y canto hace 5500 años, y terminó en 1532, cuando Pizarro redujo al
estado inca.
Los andinos llegaron a soluciones originales, como el cultivo en terrazas, la domesticación de
la llama, la construcción de hormigón y la metalurgia del platino. Dos de sus plantas - la papa y
la coca - han alcanzado relevancia mundial. Influyeron activamente sobre la civilización muisca
de Colombia, y sobre las culturas de Argentina, Centroamérica, el Amazonas y el Caribe.
Establecieron intercambio activo con Mesoamérica por vía marítima. Por ello, ambas
civilizaciones tienen simbolismos y estilos artísticos vinculados.

3. La tercera civilización de la historia postglacial fue la egipcia; su nombrte propio era Kem.
Hace 5000 años, los moradores del valle del Nilo ya construían ciudades. Cinco siglos después
comenzaron a levantar pirámides. Sucumbieron ante los romanos en el año 30 antes de Cristo, pero
la religión de Isis se mantuvo hasta el 536 después de Cristo, cuando los cristianos la prohibieron.
La influencia egipcia fue determinante para las civilizaciones hitita, cananea, hebrea,
cretomicénica, helénica, cristiana e islámica. Sus textos sagrados dejaron trazos en la Biblia, y su
religión aun nos influye en temas como el mesías, la supervivencia de los muertos y la naturaleza
del mal. Es sorprendente que judíos, cristianos y musulmanes aun repitan como mantra el título
que aplicaron los egipcios a sus mesías: Amen.
4. Hacia el 2800 antes de Cristo, surge la civilización en los valles de los ríos Amarillo y
Yangtze, en China. Poco después, aparecen la escritura y la literatura sagrada china. Hace 4000
años, ya había gobiernos centralizados en todo el territorio, y aparecen los estilos artísticos
típicamente chinos.
Esta civilizacion influyó directamente sobre las de Japón, Indochina, Indonesia, Mongolia y
los Himalayas, y, de modo indirecto, sobre el resto del mundo, a través de logros magníficos
como la seda, las especias, la pólvora, el papel y la imprenta. Produjo religiones de naturaleza
filosófica, como el confucionismo y el taoísmo, que aun gozan de vitalidad.
La china es la única civilización madre que sobrevive, pues, por su aislamiento, nunca fue
conquistada - a menos que se considere conquista su sometimiento ante la ideología marxista.


5. La civilizacion se consolida en la India hacia el 2500 antes de cristo, con las espléndidas
ciudades de Mohenjo Dharo y Harappa. Entre sus logros están la urbanización racional, un sistema
avanzado de alcantarillado y suministro de agua, y una escritura propia sobre sellos de arcilla que
aun no se ha descifrado, debido a que se conservan muy pocas muestras. Esta civilización mantuvo
relaciones con Mesopotamia y creó motivos culturales aun vigentes, como las posturas de yoga y
ciertas divinidades del panteón hindú.
Hace 3000 años, esta civilizacion fue conquistada por pueblos del Asia Central, y
desapareció. Sobre sus ruinas, los conquistadores construyeron la civilización védica, de
segunda generación, que, de modo gradual, dio rigen a las posteriores civilizaciones brahmánica
e hindú.

6. Una civilización que se suele olvidar cuando se habla de los fundadores, es la minoica,
originada en la isla de Creta y difundida por las costas del Mediterráneo oriental. Su arte se
entronca directamente en el Paleolítico. Su escritura, llamada Lineal A y B, es tan antigua como la
egipcia. Su religión, con predominancia de motivos femeninos, contrasta con las religiones
machistas de las demás civilizaciones de aquella época, lo que demuestra su origen independiente.
La civilización minoica alcanzó su auge hacia el 2000 antes de Cristo, y cayó ante los griegos
mil años después. Sus logros más relevantes fueron una arquitectura racional y una pintura
mural refinada. Influyó sobre las civilizaciones micénica, helénica y greco-latina. A través de
esta última, nos legó numerosos símbolos y mitos, y la forma occidental de concebir el arte.
7. El nombre propio de Mesoamérica en nahuatl es Anawak, tierra rodeada de agua. Aunque los
anahuacas cultivaron el maíz desde hace 9500 años, su civilizacion se consolidó hacia el 2 mil antes
de Cristo, cuando los preolmecas labraron la primera fecha. Las primeras urbanizaciones olmecas
datan del siglo 18 antes de Cristo. Es probable que futuros hallazgos reevaluen la cronología de
Anahuac, pues, considerando su grado de interacción y su paralelismo técnico y estilístico con la
civilización andina, no es congruente el lapso de 1500 años que las separa.
Anawak se extendió de Centroamérica al sur de los Estados Unidos, e influyó sobre sobre las
culturas del Caribe y las protocivilizaciones de El Chaco y Cahokia. Le debemos productos como
el tabaco, el maíz, el chocolate, el tomate, el aguacate, el chicle, así como cientos de aztequismos
incorporados al español.
Dos tipos de civilización
l ubicar las civilizaciones madre en el mapa, salta a la vista un patrón: las del Viejo Mundo
A se orientan de este a oeste, y, las de América, de sur a norte. Eso lo cambia todo.
No es casual que, en el Viejo Mundo, el salto a la civilidad se haya dado en una estrecha
franja climática, alrededor de los 40 grados norte, pues es una zona templada y fértil. Esto tiene una
consecuencia: estas civilizaciones pueden intercambiar cultivos y animales. Podríamos ir de Creta a
China a caballo, y en ningún punto del camino le faltaría hierba, o perecería por exceso de frío o
calor.
Tampoco es casual que equidisten entre sí, como si fueran estaciones de posta, y que sus
radios de acción midan lo suficiente para proporcionarles independencia, pero no tanto como
para impedir el comercio o la guerra con el vecino.
Tener vecinos cercanos fue una ventaja, porque les proporcionó reto y estímulo; facilitó su
desarrollo, pues, lo que una creaba, era rápidamente copiado por las otras; y les dio seguridad,
ya que, de ser necesario, se podía pedir un préstamo o saquear al vecino.
Pero estas ventajas tuvieron dos consecuencias negativas: estas civilizaciones no aprendieron
a ser autónomas, lo que les impidió dar el paso a la Toltequidad, y crecieron bajo amenaza. Para
defenderse, tuvieron que desarrollar apresuradamente tecnología metalúrgica, militar y de
transporte, lo que ralentizó el avance de las ciencias especulativas. Por ello, en la época de
Colón, los europeos aun no manejaban fluidamente conceptos como el cero y la numeración
posicional.
Para encubrir que su economía dependía de la amenaza y el despojo, estas civilizaciones
inventaron la religión “falsa”. La cosmovisión del vecino ya no fue vista como una peculiaridad,
sino como una perversión. Así, las invasiones se podían pretextar como campañas para
convertir a los infieles.
Un caso clásico fue la invasión de África y América. Los cristianos pretenden que su móvil fue
la cristianización. Explican la esclavización de los africanos y el robo del oro indoamericano
como compensaciones por el esfuerzo de civilizarlos. Para apuntalar el argumento,
peyorativizan las religiones nativas con el mito del canibalismo y los sacrificios humanos.
Tanto para justificarse como para controlar a sus ciudadanos, las civilizaciones del Viejo
Mundo crearon religiones estatales exclusivas. El exclusivismo se hizo ontológico en las
religiones bíblicas (judaísmo, cristianismo e Islam), las cuales plantean que los demás son
gentiles, gentuza, y merecen arder en el Infierno.
En un medio así no caben los chamanes, tuvieron que refugiarse en los desiertos, montañas y
selvas, hasta que fueron cazados y quemados en hogueras. Como resultado, la fe perdió la base de la
experiencia, transformándose en un conjunto de supersticiones y dogmas manejados por políticos.
El determinismo geográfico elevó tecnológicamente a las civilizaciones del Viejo Mundo,
pero plagó su historia de guerras, tiranías, esclavización, quema de bibliotecas, exterminio de los
diferentes, destrucción del medio ambiente y fragmentación de la fe en miles de religiones y sectas
enemigas entre sí.
Distribución de las civilizaciones madre.
La civilización tolteca
a geografía de América obligó a las civilizaciones andina y anahuaca a orientarse de sur a
L norte. Esto las alejó, porque entre ellas hay zonas climáticas extremas, como las selvas del
Darién y el Amazonas. La distancia impidió el contacto masivo, pues el costo de viajar de
una a otra era mayor que lo que un hombre podía saquear. Si a esto se suma la falta de animales
de transporte, el resultado fue que estas civilizaciones crecieron sin miedo al depredador, pero
tuvieron que aprender a ser autosuficientes.
La ausencia de grandes guerras de rapiña inhibió la creación de tecnología metalúrgica y
militar (el hecho de que aparezcan brújulas de hierro entre los olmecas, y que los andinos
tuvieran una metalurgia tan difícil como la del platino, conseguida por Europa apenas en 1783,
indica que tal inhibición no fue por falta de medios, sino por falta de motivos). En cambio,
estimuló la creación pacífica y el vuelo intelectual. Por ello, desde muy temprano, encontramos
en México y Perú logros matemáticos, astronómicos y calendáricos que nosotros apenas
comenzamos a entender.
La lejanía del vecino tuvo un efecto dramático en la religión: Indoamérica fue la única cuenca
cultural extensa de la Tierra que no produjo guerras de fe. Ni siquiera produjo el concepto de
pluralidad de fe, pues las creencias se concebían como mero apoyo a la experiencia. Todos,
amigos y enemigos, creían aproximadamente lo mismo e iban al mismo cielo.
La ausencia de religiones exclusivas permitió a los chamanes insertarse armoniosamente en
la sociedad, constituyendo castas sacerdotales respetadas (los nahuales en México y los amautas
en Perú). Su inmenso bagaje de saberes condujo la experiencia religiosa por un camino inédito
en la historia humana.
Pero, el modelo americano tenía tres grandes desventajas. La primera era que, como no
podían acudir al vecino, aquellas civilizaciones estaban a expensas de la Naturaleza; una sequía
de cuatro años era catastrófica. Lo resolvieron, organizando racionalmente la producción - el
Modo Americano de Producción.
La segunda desventaja, es que carecían del reto y el estímulo a la creación que proporciona
saber que en la frontera viven enemigos poderosos. Lo resolvieron, promoviendo el comercio
interno y citando “guerras de flores” - torneos militares que no pretendían saquear al enemigo,
sino foguear a las tropas.
La tercera desventaja, es que carecían de referentes externos para su sentido de identidad. Lo
resolvieron, ideologizando la cosmovisión e insertándola en cada aspecto de la actividad
humana. Por ejemplo:
• Construyeron sus capitales sobre islas artificiales para reflejar el mito de Aztlan, la tierra
original.
• Las ubicaron en los puntos de tránsito cenital del Sol, ejes de la cosmología.
• Orientaron sus edificios al rumbo apropiado a su función.
• Sostuvieron una clase sacerdotal dedicada a plasmar los movimientos del cielo en los
intrincados mecanismos del calendario.
• Impusieron a sus hijos el nombre de la deidad regente en su día natal.
• Instituyeron una cantidad tan extraordinaria de rituales, que prácticamente desapareció la
distinción entre lo seglar y lo sagrado.
Pero estas soluciones no bastaban. Por ello, hace cuatro milenios, los sabios fundadores se
preguntaron: ¿cómo impedir que se acumule la entropía, es decir, que los roces, tensiones y
desgastes internos, al no encontrar salida, terminen sofocando la civilización? Su respuesta fue
brillante: la sistematizaron; así surgió la Toltequidad.
El término toltequidad es traducción del nahuatl Toltekayotl, abstracto de Toltekatl, persona
culta. Los andinos le llamaron Kausa’, modo correcto de ser. La Toltequidad no es una cultura,
sino una fórmula, un grado de organización de la cultura. Podemos definirla como la
armonización sistémica de los símbolos e instituciones.
Su relación con Anahuac es coyuntural: podría aplicarse a cualquier otra civilización. Por
ejemplo, al unificar las unidades de medida, e intentarlo con el calendario, los revolucionarios
franceses manifestaron un intento tolteca. Ese intento no fructificó, porque la cosmovisión de
Occidente no permite el salto a la armonización, o siquiera la sistematización de las ideas
políticas y religiosas.
El carácter evolutivo y universal de la Toltequidad quedó reflejado en el siguiente texto del
Wewetla’tolli (un libro sapiencial nahuatl):
“Id por los valles y las sierras averiguando las cosas concernientes a la vida. Si encontráis alguna
buena costumbre o una esclarecida creencia, traedlas a vuestra comunidad y compartidla con
todos, para que perfeccionéis el modo de vida tolteca. Más aun, donde quiera que lleguéis,
preguntad por las historias y tradiciones, comprendiendo las cosas oscuras y ayudando en sus
rituales.” (Sahagún, Suma Indiana)
Gracias a la Toltequidad, las civilizaciones de América sostuvieron milenios de impulso creador
en condiciones de justicia social, como demuestra la ingente producción de arte y la ausencia de
dictaduras, imperialismos y despliegue militar masivo.
Sin embargo, es justo aclarar que, el hecho de ser toltecas, no suplió la experiencia política. Los
españoles sometieron de modo fulminante a las civilizaciones de América, no por su poderío militar
- pues cuatrocientos hispánicos con algunos cañones eran nada frente a ejércitos de cien mil
hombres -, sino por sus dotes para la intriga política.
Tres grados de civilización
a creación de la Toltequidad replantea el fenómeno de la civilización, pues permite
L entenderlo desde un punto de vista evolutivo. Resulta que su evolución no se mide por la
cantidad de instituciones y soluciones tecnológicas, sino por su grado de coherencia.
La sociedad es un organismo vivo y, como tal, percibe. Los seres vivos tienen tres grados de
conciencia: del medio, de sí mismos y del nahual (el nahual es la visión objetiva de sí mismo y el
medio). Aplicados a la sociedad, estos grados de conciencia producen cultura, civilización y
Toltequidad.
En su fase incipiente o cultural, la sociedad es consciente del medio, pero no se percibe a sí
misma como individuo, por lo que tampoco es capaz de aprovechar su potencial. Esto le obliga a
adaptarse pasivamente al medio, y le impide organizarse más allá de lo imprescindible para
sobrevivir.
La sociedad entra en su fase media o civilizatoria cuando adquiere una perspectiva histórica de
sí. Esto le lleva a organizarse, a institucionalizarse y a modificar planificadamente el medio. La
actual civilización global se encuentra en ese estadio evolutivo.
La fase tolteca de la civilidad inicia cuando la sociedad siente la necesidad de homogenizar de
modo sistemático sus símbolos e instituciones. Este estadio permite que la totalidad se refleje en
cada elemento, lo que minimiza los roces, fallos y equívocos, motiva a las masas, canaliza las
tensiones, racionaliza el consumo de recursos naturales y sociales, proporciona al individuo unos
sólidos sentidos de identidad y pertenencia, estimula la creatividad e integra la experiencia
espiritual.
Podemos dogmatizar: si es coherente, es tolteca; si no es coherente, no es tolteca.
Probablemente, el ejemplo máximo de tolteca es el calendario de Anahuac, un verdadero espejo
de aquella cosmovisión, donde cada aspecto importante de la vida se encontraba representado y
articulado. Ejemplo de antitolteca fue el fallo de la misión norteamericana Mars Climate
Orbiter, que se estrelló en Marte en 1999, porque sus técnicos olvidaron convertir kilómetros a
millas. La falta de coherencia cultural nos cuesta cada año miles de millones de dólares.
Desde el punto de vista espacial, nuestra civilización está en un estado similar a las de México y
el Perú antiguos: sualcance planetario la aísla, negándole con referentes externos que le ayuden a
corregirse. Esto la pone en peligro, pues su instinto depredador podría conducirla a la autofagia.
En tal circunstancia, las civilizaciones de América tienen una enseñanza que transmitir;
podemos aprender de sus logros y fracasos. No es aventurado afirmar que la civilización global
pasará a la fase Toltekayotl, o se extinguirá.

Frank Díaz, investigador antropológico, FB iglesiatolteca.